Sociologia De Las Migraciones

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En nuestros días, las migraciones transfronterizas se han situado en el centro de la
atención pública de numerosas sociedades, constituyendo un asunto de alta prioridad para
gobiernos y organismos internacionales. Despiertan un extraordinario interés en el ámbito
académico y científico en general. Las políticas públicas que intentan, generalmente con
fortuna limitada, gestionar los flujos migratorios y sus consecuencias e implicaciones nunca
han sido tan abundantes. Aunque las migraciones actuales no sean las mayores de la
historia en ningún tiempo pasado han alcanzado significación y relevancia comparables.

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Sociologia De Las Migraciones

  1. 1. LECTURAS SOBRE SOCIOLOGIA DE LAS MIGRACIONES 1
  2. 2. AUTORA : REMEDIOS MARTINEZ VERDU PROFESORA DE SOCIOLOGIA UNIVERSIDAD DE ALICANTE. remedios.martínez@ua.es Remedios Martínez Verdú es Profesora de Sociología del Departamento De Sociología II de la Universidad de Alicante, pertenece al Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad de Alicante y al Centro de Estudios Iberoamericanos Mario Benedetti, es miembro del Colegio de Ciencias Políticas y Sociología, y también de la Asociación Latinoamericana de Ciencias Políticas tiene numerosos estudios sobre temas Demográficos, de Género de Ciencia Política y de Sociología de la Educación. Remedios.martine@ua.es 2
  3. 3. INTRODUCCION En estos momentos, iniciado el siglo XXI, los distintos puntos del planeta se encuentran conectados en cuestión de segundos y se gestionan y producen intercambios a una velocidad inimaginable, entre puntos remotos del planeta, así como circulación de información o recursos materiales y económicos... pero las fronteras están abiertas para las transacciones, no para las personas. Los países receptores de emigración responden de forma contradictoria. Por una parte desarrollan políticas migratorias restrictivas consiguiendo que un número importante de personas persistan en quedarse en el país de forma ilegal y tengan que adaptarse a vivir en situaciones de vulnerabilidad, a la vez que forman parte de un mercado de trabajo que les reclama. Estas medidas chocan, por un lado, con los derechos humanos y, por el otro, con las necesidades del mercado de trabajo que exige una oferta estable de mano de obra. Su efecto en los países centrales del comercio mundial parece ser el de favorecer la radicación de los inmigrantes y de sus familias, modificando paulatinamente la composición étnica de estas sociedades; pero, en general, dichas medidas tienden a mantener la mano de obra inmigrada en situación de precariedad laboral y de exclusión social. Estamos ante una revolución transnacional que está reestructurando la sociedad a escala planetaria y las migraciones internacionales son parte de este proceso. Las características actuales de los desplazamientos de población en el mundo hacen necesario afrontarlos en una dimensión mundial o, al menos, continental, siendo cada vez más difícil dar una respuesta desde una escala nacional. Las migraciones no tienen lugar entre estados-nación, sino dentro de un sistema global donde intervienen una multiplicidad de actores que interactúan entre sí. Asimismo, todo apunta a que no cabe el abordar la cuestión como algo coyuntural, sino que es necesario entenderlo como una característica que, por su intensidad y continuidad, será parte de la dinámica estructural del proceso de globalización. Las fuertes restricciones que los países ricos imponen a los desplazamientos de la población (jamás en la historia de la humanidad habían sido tan intensas) frente a la total libertad de movimientos para las mercancías, el capital, los servicios, la información, las ideas... suponen una -quizás la principal- contradicción del sistema mundial que la globalización está articulando progresivamente. En definitiva, la globalización de la economía no viene acompañada de la globalización del bienestar y la seguridad de la que disfrutan los países ricos, dejando fuera del desarrollo a miles de millones de personas . Sin que sea posible prever como se resolverá dicha contradicción, lo que sí parece claro, es que las políticas migratorias y las de cooperación al desarrollo que se están aplicando no la resolverán a corto plazo. 3
  4. 4. Así, la globalización supone, como han señalado M. Castells y otros, la extensión del capitalismo por todo el planeta así como una nueva división internacional del trabajo. Y, en las condiciones actuales, ello supone: 1) La pérdida de autonomía, de poder de decisión de los diferentes gobiernos del Estado del Bienestar y, por tanto, la pérdida de poder de la sociedad civil ; 2) La concentración del poder económico y político (megafusiones o simples acuerdos secretos entre competidores); 3) El desplazamiento de multitud de producciones al Pacífico; y 4) el incremento del control de los movimientos migratorios. El Estado del Bienestar entra en una crisis fiscal cada vez más profunda como consecuencia de la creciente merma de sus ingresos y el progresivo incremento de sus gastos . La construcción social de las causas de la crisis hecha por los neoliberales se publicita con gran énfasis y define asimismo las soluciones posibles. Se impone la explicación neoliberal y el Estado del Bienestar “adelgaza” privatizándose servicios públicos, reduciendo la cobertura de los servicios sociales, desregulando las condiciones de trabajo... Así, los sectores más desfavorecidos de la población receptora de inmigrantes percibe en éstos a unos competidores indeseados en pos de unos recursos cada vez más escasos. Y ello aunque esté meridianamente claro que, debido a su edad, los inmigrantes regularizados estén contribuyendo más que drenando los recursos del Estado del Bienestar. REMEDIOS MARTINEZ VERDU 4
  5. 5. INDICE CAPITULO I : LAS MIGRACIONES Y LAS RELACIONES NORTE- SUR DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIOLOGICA 1. Introducción 2. Migraciones y Redes Migratorias. 3. Las teorías migratorias y factores explicativos. 4. Inmigración y globalización 4. Conclusión 5. Referencias Bibliográficas. CAPITULO 2: LOS DESEQUILIBRIOS DEMOGRAFICOS EN EL MEDITERRANEO MIGRACIONES Y DESARROLLO SOSTENIBLE. 1. Introducción. 2. la Teoría de la Transición Demográfica. 3. Las Tendencias de la Demografía Mediterránea. 4. Los Movimientos Migratorios del Mediterráneo hacia Europa. 5. El Desarrollo Sostenible. 6. Conclusión. 7. Referencias Bibliográficas. 5
  6. 6. CAPITULO 3: INMIGRACION EN ALICANTE DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIOLOGICA. 1. Introducción. 2. La Inmigración en Alicante 3. Datos de los Inmigrantes en la provincia de Alicante 2004/2006. 4.Conclusión. 5. Referencias Bibliográficas. CAPITULO 4 LA INMIGRACION EN ESPAÑA Y ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACION. 1. Introducción. 2. La actividad de los inmigrantes en España. 3. El envejecimiento de la población en España 4. cambios demográficos : el futuro de la población española 5. población y desarrollo 6. Conclusión 7. Referencias Bibliográficas 6
  7. 7. CAPITULO I : LAS MIGRACIONES Y LAS RELACIONES NORTE- SUR DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIOLOGICA 1. INTRODUCCION. La economía internacional está experimentando un proceso de reestructuración, las transformaciones fundamentales están tomando forma en la estructura del sistema capitalista y sus instituciones. El aumento histórico de la migración internacional durante los últimos cincuenta años ha afectado a comunidades de todo el mundo en los niveles macro y micro. Sin embargo, a pesar de las numerosas hipótesis que han emergido durante las décadas pasadas para identificar las causas de la raíz de la migración ninguna gran teoría unificada de la migración ha emergido debido a la complejidad del problema. En nuestros días, las migraciones transfronterizas se han situado en el centro de la atención pública de numerosas sociedades, constituyendo un asunto de alta prioridad para gobiernos y organismos internacionales. Despiertan un extraordinario interés en el ámbito académico y científico en general. Las políticas públicas que intentan, generalmente con fortuna limitada, gestionar los flujos migratorios y sus consecuencias e implicaciones nunca han sido tan abundantes. Aunque las migraciones actuales no sean las mayores de la historia en ningún tiempo pasado han alcanzado significación y relevancia comparables. Los grandes movimientos de población a través del espacio geográfico han sido una constante en la historia de la humanidad, sin embargo las causas de los desplazamientos, así como sus características y consecuencias, han sido muy variadas a lo largo de la historia, generando cada época sus propios tipos migratorios (Blanco, 2000). La creciente economía global que se está produciendo a nivel mundial, está conllevando una serie de cambios sociales, políticos y económicos entorno a los países ricos y los países pobres, generando un nuevo tipo de migración que Blanco ha llegado a llamar migraciones contemporáneas. Actualmente, el fenómeno más importante a nivel mundial es la globalización, un proceso que es casi exclusivamente económico y que proporciona libertad total de movimiento para capitales y mercancías, pero que opone barreras y restricciones estrictas a los flujos de personas. Para el profesor Massimo Livi Bacci , « las desigualdades económicas son uno de los elementos que han provocado un crecimiento de las fuerzas que empujan a la migración, pero estas fuerzas chocan a su vez con las fuerzas de las barreras policiales ».En ese sentido, Thoraya Obaid , directora ejecutiva de la UNFPA, señaló que « la globalización dirige la inmigración, ya que fuerza a las personas a emigrar », sin embargo éstas se enfrentan a estados que controlan más las migraciones que el mercado. 7
  8. 8. A la hora de estudiar el fenómeno de la inmigración no encontramos una definición operativa que nos permita diferenciar claramente que movimientos de población pertenecen a esta categoría y cuáles se escapan de ella. Existen sobre la migración diferentes definiciones. Una de ellas la considera como cualquier cambio permanente de residencia que implique la interrupción de las actividades en un lugar y su reorganización en otro. La población se desplaza en el espacio por motivos diferentes, la mayoría de activos van diariamente de casa al trabajo; en los países industrializados son cada vez más quienes realizan desplazamientos los fines de semana o durante las vacaciones. La medición real de la migración resulta difícil debido a su complejidad: puede o no producirse, puede o no repetirse, puede retornarse al punto de partida, puede afectar a individuos aislados, a familias o a pueblos enteros, cruzar o no líneas de demarcación política. La misma definición es dudosa respecto a qué se entiende por residencia o por permanente. Todos los desplazamientos forman parte de la movilidad espacial de la población en un estudio geográfico, pero no todos son considerados como migraciones. La UNESCO, define las migraciones como los desplazamientos de la población de una delimitación geográfica a otra por un espacio de tiempo considerable e indefinido. Sin embargo, esta definición es bastante ambigua, ya que no determina cuál es la delimitación geográfica a traspasar para que el desplazamiento sea considerado migración, como tampoco especifica la duración del desplazamiento que confiere a este carácter, ya que no todos los movimientos geográficos de población deben ser considerados migraciones (Blanco, 2000). Blanco (2000), considera migraciones a los movimientos que supongan para el sujeto un cambio de entorno político-administrativo, social y/o cultural relativamente duradero; o, de otro modo, cualquier cambio permanente de residencia que implique la interrupción de actividades en un lugar y su reorganización en otro. Frente a esto, se afirma que no son considerados migraciones los desplazamientos turísticos, los viajes de negocios o de estudios, por su transitoriedad y no implicación de reorganización vital, o los cambios de residencia dentro del mismo municipio, por no suponer un cambio de entorno político- administrativo y no derivarse necesariamente de él la interrupción de actividades previas. El fenómeno migratorio abarca tres subprocesos, analíticamente diferenciables: la emigración, la inmigración y el retorno; y en el se ven implicados tres tipos de sujetos: la sociedad de origen o emisora, la sociedad de destino o receptora y los propios inmigrantes. Los movimientos migratorios, son un fenómeno multidimensional, que nos indica la existencia de diversos criterios para establecer distintos tipos de movimientos. Por ello la 8
  9. 9. utilización de un solo criterio daría lugar a tipologías parciales. Blanco (2000), distingue tres tipos de redes migratorias, las premodernas, modernas y contemporáneas. Las migraciones premodernas, que son previas a 1850, son desplazamientos forzados, bien por condiciones adversas del hábitat, bien como resultado de invasiones, conquistas, colonizaciones y expulsiones colectivas. Las migraciones modernas, ocurridas entre 1850-1973, que es la consecuencia de un proceso de consolidación del desarrollo de una parte del planeta, se pueden observar dos subprocesos migratorios: uno coincidente con los inicios de la industrialización (1850- 1920) y otro con la consolidación económica y política del mundo occidental tras la segunda guerra mundial. Las migraciones contemporáneas que son las que han consolidado nuevas pautas migratorias internacionales contribuyendo a que los movimientos migratorios asuman un nivel de globalización nunca conocido en la historia. Los movimientos han experimentado una gran extensión tanto en lo que se refiere a volumen de flujos como a la ampliación de redes migratorias, incorporándose nuevos países emisores y receptores, así como a la diversificación de los tipos y formas de migrar. La cuestión que en los momentos actuales plantea el fenómeno de la inmigración, desde una visión socio-crítica, evidencia la desigualdad estructural de un mundo globalizado donde predomina un nuevo racismo basado no en la razas sino en las culturas y que predica, bajo pretexto de la defensa de la diversidad cultural, la segregación sistemática de los diferentes (Baker 1981); pero no de todos los «diferentes» o «extranjeros», sino de los llamados «inmigrantes» que pertenecen a culturas no europeas y procedente los países menos adelantados. La integración de los trabajadores inmigrantes y sus familias en el entorno social de los Estados receptores sin perder su identidad cultural es uno de los problemas objeto del debate internacional. 2. MIGRACIONES Y REDES MIGRATORIAS. En el estudio de las migraciones contemporáneas la atención central se presta a las redes migratorias. Como es bien sabido, se trata de un concepto que tiene una larga tradición tras de sí, tradición que se remonta nada menos que a Znaniecki. Si algo novedoso hay en él es el papel central que desempeña en la investigación y explicación contemporáneas de las migraciones. El concepto es tan conocido que no precisa de mucha exposición. Las redes migratorias pueden definirse como conjuntos de relaciones interpersonales que vinculan a los inmigrantes, a emigrantes retornados o a candidatos a la emigración con parientes, amigos o compatriotas, ya sea en el país de origen o en el de 9
  10. 10. destino. Las redes transmiten información, proporcionan ayuda económica o alojamiento y prestan apoyo a los migrantes de distintas formas. De esta manera facilitan la migración al reducir sus costos y la incertidumbre que frecuentemente la acompaña (Massey et al., 1998). Las redes migratorias pueden ser vistas como una forma de capital social, en la medida en que se trata de relaciones sociales que permiten el acceso a otros bienes de importancia económica, tales como el empleo o mejores salarios. Este punto de vista fue sugerido, por primera vez, por Douglas Massey (Massey et al., 1987), recurriendo a la teoría del capital social, asociada con nombres tan destacados como James Coleman y Pierre Bourdieu. Asimismo, en este amplio marco pueden tener cabida, como se ha señalado, otras instituciones que actúan de intermediarias -desde redes de contrabando a organizaciones de carácter filantrópico o humanitario- que, con distintos propósitos y objetivos, ayudan a los migrantes a superar las dificultades de entrada. Sin embargo, la inclusión de estas instituciones en la noción de capital social, que se nutre de lazos interpersonales, no parece tan clara como en el caso de las redes. Además, son el principal mecanismo que hace de la migración un fenómeno que se perpetúa a sí mismo. De hecho, su naturaleza es acumulativa, con tendencia a crecer y a hacerse más densa, al constituir cada desplazamiento un recurso para los que se quedan atrás y facilitar desplazamientos ulteriores, que a su vez amplían las redes y la probabilidad de expandirse en el futuro. El desarrollo de las mismas puede explicar que la inmigración continúe, con independencia de las causas que llevaron al desplazamiento inicial, por lo que son, con frecuencia, los mejores predictores de flujos futuros. Sin embargo, la experiencia muestra que la dinámica de constante expansión no puede continuar eternamente. En algún momento se tiene que llegar a un punto de saturación, tras el cual comienza la desaceleración de la dinámica del crecimiento y como consecuencia se produce el estancamiento. Las teorías acerca de las migraciones tendrían que ocuparse no sólo de la movilidad sino también de la inmovilidad; no sólo de las fuerzas centrífugas, sino también de las fuerzas centrípetas. El venerable par de fuerzas «atraer» y «expulsar» debería complementarse, al menos, con los vectores «retener» y «rechazar». La existencia de fuerzas centrípetas que impulsan a las gentes a permanecer ha sido, por lo general, ignorada por las teorías existentes, aunque en años muy recientes existan indicios de un interés creciente por estudiar tales fuerzas (Hammar et al., 1997). Para superar esas lagunas habría que prestar más atención a tipos de familia, sistemas de parentesco, sistemas sociales y estructuras sociales en general. Lo mismo puede decirse de las dimensiones y contextos culturales de las migraciones, entre los que se cuentan, pero no exclusivamente, los costes de adaptación cultural. Además, es obvio que la explicación de esta movilidad limitada tiene que buscarse en el terreno de la política, más concretamente en el papel crucial que desempeñan los 10
  11. 11. Estados. En efecto, nada determina tanto el volumen de los flujos y los tipos de migraciones preferentes como las políticas de admisión de inmigrantes. 3. LAS TEORIAS MIGRATORIAS Y FACTORES EXPLICATIVOS. Para explicar el fenómeno de las migraciones hay diversas teorías pero las limitaciones de las teorías sobre las migraciones son parte integral de las dificultades generales, que experimentan las ciencias sociales, cuando tratan de explicar el comportamiento humano, que depende de numerosas variables interrelacionadas. Pero, además, en este caso las limitaciones tienen que ver con las dificultades inherentes al fenómeno objeto de la investigación. Quizá la mayor dificultad para el estudio de las migraciones resida en su extremada diversidad, en cuanto a formas, tipos, procesos, actores, motivaciones y contextos socioeconómicos y culturales. Ello hace fácilmente comprensibles los problemas que las teorías encuentran para explicar tal complejidad. Las teorías explicativas han observado las pautas seguidas por los flujos migratorios y después han tratado de explicar porqué se han trasladado, en qué medida y con qué dirección, la más popularizada es la llamada teoría de la expulsión atracción, que afirma que en los traslados influyen tanto factores de expulsión en el lugar de origen de los migrantes como factores de atracción en el lugar de destino. Fue el inglés Ravenstein quien primero formuló esta teoría, en 1889, tras analizar los datos del censo de 1881 de Inglaterra y Gales. algunos de los argumentos que dio siguen siendo correctos (como la importancia del factor económico ), pero otros están vinculados excesivamente a las circunstancias existentes en la época en que fue formulada. Ravenstein desarrolló sus trabajos sobre las migraciones, constituyendo estos la base empírica sobre la que se construirá el modelo explicativo migratorio de mayor impacto sobre la comunidad científica. Es el modelo de los factores push-pull. El modelo se basa en una serie de elementos asociados al lugar de origen que empujan (push) a abandonarlo al compararlos con las condiciones más ventajosas que existen en otros lugares (factores pull asociados al posible destino). La decisión de emigrar queda entonces, limitada a las motivaciones individuales de los inmigrantes, presuponiendo una total libertad de acción. Así, posibles factores de expulsión son una elevada presión demográfica, falta de acceso a la tierra, bajos salarios, bajos niveles de vida, falta de libertades políticas, etc. Por el contrario, los posibles factores asociados al destino son disponibilidad de tierra, demanda de mano de obra, buenos salarios, elevados niveles de vida, libertades políticas, etc. A mediados de los cincuenta aparece una perspectiva microanalítica que ve la emigración como resultado de las aspiraciones, necesidades y percepciones de las personas reales. Por ejemplo, Wolpert (1965) entiende las migraciones como el resultado de numerosas decisiones personales adoptadas por individuos tras considerar las alternativas percibidas, valorando lo que se posee en el lugar de residencia y lo que puede obtenerse en 11
  12. 12. un posible destino; hay que diferenciar los estímulos objetivos de la emigración con los percibidos por los posibles migrantes. Jones (1981) afirma que la decisión de emigrar no depende sólo de características objetivas (empleo, vivienda, entorno...) sino del potencial migratorio de cada persona (edad, condición socioeconómica...); al decidirse la emigración se evalúan las condiciones de los posibles destinos, las posibilidades de conseguir las aspiraciones y necesidades que se plantean. Aún después, deben superarse ciertos obstáculos físicos, sociales, familiares o institucionales para ello. El denominado modelo evolutivo, formulado por Zelinsky en 1971, relaciona la categoría e intensidad de las migraciones con la evolución experimentada por las diferentes sociedades desde la revolución industrial: 1º Sociedades tradicionales preindustriales, con una escasa movilidad. Es propia de sociedades de subsistencia, malas comunicaciones, fuerte arraigo en el medio o bajas rentas. 2º Sociedades en fase temprana de transición demográfica, con fuerte éxodo rural, movimientos de colonización interior, emigración exterior hacia zonas favorables y crece la movilidad habitual. 3º Sociedades en fase tardía de transición demográfica, con desaceleración del éxodo rural, menor migración exterior, cese de colonizaciones internas e incremento de la movilidad habitual. 4º Sociedades que han completado la transición demográfica, con fuerte aumento de la movilidad habitual, desaparición práctica del éxodo rural, incremento de los movimientos interurbanos, emigración internacional de trabajadores muy cualificados y recepción de trabajadores extranjeros de escasa cualificación. Tambien Weeks ha analizado una serie de factores diferenciadores de las migraciones (aunque referidos básicamente a los EE.UU.), como son la edad, el estado civil el nivel educativo. En cuanto a la edad, afirma que la movilidad es muy superior entre los adultos jóvenes que en las demás edades, entre los 20 y 34 años existe la mayor propensión a emigrar, decayendo después considerablemente; las tasas elevadas entre los niños pequeños reflejan el hecho de que, a menudo, la emigración es un proceso familiar y no individual; las tasas de emigración de gentes de edad avanzada se relacionan con la elección de un nuevo espacio para vivir la jubilación. Las migraciones aumentan con el nivel de estudios y la educación. En la clase media americana, la consecución de un determinado nivel educativo desemboca a menudo en unas determinadas ocupaciones y niveles de ingresos. Por eso, una persona con título universitario tiene en EE.UU. tres veces más posibilidades de cambiar de condado que una persona con educación básica incompleta. No obstante, a medida que aumenta el número de mujeres activas no parece que aumenten las posibilidades migratorias en la misma medida que los varones, porque generalmente ni su prestigio ocupacional ni su contribución relativa al total de ingresos familiares es similar al de su cónyuge. 12
  13. 13. La relación entre migración y matrimonio es muy elevada, al menos entre las mujeres casadas por primera vez, una gran parte de las cuales cambia su residencia por esta causa. Tras el matrimonio, la incidencia de la migración depende en gran medida del número y las edades de los hijos; las mayores posibilidades aparecen en las parejas sin hijos o en las monofiliales; cuanto mayor es la familia, mayores son los obstáculos. Por otro lado, cuando los hijos alcanzan la edad escolar, las posibilidades de desplazamiento disminuyen. Sin embargo, en las parejas en las que el marido tenia de 45 a 54 años, la emigración era mayor entre las familias numerosas: necesidad de casa más grande, o de un trabajo mejor remunerado, aunque esta circunstancia puede ser un rasgo muy particular de un país con altísima movilidad interurbana. Cabe pensar que el punto de vista de las teorías existentes está mal situado. La primera y más importante dimensión de las migraciones, frecuentemente la única, que las teorías han intentado explicar, es por qué la gente emigra —o variaciones de la misma pregunta como, por ejemplo, qué es lo que determina el volumen de las migraciones—. Es decir, se le otorga más prioridad a las llamadas «causas profundas» que a los «determinantes próximos». Este es claramente el caso de la teoría neoclásica, de la nueva economía de las migraciones laborales, de la teoría del sistema mundial, de la teoría de los mercados de trabajo duales e, incluso, del venerable marco push–pull. Las teorías construidas, primordialmente, basadas en factores de tipo económico están abocadas a experimentar dificultades en un contexto de migraciones internacionales en el que las consideraciones políticas y los Estados intervienen de manera tan destacada. En algunas de las más importantes regiones migratorias contemporáneas, las migraciones laborales están limitadas está claro que la política y el Estado están generalmente ausentes en las teorías explicativas de las migraciones y resulta urgente reincorporarlos (Zolberg, 1989). En definitiva las teorías de las migraciones suelen ser parciales y limitadas, en el sentido de que sirven para explicar una faceta o un aspecto de las mismas o para arrojar luz sobre una determinada característica o, bien, son aplicables a determinados tipos de migraciones en ciertos contextos y no en otros. 4. INMIGRACION Y GLOBALIZACION La globalización, comienza hace poco más de 50 años tras la segunda guerra mundial y está marcada por el proceso de descolonización, la apertura de los mercados de la periferia al comercio internacional y la creación de estructuras políticas especializadas en impulsar este proceso. La construcción europea se enmarca en esta dinámica. El concepto de globalización se refiere a la eliminación progresiva, en ámbitos internacionales, de las barreras tecnológicas y legales al tráfico de mercancías, servicios prestados por empresas y, sobre todo, capitales. De los dos primeros asuntos, se encarga la Organización Mundial del Comercio (OMC), que abarca la protección de la Propiedad Industrial e Intelectual, a nivel mundial, a 13
  14. 14. favor de farmacéuticas, editoriales y otras empresas de la “nueva economía”. De asegurar la libertad de entrada y salida de capitales en los países en los que sea menester especular, se hace cargo el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los desplazamientos de población, aunque obedecen a causas diversas y generalmente interrelacionadas (pobreza, presión demográfica, conflictos políticos y étnicos, destrucción medioambiental, etc.), en su gran mayoría tienen una motivación directa o indirecta en la economía, en el diferencial de renta entre países y continentes. Casi todas las teorías que intentan explicar las desigualdades entre el norte y el sur, el centro y la periferia (la teoría del imperialismo, la del sistema-mundo, la de la dependencia...), están de acuerdo en que el desequilibrio de riqueza tiene sus orígenes en el colonialismo (Giddens, 1994) . No hay un consenso generalizado sobre que los países ricos lo sean como consecuencia de la explotación (para muchos autores, los recursos de los que se apropiaron fueron secundarios en comparación con los procesos de crecimiento industrial generados dentro de ellos) pero sí en que los países pobres lo son por esa circunstancia. Las características actuales de los desplazamientos de población en el mundo hacen necesario afrontarlos en una dimensión mundial o, al menos, continental, siendo cada vez más difícil dar una respuesta desde una escala nacional. Las migraciones no tienen lugar entre estados-nación, sino dentro de un sistema global donde intervienen una multiplicidad de actores que interactúan entre sí. Asimismo, todo apunta a que no cabe abordar la cuestión como algo coyuntural, sino que es necesario entenderlo como una característica que, por su intensidad y continuidad, será parte de la dinámica estructural del proceso de globalización. Las fuertes restricciones que los países ricos imponen a los desplazamientos de la población (jamás en la historia de la humanidad habían sido tan intensas) frente a la total libertad de movimientos para las mercancías, el capital, los servicios, la información, las ideas... suponen una -quizás la principal- contradicción del sistema mundial que la globalización está articulando progresivamente. En definitiva, este fenómeno de la economía no viene acompañada del bienestar y la seguridad global de la que disfrutan los países ricos, dejando fuera del desarrollo a miles de millones de personas . Sin que sea posible prever como se resolverá dicha contradicción, lo que sí parece claro, es que las políticas migratorias y las de cooperación al desarrollo que se están aplicando no la resolverán a corto plazo. Se trata, por tanto, de una globalización excluyente, en la que un cierto número de personas participan crecientemente en ese mercado mundial en construcción mientras muchas otras se quedan al margen, excluidas. Esta situación contribuye a empujar a una parte de estas poblaciones a emigrar para intentar mejorar su situación. Hoy existe una marcada tendencia a separar absolutamente lo económico de lo político y lo mismo ocurre en el terreno migratorio. La separación tajante entre emigración política y económica trata de mantener cierta cuota para refugiados políticos y emprender medidas drásticas para reducir - ya que no pueden impedir - la emigración económica. Pero 14
  15. 15. resulta que la emigración económica es sólo la otra cara de la política internacional imperante, es la consecuencia de la globalización del sistema neo-liberal que extiende los mercados del Norte sobre el Sur y acaba de golpe con las economías nacionales, con los sistemas productivos hasta ahora vigentes, provocando la obsolescencia de tales sistemas socioeconómicos y el consiguiente desempleo masivo y en espiral de crecimiento ascendente. Por ello, es necesario insistir en que una de las vías de solución a este cada vez mas creciente e incontrolable fenómeno, está en atacar el origen del problema, las causas que empujan a los pueblos a emigrar en vez de tratar de atenuar las políticas restrictivas de las migraciones. 5. CONCLUSIÓN Cuando se habla de Norte–Sur, más que de una ubicación geográfica, se habla de una relación de desigualdad entre países ricos y países pobres, de condiciones diferentes de vida, de educación, de preparación, de tecnología, de posibilidades de intercambio con el resto del mundo, etc. Por tanto, hablar hoy de la relación Norte–Sur en un tema específico como lo es el de las migraciones supone, inevitablemente, tocar la cuestión de los recursos económicos y el actual proceso de globalización impuesto por el Norte. Pese a que existen condiciones para el diálogo, la negociación y la cooperación internacional, el Norte poderoso y hegemónico a nivel planetario levanta una nueva barrera: la que se erige a lo largo de todas sus fronteras en el Mediterráneo y el mar Caribe para detener a los emigrantes ilegales, a los indocumentados, quienes pese a todo emigran de su país de origen. La estrategia del Norte puede resumirse en la necesidad de que los países del Sur adopten los programas severos de reforma económica dictados por el FMI y el Banco Mundial, acompañados del liberalismo político característico de occidente. Pero la postura principal del Norte es de imposición, no de diálogo ni de respeto a las características y necesidades de cada país: no toman en cuenta que algunos países no tienen ni un mínimo de infraestructura, ni los marcos legales, ni el personal capacitado para participar o tan siquiera aprovechar el actual ambiente económico internacional. 15
  16. 16. Todo esto hace prever el recrudecimiento de las tensiones entre el Norte y el Sur, en vez de la para algunos - esperada "nueva era de relaciones" basadas en el diálogo y la cooperación entre el Norte rico y el Sur pobre. Los nuevos espacios internacionales combinados con las realidades geopolíticas tienden a levantar la nueva cortina de hierro del Norte frente al Sur marginado y excluido, que será cada vez más fuerte con el avance de la ciencia y la tecnología. 16
  17. 17. 6. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS ARANGO, J. (1985) «Las ‹Leyes de las Migraciones› de E.G. Ravenstein, cien años después» en Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 32: 7–26. _____ (2000) «Explaining Migration: A Critical View» en International Social Sciences Journal, 165: 283–296. ABAD MARQUEZ, L.V. (2002). “Contradicciones de la globalización: Migraciones y convivencia interétnica tras el 11 de septiembre”, en Migraciones, nº 11, pp.225-268 AGUILAR, Mª J. y ANDER-EGG, E. (1992). Evaluación de servicios y programas sociales, Madrid: Siglo XXI. AMIN, S. (1974) El desarrollo desigual. Barcelona. Ed. Fontanella APARICIO, R. (Coord.) (1998). Manual de diseño y gestión de proyectos de intervención con inmigrantes, Madrid: IMSERSO. APARICIO, R. y TORNOS, A. (2000). La inmigración y la economía española, Madrid:Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. ARANGO, J. (1992). “Los dilemas de las políticas de inmigración en Europa”, en Cuenta y Razón, nº 73. BALIBAR, E. Y WALLERSTEIN, I. (1995) Raza, nación y clase. Madrid, IEPALA BAKER, M. (1981). The New Racism, London : Junction Books. BLANCO, C. (2000). Las migraciones contemporáneas. Madrid:Alianza Editorial. CASTELLS, M. (2000). El poder de la identidad, Madrid:Alianza. CONTRERAS, J. (Comp.) (1994). Los retos de la inmigración: racismo y pluriculturalidad, Madrid: Talasa. DÍEZ NICOLÁS, J. y RAMÍREZ LAFITA, Mª J. (2001). La inmigración en España. Una década de investigaciones, , Madrid: Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. GIDDENS, A.(1994).: Sociología. Madrid:Alianza Universidad. HAMMAR, T., G. Brochmann, K. Tamas y T. Faist, eds. (1997) International Migration, Immobility and Development. Oxford: Berg. 17
  18. 18. MASSEY,D. S., R. Alarcón, J. Durand y H. González (1987) Return to Aztlan:The Social Process of International Migration from Western Mexico. Berkeley y Los Angeles: University of California Press. MASSEY, D. S., R. Alarcón, G. Hugo, A. Kouaouci, A. Pellegrino y J. E. Taylor (1993) «Theories of International Migration: a Review and Appraisal» en Population and Development Review, 19, 3: 431–466. MASSEY, D. S., J.Arango, G. Hugo, A. Kouaouci, A. Pellegrino y J. E. Taylor (1994) «International Migration Theory: the North American Case» en Population and Development Review, 20, 4: 699–751. MASSEY, D. S., J Arango, G. Hugo, A. Kouaouci, A. Pellegrino y J. E. Taylor (1998) Worlds in Motion. Understanding International Migration at the End of the Millennium. Oxford: Clarendon Press. PARRAMÓN, C.C. (1996) “Campo migratorio: un concepto útil para el análisis de las estrategas migratorias”, en A. Kaplan (coord.): Procesos migratorios y relaciones interét- nicas. Zaragoza: FAEE. PRESAT, R.(1985). Introducción a la demografía, Barcelona: Ed. Ariel. PUYOL, R.; ESTÉBANEZ, J. y MÉNDEZ, R. (1992). Geografía Humana. Madrid: Ed. Cátedra WEEKS, J.R. (1984). Sociología de la población. Madrid: Alianza Universidad ZOLBERG, A. (1989) «The Next Waves: Migration Theory for a Changing World» en International Migration Review, 23, 3: 403–430 18
  19. 19. CAPITULO 2: LOS DESEQUILIBRIOS DEMOGRAFICOS EN EL MEDITERRANEO MIGRACIONES Y DESARROLLO SOSTENIBLE. 1. INTRODUCCION. El Mediterráneo constituye un espacio geográfico, histórico, geopolítico y cultural en el que hay países con evolución, efectivos, estructuras y perspectivas demográficas muy diferentes Se cuestiona hoy en día la existencia del Mediterráneo como una unidad o subsistema regional en el contexto de las relaciones internacionales. Desde un punto de vista político, económico, demográfico o incluso histórico-cultural no se acepta que forme un todo. Las razones que se aducen son las enormes diferencias en su seno. Es evidente que el Mediterráneo no se comporta como un actor homogéneo ni en la política ni en la economía mundial. No tiene vocación de unidad política ni actúa como un bloque económico Frente a un Norte en recomposición, donde la integración económica y política va en aumento, el Sur parece cada vez más dividido. En las negociaciones globales con el Norte, los países del Sur, con muy distintos grados de desarrollo, no defienden siempre intereses similares. En el plano nacional, la exclusión económica y política de sectores enteros de la sociedad constituyen una amenaza para la cohesión interna de estados aún jóvenes, así como para la propia estabilidad regional. El Mediterráneo además de ser una de las líneas de contacto entre el norte y sur económicos del planeta es támbién el punto de encuentro entre el Este y el Oeste. En el contexto de la postguerra fría ya no se trata, es cierto, de la división entre los bloques capitalista y soviético, sino entre la cultura occidental y el resto. Las Relaciones Norte-Sur son las relaciones internacionales entre los países industrializados (constituidos como estados independientes hace mucho tiempo y que en la actualidad cuentan con rentas elevadas, situados en su mayoría en el hemisferio Norte) y los países en vías de desarrollo del hemisferio Sur (cuyo acceso a la independencia tuvo lugar después de la II Guerra Mundial). 19
  20. 20. La cooperación norte-sur cuando se produce, como en el caso del Mediterráneo pierde a menudo su carácter solidario y desinteresado. La motivación para esta cooperación son los intereses del norte de no ver amenazadas sus cotas de bienestar, más que el facilitar el acceso al bienestar de las poblaciones del sur. Así se rompe la inercia del norte a vivir en su aislamiento y se moviliza para responder a lo que entiende como una amenaza. 2. LA TEORIA DE LA TRANSICION DEMOGRAFICA. Las investigaciones en el ámbito de la demografía tratan de dar una explicación a los cambios demográficos que se producen en muchos países de la Europa Occidental, asi surge lo que se ha denominado la Teoría de la Transición Demográfica que fue formulada por Notestein en l945, según él, la situación demográfica antigua estaba caracterizada por una elevada fecundidad como respuesta al elevado nivel de mortalidad que existía en la época. Esta teoría estudia y trata de explicar la revolución de la población desde niveles altos de mortalidad y fecundidad hasta otros bajos., es un proceso de larga duración, que transcurre entre dos situaciones o regímenes extremos: uno, inicial, de bajo crecimiento demográfico con altas tasas de mortalidad y fecundidad, y otro, final, de bajo crecimiento pero con niveles también bajos en las respectivas tasas. Entre ambas situaciones de equilibrio se produce un gran incremento de la población debido al desfase cronológico que se da entre la caída de la tasas de natalidad y mortalidad La velocidad de los cambios difiere de un país a otro provocando así grandes disparidades con importantes repercusiones en la distribución de las rentas. En los países europeos, los avances en la medicina se han estado introduciendo paulatinamente durante los últimos doscientos cincuenta años. Los cambios culturales y en la mentalidad evolucionaron de forma paralela, permitiendo un descenso acompasado de la tasa de natalidad. En consecuencia, aunque la tasa de crecimiento de la población ha sido alta en Europa durante mucho tiempo, nunca ha alcanzado las características explosivas típicas de los actuales países subdesarrollados. En los países subdesarrollados la tasa de mortalidad desciende mucho más rápidamente que las tasas de natalidad y de fecundidad ya que los avances en la medicina occidental se extienden y se aplican con facilidad mientras que los cambios culturales requieren más tiempo. Como consecuencia de esa disparidad la tasa de crecimiento de la población aumenta mucho. La situación actual es la siguiente: En los países avanzados se ha alcanzado el estado de madurez, con la población estabilizada. En algunos países subdesarrollados no 20
  21. 21. existe ningún control de la natalidad por razones políticas, ideológicas o culturales por lo que la población sigue creciendo mucho, doblándose en menos de veinte años; en algunos países árabes incluso se está fomentando el crecimiento de la población. Sin embargo, en la mayoría de los países subdesarrollados, las campañas a favor del control de la natalidad están consiguiendo reducir las tasas de fecundidad; a pesar de ello, como las generaciones jóvenes que alcanzan la edad fértil son mucho más numerosas que las que les precedieron, las tasas de crecimiento de la población continuarán muy altas durante algunos decenios más. 3. LAS TENDENCIAS DE LA DEMOGRAFIA MEDITERRANEA. La evolución demográfica de la cuenca mediterránea. está marcada por las diferencias en el norte y el sur. En el norte, la transición demográfica o la transición de un régimen tradicional de equilibrio demográfico, de mortalidad y fecundidad altas, a un régimen moderno de equilibrio, de mortalidad y fecundidad bajas está acabada. En el sur, ha empezado, pero está lejos de estar acabada. En el conjunto mediterráneo de los dieciocho países ribereños, la población se ha incrementado en un 68 por ciento en treinta y cinco años (1950-1985), es decir, una tasa de incremento anual promedio del 1,5 por ciento, más baja que la del 1,9 por ciento registrada para todo el mundo. Esta tasa disminuye lentamente, pero se calcula que seguirá siendo considerable: del orden del 0,9 por ciento entre el 2000 y 2025. La población de la Unión Europea crece todavía, pero se trata de un crecimiento cada vez más lento. Como resultado de ello, la importancia proporcional de la Unión Europea en el conjunto de la población mundial disminuye gradualmente. Sin embargo, lo más llamativo es el cambio en la pirámide demográfica, en especial en los grupos de personas en edad activa (Tabla I ). La media de edad de los trabajadores aumentará rápidamente en las próximas décadas, al tiempo que el grupo de edad de 65 años o más prácticamente se duplicará. Dentro de diez o veinte años, la mayor parte de la generación del baby boom alcanzará la edad de jubilación. El grupo de personas dependientes y de edad muy avanzada se triplicará. 21
  22. 22. TABLA 1. Población y envejecimiento en el Mediterráneo, 1993 Países Población Total (miles) Indice de Fecundidad Población 65 + (%) Población en el 2.025 (miles) España 39.082,6 1,3 14,4 42.265 Francia 57.654,5 1,7 14,6 60.372 Italia 57.049,4 1,2 15,9 52.964 Eslovenia 1.991,8 1,3 11,8 2.012 Croacia 4.888,7 1,5 11,7 4.761 Bosnia 4.570,3 1,7 6,9 4.969 Macedonia 2.162,6 2,2 7,4 2.699 Albania 3.353,1 3,0 5,4 5.011 Grecia 10.379,4 1,3 14,8 10.080 Turquía 59.878,4 3,6 4,4 87.701 Siria 13.393,0 5,9 4,4 34.082 Líbano 2.806,0 3,1 - 4.703 Israel 5.256,0 2,9 9,2 6.908 Egipto 56.488,0 4,3 3,6 90.355 Libia 4.700,0 6,8 2,5 12.841 Túnez 8.570,0 3,1 4,9 13.630 Argelia 26.722,0 3,8 3,9 51.950 Marruecos 26.069,0 3,7 4,6 45.647 Fuente: Eurostat: Statistiques Démographiques, 1995; Naciones Unidas: World Population Prospects, 1990. Nota: En los países que no son de la Unión Europea, cifra del año más próximo. A pesar de que el envejecimiento demográfico de la población es una tendencia general en toda la UE, existe una gran diversidad regional en cuanto a ritmo e intensidad. Por consiguiente, los cambios demográficos afectarán a las regiones de diversas maneras, en distintos momentos y en diversa medida. No todos los países árabes son mediterráneos. Pero los países árabes más poblados lo son. Conviene, por lo tanto, analizar la situación de la población en el mundo árabe independientemente de su integración en el mediterráneo Si el crecimiento se mantiene en las mismas proporciones (entre 2,7 y 3 por ciento), la población árabe rebasará la población de los doce países de la Comunidad Europea en torno al año 2010. Las migraciones que se están produciendo como consecuencia del incremento de la población, tanto internas (horizontales) como externas (verticales: hacia los países industrializados) han modificado ampliamente la estructura de la población en los países 22
  23. 23. árabes, agravando las desigualdades ciudades-campos y creando situaciones de subpoblación en ciertas regiones rurales, ligadas a los problemas de envejecimiento y de feminización en ciertas aldeas. Hay que destacar, el caso particular de tres países árabes del África del Norte, mediterráneos: Argelia, Marruecos y Túnez que por su cercanía geográfica a la Europa comunitaria latina (Portugal, España, Francia e Italia) son países que están aportando muchos inmigrantes por su gran incremento de la población debido al proceso de la transición demográfico. En efecto, la población de Argelia-Marruecos-Túnez se ha duplicado en 27 años, pasando de 22,6 millones en 1953 a 45,2 millones en 1980. La emigración hacia el norte es uno de los factores más importantes de la cooperación al desarrollo si la entendemos en sentido amplio. podemos comprobar que la emigración proporciona uno de los mayores empujes al desarrollo además de generar riqueza en el país receptor: «...las transferencias financieras y de mercancías de la inmigración superan con creces en volumen la ayuda bilateral y multilateral a estos países [del sur]. De hecho, con esas transferencias, la inmigración contribuye al desarrollo del país de origen como contribuye al del país de acogida con su trabajo. Es la quintaesencia del codesarrollo» (Naïr 1998). La inmigración debe ser entendida pues como herramienta de desarrollo y no como amenaza. Este fenómeno se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los gobiernos liberales occidentales en la actualidad. Las desigualdades entre los países del Norte y los del Sur, que han sido exacerbadas por el proceso de globalización económica, provoca entre otras razones, la huída de personas hacia los países desarrollados con la esperanza de encontrar una vida mejor. Otra consecuencia de la globalización es la diversidad de orígenes de los inmigrantes, lo que crea una creciente heterogeneidad étnica en las sociedades receptoras que está conduciendo a su conversión en sociedades pluriétnicas. Esto provoca dificultades para construir un espacio concreto de ciudadanía y de derechos sociales derivados de ella. El inmigrante una vez en el país receptor se encuentra con diversos problemas, el principal debido a la legislación, puesto que ésta considera a estas personas en situación de fuera de la legalidad, no reconociéndoles el estatus de ciudadano que les garantiza una serie de derechos y deberes. Otro problema y no menos importante es el choque cultural, debido a los diferentes valores, costumbres y normas culturales, etc., entre los inmigrantes y la sociedad receptora. 23
  24. 24. La grave desigualdad en la distribución de la población y los recursos se está traduciendo en la práctica en flujos migratorios masivos desde el Tercer Mundo hacia los países industrializados. Una de las tendencias significativas de las corrientes migratorias en las últimas décadas, es precisamente su procedencia mayoritaria de los países subdesarrollados. Por último, la imparable degradación medioambiental constituye otro importante factor de presión hacia la emigración desde el Tercer Mundo. La degradación ambiental que resulta cuando las personas utilizan estas tierras marginales para procurarse madera combustible y para sembrar cultivos de subsistencia y comerciales, empeora su pobreza. También ponen en peligro su salud y bienestar, así como los de sus hijos. (PNUD, 1992). Paradójicamente la fiebre del consumo en las sociedades desarrolladas, así como unos ciclos productivos fuertemente agresivos y contaminantes, están produciendo efectos especialmente catastróficos en los ecosistemas de las sociedades subdesarrolladas. Deforestación, desertización, agotamiento de recursos, golpean con especial contundencia en aquellas zonas que solo cuentan con sus recursos naturales para paliar su subdesarrollo. El desarrollo industrial en el Norte sólo puede sostenerse a costa de elevadas facturas en los ecosistemas del Sur. Todos estos factores, unidos a la rapidez y facilidad de las comunicaciones, tanto de personas como de mensajes y estímulos, explican que la movilidad geográfica y las miraciones internacionales estén alcanzando proporciones desconocidas hasta ahora. Crecimiento alarmante de la población mundial, agravamiento hasta límites intolerables de la desigualdad y el subdesarrollo, degradación medioambiental, migraciones masivas, intolerancia y xenofobia: estos hechos se han convenido en los verdaderos signos de nuestros tiempos. Las actitudes racistas y xenófobas, la intolerancia y la insolidaridad no dejan de ganar terreno en Occidente. En Europa Occidental los partidos que de una forma u otra se identifican a si mismos con políticas excluyentes y xenófobas están alcanzando cotas importantes de representación electoral. 4. LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS DEL MEDITERRÁNEO HACIA EUROPA. La referencia que hacemos de los flujos migratorios en el área del Mediterráneo se centra en los movimientos de población que se producen en distintas etapas a partir de la segunda mitad del siglo XX. Los países receptores están situados al lado norte de la orilla del Mediterráneo y hasta ya empezada la década de los ochenta serán los países centroeuropeos, a éstos se les suman los países del sur a partir de finales de los años ochenta; España, Italia y Grecia, países que invierten el flujo de las migraciones pasando de emisores a receptores (Mapa 1). 24
  25. 25. En toda la geografía centroeuropea encontramos una división temporal de las etapas de la llegada de la inmigración, periodos de descolonización que provocan flujos hacia las antiguas metrópolis, períodos de llegada de mano de obra necesaria para sostener el crecimiento económico de los años sesenta y primera mitad de los setenta, y finalmente encontramos periodos caracterizados por los flujos llegados a partir de la reagrupación familiar y la llegada de exiliados. Según Eurostat, en la Unión Europea había en 1988 (Grafico 1) 8,5 millones de habitantes procedentes de la inmigración, un 2,4% de la población, mientras que en 1998 la cifra llegaba a los 13 millones ( si sumamos los ciudadanos de la UE emigrados a otros países de la propia UE llegamos a la cifra de 18 millones), un 3,5% de la población. De esta población 6,5 millones proceden de países fuera de Europa, de éstos, 5 millones proceden de los países mediterráneos, el 41% procede de Marruecos, Argelia y Túnez y el 59% de Turquía y la ex Yugoslavia. Así, nos encontramos en el año 2000 con una población de origen mediterráneo distribuida por distintos países de la Unión europea, y que llegan a estos países en distintos periodos. El caso de los argelinos, localizados en su mayoría en Francia, suponen cerca del 13% de la inmigración extranjera en la Unión Europea, llegan mayoritariamente a raíz del proceso de independencia de Argelia. Por su parte las personas procedentes de Marruecos tienen un peso del 22% del total de la población inmigrada en la UE, en este caso el flujo migratorio se da sobretodo en el periodo de crecimiento económico donde hay gran demanda de mano de obra, pero también se prolonga durante las dos últimas décadas debido a la situación económica del país, redireccionandose los flujos hacia los países del sur de Europa, como España e Italia. El grupo más significativo de inmigración procedente de países mediterráneos son los procedentes de Turquía, que representan el 50% de los inmigrados extranjeros residentes en la UE. Este grupo llega principalmente durante la década de los sesenta, pero los procesos de reagrupación familiar hace prolongar la entrada hasta los años ochenta. Finalmente destacar que a raíz del período de enfrentamientos bélicos en la zona de los Balcanes y la inestabilidad política en Argelia, hace crecer de forma muy destacada la llegada de refugiados y demandantes de asilo. La población de origen turco, llegada mayoritariamente durante el crecimiento económico de los años sesenta, era mano de obra necesaria, en Alemania hay 2 millones de turcos, pero también hay distribuidas comunidades en Francia, donde llegan a ser un 4% de la población inmigrada de origen extranjero, el mismo caso pasa en Holanda.(Tabla 2) 25
  26. 26. TABLA 2 . Las Migraciones en Europa: datos. Extranjeros en los países de la Unión Europea 1997 Prodedientes de otros Procedientes de paises de Extranjeros en total Otros países países de la UE Europa furea de la UE Bélgica 890,3 559,6 105,1 225,6 Dinamarca 237,7 49,0 98,0 90,7 Alemania * 7.343,6 1.858,7 4.071,6 1.413,3 Finlandia 74,6 14,1 35,3 25,2 Francia 3.596,6 1.321,5 339,9 1.935,2 Grecia 161,2 45,1 52,4 63,7 Reino Unido 2.104,0 805,0 183,0 1.116,0 Irlanda 114,4 81,3 15,4 17,7 Italia 884,5 133,5 211,7 539,3 Luxemburgo 142,8 127,8 s.d. s.d. Holanda 680,0 188,4 178,0 313,6 Austria 758,0 102,6 580,5 74,9 Potrugal 173,2 43,7 3,9 125,6 Suecia 526,6 178,2 188,8 159,6 España* 801,3 312,2 41,4 447,8 Europa 15 18.488,8 5.820,7 6.105,0 6.548,2 * datos de 2000 Fuente: ISOPLAN Institut für Entwicklungs-forschung, Wirtschafts- und Sozialplanung GmbH, Berlin. GRAFICO 1. Presencia en porcentaje de inmigrantes procedentes de los MED12 en los países de la UE. 1997 Bélgica Otros España3% 4% 4% Austria 4% Reino unido 5% Alemania 39% Holanda 7% Francia 15% Italia 19% Fuente: EUROSTAT, Statistiques Euro-Mediterranéenes. 1998 26
  27. 27. Mapa 1. Los países de la zona Euromediterránea: principales flujos Alemania Unión Francia Europea Italia Portugal Grecia España Turquía Tunez Malta Chipre Síria Libano Palestina Marruecos Israel Jordania Argelia Egipto Principales flujos migratorios en el espacio Libia Euromediterràneo Source: European Institute of the Mediterran ean 27
  28. 28. GRAFICOS 2. Porcentaje sobre la población total de la inmigración de los países MED en los siguiente países de la Unión Europea ( 1 enero de 1997) otros 0,12% Alemania otros 0,09% Dinamarca Libano 0,07% Marruecos 0,06% Marruecos 0,10% Libano 0,08% Turquía 2,50% Turquía 0,70% 0,00% 0,50% 1,00% 1,50% 2,00% 2,50% 3,00% 0,00% 0,20% 0,40% 0,60% 0,80% otros 0,08% Bélgica Holanda Argelia 0,09% Otros 0,06% Turquía 0,77% Turquía 0,82% Marruecos 1,36% Marruecos 0,89% 0,00% 0,50% 1,00% 1,50% 0,00% 0,20% 0,40% 0,60% 0,80% 1,00% 0,04% Italia España Egipto 0,04% Otros 0,01% Túnez 0,08% Argelia 0,01% Marruecos 0,20% Marruecos 0,20% 0,00% 0,05% 0,10% 0,15% 0,20% 0,25% 0,00% 0,05% 0,10% 0,15% 0,20% 0,25% Francia Otros 0,03% Otros 0,06% Grecia Turquía 0,35% Líbano 0,02% Túnez 0,36% Síria 0,02% Marruecos 1,01% Turquía 0,03% Argelia 1,08% Egipto 0,07% 0,00% 0,20% 0,40% 0,60% 0,80% 1,00% 1,20% 0,00% 0,02% 0,04% 0,06% 0,08% Fuente: EUROSTAT, Statistiques Euro-Mediterranéenes. 1998 28
  29. 29. Si solamente se analizan las circunstancias del emigrante en el país de destino, olvidando las implicaciones de éste éxodo en su país de origen, estamos dejando incompleto el estudio de las migraciones. Generalmente existe un sistema de lazos humanos, económicos y culturales muy sólidos con el país de origen que estructura esta diáspora. Nos centramos en los dos casos más relevantes para tratar de ver las repercusiones de las migraciones en los países emisores. En Turquía y en Marruecos se dan entre las décadas de los sesenta y los setenta las típicas tensiones socioeconómicas de los países exportadores de mano de obra: - un fuerte crecimiento demográfico - éxodo rural hacia las ciudades - subempleo y paro - desarrollo desigual entre distintas regiones del país En Turquía el gobierno promueve entre 1961 y 1978 una política de impulso de la emigración con el propósito de aliviar el paro existente y reequilibrar la balanza de pagos. En el caso de Marruecos, la emigración ha sido un elemento muy destacado en la modernización de la sociedad a la vez que las transferencias de los emigrados se convertían en un importante elemento macroeconómico: - Las transferencias que se incluyen dentro de lo que se llama circuitos visibles, que posteriormente se reflejan el balance de pagos. - A pesar del perfil bajo del inmigrante de primera generación, surgen en los países de acogida unas minorías de inmigrantes que conforman una pequeña elite. Son aquellos que invierten en distintos espacios económicos dónde prefieren invertir los primeros inmigrantes: sectores del comercio, la restauración y la artesanía. Respecto a las segundas generaciones, se observa la aparición de un inmigrante / empresario, mediante empresas de import/export ( transporte, turismo, servicios de limpieza) este modelo de inmigrante lleva a cabo sus transferencias en invertir en el país de origen. - Existen también circuitos invisibles, dónde se incluye el dinero líquido que el inmigrante trae consigo, bienes materiales que lleva hasta el país de origen etc. El impacto de este circuito tiene forzosamente un efecto sobre el PIB nacional , a pesar que sea difícil de evaluar. - Finalmente cabe destacar que las actitudes emprendedoras de los inmigrantes influyen en la inversión que se hace en el país de origen donde los nuevos sectores son la compra y revalorización de terrenos agrícolas, turismo ( especialmente la restauración y la hostelería) y pequeña y mediana empresa ( confección, agro- alimentarias y materiales de construcción) 29
  30. 30. 5. EL DESARROLLO SOSTENIBLE. Actualmente la protección de la naturaleza, la conservación de los recursos parecen propuestas que todos los países aceptan. En la Conferencia de Rio de Janeiro se dio carta de naturaleza al pensamiento conservacionista. El arranque de dicho pensamiento se sitúa en un artículo de Garret Hardin en el año 1.968, titulado: La tragedia de los bienes comunes. Las 77 ONGs nacionales e internacionales representantes de 17 países del Mediterráneo, reunidas en Barcelona en el III Forum Ambiental, teniendo en cuenta las Declaraciones hechas en reuniones anteriores y especialmente la celebrada en Túnez en 1994, manifiestan que: La protección ambiental del Mediterráneo debe darse en un marco de desarrollo sostenible para el conjunto de la cuenca Mediterránea, considerada como ecoregión. Este desarrollo sostenible debe apoyarse sobre una aproximación nueva para la utilización racional de los recursos y basarse en consideraciones éticas globales como las que se recogen en la Agenda 21, aprobada en Río en 1992 y en la Agenda MED 21 (Túnez, 1994). Después de la Conferencia de Río en 1992 sobre Medio Ambiente y Desarrollo, se emprendió un esfuerzo continúo por parte de la Comisión de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (CDS-NU), asistida por numerosas organizaciones internacionales e instituciones de investigación, para definir un juego de 134 indicadores de Desarrollo Sostenible para el conjunto de los países del planeta, en consonancia con el capítulo 40 de la Agenda 21 que invita a la elaboración de dichos indicadores. Este conjunto de indicadores de ámbito mundial ha sido objeto de una publicación en 1996: “Indicators of Sustainable Development Frameworks and methodologies” o “Blue Book”. Esta publicación es parte integrante de un programa de trabajo que se prosigue actualmente mediante encuestas nacionales sobre la pertinencia y la disponibilidad de los indicadores. Entre las encuestas nacionales, es preciso citar la realizada por el Instituto Francés del Medio Ambiente (IFEN) y la realizada en Túnez por el Observatorio Tunecino de Medio Ambiente y Desarrollo (OTED) en cooperación con el IFEN y el Plan Azul. La Oficina de Estadística de las Comunidades Europeas (Eurostat) ha realizado un estudio piloto en 1997 que ha permitido interrogar sobre un conjunto limitado de indicadores para los países de la Unión Europea. 30
  31. 31. La actividad denominada “Indicadores para el Desarrollo Sostenible en el Mediterráneo” ha sido considerada como una prioridad en el curso de la primera reunión de la Comisión Mediterránea sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS) que tuvo lugar en Rabat en diciembre de 1996. El Plan Azul ha organizado en julio de 1997 en Sofía-Antípolis una reunión en la que estuvieron presentes las principales instituciones implicadas en el desarrollo de los indicadores, tales como la CDS-NU, el Banco Mundial, el PNUMA, la OCDE, la AEMA, Eurostat, SCOPE, y el IFEN. En el curso de esta reunión, se recordó el trabajo realizado en el ámbito internacional bajo la dirección de la CDS de las Naciones Unidas y se estableció que se debía dar prioridad a los indicadores utilizados habitualmente en las organizaciones internacionales, pero también a los que caracterizan particularmente la situación mediterránea y a los que tienen una dimensión de prospectiva a largo plazo. El Plan Azul ha trabajado sobre una lista de casi 250 indicadores clasificados y catalogados según el cuadro Presión-Estado-Respuesta, tratando de evaluar (a priori) la pertinencia y la disponibilidad de las datos en los países mediterráneos. Estos trabajos han sido presentados en un primer taller de expertos, instituido después como grupo de trabajo, que tuvo lugar en Túnez los días 9 y 10 de junio de 1998. Podemos decir que es a partir de Rio 92 que ha habido una explosión de instituciones, gabinetes, foros, etc., que tienen como objeto el estudio del Desarrollo Sostenible. Hoy no hay proyecto científico que no se formule sin la coletilla de desarrollo sostenible. Este concepto aparece por primera vez en el informe "Nuestro futuro común" de Brunadtland incorporado por resolución de la ONU y ha adquirido carta de naturaleza a través de la UNCED. 6. CONCLUSION. Se considera necesario intensificar las relaciones entre Europa y el Magreb dándole a éste unas claras perspectivas de acercamiento a la Comunidad Europea. Ambas sociedades son interdependientes y se encuentran unidas por una gran cercanía geográfica y por la evolución indisociable de importantes problemas e intereses comunes que deberían afrontar conjuntamente. Esta propuesta de política a seguir se basa en las siguientes consideraciones: 1.-Es esta la frontera Sur de Europa, una de las mas vulnerables que une mundos de gran disparidad en su sistema de valores, rentas, economías y tipos de sociedad. Tal como prevé el tratado de la Unión Europea, la C.E. debe guardar un cuidado equilibrio, evitando la polarización hacia el Este en detrimento de las responsabilidades con su flanco Sur. 31
  32. 32. 2.- El Magreb, la "isla de occidente" entre el mar y el desierto se extiende sobre seis millones de Km2., poblados hoy por 65 millones de habitantes. Se estructura en cinco países con regímenes políticos muy diferentes entre sí que, no obstante sus diferencias, se enfrentan a problemas similares. 3.- En el plano político con la excepción de Libia, los países magrebíes se hallan embarcados en la búsqueda de fórmulas políticas más participativas. No se discute tanto la validez del diagnóstico, de avanzar hacia fórmulas más democráticas, como su dosificación y el momento de alcanzarlas. 4.- En el plano cultural, existe la clara conciencia de un "hecho diferencial" con respecto a Europa. Sentimientos de humillación colectiva tras la Guerra del Golfo. La idea de que la brecha psicológica entre Norte y Sur se agranda en vez de disminuir. Imputación de que Occidente actúa con diferentes baremos en su acción política según quién sea su referente. Aumento de la xenofobia y búsqueda de una identidad diferenciada. 5.- En el plano social alarmantes cifras de paro, que llegan en ocasiones hasta el 60% para los que buscan el primer empleo. Este desempleo plantea en el Magreb unos problemas políticos y sociales aún mayores que en otros lugares: La masa de parados, sobre todo jóvenes, es una presa fácil para ideologías intolerantes y antidemocráticas; debilidad o inexistencia de las clases medias, analfabetismo, demografía galopante, la región en su conjunto, que crece a razón de dos millones de personas por año, alcanzará los 130 millones de habitantes en el 2.025. En 1950 2/3 de la población mediterránea vivía en la ribera Norte y tan sólo un tercio lo hacía en la ribera Sur, en el 2.025, la situación será exactamente la inversa. 6.- En el plano económico hay que destacar en primer lugar el grave peso de la deuda externa sobre cada uno de los países considerados.En segundo lugar se encuentra una fortísima dependencia comercial con respecto a la C.E. 7.- Los problemas anteriormente señalados explican y provocan tres tipos de fenómenos que se dan en el Magreb y que deben preocuparnos especialmente por sus potenciales repercusiones: a) El auge del fundamentalismo islámico: Es el primer obstáculo para avanzar en los procesos democráticos y para la estabilidad y la paz de la zona. El paro y la inexistencia de perspectivas de futuro entre los jóvenes es el mejor caldo de cultivo para el crecimiento del fundamentalismo islámico que seguirá aumentando en el mundo árabe en tanto no se ataje ese problema en su raíz, con independencia de que se actúe o no con políticas represivas. b) Las fuertes migraciones hacia la Europa comunitaria que son a su vez fuente de graves problemas de racismo xenofobia y violación de derechos humanos, priva a la sociedad magrebí de sus ciudadanos más activos y emprendedores, uno de los elementos más preciosos para su desarrollo. Las políticas de contención, resultarán desbordadas por la presión migratoria, en tanto se mantengan las enormes diferencias de renta entre las riberas Norte y Sur del Mediterráneo, y las actuales tasas de natalidad en el Magreb. 32
  33. 33. Las crisis sociales recurrentes, como la revuelta del pan de Túnez o la de Octubre en Argelia (1988), los gravísimos incidentes de Fez(1990) en Marruecos, o el año anterior descontento social agravado por una terrible sequía que adquiría tintes racistas en Mauritania. 8.- Zona de tensiones, terrorismo, inestabilidad e importante armamentismo, ciertamente el panorama que ofrecen los países del Magreb es, cuando menos, inquietante. Si algo evidenció la Guerra del Golfo fue justamente la indivisibilidad de la seguridad en el Mediterráneo y también la imposibilidad de disociar Europa de la evolución que sigan los acontecimientos aquí. Tras la caída del muro de Berlín, y en los planteamientos de un nuevo orden mundial, algunos quisieron encontrar aquí al nuevo "enemigo" considerando que a la antigua oposición Este/Oeste sucedería ahora la Norte/Sur. No son estos, sin embargo, los útiles en los que basará Europa su política exterior, por el contrario, ésta es una zona en la que Europa tiene fuertes intereses tanto estratégicos, como políticos y económicos, por no hablar de vulnerabilidad energética o pesquera, y en la que la CE se verá siempre implicada, tiene pues ante ella una responsabilidad que no debe delegar. 9.-El esquema de actuación que viene desarrollando la C.E en esta región vecina y problemática es claramente insuficiente. Tanto la "Política Mediterránea Renovada", que supone un avance evidente, como el Diálogo Euro-Árabe paralizado tras la crisis de Irak, superan los límites regionales y no se adaptan a la especificidad magrebí. Sin embargo, el contexto político en esta región mediterránea reclama con urgencia el establecimiento de algún tipo de estructura de cooperación multilateral. El diálogo y la cooperación en el Mediterráneo Occidental son hoy más necesarios que nunca y existen intereses específicos en desarrollar ciertos sectores clave de cooperación, tales como los asuntos migratorios, medioambiente, transportes y comunicaciones, o diálogo cultural. Es preciso establecer una nueva política con el Magreb que esté a la altura de los actuales desafíos, situar las relaciones Euromagrebíes a un nivel de importancia e intensidad acorde a los lazos establecidos por la vecindad y por la historia, partir de una lógica que privilegie unas relaciones de asociación, y actuar con la voluntad política de establecer acuerdos de gran alcance que supongan: - El avance en el respeto de los derechos humanos y de los principios democráticos. - La realización progresiva de una zona de libre cambio. - Una cooperación económica, técnica, social y cultural que englobe a todos los sectores de interés común. - Una intensa cooperación financiera. - El establecimiento de un diálogo político continuado. 33
  34. 34. Esta política exige la aplicación de un nuevo concepto que sea la espina dorsal de este enfoque en las relaciones entre la Comunidad y sus más próximos vecinos del Sur. Esta nueva concepción de las relaciones, llamémosla "asociación euromagrebí" o "partenariado", supone establecer una relación de socios conscientes de su responsabilidad común y de los mutuos compromisos que implica esta reciprocidad. Los resultados de esta nueva política deberán traducirse de forma práctica en todos los ámbitos posibles, con el objeto de conformar un "espacio Euro-magrebí de cooperación", basado en el mutuo interés y en un entramado de relaciones socioeconómicas y culturales. 34
  35. 35. 6. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS BALTA, P. (1992) y otros; La Mediterranée réinventée, realités et espoirs de la coopération, La Découverte, París. BALTA, P. (1997); «La Mediterranée en tant que zone de conflits», en Afers Internacional nº 37, septiembre, monógrafico sobre Estabilidad y conflictos en el Mediterráneo, CIDOB, Barcelona. BROMBERG, G. (1998); «Enviromental Impacts in Other Free Trade Zones. The Case of NAFTA» en Sustainable Mediterranean nº8, enero, EEB, Bruselas. EUROPEAN COMMISSION,( 1997.); Racism and Xenophobia in Europe. Eurobarometer Opinion Poll No 47.1.: Commission Européenne, Bruxelles. EUROSTAT (1999): Demographic Statistics. Data 1960-1999. FRANKLIN, D., (1993.), "Migration: New Demands and Approaches for Europe", en "Migration Policies in Europe and America", Studi Americani, Fondazione ENI-Enrico Mattei, Roma FREEMAN, G., (1998.), "The Decline of Sovereignty? Politics and Immigration Restriction in Liberal States", en Christian Joppke, Challenge to the Nation-State, Oxford University Press, 86-108. LAPEYRONNIE, D., ED. (1992). Immigrés en Europe. Politiques locales d’intégration.: La Documentation Française, Paris LIVI BACCI, M., (1993). "South-North Migration: A Comparative Approach to North- American and European Experiences", en The Changing Course of International Migration. Paris: OCDE: 37-46. NAÏR, S. (1998a) «Hacia una nueva gestión de los flujos migratorios» en El País del 12 de agosto, Madrid. NAÏR, S. (1998b) Las heridas abiertas, El País-Aguilar, Madrid. ONU: (1999a): World Population Prospects: The 1998 Revision -, (1999b): Informe de desarrollo humano. 1999 -, (2000a): Replacement Migration: Is it a Solution to Declining and Ageing Populations? -, (2000b): Estado de la población mundial. Nueva York 35
  36. 36. Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), (1996), Shaping the 21th Century: The Contribution of Development Cooperation, París. TOURAINE, A., (1997). Pourrons-nous vivre ensemble? Égaux et différents.: Fayard,. Paris. WORLD COMMISSION ON ENVIRONMENT AND DEVELOPMENT (WCED), (1987), Our Common Future, Oxford University Press, Cambridge. 2000a): En el umbral del siglo XXI. Informe sobre el desarrollo mundial 1999-2000. -, (2000b): Informe sobre el desarrollo mundial 2000-2001: La lucha contra la pobreza. 36
  37. 37. CAPITULO 3: INMIGRACION EN ALICANTE DESDE UNA PERSPECTIVA SOCIOLOGICA. 1. INTRODUCCION. Durante los últimos veinticinco años se han consolidado nuevas pautas migratorias internacionales que han contribuido a que los movimientos migratorios asuman un nivel de globalización nunca conocido en la historia. Las migraciones han experimentado una gran extensión tanto en lo que se refiere a volumen de flujos como a la ampliación de redes migratorias, incorporándose nuevos países emisores y receptores, así como a la diversificación de los tipos y formas de migrar. El fenómeno migratorio ha existido siempre en todo el mundo pero ahora se ha convertido en un acontecimiento complejo, y más en los últimos años en nuestro país. Los procesos migratorios no pueden ser concebidos únicamente en clave socioeconómica, sino que han de atender a otro tipo de factores de índole ideológico, político, cultural, Además la diversidad es una de las variables que mejor definen las migraciones. Los importantes cambios socio-económicos experimentados por la sociedad española durante las últimas décadas han invertido la situación de España, pasando ésta de ser un país eminentemente emisor de población a ser un país receptor de flujos inmigratorios extranjeros de muy distinta índole. Según López de Lera (1995:228) podríamos distinguir tres tipos de flujos en función de su composición: por una parte, los profesionales y trabajadores cualificados (europeos y norteamericanos, principalmente) que llegan ya con un puesto de trabajo en empresas internacionales; por otra parte, población joven proveniente del Sur (Africa y América Latina) buscando empleo; por último, personas mayores retiradas, procedentes del norte y centro de Europa, en busca de un sitio cálido y agradable donde localizar su residencia una vez alcanzada la edad de jubilación. 2. LA INMIGRACION EN ALICANTE. Para realizar una aproximación cuantitativa de la población extranjera en la ciudad de Alicante utilizaremos el Padrón Municipal 2001 realizado por el Instituto Nacional de Estadística. Para ver el cambio y la evolución cuantitativa que se ha producido en la población inmigrante en la ciudad de estudio, estableceremos diferentes comparaciones con otras ciudades, provincias y comunidades autónomas. Con este análisis, pretendemos situar la realidad histórico-social en que 37
  38. 38. se encuentra la inmigración de la ciudad de Alicante, mediante los indicadores sociales de porcentajes en relación al género, edad, nacionalidad de origen, actividad laboral, etc. El uso de esta fuente para realizar una aproximación a la demografía extranjera conlleva una posible sobrevaloración del fenómeno de la inmigración. Esta sobrevaloración puede estar relacionada con tres factores de influencia. El primer factor son los cambios de residencia que pueden ocurrir generando valores duplicados en diferentes lugares dentro del Estado, afectando a los valores absolutos. El segundo factor unido al primero es la dificultad que puede presentar en el momento de escribir los nombres, ya que existen caracteres no latinos difíciles de unificar. El tercer y último factor está en relación con la baja del Padrón por la salida al extranjero o bien a los países de origen. Este proceso administrativo es largo y costoso y no existe tampoco ningún medio administrativo que informe del a abandono o del cambio de residencia. Pero, una de las ventajas que presenta el uso del Padrón Municipal es que presenta una mayor aproximación a la realidad, ya que al requerirse datos meramente administrativos, puede recoger tanto a la población inmigrante que tiene su situación regulada (Con papeles), como a la que no la tiene (Sin papeles). Aunque, también es por este motivo por el que no se encuentran inscritos, dándose una subinscripción. Otro motivo de este fenómeno, muy común entre los ciudadanos de la Unión Europea, es la no inscripción por no considerarlo necesario (INE, 2004). Pese a las desventajas y ventajas comentadas, es una fuente útil para poder realizar una primera aproximación a la evolución de la población inmigrante. Tengamos en cuenta que el empadronamiento pone de manifiesto una cierta situación de arraigo en la ciudad, ya que para poder efectuarlo se exigen unos requisitos mínimos entre los que se encuentra el residir en el municipio y habitar una vivienda, bien en régimen de alquiler o de propiedad. Incluso también puede llevarse a cabo este empadronamiento en otros tipos de alojamientos, siendo un requisito básico para acceder a otros servicios básicos. En primer lugar, hay que insistir en la extraordinaria diversidad de la población extranjera de Alicante, y que compone un mosaico geográfico enormemente amplio. El informe de Extranjeros residentes en España editado por el INE (2004), marca a nivel general que la inmigración es un fenómeno social que en España ha ido creciendo en el periodo de 1998 a 2002 siendo el peso de los extranjeros cada vez mayor, pasando de un porcentaje de 1.60 en 1998 a 4.73 en 2002 (INE, 2004) con tendencia al aumento. Realizando un análisis por Comunidades Autónomas, vemos en los siguientes gráficos que no varían significativamente las tasas, siendo muy similares en los años 1998 (Gráfico1) y 2002 (Gráfico 2). Como expresa el gráfico, ha disminuido la tasa en la Comunidad Valenciana y Andalucía y ha aumentado en Madrid y Barcelona. Además estas comunidades albergan el 70% del total de los extranjeros que residen en España, siendo la Comunidad de Madrid, Cataluña y Comunidad Valenciana preferentes en la elección de residencia (INE, 2004). 38
  39. 39. Gráfico 1 Gráfico 2 Fuente: I.N.E. (2004) El análisis a nivel provincial, permite observar que estos se inscriben más en algunas provincias que en otras de la misma comunidad. Se observa que en general existe una mayor concentración en las provincias mediterráneas. En nuestro caso, Alicante obtiene en el 2002 la mayor tasa de población extranjera empadronada con un 11.91%, seguido de otras poblaciones costeras como las Illes Balears (10.88%), Melilla (9.29%) y Girona (8.98%). 39
  40. 40. Tabla 1.Extranjeros por provincias. Fuente: I.N.E. (2004) Tabla 2. Extranjeros por provincias (concl.). Fuente: I.N.E. (2004) 40
  41. 41. La concentración de extranjeros se hace más evidente cuando se analiza el fenómeno a nivel provincial, Según el Instituto Nacional de Estadística (2004), a fecha 1 de Enero de 1998, Alicante cuenta con 9 municipios en la lista de las poblaciones con mayor número de extranjeros, produciéndose una disminución del número de municipios en el año 2002, pasando a 6, apareciendo nuevas poblaciones y desapareciendo otras. En relación a la población de nuestro interés, Alicante ha pasado de tener 4.772 extranjeros en 1998 a tener 15.907 en 2002 como indican las siguientes tablas. Tabla3.municipios con mayor nº de Extranjeros a Tabla4.municipios con mayor nº de primero enero de 1998. Extranjeros a primero de enero 2002 Fuente: I.N.E. (2004) También es interesante que sepamos cual es la proporción de extranjeros con respecto al total de la población empadronada (INE, 2004). Se observa (Mapa1) que estos cada vez son mayores en determinadas áreas, como la provincia de Madrid, toda la costa mediterránea, sobre todo Alicante y Murcia. 41
  42. 42. Mapa 1.porcentaje de extranjeros por municipios de residencia a 1 de enero de 2002. Nº de extranjeros por cada 100 residentes en el municipio. Fuente: I.N.E. (2004) Hasta ahora nos hemos centrado en ver las tasas de inmigración a diferentes niveles, a continuación veremos cual es la nacionalidad de los inmigrantes que recibimos. En primer lugar, y según datos del Instituto Nacional de Estadística (2004), a nivel nacional en 1998 tenemos que el grupo más mayoritario eran los nacionales de los países de la Unión Europea, que representaban el 43’61% de todos los extranjeros (INE, 2004), mientras que en el año 2002 ha pasado a ocupar el primer lugar los iberoamericanos con el 36’93 del total. En los siguientes gráficos se puede apreciar el cambio en las zonas de origen. 42
  43. 43. Gráfico 3. Extranjeros por gupos de nacionalidades (1998) Fuente: I.N.E. (2004) Gráfico4. Extranjeros por gupos de nacionalidades (2002) Fuente: I.N.E. (2004) A nivel de las Comunidades Autónomas, la tercera comunidad autónoma por número de extranjero es la Comunidad Valenciana, que se reparte como señala en el Mapa 2. Los tres más numerosos, son Países Unión Europea (41%), Iberoamericanos (25%), Africanos (13%). 43
  44. 44. Mapa 2.Distribución de la nacionalidad de los extranjeros por Comunidades Autonómas Fuente: I.N.E. (2004) Un análisis por provincias nos permite acercarnos más a la realidad. El INE (2004) apunta que en Málaga y Alicante predomina la población británica, en comparación con otras provincias de la costa donde predomina Alemanes (Caso de Valencia) y Marroquíes (Almería). Disminuyendo al nivel que más nos interesa, al nivel de localidades, el Ayto. de Alicante, contabilizó en el padrón del (2001) que la nacionalidad predominante en la inmigración es la proveniente de Sudamérica con el 47%, seguida de Europa con el 24% y por último África con un 18%. 44
  45. 45. Gráfico5.Origen de los extranjeros en Alicante (2001). ORIGEN EXTRANJEROS 1% 24% 6% 47% 4% 18% TOTAL EUROPA TOTAL EUROPA DEL ESTE TOTAL ASIA TOTAL AFRICA TOTAL SUDAMÉRICA TOTAL NORTEAMÉRICA Fuente: Elaboración propia a partir de los datos del Padrón (2001) En cuanto al género predominante en la muestra analizada predomina el género masculino (51%) frente al femenino (49%), pese a que éstos están muy igualados. Se dan una mayor tasa de género masculino en los países africanos con respecto a las otras zonas. A fecha de enero de 2003, el número total de extranjeros empadronados ascendía a 24.927 personas, lo que significa el 8,1% de la población total de Alicante. A nivel del conjunto de la provincia, la población de inmigrantes residente en la ciudad de Alicante sigue estando por debajo del conjunto de la provincia, que se sitúa en un 12%. Del total de los 24.927 extranjeros residentes en la ciudad de Alicante, 12.721 son hombres, frente a 12.206 mujeres, lo que significa que el 51% de los extranjeros empadronados son hombres, mientras que el 49% restante son mujeres, porcentajes similares al del año anterior con un ligerísimo repunte de la población masculina, aunque con una distribución enormemente desigual según las nacionalidades, como veremos a continuación. Al analizar la procedencia geográfica de los extranjeros empadronados obtenemos datos relevantes. Así, por zonas geográficas, Latinoamérica es el lugar de donde proceden el mayor número de inmigrantes, prácticamente la mitad de los mismos, el 48% del total, Europa occidental es la segunda zona de procedencia, ya que los extranjeros comunitarios significan el 23,6% del total, un porcentaje mucho más bajo que el existente en el conjunto de la provincia, que es del 55. En tercer lugar, estarían los procedentes de África, ascendiendo a un 17,6% del total, Europa del Este, con un 6% del total y Asia el 3,6% del total. Por sexos, la zona geográfica de donde proceden más hombres es África, 14 puntos por encima de la media de la ciudad, mientras que es en Europa del Este donde hay mayor porcentaje de mujeres, 6,6 puntos por encima de la media. 45
  46. 46. Los ciudadanos norteamericanos representarían apenas 238 personas, mientras que los de Oceanía sólo serían 11 mientras que aquellos extranjeros con el estatuto de Apátridas serían solo de 17 personas. TABLA5.DITRIBUCIÓN GEOGRÁFICA Y POR SEXOS DE LOS EXTRANJEROS EMPADRONADOS EN LA CIUDAD DE ALICANTE(AÑO 2003). ZONA Total % HOMBRE % MUJERE % GEOGRAFICA Extranjeros Total S Zona S Zona Europa Occidental 5.887 23,6 % 2.969 50,5 % 2.918 49,5 % Europa del Este 1.509 6,05 % 669 44,3 % 840 55,6 % África 4.391 17,6 % 2.864 65,2 % 1.527 34,7 % Norte América 238 0,95 % 114 47,8 % 124 52,1 % Latinoamérica 11.979 48,0 % 5.578 46,5 % 6.401 53,5 % Asia 895 3,6 % 510 57,0 % 385 43,0 % Oceanía 11 0,04 % 6 54,5 % 5 45,5 % Apátridas 17 0,06 % 12 70,5 % 5 29,5 % TOTAL 24.927 100 % 12.721 51 % 12.206 49 % (Fuente: Carlos Gómez Gil a partir de datos del Padrón Municipal de Habitantes de 2003) EL análisis de las diez primeras nacionalidades residentes en la ciudad de Alicante, nos proporciona una valiosa información sobre la composición geográfica y cultural mayoritaria de los extranjeros en esta ciudad. (Tabla 6) En primer lugar, constatamos un elevado porcentaje de concentración de los extranjeros en determinadas nacionalidades, algo que ya veíamos en anteriores años. Los ciudadanos colombianos siguen siendo la primera nacionalidad en Alicante, con 3.912 personas, representando el 15,7% del total de los inmigrantes residentes, pudiendo observar en esta nacionalidad con claridad un predominio de mujeres sobre los hombres. La segunda nacionalidad en importancia es la ecuatoriana, con 3.070, significando el 12,3% de toda la población extranjera residente, seguida de los argentinos, que con 2.922 personas representan el 11,7% de los extranjeros residentes en Alicante. De esta forma, las tres primeras nacionalidades más importantes en esta ciudad son latinoamericanas, representando cerca del 40% de todos los extranjeros de Alicante. La cuarta nacionalidad es la argelina, con 1.736 personas y un 7% del total de los extranjeros, seguidos de marroquíes, con 1.666 personas, un 6,7% de los extranjeros. Francia es la sexta nacionalidad, con 1.517 personas y un 6% de los extranjeros, seguida de Italia, con 1.112 personas y un 4,5% del total de extranjeros. Rumania es la 8ª nacionalidad, con 596 personas y un 2,4% del total de extranjeros, situándose a continuación los ciudadanos rusos, con 572 personas y un 2,3% del total, seguido del Reino Unido, en décimo lugar, con 500 nacionales de este país representando el 2% del total. Ya en puestos inferiores, en 11º lugar está China, con 496 personas y un 1,9% del total de extranjeros, seguido en 12º lugar de Ucrania, con 478 personas y un 1,9% de los extranjeros de la ciudad, situándose a continuación Alemania, en 13º lugar, con 460 personas y un 1,8% del total. En el puesto 14 está Cuba, con 392 personas y un 46

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