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Declaración universal de la Unesco sobre la diversidad cultural

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  • 1. HYPERLINK "http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc66.htm"http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc66.htm<br />http://www.un.org/es/comun/docs/?path=http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001271/127160m.pdf<br />Declaración Universal de la UNESCO sobre la diversidad cultural:<br />Paris, 15 de octubre al 3 de noviembre de 2001<br />La 31a. Conferencia General,<br /> <br />Preámbulo<br />Reafirmando su adhesión a la plena realización de los derechos humanos y de las libertades fundamentales proclamadas en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en otros instrumentos universalmente reconocidos, como los dos Pactos Internacionales de 1966 relativos uno a los derechos civiles y políticos y el otro a los derechos económicos, sociales y culturales,<br />Recordando que en el Preámbulo de la Constitución de la UNESCO se afirma “(...) que la amplia difusión de la cultura y la educación de la humanidad para la justicia, la libertad y la paz son indispensables a la dignidad del hombre y constituyen un deber sagrado que todas las naciones han de cumplir con un espíritu de responsabilidad y de ayuda mutua”,<br />Recordando también su Artículo primero que asigna a la UNESCO, entre otros objetivos, el de recomendar “los acuerdos internacionales que estime convenientes para facilitar la libre circulación de las ideas por medio de la palabra y de la imagen”,<br />Refiriéndose a las disposiciones relativas a la diversidad cultural y al ejercicio de los derechos culturales que figuran en los instrumentos internacionales promulgados por la UNESCO HYPERLINK "http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc66.htm" l "_ftn1" o "" [1]<br />Reafirmando que la cultura debe ser considerada como el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias HYPERLINK "http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc66.htm" l "_ftn2" o "" [2].<br />Constatando que la cultura se encuentra en el centro de los debates contemporáneos sobre la identidad, la cohesión social y el desarrollo de una economía fundada en el saber,<br />Afirmando que el respeto de la diversidad de las culturas, la tolerancia, el diálogo y la cooperación, en un clima de confianza y de entendimiento mutuos, están entre los mejores garantes de la paz y la seguridad internacionales,<br />Aspirando a una mayor solidaridad fundada en el reconocimiento de la diversidad cultural, en la conciencia de la unidad del género humano y en el desarrollo de los intercambios culturales,<br />Considerando que el proceso de mundialización, facilitado por la rápida evolución de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, pese a constituir un reto para la diversidad cultural crea las condiciones de un diálogo renovado entre las culturas y las civilizaciones,<br />Consciente del mandato específico que se ha dado a la UNESCO, en el seno del sistema de las Naciones Unidas, consistente en asegurar la preservación y la promoción de la fecunda diversidad de las culturas,<br />Proclama los principios siguientes y aprueba la presente Declaración:<br />IDENTIDAD, DIVERSIDAD Y PLURALISMO<br />Artículo 1 – La diversidad cultural, patrimonio común de la humanidad<br />La cultura adquiere formas diversas a través del tiempo y del espacio. Esta diversidad se manifiesta en la originalidad y la pluralidad de las identidades que caracterizan los grupos y las sociedades que componen la humanidad. Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la diversidad cultural es, para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido, constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocida y consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras.<br />Artículo 2 – De la diversidad cultural al pluralismo cultural<br />En nuestras sociedades cada vez más diversificadas, resulta indispensable garantizar una interacción armoniosa y una voluntad de convivir de personas y grupos con identidades culturales a un tiempo plurales, variadas y dinámicas. Las políticas que favorecen la inclusión y la participación de todos los ciudadanos garantizan la cohesión social, la vitalidad de la sociedad civil y la paz. Definido de esta manera, el pluralismo cultural constituye la respuesta política al hecho de la diversidad cultural. Inseparable de un contexto democrático, el pluralismo cultural es propicio a los intercambios culturales y al desarrollo de las capacidades creadoras que alimentan la vida pública.<br />Artículo 3 – La diversidad cultural, factor de desarrollo<br />La diversidad cultural amplía las posibilidades de elección que se brindan a todos; es una de las fuentes del desarrollo, entendido no solamente en términos de crecimiento económico, sino también como medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual satisfactoria.<br />DIVERSIDAD CULTURAL Y DERECHOS HUMANOS<br />Artículo 4 – Los derechos humanos, garantes de la diversidad cultural<br />La defensa de la diversidad cultural es un imperativo ético, inseparable del respeto de la dignidad de la persona humana. Ella supone el compromiso de respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales, en particular los derechos de las personas que pertenecen a minorías y los de los pueblos autóctonos. Nadie puede invocar la diversidad cultural para vulnerar los derechos humanos garantizados por el derecho internacional, ni para limitar su alcance.<br />Artículo 5 – Los derechos culturales, marco propicio de la diversidad cultural<br />Los derechos culturales son parte integrante de los derechos humanos, que son universales, indisociables e interdependientes. El desarrollo de una diversidad creativa exige la plena realización de los derechos culturales, tal como los define el Artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Artículos 13 y 15 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Toda persona debe, así, poder expresarse, crear y difundir sus obras en la lengua que desee y en particular en su lengua materna; toda persona tiene derecho a una educación y una formación de calidad que respete plenamente su identidad cultural; toda persona debe poder participar en la vida cultural que elija y ejercer sus propias prácticas culturales, dentro de los límites que impone el respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales.<br />Artículo 6 – Hacia una diversidad cultural accesible a todos<br />Al tiempo que se garantiza la libre circulación de las ideas mediante la palabra y la imagen, hay que procurar que todas las culturas puedan expresarse y darse a conocer. La libertad de expresión, el pluralismo de los medios de comunicación, el multilingüismo, la igualdad de acceso a las expresiones artísticas, al saber científico y tecnológico -comprendida su forma electrónica- y la posibilidad, para todaslas culturas, de estar presentes en los medios de expresión y de difusión, son los garantes de la diversidad cultural.<br />DIVERSIDAD CULTURAL Y CREATIVIDAD<br />Artículo 7 – El patrimonio cultural, fuente de la creatividad<br />Toda creación tiene sus orígenes en las tradiciones culturales, pero se desarrolla plenamente en contacto con otras. Esta es la razón por la cual el patrimonio, en todas sus formas, debe ser preservado, valorizado y transmitido a las generaciones futuras como testimonio de la experiencia y de las aspiraciones humanas, a fin de nutrir la creatividad en toda su diversidad e instaurar un verdadero diálogo entre las culturas.<br />Artículo 8 – Los bienes y servicios culturales, mercancías distintas de las demás<br />Frente a los cambios económicos y tecnológicos actuales, que abren vastas perspectivas para la creación y la innovación, se debe prestar una atención particular a la diversidad de la oferta creativa, a la justa consideración de los derechos de los autores y de los artistas, así como al carácter específico de los bienes y servicios culturales que, en la medida en que son portadores de identidad, de valores y sentido, no deben ser considerados como mercancías o bienes de consumo como los demás.<br />Artículo 9 – Las políticas culturales, catalizadoras de la creatividad<br />Las políticas culturales, en tanto que garantizan la libre circulación de las ideas y las obras, deben crear condiciones propicias para la producción y difusión de bienes y servicios culturales diversificados, gracias a industrias culturales que dispongan de medios para desarrollarse en los planos local y mundial. Cada Estado debe, respetando sus obligaciones internacionales, definir su política cultural y aplicarla, utilizando para ello los medios de acción que juzgue más adecuados, ya se trate de apoyos concretos o de marcos reglamentarios apropiados.<br />DIVERSIDAD CULTURAL Y SOLIDARIDAD INTERNACIONAL<br />Artículo 10 – Reforzar las capacidades de creación y de difusión a escala mundial<br />Ante los desequilibrios que se producen actualmente en los flujos e intercambios de bienes culturales a escala mundial, es necesario reforzar la cooperación y la solidaridad internacionales destinadas a permitir que todos los países, en particular los países en desarrollo y los países en transición, establezcan industrias culturales viables y competitivas en los planos nacional e internacional.<br />Artículo 11 – Establecer relaciones de asociación entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil<br />Las fuerzas del mercado por sí solas no pueden garantizar la preservación y promoción de la diversidad cultural, condición de un desarrollo humano sostenible. Desde este punto de vista, conviene fortalecer la función primordial de las políticas públicas, en asociación con el sector privado y la sociedad civil.<br />Artículo 12 – La función de la UNESCO<br />La UNESCO, por su mandato y sus funciones, tiene la responsabilidad de:<br />a)  Promover la consideración de los principios enunciados en la presente Declaración en las estrategias de desarrollo elaboradas en el seno de las diversas entidades intergubernamentales;<br />b)  Constituir un instrumento de referencia y de concertación entre los Estados, los organismos internacionales gubernamentales y no gubernamentales, la sociedad civil y el sector privado para la elaboración conjunta de conceptos, objetivos y políticas en favor de la diversidad cultural;<br />c)  Proseguir su acción normativa y su acción de sensibilización y de desarrollo de capacidades en los ámbitos relacionados con la presente Declaración que corresponden a sus esferas de competencia;<br />d)  Facilitar la aplicación del Plan de Acción cuyas orientaciones principales se adjuntan en anexo de la presente Declaración.<br />ORIENTACIONES PRINCIPALES DE UN PLAN DE ACCIÓN PARA LA APLICACIÓN DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LA UNESCO SOBRE LA DIVERSIDAD CULTURAL<br />Los Estados Miembros se comprometen a tomar las medidas apropiadas para difundir ampliamente la Declaración de la UNESCO sobre la diversidad cultural y fomentar su aplicación efectiva, cooperando en particular con miras a la realización de los siguientes objetivos:<br />1. Profundizar el debate internacional sobre los problemas relativos a la diversidad cultural, en particular los que se refieren a sus vínculos con el desarrollo y a su influencia en la formulación de políticas, a escala tanto nacional como internacional; profundizar en particular la reflexión sobre la conveniencia de elaborar un instrumento jurídico internacional sobre la diversidad cultural.<br />2. Desarrollar la definición de los principios, normas y prácticas en los planos nacional e internacional, así como de los medios de sensibilización y las formas de cooperación más propicios a la salvaguardia y a la promoción de la diversidad cultural.<br />3. Favorecer el intercambio de conocimientos y de las prácticas recomendables en materia de pluralismo cultural con miras a facilitar, en sociedades diversificadas, la inclusión y la participación de las personas y de los grupos que proceden de horizontes culturales variados.<br />4. Avanzar en la comprensión y la clarificación del contenido de los derechos culturales, considerados como parte integrante de los derechos humanos.<br />5. Salvaguardar el patrimonio lingüístico de la humanidad y apoyar la expresión, la creación y la difusión en el mayor número posible de lenguas.<br />6. Fomentar la diversidad lingüística -respetando la lengua materna- en todos los niveles de la educación, dondequiera que sea posible, y estimular el aprendizaje del plurilingüismo desde la más temprana edad.<br />7. Alentar, a través de la educación, una toma de conciencia del valor positivo de la diversidad cultural y mejorar, a este efecto, tanto la formulación de los programas escolares como la formación de los docentes.<br />8. Incorporar al proceso educativo, tanto como sea necesario, métodos pedagógicos tradicionales, con el fin de preservar y optimizar los métodos culturalmente adecuados para la comunicación y la transmisión del saber.<br />9. Fomentar la “alfabetización electrónica” y acrecentar el dominio de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, que deben considerarse al mismo tiempo como disciplinas de enseñanza y como instrumentos pedagógicos capaces de reforzar la eficacia de los servicios educativos.<br />10. Promover la diversidad lingüística en el espacio numérico y fomentar el acceso gratuito y universal, a través de las redes mundiales, a todas las informaciones que pertenecen al dominio público.<br />11. Luchar contra las desigualdades en materia de electrónica -en estrecha cooperación con los organismos competentes del sistema de las Naciones Unidas- favoreciendo el acceso de los países en desarrollo a las nuevas tecnologías, ayudándolos a dominar las tecnologías de la información y facilitando a la vez la circulación electrónica de los productos culturales endógenos y el acceso de dichos países a los recursos numéricos de orden educativo, cultural y científico, disponibles a escala mundial.<br />12. Estimular la producción, la salvaguardia y la difusión de contenidos diversificados en los medios de comunicación y las redes mundiales de información y, con este fin, promover la función de los servicios públicos de radiodifusión y de televisión en la elaboración de producciones audiovisuales de calidad, favoreciendo en particular el establecimiento de mecanismos cooperativos que faciliten la difusión de las mismas.<br />13. Elaborar políticas y estrategias de preservación y valorización del patrimonio cultural y natural, en particular del patrimonio oral e inmaterial, y combatir el tráfico ilícito de bienes y servicios culturales.<br />14. Respetar y proteger los sistemas de conocimiento tradicionales, especialmente los de las poblaciones autóctonas; reconocer la contribución de los conocimientos tradicionales a la protección del medio ambiente y a la gestión de los recursos naturales, y favorecer las sinergias entre la ciencia moderna y los conocimientos locales.<br />15. Apoyar la movilidad de creadores, artistas, investigadores, científicos e intelectuales y el desarrollo de programas y de asociaciones internacionales de investigación, procurando al mismo tiempo preservar y aumentar la capacidad creativa de los países en desarrollo y en transición.<br />16. Garantizar la protección de los derechos de autor y de los derechos conexos, con miras a fomentar el desarrollo de la creatividad contemporánea y una remuneración justa del trabajo creativo, defendiendo al mismo tiempo el derecho público de acceso a la cultura, de conformidad con el Artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.<br />17.  Ayudar a la creación o a la consolidación de industrias culturales en los países en desarrollo y los países en transición y, con este propósito, cooperar en el desarrollo de las infraestructuras y las competencias necesarias, apoyar la creación de mercados locales viables y facilitar el acceso de los bienes culturales de dichos países al mercado mundial y a los circuitos de distribución internacionales.<br />18.  Elaborar políticas culturales que promuevan los principios inscritos en la presente Declaración, entre otras cosas mediante mecanismos de apoyo a la ejecución y/o de marcos reglamentarios apropiados, respetando las obligaciones internacionales de cada Estado.<br />19.  Asociar estrechamente los diferentes sectores de la sociedad civil a la definición de las políticas públicas de salvaguardia y promoción de la diversidad cultural.<br />20. Reconocer y fomentar la contribución que el sector privado puede aportar a la valorización de la diversidad cultural y facilitar, con este propósito, la creación de espacios de diálogo entre el sector público y el privado.<br />Los Estados Miembros recomiendan al Director General que al ejecutar los programas de la UNESCO tome en consideración los objetivos enunciados en el presente Plan de Acción, y que lo comunique a los organismos del sistema de las Naciones Unidas y demás organizaciones intergubernamentales y no gubernamentales interesadas, con miras a reforzar la sinergia de las medidas que se adopten en favor de la diversidad cultural.<br /> <br /> HYPERLINK "http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc66.htm" l "_ftnref1" o "" [1] Entre los cuales figuran, en particular, el Acuerdo de Florencia de 1950 y su Protocolo de Nairobi de 1976, la Convención Universal sobre Derechos de Autor de 1952, la Declaración de los Principios de Cooperación Cultural Internacional de 1966, la Convención sobre las Medidas que Deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales de 1970, la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972, la Declaración de la UNESCO sobre la Raza y los Prejuicios Raciales de 1978, la Recomendación relativa a la condición del artista de 1980 y la Recomendación sobre la salvaguardia de la cultura tradicional y popular de 1989.<br /> HYPERLINK "http://www.prodiversitas.bioetica.org/doc66.htm" l "_ftnref2" o "" [2] Definición conforme a las conclusiones de la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales (MONDIACULT, México, 1982), de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo (Nuestra Diversidad Creativa, 1995)y de la Conferencia Intergubernamental sobre Políticas Culturales para el Desarrollo (Estocolmo, 1998).<br /> <br />http://www.fts.uner.edu.ar/antropologia/contenidos/diversidad.htm<br />Tema: La diversidad cultural.<br />-El concepto de Hombre y el eje naturaleza-cultura. La tensión universal/particular. La "culturalización" de la naturaleza. -El lugar de la alteridad en la explicación de la unidad: diversidad y progreso resignificados. Etnocentrismo y relativismo. -Pensando el lugar del observador o cuando la diversidad depende de quien mira: lo exótico como distinto. El método etnográfico.<br />La diversidad cultural:<br />Del mismo modo que el evolucionismo, Leví-Strauss considera a la Cultura como una sola, definiéndola inicialmente como aquello que es inherente a la humanidad, a lo humano. Pero si diferencia de ellos respecto a la relación que plantea entre naturaleza y cultura. Para Leví-Strauss entre uno y otro estado no hay continuidad sino una relación de oposición. La "cultura no está yuxtapuesta o superpuesta a la vida biológica". Su hipótesis es que "la cultura sustituye, utiliza y transforma a la naturaleza, para realizar una síntesis de un nuevo orden". En este sentido para él, la Cultura es una mediación, un elemento mediador o una bisagra, aunque transformador, entre la naturaleza y algo más. Ese algo más es: la sociedad, la historia, la existencia social o la organización social, la diversidad.Lo universal expresa solo el hecho de que la cultura, siempre y en todas partes, llenó esta forma vacía, así como un manantial llena en primer lugar las depresiones que rodean su origen. Pero esa Cultura, "sustancia a la vez permanente y general", se manifiesta de modo "curiosamente diversificado". Las "culturas" -como sinónimo de sociedades, en minúscula y en plural- llenaron de modo particular específico esa forma universal y permanente. Se pregunta entonces por esas formas diversas de culturas.(1)<br />¿Qué entiende por diversidad cultural?Es un hecho empírico, "natural". Pero esa diversidad no está unida por ninguna relación de causa-efecto a la que existe, en el plano biológico, entre ciertos aspectos observables de los grupos humanos:"Así que cuando hablamos, en este estudio, de la contribución de las razas humanas a la civilización, no queremos decir que las aportaciones culturales de Asia o de Europa, de África o de América obtengan una originalidad cualquiera del hecho de que estos continentes estén, a grandes rasgos, poblados por habitantes de cepas raciales diferentes. Si esta originalidad existe -y la cosa no es dudosa-, atañe a circunstancias geográficas, históricas y sociológicas, no a aptitudes distintas vinculadas a las constitución anatómica o fisiológica de los negros, los amarillos o los blancos." (305)La diversidad cultural y la diversidad racial se distinguen, en principio, por su número, en la cantidad: hay más culturas que razas humanas. Y se distinguen también por el interés que presentan a la ciencia: mientras que el interés por la diversidad entre razas, se reduce a su origen histórico y a su distribución en el espacio, el interés por la diversidad de culturas "plantea numerosos problemas, pues es posible preguntarse si constituye para la humanidad una ventaja o un inconveniente" y esta pregunta se subdivide, a su vez, en otras preguntas y problemas.El primer paso para resolver estas preguntas es el de constatar la diversidad cultural (¿a qué nos referimos cuando hablamos de diversidad cultural?). Para Leví-Strauss es un "hecho", un fenómeno, algo que no ofrece dudas y que conforma la vida de la humanidad. Si hay algo cierto es que la humanidad se desenvuelve a través de "modos extraordinariamente diversificados de sociedades y civilizaciones". Y que esa diversidad "atañe a circunstancias geográficas, históricas y sociológicas". Por lo tanto, la diversidad cultural no debe ser concebida como un hecho estático, porque, como se puede constatar, las culturas y las sociedades, no difieren entre ellas de la misma manera ni en el mismo plano. Los modos en que las culturas y las sociedades difieren entre sí varían de acuerdo al tiempo y el espacio. Encontramos culturas diferentes en distintos espacios en un mismo tiempo (contemporáneas). Y también encontramos indicios de culturas distintas que han existido en otro tiempo y ahora están desaparecidas (históricas).También se constata que, la mayoría de las veces, las diferencias no obedecen al aislamiento de las culturas: si difieren o se asemejan es en su relación. En la diversidad o en la distinción, entre sociedades, operan simultáneamente fuerzas que trabajan en sentido opuesto, algunas tienden a mantener y acentuar los particularismos, otras operan en el sentido de la convergencia y de la afinidad. Culturas o sociedades muy cercanas en el espacio pueden presentar diferencias substanciales y otras veces muestran una tendencia opuesta, tienden a parecerse. Leví-Strauss, se pregunta si las sociedades: ¿no se definirán, teniendo presentes sus relaciones mutuas por determinado óptimo de diversidad, más allá del cual no podrían ir, pero por debajo del cual tampoco podrían descender sin peligro? (2)Y por último, encontramos diversidad en el seno de cada sociedad. Constatamos que hay también diversidad a nivel de los distintos grupos que la conforman, producto de un proceso de diversificación interna. La consecuencia que saca de la revisión de los modos distintos de diversidades que existen le permite completar su definición: es un fenómeno "natural" resultante de las relaciones directas o indirectas entre sociedades.<br />¿Qué actitudes tuvieron los hombres frente a la diversidad?<br />A pesar de ser un fenómeno natural, los hombres han reaccionado respecto a esa diversidad, negándola. Ha habido una tendencia a verla como una "monstruosidad" o un "escándalo". Y analiza tres tipos de actitudes que los hombres han tenido históricamente frente ella:<br />- La actitud más generalizada, que se da a nivel del sentido común y la quizás la más antigua, es la etnocéntrica: "consiste en repudiar pura y simplemente las formas culturales -morales, religiosas, sociales estéticas- que están más alejadas de aquellas con las que nos identificamos". Así cuando nos enfrentamos con algo "inesperado" recurrimos a términos como los de "salvajes", "bárbaros", "no humanos" para calificar los distinto en el otro. Esta actitud encierra una paradoja: ya que está actitud es precisamente la que tienen aquellos que los occidentales denominan salvajes o bárbaros: la mayoría de estas sociedades se denominan a sí mismos "nosotros los hombres", y utilizan términos peyorativos (malos, perversos, cobardes, liendres, etc.) para denominar a los extraños a los "no hombres". Incluso, hay casos que el extraño es visto como un ser "sobrenatural". Al respecto Leví-Strauss cuenta cuales han sido las actitudes en el encuentro entre el español y el indio americano:"en las Antillas mayores, algunos años después del descubrimiento de América, mientras los españoles enviaban comisiones que indagaran si los indígenas tenían o no alma, estos últimos se dedicaban a la inmersión de blancos prisioneros a fin de verificar, merced a una vigilancia prolongada, si su cadáver estaba o no sujeto a la putrefacción." (309)Unos y otros tuvieron la misma actitud: negarle la humanidad al otro. Los españoles se preguntaban: ¿son hombres o animales?; los antillanos: ¿son hombres o dioses? La actitud de negarle la humanidad a todo aquel cuyo comportamiento nos parece extraño, es una actitud típica de todo hombre, occidental y no occidental. De tal forma que, con esta actitud, el hombre occidental se iguala con el no occidental, "no se hace sino echar mano de una de sus actitudes típicas. El bárbaro es ante todo el hombre que cree en la barbarie."<br />-Otra actitud, es la que se ha proclamado en los grandes sistemas religiosos (cristianismo, budismo, islamismo); filosóficos (liberalismo, marxismo) y en las grandes declaraciones de los derechos del hombre. En todos estos sistemas, se proclama la igualdad natural entre todos los hombres y la fraternidad y respeto mutuo en el cual deben convivir. Es la actitud típica del relativismo cultural. Pero esa proclamación de igualdad puede resultar abstracta en los hechos ya que puede descuidar o negar la diversidad (¿igualdad respecto a qué?), al olvidar de que el hombre "no realiza su naturaleza en una humanidad abstracta, sino en culturas tradicionales". La igualdad es relativa. Proclamar el respeto por el otro implica conciliar el derecho de cada cultura a ser como es, pero ese modo de ser puede chocar o entrar en contradicción, en algunos aspectos, con los principios filosóficos o religiosos de esos sistemas (por ej. las practicas de canibalismo, infanticidio, etc.). El hombre de estos sistemas filosóficos se encuentra "atrapado entre la doble tentación de condenar experiencias que lo hieren afectivamente y de negar diferencias que no comprende intelectualmente..." (310)<br />Y la última actitud que analiza es la de la ciencia. La que se desprende de la teoría evolucionista y a la que Leví-Strauss llama "falso evolucionismo". La actitud evolucionista ha sido la de proclamar la diversidad (de palabra tuvieron una actitud relativista) pero en los hechos, en su teoría, la suprimieron (tuvieron una actitud etnocéntrica) ya que trataron a las diferentes culturas como etapas de un desenvolvimiento único que partiendo del mismo punto deben converger en el mismo fin. (3)<br />Del análisis de las tres actitudes, Leví-Strauss saca otra conclusión, la diversidad cultural no sólo es variada por que se presenta de diferentes formas, sino que también es variada en función de las distintas actitudes, de las distintas miradas, que han tenido frente a ella los hombres.<br />¿Qué explicación dieron los evolucionistas sobre cómo difieren las culturas?<br />Toda sociedad puede, "desde su propio punto de vista, distribuir las culturas en, por lo menos, tres categorías":"(1) las que son sus contemporáneas pero residen en otro lugar del globo; (2) las que se han manifestado aproximadamente en el mismo espacio, pero la han precedido en el tiempo; aquellas (3), por último, que han existido a la vez en un tiempo anterior al suyo y en un espacio diferente de aquel donde ella reside." (312)<br />CADA SOCIEDAD -DESDE SU PUNTO DE VISTA- PUEDE SEPARAR A LAS OTRAS SOCIEDADES EN TRES CATEGORÍAS<br /> Espacio (lugar)Mismo lugar(cercanas)Lugar diferentes(lejanas)tiempoContemporáneas(cercanas)Propia sociedad1 sociedades o culturas etnográficasPasadas (Lejanas)2. Culturas históricas3. el pasado de las sociedades etnográficas.<br />Los evolucionistas dieron cuenta de las tres categorías en una misma teoría: dieron como "real" la periodización realizada para las sociedades de la categoría (2) (el pasado de su propia sociedad) y ordenaron a las de la categoría (1) según esa periodización a efectos de hacerlas "inteligibles". Esto tuvo como consecuencia que:<br />-Las sociedades de la categoría (1) eran entendibles en función de su "parecido" con las de la categoría (2), hacían recordar a las culturas "pasadas" de Occidente. Los evolucionistas cayeron en el error de "tomar la parte por el todo". Pero el hecho de que en algunos aspectos estas sociedades se parezcan a las sociedades "pasadas" no puede lleva a pensarse que sean análogas en todos los aspectos.-Al tratar a las sociedades de la categoría (1) como etapas de desenvolvimiento de la occidental, les llevó a pensar que a aquellas (las 1) no les había pasado el tiempo, que no tenían historia o que tenían una historia más "lenta". Una, la propia aparece a los ojos de los evolucionistas como progresiva, adquisitiva, con un don sintético en definitiva acumulativa. La otra, la de las sociedades de la categoría (1), aparece comparativamente como no acumulativa, sin don sintético en definitiva como estacionaria.-respecto a las sociedades que se pueden clasificar en la segunda categoría (2), "las que se han manifestado aproximadamente En el mismo espacio pero lo han precedido en el tiempo", el evolucionismo ha tomado a las sociedades que antecedieron en el tiempo a Occidente en un orden de evolución y progreso que llevó a considerar a algunas como superiores y otras inferiores. Esta noción de progreso, ejemplificada en las etapas sucesivas de los evolucionistas (salvajismo, barbarie y civilización), no puede sostenerse. En primer lugar, hay pruebas empíricas que demuestran que lo que se consideraron etapas sucesivas han coexistido en un mismo tiempo. (4)<br />En segundo lugar, en la evolución biológica es altamente probable que "Hipparion" fuera el antepasado real del "Equus caballus" y que uno haya evolucionado del otro, pero trasladar esto a la evolución cultural y suponer que porque una forma de hacha haya precedido a otra y que la primera es su originaria es sólo una "forma metafórica" que no puede probarse, ya que un "hacha no da nacimiento físicamente a otra hacha". El error es haber supuesto que el progreso era necesario, continuo y consiste en llegar cada vez más lejos en la misma dirección. Para Leví-Strauss, en cambio el progreso "no se parece en nada a un personaje subiendo una escalera, añadiendo con cada uno de sus movimientos un nuevo peldaño a todos los que ha conquistado", procede por saltos, por mutaciones, y va a acompañado por cambios de orientación, tiene siempre varias "progresiones" pero nunca en el mismo sentido:"recuerda al jugador cuya suerte está repartida entre varios dados y que, cuanta vez los lanza, los ve desparramarse por el tapete, provocando otras tantas cuenta diferentes. Lo que se gana con uno siempre se corre el riesgo de perderlo con otro, y sólo de vez en cuando es acumulativa la historia, es decir, las cuentas se suman para formar una combinación favorable." (317)<br />¿A qué se deben estos errores? ¿De qué depende la diferencia entre una historia acumulativa y una estacionaria? ¿De la naturaleza de las culturas a las cuales se aplica o resulta de la perspectiva etnocéntrica en la que nos colocamos siempre que miramos a otras culturas? Si el observador era un "nosotros" occidental, cuya sociedad ha tenido una historia acumulativa, adquisitiva, que ha acumulado invenciones y descubrimientos, verá como "sin historia" o con una historia "estacionaria", a una sociedad que no acumula, en la cual las innovaciones no fueran atesoradas o que no aprovechó de igual distinta el tiempo. Estas distinciones son producto de una "diferencia" de enfoques y no de características intrínsecas de una sociedad. La "historicidad" no es función de las propiedades intrínsecas de una cultura o de un proceso cultural sino de la situación en la que nos encontramos con respecto a ella, "del número y de la diversidad de nuestros intereses comprometidos en ellos". (5) Lo que se ve como diverso dependerá de la posición en el cual se sitúe el que lo está mirando, el observador. Por lo tanto, la diversidad no es solo producto de aquello que es diverso (de una cultura, una sociedad, una persona) sino de la ubicación que tenga el que "mira" esa diversidad. Lo relativo no es tal o cual cultura sino que lo relativo es la posición del que está mirando.<br />¿Por qué existe la diversidad?<br />La diversidad existe porque es una condición necesaria para el progreso humano (de la humanidad o de la civilización mundial), sin ella éste no existiría. Las sociedades diferentes lejos de estar en un grado distinto de progreso, como lo planteaban los evolucionistas, son parte de ese progreso. Pero no progresó "una sociedad" sino la "humanidad" y lo hizo debido: · Al aporte de cada cultura, no un aporte fragmentado sino en el aporte de su particularismo. Ese particularismo consiste en el modo original en el que, cada cultura, agrupa, conserva, excluye, elementos que le permiten responder o resolver problemas que son "aproximadamente los mismos para todos los hombres: pues todos los hombres sin excepción poseen lenguaje, técnicas, un arte, conocimientos positivos, creencias religiosas, una organización social, económica, y política." Las "dosis" (la medida) en que cada cultura utiliza estos elementos no son las mismas para todas. Estas opciones pueden pasar desapercibidas para las otras culturas. Por lo tanto el aporte de cada cultura al progreso de la humanidad (civilización) no "consiste en la lista de sus invenciones particulares sino en la separación diferencial que exhiben entre ellas".· La coalición entre culturas, por el modo en que se relacionaron las culturas. La "coalición" que hace posible el progreso consiste en hacer comunes probabilidades que cada cultura encuentra en su desarrollo histórico y el aporte ha sido más fecundo cuanto más diversificación hubo entre culturas:La probabilidad que tiene una cultura de totalizar este conjunto complejo de invenciones de todo orden que llamamos una civilización es función del número y de la diversidad de las culturas con las cuales participa en la elaboración -las más veces involuntaria de una estrategia común. Número y diversidad, decimos. (333)Pero esto plantea una paradoja ya que al conformar coaliciones se produce, a la larga, una homogeneización de las culturas y por lo tanto se pierde la diversidad. La humanidad se ha visto constantemente frente a estos dos procesos contradictorios uno que tiende a la unificación (homogeneización) y otro a la diversificación. Pero ha encontrado "remedios" a esta paradoja, provocando procesos de diferenciación: separaciones diferenciales dentro de cada sociedad (desigualdad-capitalismo) sacar o poner nuevos participantes en la coalición (el imperialismo o colonialismo) y la aparición de regímenes políticos y sociales antagónicos (el bloque de países comunistas).Conclusión: los mecanismos de construcción de la diversidad:<br />En Leví-Strauss los mecanismos de construcción del otro, los mecanismos de cognición, son los mismos que encontramos en el funcionalismo: el "con" como presencia y el "con" pero distinto. Para él, "no existe principio general o proceso deductivo que permita anticipar los acontecimientos contingentes de que se compone la historia de cada sociedad, los caracteres particulares del medio que la rodea, los imprevisibles significados que escoge para dar a tal o cual acontecimiento de su historia, tal o cual aspecto de su hábitat, entre todos aquellos que ella hubiera podido retener para conferirles un sentido". (1984:126) Y de igual modo, la cultura de una sociedad conforma un sistema, una totalidad organizada de conductas, motivaciones, juicios implícitos, etc. Pero este sentido no implica finalidad ni mucho menos identidad con las categorías de nuestra sociedad, para Leví-Strauss sentido es sinónimo de significación, la cultura "elige" de manera inconsciente que retener y que desechar para otorgarle significado: Cada cultura representa un caso único al que es preciso consagrar la más minuciosa de las atenciones para poder, en principio, describirla, y a continuación tratar de comprenderla. Solamente un examen semejante revela cuáles son los hechos y los criterios, variables de una cultura a otra, en virtud de los que cada una escoge ciertas especies animales o vegetales, ciertas sustancias minerales, ciertos cuerpos celestes y otros fenómenos naturales, para dotarlos de una significación y disponer en forma lógica un conjunto finito de elementos. (...) Cada cultura constituye en rasgos definitivos solamente algunos aspectos de su medio natural, pero nadie puede predecir cuales ni para qué fines. Además, los materiales brutos que el medio natural ofrece a la observación y a la reflexión son a la vez tan ricos y tan diversos que, de todas esas posibilidades, el pensamiento sólo es capaz de aprehender una parte. Éste se sirve de ellos para elaborar un sistema entre una infinidad de otros igualmente concebibles; nada reserva a uno cualquiera de entre los demás un destino privilegiado. (1984:79)La tarea del antropólogo, del etnógrafo, sería el de reconstruir ese camino. Y en ese sentido, para Leví-Strauss la antropología es, ante todo, una ciencia empírica y el antropólogo es un viajero que se desplaza en la contemporaneidad de su tiempo. Pero el viaje recién comienza. El antropólogo debe responder a ¿por qué los criterios de selección y las cosas seleccionadas varían de una cultura a otra? Encontrando que algunos elementos idénticos han sido retenidos en una o más culturas por razones diferentes y que algunos elementos diferentes entre si desempeñan a veces la misma función: cada cultura constituye en rasgos diferentes, y que, a la inversa, algunos elementos diferentes entre sí desempeñan a veces la misma función y debe transformar la experiencia de la otredad en modelos, es decir, sistemas de símbolos que resguardan las propiedades características de la experiencia, pero que a diferencia de ésta tenemos el poder de manipular.En Leví-Strauss, el nosotros es un orden posible entre otros, es decir, se relativiza pero lleva la relativización más allá, relativiza la mirada desde donde se mira al otro: el referente se torna consciente y además crítico. La otredad aparece por primera vez como construida por el nosotros.<br />(1) Es en dos conferencias (publicadas en LEVI-STRAUSS, C. "Raza e Historia." En: Antropología Estructural II. México, Siglo XXI, 1979 y en Raza e historia, 1971) dadas a pedido de la Unesco donde expone más claramente qué entiende por diversidad. La primera fue dada en 1951 y la segunda en 1971. La diferencia entre ambas, es desde el punto de vista del lector, ínfima, no obstante Leví-Strauss marca la diferencia entre una y otra: "Ahora bien, en aquella ocasión, y movido por el deseo de complacer a las instituciones internacionales en las que entonces parecía obligado a confiar, en la conclusión de raza e historia había cargado un poco las tintas. Tal vez debido a la edad, pero sin duda a partir de las reflexiones suscitadas por el espectáculo del mundo, me repugnaba ahora semejante complacencia y me convencí de que, para ser útil a la Unesco y cumplir honestamente la tareas que se me había encomendado, debía expresarme con toda franqueza". (1984:13)<br />(2) Este óptimo variará con el número, el alejamiento geográfico y con los medios de comunicación.<br />(3) Leví-Strauss agrega: "Esta definición puede parecer sumaria cuando se tienen en mientes las inmensas conquistas del darwinismo. Pero éste no está en cuestión, pues el evolucionismo biológico y el seudoevolucionismo que aquí consideramos son dos doctrinas bien diferentes. La primera nació como una vasta hipótesis de trabajo, fundada en observaciones en las que la parte dejada a la interpretación es sumamente pequeña. (...) La noción de evolución biológica corresponde a una hipótesis dotada de los más elevados coeficientes de probabilidad que puedan encontrarse en el dominio de las ciencias naturales; en cambio, la noción de evolución social o cultural no aporta, a lo más, sino un procedimiento seductor, pero peligrosamente cómodo, de presentación de los hechos." (311)<br />(4) Y pone como ejemplo el esquema de edades sucesivas: edad de la piedra tallada, de la piedra pulida, del cobre, del bronce, del hierro, "sospechamos hoy en día que el pulimento y el tallado de la piedra han coexistido a veces; cuando la primera técnica eclipsa completamente a la segunda, no es como resultado de un progreso técnico espontáneamente brotado de la etapa anterior, sino como una tentativa de copiar, en piedra, las armas y los útiles de metal que poseían civilizaciones, más "adelantadas" sin duda, pero de hecho contemporáneas de sus imitadores. A la inversa, la alfarería, que se creía solidaria de la "edad de la piedra pulida", está asociada al tallado de la piedra en algunas regiones del norte de Europa. (316)<br />(5) Para ejemplificar esto Leví-Strauss apela al modo en que se explican los "primeros rudimentos de la teoría de la relatividad. A fin de mostrar que la dimensión y la velocidad de desplazamiento de los cuerpos no son valores absolutos sino funciones de la posición del observador, se recuerda que, para un viajero sentado junto a la ventanilla de un tren, la velocidad y la longitud de los otros trenes varían según se desplacen en igual sentido o en sentido opuesto. Pues bien, todo miembro de una cultura es tan estrechamente solidario de ella como aquel viajero ideal lo es de su tren. (...) En muy gran medida, la distinción entre "culturas que se mueven" y culturas que no se mueven" se explica por la misma diferencia de posición que hace que, para nuestro viajero, un tres en movimiento se mueva o no. Con una diferencia (...) Al observador del mundo físico (como nuestra el ejemplo del viajero), son los sistemas que evolucionan en el mismo sentido que el suyo los que les parecen inmóviles, en tanto que los más rápidos son los que evolucionan en sentidos diferentes. Pasa el contrario con las culturas, puesto que nos parecen tanto más activas cuando se desplazan en el sentido de la nuestra, y estacionarias cuando su orientación diverge. Pero, en el caso de las ciencias del hombre, el factor velocidad tiene apenas valor metafórico. Para volver válida la comparación, debe reemplazarse por el de información y significación."(319-320)<br />Bibliografía:LEVÍ-STRAUSS, C. 1979 "Raza e Historia." En: Antropología Estructural II. México, Siglo XXI. * 1984 "Raza y cultura". En: La mirada distante. Barcelona, Editorial Argos Vergara. Pp. 21-43. 1975 "Las tres fuentes de la reflexión etnológica." En: LLOBERA, J. La antropología como ciencia. Editorial Anagrama, Barcelona. 1976 Tristes trópicos. Buenos Aires, EUDEBA.<br />Videos:<br />1. Noticias de Bogotá ELTIEMPO COM Tribus urbanas se reúnen cada fin de semana en las plazoletas <br /> http://www.youtube.com/watch?v=eztsWRnNdns&feature=related<br />2. Tabu Latinoamerica T2x3 [2/4] - Tribus Urbanas<br />http://www.youtube.com/watch?v=21t4lTI49gY&feature=related<br />3. Tabu Latinoamerica T2x3 [3/4] - Tribus Urbanas<br />http://www.youtube.com/watch?v=1bx7BIeSNzI&feature=related<br />4. http://discoverymx.blogspot.com/2011/04/natgeo-tabu-latinoamerica-t2x3-tribus.html<br />