Un día común―Por si acaso, solo recordaré tu nombre… tu nombre, tu nombre y el mío,nombres; tan solo son palabras, vocales...
trabajo (o hago como que trabajo). He estado pensando muy seriamente encomprar un perico, si, de esos que se sueltan habla...
ésta ultima frase me recordó a mi madre ah?. Llegaré a comprar una naranja y unplátano a la tortillería, el tipo de bigote...
después de que yo cumplí los nueve, mi padre por alcohólico y mi madre detiricia por no tener a su lado al compañero de ca...
me gustaba. El hombre bajó sus pantalones y empezó a tocar mis partes íntimas,me besaba como loco y desesperado, me tiró a...
En el tiempo que ella solía estar recostada en su cama, el sonido del reloj llegabaa serle indiferente. Afuera, donde el p...
único y verdadero amor". En el tiempo que ella falleció, se preocupó por comprarun pedazo de tierra al lado donde estaban ...
sexuales con la tendera, pero no haciendo el amor en carne propia con ella, elpacto con María seguía siendo fiel. Es domin...
yo no trabajar dentro de 2 meses-,el viejo va en busca de sus ahorros y se los muestra, ella convencida de que teníael din...
-Bueno, pero no me has dicho tu nombre y yo no he parado de hablar toda lanoche--―me llamo Alejandro y soy Contador, es la...
-Nunca he sido infiel, pero hoy podría llegar a ser la excepción, todo depende--―¿de qué?--De que tan dispuesto estés--―ba...
por el cansancio y el alcohol.–―déjame cubrirte con estas sábanas, hace frio‖--Me encantan tus besos, tu cuerpo, tus manos...
motivo alguno, tan solo lo haces. ¿Ya te platiqué lo que me ocurrió aquella vezcuando caminaba por quién sabe donde? Fue u...
espacio ni el tiempo? Me agota pensarte, me agota tener que morir a diario, meagota el peso que habita en mi pecho, me ago...
como si me lo fuera rasgando poco a poco y duele, yo me aferro, me he hechodependiente de la jugosa manzana ¿alguna soluci...
que imponían toda autoridad obedeciéndote por temor a algo mas que un regaño.Aquellas noches donde escuchaba que llorabas ...
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  1. 1. Un día común―Por si acaso, solo recordaré tu nombre… tu nombre, tu nombre y el mío,nombres; tan solo son palabras, vocales, letras, sonidos, voces de tu voz, vocespronunciadas de mi boca, estereotipos, recuerdos que se quedan en el aire y queel viento trae consigo cuando las hojas de los árboles marchitos, caen al suelohasta convertirse en polvo, el polvo que antes fue tu sonrisa, el polvo que antesfue caricia, caricias de esas manos grandes y de ese pecho erguido en el cual yome refugiaba, el cual yo besaba y entre juegos, mordía. Besos, por si acasorecodaré un solo beso, aquel que probé de tu boca, cuando comía tus labios,cuando bebía tu saliva, cuando jugaba con tu lengua, cuando disfrutaba tu cuelloy erizaba tu piel; por si acaso, solo por si acaso recordaré tu nombre, tu nombre yel mío, solo eso‖.(se escucha el azotón de una puerta y Victoria despierta de sopetón dando unsalto enorme de la cama al tocador, enciende la radio y al ver la hora en su relojdespertador con un suspiro de resignación, sabe que nuevamente como en toda lasemana, llegará tarde a la oficina).¡¿Dónde dejé el único pantalón que tengo limpio?! ¡¿ y mi blusa roja?! ¡¿Dóndedejé mi cepillo de dientes?! ¡Dios! ¡No pierdo el trasero porque lo traigoconmigo y si aun lo conservo, es porque no ha llegado alguien que haga uso de elhasta acabarlo! ¡Gracias Dios que aun conservo mi trasero y se donde está!, nohay ninguna llamada perdida en mi teléfono celular, tampoco hay ningúnmensaje recibido, ¿Qué acaso nadie tiene para comprar una miserable tarjeta decien pesos? Bueno, yo no, pero tratándose de mi no es raro, pero ¿y los demás?.Es de buen ejercicio subir y bajar escaleras todos los días, pero no me causa nadade gracia tener que hacerlo los fines de semana donde disfruto de una buenaparranda. No he comprado nada de despensa pero, que importa, tomaré prestadoalgo de lo que hay aquí..Veamos..Un pedazo de queso entre fresco y seco, un parde tortillas que mas bien parecen como tostadas por su condición de días dentrodel refrigerador y sin nada que las cubra, un poco de leche que venceprecisamente el día de hoy y una galleta de chocolate como postre, con esaalimentación bien podría vivir hasta un siglo, no creo que nadie note que vaya atomar esto, ya que solo a mi se me ocurriría comerlo. ¿Qué estará pasandoarriba? (no hablo precisamente del cielo sino, del tercer piso de la casa), seescucha música y risas, me uniría a la fiesta pero tengo que trabajar,quebarbaridad, que aguante de chicas!! ¿cuanto mas durará su desmadre? yo sí
  2. 2. trabajo (o hago como que trabajo). He estado pensando muy seriamente encomprar un perico, si, de esos que se sueltan hablando como locos imitando tuspalabras, sobre todo las obscenas o groseras, lo pondré en la puerta principal dela casa para cuando venga la señora que cobra la renta avise, y así esconderme deella cuando no tenga el dinero a tiempo, en lo personal me parece una muy buenaidea. Traigo mis ojos inflamados aun, eso pasa porque me gusta dormir bocaabajo, no enjuagué mi cara, apenas y alcancé a lavar mis dientes, medio peinarmerecogiendo mi cabello con una liga negra y pintarme la boca con el labial detodos los días, que bueno que trabajo donde estoy y sé hacer lo que hago porquesolo en un oficio así, me permitirían ser y vestir como me gusta. A veces me daflojera tener que caminar para llegar a la oficina, pero sé que tratándose de saludme ayuda a no subir de peso y me mantiene en buenas condiciones. Ahí está laseñora a la cual saludo todos los días por la mañana, una ―hormiguita‖, seencarga de barrer una buena parte de la colonia, es un poco mayor, tendrá unoscincuenta y tantos, como la edad de mi madre, siempre anda con su escoba,recogedor y un costal.-Buenos días señora--Buenos días le de Dios seño-Su piel está tostada por el sol y tiene manchas en la cara, aun usando una gorravieja, ésta no impide que se le obscurezca el cuerpo, hoy olvidé darle algo dedinero, pienso que si por el momento a mi me va bien, podría ayudarle en algo,aunque sea poco, quizá tenga familia, algún enfermo en casa, o tal vez no tenga anadie y por eso tiene que trabajar, mañana espero no ofenderla con mi ayuda. Ahíestá el chico morenito que me come con la mirada, me imagino que se ha deaburrir de no tener con quien platicar en la tienda, sería mejor que comprara unbuen libro y leerlo cada vez que pueda, no se le haría tan pesado el día, no haymuchos clientes que quieran proveerse de algo por ahora, menos si es temporadavacacional. Subiendo este cerro, casi a la tercer casa esta la ―señora de losperros‖, la bauticé con ese nombre porque vive acompañada de 6 perros entre loscuales destaca una perra tipo bulldog, un día esta perra quiso mordermellevándome tremendo susto, pero la señora la regañó, desde entonces ya nisiquiera me toma en cuenta cuando paso por ahí. Ella es una ancianita que viveen una humilde casucha de cartón, láminas y piedra. Siempre está hablando consus animales y los trata como si fuesen personas-métete, tu no puedes ir porque estas chiquilla, ándale… ¿ y tu? ¡vago! ¡eres unvago! Sáquese de aquí, me tienes muy enojada, me traen como su sirvienta..-
  3. 3. ésta ultima frase me recordó a mi madre ah?. Llegaré a comprar una naranja y unplátano a la tortillería, el tipo de bigote negro y gorra hacia atrás me cobra porambas frutas un peso, creo que me saldría mas barato comprar aquí que en unSoriana. He llegado, ¡al fín!, mi jefe está en su lugar y mis compañeras lucenfrescas como una lechuga en sus asientos, aun teniendo buenos ejemplos yo solome limito a sonreír y empezar con la primer frase del día.-Buenos días-me dirijo a mi cubículo, enciendo la computadora y antes de ponerme a hacercualquier cosa checo mi correo electrónico, quizá hayan buenas noticias, quizáno, quizá tenga correos de nuevos galanes, o quizá de plano no haya ninguno enla bandeja de entrada. Creo que cada quien tiene sus días y los vive de diferentemanera, pero en mi vida y para mi manera de vivirla todos los días son comunes,mas no ordinarios, por cierto..me gustan los cacahuates que vende mi amiga, laseñora de la licorería que está enfrente de la oficina. Algo mas, mi nombre no esprecisamente Victoria, pero me gusta.InocenciaTendría que pensarlo más... Todo mundo me observa como si fuera unacucaracha, ¿qué es una cucaracha? Ese bicho color café rojizo que se encuentraen los alcantarillados, en la basura y desperdicios, en cualquier parte donde hayapolvo y mugre, en la desolación. Me observas, insatisfecho y sin desviar lamirada quedando momentáneamente consternado por mi estado, solo pasas delargo fingiendo no haberme visto, es cabal tu ingratitud y pena, ¡que lástima queno pueda hablar! ¡así pudiera mal decir cada uno de tus pasos! ¡es más indigna tuactitud que mi apariencia! ¡mis palabras como fuego quemarían tus ropas ydejarías de ser lo que ellos te hacen sentir ser! ¡pobre diablo, un mediocre!.Afuera de este museo subsisto, la limosna del día me alcanza para comprarmepan, un pedazo de queso, un litro de leche y medio litro de agua, nada mal paraun pobre mendigo que solo espera a que caiga la noche para así dormir en elcésped recién podado y ver las estrellas sin entender que después de ese cielo,existen otras constelaciones y otros mundos menos decadentes.-Hola-No puedo hablar, pero me gustaría que estuvieras en mi mente y escucharas loque ahora dentro de ella estoy respondiéndote, te digo que yo alguna vez tambiénfui joven como tu, que tuve una familia y que mis padres ancianos murieron poco
  4. 4. después de que yo cumplí los nueve, mi padre por alcohólico y mi madre detiricia por no tener a su lado al compañero de cabecera con el cual durmió mas demedio siglo en vida, mi hermano mayor se quedó con la casa para despuésvenderla y largarse lejos sin importarle lo que habría de ser de mi vida, losvecinos temporalmente se compadecieron de tan terrible desgracia y meregalaban los trapos que ya no usarían mas, comía de sus sobras y bebía del aguaamarga de la desesperación… Al tiempo llegó una mujer acompañada de unhombre, ambos con gestos amables y de buenos modales, me hacían preguntaspero yo solo veía hacía ningún lado, ¿acaso nunca se percataron de que no podíaarticular ni una sola palabra? Tomaron mi mano y me subieron a un coche colorgris oscuro, en el trayecto notaba como el hombre cubría con sus lentes negrosuna cicatriz que se encontraba debajo del ojo derecho. La mujer que lucíacómoda con un pantalón de vestir color café quemado y una blusa blanca demanga larga me dio un chocolate. Comenzó a burlarse de mis fachas y del gestoen mi cara que no expresaba nada. Pareciera como si nunca llegaríamos al lugardonde temeroso imaginaba poder estar bien y retornar a mi pasado al lado de misviejitos y sentirme feliz. Al doblar por la acera del lado izquierdo donde seencontraban anuncios de candidatos, refrescos, carteleras de cine, y esa chicaincitándote a que compres ropa interior, topamos con un callejón y fue ahí dondenos detuvimos. Abrieron una puerta negra, el lugar era limpio pero desordenado,subimos por unas escaleras hasta llegar a un cuarto, no era el único niño, habíamas niños y niñas de mi edad, quizá el mayor tendría unos trece y los máspequeños como cinco, en total contándome éramos 12, todos en un cuartopequeño con dos literas y una colchoneta, olía mal y las sábanas y piso estabansucios, había platos en el suelo de comida que tenía tal vez semanas y podíanverse hongos en ella, no me extrañaba ya que yo estaba acostumbrado a vivir encondiciones críticas. Ninguno de ellos me hablaba, solo se me quedaban viendode pies a cabeza como analizándome y su mirada era triste, quizá estabanenfermos al igual que yo, tal vez ellos estaban ahí porque esa mujer y ese hombrenos cuidarían de no estar en la calle dejando de ser un estorbo para la gente quela transita. Estaba cansado, me dirigí hacia un rincón de la habitación y recostémi cabeza sobre las rodillas, creo que me quedé dormido de rato y me despertó elruido chillón de la puerta, el hombre de la cicatriz había entrado y en su manotraía un vaso con agua, sacó de su bolsillo unas pastillas y me dio dos, me dijoque ellas me harían sentir bien, que me curarían la fatiga y el cansancio. Apenasy pude pasarlas, eran grandes y molestaban al rozar mi garganta, me cargó en susbrazos y me llevó hasta una cama que se encontraba en otro cuarto, no habíanadie, ni la mujer ni otros niños, solo el y yo. Empezó a quitar una a una misropas hasta dejarme desnudo, mientras tanto yo sentía que todo me daba vueltas yera como si mis pies y mi cuerpo en sí flotaran, una sensación que jamás habíaexperimentado acelerando el ritmo de mis pulsaciones que lejos de desagradarme
  5. 5. me gustaba. El hombre bajó sus pantalones y empezó a tocar mis partes íntimas,me besaba como loco y desesperado, me tiró a la cama y estando yo boca abajo,sentí un fuerte dolor dentro del ano resultado de la penetración con su pene, nopodía gritar pero mis ojos y cara estaban bañados en lágrimas, creo que desmayépues cuando desperté estaba tirado en el cuarto junto a los demás, me levantéadolorido y caminé rumbo al rincón que yo había elegido para mi, volví asentarme y aun sin saber porqué sentía vergüenza no quería que ellos mesiguieran observando, así que agaché de nuevo mi cabeza y procuré descansar.La misma escena se repetía cada vez que al hombre de la cicatriz se le apetecíatenerme a mi o a cualquiera de mis compañeros de cuarto, mientras tanto lamujer ocupaba el tiempo que estaba en la casa filmando a parejas de niñosdesnudos y drogados. Yo empecé a enfermar, tosía por las noches y no dejabadormir, mi apariencia era huesuda y mis ojos tenían un color opaco, las ojerasllegaban hasta las rodillas. Dejé de gustarle al hombre y después de hartarlo meechó de nuevo a la calle, me dejó en el mismo lugar donde me habían recogido,metió en mi bolso unas monedas y se fue…-¿Quieres un poco de refresco?-Eres pequeño y débil, indefenso así como yo lo fui, tus padres deberíanprocurarte porque en mi alma hay cicatrices y existe dentro ella la semilla delodio que aun conservo por mis frustrados intentos de querer borrar aquel pasado.-¿Eres mudo? ¿Porque no hablas?-(tomó al niño entre sus brazos cubriéndole la boca, impidiendo que este pudieragritar y entre forcejeos lo llevó hasta la construcción deshabitada que estabadetrás del museo).-¡Quiero a mi mamá! ¡¿Dónde esta mi mamá?!Mi vida es denigrante, mi pasado es resultado de mi presente y yo no hice nadapara cambiarlo, no se la razón pero tendré que contaminarte y compartir contigomi odio como ya tantas otras veces lo he hecho con chiquillos de tu edad… Noseré entonces el único miserable.El Periódico
  6. 6. En el tiempo que ella solía estar recostada en su cama, el sonido del reloj llegabaa serle indiferente. Afuera, donde el pasar de las multitudes ya no puede ver másallá que sus intereses y gastar su dinero para alimentarse, la agotaba; con undolor tremendo en la boca del estómago, el indígena que toca su violín paraganarse el pan de cada día, muere poco a poco al caer la noche. Bastaba no tocarla puerta, te está prohibido entrar, los amantes deseosos de la carne, hambrientos,sedientos, se embriagan de lo que el anciano en su juventud con energíaentregaba. Hoy viudo, cansado, flaco, mal comido, sereno, no hace otra cosa masque ver la tele en un viejo sofá, alimenta a sus pájaros con alpiste rancio, surostro arrugado y seño fruncido delatan su profunda amargura. Alguna vez tuvohijos, ellos ya no saben si el viejo vive o muere, todos se han ido, al asomarse poresa ventana que da a la calle, la lujuria en su mirada aparece cuando la mujer quetrabaja en la esquina como tendera de una farmacia, contonea su cuerpo en unviene y un va seduciendo a cualquiera, deleitándolos con sus formas. La mujer escuarentona y divorciada, su afán de buscar placer en sus tantos amantes no lallenan y siempre estará insatisfecha. Su vientre nunca dio fruto, la maternidadnunca llegó y por consiguiente su marido la dejó. Un caso mas de la impotenciaviril del sexo fuerte, ella seguirá gozando del sexo mientras pueda hacerlo, ¿y el?el frecuenta los peores bares de la ciudad, es alcohólico engreído, goza viendomujeres desnudas mientras bailan encima de su cuerpo, el solo las tocará más nose involucrará de lleno, es infeliz, pobre desdichado, al día siguiente, como cadadía que transcurre, el vómito entre las sabanas por la cruda de la noche anteriorharán que las moscas lo visiten y lo harten de zumbidos. En la nota del periódicolocal el viejo lee en la sección policíaca un caso cotidiano y no se sorprende,"encuentran a un hombre muerto en su departamento por cirrosis". Está cansado,dejará el periódico a un lado y se sentará de nuevo en el sofá para ver la tele.Alguna vez vio esa película con su amada María, ¡cuánto trabajo le costó elrozarle la mano y poder después tenerlas entre las suyas! Sudaba frío cada vezque ella se adentraba en sus ojos, su sonrisa era perfecta, ¿su cuerpo? Toda unadiosa, el cine es oscuro y la película era bastante aburrida, sus padres no estánpresentes para arruinar el momento íntimo que sólo sería para los dos. Novacilará en pasar su brazo sobre sus hombros, ella no hace ningún gesto deincomodidad, pronto querrá probar la virginal miel de su boca, su lenguarecorrerá su largo cuello y la mano inquieta, explorará la suavidad de su pecho.Ella goza de caricias y pronto caerá entre sus brazos, descubrirá la necesidad desu propia naturaleza, y vivirá lo que sus padres llamarían "indecencia". Duelegozarle, duele quererle, pero duele más aun el ya no tenerle y solo recordarla, asífueron sus noches, las que alguna vez fueron húmedas ahora son como el fríoinvierno o peor, el se está secando en vida. Ya compró su lápida y pidió quegrabaran en ella su nombre y el de su amor que hace mucho se fue, "Aquí yacenlos restos de Juan Evaristo, murió de soledad amando eternamente a María, su
  7. 7. único y verdadero amor". En el tiempo que ella falleció, se preocupó por comprarun pedazo de tierra al lado donde estaban los restos de María. Todos losdomingos va a su tumba y le lee los poemas que en sus años solía recitarle, lecanta canciones y también le lleva rosas rojas, ¡cuánto le gustaban las rosas!Lloraba, lloraba como un chiquillo y pedía al cielo y a Dios que lo llevasen conella, después sacaba toda la ira y rabia que escondía en su alma, maldecía alSupremo, maldecía su suerte, maldiciéndola después a ella. ¿Tan injusto eratodo? ¿es esto una vida? Me has quitado mi vida porque es solo mía, interferisteen mi felicidad, he de dejar de sufrir... Volvía cabizbajo y lánguido, la camadescuidada y sucia no era buen sitio para dormir, regresaba de nuevo a su viejosofá. Tremendo dolor de cabeza no lo deja concebir por un instante a lo que sedenomina sueño, da un salto de desesperación y saca de su caja de ahorro algo dedinero que tiene guardado gracias a su pensión. Se dirige rumbo a la farmacia,comprará una caja de tabletas de aspirinas para calmar terrible jaqueca. Sus ojosse postran en el rostro de la tendera, ese rostro maduro mas no marcado todavíapor la vejez como el de el. Ella sonríe, es amable y seductora, trae puesta unablusa escotada haciendo, relucir sus grandes senos, su rostro está repleto demaquillaje, el se pregunta para sí, ¿qué habrá detrás de tanto cosmético y polvoen esa cara?, ella se acerca y el solo la observa,-¿en que puedo servirle?-como estruendos sonoros que se escuchan en las tormentas de la mar, asípalpitaba su corazón que no paraba de latir al ver imágenes creadas por su propiamente y excitación, era la tendera desnuda haciéndole el amor, mojados de sudor,bañados de besos, su semen escurriendo entre las piernas de ella, ¡que delirio!¡que cansancio! pasión que tantas veces vivió... Ha despertado de tal fantasía,vuelve en sí y recobra el aliento,-una caja de tabletas de aspirinas por favor—vuelve a sonreírle, va en busca de lo requerido, cobra la medicina, el paga, volteael rostro y da las gracias con un resignado suspiro. María seguía ahí, el se habíaguardado todo ese tiempo de juventud y vejez solo para ella, para el amor que sehabía ido y que con un pacto dándole un último beso en sus labios en su lecho demuerte, el mismo selló. Su corazón desde ese momento no dio pie a que ningunaotra mujer, que no fuera María, amara, deseara, y se entregara. Solo en su salita,recostado en su sofá y ahora, viendo por la ventana hacia la farmacia, juega conimágenes y sin fin de fantasías que tiene con la tendera, piensa que sería infiel siestuviese con ella en la realidad, justificándose y absolviéndose el mismo de todopecado que cayera, ya que vivía alimentándose de incansables encuentros
  8. 8. sexuales con la tendera, pero no haciendo el amor en carne propia con ella, elpacto con María seguía siendo fiel. Es domingo y como cosa que está lejos decreerse, por primera vez al viejo viudo, se le olvida ir a la tumba de su amada,quedándose dormido hasta tarde y despertándose después para prepararse unalata de frijol y rajas de queso, se vuelve a sentar frente al televisor y voltea de vezen cuando hacia la ventana, donde puede verse el lugar donde trabaja la culpablede sus tantas alucinaciones. Era raro, pero ya no se sentía viejo ni cansado, escomo si una fuente de energía lo hubiese llenado desde esa semana que fue porsus aspirinas, el estaba cambiando. Frente al espejo, en el baño, peinaba suscanas, afeitó su arrugada barbilla, y por primera vez usó ese perfume que hacíaaños no usaba. De saco color azul oscuro y pantalón de vestir, se dirigió a lafarmacia, compraría nuevamente una tableta de aspirinas. Ahí estaba ella, falda alcuerpo corta, la típica blusa escotada, ese maquillaje en su cara que hacía quecayera en lo vulgar. El viejo pidió su medicina, ella fue en busca de lo pedido, elya no soportaba tener guardado en su pecho y cuerpo las ansias de tenerla, dequerer poseerla. Al regresar la tendera le da la caja con pastillas, ella lo vefirmemente, ¡cuánto la desea! Amablemente el le da el dinero que debe pagar, seacerca a ella, y con voz suave y muy quedito le confiesa...-he de querer pasar contigo una sola noche, una sola te pido, te daré lo quequieras, déjame en la calle si es posible, pero no me prives de lo que hasta haceuna semana me has hecho sentir-ella suelta tremenda carcajada, se burla en su cara, lo desprecia y fanfarronea loabsurdo que era su proposición, era un vetarrón rabo verde enfermo, unvejestorio. El agacha la mirada, su semblante se vuelve opaco, está como muerto,es mejor irse de ahí y regresar a casa. No quiere verse al espejo pero así tiene queser, ha de enfrentarse con el pasado y lo que alguna vez fue y dejó ir. Ve suslagrimas y sus ojos tristes reclamando volver hacía atrás, todo su cuerpo esflácido, se siente inútil, toda su vida fue estar como parásito, nunca volvió a abrirsu corazón, estaba solo, siempre desde aquella muerte se volvió amargado yabnegado. En la tina de su baño, lava su cuello, su pecho, su rostro, despuésenjuaga también sus partes, aquello que hace mucho dejó de usar con una mujer.No hace otra cosa que golpear su cabeza contra los azulejos, y quejarse. Llora,llora, y vuelve a llorar. Es de noche y tocan a la puerta, el viejo sale en pijama ypantúnflas, tiene los ojos inflamados de tanto haber lagrimeado y su aspecto espor demás patético. Mudo y sorprendido, atónito, ve que en la puerta está paradala tendera. Ella mal educada pasa y se sienta en su sofá muy quitada de la pena.Masticaba su chicle de manera vulgar y lo miraba fijamente,-he venido a darte lo que quieres, y espero y tu me pagues muy bien como para
  9. 9. yo no trabajar dentro de 2 meses-,el viejo va en busca de sus ahorros y se los muestra, ella convencida de que teníael dinero suficiente lo acompaña hasta su cuarto. El está nervioso y ansioso, ellaempieza a desnudarse poco a poco, el sigue cada uno de sus movimientos,saborea cada poro de su piel aun sin haberla probado, el está recostado en lacama y ella encima de su cuerpo teniendo como resultado todo el control,comienza a acariciarse ella misma los senos y sus pezones, se vuelve erótica,toma la mano de el y la pone entre sus genitales, el la acaricia, puede sentir suclítoris firme, se está excitando, empiezan a besarse, ella besa a mas no poder, sehunde en su fuego, navega todo y cada parte de su cuerpo, mordisquea, lame,succiona, estaba probando el placer en todos sus excesos, ella se mueve, disfruta,goza, mientras el, aquel viejo del cual ella se había burlado la penetra una y otravez, haciéndola sentir la mujer que había tenido en ese momento mas de 20orgasmos en una sola noche, se sentía satisfecha, lo deseaba una y otra vez,acabó la noche y continuaron de la misma manera el día siguiente, no sepreocupaban de nada que no fuera estar así, haciendo incansablemente el amor...Recostada en su cama, y poniendo por primera vez atención al sonido del relojcon cierto interés y semblante de sorpresa, comenzó a leer una nota en elperiódico "Viejo se suicida después de haber hecho 3 días continuos el amor conprostituta tendera" Las mismas multitudes como siempre dejaron pasar pordesapercibido el hecho, mientras el indígena del violín toca una melodía a destiempo para ganar unos pesos y comprar algo para alimentar su hambre y la desus hijos. Tras esa puerta, los amantes seguían embriagándose del amor que losune sin que nadie los pudiese interrumpir. ..La tendera llega alas 9 en punto de lamañana a la farmacia, luciendo un coche nuevo que compró una semana despuésde lo sucedido y al bajarse del mismo, contonea en un viene y un va su trasero,como burlándose de la ironía de la vida.AnalViste sus ojos, desde ese momento comienza el juego de la seducción y ella seobsesiona con tu mirada. El bar está regularmente lleno, unos amigos se sientanen tu mesa y ella se acerca. Se presenta ante ti, su nombre es Claudia. Desde elprimer momento en que claudia comenzó a platicar sobre su vida, tu no hacíasotra cosa que seguir cuestionándola maravillado por el color claro de sus ojos y lafluidez tan sorprendente de sus palabras. Ella pide una Cerveza y tu un Whisky.La mayoría de las personas que frecuentan ese bar, juegan a ser los amantes poruna noche y tu tenías ya la certeza de encontrar sexo joven para olvidar las penasguardadas de un antiguo amor.
  10. 10. -Bueno, pero no me has dicho tu nombre y yo no he parado de hablar toda lanoche--―me llamo Alejandro y soy Contador, es la primera vez que vengo aquí y parami buena suerte, estás tu ahora conmigo, tienes unos ojos hermosos..‖-Claudia sonrió y mojándose los labios le dio un último trago a su cerveza, no dijonada, solo lo observaba, se acomodaba el cabello y cruzaba la pierna.-―¿tienes novio?‖--si, tengo con el un año ocho meses, aunque por primera vez en nuestra relacióntuvimos un disgusto hace una semana--―pues tienes algo de tiempo‖--Si, vivimos en un departamento--―¿y donde está ahora?‖--Trabajando supongo, tiene que terminar un proyecto, el tipo es Arquitecto--―interesante‖--Aburrido diría yo, es como si ya no existiera--―¿pero cómo?‖--Está tan preocupado por sus cosas que a mi no me pone la atención de antes--―pues debe de estar ciego como para no darse cuenta de lo que estádescuidando‖--Me gustan tus manos, son grandes y proyectan mucha habilidad--―de hecho lo son‖--para creerte tendrías que demostrármelo--―la noche apenas empieza‖-
  11. 11. -Nunca he sido infiel, pero hoy podría llegar a ser la excepción, todo depende--―¿de qué?--De que tan dispuesto estés--―bastante dispuesto‖--Tu dices a que horas nos vamos -.Mientras Alejandro pagaba la cuenta, ella se disponía ir al tocador, Alejandroestaba algo mareado por las bebidas tan cargadas que había pedido toda la noche,sacó un cigarrillo y empezó a fumar.-¿nos vamos?--―después de ti‖-.En el camino se toparon con un semáforo en rojo, se vieron a los ojos yaprovecharon ese momento para besarse, –me encanta tu boca, me encantan tusbesos- Alejandro sonrió y lo único que pudo decir tartamudeando un poco fue―gracias‖. Llegaron a un Motel a la salida de la ciudad, la habitación número 135;ansioso y con temblorina en sus manos, torpemente logró abrir la puerta delcuarto. Ella dejó su bolso en un mueble, tiró sus zapatillas, se recostó boca arribasobre la cama y el se acomodó encima de ella.–quítate la camisa–Claudia mientras el hacía a un lado la camisa mordió su pecho, el empezó adesabrochar los botones de su blusa, después el sostén. Jugó la lengua con suspechos, sintió la dureza del pezón mientras lo mordía, sus manos fueronrecorriendo sus piernas subiendo poco a poco hasta llegar a sus muslos,desabrochó su falda y desesperado pero conteniéndose, quitó por último su ropainterior, pudo sentir el ardor y el deseo que desprendía el olor de su piel, laexcitación de Claudia mientras el la besaba y acariciaba. Ella en el acto se pusode cunclillas y le dio la espalda, el estando detrás besaba su cuello, seguíaacariciando y apretando sus senos, después de eso la penetró gozando porprimera vez del sexo anal. Pasaron los minutos y mientras Claudia se quejaba deplacer llegaron al punto final y calleron rendidos abrazados en la cama.Alejandro aun podía sentir su corazón latir de prisa y todavía el mareo provocado
  12. 12. por el cansancio y el alcohol.–―déjame cubrirte con estas sábanas, hace frio‖--Me encantan tus besos, tu cuerpo, tus manos tienen fuego-Al poco rato amaneció, y cuando Alejandro observó el cuerpo de Claudia aldestapar las sábanas para vestirse, notó por unos instantes algo anormal en elsexo de la aventura por una noche, y la volvió a cubrir. Al salir del MotelAlejandro no dijo una sola palabra, Claudia le pidió que la dejara en la esquina deuna gasolinera, se despidió de el dándole un beso en la mejilla. De camino a casamientras manejaba, Alejandro aun no podía creer que había tenido sexo con unahermafrodita.Un desconocido pensando por ellaSueño IFigúrate, he estado comiendo más chocolate de lo que acostumbraba comer y mipulso tiene un ritmo acelerado. Cuando salí del trabajo casi corriendo, tomar elcamión, y rentar una habitación como lo habíamos acordado, olvidé quien era yopor un momento suponiendo después que tu tampoco lo recordarías. Uno, dos,tres, cuatro cigarrillos no son suficientes para seguir intoxicándome los pulmonesy pensar en ti, mi torpeza la disfrazo de seguridad cuando te tomo por la cintura ytu no haces otra cosa más que reír. Es tarde, ¿sabes cuanto tiempo me tomó elpoder decirte las palabras correctas y bonitas para que me dejaras desabrochar tublusa? Mi mano es temblorosa y tu piel serena. ¿porqué tenías que morirprecisamente hoy? ¿porqué cuando mas te amaba? ¿porqué cuando mas tedeseaba? La lluvia sigue cayendo y mirando tras la ventana, yo solo lloro, esmejor dormir a tu lado y pensar que alguna vez te tuve. ¿realmente era necesarioque te marcharas hoy? Pudiste haberte quedado, no importa que tanto lloviera, teirías en taxi, además de que yo te acompañaría como siempre lo hacía. Ya norecuerdo tu mirada, esa, la misma que me diste antes de que te fueras, no quiseguardarla, mejor me quedé con la sombra de tu silueta cuando me diste laespalda. Ya son las siete, mas tarde volveré a recordar la misma escena, la quehasta el día de hoy sigue vigente. La habitación es bonita, claro, no tan bonitacomo en la que estuvimos tu y yo aquellos días; enciendo la televisión, he pedidoque traigan una pizza, no se tú pero yo tengo hambre, dejaré arrullarme por elescándalo de los videos musicales y dormiré. Nadie puede adivinar quienesestamos entre estas cuatro paredes, nadie sabe lo que tu eres capaz de hacer sin
  13. 13. motivo alguno, tan solo lo haces. ¿Ya te platiqué lo que me ocurrió aquella vezcuando caminaba por quién sabe donde? Fue una distancia tan larga que creíaque me quedaría ahí, que mis desaires de poca motivación me harían morirenterrándome yo mismo en medio del camino, le daría de comer a esos gusanoshambrientos del sudor y de la sangre, comerían la carne que hace mucho noprueban, le daría vida a la vida y eso me hace sentir feliz. Te noto pálida, estásmuy callada, sé lo que vas a decirme, siempre me lo has dicho, pero antes de queeso suceda quiero que me regales un beso, pero no quiero que sea un simplebeso, no, y es que quiero que esos besos se queden conmigo siempre, voy aatraparlos y no los dejaré ir, mientras te pruebe iré guardándolos en mi paratenerlos de reserva cuando decidas no darme mas, tu aliento lo tendré bienescondido en mi pecho, cada suspiro me sabrá a ti, toda esta terapia de amor la heestado llevando acabo cada día que transcurre antes de dormir, pero sobre todocuando tu imagen llega en esas noches donde nada se compara, solo somos tu, yoy la oscuridad. Suena la alarma del despertador, tengo que preparar el desayuno,El tiene que irse a trabajar desde muy temprano y no le gusta que demore, hastamañana.Despertar de un vagabundoSueño IIAmor como el que se vive en un hotel de quinta, me aferraba a creer que disfrutéacostarme ayer con ese desconocido por unos cuantos pesos. Callada veo comopasan los cerros que son gigantes y algunos otros mas pequeños, la carretera aveces se torna angosta y mi acompañante recarga su cabeza en mi hombromientras yo, yo pienso en lo que hubieran sido de mis golosinas sino las hubieracomido antes de subir a este autobús. Observo por el vidrio las señales de lostantos kilómetros que aun faltan por recorrer y llegar hacía donde todavía noestoy, ¿lo estuve alguna vez?. Después tomo ese cuaderno y escribo lo que yahace mucho dejé de escribir y sin vacilar quedo consternada al ver en frente míoa ese niño pequeño que me regala una sonrisa, sus ojos desesperados me revelanel hambre y la sed que tiene por conocer el mundo y yo con una mueca burlona,le advierto que todo es irónico, loco y volátil. Acaricio tu rostro, siguesdurmiendo, hace frío, te cubro con esa sudadera gris que hace tiempo me habíanregalado y pienso, pienso, y vuelvo a pensar ¿a donde iré después de decidir quecualquier lugar es mi estancia?. Tengo tu voz guardada en mi aliento, tus manoshormigueando mi piel y tus ojos en los míos destellando el cielo cuando vuelo.No escucho, no hablo, no veo, estoy inmóvil, espera... ni siquiera recuerdo,¿sonrío? ¿lloro? ¿has caído tu igual que yo en este lugar donde no existe el
  14. 14. espacio ni el tiempo? Me agota pensarte, me agota tener que morir a diario, meagota el peso que habita en mi pecho, me agota ser yo quien decida no serlomás... Un día, una tarde, una noche, una madrugada quizás, pasaré por tu lado sinque puedas imaginar que soy yo, rozaré tu cuerpo con mis dedos que serán en esemomento solo gotas de humedad y lo recorrerán por completo mientras tomas tubaño... Te sentiré, te tomaré como un ladrón y entraré en ti, a tus deseos másescondidos, haré que me reveles cuanto amor has desperdiciado, cuanto amor hasguardado, cuanto me has pensado y al final, al final te beberé y robaré también tualma. Una voz me despierta, las luces de la terminal me hacen ver que ya estoyaquí. A mi lado, la mochila y unos libros, es tarde, fue un trayecto largo ycansado, es hora de volver a partir.Incredulidad¿En qué crees?Le pregunta el Padre de la Parroquia que está a una cuadra de su casa a la mujerpecadora,-creo en lo que no veo-le respondió y salió corriendo; es una joven bonita pero hay algo en ella que lahace ser diferente a las demás personas, su diversión era ver pasar a parejas deancianos en alguna alameda o estar en un café tranquilo escuchando trovamientras pensaba en un nuevo adiós... Sabía el final de su historia y queríaprepararse desde la noche anterior para enfrentar la mañana. Ozzyosborne, nadaque ver con la locura que vive en ella.¿En qué crees?Le preguntó su compañera de cuarto mientras la pecadora cepillaba su cabello,-creo en lo que no puede ser-sonrió, tomó después unas novelas y se puso a leer una de ellas antes de dormir.-¿Ya probaste el sabor de esa manzana? Es dulce, muy dulce, tanto que nisiquiera te empalaga, siempre quieres mas, nunca terminaría de comerla, lo rarode esta fruta es que cuando llega a mi estómago me dan malestares, uno de esostantos achaques empieza desde la cabeza, llegando por último a mi corazón, es
  15. 15. como si me lo fuera rasgando poco a poco y duele, yo me aferro, me he hechodependiente de la jugosa manzana ¿alguna solución? No lo creo, no la hay, noexiste... ¿o si?.-¿En qué crees?Le preguntó la mañana a la joven pecadora después de haberse preparado lanoche anterior para enfrentar su final.-Creo en que todavía no es tiempo para lidiar contigo, creo en que todavía mefalta más de una eternidad para dejar de soñar-.¿Tu en que crees?Le preguntó la pecadora a un perro que iba pasando por su lado,-Creo que te esfuerzas demasiado en creer que un perro habla-y se fue...La cartaHola mamá, te contaré una breve historia… No sé si has notado en tu rostro alverte en ese espejo, el reflejo del tiempo que se ha quedado atrás, mientras el airede la mañana entra por esa habitación y si pones atención, se pueden escucharrisas, llanto y susurros de los niños que fuimos y dormíamos en el. En las sábanasde esas camas, por la noche, queda plasmado tu beso en mi mejilla antes dedormir, tu voz como eco en mi memoria diciéndome "buenas noches" y tusmanos curando las tantas ocasiones en las cuales yo enfermaba, cuando forzabastu cuerpo a no dormir por estar siempre al pendiente de mi. El desayuno comoera ya costumbre mis hermanos y yo en la mesa, mientras tanto tu apuradacocinando, preparando esos huevos estrellados acompañados de frijol, diego yhery jugando; tu no te dabas cuenta pero yo te observaba y pensaba en ti, en tuprisa por terminar para después lavar la ropa que habíamos ensuciado el díaanterior. Cuando planchabas mi uniforme para ir a la escuela, cuando mepeínabas, cuando me comprabas esos vestidos que, a decir verdad, meincomodaban pero me hacían sentir la chiquilla de la casa, cuando jugábamos enel callejón y tus gritos que se escuchaban en toda la cuadra, eran para mi truenos
  16. 16. que imponían toda autoridad obedeciéndote por temor a algo mas que un regaño.Aquellas noches donde escuchaba que llorabas quedito por mis demás hermanosque se fueron y por los que todavía viviendo contigo te dábamos dolores decabeza, Tu siempre tan fuerte, Tu siempre tan valiente, pero por dentro esa mujercon una sensibilidad infinita, admirablemente sorprendente. Tantos años hanpasado ya y aunque tu mirada está cansada, aun mantienes el brillo especial quetan grabado tengo en mi mente, agregando tu sonrisa que no se compara conninguna otra que yo haya visto sonreír. Como es de esperarse uno crece dejandode ser los niños que tu viste en aquella mesa, los que discutían por pequeñeces,los que no cuidaban su ropa al jugar haciéndote trabajar el doble, dejamos de serniños físicamente para luego llegar a compensarte el que nos hayas traído a estemundo, en esta época, el agradecerte la mas de la mitad de toda una vidadedicándola a tus hijos, a los problemáticos, inquietos, soñadores e idealistas queahora son casi adultos. Pero, por mas vueltas que le doy a tu gran labor me doycuenta que no tiene precio y ha llegado a dolerme la cabeza al no saber quepodría yo regalarte, si tu me regalaste la vida, ¿entonces? De todos tus hijosquizás sea yo quien siempre fue la mas distante, apartada, callada y ¿porqué no?hasta rebelde, pero ¿sabes? Dentro de esa niña que gustaba de la soledad está lamujer que quiere verse en el espejo y verse en ti, porque aunque nunca te lo dije,no hay nadie en este mundo a la cual admire con tanto fervor, como yo te admiroa ti, con Amor, tu hija que te ama… Nimsy

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