EL GUARNIEL
(Por Jaime Jaramillo Panesso
para el periódico Debate.com)
http://periodicodebate.com/index.php/opinion/column...
expresión surge de visitantes extranjeros norteamericanos o ingleses que vieron la
prenda a los mineros. Entonces habría q...
En su poema El Arriero de Antioquia, Epifanio Mejía describe ese cuadro: “Chupa
el arriero el tabaco,/ y al ver que no tie...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Guarniel o carriel

564 views

Published on

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
564
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
10
Actions
Shares
0
Downloads
1
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Guarniel o carriel

  1. 1. EL GUARNIEL (Por Jaime Jaramillo Panesso para el periódico Debate.com) http://periodicodebate.com/index.php/opinion/columnistas-nacionales/item/2068-el-guarniel La topografía de Antioquia se parece a un carriel, valga decir, es una topografía llena de arrugas montañosas, Es muy probable que su origen venga desde muy atrás, de fabricación en el medioevo por artesanos europeos. Perdido en los milenios y llegado a esta tierra, lo aclimataron a su gusto y manera. El letrista y poeta pereirano, Luis Carlos González, le canta así: “De la piel de arisca nutria/ nació el carriel antioqueño,/ con varonil arrogancia/ y orgullo de compañero,/ de vicio alegre y secretos,/ se aferra, festivo, al macho/ con recio abrazo de cuero”. Los antioqueñólogos, en todo caso, han hecho del guarniel el símbolo más auténtico y duradero. Compinche de ponchos y muleras, el guarniel es un “escaparate portátil”, un clóset de cuero. Se usa sobre el lado derecho, porque se supone que el machete cuelga sobre el izquierdo y en casos de urgencia, la mano derecha tiene que volar a empuñarlo. Los fabricantes más famosos han estado en Fredonia, Jericó, Envigado, San Pedro, Yarumal, Sopetrán, Titiribí y Amalfi. La tapa o cubierta suele ser de piel de nutria, tigrillo, ternero y jaguar o puma americano, ahora extinto por la cacería despiadada. Aunque la Academia Española en su diccionario dice que un guarniel es una bolsa de cuero con varias divisiones, pendiente del cinto, ha sido costumbre entre nosotros darle la misma denominación al carriel antioqueño, aunque éste penda del hombro izquierdo y atraviese el tórax por medio de una reata o correa, hecha con un cuero delgado y recubierta del charol, de unos tres dedos de ancha. En el Diccionario Folclórico de Antioquia, Jaime Sierra García dice que la palabra carriel viene del inglés así: carry, verbo que significa llevar, transportar; y all, que significa todo, de donde se deduce que es carry-all. Según estas cuentas, la
  2. 2. expresión surge de visitantes extranjeros norteamericanos o ingleses que vieron la prenda a los mineros. Entonces habría que preguntarse: ¿Cómo se llamaba el carriel antioqueño antes de conocerlo los angloparlantes? ¿Se llamaría guarniel acaso y luego se transformó en carriel? El carriel antioqueño tiene, en su forma clásica, 18 bolsillos públicos, 2 privados, 4 secretos (o secretas) e inclusive pequeños bolsillos secretos en la reata para billetes de alta denominación y fotos pequeñas de mujeres amadas. En su libro Testamento del Paisa, Agustín Jaramillo Londoño cuenta que el guarniel antiguo sólo tuvo tres o cuatro bolsillos, fabricados en tela y cuero. Nos indica, además, que la reata podía estar adornada con ojaletes metálicos e hilos con los colores verde, amarillo y rojo. Como el carriel antioqueño es usado por personas de diferentes oficios, su contenido es muy variado. Fue y es el arriero el que más cosas carga. Esta es una lista no oficial: un farolito, con su respectiva vela y el guardavela, que se usaban cuando la noche los cogía lejos de la fonda de descanso. El tute, los dados, una o varias agujas de arria, una pitica, una navaja capadora para sacar niguas, pelar frutas, cortas uñas o realizar alguna operación quirúrgica en los cascos de los machos y de las mulas. Cartas de mujer lejana, un manojito de pelo correspondiente a la misma dama amarrado con una cintica rosada. Tabacos para ahuyentar las moscas y para medir el camino, y calillas, tabaquitos pequeños como cigarrillos. El yesquero con piedra de Castilla, para encender los tabacos y calillas, estampas religiosas, a veces un cristo pequeño, una libreta de apuntes, y un pito de cacho. Católicos y supersticiosos a la vez, los carrieles de los antioqueños guardan amuletos: un colmillo de morrocoy, un colmillo de tigre, una cola de gurre para el dolor de oído, la uña de la Gran Bestia (forma mítica del mamífero americano llamado danta o tapir que por habitar grandes alturas se le llegó a estigmatizar como al abominable Hombre de las Nieves), pepitas contra la mordedura de culebra, y el ojo de venado, semilla dura y negra útil para evitar las almorranas.
  3. 3. En su poema El Arriero de Antioquia, Epifanio Mejía describe ese cuadro: “Chupa el arriero el tabaco,/ y al ver que no tiene fuego,/ de su carriel va sacando/ eslabón, piedra y yesquero.” Cuando Carmen Lora, una trovadora y andariega mujer de Santa Fe de Antioquia se topó en una fonda caminera con un arriero que llevaba ganado para Medellín, le preguntó: “Oíste Alberto, ¿trajiste en el carriel el frasquito con agua de mípalo?”, el arriero le contestó: “Sí lo traje Carmen Lora/ y no te me vas a asustar./ Está enterito y guardado/ en empaque original”.

×