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  • 1. Juventud e Inclusión SocialUna mirada desde el Municipio.Julio de 2011Ernesto RodríguezDina KrauskopfRicardo AndinoOscar TorrentoCarlos RodríguezEditado por la Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo.
  • 2. Juventud e Inclusión SocialUna mirada desde el Municipio.Julio de 2011Ernesto RodríguezDina KrauskopfRicardo AndinoCarlos RodríguezOscar TorrentoEditado por la Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo.
  • 3. Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo (FUNDAUNGO).Todos los derechos reservados.Autores y autora:Ernesto RodríguezDina KrauskopfRicardo AndinoOscar TorrentoCarlos RodríguezEdición: Guadalupe Cortés Vega, Consultora de FUNDAUNGO.Las opiniones expresadas en esta obra son de exclusiva responsabilidad de las y los autores y nonecesariamente reflejan los puntos de vista de la Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo, de AcciónEcuménica Sueca (DIAKONIA) ni de la Unión Europea.Forma recomendada de citar:FUNDAUNGO (2011). Juventud e Inclusión Social. Una Mirada desde el Municipio.San Salvador, El Salvador.El desarrollo de esta publicación ha sido posible gracias al apoyo financiero de Acción EcuménicaSueca (DIAKONIA) y de la Unión Europea.
  • 4. Índice de contenidoPresentación 1Introducción 2Siglas y acrónimos 4Parte I. PonenciasPonencia 1 6“Políticas Públicas de Juventud y Desarrollo Local en América Latina y ElCaribe: Aprendizajes destacables y desafíos a encarar”. Ernesto Rodríguez. I. Introducción. II. Jóvenes en América Latina: Temidos y Convocados. III. Transiciones a la Vida Adulta: Posibilidades y Límites. IV. Políticas Públicas de Juventud: Remodelar el Modelo. V. Qué hacer y Cómo: Principales Desafíos a encarar. VI. Quién hace qué: Cuestionando Actores y Estrategias.VII. Políticas Públicas de Juventud y Desarrollo Local.VIII. Bibliografía.Ponencia 2. 31“El Camino hacia las Políticas Locales de Juventud y la Apuesta Municipal”.Dina Krauskopf. I. Introducción. II. La Situación de las y los Jóvenes en América Latina y El Caribe. III. Complejidades en la Inclusión de las Juventudes en las Políticas. IV. La Heterogeneidad de las Juventudes. V. Violencia, Inseguridad, Políticas y Juventud. VI. La Participación Juvenil y la Ciudadanía Plena.VII. Las Políticas Nacionales de Juventud.VIII. La Interrelación entre los Niveles de Política y el Papel de lo Local. IX. El Modelo Costarricense: Los Comités Cantonales de la Persona Joven. X. El Modelo Chileno: Las Oficinas Municipales de Juventud. XI. La Experiencia de la Oficina Municipal de Juventud de Santiago.XII. Algunas Consideraciones sobre las Instancias Municipales de Juventud.XIII. Bibliografía.Ponencia 3.“Participación y Políticas Públicas de Juventud. La experiencia deNicaragua”. Ricardo Andino. I. Introducción. II. Contexto en que surge la Experiencia de Fundación Desafíos. III. Conceptos y Enfoque sobre Juventud y Política Pública. IV. Exclusión Social de las Juventudes. V. Exclusión de las Juventudes en Nicaragua. VI. Marco Jurídico de Juventud en Nicaragua.VII. La Experiencia de Fundación Desafíos.VIII. Participación Juvenil y Exclusión. IX. Conclusiones. X. Bibliografía.Ponencia 4.
  • 5. Lic. Carlos Mauricio Rodríguez. (Pendiente)Ponencia 5.“Estado de la Política Nacional de Juventud”. Oscar Torrento. I. Proceso de formación de la Política Nacional de Juventud. II. Estado actual de la Política Nacional de Juventud.Parte II.Opiniones acerca de las principales áreas de exclusión social de las y losjóvenes en el municipio.Foro Nacional: Inclusión Social de Jóvenes.Anexos.Anexo 1. Programa del evento.Anexo 2. Galería de fotos.Anexo 3. Tabla de participantes.
  • 6. IntroducciónLa presente publicación compila las ponencias dictadas durante el “Foro Nacional: Inclusión Socialde Jóvenes”, que tuvo lugar en San Salvador (El Salvador) el 21 de julio de 2011. Dicho foro buscógenerar debate y reflexión en torno a los procesos de construcción de políticas públicas de juventuden el municipio, tomando en cuenta diversas experiencias de América Latina.Esta iniciativa se enmarcó en el proyecto “Construcción participativa de políticas locales para lainclusión social de jóvenes” (marzo 2010 a febrero 2012), co-ejecutado por las organizacionesFundación Dr. Guillermo Manuel Ungo (FUNDAUNGO), Sistema de Asesoría y Capacitación parael Desarrollo Local de El Salvador (SACDEL), la Fundación de Apoyo a Municipios de El Salvador(FUNDAMUNI) y Acción Ecuménica Sueca (DIAKONIA). El citado proyecto contó con elfinanciamiento de la Unión Europea y de la Agencia Sueca de Cooperación para el DesarrolloInternacional (ASDI).En el momento en que se realizó el citado foro, las organizaciones mencionadas en el párrafoanterior habían acompañado doce procesos locales de participación ciudadana de jóvenes orientadosa la conformación de plataformas de juventud que fueron presentadas a los respectivos gobiernosmunicipales. El foro constituyó la primera acción pública del proyecto en San Salvador y laoportunidad para encontrarse con diversas instituciones públicas y privadas interesadas en los temasde juventud. Poco tiempo antes, se había constituido el Consejo Nacional de la Juventud(CONJUVE), cuyo antecedente fue la Dirección de Juventud de la Secretaría de Inclusión Social,con la vocación de impulsar la implementación de la Política Nacional de Juventud.La Parte I del libro inicia con la ponencia del consultor internacional de nacionalidad uruguayaErnesto Rodríguez titulada “Políticas Públicas de Juventud y Desarrollo Local en América Latina yEl Caribe: Aprendizajes destacables y desafíos a encarar”. Esta ponencia nos introduce en el marcoconceptual de la temática y describe el panorama latinoamericano en materia de políticas públicasde juventud, prestando especial atención al ámbito local.Desde Chile, la consultora internacional Dina Krauskopf comparte su ponencia “El Camino hacialas Políticas Locales de Juventud y la Apuesta Municipal”, que describe las experiencias de losComités Cantonales de la Persona Joven de Costa Rica y de las Oficinas Municipales de Juventudde Chile.Le sigue la ponencia que lleva por título “Participación y Políticas Públicas de Juventud. Laexperiencia de Nicaragua”, del experto nicaragüense Ricardo Andino. Éste nos lleva, tras unareflexión sobre la temática de las políticas públicas de juventud, a la experiencia de las AgendasJoven impulsada por la Fundación Desafíos en Nicaragua.El Salvador cuenta con dos ponencias, la primera corresponde al Lic. Carlos Rodríguez en la que seexponen datos resultantes de la investigación efectuada por FUNDAUNGO en 2011 sobre lasituación de la juventud salvadoreña. La segunda se titula “Situación de la Política Nacional deJuventud” y fue elaborada por Oscar Torrento, funcionario del CONJUVE.La Parte II del libro contiene las “Opiniones acerca de las principales áreas de exclusión social delas y los jóvenes en el municipio”, que recoge las opiniones de las personas que participaron en elforo sobre las principales áreas de exclusión social de la juventud salvadoreña, los desafíos másimportantes en dichas áreas y acciones propuestas para enfrentarlos.
  • 7. Se ha optado por un formato de libro-ensayo en lugar de un formato de memoria del citado foro conel fin de contar con un documento de consulta y de lectura más perdurable y, por tanto, de mayorutilidad para todas aquellas personas, jóvenes y adultas, integradas (o no) en instituciones públicas oprivadas de diversa índole, que están interesadas en la temática de las políticas públicas de juventuden el ámbito municipal desde el enfoque de la inclusión social.
  • 8. Siglas y acrónimosBID Banco Interamericano de DesarrolloBM Banco MundialCELAJU Centro Latinoamericano sobre JuventudCEPAL Comisión Económica Para América Latina y El CaribeCONJUVE Consejo Nacional de la JuventudCPJ Consejo de la Persona JovenCCPJ Comité Cantonal de la Persona JovenDIGESTYC Dirección General de Estadísticas y CensosDUI Documento Único de IdentidadEHPM Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos MúltiplesFLACSO Facultad Latinoamericana de Ciencias SocialesFAO Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la AlimentaciónFEJ Fondo de Emprendimiento JuvenilFESAL 2008 Encuesta Nacional de Salud FamiliarFSLN Frente Sandinista de Liberación NacionalINIDE Instituto Nacional de Información de DesarrolloINJUVE Instituto de JuventudITS Infección de Transmisión SexualJS19J Juventud Sandinista 19 de JulioNDI Instituto Nacional de DemocraciaOCDE Organización para la Cooperación y el DesarrolloOMJ Oficina Municipal de JuventudOIJ Organización Iberoamericana de la JuventudOIT Organización Internacional del TrabajoONG Organización No GubernamentalOSC Organización de la Sociedad CivilODM Objetivo de Desarrollo del MilenioOPS Organización Panamericana de la SaludPEA Población Económicamente ActivaPATI Programa de Atención Temporal al IngresoPLC Partido Liberal ConstitucionalistaSEJUVE Secretaría de la JuventudTIC Tecnologías de la Información y la ComunicaciónUCA Universidad Centroamericana José Simeón CañasUNFPA Fondo de Naciones Unidas para la PoblaciónUNICEF Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia
  • 9. PARTE I. Ponencias
  • 10. Ponencia 1Políticas Públicas de Juventud y Desarrollo Local enAmérica Latina y El Caribe: Aprendizajesdestacables y desafíos a encarar.Ernesto Rodríguez
  • 11. Ernesto RodríguezSociólogo Uruguayo, Director del Centro Latinoamericano sobre Juventud (CELAJU), ConsultorInternacional de Naciones Unidas, Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), BancoMundial, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Unión Europea, y Asesor Especial deGobiernos y Organizaciones de la Sociedad Civil en Políticas Públicas de Juventud.
  • 12. I. Introducción.El desarrollo de políticas públicas de juventud en ámbitos locales en América Latina ha sido, hastael momento, muy acotado, tanto en términos de cobertura como en materia de enfoquesestratégicos, en parte, por limitaciones propias del desarrollo local en su conjunto, y, en parte, porlas limitaciones propias de las políticas públicas de juventud en general.Las páginas que siguen intentan analizar estos complejos procesos desde una perspectiva general(latinoamericana) asumiendo –en cualquier caso- que la amplia gama de matices y situacionesespecíficas (en los diferentes países y aun dentro de ellos) obligaría a mirar con más detalle lasmúltiples realidades encerradas en los análisis agregados como el que aquí se realiza, presentado –además- de un modo sintético y simplificado.Para ello, caracterizamos esquemáticamente la actual situación de las nuevas generaciones en laregión, para analizar luego con más detalles cómo se procesan las transiciones a la vida adulta,constatando –en este marco- que las múltiples transformaciones ocurridas, tanto en nuestrossistemas educativos como en nuestros mercados de trabajo y aun en nuestras pautas culturalesdominantes, impactan significativamente en tales procesos.Asumimos en todo momento que las dos principales “misiones” que toda persona debe asumir en laetapa juvenil están vinculadas centralmente con la construcción de identidad y con la construcciónde autonomía, por lo que realizamos una revisión general de las políticas públicas de juventud,analizando de qué modo y en qué medida tales políticas contribuyen o no a la obtención de talespropósitos.Desde nuestro punto de vista, la contribución efectiva de tales políticas públicas de juventud a laconstrucción de identidad y autonomía es muy limitada en la medida en que funcionan bajo elacotado paradigma de la construcción de espacios específicos para la juventud y con enfoquesexageradamente centrados en la consideración de las y los jóvenes como simples grupos de riesgo,sobre todo, en las políticas sectoriales (educación, salud, empleo, etc.). Dichos enfoques, convivencon otros más pertinentes en los “documentos” de política nacional de juventud que, aunquerigurosos en su diseño, no se aplican efectivamente.Alternativamente, se propone operar a futuro con otros enfoques estratégicos, procurando dotar atodas las políticas públicas de una perspectiva generacional (emulando la exitosa perspectiva degénero), asumiendo en todo momento que las y los jóvenes son -ante todo- sujetos de derecho yactores estratégicos del desarrollo, y enfrentando decididamente las desigualdades generacionales.Para ello, se propone fortalecer y transformar el rol del Estado en la construcción de sociedades másprósperas, democráticas y equitativas.Una vez caracterizado el contexto general, nos sumergimos decididamente en el análisis del vínculoentre políticas públicas de juventud y desarrollo local, caracterizando genéricamente las principalespotencialidades y limitaciones del desarrollo local. Posteriormente, presentamos algunasexperiencias de políticas locales de juventud particularmente relevantes. Y terminamos –finalmente-con la identificación de los principales desafíos a encarar en este marco durante esta segunda décadadel nuevo milenio.
  • 13. II. Jóvenes en América Latina: Temidos y convocados.La dinámica de las generaciones jóvenes latinoamericanas es, sin duda, de una gran complejidad ydiversidad, pero cuenta con algunas “claves” que importa caracterizar.Ser Joven en América Latina: Tensiones y Paradojas.En este sentido, tal como lo destacan la CEPAL y la OIJ (2004), es claro que las y los jóvenes estánviviendo actualmente –con mayor dramatismo que otros sectores poblacionales- una serie detensiones y paradojas que marcan su presente y su futuro:• Una primera tensión o paradoja se da en el hecho de que las y los jóvenes tienen actualmente más acceso a educación y, al mismo tiempo, menos acceso a empleo.• Una segunda tensión se produce por el hecho de que las y los jóvenes tienen actualmente más acceso a información y, al mismo tiempo, menos acceso a poder.• En tercer lugar, las generaciones jóvenes tienen hoy más expectativas de autonomía, pero, al mismo tiempo, tienen menos opciones para materializarlas efectivamente.• En cuarto lugar, es evidente que las y los jóvenes están mejor provistos de salud, pero, al mismo tiempo, están menos reconocidos en su morbimortalidad específica.• Una quinta paradoja se ve en el hecho de que las y los jóvenes son más dúctiles y móviles, pero están más afectados por trayectorias migratorias más inciertas.• Una sexta paradoja se puede visualizar al comprobar que las y los jóvenes son ahora más cohesionados hacia adentro, pero tienen mayor impermeabilidad hacia afuera.• En séptimo lugar, las y los jóvenes aparecen como más aptos para el cambio productivo, pero están al mismo tiempo más excluidos del mismo.• Una octava tensión se puede visualizar claramente cuando se observa que las y los jóvenes son, al mismo tiempo, receptores de políticas y protagonistas del cambio.• Una novena paradoja se da cuando se compara la expansión del consumo simbólico con las restricciones crecientes en el consumo material.• Por último, una décima tensión o paradoja permite contrastar autodeterminación y protagonismo por una parte, y precariedad y desmovilización por la otra.Todas estas tensiones provocan malestares y conflictos sumamente relevantes, que son vividos porlos diferentes segmentos juveniles (hombres y mujeres, urbanos y rurales, pobres y ricos, blancos,indígenas y negros, etc.) de maneras muy diversas, pero en todos los casos atravesadas porcircunstancias preocupantes y sumamente complejas.
  • 14. Las Desigualdades Intergeneracionales en la Inversión de Recursos.Nada de esto es casualidad. En realidad, las y los jóvenes enfrentan este tipo de tensiones yparadojas porque las políticas públicas en general y la inversión de recursos públicos en particularestán desigualmente repartidas entre generaciones. Desde luego, esto tiene especificidades yparticularidades muy diferentes en cada uno de los países de la región, pero, en general, se constatauna muy baja inversión en niños, niñas, adolescentes y jóvenes, frente a una más importanteinversión en población adulta y en varios países, sobre todo, en la tercera edad vía sistemas depensiones de amplia cobertura. La contra cara está planteada en la inversión de recursos que hacenlas propias familias, centrada sobre todo en infancia y adolescencia.Sólo recientemente, esto se está corrigiendo (lentamente y en dimensiones todavía escasas) a travésde los programas de transferencias condicionadas, centrados hasta ahora en familias vulnerables conhijas e hijos pequeños para tratar de asegurar asistencia escolar y cuidado de la salud. Esto marca unimportante contraste, por cierto, entre América Latina y los países de la OCDE, en los cuales elconsumo de las personas con edades comprendidas entre 0 y 19 años se nutre por partes casi igualesde transferencias públicas y familiares, mientras que en nuestra región el componente detransferencias estatales no supera el 20 % del total. De hecho, en América Latina se gasta enpersonas mayores (como porcentaje de los ingresos por trabajo) aproximadamente la mismacantidad que los gobiernos de Europa, Estados Unidos y Japón, pero se invierte aproximadamente lamitad en niñez y juventud, según lo destaca el Panorama Social de América Latina 2010 de laCEPAL.“Para paliar estos déficits –sostiene la CEPAL- es necesario implementar medidas redistributivassintonizadas con la lógica del ciclo vital, con énfasis en la población infantil y juvenil, y queimplican transferencias a las familias cuyos ingresos laborales son claramente insuficientes. Estosmecanismos –agrega el informe- deberían implicar medidas diferenciadas para cada etapa y sonesencialmente de tres tipos. Por un lado, un esquema de transferencias monetarias a los hogares conhijos, que aumenten las posibilidades de las familias de contar con un entorno adecuado para lasocialización del niño (nutrición, vivienda, vestimenta). En segundo lugar, el financiamiento demedidas que deberían revertir los déficits en cobertura y acceso a servicios de cuidado yestimulación temprana en la primera infancia, que confinan al individuo a un surco de exclusióndurante la niñez y adolescencia, con un efecto negativo posterior sobre la fase de emancipación delos jóvenes. Finalmente, otro conjunto de transferencias monetarias articuladas a servicios deempleo y formación para el empleo, que se orienten directamente a los jóvenes en procesos deemancipación a la vida adulta” (CEPAL 2010; ver también PNUD 2010).Se trata, por cierto, de medidas acotadas que deberían ir acompañadas de otras de mayor impactoredistributivo. Éstas permitirían introducir cambios relevantes en la distribución de los recursospúblicos entre generaciones, algo imprescindible por razones de estricta justicia social con sectoresparticularmente afectados por la pobreza y la exclusión. También permitirían construir sistemas mássólidos de convivencia entre generaciones, con lo cual se podrían generar respuestas máspertinentes a la inseguridad ciudadana, que tanto preocupa a la opinión pública y a los tomadores dedecisiones en la región.
  • 15. Unidad y Diversidad: Rostros Múltiples y Especificidades Relevantes.Pero hablar de las y los jóvenes como un conjunto homogéneo no tiene sentido. Si bien es ciertoque comparten muchas características y enfrentan problemas comunes, lo que en realidad existenson diversos grupos específicos de jóvenes. Así, resulta evidente que no es lo mismo ser hombre omujer joven; habitar en el medio rural o en el medio urbano; pertenecer a familias de clase alta oclase baja o a grupos étnicos diferentes; acceder normalmente a las oportunidades de educación,salud y empleo o no tener acceso a las mismas. Por si lo dicho fuera poco, además, las y los jóvenesde diferentes adscripciones grupales determinadas por el contexto y sus propias preferenciasasumen identidades diversas en su vida cotidiana, en sus expresiones culturales y hasta en susexualidad. Todo ello debe ser tenido centralmente en cuenta.Para los sectores más conservadores de nuestras sociedades, las diferencias son vistas como unproblema porque todo se juzga con el lente de “la gente como uno”, que todos deberían imitar. Seteme al “otro” por el simple hecho de ser diferente y se impulsa toda clase de acciones para“vigilar”, “controlar” y “castigar” al diferente, sobre todo, cuando es pobre, negro o indígena,delincuente en potencia y “culpable” hasta que demuestre su inocencia. Con ello, se cambianradicalmente las reglas de juego de cualquier sociedad democrática con sistemas de justiciaindependientes, que establecen precisamente lo contrario. La “defensa de la vida desde el momentode la concepción” (frente a la despenalización del aborto), la oposición a la igualdad ante la ley paraformar pareja (frente a los matrimonios entre homosexuales), la obsesión por la rebaja de la edad deinimputabilidad de los menores infractores y muchas otras posturas netamente conservadorassemejantes son más que elocuentes de este tipo de posiciones ideológicas y políticas.Para los sectores progresistas, en cambio, incluyendo a buena parte de los sectores liberales, lasdiferencias son un valor a preservar y a potenciar, no sólo a respetar. Es más, desde la defensa y lapromoción de los derechos humanos (una bandera central del pensamiento progresista) esimprescindible ir más allá y enfrentar decididamente las desigualdades existentes desde el apoyo alos sectores más desprotegidos. Por ello, se despliegan esfuerzos sistemáticos para destacar este tipode posturas hasta en la denominación constitucional de nuestras naciones (como en el casoboliviano) y se trabaja constantemente para asegurar el ejercicio de derechos por parte de los gruposmás vulnerables. La construcción de ciudadanía, en este enfoque, sólo es concebible en el marco deprocesos que aseguren equidad en el trato y en la participación de todas y todos los ciudadanos.Lo anteriormente expuesto está especialmente vinculado con la diversidad juvenil porque sonprecisamente las nuevas generaciones las que están siendo afectadas por las restricciones existentes.Buen ejemplo de ello, se encuentra, por ejemplo, en las limitaciones al ejercicio de los derechossexuales y reproductivos o en el endurecimiento de las penas para adolescentes que cometen delitos,desconociendo las más elementales normas legales nacionales e internacionales. En la gestión de laspolíticas públicas a futuro, habrá que poner un énfasis muy especial en el sector de jóvenes que niestudian ni trabajan (conformado abrumadoramente por mujeres pobres), que recién ahoracomienzan a ser reconocidos, pero que todavía no son objeto (y mucho menos sujetos) de políticaspúblicas.
  • 16. III. Transiciones a la Vida Adulta: Posibilidades y Límites.El diagnóstico de situación esquemáticamente presentado en las páginas anteriores, permiteimaginar mejor las oportunidades, las limitaciones y los desafíos existentes en el marco de lastransiciones a la vida adulta que las personas jóvenes deben encarar en esta particular etapa de suvida.Construcción de Identidad y Construcción de Autonomía.Para que puedan catalogarse como exitosas, estas transiciones a la vida adulta deben lograr dosgrandes objetivos: Colaborar con la construcción de identidad y colaborar con la construcción deautonomía. De hecho, éstas son las dos principales “misiones” que toda persona debe cumplir en suetapa juvenil y a ello debieran contribuir las políticas públicas, en respaldo a los esfuerzos de lasfamilias y las comunidades.La trascendencia de estos dos grandes procesos es por demás evidente. Las dos grandes preguntasque las personas jóvenes deben responder satisfactoriamente en esta crucial etapa de la vida son:¿Qué y quién quiero ser? y ¿cómo voy a construirme un lugar en el mundo sin depender de misprogenitores u otras personas adultas referentes? En ambos casos, las dificultades que se enfrentanson enormes, aunque también se cuenta con oportunidades relevantes que hay que saber aprovechar.En lo que atañe a la construcción de identidad, es evidente que se trata de un amplio y complejoproceso, que incluye la dilucidación de alternativas en el campo de la formación y la inserciónlaboral, pero también en cuanto a la identidad nacional (en un complejo mundo globalizado) y hastala identidad sexual, que va mucho más allá -obviamente- de procesos puramente biológicos eincluye componentes culturales sumamente relevantes.Por su parte, en lo que tiene que ver con la construcción de autonomía, también estamos anteprocesos de gran complejidad que incluyen –entre otras- opciones relevantes en el campo laboral,pero que también se relacionan con la disponibilidad de vivienda propia y con la conformación delo que suele llamarse la “personalidad” de cada quien, que permitirá (o no) manejarse en el mundocon mayor o menor autonomía relativa.En definitiva, se trata de dos procesos importantes en la vida de cualquier persona y que se viven –notoriamente- de modos muy diferentes según sea el contexto en el que las y los jóvenes crecen ymaduran. Así, afrontan más dificultades en los territorios rurales, en las comunidades marginalesurbanas y en las familias que no cuentan con los activos necesarios para respaldar a sus miembrosmás jóvenes en estos procesos, sin contar, además, con los contactos necesarios para acceder a lasoportunidades disponibles.Desde luego, resulta más fácil para quienes pertenecen a familias que sí cuentan con dichos activos,que habitan en zonas residenciales urbanas bien equipadas en el campo tecnológico, que asisten acentros educativos de calidad, que tienen a su alcance los contactos necesarios para acceder abuenos puestos de trabajo y que pueden conocer de primera mano las mejores alternativas deinserción social, tanto en el plano local como a nivel internacional, en la medida en que puedendesplazarse sin problemas por el mundo.
  • 17. Continuidades y Rupturas en los Itinerarios Tradicionales.Tradicionalmente, estos procesos de transición a la vida adulta se visualizaban con bastante certezay de modos relativamente simples. Se trataba, en definitiva, de procesar tres grandes transiciones demanera exitosa: (i) La transición de la educación al trabajo; (ii) la transición del hogarpaterno/materno al hogar propio; y (iii) la transición de la condición de “menor de edad” a lacondición de ciudadano o ciudadana.Durante mucho tiempo, a lo largo del siglo XX, se asumía que dichas transiciones se realizaban casinaturalmente y que todos los y las jóvenes (aunque con diferentes ritmos y modalidades) lograbanprocesarlas satisfactoriamente. Se trataba, además, de transiciones secuenciales, más quesuperpuestas, evolucionando desde la condición de estudiante a la de trabajador y de allí a laasunción de roles ciudadanos y a la construcción del hogar propio.Sin embargo; en las últimas décadas del siglo pasado y las primeras de este nuevo milenio, las cosasse han complejizado notoriamente, tanto en el plano de las condiciones estructurales que facilitan odificultan estos procesos como en el plano de las construcciones culturales de las nuevasgeneraciones, que han cuestionado los modelos tradicionales y han formulado sus propiositinerarios al respecto.Con la masificación y la heterogeneización de la matrícula en la educación media y superior, sinque mediaran reformas efectivas que se hicieran cargo de estas complejas transformacionesestructurales, se comenzó a generalizar la idea del “sinsentido de la educación”. Esto es, laeducación ya no responde a las necesidades y expectativas de una gran parte de las y los jóvenes enla región. Es por ello que se buscaron ciertas alternativas en el mundo del trabajo, pero también allíllegaron los procesos vinculados con la creciente informalización y deterioro de las condiciones detrabajo, con lo que se comenzó a hablar del “sinsentido del trabajo”.Hoy por hoy, en estos campos existen al menos tres grandes procesos alternativos: La migración, laevasión y la criminalidad. Como nunca antes, las y los jóvenes buscan fuera de sus fronteras localeso nacionales las oportunidades que allí ya no encuentran. Al mismo tiempo, buscan en losconsumos y la evasión lo que no encuentran en el marco de la asunción de compromisostradicionales, teniendo –además- al alcance de la mano las ofertas que se realizan desde el mundode la criminalidad, que permiten generar ingresos en mayor escala y menor tiempo (más allá –obviamente- de los riesgos que ello implique).En dicho marco, el trabajo ya no tiene para las y los jóvenes la centralidad que tenía en el pasado.Otro tanto ocurre con la familia, que se reformula radicalmente de la mano de la generalización delas uniones de hecho, la postergación de la tenencia de hijos y la transitoriedad asumida de losvínculos de pareja, relativizando también –por cierto- las tradiciones heterosexuales dominantes enel pasado.Y, por si fuera poco, de la mano de las crisis de los sistemas políticos tradicionales, la propiaciudadanía es asumida en la actualidad por parte de las nuevas generaciones sobre otras bases,también más relativas, sin “cheques en blanco” para nadie, cuestionando radicalmente las reglas dejuego impuestas por las generaciones adultas.
  • 18. Transiciones a la Vida Adulta y Políticas Públicas de Juventud.¿En qué medida y a través de qué modalidades las políticas públicas de juventud responden a estecomplejo cuadro de nuevos desafíos? El panorama regional no deja mucho margen para eloptimismo, pero existen algunas respuestas innovadoras que sí logran abrirse paso y consolidarse,pudiendo transformarse en las bases de nuevas y más pertinentes estrategias.Comenzando por las limitaciones, sustentadas en arrastres inconcebibles de viejas prácticas que yano logran responder adecuadamente a los desafíos destacados, las más evidentes tienen que ver, enprimer lugar, con la crisis de la enseñanza secundaria. En este campo, el abismo existente entrecultura juvenil y cultura escolar provoca enfrentamientos cotidianos entre profesores adultos yestudiantes adolescentes, sin que se cuente con herramientas pertinentes para construir puentes yaprendizajes relevantes.En la misma línea, hay que mencionar las limitaciones estructurales de nuestras políticas laborales,que siguen priorizando el empleo adulto, acompañado de ciertas preocupaciones por la erradicacióndel trabajo infantil, sin que se cuente hasta el momento con respuestas pertinentes a las demandas deinserción laboral juvenil. Los programas de primer empleo sustentados en la exoneración impositivaa las empresas que contraten jóvenes preferentemente han fracasado y no se visualizan respuestasalternativas más potentes.Adicionalmente, hay que agregar las prácticas vigentes en la mayor parte de nuestros países encampos que, a falta de mejores denominaciones, podríamos denominar “morales”. En éstos, lalegislación y las políticas públicas siguen imponiendo enfoques netamente conservadores, al tiempoque en la sociedad se van consolidando enfoques más liberales y modernos. Campos tan disímilescomo la penalización o despenalización del aborto, la penalización o despenalización de las drogasy hasta el mantenimiento o la rebaja de la edad de imputabilidad de los “menores” infractoresdividen muy claramente las aguas en toda la región. Y abren oportunidades muy grandes al“populismo punitivo”, impulsado por una opinión pública que exige cada vez más dureza.Sin embargo; y como contra cara de lo que estamos describiendo, en algunos países comienzan adesplegarse esfuerzos que se desarrollan desde el paradigma que mira a las y los jóvenes comosujetos de derecho y como actores estratégicos del desarrollo.En El Salvador, por ejemplo, se acaba de cerrar el Consejo Nacional de Seguridad Pública, altiempo que se ha abierto el Consejo Nacional de la Juventud, CONJUVE, como organismointerministerial. De esta manera, se han priorizado en dicho marco los enfoques preventivos enrelación a la violencia. Asimismo, en Costa Rica, se va consolidando el Programa Avancemos, quetransfiere recursos en efectivo a familias pobres con hijos adolescentes y jóvenes con el fin delograr la universalización de la enseñanza secundaria. Y en el Perú se viene desarrollando el Plan deAcción de Empleo Juvenil (de carácter integral e integrado); y en Brasil, Guatemala, México y otrospaíses de la región, las Escuelas Abiertas. Éstos son sólo algunos ejemplos, es cierto, pero puedenllegar a ser importantes referentes de esfuerzos más amplios y sistemáticos en el futuro si se logracontar con la voluntad política y los recursos para generalizarlos.
  • 19. IV. Políticas Públicas de Juventud: Remodelar el Modelo.Pero es preciso interpelar más a fondo las políticas públicas de juventud para ver cómo responden aeste complejo cuadro de situación y a estos nuevos requerimientos por parte de las nuevasgeneraciones, identificando algunos “contrapuntos” relevantes.Políticas Sectoriales Versus Enfoques Integrados: Limitaciones y Desafíos.Para empezar, es evidente que prácticamente todos los países de la región cuentan con Documentosde Política Pública de Juventud aprobados formalmente en diferentes momentos del pasado recientecon el impulso de los Organismos Gubernamentales de Juventud. Sin embargo, ninguna de dichaspolíticas se está aplicando efectivamente, en buena medida, porque se trata de formulaciones muygenerales que carecen de metas específicas y cuantificables, responsabilidades institucionalesclaramente establecidas y partidas presupuestarias asignadas para su implementación efectiva(Rodríguez 2010a).En paralelo y en gran parte sin conexiones efectivas con dichos Documentos de Política Pública, enlos últimos años, se han implementado grandes programas destinados a la juventud desde lasprincipales instituciones públicas (ministerios, consejos presidenciales, etc.). Éstos han contado conasignaciones presupuestarias importantes y han logrado impactar significativamente en lasgeneraciones jóvenes, sin que los organismos gubernamentales de juventud hayan tenido unaparticipación efectiva en los mismos (aunque participen formalmente en varios casos en particular).De nuevo, ejemplos como Projoven de Perú (capacitación e inserción laboral); Avancemos de CostaRica (transferencias condicionadas a familias que cuentan con miembros en edad de participar de laenseñanza secundaria); las Escuelas Abiertas de Brasil o Projóvenes de El Salvador (prevención dela violencia juvenil), son más que elocuentes.El panorama regional muestra, entonces, una situación donde las políticas “integrales” de juventudson visibles en cierta medida en los “discursos”, al tiempo que las políticas “sectoriales” destinadasa la juventud son las que siguen operando realmente en la práctica. En este marco, resulta altamentepreocupante que, mientras en el primer caso los enfoques que predominan miran a las y los jóvenescomo “sujetos de derecho” y/o “actores estratégicos del desarrollo”, desde las políticas sectoriales,se mira a las nuevas generaciones como un simple “grupo de riesgo”, con todas las consecuenciasque ello tiene en la dinámica efectiva de las políticas públicas de juventud.Y, aunque algunos estudios especializados han tratado de llamar la atención en este sentido, losavances son más retóricos que prácticos. Esto es muy evidente –por ejemplo- en el campo de laprevención de la violencia relacionada con jóvenes, en el cual, mientras todos los estudios seriosvienen insistiendo en las potencialidades de la “prevención”, los organismos públicos de seguridadsiguen operando mayoritariamente desde el despliegue de la “mano dura” (especialmente enCentroamérica, con leyes antimaras y herramientas similares), al tiempo que los OrganismosGubernamentales de Juventud tienen escasa incidencia efectiva en estas dinámicas. Otro tantoocurre, obviamente, en otras esferas del desarrollo (educación, salud, empleo, etc.).
  • 20. ¿Construcción de Espacios Específicos o Perspectiva Generacional?Lo dicho amerita analizar con algún detalle algunos de los “contrapuntos” más estratégicos. Es elcaso, por ejemplo, de la contraposición establecida entre “construcción de espacios específicos” y“perspectiva generacional”.La “construcción de espacios específicos para la juventud” se visibiliza claramente si recordamosque, en las últimas tres décadas (al menos), nos hemos dedicado a crear Institutos y ConsejosNacionales y Municipales de Juventud (a nivel gubernamental y no gubernamental,respectivamente). Y hemos creado Casas de la Juventud, Clubes Juveniles y Parlamentos Jóvenes,entre otros espacios promocionales específicos. Del mismo modo, hemos aprobado Leyes deJuventud, hemos creado Observatorios de la Juventud, hemos realizado Encuestas de Juventud yhemos creado Tarjetas Jóvenes, procurando contar con espacios y herramientas específicas parajóvenes en casi todas las dimensiones del funcionamiento de nuestras sociedades.Pero, lejos de lo que nos proponíamos, más que promover su integración social, muchos de dichosinstrumentos han reforzado el aislamiento social de las y los jóvenes. El ejemplo de las Casas de laJuventud es –seguramente- el más notorio. Mientras que la inversión de importantes esfuerzos en laaprobación de Leyes Generales de Juventud nos ha impedido trabajar más y mejor en la evaluaciónde los impactos esperados en las y los jóvenes de cualquier proyecto de ley. Otro tanto puededecirse en los demás ejemplos mencionados.Si comparamos el trabajo desplegado en el campo de la juventud, con el desplegado en el campo delas mujeres, las implicancias concretas de este tipo de “contrapuntos” se hacen todavía más visibles.En la medida en que los movimientos de mujeres han priorizado “dotar a todas las políticas públicasde una perspectiva de género”, en lugar de impulsar la construcción de espacios específicos para lasmujeres (por más que han trabajado también en este sentido en varias políticas sectoriales enparticular), han logrado más y mejores impactos desde todo punto de vista.Frente a ello, se ha postulado la necesidad de dotar a todas las políticas públicas de una “perspectivageneracional”, procurando que dichas políticas públicas acompañen a las personas a lo largo de todoel ciclo de vida. Esto puede parecer obvio (y sin duda lo es), pero sólo excepcionalmente se cumpleen los hechos. Es más, en muchos casos, nuestras políticas públicas despliegan importantesesfuerzos en algunos momentos claves del ciclo de vida de las personas, que luego son abandonadoso incluso contrarrestados con otras iniciativas en las etapas siguientes. El ejemplo de los programasde alimentación escolar, existentes en la enseñanza primaria, pero inexistentes –en la mayor partede los casos- en la enseñanza secundaria, es uno de los más elocuentes en este sentido.La escasez de recursos, que obliga a su asignación prioritaria en algunos campos en detrimento deotros, y el diseño de políticas públicas en función del andamiaje legislativo vigente en todosnuestros países, que apenas distingue a menores y mayores de edad, explican una situación quehabría que cambiar a futuro. Para ello, habrá que comenzar cuestionando de raíz el enfoqueutilizado hasta el momento.
  • 21. ¿Enfoque de Riesgo o Enfoque de Derechos?En la misma línea de reflexión, importa explicitar más y mejor el “contrapunto” entre “enfoque deriesgo” y “enfoque de derechos”, analizando los fundamentos y las implicaciones concretas de talesenfoques en el campo de las políticas públicas de juventud.El enfoque de riesgo procuró mostrar las limitaciones de los programas y proyectos mástradicionales, que tomaban a las y los jóvenes como un sector al que había que preparar para suinserción en el mundo adulto y en la sociedad como tal a través de medidas universales. Éstasasumían dicho proceso de integración como algo natural y al alcance de toda la juventud. Pero,como se sabe, este modelo tradicional sólo funcionó en algunas etapas históricas y en relación ajóvenes pertenecientes a familias de estratos medios y altos. Por el contrario, el enfoque de riesgomostró la existencia de amplios sectores juveniles excluidos, viviendo en condiciones sumamenteprecarias y enfrentando limitaciones insalvables de no mediar medidas específicas de apoyo en elproceso de integración. No obstante, dicho enfoque no hizo (ni hace) referencia alguna a lacondición ciudadana de las y los jóvenes ni a los derechos inalienables que les corresponden en talsentido. Es por ello que sólo creó iniciativas paternalistas que generaban (y generan) cierto rechazoentre las y los beneficiarios y evaluaciones sumamente críticas de parte del conjunto de la sociedad.Alternativamente, comenzó a desarrollarse una nueva perspectiva que mira a las y los jóvenescomo sujetos de derecho. Desde este ángulo y sin desconocer que las y los jóvenes enfrentanagudas y evidentes situaciones de riesgo, se asume que son ciudadanos y tienen –desde dichacondición- derechos que la sociedad y el Estado deben respaldar, procurando que los mismostengan la más extendida y profunda vigencia efectiva a todos los niveles. Dicho de otro modo, elacceso a servicios no debe ser visto como una concesión o un favor del Estado hacia la juventud,sino como un derecho cuya vigencia debe estar asegurada. El cambio de paradigma es sumamenterelevante, en la medida en que permite encarar con decisión y firmeza el enfrentamiento a lasactitudes paternalistas y clientelistas que suelen desplegarse desde el enfoque de riesgo. Y tambiénenfrenta las actitudes de sumisión hacia el Estado de parte de los propios beneficiarios, que nosiempre asumen su condición de sujetos de derecho y –en cierto modo- avalan o al menos tolerandichas prácticas.En cualquier caso, también este enfoque tiene limitaciones en la medida en que promueve laparticipación de las y los jóvenes como otro derecho, sin hacer una lectura rigurosa de laseventuales contribuciones que pueden hacer a la sociedad a la que pertenecen del modo en que loplantea el enfoque que toma a las y los jóvenes como actores estratégicos del desarrollo. En todocaso y desde este ángulo, lo que se quiere enfatizar es el eventual aporte de las y los jóvenes a lasociedad, no limitando el sentido final de las políticas públicas de juventud al acceso a serviciospara mejorar las condiciones estructurales de vida de este sector de población. Desde este ángulo,las políticas públicas de juventud deben articular, equilibradamente, iniciativas programáticasrelacionadas con el mejoramiento de las condiciones de vida de las y los jóvenes, junto con otrascentradas en el fomento de la participación activa y protagónica de las juventudes en todas lasesferas de la sociedad. El supuesto que subyace a dicho enfoque es que no basta con lo primero,aun suponiendo que se logran avances sustantivos en términos de mejoramiento de condiciones devida.
  • 22. V. Qué hacer y Cómo: Principales Desafíos a encarar.Llegados a este punto, ¿cómo podrían mejorarse sustancialmente los vínculos entre juventud,desarrollo y democracia en América Latina en esta segunda década del siglo XXI para apoyar yfacilitar los tránsitos a la vida adulta de las nuevas generaciones?Ni Estigmatización Ni Manipulación: Participación.Para empezar, habría que cambiar radicalmente los estereotipos y las prácticas más perversas denuestras sociedades adultas en relación a las generaciones jóvenes. Al menos, dos de las másgraves, la estigmatización y la manipulación, debieran ser erradicadas.Las estigmatizaciones son tremendas. Construidas desde los miedos más conservadores de nuestrasclases dominantes, amplificadas y difundidas cotidianamente a través de los medios masivos decomunicación, ciertas prácticas culturales y religiosas y hasta desde varias políticas públicas (laeducación, por ejemplo), las imágenes son devastadoras: En el mejor de los casos, las y los jóvenesson “inútiles sin experiencia” o “buenos para nada”, pero llegan incluso a ser “delincuentes enpotencia” y “culpables hasta que demuestren su inocencia”, con mucha facilidad y casi sin escalas.¿Por qué tales temores? En varios de nuestros países, hasta la demografía “explica” en parte estastesituras: En sociedades pobladas masivamente por menores de 30 años (jóvenes actuales o que loserán muy pronto), desde mentalidades adultas conservadoras es más fácil ver los peligros que lasoportunidades. A ello se suman las explicaciones sociológicas: Las nuestras son, además,sociedades que excluyen a las grandes mayorías, por lo que no estamos hablando de jóvenes engeneral, sino de jóvenes pobres y excluidos en particular. Y, por supuesto, también suman lasexplicaciones más políticas: Los actuales adultos tienen la marca de la época de los grandesconflictos políticos de los sesenta, setenta y ochenta y saben perfectamente que tales conflictosfueron protagonizados por jóvenes.¿Estos temores son nuevos? Y si no es así, ¿cómo se expresan actualmente? Desde luego, siempreexistieron, pero tuvieron expresiones diferentes a lo largo de la historia reciente. Para quienes hoypeinamos canas, ser joven -en el imaginario conservador dominante en nuestros países- era ser“comunista” o “guerrillero”. Hoy, para los mismos imaginarios, ser joven es ser transgresor de lasnormas establecidas (como no pueden cambiar el mundo, le faltan al respeto) o, simple ysencillamente, delincuente. En buena medida, las mentalidades conservadoras necesitan tenersiempre un “enemigo” fácil de identificar… que casi siempre es joven (aunque su ropaje cambiecon el paso del tiempo).Y, cuando no hay estigmatización, hay manipulación, fundamentada más o menos en los mismosargumentos, con mayor énfasis en lo de “buenos para nada”, que hay que “orientar” para que no sedescarrilen y “usar” (en el peor sentido de la palabra) para obtener beneficios propios, aparentandopreocupación por los demás. También de esto saben los medios de comunicación, abanderados delfomento del consumismo privado desenfrenado, junto con el fomento de la “apatía” frente a lapolítica y la dinámica ciudadana. ¿Respuesta? Fomento de la participación ciudadana auténtica atodos los niveles.
  • 23. La Hora de la Igualdad… También entre Generaciones.Si miramos ahora el marco en el que estos procesos se despliegan, habría que tomar conciencia deque, a diferencia del pasado, ahora está más claro que el problema no es la pobreza, sino lasdesigualdades sociales. Pero, aun en este marco, es evidente que las desigualdades que más afloran(y más se miden) son las de ingreso, las de género, las territoriales y las étnicas. Poco y nada se dice(aunque esto está empezando a cambiar) sobre las desigualdades entre generaciones. Frente a estacruda realidad, la CEPAL ha propuesto -como ya destacamos- invertir prioritariamente en losmenores de 29 años.Tenemos, felizmente, algunas experiencias que demuestran que, además de necesario, esto esposible y completamente realizable. En el campo de los programas de transferencias condicionadas,por ejemplo, el Programa Avancemos de Costa Rica y el Programa Oportunidades de México secentran (en el primer caso) o contemplan en buena medida (en el segundo) a las y los adolescentescomo “elegibles” entre potenciales beneficiarios. Hay que generalizar este tipo de experiencias,apoyando a las familias con hijos e hijas adolescentes, incluyendo “condiciones” vinculadas confinalización de la enseñanza secundaria y con capacitación e inserción laboral (más detalles enRodríguez 2011a).Pero hay que ir más allá, desvinculando la protección social de la condición de activo (por un buentiempo la mayor parte de las y los jóvenes seguirán al margen del mercado de trabajo) y asegurandoprotección social en tanto derecho ciudadano. Las futuras redes de protección social deberán serconstruidas sobre esta base, asumiendo que el mundo en el que fueron construidas las anteriores(aún con todas sus carencias y limitaciones) ha cambiado notoriamente y hace falta adecuarse a lasnuevas realidades. Algo de esto se está construyendo en algunos países (Chile y Uruguay, entreotros), pero habrá que multiplicar dichas experiencias en un número más amplio de países,favoreciendo más y mejor a las y los jóvenes en su calidad de ciudadanos.Adicionalmente, habrá que asumir que la principal “vacuna” frente a las estigmatizaciones ymanipulaciones existentes es –como dijimos- el fomento de la participación. Así como la palabraclave en relación a la infancia es “protección” y en relación a las mujeres lo es “igualdad”, lapalabra clave en políticas de juventud es “participación” porque, definitivamente, es imposibleconstruir identidad, construir autonomía y aprender a ser ciudadano/a (tres misiones claves en estaetapa de la vida) a través de algunos “cursos”. La identidad, la autonomía y la ciudadanía seconstruyen participando, eligiendo entre opciones alternativas, cometiendo errores y corrigiéndolosy todo ello -además- solo es posible con otros, y ojalá, con otros diferentes y no sólo con otrosiguales.Y, para ello, habrá que cambiar radicalmente las visiones sobre la participación juvenil. Por un lado,habrá que cambiar de raíz viejas prácticas (en los partidos políticos, en las organizaciones sociales,etc.) y, por otro, habrá que reconocer y apoyar (con mucha fuerza y sin manipulaciones de ningúntipo) las nuevas formas de participación (más informales, más ligadas con la vida cotidiana, etc.) demayor convocatoria entre las y los jóvenes, aunque a las personas adultas les cueste entenderlas,promoviendo –eso sí- espacios universales (auditoría social, por ejemplo) y no específicos (casas dela juventud, etc.).
  • 24. Abrir Espacios y Fortalecer el Estado, Avanzando con Flexibilidad.Lo dicho nos lleva de la mano a un tercer desafío clave: Nada de esto es posible sin Estados fuertes,que operen exitosamente en el campo de las políticas públicas, asegurando eficacia y eficiencia ensu gestión operativa, sin duda, pero también relevancia, pertinencia y sostenibilidad, a todos losniveles. Seguramente, ésta es la dimensión en la que más claramente nos tenemos que alejar deldogma neoliberal del “achicamiento” del Estado.Pero, para que estos Estados fortalecidos sean realmente eficaces y eficientes y para concretar laspropuestas que venimos formulando, es preciso abrir muchos espacios que hoy están cerrados(privatizados, podríamos decir, aunque no en el sentido clásico del término) y que fueron creadoscomo espacios públicos al servicio de todos. El caso más claro, seguramente, es el de la educación:Hay que universalizar las “escuelas abiertas”, abriéndolas los fines de semana a toda la comunidadcircundante, priorizando a niños, niñas, adolescentes y jóvenes (a todos y no sólo a estudiantes) parapromover toda clase de actividades lúdicas, recreativas, deportivas y culturales, que colaboren conla construcción de identidad, autonomía y ciudadanía.En paralelo, desde luego, hay que asegurar la universalización del acceso a la enseñanza primaria ysecundaria como una medida imprescindible para obtener logros significativos en materia deinclusión social y desarrollo. En este marco, una medida clave es abrir el acceso a todos y todas alas oportunidades que brinda la sociedad de la información, procurando la universalización delacceso a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) a todos los niveles.Necesitamos, definitivamente, generalizar la vigencia de iniciativas como el Plan Ceibal deUruguay en todos nuestros países para que esto -además- nos permita crear los espacios para que lasgeneraciones jóvenes puedan aportar al desarrollo de nuestras sociedades, en una esfera en la que semanejan “como pez en el agua”, introduciendo al mundo adulto en estas señas definitorias del sigloXXI.En la misma línea, habrá que procesar cambios culturales fundamentales en nuestras sociedades,recogiendo dinámicas que se han ido gestando en la sociedad civil y acompañándolas de reglas dejuego (leyes) e iniciativas programáticas (políticas públicas) que acompañen tales transformaciones.Nos estamos refiriendo a muchas de las vinculadas con las dinámicas culturales, los derechossexuales y reproductivos y las expresiones y canales de comunicación social existentes hasta elmomento. Nuestras políticas culturales deben abandonar el criterio tradicional de considerar culturaa la música clásica, desconociendo las nuevas expresiones musicales juveniles. Asimismo, habráque asumir que la formación de parejas y la tenencia de hijos ya no se guían por los criteriostradicionales en torno al matrimonio heterosexual clásico y que las formas y canalescomunicacionales tradicionales ahora conviven con múltiples nuevas formas y expresiones (radioscomunitarias, teatro callejero, etc.), tan legítimas como aquéllas y que merecen también contar conlos espacios y los respaldos estatales correspondientes.Sin duda, hay mucho por hacer, pero tenemos experiencias en las que apoyarnos. Avancemos conflexibilidad, asumiendo las especificidades locales y, al mismo tiempo, con convicción, con laseguridad que brindan los éxitos logrados y el apoyo de las mayorías.
  • 25. VI. Quién hace Qué: Cuestionando Actores y Estrategias.Lo dicho puede parecer compartible, pero exageradamente genérico, por lo que importa agregaralgunos comentarios que permitan “aterrizar” dichas propuestas con algunas iniciativas másprácticas y concretas.Innovar en el Campo Institucional, Revisando Roles y Funciones a Cumplir.La construcción de espacios específicos para la juventud, como estrategia central en el campo de laspolíticas públicas destinadas a este grupo poblacional, tiene, como ya hemos comentado, seriaslimitaciones y esto se verifica -también- en el terreno institucional.En este sentido, el principal problema ha sido -hasta el momento- la concentración casi completa deesfuerzos y recursos en la construcción de Institutos Gubernamentales (a nivel nacional y local) deJuventud, junto con la construcción de Consejos de Juventud (también a nivel nacional y local) parael fomento de la participación juvenil, a espaldas muchas veces de la dinámica del conjunto delgobierno y de la sociedad civil. Esto se ha visto de manera particularmente destacable en laasignación de roles y funciones centradas en la ejecución directa de planes, programas y proyectosen el caso de los primeros (en el plano gubernamental) y en la apuesta por elegir “consejerosjuveniles” de manera directa, ignorando la existencia de organizaciones y movimientos juveniles envarios países de la región.La primera de dichas prácticas ha llevado a que el accionar de los Institutos Gubernamentales deJuventud se haya enfrentado a la gestión de grandes ministerios (educación, salud, trabajo, etc.)perdiendo -naturalmente- casi todas las batallas. Ello ha redundado, en definitiva, en el “refugio” deestos Institutos en áreas marginales de las políticas públicas, que no se atienden desde los grandesministerios (atención del tiempo libre de las y los jóvenes, fomento de su participación ciudadana,etc.). Y, al mismo tiempo, los Consejos de Juventud han carecido de la representación necesaria alno estar compuestos por representantes de movimientos juveniles realmente existentes.Hace falta un cambio radical en estos dominios, apostando fuertemente a la construcción y elfortalecimiento de sistemas institucionales que articulen dinámicamente todos los esfuerzosnecesarios para encarar políticas públicas de juventud integradas e integrales. Ello tiene que ser elresultado final de esfuerzos encaminados a que todos los ministerios y todos los municipios cuentencon programas pertinentes de juventud y a que otro tanto ocurra con los poderes legislativo yjudicial y con las grandes iniciativas de la sociedad civil (movimientos feministas, de derechoshumanos, indígenas, campesinos, etc.).En dicho marco, los roles y las funciones de los Institutos Gubernamentales de Juventud debieranvariar radicalmente, concentrándose exclusivamente en la dinamización de procesos y en laarticulación de esfuerzos. Debieran descartar la ejecución directa de planes y programas, salvo enáreas claves para el funcionamiento del sistema como tal: Generación y difusión de información yconocimiento, capacitación de recursos humanos, apoyo al diseño e implementación de planes yprogramas, monitoreo y evaluación permanente, etc. Nadie los puede sustituir en estos roles, quedinamizan el sistema institucional a construir.
  • 26. Concretar la Perspectiva Generacional en la Práctica a Todos los Niveles.Alternativamente, hace falta trabajar con “perspectiva generacional” (según ya hemos comentado) atodos los niveles. Esto significa revisar prácticas concretas en varios planos simultáneamente y demanera sistemática. Una simple enumeración de las principales áreas a ajustar debería incluir -almenos- las siguientes prioridades:• Generación de Conocimiento: Hace falta avanzar en la realización de encuestas nacionales de juventud, que incluyan muestras de jóvenes (como hasta ahora) y también de personas adultas (auscultando las opiniones de este grupo de población sobre la juventud. Estas encuestas permitirán ubicar a las nuevas generaciones en el conjunto de la sociedad, sin aislarlas innecesariamente.• Legislación Juvenil: Se ha de superar resueltamente la acotada visión centrada en la aprobación de leyes generales de juventud (de escasa aplicación efectiva) y pasar a revisar el impacto posible en las y los jóvenes de cualquier proyecto de ley a estudio del Congreso (de gran impacto en las nuevas generaciones, en la mayor parte de los casos).• Monitoreo y Evaluación: Conviene mirar al conjunto de las políticas públicas (y no sólo a las específicamente centradas en las y los jóvenes) pues muchas de ellas tienen una gran incidencia en las juventudes (educación media y superior, acondicionamiento urbano, cárceles, etc.) y nunca se miran desde este ángulo.• Asignación de Recursos: Hay que monitorear y evaluar el presupuesto nacional, haciendo un particular hincapié en la asignación de recursos a los distintos grupos poblacionales, asumiendo que están distribuidos muy desigualmente desde el punto de vista intergeneracional, como ya hemos comentado.• Capacitación de Recursos Humanos: Es necesario superar el enfoque centrado casi exclusivamente en la formación de “liderazgos juveniles” y ocuparse de la formación de las muchas personas adultas que trabajan con jóvenes (docentes, personal de salud, policías, etc.).• Consejos de la Juventud: Es imprescindible reconocer los roles de representación de intereses juveniles que pueden cumplir -sin duda- las organizaciones y los movimientos juveniles, aunque muchos no sean tan “representativos” como podría desearse (¿que tan representativos son otros movimientos sociales que sí son aceptados?).• Medios de Comunicación: Se requiere un trabajo sistemático y permanente que permita ir acotando la incidencia de las campañas estigmatizadoras que muestran sólo a las y los jóvenes problemáticos (o a los de clase alta en otras secciones, por cierto) y destacar, sobre todo, a las y los jóvenes que se esfuerzan diariamente y nunca son noticia.Éstas y otras medidas similares promoverían avances sustanciales en la línea de ir incluyendo unaperspectiva generacional en el conjunto de las políticas públicas, superando el enfoque centrado enla construcción de espacios específicos para la juventud.
  • 27. Más Poder a las y los Jóvenes y Limitación de la Incidencia de los Poderes Fácticos.Todo lo dicho hasta el momento evidencia -sin duda- que, para que las políticas públicas dejuventud puedan avanzar efectivamente, hace falta cuestionar con decisión la distribución del poderactualmente existente en nuestras sociedades.No se trata, por cierto, de reivindicar el “poder joven” como algo aislado y proponer ingenuamenteaquello de “los jóvenes al poder”. Se trata, en realidad, de que, así como hacen falta mayoresequilibrios en la distribución del poder desde el punto de vista del género (para lo cual hay quelograr que las mujeres tengan más poder del que tienen), se puedan procesar cambios que permitanmayores equilibrios en la distribución del poder entre generaciones (lo que implica darle más podera las y los jóvenes). Y ello no sólo por un simple criterio de justicia con un sector discriminado,sino también y sobre todo porque las y los jóvenes están más y mejor preparados que las y losadultos para lidiar con las dos principales características del siglo XXI: La permanencia del cambioy la centralidad del conocimiento.Para el avance de las mujeres en este campo en las últimas décadas, ha sido clave el establecimientode “cuotas” en partidos políticos y organizaciones sociales, así como en la gestión pública(proporción de mujeres en los parlamentos y en los gabinetes ministeriales, por ejemplo). Es porello que convendría analizar a fondo y sin prejuicios hasta dónde y cómo se podría recorrer uncamino similar a favor de las nuevas generaciones.Pero, al mismo tiempo (no sólo para que avancen las políticas de juventud, sino también para queello ocurra), habría que limitar sustancialmente la incidencia de los poderes fácticos en nuestrassociedades. Estaríamos hablando aquí de los más relevantes, es decir, el crimen organizado(especialmente el narcotráfico), los grandes conglomerados empresariales y los principalesmonopolios mediáticos.Sin duda, es evidente el impacto del crimen organizado en la sociedad en general, pero lo estambién y particularmente en relación a la juventud, en la medida en que recluta a jóvenes(especialmente a hombres pobres) para el desarrollo de sus prácticas más aberrantes (tráfico dedrogas, asesinatos, secuestros, etc.), ofreciendo alternativas económicas más atractivas que muchosempleos legales. Otro tanto ocurre con los grandes conglomerados empresariales, que discriminansistemáticamente a las y los jóvenes en sus políticas de contratación de personal. Aunque esto estácambiando en algunas pocas esferas y muy lentamente, sigue siendo la norma.Complementariamente, contratan preferentemente jóvenes en condiciones laborales totalmentereñidas con el trabajo decente, como ocurre en multinacionales que operan en el campo de laalimentación y en las grandes “maquiladoras”. Y, en el mismo sentido, habrá que trabajarintensamente para regular las prácticas de los grandes monopolios mediáticos, que han convertido(o ayudado sustancialmente a convertir) a las y los jóvenes en los principales “enemigos” de lasociedad integrada en la mayor parte de nuestros países, mostrándolos siempre como “los buenospara nada” y los “culpables hasta que demuestren su inocencia”.Todo esto, por razones obvias, habrá que hacerlo concertadamente para darle la legitimidad y lasostenibilidad necesaria a los esfuerzos correspondientes, pero asumiendo el reto decididamentepara construir sociedades más prósperas, democráticas y equitativas.
  • 28. VII. Políticas Públicas de Juventud y Desarrollo Local.Finalmente, importa “aterrizar” las consideraciones precedentes en el ámbito local, identificandopotencialidades y límites del desarrollo local, destacando las principales experiencias de políticaslocales de juventud existentes en América Latina e identificando los principales desafíos a encararen la próxima década en este ámbito.El Desarrollo Local en América Latina: Potencialidades y Límites.No es éste el lugar para hacer una evaluación rigurosa de las tendencias del desarrollo local enAmérica Latina, pero es preciso, al menos, destacar los principales puntos del debate desplegado eneste campo en los últimos tiempos, asumiendo la heterogeneidad existente también en este plano(entre países federales y unitarios y entre países más o menos centralizados o descentralizados en sufuncionamiento efectivo).En tal sentido, un primer contrapunto relevante es el vinculado con las supuestas ventajas delámbito local para el desarrollo de ciertas políticas públicas. En este campo, la literatura que destacala ventaja de la “cercanía” a la gente es abundante y atractiva, pero lo cierto es que, con laglobalización, en muchos aspectos dicha cercanía se ha redefinido. Hoy por hoy, es muy fácil estarcerca del desarrollo de políticas públicas y/o cerca de la gente tanto en ámbitos locales como enámbitos regionales y nacionales.Frente a ello, algunos autores comienzan a destacar otra ventaja relevante de los ámbitos locales: La“escala”. Desde este ángulo, lo local es relevante para implementar políticas públicas -precisamente- a escala local. Desde este punto de vista, el desarrollo local se torna importante si seatienden adecuadamente los desafíos desde el punto de vista de las escalas, esto es, si se identificancon precisión las especificidades locales y se responde con estrategias pertinentes a dichasespecificidades en las dimensiones correspondientes.Otra arista destacable de estos debates es la que postula que lo relevante es el rol que deben jugarlas autoridades nacionales y las autoridades locales, campo en el cual se tiende a acordar (al menosen el discurso) que lo mejor es que a nivel nacional se cumplan funciones de “rectoría” y“coordinación” y a nivel local se cumplan funciones de “ejecución”. Y esto, incluso, se postula másallá de las funciones ejecutivas clásicas en el plano local, como las vinculadas con infraestructuraurbana y servicios básicos vinculados, incluyendo también y a modo de ejemplo, ejecución depolíticas sociales.Sin embargo, esto implica que a nivel local se descuidan en gran medida otras funciones que jamásse podrían cumplir desde el ámbito nacional, relacionadas en lo fundamental con “normar”,“ordenar” y/o “regir” la dinámica -precisamente- de los espacios locales. Esto lleva a que muchos“territorios” locales luzcan –en muchos casos- desordenados y faltos de normas de convivencia, loque conlleva muchas veces dinámicas ciertamente caóticas en varios planos relevantes.Éstos y otros contrapuntos son notables en general y lo son también en relación a políticas públicasde juventud en particular, por lo que importa mencionarlos y tenerlos en cuenta.
  • 29. Políticas de Juventud y Desarrollo Local: Algunas Experiencias a Destacar.Aunque desde hace mucho tiempo se vienen registrando y documentando experiencias destacablesen el campo de las políticas locales de juventud, recién en 2008 se intentó contar con una visión deconjunto al respecto en el marco de la preparación y realización del III Foro Iberoamericano deGobiernos Locales. Éste, como muchas otras instancias interministeriales y afines, sesionó en elmarco de la preparación de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, realizadaese año en El Salvador.La documentación preparada por FUNDE (Fundación Nacional para el Desarrollo de El Salvador),en su calidad de Secretaría Técnica del mencionado III Foro, reúne la evidencia analizada alrespecto (ver Ameller 2008, Bacalini 2008, FUNDE 2008, Morales 2008 y Rauda 2008) y permiteconstatar algunos elementos destacables en estas materias: (i) En general, la legislación vigente noespecifica roles particulares para el desarrollo de políticas públicas de juventud en ámbitos locales.(ii) En la mayor parte de los casos, los municipios cuentan con instancias institucionales centradasen infancia y adolescencia, pero muy pocos las tienen en el campo de la juventud. (iii) En los casosen que se cuenta con experiencias municipales de promoción juvenil, éstas están centradas en lainstalación de Casas de la Juventud y ciertos Espacios de Participación Juvenil y en el desarrollo dediversas actividades destinadas a las y los jóvenes. (iv) Sólo excepcionalmente existen planesmunicipales de juventud y, en estos casos, sólo algunas experiencias están debidamentedocumentadas.Si analizamos este panorama a la luz de las consideraciones formuladas en las secciones anteriores,tanto en lo que atañe a las dinámicas de las políticas públicas en general como a la dinámica deldesarrollo local en general, podríamos concluir -fácilmente- que las políticas locales de juventudadolecen de las mismas limitaciones que las políticas públicas de alcance nacional: (i) También aeste nivel se superponen políticas sectoriales (con las limitaciones antes citadas a nivel nacional)con pretensiones limitadas de políticas integradas que no logran consolidarse -prácticamente- enningún caso. (ii) Las experiencias que tratan de dar visibilidad a lo juvenil se desarrollan con elparadigma de la construcción de espacios específicos para la juventud, y no con el objetivo de darperspectiva generacional a todas las políticas públicas locales. (iii) También a nivel localpredominan los enfoques de riesgo, los cuales opacan las iniciativas que trabajan con enfoque dederechos y que consideran a las y los jóvenes como actores estratégicos del desarrollo.Pero, además, en los ámbitos locales se suman varios problemas de importancia adicionales, quecomplican aún más el panorama que estamos presentando: (i) Los procesos migratorios que llevan aque muchos jóvenes dejen estos espacios y se vayan a las principales ciudades o a otros países, loque lleva a que la promoción juvenil se transforme -en los hechos- en un trabajo con adolescentes.(ii) La escasez de recursos propia -especialmente- de los municipios más chicos y, en particular, delos rurales, lo que lleva a que muchas veces ni siquiera se puedan concretar las actividades máselementales. (iii) Y, en un plano más general, la debilidad (y hasta virtual ausencia) del Estado anivel local, lo que lleva a que, en no pocos casos, extensos territorios estén en manos de poderesfácticos (narcotráfico, empresarios poderosos, etc.) que determinan en buena medida lo que allíocurre o no ocurre. En definitiva, el cuadro de situación es francamente preocupante.
  • 30. Políticas de Juventud y Desarrollo Local: Algunos Desafíos a Encarar.Si lo dicho hasta el momento es cierto (y estamos convencidos de que lo es), a futuro habría queencarar el desarrollo de políticas locales de juventud sobre nuevas bases, procurando levantar lasdiferentes limitaciones identificadas hasta el momento.Para empezar, habría que mirar el conjunto de la dinámica local procurando darle perspectivageneracional a las políticas públicas vigentes en el municipio. Esto implicaría, entre otras cosas, quelos Planes Municipales de Juventud no se elaboren exclusiva o preponderantemente a partir deconsultas con jóvenes, sino que se elaboren, sobre todo, a partir de un trabajo sistemático con todoslos Directores Municipales, esto es, con las autoridades que se encargan de las grandes políticaspúblicas del municipio.En segundo lugar, habría que trabajar intensamente con las y los muchos adultos que trabajan conjóvenes para mostrar las evidentes limitaciones del enfoque de riesgo y las potencialidades delenfoque de derechos, haciendo también hincapié en las potencialidades del enfoque que mira a las ylos jóvenes como actores estratégicos del desarrollo. Ello implicaría, complementariamente, unintenso trabajo con medios de comunicación para incluir en esta labor de sensibilización eincidencia también a la opinión pública local.En tercer lugar, habría que mirar el territorio y las instituciones locales con perspectivageneracional. Ello implicaría, por ejemplo, repensar los espacios públicos (plazas, avenidasprincipales, etc.) planificando el uso correspondiente con una efectiva inclusión de los intereses ylas expectativas de las nuevas generaciones. Y otro tanto habría que hacer con las institucionespúblicas que administran espacios públicos que se han “privatizado” por la vía de los hechos:Escuelas, casas de la cultura, espacios deportivos, calles, unidades militares, etc., que deberíanabrirse a la juventud.Habría que abrir todos estos espacios los fines de semana para el desarrollo de toda clase deactividades lúdicas, recreativas, culturales y deportivas, con enfoques también abiertos (el hip hopes cultura en la misma medida que la orquesta sinfónica, las calles son de los autos y de lospeatones, las escuelas son de los estudiantes y de los no estudiantes, etc.) que incluyan esquemas detoma de decisiones diferentes (en la semana, las escuelas las manejan las autoridades educativas yen el fin de semana, las comisiones que las abren).Y, al mismo tiempo, habría que fomentar la participación activa de las y los jóvenes del municipioen los espacios de participación ciudadana (universal) existentes, priorizando las experiencias depresupuesto participativo, control social de políticas públicas, audiencias públicas (presenciales y adistancia), seguridad ciudadana y desarrollo comunitario. De este modo, se fomentarían los espaciosintergeneracionales de encuentro, relativizando concomitantemente los espacios específicos (casasde la juventud, clubes juveniles, etc.).Y, para que todo esto sea posible, habrá que repensar la capacitación de recursos humanos (jóvenesy adultos) y el desarrollo de herramientas pertinentes (observatorios, encuestas, etc.) con estemismo tipo de enfoques, según ya hemos comentado en páginas precedentes. ¿Difícil? Sin duda…pero ¡¡vale la pena intentarlo!!
  • 31. VIII. Bibliografía.ABAD, J.M. y GOMEZ, J.A. (2008) ¡Preparados, Listos, Ya! Una Síntesis de IntervencionesEfectivas para la Prevención de Violencia que Afecta a Adolescentes y Jóvenes. OPS – GTZ,Lima.ABDALA, Ernesto (2009) La Evaluación de Programas de Capacitación Laboral para Jóvenesen Sudamérica. Papeles de Población Nº 59, UAEM, México.ALVARADO, S. V. y VOMMARO, P. A. (2010) Jóvenes, Cultura y Política en AméricaLatina: Algunos Trayectos de sus Relaciones, Experiencias y Lecturas (1960 – 2010). CLACSO– Homo Sapiens Editores, Bogotá.AMELLER, Vladimir (2008) Estudio General sobre Juventud y Desarrollo Local en la RegiónAndina. III Foro Iberoamericano de Gobiernos Locales, FUNDE, San Salvador.BACALINI, Gerardo (2008) Informe sobre Jóvenes y Desarrollo Local en el Cono Sur. III ForoIberoamericano de Gobiernos Locales, FUNDE, San Salvador.BANCO MUNDIAL (2007) El Desarrollo y la Próxima Generación: Informe sobre elDesarrollo Mundial 2007. Washington.BENDIT, R.; HAHN, M. y MIRANDA, A. (comp.) (2008) Los Jóvenes y el Futuro: Procesos deInclusión Social y Patrones de Vulnerabilidad en un Mundo Globalizado. Editorial Prometeo,Buenos Aires.BOUCHET, J.; RODRIGUEZ, E. y ROMERO, M. (2011) Evaluación de Medio Término delPrograma Entra 21 – Fase II de la Fundación Internacional de la Juventud (IYF) y el FondoMultilateral de Inversiones (FOMIN-BID). ARS, Guatemala - Washington.CANEZIN GUIMARAES, M. T. y GOMES SOUSA, S. M. (org.) (2010) Jovens: Espaços deSociabilidade e Processos de Formaçao. SDH – Canone Editores y PUC Goias, Brasilia.CANEZIN GUIMARAES, M. T. y GOMES SOUSA, S. M. (org.) (2009) Juventude eContemporaneidade: Desafios e Perspectivas. SDH – Canone Editores y Editora UFG, Brasilia.CEPAL (2010) Panorama Social de América Latina 2010. CEPAL, Santiago.CEPAL – OIJ – SEGIB (2008) Juventud y Cohesión Social en Iberoamérica: Un Modelo paraArmar. Santiago.CEPAL – OIJ (2004) La Juventud en Iberoamérica: Tensiones y Paradojas. Santiago.COMISION DE JUVENTUD (2011) Plan Nacional de Juventudes 2011 – 2015. Consejo dePolíticas Sociales, Montevideo.
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  • 35. Ponencia 2El Camino hacia las Políticas Locales de Juventud yla Apuesta Municipal.Dina Krauskopf
  • 36. Dina KrauskopfPsicóloga Chilena, Consultora Internacional en Políticas y Programas de Juventud. Asesora en laelaboración de Políticas y Planes de Juventud en Nicaragua, Costa Rica, Guatemala y Panamá.Miembro de la Red de Expertos en Juventud de la Organización Iberoamericana de la Juventud y dela Confederación Iberoamericana de Adolescencia y Juventud. Creó el Colectivo Latinoamericanode Jóvenes en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.
  • 37. I. Introducción.Existe conciencia en la región latinoamericana que, de no desarrollarse políticas de juventud, sussociedades tendrán que encarar mayores dificultades de integración y gobernabilidad, inclusive deincorporación a los mercados globales. Apuntar a la inclusión juvenil implica oponerseconstructivamente a la invisibilidad de las realidades y capacidades del sujeto juvenil y combatir ladiscriminación por edad, la estigmatización y la respuesta punitiva. A partir de ello y en esadirección, las políticas de juventud cumplen con el objetivo esperado.El conocimiento de la situación de las y los jóvenes, de sus subjetividades, opciones, intereses ynecesidades requiere traducirse en oportunidades y vías que formalicen y sostengan unacercamiento entre el Estado y las juventudes que procure tanto su propio desarrollo como suinclusión social. Tales consideraciones han enmarcado el trabajo que presentamos para contribuir,con algunos lineamientos que esperamos puedan ser útiles a las valiosas iniciativas que actualmentese están dando en El Salvador, en términos de Políticas de Juventud, Ley de Juventud,Institucionalidad y Políticas Locales.La realidad regional es un contexto de referencia para las consideraciones nacionales. Por ello,mostraremos, en primer lugar, algunas tendencias que revelan la situación y características de lasjuventudes en América Latina y El Caribe. Estos datos, así como las experiencias y estudios de laregión, muestran la heterogeneidad de sus juventudes y las complejidades en la consecución de suinclusión y en las políticas pertinentes. Temas como la violencia, la inseguridad, la participaciónjuvenil y la ciudadanía plena son revisados en este trabajo para fundamentar nuestrosplanteamientos conceptuales y estratégicos en la formulación de políticas y planes de acción en elárea de juventud.Consideramos que los niveles de política están altamente relacionados y que el papel de lo local esfundamental. Por ello, apuntamos como instancia institucional clave a las municipalidades. Suautonomía y su naturaleza de institución pública más cercana territorialmente a la vida y trayectoriade la ciudadanía, las hace, por excelencia, las entidades donde pueden florecer las iniciativas másricas, variadas e inclusivas para las juventudes. Las experiencias que se han desarrollado en laregión muestran sus potencialidades y dejan lecciones aprendidas que pueden dar lugar a lacooperación horizontal para la construcción de políticas locales. En este trabajo, hacemos una breverevisión de dos modelos que están en vigencia dentro de los municipios de Costa Rica y Chile. II. La situación de las y los jóvenes en América Latina y El Caribe.Las juventudes de América Latina y El Caribe tienen más similitudes que diferencias en susrealidades, retos y tensiones. A modo introductorio, presentamos el siguiente cuadro sobre lapoblación juvenil en la región.
  • 38. Población juvenil de 15 a 29 años en América Latina y El Caribe (10 países), en 2005 POBLACIÓN POBLACIÓN PAÍS TOTAL JUVENIL % Argentina 38.592.150 9.855.016 25% Brasil 187.600.886 51.881.540 28% Chile 16.267.278 4.107.414 24% Costa Rica 4.321.872 1.217.733 28% Cuba 11.256.852 2.318.070 21% Ecuador 13.211.333 3.661.622 28% El Salvador 6.873.524 1.982.880 29% Guatemala 12.699.780 3.956.388 31% México 106.943.179 29.876.937 28% República Dominicana 8.992.952 2.598.377 29% FUENTE: Elaboración Reis y Tejeda en base a datos CEPAL/CELADE, Boletín Demográfico Nº 76: “América Latina: proyecciones de población urbana y rural 1970-2025”, 2005. <http://www.eclac.cl/publicaciones/xml/8/22688/BD76.pdf>. Acceso en junio de 2008.En 2007, la Oficina Regional para América Latina y El Caribe, de la Organización Internacional delTrabajo (OIT)1, informaba que existen en la región 106 millones de jóvenes con edadescomprendidas entre 15 y 24 años.Del total de la población de jóvenes, 49 millones estudian. De éstos, 13 millones estudian y trabajan(58,2% son hombres y 41.8% son mujeres); 32 millones sólo estudian (46.2% son hombres y 53.8%son mujeres); 4 millones estudian y buscan y buscan empleo, pero no lo encuentran. Por otra parte,58 millones de jóvenes forman parte de la fuerza laboral, estando 10 millones desempleados y 30millones trabajando en la economía informal. Gran parte de la población juvenil latinoamericanaestá buscando empleo, o, dicho de otro modo, está desempleada. Sólo en Brasil, la cifra alcanza el48% del total2.Además, 48 millones de jóvenes están inactivos, es decir, no tienen ni buscan empleo. De estegrupo de jóvenes, se estima que 22 millones no trabajan ni estudian, están desafiliados social einstitucionalmente y no tienen una actividad clara3. Este número incluye a 6 millones dedesempleados que no estudian y abarca también a 16 millones que no estudian y tampoco buscantrabajo (OIT, 2007). Puede pensarse que los primeros aún tienen la esperanza de ser acogidos por lasociedad mediante el trabajo, pero la mayor parte de estos jóvenes “ni-ni”, ya viven en ladesesperanza.1 Citado en CEPAL, OIJ,20082 Reis, Vania; Cezar de Freitas, Marcos. “Juventudes del Nordeste de Brasil Policy Memo”. Brasil, octubre de2007.3 Estos jóvenes son una grave señal de alarma que ya se reconoce internacionalmente en organismos como laOCDE y que han sido llamados “ni-ni”. El experto argentino Sergio Balardini con amargo humor losdenominó los jóvenes NET (No Estudian ni Trabajan).
  • 39. Señala OIT que el 81 % de estos 22 millones de jóvenes desafiliados viven en las ciudades y el72% son mujeres. Este alto número de mujeres lleva a reafirmar la importancia de dar a las políticasde juventud una perspectiva de género, como también se aprecia en la información siguiente.Los datos de CEPAL-OIJ (2008) destacan el marcado incremento del desempleo de mujeres jóvenesen las zonas rurales, sobre todo en el área agrícola. Plantean que la principal causa reside en que lasmujeres jóvenes de hogares pobres provenientes del campo constituyen un grupo con menosoportunidades laborales. De ahí que cualquier política para el fomento de la inserción laboraljuvenil tenga que aplicar medidas antidiscriminatorias o de discriminación positiva y apoyar lacontinuidad educativa.Como señalan Reis y Tejeda (2009), la cuestión laboral refleja las desigualdades socioeconómicas yculturales que históricamente han marcado la región latinoamericana, “fuertemente cruzada portemas de género, raza/etnia, franja de edad y clase4”. En ese sentido, la falta de oportunidadeslaborales es considerada como uno de los problemas cruciales de la juventud de hoy en Brasil,Chile, El Salvador y República Dominicana.Estos investigadores estudian la situación educativa de la región, tomando en consideración losdatos del gasto en educación. Producto Interno Bruto del gasto en Educación en América Latina y el Caribe (10 países) PAÍS 1995 2000 2004 Argentina 3,3 4,7 4,0 Brasil 5,1 4,4 4,5 Chile 3,1 4,1 4,0 Costa Rica 4,6 4,8 5,1 Cuba 6,8 - - Ecuador 3,4 1,5 - El Salvador 2,2 2,6 - Guatemala 1,7 - - México 4,9 5,0 5,5 República Dominicana 1,9 2,4 1,2 FUENTE: Elaboración Tejeda y Reis en base a los datos de CEPAL, “Anuario Estadístico de América Latina y el Caribe (2007)”. <http://www.eclac.org>. Acceso en mayo de 2008.Reis y Tejeda (2009) analizan las distintas realidades de la educación en estos países y constatanalgunos aspectos convergentes, principalmente en cuanto a los problemas más frecuentementeenfrentados:4 Ibase y Pólis. “Juventud e Integración Sudamericana: caracterización de situaciones tipo y organizacionesjuveniles”. Informe Sudamericano. 6 demandas para construir una agenda común. Río de Janeiro, 2008.Página 25.
  • 40. a) Deserción escolar en grandes tasas, común a todos los países estudiados, principalmente en lasregiones rurales, debido a la necesidad de ingreso en el trabajo del campo, muchas veces realizadopor las familias en pequeñas comunidades o; en el caso de las regiones urbanas, simplementedebido a la necesidad de trabajo, especialmente para ayudar a la familia, buscar independencia oconstituir un nuevo núcleo familiar. Las tasas de deserción entre las mujeres son más bajas queentre los hombres.b) Altos índices de analfabetismo juvenil, como es el caso de Guatemala (con el mayor porcentaje),El Salvador y Ecuador.c) Ausencia de inversión en informática para las y los jóvenes, tanto en lo que respecta a lasmetodologías de enseñanza como (principalmente) a la necesidad de ofrecer acceso a las y losjóvenes más pobres a las tecnologías de información, promoviendo su inclusión digital.d) Inadecuación del calendario escolar a la realidad de las y los jóvenes que se encuentran en lazona rural.e) Masificación de los contenidos y métodos de enseñanza, sin tener en cuenta la pluralidad quecaracteriza las realidades juveniles y, por consiguiente, sin atender a la diversidad y heterogeneidadde las demandas que las y los jóvenes presentan en el área de educación.f) Falta de articulación entre la enseñanza formal y la capacitación profesional de las y los jóvenes.La educación profesional se presenta con dos ejes de desarticulación: Es insuficiente ante lasexigencias del mercado de empleo o no corresponde a las necesidades del segmento juvenil a que sedirige, como es el caso de los cursos ofrecidos a jóvenes rurales, que solicitan cursos relacionadoscon las demandas del trabajo en el campo.Tras revisar en 2008 los datos e investigaciones acerca de las condiciones de salud de las y losjóvenes de la región, las investigaciones señalan que son escasos y destacan lo siguiente:a) Según fuentes del Banco Mundial, en 2007, había cerca de 12 millones de jóvenes infectados conVIH5. En 2005, más de la mitad de las personas que contrajeron el VIH en todo el mundo (alrededorde 5 millones) eran jóvenes de 15 a 24 años de edad6. En 2007, fueron infectadas 160.000 personas,manteniéndose la proporción de 50% de jóvenes.7 En Guatemala, según la Agenda Nacional de laJuventud (2007), las y los jóvenes con SIDA son el 32% del total de casos8. En la RepúblicaDominicana, el 18% de los casos están entre jóvenes de 15 a 24 años, siendo el 48% mujeres9.b) En Chile, 3 de cada 4 consumidores de marihuana, pasta base y cocaína, en el 2002, tenían entre15 y 29 años y el consumo de alcohol medio por mes subió de un 39% a un 57% entre 1994 y 200410.5 World Bank. “What is this? 2007. <http://youthink.worldbank.org/issues/aids>. Acceso en mayo de 2008.6 World Bank. “Reseña sobre la juventud”, 2005. <http://www.bancomundial.org/temas/resenas/juventud.htm>. Acceso en mayo de 2008.7 Pan American Health Organization. “Ministerial summit on HIV shows high level of commitent, saysPAHO”, 2008. <http://www.paho.org/English/DD/PIN/pr080620a.htm>. Acceso en mayo de 2008.8 Policy Memo Guatemala, 2007.9 Consejo Presidencial del SIDA; Consejo Nacional para la Niñez y Adolescencia. “Política Nacional deprotección de niños, niñas y adolescentes en situación de orfandad y vulnerabilidad por el VIH/SIDA enRepública Dominicana”, 2007, apud Policy Memo República Dominicana, 2007.10 Policy Memo Chile, 2007.
  • 41. En el nordeste de Brasil, el 37% de jóvenes consumen alcohol y el 10%, cigarrillos, cuando lasmedias nacionales son 37% y 14%, respectivamente.11c) En Ecuador, el Plan Nacional de la Juventud (2006) informa que el 70% de muertes de hombresjóvenes son causadas por violencia y accidentes y el 50% de muertes de mujeres jóvenes soncausadas por problemas de salud reproductiva.12d) En Chile, el 61% de las y los jóvenes presentan niveles insuficientes de actividad física,principalmente las mujeres13, y en México el 60% de las y los jóvenes no practican deporte14.f) Datos presentados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre 13 países deAmérica Latina en 2005, evidencian que solamente el 24% de las y los jóvenes con edadescomprendidas entre los 15 y 24 años, de las zonas urbana y rural, poseen cobertura de seguridad ensalud, y que el 76% no la tiene. Las y Los jóvenes de la región Andina, en un 82%, no poseenseguridad en salud. En las regiones de México y Centroamérica por un lado, y Suramérica por otro,los porcentajes de seguridad en salud son respectivamente 74% y 75%.15g) El embarazo en la adolescencia es una preocupación constante en la región. Los datos defecundidad de 2006 se presentan a continuación.Fecundidad en adolescentes de 10 a 19 años y fecundidad total en América Latina y el Caribe (10 países) Tasa de fecundidad Tasa total de PAÍS en adolescentes fecundidad en 2006 Argentina (2001) 62,0 2,3 Brasil (2000) 71,0 2,3 Chile (2003) 49,0 1,9 Costa Rica (2003) 77,0 2,1 Cuba (2003) 47,0 1,5 Ecuador (2004) 100,0 2,6 El Salvador (2001) 104,0 2,7 Guatemala (2000) 120,0 4,3 México (2000) 94,0 2,3 República Dominicana (2001) 118,0 2,9 FUENTE: Elaboración de Reis y Tejeda en base a World Health Organization, “Estadísticas Sanitarias Mundiales 2007”. Core Health Indicators: <http://www.who.int/whosis/es/index.html>. Acceso en junio de 2008.11 Abramovay, Myrian; Castro, Mary (coord). “Juventude, juventudes: o que une e o que separa”, 2006, apudPolicy Memo Nordeste de Brasil, 2007.12 Policy Memo Ecuador, 2007.13 Policy Memo Chile, 2007.14 Instituto Mexicano de La Juventud, “Encuesta Nacional de Juventud 2005”.<http://www.imjuventud.gob.mx>. Acceso en mayo de 2008.15 Cinterfor. “Datos estadísticos - América Latina 2005”. <www.cinterfor.org.uy>. Acceso en febrero de2008.
  • 42. Los crecientes índices de suicidios entre jóvenes tienen diversas causas, como el desempleo, el maldesempeño escolar, los problemas afectivos y, recientemente, en países como México, se haidentificado como causa de suicidio entre mujeres jóvenes el embarazo indeseado. Es importantedestacar que, en su gran mayoría, los suicidios ocurren entre hombres, jóvenes y de otras edades.Aquí también se evidencia la necesidad de políticas de género que trabajen la deconstrucción demasculinidades tradicionales, aspecto también expresado en la violencia hacia los demás. Suicidio de jóvenes entre 15 y 24 años en América Latina y el Caribe (10 países) ENTRE 15 Y 24 AÑOS POR- TOTAL PAÍS CEN- DEL PAÍS TAJE Hombres Mujeres Total Argentina (2003) 3304 638 179 817 25 Brasil (2002) 7719 1226 411 1637 21 Chile (2003) 1654 234 53 287 17 Costa Rica (2004) 294 63 9 72 24 Cuba (2004) 1514 61 23 84 5 Ecuador (2004) 793 165 137 292 37 El Salvador (2003) 527 112 79 191 36 Guatemala (2003) 255 67 24 91 37 México (2003) 4088 953 280 1233 30 República Dominicana 157 29 8 37 23 (2001) FUENTE: Elaboración de Reis y Tejeda en base a World Health Organization, “Mental Health”, 2007. http://www.who.int/mental_health/prevention/suicide/country_ reports /en/index.html.La violencia es considerada epidémica en América Latina por la Organización Panamericana de laSalud (OPS) pues excede el índice llamado normal de criminalidad, que oscila entre 0 y 5homicidios por cada 100.000 habitantes por año. Los países con criminalidad más aguda sonColombia (10 veces el índice), El Salvador (5 veces), Venezuela (4.3 veces) y Brasil (3.8veces)(CEPAL_OIJ.2008).Las estimaciones sobre la presencia de maras y pandillas en la región centroamericana varían. Lasmás bajas sugieren que hay entre 70.000 y 100.000 miembros de maras y pandillas, y los cálculosmás elevados triplican esta cifra (Wola, 2006 citado en Reis y Tejeda)Tejeda y Reis destacan que hay una estimación de más de 195 millones de inmigrantes en todo elmundo, de los cuales 25 millones (13%) proceden de Latinoamérica. De ese porcentaje, una grancantidad son jóvenes. Los inmigrantes latinoamericanos son personas con edades comprendidasentre 20 y 30 años, en gran parte mujeres16.16 “Migración”. Encuentro Iberoamericano sobre Juventud y Migración. Guatemala, 9 a 13 de abril de 2007.<http://www.conjuve.gob.gt/cgi-bin/noticias/print.pl?article=73>. Acceso en febrero de 2008.
  • 43. El fenómeno de la migración exige la observación de las experiencias de quienes que se marchan,considerando sus procesos de adaptación, asimilación, “guetorización”, resistencia, discriminacióno transnacionalización17, sin perder de vista sus comunidades de origen, las consecuencias quesufren, las nuevas redes sociales, el mantenimiento de su cultura etc.Entre los principales problemas enfrentados por las y los jóvenes migrantes, indígenas y noindígenas, se encuentran la devolución, la discriminación, el empleo con derechos restringidos y eldesempleo. El desempleo se encuentra tan acentuado que las y los migrantes salen y vuelvenjóvenes. Los mexicanos, por ejemplo, migran jóvenes y regresan jóvenes a México, con unpromedio de edad de 20 años18.Según un estudio de la Oficina Regional de América Latina y el Caribe de la FAO19, la tendencia ala feminización de las migraciones internas empezó en los años 60, llegando en 2000 a un promediode 92,5 mujeres por cada 100 hombres. Las migraciones externas e internas son cada vez másjuveniles y las mujeres están migrando más que antes. El desempleo en las sociedades latinas ycaribeñas explica tal constatación, pues afecta sobre todo a los y las jóvenes.Concluimos este apartado con un valioso cuadro resumen de la investigación regional efectuada porReis y Tejeda Situación de la Juventud en América Latina y el Caribe: principales tendencias Perfil Socio- 1. Después de 2010, tiende a disminuir la población juvenil de la Demográfico región. 2. La perspectiva de lenta disminución de la dependencia juvenil se mantiene debido al desempleo estructural; 3. La transición juvenil hacia la adultez se mantiene inestable, en virtud de problemas estructurales situados en la educación, el empleo y los derechos cívicos. 4. Los jóvenes de ambos sexos están mejor provistos de salud, pero son menos reconocidos en su mortalidad y morbilidad específicas. Son más dúctiles y móviles pero se ven más afectados por trayectorias migratorias inciertas. La juventud aparece más cohesionada hacia adentro, pero con mayor impermeabilidad hacia fuera. Parece ser más apta para el cambio productivo, pero está más excluida de dicho cambio17 Herrera, Gioconda. “La migración vista desde el lugar de origen. Comentarios al dossier ‘los claroscuros dela migración’”. <http:/www.flacso.org.ec/docs/gh_dossier.pdf>. Acceso en mayo de 2008.18 World Bank. “World Development Report 2007: Development and the Next Generation”.<http://www.worldbank.org>. Acceso en febrero de 2008.19 Katz, E. La evolución del papel de las mujeres en las economías rurales latinoamericanas, 2004, Ballara,Marcela. “Los flujos migratorios internos, la feminización de las migraciones y su impacto en la seguridadalimentaria”. Servicio de Género y Desarrollo de la Oficina Regional de América Latina y el Caribe. FAO,México, 2004. <http://www.eclac.cl/mujer/reuniones/conferencia_regionalmigracionFAO .pdf.> Acceso enfebrero de 2008.
  • 44. Educación 1. La deserción escolar tiende a aumentar debido a la creciente necesidad de empleo y al progresivo desinterés de las juventudes por la enseñanza formal. Con ello, se mantendrán niveles muy altos de jóvenes analfabetos. 2. Es cada vez más urgente la necesidad de una mayor inversión en el sector educativo, con profesionales calificados para la enseñanza de jóvenes, capaces de percibir las peculiaridades de los contenidos y las pedagogías que deberán ser creadas e implementadas. 3. Es urgente desarrollar políticas de inclusión digital.Empleo 1. La falta de oportunidades laborales es considerada como uno de los problemas cruciales de la juventud de hoy. 2. El mayor logro educativo no es garantía para una inserción laboral exitosa. 3. La crisis del empleo tiende a restar centralidad al trabajo como lugar privilegiado de ejercicio de derechos sociales y de participación política. 4. La composición del empleo juvenil muestra para América Latina un peso mucho mayor de la agricultura y menor de la manufactura, los servicios y la construcción. 5. Las mujeres jóvenes de hogares pobres provenientes del campo constituyen el grupo con menos oportunidades laborales.Violencia 1. Las situaciones de violencia -intrafamiliar y externa- forman parte de la cotidianidad de las personas jóvenes. 2. Se observa un incremento del alcoholismo. Los jóvenes mueren por violencia y accidentes y las jóvenes fallecen por cuestiones relacionadas con su salud reproductiva. 3. Las pandillas juveniles son una expresión cultural importante en la región. 4. Es relevante la violencia, en sentido amplio, a que las y los jóvenes están sometidos.Vivienda y 1. Las políticas públicas de juventud en los países de la región noresidencia contemplan programas de acceso a la vivienda para jóvenes. 2. Hay diferencia entre el área rural y urbana en nuestros países: Si en Brasil “solamente el 29% de las y los jóvenes vive en las zonas rurales”, en Guatemala, en cambio, el 60.3% de la juventud vive en el área rural”. 3. El acceso al agua en viviendas de la zona rural es mucho menor que en la zona urbana.Salud 1. Es necesario identificar y comprender las peculiaridades presentes en la salud de la juventud, respectando las diferencias por razón de género. 2. Las especificidades de la salud juvenil demandan servicios específicos para este segmento poblacional. 3. Las campañas de información para la formación de comportamientos responsables ofrecen buenos resultados en la disminución del consumo de tabaco, alcohol y drogas ilícitas.
  • 45. Sexualidad 1. Es necesario comprender las lógicas que conducen las prácticas afectivo-sexuales de las y los jóvenes para que sean elaboradas políticas públicas adecuadas a sus realidades. 2. Las campañas de información para la formación de comportamientos responsables ofrecen buenos resultados en las prácticas de sexo seguro. 3. Las especificidades de la salud sexual y reproductiva de las y los jóvenes demandan la organización de servicios específicos y en espacios amigables para este segmento de población.Consumo 1. El internet ha sido utilizado para formar opinión entre las y loscultural jóvenes y adolescentes promoviendo la intervención directa o indirecta en eventos sociales. 2. Es necesario preparar a las y los jóvenes para filtrar, seleccionar y procesar la información presente en Internet y superar la exclusión digital. 3. La apertura hacia la música es una característica juvenil, así como la variedad de tipos de música y los modos de escucharla. 4. La calle es un espacio de expresión cultural.Participación 1. El interés de las y los jóvenes por participar en la política tradicional tiende a disminuir y las nuevas formas de construcción de colectivos juveniles se vinculan a la formación de grupos culturales relacionados con la música, la plástica y la ocupación del espacio público. 2. Se destaca el avance y consolidación de las organizaciones juveniles y la necesidad de crear mecanismos que garanticen la participación juvenil en la elaboración, ejecución y evaluación de políticas dirigidas a la juventud 3. En los casos de intervención en el espacio público, entre las estrategias utilizadas por las y los jóvenes predomina la realización de actividades en plazas y calles. 4. Las y los jóvenes manifiestan su descrédito hacia las organizaciones tradicionales de la política, pero valoran altamente la participación como mecanismo para la autorrealización y obtención de logros. 5. Los mayores niveles de asociación están relacionados con prácticas religiosas y deportivas. 6. Existen nuevas modalidades informales de asociación, donde la responsabilidad es del propio colectivo, sin la autoridad directa de personas adultas y con bajos niveles de institucionalización. 7. Entre los temas de interés para las y los jóvenes están los derechos humanos, la paz, el feminismo, la ecología y las culturas originarias. 8. Los medios de comunicación, sobre todo la televisión, inciden en las nuevas pautas del asociacionismo juvenil, así como en el uso de las redes virtuales como soporte de la movilización y del voluntariado. 9. Es clave la participación de las y los jóvenes en políticas públicas que apunten a apoyar a otros grupos y en acciones sobre problemas que les afectan.Migración 1. Los movimientos migratorios tienden a intensificar sus flujos, incidiendo en la transnacionalización de las personas.
  • 46. 2. Los gobiernos necesitan trabajar con mayor flexibilidad ante los procesos migratorios, principalmente de las y los jóvenes, que se encuentran en posición de mayor vulnerabilidad. 3. Las políticas gubernamentales deben tener posturas de comprensión y atención del fenómeno migratorio juvenil y de fortalecimiento de las diferentes culturas existentes en la región. III. Complejidades en la inclusión de las juventudes en las políticas.Los datos que acabamos de revisar muestran la urgente necesidad de una mejora en la calidad devida y un avance de las sociedades latinoamericanas que requiere la inclusión de todos los actoressociales, el fomento de su capacidad de incidir en las transformaciones con una voz política y elcombate a las diversas fuentes de desigualdad. Es por ello que resulta necesario combatir lamarginación de las juventudes (Krauskopf, 2011).Las grandes dificultades que se observan para una real inclusión de las y los jóvenes en los canalesde participación y voz pública en buena medida tienen como trasfondo la dificultad para aceptar unaredistribución generacional del poder político y económico.La fase juvenil (adolescencia y juventud) es una de las más desatendidas del ciclo vital y lainvisibilización de los aportes de las personas jóvenes como sujetos sociales contribuye a suestigmatización a través de los emergentes comportamientos que entran en conflicto con el ordenestablecido, entre ellos, los Cuatro Jinetes del Apocalipsis: drogas, alcohol, violencia ypromiscuidad (Dávila, 2006). Parafraseando a Stigliz et alias (2008), al decir que la vejez no es unriesgo en sí misma, podemos manifestar que tampoco la juventud lo es. Agreguemos que el riesgopara el progreso de las sociedades es la no inclusión de la juventud en el desarrollo y el ejerciciociudadano.El desarrollo integral a lo largo del ciclo de vida se da en diversas dimensiones: Biológicas,psicológicas, afectivas, espirituales y socioculturales. Se presentan potencialidades,vulnerabilidades y múltiples posibilidades para modificar la realidad y ser modificado por ella.El cuadro a continuación procura sistematizar las condiciones de desarrollo derivadas del ciclo devida. Se muestra esquemáticamente parte de la compleja diferenciación e integración requerida quese puede reconocer tomando en consideración el ciclo de vida en las políticas
  • 47. Ciclo de vida y desarrollo en la niñez, adolescencia y juventud:Categoría Edad Condición de desarrollo ResponsablesNiñez 0-6 años Corresponde a la sociedad enfocar los esfuerzos dirigidos a Familiatemprana de vida garantizar un buen comienzo de la vida que cubra las Estado necesidades básicas y asegure su supervivencia en un ambiente con condiciones apropiadas de salud física y mental y seguridad emocional.Niñez en 6-12 Corresponde enfocar los esfuerzos en brindar la oportunidad Familiaedad escolar años de educación básica de buena calidad, mantener la protección Estado de la salud física y mental, garantizar la seguridad emocional y Comunidad ampliar el enriquecimiento social. Organizaciones socialesAdoles- 12-18 Corresponde el fomento de oportunidades para desarrollar y Estadocencia años orientar capacidades productivas y reproductivas, impulsar los Comunidad medios propicios y seguros para contribuir y participar en la Familia familia, escuela, comunidad y sociedad, tomando en cuenta sus Adolescentes opiniones y considerándole un sujeto activo y creativo.Juventud 18-25 Corresponde dar continuidad a la experiencia acumulada, Respuesta años ampliar la toma de decisiones, encontrar oportunidades para intersectorial y expresarse y participar, transferir experiencias a las nuevas local del Estado. generaciones, contar con capacitación y fortalezas para asumir Colaboración satisfactoriamente la propia autonomía, la capacidad inter-generacional. innovadora, los proyectos personales y sociales y contribuir al desarrollo colectivo.Fuente: Krauskopf, Dina y Muñoz, Sergio a partir de UNICEF (2001) Adolescencia en AméricaLatina y el Caribe: Orientaciones para la formulación de políticas.Las características del desarrollo juvenil se manifiestan de acuerdo a situaciones que aportandiversidad como la edad, el género, la condición económico-social, cultural, étnica, geográfica, etc.La articulación de las fuentes de la identidad se sustenta cada vez menos en la linealidad deldesarrollo asentada en el patriarcado. Éste conlleva la inequidad de género y la discriminación poredad como insumos organizadores de la identidad y del posicionamiento social. Las distanciasgeneracionales con las personas adultas se modifican y adquieren nuevos significados. Es necesarioseñalar que, en las sociedades contemporáneas, la fase juvenil ocupa en el ciclo vital un númerocreciente de años, la pubertad aparece a edades más tempranas y el ingreso a la adultez ya no se daen forma lineal ni por secuencias ordenadas.
  • 48. El panorama se hace confuso a partir de los 18 años. Las particularidades de las juventudes tiendena diluirse en un diseño sectorial de política social, económica y laboral que se dirige al conjunto dela población adulta sin distinción alguna. Aparecen algunos programas específicos, aislados ycompensatorios (frecuentemente trabajo juvenil y salud adolescente) donde también se aprecia elproblema de las edades. Las políticas de juventud de diversos países apuntan a límites de edadinferiores y superiores diversos. Los registros por edad de los sectores de la administracióngubernamental no se encuentran organizados en rangos similares. Todo ello fragmenta los criteriospara la atención del desarrollo, se pierden inversiones que se han hecho en una etapa al no efectuarpolíticas de continuidad y profundización para la siguiente y se evidencia un vacío imprescindiblede superar para el desarrollo de indicadores efectivos de juventud. IV. La heterogeneidad de las juventudes.El tiempo de ser joven, en términos de identidad, varía entre estratos y clases sociales. Ensociedades donde la esperanza de vida es menor, las personas cumplen períodos más breves deactividad y son relevadas rápidamente por las generaciones siguientes (Liebel, 1992). En estasituación, las y los jóvenes enfrentan la premura psicosocial en lugar de una supuesta moratoria.Esta premura se intensifica a partir de la pubertad para legitimar su responsabilidad de procurar lasubsistencia y aportar a sus familias (Krauskopf, 2004 a).La exclusión de grandes sectores juveniles es parte de una fragmentación social que lleva, incluso, aque se trate como minorías a quienes no lo son. Las nuevas dimensiones de género, generacional yterritorial tienen significaciones básicas con las identidades y formas de vida de los gruposjuveniles. En los tiempos actuales, la identidad se ha expandido cibernéticamente y, además, laterritorialidad geográfica ha dejado de ser un ámbito monolítico. Podemos hablar de territorioseconómicos y psicosociales que cada vez están menos predefinidos geográficamente y sediferencian en las oportunidades de desarrollo juvenil.La cercanía local ya no determina de modo exclusivo la presencia de las influencias. A través de losmedios masivos de comunicación se puede estar presente en varios lugares. La informática producerealidades virtuales que abren nuevas rutas para elaboración de la identidad y las cosmovisiones.Por todo ello, se habla de “glocalidad”.Las trayectorias de vida van tejiéndose bajo el influjo de la globalización, la modernización y lahistoria de cada sociedad, con las dificultades que generan la fragmentación social, la exclusión y lapobreza. En el contexto vigente, ello contribuye a la dualidad social: Mayor aproximación yarticulación internacional para los grupos de más recursos económicos y mayor aislamiento para lossectores pobres (Lechner, 1998). Así, las y los jóvenes de grupos económicamente acomodados separecen más a las y los jóvenes de su misma situación en otros países, que a las y los jóvenes debajo nivel económico de su propio país.
  • 49. V. Violencia, inseguridad, políticas y juventud.La violencia es un síntoma serio de problemas sociales estructurales que se agravan con la ausenciade políticas inclusivas e intersectoriales de juventud. Esta ausencia conlleva el riesgo de declararlela guerra a las y los jóvenes apelando también a la violencia. En el desarrollo de políticas, esnecesario relacionar la juventud y la violencia desde un enfoque interactivo de las estrategias deinclusión para y con las juventudesLas desigualdades macro difunden una suerte de pedagogía que alimenta y sirve de ejemplo a lasituación micro en la medida que se instaura un estilo, una forma de resolución de conflictos queelimina al mediador social (el Estado y el lenguaje) y eleva la violencia a la calidad de recursoexpedito y eficaz en la solución de los desacuerdos e impone el uso de la disuasión amenazadoracomo defensa de la estabilidad del sistema (Boulding, 1993; Franco, 1992).En este mismo sentido, Salazar (1999) relaciona la descohesión social y el autoritarismo comotelón de fondo de las violencias juveniles. Las y los jóvenes comparten con la sociedad pocoacatamiento de la ley y, para compensar, cierta propensión a formas autoritarias de sanción. Esto sepuede apreciar en la encuesta realizada por FLACSO El Salvador en 2011. Ante la pregunta sobrequé tan de acuerdo estaban los jóvenes con implementar determinadas medidas para resolver elproblema de violencia y delincuencia, las opciones que tuvieron mayor apoyo fueron: “debenponerse en marcha leyes y penas más duras”, “los ciudadanos deben organizarse para contribuir aprevenir el delito” y “la Policía Nacional Civil debería actuar y tratar con rudeza a losdelincuentes”.La visibilidad juvenil emerge fácilmente en lo negativo y se brinda importancia a la juventud envirtud de problemas que buscan corregirse, como son la sexualidad, la drogadicción, ladelincuencia, la llamada deserción escolar. Así, se produce un círculo vicioso: Invisibilidad-falta deoportunidades de participación constructiva-anonimato–combate juvenil al anonimato procurando elreconocimiento mediante la identidad negativa asignada-identidad negativa asumida. La visibilidadaterrante se torna en opción de empoderamiento y las gratificaciones intensas son más importantesque la preservación de la vida para estos jóvenes. La visibilidad negativa, basada en elreconocimiento estigmatizante de las personas que atraviesan el periodo juvenil, es una adversidadpoco identificada, insidiosa en su socialización (Krauskopf, 1996). La carencia de ámbitos para unavisibilidad positiva y para la incorporación social de las habilidades y destrezas de la niñez y lajuventud pueden hacer de la calle la escuela y de la cárcel, la universidad (Sosa y Rocha, 2001).Las y los jóvenes son actores vulnerables de situaciones atravesadas por los determinantes de unmomento histórico donde se escenificó el conflicto más profundo de una sociedad. Se producenrupturas en la pertenencia de aquellos jóvenes para las y los cuales la exclusión ha derivado enexpulsión, en los jóvenes indígenas y en los jóvenes que de una u otra forma enfrentaron laviolencia política a través de los desplazamientos, el exilio y el retorno.Cabe agregar el hecho de que, en la postguerra, el enemigo ha desaparecido, pero la desconfianzasigue y abarca las relaciones comunitarias. Se torna un elemento más perjudicial que de seguridad(ILAS, 1996). Ello afecta los procesos que favorecen el desarrollo de pertenencia y, enconsecuencia, la consolidación de la inserción social. Las sociedades de democratización recienterequieren de un des-aprendizaje en el largo plazo y en el sistema de seguridad.
  • 50. La invisibilidad y la discriminación de las juventudes derivan en desesperanzas. Resistencias yprácticas desafían la construcción de necesarias convivencias. La muerte se adquiere un nuevosignificado en estas trayectorias de vida, las distancias entre vivir y morir se acortan en un presenteque busca gratificaciones efímeras e intensas (Krauskopf, 2006). Son importantes los sectores dejóvenes donde la violencia se hace parte de la cultura de muerte a la que se adscriben trágicamente(Perea, 2008). En estos casos, la prolongación de la vida no es una promesa existencial.Estos contextos han dado lugar a la proliferación de las auto-organizaciones (maras y pandillas),que responden a la invisibilización y marginación de las opciones integradoras. Son gruposjuveniles que enfatizan el poder frente al entorno que los margina o niega y muestran unavisibilidad trasgresora o violenta. Es un reordenamiento juvenil al margen de lo socialmenteaprobado. Investigaciones y análisis de estas agrupaciones, en diversos países, coinciden en señalarque derivan de la segregación social y muestran la necesidad de afirmar la identidad y adquirirpoder sobre un ambiente hostil o indiferente (Krauskopf, 1996). Se ha vuelto frecuente que lasorganizaciones criminales recluten miembros de pandillas para actividades ilegales, como tráfico dedrogas y armas. Este nuevo rol ha producido cambios en la composición de las pandillas, haaumentado el rango de edad de sus miembros y sus actividades son menos visibles que antes.Un área importante es la inseguridad ciudadana. Las personas adultas se sienten amenazadas por lajuventud, que es vista como amenaza, combinando la discriminación social, la fuerza y la represión.En la búsqueda de una seguridad democrática el trato empático a los problemas de la juventud noforma parte habitual de las experiencias e inversiones. Se produce, así, la invisibilización de lainseguridad juvenil, el abandono y la desprotección de las juventudes y su segregación social.La encuesta de FLACSO de 2011 revela que las y los jóvenes salvadoreños consideraban que lostres principales problemas que enfrenta el país son la pobreza, la violencia e inseguridad y la faltade trabajo. Como señala el estudio de FLACSO, esto lleva a que a la juventud se las representecomo el “rostro de la inseguridad”, o, en palabras de Reguillo (citada en FLACSO), es el “enemigointerno” al que hay que combatir.En la encuesta efectuada, a las y los jóvenes en general, les preocupa que se les vincule fácilmentecon pandillas, o con otro tipo de organizaciones al margen del marco legal del país. Así, la juventudsiente que, por el simple hecho de ser joven, es vista como la responsable de toda situación deviolencia o, al menos, como principal sospechosa ante la sociedad adulta. Esto llega hastasituaciones extremas de abusos de fuerza por parte de la Policía Nacional Civil, que, de acuerdo conlos testimonios de algunos participantes en los grupos focales, se les agrede y golpea porque sonjóvenes, y, por consiguiente, “sospechosos”.Destaca la investigación de FLACSO que no es posible generar espacios de prevención de violenciay participación de las y los jóvenes en las comunidades si hay una percepción negativa sobre lasautoridades policiales. En tal sentido, la relación de las autoridades policiales con la juventud esfundamental no sólo para crear confianza, sino también para generar políticas públicas efectivas afavor de la prevención de la violencia en los territorios. Este punto, sin duda, debería ser de muchointerés para las instituciones que en El Salvador promueven políticas de prevención de violencia yparticipación juvenil en diferentes actividades de entretenimiento y trabajo comunitario.
  • 51. Es importante considerar que esta encuesta informa que los lugares en los que casi la mitad de las ylos jóvenes se sienten más inseguros son el transporte público (49.0%) y los espacios públicos(43.0%). Es notable también que el barrio y la casa son considerados los menos peligrosos. Estapercepción coincide, definitivamente, con los reportes de homicidios y hechos de violencia que adiario se muestran en los medios de comunicación. Un gran porcentaje de estos hechos ocurren enbuses y lugares públicos. Este temor que las y los jóvenes expresan sobre los espacios públicostiene importantes implicaciones para su movilidad, sus niveles de participación en actividadessociales y el disfrute de la ciudad o territorio de residencia, lo que constituye un desafío para losplanes de acción locales.Dado el vínculo estrecho que tiene la violencia juvenil con privaciones de carácter estructural, comoel desempleo, la deserción escolar, la cuestionable calidad académica y la pobreza y abandonosocial, una política de juventud no puede obviar estas causas. Es necesaria la actuación directa congrupos que se encuentran en una situación de riesgo o que ya están implicados directamente ensituaciones de violencia, como víctimas, agresores o espectadores directos, donde una intervenciónsostenida en el tiempo y convenientemente evaluada considera las necesidades de la reinserción.Las instituciones juveniles deben enfrentar las prácticas adultocéntricas que prevalecen en laatención a la violencia juvenil e incluir las iniciativas creadas y gestionadas por jóvenes concolaboración intergeneracional. El sistema penitenciario y de justicia requiere de una políticaefectiva de rehabilitación de la población reclusa, entre ésta, de los miembros de maras y pandillas;el fortalecimiento del sistema de justicia para el resguardo de sus derechos; y la clarificación de losdelitos que motivan la detención y de los criterios técnicos de clasificación de las personas privadasde libertad. La falta de precisión contribuye a que éstas salgan libres y reincidan en las actividadesque motivaron su ingreso.Para las intervenciones preventivas o rehabilitadoras, es necesario reconocer con precisión cuándose trata de violencia callejera no organizada; violencia de pandillas, maras y grupos criminalesinformales; y crimen organizado. En los EEUU, El Salvador, Guatemala, México y Ecuador, lacriminalización de las pandillas no sólo no acaba con ellas, sino que las convierte en algo endémicoy refuerza las auténticas bandas, es decir, aquellos grupos criminales liderados por personas adultasy con oscuras conexiones con el poder ( Feixa et. al.,2006). VI. La participación juvenil y la ciudadanía plena.La Organización Internacional del Trabajo (2005) considera en forma amplia la participación nosólo constreñida al ámbito específico de lo político. Es así que define participación como ¨todaacción orientada directa o indirectamente a influir sobre las tomas de decisiones en asuntos socialesy políticos¨. Aun cuando se observa que diversas organizaciones y gobiernos reconocen que lasjuventudes requieren de participar en los procesos sociales que afectan sus vidas, en los hechos, lasacciones que incluyen dicha participación son todavía escasas (Krauskopf, 2008).Se han dado transformaciones en los contenidos de la participación juvenil y su ejercicio de laciudadanía. Las movilizaciones de coyuntura son una importante expresión equivalente de losmovimientos sociales tradicionales. Se trata de acciones de corto plazo, con apoyo en recursostecnológicos de avanzada, que circulan por el mundo cibernético y tienen resultados palpables comometa. Las y los jóvenes se organizan para reivindicar su derecho a la inclusión en el trabajo, laeducación y otros ámbitos que les son fundamentales (el arte, la cultura, la recreación y el mundodigital). El medio ambiente tiene marcada prioridad y es fuerte el énfasis en grupos socialespostergados y discriminados (por etnia, identidad sexual, género, etc.). El respeto a la diversidad y
  • 52. las individualidades se constituye en el centro de las prácticas y muchos no se sienten afines aestructuras sociales burocráticas. Más que apoyarse en ideologías y partidos, las juventudes semanifiestan con expresiones éticas y estéticas y con el uso del espacio público.La participación juvenil procura cambiar el presente con autonomía e identidad para derivar de allíel cambio social. La participación social juvenil se orienta a metas palpables y a contextos grupalespoco jerarquizados más bien apoyados en coordinaciones transitorias que no se imponenburocráticamente a la diversidad de los miembros. Las distancias generacionales con las y losadultos se han modificado. Ahora las y los jóvenes saben cosas que las personas adultas no saben.Esto hace que la participación juvenil no sólo sea un claro derecho, sino que también sea una parteinsustituible del conocimiento de las situaciones y alternativas (Krauskopf, a-2003).Frente a esta tendencia, comprobada en diversos países de la región, llama la atención la visión delprotagonismo de la adultez en ciertas áreas sociales y en el mundo de la política, como muestran lasy los jóvenes salvadoreños encuestados por FLACSO. Padilla (2002, citado en el estudio deFLACSO) encontró que “la mayoría de los jóvenes parece tener claro que no tiene espacio paraparticipar en el terreno político, por considerar que el mismo está reservado para los adultos” (p.169). Esta situación enfatiza importantes desafíos para el sistema político del país, y particularmentepara los partidos políticos que intentan diseñar estrategias de comunicación política orientadas a lajuventud.La investigación de FLACSO manifiesta que esta situación sobre las relaciones de poder y elliderazgo adulto en organizaciones juveniles revela otra característica de la cultura políticasalvadoreña: La falta de confianza en los jóvenes para asumir cargos de dirección ya sea eninstituciones o partidos políticos o en la conducción de sus propias organizaciones juveniles.Probablemente, este factor puede ser otra razón importante que explica por qué hay muchos jóvenesque no se muestran interesados en participar en diferentes organizaciones juveniles.La tendencia en la participación es congruente con la concepción de ciudadanía que muestra sucultura política en la encuesta. Los resultados plantean, en general, una idea de ciudadanía entérminos negativos: “Vivir sin meterse en ningún problema con los demás” (33.6%), en primerlugar, seguido de la idea de “vivir cumpliendo las leyes” (24.7%), “hacer cosas por los demás”(17.4%), “comprometerse con el desarrollo del país” (11.3%), “ser consciente de lo que sucede en elpaís” (9.0%), y “decir lo que se piensa sin importar las consecuencias” (3.9%). Estas respuestas nopresentaron variaciones importantes al considerar variables de sexo, edad o lugar de residencia.Cabe vincular estas características con las razones que motivan a las y los jóvenes a participar en laspróximas elecciones en El Salvador (legislativas y municipales, en marzo de 2012): “Es un deber”(21.7%), “elegir gobernantes” (36.5%), “única forma de participar” (4.5%), “es un derecho”(31.5%). Por otro lado, sobre las razones por las que las y los jóvenes no irían a votar, la respuestacon mayor porcentaje expresa que “no creen en los políticos” (64.1%), “no les llama la atención”(28.3%) y “tienen derecho a no hacerlo” (3.3%). La falta de credibilidad en los políticos por partede la ciudadanía es una posición que comparte la sociedad salvadoreña con las juventudes de laregión. La mayoría de las personas encuestadas afirman que tendrían interés en participar en laselecciones. Este interés es mayor en jóvenes de más edad y superior nivel educativo. No obstante,sería importante analizar estas expresiones de interés con la participación efectiva de las y losjóvenes en los procesos electorales, sus experiencias y desencantos en esta forma de participaciónpolítica.Sin embargo, el panorama no es tan homogéneo. Varios jóvenes manifestaron en los grupos focalesdel estudio de FLACSO el sentido de incertidumbre, insatisfacción y frustración que viven en elactual contexto de El Salvador. Al mismo tiempo, expresaron sus deseos de promover unpensamiento más crítico y aportar desde sus posibilidades para cambiar esta situación: “(…)entonces nosotros deberíamos de dar la pauta de ser la diferencia, de ser mentes que piensan antes
  • 53. de actuar, y que realmente quieren devolverle algo a la sociedad, aunque la sociedad no nos dé nadabueno, nosotros debemos empezar a dar algo bueno a la sociedad para que esta sociedad en el futuropueda tener oportunidades, algo que darle a otros jóvenes que, como nosotros no ven el futuro enestos momentos”.El reciente documento juvenil de seguimiento al pacto político surgido entre juventudes ycandidatos en la coyuntura de las elecciones presidenciales de 2009, muestra la creciente defensapor las y los jóvenes de las oportunidades de participación ciudadana en las decisiones que lesconciernen. Las juventudes demandan un reconocimiento de su inserción social y, en diversosmodos, luchan por su reconocimiento. Éste es muy urgente por el hecho de que ser joven es unacondición que se está expandiendo, no solo en cuanto a la edad, sino también por la representaciónque la juventud tiene en la sociedad.La concepción de ciudadanía es heterogénea entre las juventudes salvadoreñas. Puede limitarse aderechos, deberes, valores patrios o sentido de respeto hacia los demás, pero también al sentido dearraigo al lugar donde se vive, tal como lo expresaba un joven en uno de los grupos focales. He aquíun elemento importante a considerar en las políticas locales. Padilla, señala que existe unadiversidad de culturas políticas dentro de una sociedad y “guarda cierta relación con fenómenoscomo la estratificación social, las identidades religiosas y étnicas, y con las nuevas formas deorganización y movilización de la acción colectiva”. Por lo tanto, es crucial mantener en el análisissociocultural esta mirada a la diversidad y a los cambios que se van generando en las culturaspolíticas de El Salvador.Theza(2009) concuerda: “Repensar la diversidad cultural desde la perspectiva de la ciudadanía espensar en la dignidad igualitaria de todos los individuos, en este caso de los jóvenes; y es la únicaforma de reducir el abismo que se ha creado entre las prácticas y experiencias sociales concretas delos jóvenes y las normas de nuestras sociedades. Desde esta perspectiva, el problema no es sólo“pertenecer” a una comunidad, el problema es “ejercer la ciudadanía” al interior de ella. Si bien elsentido de comunidad es la base de todo tipo de ciudadanía, ella es absolutamente ilusoria y estérilsin una participación activa en el sistema de toma de decisiones.” 20Se hace necesario construir indicadores para medir la presencia y características de la participaciónjuvenil y darle seguimiento. Debe evaluarse el papel de las y los jóvenes como actores de cogestiónpara enriquecer el espacio de la acción pública y el desarrollo democrático. Se pueden señalar trescomponentes en el proceso participativo: 1) El poder político, regulador de los cauces departicipación y de la ejecución de los acuerdos. 2) La planificación o personal técnico encargado deproponer y recibir alternativas de parte de las y los jóvenes. 3) La población juvenil con derecho ainformación y formación para ejercer la participación desde el reconocimiento de las auténticasformas constructivas que las juventudes viven y proponen. VII. Las políticas nacionales de juventud.Siempre han existido políticas que conciernen a la juventud, pero, en general, no se caracterizaronpor estar expresamente orientadas a las juventudes y menos aún para incluirlas en el desarrollonacional. La especificidad de la problemática juvenil y su inclusión tardía en la agenda de lasactividades estatales está directamente vinculada a la transformación de la sociedad tradicional y alproceso gradual que, con diversos énfasis, se da en los países.20 Marcel Théza. Chile. Thezá (M.), 2009: “¿Es pertinente hablar de ciudadanía para abordar el fenómeno dela diversidad juvenil?”, en “Culturas Juveniles”, Revista de la Organización Iberoamericana de Juventud(OIJ), Madrid.
  • 54. La incorporación del sector joven a las preocupaciones de la vida pública a partir de la segundamitad de los 90 aparece como parte de la dinámica natural del crecimiento y complejización denuestras sociedades. Se ha hecho sustantivo advertir las potencialidades con que cuentan las y losjóvenes para los aprendizajes, la rápida adquisición de los conocimientos, la flexibilidad en sumanejo, su aporte a la innovación frente a la obsolescencia (Krauskopf, 2005).Para una correcta visualización de las realidades juveniles y un mejor sustento para el desarrollo depolíticas públicas pertinentes y equitativas, el aporte de los programas y políticas debe ser evaluadofortaleciendo los enfoques que consideran al sujeto joven como un ser en desarrollo y como unactor estratégico; que buscan la equidad generacional, de género y de etnia; que reconocen lasimportantes relaciones de las juventudes con la democracia y el sistema político; que desarrollan laorientación a la inclusión, que fortalecen la institucionalización y la legitimación de la participacióncon sus formas de conectividad.El aparato del Estado se organiza y funciona por sectores. En consecuencia, las políticas hancorrespondido a la rectoría de dichos sectores. Además, como consecuencia de la adopción depolíticas de restricción del gasto, el aporte estatal en el campo social es disperso e insuficiente. Eneste contexto, la oferta a la juventud ha sido más bien implícita, omisa, a menudo coyuntural ycontradictoria, provocada por un sentido de urgencia en diversas situaciones emergentes.A esto cabe agregar que, a diferencia de los sectores poblacionales que han logrado ser reconocidoscomo sujetos de derechos a nivel internacional (trabajadores, mujeres, niñez, pueblos indígenas,etc.), la juventud aún permanece como categoría invisible en la mayor parte de los marcosconstitucionales de los países. Su tratamiento legislativo proviene de la regulación sectorial dederechos, privilegiando así una concepción de prestación de servicios desde una perspectivasectorializada y asistencial.Las políticas tradicionales marginan las realidades juveniles del desarrollo nacional, por lo queaíslan las acciones específicas para la juventud del resto del aparato del Estado. Esto se refleja enlas funciones de los Organismos Oficiales de Juventud, su escasa vinculación a los Sectores delEstado y a los niveles superiores de la jerarquía gubernamental. Agreguemos que en América Latinala institucionalidad encargada de la juventud es generalmente la más débil en la estructuraadministrativa de los gobiernos.
  • 55. Hemos distinguido tres tipos de políticas de acuerdo a los paradigmas que las sostienen: 1)Tradicionales, que enfocan el período juvenil como una transición hacia la adultez, meta de supreparación. 2) Reduccionistas, donde aparece el sujeto juvenil como portador de problemas queamenazan el orden social o como objeto de asistencia por el déficit en su desarrollo. 3) Avanzados,que se orientan al empoderamiento e inclusión de las y los jóvenes como ciudadanos y actoresestratégicos del desarrollo (Krauskopf, 2003 A). A partir de ello, hemos analizado la pertinencia delas políticas: MODELOS ENFOQUES ESTRATEGIAS Tradicionales. Transición a la adultez Protección externa. Reactivos. Etapa de Preparación Sujetos pasivos de servicios y Etapa problema programas. para la sociedad Discriminación etárea. Control de riesgo y transgresión. Sistema penitenciario. Marco legal tutelar a menores en abandono, deambulación, delincuencia. Criminalización de la juventud en pobreza. Sensacionalismo en los medios de comunicación Relevancia de la juventud urbano popular. Populismo punitivo. Adultocentrismo. Insuficientes. Énfasis en la fase de Preparación. preparación. Doctrina del menor irregular. Universales Compensatorias. Indiferenciadas. Focalizadas en problemas Sintomáticos. Sectoriales. Dispersión de Ofertas Avanzados. Juventud ciudadana. Actor estratégico del desarrollo. Desarrollo social. Productor cultural. Inclusión. Inversión en bono demográfico. Diversidad. Colaboración generacional. Interés en los medios de comunicación de visibilizar el desarrollo y aporte de las juventudes.
  • 56. Pertinentes. Doctrina de la Intersectorialidad. protección integral. Transversalidad Inclusión en el Articulación local-nacional. desarrollo productivo y Institucionalidad fuerte de juventud social. Fortalecimiento del capital humano, Sujetos explícitos de social y cultural. Derechos. Promoción. Enfrentamiento a la Prevención. exclusión. Reparación y restitución de derechos. Reducción de brechas Reinserción. sociales. Participación efectiva.Elaboración propia: Dina Krauskopf.De acuerdo a lo expuesto, proponemos incluir indicadores de desarrollo de las políticas nacionales ylocales de juventud que informen sobre los siguientes ámbitos21: • Indicadores de situación por ciclo de vida y grupos específicos: - Desigualdad. - Polarización socioeconómica. - Género. - Culturas. - Necesidades especiales. - Ventana de oportunidad para el bono demográfico • Indicadores de políticas: - Indicadores de actores: -Política de Juventud. -Participación ciudadana. -Prácticas discriminatorias. - Indicadores de sectores: -Enfoque de inclusión juvenil de los sectores de administración del Estado en educación, salud, trabajo, cultura, protección social y justicia. • Legislación: - Ley de Juventud. - Ley Penal Juvenil. - Otras leyes que inciden en la vida juvenil (laboral, electoral, de servicio militar, etc.). - Implementación de la legislación. • Institucionalidad: - Jerarquía de la institucionalidad de juventud. - Coordinación intersectorial en juventud. - Articulación nacional-local. - Mecanismos institucionales y de gestión con las y los jóvenes. - Dependencia administrativa de la institucionalidad de juventud. - Presupuesto y estabilidad de los programas en juventud.21 Dina Krauskopf. En Enfoques y dimensiones para el desarrollo de indicadores de juventud orientados a suinclusión social y calidad de vida Revista Última Década Nº 34. Junio,2011.
  • 57. VIII. La interrelación de los niveles de política y el papel de lo local.La política de juventud enmarca articuladamente las medidas en ámbitos diferentes y coordinados.Principalmente, podemos distinguir: 1) La política nacional, donde se establecen lasresponsabilidades de las instituciones estatales y las alianzas con la sociedad civil y las juventudes através de una propuesta central con un marco conceptual y estratégico común que define lascompetencias y obligaciones de las partes involucradas. 2) La política regional y local, quecorresponde a las entidades regionales, los municipios o instancias locales equivalentes, comoresponsables y garantes del cumplimiento de los programas de acuerdo con las directrices señaladasen la política nacional y con la adecuación correspondiente a su contexto particular. 3) La políticade sectores específicos debe ser explicitada y formalizada de acuerdo a las realidades propias delsector en el marco de las directrices de la política nacional y local para articular coherentemente losdiferentes proyectos.En todo el ciclo de la gestión de la política, se juega la creación del máximo valor público de lapolítica local de juventud. Es necesaria una re-democratización de espacios con la inclusión de las ylos jóvenes y sus comunidades, fomentando la responsabilidad de los sujetos con sus entornos másdirectos e inmediatos, así como la identificación de problemas, necesidades y posibles solucionespropias. No hacerlo, profundiza el conflicto social y obstaculiza el desarrollo juvenil y su aporteestratégico al progreso de sus sociedades.El escenario comunal, en el que las y los jóvenes hacen su vida cotidiana, es un espacio con mayorcapacidad para diagnosticar los intereses y demandas juveniles, y también para desarrollarestrategias innovadoras ante problemas que no pueden ser resueltos con intervenciones diseñadas anivel nacional y ejecutadas con parámetros estandarizados. El impacto de las iniciativas de juventudimpulsadas desde el nivel local con la creación de políticas locales de juventud fortalece loslineamientos de la política nacional.Con objeto de involucrar al actor juvenil en su entorno local más inmediato, se busca promover untipo de participación orientada a alcanzar un nivel de “cogestión”, el cual implica una práctica delmunicipio en que se comparte la toma de decisiones y las responsabilidades con la sociedad civil enla gestión del desarrollo del territorio. La participación juvenil es entendida como la acciónpermanente y sistemática de los propios habitantes jóvenes de cada territorio en la construcción dediagnósticos y propuestas destinadas a identificar necesidades y definir prioridades que den forma alos programas municipales de acción para la juventud. Se trata, entonces, de un procesointencionado e institucionalizado por el municipio.La acción en políticas locales tiene en los municipios su entidad más adecuada y así lo hancomprendido diversos países de la región latinoamericana. Para hacer efectiva esta función,requieren del establecimiento de unidades de juventud al interior de la estructura municipal.Analizaremos las unidades municipales de juventud de dos países, Costa Rica y Chile. En elprimero, se establecieron los Comités Cantonales de la Persona Joven (CCPJ) y en el segundo, lasOficinas Municipales de Juventud (OMJ).
  • 58. IX. El Modelo Costarricense: Los Comités Cantonales de la Persona Joven.La Ley General de la Persona Joven conforma el Sistema Nacional de Juventud y establece unarelación directa entre el Estado y la sociedad civil. Está integrado por el Vice-Ministro de Juventud,el Consejo Nacional de la Política Pública de la Persona Joven, los Comités Cantonales de laPersona Joven y la Red Nacional Consultiva de la Persona Joven.Esta Red está constituida por personas jóvenes representantes de colegios públicos y privados,Asociaciones de Desarrollo Comunal legalmente inscritas y vigentes en la Dirección Nacional deDesarrollo de las Comunidades, Comités Cantonales de la Persona Joven, Universidades Públicas,Partidos Políticos, Organizaciones No Gubernamentales y demás organizaciones de la sociedadcivil especializadas en el tema.La finalidad de la Red es dar participación efectiva a las y los jóvenes del país en la formulación yaplicación de las políticas públicas que les afectan. La ley establece, además, la Asamblea NacionalConsultiva de la Persona Joven, en la que están incluidos los representantes de la Red y tiene porfunción aprobar las políticas y discutir los asuntos pertinentes.Los Comités Cantonales de la Persona Joven (CCPJ) son entes municipales cuya finalidad eselaborar y ejecutar propuestas locales, cantonales y nacionales acordes a los principios de la LeyGeneral de la Persona Joven y de la Política Pública de la Persona Joven. Son instancias departicipación y representación de organizaciones de personas jóvenes en los cantones y operan enCosta Rica desde el año 2002.La Ley General de la Persona Joven establece que en cada Municipalidad se conformará un ComitéCantonal de la Persona Joven, nombrado por un período de un año, que sesionará al menos dosveces al mes y que estará integrado por personas jóvenes de la siguiente manera: a) Un o una representante municipal, quien lo presidirá. b) Dos representantes de colegios del cantón c) Dos representantes de organizaciones juveniles cantonales debidamente registradas en la municipalidad d) Un o una representante de organizaciones deportivas cantonales escogido por el Comité Cantonal de Deportes e) Un o una representante de las organizaciones religiosas registradas en la Municipalidad del cantón.Los CCPJ están conformados por personas con edades comprendidas entre los 12 y los 35 años,representantes de organizaciones juveniles, organizaciones religiosas, centros educativos, un o unarepresentante del Comité de Deportes y un o una representante municipal. Cada Comité se elige porun período de un año, con posibilidad de reelección. Estos Comités son comisiones municipales yestán encargados de realizar acciones y proyectos para la juventud de cada cantón con el fin demejorar la calidad de vida de las y los jóvenes.En cuanto a la organización del CCPJ, un 52% de los existentes poseen subcomités o grupos deapoyo. Esto es un avance importante pues muestra una evolución de estos grupos al incorporar aotros actores y actuar como una instancia de representación e inclusión de otras personas jóvenes.Asimismo, constituye un recurso valioso para el desarrollo de proyectos. Un 46% de los CCPJ está
  • 59. asociado a otras organizaciones o instituciones para coordinar acciones, lo cual representa unaimportante fortaleza de su desempeño22.El desarrollo de proyectos se rige por disposiciones de la Ley General de la Persona Joven, laPolítica Pública de la Persona Joven, los lineamientos del Consejo de la Persona Joven y lasdisposiciones administrativas de las municipalidades y de la administración pública en general. Noobstante, la decisión sobre el tipo de proyecto y sus alcances corresponde a cada Comité Cantonalde la Persona Joven. Los CCPJ a través de sus proyectos tienen la posibilidad de orientarlos deacuerdo con sus necesidades y decisiones. De esta manera, contribuyen al desarrollo de la políticapública a nivel cantonal.Para el desarrollo de proyectos, los CCPJ cuentan con el 22.5% del presupuesto del Consejo de laPersona Joven, ente rector en políticas de juventud, cuya finalidad es elaborar y ejecutar la PolíticaPública de la Persona Joven. Ésta define entre sus prioridades la promoción del Sistema Nacional deJuventud, al cual pertenecen los CCPJ. El Consejo de la Persona Joven (CPJ), órgano dedesconcentración máxima según su reglamento, cuenta con una Junta Directiva, DirecciónEjecutiva, y cuatro Unidades: Administración y Finanzas, Políticas Públicas, Investigación yPromoción de la Participación.La Unidad de Promoción de la Participación es la encargada, por ley, de “Elaborar estrategias,instrumentos y mecanismos para promover la participación de las personas jóvenes a nivel de lasociedad civil y de las instituciones del Estado, para lo cual debe promover, formular, ejecutar ymonitorear modelos de participación de las y los jóvenes en distintos procesos y ámbitos deldesarrollo local y nacional″.Además de los recursos destinados a los Comités Cantonales, el Consejo de la Persona Joven ofrecesoporte técnico a estas organizaciones de jóvenes (los CCPJ) a través de la Unidad de Promoción dela Participación. A nivel institucional, se ha creado una Comisión Revisora de Proyectos de ComitésCantonales, que se encarga del cumplimiento de las directrices para la elaboración y presentación deproyectos ante el CPJ.La gestión del CCPJ dentro de la municipalidad implica por lo menos tratar con tres o másinstancias municipales en diferentes momentos para la ejecución de un solo proyecto: Aprobacióndel proyecto y del presupuesto donde se contemple el proyecto, inclusión del proyecto enpresupuesto municipal, información sobre la ejecución presupuestaria, pago de los bienes yservicios necesarios para la ejecución del proyecto.La presentación de proyectos de los Comités ha sido exitosa pues se reportan porcentajes superioresal 85%. Los proyectos de los Comités Cantonales de la Persona Joven presentados ante el Consejode la Persona Joven (CPJ) muestran una gama variada de áreas de interés por parte de los y lasjóvenes. Los proyectos que realizan los Comités son culturales en un 26%, recreativos en un 23%,artísticos en un 17%, de prevención de la drogadicción en un 13%, de capacitación en sexualidad yVIH /Sida en un 9%, ambientales en un 8% y de promoción del empleo y el emprendimientos en un8%.La transferencia de dinero por parte del CPJ a las municipalidades para el desarrollo de losproyectos de los CCPJ es un proceso fundamental para la ejecución de las propuestas de las y los22 Los resultados y análisis expuestos provienen del Estudio sobre Las Condiciones de Ejecución deProyectos por los Comités Cantonales de la Persona Joven efectuado por la Unidad de Investigación delObservatorio de la Persona Joven perteneciente al Consejo de la Persona Joven .
  • 60. jóvenes. Sin embargo, para que el Consejo de la Persona Joven pueda realizar dichos desembolsos,se han de cumplir las siguientes condiciones: - Que el CCPJ esté vigente y reportado al CPJ. - Que el CCPJ presente el proyecto ante el CPJ a más tardar el 31 de marzo de cada año. - Que la Comisión Institucional Revisora de proyectos lo remita a la Junta Directiva del CPJ, asegurando que el proyecto se presentó según las guías establecidas para tal efecto. - Que la Junta Directiva del CPJ apruebe la transferencia - Que la municipalidad haya incluido en su presupuesto la partida del CCPJ y que dicho presupuesto haya sido aprobado por la Contraloría General de la República. - Que el Área de Administración y Finanzas del CPJ gire el dinero si se ha cumplido con las directrices.Es pertinente mencionar que el CPJ ha venido realizando un esfuerzo por brindar capacitacióndirigida al personal las Alcaldías y Concejos Municipales, incluidas las personas responsables delos Departamentos de Tesorería, Contabilidad y Administración, las cuales generalmentepermanecen cuando cambian los puestos de elección. Esta capacitación ha sido fundamental en labúsqueda de formas para agilizar todo el proceso de transferencia de fondos, así como para laejecución de los proyectos.Las municipalidades desempeñan un papel fundamental en relación con los Comités Cantonales dela Persona Joven dado que éstos son comisiones conformadas en su seno, su representantemunicipal preside el CCPJ y administra el presupuesto para los proyectos de los comités. Además,al gobierno local le corresponde llevar un registro de organizaciones de jóvenes en el cantón. Contarcon espacios físicos exclusivos para el CCPJ es de suma importancia. Algunos de los comitéscuentan con ese recurso; sin embargo, no son la mayoría. Entre otros servicios reportados seencuentra el de tener acceso a facilidades de comunicación. X. El modelo Chileno: Las Oficinas Municipales de Juventud.En Chile, el municipio tiene, según la ley orgánica que lo fundamenta, «la finalidad de satisfacer lasnecesidades de la comunidad local y asegurar su participación en el progreso económico, social ycultural de las respectivas comunas». Al contar con la participación efectiva de la ciudadanía elgobierno local potencia su capacidad de gestión, logra una legitimación ciudadana y le otorga unsentido democratizador al proceso de toma de decisiones. Para la incorporación de las y los jóvenes,requiere estrategias específicas.A inicios de la década de los noventa, en el contexto del proceso de redemocratización del país,cuya expresión en el espacio comunal era la elección de los representantes comunales, surgió en1993, el Programa de Democratización Local en el Instituto Nacional de Juventud. Como parte delcitado programa, se comenzaron a crear las Oficinas Municipales de Juventud (OMJ). Su misión yobjetivo eran el diseño, implementación y coordinación de lo que podrían denominarse ciertaspolíticas locales de juventud en el espacio comunal, teniendo como ubicación institucional elmunicipio de la comuna (cf. Valls, 1999:4-7 citado en Silva, 2003).Dávila y Silva (1999) señalan que la evolución de las OMJ ha sido de marchas y contramarchas, deavances y retrocesos, no habiendo un común denominador en el concierto general de las mismas enChile. Es un hecho importante el aumento cuantitativo y cualitativo que han tenido extendiéndoseprácticamente por todo el país.
  • 61. Son las instancias encargadas del diseño, ejecución y coordinación de políticas locales de juventuden el espacio comunal; sin embargo, se acercan al cumplimiento de estas metas de modoheterogéneo y en niveles de desarrollo diverso. Es necesario que las OMJ puedan adquirir un rangoal interior de sus respectivos municipios que las consolide como organismos técnico-operativos,capaces de diseñar, implementar y evaluar intervenciones de mediano y largo plazo en temáticas ynecesidades juveniles. Para que ello pueda ocurrir, se precisa que estas oficinas constituyan alinterior de la estructura municipal, lazos y relaciones que las consoliden técnicamente comoorganismos especializados, y también en términos políticos, que les permitan superar la barrera delos tiempos y ritmos de las autoridades comunales.La Oficina Municipal de Juventud es un ente autónomo de derecho público, según se estipula en laLey de Municipalidades, ya que pertenece a la estructura de municipio. Desde ahí, implementa suaccionar, por lo que cuenta con reconocimiento legal y respaldo institucional. Esta autonomíaimplica también, entre otras cosas, que una OMJ no está obligada a ejecutar o aceptar directrices deun organismo estatal, sea éste regional o nacional. La Oficina Municipal de Juventud, en atenciónde su rol, puede ir construyendo paulatinamente un discurso y una práctica, que le valga finalmenteel reconocimiento como experto en juventud local, lo que también implica un cambio en los modosde relacionamiento con los organismos públicos para ser conocida y reconocida tanto por los quetienen preocupación institucional por el tema juvenil como por los llamados ministerios sociales.Señala Silva (2003) que no se puede pretender ser más joven que los propios jóvenes. Ello lerestaría credibilidad al trabajo municipal en juventud y significaría para las y los jóvenes que eltrabajo que se impulsa no los toma de verdad como interlocutores y sujetos de atención, conproblemáticas y necesidades más allá de las puramente lúdicas y recreativas. Normalmente, las y losjóvenes, pasado el período de conocimiento y prueba del trabajo de la OMJ, comienzan a exigir oesperar respuestas a sus problemáticas más profundas. Responde a estas inquietudes la existencia deun Plan Comunal de Desarrollo Juvenil que algunas OMJ han desarrollado. Dicho plan permite fijary establecer prioridades y mecanismos que faciliten la programación, ejecución, financiación yevaluación de acciones y estrategias de mediano y largo plazo, bajo la coordinación de la OMJ enco-gestión con las juventudes. En su diseño, se han de involucrar no sólo los miembros de la OMJ,sino también otros actores de la comunidad, entre los que deben contarse los propios jóvenes yactores juveniles, miembros de organismos y otros departamentos municipales, organismosprivados que trabajan con jóvenes, etc. Este instrumento contribuye a la difusión y esclarecimientodel rol que la Oficina debe cumplir, fijar las metas y los plazos para alcanzar los objetivos trazadosy, finalmente, impactar positivamente en las vidas de jóvenes que esperan acciones que les permitanmejorar sus inserciones en el mundo social.El quehacer de las OMJ no se puede evaluar solamente en función de sí mismo, sino también enrelación a las prioridades y metas que los planes comunales de desarrollo tienen para la comunidaden general y en donde cabe la especificidad de lo juvenil. De ahí, que lo que se haga o deje dehacerse en lo juvenil representa también las prioridades y sensibilidades que existen al interior delas autoridades comunales hacia el tema y la perspectiva de lo juvenil. En este ámbito, la OMJdesempeña una doble función: Acercar las ofertas y recursos comunales al segmento de poblaciónjoven y priorizar y gestionar el tema juvenil ante las autoridades a fin de convencerlas para que susrecursos y prioridades hacia la población de la comuna también incluya a las juventudes,profundizando una red de apoyo y de confianzas con el Instituto Nacional de Juventud (Silva,2003). XI. La experiencia de la Oficina Municipal de Juventud de Santiago.
  • 62. Santiago Joven es la Secretaría de la Juventud de la Municipalidad de Santiago. Con esta categoría,se le dio la misión de diseñar y ejecutar acciones que faciliten la participación y la promoción socialde las y los jóvenes de Santiago, así como de crear aquellos mecanismos de coordinación necesariospara que las acciones en materia de juventud se desarrollen transversalmente dentro del mismomunicipio. Santiago Joven promueve y realiza acciones acordes con los intereses y necesidades delas y los jóvenes de la municipalidad en áreas como espacios juveniles, cultura y recreación,capacitación, empleo, información, participación ciudadana y voluntariado, entre otros. Orienta sutrabajo a jóvenes de 15 a 29 años de edad residentes y estudiantes de la comuna.Su trabajo se estructura en base a dos áreas estratégicas: - Gestión Comunitaria: A través de esta línea, se propone implementar acciones que refuercen la relación del municipio con las juventudes, potenciando, primero, su capacidad de gestión territorial y funcional y, segundo, generando las condiciones que promuevan el ejercicio de actividades comunitarias, para aumentar el acceso a la oferta pública y permitir la proliferación de iniciativas comunitarias en los distintos sectores de la comuna. - Extensión y Servicios: Este área tiene como propósito planear, organizar, dirigir, ejecutar y evaluar las acciones e iniciativas desarrolladas por Santiago Joven , así como las que surgen de los propios jóvenes, orientadas a potenciar el desarrollo de determinadas prácticas culturales juveniles a través de una labor de apoyo y asesoría técnica o estableciendo las correspondientes líneas de ayuda.Santiago Joven es visto por las y los jóvenes como un ente municipal de apoyo a las organizacionesjuveniles en sus proyectos, pero también como una instancia básica de orientación y vinculacióncon la macro-estructura institucional. La labor facilitadora que se atribuye a la Secretaría es amplia,considerando la diversidad de demandas de las juventudes de la comuna; sin embargo, se priorizancomo roles y desafíos de Santiago Joven los siguientes: La construcción participativa de redes; lapromoción de experiencias locales de comunicación, por ejemplo, entre jóvenes y otrascomunidades; la difusión de actividades y ofertas de interés juvenil; la combinación de los objetivosjuveniles con los de otros grupos etarios comunitarios; la facilitación de las vías de articulación,interacción y respaldo a la cogestión al interior de la municipalidad. No obstante, al formar SantiagoJoven parte de una Municipalidad, no deja de ser un ente institucional asociado a prácticasdesacreditadas, hecho que complejiza la ejecución de los roles y desafíos que se le proyectan.
  • 63. Con objeto de desarrollar un plan de acción, esta OMJ dio lugar a los Diálogos Juveniles,organizados y coordinados por la Unidad de Gestión Comunitaria. Para ello, se hizo un profundodiagnóstico de la población juvenil y de sus condiciones en el municipio, así como de lasorganizaciones juveniles y de los establecimientos educativos secundarios y universitarios. Estosestamentos fueron convocados a una serie de reuniones, de las cuales surgieron propuestas yvisiones que fueron sistematizadas y analizadas junto con las autoridades municipales y, finalmente,fueron presentadas a las y los jóvenes con el respaldo explícito del Alcalde. Diversas propuestas yase pusieron en marcha, como puede apreciarse en la página web www.stgojoven.clA continuación, presentamos el cuadro resumen de la sistematización de resultados de los DiálogosJuveniles de Santiago Joven: AVANCE DE EJES Y ACCIONES PROPUESTAS I. EJE CIUDADANÍA JUVENIL EN COORDINACIÓN CON • Fomentar actividades de voluntariado que incluyan las Unidades Municipales del aspiraciones e intereses juveniles. Adulto Mayor, de Discapacidad, etc. • Realizar foros sociales abiertos en espacios comunes ONG, Organizaciones entre representantes de organizaciones juveniles del tercer Juveniles. sector (ONG y grupos voluntarios) y autoridades políticas. • Organizar Escuelas de Ciudadanía Juvenil. ONG, Organizaciones Juveniles. • Promover la difusión y cumplimiento de los derechos juveniles. • Crear instancias que involucren participativamente a las y La Secretaría crea canales con los jóvenes en la definición de la oferta municipal otras unidades municipales, por destinada a ellos. ejemplo, Medio Ambiente o Deporte. • Efectuar un Plan de Trabajo y Convenio con la OIJ. • Crear un espacio virtual en la página web de Santiago Joven donde se difundan y promocionen proyectos, actividades, convocatorias y eventos de y para las juventudes. • Incentivar las iniciativas, proyectos o actividades gestionados articuladamente por dos o más organizaciones juveniles de la comuna. • Generar canales efectivos de información e instancias de Gestión comunitaria. ayuda para la obtención de la Política de Juventud. • Promover la colaboración de ONG expertas para guiar el Gestión comunitaria, ONG. proceso. • Flexibilizar los requerimientos y simplificar los Gestión comunitaria. procedimientos de obtención de Personalidad Municipal.
  • 64. II. EJE CULTURA Y RECREACIÓN EN COORDINACIÓN CON• Habilitación periódica de los espacios públicos de Cultura.encuentro como circuitos y escenarios de los lenguajesmulticulturales de las juventudes de la comuna.• Incentivar la creación participativa de sentidos culturales Cultura.alternativos a las propuestas de entretenimiento y consumocultural masivo para la juventud con el objeto de repensaren claves solidarias, creativas e integradoras de lasrelaciones de las juventudes con sus espacios desocialización.• Fomentar ámbitos de encuentro deportivo, tanto Deporte, Cultura.comunitarios como escolares, a modo de mecanismos deinclusión para jóvenes en condiciones de vulnerabilidad, loque adicionalmente genera sentido de pertenencia(municipal, comunal, institucional, etc.).• Desarrollar el programa voluntario de “Realfabetización”tecnológica y digital por jóvenes para personas adultas a finde trascender barreras generacionales y favorecer lasolidaridad y los lazos intergeneracionales.III. EJE BIENESTAR JUVENIL Y PROYECTO DE EN COORDINACIÓN CONVIDA• Creación de la Bolsa de Empleo Juvenil. Empleo.• Implementar talleres teórico-prácticos de orientación Educación.vocacional.• Amplificar la difusión de la información de los beneficios Empleo.y programas de empleo municipal.• Realizar iniciativas (campañas, talleres) participativas de Medio Ambiente.difusión y sensibilización sobre el cuidado del medioambiente (contaminantes, clasificación de residuos,reciclaje, etc.) que terminen en acciones concretas deintervención en este ámbito.• Implementar talleres de prevención, información y Salud, ONG., Organizacionessensibilización sobre cuidado de la salud (adicciones, salud Juveniles.sexual y reproductiva, drogas, malnutrición,discriminación).IV. EJE GESTIÓN INSTITUCIONAL JOVEN EN COORDINACIÓN CON• Elaborar y divulgar una Guía de Información Juvenil que Demás unidades municipalescompendie en un formato cómodo y atractivo la oferta relacionadas con las y loslocal para jóvenes. jóvenes.• Crear un fondo concursable exclusivo para jóvenes. Gestión comunitaria (área de fondos concursables).• Incentivar la interlocución directa entre la Secretaría y las Gestión comunitariajuventudes a través de Corresponsales Juveniles (coordinaciones territoriales) ypertenecientes a organizaciones juveniles de distintos Organizaciones Juveniles.barrios de la comuna.
  • 65. • Mejorar los canales de comunicación entre el municipio y las y los jóvenes a través del uso de las vías interactivas que las juventudes utilizan (TICs, redes sociales, sitios web). • Creación de la Casa de la Juventud de Santiago. • Incorporar al enfoque de la Secretaría una estrategia territorial descentralizadora para los programas a desarrollar.Santiago Joven cuenta con una Escuela de Voluntariado y, a partir de las propuestas de losDiálogos, ya se ha desarrollado la página Web, se cuenta con fondos juveniles concursables y se haestablecido y sigue creciendo la Red de Organizaciones Juveniles. Además, se ha dado granimportancia a la Información en torno a una guía de servicios de la comuna, a la bolsa de empleo, anoticias muy variadas y a la difusión de actividades de interés juvenil. Actualmente, se encuentraadquiriendo forma la Casa de la Juventud, donde se ofrecen diversos espacios para el encuentro dejuventudes. La ejecución de sus proyectos avanza en las visitas a los barrios y en el establecimientode nexos entre éstos.Es de destacar el Fondo de Emprendimiento Juvenil (FEJ), cuyo fin es promover la participación delas y los jóvenes de Santiago a través del financiamiento de proyectos de interés juvenil. Dichofondo pretende financiar 20 proyectos de hasta 500.000 pesos (alrededor de US$1.000). Las líneasde financiamiento son: El fortalecimiento de la ciudadanía, el voluntariado, el emprendimientojuvenil, la cultura y la expresividad juvenil. Pueden beneficiarse del fondo organizaciones juvenilese instituciones formales que desarrollan un trabajo dirigido a jóvenes residentes de la comuna deSantiago y que cuentan con personería jurídica. En el caso de que la organización juvenil no cuentecon personería jurídica, podrá ser patrocinada a través de una institución que sí cumpla con estaformalidad.Entrevistados dos jóvenes expertos en juventud y funcionarios de Santiago Joven (Salazar y Lopez,2011), manifiestan que gran parte de los logros dependen de la gestión y que muchas demandas norequieren de grandes transformaciones estratégicas. En este sentido, consideran valioso el hecho deque cuentan con un gestor político y técnico con experiencia, de confianza del alcalde y sensible aldesarrollo de las juventudes. Destacan que aun dentro de la Municipalidad la OMJ puede estarcompletamente invisibilizada, por lo que han iniciado contactos y propuestas para establecer en suinterior la coordinación interdepartamental con salud, discapacidades, cultura, etc. XII. Algunas consideraciones sobre las instancias municipales de juventud.Tanto en el modelo costarricense como en el chileno, se encuentran coincidencias y diferencias ensu estructura y metas. Un importante problema a superar es que a menudo la acción comunal conjóvenes concibe a las juventudes como un gasto, y no como una inversión. En ambos casos, ladirección y gestión está en manos de un funcionario municipal. Sin embargo, en el modelo chileno,éste tiene mayor permanencia y status como coordinador de la Oficina, lo cual abre la posibilidad detrabajar a más largo plazo los Planes de Acción Comunales y, por lo tanto, desarrollar aportes a laspolíticas locales y nacionales. Estos planes son centrales en la sostenibilidad de las acciones, elinvolucramiento juvenil y la construcción de las políticas locales.Es importante destacar que, en Costa Rica, pese a que los municipios son autónomos, se encontróuna fórmula para incorporar a las Unidades Municipales de Juventud al Sistema de Juventud en
  • 66. diversos planos: Articulación de proyectos con el Consejo de la Persona Joven y participación en laRed de la Persona Joven, así como en la Asamblea Consultiva. Al pertenecer a ésta, además, algunode sus miembros puede llegar a ser uno de los tres representantes juveniles en la Junta Directiva delConsejo, compuesto principalmente por viceministros de diversos sectores.Los estudios muestran que, para cumplir la misión de las unidades de juventud, las posibilidadesdependen de la situación y ubicación de los municipios. Así, los problemas de inseguridad,violencia, falta de espacios públicos de calidad, urbanización no planificada y la ausencia deinversión pública o privada en actividades de orden cultural, artístico o de interés para las y losjóvenes constituyen realidades que las citadas unidades deben enfrentar. Por otra parte, la cercaníadel municipio con el "centro" no garantiza buenas relaciones inter-institucionales.Los presupuestos de las unidades que trabajan con jóvenes a nivel comunal son escasos. Susoficinas están menos profesionalizadas. Normalmente, los programas para jóvenes son cuestionadosy sobre ellos hay que dar muestras de «buena conducta», además de que dependen de la buenavoluntad del alcalde (Dávila).Los problemas expresados en los Diálogos chilenos también afectan a juventudes de otros países.La actitud de inicio de los “dialogantes” expresa dificultad de aceptación para vincularse a la OMJpor la valoración negativa preliminar acerca de la municipalidad como institución y en su relacióncon las juventudes de la comuna. La municipalidad es percibida así porque se asocia a prácticaspolíticas negativas, como por ejemplo, la maquinación de los beneficiarios, la instrumentalizaciónde las relaciones, la coacción simbólica y la imposición y abuso de fuerza. Otro aspectoespecialmente relacionado con la imagen negativa de la municipalidad está en el ámbito de gestiónde los espacios públicos, que se traduce en la dificultad de obtener permiso para su uso y demásexperiencias de restricción violenta, como el uso de la represión policial.Entre los desafíos identificados, tanto en los diálogos chilenos como en la evaluación costarricense,sobresale la burocracia administrativa de las municipalidades que traba las iniciativas juveniles,restringiendo la accesibilidad a los beneficios y ofertas de juventud municipales. Se evidencia, pues,la necesidad de promover vías expeditas en la municipalidad.Como una de las ideas con mayor acuerdo en todas las mesas de diálogo, aparece la de facilitar lacreación de una red local de organizaciones juveniles. Se plantea que esta red de organizacionestenga un correlato virtual en un portal web, con los datos constantemente actualizados. Tal redfacilitaría la colaboración y coordinación a favor de las actividades de las diversas agrupaciones, asícomo la comunicación y conocimiento recíproco.Se propone definir un programa territorial transversal que fortalezca la integración entre los microbarrios de la comuna. Por medio del emprendimiento de un conjunto de ajustes estratégicos queactive una movilización de la participación e incentive asimismo la identificación y potenciación dereferentes, capacidades y códigos culturales de contextos locales inconexos. La aplicación de unprograma territorial que se plantee promover intercambios regionales o inter-comunales coincide enChile y Costa Rica. En esta última, se recomienda implementar estrategias en conjunto con losComités Cantonales de la Persona Joven para el proceso de inducción de un Comité a otro, larecopilación de las memorias de los Comités y el fortalecimiento de la figura del Comité como larepresentación de las juventudes ante las municipalidades. En tal sentido, se considera realizargestiones ante el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal para la incorporación de los alcances yresponsabilidades de los gobiernos locales a partir de la Ley General de la Persona Joven y laConvención Iberoamericana de Derechos de las Persona Jóvenes.
  • 67. Otro aspecto coincidente en ambos países es la necesidad de capacitar en procesos administrativos yenfoques de juventud a los Comités Cantonales y a diferentes instancias de los gobiernos locales.Para ello, se considera gestionar ante el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal la posibilidad dedesarrollar actividades exclusivas para los Comités Cantonales de la Persona joven o bien suinclusión en las actividades regulares de capacitaciónEn Costa Rica, se propone generar procesos de discusión y reflexión con diferentes instancias de losgobiernos locales sobre los resultados de esta investigación y las juventudes chilenas proponenobtener apoyo municipal para el desarrollo de instancias académicas del tipo de congresos juvenilesmultidisciplinarios en la línea de construcción de encuentros dialogantes multiculturales y amplios.Indudablemente, las políticas locales de juventud y su apoyo en las unidades municipales tienenvertientes inagotables, pero es evidente que existe la necesidad de instalar y fortalecer unidades dejuventud participativas en los municipios, que a la vez se articulen con la institucionalidad nacionalen la formulación de políticas nacionales construidas a partir de las realidades locales y conproyección de país. XIII. Bibliografía.Banco Mundial (2007). Informe Sobre El Desarrollo Mundial. El Desarrollo y la próximaGeneración. Washington.Consejo de la Persona Joven. Unidad de Investigación: Observatorio de la Persona Joven( 2010 )Estudio sobre Las Condiciones de Ejecución de Proyectos por los Comités Cantonales de laPersona Joven. Ministerio de Cultura.CEPAL/OIJ (2008). Juventud y cohesión social en Iberoamérica. Comisión Económica paraAmérica Latina y el Caribe, Santiago de Chile.Consejo Nacional de Política Pública de la Persona Joven (2003). Política Pública de la PersonaJoven. Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, San José, Costa Rica.DÁVILA, Oscar (2006). Estudiantes secundarios y su lucha por la igualdad educativa y social.CIDPA. Viña del Mar, Chile.DÁVILA, Oscar y SILVA, J. Claudio (1999). Políticas de Juventud y su Expresión en lo Local.Revista Ultima Década Nº11, CIDPA, Viña Del Mar.
  • 68. FLACSO-Argentina. Perspectivas sobre la Condición Juvenil y su Inclusión en las PolíticasPúblicas. En Políticas de Juventud en Latinoamérica. Argentina en Perspectiva. FundaciónFriederich Ebert. 2004.KRAUSKOPF, Dina (2008). Avances y desafíos en la institucionalidad pública en juventud.Revista Observatorio de Juventud. Santiago. Chile. Instituto Nacional de la Juventud.KRAUSKOPF, Dina (2008). Dimensiones de la participación en las juventudescontemporáneas latinoamericanas. Revista Pensamiento Iberoamericano No. 3, 2a época, 2008/2,Madrid. pp. 165-182.KRAUSKOPF, Dina (2006). Juventudes en América Latina y el Caribe: dimensiones sociales,subjetividades y estrategias de vida. En Asociándose a la juventud para construir el futuro.Editado por KELLOG FOUNDATION. Petrópolis. Sao Paulo, Brasil.KRAUSKOPF, Dina (2005). Desafíos en la construcción e implementación de las políticas dejuventud en América Latina. En el Futuro ya no es como antes. Ser joven en América Latina.Noviembre-Diciembre2005. Buenos Aires, Argentina.KRAUSKOPF, Dina (2003).Participación Social y Desarrollo en la Adolescencia. 3a edición. SanJosé, Costa Rica. UNFPA.LECHNER, Norbert (1998). Condiciones de gobernabilidad democrática en América Latina.En Chile 97. Análisis y Opiniones. FLACSO-Chile. Santiago.LIEBEL, Manfred (1992). Mala Onda. La juventud popular en América Latina. EdicionesNicarao. Managua, Nicaragua.Municipalidad de Santiago. Santiago Joven (2011).Sistematización de los Diálogos Juveniles2010. Santiago, Chile.SILVA, Claudio (2003). Políticas locales de juventud en Chile: intentando develar el sujeto. EnPolíticas Públicas de Juventud en América Latina: políticas locales. CIDPA Ediciones. Viña delMar, Chile.SOSA, Juan José y ROCHA, José Luis (2001). Las Pandillas en Nicaragua. En Maras y Pandillasen Centroamérica. Volumen 1. Editado por IUDOP. Publicaciones UCA. Nicaragua.STIGLITZ, Joseph; ESEN, Amartya; FITOUSSI, Jean-Paul (2008). Report by the Comission onthe Measurement of Economic Performance and Social Progress.http://www.stiglitz- sen-fitoussi.fr/documents/sapport-anglais.pdfUNICEF (2001). Adolescencia en América Latina y el Caribe: Orientaciones para laformulación de políticas. Nueva York.
  • 69. Comprensión de la juventud. El ocaso del concepto de moratoria psicosocial. En Revista deEstudios sobre Juventud. Nueva Época. Julio-Diciembre 2004. Año 8. México.Violencia juvenil: Alerta social. En Revista Parlamentaria. La Crisis Social: DesintegraciónFamiliar. Valores y Violencia Social. Vol.4. No 3. San José, Costa Rica. 1996.
  • 70. Ponencia 3Participación y Políticas Públicas de Juventud.La experiencia de Nicaragua.Ricardo Andino
  • 71. Ricardo AndinoSociólogo Nicaragüense, Consultor Centroamericano de organizaciones de la sociedad civil yasesor de gobiernos locales en materia de juventud. Miembro de la Red Latinoamericana deJuventudes Rurales (RELAJUR). Director de la Fundación para el Desarrollo de laJuventud, Desafíos, ONG que ha acumulado una interesante experiencia en el área depropuestas de políticas públicas formuladas por las y los jóvenes en el ámbito de laparticipación ciudadana a nivel local.
  • 72. I. Introducción.El presente trabajo parte de la experiencia de Fundación Desafíos en el proceso de construcción delas Agendas Joven y las propuestas de políticas públicas formuladas por las y los jóvenes en elámbito de la participación ciudadana a nivel local.Los documentos tomados como referencia en este esfuerzo han sido sistematizados por Desafíos yotras organizaciones aliadas y son producto de diferentes procesos en los que han participado másde cuatro mil quinientos jóvenes en toda Nicaragua.Asimismo, incluimos un análisis documental de diversas experiencias latinoamericanas que guardanrelación con la participación ciudadana juvenil y las políticas públicas, de forma tal que nospermitan reflexionar sobre la exclusión social de las juventudes.El documento se estructura en ocho partes: (i) Contexto en que surge la iniciativa de Desafíos. (ii)Conceptos y enfoques sobre la política pública de juventud. (iii) Exclusión social de las juventudes.(iv) Exclusión de las juventudes en Nicaragua. (v) Marco jurídico de juventud en Nicaragua. (vi) Laexperiencia de Fundación Desafíos. (vii) Participación juvenil y exclusión social. (viii)Conclusiones. II. Contexto en que surge la Experiencia de Fundación Desafíos.El contexto en que surge la iniciativa de Fundación Desafíos se caracteriza por ser eminentementeelectoral. Más precisamente, durante el proceso electoral para elegir a las autoridades municipalesen 1996, siendo estas elecciones las primeras en la historia de Nicaragua en que se elegíadirectamente a las y los Alcaldes y Vice Alcaldes. En los comicios anteriores (1990), se elegíadirectamente a los miembros del Gobierno Municipal, y luego en el seno de su Concejo se escogíaal Alcalde o Alcaldesa.De tal manera que uno de los principales actores identificados inicialmente para la interacciónciudadana fueron las y los candidatos a Alcalde, o, en su defecto las y los candidatos a la ViceAlcaldía. El otro actor clave lo constituían las juventudes, pero no a título individual, sino elcolectivo de jóvenes previamente organizados en una Red Municipal con la finalidad de desarrollarun proceso de participación e incidencia ciudadana.Al analizar el escenario nacional de ese momento, debemos destacar que en el plano políticovivíamos en un contexto “post revolucionario”, luego que el Frente Sandinista de LiberaciónNacional (FSLN) perdiera las elecciones en 1990 y el Gobierno de Violeta Chamorro hubiesedesarrollado un proceso de pacificación y reformas económicas, sociales y políticas.En cuanto al movimiento juvenil, observamos que éste se encontraba desarticulado. Muchosjóvenes estaban vinculados a Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), pero en una relación debeneficiarios/as de proyectos, como voluntarios/as de acciones comunitarias, o bien cumpliendootros roles encaminados al cumplimiento de la misión institucional de estas organizaciones.
  • 73. Como expresiones partidarias, existían la Juventud Sandinista 19 de Julio (JS19J), vinculada alFSLN, y recién se constituía la Juventud Liberal, vinculada al Partido Liberal Constitucionalista(PLC). Ambas organizaciones tenían el denominador común de ser excluyentes y actuardesvinculadas de las y los jóvenes no militantes.Los discursos y las promesas electorales que formulaban los partidos y sus candidatos eran biengenerales, basándose más en el miedo y la desconfianza, lo que incrementaba la polarización entrelas partes en contienda.Las juventudes escasamente aparecían en los discursos. Cuando más, se les asociaba con el estudioy el deporte, pero toda promesa partía de una visión estrictamente adultocéntrica.Las juventudes no militantes partidariamente carecían de oportunidades para canalizar susdemandas puesto que los partidos políticos solamente consultaban a “sus jóvenes militantes” paraconstruir su oferta discursiva, debiendo entender esto como la definición de los ejes de suscampañas para atraer el voto joven.En conclusión, los únicos espacios que promovían la interacción entre candidatos y jóvenes eraneminentemente partidarios, a los cuales asistía solamente su militancia y más fieles simpatizantes.El resto de jóvenes carecían de espacios democráticamente amplios e incluyentes para ejercer suderecho a la participación en los procesos de consulta para formular las promesas electorales.Tomando en cuenta esta situación, desde Desafíos se diseñó un plan para promover la participaciónciudadana juvenil basada en tres estrategias. La primera contempló articular a las juventudes en unaRed Municipal, nutriéndose de jóvenes “organizados” en instancias partidarias, organizacionesreligiosas, clubes deportivos, asociaciones culturales, movimientos estudiantiles y comunitarios,proyectos gubernamentales y no gubernamentales, entre otras formas asociativas.La segunda estrategia se orientó a construir participativamente la propuesta de las juventudesresidentes en el municipio, es decir la Agenda Joven Municipal. Y la tercera se propuso organizarlos Foros para crear un espacio de diálogo entre jóvenes y candidaturas para reflexionar y concertarcompromisos alrededor de la Agenda Joven.Con esta ruta estratégica, incursionamos en la promoción de la participación ciudadana juvenilinstitucionalizada e iniciamos a la nueva generación de jóvenes en la transición de una cultura deprotesta y enfrentamiento bélico a una cultura política de paz, enfocada en la propuesta y la soluciónnegociada del conflicto. III. Conceptos y Enfoque sobre Juventud y Política Pública.Desde hace 50 años, inicialmente en Francia y Alemania (países que necesitaban recuperarse tras laII Guerra Mundial), y después en el resto de países europeos, se vienen formulando eimplementando políticas sociales destinadas a la juventud en los asuntos sectoriales clásicos:Educación, salud, empleo, tiempo libre, etc.
  • 74. Poco a poco, se han ido incorporando nuevos temas: Medio ambiente, recreación, seguridad,participación política… En el mundo entero, incluidos los países en vías de desarrollo y Colombiaen particular, las y los jóvenes han ido ganando presencia en calidad de actores sociales. (Muñoz,2006).La revolución cultural del siglo XX, de la cual emerge la nueva «autonomía» de la juventud, y lasluchas por la identidad y los asuntos generacionales, están marcadas, entre otros, por los siguientes 23fenómenos y tendencias sociales :• Auge de lo específicamente juvenil en la cultura. La juventud como estrato social independiente y autónomo. Nueva matriz cultural en el comportamiento, las costumbres, concepciones de la vida, experiencias y expectativas.• Auge de las políticas de identidad y reconocimiento cultural.• Multiplicidad y heterogeneidad de subjetividades y formas de vivir la condición juvenil.• Cambio en la estructura de relaciones entre sexos y generaciones. Crisis del modelo familiar tradicional.• Disminución de la edad del voto a los 18 años. Estudiantes como nueva fuerza política y social.• Nacimiento de lo global e internacionalizado en la juventud.• Irrupción de la juventud como nuevo protagonista del cambio sociocultural, en quien importa mucho menos la inserción en el sistema productivo que el arrojo para experimentar consigo mismo.• Gran peso relativo de la población joven (12 a 30 años) dentro de la población mundial.• Simultaneidad entre liberación personal y liberación social.• Incidencia de la revolución femenina y entrada masiva de las mujeres al sistema educativo y al mercado de trabajo.• Surgimiento del adolescente como agente social consciente. Reconocimiento por parte de los productores de bienes y servicios como un segmento estratégico del mercado: Consumismo.• Surgimiento de un individualismo narcisista y apático desde los ochenta.• Decadencia temprana de la vida (a partir del umbral de los 30 años). La juventud pasó a verse no como una fase preparatoria para la vida adulta, sino como la fase culminante del pleno desarrollo humano.• La velocidad del cambio tecnológico da a la juventud una ventaja sobre edades más conservadoras.• Disminución de la cultura campesina producto de una urbanización creciente, industrialización y tercerización de la economía, masificación de los medios de comunicación y cambio tecnológico.• Triunfo del individuo sobre la sociedad y conflicto con las formas autoritarias de poder (hegemonía del liberalismo económico y del posmodernismo, abandono de los problemas de juicio y de valores; auge del “todo vale”).• Pérdida paulatina de poder de los movimientos sociales estructurados. Las relaciones sociales adquieren un carácter diverso, heterogéneo e imprevisto. Las nociones de grupo y red tienden a sustituir a la de clase.• Multiplicidad de identidades sociales. El individuo pertenece simultáneamente a toda una serie de grupúsculos. El sentimiento de lo efímero, de lo elegido, de lo inmediato son puntos de referencia frágiles que reemplazan al orden establecido, la historia, la familia y la clase como23 Ver: HOBSBAWM Eric. (1995). Historia del siglo XX, Editorial Crítica (Grijalbo Mondadori, S. A),España, en particular, el capítulo La revolución Cultural, pp. 322-345. Citado por Libardo Sarmiento Anzola,en: Política Pública de Juventud en Colombia: Logros, Dificultades y Perspectivas.
  • 75. elementos estructuradores de las relaciones. No obstante, pese a haber perdido su carácter de exclusividad e interdependencia, la familia, el trabajo y el lugar de residencia siguen siendo los tres polos básicos sobre los que se construyen las relaciones sociales24.• Decadencia y precariedad del trabajo.• Reemplazo de las redes sociales comunitarias y ruptura de los tejidos sociales.• Los derechos a la propiedad y los mercados libres se ven como principios fundamentales (no como expedientes mezquinos) donde los aspectos desagradables del sistema de mercado, la desigualdad, el desempleo y la injusticia, se aceptan como parte de la vida25.La categoría juventud.El término “juventud” responde a una construcción social en la cual influyen diversas ciencias ydisciplinas académicas. En su concepción más general y tradicional, se refiere al “período del ciclode vida en que las personas transitan de la niñez a la condición adulta y durante el cual se producenimportantes cambios biológicos, psicológicos, sociales y culturales”. Su papel se concebía comomoratoria y aprendizaje para el trabajo, conformar su familia y asumir su plena autonomía.(CEPAL, 2000).Desde una perspectiva sociológica, “la juventud se inicia con la capacidad del individuo parareproducir a la especie humana y termina cuando adquiere la capacidad para reproducir a lasociedad” (Brito, 1997)26.A partir de los enfoques biológicos y psicológicos, se define como el “período que va desde el logrode la madurez fisiológica hasta alcanzar la madurez social.” El enfoque antropológico enfatiza en laexistencia de culturas juveniles que cuestionan o no a las dominantes, acentuado en la identidadjuvenil para su caracterización como grupo social. (Hopenhayn, 2004).Desde una perspectiva bio-psico-social, el inicio de la juventud se asocia con la pubertad y laadolescencia, diferenciándola así de la niñez y ubicándola, generalmente, en los 15 años, aunque elconsenso no es total porque en el mundo rural o en condiciones de aguda pobreza este inicio puededesplazarse hasta los 10 años.Tampoco hay consenso en establecer la cota superior, principalmente porque hoy en día la edadpromedio para lograr establecer el estatus adulto se ve postergado ante la prolongación del procesoeducativo, la incertidumbre laboral y las mayores aspiraciones de las y los jóvenes. Es por ello quese hace más difícil establecer el límite entre juventud y adultez, ubicándose indistintamente a los 18,24, 25, 26, 30 y 35 años de edad. (Hopenhayn, 2004).24 AUBERT, N. GAULEJAC, V. (1993), El Coste de la Excelencia. Paidos Contextos, España, pp. 27-28. Opcit.25 KRUGMAN, P. (1999). De vuelta a la economía de la Gran Depresión, Editorial Norma, Colombia.26 Citado en CEPAL, 2000.
  • 76. Dos problemáticas resultan de esta dificultad para definir a la juventud en América Latina. Primero,hay una amplia variedad de rangos para definir la juventud, existiendo tendencias a la ampliación aedades más tempranas y más tardías. En el primer caso, se produce una superposición etaria de laadolescencia y la juventud en las definiciones del sujeto joven. En el segundo caso, las y los jóvenesdespués de los 18 años no han estado visibles como sujetos específicos de políticas públicas ytienden a estar subsumidos en la programación adulta. Esto presenta una dualidad en el sujetojuvenil relacionada con el desfase entre sus realidades sociales y legales.Debido a la necesidad de una definición operacional, desde una perspectiva demográfica, la edad esel criterio para distinguir a las y los jóvenes como referentes para las políticas públicas. Noobstante, es importante destacar que esta condición etaria es apenas una variable demográfica, quebien puede servir para hacer comparaciones en distintos contextos y establecer normativas (porejemplo, edad para votar), pero no es efectiva para conocer la compleja situación de las y losjóvenes.Segundo, la “juventud” como concepto absoluto no existe, lo que existen son “las juventudes”, dadasu diversidad y complejo proceso de cambios en que viven sus integrantes. Así, en su desarrollo sesuceden etapas diferentes en relación con las actividades que realizan (estudio versus trabajo), consu grado de independencia y autonomía (económica y afectiva) y con el rol que ocupan en laestructura familiar (hijo, jefe de hogar o cónyuge) (Hopenhayn, 2004). Esta diversidad dificultaprecisar el análisis y establecer claramente al sujeto de las políticas públicas de juventud.Tomando como perspectiva el criterio demográfico, la Organización Iberoamericana de Juventudconsidera bajo las expresiones "joven", "jóvenes" y "juventud" a todas las personas, nacionales oresidentes en algún país de Iberoamérica, comprendidas entre los 15 y los 24 años de edad. (OIJ,2005).Políticas específicas para la juventud.Ahora bien, ¿por qué una política específica para la juventud? ¿Qué es una política pública dejuventud? ¿Cuáles son las percepciones y enfoques sobre las políticas de juventud?La OIJ (2005) es partidaria de políticas específicas porque “los jóvenes conforman un sector socialque tiene características singulares en razón de factores psico-sociales, físicos y de identidad querequieren una atención especial por tratarse de un período de la vida donde se forma y consolida lapersonalidad, la adquisición de conocimientos, la seguridad personal y la proyección al futuro”.Además, la OIJ argumenta que “entre los jóvenes de la Región se constatan graves carencias yomisiones que afectan su formación integral, al privarlos o limitarles derechos como: La educación,el empleo, la salud, el medio ambiente, la participación en la vida social y política y en la adopciónde decisiones, la tutela judicial efectiva, la información, la familia, la vivienda, el deporte, larecreación y la cultura en general”.
  • 77. Efectivamente, en su estudio sobre la juventud en Iberoamérica, la CEPAL y la OIJ afirman que lasy los jóvenes viven con mayor dramatismo una serie de tensiones o paradojas (Hopenhayn, 2004):1. Más acceso a educación, y menos acceso a empleo.2. Más acceso a información, y menos acceso al poder.3. Más expectativas de autonomía, y menos opciones para materializarla.4. Mejor provistos de salud, pero menos reconocidos en su morbimortalidad específica.5. Más dúctiles y móviles, y más afectados por trayectorias migratorias inciertas.6. Más cohesionados hacia adentro, pero con mayor impermeabilidad hacia afuera.7. Más aptos para el cambio productivo, pero más excluidos del mismo.8. Ubicados entre receptores de políticas, y protagonistas del cambio.9. Expansión del consumo simbólico, y restricción del consumo material.10. Autodeterminación y protagonismo versus precariedad y desmovilización.Una vez que hemos explicado la necesidad de políticas específicas para la juventud, ahorapasaremos a exponer ciertas características y enfoques sobre éstas.Enfoques en las políticas de juventud.Las políticas de juventud pueden ser explícitas, cuando las leyes, programas y directrices seorientan a transformar la situación en que viven las y los jóvenes, a garantizar el ejercicio de susderechos y a promover su participación. O bien pueden ser implícitas, cuando las leyes, reglamentosy otras directivas tienen repercusiones positivas y negativas sobre su condición, aunque no seanpromulgadas con el objeto de influir directamente en su situación específica.Una aproximación a la definición de políticas de juventud puede comprenderlas como “toda acciónarticulada que se oriente al logro y realización de valores y objetivos sociales referidos al períodovital juvenil. Son acciones orientadas a influir en los procesos de socialización involucrados en esaetapa vital, trátese tanto de políticas reparatorias o compensatorias como de promoción y orientadasal desarrollo o construcción de ciudadanía”.27Desde un enfoque participativo, las políticas de juventud proponen el objetivo de generar lascondiciones mediante las cuales las y los jóvenes pueden realizarse en tanto tales y, al mismotiempo, participar en la configuración de la sociedad en que viven.Oscar Dávila identifica cuatro tipos de políticas que promueven los gobiernos con distintosenfoques:• Políticas para la juventud: Asistencialistas y proteccionistas al ser vistos los y las jóvenes como vulnerables y sin experiencia. Además, cumplen la función de ejercer control social. Enfatizan en la educación tutelada por las personas adultas, estimulando conductas pasivas y conformistas.27 Oscar Dávila, CIDPA 2003, citado en Hopenhayn, 2004, pag. 297.
  • 78. • Políticas por la juventud: Se desarrollan por medio de las y los jóvenes. Se caracterizan por llamados a la movilización, adoctrinamiento, retórica heroica e instrumentación del idealismo juvenil. Son verticales, pasivas desde las y los jóvenes y se sirven de ellos.• Políticas con la juventud: Son las más modernas e innovadoras. Basadas en la solidaridad y la participación en su análisis, toma de decisiones y ejecución. Activas desde las y los jóvenes e interactivas con la sociedad. No son impuestas, sino creativas, abiertas y sujetas al debate.• Políticas desde la juventud: Actividades e iniciativas imaginadas, diseñadas y realizadas por las y los mismos jóvenes de forma autogestionaria.Desde otro punto de vista, existen cuatro visiones acerca de las características de la fase juvenil enlos enfoques de políticas y programas (Krauskopf, 2003). - La fase uno, de los años 40 a 70, donde la juventud es concebida como período preparatorio que la define a partir de la crisis. - La fase dos, de los años 80, donde la juventud es representada como un periodo problemático, visión negativa que la restringe a temas como delincuencia, drogas, violencia y deserción escolar, entre otros. - En la fase tres, de los años 90, emerge el concepto de ciudadanía juvenil, brindando una perspectiva integral que prioriza su plenitud de derechos para participar en políticas y programas de juventud. - Y en la fase cuatro, se construye la visión de la persona joven como actor estratégico del desarrollo, orientada a la formación de capital humano y social como destrezas y capacidades en la conducción de su desarrollo y en el campo productivo.Estos últimos dos enfoques conciben a las juventudes como actores sociales. De cada uno de estosenfoques se desprenden opciones en cuanto al diseño de las políticas y el carácter de los programas.(Hopenhayn, 2004).
  • 79. Paradigmas de la fase juvenil en los enfoques de políticas y programas: PARADIGMA DE LA POLÍTICAS PROGRAMAS FASE JUVENIL• Periodo de • Orientadas a la preparación para • Universales. transición. la adultez. • Indiferenciados.• Etapa de • Extensión de la cobertura • Aislados. preparación. educativa. • Tiempo libre sano y recreativo, con baja cobertura. • Servicio militar.• Periodo de riesgo y • Compensatorias. • Asistencia y control de trasgresión. • Sectoriales (predominantemente problemas específicos.• Etapa problema salud y justicia). • Relevancia a juventud para la sociedad. • Focalizadas. urbano-popular. • Dispersión de las ofertas.• Juventud • Articuladas en política pública. • Integrales. ciudadana. • Intersectoriales. • Participativos.• Etapa de desarrollo • Inclusión de jóvenes como sujetos • Extensión de alianzas. social. explícitos de derechos políticos, culturales, sociales y económicos.• Juventud: Actor • Articuladas en política pública. Equidad y • estratégico del • Intersectoriales. transversalidad desarrollo. • Orientadas a la Incorporación de institucional. • Etapa de formación la juventud como capital humano• Enfrentamiento de la y aporte y desarrollo de capital social. exclusión. productivo. • Aporte juvenil a estrategias de desarrollo.Fuente: Dina Krauskopf, “La Construcción de Políticas de juventud en Centroamérica”, Políticaspúblicas de juventud en América latina: Políticas Nacionales, O Dávila (ed.), Viña del Mar,Ediciones CIDPA, 2003.Para Libardo Sarmiento, los enfoques con los cuales se diseñan las políticas sociales tienen que vercon los cambios en las percepciones sobre las juventudes y las transformaciones institucionales enlas dinámicas políticas, sociales y económicas en cada país. Así, la política de juventud se enmarcaen las políticas de identidad (en reemplazo de las políticas universales), en donde la preocupación esahora de tipo cultural por formas políticas basadas en identidades: Etnia, color, género, preferenciassexuales, religiones, grupos etarios.
  • 80. Igualmente, se basan en la idea según la cual un conjunto de población, comprendido en un rangode edades, debe ser sujeto de una política especial, lo que implica disponer de una política queatraviese transversalmente las distintas responsabilidades sectoriales del Estado, ya que las y losjóvenes no son «un sector social».El siguiente cuadro presenta los principales cambios, en las últimas tres décadas, en laspercepciones y los enfoques de política y el marco institucional en Colombia: ANTES AHORA Agentes de socialización de los jóvenes: Agentes de socialización: El mercado, los Familia, escuela e instituciones públicas. medios de comunicación, las nuevas tecnologías y espacios propios. El periodo juvenil se definía por su referente Pérdida de la centralidad del estado adulto. adulto y por su estado transitorio. La juventud como una nueva etapa de la vida que dispone de elementos suficientes y propios que la convierten en autónoma La juventud como una realidad homogénea. Complejidad y heterogeneidad de la realidad juvenil. Políticas sociales indiferenciables y Perspectiva generacional y políticas sectoriales. transversales. El joven como problema o “riesgo que se El joven como factor estratégico para el corrige”. Énfasis en la situación juvenil. desarrollo. Potencialidad que se promueve. Combinación en los énfasis: Condición y situación juvenil. El joven como un cuerpo social objeto de las El joven como sujeto de derechos y políticas estatales. El Estado visto como referente esencial en la concertación entre protector y los jóvenes como receptores de el Estado y la sociedad civil para construir una asistencia social. las políticas públicas de juventud. Formación integral de la juventud. Empoderamiento de los jóvenes.Marco institucional de juventud en Iberoamérica.En su informe sobre la revisión del marco institucional y del desarrollo de las políticas públicas dejuventud en Iberoamérica, la CEPAL y la OIJ llegaron, entre otras, a las siguientes conclusiones(Hopenhayn, 2004):
  • 81. En cuanto a la situación de la institucionalidad pública de juventud, se concluye que ésta esvariable, existiendo ministerios, viceministerios, subsecretarías, institutos y direcciones de lajuventud con diversos niveles de incidencia y jerarquía política. Las funciones desarrolladas son dediversa índole (rectoría, asesoría y supervisión, así como promoción de las actividades y serviciosorientados a las y los jóvenes).También encuentran que parte importante de la oferta programática orientada a las y los jóvenestiene un carácter sectorial y que algunos países no cuentan con organismos oficiales a cargo de lossectores juveniles.Se aprecia una amplia gama de oferta programática para la juventud, que se ha incrementadoconsiderablemente desde el año 1985. Actualmente existen tanto programas globales de difusión ypromoción de derechos, como sectoriales en empleo, educación y salud.En cuanto a los problemas encontrados en las políticas públicas para la juventud, prevalece unadiversidad de situaciones:• Coexistencia de ofertas sectoriales y especiales para la juventud.• Salvo contadas excepciones, los países carecen de programas específicos para jóvenes rurales, con enfoque de género o hacia grupos con discapacidad.• Los programas enfrentan problemas de focalización y cobertura y, en especial, se carece de una adecuada evaluación de los mismos.• Ofertas sectoriales que en algunos casos incluyen a la juventud, pero que en otros ésta es subsumida en la categoría de población en general.• Desarticulación (en el diseño y/o implementación) entre las ofertas sectoriales, y entre éstas y las especiales.• Frecuente redundancia temática y de focalización entre ofertas sectoriales y especiales.• Ofertas especiales dirigidas a la juventud en tanto grupo vulnerable.A nuestro modo de ver, aún persisten algunas situaciones descritas en la evaluación realizada por laCEPAL y el UNFPA (2000) y que es importante rescatar, como es la oferta de respuestassectoriales desarticuladas que carecen de una visión integral. Éstas se concentran en aspectosparticulares (educación, salud, etc.), dejando a un lado la perspectiva de conjunto. Estos enfoques“universales” benefician más a jóvenes de estratos medios y altos. Además, están excesivamentecentralizados por el Estado nacional en perjuicio de lo municipal, cuando las políticas municipales,por estar más cerca de los problemas, pueden ser más precisas y centrarse en las personas excluidaspara integrarles socialmente.
  • 82. Se evidencian contradicciones entre los actores que brindan servicios y respaldo a jóvenes y entreinstituciones especializadas (como los Institutos de juventud, de deportes o de cultura, entre otros) ala hora de regir y coordinar a las diversas instancias ejecutoras.En esto, pueden apreciarse funciones indefinidas e imprecisas, acciones que compiten con otrosministerios del gabinete social, confusión de roles en su desempeño, o bien se ubican como“rectores” y por encima de instituciones con arraigada tradición sin tener legitimidad, poder, nirecursos para cumplir sus funciones. (CEPAL/UNFPA, 2000).Las políticas públicas de juventud presentan grandes desafíos en el contexto de reformas del Estadoactualmente en marcha. Muchas reformas estructurales llevadas a cabo fueron impulsadas en elmarco del Consenso de Washington y se concentraron, principalmente, en asuntos relacionados conla disciplina fiscal, la liberalización del mercado, el comercio, la inversión y las privatizaciones.Organismos como el Banco Mundial apoyan las “reformas de segunda generación”, que enfatizan lagobernabilidad democrática, la participación activa, y la evaluación del impacto en los destinatarios(BM 1997, 2001 y 2002 y CLAD 1998 y 2000; Losada y Marrodian 2000).28Los especialistas en juventud afirman que las instituciones oficiales de juventud no deben ejecutardirectamente programas y proyectos, debiendo dejar esto a las grandes agencias sectoriales y a losmunicipios.Para Ernesto Rodríguez (2004), las instituciones de juventud deben dedicar esfuerzos alconocimiento de los problemas que afectan a las y los jóvenes, investigación, evaluación yseguimiento de las políticas públicas. En segundo lugar, deben jugar un rol de facilitadoras de lasarticulaciones y tareas compartidas por diversas instituciones. Finalmente, deben brindarinformación y asesoramiento a jóvenes y formar recursos humanos para hegemonizar los enfoques yestrategias.Además, sus contrapartes (públicas y privadas, nacionales y locales) deberían ejecutar losprogramas y proyectos evitando competir, poniendo el énfasis en la cooperación y articulación desus tareas con las instancias nacionales. Importante también debe ser la necesidad de contar conequipos técnicos especializados en los temas de juventud.Asimismo, Rodríguez advierte de la separación de funciones entre diseño, financiamiento,ejecución y evaluación para evitar las distorsiones que generan las prácticas monopólicas.Además, propone que, dada la condición transversal que comparten las políticas públicas dejuventud con las sectoriales o aquéllas referidas a otros grupos específicos de población, lasprimeras podrían complementar la visión limitada de las otras.28 Citado por Ernesto Rodríguez en “Políticas Públicas de Juventud en América Latina: Empoderamiento delos jóvenes, enfoques integrados, gestión moderna y perspectiva generacional”, en Construcción de políticaspúblicas, análisis y perspectivas, Pag 115-194, Programa Presidencial Colombia Joven - Centro de EstudiosAvanzados en Niñez y Juventud CINDE - Universidad de Manizales -GTZ– UNICEF, 1ª. Edición. Marzo2004.
  • 83. Por ejemplo, la política de educación enfatiza la enseñanza y descuida el aprendizaje efectivo; lasde empleo se centran en el jefe de hogar, desatendiendo a las mujeres y jóvenes; o las de salud,concentradas en la recuperación, relegan la prevención y el fomento de estilos de vida saludables. IV. Exclusión Social de las Juventudes.En las formas de participación institucional, se ponen de manifiesto relaciones de poder en las quelas y los jóvenes interactúan como actores subordinados ante las autoridades y funcionariospúblicos. A continuación, se exponen importantes lecciones aprendidas que nos dejan diferentesestudios sobre esta situación en la realidad latinoamericana.En un informe de CEPAL/UNFPA (2000), se afirma que las y los jóvenes no se organizan entérminos corporativos en una sociedad que sí lo hace. Ésta es una limitante que las juventudesdeben superar organizándose para perseguir sus propios fines o intereses.No obstante, hay que hacer la salvedad de que este distanciamiento de las instituciones públicas noes sólo de la población joven, sino que también lo manifiestan otros grupos sociales. Además, lasrutinas institucionales contrastan con la mentalidad dinámica de las personas jóvenes, quienesquieren cambios rápidos y de fondo. Para muchos especialistas, estamos ante una crisis de lasinstituciones, y no ante una apatía de las juventudes puesto que con la corrupción, por ejemplo, lasinstituciones pierden atracción y desencantan a la ciudadanía en general. Además, en toda estasituación influye el cambio de escenarios (fin de las dictaduras, caída del muro de Berlín,emergencia de la globalización), que les distancia de las posibilidades de cambios radicales o biende transformaciones como las que nos acostumbramos a ver en las décadas anteriores.Por su parte, Ganuza y Frances (2008) identifican dos modelos de participación individual. Por unlado, la institucionalizada (cauces institucionales, formas convencionales, asociación y uso decanales formales de participación), que incluye el contacto con autoridades y la colaboración conpartidos, plataformas ciudadanas u organizaciones de sociedad civil. Y, por otro lado, la noinstitucionalizada (no convencional), desarrollada al margen de los espacios institucionales, comofirmar una petición, participar en una manifestación, realizar un boicot o comprar determinadosproductos por motivos de carácter político, ético o ambiental.Meyer y Tarrow (1998) señalan una tendencia a la institucionalización, a caer en rutinas, a contarcon perspectivas más amplias de comunicación y a la profesionalización de las dirigencias, lo queafecta la flexibilidad de las redes de participantes y sus posibilidades de proponer cambios fuera delos marcos convencionales.Garcés y Valdés (p. 33) afirman que la participación, durante el establecimiento del neoliberalismoen Chile, “se mueve entre las formas tecnocráticas promovidas desde el Estado, que enfatizan lasformas instrumentales para resolver necesidades, pasando por reconocimiento de derechos y formasclientelistas (…) hasta nuevas formas de participación asociadas a la emergencia de una nuevacultura juvenil. La coexistencia de estas diversas formas de participación expresan un abanico deformas de participación poco vinculadas entre sí y con un impacto más bien precario…”Rodríguez (2004), por su parte, es de la opinión que las y los jóvenes rechazan las prácticas con quelas organizaciones se manejan, y no sus fines u objetivos concretos. Él considera que las y losjóvenes quieren participar (y lo hacen muy activamente cuando las convocatorias son transparentesy compartibles) pero no quieren sentirse manipulados.Entre una mayoría de quienes participan, se verifica una relación de involucramiento asistemático.En la mayor parte de los casos, se trata de una participación en actividades específicas, duranteciertos períodos de tiempo, y no de una pertenencia a las organizaciones como tal. Esto evidencia
  • 84. otra característica relevante: Las y los jóvenes viven el presente con una gran intensidad, sin que ensus vidas cotidianas pese demasiado la noción de mediano y largo plazo.Alejandro Monsivais (p171) considera que la relación de las instituciones gubernamentales con lasy los jóvenes se enfoca en el control, se apoya en jóvenes incluidos mediante el deporte y tiempolibre, se coopta a los movilizados y se combate a los marginados, no incluidos y contestatarios.Rodríguez (2004) coincide con Serna (Serna 1998) en que estamos ante un nuevo paradigma departicipación juvenil, totalmente distinto al tradicional: - Mientras en el pasado las identidades colectivas se construían en torno a códigos socio- económicos e ideológico-políticos, ahora se construyen en torno a espacios de acción relacionados con la vida cotidiana (derechos de la mujer, defensa del ambiente, etc.). - Mientras en el pasado los contenidos reivindicativos se relacionaban con la mejora de las condiciones de vida (en educación, empleo, salud, etc.), ahora se estructuran en torno al ejercicio de derechos (en la sexualidad, en la convivencia, etc.). - Mientras en el pasado los valores predominantes tenían una impronta utópica y totalizante (el cambio social debe modificar la estructura para que cambien los individuos), ahora están más vinculados con el aquí y ahora desde la lógica de los individuos, los grupos y las estructuras (en simultaneo). - Mientras en el pasado la participación era altamente institucionalizada, ahora se reivindican las modalidades horizontales y las redes informales, más flexibles y temporales, eludiendo la burocratización. Esto constituye un cambio radical que hay que asumir a todos los niveles para potenciar la participación juvenil.Se afirma que la participación de las y los jóvenes es baja en debates, pero también que poco se lesinvita. Se afirma que votan, pero que sienten escepticismo y se identifican con otros temas queconstituyen nuevas sensibilidades, entre los cuales se encuentran la paz, la cultura, la sexualidad yla participación con música, en colectas, actos individuales y marchas. Entre las juventudes, seobserva que no están especialmente interesadas en generar procesos de auto-representación quedevenguen en organizaciones ciudadanas juveniles (Reguillo, 2003). V. Exclusión de las Juventudes en Nicaragua.Nicaragua es un país demográficamente joven. De acuerdo al Censo 2005 (INIDE, 2005),Nicaragua tiene una población total de 5.450,392 habitantes. Es uno de los países más pobres deAmérica Latina, un fenómeno de claro predominio rural. Por lo tanto, podemos afirmar queNicaragua es, además, un país de jóvenes pobres.
  • 85. En general, la deserción escolar en la población joven de 10 a 29 años es alta. Las cifras de jóvenesque no asisten a la escuela según el Censo-2005 son: De 10 a 14 años, casi el 20%; de 15 a 19 años,el 50%; de 20 a 24 años, el 80%; de 25 a 29 años, el 90%. Todos estos datos nos indican que lasjuventudes mayoritariamente están excluidas de la universidad y enseñanza técnica media osuperior. Además, entre quienes estudian, se observa un alto retraso escolar, baja calidad educativa,baja retención, alta repetición y bajos promedios.La población joven (10-29 años) en Nicaragua alcanza un 43% de la población total y sobre elladescansa gran parte del crecimiento económico del país. De la población económicamente activa, el37% lo representa este grupo de edad. Hay que resaltar que, de la población joven que labora, sóloun 19% tiene sus estudios secundarios completos, mientras un 47% tiene primaria o menos tiempode escolaridad (UNFPA, 2008).La Encuesta de Hogares para la Medición del Empleo 2006 diagnosticó que el nivel de ocupaciónde la Población Económicamente Activa se va incrementando con la edad: De 15 a 19 años, es del32%; de 20 a 24 años, es del 57%; y de 25 a 29 años, es del 66%. El porcentaje de ocupación deeste último segmento de edad se asemeja al de la edad adulta. El desempleo y la baja calidad deempleo son los principales problemas que enfrenta la población joven (INIDE, 2006).Esta misma encuesta identificó una gran discriminación hacia la mujer joven en términos de accesoa empleo y, en particular, a empleo de calidad (los hombres casi duplican el porcentaje de acceso delas mujeres). El subempleo en jóvenes con edades comprendidas entre 15 y 29 años está en torno al38%; No hay mejora de acceso a empleo con mayor nivel educativo. Es alto el empleo en el sectorinformal (casi el 40%). La mayoría de jóvenes que trabajan, lo hacen en puestos no calificados yempleos de servicios; tienen salarios más bajos que las personas adultas, sólo el 17% de hombres yel 13% de mujeres superan la canasta básica; y solamente el 20,6% están afiliados al sistema deseguridad social.En el año 2007, las y los jóvenes entre 15 y 29 años de edad reportados con infecciones detransmisión sexual representan el 66% del total de casos a nivel nacional. En la poblacióncomprendida entre los 20 y 39 años, se concentra el 72% de los casos con VIH-SIDA (UNFPA,2008).Entre las juventudes de 15 a 19 años de edad, 4 de cada 10 no se protege con el uso de algúnanticonceptivo (INIDE 2006). El embarazo adolescente y el inicio temprano de relaciones sexualesestán ligados a las oportunidades de empleo y educación. Un reciente estudio del UNFPA (2008)refleja el siguiente panorama:• El 31% de embarazos atendidos en unidades de salud son de mujeres adolescentes.• El 46.5% de adolescentes embarazadas no ha tenido educación y el 5.4% de mujeres jóvenes con educación superior han estado alguna vez embarazadas.• El 43% de jóvenes tuvo su primera relación sexual entre 10 y 15 años.
  • 86. En el tema de la violencia, se ha concluido que ésta tiende a tener rostro joven. En el mismo estudiodel UNFPA (2008), se reporta una alta tasa de suicidios entre las y los jóvenes (más en hombres quemujeres); una alta mortalidad de jóvenes hombres por accidentes y violencia; y una alta presenciade jóvenes de sexo masculino como autores de diferentes delitos (robos, agresiones sexuales,violencia intrafamiliar…).Diversas encuestas revelan que existe muy poco interés entre las y los jóvenes por participar en lasorganizaciones del mundo adulto. Solamente los grupos deportivos y organizaciones religiosasacaparan su participación. La representación de las y los jóvenes sobre el país está marcada por unpesimismo social, ven un país con poco futuro y poca confianza en las clases políticas (UNFPA,2008).En cuanto a la migración, se conoce que, hasta el año 2005, el 65,6% de quienes migraron eranjóvenes con edades entre 10 y 29 años. Al comparar los periodos 1995-1999 y 2000-2004, seobserva que casi se duplicó la migración joven. Lo más preocupante es que emigran jóvenes conniveles educativos altos: En la década de 1990 a 1999, emigraron 17,188 jóvenes con nivel desecundaria, y sólo en los 5 años y 4 meses comprendidos entre 2000 y abril de 2005, emigraron23,223 bachilleres. En la década de 1990 a 1999, emigraron 2,755 jóvenes con nivel universitario, ysólo en los 5 años y 4 meses comprendidos entre 2000 y abril 2005 emigraron 5,131 jóvenes connivel universitario. Todas las encuestas muestran que 7 u 8 de cada 10 jóvenes con edades entre 15y 30 años declaran su abierto interés por irse del país (UNFPA, 2004). VI. Marco Jurídico de Juventud en Nicaragua.En aras de exponer la ruta para la construcción del andamiaje jurídico institucional de juventud enNicaragua, echaremos un vistazo sobre el marco jurídico e institucional. Este marco legal es dereciente aprobación. La Ley No. 392 “Ley de Promoción del Desarrollo Integral de la Juventud” fueaprobada el 19 de junio de 2001. La “Política Nacional para el Desarrollo Integral de la JuventudNicaragüense” fue sancionada el 27 de noviembre de 2001.La Secretaría de la Juventud (SEJUVE) fue creada en enero de 2002. El Reglamento de la Ley No.392 fue aprobado el 27 de febrero de 2002 mediante Decreto No. 25-2002. La Comisión Nacionalde Juventud fue instalada en septiembre de 2003. Y el Plan de Acción de la Política Nacional deJuventud para el período 2005–2015 fue aceptado a finales de 2004. En enero de 2007, la Secretaríafue elevada al rango de Instituto de Juventud (INJUVE).La Ley de Juventud y su Reglamento tienen por objeto promover el desarrollo de la juventud,garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y obligaciones, establecer instituciones y movilizarrecursos del Estado y de la sociedad civil para la juventud. Según esta Ley, joven es “toda personanacional o extranjera radicada en el territorio nacional cuya edad oscile entre los 18 y 30 años”.Los derechos mencionados en esta Ley son los siguientes: A la vida y condiciones humanas dignas;respeto a la integridad; formar una familia; recibir educación sexual científica; disponer de sutiempo libre; acceder a servicios educativos; desarrollar su personalidad de forma libre y autónoma;desarrollar una cultura de paz; acceder a empleo con salario justo y a programas sociales; participaren la vida institucional y pública; desarrollar sus propias organizaciones; promocionar una culturademocrática y participar en cargos de representación.
  • 87. Los deberes mencionados en la Ley se orientan a cumplir con la Constitución y las leyes de laRepública; promover la defensa de los derechos humanos; asumir el desarrollo integral de supersonalidad; participar en el desarrollo del país y su comunidad y proteger los recursos naturales yculturales del país.Las políticas definidas en la Ley están dirigidas a la promoción del empleo; la creación de pequeñasy medianas empresas juveniles; la promoción de políticas sociales (educación, salud, recreación,cultura y deportes); la participación de la juventud y el ejercicio de los derechos políticos y elfinanciamiento para la implementación de la Ley.Por su parte, la Política de Juventud “busca conjugar la acción del Estado y la sociedad, a fin deintegrar plenamente a las mujeres y hombres jóvenes del país a los procesos de transformacióneconómica, social, política y cultural. Esta política contiene expectativas, llama a legitimar lasestrategias y a construir consensos y establece lineamientos generales. Se define como “un sistemade acciones”, en el cual existen múltiples componentes o subsistemas funcionales donde cada unode ellos da cuenta de esta orientación común, teniendo como fin último convertirse en el principalinstrumento de referencia de todas las acciones dirigidas a las juventudes.En su marco de referencia, la política reconoce la complejidad de adoptar una definición dejuventud, concibiéndola como “todos los hombres y mujeres entre los dieciocho y los treinta añoscumplidos”. Entiende que son sujetos de derechos y actores estratégicos del desarrollo, reconoce suparticipación como un factor de renovación constante de la sociedad, favorece el voluntariado y laciudadanía, sin obviar la existencia de situaciones de exclusión social en el mundo juvenil.Esta política precisa de cuatro características fundamentales; i) Presentar un horizonte deseable yposible para la juventud, fruto del consenso y con una visión de Estado. ii) Garantizar lascondiciones necesarias para la participación de la juventud. iii) Contener los elementos necesariospara ser el principal instrumento de referencia. iv) Orientar la gestión y canalización de recursos.La política se basa en diez principios: Integralidad, mejoramiento continuo, equidad, ciudadanía,autonomía, diversidad, responsabilidad, transformación, participación y universalidad.Consta de un objetivo general –“crear condiciones para integrar a los jóvenes como sujetos dederechos a la sociedad nicaragüense”- y doce objetivos específicos: Equidad de género, acceso a laeducación, promoción del auto cuido, rescate de la cultura, uso positivo del tiempo libre, inserciónal mercado laboral, reconocer su aporte a la sociedad nicaragüense, reducir la exclusión, programaspara jóvenes en desventaja, promover el voluntariado, convivencia de las familias jóvenes yparticipación juvenil.El Plan de Acción de la Política Nacional, por su parte, fue diseñado con un carácter prospectivo dediez años (2005-2015), con la intencionalidad de articular y coordinar la acción e intervención delas distintas instituciones del gobierno central, regional y local. Y ello tomando en cuenta suspropias competencias, el respaldo de la sociedad civil, la participación de diversos grupos dejóvenes y el apoyo de la empresa privada y de la cooperación internacional.
  • 88. El Plan de Acción consta de cinco partes. En la primera, se presenta una breve descripción delcontexto socio-económico del país y se incorporan las características socio-demográficas de lapoblación joven y los enfoques que rigen todo su contenido. En la segunda, se presenta una serie decontenidos que intentan vincular la situación de la juventud en el contexto de las políticas públicasdel país, el marco jurídico e institucional del Plan y el enfoque de juventud en el Plan Nacional deDesarrollo y presenta el rol de los y las jóvenes en tanto ciudadanos. En la tercera, que constituye elelemento central Plan, se presentan los fines a alcanzar mediante la implementación del mismo. Enla cuarta, se listan cada uno de los ejes de intervención (6), sus fundamentos y objetivos (7),estrategias (20), líneas de acción (22), acciones a emprender (251) y resultados esperados (84) en elplazo previsto. Finalmente, en la quinta, se establecen los mecanismos e instrumentos para elmonitoreo y la evaluación de las acciones a implementar con el Plan.Los diferentes instrumentos del marco jurídico de juventud se complementan y en su conjuntologran reconocer a las y los jóvenes como sujetos de derechos y actores estratégicos del desarrollo,con capacidades para intervenir protagónicamente en su presente, contribuir en el mejoramiento desu calidad de vida y aportar participativamente al desarrollo de la sociedad. La juventud esreconocida como una fuerza social en proceso de estructuración, con una visión y concepto de lavida específico, con sus propias potencialidades, expresiones, entusiasmo, creatividad y suscorrespondientes demandas y propuestas.Por otra parte, se creó la Secretaría de la Juventud y, desde sus inicios, asumió un doble rol, el dearticular y ejecutar programas, proyectos y acciones. En su primer período (2002–2006), seejecutaron los siguientes programas: “Educación en población y sexualidad”; “Prevención yatención a la violencia juvenil”; “Información juvenil”; “Empleo comunitario”; “Haz realidad tunegocio” (emprendedurismo); “Festival de canto y su reality show”; “DINO II” (fortalecimientoinstitucional); “Entra 21” (empleo); y la “Primera encuesta nacional de juventud”. En este mismoperíodo, se logró reglamentar la Ley de Juventud, instalar la Comisión Nacional de Juventud yelaborar el Plan de Acción de Juventud 2005–2015.El cumplimiento de las políticas y el trabajo de la institucionalidad de juventud aún no han sidomonitoreados ni evaluado su impacto en la población joven, aunque a simple vista se observa queno se han destinado recursos sustanciales para su implementación. Además, tienen validez muchasde las reflexiones expuestas en el capítulo de los conceptos y enfoques sobre juventud y políticaspúblicas. VII. La experiencia de Fundación Desafíos.Como ya antes describimos, desde 1996 Fundación Desafíos se inició en la promoción de procesosde construcción del documento “Agenda Joven” en cada uno de los municipios de Condega y Estelí,en el contexto electoral de ese año. Hasta la fecha, dicho documento continúa siendo promovidocomo un instrumento de política pública para la inclusión social de las y los jóvenes en el ámbitomunicipal.La Agenda Joven es concebida como un documento programático en el que se identifican losprincipales problemas, necesidades y aspiraciones de las juventudes, al igual que se recomiendanalternativas de intervención para transformar sus realidades.
  • 89. La importancia de la Agenda Joven radica en ser considerada un marco de referencia que contribuyea la definición de programas, proyectos y acciones, concebidos desde la perspectiva de las y lospropios jóvenes. Constituye un instrumento sólido de las y los jóvenes para la negociación con susdirigentes y autoridades, con el propósito de que estos últimos respondan con eficacia y empeño enel diseño de acciones y políticas públicas.En su construcción, se promueve la participación de jóvenes representantes de diversasorganizaciones o grupos, o bien liderazgos individuales (en las áreas de estudios, deporte, arte,comunidad, medio ambiente, religión, salud y política). Esta diversidad es clave para cuidar elsentido de pertinencia respecto a cada uno de los ámbitos de acción juvenil.Otra consideración importante es procurar la presencia de jóvenes acorde a su diversidad en cuantoa sexo, lugar de residencia (rural y urbano), segmentos de edades (adolescentes, jóvenes plenos ymayores), nivel académico, condición laboral, entre otras.Esto ha de ser así debido a la diversidad de juventudes y porque los problemas y necesidades de ungrupo poblacional no son iguales a los de otro. Por ejemplo, no es lo mismo establecer políticaspara prevenir el embarazo precoz en adolescentes que promover el uso de métodos anticonceptivosen jóvenes mayores. Además, cuanto más amplia es la participación y representatividad, mayor serála legitimidad de la consulta.La metodología del proceso incluye la realización de uno o varios talleres para construir y validar lapropuesta de Agenda, que contempla la selección pertinente de participantes, su distribución enmesas temáticas (educación, cultura y deportes; salud; empleo; participación) y la realización deuna sesión plenaria para consolidar el documento final.La negociación y concertación de compromisos requiere de un plan de cabildeo e incidencia adesarrollar por las y los jóvenes, sus organizaciones y agentes juveniles aliados, debiendo incluirtambién acciones de comunicación.Si se coincide con los procesos electorales, la Agenda Joven puede presentarse y negociarse enForos de Juventud con las y los candidatos. En esas ocasiones, además, se persigue visibilizar lasituación de la juventud y acordar compromisos mediante la firma de un “Acta de Concertación”para que –en el caso de ganar la elección– el nuevo concejo incluya en su plan de gobierno localacciones en beneficio de la juventud.Una vez instalado el nuevo Gobierno Municipal, se deben reiniciar las pláticas con las autoridadeselectas, principalmente con la o el Alcalde, la o el Vice Alcalde, la o el Secretario del Concejo y la oel Concejal joven. El objetivo principal de este diálogo se centra en buscar la reconfirmación de loscompromisos adquiridos y establecer mecanismos de seguimiento, monitoreo y evaluación delcumplimientos de los mismos.La Agenda Joven también se convierte en un valioso instrumento de referencia y negociación de lasy los jóvenes para participar en los diferentes espacios de información, consulta y “toma dedecisiones” existentes en el Municipio.
  • 90. Entre estos espacios están el Comité de Desarrollo Municipal, los Cabildos, las Comisiones deTrabajo, los Grupos de Interés, las Mesas Temáticas y los procesos de consulta para la PlaneaciónEstratégica, la elaboración de Planes de Inversión y los Presupuestos Multianual y Anual. A partirdel año 2006 se han creado nuevos espacios: Gabinetes y Consejos del Poder Ciudadano, así comolos Congresos Juveniles. VIII. Participación Juvenil y Exclusión.En esta parte, expondremos la percepción que tienen las y los jóvenes sobre diferentes temas queprevalecen en el marco normativo, los discursos y las prácticas relacionadas con la democracia“participativa” y representativa en Nicaragua. Los aspectos acá abordados forman parte de loscuestionamientos y demandas formuladas durante los procesos de construcción de diversas AgendasJoven.Un primer tema está relacionado con la cultura política que prevalece en el mundo adulto. Las y losjóvenes cuestionan el comportamiento autoritario, burocrático y clientelista de las autoridades en suejercicio gubernamental. Proponen que las consultas ciudadanas que se promueven sean inclusivasy no se restrinjan únicamente a ser realizadas con quienes guardan afinidad partidaria.Sienten que son utilizados como instrumento político y que no son considerados personas capacesde incidir en el desarrollo local. Señalan la prevalencia de percepciones que les estigmatizan yrepresentan como ignorantes e irresponsables y llaman al mundo adulto a que reconozca suscapacidades, sus aportes a la sociedad y que se les incluya en las comisiones de trabajo, quegeneralmente están integradas por personas adultas. Consideran que esa visión adultocéntrica lesexcluye y limita sus oportunidades.Un segundo tema importante de abordar es el de la democracia representativa, desde donde las y losjóvenes enfatizan principalmente dos aspectos. En primer lugar, expresan su rechazo a lamanipulación del voto joven y a ser vistos como un “objeto electoral”. Es por ello que recriminan alos partidos políticos y a sus candidaturas porque sólo les recuerdan durante las campañaselectorales. En segundo lugar, apelan a garantizar la representatividad juvenil demandando cuotasde participación en las candidaturas a cargos de elección popular, pero que además se les incluya enposiciones ganadoras. Exigen mayor compromiso de las y los concejales y diputados jóvenes,alegando que éstos no conocen la situación de las juventudes, desconocen las agendas joven y nopromueven acciones para su cumplimiento.Además, solicitan ocupar cargos de dirección al interior de las estructuras de los partidos políticos.Cuestionan los criterios que priman al momento de seleccionar a las y los jóvenes que corren comocandidatos puesto que no son tomadas en cuenta las capacidades ni la representatividad.Un estudio realizado sobre las autoridades municipales electas en el año 2000 (Andino, 2001)encontró que uno de cada tres municipios del país contaba con alguna autoridad joven electa(Alcalde, Vice Alcalde o Concejal). Igualmente, se destacan evidencias de que las autoridadesjóvenes no hacen nada o hacen muy poco por las y los jóvenes, pues carecen de planes ymecanismos para representar y trabajar en función de sus expectativas.
  • 91. Un tercer tema que cautiva la atención de las y los jóvenes está referido a las políticas públicas dejuventud. Nicaragua cuenta con uno de los marcos jurídicos más completos de América Latina, perola mayoría de las y los jóvenes manifiestan desconocimiento de las leyes y políticas relacionadascon la juventud y la participación ciudadana, así como de los mecanismos para presentar iniciativasde Ley.Consideran que este desconocimiento no les permite hacer uso de sus derechos y, por otra parte,perciben que no se cumple con las leyes que les benefician. Proponen que las y los diputados velenpor el cumplimiento de las mismas y demandan que se les consulte al momento de aprobar nuevasleyes, que se incluya la enseñanza de las mismas en los planes de estudios del sistema educativo yque se promuevan campañas de difusión.El liderazgo juvenil reconoce la existencia de políticas públicas de juventud, pero critican la noinclusión en las mismas de las mujeres jóvenes y de las y los jóvenes rurales. Además, sugierenelaborar planes de juventud y Agendas Joven cuyo cumplimiento pueda ser evaluadoperiódicamente.En relación a la institucionalidad, el Instituto de Juventud (INJUVE) es percibido como una “macroestructura” que carece de oficinas y representantes municipales. Es por ello que plantean lanecesidad de crear oficinas locales y que desde la Asamblea Nacional se destinen partidaspresupuestarias para su funcionamiento.Un cuarto tema que destacan las juventudes está relacionado con su liderazgo y organización. Las ylos jóvenes observan una carencia de programas de desarrollo del liderazgo juvenil a lo interno delos partidos políticos y, en este sentido, demandan promover un liderazgo político de calidad, queles permita insertarse en las estructuras, esferas y procesos de toma de decisiones.Critican la poca participación y representación de mujeres y opinan que debe ser incluido en la LeyElectoral un sistema de cuotas. Proponen establecer elecciones primarias al interior de los partidospolíticos para mejorar la selección de candidaturas jóvenes, demandando a su vez una estrategia de“relevo generacional” en los partidos políticos y sus organizaciones juveniles.Reconocen la existencia de diversas organizaciones en sus municipios, pero consideran que éstas seencuentran fragmentadas y dispersas. Proponen articularse en Redes alrededor de interesescomunes, como una agenda, una política o un plan municipal de juventud que sirva de referente,con enfoque de género e inclusión de jóvenes rurales.Exigen designar a una persona que brinde atención profesional desde cada Alcaldía o bien crearinstancias de juventud que sean reconocidas y apoyadas por las autoridades y organizaciones de lasociedad civil.Al respecto, debemos apuntar que realmente al interior de los partidos políticos prevalece laconcepción de considerar a las personas jóvenes como “activistas”. Es por ello que se les asignanpequeñas responsabilidades relacionadas con acciones de propaganda y movilización, y no seinvierte en el desarrollo de sus capacidades.
  • 92. Un quinto tema guarda relación con el Sistema de Planificación Municipal. Las y los jóvenesafirman desconocer las fechas en que se realizan los cabildos municipales y demás mecanismospara la participación ciudadana y reclaman porque no se les invita a los mismos ni se les informasobre lo que se invierte en juventud.Las y los jóvenes no se sienten representados en los Gobiernos Municipales ni en otras institucionesgubernamentales. Identifican como carencia importante la falta de un sistema de información sobrejuventud que permita monitorear los recursos asignados y realmente invertidos.Solicitan ser incorporados en los espacios clave de participación ciudadana establecidos, como losComités de Desarrollo Departamental y Municipal y los Gabinetes y Consejos del PoderCiudadano. Igualmente, requieren que se les tome en cuenta en los espacios y procesos de consultay que las autoridades se muestren más abiertas a la participación juvenil.Reclaman la institucionalización de sus propios espacios de expresión juvenil, que se les informe delos otros espacios existentes y que se les escuche. Quienes se han integrado en los espacios departicipación ciudadana denuncian diversas manifestaciones de discriminación que han vivido, ycuestionan que no se toman en cuenta sus opiniones. Proponen crear y/o fortalecer las ComisionesMunicipales de Adolescencia y Juventud, al igual que las Casas de Juventud ya existentes.En cuanto a los presupuestos y recursos que manejan o destinan los Gobiernos Locales y el PoderLegislativo a las juventudes, manifiestan desconocer cuánto, cómo y en qué se invierten, por lo quedemandan participar en la toma de decisiones respecto a la ejecución de estos recursos, o, al menos,que se les consulte e informe al respecto.Proponen que, desde las Alcaldías, se destine el 1% del presupuesto municipal a proyectos enbeneficio de las juventudes y que se brinde seguimiento al cumplimiento de las promesasformuladas por las y los candidatos durante las campañas electorales.Recomiendan sostener encuentros periódicos con las autoridades para que éstas rindan cuentas de sugestión en materia de juventud, o bien establecer mecanismos alternos al Sistema de PlanificaciónMunicipal para que Alcaldías y Diputaciones consulten y rindan cuentas sobre su gestión ycumplimiento a la Agenda Joven.Finalmente, visualizan que se pueden establecer alianzas con las autoridades para evaluar elcumplimiento a sus promesas y que es necesario construir indicadores nacionales y locales paravisibilizar el aporte joven al desarrollo del país. IX. Conclusiones.Desde Fundación Desafíos se ha validado el modelo pragmático, descrito más arriba, de promociónde la participación ciudadana juvenil para incidir en las y los tomadores de decisiones.
  • 93. El mismo implica la articulación asociativa de las y los jóvenes en una Red, la construcciónparticipativa de su propuesta en la Agenda Joven y la negociación de ésta en espacios propios eidóneos como los Foros de Juventud.Este modelo, desencadenado en un contexto pre y postelectoral, ha logrado crear condicionesfavorables para colocar en la palestra pública la propuesta joven y así poder incrementar lasoportunidades de concertar compromisos con las autoridades electas, principalmente en el ámbitomunicipal. Además, ha sido replicado por diferentes organizaciones e instituciones que trabajan conjóvenes en diferentes partes del país (inclusive a nivel centroamericano), logrando resultadossatisfactorios, similares y hasta superiores a los obtenidos por Desafíos.Desde nuestra percepción este modelo, que intenta romper con la tradición autoritaria y centralistade las políticas públicas, puede ser institucionalizado como parte de los dispositivos y procesos delSistema de Planificación Municipal, y ser incorporado en el plan de trabajo del InstitutoNicaragüense de la Juventud, para el diseño participativo de políticas públicas.Aunque debemos de reconocer que en la actualidad el gobierno ha promovido la construcción de laAgenda Joven por municipio y la realización de Congresos Juveniles a nivel municipal,departamental y nacional.No obstante los logros obtenidos con la implementación de este modelo, es preciso advertir dealgunas lecciones aprendidas: A) La Agenda Joven retoma de manera integral y amplia la situación de la juventud (educación, salud, inserción laboral, etc.), transcendiendo las competencias del Gobierno Municipal (Alcaldía) en un contexto de un elevado centralismo. Ello implica la necesidad de establecer una amplia alianza con el resto de autoridades locales (delegaciones institucionales), lo que resulta difícil de cristalizar ante la polarización partidaria y estilos de dirección centralistas, principalmente cuando ideológicamente no coincide el gobierno central y el municipal. B) El Sistema de Planificación Municipal posee dos limitaciones estructurales trascendentales. Primero, establece una participación ciudadana limitada a la promoción de espacios de información y consulta (democracia indirecta), sin trascender a la participación real de la ciudadanía en la toma de decisiones. Segundo, carece de un enfoque generacional en su concepción, metodología, dispositivos e instrumentos establecidos. Además, con frecuencia nos hemos encontrado con dos condiciones adversas: En primer lugar, la participación ciudadana juvenil es poco promovida por las instituciones gubernamentales y por las organizaciones de la sociedad civil y éstas generalmente perciben a las y los jóvenes como activistas o meros receptores pasivos de servicios. En segundo lugar, la polarización partidaria obstaculiza iniciativas cívicas e independientes. Esto puede desencadenar en actitudes de manipulación y autoritarismo de la dirigencia adulta e impedir que “sus jóvenes” trabajen conjuntamente y sin discriminación en otros espacios, distintos a los partidos políticos.
  • 94. Esta situación tiende a provocar la inasistencia de autoridades y personas candidatas a los espaciosde presentación y concertación de acuerdos (Foros) para no comprometerse o evitar el riesgo deperder votos. En las últimas elecciones (presidenciales 2011), han sido una constante las posicionesoficiales de partidos políticos que no participaron en este tipo de espacios. Esta polarización, queforma parte de la intolerante cultura política nicaragüense, es muy cuestionada por las y los jóvenesen sus Agendas Joven. Prácticamente, en Nicaragua, prevalece una concepción que confunde laparticipación política partidaria con la participación ciudadana y predomina una desconfianzapartidaria que contamina a las juventudes y algunas de las organizaciones a las que se vinculan. Estacultura política, a su vez, restringe las posibilidades de encontrar voluntad política entre lasautoridades para promover una amplia participación ciudadana juvenil.La exclusión juvenil forma parte de esta cultura política tradicionalmente hegemónica a lo internode los partidos políticos. Aunque debemos reconocer la existencia de avances en algunos partidos(un poco más en el FSLN que en el PLC) con el establecimiento de cuotas, las juventudes reclamanel cumplimiento de éstas y mayor trasparencia e igualdad de oportunidades en la elección de susrepresentantes.Mayor aún es el cuestionamiento a las jóvenes autoridades, que no hacen más que sumergirse en laburocracia institucional y en la defensa de las agendas partidarias. Así, las y los jóvenes candidatosno son más que nuevos instrumentos de movilización del voto joven.Pero muy poco puede hacer un liderazgo juvenil débil y organizativamente fragmentado. Unliderazgo que no cuenta con recursos y carece de oportunidades para el desarrollo de suscapacidades. Jóvenes líderes que no tienen poder ni capacidad de influir internamente en lasdecisiones que se toman en las directivas de sus partidos, organizaciones e institucionesgubernamentales, con supremacía adulta.La deuda principal de la clase política nicaragüense con las juventudes radica en el incumplimientode la promesa electoral y de las mismas políticas públicas con las que se compromete.A simple vista, se observa que no se han destinado recursos sustanciales para su implementación.En esto coincidimos con Muñoz29, quien afirma que las políticas de juventud fueron “concesionessin efecto en la vida social, en la medida que los sectores que ejecutan políticas sociales no lostomaron en serio: Los vice ministerios no tuvieron presupuesto ni presencia ni poder. El Estadotomó el tema para hacer con él protagonismo y la sociedad civil (a través de las ONG) entró en eljuego (…) haciendo hoy un balance podemos decir que no tenemos indicadores de logro ni existeuna agenda intencionada que permita capitalizar los aprendizajes”.La deuda joven más accesible a su cumplimiento es la promoción de procesos y el establecimientode dispositivos de participación ciudadana juvenil. Ésta sólo requiere de la voluntad política de las ylos actores adultos y de su institucionalización.29 Citado por Libardo Sarmiento, en: Política Pública de Juventud en Colombia: Logros, Dificultades yperspectivas.
  • 95. El Instituto de Juventud en Nicaragua puede convertirse en el ente rector de un proceso que permitatransversalizar la perspectiva generacional en las instituciones nacionales y municipales. Unproceso participativo que incorpore las diferentes experiencias desarrolladas de manera alterna a lasinstituciones, desde la sociedad civil, constituiría un significativo aporte. X. Bibliografía.ANDINO, Ricardo (2009). La deuda joven: El derecho a la participación. Managua, Nicaragua.ANDINO, Ricardo (2008). Juventud y políticas públicas en Nicaragua: Contexto, enfoquesconceptuales y marco normativo.ANDINO, Ricardo (2008). Globalización y Ciudadanía Juvenil. Nicaragua. Managua,Nicaragua.ANDINO, Ricardo (2005). Juventud, participación ciudadana e incidencia en la políticapública municipal de Nicaragua: La experiencia de Ocotal. Managua Nicaragua.ANDINO, Ricardo (2001). Juventud y poder local en Nicaragua: Las jóvenes autoridadeselectas. Managua Nicaragua.BOTERO, Patricia; TORRES, Juliana; y ALVARADO, Sara (2008). Perspectivas teóricas paracomprender la categoría participación ciudadana-política juvenil. Revista Latinoamericana deCCSS, Niñez y Juventud, Manizales Doctorado en CCSS, Niñez y Juventud del Centro de EstudiosAvanzados en Niñez y Juventud y el CINDE, vol. 6, núm. 2, (julio-diciembre), 2008, pp. 565-611.Bufete Popular “Boris Vega” (2008). Agenda Joven del Municipio de Masaya. Nicaragua.CEBALLOS, Francisco (2005). La situación de la juventud. Miradas, definiciones yconstrucción de políticas públicas. SIJOVEN, Ecuador.http://www.siise.gov.ec/siise/Publicaciones/Tomo1j.pdfCEPAL - UNFPA (2000). Juventud, Población y Desarrollo en América Latina y el Caribe.Problemas, oportunidades y desafíos. Santiago de Chile, 2000.CINDE – Universidad de Manizales (2004). Construcción de políticas públicas, análisis yperspectivas. Programa Presidencial Colombia Joven - Centro de Estudios Avanzados en Niñez yJuventud CINDE - Universidad de Manizales -GTZ– UNICEF, 1ª. Edición. Marzo 2004.COALICIÓN DE JUVENTUDES (2006). Agenda Nacional de Adolescentes y jóvenes. Managua,Nicaragua.DÁVILA, Oscar (2003). Políticas públicas de juventud en América Latina: políticas nacionales.CIDPA Ediciones, Viña del Mar, Chile. http://www.cidpa.org/polit_locales.aspFUNDACIÓN DESAFÍOS (2006a). Compendio de Agendas Joven de 10 Departamentos deNicaragua.FUNDACIÓN DESAFÍOS (2006b). Encuesta de Juventud Rural. www.fundaciondesafios.orgFUNDACIÓN DESAFÍOS (2005). Situación social y participación de la juventud en ochocabeceras departamentales de Nicaragua. Managua, Nicaragua.GANUZA FERNÁNDEZ, Ernesto; FRANCÉS GARCÍA, Francisco (2008). ¿A qué llamamosparticipar en democracia? Diferencias y similitudes en las formas de participación. RevistaInternacional de Sociología (RIS). Vol. LXVI, No 49, Enero-Abril, 89-113, 2008. ISSN 0034-9712.
  • 96. GARCÉS, Mario y VALDÉS, Alejandra (1999). Estado del arte de la participación ciudadanaen Chile; Documento preliminar para Oxfam-GB. Santiago, diciembre de 1999.HOPENHAYN, Martín (2004). La juventud en Iberoamérica: Tendencias y Urgencias.CEPAL/OIJ, Santiago de Chile.INEC (2005). Conceptos, definiciones básicas y nota técnica: VIII Censo de Población y IV deVivienda, 2005, Nicaragua.INEC (2006). Encuesta de Empleo Nicaragua. 2006.KRAUSKOPF, Dina (2002). La Construcción de Políticas de Juventud En Centroamérica. En:Políticas públicas de juventud en América latina: Políticas Nacionales, O Dávila (ed.), Viña delMar, Ediciones CIDPA, 2003. MINSA (2007a) Oficina de Estadísticas División de Sistemas de Información. Bases de datos Estadísticos en tablas EXCEL. Managua 2007. MINSA (2007b) La epidemia de VIH/SIDA. Situación epidemiológica hasta Marzo 2007. www.minsa.gob.ni/bns/sida/doc/05.pdf MONSIVÁIS CARRILLO, Alejandro (2002). Ciudadanía y juventud: Elementos para una articulación conceptual. En Perfiles latinoamericanos 20, junio 2002, pp. 157-176. MONTENEGRO, Sofía (2001). Jóvenes y Cultura Política en Nicaragua: La generación de los 90. Primera Edición, HISPAMER.MUÑOZ, Germán (2006). La comunicación en los mundos de vida juveniles: hacia unaciudadanía comunicativa. Tesis presentada en el Doctorado en Ciencias Sociales, Niñez yJuventud, Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud, Universidad de Manizales – CINDE,2006MUÑOZ, Germán (2004). Construcción de políticas de juventud. Análisis y perspectivas. U. deManizales-CINDE. http://www.unicef.org/colombia/conocimiento/constpolitica.htmOIJ (2005). Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes. www.oij.org.OIJ/FUNDACIÓN FORD, Programa DINO (2004). Estado y Sociedad Civil: FortalecimientoInstitucional y Alianzas para construir políticas públicas de juventud. Costa Rica / El Salvador/ Guatemala / Nicaragua. Madrid, OIJ.REGUILLO, Rossana (2003). Ciudadanías juveniles en América Latina. En Revista ÚltimaDécada, noviembre, número 019, CIDPA, Viña del Mar Chile, pp. 1-20REJUCA (2005). Agenda Joven Centroamericana. Costa Rica, 2005.RODRÍGUEZ, Ernesto (2009). Participación juvenil y desarrollo local: Experiencias y desafíosen Guatemala.RODRÍGUEZ, Ernesto (2004). Políticas públicas de juventud en América Latina:Empoderamiento de los jóvenes, enfoques integrados, gestión moderna y perspectivageneracional.RODRÍGUEZ, Fernando (2005). Ciudadanos soberanos: Participación y democracia directa.ALMUZARA, España, 2005.
  • 97. BOAVENTURA DE SOUSA, Santos (2005). Democracia y Participación: El ejemplo delpresupuesto participativo de Porto Alegre. ILSA, Bogotá Colombia 2005.SARMIENTO, Anzola Libardo, Política Pública de Juventud en Colombia: Logros,Dificultades y Perspectivas. www.colombiajoven.gov.coSECRETARÍA DE LA JUVENTUD: Informe de Gestión 2002–2006. Sin fecha. En:www.sejuve.gob.niSECRETARÍA DE LA JUVENTUD (2006). Primera Encuesta Nacional de Juventud. Managua2006.SECRETARÍA DE LA JUVENTUD (2004a). Ley y Reglamento de promoción para eldesarrollo integral de la Juventud Nicaragüense. Managua, 2004.SECRETARÍA DE LA JUVENTUD (2004b). Política Nacional para el Desarrollo Integral de laJuventud Nicaragüense. Managua, 2004.SECRETARÍA DE LA JUVENTUD (2004c). Plan de Acción de la Política Nacional para elDesarrollo Integral de la Juventud Nicaragüense 2005–2015. Managua, 2004.UNFPA (2008). Análisis de Situación en Población para Adolescentes y Jóvenes en Nicaragua:Las personas jóvenes y los Objetivos del Milenio. Una Nicaragua Joven y cada vez másurbana de cara al 2015. Informe Final. Gustavo Pineda Chávez. Managua, diciembre de 2008.Fondo de Población de las Naciones Unidas.
  • 98. Ponencia 4Pendiente.Carlos Rodríguez, Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo,FUNDAUNGO
  • 99. Ponencia 5Estado de la Política Nacional de Juventud de ElSalvador.Oscar Torrento, Consejo Nacional de la Juventud, CONJUVE
  • 100. Oscar TorrentoCoordinador de Centros Juveniles del Consejo Nacional de Juventud de El Salvador (CONJUVE).
  • 101. I. Proceso de Formación de la Política Nacional de Juventud de El Salvador y de su Plan de Acción 2010-2014.30Para el Gobierno del Presidente Funes, conocido como Gobierno del Cambio, no es concebible laconstrucción puramente tecnocrática de políticas públicas, por lo cual, desde el primer día de sugestión se han promovido numerosas consultas con los diversos sectores poblacionales y sociales entodo el país, en muy diversas esferas del desarrollo, incluyendo las políticas de juventud.Diálogo Nacional con Juventudes: Una Iniciativa sin Precedentes.El Diálogo Nacional con Juventudes dio inicio en enero de 2010, y se desplegó durante cuatromeses, con la presencia de jóvenes de los 262 municipios del país. En paralelo y a los efectos dereflejar de la mejor manera posible la diversidad de grupos y sectores juveniles, se procedió arealizar consultas con algunos particularmente relevantes, como madres adolescentes, jóvenesprivados de libertad, jóvenes afectados por el VIH-SIDA, provenientes de comunidades indígenas,repatriados y jóvenes en el exterior, entre otros.La Primera Dama de la República pidió que el proceso para la elaboración de la Política Pública deJuventud fuera lo más amplio posible y que se procesara desde un enfoque de derechos, destacandoque las y los jóvenes representan la quinta parte de la población y enfrentan problemas específicoscomo el desempleo, algo por lo que muchas veces se ven obligados a emigrar. La Primera Dama,asimismo, trasladó a los jóvenes participantes del Acto de Lanzamiento del Diálogo, un mensaje delPresidente de la República de gran relevancia: “Sin las y los jóvenes salvadoreños –dijo el Presidente Funes- yo no habría sido Presidente, ellos se movilizaron en todo el país por un cambio, fueron los que apostaron porque ocurriera y ahora ese cambio que todos queremos no va a ser posible sin la participación de las juventudes”.En su conjunto, se contó con la presencia de 6.646 jóvenes, de los cuales 3.325 fueron hombres y3.321 mujeres. Adicionalmente, se realizaron talleres con algunos grupos juveniles particularmenterelevantes, con los que se procuró trabajar en torno a situaciones específicas (madres adolescentes,jóvenes indígenas, jóvenes con capacidades diferentes, etc.), en los que participaron 1.174 jóvenesmás, de los cuales 715 fueron hombres y 459 fueron mujeres. En total, se trabajó con 7.820 jóvenes(4.040 hombres y 3.780 mujeres) que aportaron propuestas de gran valor para la construcción deesta política pública de juventud.Problemas Identificados y Propuestas Formuladas: Unidad y Diversidad.En términos de resultados, el Proceso de Diálogo ha permitido identificar algunas percepciones delas y los jóvenes sobre sí mismos, sobre el país en su conjunto; así como la identificación de losprincipales problemas del país, de los jóvenes y de las posibles soluciones a implementar alrespecto. Estos resultados fueron construidos en el marco de procesos participativos y metodologíasespecialmente desarrolladas a estos efectos, que incluyeron –en lo fundamental- la identificacióncolectiva de problemas prioritarios, seguidos de la elaboración del “árbol de problemas”,incluyendo la identificación de las causas de dichos problemas, y a partir de dichas causas, poderidentificar las posibles soluciones.30 El contenido de este apartado se ha extraído de la primera parte del documento de política, el cual puede serconsultado en la web de la Presidencia de El Salvador.
  • 102. El principal problema destacado por las y los jóvenes sujetos de diálogo (prácticamente en todos losdepartamentos) es el desempleo, seguido de cerca por el tema de la inseguridad (violencia, maras ypandillas, etc.), mientras que a la distancia aparecen otros problemas, entre los que se destaca elalcoholismo y la drogadicción, por encima –incluso- de la falta de acceso a la educación media ysuperior, lo que puede estar asociado a la influencia de adultos (especialmente educadores) en lasopiniones vertidas. Por su parte, los problemas seleccionados en los grupos focales fueron muchomás específicos y totalmente diferentes entre los diferentes grupos (aunque en casi todos los casosse destaca la discriminación como algo común a todos)En lo que atañe a las soluciones propuestas en cada temática analizada, resulta sumamente complejobrindar sintéticamente la información correspondiente, dado que se trató de un amplio conjunto decausas identificadas, con sus correspondientes posibles soluciones, pero podría decirse que lasprincipales fueron las siguientes, en las dos áreas temáticas que reunieron más menciones: (i)desempleo y pobreza, y (ii) inseguridad y violencia.• Desempleo y Pobreza: falta de desarrollo del país, pocas oportunidades de empleo, falta de becas de estudio, comodidad de las personas, falta de inversión extranjera, corrupción, desintegración familiar, analfabetismo, falta de industrias, mucha emigración, no hay confianza en los jóvenes.• Inseguridad y Violencia: drogas y bandidaje, crimen organizado, violencia intrafamiliar, malos ejemplos, corrupción en la PNC, falta de valores morales, las pandillas y las maras, la pobreza, falta de patrullajes, pocos recursos para la PNC.Como puede apreciarse, las y los jóvenes participantes han logrado identificar con cierta precisiónun conjunto de problemas que les afligen particularmente, así como un conjunto de solucionespertinentes, que importa incorporar en esta propuesta de Política Pública de Juventud y en sucorrespondiente Plan de Acción.Una Red Juvenil con Presencia en los 262 Municipios del País.Sin duda, el Proceso de Diálogo desarrollado ha logrado, en primer lugar, el cumplimiento delobjetivo propuesto, esto es, recoger lo más directamente posible las percepciones, las opiniones, lasdemandas y las propuestas de las y los jóvenes en todo el país. Pero al mismo tiempo, ha logradootros impactos sumamente relevantes, incluyendo el desarrollo de lazos de amistad, el intercambiode experiencias y la construcción de sinergias entre todos los participantes, en un marco decompañerismo y convivencia solidaria de gran importancia, desde todo punto de vista.En este sentido, es de gran relevancia destacar que a partir del propio proceso de diálogodesarrollado, se ha constituido una Red Nacional con la participación de jóvenes de los 262municipios de todo el país, que será regularmente convocada para los ejercicios de validación de laspropuestas que se vayan formulando y para la implementación de las diversas iniciativas que seimpulsen en el marco de esta Política Pública de Juventud a través de su correspondiente Plan deAcción, conjuntamente con la participación de las diferentes redes juveniles ya existentes endiversos rincones del territorio nacional y en torno a diversas temáticas de particular interés en cadacaso específico.Desde este punto de vista, es importante recalcar que a diferencia de los gobiernos anteriores (queno generaban alianzas de trabajo con dichas redes juveniles, realizando consultas directas con losjóvenes, sin intermediaciones organizadas) este gobierno apuesta centralmente a la partición
  • 103. organizada y autónoma de las y los jóvenes, como un componente central de la construcción deciudadanía y fortalecimiento de la democracia a todos los niveles, apoyando los procesosautónomos correspondientes, por lo que se procurará articular las redes existentes con quienesparticiparon de este diálogo. II. Resumen de la Política Nacional de Juventud 2010-2024 de El Salvador y de su Plan de Acción 2010-2014.31El documento de Política Nacional de Juventud 2010-2024 y su Plan de Acción 2010-2014 ordenala información y el análisis en tres grandes partes. En la primera, se describe el contexto y elenfoque de trabajo desplegado, mientras que en la segunda parte se presenta la Política Pública deJuventud 2010–2024, al tiempo que en la tercera parte se presenta el Plan de Acción 2010–2014.En la primera parte, y como parte del contexto en el que se insertan las propuestas programáticascomo tales, se incluye una presentación esquemática de las iniciativas impulsadas hasta el momentoen este campo, así como los principales resultados de la Encuesta Nacional de Juventud másreciente (2008), junto con los contenidos del Pacto por la Juventud, firmado por los candidatospresidenciales en el marco de la última campaña electoral en 2009. Asimismo, se incluye unadescripción esquemática de las políticas de juventud del Gobierno del Presidente Mauricio Funes,destacando los componentes juveniles del Plan Anti – Crisis y del Plan Quinquenal de Desarrollo,así como de las principales políticas sectoriales existentes en el campo de la juventud. Finalmente,se describen las características y resultados del Diálogo Nacional con Juventudes, realizado en elmarco del diseño de estas propuestas programáticas e institucionales.En la segunda parte, se incluyen las principales orientaciones de mediano y largo plazo de lapresente administración de gobierno, insertando a las y los jóvenes en el nuevo modelo dedesarrollo actualmente en fase de construcción efectiva, al tiempo que se describen la finalidad, lasmetas y los principales objetivos de la política pública de juventud. Adicionalmente se describen losenfoques estratégicos con los que se propone operar, junto con las principales áreas programáticasde intervención, complementando esta presentación con una descripción del sistema institucionalque se propone construir y de las acciones de fortalecimiento institucional que se propone priorizaren los próximos tiempos.En la tercera parte, finalmente, se incluye una descripción general del Plan de Acción 2010 – 2014,incluyendo los objetivos y metas a alcanzar, junto con una descripción concisa pero sistemática delas principales políticas sectoriales a potenciar en el período en este campo. Complementariamentese describen las acciones previstas en el campo del fortalecimiento de capacidades (incluyendo lagestión de información y conocimiento, la formación de recursos humanos, el respaldocomunicacional y las acciones de monitoreo y evaluación) a realizar durante todo el período.Finalmente, en esta sección se incluye también una descripción del cuadro operativo global y elcronograma de ejecución previsto, destacando los resultados previstos, las responsabilidadesinstitucionales asignadas para su logro efectivo, y los recursos necesarios junto con las vías definanciamiento correspondientes.Finalidad, objetivos y metas de largo plazo.La política pública de juventud procurará el desarrollo de tres grandes procesos: - La construcción de identidad y autonomía de las y los jóvenes.31 El texto de este apartado está extraído de la introducción al documento de política y del resumen ejecutivodel mismo, pudiendo consultarse ambos documentos en la web de la Presidencia de El Salvador.
  • 104. - El mejoramiento de la integración social y la participación ciudadana de las juventudes. - El fomento de la cohesión social y el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones.Objetivos y metas a alcanzar en el corto plazo.El Plan de Acción 2010-2014 procurará la obtención de tres grandes objetivos: - Jerarquizar las políticas de juventud en la agenda pública - Mejorar las percepciones sociales sobre las y los jóvenes. - Modernizar la gestión pública en políticas de juventud.Resultados esperados al 2014.1. Metas en Educación: - Erradicar el analfabetismo entre las y los jóvenes (en línea con lo establecido en las Metas del Milenio). - Asegurar al 100 % de las y los jóvenes que no completaron la educación básica, que puedan hacerlo efectivamente. - Aumentar la cobertura de la enseñanza secundaria al 50 % (ubicada en el 38 % en la actualidad). - Aumentar la matrícula universitaria al 14 % (actualmente está ubicada en el 10 %).2. Metas en Capacitación e Inserción Laboral: - Brindar empleos temporales a 50.000 jóvenes (a través del Programa de Apoyo al Empleo Temporal). - Aumentar la cobertura de los programas de capacitación laboral en un 50 %. - Disminuir la tasa de desempleo juvenil del 13 % al 10 % y la tasa de subempleo juvenil del 60 % al 50 %. - Disminuir el grupo de jóvenes que no estudia ni trabaja del 27 % al 20 %.3. Metas en Salud: - Reducir la tasa específica de fecundidad de 89 a 85 nacimientos por 1000 mujeres adolescentes de 15 a 19 años. - Reducir la mortalidad materna en adolescentes 10% a partir de la información 2008. - Reducir la prevalencia de anemia en las adolescentes de 9.9 a 6%. - Disminuir la tasa de homicidios cometidos contra jóvenes en un 20 %.
  • 105. 4. Metas en Prevención de la Violencia: - Concretar la participación de 300.000 jóvenes en acciones de prevención en las regiones central y para central. - Diseñar e implementar 150 programas municipales de prevención de la violencia. - Contar con 411 escuelas inclusivas de tiempo pleno, trabajando con el modelo de escuelas para la convivencia. - Ampliar la cobertura con medidas alternativas a la privación de libertad en un 30 %, para adolescentes en conflicto con la ley penal.5. Metas en Recreación, Cultura y Deporte: - Mejorar y ampliar en un 20 % la infraestructura deportiva disponible y asegurar su acceso gratuito a las y los jóvenes. - Ampliar y diversificar la oferta cultural destinada a jóvenes, incorporando las propias expresiones juveniles. - Incorporar a 1.000 jóvenes artistas al desarrollo de acciones recreativas y culturales para niños/as y adultos mayores. - Apoyar la realización de encuentros anuales de recreadores jóvenes (cuatro en total) para el intercambio de experiencias.6. Metas Anuales en Fomento de la Participación Ciudadana: - Asegurar la participación permanente de 500 jóvenes en acciones de auditoría social. - Asegurar la participación de 15.000 jóvenes en la Campaña Nacional de Alfabetización. - Asegurar la participación de 10.000 jóvenes en campañas de defensa y cuidado del ambiente. - Asegurar la participación de 10.000 jóvenes en acciones de recuperación de zonas devastadas por desastres naturales.7. Metas en Acceso y Uso Inteligente de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC): - Incorporar 820.000 laptops (XO) en 411 escuelas en todo el territorio nacional. - Instalar un Portal Interactivo de Juventud (versión web 2.0). - Apoyar a 100.000 jóvenes en el acceso subvencionado a Internet, promoviendo acuerdos con “cibercafés” privados y otras instancias similares. - Promover concursos anuales (cuatro en total) para el uso inteligente de TIC.8. Metas en Generación de Conocimiento: - Realizar dos nuevas encuestas nacionales de juventud (en 2010 y 2014) - Realizar un Balance de la Oferta Pública de Servicios a la Juventud. - Realizar un Balance de la Inversión Pública en Juventud. - Evaluar (en 2014) la implementación de este Plan de Acción.9. Metas en Mejoramiento de Infraestructura: - Reciclar los 8 Centros Integrales de Desarrollo Juvenil (CID juveniles) existentes. - Construir otros 8 CID juveniles, en los Departamentos donde todavía no existen. - Mejorar 200 parques y 200 plazas urbanas en todo el país, desarrollando formatos amigables para jóvenes. - Mejorar la infraestructura de las 411 escuelas para la convivencia.10. Metas Programáticas Destacadas:
  • 106. - Contar con 4 Planes Sectoriales de Acción (empleo, salud, prevención de la violencia y participación ciudadana) validados y aprobados a comienzos de 2011 e implementados al 2014. - Contar con 14 Planes Departamentales de Juventud diseñados y validados a comienzos de 2011 e implementados al 2014. - Contar con 4 programas operativos (gestión de información, gestión del conocimiento, formación de recursos humanos y estrategia comunicacional) diseñados a fines de 2010 e implementados al 2014. - Contar con la Línea de Base a fines de 2010 y con la evaluación de este Plan de Acción a fines de 2014. III. Estado Actual de la Política Nacional de Juventud.El Consejo Nacional de la Juventud (CONJUVE) fue creado por Decreto Ejecutivo N°63 de fecha31 de mayo de 2011, publicado en el Diario Oficial el 1 de junio de 2011. El CONJUVE es unainstitución desconcentrada de la Presidencia de la República que tiene la responsabilidad dela formulación y rectoría de la Política Nacional de Juventud, especialmente en lo referido ala prevención social de la violencia juvenil. Cuenta con un órgano máximo de dirección, suJunta Directiva, que está integrada por once miembros: - La o el Secretario de Inclusión Social de la Presidencia de la República, quien será su Presidente. - La o el Ministro de Gobernación. - La o el Ministro de Justicia y Seguridad Pública. - La o el Ministro de Educación. - La o el Ministro de Trabajo y Previsión Social. - La o el Ministro de Agricultura y Ganadería. - La o el Ministro de Salud. - La o el Secretario Técnico de la Presidencia de la República. - La o el Secretario de Cultura de la Presidencia de la República. - La o el Presidente del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador. - La o el Presidente del Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local de El Salvador.Las atribuciones del CONJUVE son: I. Organizar y brindar atención a la juventud salvadoreña en materia de asistencia social, cultural, recreación e incorporación a procesos productivos, a fin de alcanzar su desarrollo integral. II. Definir e instrumentar una Política de Juventud que permita incorporar plenamente a las y los jóvenes a la sociedad.III. Promover e implementar la Política de Juventud por medio de la ejecución de proyectos y programas en los temas relacionados con sus fines.IV. Asesorar al Órgano Ejecutivo en la planeación de programas, políticas y acciones relacionadas con el cumplimiento de sus fines. V. Proponer al Presidente de la República las reformas legislativas o reglamentarias que fueren necesarias para implementar la Política de Juventud.VI. Aprobar la celebración de convenios con entidades públicas y privadas, nacionales e internacionales, para el cumplimiento de sus funciones.
  • 107. Para la elaboración de la Política Nacional de Juventud, se tomó como base, además del proceso dediálogo con las juventudes un informe reciente de la UCA del que cabe destacar dosconsideraciones: - Altos Niveles de Exclusión Social de las Juventudes (desempleo, deserción escolar, escaso acceso a servicios, invisibilidad). - Oportunidades del Bono Demográfico: En la presente década, tenemos el mayor número de jóvenes de toda la historia de El Salvador, con un descenso relativo del número de niños y niñas y una relación óptima entre población activa y pasiva. Pero, para que sea aprovechado ese bono demográfico, se requiere, por un lado, capacitar debidamente a la juventud, y por otro crear, los puestos de trabajo para que esa juventud, en condiciones laborales dignas, pueda desarrollarse.El tema juventud siempre ha estado en la agenda del Gobierno del Presidente Funes. En efecto, estesector de población está presente en el Plan Anti Crisis, en el que cabe destacar el Programa deAtención Temporal al Ingreso (PATI), y también en el Plan Quinquenal de Desarrollo,específicamente en la creación de las políticas sociales. Entre esas políticas, existe la PolíticaNacional de Juventud, que se aprobó en abril de 2011 y cuyo objetivo es: Colaborar activamentecon la construcción de identidad y la construcción de autonomía de las juventudes, asumiendo ladiversidad de grupos y expresiones juveniles existentes (edades, sexo, residencia, etnias, culturas,etc.)Las principales metas de corto y mediano plazo de la Política Nacional de Juventud son: - Mejorar la calidad de vida de las y los jóvenes, asumiendo la diversidad juvenil. - Ampliar la participación ciudadana de las nuevas generaciones. - Priorizar las políticas de juventud en la agenda pública (tanto en el Gobierno Central como en los Gobiernos Municipales). - Cambiar las percepciones sociales dominantes sobre las y los Jóvenes (combatir la estigmatización de la juventud en los medios de comunicación). - Modernizar la gestión pública en este campo (pasar de las políticas sectoriales a la integración de las políticas).La Política Nacional de Juventud prevé la construcción de un Sistema Institucional articulado,integrado por los siguientes actores: • Dirección Nacional de Juventud fortalecida y transformada en el Consejo Nacional de la Juventud. • Comisión Interministerial de Juventud, formada por los miembros de la Junta Directiva del CONJUVE. • Mesa Interagencial de Cooperantes y Organismos internacionales (GIZ, UNICEF, OIJ, OIT, UNFPA). • Red de Comisiones Departamentales (14 Planes Departamentales de Juventud). • Red de Alcaldías con Planes Municipales de Juventud (diagnósticos rápidos y participativos, asignación focalizada de recursos, articulación interinstitucional, impulso concertado de los planes). • Comisión Legislativa de Juventud y Deporte. • Red Nacional de Organizaciones Juveniles. • Las ONGs y las personas Expertas en Juventud. • Red de Comunicadores Sociales (especialmente jóvenes).
  • 108. Constituyen las bases de la Política Nacional de la Juventud la formación de recursos humanosespecializados a todos los niveles, la generación de conocimiento y difusión de buenas prácticas enel campo de la juventud, la visibilización de las juventudes y de las políticas públicas de juventud y,finalmente, el monitoreo, evaluación y rendición de cuentas (transparencia).La Política Nacional de Juventud cuenta con un Plan de Acción para el período 2011-2014. Esteplan recoge las responsabilidades que corresponden a las instituciones públicas integrantes delCONJUVE, responsabilidades que se concretan en proyectos específicos en siete áreas prioritariasde intervención: 1. Educación. a. Aumentar el número de computadoras en la educación media. b. Eliminar el analfabetismo entre las juventudes al 2015 (meta ODM). c. Implementar gradualmente el Modelo de Escuelas Inclusivas de Tiempo Pleno. d. Ampliar la cobertura de programas de becas. e. Ampliar la oferta de los servicios de modalidades flexibles de educación (a fin de poder compaginar trabajo y estudio). f. Formación agrícola de jóvenes rurales. Estas metas representan doce proyectos con una inversión de 294,68 millones de dólares, de los cuales, 73,67 millones corresponden a 2011. 2. Empleo. a. Beneficiar a 25,000 jóvenes de los 36 municipios más pobres de El Salvador con el Programa de Apoyo Temporal al Ingreso (PATI). b. Ampliar y mejorar la formación para el empleo de las y los Jóvenes. c. Incentivar (a través de la inversión pública y privada) la contratación de jóvenes en los diferentes sectores de la economía sin discriminaciones. d. Promover el autoempleo entre las juventudes a través de capacitación, asistencia técnica y acceso al crédito de forma integrada. e. Fortalecer los servicios de orientación e intermediación laboral para jóvenes. f. Construcción del Plan Nacional de Empleo Juvenil. Estas metas representan siete proyectos que totalizan 34,38 millones de dólares, de los cuales, 8,59 millones corresponden a 2011. 3. Salud. a. Implementar estrategias e intervenciones de promoción de la salud, prevención y atención integral de embarazos adolescentes, salud sexual y reproductiva, infecciones de transmisión sexual, salud mental, prevención de consumos de drogas y de expresiones de violencia. b. Fortalecer la participación intersectorial, comunitaria y de adolescente, facilitando la inclusión y el empoderamiento a todos los niveles. c. Fortalecimiento técnico de los establecimientos del Sistema Nacional de Salud, de organizaciones privadas y la sociedad civil. d. Fortalecer la capacidad instalada institucional e intersectorial (infraestructura, equipamiento, materiales promocionales, etc.). Estas metas representan cuatro proyectos que suman 315 millones de dólares, de los cuales, 78,7 millones corresponden a 2011. 4. Cultura juvenil. a. Fomento de una cultura de paz y resolución pacífica de conflictos. b. Fomento de la identidad y el patrimonio cultural en las nuevas generaciones.
  • 109. c. Apoyar la creatividad artística y cultural de las juventudes. d. Formación y difusión artística en sus diversas expresiones. Estas metas representan 13 proyectos que ascienden a 10,82 millones de dólares, de los cuales, 2,7 millones corresponden a 2011. 5. Prevención de violencia. a. Favorecer la integración de grupos en situación de riesgo en la vida comunitaria. b. Incrementar el acceso a las diferentes oportunidades de las juventudes. c. Mejoras y recuperación de áreas físicas y ambientales para el desarrollo juvenil y comunitario. Estas metas representan un programa de 8,5 millones de dólares, de los cuales, 8,5 millones corresponden a 2011. Este programa se denomina PROJÓVENES II, está siendo ejecutado por el CONJUVE y está siendo financiado por la Unión Europea. 6. Participación juvenil. a. Desarrollo de un Programa de Voluntariado Juvenil. b. Ampliación y consolidación del Servicio Social Estudiantil. c. Apoyo a la Red Nacional de Organizaciones Juveniles. d. Apoyo a iniciativas juveniles a través de recursos de pequeña escala. e. Generación y difusión de información y conocimiento para y sobre juventud. Estas metas representan 10 programas con una inversión de 5,2 millones de dólares, de los cuales, 1,3 millones corresponden a 2011. 7. Deporte. a. Promover la organización de escuelas deportivas en los gobiernos locales. b. Formar en las tareas de monitoría deportiva y arbitraje. c. Fomentar la práctica de la actividad física para mejorar la salud y la calidad de vida. d. Recuperar prácticas deportivas ancestrales en y con comunidades indígenas. e. Fomentar eventos deportivos que involucren a un alto porcentaje de las juventudes. Estas metas representan cinco programas que suman 29.02 millones de dólares para el periodo 2011-2014.Así pues, la inversión total prevista del Gobierno de El Salvador en el periodo comprendido entrelos años 2011 y 2014 es de 707.60 millones de dólares. El 95 % de esta cantidad ya cuenta confinanciamiento en cada una de las instituciones públicas que integran el CONJUVE, habiendo unabrecha del 5 %.Los principales desafíos a encarar colectivamente en la implementación de la Política Nacional deJuventud son los siguientes: - Instalar y fortalecer el Sistema Institucional de Juventud. - Desconcentrar y descentralizar las políticas públicas de juventud (creación de políticas municipales de juventud). - Desarrollar herramientas claves: Portal de Juventud, para conocer la oferta pública en materia de juventud, y Observatorio, para conocer la situación de la juventud a partir de la creación de una línea de base. - Visibilizar y reorientar la inversión pública en políticas de juventud.
  • 110. La relevancia de la Política Nacional de Juventud de El Salvador radica en que está integradaplenamente en el Plan Quinquenal de Desarrollo del Gobierno del Presidente MauricioFunes y en que es la primera en América Latina que cuenta con metas precisas, responsabilidadesinstitucionales claras y partidas presupuestarias asignadas.
  • 111. PARTE II. Opiniones acerca de las principales áreasde exclusión social de las y los jóvenes en elmunicipio.Foro Nacional: Inclusión Social de Jóvenes, 21 de julio de 2011.
  • 112. I. Introducción.Como se menciona en la introducción de la presente publicación, el 21 de julio de 2011, se realizóen la ciudad de San Salvador el “Foro: Inclusión Social de Jóvenes en el Municipio”. Asistieron almismo 130 personas, que podemos caracterizar de la siguiente manera: - El 60% de las y los participantes tenían edades comprendidas entre los 15 y los 30 años (el 42%, entre 15 y 24 años) y el 40% restante superaba los 30 años de edad. - La asistencia masculina sobrepasó a la femenina, siendo la participación de mujeres del 44%. - Jóvenes de los 12 municipios salvadoreños del proyecto “Construcción participativa de políticas locales para la inclusión social de jóvenes” y de otras organizaciones juveniles de El Salvador (de ámbito nacional y local) representaban el 45% del público. - El 16% de las y los asistentes eran funcionarios públicos, tanto del gobierno central como de gobiernos locales. - Y el 32% de las personas que acudieron al foro eran representantes de instituciones privadas nacionales e internacionales.El equipo organizador del foro, con el fin de aprovechar la presencia de este público tan diverso ymayoritariamente joven, consideró oportuno incluir en la agenda con antelación un espacio deconsulta, al que se destinó un tiempo breve al final del evento. El objetivo de dicha consulta erapedir opinión en torno a las principales áreas de inclusión (o exclusión) de las y los jóvenes en elmunicipio, identificar los desafíos más importantes en esas áreas y proponer acciones orientadas aenfrentarlos. La consulta se diseñó con un enfoque sectorial pues se solicitó al público que seorganizara en mesas de trabajo correspondientes a los siguientes sectores: I. Hombres jóvenes. II.Mujeres jóvenes. III. ONGs y cooperación. IV. Representantes del gobierno central y de gobiernoslocales. Como la presencia de jóvenes era mayor, se formaron dos grupos de hombres jóvenes y dosgrupos de mujeres jóvenes. Los otros dos sectores contaban con un grupo cada uno.Así pues, se formuló a cada grupo o mesa de trabajo las siguientes preguntas: 1) ¿Cuáles son los 3 temas o áreas en los que reconocen más exclusión social de la juventud?32 2) Para cada área ¿Cuáles son los principales desafíos? 3) Teniendo en cuenta las experiencias de la y los ponentes, ¿cuáles son las acciones o proyectos que podrían aplicarse en el municipio para propiciar la inclusión de las y los jóvenes en cada área?Las seis mesas conformadas coincidieron en seleccionar, entre sus tres áreas de exclusión juvenilpriorizadas, la de empleo y emprendimiento. Cuatro de las seis mesas coincidieron en escoger elárea de seguridad y también cuatro de las seis mesas coincidieron en señalar el área de participaciónpolítica y ciudadana.32 Esta pregunta no era abierta, sino que ofrecía un menú con las siguientes siete áreas: Educación yformación; empleo y emprendimiento; salud y autocuidado; vivienda y servicios comunitarios; recreación ycultura; seguridad y vida sin violencia; participación política y ciudadana.
  • 113. La cuarta área de exclusión juvenil priorizada, en la que coincidieron tres mesas, fue educación yformación. El área de salud y autocuidado fue seleccionada sólo por un grupo (de mujeres jóvenes),al igual que el área de vivienda y servicios comunitarios, escogida sólo por el grupo derepresentantes del gobierno central y de gobiernos locales. El área de recreación y cultura no fuepriorizada por ningún grupo como área de exclusión social de la juventud. II. Empleo y emprendimiento.El área de empleo y emprendimiento era la que presentaba más expectativas frustradas tanto en lasy los jóvenes como en las personas adultas. Era, por tanto, la principal área que contribuye a generarcondiciones de exclusión social de las y los jóvenes en sus respectivos municipios. El desafío másimportante identificado por los seis grupos en la misma fue la necesidad de crear oportunidades deempleo para jóvenes, pero con tres especificaciones: - No se busca crear cualquier empleo, sino empleo “decente”. - El reto más grande es que la o el joven consiga su primer empleo. - Es “en el interior del país”, “en el área rural”, “en lo local”, es decir, en el ámbito municipal (fuera del Área Metropolitana de San Salvador), el lugar donde menos oportunidades de empleo para jóvenes se generan.Tanto jóvenes como representantes de los gobiernos central y locales colocaron en el área deempleo y emprendimiento como un desafío el tema de la formación técnica, cuya carenciaconstituye un obstáculo relevante para que la juventud tenga acceso a su primer empleo. Lasmujeres jóvenes consideraron que, en materia de empleo, los hombres jóvenes cuentan con másoportunidades que ellas, identificando como un desafío la inequidad de género existente al respecto.Finalmente, los grupos de jóvenes expresaron la carencia de crédito para los emprendimientosjuveniles y a la baja competitividad de los mismos.En términos de acciones o proyectos, todos los sectores sostuvieron que es importante impulsarprocesos de formación para jóvenes, con énfasis en la capacitación técnica. Las y los jóvenesdestacaron también la idoneidad de promover la educación superior, que podría abrir las puertas apuestos de trabajo calificados, y la generación de capacidades ligadas a los emprendimientos yempresas juveniles. Como acciones encaminadas a la generación de empleo, los sectores adultospropusieron dos tipos de acciones: El establecimiento de convenios con la empresa privada para quese comprometa a ofrecer primer empleo y la organización de ferias de empleo. III. Seguridad y vida sin violencia.En la selección de las principales áreas de exclusión social de la juventud, cuatro de las seis mesasde discusión escogieron el área de seguridad y vida sin violencia. Es de destacar que dos de loscuatro grupos o mesas de jóvenes no tomaron en cuenta esta área.
  • 114. Entre los desafíos a encarar, se identificó el de reducir los homicidios de jóvenes, y también otrasformas de violencia que afectan a la juventud, como la intrafamiliar o la de género. Lasinstituciones privadas consideraron que otro desafío es el desarme de la población. Tanto lasinstituciones privadas como las públicas opinaron que es insuficiente la inversión en prevención deviolencia. Jóvenes y representantes de los gobiernos central y locales consideraron que la juventudestá estigmatizada, es decir, es etiquetada a priori como violenta, y que la juventud y lascomunidades desconfían de la Policía Nacional Civil.Para enfrentar estos desafíos, se propuso impulsar programas de prevención de violencia dirigidos aniñez y juventud, así como ordenanzas de desarme. Las y los jóvenes sugirieron que reciban unacapacitación especial aquellos elementos de la Policía Nacional Civil que deben tratar con juventuden su quehacer diario. Jóvenes y representantes de los gobiernos central y locales recomendaron quela Policía Nacional Civil se acerque a la juventud y a las comunidades desde un planteamiento norepresivo, sino de construcción de confianza mutua. Otra medida, que surgió de este último sector,fue la creación de espacios de convivencia y de espacios seguros para el esparcimiento, larecreación y el arte para la juventud. IV. Participación política y ciudadana.Cuatro de las seis mesas de consulta escogieron entre sus principales áreas de exclusión social de lajuventud la de participación política y ciudadana. Curiosamente, el grupo de representantes de losgobiernos central y locales no seleccionaron este área de exclusión. Tampoco lo hizo uno de los dosgrupos de mujeres jóvenes.Como desafíos, se identificaron la carencia de capacidades y habilidades para la participaciónpolítica y ciudadana en la juventud, el reducido acceso de ésta a los espacios de toma de decisionesy la instrumentalización de la juventud por parte de diferentes tipos de instituciones públicas yprivadas.Se propuso como acciones para enfrentar estos desafíos la formación y empoderamiento de lajuventud, especialmente, de sus liderazgos; la participación efectiva de jóvenes en los concejosmunicipales y en los comités municipales de prevención de violencia; y la organización juvenil convistas a la incidencia ante los gobiernos locales para impulsar agendas y políticas locales dejuventud.
  • 115. Anexos
  • 116. Programa del evento Foro Nacional de Inclusión Social de Jóvenes San Salvador, 21 de julio de 2011 Hotel Sheraton Presidente Programa8 am Inscripción de participantes.8.30 am Apertura.9 am Ponencia “Políticas públicas de juventud y desarrollo local en América Latina y El Caribe: Aprendizajes destacables y desafíos a encarar”, Ernesto Rodríguez, Director del Centro Latinoamericano sobre Juventud, CELAJU, y consultor internacional, Uruguay.9.45 am “Situación de la juventud en El Salvador”, Carlos Rodríguez, Fundación Dr. Guillermo Manuel Ungo, FUNDAUNGO.10.15 am Receso10.45 am “Estado de la Política Nacional de la Juventud 2010-2024”, Miguel Ángel Pereira, Director del Consejo Nacional de la Juventud, CONJUVE.11.15 am Obra de teatro del grupo “Lágrimas de risa”.12 md Almuerzo.1 pm Ponencia “El camino hacia las políticas locales de juventud y la apuesta municipal”, Dina Krauskopf, Directora del Colectivo Latinoamericano de Jóvenes y consultora internacional, Chile.1.45 pm Dinámica.2 pm Ponencia “Participación y políticas públicas de juventud. La experiencia de Nicaragua”, Ricardo Andino, Fundación Desafíos, Nicaragua.2.45 pm Receso.3.15 pm Mesas de discusión.4.15 pm Plenaria.5 pm Cierre.
  • 117. Tablas de participantesAl foro asistieron 130 personas, además de 7 medios de comunicación radiales y uno digital. Tabla 1.Porcentajes de participación por rangos de edad. Más de 30 años Entre 15 y 24 40% años 42% Entre 25 y 30 años 18%Según se desprende de la Tabla 1, el público asistente estaba compuesto en un 60% por personascon edades comprendidas entre los 15 y los 30 años. El 42% de las y los presentes tenía entre 15 y24 años y el 40% restante sobrepasaba los 30 años de edad. Tabla 2.Participación de hombres y mujeres. Hombres, 73 80 56% Mujeres, 57 70 44% 60 50 40 30 20 10 0 Mujeres HombresLa Tabla 2 nos muestra que la participación masculina sobrepasó a la femenina en doce puntosporcentuales, siendo la participación de mujeres del 44%.
  • 118. Tabla 3.Porcentaje y N° de participantes por sector 6% Otros 8 10% Jóvenes de otras organizaciones 13 16% Instituciones públicas 21 32% Instituciones de sociedad civil 42 35% Jóvenes del proyecto 46La Tabla 3 nos muestra la participación de las y los jóvenes de los municipios del proyecto“Construcción participativa de políticas locales para la inclusión social de jóvenes” y de otrasorganizaciones juveniles representaban el 45% del público. Las instituciones públicas y privadastuvieron una presencia ligeramente mayor, del 48%, con el 16% y 32% de participación,respectivamente. A la vista del listado de asistencia, se observa que acudieron más institucionesprivadas que las invitadas, probablemente por el interés que suscitó la selección de ponentesinternacionales. En cuanto a las instituciones públicas, cabe resaltar la escasa representatividadterritorial. Así, se contó con sólo 4 representantes de las siguientes entidades de ámbito local:Alcaldía de Concepción Batres, de San Isidro Labrador y de Puerto de La Libertad, y Gobernaciónde La Libertad.
  • 119. Galería de fotos.Mesa de discusión de hombres jóvenes.Mesa de discusión de instituciones públicas.
  • 120. Mesa de discusión de mujeres jóvenes.Participación del público durante el evento.
  • 121. Presentación de la obra: “Inclusión social y derechos de las y los jóvenes por el Grupo de TeatroLágrimas de Risa.

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