Alteraciones a las vías respiratorias

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el tratamiento a seguir y se instruirá a la persona responsable del cuidado del niño, a fin de evitar
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Alteraciones A Las VíAs Respiratorias

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  1. 1. Alteraciones a las vías respiratorias • Las enfermedades infecciosas que afectan a los tramos superiores de las vías respiratorias, como son la: rinitis o resfriado común, que produce la irritación de la nariz; amigdalitis, inflamación de las amígdalas situadas en la faringe, faringitis y laringitis. Estas infecciones, de carácter leve son muy frecuentes. Rinitis: Se denomina Rinitis a la inflamación de la mucosa nasal. Ataca tanto a adultos como a niños. Produce congestión, insuficiencia respiratoria nasal, picazón nasal, rinorrea y en algunas estornudos. En los niños, según la intensidad de sus síntomas puede disminuir la concentración, causar irritabilidad y trastornos del sueño. Factores predisponentes: son aquellos que no causan la rinitis pero favorecen la acción de los agentes causales. Entre ellos se encuentra el frío o calor extremo, la humedad en exceso y un bajo porcentaje de humedad, cambios de temperatura, cambios estacionales. Resfrío común: Enfermedad viral, generalmente leve, se caracteriza por compromiso de las vías respiratorias superiores y una duración aproximada de 2 a 5 días. Sus síntomas, de comienzo repentino, incluyen compromiso del estado general, obstrucción nasal, romadizo, estornudos, tos seca poco frecuente y a veces fiebre hasta 38,5°C. En los menores de un año puede haber trastornos en la alimentación y el sueño. No se trata con antibióticos y los descongestionantes no deben usarse en menores de 3 meses de edad. Las recomendaciones generales son reposo si el estado general de la persona lo requiere y gran cantidad de líquido. En caso de fiebre sobre 38°C durante más de tres días o dificultades para respirar, acuda a un centro médico. Las complicaciones del resfrío común pueden ser: sinusitis, otitis media, adenoiditis, bronquitis obstructiva y neumonía. FARINGITIS amigdalitis: Inflamación de la faringe y/o de las amígdalas, provocada generalmente por Streptococcus Betahemolítico Ha, es un cuadro de comienzo brusco con decaimiento, dolor de cabeza, dolor de garganta y fiebre alta (sobre 38,5°). Se puede observar enrojecimiento y aumento de las amígdalas, en ocasiones acompañado de manchas blancas y dolor en ganglios submaxilares. Se debe consultar médico, ya que es necesario medicamentar al paciente. Además, se recomienda reposo. La faringoamigdalitis puede complicarse con un absceso periamigdaliano, que requiere evaluación urgente de un médico otorrino. LARINGUITIS: Inflamación aguda de la laringe, generalmente de origen viral, que provoca diversos grados de obstrucción. Evoluciona rápidamente, causando disfonía o afonía, tos disfónica (tos de perro), estridor inspiratorio, diferentes grados de dificultad respiratoria y fiebre moderada. Esta infección puede ir de moderada a intensa, llegando al agotamiento del paciente y disminución de síntomas respiratorios. Si los síntomas son leves se pueden manejar en el hogar, pero es necesario acudir a un centro de salud para recibir las instrucciones adecuadas. El personal de salud decidirá si el paciente requiere hospitalización si el paciente empeora. • Infecciones que afectan a los pulmones o a tramos inferiores, de las vías respiratorias, de carácter mas grave que las anteriores como la bronquitis, o infecciones de los bronquios, los pulmones y la tuberculosis, infección del pulmón de carácter grave Bronquitis: Enfermedad generalmente producida por virus, caracterizada por la obstrucción de bronquios y bronquiolos, con tos de intensidad variable, fiebre moderada, respiración agitada, sibilancia audible (ruido en el pecho), dificultad respiratoria y para alimentarse. Esta enfermedad se presenta mayoritariamente en niños menores de dos años. En niños de tres meses o menos puede haber episodios de apnea (el niño deja de respirar). Se debe acudir a un centro médico, donde se definirá la gravedad del caso de acuerdo a una escala de puntajes predeterminados que definirán
  2. 2. el tratamiento a seguir y se instruirá a la persona responsable del cuidado del niño, a fin de evitar complicaciones posteriores, como por ejemplo, neumonía. Tuberculosis: La tuberculosis es una enfermedad infectocontagiosa. Se transmite por vía aérea, al igual que el resfriado común. Sólo transmiten la infección las personas que padecen tuberculosis pulmonar. Al toser, estornudar, hablar o escupir, expulsan al aire los gérmenes de la enfermedad, conocidos como bacilos tuberculosos. Basta inhalar una pequeña cantidad de bacilos para contraer la infección. • Otras enfermedades respiratorias son causadas por la entrada de productos irritantes, que pueden producir una disminución del calibre de los bronquios, causando el asma, o el acumulo de liquido en los tejidos pulmonares este se denomina enfisema, la neumonía y las influenza. Asma: El asma es una enfermedad crónica que afecta las vías respiratorias. Las vías respiratorias son tubos que trasladan el aire hacia dentro y fuera de los pulmones. Si padece de asma, las paredes internas de sus vías respiratorias se sensibilizan y se hinchan. Eso las hace muy sensibles y pueden reaccionar fuertemente a aquellas cosas a las que usted es alérgico o encuentra irritantes. Cuando las vías respiratorias reaccionan, se estrechan y los pulmones reciben menos aire. Esto puede causar respiración con silbido, tos, rigidez torácica y dificultades para respirar, especialmente temprano en la mañana o por la noche. Enfisema: El enfisema es un trastorno en el que las estructuras de los pulmones conocidas como alvéolos o sacos aéreos se inflan de manera excesiva. Esta inflación excesiva resulta en la destrucción de las paredes alveolares, lo que causa una disminución de la función respiratoria (la manera en que funcionan los pulmones) y, a menudo, falta de aire. Los síntomas precoces del enfisema incluyen falta de aire y tos. Neumonía: Enfermedad de origen viral o bacteriano, provoca una inflamación aguda del parénquima pulmonar. Dado que es difícil establecer la etiología de la infección, la neumonía se trata con antibióticos, que deben ser prescritos por un profesional médico. Sus síntomas más comunes son tos, fiebre y dificultad respiratoria, pudiendo presentarse dolor abdominal, puntada en el costado, vómitos, calofríos y expectoración. En el lactante se aprecia compromiso del estado general, rechazo al alimento, quejido, hundimiento debajo de las costillas y aleteo nasal. Por sus múltiples complicaciones y riesgo de apnea y paro cardiorrespiratorio, es necesario acudir rápidamente a un centro médico, realizar una radiografía de tórax y Hemograma con VHS y, en niños menores de 3 años, hospitalizar. Una secuela importante de la neumonía son las bronquiectasias, es decir, zonas de los bronquios que quedan dañadas, aumentando la posibilidad de infecciones a repetición. Influenza: La influenza es una Infección Respiratoria Aguda (IRA), causada por los virus influenza A, B y C. Aunque sin exámenes de laboratorio es difícil distinguir la Influenza de otras Infecciones Respiratorias Agudas, en términos generales se puede señalar que la influenza es una enfermedad
  3. 3. “seca” y de comienzo brusco, es decir sin romadizo, con fiebre alta, calofríos, tos seca, dolor de cabeza y dolores musculares. En el resfrío, en cambio, los síntomas se presentan paulatinamente con congestión nasal, romadizo, estornudos y una temperatura normal o poco elevada. Aunque frecuentemente la enfermedad es de carácter leve, tiene una alta capacidad de propagación, es decir, es muy contagiosa y puede producir complicaciones graves o incluso ser mortal. Las complicaciones más comunes de la influenza son:  Neumonía bacteriana y otras formas de neumonía  Fibrilación auricular, complicación cardiológica que se presenta fundamentalmente en adultos mayores  Fallas renales agudas en niños, debido a necrosis tubular  Síndrome de Reye, especialmente en niños con tratamiento previo de salicilatos, consistente en una rara  complicación hepática y del sistema nervioso central que produce edema cerebral. El modo de transmisión más frecuente es la vía aérea, por contacto directo mediante gotitas de saliva (Flügger), en particular al estar expuesto a la tos de una persona infectada. El virus gripal puede persistir en un espacio cerrado durante horas, especialmente en ambientes fríos y húmedos. Esta característica facilita el contagio salas de clases, oficinas, tiendas, etc. El período de incubación es corto, habitualmente entre 1 y 5 días. La enfermedad se define como un proceso febril agudo de las vías respiratorias, caracterizado por comienzo brusco, con fiebre de 2 a 5 días de duración, calofríos, cefalea, dolores musculares y, con frecuencia, coriza y faringitis, especialmente al final de la enfermedad. La tos es un síntoma casi constante, a menuda intensa, persistente e inicialmente seca. Su mayor importancia estriba en la rapidez con que se propaga en forma epidémica e incluso pandémica, afectando a un gran número de personas en forma simultánea, por lo que se elevan los índices de mortalidad, aún cuando la letalidad sea baja. En esta última, juega un rol importante la edad de los pacientes, ya que sus complicaciones más temibles, la neumonía y bronconeumonía bacterianas, atacan de preferencia a los ancianos.

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