Sweet by Maya Banks Sweet Possession #5 (Dulce Posesión)

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Ella es una cantante que vive en el centro de atención, y no pude resistir a sus admiradores…
Escandalosa y fuera de control, Lyric Jones es una mimada estrella del pop que vive fuerte y rápido, siempre dejando atrás su pasado y las pesadillas que la atormentan. Está acostumbrada a conseguir lo que quiere, incluidos los groupies, porque no puede soportar estar sola. Así en la cama, es la más alegre, incluso si eso significa cerrar la parte más profunda de ella…
Él es un guardaespaldas práctico, y hombre de una sola mujer.

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Sweet by Maya Banks Sweet Possession #5 (Dulce Posesión)

  1. 1. El Club de las Excomulgadas Agradecimientos Al Staff Excomulgado: Beti, Csanch, Dg Kaleigh, Excopic, MCGtz, Mdf30y, Nelly Vanessa, Pau Belikov, Rosa y Rox16 por la de la Traducción, Bibliotecaria70, Leluli, Mari, Taratup y Tatta por la Corrección, AnaE por la Diagramación y Cassidy por la Lectura Final de este Libro para El Club De Las Excomulgadas… A las Chicas del Club de Las Excomulgadas, que nos acompañaron en cada capítulo, y a Nuestras Lectoras que nos acompañaron y nos acompañan siempre. A Todas…. Gracias!!! Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Traducción, De Nuevo Mdf30y por la Corrección 2
  2. 2. El Club de las Excomulgadas Argumento Ella es una cantante que vive en el centro de atención, y no pude resistir a sus admiradores… Escandalosa y fuera de control, Lyric Jones es una mimada estrella del pop que vive fuerte y rápido, siempre dejando atrás su pasado y las pesadillas que la atormentan. Está acostumbrada a conseguir lo que quiere, incluidos los groupies, porque no puede soportar estar sola. Así en la cama, es la más alegre, incluso si eso Él es un guardaespaldas práctico, y hombre de una sola mujer. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V significa cerrar la parte más profunda de ella… 3
  3. 3. El Club de las Excomulgadas Capítulo Uno — ¡Estás loco! Pop Malone frunció el ceño a su hijo, Connor. —Cuida tu boca. Todavía puedo limpiar el suelo con tu escuálido culo. Connor se pasó la mano por su pelo corto y lo sujetó en la parte superior de la cabeza en un intento de apartarlo. Nathan Tucker había tenido una buena idea que caían sobre él. —Pop—dijo Connor con exasperación—Instalamos sistemas de seguridad. Equipos de seguimiento sofisticados, de tecnología avanzada. Hacemos consultas. Evaluamos la seguridad de otras personas. No somos un maldito servicio de guardaespaldas. Pop resolló, cruzó los brazos sobre el pecho y se recostó en el escritorio de su hija adoptiva. Faith miró fijamente con los ojos muy abiertos a su padre y hermano, pero no dijo ni palabra. Estaba demasiado pegada a la conversación. —Si quieres dejar de vocear durante dos segundos, me gustaría explicarte por qué eres perfecto para este trabajo. —Ah, muchacho—refunfuñó Connor. —No puedo esperar a oír esto. Será mejor que me siente para hacerlo. Se dejó caer en una de las sillas frente al escritorio de Faith, y esperó oír el último plan descabellado de su padre. No es que su padre no fuera un hombre inteligente. Era uno de los hombres más inteligentes y astutos que Connor conocía. Era la parte de la astucia lo que le molestaba malditamente ahora mismo. No estaba seguro de cómo, pero sabía que estaba jodido. Y parecía que estaba a punto Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V afeitando su cabeza. Era algo que tendría que hacer si seguía recibiendo las bombas de averiguarlo. 4
  4. 4. El Club de las Excomulgadas —Phillip Armstrong es un viejo amigo. Vayamos hacia atrás. Servimos juntos en los marines. Ahora es un ejecutivo discográfico importante y tiene una artista de renombre en su sello discográfico. — ¿Cuál es el nombre de la artista?—Se metió Faith. —Lyric Jones. Faith frunció el ceño. — ¿A qué viene ese ceño fruncido?—exigió Connor.— ¿Qué sabes? — ¿Canta música country? Faith se rió entre dientes y negó con la cabeza. —Entonces en ese caso, ¿por qué ese ceño? —Ella es un poco… —Es difícil—dijo Pop sin preámbulos.—Pero tú ya has tratado con gente difícil antes. Ella no será un problema para ti. — ¿Por qué va a ser ella mi problema en absoluto? —Debido a que la mayor parte de su personal de seguridad fue despedido. Y los que quedaron abandonaron. Tiene dos guardaespaldas que son tan inútiles como las tetas en un jabalí. — ¿Y se supone que tengo que solucionar este problema? —Phillip está tratando de conseguir una empresa para reemplazarlos. Una mejor que la última ya que eran unos lameculos. Sus palabras, no las mías. A ella sólo le queda un espectáculo más y luego estará en una especie de vacaciones aquí Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Nunca has oído sobre ella?—preguntó Faith. en Houston. 5
  5. 5. El Club de las Excomulgadas Faith levantó una ceja. — ¿Por qué diablos pasaría unas vacaciones gustosamente en Houston? Quiero decir, una chica con esa cantidad de dinero debería ir a París o a Italia. Tal vez a una casa en una playa del Caribe. —He dicho una especie porque hará una gala el Houston Livestock and Rodeo, pero permanecerá aquí un total de dos semanas. También tiene alguna sesión de firmas y encuentros con los admiradores en una de las tiendas de música del centro de la ciudad. asiento.—Lo que quieren es una niñera. Quieren que alguien se siente sobre ella para que se porte bien durante dos semanas. Pop tuvo la gracia de parecer avergonzado. —Bueno, sí y no. Connor hizo un ruido grosero. — ¿Por qué diablos me lo estás pidiendo? Hay otros tres tíos en esta oficina, todos capaces de hacer este trabajo. Faith hizo toda una demostración soplándose las uñas y silbó suavemente. —Porque todos están o casados o malditamente a punto de hacerlo, y eres el único que permanece solo. Si trato de enviar a uno de los otros chicos para pasar veinticuatro/siete1 con una preciosa estrella del pop, tendré a tres mujeres cabreadas sobre mi culo. No, gracias. Sin ánimo de ofender, Connor, pero no tienes ni una oportunidad sobre las muchachas. Prefiero arriesgarme contigo. Faith sonrió dulcemente en dirección a su hermano. —No creas que lo conseguirás por eso—refunfuñó Connor a Faith. 1 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Oh, lo entiendo—dijo Connor cuando se empujó hacia adelante en su 24 horas al día / 7 días a la semana. 6
  6. 6. El Club de las Excomulgadas —Mira, al menos vuela a Los Ángeles, mira su último concierto, preséntate, y mira cómo va. ¿Qué daño puede hacerte? Creo que encontrarás que no es tan malo como piensas. Pasarás dos semanas con ella aquí, manteniéndola fuera de problemas y manteniéndola a salvo. — ¿Cómo de peligroso es para ella? — ¡Oh!, la mierda de las celebridades de costumbre, estoy seguro. Todo el mundo quiere un pedazo de ella. Sin una protección adecuada, podría ponerse peligroso. Phillip va a ponerse en contacto con una empresa de seguridad local para hacer la seguridad periférica, pero quiere a alguien en quien pueda confiar a su lado seguridad para el tour. Está preocupado, y Phillip no es alguien que se preocupe mucho. — ¿Por qué diablos no sólo anulan la gala de Rodeo, la esconden en algún lugar privado por dos semanas y consiguen su mierda juntos para cuando ella vuelva al tour? — ¿Tú me lo preguntas?—dijo Pop irritado. — ¿Cuándo el mundo del espectáculo ha tenido algún maldito sentido? Estas personas no piensan con el cerebro. Piensan con sus talonarios de cheques y el signo del dólar como guía. Es tu trabajo ser su cerebro durante dos semanas. Connor gimió. —Difícil y sin cerebro. Apenas puedo esperar. La puerta de la oficina de Faith se abrió y Angelina Moyano asomó su cabeza. Cuando vio a los hombres, dudó. — ¿Interrumpo algo? Connor sonrió y le hizo señas para que entrara. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hasta que pueda venir y entrevistar a firmas más grandes que se encargarán de su —Por supuesto que no. ¿Cómo estás, cariño? 7
  7. 7. El Club de las Excomulgadas Angelina entró, elegante y menuda a pesar de su abultado abdomen. La mayor parte de las mujeres de su estatura estarían andando como un pato ya, pero todavía se movía con facilidad. Ella le sonrió. —Estoy bien. ¿Cómo estás?—Se inclinó para abrazarle fuerte, y él puso las manos sobre su vientre. — ¿Se mueve la señorita Priss hoy? —Deja de llamarla así—dijo Angelina exasperada.—Su nombre es Nia. —Hola, Ángel. ¿Dónde está Micah? ¿No debería estar trabajando? En realidad, ¿dónde diablos está Nathan? ¿Y Gray? ¿Somos los únicos que trabajamos? Connor y Faith hicieron rodar sus ojos. Pop estaba empezando a tramar algo. —He venido a buscar a Faith. Julie me ofreció un masaje durante el embarazo y Faith va a tener que ir para sostenerme la mano. —Más bien a obtener su propio masaje—murmuró Connor.—Vosotras chicas, no me engañáis ni un poco. Te sostendré tu maldita mano, y luego tal vez Julie me dé un masaje a mí también. —Encuentra la mano de tu propia mujer para sostener—gruñó Micah Hudson en la puerta. Pop alzó la vista y frunció el ceño. —Ya era hora de que decidieras presentarte. ¿Qué es esto de venir a trabajar a última hora? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Hola, Pop—dijo mientras dejaba un beso en la mandíbula del hombre más mayor. 8
  8. 8. El Club de las Excomulgadas Micah ignoró a Pop. Toda su atención estaba en la mujer latina con curvas muy embarazadas de su hijo. Le divertía enormemente a Connor ver a Micah quedarse boquiabierto por una mujer. No es que él no amara a las mujeres por regla general, pero no había nada casual o de ligón en la relación de Micah con Angelina. El pobre muchacho estaba golpeado y era bastante patético verlo. — ¿Qué segura estás de que si Julie te da un masaje, eso sea bueno para el bebé?—preguntó Micah. Angelina hizo una pausa y se dio la vuelta con una mano en la cadera. — ¿Pero lastimará al bebé? Angelina sonrió. —Te preocupas demasiado Micah. Ve a hacer algo de trabajo para que Faith y yo podamos tener algo de tiempo de chicas. Vamos a llegar tarde, y Damon espera que Serena esté en casa antes del mediodía. — ¿O qué?—murmuró Connor. Siempre se preguntaba qué demonios pasaba en el matrimonio entre Damon y Serena. De todas las personas que trabajaban para Pop, Connor era el más lejano del entorno de Damon Roche. Por lo que había sabido del hombre, era un fanático del control y guardaba a Serena bajo su pulgar. Faith sonrió abiertamente, y debería haber sabido por el brillo diabólico de sus ojos que ella iba a decir algo descabellado. —Estoy bastante segura de que si llega tarde, cosechará el resultado sobre su culo. —Algo que Gray debería pensar para ti—dijo Connor deliberadamente — ¿Quién dice que no lo hace?—bromeó ella cuando tomó el brazo de Angelina y las dos se dirigieron a la puerta. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Pienso que eso será bueno para la madre. 9
  9. 9. El Club de las Excomulgadas ¿Estaba todo el mundo malditamente loco a su alrededor? Había oído lo suficiente para saber que su vida sexual tenía que ser la única normal en su grupo de amigos. Ni siquiera quería saber qué clase de mierda Micah ponía sobre Angelina. Eso probablemente solo lo haría enfadarse. Y Faith. Dios. Su hermana, por el amor de Dios. Negó con la cabeza. No, no quería saber las depravaciones a la que sus amigos se entregaban. Él era perfectamente feliz de ser el aburrido vainilla del grupo. — ¿Ha habido suerte para conseguir llevarla al altar? Micah resopló. —Estoy intentándolo. Créeme. Soy un hombre persistente. Sucederá pronto. Pop gruñó. —El problema de los hombres de hoy es que están demasiado ocupados siendo políticamente correctos. Deberías simplemente cogerla y arrastrarla ante un sacerdote. O a Las Vegas como Gray hizo con Faith. Si te quedas esperando a que una mujer decida, serás viejo e impotente en el momento en que tu noche de bodas llegue. Connor soltó una carcajada. —Eso podría explicar por qué tú has abrazado la soltería por tanto tiempo. Pop movió el dedo hacia Connor y Micah. —Subraya mis palabras. Estoy en lo cierto. Mira lo que pasó cuando Nathan se quedó indeciso en torno a Julie. Se acercó a donde estaba ella y se la echó sobre un hombro. Entonces le dijo como iba a ser todo y voilà. Ahora ellos están casados. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Giró sus ojos a Micah después de que las chicas se hubieran ido. Él es feliz. Ella es feliz. Final de la historia. No como aquí, que Micah está 10
  10. 10. El Club de las Excomulgadas deprimido por aquí, pareciéndose a un cachorro pateado, porque no puede convencer a la mujer que ama de que realmente él la ama, y que de verdad se quiere casar con ella. Jesús estará llorando allá arriba en algún sitio. O riéndose histéricamente. No puedo determinar qué. Los labios de Micah se curvaron en una mueca. —Ya basta, Pop. Sabes que lo jodí con ella. No sólo puedo echarme sobre ella y obligarla a hacer lo que quiero. —No, pero podrías muy bien plantar tus pies sobre el suelo y hacerle saber — ¡Lo he intentado! —Entonces inténtalo con más fuerza—se quejó Pop.—Está volviendo a haber un retroceso en algunas parejas por aquí. Es malditamente nauseabundo. Connor sabía que era un buen momento para escapar. Ahora mismo, cuando Pop estaba ocupado quejándose de otra cosa. Tal vez cuando recordara lo que quería que Connor hiciera, la casa discográfica se habría rendido y habría contratado a otra persona. Estaba casi en la puerta. Un paso más y estaría libre. —Tu billete de avión está sobre tu escritorio—le advirtió Pop.—Vuelas mañana por la mañana. Ahora vete a casa y haz la maleta. Era un hijo de puta jodido. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V lo que sientes. 11
  11. 11. El Club de las Excomulgadas Capítulo Dos El estadio retumbaba con la frenética música, y un arco iris de luces caían en cascada. Connor estaba situado en la parte superior de las gradas, mirando por encima de la barandilla a la parte inferior. Sus oídos estallarían en cualquier momento, y se sentía tan mareado por el rápido staccato de los láseres intermitentes que se agarró de la fría barra metálica para estabilizarse a sí mismo. Con su mano libre, llegó a su nuca y se masajeó el cuello. Había estado tenso desde que este circo había comenzado. ¿Cómo en el infierno podría alguien ¿Cómo podría ser la de alguien? ¿Cómo diablos alguien entendía ese chillido, si es que pudieran oírlo sobre el grupo? Prefería oír algo de Montgomery Gentry o Jason Aldean si tenía que someterse a un concierto. Finalmente, el chillido se detuvo. Había un Dios. Connor echó un vistazo hacia el escenario para ver el paseo de vuelta de Lyric Jones después de su última salida precipitada. El cambio de vestuario, aunque no estaba seguro de por qué ella se molestó con éste. Ni siquiera tenía que estar cerca del escenario para saber que apenas llevaba nada en absoluto. Miró al lado donde los ejecutivos de Cosmic Records veían el show con él. Se habían presentado en su avión y le habían llevado al estadio en una limusina. Todo el asunto era ridículo, y todavía seguía maldiciendo el hecho de que había sido obligado a volar para hablar con todas las partes involucradas. Cuando la música asaltó sus oídos una vez más, volvió su atención al escenario, justo a tiempo para ver a otra mujer escasamente vestida ir hacia Lyric. Lo mejor que pudo distinguir, las palabras de la canción sonaron algo así como “Amor de Chicas”. Resopló. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V soportar esta cacofonía de forma habitual? Este no era su tipo de música. 12
  12. 12. El Club de las Excomulgadas Las dos mujeres estuvieron la una frente a la otra mientras Lyric cantó. Era un estudio de contraste, probablemente bien coordinado. Lyric era baja y de pelo negro, si no contaba el mechón de espantoso color rosa. La otra mujer era alta, rubia y exuberante, con un par de tetas que tenían que ser compradas y pagadas. No necesitaba binoculares para saber eso. Entonces ellas se acercaron, sus cuerpos ondulantes de una manera provocativa. La multitud se volvió loca mientras las mujeres se presionaban la una sobre la otra. Lyric sostuvo el micro en su pecho mientras se balanceó en los brazos de la otra mujer. Cuando la canción siguió, Lyric giró y recostó su culo directamente en la entrepierna de la rubia. Las dos siguieron con su pequeño aprobación. ¿Por qué no podía haber tomado Micah ese trabajo? Esto sería algo de su tipo. ¿Ver a dos mujeres haciéndolo? Micah babearía como un pit bull rabioso. Por supuesto, Angelina podría patear seriamente a algún culo por ello, pero aun así. Todo en Connor pedía un buen trago y un envase de ibuprofeno. Cuando la canción se paraba, las dos mujeres estaban enredadas más fuerte que un nudo en un sedal de una caña de pescar. Cuando la música murió, Lyric dejó que el micro cayera y pegó sus labios a la rubia de una forma que ni una manguera las habría separado. No había ninguna manera de que él pudiera hacer esto. Todo sobre la mujer le ponía de los nervios, y ni siquiera la había conocido aún. No tenía que hacerlo. Todo estaba allí para que todo el mundo lo viera. Los ejecutivos de la discográfica estarían enojados, y Pop posiblemente no estaría muy feliz, pero si él quería esto tanto, podría hacerlo o él mismo o hacer que Nathan o Micah lo hicieran. Sus mujeres tendrían sólo que superarlo. Connor cuidaría bien a las chicas mientras Nathan y Micah estuvieran desaparecidos. Esa imagen le hizo sonreír abiertamente. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V espectáculo y se bombearon la una en la otra mientras la multitud rugía en 13
  13. 13. El Club de las Excomulgadas Estaba dispuesto a darse la vuelta y salir cuando un tono más suave y melodioso manó en el estadio. Le hizo detenerse durante un breve segundo y mirar hacia atrás al escenario. Lyric estaba de pie en medio, un solo foco se concentraba en ella. El resto del escenario estaba oculto. Sus ojos estaban cerrados, y se le metió la loca imagen en su cabeza de que ella parecía vulnerable. Entonces ella abrió su boca, y por primera vez esa noche, pudo escuchar claramente su voz. Manó de ella como miel suave y dulce. Se arrastró lentamente sobre su piel y un escalofrío recorrió su espalda. Él miró fijamente, encantado por la imagen de ella sola, su voz inolvidable, la tristeza que sintió irradiando de ella. Más que tristeza, era dolor. Sus manos agarraron el pasamano cuando se acercó, su atención enfocada completamente en la mujer que cantaba. No era una de esas insípidas canciones auto-reflexivas. Se trataba de una sobre volver a casa. Podía sentir el dolor en su voz. Eso hizo que él también lo sintiera. Infiernos, eso le dio ganas de querer volver a su casa. Al otro lado del escenario, los mecheros llameaban y se balanceaban mientras las manos se levantaban en el aire sosteniéndolos. Se agitaban al ritmo mientras ella seguía de pie, mientras seguía, con la cara girada al cielo. Se la imaginó con los ojos cerrados mientras las últimas palabras eran derramadas de sus labios. La música se apagó, y durante un momento, el silencio cayó en la multitud. A continuación, estridentes silbidos rasgaron el aire, seguidos de una ovación cerrada. Lyric retrocedió y saludó a la multitud. Se inclinó una vez y se alejó rápidamente del escenario. Los ejecutivos de la discográfica se desplazaron junto a él, y Connor miró Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hermosa, llenó cada rincón y hendidura de todo el espacio lleno. Fue golpeado por para verlos mirándole. 14
  14. 14. El Club de las Excomulgadas — ¿Estás listo para que te presentemos a nuestra chica?—preguntó Phillip Armstrong. Connor asintió con la cabeza, olvidando momentáneamente que todo lo que realmente quería hacer era salir pitando de allí mientras pudiera. Con un suspiro de resignación, siguió a los tíos de traje a una zona entre bastidores. La seguridad, si tú pudieras llamarla así, era mínima. Los fans abarrotaban el pasillo, presionando, empujando y gritando. Cuando el montón de músculos del guarda, que estaba ante la puerta entre bastidores alzó la vista y los vio llegar, prestó atención y comenzó a empujar a los rabiosos fans a un lado para que Cuando se abrió la puerta, Connor fue empujado hacia adelante, mientras los admiradores trataban de correr por delante de él. Tropezó dentro, con una serie de obscenidades saliendo más allá de sus labios. Se las arregló para mantener la calma. Apenas. Phillip y su compañero, Barry, se alisaban los trajes, y miraban de forma inquisitiva a Connor. Los labios de Connor se adelgazaron, pero apretó sus dientes y mantuvo su expresión neutra. Le hicieron gestos hacia un área ligeramente menos llena de gente y los dos hombres aceptaron una bebida de un desgarbado chico que no podía ser más que un adolescente. Cuando le ofrecieron una copa a Connor, él negó con la cabeza. No es que la idea de un litro de vodka no fuera muy atractiva, pero en este momento, si comenzaba a beber, no pararía. Miró alrededor de la sala, que, después de considerarlo más, era mucho más grande de lo que había pensado en primer lugar. Estaba sólo atestada. Se metió las manos en los bolsillos y trató de no parecer tan aburrido y tan incómodo como se sentía. Unos segundos más tarde, la puerta se abrió y Lyric apareció, con una Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V pudieran pasar. amplia sonrisa en su cara. Dos hombres, que sólo pudo asumir que serían sus 15
  15. 15. El Club de las Excomulgadas guardaespaldas, la flanqueaban. Él arqueó una ceja mientras que uno de ellos comenzó ponerse más cerca de ella y personal, mientras se tambaleaban en dirección a Connor. Cuando una mano se cerró alrededor de su pecho, ella le dio un manotazo juguetón, y luego sonrió al guardaespaldas con una mirada de “ahora no, más tarde”. Otro hombre se colocó delante de Lyric, deteniendo su avance hacia los ejecutivos discográficos. Ella frunció el ceño y entrecerró los ojos, pero con la —Te veías y sonabas como una mierda ahí, Lyric. ¿Qué maldito problema tienes? Las cejas de Connor se unieron y se encontró mirando con ceño fruncido esa flagrante falta de respeto en el tono del otro hombre. Quienquiera que fuera el tipo, no estaba preocupado por las repercusiones de su arrebato. Connor echó un vistazo a Lyric, esperando que ella espantara al nuevo estúpido tío, pero no pudo leer ni una cosa en su cara o en sus ojos. Era como si ella ni siquiera estuviera allí. —Tienes que usar tu tiempo libre para centrarte—siguió el tipo.—Consigue un masaje. Echa un polvo. Todo lo que sea necesario, pero no aparezcas en Houston sonando como la chillona que has sido antes. Whoa. Esto comenzaba a ponerse divertido. — ¿Quién es ese tipo?—preguntó Connor a Phillip de forma casual. —Su manager, Paul. Connor no podía leer ninguna desaprobación en el tono de Phillip. Tal vez Paul decía lo que todos los demás pensaban. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V misma rapidez convirtió su expresión en una más neutral mientras miró al tipo. 16
  16. 16. El Club de las Excomulgadas Pero entonces Connor vio la mirada en los ojos de Phillip. Él parecía cruel. — ¿Siempre se dirige a ella así? Phillip dio una breve cabezada. —Sí. Mira, tendrás que lidiar con él. No hay nada que podamos hacer al respecto. Pero tú trabajas para mí. No para ese pequeño cabrón. Recuerda eso. Los hombres se mantuvieron silenciosos cuando Lyric finalmente se apartó de su manager y luego se detuvo cuando ella puso sus ojos en Connor. Este tomó su tiempo para reconocer su presencia. El problema era, que la mujer claramente habitación. El infierno se helaría antes de que él fuera uno de ellos. Cuando él finalmente levantó su mirada para encontrar la de ella, vio unos ojos azules cristalinos que le devolvían la mirada con el mismo desinterés que él sabía que tenían que tener reflejados en su mirada. Ella adoptó una pose aburrida mientras sus dos adláteres siguieron tomándose muchas libertades con ella. Su mirada se trasladó a propósito a su pelo. Las hebras azabaches se disparaban en direcciones diferentes y un mechón de rosa neón iba desde la parte superior de su cuero cabelludo hacia abajo por el costado izquierdo de su cabeza. —Bonito pelo—dijo él. La diversión brilló tenuemente durante un momento en sus ojos antes de que ella mirara intencionalmente a Phillip y Barry. Phillip dio un paso adelante, con una sonrisa amplia e indulgente en su cara, y, ¿por qué debería ser por otra cosa cuando esta chica posiblemente le hacía hacer millones? —Lyric, me gustaría que conozcas a Connor Malone. Está aquí por parte de Malone and Sons Security. Estábamos hablando con él sobre tu próxima parada en Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estaba acostumbrada a que la gente estuviera atenta a ella cuando entraba en una Houston. 17
  17. 17. El Club de las Excomulgadas Ella le lanzó una mirada desafiante y no extendió su mano, pero entonces, él tampoco lo había hecho. Finalmente ella apartó la mirada y revisó a Phillip. —Sabes mis sentimientos al respecto. ¿Por qué está aquí? Connor casi sonrió. Al parecer, no era más feliz por todo este asunto de lo que lo era él. Ella cruzó sus brazos sobre su pecho, lo que solo sirvió para empujar sus pequeños pechos hacia arriba. Las curvas asomaron por encima de su corsé y la pálida piel brilló con la áspera luz. Suave. Un contraste directo con su Barry frunció el ceño y dio un paso adelante. —Ahora, Lyric, ya hemos hablado de esto. Malone and Sons están altamente recomendados. Tú no tienes la seguridad suficiente, y después de los últimos meses, tú de toda la gente deberías saber que necesitas más. Ella alcanzó para empujar a uno de sus guardaespaldas, que se estaba arrimando a su cuello. En lugar de sentirse rechazado, él se colocó de nuevo, una sonrisa perezosa en su cara le sugirió que él sería satisfecho más tarde. Si estos imbéciles eran los encargados de su seguridad, no era de extrañar que su sello discográfico estuviera gritando por más. Parecía que su única preocupación era como de rápidamente ellos podían meterse en sus pantalones. Su mirada la encontró otra vez, sus ojos entrecerrados. Él la miró tranquilamente, negándose a ser él el que diera marcha atrás. No importa lo mucho que pudiera leer su repugnancia. Era dudoso que pudiera esconderlo de todos modos. Nadie era tan buen actor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V comportamiento. 18
  18. 18. El Club de las Excomulgadas Su piel comenzó a hormiguear de una particular conciencia. La parte posterior de su cuello le picaba ferozmente, pero no quiso ceder ni un milímetro en ese silencioso tira y afloja. —No me gustas—dijo finalmente ella. Para su horror absoluto, se puso erecto. Él entonces sonrió. Una perezosa sonrisa de “me importa un carajo”. Era eso o gemir por su creciente incomodidad, y comería clavos antes de permitirle saber que ella le había afectado a él. Ella frunció el ceño, luego pasó un brazo alrededor de uno de los gigantes de su lado, que inmediatamente se inclinó abajo para besarla en la mejilla. El otro se acurrucó a ella al otro lado, y ella le lazó una maliciosa sonrisa. Podía haber llevado también un cartel que dijera “me estoy follando a ambos” por toda la discreción que ella ejercía. —Te invitaría a acompañarnos, Sr. Malone, pero de alguna manera parece demasiado tenso. Él se rio entre dientes y rezó para que ella no pudiera ver su erección, porque… maldita sea. —Me temo que soy un poco más exigente que usted en lo que concierne a mis compañeros de cama. El color tiñó sus mejillas, y luego ella se dio la vuelta, ambos guardias inmediatamente la rodearon cuando caminó hacia la puerta. Phillip se aclaró la garganta junto a Connor. Este le echó un vistazo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —El sentimiento, Sra. Jones, es completamente mutuo. —Lyric es, uhm, ¿digamos que un poco difícil?—comenzó Phillip. 19
  19. 19. El Club de las Excomulgadas Connor estaba empezando a pensar que era su descripción estándar. —No sigas. No tienes el suficiente dinero para hacer que yo tome este trabajo. Tendría que ser un jodido loco. Ya estaba malditamente loco porque desde el momento que ella dijo que no le gustaba, su pene había rugido a la vida y había dicho: Ven conmigo. Lo último que quería era a una malcriada estrella del pop a su alrededor 24/7, una quién le diera una erección cada vez que discutía con él. Lyric entro en su suite y paró a Trent cuando fue a por la parte superior de su ropa. La sorpresa destelló en sus ojos cuando ella en cambio se dirigió al minibar para servirse un vaso de agua. R.J. se movió silenciosamente hacia ella y puso un brazo alrededor de sus hombros. — ¿Algo está mal, Lyric? Ella se encogió lejos, incapaz de explicar por qué no podía aguantar de repente que ninguno de ellos la tocara. —Sólo que no estoy de humor—dijo sombríamente. Trent se echó a reír. —Sin embargo, cielo, tú siempre estás de humor. —No esta noche—dijo bruscamente.—Sólo quiero estar… sola. ¿Vale? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Sería solamente una erección andante. 20
  20. 20. El Club de las Excomulgadas Los dos hombres se miraron el uno al otro en estado de shock, y luego le devolvieron la mirada como si hubiera perdido la razón. Y a lo mejor lo había hecho. ¿Sola? ¿Qué estaba pensando? Ella no quería estar sola. Nunca. Lo único peor que estar sola era estar únicamente uno a uno con alguien. No le gustaba ninguna de esas opciones y se rodeaba de gente incluso mientras dormía. ¿Pero esta noche? Sí, ella podría pasarla sola. La mirada desaprobadora de Connor Malone la había sacudido. Mucho más de lo que confesaría nunca en voz alta. Hacía mucho eso de forma regular. Prosperaba en ello, incluso. No daba el vida dar al público tanta munición como fuera posible. Así que, ¿por qué un idiota condescendiente podría meterse bajo su piel tan fuerte? Sacudió su cabeza, pero no pudo sacar su burlona sonrisa de su mente. La hacía sentirse incómoda. Como si pudiera ver directamente a través de todos sus escudos, todos sus secretos y todos sus temores. Era como si él la hubiera visto desnuda y vulnerable, y no hubiera estado en absoluto impresionado. Pero entonces, ¿por qué debería estarlo? —Lyric, ¿estás bien?—interrumpió R.J. Podía oír la preocupación en su voz, pero en este momento no le importaba y no tenía la energía mental necesaria para tranquilizarle. Agitó una mano despectivamente hacia ellos y se alejó. Era una clara señal para que se fueran, y serían tontos sí la ignoraban. Podían ser íntimos con ella, pero sexo era todo lo que le ofrecían. No eran sus amigos. No eran sus confidentes. Ella no tenía eso. Cuando oyó que la puerta se abría y cerraba, se volvió para contemplar la suite vacía. El frío pánico clavó sus garras en su garganta y ella tomó varias respiraciones largas, para tranquilizarse. El sudor que perlaba su frente no tenía Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V culo de una rata por lo que la gente pensara de ella, y había hecho su misión en la 21
  21. 21. El Club de las Excomulgadas nada que ver con su rendimiento exhaustivo, y pudo sentir las náuseas en su garganta. Miró alrededor, absorbiendo la soledad que la rodeaba, como una niebla. Filtrándose en su piel. Envolviéndose alrededor de sus huesos hasta que estuvo paralizada en su agarre. Cruzó sus brazos sobre su pecho. Agarrando los brazos con sus dedos y luego frotándoselos de arriba abajo para aplacar la frialdad que emanaba de su interior. llamativo y descarado barniz, y la había mirado fríamente. Desaprobación. Se había sentido desnuda ante él, y esto la enojó mucho. Él no era nadie para ella. Sólo algún lacayo que su compañía discográfica quiso contratar como su niñera. Al diablo con eso. Querían que alguien la frenara, y ese frío hijo de puta, probablemente se deleitaría precisamente haciendo eso. Sobre su cadáver. Se agarró a su cólera, la montó como si fuera alguien desesperado para viajar en el viento. La alternativa era el miedo. Un golpe sonó en su puerta y voló a abrirla, el alivio se disparó por su sistema. Abrió para ver a Phillip y a Barry allí de pie con su aduladora ropa de ejecutivos, pero en este momento, estaba tan aliviada de verlos, que no le preocupó. —Lyric, ¿estamos molestándote?—preguntó Phillip. Ella sacudió la cabeza y abrió más la puerta. —Entren. ¿Puedo ofreceros una bebida? Entraron y miraron alrededor, sorprendidos, lo supo, por encontrarla sola. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor Malone había mirado en su interior. Había mirado más allá del Phillip se quitó su caro abrigo, y lo echó sobre el respaldo del sofá. 22
  22. 22. El Club de las Excomulgadas —Tenemos que hablar, Lyric. Ella se erizó ante su tono y puso su mejor cara de beligerante desprecio. —Podéis hablar. No tengo por qué escuchar. Barry, que no llevaba muy bien las confrontaciones, parecía como si quisiera estar en cualquier parte, salvo allí. Lo que estaba bien porque ella no estaba demasiado contenta por estar aquí tampoco. —Necesitas a Connor Malone… —Le necesitas—dijo Phillip firmemente. —He dejado que las cosas continuaran como siempre. Has estado incumpliendo el contrato y lo he dejado estar. Hasta ahora. Connor Malone básicamente me dijo que me fuera a la mierda y se volvió de nuevo a Houston. Tú vas a ir allí y hacer todo lo que sea necesario para hacerle reconsiderar su postura. Su boca cayó abierta. — ¿Perdóname? —Ya me has oído—dijo en tono grave.—No te voy a dar otra opción, Lyric. Haces eso o estarás despedida, y confía en mí, ni siquiera con lo grande que eres, no verás otro sello discográfico hasta que no recojas toda la mierda que has tirado. Sus ojos se estrecharon. —No me amenaces, Phillip. Su expresión se suavizó un poco, pero la determinación todavía brillaba en sus ojos. —Las cosas no pueden seguir como están, Lyric. Has tenido suerte, pero Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —No necesito a nadie—dijo glacialmente. tarde o temprano, la suerte se va acabar. Necesitamos a Connor Malone para 23
  23. 23. El Club de las Excomulgadas comprarnos algo de tiempo para contratar algo más de seguridad, te guste o no. Él no está más feliz por este arreglo de lo que tú estás. He llamado a su jefe, para que insista con él. Quiero que lleves tu culo a Houston para reforzar el tema. Vas a ser agradable. Serás complaciente. Harás todo lo necesario para que esté de acuerdo en aceptar el trabajo. Y entonces, —dijo, agitando un dedo—vas a portarte bien. Ella apretó los dientes hasta que le dolieron. Abrió su boca para protestar, pero él hizo que la cerrara con una rápida sacudida de su cabeza. —No hables. Vas a volar después del concierto de este fin de semana. Eso os Chasqueó los dedos a Barry y los dos salieron de la habitación, cerrando la puerta con un fuerte golpe. Se hundió en el sofá como un globo desinflado. Se pasó sus nerviosos dedos por su pelo, tirando de sus extremos repetidamente. Connor Malone era un culo arrogante. Pero más que eso, la asustaba. Y eso le cabreaba. Era presumido y demasiado malditamente guapo. Su ceño se frunció con irritación. ¿Apuesto? Sí, lo era. Podría conseguir aceptarlo, era exactamente el tipo de hombre por el que se sentía atraída. Alto. Fuerte y silencioso. Y rubio. Rubio pajizo con diferentes tonos y matices, como alguien que pasaba muchos ratos al sol. No era lo suficientemente rubio, pero era robusto, delicioso. Tenía debilidad por los rubios. No solía sentirse atraída por los buenos tipos, del tipo de corte militar, pero él se veía bien. Parecía malditamente bien. Sólo añadido a su aspecto rudo. Tenía unos ojos penetrantes verdes que veían demasiado. Cortaban directamente a través de las capas con velocidad supersónica. Tal vez era algún Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V dará a ti y a él unos días para calmaros. maldito superhéroe. Se rió. Tal vez se supuso que debía ser un maldito superhéroe. 24
  24. 24. El Club de las Excomulgadas Sí, podría haberle llevado a su habitación si no fuera por el hecho que se aborrecieron el uno al otro a simple vista. Ni siquiera lo pudo decir hasta que había tenido una reacción inmediata a él. Su aversión había sido en defensa propia. Más como una respuesta de “yo te odio porque me odias”. ¿Y ahora Phillip quería que volara a Houston y se humillara? Jesús. No se arrastraba. Nunca. El mero pensamiento casi la asfixió. ¿Por qué necesitaba a ese maldito Connor Malone? No necesitaba malditamente a nadie, y así era el modo que le gustaba. Se inclinó hacia atrás en el sofá y apoyó sus pies en la mesa de café. No debería haber despedido a Trent y a R.J. Podrían estar teniendo sexo caliente y sudoroso en este momento y ella podría caer en el olvido. En su lugar estaba loca como el infierno porque si quería mantener su empleo, iba a tener que jugar a ser agradable con un buen muchacho sin ningún sentido del humor. Por un momento se sintió tentada a llamar a Trent y R.J. Estarían más que felices de meterse en la cama con ella, y así no se sentiría tan terriblemente sola. Pero aunque lo intentara, no podía hacer que la mirada desaprobadora de la cara de Connor Malone se disolviera de su memoria. Y eso hacía que se enfadara aún más porque eso le importara. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor podría tomar su arrogante y mojigato ego y tirarse por un muelle. 25
  25. 25. El Club de las Excomulgadas Capítulo Tres Connor entró en Malone con paso seguro con el comienzo de un dolor de cabeza que ya sacudía su cerebro. Su vuelo de Los Angeles se había retrasado. Había pasado seis horas en Dallas, y justo cuando había estado listo para decir que se jodieran y alquilar un maldito coche y conducir las cinco horas hasta Houston, su vuelo había embarcado. Entonces cuando había aterrizado, tenía seis mensajes de voz, tres de ellos de Pop, y otros tres de Micah, quien se había deleitado con hacerle pasar un mal —Hey, estás de vuelta—llamó Faith desde su oficina cuando pasó. Su ceño se convirtió en una sonrisa, y se apoyó en la puerta de entrada de Faith. —Sí, estoy de vuelta. Por fin. Eres un regalo para mis doloridos ojos. —Oí que no fue demasiado bien—dijo, sus ojos verdes brillaban con simpatía. Renunció a la idea de colarse en su oficina para desahogarse y se metió en la de Faith, donde se acomodó en un asiento frente a su escritorio. —Déjame adivinar. Micah se ha estado deleitando con los cuentos de mi tortura. La alegría brillaba en sus ojos cuando trató de reprimir su risa. —Bueno, uhm, sí. Me temo que lo hizo. —Asno—murmuró Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V rato sobre su reunión con la diva del pop. Gilipollas. — ¿Fue tan malo? 26
  26. 26. El Club de las Excomulgadas Connor suspiró. Amaba entrañablemente a su hermana, y no tenía ninguna intención de quejarse con ella durante más de una hora. Así que ignoró la pregunta. — ¿Dónde están Gray y Nathan? Ella aceptó el cambio de tema con su buen carácter habitual, pero sus ojos brillaron especulativamente como para decirle que conseguiría sacarle la mierda más tarde. Sí, ella era dulce, pero también podía volverse completamente diabólica. —Están en un trabajo. Pop debería llegar dentro de poco, y, para ser sincera, —Maldita sea. — ¿Evitando a Pop?—preguntó ella, sus labios estremeciéndose por otra sonrisa. —Es inútil. El viejo excéntrico se presentaría sólo en mi piso. Faith se rió entonces. —Sí, lo haría. Ha estado murmurando por lo bajo, sobre insubordinación y empleados testarudos después de la llamada de los ejecutivos para decirle que te habías largado. Connor hizo rodar sus ojos. —Sí él quiere tanto el maldito trabajo, entonces puede enviar a Micah. Encajaría totalmente con esa polluela. —Y tú no lo haces. —Ella es… es… No tengo palabras. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V no tengo ni idea de dónde está Micah. 27
  27. 27. El Club de las Excomulgadas —Wow, Connor Malone sin palabras. Y sobre una mujer. Nunca pensé que lo vería. La fulminó con la mirada. —No es lo que piensas. Ella es…—No podía terminar ni siquiera. Faith se echó a reír, su largo pelo rubio temblaba sobre sus hombros. Alcanzó para limpiarse las lágrimas de las comisuras de sus ojos y siguió riéndose. Él hizo rodar sus ojos hacia el cielo y se preguntó si pedir que le cayera un rayo repentinamente sería demasiado. Connor se estremeció cuando la voz ronca de Pop llenó el cuarto. —Aquí estoy—refunfuñó, sin girarse en la silla. Pop entró y sonrió a Faith. —Tu marido me dijo que te dijera que llegará tarde y que no le esperes. Sus mejillas se colorearon, y una sonrisa suave se extendió sobre su rostro. —Creo que saldré, entonces. Traidora, articuló Connor hacia ella. Ella le guiñó un ojo, y luego recogió su bolso y se dirigió a la puerta. Pop se volvió para mirar duramente a Connor. —Ahora. Tú. Connor levantó la mano. —No quiero oír nada, Pop. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Ahí estás. 28
  28. 28. El Club de las Excomulgadas Pop gruñó. —Bueno, vas a escuchar—se apoyó contra el escritorio de Faith y cruzó sus brazos sobre su pecho.—No me importa lo que pasó en Los Angeles. Este trabajo es un favor personal a un amigo. Le dije que lo haríamos, y no puedo prescindir de cualquiera de los otros para que lo haga. Tú lo harás. Connor apretó juntos los dientes. —Sólo porque todos ellos tienen el pobre sentido de conseguir estar jodidos por una mujer y piensan que necesitan estar casados no significa que tengo que Pop resopló. —No tiene sentido molestarse por algo trivial. Estás actuando tan mal como esa estrella pop de la que no quieres hacer de niñera. Connor frunció el ceño pero Pop levantó su mano. —Te lo estoy pidiendo como un favor. Connor gimió. —Ella llega en avión este viernes. Cenarás con ella la noche del viernes y luego vendrá a la oficina el sábado por la mañana para una reunión contigo y conmigo. — ¿Por qué voy a encontrarme con ella para cenar?—exigió Connor. —Debido a que los dos habéis empezado, obviamente, con el pie equivocado, y tendréis que hacer las paces si tenesmos la esperanza de hacer este trabajo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V tomar cada maldito trabajo que cae en tu escritorio ahora. 29
  29. 29. El Club de las Excomulgadas —Maldita sea, Pop. Vete tú a cenar con ella. Yo vendré a la reunión el sábado, pero no tengo ningún deseo de pasar cinco minutos a solas con ella, y mucho menos una cena entera. Pop le miró durante un buen rato. — ¿Estás rechazando el trabajo? Connor juró largo y duro. —No, estoy malditamente bien no rechazándolo. Lo has hecho algo personal pidiéndome el favor y sabes muy bien que no te diré que no. Pero no tiene Pop sonrió. Viejo ladino hijo de puta. —Phillip Armstrong enviará toda la información pertinente por e-mail, así como lo que quieren de nosotros en cuanto a la seguridad. Mañana por la tarde quiero que te sientes en la teleconferencia que él y Barry Kennedy dirigirán. Entonces, tú y yo discutiremos a fondo el plan de juego de modo que cuando ella llegue el viernes, vosotros dos podáis hablar acerca de lo que se hará durante su estancia en Houston. Dejé un archivo detallado sobre tu escritorio. Eso te dará una muy buena idea de lo que este trabajo implicará. —Está bien—rezongó Connor. Pop se enderezó y se dirigió a la puerta. De mala gana, Connor se puso de pie y giró para seguirlo. Pop se paró en la entrada y se paró frente a él. El viejo taimado se esforzaba por mantener la cara seria. —Piensa en ello de esta forma. Has estado quejándote porque deseabas tomar unas vacaciones durante mucho tiempo. Ahora conseguirás dos semanas enteras. —Vete a la mierda—masculló Connor. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V que gustarme. 30
  30. 30. El Club de las Excomulgadas Connor estaba sentado en la barra del Cattleman’s, bebiendo lentamente una cerveza fría mientras esperaba que Lyric Jones hiciera acto de presencia. Comprobó su reloj de nuevo, se irritó al ver que llegaba quince minutos tarde. Pop estaba descontento de que no hubiera escogido un lugar más elegante, pero entonces, por lo que había visto, Lyric no era el epítome de clase, y si había sido obligado a soportar esta reunión, entonces ella podría muy bien ir, a su propio Había pasado la mayor parte del día anterior leyendo las notas que Pop había recogido. Micah había aparecido, sólo demasiado feliz para enseñarle el último diario sensacionalista bajo su nariz con una sonrisa satisfecha, el muy come mierda. Como una mujer podía causar tantos problemas y conseguir tanta prensa, era algo que estaba más allá de él. Su viaje al supermercado para conseguir un filete y un paquete de seis cervezas se había agriado cuando se dio cuenta que todas las revistas en la caja tenían algún cuento de sus últimas travesuras o alguna imagen publicitaria pegada en sus portadas. Parecería que no había nada de la mujer que fuera protegido del mundo, y peor aún, ella parecía perfectamente de acuerdo con ello. Se tomó el último trago de su cerveza y empujó la botella vacía la barra. Cuando miró de reojo, la vio entrar, y para su sorpresa, no estaba acompañada por sus guardaespaldas. No era algo muy inteligente. Estaba vestida con pantalones vaqueros ajustados y una camiseta blanca normal. No había ni un atisbo rosa en su pelo, y ni una pizca de maquillaje en su rostro. Parecía perfectamente limpia y sana. Demonios. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V terreno. 31
  31. 31. El Club de las Excomulgadas Sus dedos se metieron en los bolsillos de sus vaqueros, y ella miró a su alrededor con cautela. La inquietud se elevaba de su cuerpo como una nube. Parecía insegura, y de nuevo fue golpeado por la extraña vulnerabilidad que había visto durante su último tema en el concierto. Era evidente que estaba perdiendo el juicio. Finalmente su mirada se clavó en la suya, y él levantó su mano en señal de saludo. Tenía los ojos vidriosos, y era como si ella cerrara su actitud en su lugar. La arrogancia estaba de vuelta con creces. Ella retorció los labios y se acercó más, lanzando su bolso sobre el taburete —Bonito lugar—arrastró sus palabras. —Eso pienso.—Levantó un dedo hacia el camarero.— ¿Alguna bebida?—le preguntó cuándo se acercó el camarero. —Sólo agua. —Una cerveza y agua—ordenó Connor. Ella se inclinó hacia adelante y apoyó los codos en la madera llena de cicatrices de la barra. Mientras meneó su cuerpo para acercarse más para poderse apoyar, él atrapó una bocanada de su perfume. Para su sorpresa olía suave, incluso agradable. Habría esperado algo fuerte e irresistible. Como ella. —Entonces—dijo mientras hacía una V con sus dedos y los presionaba en sus labios.—Aquí estamos. Connor asintió con la cabeza. Ella suspiró y se volvió de lado para mirarle. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V de la barra, mientras se deslizaba hasta la barra a su lado. 32
  32. 32. El Club de las Excomulgadas —Mira, seamos al menos honestos. No me gustas. No te gusto. Ninguno de nosotros queremos estar aquí y no quiero que hagas de mi niñero más de lo que tú quieres ser mi maldita niñera. A pesar de sí mismo, se echó a reír. No pudo evitarlo. —No te molestarás en negarlo, ¿verdad?—ella dijo secamente. Él sacudió la cabeza. — ¡No! No veo el punto para lanzar una cortina de humo. —Supongo que no te dieron más opción que a mí. — ¡No! —No eres un hombre de muchas palabras, ¿verdad? Él se encogió de hombros. —Tú más o menos lo has dicho todo. —Bueno, es obvio que no seremos los mejores amigos para siempre, entonces, ¿por qué no nos sentamos aquí durante unos minutos, tú puedes tomarte una cerveza o dos, y luego podemos dejarla y fingir que jugamos a ser agradables? Connor sonrió, y, aunque esto le doliera, se encontró completamente no odiando pasar unos minutos más con ella. —Puedo jugar a ser agradable durante unos minutos—concedió. Ella resopló. —Quieres decir si no nos hacemos caso el uno al otro. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella suspiró de nuevo. 33
  33. 33. El Club de las Excomulgadas Su sonrisa se ensanchó. Miró sobre ella otra vez, notando el mechón ausente y la ostentación. —Pareces… diferente. Ella le lanzó una torva mirada. —Por si acaso piensas que el pelo rosa y la ropa llamativa son sólo parte del espectáculo y que por debajo soy realmente esta agradable chica, aburrida, déjame disuadirte de esa idea. Sólo no quise que mi culo fuera pateado al entrar a un lugar como este con otro tipo de ropa distinto al de buena chica. Entonces meneó su cabeza. Ella tenía tanta personalidad como un pit bull, y el pit bull posiblemente sería más amistoso. Ella extendió sus manos y volvió sus palmas en un gesto supremo de “no me importa un carajo”. —Lo que pareces es lo que consigues. — ¿A quién estás tratando de convencer? ¿A ti o a mí? La cólera brilló en su rostro y entrecerró los ojos. Podía hacerla enfadar. Ella mordía el anzuelo fácilmente. —Sólo dime lo que se supones que harás por mí antes que podamos terminar con esto—murmuró ella. Connor la miró por un momento, su postura rígida, su incomodidad obvia por estar aquí con él. No debería haber venido sola, sobre todo, no a la luz de los detalles que había conseguido de Phillip. — ¿Qué tan malo ha sido?—preguntó sin rodeos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Connor estaba fascinado por el mohín de sus labios. Casi parecía mono. 34
  34. 34. El Club de las Excomulgadas Ella levantó la vista, sus ojos azules parpadeando por la sorpresa. Luego encogió sus hombros. —Has hablado con Phillip y Barry, estoy segura. —No han estado contigo—señaló Connor.—Unas pocas visitas en el tour, y las llamadas de teléfono desde la oficina no cuentan. No para mí. Si voy a ser responsable de tu seguridad, entonces tengo que saber exactamente con lo que estoy tratando. Durante un momento pareció que su coraza se agrietaba, y pudo ver las —No es tan malo como ellos lo hacen parecer. Puedo atraer un montón de eso sobre mí—levantó su pequeño hombro en gesto de indiferencia.—Nunca quise rodearme tan fuertemente por la seguridad para que el público no pudiera pasar. Pero ahora… —Es demasiado—adivinó Connor. —Es agotador. Ha habido alguna amenaza. —Y Phillip, quiere tomar medidas enérgicas contra eso, y no hacerte tan accesible. Lyric asintió con la cabeza. —Así que dime. ¿Qué tan difícil va a ser mi trabajo? Una pequeña sonrisa curvó las comisuras de su boca hacia arriba. —No voy a mentirte. Estoy acostumbrada a hacer las cosas a mi manera. —No tenemos que llevarnos bien para que esto funcione, pero tienes que escuchar lo que digo. Cada palabra. Y tienes que seguir las instrucciones. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V líneas de fatiga marcarse alrededor de sus ojos. Ella hizo un ruido grosero en voz baja. 35
  35. 35. El Club de las Excomulgadas —Sólo mantente fuera de mi camino tanto como sea posible. —De acuerdo. Ella lo miró de reojo y le valoró con una mirada evaluadora. —Creo que me gusta que no estés besándome el culo. —No es tu culo lo que quiero besar. Su declaración los aturdió a ambos. Joder, ¿acababa de decir eso? Ella parpadeó sorprendida y luego visiblemente se retiró. El caparazón arrogante, y mirada que le habló a él. Anhelo. Con una sonrisa satisfecha, ella se inclinó hacia adelante y plantó sus labios firmemente en los suyos. El calor quemó un camino directamente de su boca a su polla y desolló abriendo cada terminación nerviosa a lo largo del camino. Ella lamió sus labios como desafiándolo a abrirlos para ella, pero antes de que él pudiera hacerlo, ella se separó y se bajó del taburete de la barra. —Supongo que te veré mañana, entonces—ella le lanzó un saludo y salió del bar. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V segura de sí misma estuvo de vuelta, pero por un momento, había visto algo en su 36
  36. 36. El Club de las Excomulgadas Capítulo Cuatro Después de correr al amanecer, Connor tomó una ducha y se dirigió a Malone, esperando tener tiempo para revisar el archivo de Lyric Jones antes de que todo el mundo apareciera para la pseudo junta. Debió haber sabido que Pop ya estaría allí. Cuando entró en la Oficina, escuchó voces en la sala de conferencias y frunció el ceño. Pop no era el único en llegar antes de tiempo. con él. Pop levantó la vista e indicó a Connor que pasara. —Qué bueno que llegaste temprano, hijo. Phillip tiene algo que quiere discutir contigo antes de que llegue Lyric. Apenas capaz de controlar su suspiro, sacó una de las sillas y tomó asiento frente a los dos hombres. —Realmente aprecio que estés considerando esto—dijo Phillip.—William me dice que eres el adecuado para este trabajo, y la verdad es que necesito alguien de confianza. Connor le lanzó una mirada a Pop ¿Adecuado? ¿Qué lo calificaba para ser una niñera/guardaespaldas? Sus años en el ejército no lo prepararon exactamente para vigilar a una diva consentida. Pop le devolvió la mirada y Connor reorientó su atención a Phillip. —El peligro para Lyric es más específico—admitió Phillip. Y Connor no había pensado que esto podría empeorar. — ¿Te importaría explicar que quieres decir con eso? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Fue a la puerta para echar un ojo y vio a Phillip Armstrong tomando café 37
  37. 37. El Club de las Excomulgadas —Hemos recibido lo que consideramos amenazas reales. Le pago a un equipo bastante dinero para que determine si una amenaza viene de un fanfarrón que quiere atención o si es algo que requiere seguimiento. Principalmente es lo primero y lo cortamos de raíz. Las personas no son muy inteligentes y el camino hacia ellos es generalmente fácil de seguir. —Estáis recibiendo amenazas que no se remontan a una fuente identificable. Phillip asintió. —Exactamente. Lo que me preocupa es que quien las está haciendo las en ciudad. Connor elevó una ceja. — ¿Él? —Suponemos que es un él. — ¿Un fan obsesionado? Phillip frunció el ceño. —No estoy seguro. Normalmente cuando tienes algún fan que está obsesionado o se cree enamorado de una estrella, hay una etapa de cortejo y después ira porque sus sentimientos no son reconocidos o correspondidos. Esto... esto es simplemente raro e inquietante. —Cuéntame. —Siempre deja una nota. El lugar varía. Una vez, la pego en el autobús. Otra, estaba en el estuche de su guitarra. Otra vez la dejó en su vestidor. —No es de extrañar que despidieras a su equipo de seguridad—murmuró Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V entrega en persona. Comenzó hace cinco espectáculos y él la ha seguido de ciudad Connor.—Nadie debió lograr acercársele tanto. 38
  38. 38. El Club de las Excomulgadas Phillip asintió. —Una de las muchas razones. Tampoco tenía la certeza de que no fuera uno de ellos. Me deshice de todo aquel que pude despedir. Desafortunadamente, Pete y Repete, sus dos guardaespaldas mascotas, son suyos. Ella los contrató. Pero yo quiero que los mantengas vigilados. No confío en ellos. —Lyric no mencionó nada de esto cuando nos reunimos ayer por la noche—dijo Connor.—Mencionó que se había vuelto más difícil mantener la distancia con los fans y que había cometido el error de ser demasiado accesible. —Se lo puedes decir también. Debiste habernos dicho todo esto desde el principio. Lo último que necesita es ir a ciegas. Jesús. ¿Qué ocurre ahora? —Lyric no lo sabe—dijo Phillip.—Se lo he estado ocultando. — ¿Quieres decir eso de nuevo?—pidió Connor —Ella no lo sabe. Connor negó con su cabeza incrédulo. Pop tenía razón sobre una cosa. Las personas en el mundo del espectáculo no tenían ningún sentido común. — ¿Qué esperabas ganar manteniéndole esto oculto? Tiene que ser cuidadosa, lo que significa que tiene que ser consciente de la amenaza potencial que se cierne sobre ella. No puede hacer eso si nadie le dice que un loco le está acechando. No entiendo por qué no has cancelado su espectáculo o al menos su aparición en la tienda de música. ¿Intentas lograr que la maten? Phillip apretó sus labios. Connor no le había dicho, eres un estúpido, pero su tono ciertamente lo implicaba. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Phillip se movió incómodamente en su silla y miró a Pop. Pop gruñó. 39
  39. 39. El Club de las Excomulgadas Phillip no se veía feliz, pero si le encajaba el zapato… —A veces Lyric es su propio peor enemigo—dijo Phillip.—Si se entera que un tipo raro le ha estado dejando notas, no hay manera de saber lo que haría. No es del tipo cauteloso y que juega a lo seguro. Y no podemos ir por allí cancelando eventos cada vez que algún loco de mierda comienza a amenazarla. Si lo hiciéramos, estaríamos fuera del negocio. —Me parece que, con o sin amenazas, ella hace lo que le da la gana y al demonio con las consecuencias. —Así es que si está haciendo lo que quiere de cualquier manera, no tiene sentido no decirle lo que está pasando. Al menos entonces quizás adoptaría un poco de auto-preservación. Especialmente si no vas a cancelar una aparición pública que definitivamente la pone en riesgo. Los ojos de Phillip se estrecharon. —Mira, no conoces a Lyric… Connor alzó su mano. —Tienes razón. No la conozco. No siento deseos de llegar a conocerla. Pero si voy a tomar este trabajo, no la voy a mimar, lo que significa que voy a ser franco con ella desde el principio. Va a estar informada de todo. Y, luego, va a hacer lo que le diga, cuando yo se lo diga, o me marcho. Es tan sencillo como eso. —Nunca va a estar de acuerdo con ese trato autoritario. Connor se encogió de hombros. —Me parece que vosotros me necesitáis un infierno mucho más de lo que yo os necesito. Nada me encantaría más que ella me despidiera. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Sí—dijo Phillip cansado. —Algo así. 40
  40. 40. El Club de las Excomulgadas —Trabajas para mí—dijo Phillip rápidamente.—Ella no tiene elección. —Entonces creo que es mejor que se habitúe a una mano firme. Está demasiado acostumbrada a que le besen el culo. La risa de Phillip sorprendió a Connor. —Supongo que así es como debe parecerte. Cuando alguien te etiqueta con todo el dinero que tiene, hará lo que se necesite para mantenerla feliz. Así es el negocio. —No es mi trabajo hacerla feliz—dijo Connor uniformemente.—Mi trabajo Phillip sonrió ampliamente. — ¿Sabes qué, hijo? Creo que es una lástima volver a L.A. Valdría la pena ser una mosca en la pared las próximas dos semanas. No estoy seguro que Lyric haya conocido a alguien al que no pueda arrollar en solo dos segundos. —Bueno, ahora lo ha hecho. Lyric golpeteó su dedo sobre el volante del BMW y miró hacia el sistema de orientación GPS. Estaba a sólo una manzana del lugar en el cual se suponía se iba a encontrar con Connor Malone. Era tentador llegar tarde, simplemente porque si, pero para ser honesta, quería terminar con todo esto lo antes posible. Podría haber aparecido en una limusina y hacer toda una entrada, pero Connor probablemente estaría esperando eso -él parecía esperar lo peor- y mientras que ella normalmente gozaría alimentarlo con una cuchara de plata, prefirió ser perversa y sorprenderlo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V es mantenerla segura. 41
  41. 41. El Club de las Excomulgadas ¿Qué tan patética la hacía el hecho de haber pasado una cantidad desproporcionada de tiempo analizando qué sería lo que el esperaría y, por lo tanto, ir en dirección opuesta? Se miró sus cuidadas uñas mientras entraba en el estacionamiento, aliviada de haber pasado un día entero sin romperse una, un nuevo récord. Su atuendo era caliente, otra vez, algo por completo diferente-a-lo-que-élestaría-esperando. Realmente no le atraía el estilo putita roquera pop excepto en el escenario, porque, bueno, funcionaba allí. Le encantaba la ropa cara, o, más bien la ropa que parecía cara. Le gustaba la forma en que la sentía puesta. La forma en que Había corrido un largo camino desde el Bum Fuck, Mississippi, y primero nevaría en el infierno antes de que ella volviera alguna vez. Incluso, ni siquiera hacía shows por allí. No es que hubiera muchos lugares donde montar un concierto del tamaño del suyo. Maldición, ni siquiera conducía por el estado de mala muerte. Estaba segura de que su equipo la creía loca porque los hizo desviarse alrededor del estado cuando habían ido de Nueva Orleans a Atlanta. Salió de su coche y se alisó su minifalda de gamuza. Llevaba unos tacones para matar. Eran unos zapatos que gritaban fóllame añadiéndole unos muy necesarios ocho centímetros de altura. Le gustaba verse bien. Le daba confianza, especialmente en situaciones donde se sentía en desventaja. No es que ella alguna vez fuera a admitir tal cosa a nadie. Sólo un idiota admitiría debilidad ante sus enemigos. Se deslizó las gafas oscuras sobre su nariz como un escudo y entró en el edificio. — ¿Señorita Jones? Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V se veía. 42
  42. 42. El Club de las Excomulgadas Lyric giró en dirección a la voz femenina para ver a una mujer rubia de pie en la puerta de la oficina. —Sí, soy Lyric Jones—dijo. La mujer sonrió y caminó hacia delante, con su mano extendida. —Faith Montgomery. Soy hermana de Connor. Te están esperando en la sala de conferencias. Te mostraré el camino. Lyric estrechó su mano y se sintió claramente incómoda. Faith le dio la impresión de ser una de esas personas auténticas, asquerosamente bellas, y nunca Silenciosamente la siguió por el pasillo. Faith entró por la puerta abierta y la habitación quedó en silencio. Todas las miradas cayeron sobre ella cuando entró tras Faith. Lyric inspeccionó la habitación con el ceño fruncido, notando bastantes caras que no reconocía. —Toma asiento por favor—dijo Faith.— ¿Puedo traerte un café? Lyric negó con su cabeza, pero logró sonreír ya que Faith estaba siendo tan... agradable. —Lyric me alegra de que hayas llegado.—dijo Phillip levantándose Había sorpresa en su voz. Había esperado que se retrasara. Un rápido vistazo a Connor no le dijo nada acerca de lo que él pensaba o no pensaba. No iba a admitir que estaba decepcionada. Quería una reacción de algún tipo. Incluso si no era una buena. Esta aparente indiferencia que mostraba para con ella le irritaba. El hombre mayor que había estado sentado junto a Phillip también se levantó, y camino hacia Lyric. —Soy Pop Malone, padre de Connor—dijo.—Es un placer conocerla, Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V estaba segura de cómo actuar con ellas. Nadie era genuino en su mundo. Señorita. Jones. 43
  43. 43. El Club de las Excomulgadas —Igualmente, Señor Malone—dijo suavemente extendiendo su mano. —Quiero que conozca al resto de mi personal—dijo Pop volviéndose en dirección de los hombres sentados.—Ya conoció a mi hija, Faith. Ese es su marido, Gray Montgomery. Junto a él está Nathan Tucker y sentado junto a Connor está Micah Hudson. — ¿Van a estar en mi equipo de seguridad?—preguntó dulcemente. —Sus mujeres te masticarían y te escupirían fuera—dijo Connor secamente poniéndose de pie. — ¿Entonces por qué están aquí? —Para verme sufrir. El color subió a sus mejillas. No podía pensar en una respuesta para eso. Estaba acostumbrada a ser un auténtico acto circense. No le hubiera sorprendido que los compañeros de Connor hubieran venido a ver el tren descarrilarse. Tomó asiento al final de la mesa para estar lo más lejos posible de los demás. Para su sorpresa, Connor se trasladó a la silla junto a ella. Estaba demasiado cerca y ella se movió nerviosamente en su asiento. Él miró en su dirección una vez y levantó una ceja. Maldición, pero el hombre era sexy en una forma desdeñosa y molesta. Debía de ser una masoquista. Era la única explicación de su extraña atracción hacia él. El rechazo no era lo suyo. Tampoco lo era conectar con alguien que la miraba como si fuera mierda en su zapato. Pero la verdad era que había pensado mucho en ese beso. La había mantenido despierta la noche anterior, eso y el hecho de que estaba sola, y odiaba estar sola. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella elevó una ceja. 44
  44. 44. El Club de las Excomulgadas Había una química considerable entre ella y Connor Malone, y era una lástima, porque apenas podían sostenerse la mirada entre sí. Era probablemente el único hombre en la tierra que la rechazaría llanamente de cualquier manera. — ¿Le gustaría expresar su opinión, Srta. Jones?—preguntó Connor secamente. Ella parpadeó y se dio cuenta de que toda la mesa le estaba observando, obviamente, a la espera de su respuesta. Fingió un bostezo, aburrimiento y estudió sus uñas. Connor entrecerró los ojos y ella lo miró con los ojos muy abiertos, una mirada que sabía tenía éxito con la mayoría de los hombres. Pero, Connor no era la mayoría de los hombres. No parecía impresionado aunque los demás hombres de la mesa se vieran un poco afectados. —Si estas tratando de hacer perder nuestro tiempo—empezó Connor. —Estoy pagando por su tiempo, por lo que, puedo hacer con él lo que quiera—dijo arrastrando las palabras. Connor se levantó y miró a los demás en la mesa. — ¿Nos disculpan? Creo que la Srta. Jones y yo tenemos cosas que discutir en privado. —Infiernos… La mirada que le lanzó detuvo la protesta antes de poder ser expresada plenamente. Por primera vez, sintió que estaba dando marcha atrás. El hombre la ponía nerviosa, y eso le enfadaba mucho. No solo le enfadaba le ponía furiosa. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —Lo siento, no dormí mucho anoche. 45
  45. 45. El Club de las Excomulgadas Cuando todos se habían ido, Connor giró y plantó sus palmas en la mesa frente a ella. —Déjame aclararte algo. No me contrataste. No me puedes despedir. No tienes nada que yo quiera o necesite. Me importa una mierda, si te gusto. Particularmente no me gustas. Es mi trabajo mantenerte a salvo, y eso es lo que voy a hacer. Lo que significa que vas a escuchar todo lo que te digo. Que absolutamente ridículo que se estremeciera cuando le dijo que no le gustaba. ¿Cómo podría ser eso una sorpresa? No le gustaba a nadie. La gente la toleraba. La utilizaban. Pero no les gustaba. ¿Por qué debería Connor Malone ser —Lo que el idiota ejecutivo de tu compañía discográfica no te ha dicho es que han estado recibiendo amenazas durante tus últimos cinco espectáculos. Algún gilipollas está dejándote notas en sitios a los que no debería tener acceso. Lyric apretó sus puños y miró fijamente a Connor. — ¿De qué estás hablando? —Sólo de lo que he dicho. Han encontrado notas en tu autobús, en tu camerino, en el estuche de tu guitarra. Quien quiera que sea quien lo esté haciendo está acercándose demasiado a ti. Ella forzó sus manos a relajarse y luego pasó las palmas sobre la gamuza suave de su falda. — ¿Por qué no me lo dijeron? —No confían en que no hagas algo estúpido. Ella dejó escapar el aliento de frustración. —Genial. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V diferente? ¿Por qué quería ella que lo fuera? 46
  46. 46. El Club de las Excomulgadas Él arqueó una ceja. — ¿Tienen razones para pensar de cualquier otra manera? —Ya sea que creyeran o no que sabían cuál iba a ser mi reacción, aun así yo tenía derecho a saberlo. Connor asintió con la cabeza. —En este punto estamos de acuerdo, por eso te lo estoy diciendo. Tal vez ahora te darás cuenta de que esto no es ningún maldito juego. Se trata de tu vida y es mi trabajo asegurarme de mantenerte viva. Ahora bien, ¿me ayudarás o vas a Lentamente ella negó con su cabeza. — ¿Qué significa eso? —Voy a...—tragó y giró para mirarlo nuevamente.—Voy a cooperar. Lo intentaré. El cruzó sus brazos sobre su pecho y se apoyó contra el borde de la mesa. —Harás más que intentarlo. Levantó sus manos en rendición. —Lo que sea. Eres el jefe. Él sonrió y eso le hizo parecer tan arrogante que estuvo tentada a derribarlo y besarlo hasta perder el sentido otra vez. —Me da mucho gusto que lo reconozcas. Vamos a llevarnos bien en tanto recuerdes ese detalle. Lentamente ella se puso de pie. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hacer todo lo posible para hacer mi trabajo más difícil? 47
  47. 47. El Club de las Excomulgadas — ¿Terminamos? Él asintió. Hurgó en su bolso en busca de sus llaves y caminó hacia la puerta, insegura de qué demonios había pasado. Estaba un poco desequilibrada y fuera de balance. Necesitaba un poco de tiempo para procesar la tormenta que representaba Connor Malone. Connor la siguió un paso detrás, pero no le prestó atención. Caminó al área de recepción donde los otros estaban todos de pie alrededor conversando. No le mientras se marchaba. —Adiós, Señorita Jones. Fue un placer conocerte—le dijo Faith. Lyric levantó la vista y sonrió, porque realmente no sonreírle a la bonita mujer rubia era como patear a un cachorro. Simplemente no podía hacerlo. Y la verdad era que había algo acerca de Faith que hacía que una persona sintiera algo cálido en su interior. Claramente Lyric necesitaba un trago para escapar de esa pequeña oleada de poesía. Podría emborracharse y escribir una canción sobre el sol y dedicársela a Faith. Se mordió el labio para contener la risa y ondeó su mano para todos mientras dejaba el edificio. ¡Ah!, libertad. No es que le gustara estar sola, pero de alguna manera, en estos momentos era preferible a estar encerrada en una habitación llena de gente que la hacía sentir muy inferior. Ella era la famosa superestrella, y aun así un grupo de chicos buenos y la Miss Sunshine la hicieron sentirse no suficientemente buena. No fue sino hasta que llegó a su coche que se dio cuenta de que Connor le Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V pasó por alto la forma en que se detuvo la conversación o en que todos la miraran había seguido fuera. Abrió su puerta frunciendo el ceño. 48
  48. 48. El Club de las Excomulgadas Él estaba tomando su trabajo demasiado en serio para su gusto. Decidida a ignorarle, se deslizó en el asiento del conductor mientras él abría la puerta del pasajero y se sentaba junto a ella. Se detuvo después de poner la llave en el contacto y lo miró inquisitivamente. — ¿Qué estás haciendo? La miró como si fuera imbécil por preguntar lo obvio. —Creí que ya habíamos superado esto. Estás en peligro. He sido contratado para mantenerte a salvo. Por lo tanto, las próximas dos semanas, iré a donde tú Abrió la boca incrédula. — ¿En serio? Él la miró fríamente. — ¿Parece que bromeo? —Pero si sólo voy volver a mi hotel. —Espero que tengas una habitación doble, porque no voy a dormir en el suelo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V vayas. 49
  49. 49. El Club de las Excomulgadas Capítulo Cinco Lyric flexionaba sus manos al ir conduciendo por las atestadas calles de vuelta a su hotel en el centro de la ciudad. Connor iba en silencio junto a ella, su mirada fija fuera de su ventanilla, como si encontrara su compañía tediosa. Frunció el entrecejo. No lo quería en su habitación de hotel. ¡No cabría! Era demasiado grande. Demasiado avasallador. Tal vez podría preguntar sobre una habitación contigua y él estaría satisfecho con tener acceso. Entonces, si lo olvidaba No había reservado una suite. Demasiado espacio vacío con nadie para llenarlo y hacerla sentir menos solitaria y... asustada. Había tomado una habitación ridículamente pequeña y la había llenado con todas las cosas que había traído con ella porque la hacía sentir como si no estuviera sola. De ninguna manera quería a Connor Malone entrometiéndose. La mera idea la tenía sudando frío. Ella abrazaba a una multitud. ¿Pero estando uno-a-uno? ¿Especialmente con alguien como Connor? Dios. Condujo hasta la entrada principal y el botones abrió su puerta para que bajara. Dejó las llaves en su mano y caminó alrededor de las puertas giratorias que llevaban al vestíbulo. Connor estaba esperando y entró prácticamente unido a su cadera. El hombre era alto y musculoso, y consumía su espacio hasta el punto que con cada respiración su olor se imprimía permanentemente en ella. Él frunció el ceño cuando se resistió a que la guiara al ascensor y se dirigió a recepción en cambio. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V y cerraba la puerta, ella podría decir ¡ups! y él no invadiría su espacio. — ¿Qué estás haciendo? 50
  50. 50. El Club de las Excomulgadas —Ver si tienen otra habitación para ti—murmuró Lyric. Puso su más amplia sonrisa cuando el empleado del mostrador le preguntó si podía ayudar. Connor puso una mano sobre la suya y la apretó. En advertencia. —No habrá una habitación separada. El empleado del mostrador levantó sus cejas y miró entre Connor y Lyric con poco disimulado interés. Lyric intentó zafar la mano de su agarre, pero él endureció sus dedos sobre ella. —No hay espacio para ti—chilló.— ¡Ni siquiera en el suelo! Tengo una —Ya que solo estás pasando esta noche aquí, podemos hacerle frente. — ¡Pero mi reserva es por dos semanas! Connor giró hacia el empleado y sonrió. —Ella ha tenido un cambio en el itinerario. Dejaremos la habitación por la mañana. Antes de que ella pudiera pronunciar otra palabra, Connor tomó su codo y la empujó hacia el ascensor. Tenía que trotar para seguir su ritmo, y los tacones que llevaba no eran adecuados para una carrera. Era difícil verse sexy y elegante cuando estaba preocupada por no tropezar con sus propios pies. —Maldita sea, Malone—resopló cuando las puertas del ascensor se cerraron.—No importa para qué fuiste contratado. No te quedarás en mi habitación. —El nombre es Connor. Utilízalo. Y asúmelo. Vamos a ser cercanos e íntimos por las próximas dos semanas. Mi consejo es que dejes de quejarte y te resignes a lo inevitable. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V habitación sencilla. Es apenas una caja de zapatos. 51
  51. 51. El Club de las Excomulgadas Cerró los ojos y golpeó su cabeza contra la parte trasera del ascensor. Sabía que sonaba petulante e irracional, pero imaginarlo en su espacio personal le estaba afectando seriamente. Su aliento resoplaba saliendo en pequeños resuellos entrecortados hasta se le nubló la vista y se mareó. Era vagamente consciente del ceño de Connor y de una maldición por lo bajo, pero eso no debería sorprenderla. Parecía que era todo lo que él hacía alrededor de ella. Las puertas del ascensor se abrieron, pero eso no alivió la opresión en su pecho. Se quedó de pie impotente contra la pared, incapaz de hacer que sus piernas Puntos negros bailaron delante de sus ojos y el mundo pareció empequeñecerse y desvanecerse con cada segundo que transcurría. Connor la arrastró desde el ascensor y se encontró dejándose caer en uno de los sillones de cuero en la pequeña sala de estar de su piso —Respira, Lyric. Mírame. Cuando no hizo inmediatamente lo que le exigía, él aprisionó su barbilla levantándola con dedos suaves. —Mírame—dijo otra vez.—Eso es. Céntrate. Ahora respira conmigo. Así. Lo observó inhalar profundamente y luego exhalar en un movimiento suave. —Piensa en lo que estás haciendo. Mírame. Haz lo que yo hago. No voy a dejar que nada te haga daño. Puedes confiar en mí. Si pudiera lograr respirar, se reiría. ¿Confiar en él? No tenía ni idea de lo que le estaba pidiendo. La confianza era tan ajena a ella como las cosas que la mayoría de la gente daba por sentadas. Amor. Amistad. Compañerismo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V cooperaran. 52
  52. 52. El Club de las Excomulgadas Sus dedos acariciaban tranquilizadoramente su mejilla e hizo todo lo que podía para no abandonarse en su toque y frotarse como un gato. Le sorprendió lo bien que se sentía ser reconfortada, ser tocada por alguien que no quería algo de ella que no estuviera dispuesta a dar. Suspiró y cerró los ojos mientras parte de la terrible presión en su pecho desaparecía. Podía literalmente sentir sus pulmones abrirse y estremecerse con alivio cuando el aire fresco entró en ellos. Sus manos temblaban y sus rodillas estaban tan inestables que jamás lograría ir por el pasillo a su cuarto. Que humillante era desmoronarse y todo porque se tendría la prensa amarilla un festín con eso? Superestrella sufre ataque de pánico y se desmaya en el ascensor del hotel. — ¿Dónde está la llave de tu habitación?—le preguntó Connor en voz baja. Sus dedos temblaban por lo que casi vuelca su bolso en sus pies. Él lo tomó, y tras buscar un momento, sacó la tarjeta de la habitación devolviéndole la bolsa. —Tenemos que llevarte a tu habitación. ¿Puedes lograrlo si te ayudo? Asintió, furiosa consigo misma por permitir que esto sucediera. Avergonzada. Destrozada por hacer una idiota de sí misma. Apretando los dientes, se aferró a su brazo mientras se levantaba del sofá. — ¿Qué número de habitación? —Derecho hasta el fondo—susurró.—La última a la izquierda. —Está bien, tómalo con calma y despacio. Toma mi brazo y no te apresures. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V enfrentó con la posibilidad de compartir su espacio con Connor Malone. ¿No 53
  53. 53. El Club de las Excomulgadas Con cada paso, recuperó más de su fuerza y algo del pánico disminuyó. Para cuando llegaron a su habitación, sus rodillas habían dejado de temblar. Connor deslizó la tarjeta en la ranura y abrió la puerta. Una corriente de aire fresco le golpeó el rostro proporcionándole el tan necesitado impacto. —Cristo, es como un congelador de carne—dijo Connor guiándola al interior. —Me gusta dormir con frío—balbuceó.—Con las mantas hasta las orejas. Connor la sentó en el borde de la cama. —Hay agua en la nevera. —Necesitas algo un poco más fuerte que el agua. —No bebo—dijo defensivamente.—No importa lo que puedas haber leído acerca de mí. —No estaba sugiriendo alcohol—dijo secamente.—Si alguien va a beber, seré yo. Estaba pensando más en algo con cafeína para ti. —La cafeína me pone nerviosa y no duermo bien. Él se dirigió al refrigerador y regresó con una botella de agua fría. La abrió y se la acercó. —Bebe. Ella tragó el líquido refrescante e inhaló profundamente varias veces. —Estoy bien ya. Realmente. Lo siento. Me siento como una idiota por descontrolarme de esa forma. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Tienes algo de beber aquí? 54
  54. 54. El Club de las Excomulgadas Él se sentó a su lado en la cama y se quedó en silencio por un largo rato. Parecía estar estudiándola, o al asunto, no estaba segura de que. La idea de que la analizara la hizo temblar. El loquero había hecho eso lo suficiente para que le durara toda la vida. — ¿Por qué te descontrolaste, Lyric? Ella frunció el ceño. No esperaba que fuera tan... franco. La mayoría de la gente bailaba a su alrededor. Las pocas veces que había tenido un ataque de pánico en frente de alguien, habían pretendido que no sucedió, y estaba más que feliz de Él ladeó su cabeza, y podía sentir su mirada penetrar en ella. Levantando y quitando capa tras capa y contra lo cual era incapaz defenderse. — ¿El que permanezca en tu habitación te asusta tanto?—preguntó suavemente. Sus fosas nasales se expandieron y estaba en la punta de su lengua negar que algo la asustara. Pero eso hubiera sido bastante estúpido, y Connor Malone no lo era. —Lo sobrellevaré—dijo.—No me gustara. Dudo que te guste. Pero lo haré. Mi casa discográfica me cree en peligro y te contrataron para cuidarme. No soy la idiota que tú crees. No tengo ningún deseo de morir a manos de algún lunático. O de ser secuestrada y obligada a vivir en un sótano en algún lugar como esclava sexual. Connor dejó escapar una carcajada. —Tienes una imaginación muy viva. Eso es bueno. Entre más espantosa te imagines tu suerte si este tipo logra ponerte las manos encima, mas fácil harás mi trabajo, porque te pegarás a mí como el pegamento. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V hacer lo mismo. Se volvió para encontrar su mirada. 55
  55. 55. El Club de las Excomulgadas —Se suponía que tú te ibas a pegar a mí como el pegamento. —Eso también. Si nos mantenemos pegados, no tendremos de que preocuparnos, ¿verdad? Viniendo de él, con su voz más-sexy-que-el-pecado, las palabras inocentes sonaban como seducción. Nunca había sido cortejada, ni seducida en su vida, y maldición si él no la hacía desear serlo. Estaría dispuesta a apostar que era uno de esos raros hombres que se tomaban su tiempo con su amante. Persuadiendo, complaciendo. Desinteresado. Los brazos se le pusieron en carne de gallina, elevando los diminutos pelos en su piel. Podía sentir el calor que él irradiaba y le hizo desear acurrucarse contra su amplio pecho y absorberlo. ¿Cómo sería estar en sus brazos? Tenerle abrazándola. Nada más. Simplemente... estar. Era una fantasía ridícula dado el hecho de que no quería estar cerca de nadie. La única cosa peor que estar solo era estar uno-a-uno. Permitiendo a alguien mirar dentro de ella. Para ver la verdad. Connor se levantó, sacándola de su ensoñación. —Tenías razón acerca de esta habitación. Es apenas más grande que un armario. No habría pensado ni muerto que estarías atrapada en nada más pequeño que una suite. Tienes tantas cosas apiladas aquí que apenas se puede mear en el inodoro. Ella sonrió ligeramente. —Se suponía que iba a estar aquí por dos semanas. Necesito mis cosas. No traje mi autobús a la gira y no tengo lugar para ponerlo todo. Le di vacaciones al personal. Estoy haciendo el show con una banda pequeña. Solo son unas cuantas canciones. El rodeo no es un concierto propiamente y ellos ponen el escenario. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Apostaría dinero a que él daría a una mujer completa y total satisfacción. 56
  56. 56. El Club de las Excomulgadas —Va a ser una lata mover todo esto—murmuró Connor. Ella alzó la vista. — ¿Por qué moverlo? ¿Por qué le dijiste al empleado que me iré mañana? —Porque lo harás. Levantó sus manos en exasperación. —Pero, ¿por qué? ¿A dónde voy? para que lo sepa es porque hará los arreglos. Frunció el ceño. —Pero eso es ridículo. No puedo solo desaparecer de la faz de la tierra. Tengo cosas que hacer. Se recostó contra una pila de equipaje y la miró. — ¿Cómo? —No lo sé. Todavía. Pero necesitaré a Trent y R.J. También tú los necesitarás. Han sido mis escoltas personales desde que inicié la gira. — ¿Escoltas o compañeros de juerga? Ella se ruborizó desviando la mirada y luego la encolerizó haber permitido que la avergonzara. —Si me están follando, entonces difícilmente alguien puede hacerme daño—dijo desafiante. —Si te están follando, no están haciendo su trabajo—dijo a través de los Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V —A algún lugar seguro. Nadie además de Phillip lo sabrá y la única razón labios apretados.—Su primera y única prioridad es tu seguridad. Si están centrados 57
  57. 57. El Club de las Excomulgadas en ti y en la próxima vez que puedan meterse en tus pantalones, no están mirando lo que ocurre a tu alrededor. No quería reconocer que tenía razón. Trent y R.J. no estaban alrededor por sus conocimientos de seguridad. Ni siquiera sabía si tenían alguna experiencia previa antes de venir a trabajar para ella. Eran prostitutos gloriosos y la verdad le golpeó en la cara. Les pagaba. Dormían con ella, o al menos solían hacerlo. No admitiría ante Connor que no tenía relaciones sexuales con ellos desde hace unos cuantos shows Oh, no era como si los hubiera contratado con el propósito del sexo, pero había derivado en eso y nada más, así que realmente, ¿qué eran ellos sino prostitutos? La náusea se arremolinaba en su estómago. ¿Cuándo se había convertido su vida en un lío tan triste? ¿Cuándo empezó a sentirse tan desesperada por no estar sola que comenzó a pagar a gente para que le rodearan? Y luego cuando alguien lograba acercarse demasiado lo empujaba tan rápidamente lejos de ella como fuera posible. —No puedo despedirlos. Tienen un contrato—dijo en voz baja. —Se les pueden reasignar sus funciones—dijo Connor con un encogimiento de hombros.—Me importa una mierda si les pagas o no. Pero no estarán encargados de tu seguridad. Cerró los ojos, consciente del dolor de cabeza que se estaba intensificando rápidamente. Estaba cansada. No había mentido cuando había dicho que no había dormido la noche anterior, y no fue por la razón que le hizo creer a Connor. Había permanecido despierta en este mismo cuarto, como lo había hecho tantas otras noches, temerosa de los monstruos de su pasado, temerosa de apagar Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V porque parecería como si buscara su aprobación. las luces porque estaba sola. 58
  58. 58. El Club de las Excomulgadas Darle vacaciones a su equipo había sido una necesidad. Estaban tan agotados como ella. Pero ahora, vendería su alma con tal de tenerlos con ella, rodeándola, para poder perderse en el ruido y el caos provocado por tantas personas. Pero no, se había jurado a sí misma que las próximas dos semanas iban a ser una prueba de su temple. Iba a salir y enfrentar sus miedos. Incluso si eso la mataba. Sólo que ahora, si es que Connor estaba diciendo la verdad, alguien haría el —En realidad se supone que dé un paso atrás y te permita asumir el control. No era una pregunta y no la planteó como tal. Fue más bien una declaración resignada porque ya sabía la respuesta. —Eso es exactamente lo que vas a hacer—dijo. Incluso no intentó calmarla y ofrecer falsas explicaciones. Lo cual la habría sorprendido, y curiosamente, la habría desilusionado. Ella pasó su mano por los montones de maletas y cajas. — ¿Dónde vas a dormir esta noche? La estudió durante un buen rato. —Eso depende. Si no te asusta, podemos dormir en la cama. Tú debajo de las sabanas. Yo encima de ellas. Podemos poner almohadas entre nosotros. Si esa idea te asusta, dormiré en el suelo. Ella consiguió sonreír a pesar de que su corazón comenzó a palpitar dolorosamente mientras la adrenalina repuntó a través de sus venas. —Pensé que no dormías en el suelo. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V trabajo por ella. 59
  59. 59. El Club de las Excomulgadas —Por ti haré una excepción. Ella ladeó su cabeza. —No te preocupan demasiado los límites, ¿no es así? Es decir, la mayoría de la gente nunca se atrevería a presionar como tú lo hiciste. No puedo decidir si eres realmente estúpido o solo tienes agallas. Se encogió de hombros. —Realmente no importa siempre y cuando haga mi trabajo. cama King metida en una cuarto muy pequeño y él era un hombre realmente grande. Necesitaría al menos la mitad de la cama, y luego las almohadas ocuparían una cuarta parte, lo que la dejaba con el resto. O simplemente podría hacerlo dormir en el suelo. Todo lo que tenía que hacer era decir la palabra, no se atrevía a decirle que tenía miedo. —Puedes dormir en la cama—dijo antes de cambiar de opinión —Lyric. Se volvió hacia él y vio algo distinto al desprecio o la irritación en sus ojos. —No te haré daño. Ella asintió y cien mariposas fueron liberadas en su vientre. Inspeccionó la habitación nuevamente con una mueca. —Había planeado quedarnos en tu habitación por la tarde, pero creo que nos volveremos locos si tenemos que pasar demasiado tiempo aquí. Probablemente no es tu ritmo, pero pensé que te llevaría a ver algunos amigos. No te quiero fuera Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella miró a la cama, evaluando cuánto espacio ocuparía Connor. Era una en público. Vas a mantener un perfil extremadamente bajo por un tiempo. 60
  60. 60. El Club de las Excomulgadas — ¿No es mi ritmo?—murmuró. Se encogió de hombros. —Nos juntamos, bebemos algunas cervezas e intentamos arreglar el mundo. Los conociste a todos hoy, o a la mayor parte de ellos. Sonaba realmente divertido y le dio envidia que tuviera amigos, buenos amigos, que pateó hacia atrás. —Iré. —Te vas a comportar. Micah, Gray y Nathan están muy unidos. Sus mujeres me importan mucho. No quiero que las molestes. Se tragó el dolor y se mordió la lengua para evitar un comentario sarcástico. Cada vez que creía que Connor era distinto, le decía algo para recordarle que para él era una mimada y consentida diva que usaba a los hombres como la mayoría de la gente usa el papel higiénico. Ella era un trabajo. Un trabajo que obviamente no quería pero por alguna razón había aceptado. Necesitaba recordarse eso antes de hacer algo estúpido como preocuparse por lo que pensaba sobre ella. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Él levantó una ceja. 61
  61. 61. El Club de las Excomulgadas Capítulo Seis Lyric no protestó cuando Connor la acompañó al lado del pasajero cuando el botones trajo el coche hasta ellos. Después de subir, descansó su cabeza sobre el respaldo y cerró los ojos. El coche se sacudió cuando Connor subió y cerró su puerta. — ¿Todavía te duele la cabeza?—preguntó mientras se alejaban del hotel. — ¿Cómo lo supiste? —No hay que ser un científico de la NASA para hacerlo. Has estado sensible a la luz y al ruido toda la tarde. ¿Has tomado algo? Sacudió su cabeza. Él hizo un sonido de exasperación. — ¿Por qué no? ¿Eres masoquista? —No me gusta tomar nada a menos que sea necesario—se defendió. —Podría decir que un dolor de cabeza merece un Excedrin o dos. Pararé en una farmacia de camino para comprarte algo. Estupefacta, lo vio conducir a un CVS2 y estacionarse cerca de la entrada delantera. La miró con una expresión arrepentida. —Probablemente no deseas salir, pero a donde yo voy, vas tú, así es que vas a tener que venir.—Apagó el motor.—No te muevas. Iré a abrirte. 2 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V Ella entreabrió un ojo para mirarlo. Cadena de farmacias norteamericana. 62
  62. 62. El Club de las Excomulgadas Estaba acostumbrada a una cierta cantidad de deferencia. La gente tendía a adularla y a besarle el culo. No se hacía ilusiones de que fuera algo personal con ella. Podías ser un completo idiota y ser famoso, y la gente de cualquier forma se alinearía para inclinarse ante ti y codearse contigo. No mentiría diciendo que no lo disfrutaba. ¿A quién no le gustaba ser tratado como una estrella de rock? Sin embargo, la consideración de Connor significaba algo y no podía siquiera decir por qué. Tal vez era porque no era del tipo al que le importaba su fama. Era obvio que no estaba impresionado con ella como persona. Y sin embargo hacía cosas que no tenía que hacer, y esto le daba más placer del que hubiera Le abrió su puerta y extendió su mano. Ella deslizó sus dedos en los de él, disfrutando de la calidez y la fuerza de su agarre. La ayudó a bajar del coche y sostuvo su codo por lo que ella estaba pegada contra su cuerpo al entrar dentro de la farmacia. Encajaban, lo cual era estúpido de su parte notar o detenerse a pensarlo. Pero encajaban perfectamente. Su cuerpo escudando al suyo como si estuviera hecho para eso. Nunca la miró realmente, lo cual era fascinante porque estaba acostumbrada a que la gente la mirara y observara cada uno de sus movimientos. No, Connor miró a todo el mundo. Los midió, evaluó la amenaza potencial y apuró a Lyric hacia la parte trasera de la tienda. No es que alguien la reconociera. Por respeto a Connor, y porque estaba demasiado cansada para pelear, se había vestido con pantalones vaqueros y una camiseta. Su cabello estaba recogido en una cola de caballo y no llevaba maquillaje. Con un par de gafas oscuras para proteger sus ojos del sol que hacía palpitar su cabeza, podría ser cualquiera y nadie. Connor se detuvo frente al área de los analgésicos. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V imaginado. — ¿Eres alérgica a algún tipo de medicamento? 63
  63. 63. El Club de las Excomulgadas Ni siquiera creía que hubiera pensado en preguntárselo. ¿Habría algo en lo que no pensara? Sacudió su cabeza en respuesta. Asintiendo, escogió la caja marcada con "Cefalea tensional", luego tocó su brazo y la condujo a la salida —No puedo entenderte—dijo unos minutos más tarde, de regreso en el coche. Él abrió la caja y extrajo dos pastillas que le entregó junto con una botella de agua que también había comprado. difíciles de entender. Las mujeres, en cambio... —Oh no, eres todo menos sencillo. Un minuto actúas como si yo fuera menos que cieno del estanque, y al siguiente eres agradable conmigo. —No pensé que quisieras que te gustara. Está bien, él la tenía ahí. O eso pensaba. ¿Quería que a él le gustara ella? Era obvio que por la ridícula forma en que actuaba alrededor de él. No había sido consciente de sus acciones y de cómo eran percibidas por otros en años. No desde su última temporada bajo la tutela del Estado donde finalmente aprendió que era sólo otro número de caso en una interminable pila de papeleo. No preocuparse un carajo era liberador. Si no importaba a quién herías o a quien ofendías, entonces nunca te sentías mal cuando lo hacías. —No dije que quería que me gustaras—dijo cuidadosamente.—Sólo que lo haces y luego no lo haces. Gracias por el medicamento para el dolor de cabeza. Fue considerado de tu parte. Connor se encogió de hombros. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V — ¿Qué es lo que no puedes entender? Soy un chico muy sencillo. No somos 64
  64. 64. El Club de las Excomulgadas —Era obvio estabas sufriendo y no tenías porqué. Necesitas aprender a cuidar mejor de ti. Ella frunció el ceño ante esa afirmación, pero la dejo pasar. — ¿A dónde vamos exactamente? —A casa de mi hermana y mi cuñado. Invitaron a todo el mundo a cerveza y carne asada. Es casi una ley por aquí al menos una vez por semana. —La vida en el sur, ¿eh? hacerlo. De verdad lo hizo. Él levantó una ceja al detenerse en un semáforo. —Tienes un poquito de acento. Apuesto que naciste al sur de Mason-Dixon. Lo miró, horrorizada. Nunca nadie había comentado su acento. Había trabajado condenadamente duro para quitar cualquier indicio de este en su conversación. — ¡No tengo acento! Él asintió. —Sí, lo tienes. Es sutil, pero está ahí. Más de una cadencia perezosa en tus palabras que un acento distinto. Definitivamente tienes el sabor del Sur, sin embargo. Estaba absolutamente horrorizada. Su estómago se agitó y la cabeza le palpitó dolorosamente. — ¿De dónde crees que soy?—croó. —Oh, no sé. Como dije, es sólo un comentario. No tienes que disgustarte tanto. No todos somos palurdos pueblerinos, ya sabes. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V No pudo evitar el desdén o la forma en que se frunció su boca. Intentó 65
  65. 65. El Club de las Excomulgadas Todavía podía oír el interminable y lento acento en sus pesadillas. Susurrado en su oído. Le enfermaba físicamente. Para algunas personas, un acento sureño era como azúcar moreno. Para ella era como uñas arañando una pizarra. —Oye, no hay razón para ponerse nerviosa. Fue sólo una observación. Me equivoco una o dos veces al año. Trató de sonreír de su broma pero su rostro se sentía muy tenso. Decidió que sería mejor cambiar de tema antes de hacer o decir algo que le hiciera ponerse aún —Así que, ¿todos tus amigos están casados? —Micah no. No por falta de ganas. Angelina está embarazada, y le gustaría llevarla al altar antes de que dé a luz al niño. —Bien por ella—dijo Lyric.—Sólo porque un tío te deje embarazada no significa que es el tipo correcto para casarte. —Al parecer era el correcto para acostarse—dijo Connor secamente.—Y no es como si un tío embaraza a una chica por sí solo. Hay definitivamente cierta cooperación por parte del óvulo. —Oh-huh-uh. El esperma del chico persigue al óvulo de la chica y se arroja sobre él. —Es más como que el óvulo de la chica los llama con su dedo y entonces cuando los pobres espermatozoides confiados se acercan, uno es succionado Lyric arrugó la nariz. —Creo que esta es quizás la charla de reproducción más poco romántica que haya tenido. Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V más en ridículo. 66
  66. 66. El Club de las Excomulgadas Connor sonrió. —Micah ama a Angelina, y ella lo ama. Se casarán. Sólo quiere asegurarse de que es lo que él quiere. Entraron en un barrio que tenía todas las características de un área residencial de clase media. Las entradas estaban cuidadas y arregladas, recortadas a la enésima potencia. Todos los céspedes parecían escaparates. Las casas eran lindos moldes de galletas y era como una escena de Currier e Ives3 con niños jugando en un escenario idílico. Jamás había estado en un lugar —Buen Dios, es un barrio de Stepford4—murmuró. Connor resopló y tomó un camino al final de un callejón. Lyric levantó las cejas al ver el letrero de Bienvenidos justo fuera del sendero a la puerta delantera. Estalló en risas y bajó. —Tu hermana y tu cuñado no pueden ser completamente malos—dijo mientras Connor le indicaba que fuera delante de él. Allí en medio de un barrio lleno de casas sin siquiera una brizna de hierba fuera de lugar estaba una casa con un letrero que decía: Aquí se sirve cerveza diariamente. —Estoy impresionada. Parece que ha pasado una semana sin que corten el césped—dijo Lyric con una sonrisa. Connor tocó el timbre y se rió. —Sí, es la forma en que Gray se rebela contra la Asociación de propietarios. Le molesta que se atrevan decirle qué hacer con su casa y césped, por lo que espera 3 Empresa norteamericana de grabados del siglo XIX. 4 Maya Banks – Dulce Posesión – Serie Sweet V más aterrador en su vida. El nombre de una ciudad de ficción donde todas las mujeres eran perfectas. 67

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