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Latín Latín Document Transcript

  • Latín De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a navegación, búsqueda Para otros usos de este término, véase Latín (desambiguación). Latín lingua latina, latinō Hablado Imperio romano y Europa Occidental de la en Antigüedad y Edad Media. Región Originalmente en la Península Itálica, luego en la zona de influencia del Imperio romano y toda Europa Occidental. Estado de la Ciudad del Vaticano, Iglesia Hablantes Católica. • Nativos: • Ninguno • Otros: • Usada en las Humanidades para el estudio filológico, lingüístico, jurídico, histórico, filosófico, religioso y literario, entre otros. También se utiliza en la terminología científica, especialmente en la taxonomía biológica, o ciencia de la clasificación de los organismos. En la Iglesia Católica se utiliza para los documentos oficiales. Es la lengua oficial del Estado de la Ciudad del Vaticano, junto al idioma italiano. Puesto No está entre los 100 primeros. (Ethnologue 1996) Familia indoeuropeo itálico
  • latino-falisco latín Alfabeto alfabeto latino Estatus oficial Oficial en Organizado usando criterios geográficos • Europa (1): Ciudad del Vaticano Regulado Opus Fundatum Latinitas por Códigos ISO 639-1 la ISO 639-2 lat ISO 639-3 lat {{{mapa}}} Extensión del Latín El latín es una lengua de la rama itálica que fue hablada en la antigua República Romana y el Imperio romano desde el siglo IX a. C. Su nombre deriva de la existencia de una zona geográfica de la península itálica denominada Vetus Latium o 'Antiguo llano' (hoy llamado Lacio). Ganó gran importancia con la expansión del estado romano, siendo lengua oficial del imperio en gran parte de Europa y África septentrional, junto con el griego. Como las demás lenguas indoeuropeas en general, el latín era una lengua flexiva de tipo fusional con un mayor grado de síntesis nominal que las actuales lenguas romances, en la cual dominaba la flexión mediante sufijos, combinada en determinadas veces con el uso de las preposiciones; mientras que en las lenguas modernas derivadas dominan las construcciones analíticas con preposiciones, habiéndose reducido la flexión nominal a marcar sólo el género y el plural, conservando los casos de declinación sólo en los pronombres personales (teniendo estos un orden fijo en los sintagmas verbales).1 Aunque el latín en su forma clásica actualmente no es la lengua nativa de ningún grupo y, por tanto, es una lengua muerta, éste dio origen a un gran número de lenguas europeas, denominadas lenguas romances, como el castellano, el francés, el italiano, portugués, el
  • catalán, el gallego, el rumano, y otras de menor difusión (el asturleonés, el aragonés, el occitano, etc.), y también ha influido en las palabras de las lenguas modernas, como consecuencia de que durante muchos siglos, después de la caída del Imperio romano, continuó usándose en toda Europa como lingua franca para las ciencias y la política, sin ser seriamente amenazada en esa función por otras lenguas en auge (como el castellano en el siglo XVII o el francés en el siglo XVIII) hasta prácticamente el siglo XIX. Actualmente es idioma oficial en la Ciudad del Vaticano, aunque, de facto se use el italiano. La Iglesia Católica lo usa como lengua litúrgica oficial, aunque desde el Concilio Vaticano II se permiten además las lenguas vernáculas.2 También se usa para los nombres binarios de la clasificación científica del reino animal y vegetal, así como para denominar figuras o instituciones del mundo del Derecho. El estudio del latín, junto con el del griego clásico, es parte de los llamados estudios clásicos, y aproximadamente hasta los años sesenta fue estudio casi imprescindible en las Humanidades. El alfabeto latino, derivado del alfabeto griego, todavía es el alfabeto más usado del mundo con diversas variantes de una lengua a otra. Contenido [ocultar] • 1 Periodos en la historia de la lengua latina • 2 Orígenes y expansión • 3 Estratos del latín o 3.1 Influencia sustrato o 3.2 Influencia adstrato o 3.3 Influencia superestrato • 4 Literatura latina o 4.1 Literatura temprana o 4.2 Literatura de la Edad de Oro o 4.3 Literatura de la Edad de Plata • 5 El latín tras la época clásica o 5.1 Edad Media o 5.2 Renacimiento o 5.3 Edad Moderna • 6 Gramática o 6.1 Sustantivos o 6.2 Verbos o 6.3 Sintaxis • 7 Fonética y fonología o 7.1 Sistema vocálico o 7.2 Consonantes • 8 Evolución del latín: el latín vulgar o 8.1 Cambios fonéticos
  • o 8.2 Cambios morfosintácticos  8.2.1 Declinación  8.2.2 Deixis o 8.3 Determinantes • 9 Uso moderno del latín • 10 Véase también • 11 Referencias • 12 Bibliografía • 13 Enlaces externos Periodos en la historia de la lengua latina [editar]
  • La historia del latín comienza en el siglo VIII a. C. y llega, por lo menos, hasta la Edad Media; se pueden distinguir todos estos periodos:
  • • Arcaico: desde que nace hasta que la sociedad romana entra en la órbita cultural de Grecia (helenización): VIII – II a. C. Autores destacados de este período son Apio Claudio el Ciego, Livio Andrónico, Nevio, Ennio, Plauto, Terencio. • Clásico: en una época de profunda crisis económica, política y cultural, la élite cultural crea, a partir de las variedades del latín coloquial, un latín estándar (para la administración y escuelas) y un latín literario. Es la Edad de Oro de las letras latinas, cuyos autores más destacados son Cicerón, Julio César, Tito Livio, Virgilio, Horacio, Catulo, Ovidio. Esto ocurrió aproximadamente en los siglos I a. C. y I d. C. • Postclásico: la lengua hablada se va alejando progresivamente de la lengua estándar, que la escuela trata de conservar, y de la lengua literaria. Esta distancia creciente hará que de las diversas maneras de hablar latín nazcan las lenguas románicas. Y la lengua escrita, que inevitablemente también se aleja, aunque menos, de la del periodo anterior, se transforma en el latín escolástico o curial. • Tardío: los padres de la Iglesia empiezan a preocuparse por escribir un latín más puro y literario, abandonando el latín vulgar de los primeros cristianos. A este período pertenecen Tertuliano, Jerónimo de Estridón (San Jerónimo) y San Agustín. • Medieval: el latín como se conocía ya no es hablado, por ende, el latín literario se refugia en la Iglesia, en la Corte y en la escuela, convirtiéndose en el vehículo de comunicación universal de los intelectuales medievales. Mientras, el latín vulgar continuaba su evolución a ritmo acelerado. Ya que las lenguas romances fueron apareciendo poco a poco, unas antes que otras, y porque el latín seguía siendo utilizado como lingua franca y culta, no se puede dar una fecha en la que se dejó de utilizar como lengua materna. • Renacentista: en el Renacimiento la mirada de los humanistas se vuelve hacia la Antigüedad clásica, y el uso del latín cobró nueva fuerza. Petrarca, Erasmo de Rotterdam, Luis Vives, Antonio de Nebrija y muchos otros escriben sus obras en latín, además de en su propia lengua. • Científico: la lengua latina sobrevive en escritores científicos hasta bien entrado el siglo XVIII. René Descartes, Isaac Newton, Baruch Spinoza, Gottfried Leibniz e Immanuel Kant escribieron algunas de sus obras en latín. Orígenes y expansión [editar]
  • Región del Lacio en Italia, donde surgió el latín. El latín aparece hacia el año 1000 a. C. en el centro de Italia, al sur del río Tíber, con los Apeninos y el mar Tirreno al oeste, en una región llamada Latium (Lacio), de donde proviene el nombre de la lengua y el de sus primeros habitantes, los latinos. En los primeros siglos de Roma, desde la fundación al siglo IV a. C., el latín era una lengua tosca, que apenas podía tener manifestaciones literarias o científicas, que tenía una extensión territorial limitada: Roma y algunas partes de Italia, y una población escasa. Era una lengua de campesinos. Así lo demuestran las etimologías de muchos términos del culto religioso, del derecho o de la vida militar. Destacamos los términos stippulare ('estipular'), derivado de stippa ('paja') o emolumentum ('emolumento'), derivado de emolere ('moler el grano') en el lenguaje del derecho. En este sentido, los latinos, desde época clásica al menos, hablaban de un sermo rusticus ('habla del campo'), opuesta al sermo urbanus, tomando conciencia de esta variedad dialectal del latín. «En el campo latino se dice edus ('cabrito') lo que en la ciudad haedus con una a añadida como en muchas palabras».3 Después del periodo de Dominación Etrusca y la invasión de los Galos (390 a. C.), la ciudad fue extendiendo su imperio por el resto de Italia. A finales del siglo IV a. C., Roma se había impuesto a sus vecinos itálicos. Los etruscos dejaron su impronta en la lengua y la cultura de Roma, pero los griegos, presentes en la Magna Grecia, influyeron más en el latín, dotándole de un rico léxico. El latín de la ciudad de Roma se impuso a otras variedades de otros lugares del Lacio, de las que apenas quedaron algunos retazos en el latín literario. Esto hizo del latín una lengua con muy pocas diferencias dialectales, al contrario de lo que pasó en griego. Podemos calificar, pues, al latín de lengua unitaria.
  • Después, la conquista de nuevas provincias para el territorio, primero las Galias con César, hasta la de la Dacia (Rumania) por parte de Trajano, supuso la expansión del latín por un inmenso territorio y la incorporación de una ingente cantidad de nuevos hablantes. Paralelamente a la expansión territorial de Roma, el latín se desarrolló como lengua literaria y como lingua franca, a la vez que el griego, que había tenido estos papeles antes. Desde el siglo II a. C., con Plauto y Terencio, hasta el año 200 d. C. con Apuleyo tenemos una forma de latín que no tiene ninguna variación sustancial.4 o una gran expansión territorial. Estratos del latín [editar] El latín era una lengua itálica, eso significa que la mayoría de elementos gramaticales y la mayor parte de su léxico, provienen por evolución natural de las lenguas de dialectos y hablas indoeuropeas. El idioma original de los grupos latinos al instalarse en la península itálica se vio influida por el contacto con hablantes de otros grupos tanto indoeuropeos (oscos, umbros, griegos, celtas) como no indoeuropeos (etruscos, cretenses, picenos, ilirios, ligures…). Suelen distinguirse tres tipos de influencia sociolingüística: • sustrato, debido a hablantes que fueron asimilados a la lengua latina • superestrato, a causa de pueblos que temporalmente sometieron a los latinos • adstrato, provocada por el contacto con otros pueblos. Esta distinción, sin embargo, puede no resultar del todo operativa; por ejemplo, el etrusco pudo haber sido a la vez substrato, adstrato y superestrato en diferentes épocas. Influencia sustrato [editar] Una influencia de sustrato provoca cambios lingüísticos causados por hablantes nativos que hayan sido asimilados y cuyas lenguas habrían ocupado la región antes de que se difundiera el latín entre ellas. A veces se habla, para indicar estas lenguas, de sustrato mediterráneo, que proporcionó al latín el nombre de algunas plantas y animales que conocieron al llegar; son lenguas muy poco conocidas, pues quedan sólo unos pocos restos escritos, algunos de los cuales aún no son descifrados. Un sustrato del latín arcaico en la ciudad de Roma y alrededores fue claramente la lengua etrusca. En cuanto a la influencia osco-umbra al latín, es interesante observar la influencia que provocaron, ya que en ellas están configuradas ya algunas características fonéticas y fonológicas que más tarde aparecerán en las lenguas romances (ciertas palatalizaciones y monoptongaciones) pues muchos hablantes de lenguas itálicas al romanizarse conservaron ciertos rasgos fonéticos propios; incluso marginalmente dentro de las lenguas románicas. Fenómenos de este tipo son la influencia céltica a la que se atribuye la lenición de las consonantes intervocálicas o la [y] francesa, el vasco (o alguna lengua parecida), al que se
  • atribuye la aspiración de la /f/ española en /h/, o el influjo eslavo, culpable de la centralización de la vocales rumanas. Sustrato etrusco: La influencia del etrusco en la fonología latina se refleja en el hecho de desarrollar algunas aspiradas (pulcher, 'hermoso') y la tendencia a cerrar -o en -u. Las inscripciones etruscas muestran una tendencia a realizar como aspiradas oclusivas sordas previamente inaspiradas, y poseía un sistema fonológico de sólo cuatro timbres vocálicos /a, e, i, u/, teniendo este último una cualidad entre [o] y [u] que habría influido en la tendencia del latín a cerrar algunas /*o/ en [u]. Además los numerales latinos duodeviginti ('18') y undeviginti ('19') son claramente calcos lingüísticos formados a partir de las formas etruscas esl-em zathrum ('18') thu-nem zathrum, '19' (donde zathrum es la forma etrusca para '20', esl- '2' y 'thun-' '1'). También es un hecho de sustrato del etrusco en latín el sufijo -na en palabras como persona, etc. Influencia adstrato [editar] Es la debida al contacto con pueblos que convivieron con los latinos sin tenerlos dominados ni depender de ellos. Este tipo de influencia se nota más en el estilo y léxico adquirido que en los cambios fónicos de la lengua. Los adstratos osco, umbro y griego son responsables del alfabeto y sobre lo relacionado con la mitología, pues los romanos tomaron prestados los dioses helenos, aunque con nombres latinos. Adstrato griego: la entrada masiva de préstamos y calcos áticos y jónicos puso en guardia a los latinos desde tiempos muy tempranos, encabezados por Catón el Viejo en el siglo III a. C. Pero en la Edad de Oro de la literatura latina los romanos se rindieron ante la evidente superioridad del idioma griego. Bien pueden resumir este sentimiento los famosos versos de Horacio: «Graecia capta ferum victorem cepit et artis / intulit agresti Latio» («La Grecia conquistada conquistó a su fiero vencedor e introdujo las artes en el rústico Lacio»).5 Esta entrada masiva de helenismos no se limitó a la literatura, las ciencias o las artes. Afectó a todos los ámbitos de la lengua, léxico, gramatical y estilístico, de modo que podemos encontrar el origen griego en muchas palabras comunes de las lenguas románicas. Después de la Edad Clásica, el cristianismo fue uno de los factores más potentes para introducir en la lengua latina hablada una serie de elementos griegos nuevos. Ej: παραβολη > parábola. Encontramos esta palabra dentro de la terminología retórica, pero sale de ella cuando se usa por los cristianos y adquiere el sentido de parábola, es decir, predicación de la vida de Jesús. Poco a poco va adquiriendo el sentido más general de «palabra», que sustituye en toda la Romanía al elemento que significaba «palabra» (verbum). El verbo que deriva de parabole (parabolare, parolare) substituye en gran parte de la Romanía al verbo que significaba «hablar» (loquor). Influencia superestrato [editar]
  • Debida a pueblos que temporalmente sometieron a los latinos y que dejaron una marca en el habla; aquí hablamos del superestrato etrusco (el responsable del léxico del teatro y de la adivinación), galo o celta. Superestrato germánico: desde antiguo los romanos tenían contactos con Germanía, y en estas relaciones predominó la influencia del latín. El centro principal de contactos se situaba en el valle del Rin, un territorio donde sobrevivían poblaciones célticas, cuya lengua empleada era el latín. De hecho, hay rastros de la administración romana en la toponimia, como por ejemplo Köln (Colonia). Los elementos germánicos son el superestrato del latín en la Romanía occidental. Después de las invasiones, muchos elementos germánicos pasaron al latín. El flujo no se interrumpió en la formación de las lenguas románicas. Pueblos germánicos: godos, alemánicos, borgoñeses, francos, lombardos. Las influencias de estos pueblos en las lenguas románicas se dan mayoritariamente en el campo de la toponimia y la antroponimia. Aparte de estos, el número de préstamos es bastante reducido. A pesar de todas las influencias que se reflejan fundamentalmente en el léxico y la fonética, la mayoría de elementos gramaticales y léxicos del latín son rastreables hasta el protoindoeuropeo. Literatura latina [editar] Artículo principal: Literatura en latín El cuerpo de libros escritos en latín, retiene un legado duradero de cultura de la Antigua Roma. Los romanos produjeron una extensa cantidad de libros de poesía, comedia, tragedia, sátira, historia y retórica, trazando arduamente al modo de otras culturas, particularmente al estilo de la más madura literatura griega. Un tiempo después de que el Imperio romano de occidente cayese, la lengua latina continuaba jugando un papel muy importante en la cultura europea occidental. La literatura latina normalmente se divide en distintos períodos. En lo que respecta a la primera, la literatura primitiva, sólo restan unas pocas obras sobrevivientes, los libros de Plauto y Terencio; se han conservado dentro de los más populares autores de todos los períodos. Muchas otras, incluyendo la mayoría de los autores prominentes del latin clásico, han desaparecido, aunque bien algunas han sido redescubiertas siglos después. El periodo del latín clásico, cuando la literatura latina es ampliamente considerada en su cumbre, se divide en la Edad Dorada, que cubre aproximadamente el periodo del inicio de siglo I a. C. hasta la mitad del siglo I d. C.; y la Edad de Plata, que se extiende hasta el siglo II d. C. La literatura escrita después de la mitad del siglo II es comúnmente denigrada e ignorada. En el Renacimiento muchos autores clásicos fueron redescubiertos y su estilo fue conscientemente imitado. Pero sobre todo, imitando a Cicerón, y su estilo preciado como el
  • perfecto culmen del latín. El latín medieval fue frecuentemente despreciado como latín macarrónico; en cualquier caso, muchas grandes obras de la literatura latina fueron producidas entre la antigüedad y la Edad Media, aunque no sea de los antiguos romanos. La literatura latina romana abraza dos partes: la literatura indígena y la imitada. • La literatura latina romana indígena ha dejado muy pocos vestigios y sólo nos ofrece fragmentos verdaderamente arcaicos e intentos de arcaísmo deliberado que proceden fundamentalmente de tiempos de la República, de los emperadores y principalmente de los Antoninos. • La literatura latina romana imitada ha producido composiciones en que la inspiración individual se junta a la imitación más feliz, obras numerosas y elegidas que nos han llegado enteras. A veces, se han confundido las obras de origen italiano, producciones más toscas del genio agrícola o religioso de los primitivos romanos (que ofrecen un carácter más original), con las copias latinas de las obras maestras de Grecia, que ofrecen un encanto, una elegancia y una suavidad correspondientes a una civilización culta y refinada. En este último aspecto señalamos la tendencia de dos escuelas retóricas de origen griego que tuvieron gran influencia en Roma: el asianismo y el aticismo. Desde los tiempos de Cicerón estas dos tendencias estilísticas del griego entraron de lleno en latín y perduraron durante varios siglos en la literatura latina. Literatura temprana [editar] Busto de Marco Tulio Cicerón. • Poesía: Ennio • Tragedia: Pacuvio, Lucio Accio • Comedia: Cecilio, Terencio, Plauto Literatura de la Edad de Oro [editar]
  • • Poesía: Lucrecio, Catulo, Virgilio, Horacio, Ovidio, Tibulo, Propercio • Prosa: Cicerón, Julio César • Historia: Salustio, Livio, Nepote Literatura de la Edad de Plata [editar] • Poesía: Estacio, Marcial, Manilio • Prosa: Petronio, Quintiliano, Apuleyo, Séneca, Asconio • Teatro: Séneca • Sátira: Persio, Juvenal • Historia: Tácito, Suetonio El latín tras la época clásica [editar] Edad Media [editar] Al caer el Imperio romano, el latín aún fue usado a través de los siglos como la única lengua escrita en el mundo del estado romano. En el canciller del rey, en la liturgia de la Iglesia Católica, en los libros la única lengua usada era el latín. Pero siempre un latín muy cuidado, aunque a la vez influido por las lenguas habladas. Ya en el siglo VII, el latín vulgar había comenzado a diferenciarse dando origen al protorromance y después a las primeras fases de las actuales lenguas romances. Con el Renacimiento Carolingio en el siglo IX, cuando Carlomagno se reunió en torno a los mayores pensadores de la época, como el lombardo Paolo Diacono o el inglés Alcuino de York, quien diera la idea de reorganizar la cultura y la enseñanza en su Imperio. Esta operación de recuperación, restituyendo ahora hacia un latín más correcto, separó definitivamente al latín de la lengua hablada. Luego, con el surgimiento de las primeras y pocas universidades, las enseñanzas dadas por personas que provenían de toda Europa eran rigurosamente en latín. Pero un cierto latín, el que no podía decirse la lengua de Cicerón u Horacio. Los doctos de las universidades elaboraron un latín particular, escolástico, adaptado a exprimir los conceptos abstractos y ricos en elaborados matices de la filosofía de la época. El latín ya no era más la lengua de comunicación que era en el mundo romano; todavía era una lengua viva y vital, todo menos que estática. Renacimiento [editar] En el siglo XIV, en Italia, surgió un movimiento cultural que favoreció un renovado interés por el latín antiguo: el Humanismo. Comenzado ya por Petrarca, sus mayores exponentes fueron Poggio Bracciolini, Lorenzo Valla, Marsilio Ficino y Coluccio Salutati. Aquí la lengua clásica empezó a ser objeto de estudios profundos que marcaron el nacimiento, de hecho, de la filología clásica.
  • Edad Moderna [editar] En la Edad Moderna, el latín aún es usado como lengua de la cultura y de la ciencia. En latín escribieron también los primeros científicos modernos, como Nicolás Copérnico e Isaac Newton, al menos hasta el siglo XVIII, ya que en el siglo XIX fue sustituido por varias lenguas nacionales como el francés o el inglés. Gramática [editar] Artículo principal: Gramática latina Al conjunto de formas que puede tomar una misma palabra según su caso se le denomina paradigma de flexión. Los paradigmas de flexión de sustantivos y adjetivos se denominan en gramática latina declinaciones, mientras que los paradigmas de flexión de los verbos se llaman conjugaciones. En latín el paradigma de flexión varía de acuerdo con el tema al que está adscrita la palabra. Los nombres y adjetivos se agrupan en cinco declinaciones, mientras que los verbos se agrupan dentro de cuatro tipos básicos de conjugaciones. Sustantivos [editar] En latín, el sustantivo toma diversas formas de acuerdo con su papel sintáctico en la frase, conocido como caso gramatical. Existen en latín clásico seis formas que puede tomar cada sustantivo o adjetivo o «casos»: 1. nominativo: es usado cuando el sustantivo es el sujeto o atributo de la sentencia o frase. 2. vocativo: identifica la persona a la que se dirige el hablante, se podría decir que es una llamada de atención. Incluso, puede servir como saludo. 3. acusativo: se usa cuando el sustantivo es el objeto directo de la frase, con ciertas preposiciones, o bien como sujeto de un infinitivo. 4. genitivo: indica el complemento y características del nombre. 5. dativo: se usa para señalar el objeto indirecto, con ciertos verbos y a veces como agente y posesor. 6. ablativo: caso gramatical que denota separación o movimiento desde un lugar. El latino además, incluía en él la causa, el agente, usos como instrumental, locativo y adverbial. Además, hay restos de un caso adicional indoeuropeo: el locativo (indicando localización), v.g. ruri, en el campo. El adjetivo también tiene formas flexivas, dado que concuerda necesariamente con un sustantivo en caso, género y número. Verbos [editar]
  • Tema infectum Tema perfectum A grandes rasgos hay dos Present temas dentro de presente mittit pretérito perfecto misit e la conjugación del verbo latino, mitteb pretérito miser infectum y Pasado imperfecto at pluscuamperfecto at perfectum: en el infectum están futuro miser Futuro mittet futuro perfecto los tiempos que imperfecto it no indican un fin, una terminación, como el presente, el imperfecto y el futuro; son tiempos que no señalan el acto acabado, sino que, sea que está ocurriendo en el presente, ocurría con repetición en el pasado (sin indicar cuando acabó), o bien un acto futuro. En este tema del verbo la raíz no cambia, al contrario que con el perfectum, que tiene su propia terminación irregular (capere: pf. cepi - scribere: pf. scripsi - ferre pf. tuli - esse pf. fui - dicere pf. dixi). El perfecto (del latín perfectum, de perficere 'terminar', 'completar') en cambio indica tiempos ya ocurridos, terminados, que son el pretérito, el pluscuamperfecto y el futuro perfecto. Ambos cuentan con los siguientes modos gramaticales (a excepción del imperativo, que no existe en perfectum): el indicativo, que expresa la realidad, certeza, la verdad objetiva; el subjuntivo expresa irrealidad, subordinación, duda, hechos no constatados, a veces usado como optativo; el imperativo, que denota mandato, ruego, exhortación, y el infinitivo, una forma impersonal del verbo, usada como subordinado ante 1ª 3ª futur infiniti Tema en otro, o dando una idea en persona persona o vo abstracto. Con seis personas en 1 amab cada tiempo (primera, segunda ā amo amat amare ° it y tercera, cada una en singular y plural), y dos voces: activa 2 habe cuando el sujeto es el agente, y ē habeo habet habere ° bit la pasiva: que es cuando el verbo posee un sujeto que 3 consonan padece una acción (más él no la dico dicit dicet dicere ° te ejecuta) y restos de una voz media, un verbo no deponente 4 audie ī audio audit audire normalmente posee unas 130 ° t desinencias. 5 i breve facio facit faciet facere Los verbos en latín usualmente ° se identifican por cinco diferentes temas de conjugaciones (los grupos de verbos con formas flexivas similares): el tema en a larga, el
  • tema en e larga, tema en consonante, tema en i larga y, por último, el tema en i breve. Básicamente sólo hay un modo de la conjugación latina de los verbos, pero vienen influidos por cierta vocal que provoca algunos cambios en sus desinencias. Por ejemplo, en su terminación de futuro: mientras lo común era indicarlo mediante un tiempo proveniente del subjuntivo, en los verbos influidos por E o A larga, el futuro sonaría exactamente igual que el presente, por lo que tuvieron que cambiar sus desinencias. Sintaxis [editar] El objeto de la sintaxis es organizar las partes del discurso de acuerdo con las normas de la lengua para expresar correctamente el mensaje. La concordancia, que es un sistema de reglas de los accidentes gramaticales, en latín afecta a género, número, caso y persona. Ésta jerarquiza las categorías gramaticales, de tal manera que el verbo y el adjetivo adecúan sus rasgos a los del nombre con el que conciertan. Las concordancias son adjetivo/sustantivo o de verbo/sustantivo. Obsérvese el ejemplo: animus aequus optimum est aerumnae condimentum (un ánimo equitativamente bueno es el condimento de la miseria).6 Mediante la construcción se sitúan los sintagmas en el discurso. En latín el orden de la frase es S-O-V, o sea, primero va el sujeto, el objeto, y al final el verbo. Esta idea de construcción supone que las palabras tienen ese orden natural; no es tan fácil de establecer en rigor. Un ejemplo de orden natural sería omnia mutantur, nihil interit (todo cambia, nada perece7 ). Por oposición, al orden que incluye desviaciones de la norma, por razones éticas o estéticas, se le da el nombre de figurado, inverso u oblicuo, como en «Vim Demostenes habuit», donde Demostenes ha sido desplazado de su primer lugar propio. Fonética y fonología [editar] Pronunciación Letra Clásica Vulgar ă A breve [a] [a] ā A larga [aː] [a] ĕ E breve [e] [ɛ] (>[je])
  • ē E larga [eː] [e] ĭ I breve [i] [e] ī I larga [iː] [i] [ɔ ] ŏ O breve [o] (>[wɔ/we]) ō O larga [oː] [o] ŭ V breve [u] [o] ū V larga [uː] [u] y̆ Y breve [y] [e] [ Y larga [yː] [i] æ AE [ai] [ɛ] (>[je]) œ OE [oi] [e] au AV [au] [au] > [ɔ]
  • (Consultar el Alfabeto Fonético Internacional para una explicación de los símbolos usados) El latín se pronunciaba de forma diferente en los tiempos antiguos, en los tiempos clásicos y en los post-clásicos; también era diferente el latín culto de los diversos dialectos de latín vulgar. Al ser el latín una lengua muerta, no se sabe con exactitud la pronunciación de la grafía latina: históricamente se han propuesto diversas formas. Las más conocidas son la eclesiástica (o italiana) que se acerca más a la pronunciación del latín tardío que a la del latín clásico, la pronuntiatio restituta (pronunciación reconstruida), que es el intento de reconstruir la fonética original, y la erasmita. La comparación con otras lenguas indoeuropeas también es importante para determinar el probable valor fonético de ciertas letras. No hay un acuerdo entre los estudiosos. Pero parece ser que el latín, a lo largo de su historia, pasó por períodos en los que el acento era musical y por otros en los que el acento era de intensidad. Lo que está claro es que el acento tónico depende de la cantidad de las sílabas según el siguiente esquema: 1. Se puede decir que en latín no hay palabras agudas (acentuadas en la última sílaba). 2. Toda palabra de dos sílabas es llana. 3. Para saber la acentuación de las palabras de tres o más sílabas, hemos de conocer la cantidad de la penúltima sílaba. Si ésta es larga, la palabra es llana; si es breve, la palabra es esdrújula. 4. Los diptongos latinos son: ae, au, oe. Sistema vocálico [editar] El latín clásico tenía cinco vocales /a, e, i, o, u/. Todas ellas podían pronunciarse breves o largas con valor de distinción fonológica. La y (i Græca) originalmente no formaba parte del sistema vocálico latino y sólo aparecía en préstamos cultos griegos. Su pronunciación en el griego clásico correspondía aproximadamente a la de la u francesa o ü alemana [y]. En latín generalmente se pronunciaba como una i, pues para la población poco educada resultó difícil pronunciar la /y/ griega. Consonantes [editar] Las consonantes f, k, l, m, n, p, r, s se pronunciaban como en castellano. La b, d, g eran siempre oclusivas sonoras. La c se pronunciaba como [k] en todas las posiciones. El dígrafo qu correspondía en latín tardío a [kw] (en latín arcaico seguramente era una labiovelar [kw]). La letra v era una variante escrita de u; representaba la semiconsonante [w], que en latín hablado se pronunciaba como [β].[cita requerida] Este sonido luego se reforzó en [b] inicial en algunos dialectos occidentales y en [v] en la mayoría de Romania. La x tenía el sonido [ks], como en éxito. La z originalmente no formaba parte del alfabeto latino y aparecía
  • solamente en algunos préstamos griegos y correspondía, al principio, al sonido [dz] como en la palabra italiana pizza, luego terminó fricativizándose en [z]. No se sabe con certeza la pronunciación exacta de la s latina. Teniendo en cuenta que era la única sibilante en el sistema consonántico latino, muchos lingüistas consideran que tenía un sonido intermedio entre [s] y [ʃ]. Esta podría corresponder con la realización apicoalveolar o predorsodental de /s/. Algunos han propuesto que en muchas lenguas con una única sibilante el alófono principal de /s/ es apicoalveolar, ya que no existe la necesidad de distinguirlo de otro fonema que sería la [ʃ]. Por eso se ha conjeturado que la /s/ de latín podría ser apicoalveolar (aunque existe lenguas con una sibilante donde la /s/ no es apicoalveolar, por ejemplo el español de América). Quizás este hecho sea el origen del rotacismo intervocálico latino en palabras como flos > flores (< *floses). Evolución del latín: el latín vulgar [editar] Artículo principal: Evolución histórica del latín Latín vulgar (en latín, sermo vulgaris) (o latín tardío) es un término que se emplea para referirse a los dialectos vernáculos del latín hablado en las provincias del Imperio romano. En particular, el término se refiere al período tardío, que abarca hasta que esos dialectos se diferenciaron los unos de los otros lo suficiente como para que se les considerase el período temprano de las lenguas romances. La diferenciación que se suele asignar al siglo IX aproximadamente. Ya en el ámbito de la gramática, habría que destacar los siguientes fenómenos: en el sistema verbal, la creación de formas compuestas (normalmente mediante la combinación de habere con el participio pasado de otro verbo) paralelas al paradigma sintético ya existente; y la construcción de la pasiva con el auxiliar ser y el participio del verbo que se conjuga (el francés y el italiano también emplean ser como auxiliar en los tiempos compuestos de verbos de «estado» y «movimiento»). Los seis casos de la declinación latina se redujeron y posteriormente se reemplazaron con frases prepositivas (el rumano moderno mantiene un sistema de tres casos, tal vez por influencia eslava; hasta el siglo XVIII también algunas variantes romanches de Suiza tenían caso). Si en latín no había artículos, los romances los desarrollaron a partir de los determinantes; son siempre proclíticos, menos en rumano, lengua en la que van pospuestos al sustantivo. En cuanto a los demostrativos, la mayoría de las lenguas románicas cuenta con tres deícticos que expresan «cercanía» (este), «distancia media» (ese) y «lejanía» (aquel). Sin embargo, el francés, el catalán y el rumano distinguen sólo dos términos (uno para «proximidad» y otro para «lejanía»). El género neutro desapareció en todas partes menos en Rumania y Galicia. El orden sintáctico responde a la libre disposición de los elementos en la oración propia del latín. Aun así domina ordenación sintagmática de sujeto + verbo + objeto (aunque las lenguas del sureste permiten mayor flexibilidad en la ubicación del sujeto).
  • Cambios fonéticos [editar] El latín tardío o latín vulgar cambió muchos de los sonidos del latín culto o clásico (1). Los más importantes procesos fonológicos que afectaron al consonantismo fueron: la lenición de consonantes intervocálicas (las sordas se sonorizan y las sonoras desaparecen) y la palatalización de consonantes velares y dentales, a menudo con una africación posterior (lactuca > gallego, leituga; español, lechuga; catalán, lletuga). Ambos procesos tuvieron mayor incidencia en el Oeste (de las lenguas occidentales, el sardo fue la única que no palatalizó). Otra característica es la reducción de las geminadas latinas, que solamente preservó el italiano. • Los fonemas /k/ y /t/ se palatalizan si les precede una yod: o Si a <c, qu> /k/ sigue una /e/ o /i/ muta a /tʃ/ en la Romania oriental y /ts/ en la occidental (y según la evolución de cada lengua romance, posteriormente a /s/ o /θ/). o Si a /t/ sigue una /i/ en diptongo muta a /ts/. • Palatización del fonema /g/ hacia una [ʤ] ante e, i que después muy pronto se fricativizó en la Romania occidental resultando en una [ʒ]; este último sonido fue el que se conservó en francés, catalán y portugués, mientras que en castellano, primero se ensordeció dando una [ʃ] que luego terminó velarizándose en el sonido moderno de la jota /x/ durante los siglos XVI y XVII. • Los diptongos ae y oe pasaron a ser /ε/ (e abierta) y /e/ (e cerrada) y el diptongo au, da paso a ou y finalmente /o/. • El sistema de 10 fonemas vocálicos, 5 largos y 5 breves, se fue perdiendo, pasando a ser de 7, sufriendo luego más cambios en las lenguas romances. Así en el castellano, por ejemplo, las variantes abiertas [ε] y [ɔ] se convirtieron en los diptongos ie [je] y ue [we], respectivamente, mientras que en el sardo se fusionaron con las variantes cerradas /e/ y /o/; por lo tanto estos dos idiomas cuentan con sólo cinco vocales: /a, e, i, o, u/. • Todas las oclusivas finales (t, d, k, p, b) y la nasal /m/ se perdieron por lenición. Latín Clásico Nominativo: rosa Aquí también se podrían agregar algunos Acusativo: rosam Latín Clásico otros cambios fonéticos, como la pérdida de la /d/ intervocálica en castellano o la pérdida Genitivo: rosae Nominativo: bonus de la /n/ y /l/ en portugués, catalán y Dativo: rosae Acusativo: bonum occitano. Ablativo: rosā Genitivo: bonī Latín Vulgar Dativo: bonō Cambios morfosintácticos [editar] Nominativo: rosa Ablativo: bonō Acusativo: rosa Latín Vulgar Declinación [editar] Genitivo: rose Nominativo: bonus Dativo: rose Acusativo: bonu Ablativo: Genitivo: boni Dativo: bonu Ablativo:
  • Artículo principal: Declinación del latín El latín de ser una marcada lengua sintética pasó a ser poco a poco una lengua analítica, en la que el orden de las palabras es un elemento de sintaxis necesario. Ya en el latín arcaico empezó a constatarse la desestima de este modelo y se advierte su reemplazo por un sistema de preposiciones. Este sistema no se propició de forma definitiva hasta que ocurrieron los cambios fonéticos del latín vulgar. Esto provocó que el sistema de casos fuera difícil de mantener, perdiéndolos paulatinamente en un lapso relativamente rápido. Algunos dialectos conservaron una parte de este tipo de flexiones: el francés antiguo logró mantener un sistema de casos con un nominativo y uno oblicuo hasta entrado el siglo XII. El occitano antiguo también conservó un sistema parecido, así como el retorromano, que lo perdió hace unos 100 años. El rumano aún preserva un separado genitivo-dativo con vestigios de un vocativo en las voces femeninas. La distinción entre el singular y el plural se marcaba con dos formas diferentes en las lenguas romances. En el norte y en el oeste de la línea Spezia-Rimini, al norte de Italia, el singular usualmente se distingue del plural por una /s/ final, que se presenta en el antiguo plural acusativo. Al sur y al este de esta misma línea, se produce una alternancia vocálica final, proveniente del nominativo plural de la primera y la segunda declinación. Deixis [editar] La influencia del lenguaje coloquial, que prestaba mucha importancia al elemento deíctico o señalador, originó un profuso empleo de los demostrativos. Aumentó muy significativamente el número de demostrativos que acompañaban al sustantivo, sobre todo haciendo referencia a un elemento nombrado antes. En este empleo anafórico, el valor demostrativo de ille (o de ipse, en algunas regiones) fue desdibujándose para aplicarse también a todo sustantivo que se refiriese a seres u objetos consabidos. De este modo, surgió el artículo definido (el, la, los, las, lo) inexistente en latín clásico y presente en todas las lenguas romances. A su vez, el numeral unus, empleado con el valor indefinido de alguno, cierto, extendió sus usos acompañando al sustantivo que designaba entes no mencionados antes, cuya entrada en el discurso suponía la introducción de información nueva. Con este nuevo empleo de unus, surgió el artículo indefinido (un, una, unos, unas) que tampoco existía en latín clásico. Determinantes [editar] En latín clásico los determinantes solían quedar en el interior de la frase. Sin embargo, el latín vulgar propendía a una colocación en que las palabras se sucedieran con arreglo a una progresiva determinación, al tiempo que el período sintáctico se hacía menos extenso. Al final de la época imperial este nuevo orden se abría paso incluso en la lengua escrita, aunque permanecían restos del antiguo, sobre todo en las oraciones subordinadas. Las preposiciones existentes hasta ese momento eran insuficientes para las nuevas necesidades gramaticales y el latín vulgar tuvo que generar nuevas. Así, se crearon muchas
  • preposiciones nuevas, fusionando muchas veces dos o tres que ya existiesen previamente, como es el caso de detrás (de + trans), dentro (de + intro), desde (de + ex + de), hacia (facie + ad), adelante (<adenante <ad + de + in + ante). Uso moderno del latín [editar] Hoy en día, el latín sigue siendo utilizado como lengua litúrgica oficial de la Iglesia Católica de rito latino. Es la lengua oficial de la Ciudad del Vaticano. Su estatus de lengua muerta le confiere particular utilidad para usos litúrgicos y teológicos, ya que es necesario que los significados de las palabras se mantengan estables. Así, los textos que se manejan en esas disciplinas conservarán su significado y su sentido para lectores de distintos siglos. Además, esta lengua se usa en medios radiofónicos y de prensa de la Ciudad del Vaticano. El Papa entrega sus mensajes escritos en este idioma; las publicaciones oficiales de la Santa Sede son en latín, con base en las cuales se crean las demás traducciones. Por otra parte, la nomenclatura de especies y grupos de la clasificación biológica sigue haciéndose con términos en latín o latinizados. Además de la terminología de la filosofía y medicina, donde se preservan muchos términos, locuciones y abreviaciones latinas. En la cultura popular aún puede verse escrito: en los lemas de las universidades o algunas organizaciones, publicaciones de libros, o incluso oral, en los diálogos de algunas películas situadas en un escenario romano como Sebastiane y La Pasión de Cristo. También existen algunas asociaciones que abogan por el uso del latín, como la Societas Fratrium Rationis (o Sociedad de los Hermanos de la Razón), que tiene el latín como única lengua oficial en todo su ámbito. Véase también [editar] • Gramática latina • Locuciones latinas en español • Literatura en latín • Nombres romanos: acerca de los nombres personales entre los romanos • Latín vulgar • Latín contemporáneo • Latín macarrónico • Anexo:Comparación de los inventarios fonéticos latino y español • Anexo:Abreviaturas latinas en bibliografía científica • Anexo:Abreviaturas latinas Referencias [editar] 1. ↑ Otras modernas lenguas indoeuropeas, como por ejemplo el inglés, son aún más analíticas, marcando las relaciones gramaticales mediante un estricto orden por la falta casi completa de la flexión tanto nominal como verbal. 2. ↑ La misa en latín
  • 3. ↑ Varrón, La lengua latina, 5,97 4. ↑ Latín, castellano y lenguas romances - El léxico latino - Latín 2º 5. ↑ Horacio, Epístolas, 2, 4, 156-157 6. ↑ Pl. Rud. 402 7. ↑ Ovidio, Metamorphoseon 15, 165 Bibliografía [editar] • Bassols de Climent, Mariano (1992). Fonética latina; con un apéndice sobre Fonemática latina por Sebastián Mariner Bigorra. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas. • — (1956/1976). Sintaxis latina, vol. 1. Madrid: C.S.I.C. • Ernout, Alfred & Thomas, François (1953/1964). Syntaxe latine. París: Klineksieck. • Gernaert Willmar, Lucio R. R. (2000). Diccionario de aforismos y locuciones latinas de uso forense. 2ª edición, Buenos Aires: Editorial Lexis Nexis. ISBN 950-20-1273-0: CD-ROM. • Griffin, R. M. (4ª Ed. española, 1999). Gramática Latina de Cambridge (Adapt. de J. Hernández Vizuete). Sevilla: Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Sevilla. • Herman, József (2001). El latín vulgar; traducción, introducción, índice y bibliografía de Ma del Carmen Arias Abellán. Barcelona: Ariel. • Herrero Llorente, Victor-José (2001). Diccionario de expresiones y frases latinas. 3ª edición corregida y muy aumentada, 2ª reimpresión. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-0996-3. • — (2007). Verbi gratia: diccionario de expresiones latinas. Madrid: Editorial Gredos. ISBN 978-84-249-2880-3. • Monteil, Pierre (1992). Elementos de fonética y morfología del latín; traducción, introducción, notas suplementarias y actualización de la bibliografía de Concepción Fernández. Sevilla: Universidad de Sevilla, Secretariado de Publicaciones. • Rubio, L. y González, T. (1996). Nueva Gramática Latina. Madrid: Coloquio. • Segura Munguía, Santiago (2008). Clave del Método de Latín. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-9830-135-9. • — (2006). Nuevo diccionario etimológico Latín-Español y de las voces derivadas. Tercera edición. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-7485-754-2. • — (2006). Diccionario por Raíces del Latín y de las voces derivadas. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-9830-023-9. • — (2006). Método de Latín. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-9830-024-6. • — (2006). Frases y expresiones latinas de uso actual: con un anexo sobre las instituciones jurídicas romanas. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-9830-054-3. • — (2004). Gramática Latina. Bilbao: Universidad de Deusto. ISBN 978-84-7485-925-6. • Väänänen, Veikko (1967/1975). Introducción al latín vulgar. Madrid: Editorial Gredos.
  • Enlaces externos [editar] Esta lengua tiene su propia Wikipedia. Puedes visitarla y contribuir en Wikipedia en latín. • Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Latín. • Wikilibros alberga un libro o manual sobre Latín. • Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Latín. • Diccionario Freelang — diccionario latín–castellano/castellano–latín • Diccionario Palladium — excelente diccionario latín–castellano y castellano–latín, ofrece varias posibilidades de traducción • Circulus Latinus Matritensis • Prefijos latinos usados en castellano • Lecciones latinas del vocabulario en el Internet Polyglot • Algunos apuntes sobre Roma y la coexistencia de idiomas • Latin Google — versión de Google en latín • Nuntii Latini (YLE Radio 1), estación de radio finlandesa que transmite un noticiero en latín, Nuntii Latini (algunas secciones de la página están traducidas al inglés y al alemán) • Periódico Ephemerides (en latín clásico) • Portal sobre el latín (en catalán) • Lengua Latina — Portal con información sobre cursos de latín en línea • Sitio oficial de la Iglesia Católica en latín • Biblia en latín (versión Nueva Vulgata) • Perseus Digital Library — Biblioteca digital con infinidad de textos latinos de todas las épocas. • Bibliotheca Latina Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Lat%C3%ADn" Categorías: Latín | Lenguas latino-faliscas | Cultura de la Antigua Roma | Lenguas con caso dativo Categorías ocultas: Wikipedia:Artículos buenos | Wikipedia:Artículos con pasajes que requieren referencias | Wikipedia:Artículos destacados en w:fi Vistas • Artículo • Discusión • Editar • Historial Herramientas personales
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  • morfológico, sintáctico. Estas coincidencias atestiguan un origen común, en una época remota y una zona limitada, a partir de las cuales se producirán la expansión y la posterior fragmentación A la familia indoeuropea pertenecen el latín y la mayoría de las lenguas habladas en Europa, tanto en el pasado como en el presente, además de algunas de Asia meridional que se extienden por la zona que va desde la actual Turquía hasta la India. Se exceptúan en nuestro continente el finés, el húngaro y el vasco. El origen de esta “familia” se remonta a hace mas de cinco mil años y se sitúa, según la teoría mas aceptada, en una zona al norte del mar Negro, entre la desembocadura del Danubio y los montes Urales. • Primera generación de lenguas indoeuropeas Durante el segundo milenio antes del nacimiento de Cristo, la que podríamos llamar “primera generación” de las lenguas indoeuropeas aparece ya diferenciada en su mayor parte, y los pueblos que las hablaban se encuentran situados, o a punto de situarse, en sus territorios históricos. Unos pueblos lo hicieron en fecha más temprana, como los hititas de la Península de Anatolia (actual Turquía) o los aqueos, quienes protagonizaron a mediados del milenio la civilización minoica en la isla de Creta y la civilización micénica en la Grecia continental (el Peloponeso); otros pueblos lo hicieron en fecha más tardía como los portadores de la lengua latina, cuya entrada en la Península Italiana se supone no muy anterior al año 1000 a. C., coincidiendo mas o menos con la invasión de los dorios en Grecia. Algunas de estas lenguas resultantes presentan un mayor número de afinidades entre sí, lo que hace suponer que en un periodo intermedio los pueblos respectivos ocuparon un mismo territorio o territorios vecinos, y desarrollaron una parecida manera de hablar. De ahí que se distingan diferentes “grupos” de lenguas indoeuropeas, como las lenguas atestiguadas en la franja central de Italia -el latín, el osco y el umbro- o las atestiguadas en Asia -el llamado grupo indoiranio- o las distintas antiguas lenguas germánicas o eslavas. • Segunda generación de lenguas indoeuropeas Ya en época histórica, la mayoría de las lenguas indoeuropeas siguieron evolucionando lenta pero imparablemente, transformándose y fragmentándose, y dando lugar a las diferentes lenguas indoeuropeas modernas, que constituyen la “segunda generación” de la familia indoeuropea. Hubo, no obstante, algunas que no dejaron “descendencia”, al ser sustituidas por otras lenguas dominantes y luego olvidadas. En algunos casos se conoce muy bien la lengua que ha dado origen a estas lenguas modernas, al conservarse su literatura (caso del antiguo indio, del persa antiguo, del griego, del latín); en otros casos, como el de las lenguas germánicas o eslavas, no se conserva ningún testimonio escrito de la primitiva lengua “madre” común. • Parentesco léxico de las lenguas indoeuropeas
  • En conclusión, nuestra “comunidad lingüística europea” tiene ya entre tres mil y cuatro mil años de historia; y su origen común, dos mil años más. El eslabón que une las lenguas románicas de España -castellano, catalán y gallego- entre sí y con el resto de esta vieja y gran comunidad es el latín. Para apreciar los lazos de parentesco que unen a las lenguas derivadas del latín, basta hacer un muestreo con palabras de distinta clase -sustantivos, verbos, pronombres, preposiciones, etc.- y comparar los resultados en castellano o francés, junto a la forma latina de que proceden, con los de dos lenguas de otro “grupo” indoeuropeo, como son el inglés o el alemán. 2. EVOLUCIÓN DEL LATÍN • Orígenes y expansión El latín aparece hacia el año 1000 a. C. en el centro de Italia, al sur del río Tíber, entre los Apeninos y el mar Tirreno, en una región llamada Latium (Lacio), de donde proviene el nombre de la lengua y el de sus primeros habitantes, los latinos. Junto al latín aparecen las otras dos lenguas del “grupo itálico”: el osco, al sur del Lacio, y el umbro, al noreste. De las varias formas dialectales del latín primitivo (cada ciudad del Lacio tenía la suya), enseguida acabó imponiéndose la de Roma, a causa de su pronta hegemonía sobre toda la región Este latín “romano” se fue extendiendo a medida que se extendía también el dominio de Roma, primero en Italia, más tarde en los países ribereños del Mediterráneo occidental (incluida la Península Ibérica) hasta abarcar finalmente la Europa central, desde las Islas Británicas hasta Rumanía. Tras la caída del Imperio Romano de Occidente, ocurrida en el siglo V, el latín continuó siendo la lengua común de gran parte de este territorio, hasta su fragmentación y transformación en las distintas lenguas románicas (siglos VIII-IX). Son, pues, dos mil años de uso ininterrumpido del latín, desde antes incluso de que Roma existiese hasta después de que dejara de ser la capital del Imperio. Por lo que se refiere a la Península Ibérica, la presencia de la lengua latina duró alrededor de doce siglos (recordemos que la conquista romana se inicia en el siglo III a. C.). • El latín vulgar A este latín “hablado”, corriente, popular, se le llama latín vulgar. Es una lengua en continua evolución y con diferencias dialectales entre las regiones de la misma Italia, y más aun entre las diferentes provincias del Imperio (así, por ejemplo, puede hablarse de la existencia de un latín “hispano”, “galo”, “africano”, etc.). Al descomponerse el Imperio y empezar la Edad Media, la evolución y fragmentación de la lengua se aceleran y acentúan hasta que el latín se convirtió en otra lengua, en
  • parte igual y en parte distinta del latín tradicional, a la que ya en el siglo IX empezó a llamarse lingua romana rustica, de donde procede el nombre de lenguas románicas o romances para denominar a las diversas lenguas nacionales a que dio lugar. No obstante, muchas de las diferencias entre éstas y el latín literario ya se habían iniciado en el latín vulgar. • El latín literario A partir del siglo III a.C. comienza la literatura en latín: y con ella, el latín literario, culto, escrito. Tras un primer periodo de formación que tiene lugar en el siglo I a.C., el latín literario, fijado ya por las primeras gramáticas, se convierte en una de las grandes lenguas literarias de la antigüedad (lenguas “clásicas”), y como tal, a diferencia del latín vulgar, permanece prácticamente inalterado y unificado a través de los siglos; autores como Cicerón, Virgilio y Tácito, entre otros, dan fe de ello en distintas épocas de la antigüedad. En épocas posteriores, Tomas de Aquino, Dante, Petrarca Este latín culto, además de ser la lengua de la literatura en sentido estricto, fue la lengua en la que se transmitió todo el legado cultural romano: derecho, ciencia, lingüística, filosofía, etc. • Pervivencia del latín A lo largo de la Edad Media, el latín siguió siendo lengua de expresión de la cultura y alcanzó una revitalización extraordinaria en el Renacimiento (los humanistas como Erasmo o Luis Vives eran consumados latinistas). Como lengua de expresión culta y científica su uso se mantuvo hasta el siglo XVIII (Descartes, Leibniz, Newton, Linneo); y como lengua oficial de la Iglesia católica se ha mantenido en la liturgia y en sus documentos (en las encíclicas papales, por ejemplo) hasta la actualidad. Ese carácter de vehículo de expresión universal de la cultura, romana primero y europea después, hizo que el latín estuviera presente en los estudios de los niveles medio y superior de todos los países civilizados durante tantos siglos. La presencia en los estudios ha sido además preeminente hasta hace no mucho. A esta causa se debe también que todas las lenguas europeas, no sólo las lenguas románicas, hayan visto enriquecido su vocabulario con un gran numero de palabras de raíz latina (cultismos) Asimismo puede apreciarse en muchas de esas lenguas el mantenimiento del uso habitual de expresiones latinas, no sólo en el nivel culto del lenguaje sino también muchas de ellas en el nivel coloquial. 3. LAS LENGUAS ROMÁNICAS • Origen El origen de las lenguas románicas hay que buscarlo en ese latín “vulgar” tardío transformado y fragmentado, bautizado con la denominación de lingua romana rustica en un concilio del siglo IX (para diferenciarla de las lenguas “bárbaras”, por un lado, y del latín “culto”, por otro).
  • Fue este un proceso que podría calificarse de “metamorfosis”. Una parte importante del sistema lingüístico latino permaneció en todas las lenguas románicas. Pero hubo cambios (innovaciones y perdidas) muy sustanciales que afectaron a los distintos aspectos de la lengua: pronunciación, morfología, sintaxis, léxico. El sistema se convirti6 en otro, con diferencias también sustanciales entre las lenguas de los distintos reinos medievales. Estas diferencias fueron aumentando con el paso del tiempo hasta la fijación definitiva de las distintas lenguas románicas. Entre las muestras escritas que nos han llegado de este latín y las primeras de las diversas lenguas románicas (siglos VI I I-X) hay todavía muy poca diferencia. • Documentos más antiguos en lengua románica: siglos IX-X Para el español, el testimonio documental mas antiguo se fecha a finales del siglo X: son las famosas Glosas Emilianenses encontradas en el monasterio de San Millán de la Cogolla, en La Rioja. Se trata de traducciones de palabras y frases sueltas de un texto latino culto (en concreto, un manuscrito con sermones de san Agustín) a la lengua hablada en la Castilla primitiva. • Primeras obras literarias: siglos X-XIII Las manifestaciones literarias mas antiguas en las principales lenguas románicas de la Península Ibérica son:  Las estrofas en romance, entremezcladas con el texto árabe o hebreo, de las “jarchas” mozárabe (siglo X)  El Cantar de mio Cid en el romance de Castilla (siglos XII-XIII)  Las Cantigas en gallego-portugues (siglos XII-XIII).  Las Homilies d´Organya en catalán (siglo XII). A lo largo de la Edad Media, la similitud que se observa en muchos de los textos románicos primitivos, en los diferentes países que conforman la Romania, va disminuyendo , a la vez que van remarcándose las diferencias, hasta llegar a fijarse gramaticalmente cada una por separado a partir del Renacimiento. • Las lenguas románicas hoy Las lenguas románicas se hablan en la actualidad en la Europa romanizada y en otros países del mundo, adonde llegaron con la colonización. Son las siguientes:  Castellano (Español): España, Hispanoamérica, presencia decreciente en Filipinas y creciente en EE UU. (hablantes nativos: 352.000.000)  Portugués: Portugal, Brasil, Angola, Mozambique, archipiélagos de Madeira y Azores. (hablantes nativos: 170.000.000)  Francés: Francia, sur de Bélgica, cantones occidentales de Suiza, Antillas, Canadá (Quebec), países francófonos de Africa. (hablantes nativos: 72.000.000)  Italiano: Italia. (hablantes nativos: 40.000.000)  Rumano: Rumanía. (hablantes nativos: 26.000.000)  Gallego: Galicia. (hablantes nativos: 4.000.000)  Catalán: Cataluña, Rosellón (Francia), Andorra, Islas Baleares, Comunidad Valenciana. (hablantes nativos: 4.000.000)
  •  Provenzal (Occitano): Provenza (sureste de Francia). (hablantes nativos: 3.000.000)  Sardo: Cerdeña. (hablantes nativos: 1.500.000)  Retorromano (Rético): Alpes. (hablantes nativos: 400.000) El castellano es la lengua románica con mayor numero de hablantes; la mayor parte de ellos pertenecen al continente americano. Algunas zonas del suroeste y sureste de Estados Unidos, debido a la presencia creciente del castellano, son en la actualidad bilingües. Fuente: culturaclasica.com
  • 1 EL ORIGEN DEL CASTELLANO El castellano español es una lengua románica, procede del latín. • Romanización: implantaron sus costumbres, sus instituciones, su cultura y su lengua, al llegar los romanos a la Península Ibérica. • El latín empieza a diferenciarse en los distintos territorios romanos. • La fragmentación del latín dio origen a las lenguas románicas: italiano, rumano, francés, provenzal, catalán, gallego-portugués y castellano, entre otros. • Castellano: empieza a documentarse a partir del siglo X, de estas fechas son las glosas emilianenses y silenses, encontradas en los monasterios de S. Millán de la Cogolla (La Rioja) y Silos (Burgos). Se trata de unos manuscritos latinos, en cuyos márgenes algunos monjes anotaron la “traducción” de las palabras que no entendían. La lengua de estas notas o glosas es un castellano primitivo. p Pervivencia del latín en el castellano actual • El origen del latín está presente en toda nuestra lengua: en su morfología, en su sintaxis, en su vocabulario. • Las palabras latinas evolucionaron según determinadas reglas fonéticas hasta convertirse en nuestras voces castellanas: NOCTE (M) hacia noche en la actualidad, HOMINE (M) hacia hombre, OCULU (M) hacia ojo. Estas palabras evolucionadas, que están en el idioma desde sus orígenes, se llaman patrimoniales. • El castellano siguió acudiendo al latín para obtener nuevas palabras, éstas se llaman cultismos, sufren una evolución mínima y se reconocen porque conservan su escritura fonética latina, aunque adaptada a la morfología castellana. Incluso existen dobletes, parejas que incluyen la palabra patrimonial y la culta, como consejo y concilio. • Expresiones latinas son aquéllas que se utilizan para dar rigor y elegancia al discurso, como: a posteriori (posteriormente), currículo vitae (historia personal), etcétera. • Semicultismos: grado intermedio del cultismo, sufre una evolución intermedia. • ELEMENTOS NO LATINOS EN LA FORMACIÓN DEL CASTELLANO E Elementos prerromanos • Las lenguas de los pueblos íberos y celtas han pervivido en el castellano. • Los fenicios y sus sucesores, los cartagineses, dejaron testimonios en topónimos como Cádiz, Cartagena, Málaga, Ibiza y quizá el propio nombre de España.
  • • Topónimos celtas: Segovia, Cigüenza, Coruña o Cártama. • El vasco es la única lengua prerromana que sobrevivió a la latinización de la península. • De origen ibérico son los sufijos ena y berri que se encuentran en nombres vascos como Michelena o Javier, pero también en otros del centro y sur peninsular, incluidos topónimos andaluces como Marchena, Mairena, Lucena, etcétera, y Elvira, nombre primitivo de Granada. • De origen prerromano parecen ser también los patronímicos terminados en z. D Elementos germánicos • Algunas de las palabras germánicas que han pervivido después de la invasión de éstos son: espuela, guardia, ganso, parra, brotar, ...; entre los topónimos y nombre de persona: Álvaro, Fernando, Rodrigo, Gonzalo, Adolfo ... R Elementos árabes • Desde que los árabes en el 711 atravesaron el Estrecho de Gibraltar y derrotaron a los visigodos, desde entonces y hasta el 1492, dos civilizaciones coexistieron en la península: una, latina y cristiana; otra, árabe y musulmana. • Las influencias fueron recíprocas y se vieron favorecidas por la existencia de los mozárabes (cristianos que vivían en terrenos conquistados por los árabes) y de los mudéjares (musulmanes en reinos cristianos). • El árabe es el elemento más importante después del latín en la formación del español. Muchas palabras de este origen se reconocen por la presencia del artículo árabe “al”, también se aprecia el artículo, aunque asimilado a otra consonante. Son de origen árabe: zanahoria, taza, cifra, taza, laúd, cenit ...; así como la preposición hasta, las interjecciones y numerosos topónimos como Alcalá, Alcántara, La Mancha, Medina, Guadalquivir, etcétera. • EL ESPAÑOL EN LA EDAD MEDIA: ALFONSO X EL SABIO • El rey Alfonso X el Sabio, dio un gran impulso a la cultura y a la lengua castellana. La usó en todos sus documentos dirigidos a sus súbditos, reservando el latín para la correspondencia diplomática. Para su labor se apoyó en la famosa escuela de los Traductores de Toledo. • El castellano, que ya había sido utilizado en los textos poéticos, quedaba capacitado para todo tipo de contenidos. • Se perfeccionó la estructura sintáctica y el léxico se amplió notablemente al trabajar en obras de muy diversa temática; se sistematizó la ortografía, siguiendo el novedoso principio de que a cada sonido le correspondería un signo gráfico. • EL ESPAÑOL CLÁSICO (SIGLOS XVI-XVII) • Durante el siglo XVI el castellano se convierte en una de las grandes lenguas de la cultura del mundo moderno. • Su conocimiento era muy valorado entre los europeos de la época. • Las conquistas políticas convierten al español en lengua de enseñanza obligada en estos territorios. • Los dialectos castellanos hablados por los colonizadores eran muy variados, aunque el núcleo mayoritario de emigrantes estaba constituido por andaluces; por eso, la lengua que se transmite al otro lado del océano tendrá rasgos del dialecto andaluz.. • La lengua española se convierte en objeto de estudio gracias al invento de la imprenta y a la aparición en España del movimiento cultural llamado Humanismo. En este sentido es fundamental la labor de los sevillanos Antonio de Nebrija, que compuso la primera gramática de una lengua romance, la gramática de la lengua castellana en 1492. • Juan de Mal Lara recogió y explicó bajo el título de “Filosofía vulgar” más de mil refranes populares. • Fernando de Herrera editó las poesías de Gracilazo de la Vega como si de un clásico se tratara. • Siglo XVII, la lengua española se consolida con la extraordinaria literatura que producen autores como Cervantes, Lope de Vega, Quevedo o Góngora.
  • • Se publica el primer diccionario de nuestra lengua, el tesoro de la lengua castellana o española, 1611, de Sebastián de Covarrubias. • EL ESPAÑOL EN EL SIGLO XVIII • De la lengua en este siglo puede decirse que es ya el “español moderno”, pues ha alcanzado la consolidación de su estructura fónica, sintáctica, morfológica y léxica. Con el fin de dotar a España de un medio para unificar el idioma y darle normas se creó en 1713 la Real Academia Española (RAE). • EL ESPAÑOL ACTUAL • Del siglo XIX, de la época romántica, destacamos que la fuente de incorporación de nuevas palabras pasa a ser de los anglicismos, que sustituyen a los galicismos; es la principal prueba a la que ha de hacer frente nuestro idioma, pues desde entonces, el anglicismo ha tenido un progreso imparable, acrecentado en los últimos tiempos por las innovaciones tecnológicas y de la irrupción de los neologismos y calcos del inglés. • Por ello, la lengua es una de las grandes existentes en el mundo por número de hablantes, extensión geográfica y homogeneidad: * Es hablada por cerca de 400 millones de personas, lo que la convierte en la cuarta lengua con más hablantes después del inglés, el chino y el hindi. * Idioma oficial de más de una veintena de países. * Lengua de trabajo en numerosos organismos oficiales. * Ha sido incluido como idioma en las autopistas internacionales de la información. * Se estudia como segunda lengua en todo el mundo. • Esta vitalidad del español se ve favorecida por la actividad de dos organismos que contribuyen a su uniformidad frente a otras tendencias disgregadoras.. * La coordinación de las actividades a preservar su unidad por parte de la Asociación de la Academia de la lengua, su mejor ejemplo de actividad ha sido la última edición del Diccionario de la Lengua Española de la RAE. * La política de difusión de la lengua y cultura hispánica desarrollada a partir de la fundación del Instituto Cervantes. • EL INSTITUTO CERVANTES • El Instituto Cervantes es un organismo creado en 1921 para la promoción y enseñanza de la lengua española y para la difusión de la cultura española e iberoamericana. • Para satisfacer la gran demanda del español como lengua extrajera (ELE). • A través de las nuevas tecnologías como Internet ofrece una variada gama para el cumplimiento de sus objetivos. • VARIEDADES SOCIALES • Son diversos los factores que influyen a la hora de comunicarnos y que originan las variedades sociales de la lengua: Variedades diastráticas y variedades diafásicas.
  • 8.1. VARIEDADES DIASTRÁTICAS El español culto, que fija la norma, el español vulgar, caracterizado por el vulgarismo. Se caracteriza por una expresión correcta y fluida, la precisión en el vocabulario, el uso de un léxico culto que contiene tecnicismos, una sintaxis más ordenada y una adjetivación más rica. Los vulgarismos son formas lingüísticas que nos respetan la norma de la lengua y deben evitarse. Entre estos dos extremos encontramos un tercer estado, la lengua estándar, que no tiene verdaderamente rasgos propios que la identifique. 8.2. VARIEDADES DIAFÁSICAS La situación comunicativa marca la forma de hablar que vamos a utilizar, lo que da lugar a las variedades diafásicas, o registros. Al elegir un registro los hablantes deben considerar los siguientes factores:  La materia que van hablar.  Que me medio va a utilizar para la comunicación (Lengua hablada, mas espontánea y descuidada, o lengua escrita, más elaborada y ajustada a las normas de corrección).  El interlocutor (Según la relación que tengamos con él). La riqueza lingüística de un hablante dependerá del número de registros que domine de su uso apropiado. 9 USO COLOQUIAL DE LA LENGUA Llamamos coloquial o familiar al uso que hacemos de la lengua en la conversación ordinaria con familiares, amigos y personas de confianza. • La lengua coloquial es una modalidad de la lengua hablada. • Debemos distinguirla de la lengua hablada formal, que se usa en conferencias, discursos, etc. • La lengua coloquial es espontánea: Los interlocutores improvisan y no disponen de mucho tiempo para la elaborar las frases y las palabras. • La lengua coloquial es muy expresiva, lo que favorece el uso, por un lado los diminutivos y las expresiones cariñosas; y por otro, los insultos y las e RASGOS SINTÁCTICOS La sintaxis de la lengua coloquial presenta, entre otras, estas características: • Frases entrecortadas interrumpidas o sin terminar. • Muletillas o palabras de relleno. • Uso de vocativos para apelar al interlocutor. • Abundancia de frases exclamativas y de interjecciones propias e impropias A RASGOS LÉXICOS • Frases hechas. • Formulas de cortesía y saludo. • Metáforas, comparaciones, hipérboles...
  • 10 BILINGÜISMO Y DIGLOSIA El concepto de bilingüismo puede observarse desde una perspectiva individual o perspectiva colectiva: • Individual: Una persona utiliza de forma alterna dos o más lengua para usos similares y con familiaridad. Suele distinguirse entre bilingüismo activo, cuando el hablante puede usar y emplear alternativamente las dos lenguas, bilingüismo pasivo, cuando la persona entiende las dos lenguas pero solo se expresa en una. • Colectiva: Desde este punto de vista, el bilingüismo alude siempre a la coexistencia de dos lenguas sin que una domine a la otra. Se distinguen dos tipos: o Social: Dos o más lenguas conviven en igualdad de condiciones en una misma comunidad. Se garantiza a cualquier individuo ciertos derechos lingüísticos en su lengua materna, favoreciendo la difusión de las lenguas en todo el territorio y, por tanto, la educación bilingüe de los jóvenes. o Territorial: Dos o más lenguas tienen coexistencia política dentro de un estado, cada una en su ámbito territorial. La diglosia, frente al bilingüismo, se produce cuando en una misma comunidad hay un uso social diferente de dos lenguas. En la vida familiar los hablantes utilizan la lengua materna y en otras situaciones de comunicación más formal utilizan la lengua aprendida. Este distinto uso de dos lengua que intervienen en un determinado lugar, con predominio de la más prestigiosa sobre la otra recibe el nombre de diglosia. d BILINGÜISMO Y DISGLOSIA EN LAS ÁREAS DE ESPAÑOL El ordenamiento legal establecido en la constitución española de 1978 refleja la existencia de varias comunidades autónomas en España con lengua propia. En el ámbito español de América también se producen numerosos fenómenos entre lenguas y amplias zonas de población bilingüe. Oscar 2010: Así fue la gala Especial Alfombra Roja Adéntrate en los detalles de la gran fiesta del cine. Los videos con los mejores modelos de la noche y todos los ganadores. [+] A un click! Nuevo Latinchat. Mejoramos para ti y tus amigos !Redescubrelo en starMedia! Tu servicio de siempre con la tecnología de ahora. Sin spam ni interrupciones para que te expreses con los tuyos en las mejores condiciones [+] Chatea!
  • Dialecto De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a navegación, búsqueda En lingüística, la palabra dialecto1 hace referencia a una de las posibles variedades de una lengua;2 en concreto, un dialecto sería la variante de una lengua asociada con una determinada zona geográfica (de ahí que también se use como término sinónimo la palabra geolecto o, en terminología de Eugenio Coseriu, las expresiones variedad sintópica y norma espacial). Más concretamente, un dialecto es un sistema de signos desgajado de una lengua común, viva o desaparecida, normalmente, con una concreta limitación geográfica, pero sin una fuerte diferenciación frente a otros de origen común.3 El número de hablantes y el tamaño de la zona dialectal pueden ser variables y un dialecto puede estar, a su vez, dividido en subdialectos (o, hablas). Independientemente de la antigüedad del término, su uso lingüístico se inicia a finales del siglo XIX cuando la lingüística histórica dio paso a la aparición de la dialectología como disciplina lingüística dedicada específicamente a las variedades geográficas de las lenguas. Los dialectos han de ser entendidos como variantes geográficas condicionadas históricamente, esto es, la historia de los contactos lingüísticos es el factor que determina la diferenciación dialectal. Como causas de la variación dialectal se señalan, habitualmente, las siguientes: 1. el origen de los pobladores que, hablando la misma lengua, ya presentaban diferencias dialectales de origen; 2. la influencia de otra lengua sobre una parte del dominio lingüístico; y 3. la separación territorial que da lugar a evoluciones diferenciadas.4 Con todo, la delimitación del concepto de dialecto es un proceso delicado en lingüística, porque exige una adecuada caracterización de la lengua del territorio, la precisión de su filiación histórica y unos rigurosos análisis sociolingüísticos y estudios de actitudes lingüísticas por parte de los hablantes.5 Además, obliga a manejar también un determinado concepto de lengua, respecto del que se define el primero, algo que no está tampoco exento de dificultades. Como elemento añadido a la hora de dificultar la precisión conceptual de ambos términos, históricamente, la política lingüística de determinadas comunidades ha podido usar la palabra dialecto con un valor peyorativo, con el objeto de privilegiar como vehículo de expresión oficial a una determinada lengua en perjuicio de otra u otras a las que, como forma de descalificación, se les ha aplicado dicho término; en este otro sentido de la palabra, dialecto haría referencia a un sistema lingüístico que no alcanza la categoría de lengua.6
  • Contenido [ocultar] • 1 El concepto de dialecto o 1.1 Aspectos históricos o 1.2 Aspectos político-sociales o 1.3 La cuestión del prestigio o 1.4 La ambigüedad del término o 1.5 La percepción de los hablantes o 1.6 La valoración peyorativa • 2 Criterios utilizados para distinguir los dialectos • 3 Referencia o 3.1 Notas o 3.2 Bibliografía o 3.3 Enlaces externos El concepto de dialecto [editar] Al igual que ocurre con el caso de lengua, las definiciones del término dialecto no son muchas veces coincidentes entre los especialistas. Con todo, se asume como principio básico que, lingüísticamente, no hay justificación para una distinción entre las realidades a las que ambos hacen referencia; esto es, tanto un dialecto como una lengua son "lenguas", en el sentido de sistemas de comunicación verbales,7 por lo que la explicación y justificación de ambos conceptos debe hacerse teniendo en cuenta criterios extralingüísticos. Manuel Alvar, con todo, reconoce como posible esta acepción de dialecto, que sería la de sistema lingüístico que no alcanza la categoría de lengua; a tal efecto, previamente identifica las lenguas con sistemas bien diferenciados y bien nivelados en su norma de su uso, y que poseen una tradición literaria relevante. Por lo demás, por debajo del dialecto estarían conceptos más específicos como habla regional (peculiaridades expresivas de una zona sin la coherencia del dialecto) y habla local (un conjunto de rasgos poco diferenciados pero característicos de una muy concreta zona geográfica). Aspectos históricos [editar] El estudio de la evolución de las lenguas a lo largo del tiempo, conocido como lingüística histórica, permitió descubrir que las lenguas modernas emparentadas provienen, a su vez, de otras lenguas que también se habían desarrollado a partir de la fragmentación de alguna lengua más antigua.
  • En este sentido, cualquier lengua no deja de ser, en sí misma, un dialecto, en tanto que todas las lenguas provienen de otras, de las que han sido o son variantes en una geografía determinada. Esta otra acepción de dialecto se considera, en ocasiones tan importante como la de "variante geográfica": Hay dos acepciones principales de dialecto. Una es la que lo considera como lengua derivada de otra. Así, el francés es un dialecto del latín, el cual a su vez es un dialecto del indoeuropeo; o bien el castellano, el catalán, el francés, el italiano, etc. son dialectos del latín, mientras que el latín, el griego, el persa, el /sánscrito, etc. son dialectos del indoeuropeo. Esta acepción suele funcionar en el ámbito del historicismo y, por tanto, dialecto es un término técnico de la lingüística históricocomparativa. La otra acepción de la palabra lo define como variedad geográfica dentro de una misma lengua.8 Aspectos político-sociales [editar] La historia de las lenguas explica también que por razones distintas (políticas, sociales, geográficas, culturales), de varios dialectos surgidos al fragmentarse una lengua hay uno que se impone y que acaba por agostar el florecimiento de los otros. Mientras el primero se cultiva literariamente y es vehículo de obras de alto valor estético, hay otros que no llegan nunca a escribirse, y, si lo son, quedan postergados en la modestia de su localismo. Mientras el primero sufre el cuidado y la vigilancia de una nación, los otros crecen agrestemente.9 Este devenir histórico es, la mayor parte de la veces, el responsable de la ambigüedad con que se suelen utilizar, al menos popularmente, los términos de lengua y dialecto: hay casos en que un dialecto en origen termina por ser considerado lengua por una decisión político- social (tal podría ser el caso del valenciano) y, de igual modo, una lengua en origen (el gallego, por ejemplo), estuvo durante siglos (los llamados Séculos escuros) estigmatizada con su consideración como dialecto. En este sentido, el aforismo atribuido a Max Weinreich que dice que «Una lengua es un dialecto con un ejército».,10 sería una reflejo sintético de esa apreciación. La endeblez científica de una distinción basada en aspectos de ese tipo se comprueba si se piensa en que las fronteras políticas no delimitan las líneas del uso de la lengua ni de su comprensibilidad. El inglés y el serbocroata son un buen ejemplo de esto. Estos idiomas tienen tres variantes principales consideradas como estándares: el inglés de Reino Unido, Estados Unidos y Australia (otras variantes, como el inglés de Belice, Nigeria e India son llamadas "variantes indígenas"). El serbio y el croata por otra, junto con otras variedades no tan habladas, son mutuamente inteligibles. Por razones políticas, analizar estas variedades como "lenguajes" o "dialectos" produce resultados inconsistentes: el inglés británico y el inglés americano, hablados por grandes aliados políticos y militares, son considerados casi universalmente como dialectos del inglés. Sin embargo, los idiomas estándar de Serbia y Croacia, cuyas diferencias son comparables en número con las diferencias entre el inglés británico y el
  • inglés americano, son considerados por muchos lingüistas de la región como idiomas diferenciados, aduciendo entre otras razones que usan alfabetos distintos; pero en buena parte se debe a que la relación entre ambos países es conflictiva, teniendo en la religión (católica entre los croatas, ortodoxa entre los serbios) un signo de identidad diferenciada. Existen discrepancias sobre si el idioma macedonio es un idioma o un dialecto, hay quien lo considera mutuamente inteligible con el búlgaro. Es considerado un dialecto del búlgaro principalmente en Bulgaria y un idioma independiente principalmente en la propia Macedonia. En el Líbano, el partido político de derechas y ultranacionalista Guardianes de los Cedros, que se opone a los lazos que unen el país con el mundo árabe, se está movilizando para que el "libanés" sea considerado como una lengua distinta del árabe, y no un simple dialecto, e incluso pretende reemplazar la escritura árabe por una resurrección del antiguo alfabeto fenicio. En España, algunas organizaciones valencianas y baleares consideran sus respectivas lenguas como diferentes del catalán, a pesar de que existe un reconocimiento institucional y académico en relación a que tanto el valenciano como el balear son variedades de la lengua catalana. A lo largo de la historia, han surgido casos de alteraciones de variedades del habla por razones políticas. En el siglo XIX, por ejemplo, los nacionalistas noruegos crearon el nynorsk a partir de un conjunto de dialectos seleccionados en el oeste del país y menos influenciados que los dialectos orientales por el danés y el sueco durante la ocupación danesa y sueca. La cuestión del prestigio [editar] Cuando la disputa se da entre dialectos del mismo idioma, surge el concepto de dialecto de prestigio (o variedad de prestigio), que es la que se asocia en una comunidad que tenga más de un dialecto, con aquel empleado por grupos de hablantes que ocupan una posición socialmente prestigiosa (élites económicas, culturales, sociales). En consecuencia de esta condición social, el dialecto de prestigio suele emplearse en las situaciones formales, como la diplomacia, como también es, por su asociación con las elites, el dialecto que más influencia ejerce en la definición de la lengua estándar. Dicho dialecto de prestigio suele basarse o estar influido por producciones escritas reconocidas dentro de la comunidad, como es el caso el Corán para el árabe o la traducción de la Biblia de Lutero para el alemán. En contraposición a este dialecto de prestigio existe el llamado dialecto vernáculo, que es el lenguaje "hablado en casa". Según la impronta de la vida pública en la vida privada en una sociedad, este dialecto vernáculo será más cercano o lejano al dialecto estándar. En los países árabes, por lo general, el dialecto estándar no es hablado por casi nadie en el ambiente doméstico. En los países nórdicos el vernáculo y el estándar son casi idénticos en las capitales (Oslo o Estocolmo) y muy distintos en la provincia (en Tromsø o Malmö).
  • La ambigüedad del término [editar] Esta vaguedad conceptual, por lo menos en un ámbito no especializado, tiene también parte de su origen en que, etimológicamente, la palabra dialecto no mantiene vínculo alguno con cuestiones geográficas: Sin calificativo, la noción es neutra y genérica, equivale a variedad, a norma. (...) Esto explica que en estos últimos años haya empezado a reemplazarse su sentido de variedad geográfica por la más explícita noción de geolecto.11 La explicación histórica, que en sí misma refleja la dificultad del problema terminológico, es que la lengua griega de la antigüedad era, en realidad, un grupo de variedades locales distintas (jónico, dórico y ático) que evolucionaron de forma divergente desde una misma lengua común originaria, llegando a tener cada una de ellas su propia tradición literaria y sus propios contextos culturales de uso: el jónico para la historiografía, el dórico para las obras corales y líricas, y el ático para la tragedia. Con el tiempo, el griego de la gran metrópolis, Atenas, se convirtió en la koiné o lengua “común”, esto es, en la norma de la lengua hablada, como una síntesis de la distintas variedades que terminaron por convergir en el dialecto del centro administrativo y cultural más importante. Así, pues, esa situación se convirtió en un modelo para la ambigua utilización de los términos lengua y dialecto: lengua como la norma lingüística o grupo de normas relacionadas y dialecto como cada una de esas normas de forma independiente.12 Consecuentemente, en la actualidad la palabra dialecto se puede encontrar aplicada a cualquier variedad de lengua. En francés, por ejemplo, se distingue entre dialecte y patois, el primero con el sentido de variedad regional asociada a una tradición literaria y el segundo a aquella variedad de ese tipo pero sin tradición literaria, con un uso habitual de tipo peyorativo, esto es, con una valoración inherente de inferioridad. Por lo demás, el francés estándar no se ve como dialecto del francés, cosa que sí ocurre en inglés. No obstante, en esta lengua, los sentidos de la palabra dialecto se diversifican: dialect sirve tanto para referirse a las variedades locales del inglés, como para los distintos tipos de habla informal, de clase baja o rural. En otras ocasiones, incluso, puede referirse a una variedad no estándar o, a veces, subestándar, con valores de inferioridad. En este sendido, lengua y dialecto pueden ser casi intercambiables.13 Este uso popular de los términos cuenta también, a veces, con el refrendo del uso por parte de lingüistas que, con el deseo de subrayar las relaciones entre todas las variedades de una lengua, utilizan el término dialecto para referirse tanto a los dialectos geográficos o espaciales, como a los dialectos sociales u otros (los llamados sociolectos).14 No obstante, las obras generales de dialectología abordan exclusivamente el dialecto como variante geográfica, siguiendo la opinión de Eugenio Coseriu y otros lingüistas que reservan ese término solo para esa variedad, al destacar la relevancia de las variedades geográficas de una lengua frente a otro tipo de variedades (sociales y comunicativas), por cuanto un dialecto así entendido constituye un sistema lingüístico completo (desde el punto de vista gramatical), frente a la parcialidad o asistematicidad de los niveles y registros de una lengua.15
  • En todo caso, y aunque se ha llegado, incluso, a negar la legitimidad del concepto de dialecto por la dificultad de marcar las fronteras de uso, generalmente se considera que la vinculación a una geografía determinada es un factor que permite diferenciar variedades dentro de una lengua, por lo que el término dialecto es el que se suele usar en lingüística para tal concepto. La percepción de los hablantes [editar] Simultáneo a este factor, el concepto de dialecto lleva aparejado un factor de "concienciación", en el sentido de que los hablantes suelen tener una percepción más o menos clara respecto de la variedad que usan; esta percepción de los hablantes, unida a unas características lingüísticas determinadas, permite a la sociolingüística identificar a los dialectos como realidades lingüísticas distinguibles de otras. En consecuencia, es preciso recordar que un dialecto existe cuando los hablantes se consideran miembros de una comunidad de habla dialectal circunscrita a un determinado territorio, es decir, cuando consideran que su variedad está suficientemente diferenciada de otras y cuando interpretan y valoran de forma semejante la variación sociolingüística.16 La valoración peyorativa [editar] Por último, en la lengua habitual el término aparece muchas veces connotado con valores peyorativos. Según esta concepción, hay lenguas y dialectos. Estos últimos [serían] "inferiores" a las lenguas. Los criterios empleados por los no-lingüistas para establecer la línea fronteriza son muy diversos y casi siempre, científicamente, inmanejables. Figuran, entre otros, el mayor o menor número de hablantes, la extensión geográfica, la riqueza, pobreza o asuencia de tradición literaria (...)17 Se trata, en cualquier caso, de rasgos extralingüísticos que pueden explicar la importancia social, cultural o política que se le pueda conceder a los dialectos, pero no de rasgos que permitan poner en duda el carácter de sistemas lingüísticos plenos de los mismos o que puedan sustituir la evidencia lingüística que los sitúe como variedad de otra lengua o no. Criterios utilizados para distinguir los dialectos [editar] Dado que cualquier dialecto lo es siempre de una lengua, es necesario manejar algún tipo de criterio para adscribir los dialectos a las lenguas que les corresponden, algo que no siempre es fácil. Históricamente, se han manejado los siguientes criterios para decidir si dos sistemas lingüísticos son dialectos de la misma lengua:18 1. que, aun siendo diferentes, sean mutuamente inteligibles sin necesitar un aprendizaje previo; 2. que formen parte de un territorio políticamente unificado; 3. que posean un sistema de escritura común y compartan una tradición literaria.
  • El primero de estos criterios pretende tener una base lingüística objetiva, sin embargo, al ser la intelegibilidad una cuestión de grados no permiten en todos los casos una clasificación adecuada de los dialectos. Por el contrario el segundo criterio es de tipo político más que lingüístico, mientras que el tercero se refiere a factores culturales e históricos accidentales que no tienen porqué reflejar criterios lingüísticos. Así las cosas, no existen criterios científicos universalmente aceptados para distinguir las "lenguas" de los dialectos, aunque existen varios criterios que presentan en ocasiones resultados contradictorios. La diferencia exacta es por tanto subjetiva y extralingüística, dependiendo del marco contextual del usuario. En el uso informal se habla de dialectos y de lenguas de acuerdo a contextos socio-políticos. Algunas variedades de lenguaje son frecuentemente denominadas dialectos por alguna de estas razones: • Falta de tradición escrita. No disponen de tradición escrita o literatura escrita reconocida (aunque hasta donde conocemos todos los grupos humanos han poseído literatura oral). • Factores políticos: o Los hablantes no tienen un estado o nación propios. Este criterio de carácter extralingüístico se ha resumido irónicamente diciendo que «una "lengua" es un "dialecto" con un ejército y una marina», frase acuñada originalmente por Max Weinreich. o Otras veces el término dialecto es usado intencionalmente para no reconocer derechos políticos, lingüísticos o rebajar el status de cierta comunidad o la variedad que habla. • Falta de prestigio. La variedad carece de prestigio o reconocimiento, bien porque es hablado por un número reducido de personas, o con bajo nivel de renta o son miembros de culturas pre-estatales consideradas "inferiores" o "primitivas". Sin embargo, todas las lenguas naturales usadas en la comunicación son prácticamente idénticas en complejidad y con criterios exclusivamente lingüísticos no puede decirse que existan lenguas "incorrectas" o "primitivas", en ningún sentido. • Falta de autonomía. No se considera que existe o hay suficientes diferencias gramaticales con respecto de otra variedad reconocida como dominante. Igualmente hay una tendecia a clasificar como dialecto a las variedades que difieren de una variedad estandarizada casi exclusivamente en rasgos fonéticos o de vocabulario. El criterio de inteligibilidad mutua tampoco es una buena guía para predecir cuando una variedad será calificada de dialecto o de lengua. Lo que comúnmente se llama idioma chino tiene diversos dialectos principales, como el chino mandarín y el chino cantonés, los cuales no son inteligibles entre sí, pero aun así se les califica de dialectos de la misma lengua, en este caso se aduce que el sistema de escritura es común. Por el contrario, el sueco, el noruego y el danés son consideradas lenguas independientes y no dialectos, aun cuando sus hablantes se comunican entre sí con poca dificultad. A esto hay que agregar que muchas lenguas nativas americanas no se consideran lenguas, sino dialectos, por una discriminación tradicional, en que se considera lenguas a las formas europeas y dialectos a las americanas. Sin embargo, el náhuatl es una lengua, en tanto que el náhuatl de Cholula, el náhuatl del
  • sur de Veracruz o el náhuatl del norte de Puebla son algunas de sus variantes dialectales. Esto mismo puede aplicarse a otras lenguas americanas como el quechua, el maya yucateco, el aymara o el otomí. La sociolingüística moderna considera que el estado de la lengua no está solamente determinado por criterios lingüísticos, sino que también es el resultado de un desarrollo histórico y político. El romanche fue reconocido como lengua al desarrollar su propia escritura, a pesar de ser muy cercano a los dialectos alpinos del lombardo. Un caso contrario es el del idioma chino, cuyas variantes son generalmente consideradas dialectos y no lenguas, a pesar de que los hablantes no puedan entenderse entre ellos, porque comparten una escritura común. Referencia [editar] Notas [editar] 1. ↑ Cultismo procedente del griego διάλεκτος, a través del latín dialectus; en griego significaba "manera de hablar". 2. ↑ La sociolingüística entiende por variedad de una lengua a aquella manifestación de la misma que presenta elementos asociados con factores externos tales como una situación comunicativa, un ámbito profesional, una zona geográfica, etc. 3. ↑ Manuel Alvar, "¿Qué es un dialecto?", en M. Alvar (dir.), Manual de dialectología..., pág. 13. 4. ↑ Jesús Tusón, Introducción al lenguaje, pág. 108. 5. ↑ En este sentido, Charles F. Hockett, uno de los principales lingüistas de la primera mitad del siglo XX, lo definió, también, como un código en cuya constitución intervienen idiolectos altamente coincidentes. 6. ↑ Cf. Manuel Alvar, "¿Qué es un dialecto?", en M. Alvar (dir.), Manual de dialectología..., pág. 13. 7. ↑ Cf. Francisco Moreno Fernández, Principios de sociolingüística..., pág. 86. 8. ↑ Jesús Tusón, Introducción al lenguaje, págs. 103-104. 9. ↑ Manuel Alvar, "¿Qué es un dialecto", en Manual de dialectología..., pág. 7. 10. ↑ Chambers y Trudgill, La dialectología, p. 30, Visor Libros, Barcelona, 1994 11. ↑ Milagros Fernández Pérez, Introducción a la Lingüística, pág. 62. 12. ↑ Cf. Ronald Wardhaugh, Introducción á sociolingüística, pág. 39-40, quien sigue una exposición del lingüista Einar Haugen. 13. ↑ Cf. Ronald Wardhaugh, Introducción á sociolingüística, pág. 40. 14. ↑ Así ocurre, por ejemplo, con algunos antropólogos lingüísticos, que entienden por dialecto la forma específica de lengua usada por una comunidad. Desde esta perspectiva, nadie habla una "lengua", sino un dialecto de la misma. 15. ↑ Cf. Ídem, pág. 92. 16. ↑ Ídem, pág. 87. 17. ↑ Guillermo Rojo, El lenguaje, las lenguas..., pág. 41. 18. ↑ Cf. Ídem, pág. 43.
  • Bibliografía [editar] • Alvar, Manuel (Director), Manual de dialectología hispánica. El Español de España, Ariel (Lingüística), Barcelona, 2006. ISBN:978-84-344-8217-3 • Fernández Pérez, Milagros, Introducción a la Lingüística. Dimensiones del lenguaje y vías de estudio, Ariel (Lingüística), Barcelona, 1999. ISBN:84-344-8235-5 • Moreno Fernández, Francisco, Principios de sociolingüística y sociología del lenguaje, Ariel (Lingüística), Barcelona, 1998. ISBN:978-84-344-8224-1 • Rojo Sánchez, Guillermo, El lenguaje, las lenguas y la lingüística, Universidad de Santiago de Compostela, 1986. ISBN:84-7191-405-5 • Tusón Valles, Jesús, Introducción al lenguaje, UOC (Humanidades), Barcelona, 2003. ISBN:84-8429-013-1 • Wardhaugh, Ronald, Introducción á sociolingüística, Universidad de Santiago de Compostela, 1992. ISBN:84-7191-914-1 Enlaces externos [editar] • Los dialectos históricos, artículo de Paul Bitternut. Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Dialecto" Categorías: Lingüística histórica | Sociolingüística Vistas • Artículo • Discusión • Editar • Historial Herramientas personales • Probar Beta • Registrarse/Entrar Buscar Navegación • Portada • Portal de la comunidad • Actualidad • Cambios recientes • Página aleatoria
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  • En historiografía, la perspectiva diacrónica es la más habitual, la que presenta la evolución de los hechos o procesos histórico a lo largo del tiempo histórico (véase historiografía). Sincronía De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a navegación, búsqueda Para otros usos de este término, véase Sincrónico (grupo). La voz sincronía proviene de la etimología griega syn, "con, juntamente, a la vez", y de la mitología griega, Chronos o Khronos (en griego Χρόνος), "tiempo". En latín Chronus. Se entiende como un término que se refiere a coincidencia en el tiempo o simultaneidad de hechos o fenómenos. Ej. La sincronía entre dos nacimientos. Por lo tanto, tiene los siguientes relativos: • Sinónimos: concordancia, coincidencia, simultaneidad, coexistencia. • Antónimos: asincronía o asincronismo, discordancia, • Relativos: sincronizaciones, sincronismo, sincrónico y diacronía (que no es lo opuesto). Síncrono, isócrono, tantócrono. Las acepciones se remiten a las consideraciones derivadas de la filosofía y de la física. De la filosofía se encuentra en teorías originadas en la lingüística, derivando a la antropología y también en la psicología. Contenido [ocultar] • 1 En Lingüística • 2 En Antropología y otras ciencias sociales • 3 En Psicología • 4 En la Física o 4.1 Más recientemente en la física • 5 En la neurobiología • 6 Otros usos del término • 7 Referencias • 8 Enlaces externos • 9 Bibliografía complementaria En Lingüística [editar]
  • La "sincronía" en la lingüística fue un término incorporado por Ferdinand de Saussure para facilitar el estudio de la lengua. Lo que propone el análisis sincrónico es el estudio de la lengua en un determinado momento o período de la historia. El estudio diacrónico analiza su evolución pero a lo largo del tiempo. En la Metodología de la Investigación se compara también con la forma de estudio Transversal. Ejemplos : fructus->frucho->fruto Sincronía / diacronía: hacen referencia al tiempo, a la cronología. La sincronía es el tiempo en un momento dado, un tiempo concreto. La diacronía es una progresión en el tiempo. Hasta entonces, sólo se habían hecho estudios día crónicos. Ejemplos: Estudio de la lengua del siglo XV. (Sincronía) Estudio de la lengua en el siglo XV al siglo XVIII. (Diacronía) jhon>jhoni>jhonier En Antropología y otras ciencias sociales [editar] A su vez, derivado de la lingüística, en el estructuralismo francés aparece con Claude Lévi- Strauss, quien había conocido la obra del lingüista suizo Ferdinand de Saussure, creador de la díada teórica diacronía-sincronía. De ahí la retomó aproximadamente con el mismo sentido que se usa en lingüística. De la misma manera se utiliza en historiografía, donde la perspectiva sincrónica presenta los hechos o procesos históricos no en su evolución temporal sino comparando distintos espacios o ámbitos (véase Historiografía#Sesgos temporales). En Psicología [editar] El psicólogo suizo Carl Gustav Jung denominó sincronizaciones a las coincidencias aparentemente inconexas pero muy significativas, y sugirió que "se debería estar deseoso de leer esos patrones ocultos". John Briggs y F. David Peat en las Siete leyes del caos afirman: "las sincronizaciones suceden a veces cuando nos enfrentamos a una decisión importante o estamos en una situación tan desesperada que deseamos arriesgarlo todo a la última tirada de dados" (véase el Principio de sincronicidad de Carl Jung). En la Física [editar] Es, sobre todo, una manifestación de orden en el Universo conocido (realidad) y se refiere especialmente al tiempo. Un orden considerado como la excepción más que como la regla en un universo caótico, observado por la astronomía. Se encuentra también en la mecánica y las máquinas como sincronismo, disposición especial por medio de la cual todos los movimientos de una máquina cualquiera se transmiten con completa exactitud y se verifican en el mismo momento en otras máquinas semejantes a la primera; el sincronismo puede establecerse por medios mecánicos. El ejemplo de uso y explicación más evidente es el mecanismo de los relojes (mecánicos sobre todo).
  • Más recientemente en la física [editar] Más recientemente, en un nuevo libro, Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order, que se puede traducir como "Sincronía: La Ciencia Emergente del Orden Espontáneo", el profesor de Mecánica Aplicada y Teórica en la Universidad Cornell, Steven Strogatz, describe esta nueva teoría del orden. La sincronía, dice Strogatz, aparece en los lugares más inverosímiles: de las órbitas de los satélites a los electrones, del zumbido de los grillos a la tendencia en mujeres que viven cerca o que pasan mucho tiempo juntas a menstruar aproximadamente al mismo tiempo. El orden está por todas partes y los científicos de diversas disciplinas están descubriendo constantemente nuevos ejemplos de ello. Pero Strogatz y sus colegas afirman algo mucho más extraordinario: “El orden no es sólo posible, es inevitable” En 1989 Strogatz, junto con el matemático Rennie Mirollo de la Universidad de Boston, probó matemáticamente que cualquier sistema de osciladores acoplados (es decir, entidades capaces de responder cada una a las señales de las demás, sean grillos, electrones o cuerpos celestes) se auto-organizarán espontáneamente. Esto hace aparecer la Sincronía como teoría opuesta a la teoría del Caos, tanto general como matemática (véase Henri Poincaré, precursor en el desarrollo de estos conceptos). En la neurobiología [editar] Nuevos aportes científicos por Francisco Varela, Ph.D del Hospital La Salpétrière, París, al tema de la Conciencia desde el punto de la Neurobiología y la psico-lingüística incluyen el concepto de Sincronía. Hipótesis: todo acto cognitivo implica la coordinación de numerosas regiones neuronales. La coordinación se basa en la formación transitoria de grupos de neuronas que son sincronizados en sus fases (sus ondas suben y bajan juntas). Esta sincronía de fases crea la coherencia y la unidad. Lazos de resonancia: Las regiones oscilan como si fueran un instrumento musical, y se sincronizan. Crean lazos dinámicos. Distintas zonas de cerebro entran en oscilación. Sincronía: Se mide con el E.E.G. y se relacionan magnitud de onda Hertz- frecuencia o emisión de frecuencia. Se busca otra parte de cerebro para ver si emiten juntas a onda y que estén en sincronía (suben y bajan juntas). En algunas tareas hay sincronía como por ejemplo reconocer una imagen, para dar lugar a una nueva sincronía (respuesta motora).
  • Las oscilaciones del sistema nervioso van entre 30 y 80 hertz y en sincronía alrededor de 40. Las oscilaciones cercanas a 80 se dan por ejemplo en la convulsión epiléptica. En estados de anestesia, desaparece la sincronía. Los campos magnéticos de cerebro se miden con un aparato, el “magneto-encefalograma”, que tiene receptores cuánticos que captan el magnetismo cerebral. En las zonas de Broca y de Wernicke hay mucha sincronía. Áreas del Cerebro: 1. Área de Broca, centro del habla, producción del habla y articulación 2. Área de Wernicke, comprensión de la palabra hablada. La integración cerebral aparece fundada en un balance entre sincronía y desincronía. El proceso ocurre a distintas frecuencias. No existe una correspondencia simple entre superficie y generadores cerebrales. Sin embargo, la conciencia sigue siendo un problema muy difícil. Los grupos neuronales no tienen conciencia sino es el sujeto entero el que la tiene. La conciencia aparece en el vivir encarnado: en la regulación con el cuerpo entero; en relaciones sensorio-motoras con el mundo y en una red ínter subjetiva de acciones y de lenguaje. La conciencia no está en la cabeza, es ilusorio el correlato neuronal-conciencia. La operación dinámica de las neuronas cerebrales es una condición de posibilidad de la conciencia que emerge en los acoples del organismo, (la conciencia está en la emergencia de los ciclos, en la interfase). Otros usos del término [editar] Como cualquier palabra, en la actualidad, Sincronía sirve de término identitario para diversas personas, asociaciones o grupos, apoyados en su significación profunda y general, para casi cualquier actividad, especialmente cultural. La encontramos en revistas como en la Universidad de Guadalajara, empresas de telecomunicaciones, despachos de profesionistas, blogs culturales, títulos de libros, novelas y poemas. Agregar a favoritos Invitar a un amigo Ayuda Português
  • ¡Regístrese! | Iniciar sesión Busqueda avanzada • Monografías • Nuevas • Publicar • Blogs • Foros Monografias.com > Otros • Descargar • Imprimir • Comentar • Ver trabajos relacionados Semiotica Enviado por cynthi_a 1. Introducción 2. Definiciones de semiótica 3. Semiótica y semiología : diferencias y congruencias 4. Comunicación y/o significación 5. Campo de desarrollo de la semiótica 6. El Signo 7. Los Medios 8. Conclusiones 9. Bibliografía 1. Introducción Aunque no resulta fácil hallar una definición clara de la semiótica, tratemos de ahondar un poco en los orígenes de la palabra para sacar algunas conclusiones. Mucho antes de que el término “semiótica” fuera utilizado ya se encuentran investigaciones al respecto del los signos. Estos orígenes se confunden con el de la propia filosofía, ya Platón definía el signo en sus diálogos sobre el lenguaje, en el dialogo de Sócrates con Cratilo, discute sobre el origen de las palabras y, en particular, sobre la relación que existe entre ellas y las cosas que designan. Semiología fue utilizada en una de sus acepciones más antiguas en la medicina, era el término empleado para designar el estudio e interpretación de los síntomas de las enfermedades. Pero si analizamos la etimología de la palabra, ésta deriva de la raíz griega semeîon (signo) y sema (señal), entonces diremos que en términos muy generales la semiótica se ocupa del estudio de los signos. Como es evidente bajo esta perspectiva se unifican toda una serie de orientaciones y acercamientos al análisis de la cultura. Su dominio es demasiado amplio y en él confluyen
  • diversas perspectivas y por tanto, aún no se ha consolidado como una disciplina con modelos teóricos unitarios. Es decir, por más que se afirme que la semiótica es una ciencia, nada más alejado de la realidad. Esta preocupación etimológica además de tratar de aclarar el proceso diacrónico sufrido por el término, abre espacio para discutir las dos grandes corrientes del siglo XX en el campo del estudio de los signos; la semiología y la semiótica. Semiología es una deformación moderna y, a veces, se utiliza semeiología, sematologia, semeiotica, tanto como "semiotics" que en inglés le da a la palabra una forma plural y sirve para denominar como ya dijimos una “ciencia”. Aunque en el primer congreso de la Asociación Internacional de Semiótica se adopto la palabra “semiótica” como el término para abarcar el estudio de las tradiciones de la semiología y la semiótica general. 2. Definiciones de semiótica La Semiotica La semiótica o semiología es la ciencia que trata de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas. Saussure fue el primero que hablo de la semiología y la define como: "Una ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social"; añade inmediatamente: "Ella nos enseñará en que con los signos y cuales son las leyes que lo gobiernan...". El americano Peirce (considerado el creador de la semiótica) concibe igualmente una teoría general de los signos que llama semiótica. Ambos nombres basados en el griego "Semenion" (significa signo) se emplean hoy como prácticamente sinónimos. En la semiótica se dan corrientes muy diversas y a veces muy dispares por lo que más que una ciencia puede considerarse un conjunto de aportaciones por la ausencia del signo y el análisis del funcionamiento de códigos completos. De semiótica se ha ocupado entre otros, Prieto, Barthes, Umberto Eco,... A estos últimos se debe la aplicación del concepto de signos a todos los hechos significativos de la sociedad humana. Ej: La moda, las costumbres, los espectáculos, los ritos y ceremonias, los objetos de uso cotidiano,... El concepto de signo y sus implicaciones filosóficas, la naturaleza y clases de signos, el análisis de códigos completos... Son objetos de estudio de la semiótica o semiología. Hoy la investigación llamada la semiología, por quienes prefieren lo europeo o semiótica, por quienes prefieren lo americano, se centra en el estudio de la naturaleza de los sistemas autónomos de comunicación, y en el lugar de la misma semiología ocupa en el saber humano. Saussure insiste en que la lingüística es una parte de la semiología, ya que esta abarca también el estudio de los sistemas de signos no lingüísticos. Se cae a menudo en el error de considerar equivalentes lenguaje y semiología, y nada más alejado de la realidad; El lenguaje es semiología, pero no toda la semiología es lenguaje. Si Saussure opina esto, ahora bien según Barthes no es en absoluto cierto que en la vida social de nuestro tiempo existan, fuera del lenguaje humano, sistemas de signos de cierta amplitud. Objetos, imágenes, comportamientos, pueden en efecto significar pero nunca de un modo autónomo. Todo sistema semiológico tiene que ver con el lenguaje. Parece cada vez más difícil concebir un sistema de imágenes o objetos cuyos significados puedan existir fuera del lenguaje: Para percibir lo que una sustancia significa necesariamente hay que recurrir al trabajo de
  • articulación llevado a cabo por la lengua. Así el semiólogo, aunque en un principio trabaje sobre sustancias no lingüísticas, encontrará antes o después el lenguaje en su camino. No solo a guisa de modelo sino también a título de componente de elemento mediador o de significado. Hay pues que admitir la posibilidad de invertir la afirmación de Saussure: La lingüística no es una parte, aunque sea privilegiada, de la semiología, sino, por el contrario, la semiología es una parte de la lingüística Otras Definiciones Y Conceptos Es difícil dar una definición unánime de lo que es la semiótica.Sin embargo puede haber acuerdo acerca de "doctrina de los signos" o "teoría de los signos". Esta definición presenta el inconveniente de transferir al término "signo" la mayor parte de los interrogantes. Además observamos que los problemas ligados a la definición implican la definición misma, hecho que marca fehacientemente las dificultades de la empresa al tiempo que subraya su interés. Este interrogante remite inevitablemente al objeto de la semiótica, en consecuencia, a la unificación de las problemáticas de la significación y, correlativamente, a la constitución de una comunidad científica capaz de instituir y de garantizar la validez de estas problemáticas. Esto muestra que el acceso a la semiótica es, en principio, complejo pues se sitúa necesariamente en la interfaz de un gran número de campos del saber (filosofía, fenomenología, psicología, etnología, antropología, sociología, epistemología, lingüística, teorías de la percepción, neurociencias,...). La tarea histórica de la semiótica podría ser la de hacer cooperar esos saberes, institucionalmente separados, para producir un saber nuevo, un saber, en cierto modo, de segundo grado. Encontraremos pues tantas doctrinas de los signos como conceptualizaciones de esta cooperación de saberes; dicho de otra manera, las doctrinas difieren según el contenido primitivo atribuído al término "signo". Sin embargo, en su acepción corriente, este término es lo suficientemente preciso como para que podamos contentarnos con las expresiones "doctrina de los signos" o "teoría de los signos", en virtud de la mayor o menor pretensión de formalización científica ostentada por las diferentes corrientes que se registrarán más adelante. Tendremos que tomar en cuenta también el amplio lugar ocupado por el signo lingüístico, tanto en la ocupación del campo como en una perspectiva histórica, puesto que para algunos la semiótica se confunde con la semio-lingüística, inclusive con una filosofía del lenguaje. Es dable considerar entonces, desde el comienzo, el carácter necesariamente polémico de toda tentativa de organización del campo semiótico y limitar nuestras ambiciones a mostrar que la semiótica es el ámbito privilegiado donde se organiza el debate acerca de la significación; queda claro que nosotros seremos parte interesada en ese debate. La Semiotica Es Una Ciencia O Una Filosofia Al producir un objeto teórico bien definido y claramente delimitado podremos hablar si no de ciencia, al menos, de actitud científica e introducir las aclaraciones necesarias. Umberto Eco identifica semiótica general y filosofía del lenguaje, dudando de que puedan tratarse fenómenos de significación y/o representación como se trata a los objetos de la física o de la electrónica. Sin embargo la cuestión está constantemente tergiversada al tomar en consideración a priori de "sistemas de signos" cuya constitución daría cuenta de la evidencia. La semiótica se vuelve entonces una especie de tipología de los sistemas significantes realizada a partir de la formalización más o menos acabada de estructuras formales extraídas empíricamente de cada sistema. Queda claro que la vaguedad que domina en la noción de sistema y la imprecisión que
  • reina, no bien salimos de los sistemas explícitamente construídos para un uso determinado (código de la ruta por ejemplo), no permiten la construcción de una teoría hipotético- deductiva, por falta de términos primitivos formalizables y con mayor razón y con mayor motivo de reglas de la deducción que le conciernen. De esta manera puede explicarse que, bajo pretexto de reintroducir el tema excluído por el estructuralismo, se haya recurrido al psicoanálisis (lo que produjo la "semanálisis" de J. Kristeva por ejemplo). En efecto, recurriendo al inconciente que, por construcción, es y será siempre una virtualidad (si no una comodidad) como un lugar oculto en el que se elabora el sentido, se disuelve todo objeto posible en una "psicología de las profundidades" menos accesible aún a la crítica científica ya que pretende situarse más allá, en la particularidad de la experiencia de un sujeto individual. No es éste el ámbito para argumentar y debatir acerca de esas cuestiones que necesitarían importantes desarrollos. Sin embargo, independientemente de la validez de los juicios que preceden, pensamos que al exhibir un objeto para la semiótica, definido como se define todo objeto en las ciencias empíricas, podrá ofrecerse una alternativa al vértigo de los sistemas informes y de los procesos misteriosos que evolucionarían a nuestro pesar en las profundidades de nuestros inconcientes. Asumimos nuestras responsabilidades en la pregunta 3; en verdad, para nosotros se trata de producir a tiempo un corte epistemológico de la semiótica entre la ciencia y la filosofía. Diferencias entre linguistica y semiotica La concordancia en considerar a los signos lingüísticos como una categoría de signos, es casi general, lo que hace de la lingüística una parte de la semiótica. La importancia de los signos lingüísticos es tal que la semiología de inspiración saussureana, que se desarrolla a partir de la lingüística, ha mantenido la confusión entre semiótica y semiolinguística ). Roland Barthes llegó a invertir la propuesta de Ferdinand de Saussure según el cual la lingüística es una parte de la semiología. Pensamos que es conveniente ignorar y hasta luchar contra esta relación de dependencia establecida históricamente entre la lingüística y la semiótica para ocuparse de los signos en general antes de tratar signos lingüísticos. En efecto, parece que la dependencia teórica es a la inversa de la relación históricamente establecida. Semiotica General Si puede mostrarse que más allá de la diversidad y de las diferencias aparentemente irreductibles (sobre las cuales se funda la noción de sistemas de signos) hay una perspectiva teórica unificante que da a cada signo, cualquiera que sea el campo de las prácticas humanas al cual se vincula, el mismo estatus teórico, entonces podemos hablar de semiótica general. Es necesario superar las diferencias observables en el campo de los fenómenos de representación y de significación, que los compartimentan en clases que no tienen aparentemente ningún punto en común, para estar en condiciones de fundar una semiótica general. Desprenderse de la clase de los fenómenos lingüísticos no será la menor dificultad. En efecto, su importancia en las relaciones humanas es tal que han dado lugar a modelizaciones profundas. Su conocimiento ha progresado mucho, creando un importante "defasaje espistemológico" con los fenómenos no lingüísticos. Esta atención prioritaria dada por la comunidad científica a los signos lingüísticos explica el ocultamiento provisorio de la cuestión de una semiótica general a causa de una especia de imperialismo de la semiolingüística. El debate es tanto más difícil ya que la modelización general producida por una semiótica general, cuando se la aplica en el campo lingüístico, aparece necesariamente como en retroceso desde el punto de vista del poder explicativo y plantea problemas de retraducción muy complejos. El
  • enfoque peirceano muestra que es posible definir el signo independientemente de toda especificidad y abre el camino hacia una semiótica general. Condiciones De Una Semiotica General Primeramente es necesario objetivar los fenómenos de significación y construir a continuación un modelo capaz de "informarlos", es decir, de darles formas. Como ya hemos observado, hay significación desde que alguna cosa vale no para ella misma, sino para otra. Dicho con más precisión, su fenomenología, es decir el efecto que su percepción produce aquí y ahora en una mente, introduce en esa misma mente la fenomenología de otro objeto (la que, en cierto modo, está necesariamente latente en esa mente). El criterio de delimitación del campo de los fenómenos estudiados por una semiótica general no puede ser más que éste: ¿hay una o dos fenomenologías de objeto en la experiencia vivida por un sujeto?. Entonces, una semiótica general aparecerá en principio como el estudio de una relación entre dos fenomenologías. De esto se desprende que necesitará recurrir a una descripción de los fenómenos "ordinarios" (es decir, en los que los objetos percibidos sólo valen para ellos mismos). Esta descripción deberá permitir explicitar el "acoplamiento" de esas dos fenomenologías que se encuentran en todo fenómeno semiótico. Queda por precisar el contenido del término "mente" lleno de connotaciones diversas. Deberemos considerarlo sólo en su probada capacidad para establecer, en condiciones históricamente datadas, correspondencias entre fenomenologías de objetos. Deberá ser a la vez particular, puesto que deberemos describir correspondencias efectivamente establecidas por un sujeto dado en un instante dado, y universal, puesto que las significaciones son "mundanas", es decir producidas "en el mundo". La mente, o al menos su contribución al fenómeno de significación, deberá modelizarse. Finalmente, si enumeramos los campos del saber que deberán cooperar en una semiótica general, encontraremos: una teoría de la percepción, una fenomenología de los fenómenos "ordinarios" y una modelización del intérprete en función de su relación con el mundo. . Semiotica Especifica Las semióticas específicas se definen como "gramáticas" (es decir, un conjunto de reglas explícitas) de sistemas particulares de signos que admitimos como datos de observación. La autonomía de esos sistemas, su cohesión y su independencia de los otros signos se impondrían a todo observador. Así sería de las lenguas, del lenguaje de sordo mudos, de las señales camineras, de los escudos, etc... U. Eco cuando trata los sistemas de signos, observa con justa razón que pueden ser más o menos rígidos, más o menos flexibles. Los sistemas "rígidos", como el de los semáforos o la estructura del sistema fonológico de una lengua, parecen más objetivables -por tanto, más fácilmente descriptibles en términos formales- que los sistemas "flexibles", como por ejemplo la función narrativa en los cuentos de hadas rusos. La hipótesis subyacente es que el conjunto de fenómenos considerados y aislados por este acto fundador posee una organización y articulaciones internas autónomas. Un buen ejemplo de este enfoque es el "sistema de la moda" de R. Barthes en el que el campo estudiado está delimitado a priori a las producciones de los semanarios de moda (el "discurso de la moda"). Para Eco, una semiótica específica puede aspirar a un estatus científico en la medida en que considere fenómenos "razonablemente" independientes de su observación y que concierna a objetos relativamente estables. Habremos de observar que este criterio de independencia del fenómeno frente a la observación no podría constituir un criterio absoluto (puesto que, incluso, esto tampoco se verifica en las llamadas ciencias exactas) y que, además, puede verificarse, quizás, de manera diferente pero siempre válida, en los casos de los fenómenos de significación. El problema no es tanto el de la constitución de un objeto de conocimiento independiente de todo observador como el de la adjetivación de ciertas clases de fenómenos. Consideramos, como René Thom, que "toda ciencia es el estudio de una fenomenología". Cuando la fenomenología estudiada es aquel fenómeno que se produce cuando se sueltan ciertos objetos pesados (la
  • caída de los cuerpos) y caen hacia el suelo, queda claro que su estudio científico queda concluído al anunciarse la ley de gravedad universal. Cuando la fenomenología estudiada es aquel fenómeno que acontece cuando una cosa presente, percibida por un sujeto humano, produce la presencia en la mente de ese mismo sujeto de una cosa ausente del campo de su experiencia, el problema de la actitud científica frente a esta clase de fenómenos no es fundamentalmente diferente. En efecto, en el primer caso se produjo un modelo que se resume en la fórmula que liga a los cuerpos pesados mediante la existencia de una fuerza que depende de sus masas respectivas y de la inversa del cuadrado de su distancia. La aplicación de esta fórmula confiere a todo experimentador un poder de previsión que le asegurará el dominio completo de esta clase de fenómenos. En el segundo caso, puede adoptarse una actitud semejante; sin embargo no podría plantearse a priori que la cientificidad deba conducir, como en el caso precedente, a un dominio completo. Simplemente, es necesario considerar que un paso hacia el conocimiento y, en consecuencia, hacia un cierto dominio de estos fenómenos, se concreta desde que un modelo, que puede ser cualitativo, permite reducir lo arbitrario de su descripción. . Semiotica De La Produccion Y De La Interpretacion Para algunos, los dos procesos son totalmente reversibles. Para otros, hay una disimetría fundamental. Sin embargo, puede demostrarse que hay una cierta dualidad que resulta de la anticipación de la interpretación en el momento de la producción. La mayor parte de los autores se interesaron casi exclusivamente en el problema de la interpretación de los signos, partiendo de la opinión ampliamente expandida de que la producción y la interpretación son procesos absolutamente reversibles. De esto se desprendería que describir la interpretación es describir también, como en un espejo, la producción. Umberto Eco hace inclusive de esta reversibilidad una característica de los procesos semióticos. Contra esta afirmación puede observarse que, si el productor es dueño del objeto que elige para comunicar su mensaje (elección de palabras, de grafismos, de gestos ..., de configuraciones múltiples de unos y de otros), el intérprete está obligado a efectuar un trabajo de reconstrucción de ese objeto (una semiosis inferencial ) que no llega necesariamente a reencontrar el mensaje original. En efecto, las relaciones singulares que productor y emisor mantienen con las instituciones de la significación son la que regulan su comunicación. Hay, entonces, una disimetría a priori, puesto que el primero pone en marcha algo ya presente en él, mientras tanto que el segundo debe descubrir precisamente lo que el primero actualizó. Si no se puede conservar la noción de reversibilidad para identificar producción e interpretación, ¿cómo tomar en cuenta formalmente las homologías de los dos procesos?. Lo que hay que remarcar antes que nada es que toda producción es, en alguna medida, una interpretación a priori efectuada simultáneamente con la producción. Esto es lo que quiere decir Jean Paul Sartre cuando analiza su manera de escribir: "Modifico las palabras en función de la idea que tengo de él (el público), es decir de mí, recibiendo lo que quiero escribir" (Obliques 18/19, entrevista con M. Sicard). Dicho en otras palabras, la producción es un proceso de incorporación de un pensamiento en una configuración de existentes que se ubica bajo la dependencia de una interpretación anticipada, respecto de la que el productor se vuelve un intérprete más. En este sentido participa en este proceso colectivo de interpretación que describimos como una institución social. Por parte del intérprete hay un proceso que va de lo particular a lo universal, de lo individual a lo colectivo, mientras que, de parte del productor, se va de lo universal a lo particular y de lo colectivo a lo individual. Más que de reversibilidad, que no diferencia los dos procesos, debemos hablar de dualidad para poner el acento en la oposición del "sentido de los recorridos" que diferencia producción e interpretación según el esquema:
  • Semiolinguistica Puede aplicarse este término a toda teoría que hace de la lingüística el "patrón" de todos los sistemas de signos no-lingüísticos. Si la lingüística, erigida en ciencia piloto de las ciencias humanas, ocupa una posición preponderante, al menos en Europa, ello es, en el campo de la semiótica, fundamentalmente por razones históricas. Así ha podido verse el desarrollo, por simple "revestimiento" de conceptos surgidos de la lingüística y de una de sus extensiones naturales (la narratología), de lo que la Escuela de París llama "mini-semióticas" no-lingüísticas. Por ende, éstas últimas están subordinadas a la lingüística en virtud de la afirmación según la cual las lenguas naturales son los únicos sistemas de signos a los que se traducirían todos los otros sistemas de signos, considerando imposible la inversa. De ahí a tomar sólo en cuenta objetos "convertidos en lenguaje", explícitamente como R. Barthes o implícitamente como la Escuela de París, hay solo un paso que franquean alegremente los semiolingüistas sin demasiados escrúpulos epistemológicos. Sin embargo no podría extraerse de la génesis de una disciplina relativa a una clase particular de signos, un principio jerárquico que permitiera legislar acerca de la clase de todos los signos. Convendría entonces limitar las concepciones semiolingüísticas de los campos a los campos en donde es realmente operativa y buscar las articulaciones entre esos y una semiótica general que propondría como principio no privilegiar ningún sistema de signos, aún cuando sean tan importantes como las lenguas naturales, de manera que todos los signos, lingüísticos y no lingüísticos, tengan el mismo estatuto teórico. El diagrama de pie de página muestra las relaciones de subordinación entre campos disciplinarios que resultan de las consideraciones precedentes (el conjunto punteado representa los signos que pueden describirse según el modelo de los signos lingüísticos). El presupuesto semiolingüístico consiste en pretender que el conjunto punteado coincide con el conjunto de todos los signos. ¿Debe formalizarse o, incluso, matematizarze una semiotica cientifica? La historia de las ciencias muestra que la forma acabada de una teoría científica se alcanza cuando está matematizada completamente en un modelo hipótetico-deductivo. Las ciencias humanas podran alcanzar ese grado de acabamiento con tal que las matemáticas tengan la capacidad de informar (es decir, crear formas) sus características particulares. Kant escribía que: "en toda teoría particular de la naturaleza, lo científico, en el sentido propio de la palabra, no existe sino en la cantidad de matemáticas que contiene". Leibniz sólo concebía a las formulaciones matemáticas ligadas a su aplicación, siendo la producción de formalismos inseparables de las diversas manifestaciones del sentido; Matesis y Semiosis debían aprehenderse simultáneamente. De hecho estos filósofos representan una constante de la epistemología de las ciencias humanas. Su estatus científico está condicionado por la puesta en
  • práctica de un proceso de formalización cuya articulación con el objeto estudiado debe explicitarse totalmente y convalidarse mediante la práctica social. El punto de vista enunciado precedentemente lleva a evaluar el estado de desarrollo de las teorías científicas a partir de su grado de formalización: desde las doctrinas informes, es decir de opiniones constitutivas de un sistema más o menos coherente de conceptos y de relaciones entre conceptos, hasta los sistemas hipotético-deductivos matematizados, hay un abanico de estatus epistemologícos en el cual las ciencias humanas están fundamentalmente del lado de las primeras y, las ciencias exactas, del lado de los segundos. Ubicándonos resueltamente en esta perspectiva, abogaremos en favor de una matematización cada vez más pronunciada en las ciencias humanas sin perder de vista el valor crítico de las opiniones "informes" y teniendo conciencia permanente del carácter necesariamente reductor de la formalización matemática. El principal escollo en esta gestión puede provenir de la tradicional acusación de imperialismo para con las matemáticas. Es una actitud que objetivamente funciona como un obstáculo epistemologíco que será necesario superar en la medida en que se diferencien en el orden del saber instituído los roles de formalización y aplicación. Relacion Entre Pragmatica Y Semiotica A la pragmática puede considerárasela como el momento del análisis semiótico en el que se unen la sintáctica y la semántica. La pragmática confronta a las significaciones elaboradas fuera de las realidades de las que surgen con esas mismas realidades que pretenden configurar, es decir, a las cuales dan sentido. Se expresa en forma de reglas o de hábitos interpretativos admitidos como verdaderos en el seno de una comunidad, en un período históricamente datado. Constituye entonces el momento del análisis semiótico en el que sintáctica y semántica se unen. C.S. Peirce está en el origen del pragmatismo en cuanto movimiento filosófico. Fué él quien formuló la máxima del pragmatismo: "Considerar cuáles son los efectos prácticos que creemos que puede producir el objeto de nuestra concepción. La concepción de todos esos efectos es la concepción completa del objeto". La significación de un signo es pues el efecto que el signo podría tener en cada circunstancia previsible. Podría decirse que la semiótica de Peirce es pragmática por construcción, mientras que en las semióticas saussuro-hjelmslevianas estamos forzados a aplicar las modalidades a las relaciones entre representante y representado, concebidas en su origen como un ya-instalado universalizado. Extendiendo el debate, vemos que la concepción peirceana de la semiótica es triádica (en el sentido en que la pragmática es el momento de " tres en uno") mientras que las concepciones saussuro-hjelmslevianas son didácticas o binarias. Esto implica una gran dificultad para traducir de una a otra las teorías semióticas elaboradas en las dos tradiciones. El acento puesto hoy en la pragmática lingüística debería permitir una revisión crítica de las concepciones diádicas en materia de signos y de sentido y hacer caso omiso de muchas dicotomías reductoras. Relacion Hay Entre Semiotica Y Comunicacion Todo acto de comunicación puede describirse como un par constituído por un signo producido por un emisor, interpretado luego por un receptor. Su estudio combinará producción e interpretación de un mismo signo. Queda claro que para avanzar en el conocimiento de los signos es conveniente considerar aquello para lo que sirven cuando son más o menos intencionales, es decir para comunicar. Algo pasa de la mente del productor a la del intérprete. Más formalmente, puede considerarse que en todo fenómeno semiótico hay un traspaso a través de un signo, de una cierta forma de relaciones que está en la mente de un productor hacia la mente de un intérprete. Esta forma de relaciones no habría más que transitar por el signo, que se transforma, según los términos de Peirce, en "un medium para la comunicación de una forma (o figura)" (el caso de los signos naturales, que no tienen productor humano, debe estudiarse aparte).
  • Es de destacar que en el acto de comunicación definido como un par (signo producido-signo interpretado), el productor tanto como el intérprete hacen referencia a la misma relación de naturaleza institucional que liga al signo con su objeto. El productor lo utiliza como "ya- instalado" (un "comens" dice Peirce; es decir un "ser común") que le permite elegir una cosa (el signo) y presentarla como el sustituto de otra cosa ausente (el objeto del signo), con la garantía (en el interior de su comunidad) de que un intérprete eventual que comparta su cultura tendrá la posibilidad de poner en funcionamiento la relación empleada en el otro sentido (dualidad), como lo muestra el esquema : Vemos cómo se logra la comunicación cuando el objeto del productor y el objeto del intérprete coinciden (O = O`). Relacion Entre Semantica Y Semiotica Al definir a la semántica como la "ciencia de las significaciones" puede considerársela como la ciencia de aquello a lo que remiten los signos. Desde esta perspectiva constituye un momento de la semiótica. Evitaremos identificar semántica y semántica lingüística. En la conceptualización saussureana del signo, la significación es inherente al significante. La imagen harto conocida de la hoja de papel que tiene sobre una faz el significante y sobre la otra el significado, de manera que todo corte de una implica un corte de la otra, da cuenta adecuada de esta concepción biunívoca y vehicular de lo que representa: cortando los significantes en el ámbito fónico, cortaríamos al mismo tiempo los significados en el ámbito conceptual y, en consecuencia, estudiar la lengua sería estudiar simultáneamente las significaciones vehiculadas por las palabras. De hecho se trata de un solo gesto fundador que produciría sus efectos en dos niveles. Inmediatamente percibimos el tipo de dificultades que vamos a encontrar en esta perspectiva: los signos no-lingüísticos que no se presenten como las palabras de la lengua y que no obedezcan a las mismas combinatorias quedarán, en principio, fuera del alcance de esta conceptualización y será grande la tentación de reconducirlos hacia los signos lingüísticos, de tal manera que aseguren una apariencia de universalidad de la metodología. L. Hjelmslev y sus continuadores han intentado escapar a la presión histórica del modelo lingüístico distinguiendo, en cierto modo, la cosa que representa y su significación y, consecuentemente, la relación que los une (ver pregunta 19). Desde la perspectiva peirceana (anticipando la clásica división formulada por CH.Morris) se distinguen tres momentos constitutivos de la semiótica: la sintáctica, que trata de aquello que representa, la semántica, que trata de aquello que esta representado y la pragmática, que extrae las reglas de uso que gobiernan, en cada contexto de interpretación, las confluencias de esos momentos. Puede pues asimilarse la semántica a un momento de la semiótica, tomando el término "momento" en su acepción filosófica. Las Principales Teorias Semioticas A grandes rasgos pueden distinguirse tres concepciones. Dos de ellas son binarias, es decir fundadas sobre pares opuestos como significante/significado. La una, débilmente formaliza, más bien da cuenta de la hermenéutica
  • y se pretende ciencia de revelación, incluso iconoclasta (R. Barthes); la otra está formalizada(A. J. Greimas, Escuela de París) en una perspectiva generativista. Finalmente, la semiótica triádica de C. S.Peirce incorpora a la pragmática en su concepción del signo. Las teorías de A. J. Greimas y de C.S. Peirce se presentan respectivamente en las zonas roja y amarilla. El desarrollo histórico de la primera fué más precoz. Apoyándose en la lingüística que fue durante largo tiempo y que quizás aún continúa siendo la ciencia piloto en Ciencias Humanas, gozó de una aceptación extremadamente amplia y el lector podrá recurrir a una rica bibliografía. Por el contrario, los trabajos de Peirce esperaron durante largo tiempo su publicación en los cajones de la Universidad de Harvard; por otra parte, se publicaron en forma fragmentaria y con cierto desorden. Está en marcha una edición cronólogica pero insumirá al menos 25 años, al ritmo actual de su edición y pese a todo no agotará la masa considerable de sus escritos. Surgidos de investigaciones lógicas, se presentan con facilidad a la formalización e incluso a una matematización muy rigurosa. También es necesario señalar que, en un campo tan vasto, con tantas aplicaciones específicas, la tentación de teorizar en campos restringidos es grande. Por eso asistimos a una abundancia considerable de pretensiones teóricas fundadas sobre distinciones empíricas, ciertamente pertinentes, que carecen de esa generalidad que permite actuar científicamente reduciendo de manera significativa la diversidad a la unidad. Como curiosidad, citemos por ejemplo la clasificación de Condillac (1746) que distinguía "los signos accidentales, los signos naturales, los signos de institución o aquellos que nosotros mismos hemos elegido y que sólo mantienen una relación arbitraria con nuestras ideas" y la definición de Elie Rabier (1886): "La idea del signo implica tres términos: el objeto significado, el objeto que lo significa y la inteligencia que interpreta al signo pasando de la percepción del objeto significante a la concepción del objeto significado", muy cercana a la concepción peirceana. Conviene señalar finalmente varias teorizaciones, algunas de las cuales intentan imposibles síntesis entre teorías binarias y triádicas como la de Umberto Eco y algunos ensayos específicos como los de la Escuela de Tartu (Yuri Lotman), la semio-física de René Thom, la semiología del cine de Christian Metz, etc... 3. Semiótica y semiología : diferencias y congruencias La Visión De Saussure De La Semiología La semiología (también conocido como semiótica, sobre todo en EE.UU.) en lugar de lingüística, nosotros no trataremos lingüística aquí, pero necesitamos mirar a las ideas de Saussure puesto que fue él quién puso la piedra de fundación de semiología. De hecho, fue él quién acuñó el término (qué desarrolló de la palabra griega para signo). Él usó la palabra Semiología para describir una nueva disciplina: 'una ciencia que estudia la vida de los signos en el corazón de la vida social'[1][4]. Esta nueva ciencia, dijo, nos enseñará 'de qué consisten los signos, qué leyes los gobiernan'. Como él lo vio, las lingüística serían una parte de la abarcadora ciencia de la semiología que no se limitaría sólo a los signos verbales. Diferencias Entre Semiotica Y Semiologia Oficialmente no hay diferencia, aunque el uso vincule más semiología a la tradición europea y semiótica a la tradición anglo-sajona. Sin embargo, el uso de "semiótica" tiende a generalizarse. Semiótica se construye a partir de la raíz griega "sem" y en principio significó el estudio de los síntomas. Semiología es de formación moderna y, a veces, se utiliza semeiología (tanto como "semiotics" en inglés). El primer congreso de la Asociación Internacional de Semiótica (1969) se decidió por semiótica. Es de
  • destacar que en inglés esta asociación se llama "International Association for Semiotic Studies" lo que, a su vez, traduce un deslizamiento terminológico del francés al inglés y la gran heterogeneidad de los enfoques de los miembros de la asociación que casi tan sólo podían reunirse, al menos ante los ojos de los anglosajones, bajo la bandera de "estudios semióticos" muy vagos. Ferdinand de Saussure (1857-1913), uno de los fundadores de la tradición europea, define a la semiología, en el curso de lingüística general, como la "ciencia general de todos los sistemas de signos (o de símbolos) gracias a los cuales los hombres se comunican entre ellos", lo que hace de la semiología una ciencia social y presupone que los signos se constituyen en sistemas (sobre el modelo de la lengua). Para Charles Sanders Peirce (1839-1914), fundador de la tradición anglo-sajona, la semiótica es la "doctrina casi necesaria o formal de los signos" y "la lógica, en su sentido general, no es sino otro nombre de la semiótica". Observaremos cómo Saussure pone el acento en el carácter humano y social de la doctrina, mientras que Peirce destaca su carácter lógico y formal. Estos dos enfoques no son los únicos. la fotografía. Semiologia De La Comunicacion Es una corriente de la semiología que reconoce en la intención de comunicar el criterio fundamental y exclusivo que delimita el campo de la semiología. En consecuencia es la señal, en la que la intención de comunicar está claramente expresada, la que será objeto de la semiología. De hecho esta concepción, a la vez muy restrictiva en cuanto al campo y muy vaga en cuanto a sus límites (¿cómo apreciar objetivamente una intención?), merecería más bien el nombre de "signalética", más aún, puede decirse que corresponde a la parte institucionalizada de la semiótica, la de los sistemas de signos explícitos y unívocos: código de la ruta, banderas, escudos, etc. Los representantes de esta corriente son esencialmente E. Buyssens, G. Mounin y L. Prieto. Puede considerarse que, prácticamente, la misma ha desaparecido, habiendo agotado la descripción de los escasos sistemas de signos totalmente explicables (en cuanto unívocamente ligados a sus objetos) por las funciones que cumplen en la sociedad y para la que expresamente se construyen. Aunque Jeanne Martinet (1973) diga la intención de comunicar no es un criterio observable en el comportamiento de un emisor, puesto que no se trata de otra cosa que de la decisión de su voluntad tampoco es cuestión de invocar el inconsciente, los actos fallidos, los lapsus, etc. para ver hasta qué punto semejante concepción sólo puede generar inútiles y ociosas polémicas que no podrían desembocar en una acción científica. Si podemos concluir sin esfuerzos acerca de las intenciones de Pulgarcito, ¿qué puede decirse acerca de las intenciones de un esquiador desaparecido en un alud y de quien se ha encontrado su gorro? Semiologia De La Significacion Desde que nos alejamos del campo de la señal (ver pregunta 24), estamos en el campo de la significación que, según nuestro entender, constituye el campo propiamente semiótico. En términos fenomenológicos, nos preocuparemos, sobre todo, de lo que se produce en la mente de un intérprete cualquiera cuando percibe algo, siendo otra cosa aquello que tiene presente en su mente respecto de ese algo. Encontramos aquí la problemática del objeto de la semiótica.. Esta pregunta exige una toma de posición unívoca sobre las acepciones en las que se toman términos como sentido y "significación" y también sobre el hecho de emplearlas en singular o en plural. En efecto, ¿debe hablarse de semiología de la significación o de semiología de las significaciones?. En el primer caso se postula la existencia de una significación única y normativa que se trataría de reencontrar en cada acto singular de interpretación y que permitiría invalidar todas las interpretaciones "desviantes". En el segundo caso, las
  • significaciones se constatan, constituyen el producto de actores sociales particulares y no se remiten a una significación única sino en la relación de lo individual a lo colectivo, de lo psicológico a lo social. Esta significación toma entonces valor de institución social, es decir de un estado precario, contingente e históricamente datado. Las significaciones particulares observadas son los momentos, en el sentido filosófico, de una dinámica social. Ya no se trata de un desvío, que es una categoría complementaria de la norma, sino de una articulación a captar. A nuestro entender, el peligro está entonces en hacer de la semiología una ciencia normativa que prescribe las significaciones en lugar de describirlas. 4. Comunicación y/o significación El funcionamiento de las sociedades humanas es posible gracias a la comunicación. Esta consiste en el intercambio de mensajes entre los individuos. Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje originado en el punto A llegue a otro punto determinado B, distante del anterior en el espacio o en el tiempo. La comunicación implica la transmisión de una determinada información. La información como la comunicación supone un proceso; los elementos que aparecen en el mismo son: · Código. El código es un sistema de signos y reglas para combinarlos, que por un lado es arbitrario y por otra parte debe de estar organizado de antemano. · El proceso de comunicación que emplea ese código precisa de un canal para la transmisión de las señales. El Canal sería el medio físico a través del cual se transmite la comunicación. Ej: El aire en el caso de la voz y las ondas Herzianas en el caso de la televisión. · En tercer lugar debemos considerar el Emisor. Es la persona que se encarga de transmitir el mensaje. Esta persona elije y selecciona los signos que le convienen, es decir, realiza un proceso de codificación; codifica el mensaje. · El Receptor será aquella persona a quien va dirigida la comunicación; realiza un proceso inverso al del emisor, ya que descifra e interpreta los signos elegidos por el emisor; es decir, descodifica el mensaje. · Naturalmente tiene que haber algo que comunicar, un contenido y un proceso que con sus aspectos previos y sus consecuencias motive el Mensaje. · Las circunstancias que rodean un hecho de comunicación se denominan Contexto situacional (situación), es el contexto en que se transmite el mensaje y que contribuye a su significado. Ej: Un semáforo en medio de una playa no Emite ningún mensaje porque le falta contexto. La consideración del contexto situacional del mensaje es siempre necesario para su adecuada descodificación. En el esquema clásico de Jakobson aparece el referente que es la base de toda comunicación; aquello a lo que se refiere el mensaje; la realidad objetiva.
  • Todos estos elementos que forman el esquema de la comunicación tienden a conseguir la eficacia de la información. Ésta se fundamenta en una relación inversa entre la extensión de la unidad de comunicación y la probabilidad de aparición en el discurso. + Extensión de la unidad comunicativa à - Probabilidad de aparición. - Extensión de la unidad comunicativa à + Probabilidad de aparición. Este principio general de la teoría informativa se manifiesta en el hecho empíricamente demostrado o observado que las palabras o frases tienden a cortarse; tendemos siempre a una economía del lenguaje. Así un conferenciante que habla extensamente y nos va diciendo lo que ya sabemos lo tintamos de "rollo", ya que en este caso la relación no es inversa sino directa: mucha extensión, mucha probabilidad. - Ruido y redundancia. Se denomina ruido a cualquier perturbación experimentada por la señal en el proceso de comunicación, es decir, a cualquier factor que le dificulte o le impida el afectar a cualquiera de sus elementos. Las distorsiones del sonido en la conversación, en radio, televisión o por teléfono son ruido, pero también es ruido la distorsión de la imagen de la televisión, la alteración de la escritura en un viaje, la afonía del hablante, la sordera del oyente, la ortografía defectuosa, la distracción del receptor, el alumno que no atiende aunque este en silencio... Para evitar o paliar la inevitable presencia del ruido en la comunicación es habitual introducir cierta proporción de redundancia en la codificación del mensaje. La redundancia en el código del mensaje consiste en un desequilibrio entre el contenido informativo y la cantidad de distinciones requeridas para identificar. + Mensaje à - Información La redundancia es la parte del mensaje que podría omitirse sin que se produzca pérdida de información. Cualquier sistema de comunicación introduce algún grado de redundancia, para asegurar que no hay pérdida de información esencial, o sea para asegurar la perfecta recepción del mensaje. Ej: Los niños altos. Plural masculino La redundancia libremente introducida por el emisor puede revestir las más diversas formas. Ej. de redundancia: Elevar la voz, el subrayado, el uso de Mayúsculas,... 5. Campo de desarrollo de la semiótica Desde una óptica ahora más descriptiva se podría decir que en España la intervención de la semiótica en el campo de la comunicación ha sido desigual, inestable y muchas veces superficial. Podemos decir que se ha dado una semiótica blanda y una semiótica dura. El primer caso correspondería a los estudios y trabajos caracterizados por una doble actitud:
  • a) de tipo "estacional", es decir, una relación dependiente de oleadas de factores ambientales como el "estar a la moda"; b) de tipo "analgésico", donde la semiótica sirve en un determinado momento como alibi teórico y científico allí donde se carece de una reflexión o tradición seria sobre el propio objeto de conocimiento (por ejemplo, el caso de la crítica literaria en las facultades de Letras o el caso de nuevas disciplinas en el marco de Ciencias de la Información (publicidad, historia de la comunicación, etc. El caso de una semiótica "dura", en cambio, es más bien escaso en España, entendiendo por tal una tradición científica bien acuñada institucionalmente (como en Francia) e independiente de la lingüística o de los estudios de Hispanismo. Pero en términos generales se puede decir que la situación comienza a cambiar. A partir de los años ochenta algunos estudiosos de semiótica llegan a la conclusión de que, dadas una serie de circunstancias concretas y determinantes en España, el papel de los investigadores de semiótica en el campo de las comunicaciones de masas debe ser el de mediar entre la teoría "dura- y las aplicaciones empíricas. Este carácter instrumental de la semiótica al mismo tiempo que asegura una base epistemológica sólida y puesta al día, permitirá moverse dentro de los campos disciplinarios o tradiciones metodológicas distintas con cierta flexibilidad y, en un cierto sentido, dialogar con todas las escuelas. Queda por supuesto siempre la posibilidad y el riesgo del eclecticismo, pero esta toma de conciencia pragmática se ha revelado productiva también desde el punto de vista teórico. Ha permitido que la semiótica se consolide académicamente, la creación de instrumentos metodológicos para la investigación de campo e incluso dialogar en un terreno específico con la sociología, la pedagogía atenta a los fenómenos de la comunicación y la filología deseosa de abrir sus objetos de análisis a los lenguajes de los medios audiovisuales. En mi opinión, en España se pueden distinguir dos líneas importantes y originales de investigación en el campo de la comunicación: una semiótica del discurso social y una semiótica visual. La semiótica del discurso social o sociosemiótica pretende estudiar el proceso por el cual los mass media han llegado a ser una parte integral de la sociedad y la cultura. De allí la necesidad de construir un marco teórico para la noción de discurso como una instancia productiva de los textos massmediáticos y de las acciones comunicativas. La teoría del discurso abre las puertas a las investigaciones sobre tipologías de discursos (Político, periodístico, publicitario) que vinculan las formas y espacios sociales. El concepto de discurso social se origina como una retórica de las formas del discurso en algunas investigaciones sobre el discurso electoral, por ejemplo, que analiza objetos precisos como posters, panfletos, campañas de prensa en la transición española. Estos trabajos permiten afrontar en forma directa la ideología desde una aproximación formal menos atenta a los contenidos que a las formas del discurso, tendiendo un puente entre el análisis de contenido y la semiótica influenciada por el análisis estructural de la narración. Incluso allí donde el corpus no es específicamente político (como en Imbert 1982, un consultorio sentimental radiofónico, por ejemplo) el método permite relevar al interior de la noción de discurso social de la construcción de un sujeto de la acción privada (el ama de casa). Estas perspectivas permiten delinear con nitidez uno de los problemas claves de la comunicación de masas: la categoría de lo público y la categoría de lo privado dentro del discurso social. Las referencias teóricas indirectas eficazmente asimiladas de un Habermas, Freud, Greimas, y en un sentido más concreto Baudrillard, permiten consolidar investigaciones capaces de afrontar dos problemas
  • importantes de nuestra cultura: por una parte, el hecho de que los mass media producen la realidad (y no a la inversa como quería el ingenuo e interesado realismo ultraliberal) y que en ellos se condensa tanto la realidad empírica como el imaginario colectivo. Por otra parte, los nuevos objetos sociales que aparecen con las nuevas tecnologías y el profundo cambio socio- político que se opera en las sociedades avanzadas obligan a replantearse las estrategias de los sujetos sociales (donde las acciones son cada vez menos ideológicas y más administrativas) publicaciones en las investigaciones y el área de la semiótica del discurso social de los años 80 en España se caracteriza consecuentemente por una atención sistemática al trabajo empírico dentro de los medios (televisión, prensa, radio) al mismo tiempo que se revisan las teorías de la comunicación y se siguen con atención las sociologías críticas y las teorías más avanzadas en el campo periodístico. Existen algunos momentos que se podrían considerar como definidores y programáticos de una política de acercamiento teórico entre la semiótica y la comunicación de masas. Aparte del estudio pionero de Moragas (1976) podríamos citar algunos textos hitos: Abril Gonzalo y Lozano Jorge (1979): "Notas desde la semiocracia para una teoría alternativa de los medios". Un texto influenciado por J. L. Baudrillard y P. Fabri en donde se recogen los puntos de vista críticos hacia el paradigma de Lasweli. Perez Tomero J. M. (1981): Por una sociosemiótica de los discursos de la comunicación de masas". Un artículo en cierto modo programático en cuya propuesta principal se trata de definir y formular una semiótica de la comunicación de masas entregada a la tarea de definir la especificidad de los fenómenos estudiados al mismo tiempo que trata de construir una geografía de los posibles discursos sociales. Imbert Gerard (1986): Métodos de análisis de la prensa, una obra colectiva dirigida por este autor que recoge los textos e intervenciones de diferentes semióticos y sociólogos invitados para analizar la prensa de referencia dominante desde diferentes perspectivas. Allí se examinan algunos problemas comunes tales como la insuficiencia del análisis institucional desvinculado del análisis del discurso que no tenga en cuenta el funcionamiento simbólico de la comunicación social, la necesidad de abrir la semiótica al campo de lo social, la necesidad también de volver operativo el análisis lingüístico aplicado, el aporte de la pragmática, etc. Perez Tomero J. M. y Lorenzo Vilches (1983): Semiótica de la comunicación de masas, un número especial de la revista Analisi que publica una encuesta y un balance de los principales estudiosos de semiótica interesados en el fenómeno de las comunicaciones y una serie de artículos representativos de las diferentes tendencias teóricas del momento. Coordinado y presentado por los autores citados, esta publicación representa un hito importante en el trabajo de clarificación y definición epistemológica y metodológica de campos diversos donde las fronteras entre una disciplina o ciencia no siempre son fáciles de discernir ni son necesariamente percibidas en forma unánime por todos. Las líneas de investigación que se van perfilando van, en todo caso, más allá de declaraciones programáticas y en los últimos años van apareciendo tesis y publicaciones que demuestran la efectividad de las decisiones teórico prácticas asumidas en un cierto momento. Así, por ejemplo, en "Análisis Moda”de los Discursos sobre el terrorismo en la Prensa" (M. Rodirgo 1986) se pueden encontrar los grandes trazos de la investigación socio-semiótica que sintetizan a su vez los logros de una tesis doctoral sobre el tema. La investigación arranca de un análisis
  • de contenido de las noticias sobre actos terroristas en los periódicos españoles, definiendo los conceptos de grupo terrorista y acto terrorista a través de los discursos militar, político, jurídico y patológico, las etiquetas de los discursos, las estrategias argumentativas y la teoría de la enunciación y de las modalidades. Los análisis sobre la prensa escrita han originado (en general, mejora la conceptualización en este campo más que en otros) interesantes ejemplos de interdisciplinariedad. Uno de ellos, una serie de trabajos sobre El País coordinado por J. Vida] Beneyto y G. Imbert (1986) en donde se afrontan con rigor e imaginación temas como la prensa de referencia dominante y la producción de la realidad, el análisis del espacio cultural, el estudio del género "Opinión", el análisis formal de la estructura del periódico y las estrategias de producción de la imagen y titulares, etc. En la misma línea se podrían también inscribir los trabajos basados en análisis comparado de noticias en diferentes periódicos (M. Fontcuberta y T. Velazquez, 1984). El campo de la semiótica visual y de la comunicación audiovisual ha sido probablemente uno de los más atractivos para analistas y aficionados, desde aquél remoto análisis barthiano sobre las Pastas Panzani. Aunque el rigor, coherencia y especificidad, así como continuidad en los trabajos han tenido desigual fortuna. Si bien el cine, los comics, la televisión, la fotografía, el diseño y la publicidad aparecen a primera vista como terrenos fecundos para la incursión de métodos estructurales y semióticos en un primer momento, en un segundo tiempo, una vez comprobada la exigencia de prescindir de metodologías lingüísticas, se ha tenido que hacer un trabajo más lento de readecuación global de las bases teóricas de la investigacion sobre la imagen. Tampoco se ha de desconocer el impulso que ha significado también la aparición de las nuevas tecnologías que están revolucionando los campos perceptivos y cognoscitivos de los observadores. , La confluencia de la renovación en los estudios de la semiótica de la imagen y de las teorías de la comunicación ha contribuido a la formación de metodologías y aplicaciones al campo de los audiovisuales mucho más precisas en la definición de sus objetos, mucho más acertadas en la consecución del acercamiento entre los microanálisis y los contextos socio-culturales, macro de producción y recepción, programación y acceso de los destinatarios. Se ha comenzado a trabajar en una síntesis originada a partir de la competencia estética, preguntándose por las estrategias de producción que constituyen a los textos audiovisuales y a los sistemas de interpretación y actualización de los receptores. Se ha tratado así de conjugar dialécticamente la individualidad de algunos productos (cinematográficos, televisivos, fotográficos) y la generalización de las reglas de las que forman parte. Esto ha dado pie, por lo menos metodológicamente a una original síntesis teórica entre una perspectiva pragmática que conjuga el aspecto generativo y jerárquico (relación entre micro y macro estructuras), y una perspectiva más estructuralista. Además la aproximación pragmática a los géneros audiovisuales permite incluir al observador-receptor como hipótesis interpretativa, como cooperador y elemento activo de las estrategias perceptivo-narrativas. La dimensión pragmática de la semiótica ha permitido ampliar los estudios sobre objetos hasta ahora poco explorados como el diseño, el video o el humor en la prensa escrita (J. Ruiz Collantes, 1984) e incluso ha permitido a estudiosos provenientes de la literatura aproximarse a
  • la imagen fílmica desde presupuestos específicamente visuales como espacio de organización del discurso textual (Talens J., 1986 y J. M. Company, 1987), o afrontar el estudio de la imagen electrónica como nuevo espacio del sentido (S. Zunzunegui, 1984). Pero uno de los sectores más abandonados no sólo por la semiótica visual sino también por la comunicación de masas ha sido el de la imagen informativa, especialmente de la prensa y de la televisión. Por ello, se ha iniciado un trabajo de síntesis entre los tradicionales análisis de contenido y él análisis de las estrategias discursivas en tomo a la prensa y la televisión (Vilches, 1983, 1987, 1988). En estos trabajos se ha podido plasmar en análisis cuantitativos modalidades de análisis teórico para analizar la influencia de los periódicos a lo largo de algunos años sobre la imagen social de un acontecimiento. Al mismo tiempo, se tratan de poner en juego, analizando las estructuras de la manipulación de la información televisiva, el análisis de las teorías actuales del periodismo (agenda setting, rutinas de producción, concepto de tematización) influenciadas por la sociología del conocimiento con la teoría semiótica a través de la aplicación a diversos corpus de informativos. En estos trabajos se trata de responder también a un doble empeño: por una parte, preparar y analizar el material informativo en forma cuantitativa para extraer resultados típicamente semióticos tales como la identificación de las estrategias de comunicación en los discursos de los mass media. Por otro, construir elementos metodológicos provenientes de la sociología, la psicología experimenta¡, la retórica y la semiótica con el fin de establecer nuevas categorías de conceptualización de los mass media. El interés por los efectos simbólicos de los medios lleva también a algunos semióticos a afrontar desde el psicoanálisis la recepción fílmica así como de series televisivas (Requena J. 1985), el análisis de la entrevista televisiva, la serialidad y la repetición, etc. En el terreno de las condiciones materiales de la representación de las imágenes tales como la historia, soportes y maquinarias, efectos sobre la percepción, tecnologías de la visión, etc., se evidencia también un nuevo interés por examinarlos desde la significación semiótica (R. Gubem, 1987). Finalmente, queda todavía un terreno de amplias posibilidades de encuentro para la comunicación de masas y la semiótica: el de las tecnologías avanzadas de la imagen. La incorporación de la tecnología de punta en el campo de los audiovisuales está provocando un interés preciso de la reflexión semiótica sobre la producción informática y la inteligencia artificial. Aquí se abre un vasto territorio de investigaciones para el futuro cuyas implicaciones para la semiótica se pueden sintetizar en los siguientes puntos: - El ordenador introduce la instantaneidad de la visión al proponer virtualmente infinitos puntos de vista sobre un objeto. - La imagen deja de ser un objeto sometido a modificaciones de posición relativa en un mundo físico y pasa a expresar cambios absolutos. - La posición del sujeto observador y receptor entra en crisis. Al contrario de como la concebía la convergencia renacimental de la perspectiva, el centro de la mirada no está ocupada por un sujeto (el ojo fijo del observador) sino por el lenguaje. La interrelación de la semiótica, la comunicación de masas y la inteligencia artificial puede desembocar en estrategias comunes en las investigaciones, capaces de afrontar los efectos culturales de la introducción de las nuevas tecnologías en el campo del conocimiento
  • (educación, formación), de la percepción social del entorno, de la apropiación cultura] de las nuevas tecnologías, de la alternativa entre viejos y nuevos medios de comunicación (correo electrónico, video teléfono, teletexto, pantallas interactivas, etc.). Esta perspectiva exigirá la puesta en común de las investigaciones sobre los lenguajes, sobre los sistemas de la visión y la revolución de problemas (tarea principal de la inteligencia artificial) en el campo de las decisiones políticas de macro comunicación como en el de las programaciones para los nuevos medios. regionales y española de semiótica. La Asociación Española de Semiótica realiza cada dos años un congreso nacional que suele reunir unos doscientos participantes y donde la exposición de trabajos sobre comunicación se puede considerar importante dado que estos responden a trabajos de equipo con una cierta frecuencia, Además existen en diversas regiones asociaciones de carácter local entre las cuales las más activas son las de Barcelona, Oviedo y Valencia. Actualmente se está preparando el IV Congreso Internacional de Semiótica cuya sede será conjuntamente en Barcelona y 9n la francesa ciudad de Perpifian en 1989 y están previstas algunas mesas redondas y sesiones de trabajo sobre la recíproca colaboración entre semiótica y comunicación. 6. El Signo SAUSSURE (signo lingüístico)Unión de significante y significado. Una entidad de dos caras formado por la imagen acústica y el concepto. Aprotación: Estudio básico estructuralista del signo dentro de un sistema social PEIRCE Es un signo general, triádico y pragmático. El signo tiene su fundamento en un proceso: la semiosis que es una relación real que subyace al signo. Un signo es algo que está en lugar de otra cosa no como sustituto sino como representación de. aportación: Visión triádica del signo, que permite entender una dinámica infinita, aplicable al conocimiento. Enfoque lógico HJELMSLEV El signo es una expresión que señala hacia un contenido que hay fuere del signo mismo.Tiene dos funciones: expresión y contenido. Aportación: Perfeccionamiento de los conceptos saussureanos, aporta el concepto de denotación y connotación.Habla del plano de la expresión y del plano del contenido. BARTHES Habla de la significación de los objetos, es decir, percibe a los objetos como signos dentro de un sistema estructurado (binario)«significar» es transmitir informaciones, sistemas de diferencias, oposiciones contrastes. Aportación: Una teoría informal más bien da cuenta de la hermenéutica y se pretende fundamentar una ciencia de revelaciónAporta el MITO (Los sistemas de signos que utilizamos no son naturales sino resultado del desarrollo cultural por lo que se asocian a valores culturales)Enfoque social GREIMAS Se basa en la apreciación de signo como entidad binaria (significante y significado) en la que se capta su significación a partir de pares de opuestos. De ahí se basa para crear su propuesta de recorridos generativos a partir de cuadro semiótico Aportación: Estudia EL SENTIDO de los signos Cuadrado semiótico Recorridos generativos Aplicación en la interpretación y producción de textos narrativos principalmente IURI LOTMAN Enfoca la semiótica al estudio de “textos” no de signos independientes. Por lo que ve al signo como un elemento conformador del texto Aportación: Semiósfera, carácter cultural de los estudios semióticos. Se preocupa por el estudio de “textos” (no necesariamente escritos) Si queremos explicar lo que es el significante, diremos que es la parte física del signo. afirmaremos que en el caso del lenguaje hablado está hecho de sonidos, y en el caso del lenguaje escrito está hecho de color (tinta). También afirmaremos que en el caso del lenguaje
  • hablado el significante es objeto de la percepción auditiva, y en el caso del lenguaje escrito es objeto de la percepción visual. Por último, afirmaremos que los significantes son producidos por el aparato fonador. En suma, con respecto al significante hay muchas cosas claras: sabemos de que material está hecho, cual es su configuración, cual es su modo de existencia, cómo se produce y que órganos de los sentidos lo perciben. Hablemos ahora del significado o concepto. ¿De qué material está hecho? ¿Cuál es su modo de existencia? ¿De qué sentidos es objeto de la percepción? Aquí nos quedamos mudos. No sabemos que responder. Se recurre entonces a los procedimientos metalingüísticos, por medio de los cuales damos cuenta de forma mediata de objetos de los que carecemos de conocimiento inmediato. Establezcamos entonces las convenciones metalingüísticas. Cuando hablemos de la palabra, pondremos la expresión encerrada entre apóstrofos; cuando hablemos del significante, pondremos la expresión entre barras; y cuando hablemos del significado, pondremos la expresión entre comillas. Así, por ejemplo, la palabra 'silla' tiene como significante /silla/ y como significado "asiento alargado". Este procedimiento metalingüístico sólo sirve para postergar la explicación sobre la naturaleza del significado. Puesto que cuando hablamos del significado lo que a fin de cuenta proporcionamos son palabras, que a su vez serían unidades de significante y significado. Demos otro paso. Si preguntamos qué significa la palabra 'silla', nos responderán: "asiento para una persona". Y si preguntamos qué es una silla, nos responderán: asiento alargado. Es obvio que preguntar por el significado de la palabra equivale a preguntar por el ser del objeto significado por la palabra. Pretendiendo hablar del significado como un ser unido al significante en la conciencia, en verdad hablamos de un ser separado del significante y que existe fuera de la conciencia. De todos modo tenemos una primera definición de significado, aunque sea equívoca o errónea. Significado: ser del objeto significado. Demos otro paso más. En el diccionario podemos leer: silla. Asiento alargado. Esto es una elipsis del juicio la silla es un asiento alargado. Se partía de la premisa de que la palabra es una unidad interna de significante y significado, pero a la hora de la verdad, cuando recurrimos al diccionario, se presenta como una unidad externa. Lo que figura como significante es el sujeto del juicio, y lo que figura como significado es el predicado del juicio, unidos externamente mediante el operador verbal "es". Saussure acuña el término de 'semiología' para referirse al estudio del signo, entidad completamente psíquica, de dos caras, la imagen acústica y el concepto. Esta concepción diádica es importante porque marca la diferencia con la concepción peirciana (triádica) no sólo en cuanto al número de componentes del signo, sino en cuanto a su naturaleza. Que el signo saussureano es una entidad psíquica, es consecuencia de que el significado tiene existencia sólo en nuestra mente y es independiente de posibles referentes externos y materiales; pero también es mental el significante, pues es el sucesor de la imagen acústica, que, como su nombre lo indica, es imagen. Imagen mental. No debe confundirse el significante (mental) con la materialidad externa que se utiliza para el intercambio de signos. De qué estan hechos estos componentes del signo? Hjelmslev nos puede socorrer con su idea de 'sustancia': palabras, iconos, gestos, etc., para el significante; pensamientos, emociones, sentimientos, conceptos, etc., para el significado. Otra cosa es la 'forma', que nos permite moldear la sustancia y distinguir un signo de otro. Distinto a lo de Peirce, quien pensaba que el signo (o representamen) es algo (cualquier cosa, material o mental) que representa a algo (material o mental) en alguna medida o capacidad, y que crea en la mente del intérprete un nuevo signo (más desarrollado) que llama interpretante (ahora si, mental).
  • Diádico psíquico versus triádico físico o mental. El concepto de Peirce: un signo es algo que está en lugar de otra cosa no como sustituto sino como representación de. Para elaborar un concepto se emplean otros conceptos que sirven de materia prima. Aquí, en este caso, el concepto de representación ha sido usado como materia prima para elaborar el concepto de signo. De manera que para lograr una mejor fundamentación del concepto de signo se hace necesario elaborar el concepto de representación. Esta será la tarea que me encomendado hoy. Hay dos conceptos de representación: a uno lo identificaré como representación en sentido general, y al otro lo identificaré como representación en el sentido de la teoría del conocimiento. El que elaboraré hoy será el primero de los que aludí. Concepto de representación en sentido general. En toda representación cabe distinguir dos factores: el representante y el representado. El ejemplo más elocuente de representación lo encontramos en la esfera de la política. Se dice que los partidos políticos representan a los ciudadanos. ¿Pero qué aspectos de los ciudadanos representan los partidos políticos? Su voluntad y sus intereses. ¿Y bajo que procedimiento los ciudadanos delegan en los partidos políticos su voluntad e intereses? Mediante las urnas, acudiendo a votar cada cuatro años. De aquí extraemos una primera conclusión: no basta con decir que el signo representa al objeto significado, es necesario además saber qué aspectos del objeto significado son representados por el signo. También es necesario saber bajo que procedimiento el objeto significado delega su función en el signo. Y esto en la teoría de Peirce, por lo que yo sé, no está definido. Es necesario entender que los conceptos no pueden quedar como fueron entregados por sus creadores, sino que el paso del tiempo exige ciertos arreglos, reparaciones o cambios sustanciales. -Siguiendo en el ámbito de la política, y el caso de Argentina es más que elocuente, sucede a veces que el representante en vez de representar los intereses y voluntad de los representados, representa sus propios intereses y voluntad. Aquí suele decirse que los políticos ponen sus intereses particulares por encima de los intereses generales de los ciudadanos. Pues bien dos cuestiones cabe plantearse respecto al signo concebido como representante. Uno: ¿Hay signos que sólo se representan a sí mismos? dos:¿Representan los signos la universalidad de los objetos significados? El signo es todo lo que se puede interpretar, sea cosa, hecho o persona. El signo está compuesto de un Significado: "imagen mental" que varía según la cultura, y un Significante: "no siempre es lingüístico, puede ser una imagen". El símbolo es un signo polivalente. Apunta a muchos significados.2do. Paso: Posteriormente esta concepción de De Saussure tuvo una relectura: la semiología forma parte de un sistema más abarcativo que es la lingüística, ya que el lenguaje verbal es el más rico, porque permite abstracciones que otros lenguajes (por ejemplo el gestual) no permiten. Posteriormente esta concepción de De Saussure tuvo una relectura: la semiología forma parte de un sistema más abarcativo que es la lingüística, ya que el lenguaje verbal es el más rico, porque permite abstracciones que otros lenguajes (por ejemplo el gestual) no permiten.3er. Paso: Actualmente el debate está centrado en el análisis del lenguaje visual, entendiéndose como el más rico y abarcativo de todos...Actualmente el debate está centrado en el análisis del lenguaje visual, entendiéndose como el más rico y abarcativo de todos...b) Semiología de la Comunicación y de la Significación ahora bien, la idea de la semiología como ciencia se estanca hasta que Eric Buyssens en 1943 la desempolva y le dará forma orgánica. "Todos los hechos de la lengua son hechos comunicativos", pero no siempre los hechos comunicativos son hechos de lengua. Por lo tanto, para Buyssens, la semiología es una especie de lingüística ampliada. Con él se comienza a hablar de la "Semiología de la Comunicación".En el análisis del tema lo sucede
  • Roland Barthes que en 1960 estudia otros códigos que no son el verbal, pero encuentra que el verbal es el más rico. En esta época comienza el auge de la imagen, pero para él será un siglo de escritura por antonomasia (cualquier imagen tiene un texto de anclaje, un significado, si no está, el mismo espectador hace su traducción al lenguaje verbal). Con R. Barthes se comienza a hablar de la "Semiología de la Significación".Tenemos así dos visiones, la primera designada como "Semiología de la Comunicación" tiene a la semiología como ciencia general y como subclase a la lingüística, mientras que la segunda, según Roland Barthes se designa como "Semiología de la Significación o Connotación" y en ella tendremos a la lengua como ciencia general y como subclase a la semiología. (Análisis realizado por Luis Prieto en su obra Semiología). EL SIGNO Para De Saussure el signo es la unión de significado y significante, es decir, 2 componentes: el concepto y la imagen acústica.Para Charles Peirce un signo es algo que está para alguien en lugar de algo (el objeto) y crea en la mente de ese alguien su interpretante. Está en lugar del objeto no en cuanto a su totalidad sino como una especie de idea. Tenemos 3 componentes: signo, objeto, significación. Y nos dice que se pueden dividir por su naturaleza o por sus relaciones con los objetos dinámicos:a) La división de los signos por su naturaleza nos da: Tipo y Tono. Tipo: tiene una identidad definida aunque admite una gran variedad de apariencias.: tiene una identidad definida aunque admite una gran variedad de apariencias. Tono: no tiene identidad, es la mera cualidad de la apariencia.: no tiene identidad, es la mera cualidad de la apariencia. La división de los signos por sus relaciones con los objetos dinámicos puede ser: Icono, Indice y Símbolo.· Icono: es un signo que está determinado por su objeto dinámico en virtud de su propia naturaleza interna (una pintura, ideograma, etc.).: es un signo que está determinado por su objeto dinámico en virtud de su propia naturaleza interna (una pintura, ideograma, etc.). Indice: es un signo determinado por su objeto dinámico en virtud de estar en relación real con él (síntomas de una enfermedad, golpes en una puerta cerrada, etc.): es un signo determinado por su objeto dinámico en virtud de estar en relación real con él (síntomas de una enfermedad, golpes en una puerta cerrada, etc.) Símbolo: es un signo determinado por su objeto dinámico, en el sentido que así será interpretado. Por lo tanto depende de una convención o hábito (cualquier palabra o signo convencional, etc.).: es un signo determinado por su objeto dinámico, en el sentido que así será interpretado. Por lo tanto depende de una convención o hábito (cualquier palabra o signo convencional, etc.). el signo natural Los signos naturales son signos que no tienen un productor humano. Su reconocimiento está dependiente en forma directa del estado de la ciencia en el momento en el que se lo considera. Su cualificación se fijará según el grado de información científica de su intérprete. Los signos naturales, puesto que constituyen signos, presuponen una conexión entre el signo que representa y un objeto determinado que está representado. Sin embargo esta conexión queda establecida por la naturaleza sin la menor intervención humana; se sitúa en el mundo físico, exclusivamente, y el intérprete no hace más que constatar ese hecho. Ahora bien, en nuestra concepción del signo, damos a esta conexión valor de institución. Para justificar nuestra pretensión de edificar una semiótica general, es necesario que los signos naturales puedan incorporarse en la concepción general enunciada y para esto hay que analizarlos de manera más precisa. Para comenzar, no hay que dejarse enceguecer por los ejemplos de escuela (humo/fuego, nube/ lluvia) cuyo carácter de evidencia oculta la complejidad de las relaciones reales entre los dos
  • términos, ya que el saber empírico de cada uno permite economizar el saber científico. Por ejemplo, el problema es absolutamente distinto si se considera el par marea/luna. En efecto, ver en la marea un signo de la luna presupone un conocimiento de las leyes de gravedad que no está dado por la experiencia común. Sin embargo, la conexión entre la marea y la luna es absolutamente equivalente a la que existe entre una nube negra y la inminencia de la lluvia. Ahora bien, en cuanto a lo de las mareas, es sabido que no siempre se las atribuye a la influencia de la luna. Esto significa que la noción de signo natural está estrechamente ligada al estado de la ciencia en el momento de la interpretación y a la relación que el intérprete mantenga con la ciencia de su tiempo. Puede considerarse que, más allá de la generalización espontánea efectuada por los actores sociales en los campos más prosaicos de su experiencia es, de hecho, la comunidad científica de una época determinada la que garantiza la realidad de las conexiones que caracterizan a los signos naturales. En ese sentido, esta comunidad puede considerarse como productora de eses signos.Se puede entonces insertar a los signos naturales en el derecho común, considerando que su productor es la comunidad científica en su conjunto en lugar de un individuo. Esto lleva a considerar al saber científico como un haz de instituciones que vincula los fenómenos naturales a ciertos objetos. Estas relaciones las establecen teóricos que tienen como función describir las fenomenologías observadas. A partir de esto, ya nada impide definir a los fenómenos semióticos. entre ellos los signos naturales, en términos de comunicación. En todos los casos debemos de evaluar y formalizar la posición de un intérprete respecto de una institución social ya existente, que conecte representante y representado, signo y objeto. El caso de los signos naturales se distinguirá sólo por el hecho de que el productor virtual es la institución misma. El Signo Peirceano El signo peirceano es un signo general, triádico y pragmático. En los manuscritos de Peirce hemos podido encontrar al menos 76 textos (disponibles en Inglés o en Francés) más o menos definitorios del signo que pueden reagruparse en dos conceptualizaciones sucesivas, la segunda de las cuales incluye a la primera. Las características esenciales son las siguientes: - todo signo es triádico, es decir que necesita la cooperación de tres instancias que son el signo S (lo que representa), el objeto O (lo que se representa) y el interpretante I que produce su relación; - esta cooperación se obtiene mediante el juego de dos determinaciones sucesivas del signo S por el objeto O y del interpretante I por el signo S de manera que I está determinado por O a través de S. Esto puede resumirse en el siguiente esquema: en el que las flechas representan determinaciones y el signo una relación triádica que vincula S, O e I. - además observamos que, ya que I está determinado por O, se vuelve en cierto modo en un signo de O por la misma razón que S. Es factible entonces determinar un nuevo interpretante y así sucesivamente. Se vuelve de modo inevitable a un proceso de interpretación indefinido (en el estado actual de la conceptualización) que puede representarse mediante este otro esquema:
  • Combinando esas definiciones con la fenomenología peirceana podremos dar una explicación formal de la definición de Peirce según la cual un signo es "un medium para la comunicación de una forma". El signo saussureano F. de Saussure define al signo como "una entidad psíquica de dos caras, la imagen acústica y el concepto, dos elementos íntimamente ligados que se requieren mutuamente". La imagen acústica tomará el nombre del significante y el concepto el del significado. Esta unión es arbitraria, es decir, no está por ninguna razón natural o lógica. La definición anterior está lejos de agotar la concepción saussureana del signo. Es conveniente agregar la noción de "valor" que se desprende del hecho de que la lengua es antes que nada un sistema. En efecto, "por un lado, el concepto se nos presenta como la contra-partida de la imagen auditiva en el interior del signo y, por otro, ese mismo signo, es decir la relación que vincula a esos dos elementos, es también la contra-partida de los otros signos de la lengua". El valor resulta entonces de la ubicación del signo en una red de relaciones de tipo binario. El significado de un signo sólo "se determina verdaderamente mediante el concurso de lo que existe fuera de él" o, más aún, "el valor de cualquier término está determinado por lo que lo rodea". Todos los signos son, por tanto, solidarios y el valor de cada signo, su significado, constituye un punto de contacto con el conjunto del sistema de la lengua organizado en red de oposiciones: "en la lengua sólo hay diferencias"; "un sistema lingüístico es una serie de diferencias de sonidos combinados con una serie de diferencias de ideas; pero este enfrentamiento de un cierto número de signos acústicos con otros tantos recortes realizados en la masa del pensamiento engendra un sistema de valores; y este sistema constituye el vínculo efectivo entre los elementos fónicos y psíquicos en el interior de cada signo". Este sistema de valores evoluciona en el tiempo (diacronía) bajo el efecto de una "fuerza social" ya que la lengua, "parte social del lenguaje (...), sólo existe en virtud de una especia de contrato concertado entre los miembros de la comunidad" y ese contrato necesariamente debe servir para expresar la evolución de las sociedades en todos los aspectos de la actividad humana a través del tiempo. Con respecto a las relaciones entre lengua y sociedad, simplemente habremos de observar que la conceptualización saussureana de los hechos de lengua se hace de manera absolutamente intrínseca; sólo hace intervenir a la sociedad desde afuera del modelo con la forma de una fuerza que la modifica sin alterar sus características formales. Cabe preguntarse si esta elección metodológica no induce una importante distorsión. En efecto, siendo la dimensión social constitutiva de la lengua, puede pensarse a priori que es necesario integrarla en toda tentativa formalizada de descripción. Desde este punto de vista la acción de una "fuerza" exterior aparece entonces como una recuperación, como un artefacto epistemológico. Los Primeros Interrogantes Del Hombre Acerca Del Uso De Los Signos Todos los grandes filósofos de la antigüedad se preocuparon en mayor o menor medida por el lenguaje y los signos. En especial, de los estoicos (IIIs a-J.C.) se preguntaron acerca de las relaciones que podían establecerse entre la configuración de los términos de los silogismos y la configuración de las cosas del mundo que los términos designan, así como sobre la transferencia de los valores de verdad de una a otra. Este punto de vista inicial nunca dejó de ampliarse y diversificarse. Los hombres primitivos podían contentarse con un uso de los signos aparentemente instrumental, en cuanto ligado directamente con sus problemas de subsistencia (comunicar la
  • ubicación de la caza, situarse en su medio ambiente,...), lo que no implicaba ninguna problemática particular que resolver. Sin embargo, la organización cada vez más compleja de las sociedades condujo a un uso de los signos que debía reproducir de manera equivalente la situación del mundo material, cuya transformación (con el simple objetivo de mantener la integridad y la identidad de grupos humanos) necesitaba de un conocimiento a priori que permitiese una cierta previsibilidad de la evolución de ese mundo. El problema de la validez de esta especie de fenomenología del reemplazo llevó, probablemente, a consecuencia de inadecuaciones flagrantes de las representaciones adoptadas (reveladas por su uso), a los interrogantes como aquellos que ocuparon a los estoicos. Sin embargo, en la medida en que todo lo que acontece en el mundo material es la obra de Dioses o de un Dios omnipresentes, el signo se transforma rápidamente, en la teoría medieval, en un medio de acceso a la trascendencia divina, la que finalmente se inscribe en las formas que toma el signo y en sus combinatorias. De este modo, la gramática puede llegar a ser "el último eslabón de la cadena semiótica en cuyo orígen se encuentra Dios, supremo detentador del sentido". Con la Mathésis Universalis de Leibniz la red se amplía, mediante una extensión considerable de las funciones matemáticas, a nuevos campos significantes en el que las funciones constituyen lo arquitectónico. Sin embargo la multiplicación de las redes produce una especie de explosión ligada a las polisemias que aparecen en tales oportunidades, de modo que el regreso al estudio de la especificidad del lenguaje humano se impone a partir de la constatación de su carácter proteiforme: todos los sistemas significantes pueden traducirse en el lenguaje humano y no a la inversa. Locke y después de él los semióticos del siglo XVIII, entre ellos Condillac, se esforzarán por fundamentar la semiótica sobre la gramática, actitud en la que puede observarse las premisas de la semiolingüística moderna. Funciones Del Signo: Dispositivo de la Comunicación Referente Emisor Mensaje Receptor Canal Código
  • Factores de la Comunicación Función Lingüística Emisor Emotiva Referente Referencial Mensaje Poética Canal Fática Código Metalingüística Receptor Conativa e) Función Emotiva: (o expresiva) apunta hacia una expresión directa de la actitud del emisor. Terminología denotativa y connotativa. Predomina la subjetividad del emisor, no tanto lo que dice o como lo dice, sino quien lo dice. Tiende a dar la impresión de cierta emoción. El factor de la comunicación es el Emisor. Géneros periodísticos: opinión, editorial, artículo. f) Función Referencial: (o informativa, o denotativa, o cognitiva) está orientada hacia el "contexto" que ambienta y rodea la comunicación. Tiene que ver con todo el tema que provoca la comunicación y no sólo con el mensaje. El discurso es objetivo y verosímil y la terminología es denotativa. El factor de la comunicación es el Referente. Géneros periodísticos: noticia, crónica, periodismo científico, de investigación. g) Función Poética: pone el acento sobre el mensaje en si mismo, sea de cualquier género periodístico, literario, político, etc. Por lo tanto busca producir un hecho estético. Para esto se utilizan metáforas, figuras retóricas. El factor de la comunicación es el Mensaje. Géneros periodísticos: titulares, frases, chistes, humor h) Función Fática: sirve esencialmente para verificar si el circuito funciona; es decir, establecer, prolongar e interrumpir la comunicación. Chequear si tengo la atención del interlocutor. El factor de la comunicación es el Canal. Géneros periodísticos: ritos, frases, gestos. formato, escenografía. i) Función Metalingüística: apunta a verificar si el emisor y el receptor utilizan el mismo código. De allí que se hable de Metalenguaje. Se explican términos cuyo significado se desconoce. El estudio del lenguaje es el estudio del código, propiamente. El factor de la
  • comunicación es el Código. Géneros periodísticos: suplementos científicos, artísticos, temas específicos.f) Función Conativa: (o apelativa) está orientada específicamente al destinatario (receptor). Su expresión gramatical más pura está en el vocativo y el imperativo. El factor de la comunicación es el Receptor. Géneros periodísticos: discurso periodístico, publicitario, político (programas de TV.) 7. Los Medios AFICHE (Relación entre texto verbal y texto visual) Para A. Moles el "afiche" cumple seis (6) funciones: Informativa, Publicidad y Propaganda, Educativa, Ambiental, Estética y Creadora. a) Función Informativa: es el punto de partida, nos informa el precio del producto y el lugar de venta (afiche avisador). b) Función Publicidad y Propaganda: es el instrumento para convencer o seducir, la argumentación. Tiene dos partes interrelacionadas, la publicitaria cuya finalidad es poner algo en conocimiento del público y la propagandística cuya finalidad es convencer para conseguir la adhesión. c) Función Educativa: porque en la sociedad urbana, poblada de imágenes, es uno de los factores más poderosos de autodidaxia; es decir, autoformación del individuo por la contemplación. Colabora al conocimiento de los objetos, de las funciones, de los servicios. etc. No confundir con la Función Cultural que condiciona con determinados valores y que por cierto también se da en el afiche. d) Función Ambiental: el afiche es un elemento que compone el paisaje urbano. Este papel debería estar a cargo de los urbanistas o de las empresas que pegan los afiches, ya que por lo común está bastante descuidado. A veces, producto del azar, el pegado y despegado de afiches da lugar a una obra de arte abstracto. e) Función Estética: el afiche como la poesía sugiere más de lo que dice. Una de las primeras reglas de la comunicación es que para comunicar hay que agradar, y agradar significa, entre otras cosas, tener un valor estético. Y aquí serán importantes los colores, las formas, el juego de las imágenes, de las palabras, los contrastes, etc. Función Creadora: el afiche, como tal, es uno de los creadores de deseos y de los transformadores de deseos en necesidades, lo que contribuye a poner en funcionamiento el mecanismo del consumo. En este aspecto representa una función alienante para el ciudadano, contra la cual han protestado muchos moralistas, sin embargo no se puede olvidar el campo artístico que abre. La Fotografia (o paradoja fotográfica) Según Roland Barthes, en toda imagen, comúnmente existen dos estructuras que se interrelacionan, a saber: la Estructura Verbal (o lingüística) y la Estructura Fotográfica (o imagen). Por lo tanto la totalidad de la información se sostiene sobre estas dos estructuras concurrentes. La primera -lingüística- está compuesta por palabras (mensaje connotado),
  • mientras que la segunda -fotografía- está compuesta por líneas, planos y tintes (mensaje denotado). El mensaje verbal o texto es un mensaje parásito, está destinado a "connotar" la imagen, a insuflarle uno o más significados secundarios y al mismo tiempo acotarla en su polisemia. Cuando la imagen ilustra el texto lo hace más claro; cuando el texto connota la imagen la oscurece (la carga) imponiéndole una cultura, una moral, una lógica, etc. Ontológicamente la fotografía reproduce "al infinito" lo que ha tenido lugar una sola vez, es la contingencia soberana, la "ocasión", el encuentro, lo real. Studium = ambientación Punctum = lo que golpea la atención La fotografía es un mensaje sin código, por lo tanto es continuo; está constituida exclusivamente por un mensaje "denotado", pero esto por lo común corre el riesgo de convertirse en un mensaje "connotado" por la producción fotográfica, y de aquí la paradoja fotográfica. En ambos casos, tanto en la connotación a través del mensaje verbal como en la connotación a través de la producción fotográfica (manipulación) el "código de connotación" es histórico o cultural. Se supone que la fotografía es un retrato de lo real, sin elaboración: "una instantánea técnica", un mensaje denotado (sin código); sin embargo, en la selección de la toma, la luz, las poses, el encuadre, la compaginación, etc. se crea un mensaje connotado (con código). Los procedimientos básicos son tres: Trucaje, Pose y Objetos, y en un segundo momento otros tres: Fotogenia, Esteticismo y Sintaxis. a) Trucaje: componer una foto artificialmente. Armar una escena, un plano, personas, objetos, que en el retrato real no existieron; dar un mensaje. b) Pose: la pose del personaje (postura), del o de los protagonistas ya es un mensaje; se encuadra en actitudes estereotipadas. c) Objetos: la composición de los objetos en la fotografía son un mensaje, porque los objetos son inductores de asociaciones de ideas d) Fotogenia: el mensaje está en la misma imagen embellecida, sublimada, ya sea por técnicas de iluminación, impresión, reproducción, etc. e) Esteticismo: cuando la fotografía se convierte en pintura (empaste de colores), significándose a si misma como arte, intenta imponer un significado mucho más sutil. f) Sintaxis : se da en la secuencia de varias fotos, en su encadenamiento. Fotografia Y Prensa El uso de la fotografía en los diarios responde a la necesidad de "escenificar" una noticia y "certificar su veracidad". Para el lector, la foto : · escenifica = ilustra el hecho
  • · certifica su veracidad = es una prueba de la verdad/realidad del hecho. Relaciones entre Texto Fotográfico y Texto Verbal (según Lorenzo Vilches): 1. La estructura de la foto es tanto o más compleja que la del texto (ambas son producto de transformaciones discursivas). 2. La foto de prensa no es ilustración del texto escrito, ni sustitución del lenguaje escrito. Tiene autonomía y puede considerarse un texto informativo. 3. Es eficaz en procesos de reconocimiento e identificación. 4. El proceso discursivo desarrollado por una foto puede ser tan abstracto como el texto porque ambos se basan en convenciones sociales. 5. Tanto la foto como el texto se basan en procesos cognitivos, como el caso de las inferencias. 5. Sirven para desarrollar procesos cognitivos a través de la información periodística. El diseño grafico: El Diseño Gráfico es una disciplina que no sólo se ocupa de los aspectos estéticos de sus productos, sino que también posee una función comunicativa y, aunque este aspecto tuvo poca atención durante décadas, a principio de siglo pasado comenzaron a observarse productos en el mercado europeo que nos remitían a ciertas ideas o sentimientos, es decir, nos comunicaban algo. Los primeros carteles: A ciencia cierta no podemos precisar el origen del cartel, sin embargo en función de su utilidad, podemos ubicar a sus predecesores en la prehistoria, con los signos en relieve de los mercaderes mesopotámicos y las leyes grabadas con dibujos y tallas sobre piedra en la antigua Grecia, y acercándose un poco más a las características del cartel actual (imagen-texto) debemos mencionar el emblema, precursor directo del cartel, que era un tipo de anuncio empleado como "propaganda" de los comercios griegos y por otro lado, los carteles que anunciaban las representaciones teatrales en Roma, pintados en rojo y negro sobre muros blancos, conocidos como "álbum". En 1482 aparece el primer cartel impreso e ilustrado que se conoce. Su procedencia: Francia, y anunciaba "El Gran Perdón de Nuestra Señora de París"(43). A raíz de esto, se difundió el cartel tipográfico, sin embargo, el empleo del color en el cartel tuvo que esperar a la aparición de la litografía y la cromolitografía, y aunque la litografía fue inventada por Alois Senefelder en 1798 (Austria), no fue sino hasta el siglo XIX que la perfección de este método permitió a Jules Chéret (1836-1933) explotarlo al máximo. Los anuncios públicos, tales como los de la antigüedad eran meras publicaciones de dimensiones pequeñas, y es hasta 1761 cuando Luis XV, en Francia, permitió que se pegaran dichos anuncios con dimensiones mayores en los muros de los comercios; surgiendo así otra de las características más importantes de los carteles, es decir, su clara visibilidad en lugares públicos y a mayores distancias.
  • De esta manera se completa la lista de aspectos que determinan la función de los carteles en sus orígenes: anunciar productos, servicios o espectáculos al público transeúnte. En este sentido Chéret aprovechó todas esas nuevas particularidades de la "publicidad", y haciendo uso del lenguaje popular, sus carteles llegaron a ser magníficas obras de arte en los que plasmaba la vida pública de las personas vinculándola con el arte del pasado. Posteriormente surge otro personaje representativo del cartel: Henri Toulouse-Lautrec (1864-1901), quien acentuó los logros de Chéret y que por medió de fuertes trazos negros como contornos, frecuentes tonos vivos y suavidad de expresión, plasma la vida interior consolidando al cartel como una forma de expresión que posibilita la evolución futura de la pintura. Con la entrada del siglo, el cartel modernista se apropió del mercado, éste se caracteriza por la abundancia de detalles decorativos. El movimiento modernista tuvo varias acepciones, en Gran Bretaña y Estados Unidos se le conoció como Art Nouveau; en Alemania como Jugendstil; en Francia como Modern Style, en Austria como Secesión, en Italia como Style Liberty y en España como Modernismo. De estas variantes podemos resaltar que la característica específica del Jugendstil era la fantasía, representada principalmente por formas orgánicas, mientras que en Viena y en Munich, los secesionistas plasmaban las historia populares, los escándalos y las caricaturas políticas siendo identificables en el cartel, el orden y el equilibrio, a diferencia de la simetría del Art Nouveau. Por otro lado en Francia, los carteles más representativos del Modern Style son los de Toulouse-Lautrec. El movimiento simbolista retoma los métodos y elementos decorativos del Art Nouveau, pero su aportación al diseño del cartel fue la introducción de la iconografía como elemento pictórico. Así, la información visual se ofrece ya no precisamente en forma naturalista, es decir, "el uso de símbolos confiere al diseño una realidad y una unidad propias"(44). Este empleo iconográfico permite a los simbolistas plasmar las facetas opuestas de una sola idea en el mismo cartel. Siguiendo esta misma línea y bajo las constantes del Art Nouveau y el simbolismo, aparece el cartel Hippie (Noviembre, 1975). En este movimiento, se acentúa la yuxtaposición de los colores complementarios aturdiendo al espectador, entonces, lo que el artista busca es la aprehensión de los mensajes a través de los sentidos. 8. Conclusiones Primera : La semiótica puede ser entendida como la teoría general de los signos, o de los lenguajes en cuanto sistemas de signos. El dominio de la semiótica la conforman los lenguajes, sean estos naturales o artificiales. En este sentido es el estudio que se encarga de dar los fundamentos de cualquier ciencia particular que trate de signos, como la lógica, la lingüística o la matemática Segunda : Consideramos interesante una postura inclusiva en la que el signo es el centro de los procesos semiósicos, si pudiésemos graficarlo en una estructura de radiación concéntrica. A partir de él se pueden configurar los textos, entendidos no sólo como construcciones linguísticas a partir de sintagmas sino como Cadenas de significación que pueden moverse en el ámbito verbal o no verbal, y que pueden ser representadas por signos lingüísticos, icónicos, fonéticos, gustativos, expresivos, estéticos, etc. Y finalmente, los textos a su vez permiten configurar el discurso. Que en este caso funcionan como una totalidad significativa, llena de
  • sentido que se construye a partir de la propuesta Hjemsleviana de plano de la expresión y plano del contenido. sin que estos dos puedan separarse en la acción semiósica. 9. Bibliografía 1. www.ar.groups.yahoo.com/group/semioticians 2. www.revue-texto.net 3. www.msh-paris.fr/texto 4. www.univ-perp.fr/see/rch/lts/marty/76defeng-sp.htm 5. www.univ-perp.fr/see/rch/lts/marty/76defeng-sp.htm#ANALISIS 6. www.archivo-semiotica.com 7. go.to/centro-investigaciones-semioticas 8. www.magarinos.com.ar n Bajtín, Mijaíl, Estética de la creación verbal. Ed. Siglo XXI, México. 1982. n Barthes, Roland, Análisis estructural del relato. Ed. Tiempo Contemporáneo, Bs. As. 1978. n Barthes, Roland, Elementos de Semiología. Ed. A. Corazón, Madrid. 1971. n Barthes, Roland, La cámara lúcida. Ed. Paidós, México. 1985. n Barthes, Roland, Lo obvio y lo obtuso. Ed. Paidós, México. 1982. n Barthes, Roland, Mitologías. Ed. Siglo XXI, México. 1980. n Blanco, D., Metodología del análisis semiológico. Ed. Univ. de Lima, Lima. 1989. n Bourdieu, Pierre, Sociología y cultura. Ed. Grijalbo, Mëjico. 1991. Autor: c y n t h ia ! cynthi_a[arroba]msn.com
  • Comentarios • Martes, 19 de Mayo de 2009 a las 09:45 | 0 jose parra la verdad que si muy buen contenido mi profe de semiotica 2 esta muy sorprendida • Miercoles, 28 de Enero de 2009 a las 18:29 | 0 Maria Luisa Mendoza Ramirez Monogragía muy completa, bien ordenada. Me resulta muy útil. Gracias y Felicitaciones!!!! • Domingo, 4 de Mayo de 2008 a las 19:51 | 0 Manuel Rosales Existen imprecisiones en este trabajo. Llama la atención el uso del esquema clásico de comunicación, cuando lo que ha hecho la semiótica es precisamente quitar validez a esos conceptos (Ver el "Tratado de semiótica general" de Eco -1975). Ahí no se entiende la comunicación como un proceso en el cual una persona envía un mensaje a otra y en el que participaban los factores: Emisor, Mensaje, Receptor, Código, Canal, Contexto y Ruido, los que han sido sobrepasados; la comunicación desde el punto de vista semiótico es un proceso de construcción de mensajes por parte de un destinatario. Este modelo contiene los elementos siguientes: Fuente, Transmisor, Señal(1), Canal, Señal(2), Receptor(es), Destinatario, Código, Mensaje y Ruido. En el modelo clásico, la comunicación se producía entre personas y sólo si había una intención de transmitir algo por parte del emisor; en el semiótico, en cambio, el destinatario es quién construye los mensajes a partir de las señales que le llegan y al interpretarlas usando un código (que es un sistema de signos). Este modelo es más acertado que el anterior para analizar los procesos de comunicación, pero por su complejidad, pocos "expertos" en comunicación se atreven a utilizarlo.
  • • Viernes, 21 de Marzo de 2008 a las 14:09 | 0 Ivanna Silva Es lo mas completo que he encontrado. Me hubiesen gustado un poco mas de ejemplos. Saludos. • S�do, 17 de Noviembre de 2007 a las 19:03 | 0 gabriela bastardo Hola, de verdad lo poco que leí de este trabajo, me parece super y siendo este un tema tan extenso aca se puede conseguir bastante especifico y coherente con distintos ejemplos además, espero me sea de ayuda para complementar mi trabajo universitario... Una vez mas gracias... Mostrando 1-5 de un total de 8 comentarios. Páginas: 1 2 Siguiente Para dejar un comentario, regístrese gratis o si ya está registrado, inicie sesión. Agregar un comentario Enviar comentario Los comentarios están sujetos a los Términos y Condiciones Trabajos relacionados • Vampiros Bienvenido a la Oscuridad. La Camarilla. El Sabbat. Generalidades sobre Vampiros. Hilando fino en los Clanes.... • Proyecto rosa de los vientos - El derecho a la esperanza Era una quieta mañana de Febrero, el aire estaba impregnado de tristeza, de desconsuelo y de dolor. Niños, niñas, ancian... • Perfil del periódico matutino hoy Importancia del periódico hoy. El posicionamiento del periódico matutino hoy en la zona urbana de Santiago. Planteamient... Ver mas trabajos de Otros
  • Nota al lector: es posible que esta página no contenga todos los componentes del trabajo original (pies de página, avanzadas formulas matemáticas, esquemas o tablas complejas, etc.). Recuerde que para ver el trabajo en su versión original completa, puede descargarlo desde el menú superior. Todos los documentos disponibles en este sitio expresan los puntos de vista de sus respectivos autores y no de Monografias.com. El objetivo de Monografias.com es poner el conocimiento a disposición de toda su comunidad. Queda bajo la responsabilidad de cada lector el eventual uso que se le de a esta información. Asimismo, es obligatoria la cita del autor del contenido y de Monografias.com como fuentes de información. El Centro de Tesis, Documentos, Publicaciones y Recursos Educativos más amplio de la Red. Términos y Condiciones | Haga publicidad en Monografías.com | Contáctenos | Blog Institucional © Monografias.com S.A. Regístrese gratis ¿Olvidó su contraseña? Ayuda Altillo.com > Exámenes > UCES - Publicidad > Semiótica Aplicada a la publicidad Unidades 4 - 5 Altillo.com Semiótica Texto: El discurso cinematográfico (Donatella Castellani) Einsestein: Todo progreso de cualquier tipo se produce porque surge una contradicción entre un primer momento (tesis) y un segundo momento (antítesis) que niega al primero. Esta contradicción se resuelve en un tercer momento (síntesis) en el que se produce lago nuevo que supera todo lo anterior porque, aun siendo nuevo, conserva algo de lo viejo, ahora integrado a una entidad superior. Aplicada al cine, esta teoría pretende mostrar que precisamente la secuencia de imágenes que chocan una con otra produce en el espectador un avance dialéctico del pensamiento que lo predispone a la acción. Los códigos: Perceptivos: 1. Visuales: Icónicos (Imágenes indicales- nivel plástico, icónico, iconográfico, retórico) y No Icónicos (pictóricos- Escuelas de pintura), Tipográficos (títulos, sobreimpresiones, etc.) y fotográficos (iluminación, filtros, fundidos, etc.) 2. Genéricos (drama, comedia, policial, acción, etc. + noticiero, talk show, etc.) 3. Actorales (teatral, bufo) 4. Auditivos (lingüísticos, musicales y sonidos ambientales) La función estética del arte es una especie de valor agregado que se suma a los valores que normalmente tienen las cosas. Está íntimamente relacionado con los valores que tiene la sociedad. Son culturales y por lo tanto históricos.
  • La función estética que pueden cumplir los materiales simbólicos con los que están construidos los discursos tanto verbales como icónicos, gestuales (como la danza) o audiovisuales con soporte tecnológico. Su primera condición es cierta espacidad relativa de los signos que llame la atención sobre los mismos. Narración cinematográfica / cine narrativo Lo narrativo no es lo cinematográfico ni a la inversa. Se definirá a lo cinematográfico, no como todo lo que aparece en el cine, sino como lo que tan solo puede aparecer en el cine, y que constituye por tanto, de forma específica, el lenguaje cinematográfico en el sentido limitado del término. Lo narrativo es por definición, extra- cinematográfico, puesto que concierne tanto al teatro como a la novela como a la conversión cotidiana: los sistemas de narración se han elaborado fuera del cine y mucho antes de su aparición. El relato es el enunciado en su materialidad, el texto narrativo que se encarga de contar la historia. El relato fílmico es un enunciado que se presenta como un discurso, puesto que implica a la vez un enunciador y un locutor - espectador. La simple legibilidad del filme exige una "gramática". Debe establecer una coherencia interna del conjunto del relato, el orden del relato y su ritmo se establecen en función de una orientación de lectura que si impone al espectador. La narración es el acto narrativo del productor y, por extensión, el conjunto de la situación real o ficticia en la que se coloca. Se refiere a las relaciones existentes entre el enunciado y la enunciación tal como se pueden leer en el relato: no son, por tanto analizables más que en función de las huellas dejadas por el texto narrativo. La historia o la diégesis Se puede definir la historia como el significado o el contenido narrativo. Se trata de elementos ficticios, sugeridos de lo imaginario, ordenados unos con relación a los otros a través de un desarrollo, una expansión y una resolución final, para acabar formando un todo coherente y la mayor parte del tiempo enlazado.. Se organiza en secuencias de acontecimientos. La diégesis es la historia comprendida como pseudo- mundo, como universo ficticio cuyos elementos se ordenan para formar una globalidad. El último significado del relato. Relación entre relato - historia y narración 3 tipos de relación: ORDEN, DURACI”N Y MODO Orden: comprende las diferencias entre el desarrollo del relato y la historia. Duración: relaciones entre la duración supuesta d la acción diegética y la del momento del relato que le está dedicada. Modo: está en la relación con el punto de vista que conduce la explicación de los acontecimientos, que regula la cantidad de info dad sobre la historia por el relato. Escenas de la vida posmoderna (de Beatriz Sarlo) Sobre el zapping la Tv enseñó estas leyes a sus espectadores · Primera ley: producir la mayor acumulación posible de imágenes de lato por unidad de tiempo · Segunda ley: extraer todas las consecuencias del hecho de que la retrolectura de los discursos visuales o sonoros, que se suceden en el tiempo.
  • · Tercera ley: evitar la pausa y la retención temporaria del flujo de imágenes. Dice que la TV del mercado necesita de un "ritmo" para evitar el zapping. Reflexiones sobre políticas de comunicación (Hugo Cormick) Discurso persuasivo: conversaciones cotidianas, publicidad, anuncios y discursos públicos. Todo sistema semiótico debe estar construido por: · Un repertorio finito de signos · Reglas de disposición que organizan las figuras. A partir de la naturaleza de los elementos que conforman el sistema y de las posibilidades que tienen de vincularse entre si se desprenden relaciones entre los sistemas que pueden ser: · Rel. De engendramiento: un sistema produce otro sistema (braile dentro del sistema de escritura) · Rel. De homología: marca una correlación entre las partes de los sistemas semióticos (ej. Homologías en arquitectura gótica y el pensamiento escolástico) · Rel. De interpretancia: es la relación más importante, y justifica que la lengua sea el interpretante de todos los sistemas semióticos. Los efectos de las comunicaciones de masas (Umberto Eco) Se puede considerar al mensaje televisivo como basado en el empleo de 3 códigos básicos sobre los cuales se instituyen luego los sub códigos dependientes: 1. Cod. icónico (subcódigo icónológico -imágenes que connotan ciertas cosas por tradición-, estético, erótico y del montaje). 2. Cod. Lingüístico (jergas especializadas y sintagmas de valor estilístico adquirido). 3. Cod. Sonoro (emotivos, sintagmas de valor estilístico adquirido y convencional). Un sistema de significación es el conjunto de elementos como el sistema ideológico (sistema de significados preexistentes al mensaje) que se dialectiza con un sistema de artificios retóricos (códigos y subcódigos) que regula la relación entre significantes y significados. Funciones del mensaje: · Referencial: el mensaje "indica" algo · Emotiva: el mensaje quiere suscitar emociones · Conativa o imperativa: tiende a ordenar o persuadir · Fáctica o de contacto: busca establecer un contacto psicológico con el receptor · MetalingÜistica: el mensaje habla de otro mensaje o de sí mismo · Estética: como sistema armónico de todos os niveles y de todas las funciones Televisión y educación (Joan Ferres) Modelos comunicativos: · En el régimen de discurso el enunciador se hace presente de manera explícita en el mensaje, apelando directamente al destinatario. Suele ser un mensaje en 1° persona, dirigido directamente al receptor, El enunciador, si está físicamente presente, suele situarse frontalmente, mirando directo al receptor. · En el régimen de relato se privilegia la anécdota. El enunciador no está presente de manera explícita. El texto hablado suele estar en 3° persona. Si hay personajes en la
  • pantalla, suelen situarse de perfil, dirigiéndose directo al objeto. No hay persuasión directa ni ostentación del objeto. · En el régimen mixto (discurso - relato) se conjugan la presentación y la anécdota. Cuando un personaje juega los dos papeles al mismo tiempo, suele situarse 3/4 perfil. Contrato de lectura (Eliseo Veon) La relación entre un soporte y su lectura reposa sobre lo que llamaremos "el contrato de lectura". Por cuáles mecanismos se construte este contrato? Por la teoría de la enunciación. Se trata primeramente de distinguir, en el funcionamiento de cualquier discurso, 2 niveles: el enunciado y la enunciación (lo que se dice y el modo en que s lo dice). Por el funcionamiento de la enunciación, un discurso construye una cierta imagen de aquel que habla (el destinatario) y en consecuencia un nexo entre estos "lugares". Ejemplo: Enunciado : "Pedro ha partido" (P) E P D Donde en enunciador E presenta una "verdad objetiva" a su destinatario D. "Yo creo que P" donde el enunciador toma a su cargo el enunciado E P D "Nosotros sabemos que P" el enunciador busca implicar al destinatario en la responsabilidad de haber afirmado "P" "Es bien sabido que P" el enunciador se dirige a un soporte difuso, impersonal E D "Yo sostengo que P" admite 2 interpretaciones, él sabe que el destinatario no está de acuerdo con el contenido afirmado D "Ud. imagina que P" el enunciador atribuye P al destinatario, indicando que es este último el que puede confundirse. E En el plano del contrato de lectura se construye la relación de cada soporte con sus lectores. El análisis del contrato de lectura permite de este modo determinar la especificidad de un soporte, hacer resaltar las dimensiones que constituyen el modo particular que tiene de construir su relación con sus lectores. La teoría de la enunciación afirma que el contenido no es más que una parte de la historia y que en ciertos casos, es la parte de menor importancia. La enunciación es un nivel de funcionamiento de discurso y no una parte que sería destacable del resto (el contenido). Tres Exigencias presiden el análisis de un soporte a fin de localizar su contrato de lectura: 1. La regulación de las propiedades descriptas (se trata de definir las invariantes) 2. La diferenciación obtenida por al comparación entre los soportes (se trata siempre de localizar las semejanzas y diferencias regulares entre los soportes estudiados, a fin de determinar la especificidad de cada uno)
  • 3. La sistematicidad de las propiedades exhibidas por cada soporte. (permitir delimitar la configuración de conjunto de estas propiedades, a fin de delimitar el contrato de lectura y de identificar sus puntos fuertes y débiles, sus zonas de ambigüedad y sus incoherencias eventuales. Contrato de lectura en los títulos: se identifican dos enunciadores: el pedagógico y el objetivo e impersonal (habla de la verdad). Hay operaciones que son comunes a ambos, como la de aconsejar y cuantificar. Una operación que es muy utilizada cosiste en construir una enunciación que es atribuible a la vez al enunciador y al destinatario, "nosotros inclusivo". Imágenes de contrato: · Dos modalidades: La foto de pose y la retórica de las pasiones Retórica de las pasiones: parte de imágenes concretas: cada una de ellas ha sido arrancada, al personaje, de algún modo a sus espaldas, es un instante preciso donde el personaje ha sido sorprendido.. Se utilizan para mostrar conceptos abstractos. La foto se ve como signo de una situación global. · Pose: es exactamente lo contrario. El punto de partida es una imagen no evemencial, atemporal. La comunicación no verbal (Mark L. Knapp) Habla del movimiento del cuerpo. Destaca las siguientes categorías de comunicación no verbal: · Emblemas: "OK", "Paz", son señales. Ekman descubrió también que las diferentes culturas parecen tener emblemas para tipos similares de mensajes. · Ilustradores: actos no verbales directamente unidos al habla o que lo acompañan y que sirven para ilustrar lo que se dice verbalmente. · Muestras de afecto: en su mayoría configuraciones faciales que expresan estados afectivos. · Reguladores: Mantienen y regulan de cabo a rabo la naturaleza del hablar y el escuchar entre dos personas o más. · Adaptadores: Se piensa que se desarrollan en la niñez como esfuerzos de adaptación para satisfacer necesidades, cumplir acciones. Hay tres tipos: autodirigidos (manipulación del propio cuerpo como frotarse, apretarse), dirigidos a objetos (implican la manipulación de objetos y derivan del cumplimiento de alguna tarea instrumental como fumar, escribir)y heterodirigidos (se aprenden junto a las primeras experiencias de relaciones interpersonales). Paralenguaje: se refiere a cómo se dice algo (Cualidades de la voz y vocalizaciones). Proxémica: estudio del uso del espacio social y personal. El comportamiento no verbal puede repetir, contradecir, sustituir, complementar, acentuar o regular el comportamiento verbal. Géneros y TV (Mauro Wolf) Hablamos de géneros para identificar modos de comunicación culturalmente establecidos, reconocibles en el seno de determinadas comunidades sociales. Se entiendes como sistemas de reglas a las cuales se hace referencia (implícita o explícita) para realizar procesos comunicativos, ya sea desde el punto de vista de la producción o de la recepción. Los sistemas o conjuntos de reglas que definen la forma genérica de un texto se refieren a aspectos diversos del mismo texto.
  • Un género se define por un complejo de rasgos, esto es por el sistema de relaciones entre contenidos, formas, roles discursivos, actos lingüísticos, etc. Exige, además, que se definan los diversos códigos expresivos que aparecen en el texto así como sus interrelaciones. El género es entendido como un conjunto de reglas de producción discursiva.