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Como montar una oficina de software libre y no morir en el intento
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Como montar una oficina de software libre y no morir en el intento

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Charla del seminario eMadrid durante el evento "Enseñanza del software libre a todos los niveles", URJC-Campus Fuenlabrada, 18 de enero de 2013

Charla del seminario eMadrid durante el evento "Enseñanza del software libre a todos los niveles", URJC-Campus Fuenlabrada, 18 de enero de 2013

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  • Gracias a Gregorio y a eMadrid por haberme invitado. Un placer estar por aquí y más para aprender que para enseñar.
  • ¿Es una religión, una empresa o una liga deportiva? Una religión: hermanos: alejaros de Windows, Windows es pecado. Empresa: ¡compren línux! ¡Consuman linux! ¡Vamos a aumentar la cuota de mercado! ¡consigamos más instalaciones de Firefox que de Ie, perdón, de Chrome! Liga deportiva: vamos a salir a ganar, vamos a hacer un juego bonito, y a rendir al 100% ¿Tú eres de emacs o de vi? ¡Viva el vi manque pierda!
  • Eventualmente, lo que más se le parece es una religión. Además, le llaman a uno talibán tantas veces que lo acaba asumiendo. Porque la palabra talibán significa “estudioso”. Y nosotros estudiamos el catecismo del software libre: ¿Qué es el software libre? El software libre es... También tenemos nuestros santos (Tux) y nuestras hostias (el DVD de guadalinex o de ubuntu, aunque como se empiece a discutir Perl contra Ruby contra Python podemos acabar a hostias literales). Y, por supuesto, nuestra ropa litúrgica (que hoy no la llevo porque la tengo en el tinte). Se trata, también de cambiar de hábitos, de cambiar una rutina por otra: programar con un lenguaje o hacerlo con otro, usar una herramienta o usar otra, liberar los fuentes en vez de poner sólo el código compilado (o venderlo)... El software libre es más que simplemente una elección de un producto, es una forma completa de vida qu e parte además de una serie de creencias. Y lo cierto es que, al final, el oficio o la religión de la OSL, y las lecciones aprendidas, se pueden extender prácticamente a cualquier ámbito: una empresa, un organismo, e incluso la propia familia. ¿Habéis convencido a vuestra familia de que use software libre?
  • Como tal religión, tenemos una serie de mandamientos, virtudes, parábolas... pero hay que empezar por lo más importante. A la gente, por mucho que nos pongamos, le da igual el software libre, lo que le interesa es resolver sus problemas de la vida cotidiana: conseguir promoción el PAS o saber cómo usar una herramienta de ofimática, sacar créditos o poder hacer las prácticas más rápidamente, y publicar más y mejor para poder sacar la acreditación. Por lo tanto, lo esencial es saber cuáles son las necesidades terrenales de los feligreses... y resolverlas usando software libre. En todo caso, hay que enfocar los estímulos y la motivación de una forma determinada. Como dice Daniel PInk, no se trata de un premio “if then” sino uno de un “now that”, o sea, no “si vienes a esto, te doy algo” sino “ya que has venido a esto, te voy a dar créditos o algo así”
  • Cuando llegas a la oficina, lo primero es enseñar a la gente qué es eso del software libre. Que es como predicar en el desierto: en general, a la gente le trae sin cuidado. Pon 200 carteles de una charla de “Qué es el software libre y por qué debería de importarme” en la facultad de Filosofía y Letras y verás, cuando vayas a darla, las aulagas pasar, los grillos cantar, y a ti mismo mirando la hora a ver si es que has llegado una hora antes y por eso no hay nadie. De hecho, me pasó literalmente eso en una charla en Traductores. Sin embargo, enséñales a usar un procesador de textos o un sistema de gestión documental y el panorama cambia totalmente. No solamente tendrás que ir tú allí, sino que vendrán a buscarte. Por supuesto, eso no quiere decir que te olvides del mensaje: estás aprendiendo esto, y además puedes llevártelo a casa y copiarlo todo lo que quieras porque es software libre.
  • ¿Qué es entonces lo que les damos a la parroquia? Por supuesto, la enseñanza es fundamental; tienen que darse todo tipo de talleres: a los informáticos para que usen herramientas libres para programar (y para que liberen el resultado), y a los no informáticos para que aprendan a usar aplicaciones libres y se familiaricen con el concepto del software libre. Y es mejor hacerlo de la forma más oficial posible: a través de los centros de enseñanzas virtuales, de formación continua o escuela de posgrado, talleres que se puedan convalidar por créditos, formación del PAS, formación del profesorado, en fin, todo lo que lleve “formación” por delante y por detrás. Algún seminario informal también vale, por supuesto, pero suele ser menos efectivo porque la gente no tiene el hábito, ni el horario organizado. Y puedes encontrarte más solo que la una. Últimamente también estamos haciendo webinarios, con resultado bastante variable. Y tiene el problema adicional de que se usa un entorno privativo, lo que da un poco de yuyu...
  • Dado que la universidad tiene también una “obra social” (gabinete de acción social) dirigida a los familiares del personal, hay que aprovecharla para poder acercar también a los niños al software libre: que aprendan a usar programas libres, sean los que están en los portátiles de la Junta (que muchas veces no tienen ni idea de cómo usar) o simplemente los que se pueden descargar o copiar. Hay que hacer cantera, y la mejor forma de introducir el SL a los padres es hacer que los hijos les pregunten o les cuenten, o simplemente le borren Windows y les metan el Guadalinex. O te hagan una presentación con Impress convenciéndote de que les dejes acostarse una hora más tarde... una vez que tienen las herramientas, ya no hay remedio...
  • Bueno, tanto como al desnudo, tampoco. Ahora, al que tiene camisetas negras, le damos más camisetas... Las camisetas siempre vienen bien en los eventos, porque permiten identificar quién es “de la parroquia” y quién no, así se pueden dirigir a él o ellos con cualquier problema. Pero eso hace que al final, la sede de la OSL parezca un mercaíllo. Tampoco es que sea vestir, pero ahora una persona de las que está en la OSL está haciendo con floppys antiguos “floppyceros”, que regalamos a todo el que nos dona un portátil.
  • ¿Quién lleva a cabo todo esto? Una oficina de software libre es habitualmente una persona más un becario, y si tienes un poco de suerte, otro becario o una persona contratada como autónoma. Es imposible cubrir las necesidades de todo el mundo, pero para eso son imprescindibles los voluntarios: que den talleres, que echen una mano en los eventos, o simplemente que promuevan las actividades por las redes sociales. Una vez más, estos becarios tienen que tener su propia motivación. Ni por el precio de un consultor de Accenture podrías contratar a una persona tan polivalente y con tantos picos de trabajo (y trabajos rutinarios) como hay en una OSL. Frente a eventos superguays con lo más granado del frikerío local, tienes un buen día que pegar 100 pegatinas en 100 ordenadores reciclados o formatear 100 discos duros. La motivación intrínseca, una vez más, fundamental.
  • Hay que ser diligentes no sólo en llevar a cabo los eventos, sino en hacerle llegar a la gente qué estás haciendo y por qué lo estás haciendo. Las redes sociales son esenciales: identi.ca , twitter, Facebook, pero también los foros de cada una de las facultades, la delegación de estudiantes, e incluso tener “corresponsales” en las facultades y escuelas para que vayan llevando el mensaje de la única verdad verdadera a los cuatro confines de la universidad (aunque un intento de tener corresponsales se saldó en fracaso). Con eso también se vence la pereza de la gente. Al principio, tendrás que andar detrás de ellos, pero llegará un momento en que te dirán “cómo podemos enterarnos de las actividades que lleváis a cabo”. Por supuesto que tienes que vencer tu propia pereza: lo más cómodo es dar talleres en el aula que tienes al lado de tu despacho, pero la Universidad es muy grande y hay que intentar llegar a todos lados. En el caso de la UGR, hasta a Ceuta y Melilla; la OSLUCA por ejemplo va a dar charlas a Casablanca. La motivación intrínseca es importante también en esto. Si no tienes motivación, si es solo un “trabajo” por el que te pagan, no vas a ir a ningún sitio.
  • El decálogo de las razones por las que debes liberar tu software usado en investigación, las 10 excusas frecuentemente puestas para no liberar una aplicación, el decálogo del software libre en la administración pública se tiene que transmitir el mensaje de forma pedagógica, directa y fácil de entender y de transmitir. Los decálogos tienen un no sé qué, que no lo tiene el mismo mensaje expuesto de forma “plana”. Además, también le sirve a uno como argumentario a la hora de trabajar con la gente; no sólo a uno, sino a cualquiera que lo lea, claro.
  • Pasando de los pecados capitales a las virtudes teologales. El software privativo es el epítome de uno de los pecados capitales: la avaricia. No lo copies, no se lo des a nadie, págame por esto, por lo otro y por lo de más allá. Hay que tratar de darle a todo el mundo cosas: distros de Linux, ayudarles a instalarlo, instalarlo uno si es necesario; en la OSL hemos instalado Guadalinex en la biblioteca de Informática, en los ordenadores de la Facultad de Políticas, lo que ha costado mucho trabajo, pero ha merecido la pena, porque nos han invitado a comer, no, no es por eso, sino porque se muestra una facultad no-friqui con todos los ordenadores de clase funcionando exclusivamente con software libre. Lo que mola mucho. Molaría más si también los usara la facultad friqui, la de Informática, pero no se puede tener todo en esta vida. Además, pasará con el tiempo. También dar siempre cosas: igual que son generosos con nosotros los de Sadesi, los que hacen Guadalinex en Andalucía, nosotros se lo damos a la gente. Salvo las peanas, que no hay quien se las lleve. Pero saca un Tux de latex y la gente se da tortas. Últimamente también damos café. En todo caso, metemos aquí también las donaciones de hardware con software libre que está haciendo la UGR a través de la oficina. Vamos para los 250 ordenadores a ONGs de lo más variopinto, desde colegios (en Andalucía hay enseñanza pública y de calidad, ya se sabe) hasta agrupaciones musicales, sociedades filatélicas o un grupo de apoyo a presos de una cárcel local.
  • Te lo pida o no, que es otro tema. Hay que darle consejo a quien lee la tesis, a quien introduce una asignatura nueva y le mete software privativo, a quien necesita instalar un programa y no sabe cuál... la OSL es un centro de atención al usuario, que al principio nadie conoce y a nadie le hace caso, pero a la que, poco a poco, acabarán dirigiéndose cuando necesitan un programa para esto o necesitan que se le instale aquello (muchas veces es simplemente para pedirte versiones piratas de los programas). Lo que está bien, pero hay que llegar a cierto nivel; más allá, no se puede, porque tampoco hay que llegar a convertirse en el protagonista del pringao howto. Además, el que viene a preguntarte si ahí es donde se da el AutoCAD gratis no es alguien que viene a fastidiarte, es alguien que quiere escuchar tu mensaje. O que no quiere, pero se lo vas a dar de todas formas.
  • Vamos a ver, caridad, la justa. El software libre no es software gratis. Una vez que se crea la oficina de software libre, la gente tiene la idea de que van a llegar y decir “Hola, es ahí la oficina de software libre? Necesito un software libre para...” Con lo que quieren software gratis... Volvemos a las obras de caridad: hay que enseñar al que no sabe y contarle que eso del software gratis se lo baje del emule; el software libre es libre, pero es software y es trabajo así que si quieres que alguien te haga algo, lo pagas y punto. Si quieres que sea libre, luego lo liberas, claro, pero no por llegarle a alguien y decirle que vas a hacer software libre te lo va a dar por la gorra, o darte dinero para que lo hagas.
  • Y en cualquier oficina se empiezan a acumular chismes, y en el caso de la OSL, chismes y camisetas. Así que hace falta una sede donde se meta todo. En nuestro caso teníamos la habitación que menos se usa en una escuela de Informática: el cuarto de baño de señoras. En nuestro caso directamente no se usa nada, ni el de caballeros, porque hay filtraciones de olores de una fosa séptica y está cerrado todo el tiempo, por eso precisamente nos lo han dado. Afortunadamente, desde hace un año tenemos un espacio propio que usamos para todo: cafés con OSL, transmisión por streaming, reuniones con gente, atención al usuario y ONGs a las que donamos... la idea es que el espacio de la oficina debe ser también un espacio libre, donde la gente presente sus proyectos o trabaje en ellos.
  • Lo que se debe de tratar siempre es de evitar predicar al converso; haciendo talleres de cosas superfriquis es probable que tengas seguimiento seguro, pero en uno y otro taller vas a ver las mismas caras, con lo que al final no cumples tu labor metafísica de llevar la verdad a los cuatro confines de la tierra. Hay que tratar de atraer al software libre, sobre todo, a los que no usan el software libre. Sin soberbia, y sin tratar de convencer a nadie. El éxito se mide no tanto por la cantidad de gente que asiste a lo saraos, sino por la cantidad de bautismos : gente que no se ha expuesto antes al SL, de repente saben que existe y que les puede resultar útil. En ese sentido, tienes siempre que conocer a la clientela, ver qué quieren, qué necesitan, si son de la parroquia o no, hacer encuestas, ver las necesidades.
  • Uno de los problemas de los creyentes en el software libre es que creemos que tenemos superioridad no sólo tecnológica, sino moral. Lo que entre otras cosas es cierto, pero también es cierto que tenemos otra inferioridad: la numérica. Por lo que si tratamos de vencer antes que convencer tenemos la batalla perdida. Hay que intentar convencer antes que vencer, pero desde un punto de vista humilde, sin insultar ni ridiculizar, y sobre todo, siendo muy pragmático, admitiendo software privativo en algunos casos (por ejemplo, como drivers de Linux o si tienen componentes libres). El martes pasado tuvimos dos macs en la oficina y no quemamos a nadie. Sólo dimos un par de collejas, pero desde el cariño. Tampoco puedes imponerte, aunque tengas la razón. Si en tu universidad se saca una normativa para uso de formatos libres, al final la gente va a hacer lo que le dé la gana. Tienes que ofrecer caminos a la verdad: tú echas una mano con los formatos libres, los pones tú en tu página, y si finalmente nada funciona, les pides a Dios (gerencia, secretaría general, quien corresponda) que les fulmine y les obligue (pero véase más tarde lo de las motivaciones externas e internas). Pero los milagros sólo se deben exigir en casos muy puntuales y excepcionales, porque crean más resistencia que convencimiento.
  • En dos días, no se va lanzar toda la universidad a liberar ni se va a migrar todo el personal de administración a Linux ni se van a llenar todos los talleres de Perl o de Python. Bueno, los de Perl sí, los de Python, no. Poco a poco, la gente que entre se irá enterando de que existe la oficina, la irá dando por hecho, irá participando, liberando programas, migrando asignaturas... las posturas maximalistas (la ira) no lleva a ningún lado. Si exiges a los asistentes a los talleres que se lleven su portátil con Linux (o no le explicas cómo y de dónde descargarse un programa libre), no va a ir nadie. La fe es el convencimiento firme de que el software libre es superior desde el punto de vista técnico, ético, e incluso económico. Ese mensaje irá calando poco a poco, superando barreras, entrando en diferentes ámbitos, hasta que logre imponerse... o no. Porque hay que tener paciencia.
  • Quizás sea obvio, pero aunque esté claro que todo el material, software y demás de la OSL deba ser libre, otra cosa es que se pongan las excusas frecuentemente puestas para no hacerlo: hay que liberar material usado en los talleres, programas usados internamente, incluso los fuentes de los carteles que vayamos a usar para hacer publicidad. Absolutamente todo, con una licencia clara, GFDL o CC, para que la gente lo pueda usar por ahí... las fotos de los eventos también, por ejemplo. Hasta los diseños de las camisetas. Esto es muchas veces un problema de recursos humanos, sobre todo con las subdirecciones de la oficina (o el propio director); también con becarios... ejemplo: alguien que quiere ser becario envía un Word... pues va a ser que no.
  • La oficina de SL es de la Uni, pero también es del SL: hay que tratar de integrarse dentro de los diferentes agentes relacionados con el SL: colegios que usen Guadalinex, centros Guadalinfo, grupos de usuarios (cada cual de su padre y de su madre), empresas... una OSL es uno más, y necesita de todos ellos; hay que participar, y por supuesto, también organizar saraos: el NotBarraLibreCamp que se ha organizado en varias ocasiones, diferentes jornadas, los hackathones que se celebró hace poco... pero tampoco hay que abarcarlo todo. Software Freedom Day: que vaya rotando; Gnome 3.0 liberation day, que rule, y el Document Freedom Day, lo mismo. En fin, que hay que coordinarse, no olvidarse del resto. Dependiendo del caso, además, la oficina de software libre puede convertirse en la cabeza visible del mismo a nivel local o provincial, por lo que se va a recurrir a ellos en empresas, ayuntamientos y diputaciones, para lo bueno y para lo malo. Hay que asumirlo sin, por supuesto, dedicarle más recursos que los que puedas o haciéndolo a título personal. Lo importante es mantener buenos lazos con los grupos de usuarios locales, sustituyéndolos en época de carestía si es necesario.
  • Y liberar una aplicación o librería hecha en la universidad no es nada simple. De hecho, es casi tan difícil como solicitar una patente, porque se aplica la ley de propiedad intelectual de la misma forma. Desde que entró en vigor (o las universidades empezaron a tomársela en serio) no hemos liberado nada “legalmente”. Pero estamos en ello.
  • Y una dirección de la OSL no deja de ser un puesto de libre designación que puede desaparecer en cualquier momento, o simplemente ser heredado por otra persona. Por eso, lo que hay que crear son estructuras permanentes, no simplemente apagar fuegos o establecer relaciones personales. Y sobre todo, tener en cuenta que la labor no va a acabar nunca, dentro o fuera del puesto. En la OSL hemos creado cursos del centro de enseñanzas virtuales, hemos intentado crear un máster (pero no lo hemos logrado), talleres que ya tienen cierta tradición, ciertos espacios, instalaciones... la propia OSL puede desaparecer, no es un vicerrectorado de investigación; de hecho, después de 5 años este es el primero en el que aparece explícitamente en los presupuestos de la universidad, por eso hay que asegurarse de crear algo que, si no imprescindible, al menos difícilmente absorbible por otros servicios, que sean sostenibles en personal y económicamente y que sirvan para que, una vez que tu enemigo personal sea rector, no haga desaparecer a la OSL bajo su bota (o ponga a su sobrino porque una vez se instaló el Firefox) sino que la deje seguir ahí, rulando por sí sola.
  • Está el demonio del BSD, los robotijos del androide libre... Es decir, que el camino recto del SL pasa por muchos sitios diferentes y SL en la universidad puede hacer quien le dé la gana, como y cuando le dé la gana. Aunque una coordinación es deseable, sobre todo por no duplicar esfuerzos, no tenemos ni que abarcar todo el SL que se haga en la universidad, ni apuntarnos la medalla por todo lo que se haga, ni por supuesto evitar que se haga SL fuera de la OSL. Faltaría más... ahí estamos para apoyar, animar y difundir lo que haga falta.
  • En el libro Drive de Daniel Pink, se habla de cómo las motivaciones internas (I, la curiosidad, las ganas de saber, de hacerse mejor, de conseguir mejorar) funcionan mucho mejor que las externas (X, te pagamos por esto, te damos créditos). En el quehacer de la OSL más o menos confirmamos lo que dicen en este libro. Usar motivaciones externas (X) es un arma de doble filo: no “convencen” a nadie y cuando desaparecen, la motivación vuelve a un nivel inferior al que podía haber. En la práctica,si ofreces créditos por los talleres, cuando dejas de hacerlo (paso a ECTS, por ejemplo) la gente no sólo deja de venir, sino que pierde las ganas o el interés por participar en cualquier tipo de actividad. Por eso lo importante es crear propósito en la gente, estimular su curiosidad, su afán por mejorar. No dar medallitas.
  • Estamos a vuestra disposición para lo que gustéis mandar.
  • Transcript

    • 1. Cómo montar una oficina desoftware libre y no morir en el intento Juan Julián Merelo Guervós http://osl.ugr.es Seminario Aprender con software libre – experiencias a todos los niveles” Fuenlabrada, 18 de enero de 2013
    • 2. ¿Qué es eso del software libre? $ 2
    • 3. Hermanos, creamos 3
    • 4. Antes que predicar, dar trigo 4
    • 5. Obras son amores, y no buenas razones 5
    • 6. Obras de misericordia:enseñar al que no sabe 6
    • 7. Dejad que los niños se acerquen a Tux 7
    • 8. Obras de misericordia: vestir al desnudo 8
    • 9. La mies es mucha, pero los cosechadores son pocos 9
    • 10. Contra la pereza, diligencia 10
    • 11. Los diez mandamientos 11
    • 12. Contra la avaricia, generosidad 12
    • 13. Obras de misericordia: dar buen consejo al que lo necesita 13
    • 14. Virtudes teologales: caridad 14
    • 15. Nuestra casa es la casa de todos 15
    • 16. Creced y multiplicaos 16
    • 17. Pecados capitales: la soberbia 17
    • 18. Virtudes teologales: contra la ira, paciencia 18
    • 19. Hay que predicar con el ejemplo 19
    • 20. Asambleas de creyentes: ¡aleluya, hermanos! 20
    • 21. Los caminos del señor son inexcrutables 21
    • 22. Porque nuestro reino no es de este mundo 22
    • 23. Tux no es el único dios, ninosotros somos sus profetas 23
    • 24. ¿X o I? 24
    • 25. Eso es todo ¿Alguna pregunta? http://identi.ca/oslugr http://twitter.com/oslugrhttp://facebook.com/oslugr http://osl.ugr.es dirosl@ugr.es 25

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