¿Qué es Madrugar?
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Like this? Share it with your network

Share
  • Full Name Full Name Comment goes here.
    Are you sure you want to
    Your message goes here
  • BUENOS AIRES 7 DE AGOSTO DEL 2013-ESTIMADOS puede una mujer participar en este grupo humano de gente que se lla MADRUGAR- por favor me contestan - muchisimas gracias - mariangelamendizabal@hotmail.com- necesitaria un sacerdote que venga a verme pues soy discapacitada motora , vivo sola en cuarto y me siento muy sola.- si bien puedo caminar dos cuadras- pues tengo una mala praxis de columna - y tengo dolores cronicos - vivo con opiaceos- espero la respuesta de ustedes- un gran cariño y afecto de mi gran estima personal
    Are you sure you want to
    Your message goes here
No Downloads

Views

Total Views
4,691
On Slideshare
3,444
From Embeds
1,247
Number of Embeds
15

Actions

Shares
Downloads
27
Comments
1
Likes
1

Embeds 1,247

http://elaprendizaje.com 716
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.com 295
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.com.ar 202
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.mx 9
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.com.es 7
http://translate.googleusercontent.com 3
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.jp 3
http://www.madrugadoresbuenosaires.blogspot.com.ar 3
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.it 2
http://www.slideshare.net 2
http://www.google.com.mx 1
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.be 1
http://www.madrugadoresbuenosaires.blogspot.com 1
http://madrugadoresbuenosaires.blogspot.de 1
http://www.madrugadoresbuenosaires.blogspot.mx 1

Report content

Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
    No notes for slide

Transcript

  • 1. ¿Que es MADRUGAR ?
  • 2. Madrugar es: quot;Promover e impulsar fraternal y alegremente el vínculo con Dios, Cristo y María, el fortalecimiento y conquista de la santidad de la vida diaria y el empeño apostólico por transformar cristianamente el mundo, como instrumentos marianos, a través de encuentros varoniles de oración y Eucaristía de madrugada en santuarios, ermitas e iglesiasquot;…. Madrugar es, en estos “tiempos recios”: ser como el Centinela: quot;Centinela, ¿Qué ves en la noche? Centinela, ¿Qué ves en la noche? El centinela responde: ¡Llega la mañana!” (Isaías 21, 11-12)
  • 3. El “madrugar” constituye un rasgo espiritual del Madrugador. Es un hombre que está mirando el mañana de la historia y que quiere adelantarlo en su propia vida (P. M. Romero) Madrugar hoy es: ¡NO TENER MIEDO DE ABRIR LAS PUERTAS A CRISTO! (Juan Pablo II) ¡NO TENER MIEDO DE SER LOS QUE ABREN LAS PUERTAS DE ESTE TIEMPO A CRISTO!
  • 4. Los Madrugadores sabemos y creemos: que no se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona: Jesús, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva. (BENEDICTO XVI “DEUS CARITAS EST”) Jesucristo No es una fórmula la que nos salva, sino una persona:
  • 5. Hoy hemos venido al desierto… ¡para encontrarnos con El, entre nuestros hermanos y al volver a nuestras comunidades: “hacer florecer nuestro mundo para Cristo!” Conocer a Jesús es dejarse transformar por la experiencia pascual y la configuración con Jesucristo, pobre, crucificado y comido. Se traduce en adquirir una identidad: la dignidad de Hijos de Dios, la formación se realiza en la transformación del madrugador que lleva las marcas del PESEBRE, LA CRUZ Y LA EUCARISTÍA. (Beato Antonio Chevrier)
  • 6. El madrugador nace de la escucha de la Palabra en la aurora y es luz de Cristo para todo el pueblo de Dios. El madrugador se realiza estando con Jesús, yendo donde Él va a lo largo de todo el “camino del pesebre a la cruz”. Acogiendo la fragilidad y las heridas, tanto las propias como la de los hermanos de camino, dejándose curar y lavar, de modo que las heridas se conviertan en pequeñas luces por las que pueda manifestarse la gloria de Jesús resucitado.
  • 7. El madrugador se forma mirando a Jesucristo en brazos de María, a través de gestos concretos y de realidades pequeñas, en obediencia a Dios y colaborando en su acción creadora. El madrugador para entrar en el camino de Cristo ha de hacerse, como diría - Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux) -, “pequeño” y “no dejar que las cosas, piedras, el trabajo, se antepongan a las almas”. Los madrugadores se realizan siendo una comunidad de discípulos a los pies de María y centrados en Jesucristo para hacer la voluntad del Padre. • “Empesebrando e Integrando”, • “Acogiendo y Acompañando”.
  • 8. Ante los nuevos desafíos: la complejidad social, una cultura cada vez más individualista falta de respeto a la vida y la búsqueda de bienestar material, hace que hoy la vida aparezca como fragmentada y dispersa. El padre Hurtado nos dice: “la materia no basta, la civilización no llena, el confort bueno está, pero no reside en él la felicidad. ¡Da demasiado poco y cobra demasiado caro!”. Hay una gran necesidad de encontrar lo que hace comunidad entre las diversas dimensiones de la existencia y las ocupaciones de la vida cotidiana.
  • 9. Los Madrugadores: como lo anhelara el Padre Kentenich, queremos ser: “para nuestro tiempo dirigentes proféticos y estar conscientes de que ésta es una misión extraordinariamente vigorosa… es decir… queremos estar con la mano en el pulso del tiempo y el oído en el Corazón de Dios” En el convulsionado mundo actual que escapa de Cristo; Los Madrugadores sabemos para que estamos aquí.
  • 10. Los Madrugadores estamos aquí: “Para hacer presente a Dios en este mundo, en todas las personas y en todas partes”. Deberían decir de nosotros: “Apóstoles de la Verdad, puestos como dardos agudos que se clavan en las carnes dormidas, como centinelas que rompen con su rito estridente el silencio de la noche de los tiempos”(parafraseando a Mons. Manuel Larraín hablando sobre el Padre Hurtado).
  • 11. El madrugador sabe y cree que nuestra madrugada no se acaba un sábado cada 15 días, sino que es instrumento dócil donde el Señor continua trabajando siempre y el madrugador esta llamado a descubrir en fidelidad los signos de la presencia de Cristo y su llamada: •a todos y a cada uno de los días y, •con todas y cada unas de las personas que le son confiadas. Los Madrugadores, no sólo “madrugamos cada quince días un día sábado”… los Madrugadores somos los que cada día, como nos enseñara San Alberto Hurtado, nos preguntamos: quot;¿qué haría Cristo en mi lugar?”
  • 12. Jesús, el Enviado y el Maestro, se da a conocer: • acompañando a los que elige, • compartiendo el pan en el camino. El madrugador encuentra en las palabras: “Acompañar”, “Acoger” y “Empesebrar” el sentido de la presencia de Cristo y el signo de su testimonio como Apóstol; que sigue a Cristo y como Cristo: • afirma la identidad del ministro y del testigo: “nosotros hemos comido y bebido con El” (Hechos 10,41). • Como Enviado, se identifica con quien le envía (Juan, 28) y, • Como el Maestro está en medio de los suyos como quien sirve (Juan 13, 15).
  • 13. Los Madrugadores queremos ser: • Puntos de referencia de la Fe como varones que se encuentran, saben y son testigos de Cristo. • Demostrar en su vida ser colaboradores de la Verdad (III Juan 8). • Convertirse en indicadores de camino, que hace él mismo con Cristo y que invita a hacerlo con otros y a otros. El madrugador trata de colaborar en forma heroica en la acción de Dios y no poner obstáculos en su trabajo cotidiano, distinguiendo –aunque sea en tensiones- “la acción de Dios” y “las actividades de los hombres”. Los madrugadores somos colaboradores de un Dios que trabaja siempre (Juan 15, 17).
  • 14. Este encuentro con Jesús es capaz desde la madrugada: • de formar y forjar al hombre nuevo, • al santo de la vida diaria, • haciendo comunidad y, • llevando a la perfección todas las dimensiones de la vida.
  • 15. Por eso, para que: La madrugada sea la alborada de la “Iglesia de las nuevas playas” (Padre José Kentenich), y Los Madrugadores, “guardianes del amanecerquot; (Juan Pablo II) deben darse estas condiciones: • Clima de silencio y de oración: que nuestra oración de la mañana de cada día sea una continuidad de la madrugada de aquel sábado. • Actitud de Contemplación: para contemplar a Jesús, debemos tener el espíritu de contemplación de María, acogiendo la palabra de Dios, con Cristo en la Eucaristía y en el rostro de cada hermano. • Una comunidad de discípulos que son hermanos más allá de cualquier frontera humana, porque son “ciudadanos del cielo” (San Pablo) que nos ayudan y nos sostengan en el camino.
  • 16. • Acompañamiento: fuerte, sólido, firme y amoroso de cada Madrugador ocupándose de que su hermano no pierda el camino del encuentro con Jesús. • La madrugada forma un vínculo de fraternidad: que me hace co-responsable de mi hermano, como diría Heidegger “estar-con-el otro” y como lo reza el Padre Kentenich en “Hacia el Padre” en la oración “Mira Padre nuestra Familia”. • Para el Madrugador debiera existir una búsqueda y una tensión en el camino de discernimiento espiritual: “el primero es la espiritualidad puramente contemplativa, donde se une el alma con Dios a través de la oración. El segundo es la espiritualidad activa que, sin de nutrirse en la oración, se lanza a la actividad apostólica, pero que puede caer en el activismo, vaciándola de contenido. Y el tercero, el contemplativo en acción, propiciado por San Ignacio, donde los elementos no van separados: la persona está contemplando mientras actúa y está actuando con la fuerza espiritual que le da la permanente unión con Dios “ (del “Cómo lo vivimos” del P.Victor Risopatrón SJ)
  • 17. El madrugador es ante todo un creyente, un hombre de Fe viva (Santiago 2, 17) discípulo con otros discípulos, busca cada día - de la mano de María- conocer, seguir y re-encantarse de Cristo, obrando como Cristo obraría y “chiflarse por Él” (San Alberto Hurtado); empesebrando la vida y transformando a la sociedad.
  • 18. El madrugador discierne personalmente y con otros lo que Dios ha sembrado en el corazón de cada hermano, cultivando por ello, las actitudes de María: • “Fuerte y digna, sencilla y bondadosa, repartiendo Amor Paz y Alegría” (Padre Kentenich).
  • 19. El madrugador mantiene la cercanía real, siempre es “estar con” y a la vez, es un fuerte: Adsum! (¡aquí estoy!): para Dios, para el hermano, para el apostolado, para la Iglesia. El madrugador es al mismo tiempo un hermano, un padre y un niño, testigo de la misericordia entrañable de Dios, pero frágil con heridas y limitaciones, necesitados de curación y conscientes que la única fuerza está en el Señor.
  • 20. El madrugador como nuevo varón, como el hombre nuevo, es un hombre de esperanza y de paciencia, confiado en que las obras de Dios no tienen tiempo y llevan en su interior las semillas de la resurrección, “es un gorrión con corazón de águila” como diría Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux) o como diríamos nosotros, “con corazón de Cóndores”.
  • 21. El madrugador es un iniciador, que habiendo descubierto en el silencio de la aurora “los pasos silenciosos del Señor”, se lanza a paso vivo y progresivo a fundar comunidades para que encuentren en el Lucero del Alba: María, la Luz verdadera que es Cristo que todo lo ilumina, todo lo transforma, todo lo entibia y hace fecundar la vida. El madrugador vive la convicción de que la madrugada no es “para” los madrugadores sino es “para” la iglesia, como un novedoso imperativo que vuelve a llenar las naves de nuestros templos de varones “libres, recios y apostólicos” (P. Kentenich).
  • 22. “Seguir a Cristo -desde el alba- adondequiera que El vaya, llenarse de su Espíritu, marchar sobre sus huellas y actuar en el mismo sentido y en el mismo espíritu. En ese drama de la historia del mundo, como dice Benedicto XVI, cada uno de nosotros ha sido llamado a participar. Estoy aquí para hacer presente a Cristo; por lo tanto no sólo para hablar al respecto, sino que incluso para hablar de ello con entusiasmo. Cristo tiene que hacerse presente en mí. Pero esa realidad es sólo un pequeño fragmento, no debo ponerme en un primer plano. No estoy solo, así que siempre debo considerar como tarea propia, el profundizar y tomar conciencia de mi relación con el mundo, con un mundo que es capaz de ser salvado y que anhela la salvación integral.
  • 23. El Padre Kentenich nos pregunta:“¿No es verdad, que desde el principio hemos estado fuertemente predispuestos a romper la estrechez del individualismo?” El madrugador encuentra la razón de su vida apostólica en el Amor (I Corintios 13). El principio de toda actividad y de toda acción del varón madrugador es la caridad (“Amar sobrenaturalmente, por amor a Cristo”, Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux)). Por el amor, el madrugador es un forjador de la nueva sociedad, esa sociedad en la que debe volver a reinar Cristo y desde Cristo se vivifique todo.
  • 24. El madrugador debe hacer un ejercicio cotidiano de discernimiento, es necesario dejarse “agarrar” y “chiflar” por el amor de Cristo y esto sólo puede hacerse cuando el madrugador ha tenido la experiencia de encontrarse con Jesús y de sentirse amado por Jesús, entonces su vida no sólo será “empesebrar” sino “eucaristizar” dándose como un pan espiritual que debe alimentar a todo el mundo desde la madrugada por la Palabra, el ejemplo y la entrega. Sólo la coherencia de vida en Cristo, en común-unidad eclesial me hace ser un testigo creíble y anhelante de santidad: En la cotidianeidad silenciosa y rutinaria hasta en los actos más heroicos (como es el ejemplo de Santa Gianna Beretta Molla).
  • 25. La verdadera radicalidad evangélica del madrugador se encuentra en el amor que se entrega a todos, sin echarse atrás ante los conflictos o rechazos. El madrugador sabe, como el centinela de Isaías que anuncia la llegada de la mañana, la llegada del amor de Cristo a cada hombre; sabe que su obra es pequeña, sabe que su testimonio es simple, pero sabe que Dios obra por causas segundas y que necesita del madrugador para anunciar la Verdad. Ser madrugador es una vocación, y esta vocación, como todas dentro de la Iglesia, es la de ser SANTOS (II Corintios 7,3; I Juan 3,3).
  • 26. Los Madrugadores: queremos ser Santos y reconocemos junto a Santa Teresita del Niño Jesús (Lisieux) que: quot;La santidad no consiste en tal o cual práctica, sino en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, conscientes de nuestra pequeñez y confiados hasta la audacia en la bondad del Padre.quot;
  • 27. ¿Qué es un santo? • ¡Un santo es un hombre que esta unido a Dios. • ¡Que habla con Dios! • ¡Que quiere hacer presente a Dios en el mundo! • ¡Que anhela ser su testigo y su transparente! • Haga nada o haga mucho, todo lo haga por amor y con alegría. • Es un apóstol. • Que hace de las Bienaventuranzas (Mateo 5 1-12) su “Constitución Personal” (Card. Nguyen van Thuan). • Que hace del texto de Mateo 25 34-40 su ruta de vida.
  • 28. Ser Madrugador es ser un constructor de esperanzas, trabajando por y con los hermanos, trasformando el mundo desde la Oración de la Mañana, involucrándose en la sociedad y hacer que todas las cosas sean restauradas en Cristo. (Efesios 1-10) Como Madrugador soy y debo ser testigo de la Luz de Cristo y Faro de esa Luz, humilde como Niño y Padre de aquellos que me son confiados.
  • 29. Como Madrugadores, queremos rezar y actuar como nos enseña el Hermano Francisco: Señor, haz de mi un instrumento de tu paz: Donde hay odio, que yo lleve el amor. Donde hay ofensa, que yo lleve el perdón. Donde hay discordia, que yo lleve la unión. Donde hay duda, que yo lleve la fe. Donde hay error, que yo lleve la verdad. Donde hay desesperación, que yo lleve la esperanza. Donde hay tristeza, que yo lleve la alegría. Donde están las tinieblas, que yo lleve Tu luz. Maestro, haz que yo no busque tanto: Ser consolado, como consolar. Ser comprendido, como comprender. Ser amado, como amar. Porque: Es dando, como se recibe; Perdonando, se es perdonado; Muriendo, se resucita a la Vida Eterna.
  • 30. “Guiados por el Espíritu Santo –los Madrugadores- queremos caminar, de la Mano de María, según las exigencias cristianas, hacia un nuevo estilo de vivir: que se acepta por la FE, se expresa por el AMOR y es conducida en ESPERANZA”. (Exhortación Apostólica Ecclesia in America) Lic. Roberto Horat Adsum!