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  • 1. Cátedra Corediana EL HOMBRE EN LA IGLESIA Y EN LA SOCIEDAD1. COMPENDIO DEL CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA: EL CAMINOEsta presentación auténtica y sistemática de la fe y de la doctrina católica la pastoralsocial encontrará un camino plenamente seguro parapresentar con renovado impulso al hombre de hoy elmensaje cristiano en todas y cada una de sus partes.1.1. LA PROFESIÓN DE LA FELos que por la fe y el Bautismo pertenecen a Cristodeben confesar su fe bautismal delante de los hombres.El Catecismo expone en primer lugar en qué consiste laRevelación por la que Dios se dirige y se da al hombre, yla fe, por la cual el hombre responde a Dios. El Credoresume los dones que Dios hace al hombre comoCreador, Redentor y Santificador. Analicemos cada unade la partes del Credo:1.1.1. Creo en Dios Padre todo Poderoso Creador del cielo y de la tierra1La fe en Dios nos mueve a volvernos solo a Él como a nuestro primer origen y nuestro finúltimo; y a no preferirle a nada ni sustituirle con nada. El Dios de nuestra fe se harevelado como El que es2; se ha dado a conocer como "rico en amor y fidelidad". Su Sermismo es Verdad y Amor3.La invocación de Dios como "Padre" es conocida en muchas religiones. Dios es llamadoPadre en cuanto Creador del mundo4. Es muy especialmente "el Padre de los pobres", delhuérfano y de la viuda, que están bajo su protección amorosa. Al designar a Dios con elnombre de "Padre", el lenguaje de la fe indica principalmente dos aspectos: que Dios esorigen primero de todo y autoridad trascendente y que es al mismo tiempo bondad ysolicitud amorosa para todos sus hijos.Fiel al testimonio de la Escritura, la Iglesia dirige con frecuencia su oración al "Diostodopoderoso y eterno", creyendo firmemente que "nada es imposible para Dios5". Diosmanifiesta su omnipotencia convirtiéndonos de nuestros pecados y restableciéndonos en1 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 199-3542 Cfr. En los textos del Dt.32,6; Gn.1,1-2; Mc 12,29; Mt 19,26; Sal 68,63 Cfr. Teoswww.mercaba.4 Cfr. En Dt 32,6.5 Cfr. En Gn 18,14 1
  • 2. Cátedra Coredianasu amistad por la gracia. De no ser por nuestra fe en que el amor de Dios estodopoderoso.En la creación del mundo y del hombre, Dios ofreció el primero y universal testimonio desu amor todopoderoso y de su sabiduría, el primer anuncio de su "designio benevolente"que encuentra su fin en la nueva creación en Cristo. Aunque la obra de la creación seatribuya particularmente al Padre, es igualmente verdad de fe que el Padre, el Hijo y elEspíritu Santo son el principio único e indivisible de la creación.1.1.2. Y En Jesucristo6, Su Único Hijo, Nuestro Señor7El nombre de Jesús significa "Dios salva". El niñonacido de la Virgen María se llama "Jesús" "porque élsalvará a su pueblo de sus pecados"8; "No hay bajo elcielo otro nombre dado a los hombres por el quenosotros debamos salvarnos"9El nombre de Cristo significa "Ungido", "Mesías".Jesús es el Cristo porque "Dios le ungió con el EspírituSanto y con poder". Era "el que ha de venir", el objetode "la esperanza de Israel"10.El nombre de Hijo de Dios significa la relación únicay eterna de Jesucristo con Dios su Padre: él es el Hijoúnico del Padre y él mismo es Dios. Para ser cristianoes necesario creer que Jesucristo es el Hijo de Dios11.El nombre de Señor significa la soberanía divina. Confesar o invocar a Jesús como Señores creer en su divinidad "Nadie puede decir: "¡Jesús es Señor!" sino por influjo del EspírituSanto"."En la instrucción lo que se enseña es a Cristo, el Verbo encarnado e Hijo de Dios y todolo demás en referencia a Él; el único que enseña es Cristo, y cualquier otro lo hace en lamedida en que es portavoz suyo, permitiendo que Cristo enseñe por su boca... Todocristiano debería poder aplicarse a sí mismo la misteriosa palabra de Jesús: Mi doctrina noes mía, sino del que me ha enviado12.6 Cfr. En Mt 1,21; Jn 1,14; 1Co 12,3; Hch 4,12; Jn 7, 167 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 426-427.452-4558 Cfr. En Mt 1, 219 Cfr. En Hch 4, 12.10 Cfr. En Hch 28, 2011 Cfr. En 1 Jn 2, 2312 Cfr. En Jn 7, 16 2
  • 3. Cátedra Corediana1.1.2.1. El Hijo de Dios se hizo hombre:En el momento establecido por Dios, el Hijo único del Padre, la Palabra eterna, es decir, elVerbo e Imagen substancial del Padre, se hizo carne: sin perder la naturaleza divinaasumió la naturaleza humana.Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre en la unidad de su Persona divina; poresta razón él es el único Mediador entre Dios y los hombres. Jesucristo posee dosnaturalezas, la divina y la humana, no confundidas, sino unidas en la única Persona delHijo de Dios. Cristo, siendo verdadero Dios y verdadero hombre, tiene una inteligencia yuna voluntad humanas, perfectamente de acuerdo y sometidas a su inteligencia y a suvoluntad divina que tiene en común con el Padre y el Espíritu Santo. 1.1.3. Concebido por obra y gracia del Espíritu Santo13,nació de Santa María VirgenDe la descendencia de Eva, Dios eligió a la Virgen Maríapara ser la Madre de su Hijo. María es verdaderamente"Madre de Dios" porque es la madre del Hijo eterno deDios hecho hombre, que es Dios mismo. María "fue Virgenal concebir a su Hijo, Virgen al concebir, Virgen durante elembarazo, Virgen después del parto, Virgen siempre":Ella, con todo su ser, es "la esclava del Señor". La VirgenMaría "colaboró por su fe y obediencia libres a la salvaciónde los hombres". Ella pronunció su "fe ocupando el lugarde toda la naturaleza humana": Por su obediencia, Ella seconvirtió en la nueva Eva, madre de los vivientes.1.1.3.1. Los misterios de la vida de CristoNadie puede alcanzar a Dios aquí abajo sino arrodillándose ante el pesebre de Belén yadorando a Dios escondido en la debilidad de un niño. Por su sumisión a María y a José,así como por su humilde trabajo durante largos años en Nazaret, Jesús nos da el ejemplode la santidad en la vida cotidiana de la familia y del trabajo.En su bautismo, Jesús es el "Siervo" enteramente consagrado a la obra redentora quellevará a cabo en el "bautismo" de su pasión. La tentación en el desierto muestra a Jesús,humilde Mesías que triunfa de Satanás mediante su total adhesión al designio de salvaciónquerido por el Padre.La Transfiguración de Cristo tiene por finalidad fortalecer la fe de los Apóstoles ante laproximidad de la Pasión: la subida a un "monte alto" prepara la subida al Calvario. Cristo,13 Cfr. En Lc 1, 26-38; Gal 4,4-7 3
  • 4. Cátedra CoredianaCabeza de la Iglesia, manifiesta lo que su cuerpo contiene e irradia en los sacramentos:"la esperanza de la gloria"14.Jesús ha subido voluntariamente a Jerusalén sabiendo perfectamente que allí moriría demuerte violenta a causa de la contradicción de los pecadores. La entrada de Jesús enJerusalén manifiesta la venida del Reino que el Rey-Mesías, recibido en su ciudad por losniños y por los humildes de corazón, va a llevar a cabo por la Pascua de su Muerte y de suResurrección.1.1.4. "Jesucristo Padeció Bajo Poncio Pilato15, Fue Crucificado, Muerto y Sepultado16”1.1.4.1. Jesucristo ofrece un Sacrificio de valor infinitoEn la Sagrada Escritura hay una escena conmovedora:Dios pide a Abrahán que sacrifique a su único hijo.Abrahán obedece heroicamente y toma a Isaac con unhaz de leña, subiendo a un monte para sacrificarlo.Pero, una vez probada la fe de Abrahán, Dios noconsintió que fuera sacrificado17. El sacrificio de Isaaces figura de la Pasión de Cristo, con la diferencia deque Dios no perdonó a su propio Hijo y lo entregó a lamuerte por nosotros. Jesús aceptó la voluntad delPadre por caridad y obediencia. Y como era el Hijo deDios, cualquier cosa que hiciera podría salvamos,porque todo lo que hacía era de valor infinito. Si quisosufrir tanto fue para demostramos cuánto nos ama yhacemos comprender la gravedad del pecado.1.1.4.2. Jesucristo Sacerdote se ofrece a sí mismoEl en A.T. los sacerdotes eran los cometidos de ofrecer los sacrificios a Dios; esossacrificios se ofrecían por todo el pueblo, y unas veces eran frutos de la tierra: trigo, vino,etc., y otras, animales. Jesucristo, Sacerdote eterno, no ofreció cosas de la tierra oanimales, sino a Sí mismo. Este es el sacrificio más grande de todos los que se hanofrecido y se pueden ofrecer sobre la tierra, porque es el del Hijo de Dios hecho hombre.Jesucristo es a la vez el Sacerdote que se ofreció a sí mismo en la Cruz y la Víctima de eseSacrificio. Jesucristo se ofreció en la Cruz principalmente por cuatro motivos:14 Cfr. En Col 1, 2715 Cfr. En Mt 27,11-26.32-38.45-61; Flp 2, 816 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 592-63017 Cfr. Gen 22, 1-13 4
  • 5. Cátedra Coredianao Para dar gloria a Dios, su Padre. El fin del hombre es dar gloria a Dios. Jesucristo, representando a todos los hombres, da a Dios gloria infinita con su Pasión y Muerte.o Para dar gracias. Con su Pasión y Muerte Jesucristo da gracias a Dios en nombre de todos los hombres.o Para reparar la ofensa del pecado. Al pecar el hombre se hizo esclavo del pecado y con sus propias fuerzas no podía liberarse; tenía el alma manchada y no podía limpiarla. Con su sacrificio Jesucristo rompe las cadenas del pecado: su sangre limpia la mancha que esos pecados producen en el alma. Jesucristo entregó su vida por nosotros, para que nosotros, muriendo al pecado, podamos vivir la vida de la gracia.o Para pedir a Dios lo que necesitamos. Jesucristo, ofreciendo su sacrificio, hace que Dios Padre escuche siempre lo que le pedimos en su nombre. Por eso, cuando Cristo nos enseñó cómo tenemos que pedir, nos dijo: «Todo lo que pidáis a Dios en mi nombre, se os concederá. Pedid y recibiréis» (Jn 16, 23-24). 1.1.4.3. Con su Resurrección Jesucristo vence a la muerte y al pecadoCon su Pasión y Muerte Jesucristo lucha por libramos del pecado, por vencer al demonio ya la muerte; con su Resurrección gana esta batalla: «Lucharon vida y muerte en singularbatalla, y, muerto el que es Vida, triunfante se levanta». Estas palabras, que se leen eldomingo de Resurrección, resumen el sentido de la Pasión, Muerte y Resurrección deCristo.1.1.5. “Jesucristo descendió a los Infiernos, al tercer día Resucitó18 de entre los muertos19 1.1.5.1. Cristo descendió a los infiernosEn la expresión "Jesús descendió a los infiernos", elsímbolo confiesa que Jesús murió realmente, y que,por su muerte en favor nuestro, ha vencido a lamuerte y al Diablo "Señor de la muerte"20. Cristomuerto, en su alma unida a su persona divina,descendió a la morada de los muertos. Abrió laspuertas del cielo a los justos que le habían precedido.1.1.5.2. Al tercer día resucitó de entre los muertosLa fe en la Resurrección tiene por objeto unacontecimiento a la vez históricamente atestiguadopor los discípulos que se encontraron realmente con el Resucitado, y misteriosamentetrascendentes en cuanto entrada de la humanidad de Cristo en la gloria de Dios. Elsepulcro vacío y las vendas en el suelo significan por sí mismas que el cuerpo de Cristo ha18 Cfr. En Lc 24,1-7; Hch 13,37; Rm 6, 4; Rm 8, 11; Hb 2, 1419 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 636-65820 Cfr. En Hb 2, 14 5
  • 6. Cátedra Coredianaescapado por el poder de Dios de las ataduras de la muerte y de la corrupción. Preparan alos discípulos para su encuentro con el Resucitado.Cristo, "el primogénito de entre los muertos", es el principio de nuestra propiaresurrección, ya desde ahora por la justificación de nuestra alma, más tarde por lavivificación de nuestro cuerpo21.1.1.6. "Jesucristo subió a los cielos, y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso”22La ascensión de Jesucristo marca la entrada definitiva de la humanidad de Jesús en eldominio celeste de Dios de donde ha de volver23, aunque mientras tanto lo esconde a losojos de los hombres. Jesucristo, cabeza de la Iglesia, nos precede en el Reino glorioso delPadre para que nosotros, miembros de su cuerpo, vivamos en la esperanza de estar undía con él eternamente. Jesucristo, habiendo entrado una vez por todas en el santuario delcielo, intercede sin cesar por nosotros como el mediador que nos asegurapermanentemente la efusión del Espíritu Santo.1.1.7. " Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y a muertos”24 1.1.7.1. Después de la muerte se produce el juicio particular En el instante de la muerte el alma se separa del cuerpo. El alma no muere porque es inmortal, pero comparece inmediatamente delante de Dios para ser juzgada. Según sea la sentencia del juicio el alma va al Cielo a gozar eternamente de Dios o al infierno en el caso de que el hombre muera en pecado mortal y sin la gracia de Dios. El Señor es misericordioso pero también justo, y por eso premia o castiga conforme a las obras que el hombre ha realizado durante su vida en la tierra25. Después de la muerte ya no se puede merecer ni rectificar el destino final. Este juicio, que acaece en el momento mismo de la muerte, es el juicio particular. El Juez será Jesucristo.1.1.7.2. Los cuerpos resucitarán al final de los tiempos26Cuando una persona muere, el cuerpo se entierra y se descompone. Pero, si se ha visitadoun cementerio, quizá se habrá observado que en alguna tumba donde reposan los restos21 Cfr. En Rm 8, 1122 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales665-667;23 Cfr. En Hch 1, 9-11; Jn.12,32; Hb.9,24; Ef 4, 8-1024 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 680-68225 Cfr. Mt 25,31-46 Ap. 22,17-2226 Se puede comentar el texto de Jn 5; 28-29 6
  • 7. Cátedra Coredianade un cristiano, está escrito: «En espera de la resurrección del último día». ¿Qué quieredecir esto? Significa que, al final del mundo, los cuerpos resucitarán para unirse con susalmas. Por eso decimos en el Credo: «Creo en la resurrección de los muertos». Entoncesvolverá a unirse el alma con el cuerpo y, de acuerdo con sus obras, los hombres gozaránde Dios para siempre o sufrirán eternamente el castigo del infierno.1.1.7.3. El juicio universalAl final del mundo los hombres serán otra vez juzgados. Este juicio será de todos y enpresencia de todos los hombres y por eso se llama juicio universal. No cambiará en nadala sentencia establecida en el juicio particular, pero servirá para que resplandezca lasabiduría y la justicia divina, para premio de los buenos y castigo de los malos también encuanto al cuerpo, y en definitiva para gloria de Jesucristo Redentor y Juez. El Señor Jesúsvendrá con poder y majestad rodeado de ángeles para juzgar a la humanidad, y arrojará alos malos para siempre al infierno, mientras que a los buenos los llevará al Cielo paragozar eternamente de Dios.1.1.7.4. Cómo preparar nuestro juicio delante de DiosEl Señor quiere que estemos preparados para cuando nos pida cuentas de nuestra vida enel momento del juicio. Puesto que la muerte viene como ladrón, debemos estar siemprepreparados. ¿Cómo?1. Pedir frecuentemente perdón al Señor. Al darnos cuenta de que hemos obrado mal, debemos hacer un acto de contrición, al menos con una jaculatoria que brota del corazón sinceramente arrepentido.2. Hacer todos los días el examen de conciencia. El examen de conciencia es como un juicio que nos hacemos a nosotros mismos para ver si cumplimos la voluntad de Dios. Se trata de recordar, brevemente, las cosas que hemos hecho durante el día. Al descubrir cosas que hemos hecho bien, damos gracias a Dios; al ver lo que hemos hecho mal, pedimos perdón con dolor de amor y hacemos firme propósito de rectificar al día siguiente. Este examen nos ayuda a estar preparados para el juicio final y para mejorar nuestra vida cristiana.3. Confesarse con frecuencia. En el sacramento pedimos perdón y el Señor perdona nuestros pecados. Una buena confesión es la mejor manera de preparamos para el juicio de Dios. Si muriésemos después de confesamos bien y estando en gracia de Dios, el juicio será el gozo del Padre Celestial al tener que premiamos, y la alegría nuestra por haber alcanzado el Cielo con su misericordia. 7
  • 8. Cátedra Corediana1.1.8. Creo en el Espíritu Santo: dador de vida27Es la tercera Persona de la Trinidad. Es la persona que nos Santifica. El Espíritu Santoque Cristo, derrama sobre sus miembros, construye, anima y santifica a la Iglesia28. ElEspíritu Santo, que es la unión viva y eterna entre Cristo ynosotros, que nos envuelve con su cálido aliento divinootorgándonos el más precioso don que un hombre puedemerecer: el conocimiento de Dios, el conocimiento de supropio origen. El Espíritu Santo es el centro de Hechos de los Apóstoles29, ya que los orígenes de la Iglesia están acunados por su cálido aliento divino. Es el Espíritu el que alienta a los Apóstoles a emprender su misión por toda la Tierra. Por el bautismo estamos íntimamente unidos a Cristo, somos también Templos vivos de Dios. En realidad Cristo nos prometió enviar al espíritu santo como guía, consolador, y como amigo. El Espíritu Santo enriquece al hombre, para que sea un verdadero testigo de Jesús, con sus dones frutos y carismas.1.1.8.1. Dones: Los dones del Espíritu Santo son disposiciones permanentes queayudan a las virtudes y dan a la persona docilidad para seguir los impulsos del EspírituSanto30. Los dones del Espíritu Santo son: Sabiduría31, Inteligencia32, Ciencia33, Consejo34,Fortaleza35, Piedad36 y Temor de Dios.37 Los dones del Espíritu Santo completan lasvirtudes y las llevan a perfección, hacen a los fieles dóciles para obedecer con prontitudlas inspiraciones divinas, acuden en ayuda de las virtudes y les dan una modalidad divina.1.1.8.2. Frutos: Los frutos del Espíritu Santo son perfecciones que el Divino Espírituforma en la persona como primicias de la gloria eterna. Además, posibilitan al hombre,llevar una vida digna, productiva y verdadera. La tradición de la Iglesia enumera doce:caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad,modestia, continencia, castidad38’.27 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales747- 80128 Cfr. En Jn 3,3-8; Ga 5,22-23; 1Cor. 12,3; Jn 7,37-39;29 Cfr. En los Hch, 2,3630 Cfr. En Is 11,1ss31 Es la luz de Cristo que nos lleva amar lo que es verdadero y bueno y a rechazar lo malo,32 Es gracia que nos capacita para profundizar, comprender y asimilar lo que es la verdad.33 Es la capacidad de darle a cada cosa el puesto y la importancia que le corresponde.34 Es la palabra oportuna y sabia que nos advierte, nos orienta y enruta en el momento indicado.35 Es la fuerza para afrontar con valentía, mensura y madurez los problemas y dificultades de cada día36 Es el deseo constante de amar y estar con Dios37 Es el sentimiento de admiración, reverencia y respeto que Dios se merece.38 Cfr. En Gal 5,22-23. 8
  • 9. Cátedra Corediana1.1.8.3. Carismas: los carismas son gracias del Espíritu Santo, que tienen directa oindirectamente, una utilidad eclesial; los carismas están ordenados a la edificación de laIglesia, al bien de los hombres y a las necesidades del mundo391.1.9. " Creo en la Santa Iglesia Católica”401.1.9.1. Qué es la Iglesia41No es raro escuchar de labios de algún católico: «Yo amo a Jesús pero no me importa laIglesia». Creo que esta opinión, es simplemente un pretexto para seguir viviendo como«católicos a su manera». No hacen caso a la Iglesia, no van a la Misa, no quierenprepararse para recibir dignamente los sacramentos, no hay obediencia a la Jerarquíaeclesiástica, sólo cuando les conviene se acercan a la Iglesia y dicen que siguen la religión«a su manera».Otros, van repitiendo que su aspiración es amar a Cristo pero al margen de la Iglesia. Ellosse separan de su Iglesia porque no ven una clara coherencia entre lo que se dice y lo quese hace; sienten que el lenguaje y la vida de los católicos están alejados del Evangelio.La Iglesia no es algo abstracto. Somos nosotros, laicos y pastores, comunidad creyente, surostro visible. La Iglesia es humana y divina a la vez. Y sabiendo que esta Iglesia lleva ensus miembros las huellas del pecado, es necesario que nos preguntemos muy en serio:¿Qué Iglesia confesamos, en qué Iglesia creemos, en qué Iglesia servimos? La respuestaes clara: Pertenecemos a la Iglesia que Jesucristo soñó, la Iglesia que Jesucristorealmente quiso. Todo lo que digo aquí no es un invento de hombres, es Cristo mismo elque nos lo enseñó.1.1.9.2. ¿Cómo preparó Jesús su Iglesia?Jesús comenzó con el anuncio del Reino de Dios. En su primera enseñanza el Señorproclamó: «Ha llegado el tiempo, y el Reino de Dios está cerca. Cambien de actitud ycrean en el evangelio de salvación»42 . Pero el pueblo de Israel rechazó a Jesús comoMesías y Salvador y no aceptó sus enseñanzas. Por eso Jesús comenzó a formar unpequeño grupo de discípulos y mientras enseñaba a la multitud con ejemplos, a susdiscípulos les explicó los misterios del Reino de Dios43.39 Cfr. En Ef 4, 11-13. 1 Cor 14,4.40 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 777-780. 802-810; 866-870. 947-96341 La palabra griega «ecclesía», que aparece en el N. T. 125 veces, significa en castellano «asambleaconvocada» o «Iglesia».42 Cfr. Evangelio de San Marcos 1,15.43 Cfr. Evangelio de San Lucas 8,10. 9
  • 10. Cátedra CoredianaEntre los discípulos, el Señor escogió a Doce Apóstoles con Pedro como cabeza. «LosDoce» serán las células fundamentales y las cabezas del nuevo pueblo de Israel44. Para losjudíos «doce» era un número que simbolizaba la totalidad del pueblo elegido. Y el hechode que haya Doce apóstoles anunció la reunión de todos los pueblos en el futuro nuevoPueblo de Dios. Jesús preparó a sus apóstoles con mucha dedicación: Los inició en el ritobautismal45, en la predicación, en el combate contra el demonio y las enfermedades46, lesenseñó a preferir el servicio humilde y a no buscar los primeros puestos47, a no temer laspersecuciones48, a reunirse para orar en común49, a perdonarse mutuamente50. Y tambiénpreparó a sus apóstoles para hacer misiones dentro del pueblo de Israel51. Después de laResurrección de Jesús recibieron la orden de enseñar y bautizar a todas las naciones52.Entre los Doce, Pedro es quien recibió de Jesús la responsabilidad de «confirmar» a sushermanos en la fe53. Además Jesús lo estableció como una roca de unidad: «Tú eresPedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia y las puertas del infierno no podrán nadacontra ella»54.A Pedro, «la roca» que garantizó la unidad de la Iglesia, Jesús le dio la responsabilidad demayordomo sobre la Iglesia. Es Pedro el que abre y cierra las puertas de la Ciudadcelestial y él tiene también en sus manos los poderes disciplinares y doctrinales: «Yo tedaré las llaves del Reino de los cielos; lo que tú prohíbes aquí en este mundo quedaráprohibido también en el cielo, y lo que tú permitas en este mundo quedará permitido en elcielo».A los Doce, Jesús les encargó la renovación de la Cena del Señor: «hagan esto enmemoria mía»55. También les dio la responsabilidad de «atar y desatar», que se aplicaráespecialmente al juicio de las conciencias56. «Reciban el Espíritu Santo. Si ustedesperdonan los pecados de alguien, éstos ya han sido perdonados; y si no los perdonan,quedan sin perdonar»57.44 Cfr. En Mc. 3, 13-19 y Mt 19, 28.45 Cfr. En Jn. 4, 2.46 Cfr. En Mc. 6, 7-13.47 Cfr. En Mc 9, 3548 Cfr. En Mt. 1049 Cfr. En Mt. 18, 19.50 Cfr. En Mt. 18, 2151 Cfr. En Mt. 10, 1952 Cfr. En Mt. 28, 1953 Cfr. En Jn. 21, 15-1754 Cfr. En Mt. 16, 1855 Cfr. En Lc. 22, 19.56 Cfr. En Mt. 18, 18.57 Cfr. En Jn. 20, 22-23 10
  • 11. Cátedra CoredianaEstos textos de los evangelios revelan ya la naturaleza de la Iglesia, cuyo creador y Señores Jesucristo mismo. Jesús dio claras indicaciones de una Iglesia organizada y visible, unaIglesia que será acá en la tierra signo del Reino de Dios. Además Jesús quiso realmente suIglesia construida sobre la roca, y quiso su presencia perpetua en su Iglesia por elejercicio de los poderes de los Apóstoles y por la Eucaristía. Y el poder del Infierno nopodrá vencer a esta Iglesia.1.1.9.3. La Iglesia nació en la Pascua y en PentecostésLa Iglesia, tal como Jesús la ha querido, es aquella por la que El murió. Con su muerte yresurrección en la Pascua, Jesús terminó la obra que el Padre le encargó en la tierra. Peroel Señor no dejó huérfanos a los apóstoles58, sino que les envió su Espíritu en el día dePentecostés para reunir y santificar a estos hombres en un Pueblo de Dios59.Es en el día de Pentecostés cuando la Iglesia de Cristo se manifestó públicamente ycomenzó la difusión del Evangelio entre los pueblos mediante la predicación60. Es la Iglesiala que convoca a todas las naciones en un nuevo Pueblo para hacer de ellas discípulos deCristo61. Quienes crean en Jesucristo y sean renacidos por la Palabra de Dios vivo62 no dela carne, sino del agua y del Espíritu63, pasan a constituir una raza elegida, un reino desacerdotes, «una nación santa».1.1.9.4. La Iglesia es el Cuerpo de CristoEl Apóstol Pablo es el autor inspirado que más escudriñó el profundo misterio de la Iglesia.Cuando en aquel tiempo Saulo perseguía a la Iglesia, el mismo Señor se le apareció en elcamino de Damasco. Allí Saulo tuvo la revelación de una misteriosa identidad entre Cristoy la misma Iglesia: «Yo soy Jesús, el mismo a quien tú persigues»64. Y en sus cartas,Pablo sigue reflexionando sobre esta unión misteriosa entre Cristo y su Iglesia. Sigamosahora la meditación del apóstol Pablo sobre la Iglesia. La realidad de la Iglesia como «elCuerpo de Cristo» ilumina muy bien la relación íntima entre la Iglesia y Cristo. La Iglesiano está solamente reunida en torno a Cristo; está siempre unida a Cristo, en su Cuerpo.Hay cuatro aspectos de la Iglesia como «Cuerpo de Cristo» que Pablo resaltaespecíficamente.58 Cfr. En Jn. 14, 16.59 Cfr. En Jn. 20, 22.60 Leer todo el capítulo 2 de los hechos de los Apóstoles.61 Cfr. En Mt. 28, 19-20.62 Cfr. En 1 Ped. 1, 2363 Cfr. En Jn. 3, 5-664 Cfr. En Hch. 9, 5 11
  • 12. Cátedra Corediana1.1.9.4.1. «Un solo Cuerpo». La Iglesia para el Apóstol Pablo no es tal o cualcomunidad local, es, en toda su amplitud y universalidad, un solo Cuerpo65. Es el lugar dereconciliación de los judíos y gentiles66. El Espíritu Santo hace a los creyentes miembrosdel Cuerpo de Cristo mediante el bautismo: «Al ser bautizados, hemos venido a formar unsólo Cuerpo por medio de un sólo espíritu»67. Además está viva unión es mantenida por elpan eucarístico «Aunque somos muchos, todos comemos el mismo pan, que es uno solo;y por eso somos un solo cuerpo»68.1.1.9.4.2. Cristo «es la Cabeza del Cuerpo que es la Iglesia69». Dice el ApóstolPablo: «Dios colocó todo bajo los pies de Cristo para que, estando más arriba de todo,fuera Cabeza de la Iglesia, la cual es su Cuerpo»70. Cristo es distinto de la Iglesia, pero Elestá unido a ella como a su Cabeza. En efecto, Cristo es la Cabeza y nosotros somos losmiembros; el hombre entero es El y nosotros. Cristo y la Iglesia es todo uno, por tanto, el«Cristo total» es Cristo y la Iglesia.1.1.9.4.3. La Iglesia es la Esposa de Cristo. La unidad de Cristo y su Iglesia, Cabeza ymiembros del Cuerpo, implica para Pablo también una relación muy personal. Cristo ama ala Iglesia y dio su vida por ella71. Esta imagen arroja un rayo de luz sobre la relacióníntima entre la Iglesia y Cristo: «Los dos se harán una sola carne. Gran misterio es éste,se lo digo respecto a Cristo y la Iglesia»72.1.1.9.4.4. El Espíritu Santo es el principio de la acción vital en todas partes delcuerpo. El Espíritu Santo actúa de múltiples maneras en la edificación de todo el Cuerpo.«Hay un solo cuerpo y un solo espíritu». Y porCristo todo el cuerpo está bien ajustado yligado, en sí mismo por medio de la unión entretodas sus partes; y cuando una parte trabajabien, todo va creciendo y desarrollándose conamor73. Los distintos dones del Espíritu Santo(dones jerárquicos y carismáticos) estánordenados a la edificación de la Iglesia, al biende los hombres y a las necesidades del mundo74.65 Cfr. En Ef. 4, 1366 Cfr. En Col. 1, 18, 2367 Cfr. En 1 Cor 12, 1368 Cfr. En 1 Cor 10, 1769 Cfr. En Col. 1, 1870 Cfr. En Ef. 1, 2271 Cfr. En Ef. 5, 2572 Cfr. En Ef. 5, 31-3273 Cfr. En Ef. 4, 474 Leer primera de Corintios los capítulos de 12 y 13. 12
  • 13. Cátedra Corediana1.1.9.5. Diversas imágenes bíblicas de la IglesiaEn el Nuevo Testamento encontramos distintas imágenes que describen el misterio de laIglesia. Muchas de estas figuras están ya insinuadas en los libros de los profetas, y sontomadas de la vida pastoril, de la agricultura, de la edificación, como también de la familiay de los esponsales. No podemos en esta carta analizar todas estas figuras querepresentan la Iglesia. Sería demasiado largo. Solamente quiero referirme a las imágenesmás importantes de la Iglesia con sus respectivos textos de la Biblia. Es una buenaoportunidad para que ustedes lean y mediten personalmente con la Biblia. En el N. T. laIglesia es presentada como: «aprisco o rebaño»75, «campo y viña del Señor»76, «edificio ytemplo de Dios»77, «ciudad santa y Jerusalén Celestial»78, «madre nuestra y esposa delCordero»79.Después de esta breve reflexión bíblica acerca de la Iglesia de Cristo, no puedocomprender cómo un cristiano puede decir: «Creo en Jesucristo, pero no en la Iglesia».Esta manera de hablar es simplemente mutilar el Mensaje de Cristo y refleja una granignorancia de la verdadera Fe cristiana.La Iglesia es la continuación de Cristo en el mundo. En ella se da la plenitud de los mediosde salvación, entregados por Jesucristo a los hombres, mediante los apóstoles. La Iglesiade Cristo es «la base y pilar de la verdad»80; es el lugar donde se manifiesta la acción deDios, en los signos sacramentales, para la llegada de su Reino a este mundo.Así que aceptar a Cristo significa aceptar su Iglesia. El «Cristo total» es Cristo y la Iglesia.No se puede aceptar a Cristo y rechazar su Iglesia. Dijo Jesús a sus Apóstoles y discípulos:«El que a ustedes recibe, a Mí me recibe. Y el que me recibe a Mí, recibe al que me haenviado. Como el Padre me envió a Mí, así Yo los envío a ustedes»81.La verdadera Iglesia de Jesús se reconoce en la Iglesia Católica a la que nosotros tenemosla dicha de pertenecer. Cierto que la Iglesia es a la vez santa y pecadora, porque estáformada por seres humanos, pero es la única que entronca y conecta con los Apóstoles ycon Cristo. A nosotros corresponde crecer día a día en santidad para que brille en ella elrostro de la verdadera Iglesia de Cristo. Y, siendo esto así, cometería un grave error quienla desconociera. Así que no más cristianos «a mi manera», sino a la manera que Cristodispuso. Y Cristo quiso salvarnos en su Iglesia que es Una, Santa, Católica, y Apostólica.75 Cfr. En Jn. 10, 1-10.76 Cfr. En Mt. 21, 33-34 y Jn. 15, 1-5.77 Cfr. En 1 Cor 3, 9.78 Cfr. En Gál. 4, 26.79 Cfr. En Ap. 12, 17 y 19, 7.80 Cfr. En 1 Ti. 3, 15.81 Cfr. En Jn 6, 55-59 13
  • 14. Cátedra CoredianaLa Iglesia es una, santa, católica y apostólicaLa Iglesia es una: tiene un solo Señor; confiesa una sola fe, nace de un solo Bautismo, noforma más que un solo Cuerpo, vivificado por un solo Espíritu.La Iglesia es santa: Dios santísimo es su autor; Cristo, su Esposo, se entregó por ella parasantificarla; el Espíritu de santidad la vivifica.La Iglesia es católica: Anuncia la totalidad de la fe; lleva en sí y administra la plenitud delos medios de salvación; es enviada a todos los pueblos; se dirige a todos los hombres;abarca todos los tiempos.La Iglesia es apostólica: Está edificada sobre sólidos cimientos: "los doce apóstoles delCordero"; se mantiene verdaderamente en la verdad: Cristo la gobierna por medio dePedro y los demás apóstoles, presentes en sus sucesores, el Papa y el colegio de losobispos.1.1.9. " Creo en el Perdón de los Pecados82”Al dar el Espíritu Santo a sus apóstoles, Cristo resucitado les confirió su propio poderdivino de perdonar los pecados. Cristo, después de su Resurrección envió a sus apóstolesa predicar "en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas lasnaciones"83. El Credo relaciona "el perdón de los pecados" con la profesión de fe en elEspíritu Santo. En efecto, Cristo resucitado confió a los apóstoles el poder de perdonar lospecados cuando les dio el Espíritu Santo. El Bautismo es el primero y principal sacramentopara el perdón de los pecados: nos une a Cristo muerto y resucitado y nos da el EspírituSanto.Por voluntad de Cristo, la Iglesia posee el poder de perdonar los pecados de losbautizados y ella lo ejerce de forma habitual en el sacramento de la penitencia por mediode los obispos y de los presbíteros. "En la remisión de los pecados, los sacerdotes y lossacramentos son meros instrumentos de los que quiere servirse nuestro Señor Jesucristo,único autor y dispensador de nuestra salvación, para borrar nuestras iniquidades y darnosla gracia de la justificación84.1.1.10. " Creo en la Resurrección de la Carne”851.1.11.1. ¿Cómo y cuándo será nuestra resurrección86?82 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales976- 98783 Cfr. En Mt 9, 1-8;Lc 24, 47; Jn 20, 22-23; 2Cor. 5,18.84 Ampliaremos este tema en el sacramento de la reconciliación.85 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales998- 101986 Versículos que nos iluminan sobre la resurrección de los muertos: Mt. 27,53-56; Mc. 16, 5-7; Lc.24, 5-6;Rom. 8,11; 1Cor. 15.12-14; 2Mac 7,14 14
  • 15. Cátedra Corediana"Ciertamente el „cómo‟, nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica, “sobrepasa nuestraimaginación y nuestro entendimiento; no es accesible más que en la fe”. Cristo resucitócon su propio cuerpo: “Mirad mis manos y mis pies; soy Yo mismo”87; pero El no volvió auna vida terrenal. Del mismo modo, en El todos resucitarán con su propio cuerpo, el quetienen ahora, pero este cuerpo será “transfigurado en cuerpo de gloria”88, “en cuerpoespiritual"89.La resurrección tendrá lugar en un instante. “Yo quiero enseñarles este misterio: aunqueno todos muramos, todos tendremos que ser transformados, en un instante, cuando toquela trompeta. Entonces, en un abrir y cerrar de ojos, los muertos se levantarán, y seránincorruptibles”90.Este dogma central de nuestra fe cristiana no sólo nos lo recuerda el Catecismo de laIglesia Católica, del cual hemos tomado las anteriores citas textuales, sino que laesperanza de nuestra resurrección y futura inmortalidad se encuentran en textos bíblicostanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.El “cuándo” Sin duda en el “último día”91; “al fin del mundo”92. En efecto, la resurrecciónde los muertos está íntimamente ligada a la Parusía o Segunda Venida de Cristo: “Cuandose dé la señal por la voz del Arcángel, el propio Señor bajará del Cielo, al son de latrompeta divina. Los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar”93. Y continúa SanPablo: “Después nosotros, los vivos, los que todavía estemos, nos reuniremos con ellosllevados en las nubes al encuentro del Señor, allá arriba. Y para siempre estaremos en elSeñor”94.San Pablo nos habla de los que han muerto y han sido salvados. También nos habla de losque estén vivos para el momento de la Segunda Venida de Cristo. Pero es San Juan quiencompleta lo que sucederá con los que no han muerto en Cristo: “No se asombren de esto:llega la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán mi voz. Los que hicieron elbien saldrán y resucitarán para la vida; pero los que obraron el mal resucitarán para lacondenación”95.87 Cfr. En Lc.24,39.88 Cfr. En Flp.3,2189 Cfr. En 1Cor. 15,4490 Cfr. En 1 Cor. 15, 51-52.91 Cfr. En Jn.6, 54 y 11,25.92 Lumen Gentium del Concilio Vaticano II numeral 48.93 Cfr. En 1Ts. 4,1694 Cfr. En 1Ts. 4, 1795 Cfr. En Jn. 5, 28 15
  • 16. Cátedra Corediana1.1.12. " Creo en la vida eterna96”El último artículo del credo es la resurrección y la vida eterna. No se puede ser cristiano yprofesarla ya que ésta es la culminación de la obra redentora de Cristo en donde havencido a la muerte por medio de su sacrificio.Creemos firmemente, y así lo esperamos, que del mismo modo que Cristo ha resucitadoverdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justosdespués de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que El los resucitará enel último día Como la suya, nuestra resurrección será obra de la Santísima Trinidad97: Yesta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado,sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el quevea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día98». Además,Porque si creemos que Jesús murió y que resucitó, de la misma manera Dios llevaráconsigo a quienes murieron en Jesús99. Así mismo, Dios, que resucitó al Señor, nosresucitará también a nosotros mediante su poder100.1.1.12.1. El significado de la resurrección de la carneEl término "carne" designa al hombre en su condición de debilidad y de mortalidad101. La"resurrección de la carne" significa que, después de la muerte, no habrá solamente vidadel alma inmortal, sino que también nuestros "cuerpos mortales" volverán a tener vida.En la Biblia encontramos más sobre el término “carne”; “Entonces dijo Yahveh: «Nopermanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne102; quesus días sean 120 años.» Así mismo, En Dios, cuya palabra alabo, en Dios confío y ya notemo, ¿qué puede hacerme un ser de carne103?Pero cuando la carne resucite, nuestros cuerpos tendrán vida: Y si el Espíritu de Aquel queresucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquel que resucitó a Cristo deentre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu quehabita en vosotros104.1.1.12.2. Importancia de la resurrección en la fe cristianaCreer en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencialde la fe cristiana. "La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos96 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales1020-106097 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales 98998 Cfr. En Juan 6:39-4099 Cfr. en I Tesalonicenses 4,14100 Cfr. En I Corintios 6,14101 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 990102 Cfr. En Génesis 6,3103 Cfr. En el Salmo 56,5104 Cfr. En Romanos 8,11 16
  • 17. Cátedra Coredianacristianos por creer en ella105". Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entrelos muertos ¿cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de losmuertos106? Si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si noresucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe. Y somos convictosde falsos testigos de Dios porque hemos atestiguado contra Dios que resucitó a Cristo, aquien no resucitó, si es que los muertos no resucitan. Por tanto, también los quedurmieron en Cristo perecieron.La resurrección de los muertos fue revelada progresivamente por Dios a su Pueblo. Laesperanza en la resurrección corporal de los muertos se impuso como una consecuenciaintrínseca de la fe en un Dios creador del hombre todo entero, alma y cuerpo107. Elcreador del cielo y de la tierra es también Aquél que mantiene fielmente su Alianza conAbraham y su descendencia. En esta doble perspectiva comienza a expresarse la fe en laresurrección. En sus pruebas, los mártires Macabeos confiesan: Al llegar a su últimosuspiro dijo: «Tú, criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo anosotros que morimos por sus leyes, nos resucitará a una vida eterna108.»1.1.12.3. Jesús relaciona la resurrección con le fe en Él109Jesús liga la fe en la resurrección a la fe en su propia persona: Jesús le respondió: «Yosoy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá110; Es el mismo Jesús el queresucitará en el último día a quienes hayan creído en él: En verdad, en verdad os digo: elque escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre enjuicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida111.Y hayan comido su cuerpo y bebido susangre: El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitaré elúltimo día112.En su vida pública ofrece ya un signo y una prenda de la resurrección devolviendo la vidaa algunos muertos, anunciando así su propia que, no obstante, será de otro orden. Deeste acontecimiento único, El habla como del "signo de Jonás", del signo del Templo:anuncia su Resurrección al tercer día después de su muerte.1.1.12.4. Ser testigo de Cristo es ser testigo de su resurrección113Ser testigo de Cristo es ser "testigo de su Resurrección"114, "haber comido y bebido con Eldespués de su Resurrección de entre los muertos"115. La esperanza cristiana en la105 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 991106 Cfr. En I Corintios 15:12-20107 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 992108 Cfr. en II Macabeos 7,9109 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 994110 Cfr. En Juan 11,25111 Cfr. En Juan 5,24112 Cfr. En Juan 6,54113 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 995 17
  • 18. Cátedra Coredianaresurrección está totalmente marcada por los encuentros con Cristo resucitado. Nosotrosresucitaremos como El, con El, por El.Conviene, pues, que de entre los hombres que anduvieron con nosotros todo el tiempoque el Señor Jesús convivió con nosotros, a partir del bautismo de Juan hasta el día enque nos fue llevado, uno de ellos sea constituido testigo con nosotros de su 116resurrección .» Los apóstoles daban testimonio con gran poder de la resurrección delSeñor Jesús117. Y gozaban todos de gran simpatía.1.1.12.4.1. ¿Qué es resucitar?En la muerte, separación del alma y el cuerpo, el cuerpo del hombre cae en la corrupción,mientras que su alma va al encuentro con Dios118, en espera de reunirse con su cuerpoglorificado. Dios en su omnipotencia dará definitivamente a nuestros cuerpos la vidaincorruptible uniéndolos a nuestras almas, por la virtud de la Resurrección de Jesús.1.1.12.4.2. ¿Quién resucitará?Todos los hombres que han muerto:"los que hayan hecho el bien resucitarán para lavida119, y los que hayan hecho el mal, para la condenación"120. «En aquel tiempo surgiráMiguel, el gran Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo. Será aquél un tiempo deangustia como no habrá habido hasta entonces otro desde que existen las naciones. Enaquel tiempo se salvará tu pueblo: todos los que se encuentren inscritos en el Libro.Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vidaeterna, otros para el oprobio, para el horror eterno. Los doctos brillarán como el fulgor delfirmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda laeternidad121.1.1.12.4.3. ¿Cómo resucitarán?Cristo resucitó con su propio cuerpo122: Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo.Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como véis que yo tengo.» Y,diciendo esto, los mostraron las manos y los pies123. Pero El no volvió a una vida terrenal.Del mismo modo, en El "todos resucitarán con su propio cuerpo, que tienen ahora"124,pero este cuerpo será "transfigurado en cuerpo de gloria, en "cuerpo espiritual".114 Cfr. En Hch 1, 22; 4, 33115 Cfr. En Hch 10, 41116 Cfr. En Hechos 1,21-22117 Cfr. En Hechos 4,33118 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 997119 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 998120 Cfr. En Jn 5, 29; Dn 12, 2121 Cfr. En Daniel 12,1-3122 Catecismo de la Iglesia católica el numeral999123 Cfr. En Lucas 24,39-40 18
  • 19. Cátedra CoredianaAsí también en la resurrección de los muertos: se siembra corrupción, resucitaincorrupción; se siembra vileza, resucita gloria; se siembra debilidad, resucita fortaleza; sesiembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual125. Pues si hay un cuerpo natural,hay también un cuerpo espiritual. Este "cómo" sobrepasa nuestra imaginación y nuestroentendimiento126; no es accesible más que en la fe. Pero nuestra participación en laEucaristía nos da ya un anticipo de la transfiguración de nuestro cuerpo por Cristo: Asícomo el pan que viene de la tierra, después de haber recibido la invocación de Dios, ya noes pan ordinario, sino Eucaristía, constituida por dos cosas, una terrena y otra celestial, asínuestros cuerpos que participan en la eucaristía ya no son corruptibles, ya que tienen laesperanza de la resurrección.1.1.12.4.4. ¿Cuándo resucitarán?Sin duda en el "último día127"; "al fin del mundo". En efecto, la resurrección de los muertosestá íntimamente asociada a la Parusía de Cristo: El Señor mismo, a la orden dada por lavoz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron enCristo resucitarán en primer lugar: El Señor mismo, a la orden dada por la voz de unarcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristoresucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos,seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y asíestaremos siempre con el Señor128.En sí129, "la carne es soporte de la salvación". Creemos en Dios que es el creador de lacarne; creemos en el Verbo hecho carne para rescatar la carne; creemos en laresurrección de la carne, perfección de la creación y de la redención de la carne. Por lamuerte, el alma se separa del cuerpo, pero en la resurrección Dios devolverá la vidaincorruptible a nuestro cuerpo transformado reuniéndolo con nuestra alma. Así comoCristo ha resucitado y vive para siempre, todos nosotros resucitaremos en el último día."Creemos en la verdadera resurrección de esta carne que poseemos ahora"130. Noobstante, se siembra en el sepulcro un cuerpo corruptible, resucita un cuerpoincorruptible, un "cuerpo espiritual131".124 Cfr. El Concilio de Letrán sección IV; Dezinller 801125 Cfr. En I Corintios 15,42-44126 Catecismo de la Iglesia católica el numeral 1000127 Cfr. En Juan 6:39-40,44, 54; 11:24128 Cfr. En I Tesalonicenses 4:16129 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 1015, 1016, 1017, 1018, 1019.130 Cfr. En Deziller numeral 854131 Cfr. En 1 Corintios 15,42-44. 19
  • 20. Cátedra CoredianaDespués de este trabajo continuaremos con el taller para profundizar losconceptos aprendidos en esta primera sección: SEMANA 1 HOMBRE, IGLESIA Y SOCIEDAD LO QUE CREEEMOS Sabías qué… Para investigar y pensar…  ¿Qué es y que expone el Catecismo de la Iglesia Católica?  Realice un paralelo entre lo que creen: Islamismo Hinduismo Cristianismo Judaísmo Budismo  Explicar los artículos del Credo  ¿En qué cree el mundo de hoy por qué? Afianzamiento…  Dibuje la imagen que usted tiene de Dios y la imagen que tiene su familia, haga comparaciones. Hoy aprendí que… 20
  • 21. Cátedra Corediana1.2. LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANOExpone cómo la salvación de Dios, realizada una vez por todas por Cristo Jesús y por elEspíritu Santo, se hace presente en las acciones sagradas de la liturgia de la Iglesia,particularmente en los siete sacramentos132.1.2.1. Los SacramentosLos sacramentos han sido considerados desde los primerospasos de la iglesia como el elemento característico,fundamental de la liturgia cristiana. En efecto, lossacramentos son no solamente signos externos deprofesión de la fe, sino sobre todo momentos en los que através del símbolo ritual se realiza en el presente y se actúaen cada uno de los hombres lo que la fe nos dice de Cristoy de su misterio universal de salvación. El sacramento esesencialmente una presencia real y efectiva del misterio deCristo en nosotros, es decir, una presencia por la que loshombres quedan constituidos en realidad y formados como cuerpo vivo de Cristo; por elsacramento el misterio de salvación que existe en la humanidad de Cristo es comunicado alos creyentes y se convierte en ellos en una realización gradual del designio divino, queconsiste precisamente en formar en cada uno de los hombres la imagen viva de Cristo.1.2.1.1. El Bautismo1331.2.1.1.1. Sentido del bautismoExplica San Pablo que por el bautismo morimos al pecado y resucitamos a la vida nuevade la gracia134. Esta realidad se entiende más fácilmente cuando el sacramento seadministra por inmersión, que es entrar y salir del agua significando la muerte yresurrección del Señor. En efecto, todos nacemos con el pecado heredado de los primerospadres, y en consecuencia privados de la gracia. Pero Cristo nos libró con su muerte yresurrección. Su muerte nos limpia del pecado y nos hace morir al pecado; su resurrecciónnos hace renacer y vivir la vida nueva de Cristo. El bautismo es el sacramento que aplica acada bautizado los frutos de la Redención.1.2.2.1.2. Qué es el bautismoCuando Cristo envió a sus Apóstoles por todo el mundo, les dijo: «id, pues, y haceddiscípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre de! Padre y del Hijo y delEspíritu Santo»135. «El que crea y sea bautizado, se salvará; pero el que no crea, se132 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 1066al 1690133 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 1213- 1284134 Cfr. En Rom 6, 3-11135 Cfr. En Mt 28, 19 21
  • 22. Cátedra Coredianacondenará»136.El bautismo es el sacramento instituido por Jesucristo, que nos hacediscípulos suyos y nos regenera a la vida de la gracia, mediante la ablución con aguanatural y la invocación de las tres personas divinas. La materia de este sacramento es laablución con agua natural, y la forma la componen las palabras: "Yo te bautizo en elnombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo». 1.2.2.1.3. Efectos que produce el bautismo en quienes lo reciben1.2.2.1.3.1. Borra el pecado original.El bautismo perdona y destruye el pecado original con el quetodos nacemos; cuando el que se bautiza es adulto borratambién los pecados personales así como la pena por ellosdebida, y si el recién bautizado muriese, iría directamente alCielo.1.2.2.1.3.2. Se infunde la gracia santificante.Por el sacramento del bautismo Dios infunde en el alma lagracia santificante137 junto con las virtudes teologales y losdones del Espíritu Santo.1.2.2.1.3.3. Confiere carácter sacramental.El otro efecto del bautismo es el carácter, es decir, cierta señal espiritual e imborrable,que explica el que este sacramento sólo se pueda recibir una vez. El carácter bautismalnos configura a Cristo, nos da una participación de su sacerdocio, nos capacita paracontinuar en el mundo su misión como fieles discípulos suyos.1.2.2.1.3.4. Incorpora a Jesucristo.Tanto la gracia como el carácter son efectos sobrenaturales del bautismo, que nos unen aCristo como se unen los miembros con la cabeza. Cristo es nuestra Cabeza y el carácternos vincula a Él para siempre, mientras que la gracia nos hace miembros vivos.1.2.2.1.3.5. Incorpora a la Iglesia.Por el bautismo nos convertimos en miembros de la Iglesia, con derecho a participar en laSagrada Eucaristía y a recibir los demás sacramentos; sin estar bautizado no se puederecibir ningún otro sacramento.1.2.2.1.4. Necesidad del bautismoEl bautismo es absolutamente necesario para salvarse, como declaró el Señor a Nicodemo:«En verdad, en verdad te digo que si uno no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar136 Cfr. En Mc 16, 16137 Es una participación del hombre de la naturaleza Divina. 22
  • 23. Cátedra Coredianaen el Reino de los cielos»138. Cuando no es posible recibir el sacramento del bautismo, sepuede alcanzar la gracia para salvarse por el llamado bautismo de deseo y por el bautismode sangre o martirio, que es dar la vida por Cristo.1.2.2.1.5. Quiénes pueden administrar el bautismoNormalmente bautiza el párroco, u otro sacerdote con su permiso; en caso de necesidadpuede hacerlo cualquier persona. Dada la importancia y necesidad del bautismo, Dios hadispuesto que pueda administrarlo cualquier persona, incluso un no bautizado, con tal quetenga intención de hacer lo que hace la Iglesia y lo realice correctamente.1.2.2.1.6. Modo de administrar el bautismo:Al administrar el sacramento se derrama agua natural sobre la cabeza diciendo, conintención de bautizar: «Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del EspírituSanto». En la ceremonia del bautismo hay diversas partes, pero lo esencial es lo quehemos dicho: derramar el agua y, al mismo tiempo, pronunciar las palabras «Yo tebautizo…».1.2.2.1.7. Obligaciones que impone el bautismo:Cuando nos bautizaron, respondieron por nosotros los padres y padrinos. Ahora queconocemos los efectos del sacramento en nuestra alma, debemos responder nosotrosmismos firmemente dispuestos a vivir como bautizados. Hemos de responder haciendoactos de fe explícita, guardando la ley de Jesucristo y de su Iglesia, y renunciando parasiempre al demonio y a sus obras, como se hace en la Vigilia Pascual al renovar laspromesas de nuestro bautismo.1.2.1.2. LA CONFIRMACIÓN1391.2.1.2.1. Los Apóstoles recibieron la plenitud del Espíritu Santo el día de PentecostésLos Apóstoles ya habían recibido el Espíritu Santo antes de la Ascensión del Señor a losCielos; en la tarde de su Resurrección se les apareció Jesús en el Cenáculo y sopló sobreellos, diciendo: «Recibid el Espíritu Santo140». Pero en Pentecostés se llenaron del EspírituSanto y de dones excepcionales141.También nosotros recibimos en el bautismo el EspírituSanto junto con la gracia, pero el Señor ha instituido el sacramento de la Confirmación,que nos lo da de un modo especial, fortaleciéndonos para mostramos ante los demáscomo verdaderos discípulos de Cristo.138 Cfr. En Jn 3, 5139 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 1285-1321140 Cfr. En Jn 20, 22141 Cfr. En Hech 2, 1-4 23
  • 24. Cátedra Corediana1.2.2.2.2. Efectos del sacramento de la Confirmación- Aumenta la gracia. La vida de la gracia querecibimos por primera vez en el bautismo, adquiereun nuevo resello con la Confirmación.- Imprime carácter. Por la Confirmación somosmarcados para siempre como soldados de Jesucristoy colaboradores de su Reino.- Fortalece la fe. La palabra Confirmación significafortalecimiento.- Nos hace soldados de Cristo. El buen soldado debeser fuerte tanto en la defensa como en el ataque.La Confirmación nos da fuerzas para defender la fe y defendemos de los enemigosexteriores de nuestra salvación: el demonio, el mal ejemplo, e incluso las persecuciones,que se desatan contra los cristianos. Nos da vigor para confesar con firmeza nuestra fesiendo testigos de Jesucristo, colaborando en la santificación del mundo y actuando comoapóstoles allí donde vivimos y trabajamos.1.2.2.2.3. Ministro, sujeto, materia y forma del SacramentoMinistro ordinario de este sacramento es el Obispo, aunque en los casos establecidospor la Iglesia puede administrarlo un sacerdote.El sujeto es toda persona bautizada que no lo ha recibido. Para recibirlo se debe estar engracia de Dios, conocer los principales misterios de la fe.La materia es la unción en la frente con el Crisma, que se hace con la imposición de lamano.La forma la constituyen estas palabras que pronuncia el Ministro: «N., recibe por estaseñal el Don del Espíritu Santo».1.2.2.2.4. Estimar mucho la Confirmación:Puesto que la Confirmación hace del fiel cristiano un soldado de Jesucristo, desarrollandoy perfeccionando las gracias recibidas en el bautismo, es preciso luchar por mantener losfrutos del sacramento. Sólo así seremos fuertes para confesar con rectitud la fe cristiana. 24
  • 25. Cátedra Corediana1.2.1.3. LA EUCARISTÍA142 1.2.2.3.1. Jesús vino para que tuviésemos vidaJesús vino a la tierra para que tuviéramos vida sobrenatural, que comienza con elbautismo y se perfecciona con la Confirmación. Para conservarla y aumentarla, instituyó elsacramento de la Eucaristía. La Eucaristía es el sacramento más grande porque contiene almismo Jesucristo, autor de la gracia que nos confieren los demás sacramentos. 1.2.2.3.2. La Eucaristía es un misterio de amor divinoEste misterio se entiende un poco con el corazón, porque es fruto del Amor del Señorhacia nosotros. Se tenía que ir, pero quería quedarse, y lo que para los hombres esimposible, lo pudo hacer Dios: el Señor se quedó realmente presente en la Eucaristía consu Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad. En la Eucaristía se contiene el verdadero Cuerpo deJesucristo, el mismo que nació de la Virgen y que está sentado a la diestra de Dios Padre.Desde el principio, los cristianos creyeron en esta verdad.1.2.2.3.3. Doctrina de la Iglesia sobre la Sagrada EucaristíaSe puede resumir en tres puntos, que conviene conocer y creer con todas nuestrasfuerzas:· El hecho de la presencia realpermanente: está el mismoJesucristo. Cuando el sacerdote diceen la Misa las palabras de laConsagración: «Esto es miCuerpo143...», «éste es el cáliz de miSangre144...», la sustancia del pan seconvierte en el Cuerpo de Jesucristo yla del vino en su Sangre. Y afirmamosuna presencia real permanente porque, acabada la Misa, el Señor se queda en las formasconsagradas que se guardan en el Sagrario. Así Jesús nos hace compañía y nosotros lepodemos visitar. Esa luz que arde día y noche junto al Sagrario nos recuerda que Jesúsestá allí realmente presente.· La transustanciación. Como se ha dicho, por las palabras de la Consagración el pan yel vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo. A esa admirable y singularconversión se llama transustanciación porque se cambia toda la sustancia del pan y delvino en el Cuerpo y Sangre de Cristo, quedando solamente lo que suele denominarse«especies consagradas». Es un milagro muy grande, que la razón humana no alcanza acomprender, fruto de la Omnipotencia divina que todo lo puede.142 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 1322-1419143 Cfr. En Mt.26,20-29; Mc.14,17-25; 1Cor. 11,23-27144 Cfr. En Lc. 22,14-20 25
  • 26. Cátedra Corediana· Jesucristo está realmente presente en todas las formas consagradas y en cadauna de sus partes. Cuando el sacerdote consagra un copón con muchas hostias, loscristianos creemos que Jesucristo está realmente presente en cada una de ellas. Tambiéncreemos que, si una forma se rompe en diversos trozos, Jesucristo está todo entero encada uno de ellos. De ahí que el sacerdote recoja cuidadosamente las partículas de lashostias consagradas por pequeñas que sean. El Señor se ha quedado por Amor, y conamor hemos de tratarle.1.2.2.3.4. Debemos manifestar la fe y amor hacia la Sagrada EucaristíaLa creencia en estas verdades de nuestra fe ha llevado a la Iglesia a rendir culto deadoración al Santísimo Sacramento. Este culto a la Sagrada Eucaristía lo ha vivido siempreel pueblo cristiano con muchas devociones eucarísticas:# El jueves Santo, en que celebramos la institución de la Eucaristía y especialmente delSacrificio de la Misa.# La fiesta del Corpus Christi, que celebra la presencia real de Jesucristo, y el Santísimo esllevado en solemne procesión por las calles de la ciudad.# Las Bendiciones con el Santísimo, donde nos arrodillamos en señal de adoración y elsacerdote nos bendice con la Hostia consagrada.# El cuidado por ofrecer a Jesús en el Sagrario lo mejor: vasos sagrados y sagrarios ricos;limpieza; en el mejor lugar, bien visible, etc.; y sobre todo la actitud de respeto yadoración: arrodillarse al pasar por delante de un Sagrario; acudir con frecuencia alSagrario; acordarse al pasar por delante de una iglesia; etc.1.2.1.4. PENITENCIA O CONFESIÓN1451.2.1.4.1. El pecadoEl pecado es una falta contra la razón, la verdad, la conciencia recta: es faltar al amorverdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de un apego perverso a ciertosbienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la solidaridad humana. Ha sidodefinido como "una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna". El pecado es una ofensa a Dios: “Contra ti, contra ti sólo he pecado, lo malo a tus ojos cometí146”. El pecado se levanta contra el amor que Dios nos tiene y aparta de El nuestros corazones. Como el primer pecado, es una desobediencia, una rebelión contra Dios por el145 Catecismo de la Iglesia católica los numerales1422-1497146 Cfr. En Sal 51,6 26
  • 27. Cátedra Corediana deseo de hacerse “como dioses”, pretendiendo conocer y determinar el bien y el mal147. El pecado es así “amor de sí hasta el desprecio de Dios”. Por esta exaltación orgullosa de sí, el pecado es diametralmente opuesto a la obediencia de Jesús que realiza la salvación148.1.2.1.4.2. Todos nacemos inclinados al pecadoEl hombre nace con el pecado original y privado de lagracia. Aunque este pecado se perdona por elbautismo, permanece la inclinación desordenada dela concupiscencia; la voluntad se halla debilitada yoscurecida la inteligencia; además, el mundo buscaseducimos con sus bienes engañosos, y el demonionos tienta. Todas esas instigaciones diversas queempujan al mal desde dentro o desde fuera delhombre.1.2.1.4.3. Podemos resistir a las tentacionesDios permite la tentación para probamos. El mismo Jesucristo quiso ser tentado por eldemonio, pero Ello rechazó: «Apártate, Satanás149...». Con la gracia de Dios siemprepodemos vencer la tentación. Cuando llega, debemos resistir y orar: resistir valientementehuyendo de la ocasión y de quien nos induce a pecar; y orar, siguiendo el consejo que nosdio Jesucristo: « Velad y orad para no caer en tentación»150.1.2.1.4.4. Cuando caemos en la tentación, ofendemos a Dios y pecamosMuchas veces no escuchamos las advertencias del Señor y consentimos en la tentación.Faltamos contra Dios, contra su santa voluntad; quebrantamos a sabiendas yvoluntariamente la ley de Dios; pecamos y ofendemos a Dios.Para cometer un pecadohacen falta tres cosas: 1. que la cosa sea mala o se crea que es mala151; 2. darse cuentade que aquello es ofensa a Dios, porque va contra su voluntad; 3. hacerlo, pensarlo odesearlo, a pesar de que se ve que es malo.1.2.1.4.5. El pecado mortal es una grave ofensa a DiosCuando se comete una trasgresión en cosa importante o materia grave, se conoce conclaridad que se trata de algo grave, y se da además pleno consentimiento, entonces secomete un pecado mortal que ofende gravemente a Dios. También es una gran desgraciapara el hombre, que pierde la vida de la gracia, deja de ser hijo de Dios, y se hace reo delinfierno.147 Cfr. En Gn 3,5148 Cfr. En Fil 2,6-9149 Cfr. En Mt 4, 10150 Cfr. EnMt 26, 41151 El comentario es que da lo mismo que sea pensamiento, deseo, palabra, obra u omisión. 27
  • 28. Cátedra Corediana1.2.1.4.6. El pecado venial es ofensa leve a DiosA veces, sin dejar de amar a Dios, nos dejamos arrastrar por las pasiones en cosas que noquebrantan del todo sus divinos mandamientos, aunque desagradan a Dios; o, aunque sequebranten los mandamientos, lo hacemos sin el suficiente conocimiento o sin perfectavoluntariedad. En estos casos, el pecado se dice venial o leve; no nos hace perder lagracia y la amistad con Dios, pero debilita nuestra vida sobrenatural y nos pone en peligrode llegar a cometer pecados graves; no nos hace reos del infierno, pero sí del purgatorio.Por ser ofensa a Dios y por los daños que nos causan, debemos con todas nuestrasfuerzas evitar también estos pecados veniales: hay que tener horror al pecado venialdeliberado.1.2.1.4.7. El perdón es…El perdón de los pecados cometidos después del Bautismo es concedido por unsacramento propio llamado sacramento de la conversión, de la confesión, de la penitenciao de la reconciliación. Quien peca lesiona el honor de Dios y su amor, su propia dignidadde hombre llamado a ser hijo de Dios y el bien espiritual de la Iglesia, de la que cadacristiano debe ser una piedra viva.El arrepentimiento debe estar inspirado en motivaciones que brotan de la fe. Si elarrepentimiento es concebido por amor de caridad hacia Dios, se le llama "perfecto"; siestá fundado en otros motivos se le llama "imperfecto". El que quiere obtener lareconciliación con Dios y con la Iglesia debe confesar al sacerdote todos los pecadosgraves que no ha confesado aún y de los que se acuerda tras examinar cuidadosamentesu conciencia.1.2.1.4.8. Los efectos espirituales del sacramento de la Penitencia sonLa reconciliación con Dios por la que el penitente recupera la gracia; la reconciliación conla Iglesia; la remisión de la pena eterna contraída por los pecados mortales; la remisión, almenos en parte, de las penas temporales, consecuencia del pecado; la paz y la serenidadde la conciencia, y el consuelo espiritual; el acrecentamiento de las fuerzas espiritualespara el combate cristiano.1.2.1.4.9. Pasos para la confesión:Examen de conciencia152; b. Contrición de corazón153; c. Propósito de no volver apecar154; d. Confesión de los pecados al sacerdote155; e. satisfacción de obra156.152 Se recuerdan los pecados cometidos desde la última confesión.153 "El acto esencial de la penitencia, por parte del penitente, un rechazo claro y decidido del pecadocometido, junto con el propósito de no volver a cometerlo, por el amor que se tiene a Dios y que renace conel arrepentimiento.154 El propósito de no volver a cometer el pecado confesado es señal de arrepentimiento genuino y sincero155 Se dicen los pecados que se recuerden.156 Cumplamos la penitencia, que el sacerdote nos impuso. 28
  • 29. Cátedra Corediana 1.2.1.5. UNCIÓN DE LOS ENFERMOS1571.2.1.5.1. El cristiano ante la muerte:La muerte llega inevitablemente a cada hombre porque es el desenlace natural de nuestraexistencia. Dios había hecho las cosas de otra manera corrigiendo esta condición de lanaturaleza con un don preternatural y, por beneficio del Creador, éramos inmortales; perola muerte es ahora un hecho natural y castigo, como secuela del pecado original.Para afrontarla con dignidad y provecho, Dios socorre al cristiano con la Unción deenfermos, remedio y ayuda poderosa para salir al paso de la muerte fortalecidos con lagracia especial del sacramento. Aunque encuentra cierta resistencia en algunos fieles, quese resisten a encararse con la muerte, la prudencia cristiana nos dicta que debemosestimarlo y desearlo como un regalo de la misericordia de Dios. No estaría mal pedir cadadía el favor de recibir debidamente el sacramento de la Unción de enfermos. 1.2.1.5.2. Qué es la Unción de enfermosJesucristo ha previsto un remedio saludablepara cualquier necesidad de la vidasobrenatural. En los últimos momentos de lavida, el demonio monta su gran batalla y elalma necesita de auxilios especiales. Estosauxilios han sido vinculados por Jesucristo a laUnción de enfermos, sacramento instituido paraalivio espiritual y también corporal de loscristianos gravemente enfermos. Por estesacramento el cristiano se une a Jesucristo paratener los mismos sentimientos que El tiene anteel dolor y la muerte. 1.2.1.5.3. Jesucristo instituyó este sacramentoEl sacramento de la Unción de enfermos fue instituido por Cristo, aunque lo promulgó elapóstol Santiago que muestra la tradición de la Iglesia cuando dice: « ¿Alguno de vosotrosestá enfermo? Que haga llamar a los presbíteros de la Iglesia y oren sobre él, ungiéndolecon óleo en el nombre del Señor; y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor lealiviará; y si tiene pecados, le serán perdonados»158.1.2.1.5.4. Efectos de este sacramento € Alivia el alma del enfermo, reavivando en él la confianza en la misericordia divina,dándole fuerzas para que pueda sobrellevar las molestias de la enfermedad y resistir losasaltos del demonio.157 Catecismo de la Iglesia católica los numerales1499-1532158 Cfr. En Sant 5, 14-15 29
  • 30. Cátedra Corediana€ La Unción de enfermos es, de suyo, un sacramento de vivos y hay que recibirlo engracia de Dios. Por tanto, aumenta la gracia santificante y borra las reliquias del pecado.€ En el caso de que el enfermo no pueda confesarse, la Unción de enfermos perdonatambién los pecados mortales, si el enfermo se arrepiente de sus culpas al menos condolor de atrición.€ Si conviene a la salvación del alma, devuelve la salud al enfermo. Por eso no hay queesperar a que el enfermo esté ya en la agonía, para administrarle este sacramento; lológico es que esté plenamente lúcido. Sin embargo, si una persona ha perdido ya elconocimiento, tiene derecho a que se le administre el sacramento y así debe hacerse,aunque bajo condición, si se duda que vive.A propósito de la Unción de enfermos es oportuno recordar que la Iglesia ayuda a losenfermos también con el Viático. Los buenos cristianos deben preocuparse de que recibancon frecuencia la Comunión y, si es enfermedad grave, a modo de Viático, que significa«preparación de viaje»: el viaje a la vida eterna.1.2.1.5.5. Modo de administrar este sacramentoLa administración de este sacramento tiene diversas ceremonias. Lo esencial del rito es laaplicación de la materia159 y forma. El sacerdote unge con óleo bendecido la frente y lasmanos del enfermo, mientras dice la Forma160.1.2.1.5.6. Hemos de preparamos para el momento de la muerteDios acude en nuestra ayuda en todo momento como Padre que nos ama y nos quierefelices en la tierra y después eternamente en el Cielo. El haber estudiado este sacramentonos debe hacer pensar en la realidad de la muerte. Ello lleva a la necesidad de vivirsiempre en gracia de Dios, crecer en vida cristiana, aceptar los sufrimientos que tengamosen esta vida y recibir con alegría la muerte, sabiendo que es el paso necesario paraencontrarnos definitivamente con Dios en el Cielo. 1.2.1.6. EL ORDEN SACERDOTAL1611.2.1.6.1. En los pueblos encontramos personas dedicadas al culto de DiosEs connatural al hombre religioso la idea de que el ejercicio del culto a Dios no debeencomendarse a cualquiera, sino que se debe confiar a hombres escogidos yconvenientemente preparados. Como todos los pueblos, también el pueblo judío tenía159 Es el aceite de oliva consagrado por el Obispo el Jueves Santo, de ahí el nombre de «Santos Oleos»160 Por esta santa Unción y por su bondadosa misericordia, te ayude el Señor con la gracia del EspírituSanto». R. Amén. Y añade: «Para que, libre de tus pecados, te conceda la salvación y te conforte en tuenfermedad». R. Amén.161 Catecismo de la Iglesia católica los numerales1536-1600 30
  • 31. Cátedra Coredianasacerdotes, pero en este caso su institución había sido revelada por Dios a Moisés: eran lossacerdotes del Antiguo Testamento los que ofrecían a Dios sacrificios162 e intercedían porlas necesidades de su pueblo.1.2.1.6.2. Jesús instituyó en la Iglesia el sacramento del Orden SacerdotalEs el verdadero y supremo Sacerdote163 de la Nueva Ley, porque sólo El nos reconcilió conDios por medio de su sangre derramada en la Cruz. Pero quiso que algunos hombresescogidos por El participasen de su dignidad sacerdotal164, con objeto de extender losbeneficios de la Redención a todos los hombres.Para ello escogió a sus Apóstoles, y en la Ultima Cena instituyó el Sacerdocio de la NuevaAlianza. A los Apóstoles y a sus sucesores en el sacerdocio les mandó que renovasen en laMisa el Sacrificio de la Cruz con estas palabras: «Haced esto en memoria mía»165. El día dela Resurrección les confirió también el poder de perdonar o retener los pecados166,otorgándoles el poder que El tenía. El sacerdote es, pues, Ministro de Cristo, instrumentodel que se sirve Jesucristo para continuar en el mundo la Redención. 1.2.1.6.3. Los Apóstoles transmitieron el sacerdocio a otrosLos Apóstoles sabían que el sacerdocio debía continuar en la Iglesia cuando ellos murierany, después de evangelizar una ciudad y antes de dejarla, imponían las manos a otroscomunicándoles el sacerdocio167.Este rito es lo que se llama sacramento del Orden, queconsta de varios grados subordinados uno a otro, de los cuales resulta la sagradaJerarquía de Orden: episcopado, presbiterado y diaconado. 1.2.1.6.4. El sacerdote es un hombre consagrado a Dios para siempreEn virtud del sacramento del Orden elsacerdote es Ministro de Cristo, mediadorentre Dios y los hombres para dar culto aDios y para comunicar la gracia a loshombres. Los poderes que se le otorgan,que no tienen ni siquiera los Ángeles, no sonpasajeros sino permanentes. Las personasque reciben este sacramento reciben uncarácter indeleble y son sacerdotes parasiempre. El carácter distingue al ordenado de los demás fieles: participa del sacerdocio deCristo de un modo esencialmente distinto. Junto con el carácter recibe otras gracias en la162 Cfr. En Gn. 14,18; Lv. 8,10-13163 Cfr. En Hb 5,1-4;164 Cfr. En Mc. 3,13-19165 Cfr. En Lc 22, 19166 Cfr. En Jn. 20,21167 Cfr. En 2 Tim 1, 6; Hch. 14, 23 31
  • 32. Cátedra Coredianaconsagración sacerdotal para asemejarse a Cristo, de manera que todo sacerdote puededecirse que es otro Cristo. Este sacramento sólo pueden recibirlo los varones bautizadosque reúnan las debidas condiciones. 1.2.1.6.5. Ministerio de los sacerdotesHemos visto que el sacerdocio da potestad para ejercer el sagrado ministerio, que mira alculto de Dios y a la salud de las almas. Las manifestaciones principales del ministerio delos sacerdotes son: Predicar la Palabra de Dios. El Sacerdote ejerce este ministerio cuando predica la homilía dentro de la Santa Misa, al dar catequesis, y en múltiples ocasiones: meditaciones, retiros, cursos de retiro, charlas de formación doctrinal religiosa, etc. Administrar los sacramentos y especialmente celebrar la Santa Misa. Desde que el cristiano nace hasta que muere, está junto a él el sacerdote ayudándole con los sacramentos. Pero el ministerio principal de los sacerdotes es celebrar el Santo Sacrificio de la Misa. Guiar al pueblo cristiano hacia la santidad. Los sacerdotes tienen la misión y el deber de apacentar como buenos pastores la grey que les ha sido confiada por el Obispo: con oración, mortificación, ayudándoles en sus necesidades, acompañándoles en momentos difíciles, y con la insustituible tarea de la dirección espiritual, para que los hombres quiten los obstáculos que impiden recibir la gracia de Dios. Dirigir al Señor la oración oficial de la Iglesia, con el rezo de la Liturgia de las Horas. Si todos los hombres deben rezar para honrar a Dios y pedirle por tantas necesidades, con mayor motivo debe hacerlo el sacerdote. Palpa como ninguna otra persona las miserias y necesidades verdaderas de los hombres.1.2.1.6.6. La misión del sacerdote es fundamentalmente espiritualDe todo lo que hemos visto se deduce que la misión del sacerdote en el mundo esfundamentalmente espiritual: conducir los hombres a Dios, educándolo en la fe y dándolela gracia de Cristo contenida en los sacramentos. El sacerdote es servidor de toda lacomunidad cristiana y elemento de unidad. Es lógico que se le distinga, incluso en suporte externo, como ordena la Iglesia, y que tenga el día completamente lleno con suactividad sacerdotal, sin tiempo para dedicarse a otras cosas, y mucho menos interfiriendoen las tareas propias de los fieles laicos. 32
  • 33. Cátedra Corediana 1681.2.1.7. EL MATRIMONIO1.2.1.7.1. El matrimonio fue instituido por Dios en el Paraíso terrenalEl libro del Génesis enseña que Dios creó al hombre varón y mujer, con el encargo deprocrear y multiplicarse: «Hombre y mujer los creó, y los bendijo Dios, diciéndoles:Procread y multiplicaos, y llenad la tierra»169. Entonces instituye Dios el matrimonio, y loinstituye para tener hijos y educarlos; como fin secundario, para que los esposos seayuden entre sí: porque «no es bueno que el hombre esté solo, vaya hacerle una ayudasemejante a él»170.En consecuencia, el matrimonio es algo sagrado por su mismanaturaleza, y los esposos son colaboradores de Dios participando del poder divino de darla vida, al preparar el cuerpo de los nuevos seres en el que Dios infunde el alma creada asu imagen y semejanza, destinados a darle gloria y a gozar de El en el Cielo.1.2.1.7.2. Jesucristo elevó el matrimonio a la dignidad de sacramentoJesucristo elevó a la dignidad de sacramento el matrimonio instituido al comienzo de lahumanidad. El matrimonio entre cristianos es imagen de la unión de Jesucristo y suesposa la Iglesia171. La tradición cristiana ha visto la presencia de Jesús en las bodas deCaná172 como una confirmación del valor divino del matrimonio.Por tanto, entre cristianos, sólo hay un verdaderomatrimonio: el que Jesucristo santificó y elevó a la dignidadde sacramento. Por eso, ningún católico puede contraer elllamado «matrimonio civil»; tal unión no sería válida, ya queno tiene más valor que el de una simple ceremonia legalante el Estado. Entre católicos sólo es válido el matrimonio-sacramento contraído en la Iglesia.1.2.1.7.3. Las propiedades del matrimonioEl matrimonio, tanto en la condición de institución natural173como en la de sacramento cristiano, está revestido de dospropiedades esenciales: la unidad y la indisolubilidad. Unidad quiere decir que el matrimonio es unión de un solo hombre con una sola mujer: «Dejará el hombre a su padre y a su madre, y se adherirá a su mujer, y vendrán a ser los dos una sola carne»174. Indisolubilidad quiere decir que el vínculo conyugal no puede desatarse jamás: «Lo168 Catecismo de la Iglesia católica los numerales1602- 1666169 Cfr. En Gn.1 27-28; 2, 24; Tb. 7, 12-21170 Cfr. En Gen, 2, 18171 Cfr. En 1 Cor 7 y Ef 5, 22172 Cfr. En Jn 2, 1-11173 Cfr. los cánones 1055-1062 del código de derecho canónico.174 Cfr. En Gen 2, 24 33
  • 34. Cátedra Corediana que Dios unió no lo separe el hombre», dice el Evangelio175. El divorcio, pues, está prohibido. Dios ha querido que esto fuese así por varias razones: por el bien de los hijos; por el bien, la felicidad y seguridad de los esposos, que desaparece cuando el divorcio se introduce en una sociedad; por el bien de toda la sociedad humana, pues la humanidad se compone de familias, y cuanto más sólidas y estables sean éstas, mayor será el orden y el bienestar de la sociedad y de los individuos1.2.1.7.4. Efectos del sacramento del matrimonioEl sacramento del matrimonio, como todo sacramento de vivos, aumenta la graciasantificante en quienes lo reciben. Hay que recibirlo, pues, en estado de gracia; si no, secomete un sacrilegio, aunque el matrimonio es válido. También comunica los auxiliosespeciales que necesitan los esposos para santificarse dentro del matrimonio, para educara sus hijos y cumplir los deberes que contraen al casarse. Estos deberes son, para conellos mismos: amarse y respetarse; guardarse fidelidad y ayudarse mutuamente; con res-pecto a los hijos: alimentarles, vestirles, educarles religiosa, moral e intelectualmente, yasegurar su porvenir. Los ministros del sacramento son los mismos contrayentes; sinembargo debe celebrarse ante testigos delante del párroco o delegado suyo; si no, esinválido.Después de este trabajo continuaremos con el taller para profundizar losconceptos aprendidos en esta segunda sección: SEMANA 2 LO QUE CELEBRAMOS Sabías qué… Para investigar y pensar…  Explicar que es un año litúrgico, sus tiempos y su significado  Que celebran (ritos, festividades, líder o quien preside…) Islamismo Hinduismo Cristianismo Judaísmo Budismo  Consulte la fecha, el ministro y los padrinos de: Su Bautismo Su Primera Confesión Su primera comunión Su confirmación Su matrimonio  ¿Qué es el misterio pascual y en que se manifiesta? Afianzamiento…  Escriba una oración pidiendo por la santidad de las personas que han estado presentes en su vida Cristiana. Hoy aprendí que…175 Cfr. En Mt 19, 6; 5, 32; Lc 16, 18 34
  • 35. Cátedra Corediana1.3. LA VIDA EN CRISTOPresenta el fin último del hombre, creado a imagen de Dios: la bienaventuranza, y loscaminos para llegar a ella: mediante un obrar recto y libre, con la ayuda de la ley y de lagracia de Dios; mediante un obrar que realiza el doble mandamiento de la caridad,desarrollado en los diez Mandamientos de Dios.1.3.1. LOS DIEZ MANDAMIENTOS1761.3.1.1. AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS1771.3.1.1.1. Dios es nuestro Creador y único SeñorDios es para el hombre el único Señor178. Nos ha creado ynos cuida constantemente con su Providencia; la existencia ycuanto somos, todo lo recibimos de Dios. En consecuencia, elhombre tiene con Dios unos lazos y obligaciones queconstituyen la religión. ¿Cuáles son nuestros deberes paracon Dios? Reconocer que es nuestro Señor; creer lo que nosha revelado; adorarle con culto interno y externo; servirle,cumpliendo en todo momento su santísima voluntad; orar,elevando la mente a Dios para alabarle, darle gracias ypedirle lo que necesitamos; amarle, en fin, sobre todas lascosas. Podemos, pues, resumirlos en la adoración y en el fielcumplimiento de su voluntad.1.3.1.1.2. Debemos adorar a Dios con culto interno y externoA la virtud de la religión pertenecen principalmente los actos internos del alma, que se dande modo excelente cuando hacemos actos de fe, esperanza y caridad; cuando damosgracias y pedimos perdón; cuando queremos lo que Dios quiere. Este es sobre todo elculto que espera. Pero hemos de hacer también actos externos de adoración: asistir a laSanta Misa, arrodillamos ante el Sagrario, inclinar la cabeza ante un crucifijo, asistir conpiedad a las ceremonias litúrgicas... Los hombres tenemos alma y cuerpo, y Dios escreador de ambos. Por eso hemos de manifestarle nuestra sumisión y reverencia tambiénen cosas externas, como acostumbramos a hacerlo con nuestros semejantes con un beso,una inclinación o saludo, un regalo material.1.3.1.1.3. Hemos de cumplir siempre la voluntad de DiosDios es el Señor y hemos de cumplir con alegría su voluntad, dispuestos a realizar conamor lo que a Él le gusta, como hizo Jesucristo, nuestro Maestro: «Padre, no se haga mi176 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 1949- 2029177 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 2083- 2141178 Cfr. En Dt. 6,4-9; 35
  • 36. Cátedra Coredianavoluntad, sino la tuya»179. Por otro lado, es nuestro Padre que nos ama y nos quiere comonadie de esta tierra puede querer; de ahí que su voluntad sea lo mejor para nosotros, y eltestimonio verdadero de que le amamos sea el cumplirla fielmente, porque es lo quedesea.Hay cosas que Dios manda y debemos hacerlas; otras, las prohíbe y hemos de evitarlas.En ocasiones, lo que Dios pide exige esfuerzo y sacrificio, pero hemos de hacerlo. Cumplirla voluntad de Dios supone también descubrir la vocación o llamada que nos hace,tratando de seguirla con fidelidad y constancia.1.3.1.1.4. Pecados contra el primer mandamientoSe consideran y son pecados contra el primer mandamiento los que atentan contra la fetales como la herejía, apostasía, cisma, indiferencia religiosa, leer libros que atacan la fe yla moral, discutir sobre cuestiones de fe sin tener la debida preparación,..., contra laesperanza tales como la desesperación, desánimo, presunción y contra la caridad el odio,envidia, riñas, escándalo y cualquier pecado mortal. Pero los pecados específicos contraeste mandamiento son los que contradicen la virtud de la religión:1. La idolatría, que consiste en adorar a dioses falsos o en dar a las criaturas el culto debido a Dios. Es un pecado gravísimo que Dios condena severamente en la Sagrada Escritura. Hoy día muchos ponen en lugar de Dios el dinero, la comodidad o a sí mismos.2. La superstición, que es atribuir a ciertos objetos, signos o palabras, efectos que ni Dios ni la Iglesia les han dado.3. La adivinación, espiritismo y magia, invocando fuerzas ocultas para averiguar por su intervención cosas desconocidas y realizar cosas maravillosas como si fueran milagros.4. El sacrilegio, que es tratar indignamente las personas, objetos y lugares consagrados a Dios.5. El tentar a Dios con palabras u obras.6. La irreligiosidad, que es el pecado de no tener ninguna religión, despreciando así a Dios.7. El perjurio, poniendo a Dios por testigo de algo falso.8. El no cumplir lo prometido en voto o juramento.1.3.1.1.5. Importancia del primer mandamientoEl primer mandamiento es el más santo y el principal. Cumpliéndolo bien cumplimos todoslos demás, y no podemos olvidar que amar a Dios sobre todas las cosas es lo primero. Afin de cuentas, lo único verdaderamente importante para nosotros.179 Cfr. En Lc 22, 42 36
  • 37. Cátedra Corediana1.3.2. NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO1801.3.2.1. El nombre representa a la personaDios es santo, y su nombre también lo es porque el nombre representa a la persona. Deahí que, cuando nombramos a Dios, no pensemos simplemente en unas letras sino en elmismo Dios, Uno y Trino. Por eso hemos de santificar su nombre y pronunciarlo con granrespeto181. Así se explica que, si alguien pronuncia de forma irreverente el nombre de unapersona querida, sintamos indignación. Los ángeles y los santos en el Cielo alabancontinuamente el nombre de Dios,proclamándolo Santo, Santo, Santo. Nosotrospedimos en el Padrenuestro: «Santificado sea tunombre», y hemos de esforzamos para que elnombre de Dios sea glorificado en toda la tierra.1.3.2.2. Cómo honramos el nombre de DiosHonramos o santificamos el nombre de Dioscuando le alabamos como Creador y Salvador,confesando ante los hombres que es nuestroDios y Señor; cuando escuchamos con devocióno meditamos la palabra de Dios; cuando damos gracias por todo lo que nos concede opedimos con confianza su ayuda y protección; cuando cuidamos todo lo que le estáconsagrado; cuando procuramos que Dios sea conocido, amado y honrado por todos;jurando con piedad, justicia y verdad; haciendo votos o promesas de cosas gratas a Dioscon intención de cumplirlas.1.3.2.3. Respetar lo que está consagrado a Dios En atención al nombre de Dios, que de alguna manera ostentan, hemos de respetar loslugares, las cosas y personas a El consagrados. Son lugares sagrados los templos182 y loscementerios, que exigen un comportamiento lleno de respeto y dignidad. Son cosassagradas el altar, el cáliz, y otros objetos dedicados al culto. Son personas consagradas losministros de Dios y los religiosos, y por tanto el Papa y los Obispos; merecen todo respetoy nunca se debe hablar mal de ellos. Si se profanan cosas o lugares sagrados o se injuriaa las personas consagradas a Dios, se comete un pecado de sacrilegio.1.3.2.4. El juramento es poner a Dios por testigoA veces es necesario que el que hace una declaración sobre lo que ha visto u oído, hayade reforzarla con un testimonio especial. En ocasiones muy importantes, sobre todo anteun tribunal, se puede invocar a Dios como testigo de la verdad de lo que se dice opromete: eso es hacer un juramento. Fuera de estos casos no se debe jurar nunca, y hay180 Catecismo de la Iglesia católica los numerales1242- 2167181 Cfr. En Lv. 19,12; Dt.5,11; Mt.5,33-34.36182 Cfr. En Mt 21,13 37
  • 38. Cátedra Coredianaque procurar que la convivencia humana se establezca en base a la veracidad y honradez.Jesús dijo: «Sea, pues, vuestro modo de hablar: sí, sí, o no, no. Lo que exceda de esto,viene del Maligno»183.1.3.2.5. Pecados contra el segundo mandamientoAdemás de los pecados de perjurio, los pecados contra este mandamiento son: pronunciarcon ligereza o sin necesidad el nombre de Dios, nombrar a Dios con enfado, la maldición yla blasfemia. Blasfemar es decir palabras o hacer gestos injuriosos contra Dios, la Virgen,los Santos y la Iglesia. Si se hace de forma consciente, es un pecado grave, ya que vadirectamente contra Dios.1.3.3. SANTIFICARÁS LAS FIESTAS1841.3.3.1. Dios quiere que se le dedique de modo especial el domingoDios manda que le dediquemos un día de la semana demodo especial185; un día para Él y para que podamosdescansar. Los israelitas celebraban el sábado,conforme se lo ordenó a Moisés en el Sinaí; pero losApóstoles señalaron el domingo, que es el día en queresucitó Jesucristo. También en domingo, el EspírituSanto vino sobre los Apóstoles en la fiesta de Pentecos-tés. Domingo significa día del Señor, y se llama así porconmemorar la Resurrección del Señor Jesús.1.3.3.2. Las fiestas de preceptoAdemás del sábado los israelitas celebraban otras fiestas a lo largo del año; la mássolemne era la Pascua. Los cristianos celebramos también fiestas en las queconmemoramos los principales misterios de la vida de Jesús: Navidad, Epifanía,Presentación en el templo, Corpus Christi..., de la Santísima Virgen: InmaculadaConcepción, Asunción, Visitación..., y de los santos: S. José, S. Pedro...La Iglesiadetermina qué fiestas son de precepto o de guardar, es decir, aquellas que debemossantificar como si fueran domingo. En la liturgia católica la fiesta más solemne es laPascua o día de la Resurrección de Cristo, que se repite cada domingo.1.3.3.3. La obligación de oír Misa los domingos y días de preceptoPara ayudamos a cumplir el tercer mandamiento de la Ley de Dios, la Iglesia ha impuestola obligación de oír Misa entera todos los domingos y fiestas de guardar. Estemandamiento obliga al cristiano que ha cumplido 7 años y tiene uso de razón. El que no183 Cfr. En Mt 5, 37.184 Catecismo de la Iglesia católica los numerales2168-2195185 Cfr. En Ex. 20,8-11; 31,15 38
  • 39. Cátedra Coredianaasiste a Misa comete pecado mortal, a no ser que esté dispensado, como es el caso de unenfermo o el que cuida del enfermo, o si tiene que recorrer una distancia larga, etc.; esdecir, siempre que haya una causa justa y grave. Si tenemos duda, debemos preguntar.1.3.3.4. Cómo asistir a la Santa Misa:El precepto obliga a oír Misa entera el mismo domingo y día de fiesta, o bien la víspera,siguiendo la Santa Misa con piadosa atención. Por eso hemos de llegar puntuales,escuchar con atención las lecturas y homilía, estar recogidos y atentos, participando en laMisa.1.3.3.5. En las fiestas debemos descansar:El descanso no consiste en no hacer nada, sino en cambiar de ocupación. Podemosdescansar con diversiones sanas que no ofenden a Dios, haciendo vida familiar másintensa con los padres y hermanos, saliendo con los compañeros, haciendo deporte oexcursiones, etc. La Iglesia puede permitir trabajar en días de precepto, con tal de que secumplan los deberes para con Dios.1.3.4. HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE1861.3.4.1. Sentido del cuarto mandamientoLos padres son el instrumento querido por Dios para traernuevas vidas a este mundo. Además de la vida, procuran asus hijos el alimento y la educación para que crezcan187, sedesarrolle y reciban todos los auxilios para alcanzar lasantidad de vida de los hijos de Dios.El cuarto mandamiento nos recuerda las obligaciones quetenemos con los padres188; amor, respeto y obediencia. Elcomportamiento de Jesús con María, su Madre, y con José,que hacía las veces de padre, debe ser el ejemplo a imitarpor todos189. Por extensión, el cuarto mandamiento incluye el respeto y la obedienciadebida a quienes, bajo algún aspecto, están constituidos en autoridad: profesores,autoridades eclesiásticas y civiles, la patria, etc.1.3.4.2. Deberes de los hijos para con los padres1. Amor. El primer deber de un hijo con sus padres es amarle190, y el amor se demuestra con obras. Tenemos que rezar por ellos, darles satisfacciones y alegrías, y186 Catecismo de la Iglesia católica los numerales2196-2257187 Cfr. En Eco 30 1-13188 Cfr. En Ex. 20,12; Dt.5, 16189 Cfr. en Lc 2. 51-52190 Cfr. En Mc 7,10; Tb 4,3-4) 39
  • 40. Cátedra Corediana ayudarles según nuestras posibilidades, sobre todo si están enfermos o son ancianos191. El amor a los padres puede y debe crecer cada día a través de pequeños detalles: el saludo al levantamos, al acostamos y al salir o entrar en casa; decirles a dónde vamos; contarles con confianza nuestras cosas; conocer sus gustos y aficiones para complacerles, y evitar todo lo que les desagrada o entristece. Otros detalles importantes son ayudar en casa, haciendo encargos, dejando las cosas ordenadas, etc. 2. Respeto y comprensión. Este respeto a los padres se muestra en la sincera veneración por ellos, y cuando se habla con ellos y de ellos con reverencia192. Sería una falta de respeto levantarles la mano, despreciarlos, insultarlos u ofenderlos de cualquier modo, y avergonzarse de ellos. Si advirtiéramos que nuestros padres tienen algún defecto o rarezas o que no hacen lo que deben, debemos rezar, comprenderlos y disculparlos, ocultando sus defectos y tratando de ayudarles a superarlos, sin que jamás salga de nuestra boca una palabra de crítica. 3. Obediencia. Hay que obedecer a los padres con prontitud y diligencia, siempre que no sea pecado lo que mandan. La obediencia exige esfuerzo, porque es mucho más fácil ser «rebelde» haciendo continuamente el propio capricho. Para obedecer hace falta un corazón bueno y vencer el propio egoísmo. Entre los aspectos de la obediencia está la obligación de estudiar.1.3.4.3. Otras obligaciones que impone el cuarto mandamientoDentro de este mandamiento se incluyen, además de nuestros padres, otras personas alas que debemos también obediencia, amor y respeto:a) Los hermanos. Especialmente los hermanos mayores deben procurar dar buen ejemplo,evitando enfados, riñas, envidias, el egoísmo, en una palabra.b) Familiares y amigos. El amor y el respeto de la familia alcanzan de modo particular alos abuelos, tíos, primos, y a los amigos.c) Profesores y bienhechores. Son los representantes de nuestros padres, y por eso lesdebemos agradecimiento y respeto.d) Los Pastores de la Iglesia. Porque somos hijos de la Iglesia, tenemos obligación deamar a los que gobiernan nuestra alma, rezar por ellos y obedecer sus indicaciones. Lalealtad pide no murmurar nunca.e) Deberes para con la Patria y las autoridades civiles. Como toda autoridad viene de Dios,debemos amar y servir a la Patria, nuestra madre común, respetar y obedecer a lasautoridades civiles, y cumplir las leyes, siempre que sean justas.191 Cfr. En Ef. 6,1-3;192 Cfr. En Eco 3,1-16 40
  • 41. Cátedra Corediana1.3.4.4. Deberes de los padres con los hijosLos padres deben amar, sustentar y educar cristianamente a sus hijos193; deben cuidar desus necesidades materiales, pero sobre todo han de darles una. Sólida formación humanay cristiana. Para conseguirlo, además de rezar por sus hijos deben poner los medioseficaces: el ejemplo propio, los buenos consejos, elección de escuela, vigilar lascompañías, etc. Después de haberle aconsejado, han de respetar la libre decisión de loshijos cuando eligen el camino de su vida, en lo humano y en lo sobrenatural.1.3.5. NO MATARÁS1941.3.5.1. Sólo Dios es el dueño y Señor de nuestra vidaEn la transmisión de la vida humana, los padresdesempeñan el papel de cooperadores libres de laProvidencia divina, contribuyendo a la concepción delcuerpo. Pero el alma, que vivifica al hombre, es creadade la nada inmediatamente por Dios en el instante dela concepción del cuerpo: Dios es el autor y Señor dela vida. Nosotros sólo somos administradores, ydebemos cuidar nuestra vida y la de los demás. Elquinto mandamiento prohíbe todo lo que atentainjustamente contra la vida195, tanto propia comoajena; pero no es meramente negativo sino que, demanera positiva, impone la caridad, la concordia y lapaz con todos, aun con los que se muestran comoenemigos.1.3.5.2. Deberes del quinto mandamiento con uno mismo1. El amor y respeto ordenado de sí mismo. Hemos de queremos a nosotros mismosde manera ordenada, sin ser egoístas, ni soberbios196.2. Usar bien de los talentos de Dios. Dios ha dado a cada hombre talentos ycapacidades tanto naturales como sobrenaturales. En el plano natural están la inteligenciay la voluntad, que hemos de desarrollar adquiriendo los conocimientos de que seamoscapaces, y formando la voluntad para alcanzar el señorío de nosotros mismos y unapersonalidad capaz de grandes empresas. La pereza es el pecado que se opone a que lostalentos fructifiquen. En el aspecto sobrenatural tenemos la gracia santificante, junto con193 Cfr. En Eco 30 1-13194 CfrCatecismo de la Iglesia católica los numerales2257-2330195 Cfr Ex. 20,13; Dt. 5;17196 Mostrándose con una falsa valoración de las propias cualidades por ambición, presunción y vanagloria 41
  • 42. Cátedra Coredianalos dones que la acompañan. Hemos de corresponder generosamente porque al final de lavida se nos pedirá cuenta de cómo hemos aprovechado las gracias recibidas.3. El amor y respeto del cuerpo. El cuerpo es el instrumento que Dios nos ha dado, hasantificado y un día resucitará lleno de gloria. Por eso hemos de respetarlo y cuidarlo,evitando los excesos que puedan dañar la salud. Se oponen a este deber el suicidio,desear la propia muerte, exponerse a grandes peligros, la mutilación de algún miembro, laeutanasia, el aborto197, la gula, la embriaguez y el tomar drogas.4. El cuidado de la vida espiritual. Es importante cuidar del cuerpo, pero mucho máscuidar la vida del alma para que la gracia vaya creciendo en nosotros. Se crececonociendo mejor la doctrina cristiana para poder cumplirla; confesando y comulgandocon frecuencia, tratando a Jesús en el Sagrario, haciendo pequeños sacrificios, etc.1.3.5.3. Deberes del quinto mandamiento para con los demás:1. El respeto a la vida ajena. La misma razón que obliga a respetar la vida propia,exige el respeto de la vida ajena198: cada hombre es criatura de Dios, de quien recibimosla vida, y sólo El es dueño. Este derecho a la vida es faltado en el homicidio y en elaborto199, que son crímenes gravísimos contra Dios y contra el hombre. Por eso nopodemos matarlos a no ser que nos sea útil y necesario para alimentamos, pero nopodemos causarles dolores inútiles, martirizarles, etc.2. El respeto a la convivencia. El quinto mandamiento prohíbe no sólo matar, sino todolo que va en contra de los demás: odio, envidia, enemistad, discordias, riñas, venganzas,peleas, desear mal a alguien, alegramos si vemos que los demás sufren o lo pasan mal,197 Debe ser respetada y protegida desde el momento de la concepción. Es gravemente contrario a la leymoral. Ofensa a la dignidad y a la justicia. No puede ser justificado por ninguna razón. En caso extremo seaplica el Doble efecto: que la acción de suyo no sea mala; que la finalidad que se proponga sea recta; que elefecto bueno no sea consecuencia del malo; que haya razones proporcionadas. Pecado Grave: materia;advertencia y consentimiento. Expulsión del embrión incapaz de vivir fuera del vientre o matarlo dentro.Crimen que nunca puede ser lícito. La vida del niño no nacido es vida humana, inocente, intangible. Sudestrucción intencionada es un asesinato. El médico esta puesto al servicio de la salud y a la defensa de lavida. Es esencial que la madre esté dispuesta aún a sacrificar su vida en defensa de la vida de su hijo.198 Cfr. En Mt 5, 21-22.199 Se clasifica en DIRECTO que es una acción reprochable por su misma naturaleza. Ni por indicaciónmédica para salvar la vida de la madre. Ni escala de valores, pues es una vida. Ni indicación social (pobreza).Ni indicación eugénica (taras hereditarias o malformaciones). Ni indicación ética (perder la honra).ElINDIRECTO: Hay circunstancias en que la intención no es provocar el aborto como tal. Puede darse unaconcepción ectópica donde el embrión anida fuera de su propio medio. Es moralmente lícita tomar medidaspara evitar la evolución patológica. Y la ANTICONCEPCIÓN: Onanismo: impedir que el semen llegue a sutérmino natural. Castración: disminuye la atracción amorosa. Cúpula dimidiata: sin derramamiento delsemen. Esterilización: toda persona tiene derecho a su integridad física-psicológica, moral y espiritual lo cuales totalmente ilícita. 42
  • 43. Cátedra Coredianainsultar...El cristiano tiene que perdonar de corazón las injurias que se le hacen, «no sieteveces, sino setenta veces siete»200. Igualmente ha de saber pedir perdón de las ofensasque él pueda hacer a los demás; no es ninguna humillación, sino demostrar con obras quese tiene un corazón grande.3. El pecado de escándalo. Por atentar contra el bien espiritual del prójimo, elescándalo es un pecado contra el quinto mandamiento. Escándalo es toda palabra, obra uomisión que incita a otros a pecar: malas conversaciones, blasfemar, enseñar fotos olibros inconvenientes, utilizar vestidos indecorosos, no ir a Misa... Estos ejemplos provocanel pecado en quien los observa o padece, y por eso dijo Jesús refiriéndose al que cometeescándalo: «Más le valiera que atándole una rueda de molino al cuello, le arrojasen alfondo del mar»201.1.3.6. NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS2021.3.6.1. El cuerpo del cristiano es templo de DiosSan Pablo decía a los de Corinto:« ¿No sabéis quevuestros cuerpos son miembros de Cristo?.. ¿No sabéisque vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que estáen vosotros, que lo habéis recibido de Dios, y que no ospertenecéis? ¡Habéis sido comprados a gran- precio!Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo»203. Sonrazones importantes para que el cristiano ame la castidad:somos miembros de Cristo, somos templos del EspírituSanto, y debemos dar gloria a Dios también con el cuerpo.Jesucristo propone entre las bienaventuranzas: «Bienaventurados los limpios de corazón,porque ellos verán a Dios»204. Para ser limpios de corazón es necesario rechazar confirmeza los pensamientos y deseos impuros, que constituyen la raíz interna del pecado deimpureza y ya son pecados cuando se consienten.1.3.6.2. La impureza destruye muchas cosas en el hombreEl pecado de impureza destruye en el hombre los tesoros que Dios ha puesto en él, nosólo en cuanto que le ofendemos y perdemos su amistad, sino porque dañaparticularmente excelentes virtudes. El impuro es una persona triste, .porque es esclavodel pecado; no es generoso, porque sólo piensa en sí mismo y en el placer; se debilita sufe, porque se le va cegando el corazón...200 Cfr. En Mt 18, 22201 Cfr. En Mt 18, 6)202 Cfr. Catecismo de la Iglesia católica los numerales2257-2400203 Cfr. En l Cor 6, 15. 19-20204 Cfr. En Mt 5, 8 43
  • 44. Cátedra Corediana1.3.6.3. Amar la santa purezaLa pureza es la virtud que hace respetar el cuerpo en los pensamientos, deseos, palabrasy acciones. Es una conquista propia de valientes; es algo positivo que libera del pecado.Para conquistar esa virtud y no dejarse dominar por la impureza, hay que amar a Dios yser valiente.1.3.6.4. Pecados contra la pureza Pecan contra la pureza los que -consigo o con otros- comenten acciones impuras; mirancosas impuras; consienten pensamientos o deseos impuros; mantienen conversaciones ocuentan chistes sobre cosas impuras; los que voluntariamente se ponen a sí mismos o aotros en peligro de cometerlos. Estos son los pecados contra la pureza:1. Lujuria: goce desordenado del placer venéreo.2. Placer solitario, Excitación voluntaria de los genitales para obtener placer. Es signo de estancamiento, sufrimiento, egoísmo aun no superado.3. Fornicación: Unión carnal fuera del matrimonio.4. Pornografía: dar a conocer actos sexuales reales.5. Prostitución: Constituye una vida social y atenta contra la dignidad de la persona que se prostituye.6. Estupor: Es forzar a la intimidad sexual a una persona, atenta contra la justicia y caridad.7. Concubinato: Es vivir en unión libre, donde niegan a dar forma jurídica y pública a su unión.8. Adulterio: Infidelidad conyugal traiciona la verdad del acto sexual.9. Incesto: Unión carnal entre parientes.10. Sacrilegio: Unión sexual con personas consagradas.11. Delito interno y movimientos carnales lleva a malos pensamientos.12. Sodomía: Atracción del mismo sexo; homosexualismo practica de esa atracción.13. Bestialismo: Relaciones sexuales con animales.14. Fetichismo: Despertar el deseo sexual con objetos inanimados.15. Sádico: Actos sexuales con crueldad.16. Masoquismo: Que otros lo traten sexualmente mal.1.3.6.5. Luchar contra la tentaciónLos pensamientos contra la pureza no son pecados de suyo, sino tentaciones o incentivosdel pecado. Proceden de nuestras malas inclinaciones, de la sugestión del demonio o delmundo que nos rodea. No debe sorprendemos, pero hay que ser fuertes para rechazadosprontamente. Si resistimos la tentación, crecemos en amor a Dios y somos más fuertespor dentro. La fuerza nos viene de Dios, que nos da su gracia para vencer.1.3.6.6. Cómo hemos de luchar para vivir la purezaPara ganar la batalla de la pureza es necesario huir de las ocasiones. En esta materia, huirno significa cobardía sino prudencia. Y la prudencia dicta evitar amistades, lecturas,espectáculos, conversaciones, etc., que empujen al pecado. Otro paso es estar ocupados 44
  • 45. Cátedra Coredianaen un trabajo serio, que salva de ensimismares en el egoísmo. Ayuda también el deporte,que forma virtudes espléndidas para resistir al capricho. Y no se puede olvidar laimportancia de la sinceridad que cuenta las dificultades a las personas competentes enbusca de ayuda y consejo, así como la modestia y el pudor con uno mismo, que enseñanla delicadeza al vestirse, en el aseo diario, etc., en orden a defender la purezapropiamente dicha. Pero lo más importante es poner los medios sobrenaturales: confesióny comunión frecuentes; pedir la pureza con humildad y perseverancia.1.3.7. NO ROBARÁS2051.3.7.1. Dios nos ha dado las cosas para que las usemosDios ha creado todas las cosas, y las entregó a nuestros primeros padres y a susdescendientes para su servicio; pero debemos usarlas sabiendo que Dios es el Dueño ySeñor, mientras que nosotros sólo somos administradores. De acuerdo con estadisposición divina, el hombre puede poseer algunos bienes, que le son necesarios parasostener su vida y sentirse más seguro y libre. Es el derecho a la propiedad privada, quees un derecho natural.1.3.7.2. Hemos de respetar y cuidar los bienes del prójimoCuando una persona posee legítimamente unosbienes son suyos y no se le pueden quitar contrasu voluntad, aunque sea nuestro hermano. Siqueremos usar algo, hemos de pedirlo y cuidarlopara que no se estropee, devolviéndolo cuantoantes. También hemos de cuidar y respetar lascosas públicas: escuela, transportes y lugaresdonde vamos. No podemos estropear las cosas.A veces entra la tentación de robar algo pensamos que, siendo una cosa pequeña, sepuede hacer. Esto es pecado; aunque sea venial, ofende a Dios, y además se va contra-yendo el vicio de robar; los grandes ladrones han empezado por robar cosas de pocaimportancia, quizá aconsejados o iniciados por malos amigos.1.3.7.3. Cómo debemos comportamos ante los bienes de la tierra1.3.7.3.1. Con respecto a nosotros mismos206Sabiendo que las cosas de la tierra son para nuestro servicio y utilidad, hemos de tenerpresente que hay bienes mucho más importantes, que hemos de esforzamos en adquirir yconservar: los bienes que conducen al Cielo, el amor a Dios y al prójimo, demostrado conobras.205 Cfr. En CIgC.2257-2463 y en la Biblia Ex. 20,15; Ef.4,28; Rm. 13,8-9206 Cfr. En Mt 6, 19-21. 24): 45
  • 46. Cátedra Corediana1.3.7.3.2. Con respecto a los demás207No se trata sólo de no robar: Jesucristo quiere que los cristianos compartamos nuestrosbienes con los que tienen necesidad. Podemos ayudar a nuestros padres con el cariño y laobediencia, sobre todo estudiando, para que la formación que nos dan compense susacrificio; a nuestros compañeros, dejándoles las cosas; a los pobres, con limosnas yvisitándoles para hacerles pasar un buen rato. Además tenemos obligación de ayudar a laIglesia en sus necesidades, como señala el quinto mandamiento de la Iglesia, que cadauno ha de vivir según sus posibilidades.1.3.8. NO DIRÁS FALSOS TESTIMONIOS NI MENTIRÁS2081.3.8.1. Jesús nos enseña a decir la verdad Jesús nos enseña con su ejemplo a decir la verdad, aunque esto le costara muchossufrimientos y la muerte. La verdad, dice Santo Tomás, es algo divino: hay que respetarlay amarla. A veces decir la verdad cuesta y exige esfuerzo; pero hay que ser valientes paradecirla siempre y no mentir. Jesús "nos dijo en una ocasión: «Sea vuestro modo dehablar: sí, sí, o no, no. Lo que excede de esto, viene del Maligno»209. Es un buen lemapara nuestra vida, que nos ayudará a ser sinceros y lealescon Dios, con nosotros mismos y con los demás.1.3.8.2. El daño de la mentiraIgual que una cerilla, que es una cosa tan pequeña, puededestruir un bosque, así la mentira puede destruir cosasgrandes como la amistad de un amigo o la confianza delos padres. Si se miente a los amigos o a los padres, seacaba perdiendo su amistad y su confianza. Después,aunque el mentiroso diga la verdad, ya no se le cree. Paravivir en sociedad es indispensable ser sinceros. Para ellohemos de esforzamos en la sinceridad con nosotrosmismos, sin ocultamos la verdad. Aun cuando nunca sedebe mentir, en ocasiones se debe callar para guardar unsecreto o para no perjudicar a otra persona.1.3.8.3. Motivos por los que se mienteCon frecuencia se miente por miedo o vergüenza de ser descubiertos; otras veces, parasalir de un apuro o para gastar una broma. Puede ser pecado mortal mentir en asuntosimportantes, o sabiendo que hacemos un daño grave.Si el bien común o particular noexige que callemos, un cristiano debe decir siempre la verdad.207 Cfr. En 1Jn 3, 17-18)208 Cfr. En CIgC.2257-2513 y en la Biblia Ex.20,16; 23,1; Col. 3,9; Ef.4,25; Rm,14,10-12209 Cfr. En Mt 5, 37 46
  • 47. Cátedra Corediana 1.3.8.3. Diversos modos de destruir la honra- La calumnia: exagerar las faltas de los demás o decir que han hecho algo malo sabiendo que no es verdad.- La difamación: difundir injustamente los defectos ocultos del prójimo.- El falso testimonio: declarar en un juicio algo que no es verdad y perjudica al prójimo.- El juicio temerario: pensar mal de los demás sin justo motivo.- Violando el secreto.- Falso testimonio y perjurio: afirmación contraria a la verdad públicamente- Respeto a la reputación de la persona prohíbe toda actitud que cause un daño injusto.- Juicio temerario en juzgar mal a alguien, sin tener fundamento por ello.- Maledicencia: manifestar faltas de otros a personas que lo ignoran.- Calumnia: daña la reputación de otros, dando juicios falsos.- Vanagloria: es una falta grave a la verdad.- La mentira: Es decir falsedad con intención de engañar; es condenable por su misma naturaleza. Es una verdadera violencia hecha a los demás.- Pecados contra la verdad: mentir, daña la reputación del prójimo, criticar injustamente.- Quebrantar el secreto juzgar mal al otro sin suficiente motivo 1.3.8.4. Cómo debe actuar un cristiano El que oye hablar mal de los demás está obligado a no escuchar lo que se dice y a defender con valentía o a disculpar, si lo que se dice es verdad. 1.3.8.5. Cuidar y defender nuestra buena fama Durante el juicio ante el Sanedrín, un criado dio una bofetada a Jesús que respondía a Caifás. Y el Señor se defendió: «Si hablé mal, muéstrame en qué, y si bien ¿por qué me pegas?210. Jesús nos dio ejemplo de cómo hay que defender la buena fama cuando nos atacan injustamente. 1.3.8.6. Podemos ayudar a los demás con la corrección fraterna La caridad nos llevará a decir la verdad con nobleza, a decir las cosas a la cara, de frente, nunca de espaldas. Decir las cosas con verdad y caridad es ayudar a nuestros hermanos con la corrección fraterna. Podemos recordar lo que dijo Jesús: «La verdad os hará libres»211.1.3.9. NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS IMPUROS212Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón213’.El noveno mandamiento pone en guardia contra el desorden o concupiscencia de la carne.210 Cfr. En Jn 18,23211 Cfr. En Jn 8, 32212 Cfr. En CIgC.2514-2533 y en las Sagradas EscriturasEx20,17; Mt 5, 28; Mt, 19,5-6213 Cfr. En Mt 5, 28 47
  • 48. Cátedra CoredianaLa lucha contra la concupiscencia de la carne pasa por la purificación del corazón y por lapráctica de la templanza. La pureza del corazón nos alcanzará el ver a Dios: nos da desdeahora la capacidad de ver según Dios todas las cosas.La purificación del corazón es imposible sin la oración, la práctica de la castidad y lapureza de intención y de mirada. La pureza del corazón requiere el pudor, que espaciencia, modestia y discreción. El pudor preserva la intimidad de la persona. Lospecados son: El divorcio, la poligamia, bigamia, relaciones extramatrimoniales, unión libre.1.3.9. NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS214Dónde está tu tesoro allí estará tu corazón"215. El décimomandamiento prohíbe el deseo desordenado, nacido de lapasión inmoderada de las riquezas y del poder. La envidiaes la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y eldeseo desordenado de apropiárselo. Es un pecado capital.El bautizado combate la envidia mediante la caridad, lahumildad y el abandono en la providencia de Dios. Losfieles cristianos "han crucificado la carne con sus pasionesy sus concupiscencias"216; son guiados por el Espíritu ysiguen sus deseos. El desprendimiento de las riquezas esnecesario para entrar en el Reino de los cielos."Bienaventurados los pobres de corazón"217.1.3.10.1. Desorden de la concupiscenciaSe refiere a la intención de corazón. Desear las cosas agradables que no poseemos.Prohíbe la avaricia y el deseo desordenado nacido de la pasión inmoderada de las riquezasy poder. Se exige destierro de la envidia. La muerte entro en el mundo por la envidia deldiablo218. La envidia es un pecado capital. De la envidia nace: odio, maledicencia,calumnia, alegría por el mal del prójimo. La envidia procede del orgullo.1.3.10.2. Los deseos del EspírituLa gracia aparta del corazón la codicia, la envidia. La justicia de Dios se manifiesta enJesucristo219.Los fieles son guiados por el espíritu y siguen los deseos del espíritu220.214 Catecismo de la Iglesia católica los numerales 2534 2557215 Cfr. En Mt 6,21216 Cfr. En Gal 5,24217 Cfr. enMateo 5,8218 Cfr. En Gn. 4, 3-7, Sb 2, 4219 Cfr. En Rm. 3,21220 Cfr. En Rm. 8,27 48
  • 49. Cátedra Corediana1.3.10.3. Pobreza de corazónRenunciar a los bienes. El desprendimiento es obligatorio para entrar en el Reino.Bienaventurados los pobres en el espíritu221. Se hizo pobre por nosotros222.Después de este trabajo continuaremos con el taller para profundizar losconceptos aprendidos en esta segunda sección: SEMANA 3 LO QUE VIVIMOS Sabías qué… Para investigar y pensar…  ¿cuáles son los mandamientos que se refieren a Dios y cuáles al prójimo? Explíquelos.  Cuáles son las normas de ida o leyes para: Islamismo Hinduismo Cristianismo Judaísmo Budismo  ¿Cuáles son las normas de la sociedad actual y cómo reacciona el ser humano ante ellas?  Explique y argumente la siguiente frase “anteriormente los hijos temían a los pares, en la actualidad los pares temen a los hijos” Afianzamiento…  Escribe un listado con las normas que hay en tu hogar, señala las que se cumplen y las que no y por qué. Hoy aprendí que…221 Cfr. En Mt. 5,3.222 Cfr. En 2 Cor. 8-9. 49
  • 50. Cátedra Corediana1.4. LA ORACIÓN DEL CREYENTETrata del sentido y la importancia de la oración en la vida de los creyentes. Se cierra conun breve comentario de las siete peticiones de la oración del Padre Nuestro.La oración es la elevación del alma hacia Dios o la petición a Dios de bienes convenientes"La oración acompaña a toda la historia de la salvación como una llamada recíproca entreDios y el hombre. En su enseñanza, Jesús instruye a sus discípulos para que oren con uncorazón purificado, una fe viva y perseverante, una audacia filial. Les insta a la vigilancia yles invita a presentar sus peticiones a Dios en su Nombre. El mismo escucha las plegariasque se le dirigen.Porque Dios bendice al hombre, su corazón puede bendecir, a su vez, a Aquel que es lafuente de toda bendición. La oración de petición tiene por objeto el perdón, la búsquedadel Reino y cualquier necesidad verdadera. La oración de intercesión consiste en unapetición en favor de otro. No conoce fronteras y se extiende hasta los enemigos. Todaalegría y toda pena, todo acontecimiento y toda necesidad pueden ser materia de laacción de gracias que, participando en la de Cristo, debe llenar toda la vida: "En todo dadgracias"223.La oración de alabanza, totalmente desinteresada, se dirige a Dios; canta para El y le dagloria no sólo por lo que ha hecho sino porque él es. La oración supone un esfuerzo y unalucha contra nosotros mismos y contra las astucias del Tentador. El combate de la oraciónes inseparable del "combate espiritual" necesario para actuar habitualmente según elEspíritu de Cristo: Se ora como se vive porque se vive como se ora.1.4.1. El Padre Nuestro2241.4.1.1. Jesucristo nos enseñó el PadrenuestroComo hemos dicho, Jesucristo mismo nos enseñó las palabras con las que debemosdirigimos a nuestro Padre del Cielo. Somos hijos suyos por la gracia, sabemos que nosama, y que está dispuesto a damos lo que le pidamos en el nombre de su Hijo Jesucristo.Por eso el Padrenuestro es, sin duda, la oración que más agrada a Dios. Debemos rezarlocon atención -dándonos cuenta de lo que decimos- y devoción, logrando que el corazón seidentifique con las peticiones que pronunciamos con la boca. Nos ayudará el conocer elsentido del Padrenuestro.223 Cfr. En 1 Ts 5, 18224 Cfr. En CIgC.2558-2865 y en la Biblia Sal.130,14; Rm.8,26; Jn.17; Mt.6,9-14; Lc. 11,1-4) 50
  • 51. Cátedra Corediana1.4.1.2. Contenido del PadrenuestroEl Padrenuestro consta de una invocación inicial y de siete peticiones. Las tres primeras serefieren a la gloria de Dios, y en las cuatro siguientes pedimos remedio para nuestrasnecesidades. Invocación inicial: Padre nuestro, que estás en los cielos. Nos dirigimos aDios, Señor y Padre nuestro, reconociéndonos criaturas e hijos suyos.1ª petición: Santificado sea tu nombre. Pedimos que el santo Nombre de Dios sólo El esinfinitamente Santo- sea reconocido y honrado por todo el mundo.2ª petición: Venga a nosotros tu reino. Pedimos a Dios que reine en las almas por lagracia, que se extienda su reinado por toda la tierra, y que después nos dé el reino de lagloria.3ª petición: Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo. Pedimos que cuantosvivimos en este mundo cumplamos siempre la voluntad de Dios, como la cumplen losbienaventurados en el Cielo.4ª petición: El pan nuestro de cada día dánosle hoy. Pedimos a Dios todo lo quenecesitamos para el sustento y conservación de nuestra vida corporal y espiritual.5ª petición: Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestrosdeudores. Pedimos a Dios que perdone nuestros pecados, mientras prometemos tambiénperdonar a los que nos han ofendido o hecho algún mal.6ª petición: No nos dejes caer en la tentación. Le pedimos auxilio para vencer lastentaciones y perseverar en su gracia. 51
  • 52. Cátedra Corediana7ª petición: Más líbranos del mal. Pedimos a Dios que nos libre de los males,principalmente del pecado y de la muerte eterna. Para confirmar estas peticiones al finaldecimos: Amén, como diciendo: así se lo pido al Señor y así lo espero de su divinamisericordia.Después de este trabajo continuaremos con el taller para profundizar losconceptos aprendidos en esta segunda sección: SEMANA 4 LO QUE ORAMOS Sabías qué… Para investigar y pensar…  ¿Cuál es la oración principal de los Cristianos, por qué y e que libro aparece?  Que oran y a quien oran Islamismo Hinduismo Cristianismo Judaísmo Budismo  ¿Cuáles son los tipos de oración y los momentos de oración de la Iglesia Católica?  Elabora tu propia oración. Afianzamiento…  Ayudándote de un almanaque, ubica en que días harás oración por una intención diferente (familia, necesidades, profesores) y trata de perseverar en la oración. Hoy aprendí que… 52