El hijo prodigo rembrandt

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El estudio de un cuadro de Rembrant

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  • Nunca antes había leído una parábola con una enseñanza tan hermosa como lo es el de la parábola 'del hijo prodigo'. Este texto bíblico, situado en el evangelio de San Lucas,centra sus esfuerzos en resaltar la divina misericordia de Dios hacia todos aquellos pecadores arrepentidos.
    Lo mas interesante de este texto es que transmite su enseñanza cambiando el enfoque de lo que se supone debería ser lo más importante, en este caso es el padre que espera para darle la bienvenida nuevamente a su hijo lo que importa y no como tal la rebeldía, desmesura y mal comportamiento el que se resalta entre lineas.
    Resulta atractivo encontrarse con un personaje como lo es el del hijo prodigo, pues representa la actualidad de lo que somos hoy en día, muestra esa faceta de ambición y libertinaje que muchas veces se presenta en los hombres, pero lo más persuasivo es como este personaje, logra dar paso a una de las escenas más lindas de todas, la reconciliación con Dios, una reconciliación basada en el arrepentimiento y perdón.
    Lo que conmueve al lector o por lo menos en mi caso, lo que logra hacerme trascender en la historia es como uno espera encontrarse después con un padre indignado, decepcionado e iriitado por el comportamiento que ha tenido su hijo para con el, pero es un acto valeroso para el lector el notar como nos encontramos ante los actos de un padre virtuoso, amoroso y compresivo que decide celebrar la bienvenida nuevamente de su hijo a casa y perdonarlo con amor y sabiduría.
    esta parábola nos muestra en resumidas palabras la actualidad de lo que hoy en día somos, con el hijo prodigo nos muestra la realidad de nuestros actos, con el padre del prodigo el virtuosismo y misericordia y con ambos como podemos llegar a ser tratados en el momento que decidamos romper nuestras barreras y alejarnos de todas aquellas actitudes que nos llevan a la miseria del alma y del cuerpo.
    'Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.' Lucas, 15, 32
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El hijo prodigo rembrandt

  1. 1. Hacer click para cntinuar  El regreso del Hijo Pródigo Rembrandt
  2. 2. Se trata de un tema religioso extraído de las Sagradas Escrituras. (Lucas 15: 11-32). Este lienzo es la representación pictórica de la parábola evangélica del hijo pródigo, en la cual el menor de dos hermanos, después de pedir a su padre la parte de la herencia que le correspondía y de haberla dilapidado llevando una vida disoluta lejos del hogar, se presenta ante él arrepentido y recibe su amoroso perdón.
  3. 3. Rembrandt ha pintado siempre sus escenas como auténticos acontecimientos, dotándolas de la tensión exigida y despojándolas de detalles superfluos. Es el caso del final de la Parábola del Hijo Pródigo, eligiendo el momento en que el hijo regresa a casa y recibe la misericordia del padre.
  4. 4. El abrazo de ambos es el momento culminante del suceso como bien nos muestra el maestro. <ul><li>Importancia de la luz dorada que crea efectos atmosféricos </li></ul><ul><li>Profundo contraste entre zonas iluminadas y ensombrecidas siguiendo a Caravaggio </li></ul><ul><li>Empleo de colores oscuros animados por el rojo </li></ul><ul><li>expresiones de los personajes </li></ul><ul><li>Una pincelada rápida, casi abocetada tomando a Tiziano como referencia. </li></ul>La obra corresponde a las características de Rembrandt, (de quien se dice que se autorretrató en el personaje del hijo que regresa): Las demás figuras que ocupan el lienzo, observan el feliz desenlace.
  5. 5. El padre: un anciano medio ciego con barba y bigote, vestido con una ropa bordada en oro y una túnica de rojo intenso. Rembrandt, después de pasar por una serie de experiencias cargadas de dramatismo y dolor, muestra una especial fascinación por la gente ciega. A medida que la luz en su obra va haciéndose más intimista, comienza a pintar ciegos presentándolos como los que realmente ven.
  6. 6. El anciano de Rembrandt se inclina sobre su hijo recién llegado y tocándole los hombros con las manos, se puede apreciar, no sólo al padre que estrecha al hijo en sus brazos, sino a la madre que acaricia a su niño, le envuelve con el calor de su cuerpo, y le aprieta contra el vientre del que salió. Bajo la forma de un viejo patriarca judío, emerge también un Dios maternal que recibe a su hijo en casa.
  7. 7. El núcleo del cuadro de Rembrandt son las manos que se posan sobre los hombros del hijo que regresa. En ellas se materializa la mirada interior del padre. En ellas se concentra toda la luz.
  8. 8. La mano derecha es fina, y suave. Los dedos están cerrados y son muy elegantes. Se apoyan tiernamente sobre el hombro del hijo menor. Quiere acariciar, mimar, consolar y confortar. Es la mano de una madre. Algunos estudiosos sugieren que la mano izquierda masculina es la mano de Rembrandt, y que la derecha es muy similar a la mano derecha de “ La novia Judía ”, pintada en el mismo período. La mano izquierda , sobre el hombro del hijo, es fuerte y musculosa. Los dedos están separados y cubren gran parte del hombro y de la espalda del hijo. Se nota cierta presión, sobre todo en el pulgar. Esta mano no sólo toca, sino que también sostiene con su fuerza. Es una mano de gran firmeza.
  9. 9. … A ellas se dirigen las miradas de los curiosos que contemplan la escena principal del cuadro. En ellas la misericordia se hace carne, en ellas se une el perdón, la reconciliación, la sanación, y a través de ellas encuentran un descanso no sólo el hijo cansado, sino también el anciano padre.
  10. 10. El joven, sostenido y bendecido por el padre, dejó su casa lleno de orgullo y dinero, determinado a vivir su propia vida lejos de su padre. Ahora vuelve sin dinero, sin salud, sin honor, sin dignidad, sin reputación, sin nada. Lo ha despilfarrado todo. La pérdida de todo fue lo que lo llevó al fondo de su identidad. Retrospectivamente parece que el pródigo tuvo que perderlo todo para entrar en lo profundo de su ser. No lleva túnica. La ropa amarilla que le pone Rembrandt es ropa interior que apenas le cubre el cuerpo cansado y sin fuerzas.
  11. 11. Rembrandt deja muy pocas dudas acerca de su estado. Tiene la cabeza afeitada. Ya no queda nada del largo cabello rizado con el que Rembrandt se había retratado orgulloso y desafiante en el burdel. A primera vista se podría deducir que es la cabeza de alguien que ha estado prisionero o vivido en un campo de concentración. Pero si nos fijamos bien, su cabeza es como la de un bebé y su cara es como la de un feto. Acaso no estaba Rembrandt retratando no sólo el regreso del hijo, sino el regreso al vientre de Dios, que es Madre y Padre?
  12. 12. Las plantas de los pies muestran la historia de un viaje humillante. Tiene una cicatriz en el pie izquierdo que está fuera de la sandalia. El pie derecho, cubierto en parte por una sandalia rota, también habla de miseria y sufrimiento.
  13. 13. El testigo principal, mirando cómo el padre abraza a su hijo, está como apartado. Mira al padre sin alegría. No se acerca, no sonríe, no expresa la bienvenida. Simplemente está allí, de pie, a un lado de la plataforma, sin deseo aparente ni intención alguna de participar en el recibimiento del padre.
  14. 14. Padre e hijo mayor, según los pintó Rembrandt, tienen mucho en común: Los dos tienen barba y bigote y lucen largas túnicas rojas sobre sus hombros. La luz dibujada sobre el hijo mayor, conecta muy directamente con el rostro del padre. Sin embargo, lo que expresan es completamente diferente
  15. 15. El padre se inclina sobre su hijo recién llegado. El hijo mayor se queda de pie, rígido, postura que se acentúa por el largo bastón que sujeta con las manos y que llega hasta el suelo. El manto del padre es ancho y acogedor, el del hijo es pesado. Las manos del padre están extendidas y tocan al recién llegado en un gesto de bendición. Las del hijo están cogidas ala altura de su vientre. Hay luz en ambos rostros, pero la luz de la cara del padre recorre todo su cuerpo, especialmente sus manos y envuelven al hijo menor en un halo de cálida luminosidad. La luz en el rostro del hijo mayor es fría y estrecha. Su figura permanece en la oscuridad, sus manos en la sombra.

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