Your SlideShare is downloading. ×
El clarinete mágico de Amadeus
Upcoming SlideShare
Loading in...5
×

Thanks for flagging this SlideShare!

Oops! An error has occurred.

×
Saving this for later? Get the SlideShare app to save on your phone or tablet. Read anywhere, anytime – even offline.
Text the download link to your phone
Standard text messaging rates apply

El clarinete mágico de Amadeus

975

Published on

Published in: Education
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total Views
975
On Slideshare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
0
Actions
Shares
0
Downloads
19
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

Report content
Flagged as inappropriate Flag as inappropriate
Flag as inappropriate

Select your reason for flagging this presentation as inappropriate.

Cancel
No notes for slide

Transcript

  • 1. El presente artículo ha sido escrito por Javier Dicósimo, visitante de Clariperu y que desde Argentina nos lo envíagentilmente.Un interesante texto que abarca temas como "El clarinete en los tiempos de Mozart", "La época de las grandes obras paraclarinete", "El Quinteto para Clarinete y Cuerdas en La Mayor", "El clarinete después de Mozart", etc. Lectura muyrecomendada.Clariperu agradece a Javier por su gran aporte a nuestra página web. Regresar El Clarinete Mágico de AmadeusLas limitaciones técnicas de estos instrumentos eran muchas. No podían lograr todos los sonidos de la escala, o para hacerlo, los ejecutantes debían recurrira digitaciones cruzadas u "horquilladas", es decir, que ante un instrumento con pocas llaves, debían tapar los orificios del clarinete sólo con sus dedos, sinque pudieran taparlos más allá del lógico alcance y cantidad de éstos, buscando posiciones artificiales hasta dar con la nota afinada, lo que les quitabaagilidad y precisión en sus interpretaciones.Es por eso que los compositores de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII no tuvieron demasiado en cuenta al clarinete al momento de escribirobras solistas, o de incorporarlos en conjuntos más reducidos como tríos o cuartetos, al igual que sí lo hacían con otros instrumentos de viento como laflauta, el oboe o el fagot (sin contar a la familia de las cuerdas que ya tenían a los Stradivarius absolutamente perfeccionados). Aunque si bien estosinstrumentos de viento tampoco estaban desarrollados técnicamente, al igual que el clarinete, sus limitaciones y potencialidades ya eran por demásconocidas desde hacía décadas.Mientras que compositores como Vivaldi, Bach o Häendel, habían tenido en cuenta al resto de los instrumentos de viento en sus trabajos, al clarinete no lollegaron casi a considerar o lo relegaron al papel de simple acompañante en la orquesta. Si bien se conocen obras para chalumeau, compuestas durante elBarroco por estos y otros autores, sería exagerado decir que se las puede tomar como parte del repertorio para clarinete. Hacia la segunda mitad del sigloXVIII nadie interpretaba esas obras adaptándolas para el nuevo instrumento.No obstante la falta de un amplio repertorio, el clarinete comenzó a ganar su espacio en la música de la época, al ser tenido en cuenta por los principalescompositores de los centros musicales de toda Europa, aunque sin llegar a componer especialmente obras que lo tuvieran como protagonista principal.Algunas de las composiciones de estos años son la ópera Eleazar, de José Bonno, del año 1739, en cuya partitura se menciona un clarinete; la Obertura enRe, de Häendel, del año 1745, en la cual participan dos clarinetes afinados en Do; la ópera Turno Aricino, de Juan Bautista Bononcini y las dos de JuanAdolfo Hasse, también incluyen partes para el instrumento; en Francia, J. Rameau lo incluyó en su ópera Zoroastro.También las orquestas comenzaron a incluirlo de manera fija en sus secciones de viento, como la Orquesta de Kremsmünster de Austria, que ya en 1739poseía dos clarinetes. Y principalmente la gran Orquesta de Mannheim, la primera que reemplazó el "bajo continuo" por los instrumentos de viento y queutilizó dos clarinetes en este sentido.Las mejoras técnicas siguieron con el desarrollo de Joseph Beer, que alrededor del año 1760 agregó dos nuevas llaves al clarinete, aumentándolo a lacantidad de cinco (fig. 3). Sería éste el tipo de instrumento que Mozart conocería en su adolescencia y juventud. Y sería la escuela de la Orquesta deMannheim, y sus virtuosos instrumentistas, a la cual conocería en profundidad en su viaje de 1777-1778, la que le mostraría por primera vez las plenascapacidades de la utilización de dos clarinetes en la orquesta sinfónica.Figura 1: chalumeau del siglo XVIIMozart y la Orquesta de MannheimSegún Robert Pitrou, en su Vida de Mozart, cuando el pequeño Wolfgang viajó a Londres en los primeros meses de 1764 junto al resto de su familia, conociódos importantes instrumentos con los que evidentemente no había tenido aún contacto:"Y, puesto que se trata de instrumentos, Wolfgang conoce aquí, por primera vez, el clarinete, recientemente descubierto, y el pianoforte, rival feliz delclavicordio".Sin embargo Mozart no tendrá muy en cuenta al clarinete en sus obras de juventud, solamente le dará participación en unos cuantos divertimentos junto aotros instrumentos de viento. Y no era porque el clarinete no lo hubiera cautivado ya desde su niñez, sino que acaso las escasas composiciones de esos añosincluyendo dicho instrumento, se deban a una razón lógica y simple: no tenía clarinetistas a su disposición en Salzburgo que pudieran cubrir susrequerimientos creativos.Entre octubre de 1777 y marzo de 1778, el joven compositor se instala en la ciudad de Mannheim y se relaciona con la gran orquesta de esa ciudad,conducida años antes por Johann Stamitz.Esta prestigiosa orquesta ya utilizaba clarinetes desde 1759, llegando su ilustre director a crear uno de los primeros conciertos para clarinete, como asítambién un cuarteto para dicho instrumento. La fama de innovadora junto a sus músicos de gran virtuosismo, la habían transformado en el paradigma deorquesta sinfónica de la época.El biógrafo Marcel Brion, en su libro Mozart, describe el gran momento por el que pasaba la orquesta en ese momento y hace referencia a sus excelentesintegrantes: "El hecho de tener los compositores palatinos a su disposición un instrumento tan perfecto [la orquesta], del que recibían valiosas lecciones, hizoposible que la "escuela de Mannheim" represente un papel de tanto peso en el desarrollo de la música alemana del siglo XVIII […] Cuando Mozart llegó aMannheim, era Christian Cannabich quien dirigía la admirable orquesta […] Entre los instrumentistas Wolfgang tuvo la dicha de conocer a algunosverdaderamente geniales como el oboe Ramm, el clarinetista Lang, el flautista Wendling, el trombón Carl Stamitz (hijo del antiguo e ilustre director deorquesta), el violinista Cramer y el violoncelista Danzi, todos ellos de fama europea y admirados como maestros de su arte".Sin embargo, durante su estadía en Mannheim, Mozart compondría en el año 1778 sólo una obra en la que emplearía dos clarinetes: el Recitativo & Aria"Alcandro, lo confesso", KV 294.En una carta dirigida a su padre del 3 de diciembre de 1778, desde Munich, dejaría grabadas las palabras que encendieron definitivamente la pasión por elclarinete, incluso hasta los últimos días de su vida: "¡Oh, si solamente pudiéramos tener algunos clarinetes! No te puedes imaginar el maravilloso efecto que se puede lograr en una sinfonía con lasflautas, oboes y clarinetes".Era comprensible que Mozart escribiera estas palabras a su padre, luego de haber convivido con los mejores músicos de Europa y apreciar las innovacionesde la nueva conformación de la orquesta con su sección de vientos tan completa. Salzburgo le había dado la posibilidad de contar con músicos también decierto talento, pero que no estaban en los niveles de excelencia de la "escuela de Mannheim".El prestigioso clarinetista contemporáneo, Eric Hoeprich, en la excelente reseña histórica que contiene el booklet de su trabajo discográfico Mozart: TheLast Concerto - 1791, sostiene lo siguiente respecto a la impresión de Mozart por los clarinetes de Mannheim y a su experiencia previa en la composiciónincluyendo al instrumento: "Aunque su consabido comentario al visitar Mannheim de que "Ojala tuviéramos clarinetes…" parece indicar lo contrario, la experiencia previa de
  • 2. Mozart escribiendo para el clarinete no era insignificante. Ya había escrito para el instrumento en el divertimento en Mi bemol para orquesta, KV 113, dosobras para diez instrumentos (KV 166 y KV 186), e incluyó clarinetes en la partitura de la ópera Idomeneo". Ya se mencionó anteriormente la existencia de estas composiciones tempranas de Mozart incluyendo clarinetes, y por supuesto que no deben sertratadas como "experiencia insignificante", sin embargo no es posible elevarlas a la misma categoría de las obras que años más tarde le dedicaría alclarinete y a su papel principal en diversos géneros. El mismo autor en el booklet de otro trabajo discográfico, Mozart: "Gran Partitta", hace referencia avarios trabajos de Mozart para instrumentos de viento, luego de mencionar los dos arriba enumerados: "Siguieron unos Divertimenti para sexteto de vientos: KV 213, KV 240, KV 252, KV 253 y KV 270, todos compuestos antes de que Mozart se afincaraen Viena en 1781".Al respecto cabe señalar que ninguno de estos sextetos tenía partes para clarinete, es más, Mozart había compuesto hasta ese momento 30 sinfonías, y aligual que en los sextetos, tampoco incluía clarinetes.Por primera vez los tendrá en cuenta para este género musical en su genial Sinfonía Nro. 31, en Re mayor, KV 297, compuesta en la ciudad de París, en1778. Durante su estadía en dicha capital, meses después de la experiencia de Mannheim, incluiría dos clarinetes en otros dos trabajos: la orquestación delBallet "Les Petits Riens", KV 299b y la Sinfonía Concertante en Mi bemol mayor, para Oboe, Clarinete, Corno, Fagot y Orquesta, KV 297b.Mozart, el clarinete y la música masónicaEn 1781 Mozart deja atrás a Salzburgo y se instala en Viena. Comienza aquí un período de madurez compositiva que durará hasta el final de sus días. Será enesta ciudad imperial donde compondrá las mejores piezas para clarinete de todo su repertorio.También serán los años de su participación en la Masonería, para la cual compondrá música que sería utilizada en sus reuniones de logia. Mozart ingresó auna logia masónica denominada Zur Wohltätigkeit a fines de 1784 (meses más tarde también lo hará su padre Leopold).Lo que importa para este artículo (independientemente de lo interesante que es el tema más específico de Mozart y la Masonería), es el tipo de música queescribió para las actividades de su logia y los ritos masones, en los cuales el clarinete tendrá una especial participación. Sobre todo compondrá para uninstrumento del que no se ha hablado aún: el basset horn (o corno di bassetto). Este instrumento de viento, desarrollado en la década de 1770, pertenece ala familia del clarinete, puesto que tiene un mismo tipo de emisión de sonido y un timbre similar, aunque su forma era distinta a la del clarinete en laépoca a la que nos estamos refiriendo (fig. 4). Además era capaz de tocar sonidos más graves que los clarinetes convencionales, y solía estar afinado en lastonalidades de Fa o Sol. Era muy común en esos años que un clarinetista también tocara el basset horn. Mozart tendrá la misma devoción por esteinstrumento que la que tuvo por el clarinete.Según el autor Robert G. Davies, en su artículo Mozart and his Masonic music, Mozart compuso música masónica a la que agrupa en tres categorías: músicaque compuso específicamente para la logia a la que pertenecía; música solicitada por el público hecha en base a ideas masónicas y música que compusopara otros propósitos pero que fue adaptada por él mismo o por otros, durante su vida, para ser utilizada en la logia.Fue en el entorno de la actividad de sus hermanos masones que Mozart compuso varias obras en las que el clarinete y el basset horn tuvieron unaparticipación importante. El autor hace referencia al tipo de actividades en las que su música se interpretaba, así enumera: conciertos que la Masoneríaorganizaba con fines benéficos; los rituales masónicos, en los que la música se interpretaba durante las reuniones (y aún se sigue haciendo en ciertaslogias), ya sea durante los preparativos al pasar de una habitación a otra a modo de procesión, o antes y después de que hablara un orador principal.También se interpretaba música en los funerales de miembros de la Masonería.Aunque previo al ingreso a su logia ya había compuesto música para una ceremonia masónica en la ciudad de Salzburgo en 1782, nos referimos al Adagiopara dos clarinetes y tres basset horns, KV 411, el cual será el inicio de la serie numerosa de cantatas y composiciones funerarias para la masonería.Un ejemplo de esta música comprometida con su hermandad es su composición Maurerische Trauermusik, KV 477, en la cual incluye clarinetes y bassethorns. Esta pieza fue compuesta en 1785 para conmemorar la muerte de dos miembros de la logia, Georg August, Duque de Mecklenburg-Strelitz y Franz,Conde de Esterházy de Galántha. Eric Hoeprich en su trabajo ya citado nos informa: "Ambas obras [la otra es el Adagio también descripto] contienen un trío de corni di bassetto [basset horn] en la textura de la instrumentación: elnúmero "3" tiene un especial significado para los masones".Otras obras de Mozart relacionadas con la masonería en las que se incluyen clarinetes y basset horns, según un listado confeccionado por Charles Tupper ycitado por Robert G. Davies en el artículo Mozart and his Masonic music, son las siguientes:- Adagio en Fa mayor, para dos basset horns y fagot, KV 410, compuesta en 1784 y utilizado como música para rituales de procesión. Nótese que se trata deun trío, lo cual nos recuerda la cita de Eric Hoeprich en cuanto a la importancia del número tres para los masones.- Cantata "Dir, Seele des Weltalls", para tenor solo, flauta, dos oboes, clarinete, fagot, dos cornos y cuerdas, KV 429. Esta pieza fue compuesta para unacelebración masónica.- Cantata "Die Maurerfreude - Sehen, wie dem starren Forscherauge die Natur", para tenor solo, dos oboes, clarinete, dos cornos y cuerdas, KV 471.Compuesta en 1785, en honor a Ignaz von Born, Gran Maestro de las Logias Unidas.- Sinfonía Nro. 39 en Mi bemol mayor, KV 543, en la que incluye dos clarinetes. Compuesta en 1788, como la celebración del arte y la alegría de vivir, demucha significación para los masones.- Ópera "La flauta Mágica" (Die Zauberflöte), KV 620, en la que incluye clarinetes y basset horns. Compuesta en 1791, a pocos meses de morir. Esta ópera,cuyo texto pertenece a otro masón y amigo de Mozart, Emanuel Schikaneder, merece un análisis aparte en lo que concierne a su contenido relacionado conla Masonería, lo cual excede el propósito del presente trabajo. Sin embargo no se puede dejar de mencionar que esta obra, plagada de símbolos yreferencias masónicas, deja en claro que el compromiso de Mozart con tales ideales no fue una mera frivolidad como algunos teóricos pretenden demostrar.Y será juntamente con otros dos hermanos masones que Mozart desarrollará lo mejor de su obra para clarinete durante sus años en Viena. El trío (¡otra vezel número "3"!) se completará con el virtuoso clarinetista Anton Stadler y el constructor de instrumentos de viento, Theodor Lotz.La época de las grandes obras para clarineteAquella frase de Mozart en la que anhelaba tener clarinetes quedaba atrás en la Viena de la década de 1780. Junto con su actividad en las logias masónicas,y sus composiciones ya descriptas, la relación que tendría con dos hermanos masones, sería clave en la historia de las obras para clarinete del compositor.Conoce en estos años a Anton Stadler, un talentoso clarinetista que le daría la posibilidad de escribir composiciones más complejas para el instrumento, quese pudieran interpretar con el virtuosismo necesario para alcanzar la expresión que Mozart buscaba.A su vez, Stadler necesitaba un instrumento más apto para ejecutar obras que exigieran más destreza del intérprete. El constructor de instrumentos deviento, Theodor Lotz, le proveería de ese nuevo instrumento: el basset clarinet, un nuevo clarinete de mayor extensión cromática, que le daba alinstrumento la posibilidad de llegar al Do grave y de tocar las demás notas intermedias. El nuevo clarinete, además, tenía llaves que le facilitaban alintérprete realizar pasajes que con los clarinetes convencionales no se podían hacer sin recurrir a posiciones forzadas que le quitaban ductilidad y fluidez ala interpretación. La relación de Mozart con estos dos personajes enriquecería de manera determinante a la historia del clarinete.La investigadora Pamela Poulin ha estudiado a fondo la vida del clarinetista Anton Stadler y su relación con Mozart y Lotz en un artículo escrito en el año1979, The Basset Clarinet of Anton Stadler. En referencia al constructor Theodor Lotz, nos informa: "Lotz tocaba el primer clarinete y la viola en la corte de Fürstbischof en Pressburg, y había hecho desarrollos en el basset horn en 1782. En 1788fue designado como Constructor Real de Instrumentos del Kaiser en Viena".Mozart también había tenido contacto directo con Lotz, ya que en el año 1785 habían interpretado juntos la obra masónica Maurerische Trauermusik, KV477, referida anteriormente, interpretando el constructor un contrafagot de su propio diseño. Respecto a la relación entre ambos, Erich Hoeprich sostieneacertadamente:
  • 3. "Al igual que otras maderas, la fabricación de estos instrumentos [se refiere a los basset horns] había alcanzado niveles de calidad altísimos en laViena mozartiana, y el músico y constructor de instrumentos Theodor Lotz fue en gran medida responsable de que las obras de Mozart se pudieran tocar.Incluso es probable que sin los excelentes constructores de instrumentos como Lotz, a Mozart le hubiera faltado inspiración para escribir música tansublime".Sin embargo, la relación entre Stadler y Lotz no fue siempre armoniosa, puesto que, a lo largo de su carrera, el clarinetista se adjudicó la invención delbasset clarinet, no mencionando nunca a Lotz como el verdadero diseñador y constructor del nuevo instrumento. También es probable que Stadler hayautilizado al menos dos instrumentos de Theodor Lotz del tipo basset clarinet, uno en Si bemol y el otro en La.La autora que citada refiere al respecto: "Para 1790 el basset clarinet tuvo cuatro llaves adicionales y fue afinado en Si bemol. El crédito de tal desarrollo había sido dado ahora a Stadleren lugar de Lotz, aunque Lotz pudo haber agregado las primeras dos llaves y Stadler las dos restantes. Stadler pudo también haber tomado el créditocuando salio de la ciudad de Viena, y ciertamente lo hizo luego de la muerte de Lotz en 1792".En cuanto a estos instrumentos parece que no se fueron pagados a Lotz, de acuerdo a lo que Eric Hoeprich menciona en el booklet al que se viene haciendoreferencia: "El testamento de Lotz también da pruebas del carácter aparentemente sin escrúpulos de Stadler. No sólo se apropió reiteradamente del crédito dehaber inventado el clarinete di basetto, sino que en la lista de deudores del testamento de Lotz aparece debiendo "2 neue er fundene Basklarinet",demostrando que no pagó ni por el Concierto [se refiere al Concierto para Clarinete de Mozart, del que ya se hablará más adelante] ni por losinstrumentos".En el año 1992, Pamela Poulin pudo concretar lo que tanto buscaba desde 1979, cuando presentó su trabajo citado: una imagen del basset clarinet deStadler, el mismo con el que interpretaría las obras más importantes que Mozart creó con dicho instrumento en mente. La imagen es un dibujo del bassetclarinet ("Inventions Klarinette") que ilustra un programa de uno de los conciertos que Stadler dio en la ciudad Letona de Riga, en febrero y marzo de 1794.El hallazgo de tan importante material en la Biblioteca Académica Letona en Riga, les ha permitido a los actuales constructores de clarinetes, reconstruir elbasset clarinet a semejanza del que tocaba Stadler (fig. 5).Pero más allá de los reproches que se le pudieran hacer a Stadler por sus actitudes egoístas, hay que reconocer que sus virtudes como clarinetista eranresaltadas por críticos especialistas de la época y por el mismo Mozart, quien lo llamaba afectuosamente el "milagro de Bohemia". Las obras de Mozart enlas que incluye clarinetes a partir de su radicación en Viena fueron creadas casi exclusivamente para ser ejecutadas por Stadler.No se sabe con exactitud cuándo nació esta relación entre el gran compositor y el virtuoso clarinetista, aunque se piensa que fue con motivo de la ejecuciónde la Serenata No. 11, en Mi bemol mayor, KV 375, compuesta en 1781. Marcel Brion (obra ya citada) describe fantásticamente este momento: "La referida serenata la había compuesto, con ocasión de la fiesta de Santa Teresa, para la cuñada de monsieur Von Hickl, pintor de la corte, encuya casa se interpretó por primera vez el 15 de octubre de 1781. "Los seis caballeros que la han interpretado son unos pobres diablos, pero tocan bastante bien, sobre todo el primer clarinetista y los dos trompas.La razón esencial por la que la he compuesto es que quería que monsieur Von Strack oyese algo mío, aprovechando sus diarias visitas a la casa. También hede decir que la he escrito con mucho esmero. Ha tenido un éxito clamoroso. Se ha interpretado con gran éxito en tres lugares distintos durante la noche deSanta Teresa; en cuanto acababan en un sitio, se los llevaban y les pagaban para que fuesen a tocar a otro".Los dos trompas, los dos clarinetes y los dos fagots, a modo de agradecimiento, quisieron que, el 31 de octubre, que era el santo de Mozart, se lespermitiese ir a tocar a su casa la serenata. Iba a desvestirse cuando, tras hacerse abrir la puerta de la calle, los seis músicos, instalados en el patio, dieronuna audición reservada al maestro. Mozart, muy emocionado les dio las gracias efusivamente".Ese clarinetista que le había llamado tanto la atención a Mozart no podía ser otro que Stadler.Al otro año, en 1782, Mozart agrega a esta serenata dos partes más para oboes y compone la Serenata en Do menor, KV 388, esta vez directamente paraocteto. Según Hoeprich era probable que lo hubiera hecho teniendo en cuenta la reciente formación de la Kaiserlich Königlich Harmonie, que era unconjunto real de vientos, formado por dos cornos, dos fagots, dos oboes y dos clarinetes, en el cual tocaría como primer clarinete Anton Stadler y suhermano menor, Johann Stadler, como segundo clarinetista.Y sería también una serenata la que le daría la oportunidad a Stadler de lucirse con el clarinete: la Gran Partitta, KV 361/370a. La obra se estrenó el 23 demarzo de 1784 en el Burgtheater de Viena, con excelentes críticas. A continuación se reproduce el comentario de Johann Friedrich Schink (LitterarischeFragment, Graz, 1785), acerca de la presentación de la serenata y de la ejecución de Stadler en el clarinete: "¡Muchísimas gracias, gran Virtuoso! Jamás había oído algo como lo que usted hace con su instrumento. Nunca hubiera pensado que el clarinetefuese capaz de imitar la voz humana de forma tan convincente como lo ha hecho usted… Hoy también escuché música para instrumento de viento, deMozart, en cuatro tiempos. ¡Excelente y sublime! Consistía de trece instrumentos, es decir, cuatro trompas, dos oboes, dos fagots, dos clarinetes, doscorni di bassetto, un contrabajo, y detrás de cada instrumento se sentaba un maestro. ¡Oh, que efecto se produjo! ¡Excelente y grandioso, maravilloso ysublime!".Acaso sea pertinente agregar a esta reseña, la opinión de un Salieri, ya loco, en un hospicio, frente a un sacerdote que no puede escuchar los sonidos de laSerenata, como sí lo hace el viejo compositor en su mente. La escena ficticia es de la película Amadeus (libro de Peter Schaffer), dirigida por MilosForman: "Un comienzo simple, casi cómico. Un ritmo -a base de fagots y cornos- como el de un acordeón oxidado. Luego, de pronto, por encima, un oboe;una sola nota, mantenida firme, hasta que un clarinete la recoge y la convierte dulcemente en una frase maravillosa. ¡Esto no había sido compuesto por unmono de feria! Era una música que yo nunca había oído, teñida de tal anhelo, un anhelo irrealizable, que hizo estremecerme. Me parecía estar escuchandola voz de Dios".El clarinete comienza a tener su gran compositor, y por los comentarios de Schink, también un gran virtuoso que sabe traducir, como nadie lo había hecho,la belleza de la música de Mozart. La "Gran Partitta" fue, sin dudas, el principio de la gran relación del compositor con el clarinete.A partir de allí Mozart llegaría a tocar con Stadler en varias ocasiones las obras que componía incluyendo al clarinete. Tal fue el caso del trío para piano,clarinete y viola, KV 498, conocido como el Kegelstatt Trio, el cual se dice, fue pensado durante una partida de billar, uno de los juegos predilectos delcompositor. La pieza fue compuesta en 1784 para una de sus alumnas, Francisca von Jacquin, hermana del barón Gottfried. En su presentación Mozart tocóla viola y Stadler el clarinete.Por esos mismos meses Mozart compuso su Quinteto para Piano y Vientos (oboe, clarinete, fagot y corno), KV 452, el cual tuvo su premier en el Burgtheaterde Viena el 1 de abril de 1784. Nuevamente Mozart interpretará al piano la maravillosa obra junto a su amigo Stadler. Él mismo no ilustra acerca de lacomposición en una carta a su padre Leopold escrita nueve días después de esta presentación: "Compuse un Quinteto… el cual fue recibido con grandes aplausos. Lo considero la mejor obra que he compuesto hasta ahora. ¡Cuánto deseo quepudieras haberlo escuchado! ¡Y cuán hermosamente fue ejecutado!"El clarinete y el basset horn en las obras de Mozart (1781 a 1789)Durante estos años en Viena, Mozart incluyó al clarinete y al basset horn en diversos géneros tales como arias, contradanzas, óperas y partes en variassinfonías, sin contar las obras de música masónica ya enumeradas. Algunas de estas composiciones son:- Ópera (Singspiel) "Die Entführung aus dem Serail", KV 384, compuesta entre 1781 y 1782, en la que incluye, dos basset horns.- Sinfonía No. 35 "Haffner", en Re mayor, KV 385: compuesta en 1782, en la que agregó posteriormente dos clarinetes. Su sección de vientos nos recuerda a
  • 4. la orquesta de Mannheim.- Aria "Per pietá, non ricercate", KV 420, de 1783 para tenor, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas.- Aria "Müsst ich auch durch trausend Drachen", KV 435, para tenor, flauta, oboe, clarinete, dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbales y cuerdas.Posiblemente escrita en Viena en 1783.- Cuatro Nocturnos, todos con letra de Pietro Metastasio y escritos en 1787: "Ecco quel fiero istante", KV 436, para dos sopranos, bajo, tres basset horns; "Milagnero tacendo", KV 437, para dos sopranos, bajo, dos clarinetes y basset horn; "Se lontan ben mio, tu sei", KV 438, para dos sopranos, bajo, dos clarinetesy basset horn; y "Due pupille amabile", KV 439, para dos sopranos, bajo y tres basset horns.- Cinco Divertimentos, KV 439b, para tres basset horns. Posiblemente compuestos en 1787 o posteriormente.- Concierto para Corno No. 3 en Mi bemol mayor, KV 447, para corno solista, dos clarinetes, dos fagots y cuerdas. Fecha de composición: 1787 ó 1788.- Oratorio "Davidde penitente", KV 469, en la que incluye dos clarinetes junto a una sección importante de vientos, posiblemente escrita por Lorenzo daPonte y compuesta en 1785.- Cuarteto "Dite almeno, in che mancai", KV 479, para soprano, tenor, dos bajos, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Viena, 1785.- Terzet "Mandina amabile", para soprano, tenor, bajo, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Viena, 1785.- Concierto para Piano No. 22 en Mi bemol mayor, KV 482, en el que incluye dos clarinetes en la sección de vientos. Viena, 1785.- Ópera (singspiel) "Der Schauspieldirektor", KV. 486, compuesta en 1786, con libreto Johann Gottlieb Stephanie. Nuevamente Mozart agregará partes parados clarinetes en una de sus óperas.- Dos Duetos para 2 Cornos o basset horns, KV 487 (KV 496a). Viena, 1786.- Concierto para Piano No. 23 en La mayor, KV. 488. En otro de sus grandes conciertos incluye dos clarinetes en la sección de vientos. Viena, 1786.- Scena & Rondo "Non più, tutti ascolti", KV 490, para soprano, dos clarinetes, dos fagots, violín obligato y cuerdas. Viena, 1786.- Concierto para Piano No. 24 en Do menor, KV 491. Viena, 1786. Intervención de dos clarinetes.- Scena & Rondo "Chio mi scordi di te?", KV 505, para soprano, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos, piano obligato y cuerdas. Viena, 1786.- Canon en Fa mayor, KV 508a, para clarinetes y basset horns combinados. Viena, 1786- Seis Danzas Germanas, KV 509, para píccolo, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines y bajo.Praga, 1787.- Nueve Contradanzas, KV 510, para dos píccolos, dos oboes, dos flautas, dos clarinetes, dos cornos, dos trompetas, timbales, dos violines y bajo. Praga,1787.- Aria "Mentre ti lascio", KV 513: para bajo, flauta, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Autor de la letra: Duea Sant Agnioli-Morbilli. Viena,1787.- "Grazie, Aglinganni tuoi" en Si bemol mayor, KV 532, para soprano, tenor, bajo, flauta, clarinete, dos cornos, dos fagots y bajo. Viena, 1787.- Contradanza "La Battaille" en Do mayor, KV 535, para píccolo, dos clarinetes, fagot, trompeta, percusión, dos violines y bajo. Viena, 1787.- Seis Danzas Germanas, KV 536, para píccolo (o flauta), 2 oboes (o flautas y clarinetes), dos fagots, dos trompetas (o cornos), timbal, dos violines y bajo.Viena, 1788.- Aria "In quali eccessi...mi tradi quellalma ingrata", KV 540c, para soprano, flauta, dos clarinetes, fagot, dos cornos y cuerdas.- Sinfonía No. 39 en Mi bemol mayor, KV 543, para una flauta, dos clarinetes, dos fagotes, dos cornos, dos trompetas, timbal y cuerdas. Viena, 1788.- Canzonetta "Più non si trovano", KV 549, para dos sopranos, bajo y tres basset horns. Viena, 1788.- Sinfonía No. 40 en Sol menor, KV 550, compuesta en Viena en 1788, en la que agregará con posterioridad dos clarinetes.- Canon en Si bemol mayor, KV 562a, para tres clarinetes y clarinete bajo. Viena, 1780s.- Arreglo de "Acis y Galatea" de G. F. Händel, KV 566, para soprano, tres tenores, bajo, dos flautas, dos clarinetes, fagot, dos cornos, y cuerdas. Viena,1788/11.- Seis Danzas Germanas, KV 567, para píccolo (o flauta), dos oboes (o flautas y clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines ybajo. Viena, 1788.- Doce Minuetos, KV 568, para dos flautas (o píccolos), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines y bajo. Viena,1788.- Seis Danzas Germanas, KV 571, para dos flautas, (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines ybajo. Viena, 1789.- Rondó "Al desio", KV 577, para soprano, dos basset horns, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Viena, 1789.- Aria para "Schon lacht der holde Frühling", KV 580, para soprano, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Viena, 1789.- Adagio (fragmento) en Do mayor, KV 580a, para clarinete y tres basset horns (o corno, 2 cornos / dos basset horns y fagot).1785.De esta extensa y variada enumeración de obras, se aprecia la permanente participación que el clarinete fue tomando en los diversos géneros en los queMozart incursionó. Desde composiciones no muy complejas hasta sus más importantes conciertos y óperas, el clarinete tuvo el lugar que en años anterioresno había ocupado. La época de Salzburgo había quedado atrás definitivamente en lo que se refiere a falta de músicos y formaciones acotadas. La escuela deMannheim y los clarinetes del viejo Stamitz aparecen de manera patente en la madurez compositiva de Mozart.El Quinteto para Clarinete y Cuerdas en La Mayor, KV 581Durante el año 1787 Mozart experimentó con la formación de quinteto para cuerdas (KV 515 y KV 516), una formación instrumental ya antes probada porcompositores como Juan Baptiste Lully, quien la utilizaba frecuentemente. Pero en ese año intenta una nueva combinación del quinteto: al tradicionalcuarteto de dos violines, viola y violoncelo, le agregaría el clarinete. No obstante, en ese año no concluiría ningún quinteto de este tipo, dejándonossolamente fragmentos inacabados:- Allegro de Quinteto para Clarinete y Cuerdas en Si bemol mayor (fragmento), KV 516c, para clarinete, dos violines, viola y violoncelo.- Andante de Quinteto para Clarinete y Cuerdas en Mi bemol mayor (fragmento), para clarinete, 2 violines, viola y violoncelo.- Rondó de Quinteto para Clarinete, K. 516e.Sin embargo Mozart volvería a componer para esta nueva formación un par de años más tarde. El 29 de septiembre de 1789, anota en su catálogo temático,su nuevo Quinteto para Clarinete y Cuerdas en La mayor, catalogado posteriormente como KV 581. Para esta ocasión parece que Mozart tuvo en cuenta unanueva versión del basset clarinet, esta vez afinado en la tonalidad de La, y construido por Theodor Lotz.La primera presentación de la obra volvió a juntar a Mozart y a Stadler. El compositor, una vez más tocando su instrumento preferido, la viola, y el "milagrode Bohemia", tocando su nuevo basset clarinet. El quinteto fue estrenado el día 22 de diciembre de ese mismo año en el concierto anual de navidad abeneficio de las viudas de músicos vieneses.La belleza de sus cuatro movimientos transforma al Quinteto en una de las más grandiosas obras de la música de cámara. Quizás sea, además, una de lascomposiciones más importantes de Mozart. Y nuevamente debe hacerse referencia a la influencia de su amigo Anton Stadler, quien ejecutó una obra que losituaría como un clarinetista sobresaliente, más de lo que ya lo era al momento de su estreno. En la actualidad se lo conoce como el "Quinteto Stadler".También de esta época se encuentra catalogada una obra con otra formación de quinteto: clarinete, basset horn, violín, viola y violoncelo, en la tonalidadde Fa mayor, KV 580b, aunque lamentablemente inacabada y compuesta en ese mismo año de 1789.En la actualidad, algunos de los fragmentos de quinteto que se acaban de mencionar, se interpretan recurriendo a reconstrucciones y arreglos deintérpretes que desean ampliar aun más el repertorio mozartiano para clarinete.Los últimos añosPosteriormente al Quinteto para Clarinete y Cuerdas, KV 581, Mozart siguió incluyendo al clarinete en sus obras finales, tales como arias y óperas ycontradanzas. Es muy probable que siempre lo hiciera teniendo en cuenta a Stadler para las interpretaciones de estas piezas. Finalmente Mozart compondráun concierto para clarinete a pedido de su amigo que cada vez le demandaba más repertorio. Previo a meternos de lleno en la historia de este concierto, seenumera un listado de obras en las que escribió partes para clarinete solista y para dos clarinetes:- Aria "Chi sà, chi sà, qual sia", KV 582, para soprano, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Viena, 1789.- Aria "Vado, ma dove?", KV 583, para soprano, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos y cuerdas. Viena, 1789.- Doce Minuetos, KV 585, para dos flautas (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines y bajo. Viena,1789,- Doce Danzas Germanas, KV 586, para dos flautas (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, címbalos, dosviolines y bajo. Viena, 1789.En estas dos últimas composiciones y otras que le siguen, se destaca una característica interesante que también se detalló en otras obras arriba
  • 5. enumeradas, y es que hay partes para oboes que también se pueden adaptar para clarinetes. Mozart dejaba abierta esta posibilidad de acuerdo a ladisponibilidad de instrumentistas que hubiera donde se tocaran las piezas. Aunque a veces era el mismo compositor el que agregaba partes para clarinete oadaptaba partes escritas para oboes en sus obras tempranas, compuestas en momentos o lugares en los que no había clarinetes a su disposición. Lo mismoocurría con otros instrumentos, como también se observa para el caso de la flauta.- Ópera buffa "Così fan tutte", KV 588, cuyo libreto era de Lorenzo Da Ponte y en la que incluyó dos clarinetes en la parte de vientos. Viena, 1790.- Seis Minuetos, KV 599, dos flautas (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines y bajo. Viena, 1791.- Seis Danzas Germanas, KV 600, para dos flautas (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, dos violines y bajo.Viena, 1791.- Cuatro Minuetos, KV 601, para dos flautas (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbales, hurdy-gurdy, dosviolines y bajo. Viena, 1791.- Cuatro Danzas Germanas, KV 602, para dos flautas (o un píccolo), dos oboes (o clarinetes), dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbal, urdí-urdí, dosviolines y bajo. Viena, 1791.- Dos Minuetos, KV 604, para dos flautas, dos clarinetes, 2 fagotes, 2 trompetas y tímpano, 2 violines, bajo. Viena, 1791.- Obertura (fragmento de una obertura en Mi bemol), K. 620a, para dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, dos cornos, dos trompetas, timbales ycuerdas. Viena, 1791.En 1791 Mozart compuso otra ópera, la última, en la que también incluiría partes solistas escritas especialmente para el clarinete de Stadler. (La anteriorhabía sido La Flauta Mágica, de la que se habló más arriba). Se trata de la ópera "La Clemenza di Tito", KV 621, con libreto de Caterino Mazzola, basada enuna obra de Pietro Metastasio. La obra fue completada el 5 de septiembre de ese año y estrenada días después en el Teatro Nacional de Praga, con motivode la coronación de Leopoldo II, rey de Bohemia.La autora Pamela Poulin, en su trabajo sobre Anton Stadler, escribió acerca de esta ópera: "El 6 y 30 de septiembre de 1791 Stadler tocó el clarinete y el basset horn en Praga, para la presentación de La Clemenza di Tito. Mozart incluyó dossolos obligatos en las arias para cada uno de ambos instrumentos. La primer aria 9, "Parto, parto ma tu ben mio", es para basset clarinet en Si bemol […]Mozart volvió a Viena luego de la primera presentación, la cual no fue muy bien recibida. Stadler presumiblemente se quedó para la segunda presentaciónal final del mes. Mozart escribió a su esposa luego de la segunda presentación: "gritos de bravo eran aclamados desde los palcos para Stadler, e inclusodesde la orquesta".Varias ideas valiosas se extraen de este párrafo. Se ve que Stadler viajó a Praga para interpretar él mismo las partes para clarinete y basset horn. Mozartincluso terminó de escribir las partes para su amigo en la diligencia hacia Praga, en la que viajaban juntos, además de la esposa del compositor, ConstanzeWeber y su discípulo Süssmayr. Es de destacar que Stadler seguía tocando ambos instrumentos (clarinete y basset horn), puesto que ambos obligatos fueroninterpretados por él, por lo que recibió ovaciones del público y de sus compañeros de orquesta, según menciona la autora, en trascripción de una carta delmismo Mozart.Respecto a esta composición Eric Hoeprich comenta: "La mezzosoprano y el clarinetista tienen pasajes muy exigentes, que requieren un gran virtuosismo. Mozart se vale frecuentemente de registroscontrastados para ambas partes, y la forma incluye la lenta expresividad de un Adagio, seguido por la brillantez de las secciones marcadas Allegro,especialmente apropiado para las cualidades del clarinete di bassetto en si bemol".Le hubiera sido difícil a Mozart conseguir en Praga a un clarinetista virtuoso que pudiera interpretar las partes escritas en los obligatos, más teniendo encuenta la cercanía de la presentación y su costumbre de terminar las partes poco antes de su estreno.El Concierto para Clarinete en La mayor, KV 622De regreso a Viena, luego de la presentación de La Clemenza di Tito, Mozart se dedicará a escribir, a pedido de Stadler, un concierto para clarinete. Es muyprobable que durante su estadía en Praga, y debido a las excelentes críticas a sus interpretaciones, Stadler haya visto la posibilidad de presentar allí unconcierto con el cual lucirse. De esta manera Mozart tendrá nuevamente la posibilidad de componer para su admirado amigo clarinetista. Las condicionesestaban dadas: un Stadler exitoso con sus solos obligatos en la ópera recientemente presentada; su innovador instrumento; y el compositor siemprepredispuesto a satisfacer a su amigo "Stodla" o "Nàtschibinitschibi", como lo llamaba en sus cartas. El "milagro de Bohemia" había convencido al genio.Mozart compondría el concierto para clarinete en poco tiempo, entre mediados de septiembre y los primeros días de octubre de 1791. Había cierta prisa porparte de Stadler para presentarse en Praga. Mozart tomó de sus apuntes un proyecto o esbozo de concierto en Sol mayor para basset horn que había dejadoinconcluso unos años antes, habiendo escrito sólo 199 compases del primer movimiento. Adaptó la tonalidad al basset clarinet de Stadler, el cual estabaafinado en La mayor, y agregó el segundo y tercer movimiento, más las partes orquestales que en el esbozo apenas estaban comenzadas.Sólo hay una referencia escrita de Mozart respecto al concierto para clarinete, en una carta fechada el 7 de octubre de 1791 a su esposa Constanze, quiense encontraba en Baden. En dicha carta le cuenta lo que ese día había hecho: jugó dos partidas de billar, vendió su caballo por catorce ducados, se hizopreparar una taza de café negro y fumó una espléndida pipa antes de orquestar "casi todo el Rondó para Stadler".También le daría a su amigo la suma de 500 florines para sus gastos de viaje, estadía y organización del concierto en Praga, el cual fue estrenado el 16 deoctubre, en el Viejo Teatro Real de la Ciudad. Evidentemente fueron pocos los días que el clarinetista tuvo para aprenderse todo el concierto y para losensayos junto a la orquesta que lo acompañó. Stadler no volvería a Viena hasta 1796, realizando una gira de varios años por toda Europa, con el manuscritodel concierto en su valija. Mozart no pudo ver su concierto para clarinete interpretado por su amigo, quien tampoco estuvo cuando el genio compositormurió en diciembre de ese año.En cuanto a la partitura manuscrita del concierto, la misma se extravió, será la misma esposa de Mozart, quien explique lo que ocurrió con los originales, enuna carta al editor de Offenbach, Johann André: "…si le hace falta Harmoniemusik, Warnitzy le podrá facilitar información a través de los Stadler, el mayor y el joven, o el Herr Wendt… Paraobtener información acerca de otras obras de este tipo, debería Vd. dirigirse al viejo Stadler, el clarinetista, quien solía poseer manuscritos originales devarios tríos de corni di bassetto y tiene copias de algunos que aún no son conocidos. Stadler afirma que mientras se encontraba en Alemania le robaron suvalija, que contenía estas piezas. Otros, sin embargo, me han asegurado que dicha valija fue empeñada por 73 ducados, creo que, además, conteníainstrumentos y otras cosas".De ser ciertos los rumores que llegaron a los oídos de la viuda, habrá que pensar que el manuscrito del concierto, junto a otras composiciones inéditas delgenial compositor, y quizás los hermosos basset clarinets de Lotz, terminaron empeñados por 73 ducados. Así era el virtuoso clarinetista Anton Stadler.Pero a pesar de haberse extraviado el manuscrito del concierto para clarinete de Mozart, igualmente llegó a difundirse a pocos años de haber sidocompuesto. Aunque las ediciones que se publicaron fueron adaptadas para ser interpretadas con los clarinetes standard en Si bemol. El basset clarinet deStadler, construido años atrás por Theodor Lotz, no logró instalarse como instrumento de uso corriente entre los clarinetistas de principios del siglo XIX. EricHoeprich ofrece una detallada reseña de cómo se adaptó el concierto a partir de las copias que se habían realizado del original que sólo Stadler poseía: "En ausencia del manuscrito, la reconstrucción de la parte solista del Concierto para clarinete, KV 622, para un clarinete di bassetto, se basa entres fuentes fundamentales. La primera es un esbozo manuscrito del primer tiempo, conservado en la Rychenberg Stiftug Winterthur, como KV 621b [serefiere al concierto para basset horn al que se hizo referencia más arriba]. Este fragmento de 199 compases es en efecto el concierto para clarinete, perocon dos diferencias importantes. Mozart escribió en la tonalidad de sol mayor para un "Corno di bassetto in g" que desciende cromáticamente hasta el dograve. Además la orquestación carece de fagots. En el compás 180, Mozart, quizá posteriormente, cambió la tonalidad a la mayor (deducido de la partedel bajo). La segunda fuente es el catálogo del propio Mozart. Aquí, la penúltima entrada es el Concierto para clarinete, KV 622, en la mayor, con unaorquestación que incluye "2 fagotti". En tercer lugar, en marzo de 1802, una reseña anónima apareció en el Allgemeine Musikalische Zeitung criticando lareciente edición de Breitkopf & Härtel del Concierto para clarinete (en la mayor) de Mozart. El autor alega haber escuchado la interpretación de la obrapor parte de Stadler, y aunque elogia la música, también sugiere que la nueva edición no le hace justicia. Finalmente el crítico considera necesariocomentar que Mozart escribió este concierto para un clarinete que desciende al do grave…"Como hoy en día los clarinetes que descienden al do grave sonpocos, es de agradecer que los editores se molestaran en hacer estos transportes y modificaciones para el clarinete normal, aunque no se puede decirprecisamente que por ello el concierto haya mejorado. Acaso hubiera sido mejor editarlo completamente según el original, anotando los transportes ymodificaciones con notas pequeñas, como mucho".
  • 6. Pero a pesar de dichas reformas la obra de Mozart no pudo haber sufrido cambios drásticos. Ciertos pasajes en los que se utilizaban las notas graves delbasset clarinet, y que los clarinetes standard no poseen, fueron resueltos de manera muy efectiva por los editores o los músicos que emprendieron la tarea.Nos atrevemos a decir que ello fue una solución efectiva, ya que permitió que el Concierto para Clarinete en La mayor de Mozart, se difundiera de maneramás rápida y se pudiera tocar sin tener que recurrir a un instrumento experimental como lo era el basset clarinet de Stadler.De todos modos la Neue Mozart Ausgabe (NMA), iniciada en 1950, como un esfuerzo para construir nuevas y autorizadas ediciones de la música de Mozart, seempeñó esmeradamente en reconstruir el Concierto con aquellos pasajes que se modificaron. Ya Eric Hoeprich explicó líneas más arriba de qué manera sehizo y cuáles fueron las fuentes que se utilizaron. La edición de la NMA fue supervisada por Franz Giegling y completada en 1977.No obstante quedaba por resolver la cuestión del instrumento para ejecutar dicha partitura reconstruida. Ya se dijo que ningún basset clarinet sobreviviócomo para hacer copias y ejecutarlo como lo hizo Stadler. Los esfuerzos de la investigadora Pamela Poulin por describir al instrumento fueron arduos yrecopiló varias descripciones contemporáneas que se hicieron del clarinete reformado de Stadler. Pero ello no era suficiente, hasta que la mismainvestigadora halló la imagen que se reprodujo en este artículo como figura 5. A partir de esa imagen y de otos instrumentos de Lotz y de constructorescontemporáneos, se llegó a la reconstrucción actual del basset clarinet de Stadler, con el cual se interpreta el Concierto en la versión autorizada de la NMA.También en dicha figura 5 se reproduce el modelo que Stephen Fox ha logrado construir. Eric Hoeprich también ha hecho su versión del basset clarinet y seha especializado en la interpretación del repertorio mozartiano de clarinete con instrumentos de época.Luego del Concierto para Clarinete Mozart dedicó sus últimos días a su maravilloso Réquiem, KV 626, su última y majestuosa composición inclonclusa, en laque también incorporó partes para basset horn, ese primo hermano del clarinete, que también tuvo su lugar importante en la música gracias al genio delcompositor.El clarinete después de MozartNo es intención de este artículo tratar las circunstancias de la muerte de Mozart, ni de rebatir las supuestas teorías de la miseria y olvido de sus amigos enlos días previos y posteriores a su fallecimiento. Semejante tarea supera los objetivos de este artículo que va llegando a su fin. Pero ya es tiempo de que,aunque sea desde lugares como este, se comience a pensar en un Mozart mucho más exitoso y apreciado de lo que forzosamente cierto pensamientosimplista y sufrido, se empeñan en imponer. La imagen de un compositor pobre, solo, sin reconocimiento y abandonado en una fosa común, como si lohubiesen tirado con ganas entre los desconocidos de Viena, debe ser dejada de lado.Mozart no murió en soledad: murió rodeado de su esposa, hijos pequeños, médicos que hicieron lo que pudieron con sus limitadas técnicas de curación, unpar de sus discípulos y hasta su joven cuñada que luego relataría con detalles los momentos de su postración. Tampoco estaba en la miseria, acaso un pobreno hubiera muerto en un departamento rentado como en el que vivió sus últimos días, ni hubiese podido pagar médicos a domicilio, ni le hubiera podidoprestar 500 florines a su amigo para que fuera a tocar un concierto a Praga, unas semanas antes. Además, Mozart no llevó una vida de músico pobre yperseguido como románticamente muchos desean. Su buena vida y sus hábitos nocturnos junto a amigos en los lugares de esparcimiento y juegos deapuestas de la época, le costaban lo suficiente como para no poder decir que se trataba de un hombre en la miseria.En cuanto a quienes reclaman otro tratamiento a su funeral, simplemente cabe decir que los medios de comunicación y las posibilidades de asistenciasmultitudinarias a los sepelios de un músico y compositor eran limitados en la Viena de 1791. Tampoco Mozart era una personalidad arraigada en elsentimiento popular como sí lo fueron otros músicos de épocas posteriores. La fosa común no fue tal. Se trató de una tumba sin lápida identificatoria, quees distinto. La posterior colocación de dicha lápida quedó en manos de su esposa Conztance Weber, que se tardó unos dieciséis años en preocuparse deldestino del cuerpo de su primer marido, cuando el encargado del cementerio que sabía donde estaba enterrado ya había fallecido.Sin embargo no debemos juzgar a este hecho poco afectuoso como trascendental. Su esposa hizo algo más importante para las generaciones posteriores: seencargó de guardar celosamente el material de Mozart. Dicho material fue muy buscado a pocos años de su muerte. Ya vimos anteriormente cómo loseditores la visitaban y le escribían para comprarle obras que ella tenía y también se vio lo que contestó en una carta respecto al original del concierto paraclarinete que tenía Stadler junto a otras obras desconocidas de su difunto esposo, que sólo el virtuoso clarinetista poseía y utilizó durante su gira de variosaños por toda Europa.Su viuda, que lo sobrevivió muchos años (murió en Salzburgo, en 1842), también guardó su correspondencia que fue valiosísima para armar su biografía,siendo que su segundo esposo, Georg Nikolaus Nissen, escribió una parte importante de la primer biografía de Mozart.Y volvemos al clarinete, el que luego de la muerte del compositor ya no sería el mismo, aunque con esto no se pretende sostener que fue sólo Mozart quienimpulsó su desarrollo como instrumento dentro de la música de la época. Sería injusto respecto a otros compositores que también hicieron su aportedurante el período clásico como Karl Stamitz, Joseph Haydn o C. W. Gluck, entre otros. Sin embargo ninguno de ellos le dio el tratamiento que le dio Mozartcomo ya se ha visto a lo largo del presente artículo.Será en el siglo XIX y con el advenimiento del romanticismo, que el clarinete verá su consagración como instrumento integrante de la orquesta sinfónica ycomo instrumento solista. La forma de quinteto para clarinete y cuerdas será retomada por Carl Maria von Weber quien compondrá además conciertos ymúsica de cámara para clarinete. También Ludwig van Beethoven, compondrá música para clarinete, ubicándolo en diferentes géneros y formacionesvariadas, aunque no llegó a componer ningún concierto para el instrumento.Cabe preguntarse qué habría sido del clarinete sin la dedicación de Mozart por sus cualidades sonoras e interpretativas. Es muy probable que su desarrollohubiera tardado más de lo que tardó. Otros grandes compositores que le siguieron al genio de Salzburgo quizás le hubieran dado el lugar que éste le dio.Pero más allá de cuestiones de tiempo y de las funciones asignadas al instrumento, ya sea en la orquesta sinfónica o en las demás formacionesinstrumentales, lo que debemos destacar de la relación de Mozart con el clarinete es la obra compuesta en sí, su belleza y la riqueza que supo descubrir enun instrumento tan poco desarrollado en su momento.Y es que no podía ser otro que Mozart quien tuviera la visión de componer para un instrumento como el clarinete y de la manera en que lo hizo. Su geniosabía de sus potencialidades aún no desarrolladas, tanto en la faz técnica como en la interpretativa. Clarinetes rudimentarios, limitados y músicos quehacían esfuerzos tremendos por sacar sonidos limpios y afinados, fue lo que Mozart conoció. Tan sólo con descubrir un caso de excelente interpretacióncomo el de Anton Stadler, con un instrumento apenas mejorado, fueron suficientes para que el compositor tuviera ante sí un potencial que se encargó dedesarrollar magistralmente como ya se ha descripto. Los demás compositores de la época se limitaron a esquivar las limitaciones del clarinete y a evitarseproblemas, componiendo para otros instrumentos ya probadamente desarrollados.Es probable que si Mozart no hubiese conocido Stadler ni a los clarinetes fabricados por Lotz, no hubiese compuesto para el clarinete de la manera en que lohizo. Podemos pensarlo, por qué no. Pero también podemos pensar, o mejor dicho, imaginar y soñar, en qué hubiera compuesto Mozart para el clarinete dehaber vivido tan sólo unos años más. Y volvemos a los primeros renglones de este trabajo. Son sólo sueños, hermosos de compartir con otros amantes de lamúsica de Mozart y de los sonidos del clarinete. Mientras tanto nos queda la única, pero no menor, posibilidad de volver a escuchar su Serenata "GranPartitta", el Kegelstatt Trio, el Quinteto, y el Concierto para Clarinete en La mayor, y cuando se terminen, volverlos a escuchar, y así, una y mil veces.Siempre.Temas relacionados:

×