Políticas culturales : estudios y documentos
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Publicado en 1977por la Organización de Ias Naciones Unidaspara la Educación, la Ciencia y la Cultura,place de Fontenoy, 7...
PrefacioL finalidad de esta colección consiste en mostrar cómo se planean y aaplican en diferentes Estados Miembros las po...
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49 Área protección y conservación   del Patrimonio Histórico49 Área artes auditivas52 Área artes plasticas53 Área literatu...
IntroducciónLas crisis más serias del individuo, como las de una sociedad, 8on efectode la negación de s identidad, de su ...
L a política cultural en Venezuelade ser y de participar en el mundo. Sin embargo, dentro del procesode desarrollo de nues...
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Los factores culturales en VenezuelaMania, e ánima sola, el venado de piedra, e hachador, etc. También          l         ...
L a política cultural en Venezuelamáscaras poderosamente expresivas y trapos pintarrajeados y animadospor un armazón incip...
Los factores culturales en Venezuelabúsqueda por las naciones de la soberanía y de la “igualdad entre l s    ohombres”. Pr...
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L a política cultural en VenezuelaBárbara trajo una renovación a la narrativa venezolana, impresionandopoderosamente la im...
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Referencias políticas                       y programáticas                       de l acción cultural                    ...
Referencias políticas de la acción cultural                      Aspectos conceptuales implícitos                      en ...
L a política cultural en Venezuela                       LEY DE C R E A C I ~ N EL CONSEJO                                ...
Referencias políticas de l acción cultural                                                a   pular generadas en las organ...
L a política cultural en Venezuelapromoción de las manifestaciones, procesos y valores culturales nacio-nales con sus vari...
Referencias políticas de la acción cultural                      LEY DE CREACIÓN DEL CONSEJO                      N A C I ...
L a política cultural en Venezuelaculturales con la finalidad de estudiar, planificar, coordinar y ejecutaraquellas manife...
Contexto jurídicoE desarrollo histórico y la dinámica alcanzada por la acción cultural,la í como la necesidad de preservar...
L a política cultural en Venezuela    N o obstante, el auge de la actividad cultural y el papel cada vezm á s significativ...
Contexto jurídico    A m b o s aspectos, que determinan una “decidida protección a lasmanifestaciones y creaciones cultura...
L a política cultural en Venezuelade la Confederación de Trabajadores de Venezuela y de federaciones yasociaciones de nive...
Contexto jurídico    Articulo 6. Procédase a los estudios de un proyecto de ley de de-fensa del patrimonio cultural con e ...
Politica cultural
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Politica cultural

  1. 1. Políticas culturales : estudios y documentos
  2. 2. E n esta colecciónPolítica cultural de Cuba, por Lisandro Otero, con el concurso de Francisoo Martínez Hinojosata política &ral en Colombia, por Jorge Eliécer Ruiz, con la colaboración de Valentina MarulandaLu política adturai en Costa Rica, por Samuel Rovinski &Lu política cultural Bolivia, por Mariano Bautista GumucioHacia una política cultural de Honduras, por Alba Alonso de QuesadaPolitica cdtural de Z República de Panamá, por el Instituto Nacional de Cultura uLu política cultural en G u y m , por A. J. SeymurLa poZítica cultural en Venezuela, por Felipe A. Massiani, con la colaboración del equipo de planificación del Consejo Nacional de la Cultura1. Los títulos de esta colección publicados en francés e inglés se encuentran en la última página de este libro.
  3. 3. La política cultural f.! - en Venezuela Felipe A. Massiani con la colaboración del equipo de planificación del Consejo Nacional de la Cultura
  4. 4. Publicado en 1977por la Organización de Ias Naciones Unidaspara la Educación, la Ciencia y la Cultura,place de Fontenoy, 75700 ParisImpreso por Artes Gráficas Benza1ISBN 92-3-301533-5Edición inglesa 92-3-101533-8@Unesco 1977
  5. 5. PrefacioL finalidad de esta colección consiste en mostrar cómo se planean y aaplican en diferentes Estados Miembros las políticas culturales. A í como difieren las culturas, difieren también las maneras de enfo- scarlas; corresponde a cada Estado Miembro determinar s política cul- utural y sus métodos de acción con arreglo a su propia concepción de lacultura, su sistema socioeconómico, s ideología política y au desarrollo utecnológico. No obstante, los métodos de la política cultural (como losmedios de las politicas generales de desarrollo) se enfrentan con algunosproblemas comunes; son éstos, en general, de tipo institucional, adminis-trativo y económico; de ahí que se insista cada vez más en la necesidaddel intercambio de resultados de experiencias e informaciones al res-pecto. L presente colección versa principalmente sobre esos aspectos: atécnicos de las políticas culturales; cada estudio se ajusta, en la medidade 10 posible, a un modelo uniforme, con objeto de facilitar las compa-raciones. Por lo general, los estudios versan sobre los principios y los métodosde acción de las políticas culturales, la evaluación de las necesidades cul-turales, las estructuras y la gestión administrativas, el planeamiento y elfinanciamiento, la organización de los recursos, la legislación, los presu-puestos, las instituciones públicas y privadas, el contenido cultural dela educación, la autonomía y la descentralización cultural, la formacióndel personal, las infraestructuras institucionales destinadas a satisfacerlas necesidades culturales, la conservación del patrimonio cultural, lasinstituciones de divulgación de las artes, la cooperación cultural interna-cional y otras cuestiones afines. Los estudios, que se refieren a países con sistemas sociales y económi-cos de regiones geográficas y niveles de desarrollo diferentes, presentan,por consiguiente, una amplia diversidad de enfoques y métodos de laspolíticas culturales. En conjunto, pueden facilitar pautas a l s países oque han de eatablecer politicas culturales, y todos los países, especialmen-
  6. 6. te los que buscan nuevas formulaciones de esas políticas, pueden sacarpartido de las experiencias acumuladas. E presente estudio fue preparado para la Unesco por Felipe A. Mas- lsiani, director de planificación del Consejo Nacional de la Cultura de Ve-nezuela, con la colaboración del equipo de planificación del ConsejoNacional, especialmente Jorge Cáceres, Mariadela Villanueva, OscarG á m e z y Gertrudis Rojas. Las opiniones que en él se expresan 8on las personales del autor y n oreflejan necesariamente el criterio de la Unesco.
  7. 7. Índice Introducción 9 Breve característica histórica de los factores culturales en Venezuela 12 Referencias políticas y programáticas de la acción cultural 2829 Aspectos conceptuales implícitos en las políticas culturales30 Aspectos estratégicos contemplados en l s políticas culturales a Contexto jurídico 3535 Antecedentes históricos36 Creación del Consejo Nacional de l Cultura a38 E decreto presidencial n." 1791 l39 Leyes y decretos especiales para ámbitos culturales específicos40 Convenios internacionales40 Legislación estadal40 Ordenanzas municipales Objetivos sectoriales del Consejo Nacional de la Cultura 4141 Recursos humanos y docencia43 Presupuesto y planificación43 Promoción y difusión45 Área cinematografía46 Área relaciones internacionales47 Área radio y televisión
  8. 8. 49 Área protección y conservación del Patrimonio Histórico49 Área artes auditivas52 Área artes plasticas53 Área literatura53 Área artes escénicas55 Área documentación, bibliotecas y archivos55 Antropología y folklore Ámbito institucional del sector cultura 5757 Museos 68 O r s entidades culturales dependientes ta del CONAC81 O r s instituciones relacionadas ta con l actividad cultural a87 Instituciones del sector privado90 Academias, fundaciones y diversas entidades culturales Estrategia administrativa para la gestión del desarrollo cultural 92 92 Lineamientos generales 93 Contenido programático 98 Expresión organizativa de l estrategia a100 Consideraciones finales Política regional 102 Bibliografía 106 Anexos 107109 I. Datos políticos y estadísticos111 II. Proceso de planificación de las actividades culturales115 III. Financiamiento para el desarrollo cultural121 IV. Descripción orgcinico-administrativa del CONAC,del sistema de planificación Y del sistema de vromoción Y difusión
  9. 9. IntroducciónLas crisis más serias del individuo, como las de una sociedad, 8on efectode la negación de s identidad, de su existencia, personal, única, equili- ubrada y plena de sentido con lo que le circunda, con l que ama. Des- opertar y fortalecer ese sentimiento es un norte que configura la políticacultural del Estado venezolano, pueblo joven, muy joven, pero con ras-gos definitivos en cuanto a equilibrio social, sentido de la libertad,arraigado sentimiento individualista y de soberanía. Y ahora, empenadoen la gesta por la liberación económica de pueblos negados por la in-justicia del mercado internacional, arbitrariamente emplazados a ser laparte esclava de la tierra, la parte productora, la mano de obra. Con ese sentimiento de libertad creadora, de independencia azarosay conflictiva, de una democracia que ya está madura para nuevos frutos,el país ensaya sin temores la utopía de una política cultural, reúne a sushombres de letras, del cine, de la miisica, del folklore, en un haz depropósitos, dando ello como resultado un ambicioso conjunto de proyec-tos culturales. Convencidos de que es en sí una tarea delicadísima, llena de riesgos,han delineado en forma sensata las prioridades que deben servir dealiento a tales propósitos. Se ha logrado mediante una difícil educacióntraducir estos objetivos en grandes programas de participación, protec-ción, formación y planificación para que el mensaje cultural supongala tarea de preparar el conglomerado nacional como receptor pleno yactivo de la cultura. Valga la ocasión para recoger aquí del primer do-cumento oficial del Consejo Nacional de la Cultura l siguiente: o “Creemos que la acción cultural debe orientarse o tener como metay sentido la conformación de una cultura que no sea institución, sinoestilo de vida.” D e acuerdo con ese criterio se debe reactivar el conjunto de pautasculturales básicas que expresan la definición profunda de un pueblo,en cuanto ellas constituyen la esencia de su modo de vivir, sus maneras 9
  10. 10. L a política cultural en Venezuelade ser y de participar en el mundo. Sin embargo, dentro del procesode desarrollo de nuestro pueblo existen valores culturales que lenta-mente se han ido perdiendo o n o tienen la vigencia de antaño. Valoresque, por razones de alienación, han sido rechazados o violentamentenegados, siendo sustituidos por otros que n o son el resultado de u nproceso de renovación natural, sino que h a n sido incorporados a lavida del país mediante mecanismos de dependencia cultural. D e ahí que entendamos la acción cultural c o m o actividad coherentey deliberada, dirigida a estimular la participación democrática del pue-blo en la creación de valores y conductas culturales positivas, a la for-mación integral del hombre venezolano y a su continuo perfecciona-miento, al logro pleno del desenvolvimiento de todas sus facultades bajotodos sus aspectos y a lo largo de toda su vida. Por razones históricas, que n o es necesario reiterar, somos una socie-dad construida mediante sucesivos estratos de cultura aluvionales. C o m oen toda América, nos definimos etnológicamente en el sentido de unacultura mestiza. Ese amasijo de influencias coloniales del pasado secombina en nuestro tiempo con los problemas de nuevas dependenciasy con los conflictos de la interdependencia. E acto de liberación de lnuestros recursos materiales deberá acompañarse, c o m o afianzamientode primer orden, con la liberación en todos los otros aspectos de la vidanacional. E m á s tremendo aún el panorama y la responsabilidad de hoy si sse añade el flujo continuo de factores migratorios contemporáneos. Paísgeneroso, hemos sido también país imprevisivo. Abiertos con noblezay prodigalidad en la postguerra mundial, los fenómenos inmigratorios noshan favorecido demográficamente al incrementar los recursos humanos.Pero es necesario que nuestra cultura aluvional comience a entrar enfase de decantación clarificadora por riesgo de que en otra forma ter-minemos perdiendo o desconociendo nuestra propia fisonom’a. L a asimilación de valores culturales exógenos, cuando responde anecesidades nacionales, enriquece el patrimonio propio. Cuando el pro-ceso es sólo yuxtaposición amorfa de influencias, desvirtúa y adulterala imagen de un pueblo hasta llegar a borrar su rostro colectivo. Pordemasiado tiempo hemos descuidado ver esto. L a advertencia tiene an-tecedente profundo y se arraiga en nuestro pasado de emancipaciónpolítica de España a través de la figura y la obra de Simón Rodriguez,tal vez el único venezolano que se preocupó teórica y operativamentepor la difusión de la cultura entre las masas populares, aunque sus ten-tativas tuvieran c o m o escenario otros países. En su obra doctrinaria y ensu práctica de maestro intentó llevar la cultura a todo el pueblo traba-jador, hermanar los oficios manuales con los ejercicios culturales, inno-var las relaciones humanas y transformar la sociedad a través de lacultura. Al cuadro de múltiples influjos que configuran nuestra geografía 10
  11. 11. Introduccióncultural debe agregarse otro fenómeno demográfico digno de la m á sseria atención por parte del Estado venezolano. Somos un país dondepredomina la población menor de quince años. E sector económica- lmente activo sufre recargo considerable e n las responsabilidades de laproducción. Ello mismo es lo que induce a pensar que en la Venezuelade hoy el Estado tiene en sus manos la defensa y la forja de una mayo-ría juvenil que, por su misma naturaleza, vive la fase m á s propicia a sermodelada para formarla o para deformarla mentalmente: para formarlac o m o productora y receptora activa de cultura patrimonial, o para de-formarla si se la deja a merced de los mecanismos de alienación y dis-torsión moral con que se caracteriza la industria de la difusión moderna. Existen rasgos -notorios- en la vida cultural actual en Venezuelareveladores de una extraordinaria vitalidad creadora; basta sólo destacarel estallido de la juventud musical, revolucionando los cánones acadé-micos, para reunirse en torno a la música c o m o medio creador y soli-dario; la incorporación de nuestra juventud a la dirección del cinenacional; la profusión de la literatura joven; la madurez de nuestraplástica, ya instalada en el concierto de los grandes realizadores inter-nacionales; el teatro difundido a lo largo de nuestro territorio; la crea-ción de numerosos grupos de danza y teatro en todas nuestras regiones;la investigación sociocultural y folklórica; los museos abiertos a nuevasmodalidades de estímulo y participación colectiva en el hecho cultural.Se hace, pues, manifiesta la demanda creciente por la cultura c o m o m e -dio para la emancipación y dignificación del hombre. A todo esto se aiíade la consolidación institucional del Consejo N a -cional de la Cultura, la decisión de trazar políticas culturales de ampiocontenido social que abren un nuevo panorama para el futuro del des-arrollo cultural de nuestro país. 11
  12. 12. Breve caracterización histórica de los factores culturales en VenezuelaLos estudios arqueológicos realizados hasta hoy nos dicen de la presenciadel hombre en nuestro país desde 12 O00 o 10 O00 años antes de nuestraera aproximadamente. L a subsistencia de aquellos hombres se basaba enla caza, la recolección de vegetales silvestres comestibles y de conchasmarinas, que proporcionaban la mayor parte de las energías consumidas. L a aparición de la agricultura en Venezuela parece haberse produci-do alrededor de 1200 años a. de J. C. por influencias de las culturasmesoamericanas. Sus efectos innovadores se hicieron sentir de diversasmaneras sobre la población aborigen, según se presentase la ecuaciónentre la estructura sociocultural y el complejo de variables ecológicasregionales. E resultado final del proceso de evolución local de las sociedades laborígenes hacia la época del descubrimiento consistió principalmenteen un escalonamiento de niveles de cultura que se caracteriza por irdesde las bandas simples de nómadas cazadores y recolectores hasta lascomunidades agroalfareras sedentarias, relativamente complejas, posee-doras, en cierto grado, de formas de estratificación social, especializacióntecnológica, sistemas de riego y terrazas, desarrollo del comercio, prác-ticas mágico-religiosas,etc. Así, el estilo o naturaleza de organización en las comunidades indí-genas podría resumirse de la siguiente manera : aldeas multifamiliares,que en la mayoría de los casos carecían de una institucionalidad pararegir su vida social, salvo la presencia de jefes o caciques que teníanautoridad local, y comunidades aldeanas donde empezaba a perfilarse u nproceso de conformación de amplias unidades político-territoriales conuna autoridad centralizada. E el caso, por ejemplo, de la región andina sy el noroeste de Venezuela. Estas características de las comunidades indígenas influyeron radi-calmente en las formas de contacto y de relaciones que mantendrían pos-teriormente con los conquistadores y colonizadores, determinando, en 12
  13. 13. Los factores culturales en Venezuelaconsecuencia, la rapidez y la forma que adoptaría posteriormente elproceso de tramculturación. En Venezuela, donde, a diferencia de Mesoamérica y los Andes Cen-trales, los aborígenes vivían en aldeas de organización multifamiliar,con una economía basada en la pesca, la caza, la recolección y relacionesinteraldea, las primeras formas de contacto con los espanoles fueronpersonales y violentas, y trajeron c o m o corolario la destrucción de lascommidades indígenas y el desplazamiento de sus habitantes haciazonas inaccesibles para los invasores. L a estructura comunal de la aldea quedó destruida en casi su totali.dad. Desprovisto así de esta coraza protectora, el indígena quedó a laderiva, fraccionado, buscando su salvación en los engranajes institucio-nales creados por la metrópolis, la cual, si bien lo rescata c o m o indivi-duo, también destruye su cultura. Sus refugios fueron las encomiendas,repartimientos y pueblos de misión, donde sería utilizado c o m o siervoo esclavo, c o m o doméstico o trabajador agrícola. A aquellos indios quen o quisieron someterse se los exterminó o vendió c o m o esclavos. C o n el sometimiento de los indígenas se dispuso de m a n o de obraesclava y sobrevino el trabajo forzado y el trato inhumano. Más tardese autorizó la importación de esclavos negros, que, conjuntamente conlos indios, cuyas relaciones de producción eran propias de las comunida-des aborígenes en gradual desaparición, constituyeron nuevas formasproductivas, conformando así la estructura económica y social de laVenezuela colonial. España limitaba lentamente su proceso de ampliación en las fronte-ras conquistadas concentrándose en la explotación de sus dominios. EnVenezuela, la tierra se convierte en el centro de la explotación, impuestaal comienzo violentamente a través del despojo y el botín. Más tarde,a través de instituciones tales c o m o los repartimientos y las encomien-das se obtendrá el poder sobre las tierras y la fuerza de trabajo necesa-ria para su explotación, configurándose u n sistema de tributación fun-damentado en la extracción violenta y la expropiación. L a estructura económica y social de Venezuela estaba caracterizadapor la explotación de productos agrícolas c o m o el café y el cacao, por lagran extensión de las tierras adjudicadas o arrebatadas, la desapariciónde gran parte de la cultura autóctona y las relaciones de sometimientoimpuestas a la población esclava y servil. L a dependencia colonial de Venezuela, a su vez, se caracterizabapor la actuación de una entidad monopólica que guiaba la produccióninterna de acuerdo a la demanda del mercado metropolitano: la C o m -pañía Guipuzcoana. Esta n o limitaba su actuación a la fijación de pre-cios y al monopolio del comercio, sino que además poseía la exclusivi-dad del comercio de importación. Gran parte de las ganancias territo-riales eran obtenidas en detrimento de los productores y hacendados 13
  14. 14. L a política cultural en Venezuelavenezolanos (criollos) que estaban sometidos al poder político y econó-mico del monopolio espafiol. Durante la colonia, las diferencias sociales entre las clases dominan-tes de latifundistas y los siervos y esclavos fueron extraordinariamentemarcadas y agudas. No obstante, entre amos, siervos y esclavos preva-lecía en la vida cotidiana una corriente de convivencia apacible. Las manifestaciones de carácter religioso ocupaban el centro de lavida social y espiritual de la colonia. Creencias y supersticiones, magiasy teogonías, cultos a los antepasados y a las fuerzas de la naturaleza,propias de indígenas y de negros africanos, se sumaron al fetichismoy a las devociones católicas peninsulares en una misma voluntad deadoración a lo sobrenatural. En torno a las iglesias, las procesiones, las romerías, los ceremo-niales, los cantos y la música producirían los m á s lógicos sincretismosentre los santos católicos y las divinidades africanas e indígenas. L a devoción católica impuesta por los colonizadores inclinó haciala ortodoxia cristiana los vestigios de magias y religiones africanas o in-digenas. Los valores culturales eran opuestos al desarrollo eventual deuna interpretación autóctona de la vida, emanada del conocimientopopular. Los grandes propietarios, ayudados por los párrocos del pueblo,permitían y auspiciaban fiestas para sus esclavos y siervos con el pro-pósito de adoctrinar las “mascaradas idolátricas de los primitivos” y deimponer un equilibrio anímico que peligraba con la humillación diaria,el trabajo forzado y la sumisión impuesta. En estas fiestas se volcabaentonces el impulso vital reprimido del esclavo, el ansia de liberación,la nostalgia de bienes perdidos y el sentimiento religioso contrariado. Respecto al proceso de fusión cultural entre lo español, lo indígenay lo africano, se destacan, en materia de música y danza, elementos deprocedencia africana y espafiola. Las viejas danzas europeas se africani-zaron, al mismo tiempo que los esclavos africanos integraban a susdanzas elementos espafioles. B u e n ejemplo son los zapateados, zarabandas,quejumbres, etc. L o mismo sucedió con los cantos y ceremoniales quecelebran los negros ante la santa cruz al ritmo de tambores, c o m o las‘I fulías” (canto de velorio), etc. E indio, casi exterminado ya, tuvo escasa participación en este pro- lceso de integración; absorbido por el régimen colonial, destruido c o m ocultura, su influencia se limitó a aspectos culturales c o m o las leyendas,cuentos, curanderismo, métodos de cultivo, de cocina, de tejidos y dealfarería. Las creencias sobrenaturales se manifestaban a través de cuentos deaparecidos, “encantados”, ánimas en pena, etc. Cada pueblo, cada loca-lidad, cada camino, contaba con su “encanto” y, por tanto, con suI< contra”. Muchos de esos cuentos formarán la literatura oral y llegaránhasta nuestros días, como, por ejemplo: la sayona, la llorona, la mula 14
  15. 15. Los factores culturales en VenezuelaMania, e ánima sola, el venado de piedra, e hachador, etc. También l lforman parte de la literatura oral colonial personajes como Pedro Ri-males y Tío Conejo. E primero es Pedro de Urdemalas, personaje de Isignificativo nombre en la tradición oral española, que llegó a Américacon sus aventuras y astucias; e segundo, e T o Conejo, brota directa- l l ímente de los cuentos de animales, a los que eran aficionados los negrosafricanos. Hacia finales del siglo XVIII predominaban dos tipos de bailes: los desalón, como e minué, la contradanza, la cuadrilla, el vals, e rigodón, l letcétera, bailados por l s mantuanos, y los regionales -fandango, zambé, ozambito, bambuco, papelón, papá siringué, galerón, xoropo escobillao,etcétera-, bailados por el pueblo. En 1725, la Real y Pontificia Universidad de Santiago de Leónincorporó a s plan de estudiosla enseñanza musical, pero ya desde u164û, el Cabildo Eclesiástico Metropolitano había establecido una escue-l de canto llano. A fines del siglo XVIII existían en Caracas numerosas aacademias particulares de música. Obligatorio es hacer referencia a padre Sojo, quien solicitó ante la lCorona autorización para fundar en Caracas l Congregación del Ora- atorio de San Felipe Neri. Logró congregar en e Oratorio a los músicos lde Caracas, a los aspirantes a compositores o ejecutores y a los aficio-nados y, además, aglutinar aquellos elementos dispersos y sistematizarla enseñanza haciéndola accesible a los jóvenes. Se le considera como e lpropulsor de l musica en Caracas. Más de treinta compositores y más ade ciento cincuenta ejecutantes forman e balance final de su actividad; lentre ellos sobresalen Juan Manuel Olivares, Angel Lamas, creador delfamoso Popule Meus, Francisco Javier Ustáriz, Cayetano Carreño, LinoGallardo, etc. La música de Venezuela era de primera calidad, fue e gran arte lde l Colonia, creció en el regazo religioso, siendo s carácter eminente- a umente litúrgico. La Colonia ofreció tenias, situaciones y medios para l amiisica. En relación con las artes plásticas, la pintura, al igual que la música,era de inspiración religiosa y cumplía una función al servicio del culto:ofrecía l representación gráfica de l sagrado, en tanto que la musica a ocontribuía a realzar los ritos seculares (como en Europa y todo Occi-dente). La mayoría de los nombres de esos pintores de santos pernianecendesconocidos. Se advierte además la ausencia de pintores, escultores,tallistas, etc., que hubiesen sido capaces por l menos de crear un estilo, ouna escuela, como hicieron los compositores de música sacra. A esto seañade que tampoco quedan muestras de una expresión pictórica popularde mano esclava. Entre las poblaciones afrovenezolanas no se ha encon-trado vestigio alguno de dibujos rituales y simbólicos. Sin embargo,no todo fue negativo en materia de creatividad plástica, ya que existen 15
  16. 16. L a política cultural en Venezuelamáscaras poderosamente expresivas y trapos pintarrajeados y animadospor un armazón incipiente o por un danzante, que evocan, con granvigor, la presencia de animales fabulosos c o m o los pájaros Chiguitey Guarandol. En cuanto a la alfareria, fue poco lo que dejó en herencia el genioaborigen. Al hablar de literatura en la época colonial es forzoso mencionarlos escritos de los cronistas c o m o Juan de Castellanos, Fray Pedro deAguado, José de Oviedo y Bafios. Este último puede ser consideradoc o m o el primer escritor venezolano. En su obra, Historia de la con-quista y población de l provincia de Venezuela, se muestra un estilo aclásico, realista y, al mismo tiempo, lírico que escapa a los excesos delbarroco y del culteranismo, tan en boga en su época. En cuanto a teatro y poesía, ningún autor dejó el recuerdo de sunombre n ningún poeta ilustre agitó con sus composiciones el ambiente itranquilo de la Colonia, A pesar de esto, se tienen datos de que eracostumbre desde el siglo XVI representar comedias, loas, con músicay bailes en ocasiones solemnes o durante fiestas. Se sabe que en 1766se representó en Caracas el Acto a Nuestra Seiíora del Rosario, escritopor un natural del valle de Caracas y en el que intervenían divinidadescristianas y mitológicas. L a educación estaba destinada a una élite y tenía por objetivo favo-recer la defensa de sus privilegios, la justificación de su dominacióny superioridad; además, n o concebía la formación de artesanos y tra-bajadores en las artes mecánicas. Las escuelas de primeras letras eranpocas y deficientes, torpes los trabajadores manuales y escolástica y re-tórica la Universidad. La administración colonial, c o m o era de esperar, impuso trabas admi-nistrativas y económicas que negaban las posibilidades de desenvolvi-miento interno e imposibilitaban la expansión de las fuerzas produc-tivas, causando, con el constante traslado del patrimonio y rentas a lametrópoli, una crisis dentro del sistema colonial. Las clases terratenientes y latifundistas (mantuanos), descendientesde colonizadores y conquistadores, se habían convertido en la fuerza do-minante debido, fundamentalmente, al control sobre la propiedad de latierra y de otros medios de producción. Sin embargo, el dominio de estegrupo social n o alcanzaba el nivel político, limitándose a la obtenciónde privilegios y libertades de comercio que les permitiera colocar direc-tamente su producción en el mercado exterior. En los inicios del siglo XIX, la consolidación de Inglaterra c o m onuevo centro del poder y su influencia c o m o modelo de comercializa-ción acentuaron la contradicción existente entre la colonia (Venezuela)y la metrópoli (Espafia). Se da inicio al gran proceso de independencia,fundamentado en las ideologías de las revoluciones burguesas de In-glaterra y Francia, empresa que se orienta, entre otras cosas, hacia la 16
  17. 17. Los factores culturales en Venezuelabúsqueda por las naciones de la soberanía y de la “igualdad entre l s ohombres”. Proceso violento y de luchas armadas entre ejército realistay patriotas que incidirá notablemente en la producción económica, quese verá afectada por la violencia y las necesidades de la guerra. L a producción del país apenas bastaba para un consumo limitado,y los gastos militares del ejército patriota sólo podían financiarse par-cialmente, por lo que se acudió a empréstitos externos realizados, prin-cipalmente, con Inglaterra y Francia, dando lugar al endeudamientoexterior del Estado venezolano. A quienes proclamaron la insurgencia sólo interesaba la emancipa-ción política respecto de la metrópoli española. Las clases criollas diri-gentes, una vez consumada la independencia, se erigieron en herederaspolíticas del viejo sistema colonial. Se logró dar a la naciente república una constitución política pro-pia, pero persistieron las viejas relaciones coloniales, entre otras la vi-gencia del sistema de tenencia de la tierra en s s formas y relaciones ulatifundistas, que significaban intereses conjuntos de nuevos y viejospropietarios y la permanencia de la esclavitud, cuya extinción formalfue decretada a mediados del siglo XIX (1854), cuando económicamenteya no resultaba rentable tal institución. Junto a las supervivencias coloniales se sumaban nuevos elementosque frenaban e desarrollo y endeudaban la soberanía económica del lpaís. E comercio empezaba a desarrollarse bajo el impulso del capital lextranjero, proveniente del viejo continente,n o para dar forma nacionala los recursos propios, sino para extraer beneficios que luego se trans-ferían a Europa en cantidades cada vez mayores a través de casas comer-ciales y de contratación vinculadas a intereses europeos y dedicadasa actividades financieras y crediticias. Iniciada ya la segunda mitad del siglo XIX, Venezuela se encontrabaen situación de franco estancamiento. Las guerras civiles, con sus vícti-mas y desvastaciones, acumulaban miseria. Venezuela, país exportadorde materias primas de origen agrícola e importador de productos manu-facturados, continuamente sufría las consecuencias de una balanza co-mercial desfavorable, siendo imposible, conforme a l s recursos fiscales odisponibles, crear una dinámica de recuperación. Para satisfacer necesidades militares y financiar privilegios de lahacienda pública, se contrataron empréstitos, se autorizaron emisionesy se programaron presupuestos que contribuyeron a esa situación deendeudamiento continuo. En medio de aquella situación irrumpe, en1859, la Guerra Federal: cinco anos de lucha armada entre las fuerzasrevolucionarias y los ejércitos constitucionales que, entre triunfos yderrotas, añadieron mayores calamidades a la vida económica y socialdel país. Esta guerra fue una explosión popular con contenido sociala causa de la incorporación de las masas campesinas que lucharon por elreparto de tierras y la eliminación de la clase de grandes propietarios 17
  18. 18. L a política cultural en Venezuelarurales. Esta guerra perseguía cambios revolucionarios en las relacionesy formas de tenencia de la tierra, y tendrá gran importancia para elporvenir, para la definición de nuestra estratificación socieconómica. Hasta entonces la etapa republicana había transcurrido bajo gobier-nos que, por desorganización administrativa e inestabilidad, fluctuabanentre el despotismo, la tiranía y las irrupciones continuas de violenciaarmada. L a estructura economicosocial del país, ya culminada la GuerraFederal, permanecía igual, sin alteraciones de fondo. L a situación polí-tica, económica y social que siguió a la Guerra Federal se caracterizópor la influencia determinante de los caudillos militares. L a situacióneconómica era precaria, casi de estancamiento. Las guerras, con el consiguiente empobrecimiento de las poblacionesy la destrucción del orden social colonial, tuvieron repercusiones sensi-bles sobre la cultura. L a independencia había traído un cambio sus-tancial en las instituciones políticas y administrativas, aunque n o modi-ficó el régimen económico de propiedad y trabajo de la tierra, lo cualse tradujo en una persistencia del folklore agrario, perturbado entoncespor las matanzas y la recluta. A este folklore agrario se agregaron nuevosvalores: alusiones a la independencia, las hazaíías famosas, las guerrasciviles, los alzamientos, etc. H u b o canciones patrióticas y realistas. Sehablaba en esa época de bailar folias y cantar galerones. L a inspiraciónpopular se enriquece con nuevas motivaciones. Danzas colectivas dra-matizadas ponen de manifiesto determinados rasgos a través de susdisfraces de godos liberales, de patriotas o realistas. Un factor importante, que transformó el espíritu de muchas ceremo-nias folklóricas, fue la pérdida de hegemonía de la Iglesia después de laindependencia y de la Guerra Federal. E representante del poder civil lsustituyó la imagen del cura. L o que en la Colonia era sociedad demutuo auxilio entre esclavos y siervos se convirtió en agrupación paraorganizar festejos de algún santo patrón o municipal. Sin embargo,persistieron los bailes populares, los ritos y un impresionante cuerpode creencias anímicas. Así vemos c ó m o después de las guerras de In-dependencia empezaron a manifestarse los “espantos” anunciadores de“entierros”, es decir, de tesoros sepultados por la avaricia o por laprecipitada huida de sus dueños ante la inminencia de la contiendaarmada. L a guerra de la Independencia, al parecer, influyó negativamentesobre el desarrollo musical, ya que en todo ese periodo, que abarcaaproximadamente setenta años, sólo aparecen algunos compositores,c o m o José Angel Monter0 y Felipe Larrazábal. Entre los años 1830y 1900 se fundaron en Venezuela sociedades filarmónicas y centros do-centes para la enseñanza musical, c o m o la Academia de Bellas Artes(1849) y el Conservatorio de Bellas Artes (1877), donde se cursabanmaterias de música tales c o m o melodía, solfeo, canto, armonía, contra-punto y fuga, instrumentación, composición, estética, historia del arte, 18
  19. 19. Los factores culturales e n Venezuelaetcétera. Merece mención especial Teresa Carreño, una de las figurasmundiales del piano, que despertó en sus conciertos el m á s clamorosoentusiasmo tanto e n nuestro país c o m o en Europa, Estados Unidos deAmérica, Australia, Nueva Zelandia y África del Sur. Si bien la imaginación religiosa de la Colonia no fue capaz d e al-canzar una alta visión plástica a través de la contemplación de lo sagra-do y de lo místico, la contemplación d e la historia sí dio curso al naci-miento de la pintura venezolana. Ella constituyó el tema predominantee n las obras de pintores c o m o Juan Lovera, que plasma los sucesos acae-cidos el 19 de abril de 1810 y el 5 d e julio d e 1811, y Martin Tovary Tovar, cuyos cuadros evocaron jornadas culminantes de la emanci-pación. Tovar y Tovar, asociado con Antonio Salas, abre en 18ó4 un tallerde pintura y fotografía. A l se reúnen artistas, escritores y periodistas. líEn 1872 se organiza en el “Café del Ávila” la primera exposición d eartes plásticas celebrada en Venezuela. Tovar y Tovar presentó variasobras suyas, entre las que se destacaba La Miseria, que da muestra desu gran talento. Luego, a través de la realización de encargos oficialesse convierte en un pintor ilustrativo ilimitado, quedando, por tanto,fuera de la revolución plástica que en su época acaudillaron Monety Pissarro, marginándose al realismo y naturalismo. Sucedieron a Tovar y Tovar pintores de salón, c o m o E i i Maury, mloAntonio Herrera Toro, Arturo Michelena, Carlos Rivero Sanabria, etc.,que realizaban obras de encargo con motivación patriótica. Estos pin-tores estaban impregnados de un conformismo académico, impulsadospor un sentimiento de exagerado nacionalismo o una voluntad de aislaren el tiempo el desarrollo artístico venezolano, lo cual puede explicarla exaltación de su obra, plegada a una tradición agonizante, empeñadaen copiar la naturaleza, sin interpretarla n recrearla, o, cuando más, ilus- itrar episodios históricos. En síntesis, la pintura venezolana se desligó de una sujeción a lareligión gracias a la historia, cuya realidad reflejó el arte UM tanto toscode Juan Lovera. Se trataba de una visión ingenua, fresca, propia de unartesano que aspiraba a convertirse en artista, de una imaginación quequería transmitir la memoria de los acontecimientos colectivos trascen-dentes. Pero este arte se estancará en un propósito semejante cuandose entronice la obra de encargo con motivación patriótica. En el c a m p o de la literatura, la narración de las guerras de Indepen-dencia constituirá tema fundamental de la naciente historia patria.D e esta toma de conciencia histórica derivará el estudio del pasadoprecolombino y de los procesos políticos, sociales, económicos y jurídicos.E estudio del periodo colonial mereció escasa atención, en gran parte lpor razones políticas. Se producirán tres tipos de obras relacionadas con los acontemientos :las compilaciones, las narraciones y los tratadoe de carácter adoctrinador 19
  20. 20. L a política cultural en Venezuelao interpretativo. Sin embargo, serán los tratados de tipo interpretativolos que darán mejor la medida de las capacidades y sensibilidades indi-viduales. Tal es el caso extraordinario de Simón Rodriguez, que, con suestilo y su pensamiento, rompe con todos los moldes tradicionales. L aforma en que recoge el habla popular -precursor de todo un estiloliterario- crea de manera irrefutable un lenguaje propio e intransfe-rible. L a primera obra venezolana de pura invención literaria, impreg-nada del sentimiento de lo nativo, será la famosa Silva a l agricultura ade l z o m tórrida, escrita por Andrés Bello en 1826, “ c o m o una contri- abución lírica para alentar los sentimientos de paz de sus compatriotasy el a m o r hacia la tierra, la flora tropical y las labores agrarias”. L a resonancia de la Silva llenó el ámbito de la cultura venezolanay, c o m o eco a ese poema, surge el movimiento nativista. Los autores secomplacieron en describir los grandes escenarios naturales y las luchasde los hombres que allí fundaban su existencia. Este nativismo producelas primeras obras con acento y carácter nacional: La silva criolla, deLazo Marti; Peonía, de R o m e r o García, etc. E pensamiento tanto político c o m o histórico y cultural de Vene- lzuela se encontraba en aquel entonces influido por el m o d o de pensarforáneo y por modelos estéticos extranjeros. V e m o s así en Andrés Bello,el clásico que presagia el romanticismo; en Fermín Toro, el hombrepúblico que expone corrientes filosóficas y políticas foráneas en susartículos; en Rafael María Baralt, el literato que, desechando las efu-siones del romanticismo, busca una escritura tan castiza y arcaica en laforma c o m o antiespañola en el pensamiento, y en Juan Vicente Gonzá-lez, el romántico, el apasionado, expresión anímica de la violencia, dela improvisación, del sueño de grandeza nunca cumplido. En Venezuela, el romanticismo n o procedió de una experiencia vividay existencial, sino de la imitación grandilocuente. Sin embargo, doshombres previeron la reacción positivista y n o trataron de esconderseen el arcaísmo o en la exaltación verbal del seudorromanticismo: CecilioAcosta y Arístides Rojas. En ellos predominaba el sentimiento humanis-ta, la perspectiva de lo universal, la comprensión de la historia c o m ociencia y de las letras c o m o disciplina. Este proceso culminará con Juan Antonio Pérez Bonalde, que intro- dujo en la poesía venezolana nuevos valores y que, con sus poemas, reaccionó contra la grandilocuencia y anunció nuevos tiempos. F u e el primer poeta moderno de nuestro país y el clásico de nuestro “roman- ticismo”, que con él nace, culmina y muere. Al referirnos al tema de la educación en Venezuela, y sobre todo en la época republicana, hay que destacar a Simón Rodriguez, maestro de escuela de primeras letras en 1791, cuando contaba veinte años; precep- tor por un tiempo del joven Simón Bolívar, gran pensador que con SUS 20
  21. 21. Los factores culturales en Venezuelaideas influye de modo determinante en el proceso de pensamiento repu-blicano nacional, especialmente en materia educativa. L a educación republicana, según él, consistia en despertar en losjóvenes el “común sentir de las cosas que conviene a todos”, en exaltarese sentimiento de l social hasta convertirlo en dogma, en fomentar el ointerés por las ciencias exactas, los oficios, la historia natural, desterran-do de la instrucción las “teolojías, psicologías, derechos i lenguas muer-tas”. L a instrucción sería social, corporal, técnica y científica; la educa-ción, moral, mental, física y social. Pero Simón Rodriguez no alcanzósus objetivos, quedando frustradas sus varias tentativas de aplicar susreformas educacionales. Las nuevas sociedades, guiadas por un ideal de“igualdad”, modificarán los sistemas de enseñanza pública, haciéndolagradualmente más amplia e igualitaria, pero sin llevar a efecto la pro-funda revolución que exigía Simón Rodriguez. A pesar del apoyo incialque le brindara Bolívar, Simón Rodriguez fracasó en las tentativas para yfundar sus casas-escuelas-talleres, aun simplemente para ejercer la en-señanza. Los gobiernos de las nuevas naciones se inclinaron más bienpor el sistema inglés de José Lancaster, cuyo rasgo principal l constituia oe empleo de discípulos antiguos como monitores de los nuevos y la lelaboración de sistemas mecánicos para la ensefianza de la lectura, laescritura y la aritmética. En 1830 Venezuela inició s propia legislación en todos los campos ude la vida social. Según la Constitución de 1830, el establecimiento deescuelas primarias y casas de educación depende de l s diputaciones aprovinciales. L a labor de los gobiernos fue tímida y lenta en este sen-tido hasta el triunfo de la Federación. Con Guzmán Blanco se inicióuna intensa actividad educacional que, pese a breves periodos de estan-camiento, encuentra proyecciones en la actualidad. Así, en 1870, un decreto firmado por Guzmán Blanco instituyó lainstrucción pública, gratuita y obligatoria y estableció un colegio federalen la capital de cada uno de los estados en que estaba dividida la repú-blica. Además se crearon escuelas nocturnas, se dispuso que en cadaestado hubiera una escuela normal, para lo cual enviaron al exterior,como becarios, maestros y profesores. Asimismo se fundaron la EscuelaPolitécnica, la Escuela de Artes y Oficios y la Academia Nacional de laHistoria. Avanzada la segunda mitad del siglo XIX, Venezuela era un paíscuyo movimiento comercial estaba circunscrito a la expansión del capi-talismo europeo. L a economía nacional orientaba sus actividades produc-tivas conforme a las exigencias de esa expansión, y Venezuela debióconcentrar para ello los recursos disponibles en la producción de mate-rias primas, consideradas como insumos básicos para los centros capita-listas industriales, y, con los ingresos derivados de esas exportaciones,pagar parte del valor de las importaciones de bienes manufacturados. A fines del siglo XIX, Venezuela continuaba inalterable en su con- 21
  22. 22. L a política cultural en Venezueladición de país importador de bienes manufacturados y exportador deproductos primarios de origen agrícola (café-cacao). En esos años, lainestabilidad política producía innumerables transtornos en la economía,a lo cual se agregaba la depresión motivada por la erosión de los preciosde esas materias primas en el mercado internacional. Junto a esto seencontraba abrumada una vez m á s por la guerra civil y la discordia, asíc o m o por formas político-jurídicas que inmovilizaban sus energías pro-ductivas. A comienzos del siglo actual, Venezuela se identificará por los m si-mos rasgos y relaciones que caracterizaron su situación en el precedentesiglo. Sin embargo, junto a los vestigios coloniales existentes, se añadíannuevos factores a su situación de dependencia. Y a se realizaban lasprimeras inversiones en actividades de exploración y prospección porparte de consorcios petroleros extranjeros. Más adelante, las grandes cor-poraciones de los Estados Unidos de América obtenía el privilegio y lasventajas económicas para la explotación y posterior extracción del crudo. Venezuela, sin abandonar su perfil colonial, comienza a moderni-zarse. Antes de la aparición del petróleo, los ingresos del Estado estabanconstituidos principalmente por el valor de la exportación de café ycacao, exportación casi estacionaria con los trastornos propios del sistemade monocultivo. En 1917 se inicia la explotación comercial de 10s hidrocarburos porconsorcios extranjeros. En aquel mismo año, al término de la primeraguerra mundial, la producción petrolera se destinó a la exportación.Comenzaba entonces la era del petróleo, con su carga de perturbacio-nes y conflictos. Las repercusiones de la explotación petrolera fueroninmediatas. E petróleo pasó a constituir la mayor parte de las expor- Itaciones, mientras el café y el cacao disminuían paulatinamente su par-ticipación en las mismas. E país rural, esencialmente agrario, se había lconvertido en país fundamentalmente petrolero. L a explotación delpetróleo por consorcios extranjeros produce un desarrollo aparente,pero también una mayor dependencia y mediatización del país. Los ingresos de divisas petroleras causaron mayores deformaciones enla actividad económica. Esta situación se agrava a causa de que la de-m a n d a de fuerza de trabajo en la industria petrolera y en la construc-ción de obras realizadas por el Estado determinó un desplazamientode la m a n o de obra campesina hacia los centros petroleros y urbanos.E c a m p o comenzó a alimentar a la ciudad con grandes contingentes lcampesinos, que abandonaron sus intrumentos de labranza y emprendie-ron camino hacia el c a m p o petrolero y hacia la ciudad en busca demejores salarios y de condiciones de vida m á s halagüeñas. Pero la ciu-dad n o podía absorber todo este contingente que, desprovisto de posi-bilidades, constituye así grandes áreas marginales alrededor de los centrosurbanos. Ya, en 1935, la estructura interna de Venezuela se había tornado 22
  23. 23. Los factores culturales en Venezuelacada vez más diferenciada. Habían aumentado considerablemente laproducción y las inversiones foráneas en el sector petrolero. Se acrecen-taba la pobreza en el campo, mientras crecía cada vez más e latifundio, lcon sus secuelas económicas y sociales. Las actividades agropecuarias se mantuvieron en relativo estanca-miento, haciéndose cada vez más pronunciadas las diferencias entreéstas y las actividades petroleras, hasta configurarse una dicotomía es-tructural bien definida. E enclave petrolero de exportación generaba lexcedentes económicos que eran trasladados en cantidades crecientesa los centros de financiamiento exterior. L a economía se encontraba encondiciones de poder financiar interiormente las exigencias de una indus-trialización orgánica incipiente, ya que, hacia finales de la segundaguerra mundial, el ahorro interno disponible alcanzaba proporcionessignificativas. En estos anos se inició en el país, en efecto, un timidoproceso de industrialización,orientado hacia la producción de bienes deconsumo difíciles de importar. Pero, aun así, el desarrollo industrialdependía, en gran parte, de los ingresos de las exportaciones petroleras. A partir de 1953, el Estado venezolano se dedicó a la construcciónde obras básicas que fortalecían y ampliaban la estructura de la econo-mía nacional. L a siderúrgica, la petroquímica y la electrificación delCaroní eran, en relación al programa de inversiones públicas, proyectosconcebidos con la finalidad de introducir algunos cambios en las rela-ciones estructurales que orientaban el desarrollo económico de Vene-zuela hacia horizontes de largo alcance. En los aiios 60 se proyecta, entre las definiciones de la política eco-nómica nacional, un desarrollo interno con nueva orientación. Se hacíaentonces necesario establecer las pautas fundamentales de la producciónvenezolana; pero en realidad sólo se lograba regimentar la política desustitución de importaciones conforme a un programa de desarrollo in-dustrial que postulaba la producción sustitutiva de bienes de consumobásico y algunos productos intermedios. L a mayoría de los insumosprimarios absorbidos por la incipiente industrialización interna veníandel exterior, al mismo tiempo que gran parte de las industrias de pro-ductos intermedios que se establecieron en el país seguían manteniendorígidas las relaciones de dependencia financiera y tecnológica. Con laaparición del petróleo, la agricultura estuvo a punto de extringuirse,y junto con ella, la cultura del agro, con sus supersticiones, sus prácti-cas y sus ritos. A desaparecer la actividad agraria, el rito se vacía de su lcontenido original, a l que se suma la extensión masiva de la instruc- oción primaria, que destruye supersticiones, temores ancestrales y tornainnecesarias y vanas muchas acciones rituales. Junto a esto, la migración del campo a la ciudad creó las condicionespara introducir la cultura de masas. E desarrollo simultáneo de la radio- ldifusión, de los aparatos para música grabada en discos, y del cine pola-rizaron hacia otros mundos y otras expresiones el sentimiento de las 23
  24. 24. L a política cultural en Venezuelagentes. Pero con la aparición de la televisión en Venezuela, en 1952,es cuando la cultura de masas toma cuerpo, hasta que hoy en día esuna industria omnipresente, avasalladora, cuyos productos nos llegan, engran parte, elaborados del exterior y la casi totalidad de su contenidoobedece a orientaciones y valores que nada tienen que ver con los valo-res y creencias especificamente nacionales. Nacerá de esta manera un nuevo estilo de vida artificial que se fun-damenta en nuevas pautas y valores culturales ajenos a las tradicionesy manifestaciones folklóricas nacionales. D e esta forma se produce elsurgimiento y consolidación de un nuevo “modelo cultural”, válidopara toda la sociedad venezolana, que, lejos de permitir el verdaderodesarrollo de determinadas manifestaciones y procesos culturales, lasobstaculiza, por el contrario, a través de la importación, imitación y di-fusión de “nuevos estilos culturales y formas de vida”, ajenos a laidiosincrasia y valores culturales propios. Sin embargo, con la aparición de las primeras grabaciones fonográfi-cas de grandes orquestas y de partituras modernas, la presencia de al-gunos músicos extranjeros en Caracas y el contagio de las corrientesmusicales del exterior se inicia el despertar del movimiento musical,adormecido durante casi un siglo. Surgen entonces figuras c o m o VicenteEmilio Sojo, Juan Bautista Plaza, Antonio Calcaño, Juan Vicente Lecu-na, Moisés Moleiro, etc. Cabe destacar la labor de Vicente Emilio Sojo,a cuya fervorosa gestión docente se debe la formación de un grupo decompositores que en la actualidad ocupa un lugar prominente en lavida venezolana, c o m o son: Antonio Esteves, Antonio Lauro, Gonzaloy Evencio Castellanos, Angel Sauce, Inocente Carreño, etc. L a promociónformada en la Escuela Nacional de Música convirtió en realidad lospostulados del nacionalismo musical, y puede decirse que la renovaciónmusical venezolana se enriquece con el descubrimiento de compositoresc o m o Debussy, Albéniz, Ravel, Granados, Falla, Fauré, e c , y m á s tarde t.Stravinsky, Bela Bartok, Chostakovitch, etc. Entre los intérpretes se destacan en el plano internacional el notableguitarrista Alirio Díaz, el cuatrista Freddy Reyna y la joven pianistaJudith Jaimes. E dodecafonismo, la música concreta y demás experimentaciones mu- lsicales contemporáneas n o tienen aún representantes en Venezuela. En materia de artes plásticas, en 1912, un grupo de artistas plásticos,en desacuerdo con la enseñanza anacrónica que se impartía en la Acade-mia, funda el Círculo de Bellas Artes, y con él se da la ruptura con lamotivación histórica y la pintura por encargo que imitaba estilos im-perantes en el pasado. E Círculo de Bellas Artes lo integran: Manuel lCabré, Rafael Monasterios, Marcelo Vidal, Antonio E d m u n d o Monsanto,A r m a n d o Reverón, Próspero Martinez, Luis Alfredo López Méndez, Fe-derico Brandt y Pablo W. Hernández. E proceso iniciado por “Los l 24
  25. 25. L o s factores culturales en Venezueladisidentes” no se ha detenido; las promociones que 10s sucedieron seincorporan a todos los procedimientos del actualismo pictórico. En la actualidad podemos apreciar a un grupo de artistas que rompecon las tendencias no figurativas, tales como :Manaure, Guevara Moreno,Régulo Pérez, Jacobo Borges, Manuel Espinosa, Alirio Palacios, LuisaPalacios, Antonio Eduardo Dagnino, etc. Otros pintores se lanzan por lavía de la indagación cinética, como Carlos Cruz Diez y Jesús Soto. Esteúltimo orienta s s búsquedas hacia el espacio en movimiento, su vibra- ución, su transparencia,su mutación, según las disponibilidades de colory sus condiciones cinéticas, llegando a considerarse como el más impor-tante artista cinético de nuestro tiempo. A partir de los últimos sesenta años puede verse, en el proceso decreación literaria, una estrecha relación entre los acontecimientos políti-cos (a nivel nacional e internacional) y las búsquedas artísticas de reno-vación e incorporación a corrientes universales procedentes, principal-mente, de Europa y Estados Unidos de América. La vanguardia surge como resultado de las presiones revolucionariasderivadas, en un primer momento, de la revolución mexicana (1910),la revolución rusa (1917) y las reacciones nihilistas de postguerra. M á starde se nutre del avance del marxismo en el mundo después de lasegunda guerra mundial ; las proposiciones constantes de compromisomilitante iniciadas por intelectuales de gran influencia, como Sartre;la indudable crisis del capitalismo, y la guerra fría. En el plano nacio-nal, las tentativas de rebelión contra la dictadura del general J. V. Gó-mez, de 1908 a 1935; el golpe cívico contra el general Isaias MedinaAngarita (1945); la breve e intensa expansión democrática que truncóun nuevo golpe en 1948; las reacciones contra la dictadura del generalMarcos Pérez Jiménez y la caída de éste en 1958, luego de diez años deopresión, y después la instauración del sistema democrático. En aquella Venezuela de los aííos 20 y 30 imperaban ansias de reno-vación, de ruptura, de libertad; ansias reprimidas que se mezclabancon el deseo de saber, de identificación personal y americana. Surgenentonces escritores como Urbaneja Achelpokl, José Rafael Pocaterra,Teresa de la Parra, Rómulo Gallegos, en el campo de la narrativa, y An-tonio Arraiz, Luis Castro, Pío Tamayo, Andrés Eloy Blanco, en el campode la poesía. La narración no desarrolló una reacción contra la temáticaagraria o urbana, sino una manera de enfocar la realidad, un poder deinterpretar l existencial. Se enfocó de otra manera la realidad agro- ourbana. En el afio 1929 publica Rómulo Gallegos la novela Doña Bárbara,que obtiene el premio del mes en Madrid ante un jurado compuestopor escritores de la categoría de Azorín y Miró. Con escasa diferenciade fechas aparecerán en Argentina Don Segundo Sombra, de RicardoGüiraldes, y en Colombia, La vorágine, de José Eustasio Rivera. Doiia 25
  26. 26. L a política cultural en VenezuelaBárbara trajo una renovación a la narrativa venezolana, impresionandopoderosamente la imaginación de los jóvenes. Durante la época de la dictadura de G ó m e z debe mencionarse unamagnífica novela histórica del entones joven escritor Arturo Uslar Pie-tri, que constituye u n hito en la literatura de nuestro país, Las lanzascoloradas. Durante la tiranía de G ó m e z se impide el contacto con la culturay la vida artística del exterior. Surgió, sin embargo, el movimientodel 28, en el cual un puñado de estudiantes idealistas, sin concienciaplena de la gesta que emprendían, se rebelaron contra la dictadura.Dentro de la cárcel, paradójicamente, se fomenta un extraordinarioclima intelectual; durante la década del 30 surge el movimiento devanguardia, aparecen revistas importantes c o m o Válvula, El IngeniosoHidalgo, Viernes, Bitácora. Son los años de la aparición de un librode poesía, Aspero, de Antonio Arraiz, que abre una nueva ruta a loscultivadores del género. En la década del 30 al 40 constituye un verdadero acontecimientoen la historia del relato venezolano la publicación de la novela La ba-landra Isabel Zlegó esta tarde, del gran novelista Guillermo Meneses. En los primeros años del 40 al 50 se edita el periódico E nacional lde Caracas, dirigido inicialmente por el joven poeta Antonio Arraiz.Este periódico tendrá notable participación en el avance de las letrasnacionales; abrió sus columnas a las inteligencias jóvenes que hastaentonces permanecían inéditas. Dentro del panorama actual se desarrollan las m á s variadas tenden-cias y contratendencias, que van desde la negación nihilista a la afirma-ción, de la fragmentación a la tentativa de totalización, del universalis-m o al nacionalismo, de la acusación a la aceptación. Por otra parte,nuestra literatura viene expresando rebeldías que implican procesosgraduales de interiorización, de complejidad de lenguaje y de mayorexigencia técnica. No cabe duda de la riqueza y abundancia de nuestra narrativa actual,que se ha enriquecido con escritores c o m o Renato Rodriguez, SalvadorGarmendia, R a m ó n Bravo, Adriano González León, Oswaldo Trejo,José Balza y Francisco Massiani. Muchos de los rasgos señalados anteriormente se extienden tambiéna la poesía. Después de reaccionar contra la inspiración venezolanistay cultivar la poesía de raíz anglosajona, nuestra poesía, con poetas dediversas edades y estilos, han retornado con todo rigor y sinceridada las vivencias de provincia, de infancia. C o n respecto al teatro, luego del drama de capa y espada, los saine-tes y los intentos más ambiciosos, ceñidos a modelos franco-españoles,la vida teatral venezolana pareció despertar en 1936 con la obra deautores c o m o Eduardo Innes-González, Leopoldo Ayala Michelena, LuisPeraza, Aquiles Certad, Manuel Rivas Lázano, etc. C o m o ocurrió con 26
  27. 27. Los factores culturales en Venezuelal música-y l pintura, e impulso vino del exterior. En 1 4 llegan a a a l 99Venezuela la actriz argentina Juana Sujo y e director chileno Horacio lPeterson, luego e espano1 Alberto de Paz y Mateos y el mexicano Jesús lGómez Obregón. Todos ellos contribuyeron a crear un clima propicio a l aactividad teatral y a la formación de actores y directores. Reaccionaron,junto a César Rengifo, contra e conformismo del teatro criollo, Ayala lMichelena, Peraza, Rivas, etc. En 1950,Juana Sujo logra fundar la Escuela Nacional de Arte Escé-nico. Se forman también grupos teatrales como “Máscaras” y el TeatroUniversitario. Con e tiempo se creará una corriente de inspiración nacionalista ly universalista, con obras de escritores de la talla de Uslar Pietri, DíazSánchez, Ida Gramcko, Elizabeth Shon, Mariano Picón Salas, GuillermoMeneses. En 1964 surge el teatro experimental, con sus montajes libres deobras clásicas, para culminar con la adaptación de obras originales devenezolanos. Estos escritores serán “hombres de teatro a tiempo comple-to”, pertenecientes a diferentes generaciones y con estilos diversos. Entreellos se cuenta a José Ignacio Cabrujas,Isaac Chocrón, R o m á n Chalbaud,José Gabriel Núñez, Gilberto Pinto, Rodolfo Santana, Levy Rossell. La radio y la televisión, notablemente desarrolladas, constituyeninstrumentos principales de penetración cultural y de influencia en lasnormas y valores culturales. N o exagera Salvador Garmendia cuandoen uno de sus textos nos dice que la única “cultura” que opera en e lpaís (que penetra e influye de forma continua y que, dirigida a la con-ciencia colectiva, modifica y aprisiona la sensibilidad, e gusto estético, le pensamiento y hasta l percepción sensorial de l mayoría del pue- l a ablo) es “la que se difunde en dosis tormentosas a través de los mediosde comunicación dominados por la publicidad y los bajos instintos delconsumismo. Son l baja televisión, e mal cine, las revistas frívolas y a lestupidizantes, vehículos de l subcultura y l penetración, las que m o - a adifican y programan l mente del venezolano”. a En esta década nace en nuestro país el cine. Gente de teatro y detelevisión l a pasado al cine, pero también muchos jóvenes ambiciosos iy capaces. N o existe aún un estilo fílmico definido, pues los directoresy autores se están inciando. Pero con e financiamiento de l actividad l acinematográfica por e Estado venezolano, el cine ha cobrado un vigor lextraordinario en e año 1977.E lenguaje cinematográfico,en este senti- l Ido, ha dado los primeros pasos hacia la madurez en l expresión téc- anica y lucha por imponerse a través de l obtención de los instrumentos aque lo emancipen de las limitaciones que imponen e comercio y los lpoderosos intereses que en este campo existen. 27
  28. 28. Referencias políticas y programáticas de l acción cultural aLas referencias políticas y programáticas de la acción cultural venezolanaaparecen contenidas en las principales orientaciones socioculturales es-tablecidas por el Estado venezolano a nivel de la Constitución de laRepública (1961), el V Plan de la Nación (1976-1980) la ley de crea- yción del Consejo Nacional de la Cultura (decreto extraordinario nú-mero 1768 de 1975). Se considera necesario resaltar, por otra parte, que la formulaciónde estas principales orientaciones del desarrollo cultural respondena una determinada concepción del quehacer cultural que, de una u otramanera, permite conocer c ó m o se entiende el fenómeno cultural, susignificado e importancia para el desarrollo social y económico y, sobretodo, su inserción dentro del sistema democrático venezolano. Además,c o m o guía de la acción cultural en estas políticas formales se establecetoda una serie de objetivos y campos prioritarios para el desarrollocultural, así c o m o el seiíalamiento de las principales orientaciones estra-tégicas y programáticas, a f n de impulsar y revalorizar el significado ie importancia del desarrollo cultural. D e esta manera, la caracterización de las políticas culturales venezo-lanas n o puede realizarse sin tomar en consideración dos aspectos clavedel proceso de formulación de políticas, a saber: el modelo teórico-analítico del fenómeno cultural y el modelo estratégico definido, a f n ide superar la marginalidad y escaso desarrollo de la acción cultural. 28
  29. 29. Referencias políticas de la acción cultural Aspectos conceptuales implícitos en las políticas culturales C O N S T I T U C I ~ NACIONAL DE L A REPUBLICADentro del conjunto de lineamientos y orientaciones contempladas en e larticulado de l Constitución Nacional subyace una determinada concep- ación de l cultural que, de una u otra forma, la vincula con la pro- oblemática de los derechos sociales y humanos reconocidos internacional-mente y referidos en particular a los logros sociales y políticos delsistema democrático. D e esta manera, la cultura (su desarrollo) aparecevinculada al patrimonio moral e histórico de la Nación, al sustento delorden democrático como base para asegurar los derechos y dignidadde los ciudadanos, a desarrollo del proceso educativo y a espíritu de l lsolidaridad humana. Además, indirectamente se consagra la libertadde creación y expresión cultural (artículos 30, 6 y 80 de l Constitu- 6 ación Nacional). v P L A N DE L A N A C I O N 1976-1980En la base y contenido fundamental de la estrategia de desarrollo eco-nómico y social, formulada por e Estado venezolano para el quinque- lnio 1976-1980, resalta l importancia y significado del problema cultural anacional a través de la consideración de la cultura como una de lasnecesidades básicas de carácter histórico que e proceso de nacionali- lzación de las industrias básicas replantea para la sociedad en generaly para el propio Estado venezolano en particular, el cual asume, dentrode la coyuntura, un papel preponderante como fuerza rectora, sin pre-cedentes en l economía y en la sociedad venezolanas. Asimismo, la asatisfacción de las necesidades culturales de la población se constituyeen uno de los elementos fundamentales del desarrollo del sector terciariode la economía nacional. Esto, con la finalidad de que e propio des- larrollo se destine al servicio del hombre venezolano y, sobre todo, a laconquista de una mejor calidad de la vida intelectual de los venezolanos.Este proceso de toma de conciencia sobre l cultural no solamente se oexpresa en las estrategias formuladas para la educación, la ciencia y latecnología, sino que además aparece un primer intento de “sectoriali-zar’’la cultura como un campo de intervención estatal que se funda-menta en un diagnóstico de la cultura venezolana y l articula o inserta aen los aspectos sociales y económicos del desarrollo nacional. D e estamanera, aparte de la autonomía conferida a la acción cultural en cuantosector, se señalan interrelaciones con otros sectores sociales (educación,salud, vivienda, etc.) y con los sectores tradicionalmente económicos(diagnóstico y estrategia, sector educación, sector cultura y sector comu-nicación social [V Plan]). 29
  30. 30. L a política cultural en Venezuela LEY DE C R E A C I ~ N EL CONSEJO D N A C I O N A L D E LA C U L T U R AL a promulgación del decreto extraordinario nO 1768 de 1975 responde .a una necesidad impostergable del Estado venezolano de instrumentarprogramáticamente una nueva concepción de lo cultural que superelas definiciones tradicionales y elitistas de este fenómeno, a saber: “lasbellas artes”. Así, la ley de creación del Consejo Nacional de la Culturase basa en una caracterización conceptual de la cultura que, superandoel c a m p o artístico en su sentido estricto, incorpora campos culturales notradicionales que responden a la necesidad de redefinir conceptual y es-tratégicamente el alcance de la acción cultural. Surgen de esta manera, c o m o nuevas dimensiones del desarrollocultural, el c a m p o de las humanidades y el de las ciencias sociales ensus manifestaciones n o escolarizadas. Igualmente se incorpora todo loreferente a los mensajes radioeléctricos y cinematográficos c o m o nuevasáreas prioritarias del desarrollo cultural. Además, la conceptualizaciónde la cultura n o solamente está referida al señalamiento de áreas y c a m -pos prioritarios, sino que además contempla los principales procesosculturales venezolanos m á s afectados por la transculturación; producción,formación especializada, promoción y difusión, etc. (artículos 1 y 4 dela ley). Aspectos estratégicos contemplados e n las políticas culturalesLas consideraciones señaladas anteriormente permiten establecer las basesteóricas en las cuales se fundamentan los principales lineamientos yorientaciones programáticas formuladas por el Estado venezolano con lafinalidad de definir el marco orientador del desarrollo cultural nacional.Así, las políticas culturales contemplan una serie de objetivos, camposy áreas prioritarias de la acción cultural, y además definen grandes pro-gramas de trabajo para el sector cultura. v PLAN DE LA NACION 1976-1980Las acciones culturales propuestas en la Estrategia de Desarrollo Eco-nómico y Social del Estado Venezolano aparecen contempladas a niveldel contenido fundamental de las orientaciones propuestas para la edu-cación, la cultura y la comunicación social.En el campo educativo viutculado a lo culturalSe promocionarán las diversas manifestaciones culturales y sociorrecrea-tivas de la población, a cuyos efectos se procederá a:Fomentar, diversificar y desarrollar formas auténticas de expresión po- 30
  31. 31. Referencias políticas de l acción cultural a pular generadas en las organizaciones de base de las grandes mayo- rías.Cumplir los compromisos adquiridos y desarrollar nuevos proyectos de cooperación en las áreas de educación, ciencia y cultura a nivel de los organismos regionales e internacionales como la Unesco y la OEA.Promover una gama de acciones sociorrecreativas para toda la población y desarrollar en los ciudadanos valores hacia la participación respon- sable en la solución de problemas sociales.Establecer convenios existentes y promover nuevas áreas de cooperación multinacional con los países latinoamericanos y del Caribe para ace- lerar l integración cultural. aEstablecer un cuerpo coherente de programas y acciones que faculten a los ciudadanos para su incorporación real a ejercicio de la demo- l cracia, ofreciendo oportunidades educativas reales y estableciendo procesos que les permitan e desarrollo de sus actitudes y valores. lOrganizar una escuela obligatoria de nuevos grados, diseñada para su- ministrar la cultura básica general y formativa, así como para cum- plir funciones de exploración educativa y vocacional que permitan proseguir estudios ulteriores conducentes a la incorporación efectiva en l vida productiva. aC o m o puede observarse de estos lineamientos estratégicos formuladospara el sector educativo, aparece una clara vinculación o inserción de lacultura dentro del desarrollo socioeducativo. La cultura se concibe comoun aspecto fundamental del contenido de la educación asociada a orien-taciones programáticas que se refieren a l promoción de manifestacio- anes culturales de la población venezolana; e rescate y promoción de lformas auténticas de expresión popular, y e fomento de valores favora- lbles a la participación ciudadana de una manera activa, responsabley democrática en e propio desarrollo social. Además se prevé lo referi- ldo a la integración cultural original a través de los convenios y acuerdosinternacionales respectivos.E n el campo específico del sector culturaE conjunto de lineamientos estratégicos establecidos para el desarrollo lcultural venezolano, a nivel del sector respectivo (cultura), hace referen-cia a una serie de principios rectores y programas orientadores de l aacción cultural, que se incluyen dentro de un esfuerzo de decididaprotección a las manifestaciones culturales nacionales y de mayor parti-cipación de la población en e quehacer cultural. Además, estos esfuer- lzos institucionales y programáticos serán desarrollados e implementadosatendiendo a la configuración político-administrativa de la sociedad ve-nezolana y a los rasgos culturales particulares de cada una de las regio-nes, zonas y comunidades que integran esta sociedad, favoreciéndose,en consecuencia, no solamente un proceso equilibrado de fomento y 31
  32. 32. L a política cultural en Venezuelapromoción de las manifestaciones, procesos y valores culturales nacio-nales con sus variantes históricas y regionales, sino además garantizán-dose la libre y pluralista creación cultural y el desarrollo de aquellasactividades e instituciones que difundan dichos valores en la totalidadde la sociedad venezolana. Asimismo, el intercambio cultural regional,nacional e internacional y la protección y amparo al creador y al traba-jador cultural representan otros de los principales principios rectoresde la acción cultural venezolana. Los grandes principios rectores del desarrollo cultural venezolano seconcretizan, a nivel de las formulaciones estratégicas correspondientes(V Plan, sector cultura), en grandes programas orientados hacia los si-guientes campos y procesos culturales:EI programa de desarrollo cultural, concebido con la finalidad de i - n vestigar, analizar y diagnosticar por sectores e instituciones los diver- sos bienes y manifestaciones culturales de cada región.E programa de planificación cultural, dirigido al análisis de la situación I del desarrollo cultural por regiones, a f n de establecer prioridades i y orientaciones a corto, mediano y largo plazo.E programa de recursos humanos, destinado al desarrollo de los cono- I cimientos, capacidades y destrezas de los hombres y mujeres que trabajan en el sector cultura, en el c a m p o de la investigación, plani- ficación, administración, gestión y animación cultural.E programa de producción, conservación y difusión de la cultura na- l cional.Estos programas clave de la acción cultural se desarrollarán de acuerdoa un nuevo modelo de promoción y administración cultural, a la crea-ción e implementación de nuevos mecanismos de fomento y asistenciatécnica y financiera a los conjuntos artísticos en sus distintas expresio-nes y por medio de la realización de convenios y acuerdos con losdistintos gobiernos regionales, estadales y municipales.En otros sectores de l estrategia cultural aPor último, de una manera general, se considera necesario destacar elsignificado e importancia que se ha asignado al problema cultural den-tro de las formulaciones específicas en el c a m p o de la ciencia, la tec-nología y la comunicación social. Todas estas acciones resaltan la nece-sidad de lograr un vuelco cualitativo de tipo cultural en los mensajesradioeléctricos y cinematográficos, sin descuidar lo referido al medioimpreso y otras manifestaciones audiovisuales, así c o m o de vincular elproblema de la dependencia y subdesarrollo científico y tecnológico(su superación) a la perspectiva del propio desarrollo cultural. 32
  33. 33. Referencias políticas de la acción cultural LEY DE CREACIÓN DEL CONSEJO N A C I O N A L DE LA C U L T U R AE decreto de creación del órgano rector, coordinador y principal ejecu- ltor del desarrollo cultural venezolano: el Consejo Nacional de la Cultura(CONAC), diversifica y profundiza el conjunto de principios rectoresy prioridades ya contempladas en la estrategia de desarrollo económicosocial (V Plan de la Nación), a f n de perfilar la base cualitativa y for- imal de los programas y proyectos que sean llevados a cabo por dichainstitución, adscrita al Ministerio de la Presidencia de la República.Todas estas orientaciones contenidas en el mencionado instrumento jurí-dico sirvieron como referencia para la adopción del correspondientemodelo organizativo institucional. Tomando en consideración la importancia de la creación de estenuevo organismo, resulta indispensable desarrollar en profundidad lasorientaciones estratégicas formuladas para su acción cultural:"Favorecer la libre y pluralista creación de valores culturales y e des- l arrollo de aquellas actividades e instituciones que garanticen la m a - nifestación y la difusión de esos valores en la totalidad de la sociedad venezolana."Velar por la existencia y l eficacia de todos los servicios culturales a públicos que el Estado debe ofrecer a los ciudadanos."Preservar y fomentar la libre circulación del mensaje cultural."Promover en e país una política cultural de amplitud universal y de l decidida protección a las manifestaciones y creaciones culturales na- cionales."Crear políticas destinadas a la afirmación y promoción de los valores de la tradición y cultura nacionales y a evitar los efectos contrarios y de dependencia que pudieran engendrar ciertos procesos de trans- culturación."Propiciar las más adecuadas condiciones jurídicas, sociales y fiscales para la protección y amparo del creador y del trabajador cultural."Velar por e cumplimiento de las leyes de derechos de autor y de de- l pósito legal y de s s reglamentos. u"Promover, dignificar y exaltar la conservación del patrimonio históri- co, arqueológico, documental y artístico de la Nación."Estimular la producción de bienes culturales y su respeto y disfrute democrático como factores vitales de la comunidad nacional."Estudiar la interrelación cultural y el intercambio de bienes de la cultura, en particular en las regiones o subregionss en las cuales la República participe en procesos de integración."Cualesquiera otras actividades que se consideren necesarias para el logro de los objetivos de esta ley." (Artículo 3 ) .Aparte de estos principios rectores de la acción cultural institucional,se concibe la formulación e implementación de las respectivas políticas 33
  34. 34. L a política cultural en Venezuelaculturales con la finalidad de estudiar, planificar, coordinar y ejecutaraquellas manifestaciones y procesos que en el c a m p o de las humanida-des, las artes y las ciencias sociales, en sus manifestaciones no escolari-zadas, comprenden la complejidad y globalidad del fenómeno socio-cultural. (Artículo 1 ) . Estos lineamientos generales del quehacer cultural se desagregan, encuanto formulaciones estratégicas, en un conjunto de áreas y procesosculturales prioritarios a f n de delimitar el contenido de la cultura. Así i“se definen c o m o áreas de interés prioritario todas aquellas del c a m p ode la cultura, entendiendo c o m o tales las relacionadas con la produc-ción, formación especializada, promoción, investigación e incremento,conservación, difusión y disfrute de las artes plásticas, de la música, delteatro, de la danza, del patrimonio arquitectónico, arqueológico, histórico,antropológico y las de similar naturaleza que se expresen a través delmensaje cultural impreso, radioeléctrico y cinematográfico”. (Artícu-lo 4.) 34
  35. 35. Contexto jurídicoE desarrollo histórico y la dinámica alcanzada por la acción cultural,la í como la necesidad de preservar aquellas expresiones de l que ha s oido configurando nuestra identidad nacional, han encontrado progresiva-mente s necesaria legitimación a través de un conjunto de leyes, regla- umentos, decretos y ordenanzas. Este conjunto enmarca hoy un rico contexto jurídico-legal que sirvede base de sustentación a la acción cultural venezolana. Antecedentes históricosLos primeros organismos gubernamentales creados expresamente paraatender lo relativo a la cultura son: la Dirección de Cultura y BellasArtes del Ministerio de Educación, creada en 1936; la Dirección de Cul-tura y Bienestar Social del Ministerio del Trabajo, creada en 1 4 . 90 EL INSTITUTO NACIONAL D E LA C U L T U R A Y B E L L A S A R T E S (INCIBA)Por ley de la república del 9 de marzo de 1960 nace el INCIBA, fu-sionándose en éste las dos direcciones mencionadas en el párrafo an-terior. E INCIBA se constituye como institución autónoma adscrita al Mi- Inisterio de Educación. Para ese entonces, la creación de este I s i u o implica un importante ntttpaso tanto en el fomento, la difusión, e estímulo y la preservación de lbienes culturales como en la centralización de la actividad cultural delEstado y la dinamización de las relaciones sectoriales con e interior ly el exterior de la república. 35
  36. 36. L a política cultural en Venezuela N o obstante, el auge de la actividad cultural y el papel cada vezm á s significativo que el Estado juega en el desarrollo social, en general,y en el desarrollo cultural necesariamente insertado en él lleva a superarla figura legal del INCIBA. Creación del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC)E 29 de l agosto de 1975, en la edición extraordinaria noo 1768 de la Ga-ceta oficial de la república de Venezuela, el Congreso Nacional decretala Ley del Consejo Nacional de la Cultura. Asumiendo y reorientando las funciones y atribuciones del antiguoI N C I B A , el Consejo se crea para los efectos de “establecer los principiosrectores de la política cultural del Estado, política dirigida fundamen-talmente al estudio, planificación, coordinación y ejecución, en el c a m p ode las humanidades, las artes y las ciencias sociales, principalmente ensus manifestaciones n o escolarizadas”. P o r vez primera en la historia del país, el Estado asume, a travésde una legitimación institucional, la elaboración de principios rectoresde la política cultural. Se s u m a a ello una ampliación del concepto decultura que, habiéndose restringido anteriormente al plano de las hu-manidades y las bellas artes, incorpora ahora explícitamente las cienciassociales. Por cuanto la presente monografía se esfuerza por dar una visiónglobal de las atribuciones, alcance y actividades del Consejo Nacionalde la Cultura, nos limitaremos aquí a señalar algunos elementos tras-cendentales para e desarrollo cultural que han cristalizado en forma lde ley con la creación del CONAC: POL~TICA ULTURAL CEn materia de política cultural, el Estado se propone “favorecer la librey pluralista creación de valores culturales y el desarrollo de aquellasactividades e instituciones que garanticen la manifestación y difusiónde esos valores en la totalidad de la sociedad venezolana”. En este sentido se asume por ley la necesidad de “estimular la pro-ducción de bienes culturales y su respeto y disfrute democrático c o m ofactores vitales de la comunidad nacional”, así c o m o “estudiar y pro-mover el desarrollo de las manifestaciones culturales propias de cadauna de las regiones del país”. Para ello, la ley establece el propósitode “preservar y fomentar la libre circuIación del mensaje cultural”. Otro aspecto importante de la política del Estado sobre cultura seexplicita en el compromiso de “promover, dignificar y exaltar la con-servación del patrimonio histórico, arqueológico, documental y artísticode la Nación”. 36
  37. 37. Contexto jurídico A m b o s aspectos, que determinan una “decidida protección a lasmanifestaciones y creaciones culturales nacionales” y la creación de “PO-líticas destinadas a la afirmación y promoción de los valores de la tradi-ción y cultura nacionales”, se complementan con la necesidad de “pro-mover en el país una política cultural de amplitud universal” y de“estudiar la interrelación cultural y e intercambio de bienes de la cul- ltura, en particular en las regiones o subregiones en las cuales la repú-blica participe en procesos de integración”. Esta postura universalistae internacionalista respecto de la cultura es una expresión de iudepen-dencia nacional; por tanto, la política cultural implica “evitar los efec-tos contrarios y de dependencia que pudieran engendrar ciertos procesosde transculturación”. Es obvio que e cabal cumplimiento de estos objetivos sólo es posible lvelando por “la existencia y eficacia de todos los servicios culturalesque el Estado debe ofrecer a los ciudadanos”, y propiciando “las másadecuadas condiciones jurídicas, sociales y fiscales para la protección yamparo del creador y trabajador de la cultura”. A í estas disposiciones s,son inherentes a la política cultural del Estado. EL C O N S E J O N A C I O N A L D E LA C U L T U R APara llevar a cabo y desarrollar la politica cultural esbozada, la leycrea el Consejo Nacional de la Cultura como organismo gestor respon-sable en este ámbito de la actividad social del país. Un importante desarrollo en materia cultural queda explicitado enla ley al asignarle al CONAC la misión de “garantizar una adecuada ypermanente investigación, planificación y evaluación de su propia accióncultural”. S consideramos que además es materia de su competencia i“prestar asesoramiento y cooperación a los demás órganos del podernacional, estada1 y municipal en todo lo relativo a iniciativas y progra-mas culturales”, las labores de investigación, planificación y evaluacióncubren el universo de la acción cultural en el país, ya que las múltiplesiniciativas privadas en este sector cuentan, en mayor o menor medida,con la asistencia material, financiera y/o técnica de los organismos pu-blicos competentes. Aparte de las atribuciones y funciones de carácter administrativoque, naturalmente, se desprenden de los planteamientos formulados,la ley asigna al CONAC “instrumentar la formación y capacitación delas personas especializadas para la más adecuada administración delsector cultura”. Por último, se debe señalar que, en el máximo nivel de direccióndel Consejo Nacional de la Cultura, la ley contempla la presencia derepresentantes del poder ejecutivo, de las cámaras legislativas naciona-les, del Consejo Nacional de Universidades, de las academias nacionales, 37
  38. 38. L a política cultural en Venezuelade la Confederación de Trabajadores de Venezuela y de federaciones yasociaciones de nivel nacional en el sector. El decreto presidencial n .O 1791Ce considera de importancia, para mostrar la tendencia preferencial delgobierno hacia el desarrollo cultural, citar, en el contexto jurídico-legal,el decreto presidencial nO 1791 del 28 de septiembre de 1976. Este de- .creto cubre amplios factores de investigación y estudio con miras alcoherente desenvolvimiento de las actividades culturales y a la preser-vación del acervo y patrimonio histórico venezolano y latinoamericano. E articulado del decreto nO 1791 reza textualmente: l . Articulo primero. Procédase a realizar los estudios que permitandotar o establecer, con los medios requeridos y en edificios adecuados,las siguientes instituciones esenciales para la memoria histórica y cul-tural venezolana : Biblioteca Nacional, Archivo General de la Nación,Museo de Historia Nacional, Museo de la Tradición, Hemeroteca Nacio-nal, Mapoteca Nacional, Centro Nacional de Documentación Biográficay Archivo Audiovisual de Venezuela. Articulo 2. E Consejo Nacional de la Cultura, dentro de sus planes ly con sus recursos, emprenderá la realización de un estudio interdiscipli-nario con el objeto de formar el “Inventario de los factores culturalesde Venezuela”. Esta investigación deberá estar concluida y editadapara el mes de noviembre de 1981 y deberá posibilitar el conocimiento dela cuantía y la significación de los elementos hispanos, indígenas, africa-nos y los de otras procedencias que conforman la cultura de Venezuela. Articulo 3 L a Academia Nacional de la Historia, conforme a su .programación, organizará y realizará en 1977 el Tercer Congreso Vene-zolano de Historia, el cual versará sobre la Integración Venezolana einstituciones administrativas, políticas y militares; en 1980 el CuartoCongreso Venezolano de Historia, sobre la Demarcación Territorial e ins-tituciones económicas de Venezuela, y en 1986 el Quinto Congreso Vene-zolano de Historia, sobre Evaluación y Síntesis de la integración e insti-tuciones sociales, culturales y religiosas de Venezuela. Articulo 4. Procédase a gestionar la publicación de una serie m o n o -gráfica de documentos y estudios sobre las instituciones que hace dossiglos marcaron la integración de Venezuela : Intendencia de Ejércitoy Real Hacienda, Capitanía General de Venezuela, Real Consulado yReal Audiencia de Caracas. Arti’culo 5. L a Oficina Central de Información procederá a editaruna serie de volúmenes sobre “El pensamiento político venezolano delsiglo XX”, denominada por la Secretaría General de la Presidencia de laRepública, c o m o complemento de la colección “Pensamiento políticovenezolano del siglo XIX”. 38
  39. 39. Contexto jurídico Articulo 6. Procédase a los estudios de un proyecto de ley de de-fensa del patrimonio cultural con e fin de favorecer y cuidar la inves- ltigación, así como evitar l destrucción, e despojo y la deformación de a llos materiales culturales que constituyen el acervo popular de la Nación. Articulo 7 Procédase a los estudios para la transferencia al Archivo .General de la Nación de los documentos históricos existentes en los ar-chivos de las oficinas de Registro Principal del Distrito Federal y delos Estados. Artículo 8. Procédase a los estudios para reunir en Caracas en di-ciembre de 1978 un seminario de especialistas del continente para pre-parar un texto único de historia latinoamericana que pueda ser u i i tl-zado por los escolares de nuestros países. Articulo 9. E Ministerio de Educación abrirá concursos entre h s l i-toriadores y estudiantes sobre e tema “Dos siglos de la integración ve- lnezolana”. Articulo 10. Se promoverán en todos los planteles y universidadesde l república actividades encaminadas a que la juventud conozca el avalor de l celebración bicentenaria y en ella participe. a Artículo 11. Asígnese en e presupuesto para el ejercicio fiscai lde 1977 l cantidad de 300 O00 bolívares con destino a la Academia Na- acional de la Historia para l dotación correspondiente a l biblioteca, a ahemeroteca y archivo de esa corporación. Articzdo 12. Los ministros de Relaciones Interiores, Relaciones Ex-teriores, Hacienda, Defensa, Obras Públicas, Educación, Justicia y deEstado para la Información quedan encargados de la ejecución del pre-sente decreto. Leyes y decretos especiales para ámbitos culturales específicosExisten en e pais un conjunto de leyes para protección y desarrollo lde ámbitos específicos del amplio espectro cultural. Entre ellas pasamosa detallar las siguientes:Ley de protección y conservación de antigüedades y obras artísticas de l Nación. aDecretos sobre cine : normas sobre l industria cinematográfica; normas a sobre comercialización y distribución de películas.Actualmente se encuentra en discusión una ley para estimular y prote- ger l industria cinematográfica nacional. aReglamento de Radiocomunicaciones.Ley orgánica del ambiente.Ley de turismo. Establece l conservación, fomento y aprovechamiento a de las regiones, monumentos y edificaciones del territorio nacional que por su belleza o su valor artístico o histórico tengan significación turistica. 39

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