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Contexto

  1. 1. LA HISTORIA EN EL CONTEXTO DEL TURISMO WALTER ZÚÑIGA PORRAS 1. El turismo en el Perú.- La relación del turismo con la historia milenaria del Perú está sustentada en su valioso patrimonio arqueológico, testimonio de la civilización incaica y de culturas más antiguas o denominadas pre incas. Quienes están a la busca de culturas vivas, pueden encontrar aquí interesantes tradiciones y costumbres ancestrales; estudiadas por la antropología, la arqueología y la historia, riqueza que se manifiesta en las más de 3 mil fiestas que se realizan cada año, en el interior de nuestro país. En nuestra tradición turística debemos saber que, primero tenemos un turismo cultural o turismo histórico. Lo podemos ver en los logos turísticos o marcas turísticas como: “Donde la historia vive” y “Perú país de los Inkas” a partir del cual de diversificó incluso hacia otras áreas del turismo con: “Escápate de la rutina”, “Perú mucho gusto” y “”El Perú lo tiene todo”. Junto a estas manifestaciones culturales e históricas del Perú podemos también encontrar, su maravillosa y variada naturaleza, flora y fauna que posee en costa sierra y selva, deja encantados a quienes lo visitan. El Perú es un país con una impresionante biodiversidad, de las 117 zonas de vida identificadas en el planeta, Perú cuenta con 84 de ellas. A la búsqueda de estos espacios por las personas, se denomina hoy turismo ecológico. Un nuevo tipo de turismo se desarrolla entre quienes desean probar de su reconocida gastronomía sustentada en la historia, por otro lado, los interesados en la aventura y los deportes, tienen aquí todo lo necesario y escenarios al aire libre maravillosos. Esto es lo que se denomina turismo vivencial, y se debe a la gran hospitalidad de los peruanos. 2. Relación del turismo y la historia del Perú.- La historia del turismo en el Perú corre paralela al de nuestra historia y al desarrollo de esta industria en el mundo. La aparición del turismo interno se posibilitó por la expansión de los medios de comunicación terrestre (ferrocarril y carreteras) y por la consolidación de las clases medias asalariadas. Sin embargo, esta actividad no tuvo mayor peso en la vida económica del país hasta la década de los sesenta en que se dio la gran expansión del turismo de masas y comenzó a llegar un flujo de turistas provenientes de los países del primer mundo. Desde entonces ha sufrido fluctuaciones que van paralelas a los climas económico y político nacional e internacional. A partir de la década de los sesenta, el turismo ha adquirido una creciente presencia y relevancia en las políticas públicas. Se observa una tendencia hacia la institucionalización y formalización de esta actividad. La evolución de su importancia responde a los cambios globales de la industria turística y a las fluctuaciones en la concepción del papel del Estado en la economía. Estas han girado desde posiciones liberales en las cuales el Estado cumple un rol de facilitador de la inversión privada hasta el intervencionismo en el cual lidera el desarrollo. De este modo encontramos que los regímenes liberales dan mayor énfasis a la promoción y al incentivo de la inversión privada mientras que los regímenes populistas enfatizan la inversión en infraestructura. Sin embargo, puede decirse que a lo largo del siglo XX y el presente han predominado los regímenes liberales por lo que las políticas públicas se han concentrado mayormente en la promoción del producto “Perú” mientras que la inversión en infraestructura y en la puesta en valor del patrimonio material e inmaterial ha sido poca y dependiente de donaciones de la cooperación internacional o de la iniciativa privada.
  2. 2. El tipo de turismo que caracteriza al Perú como receptor de turistas extranjeros es el cultural o turismo basado en su historia. Sin embargo la tendencia a la diversificación de esta actividad lleva a que aparezcan modalidades cada vez más diversas tales como los turismos ecológico, étnico, gastronómico y rural. En consonancia, se observa que las políticas públicas de promoción del turismo se concentraron, hasta la década de los noventa en la promoción del Perú como destino histórico cultural mientras que a partir de las década de los noventa empieza a promocionar diversas variedades de turismo cultural y ecológico. Ello no debe llevarnos a descuidar el enorme potencial que significa el turismo cultural o histórico. La visión del patrimonio nacional que inspira las políticas públicas sobre turismo responde en gran medida al tipo de turismo que el Perú atrae. En consecuencia, enfatiza el pasado prehispánico, la diferencia cultural y la ecología. Puede decirse que esta industria tiende a crear y difundir una imagen exotista del patrimonio cultural peruano. Al respecto, resulta ilustrativo analizar la manera en que el Estado nacional define la posición de ciertas minorías étnicas o poblaciones campesinas que mantienen estilos de vida tradicionales para adecuarlas a las demandas del turismo internacional. En el Perú, las poblaciones rurales de la costa pueden asimilarse a sitios arqueológicos cercanos, a la historia y cultura y las poblaciones campesinas de la región andina y sus manifestaciones artísticas y culturales tienden a ser asimiladas al folclor, al pasado remoto o a las raíces de la cultura peruana, mientras que los grupos étnicos que habitan la Amazonía han empezado a ser vendidos en paquetes de turismo étnico o ecológico como «otros primitivos». Estas políticas expresan de manera gráfica las profundas fisuras de la sociedad peruana. Uno de los giros más importantes en las campañas turísticas actuales es el afán de revalorizar expresiones culturales antes vilipendiadas. La comida y el sabor, las expresiones del arte, de la historia y el lenguaje se presentan ahora como expresiones del ingenio y la creatividad de los peruanos. Así está en curso un proceso de recuperación del patrimonio cultural peruano liderado por las elites económicas y empresariales, que se coloca una de las grandes productoras de discursos sobre la identidad nacional. 3. Los principales lugares turísticos del Perú sustentados en la historia y la cultura.- Perú es un país privilegiado, no cabe duda, con muchos destinos turísticos para compartir: Arequipa, Cusco , Machupicchu, Nazca, Puno, Ica y la capital Lima, son algunos de ellos. Cusco y Machu Picchu, Los principales destinos turísticos del Perú. Cusco principal destino turístico del Perú, ofrece a sus visitantes una experiencia única. Cusco está rodeado de impresionantes restos arqueológicos, lo más impresionante es la Ciudadela de Machu Picchu. Pueblos con cultura viva ubicados en el Valle Sagrado: Pisac, Calca, Yucay, Ollantaytambo, Urubamba, Chinchero , las salinas de Maras y los andenes de Moray, mantienen vivas sus tradiciones y costumbres ancestrales. En el 2007 Machu Picchu fue considerada una de las siete nuevas maravillas del mundo. El año 2011 se celebró el centenario de su descubrimiento por Hiram Bingham. A Machu Picchu se puede llegar en tren o atravesando el Camino Inca. Arequipa, Turismo en Arequipa Perú La ciudad de Arequipa una ciudad llena de historia es también llamada la Ciudad Blanca por sus bellas y tradicionales edificaciones de sillar, cuenta con uno de los más bellos centros históricos del continente, otro de sus atractivos principales es El Convento de Santa Catalina. Arequipa tiene una extensa campiña y maravillosos paisajes naturales, como el Cañón del Colca y el Cañón de Cotahuasi donde se esconden valiosos tesoros pictográficos en sus iglesias.
  3. 3. Lima, La capital del Perú Lima la capital del Perú va creciendo como una gran metrópoli, complementada con la riqueza de su historia y tradición. Imperdible visitar el centro histórico de Lima, también sus: casonas, iglesias, museos, barrios como: Barranco, Miraflores, San Isidro, el museo de Pueblo Libre y los Barrios Altos. Conocer Caral, la procesión del Señor de los Milagros. Ica y Nazca, historia y naturaleza en el Perú Visitar la Huacachina, un oasis en el desierto y disfrutar la ruta del pisco. Visitar Paracas Pisco, Chincha, Wakama y Topara. Muy cerca puede visitar la enigmática Nazca y sobrevolar sus misteriosas líneas, estudiadas por Maria Reiche, descubrir la cultura Nazca en Cahuachi y Cantalloc. Puno, Turismo en Puno y el Lago Titicaca Puno ubicado a orillas de una maravilla de la naturaleza como el Lago Titicaca. Puno poseedor de una milenaria historia Pukara y Tiahuanaco. Puno es inmensamente rica en danzas, música, costumbres y leyendas es reconocido por la Fiesta de la Virgen de la Candelaria. Las islas del Lago Titicaca te invitan a vivir el turismo rural, visitando las islas de los Uros, Taquile, Sillustani y Anapia. Ancash El sitio de Chavín de Huantar es el principal atractivo turístico de la región Ancash. Nos habla de los inicios culturales en el Perú. Lambayeque El señor de Sipan, el señor de Sican, la señora de Cao, los murales de El Brujo, los sitios de Huaca Rajada, Batan Grande como parte de la cultura Lambayeque son hoy un gran atractivo de la región. La Libertad Chan Chan un impresionante ciudad de barro, junto a la huaca del Sol y La Luna vinculado a la historia de la cultura Moche y Chimú, son los lugares para visitar en Trujillo y al rededores. Ayacucho Con Huamanga su capital, dueña de una tradición colonial por sus numerosas iglesias, además tiene el sitio de Huarivilca, capital de la cultura Huari, a la que podemos agregar el sitio de Piquimachay. Amazonas La cultura Chachapoyas con su fortaleza de Kuélap y los sarcófagos Chachapoyas son una manifestación histórica cultural que se puede visitar en la sierra norte del Perú. Cajamarca Con sus Baños del Inca y el Cuarto del Rescate, en plena ciudad capital de la región son entre los nombrados sitios los más visitados. Pero ahí no acaba el numeroso patrimonio cultural de nuestro país, de origen prehispánico que podemos visitar junto a su población actual y costumbres. 4. La situación mundial del turismo.- Expresado en las 7 Maravillas del mundo moderno, que no son sino lugares extraordinarios de la historia mundial, donde la mano del hombre o la cultura humana ha transformado la naturaleza y le han dado forma extraordinaria y que hoy visitamos como los lugares turísticos más emblemáticos de la humanidad. Chichen Itzá en México, el Coliseo Romano en Italia, la Estatua del Cristo Redentor en Brasil, la Gran Muralla China, Machu Picchu en Perú, Petra en Jordanía y el Taj Majal en la India responden a monumentos históricos, incluso construidos en época contemporánea.
  4. 4. FORMATIVO (PRIMER HORIZONTE) SUS ORIGENES Lo que entendemos por alta cultura es el resultado de la adaptación de los primeros habitantes al medio geográfico hasta llegar a la agricultura. Este desarrollo económico determina la manifestación de grandes expresiones culturales como cerámica, textilería, metalurgia, etc. EVOLUCIÓN SOCIAL Al aparecer una economía determinada (agricultura) aparecen los elementos como clases sociales, propiedad privada y poder político. El trabajo colectivo del pueblo fue dirigido por lo que tenían más conocimientos, quienes aprovechan ésta condición para establecer sus intereses y dominar a toda la sociedad. DESARROLLO DEL FORMATIVO A. FORMATIVO INICIAL. Es el momento en que se desarrollan las aldeas agrícolas con el excedente necesario para emprender grandes construcciones ceremoniales aprovechando el control de los conocimientos y otros medios de producción. Los centros más destacados fueron: Sechín, Garagay y Kunturhuasi. 2. Formativo Medio Periodo de síntesis de la cultura andina. Por primera vez los intercambios regionales permiten integrar en un tubo los conocimientos y experiencias de lugares alejados entre sí a lo largo de los Andes. 3. Formativo Superior Difusión de los grandes conocimientos a través de un gran prestigio de los sacerdotes de Caral, Chavín. Es el momento de los grandes experimentos, donde se logra el manejo de técnicas de gran perfección destacando la textilería de Paracas. CARAL (3000 a.C.) UBICACIÓN GEOGRÁFICA La ciudadela de Caral se ubica a 182 km al norte de Lima, internándose 20 km tierra adentro en el Valle del río Supe, provincia de Barranca, departamento de Lima. UBICACIÓN CRONOLÓGICA Caral se desarrolló entre los 3 000 y 1 500 a.C., dos mil años antes de la construcción de Chavín y tres mil años antes de la llegada de los Incas al valle. Contando y tomando como referencia la fecha de hoy, Caral se desarrolló hace 5 000 a.C.
  5. 5. DESCUBRIDOR Max Uhle aproximadamente en 1905 descubre Caral, pero pasó desapercibida por ser carente de cerámica. La arqueóloga Ruth Shady desde 1996 viene dirigiendo un equipo de arqueólogos gracias al apoyo de la National Geographic, UNMSM y la Municipalidad de Supe, quienes nos permiten en la actualidad observar grandes descubrimientos. ECONOMÍA Dedicados a la agricultura, cultivaron algodón, zapallo, camote, pacae, guayaba y lúcuma. Practicaron el comercio: el intercambio de productos con otros asentamientos en el litoral, en la sierra por el Callejón de Huaylas y en la selva por Huánuco. Desarrollaron «El Marisqueo», es decir, el aprovechamiento de la riqueza ictiológica del mar. SOCIEDAD En Caral ya podemos notar diferencias sociales: La clase sacerdotal o clase privilegiada, especialista en técnicas agrícolas y producción,la cual, organiza el trabajo colectivo. Se estructuró un estado teocrático. La clase productora eran los campesinos, pastores, artesanos, aldeanos, etc. Caral por su arquitectura tiene la condición de Ciudad Sagrada. También hay evidencia de sacrificio humano ceremonial. EXPRESIÓN CULTURAL A. ARQUITECTURA. Características: La ciudad está dividida en seis volúmenes piramidales, rodeadas de viviendas que al parecer pertenecerían al pueblo. Las viviendas importantes eran hechas de piedra, asentadas con argamasa de barro y mezcladas con fibras vegetales. Las vivien das más modestas eran de totora y barro. Construían con piedras grandes y piedras pequeñas utilizando las Shicras como relleno entre paredes sobre ellas se enlucían c on arcilla y las pintaban de colores amarillo y ocre. Monumentos más importantes: El Templo del Anfiteatro. La Plaza Circular con graderías. El Altar del Fuego Sagrado (Fogón). El Templo de la banqueta. B. MÚSICA. Flautas Traversas: En Caral se encontraron más de 32 flautas, tenían 16,5 cmde longitud, hechas con hueso de pelícano, contaba con un tabique d e arcilla que modulaba el sonido. Estaba decoradas con figuras zoomorfas (monos, serpientes, aves) y figuras antropomorfas. C. CERÁMICA. En Caral se han encontrado figuras de arcilla en crudo no quemadas, por lo cual se deduce que no tenían cerámica. Caral no de jó evidencias de armas ni de ejército. CHAVÍN (900 a. C – 300 d. C.) UBICACIÓN Su centro principal se localiza en el actual departamento de Ancash, en el Callejón de Conchucos. Los sacerdotes hicieron construir su templo entre los ríos Mosna y Huachecsa y desde allí ejercer su gobierno. Área de influencia por el no rte: Tumbes y Cajamarca; por el sur: Ica, Ayacucho y Puno. ECONOMÍA Su actividad principal fue la agricultura destacando la «revolución del maíz». Emplean técnicas de cultivo y regadío. El sacerdote se aprovecha que controla los medios de producción para obligar a la población a tributar el excedente agrícola. SOCIEDAD
  6. 6. Los sacerdotes organizan a la población en clases. El control del excedente los convierte en clase dominante, controlan la fu erza de trabajo de los ayllus y los medios de producción. POLÍTICA El poder económico – social de los sacerdotes genera una organización en torno a sus intereses conocido como estado teocrático, ayudado por fuerzas represivas que aún no se organizan como ejército. CULTURA Arquitectura, templos hechos en piedra, destaca el templo de Chavín de Huantar, Cerámica monocroma, su escultura antropomorfa (el Lanzón, la Estela de Raymondi, etc). RELIGIÓN Astrología divina con motivos terroríficos felínicos, culto al otorongo antropomorfizado (Lanzón, Estela de Raymondi). PARACAS (700 a. C- 100 d. C.) UBICACIÓN En la bahía de Paracas, Provincia de Pisco y departamento de Ica. DESARROLLO CULTURAL - FASES Se divide en dos fases: A. Paracas Cavernas Descubierta por Julio C. Tello en 1925. Su principal centro se ubica en Tajahuana, se caracteriza por disponer sus cementerios en forma vertical, semejantes a una copa invertida. Su cerámica es policroma post cocción. B. Paracas Necrópolis Descubierta por Toribio Mejía Xesspe en 1927. Principal centro Topara. Sus cementerios con verdaderas ciudadelas subterráneas. Su cerámica es monocroma crema o negro pre cocción. Desarrollaron la medicina mediante las trepanaciones craneanas y la momificación. Tejidos: Fueron los mejores textiles del mundo antiguo. Destacaron en mantos finos de algodón y lana. PERÚ EN EL SIGLO XX AL XXI. HACIA UNA DEFINICIÓN DE IDENTIDAD CULTURAL : identidad, nación y diversidad cultural Carlos Ivan Degregori 1. Diversidad cultural y globalización Basta prender la radio_ mirar la televisión o pararse frente a un kiosko de revistas y periódicos para darse cuenta d e la multitud de conflictos religiosos, lingüísticos, raciales o nacionales que conmocionan amplias zonas del planeta. En otras palabras, conflictos en los cuales la cultura (lengua, religión, modos de vida) y la historia (tradiciones nacionales o étnicas) juegan un papel fundamental. Estos conflictos tienen lugar en países que nos suenan lejanos como Afganistán, Rwanda o Somalía, pero también otros ubicados en pleno corazón de Europa como Rusia, la ex - Yugoeslavia e incluso España, donde los extremistas vascos de la ETA continúan ensangrentando el país, o hasta hace muy poco Irlanda del Norte, parte de la muy civilizada Gran Bretaña. Por eso, si durante buena parte del S.XX, el mundo se vio envuelto en sangrientos conflictos ideológicos que pusieron alguna vez al planeta al borde de su destrucción atómica, algunos anuncian que el S.XXI estará marcado por conflictos culturales, po r lo que, Huntington llama "el choque de las civilizaciones", y cuando dice civilizaciones, podemos entender culturas. Sin embargo, es posible que Huntington exagere pues no todo es negativo. Basta también prender la radio, mirar la televisión o pararse frente a un kiosko de revistas y periódicos para ver, por ejemplo, al presidente Fujimori frotándose las narices con un jefe maorí en Nueva Zelanda. Vimos esa imagen hacia mediados de 1999, en una reunión de presidentes de los países de la cuenca del Pacífico, que se perfila como el principal escenario económico del S.XXI. Hasta hace algunas décadas, pocos sabían dónde quedaba Nueva Zelanda y casi nadie había oído hablar de los maoríes, y menos aún sabía que se saludaban frotándose las narices. Además, hasta hace algunas décadas se creía que país desarrollado era sinónimo de país occidental y cristiano; que para desarrollarse los pueblos tenían que olvidar sus tradiciones y volverse modernos. Tradición y modernidad se entendían como dos polos excluyentes; y el desarrollo como un proceso de modernización homogenizadora. Conservadores, nacionalistas y
  7. 7. revolucionarios compartían el mismo criterio, aunque para cada uno de ellos el final de la película fuera diferente. Para unos, al final todos compartiríamos el "modo de vida americano". Para los nacionalistas y populistas, al final todos seríamos uniformemente mestizos y castellanohablantes. Para los revolucionarios, todos pasaríamos por un proceso de proletarización para llegar a alcanzar el ideal del hombre nuevo proletario. Hoy, por el contrario, se reconoce: 1. Que hay diversos caminos a la modernidad y al desarrollo, que el proceso no es necesariamente único, lineal, ni conduce necesariamente a la uniformización. 2. Que no hay oposición tajante y excluyente entre tradición y modernidad. Más bien las tradiciones, o al menos algunas, pueden ser útiles para el desarrollo, pueden constituir un activo y no un pasivo en los esfuerzos por incorporarse ventajosamente en el mundo global. A partir de estos dos primeros puntos, se reconoce también: 3. Que el desarrollo no se mide sólo por indicadores macroeconómicos como producto bruto interno (PBI) o ingreso per cápita, sino que implica también factores de calidades de vida, sociales y culturales. Comienza a reconocerse, por tanto, el papel de las diferentes culturas en el desarrollo. Más aún, la necesidad de imaginar un desarrollo que posibilite el florecimiento de la diversidad cultural, como afirma un reciente informe de la UNESCO, titulado Nuestra diversidad creativa. Estos cambios tienen que ver con el nuevo fenómeno de la globalización, o mundialización. En sentido estricto, podríamos decir que la globalización se remonta a tiempos muy antiguos, desde que Colón llega a América y Magallanes da la vuelta al mundo, o desde la expansión imperialista del capitalismo, especialmente a partir del S.XIX. Pero en estas últimas décadas se producen un conjunto de transformaciones que dan origen alfenómeno que hoy se conoce como globalización. Una de las caras de esa globalización es efectivamente la homogenización, e incluso la uniformización: en todos los rincones del planeta se consumen Coca-Cola, Mac Donalds y las canciones de MTV. Pero la otra cara de esa misma moneda es la fragmentación, o al menos el fortalecimiento de identidades locales. En efecto, no todos se 'aculturan' o no lo hacen totalmente. Por el contrario, conforme se intensifican los contactos entre pueblos y culturas diferentes se intensifica también el deseo de esos pueblos de reafirmar sus identidades propias. Esto sucede porqu e cualquier identidad colectiva, cualquier Nosotros, se define en contraste con los Otros, con los diferentes. Por tanto, conforme se intensifican los contactos con esos otros diferentes, surge la necesidad o al menos la posibilidad de fortalecer ese Nosotros . Así tenemos por ejemplo a los migrantes peruanos en EEUU o en España, que son los que más extrañan la comida y la música peruana, los que con más devoción sacan las imágenes del Señor de los Milagros o del Señor de Qoyllur Rit'i en procesión por las calles de Madrid o Nueva York. Llevada al extremo, esta tendencia a fortalecer la identidad propia en contraste con la s diferentes puede desembocar en la xenofobia o en las denominadas "limpiezas étnicas" que hemos visto en tiempos recientes en diferentes partes del mundo. Existen, por cierto, otras posibilidades. Siempre está abierta la vía de la aculturación, de olvidar la cultura propia y asimilarse a la hegemónica. Los ejemplos de peruanos en el extranjero que ya no quieren o no pueden hablar castellano; o de migrantes quechuas o aymaras en Lima que no quieren o incluso tienen vergüenza de hablar su propio idioma, son también numerosos. Lo cierto es que la globalización abre diferentes posibilidades: puede llevar q. la uniformización o al florecimiento de la diversidad cultural. ¿Cuál es la mejor opción para el Perú en el S.XXI? 2. La diversidad cultural en el Perú. Somos un país diverso y nos cuesta reconocerlo. Somos uno de los países más grandes del mundo. Ocupamos el19 lugar en extensión entre el conjunto de casi 200 países. Si preguntamos a jóvenes estudiantes por el lugar que ocupa el Perú por el tamaño de su territorio, pocos aciertan, no sólo por ignorancia sino por baja autoestima, pocos creerían que estamos entre los 20 países más grandes del mundo. Dentro de ese inmenso territorio, poseemos una enorme diversidad geográfica, biogenética y también cultural. Las d os primeras son ya valoradas positivamente, pero nos cuesta hacer lo mismo con nuestra variedad de razas, lenguas, religiones, costumbres , tradiciones. Si por algún desastre cósmico desapareciera la vida en la tierra y mucho después alguna expedición extraterrestre comenzara a buscar evidencias sobre la vida en la tierra y excavando en el Perú encontrara documentos de Sendero Luminoso, al leerlos con ayuda de alguna máquina traductora pensaría que este era un país tan homogéneo como Islandia o Japón. Porque no existe una sola línea en los documentos oficiales de Sendero Luminoso que hable sobre las diferencias étnicas, lingüísticas o culturales en general, que constituyen un problema y una posibilidad en nuestro país. Considero que esa ceguera ante la diversidad cultural fue una de las causas de la derrota de Sendero Luminoso, que terminó reprimiendo las costumbres "atrasadas" de los campesinos quechuas, aymaras o de los asháninkas y otros pueblos amazónicos a los que supuestamente quería representar. Pero éste no fue sólo un problema de SL. Muchos de nosotros mismos, si bien reconocemos la diversidad cultural, étnica y racial porque nos la cruzamos en las calles, o en nuestra propia casa, o en nuestro propio cuerpo, tenemos dificultades para aceptarla como algo positivo. Nos es difícil estar cómodos mirándonos al espejo y aceptando la imagen cultural y racial mente diversa que el espejo nos devuelve. Cuando la aceptamos, la diversidad aparece casi como un castigo. Por lo menos hasta hace una generación, era frecuente escuchar esta queja: "¿por qué no nos conquistaron los ingleses? En ella se traslucía una crítica a los españoles, considerados flojos y abusivos, pero también la oculta creencia de que los ingleses hubieran exterminado a los ind ios.
  8. 8. Porque no hay que olvidar que los pueblos quechuas, aymaras y amazónicos, denominados indios, indígenas o aborígenes, han sido y en cierta medida siguen siendo, junto a los afroperuanos, la parte negada o vergonzante de nuestra diversidad étnica y cultural. No es de extrañar, entonces, que hacia 1900 un diputado por Puno presentara un proyecto de ley para el exterminio de la raza aborigen. Todavía en la década de 1930, el filósofo y pedagogo Alejandro O. Deustua, criticaba que se invierta dinero en la educación indígena, porque: "El Perú debe su desgracia a esa raza indígena, que en su disolución psíquica no ha podido transmitir al mestizaje las virtud es de las razas en períodos de progreso...EI indio no es ni puede ser sino una máquina" (Citado en: Degregori 1979). Los tiempos han cambiado, mucha agua ha corrido bajo los puentes, los pueblos indígenas se han liberado de la servidumbre, muchos han migrado a las ciudades, han ganado el derecho al voto y nadie se atrevería a repetir las palabras de Deustua. Sin embargo, aún hoy es difícil que aceptemos nuestra diversidad cultural como un activo, más allá del folklore y del turismo. ¿Por qué esa dificultad para reconocer algo que es tan importante como el nombre y el apellido? A mi entender, además del ya mencionado paradigma uniformizador que hasta hace pocas décadas dominaba las concepciones sobre desarrollo y ciudadanía, esta dificultad tiene que ver con la forma en que se construyó la nación peruana. Según Benedict Anderson, las naciones modernas son "comunidades imaginadas": a. Porque, a diferencia de las comunidades aldeanas, por ejemplo, no todos se conocen personalmente, pero se reconocen como miembros de un mismo Nosotros, de una misma comunidad. b. Porque en algún momento fueron imaginadas por alguien, generalmente por algún núcleo de intelectuales en el sentido amplio de la palabra, núcleo en el cual los maestros tienen con frecuencia gran importancia. Ese núcleo imagina el perfil de una nac ión todavía inexistente o en construcción, tiene un proyecto nacional. Habría que añadir que el perfil de esas 'comunidades imaginadas' puede variar con el transcurso del tiempo, e incluso pueden haber diferentes proyectos en competencia simultáneamente. Veamos cómo se construye la nación peruana a partir de este concepto de 'comunidad imaginada'. 3. Proyectos nacionales y diversidad cultural a. El paradigma oligárquico excluyente. El 28 de julio de 1821, en la proclamación de la independencia, San Martín afirmó con respecto a los pueblos indígenas: "de ahora en adelante los aborígenes no deberán ser llamados indios o nativos, ellos son hijos y ciudadanos del Perú y serán conocidos como peruanos". Sin embargo, ni indígenas ni afroperuanos obtuvieron ese mínimo de ciudadanía que es el voto, pues el tributo indígena y la esclavitud continuaron hasta la década de 1850. Abolidos ambos, tampoco se cumplió 'la promesa de la vida peruana'. Los pueblos indígenas, que hasta la primera mitad del S.XX constituían la mayoría de la población, siguieron excluidos de la ciudadanía, a merced de poderes locales en cuya cúspide se ubicaban por lo general los grandes terratenientes, que se expanden con fuerza entre fines del S.XIX y principios del S.XX. Tal como fue soñada por los criollos, la 'comunidad imaginada' llamada Perú incorporó desde muy temprano en su historia las glorias del Imperio Inca, pero negó tener algo que ver con los indios contemporáneos. Para efectos prácticos, la 'comunidad imaginada' se reducía en esos tiempos a varones, adultos, urbanos, criollos y mestizos hispanohablantes, educados (que sabían leer y escribir) y de buena posición económica. Esos eran los que tenían derecho al voto. Menos del 5% de los que actualmente lo tienen. No votaban las mujeres, ni los analfabetos, que eran la absoluta mayoría, sobre todo porque las lenguas andinas y amazónicas eran ágrafas. Existía además el 'voto censitario'. Es decir, sólo tenían derecho a voto los que tenían propiedades . El resto estaba excluido de la 'foto de familia'. De esta forma, la nación peruana se construyó sobre bases muy frágiles, como una pirámide recostada sobre su vértice. Esa fue una de las causas principales de nuestra derrota en la Guerra del Pacífico. Yfue después de esa derrota que se intensificaro n las críticas contra ese modelo excluyente de nación. González Prada está entre los primeros que rompen fuego contra él, cuando afirma, por ejemplo, que no forman el Perú únicamente aquellos que habitan la estrecha franja costera: "La nación está formad a por las muchedumbres de indios diseminados en la banda oriental de la cordillera"(8). En las siguientes décadas la crítica se masifica, especialmente desde las corrientes indigenistas, que rescatan e idealizan a los indios contemporáneos, especialment e a las comunidades indígenas. Hasta que el Estado comienza a cambiar, y otra 'comunidad imaginada' se vuelve predominante. c. El paradigma populista, incluyente pero homogenizador. Este cambio forma parte de un proceso 'nacionalista' o 'nacional popular' que abarca a toda América Latina y que en algunos países adquiere características revolucionarias como en México (1910) o Bolivia (1952). En el Perú es un proceso lento de transformaciones que se inicia en los primeros años del Oncenio de Leguía (19191930). Luego retrocede pero vuelve a retomarse desde mediados de siglo y especialmente a partir del primer gobierno de Fernando Belaúnde (1963-68), que incorpora al discurso oficial modernizador a las comunidades indígenas. Años después, Túpac Amaru II, el curaca rebelde ajusticiado en 1780 se convierte en uno de los íconos centrales del gobierno militar del Grl. Velasco (1968-75). En los años 80s es el turno de los migrantes andinos, que desarrollan en las ciudades la economía informal, exaltados como los "nuevo héroes" por el gobiern o populista de Alan García
  9. 9. Por cierto que hoy el modelo populista está agotado, pero si ubicamos su surgimiento en su contexto histórico, veremos que jugó en muchos campos un papel progresivo, tanto por su oposición a la aristocracia terrateniente que ostentaba el poder en buena parte de América Latina, como por su contraposición a las teorías por entonces en boga, como el racismo científico; para no mencionar el nazismo y sus prácticas genocidas durante la Segunda Guerra Mundial. En países como México Perú o Bolivia, donde los pueblos indígenas constituían un alto porcentaje de la población, los 'intelectuales orgánicos' del populismo, imaginaron una utopía irrealizable pero poderosa como mecanismo de construcción nacional: el mestizaje. En pleno auge de las teorías y prácticas racistas, Vasconcelos por ejemplo, ministro de Educación de la revolución mexicana, hablaba del mestizo como de la "raza cósmica" del futuro. Por cierto que detrás del paradigma del mestizaje subyacía otro proyecto de dominación: la "integración nacional" o aculturac ión de los pueblos indígenas que, formulada burdamente, habría dicho: te doy derechos si te vuelves como yo. Un 'yo' por lo general blanco o mestizo, varón urbano de clase media. Los planes de integración nacional o de "integración de la población aborigen" tenían como herramientas centrales la escolarización masiva castellanizadora y el servicio militar obligatorio. Pero en países como México o Bolivia, el populismo significó también para los pueblos indígenas conquistas importantes como el voto universal, tierra obtenida a través de las Reformas Agrarias, derecho a la sindicalización y la mencionada escolarización masiva, para mencionar sólo algunos puntos(9). En el caso peruano, primero fueron la escolarización y el servicio militar obligatorio. Luego vinieron los movimientos campesinos por tierra de la década de 1960 y la Reforma Agraria (1969-75). El derecho al voto se obtuvo tardíamente, recién en la Constitución de 1979. Tuvieron que pasar más de 150 años para que la proclama de San Martín se hiciera realidad. A través de esas conquistas los diferentes pueblos que conformaban nuestro país, especialmente los indígenas, lograron pues acceso a una ciudadanía homogenizadora, que dejaba de lado la diversidad nacional, las lenguas, tradiciones, mitos, héroes y banderas de otros pueblos, especialmente indígenas. 4. Perspectivas futuras: la construcción de una nación pluricultural Cuando los estados populistas y el paradigma de la "integración nacional" comenzaron a tocar sus límites en las décadas de 1970 y 1980, uno de los resultados posibles fue el surgimiento de movimientos étnicos, que reivindicaran el derecho a la diferencia y cuestionaran el carácter homogenizador de los Estados nacionales, proponiendo estados pluriculturales o plurinacionales. Eso es lo que pasó en Bolivia, con el surgimiento del movimiento katarista; en Ecuador, donde la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) ha logrado una presencia política importante. También en Guatemala, donde surge el denominado movimiento maya; y en México, donde el movimiento zapatista es sólo uno entre muchos otros que de maneran pacífica plantean su derecho a la diversidad. En el caso peruano no surgen estos movimientos, pero las reivindicaciones por diversidad cultural avanzan por otros caminos. Sin embargo, queda mucho por hacer. El primer paso es asumir, reconocer y convertir en un activo la enorme heterogeneidad cultural del país. Aparte de este reconocimiento, menciono apenas cuatro ejes importantes para avanzar en la construcción de un país pluricultural. a. Pobreza / Inequidad. La reunión de gobernadores del BID de 1999 ha ratificado que el principal problema de América Latina es la pobreza y, más dramática aún, la inequidad. Esto tiene que ver, no exclusiva pero sí directamente con la diversidad cultural en tan to los pueblos indígenas siguen siendo tendencialmente los más pobres entre los pobres. Yesta situación económica lleva al empobrecimiento, y posible extinción de muchas manifestaciones culturales (tecnologías agropecuarias, fiestas, culinaria). Por ello la lucha contra la pobreza y la inequidad redundará en beneficio de la diversidad. b. Decentralización, territorio, autonomía. La decentralización trasciende también la diversidad cultural, pero la incluye directamente en tanto la diversidad se expresa también en las regiones. En todo caso, la decentralización del gasto, y sobre todo del poder, redundará favorablemente en los pueblos indígenas, todavía ubicados mayoritariamente en regiones periféricas, donde ni el Estado ni el mercado cumplen a cabalidad un papel dinamizador. c. Protección ecológica y tecnológica. Se ha hablado mucho ya sobre la relación entre pueblos indígenas y ecología. La protección del bosque amazónico y de toda una gama de ecosistemas frágiles, así como su explotación sostenible, están íntimamente vinculados a los saberes y formas de organización de los pueblos indígenas. d. Fin de la discriminación cultural, el no reconocimiento y la exclusión. Ubicamos adrede como último punto este que tiende a aparecer en primer plano. No por restarle importancia, sino para ubicarlo en una perspectiva más amplia. Constituye indudablemente el meollo del problema y el problema más difícil de resolver porque se enraíza en la vida cotidiana y en una historia de siglos de desprecio y exclusión. Me limito a mencionar algunas de las políticas que podrían ser importantes: I. Educación bilingüe intercultural. El término clave aquí es 'intercultural'. Puede la educación no ser necesariamente bilingüe. En regiones rurales o urbanas do nde no se hablan idiomas indígenas,sería contraproducente obligar a los habitantes a aprenderlas, salvo aquellos que lo quieran hacer de manera voluntaria y/o por razones laborales. Pero la interculturalidad implica una educación al mismo tiempo respetuosa de
  10. 10. las diferencias y que pone énfasis en los intercambios culturales, las fertilizaciones mutuas, las influencias, las hibrideces. Sus objetivos centrales son entonces:  Acabar con la educación homogenizadora / aculturadora, abrirse a la pluralidad, reconocer que las otras culturas 'no hegemónicas' tienen los mismos derechos, son parte y enriquecen el patrimonio cultural del país;  Evitar al mismo tiempo las polarizaciones inútiles, recalcando los puentes y las interrelaciones entre las diferentes culturas. II. "Ceguera al color" y a las diferencias culturales en el mercado laboral. Poco a poco se va ilegalizando en diferentes países la inclusión del requisito "buena presencia" para conseguir empleo. "Buen a presencia" era un evidente eufemismo para no decir "blanco / a". Igualmente, es necesario promover mecanismos que eviten la discriminación por rasgos culturales como el acento / dialecto al hablar castellano, la región, el apellido y muchos otros. III. Fin de la discriminación en los medios de comunicación. Si un extraterrestre captara únicamente las telenovelas peruanas o latinoamericanas, se haría la idea de un continente abrumadoramente blanco, posiblemente más blanco que los EEUU. Peor aún, cuando aparecen quechuas, aymaras, cholos, negros o habitantes rurales, es casi siempre para burlarse de ellos en los programas cómicos (junto a mujeres y homosexuales), o como víctimas en los reality shows, o en propagandas de productos "para los estratos C y D". En los programas culturales, siguen siendo con frecuencia el 'otro exótico', mistificado y desvirtuado, encasillado como producto turístico. Si bien hay programas, especialmente de radio, producidos para (y a veces por) sectores 'subalternos', la realidad sigue siendo abrumadoramente discriminadora. Sería inconcebible, por ejemplo, un programa titulado "La catalana Jacinta" o "La vasca Jacinta" en España, o "La negra Jacinta" en los EEUU. Primero, porque a ningún libretista se le ocurriría algo así. Y si se le ocurre, ningún canal de TV lo aceptaría. Y si lo acepta, ningún auspiciador pondría anuncios. Y si lo haría, miles de catalanes, vascos o negros según el caso, y no sólo ellos sino la mayoría de la población, protestaría. IV. Promoción del respeto a las culturas indígenas, afroperuanas y una imagen positiva de todas en general. Relacionado íntimamente a puntos anteriores como educación intercultural o medios de comunicación, está la tarea titánica de sacar del ghetto 'inferior' y/o exótico/ turístico a las culturas indígenas y afroperuanas, y sus diferentes manifestaciones, que continúan vigentes y son además un recurso para nuestro país en el mundo global: desde conocimientos tecnológicos, hasta formas de organización y manifestaciones de espiritualidad. En esta tarea, la educación y los educadores tienen un papel fundamental que cumplir. PATRIMONIO CULTURAL NACIONAL El patrimonio cultural es el conjunto de las expresiones artísticas, idiomas, conocimientos y tecnologías de un determinado grupo humano o de una nación. El patrimonio cultural del Perú es extremadamente heterogéneo, reflejo de la heterogeneidad eco geográfica del territorio peruano. Los conocimientos de los grupos nativos sobre las plantas útiles forman parte de este patrimonio, como también los idiomas, los dialectos, las danzas, la música, la arquitectura local, etc. El patrimonio nacional (natural, cultural e histórico) debe ser conservado y legado a las generaciones venideras. Si es destruido habrá desaparecido para siempre. Muchas veces se cree que la identidad nacional se manifiesta sólo en el patrimonio cultural e histórico, y se relega el patrimonio natural. Ciertos aspectos del patrimonio nacional forman parte del patrimonio natural, cultural e histórico de la humanidad entera. La ONU, a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación y la Cultura (UNESCO), ha establecido una convención para la protección del patrimonio mundial. En base a dicha convención, el Perú ha inscrito a Cusco, MachuPichu, Cajamarca, Lima antigua, Chan Chan, las Líneas de Nazca, el Parque Nacional Huascarán, las reservas de Biosfera del Noroeste y del Manu como parte de este patrimonio de la humanidad. Situación actual El patrimonio cultural peruano está bajo el amparo del Estado y de la Comunidad Nacional, cuyos miembros están en la obligación de cooperar en su conservación. Dicho patrimonio se divide mayormente en Arqueológico, Histórico-Artístico, Bibliográfico y Documental, siendo los organismos estatales competentes para su preservación y cautela, el Instituto Nacional de Cultura, la Biblioteca Nacional del Perú y el Archivo General de la Nación. Es responsabilidad de estas instituciones el identificar, normar, conservar, cautelar, investigar y difundir el Patrimonio Cultural del Perú en los ámbitos de su competen cia. El Instituto Nacional de Cultura está encargado de proteger y declarar el Patrimonio Cultural Arqueológico y el Patrimonio Cultural Histórico y Artístico, así como también las manifestaciones culturales orales y tradicionales del país. La Bibliotec a Nacional y el Archivo General de la Nación están encargados de proteger y declarar el Patrimonio Bibliográfico y Documental, respectivamente. Pero hay otra categoría que se define también como bien cultural, la artesanía republicana, comúnmente llamada arte popular o folklore. Esta faceta del Perú profundo ha sido conocida a través de pinturas difundidas por pintores indigenistas como José Sabogal y Julia Codesido, aunque este arte también comprende alfarería, mates, retablos, trabajos en
  11. 11. paja, madera, platería, tejidos y música vernacular, a lo que habría que añadir la tradición oral, los mitos y el curanderismo; por cierto, existen algunos esfuerzos por documentar la tradición oral, pero aún estamos lejos de ese objetivo. Si bien el Perú actual está inexorablemente inmerso en los procesos de globalización cultural, es importante señalar que ha sabido mantiene vivas sus características culturales propias. Instituciones de preservación, conservación y restauración En el Perú, el Instituto Nacional de Cultura es el principal organismo encargado de la preservación, conservación y restauración de bienes culturales muebles e inmuebles, es por ello que su autorización es imprescindible para la realización de investigaciones nacionales y/o extranjeras de nuestro patrimonio. La finalidad del Instituto Nacional de Cultura es afirmar la identidad nacional mediante la ejecución descentralizada de acciones de protección, conservación, formación, promoción, puesta en valor y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación y las manifestaciones culturales para contribuir al desarrollo nacional, con la participación activa de la comunidad y el sector público y privado. El Patrimonio Cultural Peruano es muy rico y abarca prácticamente todos los campos. Los vestigios arqueológicos e históricos son numerosos en todo el territorio nacional, algunos ejemplos se mencionan a continuación: Zonas Arqueológicas y Sitios de Excavación Son muchas las zonas arqueológicas excavadas y estudiadas en nuestro país en los últimos años, esta es una labor inagotable para los arqueólogos peruanos y extranjeros, pero entre los hallazgos más relevantes se pueden mencionar los siguientes: Huaca Rajada. Tumbas Reales del Señor de Sipán. El descubrimiento de las Tumbas del Señor de Sipán realizado el 26 de julio de 1987, por el arqueólogo peruano Walter A lva, constituye un acontecimiento de trascendencia mundial. El contenido y significado de lo encontrado asume un carácter único, n o sólo para los peruanos, sino para la humanidad. Se trata de un santuario donde se hallaron entierros de las altas jerarquías de la cultura Moche. Se sabe que este mausoleo fue destinado por generaciones a la realeza mochica del valle y de sus alrededores. Walter Alva, arqueólogo encargado de la excavación señala que ningún entierro excavado arqueológicamente con anterioridad ha resultado tan rico, complejo y revelador. Las características y contenido de esta suntuosa tumba resumen el nivel de desarrollo regional alcanzado por estos antiguos peruanos. El personaje en vida habría ocupado la cúspide de la sociedad mochica local, probablemente organizada como un reino o señorío. Batan Grande El Señor de Sican. Otro hallazgo sensacional realizado en Batán Grande y perteneciente a la cultura Sicán, fue el que tuvo lugar en 1991; lo rea lizó el arqueólogo japonés Izumi Shimada en la Huaca del Loro. Allí excavó y documentó dos tumbas de la elite del período medio de dicha cultura. Los trabajos se realizaron desde fines de junio de 1991 hasta mediados de marzo de 1992 y han sido las primeras tumbas de la elite de este período que se han excavado científicamente. Dichas tumbas se ubican dentro de la Reserva Arqueológica y Ecológica Nacional de Poma, Batán Grande, en el valle del río La Leche, en la costa norte del Perú. Chan Chan. Trujillo - La Libertad Es la Ciudadela de Barro más extensa del mundo, ocupa 20 kilómetros cuadrados, que ha sido dividida en diferentes sectores por los arqueólogos que la han investigado y cuya construcción comenzó sobre bases más antiguas. Se estima que pudo albergar a por lo menos 35,000 habitantes. Se encuentra en el corazón del estado chimú, junto a la actual ciudad de Trujillo en el norte del Perú. Zonas Monumentales A lo largo y ancho del territorio nacional se conservan Centros Históricos de gran importancia por ser muestra de la influencia de la conquista española en nuestro país. Es así que la forma física de las ciudades fueron cambiando poco a poco. Se crearon nuevos centros urbanos cuya característica eran los típicos "dameros", es decir, la distribución de manzanas cuadradas o rectangulares dispuestas alrededor de una plaza principal a partir de la cual las ciudades iban creciendo bajo ese mismo esquema. En la actualidad, la Dirección de Centros Históricos, a través de la Dirección General de Patrimonio Monumental e Histórico d el instituto Nacional de Cultura, y las Municipalidades, se encargan de velar por la conservación de los Centros Históricos. Cabe señalar que algunos de ellos han merecido ser reconocidos como Patrimonio Cultural de la Humanidad, tal es el caso del Centro Histórico de Arequipa, el Centro Histórico del Cusco y el Centro Histórico de Lima, sin embargo, las ciudades de Trujillo, Ayacucho y Cajamarca, entre otras, seguramente podrán recibir tal reconocimiento en el futuro, pues se constituyen en ejemplos vivos de una impresionante arquitectura colonial y virreinal. Ambientes Urbano Monumentales Al igual que las Zonas Monumentales, los Ambientes Urbano Monumentales son numerosos en nuestro país. Generalmente las plazas principales de cada departamento han sido reconocidas como tales, pues se constituyen en focos urbanos de gran relevancia no sólo por sus calles y avenidas, sino también por la arquitectura que las delimita. Algunos ejemplos los podemos encontrar en la capital de la República Tal es el caso de la Plaza Mayor de Lima, declarada Ambiente Urbano Monumental por Resolución Suprema No. 2900-72-ED del 28-12-72. Esta plaza, antiguamente llamada Plaza de Armas, fue el escenario donde Francisco Pizarro fundó la ciudad de Lima un 18 de enero de 1535. Fue trazada por la espada del descubridor, conquistador y luego gobernador, incluso él mismo fue quien puso la primera piedra de la que sería sede y cabeza de la gobernación de Nueva
  12. 12. Castilla, así instaló en tres frentes el Palacio de Gobierno, la Catedral y el Cabildo. La plaza ha s ufrido muchas transformaciones, por lo que lo único verdaderamente virreinal que supervive en ella es la añeja pileta de bronce ubicada justamente en el luga r donde estaba un pilón de agua del que originalmente los habitantes se abastecían de agua. Las con strucciones que la circundan tienen un estilo neocolonial barroco. Así como la Plaza Mayor, hay otros Ambientes Urbanos Monumentales declarados, entre los que se pueden mencionar: la Plaza San Martín, la Plaza Bolognesi, la Plaza Dos de Mayo, el Paseo Colón, el Parque de la Exposición (hoy Gran Parque de Lima), el Parque Universitario (donde se ubica la Universidad Mayor de San Marcos), la Alameda de los Descalzos, el Paseo de Aguas, el Puente de los Suspiros, etc. Cabe aclarar que estos ejemplos se ubican sólo en la capital, pero en todo el territorio peruano se pueden ubicar ejemplos similares. Patrimonio Documental Tradicionalmente, este contexto está vinculado a la figura del archivo, y en ese caso los archivos peruanos también han estad o a merced de los accidentes y desastres, como por ejemplo, incendios y accidentes de todo tipo. El Archivo General de la Nación es la institución más representativa, habiendo sido creado en 1861. Pero al lado de él están más de dos mil archivos públicos y casi cuatrocientos privados, todos ellos en mayor o menor medida, enfrentados a problemas derivados de la escasez de recursos económicos, la falta de personal o la ausencia de equipos y materiales. Mientras tanto, los documentos se van viendo afectado s y los problemas que aquejan al sector se van acentuando. Una mentalidad poco interesada o receptiva a la importancia del documento, contribuye a su olvido y deterioro; es por eso, que sin una amplia y clara conciencia de la trascendencia de esos materiales no se podrá lograr la preservación de ese patrimonio cultural. No debe asombrar, en ese sentido, que se encuentre muy enraizada en la mentalidad colectiva, la eliminación de los llamados "papeles viejos". Patrimonio Artístico El Patrimonio Artístico peruano se encuentra, no solo en sus museos, sino también, en sus innumerables iglesias y edificios públicos y privados. Un proceso histórico tan complejo y lleno de manifestaciones de extraordinario valor cultural, hace que este patrimonio adquiera características especiales y que encuentre el calificativo de arte en un sentido amplio y casi universal; en ese sentido, los objetos prehispánicos son una muestra del arte peruano como también lo es la pintura colonial o republicana y la fotografía contemporánea. Quizás por eso, una de nuestras instituciones más tradicionales, el Museo de Arte de Lima, reúne en su colección la propia historia del Perú, desde sus manifestaciones más antiguas hasta lo propiamente contemporáneo. Preserva r ese patrimonio artístico es una tarea que supera largamente las posibilidades materiales de un país como el Perú, pero que sin embargo, más allá de lo que es posible hacer con el dinero, exige de una mentalidad y una sensibilidad que partan de un compromiso profundo con la esencia misma de ese patrimonio. ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE LAS MIGRACIONES EN EL PERÚ Movimientos migratorios europeos durante el Virreinato del Perú Durante el virreinato del Perú el flujo migratorio desde Europa hacia el llamado Nuevo Mundo estuvo a cargo de la Casa de contratación de Sevilla; ésta institución debió encargarse del registro de los viajeros pero en la práctica no todos los espa ñoles que obtenían permiso para viajar a América lo hicieron, así como no todos los que arribaron a América tenían permiso para hacerlo. Hasta el siglo XVI los españoles no superaban los 200 mil en toda América, de los cuales poco más del 30% fueron andaluces, un 28% fueron de Extremadura y Castilla La Mancha, y un 39% fueron de León y Castilla La Vieja. Durante éste periodo también ingresaron algunos españoles del norte, judíos, lusitanos, genoveses, alemanes, griegos y flamencos. En este periodo el carácter de las sociedades americanas estuvo marcado por la influencia extremeña y andaluza. Durante el siglo XVI el Virreinato del Perú fue el principal polo de atracción para españoles en América, a tal punto que del 100% de españoles arribados al llamado Nuevo Mundo, el 36% lo hacía hacia el Perú virreinal. Entre 1500 y 1550 el 38% de los españoles en el Virreinato del Perú fueron andaluces, el 26.7% de Castilla, el 14.7% de Extremadura, el 7.6% de León y el 0.8% de Asturias y Galicia. Desde 1550 en adelante se incrementa el número porcentual de extremeños y castellanos en desmedro del porcentaje de andaluces. Ya durante el siglo XVII el porcentaje de inmigración hacia el Virreinato del Perú disminuye aumentando el flujo hacia Nueva España. A partir de los siglos XVII y XVIII, y a pesar de las penurias y peligros que representaba el viaje transoceánico en esas épocas, muchos españoles arribaban a Sevilla para embarcarse rumbo al nuevo mundo; en la mayoría de los casos se trataba de familiares de españoles ya asentados en América, otros tantos animados por declaraciones de aquellos que regresaban del nuevo mundo hacia España. Al mismo tiempo las leyes fueron endureciéndose a tal medida que se limitaba el ingreso de protestantes, judíos y moros, pues se les consideraba una influencia negativa para los americanos a quienes se les consideraba todavía débiles en la fe; también se prohibió el ingreso de aquellos quienes recién se convertían a la fe católica, los gitanos y los sentenciados por el Santo Oficio. A pesar de estas prohibiciones, algunos sí lograron afincarse en América.
  13. 13. Durante el periodo colonial del territorio peruano, la presencia de extranjeros procedentes de imperios antagónicos a España fue casi inexistente y no llegaron a constituir minorías importantes, como es el caso de los extranjeros procedentes de Inglaterra, Francia y Holanda. Hay que destacar también que el término «extranjero», fue muy difuso durante el periodo imperial español que incluía Sicilia, Milán, Alemania, Flandes, Portugal y las colonias griegas. El mayor flujo de judíos durante la colonia se produjo el periodo de persecución judía que desarrolló el reino de Portugal, estos judíos dejaron su religión debido a la intolerancia religiosa que se vivía en aquella época. En 1792 del 100% de españoles en el Virreinato del Perú, el 42% se concentraba en Lima, Arequipa y Cusco. La inmigración durante la época republicana. Los extranjeros en Lima El auge de las exportaciones del guano coincide con el incremento del porcentaje de población extranjera en la capital peruan a. Hacia 1857, Lima llegó a tener un 50% de extranjeros. La crisis posterior y el agotamiento del guano se reflejó en una disminución de los extranjeros a tal punto que en 1876 los extranjeros representaban el 18.6%; a partir de ahí el flujo de extranjeros en Lima no se repuso hasta principios del siglo XX cuando la economía peruana logra recomponerse. A pesar de esto la tendencia fue la disminución gradual de la inmigración extranjera. En 1908 los extranjeros constituían el 9.3% y en 1920 representaban el 7.1%. A finales del siglo XIX e inicios del XX, las colonias extranjeras más importantes demográficamente fueron los chinos, seguidos de los italianos. Del total de extranjeros en Lima, los chinos e italianos representaban el 60%, estos eran seguidos por los ecuatorianos que representaban el 5%, alemanes 3% e ingleses 2%, el resto de extranjeros fue menos importante demográficamente. La inmigración de extranjeros chinos e italianos tuvo motivos distintos y con configuraciones distintas. La colonia italiana se vuelve numerosa en 1872 bajo el patrocinio de la Sociedad de inmigración europea de Lima. En cambio los chinos fueron importados en semiesclavitud, los chinos que huían o culminaban sus contratos intentaron integrarse a la vida económica peruana arribando, en muchos casos, a Lima. Tanto chinos como italianos arribados a Lima, se dedicaron al comercio de abarrotes y talleres artesanales, en este campo los chinos lograron conformar importantes monopolios comerciales. Con el paso de los años un grupo de italianos, incluso llegó a formar parte de la élite limeña, en el caso de los chinos estos datos son poco documentados. A inicios del siglo XX, la imagen del chino explotado fue dejada de lado. Los ciudadanos chinos dejaban de usar sus trajes típicos y sus tradicionales trenzas para lucir cada vez más occidentales, fueron adaptándose a la cultura de las ciudades peruanas. Sin embargo, en 1909 y 1919, los chinos fueron objeto de discriminación cuando varios negocios chinos fueron saqueados e incluso quemados por la población limeña, estos actos se desarrollaron en medio de la crisis económica que vivió el Perú durante esa época; se documenta que los medios de comunicación durante esos años culpaban a los chinos de las altas tasas de desempleo que vivía la ciudad de Lima. PATRIMONIO HISTÓRICO, RECURSO PARA USO TURÍSTICO Cusco ciudad histórica, la más antigua de América posee amplia riqueza patrimonial material e inmaterial, que forman parte de l Patrimonio Cultural de la Nación; es resultado de la superposición de diferentes momentos culturales por los qu e atravesó este espacio geográfico a lo largo de su historia. El Cusco una ciudad surgida en un valle que tiene huellas de poblamiento desde mil años antes de Cristo, ciudad que deviene t al cuando se convierte en capital del pujante Imperio de los Incas. Ese Cusco incaico, ciudad sagrada de templos y palacios que imitaba la forma de un puma. Al conquistar el imperio, los españoles se apoderan de la ciudad y como símbolo de su dominio levantan sus casonas sobre los muros de los antiguos palacios y erigen sus templos profanando los adoratorios incaicos. Surge así el Cusco que conocemos actualmente, ciudad singular como pocas pues conserva huellas de su traza incaica y combina dos arquitecturas soberbias: la inca y la española. El Coricancha, antiguo Templo del Sol sobre el que los dominicos levantaron su iglesia respetando en parte el edificio original, es una muestra de este violento choque de culturas y arquitecturas que se repite en otras partes de la ciudad y que la hace ú nica en el continente americano. Describiendo la ubicación de la ciudad, José María Arguedas ha escrito: “El Cusco está en la región naciente de un valle, en una alta hoyada. La topografía de la hoyada es difícil: colinas, bajíos, pequeños montes y laderas. La ciudad ocupa la parte baja de uno de esos montes, el
  14. 14. Sacsayhuamán, a la cabecera del valle, en un campo abrigado pero dominante. Desde el Cusco son visibles las más lejanas montañas que limitan el horizonte: el Sencca, el Pachatusan, el Huanacaure, el Picol. Y escalando el Cusco alto se divisan lo s nevados gigantescos y solitarios, el Ausangate y el Salkantay, que presiden todo el mar de cumbres oscuras en que rematan los Andes de la región.” El Centro Histórico como realidad físico-ambiental se ubica en la parte noroeste del Valle del Cusco. Comprende una superficie de 245.63 hectáreas y un perímetro de 11460.81 m. El ámbito urbano contiene 153 manzanas, que representan el 80% de la ocupación del suelo; es decir, el espacio público de calles y plazas corresponde sólo al 20% del área. Su población está distribuida en el área central y los barrios tradicionales de San Blas (Tococachi), Santa Ana (Carmenqa) y San Cristóbal (Qolqanpata). TURISMO CULTURAL Teniendo claro que, el turismo cultural es del tipo que satisface el deseo de conocer la historia de un lugar y admirar sus atractivos culturales, sitios arqueológicos, monumentos arquitectónicos, inmuebles históricos, museos, entre otros, comportándose como un elemento dinamizador del patrimonio y de las comunidades y que genera reconocimiento y creación de sentimiento de orgullo comunitario, así como factor de divulgación de la riqueza histórico cultural. Como valor para la cultura, genera recursos para la conservación y beneficia a las comunidades receptoras, motiva a las comunidades en la gestión de su patrimonio y crea conciencia del valor de los diferentes patrimonios locales entre los turistas. La relación intrínseca entre turismo y cultura implica la creación de espacios de interacción entre los pobladores de las comunidades y los turistas, para que conjuntamente puedan tener un diálogo respecto del concepto que cada uno tiene sobre lo que es cultura y lo que pueden suponer es cultura, así como de las perspectivas que pueden tener o las diferencias a las que podrían llegar. El turismo cultural se da para que los visitantes puedan conocer, apreciar, disfrutar, conservar, etc. una comunidad llena de riqueza histórico – cultural para su valoración y disfrute. El turismo es uno de los principales vehículos de comunicación intercultural y no puede ser visto solamente como fuente de divisas. A lo largo de los años, se han elaborado una serie de políticas y estrategias relacionadas al turismo cultural, pero definitivamente, la dificultad, no se encuentra en su elaboración o no, sino más bien en llevarlas a cabo o si éstas se ajustan a nuestra realidad local, regional y nacional. Está claro que hay que tener los objetivos bien planteados, programas viables y que se conozca con claridad qué se quiere y hacia dónde se quiere llegar, con el invalorable patrimonio cultural que poseemos. La participación de la comunidad y de los pobladores locales es fundamental para el progreso y desarrollo de la localidad, se necesita una mayor participación social y una mayor conciencia por parte de los profesionales del turismo y la cultura. En primera instancia hay que permitir que la población local se sienta orgullosa de su patrimonio y sea el primero en conservarlo y preservarlo, creando equipos de delegados que puedan hacer un trabajo conjunto con las autoridades locales para el buen estado del patrimonio y pueda ofrecerlo adecuadamente. La II Carta Internacional del Turismo Cultural del ICOMOS especifica que “Las comunidades anfitrionas y los pueblos indígenas deberían involucrarse en la planificación de la conservación del patrimonio y en la planificación del turismo ”. la participación consensuada de la población local es fundamental e integrante para efectuar la planificación de la conservación del Patrimonio integrado al turismo. Ningún diseño de proyecto de turismo cultural puede ser exitoso sin esta participación, es por ello que debemos involucrar a la sociedad en general. Sin la participación de todos los involucrados (personas naturales, instituciones privadas y estatales, representantes de la sociedad, fundaciones, autoridades, etc.), difícilmente podrán generarse políticas patrimoniales y turísticas que lleguen a satisfacer las necesidades esenciales de la localidad para el turismo. En el Perú, el sector estatal es el abanderado y además el ente rector principal para el trazado de las acciones y/o activida des relacionadas al turismo cultural, buscando una verdadera sinergia, una alianza estratégica que responda a los planes de desarro llo de ambas ramas, como elementos del mismo tronco, porque, sin lugar a dudas, ambas se retroalimentan. En este caso particular, quienes velan y tienen la potestad para poder generar líneas adecuadas de trabajo son el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), el Instituto Nacional de Cultura (INC) y el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), entes participativos para el adecuado manejo de los recursos tangibles e intangibles que ofrece el Perú.

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