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SERIE Nº I - EL DERECHO ORIGINARIO DEL MERCOSUR - ADRIANA DREYZIN DE KLOR, ALEJANDRO DANIEL PEROTTI - ISBN-9789872494195
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SERIE Nº I - EL DERECHO ORIGINARIO DEL MERCOSUR - ADRIANA DREYZIN DE KLOR, ALEJANDRO DANIEL PEROTTI - ISBN-9789872494195

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  • 1. ADRIANA DREYZIN DE KLOR ALEJANDRO DANIEL PEROTTI SERIE No IEL DERECHO ORIGINARIO DEL MERCOSUR 1a edición - 2011 Marcial Pons BUENOS AIRES | MADRID | BARCELONA 2011
  • 2. Perotti, Alejandro D. El derecho originario del Mercosur / Alejandro D. Perotti y Adriana Dreyzin de Klor. - 1a ed. - Buenos Aires : Marcial Pons Argentina, 2011. 112 p. ; 21x14 cm. ISBN 978-987-1775-02-6 1. Derecho Internacional. I. Dreyzin de Klor, Adriana II. Título CDD 341 Fecha de catalogación: 04/03/2011 Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares del «Copy-right», bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de estaobra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamientoinformático, y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos. Queda hecho el depósito que establece la ley 11.723.© Marcial Pons Argentina S.A. Av. Córdoba 807, 5º piso A (C1054AAH) C.A.B.A Argentina (54 11) 4311-9924 ISBN: 978-987-1775-02-6 Fotocomposición: JOSUR TRATAMIENTO DE TEXTOS, S. L. Impresión: Verlap S.A. Comandante Spurr, 653 Avellaneda (Provincia de Buenos Aires)
  • 3. ÍNDICE GENERAL Pág.Abreviaturas ............................................................................... 9Nota preliminar .......................................................................... 11 CONTENIDO§ 1. Tratado de Asunción ........................................................ 19§ 2. Protocolo de Ouro Preto ................................................... 33§ 3. Declaración Presidencial sobre Compromiso Democrá- tico en el MERCOSUR – Adhesión de Bolivia y Chile.... 43§ 4. Protocolo de Ushuaia ........................................................ 47§ 5. Declaración Sociolaboral del MERCOSUR ..................... 51§ 6. Protocolo de Olivos ........................................................... 59§ 7. Protocolo de Asunción (Derechos humanos) .................. 73§ 8. Protocolo Constitutivo del Parlamento del MERCOSUR. 77§ 9. Protocolo de Adhesión de Venezuela ............................... 87§ 10. Protocolo Modificatorio del Protocolo de Olivos............ 105§ 11. Acta de Compromiso de Venezuela (Protocolo Modifica- torio del Protocolo de Olivos)........................................... 109§ 12. Acta de Adhesión de Venezuela (Adhesión al MERCO- SUR) ................................................................................... 111
  • 4. ABREVIATURASBO Boletín Oficial, ArgentinaDLG Decreto Legislativo, BrasilGO Gaceta Oficial, VenezuelaDO Diario Oficial, UruguayDOU Diário Oficial da União, BrasilSM Secretaría del MERCOSUR
  • 5. NOTA PRELIMINARI. INTRODUCCIÓN El año 1991 pasará a la historia de Argentina, Brasil, Paraguayy Uruguay, no solamente como un año más en el devenir de estospaíses, sino que se recordará como un verdadero punto de infle-xión de sus respectivas historias a nivel internacional. La razónpor la que efectuamos una afirmación tan contundente encuentrasustento en el hecho que tuvo lugar el 26 de marzo de ese año,cuando dichos Estados deciden firmar en la ciudad de Asunción,República del Paraguay, el Tratado homónimo que obra de plata-forma de lanzamiento de un proyecto desafiante cual es la crea-ción de un mercado común. No puede resultar ajeno a cualquier análisis, que este Tratadofue aprobado legislativamente y ratificado por los cuatro Estadosen un tiempo record de siete meses, lo cual demuestra el amplioconsenso político con que contó. Ciertamente, no es la signatura del Tratado de Asunción la queda origen al MERCOSUR, aunque es éste el instrumento jurídicoque plasma normativamente el compromiso asumido por losEstados a partir de las relaciones dinamizadas desde mediados dela década de los ochenta. Estas relaciones, que se reinician en pri-mer lugar entre Argentina y Brasil, se extienden pocos años mástarde a Paraguay y Uruguay, en oportunidad de instalarse la demo-cracia en estos países. Varios son los motivos que actúan como disparadores del nue-vo posicionamiento internacional que asume el subcontinente.Frente al hecho comprobado de la incapacidad de los Estados paraproyectarse hacia el siglo XXI actuando en forma unilateral, y antela meridiana conciencia de la imposibilidad de mantener princi-pios de autosuficiencia en un mundo globalizado, no sorprende laactitud asumida por los gobiernos, que valiéndose de los instru-
  • 6. 12 ADRIANA DREYZIN DE KLOR / ALEJANDRO DANIEL PEROTTImentos que la Asociación Latinoamericana de Integración (ALA-DI) provee a los Estados miembros, optan por encauzar sus rela-ciones a través de la unión regional. Los modelos de asociación económica reflejaban que tanto enel ámbito comercial, económico, político y social, eran una alter-nativa significativa para insertarse en el camino del desarrollo eco-nómico; más aún, se sostenía que sólo a través de las uniones re-gionales se podría movilizar la economía y las relacionesinternacionales entre los países que tenían además varias ventajasalentadoras. Compartían historias, culturas, modelos sociales yuna vinculación profunda que de algún modo obraba como unpunto de partida sólido sobre el cual bien podría construirse unproceso de complementación económica. Además en la última década del siglo pasado no pasaban inad-vertidos en la región, los resultados que se producían al amparodel modelo paradigmático de integración regional, esto es, lasComunidades Europeas. Enrolarse en la tendencia predominante,hacía pensar que era el camino para el crecimiento y desenvolvi-miento de los pueblos, y así se plasmó en el Tratado de Asunciónal señalar como objetivo «el desarrollo económico con justicia so-cial» para contribuir al «fin de mejorar las condiciones de vida desus habitantes»; todo ello, reafirmando dichos Estados, «su volun-tad política de dejar establecidas las bases para una unión cada vezmás estrecha entre sus pueblos». Por otro lado, el afán de fortalecer las democracias incipientesen la subregión también fue un hecho convocante y la integraciónregional se esgrimió como una herramienta garantista que mos-traba, desde su propia esencia, la relevancia asignada a la defen-sa acérrima de esta forma de gobierno. La democracia recupera-da se alzaba como un claro vértice cuyo haz iluminaba la vigenciade las libertades fundamentales en los países que se adherían alproyecto común 1. Pese a tan sólidos argumentos, no ignoramos los vaivenes quecaracterizan al MERCOSUR en su devenir, empero, con la convic- 1 En este orden de ideas es importante destacar la importancia que tuvo elMERCOSUR cuando evitó que triunfe un golpe de Estado en Paraguay (1998).Asimismo, durante los días en que escribimos estas páginas se está desarrollan-do en Chile la reunión convocada por la Presidente Bachelet, quien se encuen-tra ejerciendo la Presidencia de UNASUR, en aras de proteger la democracia enBolivia. Los EP (Estados Partes) de MERCOSUR junto con los EstadosAsociados se han pronunciado de forma unánime a favor de la causa que losreúne, acentuando el rol que los bloques subregionales ejercen en defensa de lademocracia. Argentina, 15 de septiembre de 2008.
  • 7. SERIE Nº I. EL DERECHO ORIGINARIO DEL MERCOSUR 13ción de que esta actitud un tanto pendular no implica bajo ningúnpunto de vista la posibilidad de un retorno a la unilateralidad, esque nos planteamos el desafío de trabajar en esta sistematizaciónde Derecho del MERCOSUR. En este sentido, no puede olvidarse—so pena de no comprender lo que un proyecto de estas caracte-rísticas significa— que todo proceso de integración, de cierta pro-fundidad, tiene como una de sus notas esenciales, su desarrollo di-námico, de constantes cambios, con los progresos y contratiemposque ello implica. Nuestro propósito es contribuir con los operadores jurídicos yeconómicos —esto es, los profesionales del Derecho que de formapermanente deben acudir a las fuentes jurídicas del MERCOSURen su calidad de aplicadores, o basarse en las mismas a la hora deargumentar en defensa de sus intereses— por un lado, en tanto quepor el otro, nos moviliza profundamente brindar a los estudiantesde grado y de posgrado instrumentos que coadyuven a su forma-ción, a sabiendas que se torna imprescindible el análisis del dere-cho en un escenario internacional caracterizado por la coexisten-cia de bloques regionales cada vez más vinculados a actividadesdirectamente relacionadas con el quehacer del ciudadano y losagentes económicos.II. METODOLOGÍA DE LA SISTEMATIZACIÓN A fin de cumplir con el propósito que nos guía —cual es, pro-porcionar una sistematización ágil, eficaz y que coadyuve a facili-tar la consulta del Derecho mercosureño— nos decidimos por pla-nificar la clasificación de las fuentes legales del MERCOSUR bajodos criterios: 1) Derecho originario y Derecho derivado 2. 2) Ordenación temática. Dada la imposibilidad de incluir el universo de normas que ha-cen a nuestra planificación —que lejos está de comprender toda lanormativa mercosureña— congregamos en esta primera entrega,los instrumentos originarios de MERCOSUR. No podemos dejar de referirnos a los tópicos que obran de lí-mite a nuestro trabajo. Somos juristas, interesados especialmente 2 Las fuentes jurídicas se incorporan atendiendo a un orden cronológico,pero sin que ello vaya en desmedro de conocer con facilidad las normas que lasrefieren o completan. A tal fin se incluyen las concordancias y complementacio-nes correspondientes.
  • 8. 14 ADRIANA DREYZIN DE KLOR / ALEJANDRO DANIEL PEROTTIen el desarrollo legal, institucional, estructural y jurisdiccional delproceso de integración; en consecuencia la labor que desarrolla-mos halla su limitación en las aristas mencionadas.1. Derecho originario ¿Qué es Derecho originario en el proceso de integración? La fuentes jurídicas que integran este conjunto normativo noson solamente los instrumentos por los que se da origen jurídica-mente al bloque, sino que son considerados dentro de esta catego-ría todos aquellos que implican cambios sustanciales de carácterestructural, a saber, aquellos que establecen los órganos que co-mandan el esquema subregional, que determinan el sistema de so-lución de controversias, que establecen la cláusula democrática,que abordan los derechos humanos y su contextualización, o queefectúan modificaciones a estos temas que son sustancia y esen-cia del proceso de integración. Otras de las notas que caracterizan al plexo normativo origi-nario es su jerarquía respecto del resto de normas que hacenparte del ordenamiento mercosureño. Por tal razón, estas nor-mas de segunda categoría, necesariamente, deberán encontraren las de naturaleza originaria la causa de su validez. De estasuerte no está demás ratificar que el Derecho originario debe serobservado y respetado por el Derecho derivado, so pena de su in-validez.2. Derecho derivado ¿Qué es Derecho derivado en el proceso de integración? Como correlato a lo mencionado precedentemente, existe tam-bién el Derecho derivado, que está constituido por el conjunto denormas dictadas por las instituciones que actúan en el marco delproceso de integración, las cuales derivan sus competencias, enprimer lugar, de las disposiciones del Derecho originario. Este Derecho, en tanto subordinado al de naturaleza origina-ria, se ubica respecto de éste en una jerarquía inferior. Por lo di-cho, el Derecho derivado debe ser ajustado en su contenido a loprescripto por el Derecho originario. Si bien todo lo afirmado resultaría de fácil aplicación prácti-ca, el sistema normativo del MERCOSUR contiene algunas situa-ciones que merecen especial atención.
  • 9. SERIE Nº I. EL DERECHO ORIGINARIO DEL MERCOSUR 15 En primer lugar, existen normas de Derecho originario que hansido aprobadas por disposiciones del Derecho derivado; elProtocolo de Brasilia para la solución de controversias3 —aproba-do por Decisión Nº 01/914 del Consejo del Mercado Común5—, elProtocolo de Asunción sobre Compromiso con la Promoción yProtección de los Derechos Humanos del MERCOSUR —DecisiónCMC Nº 17/05— y el Protocolo Constitutivo del Parlamento delMERCOSUR —Decisión CMC Nº 23/05— son claros ejemplos eneste sentido. Por otro lado, existen normas del MERCOSUR, aprobadascomo «protocolos» o «acuerdos», que no forman parte del Dere-cho originario, y a pesar de conformar el Derecho derivado, en elámbito de éste, se benefician de una estatura normativa superior.En este sentido, podría hablarse de un Derecho derivado de pri-mer rango y otro de segundo rango. Entre los primeros cabría ci-tar el Protocolo de Cooperación y Asistencia Jurisdiccional enMateria Civil, Comercial, Laboral y Administrativa («Protocolo deLas Leñas», Decisión CMC Nº 05/92), el Protocolo de MedidasCautelares —Decisión CMC Nº 27/94—, el Protocolo de Monte-video sobre el Comercio de Servicios del MERCOSUR —DecisiónCMC Nº 13/97—, los diversos Protocolos en materia de reconoci-miento de Títulos, de Transporte de Mercancías Peligrosas en elMERCOSUR —Decisión CMC Nº 02/94—, el Acuerdo Multilateralde Seguridad Social del Mercado Común del Sur —Decisión CMCNº 17/97—, el Acuerdo sobre Arbitraje Comercial en el MERCO-SUR —Decisión CMC Nº 03/94—, el Acuerdo sobre Extradiciónentre los Estados Partes del MERCOSUR —Decisión CMCNº 14/98— y el Acuerdo Marco sobre Medio Ambiente en el MER-COSUR —Decisión CMC Nº 02/01—, entre otros muchos. En este primer volumen de la «Serie temática del Derecho delMERCOSUR» nos interesa recoger —como se adelantara— los ins-trumentos que integran el Derecho originario, esto es: los tratadosy protocolos constitutivos del proceso mercosureño, siendo las en-tregas que tenemos previstas a fin de continuar con esta SerieTemática, las siguientes: 3 Con buen criterio, no ocurrió la mismo con su sucesor, el Protocolo deOlivos. 4 En adelante, las Decisiones del Consejo del Mercado Común se identifi-carán como «Decisión CMC Nº…». 5 Más aún, el Protocolo de Brasilia fue protocolizado en la ALADI, en elmarco del Acuerdo de Complementación Económica Nº 18 (que implica la pro-tocolización en la ALADI el Tratado de Asunción, excepto su capítulo I), como4º Protocolo Adicional (ACE-18/4), suscripto el 27/01/94.
  • 10. 16 ADRIANA DREYZIN DE KLOR / ALEJANDRO DANIEL PEROTTI — II «Vigencia e incorporación de las normas». — III «Sistema de solución de controversias del MERCO-SUR». — IV «La jurisprudencia de los Tribunales del MERCOSUR». — V «Jueces nacionales y Derecho del MERCOSUR». — VI «Relaciones exteriores.» A los fines de llegar con este trabajo al público que lo hemosdirigido, contamos con el invalorable e incondicional apoyo de ladestacada editorial que aceptó nuestra propuesta. En efecto, el tra-bajo sale a la luz merced a Marcial Pons —representada en Argen-tina por Alejandro Altamirano y Alejandro Linares Luque––, paraquienes va nuestro profundo agradecimiento.

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