Ud.x.la guerra civil española (1936 1939)pptx

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Unidad 10 Historia de España, 2º BACHILLERATO. "La Guerra Civil Española". Alberto Navarro Peña.

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  • se olvida que el padrecito Stalin mando miles de sicarios y toneladas de material bélico a cambio del robo de las reservas del oro del país y no habla de las cekas las carceles clandestinas montadas por el gobierno y por sindicatos donde sin juicio alguno eras condenado y aparecian muertos al dia siguiente en una cuneta por el echo de tener un pequeño negocio ,por tener una cruz e ir a misa o simplemente por envidias y asi poder saquear al muerto
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  • Es sectario y parcial no cuenta por ejemplo el estado de terror rojo previo a la guerra, con muertos por las calles por las milicias armadas izquierdistas , la persecución religiosa , la quema de conventos etc etc etc
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Ud.x.la guerra civil española (1936 1939)pptx

  1. 1. Unidad 10<br />LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA, 1936-1939<br />ALBERTO NAVARRO PEÑA<br />
  2. 2. Habías escuchado alguna vez…<br /><ul><li>Ejército “nacional”
  3. 3. Comité de No Intervención
  4. 4. Guerra de columnas
  5. 5. Frente Norte
  6. 6. Batalla del Ebro
  7. 7. Brigadas internacionales
  8. 8. Juan Negrín</li></li></ul><li>-Introducción :<br />El 18 de julio de 1936, un golpe minuciosamente preparado triunfa en diversos puntos de la España rural. Ante la resistencia mostrada en las principales ciudades por parte de las organizaciones obreras y sindicales, el golpe se convierte en guerra civil. En un contexto europeo amenazado por los totalitarismos fascistas y soviético, la soledad de la II República contrastó con el creciente apoyo que recibieron los militares sublevados, por parte de la Italia fascista y la Alemania nazi. Con el triunfo final de los sublevados en 1939 las aspiraciones democráticas y reformistas de buena parte de la sociedad española quedaron truncadas. Se inicia una larga dictadura cuya figura predominante será Franco.<br />
  9. 9. Contenidos de la unidad :<br />1 –El golpe de Estado se transforma en guerra civil.<br />2 –La internacionalización del conflicto.<br />3 –Las operaciones militares de la guerra.<br />4 –La zona republicana : La revolución contenida.<br />5 –La zona sublevada : La creación de un Estado.<br />6 –La represión y las víctimas de la guerra.<br />
  10. 10.
  11. 11. 10. 1 EL GOLPE DE ESTADO SE TRANSFORMA EN GUERRA CIVIL :<br />La conspiración diseñada por los militares contaba con el apoyo de las fuerzas políticas más derechistas que colaboraron en la creación de una red de enlaces militares y civiles para extender el movimiento conspirador y para buscar apoyos. Se buscó dinero en diversos lugares y la CEDA facilitó una cantidad apreciable. También se intentó obtener ayuda alemana y antes se había conseguido ayuda italiana para los monárquicos, carlistas y alfonsinos. Simultáneamente se concibieron planes de alzamiento insurreccional de los grupos políticos que poseían "milicias políticas" como la Comunión Tradicionalista, que preparaba también sus particulares planes sobre la base del Requeté, o la propia Falange Española de las JONS.<br />¿Cuáles eran los planes de los conspiradores una vez triunfado el golpe? El general Mola, el “Director”, pretendía establecer una Dictadura militar, que él llamó “Dictadura Republicana”, que eliminaría lo que se creía peligro de revolución al triunfar el Frente Popular, para volver tras un tiempo a otra situación que no estaba claro si sería la República de nuevo o la Monarquía. Los de la CEDA fundamentalmente deseaban la vuelta a la Monarquía alfonsina; los fascistas y falangistas, un régimen a la italiana; y los carlistas, la instauración de la Monarquía Tradicional.<br />
  12. 12. Las dificultades negociadoras entre Mola y los carlistas se vieron de pronto suavizadas cuando ocurrió en Madrid el asesinato del dirigente monárquico José Calvo Sotelo el día 14 de julio, como respuesta al asesinato anterior del teniente Castillo, que colaboraba con las milicias de izquierda. Pero el asesinato de Calvo Sotelo no fue en modo alguno determinante de la sublevación, que ya estaba decidida. La sublevación se inició en Marruecos el día 17 de julio y al día siguiente se extendió a toda la Península. Se iniciaba de este modo una guerra civil que se prolongaría durante tres largos anos.<br />El pronunciamiento militar fracasó en aquellos lugares donde su triunfo habría sido decisivo para provocar la caída del gobierno republicano. Pero tampoco pudo ser aplastado en todas partes. En los días siguientes al 18 de julio de 1936 se dibujó un mapa que dividía el país en dos grandes zonas: afectos a la República y sublevados.<br />
  13. 13.
  14. 14. Tras la sublevación del 18 julio de 1936 el territorio español se mostró claramente dividido entre la lealtad a la república o el apoyo a la sublevación militar.<br />
  15. 15. El pronunciamiento militar estaba previsto como un alzamiento de las distintas guarniciones militares, en el que los sublevados deberían apoderarse de los resortes de gobierno con ayuda de los grupos civiles comprometidos. El día 18 fue fijado para el alzamiento en la Península, mientras que en las posesiones españolas en África la sublevación militar se había producido la tarde del viernes 17 de julio. El alzamiento fracasó en las grandes ciudades, triunfó en algunas capitales del interior, y en otras se desencadenó una lucha con resultados diversos.<br />El triunfo o el fracaso del alzamiento no estuvo sólo relacionado con la pericia militar de los sublevados sino sobre todo con la condiciones sociales y políticas particulares de cada región del país. El alzamiento tuvo éxito prácticamente en la España interior, Galicia y la Andalucía del Guadalquivir, es decir, en las zonas agrarias con predominio de la gran propiedad trabajada por jornaleros o en las de pequeños propietarios agrarios, la España más retrasada y conservadora. El alzamiento fracasó en la España más desarrollada e industrializada del este o del norte, con mayor número de obreros industriales y una agricultura más evolucionada.En Madrid y Barcelona, las dos mayores capitales del país, se produjo durante dos días una pugna entre sublevados y tropas leales auxiliadas por milicias políticas, entre las que destacaron las anarcosindicalistas en Barcelona. El alzamiento fue derrotado en ambos sitios y duramente reprimido. <br />
  16. 16.
  17. 17. Milicianos antifranquistas circulando por el Paseo de Gracia de Barcelona el mismo día del alzamiento militar que inicia la guerra civil.<br />Defendiendose de los militares sublevados el 19 de Julio de 1936.<br />
  18. 18. Por el contrario, los sublevados triunfaron en dos grandes ciudades como Sevilla, con alguna dificultad, y, más fácilmente, en Zaragoza. En Valencia la situación estuvo indecisa durante varios días.<br />Los sublevados eran, sobre todo, un conglomerado de militares conservadores, de propietarios agrarios grandes, medianos y pequeños, afiliados a los partidos de la derecha, de grupos católicos con el apoyo total de la Iglesia, de “tradicionalistas” y de todos aquéllos que veían con malos ojos que elementos populares y pequeño‑burgueses accediesen al poder. Estaban apoyados e inspirados por el fascismo y acabaron imitando las formas de éste.<br />No había unanimidad entre los conspiradores acerca de lo que se pretendía hacer una vez que el golpe hubiera triunfado. El general Mola, el “Director” de la conspiración era el que tenía ideas más claras: establecer una dictadura, militar, que eliminaría el riesgo de revolución que había traído consigo el Frente Popular, para volver, tras un tiempo de nuevo a la República o a la Monarquía. Un grupo importante, los monárquicos y la CEDA, deseaban fundamental mente la vuelta a la Monarquía alfonsina; los falangistas, un régimen a la italiana, y los carlistas, la instauración de la “Monarquía Tradicional”.<br />
  19. 19. Un grupo de carlistas, con algunos baztandarras en sus filas, en la Guerra Civil de 1936. (D.N.)<br />
  20. 20. Los leales a la República estaban constituidos por las clases más populares: obreros y empleados urbanos, campesinado sin tierras y pequeña burguesía. Mayoritariamente estaban afiliados o influidos por las organizaciones socialistas comunistas y, lo que era el caso especial de España, anarcosindicalistas. Junto a las clases populares estuvieron también. Las clases medias vinculadas a los partidos republicanos, pero siempre temerosas de que pudiera producirse una verdadera revolución social.<br />La opinión internacional creyó desde el principio del conflicto que en España se ventilaba, lo mismo que en toda Europa, una lucha a muerte entre fascismo y democracia liberal. Incluso algunos creyeron que el conflicto era aún más decisivo: entre fascismo, democracia y comunismo. Se creyó entonces que España era un “microcosmos” donde ya se estaba produciendo ese enfrentamiento armado que muchos temían a escala mundial. La Guerra Civil fue más bien el enfrentamiento armado entre los viejos grupos dominantes de la España de la Restauración, cuyo instrumento fue el ejército, y los grupos emergentes obreros y burgueses que querían establecer un sistema político realmente democrático y un orden social progresista. Aunque tenía el aspecto de un conflicto internacional, y de alguna forma lo reflejaba, la Guerra Civil fue, en lo esencial, un enfrentamiento propiamente español.<br />
  21. 21. 10.2 LA INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO : <br />La “guerra de España”, nombre con que se la conoció en el mundo, fue el acontecimiento que más apasionó y dividió a los Estados, los gobernantes, los medios de comunicación, la opinión pública y los intelectuales y pensadores hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial. La opinión democrática progresista mundial estuvo a favor de la República. En Francia, la opinión era muy mayoritariamente favorable a la República, salvo en los grupos de extrema derecha, pero los gobernantes fueron en extremo prudentes y algunos de ellos enemigos de toda ayuda a la República. En Gran Bretaña, una parte de la opinión británica conservadora y el gobierno conservador, veían en el alzamiento de Franco un buen freno a la expansión del "comunismo". El catolicismo tradicional estuvo en general con los rebeldes salvo cierto grupos de católicos progresistas. El Papado tardó mucho tiempo en pronunciarse y lo hizo a favor de Franco. Los partidos obreros de todo el mundo y, a su cabeza, la URSS, se manifestaron decididamente a favor de la República.Se produjo una inmensa literatura de todo tipo en torno a la guerra de España, favorable a uno u otro bando, aunque más proclive en general al republicano, que supo poner en marcha un aparato de propaganda más eficaz. Desde los artículos de periódico, hasta los folletos de propaganda, las crónicas de guerra, las novelas o el cinematógrafo y la fotografía de guerra, se ocuparon de la guerra de España como el gran acontecimiento mundial del momento.<br />
  22. 22. Desde que se produjo la insurrección y comenzó la lucha, los sublevados y el gobierno de la República pidieron ayuda exterior en armamento y apoyo político. Franco envió agentes a los países fascistas y sus peticiones de aviones y otras armas fueron atendidas por Alemania e Italia. La República pidió primero ayuda a Francia en los últimos días de julio (aviones, artillería y petróleo) y posteriormente estableció un convenio con la URSS para el suministro de armamento.<br />Pero la guerra de España suscitó de forma inmediata el temor a su extensión por Europa en medio de una delicada situación de enfrentamiento entre potencias. Si alguna de ellas intervenía militarmente en España, la guerra podría internacionalizarse. Las potencias más afectadas eran, por una parte, las grandes democracias, Francia y Gran Bretaña y, por otra, las potencias fascistas, la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini. Otra gran potencia, la URSS, apoyó decididamente a la República, mientras que el Portugal semifascista de Oliveira Salazar y su “Estado Novo” fue un aliado fiel de los sublevados. Para evitar su generalización, era preciso aislar el conflicto.<br />Gran Bretaña defendía una política de apaciguamiento ante la Alemania nazi y quería evitar a toda costa un conflicto armado en el que pudiesen enfrentarse fascistas y comunistas. Francia era la potencia más afectada por la guerra, por su cercanía y por sus simpatías hacia la causa republicana dado que también tenía un gobierno de Frente Popular. <br />
  23. 23. Gran Bretaña comunicó a Francia que si intervenía en España no apoyaría su política internacional ante la amenaza de Hitler. Francia se plegó a esas exigencias e impulsó la creación de un Comité de No‑Intervención para vigilar que los bandos españoles no recibiesen ayuda internacional.<br />Este Comité se creó en los primeros días de agosto de 1936, con sede en Londres, y a él acabaron asociándose veintisiete países, aunque no consiguió impedir que los dos bandos recibiesen ayuda exterior. En el Comité estaban representados los países que más asistencia prestaron a los combatientes, Alemania, Italia y la URSS, con la sola intención de vigilarse los unos a los otros. Pero la política de No-Intervención fue una inmensa injusticia para la República y una de las causas de su derrota al negar a un Estado soberano y legítimo el derecho a adquirir armas para defenderse de una insurrección de su propio ejército.<br />La República tuvo que comprar armas y productos energéticos donde pudo. Aquí reside el origen de la decisión del gobierno de Largo Caballero de hacer uso de las reservas de oro del Banco de España que, en el mes de octubre de 1936, fueron enviadas a la Unión Soviética para hacer frente al pago de armas compradas por la República a la URSS o por intermedio de ella.<br />
  24. 24. Con los aviones enviados por Hitler y otros entregados por el gobierno de Mussolini, Franco empieza a romper el bloqueo al que le somete la Armada Republicana. . Poco a poco se va haciendo el dueño del cielo y consigue alejar a los barcos con operaciones aire-mar en las que los Savoia italianos son de gran utilidad. Además, los Ju 52 y algunos Savoia se adaptan para el transporte de tropas pudiendo aumentar el ritmo de unos escasos 50 hombres por día a más de 200, esto le transportar ahora gran número de tropas cuyo apoyo a los sublevados de Granada y Córdoba es impagable. Con esta inestimable ayuda Franco consigue dominar totalmente el Estrecho de Gibraltar el día 5 de Agosto cuando a las 16:45 parte de Ceuta en dirección a Algeciras, un convoy formado por seis buques que transportan 1600 hombres. El destructor republicano “Alcalá Galiano” intenta cortarles el paso, pero el “Dato”, apoyado por 19 aviones (la mayoría italianos y alemanes) lo bombardean y lo obligan a retirarse hacia Málaga. Esto permite que las tropas lleguen intactas a Algeciras. Al día siguiente el propio Franco se traslada a Sevilla. <br />Militares sublevados en espera para embarcar con dirección a la península.<br />
  25. 25. El cruce del Estrecho fue crucial para los sublevados que en principio no contaban con los medios necesarios, sin embargo los barcos y aviones italianos y alemanes suplieron estas carencias , las tropas norteafricanas “muy aguerridas” llegaron en agosto a la península.<br />
  26. 26. Brigadas Internacionales desfilando.<br />
  27. 27.
  28. 28. Los consejeros militares soviéticos jugaron un papel destacado en la organización táctica de la guerra, así como sus consejeros políticos, que ejercieron su influjo a través, sobre todo, del Partido Comunista. La influencia soviética fue la responsable de algunos crímenes contra enemigos del comunismo soviético, como la desaparición y asesinato del líder del POUM, Andrés Nin. Las Brigadas Internacionales fueron la gran ayuda internacional en unidades de combate que se prestó a la República; en su organización tuvieron un papel esencial las organizaciones comunistas internacionales, como el Komintern. En ellas había voluntarios procedentes de toda Europa y América; en su mayoría eran de ideología izquierdista y predominaban los afectos al comunismo.<br />Los sublevados fueron los más favorecidos por el apoyo extranjero. La ayuda alemana e italiana en armas (aviones, carros de combate, artillería, fusiles, municiones) fue la más importante tanto numérica como tácticamente. Alemania envió una unidad de aviación, la Legión Cóndor, y se sirvió de la guerra de España para probar algunas de sus nuevas armas. Cobró su ayuda con la entrega de minerales y otros productos estratégicos. La ayuda italiana consistió en el envío de una gran unidad, el Corpo di TruppeVolontarie (CTV), aunque también tuvo importancia la armamentística. Con las tropas de los rebeldes combatieron también contingentes de voluntarios portugueses, de irlandeses y de otras nacionalidades.<br />
  29. 29. 10. 3 LAS OPERACIONES MILITARES DE LA GUERRA :<br />Desde el momento en que la sublevación se convirtió en guerra civil hasta su conclusión treinta y seis meses después, el conflicto atravesó en el aspecto militar por cuatro grandes momentos de duración desigual:<br />1 - El avance rebelde hacia Madrid (julio‑noviembre de 1936).<br />2 - Las batallas alrededor de Madrid y la ocupación del Norte (diciembre del 36‑octubre del 37).<br />3 - La ofensiva hacia el Mediterráneo (noviembre del 37‑ju­nio del 38).<br />4 - La batalla del Ebro y el fin de la guerra (julio del 38‑abril del 39).<br />
  30. 30. 1 - El avance rebelde hacia Madrid (julio‑noviembre de 1936).<br />Las operaciones militares empezaron la semana siguiente al alzamiento, y dieron lugar a una fase de la Guerra Civil que conocemos como “guerra de columnas”. La primera etapa del conflicto transcurrió entre el desencadenamiento de las operaciones y el fracaso de los sublevados en su intento de tomar Madrid a comienzos de noviembre de 1936. Después de cruzar el Estrecho, las tropas de África, legionarios y regulares al mando de Yagüe, consiguieron el enlace con la zona sublevada del norte, después de eliminar la resistencia de Badajoz. En septiembre, Franco ocupó Toledo, y puso fin al cerco de su Alcázar, donde resistían unos centenares de militares sublevados con sus familias. A finales de octubre se hallaba ya a las puertas de Madrid.La conquista de la capital podía ser inminente por lo que el 29 de octubre se decretó la movilización general para salvar Madrid. Miles de hombres y mujeres, con enorme entusiasmo, fortificaron los accesos y el interior de la ciudad. Mientras se cavaban zanjas, nacían consignas que se hicieron míticas como “no pasarán” y “Madrid, tumba del fascismo”. El 6 de noviembre, el gobierno republicano se trasladó a Valencia, dejando la plaza en manos de una junta presidida por el general Miaja, mientras que la estrategia de la defensa de la capital quedaba en manos del entonces comandante Rojo. Pese a los ataques aéreos, Madrid resistió desde noviembre a enero el ataque frontal, gracias también a la llegada de las primeras Brigadas Internacionales y de una columna anarcosindicalista desde Barcelona, la columna Libertad, al mando del líder sindical Buenaventura Durruti.<br />
  31. 31. Como en cualquier guerra el papel de las mujeres fue crucial sobretodo en la retaguardia, muy carismática fue Dolores Ibarruri, la Pasionaria. Ella es una activa dirigente comunista de gran fuerza, que lucha por los trabajadores. Sus discursos durante la guerra civil, en la defensa de Madrid, la convierten en un mito. Se exilia en Moscú. Regresa a España en 1977. Ese año se presenta a las elecciones generales y sale elegida por Asturias. No obstante, dimite de su escaño a los seis meses. Murió en Madrid en 1989. <br />
  32. 32. Cartel de propaganda del bando nacional : “pasaremos”<br />La defensa de Madrid fue muy dura, abundaban las barricadas y las pancartas del tipo : “No pasaran” o “Madrid la tumba del fascismo”<br />
  33. 33. Aspecto del centro de Madrid, noviembre de 1936.<br />
  34. 34. La heroica resistencia de la ciudad de Madrid, en una larga batalla (noviembre‑diciembre de 1936), concluyó la fase de la guerra denominada de “columnas” o “fase miliciana”. En ella los combatientes emplearon el sistema de columnas de tropas, como en las guerras coloniales; las tropas estaban compuestas en gran parte por tropas milicianas, milicias políticas voluntarias de partidos y sindicatos.<br />Fracasado el intento de entrar en la capital, los sublevados emprendieron dos maniobras envolventes para aislar Madrid, que dependía de sus comunicaciones por el este, en especial de la carretera de Valencia, por lo que los sublevados planearon un ataque para cortarlas. Esta maniobra produjo la batalla del Jarama, en febrero de 1937, que ambos bandos calificaron de victoria propia; lo cierto es que se extinguió de forma progresiva debido al desgaste de ambos ejércitos. Los sublevados habían cruzado el río, pero no habían conseguido su objetivo; los republicanos habían detenido la ofensiva enemiga que pretendía aislar la capital. En la batalla de Guadalajara,en el mes de marzo de 1937, las tropas fascistas italianas aliadas a Franco sufrieron una espectacular derrota a manos del reconstituido Ejército Popular de la República. Fue la primera victoria republicana de gran resonancia.<br />
  35. 35. La batalla del Jarama, en su tiempo, fue un acontecimiento muy importante que dejó un huella imborrable de 16.000 muertos y un incontable número de heridos y lesionados.<br />
  36. 36. 2 – Fin de las batallas alrededor de Madrid y la ocupación del Norte (diciembre del 36‑octubre del 37).<br />Franco decidió entonces cambiar la estrategia de la guerra, abandonando el ataque a Madrid y llevándola a otros escenarios. La segunda fase sería más larga y estaría caracterizada por la regularización de ambos ejércitos, especialmente en el republicano, con la creación del nuevo Ejército Popularde la Repúblicay la militarización o disolución de buena parte de las milicias. Por su lado, Franco militarizó también sus cuerpos de voluntarios (requetés, falangistas...). Esta etapa se alargó durante casi un año y finalizó con la conquista del norte peninsular, lo que privó a la República de los importantes centros mineros e industriales de la fachada cantábrica.La lucha se trasladó primero al norte, a la franja cantábrica; los combates principales se produjeron entre abril de 1937 y octubre del mismo año y los frentes de combate fueron desplazándose de este a oeste: Guipúzcoa, Vizcaya, Santander y Asturias. Los sublevados, desencadenaron un ataque hacia Vizcaya en los últimos días de marzo. En abril se producía el primer bombardeo aéreo del mundo sobre una población civil, el de Guernica (Vizcaya), con muchas víctimas y realizado por la aviación alemana e italiana por orden del Cuartel General de Franco.Bilbao fue ocupada en junio gracias a la superioridad en medios, armamento y aviación de los sublevados. La República, para aliviar la presión militar en el norte, desencadenó el ataque a Brunete, cerca de Madrid, y más tarde a Belchite,junto a Zaragoza, pero no consiguió evitar que las tropas de Franco entrasen primero en Santander y luego en Asturias, donde la batalla se llevó a cabo entre septiembre y octubre de 1937. Toda la franja norte quedaba en manos de los rebeldes.<br />
  37. 37.
  38. 38. Gernika, destruida, tras el bombardeo del 26 de abril de 1937. La invasión produce un caos de huídas, muertes y desplazamientos de toda índole que afecta profundamente la composición de la población.<br />
  39. 39.
  40. 40.
  41. 41. 3 - La ofensiva hacia el Mediterráneo (noviembre del 37‑junio del 38).<br />En diciembre de 1937, el ejército republicano había sido remozado con la creación de las Brigadas Mixtas y tenía a su frente a un gran general, Vicente Rojo, el defensor de Madrid. Se pretendía afianzar la organización castrense y dotar al ejército de la necesaria eficacia para dar un giro al desarrollo de la guerra. A tal fin, el ejército se dotó de mandos profesionales y en él se integraron los cuadros procedentes de las milicias (Modesto, Líster, el Campesino...).<br />El nuevo ejército republicano intentó tomar la iniciativa desencadenando diversas ofensivas, la más exitosa de las cuales tuvo lugar en dirección a Teruel, en torno a cuya capital se dio una gran batalla en el invierno de 1937‑1938. La batalla de Teruel llevó a la ocupación republicana de la ciudad, que se mantuvo hasta el mes de febrero, momento en que los republicanos tuvieron que abandonarla definitivamente. El ejército de Franco desencadenó entonces la campaña de Aragón, en tierras de Teruel, atravesando el Maestrazgo y llegando al Mediterráneo en Vinaroz (Castellón) en el mes de abril. El territorio republicano quedaba dividido en dos zonas, una de las cuales era Cataluña.Franco podría haber atacado entonces Cataluña y haber acabado con la guerra, pero no lo hizo, seguramente para no acercarse a la frontera francesa en un momento de tensión internacional. Prefirió continuar el ataque hacia el sur, manteniendo fuertes combates por Castellón y Valencia, capital de la República. Su avance quedó detenido cuando el ejército republicano, habiendo recibido nuevo armamento y remozado sus unidades, desencadenó un poderoso ataque sobre el río Ebro en la provincia de Tarragona.<br />
  42. 42. Carros blindados frente a la plaza de toros de Teruel <br />
  43. 43.
  44. 44. 4 - La batalla del Ebro y el fin de la guerra (julio del 38‑abril del 39).<br />La última fase de la guerra se inició con la batalla del Ebro y terminó con la derrota definitiva de la República, en un contexto internacional en el que los representantes de las grandes potencias (Inglaterra, Francia, Italia y Alemania) dejaron totalmente abandonada a su suerte a la República española (Conferencia de Munich, octubrede 1938).La batalla del Ebro fue uno de los mayores episodios militares de la guerra. Empezó el día 25 de julio con el ataque republicano entre Mequinenza y Amposta. Una primera penetración profunda de los republicanos hacia el sur les llevó a ocupar Gandesa, donde lograron resistir durante unos meses, Franco envió grandes refuerzos, incluidas la aviación alemana e italiana, y consiguió detener allí el ataque. Luego contraatacó y, a principios de noviembre, el ejército republicano tuvo que replegarse en la otra orilla del río mientras el ejército de Franco avanzaba ocupando todo el sur de Tarragona y cruzando completamente el Ebro en la zona de su desembocadura. El día 16 se dio por acabada la batalla. El ejército republicano había quedado gravemente mermado.<br />Franco decidió entonces emprender definitivamente la ofensiva sobre Cataluña. El día 26 de enero entraba en Barcelona sin lucha. La caída de Gerona significó la huida hacia Francia de millares de refugiados, entre ellos el gobierno republicano, instalado en Barcelona desde octubre de 1937. El presidente de la República, Manuel Azaña, abandonó España. A principios de febrero estaba ocupada toda Cataluña y la suerte de la República, totalmente decidida.<br />
  45. 45. Retirando el camuflaje de las barcas.<br />
  46. 46. Las tropas nacionales abrieron las compuertas de los embalses. Las diversas riadas se llevaron por delante hombres, material, puentes y pasarelas del EPR, que fueron reconstruidas con la máxima urgencia.<br />
  47. 47.
  48. 48. El cruce del río, por pasarelas, punets de pontones, a nado y en embarcaciones ligeras, sorprende al EN, a excepción de Amposta. Agotada la ofensiva por falta de medios de locomoción, y por el error de no sobrepasar Gandesa, la ofensiva se detiene. Las contraofensivas del EN, tardarán 4 meses en rechazar a sus puntos de partida al EPR. La ofensiva se realiza en un momento que la frontera francesa está cerrada, el último envío soviético data de marzo de 1938, las FARE están agotadas, y el único proveedor fiable Checoeslovaquia está sufriendo el acoso de la Alemania Nazi. <br />
  49. 49. Arriba columna del ejército sedicioso llamado (nacional) dirigiendose a la línea de fuego del frente de Gandesa (Terra Alta) en Agosto de 1938, durante la batalla del Ebro.<br />
  50. 50. En febrero de 1939 a la República no le quedaba más territorio que la llamada Zona Centro, que comprendía Madrid y toda la región mediterránea desde el norte de Valencia hasta Almería. A pesar de que el jefe del gobierno republicano, Juan Negrín, había regresado de Francia y quería continuar la guerra, apoyado por los comunistas, ya no hubo realmente ninguna batalla importante. A finales de este mes, Inglaterra y Francia reconocieron al gobierno de Franco y, a primeros de marzo, Manuel Azaña presentó en París su dimisión como presidente de la República.<br />A comienzos de marzo se produjo en Madrid una sublevación contra el gobierno de la República dirigida por el coronel Segismundo Casado, jefe de la defensa de la capital. El Coronel venía preparando este golpe desde hacía meses y había entrado en contacto con el servicio de espionaje del enemigo. Casado creía que la influencia de los comunistas en la República era la causa de la prolongación de la guerra y que sería posible terminarla mediante una negociación con Franco, cuyos objetivos y condiciones finales nunca tuvieron muy claros los negociadores republicanos.<br />Casado, con el falso pretexto de que el presidente Negrín iba a nombrar a comienzos de marzo altos mandos exclusivamente comunistas para el ejército, se sublevó el día 5 y controló Madrid tras una fuerte lucha con las unidades comunistas y fusilamientos de militares por ambas partes.<br />
  51. 51.
  52. 52.
  53. 53. Junto con el socialista Julián Besteiro entre otros, y el apoyo de parte de la UGT, se creó una Junta de Defensa, cuya presidencia se dio al general Miaja (que no hizo acto de presencia), con el objetivo de negociar con Franco una “paz honrosa” basada en la “generosidad del Caudillo”. Besteiro pronunció por radio un llamamiento a la reconciliación. Ese esfuerzo no sirvió para nada . Franco no aceptó condición ninguna para la rendición y obligó a entregar las armas. El día 28 de marzo, las tropas de Franco entraron en Madrid sin ninguna resistencia.<br />La Guerra Civil iba a terminar como comenzó, con una sublevación. La descomposición del ejército republicano fue completa. También hubo una sublevación antirrepublicana en Cartagena y la escuadra huyó desde aquel puerto para refugiarse en la base francesa de Bizerta, en Túnez. Los barcos habían sido de muy poca utilidad a la República, en gran par te porque, al haberse sublevado la mayor parte de la oficialidad de la marina, la flota quedó muy escasa de mandos.<br />En los días posteriores a la entrada en Madrid se ocupó toda la zona mediterránea. El 1 de abril Franco firmó en Burgos el último parte de guerra: “En el día de hoy, cautivo, y desarmado el ejército rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. Españoles, la guerra ha terminado”.<br /> <br />
  54. 54. El último parte de la Guerra Civil Española, firmado por Francisco Franco, publicado el 1 de abril de 1939, día final de la guerra, es un breve texto muy popular en España.<br />
  55. 55. 10. 4 la zona republicana . La revolución contenida :<br />El alzamiento militar se intentó justificar con el argumento de que en la República gobernada por el Frente Popular se estaba preparando una revolución comunista dirigida por los sindicatos obreros, que eliminaría la propiedad privada, la religión y el Estado existente para imponer un “soviet” al estilo ruso. Nada de ello tenía fundamento: en la primavera de 1936 no había ninguna revolución en marcha, si bien el desorden era grande (huelgas, atentados, ocupación de tierras, actuación de bandas y enfrentamientos políticos) y estaba provocado tanto por las derechas como por las izquierdas. <br />Fue el propio alzamiento militar el que provocó, de inmediato, que en el territorio que permaneció fiel a la República se extendiera una revolución social de carácter colectivista, que proponía cambiar el sistema de propiedad y destruir el poder del Estado. Este proceso revolucionario fue llevado adelante, sobre todo, por el anarcosindicalismo, con su central sindical CNT y sus grupos de activistas de la FAI le secundó, en parte, el sindicato socialista, la UGT, que participó en muchas colectivizaciones de tierras y de industrias. Pero tanto el PCE como el PSOE se mantuvieron fuera de esta acción y, posteriormente, se pondrían claramente en contra.<br />
  56. 56. Buenaventura Durrutien el frente de Aragón,<br />a la izquierda campesinos en tierras colectivizadas.<br /> <br />
  57. 57. Milicianas comunistas de las Juventudes Socialistas Unificadas de Sariñena en Barbastro. <br />Milicianos de la CNT FAI en Huerrios 1936<br />Armamento y milicianos de la FAI<br />
  58. 58. La revolución popular social y política tuvo especialmente fuerza en Cataluña, donde se creó, al producirse la derrota de los sublevados en Barcelona, el Comité Central de Milicias Antifascistas, que impulsó la revolución en Cataluña. Después, ese Comité llegaría a un entendimiento con los partidos políticos y se reconstituiría el poder de la Generalitat con un gobierno catalán presidido por Lluís Companys y con presencia de sindicatos y partidos obreros. La revolución se extendió por los pueblos y ciudades de Cataluña, la parte de Aragón que no estaba en manos de los sublevados, Valencia, Asturias, La Mancha y Andalucía oriental. En muchas capitales y pueblos grandes y pequeños, se constituyeron de inmediato juntas, Consejos y Comités; muchos de ellos estaban dispuestos a imponer un nuevo orden revolucionario. También se desarrolló un violento movimiento anticlerical que se concretó en el saqueo e incendio de iglesias y objetos de culto, así como en el asesinato de miles de religiosos. Estas acciones fueron protagonizadas en su mayor parte por grupos incontrolados de tendencia anarquista.<br />El elemento más significativo de la revolución social desencadenada fue, sin duda, el colectivismo. La propiedad industrial y agraria se pretendió convertir en propiedad colectiva. La colectivización de la industria fue un hecho en Cataluña, mediante un decreto de octubre de 1936 . Las colectivizaciones agrarias se extendieron ampliamente por Aragón, Valencia, la Mancha y Andalucía. <br />
  59. 59.
  60. 60. Muchos servicios que eran esenciales en la guerra fueron también colectivizados a través de los sindicatos. Los transportes, el abastecimiento alimenticio, las fábricas de armas, etc., funcionaron, sobre todo al principio de la guerra, colectivizados. Al producirse la sublevación, el gobierno de Santiago Casares dimitió y se formó de inmediato otro presidido por Diego Martínez Barrio que pretendió, en realidad, negociar con los rebeldes el fin de la insurrección. Como ello fue imposible, Martínez Barrio fue rápidamente sustituido como primer ministro por José Giral, también republicano.<br />El gobierno de Giral se aprestó a defender la República tomando las primeras medidas militares. Desde muy pronto vio que el problema republicano fundamental era la carencia de un ejército para oponerlo al de los rebeldes. El antiguo ejército había quedado mermado por la sublevación a la que se sumaron la inmensa mayoría de los oficiales. Por ello, el gobierno entregó armas a las milicias de los partidos y disolvió el ejército, pensando que así quitaría fuerza a los rebeldes. En agosto decretó la creación de batallones de voluntarios, encabezados por la antigua oficialidad del ejército; con el deseo de regularizar las milicias de partido, legisló sobre la Milicia Voluntaria y se propuso crear un nuevo ejército de voluntarios.<br />En el verano y otoño de 1936, el poder del Estado sufrió un desplome casi total. Comités, juntas, Consejos, etc., aparecían por todas partes. <br />
  61. 61. La revolución política, junto a la social, tuvo en buena parte su origen en la actitud tibia que las autoridades republicanas (los gobernadores civiles o alcaldes) habían mostrado ante los rebeldes y en su negativa a entregar armas al pueblo cuando éste las pidió para combatir a los sublevados. El mes de agosto fue extremadamente crítico para la República debido al constante avance militar de los rebeldes. Era preciso encontrar un jefe de gobierno republicano capaz de cambiar el panorama.<br />La opinión republicana era casi unánime en que sólo había un hombre capaz de llevar a cabo la unión de todas las fuerzas republicanas, burguesas y obreras, en un único esfuerzo de guerra: el socialista Francisco Largo Caballero, secretario general de la UGT y líder obrero prestigioso, que fue llamado a formar gobierno. Largo Caballero estaba apoyado, en principio, por todas las fuerzas republicanas. Constituyó un nuevo gabinete el día 5 de septiembre de 1936 en el que estaban presentes republicanos, socialistas y, por vez primera, los comunistas. A comienzos de noviembre, entraron en el gabinete cuatro ministros anarcosindicalistas, hecho sin precedentes en el mundo. Ocurría esto en el momento mismo en que el gobierno de la República decidió trasladarse a Valencia ante el inminente ataque a Madrid por parte de los sublevados.<br />La etapa de gobierno de Largo Caballero duró hasta mediados de mayo de 1937 y tuvo una gran importancia en el desarrollo de la guerra. <br />
  62. 62. Su proyecto era crear una “gran alianza antifascista” frente a los sublevados: recomponer el poder del Estado, eliminando juntas y Comités pero reconociendo los Consejos Regionales, y dirigir la guerra con nueva energía militarizando las milicias de los partidos y creando el Ejército Popular sobre la base de las Brigadas Mixtas. Pero el socialista Largo Caballero tuvo serios problemas con los comunistas y los anarcosindicalistas. Su empeño en dirigir la guerra personalmente y la enemistad con los comunistas hicieron que se distanciara de los partidos mientras se apoyaba más en los sindicatos. Por su parte, los anarcosindicalistas, pese a participar en un gobierno de unidad, no renunciaban a practicar su propia política, insistían en las colectivizaciones y se resistían a integrar sus milicias en el ejército regular.<br />Los problemas que fueron debilitando el gobierno de Largo Caballero estallaron definitivamente con los sucesos ocurridos a principios de mayo en Barcelona.<br />No todas las fuerzas que apoyaban a la República querían que se produjese el tipo de guerra revolucionaria que proponían los anarcosindicalistas y ciertos sectores del comunismo no estalinista como el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y su líder Andrés Nin. <br />
  63. 63. Ello llevó al intento de contener la revolución y normalizar el Estado republicano y, en definitiva, a un gran enfrentamiento dentro de las filas de la República. Se trató de una disputa por el poder en Cataluña, donde a la fuerza de la CNT y del POUM se oponían los comunistas y los partidos republicanos que controlaban la Generalitat. Se produjeron algunos asesinatos de líderes sindicales y la lucha se desencadenó abiertamente cuando se intentó desalojar a los anarquistas del edificio de la Telefónica que controlaban.<br />Los enfrentamientos sangrientos concluyeron con la derrota anarquista y llevaron a la disolución del POUM por presión comunista. El gobierno central tuvo que enviar fuerzas a Cataluña para controlar el orden público. A raíz de los conocidos como “Fets de Maig” (Sucesos de mayo), Largo Caballero quedó muy debilitado, sin el apoyo mayoritario ni de su propio partido y contando tan sólo con el de la UGT. Se abrió entonces una lucha entre los seguidores de Largo Caballero y los comunistas. El propio partido socialista, impulsado, sobre todo, por Indalecio Prieto, prefirió encontrar una solución en el acuerdo con los comunistas. A mediados del mes de mayo de 1937, se produjo la crisis del gobierno Largo Caballero. Los comunistas insistieron en que no continuarían en el gobierno si Largo Caballero seguía siendo quien dirigiese la política militar. Los comunistas tenían ya una gran influencia, basada, sobre todo, en la ayuda que la Unión Soviética prestaba a la República, lo que les fortalecía, y en su control del ejército a través de los Comisarios Políticos.<br />
  64. 64. La Guerra y la Revolución son inseparables reza este cartel propagandístico de la CNT y la FIJL. Éste sería uno de los principales puntos discordantes entre los Anarquistas, por un lado, y el Gobierno republicano y los comunistas, por otro.<br />
  65. 65. Largo Caballero dimitió y se constituyó un nuevo gobierno presidido por el socialista Juan Negrín; de la dirección de la guerra se encargaría el nuevo ministro de Defensa, el también socialista Indalecio Prieto. En el gobierno no estarían ya los sindicatos, CNT y UGT, sino sólo los partidos políticos. El gobierno de Negrín permaneció en el poder hasta el final de la guerra. Negrín basó su política en la persistencia del esfuerzo militar, para lo cual era necesario seguir recibiendo ayuda extranjera en armamento; también quería que la República fuese reconocida como el único poder legítimo en España, por lo que denunciaba la intervención activa de las potencias fascistas en ayuda de los sublevados.<br />Negrín tenía como apoyo fundamental a los comunistas y ello le acarreó graves problemas en su gobierno, en especial sus discrepancias con Prieto, quien acabó saliendo del ministerio de la Guerra. Negrín propuso una política de resistencia de la República hasta el fin, aunque no dejó nunca de buscar un acuerdo con el enemigo que salvaguardara la República y la democracia en España. Para ello propuso su célebre programa de los Trece Puntos,en los que se preveía la permanencia de la República, tras un proceso de elecciones democráticas, cuando cesara la lucha armada. El bando de Franco no aceptó su programa<br />
  66. 66. JoséGiral<br />Julio-septiembre 36<br />Juan Negrín<br />mayo37-marzo39<br />Francisco Largo Caballero<br />septiembre36-mayo37<br />En las imágenes los tres presidentes del gobierno de la República durante la guerra civil.<br />
  67. 67. En el año 1938, la vida empezó a hacerse sumamente difícil en el territorio republicano. Faltaban alimentos y abastecimientos básicos, los reveses militares eran continuos y entre la población empezaba a extenderse el cansancio de la guerra. El gobierno de Negrín insistía en la necesidad de la resistencia militar. La esperanza de Negrín era que la guerra en España durase hasta la declaración del conflicto general europeo, que era previsible por el enfrentamiento entre las potencias democráticas y las fascistas. Por ello se acuñó el eslogan “¡Resistir es vencer!”.<br />Pero la discrepancia entre las fuerzas republicanas se hacía cada vez más honda. La única ayuda posible era la de la Unión Soviética. El nuevo plan de paz de Negrín redujo a finales de 1938 sus propuestas a sólo Tres Puntos: salida de las tropas extranjeras, ausencia de represalias de los vencedores sobre los vencidos y establecimiento de un régimen democrático. Vano intento ante un ejército como el de Franco que ya había hecho saber públicamente que “sólo aceptaría una rendición sin condiciones”. La República tenía los días contados<br />
  68. 68. 10. 5 LA ZONA SUBLEVADA . LA CREACIÓN DE UN ESTADO :<br />Los grupos políticos y sociales que habían dado su apoyo al alzamiento militar estaban divididos, ya que no tenían ningún proyecto común que ofreciese coherencia política a la rebelión militar. Por eso aceptaron la supremacía del ejército que, convertido en la columna vertebral del nuevo régimen, tuvo siempre la iniciativa política y fue el encargado de organizar el nuevo Estado surgido del conflicto bélico. Los militares sublevados crearon muy pronto un organismo de dirección al que llamaron, al viejo estilo militar, junta de Defensa Nacional. Se instaló en Burgos y la presidía el general más antiguo entre los sublevados, Miguel Cabanellas. Su misión era la gobernación del territorio ocupado y no tenía jurisdicción en los asuntos militares. La Junta prohibió la actividad de todos los partidos políticos y decretó la paralización de la aplicación de la reforma agraria en los territorios conquistados. Dado que el general ]osé Sanjurjo, considerado como jefe de la sublevación, murió en un accidente de aviación en Lisboa el 20 de julio de 1936, el alzamiento quedó sin líder. La necesidad de que la sublevación tuviese un mando único se planteó muy pronto, cuando quedó claro que el golpe militar había provocado una guerra civil.<br />
  69. 69. Acompañado del general Miguel Cabanellas, Franco se dirigió a la Capitanía General de Burgos.<br />El 1 de octubre de 1936, en Burgos, Franco recibía el mando supremo.<br /> Falangistas y guardias civiles escoltaron el triunfal recorrido de Franco por las calles de Burgos con motivo de su exaltación al mando supremo militar y político. Junto al Caudillo destacaba la figura del general Mola. Los ejércitos nacionales del Norte y del Sur ya habían tomado contacto.<br />
  70. 70. A finales de septiembre comenzaron las reuniones de militares en las que se fraguó la elección de un jefe supremo del alzamiento, y en las que Franco fue adquiriendo cada vez más adeptos entre los generales, sobre todo a partir del momento en que consiguió socorrer a los defensores del Alcázar de Toledo y ocupar la ciudad el 29 de septiembre.<br />Las columnas del ejército de África habían avanzado rápidamente y Franco se convertía así en la figura más destacada entre los sublevados y la más conocida en el extranjero. En una finca de los alrededores de Salamanca, el día 30 de septiembre, fue elegido por amplio margen como jefe del alzamiento.<br />El primero de octubre de 1936 se publicó el decreto que le nombraba “Jefe del Gobierno del Estado” y Generalísimo de los Ejércitos Españoles. Desapareció la junta de Defensa Nacional y se estableció una junta Técnica del Estado, con sede en Valladolid y en Burgos, dividida en Comisiones mandadas por militares pero en las que había también civiles. El Cuartel General del Generalísimo se trasladó a Salamanca. <br />Los problemas políticos se agudizaron en la zona sublevada a fines del año 1936, cuando parecía que la guerra se iba a prolongar bastante a la vista del fracaso en la toma de Madrid. <br />
  71. 71.
  72. 72. Existía un mando militar poderoso, pero ninguna cohesión política. Naturalmente, los sublevados tenían una fuerte ideología antiliberal, habían prohibido todos los partidos políticos que formaban parte del Frente Popular y todos los sindicatos de clase, y habían procedido a una tremenda represión de los fieles a la República que quedaron en su territorio.Sólo actuaban como grupos políticos Falange Española, cuyo jefe fundador, José Antonio Primo de Rivera, fue fusilado por los republicanos tras un juicio en Alicante en noviembre de 1936, y la Comunión Tradicionalista; se toleraban la CEDA y otros grupos monárquicos que estaban prácticamente desmantelados. En realidad, el único grupo de filiación fascista entre los sublevados era Falange Española, ya que los alzados representaban mucho más al viejo conservadurismo agrario y reaccionario español.Ante la necesidad de organizar un nuevo poder político unitario, los sublevados se inspiraron en el modelo institucional de los Estados fascistas italiano y alemán, que tanto les ayudaban. Acudieron a ese modelo de Estado de partido único, con un jefe con plenos poderes, para crear el "Nuevo Estado". En abril de 1937, Franco dio a conocer el Decreto de Unificación por el que se creaba un partido, Falange Española Tradicionalista y de las JONS, "unificando" a falangistas y carlistas, en el cual se integrarían todos los demás. Franco sería Jefe del Partido y Jefe del Estado. El proceso de institucionalización del nuevo Estado franquista culminó en enero de 1938 con la formación del primer gobierno de Franco o gabinete formado por con la desaparición de la Junta Técnica.<br />
  73. 73. Once ministros forman el primer Gobierno de Franco, constituido en Burgos el 30 de enero de 1938. Se trata de 3 militares, 2 técnicos, 2 monárquicos alfonsinos, 2 neo-falangistas, 1 falangista y 1 tradicionalista. El Gobierno estaba presidido por Franco. Asuntos Exteriores: Francisco Gómez-Jordana y Sousa, conde de Jordana. Justicia: Tomás Domínguez Arévalo, conde de Rodezno. Defensa Nacional: Fidel Dávila Arrondo. Orden Público: Severiano Martínez Anido. Interior: Ramón Serrano Suñer. Hacienda: Andrés Amado. Industria-Comercio: Juan Antonio Suanzes Fernández. Agricultura: Raimundo Fernández Cuesta. Educación Nacional: Pedro Sáinz Rodríguez. Obras Públicas: Alfonso Peña Boeuf. Acción Sindical: Pedro González Bueno.<br />
  74. 74. En la persona de Franco, el Generalísimo, se concentraba la jefatura del Estado y la presidencia del gobierno. A partir de entonces pasó a ser llamado normalmente “Caudillo de España” y el nuevo Estado empezó a legislar sobre múltiples asuntos. <br />Antes de que acabara la guerra se promulgó una de sus Leyes Fundamentales, el Fuero del Trabajo (marzo 1938), inspirada en la Carta del Lavoro del fascismo italiano, en la doctrina social de la Iglesia y en algunos principios de Falange. Esta legislación sentó las bases de la organización corporativa del Estado y del sindicalismo vertical una organización estatal que agrupaba a empresarios y trabajadores. Además, se consideraron como actos subversivos las huelgas y las reivindicaciones colectivas. Una legislación sobre la imprenta y la prensa aseguró el control ideológico del régimen sobre los medios de comunicación. Un conjunto de leyes favorables a la iglesia acabaron con el intento de secularización emprendido por la República: se derogaron las leyes del matrimonio civil y del divorcio, se estableció el culto religioso en la enseñanza y en el ejército, y se instituyó una retribución estatal al clero. Finalmente, la Ley de Responsabilidades políticasde febrero de 1939 facultaba a los tribunales mixtos (formados por el ejército, el poder judicial y representantes de Falange) para la aplicación de penas a personas vinculadas a partidos de izquierda.<br /> <br />
  75. 75. FRAGMENTO DE LA LEY DE RESPONSABILIDADES POLÍTICAS (9 FEBRERO 39)<br />[...] Los propósitos de esta Ley y su desarrollo le dan un carácter que supera los conceptos estric­tos de una disposición penal encajada dentro de moldes que ya han caducado. La magnitud inten­cional y las consecuencias materiales de los agravios inferidos a España son tales que impiden que el castigo y la reparación alcancen unas dimensiones proporcionadas, pues estas repugnarían al hondo sentido de nuestra Revolución nacional, que no quiere ni pensar con crueldad, ni llevar la miseria a los hogares. Y, por ello, esta Ley, que no es vindicadora, sino constructiva, atenúa, por una parte, el rigor sancionador, y, por otra, busca, dentro de la equidad, fórmulas que permitan armonizar los intereses sagrados de la Patria con el deseo de no quebrar la vida económica de par­ticulares. [...]<br />Art. 1°. Se declara la responsabilidad política de las personas, tanto jurídicas como físicas que desde 1° de octubre de 1934 y antes de 18 de julio de 1936, contribuyeron a crear o a agravar la sub­versión de todo orden de que se hizo víctima a España y de aquellas otras que, a partir de la segunda de dichas fechas, se hayan opuesto o se opongan al Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave.<br />Art. 2°. Como consecuencia de lo anterior…, quedan fuera de la Ley todos los partidos y agrupaciones políticas y sociales que, desde la convocatoria de las elecciones celebradas en 16 de febrero de 1936, han integrado el llamado Frente Popular, así como los partidos y agru­paciones aliados y adheridos a éste por el solo hecho de serlo, las organizaciones separatis­tas y todas aquellas que se hayan opuesto al Triunfo del Movimiento Nacional. (Se enume­ran todos ellos.) [...]<br />Art. 3°. Los partidos, agrupaciones y organizaciones declaradas fuera de la ley, sufrirán la pér­dida absoluta de sus derechos de toda clase y la pérdida total de sus bienes.<br />Art. 4°. En virtud de lo dispuesto en el artículo 1°, quedan incursos en responsabilidad política y sujetos a las sanciones que se les impongan en los procedimientos que contra ellos se sigan, las personas individuales que se hallen comprendidas en alguno de los casos supuestos siguientes:<br />a)  Haber sido o ser condenado por la jurisdicción militar…<br />b) Haber desempeñado cargos directivos en los partidos, agrupaciones y asociaciones a      que  alcanza la declaración del artículo 2°…<br />c) Haber figurado… como afiliado a los partidos, agrupaciones y asociaciones a que se refiere el apartado anterior…<br />d) Haber desempeñado cargos o misiones de carácter político o administrativo de índole civil…<br />e)  Haberse significado públicamente… a favor del frente Popular…<br />f)   Haber convocado las elecciones para Diputados a Cortes del año 1936…<br />g)  Los Diputados que en el Parlamento de 1936… hayan contribuido a la implantación de los ideales del Frente Popular y de sus programas…<br />h)  Pertenecer o haber pertenecido a la Masonería…<br />i)   Haberse opuesto de manera activa al Movimiento Nacional….<br />
  76. 76. 10. 6 la represión y las víctimas de la guerra :<br />Durante muchos años no hubo ideas claras acerca de las víctimas que había producido la Guerra Civil de 1936. Hoy día permanecen algunas dudas, pero se han efectuado grandes avances en el conocimiento del coste en vidas de aquel enfrentamiento. En la guerra hubo víctimas por diversas causas: de combates, la represión del enemigo que se practicó en ambos bandos, las penalidades que la guerra trajo. También hubo otro tipo de víctimas, los encarcelados, desterrados y exiliados. Un recuento total y exacto del número de estas víctimas es muy difícil. Al comienzo del conflicto, en ambos bandos se practicó la persecución indiscriminada e ilegal de todos los contrarios, de todos los que ofrecían resistencia o se mostraban partidarios del enemigo. Pero después, en el campo rebelde, se procedió sistemáticamente a la eliminación física de los enemigos como una de las tareas básicas y propias de la rebelión. Fue una represión de Estado basada siempre en leyesmilitares de excepción, por medio de ejecuciones sumarísimas, porque todo se sometió al fuero militar.En la República hubo primero una represión descontrolada por parte de milicias y organizaciones de partidos en las que no intervino el poder establecido. Se sucedieron en los primeros meses de la guerra los llamados “paseos”, personas que eran detenidas, llevadas fuera de la ciudad y ejecutadas, y la represión en las checas (cárceles clandestinas) de Madrid y Barcelona. <br />
  77. 77. ¡Cuídate, España...! Cesar Vallejo<br />¡Cuídate, España, de tu propia España! <br />¡Cuídate de la hoz sin el martillo, <br />cuídate del martillo sin la hoz! <br />¡Cuídate de la víctima a pesar suyo, <br />del verdugo a pesar suyo <br />y del indiferente a pesar suyo! <br />¡Cuídate del que, antes de que cante el gallo, <br />negárate tres veces, <br />y del que te negó, después, tres veces! <br />¡Cuídate de las calaveras sin las tibias, <br />y de las tibias sin las calaveras! <br />¡Cuídate de los nuevos poderosos! <br />¡Cuídate del que come tus cadáveres, <br />del que devora muertos a tus vivos! <br />¡Cuídate del leal ciento por ciento! <br />¡Cuídate del cielo más acá del aire <br />y cuídate del aire más allá del cielo! <br />¡Cuídate de los que te aman! <br />¡Cuídate de tus héroes! <br />¡Cuídate de tus muertos! <br />¡Cuídate de la República! <br />¡Cuídate del futuro!… <br />
  78. 78. Incidentes tan graves como el asesinato de presos políticos en la Cárcel Modelo de Madrid en agosto de 1936 aceleraron que el Estado se hiciese con las riendas de la justicia al establecer los Tribunales Populares.<br />El número de víctimas producido por los vencedores fue muy superior, si se incluye la represión que el régimen de Franco siguió practicando después de la guerra, Víctimas fueron, en uno y otro bando, personas relevantes a las que se mató, a veces, más por lo que significaban que por su propia posición. Los sublevados asesinaron al poeta Federico García Lorca al comienzo de la guerra, en Granada. El gobierno de Franco hizo ejecutar a cuantos políticos importantes del bando republicano cayeron en sus manos. Después de la guerra, fueron ejecutados dirigentes como Lluís Companys, presidente dela Generalitat de Cataluña, el socialista Julián Zugazagoitiay el anarquista Juan Peiró.<br />En el bando republicano, el caos político del comienzo arrastró a la muerte a personas como el político Melquíades Álvarez o los dirigentes madrileños de Falange, Ledesma Ramos y Ruiz de Alda. En el traslado de Madrid a Valencia, fueron asesinados en Paracuellos del Jarama muchos presos políticos de la Cárcel Modelo de Madrid, a comienzos de noviembre de 1936, sin que se sepa aún hoy de quién partió la orden de hacerlo.<br />
  79. 79. El impacto en pérdidas humanas de la guerra fue considerable. Se estima que las víctimas de la contienda superaron el medio millón de personas, incluyendo los muertos en combate, los represaliados en la retanguardia -represión masiva y sangrienta en muchos momentos de la guerra- y los ejecutados por los vencedores tras la guerra.<br />
  80. 80. Desde los primeros meses de la guerra, grupos de población civil de la zona republicana tuvieron que abandonar sus hogares ante el avance de las tropas rebeldes. Atemorizadas por posibles represalias de los “nacionales”, muchas familias iniciaron un éxodo hacia zonas que estaban todavía en poder de la República. Estos refugiados se concentraron especialmente en la zona de levante y en Cataluña. La población de la zona norte, aislada del resto del territorio republicano, sólo pudo huir por mar hacia otros países. Ante la imposibilidad de evacuar al conjunto de la población civil, se optó por dar prioridad a los niños y así fueron embarcados cerca de 13.000 con destino a diversos países europeos, americanos o hacia la URSS.<br />Hacia el final de la guerra, gentes de toda España, familias enteras, huérfanos de guerra, niños acogidos en hogares infantiles, miles de soldados en retirada, se concentraban en Cataluña para cruzar la frontera francesa. Entre el 27 de enero y el 3 de febrero de 1939, aproximadamente medio millón de españoles en retirada entraron en Francia. Una inmensa multitud de todas las edades y de las más diversas condiciones, en coche, en camiones o a pie, arrastrando carretones de dos ruedas, abarrotaron todas las carreteras de Barcelona a Port‑Bou y La Junquera para cruzar la frontera francesa. <br />
  81. 81. Refugiados llegan a Portús,el 29 de enero de 1939, después de la caída de Barcelona.<br />
  82. 82. Primero se permitió el paso de los civiles, hombres, mujeres y niños, y más tarde la de los soldados. Gran parte de los refugiados fueron conducidos por gendarmes a campos de concentración improvisados en las playas cercanas de Argelés y St. Cyprien.<br />En pocos meses volvieron aproximadamente la mitad de estos refugiados a España. El resto inició un largo y penoso exilio. De las decenas de miles que permanecieron en Francia, unos 30.000 se enrolaron en el ejército francés y, al estallar la Segunda Guerra Mundial, participaron de forma activa tanto en las unidades regulares del ejército como en la guerrilla contra los nazis. Una parte de ellos fueron detenidos por los alemanes y acabaron siendo fusilados o confinados en los temibles campos de exterminio (Treblinka, Dachau, Mauthausen...) donde murieron 16.000 personas de las cerca de 20.000 que estaban allí recluidas,<br />Un grupo importante de exiliados consiguió embarcar hacia América Latina (México 4.500, Chile 1200, Cuba 200, Argentina 200, 100 Venezuela) o refugiarse en la URSS (965). El conjunto más numeroso de exiliados en la URSS lo constituyeron los 3.000 niños evacuados durante la Guerra Civil. El grupo americano englobaba a muchas personalidades políticas e intelectuales. El propio gobierno de la República en el exilio se constituiría más tarde en México, uno de los países que más ayudó a los exiliados y que más fiel fue a la legalidad republicana.<br /> <br />
  83. 83.
  84. 84. Exiliados republicanos conducidos por gerdarmes franceses, Marzo de 1939, en la playa que se extiende entre Argelers y Bacarés (Roselló), donde seran internados en un campo de concentración.<br />
  85. 85.
  86. 86. CARTELES DE PROPAGANDA BANDO NACIONAL :<br />
  87. 87. CARTELES DE PROPAGANDA BANDO REPUBLICANO :<br />
  88. 88. El mundo en “nuestra” guerra civil<br />"Fue en España donde los<br />hombres aprendieron que es<br />posible tener razón y, aún así,<br />sufrir la derrota; que la fuerza<br />puede vencer al espíritu, y que<br />hay momentos en que el coraje<br />no tiene recompensa.<br />Esto es, sin duda, lo que explica<br />por qué tantos hombres en el<br />mundo consideran el drama<br />español como una tragedia<br />personal"<br /> Albert Camus<br />
  89. 89. TEXTOS HISTÓRICOS :<br />1.- El “plan” de “El Director”<br />  Tan pronto tenga éxito el movimiento nacional, se constituirá un Directorio, que lo integrará un presidente y cuatro vocales militares. El Directorio ejercerá el poder en toda su amplitud, tendrá la iniciativa de los Decretos-Leyes que se dicten. Dichos Decretos-Leyes serán refrendados en su día por el Parlamento Constituyente elegido por sufragio, en la forma que oportunamente se determine.<br /> <br /> Los primeros Decretos-Leyes serán los siguientes: <br /> <br />a.- Suspensión de la Constitución de 1931.<br />b.- Cese del Presidente de la República y miembros del gobierno.<br />d.- Defensa de la Dictadura Republicana.<br />f.- Disolución de las actuales Cortes.<br /> <br />El Directorio se comprometerá durante su gestión a no cambiar el régimen republicano, mantener en todo las reivindicaciones obreras legalmente logradas y adoptar cuantas medidas estimen necesarias para crear un Estado fuerte y disciplinado.<br />                        General Mola. Documento de circulación clandestina. 1936<br /> <br />
  90. 90. 2.- Primeras noticias del levantamiento en ambos bandos. Exageraciones contrapuestas<br /> <br />El Gobierno legal de la República<br />«Se ha frustrado un nuevo intento criminal contra la República. Una parte del Ejército que representa a España en Marruecos se ha levantado en armas contra la República, sublevándose con­tra la propia Patria y realizando un acto vergonzoso y criminal de rebeldía contra el poder legítimamente constituido.<br />El Gobierno declara que el movimiento está exclusivamente circunscrito a determinadas ciudades de la zona del Protectorado, y que nadie, absolutamente nadie, se ha sumado en la Península a tan absurdo empeño. Por el contrario, los españoles han reaccionado de un modo unánime y con la más profunda indignación contra la tentativa reprobable y frustrada ya en su nacimiento.»<br /> <br />Emitido por radio, la mañana del 18 de julio de 1936.<br /> <br />Los militares sublevados<br />«Españoles: el Ejército es dueño de toda España, menos de algunos puntos aislados donde luchamos con ventaja. Las columnas victoriosas que se dirigen a Madrid están en el Guadarrama, a pocos kilómetros de la capital, que no tardará en caer en nuestras manos. El general Franco se encontraba ayer en Córdoba al frente de una fuerte columna de tropas procedentes de África.'<br />Es inútil oponerse al avance de la mayor parte del pueblo español sano, que sólo desea una España libre de odios.»<br /> <br />EL GENERAL MOLA, 19 de julio de 1936.<br />
  91. 91. 3.- Inicio de la sublevación militar.<br /> <br />«Don Francisco Franco Bahamonde, General de división, Jefe Superior de las fuerzas Militares de Marruecos y Alto Comisario<br /> <br />HAGO SABER:<br />Una vez más el Ejército, unido a las demás fuerzas de la Nación, se ha visto obligado a recoger el anhelo de la gran mayoría de los españoles que veían con amargura infinita desaparecer lo que a todos puede unirnos en un ideal común: España.<br /> <br />Se trata de restablecer el imperio del orden dentro de la República para llevar a cabo la labor anunciada. <br /> <br />ORDENO Y MANDO:<br /> <br />Artículo 1° Queda declarado el estado de guerra en todo el territorio del Marruecos español y, como primera consecuencia, militarizadas todas las fuerzas armadas...»<br /> <br /> <br />Melilla, 17 de Julio de 1936<br />
  92. 92. 4.- Manifiesto de Franco<br /> <br />            <br /> <br /> <br />            La situación de España es cada vez más crítica. La anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos. Huelgas revolucionarias de todo orden paralizan la vida de la población, arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza (…). Al espíritu revolucionario e inconsciente de las masas engañadas y explotadas por los agentes soviéticos se unen la malicia y negligencia de las autoridades de todas clases.<br /> <br />            Justicia e igualdad ante las leyes ofrecemos, paz y amor entre los españoles, trabajo para todos, justicia social llevada a cabo sin encono ni violencia y una equitativa y progresiva distribución de la riqueza (…). El espíritu de odio y venganza no tiene albergue en nuestro pecho (…) haciendo reales en nuestra patria por primera vez y en este orden la trilogía libertad, fraternidad e igualdad.<br /> <br /> <br />            Radio Las Palmas, madrugada del 18 de julio de 1936<br />
  93. 93. 5.- La represión.<br /> <br />«Agustín era un mozo sin inquietudes políticas. Lo que estaba pasando en España no era de su incumbencia. A él sólo le interesaba su lucha diaria con la tierra de labor. Esa tarde volvía de la huerta con el azadón al hombro, dispuesto a pasarlo bien en la taberna. En la carretera se encontró con Miguel, un muchacho de las Juventudes Socialistas; también Miguel regresaba del trabajo en la huerta, y juntos caminaron hacia el pueblo. Sin saberlo, iban al encuentro de una de esas aventuras que sólo se viven una vez. En el camino se cruzaron con un requeté navarro que paseaba con uno de los nuevos concejales.<br />El concejal pronunció unas palabras que, en sí mismas, eran inofensivas:<br />-Mira, ahí tienes a uno de los más rojos del pueblo.<br />El requeté no podía oír esto sin entrar en santa indignación. Se despidió de su acompañante y siguió a los muchachos.<br /> -Venga, veniros conmigo.<br />-¿A dónde?<br />-Al Ayuntamiento.<br />-¡Si nosotros no hemos hecho nada! <br />-Eso ya lo veremos allí.<br />Y nadie se preocupó de averiguarlo. Entraron en la celda donde había ya otras tres personas. El único que no tenía mucho miedo era Agustín, seguro de que podría aclarar las cosas antes de la noche.<br />Ya oscurecido, al terminar su partida de dominó, los requetés salieron de la taberna y se enfrentaron con la excitante noche veraniega. Alguien preguntó:<br />-¿Hay algún rojo en el Ayuntamiento? <br />-Seguro que hay alguno.<br />-Pues vamos a por ellos.     <br />Y así fue como los cinco hombres fueron conducidos a las tapias del cementerio y la noche se llenó de disparos.»<br /> <br />Julio de 1936, Rincón de Soto (Rioja), pue­blo ocupado por los rebeldes<br /> <br />PABLO URIEL: Mi Guerra Civil Valencia, 1988.<br />
  94. 94. 6.- Unamuno y Millán Astray: la razón y la fuerza (30 de septiembre de 1936)<br /> <br />«Sumamente significativo fue el episodio protagonizado por Miguel de Unamuno en el paraninfo de la Universidad de Salamanca de la que era rector.<br />En el acto, presidido por un gran cuadro de Franco, estaban presentes la esposa de éste, Carmen Polo, el obispo de Salamanca y las autoridades locales, así como el general José Millán Astray, alto mando militar de la Legión (...). El gene­ral tomó la palabra para afirmar lo siguiente, ante un auditorio enfervorizado: "Los catalanes y los vascos son cánceres en el cuerpo de la nación. El cirujano de hierro que es el fascismo sabrá cómo extirparlos y lo hará cortando en carne viva, sin escrúpulos ni falsos sentimentalismos". De entre el público surgió un grito expresando el lema favorito del general; "¡Viva la muerte!'. Fue en aquel momento en que Unamuno, a quien correspondió la palabra, levantóse con lentitud y apoyó cansa­do sus manos en la gran mesa. Se hizo silencio y el filósofo vasco habló: "Sé que estáis esperando mis palabras con verdadera expectación e interés. Me conocéis bien y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. Muchas veces callar equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado cómo complicidad.<br />Hace un momento he escuchado el necrófilo e insensato grito de Viva la Muerte'. El general Millán Astray es un inválido. Él es un inválido de verdad. También lo fue Cervantes. Pero desgraciadamente hay hoy en España demasiados mutilados y si Dios no lo remedia pronto habrá muchísimos más. Me sobrecoge el pensar que el general Millán Astray pudiera algún día dictar leyes y normas. Un mutilado que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes es hasta cierto punto lógi­co que encuentre un terrible alivio a su situación viendo cómo en torno suyo se multiplican los mutilados."<br />En aquel instante el general se levantó violentamente gritando entre el clamor falangista: "¡Abajo la inteligencia! ¡Viva la Muerte!'. Unamuno hizo otra pausa y esperó que cesaran los gritos y con voz lenta concluyó:"Éste es el templo de la inteligencia. Y yo, aquí donde me veis, soy un sumo sacerdote. Estáis, pues, profanando su sagrado recinto. Y debo además deciros lo siguiente: Venceréis, qué duda cabe, porque tenéis la razón de la fuerza, pero nunca podréis convencer, porque para convencer hay qué persuadir, y para persuadir carecéis de lo más elemental: de la fuerza de la razón y del derecho. Nada más: me parece inútil pediros que penséis en España. He dicho".<br />Según parece, se hizo un denso silencio, seguido de actitudes hostiles contra el ilustre anciano que salió del recinto protegido por varias personas y la mujer de Franco. Nunca más Unamuno apareció en público, siendo ordenada su detención domiciliaria.»<br />  JUTGLAR: H.ª de España. Barcelona,1989.<br /> <br /> <br />
  95. 95. 7.- Niños en el Madrid sitiado (1937)<br /> <br />«Los niños asistían a las escuelas situadas en los refugios antiaéreos o iban a la Gran Vía a recoger metralla al rojo vivo... El bombardeo artillero no solía comenzar hasta las seis de la tarde. Los chiquillos esperaban en las travesías del extremo sur de la Gran Vía hasta que oían los cañones, el silbido del obús al surcar el aire y el ruido de la explosión al caer sobre la Telefónica. Entonces salían todos ellos corriendo a la calle para recoger el metal ardiente. A los chiquillos nos parecía algo precioso, digno de coleccionarse. Una noche en que las cosas se pusieron más calientes que de costumbre, me refugié en la tienda de un zapatero. Al disiparse el humo, en la calle vi a un hom­bre al que la explosión acababa de arrancarle la cabeza... Ví a dos críos de unos 8 años jugando a las cani­cas. En la entrada de un cine había una vieja tomando el sol invernal. De repente dos obuses cayeron sobre la plaza... Uno de ellos explotó, el otro quedó enterra­do en el suelo. Uno de pequeños levantó la cabeza: "Abuela, están disparando. Váyase a casa, coño, que ahora sólo los hombres pueden estar en la calle". Volviéndose a su compañero, dijo: "Venga tira, que ahora te toca a ti..."»<br />R. FRASER: Recuérdalo tú y recuérdalo a los otros. Historia oral de la guerra civil española. Barcelona, 1979.<br />
  96. 96. 8.- Destrucción de Guernica<br /> <br />La versión franquista.<br /> <br /> Guernica está destruida por el incendio y la gasolina. La han incendiado y la han convertido en ruinas las hordas rojas al servicio criminal de Aguirre, presidente de la república de Euskadi. El incendio se produjo ayer y Aguirre ha lanzado la mentira infame –porque es un delincuente común- de atribuir a la heroica y noble aviación de nuestro Ejército Nacional ese crimen. Puede probarse en todo momento que la Aviación no voló ayer a causa de la niebla ni por Guernica ni sobre ningún otro punto del frente de Vizcaya. Hoy sí ha volado la Aviación sobre Guernica. Ha volado y ha tomado fotografías del incendio de Guernica que aparece casi totalmente destruía.<br /> Aguirre acaba de intentar la más trágica y despreciable de las farsas. Ha quemado, ha destruido Guernica, la ciudad Santa de los Vascos. Dentro de poco no le quedará al mundo duda alguna; pero, además de las pruebas que se han aportado ya sobre la infamia de Aguirre y las que se aportarán todavía aquí está a la vista de todo el mundo, la España reconquistada por Franco, serena, tranquila, libre, feliz junto a su Ejército, que vence al enemigo y reconstruye su patria, mientras las hordas rojas, asesinan, martirizan, incendian, destruyen y llevan el caos por todas partes.<br />                                   Diario de Burgos (29-4-1937)<br /> <br /> <br />
  97. 97. La versión republicana<br /> <br />            Se comprende que las emisoras y los periódicos al servicio de los fascistas españoles y sus aliados de Alemania e Italia nieguen porfiadamente los actos vandálicos, sin precedentes en la historia de la humanidad, cometidos en la histórica villa de Guernika y en Durango. El mundo entero ha acogido estos hechos con un gesto de horror, la conciencia universal se ha estremecido al conocer manifestaciones tan inconcebibles de bestialidad. Ha podido ver el mundo, demasiado pasivo, suicidamente indiferente ante los desmanes fascistas, a qué extremos de aberración es capaz de llegar el fascismo cuando se propone extender su hegemonía.<br />     Por eso, por táctica y no por arrepentimiento, el fascismo español niega estos hechos horrendos y pretende alejar de si la responsabilidad de los mismos, pretendiendo hacer creer lo increíble: que fueron las fuerzas defensoras de Euskadi las que incendiaron Guernica, como si el mundo pudiera caer en tanta inocencia como para admitir que sean quienes han de defenderse los que se destruyen a si mismos.<br /> <br />            ¿Qué podrá alegar en justicia quien no vacila en destruir un pueblo indefenso? ¿Qué otro recurso les cabe que negar, que sentirse asustados de su propio crimen por las consecuencias que él les acarrea en el concierto de la humanidad?<br />                                   Diario de Bilbao (5-5-1937)<br /> <br />
  98. 98. 9.- La vida en las trincheras (Frente de Aragón, 1938)<br /> <br />«En la posición también había cambios. El nuevo capitán, era un oficial que no toleraba quietud en sus hombres. Les obligó a un inmenso trabajo de fortificación y reposición de las alambradas. Los soldados no podían eludir este trabajo porque en cualquier momento se presentaba el Capitán, que había requisado una motocicleta averiada, que él mismo había reparado. Era un hombre activo, eficaz e inteligente. Se había evadido de la zona republicana, dejando allí a su mujer y a dos hijos, cuyo canje se estaba entonces gestionando... Con sus hombres era implacable y exigente. Su ruidosa motocicleta se hacía oír varias veces al día, siempre recibida por las maldiciones de los soldados, que tenían que abrir zanjas en un suelo de inclemente dureza. Pocos días después de mi llegada, un sargento me trajo un plato lleno de exquisita miel.<br /> -No crea usted, es un botín de guerra; es una miel casi republicana.<br />Me llevó hasta el parapeto, de cara a las lejanas posiciones enemigas.<br />-Mire usted; allí, a medio camino entre los rojos y nosotros, hay una cañada. Un día vimos que salía de allí una columna de humo. Al día siguiente hicimos una descubierta para ver lo que sucedía y encontramos unas colmenas abandonadas. Desde entonces, alternativamente, los rojos y nosotros vamos con frecuencia para completar nuestras despensas; el humo sirve para alejar a las abejas y para avisar al enemigo de nuestra pre­sencia. Ni ellos ni nosotros tenemos deseos de encontrarnos allí. Respetamos nuestro turno religiosamente.»<br />PABLO URIEL: Mi guerra civil. Valencia, 1988.<br /> <br />
  99. 99. 10.- La postura de Portugal<br /> <br /> <br />            Desde los primeros momentos de la insurrección militar de España, la parcialidad de Portugal a favor de los rebeldes ha sido clara, manifiesta y no disimulada.<br /> <br />            Podemos asegurar que fueron dadas mayores facilidades para que las labores preliminares del movimiento sedicioso se desarrollasen con las mayores garantías de seguridad y eficacia (…).<br /> <br />            Generales significadísimos como el fallecido Sanjurjo, Cavalcanti… algunos altos jefes de la marina española, en conexión con los dirigentes del tradicionalismo español,  (…) se reunían constantemente en Estéril y en Espinho, manteniendo relación directa con los comités rebeldes que actuaban en España, valiéndose para ello de jóvenes fascistas. La afluencia de militares españoles en el mes de mayo fue extraordinaria, causando incluso extrañeza en las autoridades de la frontera portuguesa.<br /> <br /> <br />            C. Sánchez Albornoz, embajador de España en Portugal en 1936<br />
  100. 100. 11.- La postura de Italia<br /> <br />           <br /> En España ya se han formado dos frentes. Como uno están alemanes e italianos; con otro franceses, belgas y rusos. El Duce está de acuerdo con Hitler en opinar que la determinación de los dos frentes es ya un hecho consumado. Italia ha apoyado y sigue apoyando a los españoles sin condiciones. Mucha sangre italiana se ha derramado y las Baleares han sido salvadas con ayuda de hombres y material italiano. Ahora lo importante es vencer. Después de la victoria no pediremos a España nada que pueda modificar la situación geográfica del Mediterráneo. Sólo pediremos a España que no desarrolle una política contraria a los intereses de Italia. Nuestra acción en España es una prueba efectiva de nuestra participación en la lucha antibolchevique.<br /> <br />                        G. Cianao. Ministro de Asuntos Exteriores de Italia (1936-1943)<br /> <br />
  101. 101. 12.- Francia declara la “No intervención” (16 de agosto de 1936)<br /> <br /> <br /> <br />            “El gobierno de la República francesa, deplorando los trágicos acontecimientos de que es teatro España; decidió abstenerse rigurosamente de cualquier ingerencia directa o indirecta en los asuntos internos de este país, animado de la voluntad de evitar cualquier complicación perjudicial  al mantenimiento de las buenas relaciones entre los pueblos; declara lo siguiente:<br /> <br />1.- El Gobierno francés prohíbe en lo que concierne, la exportación directa o indirecta, la reexportación y el tránsito a España, (…) de todas las armas, municiones y material de guerra así como de todas las aeronaves montadas o desmontadas, y de toda nave de guerra.<br /> <br />2.- Esta prohibición se cursa a los contratos en curso de ejecución.<br /> <br />El gobierno francés, en lo que concierne, pondrá en ejecución esta declaración apenas se hayan adherido a ella los gobiernos británico, alemán, italiano, soviético y portugués”.<br /> <br /> <br />
  102. 102. 13.- Nota del Gobierno español al Comité de Londres<br /> <br /> <br />            “… El Gobierno de la República se cree obligado a dirigir un solemne llamamiento a la conciencia de los Gobiernos de Francia y Reino Unido, como iniciadores del acuerdo de no-intervención, sobre la tremenda y peligrosa iniquidad de mantener en vigor dicho acuerdo cuando su violación abierta, confesada pública y cínicamente por los Gobiernos de Alemania e Italia, a favor de los rebeldes, es cosa tan notoria…<br /> <br />            Italia y Alemania no han cesado un instante desde que estalló la rebelión española de proveer a los rebeldes no sólo con inmensas cantidades de material bélico de todas clases… sino de considerables masas de combatientes y gran número de expertos, formando parte de los ejércitos regulares de ambos países (…)”.<br /> <br /> <br /> <br />            Pablo de Azcárate, embajador en Londres en 1937<br />
  103. 103. 14.- Guerra y Revolución: la visión anarquista<br /> <br /> <br />            Que quede bien entendido que no estamos luchando por la república democrática. Estamos luchando por el triunfo de la revolución proletaria. La revolución y la guerra son inseparables. Todo lo que se diga en sentido contrario es contrarrevolución reformista.<br /> <br /> <br />                                   Boletín de Información de la CNT-FAI (enero,1937)<br /> <br />
  104. 104. 15.- Negrín y el apoyo comunista<br /> <br /> <br />            En la política interior aquí se ha llegado a una unidad que aún no es perfecta pero si se tienen en cuenta el periodo de anarquía por el que hemos pasado, no deja de ser satisfactoria.<br /> <br />            Por influjos exteriores, por influjo de la propaganda enemiga; por celos de partidos que han perdido vitalidad o no han encontrado arraigo en el pueblo, sigue manteniéndose una enconada y dura campaña contra los comunistas. Yo no debo ocultárselo a Vd., a quien no vacilo en decirle que son mis mejores y más leales colaboradores. Los más propicios a la abnegación y al renunciamiento en aras de la victoria. Pero el hecho es que el menor pretexto sirve de motivo para emponzoñar el ambiente intentando hacer creer que el gobierno está manejado por influencias extrañas.<br /> <br />            Grave es el problema que nos plantea el abastecimiento, estrechamente ligado con la situación financiera. Sobre el particular urge llegar a acuerdos concretos, pues su demora puede ser perniciosa para el desarrollo de la guerra.<br /> <br /> <br />                        Carta de Negrín a Stalin (11-11-38)<br /> <br />
  105. 105. 16.-Los Trece Puntos de Juan Negrín<br /> <br />“          1. La independencia de España.<br /> 2. Librar a España de los militares extranjeros invasores.<br />            3. República democrática con un gobierno con autoridad plena.<br />            4. Plebiscito para determinar la estructuración jurídica y social de la República española.<br />            5. Libertades regionales sin detrimento de la unidad española.<br />            6. Conciencia ciudadana generalizada por el Estado.<br />            7. Garantía de la propiedad legítima y protección a la producción.<br /> 8. Democracia campesina y liquidación de la propiedad semifeudal.<br />            9. Legislación social que garantice los derechos de los trabajadores.<br />            10. Mejora cultural, física y moral de la Raza.<br />            11. Ejército al servicio de la Nación, libre de tendencias y partidos.<br />            12. Renuncia a la guerra como instrumento de política nacional.<br />            13. Amnistía amplia para los españoles que quieran reconstruir y engrandecer España “.<br />
  106. 106. 17.- El discurso de las tres “P”<br /> <br />            No tengo el optimismo de un Pangloss ni voy a aplicar a este drama español la simplísima doctrina del adagio de que “no hay mal que por bien no venga”. No es verdad. Pero es obligación moral, sobre todo de los que padecemos la guerra, cuando se acabe como nosotros queremos que se acabe, sacar de la lección y de la musa del escarmiento el mayor bien posible y, cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordarán, si alguna vez sientes que les hierve la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen selección: la de esos hombres que han caído embravecidos por la batalla, luchando magnánimamente por un ideal grandioso, que, ahora abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna, que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón.<br /> <br />Manuel Azaña, Presidente de la República 1939<br />
  107. 107. 18.- Franco, jefe de Estado y Generalísimo<br /> <br />La Junta de Defensa Nacional, creada por Decreto de 24 de julio de 1936, y el régimen provisional de mandos combinados respondían a las más apremiantes necesidades de la liberación de España.<br /> <br />(…) Razones de todo linaje señalan la alta conveniencia de concentrar en un solo poder todos aquellos que han de conducir a la victoria final y al establecimiento, consolidación y desarrollo del nuevo Estado, con la asistencia fervorosa de la Nación.<br />En consideración a los motivos expuestos y segura de interpretar el verdadero sentir nacional esta Junta, al servicio de España, promulga lo siguiente:<br /> <br />Artículo 1.- En cumplimiento del acuerdo adoptado por la Junta de Defensa Nacional se nombra Jefe del Gobierno del Estado Español al Excelentísimo señor General de División don Francisco Franco Bahamonde, quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado.<br /> <br />Artículo 2.- Se le nombra asimismo, Generalísimo de las fuerzas nacionales de tierra, mar y aire, y se le confiere el cargo de General Jefe de los ejércitos de operaciones.<br />                                   Decreto de 29-9-1936<br />
  108. 108. 19.- Decreto de Unificación<br /> <br /> <br />Llegada la guerra a punto muy avanzado y próxima la hora victoriosa, urge acometer la gran tarea de la paz, cristalizando en el estado nuevo el pensamiento y el estilo de nuestra Revolución Nacional. Unidos por un pensamiento y una disciplina común, los españoles todos han de ocupar su puesto en la gran tarea. Esta unificación que exijo en el nombre de España no quiere decir ni conglomerado de fuerzas, ni mera concentración gubernamental, ni unión pasajera.<br /> <br />Art 1.- Falange Española y Requetés se integran, bajo mi jefatura, en una sola entidad política de carácter nacional, que de momento se denominará Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Quedan disueltas las demás organizaciones y partidos políticos.<br /> <br />Art 2.- Serán órganos rectores de la nueva entidad política nacional el Jefe del Estado, un Subsecretario o Junta Política y el Consejo Nacional.<br /> <br />Art 3.- Quedan fundidas en una sola Milicia Nacional las de Falange Española y de Requetés.<br /> <br />Salamanaca, 19 de abril de 1937. Francisco Franco. BOE, 20 de abril de 1937<br /> <br />
  109. 109. 20.- Carta colectiva del episcopado español: la postura de la Iglesia.<br /> <br /> <br />“El 27 de de febrero de 1936, a raíz del triunfo del Frente Popular, la Komintern rusa decretaba la revolución española y la financiaba con exorbitantes cantidades. El 1º de mayo siguiente centenares de jóvenes postulaban públicamente en Madrid “para bombas y pistolas, pólvora y dinamita para la próxima revolución”.<br />            La guerra es, pues, como un plebiscito armado. La lucha de los comicios de 1936, en que la falta de conciencia política del gobierno nacional dio arbitrariamente a las fuerzas revolucionarias un triunfo que no habían logrado en las urnas, se transformó por la contienda cívico-militar, en la lucha cruenta de un pueblo partido en dos tendencias: la espiritual, del lado de los sublevados, que salió a la defensa del orden, la paz social, la civilización tradicional y la patria, y muy ostensiblemente en un gran sector, para la defensa de la religión; y de otra parte, la materialista, llámese marxista, comunista o anarquista, que quiso sustituir, la vieja civilización de España, con todos sus factores, por la novísima civilización de los soviets rusos (…)<br />Primero. Que la Iglesia, a pesar de su espíritu de paz y de no haber querido la guerra ni haber colaborado con ella, no podía ser indiferente en la lucha: se lo impedía su doctrina y su espíritu, el sentido de conservación y la doctrina de Rusia (…)<br /> <br />Cuarta. Hoy por hoy no hay en España más esperanza para reconquistar la justicia y la paz, y los bienes que de ellas derivan, que el triunfo del movimiento nacional. Tal vez hoy menos que en los comienzos de la guerra porque el bando contrario, a pesar de todos los esfuerzos de sus hombres de gobierno, no ofrece garantías de estabilidad política y social<br /> <br />                                   1 de julio de 1937<br /> <br />
  110. 110. 21.- La supresión de la coeducación<br /> <br /> <br />            “Las disposiciones de la Junta de Defensa Nacional, encaminadas a la moralización de las costumbres, suprimieron la coeducación en los centros de enseñanza secundaria y similares. En las poblaciones donde existe más de un Instituto, se transforma uno en Instituto femenino. Cuando el triunfo seguro  del glorioso Ejército nacional quede consumado, se podrá fijar el número de Institutos femeninos que conviene fijar en las capitales no sometidas.<br /> <br />            Constituirá el ideal que el profesorado de estos Institutos, excepto el de Religión, fuese completamente femenino”.<br /> <br />            Boletín oficial, 25 de septiembre de 1936.<br /> <br />
  111. 111. EJE CRONOLÓGICO :<br />1936 : julio : comienza la sublevación. José Giral forma nuevo Gobierno. Muerte en accidente aéreo del general Sanjurjo. Se crea en Burgos la Junta de Defensa Nacional por parte de los sublevados.<br />Agosto : Francia y G. Bretaña proponen la creación de un Comité de no intervención. El General Yagüe toma Badajoz. Federico García Lorca es asesinado por los nacionalistas en Granada.<br />Septiembre : se constituye un nuevo gobierno presidido por Largo Caballero. Se trasladan las reservas de oro del Banco de España a Cartagena.<br />Octubre : Las Cortes aprueban el Estatuto Vasco. Franco es nombrado generalísimo de los ejércitos y jefe del Gobierno del Estado Español. La Generalitat promulga los primeros decretos de colectivización.<br />Noviembre : Las tropas rebeldes se aproximan a Madrid. El Gobierno se traslada de Madrid a Valencia. Comienzan los fusilamientos masivos en Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz. José Antonio Primo de Rivera es fusilado en la prisión de Alicante tras ser condenado a muerte.<br />1937 : enero : nueva ofensiva nacional para tomar Madrid. Ataque franquista a Málaga.<br />Febrero : Recepción de las 510 toneladas de oro del Banco de España en Moscú.<br />Batalla del Jarama.<br />
  112. 112. Marzo : Batalla de Guadalajara. Mola comienza la ofensiva del Norte.<br />Abril : Decreto de unificación de Falange y el Requeté. Gernika destruida por la Legión Condor.<br />Mayo : Crisis política en Barcelona. Enfrentamiento entre CNT y POUM contra PSUC. Negrín forma un nuevo gobierno.<br />Junio : Bilbao es ocupada por los franquistas.<br />Julio : Batalla de Brunete.<br />Agosto : Batalla de Belchite<br />Octubre : Las tropas franquistas ocupan Gijón y Avilés. Fin de la campaña del Norte.<br />Diciembre : Ofensiva republicana en Teruel.<br />1938 : febrero : Las tropas de Franco toman de nuevo Teruel.<br />Abril : Crisis en el Gobierno de la República. Negrín forma un nuevo Gabinete compuesto por comunistas. Las tropas franquistas alcanzan el Mediterráneo.<br />Julio: Comienza la batalla del Ebro.<br />Septiembre : Retirada de las Brigadas Internacionales. Acuerdos de Munich sobre los Sudetes.<br />Noviembre : Termina la batalla del Ebro.<br />Diciembre : ofensiva franquista sobre Cataluña.<br />
  113. 113. 1939 : enero : Barcelona es ocupada por los franquistas.<br />Febrero : Gran Bretaña y Francia reconocen a Franco. Azaña renuncia ala Presidencia de la República<br />Marzo : Comienza la sublevación contra Negrín encabezada por Casado y Besteiro. Guerra en Madrid entre las distintas facciones republicanas. El Consejo Nacional de Defensa, encabezado por Casado, inicia sus negociaciones de paz con Franco.<br />El 28 de marzo los nacionales entran en Madrid. El 31 de marzo, Alicante es también ocupada.<br />Abril : El día 1 se da por concluida la guerra.<br />
  114. 114. - Curiosidades :<br />-Entrevista al general falangista Yagüe :La batalla de Badajoz fue de las más cruentas, el 14 de agosto de 1936 el asalto de la legión abrió una brecha en las murallas que rodeaban la ciudad a la que según narra el historiador Paul Preston le siguió una matanza indiscriminada, la masacre de Badajoz, donde unas 4.000 personas fueron ejecutadas. Según el biógrafo de Yagüe, en el paroxismo de la guerra, fue imposible diferenciar a pacíficos ciudadanos de milicianos de izquierdas.<br />Entrevistado por el periodista estadounidense John T. Whitaker sobre tal respecto, su respuesta es harto conocida:<br /><ul><li>Claro que los fusilamos. ¿Qué esperaba? ¿Suponía que iba a llevar 4.000 rojos conmigo mientras mi columna avanzaba contrarreloj? ¿Suponía que iba a dejarles sueltos a mi espalda y dejar que volvieran a edificar una Badajoz roja?.</li></li></ul><li>-El general Queipo de Llano y sus mensajes de radio :<br />«Sí, canalla roja de Málaga, espera hasta que llegue ahí dentro de diez días! Me sentaré en un café de la calle Larios bebiendo cerveza y por cada sorbo mío caeréis diez. Fusilaré a diez» continuó a voz en grito, «por cada uno de los nuestros que fusileis aunque tenga que sacaros de la tumba para hacerlo. »<br />"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad. Al Arahal fue enviada una columna formada por elementos del Tercio y de Regulares, que han hecho allí una razzia espantosa". <br />"¿Qué haré? Pues imponer un durísimo castigo para callar a esos idiotas congéneres de Azaña. Por ello faculto a todos los ciudadanos a que, cuando se tropiecen a uno de esos sujetos, lo callen de un tiro. O me lo traigan a mí, que yo se lo pegaré". <br />"Nuestros valientes legionarios y Regulares han enseñado a los cobardes de los rojos lo que significa ser hombre. Y, de paso, también a las mujeres. Después de todo, estas comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre? Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen"<br />
  115. 115. -Anécdotas de Camilo José Cela:Una mañana el capitán le mandó hacer una descubierta con su escuadra, cinco hombres, era un frente sin líneas delimitadas. Durante la patrullla sorprendieron a un miliciano de la CNT:- Tú te vienes a pasar, ¿verdad? – Le dijo Cela, ofreciéndole una salida airosa al miliciano.- No, no, yo es que me he perdido. – Respondió lleno de miedo el miliciano.- Coño, que somos los nacionales.-- Ya lo veo, ya, pero es que me he perdido, lo juro.- ¿Y no te quieres pasar?- No, no.Y en vista de la tozudez de aquel hombre Cela le dijo que se volviese por donde había llegado, si no lo fusilarían. “Aquel hombre tenía más valor que Napoleón Bonaparte y yo no soy quien para detener a Napoleón Bonaparte”. <br />-Soluciones estalinistas :<br />Durante la Guerra Civil española, muchos oficiales rusos enviados a combatir fueron asesinados por sus propias tropas por órdenes de Stalin, porque eran rivales políticos. <br />
  116. 116. -Pago en especias : Transcripción: <br />COMITÉ DE MILICIAS DE DEFENSA DE LA CIUDAD<br />VALE por…… seis porvos con la Lola…… para las Milicias<br />Toledo,… 21… de …Sept.… de 1936<br />Er Comité ………. Responsable<br />Responsable ……………. Escuadra núm. …10…<br />No se puede trasferí<br />
  117. 117. RECURSOS :<br />-Avilés Juan, Elizalde Dolores y Sueiro Susana. Historia política de España, 1875-1939. Editorial Istmo. Madrid 2005.<br />-Tuñón de Lara, M: La España del siglo XX, 3 vols., Ed. Laia, Barcelona, 1.977<br />-Tusell, Javier. Manual de Historia de España. El siglo XX. Ed. Historia 16.<br />-Carr, Raimon. España 1808-1938. Editorial Ariel. Barcelona 1979.<br />-VV.AA. Historia de España. 2º Bachillerato. Editorial Ecir. Valencia,2009.<br />-VV.AA. Historia de España. 2º Bachillerato. Editorial sm. Madrid, 2009.<br />-VV.AA. Historia de España. 2º Bachillerato. Editorial Vicens Vives, 2010.<br />-Jackson, G.: La República Española y la Guerra Civil, Ed. Orbis, Barcelona, 1.987.<br />-VV.AA.: Historia de la guerra civil. Historia 16. 24 vols. Colaboran los mejores estudiosos del tema, pasando revista a los aspectos más importantes. <br />-Thomas, H.: La Guerra Civil Española, 2 vol., Ed. Grijalbo, Barcelona, 1.976. -Azaña, M.: Memorias políticas y de guerra. Obras completas. Tomo IV.<br />-Malerbe, P. y otros: La crisis del Estado. Dictadura, República, guerra (1.923.39). tomo XI de la H España dirigida por Tuñón de Lara, Ed Labor, Barcelona, 1.985.<br />-Documentacionhistoriabachillerato.blogspot.com<br />-www.IES Gabriel Miró de Orihuela, Departamento de Geografía e Historia.<br />-www.HistoriasigloXX.org<br />-www.Wikipedía.es<br />-www.generalísimofranco.es<br />

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