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Trabajo de Investigación de Derecho Civil.
 

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Responsabilidad extracontractual producida por la colisión de un esquiador con objetos.

Responsabilidad extracontractual producida por la colisión de un esquiador con objetos.

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    Trabajo de Investigación de Derecho Civil. Trabajo de Investigación de Derecho Civil. Document Transcript

    • CENTRO UNIVERSITARIO VILLANUEVA TRABAJO DEINVESTIGACIÓN Daños causados porcolisión de un esquiador con objetos. Mª Dolores Hidalgo García 3º de Licenciatura en Derecho y EBS. Asignatura de Derecho Civil. Parte Práctica.
    • 16 de mayo de 2012 2
    • TRABAJO DE INVESTIGACIÓN: Daños causados por colisión de un esquiador con objetos. ÍNDICE I. Introducción. II. Resumen de las Sentencias del Tribunal Supremo: i. Procedimiento Judicial de la Sentencia del TS de 20 de marzo de 1996. ii. Procedimiento Judicial de la Sentencia del TS de 27 de abril de 1998. iii. Procedimiento Judicial de la Sentencia del TS de 26 de junio de 2001.III. Comentario conjunto de las Sentencias del Tribunal Supremo: sobre doctrina jurisprudencial de los siguientes temas: i. Responsabilidad por culpa y responsabilidad objetiva. ii. La concurrencia de culpas. iii. El grado de diligencia exigible. iv. Principio de asunción del riesgo. v. Dies a quo para el cómputo del plazo de prescripción. IV. Síntesis conclusiva. V. Fuentes de Consulta y Bibliografía. 3
    • I. Introducción. Como en cualquier casuística legal en la que nohaya suficiente legislación disponible se debehacer acopio de la praxis llevada a cabo por losTribunales de más alto rango, en el sistemaespañol es el Tribunal Supremo quien se encargade realizar una biblioteca de doctrinajurisprudencial y sentar los precedentes deactuación orientativos en las decisiones de losjueces de tribunales ordinarios. Respecto al tema a tratar existe unajurisprudencia muy amplia instalada dentro de lassentencias del Tribunal Supremo sobre laresponsabilidad civil deportiva. Este trabajo deinvestigación se encuentra enfocado en los “casosde daños producidos por colisión de un esquiadorcon objetos en la pista de esquí”, debiendoprecisar el tribunal sentenciador qué tipo deresponsabilidad se pone en marcha en estoscasos: o bien responsabilidad por culpa o bien 4
    • responsabilidad objetiva; puntualizar si puedeaplicarse la doctrina de la asunción del riesgo yfundamentar la decisión de la sentencia sobrebases sólidas jurisprudenciales. En este trabajo voy a analizar la doctrinajurisprudencial sobre los temas a tratar y otrosmás, y a su vez introduciré referencias ycomentarios sobre las tres sentencias delTribunal Supremo. 5
    • II. Resumen de las Sentencias del Tribunal Supremo: Resumen de cada Sentencia y su procedimiento judicial.i. Procedimiento Judicial de la Sentencia delTribunal Supremo de 20 de marzo de 1996. 1.- Hechos. Accidente de esquí en las pistas de Sierra Nevada.Un esquiador colisiona con los postes deseñalización de las pistas al caer accidentalmenteen una pista de cierta dificultad con nieve dura. 2.- Demanda. El recurrente promueve un juicio de menorcuantía contra la entidad “Centros Turísticos, SA”en demanda de indemnización por importe de15.000.000 de ptas. 3.- Sentencia de Primera Instancia. El Juzgado de 1ª Instancia núm.4 de Granada dictael 4 de octubre de 1990 Sentencia parcialmenteestimatoria de la demanda. 4.- Recurso de Apelación. El actor interpone recurso de apelación ante laAudiencia Provincial de Granada. 5.- Sentencia de la Audiencia. La Sección 3ª de la Audiencia Provincial deGranada revoca la sentencia de 1ª Instanciamediante sentencia de 25 de junio de 1992 quedesestima la demanda y absuelve a la demandada. 6.- Recurso de Casación. El actor interpone recurso de casación ante elTribunal Supremo. 7.- Sentencia del Tribunal Supremo: Problemasplanteados y contenido sustantivo. 6
    • El Tribunal Supremo declara no haber lugar alrecurso de casación interpuesto por tres motivos: Primero.- El actor alega infracción del artículo1214 CC y de la doctrina jurisprudencial quedesarrolla el principio de “inversión de la carga dela prueba”. A su juicio, las pruebas presentadaspor el demandado no son ciertas pero el Tribunalafirma que este artículo no está relacionado conel tema de la valoración y la estimación positiva dela prueba, por lo que no puede alegarse en juicio. Segundo.- El actor acusa infracción del artículo1902 CC y sostiene que concurre en la demandadauna responsabilidad por riesgo. Pero la Salaentiende que el actor asumió un importante riesgo,propio de la práctica del esquí, en suscircunstancias concretas. Además la Sala noaprecia relación de causalidad entre el dañosufrido y la acción u omisión que la origina. Tercero.- Se vuelve a demandar infracción delartículo 1902 CC. Según la Sala las secuelas dehepatitis crónica que la recurrente atribuye alaccidente no guardan la debida relación decausalidad, por lo que se excluye laresponsabilidad de la demandada.ii. Procedimiento Judicial de la Sentencia delTribunal Supremo de 27 de abril de 1998. 1.- Hechos. Accidente en pista de esquí destinada a niños yprincipiantes cuando se produce un choque de unesquiador a velocidad excesiva y no controladacon un poste por cruce inesperado de un niño. 2.- Demanda. El recurrente formuló demanda, en juiciodeclarativo de menor cuantía sobre reclamación de 7
    • cantidad, contra “Estación Invernal del Valle deAstún, SA” y contra Compañía de Seguros “MapfreNorte, SA”. 3.- Sentencia de Primera Instancia. El Juzgado de 1ª Instancia núm.1 de Jaca dictóSentencia el 20 de mayo de 1992 desestimando lademanda. 4.- Recurso de Apelación. El actor interpone recurso de apelación contrala Sentencia de 20 de mayo de 1992 del Juzgado de1ª Instancia núm.1 de Jaca. 5.- Sentencia de la Audiencia. La Audiencia Provincial de Huesca dictó Sentenciael 10 de marzo de 1994 confirmando la sentenciadictada por el Juzgado de 1ª Instancia. 6.- Recurso de Casación. El actor presenta recurso de casación contra laSentencia dictada en grado de apelación por laSala de lo Civil de la Audiencia Provincial de Huesca. 7.- Sentencia del Tribunal Supremo: Problemasplanteados y contenido sustantivo. El Tribunal Supremo declara no haber lugar alrecurso de casación y desestima el motivo delrecurso: Primero.- Según el recurrente, la sociedaddemandada es responsable de la colocación en lapista de un poste de 10 cm de grosor sinprotección alguna y sin tomar las precaucionesexigibles en las instalaciones deportivas de esquí.Pero la Sala desestima el motivo porque elresultado de la prueba evidencia la conductanegligente del esquiador, que se deslizaba por unapista destinada a niños y principiantes sin observarlas normas de comportamiento ni la diligencia 8
    • exigible según las circunstancias personales, detiempo y lugar, sin poder evitar cualquiercontratiempo previsible, como por ejemplo elcruce inesperado de un niño. Segundo.- Desestimado el único motivo delrecurso se desestima el recurso de casación en sutotalidad.iii. Procedimiento Judicial de la Sentencia delTribunal Supremo de 26 de junio de 2001. 1.- Hechos. Accidente de esquí cuando un esquiador chocacon una caseta con ventilador situada en lasproximidades de la pista. 2.- Demanda. El recurrido promovió demanda, en juiciodeclarativo ordinario de menor cuantía sobrereclamación de cantidad como indemnización dedaños y perjuicios, contra “Ferrocarrils de laGeneralitat de Catalunya SA”. 3.- Sentencia de Primera Instancia. El Juzgado de 1ª Instancia núm.24 de Barcelonadictó Sentencia el 14 de marzo de 1994 estimandoparcialmente la demanda. 4.- Recurso de Apelación. La recurrente, Ferrocarils de la Generalitat,interpone recurso de apelación contra laSentencia en fecha 14 de marzo de 1994 del Juzgadode 1ª Instancia núm.24 de Barcelona. 5.- Sentencia de la Audiencia. La Audiencia Provincial de Barcelona dictóSentencia en fecha 15 de marzo de 1996 confirmandoíntegramente la Sentencia del Juzgado de 1ªInstancia. 9
    • 6.- Recurso de Casación. La parte actora interpuso recurso de casacióncontra la Sentencia dictada en grado de apelaciónpor la Audiencia Provincial de Barcelona. 7.- Sentencia del Tribunal Supremo: Problemasplanteados y contenido sustantivo. El Tribunal Supremo declara no haber lugar alrecurso de casación interpuesto por Ferrocarrilsde la Generalitat de Catalunya por los motivospresentados: Primero.- La parte recurrente alega la infracciónde los artículos 1968 y 1969 CC sobre prescripciónde las acciones para exigir responsabilidad civilpor obligaciones derivadas del artículo 1902 CC,estimando que ya había transcurrido el plazo de unaño cuando se presentó la demanda, y alega que lasegunda baja laboral fue debida a una actividaddeportiva realizada por el recurrido, incompatiblecon su normal recuperación, y afirma que no incideen las secuelas ya objetivadas y definidas conanterioridad. En cambio, la Sala afirma que ha existido unaefectiva valoración de las pruebas presentadas ylas conclusiones que, a partir de las mismas, sellega en la sentencia recurrida. Por lo que lafecha en la que el recurrido se reincorpora altrabajo se considera, por el Juzgado, la Audienciay la Sala del Supremo, como el momento en el queél mismo puede conocer con exactitud el alcancede las lesiones sufridas y de sus secuelas. Segundo.- La entidad recurrente entiende que nodebió ser aplicada la doctrina de laresponsabilidad por riesgo con inversión de lacarga de la prueba, ya que la culpa fundamental dela producción del accidente correspondió alperjudicado, cuya conducta negligente comportabala creación de un riesgo de elevadísimo grado. 10
    • La Sala extrae de las sentencias anteriores quese ha realizado una detenida ponderación de latotalidad de las circunstancias concurrentes en elevento, puesto que en las resoluciones deinstancia se analiza el hecho de la creación de unaadicional fuente riesgo por parte de la empresaencargada del mantenimiento de la estación deesquí, con la colocación de una caseta conextractor en las proximidades de una pista “negra”y la adopción de insuficientes medidas de seguridadeficaces para evitar los golpes de losesquiadores contra la edificación, como podríaser una red de contención. Por lo tanto, la Saladesestima este motivo. Tercero.- La parte recurrente alega la infracciónde la doctrina jurisprudencial sobrecompensación o concurrencia de culpas,comparando con otros supuestos en los que obien se concede mayor importancia a la negligenciade la víctima o bien se equipara la relevancia de lasconductas imprudentes concurrentes. La Sala hace referencia al artículo 1103 CC querecoge la facultad discrecional del juzgador, encuanto a la moderación de la responsabilidad en laproducción del daño cuando concurren variascausas. Facultad que no puede ser revisable encasación por depender de las circunstancias decada caso. Se conoce que dos casos difícilmentepodrán ser iguales, y de ahí que no existancriterios generales de determinación porcentualde la respectiva influencia de las conductas de lavíctima y del autor del daño. III. Comentario conjunto de las Sentencias del Tribunal Supremo: sobre doctrina jurisprudencial de los siguientes temas. Temas a tratar: 11
    • i. Responsabilidad por culpa y responsabilidad objetiva. ii. La concurrencia de culpas.iii. El grado de diligencia exigible.iv. Principio de asunción del riesgo. v. Dies a quo para el cómputo del plazo de prescripción. i. Responsabilidad por culpa y responsabilidad objetiva. La responsabilidad por culpa o responsabilidadpor actos propios culpables es laresponsabilidad que se basa en la culpa del autordel acto. Se encuentra articulada dentro de laresponsabilidad extracontractual o aquiliana,esto es, la responsabilidad por el daño que seproduce fuera de cualquier vínculo obligacional,propio de los contratos, establecido entre elautor del daño y la víctima. La responsabilidadextracontractual nace en el momento deproducción del daño a uno de los sujetos y, porlo tanto, se genera una obligación de reparar eldaño sufrido por la víctima. La responsabilidad por actos propios culpablesdebe cumplir los siguientes requisitos: 1º . Que se haya producido una acción u omisión dela persona responsable que se considere causadel daño. Falta este requisito si el sujeto estáprivado de voluntad en la acción u omisión. 2º . Que tal acción u omisión sea dañoso. Estosupone dos hechos consecuentes: a) Que se produzca un daño moral o material, y sea indemnizable en base a cuatro requisitos: 1- Jurídicamente relevante. 2- Debe afectar un interés jurídicamente protegido. 12
    • 3- Ha de ser injusto sin deber jurídico de soportar el daño. 4- Ha de ser imputable a un tercero. b) Que exista nexo causal entre el acto y el daño, es decir, relación de causalidad. Se estima que existe nexo causal cuando desde el punto de vista social se considera que el daño se ha producido por el acto de que se trate. Cuando ha sido causado sólo en parte, sólo se dará la obligación de reparar en parte, es decir, en la medida de la influencia de la acción en la producción del daño.3º . Que sea objetivamente antijurídico o ilícito. Noexiste ilicitud cuando se actúa:- en uso de un derecho, salvo que se abuse de él.- por legítima defensa o estado de necesidad.- con consentimiento del perjudicado que no sea contrario a una prohibición legal o a las buenas costumbres.4º . Que sea culpable.Esto es que se deba a dolo o culpa de su autor.Los elementos para constituir la culpa son losjuicios de previsibilidad (previsión de lasconsecuencias de su conducta) y de evitabilidad(resultado dañoso evitable por el sujeto). Sehace referencia en la Sentencia de 27 de abril de1998 sobre la previsibilidad y evitabilidad deldaño, como bien dice el Tribunal Supremo en elFundamento Primero: “La más elemental normaobliga a adecuar la velocidad a la situación de lapista para ser en todo momento dueño de losesquís y evitar cualquier contratiempo previsible”.Si bien la jurisprudencia ha añadido doselementos que completan la responsabilidadsubjetiva o por culpa: 13
    • -la inversión de la carga de la prueba, es decir, al demandante le basta con probar el daño presumiéndose culposa toda acción u omisión generadora de un daño indemnizable. -la acentuación del rigor de la diligencia requerida según las circunstancias del caso, para que nazca la responsabilidad extracontractual la jurisprudencia extrema la exigencia de diligencia, de suerte que se responde por culpa levísima. Otra variante de la responsabilidadextracontractual es la responsabilidad objetiva oresponsabilidad por riesgo que se producecuando, sin ser una persona culpable del daño,los actos del sujeto son causantes de ese daño,tanto por parte de la víctima como de un sujetoexterno. Estas responsabilidades se basan en el principiode que cualquier persona que resulte dañada porcausas ajenas tiene derecho a una reparación deldaño, pero debemos atender a diversos maticescomo son la responsabilidad por culpa de lavíctima y la doctrina de la asunción del riesgo, queveremos más adelante. ii. La concurrencia de culpas. En las tres sentencias dictadas por el TribunalSupremo, se produce la concurrencia de dosactores en el hecho, la víctima y el supuesto autordel daño producido que, en estos casos, secorresponde con la entidad responsable delmantenimiento de las pistas de esquí. Aun así, solo en la Sentencia del 26 de junio de2001 se produce una concurrencia de culpas con elconsiguiente reparto de la responsabilidad entre 14
    • los agentes involucrados, tanto la víctima como elagente productor. Este reparto se realiza de manera porcentual yes una facultad discrecional del juzgador, quientiene en cuenta las circunstancias de cada caso ydetermina porcentualmente la respectiva influenciade las conductas de la víctima y del autor delhecho dañoso, por lo que como bien dice elTribunal Supremo es imposible la aplicación de unbaremo para sucesos inevitablemente distintos ydifícilmente medibles. En las otras sentencias, como por ejemplo en laSentencia del 20 de marzo de 1996 se aplica ladoctrina de asunción del riesgo por la víctima,puesto que la práctica del esquí en lascircunstancias que envuelven los hechos, comoson pista de cierta dificultad con nieve dura,comporta la aceptación voluntaria de un riesgopor parte del esquiador que no debe asumir a laentidad demandada. En la Sentencia del 27 de abril de 1998 se pone enmarcha la responsabilidad por culpa de la víctimaquien no adecuó su conducta a las circunstanciasdonde se desenvolvieron los hechos, puesto quesu velocidad le impidió realizar la correctamaniobra para esquivar el inesperado cruce de unniño, cayendo al suelo y golpeándose contra unposte situado en la pista. La entidad demandada notiene responsabilidad alguna por la falta derelación de causalidad entre la colocación delposte y el choque del esquiador. iii. El grado de diligencia exigible. El grado de diligencia exigible es según elartículo 1104 CC el que correspondería a un buenpadre de familia, es decir, la máxima diligencia y sepuede exigir tanto a la víctima como al autor del 15
    • daño, especialmente en los casos en queaparezcan menores como es el caso de laSentencia de 27 de abril de 1998, anteriormentecomentada. Como hemos podido extraer de la Sentencia del27 de abril de 1998 que cita la sentencia de laAudiencia Provincial de Huesca “„el accidentesufrido por el señor L.T. fue debido exclusivamentea su conducta imprudente [„]lo hacía sin observaradecuadamente las normas de comportamiento [„]ni la diligencia que le era exigible según lascircunstancias personales, de tiempo y de lugar,pues no adecuó su velocidad a la situación en quese desenvolvía su actividad, como demuestra laviolencia del golpe [„] de otro modo, podría haberdominado sus movimientos y no hubiera perdido elequilibrio”. También es exigible el grado máximo de diligenciaa la entidad encargada del mantenimiento de laspistas de esquí como aparece en la Sentencia del26 de junio de 2001 refiriéndose a la Sentencia delJuez de Primera Instancia dice “a la vista de loselementos probatorios obrantes en autos, afirma[el Juez de Primera Instancia] que es inadmisibleque en las proximidades de una pista [„] se hayaconstruido una caseta a la que se adosa unventilador con aristas metálicas cortantes queinevitablemente producirá una multiplicación de lasconsecuencias de cualquier accidente que llegue aproducirse.[„] respecto a la cual únicamenteadoptó como medida de seguridad, claramenteinsuficiente, la colocación de unas varillas paraadvertir la existencia de peligro.” Aún así, este grado de diligencia no puede llegarhasta tal punto que la parte actora simuleconsiderar “que a cada uno de los usuarios, amodo de controlador o garante de la seguridadpropia o ajena, se adjudique por la estaciónexplotadora una persona que vigile los 16
    • movimientos de cada uno de ellos” como expresa laSentencia de la Audiencia Provincial de Lleida de 10de marzo de 1999 (AC 1999/698). iv. Principio de asunción del riesgo. La teoría de la asunción del riesgo puedeconcretarse, básicamente, en la imputaciónobjetiva de la causa del daño a la víctima, en baseal análisis del riesgo asumido por ésta. Para ello, se debe analizar la informaciónsuministrada por la empresa en la concreción delos riesgos inherentes a la práctica de esaactividad o deporte. En concreto, en la práctica delesquí los riesgos más comunes son el acceso ouso de remontes mecánicos, y el uso de las pistas,por caída de esquiadores solos o por choqueentre ellos o contra objetos. Entre las Sentencias que nos encontramoscomentando, la Sentencia del Tribunal Supremo de20 de marzo de 1996 hace referencia a la doctrinade la asunción del riesgo por parte de unesquiador cuando practicaba el esquí en pistas decierta dificultad, y dice al respecto: “La sentenciarecurrida, con criterio que se comparte, ya habíaadvertido que el esquiar en las circunstanciasanteriormente expuestas “comporta la creación deun riesgo por parte del esquiador de elevadísimogrado”. No combatido este juicio, es completamenteinjusto achacar a la demandada las consecuenciasdañosas de la práctica del deporte, sin relaciónalguna con su actividad.” Habrá asunción del riesgo por la partedemandante, cuando el daño venga generado poruno de los riesgos específicos de la actividad ypor ello previsibles ab initio. Es decir, es necesarioque el esquiador haya consentido de manera 17
    • expresa y documentada tales riesgos o peligros,presuponiendo el cumplimiento del deber deinformación exigible al empresario turístico. La doctrina subraya el «cabal conocimiento delriesgo» entre los requisitos necesarios para queun riesgo pueda ser asumido por el turista.Además, se deben establecer ciertas medidas quetraten de garantizar al turista la debidainformación así como la posibilidad de formularquejas y reclamaciones. Deben estar informadosdel itinerario de la actividad, de la existencia depóliza de seguros, así como de cualquierinformación que se considere necesaria en funcióndel tipo de actividad, concretamente, sobre losconocimientos requeridos, las dificultades queconlleva la práctica de la actividad, así como lasmedidas de seguridad y comportamientos a seguiren caso de peligro. En varias ocasiones la jurisprudencia ha acudidoa la doctrina de la asunción del riesgo aduciendoel “deber del esquiador de asumir y aceptar riesgosprevisibles teniendo la pericia suficiente paramantener y conservar en todo momento el dominiode la situación” (STS 21 noviembre 1996 [ RJ 1996,9195]). En estos casos la asunción no alcanza ariesgos no consentidos, porque no son fortuitosy además se encuentran fuera del círculocontrolable por la víctima. Así mismo, la asunciónno alcanza a los riesgos fortuitos queconstituyen riesgos anormales y por ende noconsentidos. Las bases para la solución de estos casos lassentó el Tribunal Supremo en la Sentencia de 22 deoctubre de 1992 “[Las] actividades, aspectos oconductas de clara y patente trascendencia socialha conducido a una llamada socialización deresponsabilidades, lo que no es, en principio al 18
    • menos de aplicación a las competicionesdeportivas, dado que el riesgo particular que delejercicio de una actividad de ese género puedaderivar y va implícito en el ejercicio de la misma, nopuede equipararse a la idea del riesgo que comoobjetivación de la responsabilidad ha dado lugar ala aparición de una especial figura responsabilicia,en cuanto ésta se encuentra fundada en laexplotación de actividades, industrias, instrumentoso materias que si bien esencialmente peligrosos [„]” “debe también señalarse que en materia de juegoso deportes de este tipo la idea del riesgo que cadauno de ellos pueda implicar -roturas de ligamentos,fracturas óseas, etc.-, va ínsita en los mismos yconsiguientemente quienes a su ejercicio sededican lo asumen, siempre claro es que lasconductas de los partícipes no se salgan de loslímites normales ya que de ser así podría inclusoentrar en el ámbito de las conductas delictivasdolosas o culposas” v. Dies a quo para el cómputo del plazo de prescripción. La doctrina jurisprudencial acerca de este temase ha ido posicionando y definiendo, intentandobuscar siempre la solución más justa acerca deldies a quo para el cómputo del plazo deprescripción. La jurisprudencia ha afirmado que el cómputodel plazo de prescripción comienza el día en el queel lesionado obtiene el alta médica pues es cuandopueden ser comprobadas el alcance de laslesiones y las secuelas producidas, como dice laSentencia del Tribunal Supremo de 6 de mayo de1985: “La constante doctrina jurisprudencial 19
    • respecto al cómputo del plazo de prescripción delas acciones para exigir la responsabilidadaquiliana, cuando la víctima sufre de una incapacidadsobrevenida por las consecuencias de las lesionesdilatadas en el tiempo, es que el «dies a quo» no esel de la fecha de la ocurrencia («de haber ocurridoel accidente») sino el del momento en que seconozcan de modo cierto los quebrantosocasionados por las lesiones a los fines delograr la pertinente indemnización, la cual -dicenlas sentencias de diez de marzo y ocho de julio demil novecientos ochenta y tres ( RJ 19831469 y RJ19834118 )- «habrá de ser referida a la fecha en queel lesionado obtenga el alta definitiva»”. Pero han surgido dudas en los casos en losque se produce una segunda baja laboral comoconsecuencia de las secuelas producidas por laslesiones y la Sentencia más actual del TribunalSupremo de 18 de julio de 2011 que afronta estedilema indica el día inicial del plazo de prescripcióncomo aquel en el que quedan determinadas lassecuelas de manera permanente: “Esta Sala tienedeclarado que la prescripción de la acción parareclamar por secuelas se inicia con la determinaciónde su alcance o de los defectos permanentesoriginados, pues hasta que no se determina esealcance no puede reclamarse por ellas. Elconocimiento del daño sufrido que ha de determinarel comienzo del plazo de prescripción lo tiene elperjudicado al producirse el alta, en la medida queen esta fecha se declaran estabilizadas laslesiones y se concretan las secuelas o, lo que esigual, se determina en toda su dimensión el dañopersonal y los conceptos que han de incluirse en laindemnización, las cuales, al referirse a ladistinción entre sistema legal aplicable para ladeterminación del daño y cuantificación económicadel mismo refrendan el criterio de que el dañoqueda concretado, como regla general, con elalta médica, y que esto obliga a valorarlo con 20
    • arreglo a las cuantías actualizadas vigentes paratodo el año en que ésta se produjo.” Además la jurisprudencia exige que se pruebeque las lesiones no han quedado consolidadas,aún después de la obtención del alta médica: Lasentencia recurrida de manera implícita haconsiderado que las secuelas quedaronconsolidadas antes del archivo de la causa penal(criterio que también fue el sostenido por elrecurrente en la demanda), y no contiene datofáctico alguno que permita sostener al recurrenteque las secuelas no quedaron consolidadas hastadespués de la retirada del material deosteosíntesis, por lo que no se produce lavulneración denunciada. Por otro lado, la apreciación del “dies a quo”compete exclusivamente al Tribunal sentenciador, yno es cuestión recurrible frente a otrostribunales de rango superior: La jurisprudencia hareiterado que la determinación del dies a quo [díainicial] para el cómputo del plazo de prescripción delas acciones es función que corresponde enprincipio a la Sala de instancia, y que su decisión alrespecto, estrechamente ligada a la apreciación delos hechos, es cuestión perteneciente al juiciofáctico, no revisable en casación salvo cuando sehalla en juego la correcta aplicación einterpretación de la normativa y jurisprudenciaaplicables. A este respecto debe tenerse en cuenta que elhecho de la retirada del material de osteosíntesisno implica por sí mismo que las secuelas noestuvieran consolidadas si quedaron concretadasen el informe de alta de forma que permitían ya servaloradas en toda su dimensión con arreglo alsistema legal de valoración de los dañospersonales incluido en el Anexo de la DisposiciónAdicional 8.ª de la Ley 30/95 de 8 de noviembre ( RCL1995, 3046). 21
    • IV. Síntesis conclusiva. Para finalizar deseo hacer alusión al hecho deque la sociedad actual se encamina a“sobreproteger” al ciudadano que sufra algunalesión no querida por él mismo, como es el casode las caídas y las colisiones de los esquiadorescon objetos. Pero hay que admitir, que es elpropio ciudadano es el que pone en riesgo suintegridad física, y dentro de los límites normalesde seguridad y protección en los deportes, elciudadano asume ciertos riesgos leves quedependiendo de las circunstancias en las que seencuentre la potencial víctima, pueden llegar aproducir lesiones muy graves. Pero es el ciudadano quien en última instanciatiene la obligación de conocer estos riesgos ypracticar este deporte con cierta regularidad paraadquirir desenvolvimiento y seguridad frente a lospeligros que puedan surgir en cualquiercircunstancia. En el caso del deporte del esquí, el mayorcúmulo de personas realiza este deporte demanera ocasional y en un período relativamentecorto, normalmente durante el periodo vacacional,insuficiente para poder manejar con seguridad lapráctica de este deporte de riesgo en el que nosólo cuenta la pericia del practicante sino lascircunstancias ambientales, como son el estado delas pistas (que en ocasiones no es previsible) y lapericia de los esquiadores a su alrededor. Por este motivo creo que al igual que, paratransitar por la vía pública en un vehículo debemospasar un examen tanto teórico como práctico; parala práctica de este deporte de riesgo, en el que nosólo está en juego la integridad propia, sino la de 22
    • los otros, se debe certificar que aquellos quepractican el deporte saben perfectamentemanejarse en situaciones de riesgo y tienen lascapacidades físicas (visuales, auditivas, dereacción) necesarias para practicarlo. V. Fuentes de Consulta y Bibliografía. DÍEZ-PICAZO, L. Y GULLÓN, A., “La responsabilidad civil”, Sistema de derecho civil, Tomo II, Ed. Tecnos, Madrid, 2005, págs. 539- 586. ORTÍ VALLEJO, A. “La jurisprudencia sobre responsabilidad civil deportiva”, Aranzadi Civil- Mercantil num.1/2001, Ed. Aranzadi S.A., Pamplona, 2001. DOMÍNGUEZ MARTÍNEZ, P. “Información y asunción del riesgo en la práctica del esquí”, Aranzadi Civil-Mercantil num.19/2009, Ed. Aranzadi S.A., Pamplona, 2010. CALLEJO RODRÍGUEZ, C. “Responsabilidad civil extracontractual”. 23