Taller De Autoestima3 Volumen 3 Capitulos 101 Al 150

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Taller De Autoestima3 Volumen 3 Capitulos 101 Al 150

  1. 1. Autoestima: El primer escalón del Éxito Taller de Autoestima Volumen 3 INDICE Capítulos 101 al 150 101. Tu Cuerpo y Vida. Ley de Atracción. 102. Tu Bienestar y la Ley de Atracción. 103. 30 días para Implementar la L de Atracción 104. Libros extraordinarios 105. Crisis 106. Autoconocimiento y Transformación Personal. 107. Cuidado, ¿con quién? 108. Emociones. 109. Afirmaciones Positivas. 110. El Monstruo. 111. ¿Qué Significa la Navidad? 112. Reflexión de Fin de Año. 113. Un Año Nuevo un Nuevo Comienzo. 114. Rompiendo las Barreras que nos detienen. 115. Ser Dueño de tu Propio Poder. 116. La Importancia del Autoconcepto. 117. Amar a tu Niño Interior. 118. Amarse a Uno Mismo. 119. El Poder de un Enfoque. 120. El pensamiento, energía creadora. 121. Más allá de las crisis. 122. Tú creas tu Propia Realidad Capítulos seriados del 123 al 125 123. Aplicaciones de la Sabiduría Interior 1 de 3 124. Aplicaciones de la Sabiduría Interior 2 de 3 125. Aplicaciones de la Sabiduría Interior 3 de 3 126. Cambio y Sanación. 127. Meditaciones para la Curación Personal y Planetaria. 128. Adolescencia, Crecimiento y Comunicación. 129. Inventario de Creencias. 130. El Mapa del Tesoro. 131. Alquimia de la Adversidad. 132. Hazte Responsable de ti mismo. 133. Plan para lograr tus sueños. Capítulos seriados del 134 al 135 134. El Poder de las Afirmaciones Parte 1 135. El Poder de las Afirmaciones Parte 2 136. Da lo mejor de ti. 137. Vivir el ahora. 138. Vivir en Positivo. 139. La esencia del deseo. 140. Gestión del Cambio Personal. 141. Cómo Crear un Bien en tu Vida. 142. Manejo de Preocupaciones. 143. Sanar el Pasado. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 1 de 406
  2. 2. Autoestima: El primer escalón del Éxito 144. Claro que tienes el Poder de Cambiar. 145. Elaborar Tú Proyecto de Vida. 146. Mejorar Nuestra Autoestima. 147. ¿Quieres Cambios? Abre tu Mente. 148. Secretos del Universo. 149. Convertir tus Sueños en Realidad 150. Sanación y Transformación. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 2 de 406
  3. 3. Autoestima: El primer escalón del Éxito 101 Tu cuerpo, vida y La Ley de Atracción Quien conoce a los demás posee inteligencia; quien se conoce a si mismo posee clarividencia. Quien vence a los demás posee fuerza; quien se vence a si mismo es fuerte. -Lao zi Espero haber dejado muy claro, a estas alturas, que no camino sobre el agua, que no tengo dinero a manos llenas, ni poseo media docena de villas de descanso con vista al mar Caribe, a las que huyo en uno de mis cuatro Lamborghinis, cuando me canso de mis propiedades llenas de sirvientes. ¿Ha cambiado mi vida desde que aprendí a dirigir mi flujo de energía? ¡Completamente! Por supuesto que todavía tengo una gran cantidad de viejas creencias que hacen que mis tambaleante balanza se incline hacia un enfoque negativo, sentimientos negativos, una válvula cerrada y malos estados de ánimo..., hasta que los descubro y les doy la vuelta. Algunas veces el proceso es rápido y electrizante; en otras ocasiones es tan lento, que parece que pasa una vida entera antes de que logre hablar conmigo misma lo suficiente como para salir de algo que me deprime. Hay, sin embargo, un área de mi reciente fluido vital de energía que mejoro extraordinariamente aplicando los principios de la Ley de Atracción que me ha proporcionado un placer mayor que la libertad del dinero, o las otras mejoras de mi bienestar, y que es mi cuerpo. Antes de conocer todo lo expuesto en estos capítulos, me encontraba en mi peor etapa de sentirme víctima, tenía la espalda terriblemente mal. Algunas veces no podía levantarme de la cama en toda una semana. Otras ocasiones los espasmos que me daban eran tan intensamente dolorosos, que lanzaba gritos que se podían escuchar en el Estado vecino. Aunque lograba meterme en el auto y llegar de algún modo al trabajo, pasaba el día de pie, o arrodillada ante mi escritorio, porque sentarme resultaba demasiado doloroso. Tan pronto como empecé a tener bajo control ese desastre, mediante una estricta rutina de ejercicios, me lancé a visitar a innumerables doctores para averiguar por qué mi corazón bailaba la rumba todo el día, en lugar de bailar un tranquilo vals. Un doctor, especialista en medicina, holística, finalmente me diagnosticó un severo caso de hipoglucemia (bajo contenido de azúcar en la sangre) "probablemente producido por estrés". Un diagnóstico ligeramente limitado en comparación con la verdad. No me encontraba en buena condición física, emocional, mental, ni espiritual. Nada estaba funcionando excepto el hecho de que me mantenía sobria, no podía encontrar dirección espiritual, aunque en ello me fuera la vida. Y eso era lo que casi me estaba matando. Estaba en serios problemas. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 3 de 406
  4. 4. Autoestima: El primer escalón del Éxito Después, eran mis articulaciones las que no querían moverse; tenía exceso de peso, falta de energía, mala vista, mala dentadura y mi cabello me estaba diciendo adiós; todas eran señales de..., ¿de qué? ¿Del envejecimiento normal? No, todo eran signos seguros de una vida que se estaba viviendo con una válvula mucho más cerrada que abierta, que estaba más desconectada que conectada a mi Fuente de energía; una vida que proyectaba mucho más vibraciones negativas que positivas, aunque, no obstante, también eran señales de envejecimiento. Pero, ¿por qué me había cerrado de ese modo? ¿De dónde venía toda esa negatividad que se había vuelto tan destructiva para mi cuerpo? Yo no era un ogro odioso, ni una persona cruel y malvada que llevaba mi negatividad pegada a mí. En realidad, había crecido en un ambiente común de una familia disfuncional de clase media alta. Había hecho todas las cosas correctas, había ido a los colegios correctos, había usado la ropa correcta, había tenido los empleos correctos y vivido en los lugares correctos, todo ello con infalible actitud agradable y las sonrisas oportunas en mi rostro. Sin embargo, ese tono básico de negatividad "normal" era mi compañero constante y cuanto más pasaban los años, más florecía. ¿Algunas veces me había divertido? ¿Algunas veces había sido feliz? ¡Nunca!, ni en un millón de años; sin embargo, no me hubiera considerado una persona negativa, como tampoco lo hacían mis amigos. Por el contrario, me consideraban como la personificación misma del optimismo y la alegría. Y sin embargo, siempre estaba preocupada por todo. Con una sonrisa forzada en el rostro y una palabra amable siempre en mis labios, mi enfoque constante era en las carencias, tanto en las propias como en las ajenas. Al igual que sucedía con todas las personas que conocía. Ahora, después de varios años de trabajar con la Ley de la Atracción, nunca me he visto mejor, me he sentido mejor, me he movido mejor o he estado mejor. Ni siquiera cuando era adolescente tenía esta fortaleza, y tendría yo que retroceder hasta otra vida, en la que no estoy segura de querer hurgar, para encontrar este tipo de pasión por la existencia y por vivir. El temor rara vez visita mi mundo. Ni siquiera lo hacen la preocupación y la angustia. El dinero llega fácilmente la mayor parte del tiempo. (¿Pensaste que yo era una profesional en esto? ¡Debes estar bromeando!). Las nuevas ideas abundan. El trabajo se realiza con alegría y facilidad. Estoy haciendo lo que quiero hacer, cuando quiero hacerlo..., en su mayor parte. Los ataques de enfoque negativo son breves o duran el tiempo que quiero tenerlos. Una sucesión continua de días extraordinariamente felices ha sido diseñada por mí. Y ¿qué se deriva de todo esto? ¡Ah, mi asombrosa buena salud! Nuestra decisiva línea de la vida En estos tiempos, casi todo el mundo sabe que el estado de salud física está íntimamente relacionado con el estado de salud mental. ¡Hasta los médicos empiezan a afirmarlo! Los científicos someten a ratones a un exceso de estrés y después observan cómo, se desarrollan en ellos células cancerosas. Privan a un chimpancé bebé del pecho de su madre y observan cómo su cuerpo genera diabetes. Toda la comunidad científica/médica sabe perfectamente que hay algún tipo de unión entre la mente y el cuerpo, sólo que no están seguros de cuál es..., todavía. Y vaya que se van a llevar una sorpresa cuando descubran que no es otra cosa más que nuestra propia energía. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 4 de 406
  5. 5. Autoestima: El primer escalón del Éxito La enfermedad, en cualquiera de sus formas, no es más que nuestra energía negativa que sofoca buena parte de nuestro flujo de vida -esas altas frecuencias que son nuestro estado natural lo cual se convierte en daño celular. Las culturas orientales afirman que los desbalanceos de energía (el Ky) son la causa de la mayoría de las enfermedades, siendo provocado este desbalanceo por nosotros mismos por nuestros estilos de pensar, sentir y de vivir. ¡Oh!, por supuesto, siempre estamos unidos energéticamente, cuando menos por un hilo, a esa fuerza de vida, o no estaríamos ya aquí. Pero una cuerda muy tensa (válvula cerrada) y otra válvula abierta que nos hace sentir bien porque permite que la energía de la fuerza vital fluya libremente a través de nosotros, son dos cosas muy diferentes. Una mantiene al cuerpo hambriento de su natural fuerza vital y de la energía que da vida, mientras que la otra lo alimenta. Se deduce, entonces, que si se mantiene un estado de vibración más alto que el usual, y de forma regular, la enfermedad simplemente no se puede presentar ni se puede mantener. Sería imposible. Después de todo, el cuerpo no está separado del universo, así que cuando tenemos un pensamiento, las vibraciones corren por todo el cuerpo, al igual que por todo lo demás. Esto lo afirma Deepak Chopra quién afirma que el cerebro no es la única parte del cuerpo que guarda información, cada una de nuestras celular sabe cómo nos sentimos, que nos sucede y han aprendió a cómo reaccionar a eventos externos. Si esas vibraciones están en armonía con la programación intrínseca de tu cuerpo, que incluye el bienestar (la válvula abierta de "sentirte bien"), entonces las células sobreviven. Pero si estamos produciendo energía negativa, las células no pueden permanecer lo suficientemente fuertes como para realizar su trabajo. Todo lo que tienen para nutrirse son los alimentos físicos que ingerimos, yeso no es suficiente para mantenerlas funcionando. Sin la fuerza vital de la energía de alta frecuencia que necesitan para sobrevivir, en el curso del tiempo se debilitarán y morirán antes de tiempo, porque ya no podrán renovarse normalmente, ni sostener una vida saludable. La enfermedad existe sólo por una razón: alguien ha emitido más energía de baja frecuencia que de alta. Lo cual, desde luego, es la razón de que exista tanta enfermedad. Busca a una persona que generalmente sea feliz, que continuamente esté motivando un estado de ánimo elevado y liberándose de emociones negativas, y encontrarás a una persona saludable. ¡Siempre! La gente que está enferma se ha aislado de algún modo de su línea de la vida. Esto puede no resultar muy evidente al exterior, pero de una manera u otra, han cerrado su válvula a la fuente de energía, mediante la preocupación, la culpabilidad o cualquier otra cosa. La gente enferma está mal informada, como todos nosotros. Pueden ser ciudadanos devotamente religiosos, honestos y valiosos, pueden ser amigos queridos y dignos de confianza, pero si no están permitiendo que fluya suficiente cantidad de su propia energía positiva hacia sus vidas, no están dando paso a la vida. De hecho, sin excepción, la enfermedad es el rechazo de esa energía más elevada y la manifestación final de una emoción negativa interminable de uno mismo. Si estás enfermo Si actualmente padeces una enfermedad, entonces yo te recomendaría que sigas con tu doctor, que continúes con tu tratamiento, y con todo lo que indica tu programa de recuperación, ya que hay una manifestación de enfermedad en el plano físico que hay que Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 5 de 406
  6. 6. Autoestima: El primer escalón del Éxito curar también en el plano físico. Las tarea pendiente ya que, sin duda alguna, ahí comenzó tu enfermedad, es donde están tus creencias. Pero no tiene sentido revolver las aguas hasta que nuevas creencias y nuevos cambios de vibración se encuentren ocupando con fuerza su lugar. Por siglos nos hemos aferrado a la doctrina de que causa y origen de TODO esta fuera de nosotros, para que se entienda claro todo es que pensamos que la oportunidades, la riqueza, la felicidad, el amor, ganar dinero, bueno hasta Dios esta fuera, esta estructura de pensamiento de estar enfocados hacia el exterior, es la causa de tan pobre valoración nuestra como seres humanos, carentes del poder para cambiar lo que vivimos en el exterior, dependientes sólo de algo que está fuera de nosotros mismos puede mejorarnos, así que hasta que aprendamos a sobreponernos a esta arcaica y tonta creencia limitante, no sólo mejorará nuestra autoestima, sino que encontremos la conexión a nuestro guía interior a Dios dentro de ti. Esto por si sólo desde luego que provoca transformaciones en la vida de cualquiera que lo acepte. La ley de atracción es parte de este mecanismo que no tiene que ver con religión, sino con la energía con la que funciona tan perfectamente el Universo, y Tú eres parte de él, si no lo sabes en tu cuerpo hay polvo de estrellas, ¡eres parte de esta mágica creación¡ No estas aquí por casualidad, ni para sufrir, sí crees eso adelante, nada lo impide que lo logres, pero si estas leyendo este material es porque algo dentro de ti te ha atraído a leer esto, evita pensar en la suerte la coincidencia, somos seres creadores reflexivos y este material pretende que entendamos cómo usarlo. Regresando específicamente al tema de salud nuestra vieja forma de pensar en exteriores, te indica que vayas a buscar asistencia médica, y después que una medicina te cure; esto puede ofrecer posiblemente una cierta medida de recuperación. Esa recuperación puede ser mínima o inestable, en el mejor de los casos, porque si los pensamientos y el flujo de energía no cambian, la enfermedad original, o algo peor, regresará. Le doy gracias a Dios de ser testigo de recuperaciones de personas que yo he visto que trascendieron a los más pesimistas diagnósticos médicos, ó dejar de usar lentes por propia voluntad después de 30 años de usarlos, me consta. Si quieres ahondar en el tema te recomiendo “Curación Cuántica de Deepak Chopra, ó “Mente sin tiempo, cuerpos sin edad” del mismo autor y también el celebre libro de Louise H. Hay “Tu puedes cambiar tu vida”. Pero por ahora, sigue con tu doctor. Grábatelo por favor. No nacimos para enfermarnos no se infelices, esto es otra vieja creencia limitante; estamos diseñados para vivir 106 años en condiciones de funcionalidad aceptables, envejeciendo 1% a partir de los 30 años como lo expone Deepak Chopra. Pero las estadísticas demuestran que el mayor número de infartos ocurre entre los 50 y 54 años ¡esto es media vida del diseño! Ni siquiera es en las etapas altas de vejez. Ya te imaginaras la respuesta: Algo tiene que ver con la satisfacción y logros de media vida. Es resultado de lo que hemos hecho con nuestra libre decisión de vida y desde luego la baja energía vibracional. Si durante la primera parte de nuestras vidas hemos vivido como nuestro exterior nos dijo, (familia, escuela, religión, amigos, vecinos, sociedad, etc...) ¿No crees que ahora tenemos la oportunidad conciente y el derecho de vivir como queramos para lograr una vida más plena?. No lo tomes como un dogma de mi parte, pero……. ¿y que tal si la promesa de un cambio interno te trae otra vida?, al menos yo en tú lugar lo intentaría, por que no hay nada que perder, más que cosas viejas y si mucho por ganar, demasiadas. La razón más poderosa de no lograrlo, no es por lo que nos falta saber, sino por nuestras viejas creencias que no podemos dejar. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 6 de 406
  7. 7. Autoestima: El primer escalón del Éxito Sin embargo si estás enfermo, te pido que trates de aceptar desde de lo más profundo de tu ser que toda enfermedad es reversible. Aunque probablemente no hay tarea más difícil en este mundo que tratar de sentirte con el ánimo elevado cuando estás físicamente mal, no sólo es posible, si no que se ha hecho muchas, muchas veces. Norman Cousins lo hizo. El un famoso editor de libros americano, que estaba muriendo de cáncer, declaró: "No puedo negar que me estoy yendo", y decidió pasar el tiempo riendo constantemente. Sabía instintivamente que si lograba revertir las frecuencias en su cuerpo, éste se curaría por sí mismo. Así que, desde su cama de hos- pital, vio sólo películas divertidas, sólo leyó libros graciosos, pidió a sus amigos que le contaran chistes y así se curó solo, completamente, del cáncer que había invadido a su cuerpo. Entonces escribió un libro acerca de ello. Tengo que reconocérselo. Es un alma comprometida... y un maestro. La recuperación de Cousins es un ejemplo de primer orden de lo que estamos hablando aquí: que no son nuestros genes, nuestros hábitos sexuales, ni de la ingesta de carnes malas, ni siquiera de nuestra exposición a la infección, la raíz de nuestra enfermedad. Una persona conectada, que fluye energía de fuerza vital a través de su cuerpo, nunca, jamás, puede ser afectada por esas cosas. Lo que causa la enfermedad es el cuerpo exánime, el rechazo a la Fuente de la energía vital, tan decisiva para la salud y el bienestar. Ahora, obviamente, la cosa más espontánea que hacemos cuando nos ataca una enfermedad, sobre todo alguna que consideramos grave, es lanzarnos a la acción, correr a un doctor y no apartar en ningún momento nuestro pensamiento de esa condición. Estamos asustados y, desde luego, así es como reaccionamos. Y sin embargo, con nuestro constante enfoque negativo en la enfermedad, nos estamos alejando del ingrediente más importante de que disponemos para invertir la mala condición: el poder curativo de nuestras frecuencias más elevadas. Cocinar ligero/cocinar pesado Ninguna enfermedad o accidente sucede de la noche a la mañana. Si ya se que tu costumbre de ver todo como fortuito ó coincidencia no te permite ver de entrada que las adversidades toman algún tiempo para "cocinarse", usualmente varios años, en los que tu energía, más baja que alta, es sin duda la causa más difícil de asimilar de lo que es- tás viviendo ahora, ¡no existe otra explicación en este mundo para lo que te ocurre! Si, por ejemplo, has tenido un serio accidente, no sucedió de pronto, ni salió de la nada. Si analizas los años anteriores, ¿podrías decir que tu patrón de pensamiento ha ido siempre hacia las bajas frecuencias: enojo con la familia, circunstancias desagradables, deseo doloroso de ser aceptado, temor al fracaso, culpabilidad, preocupación por las finanzas, culpa oculta sobre lo que sea? Tuvo que ser así, o de otra manera no habrías tenido el accidente. Ese impulso negativo se construye a lo largo del tiempo hasta que finalmente entras en el tornado creado por ti mismo, con alguien más que ha afinado su diapasón en la misma forma que tú. Y los dos se atraen, hasta que chocan. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 7 de 406
  8. 8. Autoestima: El primer escalón del Éxito La energía de baja frecuencia es la causa; el daño al cuerpo -ya sea por accidente o por enfermedad- es la consecuencia, lo mismo si se ha estado forjando durante unas cuantas semanas, que durante varias décadas. Y entonces, está el asunto de la intensidad. La gente que conoce de magnetismo lo explica de esta manera: Tiene el mismo efecto un baja intensidad de energía por largo tiempo que una alta en un corto período es simplemente jugar con las dos variables: tiempo e intensidad. Así es que un mal carácter, una inconformidad continua, tibia, una negatividad durante un periodo de años sigue siendo una vibración negativa, que tu cuerpo responde a ella en la misma forma, con un problema benigno, tibio, sin grandes tragedias pero no logras tener el ingreso que desearías, las vacaciones que quieres ó necesitas no las puedes tener ó pagar, el puesto que deseas se lo dan a otra persona, maltrataron tu árbol a la entrada de tu propiedad, etc…. Pero por la misma razón, un gran fluido negativo de tu energía, al paso de los años (o de los meses) un día producirá una grave enfermedad o un accidente de tamaño considerable. Pero, sin importar cuál pueda ser el problema físico, sino que es el resultado de un exceso de vibraciones del cuerpo, un resultado que puede deshacerse mucho más rápidamente de lo que se tardó en crearlo. Engaña al adulto Para eliminar la enfermedad, una vez más nos inclinamos hacia formas ingeniosas de convencer a la mente de que cree las vibraciones más altas que se requieren, para que las células empiecen su proceso de regeneración. Esto no es un cúralo todo, nada lo es, porque sólo un cambio total en la energía traerá esa transformación. Ésta es sólo una técnica que puede llegar a hacer maravillas. Esta estrategia se parece mucho a la de escribir un nuevo libreto; pero con algunos cambios importantes que deben añadirse para deshacernos de viejas creencias ya caducas. Vamos a jugar un juego de niños llamado "Pretendamos" y yo te prometo que si te entregas a él de corazón y juegas de principio a fin, tu válvula se abrirá. Muy bien; aquí está la primera parte. Pretendamos, primera parte: "Qué tal si... " Ante todo, pon en tu rostro la sonrisa de listo-para-empezar; de ahí, debes pasar a tu sonrisa gentil interna. Una vez que hayas logrado eso, trata de llegar a la parte de ti que sigue siendo niño, porque el juego que vamos a realizar es el de "qué tal si". "¿Qué tal si hiciera esto...?". "¿Qué tal me iría si...?". "¿Cómo jugaría yo si...?". ¿Si qué? ...si estuviera tan sano como un caballo. ...si fuera joven y muy apuesto. .. .si fuera el joven travieso y bullanguero que solía ser, o que quisiera ser. ...si tuviera tres deseos y pudiera hacer lo que quisiera y tener cualquier cosa que quisiera. Métete de lleno en el juego y vívelo tanto como puedas, hasta seeentir que la diversión y el entusiasmo fluyen a través de ti. (Si te estás sintiendo como un tonto, es un buen indicio de que estás atorado en una rígida imagen adulta, lo que significa generalmente vibraciones negativas). Pretendamos, segunda parte: "Volvamos a cuando... " Ahora, vuelve en tu mente (y en tus sentimientos), a alguna época real en la que, sinceramente, estabas vibrando saludablemente y feliz, y a los sentimientos positivos que Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 8 de 406
  9. 9. Autoestima: El primer escalón del Éxito la caracterizaban. Tal vez sea jugar fútbol después de la escuela, o pertenecer a la porra de la escuela secundaria. Quizá sea vagabundear en el verano, junto a un tranquilo arroyuelo, recolectando berros, paseando en bicicleta con los amigos por tu colonia, o jugueteando en la paja con tu primer amor, bajo la luna, en tiempo de cosecha. Lo que sea, son tiempos a los que puedes volver hacia los sentimientos felices que tenías entonces. Pretendamos, tercera parte: "Mezclándose juntos” Y ahora, pongamos juntas ambas cosas. Salta de un lado a otro entre los dos sentimientos; de manera gradual, alterna tu "Qué tal si" y tu: "Volvamos a cuando", en un solo sentimiento. Déjalos fluir juntos en una agradable sinfonía de vibraciones, hasta que los luminosos sentimientos de "Volvamos a cuando" se mezclen a los resultados deseados de "Qué tal si" y se conviertan en un solo sentimiento de felicidad, de recuerdos placenteros. Lo que es más importante: ¡ahora son un resultado! No puedes estar pensando que no deseas tu enfermedad y esperar abrir tu válvula hacia el bienestar al mismo tiempo; como tampoco puedes ver que no tienes suficiente dinero y sentirte bien al respecto. Tiene que ser una u otra: válvula abierta o válvula cerrada. Sentirte bien y permitir que la fuerza de vida fluya a través de ti para llevarte al alivio, o continuar con la fuerza disminuida de vida y perpetuar la enfermedad. El cáncer nunca ha sido causa de muerte para el cuerpo; pero cortar la fuerza de vida por medio del temor, la furia, la culpabilidad o cualquier otra vibración negativa, lo hará todo el tiempo. Si te lo permites a ti mismo, juega realmente a: "Qué tal si" y "Volvamos a cuando" y deja de ser ese solemne y estirado adulto, y alcanzarás los sentimientos necesarios para iniciar cambios en tu cuerpo. En el momento en que lo hagas, en el momento en que te sieeentas tan saludable como solías ser, o como quieres ser, y lo sientas hasta la profundidad de tu ser, lanza toda una nueva creación de ti hacia ese tiempo que existe ahora en un remolino de pensamientos, tan cierto como un árbol que se yergue en el bosque. Quizá no estés en el bosque para verlo, pero el árbol está ahí. Sabes que estás ahí, ahora ya no lo ignoras. Ve con frecuencia a ese lugar de pensamiento para verificar el aspecto de ese nuevo cuerpo que has creado. Lleva contigo los sentimientos surgidos de tus juegos. Con esos resplandecientes sentimientos en su lugar, deslízate hacia tu nuevo cuerpo para verificar su forma, cómo funciona, cómo se siente, cómo trabaja, hasta cómo huele. Intenta y sieeente. Si padeces algún dolor, espera el momento en que el dolor haya disminuido y después entra al mundo curativo de "Pretendamos". Ve a él con tanta frecuencia como puedas. Entonces, sal de tu propio camino, lo que significa que habrás de mantener tu enfoque lejos de lo que no ha sucedido toda vía, y deja que el universo haga su parte. Cambia tu apariencia Unos amigos me preguntaron (como sucede casi siempre) cómo llegar a ese lugar del sentimiento de "estar delgado", cuando puedes ver claramente que estás gordo. Fue otro caso de "pretendamos", sabiendo que no puedes pensarte delgado -mucho menos llegar ahí-cuando te estás sintiendo gordo. Una amiga había querido perder demasiados ki- los, hizo todas las acostumbradas dietas y bajó, pero volvió a recuperar su antiguo peso varias veces, como nos ha pasado a todos los que hacemos dietas. Finalmente, entró en Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 9 de 406
  10. 10. Autoestima: El primer escalón del Éxito un programa de visualización, pues le pareció una buena idea; pero no llegó a ninguna parte, hasta que decidió poner algo de emoción detrás de las imágenes. Entonces empezaron a suceder todo tipo de cosas. Ante todo, se le ocurrió la idea de realizar ejercicios en el gimnasio. Fue un buen comienzo, pero le asombró descubrir que no podía siquiera fingir el deseo de ir al gimnasio en tanto se permitiera a sí misma sentirse gorda. Lo que era más importante, descubrió, que en tanto se enfocaba en su peso, cualquier idea de ceñirse a una dieta, después de perder los primeros kilos, era desechada. Así que volvió a las visualizaciones y a los juegos de "pretender". Al principio, casi se había obligado a sí misma en forma agresiva a seeentir el peso en el que quería estar. Funcionó. En tanto continuó pretendiendo que era delgada, y se sintió delgada y mantuvo alejado su enfoque del sentimiento de gordura, pudo seguir con su dieta, no demasiado estricta, con relativa facilidad y dejó de luchar consigo misma para ir al gimnasio. No sé cuál era su peso antes, pero esta encantadora jovencita era la imagen perfecta de una talla 12 cuando la conocí. Este no es un simple" querer" estar delgada o bien. No se puede simplemente querer y esperar que suceda. Se trata de volver a enfocar, y volver a sentir constantemente. Tu cuerpo responderá a la imagen que le des, siempre y cuando vaya acompañada del sentimiento adecuado: gordo o delgado, enfermo o saludable. El secreto para revertir cualquier cosa dentro del cuerpo es desviar tu enfoque de lo que no quieres, encontrar la forma de poder introducirte en el sentimiento de lo que quieres, y saber con certeza que las leyes del universo están funcionando, y que deben llevar la visión sentida a la realidad, siempre y cuando tú no la aplastes. Lo que está mal, nunca está bien No tiene sentido realmente mantenerte alejado de los médicos, si tus creencias dicen que los médicos funcionan. Aunque yo le he dado un giro completo de manera drástica a la salud y a la forma de mi cuerpo, sé lo que mi mente permite o no en este momento; así que todavía hago visitas ocasionales a un médico, o a un dentista. Pero piensa en esto un minuto: ¿para qué se preparan los médicos? ¿Para curarte? Por supuesto, ése es el objetivo, tan pronto como descubren lo que está mal en ti. "Lo que está mal" es su negocio, su razón de ser. Sí, quieren ayudar, pero si no encuentran algo malo, ¿cómo pueden, ayudarte? Puesto que lo que están buscando es "lo que está mal" -y es lo que tú esperas que encuentren- eso es precisamente lo que ellos -y tú- van a atraer: algo que está mal. ¿No has notado que con los médicos siempre estamos a punto de contraer algo, o tenemos ya un pie en la tumba? Somos o precancerosos, o no tenemos la menor posibilidad de salvación. No estoy atacando a la profesión médica; son un enorme y formidable grupo, que precisamente ahora está empe- zando a entender el proceso de la manera adecuada, muy lentamente por desgracia. Pero no debemos unirnos a ellos en atraer más de lo que queremos deshacernos, y, sin duda, no tenemos que visitarlos con ese temor que cierra nuestras válvulas. Si a ti te han dicho que estás en algún tipo de "pre" condición, y eso te ha asustado mucho, tranquilízate y echa una mirada a lo que estás creando. Has cerrado tu válvula al volverte temeroso; estás atrayendo cosas en forma negativa y ahora vas directamente hacia el inevitable cumplimiento del dictamen del médico. Todo médico que se encuentra Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 10 de 406
  11. 11. Autoestima: El primer escalón del Éxito en la faz de este planeta sabe que la enfermedad remonta, una vez que se da 'el diagnóstico. ¡Imagínate! De todas maneras, acude a tu médico, pero vigila tus reacciones, tus temores, tus creencias, tu negativa, lo que significa que vigiles tu válvula. Haz a un lado el diagnóstico de las enfermedades llamadas incurables, junto con todas las otras estadísticas lúgubres que existen sobre la enfermedad. De esta forma, puedes recurrir a tu médico como un medio para llegar al fin que deseas, en lugar de hacerlo la causa de que tus temores se agudicen. La muerte es una broma Hemos estado hablando mucho acerca de la auténtica energía positiva que crea universos, la energía a la cual siempre estamos conectados, pero que rara vez está abierta. Si nuestro cuerpo es una extensión de esa fuerza de vida básica, entonces, ¿por qué morimos? Supongamos que eres un actor y que estás en el escenario, vestido para el papel que vas a representar, y experimentas la diversión de ser un personaje en la obra. Cuando ésta termina, dejas el atuendo y el personaje a un lado, pero sigues siendo tú. Lo mismo sucede con tu Yo expandido. Está aquí, actuando con un cuerpo (el tuyo) por la mera experiencia de hacerlo, por aprendizaje, por diversión. Cuando se canse, hará otra cosa; pero no se extinguirá como una vela. No puede. Es energía pura y la energía no se apaga de un soplido. ¡Ah! pero la energía más negativa tampoco puede ser aplastada, aun cuando nuestras vibraciones negativas sí pueden aplastar a las células físicas, una práctica que permitimos con asombrosa vitalidad. Enfocar con temor una condición del cuerpo que no queremos, reduce tan drásticamente nuestra unión con esa energía más grande que realmente somos y la comprime a tal punto, que las células empiezan a encogerse por falta de energía de vida. El cuerpo se reduce entonces a condiciones de escasa supervivencia, hasta que por fin muere debido a la sofocación implacable de sus células. Pero sólo el cuerpo muere, no la fuerza de vida que eres tú. En ese estado de sofocación, las pobres células, que deben recibir un constante abastecimiento de fuerza de vida, se ven obligadas a responder de manera diferente a las vibraciones negativas que recorren todo el cuerpo. Como su propio bienestar ha sido comprometido por la falta de esa energía fundamental, tus células no tienen otra alternativa que dar paso a la enfermedad. Si continúa la reducción de la fuerza de vida, las células ya no pueden reproducirse a sí mismas. En ese momento termina su existencia física, y simplemente se reciclan para convertirse de nuevo en la energía positiva pura, de bienestar, de donde provienen. Tú haces lo mismo. A eso es a lo que llamamos muerte, pero lo único que deja de existir es tu presencia. No tú. En la actualidad, los científicos saben que el cuerpo puede continuar con vida muchos más años de los que vive ahora. Sin embargo, a pesar de los increíbles instrumentos que existen para lograrlo, ninguno de ellos tendrá éxito si no hay com- bustible: así que si alguien ha perdido el entusiasmo por la vida, y la energía deja de fluir a través de él, ocurrirá lo que llamamos muerte. Pero sólo se morirá tu cuerpo físico. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 11 de 406
  12. 12. Autoestima: El primer escalón del Éxito No es el humo contaminado de los cigarrillos lo que te mata, sino el rechazo a la línea de la vida. No es el ataque al corazón lo que te mata; es el rechazo de vida que causó el ataque. Deja que esa fuerza de vida fluya a través de todas tus células, de manera libre y constante, sin restricciones ni limitaciones, y podrás beber cianuro todos los días en el desayuno sin que siquiera te dé hipo. Así que, ¿no es interesante que el mayor temor con el que continuamos vibrando, y que reservamos para seguir vibrando todavía más, sea el temor a la muerte? El temor a la muerte es una deplorable respuesta aprendida, que adquirimos hace mucho tiempo de un puñado de fanáticos hambrientos de poder, religiosos y no religiosos, que querían jugar el juego de "controlemos a las masas", y lo hicieron en forma brillante. Haz que un puñado de gente tema algo, como la muerte, y las tendrás comiendo de la palma de tu mano donde tú quieras. Así es como surgieron todos esos mitos sobre los demonios, el mal, el infierno y un gran juez en lo alto del cielo, que se vale del temor como un medio de control. Pero, puesto que la energía no puede morir y, sin duda alguna, todos nosotros estamos hechos de energía, el temor a la muerte no es más que un monumental desperdicio de tiempo, que sólo evoca energía negativa. Lo triste del caso es que nos han enseñado con tanta habilidad a temer a la muerte, que hemos olvidado por completo cómo vivir. Sin embargo, aun cuando al morir cambias de hábitos, lo que sucede no es más que el abandono del ser físico, una desconexión del cuerpo; el "Tú" que eres, nunca se retira. Esa parte de ti está conectada por siempre y para siempre a la percepción consciente, eterna: Tú. Así que eso que llamamos erróneamente muerte, es un simple cambio de enfoque, un bip que indica un cambio de una frecuencia a otra. ¿Volveré a ser Juan Pérez otra vez? No, ¿y te gustaría serlo?; pero no cesas de existir. ¡No puedes hacerlo! Tú eres la energía continua de vida que anda saltando por aquí ahora, en este particular campo de juego. Tú eres la energía positiva pura del bienestar ¡y no puedes matar la energía! La importancia de que te deshagas de este temor no es poca, porque aun si logramos cambiar todos los "no quiero" por "quiero", pero dejamos esa sola espina llamada muerte clavada en nuestro costado, tendremos todavía una vibración de temor que afecta todo, lo que traerá consigo un pesado ascenso, cuesta arriba, hacia una salud óptima. La forma más fácil de obtener esa salud es dejar de temer a ese mito atroz creado por el hombre, y concentrarnos totalmente en elevar nuestras frecuencias hacia la parte más grande de nuestro ser, que es la esencia misma de todo lo que existe. Entonces aquí, en nuestro pequeño mundo, tendríamos todo lo que pudiéramos anhelar del cielo, precisamente como era la intención original. Todo es una co-creación Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 12 de 406
  13. 13. Autoestima: El primer escalón del Éxito Hace muchos años, la madre de una de mis más íntimas amigas se mató en un absurdo accidente automovilístico. Cuando se dirigía junto con su esposo hacia un puente que había en la autopista, algún muchacho irresponsable arrojó una enorme piedra desde lo alto del puente. La piedra chocó contra el parabrisas y cayó sobre el asiento del pasajero, matando en forma instantánea a la señora T. Parece una de esas terribles coincidencias, ¿no es así? Mala suerte. Un mal tiro de dados. No, nada de eso. Fue una co- creación. En primer lugar, si la señora T o su esposo hubieran estado mejor conectados con su guía, habrían tomado otra ruta, se habrían ido más tarde o no habrían hecho el viaje. En segundo lugar, y lo más importante, es que no fue un suceso instantáneo. Como cualquier otro accidente, enfermedad o calamidad, las vibraciones se habían estado preparando desde largo tiempo atrás. La señora T había estado funcionando con una válvula cerrada durante muchos años, sonriendo dulcemente y hablando en forma agradable, y sin embargo, estaba profundamente resentida con lo que le había tocado en la vida. Era una víctima ejemplar con una fuerte resistencia al flujo de bienestar, durante mucho tiempo, de igual manera que su joven verdugo. ¿De quién era la vibración responsable de lo sucedido? ¿Era de los muchos años de pesimismo oculto de la señora T? ¿O era del muchacho? Como siempre, en cualquier accidente, fueron las vibraciones de la señora T las que acabaron con ella, pero aun así, fue una co-creación. Ella estaba sintonizada en una frecuencia en particular y atrayendo todo lo que tenía una vibración similar, que, en este caso, no le fue muy favorable. Es física elemental; tú tocas un diapasón y todos los demás diapasones que estén en el mismo tono responden. Digamos que en una escala del uno al diez -con el diez para una válvula completamente abierta-la vida de preocupación de la señora T le había causado vibrar emocionalmente en un destructivo cuatro durante algún tiempo. Por otra parte, el chico, como joven que era, tenía sólo unos cuantos años de sentirse inferior a sus compañeros y estaba enojado con la vida. Sin embargo, eran tan fuertes sus sentimientos -y, por tanto, su atracción magnética- que él también había alcanzado el destructivo nivel cuatro. Su ruta estaba trazada. Tarde o temprano iba a encontrarse con otra persona que vibrara en la misma escala, aderezada con las mismas vibraciones de poca valía. Para la señora T, si no hubiera sido la piedra, habría sido cualquier otra cosa igualmente devastadora, procedente de otra persona en su misma escala de vibraciones. Como un buzo cuyo cable de oxígeno se ha cortado, este desesperado chiquillo estaba buscando cómo dar salida al dolor ya la furia de estar desconectado de su fuente energética. A su manera, la señora T se sentía igual. Finalmente, cada uno en medio de su propia corriente de dolor, habían sido absorbidos, uno en el otro, en un ejemplo perfecto de co-creación. Ella había atraído su destino; él había atraído el suyo. Si algo o alguien coincide contigo en frecuencia, se atraerán. ¿Qué (suceso, persona, o circunstancia) llegará a ti primero? El que tenga la mayor intensidad. Y tú continuarás atrayendo y mezclando interminablemente, hasta que te canses de ese sombrío juego y te retires de él, como lo hizo la señora T. O cuando cambies de frecuencia. Si en un accidente están involucradas dos o más personas, significa que fue un ejercicio conjunto de atracción negativa. Si fue un accidente que involucró a niños Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 13 de 406
  14. 14. Autoestima: El primer escalón del Éxito demasiado pequeños para desarrollar su propia emoción negativa, entonces significa que esos niños captaron las vibraciones de su medio ambiente. Si se trata de un avión que se estrelló, quienes iban a bordo, de todas las edades, se magnetizaron a sí mismos hacia el suceso. Desastre, cataclismo, accidente o enfermedad. El brebaje de emoción negativa que se ha venido forjando a lo largo del tiempo para causar estos acontecimientos, viene de una amalgama de imponentes tornados negativos que unen sus fuerzas para formar una atracción electromagnética, tan fuerte, que se forma hielo en las alas del avión hasta derribarlo, o fallan los frenos de un autobús que cae al precipicio, o una feroz tormenta arranca la vida a quienes parecían estar completamente felices. Si estamos viviendo aisladamente de nuestra conexión a la fuerza de vida, algo va a golpearnos, como un automóvil, una inundación, un tren o un tornado (¿te has preguntado alguna vez por qué un tornado le pega a una casa y no toca a la de junto? ¡Ahora ya lo sabes!). Si se trata de un pequeño golpe a tu auto, significa que tu válvula ha estado parcialmente abierta. Pero si tanto tu auto Como tú resultan dañados, quiere decir que tu válvula ha estado totalmente cerrada. Si te rompes una pierna en las montañas, es porque tu válvula ha estado parcialmente abierta; pero si sufres fracturas en todo tu cuerpo, indiscutiblemente tu válvula ha estado totalmente cerrada. Podría continuar con más ejemplos, pero insistir en todo esto equivale a cerrar la válvula. En lo que quiero insistir es en que nada, nos sucede por casualidad. ¡NADA!. Lo que ganamos en la lotería, nuestros nuevos amores, nuestras enfermedades, un fenómeno de la naturaleza, un accidente, todos estos sucesos han sido atraídos electromagnéticamente a nosotros, por nuestros sentimientos y nuestras vibraciones. Nada en este mundo nos ha llegado nunca, ni nos llegará, excepto por nuestra invitación vibrátil. Ahora bien, no te dejes arrastrar por el pánico si has vivido toda tu vida como una canasta agujereada. Ése no es un pase automático al cáncer. Podría serIo, ¡pero no es automático! Sólo tienes que encontrar tu alegría, y esa vibración de válvula abierta contrarrestará años de desaliento y pesimismo. Lo que hace falta es simplemente un instante de decisión y no años de meditación. Tal vez tengas algunos incidentes de abolladuras pequeñas en tu auto, pero eso será todo. Nada grave. O tal vez sufras un leve resfriado. Nada grave. Sólo pequeños recordatorios de que todavía te estás resistiendo a la frecuencia del bienestar. Por tanto, ¿quiénes son los principales imanes? Nosotros, ¡siempre! Son nuestros sentimientos, nuestra válvula, nuestra resistencia. Nadie nos está provocando nada. Si estamos atrayendo en forma negativa, es porque estamos vibrando negativamente, atrayendo algunas cosas, o algunas otras, a nuestro espacio en la danza eterna de la co-creación. Nuestro interruptor de bienestar La conclusión de todo esto es que, después de todo, no tenemos por qué demonios estar enfermos, tener accidentes, envejecer, ni siquiera morir; pero mientras continuemos apagando nuestro interruptor de bienestar e impidamos Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 14 de 406
  15. 15. Autoestima: El primer escalón del Éxito que nuestras células reciban su abastecimiento vital, debido a nuestras emo- ciones negativas, siempre ocurrirá algo. Y lo más grave es que hay gente, ¡mucha gente! ¡Que piensa que esto en la vida es normal que suceda.!!!!!!! Así que tal vez quieras analizar cómo te estás expresando de ti mismo. Si estás diciendo: "Quiero estar bien", pero tu vibración predominante está diciendo: "¡Socorro! No quiero estar enfermo", ¿qué es lo que estás atrayendo? Si estás enfermo y dices: "¡Por Dios!, voy a vencer esta enfermedad, voy a ganar esta batalla" desde una posición defensiva, ¿en qué crees que te estás enfocando? Sin importar cuántas personas te amen, sin importar cuánto dinero des a los pobres, sin importar qué tan bien manejes tu negocio, ni lo encantador y agradable que seas como persona, ni que te sientas merecedor, ni lo que hayas sufrido, si tienes vibraciones negativas de cualquier tipo, incluso en tu modo de hablar, irremediablemente vas a atraer algún tipo de problema. Por más que las vibraciones fundamentales de la conciencia masiva están alrededor de nosotros, y son una fuente interminable de poderosa energía negativa que permitimos que nos gobierne, que nos golpee como una tormenta a un barco sin timón y que haga difícil la navegación, eso no tiene por qué ser" así. Tú no tienes por qué ser una víctima de la conciencia de las masas o de la energía negativa de otra persona, ni la de tu médico, tu familia, tus amigos, tu pareja o los grupos que te rodean. Limítate a declarar tus "quiero" todos los días, escribe (y después habla) nuevos guiones o historias acerca de tu cuerpo, tu salud, tu apariencia, tu vida. Y desea. Introdúcete en el lugar del sentimiento de lo que estás deseando, y vuélvete decididamente uno solo con quien estás deseando ser, haciendo fluir tu propia energía y vibrando en la frecuencia de la alegría, de tal modo que puedas vencer lo que tú -y cualquier otro- pueda haber estado fluyendo antes. No sólo tu cuerpo responderá gozosamente, sino que no habrá más accidentes. ¿Es fácil? No, no es nada fácil cambiar de enfoque, alejarnos de la enfermedad que estamos padeciendo, o de un dolor, o de un peso indeseado, de las viejas creencias de una vida. Pero puedes hablar contigo mismo para convencerte un poco cada vez. Puedes abrir esa válvula un poco cada vez, e invertir la dirección de tu cuerpo. Tú eres mucho más poderoso que tu cuerpo, así que nunca dudes de que puedas hacer eso. Ríete más por cualquier cosa y sé menos solemne. Hay una sola cosa que necesitas hacer para tener el cuerpo que deseas: encontrar formas de ser feliz; al principio, será poco a poco, hasta que no importe nada más en tu mundo -ni tu cuerpo, ni tu familia, ni tus viejas dudas-, sólo tu enfoque en ser feliz. En eso, en última instancia, es en lo que consisten la salud y el bienestar. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 15 de 406
  16. 16. Autoestima: El primer escalón del Éxito 102 Tu Bienestar y La Ley de Atracción “La salud es un estado de perfecto (completo) de bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad” . Definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Washington es un Estado con muchos árboles, para decir lo menos. Debe haber más árboles que conservan su verdor todo el año que insectos. Aunque soy más partidaria de los árboles que pierden sus hojas en otoño, y cambian su ropaje en cada estación que de los que están siempre verdes, me he encariñado mucho con estos magníficos seres vivos que adornan mis cinco acres. Cuando vienen personas que nunca habían estado en mi propiedad, sus primeros comentarios son siempre acerca de lo maravilloso que se siente el lugar y lo excepcional que son mis árboles gigantescos, diferentes a todos los que hay en muchos kilómetros a la redonda, con fascinantes grupos de la misma especie, o de especies mezcladas que crecen del mismo tronco. Hasta los pocos árboles de las especies comunes que pierden las hojas en otoño, y que bendicen el lugar, son impresionantes por su altura y su diseño. Pero mis amigos especiales, muy especiales, eran unos árboles pequeñitos que estaban del lado exterior de mi barda, próximos al camino. A lo largo de todas las carreteras y caminos de Washington hay interminables agrupamientos de nuevos y pequeños brotes que hacen todo lo posible por prender y crecer, y yo tenía una fabulosa larga hilera de ellos. Crecieron rápidamente y después de unos tres años aproximadamente de haber llegado yo a ese sitio, los árboles habían crecido lo suficiente como para crear una considerable barrera contra el ruido del tráfico. Me encantaban. No sé realmente por qué. Tal vez era por su persistencia, por su firme determinación de crecer casi a un lado de la tierra elevada o de sobrevivir en un suelo que se encontraba en las peores condiciones. No sé por qué, pero yo los adoraba. -Mientras estaba yo siguiendo algo similar a un camino espiritual en esos primeros años en Washington, me encontraba aún muy lejos de tener abierta mi válvula. Culpaba al clima de casi todos mis estados de ánimo. Me preocupaba lo remoto del lugar en el que se encontraba mi propiedad. Echaba de menos a mis amigos de California. Y aunque estaba disfrutando al escribir mi primer libro, me enfocaba constantemente en mi falta de dinero, Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 16 de 406
  17. 17. Autoestima: El primer escalón del Éxito inclinando la balanza considerablemente más hacia las vibraciones negativas que hacia las positivas, y creando una invitación abierta a alguna forma de desastre. Entonces un día, un memorable día soleado que nunca olvidaré, oí los ruidos de equipo pesado afuera. Me asomé por la ventana y me topé con una enorme máquina taladora que avanzaba hacia los árboles de mi calle. Como impulsada por un resorte, me levanté y salí gritando a la calle, pero era demasiado tarde. El último de los hermosos árboles que yo había visto crecer desde bebés hasta que habían alcanzado dos metros de altura o más, había caído. No recuerdo nunca haber gritado con tanta angustia. Acababan de destruir a mi bienamada familia y yo me sentía desolada. Durante los siguientes dos veranos, más árboles prendieron y crecieron. Por más que traté de no encariñarme con ellos, lo hice. Estaba muy orgullosa de su energía, así como asombrada de su tozudez. N o habían crecido lo suficiente como para que fueran una preocupación para la ciudad todavía, así que sentí que estarían seguros algunos años más. Cuando los árboles alcanzaron una altura de casi dos metros, comprendí que nos estábamos acercando de nuevo a la época en que los tirarían. Pero ahora yo ya tenía conocimiento de la Ley de la Atracción y mantenía una válvula abierta lo mejor que me era posible. Había muy poco temor en mi mundo, ninguna aprehensión sobre la seguridad, una nueva apreciación y un cariño recién descubierto por el clima húmedo, frío y pegajoso de Washington. Mi balanza de vibraciones se había inclinado hacia lo positivo. Yo me sentía feliz, mi válvula estaba más abierta que cerrada y yo sabía sencillamente sabía que mis jóvenes y resistentes amigos estarían a salvo mientras yo viviera ahí. Por supuesto, un día de verano oí de nuevo el ruido del equipo pesado, y salí. No había pánico en mí; sólo salí. Los taladores acababan de terminar de echar abajo la larga fila de árboles que mi vecino tenía junto al camino. Entonces dieron la vuelta alrededor de mi propiedad, la pasaron sin tocarla, y empezaron a cortar los árboles de la propiedad que seguía. Yo me dirigí hacia el conductor y le pregunté por qué no habían tocado mis árboles: "Oh, no sé, señora, pero se ven muy bonitos aquí. Pensé que tal vez usted quisiera quedarse con ellos. ¿Quiere que los corte?". Tan a salvo, tan seguros, tan felices. Nuestro Yo expandido vibra en una frecuencia que llamaríamos -si pudiéramos sentirla- pura, no adulterada, de verdadero éxtasis (¡debe ser maravillosa!). Ojalá pudiésemos entender esto: la mayor parte de nuestro ser está operando en una frecuencia, o en un ritmo de vibración desconocido para nosotros en esta época, lo que podríamos llamar reeealmente feliz. Puesto que la felicidad y el bienestar son sinónimos, eso significa que hay una parte de nosotros -la más grande que no conoce otra cosa más que el bienestar eterno e incondicional, porque si tienes una (alegría de alta frecuencia) por las leyes de la física debes tener la otra (bienestar). Por tanto, cuando estamos vibrando positivamente y sintiéndonos bien, o entusiasmados, o apreciando algo; cuando estamos bien conectados, enfocados sólo en el placer de nuestros "quiero", en lugar de pensar en las frustraciones de nuestros "no quiero"; cuando nos encontramos en unos rangos que van de la simple satisfacción a la euforia; cuando nuestra válvula está abierta y estamos permitiendo que nuestra energía primaria fluya a través de nosotros..., no hay una bendita cosa en este mundo que pueda Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 17 de 406
  18. 18. Autoestima: El primer escalón del Éxito hacemos daño. ¡Nada! Ni en los negocios, ni en el hogar, ni en la autopista, ni en el cuerpo, y ni siquiera en nuestros queridos árboles, o en nuestros terrenos. No puede suceder absolutamente nada, porque cuando estamos en esa energía, estamos viviendo -y fluyendo-la energía de nuestro propio ser omnipotente, que sólo conoce el puro e inmaculado bienestar, y no sabe nada de vibraciones negativas. Lo único que esa parte más grande de nosotros conoce es la alegría inexplicable, el poder, la despreocupación, la ligereza y la seguridad infinita, porque lo que realmente es, es el bienestar infinito. Y eso es lo que somos realmente como su expresión física: el bienestar puro e interminable. ¡Todo lo que tenemos que hacer es damos a nosotros mismos una oportunidad de que sea así! Si crees que estoy insistiendo mucho en eso, tienes razón, porque aquí estamos hablando de "la buena vida". Cuando estamos conectados con esa energía de alta frecuencia, libres de temor y basados en la felicidad; cuando no estamos produciendo emociones negativas de preocupación, amargura, duda o culpabilidad, nos conectamos automáticamente con la buena vida del bienestar, donde nada puede nunca hacemos daño físicamente. ¡Así es! ¡Nada puede hacernos daño nunca! Ni siquiera el asaltante local, ni nuestro viejo auto, el borracho tonto de la autopista, ni siquiera la Madre Naturaleza. ¿Un terremoto? Tal vez tu hogar podría sufrir daños, pero si sólo hubiera una ligera inclinación en la balanza hacia lo positivo, tú estarás a salvo. Si no lo estás, será mejor que verifiques tu válvula (cuando te recuperes). Siempre puedes evaluar el grado de tu conexión con la Fuente de energía, y la apertura de tu válvula por el grado de destrucción de tu hogar, tu cuerpo, tu auto o tu empleo..., con lo que sea. ¿Un robo en tu casa? ¿Una enfermedad grave? ¿La destrucción que provoca un gran tornado? ¡Es que la válvula está muy cerrada! Y; por favor, "válvula cerrada" no significa grosero o perverso. Sólo porque alguien murió en un huracán o en un atentado terrorista, eso no implica en modo alguno que no fueran personas cálidas y amorosas; simplemente significa que se habían envuelto ellas mismas, inconscientemente, en vibraciones negativas de la conciencia masiva que hacen que nuestra, vida sea tan difícil. Pero cuando la válvula está abierta y nuestra balanza de vibraciones se inclina incluso con el peso de un cabello hacia lo positivo más que hacia lo negativo, literalmente nos cubrimos con un traje, con una armadura divina. Así que cuando estamos conectados, entusiasmados, y el flujo de energía de alta frecuencia está circulando libremente, no podemos siquiera estar preocupados por aquello que habitualmente nos preocupa, lo cual, desde luego, sólo servía para atraer más de lo mismo. Cuando tu válvula está abierta, cuando tomas la decisión de estar contento con la vida, sin importar cómo, automáticamente te pones el atuendo de un bienestar absolutamente impenetrable, en el cual nada malo puede sucederte nunca. Es simplemente una imposibilidad de emitir vibraciones de que "algo malo" pueda sucederte en esa alta frecuencia. Pero, independiente de las grandes cosas terribles de las que nos protegemos al vibrar en nuestras altas frecuencias, hay toda clase de pequeños detalles que empiezan a suceder, como el de que se hayan salvado mis preciosos árboles. Por ejemplo, si tienes topos bajo la tierra, sólo saldrán de ella cuando nadie pueda Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 18 de 406
  19. 19. Autoestima: El primer escalón del Éxito verlos, o no saldrán, pero nunca lo harán en el jardín que adorna el frente de tu casa. Las ardillas se irán tras la comida para pájaros de algún otro, pero no tras la tuya. En tu casa puede haber cucarachas, pero pronto se irán a otra parte. Una intensa tormenta puede tirar los árboles en la casa de tu vecino, pero en la tuya permanecerán intactos. Algunos perros sueltos pueden aparecer en el patio de tu vecino, pero no en el tuyo. Tus amigos pueden ser sorprendidos por una tormenta de nieve, pero tú llegarás a casa a salvo. Tu zona puede ser blanco de robos a buzones, pero al tuyo no lo tocarán. Si tu auto se queda sin gasolina a cientos de kilómetros de algún lugar habitado, alguien llegará a rescatarte. Si el virus de la gripe está atacando a todos, a ti no te tocará. Y siempre perderás el avión que va a estrellarse. Todo esto -y mucho más- es fruto de estar arropado dentro de tu propia energía de "sentirte bien", la frecuencia que garantiza nuestro bienestar. Lo malo Cada vez que hablo ante un grupo acerca del flujo de energía, salen a la superficie, siempre, preguntas acerca de los conflictos mundiales y todas las cosas terribles que están sucediendo o que han sucedido. "¿Cómo es que hay tanta gente muriéndose de hambre?", "¿qué me dice de Hitler?", "¿qué decir sobre los indios?", etcétera. No quiero entretenerme demasiado tiempo insistiendo en estas cosas, porque en cierto sentido ya hemos hablado de ellas. Pero echemos un vistazo rápidamente a algunas de las preguntas más comunes para ver si podemos llegar al entendimiento, de una vez por todas, de que desde el principio de los tiempos cualquier experiencia, en cualquier vida, ha sido atraída por el flujo de energía individual y/o de grupo. Y ¡vaya!, no es que yo sea una sádica de sangre fría que sugiere en los siguientes párrafos que es posible ver a alguien apalear a otro y sentirse ajeno a ello, como diciendo: "¡Caramba, qué barbaridad!", ante las atrocidades que suceden alrededor del mundo de hoy. Todo lo que estoy tratando de decir aquí es cómo es que esto surge. Porque cualquier cosa que esté ocurriendo siempre regresa por la misma ruta: cuando nos sentimos bien (felices, complacidos, entusiastas o amorosos) como individuos o como grupo, estamos invitando a nuestra vida buenas experiencias. Cuando nos sentimos mal (amargados, culpables, resentidos o agobiados) como individuos o como grupo, estamos invitando a las malas experiencias. Así es el asunto en todas partes y para todos. La violación Una persona está pensando temerosa sobre lo que no quiere. En alguna otra parte, otra persona está vibrando en la misma frecuencia negativa, pero con hostilidad, más que con temor. La segunda persona piensa acerca de lo que cree que apaciguará su furia y llenará su vacío. Una persona emite vibraciones de temor; la otra emite vibraciones de furia interna. Por sus propias frecuencias similares se convierten en co-creadoras de un evento desafortunado. Si tú no le prestas atención a las cosas que no quieres, no podrán volverse parte de Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 19 de 406
  20. 20. Autoestima: El primer escalón del Éxito tu experiencia, porque no estarán incluidas en tus vibraciones. Sólo puedes atraer al violador, al asesino o al ladrón, pensando emocionalmente en ser esa víctima, o -{)- vibrando con otras emociones negativas que resulta que coinciden con la frecuencia del atacante. Todas y cada una de tus emociones crean las experiencias de tu vida. El prejuicio No necesito decir que hay muchas clases de prejuicios: de raza, religión, color, sexo, peso corporal, educación, etcétera. Sin embargo, el que siente el prejuicio en su contra es el más poderoso en esta co-creación, al emitir vibraciones negativas de persecución, de no gustarle a los demás, de ser ofendido o de ser víctima. Por favor, fíjate: no estoy discutiendo lo correcto o equivocado de las quejas de cualquier grupo, simplemente digo que es la persistente atención a las injusticias lo que atrae más de lo mismo. La creación proviene de los sentimientos. Los niños ¿Qué decir de los niños que son violados, que nacen con malformaciones, que se están muriendo de hambre en África o que perecen en las guerras religiosas? Es muy triste decir que generalmente han captado las vibraciones negativas de su gente, antes siquiera de nacer. Esas vibraciones se quedan en ellos y crecen en relación directa con las vibraciones de los adultos que los están criando, hasta que ellos crecen lo suficiente para decidir que no quieren experiencias desagradables en sus vidas. Estos niños, automáticamente, se han convertido en víctimas. ¿Cómo ayudar aunque sea un poco a un pequeño que está muriéndose de hambre al otro lado del mundo, o a un pequeño en la casa que ni siquiera entiende todavía las palabras? Sostenlos, ya sea físicamente o en tus pensamientos, con vibraciones tranquilizantes, tales como: "Todo está realmente bien, va a pasar, eres muy amado, etcétera", cuidándote de no culpar a nadie o a algún grupo, lo cual sólo contribuye a generar más energía negativa para el abusador (o la situación), así como para la víctima. El mayor problema proviene de las personas que llegan a la edad adulta y continúan reviviendo las vibraciones de sus traumas infantiles, por ejemplo, el maltrato de sus padres, de su medio ambiente, etcétera. Sólo sobreponiéndose a esas viejas reacciones moldeadas con odio y desconfianza, una persona puede tener alguna esperanza de no repetir en sus años adultos lo que vivió de niño. Obtenemos aquello en lo que enfocamos. Enfócate en un pasado triste, y ese pasado será atraído al presente y al futuro.'. Los adolescentes Suicidios, accidentes automovilísticos, embarazos, drogas, armas de fuego. Cuando los adolescentes son educados con energía negativa (que rara vez se muestra en la superficie) y aprenden sólo a ser cautelosos, desde que nacen funcionan principalmente en un estado de temerosa vulnerabilidad. Se sienten fuera de control, y viven a base de querer lo negativo, mientras buscan maneras de reconectarse con la energía positiva de su vida. Optan por las drogas, el sexo y otros tabúes para llenar el vacío que sienten, procedente de una vida vivida con poca o ninguna conexión con su Fuente de energía. Los aparentemente inocentes muertos en accidentes de auto, que parecen prevalecer tanto en el mundo actual, pueden o no ser producto de esa vulnerabilidad Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 20 de 406
  21. 21. Autoestima: El primer escalón del Éxito desconectada, pero su causa nunca es accidental. La efervescente joven que vuelve a casa, el popular jugador estrella de fútbol americano, los muchachos que sólo iban de paseo en el asiento de atrás. Una vida de temores ocultos, presiones y ansiedades de algún tipo, finalmente se manifestó al atraer esas co-creaciones tan dolorosas. La economía En los malos tiempos, la gente habla de ello, dondequiera que esté, y todo es malo- malo-malo. Sin embargo, aun en los buenos tiempos parecemos impulsados a atacar algo: los precios de las cosas son demasiado altos, las empresas son demasiado codiciosas, los empleos demasiado especializados, el presidente no juega todas las cartas, el gobierno no cumple con su trabajo y es corrupto hasta la médula. El señalar algo -cualquier cosa- con esa vibración negativa de culpa, o de: "¿No es terrible...?", hace fluir esa misma energía hacia el tema de atención, haciéndolo más grande, más fuerte y más peligroso de lo que era antes de que tú empezaras a expresarte mal de ello. Si quieres que la economía, el gobierno o cualquier otra cosa cambie, antes de poder ser feliz, podría pasar un largo tiempo de espera. Pero no tienes que unirte a la queja, lo cual no solamente aumenta el problema, ya grande en sí mismo, sino que, como sabes, tú tienes la opción de cerrar tu válvula completamente. Cuando te involucras en ese tipo de sombría y negativa charla social, puedes elegir, ya sea entrar en la conversación con tu enfoque fuera de eso y cambiar el tema, o alejarte. Cuando ya estés solo y quieras realmente provocar un cambio, emite un poco de energía de "sentirte bien" hacia el gobierno, visualiza cómo te gustaría que fuera: hacia la presidencia, e imagina también cómo te gustaría que funcionara; hacia las grandes empresas, en la forma en la que gustaría que trabajaran. No podemos separarnos del fluido de conciencia social. N o podemos decir: "Bueno, no fue MI culpa que esto sucediera". ¡Oh, sí lo fue! Fue -y es-la culpa de todos y cada uno de nosotros. Somos parte de ese fluido de conciencia, y nuestra energía afecta a todos con tanta fuerza como unas gotas de tinta roja tiñen un vasito de agua; el cambio es claramente evidente. ¡No estamos aislados de la totalidad! Todo lo que pensamos y sentimos tiene una repercusión monumental en la vibración total de la conciencia social. Así que observa y siente las cosas en la forma en la que te gustaría que fueran. Con tan sólo unos cuantos de nosotros haciendo esto en forma regular, es posible iniciar los cambios deseados. Un propósito noble, y que a la vez impide que las cosas estén peor de como están, es omitir la expresión: "!Qué terrible!" respecto de la situación que quieres cambiar. Conflictos globales, guerras de pandillas Dondequiera que veas un grupo de cualquier tipo expresando odio o furia, estarás viendo a un grupo muy desconectado de su flujo de bienestar, y completamente fuera de armonía con su Ser expandido. Vivir con amargura y enojo es estar viviendo con un gran cúmulo de emociones negativas, y una válvula fuertemente cerrada. Cuando las válvulas están abiertas, ninguna ley de pandilla, ningún ultimátum gubernamental ni alguna otra cosa negativa será suficientemente fuerte para poner a nadie en contra de su hermano, incluso dentro del contexto del antiquísimo conflicto de Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 21 de 406
  22. 22. Autoestima: El primer escalón del Éxito Oriente Medio. Cuestiones morales El aborto, la matanza de delfines, la deforestación de los bosques, la capa de ozono, los derechos de los animales, el engaño para obtener dinero a expensas de la religión, las especies en peligro, etcétera, etcétera... Si continúas prestando atención a ello, viendo sólo el horror, sintiendo las transgresiones, sobrecogido por la alarma y uniéndote a todos los demás en el síndrome de: "!Qué terrible!", simplemente estarás ha- ciendo más grande el problema. Si quieres cambiar algo, tienes que modificar la forma en la que estás pensando acerca de ello. Eso es todo. La razón de que todas estas cosas se estén saliendo de nuestro control, es que los medios de comunicación se enfocan en ellas con voracidad y, por tanto, también lo hacemos nosotros. "¡Oh, cielos!" "¡Oh, Dios, no!" "¡No lo puedo creer!" "¡Qué terrible!" "¿Qué vamos a hacer?" "¿Cómo pudieron?" "¡Espantoso!" "¡impresionante!". Y cuanto más nos involucramos todos en ello, más grande se vuelve. Estar en contra de algo no lo va a mejorar. De hecho, le empeora, porque al hacerlo estás incluyéndolo en tu vibración, fluyendo más: "¡Qué terrible!" para que se una a otras formas de pensamiento que vibran en la misma frecuencia. Si todavía piensas que para estar a favor de alguna cosa tienes que estar forzosamente en contra de otra, modifica ~ modo de pensar. En lugar de ello, ve y siente cualquier cosa que desees de la manera en que quieres que se realice. Habla de ello en esa forma, escríbelo, represéntalo, aleja tu destructivo enfoque, con tu poderosa energía destructiva, de lo que percibes como una condición negativa, y encuentra diversas maneras de abrir tu válvula cuando pienses en ello. En otras palabras, renuncia a los "no quiero" y concéntrate en tus "quiero". En el momento en que lo hagas, en el momento en que dejes de quejarte con el resto del mundo de tu incesante descontento, te convertirás en alguien que vive momentos di- ferentes mediante el fluir de sus más altas vibraciones. Asesinatos en masa Está bien, deprimámonos un poco. Genocidios, baños de sangre, holocaustos, masacres: llámalos como quieras, los humanos han estado azuzando a los humanos desde el principio de los tiempos. ¿Cesará eso alguna vez? N o, no hasta que dejemos ir nuestros sentimientos internos de persecución, los cuales cargamos como si fueran una noble tradición familiar. Si en verdad queremos poner un alto a estos atroces eventos, debemos ser lo suficientemente sabios como para desviar nuestro enfoque de los sórdidos sucesos del pasado y voltear nuestra atención a asuntos que nos conduzcan al bienestar, en lugar de al odio. Es precisamente esa energía, ese odio y ese amargo resentimiento por las injusticias del ayer, lo que ayuda a perpetuar las sombrías matanzas de hoy en todo nuestro planeta. Obtenemos aquello en lo que nos enfocamos. La Ley de la Atracción no escoge ni elige. Lo que asigna al individuo, asigna a un grupo, sin importar cultura, religión, raza o secta. Un enfoque negativo atrae sucesos negativos, para nosotros y para el planeta. Lo semejante atrae a lo semejante y atraemos según vibramos, no según decidimos. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 22 de 406
  23. 23. Autoestima: El primer escalón del Éxito Nuestro espejo, el planeta No se trata de que lo correcto esté contra lo no correcto, ni el bien contra el mal. Es la válvula abierta contra la válvula cerrada, conectado contra desconectado, feliz contra infeliz. La gente más miserable y codiciosa del mundo es la que en realidad quiere sentirse bien, pero no sabe cómo. Viven en un infierno, pero no tienen ni la más remota idea de cómo salir de él, pues ni siquiera están enterados de que tienen esa opción. Una cosa es segura: nuestro odio contra ellos -sin importar lo que puedan haber hecho o estén haciendo- sólo va a empeorar el asunto para todos. Pero, ¿cómo podemos olvidarnos y vivir felices para siempre, si sabemos que en todo el mundo se llevan a cabo tantos actos detestables? ¿Cómo podemos permitir que continúen las injusticias? ¿Cómo podemos ser felices cuando hay tanto sufrimiento? ¿Cómo podemos darles la espalda y pretender que no nos importan? Esto quizá provoque cierto resquemor, pero la respuesta es que cada uno de nosotros está aquí para tener las experiencias necesarias que nos lleven a aprender nuestras diversas lecciones, sea que estemos desempeñando el papel del muchacho bueno, o del malo. Una injusticia de cualquier tipo siempre-siempre- es una lección para las partes involucradas. De alguna manera, por algo, no importa qué devastación o pérdida pueda llegar a nuestros hermanas y hermanos de todo el mundo, es esencial que lleguemos a aceptar que las co-creaciones suceden en todas partes para que los seres humanos aprendamos lo que necesitamos aprender, es decir, todo aquello que está relacionado con la forma en la que está vibrando nuestra energía. Por apabullantes que puedan parecernos sus cir- cunstancias, si nos unimos a su dolor lo estaremos reforzando, junto con las causas que lo provocaron; además de que con ello nos estamos preparando nosotros mismos para algo muy desagradable. Puedes estar pensando cuán detestable es que permitamos que la gente muera de hambre, y ese cerrar de tu válvula podría estar llevándote hacia un accidente de auto, y mientras tanto, la desnutrición va en aumento. Puedes estar pensando qué horrible es que todavía tengamos pruebas nucleares en el mundo, y ese cerrar de tu válvula podría estar llevándote a que te constipes. Puedes estar sintiéndote horrorizado por el despiadado trato de un país hacia otro, y ese cerrar de tu válvula podría estar llevándote hacia una ponchadura de la llanta de tu auto. En cambio, podrías estar visualizando y sintieeendo a esa gente que muere de hambre como los seres saludables y felices que sabes que tienen derecho a ser, yen ese momento abrir tu válvula, lo cual podría ayudar a que tu nuevo empleo llegue más rápidamente, mientras estás ofreciendo a quienes cobijas en altas frecuencias las indispensables pinturas y pinceles. (Nunca podremos pintar sus cuadros por ellos: sólo po- demos ofrecerles nuestra ayuda energética.) Podrías estar visualizando y sintieeendo al planeta completamente restaurado de las pruebas atómicas, y ese abrir de tu válvula podría ayudar a que tu cosecha madure, mientras estás ayudando a cuidar el mundo. Podrías estar visualizando y sintieeendo a dos países en disputa, disfrutando de un excelente nuevo acuerdo, y ese abrir' de tu válvula podría mejorar tu matrimonio mientras estás ayudando a crear nuevas relaciones internacionales. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 23 de 406
  24. 24. Autoestima: El primer escalón del Éxito Pero, por supuesto, está de moda hablar de todo lo que está mal en lugar de lo que está bien, así que nos enfocamos con más facilidad hacia vibraciones negativas que positivas, enfrascándonos inadvertidamente en conversaciones del tipo de: "¡Qué horror!", o iniciándolas nosotros mismos por el hábito que hemos adquirido de no tener nada mejor de qué hablar. Esas vibraciones, unidas con las vibraciones incontables de toda la humanidad, finalmente se traducen en devastación y caos mundiales. Sí, son el resultado de la amalgama de todas las pequeñas vibraciones de "¡qué horror!" lo que causa las guerras, los motines, el terrorismo, la anarquía. Esas vibraciones provienen de ti y de mí. No podemos eludir nuestra responsabilidad por lo que sucede hoy alrededor del mundo, porque el planeta refleja la vibración predominante que lo rodea. No podemos decir que lo terrible es simplemente resultado de la maldad, de los errores, ni siquiera de la ignorancia de otros. Lo que le sucede a nuestro planeta y a la gente que habita en él ha sido causado sólo por una cosa: las vibraciones de nuestros propios pensamientos y sentimientos. ¡Las de todos! No sólo las de los Hitler, los Custer, los Hussein o los Kahn (todos los cuales han sido aberraciones creadas por la energía en, masa). ¡Se trata de las vibraciones de todos! Así que en lugar de: "¡Qué horror!", cuando finalmente empecemos a decirnos: "Nada es más importante para mí que sentirme bien", podremos empezar a romper esos destructivos patrones negativos de conversación. Entonces, ¡gracias a Dios! verdaderamente comenzaremos a lograr un cambio en lo que sucede alrededor del mundo. Por ejemplo, pensemos en la tala inmoderada de los bosques o en lugar de coincidir con todos acerca de lo lamentable que es su destrucción, y fluir más animosidad hacia quienes llevan a cabo dicha tala, ama la belleza de los bosques que permanecen. Expresa tu aprecio por la vida que alimentan, por el oxígeno con el que todavía están contribuyendo en el planeta y permanece fuera de la energía de: "¡Qué horror! que se engullirá nuestro suministro de oxígeno más rápidamente de lo que miles de termitas podrían hacerlo con árboles. Si tan sólo unos cuantos de nosotros lo hiciéramos, ¡pronto cesaría la tala! y luego, está nuestra creciente escasez de recursos de energía, por la cual todos están muy preocupados, y la disminución de abastecimiento de agua, de madera, de aire puro ¡y de Dios sabe qué más!. Con toda razón deberíamos estar preocupados, porque enfocamos esas cosas de la misma forma en la que lo hacemos con el dinero. "¡Oh, Dios!, se nos está acabando". "¡Oh, Dios!, no hay suficiente circulando". "¡Oh, Dios!, ¿cómo conseguiremos más cuando se acabe?". ¿Adivinas quién está creando la escasez? ¡Nosotros! Es justamente la preocupación misma, que todos proyectamos, de no tener lo suficiente lo que está disminuyendo nuestros recursos. Todos y cada uno de nosotros somos responsables de fabricar la escasez cuando, de hecho, no hay carencia de ninguna cosa: empleos, bosques, agua, oro o amantes. No puede haberla, porque el universo no opera con el principio de carencia; la carencia es estrictamente un fenómeno hecho por el hombre. Si empezáramos a vibrar energía positiva, y valoráramos, y fuéramos conscientes de la enorme abundancia de este perfectamente equilibrado planeta, en lugar de enfocarnos en la disminución de sus recursos, o en la codicia de sus saqueadores, volvería la abundancia para crear ese ma- Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 24 de 406
  25. 25. Autoestima: El primer escalón del Éxito ravilloso campo de juegos al que llegamos para gozar. Si es la gente lo que te preocupa, abre tu válvula al mayor amor que puedas reunir, y espárcelo entre todos aquellos seres que te preocupan. Visualízalos en sus estados de perfección, más que de carencia. Visualízalos felices y satisfechos, sin estar sufriendo más por la g"4erra, la peste o la hambruna. Esto contribuirá mucho más a socorrer a los más necesitados, que todos los aviones repletos de artículos que siempre parecen ir en otro rumbo, porque ayudará a esa gente a salir de su papel de víctima (si ése es su más profundo anhelo) hacia sus propios primeros pasos de atraer bienestar. Les ofrecerá "pintura y pinceles"; Una vez que se ofrece realmente esa invitación de vibraciones, si todos los que participan desean sinceramente un cambio, sucederá. Entonces caerán los muros, los países harán las paces, disminuirán las pandillas, los terroristas desaparecerán y los terrenos desaprovechados prosperarán con alimentos para todos. Si son los desastres del planeta lo que te preocupa, visualiza a éste saludable, no enfermo, pues ha estado cubierto de enormes capas de energía negativa, y eso ya ha sido demasiado como para añadirle más, por estar hablando de todas esas terribles cosas que hacemos para empeorarlo. Habla acerca de lo que está bien en él, no de lo que está mal. Renuncia a la energía del: "¡Qué horror!". De esta forma, los delfines se multiplicarán, los bosques crecerán, la capa de ozono se recompondrá, las aguas se aclararán y los océanos sanarán. Visualiza a tu mundo, y a todos los que viven en él, como abundante y sano, y lo ayudarás a llegar ahí. Velo en paz, y ayudarás a producir la paz. La única cosa que impide que nuestros deseos globales florezcan en este planeta, es la gran masa permanente de fuerza vibrátil negativa, la cual nos desconecta a todos de la original fuerza de vida y de bienestar. Esa fuerza de energía es tan completa, tan absoluta, que si sólo unos pocos mantuviéramos esta visión, respaldada con la alegría vibratoria suficiente como para convertirla en realidad, esa fuerza suprema y positiva contrarrestaría las terribles vibraciones de millones, y este planeta presentaría su mejor cara..., ¡rápidamente! Está en todas partes: ¡es lo que tú eres! Realmente, a la mayoría de las personas les va muy bien. Sólo echa una mirada a tus compañeros de trabajo, vecinos, amigos de la escuela y miembros de tu club. La mayoría no han sido asaltados en la calle recientemente. La mayoría tiene empleos y hogares aceptables. La mayoría están sanos y, si observas lo suficiente, probablemente incluso encontrarás algunos que podrían ser clasificados como moderadamente felices'. Lo mismo sucede en casi todos los países del mundo. Sin embargo, son miles las estadísticas que nos dicen lo contrario. Nuestros medios de comunicación nos bombardean diariamente con atemorizantes cifras de desastres para mantenernos nerviosamente enfocados -y sintonizados en-las horribles condiciones que existen a lo largo del mundo. "Un x porcentaje de la economía mundial se está colapsando." "Un x porcentaje de la población mundial ya tiene Dios sabe qué, y está aumentando un x porcentaje mensualmente." "Un x porcentaje de adolescentes abortan y se suicidan." "Un x porcentaje de niños portan armas en la escuela." "Un x porcentaje de nuevas enfermedades son incurables." "!Terrible! ¡Espantoso!" ¡Olvida las malditas estadísticas!, son simplemente el resultado de Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 25 de 406
  26. 26. Autoestima: El primer escalón del Éxito muchas de nuestras energías, las cuales fluyen temerosas ante lo que vemos y escuchamos. Si no quieres ser otra estadística más, ¡olvídate de ellas! Mientras estés dentro de la energía de "sentirte bien", ninguna economía, ningún bicho, ningún arma, ninguna inundación, ningún avión va a caerte encima. No, a menos que tú emitas vibraciones invitándolo a que lo haga. No hay forma de librarse de ello; el abrumador equilibrio de poder en el mundo, está en el lado del bienestar, ¡porque ése es el estado natural omnipotente de todo lo que es, incluyéndote a ti y a mí! Por increíble que pueda parecer, el sufrimiento que vemos y del que oímos hablar es una parte infinitesimal del bienestar completo; simplemente es el resultado magnético de alguien, o de algún grupo, que está entorpeciendo las vibraciones hacia el bien, que podría pertenecerles si sólo supieran cómo conectar el canal de bienestar. El mensaje es claro: si cerramos nuestra válvula a alguna cosa, la cerramos también para lo que nosotros mismos queremos. Si cerramos nuestra válvula de bienestar por cualquier cosa, sean niños muriendo de hambre o especies extinguidas, cerraremos nuestro bienestar completo en todos los aspectos de nuestra vida. O quizá cierres tu válvula porque estás cansado de estar esperando algo, porque te entregaron la pizza equivocada, o porque tus antepasados perdieron la vida en el Holocausto. ¡No importa! Cerrarla es cerrarla, y dejar automáticamente afuera todo aquello que trae consigo esa energía más alta, de abundancia de salud, de felicidad fuera de lo común. De veras, ¿realmente vale la pena sufrir tan enorme privación por una molestia estúpida, o por algún viejo resentimiento de toda la vida? En medio de un divorcio, al perder a alguien a quien amas, o al enfrentar alguna tragedia, tuya o de otros, te sentirás mal. Pero toma la decisión de sentirte mal sólo durante un periodo corto. Luego, repítete a ti mismo que con eso es suficiente. Es momento de dejar fluir sobre ti, y sobre cualquier otro afectado por los sucesos, mensajes de amor y aprecio. Es hora también de encontrar razones por las cuales sentirse bien y seguir adelante. En cuanto tomes de verdad la decisión de cambiar tu energía, sea de tristeza por un divorcio o de enojo por la contaminación de los lagos, el universo entero se unirá en ese instante, como en una cascada de bienestar sobre tu existencia física hasta el lugar más apartado. Cae sobre ti, alrededor de ti y a través de ti. La única cosa que tienes que hacer es decir ¡SÍÍI! a todo eso, y a la vida, y verás lo bien que se siente sentirse bien. Entonces sabrás, desde lo más profundo de tu ser, que todo está realmente muy bien. No importa cómo pueda verse; no importa cómo parezca; no importa lo que los medios puedan reportar en contra, tú y este valioso planeta y la mayoría de los que estamos en él, siempre estaremos muy bien. Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 26 de 406
  27. 27. Autoestima: El primer escalón del Éxito 103 30 Días para Implementar La Ley de Atracción "Dios no te hubiera dado la capacidad de soñar sin darte también la posibilidad de convertir tus sueños en realidad." -Hector Tassinari Cuando encuentro una cura milagrosa en treinta días en alguno de los libros que suelo comprar, generalmente lo descarto en ese mismo instante. No soy partidaria de los planes de treinta días. Sin embargo con el éxtasis del maravilloso poder de la Ley de Atracción, era evidente que necesitaba un plan para realizar tantos cambios que debía hacer en mi vida, pensé que si lo dejaba sin un objetivo límite de tiempo, pasarían semanas y quizá meses envuelto en el querer cambiar. Dicho esto, tengo que confesar, que aunque esos treinta días increíbles dieron un giro completo a mi vida al comprobar que el cambio es posible, los primeros diez fueron una pesadilla. De hecho, trabajar durante esos días fue ", la cosa más difícil que he llevado a cabo, desde dejar de beber, dejar de fumar, hasta terminar con alguien, pero los resultados fueron asombrosos y aún más que asombros, o de lo contrario no habría continuado. Nunca había imaginado siquiera la posibilidad de vivir una vida sin algún grado de preocupación, para no mencionar un estrés excesivo, o un verdadero pánico. Y sin embargo, eso era precisamente lo que estaba sucediendo. Estaba aprendiendo a vivir sin preocupaciones. Era maravilloso. Parecía haber encontrado una forma de vivir en un estado completamente opuesto al que yo creía que era el normal. Aunque ahora pongo en práctica los cuatro pasos de la creación reflexiva casi todos los días, para cosas tan simples como pedir encontrar un lugar de estacionamiento cerca de la puerta, si no hubiera sido por este programa de introducción de treinta días que yo mismo diseñé, dudo que hubiera continuado, el problema no es el concepto de la Ley de Atracción, el problema somos nosotros acostumbrados a vivir con nuestras viejas creencias, aunque nos hagan sufrir. Mi adicción a la emoción negativa estaba demasiado interiorizada en mí, era ya una forma de vida como para renunciar a ella en un abrir y cerrar de ojos. No habría sabido cómo empezar o cómo seguir, sin importar qué tan gran- diosa considerara esta enseñanza. Esos primeros treinta días me proporcionaron un comienzo tan importante para aprender a asumir y a controlar mi flujo de energía, que habría podido destruir cualquier temor que hubiera tenido alguna vez conocido o desconocido y hacerlo desaparecer de mi vida. Por supuesto, no busco lograr una vida de súper héroe de los comics, simplemente disfrutar de la vida y dar gracias por ello. Todavía se me complica un poco hablar a mi favor en situaciones íntimas, así que sólo lo hago cuando sé que mi válvula está abierta y Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 27 de 406
  28. 28. Autoestima: El primer escalón del Éxito entonces me resulta muy fácil. Algunas veces cierro mis puertas con llave, si eso me hace sentir mejor en días en los que mi ánimo anda bajo. Pero el temor de que vayan a entrar en mi casa a robarme no existe. ¿Y el dinero? Ahora está cayendo en cascada, con facilidad, y desde hace algún tiempo; pero aprendí, al principio de mi programa, que el dinero vendría y se quedaría, o se iría, en proporción directa a mi flujo de energía. Si no había estado entrando dinero, yo sabría que mi válvula estaba cerrada por la preocupación y el temor. Cuando el dinero era más abundante, sabía que mi válvula se había abierto un poco. Cuando el dinero no llegaba, tenía que trabajar mucho más en lo que yo llamo "cambio rápido", que consiste en alterar con rapidez nuestra energía y transformarla de negativa a positiva. Pasar rápido de sentirme mal (energía de baja frecuencia) a sentirme bien (energía de alta frecuencia). Tenía que encontrar formas de salir del hábito de preocupación en el que me hallaba inmersa y abrir esa válvula. Así, pues, mientras mantuviera mi válvula aunque fuera un poco más abierta que cerrada, el dinero llegaría, pero sólo en proporción a cuánta energía de "sentirme bien" fuera capaz de generar. Obviamente, de cuando en cuando caigo en el enfoque negativo, pero sólo por poco tiempo: unos pocos minutos, un par de horas, algunas veces hasta un día o dos si realmente quiero sentirme como en los viejos tiempos. Pero entonces, cuando he tenido suficiente, doy un giro completo yo misma. Ya no estoy dispuesta a sacrificar todos mis "quiero", mis sueños y mi bienestar por la aceptación de los sentimientos negativos sobre algún estúpido suceso negativo. Y ya no me lanzo, como el Llanero Solitario, contra condiciones no deseadas, para tratar de arreglarlas. En verdad, los perros viejos seguramente pueden aprender nuevos trucos. Pero, perro viejo, perro joven, o algo de los dos, no hay una sola razón bajo el sol, ni una sola excusa en todo el universo, por la que tú no puedas hacer eso también, si quieres. Una vida llena de libertad te está esperando, más allá de cualquier capacidad que yo pueda describir; una libertad enorme, que sólo puedes conocer dentro del propio placer de vivirla. Estoy hablando de la total libertad personal: libre de aburrimiento o monotonía, libre de la necesidad de probarte o justificarte, libre de la necesidad de necesitar, libre también de la ansiedad y de todo aquello que te aprisiona, así como de los "deberías" de la vida que tan tercamente hemos colocado sobre nosotros. Hablo de la libertad de existir tal como deseamos, de la libertad de adquirir, de ser audaz, de prosperar y hasta de mayor libertad aún, si eso es nuestro un deseo. Estoy hablando de crear tu propia utopía, no el año próximo, no la próxima década, sino ahora. Ahí es a donde me llevaron esos primeros treinta días, aunque no de un solo golpe. Este proceso siempre está en progreso, y lo estará, mientras yo esté en este cuerpo. Algunos días son mejores que otros, pero todos los días tienen más alegría permanente de la que nunca pensé que fuera posible, porque tengo las claves para que así sea. Usarlas o no, es mi elección, pero una cosa es cierta: ya no tengo más excusas en las cuales apoyarme. No obstante, debo advertirte que si te decides a entregarte plenamente a este cambio de treinta días, tal vez tengas que enfrentarte a una batalla mayor con tus temores. Los viejos hábitos son difíciles de vencer, y a tus temores no les gustará que Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 28 de 406
  29. 29. Autoestima: El primer escalón del Éxito estés pensando en cortarlos y desecharlos. Francamente, a ti tampoco. Sin embargo, toda nuestra batalla es en contra de los hábitos. Eso es todo, con nuestros cómodos viejos hábitos. Nuestra necesidad de necesitar Este incansable hábito que tenemos de pensar negativamente constituye una parte tan importante de lo que definimos como "normal", que la mayoría de nosotros no sabríamos quiénes somos, sin él. Perderíamos nuestro apoyo, porque vivir en esa vibración es lo mismo que estar enganchados en las drogas: una vez que se cae en ellas, la vida no puede continuar sin arreglarla. Hace poco, hablando sobre la Ley de la Atracción y la creación reflexiva ante un grupo muy numeroso de integrantes de Alcohólicos Anónimos, encontré una fascinante contradicción. Por una parte estaba una fácil aceptación de los principios de la Ley de Atracción, hasta un grado de excitación. Sin embargo, por la otra había un evidente temor de "soltar" la necesidad de necesitar. Una muchacha dijo: "Creo que lo que dice es maravilloso, pero ha pasado por alto una cosa: yo necesito seguir viniendo a estas reuniones para mi propio crecimiento. Necesito a esta gente, o me hundiría otra vez. Yo no tenía mi válvula abierta cuando llegué aquí hace seis años, y estas personas me ayudaron a abrirla. Si me fuera ahora..., bueno, me daría miedo hacerlo. Me daría miedo quedar únicamente a mis expensas de ese modo". Su válvula no estaba abierta. La adicción de esta muchacha al temor se había convertido en una necesidad. Largo tiempo atrás, ese mismo temor se había convertido en su "propia curación". Sentía que se quedaría sin las muletas en las que se apoyaba, si alguien se atrevía siquiera a sugerir que podía enterrar sus temores para siempre, si sólo encontraba formas de sentirse mejor. Incluso abordar el tema le resultaba francamente aterrador. El temor era su identidad, su "cobijita" de seguridad, y no estaba sola, esa reacción era idéntica en muchos otros miembros: "Déme las claves de la felicidad, pero no se atreva a quitarme mis inseguridades, o me sentiré desnuda y vulnerable." Nuestra siempre presente necesidad de necesitar. Por otra parte, existe de manera generalizada el concepto erróneo que tenemos muchos de nosotros de que, antes de que pueda haber una recuperación confiable de cualquier adicción o desorden emocional, debemos desenterrar toda la dolorosa basura que alojamos en nuestro interior durante nuestros primeros años de vida. Otra persona dijo: "No veo cómo se puede usted sentir mejor sin regurgitar (¡sus palabras exactas!). (alusión al regreso a la boca de alimentos ya deglutidos pero no digeridos provenientes del esófago). Todo ese horror por el que tuvimos que pasar mientras crecíamos". Un hábito de pensamiento negativo, convertido en necesidad. Nuestra necesidad de dolor emocional para sentirnos vivos, o cuando menos levemente incómodos, es la mayor adicción que ha conocido nunca la humanidad. Desde luego, muy probablemente jamás dejaremos de tener reacciones negativas, porque el contraste es precisamente lo que significa ser criaturas físicas; pero, sin duda, podemos aprender a permitir en nuestras vidas el contraste, nuestros gustos y aversiones, sin tener que sentir y fluir con tanta negatividad. Tres meses delirantes Pero yo no había aprendido nada de eso todavía. Así que cuando las tasas de interés subieron, y mi negocio de las hipotecas prácticamente desapareció, me volví totalmente Taller de Autoestima Volumen 3 Capítulos del 101 al 150 Página 29 de 406

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