El principio del placer

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6 cuentos cortos que narran las edades humanas desde la infancia hasta la vejez, el descubrimiento del amor, la amistad, la sexualidad y la corrupción.

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El principio del placer

  1. 1. El principio del placer
  2. 2. No lo van a creer, dirán que soy un tonto, pero de chico mis ilusiones eran volar, hacerme invisible y ver películas en mi casa. Me decían: espérate a que venga la televisión, será como un cine en tu cuarto. Ahora ya estoy grande y me río de todo eso. Claro, hay televisores por todas partes y sé que nadie puede volar a menos que se suba a un aeroplano. La fórmula de la invisibilidad aún no se descubre. Me acuerdo de la primera vez. Pusieron un aparato en Regalos Nieto y en la esquina de avenida Juárez y San Juan de Letrán había tumultos para ver las figuritas. Pasaban nada más documentales: perros de caza, esquiadores, playas de Hawai, osos polares, aviones supersónicos. Pero ¿a quién me estoy dirigiendo? Se supone que nadie va a leer este diario. En Navidad me regalaron la libreta y no había querido poner nada en sus páginas. Llevar un diario me parece asunto de mujeres. Me he burlado de mi hermana porque en el suyo apunta muchas cursilerías: "Querido diario, hoy fue un día tristísimo, esperé en vano la llamada de Gabriel"; cosas así. De esto a los sobres perfumados sólo hay un paso. Qué risa les daría a mis compañeros de escuela enterarse de que yo también ando con estas mariconadas. El profesor Castañeda nos recomendó escribir diarios. Según él enseñan a pensar. Al redactarlos ordenamos las cosas. Con el tiempo se vuelve interesante ver cómo era uno, qué hacía, qué opinaba, cuánto ha cam-
  3. 3. biado. Por cierto, Castañeda me puso diez en mi composición sobre el árbol y publicó en la revista de la secundaria los versos que escribí para el día de la madre. En dictados y composiciones nadie me gana; cometo errores pero tengo mejor ortografía y puntuación que los demás. También soy bueno para historia, inglés y civismo. En cambio, resulto una bestia en física, química, matemáticas y dibujo. No hay otro en mi salón que haya leído casi completo E l t e s o r o d e l a j u v e n t u d, así como todo Emilio Salgari y muchas novelas de Alejandro Dumas y Julio Verne. Me encantan los libros pero el profesor de gimnasia nos dijo que leer mucho debilita la voluntad. Nadie entiende a los maestros, uno dice algo y el otro lo contrario. Escribir tiene su encanto: me asombra ver cómo las letras al unirse forman palabras y salen cosas que no pensábamos decir. Además lo que no se escribe se olvida: reto a cualquiera a decirme día por día qué hizo el año anterior. Ahora sí me propongo contar lo que me pase. Voy a esconder este cuaderno. Si alguien lo leyera me daría mucha vergüenza. □ Dejé varios meses en blanco. De hoy en adelante trataré de hacer unas líneas todos los días o cuando menos una vez por semana. El silencio se debió a que nos cambiamos a Veracruz. Mi padre fue nombrado jefe de la zona militar. No me acostumbro a este clima, duermo mal y se me ha hecho muy pesada la escuela. Todavía no tengo amigos entre mis compañeros de aquí. Los de México no me han escrito. Me dolió mucho despedirme de Marta. Ojalá cumpla su promesa y conven-
  4. 4. za a su familia para que la traiga en las vacaciones. La casa que alquilamos no es muy grande. Sin embargo está frente al mar y tiene jardín. Leo y estudio en el cuando no hace mucho sol. Veracruz me encanta. Lo único malo, aparte del calor, es que sólo hay tres cines v todavía no llega la televisión. □ Nado mucho mejor y ya aprendí a manejar. Me enseñó Duran, el nuevo ordenanza de mi padre. Otra cosa: cada semana va a haber lucha libre en el cine Díaz Mirón. Si mejoran mis calificaciones me darán permiso de ir. □ Hoy conocí a Ana Luisa, una amiga de mis hermanas, hija de la señora que les cose la ropa. Vive más o menos cerca de nosotros, aunque en una zona más pobre, y trabaja en El Paraíso de las Telas. Estuve timidísimo. Luego trate de aparecer desenvuelto y dije no sé cuántas estupideces. □ Al terminar las clases me quedé en el centro con la esperanza de ver a Ana Luisa cuando saliera de la tienda. Me subí al mismo tranvía V i l l a d e l M a r p o r B r a v o que toma para regresar a su casa. Hice mal porque Ana Luisa estaba con sus amigas. No me atreví a acercarme pero la saludé y ella me contesté) muy amable. ¿Qué pasará? Misterio.
  5. 5. □ Exámenes trimestrales. Me volaron en química y en trigonometría. Por suerte mi mamá aceptó firmar la boleta y no decirle nada a mi padre. □ Ayer, en Independencia (o Principal, como la llaman los de aquí), Pablo me presentó a un muchacho de lentes, mayor que nosotros. Cuando nos alejamos Pablo me dijo: -Ese anduvo con la que te gusta-. No dio mayores detalles ni me atreví a hacer preguntas. □ Manejé desde Villa del Mar hasta Mocambo. Duran dice que lo hago bastante bien. Me parece buena persona aunque ya tiene como veintiocho años. Un mordelón nos detuvo porque me vio muy chico para andar al volante. Duran lo dejó hablar mientras el tipo me pedía la licencia o el permiso de aprendizaje. Luego le dijo quién era mi padre y todo se arregló sin necesidad de dinero. □ Ni sombra de Ana Luisa en muchos días. Parece que se tuvo que ir a Jalapa con su familia. Doy vueltas por su casa y siempre está cerrada y a oscuras. □ Fui al cine con Duran. A la entrada nos esperaba su novia. Me cayó bien. Es simpática. Está bonita pero un poco gorda y tiene un diente de oro. Se llama Candelaria, trabaja en la farmacia de los portales. La fuimos a dejar a su casa. De vuelta le confesé a Duran que estaba fascinado con Ana Luisa. Respondió: -Me lo hubieras dicho antes. Te voy a ayudar. Podemos salir juntos los cuatro.
  6. 6. □ No he escrito porque no pasa nada importante. Ana Luisa no vuelve todavía. ¿Cómo puedo haberme enamorado de ella si no la conozco? □ Candelaria y Duran me invitaron a tornar helados en el Yucatán. Candelaria me preguntó mucho acerca de Ana Luisa. Duran le contó la historia, aumentándola. ¿Y ahora? □ Al regresar de la escuela me pasó algo muy impresionante: vi por primera vez un muerto. Claro, conocía las fotos que salen en La Tarde, pero no es lo mismo, qué va. Había mucha gente y aún no llegaba la ambulancia. Alguien lo cubrió con una sábana. Unos niños la levantaron y me horrorizó ver el agujero en el pecho, la boca y los ojos abiertos. Lo peor era la sangre que corría por la acera y me daba asco y terror. Lo mataron con uno de esos abridores para cocos que en realidad son cuchillos dobles y tienen en medio un canalito. El muerto era un estibador o un pescador, no me enteré bien. Deja ocho huérfanos y lo mató por celos el zapatero, amante de la señora que vende tamales en el callejón. El asesino huyó. Ojalá lo agarren. Dicen que estaba muy borracho. Me extraña que alguien pueda asesinar por una mujer tan vieja y tan fea como la tamalera. Yo creía que sólo la gente joven se enamoraba... Por más que hago
  7. 7. no dejo de pensar en el cadáver, la herida espantosa, la sangre hasta en las paredes. No sé cómo le habrá hecho mi padre en la revolución, aunque dice que al poco tiempo de andar en eso uno se acostumbra a ver muertos. □ Volvió Ana Luisa. Vino a la casa. La saludé pero no supe cómo ni de qué hablarle. Después salió con mis hermanas. ¿En qué forma podré acercarme a ella? □ El domingo Ana Luisa, la Nena y Maricarmen van a ir al cine y después a la retreta en el zócalo. Maricarmen me preguntó si me gustaba Ana Luisa. Como buen cobarde, respondí: -No, cómo crees: hay muchachas mil veces más bonitas. □ Llegué al zócalo a las seis y media. Me encontré a Pablo y a otros de la escuela y me puse a dar vueltas con ellos. Al rato apareció Ana Luisa con Maricarmen y la Nena. Las invité a tomar helados en el Yucatán. Hablamos de películas y de Veracruz. Ana Luisa quiere irse a México. Durán vino a buscarnos en el coche grande y fuimos a dejar a Ana Luisa. En cuanto ella se bajó, mis hermanas empezaron a burlarse de mí. Hay veces en que las odio de verdad. Lo peor fue lo que dijo Maricarmen: -Ni te hagas ilusiones, chiquito: Ana Luisa tiene novio, sólo que no está aquí.
  8. 8. □ Después de mucho dudarlo, por la tarde esperé a Ana Luisa en la parada del tranvía. Cuando se bajó con sus amigas la saludé y le puse en la mano un papelito: Ana Luisa: Estoy enamorado de ti. Me urge hablar contigo a solas. Mañana te saludaré como ahora. Déjame tu respuesta en la misma forma. Dime cuándo y dónde podemos vernos, o si prefieres que ya no te moleste. Luego me pareció una metida de pata la última frase pero ya ni remedio. No me imagino qué va a contestarme. Más bien creo que me mandará al demonio. □ Todo el día estuve muy inquieto. Contra lo que esperaba, Ana Luisa respondió: Jorge no lo creo, como has a estar enamorado de mi, asepto que hablemos, nos vemos el domingo amediodía en las siyas de Villa del Mar. □ Duran: -¿Ya ves? Te dije que era pan comido. Ahora sigue mis consejos y no vayas a pendejearla el domingo. Maricarmen: -Oye ¿qué te pasa? ¿Por qué andas tan contento? Lo malo es que no estudié nada. □ Quince minutos antes de la cita, alquilé una silla de lona en la terraza frente a la playa y me puse a leer Compendio de filosofía, un libro de la Nena, para que Ana Luisa me viera con él. No entendí una sola palabra.
  9. 9. E s t ab a i n qu i e t o y n o pod í a c o n c e n t ra r m e . D i e r on l a s d oc e y n a d a . L a s d o c e y m e d i a y t a mp o c o. P e n s é q ue n o i b a a v e n i r. Y a me h a b í a h e c h o e l á n i m o de i r m e c u a n d o a p a r e c i ó A n a L u i s a . - P e r d o n a l a t a r d a n z a: n o p o d í a e s c a pa r m e . - ¿ D e q ui é n ? - D e m i m am á . N o m e d e j a s al i r. - ¿ R e c i b i s t e m i c a rt a ? - ¿ C u á l c a rt a ? - M i r e c a d o , q u i e r o d e c i r. -Claro, te contesté: por eso estamos aquí ¿no? - T i e n e s r a z ó n . Q u é b r u t o s o y . . . ¿ Y q u é pi e n s as ? - ¿ D e q ué ? -De lo que te decía. -Ah, pues no sé. Dame tiempo. -Ya t u v i s t e m u c h o t i e m p o : d e c í d e t e . - ¿ C ó m o q ui e r e s q u e m e de c i d a s i n o t e c o n o z c o? - A n a L u i s a, y o t am p o c o t e c o n o z c o y y a v e s . . . -¿Ya v e s qu é ? E s t oy e n a m o r a d o d e t i . M e s o n ro j é . E s t ab a s e g u ro d e q u e An a L u i s a i b a a r e í r s e . P e r o e n v e z de c o n t e s t a r m e m e t o m ó d e l a m a n o c o m o s i n o e s t u v i é r a m o s r o d e a d o s d e g e n t e , e n p l e n a t e r r a z a e n t r e e l s a l ó n d e b ai l e y l a p l a y a. No quiso que la invitara a tomar nada. Nos fuimos caminando por el malecón hasta el fraccionamiento Reforma. Me sentía feliz aunque c o n m i e d o d e q u e a l g ui e n d e l a c a s a n os de s c u b ri e r a. P or q u e s e s u p o n e q u e aú n n o e s t oy e n e d ad d e an d a r c o n muj e re s ; i n t e n t a r l o e s u n d e l i t o qu e a r r u i n a l o s e s t u d i o s y e l d e s a r r o l l o n o r m al y d e b e c a s t i g a rs e c on l a p e n a m á x i m a. N o s é , e l p l a c e r d e c a m i n a r c o n s u m a n o e n m i m a n o , c e rc a d e A n a L u i s a q u e e s t a n h e r m o s a c o n s u
  10. 10. c a r a t a n b e l l a y s u c u e rp o p e r f e c t o, v a l í a t od o s l o s ri e s g o s . A l f i n A n a L u i s a h ab l ó : - B u e n o, d e b o c o n f e s a r t e q u e t ú t a m b i é n m e g u s t a s . Q u e d é e n s i l e n c i o. M e d e t u v e a m i r a r l a . - P e r o h ay u n p r o b l e m a . -¿Cuál? - E re s c o m o d o s o t r e s a ñ o s m e n o r q u e y o . V o y a c u m p l i r d i e c i s é i s . Q u é i m p o rt a. -¿ D e ve r d ad ? - C l a r o q u e n o i m p o rt a . S e a c e rc ó a m í . L a a b r ac é . N o s b e s am o s . Q u i s i e r a e s c r i b i r t od o l o q u e p a s ó d e s p u é s . P e r o a c a b a n d e l l e g a r m i s h e r m a n a s . S e r ía f a t al q u e l e y e r a n e s t a l i b r e t a . V o y a gu a r d a r l a e n l o m á s h on d o d e l r o p e r o . S ó l o a p u n t o qu e m e s e n t í f e l i z y t od o s a l i ó m i l ve c e s m e j o r d e l o q u e e s p e r a b a. □ N oc h e a n o c h e m e h e r e u n i d o c o n A n a L u i s a e n e l m a l e c ó n y n o s h e m o s b e s ad o e n l a o s c u r i d a d . N o h e e s c r i t o p o r m i e d o d e q u e a l g u i e n p u e d a l e e rl o . P e r o s i d e j o d e e s c r i b i r n o q u e d a r á n a d a d e t o d o e s t o . N i s i q u i e r a t e n g o u n a f ot o d e A n a L u i s a . S e n i e g a a d á r m e l a, y a q u e s i l a e n c ue n t r a n m i s h e rm a n a s . . . □ A y e r t u v e q u e i n t e r r u m p i r m e p o r qu e m i p a d r e e n t r ó e n e l c u a r t o y m e p r e gu n t ó: - ¿ Q u é e s t á s e s c r i b i e n do ? Le dije que era la tarea de historia de México y me creyó. Lo he v i s t o m u y n e r v i o s o : h a y p r o b l e m a s e n e l s u r d e l e s t ad o . L o s c a m p e s i n o s n o q u i e r e n d e s o c u p a r l as t i e r r as e n q u e s e c o n s t r u i r á l a nueva presa del siste-
  11. 11. ma hidroeléctrico. Los pueblos quedarán cubiertos por las aguas y sus habitantes van a perderlo todo. Si las cosas no se arreglan él tendrá que ir a hacerse cargo del desalojo. Hoy le habló de eso a mi mamá. Dijo que como el ejército salió del pueblo no debe disparar contra el pueblo. No sé mucho de mi padre, casi no hablamos, pero una vez me contó que era muy pobre y se metió a la revolución hace como mil años, cuando tenía más o menos mi edad. □ Un día horrible. Ana Luisa se fue otra vez a Jalapa. Prometió escribirme a casa de la novia de Duran. Ando cada vez peor en la escuela. Pensar que en la primaria era uno de los mejores alumnos... □ Durán me llevó a practicar en carretera. Manejé desde Mocambo hasta Boca del Río. Candelaria vino con nosotros. Aseguró que cuando regrese Ana Luisa logrará que la dejen salir con ella, y nos iremos a pasear los cuatro. □ Candelaria me habló por teléfono. Recibió carta de Ana Luisa y me la enviará con Durán. Me gustaría haber ido a recogerla. Era domingo, no hubo ningún pretexto para salir y tuve que pasar todo el día muerto de desesperación en la casa. □ Q u e ri d o Jo r g e p e r d ó n a m e q u e n o t e a l l a e s c ri t o p e r o e s q u e n o e t e n i do t i e m p o p u e s h a n h a b i d o m u c h os p r ob l e m a s y n o me dejan un minuto sola. Fíjate que ora que llegamos mi tía le contó todo a mi papá de que salía yo sola contigo y nos abrasábamos y besavamos en el malecón y enfin quien sabe cuanta cosa le dijo.
  12. 12. Luego que mi tia se fué mi papá me llamo y me dijo lo que ella le abía dicho y yo le dige que no era cierto, que salíamos pero con tus hermanas. Bueno, no te creas que lo crelló. Jorge los días se me asen siglos sin verte, a cada rato pienso en tí, en las noches me acuesto pensando en tí, quiciera tenerte siempre junto a mi, pero ni modo que le vamos a ser. Jorge apúrate en tus clases haber si es posible que vengas a Jalapa porque lo que es yo a Veracruz quien sabe asta cuando valla. Bueno querido Jorge, saludes a la Nena y a Marycarmen, a tu mamá y a tu papá tan bien y muy especialmente a Durán y a su nobia. No vallas a mandarme cartas a esta direcsión, si quieres escribirme aslo a lista de correos Jalapa Veracruz a nombre de LUISA BERROCAL, me entregan la carta porque tengo una credencial con ese nombre. Bueno, a Dios Jorge, recibe muchos besos de la que te quiere y no puede olvidar Ana Luisa Una vez copiada la carta al pie de la letra (Ana Luisa habla bien: ¿por qué escribirá en esta forma? Debe de ser porque no lee), haré aquí mismo un borrador de contestación: Amor mío (No.) Querida Ana Luisa (Tampoco: suena indiferente.) Queridísima e inolvidable Ana Luisa (Jamás: salió cursi). Muy querida (Mejor:) Mi muy querida Ana Luisa (Así está bien, creo yo):
  13. 13. No te puedes imaginar la enorme alegría que me dio tu carta, la carta más esperada del mundo. (Suena mal, pero en fin.) Tampoco te imaginas cómo te extraño y cuánta necesidad tengo de verte. Ahora sé que de verdad te amo y estoy enamorado de ti. Sin embargo, debo decirte con toda sinceridad que hay tres cosas extrañas en tu carta: Primera. Creí que la señora con la que vives era tu mamá, y resulta ser tu tía. (Por cierto, nunca me dijiste que tu papá estaba en Jalapa. Siempre temí que fuera a descubrirnos cuando yo te dejaba en la esquina de tu casa.) Segunda. ¿Por qué no puedes regresar? ¿Por qué tienes que ir siempre a Jalapa? Todo esto me preocupa mucho. Te ruego aclararme las dudas. Tercera. Envío esta carta a lista de correos y dirigida en la forma que me indicas; pero no entiendo cómo es que tienes una credencial con un nombre que no es el tuyo. ¿Verdad que me lo vas a explicar? De por acá no te cuento nada porque todo es horrible sin ti. Regresa pronto. Te necesito. Te adoro. Te mando muchos besos con mi más sincero amor. Jorge Bueno, el principio y el fin se parecen bastante a las cartas que le manda Gabriel a Maricarmen. (Las he leído sin que ella lo sepa.) Pero creo que en conjunto está más o menos aceptable. Voy a pasarla en limpio y a dársela a Duran para que mañana la ponga en el correo. □ De aquí a un año ¿en dónde estaré? ¿Qué habrá pasado? ¿Y dentro de diez? □ Llegué a casa con la boca partida y chorreando sangre de la nariz. A pesar de todo gané el pleito. Al salir de la escuela me di de golpes con Óscar, el hermano
  14. 14. de Adelina, esa gorda que habla mal hasta de su madre y es muy amiga de la Nena. Óscar dijo que me habían visto en el malecón en plan de noviecito con Ana Luisa y estaba haciendo el ridículo porque ella se acuesta con todo el mundo. No lo creo ni voy a permitir que nadie lo diga. Lo malo es que con el chisme de este imbécil y la carta de la propia Ana Luisa ya son demasiados misterios y dudas. Tuve que mentir: dije que peleé porque criticaron a mi padre debido al asunto de la presa y de los pueblos que van a ser inundados. □ Anegaron las tierras, concentraron a sus habitantes en no sé dónde y no tuvo que intervenir directamente mi padre. Sigo esperando respuesta de Ana Luisa. Fui al cine con Candelaria y Duran. Programa doble: Sinfonía de París y Cantando bajo la lluvia. □ En la escuela nadie se me acerca. Después de lo que pasó con Óscar tienen miedo de hablarme o me están aplicando la ley del hielo. Hasta Pablo, que ya era casi mi mejor amigo, trata de que no nos vean juntos. □ No pude más: les conté a Candelaria y Duran todos los misterios de Ana Luisa. Candelaria me dijo que no había querido mencionar el tema para no desilusionarme; si ahora estaba dispuesta a hacerlo era por amistad y para que supiese a qué atenerme. Jura no tener nada
  15. 15. en contra de Ana Luisa pero no le gusta ver cómo engañan a la gente. E l mo t i v o de l o s vi a j e s a J a l a p a e s q ue s u p a d r e y s u " t í a ", e s de c i r, l a m a d r a s t r a, l a s e ñ o r a q u e v i v e c o n é l - p u e s l a v e r d a d e r a m a d r e h u y ó c o n o t r o h o m b r e c u a n d o A n a L u i s a e s t a b a r e c i é n n a c i d a- , t r a t an d e c as a r l a p o r q u e t u v o r e l a c i o n e s c o n u n m u c h ac h o d e a l l á. P o r e l t o n o e n q u e C an d e l a r i a p r o nu n c i a l a p a l a b r a s e e n t i e n d e q u é clase de relaciones. N o p u e d e n h a c e r n a d a p o r l a l e y n i p o r l a f u e r z a: é l e s s o b ri n o d e u n e x g ob e r n a d o r, s i s e p o n e n e n c o n t r a s u y a t i e n e n p e r d i d a l a pe l e a, n o l e s qu e d a s i n o l a s ú p l i c a. F i n gí i n di f e r e n c i a a n t e C a n d e l a r i a y D u r á n . P o r d e n t r o e s t o y q u e m e l l e va e l d e m o n i o. □ Muy querida Ana Luisa: ¿Recibiste mi carta'? ¿Por qué no me contestas? Me urge verte y hablar contigo. Han pasado cosas muy extrañas. Te suplico que regreses lo más pronto posible o cuando menos que me escribas y me digas si hay un teléfono al que pueda llamarte. Envíame aunque sea una tarjeta postal. Te ruego hacerlo ahora mismo. No lo dejes para después. Te manda muchos besos, te extraña cada vez más y te quiere siempre Jorge □ Nunca debí haberle contado nada a Durán. Me trata de otra m a n e r a y s e t o m a u n a s e r i e d e c o n fi a n z a s q u e n o t e n í a a n t e s . E n fin...
  16. 16. □ Tal p a r e c e q u e l a c u e s t i ó n d e An a L u i s a m e o b l i g a a p e l e a rm e c o n m e d i o m u n d o . Mi s c o m p a ñ e r o s y a n o m e d i c e n n a d a a u n q u e m e s i g u e n v i e n d o c o m o a u n b i c h o r ar o . E n l a c as a m i s h e rm a n a s s e b u r l a n y s o s p e c h o qu e y a s a b e n t o d a l a h i s t o ri a . ( S u a m i g a Ad e l i n a s e d i v i e rt e c o n t a n d o v i d a y m i l a g ro s d e V e r a c r u z e n t e r o . C o m o a A d e l i n a n a di e l e e c h a u n l a z o , s u e s pe c i a l i d a d e s l l e v a r u n r e g i s t r o de quién se acuesta con quién.) P e r o ¿ q u é e s t a r á p a s an d o e n J a l a p a? ¿ P o r q u é n o m e c o n t e s t a A n a L u i s a ? ¿ S e r á v e r d a d l o qu e m e d i j o C a n d e l a r i a ? ¿ L o h a b r á i n v e n t a d o s ó l o p o r e n v i d i a? ( A n a L u i s a e s m á s j o v e n y m á s gu a p a q u e e l l a . ) □ E n v e z d e e s t u d i a r t ri go n o m e t r í a e s t a b a l e y e n d o Las minas del rey Salomón c u a n d o s o n ó e l t e l é f o n o . E ra A n a L u i s a q u e h o y v o l v i ó d e Jalapa. Muy rápido me dijo: - G r a c i as p o r e s c ri b i r m e . M e h e a c o r da d o m u c h o d e t i . N o s v e m o s m a ñ a n a a l s a l i r d e l t r ab a j o . Y a h o r a, p a r a d i s i m u l a r , c o m u n í c a m e c o n l a N e n a. P a s a r é u n a t a r d e y u n a n o c h e h o r ri b l e s . N o r e s i s t o e l d e s e o d e v e r l a. □ ¿ P o r d ón de e m p e z a r? P o r e l p r i n c i p i o: D u r a n n o q ui s o p re s t a r me e l c oc h e p or q u e s i m i p a d r e l l e g a ra a e n t e r a rs e l o m a n d ar í a a l p a r e d ó n . P r o p u s o q u e s al i é r am o s l os c u a t r o. E l y C a n d e l a ri a i r í a n a b u s c a r m e al c o l e g i o y A n a L u i s a n o s e s p e r a r í a c e r c a d e E l P a r a ís o d e l a s T e l as . C an d e l a r i a l e av i s a r í a d e l pl a n . As í f u e . A n a L u i s a e s t ab a e n l a e s q u i n a d e l a t i e n d a. N o p a r e c i ó m o l e s t a p o r q u e v i n i e r a n c o n mi g o l os o t r o s d os .
  17. 17. S a l u d ó a C an d e l a r i a c o m o s i l a c o n o c i e s e d e m u c h o a n t e s , s u b i ó a l a s i e n t o d e a t r á s , s e p us o a m i l a d o y , s i n i m p o rt a r l e q u e l a v i e r a n , me dio un beso. - ¿ A d o n d e v am o s ? - p r e g u n t ó - . M e d a n p e r m i s o h as t a l a s o c h o . - P o r a l l í, a d a r l a v u e l t a - c o n t e s t ó D u r á n - . ¿ Q u é l e s p a r e c e An t ón Lizardo? - M u y l e j o s - r e s p o n d i ó A n a L ui s a . - S í, pe r o e n o t r a p a r t e p u e d e n verlos - a ñ a d i ó Candelaria. - A y , t ú , n i qu e f u é r a m o s a h a c e r q ué c o s a - d i j o An a L ui s a. - N i ñ a, p o r D i o s , n o t e n g a s m al os p e n s a m i e n t o s - s e a p r e s u r ó a c o m e n t a r D u r a n c o n v o z d e c i n e m e x i c a n o - . E s q u e s i n o s c ac h a n e n la movida chueca y le cuentan a mi general, el viejo me fusila por a n d a r d e e n c a m i n a d o r d e a l m as a q u í c o n s u m u c h a c h i t o. E l l a s s e ri e ro n , y o n o . Me m o l e s t ó e l t o n o d e D u rá n . Pe r o q u é i b a a c on t e s t a r l e s i m e h a c í a u n f a v o r y m e h a l l a b a e n s u s m a n o s . D u r á n s a l i ó a I n d e p e n d e n c i a y s e f u e r e c t o po r D í a z Mi r ó n h a s t a e n t r a r e n l a c a r r e t e r a a B o c a d el R ío y A l v a r a d o . C u a n d o pa s a m o s f r e n t e a l c u a r t e l d e L a B o t i c a r i a, D u r á n a d v i r t i ó , m i e n t r a s m e observaba por el espejo: - A g á c h a t e , n i ñ o, n o t e v a y a n a d es c u b r i r p o r q u e e n t o n c e s s í p a u pau. T u v e q u e f i n g i r u n a s o n r i s a pu e s e n o j a r m e h u b i e r a s i d o r i d íc u l o. D e t o d os m od o s s e n t í r a b i a d e q u e D u r á n m e t r at ar a c o m o a u n b e b é p a r a l u c i rs e a n t e l a s m u c h ac h a s . I b a a m e di o m e t r o d e A n a L u i s a, l a m i r a b a s i n at r e v e r m e a a b r i r l a b o c a . D e s p u é s d e h a b e r l e e s c r i t o c a r t as n o s ab í a q u é d e c i r l e n i c ó m o h ab l a rl e a n t e e x t r a ñ o s . D u r á n , e n c a m b i o , m a n e j ab a a t o d a v e l oc i d a d, l l e v a b a c as i i n c r u s t a d a e n é l a C an d e l a r i a y d e v e z e n c u a n d o s e v o l v í a h a c i a n o s o t ro s .
  18. 18. A n a L u i s a m e p a r e c i ó m uy d i v e r t i d a c o n e l j u e g o . M e s o n re í a p e r o t a m p o c o h ab l a b a. H a s t a q u e a l f i n m e d i j o c o m o p a r a q u e l a o y e r an los demás: - V e n , a c é r c at e : n o m u e r d o . N o m e g u s t ar o n s u s p a l ab r a s . S i n e m b a r g o a p r o v e c hé l a f r a s e p a r a deslizarme en el asiento, pasarle el brazo, tomarle la mano y besarla e n l a b o c a. T r a t é d e h a c e r l o e n s i l e n c i o p e r o d e t o d o s m o d o s h u b o un chasquido. Durán gritó: - E s o , n i ñ o s , m u y b i e n : a s í s e h ac e . M e p a r e c i ó t a n i m b é c i l q u e s e n t í g a n a s d e c on t e s t a r l e : " T ú n o t e m e t a s , c ab ró n ". M e a g ua n t é : s i p e l e a b a c o n é l l o e c h a r í a t o d o a p e r d e r y l o i m p o rt a n t e e s q u e A n a L u i s a y y o í b a m o s a e s t a r, al m e n os r e l at i v a m e n t e , s o l o s . S e r í a n c o m o l a s s e i s y m e d i a d e l a t ar d e c u a n d o d e j a m o s at r ás l a E s c u e l a N a v a l y e n t r a m o s e n l a p l ay a . N o s f u i m o s h as t a m u c h o m ás l e j o s d e do n d e l os pe s c ad o r e s t i e n d e n s us r e d e s y s u s b a rc a s . B a j a m o s d e l c o c h e . E l l a s d o s s e a d e l a n t a r on a v e r a l g o e n l a a r e n a y s e d i j e r o n c o s as q u e n o e s c u c h é . D u r a n s u s u r r ó e n t re d i e n t e s : - S i n o t e l a c o g e s ah o r a e s qu e d e pl a n o e re s m uy pe n de j o. E s t a y a a n d a m ás r o t a q u e l a p u t a m a d re . D u r a n n u n c a m e h a b í a h a b l a d o a s í. N o m e p u d e a g u a n t a r y l e contesté: - M e j o r t e c a l l a s ¿ n o ? A t i q u é c h i n g a d o s t e i m po r t a , c a r a j o . N o re s po n di ó . E l y C a n de l a r i a s e a b ra z a r o n y v o l v i e -
  19. 19. ron al Buick. Ana Luisa y yo, tomados de la mano, nos alejamos caminando por la orilla del mar. La brisa era tan fuerte que le alzaba la falda y pegaba la blusa de Ana Luisa contra sus senos. Nos sentamos en un tronco arrojado por la marea al pie de los médanos. -Ana Luisa, quiero hacerte varias preguntas. -No tengo ganas de hablar. Además ¿no que ya te andaba por quedarte a solas conmigo? Bueno, aquí me tienes, aprovecha, no perdamos el tiempo. -Sí pero quisiera saber... -Ay, hombre, seguramente ya te llegaron con chismes. No hagas caso. ¿0 qué: no me quieres, no me tienes confianza? -Te adoro -y la abracé y la besé en la boca. Tocó mi lengua con la suya, la estreché y empecé a acariciarla. -Te amo, te amo, te amo. Me gustas mucho -me decía con un apasionamiento desconocido. Y sin saber cómo ya era de noche, ya estábamos rodando por la arena sin dejar de besarnos, le metía la mano por debajo de la blusa, le acariciaba las piernas y estuve a punto de quitarle la falda. (Si alguien ve este cuaderno se me arma el escándalo, pero debo escribir lo que pasó hoy.) De repente nos dio en los ojos una luz cegadora. Pensé: es una broma de Durán. No: el Buick estaba muy lejos y seguía con los faros apagados. Era un autobús escolar que se acercaba por la playa. No tengo la menor idea de qué iban a hacer a esa hora las alumnas de la escuela de monjas. Tal vez a buscar erizos, conchas o algas para un experimento, quién sabe. Ana Luisa y yo nos levantamos y, otra vez tomados de la mano, seguimos caminando por la orilla como si nada. El autobús se estacionó casi frente a nosotros. Bajaron muchas niñas de uniforme gris y dos monjas.
  20. 20. Nos miraron con tal furia que tuvimos que refugiarnos en el coche, no sin antes sacudirnos la arena que nos había entrado hasta por las orejas. Candelaria se estaba peinando y Duran se metía la camisa en los pantalones. -Malditas brujas, nos aguaron la fiesta -dijo. -Vámonos a otro lado -propuse. -No, ya es tardísimo. Mejor nos regresamos -contestó Ana Luisa. -Sí, ya hay que volver. Imagínate si tu papá se entera de este desmadre -añadió Durán. -¿Qué tiene? -Nos pone una friega de perro bailarín y ya no podremos salir de nuevo los cuatro-. En otras palabras Durán quería decirme: 4Y sin mi ayuda nunca volverás a estar a solas con Ana Luisa en un lugar apartado". El cambio de Duran me sorprendió. Entendí mi acierto al ponerle un alto. El regreso fue extraño: nadie hablaba. Pero yo tenía abrazada a Ana Luisa y la besaba y acariciaba por todas partes sin importarme ya que nos vieran. La dejamos a la vuelta de su casa. Se fue sin decirme cuándo nos volveríamos a ver. Nos despedimos de Candelaria. Durán me llevó al baño de un restaurante. Me lavé la cara y me peiné, me puse pomada blanca en los labios hinchados y loción en el pelo. No sabía que Durán lleva siempre estas cosas en la cajuela. Desde luego, al regresar hubo gran lío con mi mamá por la tardanza y por no haber llamado. (Mi padre está en México y no vuelve hasta el lunes.) Durán se portó bien. Dijo que me estaba enseñando a manejar en carretera y se nos ponchó una llanta. He escrito mucho y estoy cansadísimo. No puedo más.
  21. 21. □ A cambio de ayer hoy fue un día espantoso. Estuve ido en clase. Por la noche mi mamá dijo: -Ya s é q u e a n d a s c o n esa m u c h a c h a. S ó l o t e v o y a h a c e r u n a a d v e r t e n c i a: n o t e c on v i e n e . Q u i s i e r a s ab e r c ó m o s e e n t e r ó . □ A n a L u i s a l l a m ó . T u v e l a s u e rt e d e c o n t e s t a r e l t e l é f o n o . S ó l o a l c a n z ó a d e c i r m e q u e m e e s p e r ab a e n e l m al e c ó n a l a s s i e t e y m e di a. E s t u v o m u y c a r i ñ o s a y m e r o g ó q ue n o v o l v i é r a m o s a s al i r c o n D u r á n y C a n de l a r i a. L o m a l o e s q u e s ó l o a s í d i s p o n go d e l B u i c k, q u e e s e l v e h í c u l o p r i v a d o ; e l y i p n o p ue d e m a n e j a r l o n a d i e qu e n o s e a de l e j é r c i t o . N o m e a t r e v í a p r e g u n t ar l e a c e r c a d e l o q u e m e d i j o C a n d e l a r i a. P e n s a r í a q u e n o l e t e n g o c o n f i an z a. A n a L u i s a m e c o n t ó q u e m i s h e rm a n a s l a s a l u d a r o n m u y f rí a m e n t e . E s d e c i r, y a s e s a b e t o d o e n l a c a s a . . . P o r n a d a d e l m u n d o d e j a ré a A n a L u i s a . □ T a m b i é n h oy e s t uv e h e c h o u n i d i o t a e n c l a s e . V o y c a d a v e z p e o r h a s t a e n l a s m a t e ri a s q u e a n t e s d o m i n a b a. C u a n d o m i p a d r e v e a l a s c a l i f i c a c i on e s va a ser un desastre. No pu e d o estudiar ni c o n c e n t r a r m e . T o d o e l t i e m p o e st o y p e n s a n d o e n A n a L u i s a y e n c o s as . □ ¿ P o r q u é s e r á q u e A n a L u i s a s i e m pr e m e p r e g u n t a y e n c am b i o s e n i e g a a c o n t a r m e d e e l l a y d e s u f a m i l i a ? S u p o n go q u e s e a v e r g ü e n z a d e s u p a d r e p o r q u e t i e n e u n c a r r o d e e s o s c o n m ag n a v o z y a n d a p o r l o s p u e b l os v e n di e n d o re m e di os c o n t r a e l p al u di s m o y l a s l om b r i c e s , c a l l i c i d a s , t i n t u r a p a r a l a s c an a s , v e l a d o r a s a n t i m o s q u i t o s , r at o n e r a s
  22. 22. y n o s é c u án t as p o r q u e r í a s . S u t r ab aj o n o t i e n e n a d a d e m al o . M á s d e b e r í a a v e r g o n z a r m e e l q u e m i p a d r e s e h ay a g a n a d o l a v i d a derramando sangre A n a L u i s a n o q u i e re m u c h o al s e ñ o r p o r q u e j a m á s e s t á e n c as a , l a h a h e c h o s u f r i r c o n v a r i as m a d r a s t r a s y, c o m o e s h i j a ú n i c a, l a p u s o a t r a b aj a r d e s d e m u y c h i c a . A e l l a l e g u s t a r í a s e g u i r e s t u d i an d o . E s m u y i n t e l i g e n t e pe r o c o m o s ó l o l l e gó a c u a r t o d e p r i m a r i a n o l e e s i n o h i s t o ri e t a s , s e s a b e d e m e m o r i a e l Cancionero Picot, e s c uc h a l o s n o v e l o n e s d e l a r a d i o y a d o r a l as pe l í c u l a s d e P e d ro I n f a n t e y L i b e rt a d L am a r q u e . M e h e r e í d o u n p o c o d e s u s g u s t o s . Ha g o m a l p u e s q ué c ul p a t i e n e e l l a s i n o l e h a n e n s e ñ a d o ot r a c os a. C u a n d o m e n o s e l o t r o d ía l a d e f e n d í a n t e A d e l i n a . S e b u rl a b a d e A n a L u i s a p o r q u e f u e ro n a v e r Ambiciones que matan y no la e n t e n d i ó p ue s n o l e d a t i e m p o de l e e r l o s l e t re r os e n e s p a ñ o l . ( A n a L u i s a m e c o n t ó s u v e rs i ó n d e (Quo v a d i s ? es como para ponerse a l l o r a r. ) S u f al t a d e e s t u d i o s r e s u l t a u n p r o b l e m a. N o o b s t a n t e , p u e de r e m e d i a r s e y a d e m ás v e o e n e l l a c u a l i d a d e s q u e l a c o m p e n s a n . N o t e n g o d e re c h o a c ri t i c a r l a. A m o a An a L u i s a y l o d e m á s n o i m p or t a . □ U n d í a h o r r i b l e . A n a L u i s a s e f ue o t r a v e z a J a l a p a . S o p l ó u n n o r t e , s e i n un d a r o n l a s c a l l e s y e l j a rd í n de l a c as a . Me p e l e é c o n l a N e n a p o r q ue di j o: -Oye, a ver si e x h i b i é n d ot e c on e s a te b us c a s tipa q u e un a novia decente y no sigues a n d a m an o s e á n d os e c o n t od o s . P o r f o rt u n a n o e s t a b a n a d i e m á s . L a N e n a, n o l o du d o, v a a c o n t a r l e a m i m a m á q u e l a i n s u l t é y s e b u r-
  23. 23. l a r á d e m í c o n M a ri c a r m e n y A d e l i n a p o r q u e d i j e q u e e s t ab a orgulloso de Ana Luisa y la quería mucho. Bueno, ya confesé, ya n a d a t e n g o qu e o c ul t a r . □ Este d o m i n g o am a n e c í t a n t r i s t e qu e n o e n c o n t r é t ue r z a s p ar a l e v a n t a r m e de l a c a m a. C o n e l p re t e xt o d e q u e m e d o l í a n l a c a b e z a y l a g a r g a n t a pa s é h o r a s p e n s a n d o e n qu é h a r á A n a L u i s a y c u á n d o r e g r e s a r á d e J a l a p a . L o pe o r f u e q u e m i m a m á m e un t ó e l pe c h o c on antiflogestina y por poco me vomito. □ Humillación t o t al . E l d i r e c t o r m e m a n d ó l l a m ar a s u de s p ac h o. D i j o q u e m i s c al i f i c a c i o n e s v a n p a r a ab a j o e n pi c ad a y m i c o n d u c t a f u e r a de l a es c ue l a es y a e s c an d al o s a. S i n o me c o rr i j o de in m e d i a t o , h a b l a r á c o n m i p a d r e y l e re c o m e n d ar á q u e m e i n t e rn e e n H i j o s d e l E j é r c i t o, q u e e s c om o u n a c o r re c c i on al . E l m al d i t o s a p o c a p a d o me e c h ó u n s e rm ó n . I n s i s t i ó e n q u e n o t e n g o e d a d pa r a a n d a r c o n m u j e r e s qu e m e v a n a perder y a volverme un guiñapo. L a s e x u a l i d a d e s u n a m a l di c i ó n q u e l a n zó D i o s c on t r a e l g é n e r o h u m a n o y l a ú n i c a m a n e r a d e e n c a u z a r l a e s d e n t r o d e l m at r i m o n i o, s e n t e n c i ó e l m u y h i p ó c r i t a. ¿ P e n s a rá q u e n a d i e s e e n t e r a d e c u a n d o p a r a e l o j o q u e l e b i zq u e a m i r á n d o l e s l a s pi e r n as a l as m u c h a c h a s ? T u v e q u e a gu a n t a r e l m a n g u e r a z o c on l a v i s t a b aj a y d i c i é n d o l e a t o d o c o m o e l a u t é n t i c o p e n de j o q u e s o y : - S í, s e ñ o r d i r e c t o r, t i e n e u s t e d r a z ó n , s e ñ o r d i re c t o r, l e p r o m e t o q u e n o s e r e p e t i r á, s e ñ o r d i r e c t o r. P a r a t e r m i n ar l a j o d a, m e d i o d e p a l m a d i t as c o n s u m a n o s e b o s a:
  24. 24. - T ú t i e n e s b u e n a m a d e r a, mu c h a c h o. T o d o s c o me t e m o s e r r o re s . Sé m u y b i e n qu e p r o n t o e s t a r ás d e n ue v o p o r e l b u e n c am i n o. A n d a , vuelve a tu salón v no les cuentes nada a tus compañeros. A s í p u e s , y a e l m u n d o e n t e r o s ab e l o d e A n a L u i s a y t o d o s , s i n e x c e p c i ó n , e s t án e n c o n t r a . S e r í an m á s c o m p a s i v o s s i y o h u b i e r a m a t a d o al t i p o q u e v i m u e r t o . Q u é l e s i m p o rt a l o q u e A n a L u i s a y y o hagamos. □ T o d o si g u e i gu a l. E xt r añ o a A n a L uis a . ¿ Q u é h a rá , c u án d o v ol v e r á, por qué no me escribe? □ Las c o s a s v a n d e m a l e n pe o r. C o m í e n B o c a d e l R í o c o n t o d a m i f a m i l i a y Y o l a n d a , u n a am i g a gu a p í s i m a d e m i s h e r m a n a s . E n u n m o m e n t o e n q u e m i s p a d re s f u e r on a o t r a m e s a , p a ra s al u d a r a d o n A d o l f o R u i z C o r t i n e s , e l v i e j i t o qu e d e n t r o d e p o c a s s e m an a s s e r á p r e s i d e n t e , e l l a s m e e c h ar o n i n d i r e c t a s , d i j e r o n q u e G i l b e r t o - e l h e r m an o d e Y o l a n d a, u n s a n g r ó n q u e e s m uy a m i go d e P a b l o - a n d a t o d a l a vi d a c o n s i r vi e n t a s e n ve z d e f i j a r s e e n l a s m u c h a c h a s d e l a escuela. -Las gatas h a n de tener su no sé qué -dijo Maricarmen mirándome a los ojos-. Porque te aseguro que Gilberto no es el único gatero q u e conocemos. S e n t í g an a s d e e c h a r l e a l a c a r a l a s o p a h i r v i e n t e . Po r f o r t u n a Y o l a n d a c a m b i ó l a c o n v e r s a c i ó n . M a r i c a r m e n o l v i d a q u e d e s pu é s d e t o d o s u G a b r i e l i t o e s u n p o b r e di a b l o a u n q u e s e a h i j o d e u n g r a n i n d u s t r i a l y t e n g a m u c h o d i n e r o . P o r l o q u e h a c e a l a N e n a, e l ú n i c o n o v i o q u e h a p e s c a do e r a u n c a p i t an ci l l o d e i n t e n d e n c i a. L o q u e p a s a e s q u e l e s g u s t a r í a e n j a re t a r m e a A d e l i n a . Q u é h o r r o r . A n t e s m u e r t o q u e s o p o r t a r a e s a b al l e n a .
  25. 25. □ H a c e t re s d í a s q u e m i p a d r e n o s e p r e s e n t a e n l a c a s a. M i m a m á l l o r a t o d o e l t i e m po . L e p r e g u n t é a M a r i c a r m e n q u é p a s ab a . M e c o n t e s t ó : - N o t e m e t a s e n d o n d e n o t e l l a m an . □ Regresó mi padre. Aseguró que había ido a Jalapa a tratar de a s u n t o s m i l i t a r e s c o n e l f u t u ro p re s i d e n t e . ( S e t e m e q ue h ay a u n a r e b e l i ó n pue s al g u n os g e n e r al e s l o a c u s an d e s e r u n t r a i d o r q u e c o l ab o r ó c on l os n o rt e am e r i c a n os c u a n d o i n v a d i e r o n V e r a c r u z e n 1 9 1 4 . S e g ú n m i f a m i l i a, e s u n a c a l u m n i a p o r q u e R u i z C o rt i n e s , a un q u e n o s e a b r i l l an t e n i s i m p á t i c o al e s t i l o d e M i gu e l Al e m án , e s u n h o m b r e h on r a d o . C u a n d o m e n o s n o p a r e c e u n l a d r ó n c o m o l o s d e m á s : l o ún i c o q ue l e g u s t a e s s e n t a rs e a j u ga r d o m i n ó e n l o s p o r t a l e s . Ot ro s a s e g u r a n q u e , p o r s e r t a n an c i a n o , n o l l e g a r á v i v o a l c a m b i o d e po d e r e s . T i e n e c a s i s e s e n t a a ñ o s , c o m o e l c u r a H i d a l g o y V e n u s t i a n o C a r r a n z a , l a s m o m i a s m á s v e t us t a s d e l a h i s t o ri a d e México.) S i m i p a d re f u e a a r r e gl a r c o s a s o f i c i a l e s p u d o h a b e r l l a m a d o p o r t e l é f o n o ¿ n o e s c i e rt o? D u r á n , q ui e n d e s de l u e g o l o ac o m p añ ó c om o c h o f e r, s a b e t o d a l a v e r d a d p e r o n o v a a d e c i r m e u n a p al a b r a. ¿ H a b r á visto Durán a Ana Luisa? Imposible, ni siquiera yo tengo su direcc i ón e n J a l a pa . □ Me s a l v é de m i l a g r o. E s t a b a s o l o c u an d o l l e g ó e l c a r t e r o. R e c o g í l a c o r r e s po n d e n c i a. U n s o b r e s i n r em i t e n t e m e d i o m a l a e s pi n a. A u n q u e e s t ab a d i ri g i d o a m i p a d r e l o a b r í , a r i e s go d e e n c o n t ra r u n a c a r t a n o r m al . M i p r e s e n t i m i e n t o n o f a l l ó : e r a u n a n ó n i m o . E n l e t r as de El Dictamen, p e g a d a s m a l a m e n t e c o n g o m a, d e c í a :
  26. 26. UNO, DOS, TRES: PROBANDO, PROBANDO. LA SOCIEDAD VERACRUZANA, ESCANDALIZADA POR LA CONDUCTA DE USTED Y DE SU HIJO. SI ESTO HACE AHORA EL NIÑITO ¿QUÉ SERÁ CUANDO CREZCA? INTÉRNELO EN UN REFORMATORIO CUANTO ANTES, EVITE QUE LO SIGA DESGRACIANDO EL MAL EJEMPLO QUE LEDA USTED CON SU LIBERTINAJE Y SU SERVILISMO ANTE EL SUPERLADRÓN MIGUEL ALEMÁN Y EL TRAIDOR RUIZ CORTINES. AQUÍ TODOS SOMOS DECENTES Y TRABAJADORES. ¿POR QUÉ SIEMPRE NOS MANDAN DE MÉXICO GENTE DE SU CALAÑA? REPUDIAMOS A FAMILIAS CORRUPTAS COMO LA SUYA. DE TAL PALO TAL ASTILLA. VIGILAMOS. SEGUIREMOS INFORMANDO. LAS PAREDES OYEN TODO SE SABE. N0 HAY CRIMEN IMPUNE. QUIEN MAL ANDA MAL ACABA. ¿ENTERADO? CAMBIO Y FUERA. V o y a q u e m ar l o ah o r a m i s m o y a e n t e r r a r l a s c e n i z a s e n e l j a rd í n . N u n c a h a b í a v i s t o u n a n ó n i m o d e v e r d a d . C re í q u e s ó l o e x i s t ía n e n l a s p e l í c u l a s m e x i c a n as . N o m e i m a g i n o q u i é n p u e d e h ab e rl o m a n d a d o n i p o r q u é l o e n v i ó a l a c a s a y n o a l a zo n a m i l i t a r. N o s e r á n i n gu n o d e m i s c o m p a ñ e r o s n i u n a a m i g a d e m i s h e r m a n a s . ( D i c e n q u e A d e l i n a e s c ri b e a n ón i m o s pe r o n o c re o q u e s e a t r e v i e r a a h a c e r l o c o n m i p a d r e . ) N a d i e q u e y o c o n o zc a t e n d r í a l a p a c i e n c i a d e r e c o rt a r l e t ri t as e i r l a s pe g a n d o h o r as y h o r a s . A d e m á s a l l í s e u s a n p a l a b r a s n o e m p l e a d a s po r l a g e n t e qu e m e p a r e c e r í a s o s pe c h o s a .
  27. 27. Me suena un poco al lenguaje del director, que además es radioaficionado; pero él qué tiene que andar hablando a nombre de la sociedad veracruzana si tampoco es de aquí. No, el director no se atrevería a meterse con mi padre: sabe que es capaz de darle un balazo. Y aunque lo aborrezco, el director no me parece tan bajo como para mandar un anónimo. □ Le doy vueltas y vueltas y todavía no lo creo. A lo mejor me equivoque y es una mala interpretación. Quién sabe. Resulta que fui a ver a Candelaria con la esperanza de que me tuviera carta de Ana Luisa. Nunca antes la había visto sin Durán. Como la farmacia estaba llena de clientes, me llamé) a una esquina del mostrador, se puso insinuantísima y me dijo: -Tú tomas muy en serio las cosas. Deberías divertirte, pasarla bien y no ser tan a la antigüita. ¿Cuándo quieres que echemos una buena conversada? Te voy a dar algunos consejos. -Cuando quieras. Nos ponemos de acuerdo con Durán. -No, no le digas nada. Ni siquiera le comentes que hablamos. Mejor nos vemos tú y yo solitos. ¿Qué te parece? -Pues, este, digo, bueno, es decir... Tú eres su novia ¿verdad? -Sí, pero no nacimos pegados. ¿Qué tiene de malo que tú y yo nos reunamos? Me caes muy bien ¿sabes? Duran no es mala gente pero es muy soldadote. En cambio tú eres finito, bien guapito, y no estás tan maleado. -Oye, es que francamente no sé qué pensar. Me da pena. -¿Pena? ¿Por qué pena? Mi hijito, recuerda que después de todo Duran es tu ga-to, tu cria-do. Además lo crees muy tu amigo pero no tienes la menor idea de lo que dice de ti y de tu familia; de que eres un niñito consentido y más bien tontito; de lo feas y resbalosas que son tus hermanas; de que tu papá no es un militar sino un tirano y un ladrón que hace negocio hasta con los frijoles de la tropa y un viejo verde que todo se lo gasta en muchachitos. Porque has de saber...
  28. 28. Candelaria iba a seguir diciendo horrores cuando el dueño de la farmacia le llamó la atención y le recordó que estaba prohibido conversar en horas de trabajo. Antes de que saliera alcanzó a pedirme: -Llámame aquí o búscame en mi casa. Ya sabes dónde. No tengo teléfono. ¿Qué hago? ¿Le hablo o mejor no? No, para qué meterme en más líos. Y sobre todo no puedo traicionar a Ana Luisa ni tampoco a Duran. □ Muy querida Ana Luisa: ¿Cómo estás? ¿Por qué no me escribes? Te extraño mucho, me haces mucha falta. Regresa pronto. Necesito verte. Recibe muchos besos con todo mi amor. Acababa de ponerle esto en una tarjeta postal (dentro de un sobre) cuando llegó Duran muy misterioso a darme una carta que Candelaria le había entregado por la mañana. Sospecho que ellos dos la abrieron poniéndola al vapor y después la pegaron con engrudo. No puedo ser tan desconfiado. La copio tal como está: Querido Jorge perdóname que te escriva poquito pero estoy cuidando a mi papá, derrepente se puso malo de un disjus-
  29. 29. to que tubo, gracias a Dios no es nada grabe., estará bueno pronto y enseguida vuelvo. Jórge estoy muy triste sin ti, pienso que no vas acordarte de mi y te vas a fijar en otras muchachas que no te dén tanto problema como yo te e dado. Pero mejor no lo agas porque yo te quiero muchísimo de verda ni le imajinas cuanto y me muero de ganas de berte, ojala que muy pronto. A Diós Jórge, resibe muchos besos y mi amor que es siempre tuyo y quiéreme No se que pensar. Además ¿cómo sabe Ana Luisa que me ha dado problemas? □ Tenía que ser: ya le llegaron con el chisme a mi padre. ¿Quién habrá sido? La Nena jura que no fueron ni ella ni Maricarmen. Le creo porque cuando menos la Nena es sincera y siempre da la cara. Entonces ¿será alguien de la escuela? Imposible: temblarían en presencia del general. Estuvo mucho más duro que la entrevista con el director. Dijo que mientras él me mantenga mi obligación es estudiar y obedecer. Cuando trabaje y gane mi dinero podré tener miles de mujeres, aunque es el peor camino, me lo dice por experiencia (caramba). Supone que gran parte de culpa la tiene mi afición excesiva por los libros. En vez de leer tanto y encontrar el mal ejemplo en las novelas de amor y de aventuras debería hacer más deporte y sobresalir en los estudios. Cuando nací su ilusión era verme convertido en cadete del Heroico Colegio Militar. Lo he decepcionado por completo y es muy doloroso para él. M i p a p á s e r á m u y g e n e r a l y t o d a l a c os a p e r o n o e n t i e n d e c ó m o a n d a e l a s u n t o: m e i n f o rm ó q ue, d e ah o r a e n a de l a n t e y h a st a n u e v a o r d e n , n o pod r é i r a n i n gú n l a d o s i n o me ac o m p añ a y me v i gi l a D u rán (!).
  30. 30.   □ H a c e r a t o , c u a n d o m e h a b í a e s c a p a d o p o r l a a zo t e a p a r a r o n d a r , c o m o t o d a s l a s n o c h e s , l a c a s a d e A n a L u i s a, l a v i b a j a rs e d e u n P a c k a r d ú l t i m o m o d e l o ( ¿ n o c on o z c o e s e P a c k ar d ? ) j u n t o c o n s u m a d r a s t r a. E l l a s n o m e v i e r o n , a l c an c é a e s c o n de rm e t r as l a e s q u i n a. M e i n t ri g a s a b e r q u i é n s e r á e l v i e j o c o m o de u n os c u a re n t a añ o s q u e l a s vi n o a d e j a r . L as ay u dó c on l a s m al e t a s y a l d e s p e di r s e A n a L u i s a l e d i o u n b e s o . A p e s a r de t o d o e s e h om b r e n o e n t r é ) e n l a c a s a . M e d e s e s pe ra n o p o d e r h a b l a r c on e l l a . O j al á m añ a n a m e m a n de a l g ú n r e c a d o c on C a n d e l a r i a . Q u i s i e r a i r a b u s c a r l a o c u an d o m e n o s h a b l a r l e p o r t e l é f o n o a E l P a r a í s o d e l a s Te l a s pe r o e l l a m e l o h a p r o h i b i d o: di c e qu e l a r e g a ñ a n y l e de s c u e n t an d e s u s ue l d o. A q u í h a y o t ra c o s a r a r a : s i e l d u e ñ o d e l a t i e n d a e s t a n e s t r i c t o ¿ p o r q u é l a d e j a f a l t a r t an t o y n o l a s u s t i t u y e p o r o t r a e m p l e a d a? N o h e c o n oc i do a n a di e t a n m i s t e r i o s a c o m o An a L u i s a . □ L o q u e m e n os e s p e r a b a : A n a L ui s a f ue a l a f a rm a c i a y l e di o a C a n d e l a r i a u n s o b r e c i t o c o l o r d e r o s a p a r a q u e m e l o e n t re g a s e Durán: Querido Jorge resibí tu targeta, gracias. Espero que lo que voy a decirte no te duela en el alma como ami. Miamor, me
  31. 31. dá mucha tristesa pero no queda mas remedio pues creo ques lo mejor para los dos. Resulta Jórgqe ya no bamos a seguirnos viendo como astaora, se que me entenderás y no me pedirás esplicasiones pues tan poco podría dártelas. Jorge siempre e sido sinsera contigo y te e querido mucho nunca sabrás cuanto deveras, me sera muy difisil olbidarte, ojala no sufras como estoi sufriendo y te olbides pronto de mi. Te mando un ultimo beso con amor M e q ue dé h e l a d o . L ue g o m e e n c e r ré e n m i c u a r t o y m e p us e a l l o r a r c o m o s i t u v i e r a d o s añ o s . Ah o ra t r a t o d e c al m a r m e y h ag o u n e s f u e r z o p o r e s c ri b i r a q u í . N o p ue d o c r e e rl o, n o s o p o r t o l a i d e a d e q u e n u n c a m á s v o l v e r é a v e r a A n a L u i s a . E s t e r r i b l e , e s h o r ri b l e . N o s é , n o s é . N o e n t i e n d o n ad a . □ Pasé u n a n o c h e i n f e r n a l . Durán m e l l e v ó e n e l y i p a l a e s c u e l a y n o h a b l a m o s , a u n q u e e s t oy s e g u r o d e q u e é l y a s ab e y h a s t a v i o l a c a r t i t a q u e e s t ab a e n u n s o b r e s i n p e g a r : C a n de l a r i a n o t u v o l a b u e n a e d u c ac i ó n d e c e r r a r l o . A l s a l i r p as é p o r d o n d e t r a b a j a o t r a b a j a b a A n a L u i s a. V i a s u s a m i g a s p e r o a e l l a n o. M e a c e r q u é , m e m i r a r o n c o n l ás t i m a y m e d i j e r o n q ue n o h a v ue l t o a l a t i e n d a n i c re e n q u e r e g re s e . Se n t í e l i m p u l s o d e p r e s e n t a r m e e n s u c as a p e r o n o t e n g o n i n g ú n p r e t e xt o. N o m e i m p o rt a q u e s e a h u m i ll a n t e , qu i s i e r a ve r l a c u an d o me no s u n a ú l t i m a ve z . P o r c i e rt o : u n P ac k a r d i d é n t i c o a l d e l a o t r a n oc h e s e h a l l a b a e s t a c i o n a d o f r e n t e a E l Pa r a í s o d e l as T e l a s . B u e n o , e l c o c h e e n q u e i b a A n a L u isa n o e s e l ú n i c o
  32. 32. P a c k a r d q u e h a y e n e l m u n d o . P ue d e s e r u n a c a s u al i d a d . M e v o y a volver loco si sospecho de todo lo que veo. □ M i m a d r e e n t r ó s i n a v i s a r y m e e n c o n t ró l l o r a n d o ( a m i e d ad ) . H i z o p r e g u n t a s y l e c o n t é l a ve r s i ó n r o s a de l a h i s t o r i a. E n v e z d e r e g a ñ a r m e , d i j o q u e n o m e p r e o c u p ar a : e l l a s a b í a q u e y o a n d ab a c o n A n a L u i s a y l o p e rm i t i ó s ó l o p a r a q u e m e s i r v i e r a d e a m a r g a e x p e ri e n c i a . E s t o l e s h a p a s a d o y l e s p a s a r á a t o d o s ; n o d e b o d a r l e i m p o rt a n c i a ni s u f ri r por alguien q ue no vale la p e n a; la a d o l e s c e n c i a e s l a e t a p a m á s f e l i z de l a vi d a y , ap a r t e d e e s t u d i a r, m i s ú n i c a s p r e o c u p ac i o n e s d e b e n s e r d i v e rt i r m e y h a c e r am i s t a d e s ú t i l e s p a r a m i p o r v e n i r. M u y p r o n t o h a b r é c re c i d o y e n c o n t ra r é u n a muchacha de mi clase, digna de ser mi novia y que no tenga mala f a m a c o mo An a L ui s a. Ahora ya ni siquiera protesté como antes. No hice el menor i n t e n t o d e d e f e n d e r l a. P o b r e A n a L u i s a . T o d o s q u i e r e n h ac e rl e d añ o . E n r e al i d ad n u nc a s u pe n a d a de el l a. N o c r e o p o d e r e n a m o r a rm e d e o t r a. . . ¿ Y s i t o d o c a m b i a ra d e rep e n t e y An a L ui s a v i ni e r a a d e ci r m e q u e r e c o n s i d e r ó y e s t á a rr e p e n t i d a d e h a b e r m e de j a d o ? N o, e s u n a i m b e c i l i d a d; e s t o n o v a a o c u r r i r, d e q u é s i r v e h ac e r m e i l u s i on e s . □ Días, s e m an a s s i n e s c r i b i r n a d a e n e s t e c u a d e rn o . P a r a qu é , n o t i e n e o b j e t o . S i al g u i e n l o v e s e b u r l ar á d e m í. □ Tuve u n s u e ñ o m u y t r i s t e . E s t á b a m o s e n l a c i u da d d e M é x i c o . A n a L u i s a s e i b a y n o v ol v e r ía n un c a. P a ra v e r-
  33. 33. nos por última vez me citaba en La Bella Italia, una nevería que no conoce pues nunca ha estado en la capital. La cita era a la una. Yo tomaba un tranvía que se paraba por falta de electricidad. Entonces me iba corriendo por una avenida que tenía en medio árboles -¿Amsterdam, Mazatlán, Álvaro Obregón?- El dolor de piernas me obligaba a sentarme en una banca. En esc 1 instante aparecía la Nena del brazo de Durán. -Vamos a casarnos en la iglesia -me decía-. Y tú, niño, ¿adonde te diriges tan apresurado? No me digas que Ana Luisa te está esperando en el malecón. -No, cómo crees: voy a un partido de fútbol -contestaba. La Nena y Duran me hacían conversación. Me desesperaba el no poder zafarme y continuar mi camino hacia La Bella Italia. Hasta que al fin seguía corriendo v me cruzaba con un entierro. Encontraba a una señora vestida de luto. Era mi madre: -Van a enterrar al que te dio la vida y tú, en vez de ir a Horario en el cementerio, corres al encuentro de una mujerzuela. Le pedía perdón y reanudaba mi carrera. Al llegar a La Bella Italia eran las tres en punto y ya no estaba Aria Luisa. Aparecía Candelaria con delantal, sirviendo las mesas: -Ana Luisa te espere) mucho tiempo. Tuvo que irse para siempre y no dejó dicho adónde... □ Dos meses sin verla, seis semanas desde que recibí su última carta. En vez de olvidarla siento que la quiero más. No importa que sea cursi el decirlo. □ Le hice unos versos, tan malos que preferí romperlos. ¿Qué hará, dónde estará y con quién? Todas las noches rondo su casa. La encuentro siempre cerrada y a oscuras. ¿Habrá vuelto a Jalapa o estará en México?
  34. 34. □ Lo más triste de todo es que ya me estoy resignando. Pienso que tarde o temprano lo de Ana Luisa tenía que acabarse pues a mi edad no iba a casarme con ella ni nada por el estilo. Además todo parece en calma desde que no nos vemos. En la escuela ya me hablan, en la casa me tratan bien, puedo estudiar, leo muchísimo y -al menos que yo sepa- no ha llegado otro anónimo. Pero no me importaría que todo fuera como antes, o aun peor, con tal de volver a estar cerca de Ana Luisa. □ Me preocupa Ana Luisa. Me duele no poder ayudarla. Supongo que le está yendo muy mal y su vida va a ser horrible sin que ella tenga culpa alguna. Aunque si lo pienso bien y me fijo en la gente que conozco o de quien sé algo, la vida de todo el mundo siempre es horrible. □ Mil años después llegaron las cosas que habíamos dejado en México, entre ellas el baúl en que mi madre guarda las fotos. En vez de estudiar o de leer me pasé horas contemplándolas. Me cuesta trabajo reconocerme en el niño que aparece en los retratos de hace ya mucho tiempo. Un día seré tan viejo como mis padres y entonces todo esto que he vivido, toda la historia de Ana Luisa, parecerá increíble y más triste que ahora.
  35. 35. No entiendo por qué la vida es como es. Tampoco alcanzo a imaginar cómo podría ser de otra manera. □ Escribo a las doce y media. No fui a clases. Mis padres cumplen hoy veinticinco años de matrimonio. Vendrán a comer el gobernador, el comandante de la región militar que está por encima de la zona a cargo de mi padre, el presidente municipal, el capitán del puerto, algunos senadores, diputados y líderes obreros, el jefe de la policía, el representante del P R I , el administrador de la aduana y no sé cuántos más. En vez de que Eusebia la preparase como todos los días, un cocinero del Prendes vino a hacer la comida. No voy a probar nada. No volveré a comer nunca. Soy tan imbécil que a mi edad no había relacionado los llamados placeres de la mesa con la muerte y el sufrimiento que los hacen posibles. Vi a los ayudantes del cocinero matando a los animales y quedé horrorizado. Lo más espantoso es lo que hacen con las tortugas o quizá el fin de las pobres langostas que patalean desesperadas en la olla de agua hirviendo. No quiero imaginarme lo que serán los rastros. Uno debería comer nada más pan, verduras, cereales y frutas. Pero ¿de verdad no sentirán nada las plantas cuando uno las arranca, las corta, las cuece, las muerde y las mastica? □ ¿He dicho que me encanta Yolanda? Es tan guapa como Ana Luisa o quizá más hermosa todavía. Jamás he hablado a solas con Yolanda pero hoy me entristecí (como idiota) porque tampoco volveré a verla. Vino a despedirse de Maricarmen y de la Nena: se va a estudiar a Suiza. A su hermano Gilberto lo mandan a la
  36. 36. Culver Military Academy en Indiana. Su padre se hizo multimillonario en el régimen que está por acabar. A muchos que conocemos les pasó lo mismo. Si en México la mayoría de la gente es tan pobre ¿de dónde sacarán, cómo le harán algunos para robar en tales cantidades? Yolanda nos contó que la semana pasada Adelina intentó suicidarse porque eligieron reina del próximo carnaval a Leticia, su peor enemiga. Adelina metió la cabeza en el horno de la estufa y abrió la llave del gas sin encender el fuego. Cuando empezó a sentirse mal, salió corriendo y antes de desmayarse vomitó por toda la sala. En su nota de suicida Adelina no culpaba a su envidia por Leticia sino a la forma en que la tratan su madre y su hermano. El capitán abofeteó a la señora y le dio una golpiza feroz a Óscar. Pobre capitán. Cuánto quiere a Adelina. No se da cuenta de que su hija es un monstruo de maldad. La Nena, Maricarmen y yo nos moríamos de risa mientras Yolanda narraba y actuaba la tragedia de la gorda. Luego sentí remordimientos: soy tan canalla como Adelina. No está bien alegrarse del mal ajeno, por mucho que deteste a Óscar y a su hermana y aunque estoy casi seguro de que Adelina mandó el anónimo, bien calculado para que se lo achacáramos al director. □ No entiendo cómo es uno. El otro día sentí piedad al ver a los animales asesinados en el patio trasero de mi
  37. 37. c a s a y h oy m e d i v e r t í p i s a n d o c a n g r e j o s e n l a p l a y a . N o l o s e n o r m e s d e l a s r o c a s s i n o l os p e q u e ñ o s y g r i se s d e l a a re n a . C o r r í a n e n b u s c a d e s u cu e v a y y o l o s a p l as t ab a c on f u ri a y a l a v e z d i v e rt i d o. P i e n so q u e e n c i e rt a f o r m a t od o s s o m o s c an g r e j os : c u a n d o m e n os s e e s p e r a a l g u i e n o a l go v i e n e a a p l a s t a rn o s . □ C om o n o h e vu e l t o a s al i r c on C a n de l a r i a y D u ra n i g n o r ab a s i s e g u í a n v i é n d o s e . D u r a n y y o c a s i n o h a b l am o s . S i e n t o q u e h e t r a i c i o n a d o a a l g u i e n q u e - e x c e pt o l a v e z d e A n t ón L i z a r d o - s e po r t ó b i e n c o n m i go . E l d e b e d e s ab e r a l g o d e l a c on v e rs ac i ón e n l a f a r m a c i a pu e s t a m p o c o h a h e c h o e l m e n o r i n t e n t o p a r a q u e v o l v a m o s a i r a n a d a r o a p r á c t i c a d e m a n e j o. E n f i n , d i g o t o d o e s t o p or q u e h o y m e e n c on t r é a C a n d e l a r i a e n e l t r a n v í a. P a r a h a b l a r d e A n a L u i s a s e m e o c u r ri ó i n v i t a r l a a t om a r u n r e f r e s c o e n e l Y u c at á n . E n c u a n t o n o s s e n t a m o s C an d e l a r i a m e p r e g u n t ó p o r e l l a. - ¿ D e ve r d a d n o l o s ab e s ? - l e c o n t e s t é - . P u e s m e c or t ó, m e m an d ó a volar. - N o m e d i g as . N o t e p u e d o c re e r. -Pero si me dejó contigo su última carta. - N o l a l e í, s oy m u y di s c r e t a. . . Q u é t o n t a , q u é b r u t a , q u é p e n de j a : c u á n d o s e v a a e n c o n t r a r a a l g u i e n c o m o t ú. -No te creas, yo quién soy. -Tú eres tú y ya te dije lo que me pareces. S i l e n c i o . E n r o j e z c o . T o m o u n t r a g o d e a g u a d e t am a r i n d o . C a n d e l a r i a m e o b s e r v a i r ó n i c a , s e d i v i e rt e al pon e r m e e n a p r i e t o s . - T e v o y a d e c i r u n a c o s a , J o r g e . Óy e l o b i e n : t u e r r o r f u e t r at a r a A n a L u i s a c om o a u n a m uc h a c h a d e c e n t e y n o c o m o l o q u e e s . T e l o d i g o c on t o d a s s u s l e t r a s : u n a p u t i t a q u e s e a c u e s t a c on v i e j o s r e p u g n a n t e s p a r a s a c a rl e s d i n e ro . L a c u l p a e s d e l b o r r a c h o d e s u p a d r e - u n h u e v ó n a l qu e n o l e g us t a t r a b a j a r - y d e l a m a d r o t a q u e v i v e de c on s e g u i r l e c l i e n t e s a t u n o v i e c i t a .
  38. 38. - O y e , An a L u i s a n o t e h a h e c h o n a d a ; n o t i e n e s p o r q u é h ab l a r a s í d e e l l a. - A h , mi r a n om á s : t o d av í a l a de f i e n d e s d e s p ué s de q u e t e u s a c om o s u t r a p e a d o r y t e po n e l o s c u e r n o s c on m e d i o V e r ac r u z . A y , m i h i j i t o, q u é b ue n o o q u é i m b é c i l e r e s . Oj a l á t o d o s f u e r a n c o m o t ú. P o r e s o m e g u s t a s , po r e s o . . . Pe ro t e n i e g a s a h a c e rm e c as o . - E s q u e . . . N o s é e n re a l i d a d . . . N o , m e j o r d e j a q u e pa s e n l o s e x á m e n e s : t e n g o m u c h o q u e e s t u d i a r y e s t o y m u y at r a s a d o . A p e n a s salga de todo esto te llamo. - ¿ E n s e ri o n o t e g u s t a r í a q u e n o s f u é r a m o s p o r ah í ? - C a n d e l a ri a , c l a r o q u e m e e n c an t a r í a. Y a l l e g a r á e l m o m e n t o . V a s a v e r. - ¿ Y p o r q ué n o ah o r a mi sm o ? -Te j u r o q u e m i s p a p as m e e s pe r a n a c o m e r e n e l c a f é d e L a P a r r o q u i a. A d e m á s t ú t i e n e s q ue re gr e s a r a l a f a rm a c i a. - P o r m í n o t e p re o c u p e s . Yo m e a r r e gl o . Yo s é m i c u e n t o . - M e j o r n os ve m o s l a s e m a n a e n t r a n t e ¿ s í? P e r o , t e l o ru e g o , n o l e v a y a s a d e c i r n a d a a D u r an . - C á l m at e , t u p i n c h e sardo n o v a a s a b e r n i j ot a. A d e m á s y a e s t oy h a r t a d e e s e c h i l a n g o d e m i e r d a . N o s é c ó m o q ui t ár m e l o de e n c i m a. E s u n a au t é n t i c a l at a y n i q u e f u e r a l a g r a n m a r a v i l l a. P u ro hablador, eso es lo que es. Antes de que otra cosa sucediera pagué la cuenta, insistí en que mis padres me esperaban en La Parroquia (mentira) y le juré a Candelaria que iría a buscarla a su casa. En vez de alegrarme la conversación me entristeció. Qué injusto es todo: la que amo me rechaza y repudio a la que me quiere. Tal vez me engaño al suponer esto. ¿Será verdad que le gusto a
  39. 39. Candelaria? ¿O nada más pretende utilizarme para fregar a Duran? Desde luego lo que dice de Ana Luisa es una calumnia, una absoluta y total mentira. ¿Por qué todos se ensañarán con ella en esta forma? □ Llevo semanas sin escribir nada. Ahora voy a desquitarme por los días que dejé en blanco. Me acaban de pasar cosas terribles. Será mejor contarlas más o menos en orden. Como mañana es aniversario de la revolución, no hay clases y mis calificaciones han mejorado, pedí permiso para ir a la lucha libre. Me dejaron, siempre y cuando me acompañara Durán. Esto me salvó, quién lo iba a decir. En el cine Díaz Mirón, improvisado como arena de combate, alcanzamos a comprar en reventa boletos de quinta fila. Las preliminares fueron aburridísimas, con luchadores desconocidos. En la estelar se enfrentaron Bill Montenegro mi ídolo cuando en México veía las luchas por televisión- y El Verdugo Rojo, al que más detesto entre todos los villanos. Bill dominó a lo largo de la primera caída, a pesar de que el réferi estaba en contra suya. La ganó con unas patadas voladoras perfectas y una doble Nelson. En la segunda el Verdugo empleó a fondo sus marrullerías y mediomató a Montenegro. Ya para la tercera y última caída todo el público estaba en contra del rudo, excepto Duran que, según creo, tomó esta actitud sólo para molestarme. Montenegro cayó fuera del cuadrilátero y se golpeó la cabe/a contra una silla de ringside. El Verdugo lo tomó de los cabellos para subirlo a la lona, lo sujetó en un candado, lo estrelló contra los postes y le abrió tina herida en la frente.
  40. 40. Bañado en sangre, Bill reaccionó: con unas tijeras voladoras se vengó de su rival y lo arrojó a su vez de las cuerdas. Cambiaron golpes en el pasillo muy cerca de mí. El árbitro los obligó a regresar cuando ya los espectadores intervenían en defensa de Montenegro. La vuelta al ring fue el desastre para Bill. El enmascarado lo hizo chocar de nuevo contra los postes para ahondarle la herida. Yo estaba furioso al verlo sangrar, Como el réferi no hacía ningún caso de los gritos, arroje un elote que me estaba comiendo y le di en la cabeza al Verdugo Rojo. Me aplaudió la gente que se dio cuenta. Pero el villano tomó el elote y le picó los ojos a Bill, con tanta furia que de milagro no lo dejó ciego. Entonces me insultaron los mismos que me habían celebrado. Todo empeoró cuando con una quebradora el Verdugo puso fuera de combate a Montenegro. Llovieron almohadas y vasos de cartón contra el malvado. Condujeron a Bill hacia la enfermería y hubo el rumor de que estaba agonizante. En ese momento unos tipos con facha de estibadores se acercaron a pegarme gritando que yo, un maldito chilango, era el cómplice del Verdugo y el responsable de la muerte del héroe. Serían unos diez o doce y parecían dispuestos al linchamiento. De pronto Du-
  41. 41. r á n s a l t ó p a ra c u b r i rm e , s a c ó l a pi s t o l a , c o r t ó c a r t u c h o y g r i t ó : - L o q u e q u i e r a n c o n é l , c o n m i g o , h i j os d e l a c h i n g a d a . Q u i é n s a b e q u é h ub i e r a o c u r r i d o s i l o s po l i c í a s n o s e a b re n p a s o e n m e d i o d e l t u m ul t o y n o s s a l v a n . I n t e n t a r o n l l e v a r n o s a l a c ár c e l p e r o D u r an s e i d e n t i f i c ó , e x p l i c ó l a s i t u a c i ó n , d i j o q u i é n e r a y o , o m e j o r d i c h o q u i é n e r a m i p a d r e . Y s al i m o s e n t r e g r i t o s y m i r a d a s d e odio, custodiados por los gendarmes. A l s u b i r n o s a l y i p b a j o l o s i n s u l t o s d e l p ú b l i c o , Durán l e s d i o c i n c u e n t a p e s o s a l os p o l i c í a s y a c l a r ó: - L u e g o m e l os p a g as . E l c a s o e s q u e e l j e f e n o s e e n t e r e de l d e s m a d re q u e a r m as t e . E n e l c a mi n o me d i j o q ue e r a u n a s o b e r a n a pe n d e j a d a l o qu e y o a c a b a b a d e h a c e r: p ri m e ro e s t á u n o y n u n c a h ay qu e t om a r p a rt i d o por nadie. No le contesté porque apenas comenzaba a sentir el susto. Qué noche. □ E s c ri b o p o r ú l t i m a v e z e n e s t e c u a d e r n o. N o t i e n e o b j e t o c o n s e r v a r pu r o s d e s as t re s . P e ro l o g u a r d a r é p a ra l e e r l o d e n t r o d e m u c h o s a ñ os . T a l ve z e n t o n c e s p ue d a r e í r m e d e t od o l o q u e h a p a s a d o. L o d e h oy m e p a r e c i ó i n c re í b l e y m e d o l i ó m uc h o. S i e n t o c o m o un a e s p e c i e de a n e s t e s i a y ve o l a s c o s as c o m o s i e s t u v i e r an d e t r ás d e u n v i d r i o . Y o s o l o , c u án d o n o , f u i a b u s c a r l a c at á s t r o f e . N o h ub o c l as e s p o r q u e h o y t o m ó p o s e s i ó n R u i z C o r t i n e s . N o s é c ó m o n i p o r qu é s e m e o c u r r i ó i r a M o c a m b o . S i n n a d i e , p u e s n o t e n go a m i g o s e n l a e s c u e l a , m i p a d r e s e f u e e n a v i ón a M é x i c o p a r a e s t a r p r e s e n t e e n e l c a m b i o d e go b i e r n o y l e p r e s t ó e l y i p a D u r an , que h oy t u v o s u d í a l i b r e . N o p ud e c on s e g u i r e l B u i c k p o rq u e m i m am á , l a N e n a y M a r i c a r m e n p r e s i d i e r o n e n T l a c o t al pa n u n f e s t i v al p a r a l o s n i ñ o s pobres.
  42. 42. S u b í a l c am i ó n e n V i l l a d e l M a r y m e t oc ó d e l l ad o d e l s o l . A u n q u e e s di c i e m b re h ac ía m u c h o c a l o r . A l b aj a rm e f u i a t o m a r u n r e f r e s c o e n u n p u e s t o d e l a p l ay a. M e s e n t é , pe d í u n a c o c a c o l a c on n i e v e de l i mó n y me pu s e a t e rm i n a r La hora veinticinco. ( C u a n d o v o y s o l o a a l g un a p a r t e s i e m p r e l l e v o l i b r o s o r e v i s t a s . ) E s t ab a ab s o rt o e n l a l e c t u r a . N o p u s e at e n c i ó n a l e s c án d a l o qu e h a c í a n d o s h o m b r e s s e n t a d o s a l a m es a d e at r á s . Ha b ía n b e b i d o c o m o d i e z c u b al i b r e s y e n t r e u n c e r r o d e c o n c h a s d e o s t i ó n h a b l ab an d e m u j e r e s y s e g r i t a b a n c o s a s d e b o r r ac h o a b r a z á n d o s e . A l v o l v e r l a v i s t a q u e d é p a r a l i z a d o : e r a n Bi l l M o n t e n e g r o y E l V e rd u g o R o j o - s i n m á s c a r a p e r o l o re c o n o c í p o r s u e s t at u r a . ¿ D e m o do q u e t am b i é n l a l u c h a l i b re e s m e n t i r a y l o s e n e mi g o s m o r t a l e s de l r i n g s on c o mo h e r m an o s e n l a v i d a p r i v a d a ? N o s e m o l e s t a r o n e n m i r ar a l i d i ot a q u e e s t u v o a p u n t o d e s e r l i n c h a d o p o r c ul p a s uy a. M e d i e ro n ga n a s d e r e c l am a r l e a M o n t e n e g r o - q u e n o t e n ía n a d a e n l os oj o s n i h e ri d a a l g u n a e n l a f r e n t e . Y a e s t a b an p a r a c a e r s e d e e b r i e d a d y m e h u b i e r a n m at ad o s i los insulto. M e l e v an t é d i s p u e s t o a n o v e r j a m ás o t r a f un c i ón d e l u c h a l i b r e y n o c o m p r a r y a n u n c a p ub l i c a c i on e s d e p o r t i v as . Fa l t ab a l o m e j o r t o d a v í a. A n t e s d e m e t e rm e a l a g u a f u i a d e j a r m i r o p a y m i l i b r o e n t r e l as c as u a r i n a s s e m b r a d a s e n l o s m é d a n os . E s t a b a a p u n t o d e q u i t a r m e l o s p a n t a l o n e s c u a n d o v i q u e s e ac e r c ab an , e n t r a j e de b a ñ o y t om a d o s d e l a m a n o , An a L u i s a y D u r á n . Siguieron adelante sin verme. Ana Luisa se tendió en
  43. 43. la arena cerca de la orilla. A la vista de todo el mundo, como si quisieran exhibirse, Duran se arrodilló a untarle bronceador en la espalda y en las piernas. Aprovechó el viaje para besarla en el cuello y en la boca. Yo temblaba sin poder dar un paso. No creía en lo que estaba viendo. Era el final de una pesadilla o de una mala película. Porque en la tierra no pasan tantas cosas o al menos no suceden al mismo tiempo. Era demasiado y a la vez era cierto. Allí, a unos metros de las casuarinas que me ocultaban, Ana Luisa en bikini se cachondeaba con Durán en presencia de todos; atrás, en el puesto, Bill Montenegro y el Verdugo Rojo se morían de risa por los cretinos que los mantienen y toman en serio la lucha libre. Debía irme cuanto antes. Si no al susto y a la decepción se iba a unir el ridículo. Irme: ¿qué otra cosa podía hacer? ¿Pelearme con Duran sabiendo que me acabaría en un dos por tres? Reclamarle a Ana Luisa era imposible: me dijo con toda claridad que ya no quería nada conmigo. ¿Cómo sentirme traicionado por ella, por Duran, por Montenegro? Ana Luisa no me pidió que me enamorara ni Montenegro que lo "defendiera" del Verdugo Rojo. Nadie tiene la culpa de que yo ignorara que todo es una farsa y un teatrito. Me estremeció pensar que pudiera ser cierto lo que me contó Candelaria. De todas formas Ana Luisa fue honrada conmigo al apartarse. Me decía todo esto en mi interior para darme ánimos. Porque nunca en mi vida me sentí tan mal, tan humillado, tan cobarde, tan estúpido. Pensé en una venganza inmediata. Con mis últimos pesos tomé un taxi para ir a ver a Candelaria.
  44. 44. Toqué a la puerta de su casa, a mano limpia porque no hay timbre. Nadie salía. Ya me iba cuando se abrió un postigo y vi la cabeza de un bigotón malencarado, sudoroso, en camiseta, con el pelo revuelto. El tipo es el padrastro de Candelaria pero desde luego estaba con ella en otras funciones. Me echó una mirada de odio y me gritó de la peor manera: -¿Qué se le ofrece, jovencito? Y yo de imbécil todavía le pregunté: -Perdone... ¿está Candelaria? -No, no está ni va a estar. ¿Pa'qué la quiere? -Ah, no, para nada.. Disculpe usted... Es decir, sí... Mire, le traía un recado de Durán... de su novio. Bueno, gracias... No se preocupe: la veo mañana en la farmacia. El bigotón cerró furioso el postigo y toda la puerta se estremeció. Qué metida de pata mi supuesta venganza. Pensé que si hoy seguía en la calle me iba a aplastar un aerolito, ahogarme un maremoto o cualquier cosa así. Vine a pie hasta la casa, con ganas de llorar pero aguantándome, con deseos de mandarlo todo a la chingada. Y sin embargo dispuesto a escribirlo y a guardarlo a ver si un día me llega a parecer cómico lo que ahora veo tan trágico... Pero quién sabe. Si, en opinión de mi mamá, esta que vivo es "la etapa más feliz de la vida", cómo estarán las otras, carajo.
  45. 45. La Zarpa □
  46. 46. Padre, las cosas que habrá oído en el confesionario y aquí en la sacristía... Usted es joven, es hombre. Le será difícil entenderme. No sabe cuánto me apena quitarle tiempo con mis problemas, pero ¿a quién si no a usted puedo confiarme? De verdad no sé cómo empezar. Es pecado alegrarse del mal ajeno. Todos lo cometemos ¿no es cierto? Fíjese usted cuando hay un accidente, un crimen, un incendio. Qué alegría sienten los demás porque no fue para ellos al menos una entre tantas desgracias de este mundo. Usted no es de aquí, padre, no conoció México cuando era una ciudad pequeña, preciosa, muy cómoda, no la monstruosidad que padecemos ahora en 1971. Entonces nacíamos y moríamos en el mismo sitio sin cambiarnos nunca de barrio. Éramos de San Rafael, de Santa María, de la colonia Roma. Nada volverá a ser igual... Perdone, estoy divagando. No tengo a nadie con quién hablar y cuando me suelto... Ay, padre, qué vergüenza, si supiera, jamás me había atrevido a contarle esto a nadie, ni a usted. Pero ya estoy aquí. Después me sentiré más tranquila. Mire, Rosalba y yo nacimos en edificios de la misma calle, con apenas tres meses de diferencia. Nuestras madres eran muy amigas. Nos llevaban juntas a la Alameda y a Chapultepec. Juntas nos enseñaron a hablar y a caminar. Desde que entramos en la escuela de párvulos Rosalba fue la más linda, la más graciosa, la más inteligente. Le caía bien a todos, era amable con todos.
  47. 47. En primaria y secundaria lo mismo: la mejor alumna, la que portaba la bandera en las ceremonias, bailaba, actuaba o recitaba en los festivales. "No me cuesta trabajo estudiar", decía. "Me basta oír algo para aprendérmelo de memoria." Ay, padre, ¿por qué las cosas están mal repartidas? ¿Por qué a Rosalba le tocó lo bueno y a mí lo malo? Fea, gorda, bruta, antipática, grosera, díscola, malgeniosa. En fin... Ya se imaginará lo que nos pasó al llegar a la preparatoria cuando pocas mujeres alcanzaban esos niveles. Todos querían ser novios de Rosalba. A mí que me comieran los perros: nadie se iba a fijar en la amiga fea de la muchacha guapa. En un periodiquito estudiantil publicaron: "Dicen las malas lenguas que Rosalba anda por todas partes con Zenobia para que el contraste haga resplandecer aún más su belleza única, extraordinaria, incomparable". Desde luego la nota no estaba firmada. Pero sé quién la escribió. No lo perdono aunque haya pasado más de medio siglo y hoy sea muy importante. Qué injusticia ¿no cree? Nadie escoge su cara. Si alguien nace fea por fuera la gente se las arregla para que también se vaya haciendo horrible por dentro. A los quince años, padre, ya estaba amargada. Odiaba a mi mejor amiga y no podía demostrarlo porque ella era siempre buena, amable, cariñosa conmigo. Cuando me quejaba de mi aspecto me decía: "Qué tonta eres. Cómo puedes creerte fea con esos ojos y esa sonrisa tan bonita que tienes". Era sólo la juventud, sin duda. A esa edad no hay quien no tenga su gracia. Mi madre se había dado cuenta del problema. Para consolarme hablaba de cuánto sufren las mujeres hermosas y qué fácilmente se pierden. Yo quería estudiar
  48. 48. Derecho, ser abogada, aunque entonces daba risa que una mujer anduviera en trabajos de hombre. Habíamos pasado juntas toda la vida y no me anime a entrar en la universidad sin Rosalba. Aún no terminábamos la preparatoria cuando ella se casó con un muchacho bien que la había conocido en una kermés. Se la llevó a vivir al Paseo de la Reforma en una casa elegantísima que demolieron hace mucho tiempo. Desde luego me invitó a la boda pero no fui. "Rosalba, ¿qué me pongo? Los invitados de tu esposo van a pensar que llevaste a tu criada." Tanta ilusión que tuve y desde los dieciocho años me vi obligada a trabajar, primero en El Palacio de Hierro y luego de secretaria en Hacienda y Crédito Público. Me quedé arrumbada en el departamento donde nací, en las calles de Pino. Santa María perdió su esplendor de comienzos de siglo y se vino abajo. Para entonces mi madre ya había muerto en medio de sufrimientos terribles, mi padre estaba ciego por sus vicios de juventud, mi hermano era un borracho que tocaba la guitarra, hacía canciones y ambicionaba la gloria y la fortuna de Agustín Lara. Pobre de mi hermano: toda la vida quiso hacerse digno de Rosalba y murió asesinado en un tugurio de Nonoalco. Pasamos mucho tiempo sin vernos. Un día Rosalba llegó a la sección de ropa íntima, me saludó como si nada y me presentó a su nuevo esposo, un extranjero que apenas entendía el español. Ay, padre, aunque no lo crea, Rosalba estaba más linda y elegante que nunca, en plenitud, como suele decirse. Me sentí tan mal que me hubiera gustado verla caer muerta a mis pies. Y lo peor, lo más doloroso, era que ella, con toda su fortuna y su hermosura, seguía tan amable, tan sencilla de trato como siempre.Prometí visitarla en
  49. 49. su nueva casa de Las Lomas. No lo hice jamás. Por las noches rogaba a Dios no volver a encontrármela. Me decía a mí misma: Rosalba nunca viene a El Palacio de Hierro, compra su ropa en Estados Unidos, no tengo teléfono, no hay ninguna posibilidad de que nos veamos de nuevo. A esas alturas casi todas nuestras amigas se habían alejado de Santa María. Las que seguían allí estaban gordas, llenas de hijos, con maridos que les gritaban y les pegaban y se iban de juerga con mujeres de ésas. Para vivir en esa forma mejor no casarse. No me casé aunque oportunidades no me faltaron. Por más amolados que estemos siempre viene alguien a nuestra espalda recogiendo lo que tiramos a la basura. Se fueron los años. Sería época de Ávila Camacho o Alemán cuando una tarde en que esperaba el tranvía bajo la lluvia la descubrí en su gran Cadillac, con chofer de uniforme y toda la cosa. El automóvil se detuvo ante un semáforo. Rosalba me identificó entre la gente y se ofreció a llevarme. Se había casado por cuarta o quinta vez, aunque parezca increíble. A pesar de tanto tiempo, gracias a sus esmeros, seguía siendo la misma: su cara fresca de muchacha, su cuerpo esbelto, sus ojos verdes, su pelo castaño, sus dientes perfectos... Me reclamó que no la buscara, aunque ella me mandaba cada año tarjetas de Navidad. Me dijo que el próximo domingo el chofer iría a recogerme para que cenáramos en su casa. Cuando llegamos, por cortesía la invité a pasar. Y aceptó, padre, imagínese: aceptó. Ya se figurará la pena que me dio mostrarle el departamento a ella que vivía entre tantos lujos y comodidades. Aunque limpio y arreglado, aquello era el mismo cuchitril que conoció Rosalba cuando andaba también de pobretona. Iodo tan viejo y miserable que por poco me suelto a llorar de rabia y de vergüenza.
  50. 50. Rosalba se entristeció. Nunca antes había regresado a sus orígenes. Hicimos recuerdos de aquellas épocas. De repente se puso a contarme qué infeliz se sentía. Por eso, padre, y fíjese en quién se lo dice, no debemos sentir envidia: nadie se escapa, la vida es igual de terrible con todos. La tragedia de Rosalba era no tener hijos. Los hombres la ilusionaban un momento. En seguida, decepcionada, aceptaba a algún otro de los muchos que la pretendían. Pobre Rosalba, nunca la dejaron en paz, lo mismo en Santa María que en la preparatoria o en esos lugares tan ricos v elegantes que conoció más tarde. Se quedé) poco tiempo. Iba a una fiesta y tenía que arreglarse. El domingo se presenté) el chofer. Estuvo toca y toca el timbre. Lo espié por la ventana y no le abrí. Qué iba a hacer yo, la fea, la gorda, la quedada, la solterona, la empleadilla, en ese ambiente de riqueza. Para qué exponerme a ser comparada de nuevo con Rosalba. No seré nadie pero tengo mi orgullo. Ese encuentro se me grabé) en el alma. Si iba al cine o me sentaba a ver la televisión o a hojear revistas siempre encontraba mujeres hermosas parecidas a Rosalba. Cu ando en el trabajo me tocaba atender a una muchacha que tuviera algún rasgo de ella, la trataba mal, le inventaba dificultades, buscaba formas de humillarla delante de los otros empleados para sentir: Me estoy vengando de Rosalba. Usted me preguntará, padre, qué me hizo Rosalba. Nada, lo que se llama nada. Eso era lo peor y lo que más furia me daba. Insisto, padre: siempre fue buena y cariñosa conmigo. Pero me hundió, me arruinó la vida,
  51. 51. sólo por existir, por ser tan bella, tan inteligente, tan rica, tan todo. Yo sé lo que es estar en el infierno, padre. Sin embargo, no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague. Aquella reunión en Santa María debe de haber sido en 1946. De modo que esperé un cuarto de siglo. Y al fin hoy, padre, esta mañana la vi en la esquina de Madero y Palma. Primero de lejos, después muy de cerca. No puede imaginarse, padre: ese cuerpo maravilloso, esa cara, esas piernas, esos ojos, ese cabello, se perdieron para siempre en un tonel de manteca, bolsas, manchas, arrugas, papadas, várices, canas, maquillaje, colorete, rímel, dientes falsos, pestañas postizas, lentes de fondo de botella. Me apresuré a besarla y abrazarla. Había acabado lo que nos separó. No importaba lo de antes. Ya nunca más seríamos una la fea y otra la bonita. Ahora Rosalba y yo somos iguales. Ahora la vejez nos ha hecho iguales.
  52. 52. La fiesta brava □
  53. 53. SE GRATIFICARÁ AL TAXISTA o a cualquier persona que informe sobre el paradero del señor A N D R É S QU I N T A N A, cuya fotografía aparece al margen. Se extravió el pasado viernes 13 de agosto de 1971 en el trayecto de la avenida Juárez a la calle de Tonalá en la colonia Roma, hacia las 23:30 (once y media) de la noche. Cualquier dato que pueda ayudar a su localización se agradecerá en los teléfonos 511 93 03 y 533 12 50.
  54. 54. LA FIESTA BRAVA U N C U E N T O D E A N D R É S QU I N TA N A La tierra parece ascender, los arrozales flotan en el aire, se agrandan los árboles comidos por el defoliador, bajo el estruendo concéntrico de las aspas el helicóptero hace su aterrizaje vertical, otros quince se posan en los alrededores, usted salta a tierra metralleta en mano, dispara y ordena disparar contra todo lo que se mueva y aun lo inmóvil, no quedará bambú sobre bambú, no habrá ningún sobreviviente en lo que fue una aldea a orillas del río de sangre, bala, cuchillo, bayoneta, granada, lanzallamas, culata, todo se vuelve instrumento de muerte, al terminar con los habitantes incendian las chozas y vuelven a los helicópteros, usted, capitán Keller, siente la paz del deber cumplido, arden entre las ruinas cadáveres de mujeres, niños, ancianos, no queda nadie porque, como usted dice, todos los pobladores pueden ser del Vietcong, sus hombres regresan sin una baja y con un sentimiento opuesto a la compasión, el asco y el horror que les causaron los primeros combates, ahora, capitán Keller, se encuentra a miles de kilómetros de aquel infierno que envenena de violencia y de droga al mundo entero y usted contribuyó a desatar, la guerra aún no termina pero usted no volverá a la tierra arrasada por el napalm, porque, pensión de veterano, camisa verde, Rolleiflex, de pie en la Sala Maya del Museo de Antropología, atiende las explicaciones de una muchacha que describe en inglés cómo fue hallada la tumba en el Templo de las Inscripciones en Palenque,
  55. 55. usted ha llegado aquí sólo para aplazar el momento en que deberá conseguir un trabajo civil y olvidarse para siempre de Vietnam, entre todos los países del mundo escogió México porque en la agencia de viajes le informaron que era lo más barato y lo más próximo, así pues no le queda más remedio que observar con fugaz admiración esta parte de un itinerario inevitable, en realidad nada le ha impresionado, las mejores piezas las había visto en reproducciones, desde luego en su presencia real se ven muy distintas, pero de cualquier modo no le producen mayor emoción los vestigios de un mundo aniquilado por un imperio que fue tan poderoso como el suyo, capitán Keller, salen, cruzan el patio, el viento arroja gotas de la fuente, entran en la Sala Mexica, vamos a ver, dice la guía, apenas una mínima parte de lo que se calcula produjeron los artistas aztecas sin instrumentos de metal ni ruedas para transportar los grandes bloques de piedra, aquí está casi todo lo que sobrevivió a la destrucción de México-Tenochtitlan, la gran ciudad enterrada bajo el mismo suelo que, señoras y señores, pisan ustedes, la violencia inmóvil de la escultura azteca provoca en usted una respuesta que ninguna obra de arte le había
  56. 56. suscitado, cuando menos lo esperaba se ve ante el acre monolito en que un escultor sin nombre fijó como quien petrifica una obsesión la imagen implacable de Coatlicue, madre de todas las deidades, del sol, la luna y las estrellas, diosa que crea la vida en este planeta y recibe a los muertos en su cuerpo, usted queda imantado por ella, imantado, no hay otra palabra, suspenderá los tours a Teotihuacan, Taxco y Xochimilco para volver al Museo jueves, viernes y sábado, sentarse frente a Coatlicue y reconocer en ella algo que usted ha intuido siempre, capitán, su insistencia provoca sospechas entre los cuidadores, para justificarse, para disimular esa fascinación aberrante, usted se compra un block y empieza a dibujar en todos sus detalles a Coatlicue, el domingo le parecerá absurdo su interés en una escultura que le resulta ajena, y en vez de volver al Museo se inscribirá en la excursión fiesta brava, los amigos que ha hecho en este viaje le preguntarán por qué no estuvo con ellos en Taxco, en Cuernavaca, en las pirámides y en los jardines flotantes de Xochimilco, en dónde se ha metido durante estos días, ¿acaso no leyó a D. H. Lawrence, no sabe que la ciudad de México es siniestra y en cada esquina acecha un peligro mortal?, no, no, jamás salga solo, capitán Keller, con estos mexicanos nunca se sabe, no se preocupen, me sé cuidar, si no me han visto es porque me paso todos los días en Chapultepec dibujando las mejores piezas, y
  57. 57. ellos, para qué pierde su tiempo, puede comprar libros, postales, slides, reproducciones en miniatura, cuando termina la conversación, en la plaza México suena el clarín, se escucha un pasodoble, aparecen en el ruedo los matadores y sus cuadrillas, sale el primer toro, lo capotean, pican, banderillean y matan, usted se horroriza ante el espectáculo, no resiste ver lo que le hacen al toro, y dice a sus compatriotas, salvajes mexicanos, cómo se puede torturar así a los animales, que país, esta maldita fiesta brava explica su atraso, su miseria, su servilismo, su agresividad, no tienen ningún futuro, habría que fusilarlos a todos, usted se levanta, abandona la plaza, toma un taxi, vuelve al Museo a contemplar a la diosa, a seguir dibujándola en el poco tiempo en que aún estará abierta la sala, después cruza el Paseo de la Reforma, llega a la acera sobre el lago, ve iluminarse el Castillo de Chapultepec en el cerro, un hombre que vende helados empuja su carrito de metal, se le acerca y dice, buenas tardes, señor, dispense usted, le interesa mucho todo lo azteca ¿no es verdad?, antes de irse ¿no le gustaría conocer algo que nadie ha visto y usted no olvidará nunca?, puede confiar en mí, señor, no trato de venderle nada, no soy un estafador de turistas, lo que le ofrezco no le costará un solo centavo, usted en su difícil español responde, bueno, qué es, de qué se trata, no puedo decirle ahora, señor, pero estoy seguro de que le interesará, sólo tiene que subirse al último carro del último metro el viernes 13 de agosto en la estación Insurgentes, cuando el tren se detenga en el túnel
  58. 58. entre Isabel la Católica y Pino Suárez y las puertas se abran por un instante, baje usted y camine hacia el oriente por el lado derecho de la vía hasta encontrar una luz verde, si tiene la bondad de aceptar mi invitación lo estaré esperando, puedo jurarle que no se arrepentirá, como le he dicho es algo muy especial, once in a lifetime, pronuncia en perfecto inglés para asombro de usted, capitán Keller, el vendedor detendrá un taxi, le dará el nombre de su hotel, cómo es posible que lo supiera, y casi lo empujará al interior del vehículo, en el camino pensará, fue una broma, un estúpido juego mexicano para tomar el pelo a los turistas, más tarde modificará su opinión, y por la noche del viernes señalado, camisa verde, Rolleiflex, descenderá a la estación Insurgentes y cuando los magnavoces anuncien que el tren subterráneo se halla a punto de iniciar su recorrido final, usted subirá al último vagón, en él sólo hallará a unos cuantos trabajadores que vuelven a su casa en Ciudad Nezahualcóyotl, al arrancar el convoy usted verá en el andén opuesto a un hombre de baja estatura que lleva un portafolios bajo el brazo y grita algo que usted no alcanzará a escuchar, ante sus ojos pasarán las estaciones Cuauhtémoc, Bal-deras, Salto del Agua, Isabel la Católica, de pronto se apagarán la iluminación externa y la interna, el metro se detendrá, bajará usted a la mitad del túnel, caminará sobre el balasto hacia la única luz aún encendida cuando el tren se haya alejado, la luz verde, la camisa brillando fantasmal bajo la luz verde, entonces saldrá a su encuentro el hombre que vende helados enfrente del Museo, ahora los dos se adentran por una galería de piedra, abierta a juzgar por las filtraciones y el olor a cieno en el lecho del lago muerto sobre el que se levanta la ciudad, usted pone un
  59. 59. flash en su cámara, el hombre lo detiene, no, capitán, no gaste sus fotos, pronto tendrá mucho que retratar, habla en un inglés que asombra por su naturalidad, ¿en dónde aprendió?, le pregunta, nací en Buffalo, vine por decisión propia a la tierra de mis antepasados, el pasadizo se alumbra con hachones de una madera aromática, le dice que es ocote, una especie de pino, crece en las montañas que rodean la capital, usted no quiere confesarse, tengo miedo, cómo va a asaltarme aquí, el miedo que no sentí en Vietnam, ¿para qué me ha traído?, para ver la Piedra Pintada, la más grande escultura azteca, la que conmemora los triunfos del emperador Ahuizotl y no pudieron encontrar durante las excavaciones del Metro, usted, capitán Keller, fue elegido, usted será el primer blanco que la vea desde que los españoles la sepultaron en el lodo para que los vencidos perdieran la memoria de su pasada grandeza y pudieran ser despojados de todo, marcados a hierro, convertidos en bestias de trabajo y de carga, el habla de este hombre lo sorprende por su vehemencia, capitán Keller, y todo se agrava porque los ojos de su interlocutor parecen resplandecer en la penumbra,
  60. 60. usted los ha visto antes, ¿en dónde?, ojos oblicuos pero en otra forma, los que llamamos indios llegaron por el Estrecho de Bering, ¿no es así? México también es asiático, podría decirse, pero no temo a nada, pertenecí al mejor ejército del mundo, invicto siempre, soy un veterano de guerra, ya que ha aceptado meterse en todo esto, confía en que la aventura valga la pena, puesto que ha descendido a otro infierno espera el premio de encontrar una ciudad subterránea que reproduzca al detalle la México-Tenochtitlan con sus lagos y sus canales como la representan las maquetas del Museo, pero, capitán Keller, no hay nada semejante, sólo de trecho en trecho aparecen ruinas, fragmentos de adoratorios y palacios aztecas, cuatro siglos atrás sus piedras se emplearon como base, cimiento y relleno de la ciudad española, el olor a fango se hace más fuerte, usted tose, se ha resfriado por la humedad intolerable, todo huele a encierro y a tumba, el pasadizo es un inmenso sepulcro, abajo está el lago muerto, arriba la ciudad moderna, ignorante de lo que lleva en sus entrañas, por la distancia recorrida, supone usted, deben de estar muy cerca de la gran plaza, la catedral y el palacio, quiero salir, sáqueme de aquí, le pago lo que sea, dice a su acompañante, espere, capitán, no se preocupe, todo está bajo control, ya vamos a llegar, pero usted insiste, quiero irme ahora mismo le digo, usted no sabe quién soy yo, lo sé muy bien, capitán, en qué lío puede meterse si no me obedece, usted no ruega, no pide, manda, impone, humilla, está acostumbrado a dar órdenes, los inferiores tienen que obedecerlas, la firmeza siempre da resultado, el vendedor contesta en efecto, no se preocupe, estamos a punto de
  61. 61. llegar a una salida, a unos cincuenta metros le muestra una puerta oxidada, la abre y le dice con la mayor suavidad, pase usted, capitán, si es tan amable, y entra usted sin pensarlo dos veces, seguro de que saldrá a la superficie, y un segundo más tarde se halla encerrado en una cámara de tezontle sin más luz ni ventilación que las producidas por una abertura de forma indescifrable, ¿el glifo del viento, el glifo de la muerte?, a diferencia del pasadizo allí el suelo es firme y parejo, ladrillo antiquísimo o tierra apisonada, en un rincón hay una estera que los mexicanos llaman petate, usted se tiende en ella, está cansado y temeroso pero no duerme, todo es tan irreal, parece tan ilógico y tan absurdo que usted no alcanza a ordenar las impresiones recibidas, qué vine a hacer aquí, quién demonios me mandó venir a este maldito país, cómo pude ser tan idiota de aceptar una invitación a ser asaltado, pronto llegarán a quitarme la cámara, los cheques de viajero y el pasaporte, son simples ladrones, no se atreverán a matarme, la fatiga vence a la ansiedad, lo adormecen el olor a légamo, el rumor de conversaciones lejanas en un idioma desconocido, los pasos en el corredor subterráneo, cuando por fin abre los ojos comprende, anoche no debió haber cenado esa atroz comida mexicana, por su culpa ha tenido una pesadilla, de qué manera el
  62. 62. inconsciente saquea la realidad, el Museo, la escultura azteca, el vendedor de helados, el Metro, los túneles extraños y amenazantes del ferrocarril subterráneo, y cuando cerramos los ojos le da un orden o un desorden distintos, qué descanso despertar de ese horror en un cuarto limpio y seguro del Holiday Inn, ¿habrá gritado en el sueño?, menos mal que no fue el otro, el de los vietnamitas que salen de la fosa común en las mismas condiciones en que usted los dejó pero agravadas por los años de corrupción, menos mal, qué hora es, se pregunta, extiende la mano que se mueve en el vacío y trata en vano de alcanzar la lámpara, la lámpara no está, se llevaron la mesa de noche, usted se levanta para encender la luz central de su habitación, en ese instante irrumpen en la celda del subsuelo los hombres que lo llevan a la Piedra de Ahuizotl, la gran mesa circular acanalada, en una de las pirámides gemelas que forman el Templo Mayor de México-Tenochtitlan, lo aseguran contra la superficie de basalto, le abren el pecho con un cuchillo de obsidiana, le arrancan el corazón, abajo danzan, abajo tocan su música tristísima, y lo levantan para ofrecerlo como alimento sagrado al dios-jaguar, al sol que viajó por las selvas de la noche, y ahora, mientras su cuerpo, capitán Keller, su cuerpo deshilvanado rueda por la escalinata de la pirámide, con la fuerza de la sangre que acaban de ofrendarle el sol renace en forma de águila sobre México-Tenochtitlan, el sol eterno entre los dos volcanes. Andrés Quintana escribió entre guiones el número 78 en la hoja de papel revolución que acababa de introducir en la máquina eléctrica Smith-Corona y se volvió hacia la izquierda para leer la página de The Population Bomb. En ese instante un grito lo apartó de su
  63. 63. trabajo: - F B I . Arriba las manos. No se mueva-. Desde las cuatro de la tarde el televisor había sonado a todo volumen en el departamento contiguo. Enfrente los jóvenes que formaban un conjunto de rock atacaron el mismo pasaje ensayado desde el mediodía: Where's your momma gone? Where's your momma gone? Little baby don Little baby don Where's your momma gone? Where's your momma gone? Far, far away. Se puso de pie, cerró la ventana abierta sobre el lúgubre patio interior, volvió a sentarse al escritorio y releyó: SCENARIO II. En 1979 the last non-Communist Government in Latin America, that of Mexico, is replaced by a Chinese supported military junta. The change occurs at the end of a decade of frustration and failure for the United States. Famine has swept repeatedly across Africa and South America. Food riots have often became anti-American riots.

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