Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes

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habitos de los maestros memorables

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Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes

  1. 1. HYPERLINK "http://www.jaeccba.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=222:siete-habitos-de-los-buenos-maestros-y-los-maestros-fascinante-primer-subsidio-primer-habito-1-de-7&catid=51:pedagogia&Itemid=96" Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes (Primer subsidio - Primer hábito 1 de 7) <br />Cortesía del Instituto Parroquial Monte Cristo<br />"Educar es ser un artesano de la personalidad, un poeta de la inteligencia, un sembrador de ideas"<br />Para los docentes. Primer subsidio: Primer hábito<br />Los buenos maestros son elocuentes , los maestros fascinantes conocen el funcionamiento de la mente. Los buenos maestros tienen una buena cultura académica, y transmiten con seguridad y elocuencia las informaciones en el aula. Los maestros fascinantes transforman la información en conocimiento y este en experiencia. Sólo la experiencia queda registrada en la memoria permitiendo transformar la personalidad.<br />-El escenario de la mente de los jóvenes de hoy es distinto a los del pasado, por lo que el primer hábito del maestro fascinante es entender esta nueva mente. Hoy existe el síndrome del pensamiento acelerado (SPA); lo que genera compulsión por nuevos estímulos, así se agitan en sus asientos, mantienen conversaciones paralelas, no se concentran, molestan a sus compañeros. Todo para aliviar el SPA.<br />-La velocidad del pensamiento se ha acelerado y hoy se puede afirmar que: pensar es excelente, pensar mucho es malísimo, porque quien piensa mucho roba energía vital al cerebro y siente una fatiga excesiva, sueño insuficiente, irritabilidad, déficit de concentración, aversión a la rutina y hasta síntomas psicosomáticos como dolor de cabeza o gastritis. Esto lo viven tanto maestros como alumnos.<br />-El SPA es la principal causa de crisis en la educación mundial: los maestros están presentes en el aula y los alumnos están en otro mundo.<br />-Causa del SPA: exceso de estímulo visual y sonoro producido por la televisión y las nuevas tecnologías que alcanzan frontalmente el territorio de la emoción; el exceso de información; y la paranoia del consumo y de la estética que dificultan la interiorización. Así hay una perdida del placer por las pequeñas cosas cotidianas y un intento permanente de capturar estímulos que alivien a este síndrome.<br />-El SPA compromete la salud psíquica, por lo que no basta con ser elocuente sino que debemos ser maestros fascinantes, conocedores del alma humana para descubrir herramientas pedagógicas capaces de transformar el aula en un oasis y no en una fuente de estrés. Es una cuestión de supervivencia, para mantener la calidad de vida del alumno y del maestro.<br />-Un pedido a los maestros fascinantes: tengan paciencia a sus alumnos, ellos son víctimas de la agitación de la inmediatez, deben crear esperanza en el caos, construir una escuela de los propios sueños y de los sueños de sus alumnos. Maestros y alumnos debemos ser rescatados del SPA.<br />"Este hábito de los maestros fascinantes contribuye a desarrollar en sus alumnos: capacidad para gerenciar los pensamientos, administrar las emociones, ser líder de sí mismo, trabajar pérdidas y frustraciones, superar conflictos"<br />PARA PREGUNTARNOS Y REFLEXIONAR EN FORMA PERSONAL:<br />-¿Somos conscientes de este fenómeno social actual, tanto en los niños, jóvenes y adultos?<br />-¿Utilizamos herramientas pedagógicas que favorezcan el conocimiento del alma del alumno?<br />-¿Estamos dispuestos a reestructurar el proceso de enseñanza-aprendizaje para transformarnos en maestros fascinantes?<br />Del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas. (9,46-48)<br />"Se suscitó una discusión entre ellos, sobre quien de ellos sería el mayor. Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, lo puso a su lado, y les dijo: el que reciba a este niño en mi nombre, a mi me recibe; y el que me recibe a mi, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre ustedes, ese es mayor"<br />-El contexto de este texto del Evangelio, es el anuncio de la pasión y muerte que debe sufrir Jesús, Él, el maestro les quiere enseñar a sus discípulos que hay que renunciar a todo, pero como maestro fascinante conoce el pensamiento de los que le siguen.<br />-La respuesta puede ser obvia ante este contexto, pero Jesús que ya ha hablado, no se conforma con el poder de la palabra para enseñar, ahora recurre a una experiencia: toma a un niño.<br />-En la mentalidad de nuestro siglo esto puede parecernos tierno y hasta inocente, pero en su época un niño era considerado como un ser despreciable, ya que tenía prohibido el ingreso en la sinagoga, no sabía leer ni escribir y no conocía la ley de Moisés.<br />-Ningún rabino que se las diera de buen maestro hubiese siquiera tocado a un niño, Jesús en su originalidad se vale de todos los medios para enseñar, no le importa que le critiquen o lo miren mal, su método es traspasar el pensamiento con un ejemplo explosivo.<br />-Un maestro fascinante, combate el SPA de sus alumnos llenándolos de asombro, creando en ellos una capacidad de captar la realidad con su complejidad, busca el método sin atenerse a lo que aprendió, sino recurriendo a la experiencia de la vida.<br />-Es notorio como recordamos con mayor cariño a aquellos maestros que nos dejaron algo de ellos para aplicar a la vida, que a los más eruditos en la materia que dictaban y en los métodos que utilizaban.<br />-Jesús es el espejo en el que debe reflejarse todo maestro, Él conoce a los suyos, hoy el SPA, nos puede tocar también a nosotros, a lo largo del año, ¿Conocemos lo que piensan y cómo piensan los alumnos o nos dejamos llevar por el strés del correr y la agitación diaria para cumplimentar lo que nos piden los programas?<br />-A Jesús le importa más la persona que recibe el mensaje, de allí su esfuerzo, que el mensaje en si mismo, sabe que quien es impactado por el maestro no olvidará jamás lo aprendido. Tendríamos que pensar si nosotros estamos interesados en las personas que estamos formando o nos limitamos a dar contenidos.<br />-El maestro fascinante, se da a sí mismo, queda él grabado en la memoria y junto a él, su enseñanza. Jesús busca de una forma, podríamos decir escandalosa para la época, que se grave el momento, esta experiencia traerá una y otra vez la enseñanza a la memoria. Prueba de ello es que se conserve este dato en la Escritura Sagrada.<br />-Ante la dureza del pensamiento y el corazón de sus discípulos, Jesús se mantiene en calma, no cae en la angustia desgarradora de quien no se siente entendido, El sigue intentándolo todo hasta el fin: eso es el amor a la vocación de enseñar. Ante la discusión sin sentido que llevan los discípulos, el vuelve a intentar despertar un pensamiento positivo, porque Él mismo se mantiene sereno y confiado en lo que está enseñando.<br />-Ser maestros fascinantes es mantener el control, no desesperar, y encontrar el sentido en los distintos sin-sentidos de las discusiones. Es transmitir no solo contenidos sino la experiencia de la vida.<br />Aportes: Prof. Nélida Díaz y Padre Rubén Viani<br />Bibliografía: Investigaciones Dr. Cury y Sagradas Escrituras<br />Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes (Segundo subsidio - Segundo hábito 2 de 7) -381040513000Cortesía del Instituto Parroquial Monte Cristo<br />"Los buenos maestros poseen metodología, los maestros fascinantes poseen sensibilidad"<br />Segundo hábito: Segundo subsidio<br />-Así los primeros son muy didácticos y los segundos conocen cómo hablar al corazón de sus alumnos, qué los va a emocionar y por lo tanto motivarlos  a estar atentos y expectantes, en busca de un conocimiento nuevo que les  genere no sólo un lugar más en la memoria, sino un lugar en su corazón.<br />-Esto implica que expresar esa emoción debe notarse en su voz, en los cambios de tonalidad, saber impostarla acorde a la enseñanza del momento. Logrando la concentración del alumno, evitando el SPA (síndrome de pensamiento acelerado), y especialmente que sea una invitación a un viaje sin moverse del lugar físico, sin importar si están en la hora de matemáticas, lenguas u otras ciencias. Es entrar en una película para ser protagonistas y así traducir lo aprendido en útil para el cotidiano de la vida.<br />-Un maestro fascinante llega,  con su sensibilidad, tanto a los alumnos débiles como fuertes, tranquilos como agresivos. Trata de acoger a todos y comprenderlos, hasta a los más difíciles.<br />-Observa al  mundo con los ojos de un águila. Ve la educación desde distintos ángulos, logra abrir el abanico de las posibilidades, donde a veces 2 +2 no siempre es 4, porque entiende que somos creativos y permite que sus alumnos lo sean. El maestro fascinante invita al vuelo total y logra una<br />bajada tranquila y adecuada a la realidad, viaja pero conoce el camino de regreso para él y sus alumnos, no cae en la necedad de que todo lo sabe y que debe ser escuchado, aprendió a escuchar y valorar lo que los demás piensan y hasta imaginan, no juzga la creación o imaginación, la acompaña y logra concretarla en la vida diaria de cada alumno, para unos sencilla y para otros muy complicada.<br />-El maestro fascinante contribuye a una humanidad más saludable, evitando ser víctimas del sistema social que valoriza el tener y no el ser, la estética y no el contenido, el consumo y no las ideas.<br />-Tiene conciencia que las nuevas tecnologías generan gigantes en lo científico, pero niños en cuanto a la madurez.<br />-Los educadores,  a pesar de sus dificultades, son insustituibles, porque la gentileza, la solidaridad, la tolerancia, la inclusión, los sentimientos altruistas, en fin, todas las áreas de la sensibilidad no pueden ser enseñadas por las máquinas, y sí por seres humanos.<br />“Este hábito de los maestros fascinantes contribuye a desarrollar: seguridad, tolerancia, solidaridad, perseverancia, protección contra los estímulos estresantes, inteligencia emocional e interpersonal”<br />PARA PREGUNTARNOS Y REFLEXIONAR EN FORMA PERSONAL:<br />-¿Somos capaces de viajar con nuestros alumnos ante cada nuevo aprendizaje, o temo no conocer el camino de regreso?<br />-¿Soy consciente que no puedo ser reemplazado por una máquina para llegar al corazón de los educandos?<br />-¿Puedo hacer de mi aula un escenario cinematográfico donde mis alumnos sean protagonistas principales  de nuevas historias, donde desarrollen su sensibilidad y se sepan únicos?<br />Del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, según san Juan (1,35-51)<br />Les recomiendo leer toda la cita,  me centraré para la reflexión en algunos versículos.<br />“…los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que lo seguían les dijo: ¿Qué buscan? Ellos le respondieron: Rabbí – que quiere decir, Maestro - ¿Dónde vives? Les respondió: “Vengan y lo verán” Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima…”<br />Jesús es un Maestro Fascinante, Él enseña con dulzura y atención a las necesidades de sus discípulos – que quiere decir, alumnos- esto lo veremos en cuatro actitudes que deben reproducir los que quieran ser maestros a su imagen y no se conformen con ser buenos maestros…<br />1- Los discípulos de los que nos habla el Evangelio, estaban con Juan el Bautista… y lo escuchan hablar… en ese momento se ponen a seguir a Jesús… Primera actitud: Él al ver que lo siguen se detiene: cuántas veces es necesario detener la marcha para prestar atención a los alumnos, no se trata de enseñar a las corridas o con indiferencia a quien te está atendiendo, es preciso detenerse ante cada uno teniendo en cuenta que son personas, que tienen su ritmo, que buscan la verdad, que están formando su carácter… cada uno tiene su propio dinamismo, su tiempo, su estructura mental y espiritual. Como maestro/a fascinante ¿soy capaz de detenerme ante las distintas personas que forman el alumnado, o sigo mi camino sin mirar atrás?<br />2-Segunda actitud: Jesús los mira: ¡Qué grande es la capacidad de mirar! A través de la mirada podemos llegar al corazón del otro… sin embargo estamos inmersos en un mundo que ve y no mira… vemos la t.v., vemos la ruta, vemos el grupo, vemos al colega… pero leyendo esta cita del Evangelio y deteniéndome en esta actitud de maestro fascinante, me pregunto:¿Vemos a las personas… sus inquietudes, sus necesidades profundas?. Si bien esto parece un planteo paradójico, ya que estamos en la cultura de la imagen… ¿no nos estará pasando que vemos sólo lo exterior, las masas, lo superficial? El Maestro fascinante ve el alma… sus inquietudes… sus necesidades. Mira en profundidad. Su mirada se hace encuentro con el discípulo. Persona a Persona, hay amor por lo que hace y por quien recibe su enseñanza. Y el amor se transforma en el primer paso liberador y creador… estimula y da libertad, favorece la actividad crítica sin temor. Ama y quien se sienta amado será una creación creadora.<br />3-Tercera actitud: Jesús, les dirige su Palabra, conversa con ellos, pero en un grado profundo, está atento a sus necesidades: “… ¿Qué buscan?...” Es hermoso el desafío de ser maestros fascinantes, te has preguntado o le has preguntado a tus alumnos qué buscan? Qué buscan de ti, qué buscan de ellos mismos, qué buscan en la vida, en la familia… si sabes lo que buscan no sólo sos un maestro fascinante, sino una persona fascinante que llega al corazón del otro sin esfuerzo, porque entra por la puerta abierta del que buscando se deja buscar.<br />4- Por último, cuarta actitud: Jesús, tiene tiempo: …”Vengan…y se quedaron con Él aquel día”. Andar a las corridas, enseñando automáticamente, pasar de un punto a otro del programa, entrar y salir de las aulas, firmar los libros de temas, evaluar… hay mucho por hacer y tenés que hacerlo, pero qué pasa al final, el SPA nos crea un sentimiento de vacío interior, de cansancio y estrés, sentimos que estamos hartos de todo y llenos de nada. El maestro fascinante tiene tiempo, invita a quedarse con él, hay una dedicación que brota del corazón colmado de felicidad por lo que hace, contagia con su propia vida, una manera de enseñar es su presencia. ¿No será momento de correr menos e intercambiar más lo hermoso de la vida con los alumnos y hasta con los mismos compañeros de tarea? Es tan importante el encuentro interpersonal a la hora de enseñar que sólo ese “tener tiempo” ya es educador, impactante, motivador. Necesitamos maestros fascinantes, personas que se animen a invitar a vivir buscando el sentido de los momentos, gozando en profundidad de la existencia propia y de los demás, creando redes de comunicación no virtual, sino personales, concretas, comprometidas y realizadoras. ¡Toma tu tiempo!, ¡es tu vida!. Respeta el tiempo de los demás, sentirán que respetas su propia existencia. Te convertirás en maestro fascinante a imagen del Rabbí (del MAESTRO).<br />Aportes de: Padre Rubén Viani y Prof. Nélida Díaz.<br />Bibliografía: Nuevo Testamento Jn 1, 35-51<br />Escritos del Dr. Augusto Cury.<br /> <br />Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes (Tercer subsidio - Tercer hábito 3 de 7) <br />-3810317500Cortesía del Instituto Parroquial Monte Cristo<br />"Educar es ser un artesano de la personalidad, un poeta de la inteligencia, un sembrador de ideas"<br />Tercer hábito: Tercer subsidio<br />Los buenos maestros educan la inteligencia lógica, los maestros fascinantes educan la emoción<br />-Los buenos maestros enseñan a sus alumnos a explorar el mundo en que están, todo lo que los rodea, lo externo a ellos.<br />-Los maestros fascinantes enseñan a sus alumnos a explorar el mundo que son, su propio ser. Su educación sigue las notas de la emoción, de los sentimientos. Esto implica ver y aprehender el mundo que los rodea desde lo más íntimo de su ser. Esto es educar la emoción con inteligencia<br />-Es estimular al alumno a pensar antes que a reaccionar, a no tener miedo del miedo, a ser líder de sí mismo, autor de su historia, a apropiarse de los hechos lógicos y de las contradicciones de la vida, a dar sin esperar retribución, a ser fiel a su conciencia, a saber perder, a correr riesgos para transformar los sueños en realidad, a tener coraje para andar por lugares desconocidos.<br />-Esto no significa educar ni para la insensibilidad ni para la hipersensibilidad, ni para estar alienados. Es educar para tener una emoción y sensibilidad rica, protegida e integrada.<br />-Cuando educamos en esta línea enseñamos la importancia de las cosas que nos rodean para poder ser con ellas tolerantes, solidarios y que nos sean útiles en el cotidiano. Así se hace mucho más compleja nuestra tarea porque supera cualquier cálculo matemático o de la física<br />-Habitualmente nos zambullimos en la sociedad sin ninguna preparación para vivir lo que nos lleva a decepciones, frustraciones, rechazos, enfermedades psíquicas, crisis en las relaciones y hasta, a veces, el suicidio. Como maestros fascinantes podemos evitar estos virus enseñando a protegerse del mundo violento, individualista, agresivo, netamente materialista mediante una emoción y/o sentimientos estables, donde todo lo material esté al servicio de una vida sana y plena tanto para sí mismos como quienes nos acompañan.<br />-Desde esta perspectiva todas las asignaturas no sólo se centrarán en los contenidos, sino en lo que los contenidos encierran de humanitario.<br />"Este hábito de los maestros fascinantes contribuye a desarrollar: seguridad, tolerancia, solidaridad, perseverancia, protección contra los estímulos estresantes, inteligencia emotiva e interpersonal"<br />PARA PREGUNTARNOS Y REFLEXIONAR EN FORMA PERSONAL:<br />-Ante nuestros alumnos y los contenidos que estoy impartiendo ¿tengo en cuenta en qué medida le serán favorables, para incorporarlos en su personalidad y utilizarlos en el día a día?<br />-¿Considero el grado de responsabilidad que implica educar para una vida sana y plena?, ¿Sé cómo hacerlo?.<br />-¿Mi actitud frente a mis alumnos es de seguridad, tolerancia, perseverancia, relaciones interpersonales emotivas?¿ Y con mis pares?.<br />Del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas. (19,1-9ª)<br />Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos. Él quería ver quien era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicomoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí. Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo:"Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa". Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: "Se ha ido a alojar en casa de un pecador". Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor:"Señor voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más". Y Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa..."<br />-Son muchos los obstáculos que se interponen entre Jesús y Zaqueo, la gente, la baja estatura de este, las hojas del árbol... pero fundamentalmente un obstáculo interior "la riqueza", quien todo lo tiene parece no necesitar nada, su mundo es el mundo de su fortuna, sin embargo hay en Zaqueo una inquietud, una vida no satisfecha totalmente... ¿será por eso que quiere ver a Jesús?, o podemos pensar, ¿ qué sólo es curiosidad?, él aprendió a sacarle provecho a la vida saciándose con bienes materiales, aprendió su trabajo, aprendió a acumular a costa de los demás... pero no aprendió a vivir. Su emoción y su mundo interior estaban vacíos, es por esto que quería algo más.<br />-Jesús es el gran Maestro, que educa la emoción del hombre... no es con grandes ejemplos ni con palabras sabias en este caso como llega al interior de Zaqueo, sino con un gesto: su mirada. Una mirada que cala el corazón de quien se siente mirado, siempre llama la atención cómo esa mirada del Señor que atraviesa las hojas del árbol y se detienen en aquel hombrecito, que era pequeño no sólo por su altura, sino fundamentalmente por su falta de apertura a los demás – recordemos que era jefe de los publicanos, se enriquecía con los impuestos que cobraba a su pueblo a favor del imperio romano, era una especie de traidor, no sólo eso, sino jefe de los traidores- su interior estaba lleno de egoísmos, de ambiciones, y traiciones, pero vacío de sí mismo. Jesús ve en esa mirada fría y especuladora la oportunidad de educar, de conducir a la salvación, de transformar en HOMBRE PLENO, a quien lo necesita.<br />-Zaqueo se transforma desde lo más profundo de sus sentimientos, es protagonista de una nueva historia para su vida, sólo le basta recibir a Jesús en su casa para sentirse con la libertad que da el despojarse de un mundo externo que aprisiona, para abrirse a la solidaridad, a la reparación... Es conmovedor como el Maestro transforma la emoción del discípulo al punto que le cambia el corazón. "Muchas veces no valen tanto las palabras y discursos excelentes como una mirada de amor". No podemos imaginar la mirada de Jesús de otra manera, Él mira más allá del pecado, mira al ser humano que necesita ser mirado, mira importándole la vida íntegra. ¿Somos capaces de mirar a nuestros alumnos más allá de los prejuicios y los hechos, para ver qué falta en sus corazones?<br />-Zaqueo es más rico al despojarse de lo que le da beneficios económicos que con toda su fortuna, Jesús es el liberador de una alienación que crea el mundo exterior, haciendo crecer la realidad interior del alma, del pensamiento y de la emoción. Es un gran desafío para el educador hacer que cada uno de sus alumnos se sienta llamado a convertir su historia personal en historia de liberación evangélica, historia de "amor". Salir de sí mismo, para ir al encuentro del otro con actitud de solidaridad y deseos de reparación, de salir al encuentro de quien ha dañado y darle "cuatro veces más", es decir darle en abundancia. Quien recibe abundante amor aprende a dar más abundantemente.<br />-El hombre estresado por las preocupaciones de "mantener lo que tiene", de "acumular cada día más" es el hombre alienado, no es feliz, no encuentra ni paz ni regocijo, vive amargado pensando que puede perder su vida si pierde lo que ha acumulado. No se abre a los demás por dos motivos: o porque ve en el otro un serio competidor o por sentirse invadido en su "tesoro". No se compromete más que consigo mismo y su mundo exterior. Es tarea del educador abrir la capacidad de la interrelación, hacer vencer los miedos, animar a arriesgarse a mirar al otro: no como alguien que se le acerca por interés, sino que se hace presente como hermano.<br />Es una misión de toda la educación animar a las relaciones interpersonales para que la riqueza interior de cada uno vaya creando una riqueza personal que nadie puede robar, que no se compra ni se vende, que no está sujeta a las leyes del mundo material, sino a las del alma.<br />-Jesús es un pedagogo seguro de sí mismo, de su mensaje y de la fuerza de su ejemplo, es el Maestro que no se deja llevar por "el que dirán" de los que no le entienden, sino por la voz del Padre que resuena en su conciencia. Él en estos versículos del Evangelio, no pide nada, se limita a estar al lado. ¿Sabemos estar al lado de nuestros alumnos para que aprendan a vencer sus miedos y sean más tolerantes cada día, aceptando sus límites y enfrentando su vida con valentía y tesón?<br />-Sólo quien está seguro de sí mismo puede sentirse seguro con los demás, la auto-invitación de Jesús a la casa de Zaqueo, hace que éste se sienta seguro ante el pueblo que lo desprecia como un pecador, como un traidor, como alguien no deseable... es por eso que abre su mundo interior al OTRO. Se transforma en un ser perseverante en su decisión de ser mejor, se convierte en una persona que pasa del aislamiento a ser un puente hacia el prójimo. Sale de su encierro para ser sociable. ¿No nos estará pidiendo esta nueva civilización ser creadores de personas-puentes, seguras tolerantes y sensibles?¿ Con emociones bien cimentadas sobre una autoestima centrada y equilibrada?.<br />-Ser maestros es humanizar! "ir a alojarte en el corazón del alumno" y desde allí sacar lo mejor de su ser.<br />APORTES DE:<br />-PADRE RUBÉN VIANI: PÁRROCO DE MONTE CRISTO Y VICEPRESIDNTE DEL C.E.C.<br />-PROF. NÉLIDA DÍAZ: REPESENTANTE LEGAL DEL INSTITUTO PARROQUIAL MONTE CRISTO.<br />Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes (Cuarto subsidio - Cuarto hábito 4 de 7) <br />-3810-317500Cortesía del Instituto Parroquial Monte Cristo<br />"Educar es ser un artesano de la personalidad, un poeta de la inteligencia, un sembrador de ideas"<br />Cuarto hábito: Cuarto subsidio<br />Los buenos maestros usan la memoria como depósito de informaciones, los maestros fascinantes la usan como soporte del arte de pensar<br />-Los buenos maestros cumplen con el contenido programático de las clases, los maestros fascinantes también.<br />-Estos últimos, además, tienen un objetivo fundamental: enseñar a sus alumnos a ser pensadores y no repetidores de informaciones.<br />-La educación clásica transformó la memoria humana en un banco de datos, muchas veces datos poco útiles y hasta inútiles. Debemos tener en cuenta que memoria no significa o es igual a pensamiento, por esto es que la educación clásica ha ido fracasando.<br />-Los maestros fascinantes transforman todo lo que el alumno aprende en un pensamiento, no en un simple recuerdo a repetir en forma mecánica. <br />-Así el objetivo de la memoria no es dar soporte al recuerdo, sino a la reconstrucción creativa del pasado. Sólo existe recuerdo puro de las informaciones despojadas de experiencias sociales y emocionales, o sea de la informaciones lógicas, como los números. Lo que enseñemos a nuestros alumnos debe estar inmerso en un marco social-afectivo-emocional significativo para él. Así será un pensamiento y no sólo una información más.<br />-Los maestros fascinantes no buscan alumnos computadoras: que respondan a estímulos programados, sino alumnos que produzcan un fantástico mundo de ideas ya que la memoria humana es un manantial de informaciones y experiencias únicas-propias de cada uno.<br />-Ante esto podemos afirmar que cuando evaluamos a nuestros alumnos, habitualmente somos "buenos maestros" pero no fascinantes, ya que los invitamos a la repetición de los conocimientos que la currícula nos exige y no atendemos (casi nunca) a los procesos o procedimientos que utilizó para resolver o responder, aunque equívocamente, lo que le estamos evaluando.<br />-Los maestros fascinantes organizan evaluaciones abiertas para promover la creatividad, estimular el desarrollo libre del pensamiento, cultivar el raciocinio, expandir la capacidad de argumentación de los alumnos.<br />-Los maestros fascinantes valoran toda idea organizada, aunque esté completamente equivocada con respecto a la asignatura dada. Así es posible dar una nota máxima a un raciocinio brillante basado en datos equivocados. Esto valoriza a los pensadores, ya que las informaciones más útiles son aquellas transformadas en conocimiento y que, a su vez, son transformadas en experiencias de la memoria de uso continuo o memoria consciente.<br />-Como docentes tenemos que multiplicar NO conocimientos, sino HOMBRES QUE PIENSAN.<br />-Los alumnos que hoy desaprueban, podrían convertirse en excelentes científicos, ejecutivos y profesionales del futuro. Por esto es que los maestros fascinantes estamos para abrir las ventanas de la mente, estimular a pensar, cuestionar, debatir, romper paradigmas.<br />-Los maestros fascinantes forman pensadores que son autores de su historia.<br />"Este hábito de los maestros fascinantes contribuye a desarrollar: pensar antes de reaccionar, exponer y no imponer las ideas, conciencia crítica, capacidad de debatir, cuestionar y trabajar en equipo"<br />PARA PREGUNTARNOS Y REFLEXIONAR EN FORMA PERSONAL:<br />Este hábito puede ser uno de los más difíciles de afrontar, por qué?:<br />-¿Estamos o hemos sido formados para llevar a nuestros alumnos al espacio del pensamiento, o simplemente condicionados a transmitir información?. (quiénes deberían cuestionarse esto: nosotros o los institutos de formación docente?, o ambos?).<br />-¿Sabemos cómo imprimir en nuestras clases conocimientos que estén direccionados a la vida social-afectiva-emotiva de quienes nos escuchan?.<br />-¿Tenemos las herramientas para evaluar en forma abierta, y calificar por los procesos o procedimientos, y no sólo por los contenidos?.<br />-¿Nuestras clases invitan a exponer ideas, debatir, cuestionar, realizar"reales" trabajos en equipo?, o los alumnos sólo deben recibir la información de contenidos que debemos transmitir para cumplir con la currícula?.<br />"Tarea comprometida: formar pensadores autores de su historia"<br />Del Libro de los Proverbios. (4,10-13)<br />"Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, y tus años de vida se multiplicarán.<br />Yo te instruyo sobre el camino de la sabiduría, te encamino por senderos rectos.<br />Cuando camines, no se acortará tu paso, y si corres no tropezarás.<br />Aférrate a la instrucción, no la sueltes; guárdala bien, porque ella es tu vida."<br />-El libro de Los Proverbios, reúne varias colecciones de refranes, comparaciones, máximas, enigmas y alegorías, puestas en su mayoría bajo la autoridad de Salomón, hijo de David, Rey de Israel, tal atribución se debe a que la tradición de Israel consideraba a este rey como el sabio por excelencia.<br />-Dentro del marco que estamos planteando, Salomón fue un maestro fascinante, imagen y figura del verdadero Maestro Jesucristo. El primer llamado es a escuchar, el maestro debe hablar, pero hablar desde el corazón, debe despertar en el alumno la inquietud a escuchar. El hablar y el escuchar forman la dinámica del aprendizaje. Pero el maestro no habla a cualquiera, se refiere a su "hijo", es como un padre o una madre que desean en lo profundo transmitir una experiencia de vida más que un conocimiento teórico- especulativo, experiencia de vida que se hará palpable en las situaciones existenciales por las que deba atravesar quien está escuchando.<br />-El maestro invita también a recibir sus palabras, no de manera pasiva, sino aprehendiendo, haciendo suyos los caminos de la sabiduría, para que la vida se multiplique en años, es cierto que la memoria juega un papel importante en la transmisión de los contenidos de la enseñanza, pero el mayor esfuerzo consiste en hacer que quien escucha, pueda responder a lo largo de su historia, pueda desarrollarse como persona libre y creativa ante los problemas y planteos que la vida le presente. "Yo te instruyo sobre el camino..." Ser maestros fascinantes es fundamentalmente enseñar a pensar, a resolver problemas, a buscar soluciones, a crear, desde dentro y con lo que se tiene, una realidad que sea útil para el progreso de la propia vida. Cuantas veces vemos o escuchamos que hay alumnos que no se muestran interesados por algunas materias; si el maestro es fascinante y no se conforma sólo con ser bueno, hará que la ciencia que está transmitiendo resulte atractiva para el alumno; verá cómo plantear el tema para que cuando camine o corra no tropiece.<br />-Encaminar por senderos rectos es sembrar en el espíritu de quien escucha un deseo sincero de buscar la verdad, el bien, la justicia. Es ser formadores de personas íntegras en esta historia tan distorsionada por los medios y el consumismo. Nuestra vocación como maestros nos lo pide a gritos casi como dijera San Pablo con "gemidos como de partos", en cada alumno, chica o muchacho hay un tesoro que debe aflorar, y eso es lo que hay que sacar a la luz. Según los antiguos maestros griegos, hay que hacer nacer lo que cada uno lleva dentro, enseñar es todo un desafío, no se trata de hacer repetir contenidos, sino de darle sentido a cada contenido que se transmite. Hay que saber guiar en la realización del ser humano que nos escucha. Un maestro fascinante no es el que se conforma con una evaluación donde el alumno repita las palabras de memoria, sino aquel que sin descartar la memoria como una hermosa herramienta que Dios nos ha dado, es capaz de motivar para solucionar problemas, resolver planteos, o refutar pensamientos erróneos.<br />-¡Nada más agradable a los ojos del Creador que sepamos cómo crear!. La sabiduría se adquiere del sabio, por eso sólo podremos ser fascinantes en la medida que nosotros mismos sepamos transmitir lo bello y bueno de la ciencia que enseñemos para que quien la haga suya "la guarde bien, porque sienta que es su vida"<br />-Debemos ayudar a..." entender las palabras profundas, para obtener una instrucción esmerada-justicia, equidad y rectitud- para dar perspicacia a los incautos, y al joven ciencia y reflexión..."(Proverbios, 1,2-4)<br />Aportes: *Padre Rubén Roque Viani. Párroco de la Ciudad de Monte Cristo y Vicepresidente del C.E.C.<br />*Prof. Nélida Díaz. Representante Legal del Instituto Parroquial Monte Cristo y Asesora técnica-pedagógica del Instituto Parroquial Nuestra Señora del Trabajo.<br />Bibliografía: Escritos del Dr. Augusto Cury - Sagradas Escrituras.<br />Siete hábitos de los buenos maestros y los maestros fascinantes (Quinto subsidio - Quinto hábito 4 de 7) <br />-3810000Cortesía del Instituto Parroquial Monte Cristo<br />"Educar es ser un artesano de la personalidad, un poeta de la inteligencia, un sembrador de ideas"<br />Quinto subsidio: Quinto subsidio<br />Los buenos maestros son maestros temporarios, los maestros fascinantes son maestros inolvidables.<br />-Un buen maestro busca a sus alumnos, un maestro fascinante es buscado por sus alumnos.<br />-Un buen maestro es admirado, un maestro fascinante es amado.<br />-Un buen maestro se preocupa con las notas de sus alumnos, un maestro fascinante se preocupa por transformarlos en ingenieros de ideas.<br />-Ser un maestro inolvidable es formar seres humanos que se distinguirán en el mundo. Sus lecciones de vida marcan para siempre los suelos conscientes e inconscientes de sus alumnos. El tiempo puede pasar y las dificultades pueden surgir, pero las semillas de un maestro fascinante jamás serán destruidas. Esto es resultado de navegar mar adentro de ellos, llegar a lo más recóndito de cada uno, protegiendo sus emociones y trabajando sus capacidades intelectuales. Considerando a cada uno "un discípulo".<br />-Las semillas que plantemos en el suelo de la memoria inspirarán la inteligencia, liberarán la emoción, romperán los miedos.............serán "pensadores".<br />-Excelentes escuelas han generado alumnos con problemas, jóvenes poco lúcidos y hasta frustrados.<br />-Seamos maestros fascinantes. Inspiremos la inteligencia de nuestros alumnos, llevémoslos a enfrentar desafíos y no sólo a tener cultura informativa. Estimulémoslos a gerenciar sus pensamientos y a tener un romance con la vida.<br />-Una buena forma de lograr esto es: no calle sobre su vida, su historia, transmita sus experiencias, muestre sus emociones y afectos, sea sociable – no amigable, que conozcan el límite entre Ud. y ellos, maneje los límites que ellos solicitan con amor-no imposición, enseñe con el corazón, transmita pensamientos no sólo recuerdos lógicos e informáticos, evalúe en forma abierta, o sea con disposición a dialogar sobre los procedimientos utilizados en la resolución de los problemas planteados. Sea un alumno más entre sus alumnos..............no olvide: "siempre estamos en proceso de aprendizaje"..............."siempre vivenciamos nuevos pensamientos".<br />-Las informaciones son archivadas en la memoria, las experiencias quedan clavadas en el corazón.<br />"Este hábito de los maestros fascinantes contribuye a desarrollar: sabiduría, sensibilidad, afectividad, serenidad, amor por la vida, capacidad de hablar al corazón".<br />PARA PREGUNTARNOS Y REFLEXIONAR EN FORMA PERSONAL:<br />-¿Deseamos que nuestros alumnos sean nuestros discípulos?¿Qué acciones estamos dispuestos a realizar para lograrlo?.<br />-¿Nuestra actitud frente a ellos es una invitación a compartir experiencias y crear nuevos pensamientos?.<br />-¿Deseamos ser buscados y amados en el futuro por ellos?, ¿Qué mecanismos pondríamos en marcha para ello?.<br />-¿Nos hemos preguntado si deseamos ser maestros fascinantes o tan sólo nos conformamos con ser buenos maestros?, ¿Qué es lo que nos condiciona para pasar de un estado a otro?.<br />Del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan (20,11-16)<br />"María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se asomó al sepulcro y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar adonde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Ellos le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras?.María respondió: Porque se han llevado a Mi Señor y no sé dónde lo han puesto. Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció. Jesús le preguntó: ¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?. Ella pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo. Jesús le dijo: ¡María! Ella lo reconoció y le dijo en hebreo ¡Raboní!, es decir, ¡Maestro!"<br />-Nos encontramos frente a uno de los tantos textos que hablan de la Resurrección del Señor, El maestro es buscado... María no se resigna ante la pérdida, Ella desea en su corazón encontrar aunque sea el cuerpo del Señor, su imaginación no puede superar el dolor de la muerte, notamos con especial atención que ni los ángeles le llaman la atención, ella se mueve ante ellos con total naturalidad. No puede soportar siquiera la idea de haber perdido al Maestro, a esa Persona que fue tan importante para su vida.<br />-María ama de una manera especial al Maestro, Él marcó su vida entera, le dio sentido a su existencia, no sólo con su enseñanza, sino con sus actitudes, Jesús la había aceptado entre sus seguidores, no era común que un maestro en aquellos tiempos aceptase a una mujer. Jesús rompe con estos prejuicios y es por esto un Maestro fascinante, es capaz de atravesar la muralla de las tradiciones tan presentes en su época, para crear nuevas situaciones de vida, sin discriminaciones.<br />- El Señor Jesús, se interesa por lo que pasa por el corazón de María, de allí la pregunta: "¿Por qué lloras? ¿A quién buscas?... suponemos que Él conoce bien el motivo de la angustia, pero no da nada por supuesto, es preciso escuchar de labios de su discípula lo que le está pasando. Y María, se lo dice con toda naturalidad... ella lo está buscando. Es que a un Maestro como Jesús no se lo olvida fácilmente.<br />-El Señor fue el único Maestro que se rebajó hasta someterse a la muerte, despojándose de todo para que sus discípulos pudiesen subir, pudiesen alcanzar la vida plena. Por eso un Maestro Fascinante es aquel capaz de abandonarse él mismo por el bien de sus alumnos, no me refiero con esto a abandonar su ciencia, ni su autoridad, ni su lugar. Sino a abandonar sus juicios, sus recelos, sus mismas horas a favor de quien más lo necesite. Es capaz de hacerse amigo de sus alumnos sin caer en el amiguismo, que entorpece toda relación humana ya que no ayuda a crecer.<br />-El maestro fascinante sabe valorar a sus alumnos, y sabe decir "si" como decir "no", corrige no solo los contenidos de su materia, sino que prepara para la vida. En la existencia personal y social muchas veces recibimos un no como respuesta, y eso no esta mal, nos invita a seguir buscando a seguir madurando, ¿o acaso la muerte de Cristo no fue un no a una vida sin sentido? Fue también un no a sus propios discípulos, que experimentaron en ese momento la amargura de la desolación y la angustia... como la misma María, pero fue un no lleno de sentido, ni egoísta ni caprichoso. Una lección más que tenían que aprender.<br />- El maestro fascinante no se conforma con transmitir lo que sabe, sino que actúa como quien ha vivido más y educa para la vida. No evalúa sólo contenidos curriculares sino que ayuda a sus discípulos a ser buscadores de respuestas, lo vemos en el relato bíblico, María es una buscadora... ella espera una respuesta que ponga fin a su amargura y El Señor se lo otorga; mientras los demás discípulos estaban encerrados en la casa, por temor a los judíos, ella se anima a salir, a volver al lugar donde lo habían dejado, ella es el prototipo de la persona inquieta, de la persona que no se resigna y no teme sino que se lanza a la búsqueda. Así cada maestro fascinante hará que sus discípulos no se contenten con lo mediocre, que no sean pusilánimes, sino que se lancen a buscar las respuestas de la propia existencia tanto fuera como dentro de ellos.<br />-Es hermoso el texto cuando nos narra que Jesús despierta en María un gozo indecible, al pronuncia su nombre. ¡Con cuanto amor y ternura ¡ ese "María" es la clave del reconocimiento porque es el encuentro con ella misma, con su derrota, y con sus victorias. Cada maestro debería hacer encontrar a sus alumnos con su yo interior, con esa faceta en la que se entretejen miles de dudas, preguntas, temores y angustias. Actuando como maestros fascinantes sabremos hacer que nuestros alumnos se encuentren con ellos mismos, para después encontrarse con los demás. Esto no es complicado, basta tener en cuenta sus distintas capacidades, sus inquietudes más profundas, sus elecciones... Hoy más que en otros tiempos los adultos le tememos a los jóvenes, somos demasiados reacios a entablar con ellos una relación sana, cordial y amigable... esto puede ser por muchos factores pero lo que más se teme es perder la autoridad. Jesús se acerca a María, no le teme, sabe marcar los límites. Todo esto a favor de ella y para su provecho.<br />-El maestro fascinante sabe cual es su rol, lo tiene bien definido, sabe que responde a una hermosa vocación, que no es sólo transmitir una ciencia, sino que es hacer enfrentar al alumno con su propio ser. Con su propia vida. Lo ayuda a buscar en lo profundo del corazón, también sabe decir no. con un no se pueden lograr muchos si.<br />-Maestros, la invitación de Jesús es hacer que los alumnos sean personas creadoras de ideas positivas, aceptando sus propios límites y sus logros. Explorando el ámbito más sagrado del ser humano que es el pensamiento, transformando la vida, para que sea una experiencia también fascinante, llena de asombros con puertas abiertas al gozo y la esperanza. ¿de qué sirve dictar una clase donde el alumno sólo aprenda de memoria, si no le enseñamos a razonar, a resolver problemas? ¿Cuánto puede durar en la memoria un conocimiento que no se aplique a la vida, a la misma existencia?<br />-El Maestro fascinante es una persona que no se conforma con decir "he dado bien una clase", sino que se preocupa por saber si HA HECHO BIEN A SUS ALUMNOS, con esa clase. Jesús le da a María la más fascinante de las clases, le da su vida, la transforma totalmente para que a la vez ella se haga transformadora de la realidad.<br />- Al escribir estas breves líneas se vienen a mi memoria nombres y rostros de maestros fascinantes, que supieron "perder su tiempo" en una clase para enseñarnos a vivir, que buscaron el diálogo, que no evaluaron a todos con la misma métrica, sino que respetaron las capacidades de cada uno, que rieron sin temor frente a la clase y que nos llamaron la atención en el momento y con las palabras justas. Aquellos que nos impactaron más por su forma de enseñar que por lo mismo que enseñaban, que siendo eruditos fueron humildes, que siendo mayores se hicieron jóvenes, sin perder su lugar ni su prestigio. Maestros que se sintieron parte de una nación, que nos enseñaron a pensar, a buscar el bien común, que se enfervorizaban de amor por la materia que dictaban. Esos que parecían decir a cada momento "María", esos que te llamaban con cariño y despertaban admiración. Es muy probable que tu memoria emotiva en este momento te haga recordar también a esos maestros que se ganaron un lugar en tus sentimientos y a los que estás agradecido, porque aparte de enseñarte alguna materia, te enseñaron y te alentaron a vivir. Maestros Fascinantes los hay en todos lados, tal vez vos lo seas. Cuando no te conformes por ser un buen maestro, cuando busques llegar al que más sufre, cuando rompas los prejuicios, cuando no te dejes llevar por esa frase tan conocida en el ambiente "este siempre es así". Cuando salís de la oscuridad de la muerte para dar vida y plenitud a quienes hoy son tus discípulos, eso hace de vos un maestro fascinante... fascinante en tu vida, en el aula y a los ojos de Dios.<br />APORTES: -Padre Rubén Viani, Párroco de Monte Cristo y Vicepresidente del C.E.C<br />-Prof. Nélida Díaz, Representante Legal del instituto Parroquial Monte Cristo y -Asesora técnico-pedagógica del Instituto parroquial Nuestra Señora del Trabajo.<br />Bibliografía: Sagradas Escrituras - Escritos del Dr. Augusto Cury - Textos sobre Psicología Evolutiva<br />

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