Entrevista- Articulación de Saberes II

1,728 views
1,556 views

Published on

Published in: Education
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
1,728
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
11
Actions
Shares
0
Downloads
15
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Entrevista- Articulación de Saberes II

  1. 1. qwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwerty uiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasd fghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzx cvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui Extractos de revistas opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbn mqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwert yuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopas Entrevista- Articulación de saberes II 05/12/2013 Natalia Anzuatte
  2. 2. Revista Calidad en la Educación Superior. Programa de Autoevaluación Académica Universidad Estatal a Distancia ISSN 1659-4703 Costa Rica revistacalidad@uned.ac.cr LA ENTREVISTA EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA: NUEVAS TENDENCIAS Y RETOS Ileana Vargas Jiménez Centro de Investigación y Docencia en Educación, Universidad Nacional, Costa Rica. Volumen 3, Número 1 Mayo 2012 pp. 119-139 Para Denzin y Lincoln (2005, p. 643) la entrevista es “una conversación, es el arte de realizar preguntas y escuchar respuestas”. Además, esta técnica está fuertemente influenciada por las características personales del entrevistador (P: 3) Origen de la entrevista Se tiene que la entrevista es una técnica utilizada desde tiempos milenarios, según Fontana y Frey (2005) el uso de la entrevista se inicia desde la época ancestral egipcia cuando se conducían censos poblacionales. Así mismo, se destaca que en tiempos recientes la tradición de la entrevista evoluciona desde dos tendencias, la primera cuando la entrevista adquirió gran popularidad y expansión en casos de uso para diagnóstico clínico y orientación, y el segundo fue durante la primera guerra mundial donde la entrevista llegó a ser utilizada para pruebas de psicología con énfasis en medición Maccoby y Maccoby citados por Fontana y Frey (2005). Sin embargo, Lucca y Berríos (2003) señalan que no es sino a partir del siglo XIX cuando se comenzó a documentar el uso de la estrategia de la entrevista en la recopilación de información para usos de investigación, y mencionan como dato interesante al sociólogo Charles Booth, quien en 1886 realizó una encuesta social basada en entrevista y esto ocurrió durante la Primera Guerra Mundial; según Denzin y Lincoln (citados por Lucca y Berrios, 2003) las encuestas de opinión ganaron terreno y se desarrollaron en los Estados Unidos, de donde se pueden destacar los miembros de la Escuela de Chicago alrededor de los años 1930, quienes utilizaron una combinación de observación, documentos personales y entrevistas formales en la realización de estudios. Así, a partir de 1965, se inició con una distinción más clara entre la entrevista y el cuestionario, y es cuando se empieza hablar de estructurada, y no estructurada, las
  3. 3. cuales se usan como una estrategia apropiada para revelar información, y en la que el entrevistador mantenía el control de la misma, y lleva al entrevistado a contestar lo que deseaba escuchar. Para principios de la década de los ochenta, se comenzó a dar énfasis a la estrategia de la entrevista a profundidad, en donde el papel del entrevistador no solo es obtener información sino aprender qué tipo de pregunta se formula y cómo (Lucca y Berrios, 2003). Los etnógrafos posmodernos han considerado en años más recientes algunos supuestos en la entrevista con respecto al rol controlador del entrevistador lo que según Fontana y Frey (2005) lleva a replantear nuevas tendencias en la cualitativa en la que se debe de prestar mayor atención a las voces de las personas entrevistadas. Actualmente, se considera que en este tipo de entrevista se apoya con fuerza desde la investigación cualitativa, donde los roles de otros elementos como raza, género, estatus y edad son considerados. Premisas teóricas; la entrevista en la investigación cualitativa La entrevista cualitativa permite la recopilación de información detallada en vista de que la persona que informa comparte oralmente con el investigador aquello concerniente a un tema específico o evento acaecido en su vida, como lo dicen Fontana y Frey (2005). La misma continúa practicándose mano a mano con el método de la observación participante, aunque también esto es asumido por científicos cuantitativos a quienes les preocupan el rigor de la medición en investigaciones de grandes extensiones. Así, los etnógrafos posmodernistas se han preocupado con algunas de las asunciones que se presentan en la entrevista y con el rol controlador del entrevistador, lo que según Fontana y Frey lleva a que estas preocupaciones se canalicen con nuevas direcciones en la cualitativa en donde debe de focalizarse e incrementarse la atención a las voces de los entrevistados tal y como se mencionó anteriormente. Rubin y Rubin citados por (Lucca y Berríos, 2003) enumeran las características que distinguen la entrevista cualitativa de otras formas de recopilar información: I. La entrevista cualitativa es una extensión de una conversación normal con la diferencia que uno escucha para entender el sentido de lo que el entrevistador dice. II. II. Los entrevistadores cualitativos están inmersos en la comprensión, en el conocimiento y en la percepción del entrevistado más que en categorizar a personas o eventos en función de teorías académicas. III. III. Tanto el contenido de la entrevista como el flujo y la selección de los temas cambia de acuerdo con lo que el entrevistado conoce y siente. (p.320). Se puede decir que la entrevista dentro de la investigación cualitativa es más íntima, y flexible, según Creswell citado por (Hernández, Fernández y Baptista, 2005). Las
  4. 4. entrevistas cualitativas deben ser abiertas, sin categorías preestablecidas, de tal forma que los participantes puedan expresar sus experiencias. Al respecto, Alonso (2007, p. 228) nos indica que: (…) la entrevista de investigación es por lo tanto una conversación entre dos personas, un entrevistador y un informante, dirigida y registrada por el entrevistador con el propósito de favorecer la producción de un discurso conversacional, continuo y con una cierta línea argumental, no fragmentada, segmentada, precodificado y cerrado por un cuestionario previo del entrevistado sobre un tema definido en el marco de la investigación. De tal manera que la entrevista cualitativa según Fernández (s. f) (…) es un modelo que propicia la integración dialéctica sujeto-objeto considerando las diversas interacciones entre la persona que investiga y lo investigado. Se busca comprender, mediante el análisis exhaustivo y profundo, el objeto de investigación dentro de un contexto único sin pretender generalizar los resultados. La entrevista, desde la perspectiva del paradigma citado, constituye el fluir natural, espontáneo y profundo de las vivencias y recuerdos de una persona mediante la presencia y estímulo de otra que investiga, quien logra, a través de esa descripción, captar toda la riqueza de sus diversos significados. (p.15) Existe consenso para (Gurdián, 2010; Hernández, Fernández y Baptista, 2005 y Lucca y Berríos, 2003) cuando se lleva a cabo una entrevista cualitativa y recomiendan los siguientes aspectos: abordar a la persona entrevistada que propicie identificación y cordialidad, ayudar a que se sienta segura y tranquila, dejarla concluir el relato, utilizar preguntas fáciles de comprender y no embarazosas, actuar espontáneamente, escuchar tranquilamente con paciencia y comprensión, saber respetar las pausas y los silencios del entrevistado, buscar que las respuestas a las preguntas sean abarcadoras con relación al propósito de la investigación, evitar los roles de autoridad, no dar consejos ni valoraciones, ser empáticos, no discutir ni rebatir a la persona entrevistada, dar tiempo, no discutir sobre las consecuencias de las respuestas, ser comprensivo, demostrar al entrevistado la legitimidad, seriedad e importancia del estudio y de la entrevista. Resulta importante conocer estos aspectos ya que son esenciales para realizar una entrevista, y que el contexto en donde se lleve a cabo sea un terreno neutral, en el que no juzgue la opinión de la persona entrevistada. Como se mencionó en la introducción
  5. 5. del artículo, cuando se entrevista a alguien, la persona entrevistadora debe demostrar experiencia en el campo. A continuación, se presentan los tipos de entrevista y su explicación. Tipos de entrevista El tipo de entrevista puede variar de acuerdo con las tácticas que se utilicen para el acercamiento y la situación en la que se desarrolle, por lo que en este artículo se abordarán la entrevista estructurada, la entrevista no estructurada y la entrevista grupal. Entrevista estructurada En la entrevista estructurada todas las preguntas son respondidas por la misma serie de preguntas preestablecidas con un límite de categorías por respuestas. Así, en este tipo de entrevista las preguntas se elaboran con anticipación y se plantean a las personas participantes con cierta rigidez o sistematización; una crítica que señalan Lucca y Berríos (2003) es que puede parecer demasiado formal, según Taylor y Bogdan citados por Lucca y Berrios (2003) se supone que se formula la misma pregunta a los participantes para entonces comparar la información obtenida, eso permite que las respuestas a esas preguntas se puedan clasificar y analizar con más facilidad. Para del Rincón, Latorre, Sans (1995) la entrevista estructurada se refiere a una situación en la que un entrevistador pregunta a cada entrevistado una serie de interrogantes preestablecidos con una serie limitada de categorías de respuesta. Se elabora un protocolo de preguntas y respuestas prefijado que se sigue con rigidez, las interrogantes pueden ser cerradas, que proporcionen al individuo las alternativas de respuesta que debe seleccionar, ordenar, o expresar sobre el grado de acuerdo o desacuerdo. Entrevista no estructurada La entrevista no estructurada puede proveer una mayor amplitud de recursos con respecto a las otros tipos de entrevista de naturaleza cualitativa. Según del Rincón et al. (1995), el esquema de preguntas y secuencia no está prefijada, las preguntas pueden ser de carácter abierto y el entrevistado tiene que construir la respuesta; son flexibles y permiten mayor adaptación a las necesidades de la investigación y a las características de los sujetos, aunque requiere de más preparación por parte de la persona entrevistadora, la información es más difícil de analizar y requiere de más tiempo. En la investigación etnográfica, por ejemplo, la entrevista no estructurada suele llamarse informal, para Malinowski citado por Lucca y Berrios (2003) en este tipo de entrevista se trata de entender el comportamiento complejo de los miembros de una sociedad sin imponer a priori ninguna categorización que pueda limitar el campo de investigación, para Spradley citado por Lucca y Berrios (2003).
  6. 6. La entrevista no estructurada destaca la interacción entrevistador- entrevistado el cual está vinculado por una relación de persona a persona cuyo deseo es entender más que explicar. Por lo que se recomienda formular preguntas abiertas, enunciarlas con claridad, únicas, simples y que impliquen una idea principal que refleje el tema central de la investigación. Se puede apreciar que existen más coincidencias entre los autores investigados en torno a la entrevista no estructurada que diferencias en sus planteamientos. En relación con las nuevas tendencias de la misma existen divergencias en cómo realizarlas y que más adelante se abordarán. Según Goetz, y Le Compte (1998) lo más aconsejable es buscar y seguir protocolos utilizados con fines y para cuestiones distintas, compatibles con marcos teóricos y modelos de investigaciones diferentes y aplicables a escenarios diversos, es decir, buscar las que sean consistentes con los fines y diseño de la investigación que se esté llevando a cabo.
  7. 7. Guía de Trabajo para el Alumno – RECURSOS CÓMO ELABORAR UNA ENTREVISTA. Dra. F. Ruiz Garzón (Dpto. MIDE) Disponible en: http://www.slideshare.net/anitadominguezhernandez/como-elaborarentrevistas LA VALIDEZ La realización de la entrevista es tarea del entrevistador y tiene que ser consciente de los posibles sesgos que puedan afectar la credibilidad de la entrevista; el entrevistado puede dar una información distorsionada y para subsanarlo el entrevistador tiene que abordar el tema desde diferentes perspectivas y obtener información desde diferentes tipos de preguntas, procesos de triangulación y contrastación. Ha de comparar las respuestas con las que han dado otros entrevistados, y debe tener en cuenta que el entrevistado responde según su punto de vista. Patton (1987) propone algunos criterios para valorar la realización de entrevistas.
  8. 8. 5. BIBLIOGRAFÍA Acevedo Ibáñez, A. (1988). El proceso de la entrevista: conceptos y modelos. México, D.F.: Limusa.
  9. 9. Alonso, L. E. (1998). La mirada cualitativa en Sociología. Madrid: Fundamentos. Alvarez-Gayou Jurgenson, J. L. (2003). Cómo hacer investigación cualitativa: fundamentos y metodología. México,D.F: Paidós. Arnal y otros (1995). Técnicas de investigación en ciencias sociales. Madrid: Dykinson. Arnal, J.,Rincón D., Latorre A. (1994). Investigación educativa. Fundamentos y metodologías. Barcelona: Labor. Buendía, L. (1994). Técnicas e instrumentos de recogida de datos. En P. Colás y L. Buendía. Investigación educativa (pp. 201.244). Sevilla: Alfar. Buendía, L., Colás, P. y Hernández, F. (1997). Métodos de Investigación en Psicopedagogía. Madrid: McGraw-Hill Bunge, M. (1986) La investigación científica. Su estrategia y su filosofía. Barcelona: Ariel. Cabrera, F. y Espín, J.V. (1986). Medición y evaluación educativa. Fundamentos teórico-prácticos. Barcelona: PPU Cohen, L. y Manion, L. (1990). Métodos de Investigación educativa. Madrid: La Muralla. Colás, P. y Buendía, L. (1998). Investigación educativa. Sevilla: Alfar Davison, J. (1970). Outdoor recreation surveys: The design and use of questionnaries for site surveys. Londres: Countryside Commision. Del Rincón, D., Arnal, J., Latorre, A. y Sanz, A. (1995). Técnicas de Investigación en Ciencias Sociales. Madrid: Dykinson. Fontana, A. y Frey, J.H. (1994). Interviewing. En N. Denzin y Y. Lincoln (Eds.). Handbook of qualitative research. Londres: Sage. Freire, P. (1988). La educación como práctica de la libertad. Siglo XXI Editores.
  10. 10. Flick, U. (2004).Introducción a la investigación cualitativa. Madrid: Morata. Ghigliones, R. y Matalon, B. (1978). Les enquêtes sociologiques: théories et practiques. París : Armand-Colin. Guba, E. G. Criterios de credibilidad en la investigación. En Gimeno Sacristán y Perez Gomez (1982). La enseñanza: su teoría y su práctica. Madrid: Akal. Kuhn, T. (1994). La estructura de las revoluciones científicas. México: Fondo de Cultura Económica. Morales, P. (1988). Medición de actitudes en psicología y educación. Construcción de escalas y problemas metodológicos. San Sebastián: Tarttalo. Patton, M.Q. (1987). How to use qualitative methods in evaluation. Beverly Hills, CA: Sage. Ruiz Olabuénaga, J.I. y Ispizua, Ma.A. (1989). La descodificación de la vida cotidiana. Métodos de investigación cualitativa. Bilbao: Universidad de Deusto. Sadín, B. (1985). La entrevista psicológica. En J.F. Morales (coord.). Metodología y teoría de la psicología, vol. 2. Madrid: UNED. Schatzman, L. y Strauss, A.L. (1973). Field research: Strategies for a natural sociology. Englewood Cliffs, N.J.: Prentice-Hall. Sierra Bravo, R. (1985). Técnicas de investigación social. Teoría y Ejercicios. Madrid: Paraninfo
  11. 11. Universidad de Buenos Aires – Facultad de Ciencias Sociales Equipo de Cátedras del Prof. Ferrarós METODOLÓGICAMENTE HABLANDO Guía práctica para hacer una entrevista institucional Esteban G. Acerbo Junto con la observación, la entrevista constituye una de las principales herramientas metodológicas para la investigación en ciencias sociales. De acuerdo al tipo de investigación, la entrevista podrá tener como objetivos:  Obtener información de individuos o grupos.  Facilitar información.  Influir sobre ciertos aspectos de la conducta.  La entrevista no es un reportaje. La entrevista, entendida como herramienta metodológica al llevar a cabo una investigación, por lo tanto, no debe confundirse con un reportaje. Si bien las distancias entre una y otro parecieran claras, las dificultades pueden surgir al momento de llevar a la práctica lo planificado previamente. Aún cuando en ambos casos lo que se recoge es el discurso de un sujeto, conviene tener siempre presente que en tanto el reportaje tiene como eje el interés humano, la entrevista debe centrarse únicamente en su objetivo primordial: la construcción de un objeto científico. A diferencia del reportaje, entonces, en la entrevista no debe mezclarse la información con descripciones o interpretaciones personales del entrevistador, ya que en el caso de la entrevista institucional, ésta se centra en las descripciones e interpretaciones del entrevistado. Es a partir de su discurso que luego podrán corroborarse o refutar la/s hipótesis. De acuerdo al marco teórico que determina el tipo de investigación (cualitativa o cuantitativa), la entrevista puede asumir diversas modalidades:  Entrevista estructurada, que toma la forma de un cuestionario, donde las preguntas se hacen siempre en el mismo orden y con los mismos términos; las respuestas pueden registrarse de forma textual o codificada.  Entrevista no estructurada, consta en general de preguntas abiertas que le dejan una mayor libertad tanto al entrevistado como al entrevistador. Puede tomar varias formas, entre ellas:
  12. 12.  Entrevista focalizada: en base al objeto de estudio, se configura un listado de temas que deberán ser indagados en el desarrollo de la entrevista. Requiere gran destreza y experiencia del entrevistador.  Entrevista no dirigida: el entrevistador actúa como "facilitador", induciendo los climas necesarios como para que el entrevistado se exprese con total libertad. La preparación de la entrevista: Realizar una entrevista requiere ante todo de una cuidadosa planificación. Preparar una entrevista significa saber primero qué se va a buscar y de quién. La recolección de la información: La primera etapa servirá para obtener todas aquellas informaciones necesarias para saber qué preguntar. En primer lugar, tener en claro el marco teórico desde el que el investigador se sitúa: desde qué lugar se habla, qué términos teóricos se emplean, cuáles son las posibles relaciones entre esos términos, ayudará a tener en claro qué es lo que se va a preguntar. Tener presente: La organización de la información. Una vez recabados todos los datos imprescindibles para la investigación, queda ordenarlos y jerarquizarlos para el armado de la guía de preguntas de referencia1. Tan perjudicial como la escasez de información o la información errónea es la mala organización de la misma, ya sea por una sobreabundancia de datos, demasiadas expectativas sobre la entrevista, falta de experiencia, etc. Antes de elaborar la guía de preguntas de referencia conviene, entonces, ordenar los datos e ideas recolectados hasta el momento. Para estoy hay varios procedimientos, algunos de los cuales son:
  13. 13. La elaboración de la Guía de preguntas de referencia. Organizados los datos y las ideas, queda proceder con la elaboración de la guía de preguntas de referencia. Lo más importante a tener en cuenta, es que la entrevista debe permitir que el entrevistado pueda expresarse con más amplitud. Organizar las preguntas y hacerlas correctamente debe permitir más que demostrar la destreza del entrevistador, lograr obtener una información mucho más amplia de parte del entrevistado. Evitar las preguntas cerradas: es decir, aquellas cuyas respuestas queden reducidas a SI/NO. Conviene en su lugar, que las preguntas sean hechas en el marco de una conversación. La forma de las preguntas abiertas permite que el entrevistado se desenvuelva con mayor soltura y que amplíe la información que se busca. Por ejemplo:  P- ¿Se siente acompañada por la institución? (1)  R- Sí.
  14. 14.  P- ¿Y en el ámbito del grupo de trabajo?  R- También.  P- ¿Creés que el organigrama es funcional a los objetivos? (2)  R- Sí  P- Y dentro de este organigrama, ¿cuál es tu tarea? En ambos casos, sobre todo en el caso de entrevistados a los que les cuesta explayarse en las respuestas, hubiera convenido o bien hacer preguntas abiertas o bien repreguntar luego de la respuesta. Por ejemplo:  ¿de qué manera siente este acompañamiento?  ¿Por qué es funcional? No inducir las respuestas: al hacer las preguntas, de nada sirve que el entrevistado responda lo que el entrevistador ya sabe o presupone. Por el contrario, de lo que se trata es de acceder al pensar y sentir del entrevistado. Que el entrevistador haga manifiesta su posición en la pregunta o en la entrevista en general, puede llevar a inhibir lo que al entrevistado quizás le hubiese gustado expresar, o que se limite a acordar con lo que la pregunta presupone. Por ejemplo:  P- ¿No creés que esto tiene que ver con el tema de "competencias técnicas" en esta área?  R- Yo creo que en parte sí. No dar por sentados términos académicos: tener en claro el marco teórico de referencia y los conceptos a emplear en la investigación es sumamente necesario para saber qué es lo que se va a buscar. Sin embargo, esto no implica que esos términos académicos deban formar parte del cuestionario, bien porque el entrevistado no los conozca (en cuyo caso no entenderá la pregunta), bien porque toma otra acepción de esos mismos términos (en cuyo caso interpretará algo diferente a lo que el entrevistador pretende preguntar). Por ejemplo:  P- En el trabajo cotidiano, ¿qué cosas notás que te dan más satisfacción y cuáles te generan más angustia?  R- No sé si angustia. A mí angustia no me genera nada.  P- ¿Trabajan en forma interdisciplinaria?  R- Trabajamos bastante en forma interdisciplinaria [...] Tenemos que trabajar mucho en la urgencia, que no nos permite hacer una supervisión, poder intercambiar con los otros profesionales. Alternar las preguntas: no todas las preguntas presentan el mismo grado de dificultad para el entrevistado, en especial desde el punto de vista emocional. Comenzar con las preguntas "fáciles", es decir, aquellas que no ahondan o involucran lo más íntimo del
  15. 15. entrevistado, favorecerá un mejor clima de confianza y seguridad. También resulta útil alternar las preguntas "fáciles" con las "difíciles": así como una pregunta fácil puede preparar el clima para una difícil, del mismo modo puede servir como para que el entrevistado se distienda luego de una pregunta difícil. “Fáciles”: “Difíciles”:  P- ¿Cuánto hace que trabaja en la institución?  P- ¿Cuáles son las actividades que se realizan en las instalaciones?  P- ¿Cuáles eran tus expectativas al ingresar?  P- ¿Ves que se están cumpliendo?  P- ¿Tuvieron algún conflicto especial con las distintas presidencias a nivel país?  P- ¿Cómo vivís estas situaciones de violencia?  P- ¿Qué es lo que más te gratifica en esta área?  P- ¿Y lo que más te preocupa o lo que menos te gusta? El momento de la entrevista: Una cosa es planificar la entrevista, y otra muy distinta hacerla. Durante la planificación se dispone del tiempo suficiente para armar, desarmar y volver a armar la guía de preguntas de referencia tantas veces como sea necesario. Se dispone de todo el material obtenido, se pueden pedir opiniones, etc. No ocurre lo mismo al momento de la entrevista. Aún cuando hubiese otros encuentros con el entrevistado y el motivo fuese de la misma naturaleza, cada entrevista es única. A diferencia de la planificación, durante la entrevista los tiempos son más difíciles de manejar: es el presente puro, no se puede volver atrás. El resultado depende entonces de varios factores: de la correcta planificación y elaboración de la guía de preguntas de referencia, de la naturaleza del objeto de estudio, de la experiencia del entrevistador, de las características personales del entrevistado, de factores externos (como por ejemplo el lugar donde transcurre la entrevista), etc. Las posibilidades son infinitas. Por suerte, no hay recetas mágicas,
  16. 16. pero sí ciertas recomendaciones de quienes ya han experimentado este camino. En este punto, es de utilidad recordar tres momentos por los que pasa un encuentro comunicacional. Teniendo en cuenta el objetivo de la entrevista, es de suma importancia tanto la apertura como el cierre, de manera de asegurar el éxito de la etapa principal, el desarrollo.  Apertura: es el momento del arranque, de inicio, para tomar contacto con el otro, la situación, el ambiente, la telé, empatía, etc. Es un momento más emocional y puede parecer desordenado. Sirve para recordar la duración y el horario de cierre y re-conectar con actividades anteriores. Eventualmente re acordar el encuentro. Ej: no sabés que día tuve hoy, ya que viniste, te contesto rapidito... Todo el tiempo pensé en llamarte porque surgió algo, bueh... Empecemos pero a lo mejor me llama el Director y tenemos que interrumpir. ¿La hacemos igual? ¡Ah! ¡Ya es la hora de la entrevista!!! Sí, bueh, apago el celu; ¿quéres café? ¡Ah!, no se acabó. ¿Querés otra silla?  Desarrollo: tiene que ver con el contenido específico del encuentro, (objetivo pre – acordado) en un tiempo de inicio y cierre fijado. Si esto último no fuere así, el desarrollo se verá “‘inundado” de emociones de apertura o cierre. Es la parte “productiva” que no va a ser realmente así sino se resuelve bien la apertura y el cierre.  Cierre: es el momento de la desconexión. Puede ser el momento para sintetizar el desarrollo. Nuevamente un momento de dispersión y movilización signado por la cercanía de la actividad siguiente (aunque no sea conciente). Si se llegó al cierre no conviene forzar decisiones o intentar resolver lo pendiente; en todo caso, re acordar otro encuentro o comunicación alternativa. En todos los casos es conveniente agradecer al entrevistado su tiempo y dedicación a la entrevista ya que accedió a la misma y preguntarle si está satisfecho con el encuentro ahora que terminó o quisiera expresar algún comentario. Durante el desarrollo de la entrevista, es aconsejable: No aferrarse al cuestionario: planificar el cuestionario, respetar la forma en que fueron hechas las preguntas y su orden, es de suma importancia. Sin embargo, al momento de la entrevista este cuestionario debe usarse como una especie de guía, de manera informal. Es decir, debe emplearse en el marco de una especie de "conversación" con el entrevistado: la entrevista no es un examen ni un interrogatorio. Crear un clima "amigable": realizar la entrevista en un contexto distendido, ayuda no sólo a la tranquilidad del entrevistado sino también a la del propio entrevistador. No obstante, crear un clima "amigable" no significa "hacerse amigo" del entrevistado. Un exceso de informalidad puede llevar al olvido del cuestionario de referencia, es decir, a que la entrevista se transforme en una conversación cotidiana o bien desviar al entrevistado de nuestro objetivo.
  17. 17. No olvidar los roles: un exceso de informalidad puede llevar a que los roles de la entrevista se borren, y que el entrevistado termine siendo el entrevistador. Esto también puede ocurrir ante preguntas "difíciles", ante las que el entrevistado busca evitar dar una respuesta. En estos y otros casos, el entrevistador debe, de manera respetuosa, hacerle recordar al entrevistado (y por qué no, a sí mismo) tanto el objeto de la entrevista como el rol que cada uno ocupa en la situación. No interrumpir: muchas veces el discurso del entrevistado dispara en la mente del entrevistador preguntas o comentarios no previstos en el cuestionario de referencia. También las ansiedades del propio entrevistador pueden llevar a interrumpir el discurso del entrevistado. Conviene ser paciente y en todos los casos dar al entrevistado el tiempo que necesita para pensar y dar la respuesta. Capacidad de repreguntar: en relación con el punto anterior, se trata de "saber escuchar". Estar atentos al discurso del entrevistado, sin interrumpirlo, debe servir al entrevistador a repreguntar; ya sea para aclarar algo que no fue comprendido, ya sea para profundizar en alguna idea, bien para considerar algún aspecto no incluido en el cuestionario. De todas maneras, una vez hecha la repregunta, conviene regresar al cuestionario de base de modo de no perder el hilo conductor de la entrevista. Utilizar frases de transición: seguramente, en la planificación del cuestionario las preguntas aparecen agrupadas por áreas temáticas. Antes de cambiar de tema, conviene utilizar frases de transición del tipo: "bueno", "cambiando de tema", etc., de modo de ubicar psicológicamente al entrevistado. Si en cambio el entrevistado hubiera derivado a otros temas de nuestro interés, no interrumpirlo, sólo retomar luego algún aspecto que faltare completar. La utilidad de la observación: estar atentos al discurso del entrevistado es una de las reglas básicas de la situación de la entrevista. No obstante, hay que tener en cuenta que el discurso no se limita sólo a lo verbal. Tan importante como as palabras es la tonalidad con que el entrevistado las pronuncia y lo que expresa el cuerpo mientras habla. El entrevistador debe, por lo tanto, no sólo escuchar y preguntar, sino también observar y registrar. Al cierre: evaluar la misma en conjunto con el entrevistado: preguntar cómo se sintió durante la entrevista, (si está satisfecho) Si quiere agregar o hacer un comentario o pregunta. Agradecer la oportunidad de la realización de a entrevista. Consideraciones finales:
  18. 18. Hecha la planificación y hecha la entrevista, queda por hacer una evaluación de los resultados obtenidos con la experiencia. Uno de los primeros pasos, podría ser comparar los resultados de la entrevista con la planificación inicial. También es de importancia una mirada atenta a los resultados de la propia entrevista. De esta manera se puede: Corroborar o refutar hipótesis, ideas o supuestos previos. Comprobar si se obtuvo toda la información que se buscaba. Vislumbrar nuevas líneas de trabajo, es decir, considerar nuevas dimensiones del objeto de estudio que no habían sido pensadas con anterioridad. Tomar conciencia de los aciertos y desaciertos del entrevistador en relación al objetivo para aprovechar la experiencia. Tan útil como evaluar los resultados de la entrevista, es una atenta mirada del propio Diario de campo del investigador: ser conscientes del lugar y de los modelos mentales desde los cuales se planteó la entrevista puede ayudar a considerar otros lugares, otras maneras de pensar, de actuar y de sentir. También imprescindible, es pensar al entrevistado en el contexto interpersonal de la entrevista; como miembro de un grupo; como miembro de una organización; como miembro de una comunidad, por ej: egresados de Ciencias de la Comunicación o Trabajo Social. De las evaluaciones de los resultados de la entrevista y del propio Diario de Campo, se prepara el camino para futuras experiencias. Cada investigador es único y, en consecuencia, también lo es cualquier objeto de estudio. La experiencia es el camino para el aprendizaje. Un buen consejo probablemente sería que cada investigador configure con el tiempo su propia guía práctica de trabajo, quizás sea el único consejo que se pueda dar.
  19. 19. Bibliografía Acevedo, María José, "La Entrevista Institucional al servicio de una perspectiva comprensiva", Ficha de Cátedra, Buenos Aires, 1999. Ander-Egg, Ezequiel, "La entrevista" en Técnicas de investigación social, El Cid Editor, Buenos Aires, 1980. Cassany, Daniel, La cocina de la escritura, Anagrama, Barcelona, 1996. Ferrarós, Juan José Breviario de comunicación interpersonal, mimeo, Bs. Aires 2005 Kreimer, Juan Carlos, ¿Cómo lo escribo?, Planeta, Buenos Aires, 1992. Schwartz, H., "Las declaraciones personales" en Sociología Cualitativa. Método para la reconstrucción de la realidad, Ed. Trilla. Slipczuk, Sergio y Aragonés, Susana, "Manual de instrucciones para fracasar en una entrevista", Ediciones Cinco

×