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MENTE HUMANA Y LA REALIDAD

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DESDE LA ANTIGUEDAD EL SER HUMANO SE HA PREOCUPADO CON COMPRENDER LOS PROCESO DE LA MENTE, FUNCIONAMIENTO Y LA ESTRUCTURA.

DESDE LA ANTIGUEDAD EL SER HUMANO SE HA PREOCUPADO CON COMPRENDER LOS PROCESO DE LA MENTE, FUNCIONAMIENTO Y LA ESTRUCTURA.

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  • 1. La mente humana y la realidad Cuando nacemos, traemos un anillito de poder. Casi desde el principio, empezamos a usar ese anillito. Así que cada uno de nosotros está enganchado desde el nacimiento, y nuestros anillos de poder están unidos con los anillos de todos los demás (inconsciente colectivo, según Carl Jung). En otras palabras, nuestros anillos de poder están enganchados al hacer del mundo para construir el mundo físico y el mundo de las ideas. A todos nosotros nos han enseñado a estar de acuerdo en hacer. No tienes idea del poder que ese acuerdo implica, es decir, toda nuestra vida cotidiana está sujeta y regida por acuerdos, tanto individuales como colectivos. Además, nos hablamos incesantemente a nosotros mismos (a través de un monólogo), acerca del mundo físico o de las formas, a través de diversos procesos cognitivos (imaginación, pensamientos, memoria, etcétera) y dichos procesos aunados al diálogo interior mantienen y renuevan la estructura de la realidad física y de las formas. Se puede mencionar que, mantenemos el mundo físico con nuestro diálogo interior y cuando dejamos de hablarnos sobre nosotros mismos y nuestro mundo, es decir, cuando paramos todo proceso cognitivo. El mundo se manifiesta tal como siempre es y ha sido, un milagro, un misterio y una gran maravilla, es decir, un lugar perfecto donde la apariencia se confunde con la realidad debido a la lucha de los opuestos o contrarios. Por lo tanto, es importante, y necesario comprender que con nuestro diálogo interior renovamos, encendemos de vida, sostenemos y construimos la realidad de los objetos del mundo físico y de las formas. No solo eso, sino que también escogemos nuestros caminos, al hablarnos a nosotros mismos (pensamiento a priori). De ahí que repitamos las mismas elecciones, es decir, los mismos patrones cognitivos y afectivos, las cuales se traducen en actos o acciones diarias una y otra vez, sin darnos cuenta hasta el día de nuestra muerte biológica. Porque continuamos repitiendo el mismo diálogo interno una y otra vez, hasta el preciso momento de la muerte. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 2. Lo anterior también se puede mencionar que se apoya en los resultados de una amplia investigación científica en áreas tales como la hipnosis, la percepción, la represión, la psicoterapia y los efectos de placebo y prejuicio. Ya que en ellas es posible comprobar, por ejemplo, cómo las creencias influyen en la percepción; cómo los seres humanos tienden a ver lo que esperan ver, lo que están acostumbrados a ver o lo que les han sugerido que verán; cómo tienden a no ver cosas que pudieran ser amenazadoras para la imagen personal o que pudieran entrar en conflicto con las creencias profundas y sólidas que han practicado durante todo un periodo muy largo en actividades cotidianas aprovechando los mecanismos de defensa. Y es así como una parte de la mente humana distorsiona las percepciones que se registran en otra; cómo una parte de nosotros oculta a otra o la engañan, etcétera. Por esto realmente los seres humanos no conocemos hasta dónde lo que percibimos es un producto de nosotros mismos (sentimientos y emociones) y de nuestras expectativas (es decir, siempre estamos esperando o deseando) culturales y sugestiones aceptadas por nosotros. Que a través del medio ambiente y la educación como instrumentos coercitivos nos han impuesto desde nuestra niñez quienes organizan y administran un estado. Para explorar o examinar los hechos como son, tenemos que estar libres de prejuicios, libres de cualquier condicionamiento, de cualquier filosofía o creencia o miedo. Es muy importante inquirir cómo se ha de observar, cómo se ha de mirar con ojos limpios, cómo escuchar de manera que no haya distorsión. Hay que comprender esto muy claramente desde el principio: es decir, no dejarnos dominar por sentimientos o emociones en forma alguna. Ya que cuando, los seres humanos están libres de prejuicios, de creencias, de nuestro particular condicionamiento y conocimiento, nos sentimos libres para examinar, entonces podemos seguir adelante, pero teniendo en mente que estamos usando un instrumento de precisión. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 3. Para ello, es necesario estar libres, no solo para examinar, sino también para aplicar y poner a prueba en la vida práctica. Para ilustrar lo anterior se puede mencionar una leyenda de la antigua India titulada “la leyenda de los siete ciegos y el elefante”: En dicha leyenda cada ciego interpreta lo que es un elefante de acuerdo a la parte del animal que palpa; para el que toca una pata, el elefante es como una columna; para el que toca la cola, es parecido a una soga; para el que toca la oreja, es similar a un abanico, y así cada uno de ellos de acuerdo con sus patrones cognitivos y afectivos va dando una descripción e interpretación de cada parte del elefante que le corresponde tocar. La doctrina filosófica que subyace en esta analogía sostiene que toda proposición es verdadera sólo hasta cierto punto, de acuerdo con una manera de hablar y en cierto aspecto. Por ello, es importante reconocer y comprender que un guerrero, es y debe ser consciente de ello, y se esfuerza a través de la dedicación y disciplina para acallar y detener el diálogo interior junto con todos los procesos cognitivos. Otros ejemplos se pueden encontrar en algunas de la obras de Ernest Cassirer en donde destaca la imposibilidad real que tiene el ser humano de alcanzar un punto arquimédico en el conocimiento humano. Para ello señala que nunca encontraremos la sensación desnuda, ya que: …el hombre vive en un universo simbólico y no es un universo meramente natural… A diferencia del animal, el hombre ya no pertenece de manera inmediata a la realidad; no puede, digamos, mirarla directamente al rostro. La realidad circundante prístina parece sustraérsele a medida que maduran su pensamiento y su acción simbólicos… El hombre vive a tal punto dentro de formas lingüísticas, obras de arte, símbolos míticos o ritos religiosos, que nada puede experimentar como no sea por intermedio de esos recursos artificiales. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 4. Y es así como, en resumen se puede decir que toda la realidad que aprehendemos es una realidad ya interpretada y a priori, y todo esfuerzo de conocimiento es siempre una interpretación de otra interpretación. Debido a ello, Cézanne solía decir: Que difícil es acercarse a la naturaleza con ingenuidad. Sin embargo para hacerlo es necesario deponer todas nuestras creencias y sobretodo aprender cómo detener el dialogo interior y todos los procesos cognitivos. Ya que la interpretación que realiza nuestra mente puede requerir cierto tiempo, pero ordinariamente es instantánea e inconsciente, como obra del hemisferio cerebral derecho. Recientes estudios hacen ver que la velocidad de procesamiento de información del sistema nervioso no consciente supera toda posible imaginación humana: de uno a diez millones de bits por segundo. Por esto, es fácil caer en un realismo ingenuo y pensar que nuestra observación es pura, objetiva, y no contaminada. Pero toda observación implica ya una interpretación, esto es, una inserción es un esquema o marco referencial que le da sentido, lo cual no supone un obstáculo para el estudio científico, como temía Bacon, sino que es una mediación necesaria. Sin ella, no habría observación, ni percepción, ni las cosas u objetos físicos tendrían significado alguno para los seres humanos. Por ejemplo, ¿Qué podría, significar la fórmula de Albert Einstein E = mc2 (energía = masa por velocidad de la luz al cuadrado) para la mente de un cavernícola? Debido a ello, toda observación de algo es de algo porque preexisten unos factores estructurantes del pensamiento, es decir, una realidad mental fundante o constituyente, un trasfondo u horizonte previo, en los cuales se inserta, que le da un sentido. Por ello, si ese marco referencial falta, la observación no es tal, el dato no es dato y el hecho no es nada. Son realidades neutras o plenamente ambiguas. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 5. Por esta misma razón, las observaciones, datos o hechos científicos carecen de existencia propia independiente, y están siempre ligados de manera inextricable al contexto situacional y personal del observador, realidad que conviene tener muy presente a la hora de interpretar un hecho o un evento determinado. Recordemos que, la percepción humana aprehende siempre estructuras significantes. Es decir, vemos aquello que esperamos ver o tenemos razones para esperar que veremos. Nunca vemos todo lo que pudiéramos ver, pues siempre hacemos una selección; y nunca somos meramente pasivos, sino que, en cierto modo, construimos a priori el objeto que vemos. Aristóteles señaló que lo que está dado a los ojos (es decir, lo que se percibe) es la intención del alma. Con esto quiso decir que la intención (el intento), el interés o deseo con que miramos las cosas u objetos del mundo físico tiene tanto poder sobre nuestros órganos sensoriales que acomoda o transforma estos objetos, adaptándolos perceptivamente a su perspectiva. La intención con que examinamos, por ejemplo, una casa (si deseamos adquirirla para vivir en ella, comprarla para revenderla, pasar en ella un fin de semana o verla para pintar un cuadro artístico), nos lleva a ver un objeto diferente, y aun las mismas cosas tienen un significado especial en cada caso o situación. Y es así como, la dinámica psicológica de nuestra actividad intelectual presenta diferentes facetas cuyo nivel de complejidad es variable y dinámico. Lo primero que llama nuestra atención es que el funcionamiento de nuestro cerebro, y del sistema nervioso en general, es más supresor y eliminador que productor. Es decir, dicho de otro modo, cada persona, en un momento determinado, es potencialmente capaz de recordar todo lo que le haya sucedido en el pasado, y de percibir un número casi infinito de realidades presentes. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 6. Esta masa de conocimiento resultaría abrumador, confusa e inútil, e incluso podría afectar mentalmente a una persona determinada al no saber cómo controlarla o utilizarla adecuadamente. Debido a ello, nuestra percepción selecciona lo que es prácticamente útil y necesario. Nuestra observación (interna e externa) de cosas y hechos está guiada por una INTENCION y un propósito determinados. Lo que impone desde un principio a nuestra percepción un conjunto estructurado, una estructura total que posee un significado personal. Este significado dependerá de nuestra formación previa, de nuestras expectativas teóricas actuales, de nuestras actitudes, creencias, necesidades, intereses, miedos e ideales y de la teoría (asimilada) o teorías que hayamos leído: es decir, todo lo anterior nos llevará a interpretar, por ejemplo, ciertos garabatos, situaciones, sombras o ruidos de una u otra forma. Uno de los grandes obstáculos que evita el acercamiento a la realidad es la arrogancia (la importancia personal). Mientras te sientas lo más importante del mundo, no puedes apreciar en verdad el mundo que te rodea. Eres como un caballo con anteojeras: únicamente te ves a ti mismo, ajeno a todo lo demás, es decir, crees estar separado de todo cuanto existe en este planeta tierra y en el universo. El mundo que nos rodea es un misterio. Y los hombres no son mejores que ninguna otra cosa. Si una planta es generosa con nosotros, al proporcionarlos sus frutos como alimento. Por lo tanto, debemos darle las gracias, o quizá no nos deje ir. De igual manera con los animales. El realismo ingenuo sostiene que fuera de nosotros existe una realidad totalmente hecha, acabada y plenamente externa y objetiva, y que nuestro aparato cognoscitivo es como un espejo que la refleja dentro de sí, a la manera de una cámara fotográfica. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 7. En la ciencia, el proceso de nuestro conocimiento tiene ordinariamente como meta aprehender los universales; estos universales, una vez concebidos, se llaman conceptos. Podríamos definir el concepto como la esencia de una cosa en el pensamiento. Sin embargo, también podemos conocer las realidades en su individualidad, singularidad y unicidad, las cuales sólo formarían parte de un concepto general y perderían gran parte de su riqueza idiosincrásica: pensemos por ejemplo, en lo mucho que desconocemos de una persona cuando de ella sólo tenemos una serie de conceptos generales, como el hecho de que sea italiana, extrovertida, político, católico, etc. Según para Immanuel Kant la mente humana es un participante activo y formativo de lo que ella conoce. La mente construye su objeto informando la materia amorfa que le ofrecen los órganos sensoriales por medio de formas personales o categorías como si le inyectara sus propias leyes. El intelecto es, entonces, de por sí, un constitutivo de su mundo, y el conocimiento será una construcción de cada individuo, grupo, comunidad o cultura. www.slideshare.net/Euler/slideshows El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 8. Hacerse responsable Cuando un hombre decide hacer algo, debe ir hasta el fin, pero debe aceptar la responsabilidad por lo que hace. Haga lo que haga, es decir, cualquiera que sea su actividad productiva, y luego seguir adelante con sus acciones sin tener ni remordimientos ni dudas acerca de ellas. Por ejemplo, Martin Lutero, y el protestantismo, logró construir un parte aguas en la historia. Algunas personas, en cambio se sienten inmortales, y las decisiones de un inmortal pueden cancelarse o lamentarse o dudarse. En un mundo donde la muerte es el cazador, no hay tiempo para lamentos ni dudas. Solo hay tiempo para decisiones y acciones. Lo anterior se da, debido a que las personas nunca se interesan por ilustrar el espíritu. Se la pasan todo el tiempo en lamento tras lamento (excusas y pretextos), toda la vida porque nunca se hacen responsables de las decisiones, si se hubieran hecho responsables de alguna actividad, y bajo la dirección de una disciplina, y un método entonces otra cosa seria. Hacernos responsables de nuestras decisiones, significa estas dispuestos a luchar, y si es preciso morir por ellas. Recordemos a Sócrates, Jesucristo, Bruno, Galileo, etc. dichos mártires dieron todo incluso la vida misma, todo para un cambio en la construcción de un nuevo mundo. En un mundo donde la muerte es el cazador no hay decisiones grandes ni pequeñas. Solo hay decisiones que hacemos a la vista de nuestra muerte inevitable. Por ejemplo, un cazador sabe que atraerá a sus trampas una y otra vez, así que no se preocupa. Preocuparse es ponerse al alcance, sin quererlo. Y una vez que te preocupas, te agarras a cualquier cosa por desesperación; y una vez que te aferras, forzosamente te agotas o agotas a la cosa o la persona de la que estas agarrado. www.slideshare.net/Euler/slideshows El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 9. Un cazador usa su mundo lo menos posible y con ternura, sin importar que el mundo sean cosas o plantas, o animales, o personas o poder. Un cazador tiene trato íntimo con su mundo, y sin embargo es inaccesible para ese mismo mundo. Es inaccesible porque no exprime ni deforma su mundo. Lo toca suavemente, se queda cuando necesita quedarse, y luego se aleja con cautela, casi sin dejar señal o huella alguna. Pero para ello, el cazador debe tomarse tiempo para observar los sitios donde comen o anidan los animales, es decir, conocer todas las actividades que realizan como cosas cotidianas, con el fin de determinar la colocación de las trampas; luego las instala por la noche, y al día siguiente todo lo que tenía que hacer era asustar a sus presas para que estas se dispersen y cayesen en las trampas. Por ello, un buen cazador conoce sobretodo una cosa: conoce las rutinas de su presa. Eso es lo que lo hace un buen cazador. Ser cazador es mucho más que solo atrapar animales. Un cazador digno de serlo no captura animales porque pone trampas, ni porque conoce las rutinas de su presa, sino porque el mismo no tiene rutinas. Esa es una ventaja. No es de ningún modo como los animales que persigue, fijos en rutinas pesadas y en caprichos previsibles: es libre, fluido y sobre todo imprevisible. Para ser cazador uno tiene que romper con las rutinas, es decir, dejar de ser previsible. Ya que todos los seres humanos nos comportamos como la presa que perseguimos. Eso, por supuesto, nos hace ser la presa de algún otro. Ahora bien, el propósito de un cazador, que conoce todo esto, es dejar de ser el mismo una presa. Pero hay ciertos animales que son imposibles de rastrear. Hay ciertas clases de venado, por ejemplo, que un cazador con mucha técnica puede encontrar, a lo mejor, una vez en su vida. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 10. Un cazador, en cambio cuando se adentra en el monte, nunca se mete a ninguna parte sin fijar sus puntos de protección; por lo tanto, se pone de inmediato a cubierto. Deja caer su poncho al suelo, o lo cuelga de una rama, como señuelo, y luego se esconde y espera a ver qué hace la presa. Un cazador no solo debe conocer los hábitos de su presa; también debe saber que en esta tierra, es decir, en el planeta tierra hay poderes que guían a los hombres, a los animales. Todo organismo vivo lo sabe. Todos los seres humanos, como cualquier hombre merecemos todo lo que es la suerte de los hombres, es decir: la alegría, dolor, tristeza y la lucha, y la naturaleza de nuestros actos carecían de importancia siempre y cuando actuáramos como guerreros. En toda la vida de un ser humano, no existe otra tarea más digna de emprenderse que purificar el espíritu, es decir, se debe buscar la perfección del espíritu del guerrero ya que es la única tarea digna de nuestra hombría. Por ello, se puede decir que, lo más difícil en este mundo es adoptar el ánimo de un guerrero. De nada sirve estar triste y quejarse, o sentirse justificado de hacerlo, creyendo que alguien nos está siempre haciendo algo. Nadie le está haciendo nada a nadie, mucho menos a un guerrero. Así que, por mucho que el ser humano se compadezca de sí mismo, tiene que cambiar para darse cuenta de las hermosas cosas que suceden en este planeta tierra. Y solo así podrá apreciar y disfrutar las maravillas. Una de las grandes desgracias que aquejan al ser humano, es que ninguno de nosotros tiene tiempo suficiente para llevar a cabo o en plenitud el gran proyecto o planes de nuestra vida, y la continuidad no tiene sentido en este mundo pavoroso y de misterio. La continuidad solo nos hace tímidos. Los actos no pueden de ninguna manera tener el gusto, el poder, la fuerza irresistible de los actos realizados por un hombre que sabe que está librando su última batalla sobre la tierra. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 11. Debemos de ponerle atención al lazo que nos une con la muerte, sin remordimiento ni tristeza ni preocupación. Debemos de poner atención en el hecho de que no tenemos tiempo, y dejar que nuestros actos fluyan de acuerdo con eso. Que cada uno de nuestros actos sea la última batalla sobre la tierra. Solo bajo tales condiciones tendrán nuestros actos el poder que les corresponde. De otro modo serán, mientras vivamos, los actos de un ser humano tímido. Pero si el ser humano, está consciente de que va a morir no hay tiempo para la timidez, sencillamente porque la timidez te hace agarrarte de algo que solo existe en tus pensamientos. Te apacigua mientras está en calma, pero luego el mundo de pavor y misterio abre la boca para ti, y entonces te das cuenta de que tus caminos seguros nada tenían de seguro. La timidez nos impide examinar y aprovechar nuestras capacidades y habilidades como hombres excepcionales y maravillosos que somos. La mayoría de la gente pasa de un acto a otro, sin luchar ni pensar. Un cazador, al contrario, evalúa cada acto, y como tiene un conocimiento intimo de su muerte, procede con juicio, como si cada acto fuera su última batalla. Solo una persona que carece de la capacidad de discernir dejaría de notar la ventaja que un cazador tiene sobre sus semejantes. Un cazador da a su última batalla el respeto que merece. Es natural que su último acto sobre la tierra sea lo mejor de sí mismo. Así es placentero. Le quita el filo al temor. Lo que determina el modo en que uno hace cualquier cosa es el poder personal. Un hombre no es más que la suma de su poder personal, y esa suma determina como vive y como muere. El poder personal es un sentimiento. Algo como un estado de ánimo. El poder personal es algo que uno adquiere sin importar su propio origen socioeconómico, raza o lugar geográfico. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 12. Un hombre de conocimiento (un guerrero) es alguien que ha seguido de verdad las penurias del aprendizaje. Un hombre que, sin apurarse ni desfallecer, ha llegado lo más lejos que puede en desentrañar los secretos y los misterios del poder personal. Y solo se preocupa por como almacenar ese poder personal y utilizarlo adecuadamente. Para ello, tienen que pasarte cosas muy drásticas (dolor y sufrimiento) para que permitas a tu cuerpo aprovechar lo que has aprendido. Recordemos que somos hombres de este mundo. Y allá afuera, en ese mundo, esta nuestro campo de caza. No hay manera de escapar al hacer de nuestro mundo; por eso, lo que hace un guerrero (un hombre de conocimiento) es convertir ese mundo en su campo de caza. Como cazador, el guerrero sabe que el mundo está hecho para usarse. De modo que lo usa con delicadeza, y respeto hasta lo último. Un guerrero es como un pirata no tiene escrúpulos en tomar y usar cualquier cosa que desee, sólo que el guerrero no se aflige ni se ofende cuando lo usan y toman a él también. Es decir, en él no hay dudas o remordimientos. RUIZ, LIMON RAMON www.slideshare.net/Euler/slideshows El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 13. Hoy en día, aun se puede apreciar que, la educación formal, la ciencia, la religión organizada, la propaganda y la política han fracasado. Ellas no nos han traído paz, aun cuando el hombre ha progresado tecnológicamente en forma increíble. Éste, sin embargo, continúa tal como ha sido por muchos años: pendenciero, codicioso, envidioso y agobiado por grandes sufrimientos. Por lo tanto, para examinar qué haremos, en un mundo tan perturbado, tan brutal, tan completamente infeliz, tenemos que examinar no sólo que es el vivir, pero antes de ello, es importante conocernos a nosotros mismos. Tenemos que comprender la totalidad de la existencia, no simplemente una parte de ella, no importa lo tediosa, lo agonizante, lo brutal que esa parte sea, tenemos que ver el cuadro total. Tenemos que comprender el fenómeno de la existencia como un todo. La imagen que usted ha construido de él o ella, o sobre usted mismo va a ser un estorbo para mirar. Por lo tanto, cuando mira hay distorsión, surge la contradicción. De manera que para mirar realmente, tiene que haber relación entre el observador y la cosa observada. Cuando alguien tiene interés de algo, realmente lo observa muy de cerca, lo cual significa que esta movido por un gran afecto, entonces es capaz de observar. Así, pues, mirar significa observar con cuidado, con afecto, de manera que juntos veamos lo que realmente es, pero para ello, es necesario estar libres de la imagen que tenemos de nosotros mismos. Todos los prejuicios deben de desaparecer, y estos desaparecen tan pronto ve claramente lo que está frente a usted, porque lo que uno ve es mucho más importante que lo que debe hacer en relación con lo que ve. Cuando se ve con claridad, esa claridad actúa. Solo la mente caótica, confusa, que selecciona, es la que pregunta. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 14. Es muy importante, aprender a ver, a observar. ¿Y qué es lo que observamos? No es únicamente el fenómeno externo, sino también el estado interno del hombre. De manera que sólo nos interesa averiguar si el hombre, tal como es, puede transformarse radicalmente a sí mismo, no de acuerdo con una teoría o filosofía en particular, sino viendo realmente lo que es. Tenemos que observar y ver por nosotros mismos lo que realmente somos. Para ello es necesario conocernos a nosotros mismos. Se ha mencionado que el conocimiento de uno mismo es la más alta sabiduría, pero pocos lo hemos logrado. No tenemos la paciencia, la intensidad o la pasión, para averiguar lo que somos. Tenemos que vivir libremente –no para hacer lo que nos guste, sino para vivir felices jubilosos. Un hombre que tiene el corazón lleno de júbilo no siente odio, ni violencia, ni acarreara la destrucción de otro. Ser libre significa que no hay condenación, en forma alguna, de lo que vemos en nosotros mismos. Es decir, la mayoría de nosotros condenamos o interpretamos, o justificamos; nunca miramos sin justificar o condenar. Para ello, es importante observar sin condenar en forma alguna. Esto no es tan fácil, porque toda nuestra cultura, nuestra tradición consiste en comparar, justificar o condenar los que somos. Cuando utilizamos la lucha de los contrarios, este hecho nos impide observar lo que realmente somos. Recordemos que somos seres vivos, y cuando condenamos lo que vemos en nosotros mismos, y además lo hacemos desde un recuerdo que está muerto, que es el pasado. Por lo tanto, para comprender lo que está vivo, el pasado tiene que desvanecerse, de manera que podamos observar tal como son las cosas. Ya que cuando se hace uso de la memoria o la propia experiencia, eso es el pasado. Y si estamos virando por el presente con los ojos del pasado, y así nunca comprenderemos lo que es la cosa viva. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 15. Cuando hayamos comprendido la violencia en nosotros mismos, puede que entonces no sea necesario observar la externa, porque lo que somos internamente es lo que proyectamos fuera. Esa violencia en nosotros mismos es el resultado de la propia naturaleza, de la herencia o de la llamada evolución de la humanidad. Recordemos siempre, que la descripción no es la cosa descrita, la explicación no es lo explicado. Desde la niñez nos educan para ser violentos, competidores, brutales unos con otros. Toda nuestra existencia tiene sus raíces en el pasado; nuestra vida es el pasado. Todo pensamiento –lo que examinamos diariamente- es la respuesta del pasado, la respuesta de la memoria, del conocimiento y de la experiencia. De modo que el pensamiento nunca es nuevo, nunca es libre. Con este proceso de pensar es que miramos la vida diaria. Cuando miramos como un fragmento que mira otros fragmentos, entonces ese fragmento ha asumido autoridad, y ese fragmento causa contradicción y, por lo tanto, conflicto. Pero si podemos mirar sin fragmento alguno, entonces observamos la totalidad sin el observador. Nosotros somos el conflicto y es con el conflicto que vivimos. ¿Cuál es la raíz del conflicto, es decir, cual es la causa del conflicto? Es muy importante que comprendamos por nosotros mismos, que veamos, mediante la propia observación, que el conflicto existirá eternamente mientras haya división entre el observador y lo observado. Significa que uno mismo ve muy claramente, y por lo tanto, sin selección, la forma en que esa división entre el observador y lo observado crea malestar, confusión y sufrimiento. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 16. Lo cual significa que debemos estar libres del pasado. Para mirar necesitamos gran energía, debemos tener intensidad. Sin pasión no podemos mirar. A menos que tengamos gran pasión e intensidad, no podemos mirar la belleza de una nube, o las maravillosas montañas que existan en algún lugar. De la misma manera, para poder mirarse uno mismo sin el observador, se requiere una pasión y energía tremendas. Y esa pasión, esa intensidad se destruye cuando comenzamos a condenar, a justificar, cuando decimos: no debo. De manera que la primera cosa es observar sin el observador (censor); mirar la esposa, los hijos, sin la imagen. La imagen puede que sea superficial, o que esté escondida en lo inconsciente; por eso tenemos que observar no sólo la imagen que hemos construido externamente, en los abismos profundos del ser –la imagen de la raza, de la cultura, la perspectiva histórica de la imagen que tenemos de nosotros mismos. Debemos de observar, pues, no solo en el nivel consciente, sino también en el nivel oculto, en los lugares más recónditos de nuestra propia mente. Parte de nuestro trabajo consiste en averiguar cómo mirar lo inconsciente, pero no a través de sueños, ni por medio de la intuición, porque su intuición puede ser su anhelo, su deseo, su esperanza oculta. Tenemos que darnos cuenta no solo de las cosas externas, sino también del movimiento interno de la vida, del movimiento interno de los deseos, motivos ansiedades, temores, sufrimientos. Desde luego, darnos cuenta sin elección es darnos cuenta del color de la ropa que alguien usa, sin decir me gusta, o no me gusta, sino simplemente observar; mientras estamos sentados en algún lugar debemos de observar el movimiento de nuestro propio sentimiento, sin condenar, sin justificar, sin elegir. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 17. Cuando miramos de ese modo vemos que no existe el observador. Ya que el observador es el censor, que depende del pasado, y cuando el pasado mira, es inevitable que separe, condene o justifique un hecho o una acción determinada. Los seres humanos vivimos en el pasado, porque el pasado siempre está dirigiendo y moldeando, los recuerdos del pasado lo obligan a actuar de esta o de aquella manera. Por lo tanto, vivir en el pasado es estar libre del tiempo; y cuando usted dice si, está introduciendo el tiempo. Y el tiempo constituye el más grande sufrimiento. Nuestro problema es no dividir, sino ver la totalidad, no ver un fragmento en particular como lo consciente o como lo inconsciente. El ver la totalidad es una de las cosas más difíciles de hacer, mientras que ver un fragmento es bastante fácil. Para ver algo como un todo, lo cual significa verlo cuerdamente, sanamente, completamente, no podemos mirar desde un centro – el centro se manifiesta como el yo, el tu, el ellos, el nosotros. A menos que la mente (la psiquis humana) este absolutamente libre del temor, toda clase de acción engendra más perjuicio, mas desdicha, más confusión. Para aprender tiene que haber libertad, un gran interés, y tiene que haber intensidad, pasión y urgencia. No puede aprender si les falta pasión o energía para investigar. Si existe cualquier clase de prejuicio, cualquier predisposición de agrado o desagrado, de condenación, no es posible aprender, porque entonces uno meramente distorsiona lo que observa. A menos que la mente esté absolutamente libre del temor, toda acción genera más perjuicio, más desdicha, más confusión. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 18. Temores físicos y psicológicos Existen diversas formas de temores psicológicos –miedo a la muerte, miedo a la sociedad, miedo a no ser respetable, miedo a lo que gente pueda decir, miedo a la oscuridad, etcétera. Todos nosotros funcionamos desde un centro de miedo, ansiedad, codicia, placer, desesperación, esperanza, dependencia, ambición, comparación – desde ese centro pensamos y actuamos. Nuestros dioses, nuestras iglesias, nuestra moral se basan en el miedo, y para comprender eso tenemos que comprender cómo surge ese miedo. Hemos hecho algo en el pasado y no queremos que otro lo descubra. Esa es una forma de temor. De manera que tenemos miedo del pasado y del futuro. El miedo surge cuando el pensamiento (recuerdo, memoria) mira atrás a las cosas que han ocurrido en el pasado, o a los acontecimientos que puede que ocurran en el futuro. El pensamiento es responsable de esto. Los seres humanos, estamos llenos de creencias, supersticiones, todo ello porque estamos llenos de temor, y todo es producto del pensamiento y de la imaginación. El pensamiento es el que crea y sostiene el miedo del ayer y del mañana, y el pensamiento alienta también el placer. El pensamiento es obviamente la respuesta de la memoria, si no tuviéramos memoria no habría pensamiento. De manera que el pensamiento no sólo engendra y sostiene el miedo, el placer y el dolor, sino que el pensamiento es también necesario para funcionar y actuar eficientemente. El proceso total del presente nunca es libre porque tiene sus raíces en el pasado, el pensamiento nunca es nuevo. No hay libertad en la selección porque el pensamiento está funcionando cuando seleccionamos. El pensamiento tiene que ser utilizado eficientemente, objetivamente, sin sentimiento o emoción alguna. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 19. Desde la niñez se nos educa para ser católicos, protestantes, americanos, o lo que sea. Somos el resultado de propaganda repetida y nosotros continuamos repitiéndola. Somos seres humanos de segunda mano. Para comprender todo esto, uno tiene que observarse a sí mismo. Uno es el resultado del mundo; uno es un ser humano que forma parte de otros seres humanos, quienes tienen los mismos problemas, es decir problemas humanos. Únicamente entonces podrá uno vivir como un ser humano total, sin jamás hacer daño alguno. Al comprender el problema del temor en su totalidad, no sustentamos creencia alguna, se la que sea. Entonces la mente humana es feliz y funciona son distorsión y, por lo tanto, hay gran júbilo, y de ello nace el éxtasis. Recordemos que la naturaleza de la mente humana, es estar llena de deseos, llena de pensamientos que generan sentimientos y emociones. Uno tiene que comprender y aceptar que la mente humana parlotea, porque la mente pasa de una cosa a otra continuamente, es decir, nunca cesa o para de estar procesando pensamientos. Tenemos muchas experiencias todo el tiempo. Cada experiencia deja una huella; esas huellas se van fortaleciendo día tras día y se convierten en la imagen. Tan pronto alguien nos insulta, ya hemos formado una imagen del otro. O si alguien nos adula, otra vez se forma una imagen. Tenemos que preguntar lo siguiente: ¿Cómo son construidas esas imágenes, y cómo son creadas, por qué deben existir y lo que significa vivir sin esas imágenes? Que sería la vida humana en la que no haya imágenes, formulas, representaciones que significaría vivir sin ellas. Para que una imagen cese, tenemos que comprender primero cómo se forma, es decir, sino reaccionamos emocionalmente, entonces no se forma imagen alguna. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 20. Si cambias las ideas (patrones cognitivos y afectivos), cambias los estados emocionales (es decir, las siguientes emociones: histeria, enojo, ira, depresión, tristeza, ansiedad, preocupación, autoconcepto, etcétera. producen un estado emocional que se manifiesta en cargas psíquicas o emocionales), y existe mayor probabilidad de construir y transformar la realidad inmediata y circundante, y así se logra comprender la felicidad y la alegría. Lo que cada uno de los seres humanos pensamos y sentimos es lo más importante. Por lo tanto, a cada instante se producen, construyen y proveen pensamientos y sentimientos importantes. Si somos el resultado de nuestros pensamientos y sentimientos (procesos cognitivos y afectivos), entonces se puede mencionar que los pensamientos y sentimientos (procesos cognitivos y afectivos) guían nuestra forma de ser y nuestro destino (personalidad, carácter, comportamiento, conducta, etcétera) manifestados a través de decisiones y acciones cotidianas. ¿Qué tipos de pensamientos y sentimientos (procesos cognitivos y afectivos) son importantes para construir y generar diariamente la realidad cotidiana que nos permita comprender y aceptar la felicidad y la alegría que la existencia proporciona? Todas las cosas o eventos que se manifiestan las atraemos por nosotros mismos, a través de nuestros pensamientos y sentimientos (procesos cognitivos y afectivos positivos o negativos), por ello es importante reconocer El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 21. que los pensamiento y sentimientos se transforman y se manifiestan en hechos cotidianos, es decir, en cosas o sucesos diarios. Cuando estas imaginando algo, estas activando los deseos o intenciones a través de pensamientos (procesos cognitivos) y estos atraen y construyen una determinada realidad. Por ello, cuando enfocas o intencionas algo con gran intensidad y además lo visualizas como si ya existiera, entonces esa gran pasión y entrega hacen que las cosas o eventos se materialicen y suceden con mayor rapidez. Por ello, es muy importante que con aquello que deseas intensamente seas muy prudente. Ya que todas las cosas que imaginas como deseos, anhelos y necesidades en cualquier momento determinado pueden manifestarse o construirse. ¿Cómo puede la vida emocional y cognitiva influir en las acciones y actividades cotidianas de una persona? ¿De qué manera influyen los pensamientos y sentimientos de una persona en la construcción de la realidad cotidiana e inmediata? El origen de todos los problemas del ser humano son las cargas emocionales, los pensamientos habituales, ES DECIR la historia personal. El miedo siempre existe en relación con algo, es decir, no existe por sí mismo. Hay temor de lo que ocurrió (experiencia) ayer en relación con la posibilidad de que se repita mañana. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 22. Si alguien tuvo dolor; existe el recuerdo (sensación) de ello y no quiere que se repita mañana. El pensar en el dolor de ayer, pensamiento que encierra el miedo de volver a sentir dolor mañana. De manera que es el pensamiento (procesos cognitivos: memoria, imaginación, percepción, etcétera) el que genera y construye el miedo y los sentimientos o emociones en una persona. El pensamiento engendra el temor (sentimiento de miedo), el pensamiento cultiva también el placer. La idea, la imagen son representaciones o medios que permiten guardar recuerdos o experiencias. ¿Cuál es la función del pensamiento? ¿Cómo se forma el pensamiento, es decir, cuál es la estructura del pensamiento? La memoria mediante el pensamiento (DIALOGO INTERIOR) alimenta el miedo, el temor y todas las actividades cotidianas (sentimientos y emociones). La memoria es el almacén de todos los objetos y de todas las experiencias que ha pasado a través de los órganos sensoriales (mediador) en un sujeto. ¿De qué manera influyen los órganos sensoriales en la decodificación y construcción de la realidad? El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 23. ¿De qué depende la percepción en la descripción de la realidad? ¿De qué manera influyen las emociones y sentimientos en la construcción y generación de la realidad inmediata en una persona? ¿Por qué y para qué el censor o analizador, juzga, evalúa, condena y justifica? En el momento en que nombramos (conceptos) algo, lo dividimos, lo fragmentamos. Para observar el miedo tiene que prestarle atención y cuando está en atención no condena, no juzga, ni evalúa, sino que sencillamente observa. La fuente de la violencia es el “yo”, el ego, el yo mismo. La violencia es una forma de energía, es energía utilizada de tal manera que se convierte en agresión o ira. Siempre estamos traduciendo la realidad inmediata presente en términos del pasado. Tenemos la imagen de uno mismo o como algo que consideramos deseable, que vale la pena; y usted esta insultando esa imagen. Esa imagen, que es lo viejo, es la que responde. ¿De dónde proviene La frustración y la amargura en una persona? Toda nuestra vida está condicionada y construida a partir todas las experiencias, sentimientos, emociones y pensamientos pasados. El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 24. El origen de todos los problemas del ser humano son las cargas emocionales, los pensamientos habituales, ES DECIR la historia personal. PELICULAS 1. EN BUSCA DE LA FELICIDAD 2. EL ILUSIONISTA 3. MENTE INDOMABLE 4. MENTE BRILLANTE 5. EL ÚLTIMO EMPERADOR 6. SIETE AÑOS EN EL TIBET 7. LA TERMINAL 8. PATCH ADAMS 9. EL VIDENTE 10.A PRUEBA DE FUEGO 11.CICATRICES 12.GLADIADOR 13.EL PIANISTA 14.MÁS ALLA DE LA SIGUIENTE MONTAÑA 15.QUE REALMENTE SABES DE LA REALIDAD 16.EL GRAN SECRETO 17.MARTIN LUTERO 18.NOSTRADAMUS 19.HOMBRES DE HONOR 20.CONVERSACIONES SON DIOS 21.EL CAMINO DEL GUERRERO 22.EVITA PERON 23.TITAN 24.LA FAMILIA DEL FUTURO 25.ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS 26.EL CONDE DE MONTECRISTO 27.ROCKY BALBOA 28.HITCH 29.EL PRINCIPITO 30.EL VUELO DEL AVE FENIX 31.EL JARDINERO FIEL 32.LAS MANIAS DE LA MENTE El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 25. 33.LOS ULTIMOS SOLDADOS 34.LOS CAMPEONES 35.PERL HARBOR 36.LOS JOGIES DEL TIBET 37.EL BUDISMO 38.KPAX 39.EL CIRCO DE LA MARIPOSA (CORTO METRAJE) 40.CRIMEN Y CASTIGO (DOSTOSKY) 41.LOCOS DE IRA. NICHOLSON AND SANDLER. 42.LA TEMPESTAD. 43.TODO POR AMOR. 44.LAS CINCUENTA CITAS. 45.EL HOMBRE BICENTENARIO. 46.EL ÚLTIMO SAMURAI. 47.CRUZADA. 48.LO QUE EL SEÑOR PUEDE CAMBIAR. 49.LAGRIMAS DE SOL. 50.VOCES INOCENTES. FUENTES BIBLIOGRAFICAS 1. SHIDARTA GAUTAMA, HERMAN HERSSE 2. EL LOBO ESTEPARIO. 3. EL LOCO: LÁGRIMAS Y SONRISAS. JALIL GIBRAN 4. EL PROFETA. JALIL GIBRAN 5. EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA 6. EL ALQUIMISTA 7. CONFESIONES DE UN PEREGRINO 8. BRIDA 9. EL GUERRERO DE LA LUZ 10.EL MUNDO DE SOFIA 11.EL MONJE QUE VENDIO SU FERRARI 12.TUS ZONAS ERRONEAS 13.EL CIELO NO ES EL LÍMITE 14.EL LIBRO DE LOS SECRETOS. DEEPAK CHOPRA 15.YO SOY LA PUERTA. OSHO 16.EL REBELDE El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 26. FUENTES BIBLIOGRAFICAS 17.LOS MISTERIOS DE LA VIDA 18.PEPITAS DE ORO 19.QUE ES LA EDUCACION. KRISNAMURTI 20.A LOS PIES DEL MAESTRO. 21.PRINCIPIOS DEL APRENDER. 22.LA EDUCACION Y EL SIGNIFICADO DE LA VIDA. 23.LA CONQUISTA DE LA FELICIDAD. BELTRAN RUSSEL 24.UNA REALIDAD APARTE 25.LA RUEDA DEL TIEMPO 26.LAS ENSEÑANZAS DE DON JUAN 27.EL SEGUNDO ANILLO DE PODER 28.EL DON DEL AGUILA 29.VIAJE A IXTLAN 30.EL CONOCIMIENTO SILENCIOSO. CARLOS CASTANEDA 31.DONDE CRUZAN LOS BRUJOS. TAISHA 32.EL RETORNO DE LOS BRUJOS. 33.EL MISTERIO DE LAS CATEDRALES. FULCANELLI 34.LOS CUATRO ACUERDOS. 35.EL MAESTRO AL MINUTO. JHONSON SPENCER 36.EL BUSCADOR. MIGUEL ANGEL TENORIO. 37.EL HOMBRE Y SUS SIMBOLOS. CARL GUSTAV JUNG 38.LA NUEVA ATLANTIDA. FRANCIS BACON. 39.MEDITACIONES. DISCURSO DEL METODO. RENE DESCARTES. 40.COMPORTAMIENTO HUMANO. MIGUEL MARTINEZ 41.LECCIONES PRELIMINARES DE FILOSOFIA. GARCIA MORENTE MANUEL El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.
  • 27. PALABRAS CLAVE PATRONES COGNITIVOS Y AFECTIVOS, ESTADO EMOCIONAL, CARGA EMOCIONAL, PENSAMIENTO, IDEA, IMÁGENES, SIMBOLOS, SIGNOS, SENTIMIENTO, EMOCION, FELICIDAD, MOTIVACION, PENSAMIENTO HABITUAL, HISTORIA PERSONAL, AUTOESTIMA, AUTOIMAGEN, PERSONALIDAD, CARÁCTER, CONDUCTA, RECAPITULACION, AUTOCOMPASION, MIEDO, TEMOR, RECUERDO, DOLOR, PLACER, DIALOGO INTERIOR, IMPORTANCIA PERSONAL. RUIZ LIMON, RAMON www.slideshare.net/Euler/slideshows El analizador es el censor, la entidad que se arroga la autoridad para analizar porque supone tener conocimiento para ello.

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