Los retos socio-económicos del           envejecimiento en España                  Resumen y conclusiones                 ...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaÍndice1. Resumen y conclusiones .......................................
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España            3.4.2 Descripción del Sistema Nacional de Dependencia .....
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España1. Resumen y conclusiones1.1. IntroducciónLa población española vien...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España1.2. Resumen del contenido del estudioEl estudio recoge el análisis ...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España3.1), el mercado de trabajo a edades laborales avanzadas (Sección 3....
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEn este capítulo se contiene también un análisis de las estrechas re...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEs más bien la inercia de las pequeñas reformas que buscan simultáne...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaLa sostenibilidad del sistema de bienestar es un problema de natural...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en Españavivimos más. En román paladino: trabajar más y durante más años. De ...
Los retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaque, frente al regalo de una vida más larga, su contrapartida debe s...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España2. ¿Qué es el envejecimiento?En 1987, España gozaba junto a Irlanda de l...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españasuperar las rígidas barreras establecidas en el ciclo vital. El límite d...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España2.1. La estructura por edades y las ratios demográficasLa intensidad del...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaguerra que provocan, en la actualidad, el máximo impacto de dicho “crédi...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaaños, mientras que la tasa de maternidad1 aumenta de 18 en 1996 a 19,7 e...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEs evidente que la inmigración ha paliado y retardado los efectos delenv...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españapoblación extranjera, pero es inverosímil que se prolonguen por mucho ti...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españapoblación nativa. La brusca desaceleración económica producida en 2008 n...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                               Gráfico 2.1.6.           ...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españamujeres y 81,4 en el de los hombres, parecen demasiado cortas: se compad...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaA escala provincial se agudizan aún más los contrastes territoriales. Lo...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaen los enclaves urbano-industriales de Zaragoza y Valladolid, y más reci...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                            Gráfico 2.2.1.        Compar...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaincremento absoluto de más de 1,3 millones, afianzando su protagonismo r...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                          Gráfico 2.3.2.                ...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                    Gráfico 2.3.3.                     P...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaComo viene siendo una constante en todas las variables analizadas, las d...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaComo comprobaremos a lo largo de esta sección, los últimos datos disponi...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEl segundo fenómeno se corresponde con el elevado incremento de la pobla...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españajóvenes españoles entre 18 y 34 años sigue viviendo en el hogar paterno5...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                     Gráfico 2.4.3.           Tasa de em...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españapoblación total es del 61%, siendo la tasa de los varones un 78,5% mient...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                         Gráfico 2.4.5.                 ...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEsperanza de vidaLos cambios demográficos que se han producido en los úl...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en España                                             Gráfico 2.4.6.             ...
Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaPensiones: grupos de edad y sexoAtendiendo a los últimos datos de la Seg...
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Los retos socio económicos del envejecimiento en España
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Los retos socio económicos del envejecimiento en España

5,378 views

Published on

Situación de España ante el envejecimiento de la población, las pensiones y la crisis económica

Published in: Education
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
5,378
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2,367
Actions
Shares
0
Downloads
31
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Los retos socio económicos del envejecimiento en España

  1. 1. Los retos socio-económicos del envejecimiento en España Resumen y conclusiones Analistas Financieros InternacionalesEquipo de trabajo: Directores José Luis Fernández Pérez José A. Herce San Miguel Coordinadores Enrique Martín Barragán Elisa Chuliá Rodrigo Otros colaboradores Paul MacManus Pablo Alonso Talon Fernando Azpeitia Rodríguez Juan Fernández David Fernández Fernández Carmen López Herrera Leslie Bravo Chew Julio de 2009 c/ Españoleto, 19 28010 Madrid Tlf.: 34-91-520 01 00 Fax: 34-91-520 01 43 e-mail: afi@afi.es www.afi.es
  2. 2. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaÍndice1. Resumen y conclusiones ............................................................................. 2 1.1. Introducción ......................................................................................... 2 1.2. Resumen del contenido del estudio ..................................................... 3 1.3. El envejecimiento y la crisis económica ............................................... 6 1.4. El envejecimiento como problema ..................................................... 772. ¿Qué es el envejecimiento?....................................................................... 10 2.1. La estructura por edades y las ratios demográficas........................... 12 2.2. La geografía del envejecimiento en España ...................................... 19 2.3. Escenarios de futuro .......................................................................... 22 2.4. Ciclo de vida individual, edad y comportamiento socioeconómico..... 263. Retos del envejecimiento........................................................................... 42 3.1. El sistema de pensiones .................................................................... 42 3.1.1 Sistema público de pensiones ............................................................ 43 3.1.2 Balance individual del sistema público de pensiones desde un enfoque financiero ...................................................................................................... 52 3.1.3 Proyecciones del Sistema de Seguridad Social en España ............... 63 3.1.4 Previsión Social Complementaria para la jubilación (Pilar II y III)....... 75 3.1.5 Sistemas de jubilación flexible y parcial: ¿están funcionando de forma efectiva?........................................................................................................ 82 Anexo 3.1.2. Análisis de las diferentes “palancas” del actual Sistema Público de Pensiones ................................................................................................ 85 3.2. La organización de la vida laboral.................................................... 118 3.2.1 El envejecimiento de la población activa .......................................... 119 3.2.2 La participación activa de la población de más de 50 años.............. 121 3.2.3 La salida de la actividad a edades maduras ..................................... 123 3.2.4 El potencial de actividad de la población española y la sostenibilidad del sistema de pensiones ........................................................................... 128 3.2.5 Nuevas empresas, nuevos trabajadores, nuevas cualificaciones..... 132 3.3. El impacto del envejecimiento en el sistema sanitario............. 135 3.3.1 Variables del gasto sanitario ............................................................. 135 3.3.2 Relación entre gasto sanitario y envejecimiento............................... 140 3.3.3 Proyecciones de gasto sanitario en España 2009-2059................... 152 3.4. La dependencia................................................................................ 158 3.4.1 Anatomía y geografía de la dependencia en España ....................... 158
  3. 3. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España 3.4.2 Descripción del Sistema Nacional de Dependencia ......................... 162 3.4.3 Balance de la puesta en funcionamiento de la Ley .......................... 167 3.4.4 Proyecciones de la evolución de la dependencia ............................. 175 3.5. Los servicios sociales ...................................................................... 184 3.5.1 Definición y competencias en materia de servicios sociales ............ 184 3.5.2 Tipología e intensidad de los servicios sociales ............................... 186 3.6. La planificación financiera, el ahorro y el aseguramiento................. 194 3.6.1 Ciclo de Vida Individual y Planificación Financiera ........................... 200 3.6.2 Análisis del Patrimonio de las Hogares Españoles según el Ciclo Vital209 3.6.3 Inflación y planificación financiera .................................................... 218 3.6.4 Régimen Fiscal del Ahorro. Fiscalidad.............................................. 219 Anexo 3.6.2. Metodología de la Encuesta Financiera de las Familias (EFF)2234. La percepción social y el discurso político sobre el envejecimiento......... 226 4.1. La percepción social ........................................................................ 226 4.1.1 Introducción ...................................................................................... 227 4.1.2 ¿Reconoce la opinión pública el envejecimiento como un fenómeno con trascendencia colectiva? ...................................................................... 228 4.1.3 ¿Apoya la ciudadanía medidas para atenuar las consecuencias del envejecimiento de la población? ................................................................. 233 4.1.4 ¿Qué grupos de población son más proclives a aceptar cambios en los sistemas de bienestar? ............................................................................... 248 4.1.5 Conclusiones .................................................................................... 251 4.2. El discurso político ........................................................................... 254Referencias bibliográficas .............................................................................. 262
  4. 4. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España1. Resumen y conclusiones1.1. IntroducciónLa población española viene atravesando desde hace años un proceso de intensocambio en su estructura de edades y en su entidad cuantitativa. Como consecuenciade la tendencia secular al aumento de la esperanza de vida y el descenso de lanatalidad desde finales de los años setenta la edad media de la población aumenta ysu tamaño está llamado a disminuir en algún momento futuro. Convencionalmente sedenomina a este proceso “envejecimiento” de la población y, como consecuencia delmismo, se anticipa todo tipo de problemas asociados al mismo.En este informe se adopta el punto de vista de que el envejecimiento es, en realidad,un fenómeno aparente en buena medida determinado por la rigidez con la que desdetodas las instancias y ópticas abordamos el transito de las cohortes, que una vezfueron jóvenes, a las “grandes edades” a partir de la barrera etaria de los 65 años,fijada hace más de un siglo y que en absoluto significa hoy lo que entonces ni lo quesignificará dentro de unas décadas.Este punto de vista sobre el envejecimiento se completa con otro adicional. El de quemás que problemas, el envejecimiento representa retos, algunos de formidableentidad, eso sí, que hay que afrontar con determinación, con realismo, con la mejorinformación, a tiempo y dentro de un concierto de intereses inevitablemente diversos lomás estimulante posible.Visto así, el análisis del envejecimiento puede depararnos muchas sorpresas, comomostramos en este informe. Pues no es el mero número de personas de edad más omenos avanzada, ni necesariamente su proporción en relación al número de personasde edades más jóvenes, lo que acaba protagonizando el análisis, sino la “mochila” de“derechos” y “obligaciones” asociada a cada edad, en ocasiones contra el sentidocomún, por simples convencionalismos o incapacidad para disociar lo que, endefinitiva, es un problema de gestión de dicha mochila de un fenómeno bien natural, yen el fondo bien positivo, como es el tránsito de las generaciones hacia edades cadavez más avanzadas.Este doble enfoque permeará todo el estudio, pero su contenido es muy variado ymientras fue posible se ha mantenido una coherencia conceptual y metodológica lomás ajustada posible en sus diferentes apartados.Este primer capítulo del informe es, de hecho, el resumen ejecutivo del mismo. 2
  5. 5. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España1.2. Resumen del contenido del estudioEl estudio recoge el análisis y diagnóstico del proceso de envejecimiento de lapoblación española y, especialmente, de sus implicaciones en una serie de áreasidentificadas fundamentalmente con los grandes programas del Estado del Bienestar.Esta parte se compone de tres capítulos.En el Capítulo 2 se caracteriza el proceso de tránsito etario de la población medianteel análisis de los ratios demográficos más característicos, se explora la variadageografía del envejecimiento en España y los escenarios de futuro que lasproyecciones de población oficiales y otras tendencias de la población permitenvislumbrar. Este capítulo incluye también un análisis del ciclo de vida individual. Eseste análisis el que en primer lugar desata la que creemos es la fundamentalconstatación del llamado “problema del envejecimiento”: los individuos viven cada vezmás pero dedican cada vez menos tiempo a la actividad productiva, de forma que seestá instaurando una incoherencia fundamental y creciente entre los recursos que soncapaces de acumular durante esta etapa activa y las necesidades que deben cubrir enla etapa posterior. Hay muchas formas de matizar esta especie de álgebra vital, pero sila acumulación consistiese sólo en fracciones de esos años activos y la utilización deesos recursos también, entonces el balance sería cada vez menos favorable a medidaque aumenta la esperanza de vida y se mantiene fija la divisoria de los 65 años (omenos).En la consideración inadecuada de la línea vital individual (un solo individuorepresentativo, no el conjunto de la población), o en su mera ignorancia, radica, ennuestra opinión, buena parte de la confusión popular, y no tan popular, que hay sobreel fenómeno del envejecimiento y sus implicaciones, una especie de mitología miopeque confunde a los mayores con los servicios que se les prestan como quienconfundiera el termómetro con la temperatura.No dejaremos de insistir en el estudio sobre este fenómeno que constatamos una yotra vez en la percepción de las implicaciones del envejecimiento. Pues si la sociedadentiende que en una carrera de fondo hay que distinguir correctamente entre el jinete yla montura a efectos de dilucidar qué es lo que causa una carrera desbocada de estaúltima, habremos avanzado considerablemente en la solución de muchos de losproblemas que tendemos a asociar al envejecimiento.En el Capítulo 3 se condensa el análisis de los diferentes frentes en los que semanifiestan los principales retos del envejecimiento. Estos frentes se han elegido paraeste estudio desde el punto de vista de los grandes programas del Estado delBienestar y la previsión colectiva y su contrapartida financiera, dejando a un lado losno menos relevantes de la macroeconomía como son el consumo, la productividad y elcrecimiento a los que el envejecimiento interpela de manera directa. En particular, seabordan las implicaciones del envejecimiento para el sistema de pensiones (Sección 3
  6. 6. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en España3.1), el mercado de trabajo a edades laborales avanzadas (Sección 3.2), el sistemasanitario (Sección 3.3), la atención a la dependencia (Sección 3.4), los serviciossociales (Sección 3.5) o la planificación financiera, el ahorro y el aseguramiento(Sección 3.6).En este capítulo, junto a detallados análisis de base, se contienen proyecciones ysimulaciones expresamente realizadas para este estudio, sobre una base común, delos tres grandes programas sociales: las pensiones públicas, la sanidad y ladependencia.En lo que se refiere a las pensiones, se han realizado proyecciones de gastos eingresos del conjunto del sistema, analizando al mismo tiempo las condiciones básicasde sostenibilidad financiera a largo plazo del sistema, y también de las cuentasindividuales en diferentes casos tipo. En ambos casos el envejecimiento muestra muyelocuentemente cómo el beneficio que representa el sistema de pensiones para cadapensionista individual que vive cada vez más se traduce en cargas para el conjunto delsistema. Además, dentro del análisis del sistema de pensiones público se adjunta unanexo en el que, desde un enfoque individual, se ha analizado el impacto que tendríala modificación de alguno de los parámetros que definen el actual esquema de cálculode las pensiones, en la rentabilidad que obtienen los individuos y en el balanceindividual entre aportaciones y prestaciones realizadas al sistema.Respecto a la sanidad y la dependencia, se han analizado las consecuencias estrictasdel envejecimiento (en su doble vertiente de volumen de población y estructura deedades) ya que por la naturaleza de sus prestaciones este análisis es el quecorresponde.Si para el sistema de pensiones el envejecimiento es una pesada carga (a legislaciónconstante), para la sanidad y la dependencia, contra lo que comúnmente se cree, no loes ni mucho menos. El truco radica en la naturaleza de las prestaciones. Laspensiones son prestaciones económicas que deben mantener su ritmo de crecimientoreal con el de los salarios, pues de lo contrario los pensionistas, aunque recibiesenmás poder adquisitivo cada año mediante su pensión, serían más pobres respecto alos trabajadores en activo. Mientras que las prestaciones sanitarias y las dedependencia en su mayoría debieran ser en especie, es decir, son servicios sanitariosy de atención a la dependencia prestados a los individuos elegibles entre los quepredominan las personas mayores. En este caso, el envejecimiento, per se, no es unproblema sea cual sea el horizonte temporal adoptado, el problema es nuestraincapacidad para controlar el coste de los servicios prestados, pero no el número ni laedad previsibles de los beneficiarios futuros. La confusión en este aspecto es enromey no ayuda a orientar ni el debate ni la acción en materia de sostenibilidad de estosimportantes programas del Estado del Bienestar. Recuérdese la evocación que sehacía anteriormente al termómetro y la temperatura. 4
  7. 7. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEn este capítulo se contiene también un análisis de las estrechas relaciones queguardan la trayectoria vital y la acumulación (o desacumulación) de activos financierosa lo largo del ciclo. El análisis revela la absoluta necesidad de una planificaciónfinanciera a largo plazo con vistas a la parte final del ciclo vital en un contexto decreciente insuficiencia financiera del sistema público de pensiones y las condicionesbajo las cuales dicha planificación es eficiente. Pero el punto de partida es claramenteinsuficiente según revela el análisis realizado sobre la base de la Encuesta Financierade las Familias del Banco de España.El Capítulo 4 del estudio se refiere a dos aspectos cruciales del ámbito sociopolíticoen el que el envejecimiento incide más directamente: la formación de la opinión públicasobre este fenómeno y sus consecuencias y la elaboración del discurso político acercade las soluciones adecuadas.Según se desprende de datos de encuestas internacionales, los españoles muestranun elevado grado de conciencia del envejecimiento de la población y de la necesidadde recursos crecientes para cubrir la protección social de la vejez. Los conocimientosespecíficos que poseen sobre estas cuestiones son, sin embargo, limitados, y lapreocupación individual en muchos casos no se concreta en una inquietud activa (dedemanda de información y soluciones) ni en comportamientos previsores. La sociedadpues percibe claramente el proceso de envejecimiento y comprende sus implicacionesmás importantes, generalmente en clave de problemas, pero sigue confiando en quelas instituciones tomarán las decisiones adecuadas sin llegar a la conclusión ineludiblede que su implicación individual en esas soluciones puede afectar negativamente asus expectativas. Es como si, en este punto, la opinión pública desviase su mirada aotro lado. De ello se desprende que la coalición social favorecedora de las reformasnecesarias es más bien magra y fundamentalmente nutrida por personas adultas, conmayores niveles de ingreso o educación y de ideología de centro-derecha. Una mezclade egoísmo y falta de información puede estar condicionando fuertemente esteresultado.Al mismo tiempo, sobre la base social recién caracterizada, la emergencia de undiscurso político favorecedor de la toma de decisiones oportunas para la sostenibilidadde los diferentes programas sociales a los que el envejecimiento interpela másdirectamente no está en absoluto garantizada. En el discurso político sobre elenvejecimiento y las pensiones, encauzado principalmente a través del Pacto deToledo, predominan los mensajes tranquilizadores. Este discurso se ha articuladosobre la narrativa de unas reformas muy activamente consensuadas por los actorespolíticos e interlocutores sociales, pero de alcance muy moderado desde unaperspectiva internacional. Divorciado del discurso político, el discurso expertopresenta, por encima de diferencias internas sobre las mejores opciones de reforma,una notable coincidencia en cuanto a la necesidad de cambios a corto plazo quepuedan evitar el desequilibrio financiero de la Seguridad Social. 5
  8. 8. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEs más bien la inercia de las pequeñas reformas que buscan simultáneamente dosobjetivos contrapuestos (asegurar la sostenibilidad y mejorar la protección), el cómodomarco del Pacto de Toledo y la aún más cómoda situación económica que haprevalecido hasta 2007, lo que ha subrayado todo el proceso político en esta materiahasta hace poco.1.3. El envejecimiento y la crisis económicaComo se concluía en el resumen del estudio, las cosas iban muy bien hasta hace pocoy ello había instalado el debate sobre las implicaciones del envejecimiento en unaplacentera inercia que no ha contribuido precisamente a avanzar en lo esencial. Pero,en la actualidad, la severa incidencia de la crisis crediticia y económica generalizadaaltera de manera decisiva todos los discursos y todas las actitudes. Es obvio que elfenómeno del envejecimiento no se va a detener como consecuencia de la coyunturaeconómica por severa y duradera que ésta sea. Pero lo cierto es que el hundimientode los mercados financieros, los valores de las viviendas y el aumento del desempleohan sumido a los individuos en una profunda desconfianza hacia las soluciones demercado y han vuelto todas las miradas hacia el papel del Estado.Cierto es también que éste ha visto severamente recortadas su posibilidades deactuación frente a las obligaciones sociales sobrevenidas como consecuencia delhundimiento de los recursos fiscales. El aumento del paro está haciendo que laSeguridad Social registre menos ingresos por cotizaciones como consecuencia de lacaída de la afiliación y de las bases de cotización de quienes pasan a ser perceptoresde prestaciones de desempleo. Pero el número de pensionistas sigue acelerándosesuavemente, el sistema sanitario mantiene una rutina ajena a la crisis, aunque puedeverse negativamente afectado en alguna medida, la extensión del sistema nacional dedependencia seguirá reclamando recursos rápidamente crecientes hasta que todos losbeneficiarios potenciales estén incluidos antes de que las variables demográficaspropiamente dichas puedan ejercer su influencia.La crisis pues complica doblemente la ya de por sí complicada ecuación entre elenvejecimiento y la sostenibilidad de los programas sociales. En el plano económicolimita los recursos y exacerba las necesidades, mientras que en el plano sociopolíticoconcentra el foco en la solución pública de los problemas de sostenibilidad. No esconcebible que la crisis se enquiste hasta el momento en que el envejecimientocomenzará a afectar seriamente a la sostenibilidad de las pensiones, por ejemplo.Pero la percepción de que los mercados financieros son intrínsecamente inestablespuede perdurar durante mucho más tiempo en el imaginario colectivo. La evidencia demuchos trabajadores americanos con edades cercanas a la jubilación que van a tenerque postergar su retiro unos cuantos años a la espera de que se recuperen suscapitales de jubilación (que aportan más de la mitad de los ingresos durante estaetapa) pesará demasiado durante mucho tiempo. 6
  9. 9. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaLa sostenibilidad del sistema de bienestar es un problema de naturaleza estructural,pero una recesión puede exponer transitoriamente sus debilidades más acusadas y, loque es peor, atemorizar a los agentes económicos y apartarles de las estrategias alargo plazo. El punto de partida puede cambiar radicalmente tras dos años derecesión, así como la ruta para alcanzar los objetivos de cambio estructural. Pero losobjetivos mismos no deberían cambiar.1.4. El envejecimiento como problemaPero los gobiernos tampoco pueden soportar indefinidamente cargas insoportables ysus recursos, en definitiva, siempre salen de los contribuyentes presentes o futuros,que son a su vez los destinatarios de las prestaciones. Por encima de la naturalezapública o privada, de capitalización o reparto, de prestación definida o de contribucióndefinida, de los esquemas de protección social, el hecho incontrovertible es que debehaber una coherencia estricta entre los esfuerzos contributivos o de ahorro realizadospor cada individuo durante su vida activa y las prestaciones que reciba durante sujubilación o de los restantes esquemas de protección social.Lograr dicha coherencia no es un asunto sencillo y las crisis económicas complicanadicionalmente las cosas pues los recursos son más escasos, las necesidades sedisparan y cunde la desconfianza hacia los mecanismos privados de previsióncolectiva a favor de los mecanismos públicos de protección social.El mercado no cubre eficazmente las necesidades de grandes capas de la poblacióncuando la distribución de la renta es muy desigual o cuando ciertos riesgos no soncompensables. En estos casos debe haber un aseguramiento público o unaseguramiento privado obligatorio eventualmente subvencionado para los individuosde menor renta. Son claros fallos de mercado y no toleraríamos que muchosindividuos quedasen desprotegidos por su causa. Desgraciadamente, estos casosabundan.Pero al mismo tiempo, la previsión individual o colectiva privada es ineficiente cuandolos mercados financieros son muy inestables. Esta es la situación en la actualidad ysus consecuencias van mucho más allá de la mera situación de los mercados y lasminusvalías transitorias de los capitales de jubilación acumulados, pues los individuosdesconfían y el debate social y la acción política tienden a focalizar la solución públicaexacerbando los problemas de sostenibilidad.Independientemente de que las soluciones de futuro pasen por una mezcla adecuadade lo público y lo privado, la reforma radical de los mercados financieros y la apariciónde productos e instituciones más adaptados para instrumentar la coherencia entrerecursos presentes y necesidades futuras, la llave de dicha coherencia está,entiéndase de forma clara, en la adecuación del álgebra vital al hecho de que cada vez 7
  10. 10. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en Españavivimos más. En román paladino: trabajar más y durante más años. De no hacerlo, elenvejecimiento se convertirá en un problema, como no, podría ser de otra manera.Caben otras alternativas que la sociedad deberá sopesar, al margen siempre de sumayor o menor preferencia por una u otra ubicación dentro del espectro público-privado. Estas alternativas tienen que ver con la gama e intensidad de los servicios alos que aspiramos. Puede que debamos aceptar una rebaja en nuestras expectativasa cambio del regalo que, en general, supone la mayor longevidad. Puede quedebamos esforzarnos más acumulando capitales o derechos a servicios futuros, lo queviene a ser los mismo, durante nuestra vida laboral activa, para mantener los serviciosde los que disfrutamos actualmente. Puede que debamos profundizar mucho más enla tecnología (no cualquier tecnología) y gestión (no cualquier gestión) de ese paquetede servicios para que su coste no aumente sin que decaiga su calidad. Puede que,mientras nuestras pensiones nos permitan adquirir cada año más bienes y servicios,debamos aceptar que no aumenten tanto como los salarios reales.Después de haber analizado a fondo en este estudio el fenómeno del envejecimiento ysus implicaciones para la protección social y la previsión colectiva, nos parece que elenvejecimiento no debería constituir un problema en este ámbito y que losrazonablemente buenos niveles que tienen en nuestro país las prestacioneseconómicas y en especie en sus diferentes grandes programas no deberían sufrirmenoscabo en el futuro si sólo fuese por los factores estrictamente demográficos, enconcreto, dada la evolución esperada del tamaño de la población en los próximoscincuenta años y dada la evolución de la estructura de edades de la misma.Pare evitar que los factores demográficos provoquen una crisis de sostenibilidadgeneralizada de los grandes programas públicos de protección social y de losesquemas privados de previsión colectiva, pues ninguno está libre de riesgos frente alenvejecimiento, nos parece que hay que adoptar decisiones firmes tendentes a: (i)dosificar adecuadamente los cimientos público y privado del bienestar, (ii) crear losinstrumentos adecuados de conversión de rentas en capitales y de capitales en rentasy de su aseguramiento, (iii) introducir seguros (obligatorios cuando sea necesario) depensiones, servicios sanitarios, servicios de atención a la dependencia y,especialmente, de longevidad, (iv) regular mejor los mercados financieros buscando elabaratamiento de las comisiones de gestión de los capitales para la previsión social y(v) profundizar en las tecnologías de producción y los modelos de gestión de lasnumerosas prestaciones en especie garantizadas por el sistema de bienestar paraevitar aumentos desproporcionados de su coste y una extensión injustificada de lasmismas.No es sencillo. Pero lo más difícil, y a la vez más importante para evitar que elenvejecimiento se convierta en un problema y afecte a la sostenibilidad del entramadode bienestar de la sociedad, es conseguir que los individuos se hagan a la idea de 8
  11. 11. Los retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaque, frente al regalo de una vida más larga, su contrapartida debe ser una vida másequilibrada en el plano laboral de forma que se restablezca el álgebra vital querequiere la sostenibilidad. Este cambio, a su vez, exige un giro copernicano en lamanera de crear talento y aplicarlo a las actividades productivas. La aparición de lasempresas, los empleos, los trabajadores y las cualificaciones que facilitarán el que lastasas de participación activa a edades superiores a los 60 años se multipliquen variasveces respecto al nivel que tienen en la actualidad no debería demorarse, ni sedebería confiar en que este proceso será espontáneo, al menos a la escala requerida.Sin este desarrollo, nuestros sistemas laborales y productivos nunca estarán encondiciones de absorber el retraso de la edad de jubilación y la frustración sería aúnmayor que la que causaría la no sostenibilidad del sistema de bienestar. 9
  12. 12. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España2. ¿Qué es el envejecimiento?En 1987, España gozaba junto a Irlanda de la menor tasa de envejecimiento deEuropa. En pocos años esta situación ha cambiado drásticamente, y hoy nuestro paísse sitúa a la cabeza del envejecimiento. La transición demográfica española se haproducido con retraso respecto a Europa pero de forma más acelerada. En la próximadécada el envejecimiento se va acelerar aún más, con la jubilación de lasgeneraciones del baby boom nacidas durante los sesenta y setenta del siglo pasado.En términos demográficos este escenario parece difícil de corregir porque elcomportamiento natural de la población nativa es muy restrictivo y en los próximosaños la capacidad de entrada de población joven extranjera estará seriamentecuestionada por motivos económicos, barreras comunitarias y dificultades socio-políticas de integración. El aumento de la longevidad de la sociedad inducirá a unincremento de los costes sociales, especialmente por el aumento de la cuarta edad omayores de ochenta años. Por todo ello, el mantenimiento del sistema de bienestarreclama drásticas innovaciones del mercado de trabajo, como la potenciación delempleo femenino y la prolongación de la vida laboral.Tradicionalmente el envejecimiento es visto como un fenómeno negativo quedesencadena un declive o crisis sociodemográfica. España, como el resto de lospaíses desarrollados, teme los efectos demográficos ligados al envejecimiento, lainversión de la estructura por edades, la imposibilidad de reemplazo generacional, etc.,y, más aún, las derivadas socioeconómicas, restricciones en el mercado laboral yaumento de la tasa de dependencia, incremento de las cargas sociales hasta el puntode poner en peligro el estado de bienestar, limitaciones al emprendimiento odecadencia económica, etc. Ante este panorama, las soluciones planteadas hasta elmomento se centran en la inmigración exterior que renueve los huecos dejados por lafalta de jóvenes o la jubilación de la población activa, y en las políticas de estímulo dela natalidad que recuperen el crecimiento vegetativo. Pero estas opciones no siempreson satisfactorias, la primera por las dificultades de integración de los efectivosextranjeros –agravadas en los momentos de incertidumbre económica-, y la segundaporque en el actual modelo socioeconómico el margen de maniobra es restrictivo.Pero a menudo estas interpretaciones son demasiado simplistas y tremendistas,porque no saben valorar la esencia del envejecimiento: el proceso o resultado de unaexitosa transición demográfica de las sociedades más avanzadas, donde el aumentode la longevidad es el primer indicador del desarrollo humano alcanzado. En estalínea, el envejecimiento es la revolución sociodemográfica más trascendental de lahumanidad, sin precedentes históricos, a escala universal y destinada a perdurar en elsiglo XXI.Por ello, es prioritario reinterpretar los conceptos y asumir los nuevos retos sociales,económicos y políticos que reclama el envejecimiento. Entre estos, es necesario 10
  13. 13. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españasuperar las rígidas barreras establecidas en el ciclo vital. El límite de edad paraconsiderar mayor a una persona son los 65 años -edad a la cual la mayoría de lospaíses han fijado la jubilación- se ha quedado desfasado por el incremento de lalongevidad y salud de la población mayor, que ha logrado superar el umbral de losochenta años en las sociedades más avanzadas. La edad de jubilación se justificabacomo una conquista social, o el merecido descanso -retribuido por el sistema depensiones- de los extenuados trabajadores en sus últimos años de vida (que cuandose desplegaron los sistemas de bienestar universales tal y como los conocemos hoy,rara vez superaban los 70 años de esperanza de vida). En otras palabras, hoy enEspaña, como en otras sociedades de nuestro entorno, afortunadamente vivimos mástiempo y con mayor calidad de vida, y la reestructuración económica y revolucióntecnológica han cambiado las condiciones de trabajo. Ante estas nuevascircunstancias, no sólo resulta poco coherente mantener la edad de jubilación en 65años, sino también contraproducente porque coarta las posibilidades de progresosocial de nuestros mayores al dejarles en un prolongado limbo de inactividad,desaprovechando una gran fuente de recursos humanos y experiencia difícilmenterecuperable a medio plazo. 11
  14. 14. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España2.1. La estructura por edades y las ratios demográficasLa intensidad del proceso de envejecimiento de la población al que hemos asistido enlas últimas décadas carece de precedentes. En términos demográficos, elenvejecimiento de la población consiste en un cambio en la estructura por edadesderivada del aumento de la edad media de la población. En las últimas tres décadasse ha producido un intenso trasvase de efectivos jóvenes hacia edades adultas: en elperiodo 1981 y 2008 la población joven entre 0 y 19 años ha descendido un 30,8% de12,9 a 8,9 millones, frente a un incremento del 80,2% de los mayores de 65 y másaños, cuya población ha pasado de 4,2 a 7,6 millones de personas. Pirámide de población Española 1981 vs. 2008 85 y más 80-84 75-79 70-74 65-69 60-64 55-59 50-54 45-49 40-44 35-39 30-34 25-29 20-24 15-19 10-14 5-9 0-4 5 4 3 2 1 0 1 2 3 4 5 % Varones 2008 % Mujeres 2008 % Varones 1981 % Mujeres 1981La variación acumulada durante el periodo 1981-2008 indica que el grupo de edad de80 y más años –denominado habitualmente “cuarta edad”- muestra el incremento máselevado (193,4%) y ello es una prueba inequívoca del proceso de envejecimiento y dela alta longevidad de la sociedad española. Las generaciones nacidas durante laGuerra Civil, más reducidas, influyen en el hecho de que los mayores de entre 65-79años crezcan a un ritmo menor, 56,8%, pero aun así este tramo de edad es elsegundo más expansivo de los considerados. En este sentido el “crédito demográfico”inducido por dicha contienda y el período de posguerra, supone según diferentesestudios, una cifra del entorno de 570.000 personas no nacidas por causa directa de la 12
  15. 15. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaguerra que provocan, en la actualidad, el máximo impacto de dicho “créditodemográfico”, cuyo peso se irá reduciendo en los próximos años. Tabla 2.1.1. Evolución de los grupos de edad de la población española : 1981-2008 1981 2008 Evolución 1981/2008 Incremento % sb Var. % Var. % delGrupos de edad Población % sb total Población absoluto total habitantes peso relativo habitantes 0 a 19 años 12.949.041 34,4% 8.961.525 19,5% -3.987.516 -30,8% -43,4% 20 a 39 años 10.180.726 27,0% 14.574.837 31,6% 4.394.111 43,2% 17,1% 40 a 64 años 10.316.870 27,4% 14.893.342 32,3% 4.576.472 44,4% 18,1% 65-79 años 3.511.593 9,3% 5.506.459 12,0% 1.994.866 56,8% 28,3% 80 y más años 725.131 1,9% 2.127.348 4,6% 1.402.217 193,4% 140,0% 65 y más años 4.236.724 11,2% 7.633.807 16,6% 3.397.083 80,2% 47,4% Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INEEl descenso acusado de la natalidad es uno de los hitos demográficos másrelevantes, junto al aumento de la esperanza de vida y la inmigración extranjera.Desde 1975 las tasas de natalidad (o número de hijos por mil habitantes)experimentan una brusca caída (véase gráfico adjunto), hasta alcanzar el mínimohistórico de 9,19 en 1998, es decir casi diez puntos menos que en 1975, que provocóun crecimiento natural casi cero (porque la diferencia con la tasa de mortalidad eramínima, 0,12). Los cambios socioculturales y la emancipación de la mujer, entre otrosfactores, explican ese descenso. Como es bien sabido, además del incremento de laesperanza de vida, la “desnatalización social” ha inducido el proceso deenvejecimiento. Lógicamente, el declive de la natalidad es también consecuencia delenvejecimiento, al reducirse las generaciones en edad reproductiva, y ambos factoresinteractúan en lo que se ha llamado modelo de inversión demográfica, colocando aEspaña entre los países del mundo con la dinámica natural más regresiva.A partir de 1999 se inicia una senda de tímida recuperación de la tasa de natalidad,alcanzando 10,96 en 2006 (para encontrar una cifra similar habría que remontarsehasta 1987). No cabe duda de que la población extranjera ha jugado un papel crucialen este incremento de la natalidad, por su mayor proporción de efectivos en edadreproductiva y un comportamiento más natalista. Paralelamente otros indicadoresatestiguan un mayor dinamismo: el número medio de hijos alcanza la cifra de 1,4, yaunque todavía esté muy lejos del casi “mítico” 2,1 -que asegura el reemplazogeneracional-, se aleja del 1,2 en el que parecía haberse instalado la demografíaespañola durante los años noventa. También la edad media de las madres que tienensu primer hijo consigue bajar del umbral de los treinta años y situarse en torno a 29,3 13
  16. 16. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaaños, mientras que la tasa de maternidad1 aumenta de 18 en 1996 a 19,7 en 2008.Pero esta recuperación no es ni profunda ni duradera. Desde 2006 la tasa de natalidadse ha estancado y si se confirman las previsiones va a descender en los próximosaños convergiendo con la mortalidad, lo cual de nuevo nos acerca al crecimiento cero:en 2017 se espera un crecimiento natural de la población de 0,8 por mil habitantes,frente al 2,4 registrado en 2007. La natalidad parece tener un escaso margen derecuperación porque domina la tendencia a retrasar la edad de la primera maternidady la maternidad en general. Los escollos de tipo económico (analizados en el sección2.4), son un potente freno para la emancipación y formación de hogares de lapoblación joven, como han puesto de manifiesto múltiples estudios. Otro factor encontra es la rápida asimilación por parte de la población extranjera de los rolesdemográficos del resto de la población, es decir, pocos hijos y a una edad más tardía.Además, también es muy probable que la actual crisis influya negativamente en ladecisión de tener hijos. Por razones de índole biológica (al rebasar los umbralesreproductivos), si no se adoptan medidas de forma casi inmediata, se puede llegar adesaprovechar el potencial de reproducción demográfica de las generaciones del babyboom. Gráfico 2.1.2. Dinámica natural española: evolución 1975-2007 y estimación 2008-2017 Tasa de natalidad y mortalidad anual por mil habitantes Tasa Mortalidad, por 1000 habitantes Tasa Natalidad, por 1000 habitantes 19 18 17 16 15 14 13 12 11 10 9 8 7 1975 1978 1981 1984 1987 1990 1993 1996 1999 2002 2005 2008 2011 2014 2017 Fuente:1 La tasa de maternidad se calcula a partir de la población de 0 a 4 años sobre las mujeres entre 15 y 49años 14
  17. 17. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEs evidente que la inmigración ha paliado y retardado los efectos delenvejecimiento. La aportación exterior por el momento ha evitado el descenso de laproporción de población en edad activa (16-65 años), que incluso ha incrementado surelevancia: de 68,3% en 1996 a 69,1% en 2008. El proceso de envejecimiento tambiénse ha ralentizado, ya que si entre 1981 y 1996 crecía a razón de 0,29% de mediaanual, para el periodo 1996-2008 éste ha sido sólo de 0,08%. Si analizamos laestructura de edades (véase siguiente pirámide) también es evidente la contribuciónde la inmigración exterior en cierto rejuvenecimiento de las generaciones en edadactiva. Los datos son elocuentes: la tasa de envejecimiento de los extranjeros es del4,9%, frente al 18,1% de los nativos, y los extranjeros representan el 17,1% de lapoblación entre 20 y 44 años. Gráfico 2.1.3. Pirámide de población en España 2008: nativos y extranjeros Varones Mujeres 80-84 70-74 60-64 50-54 40-44 30-34 20-24 10-14 0-4 5 4 3 2 1 0 1 2 3 4 5 % Extranjeros % Nativos Fuente: Padrón Municipal, INELa inmigración extranjera ha sido el motor del espectacular crecimiento de la poblaciónespañola en los últimos años (véase gráfico adjunto). Entre 1998 y 2008, el 72% delcrecimiento de la población española tiene origen extranjero, lo cual supone 4,6millones del total de los 6,3 millones ganados. En términos relativos, el incrementoacumulado de la población extranjera fue del 730%, mientras que la poblaciónnacional en ese mismo periodo registró un discreto 4,2%. El futuro demográfico deEspaña está muy condicionado por la capacidad socioeconómica a la hora de atraer 15
  18. 18. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españapoblación extranjera, pero es inverosímil que se prolonguen por mucho tiempo losactuales flujos de entrada –España viene acumulando más de un tercio de todas lasganancias de los saldos migratorios del conjunto de la Unión Europea-. Gráfico 2.1.4. Contribución de población extranjera al crecimiento demográfico Variación interanual en miles habitantes (1998-2008) Nativos Extranjeros 1.000 900 800 700 600 749 686 696 500 400 447 607 414 300 112 370 375 200 175 100 238 193 215 187 208 123 170 114 116 110 0 1998/99 1999/2000 2000/01 2001/02 2002/03 2003/04 2004/05 2005/06 2006/07 2007/08 Fuente: INEEs previsible que la actual crisis económica, combinada con políticas de contención dela inmigración, suponga una brusca caída del saldo migratorio exterior, al igual que hasucedido en Alemania. La progresiva merma en la entrada de extranjeros y losprocesos de retorno devolverán a España a la situación de partida, otorgando cadavez más protagonismo a la dinámica natural. Si se mantiene el comportamientoreproductivo actual (con una de las tasas de natalidad más bajas del mundo) es fácilanticipar a corto plazo la regresión demográfica. Pero todavía existe margen paraactuar y contrarrestar esta tendencia a través de las políticas a favor de la natalidad,como vienen aplicando con éxito los países nórdicos, o en nuestro entorno máspróximo el caso de Francia.A modo de síntesis, en el siguiente gráfico se puede comprobar cómo el crecimientoeconómico induce el crecimiento demográfico, aunque con algunos desfasestemporales. Hasta principios de los años ochenta, el declive económico influyó en eldescenso del ritmo de crecimiento demográfico. El hecho de que la expansióneconómica producida por la incorporación en el Mercado Común no se tradujera en unparalelo crecimiento demográfico se debió a que las necesidades del mercado laboralse cubrieron ampliamente con los recursos internos: los excedentes de poblaciónjoven y la masiva incorporación de la población femenina. Por otro lado, laemancipación laboral de las mujeres aceleró el cambio hacia un modelo sociológico dereducida fecundidad. Remontada la crisis de 1993, el nuevo y prolongado cicloexpansivo (desde 1994 hasta 2008) sí que ha precisado de la entrada de poblaciónextranjera, atendiendo las demandas del mercado laboral no cubiertas con la 16
  19. 19. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españapoblación nativa. La brusca desaceleración económica producida en 2008 no haprovocado un paralelo descenso de la inmigración extranjera, porque España siguesiendo uno de los principales focos de atracción migratoria internacional, aunque comoya se ha apuntado es previsible que a corto plazo sufra un ajuste considerable. Gráfico 2.1.5. Crecimiento demográfico vs crecimiento económico Variación interanual % PIB (Esc. Izq) Población (Esc. Dcha.) 5,7 2,0 4,7 1,5 3,7 2,7 1,0 1,7 0,5 0,7 0,0 -0,3 -1,3 -0,5 1975 1978 1981 1984 1987 1990 1993 1996 1999 2002 2005 2008 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INEPor otra parte, la alta longevidad alcanzada por la población española es uno de losprincipales logros demográficos y socioeconómicos del país. Si nos remontamos a1975, a pesar del diferencial en bienestar socioeconómico, la esperanza de vida ya seacercaba a los países europeos más avanzados gracias al periodo de desarrolloeconómico de los años sesenta y setenta, junto a otros factores extraeconómicoscomo los estilos de vida y nutricionales. Desde la transición democrática España haincrementado su esperanza de vida en casi ocho años (véase gráfico), pasando de73,3 años en 1975 a 81,1 años en 2006. Este ascenso –a razón de casi cuatro añospor década- ha sido el resultado del intenso desarrollo socioeconómico y la coberturauniversal sanitaria, que han producido una auténtica “democratización de lasupervivencia”. El éxito logrado ha sido tal, que hoy los españoles por término medioviven 6 años más que la media de la Unión Europea. 17
  20. 20. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.1.6. Esperanza de vida al nacer en España: evolución 1970-2006 Ambos sexos Mujeres Varones 83,7 83 80,5 81,1 81 79 76,9 77,2 76,2 77 75 73,3 73,3 73 70,4 71 69 1975 1980 1986 1991 1995 2000 2006 Fuente: EurostatEn las sociedades avanzadas la esperanza de vida es sensiblemente más alta en lasmujeres que los varones. Efectivamente, uno de los principales logros del desarrollo esla mayor equidad de género, que ha mejorado las condiciones de vida de las mujeresy ha minimizado los factores de riesgo en la mortalidad femenina precoz. Todo ello,unido a la mayor resistencia biológica y seguramente también unos hábitos mássaludables explican el diferencial de 6,5 años a favor de las mujeres españolas. Estamayor esperanza de vida tiene un efecto directo en la feminización de la vejez: lasmujeres de 65 y más años superan en un 35,7% a los varones de esa edad, cifra quese eleva al 84,6% si consideramos la población de 80 y más años. En 2008 uno decada diez españoles correspondía a una mujer de más de 64 años, y se espera queesa proporción aumente a una de cada ocho en 2030. Las mujeres viven más, pero engeneral perciben peor su salud, ya que sufren antes y de forma más prolongada lasdiscapacidades y enfermedades crónicas. El número de años que pasan las mujeressin padecer una enfermedad crónica es de 38, mientras que en los hombres es de 412.Esas diferencias reflejan que todavía persisten desigualdades por razones de sexo,como la dependencia económica, la sobrecarga de trabajo, o el menor reconocimientoy las posibilidades más limitadas de ascenso social de las mujeres. Por lo demás,existen evidencias de que la esperanza de vida libre de discapacidad no sólo varía conla edad y el género, sino también con el lugar de residencia.Cabe asimismo subrayar que la longevidad todavía tiene mucho recorrido para seguiraumentando. Las previsiones de Eurostat para España de un incremento de cuatroaños de aquí al 2050, hasta alcanzar una media de 87,9 años en el caso de las2 Según datos del Informe Anual del Sistema Nacional de Salud 2007 18
  21. 21. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españamujeres y 81,4 en el de los hombres, parecen demasiado cortas: se compadecen malcon los ritmos de crecimiento de las últimas décadas e infravaloran las posibilidadesque representan los avances científicos3, la adopción de hábitos de vida mássaludables (entre ellos, las dietas menos calóricas que, hasta donde se sabe, reducenla oxidación celular), las condiciones de trabajo menos duras o la mayor difusión yeficiencia de la medicina preventiva. Por estos motivos, es muy probable que en lospróximos años se tengan que corregir al alza dichas proyecciones oficiales. Algunosexpertos4 señalan que la esperanza de vida en España aumentará aproximadamenteen dos años por cada década transcurrida -a un ritmo parecido al que vieneregistrando desde 1975- (Guijarro y Pélaez, 2007). De esta forma la longevidad mediade las mujeres se aproximará a los 92 años y los varones superarán los 85 años, esdecir, nueve años más que al inicio del siglo XXI para ambos sexos.2.2. La geografía del envejecimiento en EspañaLa radiografía territorial del envejecimiento en España muestra una situación diferentesegún las comunidades autónomas. En el siguiente mapa se observa que laproporción de población de 65 y más años es muy alta en las comunidades delnoroeste e interior del país. Por el contrario, las comunidades del arco mediterráneo,los dos archipiélagos y Madrid –la excepción del interior- presentan una estructura depoblación menos envejecida con valores por debajo de la media española (16,6%). Ladiferencia entre la comunidad más envejecida, Castilla y León, y la menos, Canarias,es de casi diez puntos porcentuales.3 Por otro lado, la reducción de la oxidación celular a través de dietas nutricionales menos calóricasincrementarán sensiblemente la longevidad4 Guijarro, M. y Peláez, O. (2007): La longevidad globalizada: un análisis de esperanza de vida enEspaña. Vol. XII, núm. 260, 1 de marzo de 2008. Cuadernos Críticos de Geografía Humana 19
  22. 22. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaA escala provincial se agudizan aún más los contrastes territoriales. Los valoresoscilan entre el 28,4% de Ourense y el 11,4% de Las Palmas, es decir 17 puntos. Enlas comunidades autónomas de mayor tamaño territorial se perciben claramente lasdiferencias internas interprovinciales: más de diez puntos en Castilla y León (28,2% enZamora por 17,9% en Valladolid) y Galicia (28,4% en Ourense por 18,2% enPontevedra); ocho puntos en Castilla-La Mancha (23,2% en Cuenca por 15,4% enGuadalajara); y cinco puntos en Aragón (23,9% en Teruel por 18,7% en Zaragoza) yAndalucía (17,8% en Jaén por 12,6% en Almería).Las diferencias territoriales en el proceso de envejecimiento se explican por el desigualdesarrollo socioeconómico de las últimas décadas. El mapa del envejecimiento estáestrechamente ligado al fenómeno demográfico más relevante de la segunda mitad delsiglo XX: el éxodo rural y su proyección en el tiempo a través del “envejecimiento poremigración”. Las migraciones campo-ciudad han provocado el envejecimiento deamplias zonas rurales del interior del país. Las pérdidas fueron muy acusadas en lasprovincias de interior, las más rurales y atrasadas: las dos Castillas, Extremadura,Aragón, pero también en las provincias de interior de Galicia (Lugo y Ourense) yAndalucía (especialmente, Jaén y Córdoba). En el interior, las excepciones se dieron 20
  23. 23. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaen los enclaves urbano-industriales de Zaragoza y Valladolid, y más recientementeGuadalajara y Toledo, que han conjugado las pérdidas gracias a la fuerte atraccióndemográfica derivada de la difusión metropolitana madrileña. Por el contrario, lasmayores ganancias se concentran en las regiones urbano-industriales de Madrid,Cataluña y el País Vasco, así como en las provincias del litoral mediterráneo y delarchipiélago canario, más beneficiadas por el desarrollo urbano-turístico. Así pues, eldesigual desarrollo socioeconómico explica los flujos migratorios del interior y, enconsecuencia, la desigual estructura demográfica actual.En los últimos años el boom inmigratorio ha acentuado estos contrastes territoriales. Elsiguiente gráfico permite apreciar la existencia de una correlación entre una estructurademográfica más envejecida, por una parte, y un menor crecimiento demográfico yuna más reducida atracción inmigratoria, por otra. 21
  24. 24. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.2.1. Comparativa entre el envejecimiento, población extranjera y crecimiento demográfico Índice por CCAA (España = 100) 65y más años 2008 Extranjeros 2008 Variación pob. 1998-2007 200 150 100 50 0 Castilla y León Extremadura Navarra Andalucía Madrid Murcia País Vasco Castilla-La Mancha La Rioja Cataluña Galicia Aragón Cantabria Asturias Baleares Canarias Com. Valenciana Fuente: INE2.3. Escenarios de futuroEl fenómeno de la inmigración extranjera, motor del crecimiento demográfico español,difícilmente se prolongará con la misma intensidad en los próximos años, por lo cual,la evolución demográfica va a verse cada vez más condicionada por la dinámicanatural de la población. Ciertamente, el margen de error de las previsionesdemográficas es muy alto, toda vez que las condiciones socioeconómicas –inclusopolíticas- son imprevisibles en un horizonte lejano. Un escenario de recuperaciónnatural de la población tal vez fuera posible si las políticas a favor de la natalidad seaplicaran con rapidez y medios suficientes, de tal modo que se pudiera aprovechar laventaja de contar con las generaciones del baby boom en edad reproductiva. Elescenario alternativo es el de una población muy envejecida o “sobreenvejecimiento”,con escasas posibilidades de recuperación natural y, por ello, una evoluciónextremadamente dependiente de las aportaciones externas, que –como se haapuntado están sujetas a los vaivenes cíclicos de las coyunturas socioeconómicas. Lahistoria, en todo caso, nos muestra que los errores en las previsiones demográficashan puesto de manifiesto un sesgo a la baja, infravalorando generalmente lasupervivencia.Si atendemos a la proyección demográfica del INE para el año 2018 (véase siguientegráfico), respecto a 2008 las generaciones de 65 y más años registrarán un 22
  25. 25. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españaincremento absoluto de más de 1,3 millones, afianzando su protagonismo relativo (deun 16,6% a un 18,3%). Este incremento sería aún mayor de no haberse producido elfenómeno de las generaciones huecas (o los “no nacidos” durante la Guerra Civil y lainmediata posguerra). Al ampliar el horizonte temporal la tasa de envejecimientoalcanzará el 23% en 2030. Gráfico 2.3.1. Evolución de los grupos de edad: % sobre el conjunto de la población Censo 1981 Padrón 2008 Proyección 2018 Proyección 2030 10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0 85 y más 0-4 5-9 10-14 15-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70-74 75-79 80-84 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INEEl progresivo envejecimiento de la población también se reflejará en un preocupantemenor reemplazo, es decir, la relación entre las generaciones en edad de incorporarseal mercado de trabajo (los jóvenes entre 20 y 29 años) frente a las que salen (entre 55a 64 años), que evolucionará del actual 132% en 2008 a 85,5% en 2018 y 73,4% en2030, lo que significa que pasaremos de tener 1,32 individuos entre 20 y 29 años porcada individuo entre 55 y 64 años, a tener sólo 0,73 en el 2030. Los datos permiten,por tanto, predecir plausiblemente que, en la próxima década, las generaciones delbaby boom empezarán a jubilarse, sin contar con un reemplazo equivalente degeneraciones jóvenes. 23
  26. 26. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.3.2. Razón de reemplazo generacional: evolución temporal Relación entre 20-29 años y 55-64 años por cien habitantes 180 165,0 159,6 160 150,8 140 132,0 120 100 85,5 73,4 80 60 40 20 0 1981 1996 2001 2008 2018 2030 Fuente: Elaboración propia a partir de datos del INEEl envejecimiento de la población provoca asimismo un aumento de la poblacióndependiente, especialmente protagonizado por el colectivo de 80 y más años,denominada “cuarta edad” cuyas previsiones de crecimiento, según el INE, son del172% entre 2008 y 2030. Para este último año se cifra en 3,6 millones el número dequienes superen en España la edad de 79 años, que representarían un 7,2% de lapoblación (en 1981 este colectivo apenas representaba el 1,9%). Teniendo en cuentalas actuales tasas de dependencia de los respectivos grupos de edad, se ha estimadopara el horizonte 2030 un total aproximado de 3,5 millones de habitantes dependientesde 65 y más años, lo cual representa un incremento del 60,6% respecto a 2007. 24
  27. 27. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.3.3. Pirámide de población Española 2008 vs 2030 85 y más 80-84 75-79 70-74 65-69 60-64 55-59 50-54 45-49 40-44 35-39 30-34 25-29 20-24 15-19 10-14 5-9 0-4 5 4 3 2 1 0 1 2 3 4 5 % Varones 2030 % Mujeres 2030Fuente: INE % Varones 2008 % Mujeres 2008 25
  28. 28. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaComo viene siendo una constante en todas las variables analizadas, las diferenciasterritoriales del fenómeno del envejecimiento se acentúan en las proyecciones depoblación de mayores de 65 años para el año 2018.2.4. Ciclo de vida individual, edad y comportamiento socioeconómicoPara evidenciar el proceso de envejecimiento que vive España y relacionar esteproceso con el retiro de los mayores, es importante analizar los principales hitos en unciclo de vida, entendiéndose éste como las edades a las que suceden los eventos másimportantes del individuo, como puede ser la formación, emancipación, entrada ysalida del mercado laboral, inactividad, jubilación, etc. Los aspectos demográficosanalizados en la sección anterior tienen un impacto elevado en la organización de lasdistintas fases del ciclo vital de los individuos y sirven como referente para analizar lospatrones de comportamiento de las personas, sus tendencias y las condicionessocioeconómicas que influyen en sus decisiones de futuro. 26
  29. 29. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaComo comprobaremos a lo largo de esta sección, los últimos datos disponibles indicanque los jóvenes terminan sus estudios a edades más tardías, se demoran en encontrarsu primer trabajo, se emancipan de sus hogares de origen cada vez más tarde y secasan y tienen su primer hijo a edades más avanzadas. Este comportamiento haretrasado la entrada a la actividad laboral, que junto a la salida anticipada de muchostrabajadores y empleados del mercado laboral, ya sea por jubilación anticipada oprejubilación, ha provocado el acortamiento del periodo efectivo de actividad frente a loobservado hace unos años. Esta situación indiscutiblemente tiene efectos directossobre el retiro de los mayores. Gráfico 2.4.1. Ciclo de vida en España (edad media) Primer matrimonio Primer hijo Inactividad Emancipación Salida del mercado laboral Esperanza de vida hombres Esperanza de vida mujeres 90 87,0 85,2 82,9 81,2 80 70 62,0 60,3 60 (años) 54,9 50,6 50 40 30,7 30 26,8 27,4 29,3 29,3 26,3 20 1988 1990 1992 1994 1996 1998 2000 2002 2004 2006 Fuente: Eurostat, INE e InjuveLa pirámide de población activa de 1987 frente a 2008 permite distinguir tresfenómenos que tienen una lectura clara en el ciclo vital de los individuos. El primero deellos refleja la inactividad inducida o forzosa de los jóvenes, motivada por laprolongación de los estudios ante las dificultades de acceso al mercado laboral. Laentrada de los más jóvenes (16-24 años) al mercado de trabajo es cada vez mástardía, tal y como lo refleja la reducción de la tasa de actividad de este grupo de edadde casi diez puntos, situándose en 2008 en el 29%. Además, la reducción de losactivos varones se ha prolongado hasta las edades de 25 a 29 años, a diferencia delas mujeres de este grupo de edad que han aumentado considerablemente su tasa deactividad en los últimos tiempos, del 59,6% al 82,6%. 27
  30. 30. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEl segundo fenómeno se corresponde con el elevado incremento de la poblaciónactiva femenina observado en ese periodo, que ha pasado de representar un 33%sobre el total de activos a un 43%, con 4,8 millones más que en 1987. En términosagregados, la incorporación de la mujer al mercado de trabajo ha ayudado a atenuar latendencia decreciente de la población activa observada en los últimos años. Cabedestacar que, a pesar de la incorporación masiva de las mujeres jóvenes al mercadode trabajo, las mayores salen antes que los varones: en nuestros días, la tasa deactividad de las mujeres desciende con intensidad a partir de los 50 años, mientrasque en los hombres este fenómeno se observa a partir de los 55 años.El último fenómeno destacable es la tendencia de la salida anticipada de los varonesdel mercado laboral. En los últimos años, los varones entre 50 y 64 años han perdidopeso sobre el total de activos, de un 6,5% a un 5,5%, mientras que el porcentaje de lasmujeres sobre el total de activos se ha incrementado en casi dos puntos hasta el 3,8%. Gráfico 2.4.2. Pirámide de población activa: 1987 vs. 2008 de 70 y más de 65 a 69 de 60 a 64 de 55 a 59 de 50 a 54 de 45 a 49 de 40 a 44 de 35 a 39 de 30 a 34 de 25 a 29 de 20 a 24 de 16 a 19 10 8 6 4 2 0 2 4 6 8 % Varones 2008 % Mujeres 2008 Fuente: INE % Varones 1987 % Mujeres 1987A continuación se analizarán algunos aspectos relevantes en el cambio del ciclo vitalde los individuos apuntado anteriormente.Emancipación: transición a la vida adulta y primer empleoEspaña, junto a Italia, tiene el calendario más retrasado de toda la Unión Europearespecto a la transición a la vida adulta, entendiendo ésta como emancipación primeroy formación y consolidación de la familia posteriormente. Dicho retraso es aún mayorsi lo comparamos con los países nórdicos: en torno a cinco años. El 53,8% de los 28
  31. 31. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españajóvenes españoles entre 18 y 34 años sigue viviendo en el hogar paterno5. Sin dejar almargen otro tipo de factores de naturaleza sociocultural, la independencia tardía de losjóvenes españoles se explica en claves económicas: limitada capacidad para accederal primer empleo, y mala calidad de éste (en términos de inestabilidad, temporalidad ybajos salarios), con las consiguientes dificultades para asumir los gastos -infladosdurante años- del alquiler o de la adquisición de una vivienda. Para afrontar lasrestricciones del mercado laboral una opción habitual consiste en ampliar la duraciónde los estudios, especialmente entre los jóvenes de familias de rentas medias y altas.Por otro lado, al prolongarse la precariedad en los primeros años de actividad laboral,la inserción en el mercado de trabajo no garantiza siempre la deseada emancipación,sino que muchos jóvenes aplazan su salida del hogar familiar hasta alcanzar unosniveles de ahorro suficientes para afrontar la independencia, y otros que se emancipannominalmente siguen dependiendo económicamente de las ayudas familiares. Todoello incide en llamativos “atascos” en el ciclo vital, que se traducen con claridad en elrestrictivo comportamiento natural de la población española: pocos hijos y en edadtardía, apurando los límites de la edad reproductiva. Para salir de este círculo viciosolos jóvenes españoles tampoco cuentan con muchos apoyos, a diferencia de otrospaíses de nuestro contexto europeo donde las políticas a favor de la juventud y lafamilia estimulan el incremento de los hogares familiares y la recuperación de las tasasde fecundidad.A pesar de estos obstáculos, en los últimos años el número de hogares jóvenes(alargando la “etapa de juventud” hasta los 34 años) ha crecido sensiblemente (un107,8% entre 2002 y 2008), y la tasa de emancipación se ha incrementado en más dediez puntos (véase gráfico adjunto), acortándose la brecha con respecto a la UE. Estaprogresión de los hogares y la emancipación está claramente determinada por elreciente ciclo económico expansivo que mejoró significativamente los niveles deempleo joven.5 Según datos del III Trimestre de 2008 del Consejo de la Juventud de España 29
  32. 32. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.4.3. Tasa de emancipación de los jóvenes: grupos de edades (2003-2008) % personas que viven fuera del hogar de origen respecto del total personas misma edad 18 - 24 años 25 - 29 años 30 - 34 años Total 80% 75,1% 70% 73,8% 73,7% 72,7% 69,4% 69,2% 60% 50% 48,1% 46,3% 45,9% 44,9% 40% 43,7% 43,5% 42,0% 41,4% 37,4% 36,9% 36,1% 35,1% 30% 20% 10,7% 12,5% 13,1% 12,8% 10% 6,8% 7,3% 0% 2003 2004 2005 2006 2007 4T2008 Fuente: Observatorio Joven de la ViviendaAhora bien, las bases económicas de estos progresos en la emancipación parecenmuy débiles ante la intensa crisis nacional e internacional que estamos sufriendo. Losjóvenes son uno de los colectivos más castigados por la falta de dinamismo delmercado laboral y la destrucción de empleo, y ante la dura restricción crediticia sucapacidad adquisitiva y de ahorro son claramente insuficientes para poder acceder auna vivienda. En el peor de los escenarios, muchos jóvenes se ven forzados aregresar al hogar familiar por culpa del desempleo. Según datos del INE del primertrimestre de 2009, la tasa de paro de menores de 25 años ha alcanzado el 35,6%. Enel caso de jóvenes entre 15 y 24 años que es el tramo de edad que Eurostat definecomo paro juvenil, la tasa ascendía al 31,8% en febrero de 2009, con previsiones nadahalagüeñas para finales de año (pudiéndose elevar la tasa de paro hasta el 35%)resaltando la mayor tasa de paro de jóvenes en España respecto a la UE (17,5% enfebrero de 2009). Ante este difícil panorama, es previsible una involución de las tasasde la emancipación del hogar de origen o, como poco en su estancamiento.Periodo de actividad y transición a la inactividadComo se ha mencionado anteriormente, son dos fenómenos importantes los queacontecen en la evolución de los activos en España: por un lado la ligera reducción delos activos varones que se ha registrado en el tramo de edad de 25 a 29 años, y porotro, el elevado incremento de la población activa femenina experimentado en losúltimos años.Tras la máxima tasa de actividad observada en el grupo de 30 a 34 años, con un 88%,la tasa de actividad se reduce a medida que avanza la edad, al crecer el número dejubilaciones anticipadas. Entre los 55 y 59 años, el porcentaje de los activos sobre la 30
  33. 33. Retos socioeconómicos del envejecimiento en Españapoblación total es del 61%, siendo la tasa de los varones un 78,5% mientras que lasmujeres presentan tan sólo una tasa significativamente más baja (44,2%). Bien escierto que ese 61% es superior al observado en 1987, sobre todo por la mayorparticipación de la mujer en la población activa. La diferencia entre la curva de la tasade actividad de las mujeres en 1987 y en 2008 expresa con claridad la incorporaciónde la mujer al mercado laboral, con un aumento considerable de la tasa de actividad,más notoria entre los 35 y 49 años.En el siguiente grupo de edad (entre 60 y 64 años) la tasa se sitúa en el 36% y, alsobrepasar la edad legal de jubilación (65 años), el porcentaje de activos sobre el totalde población disminuye drásticamente (6,1% entre 65 y 69 años y 0,8% de 70 años ymás). Se aprecia asimismo que en aquel grupo, que en engloba a quienes cuentanentre 60 y 64 años, crece el número de inactivos y evidenciando que la granalternativa a la ocupación en esas cohortes no es el desempleo sino la inactividad,gracias a la cobertura social de las prejubilaciones6. La participación de estos dosgrupos de edad sobre la población activa es menos relevante que en 1987, dejandoentrever la paulatina reducción del periodo de actividad experimentada en los últimosaños. Gráfico 2.4.4. Tasas de actividad por grupos de edad y sexo varones 2008 mujeres 2008 varones 1987 mujeres 1987 100 80 60 40 20 0 16-19 20-24 25-29 30-34 35-39 40-44 45-49 50-54 55-59 60-64 65-69 70 + Fuente: EPA (INE)6 Hay que considerar que un porcentaje de inactivos entre 50 y 64 años, no conocido, se encuentra enuna situación de incapacidad permanente recibiendo, por este motivo, una cuantía de pensiones, ya quela edad media de estos individuos es de 54 años. 31
  34. 34. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.4.5. Tasas de inactividad por grupos de edad y sexo varones 2008 mujeres 2008 varones 1987 mujeres 1987 100% 90% 80% 70% 60% 50% 40% 30% 20% 10% 50-54 55-59 60-64 65-69 70 + Fuente: EPA (INE)Salida del mercado laboralLa etapa postrera que describimos aquí se inicia con el retiro laboral del individuo, loque supone una reducción de los ingresos procedentes de la actividad laboral, yaunque también se produce una reducción de los gastos de los hogares. Estasituación provoca que las familias y hogares empiecen a hacer uso de sus ahorros ydel patrimonio acumulado hasta el momento, para emplearse como gasto.La menor tasa de actividad observada en las cohortes a partir de los 60 años muestraque la edad real de salida del mercado laboral en España es sensiblemente inferior alos 65 años (edad legal de jubilación), como puede observarse en la mayoría depaíses de nuestro entorno. En España la edad ha pasado de 60,3 años en 2001 a 62,1años en 2007 situándose ligeramente por encima de la media de la Unión Europea.Si al retraso en la incorporación al mercado laboral, le sumamos una salida anticipadadel mismo, podemos decir que en las últimas décadas se ha producido unasignificativa reducción de la vida laboral, y por lo tanto una reducción del período deingresos procedentes de la principal fuente de recursos, el factor trabajo. Sin embargo,es cierto que en los últimos años se observa una tendencia del aumento en la edadmedia de salida del mercado laboral, que parece ir aproximándose paulatinamente alos 65 años. 32
  35. 35. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaEsperanza de vidaLos cambios demográficos que se han producido en los últimos años en España, y latendencia al envejecimiento que se registra en las economías desarrolladas hanprovocado que aumente notablemente la esperanza de vida. Según los datos quepublica Eurostat, la esperanza de vida para una persona que haya alcanzado los 65años ha aumentado significativamente, casi 2 años entre 1995 y 2006, hasta alcanzarprácticamente los 83 años en hombres y los 87 en mujeres (manteniendo estables losniveles de mortalidad actuales), lo que supone que la cantidad de ahorro acumulado aesa fecha deberá ser mayor, si pretendemos que nuestros ahorros sobrevivan hasta lafecha de nuestro fallecimiento. 33
  36. 36. Retos socioeconómicos del envejecimiento en España Gráfico 2.4.6. Esperanza de vida hombres. Año 2006 Esperanza de vida crecimiento acum. 1995-2006 83,5 3,5% 3,0% 83,0 3,0% 2,4% 2,5% 82,5 2,1% 2,1% 2,1% 2,0% 82,0 83,2 1,5% 82,9 82,7 81,5 82,2 1,0% 81,6 81,0 0,5% 80,5 0,0% Francia España Suiza Alemania Portugal Fuente: Eurostat Gráfico 2.4.7. Esperanza de vida mujeres. Año 2006 Esperanza de vida crecimiento acum. 1995-2006 88,0 3,0% 87,5 2,5% 2,5% 87,0 2,1% 2,2% 1,9% 2,0% 86,5 86,0 1,5% 87,6 1,2% 87,0 85,5 1,0% 85,9 85,0 85,5 85,2 0,5% 84,5 84,0 0,0% Francia España Suiza Alemania Portugal Fuente: EurostatEste incremento de la esperanza de vida a partir del momento de la salida definitivadel mercado de trabajo implica que la cantidad de ahorro acumulado a esa fechadeberá ser mayor si se pretende que los ahorros persistan hasta la fecha defallecimiento. Además, no podemos obviar que es durante la vejez cuando tenemosmás probabilidades de tener alguna limitación física o alguna discapacidad que exija laasistencia de terceras personas. En España la esperanza de vida sin limitacionesfísicas y discapacidades se sitúa, de forma prácticamente constante durante losúltimos años, en torno a los 74 años tanto para el sexo masculino como para elfemenino. 34
  37. 37. Retos socioeconómicos del envejecimiento en EspañaPensiones: grupos de edad y sexoAtendiendo a los últimos datos de la Seguridad Social, el número de pensionesasciende a 5,9 millones, de las cuales el 84,5% son por jubilación y el resto porincapacidad permanente. El número de pensiones comienza a ser relevante entre lapoblación de más de 60 años, un 10,4% de las pensiones las reciben personas entre60 y 64 años. No obstante, el mayor peso se concentra en los grupos de edad de 65 a69 años (un 19,7%), en concordancia con la edad legal de jubilación. En los siguientesgrupos de edad el porcentaje disminuye ligeramente hasta registrar un 10,1% en lospensionistas de 85 y más años. Las diferencias más marcadas entre los varones y lasmujeres que perciben pensiones se encuentran en el tramo de edad de los 65 a los 79años, con una participación de los varones está alrededor del 12,5%, mientras que laparticipación de las mujeres representa la mitad (6,3%). Gráfico 2.4.8. Distribución de las pensiones por edad y sexo: % sb total (ITR09) % Varones % Mujeres 85 y más 5,1% 5,0% 80-84 7,7% 4,9% 75-79 11,8% 6,1% 70-74 12,6% 6,3% 65-69 13,0% 6,7% 60-64 7,4% 3,0% 55-59 2,5% 1,1% 50-54 1,7% 0,9% 45-49 1,2% 0,6% 40-44 0,8% 0,4% 35-39 0,5% 0,2% 30-34 0,3% 0,1% 25-29 0,1% 0,04% 20-24 14% 12% 10% 8% 6% 4% 2% 0% 2% 4% 6% 8% Fuente: INSSPor clase de régimen, el 57,1% del total de las pensiones (incapacidad permanente,jubilación, viudedad, orfandad, etc.) en vigor corresponden al Régimen General, el21,6% al Régimen de Autónomos y el 21,3% restante a otras clases (agrario, marítimo,minería, etc.). Si tomamos en cuenta el Régimen General y el de Autónomosobservamos dos significativas diferencias por grupos de edad. La primera de ellas seidentifica en el grupo de los 60 a 64 años, que registra una participaciónsustantivamente mayor de las pensiones del Régimen General, un 13,7% sobre el total 35

×