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SIP: Conclusiones preliminares sobre situación de la prensa en Argentina

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  • 1. Comunicados de PrensaLa SIP emite sus conclusiones preliminares sobre situación de laprensa en ArgentinaBuenos Aires (7 de diciembre de 2012).- La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), através de una delegación internacional de la organización que se destacó tres días enesta ciudad para evaluar el estado de la libertad de prensa en Argentina, concluyó demanera preliminar que “continúa habiendo graves inconvenientes para el ejercicio libredel periodismo en el país”.A continuación el texto de la evaluación preliminar de la misión de la SIP, cuyo informefinal será presentado en marzo próximo durante la Reunión de Medio Año a celebrarseen Puebla, México.“Después de haber escuchado en las últimas 48 horas a más de 100 personas conconocimiento de causa sobre el estado de la libertad de expresión en Argentina(periodistas independientes o críticos y periodistas alineados con el gobierno, referentesde la cultura, hombres de Derecho, congresistas y editores de los periódicos socios de laSociedad Interamericana de Prensa), una misión internacional de la SIP constituida enBuenos Aires concluyó que continúa habiendo graves inconvenientes para el ejerciciolibre del periodismo en el país.”Desde la noche del miércoles 5 hasta la tarde del viernes 7, una delegación de la SIPpermaneció en la capital argentina a pedido de algunos de sus socios y en cumplimientode una resolución aprobada por la última Asamblea General realizada en San Pablo(Brasil), para evaluar in situ el estado de la libertad de expresión en Argentina.”La misión fue presidida por Claudio Paolillo (presidente de la Comisión de Libertad dePrensa e Información de la SIP y director del semanario uruguayo Búsqueda) eintegrada por Elizabeth Ballantine (vicepresidenta primera de la SIP, The DurangoHerald, Colorado, Estados Unidos), Fernán Molinos (vicepresidente de la Comisión deLibertad de Prensa e Información, La Prensa, Panamá), Miguel Henrique Otero(presidente de la Comisión de Finanzas de la SIP, El Nacional, Caracas, Venezuela),Alejandro Miró Quesada (ex presidente de la SIP, Cosas, Lima, Perú), Marco Zileri(vicepresidente regional para Perú de la Comisión de Libertad de Prensa e Información,Caretas, Lima, Perú), Ed McCullough (miembro de la Comisión de Libertad de Prensae Información, Associated Press, Estados Unidos), Alexandre Jobim (director delComité Jurídico de la Associacao Nacional de Jornais de Brasil, Grupo RBS, PortoAlegre, Brasil) y Julio Muñoz (director ejecutivo de la SIP).”La misión observó que en Argentina la crítica no está criminalizada penalmente, peroel gobierno se ocupa de desacreditarla socialmente desde el poder, mediante elhostigamiento constante hacia medios y periodistas críticos, algunos de los cuales sonmencionados explícitamente por la presidenta de la Nación en cadenas de radio ytelevisión.”La publicidad oficial continúa siendo distribuida para favorecer, en general, a losmedios "amigos" y castigar a los que el gobierno ve como "enemigos", con dinero que
  • 2. es propiedad de todos los ciudadanos argentinos.”La delegación de la SIP recibió informes sumamente inquietantes de periodistascríticos sobre el futuro de la libertad de expresión en la Argentina. Algunos de ellosmencionaron lo que llamaron "pecados pasados" del Grupo Clarín (en particular, sualianza con el ex presidente Kirchner durante todo su gobierno, 2003-2007) ymanifestaron agravios respecto a ese grupo empresarial, pero advirtieron que en estemomento lo que está en juego sobrepasa los intereses económicos y empresariales delGrupo. Lo que está en juego -dijeron- es la vigencia de la libertad de expresión en elpaís. Ellos argumentaron que si el gobierno avanza sobre ese Grupo -hoy por hoy, unode los pocos donde en el nivel audiovisual es posible criticar al gobierno (una de lasfunciones básicas del periodismo en cualquier democracia)- y lo desmiembra, losargentinos quedarían rehenes de "el relato" oficial porque -estiman- el gobierno daría deoficio a sus "amigos" los medios que eventualmente le quite a Clarín.”La delegación de la SIP escuchó similares comentarios de políticos opositores,intelectuales independientes o críticos y, también, de muchos de sus socios. Algunos deellos manifestaron su acuerdo con la intención inicial y aún con la letra de la llamada"ley de medios", pero advirtieron que el gobierno está haciendo una "aplicaciónselectiva" de esa norma. "Lo único que interesa al oficialismo es desahuciar al GrupoClarín", repitieron concretamente al menos tres personas con las que la misión pudoconversar.”En particular, llamó la atención de la delegación de la SIP la explicitud de las presionesdel Poder Ejecutivo sobre el Poder Judicial para incidir en el nombramiento de losjueces que entienden en la causa entablada por el Grupo Clarín, que ha recurrido dosartículos de la "ley de medios" ante la Justicia por considerarlos inconstitucionales. LaJusticia aún no se ha pronunciado sobre el fondo de la cuestión (si esas dos normasrespetan o violan la Constitución). Pero un día antes de que se renovara una medidacautelar que había dispuesto la Justicia ante el reclamo del Grupo Clarín, el PoderEjecutivo anunció que no esperaría el fallo judicial de fondo y que pondría en prácticala ley para este grupo mediático, más allá de cuál sea al final el pronunciamiento delúnico poder del Estado habilitado para definir en la delicada cuestión. La presidentaCristina Fernández de Kirchner, refiriéndose inequívocamente al Grupo Clarín, anuncióhace semanas que el 7 de diciembre se acabaría lo que llamó "la cadena del temor y deldesánimo". El vicepresidente Amado Boudou dijo a su vez en octubre durante unprograma del canal estatal de televisión que "la ley de medios va a terminar con el cepocultural que imponía el Grupo Clarín".”La delegación de la SIP recibió un documento que demuestra la gravedad de lasituación en el plano institucional. El 27 de noviembre, la Cámara Nacional deApelaciones en lo Civil y Comercial Federal, que tenía a su cargo pronunciarse sobre laprórroga o no de la medida cautelar pedida por el Grupo Clarín, envió a la CorteSuprema de Justicia de la Nación un oficio, aprobado por la unanimidad de susmiembros, donde acusó al Poder Ejecutivo de afectar su "independencia", a partir deuna nota que recibieron del ministro de Justicia, Julio Alak, en la que "instruye" a losjueces qué hacer. Según el documento, al comentar esa carta en el Acuerdo Plenario del19 de noviembre, la jueza Graciela Medina dijo que la nota del ministro Alak "esmanifiestamente improcedente e inaceptable para cualquier tribunal de justicia" porque"todo tribunal sabe bien lo que tiene que hacer sin necesidad que nadie se lo recuerde".
  • 3. A su turno, el juez Ricardo Recondo manifestó que "en el contexto de los hechosocurridos" es preciso considerar la carta del ministro Alak pues "afecta a laindependencia del fuero". La Corte Suprema de la Nación emitió esta semana unadeclaración apoyando a los jueces presionados por el Poder Ejecutivo.”Una de las personas que conversó con la misión de la SIP dijo que los jueces sonobjeto de "una persecución feroz, al mejor estilo fascista" porque integrantes de laAdministración avanzan sobre "asuntos personales" de los magistrados, hay "ataques asus familias" y "seguimientos de los servicios de inteligencia" en procura deamedrentarlos. Estas presiones públicas y privadas del Poder Ejecutivo sobre el PoderJudicial perturbaron muy especialmente a la delegación de la SIP por su proyeccióninstitucional.”La delegación de la SIP recuerda que siempre ha sido posición de la organizaciónrechazar las hegemonías comunicacionales, tanto si éstas ocurren en el sector privadocomo si se verifican en el sector público. Y, si bien se opone a los monopolios uoligopolios privados porque afectan la libertad de expresión, con más fuerza se opone alos monopolios u oligopolios estatales, porque éstos conducen al totalitarismo.”La misión de la SIP confía en la administración de justicia argentina y en que losjueces decidan en favor de las libertades y de las garantías fundamentales de losindividuos.”La delegación de la SIP procuró conversar también con los principales referentes delgobierno, pero sus intentos fueron vanos. No obstante, es abundante el material que enlos últimos meses ha producido el Poder Ejecutivo en la materia, por lo cual la misióncree estar razonablemente informada respecto a los puntos de vista de la presidentaFernández de Kirchner y de sus principales colaboradores.”Esta no es la primera vez que la SIP envía una misión a la Argentina. Con el mismopropósito que la actual, en agosto de 1978 delegados de la SIP se entrevistaron a caradescubierta con numerosas personas y no sólo denunciaron el terrorismo de estado queel gobierno de entonces aplicaba contra disidentes y periodistas, sino que tambiéncriticaron a la mayoría de los socios argentinos de la SIP que, en aquel momento,fallaron a la hora de difundir la ola de violencia desatada por la dictadura militar, queincluyó torturas, asesinatos y desapariciones de periodistas, entre otros miles deciudadanos.”En aquel año, cuando la represión arreciaba y muchos daban vuelta la cara o asumíanuna actitud de cómoda complicidad, y se desconocía aún la magnitud de la carniceríaque estaba perpetrando la dictadura, la SIP dijo que la libertad de prensa estabaprácticamente suprimida en todo el territorio argentino y que unos pocos periodistas,entre ellos el ex presidente de la SIP Robert Cox, entonces director del diario TheBuenos Aires Herald, y Julio Rajneri, del Diario de Rio Negro, se atrevieron a desafiarel cerrojo de censura impuesto por los jefes militares que mandaban en el país. La SIP,junto con Amnesty International, fueron los dos únicos organismos de relevanciainternacional que, en aquel tiempo de plomo, puso de manifiesto la barbarie que se dabaen la Argentina. La SIP siente un particular orgullo por haber defendido la libertad deprensa y expresión en este país en uno de sus momentos históricos más aciagos.
  • 4. ”Desde el año 2003, cuando el ex presidente Néstor Kirchner llegó al poder, la SIPdestacó, antes de la actual, dos misiones de delegados ante denuncias recibidas quemencionaban una conducta de sistemática agresividad del gobierno contra periodistas ymedios de comunicación. La primera de ellas fue en 2005, dos años antes de que, parasorpresa de algunos, el presidente Kirchner autorizara de puño y letra negocios queampliaron el espectro de cobertura del Grupo Clarín. Aquella misión de la SIP fuedenostada por el presidente Kirchner en persona y criticada por los medios alineadoscon su gobierno, entre ellos alguno muy notorio hoy por su consecuente oficialismo yotrora por contar entre sus accionistas a principales del Grupo Clarín o al propio grupo.La misión concluyó que ya entonces se respiraba un aire enrarecido en materia delibertad de expresión, algo en lo que coincidían totalmente algunos periodistas que hoyse han transformado prácticamente en voceros oficiosos del tercer gobierno kirchnerista.”En 2011 llegó una segunda misión. Ya habían pasado seis años de "aprietes",denuestos y "juicios populares" contra periodistas promovidos desde el poder,distribución arbitraria de la publicidad oficial, amedrentamientos contra medios yperiodistas utilizando para ello a los organismos fiscales del Estado, interceptaciones deconversaciones telefónicas y aun de correos privados de periodistas por parte de agentesdel Estado, y la construcción, lenta pero sistemática, de una suerte de pulpo mediáticoque, mediante el empleo abusivo de los medios públicos y la disposición de algunosempresarios privados fuertemente vinculados con el poder, transmite desde entonces en"falsa cadena" lo que se ha dado en llamar "el relato" del gobierno.”La SIP denunció entonces el clima hostil en el cual se desenvolvía el periodismocrítico o independiente. La llamada "ley de medios" ya había sido aprobada por elCongreso de la Nación, con votos del oficialismo y también de algunos sectores de laoposición. Pero para entonces se había hecho evidente que, con la loable intención -quela SIP comparte- de habilitar una mayor pluralidad de voces y evitar las concentracionesdesmedidas de medios en pocas manos, la política menor había traicionado ese sanopropósito y la "ley de medios" se había transformado en el instrumento utilizado por elgobierno para acabar con su nuevo peor enemigo: el Grupo Clarín.”La SIP es una entidad sin fines de lucro dedicada a la defensa y promoción de lalibertad de prensa y de expresión en las Américas. Está compuesta por más de 1.300publicaciones del hemisferio occidental; y tiene sede en Miami, Estados Unidos. Paramayor información, por favor, visite http://www.sipiapa.org

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