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Disciplina Con Amor E Inteligencia Psi Luis Eduardo Baltazar Arias
 

Disciplina Con Amor E Inteligencia Psi Luis Eduardo Baltazar Arias

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Cómo disciplinar a nuestros hijos con amor e inteligencia

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    Disciplina Con Amor E Inteligencia Psi Luis Eduardo Baltazar Arias Disciplina Con Amor E Inteligencia Psi Luis Eduardo Baltazar Arias Presentation Transcript

    • Disciplina significa enseñanza y preparación. Forma parte de su tarea de ser padre o madre. ¿QUÉ ES LA DISCIPLINA? ¿CÓMO DISCIPLINAR A NUESTROS HIJOS CON AMOR E INTELIGENCIA?
    • ¿QUÉ SE PRETENDE CON LA DISCIPLINA ?
      • Estimular la conducta adecuada.
      • Ayudar a evitar que surjan problemas a medida que el niño crece.
      • Instalar un sentimiento de autodisciplina para toda la vida.
    • LA DISCIPLINA AYUDA A LOS NIÑOS. Desarrollar Autocontrol . Los padres pueden ayudar a que sus hijos manejen los sentimientos de enojo, celos, desamparo y miedo, que pueden aparecer como arranques temperamentales, gimoteos o peleas.
    • Respetar a los demás. Los niños deben aprender a decir “por favor” y “gracias”, a tocar la puerta antes de entrar en un cuarto, y a respetar las pertenencias y la privacidad de otros.
    • Expresar adecuadamente sus emociones. El hablar sobre los sentimientos, decir “lo lamento” o “eso hiere mis sentimientos” puede ayudar a evitar malentendidos y amarguras.
    • Desarrollar autoestima. Dar a los niños atención y elogio cuando se comportan bien les ayuda a reforzar sus buenos sentimientos sobre sí mismos.
    • Depender de sí mismos. El dominio de las destrezas de cuidar a sí mismo (vestirse, lavarse, etc.) y de hacer tareas simples en el hogar ayuda a los niños a desarrollar confianza en sus propias habilidades.
    • Desarrollar un sentido del orden. Buenos hábitos de trabajo ayudan a los niños a tener éxito en el hogar, en la escuela y, cuando sean adultos, en el trabajo. No perdone los olvidos habituales, la holgazanería constante o el desaliño repetido como parte de la personalidad de su hijo (a).
    • Entender las diferentes causas de la mala conducta podrá ayudarle a escoger un método eficaz de cambiarla. ¿POR QUÉ SE PORTAN MAL LOS HIJOS?
    • Estar cansados, hambrientos o enfermos. Los niños pueden perder su control por cualquiera de estas razones.
    • Enojo. Los niños pueden enojarse cuando no obtienen lo que desean. Si los padres consienten, el niño aprende que el enojo “da resultado” y continuará usándolo.
    • Malentendidos. Es posible que los niños nunca entendieron que un comportamiento estaba equivocado.
    • Temor. Los niños pueden portarse mal cuando tienen miedo de algo (la oscuridad, nuevas personas, fracasar en la escuela, perder el amor de sus padres, etc.).
    • Celos. Es posible que los niños se porten mal para atraer la atención cuando tengan envidia a un bebé nuevo, a los logros de un hermano o una hermana, etc.
    • Resentimiento Los niños a veces tratan de vengarse de aquellas personas que les han dado pena o decepcionado.
    • Patrones de conducta negativos. Cuando los padres ceden ante mala conducta, los niños tienden a repetirla. Los padres pueden romper patrones negativos con la disciplina eficaz.
    • LA DISCIPLINA EFICAZ. Fomente una conducta positiva por medio de estas medidas básicas:
    • Brinde amor a su hijo(a). Todos los niños necesitan saber que son amados. Los niños más pequeños, especialmente, necesitan la tranquilidad de contar con abrazos, besos, sonrisas y alabanzas.
    • Escuche a su hijo(a). Escuche con atención. Sus hijos, halagados por su interés, podrían tratar mejor de complacerlo. Los padres muy ocupados pueden establecer una hora especial para escuchar cada día. Por ejemplo, hablar juntos durante una caminata, al lavar los platos o antes de acostarse.
    • Atienda a sus hijos. Las necesidades y deseos cambian a medida que los hijos van creciendo. Por ejemplo, los niños pequeños necesitan saber que los padres están cerca. La mayoría de los adolescentes necesitan cierta privacidad y salir periódicamente con sus amigos. Escuchar y observar con atención le preparará a usted para tratar estos cambios eficazmente.
    • Ponga límites. Todos los niños necesitan reglas sobre asuntos como la hora de acostarse y la conducta. El poner límites implica:
      • Explicar las razones de los límites.
      • Discutir la necesidad de los límites, y asegurar que los límites sean entendidos.
      • Recordar de los límites a los niños hasta que se desarrolle una autodisciplina.
      • Los niños podrían ponerlo a prueba para ver si sus intenciones son serias.
      • Otras veces, podrían simplemente olvidarse de lo que se espera que hagan.
    • MÁS SOBRE LA DISCIPLINA.... Recompense la buena conducta. Alabar a su hijo(a) prontamente después de la buena conducta fomentará esa conducta. A los niños más pequeños les encantan sonrisas, abrazos, besos y gracias. Los más grandecitos responden a las alabanzas, privilegios especiales, etc.
    • Fomente la independencia. Cuando los niños entienden y consienten en ciertos límites, están aprendiendo a establecer los propios.
      • Deje que su hijo(a) comparta las
      • decisiones. A medida que él o ella
      • vaya creciendo, déle responsabilidades
      • cada vez mayores para establecer los´
      • límites.
      • Brinde aliento y consuelo cada vez que
      • su hijo(a) experimente un fracaso.
    • Comente las emociones. Hágale saber a su hijo(a) que usted entiende que él o ella está enojado(a) o frustrado(a) y que está bien sentirse así. Déjele conocer sus sentimientos también, pero no cede sus reglas.
    • Fomente la responsabilidad. Déles a los niños tareas para hacer en la casa. Aún los más pequeñitos pueden guardar sus juguetes y ropas.
      • Comente lo que es necesario hacer; asigne tareas a cada persona (hágalas rotativas para que resulte más justo).
      • Establezca límites de tiempo para terminar las tareas.
      • Compruebe para asegurarse que las tareas se lleven a cabo.
      Alabe a los niños por completar las tareas, para ayudarles a desarrollar su autoconfianza.
    • De el buen ejemplo. Los niños aprenden observando a otras personas.
      • Si usted desea que sean puntuales,
      • usted deberá serlo también.
      • Si usted desea que recojan sus ropas,
      • usted deberá recoger las suyas.
      • Si usted desea que hablen sin levantar
      • la voz, también deberá hacerlo usted.
      • Si usted desea que sean corteses, usted
      • deberá decir “por favor”, “gracias”, etc.,
      • cuando habla con sus hijos y con otras
      • personas.
      • Si usted desea que se atengan a los límites,
      • deberá establecer sus propios límites y
      • cumplirlos.
    • CUANDO LOS NIÑOS SE PORTAN MAL. Tome medidas que sean apropiadas para el niño y para la situación.
    • Regañar. Un fuerte “¡No!” o “¡Basta!” puede ser eficaz, especialmente con los más pequeños. Sin embargo evite regañar demasiado frecuentemente o demasiado largamente.
      • Diga sólo lo que es necesario
      • para detener la mala conducta.
      • Por ejemplo: diga, “La luz”, si
      • su hijo(a) se olvide de apagarla.
      • No haga amenazas vacías.
      • No pida perdón por regañarle.
    • Compensación. Si su niño daña algo, haga que el niño pida perdón al propietario y repare el daño o lo paga.
    • Suspender privilegios. Por ejemplo, esto puede incluir prohibir mirar la TV o andar en bicicleta. Asegúrese de que su niño entienda por qué usted ha suspendido los privilegios.
    • Dar un descanso a su hijo(a). Si su hijo(a) está fuera de control, hágale tomar un descanso .
      • Lleve a su hijo(a) a un lugar seguro sin distracción, tal como un rincón de un cuarto de su casa.
      • Haga que se quede allí hasta que se tranquilice o por un tiempo determinado.
      • Aclare que el tiempo será más largo si su hijo(a) sale del lugar demasiado pronto.
      • Cuando es tiempo de que salga elogie a su hijo(a) por haberse tranquilizado.
    • Evite el castigo físico. Azotar, pegar, empujar, etc., puede llegar a convertirse demasiado fácilmente en un hábito y puede dar sólo un mal ejemplo. Sea firme y consistente. Si se siente enojado o molesto, tómese tiempo para tranquilizarse antes de decidir lo que hacer. NOTA: algunos estados tienen leyes que prohíben el uso de castigos, físicos en hogares substitutos, escuelas y centros de cuidado diurno que tienen licencia.
    • Regañe en privado Nunca frente a los amigos de su hijo(a). Si está en un lugar público, salga afuera para hablar. Las consecuencias deben adecuarse a la mala conducta. Por ejemplo, si su hijo(a) dibuja sobre la pared, haga que la limpie.
    • Si después de todo esto no funciona Consulte a su psicólogo de preferencia
    • PSIC. LUIS EDUARDO BALTAZAR ARIAS ¡GRACIAS! Su amigo Tel. Cel. 333 200 2005 Ofic. 33 42 02 61 y 62 E mail: ediluisvt@yahoo.com.mx