Manual apa 5ta version

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lineamientos generales del APA, quinta version

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Manual apa 5ta version

  1. 1. Lineamientos Generales de Redacción Cualquier texto que escriba el estudiante, sea trabajo, tesis o disertación, debe estar redactado en forma clara, concisa y concreta, de tal manera que exprese las ideas del autor sin requerir interpretaciones o aclaraciones posteriores. Todo trabajo escrito tiene por objeto que el estudiante demuestre claramente que conoce y maneja la información y contenidos de los cursos que ha tomado. Esto debe ser evidente en la redacción, al grado de que una persona con educación universitaria entienda lo que el estudiante quiere decir. Si se están utilizando términos especializados, deben definirse primero, o en su caso citar las referencias que correspondan. Si se está utilizando un modelo para explicar o describir una situación, deben explicarse los elementos importantes del modelo (o citar si se está manejando un modelo elaborado por otros autores), y luego relacionar claramente los elementos de la situación que son relevantes con el modelo que se está utilizando. Cuando se incluye un ejemplo, es con el objetivo de ilustrar las ideas que se expresan al respecto del tema. Un ejemplo apoya una idea expresada, no la sustituye. Un ejemplo que no guarda relación con ideas expresadas antes o después del mismo, o que no es lo suficientemente claro para ilustrar la idea que se tiene, no cumple su función. Debe evitarse la redacción en primera persona, a menos que se quiera dar énfasis a una idea muy personal. Ésta debe usarse esporádicamente, no como un estilo de redacción. La forma adecuada de redacción es conjugar los verbos de manera impersonal. La redacción académica no es una conversación transcrita. Expresiones como “bueno, pues yo,” “o sea,” “es como decir,” o el uso de expresiones coloquiales como “está difícil,” “nomás,” etc., que son usuales al comunicarse verbalmente no tienen lugar al redactar para fines académicos. Evite el uso de regionalismos o de expresiones coloquiales. Lo que es apropiado en una conversación oral normalmente no lo es en un trabajo escrito. La redacción debe ser ante todo clara. No deben usarse más palabras que las necesarias para expresar la idea. Las oraciones deben ser cortas; una oración de más de un renglón y medio, por lo general, debe revisarse. Es posible que se esté redundando, expresando la misma idea de dos o tres maneras distintas. Se debe separar una idea completa de otra con un punto y seguido. Jamás con una coma (,). Aunque algunas personas piensan que el punto y coma (;) le da a la redacción mayor estilo, la verdad es que su función es la misma que el punto y seguido. Ayuda a la claridad usar el punto y seguido (.) más que el punto y coma (;). Evite el uso de oraciones rebuscadas, con muchos adjetivos y adverbios. Utilice terminología específica cuando sea necesario, pero evite las palabras de uso poco frecuente cuando existen palabras más sencillas para plantear sus ideas. El utilizar un vocabulario que pretende ser “elevado” habiendo expresiones más usuales no da una imagen de inteligencia o de erudición; al contrario, se interpreta como pretenciosidad o, en el peor de los casos, como un intento de ocultar que el autor realmente no sabe de lo que está hablando. Las ideas similares deben agruparse en un mismo párrafo, esto también ayuda a la claridad del texto. Se recomienda que los párrafos tengan entre 6 y 10 renglones de extensión. Cuide el no ser demasiado conciso, ya que esto puede afectar la claridad. En estos tiempos es común redactar como si el escrito fuera una presentación de PowerPoint ®. En una presentación es bueno simplemente poner la idea principal, ya que tendrá la oportunidad de presentar la idea oralmente. Pero en un trabajo escrito esto no ocurre, lo único que tendrá el lector para evaluar sus ideas es lo que usted escriba en el trabajo. La regla es: ser claro, y siendo claro, reducir lo más posible lo escrito. Es mucho más difícil escribir de manera concisa que no hacerlo, haga el esfuerzo por desarrollar la habilidad de la concisión al redactar.
  2. 2. Los trabajos de curso generalmente comprenden tres grandes secciones: la introducción, el desarrollo y las conclusiones. En la introducción se recomienda iniciar con un párrafo que capture el interés del lector. El lector deberá darse una idea del valor, del alcance y de las limitaciones del trabajo que presenta. Una buena introducción proporciona información que le da al lector el contexto necesario para entender lo que el autor desea expresar. Además motiva al lector haciendo que se interese en leer el escrito. Finalmente, le da al lector una idea clara de cuál es la idea o ideas principales que el autor quiere dar a conocer, y cómo está estructurado el trabajo que se está presentando. Nunca dé por hecho que el lector sabrá lo que usted quiere comunicar. Es mejor compartir con el lector no sólo lo que usted pretende hacer, sino cómo pretende hacerlo con su trabajo. La parte medular del escrito es el desarrollo. Es conveniente planear cómo va a estructurar el argumento que va a presentar para que sus ideas sigan una secuencia lógica. Para ello, defina qué ideas tiene que ir presentando, y piense en escribir un párrafo por cada idea que va a presentar. Por ejemplo: un párrafo presentará la definición que usted le da a un término, el siguiente explicará el primer elemento de la definición, y otro párrafo un segundo elemento, hasta que la definición esté explicada. Después presentará un ejemplo. En seguida una nueva aportación, o un argumento que sirva para aclarar o para profundizar en la idea principal del trabajo. Y así sucesivamente, un párrafo a la vez, hasta que su argumentación se presente completa, y el propósito del trabajo se alcance. En el desarrollo debe ser evidente que las ideas están estructuradas y jerarquizadas con el objetivo de fundamentar la idea principal o la tesis del trabajo. La última sección del trabajo es la conclusión. Es recomendable retomar los puntos importantes del trabajo de manera resumida, para que el lector recuerde lo que el autor ha presentado. Jamás dé por hecho que el lector tendrá presente todo lo que se ha mencionado en el trabajo. Es importante ayudar al lector a que tenga presente las ideas principales que se han presentado en el desarrollo del trabajo. En la conclusión se incluyen críticas, comentarios, opiniones, aportaciones, o recomendaciones sobre los distintos puntos cubiertos en el trabajo, para reafirmar la idea principal y mostrar claramente su postura, dando consistencia a las ideas expresadas a lo largo del texto. Esta estructura es la misma para un trabajo de curso, tesis o de disertación. Cada capítulo de uno de estos trabajos requiere de la introducción, el desarrollo y la conclusión. Y los lineamientos generales de redacción se aplican por igual a cualquier escrito académico. Procure, al redactar sus trabajos de curso, ir ejercitando estas habilidades. La buena redacción se logra redactando, una y otra vez, hasta que se forma el hábito de escribir. Nadie nace sabiendo escribir, menos a redactar trabajos académicos, cuya estructura es completamente distinta a la forma habitual que tenemos de comunicar nuestras ideas. Una gran ventaja de los procesadores de palabras es que nos permiten hacer cambios en lo que escribimos una y otra vez con relativa facilidad. Hay que aprovechar esto para redactar mejor. Para terminar, algunas recomendaciones sobre el lenguaje a utilizar en trabajos académicos: 1. Todos los trabajos escritos deben redactarse en el mismo idioma. Las citas textuales en otro idioma diferente al español deberán presentarse en su idioma original y el autor debe presentar la traducción en el texto. 2. Se requiere que se use el español estándar en los trabajos escritos, y que se sigan las reglas de ortografía y de puntuación comunes a todas las variantes del español. Asimismo, que la redacción sea gramaticalmente correcta y, en lo posible, sin influencia de variantes locales o nacionales del idioma.
  3. 3. 3. Con el permiso del profesor titular que evaluará el trabajo escrito, se pueden presentar trabajos, tesis y/o disertaciones en otros idiomas. Sin embargo, debe quedarle claro al estudiante que el escribir un trabajo en otro idioma no lo exime de presentar el trabajo en la variante estándar del idioma en cuestión, y redactar con buena ortografía, gramática, y utilizando los signos de puntuación correctamente. No es función del tutor o asesor enseñarle al alumno a redactar, en español, en inglés o en cualquier otro idioma. Tampoco es una justificante para el estudiante el recibir una evaluación positiva por intentar escribir en un segundo idioma, aunque trate de redactar de manera correcta. 4. Sobre aspectos de género, el español permite redactar usando el género masculino para plantear ideas generales que afectan tanto a hombres como mujeres. Es gramaticalmente correcto hablar del estudiante o de los estudiantes refiriéndose a estudiantes en general, sean hombres o mujeres. Sin embargo, esto no es necesariamente apropiado o aceptable para algunos estudiantes. Para evitar lo que para algunos es un uso discriminatorio del lenguaje, a veces se recurre al uso de expresiones como el (la) alumno(a), o a incluir ambos géneros, como “los maestros y las maestras”, pero estas prácticas, además de complicar la redacción, afectan la claridad de lo que se presenta. Por ello, se prefiere que en estos casos se use indistintamente uno u otro género para plantear estas ideas generales, a discreción del autor. Puede usarse maestro o maestra, autor o autora, los estudiantes o las estudiantes, para referirse en general a maestros y maestras, alumnos y alumnas, etc. De esta manera la redacción mantiene un tono que le permita al estudiante expresar sus ideas con mayor comodidad. 5. En ocasiones es necesario acuñar un término en español para dar cabida a un término especializado en inglés que aún no cuenta con una traducción aprobada por la Real Academia Española. En estos casos, se pide que se indique esta situación con claridad, y que la primera vez que se use el término acuñado en el texto se indique, entre comillas el término en inglés. El término “empowerment” es un buen ejemplo, ya que aún no hay una traducción aceptada oficialmente en español. “Resiliency” es otro caso que empieza a usarse en el campo educativo. En estos casos, se pediría que se indique en el texto algo parecido a lo siguiente: El término “empowerment” se utiliza, en la literatura sobre la práctica docente, para describir la facultad otorgada por la autoridad al maestro para decidir sobre su quehacer (ver, por ejemplo, a Nyberg, 1981). Para efectos de este trabajo, se utilizará el término facultamiento en el mismo sentido que la literatura en inglés se utiliza “empowerment” para describir… Una vez indicado el término, se debe utilizar de manera consistente a lo largo de todo el texto. Citas en Texto Al redactar un texto académico, uno está obligado legal y éticamente a citar a los diferentes autores que han contribuido con sus ideas a realizar el trabajo. El citar apoya las ideas que el académico expresa como autor y ayuda a ser más conciso al redactar. Al mismo tiempo, le da más solidez al trabajo que se presenta, relacionándolo con otros escritos, en lugar de presentarlo como una mera opinión sin fundamento. Un buen trabajo no es necesariamente aquel que contiene el mayor número y diversidad de citas, sino el que puede expresar las ideas propias que han surgido de la lectura de diferentes autores de una forma clara y precisa. Las citas deben ir incluidas en el texto, en el párrafo en donde lo escrito tiene su fuente en otro autor o autores.
  4. 4. Esto es importante cuando el estudiante: 1. Está utilizando conceptos elaborados o definidos por otro autor o autores para el desarrollo del trabajo, o se está oponiendo a los conceptos planteados por otros. 2. Está presentando una idea, práctica o solución que ha sido propuesta por otro autor o autores, o se está oponiendo a dichas ideas, prácticas o soluciones. 3. Se está apoyando en lo que han escrito otros para proponer una tesis o conclusión original, o refutar una tesis o conclusión de aceptación generalizada. 4. Está presentando ejemplos que han sido elaborados o descritos por otro autor o autores, y no son producto de su propia experiencia o trabajo de investigación. 5. Está utilizando situaciones o experiencias descritas por otro autor o autores para aplicar un enfoque particular diseñado por el estudiante. 6. Está utilizando un enfoque particular desarrollado por otro autor o autores para explicar una situación concreta derivada de su propia experiencia o trabajo de investigación. 7. Desea referir al lector a fuentes de información adicional respecto al tema, que no pueden incluirse por su extensión en el texto que está redactando el estudiante. En general, debe citarse siempre que el estudiante esté expresando una idea que haya surgido o esté basada en ideas y conceptos expresados por autores que ha leído. En un trabajo académico, se presupone que toda idea, concepto o ejemplo que no tenga citas es producción original del autor del trabajo, y por ello abierta a discusión y crítica en cuanto a su validez y relevancia. Por integridad intelectual, es necesario dar crédito a otro autor por los resultados de su labor académica, representada en sus publicaciones. Por ello la importancia de las citas. A Quién o Qué Citar El propósito de las citas en un escrito académico es fundamentar las ideas que se presentan. Para un estudiante, las citas tienen un propósito adicional: demostrar que se tiene el dominio del material de un curso o de un programa. Por lo tanto, decidir a qué autores o qué tipos de trabajo citar es una decisión importante, pues de estas decisiones depende el peso que le dará el evaluador a sus trabajos. No se trata de citar a cualquier autor o a cualquier tipo de trabajo. El valor académico del trabajo depende de la calidad de las citas a las que se hace referencia, pues reflejan el grado de investigación y estudio que ha invertido el estudiante en la elaboración de su escrito. En primer lugar, únicamente deben citarse trabajos que estén publicados y que estén disponibles para consulta. No tiene ningún valor citar fuentes que un lector no pueda acceder por no estar disponibles de manera pública. En segundo lugar deben citarse publicaciones que pertenecen a la literatura del área: publicaciones especializadas, artículos de publicaciones periódicas arbitradas, libros escritos por investigadores reconocidos, libros profesionales de autores reconocidos, revistas especializadas, memorias de simposios o congresos, y trabajos publicados de los profesores del programa de posgrado. Al citar es mucho más importante la calidad de las fuentes que el volumen; más no es mejor. Las citas de libros de texto deben ser mínimas, y de carácter secundario. Se entiende como libro de texto aquel que ha sido escrito meramente con fines didácticos, y que presenta un compendio general del campo de estudio. Asimismo, las citas de enciclopedias o diccionarios deben ser mínimas. Estas citas sólo se dan cuando se están introduciendo términos que no tienen una definición especializada, o cuando el estudiante está introduciendo un término nuevo que no aparece en la literatura del área. También hay que cuidarse de citar fuentes obtenidas en páginas de Internet, que normalmente no tienen ningún control de tipo editorial o de fuentes tipo Wiki, donde no hay ningún control de calidad. Estas fuentes son de dudosa calidad y veracidad, y utilizarlas como la base de la argumentación de un trabajo académico normalmente lleva a un pobre resultado.
  5. 5. Las citas de revistas de circulación general o periódicos deben evitarse, ya que son publicaciones meramente informativas. Sirven únicamente cuando se quiere incluir algún ejemplo que apoye ideas presentadas en publicaciones más serias, o para iniciar un trabajo presentando información actual. Pero jamás servirán de base para un argumento académico serio. Por último, evite las citas de citas del tipo: “Schmelkes citado por García, 2008”, ya que demeritan el trabajo del investigador por no acudir a la fuente primaria. Una selección adecuada de las citas que fundamentarán un trabajo académico, sobre todo una tesis de maestría o una disertación doctoral, es la mejor garantía de que un trabajo será bien evaluado por tutores e instructores del programa. Tipos de Citas Citas de referencia Las citas de referencia (paráfrasis) son aquellas que se incluyen cuando el estudiante está redactando un párrafo tomando ideas de otro autor o autores, pero expresando estas ideas en sus propias palabras. Ejemplo: Dentro del diseño de estructuras organizacionales, hay que considerar dos aspectos fundamentales. Por una parte, debe existir consistencia entre la estructura propuesta y diversos factores contingentes (medio ambiente, tecnología, tamaño, etc.). Por otra parte, y de igual importancia, debe existir coherencia interna entre los elementos que conforman la estructura (puestos, unidades, sistemas de información, etc.). Un aspecto sin el otro lleva a problemas en cuanto a la ejecución del trabajo dentro de la organización (Mintzberg, 2003). En este ejemplo el autor ha redactado el párrafo por completo. Sin embargo, las ideas que han presentado en este párrafo están basadas en lo escrito por otro autor (Mintzberg). Por ello se cita a Mintzberg al final del párrafo. Citas textuales La cita textual es aquella que se toma directamente de un texto, transcribiendo literalmente lo encontrado en otra fuente en el trabajo que se presenta y debe ir entre comillas. Ejemplo: Es importante considerar que “la motivación del estudiante es un elemento esencial en la labor de enseñanza del maestro. Y es una actividad individual. A cada alumno pueden motivarlo aspectos diferentes, y debemos partir de este supuesto” (Martínez y Salazar, 2006, p. 47). Por ello el maestro necesita contar con información personal suficiente de cada alumno (información específica) e información genérica sobre técnicas de motivación para poder realizar su trabajo. En este caso, la cita comienza en: “la motivación del estudiante…” y debemos partir de que este supuesto es textual. Se ha reproducido íntegramente en la redacción del autor, como está en la referencia que ha consultado. Por ello se agregan las comillas y se incluye el número de la página de la fuente original. El uso de citas textuales en trabajos académicos es sumamente restringido. Se prefieren las citas de referencia. Deben usarse esporádicamente, cuando no haya una mejor forma de decir lo que se quiere decir. Estas citas no deben pasar de un párrafo en alguna sección del trabajo, o de 300 palabras en total en un trabajo (citas textuales de diferentes trabajos y autores). Se debe siempre indicar que es el trabajo de otra persona. El no cumplir con estos lineamientos puede llevar a que el trabajo sea considerado como un plagio. Esto podría derivar en una calificación de DA (Deshonestidad Académica) en el curso para el que entregó el trabajo, que en la mayoría de los casos equivale a reprobar el curso. En los casos de plagio en tesis de
  6. 6. maestría o disertaciones doctorales, esto es suficiente para no recibir el grado al que se aspira. Formato de Citas en Texto El sistema de citas en texto basado en el Manual de Publicaciones de la American Psychological Association (APA) es muy sencillo, y permite cumplir con la obligación de dar crédito a otros autores de su influencia en nuestro trabajo, y a la vez afectar lo menos posible la fluidez de la redacción. Es el sistema de citas de Apellido y Año de publicación. No hay diferencia al citar, aunque los trabajos sean libros, artículos de publicaciones periódicas, páginas de Internet, entrevistas en televisión, etc. Las citas siempre tienen el mismo formato: apellidos de los autores, año de publicación. Acostúmbrese a citar en texto de esta manera. A continuación se ejemplifica el formato para las citas de referencias (paráfrasis) y las citas textuales. Citas de referencia Las citas de referencia (paráfrasis) requieren que el estudiante inserte en el texto los apellidos del autor o autores a los que se hace referencia en su trabajo, y el año de la publicación. Esto puede hacerse de diferentes maneras. Citas de referencia al final del párrafo. Entre paréntesis, después de la última palabra del párrafo y antes del punto, si el contenido de todo el párrafo está basado en el autor o autores que se citan. Ejemplo: Dentro del diseño de estructuras organizacionales, hay que considerar dos aspectos fundamentales. Por una parte, debe existir consistencia entre la estructura propuesta y diversos factores contingentes (medio ambiente, tecnología, tamaño, etc.). Por otra parte, y de igual importancia, debe existir coherencia interna entre los elementos que conforman la estructura (puestos, unidades, sistemas de información, etc.). Un aspecto sin el otro lleva a problemas en cuanto a la ejecución del trabajo dentro de la organización (Mintzberg, 2003). Citas de referencia al final de la oración. Entre paréntesis, después de la última palabra de la oración y antes del punto, si únicamente el contenido de esa oración está basado en el autor o autores que se citan. Si las ideas basadas en la cita ocupan dos o tres oraciones en el párrafo, se cita al final de la última oración que se refiera al autor o autores que se citan. Ejemplo: Una vez que la persona ha satisfecho en general sus necesidades de auto-realización, empezará a experimentar necesidades de trascendencia (Maslow y Hendricks, 1973). Cabe notar que la mayoría de la literatura educativa ha eliminado este tipo de necesidades de las presentaciones de la jerarquía de necesidades de Maslow, aunque se pensaría que para el trabajo educativo es importante, y que incluso debería buscarse activamente que el alumno llegara a esta etapa. Citas de referencia integradas en la redacción. Puede también citarse en la redacción misma. Por lo general se escriben los apellidos en la redacción, colocando inmediatamente después entre paréntesis el año de publicación. Ejemplo: Maslow y Hendricks (1973) consideran que una vez que la persona ha satisfecho en general sus necesidades de auto-realización, empezará a experimentar necesidades de trascendencia.
  7. 7. Citas de referencia de varias obras en un solo párrafo u oración. En ocasiones las ideas expresadas por el estudiante son el resultado de la lectura de varios trabajos distintos. Siendo así deben citarse todos los autores. Esto también es conveniente ya que hace más sólido el argumento presentado, al ser respaldado por varios autores. En este caso, se incluyen todas las citas ordenadas alfabéticamente (en el mismo orden en que aparecen en la lista de referencias), en un solo paréntesis, separando una cita de otra por medio de punto y coma (;). Ejemplo: Dentro del diseño de estructuras organizacionales, hay que considerar dos aspectos fundamentales. Por una parte, debe existir consistencia entre la estructura propuesta y diversos factores contingentes (medio ambiente, tecnología, tamaño, etc.). Por otra parte, y de igual importancia, debe existir coherencia interna entre los elementos que conforman la estructura (puestos, unidades, sistemas de información, etc.). Un aspecto sin el otro lleva a problemas en cuanto a la ejecución del trabajo dentro de la organización (Fullan y Hargreaves, 2007; Mintzberg, 2001; Mintzberg y Stockton, 2003; Morgan, 2005). Si son varias obras del mismo autor(es), se cita el apellido y el año de la primera obra, y después únicamente los años de las siguientes publicaciones, separándolos con una coma (,). Ejemplo: Diversos estudios (Fullan y Hargreaves, 2001, 2005, 2007; Mintzberg y Stockton, 2001, 2003; Morgan, 2005) explican… Si se están citando varias obras de un mismo autor o autores que se publicaron el mismo año, se cita el año de publicación seguido de una letra en minúscula, empezando por la letra a. Ejemplo: Diversos estudios (Fullan y Hargreaves, 2001, 2007a; 2007b; Mintzberg y Stockton, 2001, 2003; Morgan, 2005a, 2005b) explican… Cabe aclarar que el formato descrito arriba sólo se utiliza cuando son exactamente los mismos autores para todas las citas. Dos obras de Morgan escritas en 2005 se citarían como Morgan, 2005a y 2005b. Sin embargo, una obra publicada por Mintzberg en 2003 y otra publicada por Mintzberg y Stockton en 2003 se citarían como trabajos independientes. Citas textuales Las citas textuales siguen en general el mismo formato de las citas de referencia. En el sistema establecido por APA se diferencian de las citas de referencia en dos aspectos: 1. Las citas textuales menores a 40 palabras van entre comillas, dentro de la redacción del párrafo y se debe mencionar la página de la fuente de donde fue extraída además del apellido del autor y el año. Ejemplo: Es importante considerar que “la motivación del estudiante es un elemento esencial en la labor de enseñanza del maestro. Y es una actividad individual. A cada alumno pueden motivarlo aspectos diferentes, y debemos partir de este supuesto” (Martínez y Salazar, 2006, p. 47). Por ello el maestro necesita contar con información personal suficiente de cada alumno (información específica) e información genérica sobre técnicas de motivación para poder realizar su trabajo. 2. Cuando la cita textual exceda las 40 palabras debe separarse del texto principal en un bloque aparte y se eliminan las comillas.
  8. 8. Es sumamente importante seguir este formato con las citas textuales. Hacerlo así garantiza que se está haciendo saber al lector que se está citando textualmente a otros autores, y así evitar que haya sospecha de plagio académico. A la inversa, el no hacerlo así lleva de inmediato a suponer que el autor está tratando de hacer pasar por propio el trabajo de otro. Citas de referencia y textuales de obras con varios autores. Se siguen los mismos principios mencionados arriba. Para obras de dos autores, siempre se incluyen los dos apellidos, unidos con la palabra y, y el año de publicación. Ejemplo: Ramírez y Fernández (2004) consideran que... ... si lo percibe como beneficio (Ramírez y Fernández, 2004). Para obras de tres o más autores, se listan a todos los autores la primera ocasión que aparezcan en el texto. Para apariciones subsecuentes, se citan sólo los apellidos del primer autor y se agrega “et al.” y el año de publicación. Ejemplo: Brunet, Deveraux, Achille y Cervantes (2003) encontraron…[primera cita] Brunet et al. (2003) consideran que el alumno aprende más … [citas subsecuentes.] Citas de referencia y textuales de obras sin autor publicadas en libros, revistas o periódicos. Se incluyen las primeras palabras del título de la publicación y el año de publicación. Utilice comillas para referirse al título de un artículo, capítulo o página web. Utilice itálicas para el título de una publicación periódica, un libro, un folleto o un informe. Ejemplos: En “La Selección Interna” (2004) se considera que... … maestros de un kínder incluyeron a sus alumnos en una protesta (El Heraldo de Chihuahua, 2002). Citas de referencia y textuales de videos. Cuando se desea manejar información obtenida de películas o videos se puede citar en la redacción incluyendo al productor del video, en vez del autor, y el año de filmación o grabación indicando si el trabajo es para cine, televisión, o existe en un DVD u otro medio. Ejemplo: Las dificultades que enfrentan los maestros en su primer año de ejercicio profesional llevan a que por lo menos 25% cambien de profesión después del primer año en los Estados Unidos. El documental en DVD “El primer año” (The First Year) de Guggenheim y Schachter (2004) retrata el ambiente de trabajo de 5 maestros primerizos en escuelas públicas de educación básica, de preescolar a bachillerato. Una constante, en los 5 casos, es la dificultad de atender a niños que no son la “norma”, incluso cuando el maestro quiere y está dispuesto a hacerlo. Citas de referencia y textuales de entrevistas, programas de radio o televisión, reuniones de trabajo, memoranda, comunicación personal, apuntes de clase y similares. Ocasionalmente puede ser de utilidad hacer referencia en un trabajo académico a entrevistas, programas de radio o televisión, reuniones de trabajo, memorandos, comunicación personal del autor con alguien (en una conversación cara a cara o por teléfono, por correo postal o electrónico, por chat, en foros de discusión o blogs privados) o a los apuntes o presentaciones en PowerPoint de un curso. Debe ser evidente para el estudiante que estas fuentes de información tienen escaso valor académico, ya que no son públicas y no pueden ser consultadas. No son fuentes que sirvan para fundamentar un argumento. Pero su mención puede servir como apoyo secundario de una idea, para argumentar la posible relevancia o falta de relevancia de un resultado, para hacer mención de una opinión diferente a la del autor, o para ejemplificar una situación o concepto. En estos casos se hace
  9. 9. mención a la fuente de información dentro del texto, y no se incluye la fuente en el listado de referencias. Ejemplos: En opinión de la Lic. Imelda Vasconcelos, directora de la Escuela Primaria Estatal “Gonzalo A. Reyes”, no hay diferencias entre el plan anterior de primarias y el nuevo plan… En una entrevista televisada en México el 18 de junio del 2009, el Secretario de Educación y la Subsecretaria de Educación Básica expresaron su preocupación por,… En una conversación telefónica con la Dra. Marisol Ramírez, investigadora de la Escuela de Graduados en Educación del Tecnológico de Monterrey, se constató que no hay un acuerdo sustancial entre… Formato del Listado de Referencias Aunque hay todo un conjunto de posibles fuentes impresas y electrónicas que un académico puede utilizar para fundamentar las ideas y argumentos presentados en un trabajo escrito, y más en una tesis o en una disertación, sí debe quedarle claro al estudiante que hay diferencias importantes en cuanto a la calidad y al valor académico de diferentes fuentes. Y que debe tratar de fundamentar sus trabajos con fuentes de alto valor académico, ya que esto repercutirá en que sus trabajos escritos (incluyendo su tesis o disertación) tengan, en principio, mejores evaluaciones. Usar fuentes de alto valor académico no lleva necesariamente a la buena evaluación de un trabajo, ya que influyen otros factores como el valor y originalidad de las ideas presentadas y la habilidad del estudiante de redactar trabajos académicos. Pero un trabajo que no esté basado en fuentes de alto valor académico, independientemente de la posible originalidad de las ideas y buena redacción, jamás tendrá una evaluación buena o sobresaliente. El valor de una fuente impresa o electrónica depende de varios factores: 1. Del reconocimiento que tiene el autor o autores en la comunidad académica, que se determina por la frecuencia con la que se citan los trabajos de estos autores en publicaciones académicas. 2. Del medio en el que se publica el trabajo. Los trabajos publicados en libros especializados de editoriales reconocidas, o en publicaciones periódicas arbitradas, y en menor medida trabajos presentados en congresos arbitrados, o disertaciones doctorales y tesis de maestría de instituciones académicas reconocidas, ofrecen mayores garantías de que el trabajo ha sido revisado por especialistas del área que conocen del tema y que el contenido es verídico y de calidad. 3. De qué tan reciente es la publicación. Entre más reciente, mejor. Se recomienda al estudiante que seleccione con cuidado, basándose en estos criterios, el material que lea para apoyar sus trabajos, y lo que cite en su trabajo para apoyar sus argumentos e ideas. El material que se le asigna leer en los cursos debe ser del mayor valor académico posible en función del tema de estudio. Lo importante es la calidad de las fuentes, no la cantidad. Es mejor utilizar una menor cantidad de fuentes, pero cuidosamente seleccionadas por el valor académico que tienen, a citar muchas fuentes de escaso o nulo valor académico. En igualdad de circunstancias, es mejor fundamentar su trabajo en: • publicaciones periódicas arbitradas, • libros especializados de editoriales reconocidas, • disertaciones doctorales, • tesis de maestría, • ponencias en congresos arbitrados importantes a nivel nacional e internacional.
  10. 10. Asimismo, fuentes de bajo valor académico que no deben de usarse, o que sólo se usan para apoyar de manera secundaria una idea o argumento, serían, entre otras: • libros de texto, • libros de editoriales no especializadas, • enciclopedias, diccionarios y manuales, • artículos de revistas no arbitradas y de periódicos, • páginas de Internet que publican información sin indicar la fuente, • blogs, • programas de radio o de televisión, • boletines internos de organizaciones o instituciones donde no se cita la fuente de los planteamientos realizados. Si no hay mucho tiempo para leer, es mejor invertirlo en fuentes de alto valor académico. En las siguientes secciones del Manual se presentan aspectos importantes a considerar sobre las diferentes fuentes a utilizar en los trabajos escritos. También, se explican los datos necesarios para que las referencias que se presenten cumplan con aspectos de formato que deben llevar al incluirse en el Listado de Referencias que debe incluir todo trabajo escrito. Aspectos Generales Relacionados con Libros Impresos La fuente más importante y necesaria en trabajos académicos es el libro impreso. Independientemente del aumento exponencial de fuentes electrónicas en los últimos años, los libros impresos siguen siendo, por mucho, la fuente principal de ideas y conocimientos de la humanidad. Hay información que debe incluirse en el listado de referencias sobre cualquier libro que se cite en un trabajo académico. Los datos genéricos que debe tener la referencia de un libro son los siguientes: Apellido, inicial(es) del Nombre(s) Propio(s) del autor(es). (Año de publicación entre paréntesis). Título del libro en cursiva. Ciudad y País donde se publicó: Editorial. Ejemplos: Chan, M. E., Galeana, L., y Ramírez, M. S. (2006). Objetos de aprendizaje e innovación educativa. Distrito Federal, México: Trillas. Hodson, D. (2008). Towards Scientific Literacy: A teachers guide to the history, philosophy and sociology of science. Rotterdam, Holanda; Sense Publishing. Jiménez, M. L., y Perales, F. J. (2007). Aprendices de maestros: La construcción de sí. Distrito Federal, México: Ediciones Pomares. Algunos criterios importantes que hay que tomar en cuenta al conseguir la información que necesita llevar la referencia de un libro, para asegurarse que efectivamente se tiene el volumen que se cita, y no una parte del mismo son: 1. Autor(es). En la referencia deben ponerse el apellido y la inicial del nombre propio del autor o autores que aparecen en la portada interna del libro (no el título de la pasta, que puede estar abreviado). Deben incluirse en el orden en el que aparecen en esta portada, que no es necesariamente orden alfabético. En un libro es importante el primer autor, que se supone es quien más ha contribuido al texto. Por ello no hay que cambiar el orden de aparición. Por otro lado, deben incluirse todos los autores de un libro en la referencia, no nada más el primero. Si el autor o autores son una organización y no una persona, se pone el nombre completo de la organización. 2. Año de publicación. Este es el año donde se registraron los derechos de la edición. Viene normalmente en la contraportada (la parte de atrás de la portada interna). Aparece como © 2007. No es el año de la impresión física del volumen, que puede variar por reimpresiones. Si el libro es una traducción, se pone como año de publicación el © de la traducción, no del original.
  11. 11. 3. Título del libro. Debe ponerse el título completo, como viene en la portada interna. A veces la portada física del libro viene con el título abreviado. Debe ponerse el título del libro en el idioma en el que está el libro. No se debe traducir, al español o a ningún otro idioma, ya que al hacerlo se imposibilita encontrar el original. No deben usarse abreviaturas a menos que así venga en el título. 4. Ciudad y País donde se publicó. Debe ponerse la ciudad y el país. En el caso de ciudades que son ampliamente conocidas basta el nombre de la ciudad (Distrito Federal, México, Buenos Aires, Bogotá, Nueva York, Londres, París, Barcelona, Madrid). En todos los demás casos, deben incluirse los datos completos (Ejemplos: Rotterdam, Holanda; Chihuahua, México; Cali, Colombia; Oxford, Inglaterra). En caso de duda, mejor poner la ciudad y el país. 5. Editorial. Debe ponerse el nombre completo de la editorial sin incluir siglas como S.A., S.C., etc. Tampoco se incluyen palabras como: compañía, editorial, asociados, publishing company, etc. “Editorial Trillas” se identifica como Trillas. “McGraw-Hill Publishing Co.” se identifica como McGraw-Hill. En el caso de que alguna institución de educación superior sea quien imprimió el libro, debe ponerse el nombre completo de la institución (Universidad Nacional Autónoma de México; Tecnológico de Monterrey; Universidad de los Andes). Si el autor es una organización, y también es quien publica el libro, la referencia incluye el nombre de la organización como autor, y en el lugar donde debe ir la editorial únicamente se pone “autor”. Aspectos Particulares Relacionados con Libros Impresos Ediciones posteriores de un libro (2ª, 3ª, 4ª, etc.) Cuando a un libro se le hacen cambios sustanciales hablamos de una nueva edición. Hay libros que por su valor y reconocimiento en el campo tienen ya varias ediciones. Por ejemplo: Fullan, M. (1982). The meaning of educational change. Nueva York: Teachers College Press. Fullan, M. G., y Stiegelbauer, S. (1991). The new meaning of educational change (2ª ed.). Nueva York: Teachers College / The Ontario Institute for Studies in Education. Fullan, M. G. (2001). The new meaning of educational change (3ª ed.). Nueva York: Teachers College Press. Fullan, M. G. (2007). The new meaning of educational change (4ª ed.). Nueva York: Teachers College Press. Nunca se anota en la referencia que un libro es una 1a. edición. Se presupone que al no indicar que un libro tiene una edición es la primera (y tal vez la única). Es muy raro que un libro profesional o académico tenga una 2a. o 3a. edición. Una edición posterior tiene un nuevo año de registro (©), y un nuevo ISBN. Siendo así, debe indicarse entre paréntesis después del título, como viene en los ejemplos del trabajo de Fullan. Ejemplos: Creswell, J. W. (2009). Research design (3ª ed.). Thousand Oaks, CA, EUA: SAGE. Díaz-Barriga, F., y Hernández, G. (2002). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista (2a. ed.). Distrito Federal, México: McGraw-Hill. Eggen, P. D., y Kauchak, D. P. (2001). Estrategias docentes. Enseñanza de contenidos curriculares y desarrollo de habilidades de pensamiento (2ª ed.). Distrito Federal, México: Fondo de Cultura Económica. La excepción son los libros de texto. En intervalos de tres a cinco años, por lo general los libros de texto son revisados por los autores, y se les hacen algunos cambios o adiciones para actualizarlos. Cuando esto ocurre se publican con el mismo título, pero se le agrega 2ª edición (ó 3ª, ó 5ª, o la que corresponda). Este hecho debe incluirse en la referencia. El año de publicación es el más reciente de los que aparecen en los derechos de la publicación (©). Como los libros de texto son referencias de baja calidad académica en lo que a fundamentar trabajos se refiere (aunque sean excelentes libros de texto), se citan muy poco. Pero al citarlos hay que cuidar que se identifique adecuadamente la edición que se está citando.
  12. 12. Una reimpresión es simplemente volver a editar el mismo libro cuando se termina el tiraje anterior. No hay ningún cambio sustancial en el contenido del libro. Algunas editoriales ponen en la portada exterior que es una nueva edición, pero ya en la contraportada se ve que es una simple reimpresión. En estos casos, no debe de indicarse que es una nueva edición. Debe de ponerse en el año de registro (©), no el año de reimpresión. Si en el libro no viene el año original de registro, entonces puede ponerse el año de la reimpresión, pero debe indicarse al final del título que es una reimpresión. Ejemplo: Hargreaves, A. (2003). Profesorado, cultura y postmodernidad (Cambian los tiempos, cambia el profesorado) (5ª reimpresión). Madrid: Morata. Libros editados Un libro editado es una compilación de diferentes autores seleccionados por una o más personas, que reciben la designación de editor o editores. Cada capítulo de un libro editado tiene autores diferentes. En estos casos, debe citarse al autor o autores del capítulo respectivo, y no al editor o editores. Y la referencia sigue el siguiente formato: Apellido, inicial(es) del Nombre(s) Propio(s) del autor(es) del capítulo. (Año de publicación entre paréntesis). Título del capítulo en letra normal. En Inicial(es) de Nombre(s) Propio(s) Apellido(s) de cada editor (Ed. o Eds. entre paréntesis), Título del libro en cursiva (pp. número de la página donde empieza el artículo - número de la página donde termina el artículo entre paréntesis). Ciudad y País donde se publicó: Editorial. Ejemplos: Flores, M., y Flores, E. (2007). Comunidades profesionales colaborativas de aprendizaje en escuelas primarias públicas: Estrategias, perspectivas y posibilidades. En L. Yzaguirre (Ed.), Apuntes y propuestas desde la academia: Aproximaciones a la educación en México (pp. 213-219). Distrito Federal, México: LIMUSA Noriega / Apoyo a la calidad Educativa A.C. Flores, E. (2006). El investigador educativo como agente de cambio. En K. Singh, A. Gómez y J. Escamilla (Eds.), 1er. Simposio Nacional de Investigación sobre la Innovación Educativa: Teoría, consideraciones éticas y prácticas, metodología y cambio educativo (pp. 155-168). Monterrey, México: Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Kemmis, S., y McTaggart, R. (2005). Participatory action research. communicative action and the public sphere. En N. K. Denzin e Y. S. Lincoln (Eds.), The sage handbook of qualitative research (3ª ed., pp. 559-603). Thousand Oaks, CA, EUA: SAGE. Normalmente no se cita un libro editado completo, ya que se busca apoyar los argumentos en las ideas de los diferentes capítulos. Sin embrago, si es que se decide citarlos el formato genérico es el mismo de un libro. Sólo que se agregan entre paréntesis después de los nombres de los autores la abreviación Ed. o Eds. Ejemplos: Camargo, M., Sandoval, L. Y., Vergara, M., Quiroga, C., Pedraza, A., y Halima, F. C. (Eds.). (2007). El directivo docente hoy: entre la teoría y la práctica. Bogotá: Facultad de Educación - Universidad de la Sabana. Goodson, I. (Ed.). (2008). Investigating the teacher’s life and work. Rotterdam, Holanda: Sense.
  13. 13. Aspectos Generales Relacionados con Publicaciones Periódicas Arbitradas Otra fuente importante para la elaboración de trabajos académicos son las publicaciones periódicas arbitradas o journals del área. Estas son publicaciones especializadas donde se encuentran artículos sobre investigaciones realizadas, revisiones de la literatura, opiniones fundamentadas de especialistas y académicos, etc. Son importantes porque reflejan los adelantos más actuales en el área y las ideas y problemáticas más actualizadas. Son arbitradas porque la decisión de incluir algún artículo o colaboración depende de la evaluación que hacen dos o tres investigadores del campo (árbitros) sobre los méritos técnicos e intelectuales que tiene el trabajo reportado. No son artículos por encargo, como los de una revista o un periódico, que sólo son evaluados por algún editor de la misma revista o periódico. De todas las posibles fuentes impresas o electrónicas disponibles para fundamentar trabajos académicos, las publicaciones periódicas arbitradas son las que se consideran de mayor calidad y valor académico. Por ello, en un trabajo de curso y sobre todo en una tesis de maestría o una disertación doctoral, es recomendable tratar de incluir la mayor cantidad posible de este tipo de referencias. La mayoría de las publicaciones periódicas arbitradas importantes en el campo de la educación son extranjeras, como es el caso de todos los campos científicos del mundo. Son principalmente estadounidenses y europeas. Y la mayoría se publican en inglés, que es el idioma de intercambio científico prevalente. Sólo el 5% de la publicación científica mundial está en español. Por ello es importante que el estudiante haga el esfuerzo para mejorar sus habilidades en la lectura de material especializado en inglés. El no hacerlo nos limita a depender de ese 5% de trabajo disponible, mucho del cual se basa en ese otro 95%. Gracias a los avances de tecnología basada en Internet y tecnología digital, muchas de las publicaciones periódicas arbitradas están disponibles en formato electrónico, ya sea de paga o gratuitas. Sobre todo en las bases de datos ProQuest Education Journals y SAGE Education Full- text Collection. Asimismo, por medio de Redalyc, (http://redalyc.uaemex.mx/), la Red de Revistas científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal administrada por la Universidad Autónoma del Estado de México, se tiene acceso gratuito a publicaciones periódicas arbitradas en español. Sí se tiene acceso a muchas publicaciones arbitradas, y vale la pena recurrir a ellas para fundamentar trabajos de investigación. El formato genérico para artículos de publicaciones periódicas es el siguiente: Apellido, inicial(es) del Nombre(s) Propio(s) del autor(es) del artículo. (Año de publicación entre paréntesis). Título del artículo en letra normal. Nombre de la publicación en cursiva, volumen en número arábigo y en cursiva (Número entre paréntesis), número de la página donde empieza el artículo - número de la página donde termina el artículo. Ejemplos: Baker, A. C., Jensen, P. J., y Kolb, D. A. (2005). Conversation as experiential learning. Management Learning, 36(4), 411-427. Flores, E. (2006). Encontrando al profesor "virtual": Resultados de un proyecto de investigación- acción. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 11(28), 91-128. Flores, E., Montoya, J., y Suárez, D. H. (2009). Investigación-acción participativa en la educación latinoamericana. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 14(40), 289-307. Algunos criterios importantes que hay que tomar en cuenta al conseguir la información que necesita llevar la referencia de un artículo de una publicación periódica arbitrada, para asegurarse que efectivamente se tiene el artículo citado, y no una parte del mismo, son: 1. Autor(es). En la referencia debe ponerse el apellido y las iniciales del nombre propio del autor(es) que aparecen en el encabezado del artículo. Deben incluirse en el orden en el que aparecen en ese encabezado, que no es necesariamente orden alfabético. En un artículo es importante el primer autor, que se supone es quien más ha contribuido al texto. Por ello no hay que
  14. 14. cambiar el orden de aparición. Por otro lado, deben incluirse todos los autores de un artículo en la referencia, no nada más el primero. Si el autor o autores son una organización y no una persona, se pone el nombre completo de la organización. 2. Año de publicación. Este es el año en que se publicó la revista donde viene incluido el artículo al que se hace referencia. Hay que verificar que efectivamente sea el año que aparece en el artículo, independientemente del volumen o del número. Hay publicaciones periódicas que empiezan un volumen con el año calendario y otras publicaciones que empiezan un volumen a medio año. 3. Título del artículo. Debe ponerse el título completo, como viene en el artículo publicado. A veces la portada de la revista e incluso la tabla de contenidos vienen títulos abreviados de los artículos. Debe ponerse el título del artículo en el idioma en el que está escrito. No se debe traducir a ningún otro idioma, ya que al hacerlo se imposibilita encontrar el original. No deben usarse abreviaturas a menos que así vengan en el título. 4. Nombre de la publicación en cursiva. Hay que poner el nombre de la publicación completo, sin abreviaturas, sin traducir el nombre de la publicación, ya que de lo contrario será imposible localizar la fuente original. 5. Volumen en número arábigo y en cursiva. Cada publicación periódica agrupa sus publicaciones en Volúmenes, que son anuales. Sin embargo, un volumen puede empezar en cualquier mes del año calendario. Cuando empieza una publicación es completamente arbitrario y no debe suponerse que empieza en enero. Lo único que no es arbitrario es que cada año, en algún momento del mismo, empieza un volumen nuevo. 6. Número entre paréntesis. Cada publicación periódica distribuye los artículos publicados en Números, que varían dependiendo de cada publicación. En la mayoría de los casos, el mínimo de números que sale cada año son 2 (un número por semestre) y el máximo son 6 (un número cada dos meses). Teachers College Record, con más de 100 años de existencia, publica 12 números al año. Lo común es que se publiquen 4 números al año, así que al hablar de número de la publicación será uno entre el 1 y el 12, y lo más probable es que sea del 1 al 4. Una excepción notable a este esquema de numeración es la Revista Mexicana de Investigación Educativa, cuyos números son consecutivos. El primer número del 2010 fue el 44. 7. Número de la página donde empieza el artículo - número de la página donde termina el artículo. En este aspecto hay que tomar en cuenta que, de nuevo, hay diferencias entre una publicación y otra en el sentido de la numeración de páginas. Algunas publicaciones empiezan y terminan la numeración en cada número de la publicación. El No 1 empieza en la página 1 y termina, digamos, en la 130. El No. 2 de ese mismo volumen empieza en la página 1, y así sucesivamente. Pero hay otras publicaciones periódicas que numeran por volumen, no por número. Así que el No. 1 empieza con la página 1 y hasta la 130. Y el No. 2 de ese mismo volumen empieza en la página 131. Así que es importante revisar la numeración que aparece al pie de página o en el encabezado del artículo en físico.
  15. 15. Aspectos Particulares Relacionados con Publicaciones Periódicas Arbitradas Versiones electrónicas de publicaciones periódicas arbitradas impresas Aunque los avances de la tecnología nos permiten tener acceso vía Internet a publicaciones periódicas arbitradas, es importante hacer notar que no estamos hablando propiamente de fuentes electrónicas en este caso, sino de versiones electrónicas de material impreso. La inmensa mayoría de publicaciones periódicas arbitradas mantienen su versión impresa, y la digitalizan (normalmente en formato PDF) para su distribución por medios electrónicos. Pero la fuente principal es impresa. En estos casos, la forma en la que se debe presentar la referencia no es indicando el URL donde se obtuvo, ya que en la gran mayoría de los casos, estas publicaciones se distribuyen en bases de datos de paga que no son de acceso público. Si se indica el URL, el lector no podrá acceder al artículo. Así que la referencia es casi idéntica a la de la fuente impresa, la única diferencia es que al final del título del artículo, se agrega la siguiente leyenda en cursiva y entre corchetes: [Versión electrónica]. El formato genérico para artículos de publicaciones periódicas disponibles en Internet es el siguiente: Apellido, inicial(es) del Nombre(s) Propio(s) del autor(es) del artículo. (Año de publicación entre paréntesis). Título del artículo en letra normal [Versión electrónica en cursiva, entre corchetes], Nombre de la publicación en cursiva, volumen en número arábigo y en cursiva, (Número entre paréntesis), número de la página donde empieza el artículo - número de la página donde termina el artículo. Ejemplos: Baker, A. C., Jensen, P. J., y Kolb, D. A. (2005). Conversation as experiential learning [Versión electrónica], Management Learning, 36(4), 411-427. Flores, E. (2006). Encontrando al profesor "virtual": Resultados de un proyecto de investigación- acción [Versión electrónica], Revista Mexicana de Investigación Educativa, 11(28), 91-128. Larreamendy-Joerns, J., y Leinhardt, G. (2006). Going the distance with online education [Versión electrónica], Review of Educational Research, 76(4), 567-605. Artículo de publicación periódica arbitrada únicamente disponible en Internet Ya existen publicaciones periódicas arbitradas que sólo tienen una versión electrónica. Son pocas, pero van en aumento. En este caso sí es necesario que en la referencia se indique el URL de la publicación. Este es el formato genérico de estas referencias: Apellido, inicial(es) del Nombre(s) Propio(s) del autor(es) del artículo. (Año de publicación entre paréntesis). Título del artículo en letra normal. Nombre de la publicación en cursiva, volumen en número arábigo y en cursiva (Número entre paréntesis). Recuperado de Dirección completa de URL. Como se puede ver, se sigue incluyendo toda la información que se solicita para publicaciones periódicas arbitradas. Sólo hay dos diferencias: la primera es que no se incluyen las páginas como se hace en el caso de versiones impresas, porque no hay páginas. El artículo se presenta en una sola “página” de Internet. Sí se incluyen el volumen y el número de la publicación. La segunda diferencia es que se agrega la dirección de URL de la publicación. Pero no es necesario, poner la fecha de acceso. ¿Por qué? Porque en este caso en particular el sitio de la publicación se mantiene a través del tiempo y se utilizan ligas estáticas que no cambian. En otros casos de información obtenida de Internet, los sitios pueden cambiar o desaparecer. No así en el caso de publicaciones periódicas arbitradas en formato electrónico exclusivamente.
  16. 16. Ejemplos: Barba, B. (2007). Las (im)posibilidades de la educación ciudadana en México. Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 5(4), 51-69. Recuperado de http://www.rinace.net/arts/vol5num4/art3_htm Vázquez, Á. y Manassero, M. A. (2009). Expectativas sobre un trabajo futuro y vocaciones científicas en estudiantes de educación secundaria. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 11 (1). Recuperado de http://redie.uabc.mx/vol11no1/contenido-vazquez4.html Fuentes de Bajo Valor Académico Cualquier otro tipo de fuente que no haya sido mencionada en este documento tiene bajo valor académico (por ejemplo artículos de revistas no especializadas o periódicos, páginas o sitios de Internet, blogs, podcasts, reportes o manuales internos, entrevistas de video o audio, etc.). Se deben usar poco, o no usarse para sustentar trabajos académicos. De usarse, no deben abarcar más del 10% del total del Listado de Referencias de un trabajo. No hay una penalización si hay más del 10% en un trabajo, pero para el estudiante es un buen criterio para evaluar, de manera rápida, el valor académico de su trabajo. Si más del 10% de las fuentes en el listado de referencias son de bajo valor académico, posiblemente el trabajo no tiene el rigor académico necesario para un trabajo a nivel de posgrado. El uso de información obtenida en estas fuentes de bajo valor académico es limitado, ya que contienen únicamente información sobre eventos o personas de validez temporal. Pueden servir para ejemplos que ilustran ideas expuestas en un trabajo, pero no tienen el peso suficiente para fundamentar de manera sólida un argumento viable para un trabajo académico de calidad. El formato de estas referencias viene indicado en las guías rápidas de este Manual. De no encontrarse en las Guías Rápidas el formato de una fuente en particular, vale la pena que el estudiante se pregunte si realmente es necesario y relevante incluir una fuente de este tipo en su trabajo. Lo más probable es que no lo sea. Si aún así la considera necesaria, para el formato de esa fuente favor de consultar el Manual de estilo de publicaciones de la American Psychological Association (2002) traducido y publicado por la Editorial El Manual Moderno.

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