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Blackmore El Poder Del Meme Meme

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Orígenes de la memética, la contraposición meme/gen, el meme creador de mentes.

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  • 1. http://www.susanblackmore.co.uk/Articles/sk97.html El poder del meme meme (Susan Blackmore) -Traducción: Ebermhi García- Sin la teoría de la evolución por selección natural nada en el mundo de la biología tendría mucho sentido. Sin Darwin y el neo-darwinismo, no se pueden responder preguntas como “¿Por qué los murciélagos tienen alas? ¿Por qué los gatos tienen cinco garras? O ¿Por qué nuestras fibras ópticas cruzan frente a nuestras retinas?”. Solo se podría recurrir como excusa a un creador imaginario. Haré una afirmación audaz: Sin la teoría de la evolución por selección memética nada en el mundo de la consciencia tendría mucho sentido. Sin la memética no se pueden responder preguntas como “¿Por qué no puedo sacar ese pensamiento de mi mente?, ¿Por qué decidí escribir este artículo en vez de otro?, ¿Quién soy yo?”. Sin la memética, solo se podría recurrir como excusa a un imaginario agente consciente. En este artículo quiero sentar las bases para una teoría memética y ver qué tan lejos podemos llegar. Me referiré a la historia y los orígenes de la idea, explorando cómo ha sido usada, abusada e ignorada, y cómo ha proveído una nueva visión del poder de las religiones y las sectas. Tomaré entonces una visión memética del mundo y la usaré para responder cinco preguntas hasta antes no contestadas sobre la naturaleza humana. ¿Por qué no podemos dejar de pensar? ¿Por qué hablamos tanto? ¿Por qué somos tan buenos unos con otros? ¿Por qué nuestros cerebros son tan grandes?, y, finalmente ¿Qué es el yo? Intenté escribir las cinco secciones por sí mismas. Si usted sólo quiere leer una de ellas le sugiero que lea la sección “Tomando la visión memética” y luego lea la que guste. La historia del meme meme En 1976, Dawkins publicó “El Gen Egoísta”. Este libro popularizó la creciente visión en biología de que la selección natural aplica no por los intereses de las especies ni del grupo, ni siquiera del individuo, sino por los intereses de los genes. Aunque la selección tome lugar ampliamente a nivel individual, los genes son los verdaderos replicadores y es su competencia la que dirige la evolución biológica. Dawkins, de una forma clara y audaz, sugiere que toda la vida, en cualquier lado del universo, debe evolucionar mediante la sobrevivencia de diferenciaciones en unas entidades ligeramente inexactas. Los llamó “replicadores”. Además, estos replicadores se unen en grupos, creando sistemas, o “máquinas”, que los llevan y les ayudan para su continua replicación. Estas máquinas
  • 2. replicadoras, o “vehículos” son nuestros tan familiares cuerpos (y los de los gatos, las bacterias y las coles) organizados para albergar y proteger los genes dentro de ellos. Justo al final del libro, Dawkins sugiere que el darwinismo es una teoría demasiado grande para ser confinada únicamente al contexto genético. Así que enuncia una obvia pero provocativa pregunta: ¿Habrá otros replicadores en el mundo?. Sí, dice. Justo enfrente de nosotros, aunque aún flotando torpemente en su sopa primitiva de la cultura, es otro replicador, una unidad de imitación. Le dio el nombre de “meme” y como ejemplo sugiere: “melodías, ideas, refranes, modas de ropa, formas de hacer vasijas o construir arcos”. Los memes se almacenan en el cerebro humano y se difunden mediante la imitación. En sólo pocas páginas, estableció las bases para entender la evolución de los memes. Él discutió su propagación mediante saltos de cerebro en cerebro comparándolos con parásitos infectando al anfitrión, tratándolos como estructuras físicas y vivientes, y mostró cómo memes unidos mutualmente se agrupan justo como lo hacen los genes. Argumentó que cada que surge un nuevo replicador, se extenderá hasta surgir una nueva forma de evolución. Por sobre todo, trató a los memes como replicadores por sí mismos, alejándose de sus colegas que tendían a proclamar una “ventaja biológica” a los distintos comportamientos humanos. Sí, concede, nuestros cerebros son el resultado de una razón biológica (genética) pero ahora que los tenemos ha surgido un nuevo replicador y no necesita ser subordinado del anterior. En otras palabras, la evolución memética procede sin preocuparse de sus efectos en los genes. Años después, Douglas Hofstadter escribió sobre frases virales y estructuras auto-replicantes en su columna de Metamagical Themas en la revista Scientific American. Sus lectores respondieron con ejemplos textuales que usaban cebos y anzuelos para asegurar su propia replicación. Sugirieron frases virales desde simples instrucciones como “Cópiame” hasta amenazas (como “Dime o te pondré una maldición”) y promesas (“Te concederé tres deseos”, que ejemplifican las virulentas cadenas de correo (Hofstadter, 1985, p 53). Un lector sugirió el término memética para la disciplina que estudia a los memes. Pero aún la memética no despegaba verdaderamente. ¿Y por qué no? La idea básica es muy simple. Si Dawkins está en lo cierto, todo lo que has aprendido mediante imitación es entonces un meme. Esto incluye todas las palabras en tu vocabulario, las historias que conoces, las habilidades y hábitos que has recolectado de otros y los juegos que te gustan. Esto incluye las canciones que cantas y las reglas que obedeces. Entonces, por ejemplo, cuando tú manejas por la derecha (¡y yo por la izquierda!), comes una hamburguesa o una pizza, chiflas “Feliz cumpleaños” o cualquier canción de moda, incluso cuando saludas dando la mano, estás tratando con los memes. La memética es sobre por qué algunos memes se difunden y otros no. El precursores más importante de la memética, luego de Dawkins, ha sido Dan Dennett.. En sus libros La conciencia explicada (1991) y La peligrosa idea de Darwin (1995) expande la idea del meme como replicador. En Los orígenes de las especies, Darwin (1859) explica cómo la selección natural debe funcionar si se cumplen determinadas condiciones. Si hay herencia de padres a descendientes, variaciones entre los descendientes, y sin que puedan sobrevivir todos, entonces, la selección
  • 3. ocurre. Los individuos que tienen ventajas útiles “tienen más probabilidades de preservarse en su lucha por la vida” (Darwin, 1859, p 127, y ver Dennet 1995, p 48), y pasarán su ventaja a sus propios descendientes. Darwin miró claramente qué tan obvio es el proceso de selección natural una vez que ha comenzado. Solo debe pasar. Dennett describe la evolución como un simple algoritmo, que es un procedimiento inconsciente que una vez comenzado necesariamente produce un resultado. Para la evolución se necesitan tres cosas (herencia, variación y selección), ya con ellas, la evolución es inevitable. Además, la evolución no tiene plan ni diseño. Sin embargo, se obtendrá algo más complejo que como comenzó. El algoritmo evolutivo es “el esquema de crear diseño a partir del caos sin ayuda de una mente” (Dennet, 1995, p 50). Esto, dice Dennett, es la Peligrosa Idea de Darwin. No es de extrañar que la gente se haya asustado con ella, y la haya combatido. Es tremendamente simple y terriblemente poderosa. Si la evolución es un algoritmo, entonces debe ser posible que funcione en diferentes sustratos. Tendemos a pensar que la evolución depende de los genes porque es la forma en que la biología funciona en este planeta, pero el algoritmo es neutral sobre esto y funcionará donde quiera que haya herencia, variación y selección o- como señala Dawkins- un replicador. No importa qué replicador. Si los memes son replicadores, entonces ocurrirá una evolución. Entonces, ¿Son los memes unos replicadores? Hay una enorme variedad en los comportamientos de los seres humanos, estos comportamientos han sido copiados, más o menos adecuadamente, de otros seres humanos, y no todas estas copias sobreviven. El meme, entonces, encaja perfecto en el esquema de la herencia, variación y selección. Piense, por ejemplo, en las melodías. Millones de variantes son cantadas por millones de personas. Sólo unas pocas son pasadas y repetidas e incluso pocas menos son las que llegan a los titulares de pop o a la colección de clásicas. Los ensayos científicos proliferan, pero sólo unos pocos son citados recurrentemente. Sólo unas pocas de las recetas de cocina llegan a los programas televisivos de recetas de cocina, ¡y sólo unas pocas de mis brillantes ideas han sido alguna vez apreciadas por alguien!, en otras palabras, la competencia para la reproducción es feroz. Por supuesto, los memes no son tal como los genes, y debemos ser cuidadosos en aplicar los términos de la genética a los memes. La replicación de memes es realizada por una especie de “ingeniería inversa” de una persona copiando el comportamiento de otra, antes de una “transcripción química”. Además, no sabemos cómo los memes son almacenados en el cerebro humano y si ellos se pueden almacenar digitalmente, como los genes, o no. Sin embargo, el punto importante es que si los memes son realmente unos replicadores, la evolución memética ocurre. Dennett está convencido de que sí lo son y explora cómo los memes compiten para introducirse en la mayor cantidad de mentes posible. Esta competencia es la fuerza selectiva de la memósfera y los memes exitosos, entonces crean mentes humanas, reestructurando nuestros cerebros para hacerlos mejores ambientes para más memes. La consciencia humana, dice Dennett, es por sí
  • 4. misma un enorme complejo memético, y una persona es mejor entendida como una clase de primates infestado con memes. Si está en lo cierto entonces no podemos a aspirar entender el origen de la mente humana sin la memética. Esto hace fascinante el por qué gran parte de las personas interesadas en la consciencia humana han ignorado o malinterpretado la memética. Mary Midgley (1994) llama a los memes “entidades míticas” que no pueden tener intereses propios; “una metáfora vacía y engañosa”. En un debate de radio reciente, Stephen Jay Gould llamó a la idea de los memes una “metáfora sin significado” (aunque no estoy segura que alguien pueda, de hecho, tener una metáfora sin significado). El desea que “el término de ‘evolución cultural’ caiga en desuso” (Gould, 1996, p 219-20). El término “Meme” ni siquiera aparece en el índice de libros importantes sobre los orígenes humaos y el lenguaje. (e.g. Donald, 1991; Dunbar, 1996; Mithen, 1996; Pinker, 1994; Tudge,1995; Wills,1993), en una excelente colección de psicología evolucionista (Barkow, Cosmides and Tooby, 1992), ni en libros de moralidad humana (Ridley, 1996; Wright, 1994). Aunque hay algunas teorías de la evolución de la cultura, la mayoría percibe a la cultura enteramente como subordinada de la adaptación genética, como en la metáfora de Wilson (1978) de los genes sosteniendo a la cultura de una correa o la afirmación de Lumsden y Wilson de que “el vínculo entre genes y cultura no puede ser negado” (1987, p 344) Cavalli-Sforza y Feldman (1981) tratan a la “actividad cultural como una extensión de la adaptación darwiniana”, e incluso Durham (1991), el único que usa la palabra “meme”, los adhiere a ejemplos de rasgos culturales con obvia relevancia a la adaptación genética, tales como denominar el color, los hábitos alimenticios y las costumbres matrimoniales. Quizás Boyd y Richerson (1990) se acercan más a tratar la unidad cultural como un verdadero replicador. Sin embargo, ellos continúan viendo a “la evolución genética y cultural como un proceso coevolutivo estrechamente relacionado” (Richerson & Boyd, 1992, p 80). Tal como entiendo, ninguno excepto Cloak (1975) y Dawkins tratan a la unidad de intercambio cultural como un verdadero replicador. Si hay algo en común desde el tajante rechazo de Gould, por un lado, y en Dawkins y Cloak, por el otro, es que aceptan la evolución cultural, sólo que el primero rechaza la idea de un segundo replicador. Cuando dicen “bien adaptado” o “mal adaptado” se refieren a los genes. Siempre apelan a ventajas biológicas. Dawkins es claro en este asunto cuando dice “no hay motivo para que un éxito en un meme tenga conexión alguna con un éxito genético”. Concuerdo. Propondré una teoría memética que sugiere que desde que la evolución genética ha creado criaturas capaces de imitarse entre sí, nació un segundo replicador. Desde entonces, nuestros cerebros y mentes son el resultado de dos replicadores, no de uno. Hoy en día, algunas de las presiones selectivas en los memes tienen orígenes genéticos (como a quién consideramos atractivo y qué comida sabe bien) pero mientras la evolución memética sigue y sigue, nuestras mentes son cada vez más el producto de los memes, no de los genes. Si la memética es verdad, entonces los memes han creado las mentes humanas y la cultura, tal como los genes han creado los cuerpos humanos. Las religiones como complejos meméticos coadaptados
  • 5. Dawkins (1976) introdujo el término de complejo memético coadaptados. Con esto, él se refiere a un grupo de memes que prosperan en compañía de otros. Justo como los genes se agrupan para mutua protección, llevando en última estancia a la creación de organismos, entonces, se puede esperar que los memes se agrupen. Como Dawkins (1993) lo pone: “habrá agrupaciones de ideas que florecen en presencia de otras”. Los complejos meméticos incluyen todos esos grupos de memes que tienden a ser transmitidos juntos, tales como ideologías políticas, creencias religiosas, teorías científicas y paradigmas, movimientos artísticos y lenguajes. Los más exitosos son aquellos que no son aglomeraciones sueltas de ideas compatibles, sino grupos muy bien estructurados con diferentes memes especializados como ganchos, carnadas, amenazas y sistemas inmunológicos (la jerga memética sigue evolucionando y estos términos pueden cambiar, pero vea el “léxico memético” de Grant (Grant, (1990)) Cuando yo tenía como 10 años, recibí una postal y una carta que contenía una lista de seis nombres e instruía a mandar la postal al primer nombre de la lista. Yo tenía que poner mi nombre y dirección al final y mandar la nueva lista a seis personas más. Esto prometía que recibiría más postales. Esta completamente inofensiva cadena de cartas consistía sólo de una carnada (la promesa de postales) y un cebo (mandarlo a seis personas más). También son comunes las amenazas (manda esto o el ojo maligno te alcanzará) y algunos tenían peores consecuencias que el desperdicio de estampas. Lo que todas tienen en común es la instrucción “duplícame” (el cebo) junto con co- memes de coerción. Estos simples grupos se distribuyen bastante bien. Con la llegada de las computadoras, los grupos meméticos virales tienen mucho más espacio para jugar y pueden saltar de disco en disco entre antihigiénicos usuarios de computadora. Dawkins (1993) discute cómo los virus de computadora y los gusanos son trucos para hacerse replicar. Algunos se entierran en una memoria solo para aparecer como una bomba de tiempo; algunos infectan sólo una pequeña proporción de los que llegan, y algunos se disparan probabilisticamente. Como los virus biológicos, no deben matar a su anfitrión demasiado pronto o morirán. El efecto final puede ser gracioso, como ese que hace que las bocinas de la Mackintosh digan “¡No te asustes!”, pero algunos han fastidiado redes enteras y destruido tesis doctorales enteras. Mis estudiantes han tenido un encuentro reciente con un virus en WORD6 que vive en una sección de formato llamada “Tesis”, intentado que te infectes justo cuando tu trabajo del año está casi acabado. No es de extrañarse cómo ahora tenemos una proliferación de software antivirus, el equivalente de la medicina en la infosfera Los virus de Internet son relativamente nuevos. La semana pasada recibí una amable advertencia de alguien que jamás conocí. “No recibas ningún mensaje titulado ‘Penpal Greetings’” decía, y advertía que si lo leía recibiría un virus “troyano” que destruiría todo en mi disco duro y se mandaría a todos los emails de mis contactos. Para proteger a mis amigos, y toda la red mundial, tenía que actuar rápido y reenviar la advertencia.
  • 6. ¿Lo notaron? El virus descrito no tenía sentido, y no existía. El virus real es la advertencia. Este era un pequeño complejo memético muy astuto que usaba tanto amenaza como apelaciones al altruismo para hacerte a ti, la tonta y preocupada víctima, transmitirlo. Y este no era el primero, “Good Times” y “Deeyenda Maddick” usaron un truco similar, y probablemente no sean los últimos. Sin embargo, mientras más personas aprendan a ignorar las advertencias, estos virus empezarán a fallar y quizá eso lleve a peores virus, más gente empezará a ignorar advertencias que sí tienen que oír. Entonces, cuidado. ¿Y qué tiene esto que ver con las religiones? De acuerdo con Dawkins, mucho. La aplicación más controvertida de la memética es indudablemente su trato con las religiones entendidas como complejos meméticos coadaptados (Dawkins 1976, 1993). Él, descaradamente describe a la religión como “virus de la mente” y se pone a analizar cómo funcionan. Funcionan porque los cerebros humanos son justo lo que los virus de información necesitan; los cerebros pueden absorber información, replicarla de forma razonablemente adecuada, y obedecer las instrucciones que contienen. Dawkins usa el ejemplo del catolicismo; una agrupación de memes mutuamente compatibles que es suficientemente estable como para merecer un nombre. La esencia del catolicismo son sus creencias; un dios poderoso y misericordioso, su hijo Jesús, nacido de una virgen y resucitado de entre los muertos, el espíritu santo, y demás. Si esto para usted no resulta suficientemente increíble, puede agregar la creencia en milagros o la literal transustanciación del vino en sangre. ¿Por qué alguien creería en todas estas cosas?. Dawkins explica. Amenazas de infierno y condenación son una técnica persuasiva efectiva y sucia. Desde corta edad, los niños son guiados por sus padres católicos para creer que si rompen ciertas reglas, arderán en el infierno para siempre después de morir. Los niños no pueden comprobar esto fácilmente porque ni el infierno ni dios son visibles, pero pueden ver todo lo que ha hecho. Él puede ver todo lo que hacen. Entonces, deben vivir en un miedo de por vida, hasta que puedan descubrirlo –o no-. La idea del infierno es, entonces, un meme auto-perpetuado. ¿Dije “comprobar” la idea? Algunas creencias religiosas podrían ser comprobadas, tal como si el vino realmente se convierte en sangre, o si rezar realmente ayuda; de ahí la necesidad del meme anticomprobable de la fe. En el catolicismo, se debe rehuir a la duda, mientras la fe es alimentada y respetada. Si tu conocimiento de biología te lleva a dudar del parto de una virgen –o si la guerra, la crueldad y el hambre sean un reto para la bondad de dios- entonces, uno debe tener fe. La historia de Tomás el Incrédulo es una advertencia para no buscar evidencias. Como Dawkins lo pone: “Nada es más letal para algunos memes que la tendencia a buscar evidencias” (Dawkins, 1976, p 198) y las religiones, a diferencia de la ciencia, la desalientan. También, a diferencia de la ciencia, las religiones usualmente incluyen memes que hacen a sus portadores violentos intolerantes contra nuevas y desconocidas ideas, y así se protegen de desaparecer a favor de una diferente religión –o ninguna en absoluto-. Finalmente el complejo memético necesita mecanismos para asegurar su propia distribución. “Mata a los infieles” dispondrá de la oposición. “Vayan y multiplíquense” producirá más niños para distribuirse en ellos. También la masturbación, el control natal o los matrimonios
  • 7. interreligiosos. Si el miedo a quedarse ciego no ayuda, hay premios en el cielo para los misioneros y para aquellos que conviertan infieles (Dawkins, 1993; Lynch, 1996). El catolicismo generalmente se propaga de padre a hijo, pero el celibato de los sacerdotes también tiene un rol. Este es particularmente interesante, pues el celibato significa la muerte de los genes, pero no de los memes. Un sacerdote que no tiene ni esposa ni hijos a los que atender tiene más tiempo para propagar sus memes, incluyendo los del celibato. El celibato es otro compañero en el basto complejo de grupos meméticos religiosos. Dawkins (1993) da otros ejemplos desde el judaísmo, como el sinsentido del rabino buscando el kosher, los horrores de Jim Jones llevando a su flota a un suicidio masivo en la jungla de Guyana. Hoy el debería agregar “La puerta del cielo” al catálogo. “Obviamente un meme que causa a los individuos la necesidad de matarse tiene una gran desventaja, pero no necesariamente una fatal. … un meme suicida puede propagarse, tal como un dramático y muy bien publicitado martirio inspira a otros a morir por una causa profundamente amorosa, y esta, en cambio, inspira a otros a morir, y así sigue.” (Dawkins, 1982, p 111) Él bien pudo elegir el islam; una fe que incluye el concepto de la jihad o guerra santa, y tiene castigos particularmente grotescos para personas que desertan de la fe. Incluso hoy, el escritor y hereje Salman Rushdie vive con miedo por su vida porque muchos musulmanes consideran su deber sagrado el matarlo. Una vez que has sido infectado con poderosos memes como estos debes pagar un alto precio para deshacerse de ellos. Lynch (1996) explora profundamente algunos trucos usados por las religiones y las sectas. “Honrarás a tu padre y a tu madre” es un excelente mandamiento, incrementando las posibilidades de que los niños tomen las creencias de sus padres, incluyendo este mismo mandamiento. Como un meme secular podría no tener mucho éxito, desde que los niños seguramente lo rechazarían si pensaran que es solo un invento de sus padres. Sin embargo, presentada como una idea de dios (que es poderoso, todo lo ve y castiga la desobediencia) tiene mejores posibilidades. Un buen ejemplo de cómo los memes se enganchan. Las leyes sobre la dieta podrían prosperar porque protegen contra enfermedades, pero también mantiene la fe de las personas haciéndoles que se les dificulte adaptarse a otras dietas externas. Los códigos morales podrían mejorar la cooperación y la sobrevivencia, pero podrían también ser formas de castigo a los lapsos de fe. Observar los “días santos” asegura mucho tiempo para propagar los memes, la oración pública y las gracias antes de comer aseguran que más personas estén expuestas a ellos. Aprender textos sagrados e inspirarse de ellos para hacer música memorable asegura su longevidad En la historia de las religiones, la mayoría se propaga verticalmente (de padres a hijos). Incluso hoy, el mejor vaticinador de tu religión es la religión de tus padres (incluso si crees que tú has elegido racionalmente la “mejor” o la “más verdadera”) Como sea, hoy en día más y más nuevas religiones y sectas se propagan horizontalmente (de cualquier persona a cualquier otra). Los dos tipos usan trucos meméticos para su replicación.
  • 8. Como un ejemplo del primer tipo, Lynch (1996) nos recuerda a los menonitas. Ellos tienen, en promedio, más de diez niños por pareja, una gran cantidad que es posiblemente favorecida por su distribución de la responsabilidad parental, haciendo de cada hijo extra solo una pequeña carga para sus padres naturales. Otra religión que pone mucho esfuerzo a la conversión, como las fes evangélicas, que insiste en recompensas instantáneas y gracia espiritual tras la conversión. En caso de que parezca que estoy insinuando que las personas han confeccionado deliberadamente sus religiones de esta forma, no es así. Míralo de esta forma, imagina, en la larga, larga historia humana de la devoción religiosa, todos los millones y millones de afirmaciones diferentes, ideas y mandamientos que debieron haber sido proclamados en algún momento. ¿Cuál de ellos espera que haya sobrevivido hasta ahora? La respuesta es, por supuesto, esa que incluyó astutos trucos o vienen pegadas a otras ideas a las que se pudieron enganchar. La cantidad incontable de ideas diferentes simplemente se ha perdido. Esta es la evolución memética. Tomando la visión memética Ahora estamos listos para tomar la visión memética. El enfoque básico que tomo es este: imagina un mundo lleno de hogares de memes (por ejemplo, cerebros) y muchos más memes que los que pueden conseguir alojamiento. Ahora pregúntate: ¿Cuáles memes son más probable que encuentren un hogar seguro para replicarse de nuevo? Es así de simple. En hacer esto trato de seguir algunas reglas simples. Primero, recordar que los memes (como los genes) no tienen previsión. Segundo, considerar solo los intereses de los memes, no de los genes o de los organismos. A los memes no les importan los genes ni las personas (lo único que hacen es reproducirse a sí mismos) Afirmaciones cortas como “los memes quieren X” o “los memes intentan hacer Y” deben ser traducibles a una versión más larga, como “los memes que tienen el efecto de producir X tienen más probabilidades de sobrevivir que aquellos que no”. Tercero, los memes, por definición, son transmitidos por imitación. Entonces aprender por ensayo y error o retroalimentación no es memético, ni lo son todas las formas de comunicación. Sólo cuando una idea, comportamiento o habilidad es pasado por imitación se considera como un meme. Entonces, recordando estas reglas, podemos hacernos la pregunta y ver a dónde nos lleva. Imagina un mundo lleno de cerebros, y muchos más memes de los que pudieran encontrar hogar. ¿Cuál de esos memes es más probable que encuentre un hogar seguro y se replique? Algunas de las consecuencias son sorprendentemente obvias una vez que las ves. Y algunas son tremendamente poderosas.
  • 9. Comenzaré con dos de las más simples, en parte como ejercicios para pensar meméticamente. 1. ¿Por qué no podemos parar de pensar? ¿Puedes dejar de pensar? Si alguna vez has meditado sabrás lo difícil que esto es, la mente parece continuar su marcha. Si estamos pensando cosas útiles, practicando destrezas mentales o resolviendo problemas relevantes puede que tenga utilidad, pero a veces parece no tener razón de ser. Entonces ¿Por qué no podemos solo sentarnos y no pensar? Desde un punto de vista genético, todo este pensamiento extra pareciera un completo desperdicio, y los animales que desperdician energía no sobreviven. La memética provee una respuesta simple. Imagina un mundo lleno de cerebros, y muchos más memes de los que pudieran encontrar hogar. ¿Cuál de esos memes es más probable que encuentre un hogar seguro y se replique? Imagina un meme que anime a su portador a seguir ensayándolo mentalmente, o en una melodía que es tan fácil tararear que da vueltas en tu cabeza, o en un pensamiento que simplemente te obliga a seguir pensando en él. Imagina, por el contrario, a un meme que se entierra silenciosamente en tu memoria y nunca es ensayado, o una melodía que es muy difícil para dar vueltas en tu cabeza, o un pensamiento demasiado aburrido para repetirlo. ¿Cuál sobrevivirá mejor?, en igualdad de condiciones, el primero lo hará. Ensayarlos ayuda a recordarlos, y uno es más propenso a expresar (o cantar) las ideas y melodías que tenemos más a la mano. ¿Y cuál es la consecuencia? La memósfera se llena de melodías pegajosas y pensamientos pensables. Todos nos los cruzamos por el camino y los pensamos muchísimo. El principio aquí es conocido en biología. En un bosque, cualquier árbol que crece alto obtiene más luz. Entonces, los genes para crecer alto se vuelven más comunes en el caldo genético y el bosque termina tan alto como los árboles alcancen. Y podemos aplicar el mismo principio otra vez. 1. ¿Por qué hablamos mucho? Imagina un mundo lleno de cerebros, y muchos más memes de los que pudieran encontrar hogar. ¿Cuál de esos memes es más probable que encuentre un hogar seguro y se replique? Imagina cualquier meme que incite a hablar. Sería una idea como “hablar hace que le agrades a la gente” o “Charlar es amigable”. Puede ser un pensamiento urgente que te sientes animado a compartir, un chiste gracioso, buenas noticias que todos quieren oír, o cualquier meme que se desarrolla dentro de una persona comunicativa. Imagina, en contraste, un meme que desalienta el hablar, tal como el pensamiento “hablar es una pérdida de tiempo”. Esto es algo que no te atreverías a decir en voz alta, algo muy difícil de decir, o cualquier meme que se desarrolla dentro de una persona tímida y retraída.
  • 10. ¿Cuál sobrevivirá mejor? Puesto de esta forma, la respuesta es obvia. El primero será escuchado por más personas y, en igualdad de condiciones, simplemente tendrá más posibilidades de ser propagado. ¿Cuál es la consecuencia? La memósfera se llenará de memes que alienten hablar y nosotros hablaremos mucho. Y lo hacemos. Un modo más simple de poner esto es: las personas que hablan más podrán, en promedio, propagar más memes. Entonces, cualquier meme que se desarrolla en parlanchines es más probable que se propague. Esto me hace ver a la conversación de una nueva forma. ¿Será que el habla se funda en una ventaja biológica? Hablar gasta mucha energía y nosotros hablamos sobre muchas cosas vanas y sinsentido. ¿Estos pensamientos triviales y estúpidos tienen alguna oculta ventaja biológica? Me gustaría hacer una propuesta que otros no hacen. Que realizamos todas estas pláticas y todos estos pensamientos solamente porque los memes que nos hacen hacerlo son buenos sobreviviendo. Los memes parecen estar trabajando en contra de los genes. Esto prepara el escenario para una propuesta más audaz. 3. ¿Por qué somos amables con otros? Por supuesto, no siempre somos amables con otros, pero la cooperación humana y el altruismo son a veces un misterio (a pesar de los tremendos avances en entender la selección de parientes y la aptitud inclusiva, el altruismo recíproco y las estrategias evolutivas (ver por ejemplo Wright, 1994; Ridley, 1996). Las sociedades humanas exhiben mucha más cooperación de lo que es típica en especies vertebradas, y cooperamos con no-parientes a una escala masiva (Richerson y Boyd, 1992). Como Cronin afirma, la moralidad humana “presenta un reto a la teoría darwiniana” (Cronin, 1991, p325) Cualquiera puede pensar en su ejemplo favorito. Richard Dawkins (1989 p230) califica a la donación de sangre como “un genuino caso de puro y desinteresado altruismo”. Yo estoy más impresionada por acciones caritativas a personas en países lejanos que probablemente comparta tan poco de nuestros genes como cualquier otra persona en la tierra y a quien probablemente nunca conoceremos. ¿Y por qué regresamos carteras encontradas en la calle, rescatamos animales heridos, apoyamos compañías ecológicas o reciclamos botellas? ¿Por qué algunas personas quieren ser enfermeros mal pagados o consejeros, trabajadores sociales y psicoterapeutas, cuando podrían vivir en casas más grandes, atraer parejas con más dinero, y mantener más niños si fueran banqueros, corredores de bolsa o abogados? Algunas personas creen que esto debe ser explicado en términos de una ventaja biológica. Quizá, pero ofrezco una alternativa para considerarse; una teoría memética del altruismo. Podemos usar, por ahora, una táctica familiar. Imagina un mundo lleno de cerebros, y muchos más memes de los que pudieran encontrar hogar. ¿Cuál de esos memes es más probable que encuentre un hogar seguro y se replique?
  • 11. Imagina un tipo de meme que anime a su portador a ser amable y amigable. Podría ser un meme que nos lleve a hacer buenas fiestas, a compartir nuestra comida o dedicar tiempo a escuchar los problemas de un amigo. Ahora compara esto con un meme que te lleve a ser hostil, a negarte a pasar tiempo con otros, o invitarles refrescos o nunca compartirles un aperitivo. ¿Cuál se propagará más rápido? El primero, por supuesto. A la gente le gusta estar con gente amigable. Entonces, aquellos que alberguen memes amigables pasarán más tiempo con otras personas y tendrán más oportunidad de propagar sus memes. En consecuencia, muchos de nosotros terminaremos almacenando memes para ser amables con los demás. Una forma más simple de poner esto: las personas que son altruistas propagarán, en promedio, más memes. Entonces cualquier meme que se desarrolle en personas altruistas tiene más posibilidades de propagarse, incluyendo los memes para ser altruistas. Quizás quieras impugnar alguno de los pasos anteriores. Por tanto, es alentador saber de muchos experimentos de psicología social, que es más probable que la gente adopte ideas de personas que les agradan (Eagly y Chaiken, 1984). Si esto es una causa o una consecuencia es discutible. Sería interesante si hechos psicológicos como estos, u otros como la disonancia cognitiva, o la importancia de una autoestima, se derivaran de simples principios meméticos, pero eso es un tema para otro momento. Por ahora, deberíamos considerar si la idea es demostrable. Predice que las personas actúan de forma que benefician la propagación de sus memes incluso si les produce un costo. Nos resulta familiar comprar información útil, y con los anunciantes comprando la manera de entrar en la mente de las personas con propósitos de vender un producto, pero esta teoría predice que las personas pagarán (o trabajarán) simplemente propagando los memes que contienen –porque los memes los llevan a eso-. Tal como vemos en los misionaros y en los Testigos de Jehová Muchos aspectos de la persuasión y la conversión a ciertas ideas pueden llegar a involucrar a los memes impulsados por el altruismo. El altruismo es otro truco memético que las religiones (esos conjuntos meméticos poderosos) han hurtado. La mayoría de ellas prosperan haciendo a sus miembros trabajar por ellas y hacerlas pensar que lo tienen que hacer bien. Por supuesto, ser generoso es caro. Siempre habrá presión contra eso, y si los memes pudieran encontrar una estrategia alternativa para propagarse, lo harán. Por ejemplo, la gente poderosa podrá propagar memes sin ser ni siquiera un poco altruistas. Sin embargo, eso no cambia el argumento básico: que el altruismo propaga memes. Tal vez notaste que el tema fundamental de estos argumentos es que el meme puede actuar de forma contraria a los intereses de los genes. Pensar todo el tiempo puede no gastar mucha energía, pero debe costar algo. Pensar es, sin duda, costoso, como puede atestiguar cualquiera que haya estado totalmente exhausto o seriamente enfermo. Y, por supuesto, cualquier acto altruista es, por definición, costoso para quien lo realice.
  • 12. Yo diría que esto es justo lo que deberíamos esperar si los memes fueran verdaderos replicadores. No les importan los genes o las criaturas que éstos han creado. Su único interés es autopropagarse. Entonces, si se pueden propagar robando recursos de los genes, lo harán. En el siguiente ejemplo veremos a los memes compitiendo con los genes en una forma más dramática. 4. ¿Por qué nuestros cerebros son tan grandes? Si, yo se que es un asunto viejo, y hay cientos de buenas respuestas a esta la pregunta. Pero ¿son lo suficientemente buenas? No olvidemos qué tan misterioso es este asunto. Los cerebros son notoriamente costosos para elaborar y manejar. Ocupan alrededor de 2% del peso corporal, pero usan cerca de 20% de su energía. Nuestros cerebros son tres veces más grandes que el de los simios de nuestra estatura. Comparado con cualquier otro mamífero, nuestro cociente de encefalización es más alto que 25 (Jerison, 1973; Leakey, 1994; Wills, 1993). En muchas medidas de capacidad cerebral, los humanos sobresalen. El hecho de que tal inteligencia se de en un animal que se mantenga erguido puede o no ser coincidencia, pero ciertamente se suma al problema. Nuestra pelvis no está idealmente preparada para dar a luz enormes cerebros, y por eso, el parto es un riesgo para el ser humano, sin embargo lo hacemos ¿Por qué? Profundicé el misterio pensando en el tamaño de la ventaja biológica requerida para la sobrevivencia. En un estudio sobre los Neandertal, Zubrow (Leakey, 1994) usó simulaciones por computadora para determinar el efecto de una ligera ventaja. Concluyó que un 2% de ventaja pudo haber eliminado a toda una población contendiente en menos de un milenio. ¿Si sólo necesitamos una ventaja tan pequeña por qué tenemos una más grande? Muchas respuestas han sido propuestas. Por ejemplo, Dunbar (1996) argumenta que necesitamos grandes cerebros para comunicarnos, y que necesitamos comunicarnos para mantenernos juntos. Christopher Wills (1993) argumenta que la evolución del cerebro se debe a un incremento cada vez más rápido en la relación gen-ambiente. Miller (1993) propone que nuestros grandes cerebros fueron el resultado de una selección sexual; y Richerson y Boyd (1992) claman que son usados para el aprendizaje individual y social, favorecido por continuas variaciones ambientales. Lo que todos estos autores tienen en común es que al final apelan a los genes. Como se lamentaban los colegas de Dawkins, todo se reduce a la ventaja biológica. Yo propongo una alternativa basada en la ventaja memética. Imagina a los primeros homínidos que, por razones biológicas, ganaron la habilidad de imitarse entre sí y desarrollar un lenguaje. Ya que esto haya ocurrido, los memes pueden empezar a propagarse, y un segundo replicador habrá nacido. Recuerda, una vez que esto pasa, los genes ya no son capaces de detener esta propagación. Presumiblemente los primeros memes serían los más útiles, como el hacer ollas o cuchillos, o formas de atrapar o desmembrar a la presa. Asumamos que ciertas personas tienen cerebros más grandes y que los cerebros más grandes son mejores copiando. Mientras más y más personas comiencen a almacenar estos memes primitivos, el ambiente cambiará, haciendo que sea necesario tener las nuevas habilidades para sobrevivir.
  • 13. Alguien que pudiera aprender a hacer una buena olla o a contar historias populares podría encontrar pareja más fácilmente, haciendo que la selección sexual se presente, llevando a cerebros más grandes. En el nuevo ambiente, aquellos con cerebro más grande tendrían una ventaja, y la importancia de esta ventaja se incrementará mientras los memes sigan propagándose. Esto parece proveer una razón plausible de por qué nuestros cerebros tienen tan poco en común con los otros cerebros del planeta. Ellos han sido impulsados por los memes. Un replicador ha forzado el movimiento de otro. 5. ¿Quién soy yo? Entonces podemos ver a la mente humana como una creación de dos replicadores, uno usando para su replicación la maquinaria creada por otro. Como Dennett señala, las personas son animales infestados de memes. Nuestras personalidades, habilidades y cualidades únicas se derivan de la compleja interrelación de estos replicadores. ¿Qué es entonces, nuestro yo más íntimo –el “verdadero yo”, la persona que experimenta “mi” vida? Yo diría que el “yo” es un complejo memético coadaptados, uno de los muchos que aloja el cerebro (Blackmore, 1996). Tal como las religiones, los sistemas políticos y las sectas, son conjuntos de memes que prosperan en compañía de otros. Tal como las religiones, los sistemas políticos y las sectas, son un refugio seguro para todo tipo de memes individuales y son protegidos de la destrucción por varios trucos meméticos. No tienen que ser verdaderos para sobrevivir. De hecho, sabemos que el “yo” es un mito. Mira en el cerebro y sólo encontrarás neuronas. No encontrarás a personas pequeñas manejando los hilos o el homúnculo viendo el show en una pantalla (Dennett, 1991). No encontrarás el lugar donde “mi” decisión consciente se ha hecho. No encontrarás el artefacto que amorosamente alberga todas esas creencias y opiniones. La mayoría de nosotros sigue persistiendo en pensarse así. Pero la verdad es que no hay nadie ahí dentro. Ahora tenemos nuevas respuestas a la pregunta “¿Quién soy yo?”, y una muy perturbadora. “Yo” soy un uno de los complejos meméticos coadaptados viviendo con este cerebro. Esta espeluznante idea podría explicar por qué la memética no es muy popular. La memética asesta un golpe terrible a la supremacía del “yo”. El futuro de los memes Los memes están ahí afuera. En la mayor parte de la historia humana, los memes han evolucionado al lado de los genes. Han sido pasados mayormente de forma vertical (de padre a hijo) y por lo tanto evolucionaron siguiendo el paso de los genes. Pero esto ya no es así. Los memes pueden saltar de cerebro en cerebro en segundos (incluso si los cerebros están a medio mundo de distancia)
  • 14. Mientras algunos memes frecuentan cerebros por semanas, meses o años antes de ser propagados, algunos se propagan en múltiples copias a la velocidad de la luz. La invención del teléfono, del fax, de la computadora y del e-mail, incrementó la velocidad de propagación de los memes. Mientras aumente la velocidad, la fiabilidad y la propagación horizontal de los memes, podemos esperar cambios dramáticos en la memósfera. En primera, entre más rápida sea la propagación de memes, menos obedecerá a la selección natural (genética). Este relativo desacoplamiento entre genes y memes podría significar que los memes se pueden propagar en detrimento de sus portadores. Podemos ver esto en peligrosas sectas, modas, sistemas políticos, crímenes copycat y creencias falsas que ahora se pueden propagar más rápido. En segunda, podríamos esperar que los memes se construyan mejores vehículos para su propagación. Los genes se han contraído organismos para depositarse y trasladarse. ¿Cuál es el equivalente memético? Artefactos como libros, pinturas, herramientas y aeroplanos podrían contar (Dennet, 1995) pero se quedan cortos a comparación de las computadoras y el Internet. Incluso estos recientes inventos son en mayor medida dependientes de los humanos para funcionar, y de los genes que estos humanos portan –después de todo, el sexo es el tema más importante de Internet. Entonces ¿Podrá el segundo replicador ser realmente libre? Puede ser, si construimos robots que se imitaran directamente. Afortunadamente esta es una tarea difícil que no será alcanzada pronto, y quizás para entonces, tendremos un mejor conocimiento de la memética y estemos en mejor posición para hacer frente a nuestros nuevos vecinos. Conclusión He mostrado cómo la teoría memética provee nuevas respuestas a preguntas importantes de la naturaleza humana. Si estoy en lo cierto, nosotros los humanos somos producto de dos replicadores, no de uno solo. En los pasados cien años hemos eliminado satisfactoriamente la ilusión de que un dios es necesario para diseñar nuestros cuerpos. Quizá en el próximo milenio podemos eliminar la ilusión de que un agente consciente es necesario para el diseño de nuestras mentes.
  • 15. Referencias Barkow,J.H., Cosmides,L. and Tooby,J. (Eds) (1992) The Adapted Mind: Evolutionary psychology and the generation of culture. Oxford, OUP. Blackmore,S.J. (1996) Waking from the Meme Dream The Psychology of Awakening: An International Conference on Buddhism, Science and Psychotherapy, Dartington, 9 November 1996. Boyd,R. and Richerson,P.J. (1990) Group selection among alternative evolutionarily stable strategies. Journal of Theoretical Biology, 145, 331-342 Cavalli-Sforza,L.L. and Feldman,M.W. (1981) Cultural Transmission and Evolution: A quantitative approach. Princeton, NJ, Princeton University Press. Cloak,F.R. (1975) Is a cultural ethology possible? Human Ecology, 3, 161-182 Cronin,H. (1991) The Ant and the Peacock. Cambridge, Cambridge University Press. Darwin, C. (1859) On the Origin of Species by Means of Natural Selection. London, Murray. Dawkins,R. (1976) The Selfish Gene Oxford, Oxford University Press (new edition with additional material, 1989) Dawkins,R. (1982) The Extended Phenotype. Oxford, Oxford University Press. Dawkins,R. (1993) Viruses of the mind. In B.Dahlbohm (ed) Dennett and his Critics: Demystifying Mind. Oxford, Blackwell. Dennett,D. (1991). Consciousness Explained. Boston, Little, Brown. Dennett,D. (1995) Darwin’s Dangerous Idea, London, Penguin Donald, M (1991) Origins of the Modern Mind: Three Stages in the Evolution of Culture and Cognition. Cambridge, Mass, Harvard University Press. Dunbar,R. (1996) Grooming, Gossip and the Evolution of Language. London, Faber & Faber. Durham,W.H. (1991) Coevolution: Genes, Culture and Human Diversity. Stanford, Ca., Stanford University Press. Eagly,A.H. and Chaiken,S. (1984) Cognitive theories of persuasion. In L.Berkowitz (Ed), Advances in Experimental Social Psychology, 17, 267-359. New York, Academic Press.
  • 16. Gould,S.J. (1996) Full House. Harmony Books (Published in the UK as Life’s Grandeur, London, Jonathan Cape.) Grant,G. (1990) Memetic lexicon. http://pespmc1.vub.ac.be/*memes.html Hofstadter (1985) Metamagical Themas: Questing for the essence of mind and pattern. N.Y. Basic Books Jerison,H.J. (1973) Evolution of the Brain and Intelligence. N.Y. Academic Press. Leakey,R. (1994) The Origin of Humankind London, Weidenfeld and Nicolson Lumsden,C.J. and Wilson,E.O. (1981) Genes, Mind and Culture. Cambridge, Mass., Harvard University Press. Lynch,A. (1996) Thought Contagion: How Belief Spreads Through Society. N.Y. Basic Books. Midgley,M. (1994) Letter to the Editor, New Scientist, 12 Feb, 50. Miller,G. (1993) Evolution of the Human Brain through Runaway Sexual Selection. PhD Thesis, Stanford University Psychology Department Mithen,S. (1996) The Prehistory of the Mind. London, Thames and Hudson. Pinker, S. (1994) The Language Instinct New York, Morrow Richerson,P.J. and Boyd,R. (1992) Cultural inheritance and evolutionary ecology. In E.A.Smith and B.Winterhalder (Eds) Evolutionary Ecology and Human Behaviour 61-92. Ridley,M. (1996) The Origins of Virtue. London, Viking. Tudge,C. (1995) The Day before Yesterday: Five Million Years of Human History, London, Jonathan Cape. Wills,C. (1993) The Runaway Brain: The Evolution of human uniqueness. N.Y., Basic Books. Wilson, E.O. (1978) On Human Nature. Cambridge, Mass., Harvard University Press. Wright,R. (1994) The Moral Animal. Pantheon Books.