Fundamentos epistemológicos

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Fundamentos epistemológicos

  1. 1. FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS La ciencia que puede surgir de elaboraciones muy abstractas (pensamiento superior), tomando distancia respecto de la empírea entendida ésta como materia, halla en la educación el medio expedito para socializarse. Más aún en la educación formal, donde el conocimiento científico toma un cariz de ortodoxia académica hasta formar un canon que luego se hará saber común o socializará. De allí que sea de interés reflexionar sobre la praxis educacional desde la epistemología, asumida ésta en el presente trabajo como el estudio lógico de las estructuras teóricas de la ciencia (Moulines, citado en Reyes, 1988). En efecto, el análisis epistemológico de la praxis educativa obliga, a detenerse en la naturaleza, estructura y organización del conocimiento científico y de su traducción en conocimiento escolar y personal. Una tarea semejante supone una investigación a objeto de patentizar las matrices teórica-metodológicas que comúnmente subyacen en el ejercicio de la docencia. Una investigación que exige adentrarse en los campos de los paradigmas científicos dominantes o que han dominado. Igualmente implica reflexionar sobre los alcances y debates suscitados en la comunidad científica y la producción en general. El objetivo general del trabajo que se presenta, entonces, es analizar los fundamentos epistemológicos que subyacen a las teorías educativas: conductista y cognitiva. La naturaleza propia de los procesos científicos, así como sus interrelaciones con otros campos del saber, han evolucionado ampliamente a lo largo de la historia. Este hecho, de todos conocido, nos muestra el riesgo que se corre al pretender dar una definición de Ciencia que, por un lado, tendría necesariamente la calificación de temporal y, por otro, se perderían múltiples facetas y posibilidades asociadas a la misma. Es importante precisar hasta qué punto la denominación de Ciencia es aplicable a unas actividades y no a otras. De hecho, diferentes autores proponen identificarla con las actividades llevadas a cabo por los científicos, lo que nos llevaría a otro término -científico- incompatible con lo que se pretende definir. Recientemente los planteamientos rigurosamente científicos seguidos por la Economía, Sociología o Psicología y, por consiguiente, su incorporación a las Ciencias, sirven de apoyo para testimoniar las afirmaciones anteriores. La Ciencia, como componente cultural dinámico de la sociedad, no debe estar sujeta a definición y sería preferible referirse a ella como conjunto organizado de conocimientos (Spencer, 1889). Un aspecto que destaca sobre los demás cuando se procede a su análisis es lo que pudiéramos llamar su carácter acumulativo. De hecho, éste es un efecto multiplicador que facilita y explica el desarrollo
  2. 2. sorprendente que han alcanzado las ciencias en este siglo, sobre todo si se evalúa desde una perspectiva histórica. Esto nos permite distinguir la Ciencia de otros campos de la Cultura como pueden ser las Artes, la Poesía o la Música. Si viviesen hoy día los grandes pintores o músicos de siglos pasados, inclusive podrían llegar a pensar que se están produciendo retrasos en sus respectivos campos. A partir de los años 50, el positivismo lógico y el operacional ismo, como único modelo válido en la concepción de las teorías y el conocimiento científico, dio paso lentamente a una nueva filosofía de la Ciencia en lo que lo fundamental no era tanto la confirmación o invalidación de teorías, según unos criterios de reconstrucción racional -el llamado contexto de justificación- sino el análisis de los factores epistemológicos que rigen el descubrimiento, desarrollo y aceptación o rechazo de teorías. Desde este punto de vista, la Ciencia se hace desde dentro de un esquema conceptual Welstuschanung- que determina, en gran medida, qué problemas merecen ser investigados y qué clases de soluciones son aceptables. El objeto de la Filosofía de la Ciencia es analizar las características de los sistemas conceptuales -Paradigmas-, en terminología de Kuhn (1962), propios de cada ciencia. En opinión de Bunge (1980), para que una teoría sea científica debe cumplir dos condiciones: 1ª Que sea contrastable empíricamente, directa o indirectamente. 2ª Que sea compatible con el grueso del conocimiento científico. No obstante, Bunge (1983) establece una distinción entre Ciencia Formal y Ciencia Factual y, dentro de la última, Ciencia Pura (Básica), Ciencia Aplicada y Técnica. La diferencia entre Ciencia Pura, Aplicada y Técnica consiste en que la primera tiene como meta conocer la naturaleza, mientras que la segunda persigue su control utilizando Leyes y Teorías, en tanto que la Técnica, más que aplicar el método científico para lograr sus objetivos, utiliza reglas científicas. Una regla prescribe un curso de acción: indica cómo debe uno proceder para conseguir un objetivo predeterminado. Más explícitamente, una regla es una instrucción para realizar un número finito de actos en un orden dado y con un objetivo también dado (Bunge, 1983:694).
  3. 3. Queda claro, pues, que las leyes describen la naturaleza, las teorías la explican y las reglas prescriben sus normas de uso. Todo ello, a través de procesos de deducción e inducción y los consiguientes de verificación, sobre los datos recogidos acerca de los hechos. CONCEPTUALIZACIÓN EPISTEMOLÓGICA Es obvio que, como marco de referencia en el planteamiento epistemológico de cualquier disciplina, sea preciso partir de la conceptualización que la define, sustenta y diferencia del resto de saberes científicos. Así pues, para el mejor análisis de la disciplina que nos ocupa, recogida bajo el nombre de Psicología de la Instrucción, partiremos de sus fundamentos, al objeto de llegar a su definición por síntesis conceptual. Para lo cual, es imprescindible comenzar por la delimitación clara y precisa que ocupan la Psicología de la Educación y la Psicología del Desarrollo en el contexto de las Ciencias. 1. PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN La Psicología de la Educación es una disciplina relativamente joven, surge de facto justo con el nacimiento de la misma Psicología científica (Wundt, 1879) al dedicarse al estudio empírico de temas tales como las diferencias individuales, el aprendizaje, la lectura, la inteligencia, etc.; reflejando un rápido crecimiento cuantitativo y cualitativo, y una tendencia muy pronunciada hacia la especialización. No obstante, aparece como vertiente independiente de la mano de Thorndike (1910) y las publicaciones periódicas de Te Jornal of Educacional Psicóloga. De todas formas, a pesar del tiempo transcurrido y de sus vaivenes (momentos de alza y baja), su estatus epistemológico no está totalmente consolidado, más que por su presumible inconsistencia interna –objeto (material y formal), método, contenido y ubicación en el contexto científico propios– y por la dificultad que proporciona la coyuntura interdisciplinaria de su ámbito de aplicación, tal vez sea por la escasez de análisis identifica torios profundos y por la falta de líneas de investigación adecuadas (método científico), que sienten las bases de su corpus doctrinal específico (teoría científica).
  4. 4. En la actualidad existen numerosas concepciones respecto a la epistemología de la Psicología de la Educación, desde las que opinan que es Psicología Aplicada a la Educación: Psicología Evolutiva, General, Genética, del Aprendizaje, de la Instrucción o Social Aplicadas, pasando por las que piensan que se trata de una disciplina puente entre la Psicología y la Educación (Betwen Psychology and Educación; Hunt, 1975 o Ausubel, 1969), hasta las que creen que la Psicología de la Educación es una discipli¬na con estatus propio (Mialaret, 1977; Piolat, 1981); aunque, es preciso hacer constar que también ha surgido una línea que aboga por su desaparición, considerando que esa parcela bien podría ser ocupada por la Educología (Bigds, 1976), la Didaxología (De Corte, 1979) o la Psicodidáctica (Titone, 1981). Pues bien, a continuación se intentará dar encuadre a la Psicología de la Educación en el marco de las ciencias como punto de partida o referencia para, posteriormente, poderle encontrar aplicación y utili¬dad inmediata. Para ello, nada mejor que partir del concepto de ciencia y sus objetivos, e interrogarnos si es o no ciencia la Psicología de la Educación. Como ocurre con casi todos los temas, en el caso de la definición de ciencia nos encontramos con una gran variedad de pareceres: desde las que afirman que se trata básicamente de un método de investigación, hasta las que opinan que son los resultados de la investigación en una zona determinada; es decir, unas hacen hincapié en el método de consecución de los conocimientos, mientras que otras se concentran en los conocimientos producidos por el método. En este sentido, quizás la mejor definición de ciencia que contiene estos dos aspectos a la vez sea la que ofrece Bunge (1980:82), cuando afirma que una ciencia es una disciplina que utiliza el método científico con la finalidad de hallar estructuras generales (leyes), distinguiendo entre el trabajo (investiga¬¬ción) y su producto final (conocimiento); lo cual coincide plenamente con el planteamiento de Kerlinger (1982:5), cuando opina que sobre ciencia se pueden considerar dos puntos de vista: uno estático, en cuanto constituye un corpus organizado y sistematizado de conocimientos, en cuyo caso la equi¬va¬len¬cia con el término teoría es evidente; y otro, dinámico, en cuanto considera la ciencia como una actividad de producción de conocimientos sistemáticos, conexos y fundamentados, entonces puede hablarse de investigación científica. Respecto a las características que se suelen asignar a la ciencia, queda claro que debe ser objetiva, contrastable, sistemática, metódica y comunicable. Ahora bien, teniendo en cuenta que el conocimiento científico no es infalible, estaremos de
  5. 5. acuerdo con Hopper (1977:261) cuando afirma que la objetividad hace de todo enunciado científico algo provisional para siempre, así que no acepta como científico ninguno que no sea contrastable, proponiendo como criterio la maleabilidad y no la verificabilidad. De todas formas, cualquiera que sea la definición o enfoque adoptados, estaremos de acuerdo con Manéis (1982:30) en que existe casi la unanimidad de que se deben dar tres objetivos en la ciencia: primero, la descripción, que responde a la pregunta ¿qué?; ya que, como punto de partida, debemos saber de qué estamos hablando. La explicación es el segundo objetivo, que responde a la pregunta ¿por qué? y nos dice cómo se producen las cosas y los acontecimientos, qué los causa y cuáles son las leyes que determinan su aparición. Y el tercero, es la predicción, ¿para qué?, qué deducciones extraer de los hechos o leyes en términos de probabilidad. Estas observaciones nos llevan a pensar que ciencia es un conjunto de teorías y sus correspondientes procesos de investigación que describen, explican y predicen los fenómenos de una determinada parcela de la realidad. Si hemos venido prestando atención a lo anteriormente expuesto, podremos tener ya una ligera idea de cuáles deben ser los planteamientos epistemológicos acerca de la Psicología de la Educación; pero, aún así, no dejaríamos de dar un enfoque simplista. Siendo por lo que, siguiendo las corrientes estructuralistas, en concreto la línea propuesta por Schwab (1973), nos vamos a aventurar a ahondar más en el concepto de esta disciplina. Este autor piensa que hay que delimitar con claridad las tres áreas de problemas básicos en la reflexión epistemológica sobre cualquier disciplina, a saber: sus estructuras sustantiva, sintáctica y organizativa. Arnau (1984) añade otra interesante perspectiva en la delimitación de los distintos componentes de una ciencia o funciones de la misma, nos estamos refiriendo concretamente a la función pragmática; esto es, a su uso.
  6. 6. La estructura sustantiva, señala Schwab (1973:6), sirve de base y orientación de la investigación que se realiza en una ciencia. La expresión equivale en alguna de sus acepciones al término paradigma, en funcionamiento o vigente, dentro de una ciencia. Constituye la estructura cognitiva que determina el tipo de preguntas que nos hacemos al investigar y que determinan, a su vez, el tipo de datos que deseamos hallar y el tipo de experimentos a llevar a cabo. Además, a los datos, una vez reunidos, se les otorga significado a la luz de la concepción que originó la investigación. De forma más concreta, hace referencia a los contenidos y viene determinada por el conjunto de hechos, conceptos, principios, generalizaciones e hipótesis que constituyen, en definitiva, el conocimiento que la ciencia sistematiza sobre el tipo de fenómenos de que trate. La estructura sintáctica de una disciplina incluye la serie de reglas (procedimientos) que rigen las relaciones entre los elementos de la estructura sustantiva. No es exactamente el método general, sino más bien las estrategias operativas. No se puede describir una sintaxis más que a través de la referencia al tema concreto estudiado en las investigaciones concretas (Ibídem: 26). Supone, pues, la especificidad de una disciplina en cuanto a la definición de lo que para ella constituye un descubrimiento o una comprobación, qué criterios emplea para medir la cualidad de sus datos y, en general, cuáles son las vías por las que se mueve desde ellos. Y, la estructura organizativa aborda el problema relacionado con la articulación de las ciencias según sus estructuras, sus modos característicos de acercamiento a la realidad y los conocimientos que se sistematizan en relación con la misma; lo que contribuye a especificar la peculiaridad clasificatoria de cada disciplina y las posibles relaciones interdisciplinares que entre sí pueden mantener. Una vez descritos esquemáticamente estos tres problemas básicos en torno a los cuales parece que se articula el acercamiento conceptual a la ciencia y siguiéndolos como línea de trabajo, a través de dos tipos de operaciones: lógicas y epistemológicas, a continuación entraremos en el análisis del estatus epistemológico de la Psicología de la Educación. No sin antes aclarar que las operaciones lógicas tratarán de dilucidar su objeto material y formal, y las epistemológicas los procedimientos, posibilidades y límites que la ciencia utiliza para adquirir, organizar y transmitir el conocimiento que necesita y/o pretende su
  7. 7. objeto. Las operaciones lógicas van encaminadas fundamentalmente a la circunscripción y acotamiento del objeto, así como la delimitación del tipo de discurso y sintaxis característica que emplea la disciplina, y las operaciones epistemológicas nos van a poner en contacto con el problema de la génesis, producción, incremento, organización y sistematización del conocimiento sobre la parcela de la realidad que le corresponde. APROXIMACIÓN A LA DEFINICIÓN DE PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN Una definición conceptual de lo que es y se ocupa la Psicología de la Educación requiere explicarla ofreciendo un concepto que recoja sus propiedades constitutivas, lo que hace preciso especificar tanto su género próximo como su diferencia específica; es decir, identificar su objeto material, que exigirá circunscribir con rigor lógico el campo de actuación que cubre la disciplina, y su objeto formal, perspectiva particular desde la cual la misma se enfrenta con dicho campo y que nos permite identificar tanto los componentes que constituyen la estructura sustantiva, como los de las estructuras sintáctica y organizativa. Después del análisis de no pocas definiciones acerca de la Psicología de la Educación (Ausubel, 1973; Hunt, 1975; Bronfenbrenner, 1976; Mialaret, 1977; Eson, Wilson, Robeck y Michael, 1978; Geno¬vard, 1979; Bergan y Dunn, 1980; Coll, Woolfolk, 1983; Tomlinson, 1984 y Mayor, 1985), podemos con¬cluir que su objeto material está constituido por las variables que hacen referencia al comportamiento a desarrollar en los sujetos de la educación (alumnos, profesores, etc.) y su relación con las variables de naturaleza psicológica que intervienen en la situación educativa, y su objeto formal su perfeccionamiento progresivo para lograr la mejor y mayor adaptación al medio; y, de esa forma, orientar y mejorar la educación y, por extensión, la sociedad. Así, pues, ya podemos aventurarnos a dar el primer esbozo de definición en los siguientes términos: LA PSICOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN TIENE POR OBJETO EL COMPORTAMIENTO QUE SE PRETENDE DESARROLLAR EN LOS SUJE¬TOS, EN RELACION CON LAS VARIABLES DE NATURALEZA PSICOLOGICA QUE INTERVIENEN EN LA SITUACION EDUCATIVA, EN ORDEN A SU PERFECCIONAMIENTO, DE CARA A LA MEJOR Y MAYOR ADAPTACION AL MEDIO, Y MEJORA DE LA EDUCACION, LA PERSONAS Y LA SOCIE¬DAD. Obsérvese su identificación con su campo genérico: La Psicología (madre), a través del estudio del comportamiento; pero matizando de qué sujetos: Todos los que intervienen (alumno -de cualquier edad: Educación Infantil, Primaria, Secundaria, Universitaria, E.P.A., etc.- profesor y otros intervinientes); en qué circunstancias: Interactuando e interrelacionándose en base a variables de naturaleza psicológica; en qué contexto: En situación educativa; y para qué: Para
  8. 8. su perfeccionamiento, con el fin de una adecuada adaptación, mejora de la educación, de las personas y de la sociedad. ESTRUCTURA SUSTANTIVA Se trata ahora de ofrecer una definición que permita especificar propiedades, características, y elementos que describan tanto el objeto material como formal, identificando los componentes que constituyen la estructura sustantiva de la Psicología de la Educación. Pedagogía Definiciones básicas de la Pedagogía La pedagogía (del griego παιδαγωγία, παιδιον (paidos -niño) y γωγος (gogos conducir)) es la ciencia que tiene como objeto de estudio a la educación. Es una ciencia perteneciente al campo de las Ciencias Sociales y Humanas, y tiene como fundamento principal los estudios de Kant y Herbart. Usualmente se logra apreciar, en textos académicos y documentos universitarios oficiales, la presencia ya sea de Ciencias Sociales y Humanidades, como dos campos independientes o, como aquí se trata, de ambas en una misma categoría que no equivale a igualdad absoluta sino a lazos de comunicación y similitud epistemológica. El objeto de estudio de la Pedagogía es la educación, tomada ésta en el sentido general que le han atribuido diversas legislaciones internacionales, como lo referido en documentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y los propios de cada país (como las leyes generales o nacionales sobre educación). También es posible encontrar la palabra formación como objeto de estudio de la Pedagogía, siendo educación y formación vocablos sinónimos en tal contexto (existe un debate que indica que son términos diferentes). La Pedagogía estudia a la educación como fenómeno complejo y multirreferencial, lo que indica que existen conocimientos provenientes de otras ciencias y disciplinas que le pueden ayudar a comprender lo que es la educación; ejemplos de ello son la Historia, la Sociología, la Psicología y la Política, entre otras. «La Pedagogía comprende un conjunto de proposiciones teóricas y metodológicas, enfoques, estrategias y técnicas que se articulan en torno al proceso educativo, formal e informal, con la intención de comprenderlo e incidir efectiva y propositivamente sobre él. Es la Pedagogía la Ciencia de la Educación».1 En este contexto, la educación tiene como propósito incorporar a los sujetos a una
  9. 9. sociedad determinada que posee pautas culturales propias y características; es decir, la educación es una acción que lleva implícita la intencionalidad del mejoramiento social progresivo que permita que el ser humano desarrolle todas sus potencialidades. Definición en diccionarios no especializados Tanto el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, como el Diccionario Salamanca de la lengua española3 definen a la pedagogía como la ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza. Tiene como objetivo proporcionar guías para planificar, ejecutar y evaluar procesos de enseñanza y aprendizaje, aprovechando las aportaciones e influencias de diversas ciencias, como la psicología (del desarrollo, personalidad, superdotación, educativa, social), la sociología, la antropología, la filosofía, la historia y la medicina, entre otras. Por lo tanto, el pedagogo es el profesional que ayuda a organizar mejores sistemas y programas educativos, con el objeto de favorecer al máximo el desarrollo de las personas y las sociedades. Estudia la educación en todas sus vertientes: escolar, familiar, laboral y social. Tareas de la pedagogía La ayuda para llegar a la libertad y al servicio empieza alentando el descubrimiento de la propia identidad. Ésta se obtiene en profundidad por el encuentro con Jesucristo, el único que "manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocación"11 . El encuentro personal con Jesucristo es absolutamente necesario a los seres humanos para conocer lo que somos, para apreciar nuestra identidad. El hombre es objeto de revelación; las solas ciencias no dan a conocer la profundidad del ser humano. A la luz de esta verdad fundamental, quien quiera ser libe tiene que decidir romper con "la vida en la falsedad", en todas sus dimensiones -personal y social- para 'vivir siempre en la verdad', para "ser de la verdad"12. Quien ha encontrado a Jesucristo y se ha entregado a Él, no permite que su conciencia sea compartida por otra persona o cosa que no sea el Señor Jesucristo. El descubrimiento de la mentira en todas sus formas es el preámbulo del descubrimiento de nuestra identidad y de nuestra responsabilidad. Por tanto, el análisis de nuestras personas, de nuestra familia, de nuestro barrio, de nuestro trabajo, de nuestra recreación y de nuestra participación social y política, nos conducirá a "la vida en la verdad". La pedagogía para educar para la libertad y el servicio tiene que propiciar una nueva experiencia de ser. Para hacer desaparecer la "vida en la mentira" que hay dento de cada uno, hay que descubrirla reconociendo en la propia existencia todos los aspectos de
  10. 10. falsedad que tenemos, nuestras debilidades e inclinaciones, y al mismo tienpo nuestros traumas, miedos y condicionamientos, las falsedades que afectan nuestras relaciones con los demás y nuesta vida social. Este trabajo debe realizarse continuamente en la vida para permanecer en la libertad. La conversión sincera, que consiste en orientar el camino de nuestra vida y en darle la orientación permanente hacia Aquel que es la Verdad, es el principio de la libertad y del auténtico servicio. Viene enseguida la liberación de nuestras esclavitudes con la actuación especialmente cuidadosa y amorosa del Espíritu Santo, cuya presencia finalmente nos impulsa hacia el bien. El Espíritu Santo, autor principal de la libertad de los cristianos, nos da la experiencia de querer y hacer el bien por propia decisión, sin ser forzado ni externa ni internamente para realizarlo. Esto nos da la profunda y verdadera experiencia de ser hombre. Vivir en la verdad es estar siempre enfrentando la propia responsabilidad: debemos saber lo que cuesta hacer el bien, tener la experiencia del valor real que han tenido nuestras determinaciones y la conciencia de la participación real del poder de Dios en nuestra acción. De manera semejante es necesaria la experiencia de la comunidad, descubriendo comunitariamente la responsabilidad común y el poder comunitario para el mejoramiento de todos. "La vida en la verdad" facilita el discernimiento en situaciones concretas, incita a cada paso la imaginación para encontrar nuevos caminos de hacer el bien y nos da la fuerza necesaria para vivir cada paso en libertad. Cuando alguien comienza a "vivir en la verdad", que es la antesala de "la vida en libertad", necesita compartir su vida de verdad y de libertad con otras personas, y esto produce las 'comunidades de base'. Estas comunidades son el principio de una nueva experiencia de relaciones humanas, un apoyo mutuo en la vida de fe y de verdad. La "revolución existencial" que se produce dentro de la vida en comunidades pequeñas renueva los valores que dan sentido a la existencia, de modo especial el valor comunidad, que exige el servicio mutuo y la complementariedad. Es la experiencia sentir las necesidades de otros y la experiencia del servicio y de sus efectos. Así se construye la comunidad de la caridad. La caridad, plenitud de la ley, es, antes que precepto, una fuerza, un dinamismo de la libertad para responder a las necesidades de los demás. RASGOS EPISTEMOLÓGICOS Situación epistemológica de la pedagogía hoy
  11. 11. Para algunos autores la pedagogía ya es una ciencia y suelen manifestar cierta ansiedad por persuadir a otras ciencias de que realmente lo es; en otros se trata de una deuda que necesariamente tendrá que saldarse en algún momento. No obstante, lo cierto es que hoy no parece ser motivo de preocupación demostrar el carácter científico de la pedagogía aunque, paradójicamente, se afirma en su especificidad. "Tal vez-dice Puiggrós- la imposibilidad de la pedagogía de constituirse en una disciplina científica represente para ella un peligro o esta imposibilidad es la que le ha permitido subsistir como ingrediente de vida de la comunidad". (Puiggrós, 1995)Así llega a la pedagogía el vasto quebrantamiento de paradigmas epistemológicos que convierte a los conocimientos hasta ahora inequívocos, en fuentes de interrogantes con enormes dificultades en la producción de respuestas. En ese marco es posible caracterizar también al saber pedagógico –tal como lo hace Susana Barco para la pedagogía y didáctica - desde la incerteza, la duda y la construcción permanente” (Barco, 1988, p. 7). Una aproximación a sus categorías centrales Educación, intervención y formación. Más allá de su carácter científico o no, la pedagogía constituye una índole de saber teórico-práctico que interviene en forma deliberada para mejorarlas prácticas formativas, mejoramiento que está condicionado por la perspectiva teórica que se asuma (Furlan y Pasillas, 1994). Esta caracterización posibilitare construir tres categorías que pueden reconocerse como específicas del campo pedagógico ya que reúnen concurrentemente teoría y práctica, conocimiento y propuestas. Ellas son: educación, intervención y formación. Aunque las tres se nombran como educación, puede ensayarse una diferenciación que resulte útiles el contexto de esta exposición. Reservamos el término educación para la faz más teórica de la pedagogía, en la cual se explicaría, describiría y reflexionaría sobre las prácticas formativas en toda su complejidad mientras que la intervención y formación conformarían la faz más práctica, resultando ser los componentes activos de las acciones intersubjetivas. Pedagogía y Didáctica Así como en la dimensión más específicamente didáctica se diferencian los procesos de enseñanza de los de aprendizaje, también en la pedagogía aparece hoy una clara preocupación por distinguir las “acciones para la formación” de la “formación”. Por lo que la Didáctica puede caracterizarse como teoría y intervención sobre la enseñanza mientras que la pedagogía es la teoría e intervención sobre los procesos formativos. Procesos que se dan en todos los espacios sociales, siendo la escuela, y otros lugares en donde se brinda intencionadamente educación, lugares específicos donde la formación acompaña –en forma actual o diferida- a los procesos de aprendizaje. Por otra parte la pedagogía en la escuela y otros espacios más o menos formalizados, es
  12. 12. inseparable de la didáctica, pero la diferencia entre ambas es el énfasis que una – la didáctica- pone en los procesos de enseñanza y de aprendizaje, mientras que la pedagogía coloca el acento en las relación es intersubjetivas implicadas en los procesos de intervención y de formación.
  13. 13. INTRODUCCIÓN La naturaleza propia de los procesos científicos, así como sus interrelaciones con otros campos del saber, han evolucionado ampliamente a lo largo de la historia. Este hecho, de todos conocido, nos muestra el riesgo que se corre al pretender dar una definición de Ciencia que, por un lado, tendría necesariamente la calificación de temporal y, por otro, se perderían múltiples facetas y posibilidades asociadas a la misma. Es importante precisar hasta qué punto la denominación de Ciencia es aplicable a unas actividades y no a otras. De hecho, diferentes autores proponen identificarla con las actividades llevadas a cabo por los científicos, lo que nos llevaría a otro término -científico- incompatible con lo que se pretende definir. Una nueva coyuntura histórica ha permitido que el tema pedagógico recobre interés. Se advierte una creciente preocupación en los ámbitos teóricos y prácticos por reivindicar a la Pedagogía como el saber específico sobre la educación. Ese reclamo epistemológico, responde a las demandas que provienen de las complejas prácticas educativas actuales, por lo que queda fuera de consideración en esta presentación, cualquier intento de a cometerse percolaciones pedagógicas que puedan considerarse puramente abstractas. La Pedagogía fue cumpliendo sus misiones en cada época y en cada contexto. En algunas circunstancias sometió sus teorizaciones y sus intervenciones al poder político, respondiendo así a lo que desde algún sector hegemónico se definía –se define- como “demandas educativas”. Pero también supo ser discriminada por sus compromisos éticos y políticos, cuando logró apropiarse de una autonomía que le posibilitaba contrastar realidades y responder creativamente a los desafíos que proponían conceptualizaciones y prácticas que iban en búsqueda de una sociedad más justa.
  14. 14. INDICE INTRODUCCIÓN CONTENIDO FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS DEFINICIONES DE LA PEDAGOGIA TAREAS DE LA PEDAGOGIA RASGOS EPISTEMOLÓGICOS COMENTARIO CONCLUSIÓN RECOMENDACIONES BIBLIOGRAFÍAS
  15. 15. COMENTARIO En la tendencia pedagógica tradicional la relación docente estudiante se fundamenta en la autoridad del primero, la misma que descansa en los castigos y el poder que tiene sobre las calificaciones, exigiendo una actitud receptiva, pasiva, el maestro es paternalista en el sentido de que todo lo da y no permite actividad del alumno. En la tendencia pedagógica liberadora la actitud del maestro es respetuosa de los valoresdemocráticos, no presenta su programa de estudio, sino que lo busca dialógicamente con los involucrados en el proceso, partiendo de la investigación interdisciplinaria de la realidad o a partir de un conocimiento mínimo de la realidad que se supone poseen docente y estudiantes. En al tendencia Pedagógica Constructivista se da énfasis casi exclusivo al sujeto y la subjetividad, rediciendo la enseñanza a un conjunto de técnicas como el mapa conceptual o los mente factos. En la tendencia pedagógica histórica cultural la finalidad de las instituciones escolares como parte del todo social, es la transformación de la sociedad en función de los intereses populares.
  16. 16. CONCLUSIONES La naturaleza propia de los procesos científicos, así como sus interrelaciones con otros campos del saber, han evolucionado ampliamente a lo largo de la historia. El objeto de estudio de la Pedagogía es la educación, tomada ésta en el sentido general que le han atribuido diversas legislaciones internacionales, como lo referido en documentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura (UNESCO). A la luz de esta verdad fundamental, quien quiera ser libe tiene que decidir romper con "la vida en la falsedad", en todas sus dimensiones -personal y social- para 'vivir siempre en la verdad', para "ser de la verdad".
  17. 17. BIBLIOGRAFÍA http://www.buenastareas.com/materias/fundamentos-epistemologicos-de-lainvestigacion/0 http://www.geocities.ws/filoipb/ensayos/ensa_12.html http://es.scribd.com/doc/38957260/Silber-Julia-Reflexiones-epistemologicas-sobrela-pedagogia

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