El alzheimer Elena Aparicio

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Presentación realizada por un alumno de Ciencias para el mundo contemporaneo. Curso 2010-11. IES Victoria Kent, Fuenlabrada

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El alzheimer Elena Aparicio

  1. 1. Elena Aparicio López 1º ABto. MEDICINA NATURAL
  2. 2. <ul><li>El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa, que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las neuronas mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10 años tras el diagnostico, aunque esto puede variar en lo avanzada que esté la enfermedad en el momento del diagnóstico. Es la forma más común de demencia en las personas de edad avanzada. Se estima que unos veinticinco millones de personas la padecen. </li></ul>
  3. 4. <ul><li>En 1901 el psiquiatra alemán Alois Alzheimer identificó el primer caso de lo que se conoce hoy como enfermedad de Alzheimer, en una mujer de cincuenta años de edad, a quien llamó «Auguste D». El investigador hizo seguimiento de su paciente hasta su muerte en 1906, momento en que por primera vez reportó el caso públicamente. La enfermedad fue categorizada por primera vez por Emil Kraepelin después de la supresión de algunos elementos clínicos concomitantes como delirios y alucinaciones, así como características histológicas irrelevantes para la enfermedad como los cambios arterioscleróticos, los cuales figuraban en el informe original sobre  Auguste D . En la octava edición de su libro de texto de Psiquiatría, publicado en 1910, incluyó a la enfermedad de Alzheimer, denominada también por Kraepelin  demencia presenil , como un subtipo de demencia senil. </li></ul>
  4. 5. <ul><li>Durante la mayor parte del siglo XX, el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer era reservada para las personas entre las edades de 45 y 65 años con síntomas de demencia. En 1977 el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer era independiente de la edad. El término demencia senil del tipo Alzheimer fue empleado durante un tiempo para describir al trastorno en aquellos mayores de 65 años, mientras que la enfermedad clásica de Alzheimer se reservaba para los de edades menores. Finalmente, el término enfermedad de Alzheimer fue aprobado oficialmente en la nomenclatura médica para describir a individuos de todas las edades con un patrón de síntomas característica, curso de la enfermedad, y neuropatología comunes. </li></ul>
  5. 6. <ul><li>Existen varias teorías que intentan explicar las causas de la enfermedad de Alzheimer: </li></ul><ul><li>Algunas tienen que ver con agentes tóxicos como, por ejemplo, varios metales como el aluminio, plomo, cinc y el mercurio. Según estas teorías estas sustancias tóxicas hacen que  las neuronas se degeneren y se acumulen en el cerebro proteínas que obstaculizan su funcionamiento y llevan a la muerte de las células cerebrales o neuronas. Otros agentes ambientales propuestos son toxinas presentes en los alimentos y agentes virales. </li></ul><ul><li>Una teoría que tenía muchos adeptos hasta hace relativamente poco tiempo era la de que la enfermedad de Alzheimer tiene sus orígenes en una deficiencia de un neurotransmisor llamado acetilcolina. Aunque en el cerebro de los pacientes de la enfermedad de Alzheimer existen deficiencias de acetilcolina en la actualidad se cree que estas no son la causa de la enfermedad sino que estas deficiencias son resultado de los daños cerebrales producidos por la enfermedad de Alzheimer. </li></ul><ul><li>Dos teorías más recientes tienen que ver con la acumulación de ciertas proteínas en el cerebro. Una de estas se relaciona con anormalidades de una proteína llamada tau que se acumula dentro de las células nerviosas formando lo que se ha llamado nudos neurofibrilares. Estos están formados por fragmentos de proteína que obstruyen el funcionamiento de la neurona. </li></ul>
  6. 7. <ul><li>La otra es una proteína anormal llamada beta-amiloide. Esta se deposita fuera de las neuronas produciendo lo que se conoce como placas seniles y neuronas muertas o en proceso de morir y otras células y placas neuríticas que se forman cuando alrededor de estas proteínas se acumulan productos de neuronas muertas. </li></ul><ul><li>También se estudia la influencia de procesos oxidativos en el cerebro. </li></ul><ul><li>Recientemente se le ha estado prestando atención a la influencia de factores genéticos. Un estudio reciente llevado a cabo en la universidad de California del Sur parece indicar que los factores genéticos son más importantes que lo que hasta ahora se había pensado. </li></ul><ul><li>Existe otra evidencia a la que recientemente se le ha estado prestando atención que parece indicar que la enfermedad de Alzheimer y la diabetes tienen un origen común. Se ha descubierto que durante las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer los niveles de insulina en el cerebro y la cantidad de receptores a esta hormona descienden. </li></ul><ul><li>Algunos investigadores creen que los niveles altos de colesterol, la arteriosclerosis y la hipertensión juegan un papel en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. </li></ul><ul><li>Algunos estudios parecen indicar que lesiones o golpes en la cabeza pueden iniciar un proceso que culmine en la enfermedad de Alzheimer. </li></ul><ul><li>Es importante señalar que ninguna de las teorías que señaladas excluye a las demás. Es posible que unos casos de la enfermedad de Alzheimer sean causados o desencadenados por alguno de estos factores y otros casos por otros. Es posible también una combinación de factores en el desarrollo de esta condición. </li></ul>
  7. 8. <ul><li>Al principio los síntomas pueden ser muy sutiles y parecerse a lo que muchas personas piensan que es el envejecimiento normal. En la mayoria el primer síntoma es una pérdida de memoria que va progresando. Primeramente puede presentarse un olvido fluctuante y ocasional y posteriormente una pérdida mayor de la memoria de eventos recientes. También pueden presentarse síntomas tales como repetir frecuentemente algo, colocar las cosas en el lugar equivocado, extraviarse en una ruta conocida, dificultad para recordar el nombre de objetos conocidos, cambios de la personalidad, falta de interés en cosas que antes disfrutaba y dificultad para llevar a cabo tareas tales como aprender datos o rutinas nuevas, balancear una libreta de cheques o participar en juegos de mesa. Estas son tareas para las que se requiere cierto nivel de destreza mental pero que la persona las podía previamente llevar a cabo sin problemas. </li></ul><ul><li>En una etapa posterior se puede presentar conducta agresiva y alucinaciones, depresión y/o delirio, problemas para llevar a cabo tareas rutinarias como preparar la comida o conducir un automóvil, perder la conciencia de quien se es. </li></ul><ul><li>En la etapa final de la enfermedad de Alzheimer el paciente ya no reconoce a sus amistades o familiares, no entienden el lenguaje y no pueden llevar a cabo actividades básicas tales como comer, bañarse o vestirse. La persona se hace totalmente dependiente de los demás. </li></ul>
  8. 9. <ul><li>El Alzheimer no tiene cura pero sí hay medicamentos que pueden aliviar los síntomas y retardar el desarrollo de la enfermedad. El donezepilo, la rivastigmina y la galantamina. Estos medicamentos se utilizan para mejorar aunque en forma limitada los síntomas pero no impiden el progreso de la enfermedad. Un medicamento reciente de otro tipo es la memantina que ayuda a evitar la muerte de las neuronas. La selegilina es un medicamento que ha demostrado alguna eficacia en retrasar el progreso de la enfermedad de Alzheimer. Se utilizan otros medicamentos, no ya con el propósito de retrasar la enfermedad, sino de controlar los síntomas relacionados con la conducta, mejorar el estado de ánimo de los pacientes y controlar otra serie de síntomas. </li></ul>
  9. 10. <ul><li>Pero también existen alternativas naturales para el tratamiento y prevención del Alzheimer: </li></ul><ul><li>El ejercicio físico y mental: </li></ul><ul><li>Varios estudios parecen indicar que el ejercicio físico regular ayuda en la prevención de la enfermedad de Alzheimer. En un estudio reciente se encontró que unos 15 minutos tres veces en la semana de caminar, correr bicicleta o ejercicios de estiramiento reducen el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer en más de un treinta por ciento. Se cree que el ejercicio también ayuda a promover el crecimiento de nuevas neuronas. </li></ul><ul><li>Existe la evidencia de que las personas que ejercitan su mente regularmente tienen una menor probabilidad de sufrir de la enfermedad de Alzheimer que quienes no lo hacen. Al referirnos a ejercitar la mente nos referimos a diversas actividades. En un estudio se encontró que las personas que juegan ajedrez con regularidad desarrollan la enfermedad de Alzheimer con menos frecuencia que el resto de las personas. Se ha encontrado que resolver crucigramas también tiene una relación inversa con la enfermedad de Alzheimer, es decir, mientras más se practica esta actividad menor es la probabiliidad de desarrollar esta condición. Otros estudios llevados a cabo en animales parecen demostrar que existen estímulos ambientales que hacen que aumente el crecimiento de las neuronas y el peso del cerebro. </li></ul>
  10. 11. <ul><li>La alimentación: </li></ul><ul><li>Algunos estudios tienden a demostrar que una deficiencia de un ácido graso del tipo omega-3 conocido como DHA puede estar implicada en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. La mejor manera de obtener DHA es consumiendo pescado de aguas frías como la sardina, el salmón y la macarela. </li></ul><ul><li>Se ha investigado el papel que juega en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer una proteína presente en la sangre llamada homocisteína. Con el propósito de reducir los niveles de homocisteina se han utilizado las vitaminas B12, B6 y ácido fólico. </li></ul><ul><li>En estudios llevados a cabo con ratones se ha encontrado que el curcumin, el pigmento amarillo que le da color al curry reduce la incidencia de enfermedad de Alzheimer. En estudios en tubo de ensayo se ha encontrado que esta sustancia disuelve las placas seniles humanas. </li></ul><ul><li>Algunos alimentos como el jugo de uva Concord, y los arándanos (blueberry y bilberry) pueden ayudar a retardar los cambios cerebrales ocurridos en la vejez. Los arándanos reducen el nivel de una sustancia que disminuye la memoria. </li></ul><ul><li>Se debe evitar un tipo de ácido graso conocido como ácido linoleico que se encuentra abundantemente en la margarina, la mantequilla y los productos lácteos. </li></ul>
  11. 12. <ul><li>Nutrientes: </li></ul><ul><li>Vitamina E y vitamina C. En otros estudios se ha encontrado que la combinación de 400 unidades internacionales de vitamina E al día conjuntamente con 500 miligramos de vitamina C reduce el riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. </li></ul><ul><li>Acido fólico. Este nutriente juega un gran papel en la reducción de los niveles de homocisteina. Se sabe además que muchas de las personas que padecen de la enfermedad de Alzheimer tienen niveles bajos de ácido fólico en la sangre. Se ha especulado si esta deficiencia de ácido fólico contribuye al desarrollo y progreso de la enfermedad o si por el contrario es más bien una consecuencia de la misma. Sin embargo, estudios recientes parecen sugerir que consumir cantidades adecuadas de ácido fólico ya sea en la alimentación o en forma de suplemento puede proteger el cerebro de las personas envejecientes y ayudar en la prevención de la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. Los vegetales de hojas verdes oscuras, los cítricos, el pan integral, las legumbres y las nueces son buenas fuentes de ácido fólico. </li></ul>
  12. 13. <ul><li>Plantas medicinales: </li></ul><ul><li>Ginkgo biloba . Algunos estudios sugieren que el  Ginkgo biloba  puede ayudar a tratar los síntomas del Alzheimer. El  Ginkgo biloba  mejora el flujo de sangre en el cerebro y posee propiedades antioxidantes. </li></ul><ul><li>El té verde y el té negro, los cuales se derivan de una misma planta (Camellia sinensis) parecen tener la capacidad de inhibir varias enzimas asociadas a la enfermedad de Alzheimer. Una de estas es la colinesterasa por lo que tanto el té negro como el té verde actúan de forma similar a medicamentos como el Aricept que se emplean con este propósito. Ambos tés también inhiben otra enzima que se ha encontrado en las placas seniles de pacientes de la enfermedad de Alzheimer. En adición el té verde inhibe otra enzima que toma parte en la fabricación de estas placas seniles. </li></ul>
  13. 14. <ul><li>La dieta mediterránea: </li></ul><ul><li>En esta noticia se habla de que el seguimiento de la dieta mediterránea reduce el riesgo de padecer Alzheimer : </li></ul><ul><li>http://alimentacion-salud.euroresidentes.com/2006/04/dieta-mediterranea-y-alzheimer.html </li></ul>

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