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Infomediarios  tesis cap2-tics y desarrollo
 

Infomediarios tesis cap2-tics y desarrollo

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Presentación conceptual sobre Los sistemas de información y conocimiento (KIS) en las comunidades pobres. Capítulo II de la Tesis de Magsiter: Imaginarios Tecnológicos. María Rosa Maurizi, Chile, ...

Presentación conceptual sobre Los sistemas de información y conocimiento (KIS) en las comunidades pobres. Capítulo II de la Tesis de Magsiter: Imaginarios Tecnológicos. María Rosa Maurizi, Chile, 2003.

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    Infomediarios  tesis cap2-tics y desarrollo Infomediarios tesis cap2-tics y desarrollo Document Transcript

    • Capítulo II: <br />Sistemas de información, las nuevas tecnologías (TICs) y el desarrollo<br />Al reflexionar sobre el rol potencial de las tecnologías de información y comunicación (TICs), en particular Internet, en los procesos de desarrollo, reconocemos que la importancia no reside en la tecnología en sí misma sino en el hecho de que permite el acceso al conocimiento, la información y las comunicaciones, elementos cada vez más importantes en el desarrollo social, la interacción económica y el avance de las comunidades en los tiempos actuales.<br />El limitado acceso a las TICs debe considerarse hoy como una dimensión más de la pobreza de las personas y las comunidades. La actual definición de pobreza no refiere sólo a la falta de ingresos y recursos materiales y financieros, sino también a la privación de las capacidades básicas y otros factores no monetarios como la falta de acceso a la educación, la sanidad, los recursos humanos, el empleo, la tierra y el crédito, la participación política, los servicios y la infraestructura, incluyendo en este último aspecto el acceso a la infraestructura de telecomunicaciones.<br />Es importante detenernos a analizar con más detalle los desafíos culturales y la complejidad social que el acceso a Internet implica para grupos de personas y comunidades en situación de desventajas sociales, geográficas o económicas. Afirmar simplemente que facilitar el acceso a Internet conlleva beneficios inmediatos, es desconocer la complejidad del proceso y reducir la discusión a la dimensión material del acceso a las tecnologías.<br />Para desarrollar esta reflexión, tendremos en mente a comunidades urbanas pobres que son los grupos prioritarios de las políticas de acceso universal a Internet y en donde se manifiesta de manera más evidente la visión restringida del proceso de incorporación de las TICs. <br />El acceso a la información y el conocimiento en las comunidades pobres<br />En nuestros días se asume acríticamente que las nuevas tecnologías de información y comunicación, entre ellas la radio, los teléfonos celulares, las computadoras e internet tienen un gran potencial para mejorar sustancialmente el acceso de los pobres a la información y el conocimiento. Es esto realmente cierto, ¿o en realidad lo que está aumentando es la brecha del conocimiento entre grupos ricos y pobres?<br />En la presentación de este tema, seguiremos principalmente los resultados de una reciente investigación conducida por un equipo de Inglaterra del Departamento para el Desarrollo Internacional, DFID (http://www.dfid.gov.uk/ ) organismo del gobierno y que incluyó trabajo en terreno en poblaciones pobres en Sri Lanka, Zimbabwe y Perú (Cajamarca y Tarapoto).<br />Las comunidades urbanas pobres tienen su propio conocimiento, pero éste puede ser inadecuado o incompleto frente a la cada vez más creciente complejidad de la vida urbana. Ellos requieren conocimiento e información para mejorar sus condiciones de subsistencia, por lo cual estos grupos tienen un complejo rango de necesidades de información y diferentes fuentes a las que recurren para satisfacerlas. Dichas necesidades varían dependiendo de factores como el contexto político local, la antigüedad y grado de consolidación del asentamiento urbano, el tamaño del asentamiento y la comunidad, la vinculación rural-urbana según su situación geográfica y las características del propio grupo (edad, sexo, raza, lengua, etc).<br />Acceder a la información y comunicación es esencial para desarrollar el conocimiento y capacitar a los pobres para nuevas oportunidades en el dinámico entorno urbano. Según Stavrou (2001) las comunidades pobres necesitan reducir la incertidumbre causada por factores externos que impactan en su condición de pobreza. Estos grupos necesitan información para incrementar la precisión de sus pronósticos, reducir su vulnerabilidad y aumentar su capacidad de subsistencia. Las comunidades urbanas pobres no sólo necesitan acceso a los recursos, sino también información, conocimiento y habilidades para convertir esos recursos en insumos útiles para mejorar su subsistencia. Para acceder a ellos, los pobres interactúan con sus familias, amigos, organizaciones del sector público y privado y otros actores. Estas complejas interacciones, naturales en cualquier sociedad, han sido referidas como KIS (Knowledge and Information Systems) o sistemas de información y conocimiento.<br /> <br />Los sistemas de información y conocimiento (KIS) informales, de los cuales los pobres son actores claves consisten en multifacéticas y complejas interacciones, que según los investigadores británicos son difíciles de modelar, en tanto que los sistemas de información y conocimiento formales tienden a ser más estructurados, pero esto también tiene sus desventajas. Uno de los problemas en acceder a información sobre desarrollo urbano es que mucho del conocimiento de dominio público ha sido desarrollado y organizado en sectores básicos y las necesidades de información de los pobres urbanos es mucha y variada y requiere una perspectiva más holística y un abordaje más integrado que pueda dar cuenta de la complejidad de su situación.<br />Sobre la base de las distintas fases de la investigación conducida por el equipo británico de DFID, identificaron necesidades de información vinculadas a la subsistencia de las comunidades pobres que hemos sintetizado en el cuadro a continuación en las siguientes áreas:<br />Necesidades de información de comunidades urbanas pobres<br />Área de subsistenciaNecesidad de InformaciónVIVIENDAacceso al crédito, técnicas de construcción, regulaciones, trazado de planos, calidad y costos de materiales de construcción, ubicar constructores y maestrosDINEROoportunidades de empleo, venta de productos y servicios, oportunidades de negocios, establecimiento de negocios, créditos, subsidios, cambios costos de la vida diariaAGUAfuentes, conexión a la red de agua, créditos para las conexiones y pago del servicio.RESIDUOSsitios de recolección, procesos de reciclaje, equipamiento para el reciclaje, ingresos generados por el procesamiento de residuos; regulaciones ambientales y cómo enfrentar la contaminación del entorno inmediatoSALUDservicios, información sobre sexualidad y salud reproductiva, prevención y tratamiento de enfermedades más comunes, adicciones, accidentes, información sobre alimentación y nutriciónEDUCACIÓNCalidad y costos de servicios, admisión a las escuelas cercanas, salas cunas, programas de capacitación y educación vocacional, información sobre los hijos en edad escolarTRANSPORTEAcceso al transporte, opciones de transporte, condiciones de los caminos, costos, controles del gobierno, compensaciones en caso de accidentes, soluciones para problemas de transportes.SEGURIDADPrevención de delincuencia, problemas de seguridad, protección de las viviendas, derechos básicos de las personas al interactuar con la fuerza pública (policía y autoridades legales)CIUDADANÍARegistro de identidad, registro de bienes inmuebles, registro de propiedad, situación estado civil.<br />La complejidad de las necesidades de información se ve incrementada también, porque muchas de ellas son problemáticas de difícil resolución en los contextos donde habitan las comunidades pobres, requieren un abordaje integral y aumentan también por mayor cercanía con los centros urbanos, como los problemas de seguridad y oportunidades de empleo.<br />Fuentes de información para responder a las necesidades de comunidades urbanas pobres <br />El informe del DFDI, señala que en las tres comunidades investigadas surge coincidentemente que los pobres obtienen la información que necesitan principalmente por transmisión oral, es decir de fuentes informales que obtienen de otras personas de la comunidad, es decir de redes sociales integradas por parientes, amigos, vecinos y personas de los lugares de trabajo. En el caso de Perú, la familia es la fuente primaria, seguido por los vecinos y amigos. (ITDG Latin America, 2001). La literatura es coincidente en que las personas pobres son altamente dependientes de sus redes sociales para la información, apoyo y consejo.<br />Estas redes conforman lo que se denomina el capital social de dichas personas y comunidades, y son el primer elemento clave para mejorar sus condiciones de subsistencia y superación personal. Sin entrar a un mayor detalle de los factores condicionantes y promotores del capital social, es posible afirmar que las personas que poseen redes con vínculos más fuertes y desarrollados alcanzan de manera más efectiva el apoyo y el acceso a la información que necesitan. <br />La calidad de la información que circula en esas comunidades también dependerá por tanto de la calidad y amplitud de los vínculos y redes personales y comunitarias. Hay una relación de co-variación entre el fortalecimiento de las redes sociales y el flujo y diseminación de la información. Estas redes sociales también son importantes para disponer de capacidad para discutir, analizar y evaluar la información antes que ésta se integre como parte del conocimiento de los miembros de la comunidad.<br />Los informantes claves son el siguiente recurso importante de las personas para acceder a la información que necesitan. Los informantes claves son personas que poseen un buen nivel de conocimiento en algún aspecto en particular de la vida de la comunidad y desarrollan o mantienen vínculos hacia personas fuera de la comunidad o en un área particular de conocimiento y comparten con ellos información y noticias. Miembros de la comunidad bien informados tendrán acceso a diferentes informantes claves.<br />Los informantes claves pueden ser residentes individuales de la propia comunidad, miembros o líderes de organizaciones comunitarias, de iglesias, de ONGs, funcionarios de gobierno, líderes locales, representantes políticos y personas del sector privado. Entre las características que los hacen efectivos en su rol son importantes:<br />su capacidad para proveer información en un formato accesible,<br />su disposición para compartir información más que retenerla,<br />su habilidad de adaptar la información al contexto local, <br />su experiencia, educación, conocimiento y confiabilidad,<br />su accesibilidad, proximidad y servicialidad<br />su sensibilidad social y capacidad para involucrarse en la comunidad<br />sus condiciones de liderazgo, influencia y autoridad moral.<br />Los informantes claves obtienen su información y conocimiento de un amplio rango de fuentes que incluyen la educación formal, la experiencia laboral, los medios de comunicación y de algunas instituciones públicas y ONGs. La información que ellos proveen a los residentes es casi siempre valorada como útil, aunque no siempre sea correcta. Fortalecer la capacidad de estos informantes claves para desempeñar su rol los constituye en importantes canales para diseminar información en la comunidad.<br />Otro recurso para acceder a la información son los llamados infomediarios, o “intermediarios de la información” que son algunas instituciones que juegan un rol de productores y proveedores de información, por pago o sólo por deseo propio. En esta categoría se incluyen algunas instituciones públicas, privadas, ONGs u otras del sector ciudadano. Estos infomediarios generalmente tienen acceso a un amplio cuerpo de conocimientos el cual se ha incrementado significativamente con el acceso a Internet como medio para acceder al conocimiento global. Como diferencia esencial con los informantes claves, los infomediarios tienen un rol proactivo para diseminar información que ellos mismos producen o accesan vía Internet y transforman a formatos accesibles y pertinentes para ciertos grupos y demandas de la comunidad.<br />El sector público es otro recurso importante de información para las comunidades urbanas pobres. Sin embargo, la mayor limitación y crítica es que la información del sector público está fragmentada y que las personas deben deambular de oficina en oficina para obtener lo que necesitan. Esta situación no sólo se limita a los grupos de poblaciones pobres sino a la ciudadanía en general. La información pública más accesible es la que pertenece al nivel local, aunque también se ve dificultado el acceso por los formatos y mecanismos en los cuales se entregan dichos recursos de información. <br />Con la mayor incorporación de las tecnologías a los organismos de gobierno y las políticas de gobierno electrónico, particularmente lo que tiene relación con la entrega de servicios a través de websites y mecanismos electrónicos, se ha abierto una nueva modalidad de acceso a la información del sector público, sin embargo esta mayor facilidad aparente presenta también otras barreras que tienen que ver con el acceso a Internet y saber operar estos sistemas.<br /> <br />La investigación del DFID encontró que el sector privado no tiene un rol significativo entre las comunidades pobres para atender sus necesidades de información, aunque la excepción se da en el sector habitacional donde es valiosa la información de cooperativas de viviendas y empresas constructoras. <br />El rol de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) en las comunidades pobres<br />Si bien las redes sociales, los informantes claves y los infomediarios, en ese orden de importancia son recursos de información valiosos para las comunidades urbanas pobres, no son los únicos. También hay otros medios, como los medios masivos de comunicación ocupando la primera preferencia la radio, seguida por el diario y la televisión. Estos medios proveen básicamente entretenimiento pero no soluciones prácticas para los problemas que enfrentan los residentes de estas comunidades. Los diarios que aportarían más información útil no son consultados continuamente por su costo.<br />En la actualidad los grupos urbanos pobres tienen un limitado acceso a las TICs como Internet y correo electrónico. Además del limitado acceso y los costos de conexión en caso que lo dispusieran, otro problema es que la mayoría de la información que ofrece internet no es relevante para las comunidades pobres, principalmente por la gran abundancia aún de información en inglés y los formatos especializados en que se ofrecen. <br />Para finalizar nuestras reflexiones sobre los sistemas de información y conocimiento de las comunidades urbanas pobres, podemos afirmar sin duda que es muy importante el aporte que las TICs pueden brindar hoy a los otros actores que integran estos sistemas, es decir los informantes claves y los infomediarios. Al beneficiar a estos grupos en la amplitud y variedad de recursos de información que ahora se puede acceder a través de Internet, se contribuye de manera indirecta o a través de la mediación que realizan estos actores del sistema informacional entre las comunidades y las necesidades de información de las poblaciones más pobres. <br />Perspectiva política. La visión dominante de las TICs y el desarrollo<br />Hay un discurso homogéneo de parte de los organismos internacionales en el cual se le otorga un gran valor a la inclusión de las tecnologías de información en el objetivo de incrementar el desarrollo de los países y superar sus niveles de pobreza.<br />El Banco Mundial, principal organismo de financiamiento para los programas de superación de la pobreza, reconoce el “acceso a la información” como un elemento clave del proceso de empoderamiento de las comunidades. Sostiene que los ciudadanos informados están mejor preparados para aprovechar las oportunidades, obtener servicios, velar por sus derechos, negociar eficazmente y controlar las acciones del Estado y de los actores no estatales. Sin información que sea relevante, oportuna y presentada de manera comprensible, es imposible que los pobres puedan actuar. <br />Se reconoce, al menos en los discursos públicos, el valor de la cultura local, por lo cual se sugiere que la diseminación de información no sea solamente a través de la palabra escrita, sino que también incluye discusiones de grupo, poesía, cuentos, debates, teatro público y novelas - entre otras formas culturales apropiadas - además de utilizar una gran variedad de medios de comunicación como la radio, la televisión y el internet. <br />En relación a la implementación de esta visión en los proyectos que se promueven desde el Banco Mundial, desde el website institucional se sostiene que “la mayoría de los proyectos de inversión y de reforma institucional, ya sea a nivel local, nacional o global, subestiman la necesidad de disponer de información y apenas invierten lo necesario en revelar y divulgar información oportuna, por ejemplo: sobre los derechos y deberes con respecto a los servicios gubernamentales básicos, sobre las diversas competencias del sector público y privado, sobre los servicios financieros, de mercado y de precios. Las tecnologías de información y comunicación pueden jugar un rol importante no solamente conectando a los pobres con este tipo de información, sino también conectando a los pobres entre ellos y con el resto de la sociedad en general.” (Banco Mundial, 2002).<br />La Unión Europea en un informe de una de sus comisiones especializadas, señala que actualmente las tecnologías de información y comunicación son tecnologías habilitadoras y facilitadoras al igual que los sectores clásicos de infraestructuras. Desempeñan un rol en parte similares a otros sectores de las infraestructuras, como las carreteras, los servicios postales y los ferrocarriles. Quienes tienen acceso a comunicaciones y computadores asequibles pueden utilizarlos para ahorrar tiempo y dinero y para mejorar la calidad de su vida laboral o privada. <br />Los estados miembros de la UE también han puesto de manifiesto su voluntad colectiva para que sus ciudadanos entren plenamente en la economía de la innovación y el conocimiento. A través de lo que llaman el Plan de Acción eEurope estableció como objetivo poner al alcance de todos los ciudadanos europeos las ventajas que ofrece la sociedad de la información. La orientación de esta política es evitar las nuevas formas de discriminación social inducidas por la masificación de las TICs en los entornos laborales, sociales y de participación política. <br />El Plan de Acción eEurope también tiene por fin que la acción de Europa sea más visible en la escena internacional. Esta dimensión se compone de tres apartados: la promoción de la acción de la Unión en apoyo de los terceros países y, en particular, de los países en desarrollo (reducción de las desigualdades ante el uso de las tecnologías de la información), la promoción del enfoque normativo europeo y, por último, la promoción de la imagen de una Europa del conocimiento dinámica e innovadora, puntera en el sector de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación.<br />En el mismo sentido, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en su informe 2001 de Desarrollo Humano, focaliza particularmente en el tema tecnológico y sostiene que la tecnología de la información y las comunicaciones y la tecnología biológica pueden realmente aportar importantes contribuciones a la reducción de la pobreza en todo el mundo. Entre las conclusiones se afirma que “los efectos de las TICs sobre el desarrollo se relacionan con la posibilidad de superar las barreras de aislamiento social, económico y geográfico, aumentar el acceso a la información y la educación y posibilitar que los pobres participen en mayor cantidad de decisiones que afectan sus vidas”. <br />El PNUD con el objetivo de aportar información que oriente políticas y permita una comparación global en ciertas problemáticas, presenta en el Informe DH 2001 el Índice de Adelanto Tecnológico (IAT) como una nueva medida de la participación de los países en la era de las redes.<br />El Índice de Adelanto Tecnológico (IAT), evidencia empírica de la incorporación de las TICs<br />El índice de adelanto tecnológico (IAT), pretende reflejar en qué medida un país está creando y difundiendo la tecnología y construyendo una base de conocimientos humanos y, por tanto, su capacidad para tomar parte en las innovaciones tecnológicas de la era de las redes. Es un índice compuesto por cuatro dimensiones:<br /> <br />Creación de Tecnología:<br />La capacidad de innovación es importante para todos los países y constituye el nivel más alto de capacidad tecnológica. La economía mundial ofrece grandes recompensas a los líderes y dueños de las innovaciones tecnológicas. El IAT utiliza dos indicadores para mostrar el nivel de innovación de una sociedad. El primero es el número per cápita de patentes concedidas, que refleja el nivel existente de actividades de invención. El segundo es el ingreso per cápita percibido del extranjero por concepto de regalías y derechos de licencia, que refleja el conjunto de innovaciones positivas del pasado que siguen siendo útiles y que, por consiguiente, tienen valor comercial.<br />Difusión de innovaciones recientes:<br />Todos los países deben adoptar innovaciones para aprovechar las oportunidades que brinda la era de las redes. Esto se mide a partir de la difusión de Internet, que resulta indispensable para la participación, y de las exportaciones de productos de tecnología alta y media como proporción del total de las exportaciones.<br />Difusión de viejas invenciones:<br />La participación en la era de las redes exige la difusión de muchas viejas invenciones. Aunque a veces es posible pasarlas por alto, el avance tecnológico es un proceso acumulativo, y se necesita la difusión generalizada de viejas invenciones para adoptar otras posteriores. Dos indicadores, los teléfonos y la electricidad, revisten gran importancia ya que se necesitan para usar tecnologías más novedosas y también son componentes generalizados en un cúmulo de actividades humanas.<br />Conocimientos especializados:<br />Es indispensable contar con una masa crítica de conocimientos especializados para garantizar el dinamismo tecnológico. La tecnología actual exige capacidad de adaptación; es decir, conocimientos para dominar la corriente constante de nuevas innovaciones. Esa capacidad parte de la educación básica necesaria para desarrollar habilidades cognoscitivas y aptitudes en las ciencias y las matemáticas. Se utilizan dos indicadores para reflejar los conocimientos especializados que se requieren para crear y absorber las innovaciones: el promedio de años de enseñanza y la tasa bruta de escolarización de estudiantes terciarios matriculados en estudios de ciencias, matemáticas e ingeniería. Aunque sería conveniente incluir indicadores de formación profesional, en el informe del 2001 no se dispone de estos datos.<br />El informe PNUD 2001 presenta la estimación del Índice de Adelanto Tecnológico para 72 países de los cuales se dispone de datos de calidad aceptable. Los resultados obtenidos evidencian la gran disparidad entre los mismos y se establece, para una mayor comprensión, cuatro grupos a partir de los valores combinados: los países líderes, los líderes potenciales, los seguidores dinámicos y los marginados del avance tecnológico.<br />Ubicación de los países de América Latina en relación al Índice de Adelanto Tecnológico (IAT)<br />Líderes PotencialesSeguidores Dinámicos32 – México34 – Argentina36 – Costa Rica37 – Chile38 – Uruguay42 – Panamá43 – Brasil46 – Bolivia47 – Colombia48 – Perú49 – Jamaica52 – Paraguay53 – Ecuador54 – El Salvador55 – República Dominicana61 – Honduras<br />Fuente: PNUD. Informe sobre el Desarrollo Humano 2001. Pág. 50.<br />La región de América Latina no está presente en la primera categoría de líderes, aparece con mayor presencia en las siguientes dos ubicaciones líderes potenciales y seguidores dinámicos y en el extremo inferior con Nicaragua entre los marginados, en la ubicación 64 de 73 países.<br />La perspectiva que subyace a las referencias de los organismos internacionales y los datos estadísticos del nuevo índice del PNUD, muestran que en el umbral del nuevo siglo las sociedades dominantes de nuestro mundo están experimentando el surgimiento de una nueva estructura social que, más allá de distinciones propias de cada cultura, está asociada con un nuevo modo de desarrollo, el informacionalismo. <br />El Informacionalismo, una visión del desarrollo en relación a los flujos de información y las tecnologías<br />El informacionalismo es definido históricamente por la reestructuración del modo capitalista de producción a finales del siglo XX y puede interpretarse como una definición análoga al concepto de postindustrialismo. Manuel Castells, investigador español de las transformaciones e impactos sociales, económicos y políticos de la era de la información, sitúa el origen de este concepto en las teorías postindustriales y remite a las obras clásicas de Alain Touraine y Daniel Bell. <br />La perspectiva teórica que sustenta este planteamiento postula que las sociedades están organizadas en torno a procesos humanos estructurados por relaciones de producción, experiencia y poder determinadas históricamente.<br />Cada modo de desarrollo se define por el elemento que es fundamental para fomentar la productividad en el proceso de producción. Así, en el modo de desarrollo agrario, la dotación natural de esos recursos constituía el elemento diferenciador. En el modo de producción industrial, la principal fuente de productividad es la introducción de nuevas fuentes de energía y la capacidad de descentralizar su uso durante la producción y los procesos de circulación. En el nuevo modo de desarrollo informacional, la fuente de productividad reside en la tecnología de generación del conocimiento, el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos.<br />Desde esta perspectiva, se denomina informacional a este nuevo modo de desarrollo constituido por el surgimiento de un nuevo paradigma tecnológico basado en la tecnología de la información y que se orienta hacia la acumulación de conocimiento y hacia grados cada vez más complejos en el procesamiento de la información.<br />Como característica distintiva de este nuevo modo de desarrollo, surge la visión de la “sociedad red” que refiere al hecho que las nuevas tecnologías de la información están integradas al mundo en redes globales de instrumentalidad.<br /> <br />“Bajo la nueva lógica dominante del espacio de los flujos, las áreas que no son valiosas desde la perspectiva del capitalismo informacional, y que no tienen un interés político significativo para los poderes existentes, son esquivadas por los flujos de riqueza e información, y acaban siendo privadas de la infraestructura tecnológica básica que nos permite comunicarnos, innovar, producir, consumir e incluso vivir en el mundo de hoy.<br /> <br />Este proceso induce una geografía extremadamente desigual de exclusión e inclusión social/territorial, que incapacita a grandes segmentos de la población, mientras vincula transterritorialmente, mediante la tecnología de la información, a todos y todo lo que pueda ser de valor en las redes globales que acumulan riqueza, información y poder. (M. Castells, 1996)<br />El ascenso del informacionalismo, al menos según la experiencia y evidencias actuales, va unido al aumento de la desigualdad y la exclusión en todo el mundo. Este proceso de exclusión social en la sociedad red afecta tanto a personas como a territorios, y de hecho ciertos países, regiones, ciudades y barrios enteros quedan excluidos, abarcando en esta exclusión a la mayoría o a toda su población.<br />Más allá que los discursos optimistas propios de la globalización señalen que la sociedad red extiende sus vínculos y puntos de acceso a aquellas personas y comunidades que interesa participen, no importa geográficamente dónde se encuentren, no es menos cierto que, además del acceso a la conexión, el uso de Internet -instrumento central e ícono de la sociedad red-, requiere de un cierto nivel de preparación, como saber leer y escribir, además de destrezas técnicas y conocimiento básico de los programas con los que interactúan.<br />El investigador Cees J. Hamelink (1999) propone el término “capital informacional”, siguiendo el planteamiento de Pierre Bourdieu y la elaboración de las categorías para explicar, desde una dinámica dialéctica de la producción y reproducción social, que la posición de los actores sociales no está determinada únicamente por el capital económico, sino también por su capital cultural, social y simbólico, agregándose a ellas esta nueva configuración, a partir de la implantación de la actual perspectiva dominante de las TICs.<br />“El concepto de “capital informacional”, abarca la capacidad financiera para pagar la utilización de redes electrónicas y servicios de información, la habilidad técnica para manejar las infraestructuras de estas redes, la capacidad intelectual para filtrar y evaluar información, como también la motivación activa para buscar información y la habilidad para aplicar la información a las situaciones sociales.” (Hamelink, 1999) <br />Desde esta perspectiva, la problemática del acceso o no a las TICs se traduce en la denominada brecha digital, expresión hasta hoy dominante para reflejar la desigualdad social en tiempos de Internet.<br />Brecha Digital: denominación de la desigualdad social frente a Internet<br />La denominación brecha digital responde a una visión estructuralista del acceso a las TICs sin embargo, el concepto incluye implícitos más complejos que una simple diferenciación entre aquellos que están conectados a Internet de aquellos que no lo están. Esta primera acepción refleja una situación estructural con evidente polarización entre niveles socio-económicos de la población en donde los grupos de mayores ingresos económicos disponen de ventajas iniciales para acceder a Internet, como son las de residir en ciudades y zonas de las ciudades que tienen una infraestructura de telecomunicaciones que les da acceso a servicio eléctrico, telefónico, TV por cable y en el mejor de los casos tendido de fibra óptica para acceder vía banda ancha a una veloz conexión a la red Internet.<br />Desde esta perspectiva dominante de la relación de las TICs con el desarrollo, el principio que orienta las acciones es la universalización del acceso a Internet y como estrategias para superar las condiciones desiguales de acceso a la red desde el punto de vista de la infraestructura de las telecomunicaciones surgen alternativas socialmente más justas a través de las políticas denominadas de " acceso universal" y las estrategias de instalar Telecentros, Infocentros y cabinas de acceso público o comunitario a Internet en poblaciones y zonas desfavorecidas.<br />Indudablemente que la denominación Brecha Digital ha tenido una rápida aceptación a nivel internacional ya que se ha incorporado ampliamente como expresión corriente en los discursos públicos y privados que pretenden reflejar una sensibilidad y preocupación social por la incorporación a la Internet y está convocando un esfuerzo internacional significativo.<br />La investigadora Juliana Martínez señala que el principio que orienta las acciones en la visión dominante de las TICs es la universalización del acceso a la Internet. En esta perspectiva, una vez lograda la conectividad, espontáneamente se logrará todo lo demás, es decir los usos apropiados, la creación de contenidos, etc. La investigadora de la Fundación ACCESO de Costa Rica, afirma que este es un argumento similar al que señala que el crecimiento económico espontáneamente permitirá una distribución de la riqueza.<br />El acceso físico a una conexión a Internet es sólo el primer paso, difícil de sortear y en la actualidad para un porcentaje aún minoritario de la población (17% en Chile a inicios del 2002), pero es sólo el primer paso. Los no usuarios, usuarios ocasionales y regulares de Internet, deben recorrer un proceso más complejo a través de la alfabetización tecnológica; la comprensión de los usos sociales de las tecnologías; el desarrollo de contenidos y la apropiación a través de usos significativos de las mismas. En otras palabras, no basta con facilitar el acceso, hay que garantizar la acumulación de “capital informacional” en las personas, las familias, grupos y comunidades. Se requiere de una perspectiva más amplia e integral para comprender el alcance de la incorporación de estas nuevas tecnologías a un mundo marcado por la desigualdad económica y social.<br />Una reconceptualización necesaria: TICs para la inclusión social <br />Para hacer realidad la promesa o expectativa de que las tecnologías de información y comunicación (TICs) contribuyan a los procesos de desarrollo y ofrezcan más oportunidad a los grupos desfavorecidos, es necesario superar la visión estructuralista de la brecha digital y avanzar en una reconceptualización del proceso de incorporación de las tecnologías para el desarrollo.<br />Muchos de los actuales proyectos de incorporación de tecnología se focalizan principalmente en la provisión del equipamiento informático (hardware y software) y prestan muy poca atención al grupo humano y sistema social que también debe cambiar para que la tecnología sea realmente una diferencia en la vida de esa comunidad.<br /> <br />Un acceso significativo a las TICs es más que la mera provisión de computadoras y conexión a Internet. El acceso a las TICs está inserto en un entramado complejo de factores físicos, recursos digitales y relaciones sociales. Para un acceso significativo deben tomarse en cuenta aspectos sobre el contenido y lenguaje en que se ofrece, la alfabetización y educación requerida por parte de los beneficiarios y la alteración de estructuras comunitarias e institucionales de los grupos destinatarios.<br />Mark Warschauer en un reciente artículo, analiza detalladamente esta necesaria “reconceptualización” de la perspectiva de la brecha digital. Además de la ya mencionada escasa atención a factores sociales y culturales, este autor también alerta sobre el riesgo de estar creando estereotipos que no reflejan fielmente situaciones referidas al acceso a una conexión de Internet.<br />Con el concepto de brecha digital se sostiene la visión de una sociedad bipolar: los que están conectados y los que no están conectados. Warschauer cita en su artículo a Cisler (2002) quien argumenta que no hay una división binaria entre quienes tienen y quienes no tienen acceso a la información. Más que eso, lo que existe es una gradación basada en diferentes estados y formas de acceso a las tecnologías y a la información. Cisler compara por ejemplo a un profesor en una universidad norteamericana con conexión de alta velocidad en su oficina, un estudiante en Seul quien ocasionalmente usa un cibercafé y un activista rural en Indonesia quien no tiene computadora o línea telefónica pero a quien sus colegas del grupo de mujeres bajan e imprimen información relevante para ella. Este ejemplo ilustra solo tres grados de posible acceso que una personas puede tener a un material online.<br />Al crear estos estereotipos de los grupos minoritarios desconectados puede utilizarse esta categorización para futuras estratificaciones sociales, desalentando a posibles empleadores o proveedores de contenidos ante estos grupos que supuestamente no serían destinatarios de sus intereses. <br />El autor del artículo reconoce el valor histórico que ha tenido el concepto de brecha digital, -por ejemplo para ayudar a atraer la atención sobre este importante asunto social- pero ahora promueve un concepto alternativo y una terminología que con mayor precisión aporte a la problemática de los desafíos sociales y culturales implicados en la inclusión y apropiación de la tecnología.<br />Lo más importante acerca de las TICs no es tanto la disponibilidad de artefactos tecnológicos o líneas de conexión a Internet, sino más que eso, la motivación de las personas de buscar acceder a información frente a una necesidad específica, su habilidad suficiente para hacer uso de esos artefactos y conexión y transformar la situación en prácticas sociales significativas. Ya que esas personas quienes no pueden leer, quienes nunca han aprendido a usar una computadora y quienes no comprenden el inglés, idioma que domina el software disponible y la mayoría de los contenidos de Internet, van a tener igualmente dificultades estando conectados y difícilmente podrán usar Internet productivamente.<br />La propuesta de Warschauer sugiere revisar las experiencias más efectivas en los procesos de alfabetización, entre ellos los desarrollados por Paulo Freire y aprender desde esa perspectiva sobre la pertinencia de involucrar contenidos que hablen de las necesidades y condiciones sociales de quienes aprenden. Se requieren contenidos y experiencias con sentido y contextualizadas para ayudar al proceso de alfabetización que es más complejo que el mero dominio de las habilidades de leer y escribir, en tiempos de Freire, y operar los comandos de las computadoras en los tiempos actuales.<br /> <br />Entre los investigadores y teóricos quienes han examinado la problemática de las tecnologías y la inclusión social en varios contextos hay coincidencia en reconocer como factores importantes a tomar en cuenta: <br />Recursos físicos: acceso a los computadores y conexiones de telecomunicaciones<br />Recursos digitales: material disponible en formato digital y en línea<br />Recursos humanos: incluye aspectos como la alfabetización y educación (incorporando el tipo particular de prácticas de alfabetización requeridas para usar las computadoras y la comunicación electrónica)<br />Recursos sociales: refiere a las estructuras comunitarias, institucionales y societales que dan soporte y promueven el acceso a las TICs.<br />Finalmente, Mark Warschauer afirma que la perspectiva de la “brecha digital” provee un pobre mapa de ruta para promover el uso de las tecnologías en el desarrollo social, ya que esta visión sobre enfatiza la importancia de la presencia física de las computadoras y la conectividad con la exclusión de otros factores que permiten a las personas el uso de las TICs para fines significativos. Desde la perspectiva política, la meta de usar las TICs con grupos marginales no es para superar la brecha digital, sino colaborar en el proceso de inclusión social, para lo cual es necesario focalizar en la transformación y no en la tecnología.<br />Visión latinoamericana sobre la incorporación de las TICs para el desarrollo <br />Las distintas experiencias que se están llevando a cabo en la región latinoamericana en relación a la incorporación de las TICs en procesos en pro del desarrollo social, confirman que el acceso es una condición necesaria pero no suficiente para un real aporte de estas tecnologías a las personas y las comunidades, y que es necesario ir más allá de la conectividad, promoviendo acceso equitativo, uso y apropiación social de sus recursos disponibles.<br />Desde 1999 existe una iniciativa regional, la comunidad virtual MISTICA que lidera FUNREDES en República Dominicana, que convoca a investigadores y activistas sociales en un proceso de reflexión sobre el impacto social de Internet y que ha sistematizado en su rico intercambio, perspectivas, criterios y experiencias inspiradoras que orientan una visión sobre el uso y apropiación social de la red en la región.<br />En el mismo sentido, una síntesis de esta visión social sobre Internet desde la perspectiva latinoamericana fue elaborada por Juliana Martínez y Ricardo Gómez donde se identifican como sus tres pilares centrales: el acceso equitativo, el uso con-sentido y la apropiación social. Citamos textual del documento mencionado:<br />Acceso equitativo: Fortalecer el acceso público a los recursos de la Internet continúa siendo una prioridad en la región. Acceso equitativo quiere decir la disponibilidad de conectividad a precio razonable, y de capacitación básica en el manejo de las herramientas, para que más personas puedan utilizarlas independientemente de su sexo, clase, lengua o color de la piel. <br />Sin embargo, por sí solo, el acceso a las TICs no resulta en la generación de conocimientos y en la transformación de desigualdades sociales. Es urgente ir más allá del acceso para promover un uso con-sentido y su apropiación social.<br />Uso con-sentido: significa poder usar efectivamente los recursos de las TICs y saber combinarlos con otras formas de comunicación apropiadas. Un uso-con sentido incluye también la posibilidad de producir contenidos propios, y de acceder a contenidos útiles y en el propio idioma. Las personas hacen un uso con-sentido de las TICs cuando combinan adecuadamente los recursos internet con la radio comunitaria, las reuniones cara a cara, las publicaciones impresas, el video, entre otros.<br />Más allá del uso, la verdadera contribución de las TICs al desarrollo se hace posible cuando se logra la apropiación social de los recursos internet.<br />Apropiación social: significa que los recursos de la internet han ayudado a resolver problemas concretos para la transformación de la realidad. La evidencia de la apropiación no es el uso de las TICs, sino los cambios que éstas produjeron en el mundo real. Sólo cuando los recursos de la Internet son herramientas útiles para transformar la realidad, las TICs materializan su potencial para contribuir al desarrollo.<br />Por ejemplo, ofrecer mejor información médica a pacientes, mejorar la calidad de la educación con el uso de recursos pedagógicos innovadores, introducir programación variada y relevante en la radio comunitaria, aumentar la venta de productos locales en el mercado, dar a conocer resultados de investigaciones propias, o coordinar acciones entre grupos diversos con objetivos comunes aprovechando los recursos de la Internet. Son todas muestras de apropiación social de las TICs para el desarrollo.<br />Desde esta visión social, el acceso a Internet no es un principio en sí mismo, sino que el principio es que los distintos grupos sociales puedan usar y apropiarse socialmente de la Internet en forma equitativa, universal y solidaria. (Martínez, J; 2000).<br />En este capítulo se han incluido un conjunto de visiones sobre la relación de las TICs y el desarrollo. Como aprendizaje extraído de estos diferentes aportes teóricos y documentales, reconocemos que el aporte de las nuevas tecnologías de información y comunicación no se limitan al acceso físico a las mismas, sino a los procesos de cambio social que estas puedan promover y por tanto la atención que debe prestarse a otra serie de factores culturales, sociales y organizacionales que deben estar presentes para lograr efectivamente más desarrollo.<br /> <br />