Trabajo Social          Exclusión social y empleo de la mujer                    con discapacidad                         ...
INTRODUCCIÓNCobra particular importancia en la agenda política y de desarrollo de los últimosaños, la preocupación por el ...
La percepción de la discapacidad y la relación entre la persona con discapacidady su medio social natural han variado segú...
cuelas especiales y los talleres no diversificados, no permiten que la persona condiscapacidad opte por una formación que ...
Sobre los Programas de Empleo del Ministerio de Trabajo y su relación con lasnecesidades de las PCD, sostiene el informe q...
afectada, como muchas veces se pretende, sino de la misma comunidad a la quepertenece que no le ofrece alternativas de inc...
el de ‘participación’ y las circunstancias negativas en esta dimensión se describencomo ‘restricciones de la participación...
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Dimensión sociocultural, hace referencia a la desigualdad de oportunidadespara el desarrollo humano, en particular a la in...
DIMENSIONES DE                SE MANIFIESTA A TRAVÉS DE            GRUPOS MÁS VULNERABLES LA EXCLUSIÓN Económico          ...
Aparte de depender totalmente de otros para sobrevivir, en sus hogares lesasignan las tareas domésticas, por cuanto se les...
Moscovici, en 1976, establece como objetivo de su trabajo: «redefinir los proble-mas y los conceptos de la psicología soci...
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TEORÍA DE LA AUTOESTIMALa autoestima básicamente es un estado mental. Es el sentimiento o conceptovalorativo (positivo o n...
Así pues, la autoestima resulta de la interacción de dos componentes: mere-cimiento y competencia. Además, la autoestima a...
medio social y natural como un producto social perfeccionado con su aportemuy particular.     El énfasis de nuestra labor ...
No seguimos una línea establecida, ni asumimos el proceso seguido por unaexperiencia antecesora, tratamos de desarrollar u...
RESULTADOSI. Aspectos generales     a) Se trata de mujeres con discapacidad inscritas en las Omaped. El 21.5%pertenece a S...
seguro. Se confirman los datos de Essalud que señalan que menos del 1.5% de lapoblación con discapacidad accede a las pres...
CUADRO 11: SU DISCAPACIDAD ES DE                     FRECUENCIA       PORCENTAJE   SAN BORJA        SURCO   SANTA ANITA Co...
CUADRO 10: CERTIFICACIÓN DE DISCAPACIDAD                   F RECUENCIA           %          SAN BORJA               SURCO ...
CUADRO 6: ¿HA RECIBIDO CAPACITACIÓN?                     FRECUENCIA         %        SAN BORJA        SURCO   SANTA ANITA ...
pondió que no requieren de ningún tipo de asistencia para los ítems que se lespresentó como alternativa (alimentarse, asea...
CUADRO 21: ¿ES TRATADA CON RESPETO EN SU CASA?                                    F RECUENCIA   %       SAN BORJA   SURCO ...
Respecto de quienes que no trabajan, en Santa Anita el 32% ayuda en losquehaceres del hogar, igual porcentaje se capacita ...
ayuda a tener ingresos. El 36% (Santa Anita) que dijo no estar satisfecha expusie-ron como razones: falta de capital, no t...
lugar: sentirse y ser útil, demostrar que son capaces, sentirse vivo, feliz, valerse poruno mismo, demostrar que son capac...
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Exclusion social-empleo-mujer-discapacidad

  1. 1. Trabajo Social Exclusión social y empleo de la mujer con discapacidad Un estudio en los distritos de San Borja, Surco y Santa Anita Beatriz Oblitas Béjar* Universidad Nacional Mayor de San Marcos E-mail: beatriz102@hotmail.com RESUMEN La presente investigación aborda diversos elementos de la dinámica de la mujer con discapacidad en su acceso al empleo: motivaciones, valoraciones y representaciones sociales, visto desde una perspectiva metodológica cualitativa y comprensiva. Una de las razones de la exclusión social de la mujer con discapacidad en el empleo, indiferente al lugar de residencia, se debe a la concepción que hay en el imaginario social respecto a la discapacidad. El siguiente testimonio es elocuente: «Muchas personas tienen el problema de que piensan que la discapacidad uno la tiene en el cerebro. Un día mi jefe me preguntó: ¿Pero qué es lo que tú tienes. Tú tienes algo en la cabeza?». PALABRAS CLAVES: Exclusión social, empleo y discapacidad, representaciones sociales, autoestima, autovaloración. ABSTRACT The present investigation takes into account different elements of the dynamics of disabled women looking for a job: motivations, valuations and social representations. Conceived from a comprehensive and qualitative methodological perspective.One of the reasons of social exclusion from employment of women with disabilities, independent from the place of residence, is because of social imaginary relating with disability. The following testimony illustrates this: «Many people believe that one has disability in the brain. Once my boss asked me, ¿But what is your problem? Anything with you brain?» KEY WORDS: Social exclusion, Employment and Disability, Social representations, Self-esteem, Self-value.* Responsable del Proyecto de investigación Nº 041501141. El doctor Carlos Alberto Arenas Iparraguirre, miembro del equipo, participó en el análisis sobre representaciones sociales. Un reconocimiento especial al equipo de alumnas de Trabajo Social: Claudia Jaramillo Garibay, Katherine Cynthia Gonzales Pérez y Cynthia Gallo Llerena por su responsable y activa participación en el trabajo de campo.INVESTIGACIONES SOCIALES AÑO IX N° 14, pp. 269-320 [UNMSM / IIHS, Lima, 2005] 269
  2. 2. INTRODUCCIÓNCobra particular importancia en la agenda política y de desarrollo de los últimosaños, la preocupación por el tema de la discapacidad, expresiones las tenemos en:la creación de la Comisión Especial para Personas con Discapacidad del Congre-so de la República (2002), la creación de la Comisión Nacional para las Personascon Discapacidad (Conadis), la promulgación de la Ley Nº 27050, Ley General dela Persona con Discapacidad (1998); elaboración y publicación del Plan de Igual-dad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad 2003-2007. No obstante el avance normativo «...las personas con discapacidad constitu-yen uno de los principales grupos vulnerables o en riesgo en nuestro país, debidoa la situación de pobreza en que se encuentran, y que se genera por la existenciade prejuicios y temores por parte de la sociedad, de barreras arquitectónicas yurbanísticas que les impiden el acceso a la ciudad y a todos los servicios que enesta se brinda, de barreras en el transporte que les impide la movilización o eltraslado... Estas barreras implican la no integración social, económica, laboral ycultural y de toda índole de la persona con discapacidad, e incluso su discrimina-ción y marginación».1 Veamos algunos datos que el Instituto Nacional de Rehabilitación –CERP LaVictoria– nos presenta: La atención en salud sólo cubre al 12% a nivel nacional; el76.6% (15 años a más) presenta déficit educativo; el 64% no es económicamenteactiva; el 56.7% está en edad productiva; el 57% no cuenta con seguro médico; el52% es dependiente y recibe ayuda familiar; el 32.2% se autosustenta. A partir delestudio que realizaron sobre «Prevalencia de las Deficiencias, Discapacidades yMinusvalías en el Perú 1993» demostraron que: la discapacidad afecta al 31.3% yla minusvalía al 13.1%. No hay una estadística oficial sobre cuánta es la población con discapacidad,sin embargo, los datos presentados deben llevarnos a tomar conciencia einvolucrarnos en esta problemática social, no es sólo de salud. A estas ausenciasse añade la de investigaciones, lo que hace más difícil propiciar políticas socialesde atención y prevención para este grupo de población cada vez más extendido ycreciente. En este sentido, la presente investigación busca identificar cuáles son las valo-raciones y representaciones sociales que las mujeres con discapacidad tienen so-bre ellas y en torno al mundo del trabajo, aspectos relevantes si tomamos en cuen-ta que los valores son las convicciones que orientan las conductas del ser humano.Existe consenso con relación a que los cambios que deberían producirse sólo seránposibles a partir del individuo y desde éste hacia las instituciones y organizaciones.1 Mimdes. Plan de igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad 2003-2007. p. 94270 INVESTIGACIONES SOCIALES
  3. 3. La percepción de la discapacidad y la relación entre la persona con discapacidady su medio social natural han variado según cada cultura o momento histórico. Hayque aclarar, en primer lugar, que el término discapacidad es una denominación muygenérica que abarca distintas tipologías con características propias y que un abor-daje general puede tropezar con ciertas imprecisiones o consideraciones groserasdel problema; sin embargo, nos permite una visión mucho más amplia y probable-mente de mayor profundidad, en lo que respecta a las representaciones sociales. Es muy significativa la evolución histórica que ha tenido lugar en lo que res-pecta a la discapacidad. Los términos han ido evolucionando pasando por mutila-do, inútil, inválido, incapacitado, disminuido, etc. Cada uno de estos términosconnota una determinada significación social, haciendo referencia a una serie decarencias físicas más o menos acentuadas o impactantes. La persona con discapacidad es considerada, tradicionalmente, como una per-sona improductiva, una persona que no puede trabajar, dependiendo de la caridad,de prestaciones públicas o de la ayuda familiar para subsistir. La persona condiscapacidad es considerada como una carga y lo que le ocurre (la discapacidad)como una desgracia. De tal modo que se les excluye de la vida social, recluyéndo-las en espacios institucionales o familiares.PROBLEMA DE INVESTIGACIÓNNos planteamos las siguientes preguntas como problemas de investigación:! ¿Qué implicancia tiene el empleo en la autoestima y autovaloración de las mujeres con discapacidad inscritas en la Oficina Municipal de Atención a las Personas con Discapacidad (Omaped) de San Borja, Surco y Santa Anita?! ¿Qué nivel valorativo expresan hacia el trabajo las mujeres con discapacidad de las referidas Omaped?! ¿Cuál es la percepción que tienen de sí mismas las mujeres con discapacidad, según lugar de residencia?! ¿Cuál es el grado de relación que existe entre empleo y exclusión social en las mujeres con discapacidad de zonas diferenciadas como San Borja, Surco y Santa Anita?MARCO TEÓRICOEMPLEO Y DISCAPACIDADSólo el 2.46% de las personas con discapacidad entre los quince y sesenta años, lo quellamamos población económicamente activa (PEA), se encuentran adecuadamenteempleadas. El problema comienza desde las posibilidades de educación y capacitaciónlaboral con que cuentan estas personas, tanto a nivel estatal como privado. «Las es-INVESTIGACIONES SOCIALES 271
  4. 4. cuelas especiales y los talleres no diversificados, no permiten que la persona condiscapacidad opte por una formación que responda a sus intereses y capacidades. Lasociedad de la que de alguna manera establece determinados parámetros han podidosuperar su condición de minusvalía en lo laboral, son por lo general aquellas personasque provienen de una condición socioeconómica superior».2 Un estudio reciente (noviembre 2004), elaborado por la Comisión Especial deEstudio sobre Discapacidad del Congreso de la República, presentó la siguienteinformación sobre la discapacidad y empleo en el Perú3: «El 76% de la poblacióncon discapacidad en edad de trabajar se encuentra en inactividad. La tasa dedesempleo de este sector es casi el doble de la tasa de desempleo general, llegan-do al 18.1% en el caso de Lima Metropolitana. Los altos niveles de desempleo dela población con discapacidad son resultado de la exclusión y marginación social. En cuanto a las políticas públicas diseñadas para promover la inclusión laboralde las PCD (personas con discapacidad), se sostiene que estas políticas públicasformuladas con el propósito de promover las expectativas laborales de este grupopoblacional se han basado en un conjunto limitado de prácticas que han operado enun estado de permanente desencuentro entre lo estipulado normativamente y losavances efectivamente alcanzados. En las políticas de promoción del empleo, se ha avanzado muy poco en térmi-nos de capacitación y reconversión laboral, fundamentalmente por la escasez delos recursos asignados para ello, mientras que los incentivos de carácter tributariorecién han sido reglamentados tras 5 años de promulgada la ley. Asimismo, no haygarantía en el cumplimiento de lo estipulado por la Ley Nº 28164 en el sentido deincorporar una cuota de no menos de 3% de empleados con discapacidad en elsector público. El puntaje adicional de 15% en los concursos por plazas de empleopúblico, es limitado, ya que la mayoría de los procesos de contratación de personalen el sector público no utilizan el mecanismo de concursos, sino que predomina lacontratación mediante servicios no personales». Continúa el informe, «... sólo dos empresas promocionales se hallan registra-das por el Ministerio de Trabajo, por lo que los beneficios reconocidos por ley sóloalcanza a ellas. En inversión estatal en las oportunidades de inclusión laboral de las PCD (per-sonas con discapacidad) se ha encontrado que se invierte muy poco. Del total derecursos asignados al PIO (Plan Nacional de Igualdad y Oportunidades) para lasPCD en el tema de trabajo, más de 60% se destinan a actividades de inspecciónlaboral. Cerca del 90% de los recursos se dedican a actividades de coordinación,control, gestión, es decir a actividades de carácter eminentemente burocrático.2 INGAROCA HERNÁNDEZ, Rafael. «Efectos y causas del desempleo». En: www.trabajo-social.cjb.net3 «Cifras alarmantes sobre situación laboral de las personas con discapacidad». En: www..congreso.gob.pe/ discapacidad.272 INVESTIGACIONES SOCIALES
  5. 5. Sobre los Programas de Empleo del Ministerio de Trabajo y su relación con lasnecesidades de las PCD, sostiene el informe que ningún programa cumple con elporcentaje establecido en la ley 27050. PROJoven sólo ha beneficiado a 11 jóve-nes con discapacidad, A Trabajar Urbano a 96 PCD, Perú Emprendedor a 39PCD, Mujeres Emprendedoras a 46 PCD, PRODAME a 68 PCD, y la Red CIL-PROEmpleo a 60 PCD. Asimismo, se ha encontrado que las mujeres condiscapacidad padecen mayores desventajas en el acceso y progreso en los progra-mas del Ministerio de Trabajo. Por ejemplo, en el caso de la Red CIL-PROEmpleosolo el 7% del total de beneficiarios que accedieron al servicio de colocación eranmujeres. En el caso de PROJoven dicho porcentaje era únicamente el 27% deltotal de beneficiarios, mientras que en A Trabajar Urbano sólo el 31%. Sobre las Experiencias de las Organizaciones de la Sociedad Civil y el SectorEmpresarial en la promoción del Empleo de las PCD, sostiene que la debilidadinstitucional de las organizaciones de las personas con discapacidad es un factorfundamental para entender la escasa voluntad de la clase política para responderde alguna forma a las demandas que en la temática laboral emergen de este sec-tor. Además, sostiene el informe que los funcionarios estatales reaccionan –enocasiones– de mala forma cuando de apoyar iniciativas de PCD se trata. LasPCD constantemente se quejan de maltrato cuando han ido a solicitar apoyo parala realización de sus ferias artesanales, o cuando han necesitado tramitar algúnpermiso»4. Podemos concluir señalando que las personas con discapacidad en el Perú,especialmente las mujeres, no pueden conseguir trabajo y menos incorporarse almercado laboral. Ante esta realidad dramática, la gran mayoría de ellas crea supropio empleo a partir de las capacitaciones cortas a las que han podido acceder(manualidades, chocolatería, etc.). Se ven obligadas a ser vendedoras indepen-dientes y a realizar tareas modestas de poco prestigio, quedando fuera de la segu-ridad social. Mientras no haya voluntad política de cambiar las cosas, hacer cumplir lasleyes, brindarles educación y capacitación laboral adecuada y mientras la comuni-dad no esté preparada para integrar a las personas con discapacidad y logrencompetir en igualdad de condiciones, será difícil modificar la situación descritaexpresada en alarmantes cifras y comprobadas en nuestro estudio.La discapacidad es un problema socialEs un problema social en tanto factores innatos o adquiridos limitan a las personassus posibilidades para vivir según lo indica el patrón cultural vigente. Esta limita-ción de sus posibilidades de desarrollo no depende exclusivamente de la persona4 «Cifras alarmantes...». Op. cit.INVESTIGACIONES SOCIALES 273
  6. 6. afectada, como muchas veces se pretende, sino de la misma comunidad a la quepertenece que no le ofrece alternativas de inclusión ni posibilidades para desarro-llar sus capacidades. Desde una perspectiva sociológica, sostener esto es reconocer que ladiscapacidad no es de competencia exclusiva del afectado y de su familia sino detoda la sociedad. Es entonces un problema social, entendiendo por problema socialtodo aquello que constituye una condición que afecta a un número significativo depersonas de manera inconveniente, por tanto, debe corregirse mediante una ac-ción social de tipo colectiva. Este reconocimiento implica que hay situaciones creadaspor el hombre, por lo tanto, pueden ser modificadas por él excluyendo así lo naturaly sobrenatural. La discapacidad afecta a gran número de personas, pero más allá de las cifraslo que importa es que se ve amenazado aquello que es relevante para la comuni-dad: la dignidad de que debe gozar el ser humano como tal. Esto es lo que justificaenfrentar la situación. La perspectiva social de la discapacidad permite establecer no sólo los aspec-tos problemáticos sino el marco de relaciones que crea la persona en su contexto.¿Quién es una persona con discapacidad?Siguiendo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay que distinguir losconceptos de deficiencia, discapacidad y minusvalía. Deficiencia: es toda pérdida o anormalidad de una estructura o funciónkinesiológica, fisiológica o anatómica. Discapacidad: es toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de lacapacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se consi-dera normal para un ser humano. Minusvalía: es la limitación o impedimento que tiene una persona, conse-cuencia de una deficiencia o de una discapacidad que le impide desempeñarse ensu rol cotidiano En función a dichos conceptos, la OMS estableció una clasificación de lasconsecuencias de la enfermedad que hoy está sujeta a una profunda revisión. Estanueva definición expresada en la Clasificación Internacional del Funcionamientode la Discapacidad y de la Salud (CIF) establece una relación interesante entre lapersona afectada y su entorno social (ambiente, diseños arquitectónicos, etc.).Hay una visión inclusiva, justa y humanista. «Con la CIF, ya no se habla de deficiencia, discapacidad y minusvalía [...] paraevitar las connotaciones negativas, en lugar de referirse a ‘deficiencias’ se hablade ‘funcionamiento’, la palabra ‘discapacidad’ ha sido reemplazada por el términoneutro ‘actividad’ y las circunstancias negativas en esta dimensión se describencomo ‘limitaciones de la actividad’; el término minusvalía ha sido reemplazado por274 INVESTIGACIONES SOCIALES
  7. 7. el de ‘participación’ y las circunstancias negativas en esta dimensión se describencomo ‘restricciones de la participación’»5.Concepciones históricas de la discapacidadUna rápida mirada a las concepciones históricas de la discapacidad nos lleva adistinguir tres grandes concepciones o modelos: el tradicional, el de la rehabilita-ción y el de la autonomía personal. El modelo tradicional se caracteriza por el lugar que la persona afectadaocupaba en la sociedad. Tenían un lugar asignado, un estatus preestablecido. Losidentificaba una doble marginación: orgánico/funcional y social. Es un modelo bá-sicamente europeo; de objeto a eliminar (Esparta, «expresión del mal») pasa a ser«objeto de caridad». Es la dependencia la característica central. El modelo de la rehabilitación mantiene las características señaladas quese legitiman por un sector profesional, el médico-sanitario-asistencial, que con suaccionar alimenta un reduccionismo en el tratamiento y atención al afectado, conuna tecnología terapéutica y recuperacionista. El modelo de la autonomía personal surge a mediados de la década del70 en los EE.UU. e iniciativas aisladas en Europa (particularmente los paísesescandinavos). Paralelamente y en relación con esto, se desarrollan varias ten-dencias como la del ‘principio de normalización’ en el área de la deficienciamental, por el que se propugna el derecho de estas personas a ser consideradasy tratadas como las demás. Se trata de hacer accesible la sociedad para todaslas capacidades dentro de los patrones culturales vigentes. Su verdadero fin esla autodeterminación. En los dos primeros modelos, especialmente el segundo, «ve a la discapacidadcomo un problema personal, causado directamente por enfermedad, trauma u otracondición de salud que requiere de cuidado médico provisto en la forma de trata-miento individual por parte de los profesionales»6. Como señala Eroles, el cuidadomédico es lo principal y a nivel político, la principal respuesta es la modificación oreforma de la política del cuidado de la salud. Contrariamente a lo que se propone el tercer modelo, llamado también modelosocial, que tiene un enfoque de derechos humanos. Considera «no sólo los aspec-tos médicos (tratamiento y rehabilitación) sino el conjunto de factores que determi-nan la discapacidad, es una visión global de dimensión social»7. Lamentablementese está dando en forma muy incipiente y a veces distorsionado.5 Mimdes. Op. cit. p. 103.6 EROLES, Carlos. La discapacidad: Una cuestión de derechos humanos. p. 46.7 Ibídem.INVESTIGACIONES SOCIALES 275
  8. 8. EXCLUSIÓN SOCIAL Y EMPLEOJordil Estivil8 refiere que el término exclusión aparece en el libro de René LenoirLes exclus, 1974, en Francia y hace referencia a los problemas sociales y econó-micos asociados a la globalización, caso del empleo, subempleo, la inserción de losinmigrantes y desintegración social producto de las diferencias étnicas. Exclusión, entendida como «...los mecanismos a través de los cuales perso-nas y grupos son despojados de la participación y titularidad de los dere-chos sociales, o como un proceso que excluye a una parte de la poblacióndel disfrute de las oportunidades económicas y sociales»9. Este concepto com-prende no sólo situaciones laborales o de mercado sino sociales y culturales. Setrata de aspectos asociados a la pobreza que no necesariamente derivan de lacarencia de ingresos. La exclusión social hace referencia a un conjunto de procesos que contribuyena aumentar la vulnerabilidad de ciertos grupos sociales frente a factores de riesgoque tienden a llevarlos a una situación de pobreza. La vulnerabilidad social seadvierte en la dificultad para acceder a bienes, servicios y espacios sociales. LA OIT y otros autores consideran a la exclusión social como una situación demúltiples dimensiones, estas son: Dimensión económica, vinculada principalmente al no acceso de ingresoseconómicos, a la no participación en el aparato productivo ni al acceso de bienes yservicios. El principal determinante de la exclusión económica es la escasa partici-pación en el mercado formal del trabajo, expresiones de ello son el desempleo y elsubempleo, que en el caso peruano afecta a las dos terceras partes de la PEA. La incapacidad de generar empleo para quienes se incorporan a la fuerza detrabajo, los pone en una situación difícil para sobrevivir. Dimensión económica dela exclusión en el Perú es la escasa participación en el mercado formal de trabajo,y se manifiesta a través del desempleo y el subempleo que en el caso peruanoafectan a dos terceras partes de la población en edad de trabajar. Las deficienciasdel sistema de producción y de servicios, que no ha sido capaz de generar empleopara todos quienes se incorporan a la fuerza de trabajo, ponen en una situaciónextremadamente débil y precaria. Dimensión política e institucional, referida a la carencia de derechos civi-les y políticos que garanticen la participación ciudadana. Implica también el noejercer plenamente los derechos ciudadanos, incluyendo el derecho a la seguridad,a la libertad de expresión, a participar en el ejercicio del poder político y a sergobernados democráticamente.8 Jordi ESTIVILL: La lucha contra la exclusión social: Conceptos y estrategias. Oficina Internacional del Trabajo – STEP/Portugal. 20039 Ibídem.276 INVESTIGACIONES SOCIALES
  9. 9. Dimensión sociocultural, hace referencia a la desigualdad de oportunidadespara el desarrollo humano, en particular a la inequidad en el acceso a serviciossociales básicos, (salud, educación, saneamiento, nutrición, vivienda), necesariospara garantizar una calidad de vida mínima para toda la población. La exclusión social está íntimamente ligada a la persistencia de desigualdadesmuchas de ellas extremas, que deben reducirse para promover la integración so-cial y el desarrollo humano equitativo. Estas desigualdades, además de la que se daen la distribución del ingreso, el racismo, la de género, la de los niños y adultosmayores, las personas con discapacidad, estigmatización a los jóvenes son expre-siones evidentes de exclusión social, que perpetúa una situación en la que es difícilpara los más privilegiados reconocer «al otro» como igual. Debido a la persistencia en el tiempo, las desigualdades han adquirido caráctercultural, ligadas a hábitos y patrones de comportamiento cotidiano que afectannegativamente la autoestima de quienes experimentan la exclusión social. El concepto de exclusión social tiene, además, una dimensión objetiva y otrasubjetiva, en cuanto se consideran las condiciones concretas y evidentes en que seencuentran las personas así como la percepción que éstos tienen de su situación.Lo vemos muy claramente en los testimonios que presentamos de las mujeres condiscapacidad residentes en los tres distritos. Para algunos autores como Luiz Bassegio, Luciane Udovic, «la exclusión so-cial incluye pobreza, discriminación, subalternidad, desigualdad y falta de acceso.Los ‘excluidos’ y ‘excluyentes’ están en esencial conflicto: la condición para ladominación de algunos es la exclusión de muchos»10, dejando a las personas almargen de sus derechos sociales, económicos y políticos. Sin acceso al empleo ypor ende a los sistemas de seguridad social. Desde la perspectiva de la exclusión, «los grupos más pobres no sólo tienenbajos ingresos, sino que son gente distinta. En una sociedad multiétnica ymulticultural, los grupos que poseen rasgos étnicos y culturales de ‘menor valorsocial’ serán los más excluidos y los más pobres»11. Están en la zona andina y deselva, constituida por la población indígena y nativa del país, pero no son los únicosgrupos pobres y excluidos socialmente, hay muchos otros, los presentamos en elcuadro de la página siguiente. En sociedades como las nuestras, las mujeres constituyen una población al-tamente vulnerable, por las características que la sociedad le ha conferido en laconstrucción de género que le impiden su participación plena en las esferas de lasociedad sociales, sobre todo en el mercado laboral. En el caso de las mujerescon discapacidad esto se agrava por su condición de ser mujeres y tener10 Programa de gestión urbana para América Latina y El Caribe. «Pobreza y exclusión en las ciudades». En: Revista La Era Urbana, edición especial. Quito 2004.11 RESAL PERÚ: «Gasto social básico en el Perú». En: www.resal.orgINVESTIGACIONES SOCIALES 277
  10. 10. DIMENSIONES DE SE MANIFIESTA A TRAVÉS DE GRUPOS MÁS VULNERABLES LA EXCLUSIÓN Económico Escasa participación en el – Inmigrantes mercado formal de trabajo. – Desplazados por la violencia política – Jóvenes – Adultos mayores – Mujeres – Personas con discapacidad Político institucional Carencia de derechos civiles – Inmigrantes y políticos que garanticen – Desplazados por la la participación ciudadana. violencia política – Personas recluidas en las cárceles, centros psiquiátricos Socio cultural Desigualdad de oportunidades – Poblaciones multiétnicas para el desarrollo humano, – Desplazados por la inequidad en el acceso a los violencia política servicios sociales básicos. – Niños, jóvenes, mujeres – Personas de la tercera edad – Homosexuales, lesbianas Tomado de Rossemary AYALA TORRES, «Examen de Suficiencia para obtener el título de Licenciatura en Trabajo Social».UNMSM, 2004, p. 18.discapacidad, lo que la hace más dependiente y excluida del sistema social, labo-ral y político. Aparte de depender totalmente de otros para sobrevivir disponen de menosalimentos, de menor acceso a los servicios de salud y educación. Se espera queellas se ocupen de las cosas domésticas del hogar, por cuanto se les considerainútiles para realizar otras tareas de mayor complejidad. No participa en la toma dedecisiones, éstas las toman otros por ellas, rara vez son consultadas y no tienenoportunidad de decidir su vida por sí mismas. La mujer con discapacidad tiene una doble desventaja, no sólo tiene que lucharcontra las barreras que encuentra en su entorno más directo: hogar, comunidadsino también con obstáculos y dificultades adicionales, así como la falta de oportu-nidades derivadas de su discapacidad. Tiene mayor probabilidad de ser pobre otener un nivel de vida inferior al de sus iguales, al no tener instrucción o de recibiruna educación menos completa que las otras mujeres de su mismo grupo social.De estar desempleada o de percibir menores ingresos por su trabajo que las muje-res sin discapacidad; de depender física y económicamente de otros y de sufrirmás abusos físicos, sexuales o psicológicos que las demás mujeres. De encontrarpareja y formar su propio hogar, de ingresar a organizaciones, de asumir cargosdirectivos y de disponer de sistemas de previsión social.278 INVESTIGACIONES SOCIALES
  11. 11. Aparte de depender totalmente de otros para sobrevivir, en sus hogares lesasignan las tareas domésticas, por cuanto se les considera inútiles para realizarotras actividades de mayor complejidad. No participan en la toma de decisiones,éstas las toman otros por ellas, rara vez son consultadas y no tienen oportunidad dedecidir su propia vida. Estas variables sociales nos muestran la situación de exclu-sión social que la mujer con discapacidad tiene en nuestro país. El reto es la igualdad de oportunidades, promover su acceso al empleo, comba-tir la discriminación en los centros laborales y facilitarles el acceso a los edificiospúblicos y privados así como los medios de transportes y de comunicación.TEORÍA DE LA REPRESENTACIONES SOCIALESSergei Moscovici (1986), psicólogo social naturalizado francés, caracteriza nues-tro tiempo como la época por excelencia de las representaciones sociales, retomandola noción de representaciones colectivas de Emile Durkheim. Al tener el mismo significado para quien habla y para quien escucha, el lengua-je permite tanto «representar» un objeto ausente o invisible, como evocar el pasa-do o futuro. Quien desee estudiar las representaciones sociales deberá interesarsepor el contenido de las conversaciones que, por otra parte, presentan muy variadasformas. Resulta evidente que las conversaciones trascienden la esfera de las simplesopiniones, imágenes y actitudes. Se trata de «sistemas cognitivos que poseen unalógica y un lenguaje particulares, de «teorías», de «ciencias» sui generis, destina-das a descubrir la realidad y ordenarlas» (Moscovici, 1969). Su función provienedel hecho de que son compartidas a nivel de una misma comunidad. Recién en los años ochenta se comienza a generalizar los estudios sobre re-presentaciones sociales y a establecer un dominio generalizado de utilización y dedesarrollo de la noción que dan lugar a un espacio propio para una teoría de lasrepresentaciones sociales. Las diferencias entre la teoría de las representaciones colectivas (Durkheim)y la de las representaciones sociales son diversas. Las representaciones socia-les son generadas por los sujetos sociales y no por el colectivo abstracto, estadiferencia es fundamental, puesto que como ha subrayado acertadamente Ibáñez(1988), nada más erróneo que confundir lo colectivo con lo social. Lo colectivohace referencia a lo que es compartido por una serie de individuos, sea social ono. Lo social hace referencia al carácter significativo y funcional de que dispo-nen ciertos elementos. Otra diferencia es que el concepto de representación en Durkheim implica unareproducción de la idea social, en tanto que la teoría de las representaciones socia-les, es concebida como una producción y elaboración de carácter social sin quesea impuesta externamente a las conciencias individuales.INVESTIGACIONES SOCIALES 279
  12. 12. Moscovici, en 1976, establece como objetivo de su trabajo: «redefinir los proble-mas y los conceptos de la psicología social a partir de este fenómeno, insistiendo ensu función simbólica y su poder para construir lo real» (Moscovici, 1976/1979). Simultáneamente, otros autores como Berger y Luckman aportan a la gene-ración de una teoría de las representaciones sociales definiendo tres elementosfundamentales:! El carácter generativo y constructivo que tiene el conocimiento en la vida cotidiana. Es decir, que nuestro conocimiento, más que ser productor de algo preexistente, es producido de forma inmanente en la relación con los objetos sociales que conocemos.! La naturaleza de esa generación y construcción es social, esto es, que pasa por la comunicación y la interacción entre individuos, grupos e instituciones.! La importancia del lenguaje y la comunicación como mecanismos en los que se transmite y crea realidad, por una parte, y como marco en que la realidad adquiere sentido, por otra. Esos tres elementos constituyen un sedimento fundamental para la teoría delas representaciones sociales, puesto que se trata de reivindicar un tipo de aproxi-mación al conocimiento de sentido común que considere seriamente su carácterproductor más que reproductor, la naturaleza social más que individual de esaproducción y su función significativa. «Una representación social se define como la elaboración de un objeto so-cial por una comunidad» (Moscovici, 1963). Esta breve definición comprende tresconceptos importantes: elaboración, objeto social y comunidad. Las representaciones sociales, en tanto que proceso social, sólo pueden apare-cer en grupos y sociedades en las que el discurso social incluye comunicación.Una comunicación que implica tanto puntos de vista compartidos como divergen-tes sobre diversas cuestiones. En el proceso de conversación y en los medios decomunicación de masas, los objetos sociales son creados y elaborados por losactores sociales, que pueden tomar parte en el proceso de comunicación mediantecualquiera de los medios que posean (Moscovici, 1981). No son los atributos o fenómenos inherentes a un objeto lo que lo convierte ensocial, sino la relación que la gente mantiene con ese objeto. El discurso que elabora las representaciones sociales, al igual que el conoci-miento de sentido común, para que sea efectivo necesita ser público. Esto quieredecir que el proceso de comunicación debe extenderse potencialmente a través detodos los miembros de un grupo, comprometiéndolos en tanto que productores yreceptores del sistema de conocimiento. El discurso y la comunicación que crean las representaciones sociales tienelugar en los grupos reflexivos. Un grupo reflexivo es concebido como un grupoque es definido por sus miembros, en el que los miembros conocen su afiliación ytienen criterios disponibles para decidir que otras personas también pertenecen al280 INVESTIGACIONES SOCIALES
  13. 13. grupo. Formar parte del grupo quiere decir que se dispone de una representaciónconsciente de las personas que pertenecen al grupo. Los miembros de un grupo reflexivo elaboran colectivamente, en su prácticadiaria grupalmente relevante, las reglas, justificaciones y razones de las creenciasy conductas que son pertinentes para el grupo (Bourdieu,1980; Boltansky yThévenot,1991, citado por Wagner,1997). Tendrán que reelaborar sus reglas y ela-borar nuevos conocimientos cuando se encuentren en conflicto con otros grupos ocuando se enfrenten con un nuevo fenómeno relevante que entre en conflicto conel conocimiento establecido. Un resultado de estos procesos comunicativo ydiscursivo son las representaciones sociales, que caracterizan el estilo de pensa-miento de los miembros del grupo, por tanto de la comunidad. Podemos hablar de pensamiento de grupo o pensamiento social (Janis, Douglas,1986; Jodelet, 1989; citado por Wagner,1997). Y es por esto por lo que la teoría delas representaciones sociales «enfatiza una forma de comunicación y pensamientocotidiano en el mundo actual...» (Moscovici, 1988, citado por Wagner, 1997). El pensamiento social y la reflexividad de los grupos se complementan mutua-mente y son los prerrequisitos fundamentales para lo que denominamos identidadsocial. Por una parte, la identidad social implica el conocimiento de los grupos alos que se pertenece, y por otra, que es el grupo quien da origen a un backgroundcomún de conocimiento, sentido común y modelos de justificación. En la vida social, los grupos a los que se pertenece y las identidades asociadasdefinen la reserva de evidencia a la que un individuo puede referirse. La evidenciaes el consenso social, es decir, las creencias que son compartidas por los otros enun grupo. El consenso funcional es necesario para mantener el grupo como unaunidad social reflexiva y para mantener la vida del grupo en una dirección organi-zada, estandarizando la identidad social y las interacciones de una mayoría cualifi-cada de los miembros del grupo. Si no fuese público para todos los miembros de un grupo, el saber elaboradocolectivamente no podría cumplir completamente su función de base para la co-municación, no formaría el núcleo de la identidad social y no convertiría el consen-so en la principal fuente de evidencia. Es muy importante para los miembros de ungrupo tener alguna idea acerca de quién pertenece al propio grupo y quién no. Estopuede lograrse clasificando a las personas sobre la base de sus ideologías o repre-sentaciones relacionadas con la situación específica. Las representaciones sociales surgen como un proceso de elaboración mentale individual en el que se toma en cuenta la historia de la persona, su experiencia yconstrucciones personales propiamente cognitivas (Banchs, 1991). Al respecto,Álvarez (1995) señala que las representaciones sociales articulan campos de sig-nificaciones múltiples, y que son heterogéneas. Son una forma de conocimiento que tiene un carácter colectivo e individual, estocoloca a las representaciones en dos universos teóricos relacionados con las deter-INVESTIGACIONES SOCIALES 281
  14. 14. minaciones sociales y con la conceptualización. Las representaciones sociales serelacionan directa y exclusivamente con el sentido común de las personas, debido aque parte de la propia realidad de los seres humanos. Asimismo, son un productosocial y, por lo tanto, el conocimiento generado es compartido colectivamente. Yáñez, citado por Banchs (1991), concuerda con esta apreciación puesto queconsidera que aparte de las realidades estrictamente personales, existen realida-des sociales que corresponden a formas de interpretación del mundo, compartidaspor todos los miembros de un grupo en un contexto dado. La realidad social es una realidad construida y en permanente proceso deconstrucción y reconstrucción. En este proceso, que podría decirse que es a la vezcultural, cognitivo y afectivo, entra en juego la cultura general de la sociedad perotambién la cultura específica en la cual se insertan las personas, las que en elmomento de la construcción de las representaciones sociales se combinan. Así pues, toda persona forma parte de una sociedad, con una historia y un bagajecultural, pero a la vez pertenece a una parcela de la sociedad en donde comparte conotras ideologías, normas, valores e intereses comunes que de alguna manera losdistingue como grupo de otros sectores sociales. (Banchs, 1991). No representansimplemente opiniones «acerca de», «imágenes de» o «actitudes hacia», sino teoríaso ramas del conocimiento para el descubrimiento y organización de la realidad. Son un sistema de valores, ideas y prácticas con una doble función: primero,establecer un orden que permita a los individuos orientarse ellos mismos y manejarsu mundo material y social, y segundo: permitir que tenga lugar la comunicaciónentre los miembros de una comunidad, proyectándoles un código para nombrar yclasificar los aspectos de su mundo y de su historia individual y grupal (Banchs1982). Para Jodelet (1984) la marca social de los contenidos o de los procesos derepresentación ha de referirse a las condiciones y a los contextos en los cualessurgen las representaciones, a las comunicaciones por las que circulan, a las fun-ciones que sirven en la interacción con el mundo y con los demás. Para determinar el concepto que enmarca la presente investigación asumimoscon Fisher (1990) la siguiente definición: «La representación social es un procesode elaboración perceptiva y mental de la realidad que transforma los objetos socia-les (personas, contextos, situaciones) en categorías simbólicas (valores, creencias,ideologías) y les confiere un estatuto cognitivo que permite captar los aspectos dela vida ordinaria mediante un re-enmarque de nuestras propias conductas en elinterior de las interacciones sociales». Concluimos señalando que las representaciones sociales mantienen una relaciónde simbolización e interpretación con los objetos. Resultan por tanto de una actividadconstructora de la realidad (simbolización) y también de una actividad expresiva(interpretación). Son una forma de conocimiento práctico, que conducen a pregun-tarse por los marcos sociales de su génesis y por su función social en la relación conlos otros en la vida cotidiana. Tiene un carácter constructivo, autónomo y creativo.282 INVESTIGACIONES SOCIALES
  15. 15. TEORÍA DE LA AUTOESTIMALa autoestima básicamente es un estado mental. Es el sentimiento o conceptovalorativo (positivo o negativo) de nuestro ser, la cual se aprende, cambia y lapodemos mejorar y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones yexperiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo, asimilando einteriorizando durante el transcurso de nuestra vida. En lo más profundo de nuestro ser existe una imagen que nosotros hemoscreado, aunque no estemos plenamente conscientes de ello, que refleja la idea quenosotros nos hemos forjado de lo que somos como persona, y cuan valiosos somoscon respecto a otros. Se corresponda o no con la realidad, esta imagen es nuestropunto de referencia con respecto al mundo que nos rodea, es nuestra base paratomar decisiones, y es nuestra guía para todo lo relacionado con nuestro diariogestionar en la vida. Es a partir de los 5 o 6 años cuando empezamos a formarnos un concepto decómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcéte-ra. La autoestima es el núcleo principal alrededor del cual orbita cada aspecto denuestras vidas. Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchosfracasos y éxitos, ya que estos están intrínsecamente ligados. Una autoestima ade-cuada, vinculada a un concepto positivo del sí mismo, potenciará la capacidad de laspersonas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal,así como también es la base de una salud psicológica y física adecuada, mientras queuna autoestima baja orientará a la persona hacia la derrota y el fracaso. La persona va creciendo y formando su personalidad dentro del ambiente fa-miliar, que es el principal factor que influye en su formación, ya que le incorpora losvalores, reglas y costumbres que a veces suelen ser contraproducentes. Algunosde los aspectos son incorporados a la familia por medio del «modelo» que la socie-dad nos presenta, y éste es asimilado por todos los grupos sociales. Pero, la perso-nalidad de cada uno, no sólo se forma a través de la familia, sino también con loque ésta cree que los demás piensan de ella y con lo que piensa de sí misma, al salirde este ambiente y relacionarse con personas de otro grupo diferente. Mruk, en su libro Autoestima: investigación, teoría y práctica, analiza lasdiferentes teorías psicológicas sobre la autoestima, para tratar de encontrar aquellosfactores comunes presentes en todas ellas, que serán por tanto los más significativospara entender y conceptualizar la autoestima. Como resultado de su investigación,muestra que existen dos factores presentes en la mayoría de teorías psicológicassobre la autoestima y por ello, define la autoestima como el hecho de sentirse valioso(merecedor) y capaz (competente). Es decir, la convicción basada en la experienciade que: soy merecedor y competente, que tengo derecho a satisfacer mis necesida-des y a ser feliz, de estar apto para afrontar adecuadamente los desafíos de la vida.INVESTIGACIONES SOCIALES 283
  16. 16. Así pues, la autoestima resulta de la interacción de dos componentes: mere-cimiento y competencia. Además, la autoestima actúa como una fuerza que or-ganiza la percepción, la experiencia y la conducta a lo largo del tiempo. Es decir,la autoestima moldea mi conducta, a la vez que es moldeada por ella: la autoestimaproporciona estabilidad a mi conducta, y al mismo tiempo permanece abierta alcambio. El autoconcepto, una parte importante de la autoestima. Son las creencias denosotros mismos (lo que soy), que se manifiestan en nuestra conducta. Compren-de lo que somos, lo que pensamos y lo que hacemos en la vida diaria, individual,familiar, laboral y social. Si el autoconocimiento que tenga de sí y los ideales que espera alcanzarestán próximos, su autoestima será cada vez más positiva. El autoconcepto y la autoestima juegan un importante papel en la vida de laspersonas. Los éxitos y los fracasos, la satisfacción de uno mismo, el bienestarpsíquico y el conjunto de relaciones sociales llevan su sello.METODOLOGÍADiseño:La naturaleza de la investigación planteó el desarrollo de un diseño no experimen-tal, transeccional de tipo básica, con el objeto de indagar la incidencia y los valoresque se manifiestan en el conjunto de variables.Perspectiva metodológica:Se abordan diversos elementos de la dinámica de la mujer con discapacidad en suacceso al empleo, estos se refieren a aspectos tales como motivaciones, valoracio-nes y representaciones sociales, por ello, este esfuerzo solamente pudo ser conce-bido desde una perspectiva metodológica cualitativa y comprensiva. Optar por esta perspectiva metodológica significa interesarnos por los sujetoscomo actores sociales y por lo mismo como constructores de la realidad, en esesentido tomamos distancia de las posturas epistemológicas que conciben las accio-nes de los individuos como resultado de un determinismo poderoso que les quita elcontrol y conciencia de sus propios emprendimientos. Consideramos que las personas, sin importar el grupo etáreo al que perte-nezcan, dan significancia y estructuran simbólicamente su realidad a través delhabla y de su praxis que intersubjetivizan en su cotidiano actuar y de ese modoproducen y reproducen los marcos de sentido de su vida y su medio en unacomunidad de subjetividades siempre expuestas. Por ello quisimos dilucidar lossupuestos y representaciones que perciben del entorno las mujeres condiscapacidad y sus familiares, y cómo luego de un proceso de individuación yde elaboración mental consciente y subconsciente lo lanzan de vuelta al mismo284 INVESTIGACIONES SOCIALES
  17. 17. medio social y natural como un producto social perfeccionado con su aportemuy particular. El énfasis de nuestra labor estuvo centrado en la vida cotidiana, en la interacción eintersubjetivación, nos metimos en lo microsocial para abstraer desde allí y para luegovincularlo con lo que la teoría plantea. Esto representó dejar de lado la idea de que delo macro se baja a lo micro, como sinónimo de explicación coherente o aterrizaje desdeel conocimiento verificado, en este caso creímos que desde lo micro social, en losespacios de contacto de las personas, se va configurando una realidad que es dinámica.Dejamos de lado aquella idea de que todo está determinado por una base económica;lo espiritual, lo social, lo político y lo cultural, y nos insertamos en los intersticios de loinvisibilizado, lo cultural y lo subjetivo, no con un afán generalizador o globalizador quenace de la estandarización, ya que pensamos en que no sólo hay una realidad sino quehay múltiples realidades, tantas como individuos sobre este mundo. Nuestra aplicación de un enfoque cualitativo de investigación se alimentó delmétodo científico como esquema general procedimental y epistemológico, ello seplasmó en la separación de las dos etapas que se estipulan en un esfuerzo de estetipo: una etapa sensorial y una etapa racional. En la primera, la sensorial, realizamos todo el trabajo preparatorio que com-prendió la elaboración del diseño: la delimitación del tema, la formulación del pro-blema, la elaboración de los objetivos, el marco teórico y el conceptual, los supues-tos, los instrumentos de recolección de datos, el esquema, etc. En la segunda etapa, la racional, se procedió al contacto con la realidad, eltrabajo de campo, la recolección de datos, la tabulación, ordenación e interpreta-ción de los mismos. Vale acotar que esta forma de concebir el trabajo no lo asumi-mos como una camisa de fuerza, previamente realizamos acercamientos sucesi-vos al campo para preparar con más certidumbre el diseño y avanzar el trabajo decampo. Continuamos acumulando, analizando y sintetizando bibliografía pertinenteque nos sirvió para fortalecer nuestro marco de referencia. El procesamiento de los datos de las encuestas aplicadas se realizó utilizandoel paquete estadístico SPSS/PC para las Ciencias Sociales y el programa Atlas, ti4.2 para las entrevistas a profundidad. El proceso de interpretación nos llevó al manejo de varios métodos de expli-cación, entre los cuales podemos destacar la perspectiva de género, la exclusiónsocial, las representaciones sociales. Todas ellas nos facilitaron un acercamientoholístico al conocimiento, visibilizaron varias facetas de la mujer con discapacidaden su acceso al empleo en concordancia con el tema de nuestra investigación. Intentamos acceder a la realidad desde diversos frentes, pero fuimos a la vezconscientes de que ella escapaba de cualquier supuesto cognoscitivo abarcador.La realidad es muy grande como para poder explicarla en una teoría o conocimien-to, no importa lo refinada o sofisticada que sea, siempre será incompleta e incapazde dar cuenta de ella.INVESTIGACIONES SOCIALES 285
  18. 18. No seguimos una línea establecida, ni asumimos el proceso seguido por unaexperiencia antecesora, tratamos de desarrollar una experiencia nueva, que por lomismo ha de constituir un piloto, una posibilidad de adecuar los métodos a lasrealidades y no al revés. Nuestra experiencia de trabajadoras sociales nos ha mos-trado las limitaciones de los métodos al intentar plasmarlos en el campo y nos llevaa adecuar, a experimentar, a mezclar o a inventar. Tratamos de innovar para investigar desde el Trabajo Social. Se requiere denuevas maneras de conocer, donde el ser humano y la vida estén en el centro detodo emprendimiento del conocimiento de las problemáticas, ya que estas condi-ciones impiden el pleno despliegue de sus capacidades y potencialidades, el logrode cierta calidad de vida, y bloquean los esfuerzos de participación en colectivo.Urge saber para actuar mejor, para involucrarnos en lo más cotidiano; lo subjetivopara que en su dinámica subjetivicemos con ellos y juntos busquemos salidas osimplemente para realizar una práctica investigativa humanamente sustentable.Población:Se determinó trabajar con zonas diferenciadas de Lima Metropolitana: San Borja,Surco y Santa Anita (alta, media, popular y pobre). El siguiente cuadro grafica losniveles sociales que caracterizan a cada uno de esos distritos. NIVELES SOCIALES SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Alto (A) 37.1% 30.8% 0% Medio (B) 54.9% 42.2% 11.6% Popular (C) 7.1% 19.0% 2.8% Pobre (D) 0.9% 6.9% 43.8% Muy pobre (E) 0% 1.1% 11.8% FUENTE: Apoyo, Opinión y Mercado, 2001 Nuestra unidad de análisis fueron las mujeres con discapacidad de 18 a 50años (población económicamente activa) inscritas en las Oficinas Municipales deAtención para Personas con Discapacidad (Omaped) de los distritos referidos. DISTRITOS INSCRITOS M UJERES M.18 A 50 ENCUESTADAS* San Borja 163 68 35 14 Surco 329 160 55 15 Santa Anita 245 155 85 36* No se cumplió con el propósito de aplicar la encuesta al 100% de las mujeres de 18 a 50 años debido a que los padrones no estaban actualizados, ya no vivían en el distrito, habían muerto, direcciones erradas, impedidas totalmente o no quisieron responder.286 INVESTIGACIONES SOCIALES
  19. 19. RESULTADOSI. Aspectos generales a) Se trata de mujeres con discapacidad inscritas en las Omaped. El 21.5%pertenece a San Borja, el 23.1% a Surco y el 55.4% a Santa Anita (cuadro 1). Lasedades de las encuestadas varían entre los 18 y 50 años. El 41.5% está en elrango de 18 a 30 años, el 35.4% de 31 a 40 y el 23.1% de 41 a 50 años de edad(cuadro 2). Es una población en plena edad productiva y reproductiva, por tantopertenece a la población económicamente activa del país (PEA). b) Los tipos de discapacidad*, registrados son: el 47.7% de locomoción,este tipo de discapacidad presenta problemas de movilización. En el caso de lapoblación entrevistada, este tipo de discapacidad es consecuencia de la polio quesufrieron a muy temprana edad. Tienen dificultades para movilizarse por lo queusan sillas de ruedas y/o bastones. El 30.8% es por discapacidad de conducta;este tipo está referido a problemas psiquiátricos, retardo mental, síndrome de Down,entre otros. En nuestra población objetivo los casos son de retardo mental leve ymedio. El 16.9% tiene problemas de comunicación (en el hablar, ver y escuchar),los casos presentados son de ceguera fundamentalmente. Los otros tipos que en-contramos, en el 3.1% es de destreza (problemas manuales) dificultad en losmovimientos, especialmente de las manos, y por último el de situación con el1.5%, son los casos de epilepsia (cuadro 11). c) La causa de la discapacidad, según refirió el 43.1%, es por enfermedad; el30.8% de nacimiento y el 18.5% por accidente (cuadro 13). Esto demuestra que ladiscapacidad es esencialmente adquirida, por lo que no se trata sólo de un proble-ma médico sino de un problema social. El 78.5% tiene la discapacidad hace más de 10 años (cuadro 14). El 70.8% notiene tratamiento, la mayoría no ha recibido rehabilitación, a nivel de distrito, es el casode Santa Anita y San Borja (cuadro 15). Sin embargo, el 93.8% tiene diagnósticomédico. En el caso de Surco el 100% lo tiene (cuadro 12). En lo que se refiere alcertificado de discapacidad, el 35.4% no tiene, esta situación se da especialmente enSanta Anita (cuadro 10). Este documento es uno de los requisitos para la inscripción enel Registro Nacional de la Persona con Discapacidad, no así el certificado médico. d) A nivel general, el 60% carece de las prestaciones sociales; no tienen acce-so a ningún tipo de seguro médico. Según lugar de residencia, el 80% de lasmujeres de Surco tienen acceso a seguro médico (Essalud, SIS, fuerzas armadas,otros), San Borja el 35% (Essalud y fuerzas armadas). El caso de Santa Anita esel reflejo de la situación económica en que viven, el 80% no tiene ningún tipo de* Clasificación tomada de la CIDD-OMS, 1990. Documento proporcionado por el CERP de La Victoria.INVESTIGACIONES SOCIALES 287
  20. 20. seguro. Se confirman los datos de Essalud que señalan que menos del 1.5% de lapoblación con discapacidad accede a las prestaciones sociales y seguridad social.La desprotección es total en esta materia (cuadro 9). e) Con relación al estado civil, el 72.3% es soltera, especialmente las perso-nas entrevistadas que viven en Santa Anita. El 21.5% declararon ser casadas y/oconvivientes y el 6.1% son separadas o viudas (cuadro 3). El 27.7% tiene de unoa dos hijos (cuadro 4). f) Respecto al grado de instrucción, el 10.8% es analfabeta, esta situaciónse registra significativamente en San Borja (21%). El 26.2% cuenta con educa-ción secundaria completa. El 21.5% de las entrevistadas siguieron estudios deeducación superior técnica y universitaria, este último en el caso de San Borja ySanta Anita pero no lograron finalizar los estudios (cuadro 5). g) Independientemente al grado de instrucción alcanzado por esta población, el76.9% ha podido recibir algún tipo de capacitación. La preferencia es de tipomanual (60%), en menor proporción la técnica (12.3%) y prácticamente insignifi-cante la de tipo profesional (3%). Hay un significativo 23% que no ha podidoacceder a ningún tipo de capacitación, este hecho se presenta especialmente enlas mujeres de Santa Anita (cuadros 6 y 7). La no posibilidad de recibir algún tipode capacitación nos está indicando formas de exclusión y de situación de géneroque se manifiesta en este grupo poblacional. No tener niveles de instrucción niposibilidades de capacitación las hace más vulnerables a su integración y por endea estar excluidas, discriminadas y marginadas en el mundo del trabajo. Se refuerzael grado de dependencia familiar y la sobreproetección que, en el caso de estasmujeres, les impide desarrollarse. Patricia, de 21 años, nos decía: «Siento a vecesque estoy muy protegida y eso no me gusta mucho porque me gustaría hacer miscosas sola». CUADRO 1: LUGAR DE RESIDENCIA F RECUENCIA PORCENTAJE San Borja 14 21.5 Surco 15 23.1 Santa Anita 36 55.4 Total 65 100.0 CUADRO 2: DISTRIBUCIÓN DE LA MUESTRA POR RANGO DE EDAD F RECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA De 18 a 30 años 27 41. 5 4 6 17 De 31 a 40 años 23 35. 4 4 7 12 De 41 a 50 años 15 23. 1 6 2 7 Total 65 100. 0 14 15 36288 INVESTIGACIONES SOCIALES
  21. 21. CUADRO 11: SU DISCAPACIDAD ES DE FRECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Conducta 20 30.8 6 6 8 Comunicación 11 16.9 3 1 7 Locomoción 31 47.7 4 7 20 Destreza 2 3.1 1 1 0 Situación 1 1.5 0 0 1 Total 65 100.0 14 15 36 Otra 5 7.7 2 1 2 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 13: CAUSA DE DISCAPACIDAD FRECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA De nacimiento 20 30.8 6 6 8 Por accidente 12 18.5 2 2 8 Por enfermedad 28 43.1 4 6 18 Otra 5 7.7 2 1 2 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 14: ANTIGÜEDAD DE LA DISCAPACIDAD FRECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Menos de 1 año 5 7.7 2 3 0 De 1 a 4 años 2 3.1 1 1 0 De 5 a 9 años 7 10.8 2 3 2 De 10 a 14 años 7 10.8 1 1 5 15 a más años 44 67.7 8 7 29 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 15: ¿TIENE TRATAMIENTO? FRECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Sí 19 29.2 4 7 8 No 43 66.2 10 7 26 No necesita 3 4.6 0 1 2 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 12: ¿TIENE DIAGNÓSTICO MÉDICO? FRECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Sí 61 93.8 13 15 33 No 4 6.2 1 0 3 Total 65 100.0 14 15 36INVESTIGACIONES SOCIALES 289
  22. 22. CUADRO 10: CERTIFICACIÓN DE DISCAPACIDAD F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Tiene 42 64.6 11 12 19 No tiene 23 35.4 3 3 17 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 9: ACCESO A SEGURO MÉDICO F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA EsSalud 20 30.8 4 28% 11 73% 5 14% SIS 2 3.1 0 1 7% 1 3% No tiene 39 60.0 8 57% 2 13% 29 80% Otro 3 4.6 1 7% 1 7% 1 3% No contesta 1 1.5 1 7% 0 0 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 3: ESTADO CIVIL F RECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Soltera 47 72.3 12 10 25 Casada 8 12.3 1 2 5 Conviviente 6 9.2 0 1 5 Separada 3 4.6 1 1 1 Viuda 1 1.5 0 1 0 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 4: NÚMERO DE HIJOS F RECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Ninguno 44 67.7 12 10 22 1-2 18 27.7 2 5 11 3-4 3 4.6 0 0 3 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 5: GRADO DE INSTRUCCIÓN F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Ninguna 7 10.8 4 1 2 Primaria incompleta 4 6.2 1 0 3 Primaria completa 5 7.7 1 0 4 Secundaria incomplet 12 18.5 1 1 10 Secundaria completa 17 26.2 3 5 9 Superior técnica incompleta. 6 9.2 0 2 4 Superior técnica comp 6 9.2 2 3 1 Superior universitaria incompleta 2 3.1 1 0 1 No contesta 6 9.2 1 3 2 Total 65 100.0 14 15 36290 INVESTIGACIONES SOCIALES
  23. 23. CUADRO 6: ¿HA RECIBIDO CAPACITACIÓN? FRECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Sí 50 76.9 12 13 25 No 15 23.1 2 2 11 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 7: TIPO DE CAPACITACIÓN FRECUENCIA PORCENTAJE SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Manual 39 60.0 9 10 20 Técnica 8 12.3 2 1 5 Profesional 2 3.1 1 1 0 Otros 1 1.5 0 1 0 No ha recibido 15 23.2 2 2 11 Total 65 100.0 14 15 36II. Entorno familiar a) El 55% vive con sus padres y hermanos, el 10.8% con su pareja e hijos, el7.7% con hijos, sólo el 3.1% vive sola, situación que se da únicamente en SantaAnita (cuadro 16). El número total de personas con las que vive. El 61.5%vive con más de cinco personas y de ellos el 70% trabajan. El 24.6% vive con 3 a4 personas (cuadro 17). Hablamos entonces de familias extendidas, especialmenteen Santa Anita y Surco, en San Borja son más nucleares. De estas personas sólotrabajan 1 o 2, el 64.6% así lo manifestó. El 15.4% señaló que trabajan entre 3 y 4personas y un 12.3% indicó que ninguna, esto en San Borja y Surco (cuadro 18). b) El tipo de ayuda que recibe de la familia, para el 35.4% es de tipo econó-mica y emocional, para el 32.3% económica y para el 24.6% emocional, hay un4.6% que respondió que no recibe ningún tipo de ayuda familiar, este hecho se datanto en Santa Anita como en San Borja (cuadro 20). Respecto al trato que reci-ben en el hogar es de respeto, el 75.4% señaló que siempre es tratada con respeto,el 13.8% dijo que casi siempre y el 3.1% manifestó que nunca es tratada conrespeto, igual porcentaje no respondió, el silencio unido a quienes señalaron que norecibían ayuda familiar nos estaría indicando una percepción no satisfactoria res-pecto al trato de su familia y al grado de solidaridad (cuadro 21). Nuevamentelos silencios de las mujeres de Santa Anita y San Borja son elocuentes. Sin bienpara el para el 63.1% su familia es muy solidaria, para la tercera parte, 33.7% esalgo o muy poco solidaria, sienten que sus necesidades no son satisfechas, la fami-lia no les da lo que ellas desean, que muchas veces no son cosas materiales, re-quieren (así lo señalaron) comprensión, paciencia, tolerancia, respeto (cuadro 22). Si cruzamos esta información con la pregunta ¿Para qué actividades re-quiere ayuda? (cuadro 19), las cifras nos indican que casi la mitad, 46.2% res-INVESTIGACIONES SOCIALES 291
  24. 24. pondió que no requieren de ningún tipo de asistencia para los ítems que se lespresentó como alternativa (alimentarse, asearse, movilizarse, comunicarse o tra-bajar). La actividad en donde requieren asistencia es para movilizarse, usar trans-porte, este es un requerimiento manifiesto y sentido por las personas condiscapacidad sean mujeres u hombres, en los testimonios lo confirmaremos. CUADRO 16: ¿CON QUIÉN VIVE? F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Padre / Madre 6 9.2 2 4 19 Padres y hermanos 36 55.4 8 9 0 Hermanos 2 3.1 1 0 1 Hijos 5 7.7 2 0 3 Pareja 2 3.1 1 0 1 Pareja e hijos 7 10.8 0 2 5 Padres / pareja e hijos 3 4.6 0 0 3 Sola 2 3.1 0 0 2 Otros 2 3.1 0 0 2 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 17: NÚMERO DE PERSONAS QUE VIVEN CON USTED FRECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA De 1 a 2 personas 7 10.8 2 2 3 De 3 a 4 personas 16 24.6 6 3 7 5 a más personas 40 61.5 6 10 24 Ninguna 2 3.1 0 0 2 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 18: ¿CUÁNTAS DE LAS PERSONAS QUE VIVEN CON USTED TRABAJAN? FRECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA De 1 a 2 personas 42 64.6 9 8 25 De 3 a 4 personas 10 15.4 0 3 7 5 a más personas 3 4.6 1 1 2 Ninguna 8 12.3 5 3 0 No contesta 2 3.1 0 0 2 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 20: TIPO DE APOYO QUE RECIBE DE SU FAMILIA FRECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Económico 21 32.3 1 6 14 Emocional 16 24.6 2 3 11 Económico y emocional 23 35.4 10 6 7 Ninguno 3 4.6 1 0 2 No contesta 2 3.1 0 0 2 Total 65 100.0 14 15 36292 INVESTIGACIONES SOCIALES
  25. 25. CUADRO 21: ¿ES TRATADA CON RESPETO EN SU CASA? F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Siempre 49 75.4 12 13 24 Casi siempre 9 13.8 1 1 7 A veces 3 4.6 0 1 2 Nunca 2 3.1 0 0 2 No responde 2 3.1 1 0 1 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 22: ¿SU FAMILIA ES SOLIDARIA CON USTED? F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Muy solidaria 41 63.1 9 8 24 Algo solidaria 17 26.2 3 7 7 Muy poco solidaria 4 6.2 1 0 3 Nada solidaria 1 1.5 0 0 1 No responde 2 3.1 1 0 1 Total 65 100.0 14 15 36 CUADRO 19: PARA QUÉ ACTIVIDADES REQUIERE AYUDA F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Alimentarse 1 1.5 1 0 0 Asearse 7 10.8 3 1 3 Movilizarse, usar transporte 20 30.8 5 6 9 Comunicarse con otras personas 4 6.2 0 0 4 Para trabajar 1 1.5 1 0 0 No requiere ningún tipo de ayuda 30 46.2 4 8 18 Otros 2 3.1 0 0 2 Total 65 100.0 14 15 36III. Aspecto económico laboral a) Del total de 65 encuestadas, sólo 16 mujeres trabajan, esto es, el 24.6%.De ellas el mayor porcentaje está en Santa Anita, 30% en comparación con el14% de las mujeres que residen en San Borja y del 20% de las que viven en Surco,dos (3.1%) están en busca de trabajo y una está impedida. (cuadro 24). b) Respecto a sus ocupaciones de quienes trabajan, lo que más resalta es ladispersión, especialmente en Santa Anita. El 36% es comerciante ambulante, el mismoporcentaje de 9% manifestó ser obrera, empleada doméstica, empleada no profesional,empleada profesional y el 27% «otro» (tejedora, hace manualidades, consultora debelleza). En Surco el 66.6% son artesanas y el 33% hace manualidades, es consultorade belleza. En San Borja el 50% es empleada profesional (telefonista) y el otro 50%respondió «otros», que son las mismas ocupaciones ya señaladas (gráfico 1).INVESTIGACIONES SOCIALES 293
  26. 26. Respecto de quienes que no trabajan, en Santa Anita el 32% ayuda en losquehaceres del hogar, igual porcentaje se capacita y no responde. En Surco el42% no responde y quienes lo hacen, 33% estudia y el 25% es ama de casa. EnSan Borja el 58% no responde, el 8% estudia y el 17% se capacita y ayuda en losquehaceres del hogar. Quienes no responden a esta pregunta consideran que loque hacen no es significativo ni para ellas ni para sus familias. (cuadro 25B). c) Respecto al cargo que ocupa en el trabajo, el 50% de las señoras quetrabajan en San Borja respondieron que sus cargos son ejecutivos, el otro 50%señaló que eran cargos operativos, en Surco el 33% manifestó tener cargos ejecu-tivos, igual proporción las de cargos operativos y también quienes no contestaron.En Santa Anita el 64% manifestó que sus cargos eran operativos y el 36% norespondió (gráfico 2). Casi la misma información la tenemos cuando se les pregun-tó sobre los cargos que pueden ocupar las mujeres con discapacidad, no res-pondieron en San Anita el 53%, el 44% dijo que operarias y sólo el 3% ejecutivas.En San Borja y Surco el mismo porcentaje corresponde a quienes no respondierony quienes señalaron operarias. Respecto al cargo de ejecutivas, fueron las mujeresde San Borja quienes en mayor proporción lo sostienen, 14% frente a un 6 y 3% delos otros distritos. Se estaría confirmando la tendencia que se perfila respecto altipo de capacitación y a las labores que realizan son de tipo manual de ahí que loscargos laborales estén en el nivel operativo. Las explicaciones pueden ser diver-sas, desde las que sostienen que hay desconfianza en sus responsabilidades hastalas más simples como que no revisten «buena presencia» para los empleadores oporque las mismas mujeres se autolimitan. También entra el grado de valoración yautoestima que cada persona otorgue a sus conocimientos y competencias. En eltrabajo de campo, dos señoras de Santa Anita, manifestaron que eran comercian-tes y el cargo que tenían era ejecutivo porque no dependían de nadie, similar res-puesta nos dio una señora que trabaja como telefonista en San Borja, se ubicócomo ejecutiva porque si bien tenía un jefe, ella decidía su trabajo y coordinaba lasacciones que otros tenían que hacer en su oficina, sin embargo otra persona, tam-bién telefonista de Santa Anita, manifestó que su cargo era operativo (cuadro 40). Hay una aceptación generalizada por parte de la población femenina condiscapacidad de ubicar los cargos y tipo de trabajo que realizan en el primer nivel dela estructura organizacional, el nivel operativo; lo confirmamos al contrastar con eltipo de capacitaciones que reciben (cuadro 7); y con las respuestas a la pregunta ¿Enqué les gustaría trabajar?, la preferencia en los tres distritos recae en manualidades,en segundo lugar en relaciones públicas. En las entrevistas recalcaban mucho laimportancia que tiene para ellas trabajar para y con otras personas. El ítem «otros»significaba: asistencia social, mensajería, profesora (gráfico 3). d) Sobre satisfacción con lo que hace en su trabajo, tanto en San Borjacomo en Surco el 100% se reportan satisfechas y en Santa Anita el 64%, lasrazones que dieron quienes están satisfechas son: porque les gusta, es bueno, les294 INVESTIGACIONES SOCIALES
  27. 27. ayuda a tener ingresos. El 36% (Santa Anita) que dijo no estar satisfecha expusie-ron como razones: falta de capital, no tienen negocio, no les gusta lo que hacen(gráfico 4). Entre los obstáculos que se presentan en su desenvolvimiento laboral,señalaron: barreras arquitectónicas, discriminación, muebles no apropiados, prejui-cios, lástima. Para el 50% de San Borja y 27% de Santa Anita no se presentan. e) Respecto a los factores que mejoran su rendimiento laboral, existepreferencia por la «igualdad en el trato», (50%) frente al «respeto de compañerosy clientes» (37.5%). A nivel de distrito, en San Borja el 100% respondió que laigualdad en el trato es el factor que mejora su rendimiento laboral; en Surco lascifras se reparten equitativamente (33%) entre igualdad en el trato, respeto decompañeros y «otros» (ser independiente) (gráfico 5). f) Tanto las mujeres que trabajan como las que no trabajan conocen sushabilidades e intereses para obtener trabajo. Sólo una persona (9%) que trabajaen Santa Anita no conoce sus habilidades, sin embargo, la persona que está impe-dida sí las conoce. Se confirma la exclusión y marginación que hay para estapoblación, en los testimonios nos refieren que no tienen oportunidades (cuadro 37). g) Sobre la pregunta si creen que las mujeres con discapacidad tienen las mis-mas oportunidades de trabajo que los hombres con discapacidad, en los tresdistritos respondieron mayoritariamente que sí, el 71% en San Borja, el 60% enSurco y el 72% en Santa Anita y sólo en Surco (27%) y Santa Anita (14%) dijo queno, el resto no respondió. Esta opción es bastante sugerente, en el análisis de lostestimonios se intenta una explicación (gráfico 6). h) En cuanto al tiempo que llevan sin trabajar, el 53% de mujeres en SantaAnita lleva desde los tres meses hasta más de cinco años, en San Borja el 42% yen Surco el 40% tiene más de cinco años, hay que recalcar que quienes no respon-den es un porcentaje muy elevado, va del 47% hasta el 60% en San Borja y Surco(cuadro 34). Sobre el tiempo que pueden dedicar a la jornada de trabajo, enlos tres distritos es de ocho horas diarias (37%) a nivel general, el 20% respondióque trabaja 4 horas y un 26% (otro) manifestó que entre 5-6 horas y más de 8horas. Este hecho nos estaría indicando el nivel de necesidad económica que tie-nen las mujeres, especialmente las de Santa Anita (cuadro 36). i) Experiencias que han tenido al buscar trabajo. El 27% de Surco y SantaAnita y el 7% de San Borja han sido objeto de discriminación y exclusión, hanadvertido preferencias. En Santa Anita, el 19%, el 14% en San Borja y el 7% enSurco sintieron rechazo, maltrato y engaño. Las personas que respondieron notener experiencia, que es un porcentaje muy alto, informaron no haber buscadotrabajo o el trabajo que habían conseguido era por recomendación de terceraspersonas (gráfico 9). j) ¿Qué significa tener trabajo?, pregunta abierta al igual que la anterior, lasrespuestas no son excluyentes. El porcentaje de quienes no contestaron difiere signi-ficativamente de las anteriores, el 9% no contestó frente al 92% que dijo en primerINVESTIGACIONES SOCIALES 295
  28. 28. lugar: sentirse y ser útil, demostrar que son capaces, sentirse vivo, feliz, valerse poruno mismo, demostrar que son capaces, aprender. Nos están indicando lo importanteque es el trabajo en la vida del ser humano. Hay una connotación de independenciay autonomía, que pocas veces las manifiestan quienes tienen algún tipo dediscapacidad, casi siempre tutelados y a quienes se les prescribe lo que tienen quehacer, especialmente en los sectores de clases medias y altas (gráfico 10). CUADRO 24: ¿USTED TRABAJA? F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Sí 16 24.6 2 14% 3 20% 11 30% No 46 70.8 12 86% 11 73% 23 54% Busca trabajo 2 3.1 0 1 7% 1 3% Está impedida 1 1.5 0 0 1 3% Total 65 100.0 14 15 36 GRÁFICO 1: OCUPACIÓN DE LAS MUJERES QUE TRABAJAN 0.8 0.7 66.67% 321 321 321 0.6 321 321 321 321 50% 321 50% 321 0.5 321 321 321 321 321 321 321 321 321 0.4 36.36% 321 321 321 321 321 321 4321 321 321 33.33% 4321 321 321 32321 32121 1 1 3 0.3 4321 4321 4321 321 321 321 321 27.27% 4321 2121 32321 4321 3 3 3 4321 3211 3211 4321 2121 3 321 San Borja 4321 32 32 4321 2121 3 3 321 0.2 4321 4321 321 321 321 321 4321 2121 3 3 4321 2121 3 3 321 4321 321 321 4321 2121 4321 3 3 3 21 4321 9.09% 9.09% 9.09% 9.09% 4321 0.1 4321 4321 4321 321 321 321 321 321 2 321 321 321 321 321 4321 2121 3 4321 2121 3 3 21 Surco 4321 4321 321 321 321 321 321 4321 2121 4321 321 3 3 3 21 4321 4321 321 321 321 321 321 321 4321 2121 4321 3 1 321 4 32121 21 Santa Anita 0 321 321 3 3 21 Comerciante Obrera Artesana Empleada Empleada no Empleada Otro ambulante doméstica profesional profesional CUADRO 25B: OCUPACIÓN DE LAS MUJERES QUE NO TRABAJAN F RECUENCIA % SAN BORJA SURCO SANTA ANITA Ayuda en hogar 10 20.4 2 16% 0 8 32% Ama de casa 11 22.4 0 3 25% 8 32% Se capacitan 2 4.2 2 16% 0 0 Estudian 6 12.2 1 8% 4 33% 1 4% No responden 20 40.8 7 60% 5 42% 8 32% Total 49 100.0 12 12 25296 INVESTIGACIONES SOCIALES

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