Quijote En Verso
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Quijote En Verso Document Transcript

  • 1. EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA Y a Dulcinea del Toboso la eligió como su dama Os voy a contar la historia para ofrecerle su amor de un tal Alonso Quijano y sus valientes andanzas. que vivió sin mucha gloria hace cuatrocientos años. LAS PRIMERAS AVENTURAS LA DE LOS MOLINOS Cervantes nos dejó escrita Y LA DE LAS OVEJAS esa historia de aventuras en la que un hidalgo manchego Y salieron por caminos perdió pronto su cordura. y por los campos de la Mancha confundiendo los molinos Vivía Alonso Quijano con grandes gigantes con aspas. en un lugar de la Mancha era alto y desgarbado El viento movió las aspas y con una frente bien ancha. y don Quijote salió volando pensando que a sus gigantes Como todo un caballero alguien los había embrujado. que se precie y tenga fama decide cambiar su nombre Sancho Panza lo curó por don Quijote de la Mancha. untándole un buen ungüento para evitarle el dolor Los libros de caballería y un poco de sufrimiento. vuelven loco al buen hidalgo y decide con maestría Pero aquellas heridas curadas luchar contra los malvados. le duraron poco tiempo porque de nuevo confundió Él se busca un escudero ovejas con un ejército. que lo acompañe en batallas que le cure las heridas Y a ellas sólo se enfrentó poniéndole mucha pomada. cual loco con lanza en mano y a seis o siete mató Y le promete una ínsula como si fueran soldados. para ser gobernador y Sancho se vuelve loco Los dueños de aquel rebaño de alegría ante aquel honor. muy pronto lo apedrearon y le rompieron los huesos Don Quijote y Sancho Panza tirándole mil guijarros. -que era su nombre completo- recorren toda la Mancha Y de nuevo estaba allí sin temor al sol o al viento. el buen Sancho con su bálsamo para aliviar sus dolores El hidalgo iba montado y sanar pronto a su amo. a lomos de Rocinante el escudero llevaba a Rucio, un borrico sin mucho plante. Don Quijote de la Mancha 1
  • 2. EL ENCUENTRO CON LOS GALEOTES ANDANZAS POR SIERRA MORENA Llegando a Sierra Morena Pero otra vez duró poco y metida entre los arbustos la dicha del buen escudero encontraron una maleta pues a un serio comisario con muchos poemas y oro. su amo no le tuvo miedo. Don Quijote pidió a Sancho Aquel comisario llevaba que él se fuera al Toboso doce presos encadenados a llevar a Dulcinea que conducían a galeras una carta de su amado. para remar sin descanso. Y Sancho emprendió el camino Don Quijote pensó entonces decidido a llegar pronto que él debía liberarlos para volver enseguida porque según le gritaban junto al hidalgo garboso. no habían hecho nada malo. Muy pronto se encontró al cura Pero aquel comisario serio y también al buen barbero no estaba dispuesto a aquello que querían que don Quijote y le pidió por favor se fuera de nuevo al pueblo. que se dejara de juegos. Y volvieron todos juntos Don Quijote muy enojado con una preciosa dama y enrojecido de rabia como si fuera princesa atacó al buen comisario y alguien debiera salvarla. y la emprendió con los guardias. Aunque aquella bella dama Sancho que no sabía llamada Micomicona si ayudar a don Quijote sólo buscaba a su amado liberó a los galeotes que Fernando se llamaba. presintiendo una desgracia. Cuando el hidalgo los vio Y el escudero sólo pensaba no dudó en ir con ellos en aquella Santa Hermandad para salvar a esa dama que eran unos policías de un gran gigante muy fiero. a los que no podrían engañar. Entonces pidió a don Quijote recorrer caminos nuevos marcharse a Sierra Morena a esconderse por un tiempo. Don Quijote de la Mancha 2
  • 3. Eran unos labradores DON QUIJOTE Y SUS DEMONIOS todos vestidos de blanco paseando a una Virgen Llegaron pronto a una venta y rogando por sus campos. para allí pasar la noche y antes de darse cuenta Don Quijote pensó entonces don Quijote perdió el norte. que aquéllos eran diablos raptando a una princesa Creyó que unos grandes cueros y que debía atacarlos. que estaban llenos de vino eran gigantes malvados Uno de los labradores y él debía luchar con tino. dio al hidalgo un garrotazo y Sancho pensó entristecido La emprendió pronto a espadazos que había muerto del porrazo. y todo el vino salió, él creyó que era sangre Don Quijote despertó pero el ventero enfureció. y le pidió ayuda a Sancho para volver a montar El cura pagó al ventero en aquel carro encantado. lo que el hidalgo había roto para así poder marcharse Llegó don Quijote a la aldea juntos muy pronto al pueblo. amarillo y muy delgado después de seis días de viaje EL REGRESO sin un momento de descanso. El cura y el buen barbero Cuando criada y sobrina se vistieron de fantasmas al hidalgo vieron entrar y encerraron a don Quijote lo metieron en la cama dentro de una horrible jaula. y así poderlo curar. Él pensó que era verdad NUEVAS AVENTURAS y que lo habían encantado y se quedó en aquella jaula Después de un mes en la cama sin ni siquiera rechistar. nuestro hidalgo quiso volver a vivir mil aventuras Pero al poco Sancho Panza animado por un bachiller. le pidió al cura que abriera y así salió don Quijote Salió en silencio de noche de esa jaula bien cerrada. acompañado por Sancho Panza y quiso ir al Toboso Al momento nuestro hidalgo a saludar a su amada. una trompeta escuchó y cabalgando muy rápido Cuando llegaron a aquella aldea otra aventura buscó. no encontraron a Dulcinea y fueron a un bosque cercano a esperar que amaneciera. Don Quijote de la Mancha 3
  • 4. lo estaba trastornando un poco. Por la mañana temprano Siguiendo los tres su marcha Sancho salió a buscarla encontraron un carretero pero sólo vio a tres aldeanas que llevaba una gran jaula que no parecían bellas damas. con dos leones hambrientos. Y entonces pensó aprovecharse Los leones eran del rey de la locura de su amo y los llevaban a palacio y le dijo que Dulcinea pero quiso don Quijote venía por allí cabalgando. luchar con ellos “a saco”. Don Quijote entristeció Para demostrar su valor y maldijo a sus enemigos quiso pelear con las fieras pues a la bella Dulcinea y le pidió al carretero le habían echado un hechizo. que aquella jaula le abriera. Tan fea la habían dejado El caballero del verde gabán y con ese aliento olor a ajos pensó que lo matarían que don Quijote se quedó y Sancho Panza lloraba como si le diera un pasmo. de la locura que veía. EL CABALLERO DEL VERDE GABÁN Pero ninguna de las dos fieras Y LOS LEONES DEL REY quiso salir de la jaula y nuestro buen don Quijote Iba triste y pensativo salvó así su cabellera. Don Quijote de la Mancha y se encontró a un caballero Ni Sancho ni el carretero que iba hacia el mismo sitio. ni el caballero del gabán se creían lo que veían Los tres de dirigían y su asombro fue bestial. a la ciudad de Zaragoza y se pusieron a hablar Y se fueron cuatro días de sus andanzas y cosas. a casa del caballero que invitó a nuestro hidalgo Era todo un caballero y también a su escudero. de unos cincuenta años vestía un verde gabán Y después de aquellos días y era fino y educado. de vivir con don Quijote no supo si era un loco Y don Quijote le habló como la gente decía. de las cosas de la vida, de nobleza, libertad y de amor y de justicia. Porque hablaba de ayudar a las viudas y huérfanos Y entonces ya no pensó siempre llevar la justicia que el hidalgo era un loco y vencer con la bondad. sino que a veces su juicio Don Quijote de la Mancha 4
  • 5. LA CUEVA DE MONTESINOS Y MAESE PEDRO Y SU MONO NUEVAS AVENTURAS Y NUEVO ENGAÑO Así de nuevo siguieron Y yendo por los caminos un camino sin pensar se encuentran con unos cómicos y llegaron a una alameda que siempre van disfrazados donde los quisieron invitar. para actuar en teatros. Un campesino muy rico Don Quijote se queda en silencio que se llamaba Camacho y pensando como un sabio celebraba allí sus bodas pero después reflexiona y Sancho se comió dos gansos. y le comenta así a Sancho: Pero Don Quijote quiso -Nosotros cuando nacemos mejor charlar que comer cada uno somos distintos y hablar con un estudiante pero cuando nos llega la muerte de una cueva que quería ver. nos vamos al mismo sitio. Esta cueva se llamaba Y así entre mil reflexiones la cueva de Montesinos pronto llegaron a un bosque y allí fueron de mañana donde toparon de golpe para ver lo que encontraban. con dos nuevos personajes. Don Quijote se asomó Tal como Don Quijote a la boca de la cueva uno era un caballero que se hundía como un pozo y el otro tal como Sancho en las entrañas de la tierra. era su fiel escudero. Y le pidió al pobre Sancho Pero todo terminó que lo atara a una gran cuerda en una lucha sin par para bajar a la cueva pues los dos eran farsantes y ver lo que había allí dentro. que los querían engañar. Subieron a don Quijote Uno era el bachiller después de una media hora y el otro un amigo leal y llegó arriba tan dormido que querían que don Quijote que casi no despertaba. volviera a su aldea ya. Cuando por fin despertó Sin embargo nuestro hidalgo empezó a contar historias pensó que los habían encantado y decía que había estado y que no eran sus amigos tres días por allí abajo. sino hombres embrujados. Y dijo que vio un palacio donde había un rey encerrado y que su fiel Dulcinea Don Quijote de la Mancha 5
  • 6. también lo había saludado. Sancho no creyó nada Lloraba Maese Pedro pero no así el estudiante por su monito adivino que palabra por palabra y don Quijote pagó creyó todo a don Quijote. para atraparlo con tino. Como ya era muy tarde Y pagó real a real se pusieron en camino todos las objetos rotos y llegaron a una venta mas sin dejar de pensar donde había un mono adivino. que a él lo habían vuelto a encantar. Maese Pedro era su dueño LA GUERRA DE LOS REBUZNOS y su mono el compañero y los dos se divertían Tres días llevaban viajando haciendo como brujerías. cuando vieron un escuadrón de unos cientos de aldeanos Aunque el mono no era adivino a quienes el hidalgo interrogó y tampoco sabía hablar pero el listo de Maese Pedro Don Quijote quería saber a todos quería engañar. adónde iban tan armados pues parecía tal vez Se informaba de las historias que lucharían a lo bravo. cuando entraba en una aldea y hacía como si el monito Y entonces ellos le contaron fuera listo y las supiera. que querían hacer una guerra con los del pueblo vecino Y también con mucha gracia por burlarse de Su Alteza. sabía manejar a sus títeres y la gente se reía Resultaba que a su rey de todas aquellas andanzas le gustaba rebuznar y los del pueblo vecino Aquella noche les mostró sólo lo hacían imitar. la historia de una princesa bien llamada Melisendra Y ya estaban bastante hartos a quien un moro raptó. de tantas burlas y burlas y decidieron luchar Su marido, que era un títere, con sus armas y sus uñas. con valentía quiso salvarla y a él se unió don Quijote Pero he aquí don Quijote desenvainando su espada. que les hizo reflexionar y les pidió que dejaran No pensó que eran muñecos aquella idea de luchar. y que aquello era un teatro y hasta el mono se asustó Pues les dijo que las armas escapando a todo trapo. siempre causan mucho daño y debemos intentar hablar para no pelear. Don Quijote de la Mancha 6
  • 7. Y ya pronto se marcharon Con todo, los molineros don Quijote y su escudero lograron detener la barca no sin antes discutir pero no impidieron así por cuestiones de dinero. que cayeran los dos al agua. NAVEGACIÓN POR EL EBRO Y con el peso de la armadura don Quijote se hundió entero Llegaron a orillas del Ebro y saltaron a salvarlo hablando hablando sin cesar los “fantasmas” molineros. y vieron como una barca allí se mecía sin cesar. Y además debió pagar el dinero de la barca Y don Quijote pensó porque el dueño apareció que era un gran barco encantado y quería darle una “somanta”. y que le estaba pidiendo que montara sin dudarlo. LA INVITACIÓN DE LOS DUQUES Sancho ya le advirtió Y muy pronto se encontraron que la barca era pequeña con un duque y su duquesa que sería de un pescador que ni un momento dudaron y que se pondría a la greña. en sentarlos a su mesa. Pero decía don Quijote Don Quijote y Sancho Panza que el barco hasta le hablaba no cabían en sí de gozo y le pedía al buen hidalgo pues a los dos agasajaban que a un castillo lo llevara. cual si fueran Reyes Godos. Que allí en aquel castillo Aunque ellos no sabían había un valiente caballero que todo eran burla y risas y que debían rescatarlo pues los duques ya conocían entre él y el escudero. las andanzas de sus vidas. Y ya sin más dilación Y siguiendo órdenes fieles comenzaron a navegar del duque y de la duquesa pero apareció un molino también los criados hacían y se iban a estrellar. doscientas mil reverencias. Los molineros que vieron Y el hidalgo no veía que la barca se estrellaba que se reían a sus anchas cogieron varas muy largas y estaba loco de contento para así poder pararla. al igual que Sancho Panza. Pero sus caras y ropa Porque allí por vez primera estaban llenas de blanco sintió que era un caballero y don Quijote pensó: y enloqueció de contento ¡son fantasmas del pasado! Don Quijote de la Mancha 7
  • 8. como su mismo escudero. La duquesa invitó a Sancho Y Sancho Panza pensó a charlar con ella un rato que su culo no aguantaría y el escudero le contó tanto azote y tanto palo las locuras de su amo. y dijo que no lo haría. LA BROMA DE LOS DUQUES Pero tanto le insistió el hidalgo que el escudero prometió Los duques querían gastar darse bien los tres mil azotes una broma a don Quijote pero con una condición. y lo invitaron a cazar jabalíes en el monte. Se azotaría cuando quisiera y sin hacerse mucho daño Cuando ya hubo terminado y don Quijote por eso el evento de la caza le dio mil besos y mil abrazos. se dieron un gran festín antes de volver a casa. Y don Quijote y Sancho Panza vieron marchar a la dama Y sonaron así de pronto sin pensar que todo aquello estruendos de disparos, sólo había sido una farsa. trompetas, ¡un gran ruido! y apareció allí un carro. Pues esa bella Dulcinea y el falso Mago Merlín Aquel carro iba tirado sólo eran dos criados por seis mulas y un demonio que habían viajado hasta allí. que dijo que allí venía Dulcinea del Toboso. LA BROMA DE LA CONDESA TRIFALDI Y DE LAS DUEÑAS BARBUDAS Dijo que el mago Merlín la había desencantado Y al día siguiente de nuevo para que don Quijote volvieron a las andadas pudiera admirarla un rato. pues se presentó una condensa desde el reino de Candaya. Pletórico como el sol don Quijote miró al carro Un nombre raro tenía y en verdad vio una doncella pues Trifaldi se llamaba tan hermosa como el sol. y venía con doce dueñas que eran damas de compañía. Cuando el carro se detuvo apareció un hombre delgado Y todas venían a buscar todo vestido de negro al hidalgo don Quijote y diciendo que era un mago. para que con su ayuda el embrujo pudiera quitar. Y dijo que su Dulcinea seguiría siempre hechizada El gigante Malambruno si Sancho no se dejaba a todas había embrujado que tres mil azotes le dieran. y por eso con un velo Don Quijote de la Mancha 8
  • 9. la cara se habían tapado. Pues les había puesto a todas unas barbas muy hermosas Y Sancho juró acceder y si se quitaban el velo y viajar hasta Candaya más bien parecían unas osas. acompañando al hidalgo para quitarles las barbas. Y sólo si frente a frente luchaba con él don Quijote Y sacaron el caballo le quitaría a las damas para que los dos lo montasen las barbas y los bigotes. y volaran a lo lejos sin miedo a ningún gigante. Dijo entonces el hidalgo que viajaría a Candaya Y le taparon los ojos y lucharía con Malambruno para no ver las alturas, y no tiraría la toalla. un poco asustado Sancho y el amo soñando aventuras. Y entonces dijo el buen Sancho que no lo quería acompañar Y los criados le echaron no fuera que en su ausencia mucho aire con los fuelles la ínsula le fueran a quitar. para que ellos creyeran que volaban por el aire. Pero dijo la Condesa que debían ir los dos juntos Y los duques y criados y llegar hasta Candaya se reían a rabiar para quitar el embrujo. de aquellos dos desgraciados que se creían volar. EL CABALLO CLAVILEÑO Y para que después pensaran Debían montar un caballo que iban cerca del sol que había hecho el mago Merlín prendieron fuego a unas hierbas y que era de madera que les daban mucho calor. y volaba tan feliz. Y para rematar la aventura Tenía un clavo en la frente dieron fuego a Clavileño y no comía ni dormía y cohetes que llevaban y para que volara bien hicieron saltar sus leños. debían mover la clavija. El caballo se hizo polvo Y el pobre Sancho seguía y el hidalgo cayó al suelo sin querer montar en él y Sancho que no era menos pero dijo la condesa perdió hasta su pañuelo. que tenía que ceder. Cuando ya abrieron los ojos Pues le pidió por piedad Habían desaparecido que ayudara a don Quijote La condensa y sus dueñas para hacer desaparecer Y ellos, ¡en el mismo sitio! aquellas barbas y bigotes. Don Quijote de la Mancha 9
  • 10. y no bebiera mucho vino. Y además una lanza Había clavada en el suelo Que tampoco comiera ajos Con un pergamino colgado ni mucho menos cebolla Que ellos pronto leyeron. que tampoco diera eructos y de los refranes no abusara. El pergamino decía “la aventura ha terminado Sancho Panza aquella tarde y don Quijote salvó a la condesa dictó una carta para Teresa sólo con haberlo intentado “ y se despidió de su amo con lágrimas en los ojos. Y don Quijote y Sancho Panza Estaban muy satisfechos Y partió acompañado Pues todo había terminado de criados y un mayordomo Y a nadie habían hecho daño y llegó hasta una villa donde había dos mil vecinos. Y más contentos aún estaban Los duques y sus criados Y le dijeron que aquella Pues el hidalgo y su escudero era su ínsula verdadera No descubrieron el engaño. y que podía gobernarla siempre como quisiera. LA INSULA BARATARIA Los vecinos de aquel pueblo El duque mandó llamar tenían orden de obedecer a Sancho al día siguiente a aquel nuevo gobernador y le habló de gobernar para reírse de él. la ínsula Barataria. Pero se quedaron pasmados Sancho se volvió loco cuando Sancho fue al juzgado por aquella gran alegría y empezó a dictar justicia y fue a decirle al hidalgo como si fuera un gran sabio. que se marchaba a su ínsula. Y el duque para reírse Y don Quijote le dio le escribió a Sancho una carta mil consejos necesarios diciendo que había enemigos para que ejerciera su oficio y malas intenciones llevaban. con tino y con buena mano. Sin embargo los manjares Que gobernara con prudencia que le dieron para comer con humildad y sin pereza le quitaron la inquietud que siempre evitara la envidia y el miedo que podía tener. y actuara con justicia. Pero llegó un personaje Que fuera hombre comprensivo algo extraño y estirado siempre limpio y bien vestido que dijo que era un médico que comiera con medida y no debía probar bocado. Don Quijote de la Mancha 10
  • 11. Pero Sancho no hizo caso Además le dio aquel paje y se comió todo aquello un gran collar de corales pues decía que en su vida con dos bolas de oro puro a todo estaba acostumbrado. y casi le da un ataque. Pero tanto le dio la lata Y la duquesa en su carta aquel médico ficticio le decía que su marido que la mitad de los días gobernaba de maravilla no se daba ni un capricho. la ínsula a la que había ido. Pero a pesar de tanta hambre Teresa se volvió loca se empeñó en gobernar bien de contento y de alegría y echo de allí a maleantes, pensando en su Sancho Panza a ladrones y a farsantes. y en todas sus correrías. Reunió comida y ropa Y mandó escribir dos cartas para los niños sin padres para Sancho y la duquesa y visitó y dio consuelo en las que ya se imaginaba a los presos de las cárceles. viviendo como una reina. Dictó leyes tan justas Y de risa se morían y tanta fue su nobleza aquel duque y su duquesa que todavía se recuerdan cuando leyeron las cartas con cariño y con ternura. de la señora Teresa. Mientras tanto la duquesa Pues ella no sospechaba inventó una nueva broma ni siquiera en sus sueños y pidió que a Teresa Panza que todo aquello era broma unas cartas le llevaran. y terminaría al momento. Una sería la de Sancho Y así la séptima noche y otra la de la duquesa que Sancho ya gobernaba y además le llevarían empezó a sonar de pronto un regalo para ella. estruendos de campanas. Teresa se quedó fría Y le dijeron a Sancho cuando vio llegar al paje que el enemigo atacaba y casi no se creía y lo empujaron y cayeron lo que salía de su traje. y creyó que lo mataban. El escudero contaba Y el pobre pasó tanto miedo a su mujer en la carta y tanto sufrió en el combate que ya vivía en su ínsula que le dijo a los soldados y lo bien que gobernaba. que dimitía de gobernante. Don Quijote de la Mancha 11
  • 12. Pero Sancho le gritaba Y con lágrimas en los ojos que sólo se había caído Sancho se fue con Rucio y quería salir deprisa diciéndole a todo el mundo de aquella sima oscurísima. “yo no nací pa este mundo”. Entonces el buen hidalgo Todos los que allí estaban se fue en busca del duque lo miraban con tristeza que mandó a los criados y también arrepentidos a que sacaran a Sancho. por sus actos de bajeza. Y cuando ya estaba fuera Pero Sancho había decidido Sancho Panza dijo a todos marcharse fuera de allí que volvía con su amo pensando que en otro tiempo A vivir sin sobresaltos. era mucho más feliz. Y los duques le regalaron Mientras tanto don Quijote doscientos escudos de oro añorando a su escudero y Sancho se fue contento vagaba por el castillo con su borrico y su amo. hasta casi perder el sueño. Y así don Quijote y Sancho Y los duques continuaron y sus dos cabalgaduras sin parar haciéndole burlas emprendieron el camino diciendo que una mujer hacia nuevas aventuras. se moría de amor por él. LA VUELTA DEL HIDALGO Y don Quijote sufría porque no podía hacer nada Y cuando ya don Quijote pues ocupaba su corazón libre se vio de nuevo Dulcinea, su fiel amada. le dijo a su escudero que se moría de contento. Y otro día en su habitación metieron docenas de gatos Pues de día que la libertad que le arañaron el rostro siempre era un don muy precioso y su cuerpo a todo trapo. y que valía mucho más que tener cualquier tesoro. Y el pobre siguió pensando que todo eran encantamientos Y hasta que valía la pena y decidió entonces marcharse para no ser un esclavo a luchar como un caballero. arriesgar la propia vida o siempre vivir encerrado. Y se encontró con Sancho Panza caído en una sima Y cuando llegó la noche y creía que estaba muerto en una venta se toparon y debía decirle mil misas. con el caballero don Jerónimo y una sorpresa se encontraron Don Quijote de la Mancha 12
  • 13. El caballero leía un libro Y a la mañana siguiente que hablaba de don Quijote se pusieron en camino y le contaba al ventero Sancho Panza y don Quijote que no le gustaba ni un pelo. yendo hacia un nuevo destino. Allí decía que don Quijote Y tras seis días de viaje no estaba ya enamorado Sancho se quiso tumbar de la bella Dulcinea debajo de una encina a quien antes había amado. para poder descansar. Don Quijote al oír aquello Y asombrado se dio cuenta rugió enojado de rabia que allí estaban colgados y dijo que Dulcinea un montón de bandoleros sería para siempre su dama. que la justicia había ahorcado. Y cuando aquel caballero Decidieron seguir su camino vio al hidalgo enfadado el amo y el escudero comprendió que don Quijote pero pronto aparecieron era quien le estaba hablando. unos cuarenta bandoleros. Así que le dio un abrazo Y empezaron a robarles y le dijo que lo admiraba a Sancho y a don Quijote que en otro libro de aventuras hasta que se oyó decir: siempre muy bien lo “pintaban”. “dejad a esos pobres hombres”. Pero en éste sólo contaban Así hablaba el capitán muchas burlas y disparates del montón de bandoleros describiendo a don Quijote montado en un gran caballo como alguien chillón y torpe. y con cuatro pistolas armado. Y durante toda la noche Y admiró de don Quijote el hidalgo le contó aquella vieja armadura todas las aventuras y aquella honda tristeza que con el escudero vivió. unida a su poca cordura. Don Jerónimo le informó No tengáis tanta pena que en la ciudad de Barcelona mi valiente caballero podría demostrar su valor que yo no soy ningún malvado luchando con todas sus armas. sino bondadoso bandolero. Pues la ciudad estaba llena Roque Guitar se llamaba de miles de bandoleros aquel famoso bandolero y contra ellos podría luchar que procuraba ser noble para así salvar al pueblo. y no robar a los pobres. Don Quijote de la Mancha 13
  • 14. Y mucho se alegró entonces El hidalgo debía confesar de conocer al hidalgo que Dulcinea del Toboso pues había oído hablar de él era mucho más fea y hasta quiso acompañarlo. que la doncella del otro. Después de días de viaje Y si no querían hacerlo llegaron a la ciudad debían pelear los dos y vieron por vez primera en una lucha sin par el mar y su inmensidad. y cumplir una condición. Sancho se quedó atónito Si ganaba don Quijote al ver allí tanta grandeza se quedaría con su caballo y don Quijote estaba asombrado y si perdía, tristemente, de aquel mar y su belleza. se iría a su aldea trotando. Don Antonio se llamaba El hidalgo decidió un rico amigo de Roque enfrentarse con valentía y con gusto invitó a su casa y empezó la gran batalla a Sancho y a don Quijote. antes de acabar el día. Don Antonio y sus amigos Y se pusieron los dos celebraron muchas fiestas uno enfrente del otro en honor a don Quijote y empuñaron sus dos lanzas y a todas sus grandes gestas. para luchar como potros. Y lo llevaron a pasear Aquel caballero andante en una preciosa galera llamado de la Luna para que desde el ancho mar embistió a don Quijote divisara la ciudad. y lo puso bien en danza. Y cuando con él se cruzaban Al viejo hidalgo manchego le hacían mil reverencias le dio tal golpe en la panza y él se sentía orgulloso que rodó por aquel suelo sin saber que se burlaban. con Rocinante y su lanza. Pero un aciago día Y ahora debía confesar que don Quijote paseaba -le dijo aquel caballero- se le acercó un caballero “que mi dama es más hermosa armado y con una lanza. que los luceros del cielo” Aquel caballero era Pero dijo don Quijote el de la Luna Blanca que no lo haría jamás y le dijo a don Quijote que a su amada en hermosura que lucharía por su dama. nadie la podía igualar. Don Quijote de la Mancha 14
  • 15. Entonces el caballero Y los chiquillos del pueblo llamado de la Blanca Luna empezaron a gritar dijo que lo mataría que don Alonso y Sancho Panza si él no se retiraba. acababan de regresar. Que el hidalgo debía Teresa Panza oyó la nueva durante un año a su aldea y salió de casa corriendo dejando así de luchar para ver cómo llegaba y de salvar a princesas. aquel marido aventurero. Don Quijote respondió Se extrañó cuando lo vio que lo haría sin dudar montado en su borrico aunque el pobre sin ayuda pero Sancho le explicó no se podía ni levantar. que venía bastante rico. Seis día estuvo en la cama Y de camino a su casa mientras Sancho lo cuidaba con el bachiller y el cura pensando en su desgracia don Quijote les contó y en la dama a la que amaba. el fin de sus aventuras. Sancho cuidó también Que lo de ser caballero del pobre de Rocinante por un año debía olvidar que había acabado tan mal y vivir tranquilo en su aldea como el pobre don Quijote. sin salir a batallar. Y cuando ya estaban curados Pero entonces había pensado emprendieron el regreso que durante todo ese año hacia la aldea del hidalgo se dedicaría a ser pastor sin la armadura y su peso. y cantar coplas de amor. El regreso fue pesaroso Se iría con Sancho Panza y don Quijote no dormía y cantaría al son de un laúd pensando mucho en su amada y derramaría mil lágrimas y en todo lo que la quería. por Dulcinea, su amada. Y asomó por fin la aldea Y quería que sus amigos allá por el horizonte también se fueran con ellos y Sancho se emocionó y estuvieran unos meses al igual que Don Quijote. por los campos de los pueblos. El cura y Sansón Carrasco Pero cuando don Quijote vio vieron llegar al hidalgo a su criada y sobrina y los dos lo recibieron les pidió que lo acostasen con alegría y con abrazos. porque bueno no venía. Don Quijote de la Mancha 15
  • 16. Y era que estaba muy triste Y pidió que viniera el cura cada vez que recordaba para que lo confesara que lo vencieron en Barcelona y que viniera un escribano y tuvo que dejar sus armas. para que su testamento le dictara. Y como no mejoraba Pues don Quijote sin miedo tuvieron que llamar al doctor y sin temor al momento y le dijo que debía cuidar dijo que él ya sabía con mimo su corazón. que ya se estaba muriendo. Don Quijote comprendió Y después de aquellas palabras que ya se estaba muriendo todos lloraron allí pero no se puso triste porque ellos también sabían sino que lo tomó con sosiego. que don Quijote iba a morir. Sin embargo su escudero Llegó el cura y lo confesó la criada y su sobrina y luego el hidalgo manchego comenzaron a llorar a un buen amigo escribano con muchísimo sentimiento.. su testamento dictó. Porque el hidalgo manchego A su sobrina le dejó a pesar de su locura su casa y también sus tierras era sólo un hombre bueno a la criada veinte ducados que había perdido la cordura. y a Sancho Panza un salario. Y después de aquella visita A eso entró Sancho Panza que le había hecho el doctor y el hidalgo le pidió perdón el hidalgo se durmió por todas aquellas veces siete horas de un tirón. que al escudero enloqueció. Y cuando despertó don Quijote Y Sancho llorando y llorando todos quedaron asombrados pidió a Alonso Quijano pues decía con alegría que todavía no se muriera que se había recuperado. que desterrara su tristeza. Que condenaba y maldecía Pero don Quijote volvió a insistir los libros de caballería que ya no buscaría aventuras pues sólo por culpa de ellos porque por siempre jamás perdió todo su entendimiento. le había vuelto la cordura. Que volvieran a llamarlo Tres días siguió viviendo Alonso Quijano el Bueno el hidalgo de la Mancha y que el nombre de don Quijote y poco a poco se apagó se borrara del Universo. y se escapó con su alma. Don Quijote de la Mancha 16
  • 17. Y Sancho lo imaginaba por los caminos del cielo luchando con grandes gigantes y él como su escudero. Y todos los que allí estaban sabían que recordarían su corazón grande y noble y su sed por la justicia. Pues aunque hubo momentos en los que perdió su cordura fue fiel a sus ideas y supo despertar ternura. Y así acaba esta historia del hidalgo don Quijote que supo llevar a la gloria el ilustre Miguel de Cervantes. La autora del texto es María A. Domínguez Márquez, del CDP Ruta de la Plata. Santa Olalla de la Cala (Huelva). Puede descargarse en http://www.omerique.net/twiki/pub/Recursos/ActividadesDidacticasQuijote/verso11.pdf Don Quijote de la Mancha 17