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GUSTAVO CISNEROS
Una falacia global
KARIÑA EDITORES
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Gustavo Cisneros
Una falacia global
José Sant Roz.
Primera edición, 2004.
Diseño de Portada Ever Delgado.
Diagramación y...
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José Sant Roz
GUSTAVO CISNEROS
Una falacia global
Con prólogo de:
Daniel Hernández y Luis Vargas
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Me veo además, obligado a escribir este
libro, como un juicio histórico a los
crímenes cometidos por VenevisiónVenevisió...
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Dedicado a mi querido amigo
Giandoménico Puliti , asesinado en
Mérida por los sicarios del imperio
norteamericano.
Con e...
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José Sant Roz
GUSTAVO CISNEROS
Una falacia global
- CON RÉPLICA AL LACAYO CARLOS FUENTES -
EDICIONES PUEBLO SOBERANO
Kar...
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Índice
CONSECUENCIAS DE LA CONSPIRACIÓN… 17
GUERRA AVISADA SÍ MATA SOLDADO… 45
DIEGO CISNEROS… 69
LOS CAGA LECHES DE LA...
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«Antier hablé con el señor Kofi Annan, secretario
general de las Naciones Unidas... y me pidió que le
explicara la situ...
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15
Presidentes arrodillados ante el poder económicoPresidentes arrodillados ante el poder económicoPresidentes arrodillado...
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LOS LACAYOS
Jovito Villalba Caldera y Betancourt
Petkoff, Martín y CAP Carlos Fuentes, miserable cipayo
Miguel Otero Si...
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CONSECUENCIAS DE LA CONSPIRACIÓN
El 8 de mayo de 2004, cuando mataron a Giandoménico
Puliti de un tiro en la cabeza, la...
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Como digo, en todas partes se me veía como a un
fantasma, como a un sentenciado a muerte. Muchos amigos
me llamaron par...
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PRECISANDO EL ENEMIGO
Hemos precisado muy bien al enemigo del actual proceso
revolucionario: el imperio norteamericano,...
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siglo no tuvo por qué preocuparse. Mientras menos se sabía en
lo que andaban los Cisneros, mejor controlaban al país.
L...
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Está claro que la gente como Cisneros piensa que siempre
hubo ricos y pobres y que esto no tiene remedio y que el siste...
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en las piernitas, tacones altos, posando y caminando por
pasarelas como una modelo profesional. Idéntica a esa clase
ve...
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Vivanco no es nadie en el mundo, pero apenas abre la
boca, ya CNN lo está convirtiendo en un centro noticioso del
hemis...
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Al Jimmy le encanta viajar en los aviones de la
Organización Cisneros, OC. Son muy buenos, cómodos y
rápidos. Jimmy se ...
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la guerra mediática en contra del tirano bolivariano. Por eso,
esa súplica al viejo Jimmy: consígame urgentemente una e...
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asunto es que él y Gustavo están en dos bandos irremedia-
blemente contrapuestos. Las garantías que en el fondo está
so...
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dos no puede haber un acuerdo. Usted tiene que entregarle
cuentas a Bush, a los halcones, yo a un pueblo que ha sido mi...
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Estos millonarios que no tienen talento para escribir, ni
para pintar, ni para cultivar nada genuino con sinceridad,
en...
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tirar por la ventana el libro. Luego tendría que recogerlo y seguir
tragando grueso.
Cuál será la cultura de anti-analf...
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champaña y vino, y para todos los niveles sociales trajo la
Champaña Mumm, el Vino Paternita y el Vino Sansón.
¡Tomad, ...
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la pobreza y proveer para un gran número de personas el acceso
a un estatus de vida mejor? En mi opinión, la respuesta ...
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Podría alegar Cisneros a su favor, ser el propulsor para el
mundo de dos grandes productos de factura netamente
venezol...
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Global, nadie podía. Tuvo que arrodillarse y fue entonces
cuando volvió a cantar y volvió a actuar.
Realmente fue un go...
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Qué bache, Bachelet. De ahora en adelante te llamaremos
Bache, Bachelet.
Bache en cuatro manos se pone a redactar que G...
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algunos empresarios pasaron a participar del negocio petrolero;
él, que se puso a traer toneladas de whisky y compañías...
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de la Sears Roebuck de Venezuela y la compra de la Spalding
& Evenflo. Él seguía promoviendo y protegiendo, mediante
Ve...
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¿Cómo nos arreglamos con tamaño enredo de cosas que
no provienen de nuestra invención, de nuestra evolución,
cuando las...
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que en pocos años le podían traspasar la CITGO y la misma
Pdvsa. Solamente deja en el grupo las operaciones que se
pudi...
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derecha de Pedro Tinoco. La corrida había sido tan mayúscula
como las pérdidas que produjeron el paro empresarial y
pet...
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quedado sin comida, sin medicinas, sin cómo poder pagar sus
viviendas. No señor.
Pero para ayudar a su hermano sí tenía...
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pudiesen llevar a conclusiones engañosas. Después venía el
seguimiento de Bardasano, que llamaba al periodista o editor...
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brindis, saraos, salutaciones porque LA VERDAD
PREVALECIÓ.
Este encontronazo aunque le enfrió bastante los cojones
al M...
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Pero los amos estaban en Washington y habían dado las
órdenes de detener ese plan que en nada les convenía porque
ataca...
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pueblo expresarse. Pero ese paro fracasó, costándole varios
miles de millones de dólares a la atribulada economía20
».
...
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GUERRA AVISADA SÍ MATA SOLDADO
Sus empresas (las de Ruiz-Mateos) han servido para que
se enriquezcan aún más algunos si...
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tiro en el sistema nervioso central: los remata con las drogas de
sus enlatados, con sus bazofias telenoveleras.
Toma t...
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Paz. En nombre de este Premio es por lo que anda amarteladito
con Gustavo Cisneros, el rey que las comercia, que las ne...
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Gustavo Cisneros. Jimmy acababa de entender ese gran chasco
que se llevó su par con lo del golpe del 11 de abril de 200...
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porque mañana llorarán. Es mejor, repitiendo la imagen ya
conocida quitarse los anillos, antes que les puedan cortar la...
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saldrán a defenderlo estará Jimmy, y lo hará con una elocuente
y elogiosa carta pública: «Yo a usted lo admiro, y admir...
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civil en El Salvador, cuando las noticias en aquel país tenían
que pasar por miles de filtros; llevarse de manera cland...
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so pena de ser sancionados por el imperio yanqui que tenía sus
narices metidas hasta en las pocetas del Consejo Naciona...
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contribuye en el Media Center Research30
limpiando los
medios de comunicación de cuanto «atente contra los valores
nort...
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al Presidente; para traer francotiradores y paramilitares
colombianos, para crear en el exterior una imagen de horror
s...
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temblaron las piernas. Aquella red de medios de comunicación
montada por Abrams y Reich para tumbar a Chávez y que
habí...
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Al enterarse otros altos oficiales que se estaba pagando
muy bien para enrolarse en un alzamiento, y que vendrían más
c...
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pintadas) le resaltaban el nicho abrumado de sus oscuras
ambiciones. Estaba allí como el Edwards chileno, como la
Viole...
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Marcel Granier no consideró diplomático interferir a su
colega Ravell con juicios que no hubiesen sido previamente
ensa...
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pedir una oración por ellos. Así como Baltazar, presto acudió
en volandas a Fuerte Tiuna la noche del golpe del 11 de a...
60
pocos, no para difundir la verdad, la cultura, el arte, y porque
la madre de todos los mercados es EE UU. Un periodista...
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como siempre lo han hecho, los ministros que tengan que ver
con el área de sus negocios e inversiones.
Cisneros y Grani...
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Libro del profesor y escritor José Sant Roz. Polémico en sus planteamientos y claro en sus denuncias, ahora nos presenta una investigación de las andanzas del millonario cubano-venezolano, en sus aventuras por los caminos del poder político.
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En el libro de Pablo Bachelet “Un empresario global”, se nos muestra a un Gustavo Cisneros idílicamente humano cuya bella esposa (exquisita coleccionista de arte) sufre por los pobres. El padre de Gustavo, don Diego, aparece como un filántropo obsesionado por satisfacer los gustos de los consumidores. Es decir, “mecenas” como los Rockefeller. En realidad se trata de estrategias de dominio con la imposición de modos de vida a través de las grandes corporaciones, y que se consigue con permanentes guerras, genocidios, invasiones de pueblos y masacres “legales”. Cisneros apoyó la guerra a Irak. Es así como la CIA nace por la necesidad de “proteger el mercado”, por lo que sus fundadores fueron banqueros decididos a hacer de los pueblos neuróticas factorías (sin identidad ninguna). Los que subordinan el sentido de progreso a la doctrina del mercado (tipo ALCA) tendrán que prescindir de toda condición de soberanía, autodeterminación y capacidad de desarrollo propio. Todo latino que busca el sueño americano entra en la ruina moral y en la drogadicción de los enlatados mediáticos confeccionados por Hollywood, o en los frívolos entretenimientos made in Cisneros. Los gringos son los que han alimentado la madriguera de Adelantados (tipo Welsers) como Gustavo Cisneros con el propósito de adueñarse de nuestros mercados y de nuestros recursos. Con los entertainments de Cisneros se engendran monstruo-sas perturbaciones en seres inocentes como la niña de seis años, Jon Benet Ramsey, campeona de numerosos concursos de belleza en EE UU, y que fue violada y descuartizada. Era una mujer en miniatura que guiñaba los ojos con “gracia”, que aparecía en unos videos con mallas en las piernitas, tacones altos, posando y caminando por pasarelas como una modelo profesional. Idéntica a esa clase venezolana envenenada por el confort, por los rascacielos, por el consumo y las degeneradas telenovelas que se difunden a través de Venevisión. Esa población latina con aspiraciones de hacer de sus hijas actrices de teleculebrones, cantantes, misses y… bien putas.

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  1. 1. 1 GUSTAVO CISNEROS Una falacia global KARIÑA EDITORES
  2. 2. 2 Gustavo Cisneros Una falacia global José Sant Roz. Primera edición, 2004. Diseño de Portada Ever Delgado. Diagramación y Diseño: Andrés Rodríguez. Revisión: Juan Carlos Delgado. IMPRESIÓN – Editorial Caldera del Diablo. Mérida Venezuela -2004. HECHO EL DEPÓSITO DE LEY Mérida – Estado Mérida Venezuela.
  3. 3. 3 José Sant Roz GUSTAVO CISNEROS Una falacia global Con prólogo de: Daniel Hernández y Luis Vargas
  4. 4. 4
  5. 5. 5 Me veo además, obligado a escribir este libro, como un juicio histórico a los crímenes cometidos por VenevisiónVenevisiónVenevisiónVenevisiónVenevisión los días 11, 12 y 13 de abril de 2002, y durante el paro petrolero que se inicio el 2 de diciembre de 2002, y duró tres meses; y por muchos otros, como veremos en este trabajo.
  6. 6. 6
  7. 7. 7 Dedicado a mi querido amigo Giandoménico Puliti , asesinado en Mérida por los sicarios del imperio norteamericano. Con especial reconocimiento a los profesores Carlos Joa, Teresa de Sanz, al doctor Juan Carlos Villegas, a la doctora María Teresa Vielma, al consecuente amigo Humberto Martínez y a ese gran pueblo venezolano que no se dejó montar por las Jineteras.
  8. 8. 8
  9. 9. 9 José Sant Roz GUSTAVO CISNEROS Una falacia global - CON RÉPLICA AL LACAYO CARLOS FUENTES - EDICIONES PUEBLO SOBERANO Kariña Editores
  10. 10. 10
  11. 11. 11 Índice CONSECUENCIAS DE LA CONSPIRACIÓN… 17 GUERRA AVISADA SÍ MATA SOLDADO… 45 DIEGO CISNEROS… 69 LOS CAGA LECHES DE LA DERECHA… 82 GOLPES BAJOS Y PARALELOS… 160 EL MEDIO ES EL CRIMEN… 109 EL PLANETA EN UN CAJÓN… 128 CAE LA DICTADURA… 139 EL NACIMIENTO DE VENEVISIÓN… 150 EL «GRAN MAESTRO»… 165 BETANCOURT – ROCKELLER-CISNEROS… 185 MALCRIADO E INNOMBRABLE… 198 LOS GANSTERS DEL ART DEALER… NEGOCIO Y PODER... 204 EL MENEN VENEZOLANO… 221 SEÑOR DE MEDIA VENEZUELA… 236 MANUAL PARA JALARLE A CISNEROS… 249 CARLOS FUENTES, EL MORISQUETERO… 267 PRÓLOGOS A LA MEDIDA DEL AMO… 266 LA SANTA ALIANZA GLOBAL… 283
  12. 12. 12
  13. 13. 13 «Antier hablé con el señor Kofi Annan, secretario general de las Naciones Unidas... y me pidió que le explicara la situación. Yo le dije, aquí lo que hay es un grupo de terroristas, señor Kofi Annan, aquí no hay una lucha democrática, no, aquí estamos nosotros, los hombres y las mujeres de la democracia luchando contra una partida de terroristas y de golpistas y de fascistas Y le dije, además de eso le dije, por allá por Naciones Unidas, muy cerca de las instancias máximas, anda uno de ellos, anda un fascista, anda un golpista, que es dueño de una televisora aquí en Venezuela, que se llama Gustavo Cisneros. Ése es uno de los más grandes responsables de lo que está pasando en Venezuela, y yo lo acuso ante el pueblo y ante el mundo por golpista y por fascista». Hugo Chávez Frías en su «Aló Presidente» del domingo 10 de enero del 2003.
  14. 14. 14
  15. 15. 15 Presidentes arrodillados ante el poder económicoPresidentes arrodillados ante el poder económicoPresidentes arrodillados ante el poder económicoPresidentes arrodillados ante el poder económicoPresidentes arrodillados ante el poder económico Betancourt se arrodilla Betancourt y CAP con Diego Sofia Imbert, entrega cuentas Wolfang se inclina GUSTAVO Y RICARDO El Expedito en Altamira Otro abrazo de Betancourt R. J. Velázquez se presenta
  16. 16. 16 LOS LACAYOS Jovito Villalba Caldera y Betancourt Petkoff, Martín y CAP Carlos Fuentes, miserable cipayo Miguel Otero Silva Pompeyo Márquez Gumersindo y Diego Arria Betancourt y Diego Cisneros
  17. 17. 17 CONSECUENCIAS DE LA CONSPIRACIÓN El 8 de mayo de 2004, cuando mataron a Giandoménico Puliti de un tiro en la cabeza, la gente pensó en el libro «Obispos o demonios». Se desató una gran ira en el pueblo, corrieron mensajes y «mariposas» heridas por las calles denunciando a sicarios y a paramilitares, y hubo quienes dijeron: «Ahora van por Sant Roz». Ese día 8 de mayo, Giandoménico estaba invitado a un programa de televisión para hablar de «Obispos o demonios» y me pidió que lo acompañara a Tovar. Como ya no le quedaba un ejemplar de este libro, yo le facilité uno al entrevistador Néstor Sánchez (quien dirige en la Televisora Comunitaria el programa, Punto de Cuenta). Dos horas antes de que lo mataran, un grupo de camara- das estuvimos departiendo con Giandoménico en la Asociación de Profesores de la ULA. Yo salí cerca de las 10 de la noche, y al ver el sector desolado y oscuro, tomé una vía que poco frecuento, pensando en los criminales que nos andan acechando. Giandoménico más confiado, se fue a su trabajo en el Centro Cultural Tulio Febres Cordero, arregló un material para un gabinete de gobierno que debía atender al día siguiente, y salió; nadie se explica todavía, cómo pudo coger hacia uno de los sectores más peligrosos de Mérida, inclusive de día, El Mirador, cerca de la Pedregosa Sur, en las afueras de la ciudad. Sin ninguna duda, para mí, que se trata de una celada. Estaba Giandoménico en su carro, con los vidrios ahumados cerrados. Iba acompañado de una joven, cuando un tipo en una moto se le acerca y le descerraja un tiro en la cabeza. Las versiones policiales dicen que el vehículo estaba en movimiento cuando le disparan, lo cual resulta imposible dada la dirección de la bala. Yo denuncié por Radio Nacional de Venezuela el caso como un acto de paramilitarismo, y causalmente al día siguiente en Aló Presidente, el comandante Chávez anuncia la captura de varios paramilitares en una hacienda de El Hatillo.
  18. 18. 18 Como digo, en todas partes se me veía como a un fantasma, como a un sentenciado a muerte. Muchos amigos me llamaron para que me cuidara. Pero uno no puede dejar de hacer para lo que ha nacido. Si no pudiera escribir más, ni pudiera decir mis verdades, sinceramente que me mataría. Y tenía sobre mi escritorio el libro «Gustavo Cisneros al desnudo», esperando por unos retoques. La única manera de vengar la muerte de Puliti es seguir diciendo nuestras verdades, me dije. Y apresuré el envío del libro de Cisneros a la imprenta. Menos mal que mis trabajos los pago yo, los asumo y yo los distribuyo por cuantos medios populares tengo a mi alcance. No dependo de editoriales ni de distribuidoras, e incluso ni siquiera de imprentas. Y otra vez desafío a los mafiosos como lo vengo haciendo desde hace treinta años. Pero confieso que nada me ha golpeado tanto, en los cinco últimos años, como el suicido de mi hermano Argenis y el asesinato en la persona de Giandoménico. No hay frente de bandidos que no haya desafiado: a la banda de los que se han cogido las universidades para robarlas, para convertirlas en cuarteles de sus mafias, lo hice con el libro «Capos de Toga y Birrete». He atacado a los dueños de los medios con «Las Putas de los Medios» y «Las Jineteras»; a los maulas de la oposición los desnudé en «Los Verdaderos Golpistas». Por ahí ya está circulando la tercera edición de «La CIA en Venezuela», y vengo escribiendo contra los Cisneros desde 1985. Se me aconsejó, conociendo el poder de los Cisneros, que publicara este trabajo, pero firmándolo con otro nombre; yo eso nunca lo he hecho. Mi estilo es inconfundible, y todo lo firmo con ese nombre, que está en el registro de Mérida, José Sant Roz. Además lo que digo está respaldado por documentos. Y en definitiva, no sé por qué voy a tener miedo de decirle la verdad a ese gran asesino del 11-A. Por ustedes, hermanos, otra vez, un libro de denuncia. No tengo remedio ni tampoco pienso «regenerarme», adecentarme, según los patrones de los vendidos, de los lacayos. Imposible.
  19. 19. 19 PRECISANDO EL ENEMIGO Hemos precisado muy bien al enemigo del actual proceso revolucionario: el imperio norteamericano, y la prolongación de su brazo criminal en Venezuela, esos privilegiados que hoy han tomado como bastión los medios de comunicación y algunos centros del Este de Caracas, con su jefe máximo, el señor Gustavo Cisneros. Ciertamente Gustavo Cisneros no estaba equivocado cuando creyó que vivíamos bajo un régimen «democrático» para mil años sin «problemas». Cualquier gobierno que no se hubiese ajustado a sus parámetros, bastaba con sacarlo de quicio, hacerlo ingobernable mediante el terror de los medios, llamar a elecciones y poner otro gobernante adecuado a las exigencias del imperio. Hugo Chávez les demostró que él podía contra esa bestial arremetida, y lo ha conseguido, no sin lamentables pérdidas de vidas humanas, cuantiosos gastos, una guerra de desgaste en instituciones poderosas como las pervertidas regencias universitarias; infiltrada la administración pública por funcionarios corruptos, en medio de un permanente caos y sabotajes; con notables ruinas en los campos y en las ciudades, quiebras de millares de medianas y pequeñas empresas, y una estresante tensión, que nos ha colocado a todos, a chavistas y opositores, al borde de la locura. Y la guerra que ha planteado Chávez no es en verdad contra los pobres partidos AD, COPEI y MAS, que quedaron hace tiempo desintegrados, sino contra un sistema neoliberal, cuyo jefe máximo vivía entre Nueva York, Madrid y Miami, en permanente contacto con el Departamento de Estado, con la CIA, y ya entregado a labores de guerras globales. Este jefe máximo al que jamás le ha gustado figurar, tuvo que dar la cara en el momento en que Otto Reich, Roger Noriega y el mismo George W. Bush pusieron sobre el tapete el asunto del «irritante caso venezolano». Desde 1958, los Cisneros venían gobernando a Venezuela tras bambalinas. El método les había funcionado a la perfección: colocaban a un títere que sabía moverse bien según los patrones que le dictaba la alta clase empresarial. Nuestra democracia burguesa en ese sentido era perfecta, y EE UU durante medio
  20. 20. 20 siglo no tuvo por qué preocuparse. Mientras menos se sabía en lo que andaban los Cisneros, mejor controlaban al país. Los países pobres, amarrados a los parámetros bursátiles del imperio no pueden tener plena libertad para elegir a sus mandatarios, y están condenados a ser eternamente «subdesa- rrollados» o eternamente en vías de un hipotético (inalcanzable) «progreso». Condicionados por el consumo, nosotros sólo podremos ser «felices» en la medida en que tengamos dinero para comprar o para derrochar. No podrá haber conciencia sobre las razones del «subdesarrollo» hasta tanto no se desenmascare el negocio que representa la droga del consumo. Se nos mide más por lo que consumimos, que por lo que somos capaces de producir. «¡Consumid miserables hartibles, o jamás vislumbraréis el desarrollo!», nos grita desde sus dominios Gustavo Cisneros, y cuanto más consumen los miserables hartibles más torpes, y por tanto, más lejanos de dar el «gran salto». Parte del negocio. Por todas partes se ven los fetos de Walt Disney, los bofes de Mc Donald’s, las charcas de la Coca Cola junto con la incesante proliferación de basura con ratas tecnosofisticadas (que además se auto-reproducen incontrolables a través de los rayos catódicos). El gran filántropo Gustavo Cisneros, echa migajas con bombas mediáticas; nos riega con golpes, guarimbas, paros y bandas de paramilitares. Vamos a ver en este trabajo por qué Cisneros que camina en una sola pata y lleva un brutal parche mediático en un ojo, moviéndose por el sistema de las palancas (con el que lo dota Washington), se ha convertido finalmente en uno de los supremos dioses del mercado. Con una sola pata y su parche se ha metido en el bolsillo a las putas más caras del mercado de la «izquierda», como Carlos Fuentes. De puta a putañero se han entendido muy bien con un cerebro y con un mismo corazón, gozando del privilegio incomparable de los medios: la suprema imposición de los imbéciles intocables. Gustavo Cisneros aprendió de su padre, don Diego, que los pobres pueblos nuestros «para salir de abajo» deben vender su alma, su voluntad y su dignidad.
  21. 21. 21 Está claro que la gente como Cisneros piensa que siempre hubo ricos y pobres y que esto no tiene remedio y que el sistema capitalista neoliberal ha dado en el clavo, aunque el mundo esté peor y cada vez vaya creciendo el mar de la pobreza en progresión geométrica. La única salida para nosotros sería la capacidad de poder levantar una autonomía intelectual propia –como dice José Luis Sanpedro – que debe nacer de la aceptación realista de nuestra condición y naturaleza: una manera de autoabastecernos, un modo de arrancarnos la falsedad de un progreso extraño que siempre nos está llegando de afuera. Comprender que el desarrollo nuestro no debe corresponderse con el de los poderosos países capitalistas. Que hay que detener tantas importaciones innecesarias. Acostumbrarnos a ser pobres (y serlo con dignidad). Que no sean ellos quienes decidan el valor de la vida y del significado de progreso, siempre en función del dinero, del capital. Los enfermos mentales del mercado nos han convertido en unos neuróticos sin identidad. La neurosis del rechazo a nosotros mismos, a lo que hacemos, a lo que tenemos, de donde venimos. Neuróticos que se niegan a aceptarse tal cual son. Y Gustavo Cisneros quiere doblegarnos por la neurosis del consumo y de la disociación sicótica y moral. El que se subordina a la doctrina del mercado que nos quiere inocular la tríada Cisneros-Bush-Fuentes, no le quedará otra cosa que prescindir de sus gónadas y de su cerebro. Toda batalla con dirección hacia el ansiado «progreso» no hace sino encasillarnos en el modelo consumista, anodino y vacío de los yanquis. Los gringos son los que han venido alimentando la madriguera de delincuentes como Gustavo Cisneros con el propósito de adueñarse de nuestros mercados y de nuestro sistema nervioso. Hay que acabar con las bestias porno-irredentas de los medios de comunicación que continúan engendrando monstruosas ejecuciones de niños como la que se hizo con la pequeña, de seis años, Jon Benet Ramsey, campeona de numerosos concursos de belleza en Estados Unidos, que fue violada antes de morir. Era una mujer en miniatura que guiñaba los ojos «con gracia», que aparecía en unos videos con mallas
  22. 22. 22 en las piernitas, tacones altos, posando y caminando por pasarelas como una modelo profesional. Idéntica a esa clase venezolana envenenada por el confort, por los rascacielos, por el consumo y las degeneradas telenovelas que se difunden a través de Venevisión. Esa población latina con aspiraciones de hacer de sus hijas actrices de teleculebrones, cantantes, misses... y bien putas. DE JIMMY AL PIRATA GLOBAL El Presidente pidió a las tropas aplicar el Plan Ávila. Pablo Bachelet, biógrafo de Gustavo Cisneros. Exigía el chileno José Miguel Vivanco, de Human Rights Watch, la aplicación inmediata de la Carta Interamericana (con los victoriosos venenos del menú de la OIT, la SIP y el Departamento de Estado). Sin que nadie lo llamara o necesitara, el Centro Carter se trajo coleado a William Ury, un negociador de la Universidad de Harvard. En opinando Ury, Datanálisis clamó victoria con una encuesta vieja y del revés: «Ya la oposición cuenta con más del 50%». La Coordinadora Democrática ponía en marcha la consigna: «Chávez planifica el fraude», y al mismo tiempo se estaba nombrando una comisión del Congreso de EE UU para seguir paso a paso el proceso del «NO» o el «SI» en Venezuela. Más atrás salía Charles Shapiro a reunirse con los golpistas del Estado Mérida. Faltaba en este agite de visitas y declaraderas el AMO supremo de Venevisión. Pero por ahí también lo traían con su libro «Un empresario global». Si el ex magistrado Franklin Arriechi hubiera estado en plan de anfitrión de todas estas delegaciones y buenos amigos de Venezuela, habría declarado: «¡TODOS ESTÁN PREÑADOS DE BUENAS ELECCIONES!» Pero en realidad están preñados de mercados, y el que los ha empreñado a todos ha sido Gustavo Cisneros, según el estudio que aquí veremos.
  23. 23. 23 Vivanco no es nadie en el mundo, pero apenas abre la boca, ya CNN lo está convirtiendo en un centro noticioso del hemisferio: es hijo mimado de Otto Reich, la madre curandera de los grupos cubano-americanos radicados en Miami. De Vivanco a Carter, hay menos que un paso. De Carter a Cisneros no hay ninguno. El anciano Jimmy Carter estaba preocupado, no por la situación del país, bueno, digamos que por el país sí, pero en función del bienestar de los intereses de Gustavo Cisneros. Aquel mismo Cisneros que en una ocasión había dejado embarcado al Presidente de la República, cuando humildemente le invitó a comerse unas hallacas llaneras. Las hallacas se quedaron frías en una cena que pudo haber sido histórica para el país y para la América Latina. Una cena que nos habría ahorrado centenares de muertos, caos y angustias, porque bastaba poner un poco de raciocinio y de ponderación en lo que se debatía. La soberbia de Gustavo Cisneros era demasiado grande como para «rebajarse» entonces a compartir unas serenas y fructíferas navidades con el hombre que le estaba poniendo trabas a su gran piratería global. Ahora, qué mosquito le había picado al Adelantado que buscaba desesperadamente una reunión con el Presidente, y había puesto en ese plan de correveidile al anciano Jimmy (quien por cierto, va de un lado a otro del mundo pagado por la Coca Cola). ¿Qué le estaba pasando a la tritonante altura de este pirata colosal del empresariado global, que pedía a través de un ex presidente estadounidense una cita al «negro» y al «ogro» que según él le había llamado Jinetera, es decir prostituta? Algo muy grave debía estar pasando por la cabeza de Gustavo Cisneros para dejar de lado a sus escuadrones golpistas, pedirles time, y con el rabo entre las piernas meterse en Fuerte Tiuna. Gustavo has the means to defend himself and clear his name. Gustavo is no stupid… He has been successful in every venture he has embarked. Jorge Olavarría.
  24. 24. 24 Al Jimmy le encanta viajar en los aviones de la Organización Cisneros, OC. Son muy buenos, cómodos y rápidos. Jimmy se reunió con el Presidente Hugo Chávez a principios de junio y a boca de jarro le planteó la urgente necesidad que tenía Gustavo Cisneros de «llegar a un acuerdo». Chávez no estaba muy claro en qué consistía ese acuerdo, pero sabía por dónde jumeaba la cosa: Gustavo estaba siendo señalado en el mundo entero de golpista, de andar tras planes terroristas con paramilitares colombianos; una de sus haciendas en Carabobo había sido allanada y por la Lagunita Country Club, en las vecindades de otra de sus propiedades andaban merodeando los agentes de la DISIP. A donde iba Gustavo presentando el mamotreto de «Un empresario global», el tema recurrente era el de Chávez: que si él tenía algo que ver con los planes conspiradores de la oposición venezolana para salir del Presidente de la República a como diera lugar. Estaba harto Gustavo del sanbenito de que se pudiera estar prestando para esos «estúpidos proyectos» en los que lo involucraban con «gusanos cubanos» como el tal Robert Alonso. Nunca había pensado Gustavo Cisneros en dedicarse a promocionar un libro que alguien escribiera sobre él; nunca se había planteado buscar a un connotado hombre de izquierda como Carlos Fuentes para que le escribiera un prólogo a ese libro que él no había escrito, pero que le urgía andar presentando como propio, en Argentina, en España, en Chile. El nunca había sido hombre de andar dando discursos y de conceder entrevistas… Pero en Venezuela no había día en que los dardos no le apuntaran desde la avenida Bolívar, en «las eternas y malditas marchas de los chavistas», en las que además nunca faltaban pancartas donde lo acusaban de asesino, de ladrón y de golpista, y donde lo relacionaban con Bush, con la CIA, con el ALCA, con la plaga cubana hermanada a los actos terroristas de Bush; aliado a la política paramilitar de Álvaro Uribe Vélez y a su Plan Colombia. Cualquier «mierda hemisférica» me la endosan los comunistas castristas y chavistas. Él no podía asistir a la boda real de doña Leticia y el príncipe de Asturias, porque, venga, allí otra vez el plomo monocorde de la prensa que le preguntaba por el Chávez y por
  25. 25. 25 la guerra mediática en contra del tirano bolivariano. Por eso, esa súplica al viejo Jimmy: consígame urgentemente una entrevista con ese señor, para ver de qué modo le paramos el trote a ese caballo. Al parecer ya Jimmy no era el negociador entre la oposición y el gobierno, sino entre Gustavo y Hugo. Vino, fue, bajo y subió, y al final el Presidente admitió reunirse. El haber haber logrado aquella entrevista amainaba un poco los escán- dalos en el mundo, y ya podía el Jimmy reganarse otra vez el Nóbel de la Paz. Al fin, pues, Gustavo, podría de manera directa solicitarle que lo dejara tranquilo. Que él andaba en lo suyo, en los negocios globales presentado el libro de Pablo Bachelet, ayudando a los pobres, dedicado a la obra de su esposa Patty en la colección de exquisitas obras de arte, buscando excelente programación educativa para ValeTv y que en definitiva le preocupa el destino de su patria porque no es hombre de rencores ni de odios, ni mucho menos de propagar violencia. En la reunión era poco en verdad lo que Cisneros podía tratar con Chávez, pero estamos seguro que le dijo: «-Yo, Presidente, quiero ponerme a sus órdenes para servirle a mi país. Quiero de algún modo serle útil en las actuales circuns- tancias. Quiero que se bajen las tensiones políticas. Por favor, que no se me siga señalando como el artífice y director de campañas contra usted, porque eso no es verdad. No tengo nada que ver con los partidos que lo adversan a usted, ni con organizaciones extranjeras ligadas al Departamento de Estado ni a empresas como SUMATE. Yo tengo demasiadas ocupaciones para buscarme otras de tipo político que me causarían la ruina de mis negocios. Yo estoy entregado en cuerpo y alma a mis empresas en los cuatro continentes, y no puedo andar desviándome de ellas porque me exigen atenderlas las 24 horas al día. Please. Si existe alguna manera de que se acabe esta absurda guerra de acusaciones sin fundamento en mi contra, estoy dispuesto a cualquier sacrificio, pero esto me tiene realmente hasta el límite del fastidio y de la deses- peración». Chávez debió escucharle atentamente como suele hacerlo, a sabiendas de que no es con buenas palabras como la guerra en su contra puede amainar o acabarse. El quid del
  26. 26. 26 asunto es que él y Gustavo están en dos bandos irremedia- blemente contrapuestos. Las garantías que en el fondo está solicitando el Jimmy para Gustavo chocan con la soberanía nacional, con el librito azul que el Presidente blande cada día como un cuchillo de claridades. Uno se imagina al Gustavo, allí, a su lado, mosqueado y asustado, no fuese que el Presidente le sacara el bendito Cristo de su Constitución como quien busca espantar al diablo. Pero estoy seguro, que en el plano de las ideas intelectuales o filósficas, algo que pudo haber sido muy bueno, Gustavo no tuvo la deferencia de regalarle al Presidente el libro «Un empresario global». Porque ese libro es toda una declaración de guerra precisamente contra el librito azul. Yo creo que en este punto, Chávez pensó: si me saca ese libro, le saco el mío. Retro Satanás. No hubo entonces guerra de libros, pero Chávez sí debió encenderle el televisor y ponerle algún programa de opinión, al tiempo que le decía: «-Señor Gustavo, yo le agradezco todas sus buenas intenciones, pero eso que usted ve allí es el mundo que nos separa y que nos coloca el uno contra el otro. Yo soy obediente a lo que el pueblo me ordene, y usted tendrá que respetar otras reglas y otros mandatos que lamentablemente no están contenidos en este libro AZUL –que se lo mostraba- sino en el mercado global. Usted ya está marcado por el nombre de EMPRESARIO GLOBAL. Yo lamento que no nos podamos entender más allá de las palabras, y de los buenos oficios del Presidente Carter. No sabe usted cómo lo lamento, porque realmente quisiera que usted se uniera a nosotros y nos ayudara a levantar este país que necesita de hombres empren- dedores como usted. Pero está, digo, esa barrera señor Gustavo. Esa barrera insalvable cuya alma y cuyo motor funciona sin piedad allá en el imperio, allá en su monstruo…Lo siento». - ¿Entonces, no nos queda sino la guerra? - Esa es una orden entre los planes de Washington. Es la guerra en Irak. Es la guerra en Colombia. La guerra en Centroamérica. La guerra contra los palestinos. La guerra global de las grandes transnacionales contra los países más débiles. He allí señor Cisneros la razón por la cual entre nosotros
  27. 27. 27 dos no puede haber un acuerdo. Usted tiene que entregarle cuentas a Bush, a los halcones, yo a un pueblo que ha sido mil veces traicionado. - Entonces habrá guerra. - Parece inevitable. Chávez no podía dar explicaciones sobre lo discutido en este encuentro a la opinión pública, como Cisneros tampoco. La guerra que ahora está sobre el tapete la recogemos en este trabajo. UN GLOTÓN GLOBAL Quiero una cerveza en una botella transparente. Gustavo Cisneros. Finalmente, el 23 de junio de 2004, leí de un tirón el libro sobre Cisneros, «Un empresario global». Antes me había resistido, pero sentí la obligación de meterle el diente para conocer el terreno de los montajes en los que son muy expertos todos los que trabajan para Venevisión. La vida de Gustavo Cisneros es todo un admirable montaje. Apenas comencé a ojearlo sobresalían las falsas columnas de los templos sagrados del saber: las bambalinas democráticas, los fuegos de artificios de la libertad y el progreso; el amor por los pobres, por la cultura y la educación de los pueblos. El chileno Pablo Bachelet tiene vena para sudar la rana. ¡Cuándo no, un chileno! Pudo haber sido un cubano, perdón… El show lo comienza con misia Patty Phelps en La Romana, República Dominicana, quien salta eufórica frente a su ordenador: «¡Eureka!». Una de las obras de su colección aparecía en un artículo titulado «Un Universo del Arte». Dice Bachelet, en cuatro manos: «La reseña de The New York Times tocó una fibra especial en Patty porque era un reconocimiento a la calidad de arte latinoamericano…1 ». El libro promete ser cómico también, me dije. Yo recordaba, cuando iba por la página 30, que uno de los libros más cómicos que había leído en mi vida era: «Rómulo y yo» de Renée Hartmann (muy amiga por cierto de la familia Cisneros).
  28. 28. 28 Estos millonarios que no tienen talento para escribir, ni para pintar, ni para cultivar nada genuino con sinceridad, entonces se dedican a coleccionar obras de arte, y a buscarse chilenos que les doren la píldora. Todo en ellos es de segunda o tercera mano. A sus invitados los pasean por sus mansiones literalmente bañadas de «terríficas preciosidades»: «¡Oh!», «¡Ah!», «My God», «My Goodness», «fabulous»… Con razón Richard Nixón decía que no hay nada más aburrido sobre la tierra que un rico coleccionista de obras de arte. Bueno, Gustavo y Patty no han tenido tiempo en su vida sino para hacer dinero, para comprar y vender, y pasear a sus invitados por sus museos y mansiones. Ya conocemos las preguntas que más escuchan: «¿Cuánto le costó?», «¿Fue una ganga?», «¿Todavía quedan?». Y doña Patty que va considerando cuán costosas y raras se van poniendo sus obras a medida que transcurren los años, y a medida que sus autores se van muriendo. El ridículo Pablo Bachelet, como no tiene nada que decir, recurre a su grabadora y allí se encuentra la voz de Patty que dice algo genial y encantador, que ella «había comenzado a coleccionar arte para «rodearme de cosas bellas» en los años setenta2 ". Llama a su esposo el «visionario», mientras se reconoce a si misma, «enfocada en la ejecución». Debe estar bromeando, este tío. Con estas pocas cosas, ya sabemos que la señora Patty tiene la cabeza totalmente hueca. Siendo bonita, rica y casada con un multimillonario, es decir nunca le ha hecho falta nada, pues su vacuidad debe ser espantosa. No es su culpa. Como quien tiene en su casa una abundante variedad de pets, allí están sesenta obras de su famosa colección. Que Dios la ayude. Pero además de estas ridiculeces, el libro tiene errores insólitos y garrafales, no sólo para una obra editada por Planeta, sino para ese multimillonario que bien pudo haberla sometido a la inspección de unos diez buenos correctores. Página tras páginas iba viendo aquellos arreglos del servil Pablo Bachalet y cuando llega a describir el acuerdo entre Nelson Rockefeller y Cisneros para la venta de los CADA, y cierra el negocio hablando de un intercambio de corbatas con dibujos de elefantes, y ¡listo!, sellaron el acuerdo, no hice sino
  29. 29. 29 tirar por la ventana el libro. Luego tendría que recogerlo y seguir tragando grueso. Cuál será la cultura de anti-analfabeto de Bachelet, que estampa en la página 30: «Cisneros, como franco defensor de la democracia y la libertad, era adverso a las ideas revoluciona- rias». Qué hijo de puta, pues. Pero como veremos, Gustavo Cisneros fue un empresario pirata; este libro pudo haberse llamado «Un Pirata Global», colocando en la portada la misma fotografía de Gustavo, pero con un parche en un ojo, como dije. Gustavo trata de hacer ver a través de Bachelet que cuanto ocurría en su país no era en absoluto culpa suya, cuando tenía todos los privilegios y ventajas, acceso a préstamos del gobierno y a financiamiento bancario en cuanto lo solicitase, además de colocar los ministros que satisficiesen sus peticiones e intereses. Cuando Venezuela estaba entrando en la hecatombe moral de mediados de los setenta, Gustavo se aprovecha de esta orgía y de esta degeneración. Después nos vendrá con el cuento de que su mujer se convertirá en alfabetizadora de campesinos rudos por los lados de Barinas. Qué tiernos. Ese cuento vendrá más tarde, y habrá que pedirle a Bachelet que lo sepa echar con mucha delicadeza y profundidad pedagógica. Pero en 1973 había que sacarle el jugo a la bonanza petrolera. El país se había vuelto loco y la gente consumía whisky hasta en el desayuno. Gustavo era un comerciante y no un cura, por lo que iba a lo suyo: «-Queréis mierda y estáis contentos, pues venga, toma», y creó O’Caña. CAÑA PARA EL PUEBLO: una distribuidora de licores. ¿Pero dónde encontrar suficiente caña para embrutecer al pueblo? Salió con su hermano Ricardo y un tal Estanislao Pérez a recorrer Europa para convertirse en el mayor dispensador de licores de Venezuela. Él estaba seguro que aquella bonanza no podía durar mucho, y en los negocios el que más gana es el que se adelanta a la competencia, y el que tiene visión de lo que al pueblo hay que meterle para que no piense, para que no sienta. No había puerto que los Cisneros no hubiesen abarrotado con millones de botella de whisky Dimple. Pero el pueblo también estaba aprendiendo a tomar
  30. 30. 30 champaña y vino, y para todos los niveles sociales trajo la Champaña Mumm, el Vino Paternita y el Vino Sansón. ¡Tomad, queridos hartibles, y seréis libres! En la década de los ochenta los Cisneros nos escanciaban a los venezolanos, por año, cerca de un millón quinientas mil botellas de whisky. Trataron también de hacer un ron blanco para la exportación, pero los euro-americanos no eran pendejos como nosotros y fracasaron. Los euro-americanos no tenían tantos días de asueto, ni huelgas, ni puentes. Los Cisneros estaban convencidos de que no había en el mundo una gente más dúctil a la propaganda y por lo tanto más propicia para el consumismo, que el venezolano. Los Cisneros en el libro de Bachelet aparecen como los promotores y prácticamente dueños del programa ACUDE, y nos encontramos con una doña Patty alfabetizadora. Desde que se implantó la Misión Robinson en Venezuela, ahora resulta que medio mundo había implementando grandes planes de alfabetización en el país, y en la página 54 nos encontramos con que misia Patty «tenía inclinaciones pedagógicas… Ella había dedicado los primeros años de su matrimonio a la crianza de sus tres hijos –Guillermo, Carolina y Adriana- y estaba deseosa de asumir un desafío que contribuyera a mejorar la calidad de vida de su país… La duda de Patty era si los trabajadores en Mata de Bárbara participaría en el programa. Cuando llegó a impartir las primeras lecciones, la recepción la dejó impresionada. Unos cuarenta campesinos, entre dieciocho y veintitrés años, de aspecto recio y fuerte, habían acudido a la cita. Algunos como si no fueran capaces de contener sus deseos de aprender, empuñaban sus lápices cual daga3 ». No sabe uno por qué carajo, esos deseos tenían que traducirse en tener que empuñar sus lápices cual puñales. Bueno, Bachelet quería presentarnos a una bella pareja que seguía los ideales de León Tolstoi. Un cuadro sobremanera, encantador. Doña Patty tenía que ponerle un toque filosófico a su empresa pedagógica y declarar, como lo hizo: «¿Cómo combatir
  31. 31. 31 la pobreza y proveer para un gran número de personas el acceso a un estatus de vida mejor? En mi opinión, la respuesta está en la educación4 ». Esto es totalmente falso si no hay justicia, porque no es la pobreza la causa de los males del país, porque se puede ser pobre, y en medio de las dificultades vivir con dignidad. Lo que realmente envilece es la miseria, producto de las grandes desigualdades sociales que imponen personas como los Cisneros. Ahí está el caso, que en lugar de estar Gustavo Cisneros purgando cárcel en El Dorado (por el golpe que él dirigió contra Chávez el 11-A), sea sin embargo atendido y buscado por un ex presidente de EE UU para que se les escuchen sus quejas, y en medio de grandes parafernalias, ser llevado en helicópteros de la FF AA para que se reúna con todas las seguridades en Fuerte Tiuna, con el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Insólito. El Pirata Global no ha hecho absolutamente nada por el desarrollo de su país, y más bien su actividad mercantil lo que hizo fue contribuir al atraso, a la vuelta al colonialismo, a la vil dependencia económica de los imperios. Cuando él estaba loco recorriendo Europa para bañar en licores caros a nuestro país, Venezuela entre 1973 y 1975 había duplicado sus importa- ciones. Él, Gustavo había puesto su granote de arena para que así fuera. En 1977, él arreció con esta misma política y se volvieron a duplicar las importaciones. Ah, pero él se vanagloriaba y decía que los CADA, a donde llegaban, mejoraban la calidad de vida de la gente. El mismo concepto de «calidad de vida» que el padre don Diego tenía cuando anunciaba por Billiken los Studebaker: «Descúbrase que está pasando un Studebaker, el automóvil de la gente de bien». Este fue un concepto estúpido que tomaron de John D. Rockefeller, quien pregonaba que con la riqueza viene la responsabilidad de hacer el bien. Ese bien que hicieron aquí los que promovieron el criminal paro empresarial y petrolero, que le produjo a la Nación venezolana pérdidas por 10 mil millones de dólares. Esa responsabilidad de «hacer el bien», por parte de Carlos Andrés Pérez y su ministro Pedro Tinoco o los otros ministros maulas como Vinicio Carrera, José Ángel Ciliberto, Carmelo Lauría y Diego Arria... Vaya.
  32. 32. 32 Podría alegar Cisneros a su favor, ser el propulsor para el mundo de dos grandes productos de factura netamente venezolanos: el Miss Venezuela y las telenovelas. Pero para él las telenovelas y el mismos Miss Venezuela eran otras maneras de comercializar productos de belleza como Fisa Kapina de la línea Helene Curtis, las marcas de Heno de Pravia que era un gel de baño, como también el champú Finesse que de manera exclusiva estaban en todos los CADA. Mientras el país avanzaba hacia el abismo, importándolo todo, siendo ahogado en la inflación y sin ocuparse en absoluto de producir ni siquiera lápices, los Cisneros seguían acaparando la distribución exclusiva para Venezuela de las cremas Cherry Blossom para lustrar zapatos y las computadoras Apple, mientras los departamentos de Maxy´s que eran los viejos Sears, estaban abarrotados de ropa infantil Cotton Candy. Para «sacarnos de abajo» estaba preparando el terreno de las Franquicias para envenenarnos con comidas basura como los Burger King, Pizza Hut y Taco Bell. Además estaba empeñado en que tuviéramos «navidades blancas» con nieve, hasta en Maracaibo; un pedacito de sueño norteamericano en cada corazoncito criollo, y en diciembre, a la entrada de los CADA, podía verse un pequeño bosque de pinos canadienses. También nos enseñó a querer a San Nicolás y a desdeñar los nacimientos. Cada establecimiento comercial tenía a un gordo (muy posiblemente sádico) de amplia barba blanca, de voz gruesa, que hacía sonar una campanita y que decía,«jo, jo jooo». La consigna de Cisneros era, se veía a las claras: «Cada día nace un pendejo, y el que lo encuentre es de él». Uno de los grandes pendejos que se encontraron fue al pobre Guillermo Dávila, al que le exprimieron lo que no tenía. Rodven lo acaparó, y con el tema musical de la telenovela «Ligia Elena» consiguió vender 300.000 copias. El tipo se creyó que era un atraco como actor y cantante, y se rebeló contra Cisneros; trató de independizarse y reclamar lo que él creía se merecía, y vaya por Dios, cómo le aplastaron. El pobre de Guillermo Dávila se la pasaba llorando y yendo de tribunal en tribunal, de bufete en bufete, hasta que cayó en la cuenta de que contra el Pirata
  33. 33. 33 Global, nadie podía. Tuvo que arrodillarse y fue entonces cuando volvió a cantar y volvió a actuar. Realmente fue un golpe de suerte lo de Dávila, y seguramente se lo dijeron en su cara los Cisneros: «-Tú no tienes voz ni condiciones para la actuación. Tú eres un producto fabricado por la Organización Cisneros. Tú no tienes vida propia para nada: eres vacuo, simplón y muy sonso, además de idiota sin ningún carisma. Si te lanzas solo no llegas ni a la esquina. Pero bueno, allá tú». Así fue. El perro faldero de Bachelet trata de poner a Gustavo por los cielos del humanismo más tierno, y dice que a veces «recrimina duramente a un subaltenrno, pero se cuida en equilibrarlo con palabras atentas… Es generoso con sus empleados… En 1983, Estanislao Pérez había salido a disfrutar en su embarcación alrededor de Puerto La Cruz. Repenti- namente se indispuso y llegó muy mal a la clínica. Cisneros de inmediato envío su avión para trasladarlo a un hospital. Siguió durante meses muy de cerca la enfermedad de su colaborador, hasta su total recuperación5 ». Qué cinismo. Qué caradurismo. Qué desvergüenza. Cuando el 21 de octubre de 2001, por culpa de Venevisión, mueren once personas en la Monumental de Valencia, no se llega ni siquiera a suspender el acto por parte de los altos directivos del canal. El show tuvo que continuar porque Cisneros nunca pierde. No hubo lutos activos. Cisneros no mandó su avión, ni siquiera el Expedito, como tampoco gestionó ambulancias con el fascista de Carabobo Enrique Salas Feo. No dirigió una alocución al país como lo hizo para defender a su hermano Ricardo por lo del Caso del Banco Latino. Ni se acordó de la virgen de Altamira. Para esa gente no hubo indemnización, no hubo lloradera, ni se solicitó la intervención del Human Rights Watch de Vivanco, como tampoco petición de sanción para Venevisión por parte de la OEA6 ; ni la visitadera de observadores del Centro Carter, como mucho menos fue reseñada esta matanza por los poderosos medios de comunicación.
  34. 34. 34 Qué bache, Bachelet. De ahora en adelante te llamaremos Bache, Bachelet. Bache en cuatro manos se pone a redactar que Gustavo andaba pariendo para conseguir 100 millones de dólares para comprar once plantas embotelladoras. Pobrecito, cómo sudaba el tío corriendo de un lado a otro. Mentiras y más mentiras, cuando en verdad a Gustavo le bastaba mover un dedo para que Pedro Tinoco le dieran de Venezuela cuanto deseaba. EL VIERNES NEGRO En el libro de Bache, en el capítulo sobre «Multiplicando Negocios», vemos a un Cisneros pletórico de poder y fortuna, al tiempo que Venezuela se hundía en la más pavorosa crisis financiera y política del siglo. Millones de pordioseros hurgando en las basuras para comer algo; los caminos colmados de seres sin techo; pordioseros por doquier y creciendo a pasos agigantados la pobreza, las endemias, las enfermedades y la falta de escuela y de hospitales. Pero al mismo tiempo, el 2 de diciembre de 1982, vemos a un Gustavo convocando a sus socios a Valle Arriba Golf Club, para cerrar con una gran celebración EL AÑO MÁS EXITOSO EN TODA LA HISTORIA DE LA ORGANIZACIÓN CISNEROS. Por una tronera se le iban los dólares a Venezuela, sin control y sin remedio, pero entonces Gustavo estrenaba dos nuevos supermercados CADA, además de la llegada de Pizza Hut y Taco Bell a Caracas, y también de la compañía Pharsana (de artículos para bebés), el reguero de licor para las fiestas con un O’Caña más pletórica de whisky que nunca; añadida a la puesta en funcionamiento de la nueva All-American Bottling Co., AAB y la cadena de tiendas de computadoras Micro Online. Vaya, qué empuje, que solidez, ¡qué Empresario más total!, con elogios en el Dow Jones News Service, en el Wall Street y en The New York Times. Así nos sorprende el Viernes Negro, el 17 de febrero de 1983, y lo insólito es que para el señor Gustavo Cisneros aquello no tenía nada que ver con él. El Gustavo íntimo amigo de CAP, el Gustavo socio de Tinoco, el Gustavo metido más allá de los calcañales con el proyecto de la Gran Venezuela cuando
  35. 35. 35 algunos empresarios pasaron a participar del negocio petrolero; él, que se puso a traer toneladas de whisky y compañías con comida chatarra; él, que ponía ministros y certificaba Presidentes de la República a través de Venevisión, ese mismo Gustavo, digo, es el que llega y liquida aquel pavoroso asunto del Viernes Negro, diciendo: «La excesiva dependencia del sector petrolero y el enorme poder económico del Estado habían creado las condiciones para una persistente sobrevaluación7 ». Y entonces cuando la devaluación se disparó hasta un 40%, salta y dice que aquello representó un duro golpe para la OC, y con el mayor descaro, habla este Pirata Global: «DEBÍA IMPORTAR GRAN CANTIDAD DE INSUMOS, DESDE PROGRAMAS ENLATADOS PARA VENEVISIÓN HASTA MAQUINARIA PESADA PARA SUS FÁBRI- CAS8 ». Todo. Venezuela siempre ha sido así, sus empresarios toda la vida han sido simples importadores. Y sigue: «FUE UN GOLPE CASI MORTAL PARA O’CAÑA… EL PRECIO DE LOS LICORES IMPORTA- DOS, LOS CUALES OBVIAMENTE NO CALIFICABAN COMO INSUMOS ESENCIALES Y ERAN EL PRINCIPAL SUSTENTO DE LA EMPRESA, AUMENTÓ DE MANE- RA EXORBITANTE». Este es el anti-analfabeta al cual Carlos Fuentes puso por las nubes, llamándolo ADELANTADO. El más adelantado de todos los piratas empresariales. Pero veamos: Gustavo no se dormía en los laureles, y como amaba a su país se puso a producir un whisky made in Venezuela que se llamó Black Horse. Para que el criollito no sintiera nostalgia de la época de las Vacas Gordas, también creo el Vodka Korzakoff, el Gin Britannia y Licores Leclerc, todos elaborados con alcohol añejado de arroz. Y como él se imaginaba que sin su concurso aquello podía arreglarse, siguió haciendo en el país lo que siempre ha hecho: TRAER BASURA TECNOLÓGICA que no controlamos, cuyos componentes y cuya permanente necesidad de actualizar nos imponen una dependencia atroz, además de una historia totalmente paralela y cuyos vórtices y desgracias nos desquician. Y fue como reforzó su carrera de anti-venezolanismos, lanzándose a la adquisición
  36. 36. 36 de la Sears Roebuck de Venezuela y la compra de la Spalding & Evenflo. Él seguía promoviendo y protegiendo, mediante Venevisión, al bandidaje adeco-copeyano que era dueño y señor de la tierra de Bolívar. Aquellos sacaban su parte y él la suya. Y él seguía sin tener nada que ver con la agonía nacional, con esa deuda externa que ya superaba los 33.000 millones de dólares. Él, como si nada, pidiendo ayuda de los gobiernos, y para adelante con los faroles. Si era sumamente caro importar los insumos para sus empresas, y más caro todavía para sus negocios de alta tecnología, él no se preocupó por montar una sola escuela para especializar muchachos. Así le pasan siete largos años en el que el país va empeorando, y vuelve al poder su íntimo lacayo del Carlos Andrés Pérez, quien a paquetazo limpio quiere de un día a otro convertirnos en la «potencia económica» que ahnelan los halcones-carroñas venezolanos. A Gustavo, tanto el Bache y el Carlos Fuentes lo llaman hasta filósofo, pero lástima que no se haya leído a Thomas P. Hughes quien sostenía: «En los años cincuenta y sesenta se creía que la manera óptima era la tecnología norteamericana. Pero en realidad, la tecnología debe adaptarse a la cultura, a los valores, a las aptitudes laborales y a las aspiraciones de la nación que recibe el trasplante. Y si las personas difieren, como en realidad ocurre, en sus aptitudes, aspiraciones y objetivos generales, entonces la tecnología general debe ser modificada para adaptarse a esa cultura y satisfacer sus necesidades»9 . ¿Cómo vamos a hacer para interpretar y asimilar los signos históricos de la tecnología de los países latinoame- ricanos? Así como los inventos y los logros científicos han alterado la cultura y la evolución de otros pueblos y esta historia va íntimamente unida al devenir de la formación política, nuestros modelos se ven fuertemente perturbados por influen- cias científicas y tecnológicas, que aún ni siquiera hemos sido capaces de moldear a nuestro medio. ¿Cómo controlar los desconocidos efectos de la tecnología sobre nosotros, cuando los mismos norteamericanos han confesado que ellos no pueden ni predecir ni dominar sus daños y la deformación que ocasionan sobre la evolución de su propio país?
  37. 37. 37 ¿Cómo nos arreglamos con tamaño enredo de cosas que no provienen de nuestra invención, de nuestra evolución, cuando las máquinas son consideradas por ellos, los gringos,como bestias perturbadas a las que hay que imponerles orden una vez creadas? En este sentido nadie ha jodido más a Venezuela que los Cisneros, con toda la mierda que nos han traído y que la imponen a machaca martillo. ¿Podrán ser esas bestias orientadas de acuerdo con nuestra formación, cuando ellas no tienen patrón ni «juicio» ni orden en los países que las engendran? Oscuro se presenta nuestro horizonte, porque, si aún no estudiamos lo suficiente para conocer nuestras costumbres y nuestra historia, sin lo cual no podremos eliminar los fantasmas y los errores del pasado, ¿cómo haremos para sacudirnos esa historia paralela y contraria a nuestra evolución, que contramarcha deshaciendo lo poco auténtico que nos queda? En esa historia de la tecnología por demás importada que nos desquicia, que no comprendemos, que no somos capaces de evadir ni de evaluar, el único modo de rectificar es comprendiendo esta contramarcha histórica que crea un desnivel cultural que acabará sometiéndonos a poderes sin sujeción moral y de una larvada y autoaniquiladora hibridez. Estalla el CARACAZO, el 27 de febrero de 1989. Gustavo cuenta que le saquearon cuatro CADA. Y el monstruo que no asumió su responsabilidad con la matanza ocurrida en la Monumental de Valencia, dice entonces que se llegó a un acuerdo entre la policía y los saqueadores para que pudieran llevarse de allí lo que quisieran. Y otra vez, como si nada tuviera que ver con lo pasaba en su país, razona que Venezuela se estaba polarizando entre una clase media cada vez más debilitada y una masa empobrecida, pero que él quería una Nación próspera, donde los ciudadanos tuviesen un alto poder adquisitivo y de consumo en sus supermercados y tiendas por departamentos. Aquel estremecimiento puso en alerta a Gustavo y comenzó a recoger sus bártulos más valiosos. Dejaría en el país lo de más bajo valor. Tenía que deshacerse de los CADA, de O’Caña, de la Pepsi Cola y Spalding & Evenflo e internaciona- lizarse definitivamente. Deja aquí la caja chica de los gobiernos,
  38. 38. 38 que en pocos años le podían traspasar la CITGO y la misma Pdvsa. Solamente deja en el grupo las operaciones que se pudiesen proyectar hacia EE UU y España. Empresa que no pudiese dar este salto NO SE JUSTIFICABA. Le dijo a sus gerentes: «Ustedes están acostumbrados a manejar empresas que generan bolívares, ahora aprenderemos a generar dólares10 ». Adiós helados Tío Rico, adiós Atlantis, adiós fabricantes de mostaza y condimentos, adiós Yukery y productos de cocina. En cambio, el Pirata Global afiló sus lanzas para meternos Telcel y Direct TV. Es decir, tensó las cuerdas de la dependencia en grados demenciales, hasta llevarnos a la Rebelión del 4 de febrero de 1992. Por defender a la democracia del Pacto de Punto Fijo la audiencia de Venevisión se fue al foso, y dos años le iba a costar, a fuerza del Campeonato Mundial de Fútbol levantar cabeza. Pero en Venezuela no le quedaba sino el desper- dicio de sus negocios que desde cualquier parte podía manejar como producto de sus paquetes globales, ya que estaban en el área de las telecomunicaciones y el entretenimiento. CON LA FRENTE EN ALTO Todos los ladrones siempre dicen que llevan la frente en alto. Es un lugar común. Pero la sucesión de desgracias financieras en Venezuela, producto de inversionistas ADELANTADOS como el Pirata Global, seguían disparadas. Entre 1993 y 1994, los planes del genial y super socio de los Cisneros, Pedro Tinoco provocan una corrida de los mil demonios y el efecto dominó deja sin banca sana al país. Gustavo se permite decir que teníamos una economía en estado de postración, en medio de un ambiente político polarizado. El desbarajuste se veía venir desde 1989, cuando «el Banco Central de Venezuela decidió DARLE MÁS LIBERTAD A LOS BANCOS PRIVADOS PARA QUE PUDIESEN COBRAR LAS TASAS DE INTERÉS QUE QUISIESEN. AUNQUE LA MEDIDA ERA SENSATA…11 ». Y he aquí que en el libro de Bache, se desata una brutal campaña para salvar de las horcas caudinas de los partidos a Ricardo Cisneros, quien formaba parte de la Junta Directiva del Banco Latino, el padre del total desbarajuste, y mano
  39. 39. 39 derecha de Pedro Tinoco. La corrida había sido tan mayúscula como las pérdidas que produjeron el paro empresarial y petrolero desatado a partir del 2002: se había estafado a la Nación en 9 mil millones de dólares. En aquel hervidero de insalvables culpas, Gustavo dice con la frente tan en alto, como cuando prestó su avión para salvar a Estanislao Pérez, que él pagó de inmediato, hasta la última locha que debía su hermano, «y puso activos a disposición como aval para optar a una línea de financiamiento del Banco Central,… y contactó a banqueros extranjeros para invitarlos a invertir en el Latino. Varios de ellos se mostraron interesados12 ». Este hombre no tiene mesura en sus desver- güenzas e inventos: acaso que los banqueros son monjitas de la caridad, que iban a venir a poner su plata en unos bancos que estaban quebrando, y en un país con una reputación en el plano judicial espantoso. Habría que ser imbécil para creer en estas barbaridades. Pero como el papel aguanta todo, continuó el Pirata Global diciendo que él había acudido a Miraflores para prestar su valiosa ayuda: «Mire -insistía el empresario al presidente-, no crea que yo estoy haciendo esto pensando en Ricardo, que es director del Latino, sino porque de intervenirse el banco se generará una crisis de confianza tremenda13 ». Ahora no eran ladrones y estafadores sino héroes: «Los intentos de los hermanos POR RESCATAR el banco fueron en vano. Caldera identificaba a la cúpula del Banco Latino como un banco políticamente contrario al suyo14 ». Qué llorona se desató entonces. Gustavo tenía a esa poderosa estación para limpiar y salvar su reputación, y dirigió una alocución al pueblo venezolano, con ese lenguaje de altura que ha conmocionado tanto a Carlos Fuentes: «Quiero hablarles de la crisis del Banco Latino. De la crisis que ha paralizado a Venezuela. De las acusaciones contra mi hermano Ricardo, y de la malintencionada campaña que trata de culparle injustamente a él, y a nuestra Organización, de los problemas que aquejan a tantos…15 ». Expresó que el dolor en su corazón por los que no podían sacar sus ahorros de los bancos era intensísimo. No dijo que su avión y sus activos estaban a la orden de ese pueblo que había
  40. 40. 40 quedado sin comida, sin medicinas, sin cómo poder pagar sus viviendas. No señor. Pero para ayudar a su hermano sí tenía humanidad y coraje y expresó: «Quiero hablarles de mi hermano Ricardo, porque eso también duele. Me duele profundamente porque es mi hermano, y porque yo mejor que nadie sé lo que él ha trabajado para construir una organización mundial que ha puesto muy en alto el nombre de Venezuela y de los venezolanos». «Me duele porque no es justo. Ricardo sólo asistió a siete reuniones en los catorce meses que fue miembro de la junta directiva». «¿En qué mente cabe pensar que un hombre que forjó empresas en muchos países sin ayuda de ningún gobierno pudo en Venezuela destrozar un banco en siete reuniones, en catorce meses?». «Hay una culpa que sí tenemos -concluyó su discurso-. Y es no haber expuesto nuestro punto de vista claramente y a tiempo. Hoy comenzamos a hacerlo. Lo haremos frecuente- mente. Para explicar nuestras acciones. Para orientar al país, con la frente en alto16 ». Y justifica toda aquella llorona diciendo lo más absurdo del mundo: «Lo que queríamos era reducir nuestras operaciones venezolanas, ser más pequeños en una Venezuela más grande -dice, recordando el caso Latino y sus consecuencias sobre el grupo-, una Venezuela más próspera, mucho más abierta, centrada y encajada en el marco internacional: una Venezuela que fuese competitiva17 ». Otra vez con el mayor abuso de las leyes y de las disposiciones de la Republica en cuanto al uso de los medios radio-eléctricos y televisivos, Cisneros tomó a Venevisión como centro de depuración de los banqueros ladrones, y sin ambages algunos dice: «Se dio inicio a UNA CAMPAÑA INSTITU- CIONAL A ESCALA MUNDIAL para explicar la posición del grupo. En los próximos meses muchos directores y editores recibirían largas cartas acompañadas por una nutrida documentación que rebatía desde las aseveraciones que Cisneros consideraba obviamente erradas, hasta las que
  41. 41. 41 pudiesen llevar a conclusiones engañosas. Después venía el seguimiento de Bardasano, que llamaba al periodista o editor o a ambos, con una explicación off the record. A veces éste iba solo o con Gustavo Cisneros, a visitar las redacciones para dar su versión de los hechos a los periodistas. Hicieron eso The Miami Herald, The Wall Street Journal y The New York Times». «POR SU PROPIO PESO Y SU LLEGADA A LA OPI- NIÓN PÚBLICA, CISNEROS DESIGNÓ A VENEVISIÓN COMO PUNTAL EN LA DEFENSA DE RICARDO CISNEROS, y la Organización Cisneros se encargó de que todas las otras compañas bajasen el perfil. A los gerentes se les instruyó no hablar con la prensa a menos que fuese a beneficio de Venevisión y de Ricardo Cisneros18 ». «Los argumentos de Cisneros eran sencillos: lo esencial era que la posición de la familia provenía de cincuenta años de duro trabajo y de un esfuerzo perseverante. En cuanto a Ricardo Cisneros, no tenía papel ejecutivo alguno en el malogrado Latino, y la relación de la Organización con esa institución financiera estaba circunscrita a un pequeño porcentaje de la propiedad…19 ». A partir de este resbalón, lo poco que le quedaba en el país comenzó a liquidarlo: vendió los CADA y los Maxys. Pero él todavía, como un ser supremo que ve todo desde las alturas, se permite añadir que la OC mantenía su compromiso con Venezuela. «Yo siempre apostaré –DESDE BIEN LEJOS- por Venezuela». Y, «¡SE HIZO JUSTICIA!»: El Tribunal Superior de Salvaguarda del Patrimonio Público en fecha 20 de marzo de 1997, con Ponencia del juez presidente Edith Cabello de Requena y con el voto unánime de los tres miembros, dejó a Ricardo libre de toda acusación o culpa. Era el mismo Tribunal que había dejado libre de toda acusación o culpa a Lusinchi y a CAP junto con sus barraganas. El que había dejado libre de toda acusación o culpa a más de mil delincuentes que habían estafado a la administración pública por un monto de más de 250 mil millones de dólares. Así pues, se le puso fin a tres años de persecución y exilio a Ricardo Cisneros, y hubo entonces
  42. 42. 42 brindis, saraos, salutaciones porque LA VERDAD PREVALECIÓ. Este encontronazo aunque le enfrió bastante los cojones al Magnate Pirata, no veía manera de desentenderse de sus compromisos planetarios fuertemente ligados al «desarrollo de Venezuela». Para él era ya más que evidente que nuestros países no eran confiables, seguros, serios ni disciplinados para emprender negocios de gran envergadura. Y se le planteaba, no obstante, un dilema horrible: ¿Cómo seguir siendo el Rey Empresarial sin el soporte básico de la estructura petrolera con la cual siempre había contado la OC? Indudablemente que no le quedaba otro camino que seguir ayudando a su país, con sus luces, con sus consejos. Treinta años de sacrificios por Venezuela no pueden borrarse fácilmente, ni nadie tiene derecho a desconocerlos. Con la misma fortaleza de Orlando Castro dijo: «Yo sigo en Venezuela». Y seguir en Venezuela era continuar asesorando a los Presidente de la República para que colocaran «hombres honestos» en los puestos claves del gobierno. Y de consejo en consejo, como se verá posteriormente, en 1996, de un zarpazo se adueña del Canal 5. Bache deja muchos baches por el camino, y repentina- mente saltamos de 1996, al 2002, cuando Gustavo ve una agudización espantosa de las dificultades económicas de su querida patria. Si él alguna vez había estudiado economía, jamás hubiera podido explicar cómo era que la fortaleza del bolívar se encontraba en su punto más alto en cuarenta años: se estaban vendiendo más carros que nunca, las cuentas en dólares crecían extraordinariamente; la inmensa mayoría de los trabajadores que llevaban casi veinte años sin cobrar prestaciones las estaban recibiendo; el sector de la construcción tuvo un empuje positivo jamás visto en 30 años; ningún banco estaba en problemas y se respiraba un aire de total solidez en el ambiente del país. Si todos los empresarios y políticos se hubiesen puesto de acuerdo con el Presidente Chávez, en un gran acuerdo nacional para llevar adelante el tan esperado desarrollo y progreso de la Nación, hoy Venezuela sería la potencia económica y política con mayor futuro del planeta.
  43. 43. 43 Pero los amos estaban en Washington y habían dado las órdenes de detener ese plan que en nada les convenía porque atacaba el ALCA que tanto, de paso, ama el Pirata Global. Dejando de lado preámbulos y flirteos, Gustavo asumió la dirección del golpe de Estado. Cual un verdadero canalla le cuenta a Bache, que Chávez no le dio tregua a sus opositores, utilizando algunos de sus epítetos preferidos como «fascista», «escuálidos», «oligarcas» y «Jineteras» (prostitutas). Esto último nunca lo dijo Chávez antes del 11-A del 2002, pero Gustavo se lo cuenta a Bache. Añade el Pirata Global que a principios de 2002 la mayoría de los venezolanos estaban hartos de Chávez y su revolución bolivariana, pero no le explica al mismo Bache cómo fue el milagro por el cual Chávez retorna a su presidencia a las 47 horas después de ser derrocado, sin que esa mayoría hubiese hecho absolutamente nada para impedirlo. Gustavo añade que el enfrentamiento llegó a la cúspide el jueves 11-A, «cuando una gigantesca manifestación opositora fue atacada a balazos y 19 personas perdieron la vida y centenas (sic) quedaron heridas. EL PRESIDENTE PIDIÓ A LAS TROPAS APLICAR EL PLAN ÁVILA, QUE EN EL ARGOT MILITAR VENEZOLANO SIGNIFICA UTILIZAR TODA LA FUERZA NECESARIA PARA IMPONER EL ORDEN, LO QUE EN EFECTO HABRÍA CAUSADO UNA MASACRE DE LA POBLACIÓN. LOS MANDOS MILITARES SE NEGARON Y CHÁVEZ ESTABA ACABADO». Más adelante dice con su peculiar cinismo, que Chávez logró reinstalarse en el poder el 13-A en medio de algunas contra manifestaciones a favor del destituido mandatario. Es decir que sugiere que había manifestaciones en contra de Chávez, ese día, lo cual es absolutamente falso. Y he aquí que como todos los cobardes, se apoya en lo que le conviene: «Chávez regresó comprometiéndose al diálogo y a rebajar la animosidad, pero el diálogo no fue para ningún lado y el ambiente volvió a degenerarse en los siguientes meses». «En medio de un gran fervor callejero, en diciembre la oposición convocó a un paro, hasta desplazar a Chávez del poder o comprometerlo a un acto electoral que permitiera al
  44. 44. 44 pueblo expresarse. Pero ese paro fracasó, costándole varios miles de millones de dólares a la atribulada economía20 ». No dice que él contribuyó con todas sus fuerzas y recursos para que ese paro produjera una guerra civil, una hecatombe de los mil demonios. Que se aliaron con los miltares fascistas de la plaza Altamira, y durante unos seseta días pasaron sin compasión más de 200 cuñas diarias de guerra mediática para destrozar la economía del país, y lo lograron. Le escribió Jorge Olavarría al propio Gustavo Cisneros en una carta del fecha 2/ 6/4, que publicó el diario VEA el 1 de julio de 2004: «Venevisión puso en marcha una programación de puertas abiertas a todo aquel que quisiera venir a expresar su apoyo a la huelga... Uno de ellos fue Víctor Ferreres, quien en esos días no actuó como director de un canal de televisión sino como un dirigente político, dotado del privilegio de decir quien habla y quien no habla... La única razón por la cual te envío esta nota, es porque conozco la capacidad para mentir y engañar que tienen Ferreres, (Napoleón) Bravo y compañía... ». Y otra vez, la víctima llorona del Gustavo Cisneros que chapotea desde su guarida porque aquí tiene una gran parte del oxígeno que le permite ser una de las cuatro vedettes más cadenciosas del hemisferio: «Un Chávez triunfante recurrió a un viejo vicio venezolano para consolidar su control e instaló un régimen de control de cambio en febrero». «El grifo de los dólares fue cerrado para miles de empresas del país, la OC inclusive». Este INCLUSIVE no se entiende, seguramente porque se imagina que es Dios. Y añade con su típica jeta (él o el Bache): «Venevisión enfrentaba problemas serios para pagar los elementos básicos con el fin de transmitir una señal de televisión, desde cintas de vídeo hasta progra- mación enlatada». RIP. RIP. RIP… Bicho Bache, buche, bah...
  45. 45. 45 GUERRA AVISADA SÍ MATA SOLDADO Sus empresas (las de Ruiz-Mateos) han servido para que se enriquezcan aún más algunos sinvergüenzas ricos, como Gustavo Cisneros. (El ultraderechista español Jaime Campmany). A mediados del 2003, Gustavo Cisneros llegó en una sorpresiva visita a Venezuela, acompañado del ex presidente Jimmy Carter. Apareció con las cejas pintadas, y un colorete suave de muerto recién acicalado tal cual lo muestra la portada de este trabajo. Envejecido, flácido, cachetón, adiposo. Desencajado. Siempre ha estado desencajado de la realidad nacional, pero ahora se encontraba fuera de su nicho de INNOMBRABLE porque en las calles el pueblo en pancartas lo señalaba de ASESINO, GOLPISTA, LADRÓN. ¡Y cómo tapar ahora el sol con sus medios! Toda una vida ligado a cubanos agusanados no podía cuadrar en nuestra cultura, en nuestras tradiciones, por lo que había preferido irse al Norte a conquistar a latinos que buscan el «Sueño Americano». Latinos con dólares e igualmente desencajados como él. Pobres latinos a los que les mete en sus países de origen la mierda de ese SUEÑO dulce del mercado en el que se puede tener de todo a costa de no ser nada. El SUEÑO lo ven primero por las telenovelas que negocia Cisneros, por los productos que anuncia: buenas hembras que abren las piernas en una piscina cuando un macho de músculos soplados lleva una tarjeta dorada Visa.Te cambio la vida por un SUEÑO, le dice Cisneros. No vaciles. Atrévete. Los hombres modernos buscan la aventura, son valientes: tendrás un carro deportivo descapotable, dorado. Todo SUEÑO es dorado (como el oro). Carros con low-ryders y mag-wheels, celulares ultra-modernos, el paraíso del Tío Sam con sus rascacielos y entretenimientos, Disney, Superman, Robotcop... Cuando llegan a Miami, Houston, Texas, Nueva York o Los Ángeles, Cisneros les da el
  46. 46. 46 tiro en el sistema nervioso central: los remata con las drogas de sus enlatados, con sus bazofias telenoveleras. Toma tu SUEÑO. De un SUEÑO del que nunca ha surgido un poeta que pueda cantarle a su tierra autóctona latinoamericana, sino muñecos anodinos que tragan papas fritas con ketchup y hamburguesas y asisten a los programas de Don Francisco o al de la catira, a juro, Cristina. No ha surgido ni podrá surgir nunca un Bolívar, un Martí, Sucre, Morazán, Zapata, Sandino o Juárez, sino señoritos lechuguinos y petimetres a lo Primero Justicia. Por eso Cisneros los invita, para que vayan a engrosar el número de los imbéciles que tendrán que pegarse a su cadena Univisión, y a él, claro, le conviene cobrarles en dólares. ¿A quién se le puede ocurrir pensar que este señor podría ser lo suficientemente popular como para coronarse Presidente de la República? Pues a Bush, pues al Jimmy Carter que ese día lo estaba acompañando para hablar de la «crítica situación venezolana». Al Jimmy Carter se le hizo un estudio de imagen para convertirlo en el Gran Tartufo Americano. Premio Nóbel de la Paz (como Kissinger). Ojillos pequeños glaucos tras los cuales se oculta la receta de una intervención; sus poses suaves, su hablar pausado con el mamoneo de su lengua tratando de explicarse en español, ¡Bingo!: convertido en la madre Teresa de la oposición. Jimmy no es inocente de lo que está corriendo por debajo de las aguas de la oposición. Claro que sabe mejor que el propio Presidente Chávez, cómo se ha estado batiendo la manteca en Washington para provocar una guerra civil entre nosotros. Él entiende muy bien del método de la guerra sicológica confeccionada por su padrino Nelson Rockefeller, cuyo fin es tensar con locura los nervios del pueblo para que se desate el desenfreno sin control, y tengan entonces que venir los marines a imponer la paz. El Jimmy no es ningún pendejo. Como tampoco lo es César Gaviria. Los dos están financiados por las mismas transnacionales, por las mismas grandes corporaciones que andan confeccionando bellas guerras humanitarias por el mundo. Si no, qué sentido podría tener el Premio Nóbel de la
  47. 47. 47 Paz. En nombre de este Premio es por lo que anda amarteladito con Gustavo Cisneros, el rey que las comercia, que las negocia con CÑM y con su cadena mediática internacional. Andan en lo mismo, el Jimmy y el Gustavo. No podría ser de otro modo. Si el Jimmy fuese un hombre decente, un ser honesto, un verdadero representante de la paz y de la justicia, nunca hubiera admitido andar en tratos con el asesino que montó la trama de la marcha a Miraflores con un montón de francotiradores. No se hubiese presentado al lado de quien cuadró sus cámaras sesgadas en Puente Llaguno para llevarse un Premio Internacional para Venevisión, cuyas imágenes llevaban la suprema prueba de «los crímenes de lesa humanidad» cometi- dos por Chávez. Jimmy sabe muy bien lo que perseguían el Carmona Estanga, el Carlos Ortega y el Enrique Mendoza, junto con ese casi centenar de altos oficiales, todos ellos trabajando hombro a hombro con la CIA. El Jimmy no es ningún pendejo, insisto, porque además no hay un solo gringo de su categoría y catadura que de algún modo, viajando fuera de su país, no le esté prestando un servicio bien gordo a la CIA. No me van a venir con el cuento de que el Jimmy está de acuerdo con que Venezuela esté cobrando lo justo por su petróleo, que seamos absolutamente soberanos y que estemos en campaña contra el ALCA. El Jimmy, que tiene grandes negocios con la Coca Cola, con sus poderosas empresas de cacahuetes ligadas a quienes lo convirtieron en Presidente de EE UU, que es la madre de todos los mercados del planeta, no puede ser imparcial en esta batalla por un nuevo orden mundial que está encabezando Venezuela. EL YOYO DE JIMMY Jimmy Carter endulzará el regreso del petróleo a la democracia hemisférica con su dulce sonrisa de bonachón y su bendición pastoral. Heinz Dieterich. Allí estaba el Jimmy al lado del hombre que aquí ponía presidentes (y ahora los quiere imponer en la América Hispana):
  48. 48. 48 Gustavo Cisneros. Jimmy acababa de entender ese gran chasco que se llevó su par con lo del golpe del 11 de abril de 2002, y por eso venía con su cuña de gran mediador, para ver cómo ante los ojos del mundo podía salvar a Cisneros. Si Cisneros quiebra, también se desajusta el imperio de Jimmy. Cisneros andaba pidiendo cacao porque a partir del 11-A tuvo que salir de su cueva de ladrones, de su pose, digo, de INNOMBRABLE, y ponerse a ladrar contra Chávez. Además de tener que contratar para su causa a eminentes personajillos de «izquierda» como Carlos Fuentes. Apostó a que le daría una lección al teniente-coronel, moviendo sus influencias con agites de marines, helicópteros en Maiquetía y portaviones frente a las costas de Falcón, pero no estaba solo en su guerra: el Jimmy y el estado mayor del imperio de Jimmy eran los verdaderos directores del golpe y los que todavía siguen financiándolo. Es una idiotez suprema imaginar que el imperio puede dejar solo en su lucha a Cisneros, cuando éste al tiempo que defiende sus intereses, está también apuntalando a los del Norte, incluidos los de Jimmy y el mar de delincuentes trajeados de opositores democráticos o de sociedad civil. El Jimmy y el Gustavo, habían estado hablando de lo que todavía puede hacer la Coca Cola por la democracia venezolana. La ONG de Jimmy, el Centro Carter, es financiado por la CIA21 . El Jimmy anda en lo suyo desde que aplaudió la Guerra de Vietnam y dijo en 1977: «EE UU no tiene por qué disculparse o asumir por esa invasión condición alguna de culpables. Fuimos allá a defender la libertad de los ciudadanos de Vietnam del Sur22 ». Es decir que él no puede estar contra la intervención en Irak, y con todo su Premio Nóbel de la Paz, no ha dicho ni pío sobre los espantosos crímenes que Bush está cometiendo en ese país. De modo que una super masacre en Venezuela, le tiene sin cuidado; él está curado en esas cosas. El Jimmy jamás quiso escuchar las imploraciones de monseñor Oscar Arnulfo Romero cuando éste le escribió: «Lo más lógico es que los poderosos de la oligarquía reflexionen con serenidad humana y cristiana, si es posible, el llamamiento que Cristo les hace hoy desde el Evangelio: Ay de ustedes,
  49. 49. 49 porque mañana llorarán. Es mejor, repitiendo la imagen ya conocida quitarse los anillos, antes que les puedan cortar las manos. Sean lógicos con sus convicciones humanas y cristianas y den un chance al pueblo para organizarse con un sentido de justicia y no quieran defender lo que es indefendible23 ». El Jimmy Carter echó a la basura aquella plegaria. Él jamás se habría molestado en ir a El Salvador para investigar los espantosos crímenes de su gran amigo José Napoleón Duarte. El Duarte que eliminó a todos los medios de comunica- ción independientes, no por la censura sino mediante el crimen directo y sin tapujos: la mutilación, la destrucción física. En 1986 los miembros de la Comisión no gubernamental de los Derechos Humanos de El Salvador (CDHES) fueron arrestados y torturados. El director de esta comisión era Herbert Anaya quien más tarde sería asesinado por grupos del gobierno. Fueron llevados los miembros de la CDHES a la cárcel «La Esperanza» (vaya nombre), cuando habían logrado compilar un informe de 160 páginas con el testimonio jurado de 430 prisioneros políticos, «que facilitaron detalles precisos y extensos de su tortura por las fuerzas de seguridad respaldadas por EE UU24 ». Pero con qué lujo de hipocresía todos los grandes defensores del terrorismo de EE UU (incluidos Cisneros y el Jimmy), de la imposición de sus dictadores y de La Escuela de Las Américas, se retuercen, se indignan y claman porque Venezuela sea condenada por la OEA, la OIT, y por el Tribunal de la Haya o la Audiencia Española, por lo que aquí sucedió el 11- A, durante el paro petrolero, el guarimbazo, tramas todas provocadas por la CIA. Hay que tener en cuenta que Gustavo Cisneros celebró a tambor batiente la intervención de Bush en Irak. Asesinos, pues, clamando por justicia y paz. Todo esto responde a un gran entramado internacional y mercantil. No hay que olvidar que Jimmy se convirtió en socio de Carlos Andrés Pérez (y por ende de Cisneros) durante el mandato de éste (ambos eran Presidentes de sus respectivos países). Cuando en 1977 a Carlos Andrés Pérez, CAP, se le acuse de haber trabajado para la CIA entre los primeros que
  50. 50. 50 saldrán a defenderlo estará Jimmy, y lo hará con una elocuente y elogiosa carta pública: «Yo a usted lo admiro, y admiro a su gobierno». Cuando a mediados de 1977, el Presidente Carlos Andrés Pérez visite Washington, el jefe de Estado, Jimmy, le echará de estas flores: «Usted representa al hombre que encierra todos los aspectos más elevados de las esperanzas, los sueños y las aspiraciones de nuestro país… Desde hace 19 años, Venezuela ha sido una democracia pura, total, absoluta… Hemos visto también allí a un país evolucionado, mirando al soberbio liderato del gran Libertador, Simón Bolívar, y al Presidente Betancourt.25 » Para esa época ya CAP, viendo el final de don Diego Cisneros, le aconsejará a Gustavo que se prepare para asumir la dirección del concierto empresarial venezolano y de los proyectos de expansión económica de la Gran Venezuela, contando con todo el apoyo del Estado. También CAP tenía tan buenos ojos para los negocios como los del propio Diego Cisneros, y es por ello por lo que no se irá por las ramas a la hora de apostar por Gustavo con todos los medios al alcance de su gobierno. En el cuadre con él, pondrá a jugar «el mejor equipo de banqueros» del país bajo la dirección de Pedro Tinoco (el del contacto entre la caja chica del Banco Central de Venezuela, con el Chase Manhatan Bank de mister Nelson Rockefeller). Gustavo Cisneros le debe a CAP, hasta el aire que respira, y seguramente, como se ha comentado, fue CAP quien tuvo la genial idea de contactar a Carlos Fuentes para que le escribiera el prólogo de sus memorias, pero que hasta en esto se le adelantó el Adelantado. Las memorias de CAP se ha retardado por sus últimas enfermedades, pero si le queda tiempo para terminarlas, ahí todavía le quedan los mastodontes de la literatura: Mario Vargas Llosa, Alberto Montaner o Plinio Apuleyo Mendoza aunque, lástima, que ya éstos sean declaradamente del otro bando: no sean, digo, hombres «preclaramente izquierdistas, como sí lo sigue siendo Fuentes». Pero los lazos de Jimmy con Cisneros tienen otros entronques que datan de los horribles crímenes de la guerra
  51. 51. 51 civil en El Salvador, cuando las noticias en aquel país tenían que pasar por miles de filtros; llevarse de manera clandestina por el mundo, ser distribuidas en pequeñas notas hechas a mano; camufladas de manera que no fuesen descubiertas por los perros de la policía comunicacional a la que siempre ha pertenecido Gustavo. Los perros terroristas de la policía comu- nicacional jamás podrían transmitir algo que de la manera más leve pueda herir la delicada piel de las ranas plataneras del Norte. ¿Por qué los poderosos medios no organizaron una campaña internacional de condena a EE UU, en abril de 2004, por los horrendos crímenes cometidos contra los iraquíes sino que más bien concentraron su atención en una resolución de condena a Cuba por supuestas violaciones de este país a los Derechos Humanos (sin olvidar que en 1988, el Jimmy se hizo el loco cuando el Departamento de Estado les negó la visa a funcionarios cubanos, que debían realizar una inspección recíproca en las prisiones de EE UU)? Caramba observador, obsérvate. Como un verdadero cow boy llegaría el Jimmy Carter para los cómputos de las firmas del fulano Revocatorio al Presidente, en mayo de 2004; lo hacía en representación de la Coca Cola, de la Mc Donald’s y de las empresas petroleras que quieren quebrar y poner de rodilla a la OPEP. En pleno Consejo Nacional Electoral, CNE, a lo macho sacó su pistola de observa- dor y colocándosela en la nuca de los Rectores, Carrasquero, Rodríguez y Battaglini, les exigió que dieran de inmediato los resultados o que en caso contrario él se vería obligado a dar los suyos. El hijo de puta, apurado, quería que los números forjados por SUMATE definieran el triunfo de su bando. Bajo los faldones de las matronas del Este, el Jimmy ya estaba enterado de los listados con los 18 mil muertos (toda una friolera) que «estamparon» sus firmas, sin contar las de los menores de edad, la de los extranjeros y la de aquellos que usaron cédulas clonadas. El Centro Carter calló como el gran delincuente que siempre ha sido. Igualmente lo hicieron sus socios observadores de la OEA. Ningún país del mundo habría aceptado este adefesio electoral, pero en Venezuela teníamos que adoptarlo,
  52. 52. 52 so pena de ser sancionados por el imperio yanqui que tenía sus narices metidas hasta en las pocetas del Consejo Nacional Electoral, CNE. Para eso vinieron los observadores, entre los cuales estaban agentes del Departamento de Estado (de la CIA). LO DEL REVOCATORIO FUE COCINADO EN WASHINGTON La lógica de la oposición venezolana, con Cisneros a la cabeza, consideraba que si Bush había invadido a Irak de la manera más descarada y criminal, nada le costaba arremeter contra Venezuela. Cada acción bélica de EE UU en cualquier lugar del mundo era vista por la Coordinadora Democrática como un ejercicio previo para una invasión en gran escala contra Venezuela. La Coordinadora pedía a gritos para Colombia un jefe genocida como Ariel Sharon, que se atreviera a lanzar una ocupación militar contra nuestro país como la Operación Remparts. La Coordinadora lloraría a moco tendido la desaparición de Ronald Reagan, y en sus notas de duelo al Pentágono le recordarían sus buenos oficios electorales para salir del gobierno sandinista; que por ahí deberían ir las nuevas acciones encubiertas. Gustavo y Jimmy, conocían a la perfección de las operaciones secretas puestas en marcha para el derrocamiento de Chávez o su asesinato político. Media docena de escenarios habían sido discutidos y supervisados por Elliot Abrams26 del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca (muy cercano a Henry Kissinger), y para quemar la del referendo Revocatorio debía hacer un notable papel de sabotaje el Centro Carter. En la Red Voltaire leemos que Elliot Abrams tenía prohibido el acceso al Congreso de los Estados Unidos en 1987, después que mintió a una comisión de investigación parlamentaria para ocultar su rol y desempeño durante el Irangate y las masacres perpetuadas en El Salvador. Que Elliot Abrams estuvo igualmente implicado en el tráfico de drogas organizado por el Estado norteamericano para financiar los Contras de Nicaragua. Y pensar que este señor durante años ocupó el cargo de presidente del Centro de Ética y Política Pública28 , y luego estuvo en la presidencia de la Comisión para la Libertad Religiosa en el Mundo (USCIRF)29 . Este fellow travel de Cisneros y de Carter
  53. 53. 53 contribuye en el Media Center Research30 limpiando los medios de comunicación de cuanto «atente contra los valores norteamericanos». En la administración Bush, Elliot Abrams se desempeña como Director para la Democracia, los Derechos Humanos y las Operaciones Internacionales, en el Consejo Nacional de Seguridad31 . Cuánta información bajo del brazo traían en aquella ocasión Jimmy y Gustavo para sacar de quicio al gobierno de Chávez; el Jimmy, con su carita de hombre de paz, traían instrucciones (y fondos) del entonces Subsecretario de Estado para Asuntos Latinoamericanos32 Otto Reich, para reforzar el caos en el país. Otto Reich es experto en manipulación de la información y en corromper periodistas. Cuando Cisneros, en aquella sorpresiva visita al país, antes de dar declararaciones a la prensa, previamente se había reunido con algunas de las supremas gallinas golpistas de la Coordina- dora. Les mostró el saco de maíz de la National Endowment for Democracy (NED), para que tuvieran mucha fuerza y vitalidad en los cacareos por venir. La empresa SUMATE, en su acuerdo, pasaría a ocupar un lugar de privilegio en las acciones mediáticas y de calle. El NED había sido creado en 1983 por Ronald Reagan, y era administrado por Henry Kissinger y por el presidente del sindicato AFL-CIO Lane Kirkland. Hoy está presidido por Carl Gersham y sobre todo administrado por el general Wesley Clark (ex jefe supremo comandante de la OTAN durante la Guerra de Kosovo) y por el inevitable Frank Carlucci (antiguo director adjunto de la CIA, actual presidente del Carlyle Group y administrador de la fortuna de la familia Ben Laden)33 . La repartición de plata por parte del NED fue obviamente bien gorda, cerca de dos millones de dólares34 . El dinero que nunca EE UU había enviado a Venezuela en un siglo para crear trabajo, para mejorar la salud y la educación, llegaba para provocar un paro criminal, para paralizar nuestra empresa vital PDVSA, para organizar atentados terroristas, para mantener la locura de rumores, de escándalos y calumnias por la televisión; para hacer trampas en la solicitud de un revocatorio
  54. 54. 54 al Presidente; para traer francotiradores y paramilitares colombianos, para crear en el exterior una imagen de horror sobre nuestro país y para hundir nuestra economía. De este modo el NED movilizó a sus filiales de la International Republican Institute35 , la National Democratic Institute for International Affairs36 , al Center for International Private Enterprise (CIPE)37 y a la American Center for International Labor Solidarity, llamado «Solidarity Center»38 . Muy bien empapadito venía el Jimmy de las actividades de Abrams y Reich quienes recibieron en Washington a los golpistas venezolanos antes del 11-A, entre ellos a Elías Santana de «Queremos Elegir», a Carlos Fernández de Fedecámaras y a Carlos Ortega de la CTV, sin duda todos coordinados por el jefe supremo de Gustavo Cisneros. Los viáticos para la estadía y los viajes fueron pagados por el IRI. Y otra buena remesa de dólares le fue entregada por el ACILS –Solidarity Center a la CTV, mientras que el CIPE se encargaba de engrasar a Fedecámaras. Aclarada las acciones de combate, Jimmy Carter cogió por su lado, para guardar las apariencias de hombre imparcial, e incluso llegó a dar la imagen de estar más con Chávez que con los golpistas. Por su parte, Cisneros, con su tropa de periodistas envilecidos, estrujados, recomprandos y puti- destripados, se dirigió al Hotel Meliá, en el que, como digo, llevaba ese aspecto fofo, laxo, lánguido. Mirando los arriates de grama enana que separaban el salón de la piscina, y las flores que adornaban su mesa, Gustavo no podía dejar de pensar en las horribles pifias de Pedro Carmona a quien él y el Opus Dei le habían dado toda su confianza. Él, que en aquel momento podía estar hablando desde Miraflores, obligado a verse recluido en un hotel, y teniendo que dar explicaciones embarazosas y ridículas sobre una supuesta participación suya en el derrocamiento de un Presidente Constitucional. Cuántos errores: se buscaron a un hombre manejable y sin carácter para que Cisneros pudiera gobernarlo desde EE UU, y a los primeros encontronazos le
  55. 55. 55 temblaron las piernas. Aquella red de medios de comunicación montada por Abrams y Reich para tumbar a Chávez y que había sido facilitada por Cisneros comprendía: la AOL Latin America, DIRECT TV Latin America, con 300 cadenas de radio y televisión en 28 países, Univision la mayor cadena de TV hispana en los Estados Unidos. Otto Reich reconoció haber estado en contacto frecuente con Gustavo Cisneros durante los acontecimientos golpistas39 , y fue Reich quien se encargó de seleccionar los oficiales venezolanos para dar el golpe; la administración40 de la acción correspondió al Western Hemisphere Institute for Security Cooperations en Fort Benning, antiguamente conocida como Escuela de las Américas. Esta escuela ofrece una formación a los militares latinoamericanos y sirve al reclutamiento de agentes para el stay-behind41 en la región. En esta Escuela se formó durante muchas décadas a las juntas militares latinoame- ricanas golpistas, y entre otras cosas se les enseñaban técnicas de terror y cursos de tortura. Como gran amigo de Otto Reich, Cisneros sabía que se avecinaba una intervención militar de Estados Unidos y que previa a esta acción, se requerían de engrases a muchos peces gordos. Además de que estos engrases debían hacerse de manera urgente y expedita; fue así como se le depositaron al almirante Carlos Molina Tamayo y al coronel Pedro Soto, 200.000 dólares. En cuanto Soto comprobó que el dinero le había sido depositado, con gran euforia y rebeldía corrió a un conocido hotel de la capital, para poner en práctica un guión que le fue asignado por el diario El Nacional. Había estado en un foro sobre libertad de prensa, y de allí trató de hacer un espectáculo para que el mundo viera que el ogro asesino de Chávez lo quería matar. CÑM, cubrió con lujo de detalles la escena persecutoria, seguida paso a paso por Cisneros.Por la noche, Soto, con mucho «coraje», subió a una tarima en la Plaza Altamira y pidió a gritos que se marchara de inmediato a Miraflores. Hubo mucha vacilación y se enfriaron los motores, pero de aquella jarana nacería la idea de organizar una aguerrida marcha al centro mismo del poder chavista. Aquella noche, sólo se marchó hasta la residencia donde se encontraba la Primera Dama, La Casona.
  56. 56. 56 Al enterarse otros altos oficiales que se estaba pagando muy bien para enrolarse en un alzamiento, y que vendrían más cheques y ayudas, corrieron a solicitar una plaza al agregado militar de la embajada norteamericana en Caracas, el teniente coronel James Rogers42 . Este coronel les prometió que todos tendrían su parte, al tiempo que se esperaban los contactos logísticos con la Marina norteamericana (US Navy43 ). Allí en el Meliá, arrinconado, Cisneros no podía explicarse por qué EE UU siendo la mayor potencia del mundo no le daba punto final a aquella ridícula situación con un solo escupitajo. Cómo fue que no se llevaron a cabo las órdenes precisas de Otto Reich al embajador Shapiro, para que Pedro Carmona hubiese podido sobrevivir a los primeros encontro- nazos de aquella chusma desbocada44 . Lo que veía a su alrededor Cisneros era la chamusquina de la derrota, y en el torbellino de una gran operación de la CIA para facilitar la fuga de los golpistas, aparejada con otra enorme erogación de dólares para comprar magistrados y jueces. Muchos de aquellos golpistas fueron recibidos en Miami por el comerciante de armas Isaac Pérez Recao y la élite cubana, adicta al mismo Cisneros y a Robert Alonso. Gustavo Cisneros había dejado de apostar en los grandes negocios como la Coca Cola, para meterse en las guerras con inversiones energéticas de altura con los Bush en Irak. En vísperas del 11-A, había ido por la Citgo. Ya le fastidiaba tener que encargarse del «analfabeto de Sabaneta», de esa asquerosa chusma y maldita lacra fidelista, pero bueno, son gajes del oficio. En el Hotel Meliá, con una guayabera clara, en su estilo «camarera», estaba escoltado por los ancianos prematuros del Marcel Granier y el onomatopéyico Federico Alberto Ravell. El magnate de los magnates, con su honorable pose de supremo ultrajado y ofendido, miró con desconfianza hacia los asistentes. En la desconfianza está su fuerza. «Desconfiad de todo y de todos y seréis libres», consejo del viejo George Bush. Con un vocabulario más pobre aún que el de Carlos Fernández, Gustavo Cisneros se dejó arropar por los medios de comunicación. Sus cejas negras (anacaradas y recién
  57. 57. 57 pintadas) le resaltaban el nicho abrumado de sus oscuras ambiciones. Estaba allí como el Edwards chileno, como la Violeta Chamorro (cuando estuvo apoyada por Carter para sacar a los sandinistas), como Ramón Báez Figueroa (de la República Dominicana), como Ernestina Herrera de Noble (dueña y directora del diario argentino Clarín), como Jesús Polanco (del Grupo PRISA, español). Comenzó a divagar Cisneros: «Aquí tengo yo el 15% de mis inversiones en el mundo. Yo creo en mi país. Sigo creyendo en Venezuela». Cuanto decía el magnate Gustavo Cisneros caía bien a periodistas y a los empresarios lacayos. Hay que ver que encogidito se coloca a su lado Federico Alberto Ravell. Menos que una cucaracha. Qué de cosas tienen que hacer estas gentes para ser admitidos en el círculo del Capo Mayor. Nunca tienen claro hasta dónde deben rebajarse para poder girar dentro del global market. Siguió hablando el Capo Global: «Hemos recibido apoyo de casi todos las organizaciones mediáticas del mundo». Mencionó a la SIP, a la Sociedad Interamericana de Sapos (que todos trabajan para la CIA). «La SIP apoya la libertad en Venezuela». Repentinamente calló y todos los presentes sintieron que había dicho más de lo debido. Estaba perdiendo dinero, porque en verdad, según su filosofía, debería cobrar para hablar, él que es noticia de primer orden donde aparece. E incluso él siempre ha sido más explicito por sus silencios que por sus palabras. A Federico Alberto Ravell le pasaron un papel donde debía declarar que no transcurría un solo día sin que se produjeran marchas, protestas y manifestaciones contra el «terrible tirano de este gobiernito». En realidad son marchas, protestas y manifestaciones de Globovisión, Venevisión, Televen y RCTV. No existe tal clamor real. Es un estado de terror inducido por los medios con el sólo propósito de defender los intereses de Cisneros, que son los intereses de imperio norteamericano, los que a la vez les dan vida a la degenerada clase oligarca, la que tiene al dios del mercado cogido por las barbas en este país semicolonial.
  58. 58. 58 Marcel Granier no consideró diplomático interferir a su colega Ravell con juicios que no hubiesen sido previamente ensayados. Los periodistas no debían salirse de sus guiones. Estaban allí como erectas momias de la incomunicación. Una guerra de silencios. Hasta que se incorporó Cisneros y se produjo el pánico y se erizaron las meretrices libertarias de la oposición: «La participación hoy de la sociedad civil es garantía de que todos nos entenderemos en el marco de los principios de la Carta Interamericana». Brotaron más chanchullos porque se acabó la gasolina del debate y no hubo más nada que decir. Cuando se ha estado tan metido en un golpe de Estado, hay que evitar enfrentar al pueblo. Giró en redondo Cisneros, echó hacia atrás unas sillas e instantáneamente todas las cámaras se apagaron. Cisneros había mencionado a la Conferencia Episcopal Venezolana. Dijo que la CEV merecía mayor respeto del gobierno, porque en la finca San Francisco de este magnate es donde se reúnen los conspiradores del gobierno, incluido su excelencia el obispo Baltazar Porras. Cuántos deseos de aplaudir tenían los periodistas. Cuando el dueño de un gran medio asesina, viola, aterroriza a la población o roba, los periodistas hijos de puta se movilizan para impedir que se difundan estas noticias. No hay seres más protegidos de la información que la gente que pertenece a la SIP. Una vieja práctica: conviértete en dueño de un medio y nadie te podrá investigar ni condenar. Los periodistas querían arrastrarse como perros ahí en el Meliá, aún cuando, como dijimos, todos recordaban que el 21 de octubre de 2001, en uno de los espectáculos de Venevisión se produjo una mortandad en la Monumental de Valencia (once muertos), y sin embargo Venevisión, no llegó a suspender el acto. Para eso no hay ruedas de prensa, ni insistencia mediática, como tampoco se acuerdan hacer imploraciones de ayuda a la Conferencia Episcopal Venezolana para dar algún aliciente espiritual a los que han perdido a seres queridos, a los heridos. No se vio a doña Patty con sus pelotones de alfabetizadores
  59. 59. 59 pedir una oración por ellos. Así como Baltazar, presto acudió en volandas a Fuerte Tiuna la noche del golpe del 11 de abril del 2002, bien pudo haber ido a Valencia el día 22 para consolar un poco a los asesinados por Venevisión. Para la gente de Valencia masacrada ese día no hubo indemnización, no hubo lloradera solicitando la intervención de los Derechos Humanos, ni petición de sanción por parte de la OEA45 ni la visitadera de observadores del Centro Carter. Tampoco vino el mercenario de Vivanco. Casi todos aquellos periodistas congregados en el Meliá, tapaban con ardor aquel crimen de Venevisión, que jamás será olvidado, pero mientras más asesina Cisneros más le adoran: saben que mata en nombre del mercado. En nombre del progreso, de la libre empresa y por el desarrollo del país. Es un dios entre la piara de periodistas con sus cables y luces, micrófonos y cámaras. También el Capo Global tiene que darle droga al pueblo para que sea feliz en su miseria, en el envilecimiento general. El Capo Global sabe que sólo una elite debe tener el control del mundo. Él sólo es la Puta de Bush, ¿pero cuántas putas necesita él para ser la Puta Global de Bush? Al lado de esa piara de reporteros serviles surgen también los llamados Consejeros Sentimentales de la Coordinadora que pululan en los pasillos de Venevisión, y entre los que destacan los compotas de mierda del Asdrúbal Aguiar y el Ramón Escovar Salom, junto con representantes de ONG´s, de la CIDH, SIP, OEA o el mismo Centro Carter, insisto. La matanza en la Monumental de Valencia tuvo buena prensa: NADA SE DIFUNDIÓ SOBRE ESTE HECHO, insisto. Fue censurada como lo fue la reacción del pueblo el día 13 de abril del 2002. No hubo un solo periodista que lamentase aquella horrible irresponsabilidad de Venevisión. No se fue a los hospitales a enfocar a los muertos y a los heridos. No se entrevistó a un solo familiar de las víctimas de aquella masacre. Todo esto es así porque los grandes medios de comunicación existen para el mercado, para el negocio de unos
  60. 60. 60 pocos, no para difundir la verdad, la cultura, el arte, y porque la madre de todos los mercados es EE UU. Un periodista al servicio de los cuatro canales del Apocalipsis no puede decir lo que ve, lo que siente, lo que sabe; ese no es su trabajo. Su trabajo es saber traducir cuanto ve, lo que siente y conoce a través de los intereses, pareceres y gustos de su jefe. Cuando se produce en Bolivia la revuelta contra el gringo Gonzalo Sánchez de Losada, la consejera de Seguridad Nacional de Bush, Condoleezza Rice, de inmediato solicita a la SIP un poderoso respaldo para su empresario boliviano. Esta señora hace un papel bien triste contra su propia raza, al igual que lo hace en la ONU el pobre Kofi Annan. Pues, Condoleezza Rice le exigió a la SIP: «Tenemos que apoyar al gobierno constitucional de Bolivia». Se dirige también a esa otra dependencia de la CIA, la OEA, y a los pocos minutos escuchamos a César Gaviria diciendo que el organismo trabajará «para que no haya soluciones de fuerza ni golpes de Estado» en Bolivia. Ya estaban a punto de sacar a relucir (como una pistola) la fulana Carta Democrática y exclamando: «Las fuerzas que se encuentran detrás de estos hechos, que ya han cobrado muchas vidas, deben saber que los 34 Estados del hemisferio, cobijados en su Carta Democrática, condenan en forma unánime el uso de la violencia y de la fuerza para alterar el orden constitucional». Esa carta contempla la expulsión de la OEA del país que incurra en una ruptura del sistema democrático. Son reglas impuestas por los gringos. ¡Pero cómo callaron ante las sádicas torturas de los soldados gringos contra los iraquíes! Con el mismo formato enviado por la CIA a los medios venezolanos, los agentes de la SIP, exigen que difundan por el mundo que Chávez está detrás de los hechos de Bolivia, que está financiando al líder cocalero Evo Morales, a los guerrilleros colombianos y a los indígenas que no quieren a Lucio Gutiérrez. Entonces Cisneros allí, junto a Marcel Granier y Ravell en el Meliá, se aferraban a sus conceptos sobre libertad de expresión, para exigirle a Chávez una democracia que no les cobre impuestos, que no les investigue y que les deje colocar,
  61. 61. 61 como siempre lo han hecho, los ministros que tengan que ver con el área de sus negocios e inversiones. Cisneros y Granier han destruido moral y económica- mente el país, y sin embargo reciben apoyo de las organizacio- nes mediáticas del mundo. Han creado terrorismo psicológico espantoso en los niños, pero en Asia, Europa y EE UU los poderosos dueños de medios se apiadan de sus acciones, y les expresan solidaridad moral y política. Son los angelicales delincuentes, hijos predilectos del inmoral sensualismo de don Jeremías Bentham, que con sus actos de sabotaje les arrebataron durantes tres meses, la paz y las navidades a los venezolanos. Dejaron sin gas a millares de venezolanos, torturaron y vejaron horriblemente a la población venezolana, obligándola a hacer cola durante días o semanas, para obtener un poco de gasolina, y los tres lagartos estaban plenos de felicidad en el Hotel Meliá de Caracas, tratando de orientar a la clase alta que les apoya. Muy mal hizo el señor Carter al irse de vacaciones con Cisneros, y luego presentarse en una mesa de negociaciones donde se estaba discutiendo el terrible drama político de Venezuela. Pero así son los gringos: les encanta encasquetarse un gorrito, unos calzones cortos, una camisa de colores, colgarse un morralito, y venga, a caminar, con telescopios, filmadoras y cámaras fotográficas. LAS VIEJAS DE CISNEROS Todos nuestros diarios y revistas fomentarán el belicismo contra Rusia. Miguel Ángel Capriles En los últimos cinco años se ha estado levantado en Venezuela una polvareda de viejas ricas emplastonadas con coloretes encendidos y hediondas a perfumes caros; viven estas matronas ahora en las calles, marchando, agitando los gonfalones de Mc Donald’s y el Tío Sam. Antes se la pasaban en Miami comprando cuanta mierda ven en los almacenes;

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