Primera Lectura: del libro de Isaías (7,10-14;8,10):                      Salmo Responsorial: Sal 39,7-8a.8b-9.10.11      ...
Primera lectura       Lectura del libro de Isaías (7,10-14;8,10):   En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: «Pide una señ...
Salmo 39,7-8a.8b-9.10.11       R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad   Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,    ...
Segunda lectura Lectura de la carta a los Hebreos (10,4-10): Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabr...
EvangelioLectura del santo Evangelio según san Lucas (1,26-38):   A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios...
Oración   Oh María, qué gran regalo nos ha hecho Jesús desde su    cruz: en Ti tenemos una verdadera Madre que nos acompa...
Meditación María dice algo muy parecido al ángel que le revela el plan de Dios sobre  ella: "He aquí la esclava del Señor...
Reflexión   Toda la creación estaba a la expectativa ante aquella    entrevista del ángel a María. La tierra dejaría de g...
   Qué afortunados somos los cristianos que contamos con    una madre así. Una madre que nos enseña    prácticamente lo q...
Propósito   Señor, conocer lo que quieres y seguir tu voluntad es la    alegría y el camino para dar plenitud a mi vida. ...
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Toda la creación estaba a la expectativa ante aquella entrevista del ángel a María.

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Toda la creación estaba a la expectativa ante aquella entrevista del ángel a María.

La tierra dejaría de girar en el momento en que san Gabriel transmitía el mensaje de Dios Padre.

El mismo Dios Padre desde el cielo miraría la casita de Nazaret con enorme atención esperando la respuesta de su elegida.

Toda la salvación de la humanidad se encontraba pendiente del sí de una "aldeana" a quien Dios Padre había elegido para ser madre de su Hijo.

Un abrazo y que Dios nos bendiga.

Luis J. Balvín Díaz

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Toda la creación estaba a la expectativa ante aquella entrevista del ángel a María.

  1. 1. Primera Lectura: del libro de Isaías (7,10-14;8,10): Salmo Responsorial: Sal 39,7-8a.8b-9.10.11 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad Segunda Lectura: de la carta a los Hebreos (10,4-10): Evangelio: san Lucas (1,26-38): Cuando el ángel vino a María Solemnidad de la Anunciación Dios Padre desde el cielo miraría la casita de Nazaret, esperando la respuesta de su elegida.Autor: Misael Cisneros | Fuente: Catholic.net
  2. 2. Primera lectura Lectura del libro de Isaías (7,10-14;8,10): En aquel tiempo, el Señor habló a Acaz: «Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.» Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor.» Entonces dijo Dios: «Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con- nosotros".» ¡Es palabra de Dios! ¡Te alabamos Señor !
  3. 3. Salmo 39,7-8a.8b-9.10.11 R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: «Aquí estoy.» R/. «Como está escrito en mi libro para hacer tu voluntad.» Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. R/. He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; no he cerrado los labios: Señor, tú lo sabes. R/. No me he guardado en el pecho tu defensa, he contado tu fidelidad y tu salvación, no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea. R/.
  4. 4. Segunda lectura Lectura de la carta a los Hebreos (10,4-10): Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, cuando Cristo entró en el mundo dijo: «Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad."» Primero dice: «No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni victimas expiatorias», que se ofrecen según la Ley. Después añade: «Aquí estoy yo para hacer tu voluntad.» Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre. ¡Es palabra de Dios! ¡Te alabamos Señor !
  5. 5. EvangelioLectura del santo Evangelio según san Lucas (1,26-38): A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.» Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?» El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.» María contestó: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y la dejó el ángel. ¡Es palabra del Señor! ¡Gloria a Ti, Señor Jesús!
  6. 6. Oración Oh María, qué gran regalo nos ha hecho Jesús desde su cruz: en Ti tenemos una verdadera Madre que nos acompaña en este peregrinar por el mundo y guía nuestros pasos hasta el cielo. Por eso celebramos con júbilo la Pascua y, en este momento, pido tu intercesión para que esta oración aumente mi fe y sepa decir siempre «sí» al Señor. Petición Señor, dame tu gracia para que se haga tu voluntad en mi vida con la perfección, delicadeza y amor de María.
  7. 7. Meditación María dice algo muy parecido al ángel que le revela el plan de Dios sobre ella: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". La voluntad de María coincide con la voluntad del Hijo en el único proyecto de amor del Padre y en ella se unen el cielo y la tierra, Dios creador y su criatura. Dios se hace hombre, María se hace "casa viviente" del Señor, templo donde habita el Altísimo. Hace cincuenta años, aquí en Loreto, el beato Juan XXIII invitaba a contemplar este misterio, "a reflexionar sobre aquella conjunción del cielo con la tierra que fue el objetivo de la Encarnación y de la Redención", y continuaba afirmando que el mismo Concilio tenía como objetivo concreto extender cada vez más el rayo bienhechor de la Encarnación y Redención de Cristo en todas las formas de la vida social. Ésta es una invitación que resuena hoy con particular fuerza. En la crisis actual, que afecta no sólo a la economía sino a varios sectores de la sociedad, la Encarnación del Hijo de Dios nos dice lo importante que es el hombre para Dios y Dios para el hombre. Sin Dios, el hombre termina por hacer prevalecer su propio egoísmo sobre la solidaridad y el amor, las cosas materiales sobre los valores, el tener sobre el ser. Es necesario volver a Dios para que el hombre vuelva a ser hombre. Con Dios no desaparece el horizonte de la esperanza incluso en los momentos difíciles, de crisis: la Encarnación nos dice que nunca estamos solos, Dios ha entrado en nuestra humanidad y nos acompaña. (Benedicto XVI, 4 de  octubre de 2012).
  8. 8. Reflexión Toda la creación estaba a la expectativa ante aquella entrevista del ángel a María. La tierra dejaría de girar en el momento en que san Gabriel transmitía el mensaje de Dios Padre. El mismo Dios Padre desde el cielo miraría la casita de Nazaret con enorme atención esperando la respuesta de su elegida. Toda la salvación de la humanidad se encontraba pendiente del sí de una "aldeana" a quien Dios Padre había elegido para ser madre de su Hijo. ¿Hemos pensado alguna vez qué habría pasado si María hubiese dicho que no a la invitación del ángel? Si en vez de responder con prontitud ¡He aquí la esclava del señor! Hubiese respondido "déjame pensarlo, nunca he tenido un hijo y además quería consagrarme a Dios. Pero ¿realmente eres un ángel enviado por Dios?, mira que soy muy joven" y tantas otras objeciones que tal vez hubiésemos respondido nosotros. Es una pregunta y respuesta utópica pero que nos ayuda a valorar y a agradecer el sí de María, su aceptación humilde y llena de fe al plan de Dios sobre su vida y sobre la vida de todos los que seríamos sus hijos.
  9. 9.  Qué afortunados somos los cristianos que contamos con una madre así. Una madre que nos enseña prácticamente lo que es amar, lo que es aceptar el plan de Dios sin reticencias. En nuestra vida de cristianos deberíamos vivir lo mismo que vivió nuestra madre pues, en la medida en que cumplamos la voluntad de Dios, manifestada de muchas formas, en esa medida agradaremos a Dios. Una madre y un padre se sienten orgullosos de sus hijos cuando estos no sólo les dicen que les quieren sino cuando lo manifiestan con sus obras obedeciéndoles y realizando sus deberes. Nosotros también hagamos contenta a nuestra madre imitando sus virtudes.
  10. 10. Propósito Señor, conocer lo que quieres y seguir tu voluntad es la alegría y el camino para dar plenitud a mi vida. Como María, no debo apegarme ciegamente a las propias ideas, sino que debo abrir el corazón para saber escucharte. Por el amor a tu santísima Madre, te suplico la gracia para serte fiel y perseverar en el cumplimiento de tu voluntad hasta el día de mi muerte. Diálogo con Cristo Rezar un rosario pidiendo a María su intercesión para crecer en mi fe y mi esperanza, a fin de aceptar con docilidad la voluntad de Dios.

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