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Este artículo analiza el “etnoarte indígena” a partir
de los conceptos valor simbólico y valor económico,
valor signo y valor símbolo y, al mismo tiempo,
examina su transformación en souvernir turístico.
Se busca profundizar en el asunto teniendo como
presupuestos teóricos las representaciones sociales y
las resignificaciones de las manifestaciones culturales
indígenas. Por último, se investigan los cambios
que surgen debido al mercado y al turismo.

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14 etnoarte luiza_azevedo 14 etnoarte luiza_azevedo Document Transcript

  • Etnoarte indígena, signo, Indian Ethnic-Art: Sign, Symbol andsímbolo y turismo TourismEste artículo analiza el “etnoarte indígena” a partir This article analyze the “Indian ethnic-art” from thede los conceptos valor simbólico y valor económico, concepts of symbolic value and economic value, sign valuevalor signo y valor símbolo y, al mismo tiempo, and symbol value, and study the transformation of theexamina su transformación en souvernir turístico. ethnic-art into a touristic souvenir. The purpose is to goSe busca profundizar en el asunto teniendo como deep in this subject, taking as theoretical assumptionspresupuestos teóricos las representaciones sociales y the social representations and significations of the mani-las resignificaciones de las manifestaciones cultura- festations and traditions of the native brazilian culture.les indígenas. Por último, se investigan los cambios At the end, the article explores the changes caused byque surgen debido al mercado y al turismo. the market and the tourism. This article analyze the “Indian ethnic-art” from the concepts of symbolic value and economic value, sign value and symbol value, and study the transformation of the ethnic-art into a touristic souvenir. The purpose is to go deep in this subject, taking as theoretical assumptions the social representations and significations of the manifestations and traditions of the native brazilian culture. At the end, the article explores the changes caused by the market and the tourism.Palabras clave: etnoarte indígena, valor simbólico, Key words: Indian ethnic-art, symbolic value, econo-valor económico, valor signo, valor símbolo, turismo mic value, sign value, symbol value, tourism.Descriptores: Representaciones sociales. Arte indígena. Search tags: Social representations. Indian Art. Cul-Turismo cultural tural tourism.Recibido: Abril 30 de 2010 Submission date: April 30th, 201Aceptado: Junio 10 de 2010 Acceptance date: June 10th, 2010Origen del artículoEste artículo tiene origen en los estudios e investigaciones que llevó a cabo la autora en proyectos de turismoindígena realizados en varios países. En esos lugares pudo percibir los diversos significados del etnoarte comovalor simbólico y, al mismo tiempo, como valor económico en la medida en que el objeto de estudio se trans-forma en souvenir turístico.236
  • Luiza Elayne Azevedo Luíndia* Etnoarte indígena, signo, símbolo y turismo Introducción Según Lucia Van Velthem (2003), la producción de objetos indígenas fue y sigue siendo concebida y ejecutada en contextos que no comparten los supuestos occidentales sobre la definición de “arte” y su función. Así, se podría destacar la ausencia de* Luiza Elayne Azevedo Luíndia. Brasilera. Doctora en Ciencias Socio-ambientales, Periodista y profesora del Departa-mento de Comunicación Social de Universidad Federal de Amazonas (UFAM). Coordinadora de Pos-grados - Maestríaen Ciencias de Comunicación PPGCCOM. Tutoría de Programa de Educación de Comunicación Social – PETCom- Ufam.Correo electrónico: luindia@uol.com.br 237
  • Signo y Pensamiento 57 · Eje Temático | pp 236-247 · volumen XXIX · julio - diciembre 2010categorías indígenas que correspondan al concepto “arte primitivo”, y los más generalizados de “artede arte en el sentido occidental del término. tribal”, “arte tradicional” y “arte nativa”, entre otros. Para la autora, el interés en los objetos Ségun Silver, estos términos serían restrictivosmanufacturados por las culturas amerindias porque sugieren tradiciones estéticas de minoríasse despertó desde el descubrimiento del Nuevo subalternas que operan al margen de las culturasMundo. Durante este período, artefactos de dominantes, un argumento difícil de sostener en ladiversas culturas fueron recogidos, enviados y confrontación con la realidad que en efecto experi-posteriormente divulgados por vía oral o por mentan. Sin embargo, para Silver, “etnoarte” seríaescrito a través de crónicas, estampas o dibujos, y una designación más adecuada porque además deasí fueron conocidos en Europa. En ese momento, aludir a una tradición artística específica, a la vezsin embargo, fueron muy apreciados por la rareza asume el contexto sociocultural de la técnica al exa-y exotismo de sus elementos constitutivos antes minar las verdaderas intenciones de sus productores.que por sus cualidades estéticas. Su destino era Por supuesto, al adoptarse el término de “etnoarte”,principalmente sumarse a aquellos “anaqueles de se enriquece la palabra indígena.curiosidades” que más tarde se convirtieron en los Así, aquí se pretende analizar el “etnoartemuseos de hoy, donde los heterogéneos artículos, indígena”, asumiendo contextos económicos yde diferentes orígenes, se alineaban y exhibían socioculturales, pero examinando las verdaderasunos al lado de otros. intenciones de sus productores, recurriendo a los El intento de evaluar dichos productos, dos conceptos de valor simbólico y valor económicosumado a muchas de las distorsiones que aún (Thompson, 1995; Bourdieu, 1990). Se amplía lapersisten respecto a las producciones indígenas, argumentación con el valor signo y el valor símbolooriginó una necesidad urgente en el pensamiento de Baudrillard (1974; 2010). Se pretende ir unoccidental por ponderar las artes de América desde poco más allá examinando la transformaciónsus propias suposiciones, y así la transformar lo de “etnoarte indígena” en souvernir turístico. Aldesconocido en algo conocido. Posteriormente, mismo tiempo, se estudian las representacionesel desconocimiento de estas artes fue relegado sociales y las resignificaciones de las manifestacio-al ámbito de la antropología y a los museos de nes culturales indígenas. Por último, se investiganhistoria natural. los cambios económicos y socioculturales creados Al mismo tiempo, tales productos eran y por el mercado y por el turismo.siguen siendo valorados como “artesanías” y porlo tanto se les asigna un ‘valor’ al establecer una Culturadistinción entre arte y artesanía. Para Velthen(2003:47), “las producciones artísticas indígenas Presentamos el concepto de cultura haciendo énfa-se juzgan de manera anónima, como carentes de sis en las ideas de Thompson (1995) al profundizarautoría individual, y esto en buena parte porque, el tema a partir de la concepción estructural desegún la hipótesis más común, la artesanía podría la cultura, un concepto que pone de relieve tantoestar vinculada a la tradición, a un modo de vida el carácter simbólico de los fenómenos culturalespasada y por lo tanto a un retraso consistentemente como el hecho de que estos fenómenos siempre seasociado a las culturas indígenas”. incrustarán en contextos sociales estructurados. Muchos términos, como ha señalado Silver Ello, a pesar de que la concepción estructural de(1979:268, citado en Velthen, 2003), se han acuñado la cultura sigue siendo una manera de modificarpara describir de manera genérica estos productos: el diseño simbólico que tiene en cuenta contextos y238
  • Luiza Elayne Azevedo Luíndia | Etnoarte indígena, signo, símbolo y turismoprocesos estructurados socialmente; así, el término Featherstone arrojó luz sobre el debate alestructura aquí alude a las reflexiones de Strauss, afirmar que “la variedad de respuestas al procesoBarthes, Althusser, y tiene en cuenta contextos y de globalización sugiere claramente que hay pocasprocesos socialmente estructurados. posibilidades de que (surja) una cultura global Para discutir estos planteamientos, la investiga- unificada, en vez de varias culturas globales ención intenta al mismo tiempo establecer los puntos plural”. (1990: 10). La cultura y las manifestacionesde interacción entre los presupuestos establecidos culturales, al insertarse en una concepción estruc-por Sodré: “La cultura es, por tanto, algo pragmá- tural con miradas de hibridación que provienenticamente vinculado al mercado.” (1995:33). Delante de contextos sociales diferentes, hacen posiblede la perspectiva mencionada se indaga: ¿Cómo señalar algunas semejanzas y conexiones históricasse relacionan las expresiones culturales indígenas y contemporáneas.con el mercado? ¿Cuáles son los cambios y las (de) Por razones puramente expositivas, partoconstrucciones relacionadas? ¿En qué medida el de las conexiones que toman lugar en formas“etnoarte indígena” se puede impregnar al mismo simbólicas y en valores económicos. Así, preten-tiempo de los cuatro valores, a saber, el simbólico, el demos problematizar sólo los puntos centraleseconómico, el signo y el símbolo? de las teorías mediante una aproximación al Al coincidir de manera general en que los “etnoarte indígena”, visto que todas las formasfactores culturales son complejos y que por tanto culturales son intermediadas por zonas de con-no cabe aquí categorizar tales procesos, de hecho flictos y tensiones y se encuentran imbricadascoincidimos con Canclini (2006) cuando el autor en los términos mencionados.subraya que la mercantilización de la cultura debeser investigada para abordar la situación econó- Valor simbólico y valor económico. Valormica y simbólica de los productos más populares, signo y valor símbolo.tanto en su producción como en su circulación yconsumo. Así, la situación debe ser entendida en Para poder entender el valor simbólico y el valoruna interacción dinámica, con la participación económico, veamos cómo el propio Thompsonde productores y consumidores en términos de (1995) los contextualizaba al decir que se inser-actividad y pasividad. Hay una lógica de mercado, taban en contextos y procesos socio-históricospero ella no es la única. y específicos, y que se estructuraban de varias Su hipótesis de “hibridación” la amplía maneras, a saber, por relaciones asimétricas deErnesto Laclau, al interpretar este proceso en poder, por el acceso diferenciado a recursos ytérminos del surgimiento de una “universalización oportunidades y por mecanismos institucionali-relativa de valores”. Dice “...esta universalización y zados de producción, transmisión y recepción desu carácter abierto, ciertamente condenarán toda formas simbólicas.identidad a una hibridación inevitable. Pero dicha Valor simbólico y valor económico son términoshibridación no significa necesariamente dismi- que acuña Thompson (1995) cuando discute elnución por pérdida de identidad; también puede concepto de cultura y su concepción estructural.significar empoderamiento de las identidades Las formas simbólicas que subyacen a su miradaexistentes al abrir nuevas posibilidades. Sólo una son consideradas como “un amplio espectro deidentidad conservadora, encerrada en sí misma, acciones y habla, imágenes y textos que son pro-puede experimentar la hibridación como una ducidos por sujetos y reconocidos por ellos y otrospérdida...” (Citado en Castells, 1997: 12). como constructores significativos”. (1999: 79). 239
  • de las cosas y lo sustituyó por el valor de cambio abstracto, sino que también dejó la mercancía libre para adquirir un valor de uso ersatz o secundario, lo que Baudrillard más tarde describiría como “valor signo”. Baudrillard explora la lógica de la forma- mercancía y examina la profusión de imágenes y el crecimiento de un proceso de simulación que se asemeja a la cultura posmoderna a la que Jameson alude como teoría de la lógica de la mercancía, para mostrar cómo, bajo el capitalismo, la mercancía se ha convertido en un signo, en el sentido de Saussure, cuyo significado se determina arbitrariamente por su posición en un sistema auto-referencial de los significantes. Por tanto, es posible hablar de productos básicos y consumo de signos. Baudrillard, en su “Critica de la economía polí- tica del signo” (1974; 2010), hablaba de cuatro tipos de valor en la sociedad. Para salir del esquema El valor simbólico corresponde pues al valor marxista elemental que sólo diferenciaba valorque las formas simbólicas toman, son apreciadas o de uso y valor de cambio, reconocía dos formasdenunciadas, queridas o despreciadas por grupos más de valor que denominaba valor signo y valoro personas. El valor económico se refiere al status símbolo. Estos remiten a los valores-signo asocia-que las formas simbólicas adquieren cuando se dos a dicho objeto. Un asunto que debe parecerintercambian en el mercado. Cuando las formas familiar para quienes estamos habituados a versimbólicas están sujetas a la valorización econó- mensajes publicitarios que trabajan precisamentemica, se tornan en mercancías o bienes simbólicos sobre este nivel de la connotación, que nos cuentanque pueden ser comercializados de cualquier historias sobre los objetos poco relacionadas conmanera en el mercado. (Thompson, 1995). sus usos prácticos. Algunos autores interesados en esta proble- Baudrillard decía que, además de ese valormática, como Bourdieu (1990), nos ofrecen la signo, puede haber un valor símbolo. En tantomisma posición enfrentada para diferenciar los valor-signo, el refrigerador puede ser intercam-conceptos de cultura y sociedad al mostrar en biable con un conjunto de otros productos o desus investigaciones que la sociedad se estructura bienes que están en la sociedad y dan prestigio oa partir de dos tipos de relaciones: las de poder, a otras sofisticaciones simbólicas semejantes a esacorrespondientes al valor de uso y de cambio, y, máquina de enfriar. Pero él discernía otro tipo dedentro de ellas y entretejidas con esas relaciones de valor, el valor-símbolo, vinculado a rituales, o a actospoder, las relaciones de sentido, que organizan la particulares que ocurren dentro de la sociedad. Sivida social, es decir, las relaciones de significación. me regalan el refrigerador para mi boda, ese actoEs este mundo, el de las significaciones, del sentido, va a conferir al objeto un sentido distinto que loel que constituye la cultura. hace inintercambiable con ningún otro. Ese regalo, Para Adorno (citado por Featherstone, como cualquier ofrenda que se efectúa entre per-1995:100), el dominio cada vez mayor del valor sonas o entre grupos, carga al objeto de un valorde cambio no sólo eliminó el valor de uso original simbólico diferente del valor signo.240
  • Luiza Elayne Azevedo Luíndia | Etnoarte indígena, signo, símbolo y turismo Esta clasificación de cuatro tipos de valor (de un objeto tan exótico que sólo yo lo tengo entre misuso, de cambio, valor signo y valor símbolo) per- amigos y este “valor” me distingue de los demás.mite diferenciar lo socioeconómico de lo cultural. Para efectos de esta discusión sólo tomare-Las dos primeras clases de valor tienen que ver, mos dos aspectos: el referencial y el contextual. Elprincipalmente, con la materialidad del objeto y con referencial remite a la idea de que las formas sim-la base material de la vida social. Los dos últimos bólicas siempre representan algo; se afirman y setipos de valor se refieren a la cultura, a los procesos proyectan en situaciones específicas. Se aproximade significación. al valor signo de Baudrillard cuando el autor señala Así, queda claro que los valores signo y símbolo que los bienes u objetos tienen carga de significadoaluden a los procesos de significación, pero ¿indagan e implicaciones simbólicas al mismo tiempo, y querespecto a cómo ocurren? Recúrdese a Bourdieu estos están asociados a los objetos y a sus mensajes(1990): ¿Qué significan, por ejemplo, las diversas e historias sin que de cierta forma nos alejen de loscomplejidades de las lenguas y los rituales? ¿Para usos prácticos de los susodichos.qué se pintan los hombres y las mujeres la piel, Se atreve en esto punto a mencionar que los sig-desde las sociedades más arcaicas hasta las actua- nificados del valor signo y de los aspectos referencialesles? ¿Qué significa colgarse cosas en el cuerpo o van en la misma dirección que los bienes de consumocolgarlas en la casa, o realizar ceremonias para directo (que podrían llamarse valores de uso simples)llegar a actos o productos que al final de cuentas del intercambio mercantil o de la economía deno parecerían necesitar caminos tan sinuosos para mercado. Los bienes de consumo directo tienden aalcanzar sus objetivos? circular en circuitos de dones u ofertas de valor igual: Llegamos así a una posible definición opera- circuitos cerrados o sea, de mercados.tiva, compartida por varios presupuestos teóricos A su vez, el aspecto contextual retoma la ideao por autores que favorecen diferentes ideas. Así, de cómo las formas simbólicas están insertas ense puede inferir que la cultura abarca el conjunto contextos socio-históricos específicos y cómo sonde los procesos sociales de significación o, de un producidas, cómo circulan y son aceptadas, enmodo más complejo, la cultura abarca el conjunto resumen: ¿cuáles son los valores para quien lasde procesos sociales de producción, circulación producen y para quienes las reciben? El aspectoy consumo de la significación en la vida social”. contextual se mezcla con el de valor signo de Bau-(Canclini, 2004:34). drillard ya que está principalmente vinculado a Thompson (1995) afirma que las formas rituales, o a los actos particulares que ocurren den-simbólicas tienen varios aspectos: intencional, tro de la sociedad. Para Abduca (2007), bienes deconvencional, estructural y referencial. No obs- uso que no son de consumo directo se transmutantante la carga de producción y significado sean en valores de uso desdoblados. Al ser valores de usodiferentes, traigan trazos de representaciones y desdoblados y/o atesorados, estos objetos tenderíanformas diferentes de circulación, las formas son a circular en circuitos abiertos y aumentarían deaceptadas por quienes las producen y quienes valor (a diferencia de la moneda comercial) con ellas reciben. Para quien produce hay una carga correr de la circulación.de intenciones – por ejemplo, las expresiones Cuartas (2007) declara que la cercanía contex-culturales indígenas tienen valores tales como el tual permite in dialogo más fluido con otros discursosvalor de uso; el utilitario; aquellos que significan y una reflexión más profunda sobre ellos, lo que faci-ceremoniales, representaciones de sabiduría y/o lita el proceso de identificación con otras posibilidadescontextos de afirmación étnica y sociocultural. A discursivas y representaciones del mundo.su vez, para los receptores, tales objetos pueden ser Estos discursos son más claros cuandopercibidos como objetos de decoración, souvenir o miramos el caso del “etnoarte indígena” cuandosimplemente una artesanía, un recuerdo de viaje, funciona como valor desdoblado. Aquí se consubs- 241
  • Signo y Pensamiento 57 · Eje Temático | pp 236-247 · volumen XXIX · julio - diciembre 2010tancia la perspectiva de Abduca (2007), al afirmar El espacio es tal vez la libertad real del objeto, suque el “etnoarte indígena” adquiere resignifica- función y sólo la libertad formal. (Baudrillard,ciones - souvernir turístico-, entendiéndose cómo 2004:25). En la medida en que los objetos indí-objetos que sirven para mantener la circulación de genas trascienden su función, o sea, dejan de serlos flujos sociales y culturales entre los anfitriones objetos-funcionales, alcanzan un nuevo orden dey los visitantes. Si bien para los indígenas sirven organización llamado de ‘ambiência’ por el autor.a fines utilitarios, a los turistas sirven para deco- En lo que al objeto concierne, su capacidad pararación, regalo. Y así se perpetúa la metamorfosis superar precisamente su primera función y alcanzarde la riqueza capitalista: de medios de producción una segunda función, le sirve para convertirse enen acto a productos mercantiles, de mercancías a parte de un juego de combinaciones, de cálculos,dinero, y del dinero en bienes de reproducción, en un sistema universal de signos. (Baudrillard,sean de consumo final o de más producción. Así, 2004: 69-70). En nuestra concepción el “etnoartelos valores de uso de objetos como brazaletes, colla- indígena” pasa a tener así un valor desdoblado: deres, coronas, cestería, ollas y otros son los mismos, uso para los que lo hacen y producen; y (re) signi-pero este valor de uso está ahora desdoblado: sirven ficaciones) para quienes lo compran (decoracióncomo mercancías y se ponen a circular. o souvernir). Los valores desdoblados parecen seguir la Respecto a la circulación de bienes, Baudri-dirección de las ideas de Baudrillard (2004) cuando llard (1999) llama sociedad del espectáculo a unadice que, el sistema de los objetos, se ocupa de casos que se adhiere a un cambio imaginario de ele-relacionados con personas y objetos, así como de mentos compuestos de manera superficial, y cuyaforma sistemática en los comportamientos y las comprensión de consumo se asocia a la exhibiciónrelaciones humanas que resultan de la interacción de ideas y productos. En cualquier caso, hemos dede objetos o personas. Así, los objetos son estudia- tener en cuenta que las culturas varían, son diná-dos en su doble condición: instrumento y signo. micas, están vivas y esto las desacraliza haciendo Pignatari (2002) nos advierte que, con la hincapié no sólo en sus significaciones pasadas, entécnica de reproducción, todos los productos su historia, sino también en las acciones e interesesmateriales que siguen siendo llamados objetos futuros de sus miembros.cuando pasan a tener la naturaleza del signo. Los Para Orlandi (1998), los conflictos, recono-objetos son las cosas-signo, por lo tanto, también cimientos, relaciones de poder y de identidadparticipan de la naturaleza del lenguaje. Ellos se se tornan elementos de construcción discursivahacen inteligibles por el uso y consumo e informan asociados a una temática que se conecta a otrasvarios niveles: tecno-industrial, económico, uso- características de la sociedad y al grupo al quefunción, de comportamiento, de preferencia, de pertenecemos. Lo que es básico o sea apreciadoclase... se entiende que los objetos se convierten en – un valor simbólico para los indígenas - puedesignos sin que dejen de ser cosas, ellos cambian, ser considerado superfluo o tener sólo un valor dese transforman, establecen un contexto. Para Bau- mercado u objeto decorativo para otros.drillard (2004: 21-3), “el objeto moderno se libera Lyotard (2008) afirma que en la sociedad dede su función y se viste de dignidad simbólica.” consumo se condiciona a los valores estéticos, y(Ibíd.: 22). que en ese proceso los valores internos pasan a un En la medida en que cada objeto cumple segundo plano en las decisiones de consumo. Losu función, no hay relaciones. En la ausencia de que prevalece así es una sociedad que reaccionarelaciones no hay espacio, una vez que esto “sólo al consumo que ejercen los individuos, y que porexiste abierto”, suscitado, ritmado, extendido por tanto así prevalece su papel histórico, a través deluna correlación de objetos y una superación de consumo, aunque esto sólo sea un accesorio a sussus propias funciones en esta nueva estructura. necesidades de vid que en nada contribuye a su
  • Luiza Elayne Azevedo Luíndia | Etnoarte indígena, signo, símbolo y turismocrecimiento personal. Baudrillard (1974; 2010) lo invisible perceptible”. Esta conceptuación tienereforzó estas ideas al declarar que la sociedad de implicaciones en los sistemas de valores, las ideas yconsumo muestra aprecio social en su poder de las prácticas con doble función: primero, establecercompra, en sus ansiedades de consumir el status de un orden que permita a los individuos orientarselos productos en oferta, independiente de las con- en su mundo material y social y dominarlo;diciones impuestas por el mercado y por la moda. segundo, posibilitar la comunicación entre los Baumman (1999) cita que los bienes en todas miembros de una comunidad proporcionándoleslas culturas funcionan como manifestación con- un código para el intercambio sociable y uno paracreta de los valores y de la posición de sus usuarios. nombrar y clasificar sin ambigüedades los diversosEn la actividad de consumo se desarrollan las aspectos de su mundo y de su historia individualidentidades sociales y podemos sentir que pertene- y grupal.cemos a un grupo y que hacemos parte de las redes La cultura se presenta como procesos sociales,sociales. El consumo involucra también la cohesión y parte de la dificultad de hablar de ella derivasocial y la producción y reproducción de valores. de que se produce, circula y se consume en laDe este modo, no se constituye en una actividad historia social. No es algo que aparezca siempreneutra, individual y despolitizada, sino más bien de la misma manera (Canclini 2004:34). Sobreen una circulación de conceptos y actitudes en las artesanías en México, Canclini argumentacada espectro de la sociedad como bien explica que éstas suelen producirlas grupos indígenas oBordieu (2007). Para ellos la circulación de valores campesinos, circulan por la sociedad y son apropia-funciona como un cambio económico que la cosa dos por sectores urbanos, turistas y no indígenas,que es consumida por las personas simboliza o con otros perfiles socioculturales, que les asignansea, el objeto que la persona consume es lo que ella funciones distintas de aquellas para las cuales serepresenta en su posicionamiento social. fabricaron. Una olla se puede convertir en florero, Esto posicionamiento social se consubstancia un huipil en mantel o en elemento decorativo enen las representaciones en sí, “son las experiencias la pared de un departamento moderno. No hayque los sujetos imprimen a las realidades” (Bourdieu, por qué sostener que se perdió el significado del1990: 34), categorías históricamente constituidas objeto: se transformó. Es etnocéntrico pensar quey adquiridas que organizan el pensamiento del se ha degradado el sentido de la artesanía.mundo social del conjunto de los sujetos pertene-cientes a ese mundo y modelados por él a esquemasclasificadores. Así, las representaciones se “constru-yen y se expresan en la interacción, en las personasy en su vida práctica”. (Bordieu, 1990: 35). Para Gómez (2008), desde la antropología, lasrepresentaciones se definen como paradigmas cul-turales a partir de los cuales se actúa socialmente.Esta tendencia examina el objeto social desdesu dimensión cultural y simbólica, y su interésprincipal es el de recuperar las interpretacionesdel sentido cotidiano que reproducen y alteranlas prácticas sociales, así como el del análisis de lasestructuras que se mantienen en ellas. Para Robert Farr (citado en Gómez, 2008:46)“las representaciones sociales tienen una doblefunción: hacer que lo extraño resulte familiar y
  • Signo y Pensamiento 57 · Eje Temático | pp 236-247 · volumen XXIX · julio - diciembre 2010 Canclini enfatiza que lo que ocurrió fue desaparición, ella es recreada en objeto de consumoque cambió de significado al pasar de un sistema industrializado – el souvenir - . Con ella se abrecultural a otro, al insertase en nuevas relaciones un mercado (no necesariamente de la artesaníasociales y simbólicas. Podemos comprobarlo desde tradicionalmente entendida) para productos quela perspectiva del nuevo usuario, y a veces también tengan demanda entre los turistas y, según el tipo,es posible ver que este nuevo sentido también lo entre los mismos anfitriones.aprueba el productor. Muchos artesanos saben que Conforme Cohen (1993), el proceso de cam-el objeto va a ser utilizado de manera distinta a la bio, lejos de ser visto como un elemento denigrantefunción que tuvo en su origen pero, como nece- de la cultura local, una separación del contenidositan vender, adaptan el diseño o el aspecto de la étnico – que en algunos casos, sobre todo con elartesanía para que sea usado más fácilmente en esa turismo de masa, es indudable que sucede – ha defunción, que tal vez va a evocar el anterior sentido entenderse como un continuum, esto es, como unapor su iconografía, aunque sus fines pragmáticos forma transicional (Cohen, 1993: 139) del arte que,y simbólicos predominantes participarán de otro con el turismo o sin él, evoluciona para adaptarse asistema sociocultural. las nuevas situaciones. Los símbolos estereotipados que representan a los actores, al menos en el primerEl “etnoarte indígena” y estadio, se separan de la identidad cultural. Éstosel souvenir turístico se transforman creando nuevos estereotipos que son muestra de la conjunción de las demandasSantana (1997) cita a Gaviria (1978) al afirmar que del mercado (de los compradores potenciales,donde existe un espacio o una comida propiamente mayoritariamente turistas, y, desde sus países deturística, existe un objeto turístico. Este objeto, origen) y la adaptación, más o menos conscientesegún el tipo de consumidor turístico y destino, por las gentes del lugar destino.podrá ser identificado por sus características más Santana (2007) adopta la perspectiva de Cohenobvias: pequeño, barato, no demasiado exótico y (1993) para decir que, a la vez, la artesanía trans-poseer la cualidad de connotar simbólicamente mite una supuesta imagen ‘simbolizada’ del áreael área visitada. Pero debemos mirar más acá el de atracción turística con una ventaja – ausente delobjeto en venta, descubrir cuál ha sido el proceso resto de los medios de promoción – la de lo hecho apor el que ahora se encuentra expuesto en un esca- mano – como forma de autenticidad, y así los nue-parate o sobre una manta que invita a su compra vos estereotipos son asumidos y transmitidos comoa un nuevo público al que, en último término, no valores signo y valores símbolos. En sus orígenes,le interesa el estilo y la forma simbólica, sino la la artesanía tradicional era fundamentalmenterepresentación suntuaria y recordatoria, a ejemplo utilitarista y funcional, ante un mercado potencialdel valor símbolo de Baudrillard. originariamente local-urbano y, en menor medida, La artesanía, el arte funcional popular, turístico, y así, el objeto artesano se adapta peroposee fuertes contenidos étnicos emanados de conservando formas tradicionales – formas sim-la tradición y la cultura propia, constituyéndose, bólicas – más la ‘autenticidad’ garantizada por elen la expresión material de la cultura y su propia artesano, dando origen a una réplica comercializadapercepción. Es la representación de lo exótico no de la artesanía tradicional. Ésta está destinada amutable por excelencia. La artesanía se conforma un comprador que generalmente conoce el objetocomo una identificación más del grupo frente originario, su uso y lugar en el pueblo. En el casoa lo externo, manifestándose como los símbolos de venta turística, se trata de turismo culto omateriales estereotipados que les representa. La turismo étnico (Smith, 1992).artesanía útil – ahora reducto de los viejos arte- Santana (2007), siguiendo a Graburnu (1984),sanos – debe renovarse o morir. Para evitar su afirma que, dadas las características propias del244
  • comprador, ahora mayoritariamente turista, esnecesario que el objeto sea barato y a través de laminiaturización casi siempre concomitante, va sur-giendo de ese modo el souvenir con característicasfuertes de empequeñecimiento. Así, se produceuna artesanía recreada que reintegra lo tradicionalcon los elementos surgidos de la evolución de lazona. Si bien el destino de esta ‘revitalización’ osimulacro o performance suele ser el mercado local,se trata de un reducido grupo de compradoresque la adquieren más por un afán coleccionistao de ostentación de nivel social, que por su valorutilitario perdido con el paso del tiempo y la post-modernización de los usos cotidianos. El objeto tradicional usado ‘asciende’ así aun nivel ‘culto’, puesto que ahora asume la repre-sentación misma del pasado o de sus antiguasfunciones tradicionales – de aquí que muchasveces los objetos que ya fueron utilizados, los másviejos, sean los más valorados – y es la demanday cotización de tales elementos deificados lo queimpulsa la proliferación de este tipo de artesanía. elaboración es también apropiada, y a través de elloParadójicamente, la mayoría de las artesanías el turista manifiesta posteriormente ante los otrosrecreadas o revitalizadas pierden su funcionalidad su ‘conocimiento’ no sólo del lugar de destino sinoy utilidad, y pasan a ser objetos con una funcionali- también del estilo de vida en el mismo.dad estética, decorativa. La categoría estéticamente Azevedo Luíndia (2005; 2007; 2008) subrayabello funciona como refuerzo para la comercia- que los indígenas que han planificado sus actividadeslización y aceptación de estos productos entre productivas, ofrecen sus piezas de artesanías y otroslos potenciales compradores pero, curiosamente, elementos que definen su identidad, para exhibicióny atendiendo a que la misma está condicionada y venta a los turistas en la búsqueda de autoafirma-por la cultura, cuando lo anterior no se cumple, ción, ingresos y resguardo de territorios. La nuevase alude a la representación étnica. (Jafari, 1982, construcción sirve para promover su visibilidad encitado en Santana, 2007). las actuales condiciones económicas, socioculturales y La autenticidad se crea individualmente, aun- ambientales de los indígenas delante de las presionesque semidirigida por los agentes de viajes, como de los distintos actores sociales.un constructo (Cohen 1988:374) contextualizado Para la mencionada autora, por supuesto,en las propias experiencias del sujeto. En ellas se las formas simbólicas para usufructo de losentremezclan los estereotipos del estilo de vida turistas traen en sí sus propias reinvenciones quey uso de la cultura material de los visitados con tejen significados tanto para los dueños de lasla imagen vendida de los mismos, además del manifestaciones cuanto para los apreciadores.anhelo de los visitantes de consumir (compartir Transformadas en performances culturales, dichasy apropiarse simbólicamente) este estilo de vida formas pasan a tener un significado que consistedistinto al propio. El souvenir denota el objeto en un complejo de interacciones donde las aproxi-de ese consumo definitorio, la imagen – fijada a maciones se reinventan en medio del turismo, latravés de la fotografía o el vídeo – del proceso de cultura, las tradiciones y la etnicidad. Así, el valor 245
  • Signo y Pensamiento 57 · Eje Temático | pp 236-247 · volumen XXIX · julio - diciembre 2010simbólico y económico se inter-penetran porque Referenciasen las sociedades globalizadas hay una tendenciaa que los grupos sociales usen sus bienes culturales Abduca, R. (2007), “La reciprosidad y el don no soncomo medios de demarcación y comunicadores la misma cosa”, en: Cuadernos de Antropología,que establezcan barreras entre algunas personas Núm. 2, pp. 107-124, disponible en: http//:www.(industrias madereras, mineras y petroleras) y scielo.org/ar/pdf/cas/N26/n26a6.pdfconstruyan puentes con otras (ong’s, federaciones Arizpe, L. y Alonso, G. (2001), “Cultura, comer-y asociaciones indígenas y organismos internacio- cio y globalización”, en: Mato, D. Estudiosnales y principalmente, el turismo). Latinoamericanos sobre cultura y transforma- ciones sociales en tiempos de globalización 2,Consideraciones disponible en: http://bibliotecavirtual.clacso. org.ar/ar/libros/mato2/arizpeealonso.pdf,Azevedo Luíndia (2007) enfatiza que cuando las recuperado el: 13 de agosto de 2010.“formas simbólicas” se metamorfosean en atracti- Azevedo Luíndia, L. (2005), Ecoturismo devos turísticos, éstas funcionan como estrategias de Grupos Indígenas: ¿experiencias soste-pertenencia étnica y buscan beneficios económicos. nibles? Tesis. Belém (PA). Núcleo de AltosDe esta manera, los indígenas sacan sus tradiciones Estudios Amazónicos. Universidad Federaldel pasado, de la inmovilidad de un elemento de Pará.estático y hacen una asociación entre la cultura y — (2007), Ecoturismo Indígena. Quito, Abya-Yala.la pos-modernidad, en un escenario de artimañas — (2008), “Reapropiación de los recursos natu-de ingenio a las que recurren los más débiles rales y culturales a través de las experienciasfrente a los más fuertes. En este juego se invierten de ecoturismo indígena: Kapawi/Ricancie/las relaciones de poder y se garantiza un espacio NapoWildlifeCenter (Ecuador);Kuna Yalade supervivencia, dentro del orden establecido, (Panamá); Bri-bri (Costa Rica); Reservapara beneficio de una sociedad de participación Pataxó da Jaqueira (Brasil); Pucani y Heatha pesar de la ausencia de alternativas económicas Wildlife Center (Perú).”, en: Weiss, J. S.; Bus-compatibles a sus maneras de la vida. tamante; T. (eds.). Ajedrez ambiental: manejo Hoy, hay una asociación importante entre de recursos naturales, comunidades, conflictos ylas manifestaciones culturales de las tradiciones cooperación, Quito, flacso.y del patrimonio cultural con el turismo, en Baudrillard, J. (2010), Crítica de la economía políticaotras palabras, los pueblos autóctonos están uti- del signo, México, Siglo xxi.lizando sus valores simbólicos para desarrollar — (1993), Cultura y Simulacro. Barcelona, Edito-una alternativa de auto-gestión de los recursos rial Cairos.comunes, para obtener también auto-gestión en — (2009), La Sociedad De Consumo. México,lo que concierne a las actividades del turismo y el Siglo xxi.fortalecimiento sociocultural. Azevedo Luíndia — (2010), El sistema de los objetos. México, Siglo xxi.(2005; 2007; 2008). Bauman, Z. (1998), O mal - estar da Pós-Moderni- Al transmutarse en souvenir, el “etnoarte indí- dade. Rio de Janeiro, Editora Zahar.gena” entremezcla valores desdoblados o valores — (1999), Modernidade e Ambivalência, Rio desímbolos. En síntesis, hay hoy una fuerte tendencia Janeiro, Editora Zahar.de los grupos sociales a cualificar y clasificar sus Bourdieu, P. (2006), O poder simbólico. Rio desituaciones sociales y usar los bienes culturales Janeiro, Editora Difel.como medios de demarcación, como comunica- — (1990), Sociologia y Cultura, México, Grijalbo.dores que levanten obstáculos frente a algunas — (2007), A economia das trocas simbólicas. Sãopersonas y construyan puentes frente a otras. Paulo, Perspectiva246
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