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I. INTRODUCCIÓN ACLARATORIA:
Hace mucho tiempo diferentes personas vienen insistiendo que debería escribir la
crónica de...
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fuerte que haya escuchado en mi vida.” Los papeles no le interesaban a Tex.
Adolfo: “Me llevó al tractor y en 10 minutos...
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Fr. Miguel, para reclutar voluntarios que quieran ir a trabajar con él, se fue a hacer
propaganda a varios colegios de L...
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El camino Guanay - Tipuani y los primeros kilómetros de Polopata hacia Mapiri, se
construye con base en la casa parroqui...
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A una reunión del consejo de la Federación se presentaron 3 diferentes
posibilidades para resolver el asunto. La última ...
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Si tengo algunos datos de estos años, me los han pasado unas pocas personas que
pude encontrar todavía desde este t...
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1974
Un acontecimiento de este año vale la pena mencionar. Todos los estudiantes
querían ir, aunque sea a pie, a conocer...
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grandeza de la obra, pero lo que más me impresionó era un tractor Allis Chalmers
totalmente desarmado. Pregunté a Tex, s...
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trabajadores y campesinos. Un joven campesino recibió un golpe con todo el peso
de la camioneta que murió en el instante...
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seriamente la atención al humilde escritor de estas páginas, por hacer trabajar
duramente a los pobres estudiantes y no...
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Un día Tex la trajo en moto a San Agustín en plena lluvia. Al entrar al campamento
el barro era ya demasiado para Tex y...
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dedicado y responsable. Como persona humana un poco desconfiado frente a otros
le dificultó el convivir con otros herma...
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nuestra parte subiéramos P. Miguel o yo para hacer lo propio. Los dos no veíamos
justo quitar la máquina al operador fr...
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El mismo río, el mismo bote, la misma muchacha. Otro día me di cuenta de que
faltaban muchachos de noche. Llamé a una r...
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1980
Después de la salida de Fr. Jerónimo y también de Fr. Valentín, la FFB mandó
como profesor a Fr. José Bussone, ofm...
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Como ya he mencionado anteriormente la Federación Franciscana Boliviana decide
asumir la responsabilidad del proyecto a...
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de la provincia franciscana de Nueva York y a la Missionszentrale de los
Franciscanos de Bonn, Alemania. Expliqué que s...
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con la misma enfermedad. Así que me escapé del hospital de San Ignacio de
Velasco y volví al campamento contra todas la...
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cuanto al papeleo administrativo. Sin su honestidad y su entrega al proyecto,
hubiéramos fracasado entre todos. Es una ...
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En Noviembre de 1982 se me informó por carta que el negocio estaba
prácticamente hecho y que nosotros podíamos contar c...
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Dirigiendo este trabajo aparece otro mensajero: "Padre, el viento se llevó el techo
de la casa del P. Johnny, pero no p...
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Una comisión técnica tenía que decidir cuál sería finalmente la zona de trabajo
dentro del Alto Beni. Del 6 al 8 de Jun...
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A mediados de Septiembre llevamos el primer tractor (el D-6) a Alto Beni para hacer
el camino de acceso al nuevo campam...
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al barro ya que el "tren" se había plantado en el barro. No hubo manera de salir o
entrar al campamento sin ser jalados...
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realizar a solas. Siempre necesitan del otro y el otro de él. Los sábados se dan
charlas sobre diferentes temas formati...
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Nos ha costado convencer a la población al comienzo, pero pronto captaron lo que
queríamos: la autodefensa de la región...
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ripiar con nuestra volquetita HINO y con el ISUZU. El esfuerzo de estas dos
máquinas era admirable, pero no se logró gr...
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mayores) eran los mismos padres. Lo hizo Fr. José Bussone, luego yo. En lo
últimos años en Larecaja se acudía a Mapiri ...
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huelga. La directora de San Gabriel me explicó que haría todo lo posible para que
nadie se quedara sin atención, pero t...
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Piquendo, de Porvenir y de San Antonio, hoy es algo muy normal que entre todos
nos sentamos a una mesa y discutimos pro...
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ofm. Nos ha brindado una ayuda muy valiosa dictando un curso de 5 semanas para
los postulantes. Sus visitas son una gra...
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nuevos tuvimos que despedir después de su tiempo de prueba porque no han
podido integrarse bien a nuestro ambiente de t...
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palos grandes. En tiempo de lluvia el agua pasa a veces varios metros encima de
los palos.
Una adquisición importante n...
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vacunación completo. En las diferentes visitas a las colonias se dan charlas a la
población, especialmente a la Señoras...
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un omenaje para la familia oscarina, con las disculpas de quien lo comercializa, pero esta iniciativa se la devuelve a los dueños de las obras del Proyecto O.S.C.A.R.

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Crónica del proyecto oscar

  1. 1. 1 I. INTRODUCCIÓN ACLARATORIA: Hace mucho tiempo diferentes personas vienen insistiendo que debería escribir la crónica del proyecto OSCAR. Recibí una amonestación fraterna, pero muy clara, de parte del visitador general en su visita en Abril al campamento. Creo que tienen razón. Lo debo a mis hermanos franciscanos que han fundado y mantenido el proyecto por tantos años. Lo debo a los trabajadores que han colaborado en el proyecto. Pero lo debo también a todos los jóvenes voluntarios que, con mucho entusiasmo, se han dedicado a trabajar y a estudiar en los campamentos del proyecto. Lo debo, finalmente, a nuestra patria Bolivia, pues creo que son páginas gloriosas y en parte heroicas que se han venido escribiendo con el sudor de sus súbditos. Por eso yo, Fr. Roberto Ernst Eckerstorfer, ofm, aprovecho esta magna fecha, el día 6 de Agosto de l987, día de la patria, para comenzar a escribir lo que sé y lo que me han comentado acerca de los acontecimientos en los comienzos del proyecto. Para comenzar correctamente presentaré primeramente al fundador del proyecto: al franciscano norteamericano, Fr. Miguel Dooling. Nació en Denver, Colorado, el 1924. Por 12 años ha trabajado en el Brasil antes de venir a Bolivia en 1962. Parece que Miguel ha sido desde su juventud un hombre especial: un soñador con muchas ideas, a veces muy fantásticas. Pero solamente un hombre así pudo haber tenido la "idea del siglo" para fundar una obra como es el proyecto OSCAR. Aunque su apariencia, y más todavía su tinte, le den un aspecto muy duro, en el fondo es un hombre sensible y excesivamente intuitivo. En Bolivia, y me parece también en su provincia, todo el mundo lo conoce por "TEX". Tex es una personalidad ´sui generis´. Adolfo Tellería, quien posteriormente con los años llegaría a ocupar el primer puesto entre los tractoristas, me contó que se presentó donde Tex con un montón de papeles y certificados de trabajo que le acreditaban como buen tractorista. Adolfo dice: “Me he ganado la carcajada más
  2. 2. 2 fuerte que haya escuchado en mi vida.” Los papeles no le interesaban a Tex. Adolfo: “Me llevó al tractor y en 10 minutos me dijo que estaba aceptado.” La señora Winnie Sánchez, desde los comienzos fiel colaboradora del proyecto, lo acompañó una vez a una visita a una reunión en el CEUB (Consejo de Educación Universitaria en Bolivia) para definir el convenio con la Universidad Católica. Tex estaba exagerando ya demasiado los ideales y los logros del proyecto. Con un golpecito de su pie, Winnie quería frenar un poco los vuelos mentales de Tex, a lo que Tex le mira y le dice en voz alta frente a todos los presentes: “Niña, estame golpeando el pie.” Personalmente lo acompañé en 1977 a la oficina del ministro de defensa. Tex, quien a estas visitas oficiales siempre iba con un hábito arrugado, estaba sentado en uno de los sillones grandes de la oficina del ministro, se subió el hábito encima de las rodillas dejando aparecer su pantalón vaquero sucio, sus botas de tamaño de ataúd para un niño pequeño, sucias y hace meses sin limpiar, con las manos, más que con sus palabras, explicando al perplejo señor ministro algún punto que Tex quería lograr. Era la personalidad de Tex que impresionaba a todos. Tenía una habilidad increíble para “torcer los brazos de alguien”, como él mismo se expresaba, para conseguir alguna donación. Fr. Tomás Kornaky cuenta que alguno de los visitadores de la entonces custodia franciscana en Bolivia de la provincia del Santísimo Nombre de Nueva York, preguntó a Tex si tiene una crónica del proyecto OSCAR. A lo que Fr. Miguel le responde: “Oiga, hay dos tipos de hombres, los que hacen historia y los que la escriben. Yo pertenezco a los que hacemos historia.” En el año 1968, siendo párroco de Guanay, tenia la idea de construir caminos con la ayuda de estudiantes universitarios en su parroquia. La primera idea era conectar Guanay con el pueblo minero de Tipuani. Los jóvenes que se ofrecían a colaborar eran pocos. Con unas cuantas palas y picotas se hizo los primeros trabajos. La pendiente de la montaña detrás de Guanay era un desafío tanto para el sacerdote constructor como para los trabajadores voluntarios. Pronto se dieron cuenta de que a pulso no iban a avanzar mucho. El gran genio de Fr. Miguel encontró la solución. Una empresa había abandonado un viejo tractor Caterpillar D-4 en pleno monte. La gente sacó fierros de este tractor y los llevó a sus casas. Tex preguntó de puerta en puerta quien tenía algo de estos fierros. Los recogió y compuso de nuevo el tractor. Este pequeño tractorcito hizo todavía los primeros 40 Km de camino del nuevo proyecto OSCAR, el camino de Guanay a Tipuani. Ya que estamos mencionando esta denominación del proyecto naciente. Parece que en la búsqueda de un nombre para el niño recién nacido, el nuevo proyecto, han ayudado decisivamente el P. Luis Oliete, sacerdote diocesano y Fr. Conor Mullally, ofm. Ellos y Tex le dieron el nombre de Obras Sociales de Caminos de Acceso Rural, O.S.C.A.R.
  3. 3. 3 Fr. Miguel, para reclutar voluntarios que quieran ir a trabajar con él, se fue a hacer propaganda a varios colegios de La Paz hablando a los cursos superiores. Personalmente me encontré con varias personas, hoy profesionales, que se recuerdan de estas visitas. La impresión que Miguel dejó en los jóvenes siempre ha sido muy profunda. Pero muy pocos se animaron a seguirle. Los primeros años no hubo más que tres a 5 voluntarios. Pero estos de veras eran idealistas, puesto que no les ofreció gran cosa: una mensualidad de algo de 5 US $ y comida y alojamiento gratuito. Según se cuenta, Fr. Miguel transformó el patio de la casa parroquial de Guanay en maestranza, depósito, almacén, etc. al mismo tiempo. Para presentar a Tex, con sus primeros trabajos y dificultades, dos anécdotas: El Ing. Flavio Escobar, entonces jefe distrital del SNC, ofreció a Fr. Miguel mandar a un ingeniero al campamento de OSCAR para guiar los trabajos, ya que el camino construido por Tex mostraba subidas demasiadamente fuertes. Tex responde: "Ud., Ingeniero, no quiere ayudarme, sino quiere controlarme a mí. Sepa Ud. que el único que puede controlarme es el papa Pablo VI, y éste muy difícilmente". También el Ing. Escobar narra: Al terminar el tramo de camino entre Guanay y Tipuani, Tex puso una tranca en Guanay cobrando peaje muchísimo más alto que el mismo SNC en rutas troncales. Con el dinero recaudado, Tex pagaba jornaleros para mantener el camino en buen estado. Los mineros de Tipuani mandaron una comisión al jefe distrital de SNC quejándose del alto peaje que se cobra en el camino nuevo. "Este cura se está ganando la gran plata" decían los mineros. Tex, al enterarse de esta acusación entregó la tranca - y con ella también el mantenimiento del camino - a los mineros. Después de la próxima temporada de lluvias la misma comisión de mineros vuelve a entrevistarse con el mismo jefe distrital del SNC pidiendo maquinaria para el mantenimiento del camino. "Pero Uds. se están ganando la gran plata con la tranca de Guanay", responde el encargado de SNC de La Paz. "Honestamente, Ingeniero," responden los funcionarios mineros, "no da ni para la mitad de los gastos de los jornaleros y del tranquero.” El 7 de Abril de 1969 sale el testimonio de fundación y aprobación de estatutos que acredita la existencia de una nueva institución llamada OBRAS SOCIALES DE CAMINOS DE ACCESO RURAL (O.S.C.A.R.). Los primeros estatutos, aunque bien elaborados, muestran cuán humilde era el comienzo. Se quería construir caminos aptos para movilidades de doble tracción y de 2 toneladas de peso total. En 1972 se consiguen dos ventajas enormes para los estudiantes que participan en la obra: la Universidad concede al proyecto OSCAR el permiso de impartir estudios universitarios en el mismo campamento, y el Gobierno Boliviano reconoce el trabajo de los estudiantes como alternativa al Servicio Militar Obligatorio. Fuerte y penoso es el trabajo en el camino que se construye. Para avanzar mejor, poco a poco se desarrolla la idea de hacer campamentos como bases de operación.
  4. 4. 4 El camino Guanay - Tipuani y los primeros kilómetros de Polopata hacia Mapiri, se construye con base en la casa parroquial de Guanay (1968 -1970). Con el avance del camino era necesario mover la base de acción. MACHAPAMPA (1970 -72), el primer campamento, el campamento quemado. Un campesino quema su chacra y con ella también el campamento oscarino de carpas. Ahí se cambian las carpas por casitas de madera con techo de calamina. MARIAPO (1972 -1975), un hermoso campamento encajonado en un valle cerrado de río cuyo nombre lleva el campamento. SAN AGUSTIN (1975 - 1977) es el campamento que lleva el camino a la primera meta grande: MAPIRI (1975). Luego CHORONDO (1977-1978) y el campamento de más corta duración: YUYU (segundo semestre de 1978). El 21 de Septiembre de 1978 se encuentran los tractores de CORDEPAZ, que trabaja desde Apolo hacia Mapiri, con los de OSCAR que van en sentido contrario. El encuentro culmina en una gran fiesta. Por primera vez llegan movilidades a Apolo. Terminada esta tarea el proyecto no se detiene: la conexión entre Mapiri y La Paz, por Sorata - Consata, es la próxima meta. El campamento de TARAPO (1979-1980) dirige el primer trecho de este camino. Posteriormente sirve SAN ANSELMO (1980-1983) como base para llevar el camino al río Vagante, punto de encuentro acordado entre OSCAR y la Prefectura del Departamento de La Paz que otra vez trabaja en sentido opuesto a OSCAR. A fines de 1983 OSCAR logra esta meta. (Una nota curiosa: aunque el prefecto de La Paz amonestaba en 1982 a OSCAR “a apurarse ya que la prefectura está por llegar al Vagante", OSCAR llegó en 1983, la prefectura llegó en 1989). En San Anselmo se vive una situación de cambio. El lugar en si aparentemente es un sitio muy conocido desde tiempos inmemoriales. Una planicie enorme, aunque barrida por vientos fríos, ha invitado a muchos a descansar en su caminata desde Consata a Mapiri. La llegada del camino coincide desafortunadamente con el "boom" del oro de Mapiri. Las noches claras y frescas, el cielo estrellado, el silencio absoluto... en aquellos tiempos valores que hemos bebido con gusto, han cambiado por un hervidero de personas humanas que tienen un solo afán: el oro. En su gran mayoría forasteros al ambiente mapireño, no tenían el menor interés en colaborar en la construcción del camino, sino solamente buscaban dinero fácil- y rápidamente ganado. EL CAMBIO DE DIRECCION: En Septiembre de 1981 apareció Fr. Joaquín Mahler, superior de la misión franciscana de los norteamericanos en Bolivia, con un paquete de cartas en el convento de San Francisco de Cochabamba. Nos indicó que a fines de 1981 se iba a cerrar el proyecto OSCAR y que por lo tanto para 1982 el proyecto ya no podía aceptar a los aspirantes para la orden. Nos pidió que nos buscáramos otro lugar para los aspirantes a la orden. El suscrito, a la sazón prefecto de formación de la FFB (Federación Franciscana Boliviana), fue encargado a elaborar posibles alternativas dónde poner a los muchachos.
  5. 5. 5 A una reunión del consejo de la Federación se presentaron 3 diferentes posibilidades para resolver el asunto. La última entre ellas, SALVAR EL PROYECTO OSCAR. Después de diversas reuniones fue aceptada esta última solución. Buscando a un tonto que podría llevar el proyecto en nombre de la FFB - ya no de los PP. Norteamericanos de la provincia del Santísimo Nombre - se pidió al autor de estas líneas que asuma la responsabilidad. Un incidente decisivo para la aceptación de esta solución había sido que el proyecto, que durante toda su historia ha tenido que luchar por conseguir dinero para su funcionamiento, ahora parecía más bien disponer de dinero. Como avisó Fr. Joaquin en la reunión, Fr. Miguel Dooling esperaba una donación de 500.000 US $ de MISEREOR para comprar equipo. Lo gracioso de todo fue que a base de esta seguridad de contar con financiamiento, se aceptó llevar el proyecto de parte de la FFB. Un mes después se sabía que tal solicitud fue rechazada por MISEREOR y el proyecto tuvo que comenzar el nuevo año sin dinero asegurado. II. LOS HECHOS HISTORICOS: Lastimosamente no existen datos en el archivo sobre los primeros años. Pero daremos aquí lo poco que se sabe. En 1969, después de un año de trabajo, el camino llega a Tipuani. El trazo en sí es toda una aventura. Incluso los Jeeps pequeños tenían que hacer maniobras en las curvas del camino. La subida desde Guanay presentaba una pendiente tan fuerte que parecía que el camino quería llegar directamente al cielo. En la inauguración del camino a Tipuani, OSCAR sufrió la primera desgracia fuerte. El río Tipuani sólo se podía cruzar con la ayuda del tractor. En vista de que los empleados ya estaban bien mojados, más interior- que exteriormente, Tex prohibió que se mueva el tractor. El tractorista, ya ebrio y por eso más valiente, intentó jalar una movilidad y se volcó con el tractor. El operador murió allí al instante. Un dato muy interesante de este tiempo es cómo se ha transportado el combustible desde La Paz hasta la Punta de Camino. El que conoce el camino entre Caranavi y Guanay sabe que hay que cruzar varios ríos grandes para llegar a Guanay: el río Coróico, el río Challana y el mismo río Tipuani. Al comienzo se llevaba el combustible en Cisterna hasta el río Coróico. Allí lo llevaban en una gran bolsa de goma nadando por el río y jalado por un bote. Cuando ya no servía la bolsa lo llevaban con turriles en botes hasta Guanay. De Guanay adelante incluso tenían que servir mulas para transportar el combustible hasta la punta de camino.
  6. 6. 6 1971 Si tengo algunos datos de estos años, me los han pasado unas pocas personas que pude encontrar todavía desde este tiempo. Así me contó varios acontecimientos el Señor Pablo García quien fue voluntario de este año. Pablo cuenta de que los 10 voluntarios del año 1971 se pintaron la insignia del “Che” en sus cascos. Tex, al ver esto, casi se muere de susto. El “Che” que murió en 1967 seguía el gran ideal de muchos universitarios. Los años después de su muerte surgieron diferentes focos de guerrilleros en Bolivia, incluyendo los de Teoponte y Tipuani. El proyecto OSCAR que comenzó su trabajo en 1978 cayó justo a la vecindad cronológica y geográfica con esta guerrilla. El mismo Tex estuvo detenido e interrogado por varias horas en la Nunciatura de La Paz. Su colaborador, al que ya he mencionado, el P. Luis Oliete, fue detenido incluso por dos o tres meses. El año siguiente le tocaría a Pablo García y a uno de sus compañeros la detención en el ministerio del interior. Según Pablo, en La Paz se buscaba este comandante guerrillero que se llamaba “OSCAR”, pensando que se trataría del nombre de un agitador político. 1972 El año 1972 marca un paso muy importante en la historia del proyecto. El 1° de Septiembre sale el Decreto Supremo No. 10433 que acredita que los voluntarios del proyecto pueden obtener la Libreta de Servicio Militar recibiendo la instrucción castrense en el mismo campamento. El 14 de Noviembre firman las autoridades del CENES (Consejo Nacional de Educación Superior) la Resolución No 0279 que permite a la Universidad Boliviana firmar convenios con el proyecto OSCAR para impartir estudios universitarios en el mismo proyecto. 1973 De los 24 estudiantes que estaban el año pasado en el primer curso, 3 vuelven y llevan las materias del segundo curso de filosofía. Mirando un poco la lista de los catedráticos se nota que Fr. Jerónimo tenía que dar prácticamente todo. Realmente hay que admirar lo que Jerónimo ha trabajado en la enseñanza. Todavía sigue la presencia de un teniente en el campamento que lleva el servicio militar y da también una materia dentro del programa académico.
  7. 7. 7 1974 Un acontecimiento de este año vale la pena mencionar. Todos los estudiantes querían ir, aunque sea a pie, a conocer la gran meta del trabajo: el pueblo de MAPIRI. A la vuelta tres de ellos querían cortar el camino. Pero en la senda del monte se equivocaron y en vez de entrar al valle del río Mariapo, donde estaba su campamento se metieron al valle del río Dinamarca. Por tres días todos los voluntarios y los campesinos del lugar los buscaron. Al tercer día los trajeron, virtualmente los trajeron cargándolos, unos cazadores que los habían encontrado. Según cuentan estaban piel y huesos no más. El esfuerzo y la falta de alimentación, además la falta de costumbre de moverse en la selva, los había agotado totalmente. 1975 Del 13 de Enero al 20 de Febrero de 1975 se ofreció un programa de clases de verano. Participaron cuatro voluntarios. 1975 es el año del primer éxito grande del proyecto: El camino llega a Mapiri. El día 22 de Noviembre se celebra la solemne inauguración. Todo un evento grande con muchos invitados de La Paz. Parece que el crecimiento de los ríos ha hecho sufrir bastante a los invitados de La Paz. Un chofer de ellos incluso se entusiasmó tanto con el nuevo camino que se volcó. Gracias a Dios, sin grandes consecuencias. Ya cerca de este éxito, CORDEPAZ se animó a ayudar con maquinaria. Cuatro tractores, (un Komatsu, un Caterpillar D-6, y dos D-4) una pala, un camión grande y dos camionetas se incluyeron en la generosa donación, mejor dicho, el préstamo. El 14 de Febrero se firmó el convenio con CORDEPAZ, y el 23 de Septiembre entregaron la primera maquinaria. El resto fue entregado poco a poco. Los últimos dos tractores D-4 recién en 1977. En 1975, estado yo de párroco en Roboré en el Departamento de Sta. Cruz, mandé a uno de mis monaguillos al seminario. Pero como no sabía la fecha exacta de presentación, el joven se atrasó. Los frailes de Cochabamba lo mandaron al proyecto OSCAR. Se trata de Gabriel Yovió. Este mismo año me enfermé yo fuertemente de hepatitis. Después de una recaída mi superior me mandó a Cochabamba para curarme. Ya sanito y fuerte otra vez, los frailes de Cochabamba me aconsejaron visitar al joven en el proyecto OSCAR. Así lo hice. Por honestidad tengo que describir un poco mejor los pormenores de esta visita: No tenía ni idea dónde quedaba el campamento. Solamente sabía que estaba situado “fuera de La Paz”. Así que viajé en traje, con camisa blanca de cuello alto, como en aquel entonces debería viajar un gringo en avión. Llegué a La Paz y los frailes me preguntaron si tenía otra ropa, lo que tuve que negar. Así que me prestaron ropa para poder viajar 10 horas en Jeep a Guanay con uno de los frailes. Desde Guanay hasta el campamento de Mariapo me llevó el P. Miguel en su moto. Pude apreciar la
  8. 8. 8 grandeza de la obra, pero lo que más me impresionó era un tractor Allis Chalmers totalmente desarmado. Pregunté a Tex, si esta máquina iba a funcionar otra vez me respondió asombrado: “Eso creo”. Qué podía saber yo en aquel momento que justo con este tractor yo tendría que defenderme posteriormente. 1976 No tengo datos del 1976. Pero, a modo de anécdota, quiero contar como llegué yo al proyecto OSCAR. Estuve el año 1976 en Cochabamba en el equipo de formación de nuestros estudiantes profesos. Al mismo tiempo teníamos a los estudiantes de filosofía en el convento. El presidente de la FFB (Federación Franciscana Boliviana), superior de la casa, Fr. Norman (Martín) Bednar me invitó a una heladería. No queriendo rechazar la generosidad de mi superior acepté gustosamente. Comiendo sabores exquisitos comenzó hablar del proyecto OSCAR. Yo mismo me expresé también de forma muy positiva, porque veía que los muchachos salían de allí diferentes que de otros lugares. Norman propuso aumentar la estadía de los estudiantes en OSCAR por un segundo año, pero que los frailes de OSCAR pedirían para eso que la FFB mande a un profesor. El pez cae por su boca, porque le respondí: “Me parece justo esto, pero somos casi 200 frailes en la Federación. Creo que se podrá encontrar a uno que querrá ir como profesor a OSCAR.” A lo que Norman me replicó: “¡He pensado en ti!” Durante el segundo semestre ya estuve viajando al campamento San Agustín, para charlar con los frailes de OSCAR qué podríamos proponer a la Universidad Católica para implementar el programa académico de OSCAR otra vez a un segundo año, pero esta vez, solamente para aspirantes franciscanos. Así fui destinado al proyecto OSCAR a partir de 1977. 1977 No puedo dejar de describir mi primera entrada oficial al proyecto. Una vez designado al proyecto OSCAR me trasladé a La Paz, mandando mis dos cajones con libros y cosas personales en la flota. Al llegar a la oficina pedí a la encargada de la oficina, la Sra. Winnie, que haga recoger mis dos cajones de la flota. Como de nuevo estuve vestido de traje, me miró desde arriba hasta abajo y dijo: “Traen tantas cosas y después no aguantan ni medio año”. Parece que tenía no más un aspecto de mariconcito finito. Ni Winnie, ni yo sabíamos en este momento qué grandes amigos y compañeros de trabajo íbamos a ser en el futuro. Pocas semanas después de haber comenzado el año nos sacudió un fatal accidente. El Hno. Billi Lockhard, chofer indiscutible, se volcó con una camioneta en el camino del campamento San Agustín hacia Mapiri. Estaba yendo con algunos
  9. 9. 9 trabajadores y campesinos. Un joven campesino recibió un golpe con todo el peso de la camioneta que murió en el instante. La frase que repetía Billy después muchas veces: “Un segundo cambia toda tu vida.” Lastimosamente el sentido de culpabilidad nunca más lo dejó vivir tranquilo y su confianza en su muñeca para conducir movilidades también se había desvanecido. Hubo un cambio considerable en el número de los voluntarios. De 20 voluntarios en 1976 sube la cifra a 84 en l977. Hasta 1976 los bachilleres podían hacer su Servicio Militar Obligatorio durante tres meses en las vacaciones. En 1976 se quitó esta manera de conseguir la Libreta Militar y se obligó a todos a UN AÑO de servicio. Esto hizo aumentar enormemente el número de los que querían entrar a OSCAR. Tuvimos que recurrir a un examen de ingreso para poder escoger un número manejable de voluntarios. El mismo Servicio Militar, en OSCAR introducido en 1972, ha cambiado en su manera de realizarse. En 1972 y 1973 un Teniente y luego un Subteniente respectivamente, estuvieron en el campamento por todo el año, sirviendo como profesores e instructores de los muchachos. Parece que la estadía en el campamento se hacía para ellos muy aburridora. Así que desde 1974 en adelante las autoridades militares ya no mandaron a nadie al campamento sino llevaron a los muchachos en Diciembre por 2 semanas al cuartel de Caranavi. Este año 1977, cuando subía tanto el número de los conscriptos, ni Caranavi podía ya recibirlos. Por eso impartieron la instrucción castrense en el mismo campamento, también por dos semanas. A mediados de 1977 se cambia el campamento de San Agustín (unos 15 km antes de Mapiri) a CHORONDO a 11 km detrás de Mapiri. El cruce del río Mapiri nos ha hecho sufrir bastante. Los primeros meses tuvimos que cruzar todo en balsas. Luego construimos un pontón y después de retirarnos de Yuyu, a fines de 1978, se quedó solamente una maroma. Para el traslado del combustible hemos colgado 230 ms de tubería sobre el río Mapiri. Un tanque al lado de Mapiri recibió el combustible. Cuando lo necesitábamos al frente lo recogíamos con tanques portátiles sobre un camión para llevarlo al campamento y a la punta de camino. Estando en el campamento de CHORONDO recibimos la visita de un ALTO personaje. Alto, pues es un tipo que mide más de 1,85. Alto también, porque llegó en helicóptero, aterrizando en la canchita del campamento. Su nombre tendré que mencionar más adelante, pero ya no como presidente de CORDEPAZ, lo que era en 1977, sino como prefecto del Departamento de La Paz. En un discurso flamante elogia este personaje el sacrificio de los estudiantes voluntarios. Al final les pregunta qué es lo que necesitarían. Uno de los muchachos le responde: "un poco de harina no estaría mal ya que hace 6 semanas que no comemos pan". A esta revelación el alto personaje se pone furioso y llama
  10. 10. 10 seriamente la atención al humilde escritor de estas páginas, por hacer trabajar duramente a los pobres estudiantes y no darles de comer. Termina su discurso con las palabras: "Padre, por qué no pide, si sabe que yo tengo toneladas de harina en La Paz." En una breve conversación (a gritos) con el piloto del helicóptero, le ordena volver al día siguiente, bien tempranito, con toda una carga de harina desde La Paz en vuelo directo al campamento. ¿Será necesario decir todavía que hasta hoy seguimos esperando el helicóptero? Pero este incidente era muy formativo para los estudiantes. Al “día de la espera” me pidieron los chicos si un grupito no podría quedarse en el campamento para que, cuando llegue el helicóptero, hagan en seguida pan. “Podríamos tener pan para el té de la tarde.” Para decir la verdad: hasta los viejos mirábamos de vez en cuando al cielo para ver por dónde venía el helicóptero. Cuando este no llegó hubo un ambiente triste y deprimido en el campamento como después de un entierro. Una lección para todos nosotros: a uno que sufre, no le prometas nada si no lo puedes cumplir, porque solamente aumentas su sufrimiento. Otro cambio en el programa se ha visto respecto a los cursos académicos que se ofrecieron. Desde l972 se impartían estudios universitarios en el proyecto. El primer convenio con la Universidad era que OSCAR podía ofrecer TODA LA CARRERA DE FILOSOFIA en el campamento. Se ha intentado, pero se veía que era muy difícil conseguir buenos profesores que querían quedarse todo el año en el campamento para enseñar. Hasta 1975 funcionaba para un grupo pequeño el programa de forma cíclica. En 1976 se ha dejado todos los demás cursos y se admitía sólo a nuevos para el primer curso. En 1977 se volvió a abrir el segundo curso, pero solamente para los postulantes franciscanos. La FFB (Federación Franciscana Boliviana) decidió mandar a todos los candidatos por dos años al proyecto OSCAR. Esto, de paso, ha sido también la razón por la cual mandó la FFB al redactor de estas páginas al campamento como profesor para ayudar a los PP. Franciscanos de la provincia de Nueva York en la enseñanza. Al comienzo de este año se integran nuevas personas al equipo. El que habla fue mandado por la FFB. Pero debo dar gracias a Fr. Carlos Steen, ofm, párroco de Mapiri, quien me salvó de un dilema terrible: mis horas de clase eran demasiadas. Al ver Fr. Carlos que se me había cargado demasiadamente, no vaciló en tomar una materia. De esta manera, a partir del segundo semestre de 1977, Carlos se integró enteramente al equipo de OSCAR viviendo incluso en el campamento. Carlos era un trabajador incansable. Posteriormente se hizo cargo de las finanzas del campamento y era un miembro indispensable del equipo de OSCAR. Por primera vez se admite en este año también a una MUJER como profesora en el campamento. La Hna. Mary Camboy, osf, viviendo en Mapiri con las hermanas Misioneras de María Madre de la Iglesia (M.M.M.I.), vino cada día al campamento para dar cursos. Hemos llegado a apreciar mucho la valentía y sencillez de esta mujer. Dejarse llevar en cualquier tiempo, por cualquier medio oscarino disponible (desde la moto de Tex, al Weapon con techo lleno de agujeros) al campamento no era fácil para ella.
  11. 11. 11 Un día Tex la trajo en moto a San Agustín en plena lluvia. Al entrar al campamento el barro era ya demasiado para Tex y se cayeron los dos a la cuneta del camino, justo debajo del aula donde los jóvenes estaban esperando a su respetable profesora. Un muchacho con espíritu oscarino quiso ayudar de inmediato y corrió cuestas abajo para auxiliar a la pareja yaciente en el barro. Pero el pobre calculó mal sus movimientos. Se cayó él también y sus botas envueltas de barro llegaron a parar en plena cara de la Hna. Mary. Incluso el barro no pudo borrar la sonrisa franciscana de la hermana. Quizás es oportuno de presentar en este lugar el equipo directivo del proyecto. Tex, como director, estuvo los primeros meses todavía en el campamento de San Agustín, pero se trasladó con la maestranza a Mapiri y vivía posteriormente en la casa parroquial de Mapiri. Un incidente cambió su vida: En su frente apareció una herida que no quería sanar. Decían que era cáncer de la piel. Se le sacaron un pedazo de piel del pecho para parchar su frente, pero su cuerpo rechazó ese parche. Posteriormente simplemente se le cortó una parte de la piel y se juntó el hueco más o menos a la fuerza. El resultado era que Tex tenía la frente en un lado bastante arrugada, de acuerdo a su edad, y el otro lado bien liso. Menciono esta enfermedad porque creo que a Tex le ha quitado gran parte de su espíritu emprendedor. La segunda columna del proyecto era Fr. Jerónimo Mc Donald. Hablando de este fraile: Fr. Jerónimo ha dictado más o menos todo lo que había que dictar. Personalmente he podido apreciar sus preparaciones para los cursos. Nunca lo ha tomado a la ligera, sino que tenía sus cursos bien preparados. En el aula y afuera, los voluntarios eran su vida. Solamente le costaba, igual que a Tex, tomar decisiones drásticas o duras. Un excelente “segundo” que acompañaba a Tex en los años más decisivos de la creación y ampliación del programa académico dentro del proyecto. Pero no solamente era buen profesor. Personalmente he apreciado mucho su relación como fraile y hermano. Como hombre muy sensible era un compañero y hermano excelente. Gracias Jerónimo. El hno. Billy Lockhard era un caso único. Antes de entrar al convento era músico de profesión, tocando el saxófono. Los frailes de la misión americana le compraron una vez un saxófono nuevo, para que toque en el campamento. Dicen que abrió la caja, lo miró y dijo que era muy bonito, pero que no lo tocara por ser parte de “su vida de pecado”. Billy expresó muchas veces, que las palabras más caras del mundo eran “buenos días, buenas tardes y buenas noches, porque me ha costado 600 dólares para aprenderlos.” Le costó mucho hablar en castellano. El estaba seguro que en su vida podía hacer bien dos cosas: manejar movilidades y rezar. Después de su accidente perdió la seguridad de uno de los dos, lo que lo hizo sufrir bastante. Pero en toda su simplicidad poseía una gran sabiduría de la vida. Fr. Carlos Steen, en parte ya lo he descrito algunas líneas arriba, un trabajador incansable, pero también un fósforo que se encendía muy rápidamente y lo hizo explotar en ocasiones muchas veces muy poco oportunas. Como profesor era muy
  12. 12. 12 dedicado y responsable. Como persona humana un poco desconfiado frente a otros le dificultó el convivir con otros hermanos. Pero si uno sabía ganarse la confianza de Carlos, él era un hermano amable y fiable y un excelente colaborador. A estos me asumía yo como único “no-americano”. Cuando llegué al campamento Tex me preguntaba si yo había aprendido inglés en la secundaria. Al afirmarlo me dijo: “Entonces todas las reuniones de equipo son en inglés”. Y así se hizo. Aunque ´a patadas´, pero lo aprendí lo que posteriormente me facilitaría mucho el ingreso a una universidad en gringolandia. El 7 de Junio nos hizo parar la sangre. El tractor D-6 se volcó con el operador Paco, quedando el tractor "patas arriba" en un lugar sumamente encajonado. Hasta hoy recuerdo al muchacho que vino corriendo para avisarnos que Paco se había volcado. A mi pregunta cómo está Paco, respondió: “Todavía habla”. Solamente porque la virgencita es grande y nos protege, el operador Paco sobrevivió este accidente. 1978 A principios del año recibimos refuerzo de parte de los frailes. La Hna. Mary Camboy ya no podía seguir. La FFB nos mandó a Fr. Valentín López, ofm. En sus años de formación tenía el apodo de "pastoral diferente", puesto que él veía siempre todo diferente a los demás estudiantes. Pero debo decir que en 1978 Valentín se ha integrado bien al equipo y ha trabajado con mucha responsabilidad con los muchachos. El 21 de Septiembre, día de la primavera y de la juventud, era también el día del empalme entre Mapiri y Apolo. Tuvimos que parar los trabajos en el camino para que los ingenieros de CORDEPAZ estuviesen en el encuentro de los dos tractores en pleno monte. El tractor de CORDEPAZ que venía del lado de Apolo y el tractor de OSCAR que venía del lado de Mapiri. Tex apareció este día en la punta de camino con hábito. Muy modesto, retirado entre los árboles, se veía un hombre soñando: después de 10 años de trabajo se había culminado su gran sueño: llegar a Apolo. Aunque los ingenieros de CORDEPAZ le robaron el "show", para los que conocíamos la situación, Tex era el gran hombre del día. Una anécdota muestra un poco la diferencia entre la dirección de OSCAR y la dirección de otras instituciones. Faltando unos 50 m para que los dos tractores se encuentren, con un montón de periodistas filmando el evento, el ingeniero de CORDEPAZ subió al tractor para completar los últimos metros del camino. Pero al presentarse delante del tractor una piedra grande, tuvo que subir el operador para quitarla. De nuevo subió el ingeniero y de nuevo tuvo dificultades frente a un tronco de un árbol. Otra vez subió el operador para resolver el problema, y otra vez el ingeniero para “terminar” el camino. Los muchachos de OSCAR insistieron a que de
  13. 13. 13 nuestra parte subiéramos P. Miguel o yo para hacer lo propio. Los dos no veíamos justo quitar la máquina al operador frente a la prensa, cuando este operador ha trabajado los últimos 10 años soportando sol y lluvia para llegar a este momento. 7 Vagonetas de CORDEPAZ con periodistas fueron a Apolo. Dicen que allí hubo la gran chupa. Cuando llegamos nosotros unas dos semanas después el pueblo no prestó mucha atención. No hubo comida ni refresco para todos los trabajadores que por años han dado su sudor para llegar a la meta. A la alcaldía estaban invitados solamente Tex y yo con 5 trabajadores para recibir una salteña. Ni para ellos había comida. En protesta de que no podían ir todos los trabajadores yo tampoco no fui. De veras, desde entonces me quedó un mal sabor en la boca, si escucho el nombre del pueblo Apolo. Alguien, quien no debería tener tanto interés en el camino salvó la situación: las hermanas Cistencienses de Apolo. Al darse cuenta de que nadie había preparado nada para los estudiantes y trabajadores, nos pidieron una hora de paciencia. Luego nos presentaron una comida que de veras conmovió a los estudiantes. El discurso del representante de ellos, Gonzalo Rojas, lo reflejaba todo. Entre otras cosas dijo: "Hasta hoy no he tenido en gran estima a las religiosas, hoy he cambiado mi opinión." A principios del segundo semestre de 1978 trasladamos el campamento a Yuyu, pues Chorondo ya quedaba demasiadamente lejos del lugar de trabajo. Yuyu era una joya. Hemos construido solamente lo necesario. De dormitorio y de aula nos servía la antigua casa del "patrón" de la hacienda que la comunidad nos prestó. Construimos un localito con adobes para clases que posteriormente quedó como escuela para la comunidad. Un río hermosísimo al lado, cuyo nombre lleva el pueblo, con agua clara y cristalina, una poza honda para nadar... de veras un paraíso. Para ir al trabajo al otro lado del río utilizamos un bote de que Tex había comprado en año anterior para cruzar el río Mapiri. Solamente no calculó bien la fuerza del motor. Los 5 caballos del motor eran justo suficientemente fuertes para mantener el bote en el mismo lugar dentro del río y cerca de la orilla. Si uno entraba a la corriente del río, el bote comenzó a bajar. Por eso que el motorcito tuvo que trabajar tan duramente que se arruinó muy pronto. Así que en el río Yuyu utilizamos el bote sólo con remos para ir a trabajar al otro lado del río. Pero los muchachos lo utilizaban también para otros viajes. Tenía yo la costumbre de jugar cartas con los muchachos después de la cena. El que perdía tenía que lavar los platos de los demás jugadores. Una noche me tocó perder. Fui tarde al río con los platos. De repente escuché una voz del otro lado del río: "tráenos el bote, no seas malito". (Como me enteré luego, un grupo de muchachos se había escapado de noche para visitar a una familia que había recibido la visita de una muchachita muy bonita de la Paz. Dos de ellos se arrepintieron pronto y volvieron, tomando consigo el bote que los había llevado a todos al otro lado del río). Los más interesados en el asunto estuvieron ahora en la otra banda del río, pero sin bote. Bien, para hacerlo corto, hice lo que se me había ordenado del otro lado del río, tomé el bote y remé hacia allá. Como era noche oscura no se dieron cuenta quién era el botero hasta que les saludé al llegar: "buenas noches a todos". Los pobrecitos casi se cayeron al agua de susto.
  14. 14. 14 El mismo río, el mismo bote, la misma muchacha. Otro día me di cuenta de que faltaban muchachos de noche. Llamé a una reunión preguntando dónde estaba el resto. Nadie supo nada. El grupito había ido a dar la fiesta de despedida a dicha muchachita, pero nadie de los presentes quiso dejar mal a sus compañeros. Les dije simplemente: "Cuando vuelvan, díganles que me avisen". Hacia la una de la madrugada apareció el grupo delante de mi choza. "Padre, hemos vuelto." "Muy bien," respondí, "mañana charlaremos." Poco a poco se escuchó cómo se iba uno tras uno, pero uno no dejó de recalcar: "pero, padre, conste que no hemos estado afuera toda la noche." (En OSCAR existe desde hace años una norma: una noche sin permiso fuera de campamento, significa expulsión inmediata del campamento.) "Ya veremos", respondí. Al día siguiente los despaché con una amonestación al trabajo como de costumbre. Al final del año me confesaron algunos de este grupito: Aquella noche no hemos dormido nada. Si por lo menos nos hubiera carajeado o gritado. Pero al no decir nada temíamos lo más horrible: la expulsión. A fines de 1978 se consiguió un financiamiento de parte de MISEREOR para la compra de 4 camiones. Fr. Miguel escogió la marca japonesa HINO. Un camión mediano de 7 toneladas, para utilizarlo como cisterna, y otros tres más pequeños de 5 toneladas, los cuatro con doble tracción, fueron adquiridos y llegan al campamento a mediados de 1979. A fines de 1978 me despedí del campamento para ir de vacaciones a Austria y para aprovechar la oportunidad de estudiar yo mismo otra vez un poco más. 1979 Sobre 1979 tengo muy pocos datos. A principios del año se comenzó el traslado del campamento de Yuyu a Tarapo en el camino hacia Consata. Lo más notorio parece: "la masacre de San Juan" como lo llaman los muchachos. En la noche de San Juan se escapó un buen grupo a Mapiri quedándose hasta la mañana siguiente. Según la regla, explicada el año anterior, más de una docena de muchachos tuvo que abandonar el campamento. Hubo una epidemia de fiebre tifoidea en la que cayeron una gran parte de los muchachos, más Fr. Jerónimo Mc Donald. La tifoidea más otras complicaciones le causaron que éste sería su último año en OSCAR. El proyecto entero, y en especial todos los estudiantes que han pasado por los diferentes campamentos entre 1972 y 1979, le deben y le debemos mucho. La sobrecarga de responsabilidad parece que hizo disparar a Fr. Valentín. A fin de año ya no aguantó más y se fue.
  15. 15. 15 1980 Después de la salida de Fr. Jerónimo y también de Fr. Valentín, la FFB mandó como profesor a Fr. José Bussone, ofm. Los primeros años le cayeron un poco difíciles. Le costó adaptarse a los jóvenes. Posteriormente Fr. José ha llegado a ser una de los grandes profesores y amigos de los estudiantes. En el campamento también tenía tiempo para dedicarse a su gran hobby: el idioma HEBREO. Estoy seguro de que habrá muy pocas personas en Bolivia - si es que hay UNA - que en hebreo le pueden decir algo a José, y esto que él es autodidacta. Fue un año muy decisivo en la historia del proyecto. CORDEPAZ había dado en 1975 maquinaria para apresurar la construcción del camino entre Guanay y Apolo. La "MARCHA HACIA EL NORTE" era la divisa. Un tractor KOMATSU 65A, un tractor CATERPILLAR D-6, dos tractores CATERPILLAR D-4, una pala CATERPILLAR 930, un camión HINO de 22 toneladas (de tres ejes), y dos camionetas Toyota se entregaron al proyecto OSCAR en calidad de préstamo. En Mayo de 1980 CORDEPAZ recogió toda esta maquinaria sin previo aviso, puesto que el proyecto "ya no estaba trabajando en la marcha hacia el norte", sino en la ruta de Mapiri a Consata. El proyecto se quedó con un pequeño tractor D-4, una donación de la embajada alemana de 1979. Este tractor, sin embargo, al llegar al proyecto ya tenía unos 7 años de uso. Y naturalmente, hay que mencionar este tractor con mucha reverencia, puesto que esta máquina ha hecho casi todo el camino entre Guanay y Mapiri, la vieja "ALICIA" como llamaban los tractoristas el Allis Chalmers HD 11, una donación de los PP. Franciscanos de la provincia de Nueva York a principios de la década de 1970. El rendimiento de trabajo y el avance del camino a partir de Mayo de 1980 fueron mínimos, para no decir catastróficos. 1981 La salida de la maquinaria de CORDEPAZ se ha hecho notar fuertemente. El camino avanza durante todo el año solamente pocos metros. Además hay una divergencia fuerte en cuanto al rumbo del camino. Los muchachos tienen que desmontar una brecha en la bajada de la planicie de San Anselmo al río vagante. Después de un buen avance del desmonte se desecha todo el tramo medido por un ingeniero, y OSCAR busca un nuevo tramo y comienza a construir. La segunda variante parecía más fácil, por lo menos al comienzo. Posteriormente pensábamos que hubiera sido mejor seguir lo que propuso el ingeniero. Fue el año decisivo para el cambio de "dueño" del proyecto. El equipo directivo estaba cansado y no había reemplazo de parte de la entidad franciscana norteamericana que era jurídicamente el "dueño" del proyecto. La mencionada entidad decide cerrar el proyecto aunque "Tex" propuso continuar solamente con los trabajadores y sin estudiantes, lo que su entidad le rechazó.
  16. 16. 16 Como ya he mencionado anteriormente la Federación Franciscana Boliviana decide asumir la responsabilidad del proyecto a partir del 1 de Enero de 1982. 1982 OSCAR bajo la Federación Franciscana Boliviana. El 28 de Diciembre de 1981 el prefecto del Departamento de La Paz, Lic. Jaime Tapia Alipas, condecoró a Fr. Miguel Dooling con la "LA GRAN CRUZ DE CABALLERO" por su labor por el desarrollo del departamento. El señor prefecto había prometido esta condecoración, pero se olvidó. El día fijado, cuando lo llamé, ni se acordaba del asunto. Así que Fr. Miguel recibió una medalla que se le había entregado alguna vez al Señor prefecto. Posteriormente mandó la medalla correspondiente a Tex a la oficina. En el solemne acto Tex aceptó la condecoración con las palabras: "Ojalá que este fierrito esté acompañado con otro fierro más grande, un tractor para mi sucesor." El prefecto se apresuró en ofrecer que él personalmente iba a conseguir un tractor para OSCAR. Se podría escribir todo un libro sobre la historia de este tractor prometido que, al final, nunca llegó al proyecto a pesar de mucha insistencia. Del equipo directivo antiguo solamente quedó Fr. José Bussone. Se integraron como nuevos componentes del equipo el P. Antonio Barberán, S.J. como director académico y el suscrito Fr. Roberto Eckerstorfer, ofm, como nuevo director del proyecto. La integración de P. Antonio Barberán, S.J. muestra que Dios también actúa por chistes. Me encontré por casualidad con Antonio en Cochabamba cuando salió de ISET. De veras, más en broma que en seriedad le dije: "Oye, ¿no quieres ir conmigo al proyecto OSCAR?". Su respuesta me dejó perplejo: "Me voy mañana si quieres, pero esto es asunto de mis superiores." Ya que era así, al día siguiente, al llegar a La Paz me entrevisté con su provincial, P. Víctor Blajot. El provincial me dijo que Antonio estaba destinado al colegio de Sucre y que había que hablar con la comunidad de Sucre. Al día siguiente ya volé a Sucre, hablé con la comunidad de los Jesuitas del Colegio Sagrado Corazón y en la noche ya pude llamar a Antonio que el asunto estaba peinado. Antonio ha sido una gran contribución al equipo. Para no sobrecargar el equipo nuevo se aceptaron solamente pocos voluntarios. Este año fue toda una aventura. El equipo nuevo, pisando con suavidad para no "meter la pata", la falta de maquinaria adecuada, la falta de dinero para cubrir el presupuesto, una enorme pared de roca en el "Anacoromi",... todo esto nos ha obligado vivir la realidad y nuestras limitaciones con alegría franciscana secundada por la efectividad y seriedad jesuítica. Hablando de dinero: Cuando en Diciembre de 1981, ya designado como nuevo director de OSCAR, me enteré de que el pedido de TEX a MISEREOR sobre 500.000 US $ había sido rechazado, elaboré un presupuesto para 1982. Salieron 133.000 US $. Unos 5.000 dólares había todavía en la caja, me faltaban “solamente” 128.000. Mandé una carta en inglés tanto a la FMU (= Franciscan Missionary Union)
  17. 17. 17 de la provincia franciscana de Nueva York y a la Missionszentrale de los Franciscanos de Bonn, Alemania. Expliqué que siempre se ha alabado mucho el trabajo del proyecto OSCAR, pero que ahora sería tiempo de demostrar solidaridad. Por el cambio de dirección y las circunstancias arriba mencionadas, no había dinero ni se ha pedido para cubrir el presupuesto de 1982. Y el primero de Enero me tocaba comenzar. Así que pedí a las dos instituciones que nos colaboraran con la suma de 64.000 US $ cada uno. Los hermanos de Bonn respondieron de inmediato que están dispuestos a ayudarnos, pero que tendríamos que esperar la aprobación por su comité en Mayo. El hermano responsable de la FMU de Nueva York respondió que sí que van a pagar, pero que, por favor, no les venga otra vez con un ultimátum como este. Gracias a las dos entidades franciscanas por ayudarnos en el momento más crítico. El grupo de los estudiantes fue bastante reducido. Pero aún así se podría llamar a este grupo los "peleadores regionalistas". Hubo fuertes caracteres en especial entre los cambas y nos costó bastante tratar de integrarlos como un grupo boliviano: una mezcla de cambas y kollas. Es un aspecto importante dentro de la formación en el campamento que se integren los jóvenes que vienen de diferentes regiones. Cada año hay problemitas en este sentido. Pero este año quizás se ha pronunciado un poco más abiertamente el problema. En la evaluación del primer semestre hubo lágrimas y llantos para pedir disculpas, pero es difícil deshacer en un momento antiguos prejuicios que se han formado en un ser humano durante toda su juventud. Trabajando duramente hemos avanzado sólo 245 ms de camino, pero al final del año habíamos vencido a la roca de Anacoromi. Durante el año nos visitó un gran amigo del proyecto, que posteriormente iba a ser también un gran amigo mío: el Ing. Flavio Escobar, a la sazón Jefe Distrital de SNC, La Paz. Al vernos hurgar toda una montaña con un pequeño y viejo tractorcito CAT D-4 me dijo: "Roberto, ¿qué quieres aquí?" "Hacer un camino" le respondí. "Déjalo, déjalo, esto ya no tiene sentido." "Voy a seguir hasta que alguien nos regale un CAT D-7." "¿Y quién crees que te va a regalar un tractor, y todavía un D-7?" Este diálogo refleja muy bien lo que otros pensaban del nuevo equipo del proyecto en general, después de los pocos logros de los últimos años a partir del retiro de la maquinaria por CORDEPAZ. En Mayo de 1982 nos visitaron por primera vez los estudiantes del último curso de la secundaria del SAN IGNACIO DE SEGUENCOMA. Ha sido una linda experiencia para ellos y también para nuestros voluntarios. En Junio vino un equipo de televisión de Hamburgo, Alemania. Filmaron toda una semana los diferentes lugares de trabajo del proyecto. La película que salió luego en la Televisión bajo el título "Schneisse in Urwald" (Brecha en la selva), dura 45 minutos. En Julio recibimos una visita menos agradable: la "señora hepatitis" visitó por tercera vez al escritor de estas líneas. Lo chistoso: Fr. Carlos Steen volvió al campamento de San Anselmo para sustituirme; pero después de tres semanas cayó
  18. 18. 18 con la misma enfermedad. Así que me escapé del hospital de San Ignacio de Velasco y volví al campamento contra todas las amenazas de los médicos. Si hoy puedo trabajar todo, comer de todo, y escribir esta crónica, lo debo a una cholita humilde, la señora MODESTA HUANCA, cocinera de la parroquia de Mapiri. La señora me curó con sus hojitas de "rapichiska" y otras hierbitas. Le debo de verás mucho. Gracias Modesta. Una anécdota interesante: el proyecto estaba sin maquinaria. Les propuse a los trabajadores reconstruir la vieja "ALICIA" (=un viejo tractor Allis Chalmers HD11). Los trabajadores se comprometieron a trabajar por dos meses una hora adicional, sin pago, para que se componga este viejo tractor. El entusiasmo fue grande, el resultado más modesto: la máquina antigua comenzó a soplar por todas partes. No hemos podido aprovechar mucho de ella. Otro intento muy "oscarino" para llegar a tener maquinaria para el trabajo: En la construcción del camino asfaltado de La Paz hasta Cotapata, se cayó un tractor CAT D-6 al barranco. La empresa norteamericana ya no estaba interesada en el tractor porque el seguro cubría el daño. Después de pedir permiso a la empresa, nos fuimos con todos los trabajadores durante las vacaciones de invierno a Unduavi para sacar el tractor en pedazos. Al volver los chicos de sus vacaciones tuvieron que ayudar a sacar pieza por pieza a la carretera. No teníamos un tractor funcionando, pero valiosos repuestos para comprar un tractor viejo de la misma serie. El único tractorcito que trabajaba con cierta regularidad era el CAT D-4. Y justo este tractor cayó a un precipicio. Se deslizó toda una ladera de la montaña debajo de la máquina y se llevó al tractorcito. Una vez más la vieja "Alicia" tuvo que salvar la situación y sacar al pequeño caído. Gracias a Dios no le pasó nada al operador y poco daño al tractor que pronto funcionó otra vez. En el trabajo, como ya he mencionado, no hemos avanzado mucho. La roca de Anacoromi era un desafío y lo hemos vencido, aunque en total sólo hemos hecho unos 245 ms de camino. Pero sólo el que ha visto a los voluntarios amarrados con una soga para trabajar en una pared de roca con el martillo de la compresora, puede apreciar cuánto valor tenían estos 245 ms para nosotros. ¡Ideas a solas no funcionan! Son personas concretas que las realizan. Si este primer año hemos podido sobrevivir en el proyecto, se debe a la dedicación de muchos de los trabajadores. Ellos han dado todo lo suyo para que no se hunda el proyecto. Lastimosamente el espíritu en general entre los trabajadores ya no era bueno. Pero un grupito de ellos ha trabajado bien y se ha dedicado con todo empeño para que el proyecto siga adelante. Como nuevo director, sin conocer muy bien mi tarea, he visto y vivido mis limitaciones. He aprendido a apreciar la valiosa contribución de otros. Una persona merece especial recuerdo, porque ha dedicado casi toda su vida al proyecto: la secretaria Winnifred Sánchez. Estando desde los comienzos con Tex, ella sabía mucho más que yo de lo que había que hacer en
  19. 19. 19 cuanto al papeleo administrativo. Sin su honestidad y su entrega al proyecto, hubiéramos fracasado entre todos. Es una persona que no hace muchos alardes de su trabajo, pero sirve en silencio, con competencia y dedicación. En muchas situaciones cuando no sabía dónde estaba parado o qué había que decidir, ella fue la persona que me ayudó a buscar la mejor solución, porque conocía mucho más que yo las consecuencias que podía traer cualquier decisión. Gracias, Winnie, por tu dedicación y por tu fidelidad. 1983 Adiós Mapiri y Larecaja. Comenzamos el año con un equipo directivo bastante amplio. P. Antonio Barberán S.J. como Director Académico, Fr. Ignacio Roca, ofm, como tesorero, Fr. Billy Lockhard, ofm, como encargado de la punta, Fr. Bernardo Doerger, ofm, como profesor y el suscrito Fr. Roberto Eckerstorfer, como Director Ejecutivo. Solamente para la materia de matemáticas tuvimos que recurrir a un profesor laico: el egresado de ingeniería Fernando Dorado. Lastimosamente duró este equipo muy poco. Fr. Bernardo Doerger se enfermó en sus primeros meses en Bolivia de hepatitis. Esto le hizo volver a su patria gringuita. Con 21 empleados comenzamos el año y terminamos con 23, aumentando ya un poco al final de año en vista del previsto cambio de lugar de trabajo. Si 1982 era el año de prueba para el nuevo equipo directivo, 1983 era el año de la ESPERANZA. He pedido en más de 10 lugares ayuda para conseguir maquinaria. Pero nadie tenía confianza en una institución que podía producir solamente 245 ms de camino al año, aunque sea en condiciones muy difíciles. Solamente una institución nos dio la oportunidad: la DREIKÖNIGSAKTION de Austria. Los monaguillos y niños entre los 8 a 14 años se visten en este país los primeros días de Enero cada año como Reyes Magos y cantan de puerta a puerta para conseguir fondos para proyectos en el tercer mundo. Esta organización de niños nos regaló todo un tractor nuevo, Un Caterpillar D-7G. 240 mil dólares americanos para poder comprar el tractor más un 20% del valor para los repuestos. iGracias! a estos niños y a miles de personas sencillas que con su entrega y su donación humilde salvaron el proyecto OSCAR. Otra institución que en este tiempo comenzó una valiosa y duradera ayuda era la MISSIONSZENTRALE de los PP. Franciscanos de Bonn, Alemania. Ya en 1982 nos ayudaron a salvar el presupuesto. En 1983 nos dieron una donación para adquirir un tractor usado. Compramos un CAT D-6C de la empresa Bartos de Cochabamba. Con los repuestos rescatados el año anterior en Unduavi, tuvimos un tractor que nos iba a servir todavía de mucho. Pero creo que vale la pena contar esta compra de tractor un poco más detalladamente. En 1982 me avisó la MISSIONSZENTRALE de que encontraron a un hombre rico que quiso, al final de su vida, hacer algo bueno con su dinero. Ofreció donar varios millones de marcos alemanes a la MIZE para sus proyectos.
  20. 20. 20 En Noviembre de 1982 se me informó por carta que el negocio estaba prácticamente hecho y que nosotros podíamos contar con una parte sustanciosa de esta ayuda. En Enero de 1983 me preguntó la MIZE, de nuevo por carta, a qué cuenta bancaria deberían enviar el dinero. En Febrero decidimos comprar un tractor usado de Bartos, "por el momento" con el dinero destinado para cubrir el presupuesto de 1983, teniendo la seguridad de que desde Alemania llegaría pronto la GRAN ayuda. El día de la firma del contrato de compraventa con Bartos en Cochabamba, justo en el momento en que me entregaron el documento para firmarlo, sonó el teléfono: Padre, es de su oficina para Vd. Había llegado una carta EXPRESO de Alemania. Pedí que alguien me la leyera, aunque no entendiera lo que dice. La carta de la MIZE, comenzó así: "En la vida hay que aceptar golpes bajos..." El negocio con el ricacho se había esfumado ya que sus hijos se opusieron cuando él quiso sacar el dinero del banco para entregarlo a la MIZE. La situación era de película: yo tenía en mis manos un contrato por firmar, pero ahora no tenía dinero para pagarlo. Pedí que me esperen hasta las 3:00 p.m. para la firma. Me fui al convento de San Francisco en Cochabamba y llamé a Alemania. Se disculparon mucho, pero se comprometieron darnos 25.000 US $ de inmediato para la compra de esta máquina. Volví y firmé... En mi desesperación por conseguir de alguna parte financiamiento continuo estuve buscando por todas partes. Me acordé de un formulario para una solicitud que yo había mandado a Tex en 1981. Era para la Cooperación Técnica Suiza (COTESU). Tex había firmado la hoja y la despachó. Pregunté sobre el estado de esta solicitud. Me dijeron que había más de 120 solicitudes y que iban a escoger 5. Si queríamos quedarnos dentro de los posibles receptores necesitarían más información. Después de todo un año de llevar más y más información estuvimos finalmente entre los elegidos. Pero COTESU no estaba muy interesado en un trabajo en Mapiri. Tenían mucho interés de que nosotros nos comprometiésemos para construir caminos en el Alto Beni. Así que firmé un convenio por dos años (1983- 1984), que indicaba que en 1983 tendríamos que terminar nuestro trabajo en Mapiri y trasladarnos a principios de 1984 a Alto Beni. Para decir la verdad: cuando firmé esto, nunca había pisado todavía la región del Alto Beni. Únicamente conocía lo que decían los frailes que habían trabajado en esta región, en especial la opinión de Fr. Joaquín Mahler, superior de la Misión de Nueva York. Él me prometió que en Alto Beni no Íbamos a tener tanta piedra y roca como en Mapiri, pero no me dijo nada del BARRO de Alto Beni que nos haría la vida imposible. San Anselmo se mostró este año con todo su furor. Fuertes vientos y tormentas nos hicieron temblar. Una noche estuve a punto de acostarme cuando comenzó el "buri", una tormenta con vientos fuertes y lluvia intensa. De nuevo me puse ropa de trabajo y botas. En esto se quitó la luz en todo el campamento. Dos muchachos aparecen en mi cuarto: "Padre, el techo de la posta sanitaria se fue". Sin hacer caso a la lluvia nos pusimos a rescatar los pocos medicamentos de la lluvia torrencial.
  21. 21. 21 Dirigiendo este trabajo aparece otro mensajero: "Padre, el viento se llevó el techo de la casa del P. Johnny, pero no podemos encontrar al padrecito." ¿A qué dedicarme? ¿A los medicamentos o a Johnny? Me decidí por los medicamentos, pensando que Johnny como acostumbrado al campo, seguramente sabrá defenderse. P. Johnny, un padrecito claretiano, nos visita cada año en el campamento. El mismo trabaja mucho en el campo cerca de Cochabamba. Así que no había que preocuparse por él. Posteriormente cuenta Johnny: "Una ráfaga de viento se llevó la mitad de mi techo. Me escondí con mis pocas cosas en un rincón debajo de la otra mitad. Cuando ésta también se levantó me escapé sin preocuparme más de mis cosas." Pero con los estudiantes hemos pasado dos años muy lindos en el campamento de San Anselmo en 1982 y 1983. Nuestro trabajo estaba dirigido únicamente a la construcción de caminos y a la formación de los estudiantes. Con mucho esfuerzo y bastante improvisación hemos avanzado en las dos tareas. Sin embargo, nos faltaba algo muy importante: la relación con la población del lugar. Añorábamos los tiempos de Achiquiri y Yuyu donde los campesinos de veras estaban a nuestro lado, trabajaban con nosotros y nos ayudaban en todo lo que podían. En San Anselmo ya no fue así. Ya no había campesinos y los mineros de oro no solamente no se preocupaban por el camino y por eso no trabajaban con nosotros, sino más bien estorbaban nuestro trabajo. Un incidente puede demostrar la situación. Los domingos llevamos a los estudiantes a Mapiri. Al volver en la tarde al campamento subieron al camión también otras personas, ajenas al proyecto, a quienes hicimos pagar una suma simbólica por llevarlos. Poco a poco subía más gente. Finalmente los mineros reclamaron que esta es una forma indigna de viajar y que OSCAR debería proporcionar un transporte especial para los mineros. Lo que nació como favor terminó como obligación para el proyecto. Para quien podría estar en dudas: naturalmente no hemos aceptado este reclamo, sino que les hemos prohibido que suban a nuestros camiones. Bajo estas circunstancias era para nosotros difícil explicar al joven voluntario que pedíamos un año de su valiosa juventud para "rajarse por los más necesitados". Los mineros de oro de Mapiri, por cierto, no se portaban como los más necesitados. Esta postura de parte de la población nos ha obligado a buscar una nueva zona de trabajo. COTESU nos puso en contacto con Alto Beni. Lo primero que se hizo era convocar una reunión para el 21 de Febrero de 1983 en las oficinas de COTESU con diversas instituciones interesadas en el desarrollo del Alto Beni. Ahí se elaboraron dos posibles proyectos: a- construcción de caminos en el área IV. b- reconstrucción de los caminos de las áreas I y III de Alto Beni.
  22. 22. 22 Una comisión técnica tenía que decidir cuál sería finalmente la zona de trabajo dentro del Alto Beni. Del 6 al 8 de Junio se fue esta comisión al Alto Beni (Ing. Flavio Escobar, SNC; Ing. Marco Rossi, COTESU; Fr. Roberto Eckerstorfer, ofm, OSCAR y la Sra. Winnifred Sánchez, secretaria). Allí fue escogida el área IV por las siguientes razones: a- se trataba más de CONSTRUCCION de caminos y no solamente de reconstrucción y de mantenimiento como en el caso del área I y III que también entraron en consideración. b- Personalmente estaba yo más interesado en seguir el camino Guanay-Teoponte-Tomachi a Mayaya. Esto nos hubiera acortado el traslado del campamento por lo menos por unos 120 Kms. Pero esta solución se nos escapó de la mano cuando el representante del Comando de Ingeniería declaró que ellos con CORDEPAZ iban a terminar este camino hasta Julio o Agosto de 1983. Por esto no pudimos entrar nosotros por la vía corta al área III. Nota: El Comando de ingeniería abandonó este camino el mismo año sin concluirlo. Una vez elegido el área IV de Alto Beni como próximo lugar de trabajo se celebró el 30 de Agosto una primera reunión con los colonizadores del área IV y VI en San Antonio. Habíamos confiado en un mapa del Instituto Nacional de Colonización que solamente mostró 6 colonias en el área. En la reunión de San Antonio se nos habló de 32 colonias ya asentadas. Pero la gente no confiaba mucho en lo que nosotros propusimos. Hay en San Antonio un hombre llamado Torribio, más o menos de 1,5 m de estatura, que siempre interviene con sus discursos. A mi propuesta de trabajar con nosotros gritó: “Compañeros, aquí han venido tantos a prometernos algo y no han cumplido nada. Ahora viene un cura más, ¿qué mas da?” Me pidieron suscribir un contrato. Les expliqué que ningún papel es garantía. La única garantía que yo les doy es mi palabra. A base de la información de los colonizadores, COTESU mandó a un ingeniero, Marco Rossi, a que haga un estudio previo con un censo de la zona. Su estudio fue muy interesante para nosotros y nos ha dado la primera pauta con qué nos íbamos a encontrar. En una segunda reunión nos hemos puesto en contacto ya con las colonias que iban a trabajar más estrechamente con nosotros desde un principio. Esta reunión se celebró el 24 de Noviembre en el mismo lugar del nuevo campamento sobre el río Tiachi.
  23. 23. 23 A mediados de Septiembre llevamos el primer tractor (el D-6) a Alto Beni para hacer el camino de acceso al nuevo campamento. En Octubre comenzamos el largo y penoso traslado del campamento desde San Anselmo hacia las orillas del río Tiachi en Alto Beni. Eran 270 Kms. que había que llevar todo. Para los camiones 3 días de ida y vuelta. Lo que nos sorprendió era la reacción de la población. Después de cierta inseguridad y desconfianza se movilizaron las colonias cuando llegó el primer tractor al Alto Beni. Desde entonces no podíamos quejarnos de falta de colaboración de parte de los colonizadores. Ellos construyeron prácticamente todo el campamento sólo con 2 personas nuestras como guías. Respecto al trabajo realizado hemos terminado con nuestro compromiso en la zona de Mapiri. El camino llegó al río Vagante. El nuevo tractor CAT D-7G entró el 7 de Mayo al campamento. Toda una fiesta que nos hizo recobrar nuevos ánimos. Los últimos 200 ms antes de llegar al río Vagante tuvimos que meternos de nuevo en la roca muy dura. Y justo allí comenzó a fallar nuestra compresora que nos ha prestado el SNC. Por vieja que era ya no había esperanzas de poder arreglarla. Pero "Dios provee", llamó Abraham un lugar donde se le presentó un carnero justo a tiempo. Nosotros necesitábamos una compresora y ella llegó: El pueblo de Mapiri había quitado la mina de oro a un ricacho de La Paz. Algunas de las cosas nos pasaron a nosotros. Entre ellos una compresora. Primeramente como donación. Posteriormente ellos mismos tenían que devolverla y nos la quitaron otra vez, pero nos servía muy bien para el momento. 1984 Comienzos en Alto Beni, el año del Barro. El 16 de Enero empezamos a trabajar en la nueva zona de Alto Beni, en el campamento sobre el río Tiachi. El camino de acceso a este campamento, ligeramente limpiado y - los últimos 1.200 ms- construido por nosotros, aguantó bastante bien hasta el comienzo de las lluvias. Entonces se transformó en un infierno. Entre todos, habitantes y visitantes, hemos sufrido de las consecuencias de un acceso tan horrible. El lunes 9 de abril el suscrito se quemó en una explosión de Kerosene. Recién el viernes estuvo el camino abierto para que me lleven a un hospital de La Paz. Ahí me escapé de la "mejor clínica", pues querían hacerme un injerto en el brazo. Le dije al médico en buenas palabras oscarinas que mi trasero era demasiado pequeño como para recortarlo todavía. Ahí descubrimos el valor inmenso del "aceite de pata de vaca" para cualquier quemadura. En una visita fraterna vino el Presidente de la Federación Franciscana Boliviana, Fr. Jesús Pérez. El pobre tuvo que remangarse el pantalón y meterse hasta las rodillas
  24. 24. 24 al barro ya que el "tren" se había plantado en el barro. No hubo manera de salir o entrar al campamento sin ser jalados por un tractor. Así que aprovechamos el viaje de varias movilidades al mismo tiempo entrando y saliendo como tren: tractor, camión, Unimog, vagoneta... El “tren” que llevaba a Fr. Jesús se atascó, porque se plantó el tractor D-7 en el barro. Pedí a Fr. Jesús que espere un momento, para traer del campamento el otro tractor D-6 para auxiliarnos. Llegó este, jaló y… se plantó también. Ya cerca la oscuridad tuvimos que sacar a Fr. Jesús por la ventana, pues la puerta no se abría por el barro, y caminar descalzos con el pantalón remangado hacia el campamento. Otra víctima del barro, esta sí que había que admirar, era la Dra. Müller de Tréveris de Alemania. Ella llegó al nuevo campamento en circunstancias todavía muy primitivas. Fuera del barro hasta las rodillas, no había todavía ningún lugar fijo para hacer sus necesidades. Construimos rápidamente, a manera de los Boy-Scout, un "Donnerbalken" para ella (que nos servía también a nosotros durante los primeros meses). El equipo directivo, que se quedó durante todo el año, estaba compuesto por P. Antonio Barberán, S.J.; Fr. Gabriel Yovió, ofm; El suscrito Fr. Roberto Eckerstorfer, y el profesor laico Fernando Dorado. En Mayo recibimos refuerzo en la persona de Fr. Fidelis Hoffmann, ofm, de Alemania. El se quedó hasta el fin de año con nosotros. Para él ha sido un cambio brusco y duro: Desde las oficinas de la MISSEONZENTRALE de Bonn a perforista en la punta del camino del proyecto OSCAR. Pero lo ha pedido él mismo y lo aguantó con gusto. Hay que destacar la labor del jovencito Fr. Gabriel. Como persona humana ha sido un gran aporte al equipo, y sin duda alguna, un buen amigo de los voluntarios. Su responsabilidad y su contacto con los chicos nos han ayudado muchas veces a salvar situaciones tirantes. En nuestra evaluación final con los voluntarios hemos visto que durante el año reinaba un buen espíritu en el campamento. Tanto en las relaciones humanas, como en el trabajo, fuera de algunos roces normales, no había grandes desentendimientos, más bien un espíritu de mutua colaboración y de hermandad. A pesar de que este grupo ha sufrido un enclaustramiento fuerte, pues hasta que no se terminó el puente sobre el riachuelo al lado del campamento no hubo salidas los domingos. El grupo lo aceptó bastante bien. En el programa académico por primera vez se ha dado opción libre a los estudiantes por dos materias: matemáticas o latín. Hemos aumentado una materia: Introducción a la Filosofía. Esta materia se ha dado durante dos semestres con una sola nota final al terminar el segundo semestre. Después de la salida del profesor de Lenguaje, Fr. Gabriel Yovió tomó también esta materia. Fuera de lo que nosotros podamos hacer por una zona y por lo que se pueda enseñar en el programa académico, nos interesa de manera muy especial la FORMACION de los estudiantes. El mismo ambiente se presta para ello, pues la vida en sí pide a los jóvenes que se junten y formen un grupo bien unido. Casi ningún trabajo pueden
  25. 25. 25 realizar a solas. Siempre necesitan del otro y el otro de él. Los sábados se dan charlas sobre diferentes temas formativos. Fr. José Bussone nos visitó para dar un par de charlas sobre relaciones humanas. P. Johnny Velasco estuvo dos veces en el campamento para dar charlas sobre diferentes temas de formación humana. Nuestras relaciones con las instituciones que nos apoyan siguen siendo buenas. Del Servicio Nacional de Caminos recibimos, mayormente sin problemas, el combustible. Algunas veces tuvimos que pagar nosotros un cisterna cuando SNC estaba en huelga. Hemos entrado en contacto con SNC para elaborar un proyecto de un futuro puente sobre el Río Tiachi. Vinieron algunos ingenieros para ver el lugar, pero no hay nada concreto todavía acerca de este puente. Con la Universidad Católica mantenemos buenas relaciones. No hay muchas reuniones entre ambas instituciones, pero nos atienden en todo lo que necesitamos. La institución que más de cerca nos sigue es COTESU. Su aporte financiero es sumamente importante para nosotros (equivale a casi la mitad del presupuesto). Pero para nosotros más importante todavía son las frecuentes visitas y el asesoramiento técnico que implican estas visitas. Agradecemos al Señor Rolf Buser su interés por nosotros. Con él incluso hemos emprendido una caminata ardua por el monte para ver las necesidades de la construcción de caminos en la zona. Esta caminata vale la pena relatarla también un poco más detenidamente. Rolf llegó con su hermano y una pareja de suizos que querían participar de la caminata. Rolf me dijo que él se responsabilizaba por su hermano. Pues sabe que está acostumbrado a andar mucho, pero que no conocía a los otros dos. La joven pareja, preguntada por sus cualidades pedestres, afirmó que estaban acostumbrados a largas caminatas... Pero una cosa es caminar en Suiza, otra cosa es tener que cruzar el monte en el área IV. Después de unas tres horas de caminata, (todavía lejos de la mitad de la tarea del día) la Señora se puso a llorar en pleno monte diciendo que ya no podía más. Con frecuentes descansos llegamos al encuentro de los ríos Tiachi con el Posponendo. Los visitantes tenían píldoras para desinfectar el agua para beber. Pero al llegar al río se tiraron con ropa y todo al agua bebiendo de igual manera como nuestras hermanas, las vacas. Con el agua la señora recuperó bien, pero se negó volver a entrar al monte. Por eso decidimos seguir el lecho del río Tiachi hasta el campamento. Pero esto implicaba cruzar el río de vez en cuando, si en una orilla ya no se podía avanzar. En el primer cruce descubrimos algo asombroso: la esposita feliz de poder meterse de nuevo al agua, pero el esposito... no sabía nadar. Entre dos teníamos que llevarlo cada vez al otro lado del río. Una sorpresa agradable era la reacción de los colonizadores a nuestro trabajo. Viniendo de Mapiri, nunca hubiéramos pensado que se podía entrar en contacto tan estrecho con la población del lugar. La acogida que recibimos, la colaboración que encontramos... era algo que nos estimulaba a nosotros para darnos más. El 17 de Agosto firmamos los primeros convenios con una colonia: Nueva Esperanza. Un convenio de CONSTRUCCION de camino y otro de MANTENIMIENTO del camino.
  26. 26. 26 Nos ha costado convencer a la población al comienzo, pero pronto captaron lo que queríamos: la autodefensa de la región. Pero incluso esta relación con los colonizadores había que construir poco a poco. Un incidente nos ayudó mucho para explicar a los colonizadores lo que queremos. Durante las primeras semanas se perdieron 5 llantas nuevas de camión. El campamento, todavía en construcción y por eso mal protegido, era presa fácil para los ladrones. Avisamos a los dirigentes de las colonias colindantes. Les explicamos claramente que, si quieren que trabajemos en la zona, ELLOS tenían que defender SU maquinaria y SUS cosas, puesto que lo que utilizamos no es para nosotros. Los colonizadores fijaron una fecha para buscar las llantas. El día indicado aparecieron las llantas sobre la senda de la colonia Santa Elena. No contentos todavía con esto, se pusieron a rastrear el terreno por huellas de los ladrones. Encontraron evidencia irrefutable que dos jóvenes, dueños del lote No. 7 de la colonia, habían robado las llantas. Al buscar en su casa encontraron más todavía: ropa y zapatos de los voluntarios. Enseguida tomaron presos a los dos maleantes y los trajeron al campamento indicándome que llamara a los voluntarios para que pegaran a los ladrones. Indiqué que aquí no pegamos a nadie, sino que los entregaran a la policía. La colonia expulsó a los dos ladrones de su lote. El incidente llegó a conocerse en toda la región. Esto nos ayudó para concientizar a los colonizadores que ELLOS deberían vigilar sobre las cosas del campamento. El fruto es que ahora podemos salir tranquilamente del campamento sin poner candado a nuestras casas. Los colonizadores de la zona no nos roban nada. Si tenemos que cuidarnos de alguien es de las personas que vienen de afuera. El trabajo de este año era muy penoso. Desde Febrero ya no se podía alcanzar el campamento pues el riachuelo justo antes de llegar solamente se podía pasar con un tractor. Por eso hicimos todo lo posible por construir un puente. Más de dos meses tardamos en buscar suficiente madera para un puente de palos. Por fin, a mediados de Mayo pudimos inaugurarlo: un puente de puros troncos, tanto los estribos como la plataforma eran troncos de madera dura. Era el orgullo de todos nosotros. Todos decían que era un puente BONITO. Lastimosamente lo más bonito no siempre es lo mejor. El puente estaba bien, pero construido en un lugar equivocado. La siguiente temporada de lluvias mostró que toda la ladera de la margen izquierda del riachuelo es muy movediza. Comenzó a desplomarse la montaña y nos empujó el "puente bonito" al agua. En Agosto nos llegó una pala mecánica nueva, CAT 930. En Mapiri nunca hemos ripiado nada, fuera de unos cuantos metros antes de llegar a Santa Rosa en el camino de Mapiri al río Vagante. Aquí en Alto Beni, sin ripio no hay movimiento cuando llueve. Esto nos causaba problemas porque OSCAR no estaba preparado para hacer estos trabajos. Alguien propuso que OSCAR haga los caminos y que SNC ponga posteriormente el ripio. No estuvimos muy conformes porque el SNC andaba en estos años "patas arriba". Con ayuda de la Missionszentrale de los Franciscanos conseguimos una donación de MISEREOR y de la Comunidad Europea para comprar una pala y dos volquetas. La pala llegó y comenzamos a
  27. 27. 27 ripiar con nuestra volquetita HINO y con el ISUZU. El esfuerzo de estas dos máquinas era admirable, pero no se logró gran cosa. Porque los dos eran demasiadamente viejos. Lastimosamente no llegaron las dos volquetas nuevas hasta fines de año. Terminamos con todo el ensanche del camino desde el puente de Sapecho hasta el campamento y con la senda del campamento al Río Tiachi. 1985 Ya firmes en Alto Beni. Por fin bien establecidos en el campamento de Alto Beni hemos podido concentrarnos en lo que había que hacer aquí. En cuanto al equipo directivo, este año ha sido RECORD: Con P. Antonio Barberán, S.J., como director académico; Fr. Juan Luis Beláustegui, ofm, encargado del postulantado, Fr. Gabriel Yovió, ofm; Fr. José Bussone, ofm y el suscrito Fr. Roberto Eckerstorfer. Había cinco sacerdotes en el campamento. A principios del año "prestamos" a Fr. Fidelis Hoffmann a Cochabamba. Se quedó allí y no volvió más hasta su regreso a Alemania. Dos profesores laicos completaron el equipo académico. De nuevo hay un cambio en el programa académico: como ya desde 1977 a 1979, los Franciscanos de Bolivia mandan otra vez a sus candidatos por un segundo año a OSCAR. Fr. Juan Luís Beláustegui es el encargado de montar el postulantado. Al trasladarnos de Mapiri a Alto Beni han cambiado los trabajadores casi en su totalidad. Poco a poco se formó un nuevo grupo, y también un nuevo espíritu de los empleados. En compensación a esta dedicación hemos pagado a cada uno de los empleados un curso por correspondencia. Queremos que, aunque tengan que vivir en plena selva, tengan la posibilidad de seguir formándose. En total eran 23 empleados en el campamento y 3 en la oficina de La Paz. Los estudiantes (63 del primer y 11 del segundo curso) iban disminuyendo poco a poco. Terminamos el año con 55 del primer curso y con 10 en el segundo. El grupo en sí ha sido un poco cómodo en trabajos manuales e intelectuales, pero por lo demás poco problemático. El programa académico para el primer curso sigue, como de costumbre, las normas de la Universidad Católica con el contenido del curso preuniversitario. El segundo curso se ha montado como postulantado franciscano y, por lo tanto, sujeto a un programa de materias especiales. En los años de trabajo en Mapiri poco a poco se ha desarrollado una pequeña posta sanitaria en el campamento. Los que atendían como enfermeros (o curanderos
  28. 28. 28 mayores) eran los mismos padres. Lo hizo Fr. José Bussone, luego yo. En lo últimos años en Larecaja se acudía a Mapiri para los casos más graves. En Mapiri había una doctorcita (Dra. Rosario Chávez) que incluso vino al campamento para dar cursos de primeros auxilios para los muchachos. Pero eran muy escasos los enfermos de la zona que acudían a la posta sanitaria del proyecto. En Alto Beni hubo un cambio grande en este aspecto. Cuando llegamos debería funcionar el Hospital de Palos Blancos, pero más bien daba pena ver el deterioro de este establecimiento. Los médicos en año de provincia cambiaban varias veces al año. Cuando estaba el médico no tenía medios para atender o curar. Así que poco a poco la gente comenzó a acudir a la posta sanitaria del proyecto. Después de un año yo atendía a más pacientes por día que el hospital de Palos Blancos. Mi primer ayudante y mi mano derecha en la posta sanitaria era el ayudante de mecánica de la maestranza, Raulito. Él mostraba más interés en jeringas que en tuercas. Pero ahí vi que esto no era la solución. En primer lugar, no era mi función quitar el trabajo a los médicos. En segundo lugar, entre los dos no teníamos tiempo ni conocimiento para RESOLVER problemas. Curar una anemia con píldoras traídas de MEDEOR de Alemania es fácil, pero no resuelve el problema. La solución sería enseñar a la gente, en especial a las señoras, cómo EVITAR la anemia. Por eso decidimos contratar a una persona que podía enfrentar esta tarea: desarrollar un programa de SALUD PREVENTIVA. Encontramos una persona apta y dispuesta para este trabajo en la Dra. Rosa Aguilar, dentista, que había trabajado en un equipo en Corpa en el Altiplano. Ella llegó en Mayo y comenzó la atención en la posta sanitaria. Pero más, armó todo un programa de salud preventiva con vacunaciones, charlas en las colonias, y, especialmente, la formación de PROMOTORES DE SALUD. La doctorcita no tenía miedo para andar por todas las sendas del área IV hacia las colonias más alejadas. Creo que era la única persona que podía jactarse de haber andado más sendas en el área IV que yo. Con esto comenzó toda una rama nueva dentro del proyecto: la preocupación por la salud en la zona. En Mapiri esto no era tan importante puesto que se trataba de personas oriundas del lugar. Aquí en el Alto Beni, donde está el campamento, viven exclusivamente migrantes del altiplano que no están acostumbrados al lugar y por eso, tampoco no tienen los remedios caseros para curarse ellos mismos. Al salir de vacaciones en Julio sufrimos un grave accidente. A 5 Kms antes de llegar a La Paz se volcó uno de nuestros camiones con 35 muchachos encima, más algunos trabajadores con sus familias. 22 heridos estaban en diferentes hospitales de La Paz, uno de ellos por 11 días inconsciente. Durante estas 3 semanas de vacaciones hemos pasado de un hospital a otro, de una farmacia a otra. Justo en Mayo había llegado la nueva doctorcita Rosa Aguilar al campamento. Menos mal que ella conocía mejor que yo el ambiente entre los curanderos de La Paz. Ella, trabajando de veras día y noche, estuvo detrás de los médicos para que atendieran a nuestros pacientes. Gracias a ella y al hospital San Gabriel, todos los heridos estaban bien atendidos. Un gesto noble nos sorprendió: el Hospital San Gabriel, por falta de camas disponibles, puso a nuestros muchachos encima de todo lo que podría aparentar una cama. El Hospital General y los médicos estatales estaban en
  29. 29. 29 huelga. La directora de San Gabriel me explicó que haría todo lo posible para que nadie se quedara sin atención, pero tenía un problema: no tenía suficiente personal en la lavandería del hospital para atender la ropa de cama, etc. Los que salvaron la situación eran los muchachos de Següencoma que en Mayo habían estado con nosotros en el campamento. Un grupo de ellos se turnó en el trabajo de la lavandería del hospital. Gracias, muchachos, por su solidaridad. Podemos dar gracias a Dios, todos los heridos han recuperado bien y podían finalizar el año con toda normalidad. La instrucción militar cambia este año. Se nos impone dos períodos de instrucción de a 2 semanas. Para el año que viene se nos impondrá dos períodos de 3 semanas. Probablemente es una respuesta vengadora a una queja mía respecto a los instructores del año pasado. Dije en el informe anual que los instructores "no se han destacado por su inteligencia o metodología didáctica, sino más bien por su brutalidad y sadismo." No les gustó esta formulación, me llamaron hasta el comando de Ingeniería para preguntarme si entendía el significado de la palabra "sadismo". Le respondí a mí coronel que no lo sabía ANTES de esta última instrucción militar en el campamento, pero que por lo menos DESPUES sí que lo sabía. 1985 es el año de las grandes adquisiciones de maquinaria. En Enero llegaron las dos volquetas Mercedes Benz LAK 1316-36 a Santa Cruz. Ya que tuvimos que devolver la compresora prestada por las autoridades de Mapiri, compramos también una compresora barata, fabricación rusa. No es que quiera hablar mal de toda una nación, pero los rusos definitivamente no tienen la tecnología adecuada para estas cosas. Ni dos horas ha funcionado la máquina cuando se paró por primera vez. De parte de COTESU recibimos financiamiento para comprar una moto niveladora CAT 120 G y dos equipos electrógenos CAT de 50 kw cada uno. También fueron ya pagados y encargados dos camiones más: un camión Mercedes Benz LK 1316-42 cisterna, financiado por los PP. Franciscanos de Munich y un camión Mercedes Benz LAK 1316-36 volqueta, parte de la donación de COTESU. Con COTESU hemos firmado un convenio nuevo para 1985-1986. Nos proporciona también a un ingeniero a medio tiempo para asesorarnos en la planificación de los caminos por construir en el área IV. Además debe este ingeniero ayudarnos a preparar un proyecto para la construcción de un puente sobre el río Tiachi en Santa Elena. Que se eligió como asesor al gran amigo del proyecto OSCAR y que lo conoce desde sus principios, al Ing. Flavio Escobar, ha sido mucha suerte para nosotros. COTESU nos proporcionó así un contacto con personas altamente calificadas, tanto de su propio personal como de sus asesores. Esto ha sido de mucho provecho para el mejoramiento del trabajo del proyecto. Poco a poco se nota un resultado de nuestro trabajo en la zona. No tanto en cosas medibles, como es el camino, sino más bien en aspectos que no se pueden medir tan fácilmente, como es p.e. la UNION del área. Si al comienzo tuvimos mucha dificultad en unir para reuniones a las 3 centrales del área IV, la central de
  30. 30. 30 Piquendo, de Porvenir y de San Antonio, hoy es algo muy normal que entre todos nos sentamos a una mesa y discutimos problemas comunes. La preocupación por el camino era solamente el factor común que los ha unido. Si sabemos aprovechar este factor común, se podrá hacer todavía mucho más en esta área. Otro aspecto favorable es el CONTENIDO de nuestras reuniones. Cuando llegamos nosotros todo era un griterío EN CONTRA del gobierno que no se preocupa, en contra del ministro de transporte que no hace nada, en contra de SNC que no mantiene los caminos etc. Con ajo, comino, pimienta y demás ingredientes les hice ver que, si estamos nosotros aquí no es para PROTESTAR en contra de todo el mundo, sino para UNIRNOS y ver qué podemos hacer nosotros para salir de la situación deplorable. Hoy se pude discutir en las reuniones del área IV tranquilamente SOLUCIONES donde cada uno participa no solamente en la discusión, sino también en la ejecución posterior. La experiencia de trabajo de los voluntarios en este contexto es muy positiva y la valoramos muy formativa. Los jóvenes tienen de veras la seguridad de que están haciendo algo positivo a favor de personas que necesitan ayuda. Esto abre su mente un poco hacia la necesidad de los demás. Aunque cause al comienzo algunas peleas, pero la relación entre kollas y cambas es muy valiosa aquí en el campamento. Frente a esta división fatal, llena de prejuicios, se conocen y se hacen amigos en el trabajo y en la vida sencilla del galpón. Pero, para decir la verdad, hay siempre quienes ni con un año de estar al lado de un compañero de otro lugar, llegan a valorar lo positivo en el otro y se quedan con sus antiguos prejuicios. A lo largo del año han venido muchas personas a visitarnos en el campamento. Pietro Veglio, Responsable de América Latina en COTESU-Berna, y Adrián Haddorn, responsable de COTESU en La Paz vinieron a participar en una reunión de planificación en el campamento. De parte de USAID recibimos diferentes visitas del Señor Martín Ede. Por intermedio de el hemos colocado un pedido a PL-480 para la compra de maquinaria. Desde Alemania vinieron personas ilustres: el Mons. Wagner de la Diócesis de Tréveris. El hombre de 78 años no quiso visitar Bolivia sin conocer el proyecto OSCAR. Conociendo su importancia como teólogo en el concilio Vaticano II nos honra más todavía su visita. Después de él nos visitó por segunda vez también la Dra. Müller, también de la diócesis de Tréveris. Ella ha encauzado una ayuda muy valiosa para el proyecto de parte de su diócesis. Además escribe sobre y hace propagando del proyecto OSCAR en Europa siempre cuando pueda. También nos visitó nuestro obispo, Mons. Tomás Manning de Coroico. En una corta visita confirmó a 23 de nuestros estudiantes. Last, but not least, también queremos mencionar las dos visitas de nuestro Provincial y Presidente de La Junta de Directores de OSCAR, Fr. Miguel Brems,
  31. 31. 31 ofm. Nos ha brindado una ayuda muy valiosa dictando un curso de 5 semanas para los postulantes. Sus visitas son una gran alegría ya que todo su ser es alegre y alentador para los que le rodean. Respecto al trabajo en el camino hemos cumplido con los 8 kms de camino nuevo entre el campamento y Litoral. En un acto solemne en la inauguración del camino uno de los colonizadores exclamó: "¡Ahora Sí que tenemos acceso al mar!" A Fr. Miguel Brems presenté como Provincial. Pero como esta palabra no les dice mucho a los colonizadores añadí como explicación: es el jefe máximo de los PP. Franciscanos. Desde entonces todos los oradores de la fiesta lo saludaron como "P. Máximo." Fuera de esto hemos hecho 3,5 Km de acceso al río en diferentes lugares para sacar ripio. Hemos ensanchado gran parte del camino hacia Porvenir y San Antonio. También en el ripiado hemos avanzado bastante bien. Nuestro puentecito de troncos sobre el río Tiachi ha sufrido mucho en estas temporadas de lluvia. Una vez pasó el agua 4,20 ms encima del puente. Menos mal que lo tenemos bien amarrado con cables para que el agua no pueda llevar los troncos. Pero cada vez que pasa el agua por encima tenemos que rellenar de nuevo con tierra. A fines de año tuvimos que despedirnos de dos personas del equipo. P. Antonio Barberán, S.J. que fue llamado por sus superiores para otra tarea. Sus 4 años de servicio en OSCAR han sido realmente una gran colaboración para nosotros. Su exigencia como profesor ha hecho sudar a los chicos de vez en cuando, pero al final todos se lo agradecían. El segundo era Fr. Juan Luis Beláustegui, ofm. Después de un solo año en OSCAR fue llamado a comenzar la experiencia de los jóvenes franciscanos en el Plan 3000 en Santa Cruz. Gracias a los dos por su gran ayuda. 1986 Construcción del puente Tiachi. El equipo directivo se ha reducido a 3 personas. Fr. José Bussone, ofm; Fr. Gabriel Yovió, ofm y el suscrito Fr. Roberto, ofm. Pero los dos profesores laicos, el Egr. Ingeniería Mecánica, Fernando Dorado y el Egr. Filosofía, Oscar Rea, han sido una ayuda muy valiosa para nosotros. Una vez más hemos sentido en carne propia que es difícil encontrar personal bien formado que quiera trabajar en el campo. Pero hemos podido conseguir la ayuda valiosa de varios religiosos y religiosas que por algunas semanas nos ayudaron por lo menos con cursillos. Los trabajadores han respondido bien, aunque el repentino abandono de un tractorista y la despedida forzosa de otro han causado algunos disturbios en los trabajos. El resto ha trabajado con bastante competencia. Algunos trabajadores
  32. 32. 32 nuevos tuvimos que despedir después de su tiempo de prueba porque no han podido integrarse bien a nuestro ambiente de trabajo. En cuanto a los estudiantes comenzamos el año con 79 voluntarios (69 del primer y 10 del segundo curso). Terminamos el año con 60 del primero y con 9 del segundo curso. En el desarrollo del programa académico hemos tenido problemas. A los dos profesores que salieron después del primer semestre, no los hemos podido reemplazar. Aumentamos, por eso, la materia de Primeros Auxilios para el curso propedéutico. Este año ha cambiado la situación de trabajo. Hasta ahora hemos construido caminos en terreno relativamente fácil. El año 1985 ha sido duro porque se ha presentado mucha roca. Pero la plataforma en sí era bastante estable. La llanura de Litoral a San Antonio presentó dificultades por falta de material compactante en la plataforma. Pero ahí la solución es relativamente fácil, puesto que el ripio está tan cerca que se puede rellenar todo con el tamaño de ripio y piedra que uno quiera. En la región de Piquendo, sin embargo, hay que traer el ripio desde muy lejos y el terreno es sumamente arcilloso. Además, para rematar el asunto, hay cualquier cantidad de agua en diferentes riachuelos. Aprendimos aquí una técnica que han sugerido los trabajadores: el cambio de material. Donde el material de la plataforma no se compacta, botamos este material y lo reponemos con mejor material de otro lado. Recién entonces ponemos el ripio encima. Varios lugares muy difíciles hemos resuelto de esta manera. La inestabilidad del terreno también tiene su repercusión en la agricultura. Vemos justo en las colonias más recientes que los colonizadores no han encontrado todavía un método de desarrollar agricultura en forma que cuide también el ambiente y el terreno. Mucho nos han costado los preparativos para la construcción de un puente de hormigón sobre el río Tiachi. En primer lugar hubo una larga discusión si era necesario un puente. Por la cantidad de personas y familias que viven en el área IV la decisión, por fin, se inclinó a favor de un puente sólido. Luego comenzó la discusión sobre qué puente y quién lo construiría. Se hizo una licitación pública a la cual, solamente se presentaron dos empresas. Una de ellas nunca había construido un puente, la otra uno solo sobre el río Suapi en el área I de Alto Beni. Los planos fueron elaborados por el Servicio Nacional de Caminos. Por fin comenzó a construir la empresa CICSA de La Paz que hizo también el puente Suapi. Los dos puentes son prácticamente idénticos. El puente Tiachi solamente un par de metros más largo. En el diseño hubo una gran discusión sobre la altura del puente. Los colonizadores antiguos insistían que el río subía de vez en cuando más alto, ´relata refero', yo tampoco nunca lo he visto. El puente tenía que terminarse en Octubre, pero hasta ahora han concluido solamente un 40 % del trabajo. El poco apoyo que dan los jefes de la empresa en La Paz al equipo que trabaja no deja avanzar la obra. Para nosotros este puente es imprescindible, porque pasamos el río sobre
  33. 33. 33 palos grandes. En tiempo de lluvia el agua pasa a veces varios metros encima de los palos. Una adquisición importante no quiero callar: OSCAR entró en la era de la COMPUTADORA. Para mejorar nuestra contabilidad nos hemos decidido a este paso. 1987 El comienzo de un matrimonio: Caminos y Agro. El año 1987 hemos comenzado con el equipo directivo antiguo. Fr. José Bussone, como director académico; Fr. Gabriel Yovió, como maestro de postulante y encargado del abastecimiento y Fr. Roberto Eckerstorfer como director ejecutivo. Se aceptaron 121 voluntarios sobre 182 que dieron el examen de ingreso. 102 de ellos mandaron la hoja de compromiso. El día de la inscripción se presentaron 81. Al final de 1986 han pedido 29 jóvenes volver al proyecto en 1987. 15 de ellos hemos aceptado. 11 se presentaron de veras al final. Ya que se quería fundar una escuela para los hijos de los empleados, se ha buscado profesores para la escuela. Lo mismo necesitamos para nuestro programa académico. A principios del año la Universidad Católica, en persona del Vicerector, Dr. Dulfredo Retamozo, nos hizo ver que nuestro programa académico ya no correspondía a las normas de la Universidad. Ella había cambiado sus programas preuniversitarios en los últimos años sustancialmente. En el intento de adaptar de nuevo nuestro programa firmamos un nuevo convenio con la Universidad. Era fácil hacer el programa, más difícil conseguir profesores. A unos anuncios en diferentes periódicos respondieron más de 100 maestros y profesores de secundaria por teléfono. La mayoría de ellos lo consideraba un insulto pedirles que trabajen en el campo. Como hecho paradójico quiero mencionar que durante la semana de los anuncios en los periódicos, varios grupos de los maestros estaban en huelga de hambre para conseguir aumento de sueldo. El gobierno pagaba en este momento 30 Bolivianos. Nosotros ofrecimos de plano 300 Bs. Ni así querían venir al campamento. Hubo algunos cambios también en el grupo de los trabajadores, especialmente entre los tractoristas. Pero hemos podido conseguir, gracias a Dios, unos especialistas bastante buenos. A nivel de Salud está desarrollándose un programa muy tenso y positivo. La formación de Promotores de Salud ha despertado bastante interés en la población. Además se desarrolla, por primera vez en todo el área IV, un programa de
  34. 34. 34 vacunación completo. En las diferentes visitas a las colonias se dan charlas a la población, especialmente a la Señoras, sobre higiene y nutrición. El primero de Abril de este año hemos firmado un convenio de asistencia con CUMAT (Capacidad de Uso Mayor de la Tierra). En muchas reuniones, especialmente con COTESU, hemos constatado que el camino en sí no trae solamente provechos para el colonizador. El migrante del altiplano no tiene experiencia en el manejo del suelo tropical. El cambio del suelo árido del altiplano hacia la jungla verde del trópico es tan impresionante para el nuevo colonizador que se descuida en preservar este suelo que, a primera vista, parece poder darle todo. Para evitar desmontes excesivos y preservar el suelo hemos buscado una institución que podía hacer este asesoramiento para el agricultor. No hubo grandes posibilidades para escoger, pues simplemente no existen muchas instituciones que podrían hacer este trabajo. Por fin nos quedamos con la única institución que parece reunir las cualidades para este trabajo: CUMAT (Capacidad de Uso Mayor de la Tierra). Nuestro financiador COTESU paga los gastos de CUMAT en su totalidad a través de OSCAR. Pensamos que el trabajo a nivel de la agricultura es algo indispensable como acompañamiento a la construcción de caminos en las laderas del área IV. Al escoger una institución que podía acompañar a OSCAR con un programa agro- ecológico en todo el área IV, una vez más nos dimos cuenta de que en realidad pocos quieren trabajar en el campo. El jefe de COTESU, Adrián Haddorn, me invitó con un gran personaje y famoso sociólogo, a la sazón Director de CIPCA, a una cena a su casa. CIPCA trabaja desde hace algunos años en el Alto Beni, también en el área IV, en la colonia de Villa Porvenir, justo frente a Palos Blancos, donde tenían 2 casas. Queríamos incentivarlos, ya que trabajaban en la zona y tenían experiencia en programas de asesoramiento en agricultura en la zona, que CIPCA tome la responsabilidad de asesorar a todo el área IV, y no solamente, como hasta ahora, a 11 colonizadores en Porvenir. Pasó, lo que tenía que pasar: En vez de extender sus servicios, se retiraron de la zona. Un compromiso sólido con toda una zona no era de su agrado. Esta es, lastimosamente, la realidad Boliviana: muchos escriben libros famosos sobre la realidad del país, pero pocos quieren comprometerse con el campesino y trasladarse de lleno al campo. Por eso nos quedamos finalmente con CUMAT, que estaba dispuesto, por lo menos por 20 días al mes, mandar a sus ingenieros al campo. Este año coincidieron las fechas de la llegada de los instructores militares con la visita de los estudiantes de Següencoma. Por primera vez se nos mandó todo un Capitán para dirigir la instrucción. El capitán Flores, con todos sus secuaces, lo ha hecho muy bien. Quiero relatar un acontecimiento que nos sacó de la rutina diaria y nos ha hecho reír por meses, cada vez que lo acordamos. El día fijado para la salida de los estudiantes de Següencoma recibimos la noticia de La Paz que los camiones que tenían que recogerlos, no podían salir por la cantidad de nieve que había caído en

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