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  • 1. ATRAVESANDO DISCIPLINASEste trabajo pretende ser una reflexión crítica sobre la práctica de los estudios culturales yla relación que esta tiene con otras disciplinas. Particularmente se enfocará en el tema de latransdisciplinariedad como una opción ético-política que le permite a los estudios culturalespensar y actuar en la época contemporánea. En otras palabras, es sólo en tanto opción éticay política que se justifica la invitación que los estudios culturales hacen a las disciplinas y alas instituciones productoras de saber para que éstas se construyan a sí mismas a partir de latrasgresión permanente de sus propias fronteras y del diálogo entre saberes.Para tal fin el artículo se desarrollará de la siguiente forma. Primero se hará una brevereflexión sobre el concepto de transdisciplinariedad y su relación con los estudiosculturales. Segundo se hará un estudio del modo en que la transdisciplinariedad ha sidoaplicada y discutida en Colombia con relación a los estudios culturales, tomando el ejemplode la Universidad Javeriana. Y finalmente se darán unas breves conclusiones.1. Transdisciplinariedad y Estudios Culturales ¿Qué significa la transdisciplinariedad?Los términos transdisciplinariedad, pluridisciplinariedad e interdisciplinariedad comienzana aparecer después de la segunda guerra mundial, teniendo como contexto una serie deprocesos históricos que determinaron las relaciones económicas, políticas y cognitivas delas naciones hacia la segunda mitad del siglo XX. Por una parte, nos referimos al ascensode Estados Unidos como primera potencia del mundo, lo cual significó establecer laciencia, la tecnología, la democracia y la educación norteamericanas como los topes másaltos que, en términos del discurso desarrollista, deberían alcanzar todas las naciones.Segundo hacemos referencia a la constitución del bloque socialista. Aunque la revoluciónde octubre tiene como año conmemorativo 1917, es durante la segunda guerra mundial quesurgen en Europa y posteriormente en otros continentes países gobernados bajo los idealesde la filosofía marxista-leninista, lo que simbólicamente significó un conjunto de nacionesque encabezados por Unión Soviética se convertían en una alternativa al capitalismooccidental. En tercer lugar, y como consecuencia de esto, empieza la carrera armamentista
  • 2. 2entre las dos potencias en conflicto que mostraban su poderío y el nivel de su cienciagracias a la producción de armamentos sofisticados y de nuevas tecnologías. Finalmente,durante esta época se produce lo que Arturo Escobar llama la “invención del tercermundo”, convertido en espacio en disputa por las dos grandes potencias. Estados Unidos,como representante del primer mundo, construyó al tercero como “tecnológicamenteatrasado” y la Unión Soviética, como cabeza del segundo, se preocupó por hacer énfasis enla pobreza de Asia, África y América Latina.En este contexto político las disciplinas comienzan a hiperespecializarse. Laespecialización fue impulsada en los campos de la alta tecnología y acompañada defenómenos tales como la llegada de los primeros cohetes a la luna, la construcción de labomba nuclear, la producción de computadores, etc. El desarrollo, en disputa, fue medidopor los avances científicos y tecnológicos de cada país, lo cual hizo que las nacionesempezaran a invertir gran parte del presupuesto en investigaciones principalmente deciencias naturales y de nuevas tecnologías. Esta fomentó una separación aguda entre lashumanidades, las artes, las ciencias sociales y las naturales. La relación entre lahiperespecialización con la ilusión de la objetividad científica cortó la posibilidad decomprender el conocimiento como producto de contextos económicos, políticos,ideológicos e históricos determinados.Sin embargo, y también naciendo de un interés político, comienzan a aparecer hacia finalesde los años 60 las primeras críticas a la especialización del conocimiento a partir delmovimiento estudiantil francés y su rechazo de una educación orientada hacia elfortalecimiento de la industria armamentista. El Informe de la Comisión Gulbenkian señalaque por aquella misma época, los estudios regionales fueron uno de los eslabones quecondujeron a pensar los términos de pluridisciplinariedad e interdisciplinariedad comosinónimos útiles para nombrar la producción de conocimientos más abarcadores.Los años 70 representan el recrudecimiento de la guerra fría hasta que a finales de los 80 yla década de los 90, concluye la confrontación de las primeras potencias como producto de
  • 3. 3la caída del bloque socialista, tanto por cuestiones económicas como por conflictosideológicos al interior del sistema. El desplome del socialismo equivale a una poderosaperdida de fe en los grandes relatos políticos que se habían mantenido latentes durante laguerra. En este nuevo acontecer surgen una serie de discursos que ponen en duda laracionalidad del proyecto de la modernidad, la objetividad de la ciencia, la bondad de lasteorías desarrollistas entre otros tantos ejemplos.La noción de desarrollo, por otra parte, atraía estudiantes de los países del “tercer mundo”no sólo por razones económicas sino también ideológicas. La migración de profesionales aEuropa y Estados Unidos que luego retornaran a sus países de origen cambia las relacionesde saber, ya que establecen rupturas con los discursos hegemónicos que manejaban lasuniversidades más prestigiosas del mundo. Intelectuales como Hoggart, Said, Hall, yFoucault empiezan a construir cuerpos teóricos que visibilizan las relaciones entre elconocimiento y las luchas políticas de clase, género, raza, etnia y orientación sexual, lo cualrepresenta el reconocimiento por parte de las universidades de sectores sociales hasta esemomento “excluidos”.A nivel teórico - practico y como parte de un proceso de este proceso, las ciencias naturalesempiezan a incorporar las críticas que desde principios de siglo XX habían tenido en vilo laadjudicación de la categoría de ciencia a las ciencias sociales. Ideas tales como larelatividad, la incertidumbre y la indeterminación del conocimiento, fueron retomadas enlos 60 y 70 por los investigadores de las áreas de las ciencias naturales para salir de laencrucijada newtoniana, que aunque seguía produciendo modelos explicativos apropiadospara dar cuenta de ciertos sistemas naturales, no ofrecía respuestas a fenómenosconsiderados como complejos, inestables e irreversibles. En otras palabras, la físicanewtoniana, que había permitido explicar todos los elementos de los sistemas mecánicos,no podían dar cuenta de el comportamiento de los sistemas complejos. Los sistemascomplejos no son resultado de la ley de causa y el efecto, sino son parte de procesos queestán en movimiento y que sólo pueden ser predecibles en tanto probabilidad. El conceptode complejidad es fundamental porque de él se origina la noción de transdisciplinariedad.
  • 4. 4La idea de complejidad quiere decir que los sistemas están configurados por subsistemasque interactúan entre ellos, cada uno generando sus propias formas de organización. Lainteracción, por lo tanto, depende de la dinámica particular de los subsistemas; y uncambio en éstos puede transformar el tipo de consecuencias esperadas, lo cual dificulta laposibilidad de predecir hacia dónde van a evolucionar los hechos o los fenómenos. Porconsiguiente, la manera de calcular el futuro es por medio de la probabilidad. Eldescubrimiento de la incertidumbre viene de la mano con la idea de caos en tanto lossistemas en equilibrio y regulares son mínimos con respecto a aquellos en los que esimposible dar cuenta, con certeza sus evoluciones.La transdisciplinariedad basa sus reflexiones en el “descubrimiento” de la complejidadcomo punto de partida para comprender la realidad social contemporánea. Para tal fin, laprimera gran frontera que pretende superar la transdisciplinariedad es aquella que separa elconocimiento en disciplinas autocontenidas, que cuentan con métodos, objetos de estudios,problemas de investigación, preguntas fundamentales y marcos teóricos que cambian oevolucionan sólo a partir de ellos mismas y dentro de las construcciones históricas que hanestablecido los límites de cada una de las disciplinas. En ese sentido, la transdiciplinariedadbusca que los investigadores transciendan los límites de sus propias disciplinas entablandovínculos con otros conocimientos. La idea de trascender las disciplinas se impone, de esaforma, como un imperativo necesario para comprender las realidades complejas del mundocontemporáneo.La apuesta por la transdisciplinariedad visibiliza otro gran problema contemporáneo que esla separación entre las llamadas “tres culturas”. Por tal motivo, la Carta de laTransdisciplinariedad, (1994) se opone profundamente a la separación de las tres culturas,ya que solamente a través de los diálogos entre saberes y más allá de ellos puedentransformarse las mentalidades.Para algunos representantes del pensamiento complejo la transdisciplinariedad, busca quesu producción intelectual trascienda las disciplinas, no en cuanto a método u objeto, sino
  • 5. 5ante todo como interpretaciones y significados construidos a partir del intercambio y lanegociación entre diversas formas de concebir la realidad. Como bien lo afirma Nicolescu: “La transdisciplinariedad por su parte concierne, como lo indica el prefijo "trans", a lo que simultáneamente es entre las disciplinas a través de las diferentes disciplinas y más allá de toda disciplina. Su finalidad es la comprensión del mundo presente” (Nicolescu, 2002: 1).La apuesta transdisciplinar es ante todo una posición ética, y es en ese sentido que nosparece importante retomarla, ya que favorece la comprensión de los estudios culturales. LaCarta de la transdisciplinariedad arguye que una mirada coherente del mundocontemporáneo requiere contemplar al ser humano en sus dimensiones sociales,geopolíticas, económicas, psicológicas, biológicas, históricas, artísticas e ideológicas; a lassociedades desde una visión planetaria y global; y a los saberes no desde la lógica de laeficacia sino desde su importancia en la construcción material y espiritual de la especiehumana. De este modo, la transdisciplinariedad podría contribuir a que la cienciaoccidental relativice su propio lugar de enunciación y abandone el modelo epistémico queel filósofo Santiago Castro Gómez ha denominado “La hybris del punto cero”: Me refiero a una forma de conocimiento humano que eleva pretensiones de objetividad y cientificidad partiendo del presupuesto de que el observador no forma parte de lo observado. Esta pretensión puede ser comparada con el pecado de la hybris, del cual hablaban los griegos, cuando los hombres querían, con arrogancia, elevarse al estatuto de dioses. Ubicarse en el punto cero equivale a tener el poder de un Deus absconditus que puede ver sin ser visto, es decir que puede observar el mundo sin tener que dar cuenta a nadie, ni siquiera a sí mismo, de la legitimidad de tal observación. Equivale, por tanto, a instituir una visión del mundo reconocida como válida, universal, legítima y avalada por el Estado. Por ello, el punto cero es el del comienzo epistemológico absoluto, pero también el del control económico y social sobre el mundo […]. Desde la perspectiva del punto cero, todos los conocimientos humanos quedan ordenados en una escala epistemológica que va desde lo tradicional hasta lo moderno. Estamos frente a una estrategia epistémica de dominio que, como sabemos, todavía continúa vigente (Castro-Gómez, 2005a: 63).Según el Reporte de la Comisión Gulbenkian, los estudios culturales son un buen ejemplodel modo en que los saberes académicos pueden empezar a “descender del punto cero”, yaque han atravesando las fronteras entre las distintas disciplinas de las ciencias sociales yentre éstas y las humanidades. Pero podríamos agregarle al informe Gulbenkian que losestudios culturales replantean además la separación entre economía y cultura y entre podery conocimiento, en la medida que la producción de conocimiento es para los estudios
  • 6. 6culturales un mecanismo de intervención en la forma como se significa y se construyen lasrealidades sociales. En efecto, desde que los estudios culturales aparecen por primera vezcon ese nombre empiezan a configurarse como un campo de unión de diversos proyectosde interpretación ligados y conectados por el ánimo de intervenir de forma crítica y políticaen la cultura, entendida ésta como un “campo de batalla”.Los estudios culturales se nombran como un campo postdisciplinar, transdisciplinar y hastacontradisciplinar ya que critican el papel legitimador de las disciplinas, revisan la políticade las prácticas académicas e intentan generar un espacio autocrítico y autoreflexivo.Según Stuart Hall, los estudios culturales están destinados a refundarse constantemente, yaque cada región en la cuál se han institucionalizado ha contribuido a construir un origenmúltiple tanto temporal como discursivo que se ha alimentado de los contextos sociales,históricos y culturales propios de cada una de las geografías. Sí desbordamos el sentidoinmediato de esta posición podemos pensar la refundación de los estudios culturales comouna fuente inagotable de nuevas preguntas alrededor de las relaciones de poder, de losactos de resistencia, de las ideologías dominantes y de la construcción de significadossociales..Los estudios culturales se entienden a sí mismos como practica, es decir como “un modode hacer o una forma de actuar, una estrategia de intervención teórico discursiva queselecciona sus instrumentos críticos en función de la coyuntura de signos que se proponeanalizar y desmontar” (Richard, 1998: 118). Lo cual significa que no se limitan a un marcoteórico determinado o a una metodología y objeto de estudio definidos para elaborar susinvestigaciones, sino que por el contrario intentan apropiarse de diferentes camposdiscursivos para dar respuestas a sus propios campos de indagación y a su interés deintervenir en la realidad. Para los estudios culturales, “intervenir” significa realizar untrabajo crítico a partir del cual se intenta desmontar y rearticular los discursos hegemónicospara darles nuevos sentidos. Por consiguiente, la trasdisciplinariedad de los estudiosculturales estimula la conexión de diferentes mundos teóricos y la vinculación ético-política entre estos y los saberes sometidos.
  • 7. 72. La Javeriana y los Estudios Culturales. En esta parte, intentaremos mostrar cómo se hadado la institucionalización de los estudios culturales en Colombia, tomando como ejemplola creación del primer programa académico de estudios culturales en el país, apoyado porla facultad de Ciencias Sociales y el Instituto Pensar de la Universidad Javeriana. Para ellointentaremos relatar algunos aspectos que le dieron cuerpo ético y político a la práctica delos estudios culturales de la Javeriana, teniendo en cuenta que este campo de intervenciónno es un modelo que se repite en el mundo sino que encuentra su especificidad según lasprácticas académicas e intelectuales de las distintas regiones del planeta.Los estudios culturales llegan a Colombia apenas hacia finales de los años 90 (Castro-Gómez, 2005c). En esa década, una serie de autores latinoamericanos comienzan a sertenidos en cuenta por distintas instituciones académicas y estatales del país para pensar lacultura en Colombia. Coincide este interés por los estudios culturales con la apertura delMinisterio de Cultura durante la presidencia de Ernesto Samper. Con ese contexto político,el recién creado Ministerio de Cultura, se reúne con otras instituciones para organizarvarios eventos sobre estudios culturales, del cual resultaron una serie de publicaciones entorno a los temas de la cultura nacional, en la cual se miraba la relación entre economía ycultura.Los estudios culturales, por lo tanto, irrumpen en Colombia interviniendo directamentedesde discursos teóricos en las reflexiones políticas que se dan en torno a la cultura de unpaís declarado desde la constitución de 1990 como pluriétnico y multicultural. Lo quesignifica que los estudios culturales llegaron a Colombia en contextos institucionales quepermitían desvanecer la tajante línea entre conocimiento académico y estrategias políticas;con lo cual consiguen salir de los recintos universitarios pero sin renunciar a los discursosteóricos formulados por la academia. Es así como los aportes de los intelectualeslatinoamericanos giraron en esos encuentros alrededor de temas como las identidadesculturales en épocas de globalización, la relación entre economía y cultura y la ampliaciónmisma del significado del término cultura, ya que este dejó de pensarse sólo desde laantropología y las humanidades, para convertirse en un eje fundamental para reflexionar
  • 8. 8las sociedades capitalistas contemporáneas. Los estudios culturales consideran que elcapitalismo actual se constituye y reproduce a partir de ofertas culturales; traducidas comoconsumo y creación de formas simbólicas e imaginarios que determinan las relacioneshumanas, políticas, económicas y científicas.Paralelo a este proceso de irrupción de los estudios culturales en Colombia, la UniversidadJaveriana reinaugura en 1998 el Instituto de Estudios Sociales y Culturales “Pensar”, quecumple funciones diferentes a las de las facultades y departamentos, ya que su naturalezaes definida a partir de la resolución e investigación de problemas que requieren untratamiento interdisciplinario, o sea en el que confluyen distintas disciplinas. El institutoPensar comienza sus nuevas funciones estando de rector el padre Gerardo RemolinaVargas, quien aparte de reafirmar su carácter interdisciplinar y transdisciplinar, le confierea Pensar el compromiso de crear una red nacional e internacional de investigadores que fueconsolidándose rápidamente en los años posteriores a la fundación del Instituto.El Instituto Pensar se formó inicialmente con investigadores provenientes de distintasdisciplinas de las ciencias sociales. Los miembros de este equipo multidisciplinario habíanrealizado sus maestrías y doctorados en el exterior bajo el clima de los debatesposestructuralistas franceses de la década de los 90, lo que propició que los estudiosculturales, y específicamente los estudios poscoloniales, adquirieran una relevanciafundamental en las reflexiones iniciales del Instituto (Castro-Gómez, 2005c: 7). Lasreflexiones de Pensar orientadas desde las teorías poscoloniales dieron como resultadoinicial la publicación de un libro titulado Pensar (en) los intersticios. Teoría y práctica dela crítica poscolonial (1999), así como la organización del evento internacional Lareestructuración de las ciencias en los países andinos, llevado a cabo en octubre delmismo año.Tanto la publicación como el encuentro se hicieron con el objetivo de reflexionar sobre lamisión de las ciencias sociales latinoamericanas en un contexto marcado por laglobalización y la crisis de los paradigmas modernos. Este tema ha sido recurrente dentro
  • 9. 9del instituto e indudablemente fue muy importante para la academia colombiana, que paraesa época ya empezaba a reflexionar sobre sus propias prácticas intelectuales y la relaciónde estas con la crisis de los estados nacionales (Gnecco, 1999 y 1998).Dentro de las ponencias producidas en dicho encuentro y escritas para el libro Lareestructuración de las ciencias en América Latina retornaron las discusiones entre ética,conocimiento y política que habían sido despojadas de su importancia por algunasdisciplinas académicas de Colombia en aras de producir la ilusión de objetividad ycientificidad del conocimiento. Durante los años 60 y 70 el discurso de la objetividad yciencia había funcionado como argumento en contra de la intelectualidad militante de cortemarxista (Hoyos Vásquez, 2000). El ejercicio de empezar a concebir la relación entrepolítica, ética y conocimiento más allá de las confrontaciones clásicas del capitalismocontra el comunismo, imprimió otra de las marcas con las cuales puede pensarse laintroducción de los estudios culturales en el ámbito académico colombiano. Como parte dela memoria de este encuentro aparece también el paradigma de la transdiciplinariedad,liberando, inicialmente, a las ciencias sociales de la condena en la cuál se le prohibíadiscutir temas relacionados con la economía. En este sentido el capitalismo y laglobalización contemporánea aparecieron siendo hablados desde la cultura, como motorfundamental para establecer los ejercicios de intercambio, consumo, producción y valortanto de objetos materiales como simbólicos (Barbero, 2005).En el año 2001, la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Javeriana y el InstitutoPensar organizan el Diplomado Estudios culturales latinoamericanos. El evento tiene unaacogida muy buena en el medio académico nacional. Los temas giraron en torno a cómopensar la cultura políticamente y a repensar la identidad en América Latina cuando ésta esatravesada por productos como las telenovelas, por luchas como las de los movimientossociales y por procesos globales en los que se imponen formas económicas y jurídicashegemónicas. El éxito del diplomado, sumado al reconocimiento del grupo deinvestigación “Estudios Culturales” como grupo de excelencia por Colciencias, sirvieron
  • 10. 10de preámbulo para proponer la creación de un programa de posgrado en estudiosculturales, como estrategia para divulgar, este campo emergente en el país.La propuesta de un posgrado en estudios culturales comienza en el año 2000 con una seriede debates y reuniones. En esas reuniones empieza a estructurarse ya el tipo de estudiosculturales que se pretende enseñar en la Universidad Javeriana. Los estudios culturales sonvistos como una red teórica flexible, abierta y a la espera de nuevos enlaces, que no tienenun modelo curricular que sea exportable. Por esta razón, el énfasis y el programa que secomenzó a desarrollar para el posgrado obedecieron a un interés particular creado a partirde lectura sobre las necesidades y carencias mismas de la manera como la academiacolombiana piensa la sociedad en la que se haya inmersa. Los estudios culturales, por lotanto, y tal como lo sugieren los protocolos de dichos encuentros, son pensados como unaestrategia para ir llenando los vacíos epistémicos de la universidad.Dentro de las discusiones que propiciaron la creación del posgrado en estudios culturalesse propuso una nueva forma de pensar la cultura que resultaría fundamental para todo elproyecto. Esta definición se aleja de la visión humanística, o científica. La definición decultura que se propone desde el Instituto Pensar y desde los estudios culturales ingleses esaquella que rompe con estas restricciones e incluye cuestiones tales como el consumocultural, las políticas culturales y los imaginarios difundidos por los medios decomunicación. La cultura vista desde está vertiente responde al paradigma en el cual todaconstrucción teórica es al mismo tiempo cultural, o sea produce formas de construcción yejecución de la realidad. Con este giro en el significado y agenciamiento cultural sepropuso un programa que estableciera vínculos entre la política, la ética y la cultura y en elque se tuviera en cuenta el tipo de conocimientos producidos por los grupos subalternos.Esto con el fin de crear nuevas formas de significación que fracturen las maneras en quehan sido representados estos grupos y las relaciones de poder que se han estructurado entorno a ellos.
  • 11. 11La transdisciplinariedad, en consecuencia, se vuelve una propuesta central de los estudiosculturales en la Javeriana porque invita a comprender de forma compleja la realidad y aabrir las puertas de las disciplinas para empezar a construir redes y alianzas entre ellas.Finalmente, y retomando los temas abiertos por las teorías poscoloniales, el posgrado enestudios culturales se propone como una reflexión sobre América Latina a partir de lacomprensión de los procesos de globalización que se hacen evidentes en la inserción deprogramas televisivos, del avance apresurado de las nuevas tecnologías y el internet, de laconstitución de aparatos jurídicos y económicos globales y de la reducción de poder de losestados nacionales. Las teorías poscoloniales explican cómo las construcciones de la“otredad” (como el orientalismo y el latinoamericanismo) conducen a fortalecer lasrelaciones asimétricas de poder en la sociedad mundial contemporánea. La colonizaciónactual ya no solo equivale al dominio de un territorio y al exterminio de una poblaciónindígena sino, sobre todo, a la generación de imaginarios universalistas en los cuales laspersonas se piensan a sí mismas como necesitadas de consumo, de bienestar y de progreso.Es el capitalismo mismo el que ha colonizado tanto a los antiguos países colonizadorescomo a los colonizados (Castro-Gómez, Guardiola, Millán de Benavides, 1999: I-III).Fue el decano de la facultad de ciencias sociales quien recogió todas estas inquietudes ytomó la iniciativa para montar una especialización en estudios culturales ofrecida comoposgrado de la facultad. Es así como en agosto del 2002 y bajo la dirección de SantiagoCastro se abre la especialización con un programa en el cual se incluían asignaturas comotransdisciplinariedad, introducción a los estudios culturales, nuevas tecnologías; procesosde subjetivación, fronteras lingüísticas, raciales y sexuales, movimientos sociales;economía y cultura, entre otras. La rápida acogida de la especialización por parte deprofesionales de distintas áreas de las ciencias sociales, las humanidades y las artes ha sidouna garantía para que el programa busque convertirse en maestría. Los estudios culturalesen la Universidad Javeriana han dado luces sobre la necesidad y posibilidad de abrirprogramas de teorías contemporáneas en ciencias sociales con una tendencia claramentetransdisciplinaria.
  • 12. 123. Consideraciones finales. A pesar de todos los logros anteriormente señalados, lainstitucionalización de los estudios culturales en Colombia, tal como se ha venido dandohasta el momento, revela numerosos problemas: 1) La insuficiencia de los diálogos entredisciplinas, especialmente con las ciencias exactas y la económica. 2) La insuficiencia delos n diálogos entre saberes. 3) Los estudios culturales hablan mucho de la importancia delas nuevas tecnologías en la creación de los imaginarios globales, pero en la prácticasiguen aferrados a la hegemonía del libro y de la letra establecida por la modernidad.Finalmente el acto ético y político al que nos hemos referido al comienzo de este textoinvita a atravesar las fronteras disciplinares y culturales, pero no para negarlas sino paraconstruir formas diferentes de significar la realidad, a partir de la elaboración de unpensamiento complejo que muestre las relaciones e interacciones que nos hacen miembrosde múltiples comunidades y de la comunidad planetaria.
  • 13. 13BibliografíaBarbero, Jesús Martín. 2005. “Transdisciplinariedad: notas para un mapa de susencrucijadas cognitivas y sus conflictos culturales”. En: http://www.debate-cultural.org.ve/JesusMartinBarbero2.htmCasttels, Manuel. 1998. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Madrid:Alianza editorial.Castro-Gómez, Santiago (ed.). 2000. La reestructuración de las ciencias sociales enAmérica Latina. Bogotá: CEJA / Instituto Pensar.Castro-Gómez, Santiago. 2002. “Historicidad de los saberes, estudios culturales ytransdiciplinariedad”. En: Alberto Flórez-Malagón y Carmen Millán de Benavides (eds.).Desafíos de la transdiciplinariedad. Bogotá: CEJA / Instituto PensarCastro-Gómez, Santiago. 2005a. La poscolonialidad explicada a los niños. Popayán:Universidad del Cauca / Instituto Pensar (colección jigra de letras).Castro-Gómez, Santiago. 2005b. “Decolonizar la universidad. La hybris del punto cero y eldiálogo de saberes” (Manuscrito inédito)Castro-Gómez, Santiago. 2005c. “Los estudios culturales en Colombia”. En: RevistaJaveriana. Número 720, tomo 141, Noviembre-Diciembre de 2005, pp. 6-7.Capra, Fritjof. 2000. La trama de la vida. Una nueva perspectiva de los sistemas vivos.Barcelona: Anagrama.“Carta de la transdisciplinariedad”. Convento de La Rábida, Noviembre de 1994. En:http://www.filosofia.org/cod/c1994tra.htmDerrida, Jacques. 1998. La deconstrucción en las fronteras de la filosofía: la retirada de lametáfora. Barcelona: Paidos Iberica.Escobar, Arturo. 1996. La invención del Tercer Mundo. Construcción y deconstrucción deldesarrollo. Bogotá: Grupo Editorial Norma.Foucault, Michel. 1970. La arqueología del saber. Madrid: Siglo XXI.Foucault, Michel. 2000. Defender la sociedad. México: Fondo de Cultura Económica.García Canclini, Néstor. 1990. Culturas híbridas. Estrategias para entrar y salir de lamodernidad. México: Grijalbo.
  • 14. 14GNECCO, Cristóbal. “Praxis científica en la periferia: notas para una historia social de laarqueología colombiana”. 1999. (Inédito).GNECCO, Cristóbal. El pasado multivocal: Una cartografía poscolonial de laarqueología. Departamento de antropología. Universidad del Cauca. 1998.Hall, Stuart. 1994. “Estudios Culturales: Dos Paradigmas”. En: Revista Causas y azares, Nº1. Traducción de Mirko Lauer.Hoyos Vásquez, Guillermo. 2000. “¿Tiene patria la razón? Los compromisos sociales deuna filosofía que piensa en español”. En: Santiago Castro-Gómez (ed.). La reestructuraciónde las ciencias sociales en América Latina. Bogotá: CEJA / Instituto Pensar.Lyotard, Jean-Francois. 1990. La condición postmoderna. Informe sobre el saber. México:Ediciones Rei.Maffesoli, Michel. 1997. Elogio de la razón sensible. Una visión intuitiva del mundocontemporáneo. Barcelona: PaidosMartínez Míguelez, Miguel. 2002. El paradigma emergente. Hacia una nueva teoría de laracionalidad científica. México: Editorial TrillasMatínez Míguelez, Miguel. “Transdiciplinariedad un enfoque para la complejidad delmundo”. En: http://www.concienciactiva.orgMorin, Edgar. 2000. Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Bogotá:ICFESNicolescu, Basabab. 2002. Manifesto of Transdisciplinarity. Albany: State University ofNew YorkOrientaciones Universitarias. Pontificia Universidad Javeriana. Bogotá, 1999.Pontificia Universidad Javeriana. 1992. “Documento de Unidades Académicas”.“Protocolo número 1. Estudios culturales”. 2000. Instituto de Estudios Sociales y CulturalesPensar.“Protocolo número 4. Estudios culturales”. 2000. Instituto de Estudios Sociales y CulturalesPensar“Protocolo número 5. Estudios culturales”. 2000. Instituto de Estudios Sociales y CulturalesPensar.
  • 15. 15Remolina Vargas, Gerardo. 1999. “La responsabilidad social de la universidad frente a laproblemática del país”. En: Orientaciones Universitarias Num. 24, Pontificia UniversidadJaveriana, pp. 7-20Richard, Nelly. 1998. “Antidisciplina, transdisciplina y redisciplinamientos del saber”. En:Revista de Estudios Sociales, Número 1. Universidad de los Andes/Fundación Social. pp.118-123.Vattimo, Gianni. 1996. La sociedad transparente. Barcelona: Paidos Iberica.Wallerstein, Immanuel. 1998. Abrir las ciencias sociales. Reporte de la ComisiónGulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales. México: Siglo Veintiuno.