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  • 1. 1/5 absolutos, de la claridad aséptica que reivin- dicaba al Estilo Internacional, no existe una tipografía – ni siquiera la helvética o Univers- que carezca de connotaciones, que no tenga referentes históricos o estéticos, o que no pro- duzca ningún efecto evocador, sentimental, emocional, alegórico o de cualquier otro tipo posible” (Sesma, 2004: 23). Por tanto, la tipografía, a partir de su fun- ción expresiva y simbólica se convierte en el El lenguaje es la mejor forma que existe en la actualidad para expresar una idea, me- diante la claridad y la objetividad de lo escrito, se trasmite de manera directa la información, por ser a la vez contenido y representación formal. Lo que plantea el presente escrito es, partir de la utilización conjunta de la sintaxis escrita y visual, para sobrellevar la cuestión del estilo y comunicar un mensaje de texto, tanto literalmente como a través del diseño (Fig. 1). Coloquio sobre Tipografía y Educación Superior 2008 Diseñar con (tipografía) es como hablar, el énfasis debe estar en la entonación (disposición) correcta Eréndira Mancilla  Menciona Francisco Calles: “De esta forma el valor semántico de la tipografía no se de- duce exclusivamente de su contenido verbal sino también de su estructura formal” (Calles, 2004: 87). Lo que se hace necesario, ya que en la ac- tualidad, parece ser más complejo producir un texto legible que una estructura estética. Lo que hace evidente la dificultad de diseñar un texto que comunique de manera directa el concepto o la esencia del mensaje, a través de su sintaxis visual; y no un texto estético que sea más cuestión de forma (Fig. 2); dentro del cual, cada palabra actúe de manera independien- te siendo imagen y expresión; aunque cabe aclarar, que además de ser utilizada con fines puramente funcionales, la tipografía también posee un componente estético innegable, se- gún Manuel Sesma: “Hoy día parece ridículo hablar de neutralidad tipográfica en términos Fig.-1 Fig.-2 Figura 1. En el ejemplo se observa como la representa- ción verbal trasmite de manera directa la in- formación, siendo contenido y representación formal a la vez; sin embargo, se conjuga un ele- mento adicional, la estructura formal de la ti- pografía, cuyos atributos como: forma, inter- letrado, tamaño, etc., contribuyen a hacer aún más evidente el mensaje. Figura 2. La representación de las frases, mediante sin- taxis visual, hace que comuniquen de mane- ra directa el concepto o la esencia del mensa- je, usando la sola disposición de los elementos y recursos como: el espacio, la dirección y la po- sición de las palabras.
  • 2. Segundo Coloquio sobre Tipografía y Educación Superior 2008 Diseñar con (tipografía) es como hablar, el énfasis debe estar en la entonación (disposición) correcta Eréndira Mancilla 2/5 punto de reunión de lo que Sesma denomina iconicidad y verbalidad. La propia forma se convierte en contenido funcional, que une significante y significado en un solo elemento lingüístico. Se presenta una coexistencia, en la que el mensaje, según Joan Costa, “Guar- da una significación polisémica y cargada de connotaciones en la que la dualidad provie- ne de una doble función semántica y estética” (Sesma, 2004: 38). Aunque hay que señalar que esta relación entre lo textual y lo formal, no siempre se da en equilibrio, por lo general hay una inclinación hacia uno de los lados, en esta propuesta, precisamente, partiremos de lo textual, dejando que sea este aspecto y su representación más básica, lo que evidencie el contenido del mensaje a través del manejo de algunos atributos tipográficos, para no caer en la utilización de la forma por la forma. El principal error en esta temática, consiste en separar expresión y contenido, apariencia y realidad, significante y significado, en un intento de subordinar la materia a la idea y se- parar conceptualmente lo que esta unido. Por tanto, es conveniente trabajar los dos aspectos unidos, tratando de guardar, en la medida de lo posible, una relación de equidad entre ambos, para de esta manera lograr el cometido conjun- to de comunicar el mensaje. “Si atribuimos a la escritura, y por extensión a la tipografía, fun- ciones puramente prácticas de transcripción y registro, y censuramos el simbolismo en el que participa el signo escrito, prolongamos la dominación de lo verbal sobre lo escrito” (Ca- lles, 2004: 86). ¿Y lo formal? A final de cuentas también debe apoyar directamente a lo textual y a lo fonético, actuar en un solo sentido y con una misma finalidad comunicativa. La frase lingüística y su tra- ducción visual. (sintaxis ver- bal y visual) En el plano de lo verbal, el significante es uno de los dos elementos, que asociados, constitu- yen el signo lingüístico; es la imagen acústica producida por la secuencia lineal de los soni- dos que soportan el contenido o significado. Éste último es el concepto o idea evocada por quien percibe el significante. Ambos, signi- ficado y significante aparecen vinculados por una relación de presuposición recíproca que generalmente es, según Saussure, arbitraria; aunque, según Benveniste, la relación signifi- cado y significante, en el signo, no es arbitraria sino necesaria (Fig. 3), por lo que el significan- te (la letra) se une por convencionalismo al sig- nificado (lo evocado) (Beristáin, 2003: 460). Contamos con dos elementos indispen- sables para entender lo verbal: la expresión y el contenido, que Hjelmslev distingue como unidades que se relacionan y no existen una sin la otra. Ha llamado plano de la expresión a aquello manifestado por el mensaje – lo evoca- do-; asimismo, ha denominado plano del con- tenido a aquello que manifiesta al mensaje – lo físico-. Es decir: El plano de los significantes constituye el plano de la expresión, y el de los significados el plano del contenido (Beristáin, 2003: 461). La tipografía, como significante, es la re- presentante del lenguaje escrito, encargada de materializar o reforzar de manera grafica los significados contenidos en las palabras y fra- ses. Nuestro objetivo es plantear un esquema básico y sencillo de cómo abordar el proceso de diseño con tipografía, partiendo de la le- tra como elemento de lo verbal (abarcando lo escrito y lo oral), hacia la tipografía como elemento de diseño de lo visual. Este esquema pretende unir la verbalidad con la iconicidad, para ello, está basado en primera instancia en la lingüística (lo textual), en un segundo nivel en la semiótica (lo evocado) y finalmente el significado se refuerza a través del empleo de los atributos tipográficos (lo visual), llegando inclusive, a evidenciar de manera gráfica cues- tiones que tienen que ver con lo fonético (Fig. 4). Son elementos claves para descifrar el con- tenido del mensaje y hacerlo evidente al mo- mento de diseñar la palabra o frase, lo anterior, mediante la tipografía. Dentro del lenguaje, estamos en el entendi- do de que la transmisión de la información de- pende de la secuencia de letras, sílabas, pala- bras y frases; en tipografía, la secuencia básica de elementos esta determinada por la estruc- tura sintáctica del lenguaje y por la gramática; las palabras y frases, sin embargo, pueden ser Fig.-3 Fig.-4 Figura 3. “Maluma” y “Takete” son palabras igualmente abstractas, diseñadas por W. Köhler, se desig- na a la de la izquierda como “Maluma” y a la de la derecha como “Takete”, esto a partir de su fi- gura fónica y su semejanza con la figura ópti- ca. Ahora bien, si se atiende a la representación formal de la palabra fónica, no es lo mismo te- nerla en minúsculas (suave) que en mayúsculas (fuerte), la percepción de la palabra varia se- gún la representación formal y/o estructural. Figura 4. Esta figura refiere a un proceso que abarca la lingüística en sus dos planos el de la expresión (I) y el del contenido (J), para finalmente, auxi- liarse de recursos tipográficos como: El tama- ño y el color, los que sirven para representar la esencia del mensaje que encierra la frase tipo- gráfica (K).
  • 3. Segundo Coloquio sobre Tipografía y Educación Superior 2008 Diseñar con (tipografía) es como hablar, el énfasis debe estar en la entonación (disposición) correcta Eréndira Mancilla 3/5 más que una serie de elementos alineados ho- rizontalmente uno tras otro, al echar mano de atributos tipográficos como: La estructura y forma del carácter, el tamaño, el peso, la am- plitud, la modulación, la posición, la dirección o la orientación; también al aumentar el espa- cio entre las letras y palabras, al subir o bajar de la línea base, etc.; por tanto, al reforzar la sintaxis tipográfica, la expresividad visual de la tipografía se puede fortalecer de forma signifi- cativa. Sin embargo, es vital, que las palabras y las líneas de texto continúen siendo unidades que puedan reconocerse y leerse con facilidad (Figs. 5, 6 y 7). Hay que recordar que la frase, en su ver- balidad, no es solo portadora del mensaje lin- güístico, sino que debe hacer uso de los atri- butos tipográficos, antes mencionados, para representar características metalingüísticas, entendiendo a éstas como las diferentes mo- dalidades que contribuyen a enfatizar la expre- sión y por ende la comprensión del lenguaje, su función es evidenciar rasgos que sería im- posible referir de otra forma sin interrumpir el Figuras 5, 6 y 7. Para vías de ejemplificar este proceso de dise- ño se han tomado como ejemplo frases alusivas a una cuestión que es general y entendible para todos “La Guerra”, son frases trabajadas tipo- gráficamente por los alumnos de Taller de Di- seño, Nivel IV, de la Carrera de Diseño Gráfico en la Facultad del Hábitat de la UASLP. En ellas se utilizan recursos como: Cambio de tamaño, alternación de grosor, posición, variación de dirección, se altera la línea base y se utiliza el espacio vacío para evidenciar el contenido de la frase verbal. Fig.-5 Fig.-6 Fig.-7
  • 4. Segundo Coloquio sobre Tipografía y Educación Superior 2008 Diseñar con (tipografía) es como hablar, el énfasis debe estar en la entonación (disposición) correcta Eréndira Mancilla 4/5 discurso, ni tener que recurrir a la ilustración o a la metáfora externa (Fig. 8). Nos encontra- mos ante el mensaje bi-media (Sesma, 2004: 38) de carácter simbiótico en el que la imagen y el texto se funden en un solo elemento, en una unidad semántica única portadora de una doble función, la cual, establece una reconci- liación entre lo literal y lo motivado. elemento de diseño esta obligada a mejorar la descripción del lenguaje (Fig. 9). El lenguaje hablado puede revelar un tono de voz familiar, una pronunciación personal, un acento regional, un giro del dialecto, una identidad de clase, género y edad. Si bien hay que admitir que el código escrito permite deducir algunas de las inflexiones anteriores, Por tanto, quien diseña un texto o compo- sición tipográfica tiene que ser objetivo en su formulación, para hacerse entender, debe or- denar de manera adecuada los componentes o recursos tipográficos para evidenciar a través de la forma y la disposición de ésta, el conte- nido escrito, lo que al final debe de reforzar la representación y transmisión de los conceptos, los objetos y las acciones que las palabras o fra- ses describen (Kane, 2005: 64). Importancia de los atributos tipográficos para evidenciar características metalingüísticas. A lo largo de su historia, señalan Baines y Haslam, la tipografía no ha logrado expresar la tradición oral del lenguaje. El plano tipo- gráfico ha considerado al lenguaje como una estructura pensada básicamente para revelar ideas escritas, su rígida estructura, ha sacri- ficado elementos tales como acento, género, edad, volumen, rapidez, ritmo y geografía, para preservar el significado (Baines y Haslam, 2002: 22). La tipografía actual necesita reflejar la riqueza de nuestra habla, lo que se puede lo- grar al identificar los rasgos de la tradición oral ignorados hasta ahora e idear estrategias para su anotación y expresión, la tipografía como siempre hay otras muchas que quedan ocultas o enmascaradas por la rigidez y frialdad de la tipografía, ésta carece de un mecanismo for- mal para indicarlas, por ello, a menudo es la responsable de desdibujar a la palabra hablada. Sin embargo, nuestro papel como diseñadores y conocedores de los aspectos tipográficos es tratar de sobrellevar esta situación, explorando y explotando las posibilidades de los atributos formales que posee la letra. Si el lenguaje es expresión y representación mediante sonidos y palabras conjuntadas, y la escritura puede concebirse como un lenguaje para describir imágenes de sonidos; se hace evidente que el habla se desarrolla en el tiem- po, y la escritura en el espacio. Como dice Karl Gestner, “Para el oído no hay una dirección; pero para el ojo sí” (Gestner, 2003: 18 y 40). Precisamente en la frase tipográfica conta- mos con elementos visuales como formas de representación de las ideas o traducciones de- rivadas de la palabra escrita. Es en este punto, es donde se concreta la traducción de la forma verbal a la forma visual mediante los atribu- tos gráficos de la tipografía, la construcción morfológica de la letra, su grosor, su tamaño, Figura 8. En estos ejemplos se hacen evidentes de mane- ra gráfica y a través de la propia redacción las inflexiones del lenguaje. Estas características metalingüísticas contribuyen a reforzar el sen- tido de la frase. En el primer caso se trata de re- presentar el acento de niño andaluz, en la se- gunda frase, Jean Cocteau, tenía que dar una conferencia en la radio alemana y se vio en la necesidad de escribir de esta manera: Deutsch schreiben wie ein Franzose spricht (escribir el alemán como habla un francés); la finalidad era poder leer en una lengua que no le era fa- miliar, lo que implica una serie de acciones que implican desde traducir lo escrito, lo visual a lo hablado, lo fonético. Figura 9. En el Central Saint Martins el estudiante An- dreas Lauchoff propuso construir tipos que re- flejasen el habla de la gente, llamándolos “ti- pos reconocedores del habla”. Estos tipos se basaban en un análisis espectrográfico del ha- bla, en el que se había graficado el volumen re- lativo de muchos fonemas particulares toma- dos de una grabación de muestra. Fig.-8 Fig.-9
  • 5. Segundo Coloquio sobre Tipografía y Educación Superior 2008 Diseñar con (tipografía) es como hablar, el énfasis debe estar en la entonación (disposición) correcta Eréndira Mancilla 5/5 su disposición, etc. (Fig 10). La interpretación del enunciado es, ahora, también visual, no solamente verbal, es entonces cuando, según Baines, la tipografía se convierte en la notación del lenguaje como el equivalente de un mapa al representar la geografía (Baines y Haslam, 2002: 22).Exaltando el hecho de que los signos escritos son imágenes y que su visualidad con- diciona las estructuras pensantes, Alejandro Tapia, menciona que “La letra es la forma de capturar gráficamente los juicios o las expre- siones de donde se han construido el universo de la educación y el aprendizaje” (Tapia, 2004: 117), la tipografía, sin eludir su función como contenido y forma, atendiendo a este último aspecto, debe de comunicar, de entrada, algu- nas cuestiones metalingüísticas que tienen que ver con lo fonético, tales como: Género, edad, tono, volumen, emociones, etc., las cuales, se pueden referir mediante el empleo de texto e imagen como un solo elemento, en una uni- dad semántica que una lo literal y lo motivado. Lo anterior se lograría mediante el empleo de los recursos que posee la tipografía de ma- nera esencial, como por ejemplo: su estructura, su forma, su peso, su amplitud, su tamaño, etc. “La escritura remite al discurso verbal, pero tam- bién se encarga de modular el carácter y el valor que se le otorga a las ideas o a las secuencias de- liberativas de un modo visible: la letra consigna no sólo el carácter racional del discurso sino su temple persuasivo y elocutivo” (Tapia, 2004: 125). Las letras, son entonces, signos cuya fun- ción va más allá de la codificación de un men- saje, su función esta encaminada al rescate de lo fonético, de la riqueza del lenguaje hablado. El lenguaje es comunicado simultánea- mente en varios niveles o estratos, según Jor- ge de Buen, el significante y lo significado participan como un conjunto indisoluble en la conducción del mensaje. En cualquiera de sus manifestaciones y en todos sus medios, el lenguaje se ve adulterado, transformado y enriquecido por la composición, por lo visual (De Buen, 2000: 31). Entonces, los elementos tipográficos vienen a reforzar la comunicación, contribuyen a evidenciar el sentido de lo es- crito y amplían de manera muy importante el espectro del lenguaje verbal. Finalmente, a manera de conclusión, si es que se le puede llamar así, creo que es im- portante detenerse a pensar hoy día, sobre la función de la letra y su capacidad de comuni- cación formal como lenguaje gráfico. Hay que tener en consideración, que las letras como signos, también son imágenes y son porta- doras de una carga expresiva, estética, social y cultural. Debemos entender que la tipografía también organiza de manera formal al lengua- je, expresa visualmente sus ideas y se convierte entonces en una práctica discursiva en la que la sociedad y el individuo se determinan mu- tuamente en la lengua y por medio de ella. Este recorrido por el lenguaje escrito, habla- do y visual tenía la finalidad de llevarnos a una revisión de nuestro quehacer cotidiano como diseñadores, es una visión que se centra en la comprensión de un mensaje y su traducción visual de manera directa, sin tener que hacer un despliegue formal para poder evidenciar las características del lenguaje, lo que como recurso para diseñar nos abre otras posibilida- des del empleo de la letra, si bien es cierto, no es una temática nueva, es una visión particular que espero sirva al menos para llevarnos a una reflexión de lo aquí manifestado. Bibliografía BAINESPhil,HaslamAndrew.Tipografía,función, formaydiseño.Ed.GustavoGili.Barcelona,2002. BERISTÁIN, Helena. Diccionario de Retórica y Poética. Ed. Porrúa. México, 2003. CALLES, Francisco. Metáforas tipográficas y otras figuras. Ensayos sobre diseño, tipografía y lenguaje. Ed. Designio. México, 2004. De Buen, Jorge. Manual de Diseño Editorial. Ed. Santillana. México, 2000. GESTNER Karl. Compendio para alfabetos. Sistemática de la Escritura. Ed. Gustavo Gili. Barcelona, 2003. KANE John. Manual de Tipografía. Ed. Gusta- vo Gili. Barcelona, 2005. KUNZ Willi. Tipografía Macro y microestéti- ca. Ed. Gustavo Gili. Barcelona, 2003. Sesma Manuel. Tipografismo. Ed. Paidós. Barcelona, 2004. TAPIA Alejandro. El diseño gráfico en el espa- cio social. Ed. Designio. México, 2004. Figura 10. Los elementos visuales, como formas de repre- sentación de las ideas, contribuyen a evidenciar en el espacio físico los rasgos del lenguaje ha- blado. En el ejemplo vemos como se representa, de manera básica y elemental, la risa, el tono de quien habla, el ritmo de la conversación e in- clusive una pronunciación personal. Fig.-10 Biografía del autor Eréndida Mancilla González. Licenciatura en Diseño Gráfico por la Facultad del Hábitat y Maestría en Diseño Gráfico por el Instituto de Investigación y Posgrado de la Facultad del Hábitat. Profeso- ra en la licenciatura en Diseño Gráfico de la UASLP y en el Instituto de Investigación y Posgrado de la Facultad del Hábitat en la Maestría en Ciencias del Hábitat–Diseño Gráfico. Actualmente se desempeña como Jefa de Departamento de Humanidades en la Facultad del Hábitat.