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Sociedad del conocimiento
 

Sociedad del conocimiento

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El sabio es como lumbre o hacha grande, y espejo reluciente y pulido de ambas partes, y buen dechado de los otros, entendido y leído; también es como un camino para los otros. ...

El sabio es como lumbre o hacha grande, y espejo reluciente y pulido de ambas partes, y buen dechado de los otros, entendido y leído; también es como un camino para los otros.
PENSAMIENTO NÁHUATL

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    Sociedad del conocimiento Sociedad del conocimiento Document Transcript

    • DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN A LA ECONOMÍA DEL CONOCIMIENTOProf. Dr. Jorge Domínguez ChávezDepartamento de Postgrado,Universidad Politécnica Territorial del estado Aragua, La Victoria, VenezuelaEl sabio es como lumbre o hacha grande,y espejo reluciente y pulido de ambas partes,y buen dechado de los otros, entendido y leído;también es como un camino para los otros.PENSAMIENTO NÁHUATLMis abuelos decian “mientras más sabes, mejor preparado estás para enfrentar a la vida”. También el dichopopular nos dice “más sabe el diablo por viejo, que por diablo”. Una persona sabia aprecia más su calidad devida, además de formentar a sus hijos para prepararse mejor que ella. El diccionario define a sabio, 1) como lapersona que posee la sabiduría, 2) de buen juicio, cuerdo. 3) sinónimo de erudito, entendido, sapiente, versado.Este mismo diccionario define a la sabiduría como: 1) conducta prudente o buen juicio en la vida o actividadprofesional. 2) conocimiento profundo sobre determinada materia, ciencia o tema. 3) conjunto de losconocimientos adquiridos por la humanidad. 4) para la cultura clásica, es la forma más elevada del conocimientohumano. Veamos que significa conocer, 1) averiguar por el ejercicio de las facultades intelectuales la naturaleza,cualidades y relaciones de las cosas. 2) percibir el objeto como distinto de todo lo que no es él; mientras queconocimiento es la aprehensión de un objeto por un sujeto. En el conocimiento se distingue fácilmente unaoperación vital, que es: 1) inmanente, que permanece en el que la ejecuta. 2) que versa sobre un objetoalcanzado por un sujeto, 3) intrinsecamente determinada, especificada por un objeto. 4) distinta de la acción dequererlo.De estas definiciones, deducimos que el hombre quiere conocer el universo (naturaleza) en su conjunto eintroducir un orden racional en los actos humanos. Aquí hay tres premisas: 1) el contacto del hombre con losobjetos es breve, limitado y personal, 2) es individual, 3) depende del lenguaje de ese hombre. Esta percepciónes individualista, es decir, egocéntrica, depende de lo que el hombre ha tocado, gustado, olido, visto yprincipalmente, de lo inferido. A esto le llamaremos experiencia personal con datos privados. Para pasarlos alcolectivo debe compartir sus datos e inferencias de alguna forma. Estos datos e inferencias, el hombre los puedepredicar en plazas y sitios publicos (tendrá un auditoria reducido) o los puede publicar (buscando ampliar suauditorio), en principio tanto la predicación como la publicación forman la comunicación.En principio, el auditorio puede creer lo que el comunicador dice. Una persona que asiste a esas charlas o lee lopublicado adquiere la experiencia y datos de la otra persona para hacerlos suyos. Ahora, los datos ya sonpúblicos y pueden ser ajustados según la experiencia del persona interesada en ellos. Esta persona, u otras,quizá querrán examinar cuidadosamente y hacer una exacta observación y descripción de un mismo objeto y losmás importante, comparar sus datos con los previos y comunicar su resultado. A este escenario, lo llamaremos,un auditorio con pensamiento crítico. Con ello, el auditorio pasa de la creencia, como acto de fe, aconocimiento sobre un objeto de investigación. Refutando o aceptando lo comunicado.Los países europeos, aprovechando el invento de la tinta y el papel, iniciaron la publicación y divulgación delconocimiento humano, y volvieron a aprovechar la invención de la biblioteca para que la comunidad leyese ehiciese suyo el aporte de los miembros de la comunidad. Con el devenir de los años, las comunidades sediversificaron y especializaron, dando sostén a las sociedades científicas, sociales, ecológicas, ambientalistas ysociales-humanísticas.La comunicación es una actividad netamente social, el hombre vive en sociedad. Por naturaleza, el ser humanoes social, y su comunicación depende de un lenguaje que también es social. Por lo que la sociedad sabe más omenos, al mismo tiempo, lo mismo que un individuo. Todo esto generó cambios en la forma del saber y conocer.El lenguaje social se transformó en lenguaje técnico y científico. Con ello, el conocmiento dejo de ser
    • conocimiento vulgar y se volvio conocimiento científico, técnico y social.Así se dio origen a la primera revolución en la humanidad, la llamada "Revolución industrial" en la Europa delSiglo XVIII, la Segunda revolución en el Siglo XX proviene del ascenso de la economía movida por el petróleo, laelectricidad y la producción industrial masiva y en serie. A partir de los años 80, con la llegada de lacomputadora, la economía de los países desarrollados comenzó a entrar en una etapa diferente, en la que elconocimiento comenzó a ser el activo económico principal. Se le categorizacomo una "Tercera Revolución Industrial" o "Revolución Científico-Tecnológica". Estamos en la etapa de la"Revolución de la información", calificada como la revolución de las tecnologías de la información y de lascomunicaciones o “Revolución de la aldea globalizada o virtual”.Estas revoluciones han generado términos como productividad, competividad, cero desperdicio, ser proactivo,globalización, mercado, valor agregado, consumo, economía emergente, innovación, desarrollo endógeno ysustentable.La consecución de objetivos de productividad y competitividad nos obliga a reflexionar sobre nuestra visión de laSociedad de la Información y el Conocimiento. Vivimos en la sociedad de la información y queremos pasar a laeconomía del conocimiento. Sin embargo, qué quiere decir exactamente "economía del conocimiento".Algunos la identifican con el surgimiento y utilización masiva de la computación, otros más ampliamente con lamicroelectrónica y las comunicaciones, adicionando algunos entre sus rasgos principales el surgimiento de nuevosconceptos sobre la generación y uso de la energía, asícomo nuevos materiales.En cada jornada de trabajo, muchos de nosotros pasamos varias horas ante el computador, pero no es seguroque, cuando buscamos información, accedamos a la información idónea que genere nuevo saber valioso yaplicable en nuestro desempeño profesional; sin embargo, el acierto en las decisiones y actuaciones demandacada día mayor dosis de conocimiento.Hoy en día, hay todavía quien frunce el ceño al oír hablar de la Sociedad de la Información, y aún más si se hablade la Sociedad del Conocimiento: no siempre encontramos lo que buscamos, ni al encontrarlo lo convertimos enconocimiento sólido. Sí bien es cierto que vivimos en la Sociedad de las Relaciones Virtuales, y es verdad que lasdenominadas redes sociales están adquiriendo una dimensión muy significativa, donde se apunta al SoftwareSocial como algo revolucionario. Se apuesta al proceso de difusión del software abierto, o libre, como uno de lospilares de la economía de información, identificando sus efectos económicos en ofertantes y usuarios de bienes yservicios correlacionados. Aquí habría que hacer un estudio de las iniciativas públicas de este software en laeconomía venezolana. Se debería responder a preguntas como: ¿qué es dependencia tecnológica? ¿cuáles son lasdificultades de la consolidación de redes de usuarios? ¿qué se entiende por protección de mercados? ¿costos delcambio?Pero, a pesar de estas posibles reservas, tomemos conciencia de que hay una economía del conocimientoy de la innovación emergente.La tecnología de la información y de la comunicación es la pega o liga o eslabón o engranaje entre variascadenas productivas y los individuos localizados en diversas partes del mundo. Demostrando así la importanciadel uso y aplicación de la informática y de su vehículo, la Internet.Reflexiones inicialesLa aplicación de esta teconología, tecnología de la información y de la comunicación, tiene la intención de situara Venezuela a la cabeza de la Sociedad de la Información y del conocimiento, es decir, a la información laconvertimos en conocimiento propio. En realidad y apuntando a esta economía emergente, lo que la caracterizaes el conocimiento y la innovación, y, en suma, surgen aquí varias etiquetas (información, conocimiento,comunicación, innovación…) que no deberíamos fundir ni confundir.Habrá quien piense que —situar a Venezuela a la cabeza de la Sociedad de la Información— puede ser un objetivomuy ambicioso (incluso para el Gobierno y muy a pesar de los planes desplegados), y que los empresarios sesuelen asociar para defender sus negocios e intereses. Lo cierto es que algo se ha de hacer para avanzar enproductividad y competitividad en la generación de conocimiento, y sin duda se precisa una sinergia deesfuerzos. En verdad, Venezuela debe estar entre los países más avanzados en tecnologías de la información y lacomunicación, pero también, todo depende de cómo interpretemos la idea de Sociedad de la Información,porque quizá la interpretamos a menudo como “Sociedad de la Informática y la comunicación”.
    • En Abril de 1999, asistí a un Simposio bajo el lema de “La Sociedad de la Información para todos”, y, aunquehubo algún ponente que, sin entrar demasiado en la evolución de la economía, dijo que habíamos pasado de la“sociedad de consumo” a la “sociedad de consumo de información”, en general el protagonismo de la jornadarecayó sobre el acceso a Internet y las redes de comunicación. De aquel día, lo que más recuerdo, sin embargo,fue la intervención final de cierto filósofo, que vino a recordarnos que la información reside en soportes y elconocimiento en las personas.El conocimiento está en las personas, para que ello, fundamentalmente sea una realidad, se deben dar treselementos:La educación.Los servicios públicos deben funcionar.La calidad de vida, en el sentido amplio. Hace dos cosas en los medios de innovación. Por un lado, atrae gente alos medios de innovación. Y segundo, una vez que se está en un lugar, hay que retener ese talento.Más recientemente, Mayo de 2005, asistí a otro evento convocado desde el ámbito político, bajo el lema“Sociedad de la Información”. Me pareció, en efecto, que la información no era ya principalmente vista comoalgo a consumir, sino como materia prima fundamental en la economía del conocimiento; como materia prima laque transformamos en el ansiado saber, para aplicarlo en beneficio de la prosperidad, es decir, una mejor calidadde vida.La Informática y la Comunicación resultan inexcusables, pero al conocimiento valioso y aplicable se llega desdeuna información útil, confiable, oportuna, integra, veraz, rigurosa e idónea a la que accedamos con facilidad. Escierto que manejamos mucha información en nuestro entorno, bien sea éste, una organización pública o privada,una empresa o una universidad; es mucha, pero quizá no es siempre suficiente e idónea, ni es suficientementerigurosa y sencilla de traducir a conocimiento valioso y aplicable. Podemos estar haciendo erróneos y/o falsosaprehendizajes, y quizá equivocarnos en las decisiones, porque la información no esté alcanzando la debidacalidad, ni la evaluemos debidamente. Podemos disponer de buenas redes de comunicaciones e informáticas ybuenos soportes, pero, en algún caso, de información deficiente, incompleta, confusa, manipulada o inexacta.Manejando informaciónCuantas veces hemos adquirido equipos de cualquier índole, como un humidificador de agua fría, televisores,celulares o mp4, y el vendedor nos dice “No se preocupe: viene una hoja de instrucciones”. Pues créanme que,aún siendo tecnológo, he sido incapaz de seguir “las instrucciones” de operación, parece que alguien obliga aescribirlas en código secreto. Muchas ocasiones, acabamos haciéndolo funcionar aplicando intuición o conjetura,es decir, por experiencia o sabiduría que prodriamos convertir en información útil, para que alguien más latransforme en conocimiento aplicable.La información que manejamos no siempre tiene el significado que aparenta, ni podemos creernos todo lo queleemos en los medios impresos o electrónicos. Recordemos que cada uno de nosotros percibe las realidades a sumanera, en función de sus creencias, sentimientos, valores, inquietudes y deseos, percepción personal eindividual; también podemos vernos ante información engañosa. Y sí sumamos la la tendencia del cerebro (porsus muchos “filtros”) a engañarnos, el resultado podría ser poco fiable.He oído decir que, quienes trabajamos con la información como materia prima, dedicamos unas 27 horas a lasemana a buscar y analizar información, y perdemos tres y media horas porque no la encontramos; me sientoparte de ese colectivo, pero temo perder más tiempo. Claro que a veces hago descubrimientos “serendipitosos”(casuales): encuentro cosas muy interesantes, aunque no respondan a mis patrones de búsqueda.La información es tempo dependiente, es decir, cambia con el tiempo y puede perder su valor, por lo quedebemos admitir la necesidad del aprendizaje permanente en nuestra vida profesional. Adicionalmente, lasuniversidades han venido desarrollando la idea de la alfabetización informacional, de modo que los estudiantesaprendan a manejarse bien con la información: acceso, consulta, aprendizaje, integración y aplicación. Y en elmundo laboral, habría de hablarse de destreza y capacidad —y aún excelencia— informacional; por lo que, unabuena gestión de la información y del conocimiento resulta inexcusable en las empresas del saber.Se ha puesto mucho énfasis en la alfabetización digital y no tanto en la informacional, pero la empresa del saberha de ser excelente no sólo en la información que atesora y en su acceso a la existente en el exterior, sino en suexplotación, es decir, en su transformación rigurosa a conocimiento sólido y aplicable. En esta transformación, el
    • individuo ha de desplegar su pensamiento crítico ante la información disponible, que puede ser rigurosa,asertiva, confiable, segura y transformable.En un libro reciente, leí “Probablemente, el gran salto evolutivo entre los homínidos, se produjo el día en queuno de aquellos seres fue capaz de intuir lo que estaba cavilando otro miembro de su grupo. Saber lo que estabapensando su interlocutor le permitió ayudarlo o manipularlo. Esta tendencia a convencer a los demás de nuestraspropias opiniones o a intentar manipularlos parece no haberse interrumpido desde entonces”. Punset destaca porello la necesidad del pensamiento crítico en todos nosotros, es decir, del pensamiento reflexivo y penetrante,esmerado e indagador, riguroso e independiente, que busca la verdad: algo que resulta imprescindible paraasegurar la conversión de la información disponible a conocimiento valioso.El trabajador del conocimientoEl nuevo trabajador del conocimiento precisa, desde luego, buena dosis de “destreza informacional”. PeterDrucker, de forma rápida dibuja el perfil de este trabajador:Visible grado de desarrollo personal y profesional.Destreza digital e informacional.Autonomía en el desempeño y en el aprendizaje permanente.Capacidad creativa y actitud innovadora.Lealtad a la profesión y calidad en el trabajo.Este nuevo trabajador, constituye un valioso activo para la economía del conocimiento, pero déjenme recordarasimismo que el trabajador manual no necesariamente queda fuera de este perfil, porque hay trabajos manualesque demandan gran dosis de conocimiento, sin necesidad de recurrir al ejemplo del dentista o el cirujano. Todoslos trabajos son necesarios en la sociedad, y la mayoría de ellos precisan una especialización que debeactualizarse periódicamente, sin contar con la probable asunción de nuevos cometidos y responsabilidades porlos trabajadores. Tampoco, identifiquemos al trabajador del saber con el profesional universitario: todos estamosinmersos en un aprendizaje continúo y por ende, manejamos información.¿Qué es la destreza manejando información? ¿cómo se adquiere? Hace algo más de quince años, se empezó ahablar de manera separada de dos conceptos relacionados con la Sociedad de la Información: por una parte, enlas empresas, de la gestión del conocimiento; y por otra, en las universidades, de la suficiencia o destrezainformacional. El primero (knowledge management) suponía una especie de reingeniería conceptual de lostradicionales sistemas de gestión de la información en las empresas, atendiendo con mayor cuidado a lainformación técnica, funcional y relacional de la actividad empresarial: el know what, el know how, el know why,el know who. El segundo (information literacy), surgía entre documentalistas y en algunas universidades, ensintonía con la creciente preocupación por el aprendizaje permanente (self directed lifelong learning). La ideade suficiencia informacional apuntaba al acceso, uso y aprovechamiento de la creciente información disponible,aunque no había Internet.Desde aquellos años 90, por una parte, el avance de la gestión del conocimiento no ha sido siempre satisfactorio(a pesar de las potentes herramientas disponibles), y por otra, la información ha seguido multiplicándosesensiblemente y poniéndose a nuestra disposición a través de las TIC. Hoy, aquellos conceptos —gestión delconocimiento y destreza informacional (information fluency)— se han aproximado muy visiblemente entre sí enel mundo contemporáneo, para entrar en sinergia con las emergentes figuras del nuevo directivo y el nuevotrabajador, también muy especialmente con la idea del aprendizaje permanente, y desde luego con la necesidadde innovar; en definitiva, con la evolución de la economía.En las organizaciones actuales, la destreza en el uso y aprovechamiento de la información interna y externaaccesible parece más que necesaria, aunque no siempre la poseemos en el grado preciso. Quizá las nuevasgeneraciones salgan de las universidades con sólida preparación para el aprendizaje permanente, pero lasempresas necesitan una mayor dosis de conocimiento, para mejor encarar sus retos de productividad ycompetitividad en la nueva economía. El concepto de excelencia empresarial ha evolucionado con las nuevasrealidades, y no parece cuestionarse que debamos ser asimismo excelentes en la transformación de informacióna conocimiento, y en el flujo de éste en las empresas. Todo apunta ciertamente a la necesidad de quemejoremos nuestra competencia informacional.(Curiosamente, en un libro reciente el editor cambió mi expresión “competencias informacionales” por la de
    • “competencias informativas” y me encontré con esa sorpresa. Lo cierto es que los expertos hablan dealfabetización informacional —“alfin”— y yo me he adherido al adjetivo aunque haya elegido otros sustantivos.En vez de hablar de alfabetización o suficiencia, en la empresa prefiero hablar de excelencia, competencia odestreza).La economía del conocimientoEl conocimiento es la clave, además de ser un activo intangible cuya medición es el reto de esta economía delconocimiento, que para muchos, es la economía que viene. Para ella, sólo las organizaciones capaces de cambiarconstantemente sobrevivirán a largo plazo. "Un mercado es información en movimiento. Si la forma de mover lainformación cambia, cambiará la raíz del mercado". Cabe plantearse la influencia dos figuras sustantivas de estaeconomía: los profesionales de los centros (gestores) y los usuarios de los mismos (consumidores).Las tareas del gestor del conocimiento son, según Cronin, "poner a rendir el capital intelectual de suorganización y optimizar la configuración y explotación de estos recursos así como crear y promover un entornocreativo, estimular el intercambio y maximizar el mayor grado posible de intercambio de información ycomunicación dentro de la propia organización".¿quién es el usuario? ¿qué quiere? ¿qué busca? ¿qué consume? ¿ha cambiado también? ¿está consciente de laimportancia de su papel? "El gestor del conocimiento que aspira a una mayor calidad se aproxima a los usuarios y,por tanto, es más consciente de dónde tiene que mejorar. Al final los usuarios tienen lo que desean y no lo queel proveedor cree que quieren. La calidad total es toda una revolución cultural ya que presupone la noaceptación de errores a la hora de ofrecer un servicio específico o un producto".El éxito de los servicios de información reside pues en la capacidad de adaptación y satisfacción de lasnecesidades de cada usuario. La clave está en personalizar al cliente; el marketing de precisión se presentacomo herramienta para proporcionar este tratamiento individualizado así como la llamada teoría de laanticipación.La economía del conocimiento se caracteriza fundamentalmente por tres grandes rasgos interrelacionados:Esta centrada en el conocimiento y en la información como bases de producción, como bases de la productividady bases de la competitividad, tanto para organizaciones e individuos así como para regiones, ciudades y países.Esta basada en la productividad generada por conocimiento e información, es una economía global. Global noquiere decir que todo esté globalizado, sino que las actividades económicas dominantes están articuladasglobalmente y funcionan cómo una unidad en tiempo real.Tiene una base tecnológica. La tecnología de información y comunicación de base micro y nanoelectrónica. Posseuna forma central de organización cada vez mayor, que es internet. Internet no es una tecnología, es una formade organización de la actividad.El aprendizaje permanenteAl hablar de información y de destreza en su manejo, hemos de aludir al concepto de aprendizaje permanente(lifelong learning), otra característica clave en el perfil del nuevo trabajador de que hablamos. En efecto, hemosde atender al continuo desarrollo de nuestro perfil profesional. Hemos de recordar que el avance tecnológico enla Informática y la Comunicación trajo, en la década anterior, el concepto de e-learning, es decir, de aprendizajeon line. Parecía que los cursos on line venían a sustituir en las empresas a los más costosos cursos en aula, y hacecasi unos diez años las grandes corporaciones desplegaban sus plataformas —campus virtuales— de e-learning.Por entonces, parecía ponerse más énfasis en la tecnología que en la propia información didáctica que el usuariodebía traducir a conocimiento y conducta, y de hecho, en 2004, un estudio de Santillana Formación destapaba lainsatisfacción de los usuarios con los contenidos ofrecidos en la formación on line. Un año después, losaprendizajes producidos eran considerados poco significativos por representantes de la Fundación Tripartita parala Formación en el Empleo. Todavía en 2007, observé que algún importante proveedor de e-learning seguíaponiendo el énfasis en la tecnología como medio para mejorar los resultados del aprendizaje, y lo hacía sinmencionar la información contenida en los cursos, cuyo potencial didáctico ha de asegurarse debidamente.No cabe subestimar la importancia del soporte tecnológico en la carga multimedia de los cursos y en suinteractividad, pero yo insistiría aquí en que el conocimiento viene de la información ofrecida, y se consolida enel cerebro del estudiante. La Informática y la Comunicación hacen su trabajo de forma ventajosa, pero resultainexcusable tanto la labor del experto docente generando información didáctica, como la del estudiante
    • transformándola a conocimiento aplicable, y aún elaborando conexiones, inferencias y abstracciones útiles (elmejor aprendedor también es creativo).Ustedes pueden haber tenido alguna experiencia de e-learning, incluso con material interactivo y multimedia. Yome he encontrado con oportunos e inteligentes diálogos usuario-computador, pero también con informaciónirrelevante y preguntas confusas que me hacían perder la confianza en el contenido del curso. Hay proveedoresde e-learning que parecen seguir relativizando la importancia de los contenidos en favor de la tecnología, perohay igualmente otros muchos dispuestos, con sus productos y servicios, a catalizar el aprendizaje de los usuarios,a satisfacer sus expectativas.Ciertamente hay que hablar más de aprendizaje que de formación, e incluso de habilidades de aprendizaje, quetan necesarias nos resultan. Entre estas habilidades y fortalezas para el aprendizaje, e insistiendo en que eltrabajador del saber protagoniza el proceso, figura el pensamiento crítico y otras habilidades cognitivas, perotambién elementos intrapersonales como la tenacidad, la intuición o la serendipidad (sagacidad al hacerdescubrimientos casuales). El profesional experto y aprendedor permanente sabe obtener el máximo provechode la información a que accede, y no se deja confundir.La innovaciónMás allá de la mera renovación tecnológica, la innovación caracteriza de modo especial a la economíaemergente, y hay que señalar que supone la ampliación o modificación de los campos del saber: algo que resultadifícil de conseguir sin dominar dichos campos. En efecto, la penicilina y las vacunas vinieron a ampliar el campode la medicina, el ferrocarril y la aviación constituyeron en su momento un medio adicional y ventajoso detransporte, la telefonía supuso hace más de un siglo un medio más de comunicación, como asimismo lo supusoInternet en la década pasada.A veces la ampliación de un campo se origina fuera de éste, y así podemos decir que la cirugía se benefició de latecnología láser, que el envasado se reconcibió con la llegada del plástico y otros avances, que la mecánica sebenefició de la electricidad y la electrónica, y que, en general, los campos del saber se tocan, se solapan, o almenos se relacionan en su contenido, en sus herramientas, etcétera. Es, si aceptamos verlo así, la esenciasistémica del mundo, como sistémico es el ser humano en su anatomía y sus recursos.En ocasiones, algunas novedades vienen a modificar los campos del conocimiento y desplazan solucionesanteriores. La aspirina vino a desplazar al salicilato, la luz eléctrica a la de petróleo o gas, los colchones demuelles a los de lana, y luego los de látex a aquéllos. También recordamos cómo, casí 20 siglos después deAristarco, la visión heliocéntrica del mundo se impuso sobre la equivocada cosmovisión geocéntrica; y es que aveces las novedades tienen dificultades para imponerse. Hemos de agradecer el avance de la astronomía apersonajes que, como Copérnico, Brahe, Kepler o Galileo, se caracterizaron por el pensamiento crítico a quealudíamos y por su afán de saber más.Tal como he señalado, algunas otras innovaciones fueron fruto de la casualidad, aunque para ello se precisaranmentes receptivas y sagaces, dispuestas a ofrecer a la sociedad nuevas soluciones. Es el caso del estetoscopio, elpegamento de cianoacrilato, el velcro, la sucralosa, el Walkman de Sony, el horno de microondas, etc. De modoque, el concepto de innovación sobrepasa ampliamente el mero avance de las tecnologías de la información y lacomunicación (renovación tecnológica).ConclusiónA pesar del protagonismo que adquiere la tecnología (TIC) en nuestros días, hemos de verla, como un medio;como un medio para comunicarnos y para acceder a la información que precisamos. A partir de ahí, se trata degenerar conocimiento que nos permita desarrollar nuestra profesión en la economía del siglo XXI.Ante posibles deficiencias en la información a que accedemos, y para asegurar la solidez del aprendizaje, hemosde activar nuestro pensamiento crítico. Además, para obtener máximo aprovechamiento del conocimiento sólidoadquirido, hemos de desplegar también las conexiones, analogías, inferencias y abstracciones que, bienorientadas, catalizan la deseable innovación en procesos, productos y servicios.Como álter ego de la Sociedad de la Información, la denominada “Economía del Conocimiento y la Innovación”demanda profesionales que sean aprendedores permanentes y que, con su competitividad individual, contribuyana la colectiva. Tenemos que desarrollar todas nuestras facultades y fortalezas de seres humanos, y aquí hemossubrayado la necesidad de convertir en conocimiento valioso y aplicable la información disponible. Pero, si un
    • hiato hay entre el conocimiento y la información, como lo hay entre ésta y la tecnología, también encontramoshiatos entre el conocimiento y el alto rendimiento, y entre el conocimiento y la innovación. Mejorar nuestraproductividad y competitividad pasaría, sin descartar otros retos, por resolver bien estos cuatro hiatos en cadaempresa.Esto nos conduce a dos aspectos básicos:la integración de la investigación científica como parte sustativa de la cadena de valor de los procesosproductivos.Lanecesidad de mayor y creciente calificación, motivación, y creatividad en los trabajadores, para que estossean realmente productivos en esta economía basada en el conocimiento. Ello crea mayores y tambiéncrecientes conexiones entre la productividad, la educación y la cultura.