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  • 1. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.161MIGRACIÓN Y REMESAS FEMENINAS EN MÉXICO: LA OTRA CARA DE LAMONEDAFEMALE MIGRATION AND REMITTANCES IN MEXICO: THE OTHER SIDE OF THECURRENCYTelésforo Ramírez-GarcíaAdscrito al área de Proyectos Especiales de El Colegio de la Frontera Norte. Correo electrónico: telex33@gmail.com otelex32@hotmail.com.RESUMENEl propósito de este artículo es profundizar en el estudio delas remesas monetarias que las mujeres mexicanas envían asus familiares que se quedan en sus comunidades de origen,haciendo uso de la estadística descriptiva se examinan losmontos, frecuencias y medios de transferencia de las remesasfemeninas, y se identifican similitudes diferencias con lasremesas enviadas por los varones migrantes. Por medio de laaplicación de modelos de regresión logísticos se indaga sobrelos factores sociodemográficos, económicos, sociales yculturales que influyen en la decisión de las mujeres deremitir o no remesas a su país de origen. Para ello se haceuso de los datos recopilados por la National survey ofLatinos de 2006.Palabras clave: Mujeres, remesas, género, migracióninternacional, México.SUMMARYThe purpose of this paper is to deepen the study of theremittances that Mexican women send to their relativesremaining in their home communities of origin, to examinethe amount, frequency and forms of transfer womenremittances, identify similarities and differences with theremittances sent by male migrants. By means the applicationof regression logistic models inquires into socio-demographic, economic, social and cultural factors thatinfluence womens decision to transfer or not remittances totheir country of origin. For this we use of data collected bythe National Survey of Latinos 2006.Key words: Women, remittances, gender, internationalmigration, Mexico.INTRODUCCIÓNLos últimos años han sido testigos del vertiginosocremento de los flujos migratorios en todo elmundo. El caso de la migración mexicana a losEstados Unidos es ilustrativo de dicho fenómeno.Las estadísticas disponibles señalan que cada añoaproximadamente 400 mil mexicanos, hombres ymujeres, emigran al vecino país del norte enbusca de trabajo y mejores ingresos que lespermitan enviar dinero a sus familiares quepermanecen en sus pueblos y comunidades deorigen. De ahí que el flujo de dinero que entra alpaís bajo la modalidad de remesas monetariastambién se haya incrementado considerablementeen los últimos años. De acuerdo con los datos delBanco de México, en el periodo comprendidoentre 2000 y 2006, el monto total de remesasenviadas por los migrantes mexicanos desdeEstados Unidos casi se multiplicó por cuatro, alpasar de 6,579 mil millones en el 2000 a pocomás de 25 millones de dólares en 2006.Es por ello que las remesas monetarias que envíanlos migrantes se han convertido en un recurso deenorme importancia, tanto a nivelmacroeconómico, a través del incremento en lacapación de divisas para el país, como a nivelmicro, al aumentar los niveles de ingreso ycontribuir a aliviar la pobreza en muchos hogaresy comunidades mexicanas. En toda esta dinámicaparticipan tanto hombres como mujeres. Sinembargo, la aportación económica de las mujeresque emigran a Estados Unidos no ha sidocalculada por ninguna autoridad oficial, pese aque el número de mexicanas que envían dólarestambién ha aumentado considerablemente. Eneste contexto, y con la finalidad de contribuir enel conocimiento de las remesas femeninas enMéxico, este documento tiene como objetivoprincipal analizar las remesas que las mujeresmexicanas residentes en Estados Unidos envían asus familiares que permanecen en sus pueblos deorigen.Para cumplir dicho objetivo se hace uso de losdatos recopilados por la National Survey ofLatinos de 2006 (NSL, por sus siglas en ingles),levantada por el Pew Hispanic Center y KaiserFamily Foundation. La NSL (2006), es unaencuesta representativa a nivel nacional queproporciona información sobre las características,demográficas y económicas de la poblaciónlatina/hispana residente en Estados Unidos, asíRecibido: 14 de mayo de 2009. Aceptado: 02 de junio de 2009.Publicado como ARTÍCULO CIENTÍFICO en Ra Ximhai 5(2): 161-179.
  • 2. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.162como una gran variedad de indicadores sociales.La encuesta fue levantada vía telefónica a 2,000personas de 18 años y más en el periodocomprendido entre el 5 de junio y 3 de julio de2006, en 15 de los estados con mayor cantidad depoblación migrante, y que en conjunto concentran87.5% de total de población latina/hispanainmigrante en Estados Unidos. De los 2,000latinos registrados en la NSL, 719 eran nacidos enMéxico, por lo que su muestra ponderada,proporciona un universo de estudio adecuado paraindagar sobre diferentes aspectos de la poblacióninmigrante mexicana en ese país. Un ejemplo deello lo constituyen los múltiples estudiosrealizados por el Pew Hispanic Center coninformación recolectada por la encuesta.El capítulo se encuentra estructurado en cuatrograndes apartados. En el primero de ellos,partiendo de una breve pero minuciosa revisiónbibliográfica, se presentan algunos antecedentessobre la pertinencia de incorporar la perspectivade género en los estudios de las remesas, y sedestacan algunos aspectos a considerar para elcaso mexicano. En el segundo apartado, sepresenta una descripción sobre la migraciónfemenina mexicana y se describe el perfilsociodemográfico de las migrantes mexicanas. Enel tercer apartado, haciendo uso de la informaciónrecopilada por la NSL (2006), se describen yanalizan los montos, frecuencias y medios detransferencias de las remesas femeninas, tratandode identificar al hacerlo algunas diferencias ysimilitudes con los varones remitentes. En losapartados tres y cuatro, se indaga sobre losfactores sociodemográficos, económicos, socialesy culturales asociados a la propensión de lasmujeres de remitir remesas al país. El documentocierra con un apartado sobre conclusiones yreflexiones finales.La perspectiva de género y los estudios sobreremesasEn los últimos años se han venido realizandonumerosas investigaciones que abordan los flujosde remesas monetarias que los inmigrantes envíandesde los países de destino a los de origen.Dichos estudios se han planteado diversosobjetivos y complejas preguntas tales como:¿quiénes son los migrantes que envían remesas?,¿cuánto envían?, ¿con qué frecuencia?, ¿quémedios de transferencias utilizan?, ¿cómo esusado el dinero enviado?, y ¿cómo impactandichos recursos en las economías familiares y enel desarrollo de las regiones receptoras? Sinembargo, son muy pocos los trabajos deinvestigación que incorporan la perspectiva degénero en el análisis de los envíos de remesas1. Esdecir, no se toma en cuenta si el remitente eshombre o mujer, ni se preguntan sobre lasposibles diferencias que pudieran existir en lospatrones de envío, frecuencia y uso de las remesassegún sexo del remitente (García y Paiewonsky,2006).La ausencia de la perspectiva de género en losestudios sobre el tema es particularmentepreocupante porque es bien sabido que los roles,las relaciones y las desigualdades de géneroimpactan de manera distinta a quiénes migran,cómo y por qué lo hacen, y la decisión de remitiro no remesas a sus países de origen. De igualforma, la experiencia migratoria puede impactarpositiva o negativamente las relaciones de génerode las personas que migran como en aquellas queno lo hacen. Al respecto, se ha señalado que conla migración las mujeres pueden dejar atrássituaciones de subordinación a la autoridadtradicional y patriarcal, y encontrarse ensituaciones en que se sientan fortalecidas paraejercer una mayor autonomía respecto de suspropias vidas (Hondagbeu-Sotelo, 1994). Aun enlos casos en que no son las mujeres las que setrasladan, sino que son sus esposos quienesemigran, la situación puede tornarse positivaporque hace que las mujeres tengan que asumirnuevas funciones y responsabilidades en relacióncon decisiones que afectan el bienestar social yeconómico de sus hogares (Mummert, 1988).En México, por ejemplo, se han llevado a cabonumerosas investigaciones sobre el efecto de lamigración en las relaciones de género al interior1El concepto de género, como categoría analítica, surgió enlos estudios feministas de los años setenta, como una formade distinguir en los individuos las características socialmenteconstruidas (el género) de las adscritas biológicamente (elsexo). En torno a la categoría de género hay toda unadiscusión acerca de cómo se va formando a partir de lasrelaciones sociales que se entretejen entre hombres ymujeres. Lamas (1996) señala que el género como categoría,perspectiva o sistema de relaciones sociales y/o culturalesentre los sexos, ha sido definido de diversas maneras yconcepciones, pero siempre bajo la noción común de que esuna construcción social simbólica establecida sobre los datosbiológicos de la diferencia social.
  • 3. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.163de los hogares receptores de remesas y en losroles que desempeñan quienes los integran.Dentro de esta línea de análisis se ha destacadolas repercusiones de la migración masculina en eltrabajo extradoméstico de las mujeres que sequedan (Mummert, 1988), cambios en lospatrones de autonomía y empoderamiento de lasmujeres receptoras y administradoras de remesas(Alvarado, 2004; Castaldo, 2004; Mujica, 2004;Peña y Santa Ana, 2004) y sobre las relacionesconyugales y construcción de formas depaternidad y maternidad transnacionales(D´Aubeterre, 2000 y 2005). La evidencia sugiereque estos procesos pueden provocartransformaciones en las relaciones de género y, engeneral, cambios socioculturales, económicos ypolíticos en las comunidades de origen. No seconocen, sin embargo, trabajos que den cuenta delos cambios que produce la migración femenina alinterior de los hogares, ni sobre los envíos deremesas monetarias que las migrantes mexicanasrealizan desde Estados Unidos a sus familiares yamigos que permanecen en sus pueblos ycomunidades de origen, con excepción de algunosestudios de caso desarrollados en entidades comoGuanajuato, Jalisco y Sinaloa, donde las mujerestienen una participación importante en lamigración interna e internacional2.Algunos autores atribuyen la invisibilidad yborrosidad estadística de las remesas femeninasen los estudios migratorios, en gran parte, a laescasez de datos estadísticos desagregados porsexo, puesto que, tradicionalmente y hasta el díade hoy, ninguna autoridad oficial realiza en susestimaciones distinciones por sexo,homogeneizando así los envíos de remesas dehombres y mujeres (Zlotnik, 2003; Ramírez,Domínguez y Míguez, 2005; García yPaiewonsky, 2006; Ramírez y Román, 2007). Porotra parte, se ha señalado que la ausencia depreguntas relativas a la migración femenina encensos y encuestas sociodemográficas ha tendidotambién a subestimar los desplazamientosfemeninos y, por ende, las contribucioneseconómicas que las mujeres realizan a través delenvío de remesas (Bilsborrow, 1993).2Ver, por ejemplo, Ramírez y Román (2007) para el caso delestado de Guanajuato; Papail (2006) para caso de Jalisco, yMontoya (2007) para Sinaloa.A lo anterior se une la visión patriarcal yandrocéntrica que caracteriza a muchos estudiosmigratorios, los cuales tienden a encasillar a lasmigrantes como dependientes económicas de losvarones y no como sujetas que se desplazaban deforma autónoma en busca de trabajo o comoprincipales proveedoras del hogar. Comoconsecuencia de todo ello, se tiene undesconocimiento sobre las cantidades que remitenlas mujeres, así como los modos y formas deremesar, y dificulta además el conocimiento sobrelos patrones de uso y destino de las remesasfemeninas. De ahí que se haga eco en lanecesidad de contar con instrumentos derecopilación de información acordes con lascaracterísticas que distinguen a la migraciónfemenina de la masculina como son el tipo ymotivos de los desplazamientos, la circularidad yla movilidad migratoria, las redes sociales, y elpapel que ocupan las mujeres en las sociedades deorigen y destino (Bilsborow, 1993).La decisión de migrar, por ejemplo, puede serdiferente para varones y mujeres, y puede afectarde forma distinta los patrones de envío y uso deremesas. Una revisión minuciosa efectuada porGarcía y Paiewonsky (2006) sugiere que lasmujeres que migran con la finalidad de sostener ala familia constituyen el grueso de la poblaciónmigrante femenina que envía remesas. Mientrasque las que migran de forma autónoma y cuyopropósito no es el sustento familiar, la tendencia aenviar remesas es menor; sin embargo, ello nosignifica que no remesen dinero a sus países parafinanciar algunas de actividades familiares. Porejemplo, apoyar en la educación de los hijos y lasalud de los adultos mayores. En cambio, lasmujeres que migran como dependientes delmarido, son quienes en menor medida tienden aremesar dinero a sus países de origen.Pese a los sesgos y estereotipos todavía vigentesen la bibliografía sobre migración y remesas, locierto es cada vez más mujeres en todo el mundoestán migrando en busca de trabajo y mejoresoportunidades que les permitan contribuir albienestar de sus familias a través del envío deremesas. De acuerdo con un informe del Fondo dePoblación de las Naciones Unidas (UNFPA), laproporción de mujeres en los stocks deinmigrantes internacionales en todo el mundopasó de 47.4% en 1980 a 49.4% en 2007. El caso
  • 4. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.164de la migración mexicana hacia Estados Unidos,es ilustrativo de dicho fenómeno. Los datosreportados por la Encuesta sobre Migración en laFrontera Norte (EMIF) indican que la migraciónde mujeres mexicanas está evolucionando de unpatrón tradicional, donde su desplazamiento serelacionaba principalmente con la reunificaciónde la familia en el país vecino, hacia otro parecidoal de los hombres en el que desempeñan un papelcada vez más activo, pues cada vez más migrancon fines laborales, son solteras y tienen un nivelde educación superior al alcanzado por losvarones (CONAPO, 2000).La evidencia empírica señala, además, que laparticipación económica de las mujeresinmigrantes mexicanas en Estados Unidos tieneun peso relevante en la fuerza de trabajo de esepaís. En su trabajo sobre migración mexicana y elmercado de trabajo estadounidense, Giorguli etal. (2005) documentan que, en 2005, 49% de lasmujeres inmigrantes mexicanas formaba parte dela población económicamente activa en EstadosUnidos. Según dicho estudio, 17.2% se empleabacomo obreras y poco más del 40% lo hacía comotrabajadoras de servicios calificados. Este mayorprotagonismo de las mujeres en la migraciónlaboral internacional ha sido denominado poralgunas autoras como feminización de lasmigraciones3. Para Saskia Sassen (1999), loanterior también expresa la feminización de lasupervivencia, en el sentido de que cada vez sonmás mujeres las que migran para asegurar lasupervivencia familiar en los países en desarrollo.Es por ello que las remesas que envían los y lasmigrantes mexicanos(as) se han convertido en unrecurso fundamental para el sustento económicode miles de hogares mexicanos. De acuerdo condatos del XII Censo General de Población yVivienda, en el año 2000, uno de cada 17 hogaresmexicanos, es decir, 1.4 millones de hogares y 5.6millones de personas, recibieron remesas delexterior. Para estos hogares las remesas seconvierten en un factor determinante, toda vezque, en promedio, representan casi la mitad delingreso corriente disponible (46.9%). De hecho,para uno de cada cinco hogares receptores lasremesas son la única fuente de ingresos, lo que3Para García y Paiewonsky (2006:4) la feminización de lasmigraciones no se refiere al aumento per se del número demujeres en los flujos migratorios, sino al crecimientoprogresivo y constante de la migración laboral femenina.los hace altamente vulnerables ante lainterrupción del flujo de estos recursos.El dinero enviado por los migrantes a sus familiasse destinan a cubrir gastos de consumo básico,tales como alimentación, ropa, calzado, salud,educación y vivienda, y sólo una pequeña parte deestos ingresos es destinada al ahorro y a lainversión productiva (véase, por ejemplo,Canales, 2004; Lozano, 2000; Ramírez, 2002).Sin embargo, no hay que olvidar que este patrónde uso de remesas se encuentra atravesado por elgénero. Ramírez, García y Míguez (2005),señalan que la construcción sociocultural de lofemenino y lo masculino determina el modo enque hombres y mujeres emplean las remesas. EnMéxico, los escasos estudios que analizan lainfluencia del género en el patrón de uso de lasremesas muestran que el dinero enviado por losvarones es utilizado principalmente para cubrirlas necesidades familiares y, en menor medida,para adquirir bienes y propiedades. Mientras quelas mujeres, además de ayudar a sus familiares, seplantean más a menudo el gasto en salud y lacompra de bienes para el hogar, y una porciónsignificativa del monto de las remesas femeninases utilizada para financiar fiestas y eventos en lacomunidad (Ramírez y Román, 2007).De igual forma, la evidencia empírica con la quese cuenta permite esbozar algunas diferencias enlos montos de remesas según género delremitente. Un estudio llevado a cabo por Montoya(2007), en Gabriel Leyva Solano, una pequeñacomunidad rural del municipio de Guasave,Sinaloa, encontró que, en comparación con loshombres, el porcentaje de mujeres que enviabaremesas era menor, que enviaban menos remesasen promedio y que traían menos dinero al retornara la comunidad. Un dato que refuerza estoshallazgos, es arrojado por el estudio llevado acabo por Ramírez y Román (2007) con hombres ymujeres guanajuatenses en Estados Unidos. Elestudio muestra que casi todos los migrantesenviaban dinero a sus hogares con independenciadel sexo, pero que los varones enviabancantidades mayores que las mujeres (244 dólaresy 180 dólares en promedio al mes).Pero, según explican los autores del estudio, lasmujeres participaban más en el envío de remesasno monetarias (44.4% y 34.2%, respectivamente),y que concentran estos envíos en artículos de uso
  • 5. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.165cotidiano, tales como ropa, zapatos, aparatoselectrónicos y juguetes. Indudablemente lasmujeres migrantes han interiorizado las normasde género que definen el rol materno comoservicio constante a los hijos e hijas, lo cual seobserva en el uso dado a las remesas y ratifica elhecho de que la motivación principal para emigrarsea justamente la necesidad de garantizar lasobrevivencia familiar y asegurar un futuro parasus hijos y otros familiares que no migran.Algunas trabajos de investigación sobre laadministración de remesas en los hogaresreceptores en México muestran claramente quelas mujeres son mucho más eficientes para fijarprioridades y son mejores administradoras que losvarones (Rosas, 2004).Sin duda los resultados encontrados en estosestudios de caso ponen en evidencia lascontribuciones que las migrantes mexicanasrealizan a la economía familiar y nacional. Sinembargo, existe la necesidad de seguirprofundizando en el conocimiento de los procesosde envío y uso de las remesas femeninas, asícomo sus efectos económicos y sociales en lascomunidades receptoras en México. A esterespecto, la experiencia en otros países deCentroamérica y El Caribe como Colombia,República Dominicana, El Salvador, yNicaragua4, donde la migración internacionaltiene un fuerte componente femenino, señala quelas mujeres tienden a remitir más remesas que losvarones y que las envían a otras mujeres (madres,hermanas o hijas) quienes se encargan deadministrarlas y cumplir con los objetivos de lasmigrantes en cuanto al uso de las remesas. De talforma que las decisiones en cuanto al envío y usode las remesas son tomadas exclusivamente pormujeres.En Colombia, por ejemplo, un estudiodesarrollado por el Instituto Internacional deInvestigaciones y Capacitación de las NacionesUnidas para la Promoción de la Mujer(INSTRAW, 2007), señala que las mujerescolombianas inmigrantes en España aportaban54% del total de los envíos que entraban al país, y4Véase, por ejemplo, Gammage et al., (2004) para el caso deEl Salvador; García y Paiewonsky (2006) y Ramírez, Garcíay Míguez (2005) para el caso Dominicano; Pritchard (2000)para Nicaragua, y el informe de INSTRAW (2007) para elcaso Colombiano.que 70% de quienes los recibían eran mujeres, locual muestra una marcada administraciónfemenina de las remesas. De allí, la importanciade que las investigaciones sobre remesastransciendan del enfoque economicista a unomultidisciplinario que incluya el análisis degénero. Se pone especialmente de relieve lanecesidad de seguir esforzándose para mejorar labase de conocimientos en esta esfera y el papelque juegan las mujeres, desde las remitentes deremesas hasta las receptoras que administran lasremesas en los países de origen.La migración femenina a Estados UnidosMéxico es, desde hace muchos años, la principalfuente de migrantes a Estados Unidos. Por ello noes de sorprender que, en el quinqueniocomprendido entre 2000 y 2005, poco más de 400mil mexicanos y mexicanas emigraran al vecinopaís del norte. Las causas y consecuencias dedicho fenómeno son muchas y muy variadas. Sinembargo, es innegable que la pobreza, laexclusión social, la falta de oportunidadeslaborales, la operación de extensas redes socialesy familiares en ambos países, así como la culturamigratoria que caracteriza a la sociedadmexicana, forjada a lo largo de más de un siglo deexperiencia migratoria, han incentivado la salidade miles de mexicanos a Estados Unidos.Aunque la migración mexicana aquel país ha sidopredominantemente masculina, diversas fuentesadvierten un aumento, tanto en números absolutoscomo en relativos, de las mujeres que se hanincorporado al flujo migratorio internacional enlos últimos años. La Encuesta sobre Migración enla Frontera Norte (EMIF) reporta que laparticipación de las mujeres en el flujo migratorioque se dirige a la frontera norte con la intensiónde cruzar Estados Unidos pasó del 16% en 1995 a20% en 2005. Este flujo a Estados Unidos hamantenido un crecimiento constante por lo menosdesde 1987, a raíz de la puesta en marcha de laLey de Reforma y Control de la Inmigración(IRCA), mejor conocida como la Ley Simpson-Rodino, la cual permitió la legalización de pocomás de 2.3 millones de mexicanos, quienes sevieron beneficiados por las dos modalidades de laregularización promovidas por la Ley: la“Amnistía General” y el “Programa Especial para
  • 6. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.166Trabajadores Agrícolas” (Alarcón y Mines,2002).De manera complementaria, la IRCA abrió pasoal proceso de reunificación familiar de losmigrantes quienes llevaron a sus esposas e hijospara que se les unieran, posibilidad que había sidodifícil de alcanzar durante el “Programa Bracero(1942-1964)” y “La etapa de los indocumentados(1965-1985)”. Además, estimuló la migraciónlaboral de mujeres casadas y solteras, y se destacaque del flujo migratorio de este último grupo, unnúmero importante de ellas provenía del mediorural, a las que se le sumaron un contingenteconsiderable del medio urbano. En los añosposteriores a la finalización de los programas delegalización, las principales razones de lamigración femenina en México han sido de corteeconómico (desempleo, crisis económicas, bajosingresos etc.), seguidas por motivos referidos a lareunificación familiar. Por ejemplo, existe unaabundante literatura acerca del mayor impacto delas crisis económicas y la aplicación de medidasde corte neoliberal sobre las mujeres, quienestienen que incorporarse a empleos precarios y asubempleos de diverso tipo para complementar lacaída de los ingresos, además de incrementar suesfuerzo para llenar los vacíos que trae consigo lareducción del gasto social, lo que supone unincremento significativo de su carga de trabajo.De entre las múltiples estrategias que adoptan lasmujeres en contextos de crisis para garantizar lareproducción de sus hogares, la migracióninternacional ha ido cobrando cada vez másimportancia (Pizarro, 2000; Elson y Cagatay,2000; García, 2001).Si bien ya a mediados de los años ochenta sepuede hablar de un fortalecimiento de la presenciafemenina en el flujo migratorio mexicano, no eshasta la década de los noventa y los primeros añosdel 2000 cuando su número comienza casi aduplicarse año a año. Ello a pesar delendurecimiento de las leyes y medidas de controlfronterizo implementadas por el gobiernoestadounidense5. La Current Population Survey de5Massey, Durand y Malone (2002), entre otros autores, handocumentado que el endurecimiento de las leyes y controlesmigratorios por parte del gobierno estadounidense, así comola militarización de la frontera México-Estados Unidos haprovocado un descenso en la circularidad y movilidadmigratoria a favor de estancias más prolongadas y un mayorasentamiento de los migrantes mexicanos en Estados Unidos.2005 (CPS, por sus siglas en inglés) estimó enalrededor de 4.9 millones el número de mujeresmexicanas que viven en Estados Unidos, lascuales representaban 44.6% del stock demexicanos asentados en ese país. Según dichafuente, 19.3 % de ellas había llegado antes de1980; 20.4% entre 1980 y 1989; 35.6% entre1990 y 1999, y 24.7% entre 2000 y 2005. Dichode una manera más gráfica: en el periodocomprendido entre 1980 y 2005, la proporción demujeres mexicanas radicadas en Estados Unidoscasi se multiplicó por cuatro.Actualmente, vemos de manera cotidiana cómoen la frontera norte de México, miles decompatriotas intentan cruzar al “otro lado” para iren busca de mejores oportunidades laborales yexpectativas de un mejor nivel de vida, tambiénpensando en el acceso a la educación, la vivienday el cuidado de la salud, de la que carecen en suscomunidades de origen. En lo referente a su perfilsociodemográfico, los datos de la CPS (2005)muestran que las inmigrantes mexicanasasentadas en los Estados Unidos, comparten conlos hombres algunas de sus característicassociodemográficas: son jóvenes o jóvenes adultas,concentrándose en los grupos de edad vinculadoscon la vida laboralmente activa, es decir, entre los16 y 45 años de edad, a los que pertenece 60% deltotal. Radican por todos los estados de la UniónAmericana, aunque predominantemente en losdestinos tradicionales de los migrantesmexicanos: California, Texas e Illinois, que enconjunto concentran, 70% de la poblacióninmigrante de origen mexicano.La mayoría son casadas y con hijos (57.5%),aunque también es considerable la proporción desolteras (30%). El análisis conjunto de las cifrasrelativas al estado civil y al número de hijosmuestra la importancia que han tenido losprocesos de reunificación familiar, el matrimonioy la existencia de un patrón migratorio femeninocon tendencia al asentamiento. Woo (2002) señalaque las mujeres tienden permanecer más tiempoen Estados Unidos que los varones,principalmente las que migran de maneraindocumentada. La autora señala, además, que lasmujeres que han formado una familia y tienenhijos en el “norte”, tienden a establecerse porperiodos más prologados y que la probabilidaddel retorno se fomenta cuando han obtenido laresidencia o ciudadanía estadounidense.
  • 7. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.167El contingente femenino en ese país se caracterizapor presentar un alto nivel educativo, encomparación con sus compatriotas varones. Deacuerdo con datos de la CPS (2005), 23% de lasmujeres mexicanas asentadas en Estados Unidoshabía completado estudios de bachillerato y 15%tenía al menos un año de estudios profesionales.Pero, las actividades económicas en los quetrabajan no siempre corresponden con su nivel decapacitación, la mayoría se emplea en trabajossemicalificados o de baja calificación, cuyasprincipales características son la temporalidad, laprecariedad, los horarios intensivos y los bajossalarios. En 2005, la mayoría trabajan comoempleadas de servicios, (incluye empleadasdomésticas) 41.8%; administrativas, 12.2%;vendedoras 9.7%; y operadores de máquinas,ensambladoras e inspectoras 19.5%.Finalmente, cabe mencionar que las mujeresobtienen menores ingresos que los hombres,ganan en promedio 14 mil dólares anuales. Dichoingreso también se encuentra por debajo del quereciben otras inmigrantes latinoamericanas enEstados Unidos (Gammage y Schmitt, 2004). Apesar de estas vicisitudes, es innegable que lamujer mexicana ha dejado de ser la fielcompañera fiel de la migración masculina y haforjado su propio sueño americano; tomando losmismos riesgos que el hombre para cruzar lafrontera, no importa para ellas, si lo que les esperano es tan maravilloso como pensaban, si tienenque dejar familia e incluso hijos, todo se afrontasi el resultado final es obtener un empleo dondese gane más que en México.Remesas femeninas: montos, frecuencia ymedios de envíoEs ampliamente conocido que uno de losprincipales motivos de la migración internacionales y ha sido la búsqueda de trabajo y mejoressalarios que les permitan a los migrantescontribuir al bienestar económico de la familia através del envío de remesas. En nuestro estudio,del total de los inmigrantes mexicanos residentesen Estados Unidos captados por la NationalSurvey of Latinos de 2006 (NSL, por sus siglasen inglés), 48% manifestó haber enviado dinero asus familiares en México6. De estos inmigrantes,enviaban remesas 41.5% de las mujeres y 55.4%de los hombres. Las primeras remitían entre 100 y200 dólares mensuales, mientras que entre losvarones las cantidades oscilaban entre los 250 y500 dólares por mes.Estos resultados son consistentes con losreportados en otras investigaciones donde seseñala que las mujeres suelen mandar menorescantidades de dinero que los hombres (Ramírez yRomán, 2007; Montoya, 2007; Papail, 2006;Barrón, 2005). Según dichos estudios, lasdiferencias en los montos de remesas femeninas ymasculinas pueden encontrar su explicación endiversos factores, entre los que destacan losniveles de ingreso salarial que perciben losmigrantes mexicanos en Estados Unidos, loscuales suelen ser menores para las mujeres, auncuando estén empleadas en los mismos trabajosque los hombres. La fuerte estratificación porgénero, clase y etnia en el mercado de trabajoefectúa una doble discriminación sobre lasmujeres, puesto que no sólo se insertan en lossectores más precarios y peor remunerados, sinoque esta misma inserción laboral refuerza losroles de género, ya que son demandadas paraemplearse en trabajos tradicionalmente femeninoscomo, la enfermería, el doméstico y de cuidado,actividades que muchas de las nativas no quierenrealizar. Así pues, la desigualdad de los ingresosentre mujeres y hombres podría perdurar luego enlos montos enviados de remesas.Aunque las cantidades mandadas por las mujeressean menores, para ellas supone un esfuerzomayor, ya que significa que tienen que enviar unaproporción importante de su salario. Hay quetener en cuenta, además, que si bien las mujeresmandan cantidades menores en cada envío, lohacen con una frecuencia similar a los varones.Como puede verse en la gráfica 1, en amboscasos, la frecuencia de envío mayoritaria esmensual. Algo más de un tercio hacen envíos conuna frecuencia más espaciada a la mensual, queengloba envíos bimensuales, trimestrales, etc., y6Cabe señalar que en la encuesta de la National Survey ofLatinos para 2006 se pregunta si la persona entrevistadaenvío remesas a su país al menos una vez el año anterior dela encuesta. Es decir, las preguntas hacen referencia a losenvíos de remesas que los migrantes latinos hicieron a suspaíses de origen en 2005.
  • 8. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.168sólo una proporción inferior al diez por cientohace envíos una vez al año. La preponderancia dela remesa mensual indica, tal y como sedesprende de los datos de la NSL, que una parteimportante de las migrantes mexicanas envíaremesas para apoyar a la familia de origen en losgastos corrientes de alimentación, pago devivienda, calzado y vestido, etc. Parafraseando aAlejandro Canales (2002), dichos recursosrepresentan una forma de ingreso salarial que,como tal, se destina principalmente al consumo ya la reproducción material del hogar.Por otro lado, el hecho de que un tercio de lasremesas no siga el patrón de envío mensual osemanal sugiere que dichos envíos se destinanpara financiar otras actividades como fiestas ycelebraciones familiares (bodas, bautizos, quinceaños, etc.), así como para situaciones deemergencia o gastos extraordinarios, la mayoríade los cuales responden a gastos de educación ysalud. En la literatura sobre el tema se haconstatado que este tipo de apoyos son muyfrecuentes y que están revestidos de unimportante valor afectivo y simbólico, puesconstituyen una forma de comunicación queexpresa el cariño y refuerza los lazos y redesfamiliares entre quienes mandan y quienesreciben remesas.11.4%46.2%32.1%6.5%3.8%3.7%49.7%36%8.7%1.9%0102030405060Una vez a lasemanaAl menos unavez al mesVarias veces elaño pasadoUna vez el añopasadoNo especificadoo no sabeHombresMujeresFigura 1. Remesas según frecuencia de envío ysexo del remitente, México, 2006 (porcentajes).Fuente: Elaboración propia con base en datos de la NationalSurvey of Latinos 2006.De ahí que la frecuencia de envío de remesas sevea determinada también por la relación deparentesco. Por tanto, conforme más cercano es elparentesco mayor será la frecuencia de envío. Ennuestro caso, según datos de la NSL (2006), lasmujeres mexicanas envían remesas en mayormedida a sus padres y hermanos, y en menormedida a sus hijos(as) y cónyuges. En tanto queel patrón de envío de los hombres está formadopor un importante porcentaje también a los padresy madres, un alto porcentaje de envío a susesposas, y un notable porcentaje de envío a loshermanos e hijos(as). Estas diferencias en elpatrón de envío por sexo tienen su explicación enmúltiples factores, como ya se ha señalado. Porejemplo, muchas mujeres que migran siendosolteras con el tiempo se casan y forman su propiafamilia en Estados Unidos, de tal forma que losmiembros de la familia de origen: padre, madre yhermanos, se convierten en los parientes máscercanos y los preferidos para el envío yrecepción de remesas femeninas, principalmenteen aquellos casos en que las migrantes han dejadoa los hijos e hijas a su cargo.Por ello la proporción de mujeres que envíanremesas a sus cónyuges es menor en comparacióncon los hombres que envían a sus esposas. Comopuede observarse en la gráfica 2, dentro de lascategorías de parentesco más frecuentes en elenvío de remesas la de “mujer que envía a suesposo” no está entre las más importantes. Encambio entre los varones dicha categoríarepresenta alrededor del 19%. Hay que tener encuenta, sin embargo, que la persona elegida comoreceptora no es siempre la beneficiaria de laremesa, sino que muchas veces es un mero canalde transmisión del dinero. En las investigacionesrealizadas por INSTRAW sobre la migración dedominicanas y colombianas a España, las filipinasa Italia y el caso de las mujeres de Bangladesh ySri Lanka en África, se ha encontrado que lasmigrantes realizan frecuentemente envíos deremesas a sus padres y madres, los cuales soncanalizados a través de alguno de los(as)hermanos(as), debido a que ellos tienen mayorconocimiento y facilidad para recibir y cambiar laremesa que los padres y madres, muchas veces deedades avanzadas.En México ha sido ampliamente versado que conla migración del el esposo o jefe de hogar aEstados Unidos la mujer y los(as) hijos(as) suelenirse a vivir a la casa de los suegros mientras elmigrante permanece en Estados Unidos. En estoscasos son los suegros quienes se encargan derecibir y administrar las remesas enviadas por loscónyuges varones (Rosas, 2004). En otros casos,cuando ambos cónyuges han migrado y dejado alos(as) hijos(as) bajo la tutela de los abuelospaternos o maternos, las abuelas suelen ser laspreferidas para recibir las remesas bajo laconsideración de que ellas son mejores
  • 9. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.169administradoras y cumplen fielmente con la tareade alimentar, cuidar y educar a los hijos(as) delremitente. Asimismo, los(as) migrantessolteros(as) prefieren remitir la remesa a la madredebido a su papel de gestora económica del hogar.Garay y Rodríguez (2005) señala que la mayorperiodicidad, permanencia y dependencia de lasremesas por parte de las mujeres obedece a que lagran mayoría de ellas son abuelas, madres,esposas e hijas de migrantes.0 20 40 60 80 100Esposo(a)Hijos(as)Padres ymadresHermanos(as)18.9%22.3%77.7%39.7%4.3%24.3%81.3%41% MujeresHombresFigura 2. Personas perceptoras de remesas según sexoy relación de parentesco con el remitente, México,2006 (porcentajes).Fuente: Elaboración propia con base en datos de la NationalSurvey of Latinos 2006.En cuanto a los medios de transferencia de lasremesas femeninas, los datos indican que lamayoría de las mujeres realizan sus envíos através de empresas remesadoras, tales comoWestern Union y Money Gram, el sistemabancario y los giros postales por correo (vergráfica 3). Sin embargo, una notable proporciónde las migrantes envía remesas con amigos,familiares y otros conocidos que frecuentementeviajan a sus comunidades de origen. Esto pone demanifiesto la importancia de las redestransnacionales a la hora de facilitar el contacto ycomunicación entre los miembros de la familiaque se quedan y las mujeres que han emigrado alos Estados Unidos.Entre los hombres, si bien casi todos utilizan losmismos medios de transferencia que las mujeres,el uso de medios electrónicos es, en general,ligeramente mayor en comparación con lasmujeres. Además, hacen uso de otro tipo demecanismos electrónicos como el cajero y lastarjetas en efectivo; las cuales se emplean paracomprar y enviar juguetes, muebles y aparatoseléctricos desde el extranjero. Este tipo de tarjetasson ofrecidas por distintas empresas remesadorasque tienen convenios con tiendas y cadenascomerciales en los países de origen. Tal es el casode Western Union y Union Bank, en EstadosUnidos, y grupo Elektra y Coopel, en México.La razón principal del predominio de lastransferencias electrónicas como canaltransmisión reside, sobre todo, en la rapidez, laconfianza y la seguridad en el envío, además delincentivo de la entrega a domicilio. En cambio,los Money Orders enviados a través del correoson más tardados y es necesario que eldestinatario lo cobre en un banco o una casa decambio de moneda extranjera, pero tienen laventaja de que el medio de transferencia es máseconómico. El costo de este tipo de envío esalrededor de $3 dólares y no se cobra comisión,tal y como ocurre con las empresas privadas(CONDUSEF, 2009). Posiblemente, este sea unode los motivos principales por los cuales algunasmujeres prefieren enviar remesas a través de estemedio. Como se ha señalado en párrafosanteriores, las trabajadoras inmigrantes recibensalarios inferiores a los hombres, debido a queestán incorporadas en espacios laborales másprecarios y mal pagados (Sassen, 2003).En México, hasta la década de los noventa sóloWestern Union y Money Gram tenían elmonopolio de las transferencias electrónicas, enalgunos casos. En 1998, según cifras del Bancode México, estas dos empresas estadunidensescontrolaban 90% de las remesas que entraban alpaís por esa vía. Sin embargo, en los últimosaños, debido al crecimiento que ha venidoexperimentado el flujo de remesas desde EstadosUnidos principalmente a México, Centroaméricay El Caribe, también ha aumentado el número decompañías, establecimientos comerciales einstituciones bancarias que participan en dichonegocio. Ello ha dado lugar al desarrollo de unamplio y activo mercado cambiario, formal einformal, y a una mayor competitividad entre lasempresas remesadoras, provocando una baja delas comisiones que se cobran por este tipo detransacciones.El costo de transferir las remesas a lascomunidades de origen ha sido motivo depreocupación especial, ya que estos suelen serexcesivos, a menudo regresivos, y afectandesproporcionadamente a las mujeres migrantes,
  • 10. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.170cuyos ingresos suelen ser inferiores a los de loshombres. Algunos especialistas señalan que elcosto de envío de remesas desde Estados Unidoshacia países latinoamericanos oscila entre 0 y 18dólares por envío. Orozco (2003), por ejemplo,estima que entre noviembre de 2001 y noviembrede 2002 el costo promedio del envío de 200dólares de Estados Unidos a distintos países deAmérica Latina y El Caribe presentó, enpromedio, una disminución de 9 por ciento, alpasar de $17.46 a $16.02 dólares7. De acuerdoeste autor, la disminución en el costo de estastransferencias internacionales no sólo ha tenidoun impacto en el volumen de dinero enviado, sinoque significa un ahorro considerable para losmigrantes remitentes.8.8%0.5%4.3%3.8%3.2%0.5%63.8%15.1%3.8%0.6%0.6%5.8%1.9%11.6%61.9%13.8%0 20 40 60 80No específicadoUnión de creditoTarjeta de efectivoA través de un amigo o un familiarCajero electrónicoOficina de correosWesterm Union o Money GramUn bancoMujeresHombresFigura 3. Medios de transferencia de las remesassegún sexo del remitente, México, 2003(porcentajes).Fuente: Elaboración propia con base en datos de laNational Survey of Latinos 2006.Actualmente, en México, el gobierno federal y losgobiernos de los estados han emprendido unaserie de programas y propuestas tendientes abrindar mayor seguridad y disminuir los costos delos envíos de remesas. Entre estos se encuentran:el “Giro Paisano”, un nuevo mecanismo detransferencia de envío remesas creado por elPrograma Paisano, en colaboración con variasempresas estadounidenses y Telégrafos deMéxico. A nivel estatal existen otras formas deapoyo como “Raza Express”, implementado porel Gobierno de Jalisco, el Banco de América y elPatronato del Ahorro Nacional (García, 2000).Los beneficios que han obtenido los beneficiarios7En México, por ejemplo, la Comisión Nacional para laProtección y Defensa de los Usuarios de ServiciosFinancieros (Condusef), a través de un ejerció queconsideraba el envío de 300 dólares, concluyó que lacomisión va desde cero dólares, en el caso de Bank ofAmérica, hasta quince dólares para el caso de Western Unioncon el producto “Dinero en Minutos”.de Raza Express se traducen en: pago de susenvíos hasta en un 40% menor al costo deWestern Union y Money Gram; mayor facilidadpara recibir y cambiar su dinero.Perfil sociodemográfico de las mujeresremitentes de remesasLas remesas monetarias que envían los migrantesa sus países de origen constituyen una fuenteimportante de ingresos para muchas familias. Enel caso de México, en 2005, los inmigrantesmexicanos en Estados Unidos transfirieron pocomás de 25 mil millones de dólares (Banco deMéxico, 2004). Sin embargo, un aspecto que hayque tener en cuenta es que no todos los migrantesenvían remesas, ni todos los que envían lo hacencon la misma intensidad, ritmos y frecuencias(Lozano, 2004; Canales 2004; Ramírez, 2006).Estos autores señalan que existen diversosfactores demográficos, económicos, sociales yculturales que inciden en el acto de remitir o nodinero a la familia en el país de origen, así comoen la cantidad envía y el modo de empleo.Dichos factores han sido señalados en la literaturadel tema desde dos grandes enfoques: 1) losestudios a nivel macro, que analizan en el efectode algunas variables macroeconómicas –como losmedios de transferencias, el tipo de cambio y latasa de interés– sobre los envíos de remesas, y setrata por lo general de estudios de análisis deseries de tiempo y modelos econométricos quepermiten estimar la elasticidad de las remesasante las fluctuaciones de cada variablemacroeconómica, y 2) los estudios a nivel micro,que toman como variables determinantes de lasremesas las características sociodemográficas,económicas y sociales de los remitentes yreceptores. Estos estudios coinciden en quevariables tales como: la edad, la escolaridad,estado civil, estatus migratorio, condición deactividad, ingreso y conocimiento de la lengua enel país de destino, entre otros, son factores queinfluyen en la cantidad de remesas a enviar y losmedios utilizados para enviarlas (Canales, 2002).Algunos trabajos de investigación que analizanlos flujos de remesas desde la perspectiva microcoinciden en que los migrantes más recientes, conmenos expectativas de permanecerdefinitivamente en Estados Unidos y con vínculosfamiliares o de algún otro tipo con su país deorigen, son quienes en mayor frecuencia envíanremesas (Lozano, 2004). Con base en lo anterior,
  • 11. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.171en este apartado se presenta un análisis del perfilsociodemográfico de las mujeres mexicanasinmigrantes en Estados Unidos que envíanremesas, con el objetivo de identificar lascaracterísticas asociadas tanto a las mujeres quetransfieren remesas como aquellas que no lohacen, así como identificar diferencias osimilitudes con los varones remitentes y noremitentes. Para ello se han seleccionado 12variables, las cuales han sido agrupadas en cuatrotipos: a) demográficos, b) económicos, c)indicadores sobre adaptación y/ asimilación y d)indicadores sobre vínculos de las migrantes consus familias en las comunidades de origen.En cuanto a los rasgos demográficos, los datos dela NSL (2006) indican que las migrantes queenvían remesas a México se caracterizan por serpersonas relativamente jóvenes, la mayoría deellas (66.9%) en edades entre los 18 y 39 años.De hecho, un una quinta parte de las remitentes seencuentran en edades entre 18 a 29 años, y un45.8% entre 30 y 39 años (ver cuadro 1). De igualforma, entre los remitentes varones un 69.6% norebasa los 40 años de edad. En lo referente alestado civil, se tiene que la mayoría de lasmujeres remitentes viven en unión libre o estáncasadas y tienen al menos un hijo(a) viviendo conellas en Estados Unidos o residiendo en México.Entre los hombres, si bien la mitad son solteros,divorciados o viudos, también una proporciónimportante de los casados, divorciados o viudostienen al menos un hijo(a). Esto estaría indicandoque una buena parte de los(as) migrantes queenvían dinero a sus familiares lo hacen paraapoyar económicamente a sus hijos(as), los cualesmuchas veces quedan a cargo de los hermanos(as)o de los abuelos.Por lo que respeta al nivel de instrucción, seencontró que más del 60% de las y los remitentescontaba al menos con un nivel de educación demás de secundaria completa. Sin embargo, lasdiferencias según nivel de educación semanifiestan en forma más nítida entre las mujeresque entre los varones; es decir, las mujeresremitentes poseen un nivel educativo superior queaquellas inmigrantes que no remesan dinero alpaís. Quizá este factor esté asociado al hecho deque los inmigrantes con mayor nivel de educacióntienen mejores oportunidades laborales y mejoressalarios, lo cual les permite enviar parte de susingresos a sus familiares, amigos y a otrosparientes rituales (ahijados, compadres, padrinos,etc.). En efecto, los datos sobre indicadoreseconómicos muestran que cerca del 90% de lasmujeres que hace envíos de remesas tenia empleoal momento de la encuesta o, mejor dicho,formaba parte de la población económicamenteactiva de ese país. Entre los hombres esaproporción es ligeramente mayor (94%), lo cuales consistente con el carácter laboral de lamigración masculina. Un punto importante dedestacar es que tanto hombres como mujerestienen un ingreso familiar anual menor a los 30,000 dólares.Desde el punto de vista de los indicadores quehipotéticamente reflejarían el grado de adaptacióno asimilación de la población inmigrantemexicana a la sociedad estadounidense, seencontró que 23.2% de las remitentes tiene menosde 5 años de residir en Estados Unidos y un 25.5tiene entre 6 y 10 años; mientras que para losvarones esas cifras son de 27.5% y 20.8%,respectivamente. En cambio, los y las inmigrantesque no remiten dinero tienen más tiempo deresidir en el vecino país del norte. Por ejemplo,mientras que un 50% de los(as) remitentes tienenmás de 11 años de residiendo en Estados Unidos,este mismo grupo representa cerca del 70% delos(as) no remitentes. Este resultado no es deextrañar a la luz de la experiencia de otros países,ya que sugiere que, conforme pasa el tiempo lasrelaciones de dependencia entre inmigrantes y susfamiliares que permanecen en los países de origentienden a debilitarse.Otro punto importante a destacar es que 42% delas mujeres contaba con la ciudadaníaestadounidense, mientras entre los varones sólo21.5% tenía dicho estatus migratorio. Quizás estefactor esté asociado al hecho de que la tendenciaal asentamiento es mayor entre las mujeres que enlos hombres (Espinosa, 1998; Hondagneu-Sotelo,1994). Ello podría explicar también porque laproporción de mujeres que habla bien o muy bienel idioma inglés es mayor entre las mujeres queen los hombres. En este mismo tenor, se destacaque alrededor del 50% de las mujeres y varonesremitentes declaró tener una cuenta bancaria enEstados Unidos. Otro aspecto donde seencuentran diferencias relacionadas con el sexode la persona remitente es en lo relativo a lapropiedad de la vivienda en Estados Unidos. Eneste caso, los datos extraídos de la encuesta
  • 12. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.172indican que 30.9% de las mujeres y 23.1% de loshombres eran propietarios de la casa donde vivenen ese país.En cuanto a los indicadores que hacen referenciaa los vínculos que mantienen los remitentes con elpaís, se encontró que alrededor del 70% de los(as)remitentes han realizado al menos una visita aMéxico desde que llegaron por primera vez aEstados Unidos. De manera complementaria, losdatos de la NSL (2006) indican que la mayoría delas y los remitentes considera México como supropio país (58.3% y 64.6%, respectivamente).Estos aspectos cobran importancia en nuestroestudio ya que se ha documentado que losmigrantes mantienen una comunicación constantey fuertes lazos de amistad, hermandad ysolidaridad con sus conocidos en el país de origenpresentan mayores probabilidades de remitirremesas y retornar a vivir con su familia en elfuturo.Cuadro 1: Indicadores sociodemográficos y económicos de los inmigrantes mexicanos en Estados Unidos, segúncondición de envío de remesa a México, 2006 (porcentajes).Mujeres HombresINDICADORES SienvíanNoenvíanSienvíanNoenvíanDEMOGRÁFICOSGrupos de edad 100.0 100 100.0 100.018-29 años 21.1 28.7 36.3 27.630 a 39 años 45.8 26.3 33.3 24.440 años o más 33.1 45.0 30.0 48.0Estado civil 100.0 100.0 100.0 100.0Soltero, divorciados y viudos 41.9 50.0 49.4 33.6Casados o unidos 58.1 50.0 50.6 66.4Escolaridad 100.0 100.0 100.0 100.0Hasta ocho años de escolaridad 35.5 48.7 38.1 38.1Nueve o más años de escolaridad 64.5 51.3 61.9 61.9ECONÓMICOSCondición de actividad 100.0 100.0 100.0 100.0Empleado 88.8 77.4 94.0 80.7No empleado 11.2 22.6 6.0 19.0Ingreso del hogar 100.0 100.0 100.0 100.0Menos de 30 mil dólares al año 67.7 76.9 69.9 67.0Más de 30 mil dólares al año 32.3 23.1 30.1 33.0ADAPTACIÓN EN ESTADOS UNIDOSTiempo de permanencia en EU 100.0 100.0 100.0 100.00 a 5 años 23.2 17.5 27.5 15.76 a 10 años 25.5 13.6 20.8 12.711 años o más 50.9 68.9 51.7 71.6Ciudadanía estadounidense 100.0 100.0 100.0 100.0No tiene ciudadanía de EU 58.0 64.8 78.5 65.2Si tiene ciudadanía de EU 42.0 35.2 21.5 34.8Habilidad para hablar inglés 100.0 100.0 100.0 100.0Poca, muy poco o no habla en inglés 65.4 73.4 72.7 43.2Buena o muy buena 34.6 26.6 27.3 56.8Cuenta bancaria en EU 100.0 100.0 100.0 100.0Sin cuenta bancaría en EU 49.7 63.3 56.1 44.4Con cuenta bancaria en EU 50.3 36.7 43.9 55.6Casa propia en Estados Unidos 100.0 100.0 100.0 100.0Sin casa propia en EU 69.1 73.8 76.9 60.6Con casa propia en EU 30.9 26.2 23.1 39.4VINCULOS CON MÉXICOViajes de visita a México 100.0 100.0 100.0 100.0No ha regresado de visita a México 27.2 32.3 27.2 29.7Si ha regresado de visita a México 72.8 67.7 72.8 70.3País que considera su verdadero país 100.0 100.0 100.0 100.0Considera a Estados Unidos es su país 41.7 46.7 35.4 46.7Considera a México como su país 58.3 53.3 64.6 53.5Total de observaciones (161) (216) (184) (145)Fuente: Elaboración propia con base en datos de la National Survey of Latinos 2006.
  • 13. Factores asociados al envío de las remesasfemeninasHasta hora se han analizado algunas de lasvariables sociodemográficas y económicas de lasmigrantes mexicanas que envían remesas al país,de tal forma que ha sido posible algunasdiferencias y similitudes con los varonesremitentes. En esta última parte del documento, sepretende profundizar en qué medida y en quédirección dichas variables influyen en el envío delas remesas femeninas y masculinas. Para ello sehace uso de un modelo logístico binomial, el cualno sólo permite determinar el nivel de asociaciónestadística entre las variables y categorías deanálisis respecto al evento que se quiereinvestigar –que en este caso es el envío deremesas femeninas–, sino que además nos brindala posibilidad de medir la probabilidad (opropensión, más precisamente) de que una mujerenvíe remesas a sus familiares que viven enMéxico.En nuestro caso, el modelo logístico estimadoestá conformado por una variable dependienteque es dicotómica, la cual toma el valor de 1 si lamujer envía remesas y 0 si no las recibe, y por las12 variables independientes que hemos descritoen el apartado anterior. Dado que se esperaría queel efecto de dichas variables fuera distinto paramujeres y hombres, se estimaron en total cuatromodelos logísticos por sexo del remitente (vercuadros 2 y 3)8. En el cuadro 2 se presentan losresultados del modelo completo (full model)estimado para medir la propensión de que lasinmigrantes mexicanas en Estados Unidosremesen dinero a México. Respecto al total devariables demográficas incluidas en el modeloúnicamente se encontró que las mujeres másjóvenes presentan una mayor propensión a enviarremesas que las mujeres más adultas, es decir, porcada año que aumente la edad de la mujer lapropensión de enviar dinero disminuye en un19%.En el caso de los hombres, los datos del modelocompleto (full model), indican que los varonesmás jóvenes, casados y/o unidos son quienespresentan mayores probabilidades de enviarremesas, lo cual ratifica el hecho de que una8Cabe señalar que en el modelo logístico se incorporó laedad de remitente como una variable continua y se agrego lavariable edad al cuadrado.significativa proporción de los varones migracomo proveedores principales de sus hogares (vercuadro 3). En cuanto a los indicadoreseconómicos los resultados señalan que lasmujeres con ingresos familiares menores a 30,000dólares por año son más propensas a enviardinero que aquellas con ingresos familiaressuperiores a los 30,000 dólares. En cambio, losresultados del modelo logístico estimado para lapoblación inmigrante masculina indican unarelación inversa. En este caso, los varones coningresos menores a 30,000 dólares presentan unamenor propensión de enviar remesas que los quetienen ingresos familiares mayores a 30,000dólares anuales. Este hallazgo es importante, puesconfirma el hecho de que las mujeres son másconstantes en el envío de las remesas que loshombres, a pesar de percibir menos ingresos quesus compatriotas masculinos. Un segundo factorexplicativo es el correspondiente a la condiciónde actividad económica de los remitentes; demanera general, los resultados sugieren que elestar empleado o auto empleado aumentasignificativamente la propensión a enviar remesastanto en mujeres como en hombres.En cuanto a las variables sobre asimilación y/oadaptación de las y los migrantes en EstadosUnidos encontramos que para los varonesremitentes entre menor sea el tiempo depermanencia en Estados Unidos mayor es lapropensión de enviar remesas. Sin embargo entrelas mujeres esta relación parece no cumplirse,pues el efecto de dicha variable se aprecia conmenor intensidad en comparación con losvarones, por lo que se podría decir que para lasmujeres el hecho de permanecer más años enEstados Unidos no ha impedido, en general, elenvío de dinero. Este es un hallazgo importanteya que contradice una de las evidencias empíricasconstatadas en varios estudios, en el sentido deque a mayor antigüedad del flujo, menorescantidades de envío, fundamentalmente comoconsecuencia de los procesos de reagrupaciónfamiliar y a la asimilación y/o adaptación de lapoblación inmigrante a la sociedad de destino(Lozano, 2004).Igualmente, resulta relevante comprobar que losvarones remitentes que ya han obtenido laciudadanía de los Estados Unidos, son 15%menos propensos a enviar remesas que losmigrantes que no tienen la ciudadanía americana.173Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.
  • 14. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.174En cambio, para las mujeres dicha variable noresulto ser estadísticamente significativa, lo cualreafirma lo anteriormente señalado. Por otro lado,en cuanto al conocimiento y manejo del idiomainglés, se observa que las migrantes con poca,muy poca o nula capacidad para establecer unaconversación en inglés presentan una mayorpropensión a enviar remesas que aquellas mujerescon habilidad para hablar el idioma. Para loshombres los resultados del modelo logísticocompleto muestra un resultado similar, sinembargo, el efecto se expresa con menorintensidad que en el caso de las mujeres (si elmigrante tiene poca o muy poca capacidad parahablar y entender el inglés tendrían casi el doblede probabilidades de enviar remesas que losvarones que tienen buen o muy buen manejo delidioma inglés).Cuadro 2: Resultados del modelo de regresión logística que predicen el envío de remesas de mujeresmexicanas inmigrantes en Estados Unidos, 2006.MODELOS LOGISTICOSINDICADORESModelo 1 Modelo 2 Modelo 3 Modelo 4DEMOGRÁFICOSEdad 0.884* 0.811* 0.814* 0.815*Edad21.001* 1.003* 1.003* 1.003*Estado civilSoltero, divorciados y viudos+ 1.000 1.000 1.000 1.000Casados o unidos 1.007 2.585 1.513 1.217EscolaridadNueve o más años de escolaridad+ 1.000 1.000 1.000 1.000Hasta ocho años de escolaridad 1.139* 1.085* 0.801 0.788ECONÓMICOSCondición de actividadSin empleo actual + 1.000 1.000 1.000Actualmente empleada 1.633 1.572* 1. 698*Ingreso del hogarMás de 30 mil dólares al año+ 1.000 1.000 1.000Menos de 30 mil dólares al año 1.023* 1.253* 1.143*ADAPTACIÓN EN ESTADOS UNIDOSTiempo de permanencia en EU11 años o más+ 1.000 1.0000 a 5 años 1.010* 1.070*6 a 10 años 1.068* 1.006*Ciudadanía estadounidenseNo tiene ciudadanía de EU+ 1.000 1.000Si tiene ciudadanía de EU 0.452 0.409Habilidad para hablar inglésBuena o muy buena + 1.000 1.000Poca, muy poco o no habla en inglés 1.868* 1.283*Cuenta bancaria en EUSin cuenta bancaria en EU+ 1.000 1.000Con cuenta bancaria en EU 1.154 0.622Casa propia en Estados UnidosCon casa propia en EU+ 1.000 1.000Sin casa propia en EU 0.849 0.668VINCULOS CON MÉXICOViajes de visita a MéxicoNo ha regresado visita a México+ 1.000Si ha regresado de visita a México 1.325*País que considera su verdadero paísEstados Unidos es su verdadero país+ 1.000México es su verdadero país 1.087Constante = 1.249* 2.008* 1.507* 1.711*n= 377 377 377 377-2 Log likelihood 407.405 301.092 275.466 232.752Notas: Significacia estadística *=p< 0.05, ** = p<0.01, y + = Categoría de referenciaFuente: Elaboración propia con base en información de la National Survey of Latinos 2006
  • 15. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.175Cuadro 3: Resultados del modelo de regresión logística que predicen el envío de remesas de hombresmexicanos inmigrantes en Estados Unidos, 2006.MODELOS LOGISTICOSINDICADORESModelo 1 Modelo 2 Modelo 3 Modelo 4DEMOGRÁFICOSEdad 0.853** 0.811** 0.764** 0.685*Edad21.002* 1.003* .1.003** 1.004**Estado civilSoltero, divorciados y viudos+ 1.000 1.000 1.000 1.000Casados o unidos 2.264* 2.722* 3.283** 2.430*EscolaridadNueve o más años de escolaridad+ 1.000 1.000 1.000 1.000Hasta ocho años de escolaridad 1.431* 1.311* 0.781* 1.080*ECONÓMICOSCondición de actividadSin empleo actual + 1.000 1.000 1.000Actualmente empleada 1.824** 1.665** 1. 356*Ingreso del hogarMás de 30 mil dólares al año+ 1.000 1.000 1.000Menos de 30 mil dólares al año 1.023 1.086* 0.943*ADAPTACIÓN EN ESTADOS UNIDOSTiempo de permanencia en EU11 años o más+ 1.000 1.0000 a 5 años 2.394* 3.133*6 a 10 años 2.646* 2.748*Ciudadanía estadounidenseNo tiene ciudadanía de EU+ 1.000 1.000Si tiene ciudadanía de EU 0.941* 0.852*Habilidad para hablar inglésBuena o muy buena+ 1.000 1.000Poca, muy poco o no habla en inglés 2.913** 2.068*Cuenta bancaria en EUSin cuenta bancaria en EU+ 1.000 1.000Con cuenta bancaria en EU 1.138 1.287Casa propia en Estados UnidosCon casa propia en EU+ 1.000 1.000Sin casa propia en EU 0.944* 0.930*VINCULOS CON MÉXICOViajes de visita a MéxicoNo ha regresado visita a México+ 1.000Si ha regresado de visita a México 1.698*País que considera su verdadero paísEstados Unidos es su verdadero país+ 1.000México es su verdadero país 1.548Constante = 3.730* 5.224* 6.309* 7.865*n= 329 329 329 329-2 Log likelihood 369.259* 278.278 240.368 181.791Notas: Significancia estadística *=p< 0.05, ** = p<0.01, y + = Categoría de referenciaFuente: Elaboración propia con base en información de la National Survey of Latinos 2006En el cuadro 3 también se aprecia que los varonesremitentes que son propietarios de una casa enEstados Unidos tienen 7% menos probabilidadesde enviar dinero que los migrantes sin casa propiaen ese país. En este contexto, los resultados de lasvariables que hacen referencia a los indicadoresde adaptación y/o adaptación estarían indicandoque en el caso de los hombres entre menor es eltiempo de permanencia y la adaptación al nivel devida de americano, mayor es la propensión aenviar remesas a México. Mientras que en lasmujeres dichos indicadores no tienen un pesorelevante, a excepción de la habilidad y manejodel idioma inglés, el cual tiene un efecto positivosobre el envío de remesas. Estos resultadoscobran sentido al analizar los indicadores que
  • 16. Migración y remesas femeninas en México: la otra cara de la moneda.176hacen referencia a los vínculos o lazos quemantienen los migrantes con sus sociedades deorigen.Al respecto, los resultados de los modelosestimados nos indican que aquellos migrantes quehan visitado en al menos una ocasión su pueblo ocomunidad de origen, desde que llegaron porprimera vez a los Estados Unidos, tienen unaprobabilidad de 69% mayor de enviar remesasque aquellos que no han regresado de visita a sutierra natal. En el caso específico de las mujeres,dicha probabilidad es 32% mayor en comparacióncon sus congéneres no remitentes. En estesentido, coincidamos con Guarnizo (2006),cuando señala que las remesas representanvínculos sociales de solidaridad que unen amujeres y hombres migrantes con sus familiares yamigos más allá de las fronteras nacionales.Dicha solidaridad, señala el autor, tiene comoprincipio beneficiar a su grupo doméstico y a susredes sociales, aunque también representa unfactor macroeconómico que desencadena vastosefectos, no sólo en los países de origen sinoincluso de forma transfronteriza.En síntesis, se encontró que los factoresdeterminantes del envío de remesas femeninas seubican centralmente en la edad, la condición deactividad, el tiempo de permanencia en EstadoUnidos, manejo del idioma inglés y el retorno o,mejor dicho, la visita a la comunidad de origen,manifestando mucho más peso que otros factoressociodemográficos como el estado civil, laescolaridad y aquellos que hacen referencia a laadaptación y/o asimilación de la poblaciónfemenina inmigrante a la sociedad de destino.Dichos factores o variables son de igual formaimportantes en la explicación en el envío deremesas masculinas, sin embargo, los resultadosde los modelos ajustados permiten señalar que laedad, el estado civil y la actividad económicacobran gran importancia en la decisión de remitiro no dinero por parte de los varones.CONSIDERACIONES FINALESEl principal objetivo de este documento fueexplorar sobre las remesas que las mujeresmexicanas envían a sus familiares y comunidadesde origen desde Estados Unidos. El análisisefectuado a lo largo de estas páginas permiteestablecer conclusiones en tres dimensiones; enprimer lugar, sobre los montos de dinero enviado,en segundo plano sobre las frecuencias y mediosenvío, y finalmente, e relación con los factoressociodemográficos y económicos asociados adichos envíos. Con relación a los montos deremesas encontramos que las mujeres envían, enpromedio, entre 100 y 200 dólares al mes, y susprincipales destinatarios son los padres y madres,los hermanos y los hijos. Dichos ingresos sedestinan principalmente para sufragar gastos deuso cotidiano como alimentación, calzado y ropa.Asimismo, se encontró que si bien las mujeresenvían montos menores en comparación con suscompatriotas varones, éstas envían remesas enfrecuencias similares al patrón masculino (enforma mensual). Lo cual nos hace suponer queuna proporción nada despreciable de los poco másde 25 mil millones de dólares que entraron al paísen 2005 año fue enviada por mujeres.En cuanto a los medios de envío encontramostambién un patrón similar al de los varones, puesambos sexos realizan sus envíos a través decanales electrónicos, principalmente, porempresas remesadoras como Wester Union yMoney Gram. Finalmente en cuanto a los factoresque influyen en la probabilidad de remesar dineroal país, se encontró que la edad, estar empleadasen Estados Unidos y mantener fuertes vínculoscon sus comunidades de origen, entre otros, sonfactores que influyen positivamente en el envío deremesas. Sin duda, al incorporar el análisis degénero al estudio de las remesas hemos podidoestablecer que las prácticas de envío y uso de lasremesas están influidas por el sexo del migrante,y que esta influencia redimensiona el carácter eimpacto de las remesas en las relaciones ydesigualdades de género a nivel familiar,comunitario y trasnacional. En este sentidocoincidamos con Ramírez et al (2006) y García yPaiewonsky (2005), cuando señalan que lanecesidad de estudiar más afondo e incorporar enel análisis la perspectiva de género en lasremesas, enfatizando los aportes que las mujeresrealizan a la economía de sus hogares y, enextensión, a las economías nacionales, aspectosque constituyen grandes vetas de investigación enel campo de los estudios migratorios.BIBLIOGRAFÍAAlarcón, Rafael y Rick Mines. 2002. El retorno de los‘solos’. Migrantes mexicanos en la
  • 17. Ra Ximhai Vol. 5. Número 2, mayo – agosto 2009, pp. 161 -179.177agricultura de los Estados Unidos. En MaríaEugenia Anguiano Téllez y Miguel J.Hernández Madrid (eds.), Migracióninternacional e identidades cambiantes, ElColegio de Michoacán-El Colegio de laFrontera Norte, Zamora, pp. 43-69.Alvarado, Margarita. 2004. Sueño americano ypesadillas mexicanas: Los cambios en lasresponsabilidades de las mujeres con espososmigrantes. (En) Blanca Suárez y Emma ZapataMartelo (Coords.). Remesas: Milagros y muchomás realizan las mujeres indígenas ycampesinas. GIMTRAP, México., D.F., pp. 71-122.Bilsborrow, Richard. 1993. Female Migration anddevelopment: an overview. En Migration ofWomen in Developing Countries. UnitedNations. New York .Canales, Alejandro. 2004. Vivir del Norte: perfilsociodemográfico de los hogares perceptoresde remesas en una región de alta emigración.(En) Marina Ariza y de Oliveira Orlandina(Coords.). Imágenes de la familia en el cambiode siglo. México, UNAM.––––2002b. El papel de las remesas en el balanceingreso-gasto de los hogares. El caso delOccidente de México. En A. Canales, J.Arrroyo y P. Vargas (Eds.). El Norte de Todos.Migración y tranajo en tiempos deglobalización. Universidad de Guadalajara,PROFMEX Universidad de California en LosAngeles y Juan Pablos Editores.Castaldo, Miriam. 2004. En torno al concepto demigración y remesas: Presencia, ausencia yapariencia. (En) Blanca Suárez y Emma ZapataMartelo (Coords.). Remesas: Milagros y muchomás realizan las mujeres indígenas ycampesinas. GIMTRAP, México, D.F., pp. 219-256.––––CONAPO. 2000. Mujeres en la migración aEstados Unidos. Boletín de prensa núm. 13. (Elínea). Disponible en: enhttp://www.conapo.gob.mx/publicaciones/Boletines/PDF/13.pdf–––––CONDUSEF. 2009. La ventana del paisano ysu familia: Cómo cuidar tú patrimonio. (Enlínea). Disponible en: www.remesamex.gob.mxDáubeterre, Maria Eugenia. 2005. Aquí respetamos anuestros maridos: migración masculina,conyugalidad y trabajo femenino en unacomunidad de migración de origen nahua delestado de Puebla. Princeton University: Centerfor Migration and Development, WorkingPaper. (En línea). Disponible enhttp://cmd.princeton.edu/papers/wp0502c.pdfEspinosa, Víctor. 1998. El dilema del retorno.Migración, género y pertenencia en uncontexto transnacional. Michoacán, El Colegiode Michoacán, 352 págs.Elson, Diane y Nilufer Cagatay. 2000. The SocialContent of Macroeconomic Policies. WorldDevelopment Vol. 28, No. 7 pp. 1347-1364. ,Fernández Kelly, María Patricia, 1983,“Mexican border industrialisation female labourforce participation and migration”, en Nash,June y María Patricia Kelly (eds.), Women, menand the international division of labour, StateUniversity of New York, Albany, New York.Estrella, Gabriel y René Zenteno. 1998. Dinámica dela integración de la mujer a los mercadoslaborales urbanos de México, 1988-1994. EnMercados Locales de Trabajo: ParticipaciónFemenina, Relaciones de Género y BienestarFamiliar, Ciudad de México: AsociaciónMexicana de Población, pp. 113-209.García, Mar y Denise Paiewonsky. 2005. Género,remesas y desarrollo. El caso de la migraciónfemenina de Vicente Noble, RepúblicaDominicana. Instituto Internacional deInvestigaciones y Capacitación de las NacionesUnidas para la Promoción de la Mujer(INSTRAW). (En línea). Disponible enhttp://www.un-instraw.org/en/docs/Remittances/Remittances_RD_Eng.pdfGammage, Sarah y John Schmitt. 2004. Losinmigrantes mexicanos, salvadoreños ydominicanos en el Mercado laboralestadounidense: las brechas de género en losaños 1990 y 2000. CEPAL, Serie Estudios yPerspectivas, México.Gammage, Sarah. 2002. Women Immigrants in theU.S. Labor Market: Second-Rate Jobs in theFirst World. Woodrow Wilson InternationalCenter for Scholars, Migration Policy Institute,September 9, 2002, www.wilsoncenter.org,págs. 75-94Garay, Luis Jorge y Adriana Rodríguez. 2005c. Laemigración internacional en el ÁreaMetropolitana Centro Occidente Colombia.Caracterización socioeconómica de lapoblación emigrante y evaluación delimpacto de las remesas internacionales.Cuadernos Alianza País. OIM – Ministerio deRelaciones Exteriores. BogotáGarcía, Brígida. 2001. Reestructuración económica yfeminización del mercado de trabajo enMéxico. En: Papeles de Población, núm. 27,enero-marzo, Centro de Investigación yEstudios Avanzados de laPoblación/Universidad Autónoma del Estado deMéxico, Toluca.García, Zamora Rodolfo. 2000. Problemas yperspectivas de las remesas de los mexicanos
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