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  • 1. Directrices para la Protección Infantil Directrices para la Protección Infantil
  • 2. 1 Directrices para la Protección Infantil - versión aprobada -versión aprobada · 02/2007
  • 3. 2 La CBM (Christian Blind Mission) es una organización cristiana internacional cuyo objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las personas con dis- capacidades más necesitadas del mundo, que viven en condiciones de suma precariedad. La organización auspicia más de 1.000 proyectos en 113 países en vías de desarrollo a través de los cuales brinda su asistencia a personas con discapacidades, sin importar su nacionalidad, sexo o religión. CBM Christoffel-Blindenmission Christian Blind Mission e.V. Nibelungenstr. 124 64625 Bensheim versión aprobada · 02/2007 · LD · 283 · 02/07 Alemania Contacto: Dr. Boris Scharlowski Director de la Unidad de Protección Infantil Teléfono: +49 6251 131-275 Fax: +49 6251 131-165 Correo electrónico: boris.scharlowski@cbm-i.org www.cbm.org Fotografías: CBM, argum/Thomas Einberger, Heiner Heine Tercera edición, febrero 2007 versión aprobada
  • 4. 3 Lista de Control de las páginas modificadas de las ‘Directrices para la protección infantil’ Versión Fecha Insertada el (fecha) Firma primera edición dic. 2005 – – versión aprobada feb. 2007 1era modificación 2era modificación 3era modificación 4era modificación 5era modificación 6era modificación 7era modificación 8era modificación 9era modificación 10era modificaciónversión aprobada · 02/2007
  • 5. 4versión aprobada · 02/2007
  • 6. 5 Índice Página 1. Prólogo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1-1 1.1 Abreviaturas y siglas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1-4 1.2 Glosario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1-4 2. El abuso infantil: una violación grave de los derechos humanos . . . . . . . . . . . . 2-1 2.1 Abuso institucional . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2-6 2.2 Factores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2-8 2.3 Agresores sexuales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2-10 2.4 Sobrevivientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2-12 2.5 ¿Qué hacer? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2-15 2.6 Respuesta de la CBM y sus socios de proyectos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2-17 3. Marco legal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3-1 3.1 Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .3-1 3.2 Impacto nacional de la CDN . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3-3 4. ¿Por qué es importante contar con una política? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-1 4.1 Política de protección infantil de la CBM International . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-1 4.2 Responsabilidades de los distintos participantes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-2 4.2.1 Consejo Administrativo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-3 4.2.2 Comité del Consejo de Administración . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-3 4.2.3 Unidad de Protección Infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-4 4.2.4 Departamento de Recursos Humanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-4 4.2.5 Oficinas regionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-4 4.2.6 Empleados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-5 4.2.7 Administración de asociaciones miembro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-5 4.2.8 Socios de proyectos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-6 4.2.9 Responsabilidades compartidas para la revisión, supervisión y evaluación de actividades relacionadas con la PI . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-7versión aprobada · 02/2007 4.3 Política de protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-8 4.4 Código de conducta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4-10
  • 7. 6 5. Recursos Humanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-1 5.1 Contratación, selección y admisión de personal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-1 5.1.1 Contratación y selección . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-1 5.1.2 Oferta de trabajo y publicidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-1 5.1.3 Averiguación de antecedentes policiales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-1 5.1.4 Formularios de solicitud . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-2 5.1.5 Entrevista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-2 5.1.6 Verificación de referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-2 5.1.7 Controles previos a la contratación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-3 5.1.8 Introducción a la Política de protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-3 5.1.9 Código de conducta sobre protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-3 5.2 Regulaciones con respecto a visitas a proyectos y desplazamientos . . . . . . . . . . 5-3 5.2.1 Reglamentaciones generales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-4 5.2.2 Visitas de campo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5-5 6. Manejo de incidentes de protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6-1 6.1 Personal de la CBM o personas que se desplazan bajo su dirección . . . . . . . . . 6-1 6.2 Personas ajenas a la CBM . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6-7 6.3 Ayuda para el niño abusado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6-8 6.3.1 Pasos sistemáticos para actuar ante casos de abuso infantil . . . . . . . . . . 6-9 6.4 Directrices para tratar a niños víctimas de abuso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6-11 7. Investigaciones y denuncias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-1 7.1 Evaluación preliminar y pautas de investigación interna sobre protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-1 7.1.1 Principios orientadores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-1 7.1.2 Evaluación preliminar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-2 7.1.3 Investigación interna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-3 7.1.4 Proceso de investigación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-3 7.2 Directrices para entrevistar a menores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-7 versión aprobada · 02/2007
  • 8. 7 7.3 Protocolo de denuncias de protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-11 7.3.1 Principios orientadores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-12 7.3.2 ¿Cuándo es obligatorio presentar una denuncia? . . . . . . . . . . . . . . . . 7-12 7.3.3 ¿Cuándo y ante quién presentar la denuncia? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-13 7.3.4 Formulario de contactos y referencias para la presentación de denuncias de protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-13 7.3.5 Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil . . . . . 7-14 7.3.6 Organigrama del “Protocolo de denuncias de protección infantil” . . . . 7-14 7.4 Contactos y referencias para la presentación de denuncias de protección infantil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7-16 7.5 Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil . . . . . . . . . . 7-18 8. Valoración de riesgo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8-1 9. Procedimientos con respecto a la protección infantil y la comunicación . . . . . . 9-1 9.1 Comunicaciones sobre niños y personas vulnerables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-1 9.2 Principios éticos para informar acerca de la infancia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-2 9.3 Gestión de crisis ante los medios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-4 9.3.1 Diferentes situaciones de gestión de crisis ante los medios . . . . . . . . . . 9-4 9.4 Plan de comunicación ante crisis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-6 9.5 Gestión de crisis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-7 9.6 Gestión de crisis ante los medios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-7 9.7 Documentación e información . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-8 9.8 Materiales colaterales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-9 9.9 Conferencia de prensa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-9 9.10 Gestión posterior a la crisis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-9 9.11 Cómo escribir un comunicado de prensa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-10 9.12 Exposición de los ponentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-11 9.13 Manejo de entrevistas con los medios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9-13 10. Referencias y bibliografía . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10-1 10.1 Sitios Web, contactos y recursos útiles . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10-4versión aprobada · 02/2007 11. Anexos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11-1
  • 9. 8versión aprobada · 02/2007
  • 10. 1Prólogo
  • 11. 1-1 1. Prólogo Las cifras son alarmantes: de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 10% de los niños y el 20% de las niñas de todo el mundo sufren alguna forma de abuso sexual. Los menores con dis- capacidades son especialmente vulnerables y se ven afectados el doble de veces que aquéllos que no tienen discapacidades. A su vez, los niños que viven en instituciones son particularmente vulnerables. Por lo tanto, la protección infantil contra el abuso presenta un impor- tante desafío para las organizaciones que brindan servicios a niños. En consecuencia, los menores y adultos1 con discapacidades a quie- nes la CBM busca asistir son algunos de los más vulnerables del mundo. Nuestra organización siempre ha estado comprometida a luchar por la seguridad y el bienestar de todos los niños y personas con discapacidades. Con el fin de alcanzar tal objetivo, es indispen- sable contar con una estrategia clara para proteger a los niños contra el abuso. Por consiguiente, para garantizar la protección de todas las personas vulnerables y dar el ejemplo en cuanto al uso de prácticas adecuadas, la CBM ha expandido significativamente sus actividades. En diciembre de 2003, la CBM adoptó su “Política de protección infan- til” que adhiere a la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU. Además, en este documento, la organización expresa su com- promiso de “proteger a los niños (y a los adultos vulnerables), ya sea que tengan o no discapacidades, contra la explotación sexual y el abuso sexual, emocional o físico, que incluye el descuido o la negligencia”. La política de la CBM establece como su objetivo principal la pro- tección de los niños y demás personas vulnerables contra el abuso y como objetivos secundarios: ➤ la concientización y sensibilización de todos los participantes principales vinculados a la CBM y a sus socios, ➤ la protección de la CBM y sus socios de proyectos para que no ocurran infiltraciones, y ➤ la protección del personal y los socios de la CBM contra falsas acusaciones. Se insta enérgicamente al personal, los socios de proyectos y las demás personas vinculadas a la organización a participar en la crea-versión aprobada · 02/2007 ción y preservación de un entorno que sea seguro para los niños y adultos vulnerables. En 2005 la CBM estableció la Unidad de Protección Infantil (UPI), encargada de elaborar e implementar su política. Con el apoyo de diferentes participantes, la UPI ha elaborado un código de conducta que define con claridad los estándares profesionales, los derechos y las responsabilidades de todos los participantes. Además, acaba de 1 Por una cuestión de espacio, cuando en este documento se haga referencia a “niños” o “menores”, la “niñez” o la “infancia”, lo dicho se aplica también a los adultos vul- nerables, y estas palabras han de interpretarse siempre como términos inclusivos, que abarcan tanto a las niñas como a los adolescentes.
  • 12. 1-2 finalizar las presentes directrices sobre prácticas óptimas. Estas directrices, se brinda una perspectiva general sobre la proble- mática del abuso infantil y se presentan procedimientos de prácticas óptimas y recomendaciones. En el documento se explica que la pro- tección infantil es tanto una responsabilidad corporativa como indi- vidual. Se brinda a los lectores información detallada sobre el abuso infantil y se presentan pasos útiles para crear procedimientos y prác- ticas de protección infantil. Además, las directrices sirven para aseso- rarse sobre cómo actuar ante un supuesto caso de abuso. Con el apoyo de los directores regionales de la CBM, la UPI ha reali- zado talleres regionales y ha comenzado a identificar, entre el perso- nal de la CBM y los socios locales, personas clave que son una refe- rencia en asuntos relacionados con la protección infantil. Estos indi- viduos se encargan de transmitir información, promover la formación de redes nacionales y llevar a cabo sesiones locales de capacitación. De este modo, promueven paso a paso entre sus organizaciones aso- ciadas el enfoque sobre protección infantil de la CBM y ayudan a adaptar el contenido de estas directrices en función de requisitos locales específicos. La CBM tiene la intención de garantizar que se alcancen y manten- gan los más estrictos estándares de seguridad para los niños y las personas vulnerables, y así lo manifiesta expresamente. El propósito de estas directrices es el de realizar importantes contribuciones a fin de que este objetivo se concrete y de que la política de la CBM se haga realidad. Bensheim, febrero de 2007 Prof. Allen Foster Dr. Boris Scharlowski Presidente de la CBM Director de la Unidad de Protección Infantil Agradecimientos Esta publicación pudo concretarse gracias al esfuerzo y la experiencia de versión aprobada · 02/2007 muchas personas. El texto fue compilado por Cynthia Wong y el Dr. Boris Scharlowski. Mike Davies, Martin Rothmund y David Lewis presta- ron sus servicios como asesores y brindaron invalorables consejos. Esto también es válido para muchos colegas que integraron el “Grupo de Trabajo ad hoc sobre Política de Protección infantil y Comunicación”, desde donde aportaron su experiencia. Distintas partes del texto se han analizado junto a los directores continentales y representantes regiona- les de la CBM, y a los directores nacionales de las asociaciones miem- bro. Finalmente, queremos mencionar el invaluable apoyo que recibi- mos de los colegas que colaboraron con la traducción, la revisión del texto, el diseño, la impresión y la distribución del material. En nombre de la CBM, reconocemos y agradecemos todos estos esfuerzos.
  • 13. 1-3 Nota: Las Directrices para la protección infantil de la CBM se dirigen a lectores muy variados: a los miembros del Consejo Directivo y del personal de la CBM e.V., sus asociaciones miembro y socios de proyectos, así como a otras partes interesadas. Puesto que se trata de grupos objetivo muy heterogéneos, la presente publicación debe respon- der a expectativas y requisitos muy diversos. Como resultado, se han ela- borado estas directrices como un tipo de “catálogo” en el cual cada lec- tor puede encontrar rápidamente la información que precisa sin necesidad de estudiar el resto del compendio. Se ha complementado cada sección con casillas, organigramas y anexos que brindan información más especí- fica para quienes tengan un interés más profundo y concreto. Las Directri- ces para la protección infantil presentan el enfoque de la Christian Blind Mission para la prevención del abuso de niños y personas vulnerables. Como consecuencia, cualquier lector ajeno a la CBM debe emplear el documento a modo de inspiración y para crear procedimientos de protec- ción infantil adecuados para su propia organización. 1.1 Abreviaturas y siglas AbSN Abusador sexual de niños AM Asociaciones miembro de la CBM API Agente de protección infantil CBM Christian Blind Mission (término inclusivo que abarca la CBM e.V. y sus asociaciones miembro) CDN Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU CPI Comité de Protección Infantil OMS Organización Mundial de la Salud ONG Organización no gubernamental OR Oficina Regional PI Protección infantil PPI Política de Protección Infantil RR.HH. Departamento de Recursos Humanos SP Socio de proyecto UPI Unidad de Protección Infantilversión aprobada · 02/2007
  • 14. 1-4 1.2 Glosario Abuso institucional Incluye actos u omisiones, y fracasos a nivel administrativo, que pueden ser indicios de que el régimen mismo de la institución es abusivo. El abuso institucional se ve marcado por repetidas instancias de desempeño profesional insatis- factorio, maltrato generalizado o conducta indebida grave y un clima abusivo. Campo Emplazamiento donde funcionan los proyectos auspiciados por la CBM. CBM Organizaciones pertenecientes a la Christian Blind Mission (también conocida como Christoffel Blindenmission) que incluyen a la CBM e.V., a las oficinas regionales de la CBM, a la CBM International y a las asociaciones miembro de la CBM. Donadores de la Personas que apoyan a la CBM con donaciones de dinero o CBM en especie. Edad de consenti- Edad en la que un individuo puede dar su consentimiento miento para tener actividades sexuales con otra persona. Inquietud de pro- Una infracción al “Código de conducta” por parte del per- tección infantil sonal de la CBM o un riesgo de protección infantil relacio- nado con el entorno del proyecto (p. ej.: habitaciones sin ventanas que impiden que otro adulto pueda supervisar visualmente la sala). Niño/menor Conforme se establece en la Convención sobre los Dere- chos del Niño de la ONU, “se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”. No perjudique Principio ético básico que dispone que la principal preocu- (inglés: ‘Do no pación debe ser siempre la de proteger al participante para harm’) que no sufra daños. versión aprobada · 02/2007 Organización segu- Organización en la que los niños están protegidos del ra para los niños abuso físico, sexual o emocional, que incluye el descuido/la negligencia. Padres adoptivos Adultos que, autorizados por un contrato formal o infor- mal, cuidan de un hijo que no es biológico en reemplazo de sus padres verdaderos. Pedófilo Persona cuyo único interés y fijación es participar en activi- dades sexuales con un niño o con niños (McMenamin y Fitzgerald, 2001).
  • 15. 1-5 Personal de la CBM Toda persona que trabaje para la CBM e.V., las oficinas regionales de la CBM, la CBM International y las asociacio- nes miembro de la CBM, o que las represente, sin importar si cobra por sus servicios o si es voluntario. También inclu- ye a los miembros del Consejo Directivo, asesores, consul- tores, contratistas o cualquier otro representante. Persona vulnerable Adulto que vive con una discapacidad y necesita asistencia para satisfacer sus necesidades básicas en lo que respecta al cuidado personal o a la administración de sus bienes. Las personas vulnerables o bien no pueden protegerse por sus propios medios contra daños significativos o contra la explotación, o bien existe la posibilidad de que no puedan hacerlo. Sobreviviente/víctima Puesto que se trata de un término más positivo que hace hincapié en la resistencia, lucha y supervivencia, la mayoría de los académicos y profesionales prefieren el término “sobreviviente” en lugar de “víctima”. No obstante, dado que en el ámbito del debate público se sigue empleando con más frecuencia el término “víctima”, en estas directri- ces se usan los dos vocablos en forma alternada. Supuesto/presunto Incidente con relación al cual se ha observado o del que se incidente de abuso sospecha, supone o ha detectado un caso de abuso infan- infantil til. Debe utilizarse el calificativo “supuesto” o “presunto” al hablar de un incidente de abuso infantil hasta que se demuestre que ocurrió. Nota: Por una cuestión de espacio, cuando en este documento se haga referencia a “niños” o “menores”, la “niñez” o la “infancia”, lo dicho se aplica también a los adultos vulnerables, y estas palabras han de interpretarse siempre como términos inclusivos, que abar- can tanto a las niñas como a los adolescentes.versión aprobada · 02/2007
  • 16. 1-6versión aprobada · 02/2007
  • 17. 2El abuso infantil: una violación grave de los derechos humanos
  • 18. 2-1 2. El abuso infantil: una violación grave de los dere- chos humanos ¿QUÉ ES EL ABUSO INFANTIL? Abusar verbalmente Burlarse de él sin Exponerlo a literatura o Tocar al niño donde no quiere. de un niño. necesidad. actos pornográficos. Obligar a que el niño lo Destruir la confianza en Pegarle o hacerle daño, generalmente para Manipularlo. toque. sí mismo del menor. descargar sus propias frustraciones. Convertir a su propio Descuidar al niño; p. ej.: Usar al niño como No escucharlo. Desatender las hijo en un “sirviente”, privándolo que no se lo higienice, vista sirviente. necesidades emo- del tiempo necesario para su ni dé de comer. cionales del niño. educación y recreación. Pegar y ridiculizar al Desatender sus necesi- Desatender sus necesidades Dejar al niño sin supervisión. niño en la escuela. dades médicas. educativas. Elaborado por: National Child Protection Authority Dirección: 330, Thalawathugoda Rd, Madiwela. (Tel.: 778911-13, fax: 778915, correo electrónico: ncpa@diarnnnd.lanka.net) Compilado por: Prof. Harendra de Silva Ilustraciones de: Jayamini de Silva Diagramación patrocinada por: Thorn Holdings (Pvt) Ltd.versión aprobada · 02/2007 El abuso de niños y personas vulnerables es una problemática mun- dial que existe tanto en países desarrollados como en aquéllos en vías de desarrollo. Está profundamente arraigada en prácticas culturales, económicas y sociales. Las personas con discapacidades constituyen uno de los colectivos más vulnerables a ser víctimas de abuso y por ello, requieren una protección especial. Como consecuencia, la crea- ción de un sistema para la protección de niños y personas vulnerables constituye una prioridad para la CBM. El siguiente artículo busca dar una introducción a una de las violaciones más graves de los derechos humanos.
  • 19. 2-2 Lloyd deMause, director de la sede de la ciudad de Nueva York del Institute for Psychohistory, cree que “la historia de la humanidad está basada en el abuso de los niños” (deMause, 1997). Aunque tal afir- mación parezca exagerada, no caben dudas de que el abuso infantil representa una violación grave de los derechos humanos y de que se trata de un fenómeno que puede hallarse a lo largo de los años en cualquier sociedad, hasta el presente. La historia de la humanidad ha sido testigo del asesinato, abuso o maltrato de niños en todas sus formas. Muchas sociedades históricas practicaban el infanticidio; se mataba a los recién nacidos o se sacri- ficaban niños por motivos religiosos. El infanticidio estaba presente en la mayoría de las culturas históricas o ágrafas, pero aún existe en las sociedades modernas. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2000 d.C., entre los niños menores de 15 años, se registraron en todo el mundo aproximadamente 57.000 muertes atribuidas a homicidio. Sin embargo, las muertes por abuso infantil ocurren con mucha más frecuencia de lo que las cifras oficiales sugieren (OMS, 2002). El abuso de niños y personas vulnerables abarca manifestaciones muy distintas del maltrato. Contrariamente a lo que se informa en los medios y a la creencia popular, el término “abuso” no abarca exclu- sivamente el abuso sexual, sino que incluye todas las manifestaciones de abuso físico o emocional, incluso el descuido/la negligencia. En este contexto: ➤ el abuso sexual denota obligar o convencer a un niño de que par- ticipe en actividades sexuales, ya sea que el menor entienda o no lo que sucede. ➤ abuso físico significa causar intencionalmente una lesión física, o no evitar una lesión física o sufrimiento, deliberadamente o por descuido. ➤ el abuso emocional puede definirse como el maltrato emocional constante de un niño que tiene efectos adversos continuos y gra- ves en su desarrollo emocional. ➤ descuido/negligencia se refiere a la falta constante de atención de las necesidades físicas o psicológicas del niño, lo que puede dañar de manera significativa su salud y desarrollo. En consecuencia, cualquier forma de abuso o negligencia ocasiona versión aprobada · 02/2007 daños graves que afectan tanto la salud física y mental del niño como su supervivencia, desarrollo o dignidad. Aunque no se observen lesio- nes, actuar en forma abusiva o negligente es cruel e inhumano. El abuso sexual presenta una larga historia y constituye un asunto complejo. En la mayoría de las culturas históricas, se han identificado prácticas de castración de niños, mutilación de genitales femeninos, violación, esclavitud infantil (por motivos rituales o “seculares”) y todas las formas de tráfico humano. Lo mismo ocurre con la adopción de niños con propósitos sexuales, el concubinato infantil, la promesa de casamiento entre menores y todas las formas de incesto. Algunas de estas manifestaciones de abuso sexual infantil datan de la anti-
  • 20. 2-3 güedad (p. ej., de la cultura griega y romana). Sin embargo, el pro- blema sigue siendo grave y de extrema prioridad. Según cálculos de la OMS, en la actualidad aproximadamente el 10% de los niños y el 20% de las niñas en el mundo sufren algún tipo de abuso sexual (OMS, 2002). La situación varía de país en país. En las Filipinas, el informe nacional anual de la Unidad de Protección Infantil correspon- diente a 2003 registraba 10.044 casos de abuso infantil. En el mismo año, según la Oficina Federal de Estadísticas de Alemania, había 2.401 personas condenadas por abuso sexual de niños. No obstante, cabe destacar que sólo una pequeña cantidad de los casos de abuso infantil se denuncian a las autoridades. En consecuencia, estas cifras reflejan sólo la punta del iceberg y, como tal, no se trata de una esta- dística exacta, ni sirve para comparar datos. Cuando se hace referencia al abuso físico, los castigos severos aplica- dos por los padres no se limitan a ciertos países. Por ejemplo, en una encuesta transversal sobre la infancia realizada en Egipto, un 37% de los niños informó que sus padres les habían pegado o atado y un 26% afirmó que tal abuso les había causado lesiones físicas como fracturas, pérdida del conocimiento o discapacidad permanente (Youssef RM et aliter., 1998). Otro ejemplo ilustrativo es la situación de Etiopía, donde el 21% de los niños que asisten a escuelas urbanas y el 64% de los que asisten a escuelas rurales tenían moretones o hin- chazones en el cuerpo por castigos de los padres (Ketsela, T. et aliter., 1997). En cuanto al abandono y al descuido/la negligencia, que constituye otra forma de abuso infantil, un estudio que se llevó a cabo en Kenia reveló que un 21,9% de los niños había sufrido descuidos por parte de sus padres (ANPPCAN., 2000). Cabe destacar nuevamente que el abuso infantil y el descuido/la negligencia no constituyen una viola- ción de los derechos del niño que se limite sólo a los países pobres. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., se calcula que 906.000 niños fueron víctimas de abuso infantil o des- cuido en 2003. En Canadá, un estudio nacional reveló que, entre los casos comprobados de negligencia, el 19% se relacionaba con el des- cuido físico, el 12% con el abandono y el 48% con daños físicos oca- sionados por una supervisión inadecuada por parte de los padres (Tro- emé, NH et aliter., 2001).versión aprobada · 02/2007 Teniendo en cuenta estos datos tan reales, quien observe con aten- ción deducirá que el abuso como tal ha aumentado. No obstante, los expertos suponen que lo más probable es que el aparente aumento en la cantidad de casos se deba al repentino reconocimiento público del fenómeno. Volvamos a Lloyd deMause y a su convicción de que “la infancia más o menos libre del uso sexual por parte de los adultos es, de hecho, un logro histórico muy tardío, limitado a unos pocos niños afortunados de unas pocas naciones modernas” (deMause, 1997). Lamentablemente, debemos agregar que este punto de vista sigue siendo demasiado optimista.
  • 21. 2-4 Definiciones e indicadores de abuso infantil A continuación se presentan definiciones de los distintos tipos de abuso infantil, a las que les siguen los indicadores de un posible abuso. La pre- sencia de estos indicadores no significa necesariamente que haya habido abuso. Estas señales son útiles para decidir si existe o no un motivo para preocuparse y es importante confiar en nuestros instintos. Abuso infantil abarca el abuso físico, sexual o emocional de niños, que incluye el descuido/la negligencia. Como un ejemplo meritorio, la Consultation on Child Abuse Prevention de la OMS redactó el borra- dor de la siguiente definición: “El abuso o maltrato infantil abarca todas las formas de malos tratos físicos o emocionales, abuso sexual, descuido o trato negligente y explotación comercial o de otra índole que dañe o pueda causar daños a la salud del niño, su supervivencia, desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder” (OMS, 1999). Abuso físico causar intencionalmente una lesión física o no evitar una lesión física o sufrimiento deliberadamente o por negligencia. Este tipo de abuso puede incluir golpes, retorceduras de extremidades, sacudones, empujones, envenenamiento, quemaduras, escaldadu- ras, ahogamiento, sofocación, encierro o suministro indebido de dro- gas con la intención de controlar el comportamiento. Indicadores físicos: ➤ lesiones en el abdomen y la cabeza, lesiones sin tratar; ➤ lesiones desatendidas, lesiones graves sin explicación o con una explicación poco coherente o contradictoria; ➤ moretones y marcas en lugares en los que suele sujetarse al niño; ➤ cortes y rasguños; ➤ fracturas (en especial de la columna vertebral); ➤ quemaduras o escaldaduras (particularmente de cigarrillos); ➤ marcas de mordeduras humanas; ➤ hinchazón o incapacidad para usar las extremidades con normali- dad. versión aprobada · 02/2007 Indicadores del comportamiento: ➤ le teme a los adultos de una manera inusual (p. ej., tiene miedo de volver a casa); ➤ busca complacer a los padres a un punto que no es natural; ➤ se niega a hablar sobre una lesión; ➤ teme recibir ayuda médica; ➤ usa ropa que le cubre el cuerpo.
  • 22. 2-5 Abuso sexual obligar o convencer a un niño de que participe en activi- dades sexuales, ya sea que el menor entienda o no lo que sucede. Puede tratarse de actividades con contacto físico, que incluyen actos con o sin penetración. También se incluyen actividades en las que no hay contacto, como cuando se impulsa a que los niños miren material pornográfico, presencien actividades sexuales o ten- gan un comportamiento sexual inapropiado. Indicadores físicos: ➤ lesiones sin explicación en los órganos genitales, el ano o la boca; ➤ secreciones vaginales o del pene; ➤ infecciones recurrentes e inesperadas de las vías urinarias e incon- tinencia; ➤ incontinencia urinaria o fecal nocturna después de la edad normal; ➤ presencia de una enfermedad de transmisión sexual; ➤ embarazo no planeado en niñas jóvenes; ➤ dolor abdominal. Nota: El abuso sexual no se identifica solamente mediante indicadores físicos. Con frecuencia, el primer indicio de abuso sexual ya está presente cuando el niño manifiesta haber sido abusado sexual- mente. Indicadores del comportamiento: ➤ conocimiento/comportamiento sexual inadecuado para su edad; ➤ cambio repentino en la personalidad; ➤ desmejoramiento inexplicable en la realización de actividades físi- cas; ➤ falta de concentración (p. ej., calificaciones más bajas); ➤ aislamiento social, depresión, baja autoestima, (p. ej., no juega); ➤ comportamiento regresivo (como la incontinencia urinaria noc- turna); ➤ trastornos de la alimentación; ➤ trastornos del sueño; ➤ conductas autodestructivas; ➤ llegar más temprano a la escuela o quedarse después de horario;versión aprobada · 02/2007 ➤ no querer regresar a la casa. Descuido/negligencia falta constante de atención de las necesidades físicas y psicológicas del niño, lo que puede dañar de manera signi- ficativa su salud y desarrollo. La negligencia puede incluir no pro- porcionar los alimentos, las bebidas, la ropa o el amparo adecuados para proteger al niño de daños o peligros, ni brindarle la atención o los tratamientos médicos/dentales correspondientes y falta de
  • 23. 2-6 estimulación o supervisión, entre otros. El concepto de descuido/negligencia abarca también el hecho de desatender o ser indiferente a las necesidades emocionales básicas del niño. Indicadores: ➤ que tenga hambre o esté cansado constantemente; ➤ que llegue muchas veces tarde a clase o no vaya; ➤ que manifieste tendencias destructivas; ➤ que tenga baja autoestima; ➤ que sus relaciones sociales sean escasas o inexistentes; ➤ que se escape; ➤ que robe en forma compulsiva o hurgue en la basura; ➤ que su higiene personal no sea buena; ➤ que tenga la ropa en malas condiciones; ➤ que presente delgadez extrema o emanación/vientre abultado/estatura baja; ➤ que tenga mal aspecto en la piel y el tono del cabello; ➤ que tenga una enfermedad sin tratar. Abuso emocional maltrato emocional constante de un niño que tiene efectos adversos continuos y graves en su desarrollo emocional. Esto puede incluir dar a entender al niño que nadie lo aprecia ni quiere, que está de más, que es deficiente o que se lo valora sólo si satisface las necesidades de otra persona. Puede abarcar el hecho de asustar a los menores o hacer que sientan que corren peligro (p. ej., amenazas de lastimar al niño). Existe un grado de abuso emo- cional en todas las clases de maltrato infantil, si bien puede que ocurra aisladamente. La violencia doméstica, los problemas psiquiá- tricos y el abuso de sustancias por parte de los padres pueden expo- ner al niño al abuso emocional. Indicadores: ➤ aceptación de castigos excesivos; ➤ temor a que se llame a los padres; ➤ menosprecio propio constante; ➤ automutilación; ➤ conductas como mecerse, retorcerse el pelo o chuparse el dedo; ➤ versión aprobada · 02/2007 trastornos del habla que se manifiestan de repente; ➤ temor a las situaciones nuevas; ➤ extremos de pasividad o agresión; ➤ huidas; ➤ abuso de drogas o sustancias; ➤ reacción exagerada ante los errores. 2.1 Abuso institucional El abuso puede ocurrir en cualquier situación y entorno. Puede suce- der en la residencia de la persona o en un lugar público. Sin embar-
  • 24. 2-7 go, también puede tener lugar en instituciones en las que se prestan servicios de asistencia, ya sea en hospitales, centros residenciales, guarderías o incluso en entornos en los que se brinda atención huma- nitaria. En un sentido más amplio, el abuso institucional abarca aspectos tales como estándares de atención deficientes, falta de respuestas positivas ante las necesidades, rutinas rígidas, personal inadecuado y una base de conocimientos insuficiente en lo que respecta a la prestación de servicios. También abarca todas las manifestaciones de descuido/ negligencia y todo tratamiento inaceptable, incluso castigos como privar a la persona de alimentos, negarle la privacidad o no propor- cionarle medicamentos, atención médica u otros tratamientos médi- cos necesarios. En un sentido más restringido, el abuso institucional abarca cualquier forma de abuso emocional, físico y sexual. En este contexto, en los últimos años los medios han informado en varias ocasiones sobre dis- tintas formas de abuso institucional y de abuso cometido por repre- sentantes de instituciones que tienen una presencia internacional. Algunos de los casos más notables implicaban a las Naciones Unidas, la OTAN y la Iglesia Católica. Desde finales de los años noventa, se han difundido ampliamente las acusaciones de explotación y abuso sexual de niños y adultos en rela- ción con las operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y las misiones de la OTAN. Se denunciaron casos en conexión con misiones de la ONU y la OTAN en Camboya, Bosnia, Kosovo y el Congo. En el caso de Kosovo, Amnistía Internacional afirmó que la presencia de las fuerzas de paz alimentaba la explotación sexual y fomentaba el tráfico humano. Como respuesta a estas acusaciones, la ONU y su Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz (DOMP) tomaron una postura firme y visible en contra de la con- ducta sexual indebida de las fuerzas de paz gracias a mayor transpa- rencia y coordinación entre las distintas agencias, así como más inves- tigaciones y campañas de educación sexual. No obstante, las cuestio- nes sobre la responsabilidad y la impunidad de las fuerzas de paz aún desacreditan los intentos de mejorar la crisis surgida en torno al modo en que se perciben las misiones internacionales de mantenimiento de la paz.versión aprobada · 02/2007 También desde finales de los años noventa, la Iglesia Católica debió enfrentarse con distintos países a una serie de acusaciones que vin- culaban a miembros del clero y dignatarios religiosos a casos de abuso sexual de niños. Al igual que la mayoría de las religiones, el catolicis- mo tiene una participación directa en áreas que no se limitan al tra- bajo parroquial. Sus numerosas órdenes religiosas se dedican a labo- res sociales y colaboran con instituciones tales como centros de aten- ción residencial, escuelas, hospitales y orfanatos. Algunas de estas instituciones se han visto implicadas, a la luz pública, en acusaciones de abuso sexual infantil.
  • 25. 2-8 Debido a que generalmente se da prioridad al derecho canónico fren- te al derecho penal secular, algunos líderes de la Iglesia Católica han sido criticados abiertamente. La indignación pública aumentó cuando el ex cardenal Joseph Rat- zinger ordenó a todos los obispos católicos que trataran las investi- gaciones de la Iglesia sobre los supuestos casos de abuso sexual infan- til como sujetas al secreto pontificio y, por lo tanto, que no las denun- ciaran a los organismos gubernamentales encargados de velar por el cumplimiento de las leyes. Volviendo a los entornos institucionales no residenciales, un cálculo realizado en los EE.UU. puede servir para demostrar el alcance del problema. Según Finkelhor, en los últimos años de la década del ochenta, más de 5 niños de cada 1.000 que asistían a guarderías de los EE.UU. sufrieron abuso sexual (Finkelhor, 1990). No existe ningún motivo para pensar que las estadísticas actuales sean mejores. Aun más, con respecto al abuso físico, en una gran cantidad de países todavía no existen reglamentaciones que prohíban explícita y total- mente el castigo corporal en instituciones. Como consecuencia, maestros y otros asistentes siguen impartiendo una cantidad signifi- cativa de castigos severos en escuelas y otras instituciones. Estas formas tan alarmantes de abuso institucional se han convertido en un importante desafío para todas las instituciones que tratan con niños y personas vulnerables. Por este motivo, el Comité de los Dere- chos del Niño de la ONU expresó recientemente su disconformidad con el hecho de que, en muchos estados, no hay “suficiente con- cientización del maltrato y abuso infantil que tiene lugar en [...] escuelas y otras instituciones” (Estudio de la ONU sobre la Violencia contra los Niños, 2005). 2.2 Factores ¿Cuáles son los principales factores que contribuyen al abuso? Con respecto a las causas del abuso y la negligencia o descuido infantil, una simple explicación de causa-efecto no es suficiente. Se considera que un solo factor no pone a un niño en riesgo de sufrir abuso o negligencia. Existe en cambio un complejo proceso en el que factores versión aprobada · 02/2007 sociales, ambientales y otros relacionados con la familia y el niño interactúan de manera constante. Con respecto a los factores sociales y ambientales, el valor que cada sociedad atribuye a la infancia constituye un factor fundamental. Si una sociedad no valora lo suficiente a sus niños, es más probable que se manifieste alguna forma de abuso o descuido. La pobreza es el fac- tor de riesgo que se advierte con más frecuencia. Las tasas de abuso y explotación son más altas en regiones o comunidades con niveles altos de desempleo y concentración de pobreza. La presencia de nive- les elevados de violencia (que incluye conflictos sociales, guerras, tasas altas de delito, violencia doméstica y mediática) es otro factor
  • 26. 2-9 que contribuye a formar un entorno inseguro para los niños. En este sentido, el castigo corporal debe considerarse tanto un factor que con- tribuye al abuso, como una forma de abuso en sí mismo. Otro factor social es la falta de acceso a servicios sociales y de atención médica. En lo que respecta a los factores personales, los individuos que fue- ron abusados en la infancia tienen más probabilidades de convertirse en agresores de niños que otras personas. Por otro lado, existe una marcada correlación entre el abuso de sustancias y el abuso infantil. Por último, existen algunos factores relacionados específicamente con la familia. Por lo tanto, los embarazos no deseados, la falta de habili- dades para la crianza de los hijos, la inmadurez emocional de los padres, la incapacidad para afrontar problemas, la baja autoestima y otros problemas psicológicos (como depresión u otros trastornos psi- quiátricos) pueden contribuir al abuso infantil. Ser madre o padre sol- tero, el aislamiento social y la resultante falta de apoyo de familiares, amigos y la comunidad son otros de los factores que contribuyen a este problema. En el contexto específico del abuso institucional, resulta de gran inte- rés examinar los factores estructurales e institucionales que contribu- yen a que un entorno sea inseguro para los niños. Debe prestarse especial atención a las instalaciones, la situación de los beneficiarios y del personal, y a las disposiciones organizativas y procedimentales. Frecuentemente, las instalaciones no ofrecen suficiente privacidad a los beneficiarios. Los baños pueden ser utilizados por personas de ambos sexos sin ningún tipo de limitación y los dormitorios no están separados. En otros casos, los centros no cuentan con la seguridad necesaria, como es el caso de salas para exámenes médicos o consul- tas individuales sin ventanas. En ninguno de estos casos los niños disfrutan de un entorno seguro, sin discriminación, positivo y motivador. Se coloca a muchos menores en residencias inapropiadas; en algunas ocasiones, víctimas de abuso infantil y agresores se alojan juntos. Los niños acusados o condena- dos por delitos menores y no violentos pueden compartir unidades o celdas con detenidos mayores y agresivos. Incluso sucede con fre- cuencia que las medidas disciplinarias no responden debidamente al principio de no violencia ni respetan el precepto de no humillar a losversión aprobada · 02/2007 niños. Con respecto a los recursos humanos, las principales preocupaciones giran en torno a la remuneración inapropiada, la falta de personal, la capacitación insuficiente y la consiguiente falta de motivación. Debi- do a esta situación, en repetidas oportunidades, los miembros del personal no están debidamente cualificados para cumplir con proce- dimientos de protección específicos y parecen no estar lo suficiente- mente alertas a posibles violaciones de los derechos de los niños. En muchos casos, no se dispone del personal femenino y masculino sufi- ciente como para prestar servicios a los beneficiarios según su sexo.
  • 27. 2-10 Con respecto a las disposiciones organizativas y procedimentales, sucede con frecuencia que no existe una política obligatoria para pro- teger a los niños y las personas vulnerables. Igualmente, muchas veces las responsabilidades y los procedimientos para actuar en caso de abuso no son claros. Además, las reglamentaciones de contratación no se adecuan a los estándares internacionales, como el exigir un cer- tificado de buena conducta (averiguación de antecedentes policiales). Por lo tanto, debido a factores estructurales específicos, y contraria- mente a la creencia popular, el entorno intrínseco de las instituciones puede aumentar el riesgo de que los niños sean víctimas de abuso. 2.3 Agresores sexuales Los agresores sexuales provienen de todos los países y de todas las culturas, religiones y clases sociales. No se limitan a un sector parti- cular de la sociedad y pueden ser personas que se relacionan con los niños o adultos vulnerables desde una posición de confianza, poder y autoridad. Una gran mayoría es de sexo masculino (del 80 al 90%) y han sido víctimas de abuso en la infancia. Si bien existe un pequeño subgrupo de abusadores sexuales de niños que se sienten atraídos exclusivamente hacia los menores, la mayoría de las personas que cometen abuso sexual infantil se sienten (o se han sentido anterior- mente) atraídas hacia adultos, están casados o mantienen relaciones de común acuerdo. Aunque algunos atacantes son agresores sexuales rapaces, la mayo- ría de ellos aparentan ser personas “normales”. Pueden ser miembros del personal (incluso altos directivos), profesionales, asistentes, volun- tarios, parientes o vecinos. Sin embargo, debido a que también exis- te una preocupación creciente hacia el abuso entre menores en cen- tros residenciales, se ha identificado otro fenómeno alarmante: apro- ximadamente 1/3 de los abusadores institucionales son los mismos menores. Los agresores sexuales actúan de diferentes maneras y encajan den- tro de distintas categorías. Generalmente, actúan de manera estraté- gica para obtener un fácil acceso a los niños. Su objetivo son las ins- tituciones débiles y se infiltran en organizaciones con estándares versión aprobada · 02/2007 bajos de protección infantil con el propósito de conseguir oportuni- dades para trabajar con niños. Una vez que son admitidos, tratan de arraigarse firmemente dentro de la organización. Simultáneamente, preparan a sus víctimas durante meses, incluso años, y buscan ganar- se su confianza. La mayoría de los abusadores sexuales de niños agre- den a menores que conocen y con los que han establecido una rela- ción. En la mayoría de los casos, los abusadores se acercan a sus víc- timas mediante el engaño y la incitación; muy rara vez recurren a la fuerza. Por lo tanto, el abuso ocurre generalmente cuando se dan relaciones continuas y prolongadas entre el agresor y la víctima, y la situación empeora con el tiempo. Si bien algunos agresores buscan obtener gratificación sexual a través del acto, esto generalmente no
  • 28. 2-11 constituye una motivación principal para un violador. El poder, el con- trol y la frustración son generalmente los principales motivadores. Una vez cometido el abuso, los agresores tratan de silenciar a la víc- tima mediante el miedo, las amenazas o la opresión. Además, los ata- cantes tratan de lograr que la víctima sea dócil y se sienta culpable. Este es uno de los motivos por los cuales se denuncia sólo cerca del 10% de los casos de abuso. Mito Realidad Los abusadores ¡Cualquiera puede ser un AbSN! Solteros, casados, sexuales de personas que mantienen una relación y tienen o no niños (AbSN) hijos; heterosexuales, homosexuales o bisexuales; son “personas jóvenes o mayores; hombres o mujeres; profesionales mayores que o desempleados. tienen una ➤ Entre el 5 y el 10% de los agresores sexuales de apariencia niños (AgrSN) son mujeres. extraña”. ➤ La mayoría de los AgrSN cometen su primer abuso en la adolescencia (entre los 13 y los 18 años) y continúan hasta que los atrapan. Los AbSN son Por lo general, las víctimas conocen al AbSN. El extraños que abuso generalmente se planea para crear oportu- no conocen nidades en las que el agresor pueda estar a solas con a las víctimas. el niño. Los AbSN pueden tener víctimas tanto dentro como fuera de su familia. El abuso sexual infantil intrafamil- iar representa aproximadamente un tercio de todos los casos. Muy pocas veces los AbSN atacan al azar. Al con- trario, lo más probable es que “preparen” a sus vícti- mas para: ➤ crear una relación de confianza con ellas y con sus asistentes a fin de conseguir el acercamiento; ➤ aislarlas y abusar de ellas, y finalmente silenciarlas y ganarse la confianza de la familia y sus asis- tentes para poder repetir las agresiones. Los AbSN fueron Diferentes estudios muestras diversas estadísticas. Laversión aprobada · 02/2007 víctimas de tasa de preponderancia de estos casos oscila entre un abuso cuando 30 y un 50%. Sin embargo, las experiencias de abuso eran niños. físico y emocional durante la niñez (p. ej., la intimi- dación, la guerra, la violencia, el rechazo de la famil- ia) son factores que tienen una mayor probabilidad de impulsar comportamientos sexuales abusivos. El haber experimentado abuso físico, emocional o sexual no es un motivo aceptable para abusar sexual- mente de otras personas.
  • 29. 2-12 Entre las características de los agresores sexuales de niños pueden incluirse: ➤ deseo de trabajar con niños vulnerables; ➤ práctica de terapias de contacto cercano; ➤ interés por estar a solas con los menos (p. ej., que lleve a los niños a su casa); ➤ actitud inapropiada hacia los niños; ➤ utilización de frases y palabras cuestionables (p. ej., lenguaje con con- notaciones sexuales, inocencia); ➤ falta de sensibilidad ante los problemas de los niños y las consecuencias del abuso infantil; ➤ interés en la pornografía infantil; ➤ tener pocas relaciones con adultos y una vida social adulta limitada; ➤ estar fuertemente involucrado en el trabajo, pero tener una mala relación con los colegas; ➤ creer ser indispensable. Muchas personas pueden presentar una o más de estas características, esto no las convierte necesariamente en agresores sexuales. Sin embar- go, alguien que tenga la mayoría de estas características sí representa un motivo de preocupación. 1. Pensamientos y sentimientos negativos/positivos 9. Apariencia de 2. Pensamientos con normalidad tendencia agresiva 8. Secretos 3. Fantasía y ensayo 7. Culpa y temor 4. Selección del objetivo 5. Enredando la(s) víctima(s), personas 6. Agresión encargadas del cuidado de los niños, organizaciones versión aprobada · 02/2007 The Child Sex-Offending Cycle (El ciclo de agresión sexual infantil), adaptado del Programa Central de Administración e Intervención del Agresor Sexual (Core Sex Offender Management and Intervention Program), 2001. 2.4 Sobrevivientes Con respecto a los sobrevivientes del abuso, la política de la CBM tiene el objetivo de proteger a los niños y a los adultos vulnerables. Respecto de este punto, la organización se adhiere a la definición de
  • 30. 2-13 la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU, la cual esta- blece que niño “es todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcan- zado antes la mayoría de edad”. Desde la perspectiva de la CBM, per- sona vulnerable es un adulto que vive con una discapacidad y nece- sita asistencia para satisfacer sus necesidades básicas en lo que res- pecta al cuidado personal o a la administración de sus bienes. En cuanto a la vulnerabilidad de los distintos grupos objetivo, aun cuando las niñas son claramente mucho más susceptibles de ser abu- sadas que los niños, estos últimos también pueden ser víctimas de abuso infantil. Según Finkelhor (1994), los resultados de distintos estudios internacionales muestran que los índices de abuso sexual son entre 1,5 y 3 veces más altos entre las niñas que entre los niños. Del mismo modo, los niños solos, los que se encuentran bajo el cuidado de una familia sustituta, los niños adoptados, los hijastros y los niños con discapacidades físicas o mentales se encuentran particularmente en situaciones de riesgo. Si bien los datos varían de manera conside- rable, los niños pequeños (de entre 5 y 8 años) parecen ser especial- mente vulnerables. Según estudios realizados, aproximadamente el 40% de los casos denunciados de abuso sexual correspondía a niños de estas edades. Con respecto a los efectos del abuso, no todos los sobrevivientes sufren consecuencias a largo plazo. Cada caso tiene sus particulari- dades y se ve influido por una combinación de factores. Algunos de estos factores son la edad y el estado de desarrollo del sobreviviente en el momento en que ocurre el abuso; el tipo, la frecuencia, la dura- ción y la gravedad de la agresión, y la relación entre el sobreviviente y el abusador. Los efectos físicos inmediatos del abuso y el descuido/la negligencia pueden ser relativamente leves (moretones o cortes) o graves (rotura de huesos, hemorragia o incluso la muerte). Por el momento, recién se han comenzado a estudiar los impactos a largo plazo que el abuso y la negligencia pueden tener en la salud física de los niños. En el caso de sacudir a los bebés (una forma común de abuso infantil en los más pequeños), este maltrato puede provocar vómitos, dificultades respi- ratorias, ataques y la muerte. Las consecuencias a largo plazo pueden incluir ceguera, problemas de aprendizaje, retraso mental y parálisis.versión aprobada · 02/2007 En lo que respecta a los efectos psicológicos, el abuso puede provo- car hiperactividad, ansiedad o trastornos en la conducta. Además, los sobrevivientes pueden sufrir problemas tales como depresión, trastor- no de estrés postraumático e intentos de suicidio. En relación con las consecuencias emocionales, los efectos a corto plazo tales como el aislamiento, el temor y la desconfianza, pueden desencadenar tras- tornos que se prolonguen de por vida. Estos incluyen, entre otros, una baja autoestima y el llamado trastorno reactivo de la vinculación. Con respecto a las consecuencias en el comportamiento, las dificulta- des en la vinculación temprana provocadas por el abuso pueden
  • 31. 2-14 generar posteriores complicaciones en las relaciones con otros adul- tos y con los pares. Se ha demostrado que los niños que sufrieron abuso o negligencia son más proclives a experimentar problemas tales como delincuencia, embarazos en la adolescencia, bajo rendimiento académico, consumo de drogas y problemas psiquiátricos. Las vícti- mas tienen más probabilidades de volver a sufrir un abuso. Además, una vez que ellos mismos se conviertan en adultos, una cantidad con- siderable de niños abusados victimiza a sus propios hijos. Cuando se trata de menores con discapacidades, las problemáticas relacionados con la protección contra el abuso son esencialmente las mismas que en el caso de otros niños, pero los primeros corren un riesgo considerablemente mayor. Según la International Disability Foundation, los adultos con discapacidades sufren más casos de abuso que la población en general (IDF, 1999). En consecuencia, en su informe Discapacidad, pobreza y desarrollo, el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido afirma que las mujeres con discapacidades son entre 2 y 3 veces más proclives a ser víctimas de abuso físico y sexual que las que no tienen discapacidades (DFID, 2000). En los EE.UU, en 1993 se completó el único estudio a nivel nacional realizado hasta la fecha (Crosse, Kaye y Ratnofsky, sin fecha). El estudio demostró que los niños con discapacidades son 1,7 veces más susceptibles de ser maltratados que los que no tienen discapaci- dades. Según Miles, los menores con discapacidades son al menos dos veces más proclives a ser abusados que los que no tienen disca- pacidades (Miles et al., 1999). Una cantidad considerable de niños con discapacidades adquirió su discapacidad como consecuencia del abuso. Los menores con discapacidades son especialmente vulnerables por- que, además de ser niños, tienen una discapacidad. Debido a su edad o a su discapacidad, a la mayoría de estos menores les cuesta contar su problema. Consecuentemente, las autoridades pueden considerar- los como menos “creíbles” o “confiables”. Dos estudios diferentes realizados en los EE.UU. demostraron que, todos los tipos de disca- pacidad, trastornos emocionales y del comportamiento tienen las tasas de preponderancia de abuso y negligencia más altas. Sullivan y Knutson descubrieron que los niños con trastornos del comporta- miento corrían el mayor riesgo. A este grupo, le seguían los niños con trastornos del habla/lenguaje, retraso mental y afecciones médicas. versión aprobada · 02/2007 Crosse et al. descubrieron que los trastornos emocionales graves ponen a los niños en las situaciones de mayor riesgo. A este grupo le siguen los problemas de aprendizaje, los trastornos del habla/lengua- je y las afecciones físicas. Debido a que es más difícil identificar los casos de agresión de niños con discapacidades, el abuso a largo plazo es más frecuente. A menudo, los niños con discapacidades especiales deben enfrentar situaciones tales como colocación en hogares inapropiados, condicio- nes de pobreza o personal inadecuado. Todos estos factores contri- buyen a generar un entorno inseguro. Los asistentes de los niños tie- nen un control físico total sobre el menor ya que pueden retenerles
  • 32. 2-15 sus dispositivos de asistencia o medicamentos. La mayoría de estos menores dependen en gran medida de estas personas lo que los colo- ca en una situación de especial vulnerabilidad. En un contexto de abuso, los encargados del cuidado de las personas con discapacidades pueden representar una amenaza para la vida de sus beneficiarios. 2.5 ¿Qué hacer? La prevención puede dirigirse al público en general (prevención pri- maria) o puede estar destinada específicamente a las personas vulne- rables y sus familias (prevención secundaria). Debido a que el abuso de niños y adultos vulnerables no responde a una simple explicación de causa-efecto, y dado que nunca es un único factor el que pone a una persona en riesgo de ser víctima, es importante asegurarse de que los esfuerzos de prevención sean multifacéticos e integrales. En consecuencia, además de brindar apoyo y prestar servicios a las per- sonas vulnerables y sus familias, la prevención efectiva incluye, entre otros puntos, la implementación de instrumentos legales vinculantes, la concientización pública y la instrucción de todos los participantes. En el mismo sentido, los esfuerzos de prevención deben apuntar tam- bién a combinar actividades de los más variados participantes. Por lo tanto, para ser efectivos, es necesario que las instituciones guberna- mentales, las comunidades locales, las ONG y los proveedores de ser- vicios colaboren muy estrechamente e intercambien en forma regular sus respectivas experiencias para contribuir a que se creen estrategias comunes. Los gobiernos deben considerar detenidamente la problemática del abuso. Para luchar contra el abuso y el descuido/la negligencia infan- til de manera efectiva, han de contar con instrumentos legales claros y vinculantes. Respecto de este punto, la Convención sobre los Dere- chos del Niño (CDN) de la ONU constituye la declaración más com- pleta sobre los derechos del niño y es la primera en dar valor jurídico a estos derechos a través del derecho internacional. La CDN propor- ciona principios generales relevantes para la protección infantil, inclu- so de los niños con discapacidades o que se encuentran en cualquier forma de cuidado residencial. Desde su entrada en vigencia en 1990, la CDN ha estimulado la creación de reformas legislativas nacionales y ha contribuido al establecimiento de organismos reglamentados porversión aprobada · 02/2007 ley para fiscalizar los problemas que atañen a los niños. Sin embargo, aún es necesario que más países incorporen los derechos de los niños en sus políticas sociales y que exijan a las instituciones de las admi- nistraciones locales que implementen estos derechos. La financiación pública y la cobertura del seguro médico son factores clave que afec- tan la disponibilidad, accesibilidad y longevidad de los servicios pres- tados a las familias de niños con discapacidades. Algunos organismos gubernamentales encargados de la seguridad pública y otras agencias reglamentadas por ley respondieron adecuadamente al adoptar pla- nes de acción que buscan establecer mecanismos efectivos de pro- tección infantil en sus países. Es menester y resulta evidente que todas estas legislaciones, reglamentaciones e instrumentos deben
  • 33. 2-16 ANEXO considerarse prioritarios, a fin de responder de la mejor manera posi- ble a los intereses de los menores. Sin embargo, la prevención del abuso de niños y personas vulnerables no es una preocupación exclusiva del gobierno; requiere también el compromiso de la sociedad, las comunidades y los individuos. A nivel social, uno de los primeros pasos para prevenir el abuso infantil es la concientización. Los esfuerzos de prevención efectivos generalmente no se centran sólo en los delitos cometidos contra los niños y las per- sonas con discapacidades, sino que apuntan también a promover las necesidades particulares de estos grupos. En este contexto, el objeti- vo es modificar las actitudes de la sociedad hacia las personas con dis- capacidades. Uno de los enfoques recomienda valorar a los niños con discapacidades, verlos como individuos, compartir la responsabilidad por su bienestar y promover su inclusión en la vida cotidiana. Resulta evidente que los medios también desempeñan un papel fundamental a la hora de modificar actitudes. En este punto en particular, es nece- sario enfatizar la importancia de contar con principios claros que tanto los periodistas como las ONG deben respetar (como p. ej., los Principios éticos para informar acerca de la infancia de la UNICEF). Puesto que el abuso de los niños con discapacidades ocurre frecuen- temente en el entorno familiar, numerosos esfuerzos de prevención hacen hincapié en los servicios para las familias. Los objetivos de los esfuerzos de prevención centrados en la familia incluyen promover el conocimiento y la comprensión del desarrollo del niño. Además, debe brindarse asistencia a fin de fortalecer las habilidades para la crianza de los hijos, concientizar sobre los recursos existentes y cómo acceder a los mismos, y desarrollar habilidades positivas para afrontar proble- mas. Los servicios pueden incluir programas educativos, médicos y recreativos para los niños; asistencia financiera para las familias; aten- ción, orientación psicológica y programas para la crianza de los hijos. También pueden incluir visitas a los hogares realizadas por profesio- nales o voluntarios capacitados. Por otra parte, existen programas de prevención centrados especialmente en los niños con discapacidades. Estos programas tienen el propósito de enseñar a los niños y a las per- sonas vulnerables a sentirse seguros de sí mismos. No obstante, teniendo en cuenta que los menores y las personas vulnerables enfrentan inmensas desigualdades de poder, resulta evidente que generalmente no alcanza con sólo enseñarles a los niños con disca- versión aprobada · 02/2007 pacidades a decir que “no” a un adulto. Como resultado, muchos programas de prevención del abuso enseñan destrezas de seguridad y defensa personal. Con respecto a las respuestas ante la negligencia y el abuso institu- cional fuera del ámbito familiar, los enfoques se basan especialmente en las políticas y procedimientos de las organizaciones que prestan servicios a determinados destinatarios. Estos incluyen una selección meticulosa de los postulantes, capacitación del personal, proporción personal-beneficiario adecuada, expectativas realistas respecto del personal, supervisión y control riguroso y un compromiso explícito hacia la protección infantil. Las instituciones deben revisar sus políti-
  • 34. ANEXO 2-17 cas y actividades con regularidad. A fin de conocer el alcance de los esfuerzos para proteger a la infancia del abuso, es importante que los beneficiarios se involucren tanto en la planificación como en la ejecu- ción de las actividades de prevención. 2.6 Respuesta de la CBM y sus socios de proyectos Como se ha demostrado, el abuso y el descuido de niños y personas vulnerables es una de las violaciones más graves de los derechos humanos. Se trata de un proceso complejo, en el que interactúan en forma constante distintos factores. Los efectos en los sobrevivientes son extremadamente graves. Debido a que la mayoría de los agreso- res opera estratégicamente, toda organización que trate con niños se encuentra en riesgo de ser blanco del abuso. Como consecuencia, en 2003, la CBM adoptó una política para pro- teger a los niños y las personas vulnerables. Esta política constituye una parte integral del compromiso de la CBM de asistir a las personas con discapacidades y cuidar a su personal. A este respecto, la organi- zación está comprometida a proteger a todas las personas, ya sea que tengan discapacidades o no, contra la negligencia y el abuso institu- cional. Esta política apunta además a mantener y promover los más estrictos estándares de conducta ética y profesional. Al respetar el “Código de conducta” y los procedimientos para realizar denuncias, el personal de la CBM, sus voluntarios y representantes pueden pro- tegerse contra falsas acusaciones de comportamiento inadecuado hacia los niños o abuso. El proceso de habilitación de los socios dis- pone, entre otras cuestiones, que los socios de proyectos de la CBM y demás personas vinculadas a la organización adopten políticas simi- lares. Como parte de su política, la CBM estableció en 2005 una Unidad de Protección Infantil. La unidad ha comenzado a desarrollar una serie de instrumentos que buscan garantizar un refugio seguro para todas las personas en riesgo. Este manual presenta y analiza estas herramien- tas. Nuestro deseo ferviente es que estos instrumentos sean benefi- ciosos y de gran utilidad para todos los usuarios.versión aprobada · 02/2007
  • 35. 2-18 ANEXO Efectos negativos del castigo corporal en los niños Lesiones físicas: Dado que la efectividad del castigo corporal disminuye con el tiempo, su intensidad se aumenta sistemáticamente. Daños psicológicos: Los niños que reciben castigos físicos sufren daños psicológicos a corto y largo plazo, como violencia física y depresión. Efectos negativos en la educación de los niños: El castigo corporal puede afectar el progreso en el desarrollo general del niño y, como consiguiente, puede acarrear problemas educativos, además de problemas de adaptación social, interpersonal y psicológica. Ansiedad, inseguridad y enojo: El dolor provocado en forma inten- cional puede generar temor, ansiedad, inseguridad y enojo en el menor, lo cual deteriora la relación padre-hijo y hace que el niño evite al padre. Deterioro de la relación padre-hijo: Incluso a los dos años de edad, los niños que son castigados físicamente son más proclives a distan- ciarse de sus madres que aquéllos que no reciben castigos físicos. Disminución de la capacidad para asimilar conceptos de moralidad: Los niños que reciben castigos físicos tienen una menor capacidad para asimilar los valores morales que los que no son castigados físi- camente. Refuerzo de los patrones estereotípicos: Aprueba la violencia como método aceptable para afrontar problemas y refuerza los patrones estereotípicos del fuerte frente al débil. Disminución de la confianza: El castigo corporal afecta la confianza básica del niño y estimula la desconfianza, el enojo y el resen- timiento. Represión de la iniciativa y el pensamiento crítico: El castigo corpo- ral retrasa el desarrollo del sentimiento de autonomía del niño y produce cierto grado de vergüenza y duda. versión aprobada · 02/2007 Dificultad/incapacidad para conectarse con sentimientos y emo- ciones: Los niños que reciben regularmente castigos excesivos aprenden a volverse inmunes al dolor. Fuente: From Physical Punishment to Positive Discipline: Alternatives to Physical/Corporal Punishment in Kenya (Del castigo físico a la disciplina positiva: alternativas al castigo físico/corporal en Kenia). Para leer el texto en inglés o danés, visite: http://kenya.ms.dk/ articles/advoca- cy%20document%20ANPPCAN.htm?udskriv+on
  • 36. 2-19 Kenia: del castigo físico a la disciplina positiva Estrategias para prevenir la indisciplina y responder a la mala con- ducta Para muchos niños del mundo, el castigo corporal es una realidad diaria en sus hogares. Otros tantos, conocen este tipo de castigo como una práctica que aún se utiliza habitualmente en escuelas, instituciones de asistencia y en el sistema penal. Es cierto que existen defensas culturales y legales a favor del castigo físico de menores. Sin embargo, el castigo corporal debe considerarse una violación de los derechos fundamentales de los niños a la integridad física y dignidad como seres humanos. Fre- cuentemente, el castigo corporal como forma de abuso físico está conec- tado directamente con otras formas de abuso. Como consecuencia, la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas establece que deben tomarse medidas “para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental”, mientras estén bajo el cuidado de sus padres u otras personas. Asimismo, el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas ha remarcado que el castigo corporal es incom- patible con la CDN. A continuación presentamos una serie de estrategias que los padres y encargados del cuidado de los niños pueden utilizar ya sea para evitar la mala conducta o para actuar ante ella. ➤ “Establecer reglas claras y coherentes. Los niños deben saber qué tipo de comportamiento es aceptable o inaceptable para sus padres. Hacer- los participar en la creación de las reglas sirve además para que sepan qué está bien y qué está mal, y para que sean conscientes de antemano de las consecuencias de la mala conducta. ➤ Mostrar interés. Muestre interés en las actividades del niño, de este modo, el menor se sentirá apreciado y no sentirá la necesidad de com- portarse mal para captar su atención. ➤ Garantizar un entorno seguro. Asegúrese de contar con un espacio seguro y adaptado para los niños que, además de permitir que el menor se divierta y explore sin temor, también le proporciona tranquilidad a usted; es más razonable que pegarle a su hijo cada vez que se acerque demasiado a un objeto peligroso. ➤ Ofrecer actividades apropiadas e interesantes. Un niño que participa enversión aprobada · 02/2007 una actividad con agrado tenderá a comportarse mal menos que uno que esté constantemente aburrido y no tenga nada interesante para hacer. ➤ Concentrarse en el comportamiento deseado, no en el que debe evi- tarse. Remarcar un determinado comportamiento y recompensarlo sólo para tener un poco de tranquilidad resulta más negativo que positivo. Por ejemplo, si un niño piensa que puede tener lo que desea por armar un berrinche, persistirá en ese tipo de comportamiento.
  • 37. 2-20 ➤ Dar un buen ejemplo. Los padres o tutores no pueden esperar que al crecer los niños tengan un comportamiento diferente del que ven en su hogar. ➤ Alentar a los hijos con generosidad. Contrariamente a lo que algunos padres piensan, el estímulo y los elogios hacen que los niños alcancen su plenitud, adquieran más confianza y estén más dispuestos a hacer lo correcto. Contribuir a que los niños se formen una imagen de ellos mis- mos como personas dignas de confianza, responsables y serviciales, los impulsará actuar de ese modo. ➤ Tomar medidas. Es necesario tomar medidas antes de que una situación se salga de control. Sea consecuente y tome medidas respecto de la mala conducta lo antes posible. Cuanto más grande se haga el proble- ma, más difícil será afrontarlo. ➤ Dar instrucciones claras, una por vez. No se puede culpar y castigar a un niño por no seguir instrucciones si el adulto no se tomó el tiempo necesario para explicarlas correctamente y asegurarse de que fueran comprendidas. ➤ Dejar que los niños experimenten las consecuencias naturales. Esto se llama también “aprender a la fuerza”. Por ejemplo, si un niño es des- cuidado con algún objeto que considera importante, podría perderlo y tener que sufrir las consecuencias. ➤ Dejar que los niños experimenten consecuencias lógicas. Se trata de consecuencias estructuradas que siguen a malas conductas específicas. El niño debería ser capaz de ver de qué manera la conducta y la conse- cuencia están directamente relacionadas. Por ejemplo, si un niño insiste en jugar en lugar de hacer su tarea, no se le permitirá visitar a sus ami- gos el fin de semana. ➤ Reparar o compensar. Si los niños rompen algo, deben participar en su reparación. Si hacen sufrir a alguien, deben ayudar a consolar a la per- sona. Por ejemplo, si lastiman a un hermano menor, deben pedirle perdón; si rompen algo, deben repararlo; si ensucian, deben ayudar a limpiar”. Fuente: From Physical Punishment to Positive Discipline: Alternatives to Physical/Corporal Punishment in Kenya (Del castigo físico a la disciplina positiva: alternativas al castigo físico/corporal en Kenia). Para leer el texto en inglés o danés, visite: http://kenya.ms.dk/ articles/advoca- cy%20document%20ANPPCAN.htm?udskriv+o versión aprobada · 02/2007
  • 38. 3Marco legal
  • 39. 3-1 3. Marco legal Los niños tienen derecho a ser protegidos contra el abuso; la mayoría de los países cuentan con leyes para proteger a los menores y cap- turar a los abusadores de niños. Puede parecer que los sistemas judi- ciales de algunos de los países en los que la CBM y sus socios traba- jan no cuentan con los recursos necesarios para juzgar a los abu- sadores de niños en tiempo y forma. La percepción de un sistema judicial relativamente débil no debe impedir que el personal de la CBM respete la PPI. Es más, algunos países se rigen por los proced- imientos extraterritoriales del país de origen del expatriado, en donde es posible que el sistema judicial sea más riguroso. La PPI busca fun- damentalmente prevenir el abuso infantil y evitar que los agresores de niños se acerquen a los menores. 3.1 Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) constituye la declaración más completa sobre los derechos de los menores y es la primera que coloca estos derechos al amparo del derecho interna- cional. La importancia de esta convención radica en el precedente legal y ético que establece respecto de cómo tratar a los menores. En ella se reconocen los derechos humanos de los niños y se propugna la conformidad con los mismos. Conforme se establece en la CDN, “se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcan- zado antes la mayoría de edad”. Con sus protocolos facultativos2, establece un marco legal que permite a los distintos estados elaborar legislaciones nacionales que protejan los derechos del niño. Al acep- tar las disposiciones de la CDN, los estados se comprometen a imple- mentar las obligaciones que allí se estipulan. Se ha creado un órgano especial de supervisión, el Comité de los Derechos del Niño, que reg- ula la implementación, a nivel nacional, de las disposiciones de la con- vención que realizan los estados parte y propone recomendaciones para su posterior aplicación. La CDN establece principios generales relacionados con la protección infantil, como por ejemplo el interés superior del niño, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, y el respeto a las opiniones delversión aprobada · 02/2007 menor. Tres artículos de la convención tratan acerca del abuso infan- til. En particular, el artículo 19 insta a adoptar todas las medidas leg- islativas, administrativas, sociales y educativas necesarias para prote- ger al niño contra toda forma de violencia, incluidos el abuso y el des- cuido/la negligencia. La CDN también dispone medidas especiales a favor de menores que se hallen en situaciones especiales, como es el caso de los niños con discapacidades (artículo 23). 2 Éstos son el “Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño rel- ativo a la participación de niños en los conflictos armados” y el “Protocolo facultati- vo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la pros- titución infantil y la utilización de niños en la pornografía”.
  • 40. 3-2 Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU La “Política de protección infantil” de la CBM adhiere a la CDN como un documento que establece un conjunto importante de normas. La Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU se incorporó al derecho internacional el 2 de septiembre de 1990 y establece la base moral y jurídica para que los gobiernos y la sociedad civil, incluidos la CBM y sus socios, trabajen en pos de la protección y el bienestar infantil3. Tres artículos tratan sobre el abuso infantil y uno de ellos sobre los niños con discapacidades. Artículo 19 1. “Los Estados Parte adoptarán todas las medidas legislativas, adminis- trativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato neg- ligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un represen- tante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo. 2. Esas medidas de protección deberían comprender, según corresponda, procedimientos eficaces para el establecimiento de programas sociales con objeto de proporcionar la asistencia necesaria al niño y a quienes cuidan de él, así como para otras formas de prevención y para la iden- tificación, notificación, remisión a una institución, investigación, tratamiento y observación ulterior de los casos antes descritos de malos tratos al niño y, según corresponda, la intervención judicial”. Artículo 34 “[...] proteger al niño contra todas las formas de explotación y abuso sex- uales [...]” Artículo 39 “[...] promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social de todo niño víctima [...]” Artículo 23 (1) versión aprobada · 02/2007 “Los Estados Parte reconocen que el niño mental o físicamente impedido deberá disfrutar de una vida plena y decente en condiciones que ase- guren su dignidad, le permitan llegar a bastarse a sí mismo y faciliten la participación activa del niño en la comunidad.” 3 A septiembre de 2005, todos los países excepto Somalia y los EE.UU. han ratificado la CDN.
  • 41. 3-3 3.2 Impacto nacional de la CDN En el ámbito nacional, la CDN ha propiciado reformas legislativas y el establecimiento de organismos reglamentados por ley para el control de asuntos en los que haya niños involucrados. En distintos países de América Latina, los parlamentos o cámaras legislativas nacionales han aprobado leyes en las que se establece que los niños deben estar pro- tegidos de situaciones de riesgo, que incluyen el descuido/la negli- gencia, la violencia y la explotación. Es difícil establecer el impacto exacto que la CDN ha tenido en los niveles de abuso infantil. Sin embargo, al incorporar los preceptos de la convención dentro de las legislaciones nacionales, distintos países han logrado alejarse de la práctica institucionalizada del abuso de menores, han creado políticas de mayor apoyo a las familias y han sacado a los agresores del seno familiar. En África, Ghana ha enmendado su código penal, ha aumen- tado las penas por violación y acoso sexual y ha abolido la opción del pago de multas en el caso de delitos con violencia sexual. El gobier- no también ha realizado campañas educativas sobre temas relaciona- dos con los derechos del niño y el abuso infantil. No obstante, las reformas legislativas han tenido un resultado limitado dada la escasez de fondos, necesarios para divulgar la información y brindar una capacitación adecuada. Resulta menester que cada vez más países incorporen los derechos del niño en sus políticas sociales y que exijan a las instituciones de las administraciones locales que implementen estos derechos. Es preciso contar con datos específicos sobre violen- cia infantil e intervenir para buscar soluciones al problema, de man- era tal de supervisar los programas ya existentes e implementar nuevos programas en forma efectiva. Como consecuencia de lo antes mencionado, la Asamblea General de la ONU ha solicitado al Secre- tario General que realice un estudio detallado sobre violencia infantil. Reconocidas ONG consideran que el estudio en curso (estado en diciembre de 2005) a cargo del profesor Paulo Sergio Pinheiro de Brasil representa una oportunidad única para poner en evidencia el alcance de la problemática e identificar garantías que permitan pro- teger mejor a los niños contra la violencia. Ejemplos de leyes nacionales de protección infantil Australia: Auversión aprobada · 02/2007 ➤ Ley extraterritorial: la Ley de enmienda de delitos (turismo sexual con menores) de 1994 castiga en Australia a los ciudadanos o residentes australianos que participen, promuevan o fomenten la actividad sexu- al con menores de 16 años mientras se encuentren fuera del país. Tailandia: ➤ Legislación local: según la Ley de protección del niño de Tailandia, la cual entró en vigencia el 30 de marzo de 2004, todo aquél que tenga
  • 42. 3-4 contacto con niños está obligado a informar a las autoridades de pro- tección infantil si sospecha que un menor es víctima de abuso o des- cuido. Filipinas: ➤ Ley de la República nro. 7610: pretende, entre otros puntos, lograr disuadir a más agresores y brindar protección especial contra el abuso infantil, la explotación y la discriminación, y a tal fin se establecen penas para quienes infrinjan la ley. ➤ Ley de la República nro. 9262: ley antiviolencia contra mujeres y niños. ➤ Ley de la República nro. 6972: establece, entre otras cosas, la creación de centros de cuidados de día en cada barangay (comunidad) donde se implementará un programa integral de desarrollo y protec- ción infantil, y estipula la asignación de fondos para estos centros. ➤ Ley de la República nro. 7277: establece, entre otros asuntos, la rehabilitación, el desarrollo y la independencia de personas discapaci- tadas, al igual que su integración en la sociedad. ➤ Fallo administrativo nro. 275: dispone la creación de un comité exclusivo para la protección de niños contra cualquier tipo de descui- do/negligencia, abuso, crueldad, explotación, discriminación u otras circunstancias que pudieran perjudicar su desarrollo. versión aprobada · 02/2007
  • 43. 4 ¿Por qué es importante contar conuna política?
  • 44. 4-1 4. ¿Por qué es importante contar con una política? El abuso infantil puede afectar profundamente el desarrollo del niño y causar una discapacidad o incluso la muerte. El abuso de menores es inaceptable en cualquier cultura. A pesar de esto, existen muchas barreras que impiden que se denuncien o eviten los casos de abuso infantil y que se juzgue a los abusadores de niños. La barrera princi- pal es que, quienes conocen o sospechan de casos de abuso infantil, generalmente no están seguros de lo que puede o debe hacerse al respecto. El abuso infantil se nutre del secreto y el miedo. Los propios niños se enfrentan con numerosas barreras, incluso sentimientos de culpa, vergüenza o temor, que les impiden confesar que están siendo abusados. Otros se sienten culpables, piensan que nadie les va a creer o no quieren meter al abusador en problemas (McMenamin y Fitzger- ald, 2001). Sin embargo, gracias a una mayor concientización, los donantes, entes de regulación, medios y el público en general fiscal- izan más de cerca las operaciones de las ONG en lo que se refiere a asuntos de protección infantil. Como resultado, la Christian Blind Mission ha decidido crear y poner en práctica una política adecuada para la protección de niños y per- sonas vulnerables. Dicha política pretende: ➤ Proteger a los niños y a toda persona vulnerable: Se reconoce que los menores y los adultos con discapacidades constituyen uno de los colectivos más vulnerables a ser víctimas de abuso y que todos los niños tienen derecho a estar protegidos según se establece en la CDN. ➤ Proteger al personal, los voluntarios y los representantes de la CBM: Al respetar el “Código de conducta” y los procedimien- tos para realizar denuncias, el personal de la CBM está protegido contra sospechas o falsas acusaciones y sabe cómo actuar ante un supuesto caso de abuso infantil. ➤ Proteger a la CBM: Las organizaciones que trabajan con menores están en la mira de los abusadores de niños. La “Política de pro- tección infantil” constituye una parte integral del compromiso de la CBM de asistir a las personas con discapacidades y cuidar de su personal.versión aprobada · 02/2007 4.1 Política de protección infantil de la CBM International La PPI de la CBM (ver anexo del capítulo 4) fue aprobada por el Con- sejo Directivo de la CBM e.V. el 5 de diciembre de 2003. El objetivo de esta política es: “[...] proteger a los niños (y a los adultos vulnera- bles), ya sea que tengan o no discapacidades, contra la explotación sexual y el abuso sexual, emocional o físico, que incluye el descuido/la negligencia, conductas que son absolutamente inaceptables para la CBM International”.
  • 45. 4-2 Dentro de esta política se han establecido ciertos principios clave, a saber: ➤ La protección infantil es tanto una responsabilidad corporativa como individual. ➤ Al trabajar junto con otros organismos, la CBM tiene la obligación de proteger a los niños, que son los beneficiarios/destinatarios de los servicios de los socios de proyectos que avala la organización. ➤ Es obligatorio que el personal de la CBM informe acerca de todas las acusaciones, divulgaciones o sospechas de abuso infantil, de acuerdo con el “Protocolo de denuncias de protección infantil”. ➤ Todo el personal de la CBM y quienes se desplazan bajo su direc- ción deben respetar el “Código de conducta sobre PI” (ver anexo del capítulo 4). ➤ Se debe contar con un proceso de denuncia que sea accesible para el personal de la CBM y sus socios de proyectos, así como para los niños que participan en los proyectos y sus asistentes o familias. ➤ Todas las medidas/decisiones deben responder “de la mejor man- era posible a los intereses de la supuesta víctima de abuso infantil o de otros menores en riesgo” y deben tener en cuenta su seguri- dad. ➤ Se utilizará un proceso de investigación justo y riguroso para todas las partes involucradas. ➤ Se garantizará la confidencialidad, en cuanto a sus obligaciones legales, de todas las personas involucradas en una investigación o denuncia relacionada con un incidente de PI. Se transmitirá infor- mación acerca de cualquier incidente de PI solamente en función de lo “estrictamente necesario”. ➤ Se creará y mantendrá una organización segura para los niños. La CBM e.V. se reserva el derecho a denegar o dar por finalizada la relación laboral con cualquier empleado potencial o contratado que se niegue a respetar la “Política de protección infantil”, las presentes directrices o el “Código de conducta”. 4.2 Responsabilidades de los distintos participantes La concepción, elaboración e implementación de un sistema para pro- versión aprobada · 02/2007 teger a los niños y las personas vulnerables es un tema complejo. Dada la multifacética naturaleza del abuso infantil, en el que interac- túan constantemente distintos factores y participantes, es necesario recurrir a una estrategia sólida en la que se utilicen diferentes instru- mentos y participen diversos grupos de personas. En consecuencia, resulta extremadamente importante que todos los participantes se sientan comprometidos y tengan en claro sus respectivas responsabil- idades. Por ende, el Consejo Administrativo tiene la obligación de garantizar que la CBM y sus asociaciones miembro cumplan con sus respons- abilidades con respecto a la protección infantil. Los Consejos de
  • 46. 4-3 Administración de la CBM y sus asociaciones miembro son respons- ables de la distribución de recursos suficientes y deben garantizar el establecimiento y la revisión periódica de un sistema eficaz que disponga de los instrumentos adecuados. La Unidad de Protección Infantil tiene la responsabilidad de crear, elaborar, poner en marcha y promover tal sistema de protección infantil. Departamentos específi- cos (como el Departamento de Recursos Humanos o el Departamen- to de Medios) son responsables de la implementación de proced- imientos adecuados de contratación y comunicación. Las oficinas regionales ponen en práctica la PPI en el ámbito regional y la incor- poran a las estructuras de la CBM a la vez que, apoyadas por per- sonas clave y colegas, promueven la concientización dentro del pro- ceso de habilitación de socios. Además, promueven la adopción e implementación de procedimientos para la protección infantil. Como responsabilidad compartida, todos los miembros del personal de la CBM deben defender y promover la divulgación de la “Política de protección infantil” de la CBM. Se insta al personal a que fomente en los socios la adhesión y defensa de estos estándares. Esto incluye la participación activa en la creación y preservación de un entorno que sea seguro para los niños y las personas vulnerables. Si se ha detectado o develado un caso de abuso infantil, se ha realizado una acusación o alguien ha manifestado una sospecha, entonces será obligatorio para el personal de la CBM informar sobre esta situación. 4.2.1 Consejo Administrativo ➤ Nombrar a uno de sus miembros como representante para tratar los asuntos de PI. ➤ Garantizar que las problemáticas en torno a la PI se vean debida- mente reflejadas en la recientemente creada carta fundacional de la CBM. 4.2.2 Comité del Consejo de Administración ➤ Verificar que se destinen el apoyo y los recursos necesarios para implementar la PPI y plantea objetivos de gestión del desempeño para esta área de trabajo. ➤ Corroborar la eficaz implementación de la PPI, incluida su inte-versión aprobada · 02/2007 gración en los procesos existentes. ➤ Garantizar que el personal comprenda la PPI, tenga acceso al material sobre protección infantil y conozca sus responsabilidades en lo que respecta a la protección de niños y las denuncias de supuestos casos de abuso. ➤ Verificar que la información necesaria sobre supuestos casos de abuso o las inquietudes de protección infantil lleguen a los direc- tores de las respectivas AM que brindan su apoyo. ➤ Corroborar que se revise, supervise y evalúe periódicamente la PPI.
  • 47. 4-4 4.2.3 Unidad de Protección Infantil ➤ Crear, elaborar e implementar la política de la CBM para la pro- tección de niños y personas vulnerables. ➤ Garantizar la implementación de un proceso de consulta entre los diferentes participantes de la CBM. ➤ Promover la concientización entre los participantes y socios de proyectos de la CBM. ➤ Colaborar en la creación y el mantenimiento de un entorno seguro para los niños en el marco de la CBM y sus socios de proyectos. ➤ Aconsejar, de ser necesario, a los participantes y socios de proyec- tos de la CBM respecto de temas de protección infantil. ➤ Facilitar la gestión de supuestos casos de abuso e inquietudes de protección infantil. ➤ Garantizar que se disponga de suficiente personal cualificado den- tro de la empresa. ➤ Establecer contactos y redes con otros participantes relevantes en el ámbito nacional e internacional. ➤ Informar permanentemente acerca del trabajo en curso. 4.2.4 Departamento de Recursos Humanos ➤ Implementar la PPI en los procesos de contratación, admisión, supervisión y gestión del desempeño, entre otros. ➤ Integrar la PPI a los contratos de empleo formal (incluidos los con- tratos de todos los asesores, consultores, contratistas a corto plazo y empleados de las OR). ➤ Incluir la PPI en los manuales de empleados/voluntarios/directivos de la CBM e.V., según corresponda. ➤ Verificar que el personal de las OR de la CBM tenga conocimiento acerca de los temas de protección infantil y los riesgos que corren sus propios niños. ➤ Tomar medidas ante las denuncias de abuso entre el personal de la CBM (incluidos los contratistas a corto plazo). ➤ Si algún miembro del personal de la CBM es despedido por abuso infantil o por tener un comportamiento que se opone al “Código de conducta sobre PI”, la organización podrá argumentar un asun- to de protección infantil como la causa del despido, en caso de que un empleador solicitara referencias o ante exigencias legales versión aprobada · 02/2007 de la legislación local. Si así lo estipula el marco legal local, la CBM deberá denunciar ante la policía los supuestos casos de abuso infantil. 4.2.5 Oficinas regionales ➤ Facilitar la implementación regional de la PPI, incluidas la identifi- cación de personas clave del ámbito regional y la realización de talleres regionales de capacitación. ➤ Ayudar a los SP a comprender los procedimientos de la PPI y el “Código de conducta” de la CBM.
  • 48. 4-5 ➤ Incluir la PPI en las reuniones con socios. ➤ Asegurarse de que los socios de proyectos firmen contratos de asociación que incluyan una cláusula sobre protección infantil. ➤ Alentar a los SP a someterse al procedimiento de valoración de riesgo. ➤ Instar a los SP a que elaboren sus propios procedimientos y PPI. ➤ Aconsejar a los socios de proyectos que informen a todos sus empleados y beneficiarios (incluidos los niños) acerca de la PPI, el “Código de conducta” y el procedimiento para realizar denuncias (las denuncias de PI realizadas de buena fe por los SP no perjudi- carán a la asociación). Los procedimientos para realizar denuncias deberán ser accesibles para el personal de los SP, los niños que par- ticipen en los proyectos y sus asistentes o familias, sin importar su sexo, edad, raza, nivel de educación, el idioma que hablen o las discapacidades que pudieran tener. ➤ Garantizar que las propuestas de proyectos (PP) y su planificación reflejen una adecuada valoración de riesgo y propongan medidas de protección infantil. ➤ Incluir la PI en los términos de referencia de visitas a proyectos, según corresponda. ➤ Verificar a través de informes anuales que los distintos proyectos o socios hayan puesto en práctica las medidas que recoge la PPI. 4.2.6 Empleados ➤ Alentar a los socios de proyectos que brindan su apoyo a elaborar sus propios procedimientos y PPI. ➤ Estar al tanto de las PPI de los distintos SP y conocen las leyes sobre protección infantil de los países en los que trabajan. ➤ No están autorizados a contratar niños (menores de 18 años) para ayudar con las tareas del hogar. Si bien la contratación de menores para realizar tareas domésticas puede estar culturalmente acepta- da y brindar beneficios a los que los niños no tendrían acceso de otra manera, esta práctica se opone a la postura que la CBM Inter- national mantiene en contra de la explotación y el trabajo de menores. Se opone también a los preceptos de la Conferencia Internacional contra el Trabajo Infantil. La definición de trabajo doméstico infantil (tareas del hogar) no incluye el cuidado de niños, tareas de jardinería o ayuda ocasional durante las vaca-versión aprobada · 02/2007 ciones escolares o fuera del horario escolar. 4.2.7 Administración de asociaciones miembro ➤ Garantizar que se denomine a un representante para tratar los asuntos de PI. ➤ Implementar, en el ámbito local, la PPI y los procedimientos perti- nentes, que incluyen su integración en otros procesos de contrat- ación, admisión, supervisión y gestión del desempeño, entre otros. ➤ Garantizar que el personal comprenda la PPI, tenga acceso al material sobre protección infantil y conozca sus responsabilidades
  • 49. 4-6 en lo que respecta a la protección de niños y las denuncias de supuestos casos de abuso. ➤ Incluir la PPI en los manuales de empleados/voluntarios/directivos de las AM, según corresponda. ➤ Si algún miembro del personal de la CBM es despedido por abuso infantil o por tener un comportamiento que se opone al “Código de conducta sobre PI”, la organización podrá argumentar un asun- to de protección infantil como la causa del despido, en caso de que un empleador solicitara referencias o ante exigencias legales de la legislación local. Si así lo estipula el marco legal local, la CBM deberá denunciar ante la policía los supuestos casos de abuso infantil. ➤ Según sea necesario, seleccionar individuos de buena fe en lo que respecta a cuestiones de protección de niños para que se despla- cen bajo la dirección de la CBM. ➤ Verificar que las personas que viajan bajo la dirección de la CBM firmen el “Código de conducta sobre PI” y reciban información acerca de las responsabilidades legales que han de asumir ante la PI. Debe hablarse sobre PI en las sesiones informativas sobre los trabajos de campo. ➤ Analizar los asuntos de PI y respetar la privacidad de las comuni- caciones sobre niños que tengan lugar en las áreas de relaciones públicas y publicidad. ➤ Establecer procedimientos coherentes de gestión de medios y cri- sis para actuar ante acusaciones o incidentes de protección infan- til. 4.2.8 Socios de proyectos ➤ Someterse al procedimiento de valoración de riesgo. ➤ Adoptar y poner en marcha una PPI realista y coherente con las normas y leyes locales, que incluye una cláusula para la revisión de la política. ➤ Respetar la cláusula de PI según lo estipulado en los contratos de proyectos. ➤ Evaluar la existencia y efectividad de las instituciones locales de bienestar social infantil, de la legislación aplicable y de los sistemas judiciales vigentes para determinar las obligaciones legales de los SP y analizar la pertinencia de trabajar con los sistemas locales. ➤ Ayudar a tomar conciencia en el ámbito de cada proyecto de la versión aprobada · 02/2007 PPI, sus procedimientos para realizar denuncias y su código de con- ducta. ➤ Verificar que los procedimientos para realizar denuncias rela- cionadas con la PI estén a disposición de quienes participan en el proyecto, independientemente de su sexo, edad, religión, raza, nivel de educación el idioma que hablen o las discapacidades que pudieran tener. ➤ Incluir temas concernientes a la PI en las propuestas de proyectos y su planificación. ➤ Incluir asuntos de PI en los informes anuales. ➤ Revisar en forma regular la política y su implementación.
  • 50. 4-7 4.2.9 Responsabilidades compartidas para la revisión, supervisión y evaluación de actividades relacionadas con la PI ➤ Llevar a cabo una evaluación de la PPI, de su implementación y efectividad general al menos cada 3 años. ➤ Revisar la PPI, los procedimientos, las directrices y el “Código de conducta” al menos cada 3 años. ➤ Invitar al personal, los socios de proyectos y los beneficiarios o des- tinatarios de los proyectos de la CBM a participar en la revisión y evaluación de la PPI. ➤ Guiarse por los estándares internacionales y las mejores prácticas en protección infantil para garantizar el perfeccionamiento contin- uo de la PPI y los procedimientos de la CBM.versión aprobada · 02/2007
  • 51. 4-8 ANEXO 4.3 Política de protección infantil Antecedentes y justificación En cualquier país es posible que los niños deban enfrentar diversos obstáculos para desarrollar plenamente sus potenciales innatos. Deben superar pobreza, enfermedades, injusticia y abusos perpetrados por adul- tos y por otros niños. Nos preocupa el hecho de que los menores con discapacidades tengan el doble de posibilidades de ser abusados4. Los niños a los que pretendemos asistir con nuestros proyectos son, por lo tanto, algunos de los más vulnerables del mundo. Los adultos con dis- capacidades también deben enfrentar niveles de abuso altamente supe- riores a los de la población en general5. El objetivo de esta política es proteger a los niños (y a los adultos vulner- ables), ya sea que tengan o no discapacidades, contra la explotación sex- ual y el abuso sexual, emocional o físico, que incluye el descuido/la neg- ligencia, conductas que son absolutamente inaceptables para la CBM International. Adherimos a la Convención sobre los Derechos del Niño como un docu- mento que establece un conjunto importante de estándares en pos de los derechos del niño y nos esforzaremos por garantizar un entorno seguro para los menores dentro del alcance de nuestras actividades. Invitamos a nuestro personal, socios de proyectos y demás personas vin- culadas a la CBM International a participar activamente en la creación y preservación de un entorno seguro para los niños. La protección infantil es tanto una responsabilidad corporativa como indi- vidual. Junto a su personal, socios de proyectos y demás asociados, la CBM International implementará todas las medidas necesarias para mejo- rar continuamente los procedimientos y prácticas en pos de la protección infantil. Procedimientos que involucran a quienes representan a la CBM versión aprobada · 02/2007 International Las directrices y los materiales de capacitación reflejarán las obligaciones del Departamento de Recursos Humanos de la CBM e.V. y sus asocia- ciones miembro, que apuntarán a garantizar la protección de niños y adultos vulnerables contra el abuso. 4 British Overseas NGOs for Development (BOND, red de organizaciones no guberna- mentales del Reino Unido), 1999. 5 World Disability Report (Informe mundial sobre discapacidades), 1999.
  • 52. ANEXO 4-9 Estas directrices abarcarán: ➤ la selección de personal, ➤ la conducta del personal, ➤ la conducta de toda persona que represente a la CBM International y visite proyectos, y ➤ las responsabilidades de la CBM International con los niños en sus actividades en el área de Relaciones Públicas. Procedimientos relacionados con los socios de proyectos La tarea de las oficinas regionales es trabajar junto a los socios de proyec- tos para promover procedimientos de “protección infantil”. Se solicitará a los socios de proyectos que firmen un compromiso en pos de la “protección infantil”, como parte de su contrato con la CBM e.V. Los socios deberán informar periódicamente acerca del estado de las actividades de “protección infantil” que realicen en los proyectos auspi- ciados por la CBM. Las directrices y los materiales de capacitación delinearán las obligaciones de los socios de garantizar, en todos los proyectos auspiciados por la CBM, la protección de niños (y adultos vulnerables) contra el abuso. Estas directrices abarcarán: ➤ la selección de personal para los proyectos, ➤ la detección de señales de abuso, ➤ sugerencias de procedimientos para el informe y manejo de las acusa- ciones de abuso y conducta inapropiada, ➤ procedimientos para brindar orientación psicológica a niños y familias que hayan sido víctimas de abuso, ➤ procedimientos para brindar orientación psicológica y ayuda a famil- ias vulnerables, de modo de asegurar que sus hijos no se vean involu- crados en casos de prostitución ni trabajo forzado, y ➤ técnicas para concientizar a las familias, comunidades, instituciones y los niños que sean beneficiarios y pacientes de los proyectos. (El presente documento fue elaborado por David Lewis, en nombre delversión aprobada · 02/2007 Equipo Operativo sobre Protección Infantil y fue aprobado el 5 de diciem- bre de 2003 por el Consejo Directivo de la CBM e.V. Conformaron este equipo Mike Davies, Martin Rothmund y David Lewis.)
  • 53. 4-10 ANEXO 4.4 Código de conducta En toda organización, el código de conducta representa uno de los ele- mentos centrales de su política para la protección de niños y personas vulnerables, por lo que debe desarrollarse de acuerdo con las necesidades y exigencias específicas de cada organización. Es decir, cada institución precisa elaborar su propio código y política. Este código define con claridad los estándares, los derechos y las respon- sabilidades de todos los participantes. En relación con las actividades globales de la CBM sobre protección infantil, el “Código de conducta” de la organización adopta un enfoque tripartito para la protección de: (1) niños y otras personas vulnerables contra el abuso, (2) el personal, los vol- untarios y los representantes de la CBM contra falsas acusaciones y (3) la CBM y sus socios de proyectos contra las infiltraciones. Por lo tanto, nue- stro “Código de conducta” determina tipos de conductas que se consid- eran aceptables e inaceptables cuando se trabaja con niños. Ningún código de conducta pretende generar un ambiente de sospechas y denuncias. Al contrario, toda política efectiva sobre protección infantil debe estar basada en un clima de seguridad, confianza mutua y confi- dencialidad. Se trata de un requisito esencial para lograr que su imple- mentación sea exitosa y que todos los participantes se involucren activa- mente. No obstante, la política también abarca la presentación de denun- cias ante supuestos casos de abuso. Por eso es vital que todos los partic- ipantes dispongan de información adecuada acerca de: ➤ los riesgos que enfrentan los niños y adultos vulnerables (especial- mente en entornos institucionales), ➤ la intención y los objetivos de nuestra “Política de protección infan- til”, y ➤ el papel y la importancia que tiene el “Código de conducta” y sus consecuencias para quienes adhieran a él. Una vez que todos los empleados y participantes conozcan la importan- cia de concebir un sistema que garantice la protección infantil, no será necesario aclarar que todo el personal de la CBM debe firmar y respetar el “Código de conducta sobre PI”. versión aprobada · 02/2007
  • 54. ANEXO 4-11 Código de conducta para la protección de niños y personas vulnerables Introducción Christian Blind Mission International (CBM) es una organización cristiana internacional cuyo objetivo principal es mejorar la calidad de vida de las per- sonas con discapacidades más necesitadas del mundo, que viven en condi- ciones de suma precariedad. Dado que gran cantidad de estas personas son niños1 y, puesto que los menores con discapacidades son los más propensos a ser abusados2, la CBM adhiere a la Convención sobre los Derechos del Niño como un documento que establece un conjunto importante de estándares en pos de los derechos del niño. Por lo tanto, la CBM ha adoptado una política que busca garantizar la pro- tección de niños y personas vulnerables3. En lo que a esto respecta, la orga- nización ha asumido el compromiso de proteger a estas personas (ya sea que tengan o no discapacidades) contra la explotación sexual y el abuso sexual, emocional o físico, que incluye el descuido/la negligencia. La CBM se esfuerza por mantener, dentro del alcance de sus actividades, un entorno seguro para los niños y las personas vulnerables. Además, se ha solicitado a los socios de proyectos de la CBM y demás personas vinculadas a la organi- zación que adopten políticas similares. Como parte de esta política y con el fin de defender y promover los más ele- vados estándares de conducta ética y profesional, la CBM ha elaborado este “Código de conducta”. El presente documento tiene la intención de prote- ger a los signatarios contra falsas acusaciones de conducta inapropiada hacia los niños o abuso. Todo el personal de la CBM, las personas que viajen bajo su dirección o que se desempeñen como asesores contratados por la organización deben firmar el “Código de conducta”. Las empresas y organizaciones asociadas que tra- bajen para la CBM a través de sus empleados deberán dar a conocer, en forma adecuada, los principios contenidos en este documento. Al firmar el “Código de conducta”, el signatario se compromete activamente a partici- par en la construcción y preservación de un entorno que sea seguro para los niños y personas vulnerables.versión aprobada · 02/2007 Todos los miembros de la CBM tendrán la obligación de facilitar y propiciar la divulgación de este “Código de conducta”. Se insta también al personal a que fomente en los socios la adhesión y defensa de estos estándares. 1 Conforme se establece en la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU, “se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”. 2 Según la OMS, “el abuso o maltrato infantil abarca todas las formas de malos tratos físicos o emocionales, abuso sexual, descuido o trato negligente y explotación com- ercial o de otra índole que dañe o pueda causar daños a la salud del niño, su super- vivencia, desarrollo o dignidad en el contexto de una relación de responsabilidad, con- fianza o poder”. 3 Se entiende por persona vulnerable todo adulto que vive con una discapacidad y nece- sita asistencia para satisfacer sus necesidades básicas en lo que respecta al cuidado personal o a la administración de sus bienes.
  • 55. 4-12 ANEXO Declaración de compromisos Me comprometo a: ➤ contribuir a trabajar para crear y preservar un ambiente en el que los niños sean escuchados y respetados como individuos, que sea seguro, positivo y motivador; ➤ no aprovecharme jamás de la autoridad e influencia que pudiera tener sobre la vida y el bienestar de los niños u otras personas vulnerables debido a mi cargo; ➤ no involucrarme jamás en ninguna relación de explotación o abuso4 (ya sea sexual, físico o emocional) de niños o personas vulnerables, y espe- cialmente a no participar nunca en actividades sexuales con ellos; ➤ no solicitar jamás servicios o favores de niños o personas vulnerables que pudieran considerarse como abuso o explotación; ➤ evitar todo tipo de acoso, discriminación, abuso físico o verbal, intimi- dación o favoritismo; ➤ respectar los estándares de conducta si un niño o persona vulnerable es un invitado en mi casa. Declaro que: ➤ sigo, en lo que respecta a la seguridad y el bienestar de estas personas, la “Política para la protección de niños y personas vulnerables” de la CBM, su “Código de conducta” y su “Protocolo de denuncias”; ➤ respondo, en un plazo de 48 horas, a todas las inquietudes, acusaciones o divulgaciones que se realicen de acuerdo con el “Protocolo de denuncias”; ➤ actúo a la altura de mi cargo como un ejemplo positivo para los niños y las personas vulnerables, y soy un buen representante de la CBM; ➤ trato a todos los niños y personas vulnerables respetuosamente y presto atención a la manera en que reaccionan a mi tono de voz y actitud; ➤ utilizo la “regla de dos adultos presentes”: • siempre que pueda, procuro que haya otro adulto presente o cerca al brindar asesoramiento, dar instrucciones, realizar procedimientos médicos o de rehabilitación, o participar en otras actividades similares, al igual que cuando un niño o una persona vulnerable se queda como invitado en la casa de un miembro de la CBM, • me aseguro de que haya otro adulto a la vista si un adulto está mante- niendo una conversación privada con un niño o persona vulnerable y, versión aprobada · 02/2007 • si es necesario brindar asesoramiento o tratamiento individuales, informo anticipadamente a otro adulto o supervisor acerca del lugar y el día en que tendrá lugar el encuentro); ➤ si estoy al tato, garantizo que todas las personas que realicen visitas de campo bajo la dirección de la CBM estén acompañadas por un miem- bro del personal de la organización o por un funcionario responsable que forme parte del proyecto en cuestión; y ➤ si estoy al tanto, informo de inmediato a la oficina regional correspon- 5 Trabajo que, por su naturaleza o las circunstancias en las que se realiza, pude causar daño a la salud, seguridad o moral de los niños. Organización Internacional del Tra- bajo: Convenio sobre las peores formas de trabajo infantil, 1999 (nro. 182, art. 3).
  • 56. ANEXO 4-13 diente cuando empleados o donadores de la CBM visitan proyectos sin haberlo coordinado de antemano. Declaro que no: ➤ sostengo, acaricio, beso, abrazo ni toco de manera inapropiada o cul- turalmente; ➤ inaceptable a niños o personas vulnerables; ➤ participo en actividades que involucren contacto físico cercano con niños u otras personas vulnerables fuera de lo que exija mi profesión; ➤ utilizo lenguaje inapropiado, ni realizo sugerencias o proposiciones inadecuadas, ofensivas o abusivas; ➤ realizo comentarios ni acciones con connotación sexual delante de niños o personas vulnerables, ni siquiera en broma; ➤ paso demasiado tiempo solo con niños o personas vulnerables (ver “regla de dos adultos presentes” antes mencionada); ➤ ayudo a niños o personas vulnerables a realizar tareas para las que no necesiten asistencia (como ir al baño, higienizarse o cambiarse de ropa) sin ser solicitado explicitamente; ➤ golpeo a niños o personas vulnerables, los ataco o abuso físicamente de ellos, ni utilizo medidas disciplinarias que incorporen alguna forma de violencia o humillación; ➤ tengo conductas que pretendan avergonzar, humillar o subestimar a niños o personas vulnerables, ni abuso emocionalmente de ellos; ➤ discrimino, ni con diferencias ni con favoritismos, a ciertos niños o per- sonas vulnerables respecto de otros; ➤ contrato niños para ayudar con las tareas del hogar (se aplica al per- sonal y a los colegas de las OR de la CBM)5; ➤ mantengo con niños o personas vulnerables relaciones que pudieran considerarse abusivas o de explotación; ➤ apruebo ni participo en actividades ilegales, riesgosas o abusivas con niños o personas vulnerables. Nombre: ____________________________ Firma: ____________________________versión aprobada · 02/2007 Fecha: ____________________________ He leído atentamente y comprendo plenamente el “Código de conducta” de la CBM. Entiendo que la CBM confía en que defenderé siempre los estándares de conducta descritos en el “Código de conducta” anterior. 5 La definición de trabajo doméstico infantil (tareas del hogar) no incluye el cuidado de niños, tareas de jardinería o ayuda ocasional durante las vacaciones escolares o fuera del horario escolar.
  • 57. 4-14 ANEXO Preocupaciones y Clarificaciones Acerca del “Código de conducta” de la CBM Pregunta Clarification ¿Por qué es necesario el ➤ Los códigos definen los objetivos generales de “Código de conducta”? una profesión y los ideales a los que los asis- tentes profesionales deben aspirar. ➤ Los códigos brindan asesoramiento y describen los estándares que estos asistentes profesionales deberían alcanzar. ➤ Las personas que trabajan en contacto directo con niños y jóvenes tienen una relación privile- giada con ellos y pueden ostentar posiciones de poder. Los códigos definen las responsabilidades éticas y prácticas necesarias para el bienestar de estos niños y jóvenes. ¿Los agresores utilizan La mayoría de los agresores son personas “normales”, estrategias específicas? conocidas por la víctima; muchos de ellos operan estratégicamente. En lugar de abusar al azar, es muy probable que “preparen” a sus víctimas. Parte de su estrategia consiste en transgredir los límites profesion- ales, individuales y privados. Desean fervientemente tra- bajar con niños vulnerables y crear una relación de con- fianza con sus víctimas, con los asistentes y con sus cole- gas. Revelan conductas inapropiadas para con los niños, procuran participar en terapias de contacto cercano, pasar tiempo a solas con los niños y llevarlos a sus casas. ¿Hay algún motivo por No existe ninguna norma internacional que determine el cual el “Código de cómo debe ser un código de conducta. Algunos códigos conducta” de la CBM son genéricos, otros, muy detallados. El código de la sea tan explícito? CBM procura alcanzar un equilibrio entre ambas posi- ciones. Dado que muchos agresores intentan llegar a sus vícti- mas transgrediendo límites individuales, privados y pro- fesionales (ver arriba), es fundamental que el código de versión aprobada · 02/2007 la CBM contemple dos aspectos básicos: los estándares aceptados deben estar claramente definidos y es nece- sario que el código pueda aplicarse en los más diversos entornos culturales y sociales. Por lo tanto, un código eficaz debe ser lo suficiente- mente explícito como para describir los estándares nor- malmente aceptados y, a su vez, debe respetar las difer- encias culturales.
  • 58. ANEXO 4-15 Teniendo esto presente, el código de la CBM procura garantizar la mayor seguridad posible a nuestros benefi- ciarios y personal, y a la vez brindar una respuesta ade- cuada para los distintos contextos y demandas sociocul- turales. Quienes suscriben al Los códigos definen con claridad los estándares, los dere- “Código de conducta”, chos y las responsabilidades de todos los participantes. ¿pueden incurrir en Pueden tomarse medidas disciplinarias y legales de responsabilidades en acuerdo con la gravedad de la infracción al “Código de caso de incumplimien- conducta” o del supuesto caso de abuso. to? Sin embargo, si se ha denunciado un supuesto abuso o cualquier otra sospecha, las personas a cargo deberán investigar y presentar informes siguiendo procedimientos de total transparencia. Se solicitará al supuesto abusador, al igual que a la supuesta víctima, que expongan sus argumentos. Un equipo de gestión de crisis, compuesto por miembros capacitados del personal y, de ser nece- sario, por profesionales externos, decidirá qué medidas tomar según procedimientos claramente definidos. Durante todo el proceso se garantiza una absoluta con- fidencialidad. ¿Por qué no se denun- Dado que el abuso sexual suele darse entre pares, cian muchos de los muchas veces no existen pruebas, sino sólo indicios o supuestos casos de “malos presentimientos”. Además, puesto que en los abuso? entornos institucionales, la denuncia de un posible caso de abuso puede tener graves consecuencias para la vida profesional y privada del supuesto agresor, muchas veces el denunciante se siente incómodo y tiene sentimientos confusos. Si ante dicha situación no se aplican proced- imientos transparentes ni se trabaja en un ambiente de confianza mutua, es muy probable que el supuesto abuso no se denuncie ante ningún superior ni persona a cargo. ¿Se corre riesgo de que El “Código de conducta”, está diseñado no sólo para el “Código de conduc- garantizar un entorno seguro para los beneficiarios de laversión aprobada · 02/2007 ta” se utilice indebida- CBM y sus socios de proyectos, sino también para prote- mente? ger al personal. De esta manera, en el código se definen con claridad los estándares, los derechos y las respons- abilidades de todos los participantes. Por ende, contar con un código reduce el riesgo de que se realicen falsas acusaciones.
  • 59. 4-16 ANEXO Acerca de la “Política de protección infantil” de la CBM Pregunta Aclaración ¿Cuáles son los principales La PPI responde a tres objetivos centrales: objetivos de la “Política ➤ proteger a los niños y a toda persona vulnerable del para la protección de abuso; niños y personas vulnera- ➤ proteger al personal, a los voluntarios y a los repre- bles” de la CBM y sus sentantes de la CBM de falsas acusaciones, y socios de proyectos? ➤ proteger a la CBM y a sus socios de proyectos para que no ocurran infiltraciones. Muchas veces el abuso está estrechamente asocia- do a otras problemáticas sociales (en especial, al abuso sexual, la pobreza y el VIH/SIDA). En muchos países del En consecuencia, la necesidad de proporcionar a los mundo, ¿no hay otros beneficiarios de la CBM y a sus socios de proyectos problemas más acuciantes (SP) un entorno seguro no debería considerarse un (como el VIH/SIDA, la lujo. En muchos países, el abuso constituye un prob- pobreza, etc.) que la pro- lema de extrema prioridad. Por ello, quienes par- tección de niños y per- ticipen en la prestación de cualquier tipo de servicio sonas vulnerables? humanitario deben regirse siempre por la premisa básica y el requisito esencial de crear un ambiente seguro para los niños y beneficiarios en el que se respeten sus derechos como seres humanos. ¿Sigue la introducción de La PPI de la CBM responde al alto riesgo que cor- la PPI un enfoque descen- ren los niños y adultos con discapacidades, asunto dente? que preocupa a todos nuestros participantes por igual. El proceso se considera consultivo y partici- pativo. Con regularidad se informa y consulta a los representantes de todos los participantes sobre la concepción y elaboración de la “Política de protec- ción infantil” (PPI) de la CBM, y se los invita a expresar sus inquietudes y expectativas. ¿De qué modo interac- Además de brindar un marco de apoyo, parte de túan los participantes de la PPI de la CBM busca concientizar y sensibilizar a la CBM con sus SP? los participantes y socios. No se “enseña” a los participantes de la CBM y a los SP cómo estable- versión aprobada · 02/2007 cer un sistema de PI, sino que se les brinda aseso- ramiento. Dado que todos los participantes de la CBM y sus SP comparten la preocupación que generan las problemáticas relacionadas con la pro- tección infantil, se ha elaborado un enfoque medi- ante el cual se valoran e intercambian experiencias y destrezas de los distintos participantes. ¿Están los RR y SP lo sufi- No se pretende que los RR y SP sean expertos. El cientemente formados papel específico de los RR consiste en identificar
  • 60. ANEXO 4-17 como para ser expertos en individuos clave, facilitar el proceso de capacitación PI? de los SP de la CBM, promover la formación de redes locales y transmitir información. Los RR, los individuos clave designados y los SP recibirán todo el respaldo necesario de la Unidad de Protección Infantil de la CBM. ¿De qué manera se con- El mandato de la UPI tiene un plazo claramente tinuarán las actividades de establecido de dos años. Por ende, debe entablarse PI de los SP en el futuro? un debate sobre la manera de continuar las activi- dades en el futuro. Si se pretende garantizar sus- tentabilidad, es necesario identificar puntos clave en cada zona, y establecer redes a distintos niveles que incorporen la pericia de otros expertos y orga- nizaciones regionales o locales.versión aprobada · 02/2007
  • 61. 4-18versión aprobada · 02/2007
  • 62. 5RecursosHumanos
  • 63. 5-1 5. Recursos Humanos 5.1 Contratación, selección y admisión de personal 5.1.1 Contratación y selección Si bien la contratación y selección cuidada del personal puede filtrar y disuadir a posibles abusadores de niños, no deja de existir un cierto riesgo de que estos individuos ingresen a la CBM. A continuación, se sugieren algunos procedimientos de contratación y selección de per- sonal. La experiencia acumulada durante la implementación de los procedimientos recomendados podría conducir a la elaboración de reglamentaciones administrativas que regulen los procesos de selec- ción y contratación de personal. 5.1.2 Oferta de trabajo y publicidad Las ofertas de trabajo y otras publicaciones (entre ellas, los sitios Web) deben expresar con claridad el compromiso que la CBM tiene con la protección infantil. 5.1.3 Averiguación de antecedentes policiales En países en los que la ley permita realizar averiguaciones de antecedentes policiales por razones de contratación y selección de personal, se recomienda tener en cuenta lo siguiente: ➤ Deben solicitarse certificados de antecedentes policiales de los candidatos preseleccionados para ocupar puestos que exijan: realizar trabajos de campo o desplazarse hasta proyectos, estar en contacto directo con niños u otras personas vulnerables, o mane- jar material sensible sobre los menores (información de contacto, fotos, etc.). Si corresponde, antes de ofrecer formalmente un trabajo, la averiguación de antecedentes policiales deberá demostrar que no hay motivos para pensar que el candidato preseleccionado pudiera poner en riesgo el bienestar de los niños y la seguridad del mate- rial sensible. ➤ Desplazamiento a proyectos de la CBM: Deben solicitarse certifi-versión aprobada · 02/2007 cados de antecedentes policiales de todo el personal de la CBM y de los consultores contratados por la organización. Los mismos corroborarán que no exista razón para preocuparse por los niños o el material sensible. Estos controles deben realizarse cada tres años. ➤ La información obtenida se manejará con absoluta confidenciali- dad.
  • 64. 5-2 5.1.4 Formularios de solicitud Deben emplearse formularios de solicitud en los que: ➤ se haga referencia a la “Política de protección infantil” (PPI) y a los procedimientos de la CBM e.V.; ➤ se incluyan preguntas sobre condenas penales, causas penales pendientes en contra del postulante y otros datos que pudieran afectar la protección infantil de los que la CBM deba estar al tanto; ➤ se exija que el postulante firme una declaración en la que manifi- este que los datos de su solicitud están completos y son correctos según su leal saber y entender (la solicitud debe estar firmada y fechada); ➤ se incluya una nota que aclare que puede denegarse el empleo al postulante que se niegue a firmar la declaración o que no autorice a que se lleve a cabo una averiguación de antecedentes policiales (cuando la ley lo permita); ➤ se exija que se presente algún tipo de identificación, si corre- sponde; ➤ se solicite una referencia de un ex empleador en la que se haga especial hincapié en cuestiones relacionadas con la protección infantil; y ➤ se exija firmar el “Código de conducta” de la CBM. 5.1.5 Entrevista Durante la entrevista: ➤ debe hablarse abiertamente sobre la PPI de la CBM e.V. y se ha de invitar a los postulantes a que expongan sus opiniones; ➤ debe emplearse un enfoque conductual a fin de determinar el comportamiento pasado del postulante y la manera en que podría actuar en determinadas situaciones. 5.1.6 Verificación de referencias ➤ Debe verificarse al menos una referencia laboral del candidato pre- seleccionado. ➤ El candidato preseleccionado debe autorizar formalmente al versión aprobada · 02/2007 Departamento de Recursos Humanos para que se comunique por teléfono con su ex empleador. Los entrevistadores deben analizar la PPI de la CBM e.V. y preguntar al evaluador si hay motivos para preocuparse de que el postulante trabaje con niños o maneje material sensible. La verificación de referencias se limitará a cues- tiones que tengan que ver con la protección infantil y debería incorporarse como un requisito estándar exigido por las regula- ciones de contratación de la CBM.
  • 65. 5-3 Nota: Ha habido casos en los que se despidió de trabajos anteriores a personas sospechosas de haber cometido abuso infantil, pero en sus referencias no se especificaron los motivos del despido. En con- secuencia, se recomienda mencionar puntualmente cualquier cuestión que pudiera afectar la protección infantil. 5.1.7 Controles previos a la contratación Cuando no se usen formularios de solicitud, deberá pedirse que los postulantes: ➤ muestren algún tipo de identificación y ➤ firmen una declaración en la que se detalle toda información rela- tiva a condenas penales, causas penales pendientes en su contra y otros datos que pudieran afectar la protección infantil que concier- nan a la CBM (además de someterse a una averiguación de antecedentes policiales en los países en que esté permitido). Cuando se contrate efectivamente al candidato, éste deberá firmar el “Código de conducta” de la CBM. 5.1.8 Introducción a la Política de protección infantil Todo el personal de la CBM debe: ➤ recibir una introducción al CPI que estará a cargo de su gerente o del Departamento de Recursos Humanos. (que habrá de incluir un análisis de las responsabilidades de la CBM y del individuo, con el fin de construir y mantener una organización segura para los niños, y de seguir conductas adecuadas al interactuar con los menores y manejar material sensible), y ➤ tener acceso a copias de la PPI, al “Protocolo de denuncias” y a las directrices de de la CBM e.V. 5.1.9 Código de conducta sobre protección infantil ➤ Todo el personal de la CBM debe firmar y respetar el “Código deversión aprobada · 02/2007 conducta sobre protección infantil”. Es obligatorio denunciar las infracciones al “Código de conducta” y podrán aplicarse medidas disciplinarias en el caso de las trasgresiones comprobadas. ➤ Todo el personal de la CBM, las personas que viajen bajo su direc- ción o los consultores contratados por la organización deben fir- mar el “Código de conducta”.
  • 66. 5-4 5.2 Regulaciones con respecto a visitas a proyectos y desplaza- mientos Una gran cantidad de personas viajan con frecuencia bajo la dirección de la CBM y sus socios de proyectos. Estas personas visitan periódica- mente oficinas regionales de la CBM y establecimientos de los socios de proyectos por motivos profesionales e incluso personales. Los empleados de la CBM se desplazan con el fin de intercambiar experi- encias con los socios de proyectos, supervisar su trabajo o establecer posibles contactos con socios nuevos. Por otra parte, se invita a asesores técnicos y consultores para que brinden apoyo profesional. Hay periodistas que se trasladan hasta el lugar, realizan entrevistas, sacan fotografías e informan sobre el enfoque de la CBM a fin de brindar su ayuda a personas con discapacidades. Se invita también a los donantes a que se acerquen y aprendan de qué manera se utilizan sus donaciones. Los políticos y famosos viajan al extranjero para cono- cer el trabajo de la CBM y, cuando regresan a sus respectivos país, contribuyen a promover la organización. De hecho, esas visitas tienen un importante valor agregado para la labor de la CBM y sus socios. Por otra parte, durante sus recorridos los visitantes conocen niños y personas vulnerables. En circunstancias normales, esto no tiene por qué acarrear un riesgo adicional. No obstante, puesto que es común que los agresores tengan de blancos a las organizaciones que traba- jan con niños y personas vulnerables, y dado que la mayoría opera estratégicamente, no podemos pasar por alto la posibilidad de que se dé una situación de abuso. Es menester poner en práctica medidas específicas de prevención y protección porque ya se han denunciado casos en los que abusadores de niños que ingresan como donadores o donantes del proyecto consiguen acceso a los menores a través de proyectos avalados por distintas ONG. En consecuencia, la CBM, sus asociaciones miembro y todos los socios de proyectos deben seguir reglamentaciones y procedimientos claros que regulen las visitas de campo. 5.2.1 Reglamentaciones generales ➤ Las regulaciones de desplazamiento de la organización se aplican versión aprobada · 02/2007 a todas las personas que viajan bajo la dirección de la CBM [miem- bros del personal de la CBM y sus organizaciones miembro (inclu- so los directivos y miembros del Consejo de Administración), asesores, consultores, voluntarios, donantes, periodistas y otros visitantes]. ➤ Todas las personas que se desplacen bajo la dirección de la CBM actúan como representantes de la organización y deben compor- tarse a la altura de las circunstancias. Quienes viajan al extranjero están obligados a respetar las costumbres y tradiciones del país anfitrión. ➤ Todos los visitantes han de respetar las leyes y reglamentaciones públicas del lugar, que pueden ser muy diferentes a las de su país
  • 67. 5-5 de origen. Infringir la legislación local puede acarrear condenas serias. Además, el derecho penal (que contempla el abuso sexual infantil) que rige en ciertos países como Alemania y Australia tiene efectos extraterritoriales. Los ciudadanos que cometen este tipo de delitos fuera de su país pueden ser procesados por esas trasgre- siones en sus respectivos países de origen. ➤ Todas las personas que se desplacen bajo la dirección de la CBM y los consultores contratados por la organización deben firmar y respetar el “Código de conducta para la protección de niños y per- sonas vulnerables”. Las empresas y organizaciones asociadas que trabajan para la CBM y sus organizaciones miembro a través de sus empleados serán responsables de informar debidamente a estas personas sobre los principios que recoge este documento. Al fir- mar el “Código de conducta”, el signatario se compromete acti- vamente a participar en la construcción y preservación de un entorno que sea seguro para los niños y personas vulnerables. 5.2.2 Visitas de campo ➤ Todo individuo que se desplace bajo la dirección de la CBM para visitar proyectos debe programar las visitas, antes de su llegada, con la oficina regional (OR) correspondiente. ➤ En todo momento los visitantes deben estar acompañados por miembros del personal de la CBM o del proyecto en cuestión. ➤ Debe informarse de inmediato a la OR sobre todas las visitas a proyectos (o intentos de visita) que no cuenten con la aprobación previa de la oficina. Esto incluye los intentos por parte de don- adores de la CBM de programar visitas poniéndose en contacto directamente con colegas. ➤ Deben denunciarse de inmediato los casos de abuso comprobados o supuestos. ➤ En lo que respecta a los visitantes, se tomarán medidas acordes al caso, que podrán incluir investigaciones penales y conducir a la disolución del vínculo laboral con la CBM. ➤ La CBM e.V. y sus asociaciones miembro asumen la responsabili- dad de seleccionar a las personas que se desplazan bajo la direc- ción de la organización y de tomar precauciones de buena fe en pos de la protección infantil. ➤ Debe informarse a los socios de proyectos sobre los procedimien-versión aprobada · 02/2007 tos de la CBM que regulan las visitas de terceros. Se exige que informen sin demora de toda visita que no haya sido planeada por la CBM. Se insta a que den a conocer cualquier inquietud o con- ducta inadecuada por parte de los visitantes.
  • 68. 5-6versión aprobada · 02/2007
  • 69. 6 Manejo deincidentes de protección infantil
  • 70. 6-1 6. Manejo de incidentes de protección infantil Contar con una política eficaz para proteger a los niños y personas vulnerables contribuirá a que se alcancen estándares humanitarios y de seguridad para los beneficiarios y las organizaciones a las que pres- tamos servicios. Sin embargo, tal política no garantiza que el sistema no pueda ser víctima de algún tipo de abuso institucional. En conse- cuencia, todas las organizaciones que brinden servicios a niños y otros destinatarios vulnerables deben disponer de un sistema para mane- jar los supuestos casos de abuso infantil. Tal sistema de manejo de este tipo de incidentes debe permitir que los responsables de tomar decisiones analicen debidamente la situación, solucionen las crisis antes de que empeoren, garanticen la seguridad y privacidad de los interesados, respondan a las necesidades específicas de las vícti- mas e informen oportunamente a todos los participantes e incluso a los medios (consultar capítulo “Procedimientos de protección infantil y comunicación”). Parte de este sistema de manejo de incidentes establece la creación ex ante de un equipo de gestión de crisis com- puesto por miembros capacitados del personal y, de ser necesario, por otros profesionales que brinden su apoyo. Las investigaciones y denuncias se consideran parte del manejo de incidentes. Puesto que ambos asuntos son bastante complejos, se ahondará en ellos más adelante. Hay al menos dos situaciones que conciernen a diferentes grupos de individuos en las que pueden presentarse condiciones para el abuso. Por un lado, el personal de la CBM o quienes se desplazan bajo su dirección pueden verse involucrados en supuestos casos de abuso. Por otro lado, puede acusarse de abuso a personas ajenas a la CBM. A continuación, se describen ambas situaciones que se representan en sus respectivos organigramas. 6.1 Personal de la CBM o personas que se desplazan bajo su dirección Los siguientes números y explicaciones hacen referencia directa a los organigramas que se incluyen debajo. Cada número corresponde a un paso específico que la persona o equipo responsable debe seguir cuando se denuncia un supuesto caso de abuso.versión aprobada · 02/2007 1. Denuncia de supuesto abuso infantil que involucra al perso- nal de la CBM o a quienes se desplazan bajo su dirección Si se acusa a personas a cargo de la CBM (es decir, personal de la organización o quienes viajen bajo su dirección) de haber cometido un abuso, las personas autorizadas a recibir denuncias de incidentes que afecten la protección infantil (consultar capítulo “Investigacio- nes y denuncias”) son: los representantes regionales (RR) de la CBM e.V., el director de la Unidad de Protección Infantil (UPI), el gerente de Recursos Humanos (RR.HH.) y el director nacional (dir. nac.) de las asociaciones miembro (AM). Estas personas autorizadas asumen la
  • 71. 6-2 responsabilidad de tomar las medidas pertinentes. Si otras personas reciben denuncias de casos de supuesto abuso infantil, deberán remitirlas de inmediato y en absoluta confidencialidad a: ➤ el RR, la UPI de la CBM e.V. o el gerente de RR.HH. (en el caso de incidentes que involucren a personas a cargo de la CBM e.V.) o ➤ al director nacional de la AM (en el caso de incidentes que involu- cren a personas a cargo de la AM). 1a. Socio externo de confianza Si se prefiere, las acusaciones o inquietudes pueden denunciarse a un socio externo de confianza. Los datos de contacto del socio externo de confianza designado deben facilitarse a todo el perso- nal a fin de que puedan comunicarse con dicho socio en forma dis- creta y confidencial. A continuación y si corresponde, el socio exter- no de confianza deberá informar a los entes mencionados en 6.1.1. 2. El supuesto abusador, ¿está a cargo de la CBM e.V. o de una AM? Si el supuesto abusador está a cargo de la CBM e.V., lea el paso 3a y, si está a cargo de una AM, lea el paso 3b. 3a. El RR conforma el equipo de respuesta rápida ante emer- gencias: RR, UPI, RR.HH., dir. cont., responsables de medios, y otros El RR convoca a una reunión urgente (puede ser una conferencia telefónica) entre la UPI de la CBM e.V., el gerente de RR.HH. y el director continental (dir. cont.) correspondiente para determinar las medidas a tomar y conformar el equipo de respuesta rápida ante emergencias de PI. Otras personas pueden sumarse al equipo de respuesta rápida ante emergencias según sea necesario (con- sultar sección “Evaluación preliminar” que se incluye más adelan- te para ampliar este punto). Una persona responsable del Depar- tamento de Medios y Comunicaciones deberá involucrarse en esta etapa. 3b. El dir. nac. de la AM conforma el equipo de respuesta rápi- da ante emergencias: dir. nac. de la AM, RR, dir. cont., res- versión aprobada · 02/2007 ponsables de medios, y otros El dir. nac. de la AM convoca a una reunión urgente (consultar párrafo anterior) entre el RR, la UPI de la CBM e.V., el gerente de RR.HH. y el director continental correspondiente para determinar las medidas a tomar y conformar el equipo de respuesta rápida ante emergencias de PI. Otras personas pueden sumarse al equipo de respuesta rápida ante emergencias según sea necesario. Una persona responsable del Departamento de Medios y Comunica- ciones deberá involucrarse en esta etapa.
  • 72. 6-3 4. Se garantiza la seguridad continua de la supuesta víctima y se analiza si es recomendable retirar del proyecto al supues- to agresor, sin sacarlo del país Las personas a cargo deberán intervenir al instante para poner fin al supuesto abuso. Debe garantizarse la seguridad continua de la presunta víctima, lo que puede incluir llevarla a un sitio seguro, brindarle asistencia psicológica y médica, y dar parte a las autori- dades (sociales y policíacas). Si el niño se encuentra en peligro inminente, es necesario ponerse en contacto con la policía en forma directa. En cualquier etapa posterior del procedimiento, es necesario evitar que el niño regrese a una situación insegura que amenace su seguridad (consultar capítulo “Ayuda para el niño abusado”). Durante la reunión convocada de urgencia (3a y 3b), se analizará si es necesario prohibir que el supuesto agresor de la CBM desem- peñe funciones que exijan contacto con niños y otras personas vul- nerables, o si es recomendable retirarlo del proyecto durante un plazo determinado o hasta que se refute la acusación. La decisión queda en manos del equipo de respuesta rápida ante emergencias de PI. El supuesto agresor de la CBM debe permanecer en el país si su traslado interfiere con procedimientos legales locales o si exis- te riesgo de que pueda huir. En el caso en que haya expatriados involucrados es necesario ponerse en contacto de inmediato con la embajada que tenga jurisdicción sobre el asunto. 5. Evaluación preliminar Los objetivos principales de la evaluación preliminar son: ➤ posibilitar que el investigador analice si existen fundamentos que justifiquen la inquietud planteada o que comprueben el supuesto caso de abuso a la vez que se determina si: - se carece de fundamentos para proseguir (6a), - se infringió el “Código de conducta sobre PI” o se lo aplicó inadecuadamente (7a), o - existe un posible caso de abuso (8a); ➤ establecer las medidas que se tomarán en lo sucesivo, que inclu- yen proseguir con la investigación; y ➤ garantizar que se responda a las necesidades de todos, sin olvidarversión aprobada · 02/2007 las obligaciones legales locales. La evaluación preliminar debe completarse en un plazo de 24 horas a partir del momento en que se informa del supuesto caso de abuso infantil a la persona responsable (consultar capítulo “Evaluación preliminar y pautas de investigación interna” para obtener información más detallada sobre cómo realizar investiga- ciones internas).
  • 73. 6-4 6a y b. Se carece de fundamentos para proseguir Si los datos recabados no son suficientes para dar curso a una investigación interna, habrá que notificar la decisión al informante del incidente de PI y a las demás personas involucradas. Debe ana- lizarse toda la documentación y las comunicaciones concernientes al incidente de PI, tras lo cual se archivará debidamente la infor- mación seleccionada para futuras consultas. Lo que no se archive deberá destruirse. No obstante, es fundamental que quienes par- ticipen en la evaluación prelimar procuren no cerrar el proceso de investigación demasiado pronto. 7a, b y c Infracción al “Código de conducta” o aplicación inade- cuada (no hay sospecha de abuso) La evaluación preliminar puede determinar que no existen sospechas de abuso, si bien la persona involucrada trasgredió el “Código de conducta sobre PI” o se ha detectado una indebida aplicación del mismo. Debe notificarse a los directivos de la CBM, la UPI y el direc- tor nacional de la AM correspondiente (7b), quienes establecerán los plazos correspondientes para notificar a sus respectivos Consejos. La respuesta de la Administración ante el incidente puede incluir medi- das disciplinarias y un posible despido (7c).. 8a y b. Posible caso de abuso Si se sospecha de que pueda existir un caso de abuso, debe noti- ficarse a los directivos de la CBM e.V. (consultar arriba), a la UPI de la CBM e.V., al director nacional de la AM que brinda su apoyo al proyecto en el que participa la persona en cuestión y a la AM nacional del empleado (8b). Estas personas establecerán los plazos correspondientes para notificar a sus (respectivos) Consejos. 8c. Investigación interna Antes de comenzar el proceso (externo) de denuncia y de informar a otros participantes y al público en general, debe llevarse a cabo una investigación interna del supuesto caso de abuso infantil para intentar determinar si el abuso tuvo lugar (consultar capítulo “Eva- luación preliminar y pautas de investigación interna” para obtener versión aprobada · 02/2007 información más detallada sobre este punto). En el informe de investigación interna deberán documentarse las razones a favor y en contra de iniciar el proceso de denuncia externa. Parte del pro- ceso de investigación consistirá en la búsqueda de expertos y ase- soramiento externo, que incluya orientación psicológica y legal. 8d y e. Proceso de denuncia externa y notificación a los parti- cipantes y al público en general Es posible que la CBM decida o se vea obligada por la legislación local a denunciar de inmediato cualquier sospecha de abuso infan- til a la policía o a otras autoridades reglamentadas por ley. La CBM
  • 74. 6-5 hará todo lo que esté a su alcance para cooperar con las agencias externas a cargo de realizar las investigaciones. Distintas agencias de PI o individuos autorizados (p. ej., los que figuran en los “Con- tactos y referencias para la presentación de denuncias de protec- ción infantil”) también puede dirigir el proceso de denuncia exter- na. En esta etapa, puede resultar apropiado informar a otros par- ticipantes (p. ej., miembros del personal, patrocinadores y donan- tes) y al público en general. Esta tarea específica estará en manos de las áreas de RR.PP. y medios. 8f. Intervención insuficiente o pasividad absoluta por parte de las agencias externas Según la CBM, en ciertas ocasiones es posible que el proceso de denuncia externa no conduzca a que los organismos de seguridad pública tomen medidas satisfactorias. En esos casos, la organiza- ción puede elevar la denuncia a autoridades de mayor rango (9). 9. Respuesta de la Administración (que incluye medidas disci- plinarias) puede ampliar el proceso de denuncia externa Tras concluir las investigaciones internas (y si corresponde y así lo exige la ley, informar a las autoridades pertinentes), los directivos de la CBM deberán tomar medidas administrativas apropiadas. Las mismas abarcan medidas disciplinarias y un posible despido. Si las autoridades a quienes se remitió el caso no actúan debidamente, la CBM puede, si corresponde, determinar que es necesario elevar el asunto ante autoridades externas superiores.versión aprobada · 02/2007
  • 75. 6-6 Supuesto abuso infantil que involucra al personal de la CBM o a quienes se desplazan bajo su dirección 1. Denuncia de supuesto abuso infantil que involucra al per- 1a. Socio externo de sonal de la CBM o a quienes se desplazan bajo su dirección confianza 2. El supuesto abusador, ¿está a cargo de la CBM e.V. o de una AM? CBM e.V. AM 3a. El RR conforma el equipo de 3b. El dir. nac. de la AM conforma el equipo de respuesta rápida ante emergencias de PI: evaluación preliminar: dir. nac. de la AM, RR, UPI, RR, UPI, RR.HH., dir. cont. y otros dir. cont., persona responsable del Departamento de Medios y Comunicaciones y otros 4. Se garantiza la seguridad continua de la supuesta víctima. Se analiza si es recomendable alejar al supuesto agresor para que no tenga contacto con los beneficiarios o retirarlo del proyecto, sin sacarlo del país 5. Evaluación preliminar 6a. Se carece de fun- 8a. Posible caso de 7a. Infracción al “Código de conducta” o damentos para pros- abuso aplicación inadecuada (no hay sospecha eguir de abuso) 6b. Se notifica la 8b. Se notifica a los 7b. Se notifica a los directivos de la CBM, decisión al informante directivos de la CVM, a la UPI y al dir. nac. de la AM correspon- y a las demás per- a la UPI y al dir. nac. diente del incidente sonas involucradas de la respectiva AM del supuesto abuso 7c. Respuesta de la Administración Si corresponde o lo exigen las obligaciones legales versión aprobada · 02/2007 8c. Investigación interna y presentación de 8d. Proceso de denuncia externa y notifi- informe con los resultados a las autoridades cación a los participantes y al público en pertinentes (consultar 8b) general 9. Respuesta de la Administración (incluye la 8e. La policía y 8f. Intervención aplicación de medidas disciplinarias). Puede otras agencias insuficiente o pasivi- ampliarse el proceso de denuncia externa investigan y la dad absoluta de las CBM coopera ags. externas
  • 76. 6-7 6.2 Personas ajenas a la CBM Al igual que en los casos que afectan al personal de la CBM o a las personas que viajan bajo su dirección, utilizaremos números y expli- caciones que hacen referencia directa a los organigramas que se incluyen debajo. 1. Denuncia de supuesto caso de abuso infantil que involucra a personas ajenas a la CBM En la mayoría de los casos, los supuestos casos de abuso infantil que involucran a personas ajenas a la CBM se denunciarán directamente al personal de la oficina regional (OR). Si otros empleados de la CBM o personas que se desplazan bajo su dirección reciben informes de supuestos casos de abuso infantil, deberán remitirlos de inmediato y en forma confidencial al RR o a los empleados de la OR que acompa- ñen a quienes visitan los proyectos. Las siguientes son directrices diri- gidas al personal de las OR que deberán seguirse ante supuestos inci- dentes de abuso infantil cometidos por personas ajenas a la CBM. 2, 3 y 4. ¿Está el supuesto abusador bajo la responsabilidad de un SP? ➤ Si el supuesto abusador está a cargo de un SP (p. ej., miembros de su personal), se informará al agente de protección infantil (API)6 del SP o al director del proyecto (3). En este caso, se aplicarán las políticas y los procedimientos de PI del SP. ➤ Si el supuesto abusador no se encuentra bajo responsabilidad del SP sino que es un miembro del público en general, el API del SP o el director de proyecto deberán dar parte externo del incidente a la policía o a otros servicios reglamentados por ley que se estimen apropiados (4). 5. Se notifica al RR quien solicita informes posteriores al SP de ser necesario El RR y la UPI de la CBM e.V. deben estar al tanto de cualquier avan-versión aprobada · 02/2007 ce. La OR deberá presentar un informe formal del incidente al RR, quien podrá solicitar informes posteriores. 6 La CBM ha recomendado que el SP nombre a un integrante de su personal como API, conforme a la cláusula de PI del contrato de asociación de la CBM.
  • 77. 6-8 Supuesto caso de abuso que involucra a personas ajenas a la CBM 1. Denuncia de supuesto caso de abuso infantil que involucra a personas ajenas a la CBM 2. ¿Está el supuesto abusador a cargo de un SP? Sí No, pertenece al público en gral. 3. Se informa al API del SP y al 4. El API del SP o el dir. de proyecto dará parte director de proyecto. El SP apli- externo a la policía o a otros servicio ca su propia política reglamentados por ley 5. Se notifica al RR y a la UPI de la CBM e.V. El RR solicita informes posteriores al SP de ser necesario 6.3 Ayuda para el niño abusado Para acercarse a las víctimas de abuso, entrevistarlas o brindar apoyo y determinar las medidas y el tratamiento a seguir, se recomienda encarecidamente recurrir a especialistas expertos (médicos, psicólo- gos, psicoterapeutas, etc.). Si no fuera posible, la persona a cargo del niño abusado debe brindar asistencia de emergencia apropiada. Las siguientes recomendaciones servirán de guía para quienes hayan asu- mido este cometido tan delicado, complejo y difícil. A continuación se presenta un enfoque de cinco pasos representado en un círculo de procedimientos que deben seguirse a fin de brindar apoyo integral al sobreviviente. Los efectos psicológicos, emocionales y físicos específicos del abuso infantil son devastadores para la víctima. Algunas de sus consecuen- versión aprobada · 02/2007 cias directas pueden incluir sentimientos de culpa y profanación, y amnesia. Las víctimas de abuso pueden sufrir shocks físicos, pesadi- llas frecuentes, retrogresión, depresión, pena e incapacidad para mantener relaciones estrechas. Los casos graves pueden producir tras- torno de estrés postraumático complejo. Este trastorno provoca una alteración psicológica que afecta la percepción que tenemos de nos- otros mismos, así como nuestra conciencia y capacidad de entablar relaciones. Si bien el alcance del trauma depende de la capacidad de recuperación de cada individuo, la experiencia de sufrir un abuso tiene consecuencias traumáticas en la vida de la víctima, sin importar si se trata de un niño o un adulto (consultar capítulo “El abuso infan- til: una violación grave de los derechos humanos”).
  • 78. 6-9 Puesto que muchos agresores sexuales fueron abusados en la infan- cia y dado que muchos niños que fueron expuestos a castigos corpo- rales tienden a manifestar un comportamiento violento hacia sus compañeros o hacia sus propios hijos cuando son adultos, debe dedi- carse el debido esfuerzo y prestarse especial atención a las víctimas menores. Esto no sólo ayuda a que los niños se recuperen y superen el trauma, sino que también contribuye a prevenir futuras agresiones por parte de los menores abusados. En consecuencia, deben emprenderse esfuerzos profesionales sistemáticos para impulsar la recuperación psicológica y emo- cional de la víctima en relación con los episodios traumáticos. 6.3.1 Pasos sistemáticos para actuar ante casos de abuso infantil 1. Ayuda inmediata: Intervenir sin demora para poner fin al abuso. Esto puede incluir trasladar a la víctima a un sitio seguro, brindarle asistencia psico- lógica y médica, y dar parte a las autoridades (sociales y policíacas). 2. Análisis de factores: Analizar en profundidad los factores y las circunstancias que lleva- ron a que el niño fuera abusado. Los factores que contribuyen a que se manifiesten conductas abusivas se basan en un proceso complejo en el que factores sociales, ambientales y otros relacio- nados con la familia y el niño interactúan de manera constante. Por lo tanto, estos factores son siempre tan particulares como las necesidades de la víctima. 3. Apoyo para recuperarse del abuso: Las necesidades específicas del niño deben abordarse en forma profesional para poder tratar las lesiones físicas, psicológicas y mentales particulares de cada víctima. En este proceso deben par- ticipar médicos, psicoterapeutas y otros especialistas. Para que el menor supere el trauma de haber sufrido algún tipo de abuso, es necesario analizar el entorno en el que el niño vive y se desen-versión aprobada · 02/2007 vuelve al igual que las relaciones familiares y otros factores rela- cionados con el menor como su edad, sexo, temperamento, etapa de desarrollo y la gravedad del abuso. 4. Análisis de las consecuencias: Según los requisitos individuales, tome una decisión respecto del alojamiento y cuidado del menor y, en función del diagnóstico médico y el análisis de factores, tome medidas que contengan al niño.
  • 79. 6-10 5. Reflexión y seguimiento: Haga un seguimiento de las actividades planeadas e implementa- das y reflexione adecuadamente sobre el impacto de cada medida. Modifíquelas de ser necesario. De este modo, se proporcionará la solución más acertada para la víctima. Documente y archive lo aprendido. De este modo vemos que, para responder con profesionalidad a las necesidades que surjan y para implementar actividades de contención apropiadas es necesario elaborar un plan personalizado para el niño víctima. Este plan debe basarse en el diagnóstico médico, un análisis integral de factores y los requisitos específicos del individuo afectado. Recuerde: Su objetivo fundamental es brindar apoyo al niño para que se recu- pere en la mayor medida posible de la experiencia traumática y pueda llevar una vida digna, con autoestima y determinación en el futuro. En cuanto a lo dicho, cabe destacar que el proceso de recuperación y curación muchas veces sigue un trayecto largo y escabroso. El ajuste psicológico, emocional y fisiológico normal del niño abusado enfren- ta una serie de obstáculos. Los sobrevivientes deben sobrellevar el trauma del abuso una y otra vez en cada una de las etapas de su vida. Por ello, según las circunstancias personales específicas, es posible que la víctima requiera asistencia económica, psicológica y emocional prolongada, capacitación en destrezas cotidianas prácticas y conti- nuar su formación. Los sobrevivientes de abuso infantil pueden desempeñarse también (según su edad y temperamento) como defensores en representación de los demás niños abusados y pueden brindar apoyo de primera línea efectivo. Participar en estas causas y luchar contra el abuso tam- bién puede contribuir a la recuperación personal y de la autoestima. Por lo tanto, siempre que se parta del respeto al niño, invitar a una ex víctima de abuso a participar activamente en campañas de concienti- zación, además de ayudar a la recuperación del menor, puede servir versión aprobada · 02/2007 para fomentar la prevención y evitar que otros menores sean víctimas de agresiones similares.
  • 80. 6-11 Pasos para actuar ante casos de abuso 1. Ayuda inmediata: • Poner fin al abuso, • trasladar a la víctima a un sitio seguro y brindarle asistencia médica y psicológica, • dar parte a las autoridades y proporcionar protección, etc. 5. Reflexión y 2. Análisis de Seguimiento: factores: • Reflexionar sobre • sociales, las medidas • ambientales, tomadas, • relacionados • modificarlas de con la familia y ser necesario y • con el niño. • documentar y archivar el caso. 4. Análisis de 3. Apoyo para las consecuencias: recuperarse del abuso: • Actuar en función de un plan per- • basado en el diagnóstico sonalizado, médico y el análisis de fac- tores y • basado en un análisis de factores, • asistencia integral a corto, • acorde a las necesidades específi- mediano y largo plazo al cas del niño (p. ej., cambio de resi- niño según sus necesi- dencia, escuela, etc.). dades específicas. 6.4 Directrices para tratar a niños víctimas de abuso ➤ Tenga presente que: al enfrentar fases de mucho estrés, los meno- res suelen experimentar una regresión emocional y no se compor- tan acorde a su edad. ➤ Cuando entreviste a un niño, siga las “Directrices para entrevistar a menores” que se adjuntan. ➤ Brinde al menor una sensación de normalidad y un ambiente alen-versión aprobada · 02/2007 tador y comprensivo. ➤ Dedique tiempo a ganarse su confianza y entendimiento; muestre compasión; tome sus comentarios con seriedad y escúchelo aten- tamente. ➤ Puesto que los niños reaccionan bien antes los elogios, agradézca- le con frecuencia su ayuda y apoyo, y felicítelo por su comporta- miento. ➤ Responda a todas las preguntas del niño con paciencia; de este modo, las inseguridades y ansiedades del menores se reducirán. Explíquele el propósito de cada actividad que lo involucre y cuén- tele siempre cuál será el próximo paso.
  • 81. 6-12 ➤ Cuando hable con el niño no tenga nunca una actitud sentencio- sa, pero afirme claramente que lo que sucedió NO fue su culpa. ➤ Permita que las víctimas menores participen en el mayor grado posible de las decisiones que se tomen y los planes en los cuales estén involucrados. ➤ En la medida de lo posible, informe e incluya a las personas alle- gadas a la víctima, como es el caso de su familia. Ayuda para el niño abusado Ayude al niño a tener una actitud positiva para consigo mismo ➤ Tranquilícelo asegurándole que el abuso no fue su responsabilidad. ➤ Transmítale mensajes positivos sobre su comportamiento. ➤ Sugiera realizar actividades que el niño disfrute, tales como jugar con sus amigos. Ayude al niño a confiar ➤ Logue que el niño sienta que puede plantearle sus inquietudes en con- fidencia. ➤ Demuestre cariño y afecto, pero recuerde ser cuidadoso con el contac- to físico. Ayude al niño a identificar y expresar sus emociones ➤ Hágalo participar en juegos en los que haya que expresar sentimientos y emociones. ➤ Hable sobre las emociones que el niño está experimentando y analice sus causas. ➤ Enséñele maneras de controlar el enojo, como jugar hasta calmarse. Ayude al niño a elaborar un plan de seguridad ➤ Si la policía local tiene un número de teléfono, escríbalo en un lugar donde el niño pueda hallarlo fácilmente. ➤ Busque a un amigo o vecino a donde el menor pueda acudir por ayuda. ➤ Enséñele a decir que no a los adultos cuando corresponda. versión aprobada · 02/2007 Frases que ayudan a la recuperación del niño abusado ➤ Me importas. ➤ Te respeto. ➤ Eres una persona querida y adorable. ➤ Eres muy fuerte. ➤ Tu ayuda es muy importante. ➤ Lo que me contaste es importantísimo; ahora podremos aseguraros de que no te vuelvan a hacer daño.
  • 82. 6-13 ➤ La mayoría de los adultos nunca se atreverían a lastimar a un niño. ➤ Puedes decir que no si no te gusta la manera en que alguien te toca. Adaptado de: Patel, Vikram. 2003. Where there is no psychiatrist. A men- tal health care manual. (Cuando no hay un psiquiatra: manual de atención psiquiátrica). The Royal College of Psychiatrists. Londres.versión aprobada · 02/2007
  • 83. 6-14versión aprobada · 02/2007
  • 84. 7Investigaciones y denuncias
  • 85. 7-1 7. Investigaciones y denuncias 7.1 Evaluación preliminar y pautas de investigación interna sobre protección infantil La evaluación preliminar (cuando corresponde) y la investigación interna constituyen una parte fundamental del manejo de incidentes de abuso infantil. El objetivo general de estos procedimientos es eva- luar la situación o investigar si hay fundamentados suficientes para proseguir ante un supuesto caso de abuso de niños o una inquietud planteada en torno a la protección infantil. Como consecuencia, este análisis de los hechos permitirá al investigador examinar la situación de manera apropiada y formarse una opinión con respecto al inci- dente. Es sumamente importante evaluar la situación antes de denun- ciar un supuesto caso de abuso (consultar capítulo “Protocolo de denuncias de protección infantil”) o antes de actuar ante un posible caso o una presunta inquietud (lea el capítulo “Manejo de incidentes de protección infantil”). Además del objetivo general mencionado, debe iniciase una investigación interna para intentar determinar: ➤ si tuvo lugar o no el supuesto abuso infantil, ➤ si deben tomarse medidas para proteger a la presunta víctima (y a otros niños que pudieran estar en peligro), ➤ si deben aplicarse medidas disciplinarias al personal de la CBM o a otras personas, ➤ si es necesario recurrir a otras medidas para prevenir el abuso infantil en el futuro, ➤ cuándo finaliza la intervención de la CBM en la investigación y en qué circunstancias resulta apropiado o es obligatorio presentar una denuncia ante autoridades externas. 7.1.1 Principios orientadores Una vez que se ha decidido comenzar con los procedimientos de investigación interna, éstos deben regirse por los siguientes princi- pios: ➤ Se actuará de manera inmediata ante todas las inquietudes rela- cionadas con presuntos casos de abuso infantil y siempre se toma-versión aprobada · 02/2007 rán con seriedad. ➤ Se garantizará la seguridad continua de la supuesta víctima. Si el niño se encuentra en peligro inminente, se acudirá a la policía. Se evitará que el niño regrese a una situación insegura que ponga en riesgo su seguridad. ➤ Se actuará siempre de la mejor manera posible para defender los intereses del niño. ➤ Profesionales capacitados, especializados y con experiencia estarán a cargo de realizar las entrevistas de investigación a los niños. Cuando no se cuente con este tipo de profesionales, la entrevista se llevará a cabo teniendo presentes los problemas del menor y se seguirán las “Directrices para entrevistar a menores” aquí incluidas.
  • 86. 7-2 ➤ Se garantizará una extrema confidencialidad. Toda la información sobre supuestos incidentes de abuso infantil y los datos relaciona- dos con el caso se manejarán con absoluta reserva y se dará parte del asunto a las personas autorizadas exclusivamente. ➤ Se tratará tanto a la supuesta víctima como al presunto abusador con respecto y dignidad durante la investigación. ➤ Se informará a todos los participantes sobre los procedimientos y las reglamentaciones habituales. Se someterá a medidas discipli- narias al personal de la CBM que realice acusaciones malintencio- nadas e infundadas de abuso infantil contra otro individuo. ➤ Se asignará una persona para que asista a la supuesta víctima, como así también a cualquier miembro del personal implicado en la acusación o en la investigación. ➤ Se informará al supuesto abusador sobre las acusaciones y se le entregará una copia de la denuncia. Se dará al supuesto agresor la oportunidad de defenderse ante las acusaciones en su contra y de presentar pruebas que sustenten su defensa. ➤ Se incluirá a un asesor legal en el equipo de investigación. ➤ Se procurará que se cumpla la legislación local según corresponda y, si una de las personas involucradas es extranjera, se analizarán los asuntos de extraterritorialidad que corresponda. 7.1.2 Evaluación preliminar Una vez que se recibe la denuncia, la persona a cargo debe decidir si la estrategia más apropiada es iniciar una evaluación preliminar o si es recomendable comenzar directamente una investigación exhaustiva. Si se decide comenzar con la evaluación preliminar, el principal obje- tivo será recolectar información relevante. Este procedimiento de bús- queda de datos debe permitir al investigador decidir si la inquietud concerniente a la protección infantil o el supuesto caso de abuso está o no fundamentado, y establecer si existen motivos para proceder con la investigación exhaustiva. Debido a que las inquietudes reiteradas podrían proporcionar funda- mentos suficientes como para proceder con una investigación, la per- sona a cargo deberá investigar en primer lugar si se realizaron acusa- ciones anteriores contra el supuesto abusador. Dado que en este paso es necesario contar con buenos registros del personal y documenta- versión aprobada · 02/2007 ción de incidentes previos, es posible que resulte difícil obtener la información necesaria. Por lo tanto, la persona responsable puede también realizar breves entrevistas al denunciante, la supuesta vícti- ma, el presunto abusador y otros individuos. En cualquier caso, es esencial que quienes participen en la evaluación preliminar eviten cerrar el proceso de investigación demasiado pron- to. Por esto, se debería presuponer que se continuará con una inves- tigación exhaustiva, a menos que la evaluación preliminar determine que se carece de fundamentos para proceder.
  • 87. 7-3 7.1.3 Investigación interna Una vez finalizada la evaluación preliminar, debe iniciarse el proceso de investigación. Durante la investigación, se implementarán medidas para proteger al supuesto menor abusado (y a otros niños que pudie- ran estar en peligro) y se aplicarán medidas disciplinarias al presunto abusador, siempre que sea apropiado. 7.1.4 Proceso de investigación La investigación debe permitir formase una opinión sobre el inciden- te y transmitir las conclusiones a las personas autorizadas. Encontra- rá dos documentos adjuntos que le ayudarán a redactar su denuncia. Los “Contactos y referencias para la presentación de denuncias de protección infantil” le permitirán identificar a las personas o entida- des a las que puede acudir para obtener más asesoramiento y denun- ciar el incidente. El “Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil” le ayudará a redactar correctamente su denuncia. ¿Cuáles son los elementos clave y los procedimientos concretos para emprender este tipo de proceso de investigación? Los siguientes pasos le permitirán realizar una investigación adecuada. 1. Conforme el equipo de investigación ➤ El equipo de investigación debe ser lo más reducido posible a fin de realizar una investigación exhaustiva. El equipo puede incluir a: – el representante regional o el directivo de la CBM del programa correspondiente, – el director nacional de la AM (o el gerente de RR.HH. de la CBM e.V., si el supuesto abusador es un compañero de la CBM), o un representante designado, – el director de la Unidad de Protección Infantil, – el director continental, – otras personas, según sea necesario (p. ej., el encargado de RR.PP./Comunicaciones o un asesor legal). ➤ Se elige al coordinador del equipo de investigación. ➤ Por motivos de objetividad e imparcialidad, deberá analizarse la posibilidad de incluir en el equipo de investigación a empleadosversión aprobada · 02/2007 que no participen en las operaciones diarias del proyecto. ➤ Se analizará si es recomendable acudir a un investigador externo con experiencia que pueda realizar aportes relevantes y proporcio- nar una mayor independencia a la investigación interna. ➤ Si se requiere entrevistar a menores, esta parte de la investigación deberá estar a cargo de una persona experta, capacitada para entrevistar a niños. Si no hay un experto (externo) disponible, resulta fundamental respetar las “Directrices para entrevistar a menores” que se adjuntan a este documento. ➤ El sexo, la clase social, la edad, el origen étnico, el idioma de pre- ferencia y otras consideraciones culturales pueden ser importantes a la hora de decidir de qué manera se conducirá la investigación y
  • 88. 7-4 quién es la persona indicada para suministrar información. ➤ Identifique al personal de asistencia (p. ej., traductores, personal administrativo, asesores, etc.). ➤ Clarifique roles y responsabilidades. 2. Establezca metas y objetivos claros Las metas y los objetivos deben apuntar a: ➤ esclarecer los hechos, ➤ proteger las necesidades del menor y de otros niños que pudieran estar en peligro e ➤ informar sobre los pasos a seguir en adelante. Considere también la necesidad de contención de los niños que pue- dan estar involucrados, la de las familias/asistentes y la de los presun- tos abusadores. 3. Delimite el alcance de la investigación Para determinar el alcance de la investigación, es necesario tener en cuenta, entre otros, los siguientes factores: ➤ otros incidentes de abuso que hayan involucrado al mismo menor o a otros niños, ➤ otros abusadores que puedan estar implicados (ya sea directa o indirectamente) y ➤ otros factores que puedan haber contribuido al abuso (p. ej., una gestión de riesgo inadecuada o una mala implementación de la PPI). 4. Entrevistas 4.1 Identifique a los entrevistados Haga una lista con todas las personas seleccionadas para entrevistas. La secuencia sugerida para las entrevistas es: ➤ primero, las personas que presentan las acusaciones; ➤ después, el niño o los niños que son las presuntas víctimas y ➤ por último, el/los supuesto(s) abusador(es). 4.2 Planifique la estructura, los contenidos, el lugar y la dura- versión aprobada · 02/2007 ción de las entrevistas ➤ Utilice los datos disponibles para estructurar la entrevista y elabo- rar de antemano las preguntas. ➤ Mantenga a los entrevistados y a la familia del niño al tanto del proceso planificado e informados a medida que avanza la investi- gación. ➤ Al comienzo del proceso de denuncia e investigación, comunique al niño, a su familia y a los demás entrevistados que, en ciertas cir- cunstancias, será necesario compartir información sensible con la policía, agencias de protección infantil y otras instituciones. No prometa guardar secretos.
  • 89. 7-5 ➤ Respete las “Directrices para entrevistar a menores” que se inclu- yen al final de este capítulo. ➤ Vuelva a entrevistar a las mismas personas cuando sea necesario para clarificar, confirmar o corroborar nuevos datos. 4.3 Elija el lugar ➤ El lugar debe ser neutral, privado y cómodo. Esto puede significar realizar la entrevista en un sitio diferente al establecimiento del proyecto donde supuestamente ocurrió el abuso. Deberá elegirse un ambiente que sea apropiado para los niños. 4.4 Proteja la confidencialidad ➤ Toda acusación de abuso infantil es un asunto serio; por lo tanto, no respetar su confidencialidad puede resultar devastador para el niño y para el supuesto abusador, como así también para sus fami- lias. Quien infrinja el deber de confidencialidad se someterá a las medidas disciplinarias que determine el coordinador del equipo de investigación y el director/supervisor de la persona en cuestión. ➤ Una vez que se devele la información, ésta no saldrá del equipo de investigación, a menos que haya un motivo urgente de “estricta necesidad”, incluso un motivo legal, para hacerlo. ➤ Se consultará al niño y a su familia si se decide compartir informa- ción con personas que no pertenezcan al equipo de investigación. Se les preguntará qué opinan sobre la idea y sobre las garantías requeridas. ➤ A menos que se compruebe el abuso, se hablará de “supuesto” o “presunto” abuso. 4.5 Registre la entrevista Es fundamental dejar registros precisos de toda la entrevista. Analice si es recomendable: ➤ usar un grabador (siempre que el entrevistado esté de acuerdo y no le incomode ser grabado) o ➤ que haya un asistente encargado de tomar notas (o si se tomarán notas durante la entrevista). Si esto no fuera posible, se registrará la información inmediatamenteversión aprobada · 02/2007 después de realizar la entrevista. El entrevistado (o su representante designado) deberá leer y firmar las notas o la transcripción de la gra- bación, preferentemente en la parte inferior de cada página, para confirmar la veracidad de la información. 4.6 Garantice una debida representación ➤ Si el entrevistado es un miembro del personal de la CBM, se le ofrecerá la opción de estar acompañado por el representante que elija durante la entrevista.
  • 90. 7-6 5. Elabore el informe de la investigación El informe de la investigación se hará circular en forma restringida y debe incluir las siguientes secciones: a) Resumen ejecutivo ➤ Resumen del supuesto caso de abuso, de las investigaciones, los resultados y las recomendaciones. b) Trasfondo ➤ Secuencia cronológica de los hechos relacionados con el supuesto abuso y las personas involucradas (p. ej.: qué, cuán- do, cómo, quién y por qué). ➤ De qué manera se denunció el supuesto abuso y quién lo denunció. c) Metodología de investigación ➤ Quiénes participaron en la investigación, sus funciones y res- ponsabilidades (equipo de investigación, entrevistados, etc.). ➤ De qué manera se llevó a cabo la investigación (p. ej., selección de entrevistados, etc.). d) Resultados ➤ Los resultados de la investigación deben estar respaldados por pruebas recabadas durante las entrevistas o provenientes de otras fuentes. ➤ Los resultados, o el conjunto de conclusiones, puede incluir recomendaciones para prevenir posibles abusos y mejorar el proceso de investigación en el futuro. ➤ Lecciones aprendidas: deben considerarse los puntos fuertes y los desafíos en áreas tales como la PPI y su implementación, la administración, contratación y supervisión de personal, etc. e) Recomendaciones y plan de acción ➤ Debe incluirse una recopilación de las recomendaciones de la sección “Resultados” en un plan de acción con plazos específi- cos. f) Apéndice ➤ Deberá proporcionarse documentación de respaldo que incluya versión aprobada · 02/2007 la denuncia inicial del incidente de PI, los informes de las entre- vistas, los documentos clave y toda correspondencia relaciona- da con el caso. Para redactar su denuncia, utilice el “Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil” que se adjunta.
  • 91. 7-7 7.2 Guidelines on Interviewing Children Extraído de: “Interviewing Children” (“Entrevistas con niños”) de Save the Children […] Generalmente, profesionales capacitados, especializados y con expe- riencia estarán a cargo de realizar las entrevistas de investigación a los niños […]. Sin embargo, cuando dichos recursos no estén disponibles, o no se hayan incorporado al proceso, deben analizarse cuidadosamente las posibles alternativas. En los que casos en los que no resulte posible o apropiado realizar una denuncia e investigación externa del supuesto abuso infantil, aun es posi- ble llevar a cabo investigaciones internas y realizar entrevistas a niños como parte del proceso. Hablar con los menores puede suministrar información crucial con respecto a las acusaciones / sospechas que se están investigan- do, y puede contribuir a […] satisfacer las necesidades de protección y asistencia de los menores afectados y posiblemente de otros niños […]. Sin embargo, deberá lograrse en todo momento un equilibrio a la hora de recabar información durante la investigación interna. Será necesario tener especial cuidado de no tomar medidas que puedan dañar aun más a los niños involucrados o someterlos a una situación de (mayor) riesgo. La entrevista sobre el supuesto abuso puede abordar también otras instancias de abuso que el menor pueda haber experimentado anteriormente […]. Planificación y preparación previas a la entrevista Entreviste a las personas responsables de iniciar la investigación/presentar la denuncia: ➤ ¿Hablaron directamente con el/los niño(s)? ➤ ¿El/los niño(s) denunciaron o informaron sobre un caso de abuso? ➤ Si es así, ¿cuáles fueron las palabras exactas del/los niño(s)? ➤ Si no es así, ¿qué hechos les hicieron sospechar? ➤ ¿Qué información pueden proporcionar acerca de los niños? ➤ ¿Qué información pueden proporcionar acerca del/los supuesto(s) abu- sador(es)? (Reúna datos sobre sus actividades/comportamiento, etc.).versión aprobada · 02/2007 Investigue el trasfondo, pero manténgase imparcial y libérese de prejuicios al realizar la entrevista. En esta etapa, considere si es necesario o útil tener una reunión con el/los niño(s) antes de realizar la entrevista para explicarle lo que ocurrirá. Herramientas para la entrevista: Para los niños, según su edad y otros factores, puede resultar difícil hablar sobre sus experiencias, y quizás les sea útil dibujar o representar sus histo-
  • 92. 7-8 rias utilizando los recursos disponibles (materiales para dibujar, juguetes, etc.). Describir lo que sucedió en un dibujo, o en una escena representa- da con muñecos o juguetes, es una manera eficaz de ayudar a los niños (particularmente a los más pequeños) a compartir sus experiencias. Los menores con discapacidades son especialmente vulnerables al abuso. Cuando los niños tengan discapacidades que afecten su capacidad de comunicarse, se debe prestar especial atención a la manera en que se hará la entrevista y quién estará a cargo. Lugar: Busque un lugar lo más neutral y apropiado para el niño. Se evitarán los establecimientos de organismos oficiales. Si debe utilizarse una oficina o un sitio similar, tenga en cuenta quién más estará presente y maneje este tema con cautela. Piense cuál sería el lugar más cómodo para el niño (podría ser su casa). Asegúrese de que no haya interrupciones ni distracciones. Duración: Asegúrese de disponer de tiempo suficiente para realizar las entrevistas ya que las sesiones pueden ser prolongadas. Tal vez sea necesario realizar más de una sesión. Etapa de desarrollo: Tenga en cuenta la etapa de desarrollo del niño y asegúrese de que la entrevista se adecue a su nivel de comprensión y madurez. Consentimiento de los padres Éste debe obtenerse antes de realizar la entrevista, aunque no siempre resulta apropiado o necesario. Algunas entrevistas pueden llevarse a cabo con la presencia de los padres/encargados. No obstante, en ciertas oca- siones se les pedirá que permanezcan en algún sitio cercano, si se consi- dera más conveniente preservar la privacidad del niño. No está prohibido entrevistar a los menores solos, pero deben respetarse los pedidos de que el niño esté acompañado por la persona apropiada. versión aprobada · 02/2007 Adaptación de la entrevista al niño Responda a las necesidades del menor. ➤ Cree la atmósfera adecuada: bríndele contención y permítale que le cuente qué le gusta hacer y de qué manera. ➤ Concéntrese en escuchar al niño. ➤ Respóndale de manera apropiada. ➤ No lo interrumpa. ➤ No lo interrogue.
  • 93. 7-9 Etapas de la entrevista Puede resultar útil estructurar la entrevista teniendo en cuenta las siguien- tes etapas que apuntan a que la sesión siga un flujo lógico y a ayudar a que el niño devele información. Estas etapas fueron pensadas para: 1. establecer una relación de comunicación y entendimiento, 2. permitir que el niño cuente su historia, 3. hacer preguntas para obtener información adicional y 4. cerrar la entrevista. 1. Crear una relación de comunicación y entendimiento: Se refiere a la etapa inicial del proceso de la entrevista en la que es impor- tante conocerse y establecer una relación de confianza con el menor. ➤ Preséntese: cuente al niño cuáles son sus funciones, dónde trabaja, cómo se llama y qué hace. ➤ Hágale saber que no se encuentra en problemas. ➤ Logre que el niño se interese: comparta información, converse. ➤ Decida cuál es el mejor lugar y la mejor manera de sentarse (p. ej., a la altura del menor, pero no directamente al frente). ➤ Utilice palabras que se adapten a su nivel de comprensión. ➤ Escuche con atención lo que se dice. ➤ Utilice bien las habilidades de comunicación básicas. Al crear la relación de comunicación y entendimiento, haga hincapié en lo siguiente: ➤ su función, ➤ que usted dialoga frecuentemente con niños para ayudarlos con sus problemas, ➤ que usted comprende sus temores e inquietudes, ➤ que usted es una persona “de confianza”, ➤ que otros niños han estado en situaciones similares, ➤ que en estos casos existen límites de confidencialidad que serán res- petados, y que compartirá información sólo con quienes sea necesa- rio.versión aprobada · 02/2007 2. Permitir que el niño cuente su versión de lo sucedido: En los casos en que no quede claro o no se reconozca que ha ocurrido un abuso, puede ser necesario conducir al menor hacia el propósito de la entrevista. (Cuando el niño es mayor, o cuando el abuso ya ha sido reco- nocido por el menor, este enfoque es poco relevante). Pueden utilizarse preguntas de transición como: ➤ ¿Sabes por qué estoy aquí? ➤ Quizás sea apropiado sugerir que su función consiste en resolver pro-
  • 94. 7-10 blemas. Pregunte al niño si hay algo en lo que pueda ayudarlo (pro- porcione ejemplos de algunos problemas de la vida diaria). ➤ Tal vez sea una buena idea hablar sobre la privacidad o la seguridad: explique las normas generales de seguridad y luego analice asuntos de seguridad personal, de qué manera se infringen estas normas y temas similares. Las reacciones del menor pueden variar a lo largo del proceso, pero parti- cularmente en esta etapa, ya que es posible que el niño la utilice, entre otras cosas, para comprobar su honradez y confiabilidad. Es fundamental responder con calma y tranquilidad. Reaccione apropiadamente a las emo- ciones del niño y sea honesto al responder a sus preguntas. Sea sincero y demuestre preocupación y empatía. Una vez que el niño dé algún indicio de que ha ocurrido un abuso, usted ingresará oficialmente a la etapa de la entrevista y deberá instar al menor a que relate su propia versión de lo sucedido. 3. Hacer preguntas: Haga preguntas al niño, pero evite las preguntas inductivas (es decir, las que implican una determinada respuesta), las preguntas cerradas (las que se responden con “sí” o con “no”), las preguntas de opción múltiple, o las preguntas dobles (que requieren dos respuestas). Si se está describiendo el incidente, haga preguntas complementarias para obtener detalles, precisión, etc. (N.B.: es mejor reaccionar menos de lo normal ante las revelaciones que exageradamente; actúe con la mayor naturalidad posible). Tal vez sea necesario realizar preguntas específicas pero no inductivas, tales como: ➤ ¿Qué sucedió? ¿Qué pasó después? ➤ ¿Con qué frecuencia? ➤ ¿Dónde? ➤ ¿Cuándo? ➤ ¿Hubo otros adultos involucrados? ¿Esto sucedió con otros niños? ➤ ¿Alguna otra persona vio, oyó o se entró de lo que estaba sucediendo? Tenga presentes las reacciones del niño ante las preguntas. ¿Las com- versión aprobada · 02/2007 prende? ¿Lo avergüenzan? De ser así, reformúlelas o proponga alternati- vas para que pueda expresarse (p. ej., en lugar de responder en forma ver- bal, sugiérale que dibuje o escriba la respuesta). 4. Cerrar la entrevista: Cierre la entrevista en el momento adecuado. ➤ Hágalo con sensibilidad. ➤ Elogie y agradezca al niño.
  • 95. 7-11 ➤ Repase sus notas con el niño. ➤ Explique cuáles son los siguientes pasos del proceso. ➤ No haga promesas ni ofrezca falsas esperanzas al menor en lo que res- pecta a medidas o resultados futuros. ➤ Sea positivo, pero realista. ➤ Si fuese necesario o apropiado, hable sobre la posibilidad de volver a reunirse. Quizás sea necesario interrumpir la sesión si el niño no es capaz de conti- nuar y puede reprogramarse la entrevista. En ocasiones será necesario rea- lizar entrevistas posteriores, si bien se recomienda evitarlas en la medida de lo posible. ➤ Tome buenas notas. ➤ Al comenzar la entrevista, explique al menor por qué es necesario tomar notas y prometa mostrárselas y revisarlas con él al finalizar la entrevista. ➤ Documente las pruebas que puedan ser corroboradas por otras perso- nas. ➤ Registre las declaraciones del abusador que el niño recuerde. ➤ Si dos personas realizan la entrevista, una de ellas debe entrevistar al niño mientras la otra se encargará de registrar la sesión (si bien esta última puede realizar preguntas complementarias). ➤ Si el niño se niega a ser grabado o a que se tomen notas, registre la información inmediatamente después de la entrevista. Consentimiento de los padres: ➤ La entrevista se realizará apenas se obtenga el consentimiento de los padres. ➤ Puede ser aconsejable realizar la entrevista con la presencia de los padres. (Comente esto a los padres y al niño antes de la entrevista para tranquilizarlos.) ➤ Si los padres están presentes, se les pedirá que se sienten a un lado y no intervengan. [Extraído de: “Interviewing Children” (“Entrevistas con niños”) de Save the Children 2001, Child Protection Reporting & Investigations: Procedu- re and Guidance for Managers (Denuncias e investigaciones de protec-versión aprobada · 02/2007 ción infantil: procedimiento y guía para gerentes), versión 3: agosto de 2001. 7.3 Protocolo de denuncias de protección infantil Denuncie cualquier supuesto incidente de abuso infantil tan pronto como pueda (si es posible, dentro de las primeras 24 horas). Usted NO es respon- sable de decidir si el abuso infantil ha ocurrido o no.
  • 96. 7-12 Si se ha observado o develado un caso de abuso infantil, se ha reali- zado una acusación o alguien ha manifestado una sospecha, enton- ces será obligatorio para el personal de la CBM presentar una denun- cia. Además, en muchos países en los que la CBM y sus socios de pro- yectos trabajan, resulta imperativo presentar una denuncia ante las autoridades. La evaluación preliminar y la investigación interna que se explicaron anteriormente constituyen una parte fundamental del proceso de denuncia. Cuando hay niños involucrados, la presentación de denun- cias es un asunto especialmente delicado que exige cumplir estricta- mente una serie de requisitos y reglamentaciones. Por lo tanto, resul- ta evidente que las denuncias (y los procedimientos de investigación) deben respetar los más estrictos estándares de seguridad para la supuesta víctima y garantizar la confidencialidad de la información distribuida. Sin embargo, será necesario compartir información sensi- ble sobre una base de lo “estrictamente necesario” con las personas a cargo (los directores nacionales de las asociaciones miembro, los RR, el director de la UPI de la CBM, RR.HH., el director continental y otros) y posiblemente con otras autoridades pertinentes. 7.3.1 Principios orientadores Los siguientes principios orientadores son fundamentales en cualquier procedimiento para realizar denuncias: ➤ La confidencialidad es crucial para que los procedimientos sean justos tanto para las supuestas víctimas como para los presuntos abusadores. Toda la información sobre supuestos incidentes de abuso infantil y los datos relacionados con el caso se manejarán con absoluta reserva, y se dará parte del asunto a las personas autorizadas exclusivamente (según el organigrama correspondien- te al “Protocolo de denuncias”). ➤ La persona perteneciente a la CBM ante la cual usted denuncie un supuesto incidente de abuso infantil o una inquietud de PI, será responsable de tomar las medidas correspondientes, según sea apropiado. ➤ Se considerará que todas las denuncias presentadas de buena fe se realizan con el fin último de proteger los intereses del niño, versión aprobada · 02/2007 independientemente del resultado de las investigaciones. ➤ La CBM, sus empleados y los SP deben respetar la legislación local. Es posible que en algunos países, la CBM y sus empleados estén obligados a dar parte de las acusaciones a las autoridades locales sin demora. 7.3.2 ¿Cuándo es obligatorio presentar una denuncia? Existen tres instancias en las que es obligatorio para todo el personal de la CBM presentar una denuncia:
  • 97. 7-13 1. Si se ha detectado o develado un caso de abuso infantil, se ha rea- lizado una acusación o alguien ha manifestado una sospecha, o si un niño u otra persona vulnerable ha revelado un caso. 2. Una “inquietud” no constituye un supuesto incidente de abuso infantil. Podría tratarse de una infracción al “Código de conducta” por parte del personal de la CBM o un riesgo de protección infan- til relacionado con el entorno del proyecto [p. ej.: habitaciones sin ventanas que impiden que otro adulto pueda supervisar visual- mente la sala (consultar “Glosario”)]. 3. Países en los que es imperativo presentar una denuncia ante las autoridades. 7.3.3 ¿Cuándo y ante quién presentar la denuncia? ➤ Las inquietudes en torno a la protección infantil o los supuestos incidentes de abuso infantil deben denunciarse de acuerdo con el “Protocolo de contactos y referencias para la presentación de denuncias de protección infantil”. Los supuestos incidentes de abuso infantil deben denunciarse de inmediato (o en un plazo máximo de 24 horas si es posible). Las inquietudes de protec- ción infantil deben denunciarse tan pronto como sea posible. Ambas denuncias se realizarán por escrito, utilizando el “Formula- rio para la denuncia de incidentes de protección infantil” que se adjunta. ➤ Si la persona que recibe el “Formulario para la denuncia de inci- dentes de protección infantil” no acusa recibo de la denuncia en un plazo de 24 horas, el denunciante deberá comunicarse con otra persona autorizada para que reciba su denuncia. ➤ Las personas autorizadas a recibir denuncias sobre incidentes de PI son los representantes regionales de la CBM, el director de la Uni- dad de Protección Infantil, el gerente de RR.HH. de la CBM e.V. y los directores nacionales de las AM. Luego, estas personas infor- marán sobre el caso a quien corresponda en función de lo que sea “estrictamente necesario”. 7.3.4 Formulario de contactos y referencias para la presentación deversión aprobada · 02/2007 denuncias de protección infantil Encontrará adjunto a este documento el “Formulario de contactos y referencias para la presentación de denuncias de protección infantil”. Complete este formulario con la información de contacto pertinente y utilice estos datos según el protocolo de denuncias de PI local. Este formulario se revisará anualmente para determinar si es necesario actualizarlo.
  • 98. 7-14 7.3.5 Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil También se adjunta el “Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil”. Es imprescindible que llene este formulario cuan- do el supuesto abusador sea un miembro del personal de la CBM o alguien que viaja bajo su dirección. Deberá completar el formulario según el protocolo de denuncias de PI local. Los contenidos de las denuncias de un incidente de PI pueden utilizarse para tomar medi- das disciplinarias o legales. Complételo de la manera más detallada y precisa posible. 7.3.6 Organigrama del “Protocolo de denuncias de protección infantil” “Protocolo de denuncias de PI” para los empleados de la CBM y el personal de campo de la CBM e.V. (que incluye los empleados de las OR, los consultores de campo con contratos a corto plazo, etc.) A Abuso infantil: B Inquietud de PI: • observado/sospechado por el denunciante recibida/detectada • acusación presentada por 3o • revelado por el niño • allegation made • disclosure made by child 1. ¿El supuesto abusador es miembro del personal de la CBM o viaja bajo su dirección? Sí, es parte de la CBM No, no pertenece a la CBM 2. Presente la denuncia 3a. Presente la denuncia ante ante el RR de la CBM, el director del socio de la UPI o el gerente de proyecto o ante un miem- RR.HH. de la CBM e.V. bro del Consejo. versión aprobada · 02/2007 Complete la denuncia del incidente de PI. 3b. Informe al RR de la CBM sobre el incidente/la inqui- etud de PI. • Si es necesario, derive a la supuesta víctima de abuso infantil para que reciba tratamiento médico urgente. • Si el niño se encuentra en una situación de peligro inminente, acuda a la policía. • Evite que el menor regrese a una situación que ponga en riesgo su seguridad.
  • 99. ANEXO 7-15 Notas complementarias del organigrama anterior: Supuesto caso de abuso infantil ➤ Si el presunto abusador es un miembro del personal de la CBM o alguien que viaja bajo su dirección, denuncie el supuesto abuso al RR de la CBM, al director de la UPI y al gerente de RR.HH. de la CBM e.V. cuanto antes (si es posible, dentro de las primeras 24 horas). Utilice el “Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil”. Tras recibir la denuncia de PI, el RR de la CBM, el director de la UPI y el gerente de RR.HH. de la CBM e.V. determinarán la manera de proseguir. ➤ Si el supuesto abusador no pertenece a la CBM y el incidente de PI tuvo lugar en un emplazamiento del proyecto, denuncie el inciden- te de PI al director o a un miembro del Consejo Directivo del pro- yecto cuanto antes (en un plazo máximo de 24 horas si es posible). En lo sucesivo se actuará de acuerdo con los procedimientos del socio de proyecto. Informe a su RR de la CBM sobre el incidente o la inquietud de PI. Inquietudes ➤ Si una inquietud que pudiera afectar la PI involucra al personal de la CBM, presente la denuncia ante el RR de la CBM correspondien- te. ➤ Si la inquietud implica al personal de los SP o tiene que ver con otros asuntos del proyecto, presente la denuncia ante el director o un miembro del Consejo Directivo del proyecto en cuestión. “Protocolo de denuncias de PI” para quienes viajan bajo la direc- ción de la CBM (no incluye a los empleados ni al personal de campo de la organización, pero sí al personal de la CBM e.V. de Bensheim y de las AM, a los contratistas y a los donadores de la CBM) Abuso infantil: Presente la denuncia: • observado/sospechado por el denunciante • al personal acompañante • acusación presentada por tercero de las OR, • revelado por el niño • a un RR o • a la UPI de la o CBM e.V.versión aprobada · 02/2007 inquietud de protección infantil recibida/detectada • y al gerente de RR.HH. • Presente la denuncia cuanto antes (si es posible, dentro de las primeras 24 horas). • Para los supuestos incidentes de abuso infantil, complete la denuncia de incidentes de protección infantil siempre que pueda. • Las OR, los RR, la UPI de la CBM e.V. y el gerente de RR.HH. decidirán cómo proseguir, incluso si es necesario informar al gerente de la CBM o a otras personas en función de lo que sea “estrictamente necesario”.
  • 100. 7-16 ANEXO 7.4 Contactos y referencias para la presentación de denuncias de protección infantil Complete este formulario con la información de contacto relevante según el protocolo de denuncias de protección infantil local. ➤ Incluya: nombre, teléfono fijo, celular, correo electrónico, fax y domicilio cuando sea posible. ➤ Revise anualmente este formulario para determinar si es necesario actualizarlo. ➤ Evite las comunicaciones por fax y dejar mensajes telefónicos a personas no autorizadas, a menos que el fax/mensaje telefónico se realice para pedir que lo llamen, por ejemplo, para hablar sobre “un tema urgente”. ➤ Respete la confidencialidad y no revele la identidad de los supuestos abusadores o de las víctimas de abuso infantil. Cuando sea posible, identifique los mensajes de correo electrónico como confidenciales o de alta prioridad/urgentes. Contactos de la CBM autorizados para recibir denuncias de incidentes de protección infantil Representante regional de la CBM: Para el personal de la CBM e.V.: director de la UPI de la CBM e.V. y gerente de RR.HH. Para el personal de las AM: gerente o director nacional de la AM: Contactos de emergencia externos (que se determinen con la oficina regional, si corresponde) Hospital/clínica, Policía u otra agencia de pro- Policía u otra agencia de protección infantil per- tección infantil pertinente (si (para tratamiento tinente (si el niño se encuentra ante un peligro versión aprobada · 02/2007 médico urgente): inminente):
  • 101. ANEXO 7-17 Otros contactos externos de referencia, si se conocen (Acudir a ellos sólo después de consultarlo con la oficina regional.) Línea directa/nro. de teléfono de PI (si corre- Servicios sociales/bienestar infantil: sponde): Asesoramiento legal: Para empleados: embajada o consulado corre- spondiente: Agencias locales e internacionales dedicadas a Refugios infantiles/casas de acogida: la protección infantil o los derechos humanos (p. ej.: UNICEF, World Vision): Asesoramiento psicológico para víctimas de Asesoramiento psicológico para supuestos abu- abuso infantil (incluso expertos en entrevistas sadores de niños: a víctimas infantiles) y sus familias:versión aprobada · 02/2007 Fecha: Cumplimentado por: Otros contactos: (utilice el reverso de la hoja)
  • 102. 7-18 ANEXO 7.5 Formulario para la denuncia de incidentes de protección infantil Utilice más papel si fuera necesario. Tipo de incidente de protección infantil (marque la casilla que corresponda) Abuso infantil: ❏ Observado/sospechado por usted ❏ Acusación presentada por (nombre) __________ _________________________________________ ❏ Revelado por el niño (nombre) _______________ _________________________________________ Inquietud en torno a la protección infantil (PI): ❏ Detectada por usted ❏ Recibida de (nombre) ______________________ Resumen ejecutivo __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Parte 1: Sus datos Nombre: _________________________________________________ Puesto en la CBM o relación con la organización: __________________________________________________________ versión aprobada · 02/2007 Domicilio: ________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Teléfono fijo: _____________________________________________ Celular:___________________________________________________ Fax: ______________________________________________________ Correo electrónico: ________________________________________
  • 103. ANEXO 7-19 Relación con el niño/joven: __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Parte 2: Datos del niño [supuesta(s) víctima(s)/niño(s) involucrado(s)] Nombre: _________________________________________________ Sexo: ❏ Masculino ❏ Femenino Age: _____ Fecha de nacimiento (DD/MM/AAAA): __________ Domicilio e información de contacto: ______________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ ¿Con quién vive el niño? __________________________________________________________ __________________________________________________________ Parte 3: Metodología de investigación ¿Quiénes estuvieron involucrados en la investigación, qué funciones desempeñaron y cuáles fueron sus responsabilidades? (Equipo de investigación, entrevistados, etc.) __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________versión aprobada · 02/2007 __________________________________________________________ ¿De qué manera se llevó a cabo la investigación? (Selección de entrevistados, etc.) __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________
  • 104. 7-20 ANEXO Parte 4: Resultados del supuesto incidente de abuso infantil/inquietud de PI Nombre y demás datos del supuesto abusador de niños/sujeto que despierta la inquietud de PI, si están disponibles (p. ej., domicilio, ocupación, relación con la presunta víctima): __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Datos de cualquier otra organización involucrada: __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ ¿Cómo se enteró del supuesto incidente de abuso infantil/la inquie- tud de PI? __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Fecha, hora y lugar del incidente/la inquietud concerniente a la PI. Pormenores del incidente/la inquietud de PI (describa lo sucedido): __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ versión aprobada · 02/2007 __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________
  • 105. ANEXO 7-21 Escriba literalmente lo que el niño o la persona que realice la acusa- ción/manifieste la inquietud de PI haya dicho y lo que usted haya respondido. (No induzca al menor; registre los datos tal cual ocurrie- ron.) __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Observaciones que haya realizado (p. ej.: lesiones detectadas, estado emocional de las personas, etc.) Diferencie los “hechos” de las “opi- niones”. __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ ¿Algún otro dato relevante? (P. ej.: ¿tiene la supuesta víctima alguna discapacidad?) __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ ¿Participaron otros niños del supuesto incidente/la inquietud de PI o sabían que estaba sucediendo? __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Datos de otros testigos: __________________________________________________________versión aprobada · 02/2007 __________________________________________________________ __________________________________________________________ Agencias externas o personas contactadas (de haberlas). Especifique fecha, hora, nombre del individuo y de la agencia, asesoramiento recibido: __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________
  • 106. 7-22 ANEXO Parte 5: Lecciones aprendidas, recomendaciones, medidas implemen- tadas y apéndices Lecciones aprendidas (puntos fuertes y débiles de áreas como la PPI y su implementación, la administración, contratación, supervisión de personal, etc.): __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Recomendaciones (para prevenir posibles casos de abuso en el futuro y mejorar el proceso de investigación): __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Medidas implementadas: __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Lista de apéndices (denuncia del incidente de PI, informes de las entrevistas, documentos clave y correspondencia relacionada con el caso): versión aprobada · 02/2007 __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ Firma: ________________________ Fecha: _____________________
  • 107. Valoración 8 de riesgo
  • 108. FORMULARIO 8-1 8. Valoración de riesgo Resulta decisivo tener una percepción clara de los riesgos y preocu- paciones de seguridad de una determinada organización a fin de que la institución pueda proteger mejor a sus beneficiarios. El siguiente formulario está pensado para ayudar a la CBM y a sus socios de pro- yectos a autoevaluar el riesgo que corren sus beneficiarios de ser víc- timas de abuso institucional. Esta herramienta permitirá que los usua- rios estructuren y analicen con objetividad sus impresiones persona- les: Luego de completar el formulario, el usuario logrará comprender con mayor claridad el grado de seguridad personal que se brinda a los beneficiarios vulnerables (especialmente a los niños) en la institución en cuestión, así como identificar posibles fallas y examinar cuestiones que aún no se hayan abordado. Con el fin de obtener resultados exhaustivos, impulsar una mayor concientización y abordar un debate común sobre la protección de niños y personas vulnerables, aconsejamos que esta autovaloración de riesgo se realice con el apoyo constante y la participación activa de todo el personal pertinente. Nota: No es necesario que responda a todas las preguntas. Responda sólo a aquéllas con las que se sienta cómodo. Al final de este documento encontrará una página con notas al pie y más explicaciones.versión aprobada · 02/2007
  • 109. 8-2 FORMULARIO Criterio/ Leyenda/ ¿Se cumplen Cantidad/ Observaciones / indicador especificación los estándares?1 porcentaje2 comentarios A B C D F Instalaciones Estado de las ¿Se mantienen en buen instalaciones estado? Privacidad ¿Se concede privacidad a los beneficiarios (p. ej. en los baños)? ¿Hay dormitorios separados por sexo? ¿Tienen ventanas los consultorios médicos o las salas donde se brinda asesoramiento individual? Hygiene Does the institution comply with min. hygiene standards? Personal ¿Se dispone de personal suficiente para la cantidad de niños que hay? ¿Se dispone de personal femenino y masculino suficiente como para prestar servicios a los versión aprobada · 02/2007 beneficiarios según su sexo? ¿Se mantiene un clima de confidencialidad? Interacción ¿Hay una relación de confianza, respeto y profesionalidad entre los integrantes del personal?
  • 110. FORMULARIO 8-3 Criterio/ Leyenda/ ¿Se cumplen Cantidad/ Observaciones / indicador especificación los estándares? porcentaje comentarios A B C D F Receptividad ¿Los miembros del personal son abiertos y receptivos a tratar temas relacionados con el abuso? ¿Se interesan en participar activamente de la implementación de una política para la protección de niños y personas vulnerables? Formación ¿Conoce el personal los derechos del niño? ¿Está lo suficientemente capacitado como para llevar a cabo tareas específicas relacionadas con los menores? ¿Está el personal debidamente orientado? ¿Se lo ha instruido sobre el riesgo de abuso?3 ¿Sabe el personal detectar los indicadores de abuso?4 Metodología ¿Se respeta la “reglaversión aprobada · 02/2007 de dos adultos presentes”?5 Disposiciones organizativas y procedimentales Protección de ¿Rige alguna política niños y personas obligatoria para la vulnerables protección de niños y personas vulnerables?
  • 111. 8-4 FORMULARIO Criterio/ Leyenda/ ¿Se cumplen Cantidad/ Observaciones / indicador especificación los estándares? porcentaje comentarios A B C D F ¿Se atiene esta política a prácticas adecuadas y estándares internacionales como los de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU o la política de la CBM e.V.? Responsabilidades ¿Promueven la Administración y los dirigentes una cultura que vela por los derechos y la seguridad de sus beneficiarios? ¿Están bien definidos los procedimientos y las responsabilidades de cada participante para actuar ante un caso de abuso? ¿Se ha acordado con autoridades, psicólogos y profesionales locales un plan de acción para brindar apoyo ante un caso de abuso infantil? Proceso de ¿Existe un sistema denuncia transparente para denunciar los casos de abuso? Contratación de ¿Se utilizan personal reglamentaciones de versión aprobada · 02/2007 contratación que contemplen la problemática del abuso? Medios Ante un caso de abuso, ¿existe un plan de emergencia para responder a los medios? Supervisión y ¿Se supervisa y revisa controles en forma regular la política de la institución?
  • 112. FORMULARIO 8-5 Criterio/ Leyenda/ ¿Se cumplen Cantidad/ Observaciones / indicador especificación los estándares? porcentaje comentarios A B C D F Situación específica de los niños Cantidad de ¿A cuántos niños niños presta servicios la institución? Edad de los ➤ 0 a 4 años beneficiarios6 ➤ 5 a 8 años ➤ 9 a 14 años ➤ 15 a 18 años ➤ más de 18 años Prevalencia de ➤ ceguera distintos tipos de discapacidades7 ➤ sordera ➤ sordoceguera ➤ discapacidades físicas ➤ discapacidades mentales ➤ discapacidades múltiples Distribución ➤ Niños por sexo8 ➤ Niñasversión aprobada · 02/2007 Trato de los ¿Se trata a los niños niños/respeto de conforme a los sus derechos estándares que establece el código de conducta? ¿Se brinda a los niños un entorno seguro, sin discriminación, positivo y motivador?
  • 113. 8-6 FORMULARIO Criterio/ Leyenda/ ¿Se cumplen Cantidad/ Observaciones / indicador especificación los estándares? porcentaje comentarios A B C D F ¿Hay una comunicación sincera con los niños? ¿Se escucha y respeta a los menores? ¿Se ha informado a los niños sobre sus derechos? ¿Conocen su derecho a estar protegidos contra el abuso? ¿Saben a quién acudir en caso de abuso? ¿Se brinda privacidad e intimidad a los menores? ¿Cómo interactúan los niños?9 ¿Son adecuadas las medidas disciplinarias utilizadas (es decir, no incorporan ninguna forma de violencia o humillación)? versión aprobada · 02/2007 Maltrato/ ¿Existen indicios o descuido o pruebas de abuso negligencia/abuso emocional?10 infantil ¿Existen indicios o pruebas de abuso físico (incluido el castigo corporal)?11
  • 114. FORMULARIO 8-7 Criterio/ Leyenda/ ¿Se cumplen Cantidad/ Observaciones / indicador especificación los estándares? porcentaje comentarios A B C D F ¿Hay indicios o pruebas de descuido/negligencia?12 ¿Existen indicios o pruebas de abuso sexual infantil?13 a) Fuera de la institución (p. ej.: la familia) b) Dentro de la institución14 Observaciones finalesversión aprobada · 02/2007
  • 115. 8-8 Footnotes / Explanations 1 Califique el estándar que observe de acuerdo con el sistema estadounidense (A = excelente), F = reprobado). Si no puede responder, indíquelo debajo de la columna “Observaciones”. 2 Sólo responda si es pertinente o si dispone de datos. Si no cuenta con cifras exactas, puede hacer un cálculo aproximado. 3 “El abuso o maltrato infantil abarca todas las formas de malos tratos físicos o emociona- les, abuso sexual, descuido o trato negligente y explotación comercial o de otra índole que dañe o pueda causar daños a la salud del niño, su supervivencia, desarrollo o digni- dad en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder.” (Informe mundial sobre la violencia y la salud de la OMS, 2002, s.59.) 4 Consulte las notas finales (de la 12 a la 14) 5 La “regla de los dos adultos presentes” procura que haya otro adulto presente o cerca al brindar asesoramiento, dar instrucciones y realizar procedimientos médicos o de rehabi- litación, visitas domiciliarias, etc. Incluso si un adulto está manteniendo una conversación privada con un niño o persona vulnerable es necesario asegurarse de que haya otro adulto a la vista. Cuando sea necesaria una terapia individual, se aconseja informar con anticipa- ción a otro adulto o supervisor acerca del lugar y el día en que tendrá lugar el encuentro. 6 Los niños más pequeños (de entre 5 y 8 años) son especialmente vulnerables (aprox. el 40% de los casos denunciados). Indique la cantidad o el porcentaje promedio (estimativo). 7 Los niños con discapacidades son al menos dos veces más propensos a sufrir abuso sexual. Según la discapacidad de que se trate, la vulnerabilidad aumenta. 8 Las niñas son más susceptibles de ser abusadas que los niños. El 10 % de los niños y el 20 % de las niñas del mundo sufren alguna forma de abuso. 9 Puesto que uno de cada tres agresores es menor, es importante observar la manera en que los niños interactúan. ¿Interactúan sin agredirse ni discriminarse? 10 En casos de abuso, pueden presentarse señales como las siguientes: Indicadores de abuso emocional: aceptación de castigos excesivos, reacción exagerada ante los errores, menos- precio propio constante, trastornos del habla que se manifiestan de repente, temor a las situaciones nuevas, conductas como mecerse, retorcerse el pelo o chuparse el dedo, auto- mutilación, temor a que se llame a los padres, extremos de pasividad o agresión y huidas. 11 Indicadores de posible abuso físico: moretones y marcas en lugares en los que suele suje- tarse al niño, cortes y rasguños, fracturas (en especial de la columna vertebral), lesiones en el abdomen y la cabeza, quemaduras o escaldaduras (particularmente de cigarrillos), marcas de mordeduras humanas, hinchazón o incapacidad para usar las extremidades con normalidad, lesiones sin tratar y lesiones graves sin explicación o con una explicación poco coherente o contradictoria. Observaciones conductuales: el niño le teme a los adultos de una manera inusual, busca complacer a los padres a un punto que no es natural, se niega a hablar sobre una lesión, teme recibir ayuda médica o usa ropa que le cubre el cuerpo. 12 Indicadores de descuido/negligencia: el niño tiene hambre o está cansado constantemen- te, llega muchas veces tarde a clase o no va, manifiesta tendencias destructivas, tiene baja autoestima, sus relaciones sociales son escasas o inexistentes, se escapa, roba en forma versión aprobada · 02/2007 compulsiva o hurga en la basura, su higiene personal no es buena, tiene la ropa en malas condiciones, presenta delgadez extrema o emanación/vientre abultado/estatura baja, tiene mal aspecto en la piel y el tono del cabello o tiene una enfermedad sin tratar. 13 Indicadores de abuso sexual: lesiones o dolor en los órganos genitales, el ano o la boca, pre- sencia de una enfermedad de transmisión sexual, embarazo no planeado en niñas jóvenes, infecciones recurrentes e inesperadas de las vías urinarias e incontinencia o dolor abdomi- nal. Observaciones conductuales: conocimiento sexual inadecuado para la edad, conducta con connotaciones sexuales en niños pequeños, comportamiento sexualmente provocati- vo/promiscuidad, desmejoramiento inexplicable en la realización de actividades físicas, cam- bios repentinos en la personalidad, falta de concentración, aislamiento social, comporta- miento regresivo (como la incontinencia urinaria nocturna) y trastornos de la alimentación. 14 Si la respuesta es afirmativa, especifique una cantidad.
  • 116. Procedimientos con respecto a la Protección 9 infantil y la comunicación
  • 117. 9-1 9. Procedimientos con respecto a la protección infantil y la comunicación 9.1 Comunicaciones sobre niños y personas vulnerables Presentar denuncias que involucren a menores o personas vulnerables trae aparejado riesgos puntuales y plantea una serie de desafíos para los periodistas y departamentos de medios. A causa de diferentes razo- nes ambos grupos son altamente vulnerables, por lo que es necesario prestarles especial atención. En algunos casos, el hecho de presentar denuncias que involucren a menores pone a los niños en riesgo de ser castigados o estigmatizados. En otros casos, la publicación de fotos sugestivas de niños puede impulsar actos de pedofilia. Por lo tanto, es necesario ser conciente de que individuos que actúan de mala fe pue- den llegar a utilizar indebida e intencionadamente cualquier tipo de información concerniente a niños y personas vulnerables. La cobertu- ra mediática y la experiencia acumulada por diferentes organizaciones así lo comprueban. En el pasado, ha habido casos de individuos que simulaban apoyar el trabajo de estas organizaciones y en realidad sólo pretendían acercarse a grupos vulnerables para perpetrar un abuso. Por ende, todas las ONG que presten servicios a niños y promuevan públicamente su labor deberán regirse por principios orientadores que regulen los asuntos relativos a las comunicaciones. Unos proce- dimientos de este tipo deben ayudar a proteger a niños y personas vulnerables y responder, como mínimo, a los valores detallados en los Principios éticos para informar acerca de la infancia de la UNICEF. (Remítase a la casilla que se incluye debajo.) Parece evidente que los investigadores y entrevistadores que recogen información no deben ocasionar ningún tipo de daño. De hecho, cualquier actividad mediática debería respetar el principio fundamen- tal de anteponer siempre el interés superior del niño. Por lo tanto, es esencial que, en lo que respecta a la recopilación de datos y la reali- zación de entrevistas, se respete siempre la privacidad de los benefi- ciarios y se proteja su bienestar. Entre otras cosas, esto puede incluir obtener el consentimiento del niño y de sus padres o tutores antes de tomar fotografías o de utilizar la imagen. Sin embargo, es necesario también comprender que los menores y lasversión aprobada · 02/2007 personas vulnerables suelen ser la mejor fuente de información fide- digna sobre sus propias experiencias. Dada la importancia de que los niños y las personas vulnerables opinen sobre las decisiones que afec- ten su cuidado y futuro, es fundamental lograr que se comprometan a colaborar y participar. A su vez, también es preciso no olvidar nunca que todo individuo tiene derecho a expresar su parecer respecto de cual- quier decisión que afecte su vida y la de sus familias o comunidades. Es más, los procedimientos de comunicación eficaces procurarán que las imágenes de niños que se utilicen en campañas promocionales sean siempre adecuadas. Es decir que deberán ser decentes y respe- tuosas, y no mostrarán a los menores como víctimas. En consecuen-
  • 118. 9-2 cia se utilizarán imágenes de niños vestidos que no estén en poses que pudieran considerarse seductoras. El público no podrá tener acceso a los nombres y el lugar de residencia de los menores. Es tam- bién aconsejable comentar continuamente ante los medios que la CBM está comprometida a proteger y amparar a los niños y las demás personas vulnerables. Por último, la CBM incorporará principios pun- tuales para informar en forma ética como una parte integral de su política de protección. Estos principios representarán un gran aporte que contribuirá a lograr un ambiente seguro para todos los niños y personas vulnerables que la CBM y sus organizaciones asociadas asis- ten. Finally, respecting the specific principles for ethical reporting has to be considered as an integral part of CBM’s protection policy, and consti- tutes an important contribution to provide a safe environment for all children and vulnerable persons assisted by CBM and its’ partner organisations. Estos principios se basan en los Principios éticos para informar acerca de la infancia de la UNICEF (consulta: http://www.unicef.org/spanish/media/ media_tools_guidelines.html). Tras analizarlos junto a diferentes expertos en comunicación de la CBM, se procuró adaptar los principios a los requi- sitos específicos de la organización. Todo el personal de la CBM, incluidos los camarógrafos, fotógrafos y periodistas que viajan bajo la dirección de la organización o de acuerdo con sus procedimientos, deberá estar debidamen- te informado sobre los principios de la CBM para informar en forma ética. I. Principios 1. En cualquier circunstancia se respetará la dignidad y los derechos de todos los niños. 2. Al entrevistar a menores y realizar informes, se respetará su derecho a la privacidad y confidencialidad, a que se tenga en cuenta su opinión, a participar en toda decisión que los afecte y a ser protegidos contra daños y castigos (incluso si son potenciales). 3. El interés superior del niño se antepondrá a cualquier otra considera- ción, incluso a las campañas relacionadas con problemáticas infantiles y la divulgación de sus derechos. 4. Al intentar determinar el interés superior del menor, se tendrá en cuen- versión aprobada · 02/2007 ta el parecer del niño de acuerdo con su edad y madurez. 5. Se consultará a aquellas personas que conozcan más de cerca la situa- ción específica del menor respecto de las implicancias políticas, sociales y culturales que pueda tener un reportaje. 6. No deben publicarse relatos o imágenes que pongan en riesgo al niño, a sus hermanos o pares, incluso si no se ha utilizado su identidad, se ha ocultado o alterado. II. Directrices para entrevistar a menores 1. No dañe a ningún niño, evite las preguntas, los comentarios y las acti- tudes sentenciosas que sean insensibles a sus valores culturales, lo pon-
  • 119. 9-3 gan en peligro, lo expongan a situaciones humillantes o reaviven el dolor y la pena vividos por el menor a causa de hechos traumáticos. 2. No pida a los menores que cuenten un relato o hagan algo que no per- tenezca a su propia historia. 3. Asegúrese de que el niño o su tutor sepan que están hablando con un periodista. Explique el propósito de la entrevista y el uso que se hará de la misma. 4. Obtenga el permiso del menor o de su tutor antes de realizar la entre- vista, filmar o sacar fotografías documentales. 5. Preste atención al lugar y al modo en que entrevista al niño. Limite la cantidad de entrevistadores y fotógrafos. Procure que los menores se sientan cómodos y sean capaces de relatar su historia sin presiones externas, incluida la que el entrevistador mismo pueda ejercer. En las entrevistas filmadas o radiales, sea consciente de lo que el fondo sono- ro o visual elegido pueda sugerir acerca del niño, su vida e historia. Ase- gúrese de no poner en peligro ni de perjudicar al menor al mostrar su hogar, comunidad o entorno habitual. III. Pautas para informar acerca de la infancia 1. No estigmatice aun más a ningún niño, evite las clasificaciones o des- cripciones que expongan al menor a represalias (incluso a un mayor daño físico o psicológico) o a que sea abusado, discriminado o rechaza- do de por vida en su comunidad. 2. Proporcione siempre un contexto adecuado para el relato o la imagen del niño. 3. Cambie siempre el nombre7 y oculte la identidad visual8 de los menores identificados como: a. víctimas de abuso o explotación sexual, b. abusadores físicos o sexuales, c. VIH positivos o portadores del virus del SIDA (a menos que el niño, sus padres o un tutor den el debido consentimiento), o d. acusados o condenados por un delito. 4. En casos especiales en los que el niño corra riesgo (real o potencial) de ser lastimado o castigado, cambie el nombre y la identidad visual de quienes se identifiquen como: a. niños combatientes o ex combatientes, b. niños que buscan asilo, refugiados o desplazados en su propio país. 5. En algunos casos, utilizar la identidad del menor (su nombre o una ima- gen reconocible) puede servir a los intereses del niño. Sin embargo, alversión aprobada · 02/2007 usar su identidad, es necesario protegerlo contra cualquier daño y apo- yarlo para que supere posibles estigmas o represalias. Algunos ejemplos de estos casos especiales se dan: a. cuando un niño establece contacto con el periodista a fin de ejercer su derecho a la libertad de expresión y a que se tenga en cuenta su opinión; b. cuando un menor forma parte de un programa bien arraigado de activismo o movilización social y desea ser identificado; o 7 Si es necesario o recomendable modificar el nombre de un niño identificado según el punto III.3.a-d, se respetarán las convenciones y normas del periodismo profesional. 8 Para obtener material visual adecuado, los camarógrafos y fotógrafos deben ser ins- truidos ex ante.
  • 120. 9-4 c. cuando un niño participa de un programa psicosocial en el que parte de su sano desarrollo tiene que ver con reafirmar su nombre e identidad. 6. Confirme la precisión del relato del menor, ya sea con otros niños o con un adulto (preferentemente con ambas fuentes). 7. Si no está seguro de si el menor en cuestión puede correr peligro, infor- me sobre la situación general de los niños y no sobre ese menor en par- ticular, más allá del valor periodístico de la nota. 9.2 Principios éticos para informar acerca de la infancia 9.3 Gestión de crisis ante los medios Si una organización se ve afectada por una situación de supuesto abuso, deberá prepararse para enfrentar una fuerte crisis. El inciden- te no repercutirá sólo en las personas directamente implicadas, sino también en los demás beneficiarios (en la medida en que se enteren del asunto). Evidentemente afectará tanto la imagen profesional que el personal tenga de sí mismo como la de la organización. Por sobre todo, un posible escrutinio público podría repercutir fuertemente en el funcionamiento normal de la organización y tener un gran impac- to moral, político, legal y financiero en sus actividades. Dado que los medios pueden involucrarse incluso desde el principio, es esencial saber: ➤ cómo dar la mejor respuesta a los periodistas, ➤ quiénes deben participar del proceso de comunicación, ➤ quiénes deben hablar en nombre de la organización (y quiénes no), ➤ cómo manejar el flujo de información y ➤ qué material entregar. Sin embargo, antes de analizar las medidas concretas que se imple- mentarán para tratar con los medios, examinaremos las formas en que los periodistas pueden enterarse de un supuesto caso de abuso institucional. versión aprobada · 02/2007 9.3.1 Diferentes situaciones de gestión de crisis ante los medios Existen diferentes situaciones en las que la administración de una organización puede enterarse de un supuesto caso de abuso institu- cional (consultar gráfico anexo “Gestión de crisis ante los medios”). En cada una de estas situaciones, el personal correspondiente deberá decidir si desea informar al público respecto de este incidente y cómo hacerlo. Pueden diferenciarse al menos tres situaciones posibles. En la situación nro. 1 (procedimiento de restricción), un dirigente se ha enterado de un presunto caso de abuso. Tal vez a causa de una suposición personal o porque se ha informado debidamente a la per-
  • 121. 9-5 sona a cargo siguiendo los procedimientos para realizar denuncias. El caso de supuesto abuso se ha tratado de acuerdo con las instruccio- nes del organigrama de manejo de incidentes: se analiza la situación, se garantiza la seguridad de la supuesta víctima y de los demás bene- ficiarios, se investiga el caso, se informa al personal que corresponda, se conforma un equipo de gestión de crisis y se involucra oportuna- mente a las autoridades pertinentes. Si durante todo el proceso se ha garantizado una absoluta confidencialidad, entonces se habrá evita- do con éxito atraer la atención de los medios. Independientemente de si se evade la intervención de los medios en la situación 1, el dirigen- te en cuestión debe estar preparado para actuar si el asunto adquie- re notoriedad pública. Por lo tanto, incluso en el caso más optimista, deberá idearse un plan de comunicación ante crisis. En la situación nro. 2 (procedimiento preventivo), nuevamente el gerente responsable se entera de un caso de abuso institucional. Se respetan todos los procedimientos necesarios y se informa oportuna- mente a las autoridades. Sin embargo, debido a distintas razones (amenazas a las personas involucradas, participación de individuos que no sean totalmente confiables), tal vez no pueda garantizarse una confidencialidad absoluta. Ante esta situación, se analizará tem- pranamente si corresponde actuar en forma preventiva y dar parte a los medios. Se analizarán dos posibles situaciones: a) La institución idea su propio plan mediático (prepara materiales colaterales, publica un comunicado de prensa, organiza una con- ferencia de prensa, etc.). b) La colaboración con las autoridades incluye la elaboración de una estrategia mediática en común. En este caso, las autoridades deben informar a los medios y luego, la institución debe preparar- se para que la contacten. En la situación nro. 3 (procedimiento reactivo) se informa a los medios antes de que la organización en cuestión inicie cualquier otra activi- dad pública. El periodista puede haber tenido acceso a la informa- ción, en forma accidental o intencional, a través de la supuesta vícti- ma, de algún beneficiario o miembro del personal o de cualquier otra persona. En el peor de los casos, la administración de la organización afectada se enterará del incidente de abuso a través de los represen- tantes de los medios. En estos casos, la gestión de crisis ante losversión aprobada · 02/2007 medios será especialmente compleja ya que es posible que los perio- distas realicen sus propias averiguaciones antes de comunicarse con la organización o que duden de la veracidad de la información que se les brinda.
  • 122. 9-6 Gestión de crisis ante los medios Situación 1 Situación 2 Situación 3 Procedimiento Procedimiento Procedimiento restrictivo preventivo reactivo Incidencia Incidencia Incidencia CBM CBM Medios opcional Autoridades Autoridades CBM X Medios Medios Autoridades 9.4 Plan de comunicación ante crisis Respecto del tema de cómo responder adecuadamente a las acusacio- nes de los periodistas, parece apropiado comenzar con la presentación de un plan de comunicación ante crisis. En el contexto de la gestión de crisis ante los medios, dicho plan permite responder en forma rápida, razonar con lucidez y lograr la inclusión. Se implementará de la mano de un plan general para mitigar (o reducir) los daños y se hará hinca- pié en la forma apropiada de presentar la situación ante el público. Idear un plan por adelantado permite disponer de tiempo para estu- diar detenidamente las medidas que deben tomarse y así poder mane- jar la situación cuando se desate la crisis. Esta preparación puede incluir la concepción de una estrategia de gestión de crisis pormenori- zada, la elaboración a priori de material dirigido a los medios, la plani- ficación de capacitaciones mediáticas para ejecutivos clave y la con- formación ex ante de un equipo de gestión de crisis. El objetivo es reu- nir toda la información clave de manera que el personal responsable no precise buscarla cuando se manifieste la crisis. versión aprobada · 02/2007 Antes de la crisis, la comunicación exitosa dependerá, en gran parte, de las tareas de preparación previa a los supuestos abusos. Adherirse a un sistema permitirá controlar la situación y evitar malgastar tiem- po valioso tratando de decidir cómo trasmitir la información. ➤ Elabore/adopte una política para la protección de niños y personas vulnerables. ➤ Trabaje conjuntamente con otras organizaciones (socios) para intercambiar opiniones sobre cómo prevenir el abuso institucional y obtener apoyo ante una situación de supuesto abuso. ➤ Establezca contactos confiables con los medios y las autoridades locales.
  • 123. 9-7 ➤ Cree un equipo de gestión de crisis en el que cada miembro tenga tareas bien definidas. Designe al menos a una persona como coor- dinador del equipo de comunicaciones ante crisis y a un suplente. Elija a un portavoz para comunicarse con los medios durante situa- ciones de crisis. De ser posible, capacite al portavoz para desen- volverse en entrevistas con los medios. ➤ Disponga de un plan de emergencia para responder a los medios. Este plan deberá detallar: – cómo se seleccionarán los miembros del equipo de gestión de crisis; – cómo se comunicarán entre sí, recabarán información, la proce- sarán y la aprobarán; – cómo difundirá la información el equipo de comunicaciones; y – quién hablará en nombre de la organización (y quién no lo hará). A partir de allí, la agenda se programará según lo exija la situación. ➤ Reúna toda la información relevante que pudiera serle útil (consultar debajo “Documentación e información” y “Materiales colaterales”). ➤ Establezca un sistema de comunicación que pueda aplicarse a dis- tintas situaciones. 9.5 Gestión de crisis Siga las instrucciones detalladas en “Manejo de incidentes de protec- ción infantil”. ➤ Atienda y resuelva rápidamente las situaciones de crisis antes de que empeoren. ➤ Analice la situación y reúna información (p. ej., realice una investi- gación interna). ➤ Garantice la seguridad y el bienestar de todas las personas involu- cradas (p. ej., aparte al supuesto abusador para que no tenga con- tacto con niños ni otros beneficiarios vulnerables). Establezca como prioridad el principio del “interés superior del niño”. Garan- tice la privacidad de la víctima y su familia. ➤ Mantenga la situación bajo control. ➤ Ponga en marcha el equipo de gestión de crisis. Este equipo es esencial para identificar las medidas que deben tomarse. En el equipo participarán personas clave y se mantendrá una comunica- ción permanente con sus miembros. ➤ Comuníquese con profesionales (p. ej. psicólogos, abogados, organismos de seguridad pública, unidades nacionales de protec-versión aprobada · 02/2007 ción infantil) para solicitar su apoyo. ➤ Mantenga siempre informado al público interno. ➤ Notifique a las familias de las personas involucradas. ➤ Considere las posibles consecuencias legales, éticas y organizacionales. 9.6 Gestión de crisis ante los medios ➤ Una vez restablecida la seguridad, enfrente al público y a la realidad. Si corresponde, informe sin demora sobre la situación. Brinde infor- mación objetiva y confiable; no especule. Si algún dato es falso, su credibilidad se verá irremediablemente dañada.
  • 124. 9-8 ➤ Al reunir los datos, piense si sirven para responder a las siguientes preguntas: ¿quién?, ¿qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué?, ¿cómo?, ¿qué sucedió después? ➤ Hable con su asesor legal y con su asesor de comunicaciones para saber qué información puede divulgarse y qué datos deben reser- varse como confidenciales. ➤ Sólo un miembro previamente designado del personal actuará de nexo con los medios, realizará declaraciones o responderá pre- guntas. Esta persona será responsable de presentar informes actualizados ante quienes figuran en el organigrama de manejo de incidentes de protección infantil y deberá asimismo supervisar las respuestas que se den ante cualquier inquietud o acusación. ➤ Suministre a los medios tanta información como sea posible para evitar que obtengan los datos a través de otras fuentes. ➤ Comuníquese con franqueza y honestidad. ➤ Controle el flujo de información. ➤ Proteja la integridad y reputación de la organización. No olvide: si la información que usted tiene puede perjudicar a la organización, no es necesario divulgarla. Sin embargo, si la informa- ción ya es de dominio público, deberá actuar de inmediato con una respuesta honesta. Si no sabe la respuesta a alguna pregunta, reco- nózcalo y diga que tratará de reunir los datos solicitados. 9.7 Documentación e información Además de la documentación relativa al supuesto caso de abuso en particular, deberá proporcionar a los medios información del trasfon- do y copias o resúmenes de los siguientes documentos: ➤ la política para la protección de niños y personas vulnerables de su institución, ➤ el código de conducta de su organización, ➤ el organigrama de manejo de incidentes, ➤ el formulario para denuncias y el de documentación, y ➤ sus reglamentaciones de contratación. También sería conveniente proporcionar información general sobre ciertos aspectos como: versión aprobada · 02/2007 ➤ ¿Qué es el abuso infantil? ➤ Datos y cifras. ➤ Perfil y estrategias de los agresores sexuales. ➤ Perfil de las víctimas y efectos en los sobrevivientes. ➤ ¿Cuál es la situación concreta de los niños con discapacidades? ➤ ¿Qué respuestas legales existen para los casos de abuso infantil a nivel internacional y nacional? ¿Es aconsejable brindar información a través de Internet? ➤ ¿Cuáles son los instrumentos que deben utilizarse para evitar que los niños sean víctimas de abuso? ➤ ¿Qué hacer ante un caso de abuso infantil?
  • 125. 9-9 Encontrará suficiente material de respaldo en las directrices de la CBM adjuntas, las cuales le ayudarán a preparar los documentos y compi- lar la información necesaria. Brindar estos datos a los periodistas demostrará su sincero compromiso en lo que respecta a la protección infantil y evidenciará que conoce la problemática del abuso de meno- res en profundidad y que está bien preparado para abordarla. 9.8 Materiales colaterales ➤ Escriba un comunicado de prensa de no más de una página. ➤ Prepare una hoja de datos de no más de 2 ó 3 páginas con un resumen de toda la información relevante. ➤ Elabore un cuadernillo sobre la problemática del abuso infantil y la protección de niños y personas vulnerables. En las directrices de la CBM encontrará suficiente material de referencia. ➤ Documente en forma precisa el caso, sin mencionar los nombres de las personas involucradas. Priorice el secreto profesional y la presunción de inocencia. ➤ Prepare una lista con los nombres de los expertos que intervengan (incluidos psicólogos, abogados, representantes de organismos de seguridad pública, jueces, unidades nacionales de protección infantil, etc.). 9.9 Conferencia de prensa Preparación ➤ Envíe el comunicado de prensa a todos los medios pertinentes e invítelos a participar en una conferencia de prensa. ➤ Reúna toda la información necesaria. ➤ Prepare el material que se entregará a los periodistas. ➤ Redacte su exposición (consultar lista de control adjunta). Desarrollo ➤ Presente la situación de manera concisa. ➤ Enumere todas las medidas de prevención y protección que se hayan provisto y muéstrese abierto a cualquier sugerencia. ➤ Responda a las preguntas con paciencia aprovechando todas las disposiciones legales (que generalmente lo protegerán). ➤ Argumente razones legales ante las preguntas que no desee res-versión aprobada · 02/2007 ponder y explíquelas. ➤ Prepárese para ser entrevistado (consultar los consejos y directrices adjuntos). ➤ Asegúrese de que haya algún refrigerio sencillo (agua, té, café). 9.10 Gestión posterior a la crisis ➤ Anuncie el fin de la crisis cuando termine. ➤ Mantenga informados a los medios acerca de los resultados y las lecciones aprendidas.
  • 126. 9-10 ➤ Aun luego de la crisis, permanezca en contacto con las autoridades. ➤ De ser necesario, incorpore las lecciones aprendidas a su política para la protección de niños y personas vulnerables. ➤ Revise su plan de comunicación ante crisis en función de su expe- riencia. ➤ Procure restablecer la buena reputación de sus organizaciones. 9.11 Cómo escribir un comunicado de prensa Los comunicados de prensa responden a requisitos específicos. Por lo tanto, es necesario seguir ciertas normas para asegurarse de incluir toda la infor- mación necesaria. Para ello, incluimos algunas recomendaciones que le per- mitirán a usted o a su equipo redactar el comunicado de prensa. ➤ En el margen superior izquierdo, escriba en imprenta y mayúsculas: “PARA DIVULGACIÓN INMEDITA”. Debajo escriba la información de contacto pertinente: nombre, cargo, domicilio, teléfono y dirección de correo electrónico. ➤ En el primer renglón del cuerpo del comunicado de prensa escriba la fecha y la ciudad donde se redacta el documento. ➤ Determine el asunto o tema de su historia. ➤ Encima del cuerpo del comunicado de prensa, escriba en negrita un encabezado que atraiga la atención del lector. Los encabezados normal- mente destacan el hecho más importante o significativo del documento. ➤ Cubra los puntos básicos. Asegúrese de que el primer párrafo incluya la información más importante: dónde, cuándo, por qué, qué y quién. ➤ Adhiérase a los hechos. ➤ Respete la intimidad de todas las personas involucradas. No incluya los nombres de la supuesta víctima, su familia o el presunto agresor. ➤ Asegúrese de que la historia sea ilustrativa para el lector. ➤ Elija un ángulo determinado para redactar el comunicado de prensa. ➤ Sea conciso. Los comunicados de prensa deben atrapar la atención del periodista; su función no es contar toda la historia. Por lo general, no tienen más de una página. ➤ No incluya jerga que el público no entienda. ➤ Asegúrese de revisar el documento para corregir la puntuación y los errores gramaticales. ➤ Cierre el ultimo párrafo con una oración que aclare dónde obtener infor- versión aprobada · 02/2007 mación adicional: “Para obtener información más detallada comuníque- se con…/visite…/lea…”. ➤ Compare su documento con otros comunicados de prensa para asegu- rarse de haber seguido el formato correspondiente. Recomendaciones generales ➤ No escriba el comunicado de prensa pensando en su audiencia meta; estos documentos deben atraer la atención de los periodistas. ➤ Los medios necesitan noticias. Intente responder a esta necesidad y a los requisitos específicos del periodista.
  • 127. 9-11 ➤ Los comunicados de prensa deben dirigirse a destinatarios clave. Asegú- rese de hallar el nombre pertinente y la dirección de correo electrónica correspondiente al periodista que se dedica a cubrir historias de este tipo. ➤ Pida que una persona objetiva lea el documento y que le dé su opinión. Finalmente, analice si es necesario empezar de cero y reescribir el comu- nicado. 9.12 Exposición de los ponentes Lista de control de lo que debe hacer Cuando se prepare para una exposición: ➤ Use un guión con LETRA GRANDE que sea fácil de leer. ➤ Deje un margen amplio para anotaciones. ➤ No engrape las hojas para manejarlas mejor en la tarima de presentación. ➤ Resalte y marque el guión con colores para seguir fácilmente la exposición. ➤ Maneje el tiempo de su ponencia de modo que se adecue a la agenda del grupo a quien se dirija. ➤ Practique. Lea la exposición en voz alta frente a un espejo y grábese hasta sonar como si estuviera hablando y no leyendo. ➤ Asegúrese de saber el tamaño de su audiencia y el nombre de la perso- na de contacto, de conocer el lugar, etc. ➤ En función de su audiencia y de las características de su exposición deci- da si usará algún equipo. Si no sabe cómo usarlo, comuníquese con el Departamento de Comunicaciones y acuerde una cita para aprender a usar el proyector de diapositivas, el reproductor de video, el retropro- yector o lo que necesite para su ponencia. Al llegar al lugar: ➤ Llegue por lo menos 15 minutos antes. ➤ Verifique (con anticipación si es posible) que el equipo funcione bien. ➤ Dispositivas: – Asegúrese de que estén en orden y que se vean bien. – Verifique que pueda manejar el mecanismo para pasar de diapositiva mientras habla. De lo contrario, coordine para que otra persona se encargue de esta tarea.versión aprobada · 02/2007 – Compruebe que la iluminación de la sala sea adecuada para que la audiencia pueda ver las dispositivas. ➤ Verifique que el micrófono (ya sea de pie o de solapa) funcione bien antes de comenzar a preguntar “¿Me oyen bien?”. ➤ Compruebe que la iluminación de la tarima le permita leer sin problema. ➤ Trasparencias: – Asegúrese de que el tipo de sala y el tamaño de la audiencia sean ade- cuados para el uso de retroproyectores. – Procure que la letra y los gráficos sean lo suficientemente grandes como para que la gente pueda leerlos.
  • 128. 9-12 ➤ Verifique que su ubicación en la sala sea la correcta en relación con el retroproyector, la pantalla, el micrófono y la audiencia. Cuando hable: ➤ Párese bien y proyecte la voz hacia la audiencia. ➤ Hable pausado, fuerte y claro. ➤ De vez en cuando, establezca contacto visual con la audiencia (o simu- le hacerlo). ➤ Respete el tiempo asignado para la exposición. Cuando responda preguntas: ➤ Hágalo con amabilidad, serenidad y confianza. ➤ Responda sólo a las preguntas que le hagan, y hágalo con la mayor bre- vedad y claridad posibles. ➤ Recuerde que no es su obligación saberlo todo. Puede decir: “Se lo voy a averiguar, búsqueme cuando finalice la exposición por favor”. ➤ Evite que siempre la misma persona domine la sesión de preguntas; use frases como: “Gracias por su interés. Será un placer conversar con usted sobre sus inquietudes cuando finalice la exposición. Ahora veamos si alguna otra persona tiene preguntas para el grupo”. Cuando termine su exposición: ➤ Permanezca en el recinto para que las personas de la audiencia puedan acercarse a conversar con usted. ➤ Procure entregar material informativo al grupo si alguien lo solicita o es apropiado. Lista de control de lo que NO debe hacer Cuando se prepare para una exposición NO debe: ➤ suponer que será capaz de “arreglárselas sobre la marcha” (casi nadie puede), ➤ decidir que usted funciona mejor cuando improvisa (casi nadie lo hace), ➤ usar letra pequeña que no alcance a leer con una mala iluminación y dejar márgenes demasiado angostos para anotaciones, ni ➤ dejarse poco tiempo para practicar bien. Al llegar al lugar NO debe: ➤ llegar tarde, ➤ olvidarse del nombre de la persona de contacto ni versión aprobada · 02/2007 ➤ suponer que no es necesario revisar el equipo. Cuando hable NO debe: ➤ mascullar sus comentarios a la tarima, ➤ hablar demasiado alto con el micrófono, ➤ alejarse del texto que preparó para la ponencia, ➤ contar una anécdota o broma no planeada, o hacer comentarios infun- dados, ni ➤ hablar durante más tiempo del planeado.
  • 129. 9-13 Cuando responda preguntas NO debe: ➤ responder a la defensiva o en forma emocional, ➤ suponer que las preguntas difíciles son personales, ➤ incluir en la respuesta más información de la solicitada ni ➤ permitir que siempre la misma persona domine la sesión de preguntas. Fuente: NewsPlace.org/crisis.html 9.13 Manejo de entrevistas con los medios Consejos y directrices Cómo prepararse para entrevistas emitidas por cadena ➤ Elabore un guión con los puntos principales que desee destacar. ➤ Anticipe posibles preguntas y prepare las respuestas. ➤ Practique cómo responder. ➤ Cubra las cuestiones polémicas con antelación. ➤ Sepa quién lo entrevistará si es posible. ➤ Determine la cantidad de tiempo disponible. ➤ La audiencia por lo general recuerda impresiones, no datos concretos. Lo que debe y lo que NO debe hacer durante la entrevista ➤ Debe: – tender puentes de unión, – remitirse a datos concretos, – usar analogías, – utilizar contrastes y comparaciones, – ser entusiasta y animado, – mostrarse tal cual es, – saber escuchar, – estar relajado, – ser correcto, – ser ejemplificativo. ➤ Si no tiene la respuesta o no sabe cómo responder, admítalo y pase a otro tema. ➤ NO: ➤ caiga en el dilema de que algo tiene que ser “negro o blanco”,versión aprobada · 02/2007 – acepte preguntas de carácter hipotético, – acepte preguntas que incluyan una enumeración de interrogantes, – se salga de lo planeado, – piense que tiene que responder a todas las preguntas, – hable en nombre de otra persona (tenga cuidado con la llamada “tram- pa del ausente”). Cómo conducirse en un programa de entrevistas ➤ Utilice adecuadamente el micrófono de solapa.
  • 130. 9-14 ➤ Haga una prueba de audio; hable normalmente. ➤ Si le ofrecen maquillaje, acepte el ofrecimiento. ➤ Siéntese bien en la silla, con la espalda recta, pero inclínese hacia ade- lante para mostrarse entusiasta y utilice las manos al expresarse. ➤ Recuerde: al filmarlo, el camarógrafo incluirá cuadros de su rostro; muéstrese calmo, haga gestos con las manos si es posible. ➤ Mantenga la mirada en el entrevistador, no en la cámara. ➤ Sonría, sea cordial. Consejos sobre la presentación personal ➤ Evite usar ropa con rayas, cuadros o diseños pequeños muy contrastantes. ➤ Los trajes/vestidos de color gris, marrón, azul o combinados son la mejor opción. ➤ Las camisas o blusas de color hueso, gris o azul claro son también una excelente elección. ➤ Evite cortarse el cabello justo antes de la entrevista. Cómo actuar en una entrevista para un periódico ➤ Infórmese por adelantado sobre el tema de la entrevista. ➤ Asegúrese de estar bien preparado; los periodistas de prensa escrita sue- len estar más informados que los de televisión y es posible que formu- len preguntas más detalladas. ➤ Comience la entrevista exponiendo los puntos principales. ➤ Intente mantener el control de la sesión. ➤ No permita que el periodista lo agote. ➤ Establezca un límite de tiempo antes de empezar. ➤ No se relaje al punto de llegar a comentar algo de lo que después se arrepienta. ➤ Evite usar jerga o expresiones exclusivas de la profesión. ➤ Tal vez el periodista insista de distintas maneras en obtener información que usted no quiera facilitarle. ➤ No responda a preguntas impertinentes; simplemente diga que “se trata de un tema improcedente para abordarlo en esa ocasión” o que “afec- ta cuestiones de propiedad” por ejemplo. ➤ Esté preparado para ser interrumpido con preguntas (se trata de una práctica periodística legítima). ➤ No haga comentarios extraoficiales. ➤ Recuerde que la entrevista dura el tiempo que el periodista permanezca allí. versión aprobada · 02/2007 Después de la entrevista ➤ Puede solicitar revisar puntos técnicos, pero no pida el borrador de la nota. ➤ No intente nunca comunicarse con un superior del periodista para fre- nar la publicación de una nota. ➤ No envíe regalos a periodistas; se considera poco ético que los acepten. Fuente: NewsPlace.org/crisis.htm
  • 131. ANEXO 9-15 Lista de control 1 Las siguientes recomendaciones y listas de control apuntan a lograr que los “Principios éticos para informar acerca de la infancia” de la CBM sean accesibles a todos. Han sido elaboradas y analizadas pro- fundamente por distintos expertos de la organización. Servirán para orientarse sobre cómo adaptar estos principios a la labor diaria de los Departamentos de Recaudación de Fondos y RR.PP. de la CBM. Por tratarse de recomendaciones, no son jurídicamente vinculantes sino que intentan responder a inquietudes que todos compartimos en torno a la protección de niños y personas vulnerables, y tienen el objetivo común de evitar que estos grupos sean víctimas de cualquier forma de abuso. Recomendaciones para entrevistar a menores ¿Cuáles son los elementos clave y los procedimientos concretos que deben seguirse para realizar entrevistas de RR.PP. con niños? ¿Cómo podemos garantizar la dignidad de los menores y respetar sus dere- chos? ¿Cómo podemos asegurarnos de que el interés superior de los niños prime por sobre todo lo demás y qué medidas deberíamos tomar para evitar causar daño a los entrevistados? Con el fin de respetar los “Principios éticos para informar acerca de la infancia” de la CBM (consultar capítulo 9.2), damos las siguientes recomenda- ciones que servirán para que los especialistas de RR.PP. y periodistas puedan realizar entrevista adecuadas, que se adapten a las necesi- dades de cada niño.versión aprobada · 02/2007
  • 132. 9-16 ANEXO Lista de control 1 Recomendaciones Hecho ➤ Limite la cantidad de entrevistadores, fotógrafos y camaró- grafos. ➤ Valore y respete a todos los niños presentes. ➤ Procure que los menores se sientan cómodos y sean capaces de relatar su historia sin presiones externas, incluida la que el entrevistador mismo pueda ejercer. ➤ Obtenga el permiso del menor y de su tutor antes de realizar la entrevista, filmar o sacar fotografías documentales. ➤ Al comienzo, informe a todos los participantes sobre el propósi- to de la entrevista. ➤ Establezca una relación de confianza con el menor. Preséntese: cuente al niño cuáles son sus funciones, dónde trabaja, cómo se llama y qué hace. Asegúrese de que el menor o su tutor sepan que están hablando con un periodista. ➤ Adapte la entrevista al niño y asegúrese de que sea cultural- mente apropiada. ➤ Tenga en cuenta la etapa de desarrollo del niño y asegúrese de que la entrevista se adecue a su nivel de comprensión y madurez. ➤ Haga preguntas al niño, pero evite las preguntas inductivas, las cerradas, las preguntas de opción múltiple o las de doble respuesta. ➤ Evite las preguntas, los comentarios y las actitudes sentenciosas que sean insensibles a sus valores culturales, lo pongan en peli- gro, lo expongan a situaciones humillantes o reaviven el dolor y la pena experimentados por el menor a causa de hechos traumáticos. ➤ Tenga presentes las reacciones del niño ante sus preguntas. ➤ Actúe siempre en pos del interés superior del menor. ➤ De ser necesario, garantice el máximo nivel de confidencialidad. ➤ Asegúrese de disponer de tiempo suficiente para la entrevista. versión aprobada · 02/2007 ➤ Cierre la entrevista en el momento adecuado. Elogie y agradez- ca al niño. ➤ Cualquier retribución que ofrezca deberá limitarse a los viáticos y gastos del menor y su familia.
  • 133. ANEXO 9-17 Lista de control 2 Recomendaciones para fotografiar o filmar a menores ¿Qué tipo de imagen fotográfica dignifica a los niños? ¿Cómo podemos asegurarnos de que las imágenes que tomemos sean ade- cuadas y no infrinjan los derechos de los menores? ¿Cuáles son los elementos clave y los procedimientos concretos que deben seguirse para fotografiar o filmar a niños? Las siguientes recomendaciones servirán para que los periodistas gráficos y los camarógrafos puedan fotografiar y filmar a niños en forma adecuada. La lista de control contiene normas CONCORD (www.concordeurope.org) y se basa tanto en el trabajo de la oficina de enlace de la CBM con sede en Bruselas como en las Directrices para la protección infantil de la orga- nización.versión aprobada · 02/2007
  • 134. 9-18 ANEXO Lista de control 2 Recomendaciones Hecho ➤ Asegúrese de disponer de tiempo suficiente para la sesión. ➤ Preste atención al lugar y al modo en que se mostrará al niño. En las filmaciones, los videos o las fotografías, sea consciente de lo que el fondo visual elegido pueda sugerir acerca del niño, su vida e historia. ➤ Esfuércese por crear una atmósfera positiva y de contención para el menor: hable con él, preséntese, pregúntele cómo se llama y cuéntele la razón por la cual desea fotografiarlo. ➤ Obtenga el permiso del niño y de su tutor/padre (psicológico) antes de filmar o sacar fotografías documentales. ➤ Asegúrese de que sus fotografías y filmaciones respeten al menor y sean culturalmente apropiadas. ➤ Tenga presente la manera en que el niño reacciona cuando lo fotografía. Si es posible, háblele mientras saca las fotos. ➤ Asegúrese de no poner en peligro ni de perjudicar al menor al mostrar su hogar, comunidad o entorno habitual. ➤ Asegúrese de que las fotografías no den lugar a malentendidos ni puedan resultar atractivas para los abusadores de niños (p. ej., no tome imágenes de menores desnudos). ➤ En ciertos casos, se deberá ocultar la identidad visual de los niños (víctimas de abuso, abusadores, VIH positivos, acusados o condenados por un delito, niños combatientes, menores que buscan asilo). Además, deberá informar a las personas que uti- lizarán su fotografía/filmación sobre cualquier cuestión delica- da (p. ej., archivo fotográfico de la CBM: picture@cbm-i.org). ➤ Muestre a los niños con discapacidades como integrantes activos de la sociedad, como individuos con destrezas particu- lares, familias, pasatiempos, preferencias, problemas y alegrías. No los trasforme ni en héroes ni en víctimas de su discapacidad. ➤ Evite las fotografías o filmaciones impactantes; en su lugar, pre- sente a los niños en su contexto social habitual. ➤ Las personas con discapacidades reclaman igualdad de dere- versión aprobada · 02/2007 chos, no caridad. Las fotografías y las filmaciones llegan al corazón de las personas y provocan una serie de emociones. Por eso, aunque se trate de material gráfico de calidad, deberá descartarse si los sentimientos que provoca no son acordes a los objetivos de la CBM. ➤ Cierre la sesión en el momento adecuado. Agradezca al niño. ➤ Está prohibido editar las fotografías o las filmaciones si se mod- ifica la naturaleza del material gráfico. Un sitio interesante es http://www3.who.int/icf/photocontest2003/index.htm.
  • 135. ANEXO 9-19 Lista de control 3 Recomendaciones para escribir acerca de niños ¿Cómo podemos escribir textos sobre problemáticas infantiles sin exponer a los niños al peligro de ser abusados ni poner en riesgo su bienestar? ¿Qué tipo de lenguaje debemos utilizar para evitar que los menores sean estigmatizados y para garantizar su dignidad? ¿Cómo respetamos su privacidad? ¿Cómo se demuestra su credibilidad sin comprometer el interés superior de los niños? Estas recomendaciones ayudarán a redactar textos que respeten los derechos de los menores y minimicen el riego de abuso o daño. Servirán a modo de guía para que los periodistas y profesionales de RR.PP. puedan hallar las expre- siones adecuadas cuando redacten textos que hablen de menores, especialmente de niños con discapacidades.versión aprobada · 02/2007
  • 136. 9-20 ANEXO Lista de control 3 Recomendaciones Hecho ➤ Adopte un enfoque integral y muestre al niño como a un ser humano que tiene una serie de características y particulari- dades. ➤ Describa al menor como integrante activo de la sociedad, como ser humano con puntos fuertes y débiles, como individuo con destrezas especiales, pasatiempos, preferencias, problemas y alegrías. ➤ Utilice un lenguaje apropiado que no discrimine ni tenga con- notaciones sexuales. ➤ No emplee un lenguaje emotivo o sensacionalista para abordar los temas. ➤ No describa al menor en forma compasiva ni como víctima. ➤ No describa al niño como si fuera un superhéroe ni lo glori- fique. ➤ No utilice eufemismos condescendientes para describir una dis- capacidad (p. ej., expresiones como: “persona con capacidades diferentes” o “con desafíos físicos”, “mentalmente distinto”, etc.). No hacen más que reafirmar la idea de que no es posible hablar sobre discapacidades sin rodeos. ➤ Respete el derecho del niño a la privacidad y asegúrese de que la información personal que incluya no permita identificar ni rastrear al menor. Por ejemplo: ➤ no mencione el nombre completo del niño ni ➤ especifique el sitio concreto donde vive (nombre sólo la región). ➤ No describa situaciones que puedan avergonzar al menor. ➤ Al hablar de los niños, asegúrese de no describirlos de modo tal que puedan resultar un blanco atractivo para el abuso, la vio- lencia o la discriminación. Evite las frases ambiguas que puedan atraer la atención de posibles agresores. versión aprobada · 02/2007
  • 137. Referencias y bibliografía 10
  • 138. 10-1 10 Referencias y bibliografía African Network for the Prevention and Protection against Child Abuse and Neglect (ANPPCAN): From Physical Punishment to Positive Discipline: Alternatives to Physical/Corporal Punishment in Kenya (Del castigo físico a la disciplina positiva: alternativas al castigo físico/corporal en Kenia). Para leer el texto en inglés o danés, visite: http://kenya.ms.dk/articles/advocacy%20document%20ANPP CAN.htm?udskriv+on African Network for the Prevention and Protection against Child Abuse and Neglect. (2000): Awareness and views regarding child abuse and child rights in selected communities in Kenya (Con- cientización y puntos de vista sobre el abuso infantil y los dere- chos del niño en determinadas comunidades de Kenia). Nairobi. Australian Institute of Health and Welfare (AIHW). (2004): Child protection Australia 2002-03 (Protección infantil en Australia 2002-03), serie sobre bienestar infantil, ejemplar nro. 34. Canberra: AIHW. Cashmore, J., Dolby, R., Brennan, D. (1994): Systems Abuse - Pro- blems and Solutions (Abuso de los sistemas: problemas y solucio- nes), informe del NSW Child Protection Council. Sidney, Australia. Center for the Protection of Children’s Rights Foundation: estadísti- cas sobre cantidad de niños rescatados. Pueden consultarse en: www.thaichildrights.org/english/statistics.html. Tailandia. Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia y el Pacífico (ESCAP): Curso sobre servicios psicosociales y médicos para niños y jóvenes abusados y explotados sexualmente organizado por Desarrollo de Recursos Humanos (HRD). [ST/ESCAP/2208]. Core Sex Offender Program de Victoria (Australia). (2001): The Offence Cycle (El ciclo de agresión), Management and Interven- tion Program (Programa de Administración e Intervención). Ade- laida, Sur de Australia, Australia. Crosse, S.B., Kaye, E. y Ratnofsky, A.C. (Sin fecha): A report on the maltreatment of children with disabilities (Informe sobre el mal- trato de niños con discapacidades). Washington, D.C.: National Center on Child Abuse and Neglect, DHHS (Departamento de Salud y Recursos Humanos). Davies, Mike. (2003): What is Child Abuse? (¿Qué es el abuso infan- til?). CBM. deMause, Lloyd. (1982): “The Evolution of Childhood” (“La evolu-versión aprobada · 02/2007 ción de la infancia”) de Foundations of Psychohistory (Bases de la Psicohistoria). Nueva York: Creative Roots. deMause, Lloyd. (1998): “The History of Child Abuse” (“La historia del abuso infantil”), The Journal of Psychohistory (Revista de Pis- cohistoria), 25 (3). Invierno de 1998. Department for International Development (DFID, Departamento para el Desarrollo Internacional). (2000): Disability, Poverty and Deve- lopment (Discapacidad, pobreza y desarrollo). Reino Unido: DFID. Finkelhor, D., Hotaling, G., Lewis, I. A. y Smith, C. (1990): “Sexual abuse in a national survey of adult men and women: Prevalence, characteristics, and risk factors” (“Abuso sexual en encuesta nacional de mujeres y hombres adultos: prevalencia, característi-
  • 139. 10-2 cas y factores de riesgo”), Child Abuse & Neglect (Abuso infantil y negligencia). Finkelhor D. (1994): “The international epidemiology of child sexual abuse” (“Epidemiología internacional del abuso sexual infantil”), Child Abuse & Neglect (Abuso infantil y negligencia), 18: 409-417. Goulet, Liza E./Canadian International Development Agency (CIDA). (2001): Out from the shadows. Good practices in working with sexually exploited youth in the Americas (Salir de las sombras. Buenas prácticas para trabajar con jóvenes explotados sexualmen- te en el continente americano). Universidad de Victoria, Canadá. Inter-Agency Standing Committee Task Force on Protection from Sexual Exploitation and Abuse (IASC TF PSEA, Equipo Operativo de la Comisión Permanente Interagencial sobre Protección contra la Explotación y el Abuso Sexual), Model Complaints and Investi- gation Procedures and Guidance Related to Sexual Abuse and Sexual Exploitation (Demandas modelo y procedimientos de investigación y orientación relacionados con el abuso y la explo- tación sexual). Borrador. 15 de enero de 2004. International Disability Foundation (IDF). (1999): World Disability Report. Disability ’99 (Informe mundial sobre discapacidad. Disca- pacidad 1999). IDF. Ketsela T, Kedebe D. (1997): “Physical punishment of elementary school children in urban and rural communities in Ethiopia” (“Castigo físico de niños de edad escolar en centros urbanos y rurales de Etiopía”). Ethiopian Medical Journal (Revista médica etiope), 35:23-33. MacLeod, H. (2003): “Child Protection” (“Protección infantil”) de Celebrating Children: Equipping People Working with Children and Young People Living in Difficult Circumstances Around the World (Celebrar la niñez: instrucción de personas que trabajan con niños y jóvenes que viven en circunstancias difíciles alrededor del mundo). Edición de Miles, G. y Wright, J. Reino Unido: Pater- noster. McMenamin, B. y Fitzgerald, P. (2001.): Choose with Care: A Hand- book to Build Safer Organisations for Children (Elija con cuidado: manual para construir organizaciones más seguras para los niños). Australia: ECPAT. McMenamin, B. y Fitzgerald, P. (2004): Choose with Care: Unders- tanding & Implementing Child Protection in International Deve- lopment Programs (Elija con cuidado: entendimiento e implemen- versión aprobada · 02/2007 tación de la protección infantil en programas de desarrollo inter- nacionales), manual de instrucción de PLAN. Bangkok, Tailandia, 27-28 enero de 2004. Miles, S. et al. (1999): Strengthening Disability and Development Work (Fortalecimiento de las labores por la discapacidad y el des- arrollo). Estudio para debate. British Overseas NGOs for Develop- ment (BOND). Minister of Public Works and Government Services Canada (Ministe- rio de Obras Públicas y Servicios Gubernamentales de Canadá). (Sin fecha): Informe mundial sobre la violencia y la salud. Ottawa. Morgan, Marcia. (1995): How to Interview Sexual Abuse Victims (Cómo entrevistar a víctimas de abuso sexual). Sage.
  • 140. 10-3 Naciones Unidas, reunión consultiva regional para Europa y Asia Central. (2005): Estudio de las Naciones Unidad sobre la Violen- cia contra los Niños, documento preparatorio elaborado por Nigel Cantwell. Organización Mundial de la Salud. (2004): Abuso infantil y negligen- cia. www.who.int/violence_injury_prevention/violence/neglect/en (en inglés). Organización Mundial de la Salud. (2002): Informe mundial sobre la violencia y la salud, editado por Etienne G. Krug [et al.]. Ginebra: OMS 2002a. Datos y cifras: abuso infantil y negligencia. Ginebra. Organización Mundial de la Salud (2003): Guidelines for medico- legal care of victims of sexual violence (Directrices para la aten- ción médica y legal de víctimas de violencia sexual). Ginebra: OMS. Organización Mundial de la Salud. (2002b): Reducir los riesgos y pro- mover una vida sana, informe sobre la salud en el mundo 2002. Ginebra: OMS. Organización Mundial de la Salud. (1999): Report of the Consulta- tion on Child Abuse Prevention (Informe de la reunión consultiva sobre prevención de abuso infantil), 29-31 de marzo de 1999. Ginebra: OMS. (Documento WHO/HSC/PVI/99.1). Patel, Vikram. (2003): Where there is no psychiatrist. A mental health care manual (Cuando no hay un psiquiatra: manual de atención psiquiátrica). The Royal College of Psychiatrists. Londres. Petraitis, V. y O’Conner, C. (1999): Rockspider: the danger of paedo- philes - untold stories (Pervertido: el peligro de los pedófilos. His- torias inéditas). Ormond, Victoria: Hybrid Publishers. Save the Children (2001): Child Protection Reporting & Investiga- tions: Procedure and Guidance for Managers (Denuncias e inves- tigaciones de protección infantil: procedimiento y guía para gerentes), versión 3. Agosto de 2001. Schenk, Katie y Jan Williamson. (2005): Ethical Approaches to Gathering Information from Children and Adolescents in Interna- tional Settings: Guidelines and Resources (Enfoques éticos para recabar información de niños y adolescentes en entornos interna- cionales. Directrices y recursos). Washington, D.C.: Population Council. Sullivan, P.M. y Knutson, J.F. (2000): “Maltreatment and disabilities: A population-based epidemiological study” (“Maltrato y discapa- cidades: estudio epidemiológico de base poblacional”), Child Abuse & Neglect (Abuso infantil y negligencia), 24, 1257-1274.versión aprobada · 02/2007 Tearfund. (Sin fecha): Everybody’s business (Nos incumbe a todos), capacitación sobre protección infantil. Tearfund y NSPCC. (2003): Setting the standard (Establecer la norma), enfoque común sobre la protección infantil para ONG internacionales. www.peopleinaid.org. Troemé, N.H., Wolfe D. (2001): Child maltreatment in Canada: selec- ted results from the Canadian Incidence Study of Reported Child Abuse and Neglect (Maltrato infantil: selección de resultados del estudio canadiense de incidencia basado en casos denunciados de abuso infantil y negligencia). 82. UNICEF: Protección infantil: “Panorama general”. http://www.unicef. org/spanish/protection/index_bigpicture.html.
  • 141. 10-4 Wernham, Marie, Geerinckx, Savina, Jackson, Elanor/Consortium for Street Children. (2005): Police Training on Child Rights & Child Protection: Lessons Learned & Manual (Instrucción policial sobre los derechos del niño y la protección infantil: lecciones aprendi- das y manual). Londres. World Vision. (2000): Partnership Policy on Child Protection (Política de protección infantil para socios). Youssef R.M., Attia M.S., Kamel M.I. (1998): “Children experiencing violence: parental use of corporal punishment” (“Niños que sufren violencia: uso de castigos físicos por parte de los padres”), Child Abuse & Neglect (Abuso infantil y negligencia), 22:959-973. 10.1 Sitios Web, contactos y recursos útiles African Network for the Prevention and Protection against Child Abuse and Neglect (ANPPCAN). Capítulos nacionales: www.anppcan.org/new/chapters.htm. Banco Mundial, Global Partnership for Disability and Development (GPDD): http://web.worldbank.org/WBSITE/EXTERNAL/TOPICS/ EXTS OCIALPROTECTION/EXTDISABILITY/0,contentMDK: 20226537~pagePK:148956~piPK:216618~theSitePK: 282699,00.html. Child Sexual Abuse: What it is and How to Prevent It (Abuso infantil: qué es y cómo prevenirlo): http://www.ericdigests.org/pre-9217/ sexual.htm. Child Rights Information Network: www.crin.org. Child Wise Australia: www.ecpat.org/choose-with-care.php. Defence for Children International: www.dci-is.org. Definiciones, historia, señales y tendencias de abuso infantil: www.andrews.edu/IPA/education/adolescent_health/Abused_girl/ index.htm (en inglés). Departamento de Justicia de los EE.UU., Office of Justice Programs (Oficina de Programas Judiciales), Office for Victims of Crime (Oficina para Víctimas del Delito): First Response to Victims of Crime. A Handbook for Law Enforcement Officers on How To Approach and Help (Primera respuesta para víctimas del delito. Manual dirigido a funcionarios de la seguridad pública para acer- carse y ayudar a las víctimas): www.ojp.usdoj.gov/ovc/ publications/infores/firstrep/welcome.html. versión aprobada · 02/2007 Disability, Abuse & Personal Rights Project: Online Training Conferen- ce on Abuse and Disabilities! (Capacitación en línea sobre abuso y discapacidades): www.disability-abuse.com. Human Rights Watch, División de Derechos del Niño: www.hrw.org/children. International Federation terre des homes: www.terredeshommes.org. International Save the Children Alliance: www.savethechildren.net/alliance/index.html. International Society for Prevention of Child Abuse and Neglect (ISCPAN): www.ispcan.org.
  • 142. 10-5 Organizaciones asociadas nacionales: www.ispcan.org/national partners.htm. Interpol. Legislaciones nacionales sobre abuso sexual: www.interpol.int/ Public/Children/SexualAbuse/NationalLaws/Default.asp. ficina de Justicia Juvenil y Prevención de la Delincuencia): Diagnostic Imaging of Child Abuse. Portable Guides to Investigating Child Abuse (Diagnóstico por imágenes de abuso infantil. Guías portá- tiles para investigar el abuso infantil): http://www.ncjrs.gov/html/ ojjdp/portable_guides/diagnostic/contents.html. Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos: Instrumentos internacionales de derechos humanos: http://www.unhchr.ch/spanish/html/intlinst_sp.htm. Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos: Convención sobre los Derechos del Niño: http://www.unhchr.ch/spanish/html/menu3/b/k2crc_sp.htm. Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos: Declaration on the Rights of Disabled Persons (Declaración de Derechos de las Personas Discapacitadas): www.unhchr.ch/html/menu3/b/72.htm. Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos: Declaration on the Rights of Disabled Persons (Declaración de Derechos de las Personas con Retraso Mental): www.unhchr.ch/html/menu3/b/m_mental.htm. Organización Mundial de la Salud: Informe mundial sobre la violen- cia y la salud: http://www.who.int/violence_injury_prevention/violence/world_re port/en/summary_es.pdf. (Resumen). Ontario Association of Children’s Aid Societies: Risk Assessment Model for Child Protection in Ontario (Modelo de valoración de riesgo para la protección infantil en Ontario): www.oacas.org/resources/riskassessment Plan USA:. Child Protection Standards (Estándares de protección infantil): www.planusa.org/site/protection.php: Understanding Abuse. Child Abuse and Neglect (Entender el abuso. Abuso infantil y negligencia): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X2.pdf Understanding Abuse. Child Abuse and Neglect (Entender el abuso. Abuso infantil y negligencia): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X2.pdf. Understanding Abuse. Sibling Abuse (Entender el abuso. Abusoversión aprobada · 02/2007 entre hermanos): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X10.pdf. Understanding Abuse. Abuse of Peoples with Disabilities (Análisis del abuso. Abuso de personas con discapacidades): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X10.pdf. Understanding Abuse. Prevent Substance Abuse: A Parents Guide (Entender el abuso. Prevención del abuso de sustancias: guía para padres): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X11.pdf. Understanding Abuse. Suicidal Behavior (Entender al abuso. Con- ducta suicida): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X15.pdf.
  • 143. 10-6 Understanding Abuse. Eating Disorders (Entender el abuso. Trastor- nos alimenticios): www.extension.iastate.edu/Publications/PM1478X16.pdf. UNESCO. Declaración de Salamanca: www.portal.unesco.org/education/en/ev.php-URL_ID= 8412&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION= 201.html#fulltext. UNICEF: www.unicef.org/crc/crc.htm United Nations enable. International Norms and Standards relating to Disability (Normas y estándares internacionales relacionados con la discapacidad): www.un.org/esa/socdev/enable/comp501.htm. World Vision International: www.wvi.org/wvi/home.htm versión aprobada · 02/2007
  • 144. Anexo 11
  • 145. 11-1 Por favor inserte documentos de interés especial (legislaciones nacionales, estudios de casos, notas etc.)versión aprobada · 02/2007
  • 146. 11-2versión aprobada · 02/2007

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