Ya es un lugar común en el discurso de políticos, empresarios, educadores, científicos y ciudadanos en general, decir que vivimos en una sociedad del conocimiento y en una época de cambios caracterizados por la denominada explosión del conocimiento y la emergencia de un nuevo paradigma científico y social que es consecuencia del progreso particular y de la interrelación entre diversas disciplinas. La física, la biología, la economía, la neurociencia, las ciencias del comportamiento y la reflexión filosófica, entre otras plantean una concepción del mundo que se orienta a lograr la coherencia lógica y sistémica de un todo integrado de saberes, y a considerar el conocimiento como un bien con valor, o como lo llama Taichi Sakaiya (Historia del Futuro, 1991) “valor-conocimiento”, que se gestiona, se transa, se vende, y se vuelve cada vez más determinante del progreso. less
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