Enseñanzas del papa fracisco no.38
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Enseñanzas del papa fracisco no.38 Enseñanzas del papa fracisco no.38 Presentation Transcript

  • Enseñanzas del Papa Francisco No.38
  • El 20 de noviembre en su catequesis dijo: “El servicio que presta el sacerdote como ministro, por parte de Dios, para perdonar los pecados, es muy delicado, es un servicio muy delicado”. Este importante y delicado servicio, requiere que “su corazón esté en paz; que el sacerdote tenga el corazón en paz, que no maltrate a los fieles, sino que sea apacible, benevolente y misericordioso; que sepa sembrar esperanza en los corazones”.
  • El sacerdote confesor debe ser consciente de que “el hermano o la hermana que se acerca al sacramento de la Reconciliación busca el perdón y lo hace como se acercaban tantas personas a Jesús, para que las curara”.
  • Luego en modo de consejo dijo: “El sacerdote que no tiene esta disposición de ánimo es mejor, que hasta que no se corrija, no administre este Sacramento. Los fieles penitentes tienen el deber ¿no? Tienen el derecho. Nosotros tenemos el derecho, todos los fieles, de encontrar en los sacerdotes los servidores del perdón de Dios”.
  • “¿Queridos hermanos y hermanas, como miembros de la Iglesia, ¿somos conscientes de la belleza de este don que Dios mismo nos da? ¿Sentimos la alegría de esta curación, de esta atención maternal que la Iglesia tiene para nosotros? ¿Sabemos valorarla con simplicidad?”, cuestionó luego.
  • “Dios mismo es quien ha querido conferir su perdón a través de los sacerdotes. Dios nunca se cansa de perdonarnos; mediante el ministerio del sacerdote nos estrecha en un nuevo abrazo que nos regenera y nos permite levantarnos de nuevo y reanudar el camino. Porque ésta es nuestra vida: continuamente levantarse y seguir adelante”.
  • El 21 de noviembre al recibir a seis miembros del Comité latinoamericano de líderes religiosos de religiones por la paz , dijo: “la agresión no puede ser un acto de fe”,
  • El 21 de noviembre dijo por la Asamblea Plenaria de la Congregación para las Iglesias Orientales: "Los cristianos vivan en paz en la tierra de Jesús. No me resigno a pensar en un Oriente Medio sin cristianos, Sigamos rezando por la paz en Oriente Medio, especialmente en Siria y Tierra Santa.
  • "Pienso especialmente en la tierra bendita donde Cristo vivió, murió y resucitó... y en la que la luz de la fe no se ha extinguido; al contrario, resplandece con fuerza.
  • Es la 'luz de Oriente' que 'ha iluminado a la Iglesia universal , desde que apareció sobre nosotros un sol naciente, Jesucristo, nuestro Señor' . Por consiguiente, cada católico tiene una deuda de gratitud con las Iglesias que viven en esa región".
  • las condiciones de vida de los cristianos que, en muchas partes de Oriente Medio, sufren gravemente las consecuencias de las tensiones y conflictos . Siria, Irak, Egipto y otras zonas de la Tierra Santa, a veces se llenan de lágrimas. El Obispo de Roma no descansará mientras haya hombres y mujeres, de cualquier religión, menoscabados en su dignidad, sin lo necesario para la supervivencia, privados del futuro, obligados a la condición de
  • "Hoy día, junto con los pastores de las Iglesias Orientales, hacemos un llamamiento para que se respete el derecho de todos a una vida digna y de profesar libremente su fe. “
  • pensar en un Oriente Medio sin los cristianos, que desde hace dos mil años confiesan el nombre de Jesús, insertados como ciudadanos de pleno derecho en la vida social, cultural y religiosa de las naciones a las que pertenecen. El dolor de los más pequeños y los más débiles, con el silencio de las víctimas, plantea una pregunta insistente:
  • "Me dirijo por tanto a toda la Iglesia para exhortar a la oración, que sabe conseguir del corazón misericordioso de Dios, la reconciliación y la paz. La oración desarma la necedad y genera un diálogo allí donde hay un conflicto abierto. Si es sincera y perseverante, hará a nuestra voz humilde y firme, capaz de ser escuchada incluso por los líderes de las naciones".
  • Jerusalén, "donde todos hemos nacido espiritualmente". "Les deseo todo el consuelo para que sea realmente profecía de esa convocación definitiva, de Oriente a Occidente, dispuesta por Dios".
  • María es "la madre de la esperanza", es "el ícono más expresivo de la esperanza cristiana", "toda la vida es un conjunto de actitudes de esperanza empezando por el ‘sí’ en el momento de la Anunciación: María no sabía cómo podía ser madre, pero se confió totalmente al misterio que estaba por cumplirse, y se convirtió
  • Ante todas las dificultades, "la esperanza de la Virgen no vacila nunca, y esto nos dice que la esperanza se nutre de escucha y paciencia". “Incluso al pie de la Cruz, cuando "todo parece verdaderamente perdido y la esperanza podría decirse apagada", cuando –al recordar las promesas de la Anunciación– María habría podido decir "fui engañada", ella "continúa creyendo en su fe y ve el futuro nuevo que espera con esperanza el
  • "Muchas veces pienso; no sabemos esperar el mañana, vemos siempre el hoy, el hoy, el hoy". Pero, incluso en el sepulcro de Jesús, "la única lámpara encendida es la esperanza de la madre, que en ese momento es la esperanza de todo el mundo".
  • "María es madre de esperanza, nos sostiene en los momentos de oscuridad, de dificultad, de desconsuelo, de aparente derrota". "Que nos ayude, pues a hacer de nuestra vida que agrade al Padre celestial, un don alegre para nuestros hermanos con una actitud que siempre ve hacia el mañana".
  • El 22 de noviembre dijo: "El Templo es el lugar a donde la comunidad va a rezar, a alabar al Señor, a dar gracias, pero sobre todo a adorar: en el Templo se adora al Señor. Y este es el punto más importante. También, esto es válido para las ceremonias litúrgicas: en esta ceremonia litúrgica, ¿qué es más importante? ¿Los cantos, los ritos bellos, todo? La adoración es más importante: toda la comunidad reunida mira el altar donde se celebra el sacrificio y se
  • "Pero, yo creo–lo digo humildemente– que quizás nosotros cristianos hemos perdido un poco el sentido de la adoración, y pensamos: vamos al Templo, nos reunimos como hermanos – ¡eso es bueno, es bello! – pero el centro está allí donde está Dios. Y nosotros adoramos a Dios".
  • De esta afirmación brota la pregunta, directa: "nuestros templos ¿son lugares de adoración, favorecen la adoración? ¿Nuestras celebraciones favorecen la adoración?". Jesús, echa a los vendedores que habían ocupado el Templo como un lugar de tráficos en vez que de adoración. Pero hay otro "Templo" y otra sacralidad que considerar en la vida de fe.
  • "San Pablo nos dice que somos templos del Espíritu Santo. Yo soy un templo. El Espíritu de Dios está conmigo. Y también nos dice: ¡No entristezcan el Espíritu del Señor que está dentro de ustedes!’.
  • Y también aquí, tal vez no podemos hablar como antes de la adoración, sino de una suerte de adoración que es el corazón que busca el Espíritu del Señor dentro de sí y sabe que Dios está dentro de sí, que el Espíritu Santo está dentro de sí.
  • Ciertamente la secuela de Dios presupone una continua purificación, "porque somos pecadores", "purificarse con la oración, con la penitencia, con el Sacramento de la reconciliación, con la Eucaristía".
  • Y así, "en estos dos templos –el templo material, el lugar de adoración, y el templo espiritual dentro de mí, donde habita el Espíritu Santo– en estos dos templos nuestra actitud debe ser la piedad que adora y escucha, que reza y pide perdón, que alaba al Señor".
  • "Y cuando se habla de la alegría del Templo, se habla de esto: toda la comunidad en adoración, en oración, en acción de gracias, en alabanza. Yo en oración con el Señor, que está dentro de mí porque yo soy ‘templo’.
  • Que el Señor nos conceda este verdadero sentido del Templo, para poder ir adelante en nuestra vida de adoración y de escucha de la Palabra de Dios".
  • El 23 de noviembre dijo: “hoy, más que nunca, la Iglesia debe dar ejemplo a toda la sociedad del hecho de que los ancianos, a pesar de los ‘achaques’ inevitables, a veces graves, son siempre importantes, es más, son de hecho indispensables”.
  • Más allá de cualquier “visión discriminante”, la vida humana “conserva siempre su valor a los ojos de Dios”. Por ello, los ancianos participan “plenamente en la misión de la Iglesia”, pues llevan consigo “la memoria y la sabiduría de la vida, para transmitirla a los demás”.
  • “Es importante el apoyo de ayudas y de servicios adecuados, con el objetivo de respetar la dignidad, la identidad y las necesidades del paciente, pero también de los que asisten al enfermo, familiares y agentes profesionales. Esto sólo es posible en un ambiente de confianza y como parte de una
  • “Vivida así, la atención al enfermo se vuelve una experiencia muy rica, tanto profesional como humanamente; de lo contrario, se vuelve mucho más similar a la simple y fría ‘protección física’”.
  • El 23 de diciembre en la clausura del año de la fe dijo: El deseo de Dios, es evocado por las palabras del salmista: ‘Como la cierva busca corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo vendré y veré el rostro de Dios?’ ¡Cuánto es importante mantener vivo este deseo, este anhelo de encontrar al Señor y hacer experiencia de Él, hacer experiencia de su amor, hacer experiencia de su misericordia!
  • Si viene a faltar la sed del Dios viviente, la fe corre el riesgo de convertirse en rutinaria, corre el riesgo de apagarse, como un fuego que no es reavivado. Corre el riesgo de volverse rancia, sin sentido.
  • En el tumulto de tantas voces que resuenan alrededor de nosotros y dentro de nosotros, ustedes han escuchado y acogido la voz que les indicaba a Jesús como el único que puede dar pleno sentido a nuestra vida.
  •   Dios, en primer lugar, viene hacia cada uno de nosotros. ¡Y esto es maravilloso, Él viene a nuestro encuentro! En la Biblia Dios aparece siempre como aquel que toma la iniciativa del encuentro con el hombre: es Él quien busca al hombre, y por lo general, lo busca justamente mientras el hombre hace la experiencia amarga y trágica de traicionar a Dios
  • Dios no espera a buscarlo: ¡lo busca enseguida! ¡Es un buscador paciente nuestro Padre! Él nos precede y nos espera siempre. No se cansa de esperarnos. No se aleja de nosotros, sino que tiene la paciencia de esperar el momento oportuno para el encuentro con cada uno de nosotros. Y cuando ocurre el encuentro, no es nunca un encuentro apresurado, porque Dios desea permanecer por mucho tiempo con nosotros para sostenernos, para consolarnos, para donarnos su alegría.
  • Dios se apresura para encontrarnos, pero nunca se apresura para dejarnos. Se queda con nosotros. Como nosotros lo anhelamos a Él y lo deseamos, así también Él tiene el deseo de estar con nosotros, porque nosotros le pertenecemos a Él, somos “cosa” suya, somos sus criaturas.
  • También Él, podemos decir, tiene sed de nosotros, de encontrarnos. Nuestro Dios es un Dios sediento por nosotros. Este es el corazón de Dios… ¡es bello sentir esto!
  • Jesús… Recuerden siempre esto, la fe es un camino con Jesús y es un camino que dura toda la vida. Al final estará. Ciertamente, en algunos momentos de este camino nos sentimos cansados y confundidos. Pero la fe nos da la certeza de la presencia constante de Jesús en cada situación, también la más dolorosa o difícil de entender. Estamos llamados a caminar para entrar siempre más adentro del misterio del amor de Dios, que nos sobrepasa y nos
  •   Los invito a custodiar el entusiasmo del primer momento que les hizo abrir los ojos a la luz de la fe; a recordar, como el discípulo amado, el día, la hora en la cual por primera vez permanecieron con Jesús, sintieron su mirada sobre ustedes.
  • No se olviden nunca esta mirada de Jesús, sobre ti, sobre ti, sobre ti... ¡No se olviden nunca esa mirada, es una mirada de amor! Y así estarán siempre seguros del amor fiel del Señor. Él es fiel, estén seguros! ¡Él no los traicionará jamás!".
  • El 25 de noviembre dijo: En este tiempo de gracia, hemos podido redescubrir lo esencial del camino cristiano, en el que la fe, junto con la caridad, ocupa el primer lugar. La fe, en efecto, es cimiento de la experiencia cristiana, porque motiva las opciones y los actos de nuestra vida cotidiana. Es la vena inagotable de todas nuestras acciones, en la familia, en el trabajo, en la parroquia, con los amigos, en los diferentes entornos sociales".
  • genuina, se ve, en especial en los momentos de dificultad y de prueba: entonces el cristiano se deja tomar en brazos por Dios, y se aferra a él, con la seguridad de confiar en un amor fuerte, como roca indestructible. Precisamente en las situaciones de sufrimiento, si nos abandonamos a Dios con humildad,
  • "Somos testigos de que la fe en Cristo es capaz de reavivar los corazones y de llegar a ser realmente la fuerza impulsora de la nueva evangelización. Una fe vivida en profundidad y con convicción tiende a abrirse con largo alcance al anuncio del Evangelio".
  • nuestras comunidades sean misioneras! En efecto, para un apostolado valiente, se necesitan comunidades cristianas comprometidas, para llegar a las personas, en los ambientes donde se encuentren, aun en los más difíciles". "hay tantas personas que necesitan un gesto humano, una sonrisa, una palabra verdadera, un testimonio a través del cual percibir la cercanía de Jesucristo. Que no le falte a nadie este signo de amor y de
  • "la solidaridad en el compartir el dolor e infundir esperanza es premisa y condición para recibir en herencia ese Reino preparado para nosotros. El que practica la misericordia no teme la muerte. Piensen bien en esto: ¡el que practica la misericordia no teme la muerte! ¿Están de acuerdo? ¿Lo decimos juntos para
  • El que practica la misericordia no teme la muerte. Y ¿por qué no teme la muerte? Porque la mira a la cara en las heridas de los hermanos y la supera con el amor de Jesucristo".
  • "Si se entiende como el fin de todo, la muerte asusta, aterroriza, se transforma en amenaza que despedaza todo sueño, toda perspectiva, toda relación e interrumpe todo camino. Eso sucede cuando consideramos nuestra vida como un tiempo encerrado entre dos polos: el nacimiento y la muerte; cuando no creemos en un horizonte que va más allá de la vida presente; cuando se vive como si Dios no existiera".
  • “Esta concepción de la muerte, es típica del pensamiento ateo, que interpreta la existencia como un encontrarse de casualidad en el mundo y un caminar hacia la nada. Pero también hay un ateísmo práctico, que es un vivir solo para los propios intereses, un vivir solo para las cosas terrenas. Si nos dejamos llevar por esta visión equivocada de la muerte, no tenemos otra opción que la de ocultarla, negarla o banalizarla para
  • "Pero contra esta falsa solución, el ‘corazón’ del hombre se rebela, el anhelo que todos tenemos de infinito, la nostalgia que todos tenemos de lo eterno. Y, entonces, ¿cuál es el sentido cristiano de la muerte? “
  • Si miramos los momentos más dolorosos de nuestra vida, cuando perdimos a un ser querido, percibimos que, incluso ante el drama de la pérdida o lacerados por la separación, se eleva del corazón la convicción de que no puede haber acabado todo, que el bien dado y recibido no ha sido inútil. Hay un instinto poderoso dentro de nosotros que nos dice que nuestra vida no acaba
  • "esta sed de vida ha encontrado su respuesta real y digna de confianza en la resurrección de Jesucristo. La resurrección de Jesús no nos da solo la certeza de la vida más allá de la muerte, sino que ilumina también el misterio mismo de la muerte de cada uno de nosotros..”
  • Si vivimos unidos a Jesús, fieles a Él, seremos capaces de afrontar con esperanza y serenidad también el pasaje de la muerte. La Iglesia, en efecto reza: ‘Si nos entristece la certeza de tener que morir, nos consuela la promesa de la inmortalidad futura’. ¡Ésta una hermosa
  • "Una persona tiende a morir como ha vivido. Si mi vida fue camino con el Señor, un camino de confianza en su inmensa misericordia, voy a estar preparado para aceptar el último momento de mi existencia terrena, como confiado abandono definitivo en sus manos acogedoras, en espera de contemplar cara a cara su rostro.
  • Y esto es lo más bello que puede sucedernos. Contemplar cara a cara aquel rostro maravilloso del Señor, verlo como Él es: hermoso, lleno de luz, lleno de amor, lleno de ternura. Nosotros vamos hacia esa meta: encontrar al Señor".
  • “En este horizonte, se comprende la invitación de Jesús a estar siempre listos, vigilantes, sabiendo que la vida en este mundo nos es dada también para preparar la otra vida, aquella con el Padre celestial. Y para ello hay un camino seguro: prepararse bien a la muerte, estando cerca de Jesús.
  • Ésta es la seguridad: yo me preparo a la muerte estando cerca de Jesús. ¿Y cómo se está cerca de Jesús?: con la oración, los Sacramentos y también en la práctica de la caridad".
  • "Recordemos que Él mismo se identificó en los más débiles y necesitados. Él mismo se identificó con ellos en la célebre parábola del juicio final, cuando dice: ‘tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver... Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo’.
  • Por lo tanto, un camino seguro es el de recuperar el sentido de la caridad cristiana y del compartir fraterno, cuidar las llagas corporales y espirituales de nuestro prójimo".
  • "si abrimos la puerta de nuestra vida y de nuestro corazón a los hermanos más pequeños y necesitados, entonces también nuestra muerte será una puerta que nos llevará al cielo, a la patria bienaventurada, hacia la cual nos dirigimos, anhelando morar para siempre con nuestro Padre, Dios, con Jesús, con la Virgen María y los santos".
  • El 30 de noviembre dijo: “Espero que el compromiso de caminar en la fe y de comportarse de manera coherente con el Evangelio les acompañe en este tiempo de Adviento para vivir de modo
  • El 1 de diciembre dijo: “el tiempo de Adviento, que hoy de nuevo comenzamos, nos devuelve el horizonte de la esperanza, una esperanza que no decepciona porque está fundada en la Palabra de Dios. ¡Una esperanza que no decepciona sencillamente porque el Señor no decepciona jamás! Él es fiel, Él no decepciona. ¡Pensemos y sintamos esta belleza!”.
  • “comenzamos hoy, Primer Domingo de Adviento, un nuevo año litúrgico, es decir un nuevo camino del Pueblo de Dios con Jesucristo, nuestro Pastor, que nos guía en la historia hacia el cumplimiento del Reino de Dios. Por esto este día tiene un atractivo especial, nos hace experimentar un sentimiento profundo del sentido de la historia.
  • Redescubrimos la belleza de estar todos en camino: la Iglesia, con su vocación y misión, y la humanidad entera está en camino, los pueblos, las civilizaciones, las culturas, todos en camino a través de los senderos del tiempo”.
  • “Pero ¿en camino hacia dónde? ¿Hay una meta común? ¿Y cuál es esta meta? El Señor nos responde a través del profeta Isaías. Y dice así: ‘Sucederá en días futuros que el templo del Señor será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones, y acudirán pueblos numerosos. Dirán: ‘Vengan, subamos al monte del Señor, al templo del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus
  • “esto es lo que dice Isaías sobre la meta hacia la que vamos. Es una peregrinación universal hacia una meta común, que en el Antiguo Testamento es Jerusalén, donde surge el templo del Señor, porque desde allí, de Jerusalén, ha venido la revelación del rostro de
  • “La revelación ha encontrado en Jesucristo su cumplimiento, es el ‘templo del Señor’, Jesucristo. Él mismo se ha vuelto el templo, el Verbo hecho carne: es Él la guía y al mismo tiempo la meta de nuestra peregrinación, de la peregrinación de todo el Pueblo de Dios; y a su luz también los demás pueblos pueden caminar hacia el Reino de la justicia y hacia el Reino de la paz”.
  • “dice además el profeta: ‘Forjarán de sus espadas azadones, y de sus lanzas podaderas. No levantará espada nación contra nación, ni se ejercitarán más en la guerra’”. ¿Pero cuándo sucederá esto?
  • Qué hermoso día será ese en el que las armas sean desarmadas, para ser transformadas en instrumentos de trabajo. ¡Qué hermoso día será éste! Y esto es posible. Apostemos a la esperanza. La esperanza de una paz. Y será posible”.
  • “Este camino no ha concluido. Como en la vida de cada uno de nosotros siempre hay necesidad de volver a partir, de volver a levantarse, de volver a encontrar el sentido de la meta de la propia existencia, de la misma manera para la gran familia humana es necesario renovar siempre el horizonte común hacia el cual estamos encaminados. ¡El horizonte de la esperanza! Ese es el horizonte
  • “El modelo de esta actitud espiritual, de este modo de ser y de caminar en la vida, es la Virgen María. ¡Una sencilla muchacha de pueblo, que lleva en su corazón toda la esperanza de Dios! En su seno, la esperanza de Dios ha tomado carne, se ha hecho hombre, se ha hecho historia: Jesucristo. Su Magníficat es el cántico del Pueblo de Dios en camino, y de todos los hombres y las mujeres que esperan en Dios, en el
  • “Dejémonos guiar por la Virgen, que es Madre, es mamá, y sabe cómo guiarnos. Dejémonos guiar por Ella en este tiempo de espera y de vigilancia activa”
  • En twitter dijo: La Iglesia invita a todos a acogerse al amparo de la ternura y el perdón del Padre.
  • ¿Son grandes tus pecados? Di al Señor: Perdóname, ayúdame a levantarme de nuevo, convierte mi corazón.
  • Todos estamos llamados a la amistad con Jesús. No tengan miedo al amor del Señor.
  • La santidad no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en hacer las ordinarias con amor y con fe.
  • La cruz es el precio del amor verdadero. Señor, danos fuerza para aceptar nuestra cruz y cargar con ella.
  • Si deseas recibir mails, relacionados con la Iglesia: que contienen diapositivas, vida de Santos, Evangelio del Domingo, . etc Escribe a: unidosenelamorajesus@gmail.com . con el título suscripciones .Servicio Gratuito .Que Dios te llene de bendiciones Y que permanezcamos unidos en el amor .a Jesús