Los buenos e moderadores tienen factor x e-moderadores -apreciativos_

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Se explica una de las nuevas competencias de facilitadores y moderadores de comunidades de practica menos conocidas pero mas importantes: conductores del grupo gestionando el discurso. La via apreciativa.

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Los buenos e moderadores tienen factor x e-moderadores -apreciativos_

  1. 1. Los buenos e-moderadores tienen factor X: e-moderadores "apreciativos" Jesus Martinez y Paco Molinero Hemos leído-y oído-muchas veces a Alfonso Alcántara (Yoriento) una frase que nos ha hecho pensar: "Se aprende más de los aciertos que los errores". La encontramos apropiada por lo que de contraposición tiene de esta otra -muy arraigada culturalmente y que la disciplina de la gestión del conocimiento ha contribuido a popularizar-: "Aprende de tus errores" (la gestión positiva del error, dirían los cursis). Y la consideramos más acertada -Alfonso Alcántara, como buen psicólogo y orientador, lo sabe- porque tiene fundamento científico e implica a una de las leyes más consolidadas y probadas de la psicología básica: la ley del refuerzo. Esta ley, en la que se apoyan muchas teorías psicológicas actuales, señala que las conductas se aprenden por la repetición de lo que ha ido bien (refuerzo). Así pues, las conductas que se mantienen son las que han sido reforzadas por estímulos positivos. Se hace evidente, por tanto, que como fuente de aprendizaje es más potente, por automática, la repetición de lo que nos ha producido beneficio: el acierto. El error, en cambio, necesita una segunda capa después de un proceso de reflexión (no automático), para producir cambios de conducta tan potentes como los conseguidos por la vía directa del refuerzo. Pero, nos diréis, ¿esta larga introducción sobre el acierto y el error que tiene que ver con los e-moderadores y facilitadores de comunidades de práctica? Pues tiene relación, y más de la que parece. Vayamos por partes. Las habilidades de base y competencias del moderador. Hemos defendido siempre que los e-moderadores, para hacer bien su trabajo, tenían que contar con una serie de habilidades y competencias básicas. En una publicación anterior, El trabajo colaborativo en la Administración, ya hablamos de esto. (Véase, también, Steve Dale.) Para resumir, aquí nos referiremos a dos tipos de habilidades: - Habilidades de relación interpersonal, entre las cuales las más importantes serían la escucha, la empatía, el respeto a las opiniones de los demás y la proactividad combinada con un liderazgo relacional. - Habilidades tecnológicas, entre otros, el conocimiento de entornos tecnológicos y la facilidad para moverse entre novedades tech. A propósito de estas habilidades, con el tiempo hemos ido observando que hay un elemento que diferencia los e-moderadores buenos y los e-moderadores excelentes. Lo llamaremos, provisionalmente, factor X. Este factor, difícil de definir, pensamos que está relacionado con la consideración (expuesta al inicio del artículo) de que el acierto y -lo que se hace bien- es la base de la mejora de la organización y de las personas que la forman. O sea, el factor X como filtrador / reforzador de miradas positivas hacia las personas que constituyen la organización. Se trata de una focalización de la atención que los e-moderadores excelentes son capaces de hacer, sobre las fortalezas y el saber y el querer actuar de los participantes en la comunidad (en contraposición a la mirada
  2. 2. inquisitiva y sancionadora, que anota aquello en lo que se ha fallado, el error). Es una manera de conducir la comunidad de acuerdo con lo que podríamos llamar (adaptando la famosa expresión introducida por Wittgenstein del giro lingüístico) el giro apreciativo. 1. ¿En qué consiste el giro apreciativo? Consiste en una manera diferente de mirar y de comunicarse, que permite al colectivo profesional descubrir un campo de posibilidades que, de otro modo, quedarían ocultas por la tendencia de sus miembros a focalizar la atención sobre lo que falta o lo que no funciona bien. Esta mirada apreciativa o estilo de indagación apreciativa se ha ido aplicando en el campo del aprendizaje y el desarrollo organizativo (appreciative Inquiry), y en diferentes modelos de intervención e investigación en el campo de la psicología positiva y la psicología comunicativa . 2. ¿Cuáles son las características compartidas de esta mirada y este modelo de intervención? La primera y principal característica es la actitud del facilitador, que podríamos definir como de descubrimiento y de reconocimiento de lo mejor de las personas, las organizaciones y los profesionales. Una mirada apreciativa es la que sabe explorar y poner de relieve las mejores experiencias, las mejores calidades, las mejores fortalezas y virtudes de una persona o un colectivo y proyectarlas hacia la creación de nuevos aprendizajes y soluciones, hacia el logro de objetivos de futuro. En el ámbito de las organizaciones, David Cooperider ha sido la persona que ha iniciado este modelo de intervención que se ha llamado Appreciative Inquiry o indagaciones apreciativas. Quisiéramos destacar algunos rasgos que nos parecen importantes para caracterizar la mirada apreciativa: • La realidad y la identidad son cocreades en la interacción y la comunicación, por lo que la forma que adopte esta interacción configurará nuestra identidad y la realidad en la que actuaremos. • El conocimiento es diseño, ya que cualquier observación e interrogación es intervención porque modifica lo que estamos observando o intentando cambiar. • La experiencia vital siempre desborda los marcos conceptuales o explicativos. Podemos centrar nuestra atención sobre multitud de aspectos que, por este hecho, crecerán y llenarán de nuevas formas nuestra realidad, es decir, aquello en lo que enfocamos nuestra atención, crece. Las organizaciones se convierten en muchas ocasiones en maquinarias que imponen una mirada autolimitadores que desactiva la energía creativa de las personas que las constituyen. Un derroche de energía y un sufrimiento innecesario y contrario a los intereses manifestados de estas mismas organizaciones.
  3. 3. Las comunidades de práctica se han demostrado como una herramienta eficaz para trabajar de otra manera, confiando en la pericia de sus miembros, actuando colaborativamente para afrontar con eficacia cualquier reto, liberando todo el potencial de recursos y habilidades que cada uno los profesionales atesora. Y todo ello redunda en la mejora no sólo de esta práctica profesional, sino también de la valoración que el profesional hace de sí mismo y de su competencia en el oficio. De ahí que haya e-moderadores con unas habilidades innatas de potenciación de las fortalezas y los recursos de su comunidad, así como de un estilo de comunicación que permite la expresión de la experiencia y habilidades de sus miembros. Los e- moderadores sobresalientes son, en muchos casos, líderes apreciativos naturales, ya que su función es justamente la de facilitar que esta fuerza creativa y de conocimiento tácito emerja partiendo de la confianza en los recursos y fortalezas de sus colegas profesionales. En el juego del poder entre iguales (juego del apoderamiento, en el que mi poder tiende a hacerse más grande en la medida en que tu poder es más grande), característico de las comunidades de práctica y de la figura e-moderador, este último focaliza la conversación de modo que surja una sinfonía de voces que se realcen mutuamente, con la confianza de que se extienda como un proceso de escucha y aprendizaje colectivo. Construir una visión compartida basada en la dinámica apreciativa requiere una actitud de confianza en el saber del otro, pero también unas competencias indagatorias que faciliten la gestación de una conversación colectiva. 3. ¿Qué lecciones debemos aprender de los e-moderadores apreciativos? Un e-moderador apreciativo es un maestro en el arte de no saber, es decir, en el arte no dar respuestas sino de formular las preguntas adecuadas y crear una dinámica de participación, de manera que todos se sientan integrado y reconocidos en la conversación. Tan importante como la habilidad de hacer las preguntas adecuadas es la de escuchar y regular la conversación a fin de construir una visión y un pensamiento colectivos del cual se sientan cocreadores todos los que participan. La capacidad de hacer preguntas es una faceta muy importante de estos e-moderadores apreciativos. Si tienen un estilo de interrogación positivo, basado en el descubrimiento de las fortalezas y recursos, pueden conformar nuevas realidades en que estas fortalezas se manifiestan y crean un nuevo valor. 4. Se puede aprender a ser un e-moderador apreciativo? No sólo se puede aprender, sino que diríamos que es esencial hacerlo. Este aprendizaje es posible porque ya hay un cuerpo de conocimientos y metodologías desarrollados a tal efecto, el cual, sin embargo, debería incrementarse con las aportaciones de los e- moderadores apreciativos. Porque, precisamente, su reflexión sobre las propias experiencias y el propio potencial es el mejor camino para la construcción de un bagaje facilitador de la moderación apreciativa.

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