Encuesta consumo cultural

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Encuesta consumo cultural

  1. 1. COLECCIÓN DOCUMENTOS ­ ACTUALIZACIÓN 2009 Núm. 71 Metodología Encuesta de Consumo Cultural
  2. 2. DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADÍSTICA HÉCTOR MALDONADO GÓMEZ Director CARLOS EDUARDO SEPÚLVEDA RICO Subdirector ALFREDO VARGAS ABAD Secretario General Directores Técnicos EDUARDO EFRAÍN FREIRE DELGADO Metodología y Producción Estadística BERNARDO GUERRERO LOZANO Censos y Demografía JAVIER ALBERTO GUTIÉRREZ LÓPEZ Regulación, Planeación, Estandarización y Normalización NELCY ARAQUE GARCÍA Geoestadística ANA VICTORIA VEGA ACEVEDO Síntesis y Cuentas Nacionales CAROLINA GUTIÉRREZ HERNÁNDEZ Difusión, Mercadeo y Cultura Estadística Bogotá, D. C., 2009
  3. 3. Dirección de Regulación, Planeación, Estandarización y Normalización (DIRPEN) Javier Alberto Gutiérrez López Coordinación Técnica Amanda Lucía Soto Agudelo Equipo Técnico Alejandra María Muñoz Montoya, Juliana Hernández Salcedo, Ruth Elizabeth Orjuela de Nensthiel, William Giovanni Uyasán Mayorga y Liliana Molano Bautista Diseño Gráfico Dirección de Difusión, Mercadeo y Cultura Estadística, DANE Diagramación e Impresión Imprenta Nacional de Colombia ISSN 0120 - 7423 Edición 2009
  4. 4. Contenido PRESENTACIÓN 9 INTRODUCCIÓN 11 1. ANTECEDENTES 15 2. DISEÑO 31 2.1 MARCO CONCEPTUAL 31 2.1.1 Objetivos 31 2.1.2. Marco de referencia 32 2.2 DISEÑO ESTADÍSTICO 43 2.2.1 Componentes básicos 43 2.2.2 Diseño de indicadores 48 2.2.3 Diseño de instrumentos 48 2.2.4 Diseño muestral 49 3. PRODUCCIÓN ESTADÍSTICA 57 3.1 ACTIVIDADES PREPARATORIAS 57 3.1.1 Sensibilización 57 3.1.2 Capacitación 58 3.1.3 Selección del personal 59 3.2. RECOLECCIÓN DE LA INFORMACIÓN 59 3.2.1 Organigrama operativo 59 3.2.2 Esquema operativo, método y procedimiento para la recolección 60 3.3 TRATAMIENTO Y PROCESAMIENTO DE DATOS 61 3.3.1 Transmisión datos a DANE Central 61 3.3.2 Procesamiento de datos 62 3.4 MÉTODOS Y MECANISMOS DE CONTROL DE LA CALIDAD 63 Pág.
  5. 5. Contenido 4. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS 67 4.1 ANÁLISIS ESTADÍSTICO 67 4.2 ANÁLISIS DE CONTEXTO 68 5. DIFUSIÓN 69 5.1 ADMINISTRACIÓN DEL REPOSITORIO DE DATOS 69 5.2 PRODUCTOS E INSTRUMENTOS DE DIFUSIÓN 69 6. DOCUMENTACIÓN RELACIONADA 71 GLOSARIO 73 BIBLIOGRAFÍA 79 ANEXOS 85 Pág.
  6. 6. Contenido Pág. LISTA DE TABLAS Tabla 1. Sectores y subsectores que conforman el campo cultural 2008 41 Tabla 2. lndicadores que aporta la Encuesta de Consumo Cultural 2008 42 Tabla 3. Principales indicadores que reporta la Encuesta de Consumo Cultural según actividades culturales CIIU y Cuentas Nacionales 2008 45 Tabla 4. Clasificación NUTE 2008 47 Tabla 5. Nomenclatura de la unidad territorial estadística por regiones para Colombia 2008 48 Tabla 6. Cantidad de municipios seleccionados para la muestra 2008 50 Tabla 7. Tamaños de muestra etapa 1 2008 52 Tabla 8. Tamaños de muestra etapa 2 2008 52 Tabla 9. Condiciones para calificar una encuesta como completa 2008 65 Tabla 10. Estructura del informe de resultados 2008 70 LISTA DE GRÁFICOS Gráfico 1. Esquema del diseño de la muestra de la Encuesta de Consumo Cultural 2008 51 Gráfico 2. Estructura de trabajo de la encuesta 2008 60 Gráfico 3. Estructura del indicador de oportunidad 2008 66 LISTA DE ANEXOS Anexo A. Formulario único para personas de 5 años y más 87 Anexo B. Cuadros de salida de la encuesta de Consumo Cultural 2008 107
  7. 7. 9 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Presentación El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), en función de su papel como coordinador del Sistema Estadístico Nacional (SEN) y en el marco del proyecto de Planificación y Armonización Estadística, trabaja para el fortalecimiento y consolidación del SEN, mediante la producción de estadísticas estratégicas, la generación, adaptación, adopción y difusión de estándares, la consolidación y armonización de la infor- mación estadística, la articulación de ins- trumentos, actores, iniciativas y productos; para mejorar la calidad de la información estadística estratégica, su disponibilidad, oportunidad y accesibilidad, como res- puesta a la demanda cada vez mayor de información estadística. En este contexto y consciente de la ne- cesidad y obligación de brindar a los usuarios los mejores productos, el DANE desarrolló una guía estándar para la pre- sentación de metodologías que contribu- ye a visualizar y a entender el proceso estadístico. Con este instrumento se po- nen a disposición de los usuarios espe- cializados y del público en general, los documentos metodológicos de sus ope- raciones e investigaciones estadísticas, donde se presentan de manera estándar, completa y de fácil lectura, las principales características técnicas de los procesos y subprocesos de cada investigación, lo que permite su análisis, control, replicabilidad y evaluación.
  8. 8. 10 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Presentación Esta serie de documentos favorece la transparencia, confianza y credibilidad en la calidad técnica de la institución para un mejor entendimiento, comprensión y aprovechamiento de la información esta­ dística, producida en el contexto de los principios de coherencia, comparabilidad, integralidad y calidad de las estadísticas.
  9. 9. 11 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Las prácticas culturales asociadas al consumo de bienes y servicios ofertados por el sector cultural, así como al uso del tiempo libre se plantean como nuevas di- mensiones en la estructuración de la vida, tanto de los individuos como de los distin- tos grupos sociales. Una prueba de ello es la promulgación de lineamientos interna- cionales, en los cuales se otorga un lugar de relevancia al capital social y cultural de los pueblos y naciones, junto con el auge de los derechos y libertades que hacen vi- sible una amplia gama de minorías socia- les y culturales. Sumado a ello, la creciente aparición de políticas estatales, que favorecen el desa- rrollo de la cultura, el deporte y la recrea- ción, han expuesto y convertido en agenda pública una realidad importante: la dimen- sión social y cultural del ser humano. Bajo esta perspectiva, la apropiación, la posesión y el uso de bienes, servicios y espacios culturales se ha convertido en objeto de interés de las ciencias sociales, de la institucionalidad pública y de los or- ganismos multilaterales en tanto que se han convertido en prácticas específicas que permiten seguirle la pista a los proce- sos culturales. En distintas latitudes, desde diferentes perspectivas y magnitudes, algunos es- tudios han intentado abordar el tema del consumo cultural, de acuerdo con las ca- racterísticas nacionales o poblacionales, Introducción
  10. 10. 12 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Introducción las preferencias ciudadanas o con los gastos realizados por las personas. En Colombia, a pesar de que existen medi­ ciones alrededor de la oferta y del dine­ ro gastado por las personas en bienes y servicios promovidos por el sector cultural, así como en actividades de en­ tretenimiento, diversión y ocio, existen algunas iniciativas para medir dichos fe- nómenos pero no con la amplitud y pe- riodicidad requeridas. De acuerdo con lo anterior, el DANE en su interés de extender sus fronte- ras temá­ticas ha adoptado el proyecto “Estadísticas políticas y culturales” como respuesta a las necesidades de informa­ ción con calidad estadística en términos de confiabilidad, oportunidad, pertinencia y coherencia que demandan los diferen- tes usuarios sobre el complejo y amplio uni­verso de lo cultural. En ese escenario, el DANE adelanta in­ vestigaciones con el propósito de aportar conocimiento acerca de las relaciones en­ tre el Estado y la sociedad civil, la realiza­ ción de los derechos de los ciudadanos (proyecto gobernabilidad y derechos hu­ manos); la consolidación y profundización de la democracia como estrategia para el logro de la paz (proyecto democracia y par­ ticipación); el reconocimiento de la diversi­ dad cultural, la caracterización de prácticas y fenómenos culturales asociados con ads­ cripciones identitarias, tradiciones y creen­ cias, el consumo de bienes y servicios ofertados por el sector cultural, así como la valoración y el sentido que dan personas al patrimonio material e inmaterial (proyecto cultura, deporte y recreación). Bajo el componente Cultura, Deporte y Recreación, el DANE lleva a cabo la en­ cuesta de Consumo Cultural que tiene como objetivo hacer un mapa general de algunas prácticas culturales asocia­ das al uso y apropiación que hacen las personas de bienes, servicios y espa­ cios ofertados y dispuestos por el sector cultural; así como de las horas asigna­ das al tiempo libre y el tipo de activida­ des desarrolladas en él. Este trabajo tiene como marco legal e ins­ titucional el reconocimiento que se hace a la condición pluriétnica y multicultural de la nación a través de la Constitución Política; a la necesidad de conocer cuál es el nivel de democratización de la cultura mediante acciones concretas como el ac­ceso a bie- nes y servicios culturales como lo plantea la Visión Colombia 11 Centenario “Forjar una Cultura para la Convivencia”. Otro alcance importante de las políticas cul- turales es la expresión y ejercicio de los derechos culturales y la diversidad cul­ tural a través del estudio de las prácticas asociadas al consumo cultural, en conso­ nancia con los lineamientos políticos del Plan Decenal de Cultura 2001-2010. El interés en el marco del Sistema Nacional de Cultura creado en la Ley General de Cultura, de crear y fortalecer sistemas de información que registren los procesos culturales existentes y seguirle la pista a las creaciones, memorias y ejercicios co­ lectivos como individuales en el escenario de lo cultural. Esta investigación, aunque reconoce la complejidad e indeterminabilidad de lo cultural en términos conceptuales y como categoría de estudio, responde a la inquie­ tud de medir qué procesos y acciones se desarrollan desde la perspectiva cultural, en términos de acceso a la oferta de pro­ ductos culturales existente, las tendencias y preferencias por grupos etarios, género y regiones como un primer acercamiento al concepto de diversidad, y al tiempo libre invertido en actividades cotidianas de ca­ rácter no obligatorio. En este caso, se indaga por la asistencia, la frecuencia de participación y el gasto que hacen las personas en presentaciones y espectáculos de teatro, danza, música en vivo, exposiciones y proyecciones ci­ nematográficas. Por el uso y frecuencia de
  11. 11. 13 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Introducción lectura, género y tipo de libros, revistas y periódicos leídos, y el gasto hecho en este tipo de bienes. Se explora también el con­ sumo de videos, videojuegos, televisión, radio y música grabada, y por el tipo de prácticas culturales efectuadas y el acceso a ofertas educativas de carácter informal. Con relación al diseño estadístico, esta operación se concibe como una encues­ ta por muestreo probabilístico que tiene como población objetivo las personas de 5 años y más de las cabeceras municipales del país. El diseño de muestra aplicado es probabilístico, de tres etapas Estmas (es­ tratificado con muestreo aleatorio simple), MAS (muestreo aleatorio simple), Masc (muestreo aleatorio simple de conglome­ rados) y estratificado en la primera etapa. La primera versión de esta investigación se realizó durante el año 2007, aplicándo­ se el formulario de 84 preguntas a 8 275 personas en 2 415 hogares de 14 munici­ pios del país1 , a través del método entre­ vista directa a las personas de 12 años y más. En el caso de los menores entre los 5 y 11 años de edad, la información se obtuvo a través de la figura del informan- te idóneo: sus padres o acudientes. De este primer ejercicio, se publicó el infor- me de resultados en el primer semestre del año 2008 en la página web del DANE, el cual incluyó información estratégica sobre los usos y frecuencias de consumo que tie­nen los residentes en Colombia de bie­nes y servicios culturales ofertados por el sector cultural. Durante este mismo periodo, el equi­ po de trabajo de la Dirección de Regulación, Planeación, Estandarización y Normalización (DIRPEN) realizó los ajustes temáticos y metodológicos a los documentos y al formulario de la in­ vestigación, llevó a cabo las diferentes pruebas e hizo efectivos los ajustes perti­ nentes para efectuar durante el segundo semestre del 2008 la recolección de la se- gunda versión de la operación esta­dística. Entre el 19 de agosto y el 14 de noviembre del 2008 se aplicó la encuesta nuevamen- te a 38 237 personas de 12 031 hogares en 68 municipios del país2 , a tra­vés del mismo método de recolección utilizado el año inmediatamente anterior. Aunque se mantuvo el mismo número de preguntas, estas fueron revisadas y ajus­tadas para darle un mayor peso a bienes como libros, videos y música; y a servi­cios como el cine y las presentaciones y espectáculos de carácter cultural. La Encuesta se suma a otra serie de estudios que ha realizado el DANE en el tema cultural: la Cuenta Satélite de Cultura, los módulos de televisión (en convenio con la Comisión Nacional de Televisión) y hábitos de lectura (trabajo con varias entidades, entre ellas el Ministerio de Cultura, Cámara Colombiana del Libro y Fundalectura), y las preguntas integradas en otras in­ vestigaciones que ofrecen nueva infor­ mación sobre lo cultural como el Censo 2005, la Gran Encuesta de Hogares y la Encuesta de Ingresos y Gastos. En la siguiente metodología se exponen los principales componentes conceptua­ les, técnicos y operativos que constituyen la encuesta de Consumo Cultural, los cua­ les son el reflejo de un trabajo mancomu­ nado que responde a la responsabilidad de ofrecer información estadística estraté­ gica para el diseño, gestión y evaluación 1 Bogotá D.C., Cali, Medellín, Barranquilla, Tuluá, Villavicencio, Girón, Perei- ra, Calarcá, Jamundí, Ipiales, Sabanalarga, Salento y Ramiriquí. 2 Apartadó, Bello, Envigado, Itagüí, Medellín, Barranquilla, Soledad, Bogotá, D.C.; Cartagena D.T.; Tunja, Manizales, Florencia, Popayán, Valledupar, Mon- tería, Soacha, Neiva, Riohacha, Santa Marta, Villavicencio, Pasto, Cúcuta, Armenia, Dosquebradas, Pereira, Barrancabermeja, Bucaramanga, Florida- blanca, Girón, Sincelejo, Ibagué, Buenaventura, Cali, Cartago, Palmira, Tuluá, Turbaco, Cereté, Facatativá, Fusagasugá, Girardot, Quibdó, Pitalito, Maicao, Villa del Rosario, Santa Rosa de Cabal, Yopal, Villamaría, Santander de Quili- chao, Sibaté, El Banco, Sampués, Flandes, Aguazul, San José del Guaviare, Candelaria, Usiacurí, Guaduas, San Juan del Cesar, Chibolo, San Pedro, Vic- toria, El Tambo, Pital, La Tola, Ortega, San Juanito y Suaita.
  12. 12. 14 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Introducción de políticas públicas del país. En los pri­ meros capítulos el lector encuentra los antecedentes de la investigación, los estu­ dios que han precedido esta iniciativa en Colombia, así como el diseño estadístico, el cual incluye el componente muestral de indicadores e instrumentos. En los capítu­ los siguientes están los detalles del pro­ ceso de producción estadística como de análisis, discusión y difusión de los resul­ tados, como la relación de la bibliografía que soporta la investigación.
  13. 13. 15 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE El consumo cultural como problema y pre- gunta desde la mirada de los públicos, audiencias y/o receptores es reciente en América Latina. Sin embargo, desde que García Canclini hizo un llamado por la poca reflexión teórica al respecto en 1993 en su libro el Consumo Cultural3 , son mu- chos los estudios que se han adelantado en el tema, los cuales van desde los aná- lisis de los contenidos y mensajes produ- cidos por los emisores (grandes medios de comunicación e industrias culturales), hasta lo que hoy puede referirse a un abordaje de las prácticas culturales des- de una compleja y amplia visión de lo que entreteje la comunicación, en este ejer- cicio de producción, circulación, apropia- ción de significados y sentidos que se liga a lo cultural. En este caso, el consumo cultural se aborda en la línea propuesta por García Canclini como el “conjunto de procesos de apropiación y usos de productos en los que el valor simbólico prevalece sobre los valores de uso y de cambio, o donde al menos estos últimos se configuran subor­ dinados a la dimensión simbólica”4 . Aunque las encuestas hoy son observa- das con distancia por cierto tipo de sec- tores por la incapacidad de hablar de los Antecedentes 1 3 Sunkel, G. (2006). El consumo cultural en América Latina. Bogotá: Convenio Andrés Bello, . 4 García C, N. (2006). El consumo cultural: una propuesta teórica. En: Sunkel, G. El consumo cultural en América Latina. Convenio Andrés Bello, Bogotá. p. 89.
  14. 14. 16 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE rasgos, fisuras y complejidades de los fenómenos que estudian, siguen siendo esenciales para conocer el estado de di­ versos fenómenos como el consumo cul­ tural , en un tiempo y contexto específicos, y en ese sentido: ...conviene fortalecer los instru­mentos de medición del acceso y la partici- pación de los ciudadanos y ciuda- danas en las actividades cultu­rales, depurarlos progresivamente, mante- ner cohortes históricas que permitan observar con rigor la evo­lución de los distintos temas, com­plementarios con metodologías más cualitativas y estudios más especiali­zados, percibir los vacíos como tam­bién los logros alcanzados5 . De acuerdo con lo expuesto por el autor, existe una serie importante de investiga­ ciones que han permitido conocer los es­ cenarios, prácticas y hábitos asociados al consumo. Muchos de ellos, en el caso de los basados en operaciones estadísticas, son abordajes iniciales e incipientes que responden a criterios contextuales de carácter nacional, en principio, enfoca­ dos en bienes, servicios y espacios ofer­ tados por el sector cultural, y, en otros, con algunas exploraciones en el tema de concepciones, creencias y valores sobre diversos temas, propio del aporte que hace el enfoque cultural al contexto de este tipo de trabajos. Con el propósito de tener un conjunto de variables posibles de analizar con otros contextos, el DANE estudia un grupo de ejercicios hechos en el país y en la re­ gión para elaborar con un criterio más agudo sus investigaciones con miras a la estandarización y comparabilidad de los datos que se producen. Es importante considerar que pueden existir más proyec­ tos estadísticos relacionados; sin embar­ go, en este caso se resaltan aquellos que fueron marco esencial de reflexión para la presente investigación. Estudios internacionales México La encuesta nacional de prácticas y con­ sumo culturales (2004)6 permite analizar los bienes y servicios que consumen los mexicanos en términos de frecuencias, motivaciones y tipologías de acceso (bi­ bliotecas, géneros, audiovisuales, etc.), e indagar por la percepción y valoración de los encuestados sobre la infraestructura cultural del país (especialmente la públi­ ca), la gestión de las entidades públicas de lo cultural y el papel de la familia en el desarrollo de preferencias culturales. Esta encuesta es un referente interesante en tanto que vincula en un mismo instru­ mento categorías de bienes, servicios y espacios culturales, medios de comuni­ cación, preguntas alusivas a conceptos y sentidos alrededor de lo cultural. Al ana­ lizar esta encuesta, se advierte que exis­ ten preocupaciones en común por tener algunas variables posibles de comparar para obtener un panorama regional sobre dichas prácticas. El formulario es extenso: consta de 156 preguntas, las cuales permiten sugerir un mapa más complejo sobre las prácticas culturales asociadas. En cuanto la mues­ tra, se diligenciaron en total 4 050 encues­ tas en una población de 15 años o más, un número a reconsiderarse si se tiene en la cuenta la población de México, en especial la del Distrito Federal. Respecto a las preguntas, el estudio aprovecha la 5 Rey, G. (2008). Las tramas de la cultura. Bogotá: Convenio Andrés Bello, , pp. 183 y 184. 6 Esta operación fue realizada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y la Unidad de Estudios sobre la Opinión, del Instituto de Investigacio- nes Sociales - Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Disponi- ble en: http://sic.conaculta.gob.mx/encuesta/encuesta.zip.
  15. 15. 17 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE caracterización de las condiciones so­ cioeconómicas, para exponer diferen­ cias significativas en los consumos de los productos culturales. Dado el tama­ ño del cuestionario, la operación sugiere preguntas alrededor del tiempo de rendi­ miento en campo (número de encuestas realizadas por día por encuestador), los mecanismos de sensibilización y promo­ ción usados para garantizar una recep­ ción positiva de la encuesta, así como la tasa de no respuesta dada la extensión del formulario. Otra investigación relevante es la Encuesta NacionaldeLecturadel20067 .Enestecaso, se profundiza en la lectura de pu­blicaciones impresas como digitales. El estudio explo- ra por qué y cuánto leen las personas en México, las razones y espacios de lectura, el acceso y circula­ción a la cultura escrita, las representa­ciones sociales de la lectura y el uso del tiempo libre, así como las condi- ciones y factores que facilitan el desarrollo de la formación lectora8 . La investigación contempló la aplicación de dos cuestionarios. Uno de hogar, con cerca de 33 preguntas sobre el equipa­ miento de los hogares y los servicios con los que cuenta, las características de las personas que lo constituye, las condicio­ nes económicas y la filiación familiar para hacer una significativa caracterización so­ cioeconómica. El cuestionario de opinión (con 107 preguntas) recoge las opiniones, actitudes y valores de los entrevistados, así como las prácticas ejecutadas por las personas en torno a la lectura. En este caso se aplicaron 4 057 encuestas a las personas de 12 años y más en 136 municipios de México, lo cual sigue siendo determinante en la representatividad de los datos. Se destaca en esta operación el nivel de profundización con el cual se aborda el fenómeno de la lectura, lo cual abre la posibilidad de extender los instru­ mentos y considerarlos por temas, pero con ejercicio previo de estandarización y homologación con otras investigaciones en este campo que permitan la compara­ bilidad deseada. Argentina9 Como una iniciativa de la Secretaría de Medios de Comunicación de la Nación, el gobierno Argentino creó en el año 2004 el Sistema Nacional de Consumos Culturales10 , bajo el precepto de que “el conocimiento de las prácticas culturales de una nación es un insumo fundamental para el diseño de políticas públicas, tanto comu­ nicacionales como culturales y sociales”11 . A través de este sistema, se construye el “mapa perceptual de los consumos culturales de los argentinos”, el cual se considera como “un variado conjunto de indicadores que representan los valores, preferencias y costumbres culturales que caracterizan y distinguen a cada sociedad en particular”. En el primer ejercicio del 2004 se inda- gó por una serie de indicadores en áreas es­pecíficas. En la primera sección se estu­diaron 4 categorías: 1. el consumo cultural de música, cine, libros, asistencia al cine, a las bibliotecas, al teatro, entre otros, 2. los gastos en bienes y servicios culturales, y el rubro familiar invertido en cultura; 3. las ac­tividades realizadas en el marco del tiempo libre, así como aquellas que a las personas les gustaría ejecutar (incluye cursos); 4. y por último, el nivel de participación en fies­tas populares, pregunta integrada a través de la catego- ría de cultura popular. 7 Encuesta diseñada y ejecutada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes con el Área de Investigación Aplicada y Opinión, Instituto de Investi- gaciones Jurídicas - Universidad Nacional Autónoma de México. Disponible en: http://sic.conaculta.gob.mx/publicaciones_sic.php?&l=&estado_id 8 Ibíd., p 10. 9 Disponible en: www.consumoculturales.gov.ar. 10 Presidencia de la Nación, Jefatura de Gabinete de Ministros – Secretaría de Medios de Comunicación. Sistema nacional de consumos culturales (cd- rom). Buenos Aires: Secretaría de Medios de Comunicación, 2005 y 2006. 11 Ibíd.
  16. 16. 18 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE En la segunda parte, los tópicos fueron 1: exposición a medios (frecuencia de uso, preferencias); 2. viajes y turismo, donde se incluyen preguntas sobre sitios, motivos por los cuales se visitan así como aque­ llos que se desean explorar; 3. participa­ ción ciudadana, categoría bajo la cual se investiga sobre hábitos, formas de acceso a dicha participación, democracia y de­ manda cultural; 4. actividades religiosas: creencias y lecturas asociadas. En el año 2005 (último trimestre) se reali­ zó una nueva medición en dos etapas. La primera exploró los hábitos informativos de las personas entre los 12 y 70 años de edad -tercera ola de la investigación-en las siguientes categorías: televisión (pre­ ferencias de contenido, jornadas), radio (jornadas y tipos), diarios y revistas (lectu­ ra para informarse, consumo días sema­ na, temas y contenidos preferidos, lectura completa e incompleta de textos, tipo de diarios, modalidades de compra). Con re­ lación a Internet, se indagó por la exposi­ ción a noticias a través de la web, el uso diario de este medio, las principales noti­ cias visitadas y las razones de lectura de noticias en Internet. En la ola realizada entre marzo y abril de 2006, se aplicaron 3 051 formularios al mismo público objetivo: personas entre los 12 y 70 años, la cual contempló una am­ pliación de las categorías asociadas como los videojuegos, el fútbol como fenómeno cultural de los argentinos, el conocimiento de otros idiomas, la participación en cur­ sos de aprendizaje alternativo y no for­ mal, y el uso de la telefonía celular. Esta ampliación también permitió retomar la batería de preguntas del año 2004 y esta­ blecer de forma comparativa la fluctuación del fenómeno cultural. Es interesante cómo en la presentación de los resultados existe claridad en lo que atañe a la generación de información para una medición económica de la cultura, y lo que facilita el análisis de las prácticas y hábitos asociados, los cuales expresa­ mente tienen una concepción teórica di­ ferente. En marzo del 2008 la Secretaría publicó un nuevo estudio, con el cual se le da continuidad al ejercicio desarrollado por cerca de cuatro años, donde ha sido posible difundir indicadores que permiten una sistemática medición en el tiempo de las mismas variables y categorías. Chile En este país del sur se han realizado dos encuestas de consumo cultural y tiempo libre en los años 2004 (región metropolita­ na) y 200512 (el resto de regiones de Chile). La primera –2004– bajo la perspectiva de indagar sobre la consecución que hacen las personas de equipamientos culturales, las frecuencias de consumo desagregadas en horas, tipologías y/o géneros, los circui­ tos de adquisición y las actividades, tiem­ pos y razones asociadas al uso del tiempo libre. La segunda –2005– orientada espe­ cialmente a la exploración de las razones de consumo y la participación en ciertas activi- dades culturales de carácter nacional. Uno de los elementos a resaltar, es la con­ jugación de frecuencias de consumo con número de asistencias, así como la amplia desagregación en las categorías como la música, los libros, las revistas y el tiempo libre en cuanto a géneros y tipos. En este campo es importante destacar el informe anual de cultura y tiempo libre que producen conjuntamente las instan­ cias públicas nacionales de cultura y es­ tadística13 , con el cual se visualizan una serie considerable de indicadores que se establecen no solo desde las encuestas, sino desde diversas operaciones estadís­ ticas y registros que adelantan entidades públicas como privadas del sector cultural. 12 Estas encuestas fueron desarrolladas por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile. Disponible en: http://www.ine.cl/canales/chile_estadistico/estadisticas_sociales_cultu- rales/cultura/cultura.php 13 Departamento de Estudios y Documentación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
  17. 17. 19 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE A este trabajo lo antecede una inicia­ tiva que lidera el Instituto Nacional de Estadísticas (INE)14 , a través de un comité de estadísticas culturales, escenario en el cual los agentes involucrados, revisan las necesidades informativas de cada sector, se hacen sugerencias al trabajo desarro­ llado desde el instituto, se establecen indi­ cadores para avanzar en el conocimiento de otras áreas y elementos adscritos a lo cultural, se proponen cambios y diseños para el anuario de Cultura y Medios de Comunicación del INE, y se proyecta la planeación y ejecución de nuevas opera­ ciones estadísticas. España15 Dados sus avances y desarrollos en el tema de medición de la cultura, España también se convierte en un referente es­ tratégico para analizar cómo es posible concretar en un instrumento, un intere­ sante conjunto de categorías relacionadas con el vasto campo de lo cultural. A dife­ rencia de las encuestas latinoamericanas, la de España desarrolla con mayor profun­ didad y número de variables, cada una de las categorías trabajadas y comunes: me­ dios de comunicación, presentaciones y espectáculos de artes escénicas, música, exposiciones, publicaciones (libros, revis­ tas y periódicos), entre otros. Una de las primeras en el tema fue la encuesta sobre equipamientos, prácti­ cas y consumos culturales desarrollada en 1990. Luego de esta, el Ministerio de Cultura (13 años después) en el periodo 2003-200416 realizó una nueva encuesta a las personas mayores de 15 años con el propósito de “disponer de indicadores de participación cultural, que permitan esti­ mar y diferenciar los hábitos generales de la población respecto a las diversas actividades culturales”17 . La pretensión era obtener indicadores que fueran com­ patibles con otras mediciones, en con­ sonancia con las directrices expuestas por el grupo de trabajo de Estadísticas Culturales de Eurostat. En esta encuesta las preguntas se realiza­ ron en torno al contexto general en que se desarrollan las actividades de tiempo libre, los equipamientos culturales que existen en el hogar, la lectura de libros, publicaciones periódicas y asistencia a bibliotecas. En otro aparte se trabajan las artes escénicas, donde hay una importante desagregación para teatro; la música como servicio y bien cultural. En cuanto a audiovisuales se ave­ riguó por el consumo de cine, video, radio y televisión, y se hicieron exploraciones so­ bre las nuevas tecnologías, específicamen­ te el uso del computador y de la Internet. Respecto con el patrimonio inmueble, la encuesta indagó acerca de los museos, monumentos y archivos. Para el año 2006-2007 el Ministerio retomó el proyecto bajo el nombre de Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España, mejorando el instrumento de medición y aumentando algunas categorías de traba­ jo. Se resalta en este caso la complejidad y extensión del cuestionario, ya que amplía las variables de medición por servicio cul­ tural (en el caso de ballet o danza, ópera y zarzuela), la distinción entre música clási­ ca y actual, las categorías utilizadas para nombrar los medios para el uso de videos así como la ampliación en los tipos de compras, el tipo de actividades realizadas a través de Internet, así como las maneras de adquisición de software. Otro aporte esencial de la encuesta es la desagrega­ ción de la formación complementaria. 14 Disponible en: http://www.consejodelacultura.cl/portal/home/index. php?page=seccion&seccion=108 15 Estas encuestas han sido desarrolladas por el Ministerio de Cultura en compañía de algunas entidades como la Sociedad General de Autores y Editores de España. 16 Disponible en: http://www.mcu.es - http://www.sgae.es. 17 Ministerio de Cultura de España. Presentación. Encuesta de hábitos y prác- ticas culturales 2002-2003. Disponible en: http://www.mcu.es/estadisticas/ MC/EHC/Presentacion.html
  18. 18. 20 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Experiencias nacionales Encuesta Nacional de Cultura 200218 Esta medición fue realizada por el Ministerio de Cultura en convenio con el Centro Nacional de Consultoría, y expone información importante sobre conceptos, actividades y tendencias culturales en el territorio nacional. Uno de los aportes más interesantes de la encuesta es su apertura a un amplio catálogo de categorías rela­ cionadas con lo cultural, en las cuales el acceso y la asistencia se asumen como actividades y prácticas culturales. La encuesta del Ministerio fue aplicada a 1 090 personas en el país, muestra con la cual el equipo obtuvo algunos datos regio­ nalizados19 Además de las características del informante, la encuesta indagó por las disciplinas y actividades de carácter pasi­ vo y activo que integra la cultura, los cam­ pos culturales en los cuales Colombia es importante, la participación que ha tenido el informante en actividades artísticas y culturales (asistencia y frecuencia) que van desde la visita a espacios culturales, la exposición a medios de comunicación, la adscripción a alguna forma de asocia­ ción cultural, hasta la práctica en algún campo específico de lo cultural (pintar, bailar y escribir poesía). Otro módulo importante fue la exploración sobre la importancia que tiene la cultura para las personas, con base en una serie de afirmaciones acerca de lo que puede significar para cada una de ellas. Otro punto fue la exploración por los factores que se relacionan con la cultura y su ni­ vel de utilidad, el conocimiento que tienen las personas sobre las principales fies­ tas y carnavales nacionales (patrimonio inmaterial) así como la imagen que tienen de ellos, la identificación de los 5 artistas o personajes colombianos que más se admiran, las manifestaciones que hacen sentir a los encuestados como colombia­ nos y las expresiones extranjeras que son de mayor interés, así como las personas de la familia que han influido en el interés de cada encuestado por lo cultural. Sobre percepciones, la encuesta indagó por estereotipos y modelos arraigados sobre la permanencia de la cultura éli­ te y popular, la relación de la cultura con diferentes grupos sociales y etarios, y la violencia. En cuanto a la institucionalidad pública del sector cultural, hizo preguntas sobre el nivel de conocimiento que tie­ nen las personas sobre el Ministerio de Cultura, así como de las principales polí­ ticas que lidera. Esta experiencia mostró la necesidad de generar acuerdos concretos y ligados a propuestas de categorización regio­ nal e internacional (como la apuesta del Convenio Andrés Bello en relación con las Cuentas Satélites de Cultura) respecto a qué se mide en lo cultural, qué lo contiene y qué no. Es decir, atendiendo las apues­ tas de contexto de cada país y nación, tra­ bajar por la construcción de preguntas y categorías posibles de comparar que res­ pondan a conceptos, tiempos de referen­ cia y diseños estadísticos concertados, en principio, sobre temas ligados a las indus­ trias culturales, al acceso a espacios cul­ turales y al disfrute de la cultura popular. Mediciones e investigaciones en Bogotá Investigaciones cualitativas, mediciones y sondeos para temas específicos en even­ tos realizados en los parques, en el día sin carro, sobre el Festival Iberoamericano de Teatro, las encuestas breves sobre temas neurálgicos en la implementación de polí­ ticas públicas como ley zanahoria (opinión comerciantes), medida pico y placa, y feria 18 Rey, G.; Rincón, O.; Medina, E.; Faciolince, H. (2002). Cuadernos de Na- ción - Culturas Simultáneas. Lecturas de la Encuesta Nacional de Cultura. Colombia: Ministerio de Cultura, Disponible en: http://www.mincultura.gov. co/eContent/library/documents/DocNewsNo119DocumentNo459.pdf 19 Se identificaron en este estudio como regiones: Atlántica, Pacífica, Central, Oriental, Territorios Nacionales y Bogotá.
  19. 19. 21 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE callejera del libro son algunos de los prin­ cipales que adelanta el distrito capital. En Bogotá se destacan la Encuesta Bienal de Cultura (serie 2001-2005-2007), el Observatorio Permanente de Cultura Ciudadana20 –que desde la perspectiva cultural realiza análisis transversales so­ bre el comportamiento político y social de los ciudadanos– y el Informe Final sobre el Inventario de la Infraestructura Cultural en Bogotá (1999)21 ; este último, un intere­ sante mapeo y caracterización inicial de los escenarios culturales y establecimien­ tos que proveen servicios y algunos bie­ nes culturales en la ciudad. Encuesta 200122 La hoy Encuesta de Culturas empezó como un ejercicio de medición de Cultura Ciudadana en Bogotá en el marco de la administración el Alcalde Antanas Mockus con el nombre de “Encuesta de conoci­mientos, aptitudes y percepciones so­bre Cultura Urbana, Política, Arte y Patrimonio”. En el primer ejercicio desa­ rrollado en el año 2001 en la zona urbana de la ciudad23 se tomaron dos poblacio­ nes: los estudiantes de los grados de 9, 10 Y 11 de 146 instituciones educativas (4.253 encuestas) y las personas ma­ yores de 18 años residentes en Bogotá (3.038 encuestas). La encuesta preguntó por los niveles de acuerdo o desacuerdo con situaciones hi­ potéticas frente a las normas de tránsito, sobre el cumplimiento de las normas de espacio público, sobre los valores cívicos y democráticos que son aplicados en si­ tuaciones y contextos, las acciones coti­ dianas relacionadas con la celebración de acuerdos para la convivencia, restric­ ciones al tabaco, actitudes frente al me­ dio ambiente, sobre cultura democrática y participación ciudadana con un especial enfoque en la vinculación de la población en programas y actividades promovidas por las entidades públicas, la convivencia ciudadana en el ámbito barrial y zonal, situaciones relacionadas con la ética, el derecho a la igualdad, opiniones respec­ to al desempeño en la puesta en marcha de políticas y mandatos distritales. Otros temas importantes fueron las razones asociadas a la inseguridad, actividades delictivas de las cuales la persona ha sido víctima, el nivel de conocimiento del plan de desarrollo, acuerdos y desacuerdos sobre acciones y políticas de la adminis­ tración municipal de entonces. Aunque no fue una encuesta que indagó de manera expresa por el acceso y uso de bienes y servicios provistos por el sec­ tor cultural, sí realizó un importante aporte en mostrar las actitudes y percepciones de las personas hacia diferentes temas, es decir, se acercó a estudiar los sentidos que los ciudadanos tienen sobre diversos hechos que se relacionan con la gestión y representación conjunta de lo público. Perspectiva que mostró un gran avance en el posicionamiento de lo cultural (redes simbólicas, significados y sentidos) como un lugar para explicar las formas de com­ portamiento y relación de los ciudadanos. Encuesta 200324 En comparación con el año 2001 , la en­ cuesta del 2003 solo se realizó a las per- sonas mayores de 18 años, situación que permitió ampliar el número de en­ cuestas a 10.600 para la zona urbana de Bogotá. A diferencia de la anterior, se manejaron 4 formatos, así: formato bási­ co, formato convivencia, cultura política y arte y patrimonio. 20 Adscrito al Instituto Distrital de Cultura y Turismo, entidad que es hoy la Se- cretaría de Cultura, Recreación y Deporte de la Alcaldía Mayor de Bogotá. 21 Disponible en: http://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/investigacion/ observatorio_de_culturas/sicapt/sicapt.htm 22 Instituto Distrital de Cultura y Turismo. (2005). Encuesta de conocimientos, aptitudes y percepciones sobre Cultura Urbana, Política, Arte y Patrimonio años 2001 y 2003 (cd-rom). Bogotá: IDCT. 23 En el caso de los escolares la aplicación se realizó entre el 20 y el 28 de febrero de 2002. 24 Ibíd.
  20. 20. 22 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE El primero recoge las preguntas generales desarrolladas durante el año 2001, y los tres formularios restantes son la amplia­ ción de cada uno de los grandes temas: conocimientos, actitudes y percepciones sobre normas de tránsito (reglas básicas, peatones y conductores), sobre espacio público, planeación y medio ambiente, cultura tributaria, seguridad (niveles de inseguridad); la norma como acuerdo co­ lectivo; expresión de valores cívicos y de­ mocráticos e instrumento de convivencia para conocer niveles de acato y desacato a la ley, realización de pactos de conviven­ cia y el manejo del poder en ámbitos pú­ blicos y privados, interés y conocimiento sobre política. El formulario sobre arte y patrimonio se aplicó a 1 443 personas, sin embargo, a 8 704 se les efectuó una selección de preguntas con lo cual buscaban hacer al­ gunas lecturas por localidad (formulario ampliado). El propósito de este módulo era realizar una medición “de la apropia­ ción del campo artístico y del patrimonio, esto es, de las tradiciones, hábitos y gus­ tos de los bogotanos y bogotanas respeto a las prácticas de formación, información, creación y circulación que constituyen el campo artístico y del patrimonio”25 . Es importante resaltar las categorías del módulo de arte y patrimonio, pues en él hay algunas pistas sobre la manera de cla­sificar y jerarquizar actividades y prácti- cas de lo cultural. En el caso de las prácti- cas artísticas en las cuales se diferencia la práctica profesional (actividad profesional y remunerada) de la aficionada (por gusto y hábito) para mostrar por un lado al agente inscrito en el sector y, por el otro, al ciu­ dadano aficionado a algún tipo de activi­ dad específica en el ámbito artístico. En la asistencia a bibliotecas, museos y otros espacios hicieron posible la pregunta por escenarios específicos con nombre pro- pio, lo cual permite hacerles seguimiento a la demanda y al nivel de participación en ellos. Otros temas incluidos fueron la adquisición de productos artísticos y cul- turales, la par­ticipación en eventos de parques, la visita a lugares de interés histórico y cultural (patri­monio material e inmaterial), la percepción sobre el medio oficial de difusión del enton­ces Instituto Distrital de Cultura y Turismo y la Orquesta de Bogotá. En el formulario extenso se indaga por la noción de arte y patrimonio, por el cono- cimiento relacional entre artista y arte, los estímulos y acciones de infan­cia que de alguna manera influyeron en los gustos y prácticas culturales de las personas, in- cluidas aquellas generadas en la escuela a través de las clases, la asistencia a cur- sos libres, el consumo cultural (asistencia, evento de mayor interés, razones de no asistencia), pro­gramas y géneros vistos y escuchados y a través de qué medios, adquisición de bienes culturales y artísti- cos, tipo de in­formación cultural obtenida y medios de consecución, asistencia a es- pacios cul­turales (además, razones de no asisten­cia), aportes del arte a la vida coti- diana y valoración de Canal Capital. Encuesta 2005 En este caso el Distrito mantuvo la estruc­ tura de cuestionario trabajada durante el año 2003, con el fin de medir “el grado de consolidación en la aplicación, recordación y aprendizaje, logrado por las campañas pedagógicas del anterior gobierno”26 . Sin embargo, hubo una importante ampliación de los cuestionarios por temas con el propó­ sito de crear líneas de base sobre las temá­ ticas eje de la encuestas, así como ampliar 25 Instituto Distrital de Cultura y Turismo. (2005). Apropiación del campo del arte y patrimonio en el distrito capital. Análisis global aplicación. Bogotá: IDCT, p. 3. Disponible en: http://www.culturarecreacionydeporte.gov.co/ investigacion/observatorio_de_culturas/sicapt/documentos/ecur_2001_ana- lisis3.pdf 26 Instituto Distrital de Cultura y Turismo. (2005). Tercera encuesta de Cultura: Ciudad de Bogotá. Bogotá: IDCT. Disponible en: http://www.culturarecrea- cionydeporte.gov.co/descargas/documentos_zip/investigaciones/encuesta/ encuesta2005/INTRODUCCION.htm
  21. 21. 23 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE el espectro temático de cada uno de ellos, para “empezar a crear líneas de base aso­ ciadas a los nuevos ejes de la convivencia tales como la apropiación y ejercicio de los derechos, la capacidad para la inclusión so­ cial de poblaciones y sectores desconoci­ dos como actores legítimos en la diversidad cultural y los niveles de participación en la producción, circulación y disfrute de los bie­ nes y servicios culturales hacia el logro de una “ciudadanía culturalmente activa”27 . En el caso del módulo de Arte, Cultura y Patrimonio en total se estructuraron 87 preguntas, que abordaron las percepcio­ nes acerca de los espacios culturales que tiene Bogotá (recogiendo parte de las pre­ guntas de los cuestionarios anteriores), los hábitos de lectura, objetos, actividades y fiestas relacionadas como patrimonio cultural, sobre la gestión pública de la ins­ titucionalidad pública cultural del distrito, así como el consumo de libros y cine. Encuesta 2007 Para el año 2007, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte decidió integrar los formularios desarrollados durante los años 2003 y 2005 para constituir un solo instrumento de medición bajo el nombre de IV Encuesta Bienal de Culturas, la cual tuvo por objeto abordar los temas que ha trabajado bajo la perspectiva de los dere­ chos (entre ellos el cultural) y la amplia­ ción del marco conceptual de ciudadanía civil, a una ciudadanía política y social, lo que para la Alcaldía Mayor de Bogotá ha significado un importante referente para seguirle la pista a la integridad y la inte­ gralidad de los derechos28 . La investigación contó con 6 041 formula­ rios válidos aplicados y un total de 87 pre­ guntas que integraron usos de la ciudad y conductas (derivado de la línea de convi­ vencia y respeto a las normas públicas), interés en la política (cultura política), asun­ tos de actualidad (mediciones de contexto similares a lo propuesto en primer formula­ rio en la línea de convivencia ciudadana), derechos; arte, cultura, patrimonio y even­ tos; recreación, deporte y actividad física, este último de gran interés, pues explora el tipo de actividades que realizan las per­ sonas, así como el tipo de infraestructura deportiva utilizada en la ciudad, como un aspecto nuevo en relación con los ejerci­ cios realizados en años anteriores. Para el DANE este ejercicio ha sido un referente esencial, en tanto que expresa posibles caminos para adscribir en futuras investigaciones, otros temas y enfoques que complementen y maticen la informa­ ción que se tiene. Aunque es una de las investigaciones más grandes de su tipo en Colombia por la robustez del cuestionario y su continuidad, es trascendental ya que aborda lo cultural desde los sentidos y percepciones que tienen los ciudadanos respecto al arte, el patrimonio, lo político, la ciudadanía, las relaciones desde el de­ recho cultural. Aportes importantes para dar otro valor cualitativo a este ejercicio, pero que sigue exponiendo la necesidad de caracterizar el consumo desde la de­ manda, para determinar la accesibilidad como el uso a los bienes, servicios y es­ pacios que integran la oferta cultural. Diagnóstico de la Cultura Ciudadana en Pereira29 Realizado por la Administración Municipal en el 2005 con el objetivo de obtener in­ formación que permitiera adecuar y me­ jorar el programa “Pereira ConVida”, este estudio se convierte en un referente in- teresante por la manera como vincula el 27 Ibíd. 28 Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte. (2007). Discurso de presenta- ción de la Encuesta Bienal de Culturas. Disponible en: http://www.culturare- creacionydeporte.gov.co/martha_senn/discursos/Discurso_derechos_cultu- rales_sesenta_anios_despues.doc 29 Trabajo desarrollado en el marco del Programa PereiraconVida - Cultura Ciudadana, por el Centro de Estudios Sociales de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. Alcaldía de Perei- ra. Diagnóstico de la Cultura Ciudadana en Pereira. 2005. Disponible en: http://www.pereira.gov.co/portal/page?_pageid=33,201324&_dad=portal&_ schema=PORTAL
  22. 22. 24 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE concepto cultura a categorías como ciu­ dadanía, política, valores y legalidad, por­que, siguiendo una línea similar al caso de Bogotá, expone las percep- ciones, ac­tuaciones y sentidos que los ciudadanos relacionan con aspectos centrales de pro­gramas y proyectos que ponen en marcha perspectivas y direc- trices públicas. Una de las características más interesan­tes es el desarrollo de una investigación previa bajo la metodo- logía de encuesta, para diagnosticar las relaciones de lo cul­tural con la le- galidad, las creencias, los valores cívi- cos y algunos servicios y ofer­tas de la Administración Pública, como insumos para el desarrollo y ampliación de los intereses de la política pública. Otro importante aporte es la medición del ni- vel de audiencia de los medios locales y regionales, lo cual entrega importan­ tes insumos de contexto, los cuales no logran ser constantemente recogidos en los estudios nacionales. Encuesta General de Medios (EGM)30 Este estudio que nace en España en 1968 se viene desarrollando en Colombia des­ de el año 1997 de manera consecutiva por parte de la Asociación Colombiana de Investigación de Medios (ACIM). Esta investigación mide el comportamiento de cada individuo respecto a los distin­ tos medios, indagando por los hábitos de consumo de medios de comunica­ ción en aspectos como la frecuencia, días, lugares y tiempos de consumo. En relación a la lectura, se exploran los comportamientos y tiempos asociados, así como el desarrollo de esta actividad por Internet como el tipo de publicación leída en este medio. En cuanto a la muestra del año 1999 al periodo 2001-2007, se ha aumentado de 16 a 17 ciudades y 29 municipios. Respecto a la recolección, se hacen dos etapas en el año con lo cual publi- can dos olas (resultados) en el primer y segundo semestre. Durante el último ejercicio se realizaron 14.038 encues- tas a hombres y mujeres entre los 12 y 69 años de edad de los estratos 1 al 6. Aunque es realizada bajo la perspecti- va de conocer el consu­mo de marcas y medios específicos (es decir, preguntar por periódicos, emisoras y revistas con nombre propio), la EGM se convierte en un referente importante en tanto que su continuidad facilita el segui­miento del consumo de los medios masi­vos de co- municación del país. Estudios realizados por el DANE El DANE desde sus inicios ha efectuado mediciones en relación con lo cultural. En la década de los sesenta y setenta se obtuvieron resultados nacionales y en al­ gunos casos, como en cine, se lograron datos de carácter local. En ese enton­ ces, se inscribían los datos de educación (alumnos matriculados, tipo de educación y número de instituciones educativas), los gastos en boletería, el número de funcio­ nes y de espectadores al año, el total de emisoras, los artistas presentados, el nú­ mero y tipo de publicaciones periódicas31 . Así mismo, se hicieron algunos reportes sobre servicios específicos con datos na­ cionales, departamentales y locales como lo expone el documento “El Cinematógrafo en Colombia”32 del año 1965. 30 Véase http://www.acimcolombia.com/publicaciones.htm. 31 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Estadísticas Culturales. Bogotá: Colombia: Departamento Administrativo Nacional de Estadística, 1957 y 1958. Disponibles en: http://www.colombiestad.gov.co/ index.php?option=com_jbook&task=view&Itemid=49&catid=144&id=265 32 Departamento Administrativo Nacional de Estadística - DANE. (1965). El Cinematógrafo en Colombia. Bogotá: Colombia: Departamento Administrati- vo Nacional de Estadística, Disponible en: http://www.colombiestad.gov.co/ index.php?option=com_jbook&task=view&Itemid=49&catid=144&id=336
  23. 23. 25 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Sin embargo, a pesar de esta importan­ te práctica, solo a partir del año 2 000 la entidad incluye de manera continua en su agenda investigativa, la medición de algu­ nas categorías y fenómenos referentes a lo cultural. Algunos de estos ejercicios han entregado importantes datos al país sobre consumo de televisión, hábitos de lectura, aportes del sector cultura al PIB y gastos en actividades, bienes y servicios culturales. Módulos de Televisión En el año 2003 en el marco de la Encuesta de Calidad de Vida, la Comisión Nacional de Televisión, el Centro de Investigaciones para el Desarrollo y el DANE desarrollaron un módulo sobre te­levisión con 10 pregun- tas, con una mues­tra de 24 090 hogares y con un nivel de desagregación de 9 re- giones. Entre los principales resultados están la estructura de gastos del hogar y su relación con el servicio de televisión; la tenencia, clase y usos de la televisión, cubrimiento, perfil del televidente, calidad de la señal y há­bitos de consumo de tele- visión (horarios, franjas y canales)33 . Para darle continuidad a este ejerci­cio ha- cia el año 2005, se incluye en la Encuesta Continua de Hogares (ECH) el módu- lo de televisión, en coordinación con la Comisión Nacional de Televisión. De este ejercicio se publica un anuario estadísti- co en el mismo año, en el cual se expo- nen algunas variables del es­tudio con las características socioeco­nómicas de los hogares, lo cual arroja importantes datos sobre las personas dada la cantidad de variables de carac­terización que maneja la ECH, así como el tamaño de muestra (126 152 personas en 32 485 hogares colombianos de 16 ciudades, incluyendo sus áreas metro­politanas34 , situación que hace de este tipo de encuestas, un exce- lente meca­nismo para obtener caracteri- zaciones de mayor nivel. De esta experiencia se destaca el tama­ ño de muestra trabajado y la vinculación con una encuesta de amplia trayectoria. Así mismo, la continuidad en la medición, ya que durante el tercer semestre del año 2007, la Comisión y el DANE retomaron el trabajo adelantado, incluyendo en la Gran Encuesta Integrada de Hogares (trimestre julio-septiembre 2007) algunas pregun­ tas sobre el promedio de horas invertidas y las jornadas en la cuales se “ve televi­ sión”, los tipos de canales vistos, el tipo de servicio al cual se accede, los beneficios conexos a la tenencia el servicio y sus costos mensuales. Módulos de hábitos de lectura El primer módulo fue realizado en diciem­ bre de 2000, como producto del trabajo conjunto desarrollado por entidades pú­ blicas y privadas del sector cultural con el DANE35 , a través de un equipo técnico interinstitucional que definió el grupo de 15 preguntas del módulo que fue adscri­to en la Encuesta Nacional de Hogares. Este conjunto de preguntas analizado con otras variables sociodemográficas que con- templaba la encuesta, permitió identificar diferentes hábitos relaciona­dos con las predilecciones en cuanto a publicaciones (libros, periódicos y revis­tas), perfiles de lector por niveles de in­gresos, edad y nivel educativo, razones de lectura y formas de adquisición de este tipo de bienes. En el año 2005 se retoma la operación con la participación de un mayor número 33 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). (2003). Encuesta de Calidad de vida – Presentación de resultados. Disponible en: http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/condiciones_vida/calidad_vida/ Presentacion_dic1-cntv.pdf 34 Comisión Nacional de Televisión. Anuario Estadístico 2005 de la Televisión en Colombia, pp 9. Disponible en: http://www.cntv.org.co/cntv_bop/estudios/ anuario.pdf. 35 La iniciativa fue liderada por la Cámara Colombiana del Libro, entidad que motivó la participación del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc), Fundalectura y el Ministerio de Educa- ción, y que además, realizó un examen detallado de experiencias previas de otros países para su diseño.
  24. 24. 26 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE de entidades36 aumentando el número de preguntas (de 15 a 23), ampliando el rango de edad de la población objetivo, y permitiendo conocer información sobre los menores entre los 5 y 11 años. Para esta investigación se mantienen los tópi­ cos de la encuesta anterior y se profundi­ za en tipologías, lugares predilectos para leer, lectura en Internet, motivos y lugares de compra de libros. Sobre los menores entre los 5 y 11 años, se indagó sobre la lectura compartida, si le gusta la lectura, los sitios en los cuales el menor hace esta actividad, así como las razones de no lec­ tura. Uno de los logros a nivel estadístico fue la cobertura de 13 ciudades capitales y la inclusión de la población rural del país y cabeceras municipales. Censo de Población 2005 En cuanto al tema cultural, el censo inclu­ yó la pregunta No. 33 “¿De acuerdo con su cultura, pueblo o rasgos físicos, ... es o se reconoce como:”37 , la cual permite “identifi­ car, cuantificar, localizar y caracterizar la po­ blación indígena, negra y rom”, y además, realizar análisis respecto a las identidades que poseen los residentes en Colombia. Es esencial esta pregunta ya que en la mayoría de encuestas dirigidas a hogares, se incluye como parte de la caracterización sociode­ mográfica de la población. Otras mediciones realizadas por el DANE En las encuestas de Calidad de Vida38 lo cultural también se ha medido a través de preguntas específicas sobre actividades, servicios y bienes. En el formulario de la versión del año 2007, en el capítulo de servicios del hogar se indaga acerca de las prácticas de las personas en el manejo de las basuras, lo que da cuenta del tipo de relaciones que se tienen con el medio ambiente. En el aparte sobre cuidado de niños y niñas menores de 5 años se pre­ gunta por el tipo de actividades recreati­ vas y de entretenimiento realizadas por el menor con sus padres, y en educación se explora la asistencia anual a bibliotecas. En el capítulo sobre las condiciones de vida del hogar y tenencia de bienes, el formula­ rio pregunta por la percepción de las per­ sonas sobre el estado de la ciudad frente a la igualdad de oportunidades para mujeres y grupos étnicos, y la participación en las decisiones por parte de la comunidad. Así mismo por la tenencia de equipos de repro­ ducción de audio y video, aparatos de tele­ visión y radio y consolas para videojuegos. Respecto a los gastos de los hogares se pregunta por el pago y/o adquisición de bie­ nes y servicios como periódicos y revistas, diversión y entretenimiento (espectáculos, discotecas, cine, deportes, etc.), servicio de Internet, celular y televisión por cable; libros, discos, DVD y CD; artesanías; cua­ dros y obras originales de arte, así como la compra de aparatos electrónicos como consolas para videojuegos, reproductores de música, video e imagen, cámaras de vi­ deo y fotográficas, entre otras. Para el año 2007 en la Encuesta de Ingresos y Gastos39 se integraron pre­ guntas relacionadas con la compra/ad­ quisicion de productos característicos y conexos culturales40 (cuadros, pinturas, 36 Fundalectura, Ministerio de Cultura, Ministerio de Educación, Dane, Cer- lalc, Cámara Colombiana del Libro, Instituto Distrital de Cultura y Turismo. (2006). Hábitos de lectura, asistencia a bibliotecas y consumo de libros en Colombia. Bogotá: Fundalectura. 37 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). (2005). Cen- so General 2005 Cuestionarios. pp 19 y 29. Disponible en: http://www.dane. gov.co/files/censo2005/cuestionario.pdf) 38 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). (2007). For- mularios de la encuesta de Calidad de Vida. Disponible en: http://www.dane. gov.co/index.php?option=com_content&task=category&sectionid=35&id=32 &Itemid=144 39 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). (2007). Gran Encuesta Integrada de Hogares. Formulario No. 3 - Cuaderno de Gastos menos frecuentes del Hogar. p. 27. Documento en pdf. 40 “son aquellos productos cuyo valor de producción representa poco dentro del valor total de la producción de las actividades […] que los producen de manera típica, pero que sin embargo tienen claramente la característica de ser culturales” como las cámaras de video y fotográficas, videojuegos. Convenio Andrés Bello y Banco Interamericano de Desarrollo. (2008). Con- solidación de un Manual Metodológico para la implementación de Cuentas Satélites de Cultura en Latinoamérica –versión para discusión–. Bogotá: Convenio Andrés Bello, p. 30.
  25. 25. 27 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE obras de arte, dibujos, grabados, etc.), bajo diferentes tipos y formas obtención: pago efectivo, con sistemas de crédito, trueques o cambios, formas que permi­ ten ver la complejidad en la circulación y distribución de estos productos. En este caso también se incluyeron servicios aso­ciados a lo cultural (cursos de edu- cación no formal en academias e institu- ciones de formación artística), variables que nutren de información a las cuentas nacionales, y es­pecialmente a la Cuenta Satélite de Cultura. Por su parte la Cuenta Satélite de Cultura41 es un sistema que mediante lógicas de comparabilidad internacional y los están­ dares de medición del marco central de las cuentas nacionales, vincula los as­ pectos económicos del sector cultural y sus subsectores, lo cual comprende las cuentas de bienes y servicios, los agrega­ dos macroeconómicos y los indicadores relacionados. Este desarrollo adelantado por el DANE con la asesoría de Naciones Unidas y el Convenio Andrés Bello, ha lo­ grado identificar y adscribir las actividades culturales a las cuentas nacionales para obtener un cuadro contable coherente del flujo económico relacionado y establecer los vínculos entre las diferentes manifes­ taciones asociadas a lo cultural42 . Un logro de la Cuenta Satélite es la pu- blicación de la serie 2000-2006 de al- gunos de los componentes de oferta y demanda de ésta: ahora el reto es la ac- tualización de la estructura de costos de la nueva base económica 2005 de las cuenta anuales y trimestrales. El propó­ sito es vincular a esta estructura algunos de los indicadores relevantes de consu­ mo, los cuales surgen de los resultados de la encuesta de Consumo Cultural que adelanta el DANE. En ese sentido, parte de las variables vinculadas a la encuesta, responden a demandas específicas de la Cuenta Satélite, las cuales siguen las in­ dicaciones de las Naciones Unidas sobre la medición de lo cultural desde la pers­ pectiva económica. Principales conclusiones - Respecto a las encuestas aplicadas sobre el tema de consumo cultural en América Latina, España y Colombia, to­ das hacen una apuesta por un enfoque de lo cultural así como a la necesidad de recoger las particularidades cultura­ les de cada nación. Este es uno de lo mayores retos, ya que estas encuestas aunque recogen categorías que muchos de los estudios también investigan (tea­ tro, música en vivo y grabada, radio, te­ levisión y cine, por ejemplo), no existen criterios unificados sobre cómo hacer las referencias de tiempo en cada prácti­ ca, qué clasificadores temáticos usar en el caso de géneros y tipologías (libros, programas de radio, géneros musica­ les), qué y cómo profundizar en las cate­ gorías de cada bien, servicio y espacio cultural referenciado (tipo de boletería, actividades asociadas a espacios y bie­ nes, así como motivos). Al respecto, un caso interesante es lo que ocurre con las artes escénicas. En España para teatro, danza, ópera y zar­ zuela se indaga por frecuencia, tipo de entrada, recintos y géneros en cada ca­ tegoría. En América Latina las pregun­ tas asociadas a las artes escénicas en pocas ocasiones desagregan a ópera y zarzuela, y para el resto (teatro y danza, por ejemplo), incluyen tiempos de refe­ rencia anuales dado que la asistencia a este tipo de espectáculos no es asidua. - Lo anterior expone cómo a pesar de que existen lineamientos internacionales que buscan delimitar el campo de estudio de lo cultural como lo sugiere la Unesco y el Convenio Andrés Bello en ejercicios como el Manual Metodológico para las 41 Cfr. Alcance temático de la encuesta de Consumo Cultural. 42 Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). (2007). Meto- dología de la Cuenta Satélite de Cultura. Bogotá: DANE. p. 6. Disponible en: http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/fichas/pib/mcálculocscc.pdf.
  26. 26. 28 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE Cuentas Satélite (sin el propósito de re­ ducir o atomizar la dimensión cultural), cada investigación trata de responder a las exigencias y recomendaciones de las políticas, directrices públicas y a inte­reses académicos diversos. Cómo inte­grarlos en el instrumento de tal manera que sea viable la comparación, pero que así mis- mo sea posible explorar la espe­cificidad cultural de cada contexto (como en el caso de la cultura popular, las fe­rias y fies- tas nacionales, el patrimonio inmaterial, entre otros), es un reto para las entidades y equipos que han iniciado esta tarea. - Dado que el DANE ha llevado a cabo indagaciones sobre algunas prácticas asociadas al consumo cultural, la ECC, para el caso de televisión , solo consi­ dera las preguntas relacionadas con el ver este medio y la frecuencia de di­cha práctica. El propósito es comparar este medio con otros audiovisuales a través del mismo mecanismo, y apro­vechar mediante el módulo de televi­sión en la Gran Encuesta Integrada de Hogares de la entidad , la profundiza­ción en hábitos y consumos televisivos (tipos de progra- mas, horas de exposi­ción, canales). - En ese mismo orden de ideas, para el caso de las publicaciones (libros, perió- dicos y revistas), se retoman al­gunas de las preguntas desarrolladas en los mó- dulos de hábitos de lectura 2000-2005, con la pretensión de darle continuidad a la exploración en estos temas y poder hacer comparaciones con otros bienes y servicios ofertados por el sector cultu- ral. De estos módu­los se incorporan las preguntas rela­cionadas con frecuencia de lectura de libros, periódicos y revis- tas; número de libros leídos, motivacio- nes para la lec­tura de libros, razones para la no lec­tura de publicaciones (li- bros, revistas y periódicos), gasto anual en este tipo de bienes y sus tipologías. - El Censo 2005 posicionó la pregunta sobre el origen étnico de las personas como una primera aproximación al tema de la diversidad y la plurietnia que carac­ teriza a la nación colombiana. La ECC también la retoma como una apuesta del DANE por tener información por las ca­ tegorías de grupos étnicos reconocidos hasta el momento en la nación. - Las encuestas analizadas cuentan con formularios extensos, situación que para Colombia, dada la experiencia en la re­colección en campo43 , podría ser con­ traproducente por el rápido agotamiento del informante, lo que redundaría en un bajo rendimiento diario en recolección, en un aumento de los rechazos, en una alta tasa de no respuesta y un gran nú­mero de encuestas incompletas, lo cual podría afectar de manera significativa los indica- dores de calidad y cobertura de la opera- ción estadística. Por tal mo­tivo, se diseñó un cuestionario de 84 preguntas para las personas de 12 años y más, de las cuales 35 son aplicadas a los menores entre los 5 y 11 años de edad, para aprovechar el acercamiento que se hace a los hogares y dar cuenta de las prácticas culturales asociadas al consumo y el uso del tiempo libre que hacen los niños y niñas. - Países como Chile han instaurado diver­ sos mecanismos de trabajo para aprove­ char el potencial de cada organización (ministerios u oficinas públicas naciona­ les de cultura y los institutos nacionales de estadística), para asegurar la calidad del proceso de diseño estadístico –es­ pecialmente en lo relativo al diseño de la muestra y la representatividad de los datos a publicar– y de operativo dada la experiencia en el tema, y facilitar la con­ tinuidad del estudio. En esa misma línea, el DANE recoge este tipo de experien­ cias e instaura desde el comienzo de las 43 La experiencia recomienda hacer cuestionarios cortos y concretos, con preguntas específicas que las personas puedan contestar sin una inversión de tiempo considerable. En ello tienen un peso importante los horarios de vida de los ciudadanos, la forma como entienden los conceptos y categorías vinculados en los formularios y su disposición a nuevos temas diferentes de los que con frecuencia relacionan a los institutos de estadística.
  27. 27. 29 1. Antecedentes Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE investigaciones comités de trabajo con las entidades interesadas en los temas desarrollados, como un espacio para el debate y la construcción conjunta de las operaciones estadísticas44 . En conclusión y con base en las anterio­ res reflexiones, la encuesta de Consumo Cultural hace un mapeo muy específico de bienes y servicios ofertados por el sec­ tor cultural, en el cual se priorizan aque­ llos que tienen un lugar preponderante en las políticas públicas culturales naciona­ les (libro, cine, televisión, radio, música y artes escénicas, por ejemplo), que están vinculados a gran parte de los programas y acciones públicas, y que en relación al panorama regional, son el foco en el cual ahora se centra el interés de los organis­ mos y entidades que las desarrollan. En este caso no se integran la Internet y el uso de celulares, dado el trabajo adelan­ tado por la entidad a través del módu­ lo de tecnologías articulado en la Gran Encuesta Integrada de Hogares. Lo anterior no implica desconocer que el campo temático es amplio y que la agenda de trabajo a implementar ape­ nas se concreta. Por ello, el DANE, inte­ resado en abordar la complejidad de lo cultural, establece en el marco del pro­ yecto “Estadísticas Políticas y Culturales” una hoja de ruta que busca iden­tificar las necesidades de información sobre lo cul- tural, delimitar perspectivas y categorías, y determinar desde su co­nocimiento y experticia qué es viable, po­sible y compa- rable de investigar a través de una opera- ción estadística. Experiencia Encuesta Consumo Cultural 2007 Gracias a la aplicación de la primera en­ cuesta durante el año 2007, el equipo técnico en conjunto con las territoriales y subsedes, obtuvieron una serie de apren­ dizajes importantes que determinaron la mejora y ajustes a la investigación en dife­ rentes campos: • Ampliación de la muestra a fin de en­ tregar datos más robustos y con ma­ yores desagregaciones geográficas en consonancia con la complejidad y di­ versidad de las prácticas culturales de la población colombiana. • Mejoras en el aplicativo de enlistamien­ to y recolección con el propósito de ga­ rantizar reportes de cobertura diarios, acción que permite solventar proble­mas de cobertura durante el operativo. • Ajustes a los lineamientos operativos con base en la experiencia del año 2007, a fin de lograr un mayor rendi­ miento hombre/día y disminuir la tasa de encuestas incompletas. • Profundización en la estrategia y meto­ dología del plan de capacitación y sen­ sibilización, el cual incluyó la andragogía como base pedagógica y algunas técni­ cas participativas como referente para la adscripción y construcción del conoci­ miento con los equipos de las territoriales y subsedes, quienes se encargan de la transferencia y entrenamiento en campo. • Uso de un material de sensibilización más atractivo y sensible para las per­ sonas, de tal manera que garantizara una apertura en el hogar. • Organización del formulario: precisión de frecuencias, desagregaciones y eli­ minación de los rangos de gasto para entregar información más precisa a la Cuenta Satélite de Cultura. • Elaboración colectiva de la presente me- todología como insumo complemen­tario de sistematización y documenta­ción de los procesos de la encuesta. 44 En el caso de la encuesta de Consumo Cultural, entidades públicas y orga- nismos regionales se han vinculado al trabajo de construcción y revisión de la investigación.
  28. 28. 31 Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE 2.1 MARCO CONCEPTUAL 2.1.1 Objetivos Objetivo general Caracterizar las prácticas culturales aso- ciadas al consumo cultural y al uso del tiempo libre de la población residente en Colombia de 5 años y más. Objetivos específicos • Determinar los usos, preferencias y gas- tos que respecto a bienes, servicios y espacios culturales hacen los residentes en Colombia de 5 años y más. • Identificar las razones de no asisten- cia y uso de bienes, servicios y espa- cios culturales. • Conocer las principales actividades rea- lizadas en el tiempo libre. • Identificar algunas prácticas culturales que hacen los ciudadanos asociadas a la realización de expresiones culturales y a la formación en las áreas y discipli- nas relacionadas. • Producir información estadística es- tratégica sobre el tema cultural para la gestión pública. Diseño 2
  29. 29. 32 2. Diseño Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE 2.1.2 Marco de referencia Base conceptual La cultura, independientemente de la de­ finición utilizada, suele considerarse aje­ na a los criterios técnicos u objetivos y, por ello, más cercana a relaciones estéti­cas o espirituales, a creencias y rituales, a formas de actuar y percibir el mundo, o a formas hegemónicas o masivas de concebirlo. Por ello, el “alto grado de in­determinabilidad y la imposibilidad de un consenso definitivo sobre sus contenidos y fines últimos”45 ha generado múltiples acepciones y adscrip- ciones sobre lo cul­tural, que tienen como propósito la defini­ción, diversa y divergente de sus límites, de acuerdo con los grupos, periodos, imaginarios, luchas y tiempos involucra­dos en ello. Algunos organismos multilaterales, como la Unesco, han producido conceptos y linea­mientos con el ánimo de universalizar pers­pectivas y enriquecer los debates al- rededor del tema. En Colombia, en la Ley General de Cultura46 se introduce el con- cepto del organismo multilateral como una manera de ratificar y avalar para la nación el signi­ficado y alcance del término: “cul- tura es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales, materiales, intelectuales y emocionales que caracterizan a los gru- pos humanos y que comprende, más allá de las artes y las letras, modos de vida, derechos humanos, siste­mas de valores, tradiciones y creencias”. La definición de la Unesco intenta supe­ rar las concepciones restringidas y elitis­ tas de la cultura, mediante la inclusión de actividades y producciones de carácter simbólico (como las representaciones e interpretaciones discursivas, artísticas, teóricas, cosmogónicas, etc.), las técnicas y artefactos materiales (con los que se acostumbra a identificar la “técnica”), las formas organizativas de interacción social, económica y política (lo que se entiende usualmente por “sociedad”) y las prácticas y realizaciones relacionadas con los seres vivos y el entorno biótico (o “naturaleza”)47 . Aunque la acepción de la Unesco amplía y enriquece la perspectiva de lo cultural, existe la necesidad de acotar sus dimen­ siones y áreas para lograr determina­ ciones concretas, que se traduzcan en categorías que permitan sustentar y argu­ mentar de manera concreta las apuestas que se integran al momento de diseñar y proyectar políticas y programas públicos sobre lo cultural. Así, han surgido nuevos nichos de conocimiento de los fenóme­ nos culturales, debido al incremento en el número y tipo de actividades adscritas relacionadas con la cultura, deviniendo en la exigencia de conocer a profundidad los flujos y vínculos que existen entre lo cul­ tural y demás campos de producción hu­ mana, como la economía, la política y la educación, entre otros48 . Esto también pone en el escenario mun­ dial el papel que juega la cultura en el fortalecimiento de prácticas ciudadanas incluyentes, en la consolidación de una esfera pública más democrática, en la cohesión de la sociedad desde proyec­ tos colectivos y en el acceso equitativo a diversas ofertas culturales, como uno de los ámbitos de la vida social. Incluye, además, la paulatina disminución de las asimetrías sociales, desde las mínimas ofertas en los espacios de interacción 45 Abello, T.; Zubiría, S., & Sánchez S. (1998). Cultura: teorías y gestión. Pas- to: Ediciones Uninariño. 46 Cfr. Ley General de Cultura – Ley 397 de 1997. Disponible en: http://www. mincultura.gov.co/eContent/library/documents/DocNewsNo227Document- No357.DOC. 47 El uso del término “cultura” predomina en el lenguaje corriente, en el literario y periodístico donde expone su sentido más humanístico. En cambio en el ámbito de la antropología, la arqueología o la sociología es usual entender la cultura en su sentido integral. En este contexto se puede distinguir, ade- más de la cultura simbólica, la cultura material, la cultura social y la cultura ambiental. 48 Barbero J. (2003), De los medios a las mediaciones. Bogotá: Convenio An- drés Bello. p. xiv.
  30. 30. 33 2. Diseño Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE social, hasta la priorización de bienes y servicios de acuerdo con las caracterís­ ticas identitarias, las demandas y lógicas de las comunidades, independientemen­te de su adscripción o no con las culturas he- gemónicas o la alta cultura49 . En este contexto, las acciones empren­ didas en y para el ámbito cultural hacen parte fundamental de las agendas y linea­ mientos determinados internacionalmente en torno al desarrollo económico y social, el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, el fortalecimiento de esce­ narios y prácticas democráticas desde la multiculturalidad50 y el ejercicio pleno de los derechos humanos. Así, las directrices que orientan las accio- nes transnacionales en materia cultural hacen parte de documentos tan impor- tantes como la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, los Principios de Cooperación Internacional de la Unesco, la Declaración Universal de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo, la Declaración y Programa de Acción de Viena o la Declaración sobre los Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales, Étnicas, Religiosas o Lingüísticas. En estos textos la cultura es matizada desde diversos enfoques, pues el propó­ sito es ampliar las referencias constituti­ vas a las cuales ha estado históricamente vinculada: industrias culturales, alta cultu­ ra y cultura élite. Estos pactos retan así mismo el concepto de la Unesco, en tan­ to que abordan un entramado complejo que integra prácticas asociadas con la convivencia (manejo de conflictos y he­ chos violentos), visibilidad de minorías y delimitación del alcance de los derechos culturales, la transversalidad de lo cultural –desde el enfoque de prácticas, percep­ ciones, comportamientos y hábitos– en temas como la gobernabilidad, la profun­ dización de la democracia, los cambios asociados a la intervención educativa, a la comprensión de lo ambiental, entre otros. A esto se suman algunas líneas de inver­ sión de la banca multilateral, varias de las recomendaciones de los organismos hu­ manitarios, ciertas temáticas abordadas por los tratados comerciales multinacio­ nales o regionales y el interés general por atender el tema cultural desde una refe­ rencia mínima específica51 . El espectro internacional de interven­ ción en lo cultural se acrecienta, dadas las crecientes exigencias y demandas expuestas por múltiples grupos étnicos y otros sectores sociales en torno al re­conocimiento de sus particularida- des culturales. De la misma manera, los planteamientos esbozados por al- gunos sectores académicos han im- pulsado la construcción de políticas públicas na­cionales y territoriales en- focadas en la construcción de esce- narios52 que posibiliten el ejercicio de los derechos culturales (que incluyen tanto el recono­cimiento y desarrollo de las identidades como el acceso a plurales y diversas ofertas cultura- les), el fortalecimiento de formas or- ganizativas articuladas desde y sobre la cultura, el fomento de prácti­cas de creación, circulación y formación ar- tística y/o cultural, la ampliación de la oferta de bienes y servicios ofertados 49 Sunkel, G. (2006). El Consumo Cultural en América Latina. Bogotá: Conve- nio Andrés Bello. p. 57. 50 Escobar, A. (2005). Más allá del tercer mundo. Globalización y diferencia. Bogotá: ICANH, Universidad del Cauca. pp. 140-141. 51 A propósito de ello, las Naciones Unidas, a través del ejercicio de normaliza- ción de las actividades económicas, ha vinculado a las clasificaciones algunas actividades características de la cultura, como en el caso de la Clasificación Industrial Internacional Uniforme de todas las Actividades Económicas. 52 En la encuesta de Consumo Cultural, los escenarios se entienden como las condiciones que se establecen en y a partir de espacios físicos y virtuales, que facilitan la circulación y el intercambio de sentidos, así como de bienes y servicios ofertados por el sector cultural.
  31. 31. 34 2. Diseño Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE por el sector cultural o la consolidación de culturas ciudadanas y democráticas, entre otros. Por ello, es importante reconocer el ca­ mino recorrido por el país hacia el cum­ plimiento de tales objetivos, trazados por las agencias multilaterales, como se evi­ dencia –por ejemplo– en la Constitución Política (reconocimiento de la plurietnia y la multiculturalidad), la Ley General de Cultura (la cultura como eje del desa­ rrollo) o la Ley de Cine (visibilidad y re­ organización del sector cultural), y en la configuración de una institucionalidad que ha creado entidades específicamente de­ dicadas a la promoción de las diversas prácticas culturales y que plantea nuevos horizontes para integrar tanto los actuales como los posibles agentes y subjetivida­ des culturales. A pesar del creciente número de estudios cualitativos, del fortalecimiento de los sis­ temas de información cultural nacionales, del aumento del conjunto de registros pú­ blicos como privados de las actividades culturales y de la promoción de investiga­ ciones y metodologías para la medición de lo cultural –como en el caso de las Cuentas Satélite de Cultura–, aún es evi­ dente la carencia de indicadores que per­ mitan medir los impactos sociales de las acciones públicas y privadas en el campo de lo cultural, conocer la configuración y transformación de identidades, el mapeo continuo de los consumos culturales, de­ terminar la percepción de las personas sobre temas ligados a creencias, signifi­ cados y sentidos, el estudio continuo del impacto de la cultura en otros ámbitos –en la economía, por ejemplo–, entre otros. En consecuencia, es incipiente la información que dé cuenta de los com- plejos procesos culturales que tienen lugar en la cotidia­nidad y en contextos particulares, como también en territorios no solo vinculados a lo físico/material sino también a los esce­narios virtuales genera- dos por las nuevas tecnologías. En este marco, parece importante no sólo amplificar las indagaciones realizadas en torno a las políticas públicas o a las nue­ vas redes de circulación, sino también motivar la realización de investigaciones enfocadas en los sujetos y en sus va­ riadas formas de creación, circulación y apropiación simbólica; entendiendo que en el actual contexto es muestra de esas prácticas culturales cotidianas, cuya agen­ cia expone otros procesos más comple- jos, como la significación de identidades, la construcción de mundos sociales y la articulación de proyectos conjuntos. Esto implica que la cultura no puede des­ ligarse de otros escenarios de la vida cotidiana, como los ejercicios políticos o las lógicas del mercado, dadas las me­ diaciones y reconfiguraciones espacio­ temporales y de los ámbitos públicos y privados, potenciadas por los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de información y la comunicación. Ello sugie­ re la trascendencia de los fenómenos cul­ turales del campo de acción específico del sector cultural, a otros ámbitos en los que la perspectiva cultural expone su comple­ jidad y transversalidad. La Encuesta de Consumo Cultural parte de dichas premisas conceptuales y re­ conoce que los intercambios simbólicos contemporáneos se presentan en medio de relaciones conflictivas de poder, que las prácticas de consumo están ligadas a dinámicas de lucha, construcción y ne­ gociación de sentidos, que los agentes que participan en lo cultural asumen po­ siciones en esas luchas, construcciones y negociaciones53 . Reconoce, además que, dada la complejidad de lo cultural y la imposibilidad de medir todo lo que le constituye, la investigación se centra en indagar por el uso y frecuencia de consu­ mo de bienes, servicios y espacios ofer­ tados por el sector cultural, así como la 53 Cfr. Bourdieu, P. (1995). Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario. Barcelona: Anagrama.
  32. 32. 35 2. Diseño Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE percepción de las horas invertidas en el tiempo libre y el tipo de actividades desa­ rrolladas en él. Consumo cultural Como herencia de las denominaciones económicas el consumo se asocia con el uso de diversos tipos de productos y servicios. En referencia a lo cultural, esta categoría se refiere a aquellas dinámicas que involucran tanto la circulación como la apropiación de mensajes y contenidos. Ello implica no solo la producción de estos, sino el ejercicio activo de recepción y resignifi­ cación que está presente en quienes obtie­ nen este tipo de producciones culturales54 . A diferencia de la perspectiva económica, esta circulación no finiquita en la obten­ ción, sino que a partir de ello se generan nuevas representaciones y sentidos, es decir, que el consumo se constituye así en un “conjunto de procesos de apropiación y usos de productos en los que el valor simbólico prevalece sobre los valores de uso y de cambio, o donde al menos estos últimos se configuran subordinados a la dimensión simbólica’’55 . Ello indica que el valor de cambio del produc­ to no es igual al valor simbólico que los suje­ tos le imprimen. Algunos servicios o bienes culturales pueden ser gratuitos o no pagos, pero están cargados de múltiples sentidos para quienes hacen uso de ellos, situación que está condicionada a la frecuencia de su uso, al tipo y/o género elegido, al gasto y a su forma de adquisición, al rol social de quien lo consume. Relaciones y hechos que hacen posible la visibilización de identidades, valo­ res, costumbres, prácticas e imaginarios, a partir del estudio del consumo específico de bienes, servicios y espacios ofertados espe­ cialmente por el sector cultural. Prácticas de consumo cultural Si las producciones culturales contienen en sí mismas significados, la relación que los sujetos establecen con ellas en sus cotidianidades (o sus usos) implican una negociación de sentidos, es decir, un ejercicio de apropiación que articula lo que de ellas se interpreta con la propia experiencia para aceptar, rechazar o re­ crear su significado. Esta apropiación (o consumo) está atra­ vesada por la historia de cada sujeto, por su noción de sí mismo y de los otros, por sus deseos e imposibilidades (esto es, por la posición que ocupa en la cultura), por ello es al mismo tiempo reproducción de lo que ya está definido (las reglas de juego) y producción de sentidos (transfor­ mación de esas reglas para lograr lo que quiere)56 . Así, todos los sujetos son tanto productores como consumidores y cada uno participa con otros en la negociación de sentidos (esto es, de lo cultural) cuan­ do inscribe nuevos significados en las pro­ ducciones culturales. Prácticas culturales Como aterrizaje y expresión concreta del postulado de la Unesco, la cultura es aquí entendida como dimensión simbóli­ ca de lo social, es decir, como el conjun­ to de ideas, experiencias, enunciados y acciones (esto es, prácticas) que al ser compartidos por un colectivo social, les permiten a sus integrantes entender de formas similares el mundo que habitan, identificarse como parte del mismo grupo y diferenciarse de otros que no compar­ ten las mismas prácticas. Así definidas, las prácticas culturales son las diversas maneras en las que los sujetos 54 Martín-Barbero, J. (2003), De los medios a las mediaciones. Bogotá: Con- venio Andrés Bello, p. 296. 55 García C, N. (2006). El consumo cultural: una propuesta teórica. En: Sunkel, G. El consumo cultural en América Latina. Convenio Andrés Bello, Bogotá. p. 89. 56 Martín-Barbero, J., op. cit., p. XXI.
  33. 33. 36 2. Diseño Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE producen sus significados sobre la rea- lidad57 (es decir, definen lo que esta es, quiénes la habitan y qué la conforma), los intercambian con otros sujetos (esto es, les cuentan lo que piensan y sienten por medio de diversos lenguajes como el sonoro, el visual, el oral o el escrito, por ejemplo) e in- terpretan los que otros ponen en circulación (es decir, relacio­nan la propia experiencia con lo que otros dicen para aceptarlo o no). Y en este juego que no es lineal sino simul­ táneo (es decir, que no se produce, luego se intercambia y finalmente se interpreta, ya que al mismo tiempo se realizan los tres) los diversos significados son negociados por los sujetos desde sus particularidades (esto es, sus historias personales), en con­ textos específicos (en tiempos y espacios concretos) y a través de múltiples medios (de varios canales de circulación) para re­ producir o cuestionar los sentidos sociales (esto es, significados colectivamente com­ partidos o, en suma, la propia cultura)58 . En ese sentido, la encuesta indaga por aquellas prácticas asociadas a la conse­ cución y uso de bienes, servicios y es­ pacios ofertados por el sector cultura, dentro del marco de las manifestaciones culturales de las áreas y disciplinas de­ terminadas y priorizadas por las políticas públicas culturales. Políticas culturales Las políticas públicas se abordan como proyectos colectivos de corto, mediano y lar- go plazo en los que se define un orden social imaginado, el papel que en este de­ben jugar las artes y la cultura, las estrate­gias a ejecu- tar para lograr lo proyectado y las funciones que con este propósito deben desarrollar personas, organizaciones e ins­tituciones, esto es, los sujetos. En este sen­tido, las po- líticas culturales son entendidas como un marco de acción que orienta diver­sos intere- ses particulares hacia la consecu­ción de un propósito colectivo, expresando lo que una sociedad específica reconoce como arte y cultura, aclarando quiénes, cómo y en qué medida pueden participar en la defini­ción de ese objetivo común y evidenciando cuáles son las relaciones sociales privilegia~ das en su realización59 . Esto implica que a través de las políticas culturales una sociedad define subjetivida­ des (quién es quién, quiénes son los otros, quiénes hacen parte del nosotros), mundos sociales (qué escenarios se habitan y cuá­ les son sus características) y sentidos (qué significa qué), por ello, tanto su definición como aplicación están atravesadas por tensiones, disensos, resistencias y contra­ dicciones en torno a lo que cada uno de los involucrados percibe, quiere o aprueba60 . Escenarios de consumo cultural La negociación de sentidos que los sujetos realizan a través del uso cotidiano de las producciones culturales no solo depende de las ideas, experiencias, enunciados y acciones que comparten con su grupo de identificación (prácticas culturales), sino también de los escenarios en los que es­ tas se desarrollan, escenarios que al mis­ mo tiempo son significados a través de las prácticas culturales (o de consumo)61 . En este marco, la construcción de sen­ tidos (y también los sentidos mismos) puesta en marcha en espacios físicos ce­ rrados (teatros, salas) es diferente de la que se realiza en espacios físicos abiertos 57 Hall, S. (1997). Representation. Cultural representations and signifying practices. Sage, p. 8. 58 Hall, S. Op. cit. 59 Álvarez, D. y Escobar. (1999). Citado por Ochoa, A. Políticas culturales, academia y sociedad. En: Mato D. (2002). (coord.). Estudios y otras prác- ticas intelectuales latinoamericanas en cultura y poder. Caracas: CLACSO, CEAP, FaCES. 60 Sunkel, G. El consumo cultural en la investigación en comunicación-cultura en América Latina. En: Sunkel, G. (coord.). El consumo cultural en América Latina, Ed. Cit., p. 23. 61 Mato, D. (coord.). (2002). Estudios y otras prácticas intelectuales latinoame- ricanas en cultura y poder. Caracas: Clacso, CEAP, FaCES.
  34. 34. 37 2. Diseño Metodología Encuesta de Consumo Cultural -DANE (plazas, parques) o en espacios virtuales (televisión, Internet), así como es diferente si se desarrolla en una u otra de las posibi­ lidades incluidas en estas categorías (tele­ visión o Internet). Es en estos escenarios y las prácticas a ellos asociados, que la sociedad elabora sus nociones de lo co­ lectivo, lo personal, lo público y lo íntimo, en suma, su idea de orden social. Producciones culturales Los significados que los sujetos constru- yen sobre el mundo son comunicados a otros a través de diversos lenguajes –como el so­noro, el visual, el oral o el escrito– y pueden ser comprendidos por esos otros (de diver­sas maneras, pero siempre com- prendidos) porque los lenguajes utilizados hacen uso de códigos culturales (esto es, de reglas de juego compartidas). En este ejer- cicio el sujeto que produce los significados les da la materialidad en la cual circulan por la so­ciedad –la música, la fotografía o los libros, por ejemplo– y la forma que los dife- rencia de otros (la música clásica, la música an­dina, la música rock), dependiendo de la intención por él buscada (lo que quiere lo­ grar) y como estrategia de posicionamiento de lo propio (en la lucha ‘simbólica’). Desde esta perspectiva, es importante re­ conocer que las producciones culturales contienen en sí mismas definiciones so­ bre lo que es la realidad, dadas por quien los creó, por quien los usa y por el con­ texto social en el que circulan. Y para la encuesta, dichas producciones culturales se acotan a aquellas que son creadas y provistas por el sector cultural. Bienes y servicios culturales Los bienes y los servicios culturales62 son entendidos como producciones culturales diferentes, ya que mientras los primeros son duraderos (permanecen en el tiempo) y posibilitan su adquisición como propie­ dad por quien los consume, los segundos solo pueden apropiarse en su momento de ejecución (no permanecen en el tiem­ po) y en consecuencia , no pueden ser propiedad de quien los consume63 . Entre los bienes se encuentran, por ejemplo, los libros, mientras que un servicio cultural es el teatro (entendido como puesta en esce­ na en vivo) o un taller en artes plásticas. Tiempo libre Medir el tiempo libre ha sido uno de los retos actuales, ya que se convierte en un referente importante para conocer el tipo de actividades, inversión de tiempo, priori­dades y énfasis en la ejecución de estas, así como un insumo básico para entender las condiciones y estilos de vida de los ciudadanos. El concepto de tiempo libre surge del fe­ nómeno de industrialización, en el cual la vida de la gente empieza a ordenarse bajo los parámetros propios del mercado; es de­ cir, se comienza a diferenciar qué acciones hacen parte del tiempo ligado a la actividad laboral, cuáles son complementarias y cuá­ les prácticas constituyen el tiempo para sí mismo. A ello se suma, cómo las tecnologías en el hogar, como en el trabajo, generaron una resignificación de las tareas cotidianas como de las labores colectivas, en tanto que suprimieron y, en otros casos, dismi­nuyeron la inversión de tiempo y de fuerza en cier- tas actividades. Algunos estudios iniciados en la Unión Soviética a mediados del siglo anterior, entendiendo la marcada diferencia entre las diferentes acciones, ex­pusieron el interés por construir una agen­da com- plementaria en el tiempo autónomo, con el fin de potenciar nuevas posibilidades que 62 Como se ha expuesto en el documento, la operación estadística da cuenta de aquellas producciones culturales que están relacionadas a categorías de- finidas por el sector cultural. En ese sentido, sin desconocer la magnitud de la cultura, la encuesta prioriza en consonancia con las apuestas de las políticas públicas culturales, los esfuerzos institucionales y la experiencia regional en medición cultural, cierto conjunto de bienes, servicios y espacios culturales. 63 Cuadrado, M. y Berenguer, G. (coord.). (2002). El consumo de servicios culturales. Madrid: ESIC, pp 14-18. Douglas, M., Isherwood, B. (1990). El mundo de los bienes: hacia una antropología del consumo. México: Grijalbo, Conaculta.

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