Sweet by Maya Banks Sweet Possession #5 (Dulce Posesión)

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Ella es una cantante que vive en el centro de atención, y no pude resistir a sus admiradores… …

Ella es una cantante que vive en el centro de atención, y no pude resistir a sus admiradores…
Escandalosa y fuera de control, Lyric Jones es una mimada estrella del pop que vive fuerte y rápido, siempre dejando atrás su pasado y las pesadillas que la atormentan. Está acostumbrada a conseguir lo que quiere, incluidos los groupies, porque no puede soportar estar sola. Así en la cama, es la más alegre, incluso si eso significa cerrar la parte más profunda de ella…
Él es un guardaespaldas práctico, y hombre de una sola mujer.

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  • 1. El Club de las Excomulgadas Agradecimientos Al Staff Excomulgado: Beti, Csanch, Dg Kaleigh, Excopic, MCGtz, Mdf30y, Nelly Vanessa, Pau Belikov, Rosa y Rox16 por la de la Traducción, Bibliotecaria70, Leluli, Mari, Taratup y Tatta por la Corrección, AnaE por la Diagramación y Cassidy por la Lectura Final de este Libro para El Club De Las Excomulgadas… A las Chicas del Club de Las Excomulgadas, que nos acompañaron en cada capítulo, y a Nuestras Lectoras que nos acompañaron y nos acompañan siempre. A Todas…. Gracias!!! Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Traducción, De Nuevo Mdf30y por la Corrección 2
  • 2. El Club de las Excomulgadas Argumento Ella es una cantante que vive en el centro de atención, y no pude resistir a sus admiradores… Escandalosa y fuera de control, Lyric Jones es una mimada estrella del pop que vive fuerte y rápido, siempre dejando atrás su pasado y las pesadillas que la atormentan. Está acostumbrada a conseguir lo que quiere, incluidos los groupies, porque no puede soportar estar sola. Así en la cama, es la más alegre, incluso si eso Él es un guardaespaldas práctico, y hombre de una sola mujer. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V significa cerrar la parte más profunda de ella… 3
  • 3. El Club de las Excomulgadas Capítulo Uno — ¡Estás loco! Pop Malone frunció el ceño a su hijo, Connor. —Cuida tu boca. Todavía puedo limpiar el suelo con tu escuálido culo. Connor se pasó la mano por su pelo corto y lo sujetó en la parte superior de la cabeza en un intento de apartarlo. Nathan Tucker había tenido una buena idea que caían sobre él. —Pop—dijo Connor con exasperación—Instalamos sistemas de seguridad. Equipos de seguimiento sofisticados, de tecnología avanzada. Hacemos consultas. Evaluamos la seguridad de otras personas. No somos un maldito servicio de guardaespaldas. Pop resolló, cruzó los brazos sobre el pecho y se recostó en el escritorio de su hija adoptiva. Faith miró fijamente con los ojos muy abiertos a su padre y hermano, pero no dijo ni palabra. Estaba demasiado pegada a la conversación. —Si quieres dejar de vocear durante dos segundos, me gustaría explicarte por qué eres perfecto para este trabajo. —Ah, muchacho—refunfuñó Connor. —No puedo esperar a oír esto. Será mejor que me siente para hacerlo. Se dejó caer en una de las sillas frente al escritorio de Faith, y esperó oír el último plan descabellado de su padre. No es que su padre no fuera un hombre inteligente. Era uno de los hombres más inteligentes y astutos que Connor conocía. Era la parte de la astucia lo que le molestaba malditamente ahora mismo. No estaba seguro de cómo, pero sabía que estaba jodido. Y parecía que estaba a punto Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V afeitando su cabeza. Era algo que tendría que hacer si seguía recibiendo las bombas de averiguarlo. 4
  • 4. El Club de las Excomulgadas —Phillip Armstrong es un viejo amigo. Vayamos hacia atrás. Servimos juntos en los marines. Ahora es un ejecutivo discográfico importante y tiene una artista de renombre en su sello discográfico. — ¿Cuál es el nombre de la artista?—Se metió Faith. —Lyric Jones. Faith frunció el ceño. — ¿A qué viene ese ceño fruncido?—exigió Connor.— ¿Qué sabes? — ¿Canta música country? Faith se rió entre dientes y negó con la cabeza. —Entonces en ese caso, ¿por qué ese ceño? —Ella es un poco… —Es difícil—dijo Pop sin preámbulos.—Pero tú ya has tratado con gente difícil antes. Ella no será un problema para ti. — ¿Por qué va a ser ella mi problema en absoluto? —Debido a que la mayor parte de su personal de seguridad fue despedido. Y los que quedaron abandonaron. Tiene dos guardaespaldas que son tan inútiles como las tetas en un jabalí. — ¿Y se supone que tengo que solucionar este problema? —Phillip está tratando de conseguir una empresa para reemplazarlos. Una mejor que la última ya que eran unos lameculos. Sus palabras, no las mías. A ella sólo le queda un espectáculo más y luego estará en una especie de vacaciones aquí Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Nunca has oído sobre ella?—preguntó Faith. en Houston. 5
  • 5. El Club de las Excomulgadas Faith levantó una ceja. — ¿Por qué diablos pasaría unas vacaciones gustosamente en Houston? Quiero decir, una chica con esa cantidad de dinero debería ir a París o a Italia. Tal vez a una casa en una playa del Caribe. —He dicho una especie porque hará una gala el Houston Livestock and Rodeo, pero permanecerá aquí un total de dos semanas. También tiene alguna sesión de firmas y encuentros con los admiradores en una de las tiendas de música del centro de la ciudad. asiento.—Lo que quieren es una niñera. Quieren que alguien se siente sobre ella para que se porte bien durante dos semanas. Pop tuvo la gracia de parecer avergonzado. —Bueno, sí y no. Connor hizo un ruido grosero. — ¿Por qué diablos me lo estás pidiendo? Hay otros tres tíos en esta oficina, todos capaces de hacer este trabajo. Faith hizo toda una demostración soplándose las uñas y silbó suavemente. —Porque todos están o casados o malditamente a punto de hacerlo, y eres el único que permanece solo. Si trato de enviar a uno de los otros chicos para pasar veinticuatro/siete1 con una preciosa estrella del pop, tendré a tres mujeres cabreadas sobre mi culo. No, gracias. Sin ánimo de ofender, Connor, pero no tienes ni una oportunidad sobre las muchachas. Prefiero arriesgarme contigo. Faith sonrió dulcemente en dirección a su hermano. —No creas que lo conseguirás por eso—refunfuñó Connor a Faith. 1 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Oh, lo entiendo—dijo Connor cuando se empujó hacia adelante en su 24 horas al día / 7 días a la semana. 6
  • 6. El Club de las Excomulgadas —Mira, al menos vuela a Los Ángeles, mira su último concierto, preséntate, y mira cómo va. ¿Qué daño puede hacerte? Creo que encontrarás que no es tan malo como piensas. Pasarás dos semanas con ella aquí, manteniéndola fuera de problemas y manteniéndola a salvo. — ¿Cómo de peligroso es para ella? — ¡Oh!, la mierda de las celebridades de costumbre, estoy seguro. Todo el mundo quiere un pedazo de ella. Sin una protección adecuada, podría ponerse peligroso. Phillip va a ponerse en contacto con una empresa de seguridad local para hacer la seguridad periférica, pero quiere a alguien en quien pueda confiar a su lado seguridad para el tour. Está preocupado, y Phillip no es alguien que se preocupe mucho. — ¿Por qué diablos no sólo anulan la gala de Rodeo, la esconden en algún lugar privado por dos semanas y consiguen su mierda juntos para cuando ella vuelva al tour? — ¿Tú me lo preguntas?—dijo Pop irritado. — ¿Cuándo el mundo del espectáculo ha tenido algún maldito sentido? Estas personas no piensan con el cerebro. Piensan con sus talonarios de cheques y el signo del dólar como guía. Es tu trabajo ser su cerebro durante dos semanas. Connor gimió. —Difícil y sin cerebro. Apenas puedo esperar. La puerta de la oficina de Faith se abrió y Angelina Moyano asomó su cabeza. Cuando vio a los hombres, dudó. — ¿Interrumpo algo? Connor sonrió y le hizo señas para que entrara. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hasta que pueda venir y entrevistar a firmas más grandes que se encargarán de su —Por supuesto que no. ¿Cómo estás, cariño? 7
  • 7. El Club de las Excomulgadas Angelina entró, elegante y menuda a pesar de su abultado abdomen. La mayor parte de las mujeres de su estatura estarían andando como un pato ya, pero todavía se movía con facilidad. Ella le sonrió. —Estoy bien. ¿Cómo estás?—Se inclinó para abrazarle fuerte, y él puso las manos sobre su vientre. — ¿Se mueve la señorita Priss hoy? —Deja de llamarla así—dijo Angelina exasperada.—Su nombre es Nia. —Hola, Ángel. ¿Dónde está Micah? ¿No debería estar trabajando? En realidad, ¿dónde diablos está Nathan? ¿Y Gray? ¿Somos los únicos que trabajamos? Connor y Faith hicieron rodar sus ojos. Pop estaba empezando a tramar algo. —He venido a buscar a Faith. Julie me ofreció un masaje durante el embarazo y Faith va a tener que ir para sostenerme la mano. —Más bien a obtener su propio masaje—murmuró Connor.—Vosotras chicas, no me engañáis ni un poco. Te sostendré tu maldita mano, y luego tal vez Julie me dé un masaje a mí también. —Encuentra la mano de tu propia mujer para sostener—gruñó Micah Hudson en la puerta. Pop alzó la vista y frunció el ceño. —Ya era hora de que decidieras presentarte. ¿Qué es esto de venir a trabajar a última hora? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Hola, Pop—dijo mientras dejaba un beso en la mandíbula del hombre más mayor. 8
  • 8. El Club de las Excomulgadas Micah ignoró a Pop. Toda su atención estaba en la mujer latina con curvas muy embarazadas de su hijo. Le divertía enormemente a Connor ver a Micah quedarse boquiabierto por una mujer. No es que él no amara a las mujeres por regla general, pero no había nada casual o de ligón en la relación de Micah con Angelina. El pobre muchacho estaba golpeado y era bastante patético verlo. — ¿Qué segura estás de que si Julie te da un masaje, eso sea bueno para el bebé?—preguntó Micah. Angelina hizo una pausa y se dio la vuelta con una mano en la cadera. — ¿Pero lastimará al bebé? Angelina sonrió. —Te preocupas demasiado Micah. Ve a hacer algo de trabajo para que Faith y yo podamos tener algo de tiempo de chicas. Vamos a llegar tarde, y Damon espera que Serena esté en casa antes del mediodía. — ¿O qué?—murmuró Connor. Siempre se preguntaba qué demonios pasaba en el matrimonio entre Damon y Serena. De todas las personas que trabajaban para Pop, Connor era el más lejano del entorno de Damon Roche. Por lo que había sabido del hombre, era un fanático del control y guardaba a Serena bajo su pulgar. Faith sonrió abiertamente, y debería haber sabido por el brillo diabólico de sus ojos que ella iba a decir algo descabellado. —Estoy bastante segura de que si llega tarde, cosechará el resultado sobre su culo. —Algo que Gray debería pensar para ti—dijo Connor deliberadamente — ¿Quién dice que no lo hace?—bromeó ella cuando tomó el brazo de Angelina y las dos se dirigieron a la puerta. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Pienso que eso será bueno para la madre. 9
  • 9. El Club de las Excomulgadas ¿Estaba todo el mundo malditamente loco a su alrededor? Había oído lo suficiente para saber que su vida sexual tenía que ser la única normal en su grupo de amigos. Ni siquiera quería saber qué clase de mierda Micah ponía sobre Angelina. Eso probablemente solo lo haría enfadarse. Y Faith. Dios. Su hermana, por el amor de Dios. Negó con la cabeza. No, no quería saber las depravaciones a la que sus amigos se entregaban. Él era perfectamente feliz de ser el aburrido vainilla del grupo. — ¿Ha habido suerte para conseguir llevarla al altar? Micah resopló. —Estoy intentándolo. Créeme. Soy un hombre persistente. Sucederá pronto. Pop gruñó. —El problema de los hombres de hoy es que están demasiado ocupados siendo políticamente correctos. Deberías simplemente cogerla y arrastrarla ante un sacerdote. O a Las Vegas como Gray hizo con Faith. Si te quedas esperando a que una mujer decida, serás viejo e impotente en el momento en que tu noche de bodas llegue. Connor soltó una carcajada. —Eso podría explicar por qué tú has abrazado la soltería por tanto tiempo. Pop movió el dedo hacia Connor y Micah. —Subraya mis palabras. Estoy en lo cierto. Mira lo que pasó cuando Nathan se quedó indeciso en torno a Julie. Se acercó a donde estaba ella y se la echó sobre un hombro. Entonces le dijo como iba a ser todo y voilà. Ahora ellos están casados. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Giró sus ojos a Micah después de que las chicas se hubieran ido. Él es feliz. Ella es feliz. Final de la historia. No como aquí, que Micah está 10
  • 10. El Club de las Excomulgadas deprimido por aquí, pareciéndose a un cachorro pateado, porque no puede convencer a la mujer que ama de que realmente él la ama, y que de verdad se quiere casar con ella. Jesús estará llorando allá arriba en algún sitio. O riéndose histéricamente. No puedo determinar qué. Los labios de Micah se curvaron en una mueca. —Ya basta, Pop. Sabes que lo jodí con ella. No sólo puedo echarme sobre ella y obligarla a hacer lo que quiero. —No, pero podrías muy bien plantar tus pies sobre el suelo y hacerle saber — ¡Lo he intentado! —Entonces inténtalo con más fuerza—se quejó Pop.—Está volviendo a haber un retroceso en algunas parejas por aquí. Es malditamente nauseabundo. Connor sabía que era un buen momento para escapar. Ahora mismo, cuando Pop estaba ocupado quejándose de otra cosa. Tal vez cuando recordara lo que quería que Connor hiciera, la casa discográfica se habría rendido y habría contratado a otra persona. Estaba casi en la puerta. Un paso más y estaría libre. —Tu billete de avión está sobre tu escritorio—le advirtió Pop.—Vuelas mañana por la mañana. Ahora vete a casa y haz la maleta. Era un hijo de puta jodido. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V lo que sientes. 11
  • 11. El Club de las Excomulgadas Capítulo Dos El estadio retumbaba con la frenética música, y un arco iris de luces caían en cascada. Connor estaba situado en la parte superior de las gradas, mirando por encima de la barandilla a la parte inferior. Sus oídos estallarían en cualquier momento, y se sentía tan mareado por el rápido staccato de los láseres intermitentes que se agarró de la fría barra metálica para estabilizarse a sí mismo. Con su mano libre, llegó a su nuca y se masajeó el cuello. Había estado tenso desde que este circo había comenzado. ¿Cómo en el infierno podría alguien ¿Cómo podría ser la de alguien? ¿Cómo diablos alguien entendía ese chillido, si es que pudieran oírlo sobre el grupo? Prefería oír algo de Montgomery Gentry o Jason Aldean si tenía que someterse a un concierto. Finalmente, el chillido se detuvo. Había un Dios. Connor echó un vistazo hacia el escenario para ver el paseo de vuelta de Lyric Jones después de su última salida precipitada. El cambio de vestuario, aunque no estaba seguro de por qué ella se molestó con éste. Ni siquiera tenía que estar cerca del escenario para saber que apenas llevaba nada en absoluto. Miró al lado donde los ejecutivos de Cosmic Records veían el show con él. Se habían presentado en su avión y le habían llevado al estadio en una limusina. Todo el asunto era ridículo, y todavía seguía maldiciendo el hecho de que había sido obligado a volar para hablar con todas las partes involucradas. Cuando la música asaltó sus oídos una vez más, volvió su atención al escenario, justo a tiempo para ver a otra mujer escasamente vestida ir hacia Lyric. Lo mejor que pudo distinguir, las palabras de la canción sonaron algo así como “Amor de Chicas”. Resopló. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V soportar esta cacofonía de forma habitual? Este no era su tipo de música. 12
  • 12. El Club de las Excomulgadas Las dos mujeres estuvieron la una frente a la otra mientras Lyric cantó. Era un estudio de contraste, probablemente bien coordinado. Lyric era baja y de pelo negro, si no contaba el mechón de espantoso color rosa. La otra mujer era alta, rubia y exuberante, con un par de tetas que tenían que ser compradas y pagadas. No necesitaba binoculares para saber eso. Entonces ellas se acercaron, sus cuerpos ondulantes de una manera provocativa. La multitud se volvió loca mientras las mujeres se presionaban la una sobre la otra. Lyric sostuvo el micro en su pecho mientras se balanceó en los brazos de la otra mujer. Cuando la canción siguió, Lyric giró y recostó su culo directamente en la entrepierna de la rubia. Las dos siguieron con su pequeño aprobación. ¿Por qué no podía haber tomado Micah ese trabajo? Esto sería algo de su tipo. ¿Ver a dos mujeres haciéndolo? Micah babearía como un pit bull rabioso. Por supuesto, Angelina podría patear seriamente a algún culo por ello, pero aun así. Todo en Connor pedía un buen trago y un envase de ibuprofeno. Cuando la canción se paraba, las dos mujeres estaban enredadas más fuerte que un nudo en un sedal de una caña de pescar. Cuando la música murió, Lyric dejó que el micro cayera y pegó sus labios a la rubia de una forma que ni una manguera las habría separado. No había ninguna manera de que él pudiera hacer esto. Todo sobre la mujer le ponía de los nervios, y ni siquiera la había conocido aún. No tenía que hacerlo. Todo estaba allí para que todo el mundo lo viera. Los ejecutivos de la discográfica estarían enojados, y Pop posiblemente no estaría muy feliz, pero si él quería esto tanto, podría hacerlo o él mismo o hacer que Nathan o Micah lo hicieran. Sus mujeres tendrían sólo que superarlo. Connor cuidaría bien a las chicas mientras Nathan y Micah estuvieran desaparecidos. Esa imagen le hizo sonreír abiertamente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V espectáculo y se bombearon la una en la otra mientras la multitud rugía en 13
  • 13. El Club de las Excomulgadas Estaba dispuesto a darse la vuelta y salir cuando un tono más suave y melodioso manó en el estadio. Le hizo detenerse durante un breve segundo y mirar hacia atrás al escenario. Lyric estaba de pie en medio, un solo foco se concentraba en ella. El resto del escenario estaba oculto. Sus ojos estaban cerrados, y se le metió la loca imagen en su cabeza de que ella parecía vulnerable. Entonces ella abrió su boca, y por primera vez esa noche, pudo escuchar claramente su voz. Manó de ella como miel suave y dulce. Se arrastró lentamente sobre su piel y un escalofrío recorrió su espalda. Él miró fijamente, encantado por la imagen de ella sola, su voz inolvidable, la tristeza que sintió irradiando de ella. Más que tristeza, era dolor. Sus manos agarraron el pasamano cuando se acercó, su atención enfocada completamente en la mujer que cantaba. No era una de esas insípidas canciones auto-reflexivas. Se trataba de una sobre volver a casa. Podía sentir el dolor en su voz. Eso hizo que él también lo sintiera. Infiernos, eso le dio ganas de querer volver a su casa. Al otro lado del escenario, los mecheros llameaban y se balanceaban mientras las manos se levantaban en el aire sosteniéndolos. Se agitaban al ritmo mientras ella seguía de pie, mientras seguía, con la cara girada al cielo. Se la imaginó con los ojos cerrados mientras las últimas palabras eran derramadas de sus labios. La música se apagó, y durante un momento, el silencio cayó en la multitud. A continuación, estridentes silbidos rasgaron el aire, seguidos de una ovación cerrada. Lyric retrocedió y saludó a la multitud. Se inclinó una vez y se alejó rápidamente del escenario. Los ejecutivos de la discográfica se desplazaron junto a él, y Connor miró Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hermosa, llenó cada rincón y hendidura de todo el espacio lleno. Fue golpeado por para verlos mirándole. 14
  • 14. El Club de las Excomulgadas — ¿Estás listo para que te presentemos a nuestra chica?—preguntó Phillip Armstrong. Connor asintió con la cabeza, olvidando momentáneamente que todo lo que realmente quería hacer era salir pitando de allí mientras pudiera. Con un suspiro de resignación, siguió a los tíos de traje a una zona entre bastidores. La seguridad, si tú pudieras llamarla así, era mínima. Los fans abarrotaban el pasillo, presionando, empujando y gritando. Cuando el montón de músculos del guarda, que estaba ante la puerta entre bastidores alzó la vista y los vio llegar, prestó atención y comenzó a empujar a los rabiosos fans a un lado para que Cuando se abrió la puerta, Connor fue empujado hacia adelante, mientras los admiradores trataban de correr por delante de él. Tropezó dentro, con una serie de obscenidades saliendo más allá de sus labios. Se las arregló para mantener la calma. Apenas. Phillip y su compañero, Barry, se alisaban los trajes, y miraban de forma inquisitiva a Connor. Los labios de Connor se adelgazaron, pero apretó sus dientes y mantuvo su expresión neutra. Le hicieron gestos hacia un área ligeramente menos llena de gente y los dos hombres aceptaron una bebida de un desgarbado chico que no podía ser más que un adolescente. Cuando le ofrecieron una copa a Connor, él negó con la cabeza. No es que la idea de un litro de vodka no fuera muy atractiva, pero en este momento, si comenzaba a beber, no pararía. Miró alrededor de la sala, que, después de considerarlo más, era mucho más grande de lo que había pensado en primer lugar. Estaba sólo atestada. Se metió las manos en los bolsillos y trató de no parecer tan aburrido y tan incómodo como se sentía. Unos segundos más tarde, la puerta se abrió y Lyric apareció, con una Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V pudieran pasar. amplia sonrisa en su cara. Dos hombres, que sólo pudo asumir que serían sus 15
  • 15. El Club de las Excomulgadas guardaespaldas, la flanqueaban. Él arqueó una ceja mientras que uno de ellos comenzó ponerse más cerca de ella y personal, mientras se tambaleaban en dirección a Connor. Cuando una mano se cerró alrededor de su pecho, ella le dio un manotazo juguetón, y luego sonrió al guardaespaldas con una mirada de “ahora no, más tarde”. Otro hombre se colocó delante de Lyric, deteniendo su avance hacia los ejecutivos discográficos. Ella frunció el ceño y entrecerró los ojos, pero con la —Te veías y sonabas como una mierda ahí, Lyric. ¿Qué maldito problema tienes? Las cejas de Connor se unieron y se encontró mirando con ceño fruncido esa flagrante falta de respeto en el tono del otro hombre. Quienquiera que fuera el tipo, no estaba preocupado por las repercusiones de su arrebato. Connor echó un vistazo a Lyric, esperando que ella espantara al nuevo estúpido tío, pero no pudo leer ni una cosa en su cara o en sus ojos. Era como si ella ni siquiera estuviera allí. —Tienes que usar tu tiempo libre para centrarte—siguió el tipo.—Consigue un masaje. Echa un polvo. Todo lo que sea necesario, pero no aparezcas en Houston sonando como la chillona que has sido antes. Whoa. Esto comenzaba a ponerse divertido. — ¿Quién es ese tipo?—preguntó Connor a Phillip de forma casual. —Su manager, Paul. Connor no podía leer ninguna desaprobación en el tono de Phillip. Tal vez Paul decía lo que todos los demás pensaban. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V misma rapidez convirtió su expresión en una más neutral mientras miró al tipo. 16
  • 16. El Club de las Excomulgadas Pero entonces Connor vio la mirada en los ojos de Phillip. Él parecía cruel. — ¿Siempre se dirige a ella así? Phillip dio una breve cabezada. —Sí. Mira, tendrás que lidiar con él. No hay nada que podamos hacer al respecto. Pero tú trabajas para mí. No para ese pequeño cabrón. Recuerda eso. Los hombres se mantuvieron silenciosos cuando Lyric finalmente se apartó de su manager y luego se detuvo cuando ella puso sus ojos en Connor. Este tomó su tiempo para reconocer su presencia. El problema era, que la mujer claramente habitación. El infierno se helaría antes de que él fuera uno de ellos. Cuando él finalmente levantó su mirada para encontrar la de ella, vio unos ojos azules cristalinos que le devolvían la mirada con el mismo desinterés que él sabía que tenían que tener reflejados en su mirada. Ella adoptó una pose aburrida mientras sus dos adláteres siguieron tomándose muchas libertades con ella. Su mirada se trasladó a propósito a su pelo. Las hebras azabaches se disparaban en direcciones diferentes y un mechón de rosa neón iba desde la parte superior de su cuero cabelludo hacia abajo por el costado izquierdo de su cabeza. —Bonito pelo—dijo él. La diversión brilló tenuemente durante un momento en sus ojos antes de que ella mirara intencionalmente a Phillip y Barry. Phillip dio un paso adelante, con una sonrisa amplia e indulgente en su cara, y, ¿por qué debería ser por otra cosa cuando esta chica posiblemente le hacía hacer millones? —Lyric, me gustaría que conozcas a Connor Malone. Está aquí por parte de Malone and Sons Security. Estábamos hablando con él sobre tu próxima parada en Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estaba acostumbrada a que la gente estuviera atenta a ella cuando entraba en una Houston. 17
  • 17. El Club de las Excomulgadas Ella le lanzó una mirada desafiante y no extendió su mano, pero entonces, él tampoco lo había hecho. Finalmente ella apartó la mirada y revisó a Phillip. —Sabes mis sentimientos al respecto. ¿Por qué está aquí? Connor casi sonrió. Al parecer, no era más feliz por todo este asunto de lo que lo era él. Ella cruzó sus brazos sobre su pecho, lo que solo sirvió para empujar sus pequeños pechos hacia arriba. Las curvas asomaron por encima de su corsé y la pálida piel brilló con la áspera luz. Suave. Un contraste directo con su Barry frunció el ceño y dio un paso adelante. —Ahora, Lyric, ya hemos hablado de esto. Malone and Sons están altamente recomendados. Tú no tienes la seguridad suficiente, y después de los últimos meses, tú de toda la gente deberías saber que necesitas más. Ella alcanzó para empujar a uno de sus guardaespaldas, que se estaba arrimando a su cuello. En lugar de sentirse rechazado, él se colocó de nuevo, una sonrisa perezosa en su cara le sugirió que él sería satisfecho más tarde. Si estos imbéciles eran los encargados de su seguridad, no era de extrañar que su sello discográfico estuviera gritando por más. Parecía que su única preocupación era como de rápidamente ellos podían meterse en sus pantalones. Su mirada la encontró otra vez, sus ojos entrecerrados. Él la miró tranquilamente, negándose a ser él el que diera marcha atrás. No importa lo mucho que pudiera leer su repugnancia. Era dudoso que pudiera esconderlo de todos modos. Nadie era tan buen actor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V comportamiento. 18
  • 18. El Club de las Excomulgadas Su piel comenzó a hormiguear de una particular conciencia. La parte posterior de su cuello le picaba ferozmente, pero no quiso ceder ni un milímetro en ese silencioso tira y afloja. —No me gustas—dijo finalmente ella. Para su horror absoluto, se puso erecto. Él entonces sonrió. Una perezosa sonrisa de “me importa un carajo”. Era eso o gemir por su creciente incomodidad, y comería clavos antes de permitirle saber que ella le había afectado a él. Ella frunció el ceño, luego pasó un brazo alrededor de uno de los gigantes de su lado, que inmediatamente se inclinó abajo para besarla en la mejilla. El otro se acurrucó a ella al otro lado, y ella le lazó una maliciosa sonrisa. Podía haber llevado también un cartel que dijera “me estoy follando a ambos” por toda la discreción que ella ejercía. —Te invitaría a acompañarnos, Sr. Malone, pero de alguna manera parece demasiado tenso. Él se rio entre dientes y rezó para que ella no pudiera ver su erección, porque… maldita sea. —Me temo que soy un poco más exigente que usted en lo que concierne a mis compañeros de cama. El color tiñó sus mejillas, y luego ella se dio la vuelta, ambos guardias inmediatamente la rodearon cuando caminó hacia la puerta. Phillip se aclaró la garganta junto a Connor. Este le echó un vistazo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —El sentimiento, Sra. Jones, es completamente mutuo. —Lyric es, uhm, ¿digamos que un poco difícil?—comenzó Phillip. 19
  • 19. El Club de las Excomulgadas Connor estaba empezando a pensar que era su descripción estándar. —No sigas. No tienes el suficiente dinero para hacer que yo tome este trabajo. Tendría que ser un jodido loco. Ya estaba malditamente loco porque desde el momento que ella dijo que no le gustaba, su pene había rugido a la vida y había dicho: Ven conmigo. Lo último que quería era a una malcriada estrella del pop a su alrededor 24/7, una quién le diera una erección cada vez que discutía con él. Lyric entro en su suite y paró a Trent cuando fue a por la parte superior de su ropa. La sorpresa destelló en sus ojos cuando ella en cambio se dirigió al minibar para servirse un vaso de agua. R.J. se movió silenciosamente hacia ella y puso un brazo alrededor de sus hombros. — ¿Algo está mal, Lyric? Ella se encogió lejos, incapaz de explicar por qué no podía aguantar de repente que ninguno de ellos la tocara. —Sólo que no estoy de humor—dijo sombríamente. Trent se echó a reír. —Sin embargo, cielo, tú siempre estás de humor. —No esta noche—dijo bruscamente.—Sólo quiero estar… sola. ¿Vale? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Sería solamente una erección andante. 20
  • 20. El Club de las Excomulgadas Los dos hombres se miraron el uno al otro en estado de shock, y luego le devolvieron la mirada como si hubiera perdido la razón. Y a lo mejor lo había hecho. ¿Sola? ¿Qué estaba pensando? Ella no quería estar sola. Nunca. Lo único peor que estar sola era estar únicamente uno a uno con alguien. No le gustaba ninguna de esas opciones y se rodeaba de gente incluso mientras dormía. ¿Pero esta noche? Sí, ella podría pasarla sola. La mirada desaprobadora de Connor Malone la había sacudido. Mucho más de lo que confesaría nunca en voz alta. Hacía mucho eso de forma regular. Prosperaba en ello, incluso. No daba el vida dar al público tanta munición como fuera posible. Así que, ¿por qué un idiota condescendiente podría meterse bajo su piel tan fuerte? Sacudió su cabeza, pero no pudo sacar su burlona sonrisa de su mente. La hacía sentirse incómoda. Como si pudiera ver directamente a través de todos sus escudos, todos sus secretos y todos sus temores. Era como si él la hubiera visto desnuda y vulnerable, y no hubiera estado en absoluto impresionado. Pero entonces, ¿por qué debería estarlo? —Lyric, ¿estás bien?—interrumpió R.J. Podía oír la preocupación en su voz, pero en este momento no le importaba y no tenía la energía mental necesaria para tranquilizarle. Agitó una mano despectivamente hacia ellos y se alejó. Era una clara señal para que se fueran, y serían tontos sí la ignoraban. Podían ser íntimos con ella, pero sexo era todo lo que le ofrecían. No eran sus amigos. No eran sus confidentes. Ella no tenía eso. Cuando oyó que la puerta se abría y cerraba, se volvió para contemplar la suite vacía. El frío pánico clavó sus garras en su garganta y ella tomó varias respiraciones largas, para tranquilizarse. El sudor que perlaba su frente no tenía Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V culo de una rata por lo que la gente pensara de ella, y había hecho su misión en la 21
  • 21. El Club de las Excomulgadas nada que ver con su rendimiento exhaustivo, y pudo sentir las náuseas en su garganta. Miró alrededor, absorbiendo la soledad que la rodeaba, como una niebla. Filtrándose en su piel. Envolviéndose alrededor de sus huesos hasta que estuvo paralizada en su agarre. Cruzó sus brazos sobre su pecho. Agarrando los brazos con sus dedos y luego frotándoselos de arriba abajo para aplacar la frialdad que emanaba de su interior. llamativo y descarado barniz, y la había mirado fríamente. Desaprobación. Se había sentido desnuda ante él, y esto la enojó mucho. Él no era nadie para ella. Sólo algún lacayo que su compañía discográfica quiso contratar como su niñera. Al diablo con eso. Querían que alguien la frenara, y ese frío hijo de puta, probablemente se deleitaría precisamente haciendo eso. Sobre su cadáver. Se agarró a su cólera, la montó como si fuera alguien desesperado para viajar en el viento. La alternativa era el miedo. Un golpe sonó en su puerta y voló a abrirla, el alivio se disparó por su sistema. Abrió para ver a Phillip y a Barry allí de pie con su aduladora ropa de ejecutivos, pero en este momento, estaba tan aliviada de verlos, que no le preocupó. —Lyric, ¿estamos molestándote?—preguntó Phillip. Ella sacudió la cabeza y abrió más la puerta. —Entren. ¿Puedo ofreceros una bebida? Entraron y miraron alrededor, sorprendidos, lo supo, por encontrarla sola. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor Malone había mirado en su interior. Había mirado más allá del Phillip se quitó su caro abrigo, y lo echó sobre el respaldo del sofá. 22
  • 22. El Club de las Excomulgadas —Tenemos que hablar, Lyric. Ella se erizó ante su tono y puso su mejor cara de beligerante desprecio. —Podéis hablar. No tengo por qué escuchar. Barry, que no llevaba muy bien las confrontaciones, parecía como si quisiera estar en cualquier parte, salvo allí. Lo que estaba bien porque ella no estaba demasiado contenta por estar aquí tampoco. —Necesitas a Connor Malone… —Le necesitas—dijo Phillip firmemente. —He dejado que las cosas continuaran como siempre. Has estado incumpliendo el contrato y lo he dejado estar. Hasta ahora. Connor Malone básicamente me dijo que me fuera a la mierda y se volvió de nuevo a Houston. Tú vas a ir allí y hacer todo lo que sea necesario para hacerle reconsiderar su postura. Su boca cayó abierta. — ¿Perdóname? —Ya me has oído—dijo en tono grave.—No te voy a dar otra opción, Lyric. Haces eso o estarás despedida, y confía en mí, ni siquiera con lo grande que eres, no verás otro sello discográfico hasta que no recojas toda la mierda que has tirado. Sus ojos se estrecharon. —No me amenaces, Phillip. Su expresión se suavizó un poco, pero la determinación todavía brillaba en sus ojos. —Las cosas no pueden seguir como están, Lyric. Has tenido suerte, pero Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —No necesito a nadie—dijo glacialmente. tarde o temprano, la suerte se va acabar. Necesitamos a Connor Malone para 23
  • 23. El Club de las Excomulgadas comprarnos algo de tiempo para contratar algo más de seguridad, te guste o no. Él no está más feliz por este arreglo de lo que tú estás. He llamado a su jefe, para que insista con él. Quiero que lleves tu culo a Houston para reforzar el tema. Vas a ser agradable. Serás complaciente. Harás todo lo necesario para que esté de acuerdo en aceptar el trabajo. Y entonces, —dijo, agitando un dedo—vas a portarte bien. Ella apretó los dientes hasta que le dolieron. Abrió su boca para protestar, pero él hizo que la cerrara con una rápida sacudida de su cabeza. —No hables. Vas a volar después del concierto de este fin de semana. Eso os Chasqueó los dedos a Barry y los dos salieron de la habitación, cerrando la puerta con un fuerte golpe. Se hundió en el sofá como un globo desinflado. Se pasó sus nerviosos dedos por su pelo, tirando de sus extremos repetidamente. Connor Malone era un culo arrogante. Pero más que eso, la asustaba. Y eso le cabreaba. Era presumido y demasiado malditamente guapo. Su ceño se frunció con irritación. ¿Apuesto? Sí, lo era. Podría conseguir aceptarlo, era exactamente el tipo de hombre por el que se sentía atraída. Alto. Fuerte y silencioso. Y rubio. Rubio pajizo con diferentes tonos y matices, como alguien que pasaba muchos ratos al sol. No era lo suficientemente rubio, pero era robusto, delicioso. Tenía debilidad por los rubios. No solía sentirse atraída por los buenos tipos, del tipo de corte militar, pero él se veía bien. Parecía malditamente bien. Sólo añadido a su aspecto rudo. Tenía unos ojos penetrantes verdes que veían demasiado. Cortaban directamente a través de las capas con velocidad supersónica. Tal vez era algún Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V dará a ti y a él unos días para calmaros. maldito superhéroe. Se rió. Tal vez se supuso que debía ser un maldito superhéroe. 24
  • 24. El Club de las Excomulgadas Sí, podría haberle llevado a su habitación si no fuera por el hecho que se aborrecieron el uno al otro a simple vista. Ni siquiera lo pudo decir hasta que había tenido una reacción inmediata a él. Su aversión había sido en defensa propia. Más como una respuesta de “yo te odio porque me odias”. ¿Y ahora Phillip quería que volara a Houston y se humillara? Jesús. No se arrastraba. Nunca. El mero pensamiento casi la asfixió. ¿Por qué necesitaba a ese maldito Connor Malone? No necesitaba malditamente a nadie, y así era el modo que le gustaba. Se inclinó hacia atrás en el sofá y apoyó sus pies en la mesa de café. No debería haber despedido a Trent y a R.J. Podrían estar teniendo sexo caliente y sudoroso en este momento y ella podría caer en el olvido. En su lugar estaba loca como el infierno porque si quería mantener su empleo, iba a tener que jugar a ser agradable con un buen muchacho sin ningún sentido del humor. Por un momento se sintió tentada a llamar a Trent y R.J. Estarían más que felices de meterse en la cama con ella, y así no se sentiría tan terriblemente sola. Pero aunque lo intentara, no podía hacer que la mirada desaprobadora de la cara de Connor Malone se disolviera de su memoria. Y eso hacía que se enfadara aún más porque eso le importara. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor podría tomar su arrogante y mojigato ego y tirarse por un muelle. 25
  • 25. El Club de las Excomulgadas Capítulo Tres Connor entró en Malone con paso seguro con el comienzo de un dolor de cabeza que ya sacudía su cerebro. Su vuelo de Los Angeles se había retrasado. Había pasado seis horas en Dallas, y justo cuando había estado listo para decir que se jodieran y alquilar un maldito coche y conducir las cinco horas hasta Houston, su vuelo había embarcado. Entonces cuando había aterrizado, tenía seis mensajes de voz, tres de ellos de Pop, y otros tres de Micah, quien se había deleitado con hacerle pasar un mal —Hey, estás de vuelta—llamó Faith desde su oficina cuando pasó. Su ceño se convirtió en una sonrisa, y se apoyó en la puerta de entrada de Faith. —Sí, estoy de vuelta. Por fin. Eres un regalo para mis doloridos ojos. —Oí que no fue demasiado bien—dijo, sus ojos verdes brillaban con simpatía. Renunció a la idea de colarse en su oficina para desahogarse y se metió en la de Faith, donde se acomodó en un asiento frente a su escritorio. —Déjame adivinar. Micah se ha estado deleitando con los cuentos de mi tortura. La alegría brillaba en sus ojos cuando trató de reprimir su risa. —Bueno, uhm, sí. Me temo que lo hizo. —Asno—murmuró Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V rato sobre su reunión con la diva del pop. Gilipollas. — ¿Fue tan malo? 26
  • 26. El Club de las Excomulgadas Connor suspiró. Amaba entrañablemente a su hermana, y no tenía ninguna intención de quejarse con ella durante más de una hora. Así que ignoró la pregunta. — ¿Dónde están Gray y Nathan? Ella aceptó el cambio de tema con su buen carácter habitual, pero sus ojos brillaron especulativamente como para decirle que conseguiría sacarle la mierda más tarde. Sí, ella era dulce, pero también podía volverse completamente diabólica. —Están en un trabajo. Pop debería llegar dentro de poco, y, para ser sincera, —Maldita sea. — ¿Evitando a Pop?—preguntó ella, sus labios estremeciéndose por otra sonrisa. —Es inútil. El viejo excéntrico se presentaría sólo en mi piso. Faith se rió entonces. —Sí, lo haría. Ha estado murmurando por lo bajo, sobre insubordinación y empleados testarudos después de la llamada de los ejecutivos para decirle que te habías largado. Connor hizo rodar sus ojos. —Sí él quiere tanto el maldito trabajo, entonces puede enviar a Micah. Encajaría totalmente con esa polluela. —Y tú no lo haces. —Ella es… es… No tengo palabras. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V no tengo ni idea de dónde está Micah. 27
  • 27. El Club de las Excomulgadas —Wow, Connor Malone sin palabras. Y sobre una mujer. Nunca pensé que lo vería. La fulminó con la mirada. —No es lo que piensas. Ella es…—No podía terminar ni siquiera. Faith se echó a reír, su largo pelo rubio temblaba sobre sus hombros. Alcanzó para limpiarse las lágrimas de las comisuras de sus ojos y siguió riéndose. Él hizo rodar sus ojos hacia el cielo y se preguntó si pedir que le cayera un rayo repentinamente sería demasiado. Connor se estremeció cuando la voz ronca de Pop llenó el cuarto. —Aquí estoy—refunfuñó, sin girarse en la silla. Pop entró y sonrió a Faith. —Tu marido me dijo que te dijera que llegará tarde y que no le esperes. Sus mejillas se colorearon, y una sonrisa suave se extendió sobre su rostro. —Creo que saldré, entonces. Traidora, articuló Connor hacia ella. Ella le guiñó un ojo, y luego recogió su bolso y se dirigió a la puerta. Pop se volvió para mirar duramente a Connor. —Ahora. Tú. Connor levantó la mano. —No quiero oír nada, Pop. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Ahí estás. 28
  • 28. El Club de las Excomulgadas Pop gruñó. —Bueno, vas a escuchar—se apoyó contra el escritorio de Faith y cruzó sus brazos sobre su pecho.—No me importa lo que pasó en Los Angeles. Este trabajo es un favor personal a un amigo. Le dije que lo haríamos, y no puedo prescindir de cualquiera de los otros para que lo haga. Tú lo harás. Connor apretó juntos los dientes. —Sólo porque todos ellos tienen el pobre sentido de conseguir estar jodidos por una mujer y piensan que necesitan estar casados no significa que tengo que Pop resopló. —No tiene sentido molestarse por algo trivial. Estás actuando tan mal como esa estrella pop de la que no quieres hacer de niñera. Connor frunció el ceño pero Pop levantó su mano. —Te lo estoy pidiendo como un favor. Connor gimió. —Ella llega en avión este viernes. Cenarás con ella la noche del viernes y luego vendrá a la oficina el sábado por la mañana para una reunión contigo y conmigo. — ¿Por qué voy a encontrarme con ella para cenar?—exigió Connor. —Debido a que los dos habéis empezado, obviamente, con el pie equivocado, y tendréis que hacer las paces si tenesmos la esperanza de hacer este trabajo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V tomar cada maldito trabajo que cae en tu escritorio ahora. 29
  • 29. El Club de las Excomulgadas —Maldita sea, Pop. Vete tú a cenar con ella. Yo vendré a la reunión el sábado, pero no tengo ningún deseo de pasar cinco minutos a solas con ella, y mucho menos una cena entera. Pop le miró durante un buen rato. — ¿Estás rechazando el trabajo? Connor juró largo y duro. —No, estoy malditamente bien no rechazándolo. Lo has hecho algo personal pidiéndome el favor y sabes muy bien que no te diré que no. Pero no tiene Pop sonrió. Viejo ladino hijo de puta. —Phillip Armstrong enviará toda la información pertinente por e-mail, así como lo que quieren de nosotros en cuanto a la seguridad. Mañana por la tarde quiero que te sientes en la teleconferencia que él y Barry Kennedy dirigirán. Entonces, tú y yo discutiremos a fondo el plan de juego de modo que cuando ella llegue el viernes, vosotros dos podáis hablar acerca de lo que se hará durante su estancia en Houston. Dejé un archivo detallado sobre tu escritorio. Eso te dará una muy buena idea de lo que este trabajo implicará. —Está bien—rezongó Connor. Pop se enderezó y se dirigió a la puerta. De mala gana, Connor se puso de pie y giró para seguirlo. Pop se paró en la entrada y se paró frente a él. El viejo taimado se esforzaba por mantener la cara seria. —Piensa en ello de esta forma. Has estado quejándote porque deseabas tomar unas vacaciones durante mucho tiempo. Ahora conseguirás dos semanas enteras. —Vete a la mierda—masculló Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V que gustarme. 30
  • 30. El Club de las Excomulgadas Connor estaba sentado en la barra del Cattleman’s, bebiendo lentamente una cerveza fría mientras esperaba que Lyric Jones hiciera acto de presencia. Comprobó su reloj de nuevo, se irritó al ver que llegaba quince minutos tarde. Pop estaba descontento de que no hubiera escogido un lugar más elegante, pero entonces, por lo que había visto, Lyric no era el epítome de clase, y si había sido obligado a soportar esta reunión, entonces ella podría muy bien ir, a su propio Había pasado la mayor parte del día anterior leyendo las notas que Pop había recogido. Micah había aparecido, sólo demasiado feliz para enseñarle el último diario sensacionalista bajo su nariz con una sonrisa satisfecha, el muy come mierda. Como una mujer podía causar tantos problemas y conseguir tanta prensa, era algo que estaba más allá de él. Su viaje al supermercado para conseguir un filete y un paquete de seis cervezas se había agriado cuando se dio cuenta que todas las revistas en la caja tenían algún cuento de sus últimas travesuras o alguna imagen publicitaria pegada en sus portadas. Parecería que no había nada de la mujer que fuera protegido del mundo, y peor aún, ella parecía perfectamente de acuerdo con ello. Se tomó el último trago de su cerveza y empujó la botella vacía la barra. Cuando miró de reojo, la vio entrar, y para su sorpresa, no estaba acompañada por sus guardaespaldas. No era algo muy inteligente. Estaba vestida con pantalones vaqueros ajustados y una camiseta blanca normal. No había ni un atisbo rosa en su pelo, y ni una pizca de maquillaje en su rostro. Parecía perfectamente limpia y sana. Demonios. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V terreno. 31
  • 31. El Club de las Excomulgadas Sus dedos se metieron en los bolsillos de sus vaqueros, y ella miró a su alrededor con cautela. La inquietud se elevaba de su cuerpo como una nube. Parecía insegura, y de nuevo fue golpeado por la extraña vulnerabilidad que había visto durante su último tema en el concierto. Era evidente que estaba perdiendo el juicio. Finalmente su mirada se clavó en la suya, y él levantó su mano en señal de saludo. Tenía los ojos vidriosos, y era como si ella cerrara su actitud en su lugar. La arrogancia estaba de vuelta con creces. Ella retorció los labios y se acercó más, lanzando su bolso sobre el taburete —Bonito lugar—arrastró sus palabras. —Eso pienso.—Levantó un dedo hacia el camarero.— ¿Alguna bebida?—le preguntó cuándo se acercó el camarero. —Sólo agua. —Una cerveza y agua—ordenó Connor. Ella se inclinó hacia adelante y apoyó los codos en la madera llena de cicatrices de la barra. Mientras meneó su cuerpo para acercarse más para poderse apoyar, él atrapó una bocanada de su perfume. Para su sorpresa olía suave, incluso agradable. Habría esperado algo fuerte e irresistible. Como ella. —Entonces—dijo mientras hacía una V con sus dedos y los presionaba en sus labios.—Aquí estamos. Connor asintió con la cabeza. Ella suspiró y se volvió de lado para mirarle. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V de la barra, mientras se deslizaba hasta la barra a su lado. 32
  • 32. El Club de las Excomulgadas —Mira, seamos al menos honestos. No me gustas. No te gusto. Ninguno de nosotros queremos estar aquí y no quiero que hagas de mi niñero más de lo que tú quieres ser mi maldita niñera. A pesar de sí mismo, se echó a reír. No pudo evitarlo. —No te molestarás en negarlo, ¿verdad?—ella dijo secamente. Él sacudió la cabeza. — ¡No! No veo el punto para lanzar una cortina de humo. —Supongo que no te dieron más opción que a mí. — ¡No! —No eres un hombre de muchas palabras, ¿verdad? Él se encogió de hombros. —Tú más o menos lo has dicho todo. —Bueno, es obvio que no seremos los mejores amigos para siempre, entonces, ¿por qué no nos sentamos aquí durante unos minutos, tú puedes tomarte una cerveza o dos, y luego podemos dejarla y fingir que jugamos a ser agradables? Connor sonrió, y, aunque esto le doliera, se encontró completamente no odiando pasar unos minutos más con ella. —Puedo jugar a ser agradable durante unos minutos—concedió. Ella resopló. —Quieres decir si no nos hacemos caso el uno al otro. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella suspiró de nuevo. 33
  • 33. El Club de las Excomulgadas Su sonrisa se ensanchó. Miró sobre ella otra vez, notando el mechón ausente y la ostentación. —Pareces… diferente. Ella le lanzó una torva mirada. —Por si acaso piensas que el pelo rosa y la ropa llamativa son sólo parte del espectáculo y que por debajo soy realmente esta agradable chica, aburrida, déjame disuadirte de esa idea. Sólo no quise que mi culo fuera pateado al entrar a un lugar como este con otro tipo de ropa distinto al de buena chica. Entonces meneó su cabeza. Ella tenía tanta personalidad como un pit bull, y el pit bull posiblemente sería más amistoso. Ella extendió sus manos y volvió sus palmas en un gesto supremo de “no me importa un carajo”. —Lo que pareces es lo que consigues. — ¿A quién estás tratando de convencer? ¿A ti o a mí? La cólera brilló en su rostro y entrecerró los ojos. Podía hacerla enfadar. Ella mordía el anzuelo fácilmente. —Sólo dime lo que se supones que harás por mí antes que podamos terminar con esto—murmuró ella. Connor la miró por un momento, su postura rígida, su incomodidad obvia por estar aquí con él. No debería haber venido sola, sobre todo, no a la luz de los detalles que había conseguido de Phillip. — ¿Qué tan malo ha sido?—preguntó sin rodeos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor estaba fascinado por el mohín de sus labios. Casi parecía mono. 34
  • 34. El Club de las Excomulgadas Ella levantó la vista, sus ojos azules parpadeando por la sorpresa. Luego encogió sus hombros. —Has hablado con Phillip y Barry, estoy segura. —No han estado contigo—señaló Connor.—Unas pocas visitas en el tour, y las llamadas de teléfono desde la oficina no cuentan. No para mí. Si voy a ser responsable de tu seguridad, entonces tengo que saber exactamente con lo que estoy tratando. Durante un momento pareció que su coraza se agrietaba, y pudo ver las —No es tan malo como ellos lo hacen parecer. Puedo atraer un montón de eso sobre mí—levantó su pequeño hombro en gesto de indiferencia.—Nunca quise rodearme tan fuertemente por la seguridad para que el público no pudiera pasar. Pero ahora… —Es demasiado—adivinó Connor. —Es agotador. Ha habido alguna amenaza. —Y Phillip, quiere tomar medidas enérgicas contra eso, y no hacerte tan accesible. Lyric asintió con la cabeza. —Así que dime. ¿Qué tan difícil va a ser mi trabajo? Una pequeña sonrisa curvó las comisuras de su boca hacia arriba. —No voy a mentirte. Estoy acostumbrada a hacer las cosas a mi manera. —No tenemos que llevarnos bien para que esto funcione, pero tienes que escuchar lo que digo. Cada palabra. Y tienes que seguir las instrucciones. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V líneas de fatiga marcarse alrededor de sus ojos. Ella hizo un ruido grosero en voz baja. 35
  • 35. El Club de las Excomulgadas —Sólo mantente fuera de mi camino tanto como sea posible. —De acuerdo. Ella lo miró de reojo y le valoró con una mirada evaluadora. —Creo que me gusta que no estés besándome el culo. —No es tu culo lo que quiero besar. Su declaración los aturdió a ambos. Joder, ¿acababa de decir eso? Ella parpadeó sorprendida y luego visiblemente se retiró. El caparazón arrogante, y mirada que le habló a él. Anhelo. Con una sonrisa satisfecha, ella se inclinó hacia adelante y plantó sus labios firmemente en los suyos. El calor quemó un camino directamente de su boca a su polla y desolló abriendo cada terminación nerviosa a lo largo del camino. Ella lamió sus labios como desafiándolo a abrirlos para ella, pero antes de que él pudiera hacerlo, ella se separó y se bajó del taburete de la barra. —Supongo que te veré mañana, entonces—ella le lanzó un saludo y salió del bar. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V segura de sí misma estuvo de vuelta, pero por un momento, había visto algo en su 36
  • 36. El Club de las Excomulgadas Capítulo Cuatro Después de correr al amanecer, Connor tomó una ducha y se dirigió a Malone, esperando tener tiempo para revisar el archivo de Lyric Jones antes de que todo el mundo apareciera para la pseudo junta. Debió haber sabido que Pop ya estaría allí. Cuando entró en la Oficina, escuchó voces en la sala de conferencias y frunció el ceño. Pop no era el único en llegar antes de tiempo. con él. Pop levantó la vista e indicó a Connor que pasara. —Qué bueno que llegaste temprano, hijo. Phillip tiene algo que quiere discutir contigo antes de que llegue Lyric. Apenas capaz de controlar su suspiro, sacó una de las sillas y tomó asiento frente a los dos hombres. —Realmente aprecio que estés considerando esto—dijo Phillip.—William me dice que eres el adecuado para este trabajo, y la verdad es que necesito alguien de confianza. Connor le lanzó una mirada a Pop ¿Adecuado? ¿Qué lo calificaba para ser una niñera/guardaespaldas? Sus años en el ejército no lo prepararon exactamente para vigilar a una diva consentida. Pop le devolvió la mirada y Connor reorientó su atención a Phillip. —El peligro para Lyric es más específico—admitió Phillip. Y Connor no había pensado que esto podría empeorar. — ¿Te importaría explicar que quieres decir con eso? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Fue a la puerta para echar un ojo y vio a Phillip Armstrong tomando café 37
  • 37. El Club de las Excomulgadas —Hemos recibido lo que consideramos amenazas reales. Le pago a un equipo bastante dinero para que determine si una amenaza viene de un fanfarrón que quiere atención o si es algo que requiere seguimiento. Principalmente es lo primero y lo cortamos de raíz. Las personas no son muy inteligentes y el camino hacia ellos es generalmente fácil de seguir. —Estáis recibiendo amenazas que no se remontan a una fuente identificable. Phillip asintió. —Exactamente. Lo que me preocupa es que quien las está haciendo las en ciudad. Connor elevó una ceja. — ¿Él? —Suponemos que es un él. — ¿Un fan obsesionado? Phillip frunció el ceño. —No estoy seguro. Normalmente cuando tienes algún fan que está obsesionado o se cree enamorado de una estrella, hay una etapa de cortejo y después ira porque sus sentimientos no son reconocidos o correspondidos. Esto... esto es simplemente raro e inquietante. —Cuéntame. —Siempre deja una nota. El lugar varía. Una vez, la pego en el autobús. Otra, estaba en el estuche de su guitarra. Otra vez la dejó en su vestidor. —No es de extrañar que despidieras a su equipo de seguridad—murmuró Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V entrega en persona. Comenzó hace cinco espectáculos y él la ha seguido de ciudad Connor.—Nadie debió lograr acercársele tanto. 38
  • 38. El Club de las Excomulgadas Phillip asintió. —Una de las muchas razones. Tampoco tenía la certeza de que no fuera uno de ellos. Me deshice de todo aquel que pude despedir. Desafortunadamente, Pete y Repete, sus dos guardaespaldas mascotas, son suyos. Ella los contrató. Pero yo quiero que los mantengas vigilados. No confío en ellos. —Lyric no mencionó nada de esto cuando nos reunimos ayer por la noche—dijo Connor.—Mencionó que se había vuelto más difícil mantener la distancia con los fans y que había cometido el error de ser demasiado accesible. —Se lo puedes decir también. Debiste habernos dicho todo esto desde el principio. Lo último que necesita es ir a ciegas. Jesús. ¿Qué ocurre ahora? —Lyric no lo sabe—dijo Phillip.—Se lo he estado ocultando. — ¿Quieres decir eso de nuevo?—pidió Connor —Ella no lo sabe. Connor negó con su cabeza incrédulo. Pop tenía razón sobre una cosa. Las personas en el mundo del espectáculo no tenían ningún sentido común. — ¿Qué esperabas ganar manteniéndole esto oculto? Tiene que ser cuidadosa, lo que significa que tiene que ser consciente de la amenaza potencial que se cierne sobre ella. No puede hacer eso si nadie le dice que un loco le está acechando. No entiendo por qué no has cancelado su espectáculo o al menos su aparición en la tienda de música. ¿Intentas lograr que la maten? Phillip apretó sus labios. Connor no le había dicho, eres un estúpido, pero su tono ciertamente lo implicaba. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Phillip se movió incómodamente en su silla y miró a Pop. Pop gruñó. 39
  • 39. El Club de las Excomulgadas Phillip no se veía feliz, pero si le encajaba el zapato… —A veces Lyric es su propio peor enemigo—dijo Phillip.—Si se entera que un tipo raro le ha estado dejando notas, no hay manera de saber lo que haría. No es del tipo cauteloso y que juega a lo seguro. Y no podemos ir por allí cancelando eventos cada vez que algún loco de mierda comienza a amenazarla. Si lo hiciéramos, estaríamos fuera del negocio. —Me parece que, con o sin amenazas, ella hace lo que le da la gana y al demonio con las consecuencias. —Así es que si está haciendo lo que quiere de cualquier manera, no tiene sentido no decirle lo que está pasando. Al menos entonces quizás adoptaría un poco de auto-preservación. Especialmente si no vas a cancelar una aparición pública que definitivamente la pone en riesgo. Los ojos de Phillip se estrecharon. —Mira, no conoces a Lyric… Connor alzó su mano. —Tienes razón. No la conozco. No siento deseos de llegar a conocerla. Pero si voy a tomar este trabajo, no la voy a mimar, lo que significa que voy a ser franco con ella desde el principio. Va a estar informada de todo. Y, luego, va a hacer lo que le diga, cuando yo se lo diga, o me marcho. Es tan sencillo como eso. —Nunca va a estar de acuerdo con ese trato autoritario. Connor se encogió de hombros. —Me parece que vosotros me necesitáis un infierno mucho más de lo que yo os necesito. Nada me encantaría más que ella me despidiera. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Sí—dijo Phillip cansado. —Algo así. 40
  • 40. El Club de las Excomulgadas —Trabajas para mí—dijo Phillip rápidamente.—Ella no tiene elección. —Entonces creo que es mejor que se habitúe a una mano firme. Está demasiado acostumbrada a que le besen el culo. La risa de Phillip sorprendió a Connor. —Supongo que así es como debe parecerte. Cuando alguien te etiqueta con todo el dinero que tiene, hará lo que se necesite para mantenerla feliz. Así es el negocio. —No es mi trabajo hacerla feliz—dijo Connor uniformemente.—Mi trabajo Phillip sonrió ampliamente. — ¿Sabes qué, hijo? Creo que es una lástima volver a L.A. Valdría la pena ser una mosca en la pared las próximas dos semanas. No estoy seguro que Lyric haya conocido a alguien al que no pueda arrollar en solo dos segundos. —Bueno, ahora lo ha hecho. Lyric golpeteó su dedo sobre el volante del BMW y miró hacia el sistema de orientación GPS. Estaba a sólo una manzana del lugar en el cual se suponía se iba a encontrar con Connor Malone. Era tentador llegar tarde, simplemente porque si, pero para ser honesta, quería terminar con todo esto lo antes posible. Podría haber aparecido en una limusina y hacer toda una entrada, pero Connor probablemente estaría esperando eso -él parecía esperar lo peor- y mientras que ella normalmente gozaría alimentarlo con una cuchara de plata, prefirió ser perversa y sorprenderlo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V es mantenerla segura. 41
  • 41. El Club de las Excomulgadas ¿Qué tan patética la hacía el hecho de haber pasado una cantidad desproporcionada de tiempo analizando qué sería lo que el esperaría y, por lo tanto, ir en dirección opuesta? Se miró sus cuidadas uñas mientras entraba en el estacionamiento, aliviada de haber pasado un día entero sin romperse una, un nuevo récord. Su atuendo era caliente, otra vez, algo por completo diferente-a-lo-que-élestaría-esperando. Realmente no le atraía el estilo putita roquera pop excepto en el escenario, porque, bueno, funcionaba allí. Le encantaba la ropa cara, o, más bien la ropa que parecía cara. Le gustaba la forma en que la sentía puesta. La forma en que Había corrido un largo camino desde el Bum Fuck, Mississippi, y primero nevaría en el infierno antes de que ella volviera alguna vez. Incluso, ni siquiera hacía shows por allí. No es que hubiera muchos lugares donde montar un concierto del tamaño del suyo. Maldición, ni siquiera conducía por el estado de mala muerte. Estaba segura de que su equipo la creía loca porque los hizo desviarse alrededor del estado cuando habían ido de Nueva Orleans a Atlanta. Salió de su coche y se alisó su minifalda de gamuza. Llevaba unos tacones para matar. Eran unos zapatos que gritaban fóllame añadiéndole unos muy necesarios ocho centímetros de altura. Le gustaba verse bien. Le daba confianza, especialmente en situaciones donde se sentía en desventaja. No es que ella alguna vez fuera a admitir tal cosa a nadie. Sólo un idiota admitiría debilidad ante sus enemigos. Se deslizó las gafas oscuras sobre su nariz como un escudo y entró en el edificio. — ¿Señorita Jones? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V se veía. 42
  • 42. El Club de las Excomulgadas Lyric giró en dirección a la voz femenina para ver a una mujer rubia de pie en la puerta de la oficina. —Sí, soy Lyric Jones—dijo. La mujer sonrió y caminó hacia delante, con su mano extendida. —Faith Montgomery. Soy hermana de Connor. Te están esperando en la sala de conferencias. Te mostraré el camino. Lyric estrechó su mano y se sintió claramente incómoda. Faith le dio la impresión de ser una de esas personas auténticas, asquerosamente bellas, y nunca Silenciosamente la siguió por el pasillo. Faith entró por la puerta abierta y la habitación quedó en silencio. Todas las miradas cayeron sobre ella cuando entró tras Faith. Lyric inspeccionó la habitación con el ceño fruncido, notando bastantes caras que no reconocía. —Toma asiento por favor—dijo Faith.— ¿Puedo traerte un café? Lyric negó con su cabeza, pero logró sonreír ya que Faith estaba siendo tan... agradable. —Lyric me alegra de que hayas llegado.—dijo Phillip levantándose Había sorpresa en su voz. Había esperado que se retrasara. Un rápido vistazo a Connor no le dijo nada acerca de lo que él pensaba o no pensaba. No iba a admitir que estaba decepcionada. Quería una reacción de algún tipo. Incluso si no era una buena. Esta aparente indiferencia que mostraba para con ella le irritaba. El hombre mayor que había estado sentado junto a Phillip también se levantó, y camino hacia Lyric. —Soy Pop Malone, padre de Connor—dijo.—Es un placer conocerla, Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estaba segura de cómo actuar con ellas. Nadie era genuino en su mundo. Señorita. Jones. 43
  • 43. El Club de las Excomulgadas —Igualmente, Señor Malone—dijo suavemente extendiendo su mano. —Quiero que conozca al resto de mi personal—dijo Pop volviéndose en dirección de los hombres sentados.—Ya conoció a mi hija, Faith. Ese es su marido, Gray Montgomery. Junto a él está Nathan Tucker y sentado junto a Connor está Micah Hudson. — ¿Van a estar en mi equipo de seguridad?—preguntó dulcemente. —Sus mujeres te masticarían y te escupirían fuera—dijo Connor secamente poniéndose de pie. — ¿Entonces por qué están aquí? —Para verme sufrir. El color subió a sus mejillas. No podía pensar en una respuesta para eso. Estaba acostumbrada a ser un auténtico acto circense. No le hubiera sorprendido que los compañeros de Connor hubieran venido a ver el tren descarrilarse. Tomó asiento al final de la mesa para estar lo más lejos posible de los demás. Para su sorpresa, Connor se trasladó a la silla junto a ella. Estaba demasiado cerca y ella se movió nerviosamente en su asiento. Él miró en su dirección una vez y levantó una ceja. Maldición, pero el hombre era sexy en una forma desdeñosa y molesta. Debía de ser una masoquista. Era la única explicación de su extraña atracción hacia él. El rechazo no era lo suyo. Tampoco lo era conectar con alguien que la miraba como si fuera mierda en su zapato. Pero la verdad era que había pensado mucho en ese beso. La había mantenido despierta la noche anterior, eso y el hecho de que estaba sola, y odiaba estar sola. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella elevó una ceja. 44
  • 44. El Club de las Excomulgadas Había una química considerable entre ella y Connor Malone, y era una lástima, porque apenas podían sostenerse la mirada entre sí. Era probablemente el único hombre en la tierra que la rechazaría llanamente de cualquier manera. — ¿Le gustaría expresar su opinión, Srta. Jones?—preguntó Connor secamente. Ella parpadeó y se dio cuenta de que toda la mesa le estaba observando, obviamente, a la espera de su respuesta. Fingió un bostezo, aburrimiento y estudió sus uñas. Connor entrecerró los ojos y ella lo miró con los ojos muy abiertos, una mirada que sabía tenía éxito con la mayoría de los hombres. Pero, Connor no era la mayoría de los hombres. No parecía impresionado aunque los demás hombres de la mesa se vieran un poco afectados. —Si estas tratando de hacer perder nuestro tiempo—empezó Connor. —Estoy pagando por su tiempo, por lo que, puedo hacer con él lo que quiera—dijo arrastrando las palabras. Connor se levantó y miró a los demás en la mesa. — ¿Nos disculpan? Creo que la Srta. Jones y yo tenemos cosas que discutir en privado. —Infiernos… La mirada que le lanzó detuvo la protesta antes de poder ser expresada plenamente. Por primera vez, sintió que estaba dando marcha atrás. El hombre la ponía nerviosa, y eso le enfadaba mucho. No solo le enfadaba le ponía furiosa. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Lo siento, no dormí mucho anoche. 45
  • 45. El Club de las Excomulgadas Cuando todos se habían ido, Connor giró y plantó sus palmas en la mesa frente a ella. —Déjame aclararte algo. No me contrataste. No me puedes despedir. No tienes nada que yo quiera o necesite. Me importa una mierda, si te gusto. Particularmente no me gustas. Es mi trabajo mantenerte a salvo, y eso es lo que voy a hacer. Lo que significa que vas a escuchar todo lo que te digo. Que absolutamente ridículo que se estremeciera cuando le dijo que no le gustaba. ¿Cómo podría ser eso una sorpresa? No le gustaba a nadie. La gente la toleraba. La utilizaban. Pero no les gustaba. ¿Por qué debería Connor Malone ser —Lo que el idiota ejecutivo de tu compañía discográfica no te ha dicho es que han estado recibiendo amenazas durante tus últimos cinco espectáculos. Algún gilipollas está dejándote notas en sitios a los que no debería tener acceso. Lyric apretó sus puños y miró fijamente a Connor. — ¿De qué estás hablando? —Sólo de lo que he dicho. Han encontrado notas en tu autobús, en tu camerino, en el estuche de tu guitarra. Quien quiera que sea quien lo esté haciendo está acercándose demasiado a ti. Ella forzó sus manos a relajarse y luego pasó las palmas sobre la gamuza suave de su falda. — ¿Por qué no me lo dijeron? —No confían en que no hagas algo estúpido. Ella dejó escapar el aliento de frustración. —Genial. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V diferente? ¿Por qué quería ella que lo fuera? 46
  • 46. El Club de las Excomulgadas Él arqueó una ceja. — ¿Tienen razones para pensar de cualquier otra manera? —Ya sea que creyeran o no que sabían cuál iba a ser mi reacción, aun así yo tenía derecho a saberlo. Connor asintió con la cabeza. —En este punto estamos de acuerdo, por eso te lo estoy diciendo. Tal vez ahora te darás cuenta de que esto no es ningún maldito juego. Se trata de tu vida y es mi trabajo asegurarme de mantenerte viva. Ahora bien, ¿me ayudarás o vas a Lentamente ella negó con su cabeza. — ¿Qué significa eso? —Voy a...—tragó y giró para mirarlo nuevamente.—Voy a cooperar. Lo intentaré. El cruzó sus brazos sobre su pecho y se apoyó contra el borde de la mesa. —Harás más que intentarlo. Levantó sus manos en rendición. —Lo que sea. Eres el jefe. Él sonrió y eso le hizo parecer tan arrogante que estuvo tentada a derribarlo y besarlo hasta perder el sentido otra vez. —Me da mucho gusto que lo reconozcas. Vamos a llevarnos bien en tanto recuerdes ese detalle. Lentamente ella se puso de pie. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hacer todo lo posible para hacer mi trabajo más difícil? 47
  • 47. El Club de las Excomulgadas — ¿Terminamos? Él asintió. Hurgó en su bolso en busca de sus llaves y caminó hacia la puerta, insegura de qué demonios había pasado. Estaba un poco desequilibrada y fuera de balance. Necesitaba un poco de tiempo para procesar la tormenta que representaba Connor Malone. Connor la siguió un paso detrás, pero no le prestó atención. Caminó al área de recepción donde los otros estaban todos de pie alrededor conversando. No le mientras se marchaba. —Adiós, Señorita Jones. Fue un placer conocerte—le dijo Faith. Lyric levantó la vista y sonrió, porque realmente no sonreírle a la bonita mujer rubia era como patear a un cachorro. Simplemente no podía hacerlo. Y la verdad era que había algo acerca de Faith que hacía que una persona sintiera algo cálido en su interior. Claramente Lyric necesitaba un trago para escapar de esa pequeña oleada de poesía. Podría emborracharse y escribir una canción sobre el sol y dedicársela a Faith. Se mordió el labio para contener la risa y ondeó su mano para todos mientras dejaba el edificio. ¡Ah!, libertad. No es que le gustara estar sola, pero de alguna manera, en estos momentos era preferible a estar encerrada en una habitación llena de gente que la hacía sentir muy inferior. Ella era la famosa superestrella, y aun así un grupo de chicos buenos y la Miss Sunshine la hicieron sentirse no suficientemente buena. No fue sino hasta que llegó a su coche que se dio cuenta de que Connor le Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V pasó por alto la forma en que se detuvo la conversación o en que todos la miraran había seguido fuera. Abrió su puerta frunciendo el ceño. 48
  • 48. El Club de las Excomulgadas Él estaba tomando su trabajo demasiado en serio para su gusto. Decidida a ignorarle, se deslizó en el asiento del conductor mientras él abría la puerta del pasajero y se sentaba junto a ella. Se detuvo después de poner la llave en el contacto y lo miró inquisitivamente. — ¿Qué estás haciendo? La miró como si fuera imbécil por preguntar lo obvio. —Creí que ya habíamos superado esto. Estás en peligro. He sido contratado para mantenerte a salvo. Por lo tanto, las próximas dos semanas, iré a donde tú Abrió la boca incrédula. — ¿En serio? Él la miró fríamente. — ¿Parece que bromeo? —Pero si sólo voy volver a mi hotel. —Espero que tengas una habitación doble, porque no voy a dormir en el suelo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V vayas. 49
  • 49. El Club de las Excomulgadas Capítulo Cinco Lyric flexionaba sus manos al ir conduciendo por las atestadas calles de vuelta a su hotel en el centro de la ciudad. Connor iba en silencio junto a ella, su mirada fija fuera de su ventanilla, como si encontrara su compañía tediosa. Frunció el entrecejo. No lo quería en su habitación de hotel. ¡No cabría! Era demasiado grande. Demasiado avasallador. Tal vez podría preguntar sobre una habitación contigua y él estaría satisfecho con tener acceso. Entonces, si lo olvidaba No había reservado una suite. Demasiado espacio vacío con nadie para llenarlo y hacerla sentir menos solitaria y... asustada. Había tomado una habitación ridículamente pequeña y la había llenado con todas las cosas que había traído con ella porque la hacía sentir como si no estuviera sola. De ninguna manera quería a Connor Malone entrometiéndose. La mera idea la tenía sudando frío. Ella abrazaba a una multitud. ¿Pero estando uno-a-uno? ¿Especialmente con alguien como Connor? Dios. Condujo hasta la entrada principal y el botones abrió su puerta para que bajara. Dejó las llaves en su mano y caminó alrededor de las puertas giratorias que llevaban al vestíbulo. Connor estaba esperando y entró prácticamente unido a su cadera. El hombre era alto y musculoso, y consumía su espacio hasta el punto que con cada respiración su olor se imprimía permanentemente en ella. Él frunció el ceño cuando se resistió a que la guiara al ascensor y se dirigió a recepción en cambio. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V y cerraba la puerta, ella podría decir ¡ups! y él no invadiría su espacio. — ¿Qué estás haciendo? 50
  • 50. El Club de las Excomulgadas —Ver si tienen otra habitación para ti—murmuró Lyric. Puso su más amplia sonrisa cuando el empleado del mostrador le preguntó si podía ayudar. Connor puso una mano sobre la suya y la apretó. En advertencia. —No habrá una habitación separada. El empleado del mostrador levantó sus cejas y miró entre Connor y Lyric con poco disimulado interés. Lyric intentó zafar la mano de su agarre, pero él endureció sus dedos sobre ella. —No hay espacio para ti—chilló.— ¡Ni siquiera en el suelo! Tengo una —Ya que solo estás pasando esta noche aquí, podemos hacerle frente. — ¡Pero mi reserva es por dos semanas! Connor giró hacia el empleado y sonrió. —Ella ha tenido un cambio en el itinerario. Dejaremos la habitación por la mañana. Antes de que ella pudiera pronunciar otra palabra, Connor tomó su codo y la empujó hacia el ascensor. Tenía que trotar para seguir su ritmo, y los tacones que llevaba no eran adecuados para una carrera. Era difícil verse sexy y elegante cuando estaba preocupada por no tropezar con sus propios pies. —Maldita sea, Malone—resopló cuando las puertas del ascensor se cerraron.—No importa para qué fuiste contratado. No te quedarás en mi habitación. —El nombre es Connor. Utilízalo. Y asúmelo. Vamos a ser cercanos e íntimos por las próximas dos semanas. Mi consejo es que dejes de quejarte y te resignes a lo inevitable. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V habitación sencilla. Es apenas una caja de zapatos. 51
  • 51. El Club de las Excomulgadas Cerró los ojos y golpeó su cabeza contra la parte trasera del ascensor. Sabía que sonaba petulante e irracional, pero imaginarlo en su espacio personal le estaba afectando seriamente. Su aliento resoplaba saliendo en pequeños resuellos entrecortados hasta se le nubló la vista y se mareó. Era vagamente consciente del ceño de Connor y de una maldición por lo bajo, pero eso no debería sorprenderla. Parecía que era todo lo que él hacía alrededor de ella. Las puertas del ascensor se abrieron, pero eso no alivió la opresión en su pecho. Se quedó de pie impotente contra la pared, incapaz de hacer que sus piernas Puntos negros bailaron delante de sus ojos y el mundo pareció empequeñecerse y desvanecerse con cada segundo que transcurría. Connor la arrastró desde el ascensor y se encontró dejándose caer en uno de los sillones de cuero en la pequeña sala de estar de su piso —Respira, Lyric. Mírame. Cuando no hizo inmediatamente lo que le exigía, él aprisionó su barbilla levantándola con dedos suaves. —Mírame—dijo otra vez.—Eso es. Céntrate. Ahora respira conmigo. Así. Lo observó inhalar profundamente y luego exhalar en un movimiento suave. —Piensa en lo que estás haciendo. Mírame. Haz lo que yo hago. No voy a dejar que nada te haga daño. Puedes confiar en mí. Si pudiera lograr respirar, se reiría. ¿Confiar en él? No tenía ni idea de lo que le estaba pidiendo. La confianza era tan ajena a ella como las cosas que la mayoría de la gente daba por sentadas. Amor. Amistad. Compañerismo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V cooperaran. 52
  • 52. El Club de las Excomulgadas Sus dedos acariciaban tranquilizadoramente su mejilla e hizo todo lo que podía para no abandonarse en su toque y frotarse como un gato. Le sorprendió lo bien que se sentía ser reconfortada, ser tocada por alguien que no quería algo de ella que no estuviera dispuesta a dar. Suspiró y cerró los ojos mientras parte de la terrible presión en su pecho desaparecía. Podía literalmente sentir sus pulmones abrirse y estremecerse con alivio cuando el aire fresco entró en ellos. Sus manos temblaban y sus rodillas estaban tan inestables que jamás lograría ir por el pasillo a su cuarto. Que humillante era desmoronarse y todo porque se tendría la prensa amarilla un festín con eso? Superestrella sufre ataque de pánico y se desmaya en el ascensor del hotel. — ¿Dónde está la llave de tu habitación?—le preguntó Connor en voz baja. Sus dedos temblaban por lo que casi vuelca su bolso en sus pies. Él lo tomó, y tras buscar un momento, sacó la tarjeta de la habitación devolviéndole la bolsa. —Tenemos que llevarte a tu habitación. ¿Puedes lograrlo si te ayudo? Asintió, furiosa consigo misma por permitir que esto sucediera. Avergonzada. Destrozada por hacer una idiota de sí misma. Apretando los dientes, se aferró a su brazo mientras se levantaba del sofá. — ¿Qué número de habitación? —Derecho hasta el fondo—susurró.—La última a la izquierda. —Está bien, tómalo con calma y despacio. Toma mi brazo y no te apresures. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V enfrentó con la posibilidad de compartir su espacio con Connor Malone. ¿No 53
  • 53. El Club de las Excomulgadas Con cada paso, recuperó más de su fuerza y algo del pánico disminuyó. Para cuando llegaron a su habitación, sus rodillas habían dejado de temblar. Connor deslizó la tarjeta en la ranura y abrió la puerta. Una corriente de aire fresco le golpeó el rostro proporcionándole el tan necesitado impacto. —Cristo, es como un congelador de carne—dijo Connor guiándola al interior. —Me gusta dormir con frío—balbuceó.—Con las mantas hasta las orejas. Connor la sentó en el borde de la cama. —Hay agua en la nevera. —Necesitas algo un poco más fuerte que el agua. —No bebo—dijo defensivamente.—No importa lo que puedas haber leído acerca de mí. —No estaba sugiriendo alcohol—dijo secamente.—Si alguien va a beber, seré yo. Estaba pensando más en algo con cafeína para ti. —La cafeína me pone nerviosa y no duermo bien. Él se dirigió al refrigerador y regresó con una botella de agua fría. La abrió y se la acercó. —Bebe. Ella tragó el líquido refrescante e inhaló profundamente varias veces. —Estoy bien ya. Realmente. Lo siento. Me siento como una idiota por descontrolarme de esa forma. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Tienes algo de beber aquí? 54
  • 54. El Club de las Excomulgadas Él se sentó a su lado en la cama y se quedó en silencio por un largo rato. Parecía estar estudiándola, o al asunto, no estaba segura de que. La idea de que la analizara la hizo temblar. El loquero había hecho eso lo suficiente para que le durara toda la vida. — ¿Por qué te descontrolaste, Lyric? Ella frunció el ceño. No esperaba que fuera tan... franco. La mayoría de la gente bailaba a su alrededor. Las pocas veces que había tenido un ataque de pánico en frente de alguien, habían pretendido que no sucedió, y estaba más que feliz de Él ladeó su cabeza, y podía sentir su mirada penetrar en ella. Levantando y quitando capa tras capa y contra lo cual era incapaz defenderse. — ¿El que permanezca en tu habitación te asusta tanto?—preguntó suavemente. Sus fosas nasales se expandieron y estaba en la punta de su lengua negar que algo la asustara. Pero eso hubiera sido bastante estúpido, y Connor Malone no lo era. —Lo sobrellevaré—dijo.—No me gustara. Dudo que te guste. Pero lo haré. Mi casa discográfica me cree en peligro y te contrataron para cuidarme. No soy la idiota que tú crees. No tengo ningún deseo de morir a manos de algún lunático. O de ser secuestrada y obligada a vivir en un sótano en algún lugar como esclava sexual. Connor dejó escapar una carcajada. —Tienes una imaginación muy viva. Eso es bueno. Entre más espantosa te imagines tu suerte si este tipo logra ponerte las manos encima, mas fácil harás mi trabajo, porque te pegarás a mí como el pegamento. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hacer lo mismo. Se volvió para encontrar su mirada. 55
  • 55. El Club de las Excomulgadas —Se suponía que tú te ibas a pegar a mí como el pegamento. —Eso también. Si nos mantenemos pegados, no tendremos de que preocuparnos, ¿verdad? Viniendo de él, con su voz más-sexy-que-el-pecado, las palabras inocentes sonaban como seducción. Nunca había sido cortejada, ni seducida en su vida, y maldición si él no la hacía desear serlo. Estaría dispuesta a apostar que era uno de esos raros hombres que se tomaban su tiempo con su amante. Persuadiendo, complaciendo. Desinteresado. Los brazos se le pusieron en carne de gallina, elevando los diminutos pelos en su piel. Podía sentir el calor que él irradiaba y le hizo desear acurrucarse contra su amplio pecho y absorberlo. ¿Cómo sería estar en sus brazos? Tenerle abrazándola. Nada más. Simplemente... estar. Era una fantasía ridícula dado el hecho de que no quería estar cerca de nadie. La única cosa peor que estar solo era estar uno-a-uno. Permitiendo a alguien mirar dentro de ella. Para ver la verdad. Connor se levantó, sacándola de su ensoñación. —Tenías razón acerca de esta habitación. Es apenas más grande que un armario. No habría pensado ni muerto que estarías atrapada en nada más pequeño que una suite. Tienes tantas cosas apiladas aquí que apenas se puede mear en el inodoro. Ella sonrió ligeramente. —Se suponía que iba a estar aquí por dos semanas. Necesito mis cosas. No traje mi autobús a la gira y no tengo lugar para ponerlo todo. Le di vacaciones al personal. Estoy haciendo el show con una banda pequeña. Solo son unas cuantas canciones. El rodeo no es un concierto propiamente y ellos ponen el escenario. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Apostaría dinero a que él daría a una mujer completa y total satisfacción. 56
  • 56. El Club de las Excomulgadas —Va a ser una lata mover todo esto—murmuró Connor. Ella alzó la vista. — ¿Por qué moverlo? ¿Por qué le dijiste al empleado que me iré mañana? —Porque lo harás. Levantó sus manos en exasperación. —Pero, ¿por qué? ¿A dónde voy? para que lo sepa es porque hará los arreglos. Frunció el ceño. —Pero eso es ridículo. No puedo solo desaparecer de la faz de la tierra. Tengo cosas que hacer. Se recostó contra una pila de equipaje y la miró. — ¿Cómo? —No lo sé. Todavía. Pero necesitaré a Trent y R.J. También tú los necesitarás. Han sido mis escoltas personales desde que inicié la gira. — ¿Escoltas o compañeros de juerga? Ella se ruborizó desviando la mirada y luego la encolerizó haber permitido que la avergonzara. —Si me están follando, entonces difícilmente alguien puede hacerme daño—dijo desafiante. —Si te están follando, no están haciendo su trabajo—dijo a través de los Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —A algún lugar seguro. Nadie además de Phillip lo sabrá y la única razón labios apretados.—Su primera y única prioridad es tu seguridad. Si están centrados 57
  • 57. El Club de las Excomulgadas en ti y en la próxima vez que puedan meterse en tus pantalones, no están mirando lo que ocurre a tu alrededor. No quería reconocer que tenía razón. Trent y R.J. no estaban alrededor por sus conocimientos de seguridad. Ni siquiera sabía si tenían alguna experiencia previa antes de venir a trabajar para ella. Eran prostitutos gloriosos y la verdad le golpeó en la cara. Les pagaba. Dormían con ella, o al menos solían hacerlo. No admitiría ante Connor que no tenía relaciones sexuales con ellos desde hace unos cuantos shows Oh, no era como si los hubiera contratado con el propósito del sexo, pero había derivado en eso y nada más, así que realmente, ¿qué eran ellos sino prostitutos? La náusea se arremolinaba en su estómago. ¿Cuándo se había convertido su vida en un lío tan triste? ¿Cuándo empezó a sentirse tan desesperada por no estar sola que comenzó a pagar a gente para que le rodearan? Y luego cuando alguien lograba acercarse demasiado lo empujaba tan rápidamente lejos de ella como fuera posible. —No puedo despedirlos. Tienen un contrato—dijo en voz baja. —Se les pueden reasignar sus funciones—dijo Connor con un encogimiento de hombros.—Me importa una mierda si les pagas o no. Pero no estarán encargados de tu seguridad. Cerró los ojos, consciente del dolor de cabeza que se estaba intensificando rápidamente. Estaba cansada. No había mentido cuando había dicho que no había dormido la noche anterior, y no fue por la razón que le hizo creer a Connor. Había permanecido despierta en este mismo cuarto, como lo había hecho tantas otras noches, temerosa de los monstruos de su pasado, temerosa de apagar Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V porque parecería como si buscara su aprobación. las luces porque estaba sola. 58
  • 58. El Club de las Excomulgadas Darle vacaciones a su equipo había sido una necesidad. Estaban tan agotados como ella. Pero ahora, vendería su alma con tal de tenerlos con ella, rodeándola, para poder perderse en el ruido y el caos provocado por tantas personas. Pero no, se había jurado a sí misma que las próximas dos semanas iban a ser una prueba de su temple. Iba a salir y enfrentar sus miedos. Incluso si eso la mataba. Sólo que ahora, si es que Connor estaba diciendo la verdad, alguien haría el —En realidad se supone que dé un paso atrás y te permita asumir el control. No era una pregunta y no la planteó como tal. Fue más bien una declaración resignada porque ya sabía la respuesta. —Eso es exactamente lo que vas a hacer—dijo. Incluso no intentó calmarla y ofrecer falsas explicaciones. Lo cual la habría sorprendido, y curiosamente, la habría desilusionado. Ella pasó su mano por los montones de maletas y cajas. — ¿Dónde vas a dormir esta noche? La estudió durante un buen rato. —Eso depende. Si no te asusta, podemos dormir en la cama. Tú debajo de las sabanas. Yo encima de ellas. Podemos poner almohadas entre nosotros. Si esa idea te asusta, dormiré en el suelo. Ella consiguió sonreír a pesar de que su corazón comenzó a palpitar dolorosamente mientras la adrenalina repuntó a través de sus venas. —Pensé que no dormías en el suelo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V trabajo por ella. 59
  • 59. El Club de las Excomulgadas —Por ti haré una excepción. Ella ladeó su cabeza. —No te preocupan demasiado los límites, ¿no es así? Es decir, la mayoría de la gente nunca se atrevería a presionar como tú lo hiciste. No puedo decidir si eres realmente estúpido o solo tienes agallas. Se encogió de hombros. —Realmente no importa siempre y cuando haga mi trabajo. cama King metida en una cuarto muy pequeño y él era un hombre realmente grande. Necesitaría al menos la mitad de la cama, y luego las almohadas ocuparían una cuarta parte, lo que la dejaba con el resto. O simplemente podría hacerlo dormir en el suelo. Todo lo que tenía que hacer era decir la palabra, no se atrevía a decirle que tenía miedo. —Puedes dormir en la cama—dijo antes de cambiar de opinión —Lyric. Se volvió hacia él y vio algo distinto al desprecio o la irritación en sus ojos. —No te haré daño. Ella asintió y cien mariposas fueron liberadas en su vientre. Inspeccionó la habitación nuevamente con una mueca. —Había planeado quedarnos en tu habitación por la tarde, pero creo que nos volveremos locos si tenemos que pasar demasiado tiempo aquí. Probablemente no es tu ritmo, pero pensé que te llevaría a ver algunos amigos. No te quiero fuera Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella miró a la cama, evaluando cuánto espacio ocuparía Connor. Era una en público. Vas a mantener un perfil extremadamente bajo por un tiempo. 60
  • 60. El Club de las Excomulgadas — ¿No es mi ritmo?—murmuró. Se encogió de hombros. —Nos juntamos, bebemos algunas cervezas e intentamos arreglar el mundo. Los conociste a todos hoy, o a la mayor parte de ellos. Sonaba realmente divertido y le dio envidia que tuviera amigos, buenos amigos, que pateó hacia atrás. —Iré. —Te vas a comportar. Micah, Gray y Nathan están muy unidos. Sus mujeres me importan mucho. No quiero que las molestes. Se tragó el dolor y se mordió la lengua para evitar un comentario sarcástico. Cada vez que creía que Connor era distinto, le decía algo para recordarle que para él era una mimada y consentida diva que usaba a los hombres como la mayoría de la gente usa el papel higiénico. Ella era un trabajo. Un trabajo que obviamente no quería pero por alguna razón había aceptado. Necesitaba recordarse eso antes de hacer algo estúpido como preocuparse por lo que pensaba sobre ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él levantó una ceja. 61
  • 61. El Club de las Excomulgadas Capítulo Seis Lyric no protestó cuando Connor la acompañó al lado del pasajero cuando el botones trajo el coche hasta ellos. Después de subir, descansó su cabeza sobre el respaldo y cerró los ojos. El coche se sacudió cuando Connor subió y cerró su puerta. — ¿Todavía te duele la cabeza?—preguntó mientras se alejaban del hotel. — ¿Cómo lo supiste? —No hay que ser un científico de la NASA para hacerlo. Has estado sensible a la luz y al ruido toda la tarde. ¿Has tomado algo? Sacudió su cabeza. Él hizo un sonido de exasperación. — ¿Por qué no? ¿Eres masoquista? —No me gusta tomar nada a menos que sea necesario—se defendió. —Podría decir que un dolor de cabeza merece un Excedrin o dos. Pararé en una farmacia de camino para comprarte algo. Estupefacta, lo vio conducir a un CVS2 y estacionarse cerca de la entrada delantera. La miró con una expresión arrepentida. —Probablemente no deseas salir, pero a donde yo voy, vas tú, así es que vas a tener que venir.—Apagó el motor.—No te muevas. Iré a abrirte. 2 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella entreabrió un ojo para mirarlo. Cadena de farmacias norteamericana. 62
  • 62. El Club de las Excomulgadas Estaba acostumbrada a una cierta cantidad de deferencia. La gente tendía a adularla y a besarle el culo. No se hacía ilusiones de que fuera algo personal con ella. Podías ser un completo idiota y ser famoso, y la gente de cualquier forma se alinearía para inclinarse ante ti y codearse contigo. No mentiría diciendo que no lo disfrutaba. ¿A quién no le gustaba ser tratado como una estrella de rock? Sin embargo, la consideración de Connor significaba algo y no podía siquiera decir por qué. Tal vez era porque no era del tipo al que le importaba su fama. Era obvio que no estaba impresionado con ella como persona. Y sin embargo hacía cosas que no tenía que hacer, y esto le daba más placer del que hubiera Le abrió su puerta y extendió su mano. Ella deslizó sus dedos en los de él, disfrutando de la calidez y la fuerza de su agarre. La ayudó a bajar del coche y sostuvo su codo por lo que ella estaba pegada contra su cuerpo al entrar dentro de la farmacia. Encajaban, lo cual era estúpido de su parte notar o detenerse a pensarlo. Pero encajaban perfectamente. Su cuerpo escudando al suyo como si estuviera hecho para eso. Nunca la miró realmente, lo cual era fascinante porque estaba acostumbrada a que la gente la mirara y observara cada uno de sus movimientos. No, Connor miró a todo el mundo. Los midió, evaluó la amenaza potencial y apuró a Lyric hacia la parte trasera de la tienda. No es que alguien la reconociera. Por respeto a Connor, y porque estaba demasiado cansada para pelear, se había vestido con pantalones vaqueros y una camiseta. Su cabello estaba recogido en una cola de caballo y no llevaba maquillaje. Con un par de gafas oscuras para proteger sus ojos del sol que hacía palpitar su cabeza, podría ser cualquiera y nadie. Connor se detuvo frente al área de los analgésicos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V imaginado. — ¿Eres alérgica a algún tipo de medicamento? 63
  • 63. El Club de las Excomulgadas Ni siquiera creía que hubiera pensado en preguntárselo. ¿Habría algo en lo que no pensara? Sacudió su cabeza en respuesta. Asintiendo, escogió la caja marcada con "Cefalea tensional", luego tocó su brazo y la condujo a la salida —No puedo entenderte—dijo unos minutos más tarde, de regreso en el coche. Él abrió la caja y extrajo dos pastillas que le entregó junto con una botella de agua que también había comprado. difíciles de entender. Las mujeres, en cambio... —Oh no, eres todo menos sencillo. Un minuto actúas como si yo fuera menos que cieno del estanque, y al siguiente eres agradable conmigo. —No pensé que quisieras que te gustara. Está bien, él la tenía ahí. O eso pensaba. ¿Quería que a él le gustara ella? Era obvio que por la ridícula forma en que actuaba alrededor de él. No había sido consciente de sus acciones y de cómo eran percibidas por otros en años. No desde su última temporada bajo la tutela del Estado donde finalmente aprendió que era sólo otro número de caso en una interminable pila de papeleo. No preocuparse un carajo era liberador. Si no importaba a quién herías o a quien ofendías, entonces nunca te sentías mal cuando lo hacías. —No dije que quería que me gustaras—dijo cuidadosamente.—Sólo que lo haces y luego no lo haces. Gracias por el medicamento para el dolor de cabeza. Fue considerado de tu parte. Connor se encogió de hombros. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué es lo que no puedes entender? Soy un chico muy sencillo. No somos 64
  • 64. El Club de las Excomulgadas —Era obvio estabas sufriendo y no tenías porqué. Necesitas aprender a cuidar mejor de ti. Ella frunció el ceño ante esa afirmación, pero la dejo pasar. — ¿A dónde vamos exactamente? —A casa de mi hermana y mi cuñado. Invitaron a todo el mundo a cerveza y carne asada. Es casi una ley por aquí al menos una vez por semana. —La vida en el sur, ¿eh? hacerlo. De verdad lo hizo. Él levantó una ceja al detenerse en un semáforo. —Tienes un poquito de acento. Apuesto que naciste al sur de Mason-Dixon. Lo miró, horrorizada. Nunca nadie había comentado su acento. Había trabajado condenadamente duro para quitar cualquier indicio de este en su conversación. — ¡No tengo acento! Él asintió. —Sí, lo tienes. Es sutil, pero está ahí. Más de una cadencia perezosa en tus palabras que un acento distinto. Definitivamente tienes el sabor del Sur, sin embargo. Estaba absolutamente horrorizada. Su estómago se agitó y la cabeza le palpitó dolorosamente. — ¿De dónde crees que soy?—croó. —Oh, no sé. Como dije, es sólo un comentario. No tienes que disgustarte tanto. No todos somos palurdos pueblerinos, ya sabes. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V No pudo evitar el desdén o la forma en que se frunció su boca. Intentó 65
  • 65. El Club de las Excomulgadas Todavía podía oír el interminable y lento acento en sus pesadillas. Susurrado en su oído. Le enfermaba físicamente. Para algunas personas, un acento sureño era como azúcar moreno. Para ella era como uñas arañando una pizarra. —Oye, no hay razón para ponerse nerviosa. Fue sólo una observación. Me equivoco una o dos veces al año. Trató de sonreír de su broma pero su rostro se sentía muy tenso. Decidió que sería mejor cambiar de tema antes de hacer o decir algo que le hiciera ponerse aún —Así que, ¿todos tus amigos están casados? —Micah no. No por falta de ganas. Angelina está embarazada, y le gustaría llevarla al altar antes de que dé a luz al niño. —Bien por ella—dijo Lyric.—Sólo porque un tío te deje embarazada no significa que es el tipo correcto para casarte. —Al parecer era el correcto para acostarse—dijo Connor secamente.—Y no es como si un tío embaraza a una chica por sí solo. Hay definitivamente cierta cooperación por parte del óvulo. —Oh-huh-uh. El esperma del chico persigue al óvulo de la chica y se arroja sobre él. —Es más como que el óvulo de la chica los llama con su dedo y entonces cuando los pobres espermatozoides confiados se acercan, uno es succionado Lyric arrugó la nariz. —Creo que esta es quizás la charla de reproducción más poco romántica que haya tenido. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V más en ridículo. 66
  • 66. El Club de las Excomulgadas Connor sonrió. —Micah ama a Angelina, y ella lo ama. Se casarán. Sólo quiere asegurarse de que es lo que él quiere. Entraron en un barrio que tenía todas las características de un área residencial de clase media. Las entradas estaban cuidadas y arregladas, recortadas a la enésima potencia. Todos los céspedes parecían escaparates. Las casas eran lindos moldes de galletas y era como una escena de Currier e Ives3 con niños jugando en un escenario idílico. Jamás había estado en un lugar —Buen Dios, es un barrio de Stepford4—murmuró. Connor resopló y tomó un camino al final de un callejón. Lyric levantó las cejas al ver el letrero de Bienvenidos justo fuera del sendero a la puerta delantera. Estalló en risas y bajó. —Tu hermana y tu cuñado no pueden ser completamente malos—dijo mientras Connor le indicaba que fuera delante de él. Allí en medio de un barrio lleno de casas sin siquiera una brizna de hierba fuera de lugar estaba una casa con un letrero que decía: Aquí se sirve cerveza diariamente. —Estoy impresionada. Parece que ha pasado una semana sin que corten el césped—dijo Lyric con una sonrisa. Connor tocó el timbre y se rió. —Sí, es la forma en que Gray se rebela contra la Asociación de propietarios. Le molesta que se atrevan decirle qué hacer con su casa y césped, por lo que espera 3 Empresa norteamericana de grabados del siglo XIX. 4 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V más aterrador en su vida. El nombre de una ciudad de ficción donde todas las mujeres eran perfectas. 67
  • 67. El Club de las Excomulgadas hasta que según dice el perro guardián del barrio comienza a crisparse y echar espuma por la boca antes de podar el césped. —Creo que tus amigos van a gustarme—dijo justo cuando la puerta se abrió. —Bueno, eso espero—dijo Gray Montgomery señalando a Connor.—No puedes juzgarnos por este cabeza dura. De nuevo Lyric quedó impresionada por cuán fuera de su elemento se sentía. Y lo intimidada que estaba por estas personas. Personas promedio, comunes, normales. No contaba. Debía tener todos estos chicos buenos besando su Hasta hizo una mueca cuando el pensamiento beligerante cruzó su mente. Fue una reacción natural, una con la que tenía que luchar con creciente regularidad. Cuando se sentía amenazada, arremetía contra alguien. Cubrirte. Nunca dejarles verte en una situación de desventaja. — ¿Te gustaría entrar?—preguntó Gray. Fue entonces que se dio cuenta de que Connor ya había entrado a la casa y ella aún estaba en la puerta embobada como una idiota. —Sí, gracias—dijo sin convicción. Siguió a los hombres dentro de la casa y oyó risas distantes. Sus palmas se humedecieron y las frotó en sus pantalones vaqueros cuando entraron en la sala de estar. Reconoció a Faith, y recordaba a Nathan Tucker y a Micah Hudson de su reunión en Malone. La que estaba sentada en el regazo de Micah con la mano de este extendida posesivamente sobre su vientre hinchado tenía que ser Angelina. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V culo al igual que el resto del país. 68
  • 68. El Club de las Excomulgadas Micah tenía el aspecto más habitual de su entorno, con su pelo largo que colgaba sobre sus hombros y el arete brillando en su oreja. Nathan Tucker estaba francamente delicioso, a pesar de su cabeza rapada, arete y cuerpo de chico malo. Si la mujer sentada junto a él no pareciera que podía patearles el culo a Lyric y a Connor al mismo tiempo, se permitiría babear sobre el hombre. — ¡Hola, Lyric!—saludó Faith.—Me alegra que vinieras. La mujer rubia caminó y tomó su mano antes de que Lyric pudiera retirarse. —Chicas, les presento a Lyric Jones. La súper estrella cantante de pop, sólo en caso de que hayáis estado viviendo en otro planeta. Ciertamente había sido presentada en términos más elogiosos que esos, pero por alguna razón la alabanza implícita en la voz de Faith la desconcertaba. —Lyric, estas son dos de mis mejores amigas, Julie Tucker y Angelina Moyano. Lástima que Serena no esté aquí para conocerte. Ella y su esposo, Damon son tus admiradores y fueron a tu espectáculo en las Vegas. Sonrió y se movió nerviosa bajo el escrutinio de las otras mujeres. —Un gusto conoceros—ofreció. —Hola, Lyric—dijo Angelina con una sonrisa dulce.—Podría levantarme pero requeriría una carretilla. Julie resopló y se levantó de su silla junto a Nathan, aunque la mano de este permaneció en su cadera. Ella extendió su mano. —Yo soy Julie. Un placer conocerte, Lyric. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Tiró de ella hacia adelante hasta situarla delante de las otras dos mujeres. 69
  • 69. El Club de las Excomulgadas Lyric estrechó su mano y sonrió de nuevo. Ahora venía la parte difícil donde se hacía un silencio incómodo o hablaban tonterías sin sentido acerca de nada en especial. Odiaba ambas opciones. Para su sorpresa, Connor vino en su rescate. Tocó su brazo y la llevó de regreso a Faith, mientras Julie tomaba asiento junto a su esposo. —Connor dijo que no has comido hoy, Lyric—dijo Faith. Sus cejas se arrugaron con preocupación.—Dijo también que tienes dolor de cabeza. Quería preguntarle qué te gustaría comer. Connor no estaba seguro si te gustaba la carne Lyric echó una mirada confundida en dirección de Connor. Era realmente agradable que hubiera notado el hecho de que no había comido y que le hubiera hablado a su hermana sobre lo que potencialmente le gustaba o le disgustaba, pero ¿de dónde había sacado la idea de que era vegetariana? —No, no soy vegetariana. Y la carne asada está bien. De verdad. —Faith, idiota—dijo Julie.—Sólo porque es una celebridad no significa que coma tofu y brotes de soja. Las mejillas de Faith se enrojecieron pero la culpa brilló en sus ojos. Lyric se rió. No pudo evitarlo. De todas las suposiciones hechas sobre ella, esta era por mucho la más insulsa. Quiso abrazar a Faith. —Eres muy amable por pensar en mí—dijo sinceramente.—Pero para ser honesta, soy una gran carnívora. No como verduras. Creo que todavía me estoy rebelando contra mi infancia cuando me las mandaban comer o irme a la cama sin cenar. Con frecuencia, comía a hurtadillas galletas y queso después de todo el mundo se había ido a la cama. Julie sonrió. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V asada. ¿Eres vegetariana? Puedo prepararte una ensalada. —Mi tipo de mujer. 70
  • 70. El Club de las Excomulgadas Faith enganchó su brazo en el de Lyric y la arrastró a la cocina. —Entonces ¿qué te parece un pequeño tentempié antes de la cena? Gray acababa de encender la parrilla antes de que llegarais, así es que falta un rato antes de que la carne este lista. — ¿Aperitivo?—preguntó esperanzada.—No son zanahorias o tallos de apio, ¿verdad? Los ojos de Faith brillaron y su sonrisa se hizo más amplia. Lyric decidió inmediatamente que en era realidad lesbiana y planeó robársela a Gray. Amaba a cualquiera que le ofreciera un cupcake. —Me encantaría uno—dijo con demasiado entusiasmo. Las dos mujeres entraron en la espaciosa cocina y Lyric contuvo el aliento. Sonaba tonto, pero esta era la primera vez que estaba en una casa real en mucho tiempo. La cocina era alegre y cálida y le recordó a largos momentos con su madre. —Los tengo de fresa cubiertos de nata, o de vainilla cubiertos de chocolate—dijo Faith. Lyric vaciló y miró los pastelitos perfectamente glaseados en el plato en el centro de la isla.—O podrías tomar uno de cada uno—ofreció Faith. — ¡Vendido! Faith se rió y le entregó dos de los pastelitos. Lyric mordió el de fresa primero y suspiró. Había pasado mucho tiempo desde que algo tan simple como un cupcake le hacía feliz, pero por el momento no podía imaginar nada mejor — ¿Te gustaría algo para el dolor de cabeza? Tengo ibuprofeno y Tylenol. 5 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —No, hice cupcake5. Pastelitos individuales en moldes de magdalenas. 71
  • 71. El Club de las Excomulgadas Lyric lamió el glaseado de su labio y sacudió su cabeza. —Connor me ha estado cuidando muy bien. Paró a comprarme algo de Excedrin de camino. —Me gusta—dijo Faith suavemente—que te esté cuidando bien. Connor... Puede ser difícil. Lyric se estremeció. No pudo evitarlo. Faith la miró desconcertada y ella colocó el cupcake de chocolate de nuevo en el mostrador. —La mayoría diría que yo soy la difícil. ¿Ya sabes, la malcriada diva estrella Faith frunció el entrecejo. —Las mujeres tenemos que permanecer juntas. Nunca admitas que eres más problemática que un hombre, incluso si es verdad. Es mejor si se hacen a la idea pronto de que son la fuente de todos los males de este mundo. Lyric pasó su dedo por el pastelito y chupó la cobertura de la punta. —Creo que eres una mujer muy sabia, Faith. Te había etiquetado como una total Susie Sunshine6, y cuando vi tu vecindario te imaginé como una esposa Stepford. Estoy aliviada de que me haya equivocado en todos los sentidos. —Hmmm. Susie Sunshine. Eso es algo nuevo. Tendré que recordarlo para cuando Gray empiece a quejarse de que soy del montón. Lyric sonrió. — ¡Quiero uno de esos pastelitos! Lyric se volvió para ver a Angelina entrar en la cocina, su mirada fija en el cupcake que tenía en su mano, como si estuviera a punto de atacarla. 6 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V pop? Estoy segura de que todo esto se ha dicho más de una vez. Muñequita rubia con vestido rosa cuyo temperamento es permanente feliz. 72
  • 72. El Club de las Excomulgadas —No puedes comerlo—dijo Faith con exasperación.—Micah me mataría. —No tiene que enterarse—dijo Angelina mordazmente. —No le des—dijo Faith cuando comenzó a pasarle un pastelito a Angelina.—Tiene que vigilar el azúcar de su sangre. Le salió mal su primera prueba de tolerancia a la glucosa y quieren hacérsela de nuevo. Hasta que obtenga los resultados, tiene que cuidar su ingesta de azúcar. — ¡Guau!, retiro lo que he dicho acerca de que eres agradable—dijo Lyric.— Eso es bastante despiadado. Negarle el azúcar a una mujer embarazada. de Lyric Lyric le dirigió una mirada oscura. —He matado gente por menos. La ceja de Julie se elevó. —Y vosotras me llamáis viciosa. Si se queda, voy a tener que decirle a Connor que le ponga un collar. —Sólo si deseas uno alrededor de tu lengua.—dijo Lyric arrastrando las palabras. — ¿Dejasteis solos a los chicos?—preguntó Faith mirando a Julie. —Oh, están fuera unidos al carbón—dijo Angelina ondeando su mano.— Sabes lo que sucede cuando mezclas hombres, combustible, una parrilla y cerveza. —Siéntate—le indicó Faith a Angelina.—Juro que no sé cómo estás de pie. Eres pura panza. Parece que estás tambaleándote. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Tomaré ese—dijo Julie mientras entraba y tomaba el cupcake de la mano 73
  • 73. El Club de las Excomulgadas Angelina le frunció el ceño a Faith pero se sentó en un banco de la barra. Julie tomó asiento frente a ella al otro lado de la barra y arqueó una ceja en su dirección. —Bueno, pues danos la exclusiva, Angelina. ¿Cuándo vas a sacar a Micah de su miseria? Faith sacudió su cabeza. —Es como un déjà vu. Tuvimos esta misma conversación con Serena antes de que se casara con Damon. para explicar. —Serena es nuestra otra mejor amiga e hizo a Damon esperar antes de aceptar casarse con él. —Sí, pero esperó porque no estaba segura—intervino Angelina suavemente.—Ese no es el caso aquí. Me casaría con Micah mañana, pero tengo que estar segura de que es lo que él quiere. No seré su segunda opción. No quiero que se case conmigo porque cree que es lo correcto. Faith se trasladó junto a ella y envolvió un brazo a su alrededor. —Él te ama, cariño. Os ama a ti y a Nia muchísimo. Sois de todo lo que habla en el trabajo. Los chicos lo evitan porque los vuelve locos preguntándoles cosas de bebés de lo cual no tienen ni idea. —Eso es dulce—murmuró Lyric. Angelina suspiró. —Él es genial. Realmente, lo es. Ha sido tan maravilloso conmigo y el bebé. Estoy loca por él y no quiero estar sin él. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Lyric cambió de un pie al otro. Como si estuviera incómoda, Faith se volvió 74
  • 74. El Club de las Excomulgadas —Entonces ¿por qué te estás volviendo loca?—preguntó Faith suavemente. Angelina mordió sus labios, sus ojos oscuros sombreados de preocupación. —Tengo miedo de que se despierte un día y piense que no soy lo que quería. Que está atrapado. Que lo presioné a una relación que no quería. Tenéis que admitir, que lo perseguí implacablemente. Lyric arqueó una ceja. Su opinión de la otra mujer acababa de subir varios puntos. Le gustaba una mujer que conocía su mente y no se sentaba a esperar por lo que quería. lo mismo sobre Nathan más veces de las que me gustaría admitir. Solía preocuparme de que él se cansara de mí y se fuera. Pero me convenció de darle una oportunidad, y realmente, no hay ninguna garantía. Los hombres hacen cosas estúpidas todo el tiempo. Algo se dispara cuando llegan a la mediana edad y las quieren más tontas, más jóvenes y más bonitas. —Oh Jesús, Julie—gimió Faith.—No estás ayudando. Julie se encogió de hombros. —Sólo digo la verdad. El punto es, hay que tomar la oportunidad y no sólo tienes que amar a tu chico sino que tienes que confiar que él te ama igual. ¿Qué otra cosa puedes hacer? —Cuando lo pones así—dijo Angelina tristemente. Faith apretó a Angelina nuevamente. —Casi me haces desear darte un pastelito. Lyric se rio del aspecto disgustado del rostro de Angelina. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Todo se refiere a aprovechar una oportunidad—dijo Julie.—He pensado 75
  • 75. El Club de las Excomulgadas —Espero que no te estemos aburriendo, Lyric—dijo Faith ansiosamente.— Estoy segura de que estás acostumbrada a fiestas más animadas. Lyric alzó su mano. —No, por favor. Esto es genial. De verdad. Fue realmente agradable de tu parte recibirme. Sé que no nos estabais esperando. Faith se acercó y apretó impulsivamente la mano de Lyric. —Me alegra que vinieras. Es tan interesante ver a la mujer detrás de todos El horror invadió la cara de Faith tan pronto las palabras dejaron su boca. Se puso una mano sobre sus labios. —Oh, eso fue estúpido. No quise decir... —Está bien—dijo Lyric a la ligera.—No te disculpes. La mitad de lo que dicen es probable que sea verdad y la otra mitad es probable que sea una variante de la verdad. Las cejas de Julie se arquearon. — ¿Así que realmente tuviste una orgía en tu autobús? Lyric no había oído eso. —Seguro, por qué no. Estoy segura que está escrito en el reglamento en algún lugar que todas las estrellas de rock tienen por lo menos una por gira en el autobús. Mantuvo apartado el dolor de su voz y se preguntó qué demonios la poseyó a perpetuar los rumores. Se figuraba que si las personas eran lo suficientemente tontas para creer esa mierda, no merecían la verdad. Probablemente no la creerían Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V los chismes y descubrir que no eres para nada como dicen que eres. de todos modos. 76
  • 76. El Club de las Excomulgadas —Lo inventé totalmente—dijo Julie sombríamente. Lyric se encogió de hombros. —No eres la primera. Faith frunció el ceño. —Debe ser una horrible forma de vivir, Lyric. ¿Cómo lo soportas? ¿Qué decir a eso? Podría dejar su vida en cualquier momento, pero no era como si una nueva vida le esperara. Quizás algún día podría averiguar qué hacer fama, la algarabía, los fans y las multitudes. No se disculparía por eso como muchas celebridades se sentían obligadas a hacer. Había trabajado muy duro para llegar a donde estaba y no iba declarar culpabilidad falsa. —Me gusta. Se paga bien—Lyric bromeó. Odiaba la simpatía brillando en los ojos de todas. Era como si la miraran y pensaran, Oh, pobrecita. Como sea. Había millones de personas que estaban mucho peor que ella. ¿Qué eran algunos rumores y una mala reputación al lado de morirse de hambre en algún pueblo de mierda en Mississippi? La gente con la que creció probablemente estaba todavía allí, sucios pobres en el mismo pueblo insignificante, casados con la misma gente de mierda y criando a los mismos niños de mierda. — ¿Julie, saldrías a preguntarles a los hombres cuánto le falta a la carne? Necesito hacer la ensalada y el pan—dijo, Faith rompiendo el silencio. —Iré yo. No puedo sentarme en el mismo lugar demasiado tiempo. Me vuelve loca—murmuró Angelina.—Mi espalda está matándome. Tan pronto como había dejado la cocina, Julie se inclinó hacia adelante con Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V después de su carrera, pero la cosa era que le encantaba cantar. Incluso le gustaba la una sonrisa malvada y susurrando: 77
  • 77. El Club de las Excomulgadas —Sigo diciéndoos que tendrá gemelos y que perdieron uno de los bebés al hacer la ecografía. Faith sacudió su cabeza y se rió. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Eres tan mala, Julie. 78
  • 78. El Club de las Excomulgadas Capítulo Siete Las voces masculinas llegaban a la deriva a través de la mosquitera mientras Angelina se acercaba hacia la puerta que daba al patio trasero. Hizo una pausa por un momento para frotar su dolor de espalda. Micah era tan dulce y atento. Si supiera que su espalda le estaba dando problemas, estaría frotándosela. Tuvo la tentación de dejar caer una pista porque ahora daría cualquier cosa por tener sus manos calmando el malestar. Estaba a punto de salir cuando oyó su nombre. Luego sonrió cuando oyó paternidad. No importa lo que ella pudo haber pensado en un principio, Micah había abrazado la idea de ser padre con las dos manos. Se preocupaba infinitamente por ella. Iba a cada cita con los médicos y la volvía loca con inocuas cosas triviales del embarazo, algunas de las cuales estaba convencida de que él mismo inventaba. Se quedó inmóvil cuando oyó la determinada voz de Micah elevarse por encima de los sonidos del vecindario y de las distantes cortadoras de césped. —Quisiera que se case conmigo, pero estoy perdido sobre la manera de convencerla de que no lo hago por obligación. Sé que está preocupada sobre que de alguna manera me está atrapando en una relación que no quiero, y eso me está volviendo loco. —Tal vez estás poniendo demasiado énfasis en el matrimonio—dijo Connor.—Angelina es una gran chica. Si te ama y se queda contigo, ¿realmente importa si es oficial o no? Angelina podía visualizar el ceño fruncido de Micah perfectamente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V que los chicos le estaban haciendo pasar un mal rato a Micah sobre su inminente 79
  • 79. El Club de las Excomulgadas —No es el asunto del matrimonio. Es que todavía tenga dudas. No es que la culpe, pero no me gusta pensar que está preocupándose de que no estoy dedicado a ella y Nía. Ellas son mi vida. —Tal vez deberías retroceder por un tiempo—dijo Nathan con cuidado.— Está embarazada y vulnerable. Por lo que oí, sus emociones son un desastre cuando están embarazadas. Tal vez se siente presionada. Micah suspiró. —Puede que tengas razón. No sé. Estoy cabreado conmigo mismo por no más que eso no quiero que piense alguna vez que no lo hago y que no es lo más importante en mi vida. —No puedes forzar la confianza—dijo Gray.—Vendrá. Cuanto más vea que estás en esto para un largo plazo, más confiará en lo serio de tu relación. Angelina levantó los temblorosos dedos a su boca. ¿Confianza? La confianza nunca había sido un problema para ella con Micah. Confiaba en él implícitamente. No había manera de que pudiera cederle el total y absoluto control en su relación si no lo hiciera. La idea de que lo había herido haciéndole creer que no confiaba en él era dolorosa. Lo amaba y era por él que había dudado en aceptar su propuesta de matrimonio. Ahora se preguntaba si no estaba haciéndole más daño al futuro de su relación al mantenerse atrás. Si él alguna vez dudara de su amor, eso la mataría. Era la única cosa que siempre le había dado sin reservas. Micah era su futuro. Lo sabía sin lugar a dudas. Frotó su mano sobre su vientre abultado. Micah la amaba. Amaba a su hija. Él quería que fueran una familia. Micah siempre había querido tener una familia. En ese momento, ella era Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V haberlo visto antes. No la merezco después de la forma en que actué. La amo, y la única parada de pie en medio del camino de su felicidad. 80
  • 80. El Club de las Excomulgadas Qué estúpida y miope había sido. No se arrepentía de no ceder de inmediato. Ella y Micah habían necesitado desesperadamente tiempo para resolver sus problemas y para encontrar su camino en medio del tumultuoso comienzo de su relación. Sin embargo, en los últimos meses, Micah había dicho y hecho todas las cosas correctas. En una ocasión le había dicho que cuando ella supiera sin lugar a dudas que él la amaba más que a la vida y cuando confiara en él plenamente para querer regalarle su amor, era cuando quería que ella se casara con él. —Oh Dios—susurró. ¿Cómo debía verse para él su continua resistencia? Como si De repente, no quería nada más que volver a casa y pasar la noche en los brazos de Micah. La mano de él sobre su vientre y hablando de Nía y su futuro. Las lágrimas picaban en sus ojos. Micah había dicho cuando llegará ese día. Era ahora y no quería esperar más. —Creo que Angelina debe haberse perdido—dijo Faith con un suspiro. —Eso, o hizo otro viaje al baño—dijo Julie.—Otra razón por la que no tengo ningún deseo de estar embarazada en este milenio. No puedo imaginar pasar tanto tiempo en el baño. Lyric levantó su ceja. Era agradable saber que no era la única sin ningún deseo tener un niño en cualquier momento cercano. O nunca. —Iré a ver lo que la retuvo—dijo Lyric. Faith asintió. —Gracias, Lyric. Voy a comenzar con la ensalada y a meter el pan en el horno. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V no confiara en él. Como si no creyera que la amaba. Nada de eso era cierto. 81
  • 81. El Club de las Excomulgadas Lyric estaba aliviada de escapar de la cocina. No es que encontrara a las otras mujeres molestas, pero se sentía incómoda en torno a la cálida amistad entre ellas. No tenía ninguna experiencia con la verdadera amistad. Nunca se había permitido a sí misma tener ese tipo de relación con nadie. Física, sí. Emocional, no. Y tenía un montón de relaciones de negocios. Ninguna que calificara como verdadera amistad. Cuando entró en la sala de estar, vio a Angelina de pie cerca de la puerta del patio trasero, una peculiar expresión en su rostro. Ambas manos estaban palmeando sobre su vientre y parecía... parecía que estaba molesta por algo. tenía ninguna experiencia con mujeres embarazadas y emocionales. ¿Qué le decías a una? No la mataría ser simpática. Todo el mundo había sido amable con ella. Aparte de la impertinencia de Julie, la cual, se daba cuenta, era parte de los recursos naturales de la mujer, todas le habían tratado como si ella fuera normal. Para su sorpresa, le gustaba. Le gustaba mucho. No es que quisiera empezar a llevar una vida normal, pero era un buen cambio. Dio unos pasos hacia adelante y con delicadeza se aclaró la garganta. La cabeza de Angelina se sacudió y no parecía feliz de que la hubiera encontrado. Eso hacía que fueran dos. — ¿Estás bien?—preguntó con suavidad.— ¿Quieres que traiga a Micah? Los labios de Angelina se estremecieron y respiró hondo, como si estuviera controlando sus emociones fuertemente. Luego, dejó escapar una risa suave, y sus labios se curvaron en una sonrisa triste. — ¿Alguna vez has llegado a la conclusión de que eres una idiota y que lo que creías que era lo correcto estaba completamente equivocado? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Era tentador volverse y fingir que no había visto a la otra mujer. Lyric no 82
  • 82. El Club de las Excomulgadas Lyric resopló. No pudo evitarlo. —Querida, estás hablando con la reina de las cagadas. Si hay una forma de joder algo, lo he dominado. Angelina ladeó su cabeza. —Pareces tan centrada. Te he visto, ya sabes. Los pocos programas especiales de televisión que has tenido y una grabación de uno de tus conciertos. Pareces tan confiada, sexy e inteligente. —Wow. Gracias, creo. Sin embargo, wow. No podrías estar más equivocada. No es que quiera entrar sobre todas las formas en que estás equivocada, pero me alegro de que al menos parezca que tengo mi mierda junta. —Soy una idiota—dijo Angelina otra vez.—Una embarazada y hormonal idiota. He pasado tanto tiempo preocupándome de que Micah quisiera irse, que es un milagro que no le haya hecho hacer precisamente eso. —No hay nada malo con estar seguro—dijo Lyric con un encogimiento de hombros.—Te admiro por eso. Muchas mujeres no miran antes de saltar. La puerta se abrió y Angelina se dio la vuelta, una mirada culpable en su rostro. El alivio aligeró sus ojos cuando Connor entró. —Hola, cariño—dijo mientras tiraba de Angelina en un abrazo. ¿Cariño? Lyric ladeó su ceja ante el cariño y el afecto evidente en la voz de Connor. Él era un terco malhumorado, era difícil imaginarlo siendo tan cursi con otra mujer. Sus ojos se estrecharon. Una mujer embarazada que estaba involucrada con otro hombre. Cuando Angelina se apartó, Connor frunció el ceño mientras la miraba. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Lyric parpadeó. 83
  • 83. El Club de las Excomulgadas — ¿Estás bien? Te ves molesta—miró fijamente hacia Lyric y sus ojos se abrieron ante la acusación de los suyos. ¿Él honestamente creía que ella era la responsable de que Angelina estaba a punto de llorar? Angelina sonrió. —Estoy bien. Puedes dejar de preocuparte por mí. Lyric me hizo sentir mucho mejor. Creo que voy a salir y dejar que Micah se haga cargo. Connor miró hacia arriba, una fugaz disculpa en su mirada, pero Lyric le disparó puñales de regreso con la suya. Cuando Angelina salió por la puerta, Connor agarró su muñeca antes de que diera dos pasos y le hizo girarse para mirarlo. —Déjame ir—ella dijo entre dientes. —Lo siento. Era una disculpa sincera, pero el dolor todavía atestaba su pecho. —Ni siquiera sé por qué me trajiste, Connor. Es obvio que crees que voy a ser una gilipollas con tus preciosos amigos. A ellos parece que les agrado, que es más de lo que puedo decir de ti. También han sido buenos conmigo, lo cual de nuevo… Él la apretó contra su pecho y selló sus labios sobre los de ella, interrumpiendo su diatriba enfadada. —Cállate. Solo cállate—gruñó. Se quedó inmóvil contra él mientras le saqueaba la boca. No había nada suave o tentativo sobre su beso. Sus labios quemaban sobre los de ella, robándole el aliento y devolviéndoselo mientras su lengua investigaba y exploraba el interior de Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V sacudió su cabeza y se giró sobre sus talones para ir de nuevo hacia la cocina. su boca. 84
  • 84. El Club de las Excomulgadas Esto debería cabrearla. Debería estar tirándolo sobre su culo. Debería estar haciendo un montón de cosas, pero lo que hizo fue devolverle el beso. Ella fue tentativa, y la verdad era que no estaba del todo segura de qué hacer, pero su sabor la intoxicaba y la mareaba. Un indicio de carbón bailó a través de sus fosas nasales y se mezclaba con su olor masculino natural hasta que quiso lamerlo para ver si su piel sabía tan bien como olía. Había sido besada antes muchas veces, pero nunca así. La mayoría de los hombres se sentían intimidados por ella y eso se mostraba en la forma en que la sí mismo. Ahuecó su rostro, extendiendo sus dedos sobre los costados de su cuello. Los presionó posesivamente en su carne, marcándola. Escalofríos bailaron a lo largo de su columna vertebral mientras su lengua frotaba sensualmente sobre la de ella, acariciando y halagando hasta que respondió de igual forma. Su respuesta fue automática. No tenía que pensar si quería darle un beso o si ella quería que él continuara besándola. No era como si tuviera una opción. Era una prisionera indefensa por su abrumador poder. Cuando finalmente la dejó ir, ella se tambaleó hacia atrás, con los labios hinchados. Levantó una mano hacia su temblorosa boca y se quedó mirando hacia él sin palabras, incapaz de comprender que él acababa de besarla hasta fundir sus circuitos. ¡Él la odiaba! Él cerró la distancia de nuevo, arrepentimiento en sus ojos. Le tocó el hombro, un suave gesto con intención de tranquilizarla. —Lo siento. Fui un cabrón. Ella sacudió su cabeza para librarse de los efectos persistentes de su malvada Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V tocaban. Connor se hizo cargo y estaba claro que tenía un montón de confianza en boca. 85
  • 85. El Club de las Excomulgadas —No por besarte—se rectificó.—Lo siento por ser un gilipollas, pero no por besarte. — ¿Por qué lo hiciste?—preguntó con voz débil.—Ni siquiera te gusto. —Me vuelves loco. Te miro y me enloqueces al instante. Sus ojos se estrecharon y algo de la euforia se evaporó. —La sensación es mutua. Su sonrisa era engreída y arrogante, y era tan condenadamente sexy que —Cada vez que te pones toda cabreada y malvada, tengo una erección del infierno. Me pregunto si tienes alguna idea de lo sexy que eres cuando vuelves esa nariz hacia arriba y empiezas con esa actitud. Su boca cayó abierta. Se cerró y se abrió de nuevo como un pez fuera del agua. Entonces lo miró fijamente. —Estás lleno de mierda. Sólo estás diciendo eso para que sea amable contigo de ahora en adelante. Su risa resonó. —Bueno, supongo que esa es una manera de conseguir que dejes de ser una perra. Ella se cruzó de brazos, dispuesta a darle una mirada mortal cuando se dio cuenta de cuál sería el resultado. En cambio, alzó sus manos y pisoteó hacia la cocina. —Eso vale el doble para rabietas—Gritó detrás de ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V quería volver de nuevo a allí y terminar lo que habían empezado. 86
  • 86. El Club de las Excomulgadas Capítulo Ocho —Me pregunto si alguno de vosotros está libre mañana por la mañana. Necesito a alguien para vigilar a Lyric mientras me encuentro con la empresa de seguridad que su compañía discográfica ha contratado—Dijo Connor durante la cena. En el proceso de levantar su tenedor a su boca, Lyric lo dejó caer en su plato con un estrépito, y se quedó mirando mortificada a través de la mesa hacia él. Por el amor de Dios, yo no necesito niñeras. —Es el equipo que proporciona seguridad periférica y yo decidiré lo que hay que hacer para garantizar tu seguridad—Dijo Connor uniformemente.—Tú sólo acabarías interfiriendo y discutiendo. Podemos terminarlo mucho más rápido si no estás allí. Lo miró con incredulidad. Había sido complaciente hasta el momento. Había estado de acuerdo en malditamente todo. ¿Qué más quería de ella? ¿Una nota firmada con sangre confesando su obediencia? Se moría de ganas de levantarse disparada de su silla y salir pitando de allí, pero él esperaba eso. La miraba, incluso ahora, como si estuviera esperando que lanzara un ataque. Ella en cambio decidió ignorarlo. Bajó la mirada y la clavó en la carne de su tenedor. Se desconectó de lo que los demás estaban diciendo. Le importaba una mierda sobre estas personas. O Connor “jodido” Malone. Cada vez que pensaba que no sería tan malo estar atada a él por las próximas dos semanas, él tenía que recordarle que gran idiota que era. Para su absoluta mortificación, las lágrimas picaban en sus párpados. El infierno se congelaría antes de que lo dejara verla llorar. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué era todo eso de a donde tu vayas, voy yo, y viceversa?—Exigió.— 87
  • 87. El Club de las Excomulgadas Maldita sea, hizo todo lo posible para trabajar con él. Sabía que ella podía ser difícil y por lo general le importaba un carajo, pero honestamente lo había intentado con él y sus amigos. Había hecho todo lo humanamente posible para bajar el tono, porque en secreto había querido su aprobación. Al diablo con eso y con él. No necesitaba la maldita aprobación de nadie. Sólo la suya. —Eres un total gilipollas, Connor. Por un momento Lyric pensó que había perdido totalmente el control de su fulminando con la mirada a su hermano. Connor levantó una ceja hacia su hermana. Incluso “cariño” miró a Connor como si hubiera perdido su cabeza. —No es propio de ti ser un idiota—Continuó Faith.—Lyric no se merece eso de ti. —Tal vez no tenemos la historia completa—Dijo Gray en un tono diplomático. Faith miró fijo a su marido. Luego se volvió hacia Lyric, quien tenía sus dientes hundidos firmemente en su labio inferior para no humillarse más al demostrar cuán afectada estaba por la actitud de Connor. —Tú vendrás conmigo, Julie y Angelina mañana a la casa de Serena. Todos los hombres pueden ir a buscar otra cosa que hacer. Connor levantó su mano. —Espera un maldito minuto. Nadie va a ninguna parte con Lyric. ¿Qué parte de ella estando en peligro no habéis entiendo? No voy a correr el riesgo con Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V lengua y soltó sus pensamientos. Pero cuando miró hacia arriba, vio a Faith cualquiera de vosotras, enviándoos juntas a algún tipo de día de chicas. 88
  • 88. El Club de las Excomulgadas —Malditamente cierto—Dijo Nathan con el ceño fruncido. Lyric se levantó con tanta gracia como pudo dadas las circunstancias. Sonrió en la dirección de Faith. —Gracias por la cena y tu hospitalidad. Lo pasé muy bien. Pero debo irme ahora. Te agradezco la oferta, pero Connor tiene razón. Ninguno de vosotros debería estar cerca de mí. Además de tener algún loco al acecho en pos de mí, aparentemente soy una influencia tóxica. —Siéntate, Lyric—Ordenó Connor. Se dio la vuelta y se alejó de la mesa. Connor la observó irse, pero no iría tras ella. No podía llegar muy lejos sin las llaves del coche. Ella necesitaba un tiempo para tranquilizarse y él acababa de hacer algo estúpido otra vez. Al igual que besarla hasta dejarla sin sentido. —Bonito—Arrastró las palabras Micah.—Y tú una vez me acusaste de ser un hijo de puta. —Me está volviendo loco—Murmuró Connor. —No es de ella de quien tienes que preocuparte en este momento—Dijo Gray con cuidado. Connor miró hacia arriba para ver a tres mujeres muy cabreadas fulminándolo con la mirada a través de su frente. — ¿Qué fue toda esa mierda?—Exigió Angelina.—Esto no es propio de ti, Connor. Siempre eres tan… dulce. Y protector. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Vete a la mierda, Connor. Connor hizo una mueca. Lo hizo sonar como un gatito. 89
  • 89. El Club de las Excomulgadas —Ella no me parece tan mala—Dijo Julie, encogiéndose de hombros.—Y tú fuiste un idiota incluso si no tenías la intención de sonar como uno. —No hay razón para que no pueda venir mañana a casa de Serena—Dijo Faith mientras fruncía el ceño hacia Connor.—Damon tiene un sistema de seguridad estricto. Nadie va a colarse en su propiedad sin que él lo sepa. Y tiene a Sam. — ¿Quién diablos es Sam?—Connor se quejó. —Su montaña de guardaespaldas/chofer—Dijo Micah secamente.—Tiene vez que ellas no lo dejaron ir con él, Damon dijo que era un gatito. Connor frunció el ceño. — ¿Crees que Lyric estaría a salvo allí? Esto es serio. No puedo dejarla en cualquier lugar, pero si la llevo conmigo, va a resistirse a las restricciones que vamos a poner sobre ella. Sé que todos pensáis que estoy siendo un idiota, pero es la verdad es que voy a hacer lo que sea necesario para mantenerla a salvo, ya sea que le gusten las medidas o no. —Puedo ir con ellas—Dijo Micah.—Voy a llamar a Damon esta noche y hacerle saber la situación. El ceño de Connor se profundizó. Síp, necesitaba un lugar para esconder a Lyric mientras así él podía enderezar su seguridad. Lo que él no había mencionado era que si no conseguía una buena impresión sobre el equipo que su sello discográfico había contratado, iba a decirles que se largaran. —Tienes que ir a buscarla y disculparte—Resopló Faith.—Si yo fuera ella, no iría a ninguna parte contigo. —No tiene una elección. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V un gran afecto por nuestras mujeres. Es como una mamá gallina con ellas. La única — ¿Por qué eres tan malo con ella?—Preguntó Julie. 90
  • 90. El Club de las Excomulgadas Connor suspiró. —No soy malo con ella, Julie. Yo simplemente no le beso el culo como todos los demás hacen en su universo. —Ella me gusta—Dijo Angelina.—Es refrescantemente honesta. —A ti te gusta todo el mundo, cariño—Dijo Connor con una sonrisa. —Tú no me gustas en este momento—Dijo enfáticamente. —Oh, ay. Maldita sea. Eso duele. Bueno, está bien, voy a aflojar. Incluso me disculparé. Lo último que quiero es caer en desgracia con vosotras. —Hombre inteligente—Murmuró Nathan. —Ve a buscarla y dile que vendrá con nosotras mañana—Dijo Faith.— Damon se hará cargo de las cosas. Siempre lo hace. Eso le valió una mirada de cada hombre en la mesa. —Bueno, él lo hace—Dijo a la defensiva. —No es una buena idea recordarme todo lo que ha hecho por ti—Dijo Gray con ligereza. Faith se sonrojó y Connor inmediatamente desconectó. Estaba bastante cansado de oír hablar de Damon Roche. Él y su maldito club de sexo o como maldito carajo lo llamaran. —No la estás llevando a su maldito club, ¿verdad?—Exigió Connor. Faith se volvió rojo brillante. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él hizo una mueca. — ¡Dios mío, no! Vamos a su casa. No a The House. 91
  • 91. El Club de las Excomulgadas —No sé—Dijo Julie, pensativamente.—Lyric tal vez disfrutara de una noche en The House. —Julie—Gruñó Nathan.—No vas a poner un pie en ese lugar nunca más. Julie sonrió con picardía. — ¿Qué estás esperando?—Preguntó Faith.—Vete, vete, vete. Fuera ya. Connor suspiró y se puso de pie. Las mujeres eran una plaga. No había ninguna duda al respecto. Él tenía su parte de locas ex-novias, pero no eran nada con las actuales mujeres de su vida. Las amaba a todas mucho, pero no envidiaba a Debería haber sabido que Lyric encajaría muy bien. Caminó a través de la casa, molesto porque todos se hubieran vuelto contra él. Nunca quiso este trabajo dolor-en-el-culo, en primer lugar. Probablemente estaría en el coche haciendo pucheros. Tendría que salir y ser agradable. Era probable que se peleara con él y su polla se levantaría y prestaría atención. Entonces comenzaría a tener fantasías sobre besarla de nuevo. Realmente tenía que hacer algo acerca de esta vena masoquista. Parecía que cuanto más se enojaba con él, más la deseaba. Era una mujer hermosa, pero nunca más que cuando estaba escupiendo furia hacia él como un gato cabreado. Sonrió mientras abría la puerta y salía a la noche. Cuando miró en dirección a donde había estacionado el BMW, su mandíbula cayó. No estaba allí. Echó un vistazo por la calle para ver las luces traseras del coche desapareciendo mientras este rugía por el vecindario. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V sus hombres ni un ápice. 92
  • 92. El Club de las Excomulgadas Metió la mano en su bolsillo y sacó las llaves. ¿Qué carajo? ¿Ella había hecho un puente al coche? Cerró los ojos y sacudió la cabeza. Luego caminó de regreso a la casa para hacer frente a los demás. —Necesito que me llevéis de vuelta al hotel—Dijo antes de que pudieran decirle algo a él. Todo el mundo miró hacia arriba desde la mesa, todos pareciendo perplejos. —Síp—Murmuró.—Ella lo puenteó y se fue. Julie se echó a reír. Uno por uno, los demás, siguieron su ejemplo hasta que la sala entera estalló en carcajadas. —Fue estúpido—Gruñó Connor.—Tiene un acosador loco dejándole notas espeluznantes y se va sola. Es por eso que no la quiero en mi reunión de mañana. Es nerviosa y poco razonable. Y no tiene un gramo de auto-preservación. Micah se levantó y se agachó para ayudar a Angelina a ponerse de pie. —Nosotros te llevaremos. Íbamos a dar por terminada temprano la noche de todos modos. A Connor le gustaría dar por terminada la noche, pero tenía la sensación de que iba a durar mucho tiempo. Cuando llegara al hotel, él y Lyric iban a tener un encuentro de conoce-a-Jesús. Y él estaba duro como una roca de tan sólo pensarlo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Algo está mal con el coche?—Preguntó Micah. 93
  • 93. El Club de las Excomulgadas Capítulo Nueve A pesar del hecho que acababa de puentear un coche y abandonar su única “seguridad”, Lyric no era una idiota, no importa lo que Connor Malone pudiera pensar. No tenía ningún deseo de ser secuestrada o asesinada por un psicópata. A ella le gustaba su vida, muchas gracias, incluso si le daba un nuevo significado a la palabra disfuncional. Increíble, las palabras que aprendes en terapia. asegurarse de que nadie la estaba siguiendo. También mantuvo un ojo avizor buscando a la policía. ¿Por qué que idiota intentaría algo si tuviera a un policía escoltándola a su hotel? Ella lanzó un triunfal: — ¡Ajá!—Cuando vio un coche patrulla aparcado en una gasolinera. Se movió rápidamente dentro y aparcó justo delante de él, en caso de que tuviera idea de marcharse antes de que ella llegara a contarle su historia. No parecía contento con su elección de aparcamiento y antes de ella que pudiera salir de su coche, él ya estaba fuera del suyo y caminando en su dirección, con un ceño fruncido en su rostro. ¿Qué pasaba con los hombres y estar tan gruñones? Se bajó de su coche mientras él se acercaba. — ¿Hay algún problema, señora? —Sí. Verá, tengo a un loco acechándome y tuve puentear mi BMW porque el tipo que se supone que es mi personal de seguridad estaba siendo un idiota y Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Mantuvo sus ojos bien abiertos, sobre todo hacia su espejo retrovisor para tenía las llaves, pero no quiero estar conduciendo por ahí yo sola o regresar a mi 94
  • 94. El Club de las Excomulgadas habitación del hotel en caso de que el loco acosador esté esperando para secuestrarme o hacerme su esclava sexual o lo que sea que los locos acosadores hagan. Así que estaría muy agradecida si pudiera seguirme de regreso a mi hotel. Sus cejas se juntaron y ella podría jurar que murmuró. — ¿Por qué yo?—En voz baja. Luego suspiró y comenzó a coger a su radio. Tenía esa mirada que sugería que pensaba que ella era la loca. — ¿Cuánto ha bebido esta noche, señora?—Preguntó cortésmente. —Yo no bebo. — ¿Ha tomado alguna droga que yo debería saber? —No soy adicta al crack. — ¿A quién pertenece el vehículo? — ¡Me pertenece! Oh, espera… Bueno, de alguna manera me pertenece a mí. Lo alquilé porque llegué en avión. Quiero decir, tengo uno igual a este, pero no quería conducir todo el camino desde California, cuando sólo voy a hacer un show aquí. —Uh-huh. Asintió con la cabeza y levantó el micrófono de su radio y empezó a decirle a alguien que tenía un 10-96 y estaba solicitando refuerzos. Ella cruzó los brazos sobre su pecho. —Mira, todo lo que necesito es alguien que me siga hasta el hotel. Y bueno, yo realmente apreciaría si pudieras acompañarme dentro, pero siempre puedo conseguir que la seguridad del hotel lo haga si estás muy ocupado. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Esta vez, ella frunció el ceño. 95
  • 95. El Club de las Excomulgadas —Tengo una idea mejor. ¿Por qué no viene conmigo? Ella se encogió de hombros. —Preferiría no dejar el BMW, pero supongo que podría hacer que Connor venga a buscarlo mañana. — ¿Quién es Connor? —Es el hombre que se supone me está protegiendo, pero estaba siendo un idiota, así que lo dejé. —Date la vuelta—Ordenó.—Esto es tanto para tu protección como la mía. No estás siendo arrestada. Te estoy deteniendo para ser interrogada. Antes de que se diera cuenta de lo que estaba pasando, la había esposado y la estaba metiendo en el asiento trasero de su coche. Maldita sea, pero el hombre era bueno. ¡Pero la había esposado! Ella lo miró con indignación. — ¿Qué diablos hice para que me esposes? Cerró la puerta y luego procedió a hablar por su radio. Unos segundos más tarde, abrió la puerta y se deslizó en el asiento del conductor. La comprensión la golpeó. —Tú eres el acosador loco, ¿no? Ni siquiera eres un policía de verdad. ¿Me has estado siguiendo? Él la miró por el espejo retrovisor mientras se incorporaba al tráfico. —Señora, usted vino a mí. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V El policía la agarró del codo y la condujo en dirección a su coche patrulla. 96
  • 96. El Club de las Excomulgadas —Oh. Síp. Bueno, así que no era el tipo loco. Lo que significaba que pensaba que ella estaba loca. Dejó caer su cabeza hacia atrás contra el asiento y miró hacia arriba. Una risa impotente se escapó. ¡Oh bien, al menos que estaba a salvo! A pesar de que irritó a Connor salir de inmediato porque no quería que Lyric pensara que lo tenía con una correa, le pagaban para protegerla, lo que Puentear un coche alquilado y marcharse por su cuenta calificaba como eso. Se apoyó en el capó de la camioneta de Micah y esperó con impaciencia mientras Faith y Julie se desvivían por Angelina. Micah salió fuera por delante de Angelina y se puso de pie junto a Connor. —Te das cuenta que he esperado mucho tiempo para esto—Dijo Micah casualmente. Connor levantó una ceja. — ¿Debo siquiera querer saber de qué estás hablando? Micah se rió entre dientes. —Ser capaz de burlarme de ti por una mujer. Connor frunció el ceño. —Tú dices eso como si esta situación pudiera ser comparada a la tuya o la de Nathan. Lyric es un trabajo. —Uh-huh. Es una mujer hermosa. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V significaba que tenía que ir corriendo tras ella cuando hacia una maniobra estúpida. 97
  • 97. El Club de las Excomulgadas — ¿Y? Eso es importante ¿por qué? Micah se encogió de hombros. —Sólo una observación. Es hermosa y descarada. Un poco no convencional. — ¿Un poco? —Yo diría que es perfecta para ti—Dijo Micah con una sonrisa de comemierda. —Sólo recuerda. No quería este trabajo. Pensé que sería perfecto para ti, pero a Pop le dio un ataque porque dijo que a Angelina no le gustaría. Lo mismo para Nathan y Gray debido a que sus mujeres no serían felices—Soltó un bufido.— Así que quedé pegado con una mujer que me vuelve loco para que eso no interfiera con vuestra vida amorosa. La sonrisa de Micha se ensanchó. —Lo agradezco. Angelina se apresuró. —Lo siento. No quise gastar tanto tiempo. Sé que tienes que irte, Connor. Micah la atrajo contra él y le besó la parte superior de la cabeza. —Sí, por supuesto. Se está mordiendo las uñas por regresar, así que vamos a ponernos en el camino. —Vete a la mierda—Se quejó Connor mientras se subía en la extensa cabina. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor levantó su dedo medio. 98
  • 98. El Club de las Excomulgadas Estaba bastante fuera del camino de Micah llevarle al hotel en el centro, y Connor estuvo furioso todo el camino. Estaban justo a unas pocas manzanas del hotel cuando su teléfono sonó. Lo sacó de su bolsillo y frunció el ceño cuando vio el número. No estaba en su lista de contactos, pero el número era uno local. —Connor Malone—Dijo brevemente. —Señor Malone, habla el Sargento Willis del Departamento de Policía de Houston. ¿Creo que usted conoce a Lyric Jones? — ¿Qué ha hecho?—Preguntó con cansancio. Veinte minutos más tarde, Connor salió de la camioneta de Micah frente a la comisaría donde estaba detenida Lyric. — ¿Seguro que no quieres que esperemos?—Preguntó Micah. Connor negó con la cabeza. —Voy a llamar a un taxi. Tú y Angelina vuelvan a casa. Esto podría llevar algún tiempo. —Está bien, tío. Déjame saber si necesitas algo. Connor saludó y caminó hacia la entrada. En el mostrador de recepción, preguntó por el Sargento Willis, y el recepcionista señaló con el pulgar por encima de su hombro. Connor caminó a través de la puerta giratoria hacia la serie de mesas separadas por delgados tabiques. Se detuvo y miró fijo cuando vio a Lyric sentada Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor cerró sus ojos y pellizcó el puente de la nariz entre sus dedos. encima de uno de los escritorios con una corte de media docena de policías. 99
  • 99. El Club de las Excomulgadas Sus piernas se balanceaban y estaba hablando y moviendo sus manos de forma animada. Sus mejillas hacían hoyuelos con una sonrisa y sus ojos brillaban. Eso lo hizo caer en la cuenta de que ella no había sonreído mucho, y ciertamente no tan sin reservas. Micah estaba en lo cierto. Era jodidamente hermosa. Sus ojos se empañaron cuando ella lo vio y cruzó los brazos sobre su pecho mientras miraba más allá de los policías. Ellos dieron media vuelta y siguieron su mirada hacia donde Connor estaba de pie, y tuvo la impresión de que no era un Cruzó sus brazos en una imitación de ella y lanzó una mirada siniestra en su dirección. Uno de los policías, un tipo que hizo a Connor sentirse pequeño, y no es que fuera un hombre pequeño, se dirigió en su dirección, un ceño fruncido grabado en su rostro. — ¿Eres el tipo que se supone que debía estar protegiendo a Lyric? Connor suspiró y asintió con la cabeza. — ¿Eres el Sargento Willis? —Síp, lo soy. Lyric dijo que estabas siendo un imbécil así que ella se largó. Se detuvo para pedirme escolta. Dijo que algún loco acosador está tras ella. —Bueno, al menos tuvo el sentido de pedir ayuda—Murmuró Connor. —No debería estar fuera por su cuenta. Connor miró herido al oficial. —Trata de decírselo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hombre muy popular en estos momentos. El Sargento Willis asintió. 100
  • 100. El Club de las Excomulgadas —Lo hicimos. Nosotros la sentamos después de que nos dimos cuenta de quién era. Le dimos un alcoholímetro. Pensé que había estado bebiendo. Connor se echó a reír. —Es un bicho malo. —Es agradable. Para nada arrogante como algunas de las revistas dicen. Les dio autógrafos a todos los muchachos y les permitió tomarse fotos con ella. Incluso nos ofreció entradas para el rodeo de la noche en que ella lo presentará. Déjale a Lyric hacer las conquistas y hacer a Connor parecer un idiota de cuando quería serlo. — ¿Puedo llevarla a casa ahora?—Preguntó Connor con cautela. El Sargento Willis vaciló. —Si ella quiere ir. Connor frunció el ceño. —Vendrá. Han sido suficientes problemas para un día. Rodeó al sargento y se dirigió al lugar donde Lyric todavía estaba sentada en el borde del escritorio. — ¿Estás lista para irte? Lyric frunció el ceño. —No. No quiero ir a ninguna parte contigo. Estás despedido. Estos agradables oficiales se han ofrecido a llevarme de regreso a mi hotel. Connor suspiró y resistió la tentación de envolver sus manos en su pelo y Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V primera clase por no caer bajo su hechizo. Podía ser positivamente encantadora besarla allí mismo sobre el escritorio. Lo último que necesitaba era ser arrestado. 101
  • 101. El Club de las Excomulgadas —No me puedes despedir, Lyric. Hemos pasado por esto antes. Su ceño fruncido se hizo más feroz y ella miró hacia el Sargento Willis. —Él no puede obligarme a hacer nada, ¿verdad? El Sargento Willis negó con la cabeza. —No, señora, no puede. Si quieres que se aparte, di la palabra. Puedes incluso conseguir una orden de restricción. Sus ojos se estrecharon. — ¿Yo ser razonable? Tú eres el idiota aquí. He sido atenta. He hecho todo lo que me pediste. Incluso me puse este ridículo atuendo para no ofender a ninguno de tus amigos. Estuve de acuerdo en permitir que te quedaras en mi habitación de hotel. ¿Cómo es que soy la irracional aquí? Él arqueó una ceja. — ¿Qué diablos está mal con tu ropa? Ella le lanzó una mirada de disgusto. —Estoy usando jeans y una camiseta, y sin maquillaje, lo que nunca—Ella miró a los oficiales y dejó que sus labios temblaran.—Me humilló delante de sus amigos. Todos ellos se volvieron y fulminaron con la mirada a Connor. Infiernos. Justo lo que necesitaba. Un grupo de policías cabreados, con sus instintos de protección en alto. Él fulminó con su mirada a Lyric, para nada engañado por su actuación. A continuación ella probablemente se convertiría en lágrimas y todos ellos patearían su culo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Oh, por el amor de Dios, Lyric. Se razonable. 102
  • 102. El Club de las Excomulgadas — ¿Van ellos a ser capaces de estar contigo cada hora de las próximas dos semanas?—Connor desafió.—La amenaza contra ti es real, Lyric. Necesito que lo tomes en serio. —Me lo tomo muy en serio—Soltó ella.—Si te lo tomaras tan condenadamente en serio, trabajarías más duro para no cabrearme. Bueno, en eso ella tenía razón. Él resopló y metió las manos en sus bolsillos. —Muy bien, Lyric. Tregua. —Es tarde. Necesitas descansar. Has tenido un dolor de cabeza todo el día. Vayamos de regreso al hotel, así puedo darte algún medicamento y conseguir que te acuestes. Como había esperado, los otros policías asintieron con la cabeza. Un punto para él. —Es una buena idea, Srta. Jones—Dijo el Sargento Willis. Ella frunció el ceño hacia el sargento. —Todavía no te he perdonado por esposarme, por lo que no tienes derecho a votar. — ¿La esposaste?—Exigió Connor. Fue el turno del sargento para parecer incómodo. —Pensé que podría estar un poco inestable—Se tocó la sien mientras hablaba para indicar a qué se refería. La boca de Lyric se abrió con indignación. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Lo miró con desconfianza. — ¿Es eso lo que un 10-96 significa? 103
  • 103. El Club de las Excomulgadas El Sargento Willis le dirigió una mirada tímida. —Sí, señora. Normalmente no usamos llamadas en código, pero pensé que si entendía lo que estaba diciendo por la radio, podía resultar más difícil. —Hombres—Murmuró.—Todos imbéciles. Te pido ayuda y crees que soy una psicópata. Connor contuvo la risa ante su mirada contrariada. — ¿Podemos irnos ahora? esa orden de restricción que el Sargento Willis dijo que podría tener. Todos y cada uno de los policías sacó una tarjeta de sus billeteras y la empujaron hacia Lyric. Todos con la garantía de que si alguna vez necesitaba algo, ella sólo tenía que llamar. Lyric sonrió y tomó cada una de las tarjetas y agradeció a los oficiales por su ayuda. Connor tenía que reconocérselo. Sabía cómo trabajar una multitud. Tenía a cada uno de los policías comiendo de su mano. Joder, si ella se mantenía en esto, lo tendría comiendo de su mano. —El BMW todavía está en la gasolinera—Murmuró Lyric, cuando llegó a él.— ¿Cómo llegaremos al hotel? —Voy a llamar a un taxi. —Uno de nosotros estará complacido de llevaros de regreso a la gasolinera para recoger el coche—Ofreció el Sargento Willis.—Asumo que tú tienes las llaves esta vez. Connor sacó las llaves de su bolsillo y luego se volvió hacia Lyric. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Oh, está bien. Iré contigo. Pero si me cabreas de nuevo, voy a conseguir 104
  • 104. El Club de las Excomulgadas —Tú y yo tenemos mucho de qué hablar, empezando por cómo diablos has Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V aprendido a puentear un coche. 105
  • 105. El Club de las Excomulgadas Capítulo Diez Angelina entró en el dormitorio donde Micah ya estaba acostado en la cama. Apoyado en su codo, observó mientras ella cerraba la puerta del dormitorio y el brillo en sus ojos le dijo lo que estaba por venir. Su respiración se atascó en su garganta. Ella nunca se cansaba de esa mirada. Era tierna y posesiva. Era oscura y amorosa. Era todas las cosas que la hacían sentir querida más allá de toda medida. nuestro bebé. Obedeció sin dudar, deslizando sus manos a los botones de su camisa. Poco a poco apartó su ropa, dejando que la camisa y luego sus pantalones cayeran al suelo hasta que estuvo vestida sólo con sus bragas y sujetador. Luego se estiró detrás de ella para deshacer el cierre de su sujetador. Las correas se deslizaron sobre sus hombros y las copas se alejaron, dejando sus pechos descubiertos a su mirada ávida. Estaban más pesados ahora. Siempre habían sido un poco pequeños, o por lo menos ella los consideraba pequeños. Micah nunca se había quejado. Pero ahora había ganado por lo menos una talla más de sujetador, y estaban sensibles e hinchados por su embarazo. Micah tomaba un cuidado especial cuando hacían el amor. Tan exigente y tan dominante como era, estaba aterrorizado de hacerle daño. Él no era menos dominante que antes, sino que era exquisitamente suave ahora que llevaba a su hija. Ella no había sentido el beso de un látigo en meses. No había sentido la emoción del borde más áspero de su dominio. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Desnúdate para mí—Le ordenó en voz baja.—Quiero verte a ti y a 106
  • 106. El Club de las Excomulgadas Con el tiempo volvería. Por ahora se deleitaban en una nueva forma de hacer el amor. Era tanto un descubrimiento como el resto de su relación, y Angelina apreciaba cada momento. Cuando su ropa interior susurró hacia abajo por sus piernas para enrollarse a sus pies, oyó la inspiración rápida de la respiración de Micah. — ¿Tienes alguna idea de lo hermosa que eres?—Preguntó con voz ronca y baja. Ella levantó su mirada para encontrarse con la suya y se ahogó en el de amor. Su amor por él. Él era de ella. Ella era suya. Juntos, habían creado un hijo. Habían creado el amor. —Me siento bella cuando me miras—Dijo con sinceridad. Sus ojos se suavizaron. —Quiero que siempre veas lo hermosa que eres cuando veas la forma en que te miro. Quiero que sepas cuán encantadora eres. Ella sonrió y esperó en silencio por su orden. Adoraba momentos como este, cuando esperaba su placer, sabiendo que él se contentaba con sólo mirarla. —Ven a mí—Dijo. Ella se arrastró sobre la cama y se hundió de rodillas mientras miraba hacia abajo, a su musculoso cuerpo. Tan perfecto y hermoso. Era moreno, casi tan oscuro como su propia piel, aunque no tenía la herencia hispana. Su cabello era de color marrón oscuro, tan oscuro que parecía negro. El mismo pelo oscuro se enroscaba en la unión de sus muslos y su pene extendido hacia el costado, semi erecto como a la espera de su atención. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V chocolate caliente de sus ojos. Ardían con tanto amor y deseo. Su corazón se llenó Se quedó quieta, contenta de esperar por la orden de Micah. 107
  • 107. El Club de las Excomulgadas Él pasó la mano hacia arriba por su muslo, a la curva de su cintura y entonces más arriba para ahuecar la curva de su pecho. Jugaba distraídamente con un pezón, cuidadoso como siempre con las altamente sensibles puntas. —Pareces cansada esta noche, Ángel. ¿Está tu espalda todavía doliendo? —Estaba antes. Creo que estuve de pie demasiado tiempo. Está mejor ahora. —Ven aquí. La tiró hacia abajo, acomodándola para que quedara de lado mirando hacia fuera. Su mano se deslizó arriba y abajo por las curvas de su cuerpo. La pasó por la curva de su cuello. Un escalofrío corrió por su delicada columna vertebral, extendiendo piel de gallina a su paso. Hubo un hundimiento en la cama mientras su mano la abandonaba y él recolocaba su cuerpo. Entonces él empezó a frotar y masajear su espalda, sus manos trabajando una dulce magia por encima de sus músculos cansados y doloridos. Ella gimió suavemente mientras él trabajaba lentamente hacia sus nalgas y luego volvía a subir para masajear su nuca. — ¿Se siente bien?—Murmuró. Las lágrimas pincharon sus párpados. Era maravilloso, pero todos los días con él eran maravillosos. Después de sobrevivir a ser atacada meses atrás, estaba agradecida por cada momento que tenía con Micah. Ella vivía como si cada momento pudiera ser el último momento juntos, y eso era ridículo, porque tenía el poder para cimentar sus vidas juntos. —Oye, ¿estás bien, pequeño Ángel? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V encima de su cadera y hacia arriba por su vientre. Luego bajó su cabeza y la besó en 108
  • 108. El Club de las Excomulgadas La preocupación en su voz apretó su corazón. ¿Cómo podía encontrar las palabras para decirle que nunca había estado mejor que aquí, ahora mismo, en sus brazos? Se dio la vuelta torpemente, y al final, él tuvo que ayudarla mientras se giraba hacia él. Sus narices estaban sólo a un centímetro de distancia y ella enroscó sus piernas con las suyas, permitiendo que su calor se filtrara en su cuerpo. — ¿Vas a pedirme que me case contigo de nuevo?—Susurró. Hubo un breve destello en sus ojos que podría jurar que era dolor. Él le acarició la mejilla con un dedo y luego lo pasó lentamente adelante y atrás sobre su —No, Ángel. He estado presionando demasiado. Juré que no te presionaría, pero he estado haciendo precisamente eso. Ella llevó un dedo hacia su boca para cortar las palabras. —Pregúntame de nuevo. Por favor. Una chispa iluminó sus salvajes ojos y las pupilas se dilataron, convirtiendo el marrón en negro. Había esperanza y miedo al mismo tiempo, uno luchando contra el otro. Odiaba la inseguridad y vacilación que vio mientras él se enfrentaba con lo que ella le había pedido. Para su sorpresa, él se levantó y se bajó de la cama. Por un momento se preguntó si ella realmente lo había jodido. Sin embargo, se estiró hacia ella, tendiéndole una mano. Ella deslizó su mano sobre la suya y la ayudó a llegar a la orilla de la cama hasta que se sentó con las piernas colgando a un lado, sus pies rozando el suelo. Aun aferrándose a su mano, se arrodilló en el suelo para mirarse uno a los ojos del otro. El nerviosismo se centró en su estómago y su respiración se hizo menos profunda hasta que se dio cuenta que la estaba aguantando. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V boca. 109
  • 109. El Club de las Excomulgadas Micah se llevó su mano a la boca y presionó un beso en la suavidad de su palma. Luego, lentamente, se apartó y la miró directamente a los ojos. — ¿Quieres casarte conmigo, Ángel? ¿Quieres pasar el resto de tu vida conmigo? ¿Amarme de la forma en que te amo? ¿Tener a mis hijos, formar una familia conmigo, envejecer conmigo y pasar toda la vida permitiéndome amarte como mereces ser amada? Completamente deshecha por las sentidas palabras, lo miró asombrada mientras las lágrimas se deslizaban silenciosamente por sus mejillas. Levantó sus manos y tomó su rostro, mirando a los ojos del hombre al que adoraba, que —Una vez me dijiste que cuando yo supiera sin dudar que me amaba más que a la vida y confiara en ti con todo mi corazón, era entonces cuando querías que me casara contigo. Debería haber dicho que sí hace mucho tiempo—Susurró.—Sí. Me casaré contigo. Te amo. Siempre te amaré. Él se levantó y la aplastó hacia él. La abrazó con fuerza, todo su cuerpo temblando contra ella. Sentía cada respiración, cada latido de su corazón mientras este golpeaba violentamente contra su garganta. —Oh Dios, te amo, pequeño Ángel. Demasiado. Tan malditamente tanto. Doy gracias a Dios por no destruir tu fe en mí, por no destruí tu amor. No podría vivir conmigo mismo si lo hubiera hecho. Tú y Nía sois mi mundo. Os amo a ambas tanto. Ella se apartó y tomó sus manos y las guió hasta moldear su vientre. —Nosotras somos tu familia, Micah. Ella y yo. Ella te ama tanto como te amo yo. Su sonrisa hizo que su corazón doliera. Había tanta alegría en sus ojos. No fue sino hasta ahora que se dio cuenta de las sombras que él había llevado durante Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V siempre había adorado. 110
  • 110. El Club de las Excomulgadas los últimos meses. Pero ahora estas se habían ido lejos y había tal alivio en su rostro. Bajó su cabeza y apretó sus labios contra el duro bulto de su vientre. Ella enroscó sus dedos a través de su largo pelo y lo sostuvo amorosamente contra el suave golpeteo de su hija. Cerró los ojos y dejó que la dulzura del momento la envolviera. Habían pasado por muchas cosas en un espacio tan corto de tiempo. Pero todo valió la pena porque aquí y ahora, ella sostenía todo lo que siempre había querido en sus Micah y su hija. Su familia. No pudo evitarlo, pero pensaba que su hermano, David, y Hannah estaban sonriéndoles desde el cielo. Micah levantó su cabeza, después enroscó su mano alrededor de la nuca y tiró de ella hasta que sus frentes descansaban una contra la otra. Sus narices rozándose y ella sentía sus erráticas respiraciones inflándose como si él estuviera tratando valientemente de mantener el control de sus emociones. —Dímelo otra vez—Susurró.—Dime que te casarás conmigo. Ella sonrió. —Me casaré contigo, Micah. — ¿Cuándo? —Cuando sea que lo digas. —Mañana—Suspiró. Ella se echó a reír. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V brazos y acunaba en su seno. 111
  • 111. El Club de las Excomulgadas —Creo que vamos a necesitar un poco más que eso. Si bien no quiero una boda enorme, quiero que nuestros amigos más cercanos, nuestra familia—Se corrigió—esté allí. —Síp, yo también. — ¿Estás seguro que esto es lo que quieres, Micah? ¿Vas a ser feliz? Él se apartó y tomó su cara como ella había ahuecado la suya un momento antes. —Nunca he sido más feliz en mi vida de lo que soy en este preciso con como estaré el día en que te conviertas oficialmente en mía a los ojos de la ley. —Siempre he sido tuya, Micah. Pero ahora tú eres mío. Y yo nunca voy a dejarte ir. Él sonrió entonces y las últimas sombras restantes se desvanecieron, dejando únicamente esperanza y alegría. —Veo que no soy el único posesivo en esta relación. Me gusta. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V momento. Pero tan contento como estoy justo ahora, no es nada en comparación 112
  • 112. El Club de las Excomulgadas Capítulo Once Connor metió el coche bajo la marquesina del hotel y se paró detrás de otros dos que esperaban a que el aparcacoches los llevara. Paró el motor y se quedó allí durante un largo momento mientras miraba al chico ir hacia el primer coche de la cola. Ella podría sentir su irritación, lo que estaba bien, porque no parecía que ella no tuviera mucha en sí misma. — ¿Qué diablos fue lo que pasó esta noche? Sus párpados se redujeron a rendijas cuando le fulminó con la mirada. — ¿No piensas que tú no hiciste nada malo en ese escenario? —Así que, ¿yo te cabreo y te parece razón suficiente para salir como un demonio en coche, ser arrestada y llevada a la cárcel? Ella cruzó los brazos y resopló. —No fui detenida. Yo estaba buscando expresamente a un policía. No es mi culpa que reaccionara de manera exagerada, y pensara que yo era alguna lunática que no tomó sus medicinas. —No puedo imaginarme por qué el pensaría algo así. —Corta el sarcasmo. Eso te hace sonar como un imbécil aún más grande— Murmuró. Él suspiró. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Finalmente, se volvió hacia ella. 113
  • 113. El Club de las Excomulgadas — ¿Siempre reaccionas tan fuerte ante todo? Quiero decir, la mayoría de la gente me habría llamado gilipollas, y se habría conformado. No muchos habrían puenteado un coche, y luego parar a un policía para convencerles de que eres jodida loca rockera. Lo fulminó con la mirada de nuevo. —Estaba siendo inteligente. No quería ir por ahí sola en coche, y condenadamente segura de que no quería volver sola al hotel. Quiero decir, ¿y si el tipo loco me esperaba en mi cuarto? el aparcacoches se aceró y Connor abrió su puerta para recoger el recibo. Lyric salió y se forzó a si misma a esperarle. Todo lo que él pudiera pensar, pero ella realmente no quería volver sola a su cuarto. No quería quedarse sola, en realidad, pero tampoco le quería tan cerca durante toda la noche. Estaba jodida en uno o en el otro sentido, y estaba resignada a pasarse otra noche sin dormir. Sería un maldito zombie por la mañana. Connor puso una mano en su espalda y la llevó hacia la puerta. Todo el camino hasta su cuarto, él siguió silencioso. Su aspecto con el ceño fruncido lo decía todo, y para ser sincera, estaba contenta de que él no hablara. Se quejaría sólo de ella un poco más. Esa cosa de la deferencia a la que estaba acostumbrada estaría entrando en práctica ahora mismo. Lamentablemente, supuso que él se cortaría sus propias bolas antes de someterse a ella alguna vez. La hizo permanecer a su lado en el pasillo mientras le abría la puerta y miraba dentro. Satisfecho porque nadie saldría del armario para saltar sobre ellos, le hizo señas, y luego cerró y echó el cerrojo a la puerta por detrás de ellos. Ella se fue hacia la cama y se tiró poco delicadamente sobre el colchón. La luz de un mensaje parpadeaba en su teléfono, y frunció el ceño, preguntándose Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él parecía que quería golpear su cabeza contra el volante. Afortunadamente, 114
  • 114. El Club de las Excomulgadas quién sabría que estaba allí. Phillip lo sabía. Pero no pensaba que hubiera avisado incluso a su grupo o equipo de donde estaba quedándose. Se inclinó, recogió el receptor y dio a la tecla para oír los mensajes. Agotada por los sucesos del día y sin nada de sueño durante el mayor tiempo que ella podía recordar, se dejó caer sobre una almohada y cerró sus ojos mientras esperaba que la grabación comenzara. —No puedes esconderte de mí, Lyric. Tu patético pequeño guardaespaldas no puede protegerte. temblorosas, volvió a golpear una serie de botones para poder volver a oír el mensaje, pero estaba tan enojada que falló. — ¿Qué demonios está pasando?—Exigió Connor. Le arrebató el teléfono de sus manos y lo puso en su oído.—No hay nada aquí. ¿Qué te molesta? —El mensaje—Tartamudeó.—Vuelve a oír el mensaje. No lo borré. Todavía debe estar ahí. Él frunció el ceño y apretó el botón para cortar la conexión, y luego dio a la tecla de los mensajes de nuevo. Después de un momento, su expresión se puso tan tempestuosa y sus ojos se volvieron tan fríos que ella se estremeció. Volvió a repetir el mensaje varias veces antes de colgar el auricular. Dejó sus manos hacia abajo, para empujar suavemente sus piernas, para hacerse un hueco para poder sentarse en el borde de la cama. — ¿Estás bien? Ella asintió con la cabeza, pero en realidad no lo estaba. Sabía que tenía a algún pervertido enviando notas extrañas, pero su compañía discográfica la había mantenido en la oscuridad y sólo tenía la palabra de Connor para seguir adelante. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Volvió a sentarse erguida, sin poder creer lo que había oído. Con sus manos No es que dudara de él, no tenía ningún problema para creerle en absoluto. Era por 115
  • 115. El Club de las Excomulgadas eso por lo que había estado tan decidida a no ir sola a ningún sitio. Pero ahora que había escuchado la amenaza, era mucho más real. Eso la impresionó hasta la médula. —Lyric, mírame. La orden hizo que mirara hacia él. —Es por esto por lo que estoy tan enfadado porque te fuiste sin mí—Dijo con un tono distinto en su voz.—Ahora, ¿tomarás esto en serio? Frunció el ceño, molesta y sacudida por la amenaza, pero igual de demasiado cansada para defenderse. Demasiado cansada para discutir con su férrea opinión de ella. No era como si pudiera cambiarla. Asintió con la cabeza, cansada, demasiado cansada para decirlo en palabras. No había ningún modo de ocultar la amargura de su voz de todos modos. Era mejor callarse y tomar el camino más fácil. Por una vez. —Ha sido un largo día. Mañana será otro día largo. Deberías dormir algo— Le dijo.—Tengo que consultar en el hotel para ver si podemos conseguir una pista. Como si eso fuera a suceder. Sin embargo, no se opondría a encontrar una posición cómoda y poner su cabeza sobre su almohada. Sin decir una palabra, se levantó, revolvió en una maleta que todavía estaba sin deshacer, hasta que encontró un pijama de algodón y luego se dirigió hacia el cuarto de baño. Su pijama era su artículo de consuelo. Al igual que una manta de seguridad o un animal de peluche especial. Era viejo y, probablemente, tenía agujeros, pero era suave, cómodo, y la hacía sentir segura. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V disgustada por su suposición de que ella no tomaba esto muy en serio. Pero estaba 116
  • 116. El Club de las Excomulgadas Connor se reiría probablemente, y tendría suerte si no sacaba fotos para enviarlas a alguna revista sensacionalista. ¡Qué golpe a su imagen si fuera pillada en un pijama desteñido con caras sonrientes en el! Cuando salió del baño, parpadeó sorprendida al ver a Connor sin camisa a un lado de la cama. Llevaba un pantalón de algodón, gracias a Dios, porque no podía soportar verlo en nada más que su ropa interior, aunque se hubiera planteado la pregunta tentadora de si llevaba calzoncillos o bóxers. O… calzoncillos bóxers. Habría apostado dinero a que era el tipo de hombre de bóxers. O tal vez a ella sólo le gustaba la imagen de él en esa ropa de algodón Mmmmm. Bueno, tenía que parar porque esto era ridículo. Caminó a su lado de la cama, contenta de ver que él había levantado una barrera entre ellos usando los cojines del sofá. Supo que no tendría que perder ninguna de sus almohadas por ello. La miró mientras ella retiraba la colcha. Podía sentir su mirada descansando sobre ella, pero se negó a alzar la vista. Se arrastró lentamente en el colchón y se volvió de espaldas a él mientras colocaba el edredón sobre sus hombros. Hubo un silencio embarazoso, y luego: —Buenas noches, Lyric—Murmuró. Oyó el clic de la lámpara y la habitación se quedó sumida en la oscuridad. Sólo un fino haz de luz de la calle pasó por un hueco diminuto entre las cortinas de la habitación. Su corazón latía en su garganta y estaba allí tan cansada y tensa que sus músculos dolían. Odiaba eso. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V apretada, que moldearía su culo y que abrazaría aquellos muslos tan musculosos. 117
  • 117. El Club de las Excomulgadas Odiaba que estar tan cerca de Connor, en la misma cama, de hecho, la pusiera tan nerviosa que quisiera vomitar. Se obligó a respirar para sonar tranquila, porque incluso la podía oír entrecortada a través de sus labios. Agarró el edredón protectoramente a su alrededor, y se acurrucó allí, contemplando la pared opuesta. Nunca se dormiría. — ¿Connor? Hubo una breve pausa. Agarró el edredón un poco más apretado hasta que sintió sus dedos entumecidos. — ¿Por qué me odias tanto? Hubo una pausa incómoda. Entonces sintió que se daba la vuelta hacia ella en su lado. Se quedó inmóvil, sus dedos agarrando la sábana a su alrededor mientras la subía hasta su barbilla. —No te odio, Lyric. —Decidiste antes de reunirte conmigo que me despreciabas. Nada de lo que haga o diga va a cambiar eso. Él suspiró. —Tú no ayudaste exactamente a tu caso cuando nos conocimos. —Tú me miraste como si fuera basura. Nadie reaccionará bien a esa clase de juicio. —No te odio—Le dijo otra vez. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Sí? —Pero no te gusto tampoco—Dijo suavemente. 118
  • 118. El Club de las Excomulgadas —Era un imbécil esa noche. Seré honesto. No quería este trabajo. Y tienes razón. Me había hecho una idea sobre ti antes de conocerte. Eso no fue… justo. —Te equivocas, ¿sabes? — ¿Sobre qué? —Realmente tomo esto en serio. Connor se movió de nuevo, y lo siguiente que supo, es que la luz inundó la habitación, cuando volvió a encender la lámpara otra vez. Echó un vistazo por —Date la vuelta para que podamos hablar—Dijo él en voz baja. Ella rodó y agarró uno de los cojines que había entre ellos contra su pecho. —Tienes que considerar la posibilidad de que alguien de tu entorno esté implicado en esto. Ella frunció el ceño. —Pero nadie sabe que estoy aquí. Le di a mi banda y equipo dos semanas de descanso. Tuve cuidado, Connor. Sé que no piensas que lo tuviera. — ¿Y qué pasa con Paul? Y tus dos… ¿guardaespaldas? Por lo menos no los había llamado sus compañeros de follar otra vez. Ella suspiró. Le dolía la cabeza. No estaba segura de que jamás pudiera deshacerse de los dolores de cabeza que había tenido antes. — ¿Lyric? —Creo que Paul sabía demasiado—Dijo con cansancio.—Y Trent, y R.J. también. No lo digas. Ya me siento como una idiota. Pero nadie más lo sabe. O más bien no se lo dije a nadie. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V encima de su hombro para verlo sentarse en la cama. 119
  • 119. El Club de las Excomulgadas — ¿Y tú piensas que los policías a los que te identificaste guardarán tu tapadera? Se sonrojó y se abrazó a la almohada un poco más fuerte. —Estaba enojada. Tú me humillaste. — ¿Siempre reaccionas de esa manera tan escandalosa cuando alguien te cabrea? — ¿Siempre permites a la gente que se meta bajo tu piel tan mal? que tú. Este es un trabajo. Se supone que yo soy el profesional. No importa lo mucho que me irrites, es mi trabajo mantener la calma y protegerte. Levantó la vista, observando el brillo suave de la lámpara sobre sus musculosos hombros. Tenía un gran pecho. Era un hombre alto. Delgado, pero fuertemente musculado. No del tipo Neanderthal, tampoco parecía que lo trabajara miles de veces a la semana. Pero su cuerpo estaba firme, y no había ni un gramo de grasa en cualquier parte de su cintura. Tenía una mandíbula fuerte. Firme y determinada. Ya tenía una sombra de barba que sólo le hacía parecer más atractivo de un modo desaliñado, y totalmente masculino. No era bonito y pulido. Tenía una tranquila arrogancia que le sugería que se sentía cómodo en su piel, y le importaba un bledo lo que otros pensaran de él. No se dejó impresionar por su fama. Pensaba que era una imbécil mimada. Tenía razón, pero eso todavía la molestaba. — ¿Te irrito tanto? Él esbozó una sonrisa y le echó una mirada. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Touché. Así que los dos hemos reaccionado mal. Yo soy más culpable —Sí. Lo haces. 120
  • 120. El Club de las Excomulgadas Su reconocimiento puso más sonrisa en él, y esa sonrisa hizo que picaran sus palabras. —Arreglaremos eso—Dijo él.—Mañana me encontraré con la empresa de seguridad que contrataron. Estarás rodeada por seguridad siempre, y estaré unido a ti como el pegamento durante las dos próximas semanas. Si alguien te quiere, tendrá que pasar sobre mí. Ella sintió un gran consuelo en su promesa. No sonó como un alarde. Había una completa y plena confianza en su voz, y sus ojos brillaban con determinación. —Sé que no soy… fácil. —No, definitivamente no eres fácil—Dijo con una voz perezosa.—Pero puedo manejarme con algo difícil. Él alcanzó para tocar su pelo. Un simple roce. No entró en contacto ni siquiera con su piel, pero una sensación eléctrica serpenteó por todo su cuerpo. —Deberías conseguir un poco de descanso—Dijo él.—Estás agotada y has tenido dolor de cabeza todo el día. Ella hizo una mueca. —No voy a dormir. Una de sus cejas subió ante su comentario. — ¿Por qué no? Apartó la mirada y agarró las sábanas hasta su barbilla de nuevo. — ¿Lyric? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Mordió sus labios y volvió a mirar a sus ojos. 121
  • 121. El Club de las Excomulgadas Su voz se suavizó y hubo una cadencia calmante en la forma en que pronunció su nombre. —Me pones nerviosa. No eres sólo tú—Se apresuró a decir.—Podría ser cualquiera. No me gusta tener a nadie así… cerca. Cuando se asomó para ver su reacción, su ceño estaba fruncido. —Me parece que siempre tienes gente a tu alrededor. Que nunca estás sola. Yo pensaría que si ese fuera el caso, estarías encantada de tenerme aquí contigo para no estar sola. —Lo que dices no tiene sentido. Suspiró y se giró para estar acostada sobre su espalda y mirar hacia el techo. —Si tengo que elegir entre estar sola y estar a solas con otra persona, elijo sola, no importa lo incómoda que esto me ponga. Podía sentir su mirada ardiente sobre su piel, como si estuviera tratando de pelar sus capas más allá y ver sus más oscuros secretos. Para su sorpresa, se sentó y sacó sus piernas por el borde de la cama. Lo miró por el rabillo del ojo cuando alcanzó el directorio del hotel en la mesilla de noche. Lo cogió y comenzó a hojear las páginas. —Bueno, si vamos a estar toda la noche levantados, pediré algo del servicio de habitaciones. Me muero de hambre. Ella arrugó la nariz. —Pero te tragaste una enorme cena. Quiero decir, parecía que era una vaca Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —No me gusta estar sola—Confesó. entera. O un cerdo. Cualquier cosa que comieras. 122
  • 122. El Club de las Excomulgadas —Soy un chico que está creciendo. Necesito comida. — ¿De verdad que vas a quedarte despierto solo porque no puedo dormir? La miró. —Sí, claro—Sostuvo el menú.— ¿Quieres algo? Poco a poco, se incorporó, y arregló los cojines detrás de ella para apoyarse en la cabecera. Luego sonrió. Capítulo Doce —Eh—Dijo Connor suavemente. Su voz fue un cosquilleo en su oreja y arrugó la nariz mientras dormía y luchaba contra la ofensiva sensación. Una risita ronca sopló un mechón de su pelo sobre la mejilla. —Despierta, Bella Durmiente. Tenemos cosas que hacer hoy y Damon Roche enviará un chofer para recogernos en una hora. Pensé que querrías darte una ducha y ponerte algo arrebatador antes de que llegue. Abrió un ojo y miró el rostro de Connor que estaba a pocos centímetros del suyo. Durante un momento, estuvo confusa y, luego, se desperezó y dejó a un lado su modorra. —Me dormí—Dijo con asombro. —Sí, lo hiciste. Te dormiste sobre las cinco—Asintió Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Sí. Podría comer algo. 123
  • 123. El Club de las Excomulgadas — ¿Qué hora es? —Las ocho. Te hubiera dejado dormir más, pero tengo que conseguir cuadrar tu seguridad hoy y tenemos que movernos. —De acuerdo. Se echó hacia atrás y luchó por levantarse, su cerebro estaba turbio y borroso. Parpadeó tratando de limpiar las telarañas y, por un instante, simplemente miró alrededor de la habitación, sorprendida de haberse quedado dormida con él cerca de ella en la cama. desfallecido. Incluso más sorprendente era el hecho de que realmente quería recostarse y dormir durante varias horas más. Debería estar saltando ante la oportunidad de estar rodeada de gente durante el día. Estar sola y con Connor había sido estresante y estaba empezando a dar señales de estar agrietándose. Se frotó el rostro y, luego, miró hacia Connor, que estaba sentado al final de la cama observándola. — ¿Has pasado por el baño? —Sí, ya me he duchado. Es todo tuyo—Asintió. —Bien. Necesito algo de tiempo para estar lista. Echó la colcha a un lado y colgó las piernas por el lado de la cama. Maldita sea, pero estaba cansada. Mientras caminaba con dificultad hacia el baño, Connor dijo: — ¿Quieres desayunar? Voy a llamar al servicio de habitaciones. Preferiría que no bajaras a comer. Más oportunidades de que seas reconocida. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Tal vez su extenuación finalmente la había alcanzado y, simplemente, había 124
  • 124. El Club de las Excomulgadas Se puso la mano delante de la boca para bostezar y asintió. —Sí. Suena bien. — ¿Huevos? ¿Beicon? ¿Crepes? ¿Qué vas a tomar? —Sí, sí y sí. Él se echó a reír. —De acuerdo, pediré todo lo que tengan. Parecerá como un buffet porque Sacudió la cabeza atónita. —Comiste mucha comida hace solo unas horas. ¿Cómo puedes estar famélico otra vez? La ignoró y descolgó el teléfono Quince minutos más tarde, salió de la ducha sintiéndose algo reanimada, y después de secarse, se colocó una toalla en el pelo, se puso uno de esos grandes y esponjosos albornoces que el hotel facilitaba y regresó a la habitación para decidir qué ponerse. Estaba de vuelta en el cuarto de baño secándose el cabello y ahuecándolo cuando Connor voceó que la comida había llegado. No se había maquillado aún, pero estaba tentada a ir natural. Raramente salía sin el tratamiento completo: cabello, uñas, ropa conjuntada y maquillaje porque, literalmente, nunca sabía cuándo y dónde podía ser fotografiada. Hoy sólo quería ser... normal. No reconocida. Anónima; y no sólo porque tenía a un lunático asustándola. Vale, esa era la razón más poderosa, pero la otra era simplemente que estaba deseando estar rodeada de gente con la que pudiera ser ella misma. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estoy famélico. 125
  • 125. El Club de las Excomulgadas Volvió a la habitación para ver a Connor hincando el diente en la selección de alimentos dispuestos en el carrito de servir. Si quería comer, necesitaba vadear y rescatar algo antes de que él se lo comiera todo. — ¿Siempre comes tanto?—Preguntó una vez estuvo sentada en la cama con las piernas cruzadas con su plato enfrente de ella. Frunció el ceño y dejó de masticar un minuto. —No he comido mucho en los últimos dos días. He estado demasiado ocupado contigo. ver lo que él consideraba un apetito normal. —Apuesto a que tus padres iban andrajosos para darte de comer. Probablemente dejabas la despensa vacía. —Pop puede haberse quejado una o dos veces—Se rió. Su mirada recorrió su firme y musculoso cuerpo, y sacudió la cabeza. —No sé dónde lo pones. Creo que te odio. —Hago ejercicio—Se defendió.—No es como si todo lo que hiciera fuese sentarme y comer. —Sí, apuesto a que haces ejercicio una vez a la semana. Está claro que eres uno de esos bendecidos con buenos genes—Resopló. — ¿Y qué hay de ti? No eres exactamente una delicada señorita cuando se trata de comer y qué usas, ¿una talla treinta y dos? Ella casi se atraganta. Tal vez ese hombre no tenía tanta experiencia con mujeres como pensaba. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Sus ojos se abrieron. Si consideraba que “no había comido mucho”, odiaría 126
  • 126. El Club de las Excomulgadas —Uso una cuarenta y cuatro, a veces una cuarenta y dos. He usado la vez que más una cuarenta y seis. No, nada enorme, pero tampoco estoy esquelética. Tengo que trabajar duro para mantenerme por debajo de la cuarenta y dos. Cuando estoy de gira mantengo mi peso por debajo porque las actuaciones casi todas las noches me mantienen en forma. Pero cuando no lo estoy y escribo canciones, o estoy en el estudio de grabación, gano peso sólo con mirar la comida. Tengo que llevar un estricto régimen de ejercicio para mantenerlo bajo control. Él frunció el ceño. —Creo que eres condenadamente perfecta como estás. No necesitas estar Después de todo, tal vez tenía un montón de experiencia con las mujeres, porque sabía perfectamente qué decir. —Estoy haciendo un esfuerzo por mantener mis caderas en una talla cuarenta y cuatro ahora mismo—Admitió—Estoy al final de una gira y los espectáculos se están distanciando y he tenido ansiedad por la comida. No es la mejor costumbre del mundo, pero ahí lo tienes. Tengo una debilidad por lo dulce y lo salado. Carbohidratos. Adoro los carbohidratos. Sus ojos se estrecharon y ella pudo sentir su mirada examinándola. Su ceño fruncido fue más intenso cuando se encontró con sus ojos. —Estás magnifica tal y como estás. Un cálido placer bañó sus mejillas hasta que estuvo segura que se había ruborizado. En su mundo, nunca estaba perfecta. Tenía un entrenador personal diciéndole que necesitaba perder kilos. Su representante diciéndole lo que debía o no comer. Incluso su estilista se metía dándole su opinión y chasqueando a Lyric cada vez que su ropa era demasiado ajustada. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V más delgada. 127
  • 127. El Club de las Excomulgadas Y, sin embargo, Connor estaba seguro frunciendo el ceño ante la idea de que necesitaba perder peso. Ella le sonrió abiertamente y dio cuenta de su desayuno, luego engulló un vaso lleno de zumo de naranja. Casi gime de placer. Adoraba el zumo pero tenía prohibido beber casi cualquier cosa menos agua. — ¿Mejor?—Preguntó Connor cuando ella alejó su plato. — ¡Mmm! Fue fantástico. —Tienes unos minutos. Micah y el conductor vienen a recogerte. No quiero que merodees por el vestíbulo donde eres visible mientras esperas. —Vale. Necesito lavarme los dientes. Rebotó contra la cama sintiéndose mejor de lo que se había sentido en días pese al hecho de no haber podido dormir. Se cepilló el cabello una vez más y lo dejó suelto. Luego se lavó los dientes, hizo gárgaras con enjuague bucal y comprobó su aspecto en el espejo. No pararía el tráfico pero no estaba nada mal. Y había una luminosidad en sus ojos que no había visto en mucho tiempo. Sonrió a su reflejo, decidida a sobrevivir a ser vista sin maquillaje otra vez y abandonó el baño. Connor estaba al teléfono. Se giró y señaló con el dedo a Lyric y luego dijo: —Voy a bajarla ahora mismo. Ella levantó una ceja y él guardó el móvil en su bolsillo. —Pensé que subirían. —Sam está aparcado al lado de la entrada de empleados. Saldremos por ese Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Comprobó su reloj. camino. No estarás fuera siquiera un segundo. 128
  • 128. El Club de las Excomulgadas — ¿Y tú? —Voy a mi oficia a reunirme con el equipo de seguridad que tu sello discográfico contrató. Quiero estar completamente seguro de que son suficientemente competentes para hacer el trabajo. Iré a buscarte cuando haya terminado. Mientras tanto, pediré a unos chicos que vengan y limpien tu habitación del hotel, así que si hay algo que necesites, cógelo ahora. Recogió su bolso, miró para asegurarse que el monedero, las gafas de sol y el teléfono estaban todavía dentro y luego lo colgó al hombro. Cinco minutos después, Connor la introdujo en la parte de atrás de un Bentley y ella parpadeó ante el suntuoso cuero y el obvio costo del coche de lujo. Era una maldita estrella de rock y no se desplazaba en coches como ese. Cualquier aspirante podía dar una vuelta en una limusina, pero esas ruedas costaban bastante dinero. El conductor era una roca de hombre, de anchas espaldas, que llenaba el asiento del conductor. El volante parecía pequeño en sus manos, como si pudiera romperlo si lo girara demasiado fuerte. Le echó una mirada por el espejo retrovisor pero sus ojos estaban cubiertos por unas oscuras gafas de sol y la calva cabeza brillaba como si la acabara de afeitar esa mañana. Micah Hudson se deslizó en el asiento trasero cerca de ella y Connor cerró la puerta de un portazo. El conductor salió por la calle lateral y se introdujo en el tráfico. — ¿Todo bien?—preguntó Micah de manera familiar. Ella le miró con cautela, incómoda por el hecho de que era él y no Connor quien la acompañaba. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Estoy lista. — ¿Dónde está Angelina? 129
  • 129. El Club de las Excomulgadas Los ojos de Micah se estrecharon. —De ninguna forma la dejé venir. No la quiero en ningún sitio cerca de un problema potencial. Lyric se encogió de hombros. ¿Como si ella sí buscara estar cerca de un “problema potencial”? Media hora después accedieron por la entrada de la extensa propiedad. Miró hacia atrás para ver la pesada puerta de seguridad oscilar mientras se cerraba detrás de ellos. Para su sorpresa, atisbó a un gran tipo que parecía sospechosamente como de una secta? Pasaron por el camino en forma circular y aparcaron directamente en frente de la suntuosa casa. Micah salió, el conductor abrió su puerta y se cernió cerca como protección mientras la escoltaba unos pocos pasos hacia la entrada. De acuerdo, le gustaba la seguridad tanto como a cualquier persona, pero esto parecía un poco... exagerado. No era como si estuviera dirigiéndose a un concierto y hubiera cientos de fans empujando para verla o conseguir un pedazo de ella. No había... nada. Los jardines estaban tan tranquilos que podía escuchar a los pájaros piando. Fue conducida dentro de la McMasion7 y el conductor la llevó a la sala de estar donde vio a mujeres tendidas sobre todo el mobiliario. Lyric se relajó y sonrió. Reconoció a Faith, Julie y, por supuesto, a Angelina inmediatamente, pero había otra mujer, alta, elegante y tan insólitamente hermosa que hizo que diera un paso atrás y maldijo por no llevar maquillaje. Estuvo tentada de ponerse las gafas de sol sobre los ojos, aunque no ocultarían el hecho de que no llevaba siquiera corrector. 7 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V si llevara un rifle automático. Santo infierno, ¿era ella algún tipo de imán para locos Peyorativo para una mansión enorme o casa lujosa incongruente con su barrio. 130
  • 130. El Club de las Excomulgadas Para disimular su nerviosismo, levantó las manos con las palmas hacia arriba y anunció. — ¡Estoy aquí! Las mujeres se giraron y Faith salió disparada del sofá y corrió a darle un abrazo. Lo que era algo raro, pero al mismo tiempo le devolvió confusa un abrazo cálido como era debido. Lyric estaba un poco conmocionada mientras Faith la arrastraba hacia las otras. —Ya conoces a Julie y Angelina, por supuesto, pero no has conocido a Alta y elegante, Serena se levantó del sofá, su largo cabello negro se balanceaba como la seda por su espalda. Lyric no pudo evitar mirarla. La mujer tenía tal belleza exótica y brillantes ojos azules que contrastaban con su cabello color medianoche. Extendió la mano y, por un momento, Lyric sólo la miró; y el brillante y enorme anillo de diamante que adornaba su tercer dedo. —Estoy encantada de conocerte, Lyric. —Lo mismo digo. Un hombre alto y extremadamente guapo entró en la sala de estar y cuando su mirada se posó en Serena, se iluminó. No hacía falta ser un genio para darse cuenta de que era su marido, Damon Roche. Tenía ese aspecto de rico de GQ. Refinado, arrogante y extremadamente seguro. Se acercó para estar de pie al lado de Serena, su mano se deslizó por su espalda para enredarse en su cabello. —Señorita Jones—Dijo suavemente.—Bienvenida a nuestra casa. Serena y yo estamos felices de recibirte. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Serena Roche todavía. 131
  • 131. El Club de las Excomulgadas —Gracias. Lamento ser una carga. —No molestas. Micah me dijo que tienes algunos problemas. Puedo asegurarte que mientras estés aquí, nada te molestará. Por extraño que pareciera, le creyó completamente. No le parecía el tipo de hombre que hacía alardes sin fundamento. Estaba demasiado seguro de sí mismo — ¿Podemos ofrecerte un tentempié, Señorita Jones?—Preguntó Damon. Recordando lo mucho que había comido en el desayuno, negó con la —Ven a sentarte—La urgió Faith.—Tenemos planeado un día entero de chicas. Julie incluso nos dará un masaje más tarde. —Quiero saber quién demonios me va a dar un masaje—Refunfuñó Julie. —Oh, cállate. Sabes que Nathan estará más que feliz de darte uno después— Dijo Serena traviesamente. —No es que la diversión femenina no esté en lo alto de mi lista de prioridades, pero nosotros los hombres nos excusamos—Dijo Damon secamente. Acercó a Serena hacia a él y la besó en la frente. Había tal mirada de posesión en sus ojos que Lyric se estremeció. ¿Cada una de estas mujeres tenía un hombre que las adoraba absolutamente? Lyric nunca había querido apuñalar a alguien más en toda su vida. Y ahora tenía que pasar una tarde con ellas, y probablemente hablarían una y otra, y otra vez sobre cómo de maravillosos eran sus maridos, novios o cómo demonios los llamaran. Damon y Micah partieron, hablando entre ellos, pero el conductor permanecía visiblemente detrás, colocándose en la puerta de entrada de la sala de estar. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V cabeza. 132
  • 132. El Club de las Excomulgadas Las mujeres volvieron a sus posiciones y Lyric se dejó caer en el sofá cercano al de Angelina, quien tenía sus pies acurrucados debajo de ella y estaba apoyada contra una almohada — ¿Para cuándo lo esperas?—Preguntó Lyric mientras miraba hacia el vientre de Angelina. Angelina hizo una mueca. —Todavía me quedan tres meses aunque no lo parezca. Juro que estoy lista para estallar ahora. pequeña, pero parecía que había tragado suficiente helio para hacer flotar un globo de aire caliente. —Así que, cuéntanos que ocurre con ese monstruo que te está acosando, Lyric—Dijo Julie. Lyric suspiró. —Bueno, como mi discográfica no consideró conveniente decirme nada y Connor sólo me ha informado anteayer, no sé mucho al respecto. Aparentemente, ha estado enviándome notas espeluznantes y dejándolas en lugares a los que no debería tener acceso. Luego, ayer llamó y dejó un mensaje en mi teléfono del hotel. —Así pues, ¿qué va a hacer Connor?—Preguntó Faith ansiosa. Lyric se encogió de hombros. —Está reunido con quien sea que fuera la empresa de seguridad que la discográfica contrató, que es el motivo por el que estoy aquí. Tiene más sentido para mí estar allí, pero creo que Connor tiene miedo porque tenga una rabieta. Julie la miró con un brillo de humor en los ojos Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Los ojos de Lyric se abrieron. Tal vez fue porque Angelina era muy 133
  • 133. El Club de las Excomulgadas — ¿La tendrías? —Tal vez. Depende de lo que tuvieran que decir. O cómo de estúpida piensen que fui. Y yo no tengo rabietas. Sólo expreso mi disconformidad en voz alta. Serena y Angelina se echaron a reír. Y luego, Serena se inclinó hacia delante. —Tengo que admitir que eres muy diferente de lo que esperaba. Damon y yo vimos uno de tus espectáculos en Las Vegas. Estabas tan llamativa y sofisticada. —No es que no lo seas ahora. O mierda, debería cerrar la boca ahora mismo. Lyrics se rió. —No suelo ir a ningún sitio sin el paquete completo de maquillaje y ropa, pero Connor parece creer que cuánto más desapercibida pase, mejor. Ni siquiera me he teñido el cabello desde mi último concierto. La primera vez que conocí a Connor, tenía el cabello rosa. No creo que él se sintiera impresionado. Faith se rió por lo bajo y Julie puso los ojos en blanco. —Eso es porque Connor lleva una escoba en el culo—Replicó Julie. —Julie, eso no es cierto—Le defendió Faith.—Siempre lo estás acusando de estar tenso. —Una valoración bastante acertada, diría yo—Murmuró Lyric. —Es totalmente adorable—dijo Angelina. Lyric puso los ojos en blanco. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Lyric hizo una mueca y Serena puso una mano sobre su boca. 134
  • 134. El Club de las Excomulgadas —Oh por supuesto, cariño. Las otras mujeres se echaron a reír. —Te tiene totalmente ahí—Se rió por lo bajo Serena. —Sabes, puedo arreglarte el cabello—Dijo Julie pensativamente.—Azul hielo te quedaría impresionante con todo ese cabello negro. Si no quieres que se note mucho, podemos hacer sólo las puntas. — ¿De verdad?—Preguntó Lyric propia empresa. Trabaja con el cabello, las uñas y masajes. Serena asintió. —Sí, es nuestra Jill, o Julie, una chica para todo. —A Connor le daría un ataque si salgo de aquí. Tal vez podamos hacerlo otro día cuando estés libre—Dijo Lyric. Julie sonrió. —Oh, podemos enviar a Sam a recoger todo lo que necesitemos y podemos hacerlo aquí. Una de vosotras deberá renunciar al masaje, pero podemos hacerlo todo aquí. Lyric retorció el final de un grueso mechón y lo miró, imaginando cómo quedaría teñido de azul. Se encogió de hombros. —Demonios, intentaré cualquier cosa. —Oh, me gusta ella—Dijo Angelina, sus ojos brillaron con malicia. —Tú lo harías—Dijo Serena, explicándoselo a Lyric.—Ella es nuestra niña Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Es una estupenda estilista—Dijo Faith con voz de orgullo.—Tiene su residente salvaje. 135
  • 135. El Club de las Excomulgadas Lyric alzó la frente. ¿La dulce y angelical Angelina? Bajo la morena piel Angelina se sonrojó y bajó la cabeza —Vaya, eso fue una mirada culpable de reconocimiento si alguna vez vi una—Dijo Lyric.—Supongo que es cierto lo que dicen. De la gente de aspecto inocente son de los que tienes que tener cuidado. —Oh, sí—Replicó Julie.—Faith está en el segundo lugar en el departamento de lo pagano. — ¡Julie! ¡Chitón! mejillas. —Estoy comenzando a sentirme terriblemente aburrida y normal—Dijo Lyric con desconcierto.—Os garantizo que eso nunca ocurre. Normalmente soy a la que la gente está mirando como si tuviera el pelo encendido en llamas. —Si vamos a arreglarte el pelo y cualquier otra cosa para la que necesitemos inspiración, digo que necesitamos vino— Habló Serena en voz alta. —Oh, yo no bebo—Se apresuró a decir Lyric. — ¿Qué?—Julie frunció el ceño.— ¿Cómo puedes ser una diva tan famosa y no beber? ¿Nunca te has emborrachado y sido arrestada por comportamiento indecente o algo así? —Depende de qué periódico sensacionalista leas—Sonrió Lyric — ¿En serio? ¿No bebes?—Preguntó Faith. —Hoy lo harás—Dijo Serena mientras se giraba y se dirigió al conductor.— Sam, ¿puedes traer algunas botellas de vino? Dile a Damon que te sugiera algo. Escogerá algo bueno. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Faith se había puesto roja mientras el rubor se extendía hacia la garganta y 136
  • 136. El Club de las Excomulgadas Cuando Sam se marchó, Serena se giró y se encogió de hombros. —Soy bastante ignorante con el vino. Me refiero a que me encanta, pero no sé nada de ellos. Damon, por otro lado, sabe qué vino se supone debes tomar con cada comida y en qué ocasión, etcétera. —Él sirve buen vino—Coincidió Faith. —No estoy nada contenta con ninguna de vosotras—Angelina hizo pucheros.—No puedo tomar nada de vino, lo que significa que todas os divertiréis mientras estoy sentada aquí sintiéndome tan grande como una casa. Dos horas y seis botellas de vino después, Lyric no podía recordar por qué era su aversión hacia el alcohol. El vino era bueno, el mundo era bueno. La compañía era buena. Todo era bueno. Y la habitación estaba girando como un tiovivo del infierno. Estaba todavía sentada inmóvil mientras Julie trabajaba en su cabello. — ¿Cuánto ha bebido?—Preguntó Lyric, señalando sobre su espalda hacia Julie. Julie se estiró sobre el hombro de Lyric y cogió la copa de vino medio llena y la bebió. La depositó con un ruido sordo. —No lo suficiente. —La estoy observando. No ha bebido lo suficiente como para que pueda afectar a sus habilidades para tratar el cabello—Dijo Serena con voz solemne. — ¿Tratar el cabello?—Faith rió tontamente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Nos aseguraremos de que te den el primer masaje—La calmó Julie. 137
  • 137. El Club de las Excomulgadas —Bueno, ¿de qué otra forma lo llamarías?—Preguntó Serena exasperada.— Pareces un extraterrestre con todo ese papel de aluminio, Lyric. Muy impresionante. Lyric reprimió una risa. De todas ellas, Serena era la que estaba más borracha y la chica estaba volando alto. Sin embargo, Lyric estaba cerca de ella en cuanto a nivel de alcohol porque Serena mantenía lleno su vaso. Y luego, el vino desaparecía. Era una cosa del diablo. —He terminado aquí—Anunció Julie.—Bueno, al menos por los próximos — ¿Pitufofantástica?—Angelina le dirigió una ceñuda mirada. —Sí, ya sabes, los Pitufos. ¿Esa pequeña gente? ¿Pitufina? ¿Lo pillas? La expresión de Angelina se quedó en blanco. —Eres demasiado joven—Refunfuñó Julie.—Y claramente tu educación es deficiente. —Pitufina era caliente—Dijo Lyric con seriedad. Faith asintió. —Estoy de acuerdo. Tal vez deberíamos todas tener el pelo azul. — ¡Oh, eso sería divertido!—Exclamó Serena.—Valdría la pena por ver la cara de los chicos. ¿Cuánto dura el color, Julie? Julie frunció el ceño. — ¿Crees que quiero que Damon me patee el culo? Serena se movió en dirección a Julie como si fuera un insecto molesto. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V veinte minutos. Luego, te lavaremos, secaremos y voila, estarás pitufofantástica. 138
  • 138. El Club de las Excomulgadas —Vamos. Podemos hacerlo en apoyo de Lyric. Nuestra hermana de otra madre. — ¿Cuánto has bebido?—preguntó Julie. Serena hizo una pausa para servirse otro vaso de vino y lo inclinó en dirección de las otras mujeres. — ¡No lo suficiente! —Yo lo haré—Dijo Faith lentamente— ¿Quedarían bien las puntas azules Julie arqueó una ceja en dirección a Faith. — ¿Hablas en serio? —Sí. Podría ser divertido. Podíamos ser como el club de fans de Lyric, y si Connor se pone pesado, podemos sacudir esas estupideces fuera de él. — ¿No eras la buena hermana defendiéndolo hace un rato?—Preguntó Angelina, sus ojos bailaban con júbilo. —Sólo porque no creo que tenga un palo metido por el culo no significa que no pueda ser el típico macho cabezota. ¡Oh, ya sé! Podemos incluso sacar entradas para ver a Lyric en el rodeo. Estaremos todos sabiendo que tenemos el cabello como el suyo. —Su concierto tiene las entradas agotadas—señaló Julie. —Oh, puedo conseguiros entradas, chicas, si realmente queréis ir—Dijo Lyric e inmediatamente tuvo hipo. Luego, se rió tontamente. Entonces, todo el mundo comenzó a reírse. Lyric hipó algo más y la habitación se llenó de risas. ¿Por qué el hipo era tan divertido?, Lyric no estaba segura, pero cuanto más Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V con el pelo rubio? hipaba, más se reían. 139
  • 139. El Club de las Excomulgadas —Vale, bien, Si vamos a hacer esto, necesito comenzar con vosotras pronto. De lo contrario, Damon y Micah van a venir a echar un vistazo, se entrometerán y, luego, nos detendrán. ¿Tú también, Angelina?—Preguntó Julie, mirando hacia ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Sí, creo que será divertido—Sonrió Angelina. 140
  • 140. El Club de las Excomulgadas Capítulo Trece Connor salió de su camioneta y esperó a que Nathan y Gray le alcanzaran antes de dirigirse hacia la puerta principal de Damon Roche. Les había pedido que se sentaran con él en la reunión con el equipo de seguridad de Lyric, y los dos hombres estuvieron de acuerdo en prestar sus servicios siempre que Connor los necesitara. Le hizo sentir mejor tener al menos dos hombres en los que podía confiar. Gray miró la impresionante casa de piedra y madera y, luego, sonrió hacia —La casa está todavía en pie, eso es una buena señal. —Lyric no es tan mala—Connor frunció el ceño. Nathan se rió. —No estaba refiriéndose a Lyric. Cosas interesantes ocurren cuando nuestras mujeres están juntas. Gray llamó a la puerta y los tres esperaron. Un momento más tarde, Sam abrió la puerta y les dirigió una mirada ligeramente cautelosa. Cruzó sus brazos y se las arregló para cubrir la mayor parte de la puerta como si fuera reacio a dejarles pasar —Las damas no están disponibles ahora mismo. —Oh, mierda—Murmuró Nathan. Gray pasó una mano por su rostro y sacudió la cabeza. Connor los miró a todos, confuso. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor y Nathan. 141
  • 141. El Club de las Excomulgadas —Quizá sería mejor si esperan en la sala de estar mientras informo a las damas de que están aquí—Dijo Sam. —Demonios, Sam, no vamos a golpearlas—Refunfuñó Gray. —Es muy protector con las mujeres—Susurró Nathan a Connor.—Las consiente descaradamente y les permite todos los caprichos. —No lo hago—Sam miró a Nathan. —Sam, ¿qué pasa?—Preguntó Damon por detrás de él.— ¿Por qué no los Sam se giró e hizo una mueca. — ¿Ha ido ya a ver a las damas, señor? Damon frunció el ceño y asintió con la cabeza. —Micah y yo las hemos dejado hacer lo que quieran. Sam suspiró y dio un paso atrás para que Connor, Nathan y Gray pudieran entrar. —Se están divirtiendo. Tienen que recordar eso. Micah masculló un improperio y la frente de Damon se arrugó por la preocupación. Connor caminó entre Micah, Damon, Nathan y Gray mientras los guiaba al interior de la casa. Conforme se acercaron, carcajadas llenaron el aire. Luego se hizo el silencio. Y, de repente, se oyó otro coro de risas. Damon levantó un dedo, indicándoles a los hombres que se callaran mientras giraba la esquina y abría la puerta de entrada al salón de estar. Connor parpadeó mientras absorbía la escena que tenía en frente de él. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V has invitado a entrar? 142
  • 142. El Club de las Excomulgadas — ¿Qué demonios? Miró atónito como las cinco mujeres, cada una sosteniendo un vaso de vino con la excepción de Angelina, estaban reunidas en el centro de la habitación bailando. Quizá lo más notable, era que hasta la última de ellas ¡tenía el cabello azul! O, al menos, parcialmente azul. Los últimos cinco centímetros de su pelo parecía haber sido sumergido en tinta azul, y supuso que era lo que había ocurrido ya que Julie era estilista. Faith y Serena tenían cada una un brazo alrededor de Lyric mientras Angelina y Julie permanecían enfrente de ellas, y todas estaban cantando en voz Se balanceaban y bailaban, aunque era obvio que una copiosa cantidad de alcohol había comprometido cualquier gracia que pudieran poseer. Faith casi se cae y Lyric la agarró. Faith mantuvo sujeto el vaso de vino, era un milagro que el suelo no estuviera cubierto de vino, y las chicas la vitorearon. —Es un pecado desperdiciar un buen vino—Dijo Serena solemnemente.— Damon siempre dice eso. —Esto no era lo que tenía exactamente en mente cuando dije eso— Murmuró Damon al lado de Connor. — ¡Brindaré por eso!—dijo Faith mientras levantaba el vaso. Julie levantó el vaso con exagerada solemnidad. Lyric hizo lo mismo, y luego Serena. Connor se quedó boquiabierto mientras ellas apuraban sus vasos, luego los dejaron caer con un golpe. Angelina les dirigió una mirada de disgusto y sacó el labio inferior. Julie le dio unas palmaditas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V alta. O intentándolo. Decían unas pocas líneas y luego se echaban a reír. 143
  • 143. El Club de las Excomulgadas —Saldremos juntas después de que Nia nazca. Micah puede cuidarla y te sacaremos fuera. Incluso Lyric podría venir en avión para la ocasión. ¿No tienen todas las estrellas del rock sus propios aviones privados y cosas similares? Lyric levantó su vaso vacío y miró dentro como si se preguntara cómo había llegado a esa situación. —Sí, cierto. Le diré a mi representante que quiero uno. Debería ser un complemento—Trató de chasquear los dedos y se rió tontamente cuando no pudo hacer que sus dedos lo hicieran correctamente. Serena. —No dejaré que olvides esto—Dijo Angelina. —Buen infierno—Murmuró Micah desde su posición detrás de Connor. Nathan se rió y Gray borró su amplia sonrisa. —Chicos, esto me trae recuerdos—Dijo Gray con una risita.—La última vez que se emborracharon así, Nathan las encontró a todas en el suelo de Cattleman’s. Connor suspiró. Después se rió. No pudo evitarlo. Estaban todas condenadamente hermosas. Borrachas como cubas y casi tan estables como un alcohólico que no había bebido nada en veinticuatro horas. —Así pues, ¿quién va a detener esto?—Preguntó Nathan. —O podemos simplemente dejarlas—Dijo Damon. Serena se separó de Lyric y Faith, y se tropezó con la mesa del café donde descansaban varias botellas vacías de vino. —Uh, oh. Nos hemos quedado sin vino. ¿Sam? ¡Sam! Sam, necesitamos Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Bueno, si no, haré que Damon envíe su avión privado a por ti—Prometió más vino. ¿Puedes traernos algo?—Llamó ella. 144
  • 144. El Club de las Excomulgadas Connor miró a Sam con un renovado respeto. — ¿Qué te han hecho que les traigas, de todos modos? —Sería desleal por mi parte si os contara algún detalle de esta tarde—Sam se enderezó. — ¿Es eso tinte del pelo lo que sale de tus bolsillos?—Preguntó Damon mientras miraba hacia los pantalones de Sam. Sam puso las manos sobre su bolsillo y se retiró. Damon rió y miró hacia los otros hombres. —Bueno, ¿qué decís? Podemos salir al patio y tomar una cerveza o dos mientras esperamos a que se relajen. ¿A menos que necesites irte, Connor? —Nop, ahora mismo están recogiendo sus cosas del hotel y transfiriéndolas a la casa en la que se va a quedar. Su discográfica ha alquilado un lugar para que se quede y el equipo ha ido por delante para dejarlo todo listo y tomar posiciones. —Entonces, tomemos una cerveza. Sam puede cuidar de ellas y nosotros podemos controlarlas más tarde. —Tengo una confesión que hacer—Dijo Lyric mientras se dejaba caer en el sofá. Se reclinó y puso los dedos sobre los labios.— ¡Pero shhhh! No podéis decírselo a nadie. Si sale en la prensa sensacionalista, sabré que lo contasteis. —Por supuesto que no lo diremos—Dijo Faith mientras colocaba sus dedos sobre el pecho en el gesto de la cruz sobre el corazón. —Suéltalo—Dijo Julie.—Siempre he querido conocer algún oscuro y Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Voy a buscar su vino, si no hay inconvenientes, señor. profundo secreto de los ricos y famosos. 145
  • 145. El Club de las Excomulgadas —No puedo bailar—Dijo arrastrando las palabras. Las otras mujeres rompieron en carcajadas. — ¿Y cómo llamas a lo que has estado haciendo durante las últimas horas?—Preguntó Serena. Lyric levantó un dedo, aunque lo agitó precariamente. —Los artistas pueden hacer casi cualquier movimiento ridículo sobre el escenario y parece increíble. Pero realmente, si de verdad me miras, es desternillante. No tengo ritmo. Nunca pude bailar. Simplemente practico lo que revistas dijeron que yo había subido borracha al escenario—Negó con la cabeza de un lado al otro—Nop. Nunca he estado borracha—Se rió.—Hasta ahora. Simplemente no puedo bailar. —Gilipollas—Dijo Faith solemnemente.—Imbéciles. — ¿Estás practicando tus palabrotas, Faith?—Se mondó Angelina. —Retardados—Añadió Julie. Serena entró en el juego. —Cabrones, subnormales, soplagaitas. Lyric se cubrió las orejas. —Chicas tenéis que parar. No estoy acostumbrada a semejante vocabulario tan vulgar. Todas la miraron con la ceja levantada mientras Lyric parpadeaba inocentemente. Luego, todas se recostaron en sus asientos y se partieron de risa otra vez. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hago, pero una vez me dejé llevar y tropecé en el escenario. Durante semanas las 146
  • 146. El Club de las Excomulgadas Sam apareció, pareciendo incómodo. Sostenía dos botellas en las manos, pero no las había abierto. —Si me perdonan la observación. No puedo evitar pensar que han bebido demasiado hoy. No me gustaría que ninguna se pusiera enferma. — ¿Significa eso que no quieres que vomitemos?—Preguntó Julie legañosa. —Eso también—Añadió Sam. Lyric hizo un movimiento con la mano. —Sí, lo hiciste—Julie se rió por lo bajo.—Nadie puede resistir nuestro encanto por mucho tiempo. Y no ocurre todos los días que podamos ser una mala influencia para una diva del pop. —Estoy cansada—Lyric bostezó ampliamente. Faith dio unas palmaditas a la almohada de sus caderas —Échate y ponte cómoda. —No es una mala idea—Dijo Serena.—Tal vez la habitación dejaría de dar vueltas. Lyric se sentó en el sofá y se reclinó contra Faith. Recordó que cerraba los ojos por un momento pero la próxima cosa que supo era que la estaban agitando suavemente para despertarla. Parpadeó, pero todo lo puedo ver fue un rostro borroso. La boca de él se movía y podría jurar que sonaba como Connor, como si estuviera hablándole a través de un túnel realmente largo. Ella frunció el ceño y trató de empujarlo lejos, luego se acurrucó contra la Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Por mi bien. Odio vomitar. ¿Os he dicho chicas que no bebo? cadera de Faith otra vez. ¿La cadera de Faith? Lyric se incorporó para ver que Faith 147
  • 147. El Club de las Excomulgadas se había quedado dormida, medio colgando por el brazo del sofá. Lyric estaba recostada sobre Faith y cuando miró hacia abajo, vio que Serena estaba medio recostada encima de sus piernas. Julie estaba tirada sobre un sillón y sólo Angelina estaba despierta y alerta, sus ojos bailaban con diversión. Luego Lyric miró alrededor para ver que la habitación estaba llena de hombres que estaban valientemente intentando contener la risa. Frunció el ceño a todos pero sólo ampliaron sus sonrisas. Connor con exasperación mientras señalaba una de las puntas azules de Lyric. —Al menos, no se hicieron tatuajes—Murmuró Gray —No les des ideas—Espetó Natham. Serena se movió y levantó la cabeza, sus ojos tan borrosos que Lyric estaba segura de no tenía idea de dónde estaba. — ¿Quién está hablando?—Preguntó Serena.—Sam, haz que se calle. Damon se rió entre dientes y se agachó para pasar sus dedos por el cabello de Serena. — ¿Te duele la cabeza, Serena mía? Debería. Has dejado un hueco bastante grande en mi bodega. Ella suspiró y se arqueó contra su toque, y fue entonces cuando Lyric vio la intrincada banda dorada alrededor del brazo de Serena, que quedó al descubierto cuando la manga se levantó con sus movimientos. La mano de Damon se aventuró a acariciar la banda, sus dedos trazaron las líneas. Tocó su piel y la joya de una manera tan posesiva que le indicó claramente a Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué, en nombre de Dios, hicisteis todas con vuestro cabello?—Preguntó cualquiera que mirara que ella le pertenecía. 148
  • 148. El Club de las Excomulgadas Hacía que el pecho de Lyric se tensara de una manera divertida que no comprendía, y cambió de postura para aliviar el malestar. —Necesitamos irnos ya, Lyric—Dijo Connor. Apreció que él mantuviera bajo el tono de voz. Ya se sentía abrumada. Y si bien fue divertido mientras ocurrió, estaba bastante segura de que nunca bebería otra vez. —Eso es lo que todos dicen después de que se vaya el subidón—Se rió Connor. última parte en voz alta. O, tal vez, él era un buen lector de mentes. —No puedo levantarme—Dijo. Y no podía.—Ni siquiera puedo sentir las piernas. —Eso es porque estoy echada sobre ellas—Observó Serena. Damon rió, y luego se inclinó y levantó a Serena del sofá. —Faith está cómoda—Farfulló Lyric. Connor deslizó cuidadosamente sus brazos bajo Lyric y se encontró levantada ingrávidamente en el aire. Fue un poco desconcertante cuando la habitación comenzó inmediatamente a girar otra vez Miró por encima para ver a Nathan inclinarse sobre Julie en el sillón. Micah se sentó cerca de Angelina y ambos miraban con diversión. Ella miró a Angelina —No olvides que eres la próxima. Y estoy condenadamente bien volando para eso. —Di adiós, Lyric. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Se restregó de nuevo los ojos abiertos y se dio cuenta que había dicho la Lyric levantó la mano y agitó los dedos. 149
  • 149. El Club de las Excomulgadas —Adiós, Lyric. —Listilla. —Eres un aguafiestas, Connor—Dijo Faith con el ceño fruncido.— Realmente estábamos comenzando a divertirnos y ahora haces que se vaya. —Nena, estabais todas fritas sobre los muebles. Diría que ya habéis tenido más diversión que la que debería estar permitida a los seres humanos—Resopló Gray. —Realmente tienes un pecho bonito. ¿Te lo había dicho alguien? Él gruñó en respuesta y caminó hacia la puerta. —Adiós, a todo el mundo—Se volvió.—Os quiero a todas. — ¡Nosotras también te queremos!—Corearon las mujeres. Los hombres pusieron los ojos en blanco y Connor continuó saliendo de la sala de estar. Sam apareció en la puerta para abrírsela. Luego siguió a Connor hasta el BMW de Lyric y le abrió la puerta trasera para que pudiera depositarla allí. —Cuídese, señorita Lyric—Dijo Sam. Ella sonrió y lanzó un beso al anciano. —Molas Sam. Te voy a robar de las manos de Serena. Él sonrió y luego se retiró, cerrando la puerta detrás de él. —Si alguna vez me necesita, no dude en llamarme—Le dijo Sam a Connor. Connor dudó, preguntándose cuál era la experiencia del hombre. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Lyric apoyó la cabeza en el pecho de Connor y suspiró —Gracias, te lo agradezco, y estoy seguro de que ella también. 150
  • 150. El Club de las Excomulgadas Sam se giró y caminó de vuelta a la casa y Connor se deslizó en el asiento del conductor. Miró hacia Lyric por el espejo retrovisor para ver que había caído redonda, tumbada a lo largo del asiento trasero. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Se rió y sacudió la cabeza mientras arrancaba el motor y se alejaba. 151
  • 151. El Club de las Excomulgadas Capítulo Catorce Lyric no conocería al equipo de seguridad en las mejores circunstancias. Estaba fuera de combate en el asiento de atrás cuando Connor condujo hacia la garita de seguridad de la casa que temporalmente sería el hogar de Lyric. Dos miembros del equipo de seguridad abrieron la puerta y saludaron a Connor. Condujo por el sendero hasta llegar al garaje. Tan pronto como bajó, Kane Murphy, que lideraba el equipo, se reunió con él en el garaje. Connor no le respondió y abrió la puerta del asiento trasero. La cogió y, con cuidado, colocó a Lyric entre sus brazos. Estaba tan flácida como una muñeca de trapo, pero cuando la levantó sobre su pecho, se giró y se abrazó a él. Kane alzó una ceja. — ¿Qué diablos ocurrió? —Ella y las chicas se emborracharon—Dijo Connor secamente. —Ha debido ser un desmadre de fiesta. Connor le empujó y camino hacia la casa. — ¿Han sido traído sus cosas? Kane cerró la puerta. —Sí, la habitación principal está preparada. La tuya es la habitación contigua. Mis hombres están situados alrededor del perímetro y haremos turnos rotativos de vigilancia de doce horas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Dónde está el sujeto?—Preguntó Kane. 152
  • 152. El Club de las Excomulgadas Connor asintió y llevó a Lyric escaleras arriba hacia el dormitorio. No tenía nada que ver con la diminuta habitación del hotel donde se refugiaba. La casa entera era toda un estudio de lujo sin ser exagerado. Quien fuera quién la había construido tenía en mente obtener la máxima comodidad. La depositó sobre la descomunal cama, dudó y, luego, se dirigió al baño principal. Una enorme y desbordante bañera era el punto principal y estaba colocada en el medio de la habitación sobre una plataforma elevada. Había una ducha de doble cabezal en el lateral derecho y un compartimento separado para el inodoro. mejor opción una ducha. Regresó al dormitorio y sacudió la cabeza con diversión otra vez. —Lyric. Lyric—Dijo más alto.—Vamos, cariño, despierta. Es hora de recuperar la sobriedad. Ella emitió un ruido de irritación y se giró hacia el otro lado lejos de él. Se arrastró por la cama, siguiéndola. Tocó su hombro y tiró de ella hasta que la puso boca arriba. —Si no te levantas y lo haces por ti misma, voy a desnudarte y te daré yo mismo una ducha. Sus ojos se abrieron de repente ante eso. Él se rió. —Pensaba que eso te pondría en movimiento. —Vale, vale—Refunfuñó.—Quítate de encima. —No estoy encima de ti. Si alguna vez lo estoy, lo sabrías. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Un baño podría espabilarla, pero también podría ahogarse. Tal vez fuera 153
  • 153. El Club de las Excomulgadas Sus ojos se abrieron y escuchó como su respiración se aceleraba. No pudo decir si era pánico o curiosidad lo que invadió su mirada. Si no estuviera borracha, probaría su teoría y la besaría. Pero lo estaba, y era un maldito hipócrita. Él se quejaba de sus jodidos compañeros-guardaespaldas y de qué si ellos estaban follándola, no estaban protegiéndola, y ahora pensaba en poco más que en cómo sería enterrar sus huevos en su dulce calor. Cristo. Aún no llevaba ni una semana en este trabajo y casi había perdido el norte. —Te daré una hora antes de que vuelva. Necesito llevarte abajo y presentarte a tu equipo de seguridad. Durante las próximas dos semanas, comerás, respirarás y dormirás con estos tíos. No irás a ningún sitio sin ellos, o sin mí. Lyric se sentó y se puso el pelo detrás de las orejas. —Vale, lo pillo. No te pongas todo cabreado conmigo. Connor asintió y, luego, salió por la puerta, con la necesidad de poner tanta distancia entre ellos como pudiera. Sus manos temblaban. Nunca en su vida había estado tan indefenso en su atracción ante una mujer. Nunca perdía la calma o el control, pero Lyric amenazaba ambos. Las próximas dos semanas iban a ser una prueba de su voluntad y no creía que tuviera la más mínima endemoniada posibilidad de superarla. Lyric se restregó furiosamente los ojos para intentar sacar las telarañas de su embrollado cerebro. Se levantó de la cama y esperó a poder orientarse antes de caminar con dificultad hacia el baño. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Se obligó a levantarse de la cama y se dirigió a la puerta. 154
  • 154. El Club de las Excomulgadas Abrió la ducha y se volvió para comprobar su aspecto en el espejo. Sonrió con placer cuando vio el brillo azul en las puntas de su cabello. Quedaba genial. Julie había hecho un fantástico trabajo. Lyric deseó no haber estado tan borracha para poder recordar la reacción de Connor. Se giró, buscando el wáter, y, para su sorpresa, vio sus bolsas cuidadosamente amontonadas en el tocador. Hurgó en una de las cajas y desenterró un coletero para recogerse el pelo. El vapor salía de la ducha mientras se quitaba la ropa. No podía esperar. suciedad y su mente se despejó mientras inclinaba la cabeza y dejaba que corriera por su cuerpo. Durante algunos largos minutos, simplemente permaneció allí, prometiendo todo el tiempo que nunca volvería a beber. Para cuando estaba a punto de cocerse a sí misma, apagó el agua y salió fuera para secarse. Deambuló hacia su habitación envuelta en una toalla y miró a través de la ropa que colgaba de su armario. Si tenía que encontrarse con un grupo de hombres contratados para cuidarla, quería parecer divina. Connor le dijo una hora, pero ella se tomó una hora y media. Cuando salió fuera del baño, maquillada y perfectamente arreglada, Connor estaba sentado al borde de la cama. Hizo toda una demostración de mirar a su reloj mientras ella entraba despacio. — ¿Sobria?—preguntó. —Tal vez. — ¿Te divertiste con las chicas? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V El agua caliente chorreó sobre su piel y gimió de puro placer. Limpió la 155
  • 155. El Club de las Excomulgadas Ella sonrió. —Sí, lo hice. Me gustan. Me gustan mucho. No tengo muchas amigas mujeres. Vale, no digamos amigas mujeres. O amigos, punto. De alguna forma es agradable pensar que podrían llenar los requisitos en ese campo, incluso si sólo estuvieran fingiendo. Connor frunció el ceño. —No estaban fingiendo. Son buenas chicas. No hay ninguna mejor en otro lugar. Son auténticas. Confía en mí, Julie no finge que le gusta nadie. —Sí, obtuve esa impresión. Pero es genial. Me gusta. Es difícil conseguir gente honesta y honrada en mi mundo. Todos mienten. Nadie dice la verdad. —Tu mundo apesta. Se encogió de hombros —Sí, supongo que apesta para alguien como tú. No espero honestidad. Asumo que todo el mundo trata de joderme. Al menos de esa manera no estoy decepcionada y puedo hacer mi trabajo sin tener una carga emocional cada vez que alguien no es quién creo que es. —Esa no es forma de vivir, maldita sea, Lyric. ¿No crees que merezcas una vida mejor que esa? Asustada por la vehemencia en su voz, ladeó su cabeza a un lado. —No es una mala vida, Connor. Cantar es lo que siempre quise hacer. Tratar con gente falsa es sólo parte de todo esto. Un sacrificio por conseguir hacer lo que adoro. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V A Lyric se le escapó una risita. Se acercó y tocó su mejilla, su palma se deslizó suavemente sobre su piel. 156
  • 156. El Club de las Excomulgadas —Te mereces algo mejor. Ella sonrió y frotó la mejilla contra su mano. Por una vez, la idea de estar... sola... con él no la molestaba. Le gustaba esto. Algo tan simple como su contacto. No era amenazante. Él no era como los otros y se sintió muy cómoda con eso. —Bueno, parece que las próximas dos semanas, al menos, voy a tener algo mejor—Dijo con voz ronca. Su mirada se clavó en la de ella, acariciando su piel tan real como si la tocara. Que Dios la ayude, porque en realidad estaba deseando aislarse con Connor Malone. Lo que comenzó como un dolor enorme en el culo se había convertido en un descanso de la realidad, que necesitaba desesperadamente, y quería. Lo deseaba con tantas ganas que dolía. Él levantó poco a poco su mano y cerró sus dedos alrededor de los de ella. —Vamos. Necesito presentarte a los chicos que van a asegurarse de que estás a salvo. Lo siguió escaleras abajo, agarrada de su mano todo el camino. Solo cuando llegaron abajo se apartó de ella. Su actitud cambió y se comportó profesionalmente tan pronto como entraron en la sala de estar donde media docena de hombres estaban mirando la televisión. Uno de ellos apuntó con el control remoto y apagó la televisión mientras los demás se levantaron y centraron su atención sobre ella. —Señorita Jones—Dijo el del control remoto mientras daba un paso adelante.—Kane Murphy. Dirigiré tu equipo de seguridad durante las dos próximas semanas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Cuenta con ello. 157
  • 157. El Club de las Excomulgadas Ella frunció el ceño mientras extendía su mano y la estrechaba. El hombre estaba para morirse. Tenía la apariencia total de macho. Musculoso. Amenazante. Tenía un aspecto de 'no me jodas' y penetrantes ojos azules. —Creía que Connor estaba al mando—No le gustaba que el pánico le recorriera la espina dorsal ante el pensamiento de Connor alejado de esto. Miró hacia él, buscando algún signo de consuelo. —Desde luego que lo está—Dijo Kane suavemente.—Yo respondo ante él. El resto del equipo, no obstante, responde ante mí. Son mi equipo. Trabajamos Se relajó e incluso esbozó una sonrisa. —Es un placer conocerte entonces, Kane. Él asintió y luego se volvió hacia los otros hombres reunidos. —Estos son Davidson, McElroy, Hennesey, Tatum y Markowitz. No espero que recuerde sus nombres. No los verás mucho a menos que los necesites. Si gritas, nosotros llegaremos corriendo. Los nombres no son necesarios. —Gracias a Dios. Soy terrible con los nombres. —Esta es sólo la mitad del equipo. Sus ojos se abrieron con sorpresa. ¿Cuánta gente se necesitaba para proteger a una persona? —La otra mitad está apostada en el perímetro de los terrenos. Rotamos la vigilancia. Además del sistema de seguridad que está disponible en esta residencia, mi equipo montará guardia las veinticuatro horas. Nadie entrará o saldrá de los terrenos sin nuestro permiso. Eso significa incluso tú. No vas a ir a ningún sitio sin Connor y los hombres que asigne a tu protección. Escucharás todo lo que te digamos, y cuando demos una orden, no la cuestionarás. Tus dudas pueden Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V juntos. Connor estará pegado a ti. Nosotros nos pegamos a él y a ti. significar la diferencia entre la vida y la muerte. ¿Está claro? 158
  • 158. El Club de las Excomulgadas Tuvo la tentación de ponerse firme y fingir el saludo. Si no estuviera medio intimidada por él, lo habría hecho, pero no le parecía un hombre que tuviera sentido del humor. Y pensar que creía que Connor estaba tenso. —Sí, señor—Dijo secamente, incapaz de ignorar al demonio sentado sobre su hombro. Kane la miró con frialdad. —No he perdido a una persona en los diez años que llevo trabajando en seguridad personal. Y no voy a comenzar ahora. Dame algún problema, sea el que Sus ojos se entrecerraron. Maldita sea si iba a salirse con la suya dando órdenes a su alrededor. Connor era el único que podía ir dándole órdenes, y no tenía una explicación de por qué era así. —Sólo inténtalo, Señor Murphy—Le retó. La mano de Connor se posó sobre su hombro y le dio un apretón de advertencia. —Basta, Lyric. Para su irritación, se calmó y se quedó quieta. Como un maldito perro que obedece. Qué demonios. —Mantenlo alejado de mi—Le dijo Lyric a Connor. —Compórtate y lo haré con mucho gusto—Ofreció Kane sin problemas. Otra vez, la mano de Connor se tensó en su hombro, una silenciosa advertencia que la molestaba. Aparentemente, esperaba que ella sacara su mejor comportamiento y todo el mundo tenía que tratarla como a una idiota. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V sea y te encerraré en tu habitación las próximas dos semanas. 159
  • 159. El Club de las Excomulgadas Odiaba cómo su vida se había metido en una espiral fuera de control. Odiaba perder el control. Se giró hacia Connor y tuvo que resistir ir hacia sus brazos. — ¿Hemos terminado aquí? Connor asintió. —Me gustaría comer algo entonces. —Vamos a la cocina. Estoy seguro de que podemos buscar algo. Phillip se aseguró de que la casa estuviera completamente surtida antes de que nos trasladáramos. —Mañana tengo que hacer algunas llamadas—Dijo Lyric conforme abrió el frigorífico para coger algo. Frunció el ceño cuando miró la selección de carnes, quesos, frutas y vegetales frescos de alta calidad. Lo que realmente quería era un cupcake8.—He pospuesto demasiadas cosas durante mucho tiempo. Aunque esto son unas semi vacaciones, todavía tengo una tonelada de cosas que hacer antes del espectáculo en el Rodeo. Se supone que tengo que escribir canciones, en las ni siquiera he comenzado a pensar. ¿Cómo se supone que voy a ser creativa cuando mi vida ha sido puesta del revés? Connor deslizó las manos por sus hombros y los masajeó mientras permanecía de pie junto al frigorífico. —Relájate, Lyric. Ahora mismo nos centraremos en mantenerte a salvo. Son sólo dos semanas. Te ayudaré en todo lo que pueda. Ella suspiró y cerró el frigorífico. 8 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor dejó que su mano se deslizara por su hombro Explicado en capítulos anteriores que tipo de dulce es similar a una magdalena. 160
  • 160. El Club de las Excomulgadas —Gracias. Te lo agradezco. Sé que probablemente no lo demuestro, pero realmente lo hago. Los labios de él se arquearon en una sonrisa. —Es parte de tu encanto. Fue a la despensa y movió cajas y latas — ¿Estás buscando algo en particular?—Preguntó.— ¿Qué te apetece? No soy muy bueno en la cocina, pero puedo arreglármelas hasta que el cocinero llegue — ¿Cocinero?—Ella se giró, arqueando sus cejas. —Sí, Phillip contrató a alguien para cocinar mientras estés aquí. Di por hecho que era algo a lo que estabas acostumbrada. ¿No consiguen todas las estrellas del rock un tratamiento real? Ella buscó en su tono y conducta algo de sarcasmo, pero no había ni pizca de ironía en la pregunta. Sólo una ligera burla. —Tengo a alguien que se encarga de eso en las giras. Odio comer fuera todo el tiempo. Ya te dije que tengo que vigilar lo que como o gano peso fácilmente. Pero por lo general, cuando no estoy de gira, lo hago yo misma. De nuevo, eso es por lo que gano peso cuando no estoy en la carretera. —Bueno, tendrás a un cocinero más tarde, mañana. Se supone que estará aquí antes del almuerzo. Quiere reunirse contigo para poder planificar el menú. —Cupcakes. Sólo quiero cupcakes. Connor se rió —Puedes tener todos los cupcakes que quieras. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V aquí mañana. —No, no puedo—Dijo con tristeza. 161
  • 161. El Club de las Excomulgadas La risa de Connor murió y su expresión se tornó seria. Sus ojos se oscurecieron y la miró fijamente. —Eres hermosa así como estás, Lyric. El calor encendió sus mejillas y para su horror, sintió el escozor de las lágrimas. Diablos. El hombre era letal para su compostura. Se dio la vuelta y agarró la caja de macarrones con queso. — ¿Esto está bien?—Le espetó mientras acercaba la caja hacia él. Otro pensamiento pasó por su mente y frunció el ceño. —No tenemos que alimentar a Kane y su equipo, ¿verdad? Porque si tengo que comer con ese hombre, no voy a tener apetito. Connor sacudió la cabeza. —No es tan malo, Lyric. Sólo está haciendo su trabajo. Créeme, quieres al más grande y peor hijo de puta a tu lado. —Sí, siempre y cuando no se harte de mí y me entregue al tipo malo— Murmuró Lyric. Connor se rió. —No va a ocurrir, y no, no comerá con nosotros. Tienen derecho a la comida, pero tengo la impresión de que les gusta estar solos y pasar desapercibidos. Dudo que los veas mucho cuando vayas a cualquier parte. —Me parece bien. Connor cogió la caja y puso agua caliente en una olla en la cocina para que hirviera mientras Lyric tomaba asiento en el mostrador. Después de meter los Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Adoro los macarrones con queso—Dijo. fideos en la olla, Connor se giró y se inclinó contra el mostrador. 162
  • 162. El Club de las Excomulgadas —Dime algo, Lyric. ¿Confías en alguien? Se quedó quieta, la pregunta la pilló completamente con la guardia baja. Era una que ni siquiera sabía cómo responder. Bueno, sabía cómo responder, pero no sin que pareciera que sonaba como una puta paranoica. Decidida a hacerlo breve, e ir al grano, simplemente respondió. —No. Luego, ella levantó la mano. —Si vas a comenzar otra vez sobre cómo es de triste y patético, ahórratelo. suficiente dolor de cabeza. — ¿Por qué no lo dijiste antes?—Connor frunció el ceño. Fue a uno de los armarios y cogió una botella de pastillas y volvió a los pocos momentos con dos en una mano. Después de dárselas, fue al frigorífico y regresó con una botella de agua. —Tómatelas—Dijo suavemente.—No hay razón para que sufras. Se echó las pastillas en la boca y las tragó con agua. Él volvió a la cocina a vigilar los macarrones con queso, y Lyric, sentada allí, se preguntaba cómo diablos iba a pasar las dos próximas semanas con su cordura intacta. — ¿Podemos tener compañía aquí?—Preguntó de repente. — ¿Qué tipo de compañía?—La miró de reojo. —Pensé que tal vez Faith, Serena, Julie y Angelina podían venir a cenar o comer, o sólo de visita. Necesitaba compañía. Se volvería loca en esa gran casa sola, o lo que es Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V No tengo el estado de ánimo suficiente para ser estudiada y analizada. Ya tengo peor, solos Connor y ella. Alternaba entre querer saltar sobre sus huesos o estar 163
  • 163. El Club de las Excomulgadas jodidamente asustada de que estuviera cerca de ella. Era agotador ser un caso perdido Tal vez Phillips tenía razón. Tal vez estaba al borde de una crisis nerviosa. Tal vez cuando toda esta mierda del acosador se resolviera, se tomaría unas largas vacaciones en algún lugar. Connor frunció el ceño. —No lo sé, Lyric. No me atrevo a involucrarlas más de lo que sea necesario. Sus maridos no estarán muy contentos con poner a sus mujeres en un potencial Lyric suspiró. —Sí, tienes razón. Algún monstruo va detrás de mí y soy una influencia tóxica. Son buenas chicas y odiaría contagiarlas. Connor se inclinó y colocó las manos en el mostrador enfrente de ella. Parecía... enfadado. — ¿Crees que son mejores que tú? ¿Crees que yo pienso que son mejores que tú? Ella le miró durante un largo momento —Sí, sí. Lo creo. No hace falta ser un genio para saber eso. —Tonterías. —Mira, has pensado eso no hace tanto tiempo. No estabas tan feliz de exponerme a tus amigos. —Estaba equivocado—dijo Connor tranquilamente. Eso la hizo callar. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V peligro. 164
  • 164. El Club de las Excomulgadas —Ellos te adoran. Fuiste genial con ellos. Yo fui un gilipollas. Hemos tratado con eso. Esas chicas significan mucho para mí. Sí, al principio estaba preocupado de que hubiera roces. No las quiero aquí, pero eso no tiene nada que ver contigo. No quiero que nadie salga lastimado. Lyric sonrió. — ¿Sabes qué, Connor Malone? Sus ojos se estrecharon con recelo. Ella se reclinó con una sonrisa de satisfacción y cruzó los brazos sobre el pecho. —Te gusto. No querías hacerlo. No querías que pasara. Pero te gusto. Él se inclinó, deslizó su mano detrás de su nuca y casi la arrastró sobre la mesa mientras sus labios se fundían con los de ella. El calor y la falta de aliento hicieron que se sintiera mareada. Amigo, si sabía besar. Ella apoyó las palmas sobre el mostrador y se inclinó más, hambrienta, tan hambrienta, de él. Su lengua trazó la línea de su boca y luego, la introdujo dentro. Ella le succionó la punta, deseando más. Ella le lamió, encontrando su lengua en un coqueto duelo que lo tenía chupando nuevamente. Ella le mordisqueó los labios, primero el de abajo y luego el de arriba. Oh, pero ella quería devorarle. Un silbido procedente de la cocina hizo que se apartara y miró donde el agua hervía sobre el borde de la olla. Pero antes de ir a rescatar a los macarrones, él pasó su pulgar sobre su labio inferior y sus ojos brillaron con una intensa necesidad. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué? 165
  • 165. El Club de las Excomulgadas Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Creo que eres una mujer muy observadora—Murmuró. 166
  • 166. El Club de las Excomulgadas Capítulo Quince Connor se paró en la entrada de la habitación que Lyric había reclamado como su estudio. Su guitarra y equipo de sonido había sido entregados e instalados, y ella se había aislado en su soledad durante toda la mañana. Tenía su guitarra acunada contra su pecho y rasgueaba una serie de acordes mientras su voz inolvidable hacía eco a través de la habitación y se deslizaba contra su piel como una seda. hecho cuando la vio en concierto. Sería difícil creer que era la misma mujer si no supiera con seguridad que lo era. Ella golpeó la mano contra las cuerdas, silenciando la guitarra, y haciendo un sonido de frustración. Luego volvió a empezar y cambió algunas las palabras. Si sólo supieras Si sólo pudieras ver Si sólo pudieras entrar Y ver mi corazón Se detuvo por un momento, levantó la mirada y entonces lo vio de pie en la puerta. Su mano cayó y se vio desconcertada por su presencia. —Es hermosa. ¿Es una canción nueva en la que estás trabajando? Ella dejó la guitarra a un lado y se frotó las manos en el pantalón. —Sí. Algo un poco diferente. Quiero un nuevo sonido para el siguiente álbum. Aún no he presentado las canciones en la discográfica, así que no estoy Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V No tenía nada que ver con el espectáculo ruidoso y estridente que había segura de que les vaya a gustar. 167
  • 167. El Club de las Excomulgadas Connor se sentó en la silla frente a Lyric. — ¿Y si no les gustan? Ella se encogió de hombros. —Puedo jugar con sus reglas y grabar la música que quieren o puedo seguir por mi cuenta, encontrar otro sello o comenzar uno propio. —Phillip parece bastante comprometido en tenerte. No lo veo diciéndote que no y no estoy seguro de que sepa el significado de esa palabra cuando se trata Ella le lanzó una mirada torva. Connor sonrió. —Oh, vamos. Admítelo. Nadie te dice que no muy a menudo y dudo que los escucharas si te lo dijeran. —Depende de si dijeran o no lo que quiero oír—dijo ella descaradamente. Él se rió entre dientes. Ella era malditamente linda cuando era atrevida. Y no es que lo fuera a admitir ni en un millón de años, pero le gustaba cuando usaba azul. Simplemente… le sentaba bien. —Connor, necesitas ver esto—dijo Kane desde la puerta. Él levantó la mirada. La expresión de Kane le decía que no era algo bueno. Se puso de pie y empezó a decirle a Lyric que se quedara allí, pero Kane apretó los labios y dijo: —Tráela. También necesitará verlo. Lyric le lanzó a Connor una mirada preocupada y se levantó para quedarse a su lado. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V de ti. 168
  • 168. El Club de las Excomulgadas Sin importar cómo se viera, Connor le tendió la mano. Ella deslizó su palma sobre la suya y él la tomó con fuerza. Luego la llevó hacia la puerta, siguiendo a Kane. Bajaron por la escalera hasta la sala donde uno de los otros hombres tenía la televisión en pausa. Kane asintió en su dirección y luego se quedó atrás, los brazos cruzados sobre el pecho. Era el noticiero local, pero tan pronto como la cara de Lyric apareció, Connor se estremeció. según testigos, la estrella nunca está lejos de meterse en problemas.” El periodista cambió a una imagen de la comisaría de policía y luego a Lyric saliendo de allí con Connor. Para empeorar las cosas, dos de los oficiales de policía que habían estado envueltos en la detención de Lyric fueron entrevistados. Aunque en realidad no dieron detalles, claramente se implicaba que había estado involucrada en otra situación indeseable más. Al lado de él, Lyric se tensó y se quedó mirando fríamente la televisión. Al final, el periodista terminó diciendo que su aparición en el rodeo tenía todas las entradas vendidas. Kane apagó la televisión y se volvió para enfrentar a Connor y Lyric. —Esto complica las cosas. No había mucho que pudiera decir. Kane tenía razón, pero no tenía deseos de explotar contra Lyric. Tenía tanta culpa como ella por el incidente. —No cambia nada—dijo Connor rotundamente.—Nuestro trabajo sigue siendo el mismo. Protegemos a Lyric, la mantenemos alejada de situaciones comprometedoras y nos aseguramos malditamente que nadie llegue a ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V “La cantante de pop Lyric Jones está en la ciudad para su aparición en el rodeo, y 169
  • 169. El Club de las Excomulgadas Kane miró fijamente a Lyric, sus ojos brillantes. —Necesito que me asegures que esto no volverá a pasar. La cabeza de Lyric se sacudió hacia arriba, y sus labios se fruncieron en una mueca. Connor se puso delante de ella y enfrentó a Kane. —La situación ya fue manejada. Fue un simple malentendido. Lyric es mi responsabilidad directa. La de ustedes es proporcionar la seguridad periférica. El labio de Kane se frunció pero no discutió. a poner un pie fuera de esta propiedad en los próximos diez días, necesito saberlo para hacer planes de acuerdo a eso. —Te conseguiremos uno antes de que termine el día—respondió Connor. —Tengo trabajo que hacer—dijo Lyric tensa. Ella se volvió y subió la escalera, y en la distancia, Connor escuchó el golpe de la puerta del estudio. Él volvió a mirar a Kane. —Dale algo de descanso. Dudo que seas así de duro con todos tus clientes. No es tan mala como parece. Todo es una fachada. Los ojos de Kane brillaron con diversión. —Hago lo que sea necesario para que el trabajo sea hecho. Si eso significa que sea un imbécil, entonces así será. Tu chica no me parece del tipo que se toma las cosas en serio si la mimas. —Ella no es…—Infiernos. Dejó escapar el aliento.—De acuerdo. No creo que necesite que la mimen. Yo mismo he tenido unas pocas peleas con ella. Pero realmente se está tomando todo esto con seriedad. No puedo decidirme sobre ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Necesito un horario de sus apariciones. Cualquier cita. Básicamente si va En un momento parece tan… 170
  • 170. El Club de las Excomulgadas — ¿Cuerda?—Interpuso Kane. —Sí, y al siguiente parece completamente… — ¿Loca? Connor se rió. —Está bien, sí, tal vez. Pero creo que para ella es un mecanismo de defensa. Su forma beligerante parece estar en directa proporción con cuán vulnerable se siente. Mientras mayor sea la desventaja, más bocazas se vuelve. palabras. — ¿Qué demonios se supone que significa eso? Kane parpadeó y estudió a Connor por un largo rato. —Creo que sabes lo que significa. Sólo hazme un favor. Si empiezas a dormir con ella, avísame para hacer los ajustes necesarios. —Puedo hacer perfectamente mi trabajo—Dijo Connor con frialdad. Kane se encogió de hombros. —Mira, hombre, me importa una mierda lo que hagas. Pero ten claro esto. Un hombre nunca ve acercarse al enemigo cuando su pene está ocupado, si sabes lo que quiero decir. El celular de Connor sonó, y le dio a Kane una última mirada antes de alejarse y poner el teléfono en su oído. —Habla Malone. — ¿Qué infiernos está pasando ahí? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Parece que ya la tienes totalmente calada—Dijo Kane arrastrando las 171
  • 171. El Club de las Excomulgadas La voz de Phillip Armstrong retumbó a través de la línea, y Connor suspiró. Justo lo que necesitaba ahora mismo. —Todo está bajo control. —Y una mierda. Recibí un informe sobre que Lyric está en las noticias locales porque fue arrestada. ¿Te importa decirme por qué diablos? Se suponía que estarías con ella a cada momento. ¿Cómo puedes protegerla si está saliendo para hacer travesuras estúpidas? Connor salió de la sala y fue al patio trasero. estúpida. — ¿Dónde estabas tú cuando ella estaba haciendo todo esto? No debería haber tenido que ir a la policía si hubieras estado haciendo tu trabajo. —Si no te gusta el modo en que estoy haciéndolo, entonces despídeme—dijo Connor sin rodeos.—Para empezar nunca lo quise. Lyric se escapó de mí. Me hice cargo de la situación. No volverá a suceder. Hemos llegado a un acuerdo. Ha prometido cooperar. Hubo un silencio elocuente. Entonces Phillip dejó escapar otra maldición. —No, no quiero despedirte, maldita sea. Infiernos, nadie más tomaría el trabajo y definitivamente no con tan poco tiempo. Sigo entrevistando empresas para que se hagan cargo de toda su seguridad mientras está de gira. —Si no la trataras como una idiota sin cerebro, creo que verías que es mucho más complaciente—dijo Connor con los dientes apretados. —Mira, hijo, has conocido a Lyric durante una semana. Yo la conozco desde hace varios años. Sé cómo manejarla. Sólo haz tu trabajo. Siéntate encima de ella hasta que encuentre un remplazo y luego te puedes lavar las manos sobre ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —No fue arrestada. Acudió a la policía buscando seguridad. Ella no es 172
  • 172. El Club de las Excomulgadas La comunicación se cortó y Connor volvió a guardar el teléfono en su bolsillo. Lavarse las manos de ella. Phillip la hacía sonar como el trabajo más indeseable del planeta. Tenía un poco de razón al tener esa actitud tan cínica sobre la vida si este era el tipo de personas a las que les confiaba su futuro. Eso lo molestó e hizo que viera todo rojo por la falta de respeto que inspiraba a la gente para la cual ganaba un montón de dinero. Quería decirles a todos que se fueran a la mierda. Quería… Infiernos, no sabía lo que quería. Sólo sabía que odiaba el dolor fugaz en los ojos de Lyric, un dolor que ella no creía que otros pudieran ver y que insoportable había una mujer vulnerable que lo intrigaba. Se moría por saber qué lo motivaba. Y sí, también se estaba muriendo por follarla. Lo molestaba que fuera tan evidente como si llevara un letrero de neón cuando se trataba de ella, porque Kane había sido rápido al notar su atracción. De muchas maneras, no tenía sentido. Lyric era el tipo de mujer del que se mantenía alejado como el infierno. Las chicas de alto mantenimiento no eran de su gusto. Y Lyric definitivamente calificaba como tal. Ella era como un caro coche exótico. Podías conducirlo en una prueba, pero nunca firmabas el contrato. Y malditamente seguro que no podías permitirte el seguro. Connor se volvió cuando oyó abrirse la puerta del patio. Kane asomó la cabeza afuera. —Connor, el cocinero está en la entrada. Uno de mis hombres lo está revisando ahora. Si él es legítimo, se le dejará pasar. Pensé que querrías saberlo para reunirte con él. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V trataba de cubrir como el infierno. Detrás de la fachada descarada, osada, e —Gracias. Subiré a buscar a Lyric. 173
  • 173. El Club de las Excomulgadas Connor caminó de vuelta a la casa y subió la escalera hasta su estudio. Se detuvo cuando vio el letrero metálico de No Molestar colgado en el pomo de la puerta. Suspiró. Ella había dejado claro que cuando estaba colgado el letrero, no tenía que ser molestada por ninguna razón. No creía ni por un minuto que estuviera profundamente envuelta en su música. Por mucho que la beligerante Lyric se hubiera metido bajo su piel, prefería eso a una resignación tranquila. Estaría maldito si dejaba que cualquiera la desanimara. Ella era demasiado vibrante. Demasiado viva. Era como sostener un Y ella no confiaba en nadie, incluido Connor. Puso una palma sobre la puerta y descansó su frente sobre la madera mientras escuchaba los débiles sonidos de su guitarra flotando en el aire. Recordó las palabras que había cantado tan suavemente hacia un rato. Si sólo supieras Si sólo pudieras ver Si sólo pudieras entrar Y ver mi corazón —Tú vas a confiar en mí, Lyric Jones—murmuró.—Vas a ver que no soy como todos los demás en tu vida. Se volvió y bajó la escalera para conocer al cocinero de Lyric. El hombre tenía cupcakes que hacer. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V trozo de dinamita. Nunca sabías cuando haría explosión. 174
  • 174. El Club de las Excomulgadas Capítulo Dieciséis Lyric bajó su guitarra y flexionó su cuello, luego extendió los brazos sobre su cabeza para estirar sus músculos cansados y doloridos. Miró su reloj y vio que era tarde. Estaba hambrienta, pero no tenía deseos de bajar a comer. Lo que quería era una ducha caliente y una cómoda cama, en ese preciso orden. Salió del estudio y giró el letrero para que Connor supiera que ya no estaba Un largo baño en la hermosa bañera sería maravilloso, pero estaba demasiado impaciente y tensa para disfrutarlo. En cambio, optó por una ducha rápida, con cuidado de no mojar su pelo. Cuando terminó, se envolvió en una toalla y se soltó el pelo de la pinza que se había puesto para sostenerlo. Pasó otros cinco minutos quitándose el maquillaje que no se había quitado con la ducha y aplicándose una crema hidratante. Ansiosa por arrastrarse hasta la cama, caminó fuera del baño sólo para encontrar a Connor apoyado contra la pared de su habitación. Agarró la toalla aunque los bordes estaban bien metidos entre sus senos, cubriendo la mayor parte de ella desde su punto de vista. — ¿No crees que te has estado escondiendo aquí lo suficiente?—Preguntó Connor mientras se apartaba de la pared. Ella frunció el ceño. —Estaba ocupada. Tengo trabajo que hacer. Te lo dije. Los ojos de él se entrecerraron. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V trabajando. Se fue directo a su baño y abrió la ducha. 175
  • 175. El Club de las Excomulgadas —Dejaste que Kane te molestara. Kane y el noticiero. Te vi, Lyric. No te puedes esconder de mí. Su nariz se dilató y ella se alejó. —No lo entiendes, Connor. — ¿Qué no entiendo, Lyric? ¿Por qué no me lo explicas? Siguió dándole la espalda, sus brazos cruzados protectoramente contra su pecho. —Creo que habíamos establecido que tuve responsabilidad en ese fiasco. Ella curvó los labios con disgusto. —No, Connor. Dejé que me hirieras. Soy una experta en que todo me importe un comino, pero dejé que me afectaras. Por eso me fui del modo en que lo hice. No quería que vieras cuánto me heriste. Las manos de él se cerraron sobre sus hombros y con gentileza la volvió para que lo enfrentara. —Lo siento. Ella se apartó de su alcance y tuvo que atrapar la toalla para evitar que cayera. —No quiero que lo sientas. No quiero que hagas… nada. —No te creo—dijo él en voz baja. Su mirada voló a la de él y algo muy parecido al pánico se deslizó por su columna y se enredó en su cuello. Él tenía una mirada en sus ojos que no le Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Todo el asunto fue mi culpa. Fui una completa idiota. 176
  • 176. El Club de las Excomulgadas gustaba. La desataba como un nudo y le retiraba la piel, dejándola desnuda y vulnerable. Ella odiaba esa sensación. Abrió la boca pero no pudo por una vez en su vida pensar en qué decir. ¿Cómo lo sabía? ¿Cómo era posible que supiera que tenía los pensamientos más locos sobre él? Era completamente estúpida cuando se trataba de él y era incapaz de controlarlo. Él dio un paso adelante, cerrando el espacio que había puesto entre ellos. Ella retrocedió, chocando contra la cama en su apuro. La siguió, sin ceder ni —Creo que quieres que sea un montón de cosas—murmuró.—Creo que ahora mismo quieres que sea tu amante. Creo que quieres que te muestre lo diferente que soy de todos los demás en tu vida. Temes que sea distinto a todos los demás. Ella lo miró con una furia impotente, horrorizada por lo bien que podía mirar dentro de su alma. Alejó las lágrimas de rabia con un parpadeo justo mientras las manos de él tomaron su cara y bajó su boca a la suya. Fue como quedar atrapada en medio de una tormenta eléctrica. La consciencia destellaba y chisporroteaba, tan caliente que jadeó por la sensación. La besaba como si le perteneciera, como si fuera de él, como si fuera la única persona que la hubiera besado jamás. Su lengua exploraba su boca, sin dejar nada al azar. Su cuerpo no le pertenecía. Sus senos palpitaban, y muy profundo en su mismo centro, comenzó un dolor y se extendió por su entrepierna hasta que su clítoris palpitó y su vagina se tensó de anticipación. Todo por un beso. Sólo el toque de su boca, y el deseo barrió sobre ella como un maremoto. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V siquiera un centímetro. 177
  • 177. El Club de las Excomulgadas Adoraba sus manos. Cómo la tocaban y la sostenían. Lo posesivas que se sentían sobre su piel. Él no era tentativo y ella realmente adoraba eso. Este era un hombre que confiaba en su habilidad para hacerle el amor a una mujer. Cerró los ojos y tembló violentamente contra él. Estaba aterrorizada por su reacción y más caliente de lo que jamás había estado en su vida. —No voy a herirte, Lyric—murmuró contra sus labios.—No quiero que tengas miedo. Quiero que sepas lo que se siente teniendo a alguien que te ama. Ella se tensó y se echó hacia atrás lo suficiente para poner un dedo sobre sus —Por favor no digas esa palabra. Por favor, sólo no lo hagas. No lo arruines todo. Los ojos de él se nublaron con confusión. — ¿Qué palabra? —Amor. Nunca uses esa palabra. Él le dirigió una mirada penetrante y luego levantó una mano para alejarle el pelo de la cara. —No usaré ninguna palabra que no quieras. Sólo te lo mostraré. Le devolvió la mirada y supo que estaba esperando. Esperando que ella estuviera de acuerdo. Esperando su aceptación. Sería tan fácil alejarlo. Mucho más fácil que darle voz a las palabras que anhelaban ser liberadas. —Dime lo que quieres, Lyric. Dime las palabras. Su aliento escapó con un casi violento estremecimiento. —No quiero… no quiero estar sola esta noche. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V labios. 178
  • 178. El Club de las Excomulgadas Se acercó a ella otra vez, su boca rozando la suya en el más tierno de los besos. —Ese es un comienzo. Lentamente deslizó sus manos subiendo hasta donde los dedos de ella aferraban la toalla. Se detuvo por un momento y luego con mucho cuidado se los abrió antes de bajarle las manos a los costados. Ella se estremeció. Sus rodillas temblaron y su respiración se aceleró tanto que quedó peligrosamente mareada. Luego él bajó la cabeza y presionó un solo —No te haré daño, Lyric. Simplemente el modo en que decía su nombre, con tal dolorosa ternura, la deshizo. En sus labios, su nombre era algo diferente. No era simplemente su nombre. Era una caricia, algo muy preciado. Él levantó la cabeza y encontró su mirada y se vio a sí misma reflejada en sus ojos. — ¿Confías en mí? Negó con la cabeza en silencio, su reacción tan automática como respirar. Él sonrió cuando ella pensó que podía haberlo enfadado. —Creo que sí lo haces—murmuró.—Aunque no te lo admitas a ti misma. —Me siento segura contigo—le ofreció. Y era verdad. ¿Eso era lo mismo que confianza? Confianza era una palabra muy grande. —Creo que es un buen lugar para empezar. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V beso en su pecho, justo por encima de la toalla que le cubría los senos. 179
  • 179. El Club de las Excomulgadas Él buscó el extremo de la toalla que estaba sujeta alrededor de sus senos. Ella se tensó y estuvo muy cerca de levantar las manos para detenerlo, pero en el último momento, las volvió a bajar a sus costados. No le quitó simplemente la toalla. Mientras la miraba todo el rato, la desató hasta aflojarla y que apenas le cubriera la piel. Entonces con un tirón suave, cayó al suelo y quedó de pie desnuda y dolorosamente vulnerable ante su mirada. Ella bajó la vista y cerró los ojos, insegura sobre qué hacer después. El hacer el amor nunca vino con emociones tan perturbadoras. Ella llevaba el control. Dirigía la acción. Ella jugaba, provocaba. Todo era bajo sus reglas. Pero ahora se de su interior, amenazando con apoderarse de ella. — ¿Sabes lo que veo?—le preguntó él con una voz ronca y profunda que se deslizó sobre su piel como un consuelo profundo a su alma. Le levantó la barbilla hasta que se vio forzada a devolverle la mirada. La honestidad estaba reflejada en sus ojos. Una valoración tan franca con la que la había juzgado y la consideraba valiosa. ¿Qué importaba lo que él pensara? ¿Por qué estaba tan destrozada ante la idea de que de algún modo él la encontrara indeseable o poca cosa y se alejara? Retroceder es lo que ella hacía. — ¿Qué?—Preguntó con apenas un susurro, ahogada en la ferviente llama de sus ojos. —Veo una hermosa mujer que es suave en todos los lugares correctos. Que sería hermosa ahora o con seis tallas más grandes. Veo a una mujer que trata con mucha fuerza de esconderse del mundo y tal vez de sí misma. Pero no te puedes esconder de mí, Lyric. Te estoy conociendo. Quiero conocerte más. Ella inhaló bruscamente. Sus palabras la golpearon en las entrañas, quitando el aire de sus pulmones. Lo miró, desconcertada por su valoración. Turbada por la calidez de sus ojos y cómo su mirada acariciaba su cuerpo como si fuera la mujer Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V encontraba en una completa y total desventaja, y el pánico brotó desde lo profundo más hermosa que había visto jamás. 180
  • 180. El Club de las Excomulgadas Era una idea tonta. Ciertamente había mujeres más hermosas, pero en este momento, de pie frente a él, se sentía como si de algún modo estuviera por encima de las demás. Nadie le hablaba cuando tenía sexo con ella. Sólo era… sexo. Caliente, sudoroso y rápido. Terminar con eso; seguir adelante; no detenerse en las emociones. Pero con este hombre, tenía la sensación de que nunca sería sólo sexo, y esa idea la intranquilizaba. La asustaba. Hacer el amor era para alguna gente que estaba enamorada una íntima expresión de ese amor. No era para personas como — ¿Nada que decir a eso? Ella volvió a negar con la cabeza. Él se rió. —Nunca te he visto sin nada que decir. Me gusta. Antes de que pudiera responder, él se presionó más cerca, le ahuecó los hombros con sus fuertes manos y se inclinó para besarla. Adoraba sus besos. La descifraban. Sus senos presionaban contra su pecho. Su cuerpo curvado alrededor del de ella, ruborizado, tan cálido y sólido. Una sensación intranquila, cosquilleó, picando sobre su piel. Quería sentir su piel contra la suya. No quería barreras entre sus cuerpos. Antes de darse cuenta de lo que había hecho, levantó las manos y las empujó debajo de su camiseta hasta que se deslizaron sobre su tenso vientre. Él inmediatamente se congeló. Su lengua quedó quieta sobre la de ella y pudo sentirle soltando su aliento sobre su rostro. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V ella, para quien el amor era algo feo y gris. 181
  • 181. El Club de las Excomulgadas Pensando que se había precipitado, inmediatamente retrocedió y dejó los puños a los costados. No estaba acostumbrada a soportar la seducción. Usualmente ella era la agresora. Jugar según las reglas de alguien más era algo extraño. Connor se alejó sólo un paso y luego alcanzó el borde de su camiseta. Dándole un impaciente tirón, la pasó sobre su cabeza y la tiró al suelo. Luego volvió a dar un paso hacia ella y le rodeó las muñecas con sus dedos. Le levantó las manos y las puso contra su pecho, sosteniéndolas ahí contra la sólida pared de sus músculos. Atrajo una mano a su boca y le besó la punta de cada dedo antes de finalmente chupar su meñique dentro de su boca. Caliente y húmeda. Envió un estremecimiento que bajó por su columna. —Quítame el pantalón, Lyric. Quiero que me toques. No creo ser capaz de obtener suficiente de ti. Ella se lamió los labios mientras él le bajaba las manos hasta su cintura. Temblaba tanto que buscó torpemente el botón de su bragueta. El sonido de la cremallera fue fuerte. Rompió a través del pesado silencio y la hizo estremecerse mientras la bajaba hasta el final. Lentamente le arrastró el vaquero sobre las caderas y lo bajó por sus piernas hasta que quedó alrededor de sus tobillos. Él dio un paso para liberarse y quedó de pie delante de ella, la caliente pregunta al fin respondida. Ella se rió suavemente y levantó la mirada hasta Connor, una sonrisa curvando sus labios. Él arqueó una ceja. — ¿Qué es tan divertido? Tengo que decirte que reírte cuando tienes a un Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Adoro que me toques. hombre en ropa interior nunca es algo bueno. 182
  • 182. El Club de las Excomulgadas —Yo tenía razón—bromeó. — ¿Sobre? —Eres un hombre de bóxers. Él sonrió con suficiencia y la maldad iluminó sus ojos. —Así que has estado pensando en mí. Maldita sea. —Uh-huh. Admítelo, Lyric. Has estado pensando en mí exactamente como yo he estado pensando en ti. Ella enganchó los dedos en la pretina elástica de sus calzoncillos y lo acercó de un tirón. —Tal vez. —Tuve una erección por tu culpa en el mismo minuto que nos conocimos. Tú y esa boca atrevida me han puesto tan duro, y estaba desesperado porque no lo supieras. Una esquina de la boca de ella se elevó y se estiró para acariciar gentilmente el muy notable bulto entre sus piernas. Su pene se tensó contra la tela de algodón, una dura cresta atrapada contra su cuerpo. ¿Qué esperaba? ¿Quería que ella tomara la iniciativa? Pareció cederle el control cuando le pidió que lo desvistiera. Entonces frunció el ceño. O tal vez esperaba guiarla a través de todo. ¿Él estaba controlando o era ella? Él le puso un dedo bajo la barbilla y se la levantó hasta que una vez más su mirada caliente se clavó en la de ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Puede que me lo haya preguntado. Pero eso fue todo. 183
  • 183. El Club de las Excomulgadas — ¿Por qué el ceño? — ¿Quién está al mando?—Espetó.—No estoy segura… no estoy segura de lo que quieres que haga. — ¿Importa?—Preguntó perezosamente.— ¿Por qué alguien tiene que controlarlo todo? ¿Por qué no podemos simplemente disfrutar el uno del otro por un rato? Dime lo que te gusta, lo que te hace sentir bien. Yo te diré lo que me gusta. Ella sonrió y envió a su mano a buscar dentro de su ropa interior hasta que sus dedos se envolvieron alrededor de su rígida erección. Él contuvo la respiración — ¿Eso se siente bien?—preguntó ella con inocencia. —Se sentirá un infierno mejor cuando envuelvas tu boca alrededor de eso— arrastró las palabras. Cuando ella se habría puesto de rodillas, la tomó de los codos y la levantó contra él. —No espero que me atiendas antes de haberte hecho sentir bien, cariño. Entonces su boca se cerró sobre la de ella, tan caliente y malvada. Ella se derritió, se dejó caer débil contra él mientras la levantaba y la llevaba hasta el borde de la cama. Ella envolvió sus piernas alrededor de su cintura y lo bajó junto con ella cuando la dejó sobre el colchón. —Eres como un banquete y no tengo idea de por dónde empezar—dijo él en voz baja.—Tanto para saborear. No quiero perderme ni un solo sabor de tu dulzura. —Eres letal—dijo sin poder evitarlo.— ¿Cómo es posible que te pueda Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V y se quedó completamente quieto. resistir cuando dices palabras tan bonitas? 184
  • 184. El Club de las Excomulgadas Él sonrió. —Creo que el punto es que no puedas resistirme. Su boca rozó su hombro y se detuvo para mordisquear un camino en la columna de su cuello. Luego volvió de nuevo al hombro y hundió sus dientes en su carne. —Mmm. — ¿Te gusta eso?—dijo con voz gruesa contra su piel. Él se rió y luego lamió el punto donde la había mordido. Mientras vagaba bajando por su cuerpo con su deliciosa boca, ella se preguntaba si tendría una marca donde la había mordido. La parte completamente irracional de ella lo esperaba. Quería un recordatorio tangible de su posesión. Él arrastró su boca abierta hasta su cintura, besando y lamiendo a intervalos hasta que dejó un sendero húmedo desde sus senos hasta su ombligo. A pesar de sus afirmaciones de que ella era hermosa sin importar su talla, se tensó cuando su lengua pasó sobre la suave piel de su vientre. No estaba gorda pero tampoco tenía su vientre tenso y delgado en el que podría rebotar una moneda. Además había ganado y perdido peso tantas veces que se hundía en algunas áreas. —Relájate—murmuró mientras su lengua se sumergía en su ombligo. Luego besó cada centímetro de su abdomen y luego bajó su boca hasta su pelvis. Luego de presionar un suave beso en la piel justo encima de la unión de sus piernas, levantó la cabeza y deslizó un dedo sobre sus pliegues desnudos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Mmm-hmm. —Me gusta esto—murmuró él. 185
  • 185. El Club de las Excomulgadas Ella no levantó la cabeza porque, realmente, nunca había tenido a un hombre haciendo un análisis de su coño mientras ella yacía bajo de él. — ¿Qué te gusta? Él acarició los labios de su vagina y luego pasó un dedo sobre el pequeño triángulo de vello justo encima de la capucha que refugiaba su clítoris. —Tu depilación. He oído a las mujeres hablar de ello, pero nunca había visto una exactamente. Tú sabes, en persona. — ¿Nunca? Él se encogió de hombros. —Las mujeres con las que he estado no se acicalan aquí abajo. Ella se rió. —Me haces parecer como un caniche. Sus dedos volvieron a sus pliegues. Parecía estar fascinado con la suavidad porque seguía acariciándola una y otra vez hasta que estuvo lista para moverse nerviosamente en la cama. ¿No se daba cuenta de que la estaba volviendo loca? — ¿Te gusta?—preguntó. —Sí, me gusta. Me hace sentir… sexy. Ante eso él sonrió y la miró con aprobación en sus ojos. —Entonces me alegro. Necesitas estar tan convencida como yo de lo hermosa que eres. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ante eso sí levantó la cabeza y arqueó una ceja en su dirección. 186
  • 186. El Club de las Excomulgadas Bajó la cabeza y hociqueó suavemente entre sus pliegues. La punta de su lengua rozó de manera muy ligera sobre su clítoris y ella se estremeció incontrolablemente. —Sabes tan dulce como pareces—murmuró. —Sabes exactamente cómo llegar a mí—susurró ella.—Las palabras son mi vida. Cómo fluyen. Su significado. Cómo darles la vuelta, girarlas y hacerlas más hermosas. Cuando me hablas así, las escucho como si fueran una canción. —No querrás que yo cante—dijo él con diversión. sobre su cuerpo. Quería que la cubriera como una manta de modo que no hubiera un centímetro de su piel sin tocar. Él se elevó sobre ella y ella se aferró a sus hombros, deleitándose en su dura fuerza. —No tienes que cantar. Lo escucho en tus palabras. Nunca nadie me ha dicho cosas tan hermosas. —Entonces estás pasando el tiempo con las personas equivocadas. Y entonces él volvió a empezar. Trazando un abrasador sendero sobre su cuerpo, sólo que esta vez se detuvo en sus senos, derrochando atención a cada uno de ellos. Transformó sus pezones en rígidos picos y luego los chupó entre sus dientes, uno cada vez, alternando hasta que la tuvo haciendo incomprensibles sonidos de placer. Sus movimientos eran como las notas más hermosas. El tono perfecto. En sintonía con el cuerpo de ella, y con su alma. La acariciaba igual a como un pianista podría haber acariciado las teclas para una canción que hubiera compuesto sólo para ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella lo empujó hacia arriba con sus rodillas y luego lo alcanzó, queriéndolo 187
  • 187. El Club de las Excomulgadas Ella escuchaba las notas, la belleza cruda y exquisita, mientras reverberaban sobre su piel. Ya ni siquiera sabía lo que necesitaba. Lo necesitaba a él. Sólo a él. Era un pensamiento estúpido pero era todo lo que se hizo eco en su mente. —Por favor, Connor. Te necesito. Como si se diera cuenta de lo que le había costado admitir eso, la miró con ternura mientras sus manos separaron sus muslos. Puso una rodilla entre ellos y luego se estiró sobre su cuerpo para alcanzar un condón que ella no había visto Él hizo un leve gruñido mientras desenrollaba el látex sobre su pene. —Dios, estoy tan cerca de correrme y ni siquiera he conseguido estar dentro de ti. Ella se movió inquieta, esperando que entendiera el mensaje que ya no quería esperar más. Su piel se sentía demasiado tensa. El placer se hinchaba en su centro hasta que ella se removió. Estaba ardiendo. Él deslizó sus dedos más allá dentro de su calor y ella gimió. Su pulgar circulaba suavemente sobre su clítoris al mismo tiempo que encajaba otro dedo y ahondaba dentro de su apretado pasaje. —No estás lista todavía, nena—le murmuró. Los ojos de ella se abrieron. —Por favor, Connor. —Todavía no. No quiero hacerte daño. Ella suspiró pero cerró los ojos cuando él bajó su boca a sus senos mientras Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V descansando junto a su almohada. sus dedos seguían su lenta exploración de sus rincones más íntimos. 188
  • 188. El Club de las Excomulgadas Él acariciaba dentro y fuera en una perfecta demostración de lo que su pene acariciaría en su interior hasta el mismo centro de ella. Se arqueó ante su toque como un gato buscando caricias. Un sonido bajo de satisfacción salió de su garganta y ella lo buscó ciegamente mientras él continuaba su erótico asalto a sus sentidos. Los dedos de ella se curvaron en su pelo, pasando por sus mechones rizados y cortos mientras lo sostenía contra sus senos. Distraídamente acarició hasta su nuca y siguió por los músculos como gruesas cuerdas de su cuello y hombros. Era un espécimen perfecto de hombre. Alto, delgado y apretado. Bien infiernos estaba atraído por ella, decididamente no era la chica de rostro fresco del tipo de clase media americana. Esa era el tipo de mujer con la que podía ver a Connor. Sr. Siempre Hago Lo Correcto con la Srta. Dulce Pastel De Manzana. —Me abandonaste—murmuró Connor. Ella parpadeó y volvió a enfocarse bruscamente. La estaba mirando, su mirada la buscaba. — ¿Estoy haciendo algo mal? Se suavizó ante su tono. Su deseo de complacerla no podía ser más evidente. Que se jodiera la Srta. Pastel De Manzana. De cualquier modo, Lyric odiaba el pastel de manzana. Este hombre era de ella por lo menos por la siguiente media hora, y francamente, patearía algunos culos de Miss América si se pusiera a la distancia de un escupitajo de Connor. Envolvió sus brazos alrededor del cuello de él y lo tiró hacia abajo para un beso largo y de los que dejan sin aliento. —Estás haciendo todo perfecto. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V definido. Todo un Sr. Americano. Lo cual la llevaba a la pregunta de por qué 189
  • 189. El Club de las Excomulgadas Capítulo Diecisiete Connor rodó sobre Lyric hasta que se acomodó entre sus muslos, sosteniendo su cuerpo con sus manos a cada lado de su cabeza. Estaba lista para él. Como satén suave y resbaladizo por su propio deseo. En sus ojos brillaba una dulzura que desmentía su duro borde. Debía tener algo para decir a la suave y dispuesta mujer que estaba debajo de uno, que te miraba como si tuvieras la respuesta a todos los problemas del Lyric sin la dureza era suave de verdad. Lo hacía preguntarse si alguien alguna vez había visto a la mujer debajo de todas las capas que ella había construido tan cuidadosamente. ¿Alguna vez alguien se había tomado la molestia? Queriendo probarla de nuevo, unió su boca a la suya y lamió la costura de sus labios mientras se posicionaba a sí mismo en su entrada. —Dime que estás lista ahora, Lyric—dijo tenso. —Porque no puedo esperar más. Su cuerpo le pedía que la tomara. Que la marcara y la poseyera de cada manera primitiva en la que un hombre poseería a una mujer. —Tómame—murmuró. El hecho de que sus palabras fueran el eco perfecto de sus pensamientos hizo que su pecho se tensara. El deseo corría a través de sus venas y se quedó quieto por un momento antes de que la urgencia de incrustarse en ella tan profundamente como pudiera se hiciera cargo. Se inclinó suavemente, mojando la cabeza de su polla en su carne sedosa. El Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V mundo. sudor corría por su frente mientras luchaba por mantener el control. 190
  • 190. El Club de las Excomulgadas —Connor. Su nombre se le escapó como un ruego susurrado y sus ojos brillaron con pasión. Lo miró a través de sus párpados entrecerrados, con sus vibrantes ojos azules pareciendo drogados y desenfocados. Se acercó hacia adelante, empujándose más dentro de ella. Dios, estaba apretada. Sus uñas recorrieron su espalda y descansaron en su trasero. Ella se arqueó y tiró al mismo tiempo, tratando de forzarlo a entrar más profundamente. Era todo lo que podía hacer para aguantar mientras su dulce calor envolvía su dolorosa erección. Tenía las pelotas pesadas y duras por ir más profundamente. Su jadeo entrecortado lo sorprendió desde su inquebrantable meta de enterrarse a sí mismo más profundamente de lo que alguna vez se había enterrado en una mujer. — ¿Te he hecho daño?—Preguntó con urgencia mientras empezaba a retirarse. —No. ¡No!—Tiró de él, casi luchando para atraerlo de nuevo, arqueando sus caderas para sostenerlo. Él sonrió y se inclinó para fundir sus labios con los suyos. —Bueno, está bien, entonces—entró de nuevo en ella y cerró sus ojos mientras un intenso y alucinante placer lo recorría a través de su ingle. Sus bolas se endurecían mientras rebotaban contra su culo. Su cuerpo no le pertenecía. No tenía el control. Y ella lo impulsaba. Tomando todo lo que él tenía para dar. Demandando más. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Con un gruñido él cedió y empujó con fuerza. 191
  • 191. El Club de las Excomulgadas Sus pelotas ardían a fuego lento, aferrándose a la base de su polla con un agarre mortal. Se construía rápidamente, creciendo como una ola inevitable. La miró, queriendo que llegara con él. No se correría hasta que ella encontrara su propia satisfacción. —Dime que necesitas—susurró él. Ella acarició con una mano su mejilla, un simple toque que sintió en el alma. Pero no estaba tan cerca como él lo estaba y lo sabía. Hizo una pausa que casi lo mató. Tuvo que apretar los dientes y respirar furiosamente a través de la nariz para prevenir la llegada de su orgasmo. Alcanzó su mano y suavemente la guió hacia abajo. —Tócate a ti misma. Muéstrame como te gusta. Él levantó su cuerpo ligeramente para que ella pudiera colocar su mano entre ellos. Al principio ella dudó, su expresión era vacilante y tímida, pero luego deslizó sus dedos a través de sus húmedos pliegues, con sus nudillos rozando el pelo de su ingle. Su gemido agitado lo urgió a salir de ella y luego volver a entrar, de manera prolongada y húmeda. Para su sorpresa sus dedos vagaron hacia abajo y rodearon la base de su verga que todavía se mantenía fuera de su cuerpo. Acarició su longitud mientras salía de ella. Sus dedos danzaban a través del látex, y él maldijo al condón que estaba entre su caricia y su carne. Nunca se había acostado con una mujer sin usarlo, incluso cuando mantenía una relación con alguna, porque la precaución estaba firmemente arraigada. Pero ahora vendería su alma por ser capaz de estar a pelo con ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —A ti, sólo a ti. 192
  • 192. El Club de las Excomulgadas Finalmente tuvo que tomarla de la muñeca y regresar sus dedos a su propio placer porque estaba a un nanosegundo de explotar en su mano. En este punto probablemente reventaría el condón por completo. —Tu primero—dijo con voz áspera.—Quiero ver cómo te corres a mí alrededor. Quiero sentirlo. Su declaración pareció excitarla porque se agitó a su alrededor. Sus tejidos ondulaban contra su polla y se sintió tan cómodo que deseó nunca salir de ella. Aparentemente envalentonada por sus palabras, empezó a acariciarse a sí Queriéndola tener más cerca, estar más profundo dentro de ella, se inclinó para ahuecar su trasero y se maravilló como llenaba sus manos con esa carne tan deliciosa y regordeta. La apretó y la moldeó en sus palmas y luego la penetró con más fuerza, disfrutando de los sonidos que murmuraba a través de sus labios. Sus dedos se movieron más rápido y sus piernas rodearon su cintura. Se tensaron y ondularon. Ellos jadearon. Su corazón se aceleró. Rápido, y más rápido y las chispas comenzaron a brillar. Su liberación fue como una mecha de rápida combustión, chisporroteando a través de sus pelotas y llegando a su verga. Maldijo entrecortadamente, porque Dios, no podría durar mucho más. Ella se puso rígida debajo de él y se arqueó hasta que su espalda se alejó de la cama. La penetró con más fuerza, determinado a que fuera bueno para ella. Lo mejor que le hubiera pasado. Su boca encontró su cuello, y succionó el punto sensible debajo de su oreja mientras el grito de ella hendía el aire. Él fue sumergido instantáneamente en fuego líquido. Envolviéndolo, cubriendo su polla en la más dulce de las mieles. Levantó su cabeza y la miró a los ojos. Directo al fondo de su alma. Sus Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V misma en estrechos círculos, el dorso de sus dedos acariciando su carne sensible. caderas se sacudieron hacia delante como si no tuviera el control de la bestia que 193
  • 193. El Club de las Excomulgadas estaba en su interior. Fue sorprendente. De manera tan primitiva que entendió porque algunos hombres no eran considerados más que ligeramente superiores a los hombres de las cavernas porque en ese momento, su único pensamiento era arrastrar a Lyric por el pelo hasta su cueva y mantenerla debajo de él hasta que dejara de tener fuerzas para hacerle el amor. Ella dejó caer su mano, su cuerpo todavía temblaba con las secuelas de su orgasmo. Cuando ella tomó su cara, él se volvió para chupar sus dedos y saborear su dulce crema. Sus palabras tuvieron el mismo efecto en él que habían tenido en ella. Un violento estremecimiento lo sobrecogió y sus bolas explotaron y su liberación corrió a través de su polla y explotó con una fuerza que lo hizo jadear. Dolor. Placer. Se mezclaron juntos en una perversa miríada de sensaciones que no quería que acabasen nunca. Sus caderas todavía se sacudían espasmódicamente hacia adelante cuando finalmente cubrió el cuerpo de ella con el suyo. Cerró sus ojos y descansó su frente en la de ella por un largo momento mientras su polla temblaba y se estremecía profundamente dentro de ella. Sabía que no podía quedarse mucho y esperar que el condón funcionara, pero era reticente a salir de su acogedor calor. Sus respiraciones eran cálidas y pesadas, colisionando una con la otra como si quisieran capturar el aliento del otro. Cuando finalmente sintió que su cabeza dejaba de dar vueltas, la besó y con un gruñido renuente, se alejó y rodó sobre sí mismo para quitarse el condón. Cuando regresó con ella, sus ojos estaban vidriosos en ¿shock? Parecía perpleja y algo desconcertada. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Ahora tú—murmuró ella. 194
  • 194. El Club de las Excomulgadas Su vulnerabilidad brillaba como un faro en la oscuridad, eso irritó a cada uno de sus instintos protectores. Lo odiaría si supiera que él podía verla en ese momento. Las barreras regresarían a su lugar y el borde duro volvería. Se acostó en la cama y la empujó hacia sus brazos, pero ya estaba rígida y la tensión irradiaba de ella en grandes cantidades. En un esfuerzo por acabar con algo de su incomodidad, le dio un ligero beso en el hombro pero sin decir una palabra, sabiendo que si lo hacía, acabaría por completo con la calma que quedaba. En lugar de eso, se quedó acostado ahí y se concentró en el problema en su cabeza. Sabía que había sido estúpido el acostarse con ella pero al mismo tiempo apoderado de todo su organismo, insidiosa e implacable. No tenía la fuerza, o el deseo, de negar la intensa química que existía entre ellos. Incluso cuando había pensado lo peor de ella, su cuerpo estaba dolorosamente consciente de cada parte de Lyric. Pero ahora tenía que admitir lo que había hecho podría y probablemente debería causarles problemas. Había sido despectivo con sus guardaespaldas porque no hacían su trabajo porque no podían apartar las manos de ella, y él no había sido mejor que ellos. Estaba aquí para protegerla, en esencia para ser el mismo guardaespaldas, y no podía mantener sus manos fuera de ella como no podía dejar de respirar Esto planteaba un problema, uno en el cual estaba perdido y no sabía cómo resolverlo. Lyric no se había relajado, y ahora se agitaba y se apartaba de él. Había sentido su alejamiento mucho antes que ella lo hubiera hecho algo físico. Y esto lo cabreaba porque no había una maldita cosa que él pudiera hacer al respecto. Sin embargo, su lado perverso surgió a la superficie y la retuvo de un brazo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V aceptaba lo inevitable de ello. Ella era como una droga lenta que se había 195
  • 195. El Club de las Excomulgadas — ¿A dónde vas? —Al baño—murmuró mientras se alejaba. Se levantó de la cama y atravesó rápidamente la habitación, usando sus brazos para ocultar su desnudez de él. Él quería gruñirle que no había ninguna maldita cosa que ella pudiera ocultarle. Había visto y probado cada centímetro de ella. La había tocado y acariciado hasta que había respondido salvajemente. Suspiró mientras ella desaparecía, y no se sorprendió del todo cuando no regresó. Miró al techo y se preguntó cuánto más se alejaría de él ahora que había derribado Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V sus defensas. 196
  • 196. El Club de las Excomulgadas Capítulo Dieciocho Era una señal segura de lo desesperada que estaba por no estar: A) sola o B) uno-a-uno con Connor, ya que se encontró a sí misma viendo televisión con unos hombres que ni siquiera le gustaban. Vale, eso no era enteramente correcto o justo. A ella no le caía bien Kane, el petulante, demasiado seguro de sí mismo, jefe de su equipo de seguridad. Los otros hombres probablemente estaban bien, pero los encontró culpables por asociación, Y de todas maneras allí estaba ella viendo programas nocturnos, tratando de reunir el coraje suficiente para subir las escaleras y enfrentar su habitación vacía y el silencio que se abría como un abismo. Podía sentir las miradas que los tipos de seguridad le brindaban. Solamente uno la saludó cuando bajó una hora antes, pero como no había respondido, lo tomaron como una señal y dejaron de hablarle desde entonces. Para su fastidio, Kane entró en la sala de estar y no se sintió inclinado a ignorar su presencia como sus hombres lo habían hecho. Se quedó a unos pasos de ella mirándola abiertamente. — ¿Hay algo que podamos hacer, señorita Jones? —Como si te importara—murmuró ella. —Enfurruñarte no te sienta bien. Ella curvó su labio en una mueca. —No estoy enfadada. Sólo quiero que me dejen sola. Él levantó una ceja. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V así que el resultado final era que todos ellos eran gilipollas. 197
  • 197. El Club de las Excomulgadas — ¿Y por eso está aquí en la habitación con mis hombres? — ¿Tienes algún problema con eso?—preguntó beligerante. La estudió por un momento. —Si le creo a Connor cuando dice que sólo te pones más beligerante cuando te sientes amenazada o insegura, entonces tengo que decir que te sientes muy insegura en este momento. Ella enseñó los dientes. Hubo un atisbo de sonrisa. Podía jurar que sus labios se curvaron, pero cuando miró con más atención, sólo pudo ver que la miraba con sus fríos ojos azules como si ella lo estuviera aburriendo. —Si no tiene ninguna petición, entonces vamos a hacer el cambio de turno. Es hora para la siguiente guardia. —Lo que sea. —No van a entrar. — ¿Y? ¿Cuál es tu punto? —Mi punto es, que en treinta segundos vas a estar sola aquí abajo. Ella se sonrojó y curvó sus dedos formando un puño para que no pudiera ver sus manos temblar. ¿Cómo lo sabía? ¿Cómo podría saberlo? Sin una palabra, se levantó del sofá y corrió hacia las escaleras. La oscuridad la esperaba y estaba malditamente segura de que había encendido cada luz entre lo alto de las escaleras y su habitación. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Jódete. 198
  • 198. El Club de las Excomulgadas Estaba al mismo tiempo aliviada y decepcionada de que Connor evidentemente se había ido a su habitación. La puerta entre su habitación y la de él estaba cerrada. Y silenciosa. Ninguna luz se veía por debajo de su puerta. ¿Qué era peor? ¿Estar uno a uno y vulnerable con él, o estar sola? Se forzó a sí misma a no coger el teléfono y llamar a la tropa. En ese momento no era quisquillosa. Podría llenar su habitación, diablos, podría llenar cada habitación de esta maldita casa con gente que estaría feliz sólo por hacerle compañía y parlotear de todo y de nada. podría hacerla más feliz. Algunos recuerdos simplemente te perseguían sin importar que tan rápido o que tan lejos corrieras. Ella no negaba sus circunstancias. Sabía lo jodida que estaba y no se iba a inventar excusas a sí misma. El instinto de conservación era algo poderoso, y sabía que lo que había hecho la ayudaba a conservar la poca lucidez que le quedaba. Estar sola la atemorizaba. No podía ni siquiera pensar acerca de ello sin sentir que la oscuridad sofocante se cernía sobre ella. Hacía volver la sensación de la más absoluta soledad. Culpa. Desesperación. El hecho de hubiera estado al margen y viera a su madre morir y no pudiera pronunciar ni una palabra. Demasiado asustada para llorar. Para decir basta. Para buscar ayuda. Para gritar por ayuda. Sabía que cualquier movimiento, cualquier sonido, la podrían de regreso en el foco de atención del lunático. Y había sufrido sus atenciones por demasiado tiempo. Cerró sus ojos y sintió el familiar escozor de las lágrimas. La cabeza le dolía por contenerse tanto tiempo, por la lucha constante por mantener sus defensas cuidadosamente construidas, que ahora se desintegraban. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V A Connor le daría un ataque, y Kane estaría más que cabreado. Y nada 199
  • 199. El Club de las Excomulgadas —Ay, mamá, estoy hecha un lío—murmuró. No había hablado con su madre en mucho tiempo. Había días que todavía luchaba contra su rabia, y con ella, con la horrible sensación de culpabilidad por estar enfadada con la madre que adoraba. Estaba de pie en el centro de su habitación, rodeada por... nada. Silencio. Quietud. —Estoy tan cansada de esto—murmuró. El pánico subió a su garganta ante la idea de estar sola. En la casa. En la que tan jodidamente bueno pudiera ser Kane, no podía mantenerla a salvo de sus pesadillas. No la podía mantener a salvo de sus recuerdos. Connor. Miró la puerta que los comunicaba y se sintió repentinamente llena con un poderoso sentimiento de anhelo que le formaba un nudo en la garganta. Por unos largos y maravillosos momentos había sentido una paz exquisita entre sus brazos. La hacía olvidar todo lo malo que alguna vez le hubiera pasado. Y ella había corrido como un conejillo asustado. Debía de pensar que estaba tan loca como una cabra o que era una perra de primera clase. Quizás ambas. Dio un paso vacilante hacia su puerta y luego otro hasta que estuvo a unos pocos centímetros de ella. Posó su mano sobre la madera y contuvo el aliento, escuchando cualquier sonido que viniera del otro lado. Le tomó varios minutos reunir el coraje que necesitaba para girar el pomo. Estaba en parte asustada de que estuviera cerrada. Otra parte de ella esperaba que así fuera. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V habitación. Era tan poco familiar para ella. Estas no eran sus cosas. No importaba 200
  • 200. El Club de las Excomulgadas La perilla giró y empujó la puerta para abrirla lo suficiente como para poder deslizarse a través de ella. La luz entraba desde su habitación hacia la de él y lo pudo ver acostado en la cama, con la sábana alrededor de sus caderas. Por un momento simplemente lo miró, deteniéndose en sus rasgos cincelados. Su cuerpo era hermoso. Delgado y musculoso. Su entrecejo estaba arrugado como si estuviera pensando en un problema importante mientras dormía. A un lado, sus dedos estaban curvados formando un puño. Ahora que estaba aquí, no tenía idea de que hacer. Se sentía como una completa idiota, pero la idea de regresar a su habitación vacía la llenaba de pánico. ajustara a la oscuridad y entonces fue de puntillas hasta el sofá que estaba debajo de la ventana. Rara vez dormía por largos períodos de tiempo. Podía dormir algunas horas en el sofá y luego irse de allí antes de que Connor se despertara. Ni siquiera tenía que saber que había estado allí. Sintiéndose ligeramente mejor acerca de su episodio de pánico, se acomodó en el sofá y puso un cojín bajo su mejilla. Una manta hubiera estado bien, pero no iba a tentar al destino regresando por una. Miró hacia donde estaba Connor mientras se acomodaba y contuvo un resoplido. Menudo tío de seguridad estaba hecho. Ahogó un bostezo y cerró los ojos. Ni siquiera se había dado cuenta que alguien había entrado a su habitación. Connor sonrió en la oscuridad mientras miraba como la luz de la luna se derramaba sobre el rostro de Lyric. Se movió una vez después de cerrar los ojos y luego se mantuvo quieta hasta que se quedó dormida. Se había ido apresuradamente pero ahora había regresado, y aparentemente no tenía deseos de que él lo supiera. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Cerró la puerta detrás de ella, sin hacer ningún ruido. Esperó a que su visión se 201
  • 201. El Club de las Excomulgadas Pacientemente esperó, mirándola mientras se dormía. Cuando estuvo seguro de que estaba profundamente dormida, se deslizó de la cama y llevó la manta consigo. La cubrió con la manta y suavemente colocó los bordes alrededor de sus hombros. —Buenas noches, Lyric—murmuró. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Sonrió y volvió a la cama. 202
  • 202. El Club de las Excomulgadas Capítulo Diecinueve El teléfono móvil de Lyric tocó de forma ininterrumpido desde las siete de la mañana. Connor no sabía cómo infiernos aún no la había despertado. Incluso desde el cuarto de al lado, el repique era fuerte y desagradable. Pero ella aún estaba acurrucada en su sofá, la manta subida hasta la nariz. No se había agitado ni siquiera cuando Connor fue a darse un baño. Durante mucho tiempo simplemente se quedó acostado en la cama contemplando la suave subida y bajada de su pecho. Sabiendo lo poco que había dormido en los últimos días, no quería deslizó fuera. Cogió el irritante móvil de la mesilla de al lado de la cama donde había hecho el amor con ella apenas algunas horas antes y lo metió en el bolsillo después de ver que tenía catorce llamadas perdidas y muchos correos de voz. La dejaría dormir mientras pudiese. Ella había mencionado que tenía mucho que hacer hoy, pero pensó que trabajaría mejor con varias horas de sueño en su sistema. Iba por la mitad de la escalera cuando su móvil sonó. Suspiró al ver que era Phillip Armstrong. —Connor Malone—dijo, al poner el teléfono en el oído. Continuó en dirección a la cocina, donde ya podía sentir el olor de la comida. — ¿Dónde infiernos está Lyric?—Exigió Phillip.— ¿Está todo bien ahí? —Sí, está todo bien. Está durmiendo. Hubo una breve pausa y Connor pensó oír a Phillip suspirar aliviado. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V despertarla. Se movió silenciosamente alrededor de su cuarto y una vez vestido, se 203
  • 203. El Club de las Excomulgadas —Bien. Necesita descansar. Lleva sin dormir y excitable durante mucho tiempo. Sólo asegúrate de que esté a las dos en el Estadio Reliant. Se tiene que reunir con el equipo del escenario y comprobar los detalles para su actuación. No me gusta que no esté usando su banda, pero estaba determinada a darles un descanso. Infiernos, creo que está en alguna extraña misión para demostrar algo tomando tanto sobre sí misma durante estas dos semanas. Pero sobre a quién está tratando de demostrárselo, a ella o a otros, no estoy seguro. —Hay tiempo de sobra para que haga la reunión de las dos. —Puedes esperar que Paul te llame. Le di tu número, porque estaba Connor se tragó una maldición. Justo lo que necesitaba. El imbécil de su empresario en su oído. Pero mejor en el suyo que en el de Lyric. Le irritaba el modo en que la trataba y él solo había visto una vez al hombre. Mientras estaba en línea, una señal sonora sonó y Connor miró la pantalla para ver el número desconocido en la pantalla. —Probablemente es él ahora—dijo mientras colocaba el teléfono nuevamente en su oído. —Llevaré a Lyric donde necesite estar. No te preocupes. Apretó el botón para pasar a la otra llamada. —Connor Malone. —Sr. Malone, soy Paul Woodrow. Volaré a Houston al mediodía y espero ser recogido en el aeropuerto para poder reunirme con Lyric en el Estadio Reliant a las dos. Su tono agresivo envolvió a Connor. Brevemente se le ocurrió que probablemente debería ser conciliador. Brevemente. Pero recordó el consejo de Phillip de que trabajaba para él, no para Paul. Fue suficiente para que Connor Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V teniendo una rabieta, porque Lyric no contesta su teléfono. dijera lo que quisiera. 204
  • 204. El Club de las Excomulgadas —Pide con una mano y tiene mierda en la otra. Mira cual se llena más rápido. — ¿Qué? ¿Qué diablos significa eso? ¿Dónde está Lyric? ¿Por qué no está contestando al teléfono? —Está indispuesta e incapaz de atender tu llamada. Lo siento mucho. Haré que te devuelva la llamada más tarde. Si me acuerdo. Paul dio un grito de indignación muy impropio de un hombre que hizo estremecer a Connor. Si no se estuviese divirtiendo tanto, colgaría el teléfono —Voy a tener sus pelotas—gritó Paul.—Vas a hacer el trabajo para el que fuiste contratado y es mejor que hagas que Lyric responda el maldito teléfono. Estoy cansado de su frívola y estúpida mierda. Es mejor que aparezca a tiempo o vas a tener tu culo en el fuego. ¡Y es mejor que haya un coche para recogerme en el aeropuerto! —A no ser que tú lo organices, dudo que haya uno—dijo Connor con diversión mal controlada.—Fue un placer hablar contigo. Que tengas un buen día. Resopló mientras empujaba el teléfono de nuevo al bolsillo. Este era el “negocio” más jodido que él jamás hubiese visto. El tío al mando de la carrera de Lyric era un idiota, y no le importaba una mierda de ella. O lo que era mejor para ella. La cocina estaba llena de actividad. Kane y sus hombres estaban sentados en la mesa comiendo un buffet de huevos, bacon, galletas y panecillos. El cocinero y sus dos asistentes estaban ocupados abriendo y cerrando las puertas del horno mientras el cocinero ladraba sus órdenes a la mujer que manejaba la cocina. —Sr. Malone, ¿qué le gustaría para el desayuno de la Srta. Jones?— Preguntó el cocinero cuando miró a Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V mientras le gritaba. 205
  • 205. El Club de las Excomulgadas Connor se encogió de hombros. —Aun está durmiendo. El cocinero hizo una mueca. — ¿Tomará el desayuno en la cama o lo debo mantener caliente para cuando baje? ¿Cómo diablos lo sabría? Nunca había estado alrededor de una operación tan hiperactiva. Le recordaba a una bandada de gallinas corriendo con las cabezas cortadas. Si esta era la manera en la que Lyric vivía, corriendo de un evento mal Infiernos, él ya se sentía un residente permanente del hilarante circo. —Prepara una bandeja. Se la llevaré. El cocinero estuvo de acuerdo y entonces volvió a impartir otra serie de órdenes. En serio, ¿ese tío no se había dado cuenta que tan sólo cocinaba para una mujer? Parecía que estaba preparando la comida para el presidente y todo su gabinete. Algunos minutos más tarde, a Connor le entregaron una bandeja que parecía algo de uno de esos programas de televisión para “casa y jardín” que Faith estaba siempre viendo. Era difícil decir lo que era comida real y lo que era simplemente presentación. Colocó un cupcake sobre uno de los platos y lo cubrió con un cubreplatos plateado y se dirigió a las escaleras. Lyric tenía tiempo de sobra hasta su cita y estaba determinado a no apresurarla. ¿Cuándo tuvo la mujer un momento para estar a solas? Si él fuese perseguido sin piedad, como ella lo era, estaría de un mal humor permanente. Cada vez más estaba comenzando a entender lo que hacía que ella fuese irritante, y ya había llegado a la conclusión de que todo a su alrededor era una mierda. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V planeado al próximo, no era de extrañar que pareciera a punto de romperse. 206
  • 206. El Club de las Excomulgadas Empujó la puerta con el pie para verla aun durmiendo en el sofá. En silencio colocó la bandeja sobre la mesa de café y la acercó hacia el sofá. —Lyric—dijo en voz baja.—Despierta. Te traje el desayuno. Ella se agitó y sus párpados se abrieron. Ojos azules soñolientos lo miraban con franca confusión. Entonces miró hacia abajo y a su alrededor. La consternación arrugó su frente y sus labios se apretaron en una curva. — ¿Qué hora es? —Casi las diez. Ella se levantó abriendo mucho los ojos. —Oh mierda. ¡Mierda!—Comenzó a dejar de lado las mantas y se levantó del sofá, pero él colocó suavemente una mano en su hombro y la empujó de nuevo hacia abajo. —Tienes tiempo de sobra. Come primero. Miró hacia la bandeja, después de nuevo hacia él. —Tengo tanto que hacer hoy. Mi agente está volando hacia la ciudad y, probablemente, debería estar allí para recibirlo. Luego tenemos que ir al estadio y reunirnos con el equipo de sonido. Connor negó con la cabeza. —De ninguna manera vas a ir a un aeropuerto lleno de gente. Él es un chico grande. Puede coger un coche e ir al estadio. No tienes que estar allí hasta las dos, lo que significa que no vas a tener que salir hasta la una y cuarto. Lo que te da tres horas para relajarte, comer y concentrarte. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Miró hacia el reloj. 207
  • 207. El Club de las Excomulgadas Ella pareció momentáneamente muda, como si sinceramente no se le hubiese ocurrido que no tenía que estar corriendo por ahí como una loca a cada minuto. Entonces, sonrió. Sus ojos brillaron y se iluminaron, y le llamó la atención lo verdaderamente hermosa que era. Por detrás de la fachada. Por detrás de todas las poses, el exterior de perra, de hacerse la dura. Era una mujer bonita, sensible y él estaba en buen lío. — ¿Sabes qué? Tienes razón. Pago a la gente para que maneje los detalles. Que hagan su trabajo. Mi trabajo es aparecer a las dos, ¿verdad? bacon, huevos y sémola. Había también frutas, tostadas, leche y zumo. —Nunca voy a comer todo esto—dijo, aunque lo mirase como si adorara intentarlo. — ¿Tú ya comiste? Él negó con la cabeza. Ella se sentó y quitó sus pies del extremo del sofá. Entonces dio una palmada a espacio a su lado. —Ven a comer, entonces. Hay suficiente para alimentar a todo el equipo de seguridad. Se sentó a su lado, pero tuvo cuidado de mantener una pequeña distancia entre ellos. A pesar de su aparente disposición, podía sentir su incertidumbre. No dejaba de mirarlo. Le daba ojeadas nerviosas esperando que trajera a colación el hecho de que había dormido toda la noche en su cuarto después de que saliera corriendo de la cama. Él se limitó a fingir que no había sucedido. Por ahora. El problema era que ella parecía tan malditamente linda y acogedora, que lo que realmente quería hacer era empujarla en el sofá y hacerle el amor una vez más. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él retiró el resto de las tapaderas y ella suspiró al reconocer los panqueques, 208
  • 208. El Club de las Excomulgadas Pero no se detenía ahí. Realmente le incomodaba que además de hacer el amor con ella, tuviera la primitiva necesidad de golpearse el pecho, gruñir, atarla en su cama y no dejarla fuera de su vista por el próximo año o algo así. Sí, guardaría ese pequeño bocado para sí mismo. Convertirse en un acosador no era la opción más deseable. Estaba perdiendo el juicio, ya había perdido su mente. Lyric era la persona equivocada para él en todos los niveles imaginables, pero ella tan solo le hacía sentirse así. Ahora, ni siquiera podría tomarle el pelo a momento en que puso los ojos en Julie. En menos de dos semanas, Lyric Jones seguiría adelante, volvería a la gira, sería la fantasía de cada hombre, y Connor volvería a su trabajo y pasaría sus noches reviviendo el tiempo que la sostuvo en sus brazos mientras ella se deshacía. Sí, su fascinación por ella no tenía ningún maldito sentido. —Esto está realmente bueno—dijo Lyric alrededor de un bocado.—Deberías comer. Connor miró hacia el plato que le había preparado y notó que aun no había dado ni un bocado. No tenía hambre de comida. Tenía hambre por la pequeña arpía de cabello azul sentada a su lado. Para encubrir el embarazo entre ellos, cogió un tenedor y el plato y comenzó a comer, a pesar de que le sería muy difícil decir qué comía exactamente. Por primera vez en su vida, el pensamiento sobre la comida no ayudó. Y si eso no era una gran señal de que estaba jodido, no sabía lo que era. Después de un tiempo, Lyric dejó el tenedor y se recostó en el sofá. Abrazó la manta contra su pecho y suspiró mientras su cabeza caía contra la almohada. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Nathan sobre cómo había caído por su esposa. El hombre se perdió desde el — ¿Llena?—Preguntó mientras dejaba de lado su propio plato. 209
  • 209. El Club de las Excomulgadas —Mmmm. Delicioso. —Espero que no muy llena—dijo él. Ella se giró, mirándolo interrogativamente. Él sonrió. —Tengo una sorpresa. Creo que te gustara. Extendió la mano hacia el plato y levantó la tapa para revelar un perfecto Sus ojos brillaban y una larga sonrisa curvó sus labios. Mojó un dedo a lo largo del borde externo para capturar un poco de la capa azucarada y entonces lo alargó hacia Lyric. Él le manchó un poco sus suaves labios y su lengua salió inmediatamente para lamer la dulzura. Regresó al bollo, hundiéndose más en la capa de azúcar, y después la manchó un poco en la mejilla. Sus ojos se abrieron sorprendidos, pero después los entrecerró a un estado de suave placer mientras él se inclinaba para mordisquear su piel cubierta de merengue. Pasó su lengua sobre la zona y después besó su mejilla hasta que todo el azúcar se había ido. —Eres más dulce que el glaseado—murmuró. Ella extendió la mano sin romper sus miradas, hundió su dedo a través del bollo y después extendió la dulzura en los labios de él. Un momento después, se inclinó hacia delante y capturó su boca contra la suya. El calor de su lengua rasgó sobre sus labios, degustando, lamiendo la delicia azucarada. Él podía probar la dulzura en los labios de ella, mientras mordisqueaba Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V cupcake con crema. los de él. 210
  • 210. El Club de las Excomulgadas Para su sorpresa, se levantó y se inclinó sobre él, su peso sobre su cuerpo para que fuese forzado a caer contra el sofá. Se montó en su regazo y clavó sus rodillas en los cojines a cada lado de él. —Ya que dijiste que no hay ninguna razón para que apurarme esta mañana, ahora tengo tiempo de sobra para el postre—murmuró. Encajó sus manos sobre su culo que parecía creado sólo para él. Ahuecó y apretó a través del fino material de su pijama. Entonces, la empujó hacia delante sólo lo suficiente para que el bulto en la entrepierna de sus pantalones estuviese —Quítate la camisa—gruñó él.—Y dame ese maldito cupcake. Ella se rió y se giró, empujando su camisa con una mano, mientras con la otra alcanzaba el bollo. Acabó ayudándola, o tal vez estaba siendo muy impaciente. Se la sacó por la cabeza y la tiró a través del cuarto. Ella tomó un bollo, con un travieso brillo en sus ojos mientras lo miraba. Él cogió la cobertura, teniendo cuidado de dejar bastante en el bollo, porque maldición, su mente estaba llena de posibilidades. Decoró un pezón arrugado con la capa de azúcar y crema dulce hasta que la punta estaba blanca. Su boca se hizo agua, pero se obligó a dar atención a su otro pezón. Ella se removió y suspiró en tensión, pero él la volvió a empujar a su regazo. Sus pechos se balanceaban delante de él como dos deliciosas golosinas, y él nunca, nunca rechazaba unos dulces. Lamió delicadamente hasta la curva de su pecho, anticipando el punto donde alcanzó su pezón. Ella se tensó y se agarró de sus hombros. Sus dedos se clavaron en su piel mientras él movía su lengua sobre la punta. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V presionado contra su coño. 211
  • 211. El Club de las Excomulgadas Su lengua apenas rozó el sensible pico, y cada vez tomaba apenas un toque del dulce. — ¡Connor!—gruñó.—Me estás matando. Levantó un extremo de su boca. —Creo que ese es el punto. Ella deslizó una mano por su cuello, alrededor de su nuca y rápidamente, por su pelo. Sus dedos se retorcieron, y empujó inmediatamente su cabeza, Él lo rodeó una vez más y entonces empujó el pezón entre sus dientes, chupando ávidamente la cobertura. Apresó el pezón y pasó su lengua repetidamente sobre el punto hasta que la tuvo corcoveando y retorciéndose malditamente cerca de su regazo. Adoraba lo exigente que ella era. Sus dedos clavados en su cabeza. No tenía miedo de mostrarle lo que quería o necesitaba. Se apartó y su pezón brillaba mojado y limpio de la cobertura. Estaba rígido, muy duro y no pudo resistirse a pasar su lengua sobre él nuevamente. Ella suspiró flexionando los dedos sobre su cuero cabelludo. Su erección empujando hacia arriba, mecida entre la unión de sus lindas piernas. Frustrándole que hubiese tantas barreras entre ellos. Como si sintiese su irritación, ella se levantó de rodillas y comenzó a deslizar sus pantalones hacia abajo. Retrocedió en el sofá y se quedó delante de él mientras dejaba caer el tejido alrededor de sus piernas. Él sonrió ante el hecho de que un pezón aun estaba recubierto de glaseado. Se lamió los labios y ella volvió a sonreír poco antes de tomar su propio pecho, sosteniéndolo y empujándolo hacia arriba. Entonces se inclinó hacia abajo hasta Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V guiándolo de nuevo a su pecho. que el pezón estaba a un aliento de su boca. 212
  • 212. El Club de las Excomulgadas Lo sostuvo así, ofreciéndoselo a su boca. Prendió los labios ávidamente a su alrededor, chupando y mordisqueando, como si estuviese hambriento. Ella jadeaba y temblaba de los pies a la cabeza mientras él empujaba fuertemente con la boca. Ella se apartó bruscamente, la cara colorada, el pecho subiendo y bajando rápidamente. Entonces bajó su mirada por su cuerpo hasta la protuberancia entre sus piernas. Un brillo en sus ojos. Aquél que lo hacía estremecer con anticipación. Era la mirada de una mujer con un plan. Un plan muy malo, delicioso. Aguantó la respiración mientras ella se ponía de rodillas y se acomodaba entre sus piernas. Entonces ella tomó su botón y lo abrió. La cremallera voló hacia Cuando se acercó al bollo, él perdió malditamente la cabeza. Con precisión exacta, ella arrastró un dedo a través del pegajoso dulce y entonces empezó a extenderlo sobre su dura erección. Su respiración salió en torturadas ráfagas. Estaba seguro de que iba a hiperventilar. Se tomó su tiempo, frotando la cobertura de arriba a abajo de su erección hasta que estuvo totalmente cubierto. Entonces empujó hacia abajo sus pantalones alrededor de sus caderas y se sentó allí, su polla elevándose hacia arriba como un helado. Si no se estuviese muriendo por la anticipación, se hubiese reído del hecho de tener su polla decorada. Y entonces ella se inclinó tocando con la punta de su lengua la hinchada cabeza. Su pene se contrajo en reacción y se balanceó lejos de ella. Tuvo que hacer todo lo que pudo para no agarrarlo y orientarlo de nuevo, porque, Señor ten piedad, él quería su boca alrededor suyo. Ella se encargó del asunto por él. Lo siguió con la boca y chupó la cabeza Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V abajo y con cuidado su suave mano se hundió dentro, encontrando su polla. entre sus labios. Jugó con la lengua, haciendo círculos y lamiendo la punta. 213
  • 213. El Club de las Excomulgadas Como había hecho ella, él deslizó su mano alrededor de la parte posterior de su cabeza y sus dedos se entrelazaron en su pelo. Cuidadosamente ella bajó su boca, tomando más de él mientras lamía cada pedacito de cobertura de su piel. Ejerció presión y sus mejillas se apretaron mientras se deslizaba por su pene. La cabeza se liberó de sus labios con un pop y ella lo miró, con los ojos brillando con diversión. —Sabes, a más mujeres no le importaría hacer mamadas si todas pudiesen tener pollas con sabor a crema. —Cariño, si mantienes tu boca envolviendo mi polla, voy a comprarte una bañera entera de crema. Se inclinó arrastrando la lengua de nuevo por su erección, tomando más cobertura con ella. Entonces lo tragó y lo llevó profundamente, hasta que chocó contra el fondo de su garganta. Ella tragó saliva de nuevo, y la suavidad de su boca convulsionó alrededor de su polla. Él se estremeció descontroladamente y sintió como el semen escapaba por la punta. Ella se apartó lentamente, pero lo agarró con su mano, acariciándolo de arriba a abajo mientras se lamía los labios. —Mmmm, ahora, hay un sabor interesante—ronroneó.—Admitiré que el sabor del semen nunca me impresionó. ¿Pero ahora? Delicioso. Todo su cuerpo se apretó. Su crudeza tan solo lo excitó más. Él tomó de nuevo la parte de atrás de su cuello y se forzó de nuevo en su boca. Arqueó sus caderas y cerró los ojos mientras su calor lo rodeó. Registrando en el fondo de su mente que probablemente estaba siendo un gilipollas. Estaba asumiendo más o menos que ella le permitiría correrse en su Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él se rió. ¿Qué más podía hacer? Ella era tan malditamente irreverente. 214
  • 214. El Club de las Excomulgadas boca. Infiernos, ¿su boca? Quería correrse en su garganta. Quería explotar tan profundo como se lo permitiese y correrse como nunca lo hizo. Ella nunca se quejó. Le permitió sostener su cabeza, aunque él tuviese cuidado de no dejarle marcas. En cada estocada, parecía abrirse más ampliamente y permitirle ir tan profundo como pudiera. —Oh Cristo, Lyric—susurró.—Si no es lo que quieres, dímelo ahora. Estoy muy cerca. Ya está. Había conseguido tener una cierta apariencia de consideración, estaba. Ella hizo una pausa y, por un momento terrible, pensó que iba a detenerse. Se quedó completamente inmóvil mientras esperaba. Ella simplemente se deslizó sobre su erección, arrastrando su lengua a lo largo de la parte inferior de su pene, donde era más sensible. Cuando la cabeza de su polla reposaba sobre el labio inferior, lamió levemente su contorno y miró hacia él con sus ojos brumosos y sensuales. Ella le envió una perezosa sonrisa y, rápidamente, lo tomó duro y profundo. Él casi se cae del sofá. Ella lo sostenía por un lado y por el otro, la mano trabajando la base de su pene a un ritmo perfecto con su boca. Un relámpago se reunió en sus bolas y subió hacia arriba con tanta fuerza que su visión se nubló. Su liberación rasgó a través de él, con dolorosa e implacable en intensidad. El semen salió disparado de su polla y llenó su boca, bañándola con su pegajoso calor. Aun así, ella no vaciló. Chupó y tragó, y todo el tiempo mantuvo esa boca, sedosa y dulce, cerrada alrededor de su palpitante erección. Una y otra vez, en un orgasmo aparentemente interminable. Aun estaba Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V aunque estuviese rezando fuerte para que ella se quedase exactamente donde empujando espasmódicamente mientras lo último de su liberación se vertió en su 215
  • 215. El Club de las Excomulgadas boca. Ella soltó su polla y subió nuevamente encima de él, su cuerpo temblando y sacudiéndose mientras se montaba. Su polla presionando en su suave barriga. Ella agarró su cabeza y se inclinó para mordisquearle el cuello. Ella estaba en todas partes, retorciéndose sin parar mientras chupaba y mordía la columna de su cuello. Ella estaba cerca de su propio orgasmo y todo por hacerle una mamada. Eso lo sorprendió e inflamó su ego masculino cerca de diez kilos más. No estando dispuesto a dejarla insatisfecha, deslizó los dedos entre ellos, bajando hacia la suavidad de sus pliegues. Estaba caliente y húmeda, resbaladiza con su excitación. Tan pronto tocó su fueron empujados a su cara. Maldición, si eso no hacía de él un hombre feliz. Se agarró a su pezón y se amamantó mientras la acariciaba. Su calor bañó sus dedos. Apretó con el pulgar rodeando en un círculo apretado, con el dedo medio deslizándose dentro de ella. Ella lo encerró en terciopelo líquido. Estaba tan tersa y suave. Introdujo otro dedo, estirándola mientras su pulgar continuaba su implacable seducción. Un gemido salió de su garganta y ella se apretó en sus brazos. Tan dulce y suave. Curvilínea y caliente. Él suspiró su propia satisfacción mientras se movía hacia el otro pezón y aspiró su aroma. Sus dedos se clavaron en sus hombros. Su grito salió como un dolor en el silencio de la habitación. Ella temblaba tan violentamente mientras su orgasmo la alcanzó que se desplomó hacia delante contra él. Él la cogió con el brazo libre y la sujetó cerca, continuando acariciándole la carne hinchada y húmeda. El pecho presionado contra el suyo mientras luchaba por respirar. Él enterró su cara en su cuello y la besó suavemente sobre su Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V clítoris, ella se arqueó hacia delante, la espalda curvándose de forma que sus pechos palpitante pulso. 216
  • 216. El Club de las Excomulgadas —Me deshiciste—admitió en voz baja. Ella se rió, pero le salió suave y delicado. —Esa es mi frase. Él le acarició nuevamente su cuello y presionó besos bajo su oreja. Poco a poco, sacó su mano de entre sus piernas y la empujó aun más cerca para que lo montase nuevamente y su cuerpo estuviese presionado lo más próximo a él que pudiera estar. Ella se apartó apenas lo suficiente para que pudiese mirarlo a los ojos. Lo que vio en ella anudó su pecho, e hizo que le doliera la garganta. Era sorpresa. Estupor y una pequeña confusión. Como si ella realmente no pudiese comprender por qué él la encontraba tan malditamente bonita. —Ya no más—dijo en un susurro.—No lo entiendo, pero cuando te miro, lo veo. No sé qué hacer sobre esto, pero me lo has hecho creer. Él sonrió y arrastró un dedo por un mechón de su cabello, por su cara. Entonces, lo empujó hacia arriba sobre su oreja. —No necesitas hacer nada. Sólo quiero que veas de la manera en que te veo. Ella se inclinó hacia adelante y pegó su frente a la suya. Sus manos se deslizaron hasta el cuello y los pulgares rozaron su mandíbula. Él se estremeció por ese pequeño gesto. Fue desconcertante lo que algo tan simple como su toque le hacía. —Me gustaría que todos pudiesen verme de la manera en que tú me ves. Había dolor y pena en su declaración. Dijo mucho más que solamente las simples palabras. Había un montón de significado y, no por primera vez, notó que Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Dudas lo hermosa que eres para mí?—preguntó en voz baja. había mucho más de la mujer de lo que el público veía. 217
  • 217. El Club de las Excomulgadas ¿Fue enteramente culpa de ellos por tragarse a cucharadas lo que decían los medios de comunicación y la misma Lyric? No, pero ahora podía ver la vulnerabilidad que tan duro trataba de esconder del mundo. Ella usaba la indiferencia como un escudo. Necesitaba esa protección. Era una mujer complicada, compleja, que tenía tantas piezas que era casi imposible colocarlas todas juntas. Él la besó, apenas un simple toque en sus labios, más un gesto reconfortante que uno proyectado para inspirar lujuria. Y simplemente la abrazó mientras ella Capítulo Veinte Lyric estuvo más tiempo del necesario en la ducha y permaneció en el baño mucho tiempo más, se secó el pelo y se maquilló. La verdad era que estaba nerviosa. No estaba segura de cómo comportarse con Connor ahora. Las últimas veinticuatro horas habían sido un giro de ciento ochenta grados en su relación. No estaba acostumbrada a esta incertidumbre. Ella era la que decidía todas sus relaciones sexuales. Nadie la afectaba. Nadie la tenía. Era todo casual y sin emociones. Todo era en sus términos. Con Connor, se sintió como si estuviese fuera de control. Era una sensación de impotencia, que la llenó de pánico. Llamaron a la puerta. —Lyric, tenemos que irnos. Dudó y después abrió la puerta para ver allí a Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V recuperaba su equilibrio, y disfrutaba de la sensación de tenerla entre sus brazos. —Estoy lista. 218
  • 218. El Club de las Excomulgadas —Kane está esperando en la planta baja con el coche. — ¿Vienes conmigo? Él le tocó el brazo. —Claro. No vas a ningún sitio sin mí. Ella dio un suave suspiro de alivio. La acompañó bajando las escaleras hasta la rotonda del aparcamiento, —Parece un poco llamativa, ¿no crees? —Es blindado—dijo Connor.—Ventanas a prueba de balas. Estarás segura. Sus ojos se abrieron. — ¿Realmente crees que estoy en tanto peligro como para eso? Kane, que esperaba en la limusina, se enderezó y abrió la puerta del pasajero para Lyric. —Nosotros siempre asumimos lo peor. De ese modo no recibimos ninguna sorpresa desagradable. Ella se deslizó hacia el espacioso interior y pasó a través del asiento curvado para permitir que Connor entrase. Aguantó la respiración, esperando para ver si Kane se deslizaría también en el asiento. Para su alivio, cerró la puerta, dejándola sola con Connor. —Él tan sólo está haciendo su trabajo—dijo Connor con una pizca de diversión. —No me gusta—murmuró.—Me pone nerviosa. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V donde una limusina estaba aparcada. Ella arrugó la nariz. 219
  • 219. El Club de las Excomulgadas Connor levantó una ceja mientras el coche se alejaba de la casa. —Pensé que nadie te ponía nerviosa, Srta. Macarra. Ella hizo una mueca hacia él. — ¿Hiciste todas las llamadas que necesitabas hacer?—Preguntó. —La mayoría. No todas—admitió ella.—No llamé a Paul. No tenía ganas de oír al perro. —Necesitas decirle que cierre su boca. Estás haciendo para él un jodido montón de dinero. Puede irse al infierno. Ella se encogió de hombros. —Depende de a quién le preguntes, supongo. De acuerdo con él, me está haciendo un favor. Connor soltó un bufido. —Si alguna vez pensase que le estás dando la patada, se inclinaría hacia atrás para besar tu trasero. Cuando te conocí pensé que todos a tu alrededor te besaban demasiado el culo. Ahora creo que estás rodeada de un montón de gilipollas. Ella sonrió. —Y al principio, pensé que tú eras el mayor gilipollas de todos. — ¿Y ahora? Fingió considerar la pregunta mientras lo estudiaba. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V La expresión de Connor se oscureció. —Ahora creo que eres un tipo bastante bueno. 220
  • 220. El Club de las Excomulgadas El teléfono de ella sonó y comprobó quién llamaba. Hizo rodar los ojos y apretó el botón para ignorarlo. — ¿Tu teléfono siempre suena cada hora del día los siete días a la semana?— Preguntó. Ella suspiró. —Casi. No faltan personas intentando mantenerme siempre en línea en alguna parte. O bien quieren llamarme para quejarse de mí, o lo hacen para recordarme que tengo que estar en algún lugar, o para pedirme que haga algo. Ella se detuvo y pensó por un momento, y entonces se rió. —No, supongo que no. No puedo recordar la última vez que alguien me llamó sólo para decir hola o preguntarme como estaba. Connor negó con la cabeza. Media hora después, la limusina paró a la entrada del escenario del estadio. Connor salió y comprobó el área antes de tomar nuevamente la mano de Lyric. Kane y sus hombres tomaron posición alrededor de ellos, justo cuando su agente salió por la entrada trasera y se dirigió derecho hacia Lyric. Connor inmediatamente se puso delante de ella y envolvió un brazo protector a su alrededor, empujándola contra su espalda. Kane se colocó delante de Connor, mientras sus hombres se empujaban alrededor de Lyric. —Apártense de mi camino—gritó Paul.—Soy su agente. Connor lo detuvo con una mirada helada. —Vamos a meterla dentro—gritó Kane.—La reunión esperará hasta Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Así que no hay mucho “Hola, ¿cómo estás?” Entonces. entonces. 221
  • 221. El Club de las Excomulgadas A Paul no parecía hacerle feliz que le diesen órdenes, pero no podía escoger cuando los hombres cerraron filas y llevaron a Lyric al interior del edificio. — ¿Dónde infiernos estabas?—Exigió Paul una vez que estaban dentro.— Estuve esperando aquí durante dos horas. Hay cosas que van más allá de mi alcance y no podía entrar en los detalles de tu actuación sin ti. Lyric suspiró y deseó que cerrase la boca. No tenía ningún deseo de uno de sus berrinches delante de todo el mundo. La cara de Connor se había oscurecido a una nube de tormenta y su mandíbula estaba definida en una rígida línea mientras —Llegué quince minutos antes de tiempo, Paul. Cálmate. Paul extendió la mano hacia su codo para empujarla por el pasillo, pero Connor lo detuvo y envolvió un brazo protector alrededor de los hombros de Lyric. Paul le echó una mirada de desdén, pero continuó hacia la sala de reunión donde los ejecutivos del rodeo estaban esperando. Paul llevó la mayor parte de la conversación y, para el momento en que acabó, a Lyric le dolía la cabeza. Hizo demandas tontas, argumentando cada punto y, finalmente, Lyric le dijo que se callara. Ella se disculpó con la gente reunida y después escuchó mientras explicaban la programación. Después, le dieron un recorrido por el escenario giratorio que sería usado por todos los artistas en el rodeo y le dieron una presentación previa de las imágenes para el fondo. Se reunió con la banda, ya que no estaría haciendo su espectáculo, ensayó la música que cantaría en el show. Tres horas más tarde, había acabado y dejó el edificio, rodeada por Kane y sus hombres. El coche estaba esperando, pero antes de que ella pudiese entrar, Paul la cogió sujetándola por el brazo. Se giró sorprendida y miró fijamente a su mano. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V miraba a Paul. 222
  • 222. El Club de las Excomulgadas —Necesitamos hablar, Lyric. ¿Qué demonios está pasando contigo? Te ves como una mierda. ¿Has tratado incluso de mantenerte en forma para la fecha de tu tour? Solamente tienes unas semanas de descanso y después volverás a la carretera. Has ganado por lo menos diez kilos, si no más. No quieres verte como una vagabunda en el escenario. Ésta es tu carrera. Podrías, por lo menos, fingir que es importante para ti. Su cara quemó por la humillación. Quería meterse en un agujero y morir. La sorprendió que la confrontara delante de Connor, Kane y los otros. Pero él no los consideraba importantes. Eran tan sólo los guardaespaldas contratados. no notó qué tan irritado estaba Connor, pero Lyric podía ver la furia en sus ojos. —En lugar de atiborrarte por ahí, ¿por qué no te apuntas a un gimnasio, o mejor aún, usas alguna de las máquinas de ejercicio que Phillip alquiló para ti, en la casa? Tus fans no pagan tanto dinero por ver tu culo gordo en el escenario. Ellos pagan para ver a una cantante delgada y elegante. No consiguió decir una palabra más antes de que Connor lo clavara en la pared. — ¿Qué diablos?—escupió Paul. Miró a Kane.—Sácalo de encima de mí. Estás despedido. Todos ustedes están despedidos. Kane cruzó los brazos sobre el pecho. — ¿Sacar a quién? Yo no veo a nadie. Lo único que veo es un escandaloso, irrespetuoso bocazas que está a punto de conseguir una patada en el culo. Bien merecida. Lyric observó, boquiabierta, mientras Connor agarraba la camisa de Paul con sus manos y se acercó a su cara. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V A su lado, Connor siseó enfadado y dio un paso en dirección de Paul. Este 223
  • 223. El Club de las Excomulgadas —Escúchame, pedazo de mierda. Cierra la puta boca. Si alguna vez te vuelvo a oír hablar a Lyric de esta forma de nuevo, te voy a arrancar las pelotas y empujártelas por la garganta. ¿Está claro? Los ojos de Paul sobresalían en su cara, y miró asombrado a Connor y después a Lyric. — ¿Vas a dejarlo que se salga con la suya por hablarme de esa manera? Connor lo clavó de nuevo contra la pared. —Las únicas palabras que quiero oír de tu boca es para pedirle perdón a Connor apretó la mano y empujó en la garganta de Paul, cortándole el aire. —Lo s-siento—balbuceó Paul.—Tú sabes que sólo quiero lo mejor para ti, Lyric. Lyric recuperó la compostura y anduvo hacia delante, su mente continuaba girando sobre la reacción de Connor. Paró apenas a unos centímetros de distancia de donde la mano de Connor aun estaba envuelta alrededor del cuello de Paul. Por un largo momento simplemente se quedó allí, observándolo ponerse más y más incómodo. El sudor perlaba su frente, y miraba de ella a Connor con nerviosismo. — ¿Paul?—Dijo finalmente.—Jódete. Se giró y se dirigió al coche donde Kane ya había abierto la puerta. Una sonrisa asomaba en sus labios y, mientras ella subía, murmuró: —Bien hecho, Srta. Jones. Lyric se deslizó lo más lejos que pudo y miró hacia fuera por la ventana opuesta. Por primera vez, quería estar sola. No quería enfrentar a Connor o que atestiguara su absoluta humillación. Su cara ardía y, estaba tan mortificada que, Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Lyric. Ahora. literalmente, quería encerrarse en su cuarto por una semana. 224
  • 224. El Club de las Excomulgadas No tuvo tanta suerte. Connor entró en la parte trasera de la limusina y pocos momentos después, el coche arrancó. Se negó a mirarle. No quería que la mirara con simpatía o piedad. El silencio era sofocante y podía sentirlo mirándola. ****** Connor estaba furioso. No conseguía acordarse de algún momento en que Había visto la cara de Lyric cuando Paul había vomitado su veneno. La había visto pálida, vio como se retraía en sí misma. Todo lo que Connor le había dicho había sido borrado por un estúpido bastardo que no podía ver lo bonita que era. Y ahora estaba sentada tan inmóvil y rígida, haciéndose tan pequeña como fuese posible, negándose a mirarlo. Tenía vergüenza, ¿quién podría culparla? Lo que irritaba a Connor aun más. No tenía nada de lo que avergonzarse. Nada de lo que avergonzarse nunca más. No consiguió mantenerse en silencio por más tiempo. —Lyric. Mírame. Ella se estremeció. Cerró los ojos, pero mantuvo la barbilla firme, y siguió mirando fijamente hacia fuera de la ventanilla. —Lyric. Él esperó. Era paciente. Ella tenía idiotas suficientes en su vida, más que dispuestos a echarle mierda. No iba a ser uno de ellos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hubiese estado tan cabreado. Quiso matar a aquel hijo de puta. Aun quería matarlo. 225
  • 225. El Club de las Excomulgadas Finalmente, sus hombros cedieron y se giró lentamente, con los ojos sin brillo. Él odió eso más que cualquier otra cosa. Le gustaba la actitud de “vete a la mierda” de ella. Le gustaba que no vacilase bajando la mirada. Que tomara cualquier cosa de cualquiera. Esa no era la mujer que estaba viendo ahora, eso lo enfureció. —Es un idiota. Debes despedirlo. Mereces algo mejor que eso. Ella se encogió de hombros. —Es bueno en lo que hace. Él me hizo. Se lo debo. instantes antes de que pudiese responder con calma. —Y una mierda. Aquello la sorprendió. Sus ojos se estrecharon e inclinó la cabeza hacia un lado. —No le debes una mierda. Lyric, esto es un negocio. Deberías saber eso. Si no estuvieses tan molesta por lo que dijo ese idiota, te darías cuenta. Le pagas. Si tuviese que adivinar, él cobra malditamente mucho. Es todo lo que le debes. Un cheque de paga. Hasta el momento en que no te ofrezca el servicio por el que le pagas, y, francamente, diría que el único servicio que necesitas de él es que se vaya a la mierda. La esquina de su boca se levantó en una media sonrisa. —Te hiciste a ti misma. Trabajaste duro. Tienes talento. Sin esas cosas, no importaría lo que diablos hiciera o dejara de hacer por ti. Te hiciste a ti misma. No te olvides de eso. Ella sonrió plenamente ahora y un poco de luz regresó a sus ojos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor tuvo que tragar un gruñido. Sus labios se retorcieron y tardó algunos 226
  • 226. El Club de las Excomulgadas —Nadie tiene el derecho de hablarte así—continuó.—Ni él. Ni Phillip. Tu mayor poder es la voluntad de marcharte. En el momento en que noten que estás dispuesta a hacer eso, creo que verás un dramático cambio en sus actitudes. Aun creo que deberías despedir al idiota de Paul, no obstante. No puedes decirme que no hay otro agente que puede hacer el trabajo y mantener la maldita boca cerrada al hacerlo. Para su absoluta sorpresa, ella se abalanzó a sus brazos. Envolvió los brazos alrededor de su cuello y lo abrazó con tanta fuerza que momentáneamente le cortó el oxígeno. alrededor y la apretó contra él, inhalando el dulce aroma de su pelo. Y, porque simplemente no podía resistirse, pasó los labios sobre su cabeza, la besó y acarició, ofreciéndole consuelo. —Él está equivocado, ya sabes. Ella se quedó inmóvil, esperando. Él apretó su abrazo y colocó la mejilla encima de su cabeza. —Te ves fantástica. No hay nada de ti que no sea peligrosamente sexy. Él sintió su sonrisa contra su cuello. —Probablemente creas que estoy dándote coba. No lo estoy. No necesito besar tu culo. No hay ninguna razón para mentirte. No puedes despedirme. No tienes nada que quiera o necesite. Excepto tú. Y tu cuerpo peligrosamente sexy. Ella se rió suavemente y su cuerpo se sacudió contra el suyo. Él pasó su mano sobre su pelo, contento de tenerla apoyada contra él, caliente, confortable y relajada. —Eres bueno para mi ego, Connor. Dices las cosas de una manera que me Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él estaba feliz de tenerla firmemente en sus brazos. Curvó los brazos a su hace pensar que las quieres decir. No veo eso muy frecuentemente. Se volvió una 227
  • 227. El Club de las Excomulgadas segunda naturaleza para mí hacer caso omiso de cualquier elogio, porque estoy siempre desconfiando del motivo que pueda haber detrás. ¿No es eso triste? —Sí, lo es. Pero bueno, al menos por ahora me tienes para mantenerlo real para ti. Ella se apartó de su pecho y le sonrió, los ojos llenos de alegría. La hacía parecer más suave. Como una niña en vez de una endurecida mujer. Cambió completamente su aspecto, y estuvo en dificultades para relacionar a esa mujer con la mujer que conoció entre bastidores con el pelo rosa y la ofensiva actitud de Le dio una indescriptible emoción saber que él era probablemente una de las pocas personas en el mundo que había visto a la mujer que había detrás de su coraza. Puede que no tuviese su confianza total, pero en algún nivel confiaba en él. Lo suficiente para derribar las barreras. Volvió a tomarla en sus brazos y la abrazó. — ¿Cuál es el siguiente punto en la agenda? Ella suspiró. —Tengo que relacionarme y saludar después del show. Nada hasta entonces, sin embargo. Necesito darle a Kane mi agenda. Prometí que lo haría. Me siento muy desorganizada ahora. Sé que suena mal, pero mientras estoy en la carretera, no tengo que pensar sobre dónde tengo que estar o ir. Tengo personas empujándome de aquí para allí, y me acostumbré a eso. Él pasó las manos sobre sus suaves curvas y le frotó la espalda hasta que se quedó relajada y floja contra él. —No está mal. Estoy seguro que es una locura para ti. Necesitas gente para eso, pero tienen que ser personas de confianza. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V “jódete”. 228
  • 228. El Club de las Excomulgadas —Es difícil. No confío en nadie. No espero que la gente sea digna de confianza. Realmente nunca pensé sobre esto antes de que lo mencionaras, pero creo que realmente es una forma de mierda de vivir. Después de un tiempo te acabas acostumbrado a las cosas tal y como son, y acabas aceptándolo. —Puedes cambiar eso, Lyric. La gente sólo va a hacer lo que le permitas que hagan. Está bien retroceder. No hay problema en esperar más de la gente a tu alrededor. Eso no te hace irracional. Eso te hace inteligente. —Nadie nunca me había acusado de ser inteligente—dijo secamente. Ella se apartó nuevamente para poder mirarlo a los ojos. Levantó la mano hacia su mentón y ella le acarició la cara con los dedos, ligeros como plumas. —Te odié cuando nos conocimos. Podía ver la desaprobación en tus ojos y me molestó. Me volvía loca que me importara lo que pensaras. Él hizo una mueca, pero ella puso un dedo en sus labios. —Estoy contenta de que Phillip te contratase. Soy lo suficientemente mujer para admitir que estaba equivocada sobre ti. Estoy contenta de que estés aquí— terminó en voz baja. Él le besó el dedo, después lo chupó en su boca y lo mordisqueó delicadamente en la punta. —También estoy contento de estar aquí. — ¿Crees que el cocinero tendrá alguno más de esos cupcakes?—Preguntó ella con nostalgia. Él sonrió divertido cuando ella se dio cuenta de lo que dijo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Entonces son idiotas. —Para comer—protestó.— ¡Quiero comerlos! 229
  • 229. El Club de las Excomulgadas —Nadie dijo que no puedas comerlos—dijo con voz sedosa.—No sé a ti, pero mi madre nunca dijo nada sobre no jugar con mi comida. Ella se rió, y el sonido fue vibrante y vivo en sus oídos. Lo hizo querer hacer todo tipo de cosas cursis de las que se burlarían otros hombres. Pero con ella se sentía bien. Ella se removió y temió al principio que volvería a su asiento. Pero se acurrucó en su pecho y él le pasó los brazos a su alrededor meciéndola de nuevo. Ella dio un pequeño suspiro suave que le dijo que estaba tan contenta como él. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Sonrió para sí mismo y enterró la cara en su pelo. 230
  • 230. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veintiuno Lyric estaba sentada en la cocina con Connor comiendo un cupcake cuando Kane entró a la cocina con una expresión sombría en su cara. Su corazón se hundió. ¿Qué pasaba ahora? Se tensó, lista para pasar a la ofensiva. Connor simplemente colocó la mano sobre la suya, un gesto que la calmó considerablemente. —Tu agente está aquí y exige verte—dijo Kane.— ¿Quieres que me libre de Lo dijo de tal manera que envió escalofríos por la columna vertebral de Lyric. Podía imaginar a Kane metiéndolo en un baúl y deshaciéndose de su cuerpo. Parecía lo suficientemente serio para estar planeando eso mismo. Ella suspiró. —No. Déjalo subir. Necesito hacerme cargo de esto. Connor frunció la frente, pero esta vez fue ella quien colocó la mano sobre la de él. —Voy contigo—murmuró Connor.—Ese hijo de puta es mejor que sea respetuoso o me lo llevaré aparte. Lyric sonrió y se levantó. —Puedo cuidar de mí, aunque aprecio el sentimiento. Sin embargo, Connor la siguió hasta la sala, donde esperaba Kane, que desapareció fuera de la casa. Algunos momentos después, Kane volvió, caminando delante de dos de sus hombres. Paul estaba entre los dos guardaespaldas y estaba echando vapor como un loco. Su cara roja e hinchada de rabia era visible. Cuando Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V él? 231
  • 231. El Club de las Excomulgadas los dos hombres que lo flanqueaban finalmente lo dejaron ir, se estremeció y, rápidamente, se apartó lejos de ellos, frotándose el brazo, miró hacia los infractores. —Lyric, ¿qué infiernos está sucediendo aquí?—Preguntó.— ¡Esto es completamente inaceptable! ¿Quiénes son estos hombres para decirme lo que puedo o no hacer? ¡Me maltrataron! ¡Voy a demandarlos! Lyric hizo girar los ojos, rápidamente, cruzó los brazos sobre el pecho y miró hacia el hombre que había controlado la mayor parte de su vida en los últimos años. Sus palabras tranquilas tuvieron el efecto de un tiro. Paul retrocedió y su boca se abrió. Se movió hacia arriba y hacia abajo, pero nada salió por durante varios segundos. Entonces explotó. — ¿Despedido? ¿Despedido? No puedes despedirme. —Infiernos que no puede—respondió Connor. Una vez más ella puso una mano en el brazo de Connor. Él se calmó y permitió que ella continuase. Tal vez fuese la calma en sus ojos o su comportamiento. Paul pasó de la furia a intentar apaciguarla, y a implorar en un nanosegundo. —No puedes despedirme, Lyric. Me lo debes. Te coloqué en la cima. Somos un equipo, tú y yo. Mira, lo siento mucho por las cosas que dije, pero sabes que solo estaba cuidando de ti. Quiero lo mejor para ti. Lyric miró a Connor y sonrió. Él le guiñó un ojo, y ella sacó fuerzas del pequeño gesto. Connor tenía razón. Él tenía toda la razón y ella nunca lo había visto hasta que la presionó. Se giró hacia Paul. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Estás despedido, Paul. 232
  • 232. El Club de las Excomulgadas —No te debo nada. Pagué por tus servicios. Esa es la única compensación que te debía. De ahora en adelante nuestra relación está terminada. No tendrás permitido el acceso a mí en el futuro. Si tienes algo que decir, puedes contactar a Phillip o mi abogado. El shock de Paul giró hacia la horrible furia, oscura. Dio un paso a delante y apuntó con un dedo cerca de su cara. —No te vas a salir con la tuya, Lyric. Sé mucho sobre ti. Voy a enterrarte. Connor y Kane, ambos, se pusieron delante de Lyric. Los dos hombres de —Déjame darte un consejo—dijo Connor.—No amenaces a Lyric, nunca. No hay un lugar en la Tierra en el que puedas esconderte de mí. —O de mí—exclamó Kane. —Si haces cualquier cosa, si dices cualquier cosa, con la intención de perjudicar la carrera de Lyric, su reputación, o a ella personalmente, voy a cazarte y te voy a desmontar, pieza por pieza. — ¡Estás amenazándome! —Puedes estar seguro que lo hago. Y si crees que estoy tan solo lanzando amenazas vagas, te invito a probar. No soy mucho de palabras, pero seguro como el infierno que patearé tu lamentable culo, si siquiera pías. ¿Entendiste? La cara de Paul perdió el color. Sus ojos corrían de un lado al otro entre Kane y Connor, y se desinfló como un balón agujereado. —Échenlo de aquí—ordenó Connor. Lyric observó mientras Paul fue arrastrado fuera de la sala de estar. Sintió una extraña sensación de euforia. Como si hubiese perdido los diez kilos que Paul Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V seguridad tomaron los brazos de Paul. Connor asintió. le había reclamado. 233
  • 233. El Club de las Excomulgadas Se sintió ridículamente ligera y con una sensación alucinante de vértigo. Sonrió ampliamente cuando Connor y Kane volvieron su atención de nuevo hacia ella. —Supongo que ninguno de ustedes conoce a un buen agente, ¿no? Kane realmente sonrió. Ella se quedó sorprendida de que su cara no se desmoronara con el esfuerzo. Connor pasó el brazo a su alrededor y la abrazó hacia él. —Estoy orgulloso de ti por tomar una postura, Lyric. El bastardo necesitaba — ¿Realmente lo cazarías?—Preguntó curiosa. Connor frunció el ceño. —Infiernos. Sí. —Gracias—dijo mientras su sonrisa se hacía más grande. Se giró para incluir a Kane.—Gracias a los dos. —Puedo hacerle la vida miserable, si quieres—ofreció Kane. —No estás de broma, verdad—murmuró Lyric. —No. No tengo sentido del humor. Con eso, Lyric se rió. Su móvil sonó y ella suspiró. —El hombre trabaja rápido. Debe tener a Phillip en marcación rápida, y lo llamó de camino hacia la puerta. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V que le patearan el culo. —Por tanto, no respondas—dijo Connor. 234
  • 234. El Club de las Excomulgadas Lyric miró hacia el teléfono en su mano. Entonces miró de nuevo hacia arriba y sonrió. — ¿Alguien se apunta para otro cupcake? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Hizo alguno de chocolate?—preguntó Kane con voz esperanzada. 235
  • 235. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veintidós Tres cupcakes y cuatro llamadas perdidas más tarde, Lyric lamió el resto de la cobertura de sus dedos y suspiró satisfecha. Su teléfono sonó nuevamente y levantó una ceja hacia él. —Es persistente, ¿no?—Gruñó Connor. —Me sorprende que no te llamara. montón de llamadas no atendidas. — ¡Ha-ha! Lo pusiste en silencio. Tío inteligente. —Probablemente esté llamando para despedirme—Dijo irónicamente Connor. —Probablemente cree que soy una mala influencia para ti. Pero si no atiendo el teléfono, simplemente no me puede despedir, ¿verdad? Ella bufó. — ¿Tú, una mala influencia para mí? —Sí, lo sé, ¿verdad? ¿No es ridículo? Todo el mundo sabe que tú eres la mala aquí. No yo. Parecía tan inocente diciendo eso que ella tuvo que reírse. —Apuesto que te libraste por asesinato cuando eras un niño. Él meneó la cabeza. —Nop, Pop me habría pateado mi culo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor levantó el teléfono y le mostró la pantalla que le decía que tenía un — ¿Y tu madre? 236
  • 236. El Club de las Excomulgadas Él hizo una mueca. —Ella y Pop se separaron cuando era pequeño. —Oh. Siento mucho oír eso. —La mierda sucede. —Sí—Dijo ella suavemente. —Connor, necesito un minuto cuando tengas tiempo—Dijo Kane.—Acabo La frente de Lyric se frunció mientras miraba entre los hombres. — ¿Informe? —Sí. Comprobamos antecedentes, informes criminales, cosas así en toda la gente que trabaja o tiene acceso a ti. — ¿Y?—Solicitó. Kane se encogió de hombros. —No sé nada a ciencia cierta todavía. Acabo de recibir el e-mail en mi BlackBerry. Necesito abrirlo en un ordenador e imprimirlo. Connor y yo podemos repartirlo y examinarlo. Esto probablemente va a tardar un poco, por eso, si necesitas algo, déjaselo saber a uno de mis hombres. Eso era. No estaba compartiendo nada más. Por un lado la frustró, pero había una parte de ella que no quería saber si alguien cercano la estaba jodiendo. No confiaba en nadie, pero eso no significaba que no la cabrearía que alguien de su círculo la hubiese traicionado. ¿Pero no debería saber esas cosas? ¿No debería ser consciente de cualquier amenaza potencial que existiese? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V de recibir un informe que necesitamos discutir. 237
  • 237. El Club de las Excomulgadas Connor se levantó y, rápidamente, colocó una mano en su hombro apretándolo. —Te lo contaremos una vez que revisemos todas las informaciones. No voy a esconderte nada. Tienes mi palabra. Ella asintió con la cabeza. —Creo que voy a ir a nadar. ¿Está permitido?—Miró inocentemente a Kane mientras lo pedía. Asegurándose de esconder la malicia que se estaba formando en sus ojos, evitó a Connor y se dirigió a las escaleras. —Vosotros podéis divertiros revisando vuestros informes. Mientras subía las escaleras se le ocurrió que realmente se sentía… feliz. No en una forma asquerosa como de Zip a Dee Doo Dah9. Ella no cantaría las músicas del sol o cualquier cosa. Pero se sintió aliviada, feliz y un poco animada, todo al mismo tiempo. Se sintió fuerte. Fortalecida. Un poco más en control de su propio destino. La avergonzaba notar lo mucho que había permitido ser mangoneada. Literalmente saltó de persona en persona, siempre permitiendo a otros controlar las cuerdas de la marioneta. Ella actuó. Hizo lo que le decían. Comió lo que le dieron para comer. Se ejercitaba cuando le decían que hiciera ejercicio. Sonrió cuando alguien dijo que sonriera. Actuó como un títere. Y había sido miserable todo el tiempo. Enojada y miserable. Abrazó esa existencia, porque realmente sentía que era lo que merecía. Pero ¿lo hacía realmente? 9 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Estás segura aquí. Mis hombres estarán observando. Ve a tomar tu baño. Canción de Disney de la película “La Canción del Sur”. 238
  • 238. El Club de las Excomulgadas Meneó la cabeza, no queriendo estropear, lo que se estaba preparando para ser un día perfecto, con recuerdos oscuros. No quería ir allí. No quería pensar en cosas que no podía cambiar. Lo que quería hacer era disfrutar de un baño y tal vez empujar a Connor en el proceso. Probablemente se cabrearía, pero el demonio travieso dentro de ella simplemente no podía resistir el deseo de pincharlo. Sí. Un simple baño sería divertido. Y no se había divertido en un buen tiempo. No hasta que conoció a Connor y sus amigos, y se permitió relajarse y No se molestó en buscar un bañador. No tenía. Se quitó toda la ropa, luego se puso un albornoz y se ató el cinturón para su viaje bajando las escaleras. Connor le había dicho que se divirtiera. Planeaba llevarlo a cabo. — ¿Te das cuenta que nos van a encerrar por esto?—Dijo Julie mientras Sam rodó hasta detenerse en el portón de la casa en la que Lyric estaba hospedada. Serena hizo un ademán desdeñoso con la mano mientras Sam abría la ventana para hablar con el guardia. — ¿Qué van a hacer, dispararnos? —Tal vez—Murmuró Faith mientras examinaba el arma automática encima del hombro del guardia. —Estamos aquí para ver a la Srta. Jones—Dijo Sam con voz sombría. —Lo siento, señor. Nadie entra en las instalaciones sin autorización directa. Los ojos de Angelina se agrandaron. ¿Autorización directa? Vocalizó con sus Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V apreciar verdaderamente la compañía de los otros. Le gustó. Le gustó mucho. labios. 239
  • 239. El Club de las Excomulgadas —Déjame encargarme de esto. Lyric me dio su número de móvil—Dijo Julie mientras lo sacaba del bolso. Levantó un dedo a través de la ventana hacia el guardia. Marcó el número de Lyric y esperó que el teléfono sonase. —Podría simplemente llamar a Connor—Ofreció Faith. Julie resopló. — ¿Y dejar que se enfade con nosotras por haber venido sin su permiso? Oh, hola Lyric, soy Julie Tucker—Levantó un dedo para silenciar a las otras chicas.— Uh, sí, estamos aquí mismo, enfrente del portón, tan solo que el tipo con el arma no va a dejarnos entrar sin la debida autorización. ¿Crees que podrías ayudarnos con eso? La cara de Julie si dividió en una sonrisa. —Sí, claro. Cerró su teléfono y se inclinó sobre el asiento delantero para mirar al guardia. —La Srta. Jones te llamará enseguida. En ese momento, el guardia cogió el teléfono y disparó una mirada al coche. —Srta. Jones—Saludó.—Sí, hay cuatro mujeres aquí para verla—Hubo una pausa.—No, no creo que sea una buena idea. Tal vez fuese mejor que hablase con el Sr. Malone o el Sr. Murphy—Hizo una mueca.—Sí, claro, entiendo, el Sr. Malone y el Sr. Murphy están en una reunión importante. No, señora, lo comprendo. Sí, está claro. Voy a dejarlas entrar inmediatamente. —Esa es nuestra chica—Dijo Serena con una sonrisa. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Estoy bien. Hey, ¿qué estás haciendo ahora? ¿Nadando? Oh, eso suena divertido. 240
  • 240. El Club de las Excomulgadas El portón se abrió y el guardia asintió, aunque pareciese menos que feliz en hacerlo. Sam dirigió el coche hasta el aparcamiento y aparcó delante. —Lyric dijo que fuésemos alrededor a la piscina—Dijo Julie una vez que todas había bajado. — ¿Vas a hacerlo, Angelina? Angelina le lanzó una mirada mientras Sam la ayudaba a salir del coche. —No soy tan enorme. —Voy a ahogarte—Murmuró Angelina. —Me sentiría mejor si acompaño a las señoras—Dijo Sam con rigidez. Serena golpeó su brazo. —Por supuesto Sam. Puedes mantenernos a salvo de todos los tíos con armas. Él se pellizcó los labios. —Todavía no creo que esto sea una buena idea. El Sr. Roche estará más descontento si permito que le suceda cualquier daño a usted. —El Sr. Roche no tiene que saber todas mis idas y venidas. –dijo Serena con sequedad. Dos guardias aparecieron, ambos armados, y miraron desconfiados hacia las mujeres. Julie no podía decir que los culpaba totalmente. Las mujeres eran probablemente criaturas más temibles que una horda entera de hombres con cuchillos y armas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Por ahora—Dijo Julie con una sonrisa. — ¿Podéis llevarnos a la piscina?—Preguntó Julie alegremente. 241
  • 241. El Club de las Excomulgadas —Realmente no van a dispararnos, ¿verdad?—Susurró Faith mientras ellos se dirigían hacia delante. —Voy a fingir que me pongo de parto si hacen cualquier cosa rara—Dijo Angelina en voz baja.—Las mujeres embarazadas asustan a los hombres. Sam se cernía protectoramente sobre las mujeres mientras iban alrededor de la casa. Les frunció el ceño a los hombres que los flanqueaban. Era muy divertido porque Julie apostaría su dinero a que Sam los tumbaría. Podría parecer todo almidonado y puritano, pero era un gran hijo de puta protector cuando se trataba Justo cuando la puerta de la piscina se abrió, vieron a Lyric apretada contra el lateral de la piscina, mirando ansiosamente en su dirección. Levantó un brazo para saludar, y fue entonces que Julie notó que no llevaba ninguna ropa. Comenzó a reírse. Las otras miraron hacia Julie y después otra vez a Lyric, la boca de Faith formó una O. — ¡Hey!—Gritó Lyric.—Dios mío, estoy tan contenta de veros chicas. ¿Cómo diablos lo habéis conseguido? Prácticamente soy una prisionera aquí, sin visitas, debo añadir. —Hoy nos hemos escapado—Dijo Faith. Serena se carcajeó. — ¿Escapado? Faith, a veces me matas. —Bien, los hombres no saben dónde estamos. Deberíamos estar de compras. Probablemente tendrían un ataque si supiesen que veníamos aquí. Pero, honestamente, ¿qué piensan que va a suceder? Tenemos a Sam, y Lyric tiene tíos colgando de las ramas de los árboles con armas. Lyric se rió. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V de “sus” mujeres. 242 242
  • 242. El Club de las Excomulgadas —Le pregunté a Connor si podría traeros aquí, pero me dio la charla sobre cómo no era seguro, bla, bla, y tenía razón, pero estoy muy contenta de veros, y ya que estáis aquí, entonces ¡no hay razón ninguna para que os vayáis! — ¿Estamos interrumpiendo?—Preguntó Angelina con la mirada vuelta en dirección a Lyric. Lyric miró hacia abajo, después hacia las mujeres y sonrió. —Oh, no. Connor y Kane están trabajando verificando antecedentes, historiales policiales y todas esas cosas divertidas, entonces decidí darme un baño. —En más de una forma—Murmuró Julie. — ¿Por qué no entráis? El agua está buena. Voy a pedir al cocinero que nos haga algo delicioso. Cogeré algunas bebidas. Cualquier cosa que queráis. Julie miró a las otras mujeres. —Nosotras no vinimos exactamente preparadas para nadar, y ¡hace frío hoy! ¿No te estás congelando? Lyric arqueó una ceja. — ¿Y? La piscina es climatizada y no necesitas un bañador. —Nadar estaría muy bien—Dijo Angelina con un suspiro. —Podemos calentarnos en la bañera de hidromasaje más tarde, si notas el agua muy fría—Ofreció Lyric. Faith frunció el ceño. —Pero no muy caliente. No es bueno para Angelina. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Creo que Connor estallará cuando vea que estoy nadando desnuda. —Entonces, desnudaos y entrad—Dijo Lyric. 243
  • 243. El Club de las Excomulgadas Sam se aclaró la garganta. —Tal vez yo debería transmitir sus deseos al chef y ofrecerme a ayudar dentro. Serena se rió. —Buena idea, Sam—Se giró hacia las otras mujeres.— ¿Bien? ¿Estamos listas para ser totalmente atrevidas? —O sois unas gallinas—Insultó Lyric. Lyric se apartó hacia un lado de la piscina y nadó hacia el centro. —La última no conseguirá el delicioso cupcake que el chef horneó. — ¿Chef? ¿Cupcakes?—Faith sacudió la cabeza.—Debo estar haciendo algo mal. —Quiero cupcakes—Dijo Angelina mientras comenzó a quitarse su pantalón. Risas y gritos eclosionaron en el aire mientras las mujeres empezaron a quitarse todo. Camisas y pantalones volaron por el aire y luego parecía que una orgía había tenido lugar en el patio, con las ropas colgadas en cada silla, desparramadas por el suelo, y bragas y sujetadores colgados en los arbustos que bordeaban la calzada. Después todas estaban en el agua y, para Lyric, lo que creía que sería un día absolutamente perfecto, acababa de mejorar. — ¿Juras que Sam mantendrá el secreto?—Preguntó Angelina a Serena.— Realmente no quiero a los tíos viniendo a entrometerse y estropear nuestro día de Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Oh, infiernos no, no me llamaste gallina—Murmuró Julie. chicas. 244
  • 244. El Club de las Excomulgadas —Puedo hacer que uno de los guardias les dispare—Dijo Lyric con calma. Nadó hacia el lateral de la piscina y colocó los brazos a lo largo del hormigón para enderezarse, mientras movía los pies bajo la superficie. —No van a preguntarse dónde estamos por unas horas todavía—Dijo Serena, confiada. —Estaban todos tan aliviados de que Sam nos llevara de compras, que ni siquiera pensarán en buscarnos. —Excepto Damon, que adora ir de compras para ti—Dijo Faith con aire de Serena se encogió de hombros. — ¿Qué puedo decir? El hombre tiene mejor gusto para la ropa que yo. Lyric miró la intrincada banda de oro envuelta en la parte superior del brazo de Serena y se acordó de la caricia posesiva de Damon y de la forma que la tocaba allí con frecuencia. —Entonces, ¿cómo has estado, Lyric?—Preguntó Angelina.— ¿Connor sigue siendo aún malvado contigo? Lyric sintió el rubor subir por su cara. Las otras mujeres, obviamente, notaron eso también porque sus ojos se agudizaron como buitres detrás de los atropellados10. —Ohhh—Dijo Faith. —Está bien, ¡desembucha!—Exigió Julie.—Oh Dios mío, Serena y yo estamos muriéndonos por saber todo sobre el Sr. Perfecto y su trasero. Admito que disparé con él más de una fantasía femenina. 10 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V suficiencia. Referencia a como las aves carroñeras buscan animales muertos a los costados de las rutas. 245
  • 245. El Club de las Excomulgadas Faith se puso sus manos sobre las orejas y luego se metió debajo del agua. Salió a la superficie con la mano hacia fuera. —Oh, por favor. No. Es mi hermano, por el amor de Dios. ¡No quiero oír eso! Angelina hizo rodar los ojos. —Tu hermano es caliente, Faith. Punto final. —No es malo—Defendió Lyric.—Ha sido muy… Lyric se rió. —Bueno, sí y sí. Julie sonrió. —Oh, esto es genial. Me encanta esto. Connor Mallone encontró su pareja. —Yo no iría tan lejos—Dijo Lyric con cuidado. —Oh mierda, alerta hombres—Dijo Faith bajándose más profundamente en el agua. Lyric miró hacia arriba para ver al cocinero y uno de sus asistentes trayendo un plato de entremeses. —Oh para, Faith. Estás volviéndote loca, bonita. Déjalos mirar y que sientan lujuria por lo que nunca van a tener—Dijo descaradamente Julie. —Chicas, no diréis nunca nada a Gray de esto—Chilló Faith.—Va a patearme el trasero. El chef se aclaró la garganta e hizo su mejor intento para evitar mirar, aunque Lyric podía verlo perfectamente hacerlo a escondidas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Uh-huh—Dijo Serena a sabiendas.— ¿Muy bueno? ¿Muy sexy? 246
  • 246. El Club de las Excomulgadas —Estaría encantado de proporcionar bebidas para las señoras. Tengo un mueble bar muy bien surtido, y uno de mis asistentes es un barman entrenado. —Ohhh, Lyric. Tienes todas las cosas buenas—Suspiró Julie. Lyric sonrió. —Bien, pidamos. Nunca antes intenté nadar borracha. ¿Tal vez debiésemos averiguar si alguien del equipo de seguridad es un socorrista entrenado? —No es mala idea—Dijo Faith. cuándo las otras mujeres la miraron.—Me ha visto desnuda antes. ¿Hola? Damon me mantiene prácticamente desnuda veinticuatro horas al día los siete días de la semana mientras estamos en casa. — ¿Todavía quiero saber?—Preguntó Lyric. —Oh, vamos te informaremos sobre el estilo de vida de Serena después de unas copas—Dijo Angelina. Serena se giró y levantó una altiva ceja en su dirección. — ¿Y el tuyo? Angelina se sonrojó, pero soltó una carcajada. —Está bien, tal vez no. —Allá voy, sintiéndome terriblemente aburrida de nuevo—Dijo Lyric.—Me estáis matando con todos estos interesantes comentarios. —Yo soy la única normal y cuerda de este grupo—Dijo Julie. Julie fue inmediatamente inundada con olas de agua mientras Faith, Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Dile a Sam que salga—Le dijo Serena al cocinero.— ¿Qué?—Preguntó Angelina y Serena la empapaban. 247
  • 247. El Club de las Excomulgadas — ¿Bebidas, señoras?—Recordó el cocinero. —Ah sí, me olvidé—Dijo Lyric. Y ahora que el cocinero y su asistente con ojos desorbitados habían visto del show… —Hmm, ¿por qué no nos sorprende?—Sugirió Serena.—Háganos algunos cócteles deliciosos, con sabor a frutas, con bonitas sombrillas. Podemos fingir que estamos en nuestra propia escapada a la playa, aquí en la piscina. El cocinero asintió con la cabeza, luego se giró y tuvo que empujar a su asistente para llevarlo y sacar su atención lejos de las mujeres. flotaba perezosamente hasta el centro de la piscina. —Esto es tan agradable. Me siento como una morsa, que conste, pero tía, esto es maravilloso. —Estoy tan contenta porque todas estéis aquí—Dijo Lyric.—Este ha sido un gran día, y ahora, sólo es mejor. — ¿Ah, sí? Cuenta—Solicitó Julie. Lyric sonrió y tomó uno de los flotadores que estaban en un lateral de la piscina, entonces, se propulsó a lo largo de la superficie del agua hasta que flotó cerca de Angelina. —Despedí a mi agente. —Whoa. ¿En serio?—Preguntó Faith. Lyric asintió. —Sí. Gracias a Connor. —Uau, evidentemente necesitamos detalles aquí—Dijo Julie. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Angelina agarró uno de los flotadores y descansó el mentón encima mientras 248
  • 248. El Club de las Excomulgadas Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Os contaré todo. Tomando unos tragos—Dijo con aire de suficiencia. 249
  • 249. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veintitrés Connor se pellizcó el puente de la nariz y dejó el último informe en su pila. Miró su reloj. Él y Kane habían estado ocupados durante toda la tarde. Habían repasado las vidas de cada persona, incluso remotamente conectadas a Lyric o a su tour. El problema era, que había varios que habían levantado serias sospechas. Cómo es que hubieran sido contratados en primer lugar seguía siendo un misterio para Connor. Y consolidaba su opinión de que toda la operación de Lyric estaba a Dejó a un lado cuatro perfiles que requerían más que una revisión superficial. Un tipo, en particular, había saltado a Connor a un metro de distancia. Tenía antecedentes por asalto. Había dos órdenes de alejamiento dictadas por sus ex novias, y su padre estaba en la cárcel por violencia doméstica. Sin embargo, Connor habría apostado su dinero a los dos jodidos compañeros guardaespaldas. Tal vez tenía prejuicios en su contra, dado que se habían acostado con la mujer que la que él lo hacía en la actualidad, pero las evidencias estaban en contra ellos. Habían tenido oportunidades y acceso. De lo que Connor no estaba seguro, sin embargo, era del motivo. Tomó el teléfono para llamar a Gray. Él y Nathan podría hacer un poco de trabajo de campo, lo que dejaría a Connor centrar su atención en lo más importante: Mantener a Lyric segura. —Hola, tío—Dijo cuándo Gray respondió. —Hola, forastero. Has sobrevivido a Lyric, ya veo. —Ella no está tan mal—La defendió, y luego hizo una mueca. Sólo tenía cerrar la puta boca. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V medias y dirigida por imbéciles. 250
  • 250. El Club de las Excomulgadas —Uh-ajá. Entonces, ¿qué pasa? Connor le transmitió la información a Gray, quien lo detuvo para poder tomar notas. — ¿Me puedes enviar por fax los informes que tienes?—Le preguntó después de un momento. —Te los enviaré por e-mail. Kane lo tiene en su ordenador. — ¿Kane? —Ah, bien. ¿Es bueno? —Sí—Dijo Connor.—Parece que es de lo mejor. — ¿Qué demonios?—Dijo Kane a través del cuarto. —Espera un segundo Gray. Connor dejó el teléfono en su pierna y frunció el ceño hacia Kane, quien estaba mirando por la ventana. — ¿Sucede algo malo? Kane se dio la vuelta, con sus labios temblando. —Depende de si crees que una piscina llena de chicas desnudas sea algo malo. — ¿Qué? Connor se levantó y cruzó la habitación para mirar hacia la piscina. — ¡Oh Cristo! Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Él está dirigiendo al equipo de seguridad que Armstrong contrató. 251
  • 251. El Club de las Excomulgadas Cogió el teléfono de nuevo. —Gray, te importaría decirme ¿qué diablos está haciendo tu esposa aquí? Y desnuda, podríamos añadir. Por el amor de Dios, hombre, ¡Es mi hermana! ¡Me arden los ojos! — ¿De qué coños estás hablando? Faith está fuera de compras con las chicas. —Uh, no. Todas están en la piscina de Lyric. Con sus traseros desnudos, debo añadir. —Mira, tengo que irme. Tengo que ocuparme de esto—Dijo Connor. Y antes de que Gray pudiera responder, cortó la conexión. —Parece un infierno de fiesta—Murmuró Kane. Connor siguió la mirada de Kane a la ropa esparcida de un extremo de la zona de la piscina al otro. Infiernos, había ropa interior colgando de los arbustos. Cerró los ojos. — ¿Por qué a mí? —Está claro que no tengo tus problemas—Dijo Kane con diversión.— Ninguna está relacionada conmigo. —Sólo mantén tus malditos ojos para ti mismo—Gruñó Connor.—Están todas relacionadas. Muy apegadas. Kane levantó una ceja. — ¿Ah, sí? No me había dado cuenta de que Lyric estuviera tomada. —Vete a la mierda—Murmuró Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Hubo un silencio mortal en el otro extremo. 252
  • 252. El Club de las Excomulgadas Se dio la vuelta y comenzó a bajar las escaleras, tratando de no centrarse en el hecho de que las cinco hermosas mujeres estaban nadando desnudas en la piscina. O cómo diablos iba a pescar a todas. Preferiblemente antes de que sus cabreados esposos se presentaran. Encontró la cocina en estado de agitación. Los ayudantes se peleaban por llevar las bandejas a la piscina. Los detuvo con una sola mirada. Ellos se retiraron a la cocina, casi tropezándose con las prisas por evitar a Connor. como abrió la puerta, el aire se llenó con la charla y la risa. La música retumbaba en el aire, y para su horror, las chicas estaban jugando un partido de voleibol, con una red imaginaria. Nada, sin embargo, era imaginario sobre la forma en que salían del agua para golpear la pelota hacia atrás y hacia adelante. Rápidamente buscó en el patio, pero sólo encontró a Sam, de pie, con las piernas separadas, con los brazos sobre su pecho, con su mirada centrada en un área mucho mayor de donde las chicas estaban nadando. — ¿A alguien le importaría decirme qué diablos está pasando aquí?—Exigió. Cinco mujeres al mismo tiempo se deslizaron bajo el agua hasta que sólo fueron visibles sus narices. —Bueno, infiernos, no os escondáis ahora. No cuando todos en la casa os han visto ya. Lyric frunció el ceño. —Sam nos alertaría cuando alguien pasara de la puerta. O lo hubiera hecho. De alguna manera tú lo burlaste. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Fue hacia la puerta que daba al patio y a la zona de la piscina. Tan pronto 253
  • 253. El Club de las Excomulgadas —Uh-ajá. Y el equipo de seguridad, que se encarga de tu seguridad, eso sí, están recibiendo una imagen de vosotras en estos momentos ya que no pueden protegerte y vigilarte simplemente porque decidiste hacer una fiesta. Lo cual, podríamos añadir, estaba completamente desautorizado, y te había dicho específicamente que no podías tener compañía. Tampoco que podías ni siquiera mear sin mi conocimiento o el de Kane. Julie se rió. Después, Serena se unió a Angelina riendo y Faith suspiró. —Vale, vale—Dijo Faith con resignación.—Así que realmente tiene un palo Las otras cuatro mujeres se echaron a reír. Él miró a cada una de ellas, no es que consiguiera nada. Ellas se echaron a reír y siguieron haciéndolo hasta que las lágrimas corrían por sus mejillas. —Me alegro de que encontréis esto tan condenadamente divertido—Gruñó él. Lyric nadó hasta la orilla de la piscina donde él se encontraba, y antes de que pudiera reaccionar, salió y se quedó delante de él, desnuda como el día en que había nacido, y maldito si no reaccionó a la vista de su húmedo goteo de agua corriendo por algunas zonas muy estratégicas. La piel de gallina inmediatamente salpicó su carne, causándole que sus pezones se apretaran mientras temblaba delante de él. —Por el amor de Dios—Dijo con voz ronca.— ¿Dónde está tu maldita ropa? Te morirás de frío. Ella sacó el labio inferior con un mohín exagerado. —Nos estamos divirtiendo, Connor. Los chicos están vigilándonos, ¿no? ¿Qué podría pasar? ¿Estás esperando que un equipo de asesinos se lance en picado y nos asesine a todos en la piscina? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V en el trasero. 254
  • 254. El Club de las Excomulgadas —Ese no es el punto y lo sabes. —Mira, no sabía que venían, pero no les diré que se vayan. Me gusta su compañía. Tú y Kane estabais lejos haciendo vuestras cosas. Yo estoy contenta de tenerlas. Me gustan. —A nosotras nos gustas también, Lyric—Gritó Faith. Ella se volvió y sonrió por encima del hombro. —Y tienes un trasero muy bonito—Dijo Julie solemnemente. —Por el amor de Dios... —Si fuera lesbiana, estaría por ti completamente—Ofreció Serena. Connor suspiró. Miró fijamente a las mujeres con desconfianza. — ¿Cuánto habéis bebido vosotras, chicas? —Uhm, tendrás que hablar con el chef. O con el camarero. Sí, con el joven lindo. Tiene las bebidas más deliciosas—Dijo Faith. Connor pasó la mano por su pelo. Miró a Angelina, que estaba escondida detrás de un flotador. — ¿Estás bien, cariño? No has estado bebiendo, ¿verdad? Ella rodó los ojos hacia él. —Oh, por amor de Dios, Connor. Estoy bien. — ¿Puedo volver ahora o nos cortarás la diversión?—Le preguntó Lyric. — ¿Me escucharás si te digo que no?—Le preguntó con sequedad. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor cerró los ojos. 255
  • 255. El Club de las Excomulgadas Ella sonrió con picardía. Para su sorpresa, se levantó de puntillas y lo besó en la boca. Lo dejó tan impresionado que se quedó allí con una mirada en blanco en su rostro mientras ella se apartaba. —Probablemente no. Con eso se dio la vuelta y se metió de nuevo a la piscina en medio de aplausos de sus ebrias cómplices. Su celular sonó y con un gemido lo sacó. — ¿Está mi mujer ahí? Y lo más importante, ¿está desnuda?—Exigió Nathan. —Infiernos—Murmuró Connor. —Consíguele su maldita ropa. No quiero que el equipo de seguridad entero mire lo que es mío. —Demasiado tarde. Nathan maldijo. — ¿Qué diablos están pensando? ¿Están locas? — ¿Y tú me lo preguntas?—Preguntó Connor con exasperación.—Están dementes. Pero no es mi maldita responsabilidad. Sólo una mujer lo es. ¿Crees que me gusta ver a mi hermana en cueros? Tendré pesadillas durante una semana. —Oí eso—Gritó Faith.—Idiota. —Le patearé el trasero por ti—Dijo Julie. —Dile a Julie que deje su trasero en la piscina—Dijo Nathan, al oír la Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Sí—Dijo breve. exclamación de Julie. 256
  • 256. El Club de las Excomulgadas —Mira, no voy a entrar en esto—Dijo Connor con cansancio.—Están teniendo una especie de maldita fiesta. Sam está aquí. Supongo que se asegurará que todas lleguen bien a casa. Conduciré yo mismo si tengo que hacerlo. Antes de que Nathan pudiera argumentar más, Connor colgó. Echó una mirada a las chicas otra vez, contento de que el crepúsculo cayera y fuera más difícil distinguir su desnudez en el agua. Pero también hacía más frío y estaban lo suficientemente borrachas como para no entender que corrían el riesgo de tener hipotermia correteando todas mojadas y desnudas. Serena chasqueó los labios cerrándolos y lentamente negó con la cabeza. —Bonito. Tírenme debajo de un autobús. Ahora, todos vuestros maridos se enojarán conmigo—Se quejó. —Hay que conseguir quitarte ese palo del trasero—Dijo Faith sombríamente. Él la miró con sorpresa. —Te he defendido el tiempo suficiente. Necesitas relajarte de una puta vez. Los ojos de Connor se abrieron como platos. —Uhm, ¿Faith? ¿Cuánto has bebido esta noche? No estoy seguro de que sea una buena idea para ti estar en la piscina. Hace demasiado frío aquí afuera. Todas os enfermaréis. —Sam está actuando como nuestro salvavidas—Señaló Julie.—Además, la piscina está climatizada. Sólo se sentirá frío cuando salgamos. — ¿Necesitas perezosamente. un poco de ayuda, Connor?—Le preguntó Kane Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Déjame adivinar. Nadie sabe dónde estáis. 257
  • 257. El Club de las Excomulgadas Connor se volvió y fijó su mirada en Kane. —Te dije que te quedaras en el interior. —Sí, bueno, parecía que necesitabas refuerzos. La diversión era fuerte en la voz de Kane. —Uh-oh—Murmuró Lyric.—Se acabó la fiesta. El Sr. Connor Mirada Tranquila ya está aquí. — ¿Eso es malo? No lo sé, Lyric. Él es lindo. Kane levantó una ceja. — ¿Lindo? ¿Por qué pienso que acabo de ser relegado a la condición de cachorro? —Es malo conmigo—Dijo Lyric.—Connor no lo es. Angelina frunció el ceño en dirección a Kane. Serena y Julie cruzaron los brazos sobre sus pechos, gracias a Dios, y miraron a Kane. — ¿Por qué eres malo con Lyric?—Exigió Serena. — ¿Quieres que le pateemos el trasero?—Preguntó a Lyric. Kane se rió suavemente. —No podríais luchar para salir de una bolsa de papel en vuestra condición, cariños. No me refiero a la Sra. Jones. Sólo espero que cooperara con mi deseo de mantenerla a salvo. —Oh—Dijo Faith.—Bien, eso es diferente, supongo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Faith se rió. 258
  • 258. El Club de las Excomulgadas —Ahora, tanto como me gustaría que vosotras, siguierais disfrutando de vuestro estado actual, os agradecería si pudierais evitar producirles a mis hombres un ataque al corazón y tal vez poneos algunas túnicas, si conseguimos alguna. Estaremos encantados de garantizar vuestra seguridad si queréis seguir comiendo o bebiendo. Me gustaría que os vistierais y que salgáis de la piscina. —Oh, él es bueno Lyric—Murmuró Serena.—Muy suave. Kane sonrió. —Me alegro de que pienses así, señora Roche. — ¿Cómo sabes quién soy? —Es mi trabajo conocer a todo el que está en contacto con la Srta. Jones. Faith alzó el mentón. —Pero no seas malo con Lyric. Te patearemos el trasero. Kane se rió entre dientes. —No tengo ninguna duda de que lo intentaría, señora Montgomery. —Oh, está bien. Consigue nuestras ropas—Se quejó Julie.—Pero para que conste diré que eres mucho menos divertido que Connor. Kane levantó la mano y, unos segundos más tarde, uno de sus hombres salió con varios mullidos albornoces. Connor los tomó y luego hizo un gesto para que ambos, Kane y su hombre se fueran. Que lo condenasen si vieran a alguna de las mujeres desnudas. Se volvió de nuevo con resignación a la noche por delante. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Con eso ella frunció el ceño. 259
  • 259. El Club de las Excomulgadas —Si los dejo en la mesa, ¿puedo confiar en que saldréis de la piscina y os las pondréis? —Sabes, hasta que saliste, pudimos disfrutar de nuestra fiesta de nadando desnudas—Se quejó Lyric. —Creo que estoy siendo razonable, por lo que os permitiré seguir y no echaré a todo el mundo fuera de la propiedad. Varios sonidos de desesperación se hicieron eco desde el agua. —Me gustaría ver que tratas de echarme a cualquier lugar, Connor Él sonrió. —Sabéis que os quiero mucho a todas, pero estáis interfiriendo en mi trabajo, por no hablar de que ahora tendré que responderle a los chicos con los que trabajo en cuanto a porqué permití que sus mujeres retozaran por ahí desnudas. —Oh, eso lo podemos manejar—Dijo Faith con un resoplido.—No es como si hubiéramos tenido una orgía o algo así. —A pesar de que podría ser divertido—Agregó Lyric.—Creo que es la única cosa de la que no he sido acusada: de tener una orgía de lesbianas. Tal vez debamos llamar a una revista amarilla. Connor se quejó. —Por el amor de Dios. Sólo salid de la piscina y poneos vuestras ropas. Me aseguraré de que el camarero y el chef os suministren bebidas y comida. Si realmente queréis ser buenas, secaos y vestíos, podéis continuar en el interior donde hace calor. —Un chocolate caliente estaría bien—Reflexionó Serena.—Y cada vez está Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Malone—Murmuró Julie. más fresco. Marzo es un mes tan jodido. Calor, frío, calor, frío. 260
  • 260. El Club de las Excomulgadas Connor cerró los ojos y suspiró. Cualquier otro hombre estaría en el cielo rodeado de mujeres hermosas y desnudas. Él, por otro lado, estaba rezando por librarse de eso y por una pequeña cooperación antes de que todo el infierno se desatara. —Está bien, está bien, él está poniendo esa mirada—Dijo Lyric.—Salgamos y vistámonos. Nos iremos de la sala de estar y expulsaremos a todos los chicos. ¿A qué hora se supone que debéis estar en casa de todos modos? Hubo un momento de silencio y luego Faith dijo: Connor miró el reloj. —Las seis y media. Serena se rió. —Creo que dije que estaría en casa a las cinco. Oops. —El señor Roche es consciente de tu retraso—Dijo Sam con calma. —Parece que el señor Montgomery y el Sr. Tucker también—Dijo Faith con una carcajada.—Lo que sólo deja a Micah. ¿Angelina? ¿Lo llamarás? Angelina negó. —Eh, eh. Todavía estoy montada en la tarjeta del matrimonio. Es tan feliz que le dijera que sí, no es posible que se enoje conmigo. —Sabes, estoy empezando a sentir verdadera compasión por los chicos— Dijo Connor. Lyric subió los escalones de la piscina y le tomó toda su disciplina no mirarla. Ella se acercó y tomó una de las batas, y envolviéndola alrededor de su Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué hora es? 261
  • 261. El Club de las Excomulgadas tembloroso cuerpo. Infiernos, quiso envolverse alrededor de ella hasta que estuviera caliente y suave en su contra. —Confiemos en que los chicos se queden juntos—Arrastró las palabras.— Vamos, chicas. Llevemos esta fiesta al interior. Connor se dio la vuelta y se dirigió hacia la puerta antes de que las otras Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V mujeres salieran de la piscina. Sus risas lo siguieron todo el camino hasta el interior. 262
  • 262. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veinticuatro Connor y Kane llevaron a Julie, Angelina, Serena y a Faith al coche mientras Lyric miraba desde la puerta principal. Mientras se alejaban, ella las saludó. Ambos volvieron a la puerta y Connor parecía un poco irritable. Su teléfono sonó y él metió la mano en el bolsillo para silenciarlo. —Ponte un poco de ropa—Dijo en voz baja cuando caminaba junto a ella a la casa. — ¡Estoy perfectamente cubierta! —Sí, pero sé que estás desnuda debajo de esa bata y lo mismo ocurre con todos los demás. Por el amor de Dios ten un poco de piedad en esto. —Está bien, está bien. Iré arriba—Dudó un momento y luego miró a los dos, a Connor y a Kane. — ¿Estaréis por aquí un poco? Kane la miró con curiosidad. —Si nos necesitas. —No tardaré más de unos minutos en el piso de arriba. Me gustaría... me gustaría hablar con vosotros cuando vuelva si tenéis tiempo. —Por supuesto que tengo tiempo. Ella echó un vistazo a Connor y asintió, sus ojos no dejaron de mirar su rostro. Ella sonrió. —Está bien, volveré en seguida. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella tiró del albornoz apretado a su alrededor y sonrió. 263
  • 263. El Club de las Excomulgadas — ¿Quieres un poco de más chocolate caliente?—Le preguntó Connor bruscamente. —Sí. Eso estaría bien. Gracias. Saltó por las escaleras, balanceándose un poco, después se aferró con fuerza a la barandilla. Se había olvidado de lo mucho que había bebido y, como una exabstemia, había descubierto que era un peso ligero cuando se trataba de alcohol. Después de estabilizarse a sí misma un momento, siguió por las escaleras y entró en el dormitorio. Decidió tomar una ducha rápida para aclarar el cloro de la vistió rápidamente. Se peinó y salió al dirigirse hacia las escaleras sintiéndose bastante más sobria que quince minutos antes. Encontró a Kane y a Connor en la sala de estar tumbados en el diván. Connor parecía cansado y casi se rió cuando él metió la mano en su bolsillo para silenciar otra llamada. Entre su manager, su casa discográfica y los maridos de las chicas, Connor estaba recibiendo golpes de todos los rincones. — ¿Te sientes mejor?—Le preguntó Kane cuando levantó la vista y la vio. —No me sentía mal antes—Dijo con una sonrisa.—Hoy ha sido... liberador. Divertido. Connor se inclinó hacia delante y tomó una humeante taza de chocolate caliente. La sostuvo en alto, pero no hizo ni un movimiento para dársela. La estaba tentando a que fuera a él. Una vez que captó una bocanada del decadente aroma, no tuvo que hacer mucho para hacer cumplir sus órdenes. Se acercó, tomando la taza de él y luego se reclinó en el sofá a su lado, sosteniendo la taza caliente en las palmas de sus manos. La mano de Connor fue Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V piscina de su pelo, saltó dentro y fuera, tiró una toalla alrededor de su cabeza y se inmediatamente a su espalda, acariciándosela de arriba abajo. 264
  • 264. El Club de las Excomulgadas Ella notó la comodidad de ese gesto. Le encantaba que él la tocara. Estaba tan contenta ahora que podía acurrucarse en sus brazos como un gato satisfecho y ronronear sin parar. — ¿Qué tienes en tu mente?—Preguntó Kane. Bajó la taza y la sostuvo en su regazo. Apretó los labios un momento tratando de formular sus pensamientos. Este era un territorio nuevo para ella. Durante mucho tiempo había confiado en los demás a su alrededor, en su equipo de dirección, en el historial de su ella. Su divisa era presentarse, hacer lo que tenía que hacer y luego pasar a lo próximo y lo haría todo de nuevo. Despedir a Paul había sido enorme para ella. Dudaba incluso que Connor supiera exactamente lo trascendental que era. Había sido un golpe muy necesario en la cara. Una llamada de atención que su vida estaba fuera de control porque había permitido que fuera así. —Estoy lista para hacer algunos cambios—Tragó. Le tomó todo su coraje decir lo siguiente.—Tengo un poco de miedo. Quisiera vuestra ayuda. La mano de Connor se congeló en su espalda, luego se deslizó hasta su nuca y se la apretó tranquilizadoramente. —Está bien—Dijo Kane. —No quiero que mi discográfica contrate una nueva empresa de seguridad. Kane frunció el ceño. Ella se volvió un poco para ver el mismo ceño fruncido en el rostro de Connor. —Lo que quiero decir es que no quiero que Phillip elija. Sus intenciones son buenas. No tengo ninguna duda que tenga mis mejores intereses y mi seguridad en Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V discográfica, en su seguridad, en sus entrenadores, en que tomaran decisiones por 265
  • 265. El Club de las Excomulgadas mente. Contrata a personas competentes. Pero creo que debería ser yo quién decidiera quién debería tener mi seguridad en sus manos. Tomó otra respiración profunda y agarró la taza un poco más apretada y luego miró a Kane. — ¿Podría tu empresa estar dispuesta a hacerse cargo de mi seguridad mientras esté de gira? Kane no respondió de inmediato. Echó un vistazo a Connor, luego de vuelta a Lyric. arrugó la nariz.—Confío en tu equipo más que en alguna empresa al azar que contrate Phillip. No los conozco. Te conozco... ahora. —Estoy seguro de que podría resolverse—Dijo Kane lentamente.—Pero hay que considerar si esto causará problemas con tu casa discográfica. —Le diré a Phillip que de ahora en adelante tendré un papel más activo en mi carrera. Para ser honestos, creo que estará aliviado y más que dispuesto a que yo tome las riendas. El pulgar de Connor se apretó en su cuello. Pasó la otra mano sobre su brazo y la apretó ligeramente con aprobación. Los ojos de Kane brillaron y luego sonrió. —Creo que te he juzgado mal, Srta. Jones. —Oh, por favor, llámame Lyric. Srta. Jones suena tan estirado. —Muy bien, Lyric. El problema es que no puedo reunir a un equipo en menos de dos semanas. Necesito elegir personalmente a los hombres con detalle y querré supervisar la operación al principio hasta que esté satisfecho de que todo va Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Lo entenderé si no estás preparado para viajar. Es sólo que... —Ella por buen camino. Si quieres lo mejor, llevará tiempo. 266
  • 266. El Club de las Excomulgadas —No me iré de gira inmediatamente. Estaré en el estudio de grabación un poco. También tengo algunas apariciones, pero pueden cancelarse. Mi gira comienza en seis semanas. Tendrá una duración de dos meses y luego tengo un descanso en el cual terminaré de grabar el próximo álbum. ¿Eso os dará tiempo suficiente? —Creo que necesitas decidir si puedes permitirte el lujo de mí primero— Dijo Kane. Ella se echó a reír. —Entonces, lo primero que tienes que hacer es pedir un presupuesto. Querrás saber todo lo que puedo hacer por ti y desearás saber cuánto te costará. Quiero tener un control completo sobre la elección de los hombres, y cada uno de ellos será examinado personalmente por mí. Ella asintió. — ¿En cuánto tiempo puedes conseguírmelos? Kane sonrió. —Ahora estamos hablando. Captas rápido. Ella se volvió a Connor y deslizó su mano en la suya. —Sé que probablemente no debería preguntarte esto. Pero, de nuevo, estoy un poco nerviosa. No creo que vaya a ser un problema. Pero... —Simplemente pregunta, nena—Dijo en voz baja. —Quiero despedir a R.J. y a Trent. Echarlos. Lo que sea. El problema es que no estoy segura de lo que, en su caso, tengo en el contrato, y se supone que Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Si quiero lo mejor, tengo que estar preparada para pagar por eso, ¿verdad? 267
  • 267. El Club de las Excomulgadas trabajan en el rodeo. No lo tomarán bien. Les permití demasiadas libertades en su trabajo. Es culpa mía, pero eso es lo que hay. Él puso un dedo en la boca de ella. —Yo me ocuparé de eso. Ella exhaló un suspiro de alivio. — ¿Algún otro cambio descomunal en el que estés pensando? —Quiero ir por todo. Me he rodeado de personas que no son de confianza, que no se preocupan por mí, que no invierten en mí más allá del sueldo que les ofrecí. Sé que suena hipócrita. No me deben nada más que el trabajo por el que se les paga, lo mismo que yo no les debo más que ese cheque. Pero no quiero que sea de esa forma. Lo que quiero... Necesito un cambio. No me gusta mucho mi vida. —Entonces hazlo—Dijo Connor.—Si alguien puede cambiar las cosas, eres tú. No creo que haya una persona en el mundo que pueda saltar más sobre ti a menos que tú se lo permitas. Una sonrisa tembló en sus labios. —Sí, soy una buena perra en acción cuando se me da la motivación correcta. Kane se echó a reír y ella se volvió rápidamente de nuevo para mirarlo. —No estás de acuerdo con esa afirmación. Él levantó las manos en señal de rendición. —Por si sirve de algo, creo que estás haciendo lo correcto. Nunca es demasiado tarde para recuperar el control sobre tu carrera. Y tu vida. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella apretó los labios y frunció las cejas. 268
  • 268. El Club de las Excomulgadas —No puedo esperar a ver las revistas con todo esto, cuando se sepa—Dijo ella con ironía.—Tendrán trabajo. Probablemente informarán que he ingresado en el manicomio. —Que se jodan—Dijo Connor.—Tú sabrás la verdad. Las personas que se preocupan por ti sabrán la verdad. Eso es todo lo que importa. — ¿Y quiénes son las personas que se preocupan por mí?—Preguntó ella en voz baja. Él miró fijamente sus ojos. Luego extendió la mano y le acarició la mejilla, —Yo lo hago. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V apenas una caricia suave con la yema de su dedo. 269
  • 269. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veinticinco Connor regresó de llevar las tazas a la cocina y vio que Lyric se había quedado dormida en el sofá. No le sorprendía. Había estado meciéndose y encogiéndose más de una hora mientras hablaba con Kane y él. Era obvio que no tenía ningún deseo de ir a su habitación. Sola. Se había aferrado a su compañía hasta que la fatiga la había vencido. — ¿Quieres que le traiga una manta?—Preguntó Kane. —La llevaré arriba. Estará más cómoda en su cama. —Me retiro entonces. Nos vemos mañana. Kane salió tranquilamente de la sala de estar y Connor la miró fijamente, estaba hecha un ovillo contra el extremo del sofá, su cabeza sobre el reposa brazos. Se acercó y tocó un mechón de su cabello que había caído sobre sus ojos y lo acomodó suavemente. —No creo haber conocido a nadie como tú—Murmuró.—Justo cuando creo que he conseguido entenderte completamente, logras sorprenderme otra vez. A veces me pregunto si sabes siquiera quién eres. Se agachó y deslizó los brazos debajo de su cuerpo acurrucado y la levantó. Ella se estiró e hizo un murmullo de protesta y a continuación se le acurrucó en el pecho rápidamente. Le gustaba la forma en que se sentía llevándola en sus brazos. Toda suave y cómoda, su cabeza metida debajo de su mentón, como si estuviera hecha para estar allí. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor negó con su cabeza. 270
  • 270. El Club de las Excomulgadas Lentamente subió por las escaleras y se dirigió hacia su dormitorio, donde la depositó sobre la cama. Ella bostezó y luego sus párpados pestañearon abriéndose y parpadeó mirándolo. Él se inclinó hacia abajo y la besó en la frente. — ¿Estarás bien? Sus ojos brillaban con un poco de incertidumbre y temor, cuando él se alejó. Vacilaba claramente entre querer que se marchara y el deseo de no estar sola. No iba a presionarla. Tenía que elegir por sí misma, a pesar de que él no quisiera irse a Había algo infinitamente frágil sobre de Lyric. Detrás de la persona pendenciera había una mezcla fascinante de miedo e inseguridad de la cual no había sido capaz de discernir la causa todavía. —Quédate—Dijo. Le recorrió el rostro con la mirada y él vislumbró un asomo de incertidumbre.—Quiero decir, me gustaría que te quedaras. Si quieres... Se inclinó y la silenció con un beso. Fue deliberadamente tierno, permitiendo que su boca se fundiera sobre la de ella. —Sí quiero. Lo deseo demasiado. ¿Qué tal si nos ponemos más cómodos y nos metemos en la cama? No había sido su plan hacerle el amor, pero se había puesto duro súbitamente al momento que le había dirigido esa mirada somnolienta, seductora. Ella rodó hacia un lado de la cama y se levantó. La vio comenzar a desnudarse en la penumbra. Levantó su blusa sobre su cabeza y luego se bajó sus vaqueros hasta que quedó vestida sólo con su sujetador y bragas. Era una imagen que provocaría un caso salvaje de lujuria a cualquier hombre con sangre en las venas. Encaje negro. Ultra femenino pero gritando a la Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V ninguna parte. vez “La chica mala sacudirá tu mundo”. 271
  • 271. El Club de las Excomulgadas Cuando se volvió, pudo ver los montículos de sus pechos elevados favorecedoramente, y el más leve indicio de un pezón de color durazno asomado por encima de la copa. Como si él no estuviera allí, se estiró perezosamente y luego se quitó el espumoso encaje de su cuerpo. Tan pronto como estuvo desnuda, regresó a la cama y se tendió en su lado, sus intensos ojos azules recorriéndolo como diciéndole que era su turno. Se preguntaba si sabía la imagen tan provocativa que ofrecía. Probablemente. Probablemente se estaba riendo como una loca por dentro porque los vaqueros resultara malditamente difícil y doloroso. Cuando se movió inquieta y deslizó los dedos entre sus piernas para ahondar en los suaves pliegues, perdió la poca paciencia que creyó tener. Se arrancó la camisa y forcejeó con sus pantalones. Los condones estaban donde los había dejado, gracias a Dios, y tomó uno de los paquetes de la mesita con una mano mientras desabrochaba sus vaqueros con la otra. Ella seguía acariciándose a sí misma y emitiendo pequeños sonidos suaves de placer que lo estaban volviendo loco. Le estaba picando por dentro, como si hubiera sido invadido por mil insectos. Finalmente logró deshacerse de sus pantalones y ropa interior y tuvo que esforzarse por colocarse el condón. Estaba tan duro, el látex se estiraba apretadamente sobre su dolorosa erección al punto que le preocupaba rasgar la maldita cosa. Se acercó a la cama y ella le sonrió inocentemente revelando que sabía exactamente lo traviesa que estaba siendo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V él se encontraba aquí parado con un bulto en su entrepierna que haría que quitarse 272
  • 272. El Club de las Excomulgadas La tomó por los tobillos, sujetándola y arrastrándola hasta la orilla de la cama. Le apartó los muslos, sosteniéndolos bien abiertos y luego se metió dentro de ella con una embestida contundente. Su coño ondeó sobre su carne, abrazándolo, combatiéndolo, succionándolo más hondo. Todo su cuerpo se puso tan tenso que le iba a dar un maldito calambre. Pero demonios, se sentía bien. Muy bien. Cerró los ojos y apretó su mandíbula, decidido a no correrse. Estaba cerca. Se inclinó y besó el valle entre sus pechos mientras latía dentro de ella, muriéndose por moverse, hasta que ella le suplicara que parara. Atraído por las generosas curvas de sus pechos, deslizó su lengua por la parte inferior y luego sobre su pezón. Un estremecimiento le recorrió el cuerpo y su coño se contrajo a su alrededor en pequeñas pulsaciones intermitentes que casi logran que sus ojos rodaran hacia atrás en su cabeza. Lamió el pico rígido y luego lo succionó fuertemente entre sus dientes. Ella se arqueó moviéndose inquieta debajo de él y finalmente le ajustó los dedos en los hombros y levantó sus caderas. —Por favor, Connor—Jadeó.—Muévete. Fóllame. Haz algo. —Cristo—Murmuró él.—Me voy a correr, nena. Dame sólo un minuto para calmarme. Quiero hacer que esto sea bueno para ti, no meterme dentro de ti y terminar en dos minutos. Ella se rió suavemente y le acarició la espalda con sus manos, después la columna del cuello y luego el cabello. Estaba en todas partes, tocando, acariciando. Le enroscó las piernas alrededor de su cintura y se arqueó hacia él, intentando que la penetrara más profundamente. Como si eso fuera posible. Ya estaba dentro hasta Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Después de empujar estaba luchando contra su eyaculación con todo lo que tenía. 273
  • 273. El Club de las Excomulgadas las bolas, presionado tan pegado a su culo que se necesitaría una palanca para separarlos. —Relájate—Susurró.—Haré que sea bueno para ti. Déjame amarte. Permíteme mostrarte lo bueno que esto puede ser con alguien a quien le importas. Se puso tan tensa que se preocupó, había cruzado cierta línea invisible. Parecía, a falta de mejor palabra, perdida. Preocupado de perderla, trazo una línea de besos hacia su mandíbula y le mordisqueó los labios antes de sellar su boca con la suya. Estaba consumido por ella. Debía tener cuidado o la devoraría. Tenía que Alzando sus manos para enmarcar su rostro, se retiró algo así como un centímetro y luego, empujó de nuevo reclamando una vez más su boca. Sus lenguas se deslizaron una sobre la otra, explorando y saboreando. Empezó a moverse, retirándose y clavándose lentamente al principio, y después más duro y rápido hasta que logró controlar al cavernícola salvaje que sólo quería reclamar a su mujer, marcarla y satisfacer su lujuria sin cesar. Oh sí, podría hacer esto toda la noche. Tocarla. Degustarla. Meterse tan profundo dentro de ella que no pudiera sacudírselo. Quería que creyera en él. Quería que confiara en él. Quería un montón de cosas. Quería envolverse alrededor de ella tan apretadamente que nada ni nadie pudieran acercársele o dañarla. Quería ser su refugio. Apartó su boca de la de ella y le recorrió la mejilla hasta su oreja y luego hacia abajo de su cuello, besando y chupando. No le había nado ningún preliminar antes. Pero ni siquiera pudo lograr reunir el arrepentimiento que debía. Había estado dispuesta y lista para él. Caliente y húmeda. Tan apretada que pensó que moriría penetrándola. —Connor—Susurró.—Estoy cerca. No puedo contenerme. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V aplacarse y medir sus besos. Sólo que sabía tan bien que carecía de control. 274
  • 274. El Club de las Excomulgadas Él cerró los ojos. Maldición, pero no merecía esto. No había hecho nada para garantizar su placer. Había ido tras ella como un perro en celo. La inmovilizó contra el colchón y la mantuvo abajo mientras la penetraba. Tomándole todo lo que tenía, pero salió de ella. Su verga gritaba ¡¡maldición no!! Ella dejó escapar un quejido de protesta. La besó en el vientre y después se dejó caer de rodillas entre sus muslos. Estaba decidido a hacerla sentir tan bien como él lo hacía. Su coño estaba hinchado por su invasión. Los suaves labios rosados estaban abiertos y su entrada roja y distendida por su tamaño. Demonios, ella sí que era Presionó su boca a la apertura. Ella se estremeció y dejó escapar un grito agudo de placer. Entonces deslizó su lengua sobre ésta y a continuación empujó dentro hasta paladear su esencia misma. Era dulce y satinada en su boca. Como seda líquida. Sus piernas se elevaron y se enredaron sobre sus hombros, apretando su cabeza y manteniéndola en el lugar. Se mecía contra su boca. Estremecimiento tras estremecimiento recorrían su cuerpo. Levantó sus caderas pero él las capturó manteniéndolas en posición. Lamió su clítoris, girando la punta de la lengua en un pequeño círculo y luego chupando suavemente el tembloroso pico. Estaba tan tensa como un arco extendido al máximo, sus muslos rígidos sobre sus hombros. —Connor—Dijo suavemente. Tan dulcemente que fue como música para sus oídos.—Connor—Dijo una vez más en un suspiro. Él se enderezó mirando a sus ojos entreabiertos, brillantes de pasión y deseo. Estaba tendida como un festín ante él y se la comió con los ojos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V sexy. 275
  • 275. El Club de las Excomulgadas Entonces la tomó volteándola hasta que quedó boca abajo sobre el colchón. Ella volvió su cabeza para que su mejilla descansara contra el colchón y cerró los ojos como anticipando donde la tomaría la siguiente vez. Él ahuecó su redondeado trasero y amasó la suave carne, empujando y extendiéndolo para que el coño quedara a la vista. Tiró hasta que estuvo inclinada sobre el borde y luego la penetró desde atrás, presionando su abdomen contra ella mientras la acariciaba profundamente. ¡Caray! la quería así. Sus manos dejaron su culo y recorrieron suavemente su delicada columna hasta los hombros, y entonces apresó su cuello y empujó Él se inclinó hacia abajo hasta que su cuerpo cubrió el de ella por completo. Protegiendo. Refugiándola. Tapándola por completo. Entonces comenzó a follarla entrando y saliendo, los sonidos de sus caderas golpeando contra su culo elevándose en el silencio de la habitación. Ella gemía y extendía sus brazos por encima de su cabeza como si estuviera rendida completamente a su dominio. Le mordisqueó el hombro, primero ligeramente y luego más fuerte. Quería poseerla. Quería poner su marca en ella, para dejarle saber que le pertenecía a él y a nadie más. Ningún otro hombre podía tocarla. Ningún otro hombre podía poseer lo que él consideraba suyo. Ella no lo sabía todavía, pero él era eso para ella. Iba a requerir paciencia. Era un chico paciente cuando la recompensa era alta. Ella iba a ser el más grande desafío de toda su vida, pero estaba preparado para ello. No iba a fallar. Era suya. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V nuevamente, tirando de ella para que coincidiera con sus contundentes embestidas. 276
  • 276. El Club de las Excomulgadas Bajó su cuerpo hasta que su pecho estaba fundido con su espalda. La cubría perfectamente, sus cuerpos se movían mientras se deslizaba dentro y fuera con embates largos y perezosos. Una y otra vez dejó claro su sentir, conduciéndola casi al orgasmo y luego deteniéndose mientras ella se movía desesperada bajo él, tratando de hacer que la llevara sobre el borde. Él esperaba y de nuevo comenzaba todo, empujando en ella, con la sensación exquisita de su coño aferrándolo. —Eres mía, Lyric—Le susurró al oído. Y, a continuación, empujó duro y Plantó sus palmas en ambos lados de su cuerpo y se apalancó de tal forma que pudiera clavarse con más potencia dentro de ella. Ella gritó y se puso más resbaladiza a su alrededor de tal forma que se pudo deslizar con mayor facilidad más profundamente, hasta su corazón mismo. Más rápido. Más Fuerte. Inconscientemente se mantuvo embistiendo, incluso cuando todo el cuerpo de ella se tensó y su nombre se derramó de sus labios una y otra vez. Él persiguió el orgasmo de ella y fue tras otro. Implacable. Queriendo que supiera a quién le pertenecía. Quien dominaba su cuerpo y su placer. Ella rogó y suplicó. Más. Detente. No te detengas. Oh Dios. Una vez más. — ¡Connor! Los dedos de ella se cerraron en puños encima de ella y enderezó su cabeza empujando hacia atrás contra él mientras otro orgasmo le recorría el cuerpo, encendiendo el fuego dentro de él. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V profundo, y comenzó a bombear con urgencia renovada. 277
  • 277. El Club de las Excomulgadas —Oh Dios, estoy llegando. Nena. Te sientes tan bien. Vente conmigo, Lyric. Se hinchó dentro de ella, tan apretadamente que apenas podía moverse después de que ella se corriera dos veces y su humedad lo bañó. Se retiró y la rodó boca arriba bruscamente, separándole las piernas y montándola nuevamente, esta vez cara a cara. Quería verla. Quería ahogarse en sus ojos mientras se corría finalmente. Se hundió profundamente. Se retiró y luego se hundió una última vez. Ella se envolvió a su alrededor. Brazos, piernas. Levantó su cabeza y la ocultó en el Él se corrió. Fue el orgasmo más desgarrador de toda su vida. No podía quedarse quieto. Seguía empujando y empujando, como si estuviera a punto de salirse de su propia piel. Se corría y corría, y le preocupaba el condón pero no podía parar. Ella lo sostenía acariciándole la espalda con sus manos, tirando de él con sus piernas, empujándolo más profundamente hasta que no había espacio entre los dos. Cayó rendido sobre ella, embebido profundamente en su coño a la vez que lo último de su eyaculación dejaba su cuerpo. Respiraba entrecortadamente. Su cuerpo entero estremeciéndose. No podía recuperarse. No podía asimilar la magnitud de lo que acababa de sentir. Era demoledor. ¿No se suponía que las mujeres eran las que se deshacían durante el sexo? Nunca se sintió tan vulnerable en su vida. Sabiendo que no podía quedarse dentro de ella después de correrse tan violentamente, gimió y rodó hacia un lado, sosteniéndola fuertemente contra él. Salió de ella, con la esperanza de que el maldito condón no estuviera goteando. Luego se agachó y se lo quitó. Se echó hacia atrás y apuntó a la papelera, pero le importaba un carajo si atinaba o no. Lo limpiaría después. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V cuello de él. 278
  • 278. El Club de las Excomulgadas Ahora no quería separarse de Lyric ni siquiera durante los dos segundos que le tomaría deshacerse del preservativo. Temblaba contra él y estaba tan callada, que le preocupaba. ¿Qué se suponía que diría después de algo como esto? ¿Qué podía decir? La espantaría mortalmente si le expresaba lo que estaba pensando o sintiendo. Demonios, ninguna mujer perdería tiempo para alejarse si le dijera que quería amarrarla a él durante el próximo año y no dejarla levantar jamás de la cama. ello. No, no era el sexo. Y tal vez ese era el problema. Sabía que era mucho más profundo que eso. Tampoco había sido solo sexo aquella primera vez. Lo sabía. Lo aceptaba. Simplemente no sabía qué demonios se suponía que debía hacer al respecto. Peor aún, no tenía ni idea de cómo manejar a Lyric. No podía permitirse el lujo de cagarla. Una palabra equivocada y los muros se levantarían nuevamente dejándolo congelado afuera. ¿Cómo diablos se suponía que un hombre debía saber siempre qué decir o hacer precisamente en el momento oportuno? Relación. Carajo. Estaba yendo demasiado lejos incluso para sí mismo. Estaba pensando demasiado. No se suponía que pensaras después de tener sexo alucinante. Ese era su problema. Se estaba poniendo todo analítico, y, Dios lo ayudara, todo sentimental, cuando solo necesitaba disfrutar el momento y tomar las cosas como vinieran. ¿No se suponía que eran las mujeres las criaturas emocionales que no podían Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V El sexo volvía loco a un hombre. No había ninguna otra explicación para separar el sexo del amor? 279
  • 279. El Club de las Excomulgadas Estaba jodido. Bien jodido. Bajó la mirada para ver sus ojos cerrados y su pecho subiendo y bajando mientras se abrazaba contra él. Con un suspiro resignado, hizo el esfuerzo mental para apagar su cerebro. Uno nunca debe tomar decisiones que alteraran la vida cuando se sostiene a una mujer desnuda en sus brazos. Por un largo rato yacieron allí, inmóviles y callados. Estaba a punto de dormirse, contento de que ella no se hubiera ido, cuando se movió contra él y empezó a alejarse. de alcanzarla, pero se le fue de las manos. —Necesito ir al baño—Murmuró, justo como lo había hecho la primera noche que hicieron el amor. Y supo, tal como lo había sabido entonces, que ella no regresaría. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V La alarma se encendió en su cerebro cuando ella comenzó a rodarse. Trató 280
  • 280. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veintiséis De algún modo era lógico que durante la noche un frente frío pasara y trajera temperaturas crudas y lluviosas. En muchos sentidos era adecuado para el humor de Lyric. El miedo era frío. El miedo tenía helados dedos que agarraban tu corazón y extendían su frío a través de tu alma. Connor la asustaba. No él, sino lo que representaba. No importaba lo que hiciera, no se podía deshacer de la sensación de ¿Cómo podía enfrentarlo luego de lo que había hecho? Él había sido… perfecto. Simplemente perfecto. Más que perfecto. Ni siquiera tenía palabras para describirlo simplemente porque nunca tuvo a un hombre mirándola, tocándola… amándola como había hecho Connor. ¿Y su respuesta? Huir. Se frotó cansadamente la frente mientras estaba de pie tiritando bajo la lluvia. No había dormido. Había pasado toda la noche aislada en la pequeña biblioteca de la sala de estar. Ahora estaba de pie mirando el césped delantero, sin ver nada y todo al mismo tiempo mientras la lluvia caía suavemente sobre ella. Una cálida mano se deslizó sobre su hombro desnudo y lo apretó. Instantáneamente supo que era Connor, y se quedó quieta, temiendo lo que él diría o haría. La sorprendió. —Ven dentro, Lyric—Le dijo suavemente.—Hace frío y tienes una actuación esta noche. ¿Has dormido algo? Ella negó con la cabeza muda mientras él tiraba de ella a su lado y la cobijaba de la lluvia con su gran cuerpo. Quería decir que lo sentía pero las palabras quedaron flotando dolorosamente en su garganta. Quería decirle que jamás se había Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V pánico y tensión en su pecho. 281
  • 281. El Club de las Excomulgadas sentido así por otro hombre y que estaba cagada de miedo. Quería volverse a él y abrazarlo para siempre. Tomar lo que le ofrecía y no dejarlo ir nunca. Pero el miedo no se descongelaba. Estaba fría y congelada. Incapaz de moverse. Incapaz de alcanzar. Así que volvió a entrar calladamente y se paró frente a la chimenea mientras él le frotaba el pelo con una toalla. ¿Le diría algo ahora? ¿Le pediría explicaciones que no podía dar? ¿Le pediría que revelara cosas escondidas por largo tiempo? Pero todo lo que él hizo fue envolverla con un albornoz y anudar los hombros varias veces y entonces dijo: —Aún tienes unas horas. Deberías tratar de dormir. Te despertaré a tiempo para llegar al escenario. Ella asintió y se quedó ahí un momento más. No podía encontrar su mirada porque sabía que él vería demasiado. Entonces él se inclinó y presionó sus labios contra su frente. Ella cerró los ojos y se reclinó contra su abrazo, pero él no la tocó. No la abrazó. Sólo un simple beso y se fue. No quería volver a subir a su dormitorio. El fuego chisporroteaba y brillaba detrás de ella y se volvió para calentarse las manos. El calor se filtró en sus huesos y la hizo sentirse pesada con el letargo. Miró sobre su hombro hacia el sofá. Era un lugar tan bueno como cualquier otro y sabía que los hombres de seguridad estarían entrando y saliendo, así como Connor y Kane, así que no estaría sola. Con un suspiro caminó hacia allá y gateó sobre el sofá. Se volvió para enfrentar el respaldo y tiró de sus rodillas hasta su pecho hasta que se sintió a salvo, cálida y segura. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V extremos para que estuviera cálida. La frotó con sus manos arriba y abajo por sus 282
  • 282. El Club de las Excomulgadas Durante el viaje al Estadio Reliant, Lyric estuvo tensa y nerviosa. Connor viajaba en la parte trasera del auto mientras Kane permaneció en la parte delantera. Un coche llevaba el resto de su destacamento y los seguía, otro equipo ya se había adelantado para instalarse durante el espectáculo. — ¿Puedes asegurarte de que las chicas tengan dispuestas las entradas para ellas que les conseguí?—Preguntó ansiosamente. Connor deslizó una mano sobre las de ella. —Las tienen. No te preocupes. Lo van a pasar muy bien. acercaban al estadio. No estaba segura de por qué estaba tan nerviosa. Era como cualquier otro espectáculo. Lo había hecho un millón de veces. No era del tipo que sufría miedo escénico. Adoraba cantar. Le traía paz. Era lo único que hacía por sí misma. Que a otros les gustara y pagaran por el privilegio de oírla sólo era un bono añadido. El auto rodó hasta detenerse fuera de la entrada al gran número de salas en el nivel más bajo del estadio. El área estaba cercada y la seguridad era fuerte, pero aún había una multitud de fans que gritaron en el momento en que Lyric se bajó del vehículo. A pesar de que Connor la urgía a avanzar, se detuvo y se volvió para saludar con la mano. Sonrió ampliamente, lanzó besos y entonces le permitió a Connor llevarla dentro del edificio. Casi inmediatamente sus hombros se relajaron y se retiró a su mundo. El apresurado y ajetreado backstage era algo muy familiar y le daba la bienvenida. Estaba de vuelta en su elemento. Connor se detuvo ante su camerino. Kane y dos de sus hombres se pararon a los lados. Ella empezó a abrir la puerta pero Connor le puso una mano sobre la Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella se quedó en silencio otra vez y miró por la ventana mientras se muñeca. 283
  • 283. El Club de las Excomulgadas —Quédate aquí mientras lo reviso. Ella dio un paso atrás y Connor abrió la puerta. Para su sorpresa, R.J. y Trent estaban ambos estirados sobre los sofás de la habitación. Ambos se giraron cuando Connor entró a la habitación, pero cuando ella trató de seguirlo, Kane se puso delante de ella y le bloqueó la entrada. —Tú le pediste su ayuda—Dijo Kane en voz baja.—Él lo manejará. Los sonidos de R.J. y Trent discutiendo la hicieron retroceder. Kane se movió con ella, escudándola, cuidando mantener su cuerpo entre ella y los hombres se quedó quieta mientras otros dos entraron a la habitación para ayudar a Connor. —Envíale la cuenta—Escuchó que decía Connor.—O no. De cualquier modo su contrato ha terminado. Seréis escoltado fuera de del local, y si ponéis un pie dentro o alrededor de su gira otra vez, haré que os arresten. Sus ojos se agrandaron cuando sonó un golpe. Y luego algo rompiéndose. Luego escuchó lo que sonó como algo o alguien golpeando la pared. Dio un paso adelante pero Kane la presionó más cerca y la hizo moverse más lejos hasta que quedó contra la pared más alejada del pasillo. Estaba rodeada por cuerpos masculinos, y la volvía loca no poder ver lo estaba sucediendo. Unos momentos después, Kane dio paso atrás justo a tiempo para ver a R.J. y Trent siendo llevados a la fuerza por el pasillo por los hombres de Kane. La sangre manchaba la nariz de Trent y R.J. mostraba un ojo hinchado. — ¡Oh mi Dios, Connor!—Exclamó ella y entró apresurada a la habitación. Él se volvió y vio que estaba bien. De hecho, parecía frío y calmado, como si no acabara de enfrentarse a hombres más grandes que él. La única señal de que de hecho se había mezclado con ellos era el abrir y cerrar de sus manos. Los nudillos Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V todo el tiempo. Dos de sus hombres la flanqueaban. Uno de ellos sacó un revólver y parecían magullados y había una mancha de sangre en el dorso de su mano. 284
  • 284. El Club de las Excomulgadas — ¿Estás bien?—Preguntó con ansiedad mientras alcanzaba su mano. Él formó una sonrisa quebrada. —Creo que a tus novios les fue peor. Ella frunció el ceño. —No son mis novios. —Ya no tienes que preocuparte por ellos. Les dije que si tenían cualquier cosa que decirte, que contactaran con tu casa discográfica y que les darían el —Te lo agradezco—Murmuró.—Supongo que fue cobarde de mi parte pero no quería una confrontación con ellos. — ¿Lyric? Ella se volvió para ver a Kane sosteniendo un pedazo de papel en su mano. Su cara estaba oscura con el ceño fruncido mientras se concentraba en la nota. Entonces se volvió y miró a Connor. —Creo que necesitas ir tras esos dos y traerlos de vuelta. Esto estaba colgando del espejo. Les acercó la nota y Connor se la quitó antes que Lyric la pudiera alcanzar. —Hijos de puta—Murmuró Connor.—Sabía que eran ellos. Esos bastardos. — ¿Connor, qué dice? Se la tendió. Ella la tomó y bajó la mirada a las letras recortadas de varios estilos y tamaños. No estarás a salvo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V nombre del nuevo representante al que fueras a contratar. 285
  • 285. El Club de las Excomulgadas Sus cejas se juntaron y la inquietud se deslizó bajando por su columna. —Persíguelos—Le ordenó Connor a Kane.—Detenerlos y yo llamaré a la policía. Les pasaremos el asunto a ellos. Nuestra prioridad es la seguridad de Lyric. Kane asintió, luego movilizó a sus hombres. Desaparecieron de la habitación unos momentos después, dejando a Connor y Lyric solos. —Te dejaré para que te vistas. Tu gente debería estar aquí en cualquier momento para ayudarte a estar lista. —No te vayas—Dijo, alcanzando su brazo.—Quiero decir, será aburrido. mucho tiempo. No hay ningún cambio de vestuario para el espectáculo de esta noche. Realmente es como un mini concierto. Sólo ocho canciones en total. Sonó un golpe en la puerta, interrumpiéndolos. —Yo responderé—Dijo él mientras se giraba para abrir. Momentos más tarde, la habitación estaba llena de gente. La charla se elevó. Lyric fue empujada, pinchada y compuesta hasta que apenas reconoció a la mujer que le devolvía la mirada. Por varios días había vivido una existencia normal. Sin maquillaje. Sin ropas escandalosas. ¿Connor sentiría rechazo el nuevo papel que representaba Lyric? Ella miró en el espejo para verlo reclinado contra el respaldo del sofá, las manos metidas en los bolsillos mientras miraba a la estilista hacerle los últimos retoques a su maquillaje. Lyric no pudo descifrar la mirada en su rostro. No tenía idea de lo que estaba pensando. —Te ves genial, Lyric—Dijo la estilista con una sonrisa brillante. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Me arreglarán el cabello y me maquillarán, y ordenarán mi ropa, pero no tomará —Te lo agradezco, Stacy. Hiciste un gran trabajo. 286
  • 286. El Club de las Excomulgadas Sonó otro llamada en la puerta y Kane asomó la cabeza. —Cinco minutos, Lyric. Te necesitan fuera. Se levantó, se alisó los ajustados jeans y revisó su aspecto. Era una buena elección de ropa para el rodeo. Aunque no cantaba música country, su vestuario atraería a las clases más conservadoras, ¿y qué decía el dicho? ¿Cuándo estés en Roma…? Se puso sus botas, el atrevido sombrero vaquero de paja sobre su pelo y le sonrió a Connor. Connor vio volver la luz a los ojos de Lyric. Su confianza estaba de vuelta con creces y estaba tan aliviado que casi desfalleció. Ella se paseó hacia el pasillo donde él y los hombres de Kane la rodearon. Kane abrió el camino y se detuvieron ante una camioneta Ford preparada que llevaba a los artistas al escenario en medio de la arena del rodeo llena de polvo. Las luces se apagaron y la multitud zumbó de excitación. Connor la ayudó a entrar, luego subió detrás de ella. Los hombres de Kane se pusieron delante de la camioneta, aunque la arena tenía seguridad posicionada a intervalos alrededor del escenario. Los hombres de Kane se ubicaron entre el área donde los fans tenían asientos junto a la rampa, y se les permitía acercarse desde las tribunas hasta el escenario y al escenario mismo. Parecía que el todo el estadio estaba eléctricamente cargado y esperando la llegada de Lyric. Con un rugido, la camioneta dio un bandazo hacia adelante y fue hacia el escenario justo mientras este se iluminaba y el estadio volvía a la vida con luces Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Hora del espectáculo. laser. La inmensa pantalla LCD que cubría la parte trasera del escenario mostraba 287
  • 287. El Club de las Excomulgadas la cara y la sonrisa atrevida de Lyric. La multitud se puso salvaje mientras salía de la camioneta y corría por la rampa hacia el escenario. Lyric saludó a gritos a los fans de Houston e inmediatamente lanzó una de sus canciones animadas. Las gradas golpeaban y se mecían junto con ella. Las cámaras mostraban un repetido staccato de luz, salpicadas entre los miles de personas reunidas para el rodeo. Connor tomó una nueva apreciación sobre lo que se necesitaba para salir y Era bullicioso. Era ruidoso, y los fans adoraron cada minuto de ello. Ella era descarada, linda, seductora y atractiva. Sus fans la amaban y claramente ella los amaba. En un punto durante el espectáculo, un toro mecánico se elevó desde debajo del escenario a través de una abertura en el suelo y Lyric se subió y empezó a montar como una campeona. Saludaba y volteaba, y arrojó su sombrero a la multitud de fans reunidos cerca del escenario. El toro aumentó la velocidad y ella fue arrojada varios metros en el aire. El corazón de él palpitó en su garganta y estaba a punto de saltar al escenario para comprobarla cuando ella apareció, riendo a carcajadas. Entonces calmó un poco las cosas y cantó la balada que le gustaba tanto a Connor. “Yendo a casa.” El público cantó y se balanceó con ella, y cuando terminó, las luces se atenuaron por un momento y luego llamearon mientras ella cantaba la última canción elegida para la velada. El espectáculo había durado un poco más de una hora, pero el sudor brillaba en su cara. Su pelo estaba empapado y su camisa se pegaba a ella como una segunda piel. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V presentarse del modo en que ella lo hacía. Se lanzó a ello. No se dejó nada atrás. 288
  • 288. El Club de las Excomulgadas Pero sonreía y saludaba entusiastamente mientras bajaba por la rampa hacia la camioneta. Connor y Kane la encontraron en la bajada, la acomodaron en la parte trasera, y ella se puso de pie, sujetándose de las barras mientras conducían a través de la arena. Dieron una vuelta mientras ella saludaba a la animada multitud y luego desaparecieron tras la puerta de la zona de detrás del escenario una vez más. Tan pronto como se detuvieron, Connor saltó fuera y la alcanzó para bajarla. Ella estaba zumbando de energía. Sus músculos saltaban y temblaban y sonreía de oreja a oreja. que la comida y la bebida estaban esperando por ella. Unas pocas personas con pases de seguridad se arremolinaban. Lyric los ignoró, agarrando una botella de agua y se la tomó sin respirar. Tiró la botella y alcanzó otra mientras se dejaba caer sobre el sofá. —Sé de buena fuente que vas a tener compañía en pocos minutos—Dijo Connor secamente— ¿Te quieres duchar y cambiar, y yo las mantengo a raya para ti? Ella le echó una mirada desconcertada. —Las chicas. Tienen pases con sus entradas. Pensé que sabías. La cara de Lyric se iluminó. —Oh eso es grandioso. Le pedí a Phillip que se asegurara de que se hicieran cargo de ellas pero no estaba segura de los arreglos que habían hecho para ellas. —La brigada de pelo azul descenderá. Ella se rió. —Lo haces sonar como una horda de viejecitas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Le tomó una mano en la suya y la guió de vuelta al camerino. Le gustó ver 289
  • 289. El Club de las Excomulgadas —Oye, no fue mi idea que te tiñeras el pelo azul. —Está bien, deja que me duche y que me ponga alguna ropa no sudada. Puedes dejarlas entrar. Pueden esperar aquí para que no sean presionadas y empujadas por el personal ahí afuera. Connor asintió y miró su reloj. Necesitaba llamar y obtener un informe de la Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V policía sobre los cargos que serían presentados contra Frick y Frack. 290
  • 290. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veintisiete Tan pronto como el agua caliente golpeó a Lyric, languideció como una flor en un clima de cien grados de temperatura. Toda la adrenalina la abandonó y se recostó contra la pared mientras el agua caía sobre ella. Todas esas noche sin dormir estaban pasando su precio y todo lo que realmente quería hacer era irse a dormir durante una semana. Le tomó un considerable esfuerzo pero se lavó el pelo y se aclaró y luego se salió para secarse. Se cepilló el pelo pero lo dejó mojado y luego se puso unos habituales. Podría relajarse, ponerse cómoda con las chicas y no tendría que preocuparse estar hecha una facha11. Y Señor, pero estaba muerta de hambre. Volvió caminar hacia el camerino para ver a Faith, Serena, Julie y Angelina tumbadas en los sofás mientras sus hombres estaban de pie a un lado hablando con Connor. Aunque era evidente que Connor la había estado vigilando, y le envió una pequeña emoción vertiginosa viajando por sus venas. Él levantó la mirada, y cuando la vio, se separó del grupo de hombres y vino directamente hasta ella. — ¿Estás bien? Ella sonrió. —Sí. Fue un buen espectáculo. Él se inclinó para besarla, sorprendiéndola en silencio. Todos los estaban mirando pero no parecía importarle una mierda. 11 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V vaqueros y una camiseta. Era agradable no tener que reunirse con los fans Aspecto descuidado. 291
  • 291. El Club de las Excomulgadas —Estuviste fantástica. Ahora ven a sentarte y descansa. Te conseguiré algo para comer. Un zumbido cálido, no muy distinto a la bruma provocada por el alcohol se instaló sobre ella mientras iba hacia el sofá. Estaba sonriendo. No sólo sonriendo sino que sonriendo ridículamente, y no tenía nada que ver con el espectáculo. — ¡Estuviste impresionante, Lyric!—Exclamó Faith cuando Lyric cayó sobre el sofá a su lado. —Un espectáculo tremendo—Dijo Serena de acuerdo.—Te veías rompedora —Gracias, chicas. Estoy tan contenta de que estéis aquí. Angelina cambió de posición y Micah vino a pararse detrás de ella. Deslizó una mano sobre su hombro y le brindó un tierno apretón. Se inclinó hacia abajo y le susurró algo al oído, y Angelina sonrió y sacudió la cabeza. —Muy bien hecho, Lyric—Dijo Damon Roche mientras los hombres se reunían alrededor de las chicas.—Creo que Serena mencionó que vimos uno de tus espectáculos en Las Vegas. Disfrutamos muchísimo de ese y el de esta noche. —Los asientos al lado de la rampa fueron fantásticos—Dijo Julie con una sonrisa.—Todos esos vaqueros tan cerca que casi podía tocarlos. Nathan frunció el ceño. —Juro que no puedo llevarte a ningún lado. —Os lo agradezco mucho a todos vosotros—Dijo Lyric sinceramente.—Fue un espectáculo divertido. Admito que tenía mis reservas sobre traer mi actuación aquí. No estaba segura de que fuera a ser apreciado dado el sitio. Gray se sentó al otro lado de Faith y le brindó a Lyric una sonrisa socarrona. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V ahí afuera. 292
  • 292. El Club de las Excomulgadas —Creo que puedes haber convertido al Señor Estrecho, que sólo escucha música country. Los ojos de Lyric se abrieron inocentemente como platos. —No puedo imaginarme de quién estás hablando. Connor resopló mientras dejaba un plato con comida sobre la mesa de café frente a Lyric. —Admito que tengo unos pocos prejuicios musicales—Levantó la mirada No necesitaba ningún estímulo. Se sentó hacia adelante y empezó a comer el delicioso surtido de sándwiches y comida para picar. —Necesitamos una foto de todos juntos—Dijo Julie.—Las Pitufinas y eso, ya sabéis. Los hombres gruñeron. —Por lo menos son sólo las puntas—Dijo Damon con una sonrisa.—Se pueden recortar. — ¡No vas a tocar mi pelo!—Jadeó Serena.—Creo que nos vemos fantásticas. —Bien, no se puede negar que vosotras, damas, estáis fantásticas—Dijo Micah con una sonrisa fácil.—Me preocupaba que necesitáramos a algunos del grupo de seguridad de Lyric para que os escoltaran hasta aquí. Había un montón de buenos chicos adultos evaluando nuestros músculos. Angelina se rió. —Estás tan lleno de mierda, pero te amo por eso. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hacia Lyric. —Come—Dijo con suavidad. 293
  • 293. El Club de las Excomulgadas Lyric se reclinó hacia atrás con su plato y sonrió. Unas pocas semanas atrás, nunca habría adivinado que conocería personas tan geniales o que haría amigos de verdad. Amigos reales. Gente que no quisiera nada de ella. Que les gustara la Lyric real. Ahora que su espectáculo había terminado, tenía unos días sin nada que hacer y luego tendría que seguir adelante. Cosas que hacer. Álbumes que grabar. Más conciertos. Por primera vez sintió pesar por su existencia nómada y por el hecho de no tener un hogar base. Qué grandioso sería llegar a casa después de días en la carretera y tener estaba presentando al mundo. El anhelo era tan fuerte que hizo que el pecho le doliera. —Odio acabar esto, pero Lyric está cansada y realmente necesito llevarla a casa para que pueda descansar—Dijo Connor. Ella parpadeó con sorpresa y se dio cuenta de que estaba ausente en el sofá mientras la conversación seguía alrededor. —Estoy bien—Dijo.—No tenéis que iros. —Pareces exhausta—Dijo rotundamente. —Por supuesto que necesitas ir a descansar—Dijo Serena y se levantó con gracia del sofá.—No me puedo imaginar cómo mantienes la cabeza levantada después de un espectáculo tan enérgico. Te veremos otra vez antes de que dejes Houston. Lyric se las arregló para ponerse de pie y abrazar a todas las chicas. —Os agradezco mucho a todos por venir. Realmente significó mucho. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V amigos como este grupo, donde se pudiera relajar y no preocuparse por la cara que 294
  • 294. El Club de las Excomulgadas — ¡Te agradecemos los excelentes asientos!—Exclamó Faith.—Incluso los chicos se divirtieron. —Más bien no confiábamos en vosotras por vuestra cuenta—Murmuró Gray. Las mujeres pusieron los ojos en blanco. Angelina sonrió con suficiencia. —Pensad en lo aburrida que serían vuestras vidas sin nosotras. —Querido Dios, dijiste algo importante—Dijo Nathan.—Puedo decir con Julie envolvió sus brazos alrededor del hombretón y le sonrió descaradamente. —Admítelo. Llevabais unas existencias lastimosas antes que llegáramos y los salváramos. Él bajó la boca para besarla, sonriendo todo el rato. —Tampoco discuto eso, cariño. Lyric los acompañó a todos a la puerta mientras los hombres arreaban a las mujeres, y entonces se quedó con Connor y Kane y su grupo de seguridad. Cerró la puerta y se volvió. — ¿Alguna noticia de R.J. o Trent? Connor negó con la cabeza. —Me llamará el teniente cuando acabe el interrogatorio. Se supone que me llamará cuando sepa algo. Ella suspiró. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V seguridad que esa es una palabra que nunca se volverá a aplicar en nuestras vidas. 295
  • 295. El Club de las Excomulgadas —Llámame ingenua, pero no me los imagino haciendo esto. ¿Qué ganarían? Ni siquiera tiene sentido. —Me inclino a estar de acuerdo contigo—Dijo Kane.—Pero la evidencia apoya su participación. Dejaremos que la policía haga su trabajo y veremos qué descubren. —Lo importante es que ya no te tienes que preocuparte por ellos—Dijo Connor. Ella no se perdió cuando su cara se ensombreció ante la mención de ellos. Se no había dormido con ninguno durante todos los últimos espectáculos. Por ahora, le gustaba la idea de que fuera posesivo con ella. — ¿Estás lista?—Preguntó Connor.—Realmente necesitas algo de descanso. Te vas a caer pronto. —Sí. Vámonos. Podría comerme un cupcake y una taza de chocolate caliente. Una velada frente al fuego suena realmente agradable ahora mismo. Él tiró de ella a su lado y caminaron hacia el auto que esperaba. Lyric estaba recostada contra Connor en el sofá, sus pies estirados hacia el otro extremo, mirando las llamas titilantes en el hogar mientras Connor pasaba ausentemente los dedos por su pelo. Un envoltorio vacío de cupcake yacía sobre la mesa de café al lado de la taza de chocolate caliente a medio terminar. Estaba cálida, saciada y deslizándose más cerca del velo del sueño. —Esto es agradable—Murmuró somnolienta. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V veía… celoso. Sus labios se torcieron pero no sonrió. Tal vez más tarde le diría que Él no respondió pero presionó un beso en su pelo como respuesta. 296
  • 296. El Club de las Excomulgadas —Si me quedo dormida, ¿me volverás a llevar en brazos a la cama? Sonreía mientras esperaba la respuesta. —No tienes que estar dormida para llevarte en brazos a la cama. —Mmm—Se acurrucó más profundamente en su pecho y frotó su mejilla contra la sólida pared de músculos.—Me gusta que me lleves en brazos. Me hace sentir pequeña y delicada. Connor resopló. Probablemente podría meterte en mi bolsillo y cargarte alrededor. — ¿Entonces qué hacemos ahora? Él le levantó la barbilla para que lo mirara. — ¿A qué te refieres? Ella se encogió de hombros. —Me refiero a ahora que se acabó el espectáculo. Nunca hubo una amenaza real en mi contra. Sea cual sea la razón que hayan tenido R.J. y Trent para dejar esas notas, no creo ni por un minuto que fueran a hacerme daño. Así que eso está resuelto. —Bien, si recuerdo correctamente, el punto de toda esta aventura era que hicieras tu espectáculo, tomaras algún descanso y pasaras desapercibida. Así que supongo que la respuesta a tu pregunta es que puedes hacer lo que quieras. — ¿Y tú?—Preguntó vacilante. Él ladeó la cabeza. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Tú eres pequeña y delicada. Ni siquiera me llegas a la barbilla. —Lyric, si hay algo que quieras decir, dilo. No leo la mente. 297
  • 297. El Club de las Excomulgadas —Sólo me preguntaba si te gustaría hacer cosas conmigo. Quiero decir sólo nosotros. No relacionadas con el trabajo. Los ojos de él brillaron en la luz baja. Su pulgar recorrió su mandíbula y luego sus labios, frotando suavemente sobre su boca. —Nada me gustaría más que pasar algún tiempo contigo. Él siguió sus manos con su boca, volviendo la cara de ella hacia arriba para encontrar sus labios. Cálido y fusionándose, su calor la invadió, moviéndose lentamente a través de sus venas como un narcótico. podía explicar. Le hacía querer cosas a las que siempre había temido. Pero que ahora quería intentar. Quería una relación normal, ¿pero cómo era siquiera posible tal cosa para ella? —De hecho, lo que realmente me gustaría ahora mismo es llevarte escalera arriba y hacerte el amor, y que luego te durmieras entre mis brazos. Ella tragó y asintió. Lo intentaría. Dios, por él lo intentaría. Él se empujó fuera del sofá y luego se estiró para tomarla entre sus brazos. La levantó sin esfuerzo del sofá y la llevó escalera arriba a su dormitorio. Ella curvó los brazos alrededor de su cuello y metió la cabeza debajo de su barbilla. Si pudiera detener el tiempo, viviría en este momento para siempre. Toda la semana pasada no había sido nada menos que… un cambio de vida. Sonaba cursi y melodramático, pero era absolutamente cierto. Tal vez finalmente había encontrado un propósito. O tal vez finalmente estaba creciendo y extendiéndose más allá del pasado. Había simplemente existido por tanto tiempo, pero ahora quería vivir. Quería disfrutar cada momento, y no dar nada por sentado. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Era peligroso para ella. Le hacía cosas a su corazón y a su mente que no 298
  • 298. El Club de las Excomulgadas La acostó gentilmente en la cama y esta noche ella no actuó con timidez. Lo quería a él. Lo quería piel con piel, su cuerpo sobre el de ella. Se levantó sobre sus rodillas y rodeó su cuello, tirando de él para un beso. Sabía a chocolate, y olía a madera y al humo del fuego. Era una mezcla vertiginosa y embriagadora que ella saboreó. Sus manos se deslizaron sobre sus hombros y luego a su pecho, frotando y acariciando su cuerpo tenso. Magro y duro, y tan malditamente delicioso. —Quítate la camisa—Le dijo con voz ronca.—Quítate todo. Justo ahí La mirada de él nunca dejó la suya, se quitó la camisa y el pantalón, y rápidamente siguió su ropa interior. Ella contuvo el aliento mientras él se quedaba desnudo, era algo hermoso, todo de ella para hacer lo que quisiera. Oh maldición. Le tomaría una semana hacerle todo lo que quería. —Si no dejas de mirarme así, todo va a terminar antes de empezar—Gruñó él. — ¿Cómo te estoy mirando?—Preguntó con inocencia. —Como si yo fuera un postre y estuvieras a punto de comerme. —Mmm, pero es exactamente lo que voy a hacer—Ronroneó. Ella se inclinó y presionó sus labios contra su hombro, y luego enseñó los dientes y lo mordisqueó. Él se estremeció y dejó escapar un gruñido bajo. Ella dejó que su lengua se deslizara sensualmente hacia arriba por la columna de su cuello y entonces dio otro mordisco, justo debajo de su oreja. Su gran cuerpo se estremeció y sus manos se cerraron en apretados puños a sus costados. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V mientras miro, y luego ven hacia mí. 299
  • 299. El Club de las Excomulgadas Ella se echó hacia atrás y puso sus palmas sobre su pecho y pasó sus dedos a través del ligero puñado de vello esparcido allí, luego siguió la línea bajando hasta su vientre y más abajo hasta los rizados vellos marrón claro de su entrepierna. Su polla se endureció y sobresalió hacia arriba, directamente entre sus manos. Ella envolvió sus dedos alrededor de su longitud y trazó su erección hacia abajo hasta que ahuecó su saco con una mano y lo acarició, mientras que con la otra mano lo acariciaba arriba y abajo. —Puedo decir que tienes un equipo muy impresionante, Connor Malone. —Más impresionante es que sepas exactamente qué hacer con él. —Me estás matando—Dijo él con voz áspera. Ella parpadeó hacia él con fingida consternación. —Creo que no tengo idea de qué hacer con tal abundancia de masculinidad. ¿Tienes alguna sugerencia? —Ponte de rodillas y envuelve esa bonita boca alrededor de ello. —Mmm, arrodillarse tiene un matiz sumiso, ¿no crees? —Cariño, no hay nada sumiso en ti. Infiernos, no me importa si estás de cabeza. Sólo quiero estar en esa dulce y exuberante boca, y ahogarme. Ella sonrió. —Bueno, ya que lo pediste tan bellamente. Se desvistió rápidamente y luego se acostó en la cama, poniéndose de modo que su cabeza colgara del borde, directamente en línea con su pene. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él hizo un sonido de frustración y se inclinó más cerca de ella. Ella lo miró hacia arriba y entonces lo alcanzó para acariciar su longitud. 300
  • 300. El Club de las Excomulgadas —Fóllame, Connor. Justo así. Jódeme con fuerza. Las manos de él temblaron en su cara. Sus dedos le acariciaron la boca y los pómulos, y entonces una mano la dejó para agarrar su pene para guiarlo a su boca que esperaba. —Abre, nena. Tómame. Toma todo de mí. Ella se lamió los labios, y luego los separó sólo para que la ancha cabeza de su pene bombeara contra su boca. Su lengua revoloteó sobre la corona y él se estremeció, y luego empujó dentro, deslizándose sobre su lengua. especiado con un toque de jabón. Él se deslizó más adentro, comprobándola a intervalos, pero cuando ella no protestó se hundió hasta la parte posterior de su garganta. Sus bolas rozaban contra su nariz y luego presionaban hacia adentro mientras él se tensaba hacia adelante. Sus manos se tensaron a los lados de la cabeza de ella y entonces empezó a embestir atrás y adelante. Él metió los dedos entre su pelo, separando y cepillando los mechones. Sus movimientos eran lentos y comedidos. Nunca la abrumó. Parecía saber justo cuándo empujar y cuándo retroceder. Ella quería darle algo a cambio. Quería darle todo el placer que él le había dado. Se estiró hacia atrás y deslizó sus manos sobre sus caderas y sus tensas nalgas. Estas se flexionaban y temblaban con cada embestida, endureciéndose bajo su toque. Ella clavó sus dedos en su carne y tiró de él hacia ella mientras lo tragaba más profundamente. Connor movió sus manos de su cara y se inclinó por encima para besar su vientre. Ella se estremeció y se meneó debajo de su boca y entonces sus manos se deslizaron hacia abajo por sus caderas para separarle las piernas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Su sabor estalló a través de sus sentidos. Almizcleño y exótico. Cálido y 301
  • 301. El Club de las Excomulgadas Las tiró hacia atrás hasta que quedaron abiertas y su vagina estuvo expuesta a su toque. Sus caderas seguían bombeando contra su boca mientras sus dedos se sumergían entre sus pliegues hasta la carne empapada y sensible de debajo. Ella gimió alrededor de su pene y se retorció nerviosamente mientras sus dedos se deslizaban dentro de ella, acariciando tiernamente mientras su pulgar jugaba con su clítoris. Entonces él retrocedió y tiró hacia atrás, y se arrodilló detrás de ella. Suavemente acarició con sus manos su pelo y cerró su boca sobre la de ella, —Quiero estar dentro de ti, Lyric—Susurró él.—Adoro tu boca, pero te quiero en mis brazos, tu cuerpo envuelto alrededor del mío mientras me sumerjo tan profundo que nos perdamos el uno en el otro. Las lágrimas escocían detrás de sus párpados y quemaban mientras pestañeaba para mantener la humedad a raya. ¿No sabía que se perdía en él cada vez que la tocaba? La volvió a besar, tan exquisitamente amoroso y gentil que dejó escapar un suspiro. Le acarició los pómulos y le pasó los dedos por el pelo, y luego cuidadosamente la levantó para que quedara sentada sobre la cama. Ella se volvió y se puso de rodillas y enredó sus brazos alrededor del cuello de él para poder besarlo. Todo lo que tenía, todo lo que era, lo puso en ese beso. Dejó ir todas las cosas que había estado conteniendo y queriendo. No podía tener suficiente de él. Pasó sus manos arriba y abajo por su espalda, arriba hasta su pelo y luego abajo otra vez, abrazándolo, presionando su cuerpo al de él mientras devoraba su boca. Él enredó sus brazos alrededor de ella y la levantó, sosteniéndola tan apretada que apenas podía respirar. Moviéndola alrededor, y luego cayendo de Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V besuqueándola suavemente, su boca, sus mejillas, sus ojos y luego su frente. 302
  • 302. El Club de las Excomulgadas bruces sobre la cama, su cuerpo sobre el de ella, su espalda presionada contra el colchón. —Si vivo hasta los cien años, no creo que nunca tenga suficiente de ti—Le dijo él entre besos.—Eres una adicción que no puedo esperar para alimentar. Cuando no estás conmigo, no puedo esperar para volverte a ver. Cuando entras en la habitación, algo dentro de mí se enciende. Nadie me hace sentir como tú lo haces. —Oh, Connor—Suspiró ella. Lo fuera que quisiera decir quedó atrapado detrás del nudo de su garganta. Su nariz llameó y picó mientras la emoción se necesito. Él se quedó quieto sobre ella y la miró hacia abajo como si no pudiera creer que hubiera dicho esas palabras. Había triunfo, y alivio, brillando en sus ojos. Parecía perplejo. La dicha explotó en su cara y las líneas alrededor de su frente se desvanecieron. Era como si ella le hubiera tendido el mundo, pero de hecho era él quien le daba tanto a ella. Cada vez. A sí mismo. —Te daría el mundo si me lo pidieras—Dijo él mientras le separaba los muslos. Buscó un condón y lo desenrolló, su mirada nunca dejó la suya. Su pene se deslizó entre sus piernas y frotó su longitud a lo largo de sus pliegues, estimulándola con su rígido calor. Ella se abrió para él, húmeda y deseosa. Él se detuvo en su entrada, la cabeza apenas metida dentro. Empujó, abriéndola un poco más, y luego se detuvo. Otra vez la besó, su lengua enredándose calientemente con la de ella. Luego se apoyó en sus antebrazos y flexionó sus caderas hacia adelante, deslizándose Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V acumulaba dentro y la abrumaba.—Hazme el amor—Susurró.—Por favor. Te 303
  • 303. El Club de las Excomulgadas suavemente, moviéndose a través de su vagina como un salto a través de aguas profundas. Él estaba inclinado sobre ella, su cuerpo mucho más grande cubriendo el de ella protectoramente. Pero se movía como un sueño, con una gracia que desmentía su tamaño. No había un solo hueso torpe en su cuerpo. Él hacía el amor como alguna gente bailaba. Él le acarició el cuello con la nariz y ella se volvió, arqueándose para que tuviera mejor acceso. Le lamió la oreja e hizo un círculo alrededor de su clítoris a El corazón de ella estaba latiendo tan fuerte que apenas podía respirar. Su pulso se elevó y su cuerpo estaba vivo como si miles de hormigas se movieran bajo su piel. Cada toque de su boca, cada embestida dentro de su cuerpo, traía una aplastante oleada de placer tan aguda que era casi dolorosa. Él se retiró hasta que la cabeza de su pene apenas tocaba su entrada, y luego se empujó de vuelta hacia adentro, meciéndose a través de sus resbaladizos tejidos, enviando estremecimiento tras estremecimientos por su abdomen. Sus pezones se tensaron y se enterraron en su pecho como puntas de diamantes. Cada movimiento abrasaba los picos ultra sensibles hasta que estuvo segura de que se iba a desmoronar. —Te quiero ahí—Le murmuró junto a su oído.—Tú conmigo, Lyric. No me correré hasta que tú estés ahí. —Oh Dios—Jadeó ella.—Ya casi estoy, Connor. Ya no lo puedo soportar. Siento que me voy a romper en un millón de pedazos. Por favor. No te contengas. Con más fuerza. Sus palabras parecieron desatar a la bestia que sujetaba con una tensa rienda. Un sonido cercano al dolor, duro en el silencio, rasgó desde su garganta. La Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hasta que miles de frías sacudidas se deslizaron a través de su piel. 304
  • 304. El Club de las Excomulgadas abrazó con fuerza contra él, enredando sus brazos alrededor de ella, tirando hacia arriba mientras se sumergía profunda y duramente. Sus muslos golpeaban contra los de ella y sus cuerpos hacían mojados sonidos de succión mientras se bombeaba dentro de ella una y otra vez. El mundo se hizo borroso alrededor de ella. Cerró los ojos, mareada mientras se rompía y parecía navegar en una docena de direcciones diferentes. Su cuerpo estaba tan tenso, dolorido, que empezó a sollozar, rogando por la liberación. Y entonces fue catapultada hacia arriba y por encima, una caída libre a cien kilómetros por hora. Su orgasmo seguía y seguía, sin fin, oleada tras oleada Él también se estaba corriendo, su cuerpo dominando al de ella, adueñándose de ella, poseyéndola. Suya. Ella quedó inmóvil debajo de él, ya incapaz siquiera de mantener sus piernas o brazos alrededor de él. Él estaba en la última agonía de su orgasmo mientras se movía y seguía embistiendo, ahora más suave y más lento mientras se deslizaba dentro y fuera de ella. —Lyric—Susurró y la atrajo más cerca, sosteniéndola mientras respiraba con fuerza en su oído. Él se volvió, rodándolos a sus costados, y presionó la cara de ella contra su cuello mientras la acariciaba el pelo, la espalda, su trasero y de vuelta hacia arriba. —Te quiero. Dios, te quiero. El corazón de ella tartamudeó, dio un doloroso salto en su pecho que le robó el aliento. Se quedó quieta mientras sus palabras se deslizaban en sus oídos, tranquilas y sinceras. Su garganta se apretó, tan fuerte que envió una oleada de pánico y ella se giró y trató de sentarse. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V chocando contra su cuerpo. 305
  • 305. El Club de las Excomulgadas Connor rodó hasta que ella estuvo debajo de él una vez más. Su cuerpo cubría el de ella y la miró abajo con los ojos brillantes. Ella esperaba rabia, pero lo que vio fue una sombría determinación. —Maldita sea, Lyric, te acabo de decir que te amo y actúas como si no pudieras huir lo suficientemente rápido. Ella tragó y sacudió la cabeza inútilmente mientras las lágrimas llenaban sus ojos. —He sido paciente. Te he dejado escapar. Pero no te dejaré huir más. relaciones sexuales. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Quiero saber qué está pasando y por qué sales disparada cada vez que tenemos 306
  • 306. El Club de las Excomulgadas Capítulo Veintiocho Connor observó el pánico en sus ojos. Todo el cuerpo de ella estaba tenso y había algo salvaje que le recordaba a un animal asustado a punto de emprender el vuelo. Sabía que estaba tomando un inmenso riesgo al forzar el tema. Podía perderla. Se podía cerrar y dejarlo fuera, pero tenía que intentarlo. Maldita sea, tenía que intentarlo. No podía simplemente rendirse y dejarla alejarse. No cuando —Quédate conmigo, Lyric—le dijo en voz baja.—Quédate conmigo y explícame por qué el que yo te diga que te amo provoca tal pánico. —Eso no significa nada—susurró.—No es real. — ¿No significa nada? ¿Crees que dije eso para meterme dentro de tus pantalones? ¿Crees que ando por ahí diciéndole a cada mujer con la que duermo que la amo? Te tengo noticias, nena. Ya he estado tan profundo dentro de ti como un hombre puede estar. No necesitaba palabras para hacerte el amor. No tenía que decirlas ahora. Pero maldita sea, te amo. Eso es real. No se puede volver más real. Un río sin fin de lágrimas caía de sus ojos y rodaba por sus mejillas. El pecho le dolía tanto que quería llorar con ella. Lo que fuera que la había herido, lo que hubiera destruido su fe en el amor, también lo estaba matando a él. —Háblame.—le rogó.—Te estoy rogando que no huyas de esto. Creo que tú también sientes algo por mí. ¿Estoy equivocado? ¿Te entendí mal? Lentamente ella negó con la cabeza mientras más ríos plateados se deslizaban de sus ojos. Una diminuta punzada de alivio aflojó el nudo en su garganta. Era una admisión. Una admisión renuente, pero al menos no había negado que sentía algo por él. Podía trabajar con eso. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V este era el momento más importante de toda su vida. 307
  • 307. El Club de las Excomulgadas Cambió su peso a un costado para poder sacarse el condón, y esperaba que ella no usara la oportunidad para huir. Pero se quedó ahí acostada de espalda, mirando al cielo mientras las lágrimas marcaban un sendero sinuoso en su cara. Parecía cansada. Frágil. Y asustada. Extendió una mano tentativa para limpiar la humedad de sus mejillas. — ¿Quieres hablar conmigo? ¿Confías lo suficiente en mí para contarme qué te hirió tanto? Por un largo momento se quedó ahí acostada, inmóvil, callada, como si se ninguna autoridad hacia cuál de las dos se estaba inclinando. Tal vez no sabía. Cuando finalmente se movió, él se tensó, y entonces ella rodó ligeramente hasta que lo enfrentó con ojos angustiados. Quería lanzar un hurra con el puño. Había tomado su decisión y seguía con él. Seguía a su lado. Pero se quedó quieto, esperando su revelación que estaba enterrada profundamente. —Mi nombre verdadero es Carly Winters. Y tenías razón. Nací y fui criada en el sur. En el Condado de Covington, Mississippi. Espero un momento como si luchara por decidir cómo seguir. Se obligó a sí mismo a no moverse, no reaccionar. No quería hacer nada para hacerla cambiar de parecer. —Mi padre, mi verdadero padre, dejó a mi madre cuando yo era un bebé. Por un largo tiempo fuimos sólo ella y yo. Éramos extremadamente pobres pero yo era feliz. Ella me amaba e hizo lo mejor que pudo. Yo la adoraba. Ella me dio el coraje para cantar. En las noches, le cantaba mientras ella lavaba los platos. Decía que nunca se cansaba de escuchar la voz de su bebé. Siempre juró que yo sería una estrella. Inspiró profundamente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estuviera reuniendo a sí misma. ¿Para huir? ¿O confiar en él? No podía decir con 308
  • 308. El Club de las Excomulgadas —Cuando tenía nueve años, conoció a Danny Higgins. Al principio fue agradable. Ella estaba tan feliz. Tan viva. No me había dado cuenta de lo difícil que había sido para ella hasta entonces. De pronto tenía ayuda. No estaba sola. Nos mudamos con él después que se casaran. Insistió en que mi madre no trabajara. Ella había tenido dos trabajos hasta entonces. Trabajaba en una fábrica local durante la semana y era camarera en un café los fines de semana. Puedo recordar que pensaba que era el inicio de una gran vida para nosotras. De pronto no teníamos que preocuparnos de dónde vendría nuestra siguiente comida. Ella ya no tenía que traer sobras del café a la casa, y por primera vez, me trajo ropa nueva de la estantería de una tienda en vez de conseguirla de la Caridad o de vecinos que nos mal genio. Se ponía aún más desagradable cuando bebía. Era el estereotipo completo del cliché del esposo abusivo. Bebía. Golpeaba a mi madre. Se ponía sobrio. Se disculpaba. Hasta el día de hoy pienso que ella sólo se quedaba para que yo tuviera una vida mejor. O por lo menos pensaba que la tenía. El terror se enroscó en el estómago de Connor. Tenía una muy buena idea de a dónde se dirigía esto y lo hacía sentirse enfermo. —Danny perdió su trabajo bien remunerado y le gritó a mi mamá que era tiempo de que ella empezara a hacerse cargo. Volvió a trabajar en la fábrica. De camarera los fines de semana. Parecía que todo lo que hacía era trabajar. Llegaba cansada a la casa y no quería enfrentarse con el desagradable humor de Danny. Yo hacía todo lo que podía para facilitarle las cosas. Cocinaba. Limpiaba. —Jesús—murmuró Connor. —Tú misma eras sólo un bebé. Lyric siguió como si él no hubiera hablado. Sus ojos estaban vidriosos y tenía una mirada distante, como si ni siquiera estuviera consciente de que él seguía ahí. Estaba perdida en su pasado. Reviviendo todos y cada uno de los momentos. —Danny empezó a prestarme mucha más atención. Se puso todo amoroso y afectivo. Quería que me sentara en su regazo. Me asustaba, pero le tenía miedo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V daban la ropa pequeña de sus hijos. Pero no duró—dijo débilmente.—Danny tenía Estoy segura de que sabes a dónde va esto. Toda la trama podría venir directo de 309
  • 309. El Club de las Excomulgadas una película hecha-para-la-televisión. Malvado padrastro. Tonteando con la hijastra. Connor tuvo que morderse el labio para contener la salvaje maldición que amenazaba con desbordarse. Ella era tan casual. Tan burlona. Como si ya que le sucedía a tantas personas, no importaba que le pasara a ella. —Entró a mi dormitorio por la noche mientras mi mamá estaba en el trabajo, y me violó. Y durante todo el tiempo me susurraba cuánto me amaba, lo hermosa que era, y lo buena niña que era. le gustaba oír esas palabras. Especialmente durante el sexo. —Si te preguntas por qué no se lo dije a mi madre, sí lo hice. Me tomó un tiempo tener el valor. Esperé hasta que él había salido y entonces le conté y le rogué que nos fuéramos antes de que regresara. Ella estaba devastada. Nunca la había visto llorar. Ni siquiera cuando éramos pobres y teníamos hambre. Ni cuando él la golpeaba. Nunca lloró hasta que le conté lo que él había hecho. Incapaz de evitar tocarla y ofrecerle consuelo, Connor le acarició la mejilla, alejando las lágrimas que seguían corriendo sobre sus pómulos. Dejó que sus dedos se metieran entre su pelo y luego frotó arriba y abajo su brazo. Para su sorpresa, ella se deslizó más cerca, como si buscara el consuelo de su cuerpo. Se acurrucó entre sus brazos, recostó su cabeza contra su hombro. Tal vez ya no lo podía mirar a la cara y era más fácil soltar el veneno de su pasado cuando no se estaban mirando a los ojos. La envolvió en sus brazos y entrelazó sus piernas, sin querer ninguna separación entre ellos. Quería que ella nunca más sintiera que de algún modo era menos por lo que le habían hecho. La abrazaría para siempre si era lo necesario. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor cerró los ojos contra el escozor de las lágrimas. Dios. Con razón no 310
  • 310. El Club de las Excomulgadas —Pensé que simplemente nos iríamos. Pero subestimé la rabia de mi madre. Se enfrentó a Danny cuando volvió a casa. Por primera vez, le enfrentó. Le dijo que iba a hacer que lo arrestaran y que esperaba que se pudriera en el infierno. —Bien por ella—dijo suavemente. Lyric negó con la cabeza. —No. Fue lo peor que pudo hacer. Deberíamos habernos ido simplemente. Irnos y nunca mirar atrás. Ella quería justicia. Yo sólo quería que estuviéramos a salvo. Él montó en cólera. Creo que incluso se olvidó de que yo estaba ahí. Me Hizo un sonido como de un animal herido. El gemido rasgó su garganta y sus dedos se enterraron en su piel. —Había sangre. Tanta sangre. Recuerdo haber espiado por la rendija de la puerta del armario, tan aterrada que no podía hacer nada. Me escondí como una cobarde mientras mi mamá moría. Dejé que la matara porque tenía miedo de que se volviera hacia mí. O peor, que se quedara conmigo y abusara de mí. Así que me quedé sentada ahí y escuché sus gritos. Connor presionó su boca contra su pelo mientras las nauseas se enrollaban en su estómago. Temblaba contra ella incluso mientras la sostenía tan cerca que se preguntaba cómo podría respirar. —Peor que los gritos y los sonidos de él golpeando a mi madre fue el silencio de después. Tan silencioso que podrías haber oído un susurro. Me quedé debajo del lavaplatos durante tres días. Cuando finalmente me encontraron, mi madre llevaba muerta más de setenta y dos horas, y yo me escondí ahí y no hice nada por ayudarla. —Dulce madre de Dios—juró Connor.—Lyric, tú sólo eras una niña. Una pequeña aterrorizada que ya había sido horriblemente abusada por ese hijo de Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V escondí en el armario debajo del lavaplatos mientras la golpeaba hasta matarla. 311
  • 311. El Club de las Excomulgadas perra. ¿Crees que tu madre habría querido que murieras con ella? ¿No crees que habría querido que te escondieras? —Sólo sé que no hice nada y que cambié mi vida por la suya. Podría haber huido. Podría haber ido a la casa de un vecino. Podría haber hecho algo—terminó con un sollozo.—Esos tres días fueron los peores de mi vida. Estaba sola en esa casa mientras ella estaba muerta a sólo un metro de distancia. Incluso después de saber que él se había ido, no fui capaz de dejar mi escondite. Nunca me ha gustado estar sola desde entonces. Me aterroriza. Connor la abrazó aun más y le levantó la cara para poder besarle la frente. calmara algo de la hirviente ira que sentía por ella. —Mi testimonio lo llevó a la cárcel de por vida. Debido a que era menor de edad y a que estaba tan traumatizada por el suceso, sellaron los expedientes y volví a nacer, por así decirlo. Nuevo nombre. Nueva vida. Nadie conocía mi pasado, ni siquiera mi cadena de padres adoptivos. Sólo sabían que había sufrido abusos sexuales y que mi madre había muerto. Elegí Lyric en honor a la visión de mi madre de mi futuro. Estaba determinada a convertirme en cantante por ella. —Y lo hiciste—dijo suavemente.—Te convertiste en la mejor. Ella dejó escapar una risa lastimosa que sonó más como un sollozo. —No, no la mejor. He vivido mi vida asustada de que alguien descubriera mi pasado. —Nena. No tienes nada de qué avergonzarte. Fuiste una víctima. Ella negó con la cabeza con firmeza. —No quiero que nadie lo sepa. Nunca se lo he contado a nadie. Excepto a ti… No podría soportar verme en todos los diarios y revistas. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Le pasó la mano por el pelo y simplemente la acarició mientras esperaba que se — ¿Es por eso que les diste tanto de lo que hablar? 312
  • 312. El Club de las Excomulgadas Permaneció en silencio por un largo momento. —Tal vez. No lo sé. Eso suena como una excusa. No siempre me gustan las cosas que hago, y aun así tomo elecciones estúpidas. Supongo que es algún tipo de profecía que se cumple por sí misma. He tratado con tanta fuerza de proyectar esta actitud de me-importa-una-mierda. Tal vez me estoy preparando para el día en que alguien descubra mi pasado. No quiero que nunca nadie me vea así de vulnerable. ¿Tenía alguna idea de lo muy vulnerable que sonaba ahora mismo? Algo dentro de él se había soltado y el dolor en su corazón se intensificó. Le dolía por la niña que había sufrido tanto. Le dolía por la joven que seguía sufriendo, para quien —No quería que nadie me juzgara. ¿Si pensaba tan mal de mí misma, qué tanto peor sería si otros supieran lo que había hecho? —Cariño, tú no hiciste nada—le dijo con gentileza.—Sobreviviste a una experiencia horrible. ¿Cómo es eso malo? Cuando ella no respondió, una vez más le inclinó hacia arriba la barbilla para que pudiera ver sus ojos. —Lyric, no te estoy juzgando. No pienso mal de ti. Me duele por ti. Estoy enojado como el infierno con ese hijo de perra que te aterrorizó y que te quitó a tu madre. Pero te amo. Tu pasado no cambia eso. El amor no viene con condiciones. Simplemente… es. —Nadie me ha amado nunca excepto mi madre—dijo en voz baja.—No sé cómo reaccionar, Connor. Me preocupa hacerte enfadar. O que tal vez te canses de mi estupidez. Me preocupa no poder darte lo que necesitas. Lo que te mereces. Él sonrió y frotó su mejilla sobre su frente. — ¿Por qué no dejas que yo me preocupe por lo que puedo manejar? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V esos horribles días se revivían diariamente. — ¿Cómo puedes amarme? Ni siquiera te gustaba al principio. 313
  • 313. El Club de las Excomulgadas —Si me estás pidiendo que te explique cómo o por qué la gente se enamora, le estás ladrando al árbol equivocado. Vi a todos mis amigos enamorarse con fuerza de las mujeres de sus vidas. Secretamente pensaba que eran todos unos tontos. Perdieron completamente la razón. Nunca lo entendí. Hasta ahora. Ahora puedo ver exactamente lo que estaban pensando y sintiendo. Porque yo perdí completamente mi jodida mente por ti. Ella se rió suavemente y enterró su cara en su cuello. Él todavía podía sentir la humedad en sus mejillas y le ahuecó la parte posterior de la cabeza, acariciando y calmando su dolor. La volvió a besar, impulsado a seguir tocándola, a mantener la unión entre ellos. —Eres lo correcto para mí, Lyric. Justo como eres. Ella se movió un poco y se acurrucó más contra su cuerpo como si buscara refugio. Él quería ser ese refugio. Su lugar seguro donde estuviera protegida del mundo. — ¿Sabes qué me gustaría?—le preguntó suavemente. — ¿Qué?—le contestó ella. —Me gustaría que durmieras conmigo. Justo así. Tú en mis brazos donde te puedo abrazar toda la noche. Y me gustaría despertar por la mañana y que fueras lo primero que viera. Ella asintió adormilada. —Creo que también me gustaría eso. Él sonrió y buscó detrás de él para apagar la lámpara. Luego se giró hacia Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Quiero ser la adecuada para ti, Connor. Lo quiero tanto que duele. ella otra vez y la acomodó contra él una vez más. Cuando estuvo satisfecho de que 314
  • 314. El Club de las Excomulgadas estuviera acurrucada tan apretada como era posible entre sus brazos, descansó su mejilla sobre su cabeza y procesó todo lo que le había dicho. Lyric se deslizó dentro de un sueño exhausto un momento después de que apagara la luz. Pero Connor se quedó despierto hasta tarde en la noche. Capítulo Veintinueve Connor se despertó con el sonido de su móvil vibrando en la mesita de noche. Resopló sobre un mechón de pelo de Lyric sobre su boca y sonrió ante el Su cuerpo era suave y cálido, y su mejilla estaba presionada contra su pecho. La parte superior de su cuerpo le cubría completamente y una pierna estaba cruzada a través de él. Podría despertase de esta forma cada mañana y morir como un hombre feliz en sesenta años más o menos. El teléfono calló e inmediatamente después comenzó otra vez. Connor maldijo entre dientes y liberó su brazo para poder alcanzarlo. — ¿Qué?—exigió en voz baja. — ¿Connor Malone? Soy el Teniente Donnelly. Hablamos ayer sobre R.J. Miller y Trent Carnes. Connor hizo una mueca. Era malditamente temprano para llamar con actualizaciones del caso. —Deme un segundo—murmuró. Se desenredó de Lyric, que se despertó y lo miró con los ojos nublados por el sueño. Él se inclinó para darle un beso. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hecho de que ella le cubría como una manta. 315
  • 315. El Club de las Excomulgadas —No es nada. Vuelve a dormir. Regresaré enseguida, ¿vale? —Vale—murmuró. Salió de la cama y cruzó la habitación hacia el cuarto de baño para no molestarla. — ¿Qué tiene para mí?—le preguntó al teniente. —Sus chicos confesaron. Fue bastante patético en realidad. —Ellos se percataron de lo que iba a pasar. No estaban felices porque la Srta. Jones hubiese comenzado a alejarse de ellos. Sus palabras, no las mías. Trazaron este plan ridículo para que pareciese que había una amenaza contra ella. Su esperanza consistía en que le proporcionarían el apoyo y la protección, haciéndose inestimables para la Srta. Jones. —Qué panda de inútiles—refunfuñó Connor.— ¿Qué les pasará? —No podemos retenerlos mucho. La mejor opción sería que la Srta. Jones pidiese una orden de alejamiento contra ellos. Podríamos detenerlos por acoso, pero estarían en libertad bajo fianza en menos de un día probablemente, y no hay forma de que el FD12 vaya a seguir con esto más allá de la libertad condicional y tal vez un pequeño servicio comunitario. Ellos apelaran y estarán en la calle antes de que la tinta esté seca en los papeles. —Me lo imagino. Gracias, Teniente. Le agradezco su interés en el asunto. —No hay problema. Avíseme si hay algo más que pueda hacer para ayudar. 12 FD – en el original DA (District Attorney) Fiscal del Distrito. Un fiscal de distrito es en algunas jurisdicciones de los Estados Unidos, el título del oficial público local que representa al gobierno en los juicios contra los imputados. El fiscal de distrito es el cargo más alto en la jurisdicción del departamento legal y supervisa a un equipo de asistentes del fiscal de distrito. Funciones similares son llevadas a cabo por el Fiscal del Estado libre asociado ("Commonwealth's Attorney"), el Fiscal del Estado ("State's Attorney"), Fiscal del Condado ("County Attorney"), o el Procurador del Condado ("County Prosecutor"). Dependiendo del sistema particular del Estado o Condado, los fiscales de distrito pueden ser nombrados por el poder ejecutivo del estado o electos por el pueblo. (Fuente: Wikipedia) Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué demonios trataban de hacer?—exigió Connor. 316
  • 316. El Club de las Excomulgadas Connor colgó y se dio cuenta de que tenía una llamada perdida de su padre. Hizo una mueca. Habían pasado varios días desde que había hablado con Pop, un hecho que no haría al viejo estar muy contento. —He oído que hay un serio guardaespaldas que continúa por ahí y que ha tomado un interés personal en el cuerpo de cierta estrella del pop—retumbó Pop tan pronto como cogió el teléfono. Connor negó con la cabeza. Confiaba que el chisme hubiese alcanzado ya sus oídos. Prácticamente podía oír a su padre sonriendo a través del teléfono. —Bueno, que me aspen. Eso está muy bien, hijo. ¿Las cosas están funcionando entre los dos? Connor frunció el ceño y miró hacia la cama donde Lyric estaba hecha un ovillo, con el brazo echado por encima de su almohada. —Todavía no, pero estamos en ello. —Las cosas buenas no deberían ser fáciles. Trabajarás duro en ello, y eso lo hará todo más dulce. Connor negó con la cabeza. Pop estaba tan lleno de la mierda. Bueno como el oro, pero siempre tenía algo que decir en cada ocasión. —Tráela a casa para la cena del domingo. Debería ver en qué te estás metiendo. Connor se echó a reír. —Llegaremos ahí con el tiempo. Ahora mismo tenemos cosas más Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Ella es la única, Pop. importantes que hacer. 317
  • 317. El Club de las Excomulgadas Pop hizo un sonido de descontento. — ¿Qué es más importante que mi lasaña del domingo? —Faith y Gray te han echado a perder por satisfacer tus neurosis. —Al menos ellos comen conmigo cada fin de semana. Bueno, cuando pueden. — ¿Y yo no? —Bueno, seguro que sí. Pero estás soltero, y ningún soltero rechaza la dedicarás más a tu viejo ningún tiempo al día. Connor hizo rodar sus ojos. —Como si pudiera deshacerme alguna vez de ti, vejestorio. La sonrisita ronca de Pop llenó el oído de Connor. —Condenadamente cierto. Planeo para ti y para Faith que me visitéis en el asilo de ancianos cuando sea viejo y desdentado. —Ya eres viejo y desdentado. —No hagas que vaya ahí y te dé una patada en el culo. Connor se rió. —Está bien, Pop. Tengo que irme. Cuídate. —Lo haré. Dale mi amor al Lyric y dile que es bienvenida a la familia. Con una sonrisa, Connor desconectó la llamada. A él le encantaría nada más que dar la bienvenida a Lyric a su familia, pero no iba a adelantarse. Ahora Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V comida gratis. La prueba será cuando tengas a una hermosa mujer en casa y ya no 318
  • 318. El Club de las Excomulgadas mismo era simplemente feliz con que Lyric no huyese en dirección contraria cuando había expresado su deseo de que estuviesen juntos. Con una mirada hacia la cama donde dormía, se puso una bata y se deslizó fuera de la habitación y bajó para informar a Kane de los últimos acontecimientos. Este se comprometió a hacer algunas investigaciones por su cuenta. Connor quería dedicar su tiempo y energía únicamente a Lyric. Cuando regresó unos minutos más tarde, se quitó la bata y se metió de vuelta en la cama con Lyric. Ella se movió y se acurrucó junto a él, exhalando un — ¿Has dormido bien?—murmuró. —La mejor noche de sueño que he tenido en más de lo que puedo recordar—confesó. —Bien. Tenías que ponerte al día. — ¿Quién llamó por teléfono? ¿Está todo bien? —Era el teniente que llevó las detenciones de Trent y R.J. Confesaron haber dejado las notas. Sus labios se torcieron en un gesto perplejo. — ¿Pero por qué? No lo entiendo. Connor relató lo que el teniente le había contado y ella negó con la cabeza. —Eso es bastante patético, pero lo que aun más patético es que yo estuviese involucrada con esos payasos. Que confiara en ellos. Él se inclinó y le besó en la frente. —Deja de golpearte a ti misma. Todo está en el pasado. No dejarás que pase Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V suspiro de satisfacción. de nuevo. 319
  • 319. El Club de las Excomulgadas —Malditamente cierto—dijo con una sonrisa. Luego extendió la mano para tocarle la cara.— ¿Qué deberíamos hacer hoy? Aún faltan horas hasta que tenga que estar en la tienda de música. —Cualquier cosa que quieras o nada en absoluto. Tú decides—dijo con voz solemne.—Me dices que te gustaría, y me aseguraré de que lo consigas. Ella le besó el pecho y el placer se derritió por su cuerpo con el afectuoso gesto. — ¿Si yo no estuviera aquí y tu trabajo no fuese mantenerme segura, qué —Hmmm. Probablemente comería en Cattleman’s. Saldría con Micah, Nathan, y Gray. Nada trascendental. Tomar un par de cervezas. —Quiero hacer algo ordinario. Él levantó una ceja. —Define ordinario. —Algo diario. Habitual. Lo que alguien que lleva una vida absolutamente normal haría. — ¿Quieres salir a hacer footing? Ella se levantó y lo miró con horror. —Quieres decir cómo hacer ejercicio. ¿Corriendo? Él se rió entre dientes. —Sí. Me gusta mantenerme en forma. Por lo general corro por las mañanas pero me he perdido unos días últimamente. Podríamos salir a correr. Tomar una ducha juntos. Ir a tomar el desayuno en una pequeña cafetería que conozco. Mi Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V harías tú hoy? 320
  • 320. El Club de las Excomulgadas padre quiere que vayamos a cenar esta noche. Cocina lasaña cada domingo. Es una tradición familiar. Tal vez podamos pasarnos después de tu firma. Las sombras acechaban en sus ojos. Su mirada se llenó de incertidumbre y se mordió el labio inferior. — ¿Lo saben? Quiero decir, yo supongo que lo saben, pero saben... ¿saben sobre nosotros? Él sonrió por la forma en que ella balbuceó en torno al tema. —Sí. Lo saben. O al menos Pop lo hace. Y ahora que él lo sabe seguro, no otras chicas, que no perderán el tiempo en contárselo a sus maridos. Debería comenzar a recibir llamadas telefónicas para meterse conmigo dentro de una hora. Sus ojos se iluminaron y ella le devolvió la sonrisa. —Suena como un verdadero tren de chismes. Él se encogió de hombros. —Estamos unidos. Supongo que esto es lo que los amigos hacen. Es difícil de ocultar nada a nadie en este grupo. —Sí —dijo ella tristemente.—Tienes suerte. —Hey, ellos te adoran. —Me gustan mucho también. Me alegro tanto de haberlos conocido. Y a ti. —Sí, yo también—Dijo con voz ronca mientras se inclinaba para besarla.— ¿Ahora, qué me dices de esa carrera? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V perderá el tiempo para decírselo a Faith, que no perderá el tiempo diciéndoselo las 321
  • 321. El Club de las Excomulgadas —Oh Dios mío, me estoy muriendo—jadeó Lyric mientras caminaban, o, mejor dicho, ella se arrastraba, de regreso a la casa. —Lo hiciste muy bien—dijo él alegremente.—Vamos a la ducha. No sé tú, pero me muero de hambre. —Por supuesto que sí.—refunfuñó ella.—Comerás como un cerdo y no ganarás ni un gramo. Yo miraré un cupcake y me hincharé como un pez globo. Él corrió en el sitio y luego le dio un manotazo en el culo. Ella le lanzó una mirada pero le siguió dentro de la casa por las escaleras. tanto. Ella lo enjabonó. Él la enjabonó a ella. Se propasaron, retozaron y tantearon el uno al otro desvergonzadamente, y en el momento en que salieron a trompicones para conseguir toallas, ambos respiraban con dificultad. Él avanzó amenazadoramente sobre ella, su polla rígida y completamente levantada. Ella alzó las manos para parar su avance. —Oye, nada de eso. Estás muerto de hambre, ¿recuerdas? —Uh-huh. Me muero de hambre. Pero no de comida. Ella puso en blanco los ojos. — ¿Cuándo no estás hambriento de comida? —Ahora —gruñó. Ella agarró los extremos de la toalla alrededor suyo pero él forzó sus dedos a abrirse, dejando que la toalla se cayese al suelo, dejándola desnuda y todavía húmeda delante de él. Sus pezones se endurecieron y su vientre se apretó con la anticipación Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Jugaron en la ducha y Lyric no pudo recordar la última vez que había reído mientras él la alcanzaba. 322
  • 322. El Club de las Excomulgadas —Será mejor que haya un maldito condón aquí. Ella contuvo el aliento, sabiendo que si iban a tener en realidad una relación seria, necesitarían hablar de cosas como el historial sexual, condones, todos los temas asquerosos que ella estaba acostumbrada a empujar bajo la mesa. —No tienes que usar uno—dijo en voz baja.—Quiero decir, si no quieres. La miró con curiosidad un momento y luego la levantó para que ella se sentase en el borde del mostrador, sus piernas envueltas alrededor de su cintura. Él besó la comisura de su boca y luego mordisqueó un camino hacia su cuello que la — ¿Qué te parece si voy a buscar un condón y tenemos esta discusión después de que te haya follado de seis maneras hasta el domingo? La excitación creció aguda, como una mordedura. Ella se estremeció bajo la intensidad de su mirada. En respuesta, ella pasó sus brazos alrededor de su cuello y él la levantó hasta que quedó a horcajadas sobre su cintura. Entonces se volvió y la llevó al dormitorio. Cuando llegó a la cama, cayó hacia adelante en el colchón, llevándola bajo él. Con una mano, él tanteó hacia la mesita de noche y enganchó uno de los paquetes. —Te pediría perdón sobre cuán rápido va a ser esto, pero no sería sincero— dijo mientras hacía rodar el condón.—Tengo que tenerte o voy a explotar. Ella pasó sus manos sobre sus musculosos hombros y luego por los costados para agarrar sus caderas. —A veces los juegos previos están sobrevalorados. Con un gemido, él extendió sus muslos y luego deslizó su pulgar sobre su clítoris y por debajo de su apertura. Entonces deslizó sus dedos en su interior y ella Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V tenía arqueándose y suspirando de satisfacción. 323
  • 323. El Club de las Excomulgadas sonrió. A pesar de su urgencia, aún estaba asegurándose de que ella estuviese lista para él. Ella se arqueó con su toque y suspiró cuando revoltosas sensaciones bailaron por su ingle mientras él acariciaba su humedad. Él avanzó por lo que sus piernas se extendieron abiertas y luego dirigió su polla a su entrada. Pero aun así no empujó. Frotó la cabeza hacia arriba y hacia abajo, bañándola en su humedad, y luego finalmente, se sumergió profundamente. En un golpe largo fue hasta el apretada alrededor de él, y ya el zumbido de un orgasmo había comenzado. Lo que siguió difícilmente podría calificarse de hacer el amor. No hubo ningún sentido de cortejo dulce y suave. Era una follada animal que la tenía rogando y suplicando. No se parecía a nada que jamás hubiera experimentado. Duro y furioso, él golpeaba rápidamente, sus caderas bombeaban contra suyas y el sonido de su carne contra la suya cortaba el aire. Todo su cuerpo se movió sobre el de ella, y sus músculos se le tensaron bajo sus dedos. De repente él rodó, sosteniéndola fuertemente contra él, de modo que ella estuviera tendida encima, sus piernas sentadas a horcajadas sobre él. Durante un momento ella yació allí, su respiración salía áspera mientras buscaba la fuerza para hacer lo que él quería. Pero lo único que él hizo fue alcanzarla por abajo y sostener sus caderas mientras hacía el trabajo, arqueándose contra ella, empujando hacia arriba, sus manos sosteniéndola inmovilizada contra él. Finalmente ella logró empujarse hacia arriba, sus palmas apoyadas contra su pecho. El movimiento le empujó más profundo, y ambos gimieron cuando se Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V fondo, y la sorpresa por su entrada la hizo jadear. Tan duro y completo. Estaba 324
  • 324. El Club de las Excomulgadas recolocó de nuevo, su polla estaba metida tan profunda y cómodamente en su interior que ella apenas podía respirar. Las manos dejaron sus caderas y se deslizaron por su cuerpo hasta ahuecar ambos pechos. Él apretó suavemente y pasó sus pulgares por las crestas fruncidas. Cada roce enviaba un rayo eléctrico directamente a su coño que la tenía retorciéndose. —Móntame, Lyric—dijo.—Móntame con tanta fuerza como te monté. Deja que te mire correrte totalmente deshecha. Quiero mirar tu cara cuando llegues. arriba a abajo por su polla. Sus rodillas presionaban el colchón a ambos lados de sus caderas mientras que ella ondulaba su cuerpo en un ritmo cómodo. Ella se parecía a una cosa salvaje. Libre y hermosa. Miró a Connor a través de sus ojos entrecerrados y vio que su mirada estaba fija en ella, sus ojos ardiendo con aprobación. Deseo. Amor. Fue su completa perdición. Su orgasmo brilló como un rayo en el aire de verano. Hermoso y eléctrico. Todo su cuerpo tembló con la descarga. Sus manos se cerraron alrededor de su cintura, sosteniéndola, apoyándola. Él cerró los ojos y su cara se arrugó mientras experimentaba la agonía. Todo su cuerpo se puso rígido y ella continuó moviéndose a través de su propio orgasmo, decidida a darle el placer supremo. Ella todavía se movía cuando él se inclinó y la recogió en sus brazos. —Ven aquí, nena—dijo suavemente mientras tiraba de ella extendiéndola sobre él. Yacieron allí respirando con dificultad, sus pechos chocaban mientras procuraban bombear más aire en sus pulmones privados de oxígeno. Él besó la Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella cerró los ojos, echó la cabeza hacia atrás y comenzó a deslizarse de 325
  • 325. El Club de las Excomulgadas parte superior de su cabeza y pasó una mano sobre su pelo mientras ella se marchitaba como un fideo mojado encima de él. Sus senos estaban presionados planos contra su pecho y su carne estaba pegada a él como una segunda piel, pero ella carecía de la fuerza o el deseo de moverse. Ella encajaba con él. Él encajaba con ella. Él era robusto y duro como una piedra. Su refugio. Su oasis en medio de todo el mundo real. También le amaba. palabras que él le había dicho a ella. ¿Por qué eran tan difíciles de decir? Él siguió jugando con su pelo, separando los mechones y pasando sus dedos por entre ellos mientras estaban tumbados tranquilamente. Él parecía estar tan contento como ella por ser una manta para él. —Ahora, ¿había algo sobre lo que querías hablar respecto a los condones, amantes pasados o algo similar?—preguntó él. Ella levantó la cabeza. — ¿Realmente crees que ahora es un buen momento para hablar de ello? Él sonrió. —Es el mejor momento. No quiero entrar en con quién te has acostado antes de que tuviéramos sexo. Definitivamente asesinaría mi humor. Pero ahora mismo no podría levantarme otra vez para salvar mi vida, así que diría que es el momento perfecto. Ella se rió y se deslizó a su lado. Él le pasó un brazo a su alrededor y la abrazó con fuerza hasta que su cabeza descansara sobre su hombro. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella cerró los ojos, preguntándose por qué simplemente no podía decirle las 326
  • 326. El Club de las Excomulgadas —Estaba a punto de decir que podíamos no usar condones si preferías no hacerlo. Sé que a algunos tíos no les gusta. Él pasó sus yemas por sus brazos mientras consideraba lo que le había dicho. —Supongo que hay tíos que no los usan. Nunca he sido uno de ellos. El sexo es genial pero no vale la pena el riesgo, especialmente al comienzo de una relación, donde no sabes mucho sobre el pasado de tu pareja. Ella tragó mientras medía como mencionar su pasado. —No soy ninguna santa. Estoy segura que has deducido mucho. Estaba pero tal vez me he estado engañando a mí misma. Parece que todo lo que hago es resultado directo de su impacto, por lo que, tal vez él todavía tiene mucho más control que lo que nunca he admitido. —Tiene sentido. —No me he acostado con nadie en mucho tiempo—confesó.—Me acosté con R.J y Trent. Al mismo tiempo. Me he acostado con otros. Estar sola, o la intimidad real, con un hombre siempre me asustó. Pero podía tener sexo casual. —No tienes que justificarte o explicarte ante mí, Lyric—dijo Connor suavemente.—Me he acostado con mi parte de mujeres. No al mismo tiempo, claro está. Dejo ese tipo de cosas a mis amigos. El pasado es pasado. Es el futuro lo que me preocupa. —Lo sé. Pero quería que supieras que hago algo para el control de la natalidad y que soy segura. Quiero decir, siempre insistía en los condones. Esto no me hace milagrosamente segura, pero siempre he tenido cuidado, y me hago chequeos y pruebas regularmente. Incluso hice que R.J y Trent se hiciesen cuidadosos chequeos antes de que les permitiera entrar en mi cama. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V determinada a que Danny no controlase mi sexualidad durante el resto de mi vida, Él la apretó contra sí. 327
  • 327. El Club de las Excomulgadas —Me alegro. Y seré aún más feliz si soy el único hombre en tu cama a partir de ahora. Ella dejó de respirar durante un momento mientras sus palabras se posaban sobre ella. Él no podía querer decir lo que creía que quería decir. ¿O sí? Sonaba tan... permanente. Permanente era para las mujeres como Faith. Saludables. La chica de la puerta de al lado. Las mujeres como ella gritaban compromiso y después vivían felices para siempre. Era la clase de mujer que un hombre llevaba a la casa de su familia. —Te diré algo—dijo Connor en tono casual.— ¿Por qué no nos hacemos un chequeo juntos? Sacaremos todo a la luz, así no habrá ninguna sorpresa. Descubriremos juntos que estamos perfectamente sanos y capaces de comenzar algo nuevo y duradero. Después, quemaremos la caja de condones y tendremos sexo caliente, sudoroso y conseguiré que estés toda pegajosa y luego te quejarás por el hecho de que no usemos más condones. Su cuerpo se estremeció con la risa y ella le dio un manotazo juguetón en su pecho. —Tienes narices. Pero vale. Suena genial. Tomaremos una cita. Él levantó la cabeza y ella se volvió para encontrarse con su beso. —Va a ser una de las muchas cosas que planeo que hagamos juntos de aquí en adelante—murmuró. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Oh Dios, Connor la llevaría a la casa de su familia hoy. 328
  • 328. El Club de las Excomulgadas Capítulo Treinta —Santo Infierno en un cubo—murmuró Connor mientras bajaban por la calle donde se encontraba la tienda de música.— ¿Esto es normal? Lyric contempló la calle acordonada, la multitud de personas fuera de la tienda, al menos tres coches de policía y un montón de gente con cámaras. Con una mirada de perplejidad, ella negó con la cabeza. —No. Quiero decir, atraigo a multitudes, pero nunca algo como esto. ¿Estás —Tú eres lo que sucede, nena. Estoy malditamente contento de que Kane fuese por delante de nosotros para establecer a su equipo. Esto va a ser una jodida pesadilla. Ella juntó sus manos nerviosamente en su regazo mientras se paraban. Fueron inmediatamente sitiados por la gente que empujaban su camino hacia el coche, las cámaras centelleaban, los micrófonos empujaban hacia adelante. Ella parpadeó con asombro y Connor juró. —Conduce—le gritó al conductor.—Vuelve a girar la manzana, rodéalo. Haz algo. Vamos a tener que llegar de un modo diferente. No hay forma que la deje salir ahí. Connor agarró rápidamente su teléfono móvil mientras el conductor arrancaba. —Kane, ¿qué demonios está pasando aquí fuera? ¿Dónde estás? No puedo dejar salir a Lyric ahí. Lyric solo prestó la mitad de su atención mientras le devolvía la mirada a la masa de gente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V seguro de que nada más está sucediendo? 329
  • 329. El Club de las Excomulgadas —Está bien, esperaremos quince minutos, después rodearemos hacia la parte de atrás. Estaremos esperando y asegúrate de que el lugar es seguro. No me gusta esto, Kane. No me gusta esto en absoluto. Connor colgó y alcanzó la mano de Lyric. —No te preocupes, nena, ¿de acuerdo? Cancelaré la maldita cosa antes de dejar que entres en una situación insegura. Ella sonrió. Él frunció el ceño, pero no hizo más comentarios. Varios largos minutos más tarde, se dirigieron por el callejón. Dos coches de policía habían bloqueado la calle y tenían asegurado una entrada para Lyric en la tienda. —Cuando nos detengamos, quiero que vayas a la tienda, sin retrasos. No te pares para nada, ¿de acuerdo?—dijo Connor.—Estaré contigo todo el camino. Ella asintió con la cabeza mientras el coche se detenía. Como él había ordenado, ella saltó del coche, con él directamente detrás. Kane estaba en la puerta sujetándola abierta para ella mientras hablaba a un receptor cerca de su boca. Una vez dentro de la tienda, dejó escapar un suspiro de alivio hasta que recordó a la multitud de gente en el frente, a la espera de entrar. Esperaba como el infierno que la tienda estuviera preparada para el impacto. Una mujer alta, rubia se dirigió rápidamente hacia Lyric, con su mano extendida. Lyric la reconoció. Más o menos. Sólo no podía recordar donde la había visto antes. —Srta. Jones. Leslie Burke de Cosmic Records. Voy a estar aquí para asegurarme de que las cosas vayan suavemente para usted hoy. Ya he hablado con la dirección de la tienda y todo parece genial. Tiene a una verdadera multitud en el Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Estará bien, Connor. Es una parte del trabajo. frente, pero nosotros tenemos un montón de seguridad. 330
  • 330. El Club de las Excomulgadas —Estamos trabajando en cooperación con los agentes de policía aquí— intervino Kane.—Sólo estamos permitiendo que entren unos pocos en la tienda al tiempo y la prensa no está permitida en ningún momento. Es únicamente tu decisión si deseas salir y dirigirte a ellos o contestar a sus preguntas, pero sólo a los fans se les permitirá la entrada para conocerte y saludar. Lyric lo consideró durante un momento y luego miró a Leslie, cuya expresión le dijo que estaba dispuesta a dejar que Lyric decidiese. —Parece razonable. Tal vez impedirá a los periodistas hacer algo estúpido si les digo que haré una breve aparición después de que me haya encontrado con los Kane asintió con la cabeza. —Los avisaré. Connor le dio un beso en la sien. —Estaré de pie justo a tu lado. Si en cualquier momento me necesitas o quieres dejarlo, sólo avísame. Ella sonrió. Él realmente era demasiado agradable. Le conmovió su cariño y preocupación. Eso le envió una punzada de nostalgia a través de ella. ¡Qué maravilloso sería tenerle con ella todo el tiempo! Kane levantó la mano hacia la puerta con la señal de cinco minutos. Ya que muchos de los fans querrían fotos, una alta mesa de autógrafos había sido arreglada para permitir a Lyric permanecer allí, así no tendría que sentarse y levantarse continuamente. Leslie hizo una comprobación rápida del material promocional, habló rápidamente a dos de los empleados de tienda y luego se movió a pocos metros de Lyric mientras esperaron a que la firma comenzase. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V fans. 331
  • 331. El Club de las Excomulgadas Unos minutos más tarde, las puertas se abrieron y la gente comenzó entrar. Aquí al menos, Lyric estaba en su elemento. Respondió a las preguntas. Se sacó fotos. Firmó camisetas, CDs, iPods, pantalones e incluso algunas partes de cuerpos. Aunque se podría haber roto una piedra en la cara de Connor cuando un chico en particular se quitó la camisa y le pidió a Lyric que firmase, muy bajo, en su abdomen. Ella obedeció riéndose y sonrió abiertamente mientras Connor fulminaba con la mirada haciendo agujeros en su espalda. la bebía. Durante un segundo ella se apoyó contra su lado, agradecida por tener un momento de descanso. — ¿Estás bien?—murmuró él. —Sí, gracias. Ella saludó al siguiente admirador de la fila y comenzó de nuevo. Después de tres horas, estaba mortalmente agotada cuando el último de la fila llegó. Kane se acercó y estuvo de pie hasta que la última persona terminó con Lyric, y luego se inclinó. —Estamos cerrando la cola. La firma está oficialmente terminada. La policía está manteniendo a la gente lejos. Los reporteros están todavía en el frente. ¿Quieres simplemente escaparte por atrás? Ella negó con la cabeza. —No, ellos mantuvieron su parte del trato. Tengo que mantener la mía o la próxima vez puede que no estén dispuestos a esperar. No me puedo imaginar lo que he hecho últimamente para merecer tanta atención de la prensa, pero estoy segura que será jugoso sea lo que sea. Tal vez todavía se exciten con mi supuesta Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Después de una hora, Connor forzó agua en su mano y esperó mientras ella detención. 332
  • 332. El Club de las Excomulgadas Connor frunció el ceño. —Pueden besarme el culo. Ella sonrió y pasó su mano por la suya. —Está bien, dadme quince y estará hecho. Leslie llamó la atención de Lyric y luego señaló con la cabeza hacia la entrada. Ella caminaba delante de Lyric de modo que pudiera hacer una breve declaración antes de que Lyric hablase. puerta. Kane se detuvo cuando vio la barricada de la policía y el hecho de que había varios agentes haciendo un buen trabajo manteniendo a la muchedumbre bajo control. —Volveré y traeré el coche—dijo Kane mientras se volvía hacia Lyric.— Estaremos en la parte de atrás. Quiero asegurarme que tenéis una vía despejada para el vehículo en la puerta trasera. Ella tocó su brazo. —Gracias, Kane. Te lo agradezco. Él sonrió. —Sé que lo haces. Buena suerte. Quince minutos. No le des más. Ella se dio la vuelta, respiró hondo y se preparó para el asalto. Tan pronto como salió del edificio, la locura comenzó. Incluso Leslie parecía desconcertada. Intentó valientemente dirigir la atención de los medios de nuevo a sí misma, pero una vez que vieron a Lyric, no estuvieron en nada de eso. Fue empujada a un lado mientras los periodistas saltaron las barricadas y rodearon Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Kane y Connor la flanquearon protectoramente cuando ella salió por la Lyric. 333
  • 333. El Club de las Excomulgadas Al principio ella no tenía ni idea de lo que le estaban gritando. Se estremeció ante el aluvión inmediato de preguntas, y cuando tentativamente se adelantó, alzó la mano para tratar de calmar la andanada, se dio cuenta de algunas preguntas. —Lyric, ¿es verdad que su verdadero nombre es Carly Winters? — ¡Srta. Jones! ¡Háblenos de su madre! — ¡Lyric, aquí! ¿Puede hablarnos sobre su padrastro, Danny Higgins? Se tambaleó y sus rodillas se doblaron. El shock rodó por su cuerpo, Connor juró violentamente y la agarró del brazo. — ¿Lyric, puede usted confirmar que su padrastro está en prisión por el asesinato de su madre? — ¿Puede darnos una declaración? ¿Es cierto que tuvo una relación sexual con su padrastro y que tu madre intentó matarte? Lyric jadeó y sintió como el mundo se inclinaba a su alrededor. Contempló a Connor con absoluta incredulidad. Se quedó mirando al hombre en el que había confiado todo lo que era, su pasado, su presente, cosas que nunca había compartido con otra persona. El dolor desgarró a través de ella con una intensidad agobiante. Mientras los periodistas lanzaban todos los detalles de su pasado, como pequeños dardos envenenados, ella se quedó de pie, con la mirada fija en Connor mientras su mundo se derrumbaba a su alrededor. — ¡Es suficiente, maldita sea!—Connor mordió. La agarró del brazo para tirar de ella de vuelta al edificio. Ella tiró de su brazo del agarre de Connor y se volvió hacia él mientras el mundo se iba al infierno alrededor de ellos. Eran zarandeados y empujados. Ella casi cayó bajo la arremetida. Uno de los policías la empujó hacia el edificio. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V dejándola tan sacudida que pensó que se desmayaría. 334
  • 334. El Club de las Excomulgadas El dolor astilló por su cabeza. Notó que una de las cámaras le golpeaba en la mejilla. Un codo la alcanzó en la sien y luego algo duro le golpeó la nariz. Ella probó el sabor metálico de la sangre, pero estaba entumecida. De pies a cabeza. Tropezó entre los dos oficiales y Connor la levantó y la llevó a la tienda de música. Tan pronto como pasó la entrada, ella se alejó de todos ellos. Connor estaba de pie, con los ojos brillantes, y ella se lanzó sobre él, con los puños apretados. Le golpeó pero él no se inmutó siquiera. no podía hablar más allá del nudo en su garganta.—Dios mío, ¿saliste inmediatamente de estar en la cama conmigo después de que desnudé mi alma? ¿Era esa la llamada telefónica de esta mañana? ¿No perdiste nada de tiempo antes de venderme? Las lágrimas corrían por sus mejillas. Cada palabra era una agonía. Oh Dios, su pecho iba a explotar. Nada, nada en su vida había dolido alguna vez tanto como su traición. Ni Danny Higgins. Ni la muerte de su madre. Nunca antes había confiado a ningún alma viva cualquier parte de sí misma. Nunca antes de ahora. No antes de Connor. — ¿Cómo pudiste? — ¡Maldita sea, Lyric!—explotó.—No puedes creer que yo hiciera esto. ¿Qué coño? Avanzó hacia ella y ella se tambaleó hacia atrás tan rápido para escapar de él que tropezó con una silla y cayó con fuerza. — ¡Aléjate de mí!—escupió.—Oh Dios, echadle. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Cómo pudiste?—gritó con voz ronca. Trató de gritar, esto francamente 335
  • 335. El Club de las Excomulgadas Lo último terminó con un gemido y ella se acurrucó en una pelota, tan devastada, tan entumecida por el golpe, que quería morir. El mundo entero lo sabía. Lo sabían todo. No había más secretos. No más mentiras. Su vergüenza, su dolor, había sido desvelado para el mundo lo viese. Hubo un forcejeo. Las maldiciones de Connor cortaban el aire. Ella se puso en pie y luego se abalanzó sobre la puerta trasera. Connor le gritó, pero corrió tan fuerte y tan rápido como pudo. Lejos de él. Lejos de su pasado. Lejos de la horrible realidad que la esperaba. violentamente, golpeando con su mandíbula. — ¿Qué coño?—él exigió.—Lyric, ¿qué demonios? Ella se retorció alejándose, con la intención de correr tan lejos y tan rápido como pudiese. Kane la golpeó con un placaje volando y rodaron por el suelo. Él envolvió ambos brazos alrededor de ella y la inmovilizó mientras ella daba puntapiés y se enfurecía con él. Cuando se dio cuenta que sus esfuerzos eran inútiles, se desplomó contra él, sollozando, jadeando entrecortadamente. —Shhh —dijo él.— ¿Lyric, qué demonios está ocurriendo? ¿Cuál es el problema? —Sácame de aquí—se ahogó.—Por favor, Kane. Sólo llévame lejos. — ¿Dónde demonios está Connor? Ella se puso rígida. —Me vendió. Por favor, por favor, Kane. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Corrió directamente hacia Kane. Él la agarró y ella se balanceó 336
  • 336. El Club de las Excomulgadas Lo último de su lucha la abandonó y simplemente se rompió. El pecho le dolía tanto que se preguntó si no se habría roto algo. Se sentía rota. Tan dañada que nunca se recuperaría. Apoyó la cabeza en el hombro de Kane mientras sollozo tras sollozo brotaba de su garganta. —Hijo de puta—murmuró Kane. Se puso de pie y la levantó en brazos, luego corrió hacia el coche. La metió en el interior, subió detrás de ella y luego ordenó al conductor que — ¿Dónde vamos, Lyric?—preguntó.— ¿Qué quieres que haga? —Lejos—dijo con voz entrecortada.—Sólo lejos de aquí. A algún sitio seguro. Él puso una mano tentativa sobre su brazo mientras yacía acurrucada en el asiento. — ¿Qué demonios pasó ahí atrás, Lyric? Ella negó con la cabeza y cerró los ojos mientras más lágrimas se deslizaban por sus mejillas. ¿Cómo podía explicarle que acabara de ser destruida por el único hombre en el cual había confiado alguna vez? ¿La única persona en la que jamás había confiado? Se sentía como la peor clase de tonta. ¿Por qué lo había hecho? ¿La odiaba tanto? Nada de eso tenía sentido. Seguramente él no necesitaba el dinero. Phillip probablemente le estaría pagando una fortuna por su trabajo de niñera. ¿Acaso su supuesto encaprichamiento con ella había sido alguna clase de juego retorcido? Tenía la garganta en carne viva pero no podía contener los sollozos. El dolor brotaba de su corazón. Dolor por su madre. Dolor por ella misma. Dolor por todo Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V arrancase. 337
  • 337. El Club de las Excomulgadas que había creído de Connor y por la muerte de la esperanza de haber sido amada y apreciada. Ella era vagamente consciente de que el coche se paraba y luego la puerta se abría. —Lyric—dijo Kane suavemente.— ¿Puedes salir? Estamos en la casa. Ella necesitó un momento para que sus palabras se hundiesen en ella. Se movió despacio y le miró con ojos apagados. —No quiero a nadie aquí—dijo con voz rota y dolorosa por el llanto.— Kane asintió de forma corta. —Si es lo que quieres. Ella trató de incorporarse, pero descubrió que carecía de la fuerza. Se sentía muerta por dentro. Estaba total y absolutamente apagada. ¿Era esto lo que se sentía cuando finalmente te separabas de la realidad? Tal vez había pasado demasiado tiempo hasta que llegara a ella. Sólo había un cierto de tiempo en la que se puede vivir en negación. Kane suavemente le ayudó a salir del coche y envolvió un brazo a su alrededor mientras caminaba con ella hacia la casa. Caminaba con dificultad como una anciana, tropezando una vez, cuando sus pies se arrastraron como el plomo. Sin decir palabra, Kane la llevó por las escaleras a su dormitorio. Ella se paró tan pronto como llegaron a entrada y se quedó rígida. —Aquí no—estalló.—No me quedaré aquí—contempló la cama en la cual ella y Connor habían hecho el amor. La misma cama donde ella le había dicho todos sus secretos. Había compartido el dolor de su pasado. La cama donde ella había confiado en él implícitamente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V ¿Entiendes? Nadie. 338
  • 338. El Club de las Excomulgadas —Está bien—dijo Kane en voz baja.—Hay otros cuartos. —No me importa dónde. Pero no aquí. La guió hacia uno de los otros dormitorios y ella se metió lentamente en la cama, acurrucándose en una bola y encerrándose sobre si misma lejos de él. Lo sintió sentándose en la cama, pero mantuvo sus ojos cerrados mientras se envolvía más en sí misma, donde no le dolía tanto. Lo siguiente que supo fue que una tela fría estaba siendo frotada ligeramente con cuidado contra su cara. El corte en sus labios escocía. — ¿Me vas a decir qué demonios pasó allí atrás?—preguntó Kane con voz tranquila mientras pasaba la tela sobre su boca otra vez. —Lo sabrás muy pronto—dijo con amargura.—Estará en todas las noticias y revistas amarillas. Puedes agradecérselo a Connor. Él es la única persona a la que se lo he contado alguna vez. Kane juró. —Lyric, no creo... —Si vas a defenderlo, vete. Sólo déjame en paz. Por favor. Odiaba el tono suplicante de su voz, pero se lo estaba rogando. Sólo quería estar sola. Kane suspiró y ella sintió que él dejaba la cama. —Si necesitas algo, avísame. Te comprobaré más tarde. Ella no respondió. Escuchó sus pasos alejándose y luego empujó su puño en la boca a medida que más lágrimas comenzaban a caer. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V El punto debajo su ojo le dolía. 339
  • 339. El Club de las Excomulgadas Capítulo Treinta y Uno — ¿Vas a decirme cómo terminaste en la cárcel?—preguntó Micah cuando él y Connor salieron de la comisaría. —Trataron de mantenerme lejos del Lyric. Me resistí—dijo brevemente.— Gracias por venir tan rápido. Pop no respondía al teléfono, pero a decir verdad, prefiero no entrar en ello con él ahora mismo. —No hay problema—dijo Micah con un encogimiento de hombros.— ¿Qué Connor lo ignoró mientras se subían en su camioneta y abría su teléfono móvil. Habían pasado tres malditas horas desde que las cosas se habían ido al infierno en la tienda de música. No tenía ni idea en donde estaba Lyric, si estaba segura, o sólo cuán disgustada estaba. Bueno, eso no era cierto. Era condenadamente obvio que ella estaba destruida por lo que pensaba que era su traición hacia ella. Esto lo jodía. ¿Cómo podía creer que él jamás le haría eso a ella? Había sólo una llamada perdida y seguro como el infierno que no era de Lyric. Era de Kane. Golpeó el botón del correo de voz y escuchó el corto mensaje. —Connor, no tengo ni idea de qué demonios pasó ahí atrás. Lyric está hecha un lío. Está aquí en la casa y no quiere permitir a nadie que entre. Tú incluido. Hazme una llamada cuando escuches esto así puedes informarme. Estoy trabajando sin una red aquí. —Hijo de puta—juró Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V demonios pasó? — ¿Hay algo que yo pueda hacer?—preguntó Micah en voz baja. 340
  • 340. El Club de las Excomulgadas Connor pellizcó el puente de su nariz entre los dedos y cerró los ojos. —Esto es un maldito lío, Micah. No sé qué demonios hacer. Voy a perderla y no estoy seguro de que haya alguna maldita cosa que pueda hacer al respecto. Micah hizo una mueca de simpatía. —He estado ahí, he hecho esto. No tengo el deseo de volver a hacerlo. Dime que ha pasado. Tal vez una opinión objetiva sea de ayuda. —No puedo—dijo Connor inútilmente.—Ella ya cree que traicioné su confianza. La mierda va a golpear el ventilador en cualquier momento. Tal vez ya tiene mala pinta, pero maldita sea, le dije que la amaba. ¿Cómo puede creer que yo le haría esto a ella? —Parece que ambos habéis tenido un día de mierda—murmuró Micah. —Sí —dijo Connor tristemente.—Se podría decir que sí. —Así que, ¿a dónde te llevo? —A casa. Micah levantó una ceja mientras miraba a Connor. — ¿Te das por vencido tan fácilmente? —Tengo que darle algún tiempo. Está devastada. Le ha dicho a su seguridad que no permita a nadie dentro del recinto. No puedo obligarla a estar conmigo ahora mismo. Esto va a matarme, pero tengo que darle tiempo para calmarse y superar el shock inicial. Connor cerró los dedos en puños apretados. Quería golpear el puño contra la ventana. Debería estar con ella ahora. Debería estar abrazándola. Debería ser su Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V lo haya hecho. Ella cree que la vendí a los medios. Confió en mí. Sólo en mí. Esto 341
  • 341. El Club de las Excomulgadas escudo contra el mundo. Pero ella estaba desesperadamente sola y herida, y él no podía acercarse a tres metros de ella. —Mira, ¿por qué no vienes a casa conmigo y te tomas unas cervezas? Es mejor que ir a casa y volverte loco. Connor suspiró. —Gracias, tío. Sabes que adoraría ver a Angelina, pero la verdad es que realmente soy una compañía de mierda ahora mismo. Veinte minutos más tarde, Micah entró en el complejo de apartamentos que compartía con él. Connor salió, hizo un gesto de gracias a Micah de nuevo, luego se dirigió hacia su apartamento, mientras Micah regresaba al suyo. Abrió la puerta y entró, en casa por primera vez desde el día en que había ido a la habitación del hotel de Lyric después de su reunión en la oficina. Tío, su vida había cambiado radicalmente desde entonces. Ese día había comenzado algo que nunca había soñado que sucedería. Parecía toda una vida. Su apartamento siempre había sido cómodo. Habitable. Ligeramente desordenado. Su lugar de comodidad. Un lugar al que siempre disfrutaba volver. Esta noche era yermo y estéril. El silencio era asfixiante y parecía que las paredes se acercaban a él desde todas las direcciones. Se dejó caer en el sofá y alcanzó el teléfono para llamar a Kane. No había querido entrar en detalles frente a Micah. No importaba que ella ya creyera que él la había engañado. Nunca le diría a nadie las cosas que ella había compartido con él. — ¿Cómo está?—exigió Connor cuando Kane contestó al teléfono. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Está bien. La oferta sigue en pie, sin embargo. Kane suspiró. 342
  • 342. El Club de las Excomulgadas —Nada bien. ¿Qué coño ha pasado? —Es un puñetero desastre13, Kane. No puedo entrar en detalles. Serán públicos demasiado pronto. Ella cree que la vendí. Es una mierda. —Sí, me lo imaginé. —Siéntate encima de ella, Kane. Mantenla a salvo. No la dejes hacer algo estúpido. Voy a darle hasta mañana y luego iré ahí y no me importa una mierda cuantos tíos lances sobre mí. Todo lo que puedo decir es que será mejor que tengan alta la compensación laboral, porque si alguien trata de detenerme, terminará en el Su cabeza dolía. Su mandíbula dolía. Su corazón dolía. Tenía los ojos hinchados y su nariz parecía haberse escapado de la cara. Se veía y sonaba horrible. No tenía voz, lo que era bastante estúpido teniendo en cuenta como ella se ganaba la vida. Su garganta estaba tan hinchada que le era difícil tragar, pero no importaba lo mucho que intentase desconectar, las lágrimas todavía se escapaban sin parar por sus mejillas. Había permanecido en la cama durante horas. Kane había ido y venido con una bolsa de hielo para su cara. Él había vacilado y se notaba que no le había gustado dejarla sola, pero ella le dejó fuera y se enroscó sobre si misma incluso más hasta que se marchó con un suspiro. La pena era un ser vivo, una entidad respirando en su interior. Creció tanto que ella temía romperse. Tal vez ya estaba rota. Tal vez siempre había estado rota y había pegado suficientes tiritas para ir tirando. 13 Clusterfuck – (al parecer) término de origen militar usado en comunicaciones para describir, sin que el enemigo lo capte una operación en la que varias cosas han ido mal. Relacionado con "SNAFU" (Situation Normal, all fuck up - situación normal, todo totalmente jodida) y "FUBAR" (Fucked Up Beyond All Repair - totalmente jodido más allá de reparación). En una comunicación de radio o una conversación amable (es decir, con un oficial de muy alto nivel con el que no se tiene relación previa) el término "Clusterfuck" a menudo se sustituye por el acrónimo fonético de la OTAN "Charlie Foxtrot". Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hospital. 343
  • 343. El Club de las Excomulgadas Se esforzó por evocar la cara de su madre, recordar su sonrisa, pero cada vez que pensaba en ella sólo veía la sangre, escuchaba los sonidos de estar siendo golpeada y oía sus gritos de dolor. No había asistido siquiera al funeral de su madre. ¿Hubo incluso un servicio? Lyric dudaba de ello. No había ningún dinero y nadie para preocuparse. Lyric había sido hospitalizada durante días y después había sido liberada bajo el cuidado del estado. Ellos habían hecho todo lo posible. Había vivido en un condado pobre sin muchos recursos. Nadie había querido criar a una niña silenciosa, apenada. Había Higgins viniera tras ella. Después del juicio había sido enviada a Jackson y se mezcló por allí. Le habían concedido una nueva vida. Un nuevo nombre. Una nueva partida de nacimiento. El amable juez le había dicho que esto era una oportunidad para elevarse por encima de sus circunstancias. Era lo único que había logrado abrir camino por el grueso muro defensivo que había erigido. Le había tomado la palabra. Había elegido su nombre para honrar el amor de su madre por su canto. Y ella había hecho el juramento de que un día saldría del infierno de Mississipi y nunca miraría hacia atrás. Había pasado cada día después de aquello huyendo. Siempre huyendo de su pasado. Enterrándolo todo bajo un no-me-importa-una-mierda, un exterior abrasivo para que nadie cavase nunca profundamente. Hasta Connor. Una nueva oleada de dolor casi la paralizó. Ella le había creído. O tal vez había estado tan desesperada porque alguien la amase que había estado ciega. Pero había creído en él y en su amor por ella. Lo había querido tanto, incluso cuando esto la desconcertaba. Se sentó en la cama y se envolvió con sus brazos fríos alrededor de sí misma Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estado demasiado inmersa en la violencia. Muchos tenían miedo de que Danny y se abrazó mientras se mecía de adelante a atrás. Un vistazo al reloj le dijo que 344
  • 344. El Club de las Excomulgadas eran casi las dos de la mañana. Apoyó la mejilla en sus rodillas y miró sin ver nada hacia la ventana. Ni siquiera sabía donde había sido enterrada su madre. La idea la golpeó como un trueno y ella se estremeció al darse cuenta. Había estado tan enfocada en su propia supervivencia que nunca había vuelto para ver la tumba de su madre. Ni siquiera sabía si su vida había sido marcada por una fría losa de hormigón. ¿Había sido olvidada? ¿Dejada de lado como un gasto del condado? ¿Había hubiera sido? Lyric abandonó la cama. Su ropa estaba arrugada. No se había cambiado. La sangre manchaba su camisa. Sus pantalones tenían un desgarro. Metió sus pies en un par de sandalias junto a la cama y fue en busca de Kane. No estaba dormido. Esto no debería haberla sorprendido. El hombre era más máquina que humano. Estaba despierto en la sala de estar, un libro apoyado en su rodilla. Alzó la vista cuando ella entró y se puso en pie con el ceño fruncido. —Te ves como el infierno, Lyric. Ella parpadeó con la personal evaluación. No era propio de Kane el ofrecer más que una opinión profesional. Pero estaba claro que la preocupación ardía en sus ojos. —Tengo que ir a Mississipi —dijo con voz dura. Las cejas de Kane se unieron en un ceño fruncido. —No creo que eso sea una idea buena. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V alguien incluso llevado flores alguna vez para reconocer su vida, por corta que 345
  • 345. El Club de las Excomulgadas —Tengo que ir. Ahora. Me gustaría que vengas. Puedo estar loca pero no soy completamente inconsciente y sin instinto de conservación. Voy a pagarte. Por supuesto. Tus gastos de viaje. Lo que sea. Kane se pasó la mano por el pelo. —Mira, Lyric, estás claramente angustiada. Ninguna decisión debería ser tomada jamás bajo esta clase de presión emocional. Duerme un poco. Si mañana todavía sientes que tienes que ir, te llevaré. Ella se dio vuelta, su espalda erguida. Una maldición explotó en Kane y cruzó el cuarto para agarrarla del brazo. — ¿Qué demonios hay en Mississipi? Ella miró débilmente hacía él. —Mi madre. El teléfono de Connor sonó a las seis de la mañana. No había pegado ojo en toda la noche. Había estado demasiado molesto y demasiado preocupado. Cogió el teléfono que había tirado en el sofá y lo puso en la oreja. —Malone—dijo brevemente. —Estamos llegando—dijo Gray en su oído. —No os molestéis—murmuró Connor. —Jódete. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Entonces, iré sola. 346
  • 346. El Club de las Excomulgadas La línea se cortó y Connor se sentó cabizbajo en el sofá. Se frotó la frente con gesto cansado. Debería haber dormido. Tenía que estar en su mejor momento para hacer frente a Lyric. Ella iba a escucharle, maldita sea. Miró su reloj. Dos horas más. Le daría dos horas y luego no iba a tomar prisioneros. El timbre de la puerta sonó y él maldijo. Malditos amigos entrometidos. Se arrastró hasta ponerse en pie y fue a abrir la puerta. —No parezcas tan contento de vernos—dijo Micah con sequedad mientras — ¿Qué demonios queréis?—preguntó irritado. —Nuestras mujeres oyeron del jaleo. Están bastante cabreadas—dijo Gray mientras él y Nathan entraban detrás de Micah. —Fue todo un verdadero espectáculo el de ayer. Connor suspiró con resignación y cerró de golpe la puerta antes de darse la vuelta para seguir a los chicos a su sala de estar. — ¿Es todo?—preguntó Connor con cansancio. La boca de Nathan se torció. —Sí, yo diría que sí. O al menos todos los sórdidos detalles de su pasado. Julie está lista para dar patadas en el culo a pasar de que no tiene ni idea de que culo quiere patear. —Lyric cree que la vendí—dijo Connor con tristeza.—Ella confió en mí la noche anterior. Y luego en la tienda de música, todo esto salió. —Es difícil—dijo Micah.—Tuvo que ser un shock enorme para ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V le empujaba de su camino. 347
  • 347. El Club de las Excomulgadas —Le dije que la amaba—mordió Connor.—Me desnudé entero. ¿Cómo pudo creer que yo le engañaría así? —Entiendo por qué estás enfadado—dijo Gray cuidadosamente.—Pero Lyric no me parece como alguien que tenga mucha confianza. En nadie. No puedo decir que la culpe si toda esa mierda es verdad. Tienes que admitir, el momento causaría un acto reflejo en reacción. Connor se dejó caer en una silla y se frotó la nuca. —Sí, lo entiendo. Lo hago. Puedo ver lo que parece. Se ve malditamente —La pregunta es, ¿quién filtró su historia a los medios?—preguntó Nathan. Connor frunció el ceño. —Apostaría en la jodida cabeza de su ex-manager. Cuando lo despidió, la amenazó. Dijo que podía enterrarla y que sabía cosas. Si no es él, entonces sus ex guardaespaldas son posibles sospechosos, siempre y cuando conocieran su pasado. — ¿Quieres que lo averigüemos?—preguntó Micah con un poco de demasiado entusiasmo. Connor contempló la ira en los ojos de sus amigos y estuvo agradecido de tener su apoyo. —Sí. Todo lo que podáis hacer estaría genial. Voy a estar un poco ocupado. Gray levantó un