Problematica de teología y espiritulidad final

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análisi de la problematica entre la teología y la espiritualidad..(reflexión) …

análisi de la problematica entre la teología y la espiritualidad..(reflexión)
Qué es teología, espiritualidad, y cómo las dos se pueden complementar mutuamente.
Trabajo semestral investigatico.

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  • por favor Sr Milton soy una investigadora universitaria de Perú ( mi grupo de tesis de licenciatura y yo estamos intersadas en el documento que colgó) y me gustaría saber si el documento que publicó acerca de Problemática y espiritualidad final es un libro suyo o un artículo.. y saber un poco mas acerca del tema que usted trata.

    Si pudiera responder con prontitud se le agradeceré mucho.

    bendiciones 20/09/12
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  • 1. INTRODUCCIÓN<br />Al iniciar una reflexión en torno a la problemática existente entre la teología y espiritualidad, en un mundo como el de nuestra sociedad occidental contemporánea, en la que hay un gran avance técnico-científico que convierten al hombre en “señor y dueño de la naturaleza” , dando un “giro antropocéntrico”, ya que a través de la historia el hombre ha ido evolucionando en su concepción de sí mismo y de su realidad que lo circunda.<br />En esta evolución que el hombre ha ido teniendo a través de la historia siempre ha estado presente la dimensión trascendente, el fin último hacia el cual tiende su vida y fruto de ello ha estado presente la dimensión espiritual en el hombre, y pareciera que hoy más que nunca esta dimensión brota desde su interior como esa voz que grita ante la gran necesidad sed de lo trascendente, de algo en lo que el hombre pueda afianzarse, que le dé sentido a su vida, que lo llene, pues a pesar que el hombre se ha ido considerando la medida y el centro de todas las cosas, surge a la vez una gran desconfianza, siente que algo le falta que lo llene y lo planifique, que le dé sentido a su vida y fruto de esta búsqueda es que en el hombre se hace presente la dimensión espiritual como un elemento fundante y determinante en su vida. <br />Pero ante esta sed de lo espiritual del hombre, hoy en el mundo contemporáneo abundan las tendencias o experiencias espirituales, es un fenómeno pareciera estar de “moda”, con lo cual surge en su interior la problemática de falsas espiritualidades, muchas de ellas llenas de superficialidad y vacías, tal vez la teología pueda ofrecer una ayuda en esta problemática.<br />Sin embargo, a pesar del deseo de lo espiritual es contradictorio a la vez que también existe una gran secularización (ninhilismo), en la que el hombre sencillamente ha optado por la ruptura con lo religioso, lo trascendente, con lo espiritual parece ser que eso simplemente fue un cuento infantil del pasado que hay que superarlo, este paso que se ha dado parece ser algo ya irreversible, donde la conciencia colectiva de los seres humanos ha dado un movimiento en la que se cuestiona todos lo creíble y no creíble. <br />Pero, quizás muchas de estas personas están olvidando que la misma vida es una experiencia trascendental sin que muchos lo sepan, pero en el fondo muchas veces su experiencia de Dios es mucho más profunda que la de aquellos que profesan una religión, tal vez con esta reflexión se pueda hacer consiente esa experiencia espiritual que se está dando en el interior de ellos. <br />Por esta razón en esta reflexión se busca esclarecer de forma prolija la problemática actual en el campo teológico y espiritual, para que ellas realmente puedan brindar a la humanidad un verdadero sentido a sus vidas desde el campo espiritual, pero sin caer en un mero sentimentalismo introspectivo, sino que en verdad la espiritual posea una varadera reflexión crítica acerca de sí misma, está ayuda tal vez la pueda brindar la teología, pero no solo se deberá ver el aporte que quizás pueda hacer la teología, sino que la experiencia espiritual pueda también aportar a la teología de tal forma que la teología no sea un simple discurso conceptual (ontologismos-aristotelismo), sino que es el resultado de una vivencia, de una experiencia espiritual. <br />De esta forma se intentara señalar cuál es el problema existente entre ellas (teología y espiritualidad), sí es que existe realmente tensiones entre las dos, así al abordar el contenido de la “problemática existente entre teología y espiritualidad” se tendrá como itinerario o derrotero en el desarrollo del tema los siguientes aspectos: <br />¿Qué se entiende por espiritualidad? <br />¿Qué se entiende por teología?<br />Las nuevas formas de espiritualidad y sus características<br />El papel de la teología en la espiritualidad y el papel de la espiritualidad en la teología.<br />Conclusiones.<br />¿QUÉ SE ENTIENDE POR ESPIRITUALIDAD?<br />En el desarrollo de esta pregunta, se debe partir del término “spiritualité” (espiritualidad), dentro del contexto cristiano, el cual ha sido comprendido de modos diferentes, de acuerdo a las escuelas de espiritualidad existentes dentro del contexto del cristianismos (entre ellas; benedictina, franciscana, Jesuita...), pues es allí donde surge el primer termino de “espiritualidad” (en Francia) y en la que lo central en la espiritualidad es que está inserta dentro de una comunidad de fe, la cual da una respuesta libre a una revelación y la aceptación de la misma como normativa para la vida, de manera que la espiritualidad incide en todas las dimensiones del hombre, tanto en las áreas de actitudes, de conducta y conocimiento en el plano real y experiencial, además implica un camino del hombre hacia su interior, hacia lo trascendente y el camino hacia los otros.<br />Entonces, se puede afirmar que la espiritualidad debe ser comprendida como una existencia religiosa que compromete todo el ser del hombre en su experiencia y vivencia de fe en relación con Dios, de forma que fruto de esta relación surjan unas actitudes básicas de práctica que gobierne la vida del sujeto. Además, sí la espiritualidad es camino hacia la interioridad del individuo como elemento esencial de sí misma en la que el hombre al adentrarse hacia su interioridad es capaz de conocerse y comprenderse como espíritu, entonces la fundamentación de la espiritualidad en el cristianismo y en su orientación hacia el interior, es una vida orientada según es Espíritu.<br />En este camino de la relación con trascendente en la espiritualidad hay un reconocimiento del misterio, se asume una actitud salvífica, la cual no es el fruto del hombre esta salvación, sino gracia de Dios y finalmente en el camino hacia los otros (dimensión que es reclamado con mayor frecuencia), es una exigencia que viene desde la misma noción de persona, en el que el hombre no solamente es un ser independiente y libre, sino que es esencialmente en relación y diálogo con los otros y en la espiritualidad cristiana la dimensión hacia los otros debe ser un imperativo (Mt 22,34-40), pues “la espiritualidad cristiana es espiritualidad del amor gratuito”; es importante no olvidar que según Haughey (1973) existen tres tipos de espiritualidad entre los católicos: la institucional, la neumática y la autogénica.<br />Se bebe señalar que al aproximarse a la definición que se está dando acerca de la espiritualidad, es imposible realizar una recolección de las definiciones que se han ido dando a lo largo de la historia, pero lo que sí se puede hacer, es señalar que la espiritualidad es sinónimo de vivir bajo la acción del Espíritu que integra toda la persona desde la fe, esperanza y el amor, es decir, en palabras de A.M Besnard: “la espiritualidad, en el fondo, no es más que la estructuración de una persona adulta en la fe, según su propia inteligencia, su vocación y sus carismas por un lado, y las leyes del universal misterio cristiano por otro”, así, la espiritualidad en el cristianismos es la vida llevada según el espíritu de Cristo.<br />Además, la espiritualidad es entendida como algo que ayuda en la construcción de toda la persona por lo tanto implica: la estructuración de toda la persona (actitudes, comportamiento, relaciones), dicha estructuración se hace desde la fe, en la que debe haber coherencia entre lo que se piensa y hace la persona, de esta forma en la identidad de la persona está impresa la espiritualidad, es decir la espiritualidad y la identidad de la persona están directamente relacionadas, por lo tanto la espiritualidad es vida que se vive. <br />¿QUÉ SE ENTIENDE POR TEOLOGÍA?<br />Al acercase a una definición de lo qué es la teología, se podría empezar por definirla como la ciencia en el que la razón del creyente se esfuerza por comprender los misterios revelados en sí mismos y en sus consecuencias para la existencia humana, con este razonar la fe en los datos revelados hay un interés por tener una comprensión más profunda de la palabra de Dios, así lo que busca la fe es entender, no en actitud de simple curiosidad, sino en amor y veneración hacia el misterio.<br />En este querer comprender lo revelado desde la fe, lo que se busca no es que, el creyente deba discutir su fe, pero lo que si debe buscar son las razones del porque se su fe; por esta razón a la hora de hacer teología solo se puede realizar a partir de la fe y dentro de la fe, pero esta fe, no es ya un simplemente creer, sino que esta fe se vuelve reflexiva, es una fe que pregunta, comprende y busca. <br />De esta forma la noción de teología es comprendida bajo el término: theós+logía=Dios +ciencia, es decir, es la ciencia sobre Dios o discurso humano que habla sobre Dios y Cristo que se han revelado al hombre en un medio y una realidad concreta histórica del hombre, donde Dios se ha comunicado al hombre dentro de la historia de la humanidad en todas sus dimensiones como por ejemplo en la ciencia (logía) dentro del discurso humano. <br />Hay que señalar también, que aunque el término “teología” en su origen posee una raíz pagana, en la edad media adquiere una connotación en el campo cristiano y luego va adquirir ciertas especificaciones al surgir la teología y sus disciplinas, se va a inscribir dentro del horizonte de la comprensión teológica como una reflexión crítica que busca la sabiduría y en el plano intelectual posee un aparato conceptual y doctrinal de manera que ella pueda ser ciencia, además en el sentido critica, es que sea capaz de ser transformadora de la vida del hombre, de su existencia, pues no puede ser un simple idealismo o conceptualización sin poseer una verdadera aplicabilidad; por este motivo la teología en el campo de su comprensión se entrelazan en un binomio inseparable la fe y la inteligencia.<br />Por lo tanto, para tener una mayor comprensión de lo qué es la teología hay que señalar algunas características de la teología, que es una reflexión espontanea y luego metódica, que no busca fundamentar su objeto, sino tratar de comprenderlo en su incomprensibilidad, también que la teología es imperfecta y susceptible al progreso, en la actividad teológica la inteligencia vuelve sobre el contenido de la fe para penetrar en los misterios de la verdad divina.<br />Así, se puede decir que la teología es una actividad de carácter intelectual y no afectivo, su fundamento no es exactamente la unión con Dios, sino una captación detallada de la revelación (auditus fides), del conocimiento desarrollado de la fe, aquí hay un esfuerzo por comprender la verdad revelad, haciendo distinciones de conceptos, juicios, definiciones y divisiones, comparaciones y clasificaciones, lo que se hace es encontrar razonamientos que proporcionen una explicación, en este sentido la teología tiene unas características propias de la ciencia y del proceso de racionalización.<br />Dentro de las características de la teología al tener como objeto al Dios vivo, ella está revestida de un carácter: 1) histórico de revelación, en la que Dios se revela en la historia, por ello la teología siempre tendrá que referirse a la historia de la salvación; 2) un carácter cristológico de la revelación, pues toda teología tiene como centro a Cristo, ya que no conocemos a Dios si no que es a través de de Cristo; 3) una carácter eclesiológico de la tradición en la revelación, ya que la escucha y acogida de la palabra de Dios se hace en una comunidad especifica (en la iglesia), por esta razón todo teólogo deberá estar dentro de la iglesia; 4) un carácter antropológico pues es la revelación del hombre de su propio misterio, es decir ayuda a que el hombre se descubra a sí mismo misterio de Dios y así él pueda ser partícipe del misterio divino.<br />LAS NUEVAS FORMAS DE ESPIRITUALIDAD Y SUS CARACTERÍSTICAS<br />Al hablar de nuevas formas de espiritualidad y sus características, es necesario partir de unas constataciones como:“la espiritualidad es un fenómeno importante en la evolución de de la experiencia humana”, ya que la espiritualidad es una dimensión inherente a toda la persona, pues el hombre es un ser espiritual y ante su sed y necesidad de lo espiritual en la vida, el hombre hace que surjan una gran variedad de espiritualidades, incluso muchas personas asumen las nuevas corrientes de espiritualidad de la nueva era (New Age), así en la vida de cada persona (como ser espiritual) se pueden dar diferentes espiritualidades. <br />Además, ante la sed de espiritualidad, se puede caer en el peligro de manipular y “utilizar la espiritualidad, cuando en realidad ella responde a necesidades mucho más profundas; se debe anotar también que la sed de hoy espiritualidad surge por las experiencias positivas y negativas en la historia del hombre, muchas de la cuales resultan traumáticas, pues son capaces de mover el suelo de lo acostumbrado, provocando crisis y un profundo cambio hacia lo incierto y lo desconocido, ello es lo que genera muchas veces la sed de espiritualidad, ya que frente a la crisis surge una necesidad e imperativo de no quedarse sumido en esté estado, sino que se debe superar esto, hay que trascender, cambiar, seguir adelante y para ello es fundamental la energía espiritual que es capaz de regenerar a las personas y a los pueblos.<br />También hay que tener en cuenta que, ante “…la enorme variedad y ambigüedad actual de las espiritualidades”; en la que se genera un shock de “racismo espiritual” al menosprecias o despreciar otras espiritualidades con el complejo de creerse una superior a las otras o como la única verdadera, aquí hay que recordar que al hablar de espiritualidad, ella se remite al “espíritu”, de manera que las espiritualidades son necesarias e inevitables, pues son las diversas formas de la experiencia del espíritu, ya que toda persona es espiritual, con un espíritu encarnado, corpóreo, el cual está inserto en una determinada realidad contextual que lo marca, es decir está inserto dentro de una cultura o mejor esta “inculturado”, de forma que la espiritualidad que se ejerza es de acuerdo a cada cultura y esa activación del espíritu siempre se da desde una u otra cultura.<br />Aquí hay que resaltar que la variedad de espiritualidades no se mide por las culturas, pues dentro de la misma cultura pueden surgir una infinidad de tendencias, mentalidades, aptitudes, devociones, incluso sucede lo mismo al interior de la misma iglesia, en la que se cultivan espiritualidades diferentes, dentro de este contexto es que puede surgir las espiritualidades falsas, equivocadas o desviadas, ya sea por ignorancia, por error o por enfermedades mentales o afectivas; esto genera una gran variedad de experiencias espirituales o espiritualidades vacías y estériles, muchas de ellas desencarnadas, egoístas, narcisistas etc. <br />De esta manera, las “espiritualidades” se pueden convertir en un mal, pues muchas de ellas al surgir de experiencias negativas de la condición humana generan en muchas ocasiones egocentrismos instintivos que agigantan la ambición de poder y de grandeza hay un afán de seguridad, de tal forma que el hombre es capaz de apoderarse de la fuerza vital del espíritu y del espíritu de Dios, llevándolo a un potencial que enceguece y ensordece y puede terminar haciendo lo peor con su conciencia ciega y sorda creyendo que su actuación está perfectamente justificada y creyéndose poseedor de la verdad. <br />Teniendo estos elementos o constataciones que existen dentro de la espiritualidad, ahora sí se puede hacer un acercamiento a los nuevos planteamientos de la espiritualidad y sus características que debe reunir ante todo para que pueda ser una verdadera “espiritualidad” en las que hay que tener en cuenta algunos elementos como: <br />La espiritualidad deber ser integradora de toda la persona, por lo tanto la antropología y la espiritualidad deben estar en estrecha relación, pues una de las exigencias de la nueva espiritualidad es que sea una espiritualidad personificada.<br />Hoy se requiere que la espiritualidad lleve a una experiencia personal de la fe, ya que la experiencia la vive el hombre en su singularidad, él cual cada vez más está sometido a la estimulación de sus sentidos por lo tanto sólo acepta lo que experimenta, además esas experiencias deben contar con una intensidad para la vida, lo que hace que de cierto modo se convierte en un reto para las espiritualidades al tener que ofrecer una verdadera experiencia a los que se acercan con sed de una espiritualidad, de lago que les dé sentido a su vida y se presente como algo garantizado, que sea capaz de transformarlos; pues ante la mentalidad creada por las ciencias, su conocimiento y veracidad está apoyada en la experiencia surge una gran desconfianza por las construcciones abstractas, ideológicas; por esta razón, la mentalidad posmoderna esta caracterizada por un rechazo a todo espíritu objetivista absoluto, aquí hay una primacía por la experiencia sobre el pensamiento discursivo. <br />De este modo la experiencia religiosa en el contexto cristiano debe ser presentada y entendida como “presencia viva y encuentro con Dios, en la que se una lo histórico-salvífico de la revelación, donde la espiritualidad cristiana debe de llevar a vivir en Jesús por el Espíritu como experiencia fundante de sentido que se aplica a la vivencia cristiana”, una vivencia que transforma toda la persona para la cual se abre un nuevo horizonte por donde caminar y en la que hay una liberación de todo su ser en la realización como persona completamente humana.<br />Una espiritualidad que se desarrolle contacto con la vida y con el mundo, pues ante el rechazo y desconfianza por los sistemas ideológicos teóricos y el desprecio por esquemas prefabricados que estén alejados de la realidad de la vida, hoy se pide una espiritualidad impregnada de optimismo ante la vida, ya que en la rutina daría de la existencia se da en encuentro con Dios.<br />Una espiritualidad gratificante y gozosa, en la que haya una verificación del sentido de la vida, pues su plenitud se encuentra en hallar goza en ella misma.<br />Hoy es necesario una espiritualidad abierta de diálogo y, al mismo tiempo, una espiritualidad definida, es decir, una espiritualidad abierta al diálogo con el pensamiento posmoderno, con el pluralismo religioso y una teología ecuménica, pero al mismo tiempo debe estar bien definida (pues, para el diálogo solo es posible si ha posiciones definidas), sin con ello caer en el error de absolutización o inmutabilidad de la misma, lo que se busca es que sea capaz de responder a la estructuración de la persona, que posea unos objetivos bien definidos y un fin, que en este caso sería Dios. <br />La espiritualidad deberá ser profundamente realista, en la que su elaboración no sea algo alejado de la realidad, abstracta y vacía sin que le diga nada a la vida real del hombre; esto por lo menos lo supo enseñar muy bien Jesús, en el que la vida y doctrina se relacionan a partir de la realidad existente (Mt 7,21; 25, 31-46; Lc 6,46; Jn 14,21), de manera que el criterio de verificación de la espiritualidad se realice a partir de la vida real en el compromiso con obras concretas como garantía de esa espiritualidad que se vive.<br />Hoy la espiritualidad tiene que ser fraterna y apostólica que lleva a vivir en comunidad en el proceso del seguimiento a Jesucristo en la que se expresada en una comunión con Dios y con los hermanos, de modo que no puede reducirse la espiritualidad a un individualismo, sino que debe llevar al hombre a salir de sí mismo para ir a los demás.<br />En la espiritualidad deberá existir un carácter eclesial ya que es fundamental la comunión dentro de la vida cristiana.<br />La espiritualidad deberá ser profundamente afectiva, pues no puede haber espiritualidad sin caridad, ella misma es dinámica, no se estanca sino que es activa ante todo en el nivel de la misericordia y esto es lo que la convierte en una espiritualidad sencible.<br />En la espiritualidad es esencial la relación con Dios trino, pues no basta con realizar un reconocimiento de Dios, sino que se debe vivir una relación interpersonal con el verdadero Dios de Jesucristo, que es uno y trino.<br />La espiritualidad deberá ser pascual, pero a la vez capaz de afrontar la cruz, pues hoy más que nunca la espiritualidad debe celebrar la presencia de Cristo tanto en la realidad divina, pero sin olvidar la realidad de la cruz, pues ella es parte del Misterio pascual, ya que en la vida humana la dimensión del dolor es algo que no se puede separar de la realidad humana.<br />Así, para suscitar una verdadera espiritualidad para el mundo de hoy que tiene sed de lo espiritual, de algo que lo llene, que le de esperanza, que sea capaz de transformarlo, además que tenga en cuenta su realidad contextual y su ser antropológico, que lo lleva al encuentro consigo mismo en una experiencia vivencial de comunión con Dios y con la comunidad, en la que no sea un ser aislado, sino que hace parte de una comunidad eclesial que camina siguiendo los pasos de Jesucristo que se encuentra en unidad en el Dios uno y trino. Estos elementos anteriormente son criterios que sirven a la hora de realizar un examen crítico acerca de la espiritualidad que se vive y a la vez sirve como foco iluminador al momento de plantear las nuevas espiritualidades para el mundo de hoy. <br />EL PAPEL DE LA TEOLOGÍA EN LA ESPIRITUALIDAD Y EL PAPEL DE LA ESPIRITUALIDAD EN LA TEOLOGÍA.<br />Al plantear este diálogo en la que se busca clarificar la relación entre espiritualidad y la teología, se realizara desde la plataforma del interrogante ¿qué es espiritualidad y que no es? de modo que esto lleve a ver las posibles problemáticas que existen entre ellas, así que partirá primero analizando lo no es espiritualidad (de esta forma profundizamos en la definición de lo que es la espiritualidad y la teología):<br />La espiritualidad no es algo impalpable, alejado de la realidad humana, algo invisible, pues al hablar del espíritu o espiritualidad, ello no significa que no se ve ni se siente, ya que el hombre no debe verse como un compuesto dividido de materia o cuerpo y espíritu o alma, porque el hombre es cuerpo y espíritu, él es un solo compuesto espiritual-material que actúa, que expresa a través de su corporeidad, así la teología a la hora de realizar su reflexión deberá tener como punto de partida a la antropología de manera que ella le permita captar al hombre como una unidad concreta e individual en la que se busca captar su ser en su más profundo sentir pariendo de la vida real, de la historia, de sus experiencias, es decir captar al hombre “…como espíritu y con todo lo que le es esencial en su calidad de persona individual”, de esta forma hoy la teología en su reflexión ha dado un giro con los nuevos paradigmas teológicos (entre ellos la teología contextual, existencial, política, cultural, trascendental) que han ido surgiendo.<br />Con estos nuevos modelos teológicos se da un giro antropológico al tener como punto de partida al hombre en todas sus dimensiones y su relación con Dios y con los demás; este tipo de teología pueda dar un gran aporte también a la espiritualidad de forma crítica y brindándoles criterios para que ellas no se quede solamente en lo netamente humano (sentimentalismos) sino que sea capaz de trascender.<br />La espiritualidad no es únicamente vida secreta de la persona, aquí la teología nos recuerda que al momento de realizar la reflexión teológica, se hace desde el interior de una comunidad eclesial y además que la vivencia interior se exterioriza, es decir se lleva al testimonio, de modo que la espiritualidad no puede quedar fundida en un intimismo lo cual la llevaría a caer en un egoísmo, ella sería una espiritualidad falsa; pero de igual la espiritualidad le recuerda a la teología que su reflexión debe partir del interior del hombre fruto de un experiencia personal y comunitaria de fe.<br />No es espiritualidad la teoría sobre la espiritualidad, pues muchas veces la reflexión acerca de la espiritualidad puede estar argumentativamente muy bien formulada, pero es simple voz pasiva, porque él que la escribe no la vivencia, por lo tanto se vuelve vacía y sin sentido y, justamente esta es la tarea de la teología en la que su objeto de estudio es la experiencia de esa vida espiritual, como algo que en verdad vive el hombre, es decir que lleva una vida según el espíritu en la que se integra lo interior y lo exterior de esa experiencia histórica bajo el faro de la fe como fuente de esa vivencia real de la presencia de Dios. <br />Ahora se analizara de igual forma lo que sí es “espiritualidad” en diálogo con la teología para ver cómo se pueden complementar mutuamente y se parte del hecho que al momento de hablar de “espiritualidad”, ella automáticamente remite a la categoría antropológica llamada experiencia vivida personalmente, esta experiencia es la que justamente produce el conocimiento para la teología,<br />Entonces el fruto de esa vivencia al interior de la persona y manifestada en el exterior es lo que genera un conocimiento, pero este conocimiento esta en germen, no es algo teórico intelectual o científico y frente a este conocimiento que ha sido fruto de una experiencia la teología entra jugar un papel muy importante, pues ella sobre este conocimiento empieza a realizar una reflexión crítica del “audios fidei” (captar el dato de la revelación) dando un paso al “intellectus fidei” (reflexión especulativa sobre el dato revelado), en la que se busca una mayor comprensión y se intenta explicarlo valiéndose de un método.<br />Esté método empleado por la teología es de tipo especulativo y se realiza la reflexión por medio de raciocinios, deducciones y reflexiones teóricas, con análisis estructurales, existenciales, fenomenológicos y lingüísticos, consideraciones históricas etc. Así, al contar con un método específico el saber teológico se eleva al carácter de ciencia que ha tenido como punto de partida la experiencia espiritual en la elaboración de su reflexión.<br />Esta reflexión que hace la teología espiritual sobre la vida según el espiritual, en la que se estudia la existencia cristiana en cuanto proceso de encuentro y comunicación con Dios, con esta reflexión que es realizada por el teólogo, ella le aporta a la espiritual distintos niveles de de calidad, pues la verdadera experiencia humana debe incluir la conciencia de la experiencia, es decir al ser consciente de lo que se está viviendo, esto lleva a que sea procesada y discernida para luego integrarla al proceso de la vida, pues de lo contrario se convertiría la vivencia en algo instintivo y pasajero, ya que las experiencias se integra como sabiduría que transforma la persona. <br />De esta forma se puede decir que, gracias a la reflexión teológica la experiencia espiritual no es una experiencia de cualquier cosa, sino que la experiencia viene del espíritu (en el contexto cristiano ella remite a Cristo y la actuación según su espíritu), es decir “es vivir personalmente la experiencia del espíritu humano o del espíritu de Dios, o de ambos, porque el Espíritu de Dios sólo podemos vivencial o experimentarlo a través del propio espíritu humano corpóreo”. Aquí hay que resaltar que aunque la persona no crea en Dios, si, en sus impulsos y actuar son positivos o buenos, allí se está dando al activación de lo espiritual, lo cual lo conecta automáticamente con el espíritu de Dios, pues “Dios puede ser experimentable por parte de quienes ni siquiera lo sospechan, pero experimentan el misterio de la vida, es sentido profundo que la atraviesa, la llama secreta y aun Más en todo cuanto sienten, viven y hacen”. <br />Ahora, esa experiencia humana y el espíritu de Dios tiene como fuente la vida misma del hombre que se ve afectado al verse movido a un cambio, una conversión, un valorar la la vida misma y mejorarla, además tanto el espíritu humano como el de Dios vivifican y afectan a la persona en todo su ser todo el tiempo, ello lleva a que se reflexione sobre algunas “espiritualidades” que tan solo son momentáneas, con ello ahora se plantea que la espiritualidad no se reduce a un tiempo, lugar o momento determinado, sino que sea una vivencia todo el tiempo, de lo contrario no sería verdadera.<br />Además hay que señalar que en esta experiencia espiritual es esencial la vinculación de lo espiritual con la vida misma, este binomio es inseparable para poder alcanzar una vida espiritual, pues siempre en la vida diaria se está dando algún tipo de experiencia espiritual, ya sea por el hecho de de ver la vida con esperanza, de querer seguir, salir adelante, de conmoverse ante el dolor del otro, de ser solidario, de querer alcanzar una meta, etc., en todos estos hechos que se dan en la vida de la persona, allí se está dando en su interior una experiencia espiritual. <br />Por lo tanto al decir que en toda la vida hay una experiencia espiritual que se está desarrollando al interior del hombre sin que él en muchas ocasiones sea consciente, esto lleva a planear que sin espiritualidad no es posible ninguna teología y que, además al buscar la veracidad dentro de la teología se debe encontrar o debe estar o precedida por la vivencia o testimonio de la vida, pues el conocimiento de la teología no de deriva de un conjunto de verdades conceptuales, sino que su verdad es ante todo el fruto de una experiencia del hombre, es decir la verdad teológica es radicalmente histórica y pertenece al orden testimonial, de esta forma se está señalando la vinculación entre la espiritualidad y la teología, las cuales son necesarias entre sí para que haya un verdadera teología y espiritualidad.<br />Hay que decir además, que en la experiencia espiritual debe haber una integración de lo interior con lo exterior, ya que lo que busca es una trasformación de la persona en todas sus dimensiones tanto para sí misma como para los más, es decir que dentro de ese proceso espiritual siempre debe haber una tendencia de la persona por mejor, allí en su interior se empieza a dar una conversión de forma que la orientación de su vida es de acuerdo al espíritu de Dios gracias a su fe (muchas veces inconsciente).<br />En esta conversión que se empieza a generar al interior del hombre gracias a su espiritualidad, aquí la reflexión teológica ayuda al hombre para que no se pierda, sino que comprenda el proceso que se está dando en su interior y hacia donde se encamina, éste reflexionar critico es lo que lleva al hombre a que no caiga en falsas espiritualidades, pues muchas veces se podrían convertir en simples, intimistas y egoístas. <br />En este diálogo que se está elaborando entre la teología y la espiritualidad hay que señalar que muchas veces en el interior de cada ellas surge la problemática en que el teólogo puede elaborar una teología vacía al carecer de un fundamento, pues no hay una experiencia espiritual, es decir su reflexión no es el fruto una experiencia de una comunión con Dios, por esta razón la función real de la teología de hoy debería ser el fruto de una reflexión crítica de esa vida espiritual.<br />Se podría también platear el interrogante del por qué bebe haber una reflexión crítica al interior de la vida espiritual, frente a lo que se puede responder desciendo que, lo que se busca con la teología es que esa espiritualidad y la forma como se está experimentando se haga de manera consiente al interior del hombre, es decir se da un paso de la teología espontanea a la teología de carácter científica; esto en palabras de Lonergan es ser consientes del proceso que se está dando al interior del sujeto que conoce, es decir alcanzar la conciencia intencional. <br />Incluso uno de los problemas entre la teología y espiritualidad es el hecho en el que la teología se ha convertido en mera logística, llena de teoría y conocimiento, con todo un aparato conceptual y una epistemología (con una base ontológica), en palabras de Santo Tomas, se ha convertido en mera disputatio (apologética), y lo que sucedió con muchas personas que deseaban vivir una experiencia de Dios en sus vidas (mística), optaron por una separación de este tipo de teología, prefirieron la experiencia que vivían, aunque con ello no se tuviera las razones y argumentos para definirlas, incluso muchas de estas personas optaron por un lenguaje metafórico.<br />Ante esto se corre el peligro que ante la falta de una reflexión profunda de esa fe los pueda llevar a caer en una falsa espiritualidad, lo que genera que muchas veces que la espiritualidad haga su propio camino y la teología tome un rumbo diferente; olvidando que las dos son necesarias para que se pueda dar una verdadera espiritualidad y una verdadera espiritualidad, sencillamente las dos son un binomio inseparable.<br />CONCLUSIÓN<br />Es claro que el hombre de hoy posee un sed de lo espiritual como una dimensión en su vida insustituible que le da sentido a su vida y hace parte de todo su ser en la misma estructuración de su personalidad, ya que la espiritualidad incide en todas las dimensiones del hombre y la teología al ser esa reflexión crítica de esas vivencias del hombre teniendo como fundamento la fe, ella ayuda a que el hombre sea consciente del proceso que se da a su interior, que busque comprender el misterio revelado, de mediante una reflexión crítica, es decir, que haya una epistemología clara de ese proceso en la que Dios se revela y afecta la vida del hombre tanto a nivel interior y exterior, donde el punto de partida para el conocimiento de Dios sea el mismo hombre, pues el punto de partida del conocimiento viene de las creaturas, de lo real, de allí debe partir también la teología para poder implantar o ayudar a la construcción de una espiritualidad.<br />Ahora, ante las sed de una espiritualidad en el hombre que lo llene y le den un verdadero sentido a su vida es que surge una gran cantidad de “espiritualidades”, de las cuales en muchas ocasiones se convierten en falsas espiritualidades al carecer de un verdadera reflexión teología que ayude a conocer y profundizar esa experiencia que se está dando al interior de la persona, dando como resultado en muchas ocasiones “espiritualidades” vacías e intimista, olvidando que a pesar de que la espiritualidad es un proceso que se da al interior de la persona hay que recordar que esa experiencia para que se dé, sólo es posible dentro de una comunidad y aquí la teología tiene muy claro que el ejercicio teológico se debe realizar siempre desde el interior de una comunidad eclesial.<br />También dentro de los retos para una espiritualidad para hombre el mundo contemporáneo se debe tener presente que la espiritualidad debe ser integradora de toda la persona, por ello dentro de la espiritualidad es fundamental que este inserta la dimensión antropológica, una espiritualidad que se desarrolle en contacto con la vida real y el mundo actual del hombre, que sea capaz de entrar en diálogo con otras espiritualidades sin que con ello se caiga en un sincretismo; también para la espiritualidad de hoy es necesario que sea profundamente realista, fraterna y apostólica, que sean capaces también de generar gozo (devolver la dignidad al placer y quitar lo satánico) a las persona que la viven, que posean un carácter eclesial y que estén en relación con Dios.<br />Con esto elementos anteriormente mencionados se convierten en un reto para la espiritualidad de hoy en el contexto del cristianismo, aquí la reflexión teológica es de gran ayuda y puede iluminar el camino para no caer en una falsa espiritualidad, pero no solo la teología puede aportar a la espiritualidad, sino que entre ellas están esencialmente relacionadas entre sí; incluso se puede afirmar que: no puede haber teología sino es el fruto de una experiencia espiritual previamente vivida y que luego con la teología se eleva al plano critico reflexión (carácter científico), pues la misma razón del hombre busca comprender lo revelado.<br />Además hay que resaltar que gracias al ejercicio teológico, esté ayuda al hombre de hoy a que no se pierda con la creación de una falsa espiritualidad carente de argumentos y de un reflexión profunda, por ello la teología ayuda a que el hombre pueda comprender el proceso que se está dando al interior del hombre y hacia donde se encamina (“conciencia intencional” Lonergan).<br />Así, hoy la espiritualidad le recuerda al hombre que la teología no puede ser un simple discurso argumentativo e idealista (filosofía griega aristotélica-platónica), la cual puede estar muy bien fundamentado, pero si no es fruto de una experiencia previa que se da en el interior del hombre y que afecta todo su ser llevándolo a un cambio de su vida (una teología que de sentido a la existencia del hombre de hoy para que le pueda resultar significante atractiva, que haga más referencia a la hermenéutica que a la ontología), de lo contrario este discurso teológico resultara vacio y carente de fundamento al no tener como punto de partida la experiencia vivida, tal vez este sea el motivo por el cual en ocasiones el discurso teológico no le dice nada al hombre; <br />Hoy la teología (teología hermenéutica) dentro de la espiritualidad debe ser capaz de interpretar la cultura actual, es decir que sea capaz de ver la realidad en la que se encuentra inmerso el hombre y descubra que es lo que él desea, cuáles son sus preguntas más profundas y las mismas respuestas que él está dando, de manera que a partir de esta lectura hermenéutica teológica ayude a la construcción de una verdadera espiritualidad que ayude al hombre en su proceso de realización como persona tanto a nivel individual como eclesial que lo lleven al encuentro con el Dios trinitario.<br />Pero también hoy la teología le recuerda a la espiritualidad que en su experiencia que se está dando al interior del hombre, es necesario que haya un reflexión de forma crítica de lo que se está viviendo, y allí la teología entra a jugar un papel muy importante al realizar este ejerció crítico reflexivo de la experiencia trascendente que se da en el hombre, que la vez deben llevar al hombre a un verdadero encuentro con Dios, con la comunidad y consigo mismo.<br />Finalmente no se debe olvidar que no por el hecho de que no haya una reflexión profunda de la vivencia espiritual no se está dando una verdadera espiritualidad, aquí se debe recordar que incluso en las experiencias diarias que se dan dentro de la persona (por ejemplo los actos de misericordia, esperanza, el deseo de salir adelante, de tener una mejor vida, etc.), también allí se está dando una espiritualidad, por ello es fundamental a la hora de constituir una espiritualidad tener en cuenta los contexto de las personas en las que se encuentran.<br />BIBLIOGRAFÍA<br />Descartes, René. El Discurso del Método. Barcelona, 1983. <br />Moltmann, Juergen. ¿Qué es teología hoy? Salamanca: Sigueme, 1992. <br />Beuchot, Mauricio, O.P. Hermenéutica analógico-Icónica y Teología. Bogotá. Pontificia Universidad Javeriana, Facultad de teología, 2008. <br />Tesis de Karl Rahner sobre los “cristiano anónimos”.<br />GAMARRA, Saturdino. Teología Espiritual. Autores Cristianos, Madrid: 2000. Pág. 33.<br />Doc. N. 1 Teología. Pág. 34. <br />Doc.2 Pág. 53-67.<br />Doc.N. 3, pág. 22-25).<br />Doc. N. 1. Pág. 35.<br />Doc. 1. Pág. 35.<br />Teófilo Cabestrero. ¿Qué es y qué no es espiritualidad? http://www.claret.org/espiritualidad/documentos/1.%20Que%20es%20espiritualidad.pdf. <br />Stein, Edith. La estructura de la persona humana. Madrid: BAC, 2002. <br />Bevans, Stephen, SVD. Modelos de teología contextual. Quito: Verbo Divino/spiritus, 2004.<br />Ilanes, José Luis: Tratado de teología espiritual. Navarra: Eunsa; 2007. <br />Introducción a la teología. 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