Enseñanzas del papa francisco no.52

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Enseñanzas del papa francisco no.52

  1. 1. Enseñanzas del Papa Francisco. No.52
  2. 2. El 7 de abril dijo: “la hermosa promesa del Señor”, “Hoy los invito a pensar por un momento en silencio: ¿Dónde está mi necrosis? ¿Dónde está la parte muerta de mi alma? ¿Dónde está mi tumba?
  3. 3. Pensemos un minuto todos en silencio. Pensemos: ¿cuál es la parte del corazón que se puede corromper, por estar unida a algún pecado o pecados? Hay que quitar la piedra de la vergüenza y dejar que el Señor nos diga, como le dijo a Lázaro, „Sal fuera‟”.
  4. 4. “Para que toda nuestra alma se cure, resucite por el amor de Jesús, por la fuerza de Jesús. Él nos puede perdonar. ¡Todos lo necesitamos! ¡Todos somos pecadores, pero debemos tener cuidado de no convertirnos en corruptos! Somos pecadores, pero Él nos perdona.
  5. 5. Oigamos la voz de Jesús, que con el poder de Dios, nos dice: „¡Sal fuera! Sal de esa tumba que tienes dentro. Sal, Yo te doy la vida, yo te hago feliz, yo te bendigo, te quiero para mí”.
  6. 6. El 7 de abril en su homilía basada en el episodio en que los fariseos y los escribas llevan a Jesús a una mujer sorprendida en adulterio dijo: La misericordia divina es una gran luz de amor y de ternura, es la caricia de Dios sobre las heridas de nuestros pecados.
  7. 7. “El matrimonio es el símbolo y también una realidad humana de la relación de Dios con su pueblo. Y cuando se arruina el matrimonio con un adulterio, se ensucia esta relación de Dios con el pueblo”.
  8. 8. Pero los escribas y los fariseos plantean esta pregunta para tener un motivo para acusarlo: “Si Jesús hubiera dicho: „Sí, sí, adelante con la lapidación‟, habrían dicho a la gente: „Pero éste es su maestro tan bueno… ¡Miren qué cosa ha hecho con esta pobre mujer!‟. Y si Jesús hubiera dicho: „¡No, pobrecita! ¡Perdónenla!‟, habrían dicho: „¡No cumple la ley!‟…
  9. 9. A ellos no les importaba la mujer; no les importaban los adúlteros, quizá alguno de ellos era adúltero… ¡No les importaba! ¡Sólo les importaba tender una trampa a Jesús!”. De ahí la respuesta del Señor: “¡Quien de ustedes esté sin pecado, arroje la primera piedra contra ella!”.
  10. 10. El Evangelio, con “cierta ironía”, dice que los acusadores “se fueron, uno a uno, comenzando por los más ancianos. Se ve que éstos en el banco del cielo tenían una buena cuenta corriente contra ellos”.
  11. 11. Y Jesús permanece solo con la mujer, como un confesor, diciéndole: “Mujer, ¿dónde estoy? ¿Nadie te ha condenado? ¿Dónde estoy? Estamos solos, tú y yo. Tú ante Dios, sin las acusaciones, sin las habladurías. ¡Tú y Dios! ¿Nadie te ha condenado?”. La mujer responde: “¡Nadie Señor!”, pero no dice: “¡Ha sido una falsa acusación! ¡Yo no cometí adulterio!”, “reconoce
  12. 12. Y Jesús afirma: “¡Ni siquiera yo te condeno! Ve, ve y de ahora en adelante no peques más, para no pasar un feo momento como este; para no pasar tanta vergüenza; para no ofender a Dios, para no ensuciar la hermosa relación entre Dios y su pueblo”.
  13. 13. “¡Jesús perdona! Pero aquí se trata de algo más que el perdón: Jesús supera la ley y va más allá. No le dice: „¡El adulterio no es pecado!‟. ¡No lo dice! Pero no la condena con la ley. Y éste es el misterio de la misericordia. Éste es el misterio de la misericordia de Jesús”.
  14. 14. “La misericordia es algo difícil de comprender”. “Pero, „Padre, la misericordia ¿borra los pecados?‟. „No, ¡lo que borra los pecados es el perdón de Dios!‟.
  15. 15. La misericordia es el modo con que Dios perdona. Porque Jesús podía decir: „Yo te perdono. ¡Ve!‟, como dijo a aquel paralítico que le habían presentado desde el techo: „¡Te son perdonados tus pecados!‟. Aquí dice: „¡Ve en paz!‟. Jesús va más allá. Le aconseja que no peque más”.
  16. 16. Aquí, “se ve la actitud misericordiosa de Jesús: defiende al pecador de sus enemigos; defiende al pecador de una condena justa. También nosotros, cuántos de nosotros, quizá deberíamos ir al infierno, ¿cuántos de nosotros? Y esa condena es justa… y Él perdona más allá. ¿Cómo? ¡Con esta misericordia!”.
  17. 17. “La misericordia va más allá y hace la vida de una persona de tal modo que el pecado es arrinconado. Es como el cielo”. “Nosotros miramos el cielo, tantas estrellas, tantas estrellas; pero cuando sale el sol, por la mañana, con tanta luz, las estrellas no se ven.
  18. 18. Y así es la misericordia de Dios: una gran luz de amor, de ternura. Dios perdona pero no con un decreto, sino con una caricia, acariciando nuestras heridas del pecado”.
  19. 19. “Porque Él está implicado en el perdón, está implicado en nuestra salvación. Y así Jesús hace de confesor: no la humilla, no le dice „¡Qué has hecho, dime! ¿Y cuándo la has hecho? ¿Y cómo lo has hecho? ¿Y con quién lo has hecho?‟. ¡No! „¡Ve, ve y de ahora en adelante no peques más!‟. Es grande la misericordia de Dios, es grande la misericordia de Jesús. ¡Perdonarnos,
  20. 20. El 8 de abril dijo: “No hay cristianismo sin la cruz y no hay cruz sin Jesucristo”. "el cristianismo no es una doctrina filosófica, no es un programa de vida para sobrevivir, para ser educados, para hacer las paces. Esas son las consecuencias. El Cristianismo es una persona, una persona alzada en la Cruz, una persona que se aniquiló a sí misma para salvarnos; se hizo pecado y así como en el desierto fue alzado el pecado, aquí se alzó a Dios, hecho hombre y hecho pecado por nosotros”.
  21. 21. “Y todos nuestros pecados estaban allí. No se entendería el cristianismo sin entender esta humillación profunda del Hijo de Dios, que se humilló y se hizo siervo hasta la muerte y muerte de cruz, para servir".
  22. 22. Inspirándose en el libro de los Números, donde Dios le dice al pueblo judío que, en el desierto, murmuraban contra Dios y contra Moisés. Entonces, el Señor ordenó a Moisés que hiciera una serpiente y la puso en un asta y quien fuera mordido por la serpiente y la mirara permanecería vivo.
  23. 23. Pero ¿qué es la serpiente?,. "La serpiente es el símbolo del pecado", como vemos en el libro del Génesis cuando "fue la serpiente que sedujo a Eva, para proponer el pecado".
  24. 24. Y Dios envía a elevar "el pecado como una bandera de la victoria". Esto "no está claro si no entendemos lo que Jesús nos dice en el Evangelio". Jesús dijo a los judíos: "Cuando hayan levantado al Hijo del hombre, entonces conocerán quien soy". En el desierto fue elevado el pecado, "pero es un pecado que busca la salvación, porque se cura allí".
  25. 25. El que es elevado, es el Hijo del hombre, el verdadero Salvador, Jesucristo. Jesús advierte a los fariseos diciéndoles: "Morirán en su pecado". "No hay ninguna posibilidad de salir por nuestra cuenta de nuestro pecado. Estos doctores de la ley, estas personas que enseñaban la ley, no tenían idea clara acerca de esto.
  26. 26. Creían, sí, en el perdón de Dios, pero se sentían lo suficientemente fuertes, lo sabían todo. Y al final hicieron de la religión de la adoración a Dios, una cultura con valores, reflexiones, ciertos mandamientos de conducta para ser educados, y pensaban, sí, que el Señor podía perdonar, lo sabían, pero estaban demasiado lejos de todo esto".
  27. 27. San Pablo "cuando habla de lo que es la gloria dice: „De nuestros pecados‟. Nosotros no tenemos mucho más que ofrecer, esta es nuestra miseria" Sin embargo, "por la misericordia de Dios, nos regocijamos en Cristo crucificado". Y por esto "no hay cristianismo sin la cruz y no hay cruz sin Jesucristo".
  28. 28. El corazón de la salvación de Dios, "es su Hijo, que tomó sobre sí todos nuestros pecados, nuestra arrogancia, nuestra seguridad, nuestra vanidad, nuestros deseos de llegar a ser como Dios". Por esto " un cristiano que no se gloría en Cristo crucificado no entiende lo que significa ser cristiano".
  29. 29. Nuestras heridas, "las que dejó el pecado en nosotros, sólo se curan con las heridas de Dios hecho hombre, humillado, aniquilado". "Este es el misterio de la cruz". "No es un adorno, que siempre hay que poner en las iglesias, allí en el altar. No es un símbolo que nos distingue de los demás. La cruz es el misterio, el misterio del amor de Dios, que se humilla, se hace "nada", se hace pecado.
  30. 30. “¿Donde está tu pecado? 'Pero yo no lo sé, no tengo tantos aquí'. No, tu pecado está allí, en la cruz. Ve a buscar allí, en las heridas del Señor, y tu pecado será sanado, tus heridas sanarán, tus pecados te serán perdonados.
  31. 31. El perdón que Dios da no es cancelar una cuenta que tenemos con El: el perdón que Dios nos da son las heridas de su Hijo en la cruz, alzado en la cruz. Que Él nos atrae hacia Él y que nos vamos a sanar".
  32. 32. El 10 de abril dijo: a partir de la actitud de los fariseos que no comprendían el mensaje de Jesús. Con este esquema del pensamiento único, “no hay posibilidad de diálogo, no hay posibilidad de abrirse a las novedades que Dios trae con los profetas. Esta gente ha matado a los profetas; cierran la puerta a la promesa de Dios”.
  33. 33. “Y cuando en la historia de la humanidad se produce este fenómeno del pensamiento único, cuántas desgracias. En el siglo pasado hemos visto todos nosotros las dictaduras del pensamiento único, que terminó por matar a tanta gente, pero en el momento en el que ellos se sentían patrones no se podía pensar de otra manera. Se piensa así”.
  34. 34. “hoy se debe pensar así y si tú no piensas así no eres moderno, no eres abierto o peor. Tantas veces dicen algunos gobernantes: „Pero, yo pido una ayuda, una ayuda financiera para esto‟, „pero si tú quieres esta ayuda, debes pensar así y debes cumplir esta ley, y esta otra, y esta otra...‟”.
  35. 35. “También hoy está la dictadura del pensamiento único y esta dictadura es la misma de aquella gente: toma las piedras para lapidar la libertad de los pueblos, la libertad de la gente, la libertad de las conciencias, la relación de la gente con Dios. Y hoy Jesús es crucificado otra vez”.
  36. 36. los fariseos no comprenden a Jesús porque “su equivocación fue la de separar los mandamientos del corazón de Dios”. Pensaban que todo se resolvía observando los mandamientos, pero estos no constituyen “una fría ley”, porque nacen de una relación de amor; y son “indicaciones” que nos ayudan a no equivocarnos en nuestro camino para encontrar a
  37. 37. De este modo, los fariseos cierran su corazón y su mente “a toda novedad”, y no comprenden “el camino de la esperanza”. “Es el drama del corazón cerrado, el drama de la mente cerrada”, “cuando el corazón está cerrado, este corazón cierra la mente, y cuando mente y corazón están cerrados, no hay lugar para Dios”, sino sólo para lo que nosotros creemos que se debe hacer.
  38. 38. En cambio, “los mandamientos llevan una promesa y los profetas despiertan esta promesa”. Quienes tienen el corazón y la mente cerrados, no logran acoger el “mensaje de novedad” que trajo Jesús, y que “es el que había sido prometido por la fidelidad de Dios y por los profetas. Pero ellos no entienden”.
  39. 39. “Es un pensamiento cerrado que no está abierto al diálogo, a la posibilidad de que exista otra cosa, a la posibilidad de que Dios nos hable, que nos diga cómo es su camino, como hizo con los profetas. Esta gente no había escuchado a los profetas y no escuchaba a Jesús. Es algo más que ser simplemente cabeza dura”.
  40. 40. “No, es algo más: es la idolatría del propio pensamiento. „Yo pienso así, esto debe ser así y nada más‟.
  41. 41. Esta gente tenía un pensamiento único y quería imponer este pensamiento al pueblo de Dios, por esto Jesús les llama la atención: „Ustedes cargan sobre las espaldas del pueblo tantos mandamientos y ustedes no los tocan ni con un dedo‟”.
  42. 42. Ante la dictadura del pensamiento único, lo que pide el Señor es “vigilar y rezar; no ser tontos, no comprar cosas que no sirven y ser humildes y rezar, para que el Señor nos de siempre la libertad del corazón abierto, para recibir su Palabra ¡que es promesa, alegría y alianza! Y con esta alianza ir adelante”.
  43. 43. El 11 de abril dijo: “La tentación del demonio tiene tres características y nosotros debemos conocerlas para no caer en las trampas”, la vida cristiana es una lucha diaria contra el mal porque el diablo –que sigue presente en el siglo XXI- “no quiere nuestra santidad”.
  44. 44. “la vida de Jesús ha sido una lucha”, pues vino para vencer el mal, al príncipe de este mundo que es el demonio. Una lucha que debe afrontar todo cristiano.
  45. 45. Así como el demonio “tentó a Jesús tantas veces, y Jesús sintió en su vida las tentaciones” y las persecuciones, así también los hombres son tentados.
  46. 46. “También nosotros somos objeto del ataque del demonio, porque el espíritu del mal no quiere nuestra santidad, no quiere el testimonio cristiano, no quiere que seamos discípulos de Jesús”.
  47. 47. “¿Cómo hace el demonio para alejarnos del camino de Jesús? La tentación comienza levemente, pero crece: siempre crece. Segundo, crece y contagia a otro, se transmite a otro, trata de ser comunitaria. Y, al final, para tranquilizar el alma, se justifica.
  48. 48. En la primera tentación de Jesús, el demonio siembra “una seducción”, pues le dice que se tire del Templo y así –según el diablo- “todos dirán: „¡He aquí el Mesías!‟”. Es lo mismo que hizo con Adán y Eva. Advirtió que el diablo “habla como si fuera un maestro espiritual”, pero cuando la tentación “es rechazada”, entonces “crece: crece y vuelve más fuerte”.
  49. 49. Jesús “lo dice en el Evangelio de Lucas: cuando el demonio es rechazado, gira y busca a algunos compañeros y con esta banda, vuelve”. Por lo tanto, “crece también implicando a otros”. Así sucedió con Jesús, “el demonio implica” a sus enemigos. Y lo que “parecía un hilo de agua, un pequeño hilo de agua, tranquilo, se convierte en una marea”.
  50. 50. La tentación “crece, y contagia. Y al final, se justifica”. “Tenemos una tentación que crece: crece y contagia a los demás. Pensemos en una habladuría, por ejemplo: yo siento un poco de envidia por aquella persona, por aquella otra, y antes tengo la envidia dentro, solo, y es necesario compartirla y va a lo de otra persona y dice: „¿Pero tú has visto a esa persona?‟…
  51. 51. y trata de crecer y contagia a otro, a otro… Pero éste es el mecanismo de las habladurías ¡y todos nosotros hemos sido tentados de caer en las habladurías! Quizá alguno de ustedes no, si es santo, ¡pero también yo estoy tentado por las habladurías! Esta es una tentación cotidiana. Comienza así, suavemente, como el hilo de agua. Crece por contagio y, al final, se justifica”.
  52. 52. Por ello, “cuando en nuestro corazón sentimos algo que terminará por destruir” a las personas. “Estemos atentos porque si no detenemos a tiempo ese hilo de agua, cuando crecerá y contagiará será una marea tal que sólo nos conducirá a justificarnos mal, como se justificaron estas personas”. Y afirmaron: “es mejor que muera un hombre por el pueblo”
  53. 53. “Todos somos tentados, porque la ley de la vida espiritual, de nuestra vida cristiana, es una lucha: una lucha. Porque el príncipe de este mundo – el diablo – no quiere nuestra santidad, no quiere que nosotros sigamos a Cristo.
  54. 54. Alguno de ustedes, tal vez, podría decir: „Pero, Padre, ¡qué antiguo es usted: hablar del diablo en el Siglo XXI!‟. Pero ¡miren que el diablo existe! El diablo existe. ¡También en el Siglo XXI! Y no debemos ser ingenuos, ¡eh! Debemos aprender del Evangelio cómo se hace para luchar contra él”.
  55. 55. El 13 de abril dijo en la homilía del Domingo de Ramos: Hemos escuchado la Pasión del Señor. Nos hará bien preguntarnos ¿Quién soy yo? ¿Quién soy yo ante mi Señor? ¿Quién soy yo, delante de Jesús entrando en Jerusalén en este día de fiesta? ¿Soy capaz de expresar mi alegría, de alabarlo? ¿O tomo las distancias?
  56. 56. ¿Quién soy yo, delante de Jesús que sufre? Hemos oído muchos nombres: tantos nombres. El grupo de líderes religiosos, algunos sacerdotes, algunos fariseos, algunos maestros de la ley que había decidido matarlo. Estaban esperando la oportunidad de apresarlo ¿Soy yo como uno de ellos? Incluso hemos oído otro nombre: Judas. 30 monedas.
  57. 57. ¿Yo soy como Judas? Hemos escuchado otros nombres: los discípulos que no entendían nada, que se quedaron dormidos mientras el Señor sufría. ¿Mi vida está dormida? ¿O soy como los discípulos, que no entendían lo que era traicionar a Jesús? ¿O como aquel otro discípulo que quería resolver todo con la espada: soy yo como ellos?
  58. 58. Yo soy como Judas, que finge amar y besa Maestro para entregarlo, para traicionarlo? ¿Soy yo, un traidor? ¿Soy como aquellos líderes religiosos que tienen prisa en organizar un tribunal y buscan falsos testigos? ¿Soy yo como ellos?
  59. 59. Y cuando hago estas cosas, si las hago, ¿creo que con esto salvo al pueblo? ¿Soy yo como Pilato que cuando veo que la situación es difícil, me lavo las manos y no sé asumir mi responsabilidad y dejo condenar – o condeno yo – a las personas?
  60. 60. ¿Soy yo como aquella muchedumbre que no sabía bien si estaba en una reunión religiosa, en un juicio o en un circo, y elije a Barrabás? Para ellos es lo mismo: era más divertido, para humillar a Jesús. ¿Soy yo como los soldados que golpean al Señor, le escupen, lo insultan, se divierten con la humillación del Señor? ¿Soy yo como el Cireneo que regresaba del trabajo, fatigado, pero que tuvo la buena voluntad de ayudar al Señor a llevar la cruz?
  61. 61. ¿Soy yo como aquellos que pasaban delante de la Cruz y se burlaban de Jesús?: “¡Pero... tan valeroso! ¡Que descienda de la cruz, y nosotros creeremos en Él!”. La burla a Jesús… ¿Soy yo como aquellas mujeres valientes, y como la mamá de Jesús, que estaba allí, y sufrían en silencio? ¿Soy yo como José, el discípulo escondido, que lleva el cuerpo de Jesús con amor, para darle sepultura?
  62. 62. Marías, que permanecen en la puerta del Sepulcro, llorando, rezando? ¿Soy yo como estos dirigentes que al día siguiente fueron a los de Pilato para decir: “Pero, mira que éste decía que habría resucitado; pero que no venga otro engaño”, y frenan la vida, bloquean el sepulcro para defender la doctrina, para que la vida no salga afuera? ¿Dónde está mi corazón? ¿A cuál de éstas personas yo me parezco? Que esta pregunta nos acompañe durante toda la
  63. 63. El 11 de abril dijo en un discurso: ''La vida humana es sagrada e inviolable. Todo derecho civil se asienta en el reconocimiento del primero y fundamental de los derechos, el derecho a la vida, que no está subordinado a condición alguna, ni cualitativa, ni económica, ni tanto menos ideológica”.
  64. 64. “así como el mandamiento de 'no matar' pone un límite claro para asegurar el valor de la vida humana, hoy tenemos que decir 'no' a una economía de la exclusión y la desigualdad. Esa economía mata...
  65. 65. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del 'descarte' que, además, se promueve. Y así se descarta también la vida''.
  66. 66. uno de los peligros más graves de la época actual es “el divorcio entre economía y moral, entre las posibilidades que ofrece un mercado provisto de cualquier novedad tecnológica y las normas éticas elementales de la naturaleza humana, cada vez más arrinconada”.
  67. 67. “Es necesario reiterar la oposición más firme a cualquier atentado directo a la vida, especialmente inocente e indefensa, y el nonato en el seno materno es el inocente por antonomasia. Recordemos las palabras del Concilio Vaticano II: 'La vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables''„.
  68. 68. todo cristiano debe dar el testimonio evangélico de “proteger la vida con valor y amor en todas sus fases”. “Los animo a hacerlo siempre con la actitud de la cercanía, de la proximidad: ¡Que cada mujer se sienta considerada como persona, escuchada, acogida, acompañada¡'„…
  69. 69. El 12 de abril dijo: “Queridos amigos, comienza la Semana Santa, que culmina en el Triduo de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Aquí el sufrimiento humano fue asumido hasta el fondo y redimido por Dios. Por Dios-Amor”.
  70. 70. “solo Cristo da sentido al escándalo del sufrimiento del dolor de los inocentes. A Él, crucificado y resucitado, también ustedes pueden mirar siempre en el cumplimiento de su trabajo diario. Y al pie de la Cruz de Jesús encontramos también la Madre de los Dolores”.
  71. 71. “Ella es la Madre de toda la humanidad, y siempre está cerca de sus hijos enfermos. Si nuestra fe vacila, la suya no. María les sostenga también a ustedes y a su compromiso … Gracias”.
  72. 72. En twitter dijo: En el Evangelio podemos escuchar cada día a Jesús que nos habla: llevemos siempre con nosotros un pequeño Evangelio.
  73. 73. ¡Cuánto bien nos hace que el Señor sacuda nuestra vida tibia y superficial!
  74. 74. Necesitamos recuperar el espíritu contemplativo, para que el amor de Dios enardezca nuestros corazones.
  75. 75. Jesús nos enseña a no avergonzarnos de tocar la miseria humana, de tocar su carne en los hermanos que sufren.
  76. 76. Sólo la confianza en Dios puede transformar la duda en certeza, el mal en bien, la noche en alba radiante.
  77. 77. Qué dulce es ponerse delante del Crucifijo, quedarse simplemente bajo la mirada llena de amor del Señor.
  78. 78. Si deseas recibir mails, relacionados con la Iglesia: que contienen diapositivas, vida de Santos, Evangelio del Domingo, etc. Escribe a: unidosenelamorajesus@gmail.com con el título suscripciones. Servicio Gratuito. Que Dios te llene de bendiciones. Y que permanezcamos unidos en el amor a Jesús.

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