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Presentaciónsobre freud Presentaciónsobre freud Presentation Transcript

  • “ LA MORAL SEXUAL ‘CULTURAL’ Y LA NERVIOSIDAD MODERNA” Sigmund Freud, Obras Completas, Volumen IX (1908) Presentación de Lucía Curiel
    • En base al desarrollo de los conceptos planteados en la obra de von Ehrenfels, la Ética Sexual (1907), Freud extrae dos definiciones:
      • MORAL SEXUAL NATURAL: “ aquella bajo cuyo régimen puede una raza conservarse duraderamente en plena salud y capacidad vital.”
      • MORAL SEXUAL CULTURAL: “aquella cuyos dictados impulsan al hombre a una obra de cultura más productiva e intensa.”
    • Aclara que esta antítesis se potencia si se contrastan el acervo constitutivo de un pueblo y su acervo cultural.
    • Ehrenfels señala que aunque la moral sexual cultural dominante es muy apropiada para el progreso de la cultura, es necesario reformarla; puesto que “bajo el imperio de una moral sexual cultural pueden quedar expuestas a ciertos daños la salud y la energía vital individuales”, constituyendo este daño, por ultimo, “también un peligro para el fin social”.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Según dicho autor, las características de la moral sexual cultural dominante en la actualidad son:
      • Transferencia de las reglas de la vida sexual femenina a la masculina.
      • Prohibición de todo comercio sexual fuera de la monogamia conyugal.
    • De todas formas, supone que las diferencias naturales entre los sexos habrían impuesto una mayor tolerancia para las trasgresiones sexuales del hombre, instaurándose así una doble moral a favor de este ultimo.
    • Deduce que en una sociedad en la cual se tolera esta doble moral, sus miembros se verán impulsados a “ocultar la verdad, a pintar las cosas con falsos colores, a engañarse a sí mismos y a engañar a los demás.”
    • Otra acusación que recae sobre la moral sexual cultural es la de paralizar, mediante la exaltación de la monogamia, la selección viril.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Entre estos daños que se le imputan a la moral sexual cultural, se remarca la difusión de la nerviosidad en nuestra sociedad moderna. Esto se observa muchas veces en declaraciones de los enfermos nerviosos a sus médicos, sobre la antítesis existente entre la causa de su enfermedad, la constitución y las exigencias culturales.
    • Distintos observadores en neurología se han manifestado sobre donde podría estar el fundamento de dicha relación entre el incremento de la nerviosidad con la vida cultural moderna.
    • W.Erb : A partir de una observación sobre la vida moderna y su estructura, afirma que las causas de la nerviosidad están presentes en la vida moderna en tal elevada medida, que bien podrían explicar el “ extraordinario incremento” de dicha enfermedad. Como elementos a destacar en su análisis, encontramos…
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
      • Enorme labor intelectual para alcanzar y mantener los logros, descubrimientos y conquistas de la Edad Moderna
      • Mayores exigencias a nuestra capacidad funcional, que solo pueden ser satisfechas con el empeño de la totalidad de nuestras energías anímicas.
      • Crecimiento, en todos los sectores, de las necesidades individuales y el ansia de goce. Aumento del lujo en todas las capas sociales.
      • Incremento de la irreligiosidad, el descontento y la ambición en amplios sectores populares.
      • Extraordinario crecimiento del comercio y de las comunicaciones; todo lo cual trae aparejado una modificación total del ritmo de vida, donde ahora todo es prisa y agitación., exigiendo mayores esfuerzos al sistema nervioso.
      • Generalización de la vida política, lo cual termina por “ acalorar los cerebros e imponer a los espíritus un nuevo esfuerzo cada día, robando el tiempo al descanso, al sueño y a la recuperación de energías”.
      • Mayor refinamiento e intranquilidad en la vida en las grandes ciudades; donde los nervios, agotados, buscan fuerzan en excitantes y placeres más intensos, fatigándose aun más en ellos.
      • Dicho cuadro se ve potenciado por la influencias de la literatura y de las artes, entre otro detalles.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Esta teoría, junto con otras de contenido análogo, resultan insuficientes para explicar las peculiaridades de las perturbaciones nerviosas, y sobretodo desatienden precisamente el factor etiológico más importante. Este ultimo factor tiene que ver con la causa de la enfermedad. De esta forma, podemos observar una coerción nociva de la vida sexual de los estratos sociales cultos, por la moral sexual cultural que en ellos impera.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Freud logra distinguir en los estados neuropatológicos dos grandes grupos:
      • NEUROSIS PROPIAMENTE DICHAS : Aquí los síntomas somáticos o psíquicos parecen ser de naturaleza toxica; por lo cual dichas neurosis pueden ser originadas sin que sea indispensable la participación de una degeneración hereditaria. Entonces, la causa se produce por ciertas anormalidades nocivas de la vida sexual, existiendo una relación entre la forma en la cual se presenta la enfermedad, y la naturaleza especial de dichas anormalidades. Por tanto, el factor sexual debe considerarse “ como el más esencial en la causación de las neurosis propiamente dichas.”
      • PSICONEUROSIS : Es más importante la influencia hereditaria, y menos trasparente la causa. Mediante el psicoanálisis es posible descubrir que los síntomas de estos padecimientos son de carácter psicógeno, por tanto dependen de la acción de complejos inconscientes (reprimidos) de representaciones. Dichos complejos, a la vez, nacen de las necesidades sexuales de individuos insatisfechos y representan para ellos una especie de satisfacción sustitutiva. Por tanto es posible observar en todos aquellos factores que dañan la vida sexual, cohíben su actividad o desplazan sus fines, factores patógenos también de las psiconeurosis.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Análisis del tema del incremento de la nerviosidad en un contexto más amplio…
    • Freud afirma que nuestra cultura descansa totalmente en la coerción de los instintos, renunciando todos a una parte de las tendencias agresivas y vengativas de nuestra personalidad; surgiendo de estos aportes la propiedad cultural común de bienes materiales e individuales. El hombre, motivado por factores como la propia vida, y principalmente por los sentimientos familiares derivados del erotismo, realiza esta renuncia, la cual ha ido haciéndose cada vez más amplia en el curso del desarrollo de la cultura.
    • Cabe destacar el rol de la religión, que inmediatamente ha sancionado tales limitaciones de manera progresiva, ofreciendo la divinidad a cambio de cada nueva renuncia a la satisfacción de los instintos.
    • Aquellos individuos que no se incorporen a esta represión general de los instintos, pasaran a ser considerados por la sociedad como “delincuentes”, a menos que su posición social o sus cualidades sobresalientes les permitan imponerse como “héroes”
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Los instintos sexuales se hallan más desarrollados en el hombre que en los demás animales superiores, que de manera mucho más constante. Por otro lado, estos instintos poseen la peculiaridad de poder desplazar su fin sin perder intensidad, cambiando el fin sexual primitivo por otro psíquicamente afín al primero. Este fenómeno se designa con el nombre de capacidad de sublimación .
    • A la vez, los instintos sexuales son susceptibles de fijaciones, que lo degeneran e inutilizan para todo fin cultural, produciéndose entonces las llamadas anormalidades sexuales .
    • Es la organización congénita la que primero decide qué parte del instinto podrá ser susceptible de sublimación en cada individuo; pero, además, las influencias de la vida y la acción del intelecto sobre el aparato anímico consiguen sublimar otra nueva parte.
    • De todas formas, este proceso no puede ser continuado hasta el infinito, por lo cual parece imprescindible cierta medida de satisfacción sexual directa. Su privación se paga con fenómenos que, por su daño funcional, hemos de considerar patológicos .
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Otras perspectivas sobre el tema tienen que ver con que el instinto sexual del hombre no tiene originariamente como fin la reproducción, sino determinadas formas de la consecución del placer. Efectivamente, se manifiesta así en la niñez individual, en la que alcanza tal obtención de placer no sólo en los órganos genitales, sino también en otros lugares del cuerpo (zonas erógenas). Esta fase se denomina con el nombre de autoerotismo . La educación tiene el rol de limitar tal fase, puesto que su permanencia configuraría un hombre incoercible e inaprovechable posteriormente.
    • El desarrollo del instinto sexual pasa luego del autoerotismo al amor a un objeto , y de la autonomía de las zonas erógenas a la subordinación de las mismas, a la primacía de los genitales , puestos al servicio de la reproducción.
    • En el curso de esta evolución, una parte de la excitación sexual, emanada del propio cuerpo, es inhibida como inaprovechable para la reproducción, y en el caso más favorable, conducida a la sublimación. Resulta así que mucha parte de las energías utilizables para la labor cultural tiene su origen en la represión de los elementos perversos de la excitación sexual.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • En base a estas fases evolutivas del instintos sexual, es posible distinguir tres grados de cultura:
      • La actividad del instinto sexual va libremente más allá de la reproducción.
      • El instinto sexual queda coartado en su totalidad, salvo en la parte puesta al servicio de la reproducción.
      • Sólo la reproducción legítima es considerada y permitida como fin sexual. A este tercer estadio corresponde nuestra presente moral sexual «cultural».
    • Ya en el segundo estadio nos encontramos con personas que no se pliegan a las normas imperantes. Se trata de individuos en los cuales la evolución del instinto sexual no ha tenido efecto de un modo correcto y completo, y de estas perturbaciones del desarrollo resultan dos distintas desviaciones nocivas de la sexualidad normal.
      • Diversas especies de perversos, en los que una fijación infantil a un fin sexual provisional ha detenido la primacía de la función reproductora.
      • Homosexuales o invertidos, en los cuales, y de un modo aún no explicado por completo, el instinto sexual ha quedado desviado del sexo contrario.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Puede ocurrir que el daño de estas dos clases de perturbaciones del desarrollo sea en realidad menor de lo que podría esperarse; gracias a la compleja composición del instinto sexual, que permite una estructuración final aprovechable a la vida sexual, aun cuando uno o varios componentes del instinto hayan quedado excluidos del desarrollo. Así, la constitución de los invertidos u homosexuales se caracteriza frecuentemente por una especial aptitud del instinto sexual para la sublimación cultural.
    • De todos modos, un desarrollo intenso o hasta exclusivo de las perversiones o de la homosexualidad hace desgraciado al sujeto correspondiente y le inutiliza socialmente. Los destinos de estas personas son muy diversos según la menor o mayor energía de su instinto sexual. Dado un instinto sexual débil , quedan reducidos a su propia lucha interior y paralizados para toda acción exterior.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • En el caso del instinto sexual intenso , pueden darse dos desenlaces:
      • El sujeto permanecerá perverso y condenado a soportar las consecuencias de su divergencia del nivel cultural.
      • Bajo la influencia de la educación y de las exigencias sociales, se alcanzara, sí, una cierta inhibición de los instintos perversos, pero una inhibición que en realidad no logra por completo su fin, pudiendo calificarse de inhibición frustrada .
    • En el segundo caso, los instintos sexuales, coartados, ya no se exteriorizan como tales, pero sí en otra forma igualmente nociva para el individuo y que le inutiliza para toda labor social, tanto como le hubiera inutilizado la satisfacción de los instintos que ahora inhibe.
    • Estos fenómenos sustitutivos, provocados en este caso por la inhibición de los instintos, constituyen aquello que designamos con el nombre de nerviosidad y más especialmente con el de psiconeurosis . Los neuróticos son aquellos que, poseyendo una organización desfavorable, llevan a cabo, bajo el influjo de las exigencias culturales, una inhibición aparente, y en el fondo fracasada de sus instintos; que sólo pueden sostener con un enorme gasto de energías y sufriendo un continuo empobrecimiento interior.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Freud califica entonces a las neurosis como lo negativo de las perversiones, porque contienen en estado de represión las mismas tendencias, las cuales, después del proceso represor, continúan actuando desde lo inconsciente.
    • La experiencia nos enseña que para la mayoría de los hombres existe una frontera, más allá de la cual no puede seguir su constitución las exigencias culturales. Todos aquellos que quieren ser más nobles de lo que su constitución les permite sucumben a la neurosis, encontrándose mejor si les hubiera sido posible ser peores.
    • Es que una de las más evidentes injusticias sociales es la de que el estándar cultural exija de todas las personas la misma conducta sexual, quedando eludida en la mayor parte de los casos por la trasgresión de los preceptos morales.
    • Como conclusión podemos deducir que solo sólo quedan prohibidas las actividades sexuales llamadas perversas, concediéndose, en cambio, amplia libertad al comercio sexual considerado como normal. Con esta distribución de las libertades y las restricciones sexuales queda situado al margen, como perverso, todo un grupo de individuos; y sacrificado a la nerviosidad otro, formado por aquellos sujetos que se esfuerzan en no ser perversos, debiéndolo ser por su constitución.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • No es ya difícil prever el resultado que habrá de obtenerse al restringir aún más la libertad sexual, prohibiendo toda actividad de este orden fuera del matrimonio legítimo, como sucede en el tercero de los grados de cultura. Se observaran muchos más individuos fuertes, rebeldes contra las exigencias culturales; de igual manera que aumentará la cantidad de débiles que en su conflicto entre la presión de las influencias culturales y la resistencia de la constitución se refugiarán en la enfermedad neurótica.
    • Surgen tres interrogantes:
    • ¿“Cuál es la labor que las exigencias del tercer grado de cultura plantean al individuo”?
    • “ La satisfacción sexual legítima permitida, ¿consigue ofrecer una compensación aceptable de la renuncia exigida?”
    • ¿“Cuál es la proporción entre los daños eventuales de tal renuncia y sus provechos culturales”?
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
  • 1. ¿“CUÁL ES LA LABOR QUE LAS EXIGENCIAS DEL TERCER GRADO DE CULTURA PLANTEAN AL INDIVIDUO”?
    • “ La respuesta a la primera cuestión roza (…) el problema de la abstinencia sexual .” Por el contrario de lo entendido por las autoridades, Freud entiende que la tarea de dominar la satisfacción un impulso tan poderoso, como lo es el instinto sexual, es tan ardua que puede terminar acaparando todas las energías de la persona.
    • En este sentido surge la sublimación , entendida como un medio por el cual se desvían las fuerzas instintivas sexuales hacia fines culturales elevados. Por su dificultad, es un estado solo alcanzable temporalmente por una minoría, por tanto la inmensa mayoría termina sucumbiendo a la neurosis u otros daños. El valor psíquico de la satisfacción sexual crece gracias a la prohibición de la misma, y la libido estancada se conforma en una satisfacción sustitutiva neurótica en forma de síntomas patológicos.
    • Por tanto, Freud termina comprendiendo que incremento de la nerviosidad “en nuestra sociedad moderna procede del aumento de las restricciones sexuales.”
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
  • 2. “LA SATISFACCIÓN SEXUAL LEGÍTIMA PERMITIDA, ¿CONSIGUE OFRECER UNA COMPENSACIÓN ACEPTABLE DE LA RENUNCIA EXIGIDA?”
    • Como respuesta, analiza si el comercio sexual dentro del matrimonio puede ofrecer una compensación total de la restricción sexual anterior, lo cual es rotundamente negativo.
    • ¿Por qué? Ante todo, Freud entiende que nuestra moral sexual cultural restringe la actividad sexual aún dentro del matrimonio mismo, por lo cual la satisfacción de los cónyuges se ve muy limitada. Por tanto, el placer solo dura muy pocos años, para luego ir progresivamente desapareciendo, por temor a las consecuencias. Es así que el destino de la mayoría de los matrimonios es nuevamente trasladar a los cónyuges a un estado de represión y desviación de su instinto sexual, esta vez mas desilusionados.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • En este sentido, la propia doble moral masculina es una clara demostración de que la propia sociedad que transmite modelos restrictivos, no cree que los mismos sean posibles de cumplir.
    • El caso de las mujeres es aun más agravado, contrayendo graves neurosis que llegaran a perturbar toda su vida. Entiende Freud que el matrimonio ya no es un remedio para la mujer, sino todo lo contrario, deben soportarlo , pudiendo resolver esta neurosis a través de la infidelidad. El problema es que mientras mas severa la educación de la mujer, y mas seriamente sometida este ésta a las exigencias culturales, mas temor le dará utilizar este recurso.
    • Es así que la neurosis surge como un refugio al conflicto entre el deber y el deseo, puesto que “nada protege tan seguramente su virtud como la enfermedad.”
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
  • 3. ¿“CUÁL ES LA PROPORCIÓN ENTRE LOS DAÑOS EVENTUALES DE TAL RENUNCIA Y SUS PROVECHOS CULTURALES”?
    • ¿Se podría decir que las conquistas culturales relativas a las restricciones sexuales compensan o quizás superan tales prejuicios? Freud considera que es imposible realizar un balance entre perdidas y ganancias, pero aun así lo único posible es continuar aportando otros prejuicios distintos a la neurosis, por lo cual es deducible que su respuesta a la tercer interrogante es negativa.
    • En la inmensa mayoría de los casos la lucha contra la sexualidad agota el carácter, cuando es en la juventud donde la fuerza de éste es tan necesaria para participar y conquistar un lugar en la sociedad. En si, Freud concluye que la abstinencia “no contribuye a formar hombres de acción, enérgicos e independientes, ni pensadores originales o valerosos reformadores, sino más bien honradas medianías que se sumergen luego en la gran masa, acostumbrada a seguir con cierta resistencia los impulsos iniciados por individuos enérgicos.”
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • La coerción que la educación cultural impone a la sexualidad va con frecuencia demasiado lejos, por lo cual al momento en el que ésta debería liberarse, lo hace con “daños duraderos” . Por tanto, Freud concluye que la abstinencia total durante la juventud no es la mejor preparación para el matrimonio.
    • Una vez mas, los perjuicios son mayores para las mujeres jóvenes, cuya sensualidad se ve coartada hasta su matrimonio a través de los medios mas poderosos. Como resultado, éstas mujeres llegan a la vida conyugal inseguras, “sin poder realizar la función psíquica correspondiente” , lo cual a la vez genera frustraciones a un hombre que “ha ahorrado para ellas todos sus deseos.”
    • El cuadro muestra a una mujer anímicamente aun unida a sus padres, generadores de la coerción sexual; y con una conducta sexual frígida , lo cual priva al hombre de todo placer intenso. Cuando finalmente la mujer logra vencer sus restricciones, el matrimonio ya se ha enfriado , por lo cual se ve obligada a elegir entre “el deseo insatisfecho, la infidelidad o la neurosis.” Por tanto, la preparación para el matrimonio termina consiguiendo el fracaso de los fines del mismo.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • La conducta sexual del individuo “constituye el prototipo de todas sus demás reacciones” , por tanto aquellos hombres que conquisten su objeto sexual serán enérgicos en la obtención de otros fines, y aquellos que no lo consigan serán mas conciliadores y resignados. En la mujer se da un caso especial, ya que la elaboración intelectual de los problemas sexuales les está prohibida por la educación, coartándose por esta así su actividad intelectual, ya que los efectos de esta intimidación van mas allá de la esfera sexual. Entonces Freud afirmará que “la indudable inferioridad intelectual de tantas mujeres ha de atribuirse a la coerción mental necesaria para la coerción sexual.”
    • Otro tema que analiza es la masturbación , como forma de abstinencia del comercio sexual con el sexo opuesto. La considera perjudicial, por ser incompatible con las exigencias de la moral sexual moderna; creando una disposición a las neurosis y psicosis relacionadas con la regresión de la sexualidad a sus formas infantiles. Además, la considera corrompedora del carácter, pues el individuo adquiere hábitos como alcanzar fines importantes “por caminos fáciles” , y termina elevando al objeto sexual al nivel de la fantasía.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • Otras practicas sexuales que se han favorecido con la abstinencia del comercio sexual con el sexo opuesto son las entendidas como perversas . Freud las supone condenables desde el punto de vista ético, porque en ellas dos personas de sexos opuestos no participan anímicamente de la relación sexual, tomándola como “un cómodo juego.”
    • A la vez, otra consecuencia de la restricción de la vida sexual normal es para Freud el aumento de la homosexualidad, puesto que se suman a aquellos que ya eran homosexuales individuos adultos “cuya libido, viendo obstruido su curso principal, deriva por el canal secundario homosexual.”
    • Todas estas secuelas tienen la misma consecuencia, perturbar la preparación al matrimonio, que según la moral sexual cultural debe ser “el único heredero de las tendencias sexuales”. De esta forma, aquellos individuos que sucumben a practicas onanistas y/o perversas desarrollan en el matrimonio impotencia, si son hombres, y consecuentemente frigidez, si son mujeres. Estos enlaces son los que mas fácilmente se disuelven.
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
    • ¿Qué sucede con los pocos hijos de este tipo de matrimonios? Para estos, la nerviosidad será transferida hereditariamente, a causa del efecto de traumas infantiles; ya que serán objeto de una exagerada ternura por parte de la madre neurótica, que concentra en ellos su necesidad de afecto, despertando así sobre sus hijos una prematura madurez sexual. A la vez, la educación tratará de coartar esta situación, reprimiendo la tan temprana sexualidad, generando desde aquí una neurosis que acompañara al individuo toda la vida.
    • Es así que Freud finaliza su análisis afirmando que debe concedérseles a las neurosis la real importancia que tienen en la sociedad. Ésta termina pagando con un incremento de la nerviosidad la obediencia a sus dogmas represivos, no existiendo entonces “una ventaja social obtenida mediante sacrificios individuales, sino un sacrificio totalmente inútil.”
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual
  • CONCLUSIÓN
    • ¿Nuestra moral sexual vale la pena del sacrificio que nos impone?
    • Al respecto, un ultimo aporte de Freud: “al limitar la actividad sexual de un pueblo se incrementa en general la angustia vital y el miedo a la muerte, factores que perturban la capacidad individual de goce; suprimen la disposición individual a (sobrellevar) la muerte por la consecuencia de un fin; disminuyen el deseo de engendrar descendencia; y excluyen, en fin, al pueblo o al grupo de que se trata de toda participación en el porvenir. ”
    Lucía Curiel – Taller Ciudadanía Sexual