La vasija
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La vasija La vasija Presentation Transcript

  • LA VASIJA HAZ CLIC PARA AVANZAR ♫ Enciende los parlantes Tommy's Window Slideshow
  • Entre muchas vasijas, el Maestro buscó una.
  • — ¡Elígeme! —gritó la de oro—. Mi brillo no tiene igual. Soy muy valiosa y, lo que hago, lo hago bien. Mi belleza y esplendor opacarán a las otras. Para Ti, Maestro, el oro sería lo mejor.
  • El Maestro pasó de largo sin decir nada, y se fijó en una urna de plata, grande y alta: — Te serviré, Maestro; verteré Tu vino; adornaré Tu mesa cuando a comer te sientes. Mis líneas son gráciles, fiel a la verdad mi tallado. Además, la plata siempre te complementará.
  • Desoyendo, el Maestro se fijó en una de latón ancha, poco profunda y pulida como el vidrio. — ¡Heme aquí! —gritó la vasija—. Te serviré bien. Colócame en la mesa. Deja que me contemplen.
  • — Fíjate en mí —gritó la copa de cristal—. Mi transparencia revela lo que contengo. Soy frágil, mas con orgullo te serviré. Además, viviré feliz en Tu casa.
  • — Utilízame —dijo el tazón de madera—. Mas prefiero que coloques fruta en mi interior. Miró el Maestro luego una de madera, tallada, pulida y bastante sólida.
  • Sin esperanza de que sería la elegida, de quedar limpia, arreglada y llena. — ¡Ah! —exclamó Él—. Esta es la que quería. La arreglaré, la utilizaré y haré Mía. El Maestro bajó la vista y vio una vasija de arcilla. Estaba rota. Indefensa. Vacía.
  • No necesito la vasija orgullosa de sí, ni la que es muy estrecha para el estante, ni la de boca grande, poco profunda y ruidosa. Tampoco la que su contenido exhiba orgullosa, ni la que cree que todo lo hace bien. Elijo esta de barro. La dotaré de fuerza.
  • Con delicadeza recogió la vasija de arcilla, la arregló, la limpió y la llenó ese día. Y le dijo con ternura y gentileza: —Mi bien, tienes trabajo: Derrama a otros lo que en ti Yo vierta.
  • El Señor no juzga a las personas por sus logros, ni por sus talentos, ni por lo mucho que sepan o lo buenas que sean. Juzga según el corazón. Lo que mejores calificaciones se lleva, más que ninguna otra cualidad, es el amor y la humildad. Esas cualidades hacen que uno sea una dicha para los demás en todos sus actos, aun en las cosas más mínimas.